Antonio García-Trevijano

1967 GUINEA

28 documentos

0.CONSTITUCION DE GUINEA.1973.W

Ver texto

Constitución de Guinea Ecuatorial de 1973

La Constitución de Guinea Ecuatorial de 1973 fue la segunda del país. Fue sometida, sin la participación de observadores internacionales, a referéndum popular el 29 de julio de 1973, obteniendo un 99 % de votos a favor 1 y posteriormente publicado en el Boletín Oficial en agosto del mismo año, bajo el gobierno de Francisco Macías.

Elaboración

En su elaboración participó, a petición del presidente Macías, un asesor experto en Derecho constitucional enviado por el Gobierno cubano, que se integró en la Comisión ecuatoguineana encargada de confeccionar el texto constitucional. Si bien se atribuye un papel destacado en la redacción del mismo a Antonio García-Trevijano, en 1979 el que fuera Ministro de Interior, Angel Másié Ntutumu negó tal intervención. 2 La

Constitución de Guinea Ecuatorial de 1973

Tipo de texto

Texto constitucional

Formato

Prefacio y seis títulos

Idioma

Español

Función

Instaurar el régimen de Francisco Macías. Sustituir a la Constitución de Guinea Ecuatorial de 1968.

Autor(es)

Asamblea Nacional Popular

Ratificación

29 de julio de 1973

Promulgación

Agosto de 1973

Derogación

Agosto de 1979

Ubicación

Guinea Ecuatorial, Malabo

Cita

Guinea Ecuatorial es una República democrática y popular, soberana,

independiente e indivisible

Constitución fue elaborada durante un congreso del Partido Único Nacional de los Trabajadores (PUNT). 3 Según afirmó Severo Moto Nsá, preso político durante el gobierno de Francisco Macías, la atribución de la redacción de la Constitución a Antonio García-Trevijano es debida al «dossier anti-Trevijano» elaborado para el PSOE por un grupo de ecuatoguineanos integrado en el movimiento ANRD. 4

Contenido

La nueva carta magna concedía poderes absolutos al presidente 5 y anulaba las administraciones provinciales; la Isla de Fernando Poo (actual isla de Bioko), fue rebautizada como "Isla de Macías Nguema Biyogo".

El país se constituyó según el texto en una República Democrática y Popular, encontrándose entre los objetivos del Estado "afianzar los principios ideológicos proclamados por el Partido Único Nacional de los Trabajadores" . Se garantizan los derechos de libertad de palabra y de pensamiento, pero la prensa y demás medios de comunicación quedan bajo control directo del Estado. 6 Si bien se establece que los puestos políticos son electos por sufragio universal cada cinco años, "en reconocimiento a las altas virtudes y excelsas realizaciones en beneficio de la

Patria se proclama Presidente Vitalicio al Honorable y Gran Camarada Francisco Macías" , en la línea de lo ya establecido por Ley Constitucional en julio de 1972. 7 Igualmente, merced al Artículo 56 ( "La Asamblea Nacional Popular estará integrada por sesenta diputados propuestos por el Partido" ) y el Artículo 60 ( "El Partido tiene potestad para revocar el mandato de sus diputados, en cualquier momento, por desviarse de la línea política de aquél u otra causa grave" ) y otros semejantes, el Partido Único Nacional de los Trabajadores pasaba a tener todo el poder. 8

Con respecto al idioma, si bien estaba redactada íntegramente en español, la Constitución omitía referencias a la lengua oficial. 9 10

Estuvo vigente hasta el golpe de Estado de agosto de 1979 llevado a cabo por Teodoro Obiang, el llamado Golpe de la Libertad que instauró el Consejo Militar Supremo de Guinea Ecuatorial, si bien hasta agosto de 1982 no se aprobó una nueva Constitución.

Prefacio

El Prefacio del documento mostraba una marcada atención al conflicto con la ex-potencia colonial, España, haciendo reincidentes menciones a la Constitución de Guinea Ecuatorial de 1968, producto de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial de 1967:

[...] Los colonialistas impusieron al país una Constitución que no respondía a sus necesidades reales, con el propósito de garantizar sus intereses egoístas y frenar la marcha del Estado guineano por la senda de una genuina revolución democrática y popular, pero el pueblo se ha levantado y bajo la dirección de su gran Guía, el Presidente Francisco Macías Nguema Biyogo, se esfuerza tenazmente en edificar las nuevas estructuras económicas y sociales del país para salir del lamentable estado de atraso en que lo había sumido el colonialismo.

La Revolución Guineana se empeña tesoneramente en barrer todas las trabas que se interponen en su camino y desarrolla una política enérgica para la creación de una economía nacional, libre de toda injerencia extranjera. Ha trazado su política social en beneficio de las masas trabajadoras de la ciudad y del campo para elevar su nivel de vida, acabar con el analfabetismo, impulsar la cultura nacional y mejorar la vivienda y la situación sanitaria. Sigue una política exterior de amistad y cooperación con lodos los pueblos de África y del mundo [...]

La lucha revolucionaria pacífica contra el colonialismo, neocolonialismo, racismo e imperialismo [...] son también principios firmemente arraigados en la conciencia del pueblo guineano, que ha sufrido en su propia carne la más brutal explotación y opresión.

La salvaguardia de la integridad del territorio nacional es preocupación esencial del pueblo guineano y en tal sentido rechaza categóricamente las tendencias secesionistas que se manifiestan en la Constitución impuesta por los colonialistas en junio de 1968 contra la voluntad, los intereses y aspiraciones del pueblo.

Los derechos fundamentales que la República garantiza a todos los ciudadanos guineanos, les permite participar plena y eficazmente en las diversas tareas de la edificación del país, cuyo desarrollo armónico está asegurado por el Partido Único Nacional de Trabajadores que, como organización de vanguardia, moviliza y educa a las masas populares [...]

Prefacio de la Constitución de Guinea Ecuatorial de 1973. 11

Véase también

  • Constitución de Guinea Ecuatorial de 1968
  • Crisis diplomática entre España y Guinea Ecuatorial de 1969
  • Cambios de topónimos en Guinea Ecuatorial
  • Historia de Guinea Ecuatorial

Referencias

  1. African Elections Database - Elections in Equatorial Guinea (http://africanelections.tri pod.com/gq.html)
  2. Ministro de Macías, en defensa de Trevijano (http://www.elpais.com/articulo/op inion/MACIAS_NGUEMA/_FRANCISCO/G UINEA_ECUATORIAL/LATINOAMERICA/ Ministro/Macias/defensa/Trevijano/elpepiop i/19790906elpepiopi_11/Tes), diario El País , 06/09/1979
  3. Mansueto Nsí Owono - Okomo (2014). EL PROCESO POLÍTICO DE GUINEA ECUATORIAL . edit.um. ISBN 978-84-695-9920-4 .
  4. El «dossier anti-Trevijano» (https://www.dia riorc.com/uncategorized/el-dossier-anti-trev ijano/), diario La Razón , 01/07/2000
  5. Amnistía Internacional acusa a Guinea Ecuatorial de violación de los derechos humanos (http://hemeroteca.lavanguardia.c om/preview/1978/09/19/pagina-19/3372948 8/pdf.html?search=ector), diario La Vanguardia , 11/10/1978
  6. Constituciones y leyes políticas de América Latina, Filipinas y Guinea Ecuatorial (http:// books.google.es/books?id=L_H1qWbXARI C&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=fal se), Juan Maestre Alfonso, Tomo 1, 1987, páginas 406-408, ISBN 84-00-06492-5
  7. Ley Constitucional Número 1 - 14 de julio de 1972, en Wikisource
  8. Guinea Ecuatorial: de colonia a sultanato (http://eprints.ucm.es/10952/1/TFM\_Paula\_ Garcia_jun_2010.pdf) Archivado (https://we b.archive.org/web/20160303203654/http://e prints.ucm.es/10952/1/TFM_Paula_Garcia _jun_2010.pdf) el 3 de marzo de 2016 en Wayback Machine., Paula García Ascanio, 2010, páginas 42-45.
  9. El español en Guinea Ecuatorial (http://con gresosdelalengua.es/rosario/ponencias/asp ectos/morgades_t.htm) Archivado (https://w eb.archive.org/web/20160317091400/http:// congresosdelalengua.es/rosario/ponencias/ aspectos/morgades_t.htm) el 17 de marzo de 2016 en Wayback Machine., ponencia de Trinidad Morgades Besari en el III Congreso Internacional de la Lengua Española.
  10. Hacia una redefinición de las historiografías literarias nacionales africanas: los ejemplos de Sudáfrica y Guinea Ecuatorial (http://e-spacio.uned.es/f ez/eserv.php?pid=bibliuned:Aldaba-2001-3 1-2230&dsID=Documento.pdf) Archivado (https://web.archive.org/web/20140407064 154/http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php? pid=bibliuned:Aldaba-2001-31-2230&dsID= Documento.pdf) el 7 de abril de 2014 en Wayback Machine., Juan Miguel Zarandona Fernández.
  11. Constituciones y leyes políticas de América Latina, Filipinas y Guinea Ecuatorial (http:// books.google.es/books?id=L_H1qWbXARI

C&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=fal se), Juan Maestre Alfonso, Tomo 1, 1987,

Obtenido de «https://es.wikipedia.org/w/index.php? title=Constitución_de_Guinea_Ecuatorial_de_1973&oldid=163389997»

página 423, ISBN 84-00-06492-5

0.PARTICIPACIÓN EN LA INDEPENDENCIA DE GUINEA ECUATORIALW

Ver texto

PARTICIPACIÓN EN LA INDEPENDENCIA DE GUINEA ECUATORIAL

Ese mismo año, García-Trevijano participó en el proceso de independencia de Guinea Ecuatorial . Esta antigua colonia española disponía de autonomía desde 1964 y se encontraba en pleno proceso de descolonización . Sin embargo, existía un agudo enfrentamiento dentro del régimen entre los partidarios del presidente del Gobierno, Carrero Blanco , partidario de retrasar la independencia y mantener los intereses económicos españoles, y los del ministro de Asuntos Exteriores Castiella , que veía en una independencia amistosa la forma de mejorar la imagen internacional de España y conseguir un nuevo voto en la Organización de las Naciones Unidas . Venciendo la resistencia de Carrero, finalmente se aprobó la celebración de una Conferencia Constitucional en Madrid entre octubre de 1967 y julio de 1968. En lugar de apoyar a los nacionalistas de Monalige , como prefería el Ministerio de Asuntos Exteriores, la presidencia prefirió apoyar a los más conservadores del Munge . Sin embargo, los designios de unos y otros se frustraron cuando un personaje hasta entonces poco relevante, Francisco Macías Nguema , con la asesoría de García-Trevijano, logró aglutinar al denominado Secretariado Conjunto o Grupo de los Veintitrés, formado por disidentes del resto de formaciones ajenas a la influencia del Régimen español, con lo que Macías se convirtió en el árbitro de la Conferencia.

En cuanto a las motivaciones que pudo tener García-Trevijano para implicarse en la independencia de la colonia africana, los historiadores Rosa Pardo y Florentino Portero han apuntado que García-Trevijano pretendía frustrar el proceso independentista para desacreditar al Gobierno. 87 ​ Por su parte, Francisco Ela Abeme, ha señalado que García-Trevijano "buscaba un azote del franquismo; alguien que dijera a Franco y a su régimen todo lo que García-Trevijano llevaba dentro pero que la dictadura no le dejaba expresar". 88 ​ García-Trevijano redactó un proyecto de constitución , que fue desechado en favor del redactado por Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón , hombre de Castiella, que actuaba como asesor de la Conferencia Constitucional. En palabras de Herrero de Miñón, "los técnicos, como se nos llamaba [...] a Condomines y a mí, conseguimos el 10 de mayo desacreditar plenamente el proyecto «de los veintitrés», con rotundidad que hirió profundamente a García-Trevijano, pero que apartó de su férula a la mayoría de los guineanos". 89 ​ A pesar de la oposición de Macías, la nueva constitución, democrática, presidencialista y unitaria, 87 ​ fue aprobada en referéndum por los guineanos en agosto de 1968. Tras la independencia, Macías fue nombrado presidente tras triunfar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales frente a Bonifacio Ondó Edu (según García-Trevijano, habría aconsejado a los dirigentes del Munge que no presentaran candidato a la presidencia y apoyasen a Macías). 90 ​ Las relaciones entre los gobiernos guineano y español se deterioraron rápidamente y desembocaron en una crisis que culminó el 5 de marzo de 1969 con la evacuación de la población española de la antigua colonia. Dos días antes, el ministro de Asuntos Exteriores y dirigente del Monalige, Atanasio Ndongo , trató de dar un golpe de Estado con apoyo español. Ndongo no consiguió su propósito y fue asesinado, al igual que otros conspiradores (también fue asesinado Bonifacio Ondó Edu , que estaba encarcelado). Las garantías constitucionales fueron suspendidas. En octubre, en el aniversario de la independencia, Macías condecoró como caballero de la Orden de la Independencia a García-Trevijano, el cual acudió a Guinea para recibir la distinción. 9192 ​ García-Trevijano continuó colaborando con Macías, según su testimonio, como jurista en cuestiones técnicas de política económica y de política internacional. 9093

1969.GUINEA.OYONO ALOGO LIBRÓ A GUINEA DE UNA ESTAFA. PAESA.NOVAIS.ARMIJO ROBLES.

Ver texto

OYONO ALOGO LIBRÓ A GUINEA DE UNA ESTAFA

Compartir

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LOS ACONTECIMIENTOS DE MARZO DE 1969?

Jesús Alfonso Oyono Alogo

'No saber lo que ha sucedido antes de nosotros, es como ser incesantemente niños.'

Texto: Esasom Mba Bikie

Francisco Paesa La leyenda del espía Francisco Paesa comienza a labrarse en 1968, a raíz de la independencia de Guinea Ecuatorial, el 12 de octubre, fecha que coincide con el día de la Hispanidad o, como les gustaba decir a los franquistas, día de la Raza. España pierde la colonia y pasa a manos de los guineanos liderado el nuevo país por Francisco Macías, un líder independentista.

Macías, nacido en 1924 en el distrito de Mongomo, en la parte continental de Río Muni, se convierte en el presidente de la república africana número 44. Lidera el partido Idea Popular de Guinea Ecuatorial (IPGE) de tendencia izquierdista, cuyo símbolo es un gallo. En la época colonial ha sido funcionario, concejal y miembro de la Asamblea General. Guinea, que pertenece a España desde 1778, pasó a ser, en 1959, provincia de ultramar y, en 1963, consiguió una autonomía administrativa interna.

La colonia en el año de la descolonización tenía un censo de 290.000 habitantes, aunque su población real alcanzaba los 400.000. La renta per cápita era de 300 dólares anuales y la producción de sus principales cultivos presentaba una balanza excelente: 34.000 toneladas de cacao, 8.000 de café y 360.000 de madera. (http://reparacionafricana.blogspot.com/2021/06/200-anos-de-crimenes-deespana-en.html)

Ése es el escenario en el que se mueve el joven Paesa. Pronto entiende que, con el nuevo gobierno guineano, puede hacerse millonario y pone en marcha la constitución de un banco al que llama Banco del Sur. Por medio de su amigo Lorenzo Agudo, director de la Caja de Crédito para la Construcción, de quien ya ha percibido algún pequeño crédito, consigue una carta de presentación para las autoridades guineanas. En el documento se afirma que Paesa dispone en esa entidad crediticia, de un saldo de 30 millones de pesetas. Con ese aval bancario, el Banco Hispano Americano le abre una cuenta por la misma cantidad, con la condición de que le será transferida una vez que el gobierno español autorice la apertura del nuevo banco.

Con esos avales fantasmas, Paesa construye una red con la que atrapa a algunos empresarios españoles. Embauca a Vicente Lalmolda , un financiero español que está vinculado por medio de su mujer con la familia del millonario francés Aymar Achille-Fould . El empresario galo, además, es diputado del Partido para la Democracia Moderna de Jacques Duhamel , miembro del gobierno de Georges Pompidou , y tiene intereses económicos en África Occidental con la familia Rothschild .

Lalmolda pica en el anzuelo; entra de cabeza en el proyecto del Banco del Sur y arrastra tras él a la familia francesa. Para poner en marcha el proyecto, Paesa y sus socios constituyen en Madrid la sociedad Profinanco , con un capital social de 5 millones de pesetas. Esta Sociedad mercantil actúa como matriz de lo que va a ser un grupo de empresas.

José Antonio Novais junto a González

Seguidamente, Profinanco abre una oficina en el número 97 de la calle San Bernardo de Madrid, que está atendida por Alfonso García Jiménez , entonces casado con María Paesa , la hermana del espía. El 24 de octubre de 1968 Paesa firma un contrato con los españoles José Antonio Novais, Francisco González Armijo y Mariano Romero Robledo Robles para abrir en Guinea el Banco del Sur. Todos ellos están muy relacionados con el gobierno de Macías Nguéma. Novais es periodista y corresponsal en España del diario francés Le Monde y actúa como asesor del presidente guineano. Romero Robledo es un abogado catalán que representa a algunas firmas que quieren invertir en el nuevo estado. Armijo es un empresario ligado al abogado Antonio García Trevijano .

Trevijano es el asesor en materia de leyes de Macías. En aquellos días, prepara un texto para la Constitución guineana, entre otras leyes. El letrado constitucionalista, que desde el primer momento duda de las intenciones de Paesa, prefiere mantenerse alejado del proyecto. Decía que «caminar junto a la sombra de Paesa podía provocar que uno acabara en la sombra».

R. Mendizábal Allende

En noviembre de 1968, Paesa tiene ya montada su plataforma financiera y la lanzadera que lo transporta hasta los brazos de Macías. Pronto pasa a ocupar un lugar privilegiado entre los asesores del presidente guineano. El dirigente independentista está asesorado en esos momentos por Antonio García Trevijano; Félix Benítez de Lugo y Rafael de Mendizábal Allende, dos abogados del Estado aportados por España; el periodista José Novais, Armijo y Romero Robledo Robles.

Los tres últimos, junto con Paesa, abandonan el proyecto inicial del Banco del Sur y se centran en una misión más ambiciosa y productiva: la fundación del Banco Nacional de Guinea . El proyecto está recogido en los acuerdos que la metrópoli ha firmado con Guinea. Pero Paesa es más espabilado que los demás y se les adelanta vendiendo acciones del banco en Suiza e Inglaterra. El espía acaba de cumplir 32 años y ya empieza a tender sus puentes financieros con la ciudad (Ginebra) y el país (Suiza) de los bancos.

Madrid, con un Franco todavía pletórico y con un Carrero Blanco de delfín del régimen comienza a ver con preocupación las aventuras de Paesa y su gente. La metrópoli y algunas de sus más influyentes familias poseen intereses económicos en Guinea y no están dispuestas a permitir que un joven aventurero se enriquezca a costa de ellos.

El 22 de marzo de 1969, Paesa consigue que el gobierno guineano anuncie la puesta en marcha del Banco de Guinea del que es presidente. Lo inusual en una iniciativa pública como es ésta es que todo el proyecto se levanta sobre una entidad privada con un capital de 210 millones de pesetas y unas reservas de 700. Paesa consigue de las autoridades guineanas el sueño de todo estafador: una máquina de fabricar dinero. Porque, aunque el banco es privado, con su habilidad, Paesa ha logrado el permiso de emitir y acuñar moneda.

El abogado Trevijano, que defiende otros intereses económicos, no ve con buenos ojos el proyecto y actúa desde la sombra para acabar con el espía. Las relaciones del letrado con Macías son más estrechas que las de Paesa e intenta por todos los medios convencer al presidente de que el promotor del banco «es un gánster» . El gobierno español también se opone a la aventura bancaria, porque no está incluida en el protocolo de la independencia.

La voz de alarma llega hasta la metrópoli. «¿Quién es ese chisgarabís llamado Paesa?» , se preguntan en Madrid los jerifaltes del franquismo. La diplomacia española hace ver a los servicios secretos españoles que Paesa y su equipo están haciendo mucho daño al proceso de normalización de la colonia porque éstos continuamente aconsejan a Macías que no se fíe de las promesas de España . El espía y sus socios, aunque saben que se juegan el tipo, hacen de lobby contra Madrid. Su estrategia parece contundente: provocando el enfrentamiento se generará un sentimiento de autodefensa y el gobierno español jamás podrá parar sus pretensiones.

Antonio Garcia Trevijano

Con la anuencia del presidente Macías, Paesa propone la creación de un sistema bancario mixto, con capitales públicos y privados. El presidente guineano no se deja influenciar por los detractores de Paesa que, insistentemente, le alertan de que todo aquello es una farsa. Pero el presidente Macías firma un decreto antes de que suenen las últimas campanadas en la medianoche del 31 de diciembre de 1968. Así nace la Financiera Guineana de Desarrollo (Finguinea) con un capital de cien mil pesetas. Sorprendentemente, la sociedad encargada de la puesta en marcha del banco está constituida en la localidad madrileña de Guadarrama, en el número 22 de la calle Generalísimo. Las acciones están repartidas de la siguiente manera: 51 por ciento, Paesa; 10 por ciento, Novais; 10 por ciento, Romero Robledo y 29 por ciento, Armijo.

Lalmolda, uno de los socios iniciales, decide quedarse fuera del proyecto. Se resiste a depositar su parte una vez que se ha enterado por medio de Achille-Fould que Paesa es un embaucador. Lalmolda también decide dejar Profinanco y arrastra consigo en su salida a dos importantes financieros Borkowsky y el príncipe de Metternich - que habían entrado en la sociedad en su paquete.

Las buenas artes del espía le llevan a conseguir el mejor edificio del centro de la capital guineana como sede del banco. Convence a Macías de que tiene que desplazarse a Ginebra para captar nuevos capitales; a la vuelta, le comunica que ha conseguido la inversión de tres millones de dólares por parte de un grupo financiero internacional. Para adornarlo, Paesa antes ha constituido en Ginebra la sociedad Overseas Internacional , que luego se dedicará al tráfico de armas.

Las familiaridades de Paesa con Macías provocan resquemor entre los mandatarios del régimen franquista, principalmente en Carrero Blanco. El vicepresidente del Gobierno encarga a los agentes del servicio secreto militar una investigación sobre Paesa, sus socios y la sociedad Profinanco. La tensión aumenta cuando Macías amenaza a Madrid con la apertura de un Banco Central si la metrópoli no financia el déficit del joven régimen guineano. Macías, con el asesoramiento de Paesa, insiste en que quiere un sistema monetario independiente. En los acuerdos firmados entre España y Guinea, el 22 de junio de 1968, sobre el proceso de independencia, se establecía que el gobierno español prestaría ayuda «para el establecimiento de un Banco de Emisión» , así como la retirada de la peseta para la constitución de una nueva moneda.

Jesús Eworo Ndong Oyono junto a Fraga

Las presiones de García Trevijano motivan que algunos otros inversores iniciales se descuelguen del proyecto. Paesa se queda solo, secundado exclusivamente por Armijo y Romero Robledo, pero no tira la toalla. Todo lo contrario acelera sus negociaciones con el ministro de Justicia, Jesús Eworo Ndong Oyono ( Evinayong ). Este miembro del gobierno de Macías, de bolsillo frágil, firma un acuerdo sobre la constitución del banco.

Jesús Eworo Ndong Oyono

El capital se fija en 210 millones de pesetas: 115 millones de Finguinea, 20 millones de Paesa a título personal, 12 millones de Armijo y 63 millones de la Oficina del Tesoro de Guinea Ecuatorial. Este organismo dispone de recursos suficientes para cubrir la inversión. El banco nombra a Paesa presidente del Consejo de Administración y a su amigo Armijo, director general. Definitivamente, el 4 de enero de 1969, la sociedad Guineabank se inscribe en el Registro Civil de Santa Isabel.

Román Boricó Toichoa en medio

Pero, llegado ese momento, Paesa culmina el plan secreto que llevaba maquinando desde hacía meses: provoca la dimisión de Armijo y él solo asume la inversión de los 210 millones de pesetas. El ministro de Trabajo guineano, Ramón Boricó Toichoa , en nombre de Hacienda, suscribe una parte del capital, que alcanza poco más de 52 millones. Paesa, dando muestras de ser un gran estratega, delimita el terreno de juego donde quiere que transcurra el partido: se hace con la presidencia del Consejo de Administración y de la Junta General, en su nombre y en el de la sociedad Finguinea, y nombra secretario del Consejo a quien entonces es su cuñado, Alfonso García Jiménez.

Román Boricó Toichoa

Los diarios oficialistas, Ébano y Poto Poto confirman en marzo de 1969 que el banco ha abierto sus puertas con un capital de 210 millones de pesetas y unas reservas de 700 millones. La inauguración del banco guineano se produce en medio de una crisis diplomática entre Guinea y la metrópoli. España envía varios barcos militares de transporte para evacuar de Guinea a sus ciudadanos. Macías pide que esa repatriación se haga bajo la supervisión de la ONU y de la Organización de Estados Africanos (OEA) .

Pero pronto estalla el escándalo. El español Fernando Rodríguez López-Lammes , ex secretario del Gobierno Civil de Fernando Poo y consejero jurídico del entonces ministro del Interior guineano Ángel Masié Ntutumu Mangue , dice que es una barbaridad dejar la emisión de moneda y el control de divisas del país en manos de unos particulares ( origen real de la Crisis de las banderas e el Intento de golpe de estado en Guinea Ecuatorial de 1969 ). Defiende que, en todo caso, Paesa debe antes depositar en las arcas del Banco Nacional al menos el 40 por ciento de su parte en oro. Como respuesta, Paesa acusa al funcionario español de espía de Carrero Blanco y Macías sólo tarda unas horas en expulsarlo del país. El ministro del Interior guineano, Ángel Masié Ntutumu Mangue intercede por su asesor pero las gestiones son insuficientes; es más, López-Lammes es arrestado en su domicilio a la espera de ser expulsado del país.

Ángel Masié Ntutumu

Es la gota que colma la paciencia de la metrópoli. El vicepresidente del Gobierno, el almirante Carrero Blanco, da las órdenes precisas para que los agentes militares españoles actúen de manera contundente. A comienzos de 1969, aprovechando la declaración del estado de excepción en España por orden de Franco, detienen en Madrid a Armijo y a Novais. Paesa, que se encuentra en ese momento en Madrid, elude el control y huye a Ginebra, ciudad que ya comienza a utilizar como cuartel general. El espía recibe un duro golpe, pero no se amilana. Bajo ningún concepto está dispuesto a renunciar al proyecto de su vida.

El 25 de marzo, el presidente guineano autoriza a Paesa a abrir las puertas del banco. Pero entre bambalinas, tiene lugar una sórdida pugna por el poder en Guinea. Hay mucho en juego. Todos prevén que quien gane ese pulso tendrá negocio para rato. García Trevijano tampoco está dispuesto a que lo desplacen y, mucho menos, a que se materialice la estafa. Encarga a unos detectives una investigación paralela en Madrid y éstos descubren que las oficinas centrales de las sociedades de Paesa están vacías. Por no haber, no hay ni máquinas de escribir ni material de oficina. En el domicilio de la calle Badalona, donde figura la sede social de Finguinea, vive una mujer francesa, según informan los detectives a García Trevijano. Se trata de Françoise Dubois , la esposa de Paesa, a la que ha abandonado con su hija y sin dinero. La joven trabaja en un banco, pero tiene inquietudes artísticas y en sus ratos libres organiza exposiciones para pintores amigos.

El 29 de marzo de 1969, la Guardia Civil arría la bandera española y organiza un desfile por Santa Isabel (la actual Malabo) hasta llegar a uno de los barcos de repatriación. Los técnicos de TVE, por su parte, entregan las llaves de sus instalaciones a las autoridades locales y se despiden del país. Finalmente, son evacuados 6.800 españoles con unos 500 vehículos. El 29 de abril, Guinea y España firman un acuerdo de cooperación para crear un Banco Nacional de Guinea que genere su propia moneda, ya que hasta entonces la ex colonia utiliza la peseta y su paridad internacional.

convoca una reunión en Santa Isabel con los ministros Jesús Alfonso Oyono Alogo (Transporte), José Nsué Angue (Educación) y Ángel Masié (Interior) a fin de revelarles el resultado de sus investigaciones. La reunión provoca una reacción contraria a Paesa por parte de los miembros gubernamentales. Macías se ve desbordado por las quejas de sus ministros y exige a Paesa que deposite en metálico la parte que corresponde a su inversión. Pero, el espía, sin pestañear -ése es uno de los grandes atributos de los aventureros- les responde montando un escándalo de órdago, y se compromete a depositar en el banco un millón de dólares en oro. Una cantidad de dinero que no ha visto junta en su vida.

García Trevijano, tras cerciorarse de que todo es un montaje del hábil Paesa,

Da su palabra a Macías de que traerá el metal preciado desde Ginebra cuando esté instalada en la sede del banco una caja fuerte especial. Según Paesa, la caja se está fabricando en ese momento en Alemania. Paesa comete el error de comprometerse con el presidente a que el oro llegará a la capital guineana a lo largo de marzo de 1969.

Pero cuando se cumple el plazo, el aventurero se siente presionado e idea un plan brillante. Exige al gobierno guineano una fuerte escolta para el traslado desde el aeropuerto al banco de unos baúles herméticamente sellados en los que, supuestamente, se guarda el oro. El ministro de Transporte, Jesús Alfonso Oyono Alogo, a quien previamente ha alertado García Trevijano, se juega el tipo ante una de las decisiones más difíciles de su vida: coge un machete y asesta unos golpes secos en los cierres de los arcones. Ante la sorpresa de los asistentes, dentro sólo hay libros y papeles. Lo del oro es un cuento de Paesa , como la imagen de financiero que se había labrado.

El presidente Macías, enrabietado, ordena la detención del espía y su inmediata expulsión del país y le prohíbe de por vida su entrada en Guinea. El agente no se arriesga a comprobar los métodos expeditivos del presidente guineano, porque él ha sido uno de sus asesores, y huye a Camerún en una avioneta. Es la segunda vez que tienta a la suerte y se ve obligado a salir corriendo de un país. El destino final es Suiza.

Cuando se cumple el primer aniversario de la República, España concede un crédito en ayudas de 1.400 millones de pesetas. Seguidamente, se inaugura el nuevo Banco Central de la República de Guinea que comienza a acuñar la peseta guineana o ekuele . La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre española emite moneda guineana por valor de 500 millones con un coste cero, como obsequio. El proceso es supervisado por el Fondo Monetario Internacional .

Macías ordena que el Consejo de Ministros declare materia reservada toda la información sobre el caso del Banco de Guinea. España adopta la misma medida. La aventura de Paesa, por tanto, queda embargada para la opinión pública. Tras la pretendida estafa, García Trevijano convence a Macías para que elabore un nuevo estatuto del Banco Nacional. Éste ve la luz el 9 de diciembre de 1969. A partir de entonces, Madrid desembolsa la ayuda de 426 millones de pesetas reclamada por Macías.

Carrero Blanco

La aventura guineana no supone el final de Paesa. Paradójicamente, su osadía hace que los servicios secretos de Carrero Blanco valoren más su capacidad profesional. La tentativa de engaño al presidente Macías, un dirigente sin conexiones internacionales, en vez de conducirlo al ostracismo, sirve para que empiece a crearse una leyenda en torno a ese personaje misterioso. En el mundo del hampa ya comienzan a conocerlo como el Zorro. Cuenta con la ventaja de que el presidente guineano no tiene medios ni colaboradores para ajustarle las cuentas en su nuevo refugio ginebrino.

AEREA

UNEA

Su operación con el Banco de Guinea suscita curiosidad entre los mandos de los servicios secretos del ejército español. El espionaje siempre necesita el concurso de personajes de la catadura moral de Paesa para llevar a cabo operaciones escabrosas fuera de las fronteras. Y, además, si ese aventurero reside en Ginebra y tiene libertad de movimiento para desenvolverse por los círculos de la oposición española en el exilio, mejor que mejor. Al mismo tiempo puede ser muy útil para comprar armas de manera subrepticia en el mercado negro internacional y para mover capitales con destino a misiones secretas fuera de España.

Paesa dispone de todos los requisitos para entrar a formar parte del SECED, un nuevo servicio secreto que va a crearse en España. En el nuevo espionaje español, que proyecta el almirante Carrero Blanco, Paesa siempre tendrá un hueco. Finalmente, José Cortina , miembro de los servicios de información militares, contacta con él para captarlo como colaborador externo. El oficial dispone de toda la información sobre Paesa porque lo ha investigado exhaustivamente durante la aventura africana. La orden ha partido del mismísimo almirante Carrero Blanco, a quien ETA asesinaría en Madrid en diciembre de 1973.

Francisco Paesa

A raíz de ese magnicidio, los servicios secretos españoles desatan una lucha sin cuartel contra la banda terrorista. Crean el fantasmagórico Batallón Vasco Español (BVE) para cometer y reivindicar sus acciones de «guerra sucia» contra ETA en el sur de Francia. En esa época Paesa entabla amistad con Jesús Guimerá . El piloto de Iberia pertenece al SECED y, a su vez, es miembro cualificado del BVE, bajo las órdenes del capitán de fragata, Pedro el Marino . A Guimerá no le molesta reconocer su participación en el atentado que le costó la vida al dirigente etarra J. M. Beñarán Ordeñana , Argala, cometido en Anglet el 21 del diciembre de 1978, en el quinto aniversario del asesinato de Carrero. El dirigente etarra había sido uno de los cerebros del atentado contra el delfín de Franco.

CITAS DE AGT SOBRE GUINEA

Ver texto

CITAS DE AGT SOBRE GUINEA

El PSOE colaboró hasta finales de los setenta en una operación de los servicios secretos franquistas y la CIA para combatir a la Junta Democrática, desprestigiando y eliminando de la escena política a Antonio García-Trevijano, encarcelándolo cuatro meses en Carabanchel, con la ayuda del ministro del interior Fraga. Felipe González, lo retiene en prisión, a través de la socialdemocracia alemana, convence a la Comisión europea para que desista de presionar al gobierno de Carlos Arias para excarcelarlo, porque, llegó a decir que Trevijano ¡estaba de acuerdo!. Este es el calibre de la degradación y la inmoralidad personal y política de Felipe González.

Meses después, Felipe González pactó con el gobierno de la dictadura, esta vez con Suárez, para que levantara la materia reservada sobre Guinea, y ordenó a Enrique Múgica distribuir un falso dossier a la Prensa (dos hojas anónimas), en las que se le imputaban lucros y colaboración jurídica con actos de tiranía de Macías. La Constitución que Trevijano redactó para la Independencia de Guinea nunca entró en vigor, y había roto toda relación con Macías desde que manifestó, cinco años antes, su deseo de proclamarse presidente vitalicio. Pero, no había libertad de prensa ni juzgado que se atreviera a admitir una querella contra el PSOE.

“la Transición aún parece necesitar que se mantenga la sombra de la duda sobre la única persona capaz de dar testimonio de la traición de los partidos a su recíproco compromiso (cuyo original conservo) por la libertad política indiscriminada, la simultánea legalización de todos los partidos y un referéndum básico, tras una fase de libertad constituyente, sobre la forma de Estado y de Gobierno.”

Felipe González pactó, para que levantara la materia reservada sobre Guinea, y el PSOE, a través de Múgica, pudiera eliminarme de la escena política mediante una difamación a la que yo no pudiera responder en la prensa, como así sucedió.

Esta difamación tuvo lugar cuando Carlos Ollero, de modo oficioso, estaba preparando un encuentro de la oposición con Suárez, a la que yo me oponía porque en tan solo unos meses de resistencia y de acción pública estaríamos en condiciones de imponer al gobierno los puntos irrenunciables de la ruptura democrática. Sin la promesa de abrir un periodo de libertad constituyente y sin el compromiso de legalizar simultáneamente a todos los partidos, incluso los republicanos, era una inmoralidad política el solo hecho de reunirse con Suárez. Todos los miembros de la Platajunta sabían que yo no cedería. Por eso ninguno reaccionó ante la difamación del PSOE, aunque todos me manifestaron en privado su indignación.

La oposición clandestina se rindió al franquismo nada más pisar las alfombras de Palacio. El indocumentado Suárez obtuvo todo lo que se propuso: salvar la continuidad de la Monarquía y de los gobernantes franquistas, convirtiendo a todos los partidos en estatales, como su querida falange, y sirviendo café para todos, como el que dio a Tarradellas. Una anécdota me viene a la memoria. Tarradellas me invitó a cenar en la Generalitat para explicarme su acuerdo con Suárez. Y me dijo que él no se había rendido como los demás. A lo que repliqué: reconozco que Vd. ha tenido más sabiduría política, ha sido el último en rendirse. DISCURSO DE VIGO

CONFERENCIA CONSTITUCIONAL GUINEA.HERRERO DE MIÑON

Ver texto

La Conferencia Constitucional y la independencia de Guinea Ecuatorial en las "Memorias de estío" de Miguel Herrero de Miñón (*).

(*) Miguel Herrero de Miñón (Madrid, 1940) participó como técnico en la Segunda Fase de la Conferencia Constitucional. En sus Memorias de estío, publicadas por Ediciones Temas de Hoy en 1993, dedica unas páginas (de la 28 a la 39) poco numerosas, pero muy interesantes, a los temas relacionados con aquella experiencia y con la política española del momento hacia Guinea Ecuatorial.

"En enero de 1968 terminaba los estudios de filosofía en Lovaina cuando, a través de la embajada española en Bruselas, recibí el recado de ponerme en comunicación con el ministro de Asuntos Exteriores. Castiella me pidió que volviese inmediatamente a Madrid a fin de asesorar la preparación y celebración de la segunda fase de la Conferencia Constitucional para la independencia de Guinea Ecuatorial. Su jefe de gabinete, Marcelino Oreja, le había hablado de mis investigaciones sobre el derecho constitucional de la descolonización. Así lo hice el 21 de febrero de 1968, tras despedirme apresuradamente de mis asombrados maestros Antoine Vergote y Alphonse de Waelhens, reacios a comprender aquel rápido paso de la fenomenología a la política.

Conocía a Castiella como amigo que era de mi padre; en varios encuentros veraniegos, había tenido ocasión de charlar con él o, más bien, de escucharle; y con Marcelino Oreja tenía una buena relación que los años han transformado en respeto mutuo y amistad. Pero es claro que nunca había visto trabajar a un equipo ministerial como aquél y en el que se integraban personas de diversa valía y talante. Sin duda se puede discrepar de muchos aspectos de la política exterior de Castiella y el juicio, atendiendo a los resultados, no puede ser optimista. Pero es preciso reconocer que, merced a una tenacidad ejemplar, puesta al servicio de una altísima idea de la dignidad del Estado y de su servicio en el exterior, el ministro y su equipo consiguieron dar a luz una concepción del interés nacional todavía vigente y crear en nuestra carrera diplomática una escuela de pensamiento.

El proyecto de Castiella, tal como, una noche de aquel mes de febrero, me lo expuso en su despacho de Santa Cruz, no carecía de cierta grandeza e indudable viabilidad, aunque hubiera requerido una política interior muy diferente.

Se trataba, según el ministro, de conducir rápidamente hasta la independencia a Guinea Ecuatorial primero y al Sahara después, y establecer con ellos íntimos lazos de cooperación de modo que, asumiendo un coste económico no pequeño, España pudiera, en gran medida, determinar su política exterior.

Con ello, el político bilbaíno confiaba en obtener tres objetivos: dos votos más para España en las Naciones Unidas, importante baza a jugar en contenciosos presentes y futuros; contrapesar desde el Sur las apetencias marroquíes, estableciendo una alianza entre el futuro Sahara, vinculado a España, y Mauritania, y, en fin, no sólo dar muestras de buena voluntad hacia el Tercer Mundo, sino conseguir dos vías de entendimiento con él.

Sin duda el problema de Gibraltar, que ya entonces obsesionaba a Castiella, pesaba mucho en este diseño estratégico y no dejó, a mi juicio, de contribuir a su frustración. Pero si estas bazas se pensaban jugar indudablemente en pro de la reivindicación española, su alcance se pretendía mucho más permanente.

Desde mi llegada hasta mediados de abril estuve dedicado a preparar, a más de la fórmula de acceso a la independencia, dos extremos claves.

Ante todo, la elaboración de un anteproyecto de constitución donde tuve ocasión de aprovechar materiales recopilados y utilizados en las investigaciones anteriores ya mencionadas. Recuerdo que con la ayuda de hombres de buen criterio como Oreja, Cañadas y Moro conseguí descartar las peores opciones, entre otras la de exportar las instituciones del régimen español, y establecer, como postura de reserva, un texto muy simple. Sin otra parte dogmática que la Declaración Universal de Derechos del Hombre; un sistema de gobierno neoparlamentario de ejecutivo prácticamente monocrático, equilibrado por un vicepresidente del Gobierno sin específicas competencias; un gabinete dependiente del presidente; y una estructura regional con competencias autonómicas amplias y tasadas y una participación en el Gobierno, como ministros sin cartera, de los dos presidentes regionales.

El segundo extremo, ya planteado al elaborarse la Constitución, era el sistema electoral y que, según el criterio del Gobierno, debía consignarse en una Ley Electoral a elaborar en la propia Conferencia.

Mis conocimientos en la materia no eran grandes y comprobé que los de los supuestos expertos que se movían en torno de aquella tarea eran todavía menores que los míos. Yo conocía desde hacía años, por razones familiares y académicas, a un diplomático excepcionalmente inteligente y que había dedicado mucho tiempo y energía al estudio de los sistemas electorales, Francisco Condomines. Reclamé su venida en comisión de servicios y colaboramos íntimamente durante varios meses hasta el final de la Conferencia Constitucional.

Condomines me convenció de las ventajas del sistema proporcional para afrontar una situación como aquélla. Yo estaba bajo la influencia de las tesis de Duverger y de Rae, según las cuales, mientras el sistema electoral mayoritario simple conduce al bipartidismo, el sistema proporcional fomenta la proliferación de partidos y evita las mayorías absolutas.

Ahora bien, Condomines me demostró que lo primero conducía al partido único si el sistema mayoritario era de lista nacional y aun provincial, y que la alternativa no podía ser otra que los distritos uninominales, muy convenientes cuando ya existía un sistema de partidos, pero que, en caso contrario, atomizarían la representación, eliminando cualquier gran fuerza política y dando el poder a los notables locales.

Por otra parte, el sistema proporcional permitía la representación de diversas minorías territoriales o étnicas, sin necesidad de acudir a la tosca fórmula de reserva de escaños, y si se exigía listas electorales completas, cerradas y bloqueadas, simplificaba extraordinariamente el escrutinio y fortalecía la estructura de los partidos.

Todo eso nos parecía deseable para Guinea y así lo hicimos aceptar por la parte española. Pero esta opción que, al final, fue fútil en Guinea Ecuatorial resultó trascendental, y sus consecuencias llegan a la vigente Constitución y legislación electoral española, como explicaré en capítulos posteriores.

Los instrumentos legales de la independencia estaban ya preparados y los borradores constitucional y electoral listos. Yo trabajaba en un despachito del palacio de Santa Cruz redactando una nota informativa final, cuando la puerta se abrió, con cierta violencia, y entró en mi cubil el ministro Castiella seguido a respetuosa distancia por Marcelino Oreja. Dejé de teclear y me levanté. «No soy Napoleón», dijo Castiella, y yo lo confirmé, como hubiera hecho un personaje de Wodehouse: «No, señor ministro; no lo es.» «Pero como Napoleón», continuó nuestro canciller, «condecoro a mis hombres en el campo de batalla». Abrió un estuche. Me prendió en el pecho la encomienda de número del Mérito Civil, alegando mi juventud para no darme la Gran Cruz. Me rogó continuara trabajando durante la fase de la Conferencia Constitucional que comenzaba días después. Me abrazó y se fue dejando que Oreja me felicitase y entregase un sobre con cincuenta mil pesetas.

Para mí, aquel episodio, por minúsculo que sea, retrataba bien a Castiella y a muchos hombres de su generación. La indudable experiencia se diluía en exceso de ingenuidad. El sentimiento de la grandeza de la propia función se realzaba por una dosis de modestia que hoy es inimaginable. No creo que Castiella se sintiera importante de suyo ni por ser ministro, sino por la alta función que quería y creía ejercer.


La segunda fase de la Conferencia Constitucional comenzó, formalmente, el 17 de abril con un discurso solemne de Castiella y, de hecho, en dos sesiones de mañana y tarde el día 19 del mismo mes. La mesa la constituían Sedó, en representación del ministro, Mañueco y Cañadas; la delegación española se componía de representantes ministeriales, entre los que destacaba, por vocación y dedicación, un jurista excelente, Marcelino Cabanas, los militares, siempre racionales, y el ya prometedor político Rodolfo Martín Villa, escindido entre su fidelidad a López Bravo, del que era director general, y su comprensión y simpatía hacia la política aperturista de Castiella. La delegación guineana agrupaba a representantes de las instituciones de autogobierno, organizadas desde 1963, y de las fuerzas políticas de hecho existentes. Condomines y yo asistimos desde la tarde del día 19 de abril hasta el 27 de mayo, en calidad de Comité Técnico.

Pese a su alto nivel económico de entonces sobre la media africana, la situación de Guinea no era muy alentadora. Las instituciones de gobierno estaban desprestigiadas y sus dirigentes tachados de colaboracionistas (v. gr. el presidente Bonifacio Ondo Edu).

Existía un movimiento nacionalista de organización prometedora e implantación global, con un programa occidentalizador y unos dirigentes y cuadros aceptables (el MONALIGE, con Atanasio Ndongo y Saturnino Ibongo a la cabeza).

Había movimientos personalistas y oportunistas de todo tipo (agrupados en el MUNGE) y pseudoorganizaciones étnicas múltiples.

La minoría más importante eran los bubis, autóctonos de Fernando Poo y temerosos de la mayoría pamwe del continente.

Y todo ello, claro está, envuelto en una humanidad lamentable, siempre dispuesta a la corrupción y al charloteo, en la que palpitaba dramáticamente el tránsito entre la magia y la ciencia, la tribu y el partido, el oficio tradicional y la profesión occidental. Pero habituado como estaba, desde la elaboración de mi tesis doctoral, a leer-los discursos de Lumumba, no tuve por qué extrañarme demasiado de los de Macías, y si había admirado a un dogmático como Julius Nyerere, no podía dejar de hacerlo con un pragmático como Ndongo.

Por parte española la situación no era menos compleja. En el Gobierno ya había quedado claro que España no tenía interés político, económico o estratégico alguno en permanecer en Guinea Ecuatorial. Pero sí había dos posiciones contrapuestas en el proceso descolonizador.

Por un lado la de Castiella y, por sintonía con él, los ministros que pudieran ser considerados como aperturistas, inclinados a jugar la carta descolonizadora como baza, modesta pero eficaz, de transformación del régimen. En lo exterior para realinearlo en la esfera de las relaciones internacionales; en lo interior para predicar las ventajas del sufragio universal .y de los partidos políticos. En todo caso, para jugar el éxito del proceso como carta de prestigio personal en una sucesión, cuya apertura parecía cada vez más próxima.

De otro lado y por razones exactamente opuestas, el almirante Carrero Blanco y su entorno, de cuyo Ministerio de la Presidencia dependía la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas.

En este panorama incidían las fuerzas de terceros tanto interiores como exteriores. Aunque Guinea era una carga económica para el Estado, los madereros de Río Muni y los cultivadores españoles de café y cacao en Fernando Poo obtenían notables ventajas de la situación colonial y no regatearon esfuerzos para dificultar la descolonización primero y obtener, cuando ésta ya era irreversible, la secesión de Fernando Poo.

A este primer factor de perturbación hay que añadir la intervención de ciertos sectores de oposición al régimen que, en connivencia con los más ultramontanos de éste, trataron de frustrar, no tanto el proceso, como el éxito gubernamental en la conducción del mismo.

Por último, yo nunca descarté que algún servicio especial de los países con los que la política de Castiella había creado tensiones innecesarias e imprudentes explotara la situación para desacreditarlo y provocar la crisis, como ocurrió meses después.

Todos estos elementos gravitaban en torno a la Presidencia del Gobierno como polo opuesto al palacio de Santa Cruz. Personajes cercanos al almirante Carrero Blanco tenían conexiones varias, sea con los madereros o con ciertos supuestos elementos de la oposición democrática. Más adelante mencionaré al notario García Trevijano y su intervención en estas cuestiones. Baste ahora relatar un episodio paradigmático.

Carrero Blanco y Castiella no se hablaban, y menos sobre problemas como el de Guinea, en el que mantenían actitudes dispares. Sus relaciones, al menos las que yo conocí, eran por intermediario. Y una tarde de mayo de 1968, Francisco Condomines y yo mismo fuimos al despacho del primero para plantearle, por encargo del segundo, problemas surgidos en el curso de la Conferencia. En un momento dado y poniendo por delante nombres concretos, dije: «Señor vicepresidente, en el círculo de esta casa existen personas que, bajo la protección de V. E., realizan una contrapolítica que podría calificarse perfectamente de traición y que yo considero de lesa patria.» El almirante se demudó y, probablemente, yo también al repensar lo que acababa de decir. « ¿Tiene usted pruebas de lo que afirma?», me preguntó Carrero. «Sí, señor vicepresidente, las tengo y, además, plenamente documentadas.» Yo jugaba de farol a todas luces; pero el vicepresidente del Gobierno hizo un gesto ambiguo con los brazos y espetó: «Usted es muy joven, Herrero. Póngase en la piel de los demás y comprenderá.» Es claro que comprendí.

La presión de los colonos españoles era especialmente intensa en cuanto al futuro de Fernando Poo se refería. Y efectivamente no faltaban argumentos para apoyar la separación de la isla del resto de Guinea y constituirla, de una u otra manera, en lo que, una información interesada del prestigioso Le Monde, tituló «La Canaria más al Sur». No faltó quien propusiera, ya en 1961, la proclamación del gobernador general español como rey de los bubis y, en pleno proceso de independencia, se pretendió formalmente la vinculación de la isla con España a través de la unión personal en un mismo jefe de Estado.

Sin embargo, cuando yo llegué a ocuparme de la cuestión, aunque tales posibilidades no dejaban de plantearse por bubis, terratenientes españoles y algunos funcionarios supuestamente bien intencionados, me parecieron siempre de mayor peso los argumentos en pro de la independencia de Guinea como una sola unidad política. Así lo anunció Castiella al inaugurar la segunda fase de la Conferencia Constitucional y serví tal opción con plena convicción de que era la más conveniente a nuestros intereses nacionales.

Las razones para ello eran varias: Los múltiples actos propios de España y las reiteradas exigencias de la ONU en línea con el respeto a las fronteras coloniales proclamado por la OUA desde 1963, como nueva versión del «uti possidetis». El coste económico que para España tenía la isla y aún lo tendría mayor por sí sola. Los problemas de su defensa militar y el hecho de que la mayoría de la población fuera nigeriana merced a los inmigrantes braceros -cuarenta mil oficialmente, setenta mil en realidad-, que la indolencia de los quince mil bubis y la voracidad de los colonos habían traído a la isla.

El segundo de los factores de perturbación más atrás señalados lo personificó el señor García Trevijano, exótico personaje que años después consiguió romper con izquierdas y derechas, rupturistas, reformistas e inmovilistas, en los años de la transición. El citado individuo se reunió a partir del 24 de abril con los delegados continentales y, con el apoyo técnico del, después catedrático, don Jorge de Esteban, inspiró la llamada propuesta constitucional «de los veintitrés», destinada a provocar la reacción separatista de los isleños, a potenciar el liderazgo del tristemente célebre Francisco Macías y, en último término, a frustrar el proyecto de Castiella de independencia pacífica y cooperación con España. No sé si es casual que, simultáneamente a las intrigas de García Trevijano, gentes cercanas a Calvo Serer hicieron intentos vanos de atraer en la misma dirección al joven Saturnino Ibongo, la más firme promesa del nacionalismo guineano y hombre de confianza de Atabasio Ndongo.

Condomines y yo conocíamos, día a día, tales operaciones e informamos puntualmente a Castiella. Cuando pienso que nuestros adversarios consiguieron torpedear el feliz desenlace de la Conferencia, el 30 de abril, mediante un donativo de 160.000 pesetas hecho al MUNGE - el recibo lo firmó Francisco Salomé Jones - y el compromiso de llegar hasta 500.000 o que José Antonio Nováis conseguía alguna ayuda económica para el propio Macías, no comprendo cómo el Ministerio no utilizó las mismas armas, con calibre mayor y definitivo.

Meses después, y esto enlaza con el último factor de perturbación más atrás anunciado, se decidieron las elecciones guineanas en favor del candidato Macías mediante la aportación de cinco millones de pesetas, cuyo origen extranjero, del que entonces se habló mucho, ni puedo probarlo ni lo dudo por un momento. La filatelia, en todo caso, compensó sobradamente el gasto electoral.

El día 19 de abril de 1968 presenté, en lo que creo fue la primera intervención política de mi vida, los puntos básicos de una Constitución para Guinea. Pese a las desconfianzas iniciales, fueron tan entusiásticamente aceptados por los africanos que, a su iniciativa, se nos encargó a Condomines y a mí tomar contacto con delegados de Fernando Poo y Río Muni, primero en conjunto, después separadamente, más tarde juntos de nuevo, hasta formular un proyecto de Constitución que la parte guineana pudiera presentar como propio a la Conferencia.

Así se hizo, si bien ya en esta fase, fines del mes de abril, una minoría de entre los minoritarios bubis boicoteó el proceso y exigió la independencia separada de la isla, a raíz de una reunión del Comité del Cacao y una cena celebrada el día 25 por sus dirigentes y los señores Watson, Maho, Bosio y Copariate.

Con todo ello nuestro trabajo avanzó, y a comienzos de mayo existía un borrador de Constitución acordado por la inmensa mayoría de la delegación africana y del que yo era redactor. Se trataba de la elaboración de los puntos por mí expuestos el 19 de abril, resumen, a su vez, del anteproyecto preparado semanas antes y al que ya he hecho referencia.

Fue entonces cuando se produjo la intervención de García Trevijano, más atrás mencionada. Los técnicos, como se nos llamaba, incluso oficialmente, a Condomines y a mí, conseguimos el 10 de mayo desacreditar plenamente el proyecto «de los veintitrés», con rotundidad que hirió profundamente a García Trevijano, pero que apartó de su férula a la mayoría de los guineanos.

El frente se desplazó entonces de lo constitucional a lo político y las fuerzas empeñadas en frustrar el intento de Castiella consiguieron su objetivo. Meses más tarde, Gabriel Cañadas me escribió desde Nueva York con motivo del asesinato de Atanasio Ndongo por orden dé Macías, lamentándose que nuestra mano hubiera sido demasiado corta para llevar a buen término la empresa en que tanto Castiella, la mayor parte de su equipo, y yo mismo estábamos empeñados.

En efecto, más allá de la decisión en pro de la descolonización que ya pocos o nadie ponían en duda y de su articulación constitucional, era preciso saber a quién se daba la independencia. Así se había planteado en las menos malas experiencias descolonizadoras y así lo planteé al ministro en informe de 1 de mayo.

A mi juicio lo inteligente hubiera sido apoyar al nacionalismo de MONALIGE y a sus coaligados naturales, los «fernandinos» de la isla. Las únicas fuerzas políticas con cuadros aceptables, como revelan los nombres de Wilwardo Jones, King, Morgades, Grange, Balboa, Ndongo e Ibongo, con muchos de los cuales hice sincera amistad. Más aún, Condomines y yo nos reunimos por encargo de Castiella con la plana mayor de MONALIGE el 8 de mayo y pactamos una eventual colaboración española con dicho partido a la hora de la campaña electoral, a cambio de una actitud favorable del futuro Gobierno en la cooperación con la ex metrópoli, la salvaguarda de los intereses españoles en Guinea y la línea internacional del nuevo Estado.

Sin embargo, los plantadores españoles jamás entendieron que su mejor garantía era, una vez decidida la descolonización, entenderse con el nacionalismo, como los franceses habían hecho en Senegal y los británicos en Kenia. Traté de explicárselo a alguno de ellos, por ejemplo a Portabella, y se me rieron en las barbas alegando su confianza en las disensiones tribales que impedirían la estabilidad del gobierno nacionalista, en el prestigio del presidente autonómico Bonifacio Ondo Edu y en las gestiones de la, todavía, en Guinea, omnipotente Presidencia del Gobierno de Carrero Blanco.

En este departamento las fobias ideológicas del almirante Carrero Blanco y de su entorno indujeron a una opción radical contra MONALIGE y en favor de Bonifacio Ondo Edu y de la extraña agrupación de personas y grupúsculos locales y étnicos que era el Movimiento de Unión Nacional (MUNGE). Todo ello llevó a una radicalización en la oposición entre isleños y continentales que, en colaboración con los nacionalistas, habíamos estado a punto de superar y al creciente protagonismo de Francisco Macías, a todas luces un psicópata desalmado, como después la población guineana tuvo ocasión de comprobar.

El resultado de este deterioro político fue un empantanamiento de la tarea constitucional. La elaboración de un texto desastroso, algunos de cuyos mayores dislates yo conseguí corregir mediante apelación directa a Castiella a mediados de junio, pero que sustancialmente fue sometido a referéndum el día 11 de agosto de 1968. Y, lo que es peor, unas elecciones en las que España no fue neutral, sino pasiva, y algunos españoles, beligerantes.

Se enfrentaron el candidato oficial apoyado por Presidencia y los intereses madereros, Bonifacio Ondo Edu, Francisco Macías como candidato de una coalición entre MUNGE, el viejo IPGE y una fracción disidente de MONALIGE, y el propio MONALIGE con Atanasio Ndongo a la cabeza. Los dos candidatos más votados el día 22 de septiembre fueron Macías y Bonifacio Ondo y, siguiendo una peligrosa política de catástrofe, Atanasio Ndongo dio al primero sus votos en una segunda vuelta el día 29 del mismo mes. Macías fue proclamado presidente ante la sorpresa de los españoles todos, gobernantes y colonos.

La influencia de Trevijano en Guinea fue a continuación decisiva, y la ejecución de la política española, desastrosa. Al decir de mis amigos, nuestra representación pasaba del protocolo de escuela a la política del cañonero, y nuestros representantes en Naciones Unidas no se dignaban prestar su coche en día de lluvia al nuevo delegado guineano, al que, sin embargo, entregaban abiertos los despachos que recibía vía Madrid.

La crisis con España estalló en enero de 1969. Yo estuve plenamente apartado de los últimos trámites del proceso de independencia y solamente en enero de 1969 volví a tener noticias directas de Ndongo e Ibongo. El día 30 de enero me citaron en su hotel, el Palace, para pedirme un asesor jurídico que se trasladara con ellos a Guinea, función para la cual propuse a mi buen amigo Julio González Campos, después magistrado del tribunal Constitucional, quien aceptó encantado, pero, felizmente, no llegó a embarcarse en la aventura. Un mes después, en otra reunión secreta el día 28 de febrero, me comunicaron que proyectaban la incapacitación de Macías y la formación de un gobierno de salvación nacional. Para ello pidieron y obtuvieron mi colaboración y en mi casa se ajustaron proclamas y calendarios. Todo lo comuniqué, por una no sé si excesiva fidelidad funcionarial y, más aún, nacional, al ministro Castiella, a través de su jefe de gabinete Marcelino Oreja la tarde del mismo día 28. Lo demás es sabido.

Macías, alertado, se recluyó en Bata. Incomprensiblemente, Ndongo, Ibongo y algún otro conjurado, en lugar de esperarle en Santa Isabel como habíamos acordado, fueron al continente tratando de detenerlo. Atanasio Ndongo fue arrojado por el balcón y apaleado en la calle hasta morir. Saturnino Ibongo y Balboa fueron asesinados en prisión. Guinea se hundió en sangre y oscuridad. Un relevante ministro del Gobierno comentó, feliz, que la crisis ya estaba hecha y el cese y sucesión de Castiella garantizados.


«Dossier» anti-Trevijano: útil sólo para el PSOE. Severo MOTO, Líder fundador del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial.

La Razón, sábado 1 de julio de 2000

Los guineoecuatorianos necesitamos sincerarnos con los españoles. Con los que vieron cómo, por la independencia de Guinea Ecuatorial y la escapada a la desbandada, se quedaban perdidas tanta riqueza durante tanto tiempo acumuladas por ellos. Y especialmente tenemos que dar una objetiva explicación del «dossier» Trevijano a la opinión pública española.

Este «dossier» anti-Trevijano, elaborado para el PSOE por un grupo de guineoecuatorianos integrado en el movimiento ANRD (Alianza Nacional de Restauración Democrática), fue asumido por el líder socialista, don Felipe González, y ampliamente difundido en los medios informativos a finales de 1976.

No podemos dejar de reflejar la extraña esquizofrenia que supuso para nuestra juventud cada vez que nos cruzábamos en Madrid, con un español alto y distinguido, superlejano a nosotros y que nos producía a la vez rechazo, porque nos sentíamos heridos en nuestro orgullo nacionalista; pero a su vez veíamos en él el signo del prestigio y grandeza que podría transmitir a nuestro país. En el fondo sentíamos un extraño equilibrio entre el rechazo a una persona que nos parecía estar apoyando a Macías Nguema, y la admiración y respeto por un español que, abriéndose camino entre las hostilidades y reticencias del régimen de Franco, puso la pica en Flandes conduciendo a la Independencia a Guinea Ecuatorial.

Han pasado tres décadas de esa independencia de Macías y Obiang Nguema, envuelta en las tinieblas de la tiranía. La pregunta es fácil: ¿Es esta la independencia que Trevijano preparó para los guineoecuatorianos? La respuesta está clara en la historia.

Mientras libraba Trevijano la dura batalla de hacer de Macías un presidente de Guinea Ecuatorial para bien del país, cuando el prestigioso abogado empieza a sentir el amargo sabor del fracaso, ante un Macías cuya cabeza comienza a echar humo de pura orgía de poder vitalicio; cuando los desplantes y despropósitos de Macías, elegido por el pueblo, empiezan a enviarle mensajes de dictador y megalomanías tiránicas; en fin, cuando García Trevijano había roto, hacía tiempo, la relación con Macías (responsable de las matanzas, las torturas y el clima de terror que a su sombra, esparce por todo el país su sobrino y máximo responsable militar, Obiang Nguena); cuando la realidad ya nada tiene que ver con la independencia ideada por Trevijano, es cuando se ve obligado a responder a los ataques sufridos en España.

Pero García Trevijano era para los no votantes de Macías un peligro político. Los guineoecuatorianos anti-Macías teníamos el legítimo deber y derecho a pelear por despojarle del apoyo que le llegaba de tan prestigioso letrado español. Alguien podría incluso legitimar la elaboración de un «dossier» con este objetivo, aunque estuviera cargado de acusaciones sin fundamento, ni comprobadas por los beneficiarios del «dossier», que tan certeramente zancadilleó a García Trevijano, ni por los propios gestores del documento.

El inverosímil «dossier» acusa a García Trevijano de todos los males que acaecieron sobre los guineoecuatorianos con la subida al poder de Macías. Pero nadie podría acusar a García Trevijano de haber estado en la reacción contra el golpe de Estado del 5 de Marzo de 1969, que desencadenó las furias de Macías contra su propio pueblo y arreció su odio contra España.

Trevijano pisó por primera vez suelo guineano siete meses después de aquel golpe militar. El antigolpismo de García Trevijano constituye el verdadero origen del «dossier» que nació como consecuencia de la negativa del letrado español a apoyar el derrocamiento violento de Macías.

Franco acababa de morir y en la política española se debatía la ruptura con el antiguo régimen o los «Pactos de la Moncloa». La fusión entre la Plataforma Democrática y la Junta, dando paso a la Platajunta, acaba por aupar casi definitivamente a Antonio García Trevijano Forte como alternativa democrática de poder (republicano). Lo cual dejaba alejado del juego al PSOE. Por pueril que hoy pudiera parecer, el PSOE recurre al movimiento político guineoecuatoriano, ANRD, en busca del que para ellos podría ser el «talón de Aquiles» de Trevijano: sus antiguas relaciones con Macías.

ANRD recurre a uno de sus líderes refugiado en Suiza, Esteban Nsue, quien ayuda a elaborar el «dossier» anti-Trevijano, en revancha por la negativa de éste a preparar un golpe de Estado contra Macías. El golpe que García Trevijano evitaba contra Macías por fidelidad a sus convicciones no intervencionistas en un país para él extranjero, acabó por constituirse en el arma política letal contra su fulgurante carrera hacia el poder en España. Don Antonio cayó como un gigante Goliat bajo lo conspiración PSOE-ANRD.

Como consecuencias:

1.- El Partido Socialista Obrero Español se alzó con la palma de la victoria en la agria polémica que le enfrentaba al gigante Trevijano y se afianzó como alternativa de poder en España, hasta alcanzarlo y ejercerlo durante 14 años.

2.- Macías -que cuatro años antes habla consumado su ruptura con Trevijano- radicalizó su dictadura vitalicia contra el pueblo y sus odios contra España, hasta pasar el testigo a su sobrino Obiang Nguema.

3.-La oposición guineana, en cambio, quedó enquistada en su letargo e impotencia, mordiendo el polvo de la nunca pagada traición.

4.-Antonio García Trevijano, sin embargo -como queda patente- sigue siendo un hombre pletórico de influencia social y política en su país; pero pendiente de que los guineoecuatorianos modernos y demócratas, le demos una explicación satisfactoria por la puñalada trapera del «dossier».

Quizás la acusación más violenta y más utilizada por sus enemigos políticos sea la de que «se enriqueció en Guinea Ecuatorial». Acusación que no pasa de ser, además de falsa, una pataleta de sus despotricadores políticos. Trevijano pudo haber hipotecado Guinea Ecuatorial, si le hubiera salido esa vena. Lo cierto es que Macías parecía haber aprendido de él la honestidad; pues en su tiempo no tuvo espacio la corrupción económica, y murió sin dejar deuda alguna en las arcas del Estado.

El entonces líder del movimiento ANRD, Andrés Moisés Mba Ada, actual Presidente del Partido Político Unión Popular (UP) dirigió una carta a don Antonio García Trevijano, pidiendo disculpas y reconociendo que el «dossier» estaba plagado de datos falsos y falsificados. Siendo éste un gesto muy significativo, al venir de dónde vino, no deja de ser una parte del obligado acto de resarcimiento que Guinea Ecuatorial debe a quien respondimos con el gesto del «perro que muerde a su libertador», y con tan nulos resultados para nosotros.

Por esa razón hemos querido unirnos al gesto de Andrés Moisés en un acto de revisión histórica e intelectual. Hemos errado el camino en la búsqueda de nuestras libertades pisoteando el honor de Trevijano. Como reconoce Andrés Moisés, intentamos dilapidar su fama haciendo uso de la falsedad.

De nada nos ha servido haber elaborado un «dossier» anti-Trevijano condimentado en las guindillas de la falsedad, al servicio del PSOE, para acabar políticamente con su prestigio. Al final Antonio García Trevijano mantiene su prestigio social, y su acendrado espíritu democrático impoluto. El PSOE está donde todos saben que está, Macías y su heredero Obiang Nguema no han amainado en la tiranía. Y nosotros, el pueblo guineoecuatoriano, no hemos abandonado la esclavitud.

Fuente La Razón, sábado 1 de julio de 2000 en

http://www.ccoo.es/guinea.ec\_democratica/n...s/articulo8.htm


EL AMIGO DEL TIRANO

No se puede separar el nombre de Antonio García-Trevijano y Forte de Guinea Ecuatorial. El notario en situación de excedencia fue acusado de ser el asesor de Macías antes y durante su Presidencia. Luego, su nombre volvió a sonar en aquellos turburlentos tiempos de la interminable agonía y muerte de la dictadura y el titubeante nacimiento de la democracia en España.

Cuando se levantó la consideración de materia reservada para los asuntos guineanos en octubre de 1976, y al caer el tirano, tres años después, García-Trevijano reapareció en los medios de comunicación, igual que ocurrió cuando el régimen franquista clausuró el diario Madrid y al aparecer como miembro destacado de la Junta Democrática de España, atacado ferozmente por el PSOE.

Se vivía en Madrid el áspero proceso de discusiones entre los dirigentes políticos guineanos y la Administración española. La gran noticia estaba fechada en Nueva York, la firmaba José María Carrascal y la publicó el diario Pueblo, que dirigía Emilio Romero, el 9 de julio de 1968.

El corresponsal del periódico de los sindicatos verticales recogía las palabras de un guineano, quien aseguró en la ONU que el 26 de mayo anterior habían sido citados varios participantes en la Conferencia Constitucional en un despacho situado en el paseo de la Castellana 106, "para ponernos sobre la mesa 216.000 pesetas, con objeto de que boicoteásemos la Conferencia”. Esta acusación la hicieron Saturnino Ibongo y Atanasio Ndongo, ambos del MONALIGE y los dos asesinados unos meses más tarde por el ya presidente Macías. Pueblo denunciaba la “maniobra” de “unos colonialistas, al servicio de intereses internacionales, que trabajaron a un grupo de guineanos en Madrid, con objeto de crear problemas al Gobierno español y apoderarse económicamente de Guinea después de la independencia”.

Pueblo publica el día 19 de julio una larga carta dirigida Emilio Romero que este titula a toda plana "El notario (excedente) se descubre" (1) . "Y en efecto, soy yo, Antonio García-Trevijano y Forte, notario excedente, residente en Madrid, abogado en ejercicio, con bufete en el Paseo de la Castellana, 106, quien se ha ocupado de la independencia de Guinea”, decía el autor de la carta. Explica que si su nombre había quedado oculto era por la decisión del Gobierno de tratar los asuntos de la independencia de Guinea bajo la Ley de Secretos Oficiales. Afirma que unos guineanos acudieron a su despacho para solicitarle ayuda económica para su grupo político y para subsistir mientras permanecían en Madrid, cosas a las que accedió.

García-Trevijano se reúne en varias ocasiones con políticos guineanos para estudiar el proyecto presentado por el Gobierno español.

”Después de haberme aislado cuatro días y haber elaborado el proyecto de enmienda total ...me reuní con los catorce miembros que me habían proporcionado los acuerdos básicos de este proyecto para comentarlo y someterlo a su aprobación. Fue unánimemente comprendido y aceptado y, luego, he tenido conocimiento de que fue firmado por veintitrés miembros de la delegación guineana y presentado a la Mesa de la Conferencia Constitucional como enmienda total al proyecto del Ministerio de Asuntos Exteriores. Al explicar los motivos que le llevaron a colaborar en esta tarea, hace una crítica implícita al proceso descolonizador español, desmiente las afirmaciones de soborno y otras acusaciones y asegura que su trabajo es “una obra limpia realizada en servicio de España y de la paz en un pequeño país de África”.

En las amplias páginas del vespertino, junto a la larga carta todavía cabían una nota de José María Carrascal y un editorial que derrochaba autosuficiencia fascista, al gusto oficialista de la época, y expresaba su extrañeza porque un abogado en su labor de asesoramiento» no sólo no cobrara, sino que encima pagase a sus clientes. Le parecía a Pueblo "indeseable” la conducta crítica de un abogado contra el Gobierno y consideraban que en ese asunto “únicamente las Cortes representativas de la nación... deben estimular o limitar, tras la autorización para negociar, la acción del Gobierno”.

Pero García-Trevijano no sólo recibe críticas desde diversos sectores del arco ideológico español. El grupo opositor ANRD le acusa de haber asesorado a Macías, antes y después de ser Presidente, de haber financiado su candidatura presidencial con 50 millones de pesetas, de ser responsable del monopolio de exportaciones e importaciones de Guinea y el mayor accionista de todas las empresas que funcionaban con capital extranjero. La ANRD aseguraba que cuando la policía española quitó el pasaporte a García-Trevijano, en 1975, Macías le concedió un pasaporte diplomático guineano.

García-Trevijano remite una carta al director de Le Monde, en la que protesta por una información enviada desde Madrid por José Antonio Nováis, corresponsal del diario francés en España. Según García-Trevijano, Nováis le profesa un “odio personal” desde que él denunció ante Macías lo que consideraba una estafa cometida por un grupo de personas, entre las que se encontraba el periodista, que pretendían fundar el Banco Nacional de Guinea como parte de los negocios de la Financiara Guineana de Desarrollo S. A. (FININGUINEA). En la carta asegura que jamás ha recibido retribución del Gobierno de Guinea “por los trabajos exclusivamente jurídicos que me ha pedido”.

El notario excedente dice más tarde, en declaraciones a Ramón García Domínguez publicadas en Diario-16, que se declara materia reservada, a los asuntos de Guinea para tapar el golpe de estado de Castiella en 1969 y para cubrir los negocios montados por la familia Carrero Blanco relacionados con el cacao, el café y la madera. Luego rechaza las acusaciones de la ARND, que le habían imputado 52 encargos del gobierno de Macías, desde la preparación de discursos hasta leyes. Niega también otras acusaciones, como la que se difundió en Pueblo en 1968, pero reconoce que “apoyé, favorecí y di coherencia ideológica al famoso grupo de los 23, o Secretariado Conjunto, que llevó a Macías al poder”. Explica que planeó una estudiada campaña a nivel popular” que sirvió para que Macías ganara las elecciones y denuncia una serie de tramas y maniobras del Gobierno español para evitar la victoria de Macías.

Unos días después, el 17 de octubre de 1976, García-Trevijano dice a Octavio Cabezas para El País, que de lo que se sentía más orgulloso en su vida política era "haber contribuido, de una manera decisiva, a la independencia de Guinea y haber influido en la formación de un nuevo Estado independiente en África”. Tenía mérito decir esto a esas alturas, cuando ya todo el mundo sabía de los horrores del régimen creado con la ayuda del abogado.

La ANRD afirmaba también que su mujer, Francine Chouraki, de nacionalidad francesa, y su nuera, Simone, habían realizado negocios en Guinea, especialmente de comercio. Le acusan de haber cobrado comisiones por asuntos tan dispares como la acuñación de moneda, que hacía la empresa italiana “Italcambio” o series de sellos de correos, incluidos algunos en los que aparecía el equipo de fútbol del Barcelona. Es cierto que los sellos guineanos tenían un valor filatélico grande, por ser un país joven y porque estaban muy bien hechos. García-Trevijano se querelló contra Diario-16 porque este periódico publicó el 19 de octubre de 1976 que el notario había obtenido un beneficio de 45 millones de pesetas por actuar como mediador en un contrato firmado por el ministro del Interior de Macías, Ángel Masié Ntutumu, y el empresario griego Dragomir Prorodanov, para la edición y venta de sellos, negocio que se realizó, según la publicación, el 22 de junio de 1971.

En ese momento, García-Trevijano se ve atacado por los sectores conservadores españoles, debido a su participación en la Junta Democrática, y por el PSOE, que no le reconocía “catadura moral ni política" para representar a ese organismo en las negociaciones con la Plataforma de Convergencia Democrática. El abogado denuncia, en el diario Ya del día 21 de octubre de 1976, que el Grupo opositor ANRD le ha amenazado de muerte.

Un mes después dice que ha llegado el momento de defenderse. En una rueda de prensa que concede en Madrid, afirma que no estaba enterado de que en Guinea se produjeran muertes y violencia. "El régimen del presidente Macías está en la línea histórica de África de la lucha por conseguir la independencia económica. Esta lucha económica es la causa africana, por delante de la copia de los sistemas políticos europeos”, explica el abogado, de origen granadino.

Lo más curioso es cómo justifica García-Trevijano la actuación de “su” Presidente. “Yo pienso y aseguro que no me he equivocado con Macías. En el momento de la independencia, el único que tenía el carácter, la fuerza, la energía, el orgullo, para poder mantener a Guinea unida y no ofrecerla al reparto y rapiña de las potencias vecinas, ese era Macías”. El abogado afirma que luego “las fuerzas internacionales y capitalistas se confabulan para derrocarle y, en marzo de 1969, el Gobierno español, con Castiella, intenta un golpe de estado... La reacción de Macías es lógica y comienza a desconfiar de todos sus colaboradores y a concentrar en su persona poderes y funciones administrativas”.

Por mucho cariño que García-Trevijano sintiera hacia Macias, o por bien que le fueran reconocidos sus trabajos como asesor, sorprende que el notario afirmara que "ni en Guinea se da genocidio alguno, ni ha habido asesinatos”.

"Vuelvo a negar que haya ganado un sólo céntimo en Guinea”, decía García-Trevijano en la rueda, de prensa, que terminó, según el corresponsal de La Vanguardia en Madrid, asegurando que "el último proyecto técnico que envié al presidente Macías fue en el 74. Desde entonces no he vuelto a tener ningún contacto con él, hasta hace quince días que me envió una carta, lamentando la campana contra mí”. Fidelidad correspondida.

García-Trevijano desaparece de escena unos meses” por la campaña que el PSOE y otros sectores hicieron para alejarme del terreno activo de la oposición", pero a finales de marzo de 1977 anuncia que aprovechó el aislamiento para preparar dos libros, uno sobre Guinea y otro sobre la transición política española. En unas declaraciones realizadas justo unos días después de la ruptura de relaciones diplomáticas, reitera que volvería a apoyar a Macías, aunque supiera que se le iba a atacar, como le ocurrió posteriormente. Lamenta que no se analicen las causas de la independencia guineana, la implicación de personalidades y empresas y el que España haya mantenido su Embajada abierta en Guinea.

De todas formas, García-Trevijano asegura que "hace cuatro años que no veo a Macías. Nunca he sido amigo personal de él; tampoco he sido amigo político. Me identifiqué con la causa de la descolonización de Guinea por ser una causa progresista que la izquierda española tenía que asumir. Y cuando yo arriesgo mi libertad y mi vida, porque estuve amenazado desde el año 68 por ayudar a los guineanos que venían sin un céntimo y ante una causa tan lejana y tan difícil de creer, como era triunfar en su país cuando Bonifacio Ondó y Atanasio Ndongo estaban apoyados con todo el dinero del Estado español, con todo el dinero del colonialismo y todos los favores del régimen - a los más impotentes es a las que yo ayudo- en ese momento ni el PSOE estaba a mi lado, ni ningún otro partido de la oposición democrática. Estuve solo. Por eso yo no admito ninguna crítica de ningún partido, con relación a Guinea, porque su deber era haber estado entonces al lado de la oposición. Su actitud demuestra que desconocen la realidad y lo que entraña la descolonización de un pueblo africano".

Nada más producirse el derrocamiento de Macias, la revista Cambio-16 difunde el rumor de que el nuevo régimen guineano ha pedido a España la extradición de García-Trevijano por supuestos negocios realizados durante el período que termina. Fuentes diplomáticas del Ministerio de Asuntos Exteriores niegan que se haya recibido ninguna petición de extradición y el interesado precisa que en 1973 se opuso a Macías y rompió sus relaciones con él cuando modificó la Constitución y tomó poderes absolutos, aboliendo los derechos de los guineanos. "Por otra parte –añade- mis relaciones con el actual régimen son excelentes". Eso es tener amigos en todas partes... o que las cosas habían cambiado poco en Guinea.

En una jugosa entrevista que realiza Nativel Preciado a finales de agosto del 79, García-Trevijano dice que de nuevo se habla de él “por el temor a que vuelva algún día a la política, porque si fuera un hombre anulado no se meterían conmigo”. Afirma que perdonaría la vida a Macías “porque tienen un proceso patológico y requiere atenciones psiquiátricas”. Reitera que cuando "colaboré" con el Gobierno guineano “no hubo, que yo sepa, ninguna sentencia de muerte. Los únicos políticos guineanos que murieron fueron los que fracasaron en el intento de golpe de estado” de marzo de 1969, dice el notario, quizá la única persona que desconocía lo que ocurría en Guinea. Niega haber financiado la campaña de Macías, pero reconoce que en total entregó alrededor de un millón y medio de pesetas (en 1968) a partidarios de Macías y a otros grupos para sus campañas electorales. Nada más triunfar Macias, García-Trevijano ya le asesoraba: “le advertí quo Atanasio Ndongo le traicionaría y así fue. El 5 de marzo de 1969 él y Saturnino Ibongo intentan un fallido golpe de estado con el apoyo del Ministerio español de Asuntos Exteriores”.

Aunque afirma que cuando conoció a Macías no tenía el menor síntoma de desequilibrio, inmediatamente después cuenta unos divertidos sucesos sobre el guineano. “En el recibidor de mi casa hay un espejo que ocupa, una pared entera y casi todo el mundo confunde el espejo con un pasillo y choca, Macías fue uno de ellos, pero el único que hizo varios intentos de salir a través del espejo: luchó contra él y no se dio por vencido más que al cabo de un rato. Me impresionó su obstinación, era un hombre que no aceptaba la realidad. Otro detalle sintomático es que se negaba siempre a trabajar en la terraza de mi casa – estábamos en verano y solíamos reunirnos allí para estar más frescos – porque temía le disparasen desde cualquier edificio”. Luego recuerda otros incidentes y discusiones y manifiesta que Macías tenía un carácter muy irascible.

Si no se tratara de asuntos tan sangrientos, sería casi de sainete la escena cuando la periodista pregunta si no se enteró de que se producían matanzas, en Guinea. En la entrevista estaban presentes los ex-ministros Ángel Masié y Pedro Ekog junto con el sanguinario ex-jefe de la policía Ciriaco Mbomío -por cierto, luego reintegrado en la policía española- y a ellos consulta acerca de cuantas personas murieron tras el golpe de 1969. Los antiguos sicarios del dictador empiezan a recordar nombres, García-Trevijano les interrumpe y asevera: “no más de ocho o nueve personas”. Asegura que no pueden ser ciertos los informes que hablan de asesinatos, torturas y otras atrocidades “porque después del golpe de Atanasio el país vive dos años felicísimos. Durante 1971 y 1972 había en Guinea una alegría tremenda”.

  • A finales de 1972 comienzan a producirse algunas detenciones, precisa Ángel Masié.

  • ¡Ah! ¿En el 72 había detenciones?, interrumpe García-Trevijano con asombro.

  • ¿Cómo es posible que usted no lo supiera?, pregunta Nativel Preciado.

  • Si se produjeron esas detenciones, desde luego, me lo ocultaron. Mis amigos guineanos, los ministros» tenían una delicadeza tremenda conmigo, aunque en este caso era más bien un defecto, y no me advertían de las cosas que estaba haciendo Macías en contra de mis ideas. Por eso yo me enteré sólo de los hechos consumados y no tuve tiempo de decirle a Macías que estaba cometiendo un error.

García-Trevijano reconoce que en octubre de 1972 nota "una tristeza tremenda en el pueblo”. Afirma que se lo comenta a Macías y este le responde: “sus amigos le llevan a las fiestas de los bubis, que son muy tristes; sus amigos no conocen bien Guinea”

La entrevista está plagada de contradicciones. Tras decir que no interrumpió su relación con Macías hasta finales de 1973 y que hasta finales de 1972 “había en Guinea una alegría tremenda", reconoce que en 1971 tuvo un áspera discusión con Macías, cuando decidió crear el PUNT, "y yo ya perdí la ilusión y la esperanza sobre Guinea". Pero siguió dos años más al lado de Macías (en una entrevista anterior reconoció que le había mandado un proyecto en 1974) “porque quedaban asuntos muy graves pendientes y yo no podía negarme a resolverlos, a dejar sola a aquella gente que necesitaba elaborar unas leyes muy difíciles y no tenían otra persona que les pudiera, asesorar". A partir de ahí, dice que “por amistad, porque no quería que cometiera aún más crímenes, tuve que guardar silencio. Gracias a mi actitud, muchos políticos guineanos están vivos y pudieron escapar de Macías”. Antes había afirmado que no supo de muertes hasta finales del 73.

Asegura en la entrevista que su preocupación por Guinea “cuando vinieron a pedírmelo unos guineanos nacionalistas”, fue desinteresada y “por un ideal político”. Afirma que Angel Masié le contó que antes de acudir a él para que les ayudara, los guineanos pidieron asesoramiento a Tamames, Tierno Galván y Ruiz Jiménez, quienes se negaron, excepto “uno de ellos que pidió un millón de pesetas por desempeñar el trabajo de asesorarles”.

García-Trevijano no se arrepiente de sus actividades en Guinea y de su apoyo a Macías. Lo único que reconoce haberse preguntado algunas veces es “si hice bien rompiendo con Macías en el 73, si no debería haber seguido más tiempo para evitar que cometiera más crímenes, porque yo era, en cierta medida un freno para Macías”.

Unos días después en unas declaraciones a la revista Interviú, García-Trevijano repite que en Guinea le enseñaron pruebas concluyentes de la participación del Ministerio de Asuntos Exteriores y de las Fuerzas Armadas españolas estacionadas en Guinea” en el golpe de 1969. Luego, sin embargo, dice que advirtió a Macías, pues a finales de 1972 se dio cuenta de que “el sistema de promoción política y social de ciertos colaboradores de Macías consistía en preparar falsos complots contra el presidente, que ellos mismos denunciaban después, y se encargaban de la represión. Pero Macías estaba dispuesto a creer cualquier tipo de denuncia, y esto fue aprovechado para desahogar las venganzas entre familias, tribus, clanes políticos...”

El filántropo notario reitera que no ha ganado nunca ni una peseta con Guinea, “ni siquiera como abogado”. Afirma, por el contrario, que ha tenido que poner en total unos 4.500.000 pesetas y que se costeó el mismo hasta los viajes. Reconoce que hizo de intermediario para la emisión de sellos denunciado por la oposición guineana, pero precisa que no recibió ninguna cantidad por ese asunto.

”He sido yo -afirma- quien en 1976 informé a la prensa de que la única actividad económica que podía indirectamente relacionarse conmigo, fue la de la empresa “Simed”, formada entre Eduardo Muñoz Seca y mi cuñada Simone, pero también informé entonces con documentos que el origen de esta actividad se produjo sin mi conocimiento, estando ausente de Guinea y por un favor personal que mi cuñada quiso hacer al primer represaliado de Guinea, Pedro Ekong, quien recibió una partida de cemento que luego no pudo pagar. Las pérdidas económicas de alrededor de cinco millones de pesetas que sufrió mi cuñada y Eduardo no fueron cubiertas por mí, sino por el padre de Eduardo Muñoz Seca. Para pagar esta deuda, mi cuñada aceptó de los miembros del gobierno de Macías actuar de gestora en España para las compras de artículos de primera necesidad que se necesitaban en Guinea y que los exportadores enviaban a precios falseados. La empresa “Simed” hizo estas gestiones cobrando una pequeña comisión hasta que se pagó la deuda. Después no he vuelto a intervenir en ningún tipo de actividad”.

García-Trevijano finalizaba sus declaraciones a Interviú afirmando que sus acusadores perseguían diversos intereses. En 1968 era para ocultar el fracaso de la Conferencia Constitucional, en 1976 para romper la unidad de la oposición democrática y en 1979 “por parte de ciertos organismos gubernamentales, como la Oficina de Información Diplomática, sirve de cortina de humo para cubrir la intervención española en el golpe de estado contra Macías”. Se refiere al parecer, al golpe que encumbró a Obiang en el poder.


Por muy concienzudamente que se trate de analizar este asunto a dia de hoy, en el fondo es simple como sumar dos y dos.

Los ejercicios intelectuales que se quieran hacer, están bien para tesinas y tesis doctorales, pero si no se elucubra sobre ello a la sombra de una Ceiba, a la orilla del Ekuku o en Punta Fernanda pongo por caso, faltan elementos de juicio básicos y a toda esta panda, les faltó eso entre otras cosas.

En España, salvo nuestras gentes que vivieron en Guinea durante años, se tenia muy escaso o nulo "conocimiento" de la idiosincrasia de "los pueblos guineanos" y en el fondo, importaba muy poco a nuestros políticos el destino de Guinea.

No es una frase vehemente gratuita, lo creo sinceramente y después de muchos años de pensar en ello.

Guinea pagó entre otras cosas, el pato de las estúpidas rencillas personales de los políticos de Franco (eso es lo que eran, no nos confundamos).


Por muy nobles ideales de partida que tuviera el señor Castiella, la posibilidad de recuperar Gibraltar pesó muchísimo en aquellos individuos, hay que ser ingenuo e inexperto, para esperar semejante cosa.

Afirmo que Castiella, NO TENIA NI IDEA DE, QUE ERA GUINEA.

De Carrero Blanco, cualquier cosa que se diga es por teclear algo, un individuo que no pacta con Atanasio Ndongo y con Bonifacio Ondó Edú para contrarrestar los votos de Macias, porque opina que el primero "es rojo", no merece mayor comentario.

Afirmo que Carrero Blanco, NO TENIA NI IDEA DE, QUE ERA GUINEA

Del señor Trevijano, lo mejor que puedo decir, es que era el que menos puñetera idea tenia de QUE ERA GUINEA. Pretender, "conducir" a Macias, lo demuestra, un simple oportunista.

Y de los tres afirmo, que LES IMPORTABA UN BLEDO GUINEA.


Podemos elucubrar, recopilar, fantasear, imaginar y escudriñar, pero para los que vivieron aquellas jornadas entre enero y marzo de 1969, quien es quien, está muy claro.

También está muy claro desde ese punto de vista:

QUE importaba a quienes.

QUE, no importó a ningún individuo de los mencionados.

QUE valor daban al pueblo guineano

Qué valor dieron a los españoles que allí quedaron.

QUE maravillosos valores castrenses tenía Carrero Blanco, que obligó a la Guardia Civil a una humillación indigna.

QUE valor dieron a la constitución guineana. pura lógica, ¿que puñetas era eso de "constitución?)

QUE sentido del honor tenian

QUE sentido del deber y de la responsabilidad tuvieron con los guineanos negros

QUE sentido del deber y de responsabilidad tuvieron con los ciudadanos guineanos blancos.

QUE visión de futuro tan magnífica tuvieron para Guinea y para España.

QUE sentido tan insuperable de geoestrategia tuvieron para España en el futuro.

Cambiaron Guinea por dos cosas, un sillón en la ONU y Gibraltar.

Lo primero se hubiera conseguido igualmente, siete años después.

Lo segundo, mejor no meneallo (fabulosa visión y dominio político, vamos Churchil un matao).

Por cierto, falta un personaje fantástico y paradigma del guiso que se cocinó entre semejantes chefs, el Sr. Paesa.

Pobre Guinea santo cielo.


¡Hola...!

Después de un corto período de ausencia...me encuentro con estos escritos....

Vertigo...gracias por los documentos aportados a este Foro....

y a bote pronto quiero comentar los mismos. Quizás otro día con más calma los pueda analizar más ampliamente....El escrito de Herrero de Miñon, es muy interesante...pero no nos olvidemos que las familias de Herrero y Castiella eran amigas y sus puntos de vista, para mí , gozan de poca objetividad...y no son muy críticas con el Ministerio de Asuntos Exteriores (Verdaderos conductores de la Independencia por lo de la ONU y Gibraltar). En cambio si son algo críticos con Carrero Blanco, en aquellos tiempos en que Presidencia y Exteriores estaban a la "greña"

Para mí, Carrero Blanco, Castiella etc., fueron los verdaderos culpables del "desaguisado", unos de una forma y otros de otra.

Pero lo que no me he cansado de repetir, es que ninguno conocía Guinea y su indiosincrasia .. y no hicieron caso de los verdaderos conocedores de Guinea ...¡Los residentes españoles en todas las representaciones sociales y empresariales...!

Los políticos españoles fueron abandonistas...no hicieron caso de la gente que conocía aquello, ni entonces ...ni después cuando el golpe de Obiang...

Un día llegué a comentar que habría sido mejor nombrar a cualquier persona que viviera en Guinea, conociéndola, de Embajador, que nombrar a uno , para mí con poca experiencia "in situ" de Africa y concretamente en Guinea.

Sres.....es que fué todo ...Castiella...Carrero Blanco ...Embajadores…y aprovechamiento de 3ªs personas como Trevijano y otros ....

Y a los que con sus sacrificios...dedicación ..enfermedades etc, convirtieron una zona geográfica inhospita...en un País próspero y con un futuro muy halagueño... ¡Ni agua...!

Lo escrito sobre Garcia Trevijano no quiero ni comentarlo....me dan ganas de vomitar...

¡Hasta otra...!


FEBRERO Y MARZO DE 1969

EL TRAGICO ABANDONO A SU SUERTE DE CIENTOS DE FAMILIAS ESPAÑOLAS EN GUINEA

Dentro de la tragedia humana que supuso globalmente la indigna independencia de Guinea, uno de los capítulos más sangrantes es el de la ingente cantidad de familias que hubieron de huir literalmente de ella, súbita, forzosamente, en trágicas circunstancias y ante la pasividad e inoperancia del gobierno español de entonces.

En la España de los sesenta, el tamaño de la familia media oscilaba entre tres o cuatro hijos, las familias en Guinea no eran una excepción y en muchos casos superaban esa cifra.

El agravamiento de la situación en Guinea después de la independencia, pasó por dos etapas claras. Una primera desde octubre de 1968 hasta diciembre, la segunda y definitiva, desde enero de 1969 hasta el 31 de marzo del mismo año.

Por increíble e ingenuo que pueda parecer ahora, nadie esperaba que la situación desembocara en el caos y el horror de los tres primeros meses de 1969, entre otras cosas porque la falta de información y el mutismo del gobierno español fueron absolutos, fuera y dentro del territorio guineano.

Entre el 12 de octubre de 1968 y el mes de enero siguiente, la población de españoles blancos en Guinea no había experimentado grandes cambios, a nadie le entraba en la cabeza que pudieran desencadenarse los hechos, el caos y el horror que inmediatamente después se sucedieron, y que la actitud del gobierno español fuera de total pasividad en ese hipotético supuesto.

Incluso algunas familias habían regresado a Guinea después de las vacaciones de navidad de 1968, en la inocente creencia de que la normalidad seria habitual y que contarían con la garantía del gobierno español si la situación lo requiriese.

Estamos hablando de familias que llevaban “toda su vida” en Guinea.

Familias, algunas de las cuales llevaban dos, tres, y más generaciones en aquellas tierras y que por tanto, con todo derecho y legitimidad moral, la consideraban tan suya como de cualquier otro.

En otros casos como el de Sudáfrica, esa legitimidad se llevó a la práctica sin más entelequias y con el beneplácito internacional.

Familias cuyos antepasados muertos, descansaban en los cementerios de Santa Isabel, Bata o en cualquier otro bonito y cuidado cementerio guineano, bisabuelos, abuelos y padres que habían llegado a aquellas tierras a principios del siglo XX e incluso el XIX.

Se desgarraron historias personales, vivencias, estructuras familiares, raíces vitales y se produjo una diáspora humana cuyas secuelas aún no han terminado.

En Guinea había una sociedad civil organizada y una comunidad viva como en cualquier otra provincia española.

Había institutos de enseñanza media públicos, colegios y toda la infraestructura de servicios, propia de una ciudad media de provincia en aquellos años.

Cuando la situación se agravó en febrero y marzo de 1969, las familias en principio se refugiaron en las casas respetando el toque de queda impuesto por Macías desde las seis de la tarde.

La embajada española y el embajador D. Emilio Pan de Soraluce, máximas y únicas autoridades españolas en el territorio en ese momento, demostraron su falta absoluta de capacidad de salvaguardia hacia los españoles y un des-interés completo por sus vidas.

Que fuera en el mejor de los casos, obedeciendo órdenes, no me parece un eximente ante una situación de tal envergadura.

Durante los meses de febrero y marzo de 1969, se produjo por tanto un auténtico y caótico éxodo de familias españolas, que tuvieron que ingeniárselas para abandonar el territorio por sus propios medios, en unas jornadas de terror e inseguridad, en las cuales el gobierno español mantuvo una absoluta pasividad, incluyendo la orden nunca escrita a las fuerzas de la Guardia Civil allí todavía destacadas, de no intervenir.

Vergonzosamente para el Estado español, la única intervención de las mismas oficialmente permitida en Guinea, fue el acordonamiento de la carretera al aeropuerto de Bata cuando personal de la embajada abandonó el territorio guineano y para su protección, acordonamiento que se iba cerrando a medida que la comitiva pasaba, y que finalizó con el repliegue definitivo a los cuarteles una vez consumada la huida, dejando a la población absolutamente indefensa y a las fuerzas de seguridad, con la reiterada orden de no intervenir bajo ningún concepto.

