EVOLUCIÓN DE LA ESTÉTICA
ambia la maDera de estar cl hombre en el mundo y se suceden las civilizacio nes. Factores y frutos de esos cambios materiales, la técnica y la ciencia progresan en el dominio y uso de las fuentes de
A la teología natural , la de los dioses griegos; correspondió el dominio estético de la belleza natural , la del cosmos, y su imitación estática por el arte arquitectóni co y escultórico de los hombres. A la teología revelada, la de los Libros Santos y la del &Corpus hermeticumw, respondió el Renacimiento con la estética de la belleza revelada en las creaciones artísticas de los grandes A la teología sin Dios; la teología negativa y radical derivada del anuncio de la muerte de Dios, correspon dió con exactitud la estética sin belleza de la modernidad; la belleza negativa del arte contemporáneo. Falta por saber si a la teología de la liberación, que sucedió la negativa responderá una estética de liberación de la belleza de su cautiverio actual. genios.
Dios y Belleza dejan de ser inefables cuando son representación de valores. El anuncio de la muerte de Dios no era noti cia de un acontecimiento referente a su cxistencia. Su muerte mundana se confundió con el asesinato continuo de la esencia ética de lo divino, como al mismo tiempo se asesinaba Ja esencia estética de lo bello. El ateísmo y el gran arte, fundados en la Naturaleza, eran inocentes del crimen deicida que instaló el nihilismo en lo humano, no como imposibilidad de saber algo del mundo; sino como negación de la ética y la estética.
La teología no es conocimiento de Dios; algo inefable, indefinible € indescriptible, sino un saber decir de la divinidad en el discurso de la lengua 0 en la vivencia de la emoción mística La estética tampoco es el conocimiento de la belleza, una idea uni versal tan inefable como la de Dios, sino un saber decir de lo bello inscrito en cl libro de la naturaleza 0 en la vivencia de la emoción artística Nada se asemeja tanto a Ia esencia de la divinidad, manifestada en la creación de lo bello por naturaleza, como la esencia de la belleza expresada en las creaciones del arte genial.
La transición del iluso XIX al terrorífi co XX la anunciaron, con la muerte de Dios y de la Belleza, dos genios intuitivos de una moderidad que se avecinaba hacia la deshumanización de la vida y del arte; La teología radical y ncgativa de <Así hablaba Zaratustra demandaba la estética radical y negativa de <Las scñoritas de Aviñónv . Quien no vea esta simbiosis, galo pando
energía. Cambia el modo de comprender esos cambios y las culturas establecen; con religiones y artes contemplativas, los interrogantes y respuestas de la humanidad a los misterios de la vida. Por ser fundadoras de los modos de ser en el mundo, la teolo gía y la estética nacieron juntas y evolucionaron de forma paralela. El conoci miento de este paralelismo cultural puede alumbrar el sentido estético del arte futuro que sustituirá al de ahora.
entre nihilismo ético y cubismo estético, no comprenderá la universalidad de la tagedia vivida con la geometría cúbica del estado totalitario y el sometimiento del arte a la voluntad de potencia mundana sentó para la teología negativa de Dios lo que Picasso para la estética afirmativa de la Nada. Éste desfiguró Ia representación plástica de rostros y cuerpos humanos para esconder todo asomo de humanismo en un mundo sin belleza. Aquél puso en la voluntad dc poder de los superhombres la impiedad inhumana de un mundo sin Dios.