Las familias tienen que huir a veces con lo puesto y abandonando sus casas, propiedades, enseres, y dejando atrás una vida entera de esfuerzos, afectos, amigos, seres queridos enterrados allí y experiencias vitales.

Los cuarteles de la Guardia Civil de Bata y Santa Isabel, se convierten en Numancias del siglo XX en las que se refugian las familias para resguardarse del terror.

La Guardia Civil, cumpliendo órdenes cobardes y muy a su pesar, se limita a defender los cuarteles y dar cobijo a madres, padres y niños, que no pueden hacer otra cosa para salvar sus vidas, gracias a ella, el terror no desembocó en una masacre a pesar de todo.

La Guardia Civil se limita a defender el cuartel de los merodeadores en el exterior y a la difícil tarea de conseguir alimentos para la gran cantidad de refugiados que se hacinan en su interior.

Tarea nada fácil por cierto.

Hay quien dice que Macias tomó medidas en un momento dado, para estrangular el suministro de víveres al cuartel de Santa Isabel.

Hay quien dice también, que un día, un comando español se personó por sorpresa en el palacio del gobierno, llegó hasta el despacho de Macías sin mayores problemas y encañonándole le dieron un ultimátum.

“Si no da la orden de suspender el bloqueo de entrada de víveres, es hombre muerto”.

Nunca más volvió a haber problemas de suministro de víveres.

No hubo necesidad de disparar un solo tiro, el respeto (miedo) profundo de las “juventudes” de Macías que promovían los altercados, hacia la Guardia Civil, era más que suficiente para ahuyentarlos al menor amago de fuerza.

Hay muchas historias de dolor y de tragedia para familias guineanas, sirvan algunas de muestra.

Bata

(¿Importa el color?)

Una, se refiere a una familia numerosa.

El padre, insigne guineano y español, es torturado por Francisco Macías de la forma más vil y sanguinaria imaginable.

Cuando al fin es atendido y aliviado por un médico español en el hospital, sus muchas heridas están gangrenadas y tiene delirios por la fiebre, su estado es terminal.

Finalmente, ya agónico en la camilla del hospital y custodiado dentro de la habitación por jóvenes armados de las “juventudes” de Macias, encuentra fuerzas para incorporar el tronco, preguntar en su delirio, “donde está la Guardia Civil” y gritar: ¡VIVA GUINEA!

El médico tiene que intervenir para evitar que le golpeen.

Consigue incorporarse y repetir la exclamación alguna vez más, hasta que muere.

Mientras tanto, las fuerzas armadas españolas permanecen sitiadas en su cuartel, siguiendo órdenes de no intervenir, emanadas “de quien corresponda”.

Supongo también que mientras tanto, Carrero Blanco pensaba en comulgar al día siguiente en su diaria misa en la Calle Claudio Coello, del embajador de España en Guinea y F. M. Castiella, no tengo idea de sus impresiones en ese momento.

Familias que consiguen la evacuación de sus hijos y esposas, mientras el padre decide a pesar de todo permanecer allí, intentando salvar algo de su patrimonio en última instancia y mantener la débil esperanza de que la situación cambie.

Hay muchas historias

Santa Isabel

A. F. P. (¿importa el color?)

Es propietario de un comercio entre el muy considerable patrimonio ganado con el sudor de su frente y la de varias generaciones de su familia, le avisan una mañana urgentemente de que le están buscando.

Se dirige apresuradamente al aeropuerto y consigue embarcar de milagro.

El resto de su familia, había salido un mes antes de allí afortunadamente.

Lo único que consigue llevarse para empezar de cero en Madrid y con ocho hijos que sacar adelante de entre 3 y 17 años, son algunos relojes Rolex de su tienda, disimulados bajo su sahariana en ambos brazos.

A las dos horas de despegar su avión, las “juventudes de Macias” entran en su comercio y al no encontrarle, saquean y destrozan todo el interior del local.

La situación en Bata es peor si cabe, ya que Iberia no puede usar el aeropuerto y por tanto la evacuación se produce por barco, agravada por el hecho de que allí no había puerto y por tanto el barco ha de tomarse abordando los botes salvavidas del “Ciudad de Pamplona” desde el espigón en tierra.

Las escenas son aterradoras.

Bata

Bima Martí (¿importa el color?)

Este español, como tantos otros, tiene que pensar en salvar su vida y la de su familia.

En Bata la evacuación es mas trabajosa, porque además de la dificultad añadida de ser por barco, el territorio es muy superior en extensión y las distancias a recorrer por algunas familias son considerables y el trayecto por tanto más peligroso.

Desde una remota finca en el interior, este hombre navega por el rió con enseres, su esposa embarazada de tres meses y trabajadores negros de la finca que huían también de una muerte cierta. Van en una barcaza por el centro de un gran río.

Desde la lejana orilla del ancho río, le dan el alto, se produce una situación de pánico, confusión, y la barcaza no puede detenerse instantáneamente.

Disparan desde la orilla y fatalmente le alcanzan y muere.

Deja una hija huérfana aún no nacida y viuda.

Santa Isabel

R.A. (¿importa el color?)

R.A. estuvo al frente del servicio de Correos durante muchos años.

La mayor parte de los empleados de correos en Fernando Poo, eran de la etnia bubi.

Una mañana, unos cuantos Land Rover atestados de “juventudes de Macías”, posiblemente ebrios, irrumpen el vestíbulo del edificio de Correos y pretenden maltratar y llevarse detenidos a los empleados bubis.

R.A. sale en defensa de sus empleados de “toda la vida” e intenta calmar la situación.

Le asaltan, agraden, le descalzan y le arrastran con uno de los Land Rover, por las calles de Santa Isabel, que estaban recién asfaltadas y con gravilla en la superficie.

Pudo ser evacuado ese mismo día y volver a España con heridas y desgarros en los pies y en el resto del cuerpo, además de con la vida destrozada anímica y moralmente.

Supongo que ese día también debió comulgar Carrero Blanco en Madrid, lo que hacían o pensaban mientras Pan de Soraluce y Castiella, lo desconozco y no es relevante plantear una suposición.

Para ser justos hay que decir, que el número de víctimas blancas en estos episodios trágicos es muy reducido a tenor de la situación de anarquía y confusión reinantes.

Son producto, más de una situación de caos y desorden, que de una intención premeditada.

Los objetivos de Macías eran, dar rienda suelta a su ira enfermiza, a su venganza por el desinterés de España por sus problemas y hacer demostración de su poder asesinando a sus supuestos enemigos políticos, y esos eran en general de raza negra.

También en parte fue una reacción a su propio pánico personal.

El día 31 de Marzo de 1969, sale el último vuelo de Iberia del aeropuerto de Santa Isabel, en el que consigue salir entre otros, mi padre.

Gracias exclusivamente a la providencia y al destino.

Todos estos episodios son reales y la diáspora no había hecho más que empezar.

Salvo las familias de funcionarios, que tenían asegurado un puesto de trabajo “en la península”, la mayoría de ellas tuvieron que comenzar de nuevo sus vidas desde cero y superar un trauma material y moral cuyas consecuencias fueron en demasiados casos una tragedia añadida.

A la llegada a España, tuvieron que alojarse, repartidos en casas de familiares, sin enseres, sin ropa, sin medios materiales ni económicos, en muchos casos también sin casa propia, ni trabajo.

Asumir un drama íntimo y familiar de ese calibre para seguir adelante, no fue fácil en términos generales.

Hay numerosos testimonios de que muchos padres de familia no fueron capaces de superarlo y en breve periodo de tiempo sufrieron depresiones, la enfermedad y finalmente la muerte.

Aún superándolo y dependiendo de los casos, el trauma psicológico que supuso aquella tragedia, marcó la vida de familias completas en una inmensa mayoría.

Sin llegar a los extremos mencionados, son innumerables los testimonios a día de hoy, de familias cuyos padres tuvieron una muerte natural pero prematura y que nunca pudieron superar el hecho de ser arrancados de cuajo de su tierra y dejar atrás toda una vida de trabajo, dedicación y experiencia vital.

Muchas veces a unas edades, en las que un nuevo comienzo no era vital ni emocionalmente viable.

A día de hoy, la administración española no ha hecho el menor gesto de reconocimiento público de aquellos hechos, admisión de responsabilidades, ni colaborado a resarcir en ningún aspecto las penalidades sufridas, ni los perjuicios de toda índole causados a un alto número de familias españolas.

Aunque eso no sorprende a nadie, en eso y tristemente en algunas cosas más, hay poca diferencia entre la España de los sesenta y esta, salvo en apariencias y fanfarrias.

JEP


Y es por estas y otras muchas cosas, como tener desinformadas a las familias desgarradas y separadas, que tenían que ir de peregrinación a Barajas todas las semanas, para saber si su padre había sido asesinado o no, por las que me importan un bledo las disquisiciones mentales de esta panda de sexagenarios, a saber:

Castiella

Carrero Blanco

Pan de Soraluce (Mr. ¿Florindo Mbá?)

Garcia Trevijano

Paesa

Fraga Iribarne

Y algún otro que con toda justicia olvido

No me parecen mejores que:

Francisco Macias Nguema Mbasogo


Una pequeña matización JEP....el Embajador era Juan Durán Loriga (llamado Florencio Mbá)...Pan de Solaruce...vino después. Saludos.

Westy, ¿cuando se produjo el relevo de Emilio Pan de Soraluce a Fernando Durán Lóriga?.

Creo saber que el primero ostentó el cargo creo, hasta la primera o segunda semana de marzo del 69, pero Durán Lóriga también lo tenia muy oido.

Gracias


¡Hola...! Para a quién le interese....

Aquí "pego"...las memorias Diplomaticas del 1er Embajador de la Independencia D. Juan Duran Loriga.....escritas en 1999.

Son su visión de los hechos.........

Hay que darle oportunidad para que se defienda....Sin comentarios....

EMBAJADOR EN LA GUINEA ECUATORIAL (*)

Conferencia Constitucional. Macías, Bonifacio y Atanasio. Voy a Santa Isabel. Las elecciones. La independencia. Soy nombrado embajador. El colega de Franco: su patología. El problema económico. Los enredadores. Escalada demagógica. La crisis de la bandera. Final de mi misión.

"El proceso descolonizador de la Guinea Ecuatorial marchaba hacia su culminación. Puesto que había que seguir adelante, Castiella quiso que se hiciese de manera ejemplar. El nuevo Estado contaría desde el primer momento con una Constitución democrática aprobada por sus dirigentes y más tarde por el pueblo guineano en referéndum. Se empleó para ello la fórmula británica de una Conferencia Constitucional, que se abrió en octubre de 1967 con un discurso de don Fernando Castiella en el que se anunciaba que España daría la independencia a su colonia ecuatorial en 1968.

Fue un trabajo bello y generoso, dentro del marco político de la España de entonces, convocar la Conferencia para dar a la Guinea una Constitución moderada y de gran perfección técnica aunque resultase inaplicable, como lo habían sido en África todas las normas fundamentales democráticas. La Conferencia Constitucional avanzó lentamente entre escollos. Contribuyeron a la cacofonía las discrepancias entre los guineos y también el hecho, al que ya me he referido y sobre el que volveré a insistir, de que el Gobierno español estuviese profundamente dividido. Esta confusión fue aprovechada por quienes quisieron, lográndolo, complicar aún más el difícil proceso. El señor García Trevijano respaldó un llamado Secretariado Conjunto que al tiempo que saboteaba la Conferencia ponía en primer plano al político guineano de mayor potencial demagógico y destructor, Francisco Macías.

Ramón Sedó presidió las sesiones de la confusísima Conferencia de manera tan paciente como inteligente. Tarea que le debió ser muy ingrata y que aceptó por lealtad a su ministro y amigo.

En la Conferencia fueron asomando las características de quienes habían de ser los tres candidatos a la presidencia del nuevo Estado. Bonifacio Ondó o la ingenuidad catequística. Atanasio Ndongo o la ambigüedad neo-africana. Y Francisco Macías o la furia paranoica.

Francisco Macías mantenía unas actitudes entre calculadas y demenciales. Parecía saber que lo que más le podía legitimar como campeón de la independencia, en la Guinea y en los medios africanos, era una desaforada hostilidad hacia la "potencia administradora". Tanto más cuando tenía un pasado de entusiasta adhesión al régimen colonial, del que seguía formando parte como vicepresidente y consejero de Obras Públicas del gobierno autónomo.

A lo largo de las próximas páginas aparecerán otras facetas de su personalidad. En la Conferencia Constitucional destacó por un sentimiento desmesurado de su propia dignidad, reflejada en desplantes que aumentaban su prestigio anticolonial.

Poco antes de concluir la Conferencia ofreció Castiella una cena en el Palacio de Viana a los principales delegados guineos. Macías, que tenía reservado el primer puesto a la izquierda del ministro, no compareció. Cuando quise, a la mañana siguiente, averiguar las causas de su ausencia, empezó asegurándome que no había recibido la invitación. Más tarde admitió que le había llegado un sobre que no consideró dirigido a él, porque se le daba el tratamiento de "Ilustrísimo Señor" cuando se pensaba "Excelentísimo". Fue en la Conferencia Constitucional donde Macías pronunció su primer elogio de Adolfo Hitler como padre de África.

Bonifacio Ondó, antiguo catequista y muy grata persona, tenía una imagen de Tío Tom que caía simpática a los españoles pero resultaba anacrónica en los medios descolonizadores de las Naciones Unidas, que desconfiaban de quienes pareciesen cómplices neocoloniales de las antiguas metrópolis.

Atanasio Ndongo, expulsado del seminario como tantos revolucionarios, había vivido largos años en el Camerún donde se casó con la viuda del líder revolucionario Félix Moumié, asesinado en Ginebra en 1960. Era el único político guineano con experiencia internacional, hablaba francés y, frente al colaboracionismo de Macías con la administración colonial, había sido un luchador activo y arriesgado por la independencia. De ahí que se pensase en el ministerio de Asuntos Exteriores que podía ser la persona más adecuada y creíble para estar al frente del nuevo Estado. Le faltaba el tirón demagógico y obsesivo de Macías y a pesar de su inteligencia, o a causa de ella, fue para mí siempre sibilino.

Terminada en junio de 1968 la Conferencia con la aprobación del texto constitucional, inmediatamente confirmada por referéndum en el territorio, se había fijado para el 12 de octubre la proclamación de la Independencia. Don Fernando Castiella decidió que durante este complicado período de transición hubiese en Santa Isabel un representante de Asuntos Exteriores. Me mandaron a mí. Se pensó en un momento nombrarme adjunto al Comisario General, en un puesto que acababa de quedar vacante. Desechada esta idea quedó mi status indefinido. Establecí una valijilla en la que enviaba a la Cárcel de Corte unas cartas que yo mismo tecleaba, como lo estoy haciendo con estas memorias.

El Comisario General, don Víctor Suanzes, me recibió y trató con gran cortesía. Pero muchos de sus colaboradores me veían con el mismo recelo que nuestros colonos. Yo simbolizaba el final de la época colonial, y con ella el de muchas situaciones e intereses, lo que achacaban, equivocándose, al ministerio de Asuntos Exteriores.

Uno de los primeros problemas con que me encontré fue el temor de la población aborigen de Fernando Póo a una independencia en la que temían llevar, por su inferioridad numérica, la peor parte. Esto los llevó a votar contra la Constitución en el referéndum. No puedo olvidar la ayuda que recibí de mi amigo Enrique Gori, asesinado más tarde como tantos otros por orden de Macías, así como la de su suegro el sabio patriarca fernandino Alfredo Jones, a quien recuerdo protegido del sol por dos sombreros superpuestos.

Al acercarse la fecha de la independencia fueron enviando al Ministerio algunos funcionarios que me ayudaron muchísimo. Emilio Artacho con su conocimiento de las Naciones Unidas y de sus gentes; Joaquín Castillo que trabajó de manera denodada y habilísima; Amaro González de Mesa que empleó a fondo, en Bata, su simpatía y su astucia. Tampoco olvido el gran apoyo moral que recibí del magistrado Ángel Escudero, quien presidió la comisión electoral que vino de Madrid.

La situación se decantaba, desgraciadamente, hacia Macías. Para un electorado inexperto que iba a votar libremente por primera y última vez la tentación demagógica no era fácil de resistir. Se produjeron además graves errores en el campo de los competidores de Macías.

En primer lugar la intransigencia de Bonifacio Ondó, Había éste decidido presentar a las elecciones parlamentarias una lista de su partido, el MUNGE, en la que figuraban sus leales, que nadie conocía, con exclusión de los caciques principales de esta formación política. Los cuales, a su vez, aceptaban figurar en la lista de Bonifacio Ondó siempre que fuese en lugares preeminentes que asegurasen su elección. Vino Bonifacio a verme una tarde, estando yo en cama con cuarenta grados de fiebre por un primer acoso palúdico. Saqué de flaqueza fuerzas para tratar de persuadirlo de que aceptase en su lista a los citados caciques. Empleé el argumento de que lo importante era la elección presidencial porque en Guinea no funcionaría el parlamento. No me quiso hacer caso y se negó a dar cobijo a quienes calificó de "ingratos". Otros españoles consultados le habían hecho creer que podía ganar solo. El hecho es que los principales jefes del MUNGE se pasaron al grupo de Macías.

La primera vuelta de las elecciones situó a Macías en cabeza (36.000 votos) pero sin mayoría absoluta, lo que obligaba a una segunda vuelta. Bonifacio Ondó salió en segundo lugar, con 31.000 votos. La clave del resultado final estaba en Atanasio Ndongo que por llegar tercero estaba eliminado pero que daría la victoria a aquél por quien aconsejase votar a sus secuaces.

En una reunión con Atanasio Ndongo, en las que estaban presentes sus compañeros de partido y algunos funcionarios españoles, me dijo que daría sus votos al candidato que España quisiera. No tuve más remedio que contestarle que Madrid no podía entrometerse. Hubiese constituido gran ingenuidad, estando en Guinea observadores de las Naciones Unidas, que un representante del ministerio de Asuntos Exteriores de España indicara en público a un partido político guineano sobre a quién votar. Tengo para mí que Atanasio había decidido ya inclinarse hacia Macías y que al consultarme sólo buscaba cubrirse con aquellos de sus colaboradores que propugnaban el apoyo a Ondó.

En mis gestiones privadas con ambos me esforcé al máximo para conseguir que Bonifacio y Atanasio se pusiesen de acuerdo. Pero los dos se mostraron inflexibles puesto que se despreciaban mutuamente. De modo que Bonifacio no quiso hacer concesiones suficientes mientras Atanasio planteó exigencias excesivas. Lo que costó a ambos la vida.

Macías ofreció a Atanasio Ndongo, a quien odiaba por "intelectual", la cartera de Asuntos Exteriores a cambio de los votos de sus partidarios. Los bubis de Fernando Póo, para salvarse la quema, decidieron también votar a Macías a cambio de la vicepresidencia de la República.

Los observadores de las Naciones Unidas fueron testigos de que por parte española no se hizo nada por falsear el resultado de las elecciones que, para desgracia del pueblo guineano, dieron el triunfo a Francisco Macías.

No tuvo esos escrúpulos el vencedor quien, consejero de Obras Públicas, había movilizado los camiones de este servicio para distribuir su propaganda electoral ante la inhibición de la autoridad militar en Río Muni. (No había sido descabellada la idea, surgida al margen de la Conferencia Constitucional y rechazada por los representantes de las Naciones Unidas, de que los miembros del gobierno autónomo, al fin y al cabo funcionarios coloniales, fuesen excluidos como candidatos).

Me habían llegado rumores de que tenía posibilidades de ser el primer embajador de España en Santa Isabel. Se tantearon primero otras candidaturas para aceptarse finalmente que fuese el ministerio de Asuntos Exteriores quien afrontase, a través de uno de sus funcionarios, las secuelas de la independencia. Entre los diplomáticos conocedores de Guinea y de sus gentes quedaba yo en primera fila, al haber tenido el buen sentido de esquivar el ofrecimiento otros más antiguos y más próximos a Castiella que yo. No era quizás de buen augurio el que el capitán de fragata Ricardo Duran y Lira, mi bisabuelo, hubiese mandado cien años antes la estación naval de Guinea, donde murió.

Si examino las cosas, a esta distancia de tiempo, con la mayor objetividad de que soy capaz pienso que lo que era mi mayor ventaja era también un inconveniente. Conocía bien a los protagonistas de la política guineana. Acaso demasiado bien. Había sido testigo de muchas debilidades y trapicheos, había conocido de ordenanzas a quienes fueron después ministros. El estar en Santa Isabel las semanas que precedieron a la independencia me había quemado un tanto. Esto, que veo tan claro ahora, no lo pensaba entonces. Prevaleció en mí la ilusión de ser el más joven de los embajadores de carrera en un puesto de enorme responsabilidad. Estuve a punto, en el último instante, de no tomar posesión. Ausente yo, fue un compañero mío el encargado de proponer mi nombre a Macías. Me contó este muy buen amigo, años después, que Macías torció el gesto y hubiese podido negarme el placet de no habérsele persuadido de los inconvenientes de empezar la nueva etapa de las relaciones entre Madrid y Santa Isabel con un desaire.

Macías veía en esos días agravada su habitual confusión mental por los consejos contradictorios de sus diversos asesores: los que le decían que se las mantuviese tiesas a Madrid y los que le sugerían las ventajas de la moderación.

En la mañana del 12 de octubre pasé varias horas con el Presidente electo y sus colaboradores. Macías se resistía a aceptar los acuerdos de transferencia, negociados por una delegación guineana en Madrid días antes, en los que se regulaban una serie de aspectos administrativos. Entre ellos el futuro de las propiedades del Estado español en la antigua colonia y el papel de las fuerzas españolas que seguirían allí estacionadas. Insistía Macías en que esas transferencias no habían sido negociadas con él. Yo le respondía que se trataba de papeles ineludibles pero transitorios, en los cuales se decía claramente que el futuro gobierno de la Guinea Ecuatorial y el de España establecerían más tarde textos definitivos. La cosa se resolvió al aceptar Macías mi propuesta de introducir los papeles preparados en unas solapas que los calificaban de "provisionales". Al volver a nuestra residencia pude anunciar a Manuel Fraga, quien representaba al Estado español en los actos, que la dificultad se había superado. Cuando quise contarle las incidencias de la negociación me cortó de manera tajante aunque cordial: sólo le importaba el resultado, por el que me felicitaba. Le dije también que habíamos tenido noticia de un proyecto de discurso de Macías gravemente inamistoso, aunque creíamos que se inclinaría finalmente por un papel más aceptable. Así fue.

Macías me consultó algunas cosas en el largo rato que pasé con él aquella mañana. Me enseñó un organigrama muy detallado, al estilo de López Rodó, de su futura administración en el que figuraban tantos ministros como en el Gobierno español y densas ramas de subsecretarías, direcciones generales, secretarías generales técnicas e, incluso, subdirecciones generales. Tuve que decirle que el país nunca podría permitirse una administración tan tupida. Idéntica densidad burocrática en España daría un gabinete con varios millares de ministros. No se mostró contento ya que buscaba convertir en burócratas al mayor número posible de parientes tribales y de enemigos potenciales. Asomó así por vez primera un problema que al pasar las semanas sería gravísimo.

Pidió mi consejo sobre la conveniencia o no de ascender inmediatamente a capitanes a los alféreces guineanos. No me resultaba fácil contestarle porque alguno de ellos no andaba lejos. Unos alféreces procedían de Zaragoza, donde habían hecho los dos cursos de la Academia General, mientras otros eran antiguos suboficiales. La mayor parte de estos estrategas incipientes no eran amigos políticos suyos. Le dije que los fuese promoviendo lentamente para que no se sintiesen defraudados pero que tuviese en cuenta las consecuencias, en países vecinos, de las apetencias de poder de los militares. Este consejo mío lo siguió, a diferencia de lo que hizo con otros. Sin duda porque iba en el camino de su desconfianza congénita.

En la tarde del mismo doce de octubre se proclamó la independencia de la Guinea Ecuatorial en una ceremonia solemne y sin incidentes. Nos emocionamos tanto Fraga como yo al arriarse la bandera española. Inmediatamente después presenté mis cartas credenciales y le fue impuesta a Macías la Gran Cruz de Isabel la Católica.

Tenía yo instrucciones del almirante Carrero de organizar en la Embajada la imposición a Bonifacio Ondó, candidato derrotado y hasta la víspera presidente del gobierno autónomo, de la Gran Cruz del Mérito Civil. Era un gesto noble pero, conocida la psicología maciana, peligroso. Para limitar sus consecuencias negativas rogué al ya presidente de la República que asistiese al acto, lo que sólo podía tener ventajas para él: quedaba ante todos como un vencedor magnánimo y callaba la boca de quienes pretendiesen sacar punta contra Macías a la condecoración a Ondó. Aunque prometió ir, no acudió.

Unos días después me convocó Macías a la casa en que vivía provisionalmente. Tenía encima de la mesa una serie de cartas, de las que me leyó párrafos, en las que se denunciaban supuestas conspiraciones, con complicidades españolas algunas, para derrocarlo y poner en su lugar a Bonifacio Ondó. Traté de persuadirlo de que no hiciese caso de esas denuncias, venidas de personas que trataban de ganarse así su confianza. Necesitaba, eso sí, un buen servicio de información, que Madrid le podría proporcionar.

Este episodio me parece revelador de la personalidad enferma de Francisco Macías. Era aguerrido pero miedoso, crédulo pero receloso. La noche de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales la había pasado oculto en casa de un comisario de policía español por miedo a ser asesinado. Estas características, al acentuarse, hicieron de él uno de los gobernantes más sanguinarios de nuestro tiempo. Sanguinario por desconfiado.

En una de las primeras visitas que le hice planteó el deseo de disponer a su antojo de las compañías de la Guardia Civil que seguían estacionadas en Guinea. No se fiaba de su propio ejército, la Guardia Nacional, que antes había sido llamada "Territorial" y antaño "Colonial". La Guardia Nacional tenía, junto a oficiales españoles, algunos guineanos que eran de obediencia atanasiana. Le contesté que las fuerzas españolas sólo podrían ser empleadas para las funciones previstas en los acuerdos de transferencia.

Macías trataba de copiar, excluido el paternalismo que no entraba en su naturaleza, el autoritarismo y la arbitrariedad de los antiguos gobernadores españoles. Eran sus modelos y sólo les reprochaba su tez. Cuando más adelante empezó a expulsar españoles con un plazo de setenta y dos horas, respondió a mis protestas que si lo habían hecho los gobernadores españoles también lo podía hacer él, Jefe de un Estado independiente. Traté, pobre de mí, de explicarle que la independencia tenía, junto a sus grandezas, sus servidumbres y que los países miembros de las Naciones Unidas habían de seguir las normas del Derecho de Gentes. Música celestial para los sordos oídos de Francisco Macías.

Llevaba el mimetismo a todos los terrenos. Guardar las formas de los colonizadores era más importante para él que ser fiel a las costumbres africanas. Uno de los factores que lo radicalizaron, tiempo antes de la independencia, fue la imposibilidad de obtener la anulación de su primer matrimonio, lo que le impidió casarse por la iglesia con su segunda mujer. Hubiese deseado una boda en la catedral de Santa Isabel con la novia de blanco y las autoridades coloniales de uniforme. Este mimetismo le jugó una mala pasada en Bata, pocos días después de la Independencia. Llevó tan lejos su afán de seguir el precedente colonial que, olvidándose de la nueva situación, terminó una arenga con las frases rituales de adhesión inquebrantable a "nuestro glorioso Caudillo", de las que tuvo que desdecirse en cuanto regresó a la realidad.

No toleraba compartir con nadie la herencia del poder colonial, que quería asumir solo. La embajada de España, como era lógico e inevitable en esa situación post-colonial, inspiraba un respeto especial, que rayaba a veces con el servilismo. Los ministros guineanos se ponían de pie cuando entraba un guardia civil. Solía Macías, en los primeros meses, visitar poblados de Fernando Póo. No me invitaba a estas excursiones, ni tenía por qué. Atanasio Ndongo, sin consultar con Macías, me dijo que fuese con él en su coche a una de esas giras por estar invitado también un alto funcionario del Departamento de Estado de Washington.

Los niños de las escuelas habían sido movilizados para que ovacionasen al autócrata por el camino. Recuerdo que en contraste con el calor ecuatorial cantaban, al tiempo que agitaban banderas de papel con los colores guineanos, cierta canción alusiva a una casita en Canadá. A lo utópico siguió lo anacrónico puesto que al entrar en el poblado pasamos bajo un enorme letrero, usado sin duda en ocasiones anteriores, que daba la bienvenida ¡al Gobernador General! Eso debió forzar a Macías a poner, como hizo después, las cosas en su punto. El Presidente arengó a la población desde el balcón principal del ayuntamiento. Después presentó a algunos de sus acompañantes y finalmente a mí con unas palabras que voy a tratar de reconstruir: "Os voy a presentar al embajador de España. Venga Vd. aquí, don Juan. A este señor me lo ha mandado el gobierno de Madrid para que se entienda conmigo. Como yo mandaré a otro señor a España para que se entienda con mi colega Franco. Pero no es este blanco (señalándome con el pulgar de su mano izquierda) quien manda en Guinea. Quien manda aquí es un negro y ese negro (dándose cachetes en los carrillos) soy yo, Francisco Macías".

En uno de mis viajes a Madrid fui recibido en audiencia en el Pardo. Al contar a Franco que Macías lo llamaba "colega" le entró una risa convulsa que tardó algún tiempo en amainar.

Tuve un primer problema personal con Macías. A quienes componían el servicio doméstico de la Comisaría General se les había dado la opción de pasar a la presidencia o a la embajada. Aunque todos, no queriendo servir a quien sirvió, preferían la Embajada algunos se quedaron con el Presidente por temor a represalias. Les seguimos pagando durante algún tiempo pero tuve que anunciar a Macías que más adelante tendría que pagarlos él. Al dolerse de la falta de generosidad española entré en su lógica recelosa y le dije que si quería personas de confianza en su servicio inmediato no debería tolerar que estuviesen a sueldo de un país extranjero.

El hecho es que el personal que había quedado a nuestro servicio empezó a ser acusado por quienes habían continuado en Palacio de traicionar a la Guinea Ecuatorial. Afectado por ello el mayordomo de la Embajada, cargado de copas una noche, trató de defenderse de estas acusaciones en voz demasiado alta ante los centinelas del palacio presidencial. Fue inmediatamente encarcelado. Pedí a Macías, no como representante de España sino a título personal, que perdonase al pobre mayordomo, a quien conocía muy bien y con el que tenía vínculos tribales. Yo esperaba una reacción humana y obtuve una reacción mimética. Levantando la voz me preguntó si Franco hubiese aceptado que un servidor de la embajada de Guinea protestase a gritos a altas horas de la noche a las puertas del Palacio del Pardo. Se consideraba ofendido por mi gestión y destituyó al jefe de Protocolo por haberme arreglado la audiencia. Sólo logré que readmitiese a su colaborador, porque el mayordomo siguió meses en el calabozo, donde le llevábamos la comida todos los días. Casi diez años después, cuando lo daba por muerto, tuve la alegría de recibir carta suya desde el Camerún.

Visitaba yo a Macías con mucha frecuencia. En una ocasión me dijo que estaba informado de que el general Franco no recibía a los embajadores, lo que estaba pensando imitar. Tuve que decirle que cuando pedía verlo no era por razones protocolarias sino para superar, en beneficio de Guinea y de España, los problemas que se presentaban.

Aconsejé a Madrid que, puesto que había sido elegido el candidato que no deseábamos -ni en la Presidencia ni en Exteriores-, hiciésemos de tripas corazón con los gestos necesarios para atenuar, en lo posible, sus recelos. Pero hubo poco que hacer porque prevalecía la idea de que, obtenida la independencia, la Guinea había dejado de ser un tema español.

Pero Macías no era nuestro único problema en Guinea. Cada mañana, en los cinco meses de mi misión, se planteaban varias cuestiones insolubles. Y algunas, atípicas y triviales, que alcanzábamos a resolver. Como la que contaré ahora antes de entrar en materias cada vez más graves y dramáticas. Tenía la Guardia Nacional su principal acuartelamiento cerca de la Embajada, lo que me forzaba a soportar los estridentes ensayos de su banda. Una mañana creí oír los compases imperiales de Haydn. Intrigado, mandé a uno de mis compañeros para que averiguase las razones de tan sorprendente opción musical. Volvió con la explicación de que preparaban el himno nacional de los Estados Unidos, para tocarlo en la presentación de credenciales de su embajador. Mi intervención, que nadie por supuesto agradeció, impidió que el enviado yanqui fuese recibido a los acordes del ¡Deutschland über alies!

Quiero recordar aquí la ayuda que tuve de mis colaboradores diplomáticos Mariano Baselga, José Maeso y José Cuenca. Éramos una familia unida por la intemperie. Familia a la que se unió el agregado militar, Eduardo Alarcón, gran militar y formidable amigo, el capitán de fragata Molla, comandante de la "Descubierta", así como los asesores españoles de la presidencia guineana. Teníamos la cancillería en mi residencia donde también vivían, al final como en estado de sitio, algunos de mis colaboradores.

Los problemas estructurales del nuevo Estado eran inmensos. Su economía sólo era viable mientras subsistiese el régimen proteccionista que beneficiaba a colonizados y colonos a costa del erario español. Para ello hubiese sido necesario contar con un presidente dispuesto a mantener estos vínculos con España sin miedo a ser acusado de dejar neocolonizar el país. Éste, evidentemente, no era el caso de Macías. La producción de madera en Río Muni debía ser limitada si se quería evitar que el bosque quedase definitivamente esquilmado. La producción de cacao sólo era posible con mano de obra extranjera y la presencia de unos treinta mil braceros nigerianos en Fernando Póo, la mayor parte de origen ibo, planteaba un grave problema político en plena guerra de Biafra.

Siendo malas las perspectivas económicas a largo plazo, a corto plazo eran dramáticas. En la misma mañana del día de la Independencia había quedado ya claro, -lo vimos- el propósito de Macías de inflar la burocracia estatal. Así se hizo y el primer presupuesto se anunciaba con un agujero de quinientos millones de pesetas. Se creían los gobernantes guineanos con derecho a exigir a España esta cantidad, y aún mucho más, por la supuesta existencia de un "tesoro guineano" depositado en Madrid del que se sentían herederos. Y de ello me hacían responsable personalmente. El ocho de diciembre, dos meses después de la Independencia, aseguró Macías en un discurso que si España no le ayudaba a resolver los problemas económicos del país "echaría al embajador".

Mi ministro Castiella, cuando le expliqué la gravedad de los problemas presupuestarios de Guinea, habló con su colega de Hacienda, Juan José Espinosa, al que fui a ver. No era fácil mi gestión porque uno de los argumentos empleados a favor de la independencia de Guinea era que con ella se reducirían los gastos que nos producía la colonia. Y lo que yo pedía era que estos gastos aumentasen. Espinosa comprendió la importancia política del asunto y me ayudó muchísimo. Una misión del ministerio de la calle de Alcalá vino a Guinea, donde los funcionarios españoles de Hacienda habían preparado muy bien sus papeles. Venía esta misión apoyada por una carta de Franco a Macías en la que le prometía la ayuda del Gobierno español para superar esta primera crujía económica. Yo mismo, que nunca he sido capaz de llevar mis propias cuentas, contribuí a la redacción de un proyecto de presupuesto para la Guinea Ecuatorial. Nuestra idea, basada en la diferencia que establecía la Constitución guineana entre gastos ordinarios y gastos de ayuda y colaboración, consistía en que la aportación española se dedicase a los capítulos de educación, sanidad e infraestructuras, mientras los gastos "burocráticos" se afrontarían con los ingresos fiscales guineanos. Pero el déspota quería que pusiésemos los quinientos millones encima de su mesa para dedicarlos a los gastos improductivos que le viniesen en gana. Nuestra deseo de que el presupuesto beneficiase a los más necesitados y contribuyese al desarrollo del país lo consideraba rechazable intromisión neo-colonialista.

Buscó también Macías otras fuentes financieras. Pretendió, con amenazas, provocar la munificencia de los finqueros. Cayó después en una extraña combinación que encajaba en el mundo de la picaresca. Unos españoles, aspirantes a caballeros de industria, le hicieron creer qué podía constituirse un "Banco de Guinea" con respaldo privado internacional. Querían que los fondos españoles de ayuda garantizasen la claramente oscura operación.

Ya he contado cómo Macías podía ser, junto a desconfiado, candorosamente crédulo. Hice lo posible por ponerlo en guardia y le dije que con la aventura bancaria que le proponían no se trataba únicamente de dañar a España, sino también de engañarlo a él. Le insistí en la buena voluntad del Gobierno español para ayudar al guineano a superar el bache económico. Pero los promotores del "Banco de Guinea" se encargaron, tarea no demasiado difícil, de alentar el recelo del autócrata hacia el embajador de España.

No era éste, con ser gravísimo, el único problema con que tenía que enfrentarme. Enumeraré otros.

En julio de 1968 había quedado instalada en Santa Isabel una emisora de televisión que fue, llegada la independencia, causa de constantes complicaciones. Recibía yo muy frecuentes llamadas de ministros que se quejaban de que se les dedicase menos tiempo en los telediarios que a sus colegas. El ministro de Asuntos Exteriores protestó por un supuesto prejuicio a favor de los palestinos en los comentarios internacionales. (Supimos después que la delegación guineana ante las Naciones Unidas recibía fondos israelíes). Para acabar con estas reclamaciones propuse que el gobierno de Santa Isabel nombrase un director guineano responsable de los telediarios. Como era de temer no se pusieron de acuerdo entre ellos sobre la persona adecuada. Después de mi marcha hubo una ocasión en que el personal español de la televisión fue llevado ante un pelotón de ejecución que no llegó a cumplir su cometido: se trataba de una macabra advertencia. La obsesión por los contenidos políticos de la información televisada es universal pero en el caso guineano fue, ciertamente, extremada.

El aeropuerto de Santa Isabel nos trajo muy incómodas complicaciones. El ministro de Obras Públicas guineano, antiguo empleado del aeropuerto, había almacenado resentimientos de los que quería desquitarse. Hizo la vida imposible a los españoles encargados de la buena marcha técnica del campo. Estas constantes interferencias ponían en riesgo su funcionamiento. Los funcionarios españoles sólo querían garantizar la seguridad de los aterrizajes y despegues, lo que el ministro interpretaba como afán neo-colonialista.

Hubo gravísimas dificultades con la sanidad. Los médicos guineanos querían dirigirla desde Santa Isabel y Bata y dejar a los facultativos españoles, en el bosque. Tuvieron que actuar nuestros compatriotas en condiciones muy precarias y en un clima de coacción insostenible. Macías dijo más tarde, para justificar la expulsión de nuestros doctores, que los médicos eran innecesarios ya que cuando actuaban los hechiceros también se moría la gente. Afirmación, como tal, poco controvertible.

En muchos de estos problemas había, sin duda, cierto grado de responsabilidad española. Los funcionarios que habían vivido la etapa colonial debían haber sido cambiados. Mis esfuerzos por conseguirlo pincharon en hueso. En muchos departamentos el escribiente pasaba a ser ministro y ocupaba la casa y el coche del director español, que quedaba a sus órdenes. Pude lograr, para aminorar los daños, que fuesen enviados de Madrid, para asesorar al presidente Macías, dos personas de valía excepcional: el magistrado Rafael Mendizábal y el abogado del Estado Félix Benítez de Lugo. A pesar de su inteligencia, su competencia y su buena voluntad fueron totalmente marginados y su influencia sólo se reflejó en la excelente redacción de las disposiciones legislativas y administrativas. Cuando se hubieron ido, sus discípulos llegaron a absurdos tan divertidos como el decreto que, en muy correcta prosa administrativa, declaraba fuera de la ley el confucionismo en el territorio de la República de Guinea Ecuatorial.

Hubo una cicatería inicial por parte española que estimuló los enfermizos recelos de Macías. No hablo ahora del grave conflicto presupuestario sino de algunos gestos simbólicos que hubiesen indicado a Macías que no era malquisto por Madrid. Pensaba yo en Francia, que halagaba (en casos como el del Emperador Bokassa hasta el absurdo) a los gobernantes de sus antiguas colonias con atenciones y privilegios. El precio del automóvil que se proporcionó a Macías fue descontado de los fondos de ayuda. No se cedió a los guineanos una casa en Madrid para instalar su embajada lo que, aparte del resentimiento consiguiente, hizo gravitar excesivamente la carga de nuestras complejas y difíciles relaciones sobre la representación española en Santa Isabel, Y, por supuesto, no se produjo invitación alguna al Presidente para visitar en España a su "colega". Todo esto era difícil de obtener de un gobierno gravemente escindido en el que Castiella había perdido fuerza y sólo se mantenía por la resistencia del Jefe del Estado a los cambios ministeriales.

Las cosas no hubiesen tenido probablemente remedio, porque la personalidad de Macías se fue degradando con el poder. Sekú Turé, Mobutu, Idi Amin, Bokassa, una serie de personalidades frenéticas que en África se han impuesto por su mayor determinación, responden a una tipología especial. Vi años después una película documental sobre Idi Amin en la que el déspota ugandés ostenta un gesto benévolo detrás del cual empieza a crecer la furia: la sonrisa sigue en los labios cuando la ira ya está en los ojos. Me impresionó esta escena porque en Macías había observado reacciones idénticas. Estas consideraciones podrían parecer contagiadas de racismo si no tuviésemos presente que uno de los países más civilizados de Occidente se dejó también arrastrar por la furia criminal de un paranoico.

Los países que han sido colonizados nunca tienen una relación natural con la antigua metrópoli. Tienden a hacerla responsable de todo y si solicitan a veces su intervención protectora rechazan otras cualquier gesto de apoyo. En una ocasión acompañé a un grupo oficial guineano, a cuyo frente estaban el vicepresidente de la República y el ministró de Asuntos Exteriores, a visitar al general Alonso Vega, ministro de la Gobernación. Don Camilo, que ya estaba viejo, dijo, dirigiéndose a mí, lo siguiente: "Mire usted, embajador. De estos señores de Guinea habrá uno que toque el violón, otro el violín y otro el trombón. Pero alguien debe llevar la batuta y ése es usted". Preocupado por el efecto de estas palabras traté de explicárselas a la salida a mis amigos guineanos como muestra del gran interés del general por su país. Vi que mi aclaración era innecesaria: estaban encantados con la visita y con lo que habían oído. Semanas más tarde un gobernante guineano, que no había estado en la visita a don Camilo Alonso, me sorprendió al proponerme que reuniese a los ministros de cuando en cuando, en consejillos informales para darles orientaciones. Me imagino la reacción, en este caso justificada, de Macías si yo hubiese tenido la temeridad de invadir así sus competencias.

Una cuestión internacional con la que tuvo que enfrentarse la nueva república, fue la guerra de secesión de Biafra en la que, no sin lógica, tomaron partido por Lagos. Esto les llevó a interrumpir los vuelos humanitarios a Biafra que, con anuencia española, llevaba a cabo la Cruz Roja desde Santa Isabel. Lo que no dejaba de tener un cierto carácter explosivo cuando la mayor parte de los braceros nigerianos en Fernando Póo eran de etnias vinculadas a la secesión biafreña. Estos braceros, además, encontraban dificultades para seguir transfiriendo sus ahorros a Nigeria. Había también en Santa Isabel un número pequeño, pero influyente, de comerciantes hausas identificados con la unidad de Nigeria.

En enero de 1969 me informó el ministro de Asuntos Exteriores, Atanasio Ndongo, de que pensaba asistir a la toma de posesión del Presidente Nixon en Washington. Comenté que me parecía de perlas pero que debía tener en cuenta que a esos actos no iban jamás delegaciones extranjeras por lo que podría encontrar dificultades o desaires. El protocolo norteamericano se las arregló para que no fuese así y Atanasio volvió encantado. Mis relaciones con Atanasio Ndongo pasaron por algún momento difícil. Aunque yo tratase de tenerlo siempre al corriente, le irritaba que negociase las dificultades, cada vez más frecuentes, directamente con Macías. Dado el poder personal que había asumido Macías y su hostilidad hacia Atanasio Ndongo era la única manera de intentar conseguir algo. En una de mis visitas a Atanasio lo encontré extrañamente distante. Me dio la impresión de que conocía una comunicación mía a Madrid que hablaba de él. Supe después que un colaborador español de Ndongo había visitado a un funcionario menor de la dirección general de África en la Cárcel de Corte, quien se había ausentado unos minutos dejando sobre su mesa una carta mía con comentarios sobre la personalidad compleja del ministro guineano y su adicción a los estupefacientes.

Las perspectivas para los españoles en Guinea eran cada vez más inciertas. Es comprensible que arreciasen sus críticas contra el embajador como representante de un gobierno por el que se creían abandonados. Recibí cartas anónimas. En una de ellas un estimable compatriota me calificaba, entre otras lindezas, de "eunuco". No es imposible que fuese la misma persona que al estallar la crisis de febrero me acusó de haber puesto en peligro a los españoles "por defender un trapo".

Ya he contado cómo Macías empezó a expulsar españoles, al estilo colonial, sin motivo alguno. En algunos casos a los funcionarios que pensaba podían estorbar la tristemente pintoresca operación del "Banco de Guinea". Lo más grave fue la aplicación de una nueva figura: la expulsión con retención. Se impedía en efecto al funcionario expulso salir de Guinea sin un permiso especial, que se retrasaba indefinidamente. Con todos los españoles como rehenes potenciales estábamos al borde de la crisis, de la que paso a hablar con detalle.

Durante los cuatro primeros meses el Presidente Macías había regateado su presencia en el Continente, sintiéndose más seguro en Santa Isabel. Pero se fueron dando circunstancias que lo obligaron a modificar esta actitud.

En Fernando Póo le intimidaba el descontento de los braceros nigerianos, el sector más numeroso de la población. En Río Muni, según le habían dicho, su ausencia estimulaba una agitación que podía volverse contra él si no se ponía a su frente. La popularidad de Bonifacio Ondó, además, seguía siendo grande en sus antiguos feudos. Este problema, como tantos otros, acabaría resolviéndolo mediante el asesinato, tras la entrega de Ondó por el Camerún.

Los partidarios de Atanasio Ndongo se sentían perjudicados por el reparto de sinecuras en la coalición gubernamental y unos pocos oficiales guineanos de la Guardia Nacional esperaban el momento de alzarse.

El partido llamado "Idea Popular de la Guinea Ecuatorial" seguía fiel a Clemente Ateba y a sus viejos proyectos de federación con el Camerún. Este grupo, el más compacto y fanático, azuzaba a unas llamadas "Juventudes Guineanas" constituidas por partidas de desempleados entregadas al pequeño bandolerismo y responsables de agresiones cada vez más frecuentes y graves contra súbditos españoles. Cuando planteé a Macías en Santa Isabel la necesidad de cortar estos desmanes, me contestó que carecía de control sobre Río Muni. .

El 13 de febrero de 1960 salió Macías de Santa Isabel para emprender su tercer viaje a Río Muni desde la Independencia. Apenas llegado a Bata pronunció un discurso, al liberar a unos presos, lleno de amenazas para todos los españoles y ofensivo para nuestros oficiales de la Guardia Nacional, a los que insultó ante los nativos. Había decidido, en efecto, encabezar la demagogia antiespañola. Emprendió una gira por el Continente en la que atacó especialmente a los españoles madereros, mostrándose a veces más moderado respecto los que llamaba "españoles de clase media". Lo acompañaban a todas partes, en camiones, miembros de las "Juventudes" que alentaban un clima de excitación nacionalista a costa de los residentes españoles.

El sábado 15 de febrero nos plantearon por primera vez la "multiplicidad" de banderas españolas. Desde el 12 de octubre sólo ondeaban en Bata tres, sin protesta alguna: en el acuartelamiento de la Guardia Civil, en la cancillería consular, y en la residencia del cónsul general. No había más banderas españolas en todo Río Muni.

Entre las casas que el Estado español había retenido en Guinea, según los acuerdos firmados el día de la Independencia, estaba la que había sido residencia del capitán de la Guardia Territorial, que pasaba a serlo del cónsul general. Era esta casa objeto de los celos y de las apetencias del comandante Tray.

Algo conviene decir de este personaje, que desempeñó en aquellos días un papel determinante al poner a Macías en el disparadero. Juan Tray, falangista voluntario en 1936, terminó la guerra como alférez provisional. Hechos los cursos de transformación era en 1968 comandante en el ejército español y el militar guineano de mayor graduación, ayudante de campo del Comisario General. Se caracterizaba por la unción con que abría a sus superiores, entre ellos a mí, las puertas del coche.

Macías, que no desconfiaba de él por considerarlo inofensivo, le ascendió a teniente coronel y le puso al frente de su Casa Militar. Su actividad principal era la de turiferario del Presidente. Hombre de pocas luces, fue presa de una megalomanía creciente impulsada por el recuerdo de las vejaciones de las que creía haber sido objeto durante su inusitada carrera militar española.

Me había visitado en Santa Isabel para pedirme que gestionase su ascenso a coronel en el ejército español, que por cierto seguía pagando sus haberes. Me esforcé en escuchar con calma pretensión tan inaudita. Me figuro lo poco que hubiese durado Tray en el mundo de los vivos en la hipótesis, absurda, de haber logrado su aspiración: Macías hubiese visto en el coronel al hombre de Madrid llamado a derrocarlo.

Me inclino a pensar que fue Tray, para lograr un anhelo inmobiliario, quien espoleó a Macías haciéndole ver que era inadmisible que enfrente del antiguo Gobierno Civil, donde el presidente vivía cuando estaba en Bata, se alzase la residencia consular española, con su bandera y con los guardias civiles que la protegían. Alguien, al parecer, enseñó a Macías la información de un período de Brazzaville en la que se decía que Bata con tanta bandera bicolor (¡tres!) daba la sensación de estar ocupada por España. (Pude comprobar después que había muchas más banderas camerunesas y gabonesas que españolas en la capital de Río Muni).

El 15 de febrero el comandante Tray cruzó la calle para convocar al cónsul general de España por orden del Presidente. Como el cónsul general no estaba en la residencia sino en la oficina, ordenó Tray sin éxito al guardia civil de servicio que arriase una de las dos banderas consulares españolas. Macías se ausentó de Bata momentos después. El vicepresidente Bosío, por orden presidencial, convocó al cónsul general de España, Jaime Abrisqueta, para pedirle que retirase la bandera de su residencia. El cónsul general, hombre valeroso y leal, respondió que no podía tomar ninguna decisión sin instrucciones concretas del Gobierno a través del embajador.

Informado por él, pedí instrucciones a la Cárcel de Corte. Me contestaron de Madrid que aunque el mantenimiento de dos banderas consulares era perfectamente legal según los Convenios de Viena, la cuestión era negociable por la vía diplomática normal. Mientras se negociaba mantendríamos la práctica establecida.

El día l6 de febrero visité en Santa Isabel al ministro de Asuntos Exteriores, Atinasio Ndongo. Le dije que el asunto de las banderas de Bata, como casi todos, era negociable y que podrían encontrarse fórmulas para que, dentro de la ley general de Guinea, no hubiese más que una bandera. El ministro, que aquel mismo día salió hacia Addis Abeba, se mostró de acuerdo con este criterio y con que no se arriase entretanto ninguna bandera. Idéntica gestión realicé con el vicepresidente Bosío, encargado en Santa Isabel del despacho de la presidencia de la República, y con el mismo resultado.

El domingo 23 regresó Macías del interior a Bata y se enfureció al comprobar que, de acuerdo con lo convenido en Santa Isabel con sus representantes, seguían ondeando las banderas españolas. Convocó al cónsul general Abrisqueta, al que en una violenta escena declaró persona no grata, y mandó al comandante Tray que enviase un piquete de la Guardia Nacional a la cancillería consular. Ocho soldados entraron en el jardín, treparon por la fachada y descolgaron la bandera que posteriormente sería entregada en la residencia del cónsul general.

El vicepresidente del Gobierno se enteró inmediatamente de esta gravísima tropelía por un mensaje que le fue transmitido desde un barco mercante español fondeado en Bata. El almirante Carrero Blanco habló enseguida con Castiellla quien nada sabía aún, debido a las precarias y lentas posibilidades de comunicación de la embajada en Santa Isabel. De la conversación del vicepresidente con el ministro de Asuntos Exteriores salió un telegrama en que se me ordenaba actuar "de manera enérgica e inmediata".

En el acuartelamiento de la Guardia Civil se había tocado generala y las fuerzas esperaban instrucciones para intervenir. Una interpretación literal de las que yo tenía me hubiese permitido ordenar dicha intervención.

Veía sin embargo muy claro que una acción militar española en la Guinea recién independiente no era lo que quería el Gobierno español puesto que con ella nos hubiésemos encontrado con una crisis internacional y con la posibilidad de represalias sangrientas contra los españoles que vivían en las zonas no protegidas por nuestras fuerzas. Con toda la firmeza que fuese necesaria era preciso buscar una solución negociada para el problema de las banderas y para la expulsión del cónsul general, que habían creado enorme y justificadísima exasperación entre nuestros compatriotas. De acuerdo conmigo en todo momento, el coronel Alarcón ordenó a la Guardia Civil de Bata que no se moviese.

Como nada podía resolverse en Santa Isabel decidí, después de solicitar nuevas instrucciones al ministerio de Asuntos Exteriores, pedir audiencia al Presidente de la República para el martes 25 de febrero, día en que se le esperaba en Bata después de un recorrido por Río Muni. El 24 había pronunciado Macías el más incendiario, hasta entonces, de sus discursos incitando a la población de Río Benito, adicta a Atanasio Mdongo, a atacar a los madereros españoles "criminales" en lugar de enfrentarse al Gobierno de Guinea. Añadió lo siguiente: "El blanco lo que tiene que hacer es someterse pues si nos mandaron durante dos siglos ahora el negro también tiene que mandar al blanco y el que no quiera que se le mande que se vaya a su país".

Con la aprobación del ministerio de Asuntos Exteriores, había decidido la adopción de una postura de firmeza respecto al honor de la bandera, pero sin cerrar en modo alguno al Presidente la posibilidad de una salida airosa. En cuanto llegué, en la mañana del 25, a la residencia consular quedó izada en ella la bandera española, pero hice llegar al mismo tiempo al Presidente, a través del secretario de embajada José Maeso una carta en la que se proponía una rápida solución negociada. La embajada de España estaba dispuesta a arriar una de las dos banderas si el Gobierno de Guinea dictaba una norma aplicable a todos los consulados. Otra fórmula alternativa sería que las banderas no ondeasen más que los días festivos. Rogaba por otra parte al Presidente que explicase al Gobierno español que -como suponía ser evidente- no había sido su intención ofender el honor de España, su ejército, o su gobierno. También pedía que se reconsiderase la declaración de persona no grata del cónsul general, por el carácter gravé y extraordinario de tal medida.

Me recibió el Presidente en presencia del obispo de Bata y del ministro de Educación José Nsué. Empezó diciéndome que consideraba inadmisible que en vez de traerle los quinientos millones de pesetas que necesitaba le planteace asuntos sin importancia como el de la bandera, tanto más cuando ésta no había sido quemada sino cuidadosamente doblada. No aceptaba protestas ni reclamaciones porque era a él a quien correspondía protestar por la multiplicidad de banderas. Siendo él quien mandaba en el país estaba en su derecho de quitar todas las banderas que le viniesen en gana y de echarnos de las casas que ocupábamos. La Guardia Civil debía abandonar el país por estar compuesta de asesinos. Todos los oficiales españoles de la Guardia Nacional, incluso su jefe, eran traidores a Guinea. La embajada de España tramaba una conspiración para derribarlo con la complicidad de los madereros, que habían puesto una bomba en Mongomo para intentar asesinarlo. Yo, aún siendo "buena persona", no representaba a España sino a esos empresarios forestales a los que había ayudado para tratar de hacer triunfar en las elecciones a Bonifacio Ondó, por lo que no podría seguir en la Guinea Ecuatorial. Todo esto lo dijo Macías en tono fríamente airado.

Le contesté que el honor de la bandera de España no era cuestión baladí y que el Presidente hubiese reaccionado de parecida manera si se hubiesen ofendido sus colores. Que mi intención había sido acordar una solución honorable. Que entre países soberanos los asuntos se negocian y no se resuelven mediante decisiones unilaterales. El propio Jefe del Estado español no tenía la facultad de dar órdenes al encargado de negocios de Guinea en Madrid. Le recordé mis esfuerzos constantes para resolver los incidentes planteados de manera amistosa y cómo en ocasiones había actuado, y eso lo sabían bien sus ministros, como abogado en Madrid de los intereses de Guinea.

Rechacé las acusaciones contra los militares españoles. Me esforcé en mantener la calma y en hablar en tono respetuoso. Le dije finalmente que el Gobierno español deseaba seguir ayudando al pueblo guineano en sus primeros pasos independientes, y que también lo deseaban los españoles residentes en Guinea. Pero que ello no sería posible a costa del honor de España y de la seguridad de sus súbditos.

La cuestión de la bandera, que había desencadenado la crisis, quedó superada puesto que el Presidente firmó una orden, cuya redacción había preparado yo, por la que de acuerdo con lo sugerido por nosotros se establecía que en todas las representaciones diplomáticas y consulares extranjeras no hubiese más que una bandera. En cuanto recibí este papel hice arriar la bandera de la residencia consular, que es la que había causado la irritación presidencial. Fui llamado por Macías una segunda vez en presencia, no ya del Obispo sino del ministro de Justicia Jesús Eworo, para hablarme de una supuesta huelga de maestros. (Lo que había sucedido en realidad era que los alumnos blancos, ante el clima de inquietud, no habían ido a las escuelas).

Una tercera vez me llamó el Presidente para comunicarme formalmente que era persona no grata y debía abandonar el país. Apenas había vuelto a la residencia consular, me visitaron el ministro de Justicia, y el comandante Tray para darme un escrito, sin duda preparado con anterioridad, ordenándome la evacuación inmediata de dicha casa, cuya ocupación era contraria "a la soberanía de Guinea". Consideré que este escrito, por su contenido y su tono inadmisible, impedía, al menos de momento, cualquier posibilidad de diálogo. Dije al ministro y al comandante que la cuestión de la casa tenía menor importancia pero que intentar expulsarnos de ella era una gravísima ofensa al Estado español que yo representaba.

La crisis había estallado a pesar de haberse resuelto el problema de las banderas. Quiere esto decir que sus causas eran otras.

En primer lugar el hueco presupuestario de los quinientos millones de pesetas. (Ya había dicho Macías, en diciembre, que si no las recibía echaría al embajador de España). Como hemos visto, esta cuestión también estaba resuelta por la actitud positiva del ministerio de Hacienda de España, aunque hubiese que trabajar las modalidades de la ayuda.

Fueron los españoles inspiradores del "Banco de Guinea" quienes persuadieron a Macías de que nunca recibiría ayuda económica de Madrid. En cuanto al detonante concreto de la crisis, lo sucedido en la mañana del 25 de febrero parece indicar que las apetencias del comandante Tray por la residencia del cónsul general jugaron un papel fundamental. Dado nuestro ánimo negociador también se hubiese podido encontrar una fórmula para trocar por otra la residencia consular.

Si Macías no esquivó este enfrentamiento, sino que lo agravó, fue por una serie de motivos racionales e irracionales. Hemos visto cómo optó por ponerse al frente de los agitadores de Río Muni, antiespañoles pero enemigos suyos también. Al chocar con España lanzaba Macías un ¡viva Cartagena! que distrajo hacia nosotros la agitación. Calculó, y acertó en ello, que las fuerzas españolas no se moverían. Pero se equivocó muy gravemente al creer que quienes le decían que Guinea tenía otras fuentes de recursos internacionales que podrían sustituir a la ayuda española.

A lo largo de estas últimas páginas he ido señalando algunas características de la personalidad de Francisco Macías. En su identificación con los gobernadores coloniales no podía aceptar protestas de nadie por muy fundadas que fuesen. Cuanta menos razón tenía, más vehemente era su reacción. No había nada ya que hacer con él.

Ante lo que se nos venía encima pensé que nuestro deber principal era evitar una matanza de españoles. Así se lo dije a los oficiales de la Guardia Civil y de la Nacional que vinieron a verme al consulado. Les pedí que explicasen la situación a los españoles que estaban en el bosque y que los protegiesen, escoltando a los que, por sentirse amenazados, marchasen hacia Bata. En ningún caso debían realizar acto de ocupación militar.

A los oficiales de la Guardia Nacional calificados de traidores por Macías, les dije que a partir de ese momento su única lealtad debía de ser hacia España. Gracias a la presencia de ánimo del capitán Navarro, que mandaba en Bata la primera Compañía Móvil de la Guardia Civil se pudieron librar muchos españoles de las iras de las "Juventudes".

En esta tarea de protección de nuestros ciudadanos fue decisiva también la presencia en aguas de Bata de la fragata "Descubierta", que vino inmediatamente desde Santa Isabel con el coronel Alarcón a bordo. Este ejercicio de "diplomacia de cañonera" nos permitió disuadir sin ocupar. El coronel Eduardo Alarcón, con tanta inteligencia como entereza, negoció con Macías la salida de los españoles, militares algunos, que estaban en situación más difícil.

A mi regreso a Santa Isabel, en la misma tarde del 25, se habían, tomado algunas medidas de precaución para asegurar la seguridad y el tráfico del aeropuerto mediante la Guardia Civil. Mi preocupación era evitar cualquier actuación de nuestros guardias que no fuese imprescindible para la seguridad de los españoles. Consulté con los mandos militares y su opinión, prácticamente unánime, coincidía con la mía: convenía mantener las fuerzas móviles en reserva en espera de instrucciones concretas de Madrid. Entre tanto la presencia de la Guardia Civil debía ser lo más discreta posible a fin de evitar incidentes e impedir que Macías alegase, como lo hizo mendazmente en mensaje a las Naciones Unidas, que España recolonizaba por la fuerza de sus armas la Guinea Ecuatorial.

Tuve inmediatamente conversaciones con los ministros que estaban en Santa Isabel. Solamente los que eran de etnia fang se mostraron reticentes mientras los demás estaban entre apesadumbrados y espantados por la actitud de Macías. Siempre con el propósito de seguir dejando abierta las vías para una cada vez más improbable solución negociada, aseguré a los ministros, como era cierto, que las medidas precautorias adoptadas no implicaban amenaza alguna contra el Gobierno de Guinea.

Se produjo un grave incidente al disparar unos tiros al aire los guardias civiles que se sentían acosados por la Guardia Nacional, que se dio a la fuga. En vista de ello el comandante de la Guardia Civil y yo negociamos un modus vivendi con los ministros guineanos por el que quedaban en el aeropuerto cuatro guardias civiles y cuatro nacionales mientras se establecía una patrulla mixta para mantener la seguridad en la ciudad de Santa Isabel.

La noche del miércoles 26 transcurrió tranquila en Santa Isabel. Los ministros me convocaron para anunciarme que el Presidente había hecho un llamamiento a la calma y a la paz y pedirme que para evitar incidentes hiciera otro tanto. Me ofrecieron la radio para que dijese a los españoles que no corrían peligro.

Les repuse que antes de tomar una decisión de tal importancia debía examinar la situación real. De regreso a la Embajada pude comprobar que el supuesto llamamiento de Matías, difundido por la radio de Bata, aunque empleaba de pasada las palabras "paz" y "tranquilidad" era absolutamente inflamatorio y acusaba a la Guardia Civil y al propio representante de España de haber lanzado una conspiración contra el pueblo de Guinea. Enseñé el texto a los ministros, que fingieron no conocerlo, y les rogué que tomasen medidas para que no fuese difundido por la Radio de Santa Isabel puesto que sin duda provocaría el pánico de los españoles de la isla, que todos queríamos evitar. Los ministros estaban dispuestos a ello, pero recibieron instrucciones directas de Macías para que la radio isabelina repitiese constantemente el peligrosísimo texto.

Los españoles de Río Muni, muy justificadamente alarmados, habían decidido iniciar su repliegue hacia Bata. Hubiese sido irresponsable por mi parte tranquilizarlos y aconsejarles seguir en sus lugares de trabajo cuando Macías seguía azuzando a las turbas contra ellos.

Siempre por orden del Presidente se tomaron el jueves en Santa Isabel una serie de medidas que agravaron la situación y atemorizaron a los españoles. La Guardia Nacional ocupó el aeropuerto, del que -para evitar choques fatales- se había decidido retirar a los guardias civiles. La Guardia Nacional guineana, empezó a ocupar la ciudad y fueron distribuidas armas a algunos particulares. Guardias "nacionales" rodearon la Embajada de España. Dije al ministro de Obras Públicas, encargado de la Defensa Nacional, que sobre el Gobierno de Guinea recaía íntegramente la responsabilidad del pánico provocado por sus medidas.

Se transmitió el 28 un discurso de Macías de desenfrenada demagogia. La Guardia Civil y el embajador de España se habían convertido en sus cabezas de turco. Es evidente que Macías (que antes había contado con la Guardia Civil como freno a la Guardia Nacional) se había dado cuenta de que con el incidente de las banderas se había ganado de manera definitiva la hostilidad de las Compañías Móviles de la Guardia Civil.

Los ministros residentes en Santa Isabel, que a pesar de todo habían seguido manteniendo conmigo un diálogo cordial, empezaron a evitar, por orden de Macías, verme por separado y en nuestros encuentros tenían que estar presentes, vigilándose, los cinco.

Convocaron una vez al mínimo cuerpo diplomático, del que yo era decano, como único embajador. El ministro de Sanidad leyó un memorial en que se daba la deformada visión oficial de los hechos. Como no había nadie capaz de traducirlo se produjo una situación extraña que decidí romper. Con la máxima frialdad asumí el papel de intérprete y traduje al francés y al inglés lo leído en castellano por el ministro Pedro Econg, sin suprimir por supuesto las referencias poco gratas a mi persona. A continuación rebatí el memorial en los tres idiomas.

Entretanto Macías volvía a recorrer Río Muni con discursos cada vez más violentos. Dijo por ejemplo, el día 28 en Bindung que "el embajador de España sería tumbado". En discursos anteriores me había acusado de retener la famosa casa consular, de ordenar actos provocativos, de haber trabajado para que se aprobase la Constitución guineana en el referéndum y de haber apoyado a Bonifacio Ondó. "Ya no le queremos, hermanos" dijo refiriéndose a mí. Al mismo tiempo pedía -lo hizo también en telegrama al Jefe del Estado español- la retirada de la Guardia Civil.

No sin astucia el Presidente Macías había centrado sus ataques en el embajador sin involucrar en ellos al Gobierno español. Así se lo conté por teléfono a Castiella, quien me dijo que no lo tomase personalmente pues "no ofende quien quiere sino quien puede". Le contesté que en modo alguno estaba herido mi amor propio. Aunque Macías nunca había puesto plazo a mi salida de Guinea después del telegrama declarándome persona no grata, mi regreso a Madrid podía, al darle satisfacción, aliviar la tensión. Estaba claro que yo había perdido toda validez como interlocutor de Macías y mi único papel útil era el de fusible.

Aceptado este criterio fui llamado a Madrid, según la fórmula establecida, en consulta. Decidida mi marcha para el día primero de marzo fui convocado por los ministros guineanos que querían despedirse de mí. Lo hicieron de manera emocionada y contrita. Yo también me emocioné al darles un último abrazo. Todos fueron perseguidos más tarde por Macías y los más murieron por orden suya.

En el aeropuerto me encontré con Atanasio Ndongo, quien llegaba de España en el avión que yo iba a tomar. Insistió en que yo iba a Madrid para informar y que volvería muy pronto. No fue así.

En Barajas me recibieron muchos compañeros de la Carrera Diplomática que quisieron expresarme su solidaridad. Fueron momentos de emoción grande y compleja.

El día 5 de marzo dio Atanasio Ndongo su golpe de Estado, trágicamente fallido. Macías se refirió siempre a este hecho, incluso en su proceso, como "el golpe del embajador Duran". Alguna vez he dicho que si hubiese sido mío no habría fracasado. No había en esta "boutade" la menor petulancia puesto que hubiesen seguido "mi" golpe dos compañías móviles de muy aguerridos guardias civiles.

Mi primera embajada había sido, evidentemente, un fracaso. Los meses que pasaron hasta que tuve un nuevo destino fueron muy amargos. Los acontecimientos de Guinea pasaban por mi cabeza como una película en la que buscaba, obsesivamente, lo que hubiese podido hacerse de otra manera para alterar el triste resultado final.

Mis jefes y amigos no me abandonaron. Don Fernando María Castiella tuvo el gesto de solicitar y obtener para mí una importante condecoración.

Mis amigos guineanos, y los que lo habían sido menos, fueron cayendo asesinados. Sentí el dolor de estas muertes violentas. Incluso la de Francisco Macías, víctima de su locura y de quienes lo auparon a pesar de ella".


Gracias Westy.

Sin entrar en opiniones de otra índole, una cosa está clara:

Es el mejor retrato sicológico que he leido en mi vida de Francisco Macias.

Además, concuerda a la perfección con otros "retratos" de los que tenia referencias, concretamente con las opiniones y descripciones que de él hacia mi padre.

Está claro que Durán Loriga fue embajador hasta el dia 1 de marzo del 69.


Muchas gracias Westy:

Como siempre que leo algo que tiene que ver con nuestra salida de estampida de Guinea, se me agolpan los sentimientos y las palabras, veo claras algunas cosas y otras no tanto.

Asi que respiraré hondo, me tomaré mi tiempo y escribiré.

antástico.

Está clarísmo:

Que los políticos españoles no tenían ni idea de que era eso de la democracia y por lo tanto sus reglas del juego.

Pero demonios, ¿porqué tenia que asesorar a Atanasio Ndongo en público?

¿No había en Fernando Poo ningún sitio en el que charlar en privado?

(Absurda referencia e intento ingenuo de justificación, para profanos en temas guineanos, simplemente no se quiso).

Haber asesorado una serie de pactos legítimos entre candidatos, hubiera sido ¿falsear el resultado de las elecciones? (cogido con alfileres para justificar otras razones más infames y que, ni aún hoy se pueden confesar y menos escribir en un libro)

La verdadera razón de toda esta ignominia, estriba en que EEUU dio un ultimátum con palmadita en la espalda incluida, a España.

A EEUU le interesaba un Guinea abandonada y caótica, como bodega en la que reposara un largo sueño “su” crudo, hasta que las circunstancias del mercado, hicieran aconsejable su explotación.

El gobierno español había decidido hacia tiempo salir de Guinea a calzón bajado, en pos de un sillón recién estrenado en la ONU (que se hubiera conseguido más honradamente en poco tiempo).

También en pos de una delirante e increíblemente ingenua quimera, como los insectos van en pos de la luz.

La quimera de la devolución de Gibraltar.

Ante estas luces de colorines, estaba claro que existían consignas de no intervenir ni por lo más sagrado en ninguna cuestión, durante las elecciones y después de ellas.

Sencillamente y a esas alturas a España, Guinea le importaba un auténtico bledo.

Con las cosas del Tio Sam, no se juega.


TODA LA VERDAD. MI INTERVENCIÓN EN GUINEA

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO

Ediciones Dronte 1977

ISBN 84.366.0090.8

CARTA A LA OPINIÓN PÚBLICA

Durante cerca de cuarenta años no hemos podido conocer la verdad sobre aquellos asuntos patrimoniales y financieros del Estado que han levantado serias sospechas de corrupción, ni cómo se han enriquecido tantos y tantos prohombres del franquismo.

Ahora, cuando los órganos informativos gozan de mayores libertades de expresión, cuando la opinión pública espera de ellos que desvelen las ideas y las posiciones políticas de los distintos grupos del Régimen y de la oposición, y la personalidad de sus dirigentes, y cuando más crítica es la situación política de España ante su futuro, se organiza una gran campaña de difamación sobre mi personalidad política.

¿Quién la organiza? ¿Para qué? ¿Por qué en este preciso momento? ¿Con qué tipo de acusaciones? ¿Sobre qué fundamentos objetivos? Todos esos interrogantes, sin cuya contestación no puede haber opinión objetiva, ni siquiera han sido planteados por los medios periodísticos que desencadenaron esta campaña y que ahora la alimentan.

Se diría que la libertad de prensa para estos medios, que han podido vivir y prosperar sin ella durante el tiempo histórico de dos generaciones, consiste en abrir libremente sus espacios informativos a la injuria ya la calumnia indocumentadas, sin la más mínima precaución acerca de la verosimilitud o probabilidad de los hechos afirmados. La imparcialidad les parece asegurada dando oportunidad (en el mejor de los casos) al injuriado para que se defienda como si esto fuese imparcialidad!

La prensa no puede convertirse en Tribunal de justicia. La publicación de una acusación privada contra el honor de una persona, a causa de la publicidad Y difusión que lleva consigo, la deshonra inexorablemente. El derecho de réplica no puede retirar ya la imagen creada en torno a quien se ve envuelto en el escándalo. Pero en mi caso particular estos medios informativos no han funcionado ni como un juez, quien antes de admitir una denuncia o querella privada, consciente del daño que el solo hecho de su admisión puede ocasionar a la persona "tal vez» inocente, realiza un serio y debatido trabajo de investigación y, sólo cuando encuentra "indicios racionales» de verosimilitud, la admite.

En los países occidentales que no han perdido el uso de las libertades formales durante largo tiempo, como ha ocurrido en España, no puede suceder lo que aquí está pasando: que el ansia por desvelar la corrupción, y la inexperiencia de la libertad, hagan caer a periodistas de buena fe en las trampas que le tienden los maniobreros profesionales de la política.

La prensa no ha informado a la opinión pública sobre mi actuación en Guinea ecuatorial. Tampoco me ha juzgado. Simplemente, y salvo honrosas excepciones, se ha prestado a servir de instrumento, muchas veces inconsciente, a la maquinación de un partido que, incapaz de mantener una dialéctica leal con las ideas de unidad que sostengo, acude a la difamación personal para eliminar el obstáculo político.

Determinados órganos de expresión pretenden ahora salvar su buena conciencia profesional invitándome a que me defienda. Es decir, invitándome a que cometa la indignidad de aceptar el procedimiento y el juicio previo (prejuicio), que los responsables de estos órganos informativos se han permitido hacer contra mí, al autorizar sin más la publicación gratuita de una falsa denuncia. No; ni acepto estas reglas de juego trucada, ni esta libertad de "deformación”.

Sin embargo, soy muy consciente de mis deberes ante la opinión pública y, como hombre político, no puedo limitarme a responder con el desdén. A todos los órganos de expresión y a todas las personas privadas que me han insultado, sin excepción alguna, los llevaré ante los Tribunales.

Muy pronto, cuando pase el fragor de esta “maquinación política”, informaré a la opinión pública sobre la verdad objetiva de todas y cada una de las falsas acusaciones que se me han hecho. No para probar mi inocencia, ya que no se me acusa de ningún delito específico, sino para demostrar que mi actuación en Guinea no puede ser más que motivo de orgullo y satisfacción para todo ciudadano que sea patriota honrado, demócrata y progresista.»

El día 15 de noviembre, el encargado de Negocios de la Embajada de la República de Guinea Ecuatorial en España entregó a la prensa una declaración oficial de su Gobierno que tampoco fue reproducida en su totalidad. Por ello, incluyo ahora esta declaración oficial en este libro.

El pasado día 23 de noviembre celebré una conferencia de prensa en Madrid para dar a la opinión pública la información que le había prometido en la carta- transcrita. Asistieron a esta conferencia cerca de un centenar de periodistas. A todos ellos les entregué un informe-documento que demuestra, de forma auténtica e incontestable, no sólo la falsedad de todo lo que se ha escrito sobre mí acción en Guinea, sino además la maquinación política, el amaño y el fraude a que obedece esta inmoral campaña de difamación.

Pues bien, los medios informativos no se han dignado publicar las pruebas objetivas que les he brindado para que se conozca públicamente la verdad. Por ello me veo obligado a suspender otra conferencia de prensa que había previsto celebrar en Barcelona, y a publicar, en este libro documento, la que celebré en Madrid.

No se trata, con esta publicación, de ofrecer al lector mi versión personal de los acontecimientos que condujeron a la independencia de Guinea y a sus posteriores vicisitudes. Este tema lo desarrollaré en un libro que se publicará tan pronto como el clima de libertad en España se haya consolidado. Es en esa próxima publicación donde abordaré los verdaderos problemas que planteó la descolonización de Guinea, tanto en el contexto internacional de los países del mundo afroasiático, como en el contexto nacional del colonialismo español. Y dentro de esta perspectiva política y económica se comprenderá el drama y la comedia que ha sufrido Guinea.

Los personajes fundamentales del drama fueron: del lado español, el almirante Carrero Blanco, el ministro Castiella y el embajador Durán; y, del lado guineano, el antiguo presidente del Gobierno Autónomo, Bonifacio Ondó; el primer ministro de Asuntos Exteriores, Atanasio Ndongo; el hombre de confianza del Ministerio de Asuntos Exteriores español y periodista par la Universidad de Navarra, Saturnino Ibongo, el primer vicepresidente del Gobierno, Edmundo Bosio, y el actual presidente de la República, Francisco Macías.

Los personajes de la comedia fueron los españoles Paesa, Armijo, Novais y Mariano Robles; la súbdita alemana señora Pleuger; los norteamericanos Allotey, y algunos otros más, que complicaron el prestigio de la naciente República para camuflar sus “hazañas mercantiles”.

Lo que ofrezco ahora, en este libro-documento, no es más que la prueba histórica sobre la verdad objetiva de mi intervención en los asuntos de Guinea. Se intenta silenciar esta verdad para que mis posiciones contra la política de reforma, y a favor de una alternativa pacífica, capaz de democratizar el poder político que controla al Estado, al ser envueltas en la difamación personal desencadenada, no tengan eco ante la opinión pública.

Durante el transcurso de los últimos ocho años, por no referirme sino a lo más reciente, he sufrido cuatro procesos, un encarcelamiento de tres meses, un alevoso atentado que me produjo serias lesiones, dos multas gubernativas, una importante multa fiscal, cuatro años sin pasaporte, la prohibición de todos los actos donde trataba de expresar mis ideas políticas, constantes amenazas, y, lo que es aún más grave, tres campañas de difamación pública contra la sinceridad y coherencia del sentido democrático y liberal de mi acción política.

Otros han pagado con la muerte, o con largo tiempo de prisión, el precio de la libertad para los demás. No dramatizo pues mis vicisitudes, aunque sean grandes los peligros que entraña la empresa de afrontar, desde una posición personal independiente, la negación y el desenmascaramiento de los valores sociales que han conformado a la sociedad española durante estos cuarenta años y que, desaparecida la dictadura que los consagró, continúan hoy impregnando de falsedad a la vida política oficial, como también, hay que reconocerlo, de una irresponsable artificialidad a ciertos partidos políticos de la oposición convencional.

La conciencia, los hábitos y opiniones de la mayor parte de los hombres se alimentan de las convenciones creadas por un determinado consenso social. Invertir este proceso, consultar la propia experiencia y recurrir al propio juicio, contradiciendo a los que están de moda, parecerá a muchos audaz y fútil, pero el cambio de un consenso social autoritario por otro de carácter liberal es imposible sin la concurrencia de una innovación política capaz de sugerir nuevos convencionalismos democráticos.

Soy muy consciente de los riesgos que asumo por resistirme a admitir la convencional separación entre la moralidad, normalmente exigida, en los asuntos privados y la amoralidad, normalmente aceptada, en los asuntos políticos. Por ser un demócrata resuelto ha caído sobre mí, como sobre tantos otros, la represión del autoritarismo; por querer ser un político íntegro, e innovador, atraigo, como tal vez ningún otro, los dardos de la difamación, que los poderes establecidos necesitan lanzar, contra quienes intentan realizar un ideal de vida colectiva superior, para poder permanecer en la autocomplacencia de su estéril mediocridad política. Con la represión el poder elimina físicamente a su adversario, pero no a la idea política por la que éste se sacrifica. Con la difamación, en cambio, se busca más la eliminación de la credibilidad pública en la causa que sostiene el difamado, que la propia eliminación de su persona.

El Ministerio de Asuntos Exteriores me quiso descalificar moralmente en 1968 para que no se supiera que la Independencia de Guinea Ecuatorial fue subordinada a los intereses particulares de los colonialistas españoles, y para que la opinión pública no creyera, como proyecto realizable, en la causa de la descolonización responsable que yo sostenía.

El Ministerio de Información y Turismo me quiso descalificar moralmente en 1972 para que no supiera que el periódico Madrid fue cancelado exclusivamente por razones políticas; y para que la opinión pública no creyera, como proyecto realizable, en la causa de la defensa a ultranza de la legalidad y del derecho que yo sostenía.

La dirección del PSOE me intenta descalificar moralmente, ahora en 1976, para que no se sepa su posición anti-unitaria frente a las reivindicaciones específicas de los organismos democráticos de las nacionalidades y regiones, y para que la opinión pública no crea, como proyecto realizable, en la causa de la democratización del Estado y el poder político que yo sostengo.

Las tres campañas de difamación pública de que he sido objeto, basadas sobre estos tres sucesivos intentos de descalificación de mi personalidad moral, han tenido la misma génesis y el mismo montaje técnico. Primeramente se intenta paralizar la acción política que emprendo mediante la descalificación de mi competencia profesional, ante quienes me otorgan su confianza. Cuando se hace evidente la imposibilidad de que esta descalificación intelectual pueda prosperar se recurre a mi descalificación moral por medio de un lacayo acusador que fabrica y proporciona la prueba de "convicción". Enseguida una autoridad oficial del Estado, o de la oposición establecida, cubriendo la falta de credibilidad social del lacayo, asume públicamente la acusación.

Finalmente la parte de la prensa que en cada ocasión ha estado al servicio de la autoridad que me descalifica, o al de los intereses políticos que ella representa, o al servicio comercial del sensacionalismo, hace el resto. Veamos el rigor con que se produce este proceso en cada una de las tres campañas de difamación organizadas contra mi personalidad política.

  1. MI INTERVENCIÓN EN LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL PARA LA INDEPENDENCIA DE GUINEA.

El día 17 de Abril, el Ministro de Asuntos Exteriores, Sr. Castiella, inaugura la segunda fase de la Conferencia Constitucional con un discurso, en el que dice: "Al finalizar las reuniones de esta Conferencia y una vez que ustedes hayan podido llegar a un acuerdo sobre el texto de la Constitución y de la ley electoral, ambos documentos deberán ser sometidos a una consulta popular".

El día 19 de Abril, Don Miguel Herrero de Miñón, como asesor constitucional designado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, presenta a la Delegación guineana unos "Puntos básicos para un borrador de Constitución" diciendo que "no se quiera convertirse en un acto del legislador español sino en un acto del constituyente guineano, que sería siempre el pueblo de Guinea, a partir de la decisión que sus líderes y representantes políticos adopten, reunidos en esta Conferencia.

El día 10 de Mayo, y declarado ya Secreto oficial los trabajos de la Conferencia, la mayoría absoluta de la Delegación guineana (23 miembros sobre un total de 44), asesorada constitucionalmente por mí, presenta un escrito haciendo constar que el proyecto de Constitución redactado por los técnicos designados por el Ministerio de Asuntos Exteriores, señores Herrero y Condomines, ha sido rechazado por 33 miembros de la Delegación guineana; que el proyecto presentado por 10 miembros de Fernando Poó, por ser de carácter separatista, debe ser también rechazado; y que el único proyecto de Constitución viable es el presentado con el aval de los 23 firmantes. (Documento núm. 1).

En la sesión siguiente de la Conferencia (día 13 de Mayo), la Delegación española rechaza el proyecto de constitución presentado por la mayoría absoluta de la representación guineana, en base al dictamen que sobre ella han elaborado los técnicos gubernamentales. Los señores Herrero y Condomines lo consideran inadmisible a causa de la incompetencia profesional de quien lo ha redactado, es decir, de García-Trevijano, a quien dedican el siguiente párrafo:

"el Comité técnico cree su deber hacer constar que, por haber tenido el honor de trabajar en íntimo contacto con la Delegación guineana y habiendo podido apreciar la preparación técnica de muchos de sus miembros, y el buen sentido político de la totalidad de ellos, manifiesta su asombro por la redacción del actual proyecto y se resiste a creer que proceda realmente de los Delegados de Guinea. El Comité técnico - sugiere que una Comisión de expertos en Gramática Castellana en Lógica, en Teoría General del Derecho y en Derecho Público dictamine sobre si el proyecto constitucional comentado reúne las mínimas condiciones de rigor lingüístico y racional para hacerlo inteligible y poder tomarlo como base de cualquier discusión; a simple título de ejemplo, el Comité técnico quiere señalar la formulación simplemente absurda de los Art. 1°, 4°, 5°, 6°, 8°, 9°, 13º, 15°, 22°, 23°, y 31º. En algunos de estos casos las disposiciones contenidas en el proyecto dictaminado son lógicamente contradictorias. Se refieren a una categoría desconocida por la ciencia política y por el Derecho comparado, como es la democracia inmediata a través de elección indirecta o el llamado Plan de Acomodo Territorial. Los expertos informantes han tropezado con graves dificultades para poder emitir un notable esfuerzo de interpretación, han llegado a la conclusión de que la mayoría de los artículos del mismo contienen fórmulas improcedentes (Art. 2°, 3°, 27°, 37°,40°, Disposiciones transitorias 1, 2 y 7), exóticas. . . En aquellos casos en que el proyecto dictaminado alcanza niveles de expresión que le hacen parcialmente inteligible, el Comité técnico señala el carácter nocivo de algunas de sus instituciones". (Documento núm. 2).

A partir de este momento la mayoría de la Delegación guineana pierde su confianza en el Gobierno español y solicita, dentro de la Conferencia, que expertos de la ONU dictaminen sobre la validez de su proyecto constitucional. La Delegación española intenta romper esta mayoría por todos los medios. Pero esto no hace sino acrecentar la cohesión y la fuerza de los 23 que están dispuestos a abandonar la Conferencia. Sólo la confianza que les inspira mi asesoramiento técnico y mis consejos de no abandonar el cuadro legal de la Conferencia los retiene.

Con el consentimiento de esta mayoría me decido entonces a enviar un informe al Sr. Carrero Blanco -a quien no conocí- por medio del entonces Ministro de Comercio, Sr. García Moncó. En este informe dije: "Prescindiendo de mi ambición, como jurista, de poder contribuir a la creación de una Constitución realmente africana y moderna, y de mi orgullo, como español, de que esta creación sea una genuina aportación de la cultura española, los motivos de orden político que me han empujado a ocuparme de la Constitución de Guinea han sido los siguientes:

1.- Procurar unas nuevas relaciones, sinceras y profundas, entre el pueblo español y el pueblo guineano, de orden político, económico y cultural.

2.- Procurar la continuidad del orden existente en Guinea durante el período de organización del nuevo Estado independiente, para que la brusquedad política del salto a la independencia se lleve a cabo en un clima de confianza y de serenidad.

3.- Procurar la formación de una conciencia nacional guineana que supere las actuales tendencias tribalistas y separatistas.

4.- Procurar la creación de un marco político y jurídico que facilite el desarrollo económico y social del pueblo guineano.

Para conseguir el primer objetivo, la condición básica es que la independencia se produzca de una manera sincera, leal y generosa por parte del Gobierno español. Toda confusión o todo equívoco en este aspecto no puede más que perjudicar las futuras relaciones entre ambos pueblos y, por supuesto, sus respectivos intereses actuales.

Para conseguir el segundo objetivo, la condición básica está en la confianza y en el convencimiento de la delegación guineana de que la iniciativa constitucional está en sus manos. La creencia o el temor de que la iniciativa constitucional del Gobierno español es un recurso técnico para perpetuar la actual situación de dependencia, les empujará a la destrucción del orden existente.

Para conseguir el tercer objetivo, la condición básica está en una Constitución que no teniendo la hipocresía de ignorar las diferencias tribales, ni tampoco el cinismo de pretender aumentarlas, garantice a las minorías étnicas su derecho a participar en la construcción nacional del Estado.

Para conseguir el cuarto objetivo, la condición básica está en una Constitución que facilite la eficacia de un Gobierno fuerte dentro de una sociedad libre y democrática, y que dificulte el nacimiento de los tres grandes obstáculos contra el desarrollo: las dictaduras ideológicas, el partidismo político y la centralización burocrática. "(Diario Pueblo, 19)

Cuando la Delegación española comprende que es inútil su intento de dividir a esta mayoría guineana, decide clausurar la Conferencia imponiendo un texto constitucional y una ley electoral sin someterlos a la aprobación de la Delegación guineana. El Secreto oficial oculta ante la opinión pública española la realidad de lo sucedido en la Conferencia.

Pero el asunto ha trascendido a la ONU, por los telegramas enviados por esta mayoría de los 23 al Secretario General y al Comité de los veinticuatro, y a la opinión internacional, por las informaciones correctas aparecidas en Le Monde y en el New York Times. El Ministerio de Asuntos Exteriores tiene pues que defender el prestigio internacional del Gobierno. Veamos como lo hace.

Clausurada la Conferencia se convoca en el Ministerio de Asuntos Exteriores a Saturnino Ibongo, Atanasio Ndongo y a un secuaz de estos, Armando Núñez de Balboa Dougan, que no era miembro de la Delegación guineana y que por tanto no tomó parte en la Conferencia. En esta reunión se les pide que atrasen su retorno a Guinea porque se les necesita para que defiendan en la ONU, tanto la corrección observada por la Delegación española en el desarrollo de los trabajos de la Conferencia, como el carácter negociado y acordado del texto constitucional, y para que expliquen los telegramas y protestas del Secretariado Conjunto guineano como un lamentable soborno a un grupito de guineanos. Armando Núñez de Balboa, que ya tenía prevista su salida para Guinea, escribe una cariñosa carta a su esposa, en la que habla de los "zapatitos" que ha comprado para su hijo, relatando la reunión que ha tenido en el Ministerio de Asuntos Exteriores y la misión que se les ha confiado.

El día 8 de Julio comparecen en las Naciones Unidas, ante el Comité de descolonización, Atanasio Ndongo, Saturnino Ibongo y Armando Núñez de Balboa, manifestando que "por parte del Gobierno español no hubo ningún obstáculo" y que "las complicaciones surgieron por otra parte. No era sólo aquel pequeño grupo de cinco guineanos, sino quien estaba detrás. Alguien que les escribía las intervenciones obstruccionistas en un impecable castellano jurídico, y que les pagaba indefinidamente la estancia en Madrid". Los objetivos de este alguien en la sombra fueron expuestos así:

a) "Crear problemas al Gobierno español impidiendo una descolonización normal de Guinea y dejándole en mala postura internacional".

b) "Representar a los grupos económicos internacionales que tienen interés en entrar en Guinea en cuanto se haga independiente".

La prueba de "convicción" estuvo constituida por las siguientes declaraciones: "Exactamente el 26 de Mayo pasado nos citaron en el Paseo de la Castellana 106, a un grupo de Guineanos participantes en la Conferencia Constitucional para ponernos sobre la mesa 216.000 pesetas, con objeto de que boicoteásemos la Conferencia” (Diario Pueblo, día 9 de Julio de 1968).

El día 10 de Julio, el Diario Pueblo publica otra crónica de su corresponsal en Nueva York, en la que Atanasio Ndongo y Saturnino Ibongo después de referirse al "juego siempre limpio" y "al apoyo moral profundo e ininterrumpido" del Sr. Castiella, después de ratificar la cantidad el domicilio citado ante el Comité de los veinticuatro el día anterior, como prueba del intento de soborno de que habían sido objeto, añaden: "Sospechamos que son grupos de españoles descontentos con su gobierno, que no quieren que este se apunte el tanto de la descolonización de Guinea, y, por otra parte son agentes de compañías internacionales que intentan introducirse en el territorio en cuanto éste consiga la independencia".

El día 11 de Julio, el Diario Pueblo publica una Aclaración en la que dice: "se nos ha hecho notar que el mencionado notario no está en activo, sino excedente y que solamente a título de abogado es como debe haber tomado parte".

El día 13 de Julio, el Diario "La Voz de Albacete" publica con grandes titulares en primera página una entrevista con Armando Núñez de Balboa, celebrada en el Hotel Sace de Madrid, propiedad de Bergaz Santos, concesionario en Guinea de la explotación forestal "Garitorenza", en la que dice: "El día 26 de Mayo unos señores me pusieron el dinero sobre la mesa. Fue en un edificio del Paseo de la Castellana y concretamente fueron un millón veinticinco mil pesetas. Se trata de un letrado que reside en Madrid". Estas declaraciones, distribuidas por Pyresa, fueron reproducidas el día 14 de Julio en todos los periódicos del Movimiento, y el día 15 en el periódico Informaciones.

El día 17 de Julio, el Ministro Castiella se duele ante los corresponsales españoles en Nueva York de "las fuerzas sórdidas" que han intervenido al margen de la actuación del Gobierno, con el resultado de dejar en mala postura internacional a España, publicándose este comentario en casi todos los periódicos españoles. Con esta declaración la autoridad oficial del Ministro cubre la irresponsable denuncia de sus protegidos. La campaña de difamación está oficialmente autorizada.

El mismo día 17 aparece por primera vez el nombre de García- Trevijano en la crónica que publica el diario Informaciones de su corresponsal en Nueva York, Castillo Puche.

A partir del día 19 de Julio, en el que el Diario Pueblo publica la carta que dirigí a su Director, Emilio Romero, este periódico, y toda la prensa del Movimiento, difundes los más graves epítetos contra mí: "buitre del capitalismo", "turbias maniobras", "intento de soborno", "agente de compañías internacionales", "conducta indeseable desde todos los puntos de vista", "facilitar dinero para difamar a España ante la ONU.., etc..

El Juzgado de Orden Público, a instancias del Ministerio Fiscal, inicia unas diligencias para comprobar la veracidad de mi actuación. Ante el Juzgado pruebo documentalmente dos hechos:

a) que antes de comenzar la Conferencia Constitucional comuniqué al Sr. Castiella, en presencia de los diplomáticos Emilio Martín y Adolfo Martín-Gamero, mi decisión de asesorar a la Delegación guineana, ante lo cual el Sr. Ministro me felicita por ser mi criterio coincidente con el del Ministerio y contrario a la separación de Fernando Poó, que propugna la Presidencia del Gobierno;

b) que aparte de 200.000 pesetas entregadas a Justino Mba a finales de 1967 para ayudar a los gastos de viaje de la Delegación guineana que había de venir a Madrid a la segunda fase de la Conferencia, sólo me había limitado a pagar facturas de los hoteles donde residían los guineanos, integrados en el Secretariado Conjunto, por un importe total algo inferior a 700.000 pesetas. En los recibos que aporto se demuestra que esta ayuda la hago por mi identificación política con la causa de la descolonización del pueblo guineano. El único que nunca me solicitó ayuda económica fue el Sr. Macías que se pagó todos sus gastos de estancia y de viaje con los ahorros que había realizado para esta eventualidad. Las diligencias, incoadas son sobreseídas sin llegar a dictarse auto de procesamiento.

Los intentos que hago ante los Tribunales de justicia y ante el Ministerio de Información y Turismo para procesar judicialmente, o incoar expediente administrativo a Emilio Romero se estrenan contra la inmunidad política de que goza éste, y contra la sistemática inaplicación de la Ley de Prensa por parte de su autor, el Sr. Fraga.

El resultado es que hasta hoy no he tenido la ocasión legal de demostrar públicamente no sólo la falsedad total de aquella campaña de difamación, sino lo que es aún más grave: que fue una maquinación política inspirada y dirigida por el Ministerio de Asuntos Exteriores, y no por la Presidencia del Gobierno, como algunos círculos de la oposición sospecharon,

La prueba documental que exhibo ahora ante la opinión española para demostrar de forma inequívoca una afirmación tan grave como la que acabo de formular, es la fotocopia de los folios números 7, 8, 9 Y 24 del Acta oficial de la décima sesión plenaria de la Conferencia Constitucional, con membrete del Ministerio de Asuntos Exteriores, y de cuyo contenido da fe Don Joaquín Castillo Moreno, Marqués de Castro de Torres.

E

n dicha sesión, celebrada el día 17 de Mayo, el hombre de confianza del Ministerio de Asuntos Exteriores, que ha dicho ante la ONU que el día 26 de Mayo ha sufrido un intento de soborno en mi despacho de Castellana 106, declara que no me conoce, que le han dicho que entregué un millón veinticinco mil pesetas a los grupos que representan al Monalige, (en la ONU dijo 216.000), que le parece bien que dé dinero si lo hago por razones económicas o comerciales, como él lo recibe del Sindicato colonialista de la Madera, pero lo que no puede consentir es que preste ayuda económica por motivos políticos. (Documento núm. 3).

El Sr. Castiella, a sabiendas de que yo no conocía a su lacayo Atanasio Ndongo, a sabiendas de que Núñez de Balboa no tomó parte en la Conferencia Constitucional, cubre las difamaciones que lanzaron sobre mí 'con una hipócrita condolencia sobre las fuerzas "sórdidas" que habían actuado al margen del Gobierno. Con este documento que aporto ahora nadie de buena fe, que quiera y busque la verdad, puede dudar que la "sordidez" solamente estuvo en el Sr. Castiella. El Secreto oficial decretado sobre Guinea antes de su Independencia permitió esta brutal violación de la verdad.

TODA LA VERDAD

MI INTERVENCIÓN EN GUINEA

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO

Ediciones Dronte 1977

ISBN 84.366.0090.8

  1. MI ACCIÓN POLÍTICA POR LA UNIDAD DE LA OPOSICIÓN COMO REQUISITO PARA LA DEMOCRATIZACIÓN DEL ESTADO.

Para eliminarme de la escena política, a causa de mis firmes convicciones respecto al carácter artificial, y por tanto peligroso para la futura convivencia ciudadana, del proyecto reformista del Gobierno, y respecto a la necesidad de una verdadera alternativa democrática para superar pacíficamente la crisis del Estado autoritario, se ha vuelto a montar otra maquinación política como base de la más espectacular y grosera campaña de difamación que tal vez haya padecido un hombre político en un país "civilizado".

La preparación sicológica de la campaña la inicia el redactor jefe de la revista Guadiana, José Antonio Novais, publicando un recuadro bajo el título "Trevijano en el alero", en el que se dice que en los libros que se preparan sobre Guinea saldré "muy mal parado" y que se "revelan con documentos una serie de sucesos capaz de poner a cualquiera carne de gallina". (Guadiana, días 14 a 20 de 9 - 76). El mismo periodista, como corresponsal de "Le Monde", publica el día 9 de Octubre pasado, que el PSOE se declara moralmente incompatible conmigo por haber realizado "negocios sucios" en Guinea. Expresión que como todos los informadores saben jamás ha empleado dicho partido político.

Pero antes de demostrar la maquinación y el amaño a que obedece la actual campaña de desprestigio, que reproducen casi todos los medios informativos, sobre mi intervención en los asuntos de Guinea Ecuatorial con posterioridad a su Independencia, voy a demostrar una a una la falsedad de todas las infantiles e inverosímiles acusaciones contenidas en el dossier prefabricado por la ANRD y en las demás informaciones procedentes todas de la misma fuente, empezando por la que apareció en Diario 16 como primicia de la campaña.

ACUSACIÓN DE DIARIO 16 Y CAMBIO 16.

El día 19 de Octubre Diario 16 se estrena como publicación con una noticia escandalosa: "Por los sellos de Guinea Trevijano consiguió 45 millones". En el texto se dice: "Trevijano se llevó cuarenta y cinco millones de pesetas por firmar en calidad de árbitro un contrato suscrito entre el Ministro del Interior de Guinea Ecuatorial, Ángel Masié Ntutumu y el industrial griego Dragomir Prodanov... según una información que mañana publicará el semanario "Cambio 16"... el contrato lleva fecha de 22 de Junio de 1971 y las autoridades guineanas lo consideran rescindido desde Abril de 1976 por fallecimiento de Dragomir... sus herederos han interpuesto la correspondiente demanda ante el Juzgado núm. 12 de Madrid al estimar, por el contrario que debe considerarse vigente... A tenor de una de las cláusulas del contrato, el árbitro García Trevijano debía percibir tres millones por cuatrimestre. Los cuarenta y cinco millones recibidos por Trevijano fueron depositados en el país, banco y moneda por él designados".

El Semanario Cambio 16 en lugar de ampliar la información prometida la resume sin añadir ni modificar nada (número del 25 a 31 de Octubre).

El mismo Semanario en el ejemplar de los días 15 a 21 de Noviembre actual, y bajo el título "Papel pringado", modifica la noticia diciendo que percibí "cuarenta y cinco millones de pesetas en nueve años".

LA REALIDAD.

Toda la información de la empresa "16" es falsa. Ni he recibido una sola peseta por ese contrato de concesión filatélica, ni el concesionario es griego, ni sus herederos han interpuesto demanda judicial alguna, ni la cantidad devengada a favor del Gobierno de Guinea ha sido de 45 millones, ni la duración del contrato ha sido de cinco ni nueve años. La verdad es la siguiente:

En el Juzgado num. 12 de Instrucción, es decir de lo penal, un ex funcionario de la Embajada de Guinea Ecuatorial, a petición de los nuevos concesionarios filatélicos de esta República, presentó una querella contra el sucesor comercial del fallecido, Sr. Prodanov, antiguo concesionario, acusándole de continuar vendiendo o emitiendo sellos después de la caducidad del contrato. El Sr. juez antes de dictar auto de procesamiento requirió mi testimonio como árbitro del contrato de concesión a favor de Prodanov. En el contrato que figura mi arbitraje, y que obra en los archivos del citado Juzgado constan las siguientes estipulaciones:

A. PLAZO DE DURACIÓN DEL CONTRATO.

"El plazo de esta concesión será de un año, a contar desde los 90 días siguientes a la fecha en que sean aprobados los primeros temas o diseños y firmada la primera autorización a la imprenta. Cualquier retraso en la aprobación de los dibujos, así como en la aprobación de la tabla o cuadro anual para la emisión de sellos para el mercado filatélico internacional, determinará automáticamente la prórroga del presente contrato por el mismo tiempo de la demora. El presente contrato se entenderá tácitamente renovado por un plazo igual de un año, si no fuera denunciado por cualquiera de las partes con tres meses de anticipación a la fecha de su caducidad".

B. PRIMA O ROYALTIE ALZADO:

"En caso de que el Ministerio del Interior de la República de Guinea Ecuatorial no obtuviese la conformidad de la Oficina filatélica de Correos en Madrid (para que continúe la distribución de las emisiones de Guinea Ecuatorial), el pago anual que debe abonar el concesionario (fijado en 9 millones en la estipulación decimoquinta), se reducirá a seis millones de pesetas, a razón de dos millones por cuatrimestre".

Con arreglo a estas estipulaciones el contrato sólo ha tenido vigencia durante los dos años contractualmente previstos. Los atrasos ocasionados en la aprobación de las materias especificadas en la estipulación decimotercera, y el fallecimiento del Sr. Prodanov cuando ya estaba ejecutando la prórroga, explican que pese a que la fecha del contrato es de 1971, sin embargo su caducidad no se produjera hasta finales de 1974.

La cantidad abonada por el concesionario no ha sido sin embargo de doce millones, como podría deducirse, de la simple suma de las dos anualidades de seis millones (ya que la Oficina Filatélica española no continuó la distribución de las emisiones), sino de nueve millones. La razón es que al fallecer Prodanov, sin herederos, el Gobierno de Guinea que necesitaba antes que nada contar con el suministro de los sellos para el consumo interior, tuvo que aceptar la terminación de la prórroga por parte del director técnico del Sr. Prodanov, que se subrogó a estos efectos en la concesión, pero reduciendo el royaltie total de la única prórroga anual a 3 millones.

Finalmente esos nueve millones que el concesionario debía abonar según el contrato "en la moneda, país, y banco, que el árbitro Sr. García Trevijano indique", deberían ser aplicados "a los pagos previstos en este contrato", según consta en el propio contrato de concesión. Lo cual impide interpretar que yo los haya podido cobrar como honorarios ni por cualquier otro concepto en mi provecho.

Tras mi testimonio, la querella contra el director técnico del Sr. Prodanov fue retirada.

ACUSACIONES DE LA ANRD CONTENIDAS EN SU DOSSIER Y EN SUS DECLARACIONES POSTERIORES A LA PRENSA

Toda la campaña de desprestigio organizada contra mí se basa en dos tipos distintos de acusaciones: uno, de carácter político, haciéndome responsable del Régimen actual en Guinea Ecuatorial; otro, de carácter económico, atribuyéndome un afán lucrativo y unos negocios fabulosos en dicho país.

DE TIPO POLÍTICO:

PRIMERA ACUSACIÓN:

"Asesoró a los principales líderes guineanos, muy especialmente a Francisco Macías Nguema, cuya candidatura presidencial impulsó y financió con alrededor de cincuenta millones de pesetas, según los cálculos más fidedignos" .

LA REALIDAD:

Terminada la Conferencia Constitucional, aconsejé solamente a mis más íntimos amigos del partido MUNGE, José Nsué, Esteban Nsué y Andrés Moisés que no dividieran al Secretariado Conjunto presentando la candidatura de este último a las elecciones presidenciales, ya que todos los demás reconocían en Macías el único líder capaz de batir a las candidaturas oficiales del Régimen, Bonifacio Ondó y Atanasio Ndongo.

A finales de Agosto de 1968, estando de veraneo en Comillas, recibí inesperadamente la visita de José Nsué y de Andrés Moisés. Me pidieron ayuda económica para encargar en una imprenta la propaganda en favor de la candidatura de Macías. Les recordé que ya había hecho un enorme esfuerzo, para mis posibilidades, pagándoles las facturas de los hoteles durante la Conferencia Constitucional, y que era imposible que yo pudiese hacer frente a un gasto tan importante. Les aconsejé la forma de desarrollar una campaña popular sin dinero, en contraste con el dinero colonialista que se estaba empleando ya a manos rotas en favor de Bonifacio Ondó y de Atanasio Ndongo. Les convencí. Pero me pidieron un mínimo de folletos simples para llevárselos a Guinea. Les prometí entonces que llamaría a mi oficina de Madrid autorizando el pago, hasta un límite máximo de 500.000 pesetas, de las facturas de imprenta que me presentaran por orden de ellos. Cuando regresé a Madrid, a mediados de Septiembre, pagué estas facturas por un importe de 591.000 pesetas. Y este es todo el dinero aportado por mí a la candidatura de Macías.

No es extraño que para la mentalidad franquista, y para los que han vivido de la política durante cuarenta años en nombre de la idea de servicio, resulte increíble que exista objetivamente la posibilidad de que alguien viva íntegramente no de sino para la política, es decir, para sus ideales políticos. Lo extraño es que esta mezquina y corrompida idea de la humanidad esté compartida por sectores democráticos. Se dice, y en parte es verdad, que lo que no es de algún modo conocido o sentido como propio, resulte inimaginable en los demás. El escepticismo de un demócrata ante el idealismo ajeno no revela más que su propia incapacidad de sentir y vivir con nobleza. Yo no veo diferencia moral alguna entre dar ideas a los demás o dinero para realizar esas ideas, si se tiene. Por otra parte este es un rasgo permanente de mi carácter y de mi conducta. Durante estos largos años del miedo y de la clandestinidad han sido innumerables los estudiantes que han pasado por mi despacho; con tarjetas de presentación de sus profesores, hay conocidos líderes de los partidos llamados de la oposición moderada, y cuyos nombres silencio por pudor, para que les pagase multas, matrículas, y otros daños ocasionados por sus actividades políticas. Son muy pocos los que podrán decir que no les atendí. Jamás pedí nada a cambio. A la mayoría de ellos ni su nombre. También presté ayuda económica a la Escuela de ciencias sociales que dirigía el socialista José Vidal Berneyto, sin entrometerme ni pretender capitalizar políticamente esa interesante y fecunda actividad cultural. Nadie se extrañaba de mi generosidad, porque eran tiempos heroicos donde la entrega y la solidaridad eran requisito de supervivencia. ¿Por qué no iba a proceder del mismo modo ante una causa histórica y grande como es la descolonización africana?

SEGUNDA ACUSACIÓN

"A raíz de estos acontecimientos (golpe de Estado frustrado en Marzo de 1969), el Sr. García Trevijano aconsejó al Presidente Macías que la única forma de conservar el poder era eliminar a toda la oposición y desconfiar de España y de los estudiantes guineanos que estaban estudiando allí, a los que frecuentemente suele dirigirse en términos despectivos. Macías asesorado por García- Trevijano derogó aquellos de la Constitución que limitaban los poderes presidenciales, disolvió la Asamblea Nacional, se atribuyó todos los poderes y se proclamó Presidente vitalicio".

LA REALIDAD:

Desde que en Julio de 1968 despedí en el Aeropuerto de Barajas a los últimos guineanos que regresaban a su país tras la Conferencia constitucional, y entre ellos al Sr. Macías, hasta el día 12 de Octubre de 1969, en que fui por primera vez a Guinea no tuve ningún tipo de relación, ni técnica ni política, con el Gobierno del Presidente Macías. Para los que se empeñan en creer que mis motivaciones ante la Independencia de Guinea eran prioritaria o concurrentemente de tipo lucrativo, jamás podrán explicar el hecho de que Macías sea elegido libremente por votación popular (¿dónde estaba ahí mi influencia?) Presidente de la República, y yo no salga corriendo para ese país en busca de la oportunidad que nadie podría disputarme. ¿Por qué tardo quince meses en ir a Guinea? Lo normal es que hubiese asistido a la toma de posesión el día 12 de Octubre de 1968. Pero existe una razón de mucho peso para explicar esta aparente anomalía. Y ahora por primera vez la voy a decir.

Cuando el Presidente Macías constituye su primer Gobierno nombra Ministro de Asuntos Exteriores a Atanasio Ndongo, es decir al lacayo del Ministerio de Asuntos Exteriores español que ha lanzado en la ONU y ante la prensa española la infamante injuria de que he intentado sobornarlo. Mi dignidad me impide desde ese momento tener ningún tipo de relación con un Gobierno en el que figura semejante individuo. Pero aún hay más, cuando me entero de las andanzas de Paesa, Armijo, Novais y Mariano Robles respecto a un banco privado, emisor de moneda y depositario del Tesoro público, y respecto a fabulosas construcciones de puertos, carreteras, aeropuertos, etc ... con una sociedad de cien mil pesetas de capital, (documento núm. 4) la pena y la preocupación de que el recién país independiente se vea envuelto en un escándalo financiero me determina a escribir una carta al Presidente, para informarle de la realidad sobre estos señores, y a la vez, por ser la primera vez que le escribo desde que lo despedí en Barajas, para expresarle mi incomprensión respecto al nombramiento de Atanasio Ndongo como ministro y mi seguridad de que será traicionado por éste. La carta se la envié a través del ministro José Nsué, y naturalmente en sobre cerrado.

La respuesta del Presidente Macías me dejó perplejo. En primer lugar no me contestó directamente, sino a través de su jefe de la Casa Civil. La respuesta, cortés y diplomática, me reveló que el orgullo africano es de otra naturaleza que el nuestro. Me recordaba, en su respuesta, que era el jefe del Estado de un país independiente y que sólo admitía los consejos que solicitaba. En este mismo momento, Febrero de 1969, decidí no ocuparme jamás de Guinea.

El día 5 de Marzo de 1969, Atanasio Ndongo y Saturnino lbongo, trasladados a Guinea desde Madrid en un avión "especial”, y con la ayuda de sectores y de medios que en su día se conocerán, dan un golpe de Estado que triunfa durante cuatro horas. Atanasio desde el sillón presidencial en Bata comunica que ha cumplido con éxito el golpe. Recibe telegramas de felicitación que llegan cuando el sillón está de nuevo ocupado por Macías, tras su asalto al Palacio presidencial. Atanasio, Ibongo, Balboa y algunos más de sus secuaces murieron en el acto, o a consecuencia de las gravísimas heridas recibidas.

Desde el mes de Mayo de 1969, todos los ministros guineanos que llegan o pasan por Madrid vienen a visitarme rogándome que vaya a Guinea. Me traen los más cariñosos saludos y recuerdos del Presidente. A ninguno de ellos le hablé de la carta que había recibido en Febrero. Pero a todos les digo que mi función en Guinea ha terminado y que no deseo ir. Hasta que en el mes de Septiembre recibo un mensaje del Presidente pidiéndome que les envíe un proyecto para la creación de un Banco Central del Estado, y anunciándome que me ha concedido una condecoración que desea imponerme personalmente en el primer aniversario de la Independencia.

Tras largas meditaciones decido enviar el proyecto del Banco Central (documento núm.5), y rechazar la condecoración. Finalmente en los días anteriores al 12 de Octubre sufro una presión tan fuerte de mis amigos en el Gobierno de Guinea, que por educación decido ir a recibir la condecoración y volverme enseguida.

Mi encuentro con el Presidente Macías fue embarazoso. Le había predicho con un mes de antelación la traición de que iba a ser objeto por parte de Atanasio, y la solvencia financiera de "Finguinea", que había terminado en un verdadero desastre. He de reconocer que el Presidente actuó con mucha gentileza. Me agradeció y me alabó el proyecto del Banco Central que le había enviado. No me pidió nada. Pero me rogó encarecidamente que aceptara su invitación para pasar la nochevieja en Guinea, y poder comentar con tranquilidad la situación política mundial.

Otra cosa fue mi relación con los Ministros que habían pertenecido al Secretariado Conjunto. Todos querían agasajarme, enseñarme su país, agradecerme lo que había hecho por ellos, pedirme consejo sobre lo divino y humano. Nunca olvidaré la emoción que sentí cuando el Presidente Macías me presentó en la Tribuna de Bata ante la muchedumbre guineana. Sólo pronunciar mi nombre el clamor impidió que siguiera hablando. Por tres veces consecutivas tuve que saludar a este pueblo, que de este modo demostraba que mi acción por su independencia era un triunfo y una conquista para la España democrática del futuro. Acepté la invitación y volví a finales de Diciembre. En esas fechas continuaba en vigor la Constitución que había sido impuesta por los técnicos del Gobierno español, continuaba la Asamblea Nacional, y la Presidencia no era vitalicia.

TERCERA ACUSACIÓN.

"Sabemos a ciencia cierta que la Ley sobre las penas de muerte a los considerados por el Régimen como subversivos fue redactada en el despacho madrileño del Sr. García Trevijano, así como la nueva Constitución y los Estatutos del Partido Único Nacional de Trabajadores (PUNT). Se acompañan, en los anexos, documentos".

LA REALIDAD:

Decir que se sabe a ciencia cierta y decir que se acompañan documentos anexos, no es lo mismo que demostrar científicamente y aportar realmente un documento. Nada se aporta, nada se demuestra, aparte de esta monstruosa acusación contra un jurista y un político que lleva más de un cuarto de siglo luchando contra toda forma de dictadura, tiranía o violación de los derechos humanos. He suscrito en España, y fuera de España, todos los documentos que han sido oportunos contra la pena de muerte. Ante una asamblea de abogados de Barcelona, leí el informe técnico que había elaborado a solicitud del propio Colegio, para la defensa legal de Puig Antich. He sido duramente criticado en algunos periódicos por haber solicitado la amnistía de todos los detenidos vascos. Y la única vez que he tenido conocimiento previo de una ejecución capital en Guinea, por un asesinato de derecho común cometido por dos nigerianos, juzgados y condenados por el mismo procedimiento y por el mismo Tribunal que los existentes antes de la Independencia, en Abril de 1971, no pude permanecer en el país, y pese que había programado y prometido una estancia de quince días, al día siguiente de conocer este hecho me fui de Guinea, vía Douala, sin despedirme de nadie, bajo el pretexto de que me habían llamado urgentemente desde mi bufete. Yo no tengo noticia de que en Guinea después de la Independencia se haya promulgado alguna ley relativa a la pena de muerte.

En cuanto a la nueva Constitución, fue aprobada y promulgada en Agosto de 1973, (documento núm. 6) y no tuve la menor noticia sobre ella hasta varias meses después. Finalmente en cuanto el PUNT, en el que tampoco he tenido la menor participación, me basta con aportar la prueba fehaciente de las propias declaraciones de mi acusador Esteban Nsué, quien el día 6 de Noviembre de 1969, después de presentar sus cartas credenciales como Embajador, reunió a los informadores y entre otras cosas, dijo: "¿Partidos políticos? No. De momento, según los anhelos del pueblo, partido único. Un partido no constituido aún. De hecho están disueltos los partidos"; "García Trevijano se ofreció incondicionalmente a asesorarles y que Guinea reconocida, le condecoró, tiene relaciones de amistad con miembros de aquel gobierno y puede prestar su asesoramiento técnico si alguno de ellos lo solicita.

El Gobierno, si lo estimase oportuno, podría recabar ese asesoramiento también". "En cuanta al Sr. Armijo tiene contactos guineanos con miras a sus facetas comerciales". (ABC, día 7 de Noviembre).

En estas declaraciones el Embajador Nsué reconoce: que en ese tiempo yo no era asesor del Gobierno de Guinea Ecuatorial, contrariamente a lo que afirma en el dossier de que fui nombrado asesor en 1968; admite una diferencia entre la amistad con determinados ministros y mi actitud ante el Gobierno. Estas declaraciones de Esteban Nsué, el único firmante del dossier, son hechas después de mi primera visita a Guinea, en la que he recibido la condecoración, he dado consejos técnicos a mis amigos ministros que me lo han solicitado, pero conocen mi actitud de no asumir ni pretender ningún papel asesor ante el Gobierno, ni técnico ni político.

CUARTA ACUSACIÓN:

"El Sr. García-Trevijano también tiene que ver, por sus consejos, en el desarrollo del tema de la "materia reservada".

Sin comentario.

QUINTA ACUSACIÓN:

“Apelamos a las fuerzas integrantes de la oposición española a que no sigan siendo cómplices del asesinato -verdadero genocidio- de más de 90.000 guineanos en siete años y del exilio de 130.000".

LA REALIDAD

Según las cifras proporcionadas por el Gobierno español y publicadas en todos los medios informativos en las fechas anteriores a la Independencia de Guinea, la población total de este territorio era de 245.989, incluidos 40.000 nigerianos y 8.602 europeos. Luego la población guineana era de 197.387.

SEXTA ACUSACIÓN:

"Discurso presidencial en el aeropuertos de Yaounde, y discurso presidencial en la cena ofrecida a S. E. el presidente Ahidjo”.

LA REALIDAD:

En mi visita a Guinea en navidad y año nuevo de 1970 aceptando la invitación del Presidente, decido prestar mi asesoramiento al Gobierno solamente sobre asuntos técnicos de política económica ó de política internacional, y siempre que en cada caso me lo solicite. Intervengo en la redacción de estos dos discursos, cuyos textos Íntegros constituyen el documento núm. 7.

SÉPTIMA ACUSACIÓN:

"Proyecto de decreto Ley para creación de Infoge".

“Proyecto de decreto Ley para regulación del Comercio Exterior”.

LA REALIDAD:

En marzo de 1969, es decir, cuando ningún contacto tengo con Guinea, el Ministro José Nsué, presenta a su Gobierno una moción proponiendo la creación de INFOGE (documento núm. 8).

En Diciembre de 1969, unos días antes de salir para mis vacaciones de navidad y año nuevo en Guinea, el Embajador me entrega una carta del Secretario General del Ministerio de Asuntos Exteriores, Gaudencia Asumu, en la que, considerándome asesor del Embajador (y no del Gobierno), me solicita de esta forma indirecta que prepare un proyecto de Ley que regule el comercio exterior, de acuerdo con la política económica implícita en la Exposición de Motivos de la ley creadora del Banco Central (documento núm. 9). Como yo aún no he decidido si voy o no a colaborar técnicamente con el Gobierno de Guinea, me voy a ese país sin llevar el proyecto de Ley que me solicitan.

Durante mis "vacaciones", partiendo de la realidad de Infoge que está funcionando, para huir de la burocracia, y dada la ausencia de cuadros técnicos, fundo en un solo proyecto tanto la legalización de las actividades agrícolas que venía desarrollando Infoge, como la nacionalización de las principales partidas del comercio exterior de Guinea, redactando el proyecto de decreto-ley, que se acompaña como documento núm. 10, y que justamente nunca llegó a convertirse en ley, tanto por la irregular administración económica del máximo responsable de Infoge, Andrés Moisés (hoy jefe de ANRD), como por la presión que hicieron en aquel momento sobre la Presidencia los intereses colonialistas del cacao, capitaneados por el Vicepresidente Bossio, para evitar la nacionalización del comercio exterior.

OCTAVA ACUSACIÓN:

"Esquema preliminar para la elaboración del Plan de Desarrollo de Guinea Ecuatorial".

"Expedición científica del Doctor Montoya".

"Endoso a favor del Sr. García Trevijano del contrato de Italcambio para la financiación de los trabajos emprendidos respecto a un estudio de Guinea Ecuatorial y de la región africana circundante"

LA REALIDAD:

El día 25 de Octubre de 1969, después de mi corta visita a Guinea Ecuatorial, recibo una carta del Sr. Presidente de la República solicitando mi ayuda para emprender la elaboración de un Plan de desarrollo económico (documento núm. 11). Si la tarea de preparar una Constitución de independencia me ilusionó, la de preparar un Plan de desarrollo para la emancipación económica de un país africano era un desafío que ningún político del mundo podía rechazar.

En los medios solventes del Banco Mundial me informaron de que una financiación para este fin requería la presentación de un esquema preliminar que señala las directrices básicas y al menos un inventario elemental de los recursos naturales del país. Hablo con el Doctor Montoya, que ha realizado una expedición científica por encargo del Gobierno venezolano con la misma finalidad. Se entusiasma con la idea de realizar este trabajo en Guinea, y marcha a este país de acuerdo con el Gobierno para comprobar las posibilidades y el coste de una expedición exploratoria y evaluatoria de los recursos naturales.

Cuando me entrevisto en mis "vacaciones" con el Sr. Presidente le informo de las gestiones realizadas en el Banco Mundial y de la primera impresión del Doctor Montoya. El Gobierno de Guinea tiene urgencia de acometer este estudio pero, a causa de los acuerdos monetarios y del clearing con España, carece de una sola divisa para cubrir esta prefinanciación del Plan de Desarrollo. La única fuente de divisas inmediatas no destinada aún a ningún gasto del presupuesto es el royaltie que devengará un contrato que el Gobierno ha firmado el día 13 de Septiembre de 1969 con la firma internacional "Italcambio" para la emisión de monedas de oro y plata conmemorativas de la Independencia. El contrato prevé una emisión máxima de 127.500.000 pesetas, con un royaltie a favor del Gobierno del veinte por ciento, es decir. De 25.500.000 pesetas (documento núm. 12). Pero yo no intervine en este asunto y cuando en mi primera visita el ministro Masié consultó mi opinión hice algunas reservas de orden técnico, por no tener previsto un plazo de duración. Por eso recibo una carta del Ministro del Interior con fecha 25 de Octubre pidiéndome que trate de mejorar el contrato (documento núm. 13).

Lo intento, y consigo aumentar a 27.000.000 la cifra del royaltie para el Gobierno y establecer un plazo de duración. Es pues este contrato, en cuya concertación y firma no he intervenido, el que se tiene en cuenta como base de financiación cuando redacté en esas "vacaciones", y sin ningún libro que poder consultar, el esquema del Plan de desarrollo económico y social de Guinea Ecuatorial, que se acompaña como documento núm. 14.

Pero la crisis del dólar, y la espectacular subida del oro y la plata apenas iniciada la ejecución del contrato por Italcambio, impide a esta firma continuar su cumplimiento, ya que al estar obligada a vender las piezas por su valor nominal y haber doblado el coste de los metales preciosos para su acuñación perdería indefectiblemente realizándolo. Intento que pese a todo se cumpla, pero la firma Italcambio tiene razón, el contrato prevé una emisión máxima, pero no una emisión mínima obligatoria. Aún así intento indirectamente, a través de la cláusula nueve del contrato, defender los intereses del Gobierno, exigiendo cien series completas de las monedas de oro y doscientas de las de plata (documento núm. 15). Pero la empresa tiene razón, mi exigencia sólo estaría fundada si se realizasen las emisiones y se optasen por las monedas en lugar de los royalties. Estos documentos prueban que yo no he podido cobrar comisión alguna de una empresa que contrató durante mi alejamiento de los asuntos de Guinea, y a la que sólo le he planteado luego problemas.

Pues bien, para cubrir el hueco que deja este incumplimiento justificado de Italcambio, en la financiación de la expedición científica que ya está en marcha y comprometida, y poder hacer frente a los pagos de más de siete mil análisis completos de muestras minerales, es por lo que se firma el contrato filatélico con el Sr. Prodanov, con el fin de destinar, como así se ha hecho, aquellos nueve millones a estos pagos previstos en el contrato. El Doctor Montoya me ha enviado la carta que se adjunta como documento núm. 16.

NOVENA ACUSACIÓN:

"Informe sobre una nueva emisión de billetes guineanos”.

LA REALIDAD:

Durante mi tercera visita a Guinea, en Abril de 1971, los expertos del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, destacados como asesores y técnicos del Banco Central de Guinea, llevan un informe a la Presidencia felicitando al Gobierno por el éxito del Banco Central y anunciándole la visita de una Delegación del Fondo monetario para proponer determinadas medidas de política monetaria. El Sr. Presidente aprovecha mi presencia para pedirme al instante, y sin más datos que los que me dan verbalmente el Ministro de Hacienda y el Gobernador del Banco Central, un dictamen sobre la paridad y convertibilidad de la peseta guineana, que tengo que improvisar el día 15 de Abril de 1971, elaborando el informe que se adjunta como documento núm. 17.

Sería verdaderamente absurdo que en las fechas a que se refiere la lista de asuntos contenida en el dossier (navidad de 1969 y año nuevo de 1970) pudiera pensarse en una nueva emisión de billetes cuando el Banco Central llevaba apenas un mes de funcionamiento legal, y cuando los expertos suramericanos del Fondo Monetario destacados en Guinea había ciertamente elaborado una crítica muy severa contra mi proyecto del Banco Central, por considerarlo poco ortodoxo, crítica que yo sólo conocí cuando en Abril de 1971 el Sr. Presidente, al pedirme el informe a que se hace referencia en este apartado, me enseñó con satisfacción la felicitación de los mismos expertos, que habían rectificado su primera opinión.

Las demás acusaciones contenidas en la lista de trabajos, no sé qué fundamento puedan tener. No recuerdo ni uno solo de los 52 puntos, distintos de los ya analizados anteriormente. Es muy posible que sobre algunos de ellos haya hablado con tal o cual ministro, pero de lo que estoy seguro es que de los enumerados en la hoja 2 y 3 de la lista no se refieren, en su mayor parte, a problemas existentes o planteados en mis "vacaciones" de la navidad de 1969.

La lista está fabricada a posteriori con algunos datos ciertos y con otros claramente inventados, como el de la contestación al mensaje de SS el Papa, (es la primera noticia que me llega de que SS hubiese enviado algún mensaje al Presidente de Guinea) la contestación a la nota publicada en el periódico ABC por el Ministro de Asuntos Exteriores español (el ex embajador Esteban se ha confundido, yo solamente le aconsejé en la redacción de la nota verbal de contestación al Memorandum del Ministerio de Asuntos Exteriores de 28 de Noviembre de 1969), la contratación de un Director para el Banco Nacional de Depósito y Desarrollo (que fue creado, como luego se verá, en Septiembre de 1970), la redacción de la nueva Constitución (que sólo se plantea en 1973), mi nombramiento como abogado y asesor económico (cuando en el preámbulo del mismo dossier se dice que fui nombrado en 1968), la contratación conmigo del estudio y elaboración del Plan de desarrollo (cuando en el número 9 y 11 de la misma lista no sólo se da por contratado sino además financiado), la contratación de técnicos a que se refieren los números 26, 27,29, 30, 39 y 45 de la lista (cuando en el preámbulo del dossier se dice que fueron contratados antes del golpe de Marzo de 1969, en el tiempo que yo no tenía relación alguna con el Gobierno de Guinea), etc... etc... etc...

B. DE TIPO ECONÓMICO

PRIMERA ACUSACIÓN:

“Confeccionó los Estatutos de los Bancos Central y de Comercio de Guinea Ecuatorial, de los cuales es el mayor accionista”.

LA REALIDAD:

Antes he relatado la génesis de mi proyecto que llegó a ser Ley del Banco Central, que se ha aportado como documento num. 5. Tanto en su Exposición de Motivos, como en todo su articulado, especialmente en el artículo 1, se prescribe el carácter estatal, autónomo y de derecho público de esta institución financiera, que a través de la previsión contenida en el artículo 2 asegura la nacionalización del crédito. Este Banco Central además es miembro de pleno derecho del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, cuyos expertos están permanentemente destacados en la administración técnica de su funcionamiento. Es imposible que haya accionistas porque no hay acciones.

En cuanto Banco Comercial, el dossier me confunde con Paesa, Novais, Armijo y Mariano Robles, quienes intentaron en efecto tener un Banco comercial, a través de la sociedad "Finguinea", como lo demuestra el documento núm. 4 de los aquí aportados.

El día 23 de Junio de 1970 me escribe el Ministro de Obras Públicas, Don Jesús Alfonso Oyono. Ante el fracaso de Andrés Moisés al frente de Infoge, y la paralización del proyecto que preparé para la nacionalización del comercio exterior, me solicita que redacte un proyecto para el Banco de Desarrollo (documento núm. 18). Pero antes de recibir esta carta, el día 11 de Junio de 1970, el Sr. Presidente me había enviado un anteproyecto de los Estatutos del Banco Nacional de Depósito y desarrollo de Guinea Ecuatorial redactado por no sé qué expertos o grupo financiero, pidiéndome mi opinión sobre el citado anteproyecto. Elaboro un breve informe que envío al Sr. Presidente por el conducto indicado (documento núm. 19). Y es este informe el que provoca la petición del Ministro de Obras Públicas para que proyecte un Banco de desarrollo. Redacto y envío el proyecto de Banco Nacional de Depósito y Desarrollo que se convierte en el decreto-ley de 24 de Septiembre de 1970 (documento núm. 20). El artículo 1 prescribe ya el carácter estatal, autónomo y de derecho público de esta institución financiera, que tampoco puede dividir su capital en acciones, ni por tanto tener accionistas.

SEGUNDA ACUSACIÓN:

"Actualmente el Sr. García Trevijano tiene el monopolio de la exportación y colocación en los mercados "internacionales del café y cacao guineanos, operaciones que se desarrollan principalmente en Belgrado, Zurich y Ginebra".

LA REALIDAD:

Basta repasar una a una las partidas del anuario de la Dirección General de Aduanas del Ministerio de Hacienda español, y las estadísticas oficiales del comercio exterior de Guinea con el resto del mundo, para acreditar que estas operaciones continúan siendo desarrolladas por las mismas empresas y por los mismos circuitos que las realizaban antes de la Independencia. Ni una sola operación ha sido efectuada por mí, y se conoce oficialmente quienes las hacen. Por otra parte, el infantilismo y la ignorancia de los que inventan esta acusación es de tal naturaleza que ni siquiera conocen los únicos centros o mercados internacionales donde se realizan las operaciones de café y cacao, que son las bolsas de Londres, Nueva York, y el bolsín de París, sin que exista este mercado ni en Belgrado ni en Zurich ni en Ginebra.

TERCERA ACUSACIÓN:

"Por indicación del Sr. García Trevijano al Presidente de la República y al Ministro de Agricultura se creó el Instituto de Fomento de Guinea Ecuatorial, lnfoge, encargado de las importaciones y exportaciones realizadas en el país. García Trevijano era su representante único en el exterior y la sede de dicha representación estaba en el madrileño Paseo de la Castellana, número 106. Cuando dicho organismo fue suprimido en Guinea Ecuatorial el Sr. García Trevijano se hizo cargo de todas sus actividades, tanto en el interior como en el exterior, con un sueldo anual de 90 millones de pesetas".

LA REALIDAD:

Ya hemos visto en la contestación a la séptima acusación de tipo político la génesis y las visicitudes de Infoge. Lo que funcionó y mientras funcionó fue ajeno a mis ideas y a mi presencia en Guinea, lo que yo proyecté para Infoge, es decir la nacionalización de los principales productos de exportación y de importación no llegó a ponerse en práctica nunca. Mi despacho de Castellana es relativamente pequeño y en él desarrollo a pleno empleo mi actividad de abogado y mi actividad política. ¿Dónde están esos servicios comerciales para desarrollar el monopolio de todo el comercio de un país? ¿Quién de los constantes visitantes de mi despacho se han cruzado o visto en mi despacho a esos servicios comerciales? ¿Con qué medios puedo hacerme cargo en el interior de Guinea de las actividades productivas y comerciales que tenía Infoge habiendo visitado el país solamente cinco veces en ocho años? ¿Dónde tengo acumulados los centenares de millones de ese fabuloso sueldo anual? Por otra parte, en el Ministerio de Comercio constan todas las estadísticas del Comercio exterior de Guinea, desde su Independencia hasta hoy. Y ahí está justificado hasta el último kilo de todo lo que ha salido y entrado en Guinea, porque la cuenta clearing con España, impedía a Guinea Ecuatorial desarrollar su comercio con otros países, por falta de divisas disponibles.

CUARTA ACUSACIÓN:

"Asimismo el Sr. García Trevijano contactó con la sociedad italiana Italcambio, para la acuñación de la peseta guineana en billetes y monedas, con una comisión sustanciosa".

LA REALIDAD:

Ya hemos visto al contestar a la octava acusación de tipo político que yo intervengo ante Italcambio después de la firma del contrato, como también hemos visto que este contrato nada tiene que ver con la emisión de billetes ni de monedas corrientes, sino simplemente con monedas conmemorativas" en oro y plata, de la Independencia.

QUINTA ACUSACIÓN:

"En 1973 fueron suprimidas las actividades comerciales privadas en Guinea Ecuatorial, siendo estatificadas, pero no por ello cambió el "status" del Sr. García Trevijano, que es el único comerciante privado que tiene abiertos comercios en ciudades guineanas (Empresa Simonet) a nombre de su cuñada Simone.

LA REALIDAD:

Desconozco que el comercio privado esté estatificado, supongo que querrán decir estatalizado, pero desde luego hago pública promesa de donación al guineano que encuentre en Guinea, o en cualquier otra parte del mundo, de todo establecimiento comercial que figure a nombre de mi cuñada Simone, sea de la empresa Simonet o de cualquier otra empresa.

OTRAS ACUSACIONES FUERA DEL DOSSIER:

ACUSACIONES DE DIARIO 16:

"Paga a la red de agentes de Macías, distribuidos por Europa. Corre con los gastos médicos de personalidades guineanas en España, incrementando considerable las facturas. Fue el proveedor exclusivo de los materiales de decoración del Palacio presidencial, falsificando también las facturas" (20 de Octubre, Pág. 12). Respecto a las facturas médicas y a la decoración, un informe atribuido a la ANDR. y publicado en la página 21 del número 3165 de Blanco y Negro, correspondiente al 30 de Octubre, dice: "es él quien suele correr con todos los gastos médicos de las personalidades guineanas y sus familiares llegan enfermas a España, aumentando considerablemente la factura que presenta al Gobierno. En estas actividades cuenta quizá con la colaboración de un eminente médico español, cuyo nombre omitimos de momento. Por otra parte, se hizo con la exclusiva en la decoración del nuevo Palacio presidencia de Ekuku, en Bata, para lo que compraba los materiales en Madrid, pero falsificando etiquetas y facturas haciéndolo pasar por material francés con lo que aumentaba el coste de modo desmesurado. Con este sistema sacaba una cantidad suplementaria además de la comisión que legalmente le correspondía en virtud del contrato de exclusiva".

LA REALIDAD:

Se trata aquí de graves acusaciones de delitos perseguibles de oficio. Diario 16, y Blanco y Negro tendrán que probar lo que dicen para quedar a salvo de la querella por calumnias. Y esto le será imposible, porque ni tengo el don de la ubicuidad que me permita realizar esta hazaña, estando además sin pasaporte durante cuatro años, ni he presentado jamás factura médica al cobro de nadie, ni el Palacio presidencial ha sido decorado ni proveído de materiales de decoración, por empresa o persona relacionadas directa o indirectamente conmigo. Este último punto de la decoración lo trataré justamente al referirme a la empresa francesa que ha realizado la construcción del Palacio presidencial, que ha sido quien también lo ha decorado.

ACUSACIÓN DE GUADIANA:

En el núm. 78 de la Revista Guadiana, correspondiente a los días 26 de Octubre y 1 de Noviembre pasados, se afirma que "existe una concesión forestal "especial" de 150.000 hectáreas a favor de la Compañía Forestal de Río Muni, S. A., que maneja un técnico suizo llamado Friedizk, con un francés asociado; su representante en Madrid es García Trevijano un portavoz de la ANRD manifiesta a Guadiana que esta concesión puede estar hecha en realidad a favor de Macías".

El informe atribuido a la ANRD publicado en Blanco y Negro, a que nos hemos referido antes, añade en este mismo sentido que controlo "igualmente la empresa estatal Explotación forestal Río Muni. La última concesión especial del Presidente Macías al Sr. García Trevijano ha consistido en 100.000 hectáreas de explotación forestal en el distrito de Nsok".

Además el Sr. Javier Nart, en un artículo publicado en el núm.25 de la Revista Interviu, Pág. 13 Y 14, dice: "Punto y aparte en la lista de empresas actuando en Guinea Ecuatorial es la Compañía Forestal de Río Muni. Dejemos al propio Gobierno de Macías que nos explique qué es esta compañía: "Compañía Forestal del Río Muni es una compañía franco-Suiza. Tiene una concesión de 150.000 hectáreas de bosque virgen en la parte sur oriental de Río Muni por diez años. Cuenta extraer un millón y medio de toneladas entre olume y otras especies que demanda el mercado" (Pág. 14 del secreto informe a la ONU por el Gobierno de Guinea). ¿Quién está detrás de esta compañía, hoy la más importante explotadora de madera en Guinea?. Según Cruz Melchor Eya, la parte suiza corresponde a un supuesto millonario residente en Lausanne. La parte francesa es más fácilmente localizable. "Compañía Forestal de Río Muni pertenece en su casi totalidad a un súbdito francés llamado Jean-Pierre Noveau –afirma Cruz Melchor Eya-. En esta compañía tiene importante participación asimismo don Antonio García Trevijano''. “Tenemos confirmación oficial de que Don Antonio García Trevijano es socio de Simed y Compañía Forestal de Río Muni", ha afirmado Don Esteban Nsué y Donato F. Ndongo Bdyogo. Los métodos de explotación utilizados por esta potente compañía han sido criticados duramente por el representante del ANRD Cruz Melchor Eya: “Esta compañía al haber obtenido una concesión a plazo fijo, está acabando con el bosque de Guinea. Lógicamente su interés es sacar la mayor cantidad de madera dentro del plazo de concesión, por lo que cortan madera a la mayor velocidad". Recientemente y debido, por lo visto, a un enfriamiento de relaciones con las autoridades, el director de la Compañía Forestal de Río Muni, Patrick Suart, propuso a su tío Jean-Pierre Noveau, la venta a la sociedad Tardiba. A tal fin, según se nos ha informado recientemente, doña Simone Chouraky ha viajado a Guinea en compañía del jefe de Contabilidad de Tardiba a fin de repasar los libros de la misma, previamente al traspaso de la propiedad. Qué intereses en la compañía quedarán del señor García Trevijano tras esta operación, es algo que ignoramos".

LA REALIDAD:

En la primavera del año 1972, el problema más acuciante para el Gobierno de Guinea Ecuatorial era el de las telecomunicaciones. No sólo la red telefónica interior estaba prácticamente sin funcionar, por anticuada y deteriorada, sino sobre todo carecía de comunicación con el mundo exterior por la ausencia de un sistema de telecomunicaciones (teléfono, radio, telex).

En una de las conferencias mundiales de telecomunicación celebrada en Berna, el representante del Gobierno guineano que asistió a la misma (Ministro Masié), recibía la promesa de una ayuda oficial para la mejora del sistema de telecomunicaciones, para lo cual era necesario que una empresa de prestigio concurriera a un concurso internacional que se abriría con este fin. El Gobierno de Guinea tenía que cubrir naturalmente la mayor parte de la financiación. El Ministro del Interior, Sr. Masié, que asistía a la Conferencia de Berna, me pidió que lo pusiese en contacto con alguna empresa de reconocido prestigio ante el organismo, para que presentara un proyecto participando en el concurso; Lo puse en contacto con la principal empresa francesa de telecomunicaciones en Gabón y Camerún, porque estaría en mejores condiciones que ninguna otra para realizar la oferta más barata.

Esta empresa aceptó el asunto, pero necesitaba garantías financieras firmes para los pagos aplazados, ya que el Gobierno de Guinea carecía de divisas para hacer frente a los mismos. El problema era insoluble. Pero la misma compañía francesa de telecomunicaciones propuso una solución. Como la única materia prima exportable de Guinea, no sometida a los acuerdos comerciales con España, era la madera, si una empresa forestal con solvencia financiera diese su garantía, con las divisas previstas en sus exportaciones, el contrato de instalación de un moderno servicio de telecomunicaciones podría ser firmado. Pero lo dramático era que no existía ninguna empresa forestal de importancia que pudiese prestar esa garantía. El Sr. Presidente me ruega entonces que le recomiende a algún financiero o industrial de prestigio en Francia para que realice una importante inversión forestal y que con la garantía de la concesión pueda facilitar la firma del contrato de instalación de las telecomunicaciones.

Y es esta la primera, y única vez, que yo solicito a una empresa económica que se instale en Guinea para ayudar al desarrollo económico de ese país. No busco a ningún maderero colonialista que tenga intereses en Gabón. Busco a uno de los comerciantes de granos de mayor prestigio internacional, y a quien yo conocía por haber tenido de cliente en mi despacho de abogado a su oficina de Madrid, el Sr. Jean-Pierre Noveau. La concesión forestal concedida a este señor, se hizo en unas condiciones de protección a los intereses maderables del bosque, como quizás no exista, otra en el mundo. (Documento, núm.21). Sin embargo, en el tiempo transcurrido con todas estas negociaciones, el Gobierno de Guinea Ecuatorial concierta un acuerdo comercial a largo plazo con el Gobierno de la República Popular China, en el que se incluye la instalación en Guinea por parte de este Gobierno del sistema de telecomunicaciones. Razón por la que no se llegó a firmar el contrato con la compañía francesa.

Mi intervención en este asunto se limitó a asesorar al Gobierno sobre la mejor forma técnica y fiscal defender sus intereses forestales, y a exigir al Sr. Jean Pierre Nouveau un doble compromiso que ahora hago público: uno, que jamás se inmiscuyera en problemas políticos o personales internos de Guinea. Otro, que en el momento en que un Gobierno democrático en España restableciera el clima de confianza y de cooperación con Guinea por el que yo estaba luchando, vendiera su empresa forestal a la empresa española que mejor le ofertara, y si vendía la empresa antes de que se produjera esta circunstancia, exigiría al comprador extranjero esta misma condición. Estas condiciones fueron aceptadas, y hoy el nuevo titular, a quien Nouveau ha cedido su empresa, ha asumido el mismo compromiso. Estas condiciones las puse no porque yo tenga interés personal en adquirir en el futuro una empresa forestal en Guinea, sino porque como político español consciente del enorme problema que se planteará a toda la industria europea con el agotamiento de las reservas maderables en África, deseé salvar para la España democrática la posibilidad de contar con la reserva de una fuente propia de abastecimiento de esta importante materia prima.

La empresa forestal Río Muni ha realizado una enorme inversión durante dos años y medio, sin exportar un solo tronco, preparando la infraestructuras viales que permiten una explotación racional, cosa que el colonialismo maderero en Guinea no había hecho nunca. Y desconozco las condiciones económicas bajo los que el Sr. Nouveau ha realizado la cesión de esta empresa.

ACUSACIONES APARECIDAS EN DIVERSAS PUBLICACIONES:

También se ha dicho en algunas publicaciones que tengo participación directa o indirecta, a través de mi cuñada Simone, en la empresa francesa de obras públicas que ha realizado la construcción de hospitales, viviendas, del nuevo puerto de Bata, del Palacio presidencial de Bata, y de los edificios en Santa Isabel y Bata del Banco Central y de Desarrollo. Incluso se dice que mi cuñada Simone es la principal accionista de dicha empresa francesa. (Blanco y Negro, ejemplar citado, Pág. 25 Y otras publicaciones).

LA REALIDAD:

La empresa Franco española Dragas, filial de la compañía francesa "Dragages" (una de las más importantes empresas de obras públicas y de construcción de Francia), trabajaba en Guinea antes de la Independencia. Esta empresa presentó un proyecto para la construcción del puerto de Bata el día 30 de Noviembre de 1968 (documento núm. 22). En los primeros meses de 1969 se hizo contrato de adjudicación a favor de esta empresa, a la que yo no conocía, y que ha realizado todas esas importantes obras, salvo, según mi conocimiento, los hospitales y viviendas que han sido construidos por las empresas constructoras españolas que trabajaban en Guinea, y que continúan trabajando, antes de la independencia.

En Enero de 1972, recibo la petición del Sr. Presidente de que intervenga como abogado para defender los intereses de la República ante determinadas exigencias de revisión de precios de la empresa Dragas. Con los datos que me proporcionan cálculo en 141 millones y medio aproximadamente la reclamación, en mi opinión, injustificada de Dragas, siendo así que la comisión gubernamental y los técnicos que le informan y asesoran, calculan el exceso de la reclamación en 45 millones (documento núm.:23). Es esta misma empresa la que ha realizado toda la decoración del Palacio de Bata. Mi posición como abogado del Gobierno ante dicha empresa y mis reclamaciones a la misma en nombre de los intereses que defiendo excluye toda posibilidad de connivencia o de relación económica alguna.

ÚLTIMA ACUSACIÓN:

He dejado expresamente para el final el examen de la empresa “Simed” en la que efectivamente participa mi cuñada y secretaria, Simone Chouraki.

Mi secretaria conocía a todos los miembros del Secretariado Conjunto desde la Conferencia Constitucional, Fue expresamente invitada por el Sr. Presidente a pasar unos días de descanso en Guinea. Y acompañada de Eduardo Muñoz Seca pasó allí las vacaciones de la Semana Santa de 1971. En ese momento ha caído en desgracia política el que hasta entonces era Ministro de Sanidad, Pedro Econg.

Este conoce la imposibilidad de que yo pueda mezclarme en asuntos comerciales con Guinea, y sin estar yo presente, convence a mi cuñada y a Eduardo Muñoz Seca de que, para rehacer su vida, le manden un cargamento de cemento a crédito, ya que todas las obras están paralizadas por carecer de este material, y que lo pagará inmediatamente que lo venda. Mi cuñada y Eduardo Muñoz Seca me comunican el compromiso que han aceptado, y les digo que no cuenten conmigo para nada. Por esta razón, es el padre de Eduardo Muñoz Seca, quien les adelanta o garantiza la financiación de este envío de cemento, que lo realizan en Agosto de 1971. La operación se salda con una pérdida de 4.178.773 pesetas, porque aparte de atrasos enormes en la descarga del barco, Pedro Econg no les paga. Hasta Marzo de 1974 hacen todo lo posible para conseguir el cobro de lo que se les debe. Mi cuñada en uno de sus posteriores viajes le comunica al Presidente el engaño de que ha sido objeto, y la situación en que la confianza que puso en Pedro Econg la ha colocado ante el padre de Eduardo Muñoz-Seca a quien debe esa suma perdida.

Es en este momento, cuando el Presidente le dice que puede hacer un gran servicio a su país si se encarga de hacer las compras de urgencia y de artículos de primera necesidad que eventualmente tiene que hacer el Gobierno, y de las que se aprovechan entonces los comerciantes para aumentar excepcionalmente los precios, y con una pequeña comisión en cada envío podrá pagar la pérdida que ha sufrido.

Desde Mayo de 1975, en que Simed realiza su primera venta al Gobierno de Guinea, hasta hoy, el volumen total de la facturación realizada ha sido de 50.501.206,76. Según los datos estadísticos de la O.C.D.E. y de la Dirección General de Aduanas del Ministerio de Hacienda español, esta cifra representa, en los dos años transcurridos, el 0,83 por ciento del comercio exterior de Guinea. Los beneficios normales en las operaciones de exportación con Guinea de los comerciantes españoles son algo superiores al diez por ciento de la facturación. Como Simed ha trabajado con una pequeña comisión solamente aún no ha recuperado totalmente la pérdida que sufrió por haber querido ayudar a un hombre político que había perdido la confianza del Presidente. (Documento núm. 24).

MAQUINACIÓN POLÍTICA

En esta campaña de difamación han coincidido diversos intereses para eliminarme como obstáculo político en sus proyectos de futuro inmediato.

En primer lugar, el propio Dossier de la ANRD., reconoce que: “no se nos ocultan las dificultades que a tal diálogo (con la oposición española) se ha puesto, a nuestro juicio debidos a la influencia que un hombre, Antonio García Trevijano, tiene en esos medios de la oposición española; y que: "para llegar a una mutua ayuda y a esa confianza bilateral, es preciso destruir todos los obstáculos que pudieran enturbiar dicha relación”. Resulta verdaderamente cómico que algún sector de la oposición se haya prestado a tomar en serio a una Alianza africana que comienza definiéndose a sí misma como un encuadramiento de "los sectores demócratas, liberales, democristianos y socialistas de la oposición" a Macías.

Todo el mundo sabe que en África ni existen, ni puede objetivamente existir, ideologías basadas en el condicionamiento específicamente capitalista o religioso de la cultura europea. Las naciones independientes de África no cuentan más que con la instrumentalización económica del Estado para impulsar el inicio de su desarrollo. Para defender la libertad política en África no hay que acudir a la particularidad de las formas representativas europeas sino a la universalidad de los derechos humanos. La artificialidad política de la ANRD encubre en realidad otra cuestión.

Desde comienzos del año 1973 en que se creó lo que ahora se llama ANRD, el gobierno español que conoce perfectamente de qué se trata, ha entretenido, pero no tomado en serio, a esta oposición guineana. La ANRD era consciente de que sin un apoyo de la oposición democrática española jamás sería tomada como una oposición legítima, dado el carácter revolucionario, desde el punto de vista nacionalista, del Régimen del Presidente Macías. Era primordial para la ANRD que alguna persona o partido de inequívoca significación democrática la apoyase y aprovechando una circunstancia excepcionalmente difícil para la causa de la unidad de la oposición española ha conseguido, con el apoyo del PSOE, una resonancia y una publicidad de la que aún están ellos mismos asombrados.

Del mismo modo que he podido probar auténticamente la maquinación política que urdió el Ministerio de Asuntos Exteriores contra mí para ocultar su actuación en la Conferencia Constitucional, y del mismo modo que la Sentencia del Tribunal Supremo a favor de mi acción sobre el Diario "Madrid", demuestra también ahora la maquinación política montada por Sánchez Bella y Emilio Romero contra mí para ocultar la verdad, ahora voy a dar a la opinión pública y al P SOE la prueba documental auténtica de la superchería y de la impostura con la que la ANRD, ha fabricado ese ridículo "dossier" contra mí.

Hasta Enero de 1973 yo he seguido dando mi amistad y, en algunos casos humanitarios, mi ayuda, a los políticos guineanos que conocí durante la Conferencia Constitucional, pese a que perdieran, por unas u otras razones, la confianza política del Presidente de la República, y en consecuencia, sus puestos en el Gobierno. Siempre que respetaran mi condición de extranjero para los asuntos de su país, y mi decisión, de no mezclarme jamás en los asuntos de la política interna guineana.

Pero en Enero de 1973 recibo la visita de un guineano que me entrega una tarjeta de visita y una carta del ex embajador Estaban Nsué, diciéndome que espera mi contestación. Leo atentamente la carta. Y le digo al portador que si puede aclararme algo más sobre su contenido. Este me responde aproximadamente lo siguiente:

"todos los guineanos, dentro y fuera de mi país estamos convencidos de que si usted nos conduce como nuestro único jefe podremos derribar a Macías y hacer de Guinea Ecuatorial el modelo de democracia que usted pensó y que el presidente no le ha dejado. Le pedimos que nos ayude a dar un golpe de Estado. Con su ayuda estará el éxito garantizado".

Le respondía que ni yo era un traidor, ni me mezclaría jamás en las cuestiones internas de Guinea, y le rogué que transmitiese a Esteban y a todos sus cómplices que mí amistad hacia ellos había terminado para siempre. Ni de esta entrevista ni de esta carta hablé nunca al Presidente Macías, primero porque no vi que este asunto pudiera llegar a constituir un serio peligro, y segundo para no contribuir a aumentar la desconfianza y el aislamiento del Presidente respecto a sus colaboradores en el Gobierno. Acompaño la tarjeta y la carta, con la firma de Esteban Nsué, como documento número 25, cuyo texto es el siguiente:

20 de Enero de 1973

El pueblo de Guinea Ecuatorial recibió tu ayuda. La misma fracasó por la escasa orientación de sus dirigentes políticos. Dicho pueblo sigue esperando de ti en estos momentos más que antes de que lo ayudes para su salida del actual abismo.

Es preciso que nos olvidemos de las pequeñas faltas de entendimiento habidas y acudas a nuestra llamada, uniéndote al gran grupo guineano hoy existente, representativo de los Partidos y Movimientos Políticos. Grupos Económicos y Socio Culturales de nuestro país, para que, bajo tu orientación podamos trazar nuevos programas para la segunda etapa de la República.

Sólo tu tarjeta al portador haría que fijemos el lugar del encuentro.

Pendiente de una grata noticia.

Recibes un fuerte abrazo de tu siempre

La maquinación de la ANRD está probada. Pero hay otros hechos que explicar ante la opinión pública. Porque no puede ser un azar lo siguiente:

1.- Es en el mes de junio de este año, cuando yo salgo de Carabanchel, y sostengo el primer debate de importancia con el PSOE sobre su pretensión de hacer compatible pasar por la ventanilla de Fraga y permanecer en Coordinación Democrática, cuando la ANRD comienza a dar los primeros signos de actividad.

2.- Es en los días anteriores a la primera cumbre de la oposición en el Hotel Eurobuilding, el día 4 de Septiembre, cuando la ANRD, visita a todos los partidos integrados en Coordinación y entrega el dossier, como la propia ANRD, lo reconoce en el mismo.

3.- Es en la reunión del Pleno de Coordinación que ha de aprobar el programa político de la oposición unida y designar a los representantes de C. D. en el Comité de enlace que se ha de reunir en Valencia, cuando el PSOE exhibiendo el dossier se declara moralmente incompatible conmigo.

4.- Es después del éxito de la reunión de Valencia donde se crea la Plataforma de Organismos Democráticos, cuando el PSOE manifiesta su incompatibilidad de asistencia conjunta conmigo a las sesiones de trabajo de C.D. y cuando el primer Secretario del PSOE, Felipe González, en una rueda de prensa declara que el contenido del dossier de la ANRD es cierto.

5.- Es un día antes de la segunda cumbre de la oposición cuando el Gobierno levanta la materia reservada sobre Guinea.


Definitiva y presuntamente, no tiene usted, amigo de sus amigos supongo, ni la más repajolera idea ni de la idiosincrasia africana, y de la de Guinea en particular su ignorancia es absolutamente clamorosa.

¿Quién es usted para pretender obligar a la etnia bubi a compartir un Estado con quien no quieren?

Yo crei que esos dogmas de fe eran solo atributos de "su excelencia el jefe del estado" y del Papa.

Usted mismo.

Su académico estilo es inconfundible.

Después de leer semejante pliego de descargos, sigo en la eterna duda de siempre acerca de la verdad de la descolonización de Guinea, pues no hay en el ninguna revelación y solo su visión a la defensiva de sus batallas privadas.

Sigo con mis dudas en cuanto a algunas lagunas que no acabo de explicarme, pero ninguna duda en lo que respecta a su versión, y a que esta no tiene la verdadera intención de aclarar nada.

Sus intenciones a dia de hoy, las conocerá usted solo.

Sus intenciones en el proceso de independencia de Guinea y la descalificación previa de los "colonos" que allí vivíamos, puede dar alguna pista acerca de su pensamiento e intereses.

Mire usted, a los que allí vivimos y trabajamos, su personalidad, sus intenciones y su ego, nos traen absolutamente sin cuidado.

Y su opinión acerca de un territorio del que usted nunca nunca hizo su hogar, su lugar de vida, de vecindad, de conocimiento del medio, de experiencia vital compartida.

Me trae aún más sin cuidado.

El daño, hecho estuvo y yo particularmente prefiero, que usted no colabore en intentar enmendarlo.

Sus problemas, son suyos y me importan muy poco.


Hasta donde conozco este relato es inexacto.

Se ignora si Atanasio fue arrojado por la ventana del palacio o cayó tratando de eludir su captura. En lo que coinciden los cronistas es en que no murió por el golpe sino que murió posteriormente en prisión al serle negada asistencia médica

En cuanto a Balboa tampoco murió en el asalto al palacio, fue detenido torturado y ejecutado, sin que hubiera participado físicamente en el asalto.

Ibongo, al igual que Balboa fue asesinado en prisión, no murió en asalto alguno.


Hasta donde conoce Vértigo, y un montón de personas de este foro.

Si el Sr. Trevijano posee un grado de certeza en todos los conceptos vertidos en su soflama defensiva anterior, como el que demuestra con esa afirmación, está descalificado definitivamente.

En este foro Sr. Trevijano, no se confunda, "sabemos infinitamente más que usted" acerca de los sucesos de Guinea.

O nos cuenta algo interesante o mejor déjelo.

Y sabemos más que usted, porque vivimos allí.

Mucho antes de que usted hiciera la mili.

No se confunda por nuestra edad media Sr.

Nuestros padres sabían hablar y hablaban.

Algunos, aunque usted no se haya parado a pensar en ello, aún viven.

Nuestros padres vieron el espectáculo en directo y algunos de nosotros, también.

Nuestros padres eran amigos de A.Balboa y de otros.

Amigos de comer con ellos y de charlar con ellos.

Amigos de verdad, no sçe si me entiende.

De forma, que venir aquí a contarnos a nosotros, como, cuando, donde y por que motivos murió uno de esos amigos, me parece un ejercicio de soberbia inconmensurable, además de un patinazo fantástico y de un mal gusto insuperable cuando además se miente sobre el tema.

¿Sabe usted lo que le digo?

Que no me da usted ninguna pena, sus lamentaciones acerca de su acoso me importan un pimiento.

Cuando una jauria de chacales se devoran entre sí, lo mejor es seguir el camino, no mirar atrás y desear que no quede vivo ni uno solo de ellos.

El mundo habrá ganado un granito de arena de felicidad.

Saludos al señor Paesa si le ve un dia de estos.


Sr. García Trevijano

Muy Sr. mío:

Este foro y sin que me ampare ningún derecho de representación colectiva, está formado en parte por aquellos a los que usted se refiere en algún rincón de su prolijo escrito, como “colonos”, también por hijos de “colonos”, padres de “colonos” y otras combinaciones familiares con el concepto de “colono” como factor común.

Pero hay desde luego otro factor común infinitamente más poderoso y emotivo que ese, y que posiblemente le deje a usted indiferente, simplemente porque no lo entenderá jamás.

Se trata del cariño y el amor hacia Guinea.

Guinea intemporal, no solo aquella de nuestros tiempos y la de nuestros mayores, que también, Guinea como idea, como territorio en el que existir, como modelo de experiencia vital, de vivencias y calidad de vida, como lugar de ubicación social y de tránsito vital.

Eso amigo mío, ese concepto, no lo veo translucir en el inconmensurable texto suyo.

Las razones que usted tuviera para incorporarse al carro de la altruista y docente labor de diseño de la Constitución Guineana en los sesenta, me traen sin cuidado, entre otras cosas porque no le concedo la credibilidad ni la cualificación suficiente para haberse atrevido a ello.

Pero varias cosas me quedan claras de su soflama defensiva.

En Guinea amigo mío, existía un país antes de que usted lo encontrara en el mapa y en las reseñas políticas de los sesenta que le debieron llevara la idea de que esa era su gran ocasión.

Un país con sus luces y sus sombras, con sus justicias e injusticias, con sus maravillas y sus paradojas.

Ni mejor ni peor que otros, era simplemente “el nuestro”. El que usted y otros más cualificados, se tomaron la molestia de arrasar concienzudamente

Y digo bien, “el nuestro”.

Y desde luego era mejor que el que algunos diseñaron virtualmente en el papel con sus etéreos textos académicos y con la mirada puesta en el infinito.

Era el país de “todos” los que lo habitábamos y por derecho “también nuestro”.

Generaciones de españoles desde el siglo XVIII, XIX y XX, echaron raíces en el territorio, fundaron comercios, compañías, hicieron infraestructuras, dieron trabajo a las gentes que lo quisieron, fundaron familias y establecieron vínculos afectivos y vitales con la tierra.

¿En algún pasaje de sus escritos, considera usted esa nimia cuestión sin importancia?

Lo de “superar el tribalismo en Guinea” por lo que me parece, también debía ser para usted una consideración de menor importancia, baladí y que le debió asaltar a usted de madrugada, demostración evidente de que ni usted, ni ninguno de los intervinientes en la gran opereta de la independencia de Guinea, tenía la menor noción de la idiosincrasia profunda, vital y atávica del pueblo guineano y por extensión, de toda el África negra.

Demostración evidente también, de que a usted y al resto de los intervinientes en la tragicomedia Guineana, tal cosa les importaba un rábano.

Usted, en un alarde e iluminación demagógica súbita, decide que escribiendo unas cuartillas y pensando como nadie había sido capaz de hacerlo hasta entonces, puede acabar en dos meses con el “tribalismo” en Guinea, así, fácil. Gran prócer sin duda, lástima que no pudo ser.

Sr. Trevijano, en Guinea existía, la que podemos llamar “enésima tribu”, que fue junto con otras, víctima de un atajo de oportunistas y de un deseo vehemente de quitarse a Guinea de en medio sin mayores miramientos por parte del gobierno español de entonces y de otros.

Esa “enésima tribu” estaba formada por todos aquellos seres humanos que si bien ancestralmente no tenían orígenes étnicos en Guinea, si tenían raíces y derechos adquiridos por toda una vida desarrollada en ella, incluso a lo largo de varias generaciones, y por una implicación vital, emocional, física y mental en el territorio.

Esa “enésima tribu”, convengamos que estaría formada por ejemplo, por fernandinos y por gentes blancas diversas, para las que Guinea era “su tierra” con el mismo o más derecho que para cualquier otro habitante consolidado en el territorio.

Hay algunas etnias Fang, cuyo historial de presencia en la zona continental, era más reciente

¿Por qué no se tuvo en cuenta esta cuestión?

¿No es una cuestión, idéntica por derecho, al caso de Sudáfrica que felizmente fue resuelto con la colaboración y el tesón de mentes desde luego más lúcidas que en el caso guineano?

Pues mire Sr. Trevijano, le voy a explicar por qué no se tuvo en cuenta.

Básicamente había dos intervinientes de peso en todo este asunto, entre los cuales obviamente usted no se encontraba.

EEUU y el Gobierno del general Franco.

También estaban después todos los ad-láteres que queramos añadir (Carrero Blanco, Castiella, grupos yankis de presión y otros entes de mal vivir).

Desde el primero hasta el último de ellos, una cosa tenían clarísima, y que era por cierto la única sobre la que tenían consenso.

ESTA “ENÉSIMA TRIBU” DEBÍA APARTARSE DE CUAJO DE CUALQUIER OPCIÓN DE PARTICIPACIÓN, CONSULTA Y NO DIGAMOS PROTAGONISMO O RECONOCIMIENTO DE DERECHOS EN EL PROCESO DE INDEPENDENCIA DE GUINEA

Y no podría creer, que no sepa usted por qué.

Pues en ese caso se lo aclararé.

Porque esa enésima tribu era la que de verdad comprendía a Guinea (junto con otras tribus), con un conocimiento amplio y profundo, incluyendo el conocimiento del mundo “exterior” a Guinea por añadidura, cuestión esta última, “clave” del asunto.

Era la que poseía el conocimiento (junto con otras tribus) de lo que de verdad interesaba a “todo” el pueblo guineano y lo que era “posible” hacer en Guinea con un pensamiento cabal y racional.

Era el catalizador que hubiera permitido llevar a la práctica “otra independencia” mejor para todos, mejor diseñada y más justa.

Y era, y esta era la cualidad exclusiva suya, la ”única” tribu que de verdad sabía las intenciones ocultas e inconfesables respecto a Guinea de “todos y cada uno” de los actores de la farsa.

A otras tribus, se las podía manipular, embaucar y engañar, a la enésima tribu NO.

Como consecuencia:

La ONU desaprobaba vehementemente cualquier protagonismo de la “enésima tribu” en cualquier consulta, debate, asesoramiento y no digamos nada, la posibilidad de considerarla como “entidad propia y con derechos”.

EEUU, mejor ni mentarlo, sabía perfectamente lo que había que hacer, lo que no había que hacer y dio las órdenes apropiadas para conseguirlo.

El Gobierno del general Franco, sumisamente a las órdenes de la ONU (EEUU como todos sabemos) obedecía sin más.

Así por fin se hizo, y así quedó felizmente el campo abonado para batir el record de tropelías y despropósitos en la historia reciente de España.

En eso Sr. Trevijano, si ha sido usted interviniente de última hora.


¿Sabeis si existe documentación sobre los hechos acaecidos en el derrocamiento de Macñias y la influencia del Embajador de EEUU en GE sobre los mismos?

Seria interesante ver el porqué durante su mandato, EEUU no tiene el campo abierto en el tema de la explotación petrolifera y solamente después de su derrocamiento y bajo el mandato de Obiang lo consigue.

Otra cosa, ¿Westy hay memorias de Emilio Pan de Soraluce?

Gracias.


Yo, como Mariasun, prefiero tomarme mi tiempo y contentar o explicar o volver a explicar, no lo sé. La memoria reciente se va pero la de hace años, vuelve. Mi padre cuando iba a Madrid para "hablar" sobre la independencia, me llamaba a Barcelona para que me reuniera con él en el Hotel en el que se hospedaba en Madrid. Vi a mucha gente. Mucha. Muchos de los que habéis nombrado. Yo no estaba presente en las reuniones, por supuesto, pero los vi. Gracias JEP, el que reclamaba a la guardia civil era mi padre, o quizás hubo más, pero si sé que él la reclamaba y quería a Guinea casi tanto como a nosotr@s. Si el hubiera pensado en algún momento que la cosa peligraba mi madre y mis herman@s se hubieran marchado conmigo en Enero de 1969, cuando acabaron las fiestas de navidad, y me tuve que volver (llorando, como siempre.....) a seguir mis estudios. Cuando le torturaban, una de las cosas que le decían es que su mujer y sus hijos estaban en la misma situación.......él decía "mi hija Alicia está en Barcelona, a ella no le haréis daño..."Una monja, maravillosa mujer, le decía que no les creyera, que mis madre y mis herman@s estaban bien, no sé lo que él creyó, pero sí sé que sabía que yo seguiría viviendo y que si mis hermanos estaban bien, "Nuri los sacará adelante". Sabía que mi madre era fuerte y que no se acobardaría ante nada ni nadie y así fue, luchó por mis herman@s como una jabata, ella sola con la ayuda maravillosa de la Guardia Civil, que hasta les propusieron casarse con mis hermanas para que las dejaran salir de allí como esposas de guardia civilies (16 y 11 años), pero ¿y mi hermano y mi hermana de 4 años?. A mi madre la dejaban salir, era blanca, no la querían, pero sí querían a los hij@s de Armando Balboa, ¿para qué?. No lo sabemos. Y salieron. En el último barco, en el Ernesto Anastasio, de noche, corriendo, perdiendo por el camino mientras lo hacían las poquísimas cosas que habían podido sacar.....Hubo algún guardia guineano que al subir al barco, le dijo a mi madre "Buena suerte señora" . Y aquí estamos tod@s. No lo consiguieron. Ni el gobierno español ni el gobierno guineano. Mis herman@s y yo misma (lo primero que me dijeron es que estaban todos muertos) hemos tenido que superar muchas cosas. Los tres mayores nos acordamos de casi todo. Las dos pequeñas no quieren ni oir hablar. No les interesa. Saben que nacieron allí (las únicas que lo hicieron de los cinco), y que eso les ha causado más de un problema, ya que la gente no sabe que existia Santa Isabel de Fernando Poo. Somos una gran (...de numerosa y de lo otro....), que hemos luchado mucho, y que lo que tenemos(no lo material, eso no tiene importancia cuando se ha perdido tanto....) lo valoramos muchísimo. Al final Mariasun no lo he dejado para después. Lo he hecho ahora. besin.gif Pero queda mucho con contar...


He leido tú articulo de la decolonizacion de Guinea,me ha hecho hasta llorar un poco. Mi padre estaba en Bata con mi madre y hermanos, salieron con lo puesto. Empezó de nuevo pero ya con 58 años,después de haber estado más de 30 años en Guinea. España nunca se ha acordado de nosotros. En cambio cuando se cerró la Veja de Gibraltar a todos los españoles que salieron de alli, les dió empleo en Servicios del Estado, cómo celadores, auxiliares limpiadores etc, en la Segdad. Social.

HOY EN "EL PAIS" INTERNACIONAL:

Garzón abre diligencias por un delito de genocidio de Marruecos contra el Sáhara Occidental •

El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, ha ordenado este mediodía la apertura de diligencias previas por los delitos de genocidio y torturas contra ciudadanos saharauis cometidos presuntamente por altos cargos de la seguridad marroquí en los setenta y ochenta. Garzón admite así a trámite la querella interpuesta en septiembre de 2006 por asociaciones de defensa de los Derechos Humanos y familiares de presos y de desaparecidos saharauis.

Estas organizaciones han contabilizado por el momento un total de 542 desaparecidos y culpan a 31 altos cargos de la seguridad marroquí (algunos de ellos ya fallecidos), de detención ilegal, torturas y asesinatos.

Entre la treintena de denunciados se encuentra el ex ministro de Interior marroquí Dris Bsri y el ex jefe de la Dirección General de Estudios y Documentación y consejero especial del rey de Marruecos Yassine Mansouri. También figuran otros responsables policiales y militares, entre otros el general mayor de las Fuerzas Armadas Reales, Husni Ben Sliman.

Dos de los acusados fueron condecorados por el Gobierno español

Dos de los investigados por el juez Garzón fueron condecorados por el Gobierno español en enero de 2005. El consejo de ministros otorgó entonces, en vísperas de la visita de los Reyes a Marruecos, la Gran Cruz de Isabel la Católica a Hamidou Lanigri, director general de la Seguridad Nacional marroquí, y Housni Ben Sliman, general


Mi comentario, que extrañamente, la web de El País, no me deja insertar:

Me parece loable, fantástico y de derecho, pero:

EXISTE UN PAIS LLAMADO GUINEA ECUATORIAL.

ESTE TERITORIO, FUE PARTE DEL ESTADO ESPAÑOL DURANTE DOSCIENTOS AÑOS.

EN EL, DURANTE LOS SEIS MESES POSTERIORES A LA INDEPENDENCIA, SE PRODUJERON HECHOS CRIMINALES, TORTURAS, ASESINATOS Y DELITOS DE LESA HUMANIDAD, QUE DEJAN EN MANTILLAS A LOS SUCESOS DEL SAHARA.

CON EL AGRAVANTE DE ESTAR INVOLUCRADOS EN ELLOS, POR ACCION U OMISION, LOS REPRESENTANTES DEL ESTADO ESPAÑOL DE ENTONCES, A SABER:

EL GOBIERNO DEL GENERAL FRANCO EN PLENO.

A MI, ME GUSTARIA LEVANTARME UNA MAÑANA Y LEER EN LA PRENSA, QUE EL JUEZ GARZÓN, HA DECIDIDO ABRIR DILIGENCIAS PARA LA ACLARACION DE ESOS HECHOS ABOMINABLES, MAXIME CUANDO PRESUNTAMENTE EXISTEN UNAS RESPONSABILIDADES DIRECTAS DE NUESTRO ESTADO, REPRESENTADO EN ESOS DIAS, POR LOS MIEMBROS DEL GOBIERNO DE FRANCO.

POR CIERTO, TAMBIEN ME GUSTARIA, QUE LA LEY DE LA MEMORIA HISTORICA RECOGIERA EL SUPUESTO GUINEANO, COMO MERECEDOR DE LAS SATISFACCIONES QUE ESA LEY RESARCE A LAS VICTIMAS DEL OLVIDO HISTORICO, QUE TRATA DE RESCATAR.

Los señores Herrero de Miñón y Trevijano, me resultan con nulo crédito sobre el conocimiento de Guinea y la verdad de lo acaecido. El último libro que ha salido sobre el tema es el de José Menénez Hernández que estuvo muchos años de Registrador de la Propiedad y que sobre él, recayó el primer edicto de expulsión que firmó Macias. - Los últimos de Guinea , fracaso de la colonización Editorial Sial/ Casa de África. Un libro imprescindible es "Guinea Materia Reservada" y otros mucho más.

Un cordial saludo

Fernando El Africano

DOSSIER ANTITREVIJANO SEVERO MOTO

Ver texto

1 «DOSSIER» ANTI-TREVIJANO: ÚTIL SÓLO PARA EL PSOE

LA RAZÓN, SÁBADO 1 DE JULIO DE 2000

SEVERO MOTO Líder fundador del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial

Los guineoecuatorianos necesitamos sincerarnos con los españoles. Con los que vieron cómo, por la independencia de Guinea Ecuatorial y la escapada a la desbandada, se quedaban perdidas tanta riqueza durante tanto tiempo acumuladas por ellos. Y especialmente tenemos que dar una objetiva explicación del «dossier» Trevijano a la opinión pública española.

Este «dossier» anti-Trevijano, elaborado para el PSOE por un grupo de guineoecuatorianos integrado en el movimiento ANRD (Alianza Nacional de Restauración Democrática), fue asumido por el líder socialista, don Felipe González, y ampliamente difundido en los medios informativos a finales de 1976.

No podemos dejar de reflejar la extraña esquizofrenia que supuso para nuestra juventud cada vez que nos cruzábamos en Madrid, con un español alto y distinguido, superlejano a nosotros y que nos producía a la vez rechazo, porque nos sentíamos heridos en nuestro orgullo nacionalista; pero a su vez veíamos en él el signo del prestigio y grandeza que podría transmitir a nuestro país. En el fondo sentíamos un extraño equilibrio entre el rechazo a una persona que nos parecía estar apoyando a Macías Nguema, y la admiración y respeto por un español que, abriéndose camino entre las hostilidades y reticencias del régimen de Franco, puso la pica en Flandes conduciendo a la Independencia a Guinea Ecuatorial.

Han pasado tres décadas de esa independencia de Macías y Obiang Nguema, envuelta en las tinieblas de la tiranía. La pregunta es fácil: ¿Es esta la independencia que Trevijano preparó para los guineoecuatorianos? La respuesta está clara en la historia.

Mientras libraba Trevijano la dura batalla de hacer de Macías un presidente de Guinea Ecuatorial para bien del país, cuando el prestigioso abogado empieza a sentir el amargo sabor del fracaso, ante un Macías cuya cabeza comienza a echar humo de pura orgía de poder vitalicio; cuando los desplantes y despropósitos de Macías, elegido por el pueblo, empiezan a enviarle mensajes de dictador y megalomanías tiránicas; en fin, cuando García Trevijano había roto, hacía tiempo, la relación con Macías (responsable de las matanzas, las torturas y el clima de terror que a su sombra, esparce por todo el país su sobrino y máximo responsable militar, Obiang Nguena); cuando la realidad ya nada tiene que ver con la independencia ideada por Trevijano, es cuando se ve obligado a responder a los ataques sufridos en España.

Pero García Trevijano era para los no votantes de Macías un peligro político. Los guineoecuatorianos anti-Macías teníamos el legítimo deber y derecho a pelear por despojarle del apoyo que le llegaba de tan prestigioso letrado español. Alguien podría incluso legitimar la elaboración de un «dossier» con este objetivo, aunque estuviera cargado de acusaciones sin fundamento, ni comprobadas por los beneficiarios del «dossier», que tan certeramente zancadilleó a García Trevijano, ni por los propios gestores del documento.

El inverosímil «dossier» acusa a García Trevijano de todos los males que acaecieron sobre los guineoecuatorianos con la subida al poder de Macías. Pero nadie podría acusar a García Trevijano de haber estado en la reacción contra el golpe de Estado del 5 de Marzo de 1969, que desencadenó las furias de Macías contra su propio pueblo y arreció su odio contra España.

Trevijano pisó por primera vez suelo guineano siete meses después de aquel golpe militar. El antigolpismo de García Trevijano constituye el verdadero origen del «dossier» que nació como consecuencia de la negativa del letrado español a apoyar el derrocamiento violento de Macías.

Franco acababa de morir y en la política española se debatía la ruptura con el antiguo régimen o los «Pactos de la Moncloa». La fusión entre la Plataforma Democrática y la Junta, dando paso a la Platajunta, acaba por aupar casi definitivamente a Antonio García Trevijano Forte corno alternativa democrática de poder (republicano). Lo cual dejaba alejado del juego al PSOE. Por pueril que hoy pudiera parecer, el PSOE recurre al movimiento político guineoecuatoriano, ANRD, en busca del que para ellos podría ser el «talón de Aquiles» de Trevijano: sus antiguas relaciones con Macías.

ANRD recurre a uno de sus líderes refugiado en Suiza, Esteban Nsue, quien ayuda a elaborar el «dossier» anti-Trevijano, en revancha por la negativa de éste a preparar un golpe de Estado contra Macías. El golpe que García Trevijano evitaba contra Macías por fidelidad a sus convicciones no intervencionistas en un país para él extranjero, acabó por constituirse en el arma política letal contra su fulgurante carrera hacia el poder en España. Don Antonio cayó como un gigante Goliat bajo lo conspiración PSOE-ANRD.

Como consecuencias:

1.- El Partido Socialista Obrero Español se alzó con la palma de la victoria en la agria polémica que le enfrentaba al gigante Trevijano y se afianzó como alternativa de poder en España, hasta alcanzarlo y ejercerlo durante 14 años.

2.- Macías -que cuatro años antes habla consumado su ruptura con Trevijano- radicalizó su dictadura vitalicia contra el pueblo y sus odios contra España, hasta pasar el testigo a su sobrino Obiang Nguema.

3.-La oposición guineana, en cambio, quedó enquistada en su letargo e impotencia, mordiendo el polvo de la nunca pagada traición.

4.-Antonio García Trevijano, sin embargo -como queda patente- sigue siendo un hombre pletórico de influencia social y política en su país; pero pendiente de que los guineoecuatorianos modernos y demócratas, le demos una explicación satisfactoria por la puñalada trapera del «dossier».

Quizás la acusación más violenta y más utilizada por sus enemigos políticos sea la de que «se enriqueció en Guinea Ecuatorial». Acusación que no pasa de ser, además de falsa, una pataleta de sus despotricadores políticos. Trevijano pudo haber hipotecado Guinea Ecuatorial, si le hubiera salido esa vena. Lo cierto es que Macías parecía haber aprendido de él la honestidad; pues en su tiempo no tuvo espacio la corrupción económica, y murió sin dejar deuda alguna en las arcas del Estado.

El entonces líder del movimiento ANRD, Andrés Moisés Mba Ada, actual Presidente del Partido Político Unión Popular (UP) dirigió una carta a don Antonio García Trevijano, pidiendo disculpas y reconociendo que el «dossier» estaba plagado de datos falsos y falsificados. Siendo éste un gesto muy significativo, al venir de dónde vino, no deja de ser una parte del obligado acto de resarcimiento que Guinea Ecuatorial debe a quien respondimos con el gesto del «perro que muerde a su libertador», y con tan nulos resultados para nosotros.

Por esa razón hemos querido unirnos al gesto de Andrés Moisés en un acto de revisión histórica e intelectual. Hemos errado el camino en la búsqueda de nuestras libertades pisoteando el honor de Trevijano. Como reconoce Andrés Moisés, intentamos dilapidar su fama haciendo uso de la falsedad.

De nada nos ha servido haber elaborado un «dossier» anti-Trevijano condimentado en las guindillas de la falsedad, al servicio del PSOE, para acabar políticamente con su prestigio. Al final Antonio García Trevijano mantiene su prestigio social, y su acendrado espíritu democrático impoluto. El PSOE está donde todos saben que está, Macías y su heredero Obiang Nguema no han amainado en la tiranía. Y nosotros, el pueblo guineoecuatoriano, no hemos abandonado la esclavitud.

EL GOLPE DE ESTADO CONTRA MACÍAS EN MARZO DE 1969_JOSE LUIS RODRIGUEZ GIMENEZ

Ver texto

EL GOLPE DE ESTADO CONTRA MAC˝AS EN MARZO DE 1969. ¿INTERVENCI N ESPA OLA O CONFLICTO INTERNO GUINEANO?

JosØ Lu s Rodr guez JimØnez *

Recibido: 25 junio 2016 /Revisado: 7 septiembre 2016 /Aceptado: 18 febrero 2017 /Publicado: 15 junio 2017

Resumen: La independencia de Guinea Ecuatorial fue mal planificada por el gobierno de Franco y tuvo un resultado adverso para los intereses pol ticos y econ micos espaæoles. Durante la fase final del proceso, el gobierno espaæol, dividido en materia de descolonizaci n, no consigui imponer uno de sus candidatos a la presidencia de la Repœblica cuando se celebraron las primeras elecciones. Tras la independencia, en octubre de 1968, las relaciones hispanoguineanas se deterioraron rÆpidamente, como consecuencia de la actitud anti espaæola del presidente Mac as y del no respaldo econ mico del estado espaæol al guineano. A comienzos de marzo de 1969, el ministro de Exteriores, Ndongo, intent un golpe de Estado contra Mac as, que fracas . Con documentaci n inØdita de diferentes archivos, este trabajo analiza los antecedentes y el desarrollo del golpe de Estado, para evaluar en quØ medida fue un conflicto interno guineano y en quØ medida hubo intervenci n espaæola, sin descartar la influencia de otros intereses estatales y privados.

Palabras clave: Relaciones Espaæa-Guinea, descolonizaci n Guinea Ecuatorial, independencia Guinea espaæola, pol tica de Castiella, golpe de Estado contra Mac as, evacuaci n colonos espaæoles.

______________________________________

Abstract : The independence of Equatorial Guinea was badly planned by the Franco government and had an adverse outcome for Span- ish political and economic interests. During the final phase of the process, the Spanish government, divided in terms of decolonization, failed to impose one of its candidates for the presidency of the Republic when the first elections were held. After independence, in October 1968, Spanish-Guinean relations deteriorated quickly, as a result of the anti-Spanish attitude of President Mac as and the lack of economic support from the Spanish state to Guinea. At the beginning of March 1969, the Foreign Minister, Ndongo, tried a coup against Macias, which failed. With unpublished documentation from different archives, this work analyzes the antecedents and the development of the coup d'Øtat, to evaluate to what extent was an internal Guinean conflict and to what extent there was Spanish intervention, without ruling out the influence of other state and private interests.

Keywords: Spain-Guinea relations, decolonization of Equatorial Guinea, independence of Spanish Guinea, policy of Castiella, coup against Macias, evacuation of Spanish settlers.

_______________________________________

INTRODUCCI N

na serie de territorios insulares y continentales situados en el entorno del golfo de Guinea fueron colonia espaæola desde el œltimo cuarto del siglo XVIII, cuando las monarqu as de Espaæa y Portugal intercambiaron colonias, hasta 1968. El Estado U

espaæol coloniz Guinea de forma lenta e intermitente y en la mayor parte del territorio continental que le hab a tocado en el citado reparto no lleg a tener presencia alguna. Esta circunstancia, consecuencia del declive del imperio espaæol, fue aprovechada a finales del siglo XIX por los gobiernos de Par s y Berl n para apoderarse de la mayor parte de la Guinea espaæola, que qued reducida a 28.051 kil metros cuadrados. El crecimiento econ mico de esta colonia de explotaci n, denominada Territorios Espaæoles del Golfo de Guinea, entr en su fase mÆs expansiva cuando ya estaba en marcha el proceso de independencia de los pueblos africanos y en Naciones Unidas se hab a establecido un ComitØ Especial dedicado a Descolonizaci n, que ser a conocido como de los Veinticuatro. No obstante, la debilidad del nacionalismo guineano facilit la voluntad del gobierno de Franco de retrasar la descolonizaci n de Guinea Ecuatorial, extendida a los casos de Ifni y Sahara occidental.

Hasta casi el final de la etapa colonial, el gobernador general hab a sido la instituci n central de la administraci n en Guinea, dependiente del Ministerio de la Presidencia a travØs de su Direcci n General de Marruecos y Colonias, desde 1956 denominada de Plazas y Provincias Africanas. El aæo anterior, Espaæa hab a ingresado en la Organizaci n de Naciones Unidas (ONU). Los titulares de ese ministerio y de esa direcci n eran, respectivamente, Luis Carrero Blanco Carrero, quien estaba a punto de ascender a contralmirante y se consolidaba como principal asesor de Franco, y el general JosØ D az de Villegas. El gobierno franquista respondi a la petici n de la ONU de informaci n sobre territorios no aut nomos imitando los modelos francØs y portuguØs de territorios y provincias de ultramar, es decir, mediante normativas legales que defin an las colonias como provincias, en 1958 Sahara e Ifni y en 1959 Guinea. As , los Territorios pasaron a ser dos Provincias: R o Muni (26.000 kil metros cuadrados), integrada por el territorio continental de R o Muni, situado entre Camerœn y Gab n, y los islotes adyacentes de Corisco, Elobey Grande y otros; y Fernando Poo, por las islas de Fernando Poo (solo 2.034 kil metros cuadrados), que se encuentra en el golfo de Guinea o Biafra, mÆs pr xima a Nigeria y Camerœn que a R o Muni, territorio del que le separan 555 kil metros, y

Annob n (17 kil metros cuadrados), que se encuentra mÆs lejos, en direcci n suroeste, ya en el hemisferio sur (a unos 600 kil metros de la anterior, teniendo entre medias a la isla de Santo TomØ y Pr ncipe, que entonces era colonia portuguesa). La administraci n colonial siempre estuvo dirigida por militares, y as segu a siendo en el caso de Guinea; en la capital, Santa Isabel de Fernando Poo, resid a el gobernador general, al que secundaban dos subgobernadores, establecidos en esa ciudad y en Bata, principal ciudad del continente.

Segœn el censo de 1960, la poblaci n de la colonia era de 245.989 habitantes, de los cuales 62.612 viv an en Fernando Poo y 183.377 en R o Muni; en 1966 hab a crecido, hasta 260.000. La poblaci n ind gena estÆ formada principalmente por dos grupos Øtnicos que tienen sus ra ces en la familia de los bantœes: los bubis, oriundos de las tribus costeras de Camerœn y establecidos en Fernando Poo, y los fangs (tambiØn llamados pamœes) oriundos (como los de Camerœn y Gab n) de la sabana africana y establecidos en R o Muni 1 . Sin embargo, en cada provincia hab a grupos minoritarios: fernandinos, annoboneses y fangs en Fernando Poo (hoy Bioko); kombes, bengas, bujebas y ndoves en R o Muni. Debe citarse tambiØn a los trabajadores nigerianos, unos 32.000 en 1966, la mayor a contratados para las plantaciones de Fernando Poo, lo que significa que aportaban la mitad de la poblaci n de la isla. La poblaci n no africana era en casi su totalidad espaæola 2 .

El ComitØ de Descolonizaci n consider por primera vez la cuesti n de la Guinea espaæola en 1963. A finales de este aæo, el gobierno espaæol estableci una nueva estructura para el gobierno de la colonia, de forma que las dos provincias fueron consideradas como una sola entidad denominada Guinea Ecuatorial, a la que se dotaba de un rØgimen de autonom a, que entr en funcionamiento el 10 de julio de 1964. El presidente del Consejo fue Bonifacio Ond Edœ, fang de Evinayong, cat lico, conservador, propietario agrario y nacionalista moderado,

1 Buale Barik , Emiliano, El laberinto guineano drid, Iepala, 1989, pp. 14-18.

, Ma-

Nota informativa de la Direcci n General de `frica del MAE, 22 de febrero de 1968, varias pp., RAH-FC 3502/2.

2

siendo uno de los fundadores del MUNGE, aunque hab a pasado unos aæos en el exilio, en Gab n y participado en la campaæa pro independencia en la ONU; y el vicepresidente y ministro de Obras Pœblicas Francisco Mac as Nguema, fang del interior, de escasa formaci n cultural pero vinculado desde su juventud a la administraci n colonial y propietario de una pequeæa plantaci n de cafØ. El gobierno de Espaæa estaba representado ahora por un comisario general, que ten a funciones de supervisi n con respecto a los rganos del rØgimen aut nomo.

Por las presiones de Naciones Unidas y de una parte de los pol ticos guineanos, sobre todo de los del exilio, el gobierno de Franco, aunque dividido en esta materia, acept otorgar alguna forma de independencia a la poblaci n. Decidi el siguiente itinerario: conferencia constitucional, referØndum sobre la constituci n y la ley electoral y elecciones a la Asamblea Nacional y a la presidencia de la que iba a ser Repœblica de Guinea Ecuatorial. Las elecciones fueron ganadas por Mac as. En marzo de 1969, su ministro de Exteriores, y antes antagonista pol tico, Atanasio Ndongo, intent derrocarle mediante un golpe de Estado.

Una parte de lo acontecido entre el 12 de octubre de 1968, fecha de la independencia, y el 5 de marzo de 1969, fecha del golpe de Ndongo contra Mac as, ha sido expuesto en las publicaciones aparecidas a partir de 1976. Sin embargo, una parte sustancial del quØ, c mo y por quØ de lo sucedido no ha sido tratado. Este trabajo trata de responder a la pregunta de si el golpe contra Mac as se debi solamente a una crisis interna o si, ademÆs, hubo implicaci n espaæola y, si la respuesta fuera positiva, por quØ fracas el golpe.

Nuestras fuentes principales son los estudios hist ricos sobre la colonizaci n y descolonizaci n de Guinea 3 , las memorias de quien fue

3 Ndongo Bidgoyo, Donato, Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial . Madrid, Editorial Cambio 16, 1977; Castro, Mariano de; Ndongo, Donato; Mart nez Carreras, JosØ Urbano, Espaæa en Guinea. Construcci n del desencuentro: 1778-1968 . Madrid, Sequitur, 1998; Liniger- Goumaz, Max, BrŁve histoire de la GuinØe quatoriale , Paris, Editions

embajador en Guinea 4 y su correspondencia diplomÆtica, un breve trabajo sobre la crisis hispano-guineana 5 , las obras de periodistas espaæoles sobre la descolonizaci n y las posteriores relaciones hispano-guineanas que se publicaron tras levantarse la clasificaci n de materia reservada a la informaci n relativa a Guinea Ecuatorial 6 , los estudios centrados en la figuras de Mac as y Ndongo 7 , y una serie de fuentes inØditas, que son entrevistas a personal militar y civil destinado en Guinea en el momento de producirse los hechos, memorias inØditas de dos de estas personas y, esta es nuestra principal aportaci n, documentaci n inØdita procedentes de varios archivos: Fondo Castiella-Ministerio de Exteriores depositado en la Real Academia de la Historia (FC-RAH), Archivo General Militar de `vila (AGMA), Archivo General del Ministerio del Interior (AGMI), Archivo Hist rico Nacional (AHN) y Archivo de Presidencia del Gobierno (APG).