Nietzsche repre-
Las ideologías totalizadoras agotaron en guerras, holocaustos y campos de extermi nio su caudal destructivo de toda forma de humanidad, pero el arte que las precedió y acompañó, salvo el del idiota realismo socialista, sigue destruyendo, con abstracciones del vacío y experimentos de materia la posibilidad de un clima cultural donde renazca el gran arte de la belleza les,
Antonio GARCIA TREVIJANO
SEXO Y ÉTICA
la legalización de la prostitución; inmenso negocio y salvaje explotación; falsamente presentada como un avance 'progresista dora y cuítica que detenine una madura moral sexual La reacción ante la represión tradicional y su descomposición en nuestra sociedad está conduciendo; en efecto; con ffecuencia a una falsa liberación en que la idea de una ética sexual se pierde. En algunos momentos esta pérdida de toda ética alcanza términos escan dalosos. Así, estos últimos días nos asal tado las noticias rferentes a redes internacionales de padres pederastas que usan a sus propios hijos para difundir en intemet imágenes obscenas. Y en anteriores meses las pri meras páginas de la prensa estadounidense estaban dedicadas a las informaciones sobre la pederastia practicada por sacerdotes católicos: Pero otos aspectos rpudiables de la actividad scxual, muy lejos de escandalizar; son asumidos como algo nommal En tales téminos, mi han
SÁTRAPA
iscúlpenme por mi recalcitrante manera de ver las cosas en este siglo XXI de tanta tecnología, donde los viejos sueños de justicia e igualdad han sido convenientemente reciclados en el vertedero por una multinacional que los explota con muy hábil márketing y sustanciosos benefi cios. Perdónenme pero a mí lo del sátrapa Fahd en Marbella me produce un asco infi nito. Me parece un insulto a la humanidad y un crimen contra los miles de millones de seres hambrientos antiguo. Pero esa ostentación, ese absoluto despilfarro y ese presuntuoso transitar de la inmensa corte de parientes me produce náuseas. Y el incienso con que se recibe por doquier; esos elogios y halagos desmedidos; esa vil manera de arrastrarse ante ellos me Ileva al umbral del vómito. Se llenan muchos la boca y la pluma Soy les con las cifras de la infamia con los signos externos de la corrupción del oro y apenas nadie seña la lo que detrás. Una dictadura terrible, una sa trapía feudal y medieval no respeta los derehay que
chos humanos, que alimenta en su seno al fanatismo terrorista del peor de los integrismo islámicos, ha amparado y alentado a los siniestros talibanes y a los secuaces de Ben Laden, que entre sus últimas hazañas cuenta el hacer quemarse vivas a unas adolescentes cuyo colegio se incendio y a las que la cía (moralw impidió salir del edificio porque no decorosas . No llevaban velo. que poli iban
Antonio PÉREZ HENARES
derosa como llos. La realización sexual de los seres huma nos representa una clave fundamental de su felicidad y establece Jas condiciones en que cumplirse significa un momento deci sivo de nuestro desanollo social . Histórica mente la rlación entre sexo y reproducción ha prensión de esta pulsión y su autonomía su entidad propia; como un aspecto fundamental de Ja vida humana En la tradición patriarcal bonando la sexualidad propia dc la mujer para reducirla a mera máquina repro ductora y objeto pasivo del placer masculino. En la moral católica tradicional encerrando la licitud del ejercicio sexual en las condiciones dichas represiones han sido,0 están siendo; superadas en las socicdades desanoLladas a consecuencia de su maduración científica política y social Pero ello no signi fica abrir las compuertas a un torrente de se xualidad carente de exigencias éticas día sobre el ejercicio de la sexualidad se proyec tan tres gradando dicho ejercicio. Tales son, básicamente, el mercantilismo y las relaciones de dominio, sean de sexo de clase o de raza mas a ellas podríamos añadir el hedonismo iracional y biologizante, la instintividad, propi ciada por la deshumanización de nuestra so ciedad, muy distinta ~no confundamos - del epicureísmo 0 control inteligente del placer. xual no olvidarse que ésta resulta in compatible con cualquier nlación marcada por tales lacras. La sexualidad pucde establecerse entre personas del mismoo del ouro sexo; con areglo a las tendencias individuales; puede nconer los caminos 'imaginativos y capricbosos más diversos; pero para alcanzar una dignidad humana ha de asentarse sobre la madurez pa ra decidir; la libertad y el consentimiento en tendido como mutua entrega pueda larga que Hoy grandes puede
Lapulsión sexual en la compleja síntesis de biología y cultura propia de nuestra especie es una ralidad tan po-
La sociedad de mercado anasando los valores personales, ha convertido a los seres hu manos, espocialmente mujeres y niños 0 niñas, en ficoque alcanza, según ncientes datos, el valor de doce mil millones de euros, solamente en nuestro Gran negocio criminal de mafias y de proxenetas, una figura delictiva Ja mentablemente ha desaparecido de nuestro tiempo florece el <turismo sexuals que divisa los del Tercer Mundo como colonias de explotación sexual Y atidianamente nos las noücias refcrentes al acoso sexual que los poderosos ejercen sobre quienes dependen de ellos. Tcrible panorama, muy coherente con una sociedad que asienta la riqueza, el placer yla ia vida humana Una sociedad que es preciso combatir para que los seres humanos alcancn su auténtica dignidad, igualdad y libertad país. que países no de los mu chos aspectos en que, bajo la retórica exaltadora de nucstro mundo <desu depravación es elre ferente a la sexualidad Yes también uno de los que más requieren una reflexión innova-