L·Harmattan, 1988, y `frica y las democracias desencadenadas. El caso de Guinea Ecuatorial . Madrid, Claves para el Futuro, 1994; Ner n, Gustau, Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro . Barcelona, Ediciones Pen nsula, 1998; Campos Serrano, Alicia, De colonia a Estado: Guinea Ecuatorial, 1955-1968 . Madrid, Centro de Estudios Pol ticos y Constitucionales, 2002 ; Pardo, Rosa, 'El proceso de descoloniz ación', en Oreja Aguirre, Marcelino, y Sánchez Ma ntero, Rafael (coords.), Entre la historia y la memoria. Fernando Mar a Castiella y la pol tica exterior de Espaæa (1957-1969) . Madrid, Real Academia de Ciencias Morales y Pol ticas, 2007, pp. 81-134; Ekong Andeme, Pedro, El proceso de descolonizaci n de Guinea Ecuatorial , Madrid, Star IbØrica, 2010; Buale Barik , E., op. cit.; Muakulu Rondo Igambo, Fernando, Guinea Ecuatorial. De la esclavitud colonial a la dictadura nguemista , Barcelona, Carena, 2000.

4 DurÆn-Loriga, Juan, Memorias diplomÆticas , Madrid, Siddharth Metha Ediciones, 1999.

5 Mart nez Alc ázar, Javier, 'La crisis de marzo de 1969 en Guinea Ecuatorial', en Actas del II Coloquio Internacional de Estudios sobre `frica y Asia, Aldaba , 31, (octubre 2001), pp. 9-24.

6 FernÆndez, Rafael, Guinea. Materia reservada . Madrid, Sedmay Ediciones, 1976; Carrascosa, Luis, Malabo. Ruptura con Guinea . Madrid, Ediciones Mayler, 1977; Garc a Dom nguez, Ram n, Guinea. Mac as, la ley del silencio . Barcelona, Plaza y JanØs, 1977.

7 Ela, Francisco, Guinea. Los œltimos aæos . Santa Cruz de Tenerife, Centro de la Cultura Popular Canaria, 1983; Nze Nfumu, Agust n, Mac as. Verdugo o v ctima . Madrid, Herrero y Asociados, 2004.

1. ANTECEDENTES

La coyuntura de la descolonizaci n de Guinea Ecuatorial

En todos los procesos de independencia influyeron elementos coloniales, metropolitanos e internacionales. A partir de esta premisa, Campos demuestra que, en el caso de la Guinea Ecuatorial, las fuerzas guineanas que se mov an en el contexto internacional tuvieron un papel importante en la retirada espaæola, pero que lo decisivo fue la labor de Naciones Unidas en favor de la descolonizaci n y la voluntad del gobierno espaæol de evitar una crisis internacional 8 . El gobierno de Franco acept , paulatinamente, las peticiones de Naciones Unidas por dos motivos. El primero, para evitar el riesgo de una condena en este foro internacional, situaci n que afectaba a Portugal, y, as , avanzar en el reconocimiento de Espaæa como miembro de la sociedad internacional. El segundo, para sumar apoyos a la reclamaci n de la descolonizaci n de Gibraltar, convertida por el hombre al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores (MAE), Fernando Mar a Castiella (1957-1969), en una de las principales l neas de actuaci n espaæola en Naciones Unidas 9 .

Oponerse a la descolonizaci n era ir contra la historia y ten a sus riesgos. Sin embargo, Espaæa iba muy retrasada en esta cuesti n. Cuando dio comienzo 1968 solo quedaban por descolonizar en `frica las posesiones portuguesas, SudÆfrica, Rodesia del Sur, Guinea Ecuatorial, Ifni y Sahara occidental. Se hab an producido luchas internas en varios pa ses, entre estos en el ex Congo belga, aqu muy graves, con matanzas entre grupos Øtnicos nativos y de colonos europeos, y hubo inestabilidad y guerra en Estados lim trofes con la Guinea Espaæola. En Gab n, nominalmente independiente en 1960, un golpe de Estado, en 1964, hab a sido reprimido

8 Campos Serrano, Alicia, 'The Decolonization of Equatorial Guinea: The Relevance of the International F actor', The Journal of African History , vol. 44, n' 1, pp. 95-116; y De colonia a Estado , op. cit., pp. 1819, 98 y 234-235.

9 Campos Serrano, A., op. cit., pp. 21 y 93; Pardo, Rosa, op. cit., pp. 95-101; y SÆnchez Matero, R., 'Castiella y Gibraltar', en O reja Aguirre, M. y SÆnchez Mantero, R., op. cit., pp.135-152.

mediante la intervenci n militar francesa, un coste econ mico y en imagen internacional que dif cilmente podr a afrontar el franquismo. En Nigeria, la situaci n era peor, con dos golpes de Estado, en 1966, aæo en el que las luchas tribales ocasionaron miles de v ctimas, antes del inicio, en 1967, de la guerra de Biafra, una guerra civil en una de las tres regiones federadas de Nigeria, que enfrent a dos grupos Øtnicos, los ibos y los hausas, con el trasfondo de la competencia entre varios Estados por el petr leo. A las autoridades espaæolas les preocupaba la posibilidad de que ese conflicto incendiase la situaci n en Fernando Poo, territorio pr ximo a la costa nigeriana, pues la mayor a de la mano de obra para las plantaciones proced a de esa regi n.

Por otro lado, a la altura de 1967-1968, Guinea supon a una carga para la hacienda espaæola y una transferencia de fondos pœblicos al sector privado debido a los gastos de la administraci n colonial, las inversiones pœblicas y el tratamiento fiscal que ten a la colonia. A diferencia de las colonias portuguesas, la pequeæa Guinea espaæola no hab a sido relevante para los intereses metropolitanos. No obstante, la colonia hab a pasado de ser una estaci n de aprovisionamiento a buques en el Golfo de Guinea a econom a exportadora de materias primas y productos alimenticios hacia la metr poli, y ahora hab a mÆs intereses privados en juego. La actividad econ mica estaba en manos de unas pocas compaæ as dedicados al cacao en Fernando Poo y a la madera y el cafØ en R o Muni, que obten an cuantiosos beneficios gracias al sistema colonial y a las medidas protectoras para su comercio; las exportaciones a la Pen nsula hab an crecido mucho, sobre todo de cacao y madera (las concesiones se duplicaron entre 1950 y 1967) 10 . Por otro lado, si al Estado espaæol Guinea le costaba dinero, esto no significa que careciese de intereses all , pues podr a ser mercado para la industria espaæola y proveedor de hidrocarburos.

10

Campos Serrano, A., op. cit., p. 37; Carnero Lorenzo, F.; Díaz de la Paz, Álvaro, 'Aproximación a la econom a de Guinea Ecuatorial durante el per odo colonial', Historia ContemporÆnea (2014), pp. 710 y 725-727.

Que el nacionalismo guineano fuese dØbil y parcialmente acomodaticio a las decisiones de la metr poli era una ventaja para planear un nuevo Estado amigo de Espaæa. Los nacionalistas guineanos del exilio y del interior hab an creado una serie de partidos pol ticos; los principales eran Idea Popular de Guinea Ecuatorial (IPGE), Movimiento Nacional de Liberaci n de Guinea Ecuatorial (MONALIGE), estos dos de tendencia izquierdista, mÆs el primero, y anticolonialistas, y Movimiento de Uni n Nacional de Guinea Ecuatorial (MUNGE), este de ideas conservadoras y propicio al entendimiento con el poder colonial. Algunos dirigentes de estos partidos llevaron su reclamaci n de independencia a la ONU y la Organizaci n para la Unidad Africana (OUA), mientras otros eran parte de la administraci n colonial. Estos y otros partidos no eran legales en Guinea, la colonia de una dictadura, pero, paulatinamente, a partir del plebiscito de diciembre de 1963 sobre la Ley de bases de rØgimen aut nomo, una parte de sus actividades fueron toleradas, al tiempo que se invitaba a regresar a los exiliados 11 .

A mediados de la dØcada de 1960, no exist a unidad de criterios en el gobierno espaæol en materia de descolonizaci n, pero se iba imponiendo, porque Franco la acept , la idea de dar paso a la independencia de Guinea y, a continuaci n, devolver Ifni y conservar, durante un tiempo o para siempre, el Sahara occidental.

El enfrentamiento Carrero-Castiella

Dos Ministerios, con sus respectivos apoyos dentro y fuera del Consejo de Ministros, chocaron en pol tica exterior, incluyendo la referida a colonias. Hasta comienzos de la dØcada de 1960, la responsabilidad de la pol tica colonial hab a correspondido a Presidencia del Gobierno y en menor medida a los ministerios militares, e incluso a la muy influyente iglesia cat lica. Mientras tuvo en sus manos la pol tica para las colonias, la postura de Carrero fue de inercia. Cuando aument la presi n de la ONU y comenz a perder competencias, en detrimento del MAE, su postura fue la de retrasar el mÆximo tiempo posible la descolonizaci n de Guinea y la de plantear en su c rculo de colaboradores la idea de Fernando Poo como Estado

11 Campos Serrano, A., op. cit., p. 190.

' Historia Actual Online , 43 (2), 2017: 35-57

asociado a Espaæa y la de prolongar la situaci n colonial del Sahara occidental 12 . Carrero era un militar y pol tico en ascenso, hasta ser la mano derecha del dictador: en 1963 ascendi a vicealmirante y en 1966 a almirante, y en septiembre de 1967 Franco le nombr vicepresidente del Gobierno y le mantuvo como ministro de la Presidencia. Para entonces, Castiella llevaba diez aæos al frente del MAE. Exteriores gan protagonismo en materia de descolonizaci n porque aument la presi n de la ONU y quien representaba a Espaæa all era un embajador y porque en el Consejo de Ministros se acept la independencia de Guinea y la retrocesi n de Ifni, pero el conflicto en esta y otras materias entre Presidencia y Exteriores fue largo, y en el caso de Guinea 'una de las con stantes' de todo el proceso; de form a que la actitud del gobierno estarÆ determinada por las presiones descolonizadoras (ONU y nacionalistas) y por 'las reacciones encontradas de dos sectores distintos del gobierno franquista' 13 .

El anuncio hecho en diciembre de 1965 por el representante espaæol en la ONU de convocar una Conferencia Constitucional para encauzar las aspiraciones pol ticas de los guineanos situ a Exteriores como protagonista principal del proceso de independencia de Guinea 14 . De la bibliograf a y la documentaci n consultada no se extrae la idea de que Exteriores tuviese un plan propio de actuaci n, algo l gico al principio, dado que sus competencias eran crecientes pero parciales, sino que se acomod a las demandas de Naciones Unidas. De esa presi n, de las interferencias de los empresarios espaæoles en la colonia, de las demandas de los nacionalistas guineanos, de las exigencias de los separatistas bubis y del boicot y paulatina aceptaci n parcial de la independencia por parte de Presidencia salieron distintas alternativas: unidad territorial y pol tica en una repœblica independiente, que es lo que la ONU y la OUA, defensoras del respeto a las fronteras coloniales en la descolonizaci n, y la mayor a de dirigentes fang demandaban; Estado integral, compuesto

12 Rodr guez JimØnez, J. L., Agon a, traici n, huida. El final del Sahara espaæola , Barcelona, Cr tica, 2015, pp. 84-88 y 254-263.

14 Campos Serrano, A., op. cit., pp. 229 y 234-236.

13 Campos Serrano, A., op. cit., pp. 21 y 98; y Pardo, Rosa, op. cit., pp. 104-111.

por dos territorios aut nomos, con estatutos propios, conjugando el sentimiento de una nacionalidad comœn y de unas peculiaridades locales; Estado asociado a Espaæa; y dos Estados guineanos, R o Muni, con independencia plena, y Fernando Poo, con formato de Estado asociado. Desde el momento en que despeg el nacionalismo guineano, representantes bubis plantearon la separaci n administrativa y econ mica de los territorios insular y continental, postura que tiene su raz n de ser en las prebendas econ micas que ven an disfrutando (cargos en la administraci n, propiedades agr colas y participaci n en el negocio de la contrataci n de nigerianos) y en el temor a ser dominados por los fang, y que era alentada por los grandes propietarios y la mayor a del personal militar y civil espaæol all destinado.

Figuras destacadas de este movimiento separatista, y en general propicio a la continuidad colonial o a la separaci n de R o Muni y a una estrecha relaci n con Espaæa, eran el presidente de la Diputaci n Provincial de Fernando Poo, Enrique Gori, y los consejeros de gobierno bubis, entre estos el de Sanidad, Gustavo Watson.

Cuando en 1967 se convoc , con retraso, la Conferencia Constitucional result que su nombre era una ficci n, pues sus funciones no fueron delimitadas por la parte convocante, excepto la de ser una mesa para el diÆlogo. La delegaci n guineana qued integrada por personal al servicio de las administraciones aut noma y espaæola (procuradores en Cortes y consejeros nacionales del Movimiento), miembros de los partidos guineanos y representantes de las minor as Øtnicas. En la delegaci n espaæola, la direcci n correspond a a Exteriores, por lo que el presidente fue Castiella. Sin que se dijera, parec a que el plan espaæol era el siguiente: que los guineanos aceptasen una declaraci n de principios, que establecer a la filosof a de una estrecha relaci n de la nueva repœblica con Espaæa, que deb a materializarse antes de la independencia en una serie de tratados, as como una constituci n, que se les presentar a perfilada, para que ellos diesen el visto bueno con algunos matices y el Gobierno la adoptase como propuesta guineana y la sometiese a referØndum en Guinea. La idea, parcialmente compartida por Presidencia y Exteriores, sali mal, por varios motivos: ambos ministerios no cola- boraron para llevarla a cabo, lo que exig a un plan de trabajo con contenidos consensuados por sus titulares y negociados con los dirigentes guineanos mÆs influyentes (a los que se potenciar a), y, por el contrario, apostaron por distintos l deres guineanos como futuras cabezas de ese Estado amigo de Espaæa; percibida la divisi n espaæola para apoyar a un l der nacionalista, el margen de movimiento de los pol ticos guineanos fue mayor; y, ademÆs, aparte de los intereses del gobierno espaæol y de los l deres guineanos, hab a otros intereses en juego.

La Conferencia Constitucional: Una triple frac-

tura

La Conferencia fue inaugurada el 30 de octubre de 1967 y pronto suspendida por Exteriores, sin haberse alcanzado el objetivo, no definido, de establecer las instituciones y la constituci n del futuro Estado y los mecanismos de transmisi n de poderes por la metr poli. El director general de `frica reconoci que, una vez que, de cuatro comitØs, se diera primac a al ComitØ Pol tico, y, careciendo de 'un orden del día determinado', se celebraron diez reuniones entre el 2 y el 15 de noviembre consistentes en un debate general 'en el que los portavoces de los varios part idos, grupos e instituciones' expusieron sus puntos de vista, a veces hablando en nombre de su grupo y otras en nombre propio, y los debates se centraron no en c mo mantener los v nculos Espaæa-Guinea, sino en dos temas no apetecidos por Exteriores. Pues dirigentes de IPGE, MONALIGE y MUNGE, que acaban de constituir en Bata un organismo denominado Secretariado Conjunto 15 , presentaron un documento, firmado en Madrid por veintinueve miembros de la delegaci n guineana, con fecha de 28 de octubre, justo antes del comienzo de la Conferencia, en el que detallaban sus peticiones bÆsicas: la formaci n de un gobierno provisional inmediatamente despuØs de la Conferencia, celebraci n de un referØndum o elecciones previas a la concesi n de la independencia y que esta se proclamase en una fecha no posterior al 15 de julio de 1968. Hubo buenas palabras para la metr poli, sin compromiso ni concreción sobre cómo mantener 'los estr echos lazos de unión', pero, sabiendo que las elecciones estaban cerca, todos los l deres mos-

15

Campos Serrano, A., op. cit., p. 248.

traron un perfil reivindicativo. Tanto el presidente del gobierno aut nomo, Ond , como el vicepresidente Mac as, que, de ser un escalador de puestos en la administraci n colonial, ahora trataba de ganar protagonismo como cabeza de los independentistas, y los l deres de los tres partidos nacionalistas 'mantuvieron que la Conferencia no podr a hacer mÆs progresos hasta que se hubiese recibido una respuesta del Gobierno espaæol en relaci n con estas peticiones básicas'. Sucedió, además, que los dirige ntes bubis, Gori, Watson y otros, tra an un documento en el que ped an la autodeterminaci n separada de cada uno de los territorios. A este planteamiento se opusieron los tres partidos nacionalistas citados, partidarios de la independencia inmediata y de la integridad territorial, por principio y para no perder la que era entonces la parte mÆs pr spera del territorio; la Uni n DemocrÆtica de Fernando Poo adopt una posici n intermedia, al abogar por la creaci n de un Estado federal compuesto de dos regiones aut nomas 16 . El 15 de noviembre, la delegaci n espaæola, que no particip en estos debates, manifest que la Conferencia se aplazaba, sin declaraci n alguna, ni sobre los puntos tratados ni respecto al futuro de la colonia.

En diciembre, la Resoluci n de la ONU sobre Guinea tuvo por primera vez el voto favorable de Espaæa, sin pronunciarse sobre la fecha de independencia. No por ello el equipo de Carrero y una parte de los dirigentes bubis, a veces coordinados entre s , dejaron de boicotear el proyecto de Exteriores.

Mientras Mac as consigue financiaci n privada, Ndongo se ofrece al MAE para dirigir un gobierno provisional

La documentaci n de Exteriores muestra la continuidad del boicot al proceso descolonizador por actores ya citados y la aparici n de otros nuevos, algo normal cuando va a surgir un nuevo Estado y, con Øl, oportunidades de negocios y de influencia pol tica con distintos fines.

Las grandes firmas comerciales que actuaban en Guinea ten an contactos con pol ticos guineanos y espaæoles y, tambiØn, en el interior de

Nota informativa de la Direcci n General de `frica del MAE, 22 de febrero de 1968, pp. 6 y 7, RAH-FC

16 3502/2.

una red mÆs amplia, de la que formaban parte algunos de esos pol ticos, despachos de abogados, entidades bancarias y organismos oficiales con sede en Madrid, tales como el ComitØ Sindical del Cacao, que estaba adscrito a la Direcci n General de Plazas y Provincias Africanas, Sindicato Maderero y Proguinea, que controlaba la producci n de cafØ. En enero de 1968, uno de los contactos guineanos del MAE, Francisco SalomØ Jones, medio bubi y vicepresidente del MUNGE, inform a Caæadas de que Øl y otros pol ticos guineanos hab an mantenido en Barcelona varias reuniones con representantes de intereses econ micos espaæoles en Fernando Poo, el principal Portabella 17 , y que este les hab a asegurado que solo la separaci n de la isla 'garantizaría sus intereses' y que, si alg unos bubis y los residentes fang tratasen de oponerse, contaba con la promesa del env o de tropas desde la Pen nsula. TambiØn inform , y esta cuesti n la confirman varios documentos del MAE, de que Watson, el consejero de Sanidad, era la cabeza del grupo guineano que, de acuerdo con nigerianos radicados en Fernando Poo de etnia ibo, trabajaba para la creaci n de un nuevo pa s conformado por los territorios de Fernando Poo y Biafra 18 .

Mientras, Ond , fang meridional, trabajaba para seguir siendo el pol tico guineano preferido por Carrero, pero tambiØn para ganarse a Castiella; a ambos les pidi que el acceso de su pueblo a la independencia se hiciese 'sin i mpremeditaciones ni ligerezas' 19 . Por su parte, el 13 de enero, Mac as, que unos meses atrÆs hab a abandonado el MUNGE para ingresar en el MONALIGE, dirigi , con dos de sus colaboradores, un escrito a la ONU en el que alud an a 'maniobras y dilaciones' por parte del G obierno espaæol 20 , y despuØs, el d a 29, escribi a Castiella. En su carta al 'gran estadista', Macías

17 Francisco PØrez Portabella, miembro de la junta directiva de la Casa de Guinea en Barcelona, 'Repe rcusiones de la independencia de Guinea', ABC , 27-71968, p. 31.

18 Nota informativa del secretario general del Consejo Superior del MAE, 22-1-1968, pp. 1-2, RAH-FC, 3470/21.

19 Carta de Ond a Castiella, 14-3-1968, p. 2, RAH-FC 3529/3.

20 Nota informativa del MAE, 'El tema Guinea ante el Comité de los Veinticuatro', 13 de marzo de 1968, p. 1, RAH-FC 3523/7.

le solicitaba la pronta reanudaci n de la Conferencia Constitucional, la celebraci n de elecciones generales y el traspaso del poder al Gobierno surgido de esas elecciones 21 . Con esta carta, Mac as dispon a de un documento que le dar a protagonismo y se lo restar a a Ond , y en menor medida a Ndongo. Este, fang de R o Benito y secretario general del MONALIGE, era el pol tico guineano con mÆs experiencia internacional y, entre los principales, el de mÆs claro perfil anticolonialista, por sus aæos de exilio en Gab n, Argelia y Camerœn y sus viajes a pa ses comunistas, incluida la URSS, y sus intervenciones contra el gobierno aut nomo y pro independencia en la ONU. No obstante, en 1966 hab a aceptado la oferta de abandonar el exilio y desde entonces se mov a entre Nueva York, Guinea, donde se entrevist con el comisario general y miembros del Consejo de Gobierno, y Madrid, donde en febrero del aæo siguiente fue recibido por Castiella y tambiØn por Carrero 22 .

Castiella logr neutralizar las maniobras de Carrero en el Consejo de Ministros, pues todav a contaba con el respaldo de Franco para su pol tica descolonizadora. Comunic a sus colaboradores que, en la reuni n extraordinaria del Consejo de Ministros sobre Guinea, presidida por el Jefe del Estado el 31 de enero, se hab a decidido fijar la reanudaci n de la Conferencia Constitucio nal 'en la fecha más próxima posible -probablemente en marzo'. Debían aprov echarse las semanas hasta esa fecha para elaborar los textos 'que han de servir de base para la redacci n en su d a de la constituci n del nuevo Estado, as como los tratados de cooperaci n y ayuda que habrÆn de ser presentados oportunamente al pueblo de Guinea para su libre aceptación'. De acuerdo con lo decidido en el Consejo de Ministros, la Constituci n deb a establecer un solo Estado, salvaguardando 'mediante fórmulas políticas y administrativas adecuadas los derechos y los intereses leg timos de los habitantes de Fernando Poo' 23 .

En efecto, por decreto-ley de 17 de febrero, se anunci la segunda fase de la Conferencia. Fal-

21 La carta en RAH-FC 3481/2.

22 Campos Serrano, A. op. cit., pp. 238-240 y 272.

23 Comunicado en Carta n' 31 de la Direcci n de `frica y Pr ximo Oriente, MAE, a PiniØs, 31-1-1968, pp. 1-2, RAH-FC 3481/1.

taba establecer el procedimiento para la independencia. Fue el ministro Castiella quien trat esta cuesti n en el discurso inaugural de la segunda fase de la Conferencia. Afirm que su voz era la del Gobierno cuando cit los objetivos y cit dos temas que entend a conexos, el primero referido a los lazos comunes entre Espaæa y Guinea y el deseo de España de establecer 'r elaciones de cooperación' y defender 'los disti ntos intereses comunes', sin concretar, y el s egundo referido a las normas fundamentales de organizaci n del nuevo Estado y el camino a la independencia. El itinerario lo ten a perfilado. El primer paso era el acuerdo sobre la constituci n y la ley electoral. El segundo, la consulta popular sobre ambos documentos. El tercero, si eran aprobados, la formación de 'un Gobierno provisional', configurado 'c on arreglo a una disposici n transitoria incluida en el texto constitucional', el cual se haría cargo con carácter transitorio de la Administraci n. El cuarto, este Gobierno presidir a las elecciones generales para todos los puestos elegibles previstos en la Constitución y prepararía 'los borradores de los acuerdos de cooperaci n que el Estado ya independiente de Guinea Ecuatorial firme, en su día, si así lo estima oportuno, con España'. El quinto y último, constituido el Estado y 'elegido el Gobierno defin itivo', las autoridades españ olas efectuarÆn la transmisi n de poderes y proclamarán la independencia, esto 'en la fecha mÆs pr xima posible y, en todo caso, dentro del presente año de 1968', y dicho con un consejo: cuanto mÆs rÆpido se llegase a un acuerdo mÆs pronto llegar a la independencia 24 . Ahora s hab a un plan.

Para salvaguardar los que consideraba intereses de Espaæa, y ademÆs salvar la cara ante Presidencia, el MAE pretendi que la delegaci n guineana aceptase un modelo de Constituci n elaborado por asesores de la delegaci n espaæola, as como una serie de tratados que habr an de regular las futuras relaciones hispanoguineanas. No tuvo Øxito en ninguno de estos dos objetivos. Campos Serrano escribe que no hubo dos bandos, uno espaæol y otro guineano, y tampoco dos bandos espaæoles y dos o tres guineanos, sino que lo que complic todo fuer on 'las intrincadas relaciones' establecidas

24 Discurso de Castiella 17-4-1968, pp. 8, 9, 11, 13, 14 y 15, RAH-FC 3549/9.

'entre elementos de la colonia y elementos metropolitanos' 25 . El enfrentamiento MAEPresidencia era conocido por los pol ticos guineanos. As las cosas, era muy dif cil que tuviera Øxito la apuesta del MAE por un pol tico distinto a Ond , que era Ndongo, como candidato a dirigir el futuro gobierno guineano. Durante los tres aæos anteriores, el MAE y Ndongo hab an ido tendiendo puentes y, ademÆs, el guineano se convirti en el candidato del sector maderero, que esperaba de Øl que garantizara sus propiedades y olvidara las disposiciones que obligaban a sustituir con nuevas plantaciones las talas en los bosques guineanos 26 . Sin embargo, otro pol tico, con escasa experiencia internacional, pero mÆs conocido en su pa s, gan posiciones durante la Conferencia, gracias a apoyos interesados y la incapacidad del gobierno espaæol en impedirlo. En el ascenso de Mac as confluyeron su capacidad para convertirse en la cabeza visible del grupo mayoritario de la delegaci n guineana que, para dotarse de unas seæas de identidad, hab a adoptado el nombre de Secretariado Conjunto, integrado en octubre del aæo anterior por 29 pol ticos (incluidos Ond y Ndongo, que lo abandonaron), y ahora por 23, y tambiØn para dividir el MONALIGE en dos fracciones, una pro Ndongo y otra pro Mac as, y el apoyo que recibi de algunos espaæoles que actuaban por su propio interØs y, tal vez, al servicio de otros. Por circunstancias no bien conocidas, Antonio Garc a-Trevijano, notario excedente, abogado en ejercicio, apoderado del diario Madrid y relacionado con el antifranquismo, asesor y financi al Secretariado Conjunto. Los m viles de Garc a-Trevijano eran pol ticos, fastidiar los planes del Gobierno, y econ micos. Fue un ex colono procesado por estafa o expulsado por su relaci n con los nacionalistas, Francisco GonzÆlez Armijo, quien puso en contacto a miembros del Secretariado Conjunto con Garc a-Trevijano 27 , sin que estØ claro de quiØn vino la iniciativa. Como Øl mismo ha reconocido 28 , ademÆs de dinero y consejos varios, este abogado proporcion al Secretariado un proyecto constitucional que oponer al de

25 Campos Serrano, A., op. cit., p. 269.

26 Pardo, Rosa, op. cit., p. 115.

27 Ekong Andeme, P., op. cit., p. 436, e informaci n del mismo a Campos Serrano, A. op. cit., p. 275.

28 Garc a Trevijano, A., Toda la verdad. Mi intervenci n en Guinea , Barcelona, Dronte, 1976.

la delegaci n espaæola y, posiblemente, influy para encumbrar a Mac as entre quienes se opon an al plan metropolitano. En el MAE supieron que había 'intereses económicos inte rnacionales' en juego y que García -Trevijano: 'no solamente facilita textos sino que ha pr oporcionado al grupo abundantes medios económicos' 29 .

La Conferencia tuvo un resultado calamitoso para su principal responsable, el MAE. Carrero dej claro que el resultado no ser a responsabilidad suya. El director general de Plazas y Provincias Africanas, general D az de Villegas, abandon las reuniones y se hizo representar por otros delegados de su Direcci n 30 , que tuvieron un papel pasivo. El primer proyecto de Constituci n presentado por los tØcnicos espaæoles, que establec a un sistema pol tico democrÆtico y presidencialista y para la organizaci n territorial un modelo auton mico para las dos provincias, mereci el rechazo de la mayor a de los delegados guineanos, que se agruparon en torno a dos proyectos distintos: el primero, sostenido por diez delegados de Fernando Poo y de etnia bubi, capitaneados inicialmente por Gori y Watson (el primero acab aceptando un solo Estado), reclam de nuevo la independencia de la isla; el segundo, defendido por veintitrØs delegados procedentes de los dos territorios (ser a conocido como Grupo de los 23), pilotado por Mac as, propon a un sistema presidencialista con ejecutivo fuerte y Estado unitario sin autonom a para las regiones. Es decir, treinta y tres de los cuarenta y cuatro delegados guineanos se posicionaron en contra de lo que la delegaci n espaæola quer a que se aprobase como resultado del debate. El MAE no consigui moverles de esa posici n ofreciendo versiones revisadas del proyecto, en el que trabaj Miguel Herrero de Miæ n, y tampoco los dirigentes guineanos mÆs propicios a Espaæa, Ond , sin autoridad entre los suyos, y ademÆs enfermo, y Ndongo, que deseaba la jefatura del gobierno provisional citado por Castiella. Parte de la negociaci n con Ndongo y su mano derecha, Saturnino Ibongo, la llev Herrero de

29 Telegrama n' 185 de Castiella a PiniØs, 16-5-1968, RAH-FC 3574/1, y RAH-FC 3577/2.

30 Carta de Castiella a Carrero, 1-6-1968, p. 3, RAHFC 3586/1.

Miæ n 31 , y tanto Øl como varios documentos del MAE citan la labor favorable de Ndongo y en general del sector del MONALIGE que le segu a. AdemÆs en el MAE cre an que, as como la mayor parte de los empresarios del cacao azuzaban al grupo bubi a posturas extremistas, otros intereses del cacao y el 'grupo maderero' h abían contactado con Ndongo 'con el fin de e ncontrar una l nea media de carÆcter moderado' 32 . Sin embargo, como dec amos, Ndongo no logr que un grupo significativo de delegados guineanos apoyase las propuestas espaæolas en la Conferencia. El 22 de junio, tras 30 sesiones plenarias y al menos 45 reuniones de comisiones, el presidente clausur la segunda fase de la Conferencia Constitucional. No se hab a votado ni el proyecto de Constituci n ni el de la Ley Electoral, y tampoco una Declaraci n de Intenciones, en la que la parte de cooperaci n econ mica era la principal, que la Mesa deseaba que fuera suscrita por los guineanos. La Mesa no se atrevi a plantear su votaci n y la Conferencia termin sin que los guineanos hubiesen asumido compromiso alguno del futuro Estado de Guinea Ecuatorial para con Espaæa.

El 11 de julio, el embajador PiniØs anunci ante el ComitØ de los Veinticuatro el itinerario final para la independencia: aprobaci n por las Cortes Espaæolas de la ley que autorizaba al Gobierno a conceder la independencia (ser a el d a 24 de ese mes), celebraci n del referØndum constitucional el 11 de agosto, y de elecciones para elegir gobierno de acuerdo a la Constituci n (por sufragio universal exclusivamente entre las personas consideradas nacionales guineanas) en la primera quincena de septiembre, y finalmente independencia el d a 12 de octubre, reconociendo que esa fecha hab a sido fijada por el MONALIGE, partido 'que sin duda arrastra un considerable apoyo en Guinea Ecuatorial' 33 . De los planes del MAE segu a en pie la idea de independencia unitaria s o s , y poco mÆs.

31 Herrero de Miæ n, Miguel, Memorias de est o , Madrid, Temas de Hoy, 1993, p. 37.

32 MAE, 21-5-1968, pp. 3-4, RAH-FC 3577/2; y carta de Castiella a Carrero, 1-6-1968, p. 3, RAH-FC 3586/1.

33 Intervenci n de PiniØs ante el ComitØ de los Veinticuatro, 11-7-1968, RAH-FC 3607/3.

Las elecciones a la presidencia de la Repœblica

Los Ministerios de Exteriores y de la Presidencia no ejecutaron un plan conjunto y en lo hecho hubo mucho de improvisaci n. Cuando llegaron las elecciones, en vez de concentrar su apoyo en un candidato, dieron su respaldo a tres y ninguno de ellos fue el vencedor.

El domingo 11 de agosto se celebr el referØndum constitucional. Ond y Ndongo hicieron campaña por el sí a 'un Estad o independiente y soberano, democrÆtico y social, constituido por dos provincias aut nomas: Fernando Poo y R o Muni'. En contra se posicionaron los separati stas bubis y el Secretariado Conjunto, lo que supon a el fraccionamiento del MONALIGE y del MUNGE. El texto fue votado favorablemente por el 63% de los electores, pero en Fernando Poo el s gan por menos de trescientos votos de diferencia.

Mediante decreto, el gobierno espaæol declar aprobada la Constituci n y convoc elecciones a la presidencia de la Repœblica, la Asamblea y los Consejos provinciales, para el 22 de septiembre. Concurrieron todos los partidos y varios candidatos a la presidencia de la Repœblica, tres con expectativas de ganar. El resultado no fue amaæado, por el deseo del gobierno espaæol de quedar bien ante la misi n observadora de Naciones Unidas. Mac as ten a mejores bazas, el apoyo intelectual y econ mico de Garc aTrevijano 34 y ahora un s lido respaldo pol tico, al convertir en su plataforma al Secretariado Conjunto, en la que permanec an parte del MONALIGE y del MUNGE, y la mayor a del IPGE 35 , y jug bien sus propias cartas, que eran un discurso demag gico, populista y nacionalista, con contenidos progresistas en lo econ mico y social, al tiempo que dispuesto al entendimiento con Espaæa. Desde la perspectiva europea, era un pol tico mediocre, pero sus capacidades destacaban en el escenario concreto de las elecciones y al compararse con las de los otros candidatos: dotes oratorias para dirigirse a un pœblico en general de mentalidad primitiva, con juicios vehementes y faltos de rigor' 36 ,

34 Documentaci n ya citada y opini n entonces del MAE en RAH-FC 3622/13.

35 Campos Serrano, A., op. cit., p. 307.

36 Ndongo Bidgoyo, D., op. cit., p. 129.

en los que recurr a a la fantas a y a la demagogia para construir 'sus teorías sublimes de grandeza y de revolución' 37 , y en su idioma materno, el fang, se manejaba mejor que Ndongo 38 . Era de carÆcter introvertido, suspicaz, muy desconfiado y carente de equilibrio emocional, con complejos, de inferioridad con los extranjeros y la gente instruida de su pa s, y de superioridad con la gente comœn 39 , en todo lo cual algo ten an que ver problemas de audici n y gÆstricos 40 .

Por lo que se refiere a la Presidencia de la Repœblica, ningœn candidato se impuso con mayor a absoluta. Quien mÆs votos obtuvo fue Mac as, seguido por Ond , y a bastante distancia qued , con la mitad de votos, Ndongo, y muy por detrÆs Bos o. Segœn establec a la Constituci n, los dos candidatos mÆs votados participar an en una segunda vuelta electoral. Actuando con rapidez y eficacia, Mac as logr aislar a Ond : a cambio de dos promesas, carteras ministeriales y una autonom a mÆs amplia que la recogida en la constituci n para Fernando Poo, Mac as consigui el respaldo de Ndongo y Bos o, que hicieron o dos sordos a lo deseado por el gobierno espaæol. Esta maniobra permiti a Mac as hacerse con la victoria el 29 de septiembre. De acuerdo con la promesa de reparto de carteras, Mac as form un gobierno de coalici n: se reserv la cartera de Defensa y design a Bos o vicepresidente y ministro de Comercio y a Ndongo (que le aport mÆs votos) ministro de Asuntos Exteriores, mientras que a Torao, otro dirigente del MONALIGE, le entreg la presidencia de la Asamblea. El gobierno espaæol reconoci oficialmente el resultado de las elecciones y design embajador en Santa Isabel a Juan DurÆn-Loriga, al que Mac as concedi el placet.

Para adecuarse a la nueva situaci n, y como forma de presi n sobre el futuro presidente, antes de la segunda vuelta electoral, el 24 de septiembre, el gobierno de Franco hab a reor-

37

38 Ndongo Bidgoyo, D., op. cit., p.129.

Nze Nfumu, A., op. cit., p. 33.

39 DurÆn-Loriga, J., op. cit, p. 124; Nze Nfumu, A., op. cit., pp. 32 y 70; Liniger-Goumaz, M. (1988), pp. 105106.

40

Garc a Dom nguez, R., op. cit., pp. 36-37; y FernÆndez, Rafael, op. cit., p. 144.

ganizado las fuerzas militares all establecidas y creado el Mando de las Fuerzas Espaæolas en Guinea Ecuatorial 41 . La jefatura correspondi al coronel del EjØrcito de Tierra Eduardo Alarc n Aguirre, que estuvo a las rdenes, durante pocos d as, del alto comisario, y a continuaci n de la que iba a ser la primera autoridad espaæola en la Guinea independiente, el embajador de Espaæa. El componente mÆs numeroso de la fuerza lo aportaban las dos compaæ as m viles de la Guardia Civil (GC), con unos 260 efectivos (hac a tiempo que no se cubr an vacantes), que dejaron de estar agregados a la Guardia Territorial (GT). Bajo el mando del comandante Luis BÆguena, la GC dispon a de dos destacamentos principales, uno sobre el continente, en Bata y las poblaciones del interior, y otro en Fernando Poo, con base en la capital, Santa Isabel. Integraba tambiØn esa fuerza la Guardia Mar tima, que mandaba el capitÆn de fragata JosØ MollÆ Maestre, y cuyos medios principales eran los dos viejos buques de la Armada establecidos en aguas guineanas, la fragata Pizarro y la corbeta Descubierta , con mariner a de reemplazo y personal de Infanter a de Marina; este capitÆn de fragata era a la vez comandante militar de Marina de la Regi n Ecuatorial y jefe militar en Santa Isabel. Completaba la citada fuerza una escuadrilla aØrea dotada de viejos aviones, mandada por un comandante del EjØrcito del Aire. No formaba parte de este Mando la GT, que iba a cambiar su nombre por el de Guardia Nacional (GN), para convertirse en el ejØrcito de Guinea. El mando de las compaæ as de la GT correspond a a oficiales blancos, y as seguir a siendo, y lo habitual era que su segundo fuera tambiØn un blanco.

2. LA INDEPENDENCIA Y EL R`PIDO DETERIORO DE LAS RELACIONES HISPANO-GUINEANAS

Mac as sueæa con ser dictador y Ond huye de Guinea

Un decreto del gobierno espaæol de fecha 9 de octubre declar a Guinea Ecuatorial naci n independiente a partir de las doce horas del 12 de ese mes, D a de la Hispanidad y festividad de

41

Nœæez, Jesœs, La Guardia Territorial de la Guinea Espaæola , Historia Militar del Siglo XX Serga , especial n' 3, Madrid, Almena Ediciones, 2000, pp. 31 y 3435.

la Virgen del Pilar. El Gobierno design a Manuel Fraga, titular de la cartera de Informaci n y Turismo, ministro plenipotenciario para la transmisi n de poderes. Ni Castiella ni Carrero acudieron a la toma de posesi n de Mac as.

Al Acta de independencia se incorporaron una serie de acuerdos bilaterales con vigencia para el per odo transitorio, que, cinco d as antes, hab a negociado una comisi n interministerial guineana en Madrid. Los acuerdos regulaban el futuro de las propiedades del Estado espaæol en la antigua colonia, la permanencia de los funcionarios espaæoles all destinados, la formación de guineanos para 'su progresiva incorp oraci n a las tareas tØcnicas y administrativas de la nación' y la permanencia de las fuerzas de seguridad y fuerzas armadas espaæolas desplegadas en el territorio. Uno de los documentos mÆs importantes era el Protocolo secreto sobre el Estatuto de las Fuerzas Armadas espaæolas all destacadas, que establec a la separaci n entre las Fuerzas Armadas Espaæolas destacadas y la GT 42 . Estos acuerdos estaban pendientes de la conformidad del presidente de la Repœblica. Cuando el embajador espaæol se los present para la firma, el mismo 12 de octubre, Mac as le puso reparos y solo los acept cuando le fueron presentados con solapas en los que se calificaban de provisionales 43 . Tan importante, o mÆs, era el tema del petr leo, prueba de ello es que, en sesi n de 25 de octubre, la Comisi n Interministerial encargada de la Independencia de Guinea consideró 'muy urgentes para Esp aña' los acuerdos económicos y financieros 44 .

AdemÆs de la citada fuerza militar, en Guinea permaneci una colonia civil espaæola integrada por mÆs de 6.000 personas: propietarios y empleados en diversas empresas privadas y funcionarios, as como sus familias. El Estado espaæol retuvo edificios pœblicos y las instalaciones y la direcci n de la programaci n televisiva y ten a el control de la administraci n, del dispositivo de seguridad y de la actividad econ mica. Pues la nueva naci n no dispon a de moneda

42 El convenio, con fecha 12-10-1968, en Caja 37642/15 AGMA; y telegrama 407 del MAE a PiniØs, 7-10-1968, RAH-FC 3634/5; El protocolo militar en 37642/21 subcarpeta 3.

43 DurÆn-Loriga, Juan, op. cit., p. 122.

44 Caja 37642/ 4 AGMA.

propia, que seguirÆ siendo la peseta, tampoco de un banco nacional, cuyas competencias quedaban en manos del Banco Exterior de Espaæa, y menos aœn de presupuesto. Hab a voluntad del gobierno espaæol en continuar influyendo en Guinea, pero no hab a un plan. En su primera carta a Castiella como embajador, de fecha 22 de octubre, DurÆn-Loriga escribi que Macías se enfrentaba 'con graves problemas i nternos, en parte causados porque Ndongo pretend a la cartera de Interior o la de Defensa, por ser el suyo 'un país naciente en el que priva sobre todo la política interior', y que por ello se atribuía 'el papel de coordinador de la acción gubernamental, funci n que el Presidente y sus amigos le niegan'. Decía también que Macías desconfiaba de varios alfØreces nativos de la GN, por ser simpatizantes de Ndongo y que 'no regatea elogios a la Guardia Civil' 45 . A partir de esta fecha se produjo un rÆpido deterioro de la situaci n de los intereses oficiales espaæoles en Guinea.

Muy pronto, Mac as mostr sus ansias de poder y su voluntad de establecer v nculos entre los problemas internos y las relaciones con Espaæa. El primer paso en el camino de Mac as hacia el poder personal absoluto hab a sido la atribuci n del ministerio de Defensa. El segundo, la concentraci n de funciones administrativas en la Presidencia, mediante orden de 16 de octubre. El tercero, poner en sus manos el control directo de la riqueza del pa s situando en Presidencia, y no en los correspondientes ministerios, varias direcciones generales. El cuarto consisti en ignorar la Ley de RØgimen Jur dico de la Administraci n del Estado, que elabor la asesor a espaæola del presidente y que aprob la Asamblea Nacional (en la que los partidarios de Mac as eran minor a) el d a 30. El quinto, el encarcelamiento de varios colaboradores de Ond , tambiØn a finales de ese mes. Durante estos d as, Macias comenz a introducir en sus comparecencias oficiales opiniones antiespaæolas, consistentes en advertencias y amenazas a quienes, sin concretar, hubiesen apoyado o apoyasen a sus rivales pol ticos.

En noviembre, Mac as comenz a hacer referencia a dos temas a los que iba a prestar una

45 Carta n' 1 de DurÆn-Loriga a Castiella, 22-10-1968, pp. 1-3., RAH-FC 3641/1.

atenci n creciente, la presencia de las fuerzas armadas espaæolas, que deseaba utilizar en su beneficio, y la ayuda econ mica que esperaba de Espaæa, mientras daba muestras de su carÆcter receloso. Al embajador espaæol le dijo que no tenía 'ningún temor de golpe de Estado' 46 , pero DurÆn-Loriga ten a claro que Mac as desconfiaba de Ond (tal vez lo dec a para justificar acciones represivas), del que imaginaba actividades pol ticas en el continente, y de Watson, del que el embajador si cre a que, en Fernando Poo, estaba en contacto con los jefes ibos para trabajar en pro de una federaci n con Biafra si esta regi n se escind a de Nigeria 47 . Mac as tambiØn desconfiaba de los mandos espaæoles de la GN, por considerarlos afectos a Ond , pero ten a buena relaci n con algunos oficiales de menor rango, y tambiØn de una parte de los oficiales y tropa guineana, por su vinculaci n a Ndongo 48 . Por lo dicho, Mac as pretend a el control de los medios militares espaæoles. Con sus cr ticas y desplantes consigui que el teniente coronel al mando de la GN acelerase su deseada salida del pa s, y lo mismo sus comandantes, con lo cual los capitanes de las cinco compaæ as y los respectivos tenientes quedaron sin un mando superior que no fuera el ministro de Defensa guineano. Entre tanto, Mac as sigui cultivando la buena relaci n que ten a con la oficialidad de la GC. Al comandante jefe del cuerpo, Luis BÆguena, le ofreci el mando de la GN, que BÆguena no acept 49 . AdemÆs, a mediados de noviembre, Mac as plante al embajador espaæol la utilizaci n de la GC para operaciones de polic a con fines pol ticos 50 , y a continuaci n su transformaci n en una fuerza propia, mediante la revisi n del protocolo secreto militar 51 .

46 En telegrama n' 43 de DurÆn-Loriga a Castiella, 411-1968, RAH-FC 3647/4.

47 Carta n' 3 de DurÆn-Loriga a Castiella, 5-11-1968,

RAH-FC 3649/3.

48

Carta n' 4 de DurÆn-Loriga a Castiella, 7-11-1968, RAH-FC 3651/1.

49 Entrevistas en Madrid con el coronel Luis BÆguena.

50 Telegrama n' 65 de DurÆn-Loriga a Castiella, 1211-1968 y carta n' 5 de misma fecha, RAH-FC 3654/1.

51 Carta n' 5 de DurÆn-Loriga a Castiella, 12-11-1968, p. 7, RAH-FC 3655/2.

Uno de los tenientes de la GN con los que Mac as manten a una buena relaci n, Rafael CÆrdenas ha dejado escrito que durante estos d as hubo rumores de que grupos de colonos espaæoles confiaban en que Ond encabezar a una revuelta popular contra el poder reciØn constituido, que sus partidarios se estaban armando y que la revuelta comenzar a en su distrito natal, Evinayong 52 . Por ser uno de los tenientes en los que confiaba, Mac as le orden a CÆrdenas cambiar de destino para ponerse al mando de este distrito; CÆrdenas consult este cambio con el capitÆn de su compaæ a, Sevillano, quien le dio la conformidad. Sin embargo, Ond , acompaæado de diez colaboradores, hab a abandonado Guinea, tal y como telegrafi DurÆn-Loriga a Madrid el 6 de noviembre, para exiliarse en Gab n 53 ; hab a tenido muy buena relaci n con el derrocado presidente Leon Mba, pero no con su sucesor, Albert Maria Bongo, impuesto por Francia. Mac as pidi a Bongo que lo expulsase y a las autoridades espaæolas que mediaran para conseguir su regreso y que la GC le detuviera. El gobierno espaæol intervino para que Ond regresase, aparentemente para favorecer la paz interior del pa s 54 . El d a 11, Ond fue conducido a la frontera guineana, donde le recogi el capitÆn de la compaæ a de la GC estacionada en Bata, Teodoro Navarro, y, siguiendo rdenes del embajador, vistiendo de paisano y diciendo que actuaba a t tulo particular, le traslad en avioneta a esa ciudad. DurÆn-Loriga dice que actu as para evitar que a Ond se le aplicase 'la ley de fugas' y porque el ministro del Interior, `ngel MasiØ, muy afecto a Mac as, le dio garant as de que no ser a detenido. Sin embargo, Mac as pidi que la GC lo custodiase e interrogase para averiguar supuestos planes de subversi n, a lo que se neg el embajador, y despuØs confin a Ond en una casa del servicio agron mico en las afueras de Santa Isabel, bajo vigilancia de personal guineano de la GN. Unos d as despuØs, Mac as pretendi que el sistema judicial, dirigido completamente por

52 Ndongo, Donato, op. cit., p. 151.

Telegrama n' 48 de DurÆn-Loriga a Castiella, 6-11-

53 1968, RAH-FC 3649/3.

54 Carrero sugirió a Castiella 'gestiones diplomáticas en Gabón y con Macías para que regrese', 12 -111968, RAH-FC 3654/1; la versi n del coronel Alarc n en carta a general secretario general del Estado Mayor Central, 12-11-1968, 2 pp, 37642/21 AGMA.

personal espaæol procesara a Ond y varios de sus colaboradores por atentar contra la seguridad del Estado, sin Øxito. Aunque las autoridades espaæolas hab an prestado un servicio a Macías, este arremetió contra 'las interfere ncias de españoles en la política' y 'aludió a co nsejos extraæos que habr an provocado la fuga de Ondó' 55 . Dado que BÆguena hab a rechazado el puesto de jefe de su ejØrcito, Mac as se lo ofreci al teniente CÆrdenas, y este lo rechaz 56 . Entonces recurri a uno de sus fieles, Juan Manuel Tray, conocido como comandante Tray, guineano que fue alfØrez provisional en la guerra civil espaæola.

En noviembre se estaba perfilando el enfrentamiento Mac as-Ndongo. El embajador espaæol comunic a Madrid haber observado una tensión entre ellos 'bastante agudizada', 'un recelo total y un miedo recíproco'. El motivo: Ndongo 'había conseguido situarse como vic epresidente de hecho del Gobierno' y 'Macías parece ahora decidido a recuperar terreno' 57 .

Problemas de presupuesto del nuevo Estado

Durante los meses finales de 1968, Mac as tuvo buenas palabras para el conjunto del Estado espaæol. Pero en diciembre cambi de actitud y durante enero-febrero de 1969 las relaciones hispano-guineanas se deterioraron gravemente. Fueron varios los factores a tener en cuenta: la personalidad de Mac as; la negativa espaæola a que el presidente utilizase en beneficio propio las fuerzas militares all destacadas; las desavenencias entre pol ticos guineanos, que procuraron obtener para s apoyos pœblicos y privados espaæoles; y el tema presupuestario. La econom a de Guinea estaba en manos espaæolas, del Estado y de los grandes propietarios de plantaciones y explotaciones madereras. La base once del Convenio que regulaba transitoriamente las relaciones entre Estados establec a que el gobierno espaæol mantendr a hasta el 31 de diciembre de 1969 la ayuda econ mica a Guinea en la misma cuant a y con anÆloga estructura a

55 Telegrama n' 59 y carta n' 5 de DurÆn-Loriga a Castiella, pp. 2-5-, 12-11-1968, RAH-FC 3654/2 y 3655/2.

56 L pez, S. y CÆrdenas, R., op. cit., p. 46.

57 Carta n' 7 de DurÆn-Loriga a Castiella, 19-11-1968, p. 3, RAH-FC 3665/5.

la prevista en los presupuestos espaæoles de 1968. Este presupuesto fue considerado insuficiente por el gobierno guineano, que, carente de recursos propios, multiplic los cargos, para mantener y aumentar fidelidades, y anunci un amplio programa de obras pœblicas.

A finales de noviembre, Mac as hab a enviado a Madrid a su vicepresidente, Bos o, con la oferta de negociar convenios de asistencia tØcnica y la petición urgente de 'asistencia financiera' para distintos fines 58 . D as antes, el embajador espaæol hab a transmitido a Mac as que una burocracia excesiva no podr a pagarla el nuevo pa s y que tampoco lo har a Espaæa, y que la ayuda sería 'siempre técnica y concreta', 'la pur amente presupuestaria serÆ muy dif cil de conseguir' 59 .

El 9 de diciembre, Mac as inici su primera visita como presidente a R o Muni, para hacer sentir su presencia all . Dej su impronta con una serie de discursos, cada vez mÆs agresivos hacia los colonos espaæoles y portugueses y los trabajadores nigerianos. Entre tanto, el pa s caminaba hacia la dictadura. El d a 13, el Consejo de Ministros acord la creaci n de un partido pol tico œnico, con el nombre de Partido nico DemocrÆtico Nacionalista de Guinea Ecuatorial. El siguiente paso llegar a el 22 de febrero de 1969, cuando el Gobierno dot al partido de una milicia; lo hizo oficializando el movimiento xen fobo de Juventudes, vinculadas al IPGE, partido de tintes izquierdistas que en el pasado hab a propuesto la federaci n con Camerœn, y al sector mÆs radical de la coalici n que apoyaba a Mac as, que recibi el nombre de Cuerpo de la Juventud, encuadrado en el EjØrcito Nacional.

En enero de 1969, el gobierno espaæol prorrog el presupuesto de ayuda y colaboraci n a Guinea, descartando hacer una donaci n o un crØdito extraordinario. Este mes, Mac as sustituy en sus discursos frases del estilo 'que ningún negro tenga miedo al blanco y que ningœn blan-

58 'Mensaje del presidente Macías que la Misión guineana entregarÆ a S. E. el 2-121968', 3 pp., G abinete TØcnico MAE, RAH-FC 3668/1.

59 Carta n' 15 de DurÆn-Loriga a Castiella, 28-111968, p. 2, RAH-FC 3668/3; y carta n' 16 del Encargado de Negocios, Baselga, a Castiella, 9-12-1968, p. 2, RAH-FC 3675/3.

co tenga miedo al negro, que haya hermandad entre razas' 60 , por ataques al personal del servicio de Hacienda, enteramente espaæol, acusÆndole de lucrarse indebidamente con una gratificaci n, y expuls a varios funcionarios espaæoles.

Extraæos viajeros espaæoles en Guinea

Sucedi entonces lo que el MAE denomin turbias maniobras de unos espaæoles que trataron de engaæar al gobierno guineano y, a la vez, deteriorar la posici n del gobierno espaæol en la ex colonia. El ex colono GonzÆlez Armijo y el periodista JosØ Antonio Novais, corresponsal en Madrid del diario Le Monde , que formaba parte del c rculo de relaciones de Garc a-Trevijano y que hab a conocido a Mac as en Madrid, viajaron a Guinea. All se reunieron con el empleado de banca Francisco Paesa y el abogado Robles Romero-Robledo y trataron de vender a Mac as la idea de un banco particular con atribuciones de banco nacional, emisi n de moneda y control de divisas. Al parecer los cuatro hab an constituido en Espaæa una sociedad, PROFINANCO, de la que el embajador DurÆn-Loriga escribió que estaba 'vinculada a intereses fra nceses relacionados con el Camerún' y que pla nteaba la creaci n de un banco con un capital de 210 millones de pesetas, 'del cual la tercera parte habr a de ser aportada por el erario guineano'. La operación había contado con el ap oyo inicial de Mora, plantador de cacao, que se hab a retirado, y del ministro del Interior, MasiØ, y con la oposici n de Ndongo, pues los promotores del banco hab an procurado que el Consejo de Ministros adoptase 'una serie de decisiones contrarías a la política de Ndongo' 61 . El 3 de enero de 1969, el Consejo de Ministros guineano desestim el proyecto de PROFINANCO 62 , pero Paesa mantuvo abierta la operaci n, sabedor de que Mac as y varios de sus ministros pensaban ya en financiaci n externa no espaæola.

60 En telegrama n' 43 de DurÆn-Loriga a Castiella, 411-1968, RAH-FC 3647/4.

61 Carta n' 5 de DurÆn-Loriga a Castiella, 3-1-1969, pp. 1-2, RAH-FC 3688/2.

62 Carta n' 6 de DurÆn-Loriga a Castiella, 7-1- 1969, p. 1, RAH-FC 3688/2; CerdÆn, Manuel, Paesa. El esp a de las mil caras , Barcelona, Plaza&JanØs, 2016, pp. 229-239.

Por otro lado, pol ticos guineanos anti Mac as se entrevistaron con militares espaæoles que desempeæaban labores de inteligencia para Presidencia del Gobierno. Tres d as antes de su exilio, Ond hab a recibido al comandante Olmo, entonces en la Guardia Nacional y antes con destino en la Comisar a General. Mac as lo supo y le sac el tema al embajador espaæol, y también los 'rumores de complicidad de mad ereros en las reuniones probonifacianas' 63 . Un mayor impacto en el deterioro de las relaciones entre gobiernos tuvo la llegada a Guinea, el 7 de enero, del comandante Manuel Moreno Calder n, aæos atrÆs, destinado en el Servicio de Informaci n de la Asesor a TØcnico-Militar de la Comisar a General y ahora jefe de los Servicios de Informaci n de la Direcci n General de Plazas y Provincias Africanas. Estuvo en Guinea unos diez d as y se entrevist con Gustavo Watson. Presidencia no inform al MAE del viaje y posiblemente tampoco al Ministerio del EjØrcito. Castiella supo por su embajador de la 'ine sperada visita, al menos para mí', y que Moreno cen con Watson y los seæores Mora el d a 8 de enero, 'lo que trató de mantener secreto al egando haberse reunido con comandante fragata Pizarro , a quien no vio', un hecho que con oc a el gobierno guineano 64 . En efecto, el d a 13 Mac as present una protesta oficial al embajador por la presencia del comandante Moreno, del que dijo que hab a entrado clandestinamente en el país para 'actos de espionaje' 65 , y en un discurso afirm que hab a venido para 'promover una acción subversiva entre los mil itares' 66 .

3. EL GOLPE CONTRA MAC˝AS

Mac as expulsa al embajador de Espaæa

Desde diciembre-enero, las llamadas Juventudes, ven an cometiendo abusos contra los colo-

63 Carta n' 5 de DurÆn-Loriga a Castiella, 12-11-1968, p. 1-7, RAH-FC 3655/2.

Carta n' 9 de DurÆn-Loriga a Castiella, 14-1-1969, p. 1, y telegrama n' 28 de DurÆn-Loriga a Castiella, 15-1-1969, RAH-FC 3694/2; tambiØn datos en informes de Alarc n a Madrid, AGMA 37642/29, subcar-

65 Carta de Mac as a DurÆn-Loriga, 13-1-1969, RAHFC 3694/2.

64 peta 2.

66 'Paz para Nigeria', bano , 15-1-1969.

nos 67 . Mac as valor su utilidad, y las azuz contra la colonia espaæola durante el mes de febrero, cuando desat una tormenta de insultos y amenazas al conjunto de la colonia espaæola, que fue focalizando en los madereros, el embajador y la GC. TambiØn varios ministros, que esperaban la subvenci n espaæola y hacerse con propiedades privadas y pœblicas de Espaæa, atizaron el sentimiento anti espaæol. La escalada de la tensi n, y la divisi n de las autoridades espaæolas en la ex colonia, aparece recogida en un informe que present el comandante jefe de la GC nada mÆs regresar a Espaæa. A mediados de febrero, tras las primeras expulsiones y el aumento de l as palizas 'a nuestros compatriotas', sobre todo en el cont inente, hasta llegar a 'una total inseguridad para la población española', Báguena dio la orden de que las fuerzas de la GC 'empezaran su instrucción de combate' e hicieran acopio de combustible. Por su parte, el capitÆn de la compaæ a de Bata solicit como refuerzo la corbeta Descubierta , y el comandante BÆguena solicit su traslado all , a lo que no accedi el embajador 68 .

Tuvo lugar entonces el incidente de las banderas. El d a 22, el vicepresidente Bos o comunic de palabra al cuerpo diplomÆtico acreditado en Bata que deb a retirar la bandera espaæola del consulado o de la residencia del c nsul, pues estas y la del cuartel de la GC daban la sensaci n al extranjero de que Guinea segu a siendo una colonia espaæola. El c nsul espaæol no accedi . El d a 23, Mac as regres del interior del país a Bata, llamó al cónsul, 'le ordenó bajar la bandera con malos modos, llegando incluso a la amenaza personal' y, al no querer hacerlo, el comandante Tray, al mando de un piquete de guardias nacionales, 'bajó por la fuerza la ba ndera de la cancillería' 69 ; ademÆs, Mac as declar al c nsul persona no grata. En sus memorias, DurÆn-Loriga escribe que, en Madrid, el primer miembro del gobierno en saber lo ocurrido fue el vicepresidente y ministro Carrero, y que de la conversaci n entre este y Castiella sali un te-

67 Carta n' 9 de DurÆn-Loriga a Castiella.

68 'Información del Comandante Báguena', doc. 2, 6-3-1969, p. 1, expediente 15, signatura 3150, Ministerio de la Gobernaci n, Archivo General Ministerio

del Interior.

69

Ib dem, p. 2; y telegrama n' 70 y carta n' 15 de DurÆn-Loriga a Castiella, 17-2-1969, RAH-FC 3717/1.

legrama en el que se le ordenaba actuar 'de manera enérgica e inmediata'. Añade que el cuartel de la GC estaba en situaci n de alerta y a la espera de instrucciones para intervenir. Pero a continuaci n escribe que, para evitar una crisis internacional y posibles daæos a los colonos espaæoles, decidi buscar una soluci n negociada para el tema de las banderas y la expulsi n del c nsul 70 . BÆguena cuenta que el d a 25 el embajador orden que la GC izara de nuevo la bandera en la cancillería de Bata, 'h echo que se llev a cabo y se mantuvo por la fuerza', y que el embajador se trasladó desde Santa Isabel a Bata, para entrevistarse con Mac as. Segœn el embajador, el presidente apenas le escuch , y le dijo que lo que ten a que hacer Espaæa era aportar 500 millones de pesetas para el funcionamiento de la administraci n. A continuaci n, Mac as dirigi un discurso por radio a los guineanos, en el que afirmó que 'el embajador espaæol, auxiliado por los asesinos de la Guardia Civil, trata de imponer un gobierno colonialista. Acudid a Bata a salvar vuestro país'. Ese mismo día el presidente recibió otras dos veces al embajador, y en la œltima reuni n le dijo que era persona no grata y que deb a abandonar el pa s. BÆguena aæade que el embajador 'fue tratado con un menosprecio total por el gobierno en pleno', y que por este motivo regres a Fernando Poo, pidiendo antes de tomar el avi n el env o de la corbeta Descubierta a Bata 71 . A bordo parti el coronel Alarc n, que hab a establecido su cuartel general en el buque, y en Santa Isabel qued la fragata Pizarro , comandada por el capitÆn de fragata MollÆ, a quien correspond a ahora la jefatura de las Fuerzas Armadas Espaæolas en Fernando Poo.

La Guardia Civil ocupa Santa Isabel. La divisi n de las autoridades espaæolas en Guinea

Para entonces, una parte de los colonos espa-

æoles buscaban la protecci n de la GC, en los puestos del interior del continente y los cuarteles en Bata y Santa Isabel. En sus memorias, el embajador dice que dio instrucciones a oficiales de la GC y GN de proteger a los colonos y de escoltar a los que deseasen llegar a Bata, y

70

DurÆn-Loriga, J., op. cit., pp. 136-137.

71 'Información del Comandante Báguena', y DurÆn-Loriga, J., op. cit., p. 139.

pp. 2-3,

también que 'en ningún caso debían realizarse actos de ocupación militar', pero que cuando regres a Santa Isabel, la tarde del 25, la GC había tomado 'algunas medidas de precaución para asegurar la seguridad y el trÆfico del aeropuerto' 72 En cambio, BÆguena sostiene que el embajador le ordenó telefónicamente 'la oc upaci n de los puntos clave de la poblaci n de Santa Isabel', 'que se llevó a cabo de una m anera perfecta y total', que solo hu bo un enfrentamiento armado, en el aeropuerto, donde la GC abrió fuego para 'amedrentar a los asalta ntes', y que después pidió permiso al embajador para 'inutilizar la emisora de radio de Santa Isabel y la empresa nacional de comunicaciones Torres Quevedo' , medios no necesarios para los espaæoles al tener asegurados los enlaces entre Fernando Poo y R o Muni y entre Guinea y Espaæa por medios militares, medidas no aceptadas 'ya que no se quiso entorpecer lo más mínimo la vida del país' 73 . En lo que s coinciden el embajador y el jefe de la GC es en que en la madrugada del d a 26 el embajador consult las medidas adoptadas a la oficialidad de Santa Isabel y que la mayor a opin que la dispersi n de fuerzas era un error y que era preferible que la GC retornara a sus cuarteles, en espera de instrucciones de Madrid, y negociar con el gobierno guineano la no presencia de ninguna fuerza militar en las calles; ese fue el criterio que se impuso, frente al de BÆguena, quien opinaba que, 'habiendo aislado y tap onado los campamentos de las fuerzas armadas guineanas', perderían el terreno ganado y que los guineanos les engaæar an. A lo largo de lo que quedaba de ese d a 26 y durante el 27, las fuerzas guineanas de la GN tomaron las ciudades 74 . MollÆ asegur el control espaæol del puerto de Santa Isabel y las comunicaciones con la embajada, el cuartel de la guardia civil y el aer dromo militar, a cuyo personal orden que el avi n T-6 fuera armado y estuviera listo para despegar permanentemente y transmiti al capi-

72 DurÆn-Loriga, J., op. cit., pp. 140-141.

73 'Información del Comandante Báguena', doc. 2, p.

74 Ib dem, pp. 3-4, y DurÆn-Loriga, J., op. cit., pp. 141-142. Las desavenencias, con la opini n del capitÆn de fragata MollÆ, las recoge el almirante retirado (entonces teniente a las rdenes de MollÆ) Miguel Fernández, 'La crisis de Guinea Ecuatorial (1969)', FerrolAnÆlisis , n' 22 (2007), pp. 286-305.

tÆn del buque civil Ciudad de Pamplona la orden del coronel Alarc n de dirigirse a Bata, por si fuera preciso evacuar a parte de la poblaci n civil espaæola 75 .

TambiØn el 27, Mac as tom otras medidas para controlar la situaci n, entre estas la declaraci n del estado de excepci n en todo el territorio nacional, que inclu a la prohibici n de desplazarse a toda clase de persona. Sin embargo, la huida de los colonos hacia las dos principales ciudades estaba en marcha. A las 20.45 horas de Guinea, el embajador inform a Castiella que varias familias se hab an refugiado en el cuartel de la GC en Santa Isabel, que muchos colonos hac an preparativos para salir del pa s en barco y en avi n, que el pr ximo vuelo de Iberia ser a el d a 3 de marzo, que se hab an vendido todos los billetes y que deb a reforzarse el servicio aØreo 76 . En R o Muni, la situaci n era peor: las autoridades guineanas pon an obstÆculos a la evacuaci n de los colonos, varios sufrieron vejÆmenes y palizas a manos de las Juventudes, que hab an sido armadas, y de personal policial y militar guineano, y tambiØn tuvieron dificultades para el repliegue sobre Bata oficiales espaæoles de la GN y destacamentos de la GC, sobre todo el de Ebebiyin, el situado junto a la frontera con Camerœn 77 .

El embajador inform de que buscaba una salida diplomÆtica a la crisis, pero que Mac as hab a pronunciado un discurso por radio en el que 'acusaba a España de violación de la soberanía de Guinea mediante actos provocados dirigidos por embajador español', que había ordenado a las fuerzas armadas espaæolas proteger a los colonos y que cre a conveniente estudiar un 'plan de retirada gradual de todos nuestros súbditos'. Ocho horas después envió dos tel egramas a Castiella, por las radios de los buques de guerra, para comunicar que, siguiendo las instrucciones recibidas, hab a asegurado a Mac as que el prop sito de los movimientos espaæoles era de mera seguridad, que el presidente había inculpado 'del estado actual al Cónsul y la Embajada y ha merecido que protestara ante el Gobierno espaæol y la ONU' (esto era un golpe

75 FernÆndez, Miguel, op. cit., p. 292.

77 'Información del Comandante Báguena', doc. 2, p. 9.

76 Telegrama n' 89, 27-2-1969, RAH-FC 3724/3.

para el MAE) 'de la movilización de las fuerzas armadas españolas en Santa Isabel', que, ad emás, había pedido a Franco 'la retirada de las fuerzas espaæolas que estuvieran aqu antes de la independencia y sustituci n por fuerzas nuevas' y prometido que mantendría el orden en el pa s, a lo que el embajador respondi a Mac as que 'caso contrario utilizaría la Guardia Civil', y a Madrid informó que 'estoy preparado para intervenir si fuese necesario' y 'considero co nveniente tener previsto en condiciones de intervenci n en plazo breve de refuerzos de paracaidistas en Canarias' 78 .

En efecto, ese d a Mac as hab a dirigido un telegrama a Franco en el que le ped a la evacuaci n de las fuerzas espaæolas, le comunicaba que iba a informar de lo sucedido a la ONU y que el embajador y el c nsul en Bata eran personas no gratas que deb an ser sustituidas por otros diplomÆticos. Franco le respondi ese mismo d a, asegurando que las iniciativas de las 'limitadas fuerzas españolas' habían buscado garantizar la integridad de los súbditos españoles' y cesarían en cuanto 'esta indudable exigencia se cumpla con cualquier otra f rmula de modo satisfactorio' 79 . El MAE orden al embajador que las fuerzas de la GC permaneciesen acuarteladas, 'salvo gravísim o e inminente peligro para la vida de los españoles', y el embajador respo ndi que no hab an ocupado ninguno de los puntos vitales de la isla de Fernando Poo, pero insinu que ten a que contrarrestar una tendencia 'a un empleo más amplio de las fuerzas' 80 .

Ndongo en Madrid

No hemos citado al ministro de Exteriores guineano al tratar la crisis, pues acababa de asistir a una reuni n ministerial de la OUA en AddisAbeba (Etiop a) y, tras visitar varias capitales extranjeras, se encontraba ahora en Madrid. Aqu pas varios d as, acompaæado de Saturnino Ibongo, embajador ante la ONU, para buscar una salida a la crisis hispano-guineana, con

78 Telegramas de DurÆn-Loriga a Castiella, 28-2-1969, RAH-FC 3724/3.

79 Los telegramas de Mac as y Franco de 28-2-1969 en RAH-FC 3724/2 y 3724/1.

80 Nota informativa del director general de `frica, MAE, 28-2-1969, RAH-FC 3725/3.

autorizaci n o no de su presidente, y tambiØn apoyos para un golpe de Estado.

La diplomacia espaæola tuvo que emplearse a fondo para no verse perjudicada por las comunicaciones de Mac as a la ONU y la OUA, pidiendo a ambas organizaciones el env o de observadores; la ONU acept la petici n y llegar an a Santa Isabel diez d as despuØs. Mac as trat de aminorar las consecuencias de la crisis, focalizando de nuevo la responsabilidad en el embajador y el c nsul, pero, en seguida, escribi a Castiella para pedir la retirada de la GC, a la que acusó, mintiendo, de haber 'disparado sobre poblaci n indefensa nacionales guineanos', y acabó pidiendo a la ONU el envío de cascos azules 81 , petici n no atendida. Los mandos militares espaæoles comunicaron al Ministerio de Marina, y este pas la informaci n al MAE, que la situaci n era dif cil pero que estaban preparados y mantenían el enlace, y 'no creo necesario envío flota' (coronel Alarcón), y que el control solo se lograr a, en Santa Isabel, 'con acción en fuerza que por ahora descarto' (comandante MollÆ) 82 .

Castiella sab a que Ndongo preparaba un golpe de Estado. Lo sab a porque, tal vez, Ndongo le plante el tema cuando le recibi el d a 27 de febrero, segœn ABC del d a 28, y porque, ese d a, personal del MAE elabor el documento 'Proyectos políticos de Atanasio Ndong', sin encabezamiento y sin firma, en el que se dice que Ndongo e Ibongo hab an visitado a Herrero de Miæ n, letrado del Consejo de Estado y colaborador del MAE durante la Conferencia Constitucional, para consultarle 'la mecánica jur dica para dar un golpe de Estado en Guinea sin viol ar la letra de la Constitución'. Cabe suponer que el gobierno espaæol respaldar a este proyecto, pero la documentaci n que hemos localizado relaciona la operaci n Ndongo con el MAE, no con Presidencia ni con el conjunto del gobierno de Franco. En sus memorias, Herrero de Miæ n cita esa reuni n con los dos pol ticos guineanos, y aæade que todo lo comunicó 'al ministro Castiella, a través de su jefe de gabinete Marcelino Oreja la tarde del mismo día 28' 83 .

81 RAH-FC 3726/2, 3726/8, 3728/1 y 3728/2.

82 RAH-FC 3725/16 y 3727/1.

83 Herrero de Miæ n, M., op. cit., p.39.

Estaba tambiØn en Madrid uno de los enviados por el gobierno espaæol en calidad de asesor del presidente guineano, el abogado del Estado FØlix Ben tez de Lugo. En sus memorias guineanas inØditas dice que hab a viajado a Madrid para solicitar instrucciones, ya que el correo y el telØfono estaban intervenidos, y que, estando aqu una autoridad espaæola le pidi que acompaæase a Ndongo en el vuelo programado para el 1 de marzo 84 . En efecto, ese d a regres Ndongo, en un vuelo no regular de Iberia, acompaæado de su secretaria, el embajador Ibongo, el alcalde de Santa Isabel, Ben tez de Lugo y Luis Carrascosa, director de los Servicios de Televisi n Espaæola en Guinea Ecuatorial, otro que acabada de llegar a Madrid y al que llam el ministro Fraga para que regresase a la ex colonia 85 . Otra persona avisada para coger ese vuelo fue el periodista Novais, al parecer por Ndongo, pero la polic a espaæola no le permiti subir al avi n 86 ; ademÆs fue detenido e incomunicado durante varios d as 87 .

Al avi n del que descendi Ndongo iban a subir el ex embajador DurÆn-Loriga y ex c nsul en Bata, acompaæados de familiares de suboficiales y oficiales de Marina y de algunos funcionarios y comerciantes. La salida de civiles continu durante los d as siguientes, muy lentamente, en avi n y v a mar tima. El 1 de marzo, la radio de Santa Isabel multiplic los ataques a la GC y Mac as concedi quince d as para la evacuaci n total de sus efectivos y setenta y dos horas para la salida de su comandante, medida motivada, segœn el coronel Alarcón, 'por su actuación en Santa Isabel en iniciaci n incidente' 88 .

Los actos de Ndongo durante los d as siguientes tuvieron poco que ver con lo pactado en Madrid. A su regreso, tom el avi n de Santa Isabel a Bata, para reunirse con Mac as, posiblemente porque este, receloso, le expuso que Øl y la

84 Ben tez de Lugo, F., op, cit., p. 159,

85 Carrascosa, Luis, op. cit., p. 273-275.

86 Ib dem, p. 275.

De Comisario Jefe a Inspecci n Central de Guardia, 6-3-1969, DGS, Direcci n General de la Polic a, Ar-

88 Telegrama a Vicepresidente Gobierno, ministro Asuntos Exteriores, JEMA EjØrcito, AJEMA y JEMA Aire, 3-3-1969, RAH-FC 3729/23.

87 chivo Central, en P 23.477, AHN.

mayor a del gobierno permanecer an en la regi n continental; despuØs, en telegrama a Castiella, el d a 3, comunic que quedaba autorizada la evacuaci n de todos los espaæoles, excepto de los funcionarios, y que el presidente y el gobierno de Guinea deseaban formalizar un acuerdo militar con Espaæa, y tambiØn la salida urgente de la GC. Castiella le respondi , en telegrama del d a siguiente, que su gobierno hab a decidido retirar todas sus fuerzas, a la espera de que salieran los colonos que deseasen hacerlo, y que, en consecuencia, no ten a sentido firmar un acuerdo de ese tipo 89 . Otro dato de interØs es que el gobierno espaæol se dio prisa en buscar un sustituto para DurÆnLoriga y en solicitar el placet para este, Emilio Pan de Soraluce, que llegar a el d a 3, tras cesar como embajador en PanamÆ, y tambiØn un sustituto para el c nsul, y que envi como subordinado de este al secretario de la embajada en YaundØ 90 .

El d a 2 de marzo, varios buques de la Armada espaæola, los transportes de ataque Arag n y Castilla y el petrolero Teide , que hab an participado en las maniobras navales hispano francesas Atlantide, en aguas canarias 91 , se preparaban para zarpar rumbo a Guinea, sin permisos ni descanso para la mariner a y cuerpo de oficiales 92 . TambiØn zarp , con el mismo destino, el viejo crucero Canarias .

El fracaso del golpe de Estado

El d a 2 de marzo, el coronel Alarc n invit a almorzar a bordo de la Descubierta a Ndongo, Ibongo, Torao, presidente de la Asamblea, y Armando Balboa, secretario de esta y director general de Informaci n y Turismo; fue testigo de esta reuni n, que se puede entender como parte de la operaci n contra Mac as v a constitucional, Ben tez de Lugo 93 . Unas horas despuØs, Ndongo se present en el cuartel de la

89 RAH-FC 3729/1.

90 RAH-FC 3726/5.

91 ABC , 4 de marzo de 1969.

Entrevistas en Madrid con el coronel Luis BÆgueHablan los militares. Testimo, Barcelona, Planeta, 2001, pp.

92 na, y Plat n, Miguel, nios para la historia 285-287.

93 Entrevistas con FØlix Ben tez de Lugo en Madrid los d as 1 y 17-02-2016.

Guardia Civil en Bata y el capitÆn Navarro decidi solicitar la presencia del coronel Alarc n, quien lleg ya de madrugada. Segœn el coronel, Ndongo le dijo que ten a instrucciones concretas de Castiella y de Franco 'en sentido resolver rÆpida y pac ficamente conf licto', pero, del curso de la conversaci n, Alcorc n dedujo que no era cierto y que lo que pretend a Ndongo era que ordenase la retirada del puerto de Bata de la corbeta Descubierta . El coronel le respondi que antes deb a ser restablecida la normalidad en las calles y permitida la salida del pa s de los colonos que lo deseasen. Al informar al vicepresidente, al ministro de Exteriores y a los mandos de los tres ejØrcitos, Alcorc n, y con Øl MollÆ, desde Santa Isabel, pidieron medios para evacuar a la GC, ya que la Descubierta no podr a hacerlo por si sola y menos si esa operaci n precisase una acci n de fuerza, y que se preparasen refuerzos por aire desde Canarias sobre Santa Isabel y Bata, dispuestos para salir a su petici n 94 .

En la madrugada del d a 5, Ndongo intent derrocar a Mac as. De los textos, muy pr ximos a los hechos, del embajador espaæol, el coronel Alarc n y el asesor MendizÆbal se extrae una versi n de lo ocurrido que coincide en los elementos principales. Ndongo moviliz personal de la Guardia Nacional y de la Guardia Mar tima, el cual ocup Bata y el edificio que fuera del gobierno provincial y ahora de uso del gobierno guineano, donde fueron detenidos el ministro del Interior, MasiØ, el jefe de la Casa Militar, comandante Tray, y su segundo. DespuØs, Ndongo convoc una reuni n en la sede del gobierno a la ocho de la maæana. Mac as lleg al recinto y, con una fuerza militar y popular suficiente, o casi solo, y sin que sonara un disparo, se hizo dueæo de la situaci n. Ndongo, que estaba en la primera planta, trat entonces de huir por una ventana y cay al patio, en cuyo suelo quedar a tendido varias horas 95 . Mac as convoc a Alarc n, y a este le acompaæ el

94 Telegrama de Alarc n en RAH-FC 3729/33, y entrevista por telØfono con el coronel Teodoro Navarro el 15-06-2016.

95 Telegrama n' 105 de embajador Pan de Soraluce a Castiella, 5-3-1969 y telegrama de Alarc n a Castiella, 6-3-1969, RAH-FC 3731/4; MendizÆbal Allende, Rafael, 'El incidente de las banderas', La Voz de Castilla , 22-4-1969.

embajador, y por eso los espaæoles vieron el cuerpo de Ndongo, todav a vivo. Mac as les cont que el golpe lo hab a preparado su ministro de Exteriores, con el apoyo de dos oficiales espaæoles, que eran Barros, teniente de la GN destinado en R o Benito, y un instructor de la Guardia Mar tima con destino en la misma poblaci n (donde Ndongo contaba con apoyo nativo). Los espaæoles no quisieron contradecir al presidente, aunque el segundo espaæol citado no era oficial. Entre los detenidos figuraban tambiØn un alfØrez de la GN, el presidente de la Asamblea Nacional y el gobernador de R o Muni, a los que seguir an Ibongo y otros. En la conversaci n, Mac as utiliz lo dicho para dar por supuesta una participaci n espaæola en el golpe, pero dijo que modificar a los mensajes que iba a dirigir a los guineanos y los foros internacionales, y reconoci la no intervenci n de las fuerzas militares espaæolas, algo de vital importancia para la diplomacia espaæola. Por si acaso, el embajador notific a Madrid la urgente necesidad de disponer de un buque transportador y 'tener preparado posible envío refuerzos par acaidistas en espera petición coronel', lo que indica desconocimiento de que estaban alertadas la 2' Bandera Paracaidista en Las Palmas, y el Ala de Transporte de Aviaci n con base en Getafe (Madrid) 96 .

En su relato, BÆguena, que estaba en Santa Isabel, aæade algunos datos a lo dicho, como el inmediato aumento de la inseguridad en las calles, que la emisora de Radio Bata hab a sido volada por los golpistas, y que Mac as se hab a dirigido con personal militar y de juventudes armadas 'a sofocar la rebelión en Cogo y R o Benito'. También aporta rumores inmediatos al golpe: que personal de la guardia puesta por Ndongo en la sede de gobierno fue la que denunci al presidente lo ocurrido, y que Ndongo hab a recibido en Espaæa 200 millones de pesetas para realizar el golpe 97 . El resto de fuentes sobre el golpe ofrecen menos informaci n y no contradicen lo expuesto, aunque aportan matices. El asesor presidencial Ben tez de Lugo expone que Ndongo fue pillado desprevenido por

Informe del Servicio de Informaci n de la Guardia Civil al ministro de la Gobernaci n, 5-3-1969, en

96 expediente 15, signatura 3150, AGMI.

97 'Información del Comandante Báguena', pp. 10 -11.

su afici n a las drogas 98 , y algunos autores sostienen, sin fuentes s lidas, que Mac as hab a sido advertido del golpe, e incluso que prepar una trampa a su ministro 99 .

El mismo d a 5, Mac as inform de lo sucedido a la ONU y la OUA, citando como organizadores a Ndongo e Ibongo, sin hacer referencia alguna a una posible implicaci n espaæola 100 . Pero al d a siguiente telegrafi a Castiella para comunicarle que asum a la cartera de Exteriores y que el golpe contra Øl hab a sido planeado por Ndongo y el ex embajador DurÆn-Loriga. La diplomacia espaæola tuvo que movilizarse para desmentir esta acusaci n, incluido Castiella, que envi a Macías un telegrama 'con la más enérgica pr otesta de mi Gobierno', con copia para la ONU y la OUA 101 .

BÆguena, que segu a en Santa Isabel, recibi a las dos de la tarde la orden del embajador de abandonar Guinea; Øl mismo dice que, durante el itinerario al aeropuerto, elementos guineanos le tendieron una emboscada para matarle, pero que consigui llegar all y luego mezclarse con periodistas reciØn llegados y varios diplomÆticos 102 . Es el œnico caso de un hecho de estas caracter sticas.

A lo largo del d a 5 y los siguientes, las Juventudes sometieron de nuevo a agresiones, vejaciones y saqueo a ciudadanos espaæoles, sobre todo en Santa Isabel, contando con la pasividad o colaboraci n de la GN y de la Polic a. Las autoridades espaæolas all no utilizaron la fuerza para impedirlo. Presentaron verbalmente y por escrito protestas al presidente y a su ministro del Interior, que acabaron imponiendo el orden, en parte porque el d a 10 llegaba el observador enviado por el secretario general de la ONU. No obstante, el mando espaæol elabor un plan para ocupar la ciudad 103 . Entre tanto, las cÆrceles se llenaron de

98 Ben tez de Lugo, F., op. cit., pp. 150 y 171.

99 Garc a Dom nguez, R., op. cit., pp. 2 y 194; LinigerGoumaz, M. (1988), p. 111; Ela, Francisco, op. cit., pp 127-140; Nze, A., op. cit., pp. 77-83. 100 RAH-FC 3730/1.

101 Telegrama n' 264, 8-3-1969, 2 pp., RAH-FC 2734/1.

103 Telegramas de Pan de Soraluce y Alarc n al MAE 9-3-1968, RAH-FC, 3732bis/2.

102 'Información del Comandante Báguena', pp. 7 -8.

presos, entre los principales: Ndongo, que fue torturado hasta morir, su esposa, tambiØn torturada, Ibongo, apaleado hasta la muerte, como Torao, Watson, Gori y Balboa; Ond , que llevaba meses confinado y sin asistencia mØdica para su infecci n hepÆtica, muri en la cÆrcel de Santa Isabel 104 .

La flotilla de la Armada espaæola con rumbo Guinea navegaba a escasa velocidad. El mando recibir a datos concretos de su misi n en el punto de destino. Cuando el 12 de marzo los buques de transporte llegaron al golfo de Guinea, all les esperaba el crucero Canarias 105 . Esos buques eran necesarios para la evacuaci n de las fuerzas militares; el crucero era un medio mÆs para la protecci n de los colonos, si bien la infanter a de Marina pod a ser utilizada con otro fin.

Durante los d as siguientes disminuy la tensi n. El presidente Mac as autoriz la salida de Guinea de cuantos colonos quisieran hacerlo, que fueron la mayor a. De mÆs de 6.000, el 3 de mayo hab an salido 1.200 v a mar tima y 3.809 en avi n, y otros saldr an en los meses siguientes 106 . La evacuaci n de civiles se dio por terminada el 4 de abril. El d a 5, la flotilla espaæola se dej ver desde la costa y se aproximaron los buques de transporte a Santa Isabel y Bata. En unas horas abandonar an Guinea todos los efectivos militares espaæoles.

CONCLUSIONES

Espaæa perdi la posici n privilegiada que ten a en Guinea. La dictadura de Franco no consigui imponer a un pequeæo Estado que hab a dominado sin problemas en la etapa colonial ni la deseada v a a la independencia ni una relaci n post independencia favorable a sus intereses. En mayo de 1969, se negociaron acuerdos de cooperaci n econ mica, cultural y tØcnica, de interØs muy limitado para Espaæa, cuyo gobierno no logr avance alguno en el tema ahora

104 En RAH-FC 3733/6; numerosos datos en las memorias inØditas de Ben tez de Lugo, pp. 160-170.

106 Comisi n Interministerial para la Ayuda a los Evacuados de Guinea, Ministerio de la Gobernaci n, 3-5-1969, en APG.

105 Declaraciones del contraalmirante Jesœs Santiago Alba (que tuvo destino en el Arag n ), en Plat n, Miguel, op. cit., pp. 286-287.

fundamental, el del petr leo, y en los aæos siguientes hubo otras crisis que llevaron las relaciones al borde de la ruptura diplomÆtica. Antes, Mac as hab a establecido una fØrrea dictadura y acuerdos con estados comunistas.

El golpe contra Mac as es parte de una crisis interna guineana que tiene su origen en la etapa colonial. Al menos dos de los principales pol ticos (Mac as y Ndongo), y algunos de menos entidad (Watson y otros), actuaron al margen de la Constituci n, Mac as para establecer una dictadura y Ndongo para sustituirle en la presidencia de la Repœblica. La ausencia de una clase social con conciencia de tal, con intereses comunes y con voluntad de articular 'a un co nglomerado de etnias, tribus y familias en un proyecto común' también influyó en una crisis interna tan temprana, as como la carencia por parte de la clase dirigente guineana de poder econ mico, en tØrminos comparativos, al estar concentrada la riqueza en manos de empresarios espaæoles 107 .

Pero el golpe de Estado no se entiende atendiendo solo a los factores internos. Sin la crisis hispano-guineana, o sin apoyo exterior, Ndongo no habr a intentado derrocar a Mac as, o no habr a sido alentado en esa direcci n. Entonces, la crisis estaba en su fase Ælgida. Parte de la culpa de esa crisis es responsabilidad de Mac as, que, al criticar de forma cada mÆs agresiva a la antigua metr poli, pretendi , como otros l deres africanos, crearse la imagen de un l der enØrgico y capaz de dirigir el nuevo pa s y as polarizar en torno a su persona la lealtad de sus sœbditos. Una parte menor corresponde al gobierno espaæol, que no concedi crØditos extraordinarios para el funcionamiento de la nueva Repœblica, aunque era l gico que los supeditara a la firma de una serie de acuerdos. La crisis aportaba una buena coyuntura para que un pol tico muy ambicioso, y con posibilidades de viajar a Espaæa, buscase apoyos aqu para sustituir a Mac as.

Lo l gico es pensar que, si Herrero de Miæ n le prepar a Ndongo una operaci n legal para derrocar a Mac as, lo hizo a petici n del MAE, al menos con su autorizaci n. Ndongo hab a sido

107 Liniger-Goumaz, M., `frica y las democracias , op.cit.; pp. 11-12.

el hombre del MAE para la Guinea independiente, fue recibido por Castiella justo antes de dar el golpe, el MAE tuvo conocimiento del prop sito de Ndongo y no lo denunci al presidente de la Repœblica. Tampoco aport medios militares, porque la operaci n contra Mac as iba a ser pol tica, y porque estos medios depend an de otros ministerios, y por supuesto de la voluntad de Franco y Carrero; tal vez ofreci buenas palabras, y promesas, tal vez dinero. Sin embargo, Ndongo era mal visto por Carrero, que era el vicepresidente del Gobierno y hombre fuerte del rØgimen, por la confianza de Franco, que delegaba cada vez mÆs asuntos en sus manos. Por esto es improbable, que no imposible, que Castiella actuara de forma aut noma. TambiØn es improbable que Carrero pensara en Ndongo para sustituir a Mac as.

Por otro lado, el plan elaborado en Madrid, sin violar la constituci n, no fue el ejecutado por Ndongo, posiblemente porque este hab a exagerado sus apoyos pol ticos, y se lanz a un golpe mal preparado y con escaso apoyo militar. Al fracasar las dos versiones del plan, Castiella no tuvo la oportunidad de respaldar un cambio pol tico resultado de una crisis interna . ¿Hubo implicaci n espaæola en el segundo plan, que de haber triunfado habr a agradado a sectores pol ticos y econ micos en Madrid y Barcelona? Si la hubo por parte del gobierno espaæol, no fue visible, porque el gobierno espaæol no utiliz la fuerza militar para propiciar un cambio pol tico en otro pa s, por temor a las repercusiones internacionales, pero de lo expuesto parece l gico pensar que exist a el compromiso, de una parte de la clase pol tica espaæola y de sectores econ micos, de respaldar a un gobierno encabezado por Ndongo. No obstante, no debemos atender solo a la posici n espaæola, ser a interesante saber mÆs de la actuaci n de los gobiernos y compaæ as britÆnicas y francesas con intereses en la zona.

La descoordinaci n y enfrentamiento entre los ministerios con responsabilidades en el tema Guinea se hab a prolongado de la fase de descolonizaci n a la fase Guinea independiente. Por este motivo, cabe la posibilidad de que Castiella tomara de forma aut noma la decisi n de impulsar o respaldar la ca da de Mac as, y as recuperar el pulso en un tema de pol tica exterior, al ver que no consegu a avances respecto a

Gibraltar y teniendo en cuenta sus desavenencias con Carrero en cuanto al contenido de los pactos con Estados Unidos y en otros asuntos, como las relaciones con el Vaticano. En cualquier caso, la descolonizaci n de Guinea hab a salido muy mal, y en parte fue as porque Castiella se equivoc en el planteamiento. Posiblemente, este motivo no fue el principal, pero influy en la decisi n de Franco de cesarle como ministro, tras doce aæos al frente de Exteriores, poniendo fin a su carrera pol tica; en cambio, Carrero afianzar a su posici n, hasta lo mÆs alto, por detrÆs de Franco.

EL NEGRO ASUNTO DE GUINEA_JUAN MAESTRE.TRIUNFO

Ver texto

~Wwu idcologha las clases dirirentes, largo 'claapllcada aIus pobres,

El problemar sin embargo; sin resvelto: de proteste: huelpas, manifestaGiones diversas, insurrecciones; cibn en La de en

'infoncin' socialcs XIV el Juchas sociales conADELINE

Elnegro asunto de Guinea Ecuatorial

quc ni @con mnodelicu descolode que nos bablaba consbcuedclag de Ias haya sistema Legativos que para Canarlag Y Jos prin- ionizados, sverte no deja de ser pa-

Sobre Jo que he pesedo en e] codib mismo dentes en aquellas tiertas tuviadc cstampida; Y vadu' vedu informativa; Ya cn pucrtas uque que polltica

Francisco Maclas

Asutls Y La que de 4 con Muy poca capacidad de maniobra, prepcupo dictadurag de Africa- Una Yez levantada Ja materia reservada de lo que 6 una de destacarse tres ohreg: 'Guinear Meberia reservada 'GuinpaMacies, Je del silenclo" 'Historia & tagedia de Guinea todas primeros Dominguez _ guineano Donato Dnoneo. hoy Jey

Iosulte de 1 reluta propia mediante un pufs dondc lus autoridades 1 Gui

Garcla Dominguez Jlego a Guínea de 'annsx ha debido de Jeer Jos otrog pues, 0 le hublera dado un infarto nos hubiera de Antonio sin independancia iembro fundador

un perlodo Co. Algo de precipitecibn Y un cierto subjetivisio @n to patural para del pesado; turo de JDAN MAESTRE ALFONSO.

'Cartas del diablo su sobrino

todu originalidad plena campana electoral_ deca cn que imaginacifnVer

bres de que valoren espiritualidad, de uno ]0 servirá de ravulsivo WB Jabor eficaz abotargados esplritus de hoy hoy.

Estamos viviendo Bctualmenjur dc "vivir sin vivir' humos solros rculihoy

Kadrid 1877.

EL PROCESO POLITICO EN GUINEA_MANSUETO NSI OWONO-OKOMO

Ver texto

ELPROCESO

POLÍTICO DEGUINEA ECUATORIAL

DESDE LA INDEPENDENCIA HASTA LA PRE-DEMOCRACIA

Mansueto Nsí Owono - Okomo

El proceso político de Guinea Ecuatorial, desde la independencia hasta la pre-democracia

El proceso político de Guinea Ecuatorial, desde la independencia hasta la pre-democracia

Mansueto Nsí Owono - Okomo

Universidad de Murcia 2014

1ª Edición, 2014

Reservados todos los derechos. De acuerdo con la legislación vigente, y bajo las sanciones en ella previstas, queda totalmente prohibida la reproducción y/o transmisión parcial o total de este libro, por procedimientos mecánicos o electrónicos, incluyendo fotocopia, grabación magnética, óptica o cualesquiera otros procedimientos que la técnica permita o pueda permitir en el futuro, sin la expresa autorización por escrito de los propietarios del copyright.

© Universidad de Murcia, Servicio de Publicaciones, 2014

ISBN: 978-84-695-9920-4

Índice

Dedicatoria Dedicatoria 9
Agradecimientos Agradecimientos 11
Presentación Presentación 13
Metodología y fuentes de investigación Metodología y fuentes de investigación 48
I. H    16
II. D   24
A  L         Á   24
1. L    24
2. L    27
B  L            R   G  E  B  L            R   G  E  33
C  E      C  E      35
III. L     III. L     36
IV. E    IV. E    37
V. L   V. L   38
Proceso polí  ico de Guinea ecua hasta la pre-democracia Proceso polí  ico de Guinea ecua hasta la pre-democracia 43
Introducción Introducción 45
1. I    R   G  E  46
2. S    G  E  48
3. L    G  E  49
A  L        R  M  A  L        R  M  49
1. L  N  49
2. L  B  53
3. L  F  53
B  L        B  55
C  L     I   P   A  58
4. B     G  E  59
A  G  E   1778  1959 59
B  D  1959  1962       -    G   G  60
C  G  A   1963  1968 61
D  G      1968  -    62
Primera parte: El proceso descolonizador 67
I. L      67
II. L            70
III. I      L  C  B  , S    P   G  -   G  E  74
IV. E    G  E    O.U.A. 75
V. L    -     -     F  P   B   R  M  75
VI.E       G  E    O    N  U  81
Segunda parte: El camino hacia la independencia 89
I. L     M  89
A. F  89
B. D      96
C. C      116
II. E    118
III. L    M   P   125
IV. P     125
V. A    G   M  126
VI.L        1969 127
Tercera parte: El régimen de Macías 133
I. L        M  135
II. L    -  149
III. E     159
IV. E   S  R   M  164
V. L    168
VI.L   170
VII.E       R  M  174
Cuar  a par  e: El régimen de Teodoro Obiang 177
I. E     ,    177
II. L  R   C  M  S  180
A  E    180
B  A      182
III. L    A  183
IV. E  P  D   G  E   P.D.G.E  185
V. L     R   O  186
VI.E      O  198
VII.I      G  E  205
Quin  a par  e: La  ransición democrá  ica de Guinea Ecua  orial y la participación española 209
I. L       -   G  E  211
A        B  211
B  E       213
C     E  216
II. L       E  217
A  P    ,      218
B  A          -   227
C  C       -     233
III.D       -  236
A  L            236
B  L           241
C  A    E     246
IV. C         -      G  E  -  252
Conclusiones 269
Bibliografía 285
R  289
P  289
O   289

Dedicatoria

A mi queridísima madre Floren  ina Okomo Nguema, por dedicar toda su vida al servicio y amor de sus hijos/as, gracias por comprender mi ausencia en cumplimento de su voluntad y la de su distinguido marido, mi padre For  una  o Owono que no es o  ra que ser una persona honrada, justa y sabia, al servicio de su pueblo y de la humanidad.

Agradecimientos

Ala Universidad de Murcia (UMU) y su editorial Editum, por su acogida cordial y colaboración imprescindible. al Centro de Estudios de la Unión Africana (CEUNA) por permitirme publicar este libro.

Ala Universidad de Granada, al Depar  amen  o de Ciencias Polí  i -cas y Administración, al Catedrático Juan Montabes Pereira, quien me ha dirigido este trabajo, al equipo docente particularmente a Fernando Fernández Llebrez y Jorge Rie  u por sus orien  aciones.

Al Instituto de Estudios Políticos (IEP) de Burdeos por su acogida durante mi estancia de investigación en el Centro de Estudios de A  rica Negra (CEAN), en la universidad Mon  esquieu- Francia.

A  odos mis compañeros/as de curso en Granada en Burdeos, en La Escuela Diplomá  ica de Madrid, amigos y amigas por su simpa -tía y colaboración. A mis queridos compatriotas y amigos: Don Esteban Bevoro y Don Juan Carlos Ibongo, por su gran aportación en material, documentación y buena convivencia , determinantes para la realización de este trabajo.

Y de una  orma especial a mi queridísima esposa, María Gámez Lasaga, mis niñas Ana Isabel Nsí Gámez, María José Nsí Gámez y mis niños An  onio Nsí Gámez y Alber  o Nsí Gámez. A  oda mi familia por apoyarme durante todo este tiempo y comprender mi ausencia, a todos y todas de corazón muchas gracias.

Presentación

El libro que a continuación presentamos, es una obra académica, de un nativo observador, y seriamente preocupado por el curso que llevan los acon  ecimien  os polí  icos en Guinea Ecua  orial, es un es -tudio fruto de la investigación, puesto que las conclusiones en las que aquí llegamos nos hemos preocupado de ser muy objetivos al margen de cualquier apasionamiento político.

Es precisamente por eso que agradecemos todas las críticas y esperamos que las conclusiones que hagan los lectores una vez analizada la obra  engan en  re o  ras  nalidades la de colaborar a la cons  rucción de una Guinea Ecua  orial moderna, donde impe -re el Estado de derecho, la democracia y el desarrollo. Me parece que esta debería ser la primera aportación, de cualquier intelectual mínimamente sensible a la comunidad guineo-ecuatoriana, y a la causa de la independencia que tanto suplicio causó a nuestros padres.

Una de las  nalidades que perseguimos con es  e es  udio es en principio, do  ar a los inves  igadores y es  udiosos sobre Guinea

Ecuatorial, una obra de referencia para animarles a trabajar sobre el proceso político de este Estado.

En este trabajo, hacemos un recorrido histórico desde los albores de la independencia has  a  nales del siglo XX, donde vamos anali -zando los hechos, haciendo preguntas y tratando de encontrar posibles soluciones.

Tambiénqueremosofrecerconeste trabajo, a todas las fuerzas sociales (par  idos polí  icos, sindica  os, es  udian  es, ONG's, organizaciones tribales, la Iglesia y demás colectivos) un instrumento teórico que les permita una visión global, real y objetiva del Estado de la República de Guinea Ecua  orial, para poder plani  car acciones polí  ico-sociales que conduzcan a que el Es  ado edi  que sus nuevas es  ruc  uras in  er -nas de funcionamiento así como una correcta inserción en la comunidad internacional, y así determinar los pilares de la política interior y exterior, dos columnas imprescindibles para el frontispicio estatal. O  ra  nalidad del  rabajo la hemos encon  rado en búsqueda de las causas que de  erminan la ac  ual si  uación de Guinea ecua  orial.

Tal vez sea uno de los primeros libros que versa sobre los primeros treinta años de la independencia (desde 1968 hasta 1998), escrita por un nativo que ha sentido los sinsabores de la independencia en su propia tierra, como adolescente, como bachiller, como universitario y como profesional.

Conocedor del obligado viaje al extranjero, primero como estudiante en condiciones difíciles y después como inmigrante en busca de mejor calidad de vida en Europa, con las di  cul  ades que  odo ello conlleva. Sin reproches y sin refugiarse en sus sentimientos personales el au  or  ra  a de mo  ivar obje  ivamen  e sus re  exiones.

Este libro es una invitación y una motivación, para futuros trabajos de investigación, nuevos libros ya tratando aspectos concretos de la problemática política y socio-económica del País.

El objeto de este libro no es otro que los acontecimientos políticos determinantes de la soberanía nacional, los cuales han sido sistemáticamente reorganizados. Es un trabajo de compromiso social que interviene direc  amen  e en la si  uación ac  ual del Es  ado de Guinea Ecua  orial.

Metodología y fuentes de investigación

' El proceso polí  ico de Guinea Ecua  orial, desde la independencia hasta la pre-democracia'. Para realizar este trabajo hemos utilizado principalmente el método histórico de la investigación, con el cual hemos contrastado la realidad, interpretando los resultados y llegando a algunas conclusiones. También utilizaremos en menor medida el Análisis Compara  ivo, sobre  odo de España y Guinea Ecuatorial, utilizando las tres formas principales de abordar este tipo de análisis:

  1. Mediante estudios de caso que situan un determinado país dentro de un marco comparativo.
  2. Estudios sistemáticos de un número limitado de paises.
  3. Mediante comparaciones globales basadas en análisis estadísticos. 1

1 David Marsh y Gerry S  oker. Teoría y metódos de la Ciencia Política . Alianza Editorial, Madrid 1997. p.184.

No insistiremos mucho en el análisis comparativo por una razón sencilla: El Es  ado de la República de Guinea Ecua  orial es un País poco conocido y poco es  udiado cien  í  camen  e cier  o que el aná -lisis comparativo puede ayudar en un marco global de comparación permi  ir al lec  or si  uarlo especí  camen  e, pero  ambién  iene el gran riesgo de poder crear confusión para los analistas y así no llegar a la sustancia y a la realidad política de este Estado africano. Es  e es uno de los  nes que aspiramos conseguir con es  e  rabajo.

También vamos formulando cuestiones que nos permiten gracias a las respuestas obtenidas, llegar a más conclusiones. Teniendo en cuen  a que el mé  odo cien  í  co al que se hace re  erencia en los es  udios de Ciencias Polí  icas, no es el mé  odo his  oriográ  co que utilizan los historiadores, sino más bien un método que trata de formular hipótesis y generalizaciones basándose en observaciones y ejemplos extraidos de la historia y/o apoyándolas en ellos. Es el método utilizado por tantos clásicos de la Ciencia Política y que ha logrado resultados positivos. Hoy sigue siendo utilizado por estudiosos de las Ciencias Políticas, es muy fecundo en cuanto producción de hipótesis. Este método extrae los casos de la experiencia histórica y es, por tanto una manera de ampliar el número de observaciones a lo largo de una dimensión diacrónica. 2

I. Hipótesis de trabajo

El centro de la hipótesis de este trabajo lo podemos encontrar en la siguiente pregunta: ¿ Cómo es posible que un Estado que ha conocido un progreso considerable durante los años sesenta, una sociedad que acep  ó el pluralismo polí  ico, la democracia al  nal de los años sesen  a que culmina con la llegada al poder de Francisco Macías en 1968, esté en las condiciones en que nos encontramos actualmente?.

2 STEFANO BARTOLINI, Manual de ciencia política . Alianza Universidad Textos,Madrid, 1996. pp. 69,70

Los principales vec  ores que de  erminan la ac  ual si  uación se pue -den registrar en torno a los siguientes puntos:

  • 1.1. Crisis económica generalizada, bloqueando sustancialmente el proceso de transición democrática o liberalización política

La República de Guinea Ecua  orial, es un País empobrecido no existe ninguna estructura productiva capaz de generar empleo positivo, gran parte de la población vive de una economía de subsistencia a base de pequeño comercio y de una agricultura rudimentaria. Las carencias alimen  arias, de viviendas, de servcios sani  arios entre otras, construyen la arquitectura miserable del Estado. Esta situación obviamente genera un desencanto total que tiene como consecuencia la bestialización del ciudadano ecuatoguineano, destrucción de valores. Todo este proceso es favorecido por los gobernantes de turno todo ello aparece como un gran obstáculo en la transición democrática.

1.2. Fragmen  ación y debili  amien  o de la sociedad civil

Guinea Ecua  orial es un pequeño mosaico é  nico, los cinco gru -pos: Bubi, Ndowe, Annobonés, Bisio y Fang. A lo largo de la his - oria con  emporánea su convivencia ha sido rela  ivamen  e pací  ca. Es precisamente desde la independencia del País el doce de octubre de 1968, cuando empiezan las hos  ilidades en  re los Fang el grupo mayoritario y el resto, provocadas por el régimen dictatorial de Macías. Actualmente continua casi lo mismo el periodo del Presidente Obiang no ha  avorecido mucho la convivencia pací  ca en  re  odos los ciudadanos. En todo caso todavía no estamos en situaciones de odio o crisis Inter.-étnica.

La sociedad civil es  á en una  ase embrionaria, no encuen  ra los apoyos necesarios por parte de los poderes públicos, ni disfruta de la autonomía de gestión.

1.3. Crisis de valores y el crecimiento de contraculturas como las sectas, grupos criminales, sociedades secretas etc.

Una sociedad sin oportunidades para gran parte de sus ciudadanos esta situación invita en muchas ocasiones, a buscar soluciones al margen de la realidad, esta situación abre campo a la superstición

y a la proliferación de las sectas, produciendo así una fuente de valores negativos; que conducen inevitablemente a la perdición de una parte importante de la juventud.

1.4.- La ausencia de una clase polí  ica capaz de adminis  rar correc -tamente los intereses colectivos de los ciudadanos.

La polí  ica como ac  o de servico en bene  cio de un pueblo y los gobernantes servidores investidos de la soberanía de dichas comunidades, den  ro de un marco legal bien limi  ado y de  erminado. La clase política ecuatoguineana actual hereditarios del régimen de Macías no entienden así la política, ellos la conciben como un acto de mando, fuerza y opresión para satisfacer los intereses de los detentadores del poder.

1.5.- La corrupción ins  i  ucionalizada. - El Tesoro Nacional o las Arcas públicas del Estado se confunden casi con las rentas personales de los detentadores del poder, un sistema tributario precario y clientelar donde no se realiza la declaración de renta en igualdad de condiciones para todos los ciudadanos; provocando toda esta situación un desajuste en cuanto a las asignaciones salariales que generalmente son bajas para la mayoría de los funcionarios, carencia de realizaciones en servicios públicos de vital importancia como hospitales, potabilización del agua, alumbramiento, centros escolares, viviendas sociales e  c. La corrupción en Guinea Ecua  orial supone la u  ilización de la Economía nacional para  nes individuales y el empobrecimiento generalizado del País.

1.6.- El ambien  e de represión y  ensión enquis  ada.- La ausencia de un sistema democrático y un marco pluralista normalizado de convivencia política, hace que las Autoridades públicas utilicen la represión policial entre otras para hacer valer sus planteamientos polí  icos. Lo que eviden  emen  e genera si  uaciones de  ensión que todavía no llega a provocar un enfrentamiento abierto entre los di  eren  es grupos nacionales, si bien es una posibilidad real. Las libertades públicas están casi anuladas lo mismo el respeto de los Derechos Fundamen  ales.

1.7.- La escasa par  icipación polí  ica.- La par  icipación polí  ica es

aquel conjun  o de ac  os y de ac  i  udes dirigidos a in  uir de manera más o menos directa y más o menos legal sobre las decisiones de los detentadores del poder, en el sistema político o en cada uno de las Organizaciones polí  icas, así como en su misma selección, con vis  as a conservar o modi  car la es  ruc  ura y los valores del sis  ema de in  ereses dominan  e. Iden  i  ca así esa modalidad de par  icipa -ción visible, que se expresa en comportamientos a diferencia de la participación invisible es decir la presencia de un público, de una opinión pública, interesada en la política e informada sobre sus actividades, que sin embargo, por distintos motivos como por ejemplo la sa  is  acción por la marcha de las cosas o la escasa con  anza en sus propias capacidades, no se activa nunca ni de manera continua, pero ese público sin embargo posee la capacidad de participar, puede entrar en el terreno de la participación política, dada ciertas condiciones e in  uir sobre las opciones y decisiones polí  icas 3 .

Ac  ualmen  e en Guinea Ecua  orial la par  icipación no se ajus  a en gran medida a ninguno de los dos modelos ni el visible ni el invisible, si bien hay indicios diminutivos de cada modelo, pero inclinándose más por el modelo invisible.

La República de Guinea Ecua  orial es un caso muy par  icular, au -sente de un proceso de desarrollo y modernización, no solamente no pudo avanzar sino que incluso tras la independencia, el Estado fue incapaz de mantener los niveles de desarrollo heredados durante la administración metropolitana. En realidad hemos asistido con la independencia a un proceso de involución social, política y económica asistimos a un constante proceso de retroceso. A pesar de los tímidos progresos gracias a la explotación del petróleo, dista mucho alcanzar los niveles de bienestar logrados durante los años sesenta. Cuando estemos a estas alturas sería un testimonio de que empezamos a caminar hacia delante.

3 Gia  ranco Pasquino . Manual de Ciencias Políticas . Editorial Alianza editorial. Madrid 1988. p. 180.

Trato de encontrar las causas de esa involución, para ello tuve que recurrir a las siguientes fuentes:

  • Bibliográ  cas: libros sobre Guinea Ecua  orial en ma  eria polí  ica no hay muchos, en  re o  ras causas la mo  ivación insu  cien  e por parte del Estado.
  • Publicaciones periódicas: Guinea Ecua  orial es uno de los Es  a -dos de Africa negra que más paginas ocupa en la prensa española: Periódicos como, El Mundo, El País, El A.B.C, la Vanguardia. Revistas como, Mundo negro etc..
  • Personales: contactos directos con políticos ecuatoguineanos y funcionarios españoles. 4
  • Documentos escritos.
  • El problema central de investigación de este trabajo es la causa de la involución el retraso crónico multisectorial que sufre el Es  ado de Guinea Ecua  orial desde hace  rein  a años. Nos con -centramos en el aspecto político, para ello analizaremos hechos como el proceso de la autonomía, la conferencia constitucional de Madrid, la llegada de Macías al poder, los acontecimientos del cinco de marzo de 1969, la revolución, la operación león, el Consejo militar supremo y el proceso predemocrático.
  • Gracias al mé  odo cien  í  co his  órico y  ra  ándose de un proble -ma empírico el que vamos analizar, vamos formulando hipótesis basándose en observaciones concretas de la realidad sociopolítica.
  • Analizamos el problema en dos dimensiones:
  • La ex  erna polí  ico-social- En es  a dimensión insis  iremos profundamente con una visión objetiva de todos los temas que vamos a tratar.
  • La  eórica.- Gracias a es  a dimensión iremos analizando con planteamientos teóricos todos nuestros temas.

4 Funcionario español: Manuel Lejarre  a, responsable de los  emas de Guinea Ecua  orial. Ministerio de AA.EE, España 1996-1997.

En cualquier caso el lector podrá percibir algunos juicios o valoraciones subjetivas, que forman parte de la realidad inevitable del autor.

Todo análisis histórico requiere una delimitación concreta en el tiempo, en nuestro caso la independencia hasta la predemocracia, implica el camino que condujo al País a la soberanía. Ya una vez soberano estudiamos los diferentes regímenes acaecidos, situando nuestro trabajo en un periodo de treinta años de 1968 hasta 1998, pero los acontecimientos objeto de nuestra investigación no son analizables si no retrocedemos unos años, razón por la cual estudiamos el proceso descolonizador en sus primeros momentos.

La predemocracia es un concep  o derivado de la democracia, pues  o que habrá que de  nir primero la Democracia para analizar después el  érmino predemocracia. La democracia es aquel régimen político que postula una necesaria correspondencia entre los actos del Gobierno y los deseos de aquellos que son a  ec  ados por ellos 5 .

La democracia es un régimen polí  ico carac  erizado por con  inua capacidad de respues  a del Gobierno a las pre  erencias de sus ciuda -danos considerados políticamente iguales 6 .

Para que exista un régimen democrático hace falta que existan los mecanismos idóneos para la formación autónoma de los deseos, de las preferencias, o de las demandas, en la toma de decisiones y en la ejecución de las mismas. Para que un régimen sea considerado democrático todos los ciudadanos deben tener parecidas oportunidades de:

    1. Formular sus pre  erencias.
    1. Expresar esas pre  erencias a los o  ros y al Gobierno median  e una acción individual o colectiva.

5 May, J.D., De  ning Democracy: A Bid o  coherence and consensus en 'Poli  ical s  udies' 26, 1978, p.1 Ci  ado por Leonardo Morlino en el Manual de Ciencia Polí  icas. Edi  . Alianza editorial, Madrid 1988. p. 80.

6 Dahl, R.A., Poliarchy, par  icipa  ion and opposi  ion, New Haven, Yale Universi  y Press, 1971., Traducción i  aliana, Poliarchia, par  ecipazione e Opposizione. Milán, Angelli, 1980, p. 1. Ci  ado por Leonardo Morlino.op.ci  . p. 80

    1. Lograr que las propias pre  erencias sean consideradas por igual sin discriminación alguna.
    1. Tener su libertad de expresión y pensamiento.
    1. Ejercer su derecho de voto.
    1. Derecho de los líderes políticos a competir por el apoyo electoral.
    1. Elecciones libres y correctas.
    1. Posibilidad de ser elegido para cargo público.
    1. Existencia de Instituciones que hacen depender las políticas gu-
  1. bernamentales del voto y de otras expresiones de preferencia. 7 La predemocracia signi  caría,  eniendo en cuen  a que la par -

ticula PRE denota antelación, prioridad, encarecimiento. En nuestro planteamiento se ajustaría al término encarecimiento o/y antelación. Es el estadio político donde no se producen las condiciones anteriormente citadas de un régimen democrático, si bien estas condiciones se encuentran en un estado funcional embrionario. Los ciudadanos no son considerados polí  icamen - e iguales, el Gobierno carece de capacidad para dar respues  a a las preferencias de sus ciudadanos.

Es  ruc  uralmen  e exis  en Ins  i  uciones como el Parlamen  o o La Asamblea nacional, el Gobierno, el Poder judicial e  c. Pero  odas estas Instituciones no cumplen su función para con los ciudadanos de una forma positiva. Su función política es la de sustentar la imagen del Estado.

Procedimentalmente en un régimen predemocrático, los organos de decisión no suelen admitir en gran medida la opinión popular, y esta última se suele confundirse con la de unos represen  an  es populares que son clien  es polí  icos del Gobierno de turno. En esta fase aparece un pluralismo político numérico, varias formaciones políticas sin espacios públicos reales de ac- uación. Suele exis  ir un par  ido polí  ico dominan  e, in  uyen  e y absorbente en todos los aspectos de la vida nacional.

7 Dahl, R.A op. cit. p. 81

En un régimen predemocrático, económicamente existe una red clientelar enorme que abarca todos los sectores productivos del Estado y a la cabeza el máximo detentador del poder y sus próximos.

La in  ormación suele ser monopolio del poder, no hay  uen  es al  erna  ivas o  ciales de in  ormación.

Resumiendo, la predemocracia implica un estadio en el que hay in  ención mani  es  a de la opinión pública y de los poderes o  -ciales de emprender cambios para erradicar el régimen existente dictadura o tirania. Si bien los caminos a seguir para lograr es  e  n muchas veces no suelen ser coinciden  es en  re los me  o -dos elegidos por la opinión pública y aquellos preferidos por los poderes establecidos. Esta intención de cambio se materializa en un proceso norma  ivo con re  ormas: Cons  i  uciones, Leyes de par  idos polí  icos, Leyes de Asociación y mani  es  aciones, le -yes de amnistia etc. Entonces se empieza a generar un pequeño ambiente preparatorio para un régimen democrático. Este proceso puede continuar llegaríamos entonces a una liberalización política, también puede llegar a situaciones de bloqueo, luego se mantiene el estadio político predemocrático. Esta es la situación ac  ual de Guinea Ecua  orial.

La predemocracia es un periodo polí  ico que  odavía sigue su curso en el Es  ado de Guinea Ecua  orial, no disponemos de ins  ru -men  os de es  udios que nos permi  an de  erminar el  n de dicho proceso; pero en este trabajo analizamos la época predemocrática desde la Conferencia de la Baule de 1990 hasta las últimas elecciones municipales de 1998. Es normal que hayan sucedido después de estas fechas otros acontecimientos políticos importantes, pero aquellos no son objetos de estudios en este trabajo.

II. De  niciones operativas

Los concep  os observables  ienen que  ener una relación con los re - eren  es empíricos a los que se re  eren,  ienen que ser con  enedores que especi  quen los obje  os a los que se re  eren y que abarcan en su signi  cado. Para salvar la dis  ancia en  re in  ención de un signi  ca -do conceptual y sus referentes impíricos hay que dar algunos pasos in  ermedios. Esos pasos son la iden  i  cación de indicadores de los concep  os y de de  niciones opera  ivas. 8

En este trabajo, conceptos como poder y política serán determinantes para su comprensión, sin necesidad de plantear un debate  eórico pero sí de  nir el  ermino poder y polí  ica en Á  rica negra, su concepción contemporánea, la concepción tradicional así como las características conceptuales del poder y la política en el Estado de Guinea Ecua  orial, de  nir el  érmino independencia. La aclara -ción de estos conceptos es necesaria por tratar de un Estado negroafricano cuya cultura política tiene rasgos bien diferentes a las otras.

A) La concepción del poder y la política en Á  rica negra

1. La concepción tradicional

'La cul  ura se si  úa al principio y al  nal del desarrollo' 9 para comprender la cultura política tradicional deberíamos partir de su antigua sociedad, el poblado del africano donde vivían todos los miembros de su comunidad que garantizaba a sus individuos unos valores morales, incluso una protección y seguridad, la sociedad era muy estable. Con una concepción del mundo muy espiritualista, la creencia de Dios, todo poderoso, conocedor el universo, si bien para algunas etnias habían dioses intermedios que servían de mediado-

8 STEFANO BARTOLINI, Manual de Ciencia Política , Alianza Universidad Textos, Madrid, 1996, pp. 51,52

9 ci  ado por: LEOPOLD SEDAR SENGHOR. PIERRE MERLÍN, Espoir pour l'Afrique , Edi  orial Présence A  ricaine, ACCT - 1991. p.3

res entre los hombres y la divinidades, el reconocimiento de la fortaleza de los espíritus era evidente cuya fuerza era superior a la de los antepasados.

Estos últimos eran muy respetados y eran objeto de cultos; entre ellos había también una jerarquía los grandes antepasados conocidos como los fundadores de tribus, muy reconocidos e invocados a menudo.

La procreación era sagrada, la in  er  ilidad era considerada como una calamidad, la descendencia es el  n úl  imo de una relación de pareja, y una forma para tener más consideración social.

Con Dios, los espíritus, los antepasados, los difuntos, las personas vivientes, forman parte de los seres vivos dotados de inteligencia, llamados en lengua Bantú, MUNTU; los animales, las plantas y las cosas reciben el nombre de KINTU 10 .

El hombre tradicional africano cree en la inmortalidad del alma y en la vida del más allá, la muerte es un pasaje de la vida temporal a la vida e  erna. Los animales, plan  as, minerales, son considerados como parte del universo visible, cada ser está en relación directa con el cosmos. Todos estos elementos antropológicos son los que con  orman el alma del negro a  ricano  radicional: 'La emo  ividad, el sentido de lo presente, el sentido de la supremacía humana sobre las cosas, la sensibilidad a la palabra, y su magní  ca disposición a la verdadera amistad'. 11 O  ros elemen  os en o  ra versión que cons  i  u -yen el alma negro-africano son: la originalidad del genio negro, esta juventud de su alma, este respeto innato del hombre y del creador, esta alegría de la vida. 12

Vistos todos estos elementos antropológicos que conforman el ser negro-africano en su sociedad tradicional, nos encontramos en condiciones de ver cual era su concepción de poder y de la política. El

10 PIERRE MERLÍN, op.ci  ., p.7,8

11 PIERRE MERLIN, op. ci  ., p.12

12 citado por: Alioune Diop.

PERE TEMPELS, Filosofía Bantú , pag. 8-9, citado en el libro Espoire pour l Afrique noire, op. cit., p.12

poder era considerado como un mecanismo de relación entre el detentador en este caso el jefe tradicional y su tribu, una relación jerárquico familiar, considerando el padre, el más sabio, el bondadoso, el más fuerte para rechazar a los enemigos y vencer a los malhechores de la comunidad, el intermediario entre los antepasados y los humanos, el más generoso y justo etc. Todas estas solvencias morales eran de utilidad comunitaria y la política concebida aquel entonces era el arte y la manera de saber gestionar todas estas cualidades humanas, administrarlas de una forma equitativa a la tribu, para asegurar su descendencia, su bienes  ar general, para evi  ar con  ic -tos, luchar contra los brujos, vencer la pobreza, distribuir las tierras, velar por el respeto de los turnos de caza y la pesca, mantener escrupulosamente el culto a los muertos y los antepasados, organizar el cooperativismo societario, la solidaridad para los ancianos y huér  anos, procurar que los levira  os sean racionales. La polí  ica era la acción de dotarse de un equipo de sabios y valientes para responder diariamente de todos los problemas colectivos y privados que afectan al poblado. Aquí podemos hablar de un 'patrimonialismo protector comunitario'. Un sistema en el cual el Jefe tradicional por sus dotes personales la comunidad como patrimonio le es concedida para protegerla. El Jefe tradicional concentra todos los elementos ideales de la dominación legí  ima weberiana es decir: El elemen  o tradicional, el carismático y el legal o racional, aquí hay que matizar la función del elemento divino o tradicional, ya que al ser el único intermediario entre los antepasados es decir los muertos adorados y su comunidad, estos antepasados por su propia naturaleza comunican con el todopoderoso, de tal forma que el Jefe tradicional o Nkukuma en el idioma Fang; se convier  e en el único vinculo entre Dios y los vivientes. Poder concentrado y personalizado con la  nalidad de que no le  al  e alguna capacidad para ejercer como pro  ec  or de su comunidad. Los mecanismos de con  rol aquel en -tonces eran los espíritus de los antepasados, el Dios todopoderoso y creador, el colectivo de guerreros y valientes, el consejo de ancianos, los curanderos, en caso de que un tirano dominara ante todos estos

órganos, la población llana podía decidir de abandonar al malhechor manda  ario. Es  a si  uación era muy poco  recuen  e en el Á  rica negra tradicional, ya que el proceso de elección era casi providencial, curanderos adivinos, sacerdotes tradicionales, conocedores de los poderes de la naturaleza, interlocutores de muertos y vivientes, los guerreros son los que intervenían principalmente en la elección del Jefe tradicional.

En consecuencia, y en lógica con todo lo anterior, el elegido era siempre el más iluminado de toda la comunidad, ésta era la concepción del poder y de la política del tradicional negro-africano.

2. La concepción contemporánea

La sociedad  radicional a  ricana ya es muy di  eren  e, después de muchos años ha sido seriamente cambiada por las exploraciones, la esclavitud, la colonización, las independencias, la cooperación y la globalización económica.

Para conocer el comportamiento político y la utilización del poder del negro-africano actual debemos analizar las causas de este cambio:

Entre los factores de cambio el fenómeno religioso donde la confrontación del Islam, el Cristianismo y las religiones tradicionales, produjo uno de los impac  os cambian  es más impor  an  es del Á  rica tradicional.

Antes de la llegada del Islam en el s. VII el Cristianismo estaba ya bien enraizado en  odo el Nor  e de Á  rica, Egip  o, E  iopía, y par  es de Sudán. La presencia cris  iana en es  as áreas de Á  rica se carac  e -rizó por su gran dinamismo, produciendo grandes investigadores y  eólogos, como Ter  uliano Orígines, Clemen  e de Alejandría y San Agustín. Hay que señalar que los misioneros cristianos europeos pene  raron en el in  erior de Á  rica poco an  es de la ocupación co -lonial o bien simultáneamente, la imagen que en parte dieron los misioneros era la del típico colono y ésta es en parte la experiencia de muchos africanos. El misionero ejercía un cierto control sobre los conversos cristianos con ciertas actitudes paternalistas y de domi-

nación excesiva, les obligaban a abandonar sus creencias tradicionales, romper con muchos valores, dejar de rendir culto a los antepasados, todo ello es lo que ha producido siglos después rupturas con las iglesias misioneras y el auge de las religiones nacionales. 13

El Islam puede ser descrito también como tradicional y africano. Apenas un siglo después de la muerte del Profeta Mahoma año 632 el Islam ya se había ex  endido por  odo el Nor  e de Á  rica. Tal vez sea la religión que menos impacto ha causado a las creencias tradicionales.

En cuanto a los conceptos y creencias puramente religiosos, hay elementos de contacto y elementos de divergencia entre el Islam y las religiones tradicionales. El concepto de Dios es reconocido universalmente por los pueblos africanos. Esta es la doctrina principal del Islam; sin embargo la posición de Mahoma parece difícil de relacionar con los conceptos tradicionales; no como la de Jesucristo, que entra mucho más fácilmente en las situaciones de vida cotidiana de los Africanos. El Islam no pide a sus nuevos seguidores abandonar su con  anza en las  uerzas mis  eriosas. Los héroes y divinidades tradicionales muchos de los cuales ocupan una posición de seres intermedios, y encuentran su sitio dentro del reconocimiento musulmán de los santos.

El culto de los muertos vivientes se acomodan bien a las creencias islámicas, desempeñando estos difuntos el papel de intercesores entre Dios y el hombre. Por ejemplo, los antepasados somalíes se suelen clasi  car generalmen  e en  re los san  os musulmanes. En  re los Song hay algunos héroes tradicionales que se asimilan a los ángeles. 14 La novedad del paraíso con una  elicidad bas  an  e ma  erial, como des  ino del hombre musulmán, mien  ras el in  erno se reserva a los in  eles. En las religiones  radicionales a  ricanas no exis  e és  a división, y se suele asumir tanto buenos como malos viven en el mismo Mundo, sin recibir ningún premio o castigo.

13 JHON MBITI, Entre Dios y el tiempo , Editorial Mundo negro, Madrid 1991. pp. 305-321

14 Jhon Mbiti. op. cit., pp. 322-346

No solamen  e es  as dos religiones sin duda las más in  uyen  es, pero hay otras como el Judaísmo africano, el Hinduismo, el fenómeno de las sectas todos estos elementos van a cambiar bruscamente las sociedades tradicionales y el pensamiento de los individuos.

  • ·La Enseñanza el  enómeno de las Escuelas Ins  i  u  os y Univer -sidades ha contribuido también mucho al cambio de las Sociedades Africanas, en el Africa tradicional el Jefe de la familia, el Jefe tradicional eran los más sabios, ahora los jóvenes saben mucho más que sus padres y abuelos, la vieja educación daba prioridad a los valores morales, impregnaba a los niños creencias, costumbres, obligaciones y prohibiciones ancestrales todo ello para perpe  uar el sis  ema social y cul  ural de aquel en  onces. La enseñanza actual tiene entre sus objetivos cuestionar el pensar, la curiosidad, el razonamiento lógico, la técnica, la ciencia y la productividad todo ello para ser competentes.
  • El Sistema económico, la introducción de la moneda, los salarios, la jerarquía en la empresa, etc. no permiten mantener el viejo sistema comunitario de intercambio y servicios para el bienestar colectivo.
  • El éxodo a la ciudad, los poblados quedaron desiertos, todos los jóvenes se iban a las urbes en busca de mejor calidad de vida… ahí es donde sus escalas de valores cambian radicalmente con la ayuda entre otros medios de la televisión, la radio, la prensa escrita, el cine…
  • ·La cooperación y la globalización que produce el con  ac  o con el mundo europeo y en consecuencia la comparación de los niveles de vida, entre el europeo, el africano de la ciudad y el indígena del pueblo.

Todos estos factores de cambio han tenido serias consecuencias, entre otras la forma de entender la política y el ejercicio de poder del Africano Actual. Para ello seguiremos el esquema teórico de M. Weber al hablar del Patrimonialismo o el Neopatrimonialismo. We-

ber 15 en el tratado de los tipos ideales de la dominación, dice que el patrimonialismo consiste en la Dominación tradicional, que no se fundamenta en las reglas, pero si, en una persona ocupando una posición de autoridad en virtud de su parentesco ostentado por un varón, el mayor o el más próximo al antepasado. Se trata de un poder del linaje y doméstico. Este poder aparece en el momento que la autoridad doméstica se ejerce más allá del hogar y de los familiares, apoyándose en parien  es, amigos  eles, servidores y clien  es que constituyen un verdadero Estado Mayor administrativo. 16

Mescheniako  avalando la  esis de M. Weber 17 dice: "el jefe conquis  a lo que podríamos llamar un espacio público. Las carac  erís  i -cas de este espacio público son las siguientes:

  • Es un espacio vinculado a la acción de una dirección administrativa mediante la cual el jefe extiende su esfera de dominación más allá de las puertas de su casa, constituyendo esta esfera de dominación un derecho personal del jefe. Con estos elementos, el au  or concluye con la de  nición de Weber diciendo: "es el es -pacio en el que el jefe organiza su poder político, como ejercicio de su gestión doméstica. (Su hogar propio).

Continúa Weber en otros términos se junta con la lógica del patrionalismo pasando las fronteras del parentesco, la dominación feudal , puede ser considerado como un caso extremo del patrionalismo: Se  undamen  a sobre un sis  ema de  delidad personal del siervo a su Señor de na  uraleza casi con  rac  ual. La  deli -dad se mantiene gracias a un clientelismo institucionalizado con  undamen  o mili  ar y no adminis  ra  ivo. O sea que el cri  erio es la centralización personal del poder.

La dominación pa  rimonial se  undamen  a sobre un poder per -sonal apoyándose en cuanto al funcionamiento en una mezcla de elementos tradicionales y arbitrariedad. Pero esta domina-

15 JULIEN FREUDE, Sociología de Max Weber , Ediciones peninsula, Barcelona 1986, pp. 204218.

16 JEAN FRANCOIS MEDARD, Etats D'Afrique Noire , Edit. Kartala, 1991, pp. 325-326.

17 JULIEN FREUD, op. ci  ., pp. 204-218.

ción en su ejercicio cuando se limita solamente a la arbitrariedad sin tener en consideración valores tradicionales positivos Weber habla entonces de SULTANISMO . Es decir el Jefe patrimonial gestiona los asuntos políticos, administrativos, económicos y Judiciales del Estado como si se tratara de su propia adminis  ración personal y de sus bienes privados. Llegan al poder como conquistadores y cazadores exhibiendo sus trofeos, una vez instalados en la vida política administran el Estado como un pa  rimonio  amiliar donde él es el padre de  amilia. Los  un -cionarios de la función pública son elegidos entre los parientes  eles amigos, y clien  es próximos, es  os pues  os son repar  idos como prebendas, para garantizar la supervivencia de los suyos, y asegurar el funcionamiento de la maquinaria que produce bienes y placeres al jefe.

No hay diferencia entre el tesoro público y la caja privada del jefe pa  rimonial. Las relaciones de respe  o son de pura leal  ad, el de -tentador de la autoridad no es un superior en el sentido jerárquico administrativo, sino un jefe personal rodeado no de técnicos administrativos sino de siervos dependientes.

La esencia misma del pa  rimonialismo conduce a la idea de que: Toda la autoridad gubernamental y los derechos económicos correspondientes, son considerados como ventajas personales del jefe. Evidentemente la esfera del derecho público y el derecho privado se confunden absolutamente. 18

En este contexto es donde podemos deducir la concepción del poder y la concepción política del negro africano actual. Aquí el poder es considerado según todos estos elementos como un instrumento de fuerza del jefe patrimonial para obtener respeto, adoración, leal- ad, placeres, bene  cios y u  ilidad de sus adlá  eres, por eso en gran parte de las sociedades contemporáneas negro-africanas el círculo de los privilegiados es siempre reducido porque las exigencias son

18 JEAN FRANCOIS MEDARD. Etats D Afrique noire , Edi  . KARTALA - 1991 pp. 324 - 353.

estas, y aquellos que se sienten ciudadanos no dependientes personales del jefe, suelen ser perfectamente neutralizados económica y políticamente, consecuencia las inmensas bolsas o mejor dicho sacos de pobreza en gran parte de estos Estados. Al mismo tiempo nos encon  ramos el grupo de los llamados "BIG MAN", 19 término que M. Sahlins de  ne como: "hombre impor  an  e socialmen  e, económica -mente, políticamente, pero sin autoridad política, es un líder y no un je  e. Fru  o de una es  ra  egia de acumulación de riquezas,

Llega a alcanzar alguna posición privilegiada. Llega a es  os gra -cias a otros grupos de personas llamadas "hombre pivots" el Big man se apoya en una facción para crear una cierta competencia. Gracias a su generosidad in  eresada exige leal  ad y obligaciones a los suyos. En todo este juego la poligamia es particularmente interesante, ya que puede extender sus redes familiares y así tener más adeptos.

Todo este sistema funciona gracias a un aparato burocrático relativamente moderno, al mismo tiempo con elementos tradicionales, es una combinación compleja que Jean François Bayar  20 de  ne en los siguientes términos: "Esta hibridación es justamente lo que hace difícil el estudio de Africa. Nuestro espíritu binario se acomoda mal a las hibridaciones, exige las dicotomías simples: tradicional o moderno, patrimonial o legal racional, Estado o no Estado". El Estado Africano es una mezcla de proporciones variables de características patrimoniales y no patrimoniales.

Por eso nos inclinamos más a un sistema Neo-patrimonialista en el continente africano.

En todo este ambiente la política es considerada como el arte de manejar todas estas artimañas y conocimientos que permiten al individuo:

19 Término de MARSHALL SHALINS en su obra : Poor man, rich man, big man, chief: polititical types in Melanesia and Polynesia, ci  ado en el libro E  a  D'A  rique Noire,op. ci  ., pp. 336-338.

20 JEAN FRANCOIS BAYART, 'L'inven  ion du poli  ique en A  rique e  en Asie', Avan  propos . Revue française de science politique. 16Vol. poli  ique. Vol. XXXIX, nº 8 decembre 1989 pag. 790.

  • 1º. Saber iden  i  car las  uen  es de poder
  • 2º. La gimnasia men  al como llegar a esas  uen  es.
  • 3º. Una vez llegado al poder como man  enerlo
  • 4º. Como producir las di  eren  es redes que le pro  egen
  • 5º. Como dis  ru  ar de él.

Esta concepción de la política coincide en gran parte de los Estados modernos africanos. Si cogemos por ejemplo, un líder político, Francisco Macías de Guinea Ecua  orial y si miramos su andadura polí  ica podemos con  rmar es  a  esis, porque supo iden  i  car que las fuentes de poder en principio estaban en los colonos, se hizo de bueno con una frivolidad y un cinismo particular, con un ejercicio mental y con mucho trabajo pudo permanecer al lado de los colonizadores como un humilde empleado manteniendo en el fondo aspiraciones tan enormes como la jefatura de todo un Estado, esto es lo que llamamos gimnasia mental, y cuando llegó al poder en una primera fase supo burlarse de los más iluminados con cargos (prebendas), mientras iba produciendo y formando sus "Big men", y hombres pívot o sea, crear su red, hasta que pude despejar todo el camino de obstáculos. Es cuando empezó a disfrutar del poder duran  e once años. La concepción polí  ica y del poder de Macías era puramente patrimonial, así como su sucesor.

B) Las características conceptuales del poder y de la política en la República de Guinea Ecuatorial

El pensamiento político del guineoecuatoriano no escapa del análisis an  eriormen  e realizado, como país del Á  rica Negra es normal, pero también es cierto que han pasado muchas generaciones desde el guineoecuatoriano tradicional que también coincide con el cliché realizado del africano antiguo, pero en la mentalidad contemporánea el grupo de personas que lucharon por la Independencia: Acacio Mañe, Enrique Nvo y otros. Su concepto de poder y de política

era tradicional y moderno, pensaban como nuestros antepasados con todos los valores positivos tradicionales pero con instrumentos modernos llegados gracias a las escuelas.

O  ro grupo, aquel de A  anasio Ndongo Miyone, Sa  urnino Ibon -go, Edmundo Bosio, Boni  acio Ondo Edú y o  ros, su paso por Euro -pa y por las universidades les dotó de muchos conocimientos cien- í  cos de la polí  ica pero su moral y sus valores no dejaron de ser tradicionales una mezcla muy positiva que podía haber favorecido conservar nuestros verdaderos valores tradicionales en este turbulento mundo postmoderno.

O  ro grupo al que podríamos llamar, La Nueva Clase Polí  ica Go -bernante, son aquellos que ostentan el poder desde la Independencia.

Desde Macías se puede decir que su verdadera aspiración no era liberar al pueblo del yugo colonial sino llevar la misma calidad de vida que llevaban los colonos, es decir, soñaba ser como blanco pero siendo negro y en un Estado negro, por eso al llegar al poder la corrupción y la dominación de sus connacionales estaba a la orden del día, convirtiéndose en un colono negro nacional, los sistemas autoritarios y dictatoriales dominan el mapa del continente africano, como el colonialismo todos son sistemas de dominios y opresión. El presiden  e de Mali MODIBO KEITA 21 hizo en este sentido unas declaraciones al redactor jefe de Jeune Afrique, Justin Vieyra en las que dijo: "el antiguo colonizado, el africano dominado debe convertirse en un hombre libre, un hombre responsable, por ello debe rehabilitarse él mismo, apartándose de las costumbres de vida y de pensamiento que le legó la colonización. El hombre africano debe hacer su propia descolonización". 22

Pues esta descolonización personal no se ha hecho todavía en la clase gobernante guineoecuatoriana siguen teniendo una mentalidad colonial de dominación de acumulación de riquezas, de hacer

21 KEITA MODIBO.- hombre de es  ado, nació en Bamako 1915-1977, presiden  e de la Repú -blica y je  e de Gobierno de Mali de 1960- a 1968.

22 ALFONSO PALOMARES, Africa, la hora de las violencias , Edi  a ZERO, S.A. Madrid 1969, p. 77.

la dolce vita ignorando las necesidades del oprimido pueblo y si a esta mentalidad colonial le añadimos elementos tradicionales negativos, como las sociedades secretas, la utilización de curanderos para producir enfermedades y venenos letales, los conjuros y las misas negras, todo ello rodeado o adornado de un aparato burocrá  ico occiden  alizado;  odos es  os elemen  os nos permi  en de  nir la concepción política y del poder guineoecuatoriano de hoy, como oscurantista tradicionalista eso quiere decir que aquellos que ejercen el poder además de servir de modelo para la sociedad, también in  uyen en la men  alidad colec  iva. Ya que el poder es así el único medio de satisfacción material y para llegar a él hay que formar par- e, la mayoría de las veces en es  as sociedades secre  as. La polí  ica viene a ser el itinerario tal como hemos descrito anteriormente para alcanzar el poder, con la particularidad de que en la andadura de este camino no hay que tener escrúpulos, el alma tiene que ser lo su- cien  emen  e dura para des  ruir obs  áculos de cualquier na  urale -za. Por eso es una sociedad prácticamente vigilada, con una tensión en el  ondo que a veces sale a la super  cie.

Oscurantismo tradicionalista quiere decir una concepción negativa de la tradición, con elementos modernos coloniales, otros elementos modernos occidentalmente actualizados como la burocracia pero que están muy lejos de asimilarse a los aparatos burocráticos de los Estados occidentales actuales, todo encerrado dentro de un sistema político personalizado y cuasi feudal.

C) El concepto de la independencia

Entendemos la Independencia como la situación de un Estado que con  rola su  erri  orio y es capaz de de  nir libremen  e su polí  ica exterior y en el interior controla los principales poderes:

  • El Ejecutivo
  • El Judicial
  • Y el legislativo

Y sobre  odo que esa soberanía se re  eje en el grado de liber  ad de sus ciudadanos en una autonomía individual de estos capaz de realizarse íntegramente como personas dignas, convencidos de sentirse sujetos activos en los asuntos públicos, con la seguridad de que hay un ordenamiento jurídico estable que garantice su porvenir y un sis  ema polí  ico adminis  ra  ivo e  caz, incorrup  o, predecible y estable capaz de traducir la acción del individuo en un proyecto común que  enga como única  nalidad el pleno desarrollo del Es  ado.

III. La elección de casos

La elección de los casos, pues, a  ec  a a la de  erminación de qué y cuántas observaciones tienen que hacerse cuando no es posible o conveniente hacer todas las que idealmente sería deseable. Mediante esa elección se reducen los costes de la investigación, pero se plan- ea inevi  ablemen  e un problema adicional que se re  ere a la posi -bilidad de generalizar al universo de las unidades las propuestas expresadas por la muestra de los casos 23 .

Hemos elegido como caso el proceso polí  ico de Guinea Ecua  orial desde la independencia hasta la predemocracia, nos situamos en un término cronológico que se situa desde 1968 hasta 1998. Antes de 1968 no podemos hablar de una República de Guinea Ecua  orial, más bien de provincias o  erri  orios españoles de ul  ramar,  nales de los años cincuenta y principio de los sesenta empieza el proceso descolonizador que culmina con la independencia en 1968 el doce de oc  ubre y a par  ir de es  a  echa el Es  ado de Guinea Ecua  orial construye su propia historia, los mismos guineoecuatorianos son los ar  í  ces de su  u  uro, ha sido un periodo muy su  rido para el Pueblo difícilmente superable, que ha marcado profundamente toda una mentalidad colectiva, políticamente el más intenso y complejo, por eso merece ser estudiado.

23 STEFANO BARTOLINI, op. ci  ., p. 46

Con es  e caso lo que in  en  amos veri  car es el por qué un Es  ado tan poco poblado y tan rico en recursos naturales y con aliados po- en  es como España, Francia, Es  ados unidos, con muchos in  elec - uales  uera y den  ro del País como es Guinea Ecua  orial se encuen -tra inmerso en un proceso de involución difícilmente remediable. Los argumen  os que se presen  an para ello son:

  • a) El desinterés español o planteamiento incorrecto de la independencia.
  • b) La ambición de poder de los na  ivos y ausencia de un verdadero nacionalismo.
  • c) El conformismo y la pasividad del Pueblo.

La unidad principal de inves  igación de es  e  rabajo:

Son las causas coyunturales y estructurales que explican la actual si  uación polí  ica de Guinea Ecua  orial.

IV. Estrategias de investigación

Según el número de unidades y de sus propiedades que se toman en consideración se pueden con  gurar esencialmen  e dos es  ra  egias principales de inves  igación: La de carác  er in  ensivo y la de carác  er ex  ensivo. La de carác  er in  ensivo empleada en es  e  rabajo, consi -dera muy pocas unidades o solo una, al limite se estudia en ella un elevado número de propiedades y dimensiones. Para  nes ilus  ra -tivos podemos caracterizar esta estrategia como típica del enfoque histórico. 24

Adoptamos una estrategia de investigación sincrónica e intensiva. Sincrónica.- porque la investigación ocupa un largo periodo de tiempo treinta años de 1968 hasta 1998.

Intensiva.- porque las unidades de investigación son reducidas

24 STEFANO BARTOLINI, op. ci  ., p. 44.

mien  ras las propiedades son muchas en es  e caso iden  i  camos como propiedades:

  • A)El proceso descolonizador
  • B)La con  erencia cons  i  ucional
  • C) La llegada de Macías al poder
  • D)La operación león
  • E)El Consejo militar supremo
  • F) La Car  a de Akonibe
  • G)La  ransición democrá  ica.

V. Los indicadores

Entre los indicadores fundamentales del problema central de nuestra investigación podemos destacar:

V.1.- La pobreza generalizada.- En Guinea Ecua  orial, hablando de poder adquisitivo no existe realmente una clase media, hay una minúscula clase social con una renta y poder adquisitivo muy elevado; el resto de la población la mayoría, sus rentas y recursos son de supervivencia. No ha habido ningún plan de fomento de indus- rialización llevado a cabo. La ausencia de sindica  os y la  al  a de convenios colectivos hace que la mayoría de los ciudadanos estén trabajando en condiciones de explotados o de semi esclavitud. Esta situación genera mucha miseria en el país y favorece el crecimiento del clientelismo en todas sus modalidades.

V.2.- La carencia de in  raes  ruc  uras básicas.

Cuando hablamos de infraestructuras básicas, nos referimos a carreteras, puentes, canalizaciones de agua, sistemas de depuración de agua, sistemas de reciclaje de residuos sólidos urbanos, puertos, aeropuertos, estaciones de autobuses, vias de ferrocarriles etc.. En terminos globales podemos decir que el País no dispone todavía de estas infraestructuras muy necesarias para emprender un proceso de modernización. La red viaria nacional es  á en muy mal es  ado y la comunicación intranacional es muy difícil.

V.3.- Un sistema sanitario rudimentario.

La ausencia de un personal adecuado, el escaso con  rol y garan  ía de los medicamentos, la falta de equipamiento sanitario, la carrencia de un régimen de seguridad social coherente, la descoordinación de las medidadas preventivas para la lucha de las epidemias, hace que el tema sanitario por hoy no sea prioritario en la acción política del Gobierno.

V.4.-Ausencia de energía eléctrica y canalización de agua potable en gran parte del País. A pesar de los inmensos recursos hidrológicos que dispone el País la luz y el agua potable no cubre actualmente la tercera parte del Estado.

V.5.- Sector agroalimentario obsoleto.

La es  ruc  ura geomor  ológica del suelo de Guinea Ecua  orial, ge -neralmente ofrece todas las posibilidades para una agricultura de máxima calidad y capaz de autoabastecer a la población. No se han implementado hasta esta parte políticas de reforma agraria, ni de mecanización del sector agrícola en el País, esta situación aumenta la importación de productos básicos como la leche, harinas, carnes, verduras, aceites, azucar etc.

V.6.-Ausencia de políticas coherentes de seguridad social. Tal como hemos adelantado en páginas anteriores que la ausencia del sindicalismo en Guinea Ecua  orial si  ua a los  rabajadores/as en un es  ado de despro  ección social y laboral preocupan  e. Las empresas no cotizan regularmente a la Seguridad social por sus trabajadores, para cubrirles al menos sanitariamente, no se cumple la normativa en ma  eria de  rma de con  ra  os. El sis  ema de pensiones y de jubi -lación funciona de manera precaria.

V.7.-Anomía social generalizada

Guinea Ecua  orial es uno de los Es  ados donde más leyes se con -feccionan materialmente, pero estas quedan lamentablemente en los archivos, muchas sin aplicabilidad ni mucho menos garan  ías. La sociedad funciona como un gran campamento a golpes de trompetas, las leyes están hechas a medida de los gobernantes, las cumplen y violan según sus propios criterios.

V.8.-Crisis económica generalizada

Las arcas públicas es  án raquí  icas de  ondos, a pesar de los ingre -sos del petroleo, el sistema bancario está muy viculado a los grandes actores políticos, esta situación hace encarrecer las inversiones externas e internas.

V.9.-Corrupción en un grado alto

El Es  ado de Guinea Ecua  orial, desde que ob  uvo la soberania se está convirtiendo en una gran máquina de producción de gabinetes gubernamentales, a lo largo de la historia es difícil encontrar un equipo gubernamental que haya superado un año natural. En esta situación donde la acción política principal es el reparto de cargos y la multiplicación de órganos muchas veces inútiles, favorece la corrupción y resulta muy difícil eradicarla en estas condiciones.

V.10.-Inseguridad ciudadana

Los Derechos Humanos no son respe  ados por gran par  e de los efectivos de las fuerzas del orden público, eso genera una sensación de inseguridad por parte de muchos ciudadanos. Todas estas fuerzas necesitan una formación en valores positivos, democratizar su espiritu nacionalista y defender al ciudadano y al pueblo en general como los únicos detentadores de la soberanía nacional.

V.11.-Ausencia de verdaderas políticas de protección medioambiental.

La  ala indiscriminada de la madera, la emisión de gases por la explotación del petroleo, los residuos tóxicos en Annobón 25 , no son nada más que la punta del iceberg de lo que supondrá en un futuro el deterioro de los ecosistemas nacionales.

V.12.- La ausencia de un sis  ema educa  ivo e  caz. La educación nacional no da cabida a todos sus demandantes hay muchos niños/ as, adolescentes y jóvenes sin escolarizar por falta de maestros e in  raes  ruc  uras adecuadas en sus localidades o la más cercana. La falta de cuadros en todos los niveles educativos, la falta de becas para la mayoría de la población estudiantil, repercute negativa-

25 WILFRID SIMON, Les rats d'Obiang, Editorial du Rocher, 1999.

mente en la formación de cuadros y en el desarrollo global del país.

V.13.- La carencia de un sis  ema de cons  rucción de viviendas so -ciales.

La vivienda es un bien primordial, para ello el Es  ado debería de adoptar un plan anual de construcciones de viviendas sociales. No se ha hecho hasta esta parte, todo el País no dispone de industria para fabricar cemento, se importa este articulo lo que aumenta el cos  e de cons  ruir una casa con ma  erial permanen  e. Gran par  e de la población vivimos en chabolas o casas tradicionales realizadas a base de material caduco como: calabó, madera, tierra etc. Muy pocas de estas viviendas reunen las condiciones normales de salubridad.

Todos estos indicadores nos permiten considerar que el proceso de involución que sufre el País sigue su curso. Pues esta es la metodología y la labor preparatoria del trabajo que a continuación vamos a presentar.

Proceso político de Guinea ecuatorial, desde la independencia hasta la pre-democracia

Introducción

Ya han transcurrido tres décadas desde que el Estado de la República de Guinea Ecua  orial, accedió a la independencia el doce de octubre de 1968. El camino ha sido largo y demasiado duro, muchos ar  í  ces del proceso descolonizador sacri  caron sus vidas, o  ros abanderados nacionalistas también han sucumbido en el camino por la pugna por el poder, y las divergencias conceptuales de la organización del Estado.

O  ros los llamados oscuran  is  as  radicionalis  as acaparan el po -der y conducen el país con unos métodos atípicos en un Estado dicho independiente en toda esta marea política no faltaban aquellos que con una racionalidad política aceptable, intentaron situar la independencia en un contexto más rentable para los intereses del pueblo de Guinea Ecua  orial.Demasiados ins  ruidos para la población de entonces.

Evidentemente fueron mal entendidos por el pueblo, aquel entonces ins  rumen  alizado por los ul  ranacionalis  as, sacri  caron unas de las cabezas y los pensamientos políticos, que podían perfecta-

mente conducir al país a la verdadera soberanía. Y para estudiar todo este proceso proponemos el siguiente esquema:

Después de esta introducción donde facilitaremos al lector datos sobre la iden  idad de Guinea Ecua  orial y sus di  eren  es pueblos. Un acercamien  o a la his  oria recien  e de Guinea Ecua  orial.

PRIMERA PARTE, dedicada al proceso descolonizador SEGUNDA PARTE, el camino hacia la independencia TERCERA PARTE, dedicada al régimen de Macías CUARTA PARTE, dedicada al régimen de Teodoro Obiang QUINTA PARTE, dedicada la transición democrática y la participación española y así llegaremos a las conclusiones.

1. Identidad de la República de Guinea Ecuatorial

La República de Guinea Ecua  orial es un Es  ado A  ricano indepen -diente desde el doce de octubre de 1968, de cultura y civilización Bantú-Hispánica, con una población de 462.089 habitantes, una extensión de 28.051 Km, y una densidad de población de 16,47 habitan- es/Km. aproximadamen  e. La lengua o  cial es el español, aunque: ' La o  cialidad del español es  á siendo de hecho desplazada por el uso de documentos bilingües (español-francés) en la Administración guineoecuatoriana. Además algunos empleados públicos reciben una fuerte motivación instrumental al acceder a puestos bien remunerados en instituciones africanas donde exigen el conocimien  o del  rancés,  odo ello debido a la in  uencia del poder ejecu  i -vo-legislativo-judicial encarnado en la persona del actual presidente de Guinea Ecua  orial, General Obiang Nguema Mbasogo.

Si no se corrige este uso masivo de documentos bilingües, y si no se de  ne claramen  e la posición de la o  cialidad del español en Gui -nea Ecuatorial, lo más probable es que el francés lengua extranjera acabe siendo lengua segunda y posteriormente lengua indispensable, debido a la presencia masiva de Fracó  onos en el país, o a la

misma falta de una política lingüística en el país, orientada aunque no de  nida hacia la imposición de una única lengua ex  ranjera en la enseñanza, en este caso con el francés que con el tiempo pasaría ser la lengua única y soberana de país.

Las ven  ajas que  iene el  rancés son muchas, es la lengua o  cial de una gran po  encia como Francia, muy hablada en el Mundo y par  i -cularmen  e en Á  rica. También de los países vecinos como Gabón y Camerún donde sus emisiones televisivas en francés llegan con mucha ni  idez en Guinea Ecua  orial. Pero en el caso de que la juven  ud escolarizada consiga aprender y comunicarse en francés, el resto de la mayoritaria población guineoecuatoriana seguirá utilizando el español. Habría entonces una clarísima división entre los aventajados francohablantes que serian pocos, y los históricos castellanohablantes y los confusos plurihablantes (usuarios de un discurso mixto y desestructurado en el que la lengua más empleada es más bien un popurrí de términos léxicos obtenidos a partir de los rudimentarios conocimien  os que el hablan  e posee del español - lengua primera -, del pidgin 1 , etc.). Todo eso está siendo concebido desde el poder, con objeto de desplazar a las étnias tradicionalmente castellanohablantes en Guinea Ecua  orial, como la é  nia bubi, la é  nia ndowe, el grupo ambóyel grupo krió, social, polí  ica y económicamen  e debili  ados.' 2

Además hay cinco lenguas nacionales, que corresponden a los grupos é  nicos: Bubi, Annobones, Ndowe, Bisio y Fang. La ren  a per capita del País es de 330 $, con una deuda externa de 249 millones $ en 1.991.

La al  abe  ización de adul  os es al  a 62%, la mor  alidad in  an  il 22,5%, los ca  ólicos cons  i  uyen el 76,90 de la población, los cris  ia -nos no ca  ólicos el 3%, las religiones  radicionales y o  ras el 20,10%. La esperanza de vida es de 48 años. 3

1 Dialec  o hablado en la Isla de Bioko, inglés popular o inglés ro  o.

2 JUSTO BOLEKIA BOLEKÁ, Lenguas y poder en Africa . Editorial Mundo Negro, Madrid-2001. pp. 137,138.

3 Ver  uen  es del Banco Mundial y el Fondo Mone  ario In  ernacional, visi  a al país sep -tiembre de 1996.

El cacao, el café, la madera y los pozos petrolíferos, recientemente descubiertos constituyen la base de la economía Nacional.

2. Situación geográ  ca de Guinea Ecuatorial

Guinea Ecua  orial es  á al Oes  e del con  inen  e A  ricano, en su mayor par  e den  ro del Gol  o de Guinea. Terri  orialmen  e se compone de dos Regiones claramen  e de  nidas una con  inen  al y otra Insular. Desde el punto de vista administrativo la Región Con  inen  al se compone de cua  ro provincias: Li  oral, capi  al Bata con 66.370 habitantes es la segunda más importante del Estado, está formada por los distritos de Bata, Mbini y Kogo al que se unen las islas de Elobey Grande, Elobey Chico, Corisco e Islo -tes adyacentes.

Centro Sur con 52.393 habitantes, tiene su capital en Evinayong y la componen los dis  ri  os de Akurenam, Evinayong y Nie  ang.

Uele-Nzas, con 51.839 habitantes cuya capital es Mongomo y la  orman los dis  ri  os de Mongomo, Añisok, Akonibe y Kie N  em con los distritos de: Ebebiyin, Micomeseng y Nsoc-Nsomo.

La Región insular, a su vez, se compone de  res provincias: dos en la Isla de Bioko y una en Annobón.

Bioko nor  e con 46.221 habi  an  es  iene como capi  al Malabo, y está formada por los distritos de Malabo y Baney.

Bioko sur con 10.969 habi  an  es, capi  al en Luba  iene dos dis  ri  os Luba y Riaba.

Annobón con 2006 habitantes tiene su capital en Palé, centro del único distrito de la isla.

Ambas regiones continental e insular, se encuentran en el ámbito geográ  co del A  rica Ecua  orial y excep  o Annobón que se halla en el Hemisferio Sur, las tierras Ecuatoguineanas están situadas en el Hemisferio Boreal. El clima es ecuatorial con una temperatura elevada y cons  an  e que oscila en  re 28 y 30º C media anual, con abundantes lluvias. Hay una división de estaciones: Una lluviosa y

o  ra rela  ivamen  e seca. La elevada humedad a  mos  érica alcanza con  recuencia valores superiores al 80%.

Esa ubicación en el A  rica Ecua  orial le con  ere  ambién unos ca -racteres peculiares de tipo humano que trataremos de analizar a continuación.

3. Los pueblos de Guinea Ecuatorial

A) los pueblos de la región continental (Río Muni)

1. Los Ndowe

LOS NDOWE.- Su presencia en Río Muni, probablemen  e sería de mediados del s. XVIII, y ya en 1832, Don Marcelino de Andrés, via -jero y médico Español habla de ellos.

Su origen parece estar en el Macizo Abisínico. Se instalaron en la orilla Sur del Río Utonde, hasta cabo San Juan y desembocadura del Río Ave, hasta 1905. Tienen diferentes subgrupos como los Bengas que pueblan actualmente las Elobeyes y Corisco, y los Combes que pueblan la gran par  e de la cos  a de la Provincia de Li  oral.

La recons  rucción del pasado por los pueblos de Guinea Ecua  o -rial en par  icular el pueblo Ndowe. Va adquiriendo su verdadero signi  cado a medida que se añaden nuevos da  os a los ya exis  en -tes, apareciendo las interconexiones entre las distintas ramas de la ciencia.

La prehis  oria del pueblo Ndowe es  á en sus primeros  razos, como el resto de los pueblos.

Ramón Perramon Martín. 4 Que exploró la isla de Fernando Poo en busca de menhires, llegando a catalogar 16 en sus exploraciones, en la zona continental localizó en el año 1968 más de 26 yacimientos,

4 RAMÓN PERRAMÓN MARTÍN, Contribución a la prehistoria del Rio Muni , Instituto Claretianos de Africanistas, Santa Isabel, 1968.

que publicó en una monografía situados en lo que es hoy el Aeropuerto de Bata, Bomudi, Ndama, junto a la Catedral de Bata donde aparecieron hornos de la Edad de Hierro, Ikunde, desembocadura del Río Benito, Mbini, Río Handye, punta Dyoni, Calatrava, Udinga, Pun  a Dyeke, For  in por  ugués si  uado a unos 400 me  ros al No -roes  e de Kogo, pun  a Bi  ika, Isla Ibelo, Elobey Grande, Corisco en Ulato y el antiguo campamento. Este estudioso Independiente de la zona Costera, exploró también el interior encontrando yacimientos en Nie  ang, Ayene, Nsang, Ndumu, Nseng, Oveng-eseng, Midong y Cueva de Eneng.

Desgraciadamente estas excavaciones se vieron truncadas con la proclamación de la independencia de Guinea Ecua  orial el 12 de oc -tubre de 1968 con Macías Nguema, quien requisó las obras existentes en todo el territorio y prohibió toda investigación. Hasta ahora no se ha reanudado el valioso trabajo; capaz de aportar datos muy ú  iles para la e  nología e his  oria de Guinea Ecua  orial.

En  re los siglos X y XII se es  ablecen en Ubangui in  erior donde vivieron en buena vecindad con los Fang que se encon  raban allí. A mediados del siglo XIV aparecieron en la cos  a hoy Río Muni; el acoso de las Baseques les hizo migrar otra vez al interior, pero a mediados del siglo XVIII,  ras ser a  acados por el pueblo Fang y vencen la resis  encia de los Baseques se es  ablecieron de  ni  ivamen  e en su hábitat actual 5 (la cos  a de la provincia del Li  eral)

Los Ndowe, son uno de los principales grupos é  nicos de Guinea Ecuatorial, ocupan toda la zona litoral desde el Río Campo al Río Muni, del  erri  orio con  inen  al del Es  ado Guineano y las islas de Corisco, Elobey Grande y Elogey Chico; una ex  ensión super  cial de unos ocho mil km2,  ambién pueblan gran par  e de las zonas li  orales de Camerún y Gabón. Los Ndowe per  enecen al grupo de culturas congoleñas. Su lengua corresponde al grupo Bantú, y se encuadran en el sector occidental; de sus dos grupos (Boumba y

5 JUAN BALBOA BONEKE, Dónde estás Guinea . Ediciones Cort. Palma de Mallorca, 1978, p. 39

Bongwe) el que más predomina es el Bongwe y la varian  e Kom -be. El pueblo Ndowe, según la  radición, se divide en dos  ormas: una estructura obedece al árbol genealógico y otra a los grupos lingüísticos que lo integran. Según la leyenda genealógica se divide en Mbimba y Mogundu.

Por causas sociocul  urales, el pueblo Ndowe, ha ido in  egrando paulatinamente en su seno a otros pueblos que originariamente no lo fueron.

Los Ndowe han man  enido cons  an  es luchas con  ra los Fang, por la pene  ración de es  os en el  erri  orio, desde mediados del siglo XIX esta situación se va superando poco a poco por el cristianismo, la educación, y los matrimonios entre los integrantes de las dos comunidades.

Este pueblo sufrió mucho las atrocidades de la trata de negros, debido a su ubicación y el trato frecuente con los pueblos europeos.

La in  uencia cul  ural múl  iple de los pueblos occiden  ales: por  u -gueses, holandeses, ingleses, alemanes, franceses y españoles, que ocupan la región a lo largo de más de cua  ro siglos han con  gurado la nueva identidad de este pueblo; gracias al contacto con civilización europea y sus costumbres.

La palabra Ndowe e  imológicamen  e signi  ca: cogidos noso  ros o nosotros cogidos; nosotros estamos cogidos mutuamente los unos a los otros, nos estamos cogidos mutuamente como cadena; como eslabones de una gran cadena. Un pueblo que es como un racimo de piña, como dátiles, como un árbol con extensos ramales y bien agarrados en tierra; los hombres unidos.

Ndowe es unión concordia, mola  o, avenencia, a  nidad;  ambién es singularidad y cantidad al propio tiempo, porque es unidad y variedad. Por  an  o los Ndowe se au  oiden  i  can como conjun  o de personas que se sienten cogidos los unos a los otros, que están fuertemente agarrados, bien entrelazados para ayudarse mutuamente y emprenden grandes tareas para alcanzar bienes comunes. Se sienten unidos porque comparten la misma visión del mundo, una misma  loso  ía de la vida, el mismo universo cul  ural, de  nes y valores,

con  eren un origen común y la misma  rayec  oria his  órica,  iene una zona de ubicación; por tanto creen en su identidad como pueblo con pasado y futuro y quieren mantenerlo.

On  ológicamen  e, Ndowe es  oda aquella persona que desde una perspectiva vital, lingüística, y ética, comparte el campo teológico, axiológico, y de bienes de otro y / o viceversa, ya que ambos interlocutores comparten la misma visión del mundo, es una relación reciproca.

Por consiguien  e, para el Ndowe prima la relación del Ndowe con el Ndowe del miembro de la  amilia Ndowe, con la persona del gru -po Ndowe o de  ribu Ndowe. Signi  cando que, en es  a relación el que no es miembro in  egran  e del grupo Ndowe es un ex  raño.

Pero el Ndowe sabe que la exis  encia del YO implica la del o  ro, el ex  raño; es condición necesaria para que el YO exis  a, porque la rea -lidad de personas lleva implícita la existencia del otro o de los otros, ya sean personas, grupos o pueblos.

No se  ra  a aquí de dis  inguir el YO del OTRO por mero in  erés, sino por razones de principio de iden  idad, por in  en  o de rea  rmar su personalidad, YO SOY YO. La au  oiden  i  cación es una no  a ne -cesaria para que un pueblo siga siendo, y no signi  ca an  agonismo mantener sus notas diferenciadas de otros grupos.

Las personas que se au  odenominan Ndowe de  nen una serie de relaciones que son dinámicas, reciprocas y también que se proyectan a otros grupos ajenos a ellos, ya que sin estos no podría explicarse su existencia.

Cada persona es lo que es, pero mantiene una comunicación de bienes que le permiten la búsqueda de elementos comunes.

Pese a ello, no es un bloque compacto ni homogéneo; es la unidad en la diversidad 'atados como haces de leña' dicen ellos mismos para rea  rmar su idea de unidad. Es  os ex  remos los de  enden con resolución  odos los grupos de la gran  amilia Ndowe.

2. Los Bisio

Son pueblos que aunque hoy están asentados en la costa, su vinculación a ella es relativamente reciente. Es un pueblo originario del Camerún, son miembros de una rama in  ermedia en  re los Ndowe y los Fang.

Los más presen  es en la República de Guinea Ecua  orial son los Bujebas,  ambién llamados Bisió o Bisiwo.

OTROS PUEBLOS.- O  ros pueblos próximos considerados de bue -na vecindad, algunos forman parte integrante de este conjunto y no sólo como pueblos agregados.

Son pueblos cercanos no tanto por su parecido o coincidencia; sino por o  ros  ac  ores de índole geográ  co e his  órico es  os pueblos alle -gados al  ronco originario NDOWE son: BASEK, BALENGUE, Es  os pueblos son di  eren  es en  re si dis  in  os al NDOWE, pero por razo -nes espaciales y temporales y la evolución social y cultural que han producido entre todos ellos una cierta cohesión, hace que se cumpla el carác  er dinámico del  érmino NDOWE que incorpora a pueblos diferentes a lo largo del proceso histórico.

3. Los Fang

Se supone que su origen  ue la mese  a Sudanesa de Bahr el Gazal, se dividen en diversas ramas en  re Gabón, Camerún, Congo y Guinea Ecua  orial. Su pene  ración en Guinea Ecua  orial  uvo lugar en 1900 atravesando el Río Ntem hasta el Río Uolo 6 , enfrentándose a su paso con los pueblos Semiplayeros. En general, los Ntumu asentados al Nor  e del Uolo, y los Okak al Sur del mismo Río  orman el conjun  o más numeroso de la población de Guinea Ecua  orial.

Es difícil establecer un censo de los pueblos de la Región continental, debido a las migraciones de dichos grupos, los cuales se han realizado en tiempos relativamente cercanos, perdurando hasta el presente siglo, y también la posibilidad de realizar censos fue exi-

6 Desde el régimen de Macías se llama Río Mbini, el más grande de Guinea Ecua  orial

gua en las primeras décadas del presente siglo ya que el interior era una zona prácticamente desconocida.

Un grupo étnico que pertenece a la gran familia Bantú, aunque en el proceso migratorio asimilaron elementos sudaneses y etíopes. Su unidad es fundamentalmente cultural y lingüística, más que biológica. El poblado FANG reúne a varias  amilias que  ienen un mismo antepasado representados en unas estatuillas llamadas 'los BIERI'; el grupo base es la familia que agrupa alrededor de un hombre a sus descendientes y a sus hermanos menores con sus hijos, o sea familia extensa.

La impor  ancia que conceden los Fang a la organización en clanes deriva de la obligación de casarse con una persona de distinto clan, lo que genera un tejido de alianzas muy amplios y con cierto sentido expansionista.

La li  era  ura oral, el ar  e y las expresiones musicales han con  ri -buido a la formación y al enriquecimiento de su cultura. En lo religioso se encuentran dos formas de manifestación:

  1. La que realiza median  e prác  icas llamadas  e  ichis  as, amule -tos, 'bieri' , etc.
  2. El monoteísmo como fundamento de la vida religiosa: creen en un ser supremo, creador y padre del mundo. Destacan además otras manifestaciones de carácter religioso, como el culto a los antepasados; la veneración a las fuerzas sagradas y el respeto a los mayores, a las costumbres y a los valores socioculturales 7

El FANG, cazador, cul  ivador de la  ierra, ba  allador se les conocen históricamente; también emprendedores si bien no faltan comentarios sobre su crueldad y costumbres canibalistas 8

7 LEO SALVADOR, Los pueblos de Africa , Editorial Mundo Negro,Madrid, 1996, pp. 119120

8 RAMÓNGARCÍADOMÍNGUEZ, Guinea, Macías, la ley del silencio , Editores Plaza y Janes S.A. 1977. pp. 143-146. El au  or hace re  erencia a las obras de PAUL DE CHAILLU, Voyages et aventure dans L'Afrique Equatoriale y de la obra de LUIS TRUJEDA INCERA . Los Pamues de Nuestra Guinea de 1946.

El FANG  radicional era una persona seriamen  e preocupada por su familia, su pueblo y luchaba para guardar la dignidad el bienestar y la estabilidad de su comunidad, el jefe tradicional era el más generoso de la tribu, el más bueno, el sabio y el más justo no entraba en sus cálculos, la acumulación desmesurada de los bienes materiales, su poder y autoridad servía para mantener la paz y el consenso en todos los grupos. Polígamo, desde luego, pero nunca utilizó su autoridad para obtener placer, ni cometer crímenes, ni mucho menos violentar la intimidad de sus conciudadanos cometiendo adulterio, 'la casa de la palabra' era un espacio político-jurídico, donde todos los aborígenes se concentraban para: dirimir pleitos de una  orma pací  ca, celebrar ma  rimonios, celebrar la de  unción,  es  ejar un recién nacido y una nueva esposa. El je  e FANG  radicional era el conocedor y el detentador de poderes sobrenaturales, siempre con el  n de de  ender a su pueblo de los brujos y demás maldiciones, las fuerzas ocultas del jefe tradicional nunca fueron utilizadas ni para envenenar ni prosperar cualquier tipo de mal a un conciudadano.

Era una persona muy hospitalaria, con los forasteros y transeún- es. Es  e es el per  l que conservamos gracias a la  radición oral y es real porque muchas de las generaciones vivien  es con  rman es  a tesis, a tener muy en cuenta a la hora de analizar el comportamiento polí  ico del Fang de hoy.

B) Los pueblos de la región insular o Bioko

LOS BUBIS.- La población de Bioko no cons  i  uye un grupo racial y étnico homogéneo, sino que es un compendio de la historia de isla, lo que ha dado lugar a que la heterogeneidad sea su aspecto más característico.

Podemos decir que en líneas generales, existen dos etapas en las que se produce el asentamiento de la población.

  • La primera con las migraciones del pueblo Bubi has  a el comien -zo de la colonización S. XIX.

  • La segunda desde el comienzo de la colonización, que podemos  jar en la Fundación de CLARENCE CITY 9 hasta nuestros días. en este periodo se abre la penetración de europeos en la isla, seguida de una inmigración de personas proceden  es de Liberia, Sierra Leona, Sao Tomé y Príncipe, has  a los años 1940 - 1950 con la presencia de numerosos trabajadores Nigerianos, en estos años se censaron en 11.355 los habitantes Bubis de la Isla de Bioko.

Actualmente los Bubis son la mayoría de la isla, con la población inmigrada de los diferentes pueblos de Río Muni.

El BUBI es un ser pací  co demasiado con  ormis  a; nada luchador, sedentario y agricultor nato, Jamás tuvo ambiciones de expansión territorial al revés, siempre anduvo huyendo de enemigos que le arrebataban sus posesiones. Ellos mismos bautizaron a su isla con el nombre de 'RIPOTO' que signi  ca 'lugar de ex  ranjeros'.

La religión BUBI es mono  eís  a, exis  e un 'MORIMO' creador y rector del universo que puede ser considerado como el Dios único, ser que está sobre todo hombre, oculto e inaccesible a nuestra concepciones. Este espíritu creador se llama en el Norte de la Isla RUPE, y en el Sur ERI, debajo de él dependiendo de él, están los demás espíritus o 'morimos' de la naturaleza 10 .

El BUBI es un admirador y mi  i  cador de la espléndida na  uraleza que le rodea, es con  empla  ivo por na  uraleza, y su  loso  ía vi  al, por ello mismo, es pací  ca, conciliadora. Rinde el cul  o a la amis  ad entre los hombres, a la fecundidad de la tierra y de las mujeres.

Los Sacerdo  es, 'LOS ABBAS', elevan sus plegarias para implorar la lluvia bené  ca, el crecimien  o de las plan  as, la armonía en  re los hombres, el perdón de las faltas, la reconciliación de los enemigos. La imagen sacerdo  al es la imagen de la dulzura y la bea  i  ud. Cuan -

9 Duran  e la Adminis  ración española se llamaba SANTA ISABEL, y desde el Régimen de Macías se llama Malabo, capital de la Nación.

10 RAMÓN GARCIA DOMÍNGUEZ, op. ci  ., p. 146. Especies de ángeles, que cuidan de la creación 'Morimos' de los bosques, las fuentes, los arroyos.

do se enteraba de que el gran Morimo le llamaba a su seno, avisaba al poblado del día de su muerte. Y ante el pueblo congregado, entraba su alma, mostrando a los morimos protectores su obra conseguida: los numerosos hijos que durante su sacerdocio las mujeres habían dado al mundo.

El BUBI ha sido siempre un ser hospitalario. Cualquiera podía acercarse a la aldea, y allí recibir comida y alojamiento a cambio de una conversación interesante de lo que ocurría en otros pueblos. El BUBI es monógamo, con un sentido sacral de la familia que no es ex  ensa. Los BUBIS per  enecen al grupo Ban  ú y corresponden al sec  or oes  e. Son los pobladores au  óc  onos de la Isla de Bioko, el grupo étnico imperante; al que siguen los criollos, que son una mezcla entre los Bubis y otros grupos procedentes de Cuba, Norteamérica, Liberia, Ghana, Sierra Leona, Benin, Camerún, Nigeria, San  o tomé y los grupos étnicos continentales del propio país, y la mezcla de es  os grupos en  re sí. La población Bubi y criolla represen  an un 16% del  o  al de la población del Es  ado. Posee un idioma  onal, casi melódico y sin duda alguna uno de los más bellos y armoniosos del entorno africano.

A pesar de las múl  iples di  erencias en  re los FANG y los BUBIS, hay que reconocer también elementos antropológicos comunes, como el sentido de la hospitalidad, el culto a la procreación y a las mujeres, ambos son pueblos africanos y han compartido doscientos años de administración extranjera y 30 de independencia, son puntos de unión que se pueden explotar positivamente para la construcción del deseado nuevo Es  ado de Guinea Ecua  orial.

La di  erencia cul  ural siempre es enriquecedora, cuando cada comunidad man  iene  rme su iden  idad, por eso las reivindica -ciones culturales y políticas del pueblo Bubi 11 son legítimas, pero también tienen que tener en cuenta que, en cualquier sistema ya sea Nacional o Internacional, una comunidad puede perderse por dos vías:

11 En las páginas interiores hablamos ampliamente del Secesionismo Bubi.

  1. Ya sea por absorción, al incorporarse en unas estructuras nacionales o internacionales que no reconocen su identidad, lo que evidentemente puede crear serios sentimientos nacionalistas para dicho colectivo y en consecuencia una cierta inestabilidad global. En todo caso la recuperación del espacio cultural y político propio en estas condiciones suele ser muy difícil o casi con- ic  ivo. En el ac  ual sis  ema in  ernacional, con la globalización, la mundialización, la in  ernacionalización. O sea el universalis -mointernacional avala esta tesis, muchos Estados se encuentran en una si  uación de 'camu  aje his  órico' 12 enfermedad de identidad.
  2. La o  ra  orma de perderse es por aislamien  o, el exceso de celo de un pueblo por garantizar su identidad le puede apartar del sistema y quedarse prácticamente excluido de los núcleos de decisión. Por eso hay que saber gestionar la política de autodeterminación.

C) Los pueblos de la Isla de Pagalu (Annobón)

LOS ANNOBONESES.- Cuando el primero de enero de 1472 los ma -rinos Portugueses Juan Santarem y Pedro de Escobar descubrieron la isla, se encontraba deshabitada, y van a ser familias oriuendas de Angola y Sao Tomé las que pueblan por vez primera la isla, asentándose al Norte en el poblado de San Antonio de Palé, donde se concentran actualmente casi todos los habitantes de la isla; El censo de 1983 cifraba 2.006 Annoboneses.

A lo largo de este estudio de la geografía humana se comprueba que el Es  ado de la República de Guinea Ecua  orial es un Mosaico de cinco Pueblos principales, de donde derivan otros subgrupos, con procedencias diferentes obligados a vivir juntos por el ya su- cien  emen  e conocido repar  o de A  rica en la Con  erencia de Ber -

12 ORTEGA Y GASSET, la Rebelión de las masas , Edi  orial Espasa - Calpe, S.A, Madrid, 1979

lín de 1884 - 1885; ello sin duda tendrá sus repercusiones políticas ya sea a nivel interno como en sus relaciones con otros Estados, y en nuestro caso con la ex-potencia colonizadora que es España, tal como lo demostraremos en las breves reseñas históricas.

4. Breves apuntes históricos de Guinea Ecuatorial

A) Guinea Española de 1778 hasta 1959

Median  e la ra  i  cación del  ra  ado del Pardo de 24 de mayo de 1778, Por  ugal cedió a la Corona de España sus  erri  orios del Gol  o de Guinea. El 21 de oc  ubre de ese mismo año arribaba a la isla de Fernando Poo 13 , la primera expedición española, conducida por el Brigadier Conde de Argelejo.

A partir de entonces se consolidará paulatinamente la presencia Española en la región Ecuatorial Africana, siendo las más destacadas las expediciones del Comisario Regio D. Juan José de Lerena en 1843, la de Nicolás de Manterola en 1845, la de Rafael de Cargas en 1854 y la primera expedición misionera con  ada a la compañía de Jesús, en 1857 .

Al año siguien  e llega el primer Gobernador español residen  e, Carlos Chacón, mientras tanto Julián Pellón, explora la parte Continental, trazando también el primer mapa conocido de la isla de Fernando Poo.

En 1857 llega por primera vez a Fernando Poo el explorador Ma -nuel de Iradier Bu  i, coincidiendo con la creación de la Sociedad de A  ricanis  as y la Sociedad de Geogra  ía Colonial, impulsoras de la colonización de Guinea Ecua  orial

En vísperas de la con  erencia de Berlín en 1883 llegan a Guinea

13 Nombre de su descubridor Fernando Poo en 1472. Desde el régimen de Macías se llama Bioco.

los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María la Orden fundada por el Padre Claret.

Como consecuencia de la conferencia de Berlín de 1884 - 1885, España y Francia delimi  an las  ron  eras de sus posesiones a  ricanas, dando lugar al tratado de Paris de 1900, que consagra los actuales lími  es  erri  oriales de Guinea Ecua  orial.

En 1901 el geógrafo Enrique D'Almonte, miembro de la comisión de límites, extiende el primer mapa de la zona continental española, o Río Muni.

Un Real Decreto de 11 de Julio de 1904 reglamenta la Adminis- ración de los  erri  orios españoles del Gol  o de Guinea, has  a 1959, fecha de fuertes movimientos nacionalistas.

B) De 1959 a 1962 proceso de creación de las provincias autónomas del Gol  o de Guinea

Por ley del 30 de julio de 1959, la Región Ecuatorial española se divide en dos provincias, la de Fernando Poo y Río Muni. En dicha Ley se man  iene la suprema jerarquía del Gobernador General conjun  o, y los Subgobiernos se convier  en en Gobiernos Civiles. Por vez pri -mera se nombran representantes de dichas provincias en las Cortes españolas:

Eran Alcaldes o Diputados provinciales designados en octubre de 1960, tres africanos y tres europeos. 14 Tomaron posesión el 20 de diciembre de 1960 en Madrid. Recordar que en la conferencia constitucional de Madrid 1967 asistieron en calidad de representantes en las Cortes en representación familiar, otros nativos. 15

14 Cabrera James, Alcalde de San Fernando hoy Ela Nguema. Jones Níger, Alcalde de San  a Isabel hoy Malabo. Esono Nsue Diputado provincial de Evinayong y jefe tradicional

15 Ricardo María Bolopa-Fernando Poo, Edmundo Bosio Dioco-Fernando Poo, Pedro Ekong Andeme-Rio

Muni, José Nsue Angue-Rio Muni, Alfredo Tomás King-Creole.

Este mismo año 1959 un grupo de nacionalistas guineanos se dirigen por vez primera y direc  amen  e a la O.N.U.

Se funda en Bata, un centro laboral con las modalidades industrial y pesquera.

En 1960 se regula la administración de los territorios de las dos provincias ecuatoriales. Se constituyen los primeros ayuntamientos de la Región Ecuatorial.

Es  e año, en la XV Asamblea General de la O.N.U, se aprueba la resolución que lleva por  í  ulo 'DECLARACION SOBRE LA CON -CESION DE LA INDEPENDENCIA A LOS PAISES Y PUEBLOS CO -LONIALES' España suscribió a dicha resolución.

En 1962 el Minis  ro subsecre  ario de la Presidencia del Gobierno español, Carrero Blanco, visi  a Guinea Ecua  orial. Es  e mismo año se funda el Instituto de enseñanza media de Santa Isabel.

C) Guinea Autónoma desde 1963 hasta 1968

Con el  n de acelerar la evolución de es  os  erri  orios, seguir las indicaciones de las Naciones Unidas y dar satisfacción a los deseos de los Nacionalis  as Guineanos, España concede a sus provincias Ecua  oriales el es  a  u  o de au  onomía, con Organos legisla  ivos y ejecu  ivos propios, bajo la Presidencia de Don Boni  acio Ondó Edú.

Duran  e es  e periodo au  ónomo Guinea Ecua  orial conoce una gran transformación tanto en sus estructuras administrativas como en las económicas, sociales y políticas generando una calidad de vida general muy elevada que se mani  es  a elocuen  emen  e en los 332$ de renta per capita aquel entonces considerada la mayor del Africa Subsahariana con excepción de Sudáfrica.

En los últimos meses del periodo autónomo, y como consecuencia del deseo expresado en las Naciones Unidas, en la propia Guinea Ecuatorial y en España por lo nacionalistas Ecuatoguineanos, se reúne en Madrid una conferencia Constitucional, en la que los re-

presentantes del Pueblo Ecuatoguineano y los Delegados del Estado Español acuerdan conceder la independencia a Guinea Ecua  orial.

Se elabora una constitución consensuada entre todas las fuerzas polí  icas Guineanas, y se  jan modalidades del  raspaso de poderes, delimitándose el nuevo papel a desempeñar por España en el desarrollo económico y social de la nueva República Africana.

La cons  i  ución  ue mayori  ariamen  e aprobada por re  eréndum celebrado el 11 de agosto de 1968. Se convocaron las elecciones generales en septiembre, supervisadas por las Naciones Unidas y la Organización de la Unidad A  ricana (O.U.A), se presen  aron cua  ro candidatos:

  • Don Boni  acio Ondo Edu del Movimien  o de Unión Nacional (MUNGE).
  • Don Francisco Macías por la Coalición Tripar  i  a o Secre  ariado conjunto.
  • Don Atanasio Ndongo Miyone por el Movimiento de liberación de Guinea Ecua  orial (MONALIGE).
  • Don Edmundo Bosio Dioco por la Unión Bubi.

Salió vencedor D. Francisco Macías Nguema, Vicepresiden  e del Consejo de Gobierno au  ónomo y líder del ala radical del naciona -lismo Ecuatoguineano, fue proclamado Presidente de la República el tres de octubre del año 1968; y el día doce de octubre del mismo año se proclama la Independencia de la República de Guinea Ecua - orial, la independencia de Guinea  ue pací  ca, Don Manuel Fraga Iribarne asis  ió al  raspaso de poderes en Guinea.

D) Guinea independiente desde octubre de 1968 hasta nuestros días

1.- EL REGIMEN DE MACIAS.- Cua  ro meses después de procla -mar la independencia, en febrero de 1969, una serie de incidentes degradaron seriamen  e las relaciones en  re Guinea Ecua  orial y Es -

paña, culminando el cinco de marzo con lo que el Presidente Macías cali  có como "un in  en  o de golpe de Es  ado imperialis  a y colo -nialista", protagonizado por su Ministro de Asuntos Exteriores Atanasio Ndongo Miyone, en colaboración con España versión o  cial del Gobierno de Guinea Ecua  orial, dicho Minis  ro y o  ros muchos sufrieron una brutal e indiscriminada represión que les costó sus vidas.

Apartir de entonces la situación del País iría degradándose: España retira sus técnicos civiles y militares, desaparecen brutalmente los cuadros Nacionales, se establece un partido único nacional de trabajadores (PUNT) 16 , Macías se proclama Presidente Vitalicio, y, como consecuencia de todo ello, la economía Nacional se degrada de manera drástica, todos los indicadores económicos y sociales decaen hasta los niveles de pura subsistencia, en resumen se instala una de las dictaduras más crueles que ha conocido el País.

Gran par  e de la juven  ud Ecua  oguineana se vio obligada a aban -donar el País, re  ugiándose principalmen  e en Camerún, Gabón, Nigeria y España, la represión contra la Iglesia, la ruptura de las relaciones diplomáticas con España entre otras cosas, demuestran lo destructivo que fue dicho régimen.

Interpretando patrióticamente el malestar del Pueblo guineano, el Viceminis  ro de De  ensa y Comandan  e de las Fuerzas Armadas Tenien  e Coronel Teodoro Obiang Nguema sobrino del Presiden  e Macías, decide el tres de agosto de 1979 intervenir con un pronunciamiento, gesto que "no es un golpe de Estado sino un golpe de libertad", según las palabras del comunicado difundido al efecto.

2.- EL REGIMEN DE TEODORO OBIANG.- La dic  adura Macis  a duró once años y como consecuencia de la devastación a que fue sometido el País, la primera preocupación del Consejo Militar Supremo que tomó el poder, bajo la Presidencia del Teniente Coronel

16 El PUNT.- era el máximo órgano represivo del Es  ado. La per  enencia era obliga  oria y sus enseñanzas en todos los Centros Nacionales consumía buena parte del período académico.

Obiang, elevado a la Je  a  ura del Es  ado el doce de oc  ubre de 1979, fue la reconstrucción económica.

Al llamamiento hecho a España y que daba un vuelco total a la política interior y exterior del régimen anterior, se abren las Iglesias y las fronteras, los refugiados vuelven al País, son algunos hitos que contribuyeron a la normalización del País tras el trauma del régimen de Macías.

España acudió a socorrer a las nuevas Autoridades y a todo el Pueblo Ecuatoguineano; en una primera ayuda de emergencia, fase que duró un año, has  a la  rma del Tra  ado de Amis  ad y Coope -ración en  re España y la República de Guinea Ecua  orial en oc  ubre de 1980.

Duran  e los primeros cinco años del régimen de Teodoro Obiang entre otros acontecimientos cabe resaltar la visita de SU SANTIDAD JUAN PABLO II, la de SS.MM. LOS REYES DE ESPAÑA, la del Pre -siden  e del Gobierno Español CALVO SOTELO, así como la cele -bración en Ba  a del Primer Congreso HISPANICO AFRICANO DE CULTURA, en junio de 1984.

En agos  o de 1982 se aprueba la Car  a de Akonibe que es la Ley Fundamen  al de la República de Guinea Ecua  orial que no admi  ía el Pluripar  idismo. El primero de enero de 1985 el Gobierno de Ma -labo decide in  egrarse en la zona económica mone  aria del Franco en el marco de la Unión Aduanera de los Estados del Africa Central (U.D.E.A.C).

Esta integración no favoreció mucho las relaciones entre España y la República de Guinea Ecua  orial ni mucho menos el desarrollo interno del País.

Empresas francesas estaban ya instaladas en el país incluso antes de la integración en la zona franca, con la UDEAC multiplicaron su preserncia, el control del aeropuerto, las telecomunicaciones, la importación de minerales preciosos y perlas, instructores militares para formar a efectivos nacionales. 17

17 LUIS ONDO AYANG, MARCELINO BONDJALE, HUMBERTO RIOCHÍ, FRANCISCO

Toda esta situación apartó a la ex-potencia administradora de su ex -colonia. Pron  o los  ranceses que iban ganando  erreno en de -trimento de España cuyo marco de actuación quedó relegado a una cooperación puramente humanitaria concentrándose en la sanidad y educación, Los  ranceses se dieron cuen  a de la incapacidad de la administración ecuatoguineana para emprender un verdadero proceso de modernización. En todo caso siguieron manteniendo su grado de in  uencia en el país pero sin  ener la su  cien  e capacidad operativa y de decisión para corregir la estructura administrativa ecuatoguineana.

La población empezó a perder la ilusión del golpe, por la miseria general que empezó a reinar, con este malestar mas el viento democrático que soplaba aquel entonces en los Estados Africanos se reformala Car  a de AKONIBE y quedaba así ins  aurado un sis  ema mul -tipartidista, estableciendo la transición democrática en curso, cuyos factores impulsores analizamos en la quinta parte de este trabajo.

ZAMORA, Misceláneas Euro-Africanas , Editorial Claves para el futuro, Madrid, 2001, Vol. I, p.321. Ver el ar  iculo del WILFRID SIMON ' BALADE AUTOUR D'UN ROMAN '

Primera parte:

El proceso descolonizador

I. Los primeros brotes del nacionalismo

Es difícil situar cronológicamente con exactitud el comienzo de los primeros movimientos en pro de la liberación del territorio. En varias crónicas de expediciones se lee que algunos jefes tradicionales habían pedido a los españoles que les concediesen la autonomía. Sin embargo, no es fácil probar objetivamente dicho extremo. El propio Presidente Macías, en el discurso de la Independencia, el 12 de oc- ubre de 1968, dice "la Guinea Ecua  orial, a par  ir de 1939, empezó a organizarse en asociaciones reivindicativas y en 1947 nuestros je- es  radicionales en  regan a los minis  ros españoles del Gobierno del Caudillo, sendos documentos de petición de Independencia. En 1962 cuando nos visita Carrero Blanco se le presentaron nuevos documentos al efecto.

Pas  or Torao, primer presiden  e de la Asamblea Nacional de Gui -nea, en o  ros  érminos expresaba: "Los primeros bro  es de un anhe -lo de independencia se veri  caron ya en Río Muni por el año 1947.

En Fernando Poo, algo más  arde, aparece la  gura de Don Mariano Ropo, jun  o a la cual se deseó  ormar una acción polí  ica uni  cada. Pero hasta el año 1960 no existe propiamente ninguna idea popular de Independencia." 1

Para conocer el proceso debemos de analizar primero las causas del Nacionalismo.

El crecimien  o económico.- Según las es  adís  icas o  ciales, Guinea había alcanzado en 1945 los 170.500 hab. Si en 1936 produjo 1.084.000 kilogramos de ca  é, y 2.061.723 en 1940, en 1948 se habían superado los 6.000.000 kilogramos. Guinea expor  ó a España 14.665  oneladas de cacao en 1939, aunque descendió a 14.342 en 1945. España impor- ó de Guinea 8.432  oneladas de yuca, 94.000  oneladas de madera, lo que suponía un gran volumen de capital en las áreas nacionales. Es  as mismas es  adís  icas re  ejaban que sólo 4.152 alumnos (3.229 varones y 923 hembras) asistieron a la escuela en 1941 sólo había 111 maes  ros auxiliares en  odo el  erri  orio, con 176 escuelas o  ciales y 32 colegios regidos por los misioneros claretianos y por las misioneras concepcionistas. 2 En el mismo año, de 706 alumnos examinados para ob  ener el cer  i  cado de es  udios elemen  ales cuyo currículum académico comprendía: lectura, escritura, sumar y restar, sólo 354 aprobaron. 162 alumnos se presen  aron para ob  ener el cer  i  cado de estudios primarios y sólo fueron declarados aptos 66, desde 19461949 salieron de la escuela superior sólo 72 maestros y auxiliares administrativos, buena parte de los futuros políticos. Todo este desequilibrio demuestra que no era prioritaria la educación y la formación de cuadros nativos y sobretodo se mantenía dos tipos de enseñanza: una para indígenas y otra para españoles.

La  ormación de cuadros se limi  aba a  ormar maes  ros, auxiliar sanitario, taquimecanógrafos, auxiliares de hacienda y aduanas, auxiliar de obras públicas, auxiliar de radio  elegra  s  a y auxiliares de comercio. No es coincidencia que todos tuvieran el grado de au-

1 RAMÓNGARCÍA DOMÍNGUEZ, op. ci  ., pp.103-104

2 DONATO NDONGO BIYOGO,. Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial , Edit. Cambio 16-Madrid 1977, pp.53-79

xiliares en la jerarquía administrativa funcionarial, son agentes de ejecución de tareas materiales al servicio de los colonos. El sistema salarial era igual de injusto, un maestro en 1945 cobraba 166.66 pesetas mensuales, un auxiliar administrativo nativo al servicio de la Administración Pública o empresa privada cobraba 333.33 ptas. mensuales.

En cuanto al porcentaje entre el alumnado indígena y el blanco veamos: en el curso 1949-1950 la preparación del alumnado negro era del 22%, alumnado blanco 78%. Al  ren  e de las escuelas indí -genas estaba un maestro auxiliar, evidentemente, aborigen que impartía 6 horas diarias de clase: 3 por la mañana para niños y 3 por la tarde para niñas. Como su pequeño salario no lo podía mantener era alimentado y mantenido por los vecinos de la población que mensualmente o cuando hacía falta le aportaban cacahuetes, plátanos, bananas, leña y otros productos de primera necesidad. Razón por la cual la calidad de la enseñanza era muy baja se limitaba a lo más mínimo, escritura, lectura, cuatro operaciones y la lengua castellana obligatoriamente.

En  re o  ras muchas di  cul  ades, para viajar era necesario solici  ar un permiso especial al administrador territorial y rellenar una instancia en que constaran los motivos y la duración prevista del viaje. Si el administrador territorial lo consideraba necesario, se le concedía el "pase" al peticionario, que normalmente tenía una vigencia nunca superior a quince días. 3 Viajar sin él o tenerlo caducado costaba, además de tres meses de prisión, inhabilitación temporal para poder viajar, es decir, arres  o domiciliario. Las pres  aciones perso -nales eran obligatorias para los negros, por ejemplo, trabajar duran- e dos años en la  nca de un blanco sin cobrar, sólo la obligación de alimen  arle. O  ra pres  ación era que el je  e  radicional  enía que proporcionar un contingente al blanco, bajo pena de cárcel o castigo corporal o las dos juntas, para que el blanco sustituya a los negros

3 Durante el Régimen de Macías se utilizó un sistema parecido:'las credenciales' para desplazarse en el territorio territorio.

muer  os de su  nca. O  ra  orma era de  enerlos por cualquier causa, para llevarlos a la construcción de las obras de utilidad pública, quedaban libres al término de la obra. Todo ello en un ambiente donde los castigos corporales y todo tipo de vejaciones físicas estaban a la orden del día, la muerte o desaparición de indígenas era corriente.

Todo nativo que por fortuna salía vivo de las manos de los dominantes venía necesariamente politizado dándose cuenta de la injus- a si  uación en que se encon  raba en su propio país. Lo que invi  a a una cierta consolidación del nacionalismo y en consecuencia la persecución de los líderes nacionalistas.

II. La consolidación del nacionalismo y la persecución de los lideres nacionalistas

La  uerza del cuerpo de maes  ros y de los llamados emancipados se sentía cada vez más fuerte, aunque la administración colonial tra- aba de con  rarres  ar su in  uencia sobre la población median  e un sistema de cambios de destinos arbitrarios. El descontento de los indígenas había llegado a  ales grados que a  nales de 1950  uvo lu -gar una reunión de maes  ros y des  acados  erra  enien  es en la  nca de uno de ellos, Acacio Mañe, en Bata. En esa reunión, la primera que se convoca con carácter no tribal para tratar el tema colonial, se analizó la situación creada con la promulgación de la ley de terrenos y la propiedad indígena. Se constató que el grueso de la población había sido arrinconada en las tierras selváticas del interior, a varios kilóme  ros de sus viviendas, mien  ras los europeos se habían adue -ñado de las más asequibles y de las más fértiles. Se decidió fundar una organización denominada "cruzada de liberación", encargó a Acacio Mañé la coordinación de sus actividades tanto en el interior como en el exterior.

ACACIO MAÑE: era un  erra  enien  e bien relacionado con los cír -culos colonialistas, debido a su gran religiosidad y a su condición de emancipado pleno. Su cristianismo entendido de manera evangélica

y en  remezclado con la  radición generosa y hospi  alaria FANG, le había convertido en una especie de místico querido y casi venerado por todos. Su ascendencia camerunesa le permitía viajar allí con cierta frecuencia y le había dado la oportunidad de entrar en contacto con los movimientos de oposición al régimen colonial francés. Se estaba resucitando una especie de movimientos de todos los fang que esperaba presen  ar una al  erna  iva conjun  a a España y Francia. Acacio Mañe viajó, durante 1951 por todo el interior del país, y con la excusa o  cial de reclu  ar braceros para sus  ncas, pudo predicar la doctrina de la cruzada en pueblos de Micomeseng, Evinayong y Ebebiyín. En  ró en con  ac  o con Francisco Ondó Michá y con Enri -que Nvo, en  re o  ros que  endrían una in  uencia considerable en su evolución. Uno de sus rasgos más característicos era la fe que tenía en la juventud que salía a estudiar, a la que en no pocos casos protegió, al contrario de los otros mayores de su tiempo, que consideraban los estudios o como una pérdida de tiempo o como un medio de los blancos para privarles de sus hijos. A mediados de 1952 hubo una huelga en el Seminario de Banapá para protestar contra el régimen alimenticio, la restricción en cuanto a lecturas y la cuestión de las vacaciones. Muchos seminaristas llevaban cinco, seis y siete años desde que cada uno entraba en el seminario sin ver sus  amiliares, como resul  ado de la inves  igación abier  a, el Obispo Leoncio Fernández de  erminó la expulsión del seminario de varios estudiantes, entre los que se encontraban Atanasio Ndongo Miyone y Enrique Gori Molubela.

Vuelto a su poblado natal en Río Benito, Atanasio Ndongo se puso en contacto con los círculos de la oposición y colaboró muy activamente con los impulsores de la cruzada. A propuesta suya, ésta cambió de nombre y pasó a llamarse Movimien  o Nacional de Libe -ración de Guinea Ecua  orial (MONALIGE). Sólo el cambio de nom -bre ya era muy signi  ca  ivo. Si pron  o des  acó A  anasio Ndongo como organizador y activista, pronto también fue perseguido por las autoridades coloniales. En una reunión que estaban celebrando en un pueblo de Evinayong junto con otros compañeros, se presen-

 ó un des  acamen  o de la Guardia Colonial al mando del Sargen  o Jesús Eworo, como uno de los asis  en  es era  amiliar del sargen  o, este permitió que algunos pudieron escapar, y así Atanasio Ndongo pudo alcanzar la frontera gabonesa, donde fue acogido por el nacionalis  a León Mbá, en cuya casa vivió. 4

El 29 de diciembre de 1954, José Díaz de Villegas, director general de Marruecos y colonias y director del Instituto de Estudios Africanos, organismo que había querido suscitar a la fenecida Sociedad de Africanistas ya que había sido incluida en el Consejo Superior de Inves  igaciones Cien  í  cas, decía públicamen  e en una con  erencia: "Guinea Ecua  orial jun  amen  e con Fernando Poo, proporciona a la península, en mercaderías y frutos, una riqueza total que no baja de los mil quinientos millones de pesetas anuales". 5 Dos ideas claras en esta declaración: la primera la separación del continente y la isla, la otra la perpetuidad de la administración colonial nada sorprendente a juzgar por las responsabilidades políticas del declarante.

Los nacionalis  as guineanos, mien  ras  an  o es  aban jun  ando sus voces con los nacionalistas cameruneses y gaboneses para conseguir la  o  al independencia de la zona del Gol  o de Guinea, lo cual fue aprovechado por la propaganda colonialista para acusarles de preparar un imperio Fang que eliminaría al res  o de las  ribus. En Guinea el Gobierno empezó a prac  icar una polí  ica de separación de las diferentes etnias, favoreciendo, sobre todo, a bubis y playeros y presen  ándoles a los ojos de los Fang como más lis  os,  rabajado -res, in  eligen  es y por  an  o, ricos. A ellos les decían que los Fang eran perezosos, incultos y pobres pero más numerosos y represen- aban un peligro con  inuo para su seguridad. Los blancos es  aban allí para garan  izar la vida de los no Fang.

Los nacionalis  as guineanos, desde los  erri  orios vecinos, hicie -ron llegar a la O.N.U. un memorándum que con  radecía la argu -mentación española, exponía la verdadera situación reinante en el

4 DONATO NDONGO BIYOGO, op. ci  ., pp.74-75

5 DONATO NDONGO BIYOGO, op. ci  ., p.74

territorio y reclamaba por primera vez el derecho de los guineanos a la autodeterminación denunciando la ilegalidad de la ocupación de aquel  erri  orio por par  e de España. El documen  o iba  rmado, en -tre otros, por Atanasio Ndongo Miyone, Jesús Mbá, Clemente Ateba, Acacio Mañe, Enrique Nvo, y Gus  avo Wa  son. Cuando España  ue de  ni  ivamen  e admi  ida en la O.N.U mon  ó un "lobby" dedicado a hacer valer las razones de la presencia del Es  ado español en Gol  o de Guinea, con  ando siempre con el ve  o de USA aquel en  onces bajo la adminis  ración de Eisenhower y así logra año  ras año que la cuestión guineana no sea tratada ni por la cuarta comisión ni por la Asamblea General.

Mientras tanto, en el interior la situación se recrudece, los nacionalistas aparecen misteriosa y fugazmente en los pueblos, charlan con los vecinos y desaparecen en la selva. Cuando llegan las tropas de la guardia colonial no encuentran, por lo general, a los buscados, y apresan indiscriminadamente a los habitantes, que son interrogados, encarcelados, torturados o deportados a la Isla de Annobon. O  ros son condenados a  rabajos  orzados con  ando cada día que pasa con más apoyo popular, consecuencia directa de la represión colonialista, los nacionalistas se multiplican y pasar a ser una especie de leyenda viviente: hablan simultáneamente en Ebebiyin y Ba  a, en Nie  ang y en Nsork, en Río Beni  o y Bimbiles. Ese poder de ubicuidad les salva muchas veces la vida, ya que sus partidarios distribuyen hábilmente el rumor para despistar a las tropas coloniales. Se habla abiertamente de Independencia.

Acacio Mañé se había negado siempre a exiliarse, solía decir que nadie podía morir por la causa de su pueblo en territorio extranjero por eso no extrañó a nadie que fuera prendido en la noche del 20 de noviembre de 1958. La no  icia que pron  o conocida en los medios de la oposición, aunque la población tardaría en saberlo. Hasta dos días después no empezaron a producirse movimientos de protesta, pero nadie volvería a saber nada de él. La versión más creíble, a  r -ma que fue asesinado en el campamento de la guardia colonial de Bata, cerca de la misión católica, que su cadáver fue arrojado al mar

con una gran piedra atada al cuello. 6 Enrique Nvo, otro padre de la independencia  ambién  ue asesinado por los colonos, La represión fue extraordinaria. Aunque decenas de personas fueron encarceladas, los verdaderos líderes habían logrado alcanzar las fronteras de Camerún o Gabón, en  re ellos Boni  acio Ondo Edú.

El asesinato de Acacio Mañé dio fortaleza al Movimiento Nacionalis  a Guineano,  an  o en el exilio como en el in  erior. El MONALIGE había prendido en el pueblo guineano y la alternancia independista estaba perfectamente consolidada, ya era imparable las reivindicaciones de la Soberanía Nacional.

Gracias a la provincialización enviaron 6 represen  an  es de las provincias del Gol  o de Guinea en las Cor  es Franquis  as, eran al -caldes o diputados provinciales designados en octubre 1960. Tres africanos y tres europeos, los africanos eran:

Jones Niger (alcalde de Santa Isabel, hoy Malabo) Cabrera James (alcalde de San Fernando, hoy Ela Nguema) Esono Nsue (diputado provincial de Evinayong y jefe tradicional) Tomaron posesión el 20 de diciembre 1960 en Madrid. 7

III. Implicaciones políticas del viaje de Luis Carrero Blan -co, Subsecretario de la Presidencia del Gobierno a Guinea Ecuatorial

Tras un viaje en 1962, por la colonia el almirante Carrero Blanco, encargó a una comisión de juris  as, presidida por Laureano López Rodó, un proyecto de ley que pusiera en marcha un proceso de au  onomía para la Guinea Ecua  orial, llegando a decir el Minis  ro Cas  iella, por boca del Embajador de España en la O.N.U, Jaime de Piniés, la intención del gobierno español de llegar, tan pronto como fuera posible, a la proclamación de la Independencia. El 20 de di-

6 DONATO NDONGO BIYOGO, op. ci  ., 76-77

7 MAX LINIGER GOUMAZ , Breve Historia de la Guinea Ecuatorial . Edi  L'HARMATAN, 1988.Paris, pp. 81-82

ciembre de 1963 Franco  rmaba en el Palacio del Pardo la ley de bases del gobierno au  ónomo de Guinea Ecua  orial, designándose un Consejo de Gobierno, así como varios procuradores en cor  es. 8

El 24 de mayo de 1964 se había designado procuradores en cortes a Federico Ngomo Nandongo, en represen  ación de la dipu  ación pro -vincial de Río Muni, Damaso Sima Obono en represen  ación de los municipios de Río Muni, a Enrique Gori Molubela, en represen  ación provincial de Fernando Poo. Se de  ec  aba una escasa represen  ación en los órganos legisla  ivos y ejecu  ivos al pueblo NDOWE, BISSIO Y ANNOBONES lo cual eviden  emen  e creó cier  os problemas al régimen autónomo y posteriormente a la conferencia constitucional.

IV. El caso de Guinea Ecuatorial en la O.U.A.

La ac  i  ud de la O.U.A., en una si  uación como la de Guinea, donde no había movimientos armados de liberación, era evidente apoyar gracias a la pos  ura de Gabón y Camerún, países limí  ro  es, la inde -pendencia uni  aria de Guinea Ecua  orial Por eso en la con  erencia de Libreville de 1962-sep  iembre, la O.U.A. propuso acen  uar las presio -nes sobre la cues  ión de Guinea Ecua  orial an  e la O.N.U, o sea, que  rasladaba la ac  uación a la ONU para así hacer mas presión.

V. La estructura político-administrativa de las provincias au -tónomas españolas de Fernando Poo (Bioko) y Rio Muni

Un análisis de la ley de bases del Gobierno au  ónomo da una idea de cómo se montó un complicado mecanismo que permitiera prolongar inde  nidamen  e el s  a  us de au  onomía. 9

8 RAMÓNGARCIA DOMÍNGUEZ, op. ci  ., pp. 69-70. DONATO NDONGO BIYOGO, op. ci  .,pp. 101-103.

9 Ver Documen  os Legales de Guinea Ecua  orial. Organización y Régimen Jurídico de la Provincias Africanas. Guinea, Macias la ley del silencio . Ramón García Dominguez.

Si bien el pueblo guineano había comprendido desde hacía tiempo que España no adop  aría, por muchas y obvias razones, en Guinea Ecua  orial, la  ris  e pos  ura de Por  ugal en Á  rica. Con  ori  uras y argumentos tan falsos como pueriles, la dictadura Salazarista había quedado envuelta en una lamentable aventura africana obsesionada por la idea de continuidad, pero el Estado portugués no tenía medios para hacer frente a operaciones bélicas de aquel calibre; por eso la dictadura que con más pena que gloria quiso continuar Caetano, se vino abajo. Incluso los dueños de los intereses que los portugueses represen  aban en Á  rica -apar  e de los suyos propios- se cansaron de continuar apoyándolos y alentándolos, desbordados por acontecimientos, un ejemplo más de cómo no se puede ir contra la historia.

España era di  eren  e en eso podía muy bien desprenderse de Gui -nea sin que lo acusara negativamente su economía; tampoco tenía un excedente de población que no supiese dónde colocar como las llamados "re  ornados" por  ugueses. Guinea no bene  ciaba a España como país sino a unos cuantos españoles. 10

Según la base V "el Gobierno y la Adminis  ración de Guinea Ecua -torial tendrá carácter representativo y estará encomendado a una Asamblea General y aun Consejo de Gobierno. La Asamblea es  ará constituida por la reunión conjunta de las Diputaciones provinciales de Fernando Poo (Malabo), y Río Muni". El Consejo de Gobier -no estará constituido por un presidente y ocho consejeros, cuatro por Fernando Poo (Malabo) y cua  ro por Río Muni. La base VII, apar  ado 2, especi  ca que los ocho consejeros serán elegidos por la Asamblea y nombrados a propuesta de esta, por Decreto. Jerárquicamen  e, pues, la Asamblea General es  aba por encima del Consejo de Gobierno. Pero los miembros de la Asamblea en cuan  o Dipu -tados Provinciales, eran elegidos mediante votación entre la terna presentada a las distintas corporaciones por el alto comisario (nuevo nombre del gobernador general) en cada uno de los distritos, para

10 FRANCISCO ELA ABEME , Guinea los últimos años , Editorial Centro de la cultura popular canaria 1983, pp. 71-90.

poder ser elegidos miembros de cualquier corporación (base XII) era preciso reunir la condición de nacional avecindado del territorio al que corresponda. Así se daba vía libre a los colonos blancos para que se presen  aran a las elecciones y crear una Asamblea Ge -neral y un consejo de Gobierno Mul  irracial. Los dipu  ados de la Asamblea se vo  aban en  re si para cons  i  uir el Gobierno, salien -do así de la Asamblea los "mejores", los más combativos, quedando ésta reducida a lo que podríamos llamar el sustrato político. Con tan original sistema se logró una tensión constante entre el organismo legislativo, que disponía de mayor potestad legal, pero que estaba desprovis  o de sus elemen  os más dinámicos, y el consejo de Go -bierno, integrado por los mejores, pero con menor autoridad del alto comisario general. Los miembros del Consejo de Gobierno elegían entre ellos a su presidente, con lo que se terminó de asegurar el más completo cuadro de la inestabilidad.

Según la base XIII "al Gobierno de la nación es  á represen  ado por un alto comisario general, nombrado por decreto. El comisario general tendrá las siguientes atribuciones:

  • a) Coordinar la Administración Autónoma con la Administración cen  ral y asesorar al Consejo de Gobierno en el desempeño de su función.
  • b) Os  en  ar por delegación del Gobierno de la Nación, las  acul  a -des que a éste corresponden.
  • c) Velar por la integridad del territorio y el orden público, con cuya  nalidad dependerá de él, a  odos los e  ec  os, las Fuerzas Arma -das. Dichas facultades, en cuanto al mantenimiento del orden público, las podrá delegar el comisario general en el respec  ivo Go -bernador Civil en el tiempo, forma y alcance que estime oportuno.
  1. d)Asumir las relaciones con cualquier au  oridad ajena a la Guinea Ecuatorial.

Esta base demuestra claramente que el único poder real estaba en las manos del comisario general, el Consejo de Gobierno y la Asam -blea General sus poderes eran puramen  e  es  imoniales.

Por el Decreto 49/64 de 11 de enero de 1964 se dispuso la celebración de las elecciones para la renovación de la mitad de los juntas vecinales, Ayuntamientos y Diputaciones Provinciales. Una vez celebradas és  as, se cons  i  uyó la primera Asamblea General, que elegiría al primer Consejo de Gobierno. El ar  ículo 6º, párra  o 2, del Decre  o, dice  ex  ualmen  e: "El Consejo de Gobierno,  ormalizada la designación del Presidente, se trasladará a Madrid y como represen  an  es de la Guinea Ecua  orial será oído en la redacción del  ex  o articulado de la ley de bases, de acuerdo con lo establecido en la primera de sus disposiciones  nales".

Esto implica que los nativos no participaron en la redacción de la ley de bases, y fueron llamados sólo como oyentes al acto de redacción y no supieron el contenido exacto hasta que después estuvieron constituidos los órganos previstos en dicha ley.

Diez concejales fueron elegidos en todo el territorio para cubrir el subgrupo de entidades culturales, económicas y profesionales, en las principales ciudades, sólo dos indígenas estaban en la lista:

En San  a Isabel (Malabo):

  • 1.- Abilio Balboa Arkins
  • 2.- Manuel Parguiña Sanjurjo
  • 3.- Ramón Blesa Boloix
  • 4.- Julio García Sas  re
  • 5.- Adol  o Mota de Felipe (alcalde)

En San Carlos (Luba):

1.- Primi  ivo Or  ega Arroyo

En Ba  a:

  • 1.- Fernando Mar  orell Segovia

  • 2.- Beni  o Juan Orensanz Berna  .

  • 3.- Beni  o Juan Ma  indi (alcalde) de la é  nia NDOWE

En Río de Santa Isabel:

1.- José Aliño Bernat (alcalde)

Fue elegido presiden  e de la Dipu  ación Provincial de Fernando Poo (Bioko) y presiden  e de la Asamblea General, Enrique Gori Molubela, y la Diputación de Río Muni, presidente: Andrés Moisés Mbá Ada.

El 13 de mayo de 1964 la Asamblea General se reunió en la Dipu - ación Provincial de Fernando Poo (Bioko) y sus 18 miembros pro -pusieron consejeros a:

  • Francisco Macías Nguema
  • Boni  acio Ondó Edú
  • Antonio Cándido Nnag
  • Luis Rondo Maguga

Los cua  ro por la provincia de Río Muni

  • Ramón Borikó Toichoa
  • Aurelio Nicolás Ithoa
  • Gus  avo Wa  son Bueco
  • Luis Sicach

Los cua  ro por la provincia de Fernando Poo (Bioko)

El 31 de mayo por Decreto de la Jefatura del Estado fueron nombrados consejeros. Es de subrayar que el único partido que tomó parte en las elecciones  ue el MUNGE, al cual se habían apun  ado muchos oportunistas procedentes de otros movimientos, en el seno del cual empezó una sorda lucha por el poder, hábilmente estimulada desde la Comisaría General, como resul  ado de una combinación polí  ica que no era sino un mero  rámi  e para sa  is  acer los deseos del Gobier -no Cen  ral, los represen  an  es del MUNGE en Río Muni presionaron sobre los de Fernando Poo (Bioko) para que saliera elegido presiden  e del Consejo de Gobierno Boni  acio Ondó Edú, quien a duras penas aceptó el nombramiento, ya que su ilusión, según había declarado a varios colaboradores, era ser gobernador civil. Fue elegido vicepresi -den  e del Consejo Francisco Macías Nguema, que  ueron ra  i  cados por el Decreto 27 de mayo de 1964. Pero entonces se vio la necesidad de reajustar el consejo, ya que el presidente no ostentaba cartera y la región de Muni quedaba representada por sólo tres consejeros. Reunida de nuevo la Asamblea, eligió consejero en solitario a Rafael Nsue Nchama, cuando el Gobierno Au  ónomo regresó de su precep -tiva vista a Madrid, el consejo quedó formado de la siguiente manera:

  • -Presidente: Boni  acio Ondó Edú
  • -Vicepresidente: Francisco Macías Nguema
  • -Consejero de Obras Públicas: Francisco Macías Nguema
  • -Consejero de Agricultura: Rafael Nsue Nchama
  • -Consejero de Trabajo: Antonio Cándido Nnang
  • -Consejero de Educación: Luis Rondo Maguga
  • -Consejero de Sanidad: Gus  avo Wa  son Bueco
  • -Consejero de Hacienda: Aurelio Nicolás Ithoa
  • -Consejero de Industria y Minas: Román Boricó Toichoa
  • -Consejero de Información y Turismo: Luis Mao Sicacha

El 24 de mayo de 1964 se había designado procuradores en cortes a Federico Ngomo Nandongo, en represen  ación de la dipu  ación Provincial de Río Muni; a Dámaso Sima Obono, en represen  ación de los municipios de Río Muni, a Enrique Gori Molubela, en repre -sen  ación de la Dipu  ación Provincial de Fernando Poo (Bioko) y Evaris  o Mo  ede Euchi por los municipios de Fernando Poo (Bioko).

Pues el estatuto de autonomía era un paso para la deseada Independencia y un test para España para medir el grado del nacionalismoguineoecuatoriano, por que el planteamiento era muy escueto el NO signi  caba que los na  ivos quieren seguir con el an  iguo es  a  u -to, es decir provincias española sin ninguna autonomía. El SI signi- caba el cambio, la negación del an  iguo es  a  u  o y la acep  ación de la ley de bases de autonomía pocas opciones para elegir.

La au  onomía no apagó los movimien  os nacionalis  as, al con  ra -rio la si  uación se agravó en  odos los sen  idos. La limi  ación de po -der real del Gobierno Au  ónomo, las incompa  ibilidades y disensio -nes internas, la corrupción, habían desprestigiado la labor y la razón del Gobierno Au  ónomo, en su cua  rienio de duración. El  erri  orio colonial seguía siendo gobernado prácticamente por el alto comisario general, representante de España. El equipo de poder autóctono, compues  o por los principales hombres del MUNGE, pre  endía prolongar inde  nidamen  e la Au  onomía la cual permi  ía man  e -ner a una clase dirigente afín a los puestos y privilegios burgueses

alcanzados en el amparo del Gobierno español; eso, sin con  ar las ventajas y "extras" con que la oligarquía colonialista española, interesada en el man  enimien  o de la  cción, les o  recía con adulaciones paternalistas.

VI. El planteamiento de la descolonización de Guinea Ecua -torial ante la Organización de las Naciones Unidas

El 12 de Noviembre de 1968 Guinea llegó a  ormar par  e como Es  a -do Soberano de la O.N.U Número 126; para llegar a ello el camino fue largo.

Después de quince años de exilio, había sido autorizado a volver a Guinea A  anasio Ndongo Miyone, líder del MONALIGE. La vuel  a se había producido por la presión de los militantes, claro está, pero  ambién de varios miembros del consejo de Gobierno Au  ónomo, encabezados por el Vicepresidente Macías Nguema. Macías era una excepción en varios aspectos: no bebía, no salía a bailar en público y, al revés, que el resto de sus colegas de gabinete, mantenía en perfecto estado su 'Mercedes Benz'. No se le conocían amantes, era el único consejero que sonaba al gran público y era el único que mantenía más distancias y más apariencias propias de hombre de Estado. Dentro de la irracionalidad del régimen autónomo Macías representaba una esperanza de racionalidad. 11 Se había ido apartando de la linea claramen  e neocolonialis  a del MUNGE o  cial y se había constituido en una especie de inspirador de un ala izquierda del partido. Había empezado a cartearse con los líderes exiliados, especialmente con Atanasio Ndongo Miyone, a los que de alguna forma representaba dentro del juego de intereses que suscitó la llegada de la autonomía. Hombre frío y agudo, Macías se había dado perfecta cuenta del callejón sin salida en que estaba metido el régimen autónomo y empezó a evolucionar hacia posiciones nacionalistas.

11 DONATO NDONGO BIYOGO, op. ci  ., pp. 106-109

A  anasio Ndongo y Francisco Macías empezaron a es  udiar con -juntamente un proyecto de independencia. En el plano interno, se trataba de acceder a una soberanía plena, bajo el patrocinio político del MONALIGE, en una combinación que asegurase al mismo tiempo la libertad y el socialismo, sin caer en la socialdemocracia ni radicalizar de tal modo las posturas que resultasen incómodas al poder. Es  a polí  ica es  aría basada, según los primeros per  les, en un nacionalismo que evitase los errores de excesiva intervención de la potencia colonizadora que se estaban viendo en los países vecinos que habían accedido a la independencia, pero, sobre todo, que se es  aban observando en el desarrollo de la polí  ica del Gobierno autónomo.

En el plano internacional, se esbozó un estrechamiento de relaciones económicas y culturales con España, pero basadas en el principio de la cooperación y la no ingerencia en los asuntos del otro. Se trataba de no conceder ni un ápice de la Soberanía Nacional, y basar las relaciones a través de fuerzas políticas y no a través de la presidencia del Gobierno. El MONALIGE y la Izquierda del MUNGE, por o  ra par  e, habían llegado a una concreción sobre la  nalidad de la Independencia y su urgente necesidad, ya que de no reclamarse inmediatamente en 1968 se prorrogaría automáticamente el período autónomo, al término de los cuatro años de la legislatura en ejercicio.

Los dos líderes redac  aron un mani  es  o que  ue en  regado al mi -nis  ro español de Asun  os Ex  eriores, mani  es  o que en nombre de los par  idos MUNGE y MONALIGE, exigía  ueran en  abladas unas negociaciones que condujeran a la total autodeterminación del terri- orio. El MONALIGE, siguiendo el camino emprendido en el  ren  e diplomá  ico, envió a varios de sus miembros a Nueva York, donde, en la sede de las Naciones Unidas, anunciaron el inicio de la acción armada si el gobierno español no accedía a negociar la independencia antes del 25 de Septiembre de 1967, fecha en que se trataría de nuevo el asun  o de Guinea Ecua  orial en la Asamblea General de la O.N.U.

Por el contrario, la postura española, a pesar de que en 1956 el Secre  ario General de la O.N.U le recuerda las obligaciones libremen  e con  raídas respec  o al capí  ulo XI de la Car  a 'Declaración rela  iva a los Territorios No Autónomos' y en 1957 España se compromete a ajustarse al espíritu de la carta y comienza a enviar información sobre los territorios colonizados; Jaime de Piniés, embajador español en las Naciones Unidas, durante una reunión celebrada en Argel por 'el comité de los veinticuatros' , el 20 de Junio de 1966, había manifestado que «España no tiene ningún inconveniente en dar la Independencia a Guinea; es  á dispues  a a darla, pero el pueblo de Guinea no es  á preparado aún, pues no posee la madurez polí  ica ni económica, Por o  ra par  e, el Gobierno español no reconocerá nin -guna otra petición de Independencia que la que formule la Asamblea General del Gobierno Au  ónomo.»

Las in  enciones del embajador son claras, España sabía que no había  ormado su  cien  es cuadros para man  ener una es  ruc  ura productiva rentable capaz de dinamizar la economía del país. El comportamiento político de la población guineoecuatoriana y sus élites políticos esta en su fase de aprendizaje, no había alcanzado la madurez su  cien  e para conducir por ellos mismos el des  ino polí  i -co positivo del país. Pero también demostraba este comentario una cierta resistencia a los cambios, y por eso la condicionalidad de la consul  a de la Asamblea del Gobierno au  ónomo de alguna  orma de  ensores del s  a  us quo. O  ra reseña de es  e comen  ario  ambién sería si bien España no quería que la independencia fuera tan pronto, pero si los acontecimientos obligan, concederá la independencia  o  al y se desvinculará pragmá  icamen  e de  odo  ipo de con  ic  o fruto de la inmadurez política del nuevo Estado africano, ya que alcanzada su soberanía solamente a ellos les corresponde elegir el color de la tinta del bolígrafo para escribir su historia.

Las presiones hechas por los nacionalis  as guineanos en los Orga -nismos Internacionales, no le mereció a Jaime de Piniés otra opinión que la de 'maniobras ejercidas por minorías sin representatividad de ningún  ipo, in  uenciadas, además por po  encias ex  ranjeras.

Seguramente, Piniés basaba su opinión en el hecho de que una facción del IPGE, en reunión celebrada unos meses an  es en Uagadu -gu, capi  al de Al  o Vol  a (ac  ual Burkina  aso), se había pronunciado una vez más a favor de la federación con Camerún. Estas manifestaciones, de Jesús Mba y Clemente Ateba que fueron aplaudidas por Francia, no ob  uvieron el más mínimo eco en el in  erior del país y signi  caron un serio handicap a la opción polí  ica del res  o del partido.

Desde 1961, fecha de la primera resolución expresa de la Asamblea General de las Naciones Unidas (A.G.N.U.) sobre la cues  ión Guineana, la O.N.U había venido presionando a España para que cumpliera la 'declaración sobre la concesión de la independencia a los países coloniales' , aprobada por el organismo Internacional en ese mismo año. Cada año, desde en  onces, la Asamblea General de las Naciones Unidas (A.G.N.U.) y la Comisión IV 12 , solían urgir a España a poner  n a su presencia colonial en el Terri  orio Guineano y tratando de que se concretara una fecha precisa para el acceso a la independencia, se autorizara la visita de una comisión especial a Guinea y se convocara una Con  erencia Cons  i  ucional bajo la ob -servación de las Naciones Unidas. Se trataba del Comité de los 24, el Gobierno Español no es  aba decidido a conceder la independencia a estos territorios, mientras no alcanzasen un desarrollo cultural, económico, y social más elevado, es por esta razón invitó al comité a visi  ar dichos  erri  orios a  n de con  rmar sus  esis de subdesa -rrollo e incompatibilidad con la soberanía política. El 21 de Junio de 1966 el Comité Especial se hace eco de la invitación y decide enviar un 'subcomité encargado de averiguar cual es la situación en el territorio, con miras a acelerar el cumplimiento de las resoluciones'. De paso recalca el derecho de Guinea Ecua  orial a la independencia.

El subcomi  é visi  ó a  nales de 1966 Guinea Ecua  orial y con sus

12 Comisión encargada de la descolonización, conocida como el comi  é de los 24. MELBIN DE DINAMARCA, JOUJEATI DE SIRIA. Él subcomi  e: 1) Embajador MALACELA de TAN -ZANIA, DIAKITE de MALI, HERNÁN SÁNCHEZ de CHILE; PRESIDENTE: Embajador COLIER de SIERRA LEONA.

informaciones se trabajó en la Resolución 2.230, que aprobaba por la Asamblea General en su 1.500 sesión plenaria de 20 de diciembre de 1966. Lo más impor  an  e de es  a resolución es que la Asamblea Ge -neral de las Naciones Unidas (A.G.N.U.) reconocía la Ley de Bases de 1963 «en la cual se reconoció a Fernando Poo (Malabo) y Río Muni como una en  idad denominada en adelan  e Guinea Ecua  orial, así como la declaración formulada por la potencia administrativa sobre su in  ención de conceder la Independencia a la República de Guinea Ecua  orial como una sola en  idad. La resolución Asamblea General de las Naciones Unidas (A.G.N.U.) 1514 (XV) 14-12-1960, el derecho inalienable de las poblaciones de Fernando Poo y Río Muni a la libre determinación y la Independencia.

El subcomi  é que visi  ó Guinea,  eniendo en cuen  a las declara -ciones de la potencia administradora en el sentido de que accedería a los deseos del pueblo del territorio de lograr la independencia si este así lo solicitara, hizo sondeo entre la población indígena y con el resultado de que la abrumadora mayoría ha expresado el deseo de que el territorio logre la independencia a más tardar en Julio de 1968.

Se hace eco también de la declaración española de convocar una conferencia constitucional a principio de 1967, al mismo tiempo que vuelve a a  rmar el derecho de Guinea a la au  ode  erminación y a la independencia. Luego, la resolución, de acuerdo con las conclu -siones del subcomité visitador, invita a España a tomar las medidas enumeradas en el párrafo 4:

  • a) Eliminación de toda restricción de las actividades políticas e instauración de plenas libertades democráticas.
  • b) Establecimiento de un sistema electoral basado en el sufragio universal de los adultos y celebración, antes de la independencia de elecciones generales en todo el territorio sobre las bases de un padrón elec  oral uni  cado.
  • c) Traspaso del poder e  ec  ivo al Gobierno salido de es  as elecciones.

Además recalca, siguiendo los deseos expresos de España, que

asegure que el territorio acceda a la independencia como entidad política y territorial única.

En el pun  o seis de la resolución, urge a España para que  je una fecha para la independencia, y termina pidiendo a España que establezca en la ley y en la práctica, la plena igualdad de derechos políticos, económicos y sociales y que acelere y aumente su ayuda para conseguir el pleno desarrollo económico, cultural y social del territorio. Por aquel entonces en España no hay tiempo material, por sus problemas internos, referéndum, preparación de las nuevas cortes, puesto que difícilmente podía cumplir con las resoluciones de la O.N.U, por eso en su sesión del 12 de Sep  iembre de 1967, lamen  a que no se haya convocado la conferencia constitucional prevista en la resolución 2.230 XXI. El irreden  ismo Bubi es  aba presen  e en  odos estos debates. El delegado permanente adjunto de España, Don Jaime de Piniés, trató de que no se aprobara la resolución, sacando a relucir el Secesionismo Bubi con el siguiente comunicado: «… del 30 de marzo en el que el Gobierno Español rea  rma el propósi  o de conceder la independencia en 1968 y en la fecha más próxima posible, la independencia de Guinea Ecua  orial como unidad polí  ica sin perjuicio de salvaguardar la personalidad de la Isla de Fernando Poo.» Es  a úl  i -ma frase inquietó a los líderes guineanos pues parece que éste era el mayor obs  áculo a la hora de pensar en la independencia de Guinea.

En es  e sen  ido las di  eren  es declaraciones de la O.N.U  ueron muy claras. Por ejemplo, la resolución de 1 de Abril «reitera que la Guinea Ecua  orial debe alcanzar la independencia como una en  i -dad polí  ica y  erri  orial única» y declara que cualquier medida que quebrante la unidad e integridad del territorio será contraria a las disposiciones de la declaración con  enida en la resolución 1.514 (XV) y de la car  a de la O.N.U.

Es  a  rmeza de la O.N.U sobre la unicidad del Es  ado de Gui -nea Ecuatorial tenía muchos fundamentos: Estamos en 1967. A escasos kilóme  ros de Fernando Poo (Malabo) se desarrollaba una cruen  a guerra secesionis  a, la Guerra de Bia  ra (1967-1970 en Nigeria).

Por aquellas mismas fechas un blanco radical Ian Smith, acababa de hacerse fuerte desobedeciendo los mandatos de la metrópoli, proclamando la Independencia de Rodesia, y para evitar tales peligros la subcomisión visi  adora de Guinea Ecua  orial había urgido la convocatoria de la Conferencia Constitucional.

Segunda parte: El camino hacia la independencia

I. La con  erencia constitucional de Madrid

A. Fundamentos

La es  ruc  ura cons  i  ucional presupone la con  guración de una base social. De ahí que la pretensión constitucional reguladora, teniendo en cuenta la realidad del poder y de la estructura social, es sumamente difícil.

Para la elaboración e interpretación de la constitución era precisa y será hoy necesaria la posesión de una verdadera y poderosa imaginación sociopolítica 1 , puesto que es preciso tener en cuenta:

1º.Cual es la es  ruc  ura de es  a sociedad par  icular en su conjun  o. Cuales sus componentes esenciales y cómo se relacionan entre

1 JORGE RIETZU, Ciencia Política y Derecho Constitucional , Edit. San Esteban -Salamanca 1989. pp. 168-177. Re  exiones de Mills.

sí. En qué se diferencian de otras variedades de organización social. Cuál es, den  ro de ella, el signi  cado de  odo rasgo par  i -cular para su continuidad o para su cambio.

  • 2º. Que lugar ocupa es  a sociedad en la his  oria humana. Cuál es el mecanismo por el que está cambiando. Cuál es su lugar en el desenvolvimiento del conjunto de la humanidad y qué signi  can para él. Cuáles son sus modos carac  erís  icos de hacer historia.
  • 3º. Qué variedad de hombres y de mujeres prevalecen ahora en esta sociedad y en este período y que variedades están empezando a prevalecer. De qué maneras son seleccionados y formados, liberados y reprimidos, sensibilizados y embotados. Qué clase de naturaleza humana se revela en la conducta y el carácter que observamos en esta sociedad y en este período y cuál es el signi  cado para la na  uraleza humana de  odos y cada uno de los rasgos de la sociedad nuestra.

Para comprender este proceso tendremos que analizar los factores que impulsaron la descolonización de Guinea Ecua  orial.

  • -En primer lugar, la postura de la Presidencia española, que nunca admi  ió la idea de conceder la Independencia a Guinea Ecua  orial. La concesión a aquellos  erri  orios de la ca  egoría de provincias y más tarde del régimen de autonomía, constituyó una maniobra para distraer a sus habitantes en sus aspiraciones independen  is  as. Pero dichas concesiones no  ueron su  cien  es para acallar las exigencias de los nacionalistas guineanos y de la comisión de los Vein  icua  ro de la O.N.U que había incluido a Guinea Ecua  orial en  re los  erri  orios a ser descolonizados.
  • -En segundo lugar, la falta de entendimiento existente entre la política del palacio de Santa Cruz y la de Castellana 3 a propósi  o de la descolonización de Guinea.

La presidencia del Gobierno de Luis Carrero Blanco, op  aban por alargar la situación de la autonomía de las provincias de Guinea, en con  ra de las Tesis del Minis  ro de Asun  os Ex  e -

riores José María Castiella. Después de la independencia de Guinea Ecua  orial se regis  ra un cier  o en  riamien  o en las re -laciones del primer diplomá  ico español y el presiden  e del Go -bierno, esta situación culmina con el cese del Señor Castiella en 1969.

Hay que hacer cons  ar que has  a 1967, los asun  os de Guinea eran de la exclusiva compe  encia de la Presidencia del Gobierno, que se ocupaba de ellos a  ravés de la Dirección General de Pla -zas y Provincias Africanas, llevando su celo hasta el extremo de que ningún Ministerio de la nación conocía exactamente lo que sucedía en los  erri  orios que España  enía en Á  rica.

  • -En  ercer lugar, la reivindicación de Gibral  ar y la pos  ura adop -tada frente a ellas por los Países Afroasiáticos. El problema de Gibral  ar solía ser susci  ado por el Gobierno de Madrid en los momentosdecrisis política, como factor susceptible de aglutinar a los españoles, cada vez menos dispuestos a dejarse engañar, en  orno a las ya  ambalean  es es  ruc  uras del Régimen. Lleva -do el asun  o a la O.N.U en aras de una mayor espec  acularidad, la diplomacia hispana quiso maniobrar con la descolonización de los territorios guineanos. Concediendo la Independencia a Guinea pensaban ob  ener  uerza moral su  cien  e para conse -guir la reincorporación de Gibral  ar al  erri  orio Nacional.

España necesitaba de los votos favorables de los países afroasiá- icos represen  ados en la O.N.U. Es  os condicionaron su apoyo a que el Gobierno de Franco se comprome  iera  ormalmen  e a conceder la independencia a Guinea Ecua  orial. Al hacerlo así, España logró, en efecto, la resolución 2.353, por la que se recomendaba a Gran Bre  aña la descolonización de Gibral  ar, re -cogida en la 1.514 de la Carta Magna de descolonización. Pero se necesitaba de algo más que una mera recomendación: una condena que conminase a Gran Bre  aña a la inmedia  a devolu -ción del Peñón. A cambio de ello, se le exigía la concesión efec- iva de la independencia de Guinea. De hecho, cuando és  a se produzca, será esgrimida por España en sus discursos ante las

Asamblea General de la Naciones Unidas (A..G.N.U) en las dis -cusiones sobre el  ema de Gibral  ar.

En ellos se venía a decir: «nosotros hemos cumplido, ahora haced voso  ros lo mismo». En e  ec  o en su discurso de 17 de Oc - ubre de 1968, an  e la XVIII Asamblea, Cas  iella diría: «España, creyente en el principio de la autodeterminación de los pueblos, iba a darle cauce y realidad, España ha cumplido su palabra. Y aquí está, señores, aún reciente el hecho de la independencia de Guinea Ecua  orial». También recordaría que «se ha dicho que el modo de hacer España puede sentar precedente como modelo de colaboración entre las Naciones Unidas y cada uno de sus miembros. Guinea ha logrado su independencia como una entidad, en condiciones de paz y armonía, como deseaba esta Organización, España ha cumplido, como a la vis  a es  á, sus obligaciones descolonizadoras.»

  • -En cuarto lugar, la disparidad de pareceres entre el Ministerio de Asun  os Ex  eriores y el capi  al español a  ncado en San  a Isabel (Malabo). És  e al igual que la presidencia del Gobierno, estaba en contra de la política de Castiella de conceder la independencia a Guinea Ecua  orial como una En  idad homogénea. Para aquel político, la unidad política era el legado permanente y coherente que España entregaba a los guineanos. Para los españoles residen  es en Guinea y presidencia del Gobierno y Fernando Poo (Bioco) debía ser man  enido al margen del plan de concesión de la Independencia; ; uno y otra consideraban dicha isla como más íntimamente vinculada a España que la par  e con  inen  al. Son muy signi  ca  ivas al respec  o las pala -bras del informe de la corporación de los españoles con intereses en Á  rica, (CEIA) decía: «Sin embargo, no  odo el mundo estaba de acuerdo en los rápidos acontecimientos que venían desarrollándose en el proceso de la independencia. Guinea es  á compuesta de dos territorios perfectamente diferenciados y con carac  erís  icas muy dis  in  as, la isla de Fernando Poo (Bioco) y los  erri  orios del con  inen  e (Río Muni). Los problemas que

pueden surgir de la convivencia entre ambos son acuciantes… Las circuns  ancias in  ernacionales aconsejaban a la Madre Pa - ria para que se desprendiera de sus hijos…» descar  ando a los nativos del continente como hijos también de la madre patria España.

  • -En quinto lugar, el individualismo que oponía el español de la isla y del con  inen  e. En cier  o modo, los de Fernando Poo (Bioco) luchaban por su cuenta por la separación, sus intereses hallaron siempre acogida en la Presidencia del Gobierno. Es  a toma de soberanía no agradaba a aquellos colonos aferrados a ul  ranza a mé  odos propios del colonialismo del siglo XVII.
  • -En sex  o lugar la animosidad que la presidencia del Gobierno y el capi  al español en Guinea mos  raron siempre hacia los na -tivos que hubiesen cursado estudios superiores, sobre todo si éstos eran oriundos de la región continental. Ello explica que apoyasen la candidatura para la Presidencia del agricultor Edmundo Bosío Dioco, en lugar de las de los Señores Gori Molube -la, Wakson o Luis Maho Sicacha. No obs  an  e son és  os úl  imos, acérrimos de  ensores de la separación de Fernando Poo (Bioco); en última instancia, y como mal menor, se apoyaría a Bonifacio Ondo Edú, ya que la candida  ura de una minoría é  nica no tenía nada que hacer frente a la mayoría fang. Y el Ministro de Asuntos Exteriores que tendía a apoyar a intelectuales salidos de la etnia mayoritaria; de ahí su preferencia por Don Atanasio Ndongo Miyone.

De esta complejidad de factores previos, vamos a seguir el proceso que nos conduce a la conferencia constitucional. El Ministro de Asuntos Exteriores era claro partidario de la concesión de la Independencia, salvados los intereses españoles en juego. Para esto último había que elegir un interlocutor válido y responsable, que permitiera el juego Diplomático.

La di  cul  ad se cen  raba en la resis  encia de la presidencia del Go -bierno a conceder la independencia uni  aria a Fernando Poo (Bioco)

y Río Muni. Normalmente la colonización, además del despliegue de fuerzas militares y la dominación económica desde la metrópoli que supone, suele presentar otra cara más sutil, hábil estrategia para no conceder independencias reales. Cuando la colonización no se enfrenta a estructuras estatales que puedan considerarse resultado de una larga tradición histórica, ella misma se encarga de preparar los interlocutores que lo convienen; para ello recurre bien a un consejo de jefes tribales, bien a la emancipación de la administración colonial, bien a la agudización de las rivalidades é  nicas, bien  nal -mente, a la creación de una categoría de Africanos occidentalizados, capacitados para cumplir con unas funciones de simple ejecución económica.

En el caso de Guinea Ecua  orial, no cabía la posibilidad de valerse de los Jefes Tribales. Hemos visto como tales Instituciones fueron abolidas. El Ministro de Asuntos Exteriores, de acuerdo con las exigencias de los tiempos modernos, se inclinó por el sistema del africano occidentalizado.

Atanasio Ndongo Miyone era el hombre ideal: un intelectual con diez años de residencia en Estados Unidos, dotado de un equipo de Africanos occidentalizados y con estudios superiores, estaría en condiciones de desempeñar la gerencia económica y no vacilaría en plegarse a toda clase de maniobras diplomáticas.

En cuan  o a la presidencia del Gobierno,  racasados sus in  en  os de provincialización y de autonomía empleó la fórmula de la incitación a las rivalidades étnicas, fomentando, juntamente con los españoles a  ncados en Fernando Poo (Bioco), el separa  ismo de la isla; para ello aprovechaba, además, la si  uación geográ  ca de la minoría bubi, aislada del res  o de la población negra. Pero la O.N.U exigía que se concediera la independencia a Guinea como en  idad única. Los países de Asia y Á  rica  ampoco querían oir hablar de división en un País Africano, estando como estaba candente el caso de la Guerra de Secesión de Bia  ra ( Nigeria). Una vez más la presidencia del Gobierno veía  racasar o  ro in  en  o suyo de paralizar la Inde -pendencia guineana. Ante esta realidad, eligió como favorito a Don

Boni  acio Ondó Edú, pero Boni  acio se encon  raba ya polí  icamen  e quemado por su excesiva y abierta colaboración con la Presidencia del Gobierno y los españoles residen  es en Guinea, lo que o  recía un arma excelen  e a su oponen  e polí  ico Francisco Macías.

En todo este ambiente, lo que aquí podríamos llamar 'Maraña política' se va a proceder al desarrollo de la conferencia Constitucional, hay que añadir que el colonialismo recalcitrante había logrado captar a destacados Nacionalistas de etnia bubi, como Enrique Gori Molubela, presiden  e de la Dipu  ación de Fernando Poo (Bioco) y de la Asamblea General, y Luis Maho, consejero de Información y Turismo, quienes a partir de ahora se denominarán Bubis cien por cien y trabajarán denodadamente por la causa de la secesión.

El 27 de Agosto de 1964 se reunieron en Santiago de Baney todos los presidentes de juntas vecinales, acordando solicitar de España la separación  o  al de las provincias de Fernando Poo (Bioco) y Río Muni, cada una de las cuales se regirá por su propio gobierno.

El 6 de Abril de 1967, en vísperas de la conferencia constitucional, se congregaron en Basupú del Oes  e los je  es y vocales de las jun  as vecinales de la Isla y acuerdan unánimemente no aceptar ningún an  eproyec  o o norma que se re  era a la en  rada de una indepen -dencia, hasta tanto no se resuelva su total separación con los de Río Muni.

Nacía así la Unión Bubi, al frente de la cual se colocó a Edmundo Bosío, un agricultor recién elegido procurador en Cortes el tercio familiar, apoyado por la patronal colonial agrupada en la Cámara Agrícola, Institución de la que pertenecía también fue nombrado presidente del nuevo partido político.

Todos cada cual con su concepción de Estado con sus aspiraciones políticas acuden a la conferencia en Madrid.

B. Desarrollo de la con  erencia constitucional

La con  erencia se desarrolló en dos  ases, en el palacio de San  a Cruz, sede o  cial del Minis  erio de Asun  os Ex  eriores. Fueron 32 sesiones plenas y 75 sesiones de trabajo.

  • La primera  ase desde el 30 de Oc  ubre al 15 de diciembre de 1967.
  • La segunda  ase desde el 17 de Abril al mes de Junio de 1968.

Preparativos : El período más intenso de actividad política con miras a la independencia de los territorios ecuatoriales españoles, se produce en el período que va del 10 de Oc  ubre de 1966,  echa en que España convoca la con  erencia cons  i  ucional, has  a el 12 de Oc -tubre de 1968, día de la Transmisión directa de poderes.

Este período puede subdividirse a su vez en dos etapas de un año de duración cada una, o sea:

    1. La preparación de la con  erencia cons  i  ucional
    1. La celebración de la misma.

El 26 de Marzo de 1967, la Asamblea General nombra una Comi -sión Especial para es  udiar las modi  caciones del Régimen de Au  o -nomía económico-adminis  ra  ivo vigen  e, con el  n de preparar una autonomía también política. Esta comisión la integran dos miembros del Consejo de Gobierno y ocho Dipu  ados, cua  ro de Río Muni y cua  ro de Fernando Poo (Bioco). Ac  úa como Presiden  e Gus  avo Wa  son Bueco, y como Vicepresiden  e Francisco Macías.

Al hacerse pública la creación de esta comisión de estudio, la presidencia de la Asamblea pide al pueblo que, en el plazo de 20 días, «  oda persona na  ural o jurídica, domiciliada en Guinea Ecua  orial podrá dirigirse a la Asamblea General por escri  o, mani  es  ando sus deseos sobre el  u  uro polí  ico de Guinea». En el mismo comunicado se especi  ca que los dis  in  os grupos polí  icos serán ci  ados an  e la comisión recién nombrada, y deberán entonces enviar dos representantes para exponer sus puntos de vista.

El 3 de Abril queda cons  i  uida o  cialmen  e la Comisión, y al día siguiente se celebra la primera reunión de trabajo. En ella aparece ya el problema base que habría de con  gurar  odo el proceso de la independencia del  erri  orio: Es  ado Federal o Es  ado Uni  ario, he ahí la gran cuestión.

Watson Bueco lo expresó con acierto y brevedad: «Señores, antes que nada, yo diría que incluso antes de sentarnos ahora mismo a planear el  u  uro de Guinea, debíamos comenzar por ponernos de acuerdo en una cosa fundamental: unidad absoluta o confederación.»

El día 7 de Abril, la comisión especial oye la información y puntos de vis  a apor  ados por el MUNGE y el IPGE; el 8 de Abril se es -cucha al MONALIGE, el 10 de Abril a la UNIÓN DEMOCRÁTICA FERNANDINA, el 11 de Abril a la Unión General de Trabajadores de G. E. (U.G.T.G.E.). Con an  erioridad a  ales declaraciones, el día 6 la comisión había estudiado precisamente el tema de los partidos polí  icos, su es  ruc  ura,  nes y regulación cons  i  ucional en el  u  u -ro Estado.

El 21 de Sep  iembre de ese año 1967, Fernando María Cas  iella comunica al presidente de la Asamblea, cargo ostentado entonces por Federico Ngomo Nandongo, la  echa acordada por el Gobier -no español para el comienzo de la Conferencia Constitucional: «30 de Oc  ubre a ella habrán de acudir represen  an  es del Consejo de Gobierno, de la Asamblea y de los di  eren  es grupos de la sociedad guineana.»

Con motivo de tal anuncio, el 19 de octubre se celebra una sesión ex  raordinaria de la Asamblea General, en la que se deba  e la com -posición de la Comisión Guineana, que acudirá a la con  erencia. La comisión permanen  e de dicha Asamblea presen  a al pleno el siguiente proyecto recogido en el acta de la sesión:

La represen  ación guineana en la con  erencia cons  i  ucional es  a -rá integrada por las siguientes personalidades:

  • 1º) Los componen  es de la Comisión permanen  e de Gobierno in -terior de la Asamblea, con el Presidente y Vicepresidente de

la misma, en razón a que dicha Comisión elegida por el pleno es la mas cuali  cada de las que  uncionan en el seno del Organismo y ha in  ervenido in  ensamen  e en  odas las  areas políticas y ha celebrado cambios de impresiones y visitas con su Excelencia el Jefe del Estado y otras altas personalidades del Gobierno de la Nación.

  • 2º) El presiden  e y dos consejeros del Consejo de Gobierno Au  ó -nomo, como representantes del Supremo Órgano ejecutivo de la Administración Autónoma de estos territorios.
  • 3º) Los cua  ro procuradores en cor  es, dos por cada  erri  orio, que hayan resultado elegidos en las presentes elecciones de Representación familiar en atención a la ancha base representativa de la elección.
  • 4º) Un represen  an  e de cada uno de los movimien  os o grupos guineanos que han comparecido ante la Comisión Especial y acreditado su existencia y programa de actuación respecto al  u  uro de Guinea Ecua  orial. Es  os movimien  os son:
  • a) Movimien  o Nacional de Liberación de Guinea Ecua  orial (MONALIGE)
  • b) Movimien  o de Unión Nacional de Guinea Ecua  orial (MUNGE)

c)Idea Popular de Guinea Ecua  orial (IPGE)

d)Unión Democrá  ica de Fernando Poo.

Según es  e esquema Francisco Macías Nguema no es  a in -cluido, ni tenía muchas posibilidades de participar, razón por la cual, el Señor Macías, sugiere a la Asamblea General, que puesto que acuden a Madrid el Presidente y Vicepresidente de dicha Asamblea, también deberían concurrir el Presidente y Vicepresiden  e del Gobierno, que era él.

El Presidente de la Asamblea, tras escuchar al Señor Macías, decide someter a votación los cuatro puntos del dictamen de la comisión permanen  e. La vo  ación se hace pública y, después de la misma, el dictamen quedó redactado casi igual, no aceptando la sugerencia del señor Macías.

La Comisión de  ni  iva que acudiría a Madrid el 30 de Oc  ubre para iniciar la primera fase de la Conferencia Constitucional, sería la siguiente:

  • ·Asamblea General:

  • -Presidente , Don Federico Ngomo Nandongo

  • -Vicepresidente , Don Enrique Gori Molubela

  • Comisión Permanente:

  • 1)Don Agus  ín Eñeso Ñeñe

  • 2)Don Luís José Maho Sicachá

    1. Don Antonio C. Nang
    1. Don Gus  avo Wa  son Bueco
  • ·Procuradores en Cor  es de Represen  ación Familiar:

  • 1)Don Ricardo María Bolopá (Fernando Poo)

  • 2)Don Edmundo Bosío Dioco (Fernando Poo)

    1. Don Pedro Econg Andeme (Río Muni)
    1. Don José Nsue Angue (Río Muni)
    1. Don Alfredo Tomás King
  • ·Consejo de Gobierno Au  ónomo:

  • -Presidente : Boni  acio Ondo Edú

  • Consejeros Nacionales:

    1. Alfredo Jones
    1. Andrés Moisés Mba Ada
  • ·IPGE:

    1. An  onio Eworo
    1. Clemente Ateba
    1. Jovino Edú
    1. Martin Mbo Nguema
  • ·MONALIGE:

  • 1)Atanasio Ndongo Miyone

  • 2)Pastor Torao

    1. Armando Balboa
    1. Saturnino Ibongo
  • ·MUNGE:

  • 1)Justino Mba

  • 2)Esteban Nsué

    1. Estanislao Kuba
    1. Francisco Salomé Jones
  • ·UNDEMO:

  • 1)Wilvardo Jones Niger

  • 2)Carlos Cabrera James

    1. Manuel Nascimiento
    1. Manuel Morgades
  • UNIÓN BUBI:

  • 1)Mariano Gane 

  • 2)Teó  lo Bienede

    1. Francisco Dougan
    1. Gaspar Coperia  e
  • ·Delegado en Madrid del Consejo de gobierno de la Guinea Ecua -torial:

  • Don Manuel Castillo Barril

  • Representante de Annobón:

  • Vicente Castellón Entayo

  • Representante de Corisco:

  • Lucas Beoli

  • ·Grupo NDOWE:

  • 1)Adolfo Bote

  • 2)Narciso Meseguer

  • ·Grupo Fernandino:

  • Agus  ín Granje

En esta lista tenemos que hacer dos observaciones muy determinantes. Primera, que la formación política 'UNIÓN BUBI', que en principio no se había previsto que acudiese a la conferencia, logró conseguir plaza a la última. Y segunda y verdaderamente difícil de en  ender, que en la lis  a  ranscri  a no aparece Francisco Macías, como miembro o  cial ni como hombre de par  ido alguno, pero lo real es que Macías estuvo en la Conferencia Constitucional.

Para encontrar una posible explicación, veamos la realidad política de los grupos políticos que acuden a la conferencia.

  • -El MUNGE. Ya hemos dicho que era presidido por el propio presiden  e del Gobierno Au  ónomo, Boni  acio Ondó. Nace como intento de superación de todas las tendencias políticas en Guinea, casi una copia del Movimien  o Nacional español, e in - en  a en  roncar con Falange española, con el resul  ado de que, víctima de innumerables promesas no cumplidas y altibajos en la tolerancia con que es tratado por la metrópoli, entra pronto en crisis y pierde totalmente el prestigio de la masa popular. Al llegar a Madrid en 1967 está reducido a un conjunto de elementos procedentes de la burguesía formada por el Neocapitalismo, y los miembros son casi  odas las au  oridades locales del Go -bierno autónomo, funcionarios nativos, comerciantes modestos, maes  ros rurales y, en  n,  odos aquellos que esperaban aprove -charse de la situación establecida, y que por tanto, no pretenden en absoluto un status de independencia.
  • -El MONALIGE. En un principio se puede decir que era la opo -sición de España, con el curso de los acontecimientos hay que situarlo en el centro en el momento de la Conferencia. Está presidido por Pastor Torao, pero su hombre fuerte es Atanasio Ndongo Miyone, Secre  ario General. El Gobierno de Madrid, que se ha dado cuen  a a  iempo del despres  igio del Gobierno Au  ónomo y del par  ido o  cial MUNGE, elige al MONALIGE como punta de lanza en la solicitud de independencia ante la O.N.U y por  avoz de las aspiraciones del pueblo de Guinea.
  • -IPGE. Es el par  ido más radical y de más acusada  endencia iz -quierdista, con implicaciones extraterritoriales, concretamente en Camerún, que actúa casi continuamente en la clandestinidad, y que al  nal es acep  ado en la Con  erencia como un ges  o de tolerancia por parte de Madrid.

Jun  o a es  os grupos bien de  nidos, den  ro del conjun  o de comi -sionados guineanos que participan en la Conferencia Constitucio-

nal, aparecen también dos pequeños bloques de carácter más bien étnico:

  • UNDEMO
  • UNIÓN BUBI.

Pero la formación política que no consta en absoluto en las listas o  ciales de la con  erencia es el 'SECRETARIADO CONJUNTO'. ¿Qué es? y ¿qué representa?. Era el partido de Macías, se representa unas veces como plataforma coordinadora de todos los partidos, en una función que sería exclusivamente burocrática; y otras, surge con la fuerza y las pretensiones de un partido más, incluso el más conjuntado y más batallador.

Parece ser que su génesis tuvo, en efecto, una motivación puramen  e  uncional o pragmá  ica. Los Secre  arios Generales de los  res grandes par  idos MONALIGE, MUNGE e IPGE, se reúnen en la Cá -mara O  cial Agraria de BATA, y deciden la creación de un órgano de representación común, al que bautizan con el acertado nombre de 'Secretariado Conjunto'. Pronto dicho Secretariado abandona su aséptico papel coordinador, para manifestarse como un grupo político más, que reúne en su seno a las facciones más extremistas del res  o de los par  idos, principalmen  e del MONALIGE y el IPGE. Es  o al Gobierno español le resul  a gravemen  e moles  o, y  ra  a de enfrentar al resto de los grupos con el Secretariado. Carrero Blanco y Castiella, sobre todo, instigan a sus respectivos patrocinados, Ondó y Ndongo, a que se opongan abier  amen  e al grupo in  ruso, y hagan pública con  esión de que MUNGE y MONALIGE no reco -nocen al Secre  ariado conjun  o, y nada  ienen que ver con él. Las tensiones comienzan y desde este momento el Secretariado Conjun  o se coloca en la oposición más absolu  a al Gobierno español, adoptando una postura contestataria en el seno de la conferencia, y progresis  a y nacionalis  a an  e la O.N.U.

Pues así llega Macías a la Conferencia Constitucional. Supo mover las cuerdas necesarias, los cuarenta y tres hombres previstos de la comisión se convirtieron en cuarenta y cuatro con el añadido vice-

presiden  e del Consejo de Gobierno Don Francisco Macías, a quien la Asamblea General le había negado plaza para Madrid, no sola -men  e que  ue ocupando la úl  ima plaza en  re di  cul  ades sino que esta última, se convertiría en una primerísima plaza del nuevo país independiente y toda su historia. Tal vez un error protocolario hizo que asistiera a la Conferencia Constitucional de Madrid aquel que hubiera sido mejor no ir, para su suerte y la de todo el pueblo de Guinea Ecua  orial.

La Delegación Española en la Con  erencia Cons  i  ucional de Gui -nea Ecuatorial estuvo compuesta por los siguientes:

    1. Presidente.- Jose María Castiella, Ministro de Asuntos Exteriores
    1. Vicepresiden  e.- Don Ramón Sedó Gómez, Secre  ario de Polí  i -ca Exterior.
    1. Don Manuel Manuco, Direc  or General de Á  rica y Mundo Árabe.
    1. Don Marcelino Cabanas Rodríguez, Secre  ario General Técni -co del Ministerio de Justicia.
    1. Don José Jorre  o Múgica, Secre  ario General del Es  ado.
    1. Don Eduardo Vila Corpas, Capitán de corbeta por el Ministerio de Marina.
    1. Don Angel Gregori Male  , Direc  or General de Asis  encia Téc -nica Tributaria del Ministerio de Hacienda.
    1. Don Doroteo Barreiro Mourenza, Jefe de la Sección de Asuntos Generales, de la Je  a  ura Cen  ral de Trá  co. Minis  erio de Go -bernación.
    1. Don Rodol  o Mar  ín Villa, Direc  or General de Indus  rias Tex -tiles, Alimentarias y Varias del Ministerio de Industria.
    1. Don Luis Gómez Aranda, Secre  ario General Técnico de la Se -cre  aría General del Movimien  o.
    1. Don Joaquín Arana Ruiz Fernández, coronel de aviación de la Subsecretaría de Aviación Civil.
    1. Don Leopoldo Zumalacárregui Calvo, Direc  or General del Comercio Interior del Ministerio de Comercio.
    1. Don Joaquín Jus  e Ces  ino, Secre  ario General Técnico del Mi -nisterio de Información y Turismo.
    1. Don Juan Álvarez Corugeda, Geren  e del Plan de Desarrollo de la Guinea Ecua  orial.
    1. Don Manuel Blanco Triplano, Teniente Coronel de Infantería del Alto Estado Mayor.
    1. Don José Diaz de Villegas.- Director general de plazas y provincias africanas.

Analizando esta lista podemos decir que España acudía a la Conferencia para obtener una Constitución que garantizara la seguridad de los Españoles residen  es en Guinea, por eso hay una des  acada representación militar. También asegurar los intercambios comerciales con el Nuevo Estado Africano de donde buena representación de altos cargos de ministerios responsables, y por último, asegurar la viabilidad política del recién Estado.

La lis  a reúne  oda la calidad y el respe  o que merecía un acon -tecimiento de estas características. Para explicar el desarrollo de la conferencia es necesario analizar algunos discursos de algunos políticos. 2

El 30 de Oc  ubre a las 19 horas, el Minis  ro de Asun  os Ex  eriores dio la mano a  odos los miembros de la Delegación Guineana, en el Salón de Embajadores, en el Palacio de Santa Cruz.

En el discurso pronunciado en la sesión inaugural por el Ministro Cas  iella resal  a la ilusión expresa, primera de un miembro del Go -bierno español a la independencia del territorio «… en este cuadro de ilusiones posibles y razonables deseos, que hay que contraponer a las incertidumbres de nuestra hora, una de las más nobles empresas en que estamos empeñados, pese a las tensiones que ha producido, y que lógicamente produce es esta descolonización; fenómeno contemporáneo que ha supuesto en un plazo que apenas alcanza el

2 -Discursos de Macias y otros lideres políticos en la Conferencia Constitucional de Madrid. Revista del Instituto de Estudios políticos de Madrid, número 679-año 1986.

cuarto de siglo, la independencia de más de sesenta países y centenares de miles de seres humanos.»

El Presiden  e pasó a glosar la personalidad hispánica de Guinea Ecua  orial y la labor realizada por España. El minis  ro de  nió la  nalidad de la con  erencia que no podía ser o  ra que la de en  regar el des  ino de Guinea Ecua  orial a los propios guineanos. Insis  ió por la unidad del territorio del Estado apartándose de la tesis de Carrero Blanco.

Indudablemente, el discurso de Castiella no agradó a la presidencia del Gobierno. A pesar de los es  uerzos por publicarlo ín  egro, la prensa solo re  ejó las alusiones al Caudillo y los pasajes más lauda -torios para el régimen de Madrid. Cuando tomó la palabra el presiden  e de la Asamblea General para responder a la Delegación Espa -ñola en nombre de la guineana, todos sabían que la independencia de Guinea era sólo cues  ión de  iempo. Quizá por ello el discurso de Federico Ngomo Nandongo  ue breve y con  ado, aunque envolvía una ligera amenaza: «Es  oy seguro de que el Gobierno español sa -brá interpretar convenientemente nuestras sugerencias sobre la independencia de Guinea; porque, en de  ni  iva, noso  ros esperamos que sea el Gobierno Español y no ningún organismo in  ernacional quien marque las e  apas de nues  ro desarrollo polí  ico. Con  amos en que se nos orientará y se nos aconsejará sobre lo más conveniente; es más, exigimos que nos corrija y se nos hagan ver los errores en los que podamos caer por razones de inexperiencia.»

El  ono  lial, de  odos modos, sólo endulzaba una exigencia.

Tras los discursos, se constituyeron comisiones:

  • -Política
  • -Jurídico-administrativa
  • -Económica
  • -Cooperación.

La ligerísima amenaza con  enida en el pasaje  ranscri  o del dis -curso de Ngomo Nandongo hacía referencia a un escrito presentado minutos antes a la Delegación Española, con la exigencia de que fue-

ra declarado documen  o o  cial. El documen  o en cues  ión,  rmado por represen  an  es del gobierno au  ónomo y por los par  idos IPGE, MUNGE, MONALIGE, pedía al Gobierno español:

  1. La proclamación solemne de la  echa de la Independencia  o  al de Guinea Ecua  orial, para an  es del 15 de Julio de 1968.
  2. La  ormación inmedia  a de un Gobierno provisional con po -deres para organizar un referendum y asegurar la estabilidad durante la transición. Se señalaba que estas peticiones no suponían la ruptura de vínculos con España. El documento estaba avalado por 32 nombres, 29 de los cuales  rmaban. Es in  eresan - e y sin  omá  ico cons  a  ar que no  rmaron dicho documen  o ni la Unión Democrá  ico Fernandina ni la Unión Bubi, ni  ampoco determinados personajes con un prestigio personal, tales como Enrique Gori Molubela o Ramón Borikó Toichoa. Es  os dos par -tidos, carentes de toda representatividad popular, habían sido creados ar  i  cialmen  e unos meses an  es con vis  as a la con  e -rencia cons  i  ucional, con el  n de que abogaran por la indepen -dencia separada en  re la isla y el con  inen  e. Los dos persona -jes an  es mencionados, más Luis Mao Sicachá, venían negando obediencia al Gobierno Au  ónomo, al que per  enecían, in  uen -ciados por los colonos, a  n de que, con su pres  igio, sanciona -ran la secesión de Fernando Poo. Ya en 1966, los  res habían sido en  revis  ados en Televisión Española por Vic  oriano Fernández Asis, y, entre otras cosas habían expuesto las siguientes opiniones:
  3. -Luis Maho Sicachá .- «Fernando Poo (Bioco)  iene unos 18.000 nativos, pero cuenta con 30.000 residentes nigerianos, residen  es de Gabón, Camerún, que ha venido como mano de obra. Los na  ivos es  án en minoría. Por eso pedimos a que el Gobierno de Madrid nos resuelva la si  uación. Es decir que cuando nos consideren mayores de edad, como hijos suyos, no se entreguen las riendas de la Administración patrimonial en bloque, Que se nos separe nuestro patrimonio, de suer  e que cada provincia Fernando Poo (Bioco) y Río Muni

tenga su propia administración, siempre patrocinada y con las direc  rices de de  ensa de la Madre España.»

  • -Ramón Borikó .- «La provincia de Fernando Poo no  iene nada que ver en este régimen administrativo con la provincia de Río Muni, cada una en su puesto, con su administración interna, y todos a la casa de la madre España, sin atropellar el derecho de autodeterminación de cada una de ellas. Precisamente en virtud de ello decimos que cualquiera de estas dos provincias de estos territorios, como dice el Caudillo y su Gobierno, si  iene que  omar o  ra de  erminación, que no compromete en manera alguna el destino de la provincia o  erri  orio correspondien  e al con  rario.»
  • -Enrique Gori .- «Fernando Poo necesi  a es  ar unido al res  o del territorio nacional por aviones más modernos y rápidos, por barcos modernos, para que con más facilidades los españoles de la península puedan conocer Guinea Ecua  orial y los españoles de Guinea la España peninsular. Decimos al pue -blo de España aquí estamos, y nos consideramos uno más. El pueblo de Guinea no pide más que el pueblo de España coopere a esta gran misión de superación de su integración en el Mundo In  ernacional.»

El día 2 de Noviembre, Enrique Gori pronunció su discurso ante el pleno de la Conferencia Constitucional en el que resumía todos los argumentos de la tesis separatista. Sostenía que el Régimen de autonomia había sido una quiebra para las poblaciones Bubis de Fernando Poo (Bioco), para quienes habría representado «un neocolonialismo a causa del sistema uni  ario del Gobierno». Por ello proponía una revisión del régimen de autonomía, fundamentándolo en la autodeterminación de las poblaciones por separado. Con  inuó a  rman -do Gori que «en  re la isla y el con  inen  e no exis  e unidad alguna…» después de resal  ar las imparidades sociológicas, económicas, históricas, culturales y lingüísticas y el temor a que la inmigración de o  ros pueblos a Fernando Poo lleguen

a absorber la población originaria de la isla. Concluye el vicepresiden  e de la Asamblea General y presiden  e de la Dipu  a -ción Provincial de Fernando Poo: «La separación cons  i  uye un tema de obligado e inexcusable planteamiento y su logro, la grave e indeclinable responsabilidad de la generación ac- ual de Fernando Poo.»

·Las in  ervenciones de EDMUNDO BOSÍO DIOCO.

La llamada de socorro de Edmundo Bosío Dioco no era nueva, ni mucho menos. La idea de separación del pueblo Bubi respec  o de la Tribu Fang nace mucho an  es, con mo  ivo de la au  onomía del territorio en 1964. El 27 de Agosto de este año, casi recién inaugurado el nuevo régimen, se celebra una importante reunión en San  iago de Baney, donde el pueblo au  óc  ono de Fernando Poo rechaza solemnemente su gestión conjunta con Río Muni en todos los campos políticos y administrativos. Ya con anterioridad en el Re  erendum para la aprobación de la Ley de Bases del Régimen Au  ónomo, los Bubis vo  an masivamen  e NO a la inicia  iva del Gobierno español.

A lo largo de este proceso de resistencia, ocurre que se con- unden y se in  er  eren con  inuamen  e dos ac  i  udes dis  in  as, aunque tal vez complementarias. Hay momentos en los que los Bubis proclaman su deseo de seguir unidos a España, es decir, su negativa a la Independencia; y otros en que piden una autonomía propia di  eren  e y desligada de la de los Fangs.

Bosío Dioco en esta 1ª fase de la Conferencia Constitucional, cuando están allí reunidos precisamente para redactar la constitución de la nueva República, todavía tenía su idea de rechazar la independencia y expresa Bosío: «Nosotros somos hijos de España, si nuestros hermanos de color, a la pregunta de la Madre, contestan que se quieren marchar, vemos lógico que se le deje la puer  a abier  a; pero noso  ros, los de Fernando Poo no quere -mos marcharnos, no queremos ligar nuestra suerte a nuestros hermanos de color. Si él quiere marchar que se marche, pero no

nos eches a nosotros; si un día estuviésemos preparados para la aventura, como dignos hijos te lo diríamos, pero antes no nos eches…» És  a era la idea clave del pueblo Bubi, aunque  ampoco faltaban aquellos que pensaban que la separación era la postura de una minoría.

BOSÍO DIOCO insis  e diciendo: «…si el in  en  o de vida en co -mún en  re Río Muni y Fernando Poo duran  e el período del Go -bierno Autónomo fue un total fracaso, aún con la supervisión, cuidado y vigilancia de España, ¿qué será ahora la vida en común obligada, contra la voluntad de las partes y sin protección materna? No nos dejéis en manos de nuestros hermanos de color los Pamúes, que no respetarán nuestros derechos y nos tratarán como esclavos. Si lo hacéis os declaro responsables ante la Historia, ante vuestra conciencia y ante Dios, del genocidio que se come  a con Fernando Poo.» 3

Ya han pasado 30 años. La pro  ecía de BOSIO se sigue cumplien -do. A lo mejor no pudo imaginar que el sufrimiento y los asesinatos sería no solamente con los Bubis, sino contra todos los pueblos de Guinea Ecua  orial.

  • ·Discurso de PASTOR TORAO. Es uno de los pocos líderes po -líticos guineanos de origen Bubi, de carácter activo y emprendedor, pronto conectó con los grupos surgidos en Río Muni llegando a ocupar la presidencia del par  ido MONALIGE jun - o a Agus  ín Granje, és  e  ernandino,  uer  es de  ensores de la unicidad es  a  al y verdaderos ar  í  ces del  racaso de las  esis de separación en la O.N.U y en Madrid; Bosío con sus brillan  es intervenciones estaba a punto de convencer a la comisión de la O.N.U de acep  ar la separación. Es cuando in  ervino Agus  ín Granje Molay, a  rmando que era una minoría de los Bubis los que defendía la secesión.
  • ·La in  ervención de ATANASIO NDONGO. Después de a  rmar la unidad del Es  ado, casi es  ablece los prin -

3 RAMONGARCIA DOMÍNGUEZ,op. ci  ., 103- 104.

cipios rectores de la política interna, unidad interna, fortalecer la integración de la familia, evitar una sociedad clasista…

En política exterior, España como referencia, el respaldo de la O.N.U, la O.U.A, no agresión  erri  orial de o  ros  erri  orios, coexis  encia pací  ca.

  • ·Las in  ervenciones de MACÍAS.

Macías como Nacionalis  a, quería la independencia de Guinea. Pero dicha independencia no signi  caba una rup  ura. Su ideo -logía política y económica se inspiraba en la española. El capital español no supo jugar con la brutal explosión nacionalista de Macias, que podía continuar el mismo sistema de explotación, pero disimulando de forma que no le dejase al descubierto fren- e al pueblo. Los que, en realidad, hicieron salir a los españoles de Guinea  ueron los propios opor  unis  as consejeros de Macías, que le aleccionaron sobre el modo de sustituir a unos capitalistas por otros.

En sus discursos supo captar el deseo del pueblo guineano de romper con las estructuras coloniales, su sentimiento nacionalista de independencia, su carácter totalitario esta patente: «… no puedo permi  ir el pluralismo ni que nadie lo aconseje.»

Supo incluso manipular al pueblo Bubi con sus grandes compromisos, de autogobierno una vez independientes.

En todo caso, es difícil dudar de la coherencia, gran personalidad polí  ica, y do  es como hombre de Es  ado re  ejados a lo largo de sus intervenciones; su excelente oratoria, simpatizaba con el sentimiento colectivo del pueblo aquel entonces. Todo un enigma la personalidad de Macías que en páginas interiores nos acercaremos.

  • ·In  ervención de Boni  acion Ondó Edú.

Muy  rme en sus  esis de Independencia sin separación con la isla pero con una estrecha unión con el 'país civilizador' invocando siempre como gran creyente la fuerza de la razón, el renunciar categóricamente al uso de la violencia, crear una fraternidad entre todos los guineanos y guineanos con españoles.

Para Bonifacio la independencia implicaba una superautonomía con una intensa cooperación con la madre patria, algo como Estado independiente asociado o independencia cooperativa, un sistema que podríamos encajar entre la independencia total y Estado libre asociado. Según el pensamiento político de Bonifacio signi  caba que nues  ra soberanía se re  ejaría in  ernamen - e y ex  ernamen  e, Guinea  endría sus embajadores, e  c. Pero llevados de la mano por España, fundamentaba la ausencia de cuadros para garan  izar una adminis  ración e  caz las de  cien -cias en infraestructura, la confusión del sentimiento del Nacionalismo, una sociedad civil muy débil. Todo ello aconsejaba a tener la independencia, es decir, tener más poder de decisión y de plani  cación y valerse de la me  rópoli como cooperación técnica mientras formamos a cuadros nacionales, asegurar el capital español, pero ésta vez para crear empleos e invertir para el desarrollo interno del país para que poco a poco los nativos ya con la nueva inversión puedan también empezar a tener iniciativas empresariales. Y sobre todo que España fuera el garante económico por excelencia del Nuevo Estado, acelerar la creación de cen  ros pro  esionales e  c. e  c. claro es  o  ue su  cien  e consi -derarlo títere, según los aires que corrían.

  • ·La Rivalidad en  re Macías y A  anasio.

En el curso de la Conferencia Constitucional salió a la luz el resentimiento que enfrentaba a Macías con Ndongo Miyone, con la consiguien  e división del MONALIGE en dos  acciones.

Macías era un nacionalista exaltado, ocultamente acomplejado por su escasa preparación académica. A pesar de ostentar la vicepresdencia del Gobierno au  ónomo, era un mili  an  e simple del Monalige. Por su carácter violento obstaculizaba cualquier intento de diálogo diplomático entre el partido, cuya Secretariá General ocupaba A  anasio Ndongo Miyone. Para alcanzar la presidencia del Gobierno, exigieron a A  anasio que expulsara a Macías de la organización. La ocasión se presen  a  ras una in  er -vención incoherente de Macías; a una queja del Señor Watson,

contesta Atanasio: «Quiero hacer una aclaración respecto a la pos  ura del MONALIGE duran  e la con  erencia. Tenemos la re -presen  ación del MONALIGE en es  a con  erencia y hemos sido invi  ados por el Gobierno Español como grupo polí  ico. He de aclarar una vez más que el MONALIGE  iene su  cien  e cri  e -rio…»

Atanasio decía sencillamente que Macías, simple militante del MONALIGE no represen  aba la opinión del par  ido en  al esce -nario, habiendo miembros des  acados de la cúpula de la Orga -nización. Macías, que intuye la maniobra como desprecio a su in  ervención, solici  a que grupos del MONALIGE de su región le envíen por avión actas de comités regionales nombrándole representante. Desde entonces Macías se convierte en el defensor de las tesis de Independencia total, apoyadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores de José María Castiella.

Cualquier análisis polí  ico de la Guinea con  emporánea no puede dudar de la in  uencia que ejerció el Señor An  onio García Trevijano For  es. Veamos cómo llegó a conseguir páginas en la His  oria de Guinea Ecua  orial.

La segunda  ase de la Con  erencia Cons  i  ucional, ya incues  iona -ble la independencia unitaria para 1968, se centró en el estudio de la resolución 2.355, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 19 de Abril de 1967. El párrafo sexto de la Resolución ins- aba inexcusablemen  e a la po  encia colonizadora, España, a  jar las modalidades del traspaso de poderes, a redactar una ley electoral y una constitución de independencia. Para ello era cada vez más eviden  e que la Delegación Guineana necesi  aba de alguien impar -cial, es decir, no vinculado al Gobierno Español en ninguna de sus tendencias, que les pudiera asesorar en materia constitucional. Se conectó con varios guineanos estudiantes de Derecho, que, por su condición de estudiante, no pudieron ser útiles. Varios representan- es de la Delegación Guineana con  ac  aron con el economis  a Ra -món Tamames, el cual no quiso saber nada del asunto. Acudieron al

pro  esor Enrique Tierno Galván, que, al parecer, se mos  ró re  icen  e y despreciativo.

Por úl  imo, se acudió al bu  e  e del pro  esor Joaquín Ruiz Giménez, a quien tampoco entusiasmó la idea de asesorar a los nacionalistas guineanos.

Fue cuando Francisco González Armijo, an  iguo empleado de Au -cona, dueño de una ges  oría en Ba  a, Funcionario del Minis  erio Tra -bajo, amigo del Gobernador Civil de Ba  a, Simón Ngomo Ndumu, y del Vicepresiden  e del Consejo del Gobierno Au  ónomo Francisco Macías Nguema, habló a la Delegación Guineana de un demócra  a independien  e del Gobierno y de los par  idos polí  icos, que no pon -dría inconvenientes en ayudarles. Por otra parte, su gran independencia económica podría serles de utilidad, ya que posiblemente no les cobraría demasiado dinero.

Merecía  oda la con  anza, pues iba avalado por José An  onio No -vais, corresponsal de 'Le Monde', respe  ado por  odos los guinea -nos que de verdad querían la Independencia, pues había ayudado a di  undir sus razones en el ex  erior, al ser en España secre  o o  cial el desarrollo de la Conferencia Constitucional. El hombre así presen- ado se llamaba An  onio García Trevijano y For  es. García Trevija -no, abogado y no  ario exceden  e, casado con una  rancesa, Francine Cheuraki. El señor Trevijano en algunos círculos era considerado como agente de la CIA, y en otros muy vinculado con el Neocapitalismo internacional francés, de ahí su vinculacion con la Banca ROSTCHILD y con el grupo en  orno a la revis  a L'EXPRESS.

Trevijano celebró una serie de conversaciones previas, ya en Marzo de 1968, con dis  in  os componen  es de la Delegación Guineana. Antes de aceptar ser asesor, mantuvo dos entrevistas: Una en privado, con el en  onces Direc  or General de Seguridad, Eduardo Blanco Rodríguez, hombre de la más absolu  a con  anza de Carrero Blanco, y otra con el ministro de Asuntos Exteriores, Señor Castiella en la que le acompañaban Emilio Mar  ín y Adol  o Mar  ín-Gamero. La primera propuesta que les hizo, fue la formación de un organismo unitario que les permitera hacer frente, de manera efectiva, a la De-

legación Española y elegir un por  avoz o líder de es  e organismo. La propuesta no tuvo buena acogida en las Secretarías de los distintos par  idos polí  icos, pero García Trevijano insis  ió y convenció con conpensaciones económicas, a unos cuantos delegados guineanos de que para crear un marco político y jurídico que facilite el desarrollo económico y social del pueblo guineano, «la condición básica es  á en una cons  i  ución que  acili  e la e  cacia de un Gobierno  uer  e den  ro de una sociedad libre y democrá  ica, y que di  cul  e el nacimiento de los tres grandes obstáculos contra el desarrollo: las dictaduras ideológicas, el partidismo político y la centralización burocrá  ica.»

García Trevijano no conocía Á  rica, y aquel era su primer con  ac  o con la realidad de un naciente país africano. Pero ya tenía su teoría desarrollada sobre Á  rica y los a  ricanos,  eoría que no es  á dema -siado alejada del racismo paternalista de los viejos colonialistas y que responde al esquema neocolonialista. Su planteamiento es el siguien  e: «En Á  rica es imposible la democracia  ormal y es impo -sible el pluripar  idismo». Por  an  o, hay que crear un par  ido único que suprima todo vestigio de democracia e implantar un sistema de libertades, pero en el que sólo sea libre la fuerza explotadora y sus adláteres nativos. De esa manera, los hombres que no tenían más ideología que la de su bolsillo, aquellos no querían más independencia que su propia y que fueron ellos los dueños de la Administración, esa élite política, aceptaron crear la formación política Secretariado Conjun  o. Agus  ín Eñeso, Jus  ino Mbá Nsué, por el MUNGE; An  onio Eworo, por el IPGE, Francisco Macías por el MONALIGE, BOTO por la unión NDOWE y Agus  ín Granje por la Unión De -mocrá  ica Fernandina, suscribieron un documen  o, en nombre, pero sin represen  ación, de sus par  idos, que nombraba a García Trevija -no, único letrado asesor en materia constitucional. Como los líderes genuinos de los partidos no reconocieron al Secretariado Conjunto, se consagró de hecho una escisión en cada uno de los movimientos, cuyas consecuencias fueron entonces minimizadas, pero que han marcado el proceso polí  ico del Es  ado de Guinea Ecua  orial. An  o -

nio García Trevijano  nanció la llegada a Madrid de o  ros polí  icos tales como Esteban Nsué Ngomo, para coordinar los trabajos del Secretariado.

El señor Trevijano les hizo la segunda propuesta, es decir, proponerles todos los medios económicos para sufragar sus gastos políticos y personales. Y como asesor les orientó a ser obstruccionistas durante los debates, con su actitud generosa, altruista, sincera y demócrata logró ganar la simpatía e impresionó a un grupo de políticos guineanos.

El hecho indica  ivo de que a García Trevijano no le impor  aba ni la ideología de sus nuevos amigos ni la opción de libertad que se buscaba para Guinea era la misma composición del Secre  ariado Conjun  o: una mayoría del MUNGE y den  ro de él una  endencia al conservadurismo, pues Macías ya venía per  lando su personali -dad, habia per  enecido incialmen  e al MONALIGE, al que abando -nó para colaborar con la Administración Colonial; luego había pasado  ugazmen  e por el IPGE, del que salió para en  rar en el MUNGE y poder ser dirigen  e duran  e la au  onomía y cuando el MONALI -GE se había per  lado como la posible solución de la Independen -cia, había vuelto a él sin renunciar a sus dos importantes cargos en el Gobierno au  ónomo. García Trevijano aconsejó al Secre  ariado Conjunto que exigiera su asistencia a las sesiones de la Conferencia Constitucional, a lo que se opusieron el resto de las fuerzas políticas y el Ministerio de Asuntos Exteriores español. Después de cada sesión se reunía con los miembros del Secretariado conjunto para redactar unos artículos de la constitución que al día siguiente presen  aban a los guineanos en la sesión plenaria. Generalmen  e esos artículos, reunidos en forma de anteproyecto, no encontraban eco ni en el resto de la Delegación guineana ni en la Delegación Española.

Amedida que An  onio García Trevijano pro  undizaba sus conoci -men  os sobre Guinea, se daba cuen  a de las grandes po  encialidades económicas del futuro Estado, lo que le motivaba más, así como sus aspiraciones políticas de verse rodeado entre los nuevos dignatarios de la nueva Nación. Aprovechando el claro enfrentamiento entre las

dos  endencias del Gobierno Español, re  ejado de manera casi o  -cial en sus respec  ivos candida  os, el señor García Trevijano decidió a entrar como tercero en la discordia. Entre los guineanos pertenecientes al Secretariado conjunto, el único que tenía entidad política era Francisco Macías Nguema.

La ideología polí  ica de Macías  ue muy di  ícil de de  nir, acer -cándose más a una ausencia de ella, no se le había conocido hasta en  onces una  e especial en ninguno de los grupos polí  icos. García Trevijano debió darse cuenta en sus cualidades: hablaba bien en público, vehemen  e, dominaba su idioma ma  erno el FANG al con  ra -rio de su oponente más digno Atanasio Ndongo Miyone.

En mayo de 1968 es rechazado el anteproyecto de constitución presen  ado por Macías gracias a su amigo García Trevijano. A par  ir de este momento las relaciones de algunos miembros del Secretariado conjun  o con García Trevijano perdieron na  uralidad, queda con su elegido Francisco Macías Nguema, y se convir  iría en la mano in  e -lectual del nuevo jefe de Estado.

C. Consecuencias de la con  erencia constitucional

La primera  ase de la Con  erencia Cons  i  ucional  ermina el 17 de Noviembre de 1967, la segunda fase empieza el 17 de Abril de 1968 y termina el 22 de Junio de 1968.

Muchas son las consecuencias de esta Conferencia Constitucional:

  • -Primera . La discrepancia ideológica en  re los guineanos y la per -sonalidad de Macías y sus posiciones ultranacionalistas quedaron patentes, no aceptó la Constitución elaborada por la Comisión Política de la Conferencia Constitucional y aprobada por ambas Delegaciones, la española y la guineana, mediante los par  idos MUNGE y MONALIGE. La consideró neocolonialis  a y anunció que iría a Guinea a hacer campaña en con  ra de su aprobación. De nada sirvió el razonamiento de Saturnino Ibongo, quien le hizo ver que si el pueblo desestimaba la constitución

que se rechaza la independencia, con lo que continuaría con un régimen autónomo que a todas luces había fracasado. Macías, radical en su postura acusó a Saturnino y Atanasio de estar vendidos al Gobierno Español.

  • -Segunda . Evidentemente se abría un período constituyente, en el que el pueblo debía pronunciarse sobre la constitución. Si se aprobaba, se celebrarían elecciones para cubrir la Asamblea Nacional, los consejos provinciales y la presidencia de la República y el país accedería a la Independencia el 12 de Oc  ubre de 1968. Al terminar la Conferencia Constitucional, Saturnino Ibongo y Atanasio Ndongo, comisionados por su partido y por la Delegación Guineana, se  rasladaron a Nueva York para presen  ar la Constitución e invitar al Comité de Descolonialización de las Naciones Unidas a que supervisara el Referéndum y cuantos actos preindependentista se celebrasen a partir de entonces en Guinea Ecua  orial.

En las Naciones Unidas habían llegado una serie de quejas,  r -madas por algunos miembros del Secretariado Conjunto más a  nes a Macías, en las que se denunciaba la imposición, de la cons  i  ución que había hecho España. La IV comisión abrió el turno de consultas a los movimientos políticos guineanos sobre la veracidad de la acusación precisamen  e con  ra el MONALIGE. Atanasio Ndongo Miyone y Saturnino Ibongo rechazaron tales acusaciones.

  • -Tercera . La amarga derro  a de los separa  is  as Bubis
  • España nunca prestó atención adecuada a las reivindicaciones Bubis. Tal vez en algún momento llegó a conmoverse con las súplicas de Edmundo Bosio y los demás comisionados de Fernan -do Poo, pero siempre pudieron más las razones internacionales.
  • ·La O.U.A, el problema de Rodesia y la Guerra de Bia  ra no per -mitía a esta organización apoyar ningún tipo de planteamiento de separación.
  • ·En la O.N.U, después de no ser a  endidos en la Con  erencia

Constitucional de Madrid, los Bubis decidieron trasladar sus razonamientos y súplicas al seno mismo de las Naciones Unidas.

En carta dirigida a Aurelio N. Itoha por los delegados Bubis destacados en Nueva York, se hace balance de las dis  in  as in  ervenciones ante el Comité de las Naciones Unidas.

II. El proceso electoral

· El Referéndum Constitucional Se lleva a cabo el 11 de Agosto, supervisado por los Delegados de la O.N.U y la O.U.A, y los resul  ados o  ciales arrojan un sí apro -ba  orio a la Cons  i  ución. Sin embargo, el escru  inio o  cial de la Isla de Fernando Poo, dio un resul  ado posi  ivo, por supues  o, por muy poca di  erencia pero ganan los SÍ: 4.763  ren  e a los NO: 4.486.

Re  eréndum Constitucional

Año 1968

Total %
Censo electoral 125,253
Votos emitidos 115,885 92.5
Votos nulos 2,198 1.9
Votos validos 113,665 98.1
SI 72,458 63.8
NO 41,197 36.2 58
  • Una vez aprobada la constitución, el siguiente paso era la elección del presidente, de los diputados de la Asamblea y de los consejeros provinciales, elecciones que debían llevarse a cabo el 22 de Septiembre siguiente. Inmediatamente, pues, se inició la

4 DIETER NOHLEN / MICHAEL KRENNERICH / BERNARD THIBAUT, Elections in Africa , Ox  ord universi  y-1999. pp. 358.

campaña elec  oral. La Comisión elec  oral es  aba presidida por el Magistrado del Tribunal Supremo español, Angel Escudero, y vicepresidida por otro magistrado, Jaime Castro, e integrada por cua  ro vocales guineanos. La misión observadora de las Nacio -nes Unidas es  aba compues  a por el embajador Miyaki, de Níger que la presidía; los señores Hunneus, de Chile, Jouejeati, de Siria; Foun de Tanzania, y Es  andiary de Irán; in  érpre  es y o  ros  uncionarios del Organismo In  ernacional.

La O.U.A es  a represen  ada por el je  e de su depar  amen  o polí - ico, el Maliense Ouatara.

  • Las Elecciones . El decreto de 16 de Agosto de 1968, sobre presentación de candidatos, decía: «…Tanto para la elección presidencial como para la Asamblea podrán presentar candidatos, los grupos políticos representados en la conferencia constitucional y las agrupaciones que a  al  n se cons  i  uyan con más de 2 por 100 del censo electoral de la circunscripción para la que presenten candida  os.»

La in  ención del Decre  o era  acili  ar una mul  iplicidad de can -didatos para crear una cierta tensión. No presentaron muchos candidatos pero eso sí, Macías aprovechó la normativa para anunciar su candidatura.

Para la comprensión de es  as elecciones Guineoecua  orianas es necesario tener en cuenta todos estos factores que venimos analizando unos radicados en Madrid, otros en la ex-colonia.

  • A  anasio Ndongo Miyone, candida  o o  cial del MONALIGE, gran intelectual que conocía mucho de política y dominaba muy bien las es  ra  egias negociadoras euroamericanas. Los quince años de exilio le habían desconectado de la realidad política ecuatoguineana por eso no la conocía tanto y quiso aplicar cien  í  camen  e los sis  emas que el manejaba a la po -lítica guineana, pues el pueblo no le entendió muy bien.
  • Boni  acio Ondó Edú, candida  o o  cial del MUNGE con  aba excesivamen  e en las promesas de la presidencia el Gobierno de España, la base de su partido se había distanciado de él,

por las divisiones internas de la organización y la disputa de cargos. Disponía de muchos medios que no supo utilizar adecuadamente para fortalecer su partido. El desgaste del Régimen autónomo había repercutido principalmente en su persona, por ser su promo  or y primera  gura polí  ica.

La Presidencia del Gobierno había decidido a la úl  ima hora dividir a sus candida  os en  re Fernando Poo.

  • Edmundo Bosío Dioco, candidato de la Unión Bubi y Río Muni donde se esperaba que triunfara claramente Bonifacio Ondó Edú. Así según los cálculos de Madrid, el nuevo Es  a -do es  aría gobernado por Ondó Edú como presiden  e y Bosío Dioco, como vicepresidente.

Los que no en  endían a A  anasio Ndongo Miyone encabezados por Angel Masié Ntutumu y Jovino Edú Mbuy decideron crear una  acción disiden  e que pasó a apoyar a Francisco Macías. Los que no en  endían a Ondó Edú  ambién se separaron del MUNGE. El IPGE de Clemente Ateba decidió no apoyar a ninguno de los tres candidatos, aunque Macías logró convencerle y otros más prometiendo Minis  erio, Dirección General, Embajadas. Así nace la Coalición Tripar  i  a IPGE-MUNGE-MONALIGE su embrión había sido, no lo olvidemos, el Secretariado conjunto.

Macías dis  ru  aba del apoyo económico de su asesor García Trevi -jano, según cifras aproximadas pudo invertir casi 50 millones de pese  as para la campaña elec  oral. Las oc  avillas de Macías («En mar -cha con Macías; unidad, paz, prosperidad») se hicieron en Madrid, en las Grá  cas Rubén Jiménez. En su programa elec  oral, Macías prometía prestar especial atención, si ganaba, a cinco puntos:

  • Primero.- Creación de una conciencia nacional
  • -Segundo.- Política Social
  • -Tercero.- Política Económica
  • -Cuarto.- Relaciones Internacionales.
  • Quinto.- Relaciones con España.

«Para ser respetados ante el mundo como nación soberana debemos sobreponer nuestras diferencias actuales para conseguir la unidad. Nada tiene que temer la Isla del continente. Respetaremos siempre las carac  erís  icas especiales de Fernando Poo y Río Muni dentro de las posibilidades de cada cual, respetando, como hemos dicho, aquellas para conseguir la ansiada unidad como Nación. Quiero poneros un ejemplo de lo que representa esta unidad de conciencia Nacional para que podáis decir a aquellos que no creen en esta unidad que sólo con ella se llega a conseguir una Nación moderna. La Con  ederación Helvé  ica-Suiza es  á  ormada por razas de diferentes origen e idiomas bien distintos, como son: el alemán, el francés y el italiano. Todas ellas han constituido una Nación unida, a pesar de sus diferencias de razas e idiomas, ¿no vamos a poder hacer nosotros lo mismo?

En el segundo punto, Macías promete a los trabajadores «un salario remunerador honorable, es decir, a trabajo igual, salario igual, sin discriminación de raza ni sexo». Prome  e el  omen  o de la ac  ivi -dad sindical, «para que los trabajadores tengan un instrumento de defensa y les permita controlar cualquier abuso, tanto por parte de los empresarios como por par  e del Gobierno, sin que es  o quiera decir que no garantizaremos también a los empresarios sus legítimos derechos.»

En Materia Económica, Macías promete «créditos para pequeños agricultores, pescadores, comerciantes e industriales modestos, para que sin agobios, puedan  rabajar y desenvolverse. El Gobierno establecerá una política de protección de precios para el café, cacao, madera, pescado, etc. garantizando su colocación segura en los mercados in  ernacionales.»

«Lograremos la diversi  cación agraria, es  udiando y programan -do nuevos cultivos que mejoren la economía de los agricultores, es- imulando  ambién el cul  ivo in  erior.»«Haremos un llamamien  o al capital extranjero, al que protegeremos con nuestras leyes, para promocionar la rápida indus  rialización de nues  ro país.»

«Para los comercian  es y empresas, un Gobierno elegido masiva -

mente por el pueblo es la única garantía de unidad y paz necesarias para su prosperidad. Dictaremos leyes que garanticen legítimamente sus derechos adquiridos y les aseguren el perfecto desenvolvimien  o en los negocios.» «Fomen  aremos la sanidad, cuidando los centros sanitarios hoy existentes y creando cuantos sean necesarios, do  ándoles del personal compe  en  e y medios su  cien  es para a  en -der  odas las necesidades de la población.»

«Fomen  aremos con especial in  erés el  urismo con una sólida po -lítica de obras públicas a escala nacional. Mejoraremos, en todo lo posible, las carreteras actuales, puertos, aeropuertos, etc., efectuando cuantas nuevas obras sean necesarias para el desarrollo económico que nues  ro país exige.»

Sobre las relaciones con España, Macías a  rma que él personal -mente, «así como los grupos políticos que apoyan mi candidatura, hemos probado sobradamente nuestra amistad y nuestros deseos de buenas relaciones con España, en la mente y en el corazón de todo guineano, España, no será nunca un país extranjero, y por ello no me equivoco en a  rmar que es la volun  ad del pueblo conceder a España un trato preferencial. Si en otras ocasiones yo he defendido  ren  e al Gobierno español, pos  uras que creía necesarias para Guinea Ecua  orial, os aseguro que con el mismo rigor de  enderé la presencia española en nues  ro país.»

El discurso propagandístico estaba lleno de compromisos, Macías lo había prome  ido  odo y su lenguaje era nuevo en Guinea. Mien - ras sus oponen  es A  anasio Ndongo y Boni  acio Ondo se dirigían a un público bien especí  co, olvidando o  ros sec  ores de la población. Macías hablaba de Nacionalismo, de unidad, de autonomía regional, en cada pueblo decía lo que se esperaba que dijera, a cada uno le decía las palabras que deseaba oir. Preciso, sereno, apasionado cuando el tema lo refería, buen orador y mejor actor, Macías conectaba con las masas. En los debates televisivos se mostraba serio, convincente, seguro y sencillo, y las mismas cualidades mostraba en los rincones más recónditos del país donde no llegaba la televisión. Recordar que la TVGE  ue inaugurada por un mensaje dirigido por Francisco

Franco a Guinea Ecua  orial el 20 de Julio de 1968. En un principio concebida como cen  ro emisor. Dos días an  es Fraga Iribarne jun  o a Ondó Edú habían inaugurado los es  udios de San  a Isabel.

Mientras sus oponentes Bosío Dioco, se había dirigido a los Bubis, Ondó Edú a los mayores, a los conservadores, a los aman  es de la ley y el orden, Ndongo Miyone, se dirigía a la juventud, a los universitarios a los intelectuales. Pero Macías se dirigía al pueblo en general, tomando elementos de todas las demás campañas, aglutinando en su dialéctica argumentos de los contrarios y transformándolos en su pensamiento político. Y así llega a la cima del poder, el pueblo le votó. 5

Alas nueve de la noche del día 25 de Septiembre de 1968, se declararon o  cialmen  e los resul  ados recogidos por las 223 mesas elec  o -rales dis  ribuidas por  odo el país. Los 35 dipu  ados de la Asamblea Nacional y los 20 consejeros provinciales fueron atribuidos a cada partido según el sistema proporcional. Ningún partido alcanzó una mayoría absoluta en los cuerpos legislativos. El mismo resultado se re  ejó en los candida  os para la presidencia de la República. Macías había superado 36.716 vo  os, Boni  acio Ondó Edú, su oponen  e más inmediato, 31.941, Atanasio Ndongo, 18.223 y Edmundo Bosío, 4.795. Se había de proceder, de acuerdo con la constitución, a una segunda vuelta electoral en la que participarían los dos candidatos que obtuvieron mayor número de votos.

Los madereros y los colonos, en general, siguieron apoyando a Ondó Edú, pero ya sin en  usiasmo. Macías se en  revis  ó con Ed -mundo Bosío, a quien ofreció la vicepresidencia y otras carteras ministeriales, a cambio de su apoyo. Se entrevistó, asimismo, con los dirigen  es de la Unión Democrá  ica Fernandina y o  ros in  uyen  es componentes de la Unión Bubi, a quienes en un pacto sellado en la casa de Pastor Torao, prometió una autonomía más amplia para Fernando Poo que la re  ejada en la cons  i  ución.

Boni  acio Ondó, por su par  e, se había en  revis  ado con A  anasio

5 DONATO NDONGO BIYOGO, op. ci  ., pp. 138-150.

Ndongo. Este habría exigido, para darle su apoyo, un determinado número de car  eras minis  eriales para el MONALIGE, y, en  re o  ras, las de De  ensa y Asun  os Ex  eriores. A Ondó Edú le pareció excesi -vo el precio. Le cons  es  ó que no podía comprome  erse a man  ener a  an  os miembros de o  ro par  ido en su Gobierno, y se rompieron las negociaciones. En la noche del 28 de Septiembre, víspera de la segunda vuelta, Macías y Ndongo sellan un pacto de colaboración gubernamental.

Gracias a es  e pac  o Francisco Macías Nguema alcanza 68.310 vo - os,  ren  e a los 41.254 conseguidos por Boni  acio Ondó Edú, y así Macías es elegido el primer presiden  e de la República de Guinea Ecuatorial.

Elecciones presidenciales de 1968.

Primera vuelta Total %
Censo electoral 125,253 -
Votos emitidos ----- -
Votos nulos ----- -
Votos válidos 91,664 -
Macías Nguema (grupo Macías) 36,716 40.1
Ondo Edu (MUNGE) 31,941 34.8
Ndongo Miyone (MONALIGE) 18,232 19.9
Edmundo Bosio Dioco (Unión Bubi) 4,795 5.2
Segunda vuelta Total %
Censo electoral 125,253 -
Votos emitidos --- -
Votos nulos --- -
Votos válidos 71,400 -
Macías Nguema (Grupo Macías) 47,400 66.4
Ondo Edu Boni  acio (MUNGE) 24,000 33.6 20

6 DIETER NOHLEN / MICHAEL KRENNERICH / BERNARD THIBAUT, op. ci  ., p.362

III. La proclamación de Macías como Presidente electo

La vic  oria de la divisa de Macías, el gallo, con la leyenda «un hom -bre, un equipo, un programa» preocupó, cier  amen  e, a los españo -les. Para los colonos de Guinea,  odo aquél que no  uese Boni  acio Ondó, no inspiraba la más mínima con  anza, ya que,  uera del sig -no que fuese, el cambio entrañaba la pérdida de sus privilegios. Para los españoles del Gobierno y sus aledaños, reinaba la incer  idumbre y hasta el desconcierto, ya que no habían previsto esa eventualidad. Las concepciones de presidencia y de Asun  os Ex  eriores quedaban empatadas y neutralizadas por igual. Macías era el menos proespañol entre los candidatos, aparecía como innovador frente al con- inuismo de su oponen  e Ondó Edú, y al in  elec  ualismo del o  ro oponente Ndongo Miyone. Macias supo transmitir el mensaje a la globalidad de la masa y así ganó las elecciones.

IV. Proclamación de la independencia

Eran las diez y quince minutos, marcaba el reloj de la catedral, del día 12 de Oc  ubre de 1968. En el cen  ro del podium, Macías, Manuel Fraga Iribarne, Minis  ro de In  ormación y Turismo del gobierno es -pañol, como dignatario representado al Estado Español, se situaba a la izquierda, y a la derecha, pero un poco en segundo plano, Edmundo Bosío Dioco, bubi y vicepresiden  e de la Nueva R.G.E.

La bandera de Guinea, verde, blanca y roja con un  riángulo azul partiendo el asta, es izada por vez primera en un esbelto mástil colocado frente al palacio.

La Guardia Terri  orial in  erpre  a  ambién por primera vez el him -no de la nueva nación. La masa que abarro  aba la plaza de San  a Isabel, sigue los actos muy atentos, solo Bosío, el vicepresidente, se le ve ensimismado con gesto distraído.

Tras la  rma del documen  o de cesión de poderes por par  e del represen  an  e español, Señor Fraga Iribarne y del nuevo presiden  e

de la República de Guinea Ecua  orial, el embajador de España en Guinea, Sr. Durán Lóriga, presen  aba las car  as credenciales ajus - ándose al pro  ocolo de rigor. Luego el discurso de Fraga, el discur -so de Macías y después el 'Te Deum' .

Todos los observadores internacionales, los medios de comunicación coinciden en que la transmisión de poderes se desarrolló en un ambiente de amistad y calma.

V. Análisis del primer Gobierno de Macías

Presiden  e: Francisco Macías Nguema Vicepresidente: Edmundo Bosío Dioco De  ensa: Francisco Macías Nguema Comercio: Edmundo Bosío Dioco A.A.E.E.: Atanasio Ndongo Miyone Interior: Angel Masíe Ntutumu. Hacienda: Andrés Ebonde Ebonde Obras Públicas: Jesús Al  onso Oyono Alogo Industrias Minas: Ricardo Erimola Chema Agricul  ura: Agus  ín Grange Molay Sanidad: Pedro Ekong Andeme Educación Nacional: José Nsue Angüe Trabajo: Román Borikó Toichoa Jus  icia: Jesús Eworo.

En cuanto al resto de las magistraturas y altos cargos del Estado:

  • Presiden  e del Tribunal Supremo: Luis Mao Sicachá
  • Presidente Asamblea Nacional: Pastor Torao
  • Vicepresidencia Asamblea Nacional: An  onio Eworo
  • Presidencia del Consejo del Estado: Andrés Moisés Mba Adá
  • Gobernador Civil de Fernando Poo: Expedi  o Ra  ael Momo
  • Gobernador Civil de Río Muni: Miguel Eyegue N  u  umu. 7

7 DONATO NDONGO BIYOGO, op.ci  ., pp. 148-149

La primera observación es que el presiden  e de la República asu -me  ambién la car  era de de  ensa. Es  o polí  icamen  e suele signi  car no  arse mucho de su propio gabine  e, una  uen  e clara del au  ori -tarismo o totalitarismo, y en la cartera de interior también coloca a un  amiliar Angel Masié. La sombra del aseguramien  o del poder es  aba muy claro, o  ro da  o impor  an  e, el Gobernador Civil de Río Muni, también era otro familiar, hermano del ministro de Interior. Es  ra  égicamen  e  enemos un  riángulo: De  ensa-In  erior-Gobierno Civil de Río Muni, órganos reconocidos incluso constitucionalmente a utilizar la coerción como medio para garantizar el orden público, pero habitualmente utilizado en los regímenes dictatoriales como instrumentos de represión contra el pueblo. Son órganos con dosis de poder predominante en el interior, claro, de verdad es que a Macías poco le importaba el Ministerio de Asuntos Exteriores, habiendo ya preconcebido su plan podía haberlo o  recido a cualquiera. La política exterior no era su fuerte, ni mucho menos, su preocupación.

El Señor Edmundo Bosío Bioco, se quedó como vicepresidente del Gobierno que no es lo mismo que Vicepresiden  e de la República, y como minis  ro de comercio. Es  a es la con  guración del primer Gobierno de la República de Guinea Ecua  orial.

VI. Los acontecimientos de  ebrero y marzo de 1969

El con  ic  o de las banderas, el Cónsul de España en su domicilio  e -nía una bandera española en lo alto de su residencia particular, otra se izaba permanentemente en el consulado, y una tercera se hallaba desplegada en el cuar  el de la Guardia Civil en las a  ueras de la ciudad, a los nuevos dirigentes guineoecuatorianos les parecían demasiadas banderas. Macías le comunicó al cónsul que procurara reducir las enseñas de su país a una sola. Una Orden de la Presidencia de la República comunicó a las representaciones diplomáticas que no se tolerarían más banderas extranjeras fuera de la que ondease en la embajada respectiva, de acuerdo con las convenciones interna-

cionales. No hicieron caso, el 23 de Febrero de 1969 el presiden  e de la República ordenó al jefe de su casa militar, el capitán Tray, antiguo capitán del Ejército español, retirar las banderas españolas. Se cruzaron palabras muy duras entre el Cónsul español y el militar, entre el embajador y el presidente Macías, y no sólo palabras. En los aledaños del consulado se había entablado una dura pelea entre españoles y guineanos, resultando un nativo muerto y varios heridos en ambos bandos.

An  e es  a si  uación Macías ordenó el acuar  elamien  o de la Guar -dia Civil, cablegra  ó al General Franco, al Secre  ario General de las Naciones Unidas y al Secre  ario General de la O.U.A. El bloque africano pidió la reunión urgente del consejo de seguridad de las Naciones Unidas. La  ensión era elevada.

Las arcas del Nuevo Es  ado es  aban vacías, al parecer los espa -ñoles, hombres de negocios instalados durante muchos años habían retirado todos sus fondos, siendo esta situación objeto de seria preocupación de Macías y su nuevo gobierno.

A mediados de febrero, el ministro de Asuntos Exteriores, Atanasio Ndongo Miyone, se trasladaba a Addis-Abbeba para asistir por primera vez a una reunión de la Organización de la Unidad A  ri -cana. Allí tuvo noticias del incidente de banderas y de la declaración de persona 'NON GRATA' al embajador de España en Guinea Ecuatorial y del cónsul en Bata. Macías le llamó para ordenarle que no  i  cara el mensaje que él había mandado a la O.N.U pidiendo al Secre  ario General el envío de  ropas pací  cadoras, ya que la Guar -dia Civil había ocupado el aeropuerto de Santa Isabel (Malabo), la o  cina de correos,  elégra  os de la capi  al, y había dis  ribuido armas entre la población blanca, la cual patrullaba por la ciudad reemplazando a la Guardia Nacional. En respues  a al mensaje del presiden - e guineano, el General Franco escribía: «La pequeña  uerza de la Guardia Civil no cons  i  uye ninguna amenaza para la independen -cia del país ni una injerencia en sus asuntos interiores, tiene como misión la protección de las ciudadanos españoles y serían retirados cuando Macías garan  ice la adecuada pro  ección.»

El gobierno español llamó a consul  a al Embajador Durán - Ló -riga y recomendó a los españoles que vivieran en el interior de Río Muni que se re  ugiasen en el consulado de Ba  a. El 1º de Marzo, el Gobierno de Guinea declaró el es  ado de emergencia por quince días e hizo un llamamiento al pueblo para que estuviera en calma y a la juven  ud para que apoyase el Gobierno an  e la insu  ciencia de la Guardia Nacional, así nacen 'las Juven  udes en marcha con Macías'. El Gobierno no apremió a la Guardia Civil a acuar  elarse y ordenó fueran requisadas todas las armas en poder de los civiles europeos, y la Guardia Nacional asumió el con  rol de la capi  al. El mismo día, Macías cablegra  ó de nuevo al Secre  ario General de las Naciones Unidas pidiendo unos 150 'cascos azules'. Dos días más tarde UTan contestó que la solicitud sólo podía ser tratada por el Consejo de Seguridad, cuya reunión no había solici  ado el Gobierno de Guinea Ecua  orial.

El temor se apoderaba de los residentes españoles, obedeciendo órdenes de su Gobierno, se  ueron concen  rando en las ciudades de Bata y Santa Isabel (Malabo) de donde fueron evacuados a partir del día 2 de marzo. También los técnicos americanos de las compañías petrolíferas abandonaron rápidamente el país a bordo de un avión  e  ado a  al e  ec  o. El cónsul inglés en Ba  a in  ormó a su gobierno sobre la situación de total anarquía que reinaba en el país y recomendó también a sus súbditos que abandonasen el territorio guineano. Seguía en Santa Isabel (Malabo) el embajador español Durán Lóriga, que ni ejercía sus  unciones ni había cesado.

España había enviado, en calidad de encargado de negocios, a Emilio Pan Soraluce. Atanasio Ndongo Miyone, que había llegado a Madrid, procedente de Etiopía, el día 1 de Marzo, se reunió con Saturnino Ibongo, embajador guineano ante las Naciones Unidas. El portavoz del ministro guineano de Asuntos Exteriores después de la en  revis  a de és  e con Fernando María Cas  iella, declaraba: «que la única noticia que nosotros poseemos es la que nos ha proporcionado el Ministro de Asuntos Exteriores, De todas maneras no se puede de ningún modo hacer caer la responsabilidad de un gru-

po incontrolado sobre el pueblo guineano o sobre su gobierno. No comprendemos la obstinación del gobierno español en mantener en su pues  o de embajador al Señor Durán-Lóriga, al que noso  ros ha -bíamos declarado 'persona non grata'. Además no podemos tolerar que nuestro aeropuerto de Santa Isabel (Malabo) y Bata, después de los incidentes provocados, según la Radio Española, estén ocupados por elemen  os incon  rolados. El Gobierno de Guinea Ecua  orial ha protestado contra esta decisión y ha dirigido una llamada a las Naciones Unidas.»

En Madrid el Ministro Atanasio Ndongo y el embajador Ibongo se en  revis  aron con personalidades gubernamen  ales y  nancieras españolas y con un grupo no muy numeroso de guineanos residentes en España, alguno de los cuales había llegado de Barcelona y de Valencia. Existen indicios de que en esas largas reuniones, se llegó a con  eccionar una lis  a de personas que podrían in  egrar un Gobier -no, en la que  guraban los nombres de de  erminados pro  esionales de Derecho, nativos residentes en España. Ndongo Miyone habló con la prensa: «la si  uación es  á bajo el con  rol del Gobierno de Gui -nea Ecuatorial y el desarrollo de la evacuación es satisfactorio. Se dan los permisos necesarios para que los que lo deseen puedan volver a España. El gobierno desea la rápida conclusión de un acuerdo mili  ar con España.»

Acompañado de Saturnino Ibongo y de Rita Ipua y a bordo de un DC-8 puesto a su disposición por el gobierno español en el mismo avión de vuel  a a España, regresaba de  ni  ivamen  e el Embajador Durán-Lóriga. A  anasio Ndongo Miyone, llegó a Ba  a el día 3 de Marzo, donde se hallaba el Presiden  e y la mayoría del Gobierno, si bien antes se detuvo en Santa Isabel (Malabo) para conversar con Armando Balboa, alcalde de la capital; Pastor Torao, presidente de la Asamblea; Enrique Gori Molubela, presiden  e del consejo provin -cial de Fernando Poo y Direc  or del Gabine  e del minis  ro de Asun -tos Exteriores, y con Expédito Rafael Momo, gobernador civil de la provincia.

Sobre el destino de Atanasio Ndongo Miyone su intento de golpe

de Estado o montaje político de Macías para quedar libre de notables políticos, todo lo sucedido por estas fechas es tan complejo y difícil de explicar por la existencia de una pluralidad de versiones, aquí hemos elegido tres versiones 8, y explicamos las razones de esta elección.

La de Dona  o NDongo Biyogo. No  able periodis  a, observador se -rio y Colaborador de varias revis  as. El amor a su Guinea Ecua  orial le hace tratar con una objetividad los temas sociales, culturales y polí  icos. Todo un cerebro  o  ando en  ierras ajenas esperando que algún día su sabiduría sirva para levantar la dignidad de su querido pueblo y gran conocedor de la realidad guineoecuatoriana.

Francisco Ela Abeme, juris  a, an  iguo presiden  e del ala es  udian - il del MONALIGE, abandona el país en 1971 camino en el exilio, por la represión del Régimen de Macias an  iguo secre  ario General del FRELIGE y ac  ualmen  e Secre  ario General del Congreso Nacio -nal de los Pueblos de Guinea Ecua  orial (C.N.P.G.E.). Vivió perso -nalmen  e los acon  ecimien  os de Marzo. Sus  uen  es son  ables, por tratar directamente con muchos líderes políticos malogrados duran- e el régimen macis  a. Uno de los polí  icos más an  iguos de Guinea Ecua  orial. Los poqui  os que quedan.

Ramón García Domínguez, periodis  a, dis  ru  a del privilegio de ser  al vez el único in  ormador que logró en  rar en Guinea Ecua  o -rial duran  e el Régimen de Macías. Eviden  emen  e camu  ado como pro  esor de Enseñanza General Básica, su condición de periodis  a totalmente ocultado, vivió durante dos años a solo ciento cincuenta metros del palacio presidencial, y dio clases al propio hijo de Macías. To  al, un  es  igo excepcional, llegó a San  a Isabel el 26 de Oc -tubre de 1970. 9

Los acon  ecimien  os del 5 de marzo son de gran impor  ancia para

8 Fuen  es: Guinea, Macias la ley del silencio . De Ramón Garciá Dominguez. Edi  orial Plaza & Janes, Barcelona 1977. Historia y Tragedia de Guinea Ecuatorial. De Donato Ndongo Bidyogo. Editorial Cambio 16, Madrid 1977. Guinea los últimos años. De Francisco ella Abeme. Edición Centro de la Cultura Popular Canaria. Islas Canarias, 1983.

9 RAMÓNGARCIA DOMÍNGUEZ, solapa y con  ra por  ada de su libro, Guinea. Macías, la ley del silencio.

el Es  ado de la República de Guinea Ecua  orial. Invi  amos al lec -tor tratarlos con mucha atención. El 5 de Marzo de 1969 marca la  ron  era en  re una éli  e polí  ica cuali  cada, bondadosa, aman  es de su país, evidentemente con sus debilidades y un grupo de políticos muy nacionalistas como ellos mismos, donde la política es búsqueda continua de placer y sensaciones a veces humanamente des  ruc  ivas. Marca el  nal de una men  alidad popular enriquecida por los valores tradicionales de respeto a la familia, a la dignidad humana, donde la generosidad y la solidaridad tenían como único  n el desarrollo de la comunidad nacional. Nace una men  alidad popular hedonista, donde la lucha por el poder en cualquier ámbito,  amiliar, laboral, negocios o polí  ico  iene como  n la insaciabilidad de bienes materiales y el aniquilamiento de valores morales, donde la maldad no solamente es practicada por los sujetos actores sociales sino que es producida como un valor. El 5 de Marzo supone la ruptura con España, la única pasarela occidental que nos insertaba correctamente en la comunidad internacional, y así alcanzar la estabilidad y el desarrollo de Guinea Ecua  orial. Es la rup  ura  o  al del orden constitucional, del Estado de Derecho.

El Es  ado de Guinea Ecua  orial duran  e esos  rein  a años de In -dependencia vive una multiplicidad continua del 5 de Marzo de 1969. Estamos reproduciendo día a día con intensidades diferentes es  e gran acon  ecimien  o inmemorable de Guinea Ecua  orial. In  en -tos de golpes de Estado que suceden unos tras otros o simplemente montajes gubernamentales, la represión y el sufrimiento del pueblo, la muerte, la pobreza, la diáspora, etc. El pueblo en busca constante de la verdadera felicidad, libertad, fraternidad, que preconiza el himno nacional. 10

10 Los acon  ecimien  os y las di  eren  es versiones que puede leer el lec  or, pueden seria -mente afectar algunas sensibilidades, las humillaciones, las torturas, la contemplación del sufrimiento por 'los vencedores', el llanto y la extenuación de los maltratados, etc.

Aquellos que formaron columna humana, para tirar piedras, golpear, insultar, torturar, a sus hermanos, aquellos dirigentes que ordenaron los actos, muchos perecieron en las garras de Macías pero otros muchos más, siguen formando parte de esa élite política actual que va a marcar el régimen de Macías y el presente.

Tercera parte: El régimen de Macías

Para analizar el régimen de Macías, tenemos que intentar conocer un poco más de cerca su personalidad y su pensamiento político.

¿Quién es Francisco Macías? Un in  orme con  dencial que recoge en su libro 'Guinea Ma  eria Reservada' Ra  ael Fernández 1 , le de  ne como de «carácter sanguíneo, procura ostensiblemente hacer gala de una fuerte personalidad, aunque con frecuencia cae en arreba- os que deno  an  al  a de equilibrio emocional. La no  able sordera que su  re crea si  uaciones incómodas y di  cul  a el  ra  o con él en las en  revis  as personales. Es descon  ado por na  uraleza, receloso y carece de agilidad mental. Acostumbra a elevar la voz hasta que los propios ministros y diplomáticos, a algunos de los cuales llega a mal  ra  ar de palabra. Es  as in  emperancias son siempre jus  i  ca -das a posteriori por el jefe de la casa civil de la presidencia, Don Pedro Ela. El presidente vive en protagonista las veinticuatro horas

1 MANUEL LEGUINECHE . La Tribu , Edit. Argos Vergara S.A.. Barcelona. 1980. pp. 179180, 192-193.

del día, y la distancia que lo separa de todos sus colaboradores es abismal. Las re  erencias que se  ienen de los Consejos de Minis  ros indican que sólo el vicepresidente del gobierno se atreve a discrepar en cuestiones técnicas. Como nota curiosa cabe destacar sus alusiones públicas al deseo que le anima de imi  ar a Franco, cuya persona suele respetar en casi todos los discursos y con el que ha dicho desea entrevistarse, pero a nivel de colegas u 'homónimos'. Habla solo y sus colaboradores le sorprenden con frecuencia gesticulando, hablando solo o ensayando sus discursos frente al espejo. Es un hombre inculto, pero tiene un arte primitivo para la palabra, la in  uición del verbo, al  erna el Fang con el español, pero conec  a con las masas y consigue en ellas e  ec  os sorprenden  es.»

  • ¿Quién es Macías? Según Rafael Mendizábal, técnico de Macías durante el primer año de su mandato presidencial. «Este hombre, Macías, constituye para mí un enigma psicológico. Enérgico pero dubitativo, introvertido aunque nato conductor de masas, realista y utópico simultáneamente, autoritario y sencillo con las gentes sencillas, dentro de la línea del cesarismo democrático, pruden  e y violen  o, o  rece la imagen de un jano polí  ico.»
  • ¿Quién es Macías? Según Ramón García, en su libro 'Macías, la Ley del Silencio': «Su carácter, desequilibrado, cambiante, tornadizo, esa incongruencia psíquico-espiritual verdaderamente patológica que le hace estallar en exaltaciones de inusitada violencia a las que siguen luego intervalos de gran equilibrio y lucidez, tenían que estar muy relacionados con un agudo resentimiento, basado en un larvado complejo de in  erioridad.»
  • Según el investigador sueco Klinteberg: «Era un hombre enfermo, un maníaco depresivo. Sufría de cefaleas, de constantes migrañas. Fue in  ernado en la clínica Rúber de Madrid an  es de las elec -ciones que le dieron la victoria en 1968. De allí el cuadro clínico lo enviaron direc  amen  e a la clínica privada del doc  or López Ibor, más tarde al Doctor Durán Sacristán, del Hospital Clínico, y también al doctor Piniés. Hasta hoy no se han hecho públicos los cuadros clínicos, pero los psiquia  ras le de  nen a dis  an -

cia como un monstruo lombrosiano, un desequilibrado de base cromosomática. Sus períodos paroxísticos van de noviembre a enero. Pasa por fases de silencio total o de verborrea desenfrenada… por su complejo de inferioridad, su impotencia sexual o su megalomanía, comete algunas excentricidades, algunas incluso  rágicas y violen  as…»

Todas estas apreciaciones nos permiten asegurar que Macías era una persona biológicamente y psicológicamente enferma, no disponía del su  cien  e equilibrio psicosomá  ico para dirigir  odo un Es  ado. Un ul -tranacionalismo fruto de su doble complejo; de inferioridad frente al español, de superioridad frente a los demás guineanos, reúne todas las cualidades de un gran fascista y totalitario. Una persona rigurosamente primitiva y seriamente comprometida con los destinos de la superstición y las sociedades secretas malignas de su pueblo, su escasa formación académica le infunde el espíritu antiintelectualismo. A pesar de los baños de popularidad que daba muy a menudo, era una persona muy temerosa, siempre pendiente de que alguien le iba a quitar el poder, de ahí las veinte intentonas golpistas contabilizadas durante su régimen, era una persona muy insegura y cobarde temperamentalmente camaleónico, en de  ni  iva, un espécimen polí  ico horrendo.

I. Los  undamentos políticos jurídicos del régimen de Macías

La verdadera independencia, el ejercicio libre de los Derechos del Pueblo, duró sólo 145 días, es decir, desde el 12 de Oc  ubre de 1968 hasta el 5 de Marzo de 1969.

El primer gobierno de Macías ni siquiera  uvo  iempo de a  an -zarse. Macías no se  aba de su propio gabine  e. En la Asamblea Na -cional, el presidente representaba la minoría. El mayor número de diputados correspondía a los grupos oponentes.

La Ley Número 1/1971, de 18 de Oc  ubre, por la que se regulan las penas aplicables a los delitos contra el presidente de la Repúbli-

ca - Je  e de Es  ado elegido por el pueblo, su Gobierno e in  egridad territorial, esta ley resume en parte estos fundamentos.

PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA

LEY número 1/1.971, de 18 de Oc  ubre por la que se regula las penas aplicables a los delitos contra el Presidente de la República-Jefe del Es  ado elegido por el Pueblo, su Gobierno e in  egridad  erri  orial.


PREÁMBULO

La República de Guinea Ecua  orial en el cor  o  iempo que lleva de Independencia Total, la seguridad del Presidente de la República-Je  e del Es  ado, surgido por volun  ad popular, su Gobierno y la integridad de la Nación guineana se han visto amenazadas gravemente en varias ocasiones por ciertos elementos en la comisión de los delitos de alta traición, rebelión, atentado, insultos e injurias al Presidente de la República-Jefe del Estado, sin que las penas aplicadas hasta la fecha a los infractores hayan servido de ejemplo a los demás; y para evitar la continuidad de tales hechos que perturban notoriamente la paz, el progreso y libre desarrollo del país; en su virtud, oído el criterio popular y previa deliberación del Consejo de Ministros celebrado el 18 del actual, y aprobada por la Asamblea Nacional, en sesión de fecha 21 de los corrientes,

DISPONGO:

CAPÍTULO I DELITOS CONTRA EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA-JEFE DEL ESTADO

Artículo Primero . El que intentare matar al Presidente de la República-Jefe del Estado elegido por el Pueblo, lo amenazare a muerte o lo matare, será castigado con la PENA DE MUERTE.

Artículo Segundo . En igual pena incurrirán los que privaren al Presidente de la República-Jefe del Estado, de su libertad personal

y los que con violencia o intimidación graves le obligaren a ejecutar un acto contra su voluntad.

Artículo Tercero . Se impondrá la pena de SEIS a DOCE AÑOS de prisión al que insultare, amenazare o injuriare al Presidente de la República-Jefe del Estado, de palabra o por escrito y el que invadiere violen  amen  e su morada con  nes di  eren  es apun  ados en los ar -tículos anteriores.

CAPÍTULO II DELITOS CONTRA LOS MIEMBROS DEL GOBIERNO

Artículo Cuarto . El que invadiere violentamente el local donde se halla reunido el Consejo de Ministros ocasionando la muerte de uno de sus miembros, se le impondrá la PENA DE MUERTE.

Artículo Quinto . Los que privasen a los Minis  ros de libre ejerci -cio de sus  unciones se les impondrá la pena de SEIS a DOCE AÑOS de prisión.

Artículo Sexto . En los demás casos de injurias, calumnias o amenazas a los miembros del Gobierno, se impondrá la pena de TRES a SEIS AÑOS de cárcel.

Artículo Séptimo . El que realizare actos para sustituir por otro el Gobierno de la República de Guinea Ecua  orial o cambiarlo sin consentimiento popular o de cualquier tipo ilegal se le impondrá la PENA DE MUERTE.

CAPÍTULO III REBELIÓN

Artículo Octavo . Cometen delito de rebelión los que públicamen- e se levan  e con  ra el Gobierno para conseguir cualquiera de los  nes siguien  es:

Destituir al Presidente de la República-Jefe del Estado u obligarle a realizar actos contrarios a su voluntad; impedir o perturbar la libre celebración de elecciones para cargos públicos cuando hayan sido promulgadas; promover o seducir a la Nación, parte de ella o

una  racción de  ropa para que no obedezcan al Gobierno; el que negociare con alguna po  encia ex  ranjera para derrocar al Gobierno popular y legalmen  e cons  i  uido en Guinea Ecua  orial o crear dis -turbios subversivos.

Artículo Noveno . Se impondrá la PENA DE MUERTE a los promovedores y a los que sostuvieron la rebelión, así como el que ostente el mando superior de las fuerzas rebeldes, sea cual fuere su graduación. A los que ejerzan mandos subalternos se les impondrá la pena de VEINTE a TREINTA AÑOS de reclusión. A los meros ejecu  ores se les cas  igará con la pena de SEIS a DOCE AÑOS de prisión.

Artículo Décim o. Cuando no se conociere concretamente a los verdaderos jefes, se tomará por tales los que de hecho dirigieren a los demás o  rmasen escri  os en su nombre o ejerzan la dirección o representación.

CAPÍTULO IV DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD TERRITORIAL

Artículo Undécimo . Será castigado con la PENA DE MUERTE el guineano que incurra en alguna de las circunstancias siguientes:

  • 1ª.- El que induzca a una potencia extranjera a declarar la guerra al Es  ado libre de Guinea Ecua  orial, con  nes de separación o secesión.
  • 2ª.- El que se levante en armas o sin ellas para separar del territorio nacional alguna parte del mismo.
  • 3ª.- El que negociare con alguna potencia extranjera para separar o segregar alguna provincia o sus islas del territorio nacional.

Artículo Duodécimo. Los simples secesionis  as o separa  is  as, así como sus partidarios que fueren cabecillas, se les impondrá la pena de VEINTE a TREINTA AÑOS de reclusión.

Artículo Decimotercero . El extranjero que hallándose en el territorio nacional guineano cometiere alguno de los delitos contenidos

en los artículos anteriores serán castigados igualmente con la PENA DE MUERTE, o reclusión mayor de VEINTE a TREINTA AÑOS.

DISPOSICIÓN ADICIONAL

Quedan facultados los Tribunales de Justicia de la República de Guinea Ecua  orial para aplicar las penas correspondien  es a los de -li  os de  nidos en la presen  e Ley.

DISPOSICIONES FINALES

  • 1ª.- Es  a Ley podrá ser ampliada cuando las circuns  ancias así aconsejaren.
  • 2ª.- Quedan derogadas cuantas disposiciones anteriores se opongan a es  a Ley
  • 3ª.- Es  a Ley en  rará en vigor a par  ir de la  echa de su publicación en el Bole  ín O  cial del Es  ado.

Dado en Ba  a, a dieciocho de Oc  ubre de mil novecien  os se  en  a y uno.

FRANCISCO MACÍAS NGUEMA.

FUENTES:

DOCUMENTO: 'GUINEA ECUATORIAL DENUNCIA'. RE - DACTADO POR :

EL FRENTE DE SALVACIÓN DE GUINEA ECUATORIAL.

BIBLIOTECA :

CENTRODEINFORMACIÓNYDOCUMENTACIÓNAFRICA - NA(CIDAF) -MADRID.

(………………………)

La concentración de poderes.

Macías para ello deroga gran parte del articulado de la Constitución de la Nación aprobada por referéndum antes de la Independencia. El Decreto 415, de fecha 7 de Mayo de 1971 dice así:

EL DECRETO / 415 DE 7 DE MAYO DE 1971

«Habiendo superado en dos ocasiones dos golpes de Estado y atentados destinados para asesinar al Presidente Popular y Democrático elegido por el Pueblo a  ricano de Guinea Ecua  orial; es  os dos  raca -sados golpes han sido preparados naturalmente por los neocolonialistas e imperialistas españoles poniendo de pantalla a sus lacayos traidores africanos.

»En su vir  ud, con es  a  echa asumo  odos los poderes direc  os del Gobierno e Ins  i  uciones de la República de Guinea Ecua  orial, y en su consecuencia

DISPONGO:

»Ar  ículo 1 º -Queda suspendido el Consejo de la República, según ar  ículos 41 y 42,  í  ulo 5º de la Cons  i  ución pre  abricada por Espa -ña, de la facultad de dictaminar antes de su promulgación sobre la cons  i  ucionalidad de las leyes cali  cadas como ins  i  ucionales y todas las facultades del apartado 2 al 8 inclusive, pasando automáticamente estas facultades a la Asamblea Nacional que la ex potencia adminis  radora ha denominado «Asamblea de la República» y que a par  ir de es  a  echa se llamará «Asamblea Nacional».

»Ar  ículo 2º -Los miembros del Consejo de la República serán nom -brados por Decreto de la Presidencia de la República de entre los ciudadanos guineanos competentes, idóneos, solventes y conocedores de las  radiciones a  ricanas. La  acul  ad de ellos de ahora en adelan  e es sólo ayudar y asesorar al Presidente de la República en materias graves antes de que el Primer Magistrado de la Nación decida.

»Ar  ículo 3º - Queda derogado el ar  ículo, 10,  í  ulo II, de la Cons -titución.

»Ar  ículo 4º -Queda derogado el ar  ículo 37,  í  ulo IV de la Cons  i -tución, pudiendo el Presidente de la República disolver la Asamblea Nacional cuando lo estime conveniente.

»Ar  ículo 5º.- Quedan derogadas las compe  encias  acul  adas a las Provincias en los artículos 43 y 44, del Título VI de la Constitución. Los Consejos Provinciales y Ayun  amien  os se regirán con arreglo al Régimen Local que se elaborará previa aprobación de la Asam -blea Nacional.

»Ar  ículo 6º - Quedan derogados los ar  ículos 14, 24, 30, 38, 41, 42, 44 y 58,  í  ulo X, sobre la re  orma cons  i  ucional, quedando la Pre -sidencia de la República para promulgar una nueva Constitución previa aprobación del Parlamen  o y su pos  erior ra  i  cación por Re -feréndum popular.

«Ar  ículo 7º -Quedan derogados, asimismo, los ar  ículos 50, 51, 52 y 53, del título VIII sobre la Administración de Justicia.

»Una Ley de  erminará la Adminis  ración de Jus  icia en la Repú -blica de Guinea Ecua  orial,  eniendo en cuen  a las cos  umbres  ra -dicionales del país.

»Todos es  os ar  ículos que se derogan  ueron preparados in  en -cionadamente por la ex potencia administradora únicamente con el  n de descar  ar la  unción del Gobierno Cen  ral y man  ener sus intereses coloniales creados.

»Cuando la primera Magis  ra  ura de la Nación lo es  ime conve -niente se podrá ampliar este Decreto.

»Así lo dispongo por el presen  e Decre  o (lado en el Palacio Presi -dencial en Santa Isabel, a siete de mayo de mil novecientos setenta y uno.»

FUENTES:

LIBRO: GUINEA: MACIAS LA LEY DEL SILENCIO.

AUTOR: RAMÓN GARCÍA DOMÍNGUEZ

EDITORIAL: PLAZA & JANES. BARCELONA-1977.

ISBN: 84-01-33099-8

PÁGINAS: 231, 232

(………………………)

Macías elabora una nueva constitución que no somete a referéndum popular, sino que es aprobada por una Asamblea del pueblo, a  nes a Macías y miembros del PUNT. Es  a Asamblea que el presi -dente puede disolver en cualquier momento y de cualquier forma esta compuesta por setenta diputados designados por el partido.

RESUMEN DE LA CONSTITUCIÓN DE MACÍAS DE 1973.

Se va a hacer alusión a esta ¿Constitución?, más por ser una realidad histórica que por tratarse, en puridad, de una norma de esta na  uraleza. Fue precedida por hechos  an relevan  es como la pros -cripción de todos los partidos políticos a partir de marzo de 1969; la instauración de un sistema de partido único, a partir de la creación del Partido único Nacional de Trabajadores (PUNT) en 1970; la asunción de  odos los poderes del Es  ado por Francisco Macías Nguema, desde la promulgación del Decreto número 415/1971 de 7 de mayo; y la proclamación del dictador como presidente vitalicio mediante el Decreto número 1/1972. Todas estas medidas, adoptadas al margen de los preceptos de la Constitución de 1968, hasta entonces vigente, supusieron el desmantelamiento del Estado democrático de derecho constituido a su amparo. Con estos anteceden  es,  nalmen  e en 1973 se promulga una nueva Cons  i  ución cuya disposición  nal segunda deroga ín  egramen  e la an  erior, Había sido elaborada en el seno de un congreso del PUNT y refrendada mediante referéndum celebrado el 29 de julio del mismo año de su promulgación.

De lo apuntado resulta la evidencia de que esta norma suprema no aguanta el más mínimo examen de validez, al no acercarse, en ningún aspec  o, a lo que signi  ca que a una comunidad soberana cons -tituida en Estado, se le otorgue libremente un instrumento básico sobre su de  nición y modo de organizarse polí  icamen  e, cons  i  u -yendo un claro exponente de apropiación, meramente formal. Es un

instrumento legal con pretensiones de legitimación de un sistema político antidemocrático.

Era una Constitución de extensión media, dotada de 72 artículos, dis  ribuidos en 6  í  ulos, una disposición  ransi  oria y dos  nales. Siquiera en su redacción intenta parecerse a lo que pretende ser, pues el lenguaje empleado la iden  i  ca más con una proclama pan - e  aria, que empieza mani  es  ándose en el preámbulo y con  inúa en -este articulado con expresiones tales como; « … extirpar las viejas lacras del colonialismo, fortalecer la independencia e integridad territorial y construir una patria fuerte, próspera y feliz, libre de todas las opresiones, miserias atrasos y lacras del pasado (artículo 4 in  ne); "… condena al colonialismo, el neocolonialismo y el racismo, así como el imperialismo como principal fuerza de agresión y de guerras y el peor enemigo de los pueblos…" (artículo 8.a). Además contiene aberraciones como la del artículo 49, que pro clama «… presiden  e Vi  alicio de la República al Honorable y Gran Camarada D. Francisco Macías Nguema Biyogo…» y la de la disposición  ransi -toria que otorga al presidente la asunción plena «… de las funciones legislativas y ejecutivas mientras no sea elegida la Asamblea Nacional Popular'.

De su análisis no se llega a poder precisar la naturaleza del sistema político que constituye, si bien la omnipresencia del presidente de la República es constante y contiene elementos y formas que lo aproximan a los vigentes en la época, en el Este europeo. Esto se deno  a en el ar  ículo 1, que de  ne a Guinea Ecua  orial como una República Democrática y Popular. Así como también en el Título II, rubricado "Economía y Propiedad» (ar  ículos 9 al 18), en el que se proclama la organización, dirección y plani  cación económica nacional por el Estado; la propiedad inalienable del Estado sobre la tierra; la dirección y control estatal de la banca y del comercio de importación y exportación; y, paralelamente, se garantiza la propiedad privada. El Tí  ulo IV Derechos y Deberes del Ciudadano», cuya lejana ubicación ya denota la importancia que se atribuye a los derechos fundamentales y libertades públicas, a mayor abundamiento,

no sólo contiene una limitada declaración de los mismos, sino que, por ende, restringe su ejercicio a la ley y a las disposiciones de las autoridades. Por el contrario, los deberes son enunciados sin ambages: defensa de la patria, sociales (sic), cuidado de la propiedad pública y social, trabajo, entre otros.

El Tí  ulo V, subdividido en cua  ro capí  ulos, de  ne los órganos del Estado. El capítulo II, sobre el Presidente de la República, le otorga unos poderes y unas atribuciones exorbitantes: el jefe del Estado y del Gobierno, nombra y separa libremen  e, no sólo a los minis  ros, sino también a todos los funcionarios de la Administración estatal y local, veta las leyes, suspende los derechos fundamentales…. «en caso de peligro inminente" (sic.-). Así mismo, nombra a todos los jueces de cualquier tipo de tribunal o juzgado que son revocables y responsables (ar  ículo 68), al  scal general y a  odos los  scales de la República (artículo 69), a los que remueve libremente (artículo 70). El capí  ulo III, sobre la «Asamblea Nacional Popular», señala que el deposi  ario del Legisla  ivo, sus miembros -propues  os por el Par  ido único- son elegidos por sufragio universal, y el PUNT puede revocar su mandato (artículo 56 en relación con el 60), Cabe señalar que el presidente de la República también lo era del PUNT. El capítulo IV, sobre "Los Tribunales de jus  icia y la Fiscalía", además de ci  ar lo de su nombramiento y separación, remite a ley la organización de los juzgados y tribunales de la jurisdicción civil y de la militar, así como sus competencias.

Esta pseudo-Constitución siquiera conllevó que el Estado fuera organizado según sus previsiones. Baste decir, en el ámbito de la justicia, que el último proceso penal tuvo lugar en 1975 por un tribunal militar especial constituido ad hoc, para el enjuiciamiento de unos supuestos delitos políticos. No hubo pues nada parecido a una administración de justicia, un ordenamiento jurídico conocido ni instituciones de tipo alguno. De hecho, se trata de la única Constitución que no fue expresamente derogada por la que entró en vigor con posterioridad en 1982. Simplemente pasó a mejor vida con el advenimiento de un nuevo régimen político a partir del 3 de agosto de 1979.

FUENTES:

LIBRO:

LA ENCRUCIJADA DE GUINEA ECUATORIAL. COLECTIVO HELIO.

EDITORES: INCIPIT 1997.

ISBN: 84-8198-202-4

PÁGINAS: 266-269.

RESUMEN DE LA CONSTITUCIÓN DE MACÍAS DE 1973

El ar  ículo 1 de es  a nueva Cons  i  ución es  ablece que «Guinea Ecuatorial es una República democrática y popular, soberana, independien  e e indivisible La di  erencia con respec  o al mismo ar  ículo de la antigua Constitución es Importantísima: le han quitado la palabra «Libre». El ar  ículo 3 consagra el principio de que  oda liber  ad reside en el pueblo, pero sólo puede ejercerlo «a través del Partido y de los Organos del Es  ado, en la  orma que es  ablece la Cons  i  ución y la Ley». Todo lo cual se con  rma en el ar  ículo 4, ya que «el Par  ido Unico Nacional de Trabajadores (PUNT) traza la política general de la nación, y la coordina y controla a través de los órganos del Estado. Orien  a la acción in  egradora de la Nación Guineana, bajo una sola Bandera y en  orno a su presiden  e y su Gobierno, en un des  ino His  órico común». No con  orme con es  a lección de  o  ali  arismo, que no se da ni aun en los regímenes más autoritarios del mundo, el artículo sigue concluyente: «El Partido Unico Nacional de Trabajadores agrupa en su seno a todos los hombres, mujeres, ancianos y jóvenes de Guinea Ecua  orial, comprome  idos a ex  irpar las viejas lacras del colonialismo, fortalecer la independencia e integridad territorial y construir una Patria fuerte, próspera y feliz, libre de todas las opresiones, miserias, atrasos y lacras del pasado.

«Ar  ículo 5: La República de Guinea Ecua  orial ejerce su jurisdic -ción sobre todo el territorio nacional, integrado por la zona continental denominada Río Muni, y las islas de Macías Nguema, Pagalu, Corisco, Elobey Grande, Elobey Chico e islo  es adyacen  es». El

ar  ículo 7 es  ragicómico: La Guinea Ecua  orial considera ¡legales y nulos los pactos o tratados que atentan o disminuyan su jurisdicción y soberanía sobre cualquier porción del territorio nacional, mar terri  orial y espacio aéreo». Ar  ículo 9: «El Es  ado organiza, dirige y plani  ca la economía nacional a  n de lograr su desarrollo y ascen -so constante para satisfacer las necesidades materiales y espirituales del pueblo». Ar  ículo 11: «El Es  ado dirige y con  rola la banca y el comercio de expor  ación e impor  ación». Ar  ículo' 12: «El Es  ado ga -rantiza y controla la inversión del capital extranjero que contribuya al desarrollo del país, siempre que no se subordine a condiciones polí  icas de índole alguna». Ar  ículo 14: «El Es  ado garan  iza la pro -piedad privada en diversas formas con las limitaciones que establecen la Cons  i  ución y la Ley». Ar  ículo 33: «El Es  ado garan  iza la libertad de palabra, prensa, reunión, manifestación o asociación. La ley regula el ejercicio de es  os derechos». Ar  ículo 35: «Es libre el ejercicio de cualquier culto religioso dentro del respeto a la ley y al orden público. Es ilegal y punible oponer la fe o la creencia religiosa a los principios y  nes del Es  ado». Ar  ículo 36: «La corresponden -cia es inviolable. Sólo puede ocuparse, abrirse y examinarse en los casos que prevea la ley. Mientras no entre a regir la ley que regula esta garantía constitucional, serán de aplicación inmediata las disposiciones guberna  ivas vigen  es». Ar  ículo 43: «El Presiden  e de la República es el je  e del Es  ado y del Gobierno, y represen  a a la Na -ción Artículo 44: «Para ser elegido a la presidencia de la República se requiere: a) ser ciudadano guineano por nacimiento; b) tener treinta años de edad cumplidos; c) ser propuesto como candidato por el Congreso del Partido' Artículo 49: «El pueblo guineano, en reconocimien  o a las al  as vir  udes y excelsas realizaciones en bene  cio de la Patria, proclama Presidente Vitalicio de la República al Honorable y Gran Camarada DON FRANCISCO MACIAS NGUEMA BIYO -GOy, en consecuencia, ra  i  ca la His  órica declaración del Segundo Congreso del Partido Unico Nacional de Trabajadores celebrado en Ba  a el 14 de julio de 1972».

Artículo 50: «En tanto se halle en el desempeño de la Presiden-

cia Vi  alicia de la República DON FRANCISCO MACIAS NGUE -MA BIYOGO, se suspende la aplicación en lo per  inen  e al ar  ículo 42 de esta Constitución artículo que limita el mandato presidencial a cinco años. Ar  ículo 56: «La Asamblea Nacional Popular es  ará in  egrado por SESENTA DIPUTADOS propues  os por el Par  ido y elec  os en la  orma y por el período dispues  o en el ar  ículo 42». Ar -tículo 60: «El Partido tiene potestad para revocar el mandato de sus diputados, en cualquier momento, por desviarse de la línea política por aquél, u o  ra causa grave.» Ar  ículo 61: «El Presiden  e de la Re -pública en Consejo de Ministros, podrá disponer la disolución de la Asamblea Nacional Popular y ordenar la convocatoria de elecciones ex  raordinarias ». Ar  ículo 68: «Los jueces de  odos los  ribunales son nombrados por el Presidente de la República y son revocables responsables». Ar  ículo 70: «Los Fiscales son nombrados y removi -dos libremen  e por el Presiden  e de la República … »

FUENTES:

LIBRO: HISTORIA Y TRAGEDIA DE GUINEA ECUATORIAL

AUTOR: DONATO NDONGO BIDYOGO.

EDITORIAL: CAMBIO 16. MADRID-1977

ISBN: 84-85229-39-8

PÁGINAS: 236-238.

(…………………………..)

La perpetuidad del Presidente de la República.

En Junio de 1972 Macías es nombrado presidente vitalicio de la República de Guinea Ecua  orial por la Asamblea Nacional,  ambién presidente vitalicio del PUNT pero a pesar de ello Macías se digna a convocar elecciones presidenciales en Oc  ubre de 1973, al cumplirse los cinco años de su mandato. Se construyen urnas, pero el único candida  o es el propio Macías. Todo consis  irá en vo  ar SI o NO a su candidatura. En un ambiente rigurosamente represivo y así los resultados positivos son aplastantes. Sin ninguna garantia por par-

te de la Comunidad Internacional, por la dureza de las fuerzas del orden público todos los ciudadanos estaban coacionados el votar SI era una garantia de vida, aquellos que intentaron no votar o votar lo contrario casi la mayoría perecieron en las carceles del régimen. Es difícil encontrar datos electorales de esos comicios como una ley elec  oral, un censo elec  oral e  c. Si bien el escru  inio  nal es de : SI 99.0 y NO 1.0 2 . En estas elecciones los funcionarios recibieron orden expresa de vo  ar a  rma  ivamen  e, y has  a la propia Iglesia es requerida por la Embajada española para que apoye las elecciones y la persona del presiden  e; Las papele  as para la consul  a popular llevan un dibujo de iden  i  cación: El SÍ es  á represen  ado por un Gallo, 3 y el NO por una Gacela 4 . La vo  ación se realiza a pun  a de  u -sil, poblado por poblado, y los resultados positivos son aplastantes. El día de su proclamación o  cial, numerosas pancar  as recorren la ciudad de Malabo con dibujos de un soberbio gallo peleón clavando sus garras en una pobre gacela derrotada. 5

La Normalización del Estado de Excepción.

El régimen de Macías era un sistema de arbitrariedad continua y violación sistemática de los Derechos Humanos, las persecuciones, las detenciones, los encarcelamientos, los malos tratos, las violaciones, las torturas, las ejecuciones, etc. formaban parte del funcionamiento normal del Estado.

El Nacionalismo exacerbado.

Macías había emprendido una intensa campaña de concienciación nacional, con la que pretendía aglutinar los distintos grupos étnicos en que siempre estuvo dividida la antigua colonia española, acabar

2 DIETER NOHLEN / MICHAEL KRENNERICH / BERNARD THIBAUT. Op. ci  ., p.359

3 Símbolo de Macías en la campaña elec  oral que le llevó al poder en 1968.Ramón Garcia Domínguez. Op. ci  ., p.233

4 Símbolo elec  oral de Boni  acio Ondó Edu, en las presidenciales de 1968. Ramón Garcia Domínguez. Op. ci  ., p.233

5 Ramón Garcia Domínguez. Op. ci  ., p.233

con la mentalidad tribal, y conformar en todas las cabezas la idea de una única e indivisible nación: Guinea Ecua  orial. En  re charlas, eslóganes en los periódicos,  es  as, campeona  os depor  ivos, pensa -ba también que con el trabajo común como medio para levantar la economía nacional puede resultar un aliciente y un ideal de unidad. Pero es difícil conseguir esa conciencia nacional en un ambiente de terror y tiranía. Todo impuesto con penas de cárcel si no se respeta. Toda una organización tribal y social que lleva siglos no se puede destruir en esas condiciones. Pues este fracaso aumentó el antiespañolismo de Macías, ordenando en otoño de 1972, proceder a un registro general casa por casa y quemar todo lo relativo a España, libros, cuadros, recuerdos, postales, etc.

Estos cuatro pilares que conformaban la arquitectura estatal del régimen tomaban forma como órganos, los cuales constituían las instituciones políticas que a continuación vamos a analizar.

II. Las instituciones político-militares

El PUNT (Partido Único Nacional De Trabajadores)

En 1970, por Decreto, Macías suprime toda actividad política de los partidos e impone, a la fuerza, la creación del Partido Único Nacional (P.U.N) que en 1970 se convertía en Partido Único Nacional de Trabajadores (PUNT). Todos los partidos políticos anteriores pasaron a la ilegalidad y muchos de sus militantes y dirigentes fueron encarcelados perseguidos y asesinados.

«Los par  idos polí  icos son re  ugio de conspiradores con  ra el pueblo, ¿queréis que sigan  uncionando los par  idos?», pregun  a Macías. 'NO, NO, NO' responde el pueblo. «¿queréis, en  onces, el partido único? 'SI'. Pues bien, éste es el mejor plebiscito que puede hacer el pueblo guineano. Desde ahora sólo habrá un partido político» La prensa publicaba al día siguien  e: 'Los habi  an  es de la Repú -

blica de Guinea Ecua  orial han solici  ado del Gobierno la abolición de  odos los par  idos polí  icos que exis  ían en el país, y el Gobierno ha accedido a las aspiraciones del pueblo, creando un partido único nacional con el anagrama de P.U.N.

El 29 de Noviembre de 1969, un grupo de Nacionalis  as Guineanos se reúnen en la Cámara O  cial Agrícola de Fernando Poo (Bioco) para  rmar un mani  es  o en el que después de la adhesión a la po -lítica del presidente Macías piden a éste la supresión de todos los grupos políticos, y la creación de un partido único nacional.

La misma pe  ición es presen  ada al presiden  e por  odas las jun  as vecinales del país.

En el Consejo de Ministros del 13 de Diciembre de 1969, se acuerda la creación de un partido único nacionalista. Macías declara «es necesario uni  car y aglu  inar en un solo par  ido  odos los que han exis  ido has  a ahora. Consideramos que es  a uni  cación de cri  e -rios, conducirá a Guinea Ecua  orial por un camino de más solidez política, al desaparecer la discrepancia que podría crearse con diferen  es  ormas de pensar.»

El 19 de Enero de 1970, en un nuevo consejo de ministros, son abolidos el MONALIGE, MUNGE, IPGE, UNIÓN DEL PUEBLO BUBI, Y UNIÓN DEMOCRÁTICA FERNANDINA.

Finalmen  e por Decre  o Nº12/1970 declara y proclama o  cialmen -te, en Santa Isabel, al P.U.N., como el único partido de la Nación, el único par  ido legal como  an  os había en Á  rica aquel en  onces:

  • ·P.D.C. (Par  ido Democrá  ico de Konakry)
  • U.N.C. (Unión Nacional Camerunesa)
  • M.P.R. (Movimiento Popular Revolucionario)
  • U.P.S. (Unión Popular Senegalesa)
  • ·P.D.C.I. (Par  ido Democrá  ico de Cos  a de Mar  l)

La  loso  ía polí  ica del PUNT es la siguien  e: 'el par  ido se de  ne como popular y democrático. Agrupa en su seno a todos los hombres amantes de la libertad y de la igualdad entre el hombre y la mujer. No se trata sólo de un partido único, sino también de la UNI-

DAD NACIONAL que conlleva la es  abilidad polí  ica y  avorece el armonioso desarrollo en  orno a un programa común.»

Dice el Ministro de Interior Angel Masié «necesitabais la partida de bautismo para entrar en el cielo. Ahora os basta con el carnet del PUNT porque no hay más Dios que Macías, presidente del Par- ido.»

«El PUNT nos guiará por la justa senda. No habrá peligro alguno que nos asuste con él. Al lado del PUNT nos sentimos y nos sentiremos seguros. Es el arma más e  caz con  ra los españoles, que son los peores enemigos de la independencia polí  ica de Guinea. La prensa española nos llama terroristas, olvidando que el régimen fascista encabezado por Franco y Carrero Blanco es  á repudiado por el pro -pio pueblo español. El terrorista es él, que envió una División Azul para luchar con  ra los aliados que al  nal  riun  aron, con la derro  a del Nazismo y el  ascismo, que llevó a Franco a la vic  oria  ren  e a lo que ellos llamaban 'los rojos'.»

En Julio de 1970 se celebra el primer congreso constitutivo de la sección  emenina del PUNT. En Oc  ubre el congreso organiza  ivo de la rama masculina; ese mismo mes, el primer congreso Nacional del partido, en el que Macías es elegido, por aclamación, presidente del mismo. El PUNT, conformará por completo toda la vida del país, los niños son inscritos en el Partido a los siete años, y el carnet de PUNT, se precisa para cualquier cosa, trabajo, matrícula de la escuela, etc.

Para avanzar en el conocimiento del PUNT tenemos que asomar a sus es  a  u  os, elaborados por el asesor presidencial An  onio García Trevijano.

En el preámbulo dice: «La República de Guinea Ecua  orial, cons -ciente de la responsabilidad que le asiste ante la historia y del papel que le toca desempeñar por designio providencial entre los demás pueblos libres después de alcanzar la independencia total el 12 de Oc  ubre de 1968, crea el PUNT, arma e  caz de promoción polí  ica, económica y social, fundado sobre la acción de las masas, fuente inagotable del desarrollo nacional, convencidos de la responsabilidad

que nos impuso la vía democrática que libremente hemos escogido en consideración a nuestras peculiaridades nacionales, sobre la base de nues  ra  e en la unidad de la República de Guinea Ecua  orial, el PUNT se orienta a la acción integradora de todos sus hijos y de todos sus caracteres diferenciales bajo una sola bandera y en torno a su gobierno y su presidente, en un destino histórico nacional. El PUNT entiende que gracias a la Independencia debe operarse un cambio radical en la Sociedad Guineana, ex  irpando en consecuen -cia las prácticas irracionales y todo anhelo de explotación del hombre por el hombre, manteniendo de un modo permanente la soberanía e in  egridad  erri  orial.»

En su declaración de principios, el PUNT «a  rma su posición de vanguardia con voz preeminente en la participación de todas las actividades nacionales e internacionales, en pro del principio de igualdad entre las Naciones en la organización de la vida política in  ernacional, reconoce y de  ende el Gobierno legí  imo vo  ado por el pueblo.»

El artículo primero de los estatutos y principios del PUNT contienen la esencia misma de la política del régimen.

EL ARTICULO PRIMERO DEL ESTATUTO Y PRINCIPIOS EL DEL PUNT ABOLIENDO EL ORDEN CONSTITUCIONAL DE 1968

En su declaración de principios, el PUNT «a  rma su posición de vanguardia con voz preeminente en la participación de todas las actividades nacionales e internacionales, en pro del principio de igualdad entre las naciones en la organización de la vida política in  ernacional» y «reconoce y de  ende únicamen  e el Gobierno legí - imo vo  ado por el Pueblo».

El artículo primero de los -Estatutos es sustancioso: «Independizada nuestra Nación el 12 de octubre de 1968, la primera aspiración de la masa popular fue solicitar del Excmo. Señor Presidente de la República y su Gobierno la abolición  o  al de los Par  idos o Movi -

mien  os polí  icos que exis  ían an  es de la Independencia y la uni  -cación de las ideologías políticas nacionales; como consecuencia de ello, en el Consejo de Ministros celebrado en la Villa de Niefang el 12 de febrero de 1970, se crea el Partido Unido Nacional de Trabajadores, en anagrama PUNT», El ar  ículo  ercero nombra presiden  e del Par  ido Unico «al Presiden  e de la República en ejercicio». El artículo cuarto establece el encuadramiento en el PUNT de «todo ciudadano de la República de Guinea Ecua  orial», que a los sie - e años ingresa en la Organización de la Juven  ud EN MARCHA CON MACIAS donde se permanecerá has  a los  rein  a años. El ar -tículo quinto dice: «Se pierde la condición de miembro del Partido Unico Nacional de Trabajadores con la muer  e». Son deberes de los miembros, según el artículo sexto, «situar los Intereses del pueblo por encima de los intereses personales, participando activamente en la edi  cación nacional; respe  ar las disciplinas y jerarquías del Partido y del Estado; contribuir por todos los medios en consolidar el poder y, la  uerza de la República de Guinea Ecua  orial; luchar incansablemente por la Paz y la amistad entre los pueblos; el respe- o a los Emblemas e Insignias nacionales, Organismos O  ciales y Patrimonio Nacional; el respeto a la propiedad privada, individual colectiva de acuerdo con las normas establecidas por la ley y permanecer ac  ivo, e  caz conscien  emen  e al servicio y de  ensa de la Nación». Es  a exigencia de en  rega  o  al  iene como con  rapar  ida unos derechos.reconocidos, que, según el artículo séptimo, son el de «ser miembro del Partido; elegir y ser elegido y opinar e intervenir democrá  icamen  e con voz y vo  o en las decisiones del Par  ido». En el carne  del Par  ido Unico reza lo siguien  e: «yo … Guineano Mili  an  e del PUNT, JURO POR DIOS Y MI HONOR luchar, has  a la muer  e si hubiere lugar, por la in  egridad  erri  orial de Guinea Ecuatorial, contra el colonialismo, neocolonialismo, imperialismo, colonialismo tecnológico, separatismo, la miseria y los golpes de Estado; respetar íntegramente y cumplir as declaraciones del Partido; reconocer y de  ender únicamen  e el Gobierno Legí  imo vo  ado por el Pueblo. Firmado…'

FUENTES:

LIBRO: HISTORIA Y TRAGEDIA DE GUINEA ECUATORIAL.

AUTOR: DONATO NDONGO BIDYOGO

EDITORIAL: CAMBIO 16. MADRID-1977.

ISBN: 84-85229-39-8

PÁGINAS: 188 - 191.

(………………………)

El Decreto 415 de 7 de mayo de1971 también nos puede ayudar mucho a conocer el sistema (ver texto en páginas interiores del libro).

Con  oda es  a base legal Macías asen  aba  rmemen  e su es  ruc -tura política, pero, ¿qué tipología encaja el PUNT?, ¿qué clase de partido político es?

La  amosa clasi  cación anunciada por DUVERGER en 1951, apo -yándose en la estructura organizativa si bien añade también elemen  os de carac  erización ideológica. Clasi  ca los par  idos en:

  • Partidos de cuadros
  • Los par  idos de masas
  • Los par  idos 'A  rapa- odo'
  • ·Los Par  idos de Cuadros se de  nen en  unción a las siguien  es variables: estructura organizativa muy simple, no buscan la cantidad, sino la calidad de sus miembros, por lo cual éstos suelen ser escasos en número, pero sin embargo, personalidades con pres  igio e in  uencia, por eso le dicen par  idos de no  ables. Sus tácticas se orientan, sobre todo, a la captación de electores, tarea encomendada a los miembros más sobresalientes. Su principal preocupación es el encuadramiento de éstos, de entre las profesiones o personas con situaciones sociales de relieve. Si antes era la clase médica, a los abogados, hoy captan entre directores de empresas, altos funcionarios, artistas, etc. Son partidos de agregación de in  ereses muy concre  os: Locales, personales, de inme -

diata acción política, es decir, no vinculados por una fuerte carga ideológica. Ejemplo el Partido Conservador Británico. Existe una ausencia en la disciplina de vo  o. Conocida la  loso  ía del PUNT desde luego no es un partido de notables.

  • ·Los par  idos de masas. Se carac  erizan por una gran carga ideo -lógica, por eso les llaman también partidos ideológicos. El reclutamiento masivo, que se sustenta en una concesión de mayor importancia al número de sus miembros que a su calidad, una vez a  liados se procede al mejoramien  o de su calidad, median -te la información, concienciación y formación.
  • Una organización muy estructurada, que produzca rendimien  os y e  cacia. Para ello deberá con  ar con una burocra -cia que dedicará todo su tiempo al partido, son los llamados profesionales de la política.
  • -El desarrollo de la actividad política es permanente: movilización y concienciación de las masas, más allá de los períodos electorales.

El esquema organizativo de un gran partido de esta índole reproduce el mismo esquema del Estado.

El PUNT reúne características del partido de masas tales como: el reclutamiento masivo y la reproducción del Estado en el esquema del par  ido. La permanencia de la ac  ividad polí  ica, la organización estructurada, pero el elemento de la mejoría de la calidad de sus a  liados le  al  a, de  al  orma que en par  e se puede decir que es un par  ido de masas, a  rmación no del  odo segura.

  • ·Los par  idos 'a  rapa- odo'. Es  e  ipo resul  a de la evolución de los par  idos de masas. A juicio de O. Kirchheimer,  eórico del  enómeno del 'par  ido de «in  egración de masas» o «a  rapa  odo»', es  e par  ido, nacido en una época de di  erencias de clase más profundas y de estructuras confesionales mas claramente reconocibles, se transforma en un auténtico partido popular, en un partido de todo el mundo. Renuncia a los intentos de incorporar moral y espiritualmente a las masas y dirige su atención

an  e  odo hacia el elec  orado, sacri  ca por  an  o una pene  ración ideológica más profunda a una irradiación más amplia y a un éxito electoral más rápido.

Tras la 2ª Guerra Mundial, las polémicas ideológicas ceden y pierden intensidad, debido fundamentalmente a los progresos técnicos y materiales que tuvieron como consecuencia el alto nivel económico y la seguridad social, y paliaron las drásticas desigualdades de clase de antaño.

DENQUIN apunta como características del 'catch-all-party' o 'atrapa todo', el reclutamiento de clientela entre el conjunto de la sociedad, sin adaptar su propaganda a ninguna categoría especí  ca. Su mé  odo es la renuncia a las con  unden  es decla -raciones de principios, a cambio de la representación de unos objetivos atractivos y ambiguos de alcance general. Así como que el éxito de su estrategia descansa en una baza concreta, el líder, asistiendo a un nuevo progreso de personalización del poder.

Según O. Kirchheimer, la conversión en par  idos populares es un  enómeno de la compe  encia. Las consecuencias que implica esta metamorfosis serían las siguientes:

  • -La prima a las es  ra  egias a cor  o plazo, sobre los compone  es ideológicos.
  • El fortalecimiento creciente de los políticos situados en la cumbre del partido.
  • La desvalorización del papel del miembro individual.
  • El rechazo del electorado tradicional cierto en busca de uno más amplio. «El par  ido de  odo el mundo» ha de vivir cons -tantemente apegado al fantasma de la popularidad, cobrando protagonismo los medios de comunicación de masas y el marke  ing polí  ico.
  • El esfuerzo por establecer conexiones con los más diversos grupos de interés, aquellos serán quienes proporcionen capas de electorado al partido, ya que está comprobado que este tipo de partido no favorece la formación de miembros

leales. Entre el partido, el grupo de interés y el elector existe una integración limitada. En lugar de una estrategia común para un  n común exis  e ahora una evaluación de servicios limitados que pueden ser prestados cuando siguen siendo provechosos por ambas partes.

El partido 'atrapa todo' sustenta su estrategia en un acuerdo general, para ello necesita la decisión política mayoritaria por parte del electorado. Para conseguirlo el partido de la oposición critica al Gobierno, la mala ges  ión de la polí  ica ex  erior y de la de  ensa de la Nación, centrando, pues, el interés político en áreas donde el elector tiene muy poco que decidir, ya que las decisiones políticas sobre estos temas dependen de informaciones tecnológicas y secretas que desconocen. Cobra, pues, preponderancia el papel de los dirigentes del partido, como ya se apuntó.

Por lo que respecta la política interna del país, el partido 'atrapa  odo' plan  ea un programa muy general. La concreción supon -dría compromiso, la ambigüedad produce un mayor margen de maniobra posterior. Todo queda más pactado con los grupos de interés que con el ciudadano; sólo se someten a su consulta, cuestiones polémicas de menor importancia.

Ante este panorama, Kirchheimer concluye que la función más importante del partido político, en la actualidad, es la movilización de electores, solo para la selección, mantenimiento y recambio de élites, verdaderos decisores de la acción política; luego uno de los problemas que implica mayor celo político para un partido es el proceso de selección de dirigentes.

La dirección de la polí  ica, en es  e único sen  ido,  iene a juicio del autor citado, la explicación de la imagen tan descolorida del partido político ante los ojos del gran público, así como de las escasas esperanzas que hoy día se pone en él. 6

6 MANUEL PASTOR (como compilador de la obra). Ciencia Política , Edi  . McGraw-Hill -interamericana de España S.A.. Madrid, 1988. pp. 208-213

Analizadas las formas concretas de los partidos políticos llegamos a la conclusión que el PUNT, posiblemente sea considerado como un partido de patronazgo o un partido patrimonial. Según M. Weber, par  idos con una ideología cuya  nalidad no es o  ra que acumular bienes materiales, para asegurar en el poder a los dirigentes del partido. 7 Son par  idos que suelen  ener una di  cul  ad cien  í  ca de ca -racterización por la combinación de elementos de varias tipologías y el mimetismo ideológico de sus principales lideres políticos, que obedece muchas veces a intereses estratégicos personales.

La juventud en marcha con Macías

Una de las Instituciones fuertes del régimen es, sin duda, la 'Juven- ud en Marcha con Macías'. La Juven  ud  ue en  odo momen  o el gran objetivo de Macías. Procuraba tenerla contenta, de ahí las múltiples actividades públicas, concediéndoles favores y otorgándoles prerrogativas, proclamando slóganes, uniformes vistosos, armas, himnos, títulos, etc.

Las líneas generales de la polí  ica juvenil es  án expues  as en el discurso del presidente pronunciado en el Estadio de Bata en Diciembre de 1968. En el que se erige cabeza y líder de la juventud.

DISCURSO DE MACIAS EN EL ESTADIO DE BATA EN DICIEMBRE DE 1968. DONDE EXPONE LAS LINEAS GENERALES DE LA POLÍTICA JUVENIL.

«En todos los países del mundo es el presidente el que dirige a la juventud, nadie más. Por tanto, cualquier petición o discurso que queráis dirigirme, deberá ser enviado con antelación a los organismos competentes para que éstos me lo pasen a mi y yo lo au  orice. La juven  ud no debe darme consignas. Si la juven  ud no tiene cabeza ¿quién la va a dirigir? El hacer críticas es una gran equivocación: juventudes guineanas, vuestra misión es esperar

7 MANUEL PASTOR. Op. ci  ., p.205

a que el Gobierno solucione vues  ros problemas. Elegid, pues, el camino justo, pues, de lo contrario, muchos serán los que caigan, La juven  ud española no aconseja a Franco. Os he convocado para daros consejos, no para que me los deis a mí. Voy a haceros un estatuto por el que os rijáis. Y lo primero que vamos a hacer es implantar el servicio militar obligatorio para formar soldados que de  endan la Pa  ria.»

FUENTES:

LIBRO: GUINEA: MACIAS LA LEY DEL SILENCIO

AUTOR: RAMÓN GARCÍA DOMÍNGUEZ

EDITORIAL: PLAZA & JANES S. A. - BARCELONA, 1977

ISBN: 84-01-33099-8

PÁGINAS: 233, 234.

(…………………………)

El 22 de Febrero de 1969, en un consejo de Minis  ros celebrado en Niefang, crea el 'cuerpo de la juventud' que actuará en lo masculino y femenino, con encuadramiento en el ejército nacional. Más  arde es cuando surge 'La Juven  ud en Marcha con Macías' de ca -rác  er paramili  ar,  undada por Ra  ael Obiang. 8

Todos estos grupos actúan bajo consignas directas del presidente y en numerosas ocasiones son utilizados como instrumentos de represión y coacción.

III. El núcleo del poder

La verdadera  oma de decisiones se ejercía en los apara  os an  e -riormente citados mediante sus dirigentes, más algunas responsabilidades como los Gobernadores Civiles, los Delegados Gu -

8 RAMONGARCIA DOMÍNGUEZ, op.ci  ., pp. 233-234

berna  ivos de Dis  ri  os, los Direc  ores Generales de Seguridad y sobre  odo el Minis  ro de In  erior. También la in  uencia del círculo familiar

La concepción del poder aquí no es ni mucho menos medieval donde hay una cierta emanación divina como lo dice San Pablo: non est potestat nisi Deo . Al estar siempre concebido por Dios, el poder, era secundario el aspecto formal e institucional. Estamos en tiempos donde el papado era máxima fuente de poder, Macías gran conocedor de su pueblo había de  ec  ado muy pron  o la in  uencia ca -tólica en la sociedad civil ecuatoguineana, en eso la ruptura con la Iglesia  ue ca  egórica. La única  uen  e y de  en  ador del poder era el presidente vitalicio, Dios viviente ya que el abstracto Dios del cielo no contestaba cuando el mismo Macías lo llamaba en sus grandes mítines y como Macías contestaba así de sencillo desapareció la existencia del Verdadero Dios.

Hobbes dice que para hacer justicia hay que utilizar el poder, para mantener el orden público y liberar a los súbditos del miedo, caso de no conseguir es  os obje  ivos, el poder carecerá de jus  i  cación por mucho que derive de Dios.

El ejercicio del poder del régimen Macis  a se jus  i  caría de alguna  orma en clave hobbesiana, ya que el  érmino hobbesiano de 'Or -den Público' puede sufrir una multiplicidad de interpretaciones, para Macías signi  caba uni  ormidad ideológica y de pensamien  o, ausencia de todo tipo de discrepancia con las líneas políticas direc- rices del 'Gran Maes  ro', uno de los múl  iples  í  ulos que gozaba Macías, y 'la liberación del miedo de los súbditos' aquí el único miedo que amenazaba al pueblo era el imperialismo, el neocolonialismo español y sus aliados, puesto que como elegido del pueblo  enía la  unción de liberar a su pueblo de es  a amenaza. Jellinek dice que Estado de Derecho ha de entenderse como un Estado capaz de 'au  olimi  arse' en su poder. La concepción del poder de Macías no es  aría de acuerdo con Jellinek. La única  uen  e de Derecho real era el Jefe del Estado y producía todas las competencias que necesitaba para ejercer plenamente el poder aquí no se plantea la posibilidad

de limitar el poder, la única limitación real es la libertad de los ciudadanos. 9

Después de este análisis se puede constatar una cierta similitud entre el régimen de Macías y el régimen franquista evidentemente con sus diferencias, los fundamentos políticos o el núcleo de poder del franquismo eran la Iglesia y el Ejército. En 1940 la nueva ley de restablecimiento del presupuesto de culto y clero en su preámbulo decía:

El Estado español, consciente que su unidad y grandeza se asienta en los sillares de la fe católica, inspiradora suprema de sus imperiales empresas, y deseoso de mostrar una vez más y de una manera práctica su adhesión a la Iglesia, así como de reparar al propio  iempo la inicua expoliación que los Gobiernos liberales hicieron de su patrimonio al consumar aquel sacrílego despojo, que uno de nuestros más insignes polígrafos denominó 'inmenso latrocinio', se propone por esta ley rendir el tributo debido al abnegado pueblo español que supo espiritualizar aún más la gloria de nuestras armas con el ejemplo de sus virtudes heroicas, como nunca destacadas por quienes, en su odio a todo lo verdaderamente español y católico, hallaron en las cercanías de nuestros altares sus víctimas preferidas 10 .

Aquí vemos como hay unicidad entre el Estado español y la Iglesia ca  ólica es  e sen  ido de con  esionalidad se ve  ambién muy re  ejado en el acuerdo  rmado el 27 de agos  o de 1953 en  re España y la San  a Sede que dice así en su preámbulo:

La San  a Sede Apos  ólica y el Es  ado español, animados del deseo de asegurar una fecunda colaboración para el mayor bien de la vida religiosa y civil de la nación española, han determinado estipular un concordato que, resumiendo los convenios anteriores y completándolos, constituya la norma que ha de regular las recíprocas relaciones de las Altas Partes contratantes en conformidad con ley de Dios y la tradición católica de la nación española. 11

9 Manuel Pastor (como compilador de la obra). op. cit., 10-11

10 JOSÉ ANDRÉS GALLEGO/ANTÓN M. PAZOS/LUIS DE LLERA. Los españoles entre la Religión y la Política .Unión edi  orial AEDOS. Madrid-1996. p.76

11 JOSÉ ANDRÉS GALLEGO / ANTÓN M. PAZOS / LUIS DE LLERA. Op. ci  ., p.80

Encuanto al otro pilar del poder franquista el Ejército el mismo título de generalísimo y jefe supremo de las fuerzas armadas, demuestra claramen  e el con  rol mili  ar del poder. A di  erencia de Macías, Fran -co construyó un Estado Nacional-católico y burgués, mientras Macias se inclinó por un sistema anti-religioso, tradicional y oscurantista en un ambien  e de pseudo - comunismo, cons  ruyendo una especie de dic  adura del prole  ariado; proceso que el régimen denominó 'LA REVOLUCIÓN'. El cul  o a la personalidad en ambos sis  emas es evi -den  e, EL CAUDILLO - Franco, y EL GRAN MAESTRO - Macías y demás  í  ulos. La vinculación con las  uerzas represivas como las milicias y sobre todo el ánimo de permanencia eterna en el poder, demuestran claramente el sentido franquista que tenia el régimen de Macías, las religiones occidentales no le hacian falta en todo caso podían servir de entorpecimiento al fortalecimiento de las Sociedades Secretas malignas, donde Macías acudia con mucha frecuencia.

Las simili  udes en  re el régimen de Macías y el  ranquismo son multiples, podemos seguir vinculando algunas simbologías por ejemplo la simbología agraria del régimen franquista.

El régimen se creía obligado mediante la exaltación del campesinado, a pagar en símbolos el apoyo encontrado por la sublevación entre la población rural del centro-norte de la Peninsula, puesto que la iden  i  cación de Cas  illa con España es real como cons  an  e ideo -lógica. 12 Para Macías el trabajo creador revolucionario tenía todas las virtudes de ahí la obligación de todos los ciudadanos de trabajar en las  ncas del Es  ado, el medio rural o el re  orno a los sagrados orí -genes se consideraba como la máxima aspiración de un buen revolucionario. Su pueblo natal Nsang Ayong, su distrito Mongomo, su provincia Wele Nzas y den  ro de la misma el Dis  ri  o de Añisok eran considerados como en  ornos sagrados e iden  i  ca  ivos del verdadero nacionalismo ecuatoguineano, de ahí en muchas manifestaciones los par  icipan  es vi  oreaban ¡¡ Anisok y Mongomo idén  icos !!.

12 JAVIER JIMÉNEZ CAMPO. 'In  egración simbólica en el primer Franquismo (19391945)' Revis  a de es  udios polí  icos (Nueva epoca).nº 14, marzo, abril de1980. p. 99.

También hay una gran similitud en los discursos, por ejemplo tres palabras se destacan como fundamentales y se repiten en el dicurso franquista: Enemigo (o la presencia constante de la división de la sociedad civil). Sacri  cio (o la inculcación de la acep  abilidad an  e la penuria social y económica y la inexistencia de respuestas insti- ucionales a la misma ) y el Cas  igo (o la jus  i  cación de la repre -sión sistemática en base a las 'culpas' colectivas de una sociedad que habría olvidado sus deberes históricos). Estos tres elementos forman un complejo ideológico. 13 En el régimen de Macías nos encontramos con una terminología en sus discursos que riman perfectamente con los elementos ideológicos anteriormente citados, por ejemplo el imperialismo entendiéndose España y sus aliados occidentales y sus colaboradores internos ( títeres, subversivos, inconformistas, vende patrias, reaccionarios etc.) eran considerados como el enemigo nacional, a sacri  car y condenar en  odos los discursos y mani  es  aciones revolucionarias. La sociedad civil dividida es  ric -tamente en la masa revolucionaria prácticamente la mayoría de la población por convencimiento, por represión, o resignación, y una pequeña minoría resistente que según las normas revolucionarias su deber era aceptar el castigo en las carceles en los campos de trabajos forzados o en los tribunales populares donde casi la totalidad de estos elementos anti-revolucionarios encontraban la muerte. El sacri  cio como acep  abilidad y engrandecimien  o de nues  ra mise -ria e ignorarla era un elemento clave ideológico y arma de represión para detectar a los inconformistas, el Presidente vitalicio invocaba en muchos de sus discursos el retorno a los antepasados consumir frutas silvestres, valerse de utensillos y productos que ellos empleaban, para superar las necesidades diarias.

O  ro aspec  o de simili  ud impor  an  e en  re el régimen de Macías y el franquismo es la utilización de ese ' rostro demoniaco ' del poder, según Gerhard Riter 14 . Según el  ranquismo la a  rmación

13 JAVIER JIMÉNEZ CAMPO. Op. ci  ., p. 105

14 Gerhard Riter , Il voto demoniaco del potere , Bolonia, 1971. p. 13 y sigs. (citado por Javier Jiménez Campo. Op. ci  ., p. 105)

de es  ar en posesión de la verdad  nal, disponer del poder de dar la muerte y conservar la vida, expresiones como ' No, no existe más que un solo camino; porque como ha dicho el Caudillo, ' con nosotros va la vida y fuera de nosotros la muerte para España'. '. 15 El General de las  uerzas armadas y Presiden  e  undador del Par  ido único nacional de trabajadores (PUNT). Macía Nguema, destruyó con  odas las consecuencias la iglesia o  cialmen  e el concep  o de Dios  ue abolido,  odo sen  imien  o de salvación pasaba por el Gran Maestro y el padre de la revolución, las leyes le otorgaban el poder absoluto de la verdad, guía supremo de la nación, la disponibilidad de dar la vida y la muerte. Indudablemente utilizó el poder de dar la muerte en multiples ocasiones, lo que la historia caracteriza a es  e régimen como sangrien  o. En de  ni  iva podemos decir que el régimen de Macías se puede considerar como un ' Franquismo primitivo '.

IV. Economía y Sociedad Régimen de Macías

Los acon  ecimien  os del 5 de marzo de 1969  ueron duros para  odo el tejido social y productivo del país. El abandono de los inversores españoles residen  es en Guinea Ecua  orial y la incapacidad del régimen macista de recomponer una política económica coherente condujo al Estado a un caos economico-social.

En todo caso Macías sobrevivió con la riqueza e infraestructuras que heredó de la colonización, sin fomentar ni renovar el desarrollo económico median  e una plani  cación adecuada. Duran  e su Gobierno no hubo medidas en es  e sen  ido ni se dic  aron leyes  -nancieras o económicas y a partir de 1973, se acabaron las cuentas presupuestarias. Cambió la peseta guineana que tenía la misma paridad que la pese  a española por el EKWELE par  iendo de la misma paridad pero muy pronto perdió todo valor, escaseó su curso y la

15 Javier Jiménez Campos. Op. ci  ., p.106

gente tuvo que acudir al trueque para garantizarse la subsistencia. El 19 de mayo de 1969 para poner  n a los en  ren  amien  os de mar -zo,  rmó con España un acuerdo de cooperación que nunca llegó a realizarse: la antigua metrópoli se comprometía a comprar el café y cacao a precios superiores a los del mercado mundial, fundar un banco central con emisión de moneda y proporcionar ayuda sanitaria y escolar. 16

En 1970, el 91 por ciento de las exportaciones guineanas fueron adquiridas por España, que pagó 1.741 millones de pesetas guineanas por ellas. En el mismo año, las importaciones guineanas en su 89 por ciento previstas por España alcanzaron la cifra de 1.472 millones de pesetas guineanas. Si comparamos éstas con las de los dos años anteriores, es decir en 1968 que fueron por valor de 1.699 millones de pesetas y las importaciones por 901 millones, al año siguiente 1969 las cifras descendieron a 1.400 millones y 718 millones respectivamente. Eso demuestra que la economía mínimamente se man  enía. Mien  ras  an  o la balanza de pagos arrojaba un dé  ci  de 427 millones de pesetas. Situación que se podía arreglar sólo con una plani  cación correc  a de los bienes expor  ables y una reducción de la dependencia económica del mercado español, para lo cual hacía  al  a que el mercado ex  erior con  ara en el Gobierno guineano y éste cumpliera los plazos, las calidades y demás obligaciones contraídas, para estabilizar la situación política interior. Todo lo contrario Macías iba endureciendo sus mecanismos de represión hasta contra aquellos que aquel entonces se encontraban en España para realizar sus estudios frustrando prácticamente el futuro académico y profesional de dicho colectivo por negarles la condición de guineanos y suprimirles la beca. 17

Según el Ministerio de Asuntos Exteriores español once de los doce acuerdos pactados en 1969 han supuesto para España 1.400 millones de pese  as des  inadas para Guinea. La ayuda ac  ual española

16 JOSE LUIS CORTES LOPEZ, Historia Contemporánea de Africa de Nkrumah a Mandela. Desde 1940 hasta nuestros días. Editorial Mundo Negro.- 1995. p. 408

17 Dona  o Ndongo Biyogo. Op. ci  ., p. 185

en materia de obras públicas, construcción y mantenimiento de aeropuertos, telecomunicación se calcula en dos mil millones de pese- as. También se  rmó un acuerdo comercial, que supone la can  idad de ciento cincuenta millones de pesetas en tres años.

En materia de Educación, comienzo de los años setenta, es importante destacar la presencia de 33 profesores españoles y la construcción de una escuela de Maestría Industrial. España intentaba mantener los lazos pero el régimen macista se consolidaba cada vez más.

Macías por un decreto prohibió la enseñanza privada, prohibió el uso de la expresión 'Dios guarde a Vd. Muchos años' 18

La expulsión de los nigerianos como  rabajadores en las plan  a -ciones de cacao en la isla de Bioko Sur en 1971 y la depor  ación de los habitantes de la región continental hizo bajar la producción de cacao. Los braceros nigerianos  ueron víc  imas de los abusos y las violaciones sistemáticas de los derechos elementales de las Juventudes en marcha con Macías.

Este choque entre los pueblos de la región continental sobre todo los fangs y los bubis de la isla, en situación de precariedad, y las actividades de las juventudes contra los bubis, sus familias y pertenencias provocó el primer sentimiento colectivo social de hostilidad entre esos pueblos.

Los produc  os básicos escaseaban permanen  emen  e concen  rados en las factorías llamadas 'estatales' de monopolio estatal. Para abastecerse hacía falta unas autorizaciones de las autoridades competentes.

La enseñanza revolucionaria y la gimnasia masiva dominaban la educación, los  rabajos en las  ncas del pueblo obliga  orios para es  udian  es,  uncionarios, mili  ares, e  c. las  es  as populares, los des  les mili  ares, el  olklore. Todo parecía  es  a en un ambien  e de obligada emoción, hambre y sin futuro, rodeado de una sombra de muer  e. Las compe  iciones depor  ivas obliga  orias.

El sistema sanitario se volvía cada vez más rudimentario donde los curanderos y médium ganaban campo. Todas las asociaciones

18 DONATO NDONGO BIYOGO. Op. ci  ., pp. 280,281.

eran de carácter político, ninguna de carácter religioso cerrada la iglesia, los sacerdotes, monjas, etc. eran perseguidos constantemente.

Gran par  e de los produc  os que se consumían eran  radicionales, otra parte procedente de la República Popular China. Había malnu  rición y de  ciencia alimen  aria, la población era prác  icamen  e rural, las ciudades también algunos pueblos quedaban vacíos. Se refugiaban huyendo de la persecución política, de la inestabilidad laboral y de la miseria en  odos los sen  idos, hacia  nales de 1972 se calculaba que 30.000 guineanos se habían re  ugiado en Gabón, 20.000 en Camerún, en España y otros países europeos alrededor de 3.000, casi algo más del 12 por 100 de la población y casi unos 90.000 muertos durante el régimen de Macías.

El  ujo de Guineanos a Gabón preocupó a Macías y para evi  arlo pidió y obtuvo del presidente gabonés a cambio de las concesiones territoriales de las islas Cocoteros, Mbañe y Conga, que no se concediera asilo político a los refugiados que a diario cruzaban las fronteras medida que durante algún tiempo fue cumplida. Muchos cen- enares de re  ugiados  ueron devuel  os a Guinea Ecua  orial, donde eran torturados y asesinados.

Las en  ermedades an  eriormen  e erradicadas como sarnas, ni -guas,  ripanosonias, e  c. crecían in  ensamen  e. Las cosechas del ca  é y cacao no se comercializan. Se pudren en los almacenes, los precios cada vez más al  os. Los empleos son pa  rimonio del clan de Mon -gomo y sus seguidores, sólo el mero hecho de pertenecer al distrito de Evinayong, Río Benito (Mbini), Niefang, Kogo, Acurenam, etc. Y sobre  odo Fernando Poo (Bioko) era una razón su  cien  e para perder el trabajo y no recuperarlo jamás. Nadie podía ni llorar un poco, ni preguntar por la desaparición de sus seres queridos. Total, la miseria, el terror y las incomodidades ocuparon toda la sociedad y la supervivencia se convierte en un eterno volver a empezar. Este es el panorama social de un Estado cuyas relaciones internacionales acusaban serias de  ciencias.

V. Las relaciones internacionales

Macías se encontraba cada vez más solo, expulsa del país a varios  uncionarios in  ernacionales en  re o  ros el encargado de la o  cina de Naciones Unidas en Malabo, el hai  iano Michel Louis, las rela -ciones diplomáticas con España son críticas. En 1974 Se encontraba totalmente desasistido sin alianza, sin posibilidad de obtener crédi- os en ninguna par  e y sin salidas para la precaria producción, Las reservas de divisas están agotadas, el único dinero que tenía el país eran los 15 millones de dolares (unos mil millones de pesetas), que España le ofreció a Macías y sus únicas comunicaciones con en exterior se las proporcionaba la línea aérea española. 19 Es el momento de mirar a los países socialistas.

En aquel momento la estrategia geopolítica de la zona estaba siendo modi  cada: por una par  e, el con  inuo avance de las  uerzas nacionalis  as de Angola y Guinea-Bissau hacía ya casi incues  iona -ble su  riun  o  nal, hechos que coadyuvaban a la descomposición de las Fuerzas Armadas por  uguesas y que evidenciaban serias di -visiones en  re es  as. Por o  ra par  e, la  ensión en el Orien  e Medio hacía urgente una remodelación de la estrategia de las alianzas y, por último el creciente intervencionismo norteamericano en diversas zonas del Tercer Mundo movía a las otras potencias a hacer lo mismo, dentro de lo que se ha llamado el reparto de las zonas de in  uencia. Los Es  ados Unidos de América movía sus peones en las zonas latinoamericanas y europeas, en el primer caso para desplazar a regímenes populares de Chile y el Cono Sur americano generalmente, en el segundo para desestabilizar los regímenes autocráticos y personalistas del Sur de Europa. Mientras, la Unión soviética y la República Popular China luchaban por el control de ex  ensas zonas de A  rica: El Gol  o de Adén en E  iopía y Somalia, el Océano Indico: Tanzania, Mozambique, Madagascar, Mauricio y el Gol  o de Guinea, en el que en un sen  ido amplio, incluimos los

19 DONATO NDONGO BIYOGO. Op. ci  ., p.256

países comprendidos de Angola a Dahomey (Benin) cuyo centro es Guinea Ecua  orial.

Macías tenía relaciones diplomáticas con la Unión Soviética desde la independencia, pero no eran muy estrechas ni tampoco tirantes más bien podriamos considerarlas como 'cordiales'. Moscú le vendió al presidente guineoecuatoriano un avión y dos helicópteros, con tripulación soviética cobrando sueldo de los presupuestos del Es  ado Guineano y con un año de an  icipo. En 1972 se  rmó un acuerdo pesquero en  re ambos países, muy bene  cioso para la Unión Soviética, que a cambio le regaló a Macías tres tanques y algunos cien  os de  usiles. Con Cuba se  rmó un acuerdo de coo -peración educa  iva a  nales de 1971, por el cual una vein  ena de guineanos cada año podía seguir estudios medios y superiores en universidades y escuelas cubanas.

Corea del Norte envió, a partir de 1972 instructores militares para las milicias creadas por Macías y para la Guardia Nacional, algunos de cuyos componentes fueron enviados a academias militares de aquel país.

La asis  encia económica, acompañada de un discre  o in  ervencio -nismo en forma de consejos de la República Popular China dio un cierto aire de progresismo al régimen de Macías, que pudo man- enerse a pesar del aislamien  o. En Guinea Ecua  orial cohabi  aban polí  icamen  e en  onces las  esis de Pekín y Moscú. Es  e apoyo del Gobierno Popular Chino, pron  o se empezó a no  ar en el compor  a -miento político de Macías, empezó a hablar claramente de Revolución, quema de libros occidentales y bibliotecas de la época colonial, cambio de la estructura ministerial, a partir de este momento los ministros pasaron a llamarse Viceministros. 20

20 DONATO NDONGO BIYOGO, op. ci  ., pp. 224--226

VI. La revolución

Originariamen  e, una revolución es un movimien  o orbi  al que obe -dece a un impulso irresistible dirigido por una 'ley'. Cuando este movimiento afecta a un cuerpo celeste, así como las 'revolutionibus orbium celestum' de Copérnico, resulta regular, por que no alcanza del ser humano, pero cuando estos movimientos alanzan el individuo modi  ca seriamen  e su es  ado, con  endencia a volver al ser humano en su estado natural.

La revolución indica  ambién una novedad radical Hannanh Arend  habla de 'L'espiri  des débu  s' (espíri  u de inicio)  odo lo contrario al retorno del estado natural.

Karl Marx diría que la Revolución sería la llegada de la emancipación política y la gestación de la sociedad trabajadora.

Alexis de Toqueville, la revolución sería el doble movimiento: por una parte acabar con la centralización monárquica y por otra el desarrollo de la democracia como Estado de sociedad.

Las carac  erís  icas de necesidad y novedad hacen de la revolución una arma ideológica entre las manos de revolucionarios políticos para alcanzar o consolidarse en el poder, una forma también de jus- i  car la violencia.

La esencia de la revolución con  emporánea es la subversión vio -lenta del gobierno y del orden jurídico para crear una nueva sociedad, que está gestando bajo el antiguo orden político.

Pues la Revolución Macista tuvo los mismos fundamentos, violencia y sobre todo un desorden administrativo y personalismo del poder re  ejados en el Bole  ín O  cial del Es  ado, 1 de  ebrero de 1973, en el que se publican cuatro decretos, reproducimos uno de ellos: 'Vista la sentencia dictada en el sumario número 76, rollo 334, de 1972, seguido por el Tribunal de Justicia por el delito de adulterio con la esposa de un Minis  ro del Gobierno, en el que ha resul  ado ser cómplice don Juan Sahuto Bioco, y revistiendo este hecho carácter de escándalo público y gravedad; vengo en disponer su cese en el cargo de Secre  ario General del Minis  erio de Agricul  ura que

venía ostentando. Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Santa Isabel, a veintitrés de enero de mil novecientos setenta y tres. Francisco Macías Nguema'.

El adulterio es una práctica muy popular durante el régimen de Macías y el actual, formas de vida, producidas por los mismos detentadores del poder.

Después de cada ac  o o  cial, pasaba ser obliga  orio gri  ar las si -guientes consignas: 'En marcha con Macías, siempre con Macías, nunca sin Macías, todo por Macías' y a continuación el presidente del acto lanzaba las famosas condenas:

ABAJO, EL IMPERIALISMO

ABAJO, EL NEOCOLONIALISMO

ABAJO, LOS GOLPES DE ESTADO

ABAJO, LOS AMBICIOSOS

ABAJO, EL COLONIALISMO TECNOLOGICO

ABAJO, EL COLONIALISMO COMERCIAL

ARRIBA, LA REVOLUCION, e  c.

La represión subía rápidamen  e de grado; en las escuelas se empe -zó a enseñar a los niños a denunciar a sus padres si los oían pronunciar alguna palabra irrespetuosa contra las autoridades del Estado y del partido; los maridos están obligados a denunciar a sus esposas y viceversa. Los padres a sus hijos, los vecinos a sus vecinos, bajo pena de treinta años de prisión, o de muerte, por complicidad. Prohibido los ritos cristianos, se cambiaron los registros civiles para acomodarlos a la nueva exigencia: Los nombres de personas, ciu -dades, ríos, puentes, calles, montes, islas y monumentos debían ser africanos.

La re  orma cons  i  ucional  ue o  ra maniobra para consolidar la Revolución: con  echa de 2 de julio de 1973, el Gobernador Civil y Je  e Provincial del par  ido dis  ribuía a  odas las Delegaciones Gu -bernativas una circular conteniendo las instrucciones para el referéndum popular a celebrar próximamen  e. La primera ins  rucción establecía que la organización del referéndum popular estará a car-

go de un comité nacional, un comité provincial en Río Muni, Comités de Distritos y Comités de Mesas.

  • El comité provincial de Río Muni algún apartado dice: 'estaría formado por un presidente, que será el presidente provincial del PUNT, un vicepresiden  e, que será el Subdirec  or General de Se -guridad, y serán miembros los presidentes de Comités de Distrito del PUNT, los Presidentes de Juventud de Distrito del PUNT y algunos Delegados Guberna  ivos'.

O  ras ins  rucciones serían: la re  orma cons  i  ucional se leerá por primera vez en el próximo congreso del PUNT. Los Presiden  es de Juventudes de Distrito deben proponer cuantos miembros responsables crean idóneos para tomar parte en la comisión de seguridad durante el referéndum, el número de propuestos deberá determinarse de acuerdo con el número de mesas existentes.

  • ·Todos los coches del país quedarán a disposición del Gobierno durante el referéndum.
  • ·Las  ron  eras ex  ranjeras quedan cerradas duran  e el periodo de celebración del referéndum.

El Delegado Guberna  ivo y el Comandan  e mili  ar del dis  ri  o res -pectivamente, seleccionarán los mejores guardias nacionales para el man  enimien  o del Orden Público conjun  amen  e con las juven  u -des y milicianos durante el referéndum.

Todas estas disposiciones nos aseguran una jornada electoral de pura coacción. De tal forma que la reforma constitucional fue aprobada por  an  o y según da  os o  ciales por el 99 por cien  o de la población, una población que ni siquiera había recibido la debida in  ormación. Los ciudadanos que abs  uvieron por ejemplo en los Distritos de Evinayong y Santa Isabel (Malabo) fueron duramente maltratados algunos perdiendo la vida en el momento, algún superviviente fue ejecutado días después en la cárcel modelo de Bata. 21

21 DONATO NDONGO BIYOGO, op. ci  ., pp. 229-333

Y así quedó la constitución macista sancionada por el congreso del PUNT celebrado en Bata días siguientes. Todos los oradores de dichos congresos eran seleccionados por el mismo presidente vitalicio, y la casa civil de su excelencia preparaba sus discursos, que tienen que pasar por la Censura minutos antes de ser leídos por si el orador ha in  roducido alguna pequeña modi  cación. El Minis  ro de Jus  icia Doc  or Ra  ael Obiang que no presen  ó su discurso a censu -ra e intercaló algunas frases criticando la actuación de la Juventud en marcha con Macías y las Milicias Populares fue inmediatamente cesado, echado de la sala y condenado por el mismo Congreso a trabajos  orzados en Fernando Poo (Bioko) donde murió.

Esta nueva constitución entró en vigor el 21 de agosto de 1973 y con ella las disposiciones que cambiaban la denominación de los organismos o  ciales sobre  odo los minis  erios quedaron como sigue:

  • Ministerio de Relaciones Exteriores y Amistad con los Pueblos.
  • -Ministerio Popular de Justicia
  • Fuerzas Populares Armadas Nacionales
  • Seguridad Nacional
  • Economía y Finanzas
  • Construcción Popular
  • Enseñanza, Arte y Cultura Tradicional
  • Recursos Naturales y Electricidad
  • Popular Laboral
  • Negocios y Mercados Populares
  • -Cultivos de Tierra
  • Salud Pública e Higiene

En el mes de septiembre celebraron elecciones de acuerdo a la nueva constitución, con Macías como único candidato.

Sobre el contenido de algunos artículos de esta nueva constitución (ver pág. Anteriores)

Así quedaba establecido un régimen totalitario gracias a su asesor An  onio García Trevijano quién elaboró la nueva cons  i  ución y otras muchas leyes.

VII. El ostracismo y la decadencia del Régimen Macias

La Revolución avanzaba a pasos enormes y eso implicaba una plu -ralidad de Normas y decisiones que hacían hundir el país en la miseria total.

En 1974 se produce el in  en  o de Golpe de Es  ado como  an  os; aquel en  onces la llamada 'Cruzada de Liberación por Cris  o', todos presos ex ministros y ex altos responsables de las diferentes administraciones en total murieron 118 personas de las que 27 fueron juzgadas, condenadas y ejecutadas públicamente, después de un proceso sumarísimo. Ahí murieron dos ex ministros: Mome y Borico Toichoa, también el cabecilla Estanislao Ngume. Macías liquidó también a sus fervientes simpatizantes como los ministros Jesús Al  onso Oyono Alogo, de Obras Públicas, Norber  o Nsue Mi -chá de Seguridad y Ochaga Nkomo en  re o  ras muchas muer  es.

Los produc  os básicos escaseaban, servicios como la luz eléc  rica, agua, etc. no funcionaban, normalmente. En 1976 los 15.000 nigerianos, que cubrían la mano de obra en las  ncas de cacao de Malabo abandonan en condiciones trágicas Santa Isabel (Malabo)

Por otro lado se suceden rupturas de relaciones diplomáticas: USA, abandonado por los presidentes africanos de Zaire, Nigeria y Camerún que le recomendaron abandonar el poder.

El único economista que quedaba en el país Doctor Buendi fue asesinado juntamente con su familia.

Todas estas y otras múltiples circunstancias aislaron categóricamente a Macías no solamente del Mundo Internacional, sino de su propio Estado. Ya llegó a una situación de no encontrar a quien sacri  car, la ci  ra de muer  os muy di  ícil de calcular por las mul  íples formas de crueldad practicadas por el régimen, las desapariciones y el oscuran  ismo o  cial, aconseja hacer unas es  imaciones de 90.000, el hambre y la miseria apretaban duramente a los mismos aparatos del poder y sobretodo ya enfrentados con su propio clan.

La ciencia polí  ica median  e Jeans François Medard demues -tra que en sus casos más extremos podemos encontrar un 'Etat

Népotique' 22 en el que Macías fue una clara ilustración. Una vez en el poder en condiciones democráticas apoyándose en una base nacional, y en poco tiempo el poder se convierte en tribal asegurándose así la dominación de los Fangs  ren  e a los habi  an  es de la Isla de Fernando Poo (Bioko). Pues es  ablece la dic  adura del clan Esangui de Mongomo, ciudad natal del presidente. Se puede formular la hipótesis de que en el momento de que Macías resultó peligroso para su propia familia, atacando incluso a algunos de sus miembros es cuando se debilitó y fue eliminado por su propia familia.

El hecho de haber aguantado, mucho tiempo es por el carácter de Macías y el recurso sistemático del terror. 23

Ignorando el poder de la información y de la comunicación, abandona la capital de la Nación Malabo, abandona la segunda capital Bata, abandona incluso la cabecera de distrito Mongomo y se retira hasta su poblado natal Nsang Ayong Essengui; una situación de bloqueo informativo tenía que valerse solamente de los hombres de máxima con  anza, por ejemplo, en la Isla de Bioko como el Te -nien  e Coronel Teodoro Obiang Nguema, único de  en  ador real del poder en la isla. Las  elecomunicaciones no  uncionaban muy bien, ni mucho menos los servicios de transportes, ni terrestre, ni aéreo, ni marítimo, ¿entonces que hace todo un Jefe de Estado en plena selva ecuatorial?, una forma de reconocer su incapacidad política para gobernar un Estado. Se notaba cada vez más, por mucho que intentó trasladar todas las funciones, por ejemplo, el Banco Popular o la famosa cárcel 'Casa de Bidones' donde llevaba todos los presos políticos, condenados a trabajos forzados torturados y ejecutados, construcción de casas, aeropuertos y campamentos, etc. Total un jefe tradicional de un pueblo, esta era su verdadera talla, si le aceptaban.

22 Népotique, viene de Nepotismo: Desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos.

23 JEAN FRANCOIS MEDARD, 'L'Etat sous-developpé en Afrique Noire, Clientelisme politique ou neo-patrimonialisme' . I.E.P. (CEAN) BORDEAUX 3740 / 1981, pp. 19-20

Toda esta despreocupación y abandono de Macías de los grandes temas de actualidad política interna y externa de la República de Guinea Ecua  orial  avoreció que o  ras personalidades in  uyen  es tuvieron una dosis de poder en política interna y externa superior a la del presidente vitalicio.

Unejército nacional o una policía de orden público no es un grupo reducido de familiares preparados militarmente, ni mucho menos facciones, como las milicias, las juventudes con una escasa formación y sin coordinación alguna y pasando la misma miseria que el resto de la población si bien tenía la ventaja de torturar o utilizar cualquier otra forma de represión para subsanar sus necesidades materiales básicas, pero Macías estaba tan seguro de sus milicianos y sobretodo de su relación familiar con el sobrino Teniente Coronel Teodoro Obiang. En realidad Macías no disponía de un ejerci  o ca -paz de hacer frente a una situación difícil.

Para resumir en pocas palabras el régimen de Macías, resulta muy revelador las palabras de Thierry Mignon, miembro de la Federación In  ernacional de los Derechos Humanos, escribia que 'todo está consumado: el demócrata se ha vuelto un despota. Su país es  á aislado del mundo. Las religiones son perseguidas. Las prisiones no dejan de es  ar llenas. Las ejecuciones sumarias se mul  iplican. La  or  ura se ex  iende. Los re  ugiados empiezan a llegar a Nigeria, Camerún y Gabón. La his  oria ha llegado a ser para és  e joven Es  ado una pesadilla: Los nombres de personas empiezan a circular por decenas, por centenas de todos aquellos que han pagado con su vida o con su libertad el precio de esa pesadilla'. 24

Toda esta situación provocó las ambiciones de los hombres de palacio a plani  car 'la operación León'.

24 Thierry Mignon, no hacía sino esquematizar la dramática situación a que había llegado Guinea Ecua  orial a principios de 1972.(el régimen de Macías duró has  a 1979). DONATO NDONGOBIYOGO. Op. ci  ., p. 205

Cuarta parte: El régimen de Teodoro Obiang

I. El golpe de libertad, antecedentes y desarrollo

El abandono de las ciudades de Malabo y Bata, las dos polis consideradas centros administrativos del poder y satélites de enlace con el mundo exterior, dio todas las posibilidades de un planteamiento militar para destituir al presidente vitalicio, para ello se necesitaba por una parte alguien libre, con poder interno y capacidad de enlaces externos y que goce del amor el respeto de la población y ser un cuali  cado de la ciencia mili  ar, y que conozca muy bien el en  ra -mado mundo secreto del clan gobernante de Mongomo. Y por otra parte un grupo de personas que conozcan el arte de la guerra y que estén motivados para la operación.

Según estas características nos encontramos que en estos momen  os en el Es  ado de la República de Guinea es al  amen  e di  ícil un individuo de estas condiciones pero el único que si las cumplía era el Teniente Coronel y Viceministro de Defensa Teodoro Obiang, in  egran  e del Grupo de Zaragoza, ya  enemos la persona,

el grupo o  ros in  egran  es del Grupo de Zaragoza como Salvador Ela Nseng y Eulogio Oyo Riqueza es  aban encarcelados en Black Beach (Cárcel de Malabo y otros muchos militares más, motivación no les faltaría, la libertad, las mieles del poder después y la liberación del pueblo de Guinea Ecua  orial de la dic  adura macis  a.

El presidente Macías ya en su poblado natal dentro del marco de trabajos revolucionarios, en los cuales participan todos los funcionarios, estudiantes, militares y toda la población en general. En junio de 1979 Obiang Nguema  ue humillado por su  ío Macías Nguema quien le obligó a cavar y chapear 1 al igual que el resto de funcionarios. Según Daniel Oyono Ayingono, primo de Obiang Nguema y superministro de Macías Nguema. Teodoro le comentó a principios de 1979 que temía un linchamiento por parte del pueblo o de las fuerzas armadas en caso de que fuese derrocado su tio-padre Macías. En realidad, la caída de Macías Nguema se debe al miedo que Obiang  uvo de su primo Teones  o Macías Bindang  ormado en Cuba, hijo de Macías Nguema, de reemplazarle al frente de las Fuerzas Armadas. A  nales de julio la segunda esposa de Teodoro Obiang y sus hijos se  rasladan a las Palmas de Gran Canaria. 2

El día dos por la noche comienzan a sonar por la radio himnos legionarios españoles, pasodobles. Malabo está en ascuas. Día tres de agos  o. Las  ropas, al mando de Salvador Ela Nseng, ves  ido con uni  orme de camu  aje y casco ruso, es  án en aler  a, apos  ados en los puntos estratégicos. Es el momento de enviar el ultimátum a su Excelencia. En el telegrama le dicen que debido a su incapacidad mani  es  a para conducir el país con honor y dignidad, las Fuerzas Armadas lo han depuesto en el día de hoy, pero le garantizan un total respeto a su integridad física y a la de su familia siempre que se quede en su poblado na  al y acep  e su des  i  ución. Firmado Teodoro Obiang Nguema. El primer anuncio radio  ónico de la sublevación surge a las tres de la tarde. Se transmite el catálogo de recomen-

1 En Guinea Ecua  orial, cor  ar la hierba con el mache  e.

2 MAX LINIGER GOUMAZ, Guinea Ecuatorial y el ensayo democrático , Edit. Claves para el Fu  uro.- Madrid 1996, pp. 53 - 59.

daciones a la población civil, cierre de los establecimientos, toque de queda en vigor, no circular en grupos de mas de tres personas, las tropas no harán daño a nadie y el comunicado. 'Ciudadanos de Guinea Ecua  orial: acabamos de pasar una sombría página de nues  ra his  oria. Los pueblos quedaron abandonados, la miseria se instaló por doquier, los arrestos arbitrarios se convirtieron en acontecimiento cotidiano, los asesinatos a causa de conspiraciones imaginarias llegaron a afectar entre 50 y 60 víctimas diarias'. 3

Algunos elemen  os  eles a Macías resis  ieron acep  ar la opera -ción y el mismo Macías no dio prueba alguna de rendirse, prueba de ello organiza su pequeño contingente, muchos inmersos en una confusión enorme sobre la identidad del enemigo. Este mismo día 4 de agosto pide ayuda militar extranjera para sofocar la rebelión. El des  ina  ario del  elegrama es su  el amigo Amadou Ahidjo, presidente de Camerún. 'Querido hermano: En base a los lazos de amistad, vecindad y hermandad existentes entre nuestros países y en virtud de la situación creada por las ambiciones de poder del Tenien  e Coronel Obiang Nguema,  e solici  o asis  encia así como la intervención militar de vuestro país para apoyar a las fuerzas legí- imas del Gobierno cons  i  ucional. Nues  ras  uerzas comba  en a 12 kilóme  ros de Ba  a para ocuparla; yo es  oy al  ren  e de ellas y  odo el interior del país está bajo mi control. Respetamos los derechos humanos'. El  elegrama nunca llegó a cursarse, la embajada de Guinea en Yaounde nunca se lo entregó. 4 La guerra en  re las  uerzas de Ma -cías Nguema y Obiang Nguema duró 6 días, del 3 al 8 de agos  o de 1979. Macías con su pequeño ejército la mayoría, muy mal formados se en  ren  aron con el equipo de Teodoro Obiang encabezado por el 'Grupo de Zaragoza' y o  ros e  ec  ivos mejor capaci  ados,  ambién habia algunos elementos de las fuerzas armadas gabonesas y algunos marroquíes.

Macías disponía también de un grupo de chinos quienes acep-

3 MANUEL LEGUINECHE, op. ci  ., pp. 105-119

4 MANUEL LEGUINECHE, op. ci  ., p. 114

taron participar en la guerra con la explicación de Macías de que se  ra  aba de una invasión ex  ranjera, concre  amen  e nigeriana. Los enfrentamientos más violentos tuvieron lugar en la ciudad de Niefag donde el grupo de Macías, algunos se escaparon o rindieron frente al grupo del Teniente Coronel. También en Bindung un poblado a pocos kilóme  ros de Ba  a

La Operación León  ermina con la de  ención de Macías cuyo juicio  uvo lugar a  nales de sep  iembre, el 29 de sep  iembre Macías  ue ejecutado. París, Madrid y Washington estuvieron al corriente del Golpe de Liber  ad.

II. La República del Consejo Militar Supremo

A) Estructuras y  uncionamiento

Para comprender el funcionamiento y la estructura política del Consejo Militar Supremo, analizaremos la composición de uno de sus gobiernos así como un acercamiento sobre los primeros discursos del Tenien  e Coronel Teodoro Obiang.

El Presiden  e de la República de Guinea Ecua  orial había elegido como guardia pretoriana a un contingente marroquí, cuya función se extiende no solamente a garantizar la seguridad del presidente y de su familia sino también garantizar un cierto orden interno a veces confuso, de ahí varios dispositivos en las diferentes provincias del Estado.

El primer gobierno del Consejo Militar Supremo del 23 de agosto de 1979 estaba compuesto de once miembros de los cuales nueve pertenecen al distrito de Mongomo, ciudad natal de Macías Nguema y Obiang Nguema.

El segundo gobierno del Consejo Militar Supremo de 22 de enero de 1980, diez miembros:

1.-Teodoro Obiang Nguema, presiden  e del C.M.S.,  ambién Je  e

  • del Gobierno, Minis  ro de Economía y Finanzas, Minis  ro de información y turismo, Ministro de la Defensa y Seguridad
  • 2.Maye Elá, de la misma tribu Esangui de Mongomo, primer Vicepresidente de la Nación y Ministro de Asuntos Exteriores.
  • 3.Oyó Riqueza, Bubi, segundo Vicepresiden  e de la República y Ministro de Trabajo.
  • 4.Mba Nchama, de la misma tribu Esangui y del distrito de Mongomo, Ministro del Interior; fue teniente de la juventud en marcha con Macías.
  • 5.Mene Abeso; de la tribu Esangui de Mongomo, Ministro de Educación, fue teniente de la juventud en marcha con Macías.
  • 6.- Nsue Obama, de la  ribu Esangui de Mongomo, Minis  ro de Industria de minas y energía, fue teniente de la juventud en marcha con Macías
  • 7.Esono Obama Eyang, de Mongomo, Minis  ro de Salud.
  • 8.Monsuy Mba del distrito de Mongomo, Ministro de Justicia.
  • 9.Obiang Enama, de Mongomo, Minis  ro de Agricul  ura.
  • 10.-Seriche Borico Dugan: Ministro de trabajos públicos y transportes.

En cuanto a las nueve representaciones diplomáticas que tenía Guinea Ecua  orial:

  • 1.Eba Nseng, del dis  ri  o de Añisok, Embajador de la República Popular China.

  • 2.- Nguema Esono, de la tribu Esangui de Mongomo. Embajador de la O.U.A.

  • 3.Mba Oñana Nchama, consejero an  e la misión de O.N.U. de la tribu Esangui de Mongomo.

  • 4.- Nvono Nka Manene, de la  ribu Esangui de Mongomo. Emba -jador an  e la O.N.U.

  • 5.Micha Nsue, de la Tribu Esangui de Mongomo. Embajador de Nigeria.

  • 6.- Owono Asangono, de la  ribu Esangui de Mongomo. Embaja -dor en España.

  • 7.Ekua Miko, Embajador en Gabón.

  • 8.- Okenve Mi  uy, Embajador en Camerún

  • 9.Mban Nsolo, Embajador en Marruecos 5 .

El gabinete demuestra claramente una cierta continuidad del Sis- ema polí  ico-mili  ar y dic  a  orial. Gran par  e son mili  ares, sin  or -mación adecuada para ostentar y llevar a buen término la función pública.

Gran par  e per  enece al clan de Mongomo, el Consejo Mili  ar Su -premo, queda  ambién seriamen  e comprome  ido con la  loso  ía  radicional primi  ivis  a, de con  ar al núcleo  amiliar y  ribal, re -nunciando a  oda  orma de crear un cuerpo de éli  e e  caz, amplio y heterotribal. También es cierto que el hecho de ser familiares del presidente no era la condición más reprochable, sino que además, una ausencia  o  al de solvencia moral y una seria ine  cacia en la solución de los problemas de Estado, por no disponer de una gran capacidad académica, puesto que la estructura política continúa siendo autoritaria y neo-patrimonial, cuyo funcionamiento acusaba un caos evidente a pesar de la cooperación técnica española, francesa, etc.

B) Análisis de los discursos políticos

Claro está como veremos en los siguientes discursos, no se crea ningún espacio para un proyec  o democrá  ico. Los discursos cargados de advertencia-amenazas encubiertas, donde el pluralismo político y la divergencia ideológica era el principal blanco. Una cosa muy curiosa un Jefe de Estado que insulta a su población, por ejemplo en el discurso a los funcionarios, llama chivatos a los guineanos y en el discurso de toma de posesión dice que los guineanos tienen un

5 MAX LINIGER GOUMAZ, Guinée Equatoriale, de la dictature des colons á la dictadure des Colonels , Ed. Les Edi  ions du Temps. Geneve. 1982, pp. 67-70

carácter inconformista e ingrato. En la lógica discursiva se ve claramente, como la supremacía del Consejo Militar Supremo sale por doquier, si bien es cierto también que asegura la temporalidad de esta institución. Dentro de la actuación del C.M.S. el Jefe de Estado no duda en resaltar su hazaña como máximo protagonista.

Ataca categóricamente aquellos comentarios que quieren encon- rar una cier  a simili  ud  ribal y dis  ri  al en  re Obiang Nguema y Macías Nguema, a todas luces la evidencia salta. El presidente no asimila las críticas ni los falsos comentarios.

Diseña los principios rectores de la política interna y externa, por ejemplo en la política interna habla de la restauración de la democracia en el país y respeto de los derechos humanos pero no dice nada durante los 20 discursos sobre los mecanismos políticos y los plazos para materializar estos principios.

En el discurso del día de la Independencia hace una comparación entre el régimen de Macías y la dominación colonial, encuentra una gran homologación entre los dos sistemas.

En política exterior a destacar la preferencia española, el respeto a la autenticidad africana, invitación a todos los países desarrollados a colaborar con Guinea Ecua  orial en el desarrollo económico. Invi -ta particularmente a España que se haga cargo del presupuesto de Guinea Ecua  orial duran  e 5 años.

En de  ni  iva son muchos discursos con una carga programá  i -ca enorme que pocos años después, esos compromisos políticos se cumplen algunos pocos hasta hoy día.

III. La carta de Akonibe

Para dar  n al Consejo Mili  ar Supremo y en  regar el poder a los civiles, en agos  o de 1982 se aprueba la Ley Fundamen  al. La co -misión nacional de la cons  i  ución, en el dis  ri  o de Akonibe de la provincia de Wele Nzas está compuesta de 20 miembros, nacionales y dos exper  os la  inoamericanos enviados por la O.N.U. El número

de los componentes parece excesivo y el criterio para su elección es di  ícil saber, a no ser el de a a  nidad ideológica y cercanía personal con el presiden  e de la República. Muchos de los padres de la Ley Fundamen  al ocuparon y sigue ocupando al  as responsabilidades políticas.

  • La car  a de Akonibe redac  ada en los meses de abril-mayo de 1982,  iene como carac  erís  icas: La irresponsabilidad del pre -sidente de la República que no tiene que rendir cuentas ante ninguna institución, no reconoce el pluralismo político, el presidente de la República además de la Jefatura de Estado, puede también tomar responsabilidad directa de cualquier ministerio, no hay separación de poderes y el Jefe de Estado asume la función de primer magistrado de la nación. El jefe de Estado es al mismo  iempo presiden  e de la República y presiden  e del Go -bierno. No es abolida la pena de muerte. No establece edad mínima del candida  o a la presidencia de la República de Guinea Ecuatorial, la máxima es de 75 años. Sin o con reelección.
  • Car  a de Akonibe revisada en Malabo de  echa 15 de oc  ubre de 1991. En su artículo primero reconoce el pluralismo político, pero no como valor supremo ni como fundamento de la sociedad ecuatoguineana. En este texto se limita rigurosamente la creación de formaciones políticas y excluyendo a priori a muchos grupos. El presidente de la República ya no es presidente de Gobierno, cargo que os  en  ará el Primer Minis  ro. El Es  ado en la persona del Presidente de la República, tiene potestad de suspender la Ley Fundamen  al. El poder judicial es independien  e, el presidente de la República sigue siendo el primer magistrado de la nación y en disposición  nal el presiden  e de la República de Guinea Ecua  orial Obiang Nguema Mbasogo no podrá ser juzgado, ni declarar como testigo, antes durante y después de su mandato. Aquí se viola el principio de impersonalidad de toda norma jurídica, las cuales tiene que ser generales sin distinguir nombres propios.

En de  ni  iva como ciudadano no puede colaborar con la jus  icia de ninguna manera, en  odo caso és  e privilegio no es  á re  ejado en el articulo 104 que enumera los aspectos que no pueden ser obje- o de modi  cación, en caso de que hubiera necesidad en un  u  uro dado de juzgar al ac  ual presiden  e de la República de Guinea Ecua - orial, la única solución sería re  ormar o  ra vez la car  a de Akonibe.

Se establece la edad mínima del candidato a la presidencia de 40 años y máxima de 75 años excepto en caso de reelección. El mínimo de edad establecido de 40 años, es rigurosamente muy excluyente teniendo en cuenta que el actual jefe de Estado alcanzó el poder con una edad in  erior. Es  a exigencia demues  ra claramen  e la in  uen -cia del presidente en la comisión constitucional y obedece sobre todo a las circunstancias políticas de aquel entonces y a la juventud de algunos opositores muy bien acreditados en el país como Plácido Micó.

No es abolida la pena de muerte. El respeto de los derechos humanos se cita en la Constitución, en espera de una ley que regulará su ejercicio. Dibuja un Estado altamente unitario, centralizado.

IV. El Partido Democrática de Guinea Ecuatorial (P.D.G.E)

En 1985 el presidente de la República, realiza una gira por todo el territorio nacional, con la idea de crear un partido político, pero Teodoro Obiang se encuen  ra con la di  cul  ad de la no acep  ación de la idea de crear esta formación política.

El rechazo fue total en los Bubis, en esa gira en las audiencias públicas concedidas por el Jefe del Estado a los consejos de Ancianos en todos los distritos, por parte de estos surgieron algunas preguntas, teniendo en cuenta que la primera que vez tenía noticias de una  orma o  cial de la creación del par  ido. Pregun  as:

  • -Si los parlamentarios son los representantes del pueblo en la Cámara legislativa, ¿Cuándo se reunieron con el pueblo para recibir el mandato de éste para la creación del partido?

  • ¿En nombre de qué pueblo, los parlamentarios aprueban esa propuesta en la cámara?

  • ¿Se ha olvidado, señor presidente, de qué es precisamente Vd. autor de la idea de que se rechace la opción de crear partidos políticos en el país?

  • ¿Se ha olvidado señor presidente, del enorme daño que nos causó el Partido Unico Nacional de Trabajadores? 6

Apesar de estas cuestiones sin respuesta, el Jefe del Estado consigue su propósito e impone su idea y de esta forma se crea el partido o  cialis  a: Par  ido Democrá  ico de Guinea Ecua  orial (PDGE).

Se de  ne como un par  ido democrá  ico, cuya  loso  ía polí  ica es  á re  ejada, en los discursos de aper  ura y clausura del primer congreso ordinario del Par  ido Democrá  ico de Guinea Ecua  orial (P.D.G.E.) Su  uncionamien  o in  erno es democrá  ico  ampoco hay concordancia entre sus proyectos y la forma de ejecutarlos.

Tipológicamen  e el PDGE se parece mucho al an  iguo PUNT del régimen de Macías, un partido de patronazgo de ideología neofascista de corte populista. Tal vez sea esa la diferencia con el PUNT que se inclina más por la extrema izquierda. Si bien es claro que dentro del concepto ideológico occidental clásico es difícil situar a estos partidos. M. Weber habla de partidos de patronazgo 7 tal vez la mejor  orma de clasi  carlos. Ideología que  iene como  n úl  imo acumular bienes materiales, para asegurar en el poder a los dirigentes del partido.

V. Las relaciones internacionales del Régimen de Obiang

La polí  ica ex  erior de un Es  ado se cons  ruye  eniendo como base tres pilares:

6 JUAN BALBOA BONEKE Y FERMÍN NGUEMA ESONO, La Transición de Guinea Ecuatorial, historia de un fracaso, Edi  a: Labrys 54, S.L. 1996, p. 61

7 MANUEL PASTOR, op. ci  ., p.205

    1. La si  uación geopolí  ica. 2) Las a  nidades his  órico-cul  urales. 3) Las prioridades en ma  eria de desarrollo.
  1. -La situación geopolítica , va a permitir garantizar la seguridad de la integridad territorial y el control de grupos desestabilizadores que pueden tener sus focos en los países vecinos, así como permitir el mejor establecimiento de ciudadanos nacionales en estos Estados vecinos, etc.
  2. -La a  nidad his  órico-cul  ura l. La his  oria de cada Es  ado de  ermi -na su con  guración como Es  ado o sea su iden  idad cul  ural. Los Es  ados colonizados, es  án carac  erizados por su hibrida -ción cultural, es decir el binomio, cultura tradicional y cultura metropolitana no debe de ser considerado como una fatalidad o como algo negativo, al contrario es una riqueza que inevitablemente forma parte de a identidad cultural de estos Estados, siendo así la mejor vía para su inserción correcta en la comunidad internacional así como para conseguir una estabilidad interna en todos los sentidos. Muchos Estados africanos que alcanzaron la independencia declararon la hostilidad, con la cultura me  ropoli  ana, es  os países en  re ellos la República de Guinea Ecuatorial, la República Centroafricana, la República del Zaire, Guinea Konakri y o  ros muchos más además de des  ruir  odas las estructuras productivas de la colonización implicando una penuria total, conociendo un proceso de regresión hacia el primitivismo o sea la involución, donde la brujería y otras muchas formas negativas de la tradición constituyen una forma de vida. O  ros Es  ados que supieron acep  ar la cul  ura colonial como parte de su identidad, al margen de un discurso que no hace nada más que inventariar las consecuencias negativas del colonialismo eternamente a pesar de la evidencia que no hay duda de la dureza del sistema, dominación humillación, etc. Pero supieron ver dentro de esta lacra humana, que forma ya parte de la historia que la dualidad cultural es algo muy posi  ivo. Es  os países como Senegal, Cos  a de Mar  l, Camerún

y otros más han conocido una evolución humana, mundialmente considerable.

  • -Las prioridades en materia de desarrollo . Cada Gobierno  iene su concepción de desarrollo y para ello establece sus prioridades a la hora de  rmar acuerdos con lo demás Es  ados. En el caso de la República de Guinea Ecua  orial cualquier observador puede valorar muy fácilmente que la prioridad no es la modernización, ni mucho menos la educación, ni la formación de cuadros, pero si nos damos cuenta que el gobierno se preocupa mucho en el aspecto de la seguridad no externa en el sentido de garantizar la integridad territorial más bien para asegurar la estabilidad interna, de ahí la formación de cuerpos como los "ninjas" de intervención rápida y la Guardia Pre  oriana Marroquí. Eviden  emen  e para que haya desarrollo hace falta un Ejecutivo estable y seguro.

Las relaciones in  ernacionales de la República de Guinea Ecua -torial se van a desarrollar en función de la utilidad que ha hecho de los  res pilares. Cuando el Tenien  e Coronel Obiang Nguema, llega al poder, el Es  ado de Guinea Ecua  orial se encon  raba en una situación casi de exclusión en la comunidad internacional, por el ostracismo practicado por el régimen de Macías.

Con la visita de los Reyes de España Juan Carlos y Doña Sofía en 10 de diciembre de 1980, la vista del papa Su Santidad Juan Pablo II, la organización del Congreso Hispánico-Africano de cultura, el restablecimien  o de las relaciones diplomá  icas, la aper  ura de la Iglesia. La aper  ura de las  ron  eras con los países vecinos permi  ió que Guinea Ecuatorial respirara y disfrutara del reconocimiento de la comunidad internacional. Para explicar de una forma resumida las Relaciones In- ernacionales del régimen de Obiang lo haremos siguiendo el curso histórico y el punto de vista de las tres potencias que más arraigo  ienen en el país siguiendo el esquema de Max Liniger Goumaz: 8

8 MAX LINIGER GOUMAZ, Les USA et la France, face a la Guinée Equatoriale . Les Édi  ions du Temps Genève. Mai 1997 pp. 7 - 15.

España.-

Tres meses después del golpe de Estado de 3 de agosto de 1979, aparece la ayuda direc  a  rancesa, en diciembre el 2º vicepresiden  e del Consejo Mili  ar Supremo es recibido por Valery Giscard d'Es  aing en el Elyseo donde se  rma un acuerdo de cooperación. Francia se implan  a como po  encia en Guinea Ecua  orial, gracias a la presencia de 600 e  ec  ivos marroquíes, que  orman par  e de la Guardia Pre  o -riana del Presiden  e. A  nales de 1980 Obiang visi  a Francia, recibe un fuerte compromiso de una cooperación reforzada para romper su aislamiento mientras tanto las informaciones se multiplican sobre la presencia de pozos petrolíferos en las costas ecuatoguineanas, Obiang Nguema, negocia un acuerdo para re  orzar la coopera -ción mili  ar con España, no se  rma, a pesar de la disponibilidad española de formar dichos cuadros militares.

En 1982, Obiang Nguema, invi  a a los empresarios, españoles a en  rar en el país y recuperar sus propiedades, sobre  odo las  ncas de cacao. Muchos que tenían ya sus maletas preparadas se vieron obligados a anular su viaje a Malabo, por el miedo y la descon  anza al régimen, evidentemente este ambiente de pesimismo empujó a marchas  orzadas la alianza con Francia. En sep  iembre el Je  e de Es  ado visi  a nuevamen  e Francia donde le aconsejan su en  rada en la Unión Aduanera de Estados de Africa Central (U.D.E.A.C) de la zona franca.

El dinamismo francés en el país, hace desplazar España, de ahí las acusaciones de que París, quiere dividir la excolonia en provecho de sus aliados Camerún y Gabón. Es  a si  uación de hacer desaparecer Guinea Ecua  orial preocupa seriamen  e a los  écnicos y empresarios españoles. Lo que invi  a a Francia a una re  exión, decidiendo úl  i -mamente a impulsar las relaciones económicas.

España se da cuenta del fracaso de la cooperación, se niega a recibir al Presiden  e Obiang, con el Es  ado me  ido en la Franco  onía y reduce su cooperación reservando solamente la humanitaria en materia de educación y sanidad.

Fin de 1993 después de las exploraciones pe  rolí  eras llevadas a cabo por los norteamericanos, los primeros indicios apuntan sobre el hallazgo de numerosos pozos pe  rolí  eros. La prensa española anuncia que España ha realizado una inversión de 10.000 millones de pesetas de 1980 hasta 1990 en las exploraciones petrolíferas. Ahora los pozos serán explotados por compañías norteamericanas

Las au  oridades y la prensa española denuncian an  e los Organis -mos In  ernacionales y an  e el Gobierno Nor  eamericano, las graves violaciones de derechos humanos del régimen de Obiang. Eso no impide que Francia duran  e  odo el año 1994 mul  iplique sus ayu -das a diferentes sectores económicos del Estado. En cuanto la UE decide suspender sus contribuciones, gesto de condena a la política de Malabo. El Ministro de Asuntos Exteriores ecuatoguineano poco después, cali  ca las emisiones de Radio Ex  erior de España, consa -gradas a Guinea Ecua  orial, de in  oxicar la polí  ica in  erna del país. En realidad es el único medio de información, donde la población ecuatoguineana puede expresar libremente y obtener información neutral.

Antes, durante y después de las elecciones presidenciales de febrero de 1996, observadores y oposición señalan múltiples fraudes del régimen de Obiang, el cual acusa al Embajador español de realizar declaraciones des  avorables al Gobierno de Malabo. Los observado -res del Ministerio de Asuntos Exteriores español en sus informes,  es  i  can el  riun  o de los par  idos de oposición no reconocido por el régimen de Obiang, quedando los resul  ados como siempre la vic - oria del P.D.G.E. que preside Obiang Nguema. La prensa española habla del "e  erno candida  o" Obiang Nguema. Los par  idos polí  icos y los sindica  os españoles denuncian la  arsa elec  oral de Obiang Nguema. Los a  aques y la represión con  ra aquellos que siguen la Radio Ex  erior de España se endurecen a  nales de  ebrero el Go -bierno de Malabo declara a Radio Exterior de España enemigo de la Guinea Ecua  orial, España se da cuen  a que la reelección del pre -sidente ha sido posible gracias a la complicidad de las petroleras americanas. El Par  ido Popular (PP), el Par  ido Socialis  a Obrero

Español (PSOE), Izquierda Unida (IU),  odas es  as  ormaciones polí - icas españolas dan un  oque de a  ención a MOBIL CORPORATION para no contribuir al reforzamiento al régimen de Malabo, y hacer públicas las ganancias del petróleo, es decir registrarlas en las cuentas generales del Estado; la prensa española concluye que el régimen de Obiang se perpe  uará en el poder gracias a la complicidad de los magna  es del pe  róleo. El presiden  e Obiang visi  a Bruselas para levantar el embargo de la UE, a pesar de que los derechos humanos siguen sin respetarse, lo que explica las manifestaciones contra el régimen de Malabo en Madrid en octubre de 1996 y febrero de 1997 por partidos políticos y movimientos ecuatoguineanos en el exilio.

Francia.-

En 1980 Francia hace en  ender a la opinión pública in  ernacional, que España recupera su excolonia, una Guinea Ecua  orial en vía de la recolonización. París constata en noviembre de 1981 que Washington envía sus hombres, empieza la carrera de las petroleras americanas, objetivo realizar exploraciones en el terraplén continental alrededor de la isla de Fernando Poo (Bioko) donde la compañía es -pañola HISPANOIL había de  ec  ado yacimien  os de hidrocarburos, mien  ras Francia con la compañía El  -Aqui  aine-Gabón, realiza son -deos en las costas de Río Muni, París decide fortalecer los sectores económicamen  e ren  ables: La dis  ribución del carburan  e por TO -TAL, las comunicaciones, la producción eléc  rica y la pesca, hechos contestados seriamente por España.

La cooperación con Francia aumen  a considerablemen  e, culmi -nado con la adhesión de Guinea Ecua  orial en la zona  ranca, en junio de 1985. Las visi  as a Francia del Je  e del Es  ado se mul  iplican. Francia se da cuen  a de la mediocridad de los responsables ecua  o -guineanos, informándoles que la zona franca no es una panacea. El francés es declarado como disciplina obligatoria en los centros educativos.

Amnesty International y otros organismos denuncia los asesinatos, los arrestos arbitrarios y la monopolización de la vida administrativa y económica por el clan gobernante de Mongono, a pesar de las crí  icas en 1993 François Miterand apoya el proceso elec  oral con -testado por los observadores internacionales, mientras España y la oposición democrática ecuatoguineana no cesan de criticar las prácticas francesas de boicotear mediante instalaciones que provocan interferencias en las emisiones de Radio Exterior de España para Guinea Ecua  orial. La compañía ASECNA  ue la encargada de ins -talar estas antenas perturbadoras.

El gobierno de Madrid advierte que estas prácticas son perjudiciales  an  o para España como para Guinea Ecua  orial. El Minis  ro de Asuntos Exteriores Javier Solana critica duramente este comportamiento francés; por motivo de las elecciones de 1993, la represión y los arrestos contra las oposiciones se multiplican, los americanos y los españoles cali  can a las elecciones de una  arsa mien  ras los franceses prudentemente guardan silencio ante el endurecimiento del régimen de Malabo; a pesar de las denuncias de sus propios cooperan  es que  rabajan en Guinea Ecua  orial, donde uno  ue ase -sinado en condiciones misteriosas. En octubre de 1995 se crea en París la Asociación de los Amigos del Presiden  e Obiang Nguema.

Mientras España reduce considerablemente su colaboración con Guinea Ecua  orial por aplicar la condicionalidad democrá  ica, París, gracias a la Radio Francesa In  ernacional pone en  uncionamien  o sus emisiones en frecuencia modulada en Malabo. El 24 de marzo de 1997 el presiden  e de Obiang, viaja a París para asis  ir a los obse -quios de Jacques Foccar  , en compañía de seis jéfes de Estados, francoafricanos .

Los Estados Unidos de Norteamérica.-

Después del golpe de liber  ad encabezado por el presiden  e Obiang Nguema, el Departamento de Estado Norteamericano guarda mu-

cha prudencia, una organización católica había señalado el hecho de que nada cambia con Obiang en poder, an  es que el expresiden  e Macías fuera detenido, juzgado y fusilado en septiembre de 1979. Un emisario americano visita Malabo y en noviembre se normalizan las relaciones diplomá  icas en  re EE.UU. y Guinea Ecua  orial, el primer Embajador del régimen de Teodoro Obiang presen  a las car  as cre -denciales.

En 1981, los presbí  eros americanos, vuelven a Guinea Ecua  orial, después llegan los americanos Bap  is  as del Foreing Missionary Board (Richmond, Virginia), el mismo año empiezan a llegar los magnates del petróleo, que durante el régimen de Macías Nguema habían explorado únicamen  e la cos  a de Río Muni, ahora  iene  ja -do un obje  ivo nuevo: Fernando Poo (Bioko). En diciembre de 1982 se publican los primeros resultados de las exploraciones dando positivos en cuanto al hallazgo de pozos petrolíferos.

En 1987 el presidente Reagan, apoya abiertamente al presidente Obiang. Se man  iene la embajada nor  eamericana en Guinea Ecua -torial a pesar de los recortes de la Secretaría de Estado de reducir el número de Embajadas principalmente en Africa. En 1988, Chester E. Norris Jr es acreditado como nuevo embajador de los EE.UU. y  rman un acuerdo de residuos biológicos concen  rados de Nueva York a deposi  ar en Guinea Ecua  orial, en 1991 Norris es reemplaza -do por John Bennet.

En 1989-1990 aparecen en Nueva York  res obras de pro  esores uni -versi  arios sobre Guinea Ecua  orial:

  • Randall Fegley publica "Guinea Ecuatorial, una tragedia africana" con  rmando así la con  inuidad del régimen de  error prac  icado por el clan nguemista, de Mongomo. 9
  • Robert Klitgaard, experto del Banco Mundial, después del varios encuentros con el presidente de la República durante dos años, habla de sus experiencias en su libro "Tropical Gansters" . 10

9 Fegley Randall . Guinea Ecuatorial una tragedia africana. Edi  . Commonweal  h, Lon -dres-1990.

10 Robert Klitgaard, Tropical Gansters. Edi  , New York-1990.

  • El profesor Sundiata, evoca el Colonialismo en su libro: "Terrorismo de estado y búsqueda de estabilidad" . 11

Todas estas obras sirven de advertencias así como las denuncias de algunas organizaciones no gubernamentales y gubernamentales, lo que provoca las iras del régimen de Malabo contra los embajadores de España, EE.UU y la U.E. de perturbadores de la estabilidad nacional, por sus exigencias en materia de respeto de los Derechos Humanos, razón por la cual fueron declarados personas non gratas.

En 1993 continúan las amenazas del régimen de Malabo contra el embajador nor  eamericano J. Bene  . Los EE.UU se vieron obliga -dos a re  orzar la seguridad de sus diplomá  icos, a  ec  ados en Gui -nea Ecuatorial, por precaución Washington ordena la retirada de los voluntarios del Peace Corps que se encon  raban en Malabo. La degradación de las relaciones diplomáticas entre Malabo y Washing  on aumen  a. Los EE.UU. llaman a consul  as a su embajador, le con  rman en su pues  o con el apoyo comple  o del Depar  amen  o de Estado. Después del despacho de J. Bennet, Washington ejerce una cierta presión sobre el Rey de Marruecos Hassan II, para retirar la guardia pre  oriana Marroquí, del presiden  e Obiang.

Los in  ormes se mul  iplican sobre la prác  ica normal de la  or  ura y el asesinato. Se adelantan las elecciones en septiembre de 1993, Washing  on las clasi  ca de parodia, y la prensa insinúa que el presi -den  e Obiang no respe  a la comunidad in  ernacional, el je  e de Es  a -do replica acusándoles de imparciales, un informe del Departamento de Estado denuncia graves violaciones de los derechos humanos, lo que provoca que en el invierno de 1994 el gobierno norteamericano no acep  e la visi  a de Teodoro Obiang Nguema.

Mientras en relación con las sociedades petrolíferas, en febrero de 1994, Chester E. Norris Jr. antiguo embajador de los EE.UU. en Guinea Ecua  orial es nombrado presiden  e de la sociedad pe  rolera

11 Sundiata, I.K, Terrorismo de estado y búsqueda de estabilidad . Edit, Martín Kilson, Robert Torbert.

Walter International la que explota el primer yacimiento de petróleo en Guinea Ecua  orial. O  ra empresa nor  eamericana United Meridian Co. inicia  ambién sus ac  ividades. La producción de barriles diarios aumen  a considerablemen  e. La Mobil Corporation con United Meridian , quedaron con todos los derechos de la antigua Walter International .

En marzo de 1995 Meridian y Mobil anuncian una producción considerable de gas, otras compañías como Noble A  lia  es con inversión fuerte en capital también se apunta al negocio del petróleo. En agosto Mobil Corporation comunicó que las nuevas exploraciones han sido un éxito, nuevos yacimientos de petróleo. Desde el mes de oc  ubre de 1995 el Es  ado de la República de Guinea Ecua  orial  or -ma par  e de los países produc  ores del pe  roleo (OPEP).

O  ro in  orme del Depar  amen  o de Es  ado sobre el respe  o de los derechos humanos en Guinea Ecua  orial aparece en  ebrero de 1997; pero al parecer la diplomacia pe  rolí  era va ganando in  uencia a la diplomacia política norteamericana de tal forma que los informes ya no son  an severos si bien la realidad en Guinea Ecua  orial sigue la misma. Así lo entienden también los responsables de la Convergencia para la Democracia Social (CPDS) una de las formaciones polí  icas más ac  ivas de la oposición democrá  ica, Plácido Mikó y Celes  ino Bakale,  ueron invi  ados a la reunión anual de la In  erna -cional Socialis  a en Nueva York  ueron recibidas  ambién en Wash -ington por el Secretario de Estado Adjunto de Asuntos Africanos, William Tuwaddell, quien señaló la volun  ad del Es  ado nor  eame -ricano, sobre el avance del proceso democratizador guineoecuatoriano y expresó su convicción de que la elección de Obiang Nguema en  ebrero  ue irregular, después de es  a en  revis  a Plácido Mikó y Celes  ino Bakale  ueron recibidos  ambién por la prensa y por algu -nos magna  es del mundo de l pe  róleo nor  eamericano como Black, Kelly, Scrug & Healy. Una vez en el país  ueron excluidos inmedia -tamente del debate político, por el presidente de la República. Celes- ino Bakale, op  ó por el exilio en las Navidades de 1996.

En enero de 1997, una misión del Corporate Council of Africa, creada

en 1992 que reagrupa en su seno a 90 empresas, proyectan investir en el con  inen  e a  ricano, visi  an Cos  a de Mar  l, Guinea Ecua  o -rial, y el Congo Brazaville, tres Estados nuevos productores de petróleo, bajo la dirección de Bill Archer, presidente de la comisión del presupuesto de la Cámara de Representantes de los EE.UU.

Además de estas grandes potencias, el Estado de la República de Guinea Ecua  orial man  iene relaciones con la República Popular China, Rusia, Corea del Norte, Marruecos con representaciones diplomáticas residentes en Malabo, relaciones diplomáticas normales con  odos los Es  ados limí  ro  es Gabón, Camerún, Nigeria no  an  o con Sao Tomé y Príncipe, Estado que comparte la misma cultura ibérica que Guinea Ecua  orial, colonizados por Por  ugal deberíamos de incentivar dicha cooperación.

Con España después de seis años de suspensión de la cooperación al desarrollo con Guinea Ecua  orial, Senen Florensa, el direc  or del Ins  i  u  o de Cooperación  rmó el 26 de oc  ubre de 1999, al  ermino de la comisión mixto bilateral, la primera desde 1991, un convenio con el Secre  ario General del Minis  erio de Asun  os Ex  eriores ecua -toguineano, Carlos Ntutumu.

El acuerdo levanta, de hecho, una sanción impuesta al régimen de Teodoro Obiang por el gobierno socialis  a  ras varias provocaciones ecuatoguineanas que culminaron con la expulsión, en diciembre de 1993 del entonces cónsul de España en Bata, Diego Sánchez Bustamante.

Se replicó entonces a la expulsión suprimiendo cualquier programadeasis  encia a organismos o  ciales de Guinea Ecua  orial, inclui -dos los Ministerios de Educación y Sanidad, prácticamente, sólo se mantuvo una ayuda que ronda ahora los 1.500 millones de pesetas anuales, a las ac  ividades en la an  igua colonia de la Federación Es -pañola de religiosos de la enseñanza y a la de los religiosos sanitarios.

El Ministerio de Asuntos exteriores no dio en octubre publicidad a la  rma y  ampoco ha querido divulgar el  ex  o del nuevo convenio, que durará has  a el 2002, aunque la O  cina de In  ormación Diplo -

má  ica (OID) sí ha explicado a la prensa la  loso  ía del documen  o que res  ablece la asis  encia  écnica a Guinea Ecua  orial para moder -nizar su administración.

Dolores Martín Villalba, coordinadora de la cooperación fue algo más explícita en una entrevista con la revista hispanoguineana 'El patio' en la que anunció que se llevarán a cabo nuevos proyectos agrícolas, formación de personal técnico y apoyo a la recién creada universidad local.

Villalonga jus  i  có la necesidad de rubricar 'un convenio no para que vaya el dinero a las oligarquías sino simplemente para dar cobertura jurídica a la cooperación en estos momentos en el sector sanitario y en el sector educativo y que tiene muchos cooperantes detrás.' 12

Algunos miembros de la oposición guineana sospechan que la cobertura jurídica a la cooperación no es la única razón para restablecer la cooperación también el 'oro negro' incita a las autoridades españolas a normalizar relaciones con Malabo. Con 90.000 barriles diarios que rondarán 500.000 en el 2002 Guinea se es  á convir  iendo a marchas forzadas en un gran productor de petróleo. Repsol que ya es  uvo en Guinea cuando se llamaba Hispanoil pero no encon  ró crudo, quiere volver a intentarlo.

El presidente de la República comentó a la revista francesa Jeune Afrique: 'Si los españoles siguen estando interesados puedo buscarles zonas de extracción que aún no han sido adjudicadas' . 13

El Ministro de Energía Cristóbal Mañana, se declaró abierto a cualquier participación española en la industria de hidrocarburos.

Adol  o Fernández Marugán, Secre  ario General de la Asociación de Solidaridad Democrá  ica con Guinea Ecua  orial (ASODEGUE) declaró que: 'El convenio se negoció en secreto y lo sigue siendo, sospecho que no está acorde con los requisitos democráticos que impone por ejemplo, la UE. cuando redacta los acuerdos de Lome'.

A la hora de  rmar 'el gobierno español ha mirado para o  ro lado

12 Revis  a EL PATIO, del Cen  ro Hispanoguineano de Malabo, oc  ubre de 1999.

13 Revista Jeune Afrique, noviembre de 1999.

ante las reiteradas violaciones de los derechos del pueblo guineano llevadas a cabo por la dictadura' señala un comunicado suscrito por ASODEGUE.ElPSOE,IzquierdaUnidaylossindica  os CC.OOyUGT. Si bien la Secretaria de Estado de Cooperación insiste que el programa de cooperación se irá desarrollando, según se indica en la O  cina de Información Diplomática, en la medida en que se produzcan avances en el proceso de democratización y de derechos humanos. 14

Las relaciones in  ernacionales del régimen de Obiang se carac  eri -zan por un asentamiento transitorio y conyuntural de algunas grandes po  encias como: Alemania, Japón, U.S.A, Francia, China, Rusia, etc. El espiritu de confrontación entre las mismas, para dominar los sectores más económicos del país como el petróleo, las telecomunicaciones, la madera es preocupante; debido en parte por la falta de una correc  a de  nición de los obje  ivos de la polí  ica ex  erior de Guinea Ecua  orial, lo que crea una gran di  cul  ad para que es  e país encuentre su correcta inserción en la comunidad internacional.

VI. Economía y sociedad régimen de Obiang

La sociedad ecua  oguineana vive económicamen  e en una si  uación neo-primi  iva duran  e el régimen de Macías, después del Golpe de Liber  ad, la ayuda humani  aria proceden  e de muchas po  encias, sobre todo España, los empresarios que llegan al país, los proyectos a ejecu  ar por el Gobierno  odo es  e movimien  o crea un ambien -te de cierto optimismo en el ánimo de la población. Todo se viene abajo por la ine  cacia de la  unción pública, ausencia de un plan de desarrollo nacional, la corrupción institucionalizada y generalizada en el Estado y en consecuencia el fracaso sistemático de gran parte de los proyectos. 15

Una de las bases  undamen  ales de la economía de Guinea Ecua -

14 Ver periódico EL PAIS, pag 30 del Jueves 25-nov-1999.

15 FERMIN NGUEMA ESONO Y JUAN BALBOA BONEKE, op. ci  ., pp. 135-156.

torial es la agricultura en sus dos vertientes: la de subsistencia y la microcomercial.

Las di  cul  ades para organizar la producción de bienes a una escala un poco más grande, nos viene del hecho de que todas las cul  uras de Guinea Ecua  orial  ienen una  radición de economía de subsistencia, con cultivos de poca variación, al contrario que otras culturas dadas al comercio. Cuando en algún momento se ha cultivado a una escala para producir excedente para intercambiar, se ha hecho sin asumir el consumo interno de dichos productos, por ejemplo, café y cacao, y sin intentar actuar en todo el proceso de intercambio. Esto ha hecho que dichos cultivos sean dependientes y explica la decadencia de la producción por otra parte, la falta de tradición manufacturera origina que no se tenga iniciativa emprendedora, ni curiosidad por la adquisición de tecnologías fabriles aunque sean manuales. 16

La economía de subsis  encia es propia de la época primi  iva gran par  e de los pueblos han superado es  a  ase, no así el pueblo de Gui -nea Ecua  orial. Es  o no signi  ca que el monocul  ivo y la micropro -ducción sea patrimonio de la cultura guineoecuatoriana, este hecho es solamente una demostración del subdesarrollo y de la involución que su  re el pueblo de Guinea Ecua  orial, o sea el neo-primi  ivismo, porque producir a gran escala implica recursos humanos cuali  ca -dos, tecnología, capital, es decir, un sistema de producción, conservación y dis  ribución. La economía egua  oguineana nunca ha cono -cido tal ambiente.

La sociedad ecua  oguineana no sien  e las mieles del pe  róleo positivamente, si bien las consecuencias negativas, como la salud medioambiental sino se invierte una parte del capital del petróleo para proteger los diferentes ecosistemas de país, pesarán seguramente en los ciudadanos.

La población ecua  oguineana duran  e el régimen de Macías vivía en plena agitación sangrienta, la revolución del presidente vitalicio

16 COLECTIVO HELIO, La encrucijada de Guinea Ecualtorial . Editores INCIPIT, 1997, p. 59

era un engranaje que no paraba de producir arrestos, encarcelamientos, torturas, ejecuciones masivas, desaparecidos, etc. etc. un estado de ánimo colectivo de extrema tensión en todos los sectores de la sociedad. La sociedad guineoecua  oriana en el régimen actual vive en un estado de ánimo que podríamos llamar de paz sepulcral. Cualquier observador que llega a Guinea Ecua  orial, lo primero que le marca es esa tranquilidad, todo en calma, las calles semidesérticas, la forma de marchar de las personas, su expresión de la cara,  odo len  o, agudo, pausado. La población es  á ago  ada, aplastada por el hambre, las enfermedades, el paro, aguantan resignadamente la situación en sus chabolas con goteras, en las cárceles, en los de  cien  es hospi  ales, en el mercado o en el campo en busca del sustento diario, en los puestos de trabajo esperando un sueldo o un salario miserables. Estos son la mayoría, condenados a aceptar la miseria como su pertenencia, sin futuro sin esperanza, el mal vivir es su cultura no tienen derecho a las aspiraciones, ausencia total de opor  unidades. Lo mismo que pasa en una sepul  ura eviden  emen -te hay vida, la sucesión de diferentes materias, pero todo aquello en un ambiente tranquilo no tiene ninguna proyección hacia el futuro, es la expresión de una vida que se va apagando paulatinamente.

Una situación compleja en el que el mismo individuo empieza aceptar esta situación y hacerse la idea de que es una persona humana de segundo grado, un individuo antropomorfo, cuya primera y última preocupación es el sustento diario, lo que implica una ausencia total de valores éticos consecuencia: se alcanza el nivel más alto de la vulgaridad humana mediante la búsqueda del placer practicando a toda costa la corrupción y diferentes formas de violación. Todo este estado de ánimo se puede vencer gracias a un proceso democrático que permita un Estado de derecho donde cada ciudadano según sus posibilidades puede participar activamente en la vida económica y políticas del país.

Volviendo a la economía del régimen de Obiang, uno de sus ras -gos carac  erís  icos son las bruscas  uc  uaciones aparen  emen  e alea  orias que experimen  an de un año a o  ro. Es  as  uc  uaciones

llaman mucho la atención, sobre todo cuando ocurren en ausencia de cambios internos, como puede ser:

  • Cambios en cuanto política económica.
  • El descubrimiento y explotación de un nuevo recurso natural.
  • -Las variaciones bruscas de la población.

Esto obliga inmediatamente a dirigir la mirada hacia la evolución del sec  or ex  erno para buscar las razones de es  as  uc  uaciones, la cual efectivamente, parece correlacionarse con la evolución económica del país, donde juegan un papel importante:

  • Los  ujos en la ayuda ex  erna.
  • -El servicio de la deuda externa.
  • -El comercio internacional. Por eso se la considera como una economía extrovertida. 17

Exportaciones

Guinea Ecua  orial depende de la expor  ación de unos cuan  os produc -tos, principalmente el cacao, la madera, el petróleo y, en menor medida, el ca  é. La impor  ancia de cada uno de los produc  os mencionados ha variado, del cacao, antes de 1987; a la madera desde 1987 hasta 1991; y el petróleo, desde 1992. Durante este periodo las exportaciones han experimen  ado un aumen  o de 5,5% por año. Es  a  asa de crecimien  o oculta una realidad, que se opera sólo en sectores de carácter extractivo, con una marginal capacidad de creación de empleo, por lo que su dinamismo tiene poco impacto en los demás sectores de la economía y en el nivel de vida de la población. Por que mientras crecen las exportaciones de madera y petróleo con rapidez, las de cacao y café productos de renta para la población, continúan bajando. En el caso concreto del petróleo al inicio de la exportación de este producto en 1992, las expor  aciones crecieron en un 37% en dicho año.

17 COLECTIVO HELIO, op. ci  ., pp. 171,172.

Exportaciones de principales productos (millones de  rancos CFA)

Producto 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993
Cacao 6.908 4.144 3.533 3.177 3.533 1.724 1.659 1.417 719
Café 596 47 72 258 282 173 83 44 95
Madera 2.471 3.817 4.732 5.228 5.475 3.546 3.598 3.848 4.905
Petróleo --- ---- --- --- --- --- --- 4.701 6.873
O  ros 674 3.463 3.520 3.464 3.723 4.489 4.005 2.991 3.050
Total 10.649 11.858 12.253 12.253 13.013 10.204 10.002 13.698 15.958 106

Importaciones

Las impor  aciones, por su par  e, han experimen  ado un crecimien  o equivalen  e a solo 1,4% duran  e el periodo 1985-1993. Sin embargo, siendo un promedio simple, ignora los acontecimientos que han tenido lugar en los últimos años, sobre todo en el año 1991, en especial el desubrimiento y el inicio de la explotación y exportación del pe  róleo. És  e ha  enido un  uer  e impac  o en las impor  aciones, por las inversiones realizadas en el sector, las cuales han dado lugar a unas masivas importaciones de maquinaria y equipos para las ins  alaciones pe  rolí  eras. El nivel de indus  rialización de Guinea Ecuatorial es muy bajo, pues esta actividad representa alrededor del 1% del PIB. Como consecuencia de dicha si  uación, casi  odo lo que se consume en este país, a excepción de la producción de subsistencia, se importa, incluyendo una porción de alimentos que represen- a más del 10% del valor de las impor  aciones. 19

18 Fuen  es: Fondo Mone  ario In  ernacional y el Banco Mundial, 1988-1991 y Memorandum de polí  icas económicas y  nancieras, 1994

19 COLECTIVO HELIO, op. ci  ., p. 175

Evolución de las importaciones (millones de  rancos CFA)

Concepto 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 Importación 14.151 18.201 18.263 18.262 18.770 14.108 25.517 16.469 15.938 108

Principales productos de importación

Productos Porcentaje
Productos petrolíferos 12
Productos alimenticios 11
Maquinaria y equipos 38
Vestimenta y calzado 4
Material de construcción 8
Bebidas 4
O  ros 23
Total 100

Con es  as valoraciones la balanza comercial resul  a un dé  ci  , si bien desde 1993 y gracias al fuerte crecimiento de las exportaciones de petróleo, ha aparecido un superavit. 22

AYUDA EXTERNA

Aparte de la inversión extranjera y las exportaciones, la principal  uen  e de recursos ex  ernos que  iene Guinea Ecua  orial para  nan -ciar sus actividades de desarrollo lo constituye la ayuda externa. Duran  e el periodo 1987-1991 el país se bene  ció de una ayuda valo -rada en un promedio anual de 43 millones de dolares. La ayuda que recibe Guinea Ecua  orial ha ido su  riendo recor  es progresivamen  e desde 1989, lo que provocaría en aquel año una profunda crisis eco-

20 Fuen  e: Fondo Mone  ario In  ernacional y Banco Mundial 1988-1991 y Memoramdum de Polí  icas Económicas y  nancieras, 1994

21 Fuen  e: Dirección General de Es  adís  ica: Bole  ín es  adís  ico anual, 1990

22 COLECTIVO HELIO, op. ci  ., p. 176

nómica, al coincidir con una fuerte reducción de las exportaciones, que sólo vendría a ser superada gracias al inicio de las actividades pe  rolí  eras. Es  o podría signi  car el inicio de la pérdida de con - anza por los donan  es en el sis  ema polí  ico imperan  e en el país, y por el dé  ci   scal como indica  ivo de la  al  a de capacidad para administrar recursos propios. No obstante, esta fuerte inyección de recursos ex  ernos en el país, ha permi  ido aliviar el dé  ci  de la ba -lanza de pagos, así como la  nanciación de varios proyec  os de de -sarrollo que de otro modo no se hubieran podido ejecutar 23

La ayuda ex  erna que recibe Guinea Ecua  orial procede de varias fuentes, tanto multilaterales como bilaterales, siendo ésta última la principal suminis  radora de ayuda ex  erna, con un 65% del  o  al, mientras que el resto lo suministran las fuentes multilaterales. Esta ayuda se desembolsa en el marco del programa de cooperación para el desarrollo, a través de programas y proyectos de desarrollos. Con el advenimiento del proceso de democratización y la vinculación de los donantes de los desembolsos de la ayuda externa y los progresos que se han sucedido en dicho proceso, así como el respeto de los derechos humanos, han traido como consecuenciauna serie de cambios bruscos en los programas de cooperación, por la percepción de los donantes de que el progreso es demasiado lento. Una evaluación reciente de estos programas tendría que tener como referencia un año base como punto de partida que es el año 1990 24

PRINCIPALES DONANTES DE GUINEA ECUATORIAL

MULTILATERALES BILATERALES
A. Sis  ema de Naciones Unidas - ESPAÑA
AIF - FRANCIA
FIDA - NIGERIA
PMA - ALEMANIA
FNUAP - ESTADOS UNIDOS
PNUD - CHINA
UNICEF
B.O  ros
BAD
CEE 25

El sector exterior por de momento es el engranaje que mueve la economía nacional, pero el potencial económico que posee este sector, no ha sido aprovechado hasta el máximo, lo que hace prevalecer los aspec  os nega  ivos. Es  a si  uación obedece al manejo de  cien  e del tema de la deuda externa, así como la naturaleza de las inversiones extranjeras que se está fomentando, medidas políticas incoherentes y un análisis rudimentario de la situación global. Teniendo en cuenta el pequeño tamaño de la económia y los altos niveles de subdesarrollo del país, las autoridades locales deberían de dar mayor imporatancia al sector exterior, para que su potencial de fomentar y estimular el crecimiento económico sea bien aprovechado. 26

VII. Identi  cación del régimen político de Guinea Ecuatorial

Para iden  i  car el régimen polí  ico de Guinea Ecua  orial seguire -mos el esquema de Edward Shils, 27 los clasi  ca en cinco grupos:

  • 1.- Las democracias políticas. Régimen en el cual existe un gobierno civil, controlado y limitado. Hay instituciones representativas y las libertades públicas están muy garantizadas. La éli  e gubernamen  al es e  caz, es  able, coheren  e, legí  ima, incorrup  a. La oposición es  á o  cialmen  e permi  ida es cohe -

25 Fuen  e: Cooperación para el desarrollo, 1992.

26 COLECTIVO HELIO. Op. ci  ., p. 200.

27 EDWARD SHILS, political development in the new states , Paris - La Haye, Mou  on, 1966. Citado en el: Traité de Sciences politiques , de MADELEINE GRAWITZ, JEAN LECA. Edi  orial: Presse Universi  aire Francaise 1985. VOL. II. pp. Presen  a  ion XIII-XIV-XV.

rente y moderada. Una Administración pública profesionalmente competente, reina el espíritu de pertenencia al cuerpo funcionarial, neutralidad política, donde los jueces son independien  es. La opinión pública se presen  a con ins  i  uciones autónomas y diversas: la prensa, la universidad, asociaciones voluntarias, una sociedad civil bien construida. El orden civil es continuo, consensual y alcanza a todo el territorio.

  • 2.- La democracia tutelar. Preponderancia del poder ejecutivo, liber  ades públicas menos avanzadas. La éli  e gubernamen  al es e  caz, es  able, coheren  e, legí  ima aparece la corrupción pero es moderada. La oposición es  á permi  ida, pero es débil y man - iene con  ac  os de en  endimien  o con el gobierno. La Adminis -tración pública poco politizada, los jueces son independientes y el ejército está politizado en un grado inferior, el fenómeno asociativo está poco fomentado, la información y educación alcanza todos los niveles. En el orden civil reina la deferencia, la sociedad menos politizada.
  • 3.- La Oligarquía modernizante. El poder del parlamento o la Asamblea está reducido, una superburocracia, la ausencia del respe  o  ormal de la jus  icia. La éli  e gobernan  e es coheren -te tipo pandilla, modelo heroico donde reina la ideología de movilización. La oposición desmo  ivada  olerada o eliminada. Administración pública menos corrupta, servicios secretos y de in  ormación muy impor  an  es. La opinión pública es dé -bil, con  rolada y movilizada por el gobierno. Orden civil, débil sentido de ciudadanía, reina el popularismo y el militarismo.
  • 4.- Oligarquía totalitaria. Aparece la existencia de un partido político potente, las elecciones son plesbicitarias, no reina el imperio de la ley. La éli  e gubernamen  al es disciplinada reina la ocul  ación de la discrepancia, el modelo es heroico. La opo -sición está destruida, neutralizada o sencillamente dividida para ser corrompida. La Adminis  ración pública es  á cen  ra -lizada y controlada, los servicios públicos son menos efectivos. La opinión pública es  á homogeneizada, con  rolada por la

policía y movilizada en situaciones de crisis. El orden civil, la sociedad civil ausente o dependiente de la esfera privada.

  • 5.- La Oligarquía tradicional. Es una clásica política de palacio un minúsculo poder del aparato legislativo, los poderes locales  radicionales  ienen una gran impor  ancia. La éli  e gober -nante, inmovilista, la oposición interna no es nada más que rudimentarios grupos que forman parte del poder, reina los mecanismos de conciliación. La Adminis  ración pública es ob -sole  a. La opinión pública es casi inexis  en  e, pocas escuelas. En el orden civil no hay asociaciones en el sentido moderno de la expresión, ausencia del sentido de ciudadanía, domina la autonomía de grupos.

Pues la primera apreciación que podemos hacer de la clasi  cación de Shils es que separa en dos grupos: las democracias y las oligarquías. En es  a primera división Guinea Ecua  orial di  ícilmen  e no puede entrar en el grupo de las democracias en todo caso imposible en el régimen de la democracia política, no tiene elementos, tal vez en la democracia tutelar reúne algunos rasgos como: un ejecutivo fuerte y menos libertades públicas, por eso tenemos que inclinarnos por el lado de las oligarquías con ciertas reservas, como el tema de la oposición polí  ica, en caso de Guinea sería  olerada, pero realmen  e desmotivada y eliminada en parte. Diríamos que el régimen político de Guinea Ecua  orial es una oligarquía  radicional.

Como podemos observar los modelos no son compartimentos estancos, en la realidad un mismo régimen puede combinar elementos de otro.

De tal forma que política y económicamente deberíamos de añadir el elemento neo-patrimonial explicado en páginas anteriores luego tendríamos un Estado cuyo régimen sería 'Oligarquía tradicional neo-patrimonialista' pero si miramos socialmente el funcionamiento conjunto del Estado, la mentalidad colectiva, su progreso o su involución nos damos cuenta que el hombre de las cavernas tal como lo conocemos: vestidos de pieles, adiestrados para la caza cuya

preocupación base era la satisfacción de las necesidades biológicas, el emparejamiento y la reproducción; si a este hombre primitivo le recuperamos en esta época, le dotamos de las 'Cuatro V' según el gran sabio de Mali Hamadou Hampâte Bâ: 28

Virement (cuenta bancaria), la Villa (la casa moderna), le Verger (la plantación donde trabajar empleados para el amo) y la Voiture (el coche), componentes esenciales del consumismo moderno, renta, fuente de ingresos, piso y medio de locomoción. Evidentemente se serviría de todo este soporte material para la sociabilidad de sus placeres. Pero sin capacidad de moderación ni una solvencia moral que garantice de una forma equitativa la distribución de estos bienes, ni mucho menos el respeto del deseo de los prójimos, etc. etc. Y si miramos a la sociedad ecuatoguineana de hoy nos encontramos con muchas personas de es  as carac  erís  icas a las que podríamos clasi  car como 'neo-primitivas' y muchas en las grandes magistraturas del Es  ado. Por eso el Es  ado de Guinea Ecua  orial lo podemos clasi  car socialmente como neo-primitivo dato a tener en cuenta para los antropólogos sociales y políticos para cualquier análisis profundo del estado. Es como si parte de la mentalidad queda perfectamente inmodi  cable, bloqueada mien  ras la o  ra va evolucionando en condi -ciones complejas. De ahí el retiro de Macías a su poblado natal como si fuera en busca de la caverna, pero claro aquellos que se quedan en la capital con esa misma mentalidad y estos poderes la presión posmodernista les puede causar ciertos problemas lo que puede tener como consecuencia en resumidas cuentas la destrucción de las estructuras mismas del Estado. Todos estos factores han contribuido a que el régimen político guineoecuatoriano sea tal como lo hemos de  nido, como Oligarquía  radicional neo-pa  rimonialis  a y socio-an  ropológicamen  e neo-primi  ivo. Los derechos humanos no suelen ser respetados.

28 ERIC FOTTORINO, CHRISTOPHE GUILLEMIN, ERIC ORSENA. Besoin D'Afrique , Edit. Ar  heme FAYARD, 1992, FRANCE p. 333.

Quinta parte: La transición democrática

de Guinea Ecuatorial y la participación española

La  ransición, con es  a expresión nos re  erimos a una  ase que pre -senta dos características conectadas entre si.

La primera.- Es que hay dos o más coaliciones polí  icas con  ra -puestas, pero ninguna logra imponerse completamente ni inmediatamente a la otra. Es un periodo en el que dos coaliciones de actores políticos tienen las mismas pretensiones de soberanía o bien de dominio sobre el mismo territorio y sobre la misma comunidad política, y ninguna de las dos logra imponerse a la otra, ni aún a traves de recursos coercitivos.

La segunda carac  erís  ica, consis  e en la desar  iculación de las vie -jas es  ruc  uras,  uidez ins  i  ucional y ausencia de nuevas es  ruc  u -ras políticas, o bien de las normas o procedimiento que formarán el nuevo régimen. Ninguna coalición política ha logrado imponer su propio dominio y, a la vez sus propias estructuras políticas, su propio régimen.

El pun  o de par  ida de la  ransición es la crisis - caida o la crisis - rans  ormación de un régimen democrá  ico an  erior o de un régi -

men tradicional o autoritario. En el primer caso es decir crisis con caida tenemos una transición discontinua, en el segundo caso crisis y transformación tenemos una transición continua. 29*

En el caso de Guinea Ecua  orial,  écnicamen  e es  as carac  erís  icas fundamentales para una transición política no se dan actualmente. Desde la Ley de Par  idos polí  icos Ley 3/1992 06 de enero, sí pode -mos hablar de una liberalización de medidas políticas, para permitir un pluralismo político numérico, para autorizar de una manera limitada la participación política y social de diferentes grupos nacionales.

El apoyo de España en la  ransición democrá  ica de Guinea Ecua -torial, es un proceso largo, a veces difícil de delimitar dada las amplias y antiguas relaciones existentes entre el Reino de España y el Estado ecuatoguineano, razón por la cual, en este trabajo no abordaremos todas las relaciones de política y cooperación existentes entre ambos Estados, ni mucho menos se pretende hacer un estudio completo del proceso democratizador en curso del Estado africano.

En esta parte del trabajo nos limitaremos a tratar de mostrar las di  eren  es acciones de España en pro de la democra  ización de Gui -nea Ecuatorial, a través de diferentes mecanismos, si bien muchos de estos programas de apoyo al Estado africano vienen funcionando mucho an  es de la promulgación de la Ley de par  idos polí  i -cos ( Ley 3/1992 de 06 de enero). Con la que o  cialmen  e empieza a funcionar el sistema multipartidista que marca la actual transición democrática.

El apoyo español es obviamente el más importante en este proceso democratizador, pero la complejidad del sistema político ecuatoguineano y tal vez un error de planteamiento de los responsables españoles hace no conseguir la totalidad de los objetivos deseados en esta transición democrática.

Por participación española, en este trabajo, se entiende el apoyo

29 Leonardo Morlino. Manual de Ciencias Políticas . Edit. : Alianza Editorial. Madrid 1998. pp. 156,157.

y el asesoramiento de un Estado soberano a un proceso democratizador iniciado voluntariamente por otro Estado soberano, el de la República de Guinea Ecua  orial; a lo largo de nues  ra re  exión nos moveremos dentro de estos parámetros.

I. Los  actores impulsores del proceso democratizador de Guinea Ecuatorial

Hay tres factores fundamentales que impulsan la transición democrá  ica de la República de Guinea Ecua  orial:

  • A) La cumbre  ranco a  ricana de la Baule del año 1990
  • B) El despertar de la oposición ecuatoguineana.
  • C) La presión desde España.

A) La cumbre  ranco a  ricana de la Baule

El Es  ado de la República de Guinea Ecua  orial, miembro de la Unión Aduanera de los Estados del Africa Central (U D E A C), que es órbita francesa, era normal que asistiera a las Conferencias de Je  es de Es  ados A  ricanos y de Francia.

Esta fue la decimosexta Cumbre, en un Balneario de la ciudad francesa de la Baule de 19 a 21 de junio del año 1990. Asistieron 22 jefes de Es  ados A  ricanos con el Je  e de Es  ado Francés FRANCOIS MITTE -RAND,señor Miterand reunido con sus aliados o con sus "Minis  ros de colonias"  al como decía DEGAULE; en esas Cumbres  ra  aban pro -blemas económicos, soluciones a las crisis de algunos Estados Africanos, no era costumbre hablar ni de democracia, ni de multipartidismo. Sal  a la sorpresa cuando el Presiden  e Francés da la impresión de querer sugerir a sus Honorables invitados el sistema multipartidista, evidentemente muchos Jefes Africanos lo tomaron con demasiado humor, quién más as  u  o que Miterand en la polí  ica A  ricana,  ras esa impresión por par  e de los A  ricanos, el Je  e de Es  ado Francés

rea  rmóconvigor y vehemencia para recuperar la a  ención de sus in - erlocu  ores "que el deber de Francia es el de preservar su polí  ica", los Grandes Je  es no acababan de en  ender has  a que Miterand insis  ió en  ono impera  ivo "NO HAY DESARROLLO SIN DEMOCRACIA, Y NOHAYDEMOCRACIASINDESARROLLO".

Lo normal de es  as Cumbres era que el Presiden  e de la República  rancesa y su minis  ro de  nanzas Pierre Beregovoy condonara la deuda de sus socios. En este caso la condonación total de la deuda fue para 35 países, los menos desarrollados grupo donde se encon- raba Guinea Ecua  orial,y reducir el  ipo de in  erés de 10% a 5% apli -cado al servicio de la deuda de las cua  ro Repúblicas Francó  onas de renta intermedia a saber:

    • COSTA DE MARFIL
  1. 2.- CAMERÚN
  2. 3.- CONGO
  3. 4.- GABON.

En  re o  ras medidas, decidió man  ener la paridad  ja del Franco C.F.A. 30 , con el Franco Francés,  ambién les  ransmi  ió que el Gran Mercado Europeo 1993 así como la ayuda a los Países de la Europa del Es  e, no debe de preocupar a las EX COLONIAS AFRICANAS no les aportará consecuencias negativas.

La Con  erencia de la Baule concluyó en ese ambien  e; sin duda alguna, dicha Cumbre convulsionó el Mundo Africano y sentó unos criterios liberalizadores y democráticos que desgraciadamente no fueron del agrado de los asistentes a aquella Cumbre.

Surgieron voces discordantes, que procedían de aquellos que vieron la Con  erencia de la Baule como el  n de sus privilegios duran  e décadas de anquilosamien  o en el poder, muchos in  en  aron rede  -nir la Democracia con concep  os como: "Idiosincrasia A  ricana" "La democracia a la Africana", etc.

30 C.F.A= Comunidad Financiera A  ricana, an  eriormen  e las siglas signi  caban Comuni -dad Franco A  ricana.

Es  e movimien  o que nace en la Baule encuen  ra a Guinea Ecua -torial inmersa en un régimen monolítico, el régimen fruto del golpe de libertad no admitía la existencia de ideologías políticas divergen- es de la O  cial, y no dudó en culpar al mu  ipar  idismo exis  en  e durante los movimientos pre-independientes como causante de todos los males que aquejaron al País después del acceso a la independencia ignorando así el hecho de que las formaciones políticas aquel entonces, compartieron la armonía, la paz y la concordia.

Y con este argumento en el año 1985 después de realizar una gira en todo el Territorio Nacional el Presidente de la República, y aprovechando la ocasión para extender la idea de creación de un partido, a pesar de las di  cul  ades por par  e de la Población Ecua  oguineana para apoyar es  a idea, por ejemplo el Pueblo Bubi en la Isla de Bioko el rechazo  ue  o  al, es un Pueblo que sigue  el a su pos  ulado de AUTOGOBIERNO, se crea un Par  ido O  cialis  a EL PARTIDO DE -MOCRÁTICO DE GUINEA ECUATORIAL (P D G E), que se de  ne como formación política de talante democrático, democracia que no permitía según el marco legal existente aquel entonces formaciones políticas diferentes.

España man  enía  rme su volun  ad de cooperar con el Es  ado Africano, pero las circunstancias exigían que toda esta ayuda estuviera condicionada al respeto de los Derechos Humanos, y la volun  ad de aper  ura democrá  ica por par  e del Gobierno de Guinea Ecuatorial, para garantizar los efectos deseados de dicha cooperación que no son otros que promover el desarrollo integral del País.

B) El despertar de la oposición ecuatoguineana

Aprovechando los aires de la Cumbre Franco A  ricana de la Baule de 1990 y la visi  a del Presiden  e del Gobierno Español a Malabo el mes de noviembre de 1991, los Grupos Polí  icos ya sea en el ex  e -rior como el Partido del Progreso (PP) en España como en interior empezaron a organizarse, la Coalición Social Democrática (CSD), El

Partido de la convención democrática (PCD), la Unión Popular (UP), Convergencia para la Democracia Social (CPDS) son algunos ejemplos.

No con  aba con medios ma  eriales y no  enian con  anza a las  uerzas armadas, "La exis  encia de  odos es  os grupos Oposi  ores es un secre  o a voces, porque como a  rmaba el Por  avoz de U.P en un País  an pequeño como Guinea Ecua  orial es di  ícil man  ener la clandestinidad".

"Pero mientras el Presidente no promulgue una ley que legalice la actividad política no estaremos a salvo de la arbitrariedad" dice un miembro del PCD al explicar porqué todos mantienen el anonimato.

Los par  idos de la Oposición in  erna en Guinea Ecua  orial espe -raban aprovechar el viaje de dos días de Felipe González a Malabo, para hacer oir sus voces a través de los periodistas y demás personalidades políticas Españolas que acompañaban su séquito, así como solici  ar ser recibidos por el Presiden  e Español. Los Grupos apro -vecharon la visita también para lograr apoyos de todas las personas solidarias con las causas democráticas.

Todo este ambiente favoreció que el régimen de Malabo aprobara un proyec  o de Ley de par  idos polí  icos que exigía en  re o  ras co -sas, el depósito previo de unos once millones de pesetas, y para ser reconocidos como partidos políticos, deberán contar al menos con un número de a  liados que corresponden al porcen  aje de un esca -ño en el Parlamen  o lo que según el cálculo de la Oposición suponía unos  res mil a  liados. ¿Cómo va a  ener un Par  ido a  liados sin es -tar antes legalizado? declaraba un miembro del partido Convergencia para la democracia social. La Oposición señalaba o  ro ar  ículo "sospechoso", aquel que es  ablece que "cada Gobernador provincial puede suspender cualquier acto o acuerdo de un Partido Político siempre que a su juicio sea susceptible de perturbar la paz, el orden y la concordia Nacional o pueda inducir a la violencia".

Quedaban excluidas de estas condiciones el Partido Democrático de Guinea Ecua  orial (PDGE) que dirige el Je  e de Es  ado Teodoro Obiang y único legal en aquel momen  o en Guinea Ecua  orial, por

una disposición que establecía que "el Partido Político existente en el País y reconocido o  cialmen  e en el momen  o de la promulgación de la presen  e Ley queda au  omá  icamen  e reconocido".

Se discutía mientras tanto, el proyecto de amnistía política que tenía que haber permitido la vuelta al País de miles de exiliados.

An  e es  as di  cul  ades los grupos de los par  idos polí  icos de opo -sición no dudaron en juzgar el proyec  o de Ley de Par  idos Polí  icos de oposición como "restrictivo" y "antidemocrático". Y pidieron al Gobierno Español presione al Presiden  e Teodoro Obiang, con el  n de que modi  que su proyec  o de ley de Par  idos Polí  icos muy ina -propiado para llevar a cabo una transición democrática seria.

Es  a pe  ición coincidió con el anuncio por par  e de la O  cina del Minis  erio del Por  avoz del Gobierno Español que el Presiden  e Fe -lipe González, recibía por vez primera a represen  an  es de diversos par  idos polí  icos de la Oposición Ecua  oguineana.

Para los Representantes de la Convergencia para la democracia social (CPDS), así como para los del par  idos del progreso (PP), de Gui -nea Ecua  orial, el proyec  o de Ley se halla "en plena con  radicción con las promesas e  ec  uadas por el Presiden  e Obiang al Gobierno Español de encaminarse a una apertura democrática "durante la visi  a de Felipe González a Malabo el mes de noviembre del año 1991).

La presión de los Par  idos Polí  icos oposi  ores y las exigencias Es -pañolas hicieron que este proyecto de ley de Partidos, posiblemente  uera mínimamen  e modi  cado y así culminar con la Ley de par  idos políticos. En tal ley no sólo se prohibió la resurrección de los partidos anteriores a la Independencia, sino que además, ninguno de los nuevos pudiera llevar idéntica denominación que la de aquellos anteriores, o utilizara siglas o símbolos que pudieran evocar su memoria.

Esas di  cul  ades se agravan cuando en esa Ley de Par  idos Polí -ticos se prohibe la existencia de formaciones políticas de carácter Regionalista o étnico descartándose así cualquier posibilidad de reivindicación política de Autodeterminación del Pueblo Bubi y Annobonés; esa Ley es una ley res  ric  iva a pesar de las insis  encias españolas.

C) la presión desde España

Las exigencias de democra  ización al Es  ado de la República de Guinea Ecua  orial  ueron sis  emá  icamen  e pospues  as por España, pensaban mejorar la situación económica y alcanzar un cierto nivel de desarrollo, la ingente inyección de recursos económicos a través de la Cooperación pudo tener entre otros efectos el de consolidar el régimen de Malabo, razón por la cual el Presiden  e del Gobierno Español Felipe González duran  e su visi  a a la República de Guinea Ecuatorial en noviembre de 1991, después de escuchar las quejas del Je  e de Es  ado de Guinea Ecua  orial Teodoro Obiang Nguema, jus  i - cando la len  i  ud del proceso de democra  ización a causa del mie -do, la pobreza, el atraso cultural, que constituyen reminiscencias de la dic  adura de Francisco Macías 31 , añadiendo la crisis económica  odo ello di  cul  a el normal desarrollo democrá  ico, por eso pidió el apoyo solidario de los Países amigos en el sentido de un aumento de la Cooperación.

El Je  e de Gobierno Español vinculó dicho incremen  o de la Coo -peración con las re  ormas democrá  icas del Gobierno de Teodoro Obiang.

En esta misma línea el Ministro de Asuntos Exteriores Javier Solana en Oc  ubre de 1993 advir  ió al Gobierno de Guinea Ecua  orial que la evolución de los acontecimientos políticos de este País podían ser un elemento fundamental a la hora de establecer el nuevo Plan marco de la Cooperación con la Ex-Colonia Española ante la Comisión de Ex  eriores del Congreso sobre las relaciones con Gui -nea y señaló que el respeto a los derechos humanos y la apertura democrática eran temas inaplazables, las exigencias continuaron y el nuevo plan marco no se  rmó.

31 La Dic  adura de Francisco Macías Nguema duró 11 años desde 1968 has  a el 3 de agos  o de 1979 cuando  ue sus  i  uido por un Golpe de Es  ado.

II. Las di  erentes  ormas de participación de España

La democracia es una cul  ura, una  orma de pensar de los indivi -duos de una determinada comunidad la cual les permite aceptar y respetar la discrepancia ideológica, fundamentándose en el respeto íntegro de los Derechos Humanos para elaborar los mecanismos de gestión de asuntos públicos, capaces de hacer converger todas las opiniones para la construcción de una Sociedad desarrollada.

Si es así España no dudó desde el Golpe de Liber  ad del  res de agosto de 1979 elaborar programas de ayuda al desarrollo tales como los resultantes de:

  • La V Reunión de la Comisión Mix  a Hispano-Guineana celebra -da en Malabo en febrero de 1988.
  • La VI Reunión de la Comisión Mix  a Hispano-Guineana cele -brada en Madrid febrero de 1989.

Así como las nuevas líneas de acción de la Subdirección General de Cooperación con A  rica Occiden  al, Cen  ral y Orien  al en el año 1996.

Todas estas acciones están encaminadas a educar y a formar a la Población Ecuatoguineana manteniendo vivo su acervo cultural en los valores democráticos, desaparecidos en dicha sociedad no por la Tradición, como a  rman algunos Gobernan  es A  ricanos y así lo transmiten a sus homólogos Europeos, sino por los sistemas políticos establecidos en el continente Africano.

La democracia es ges  ión e  caz de la Adminis  ración así como transparencia informativa, España además de apoyar el Estado de Guinea Ecua  orial en o  ras múl  iples áreas nos limi  aremos a los programas que a continuación analizamos.

A) Programas de educación,  ormación de cuadros y cultura

El área de Educación es prioritaria dentro de los planes de Cooperación de España para Guinea Ecua  orial en colaboración con la Fede -ración Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE).

Recordar que la llegada de dichos Cooperantes a los Centros de Enseñanza par  icularmen  e los Ins  i  u  os en enero de 1980 signi  có una reorganización del caos educativo que existía en el País, había di  cul  ades de  odo  ipo: Edi  cios en malas condiciones,  al  a de mobiliario, carencia absolu  a de  ex  os, cuadros de pro  esores de  -cientes en número y en preparación, en estas condiciones la nueva savia de los Cooperantes infundió vigor a los profesores nativos, todos unidos empezaron a superar todos estos obstáculos consiguiendo muchas cosas de las que indicaremos algunas:

  • CALENDARIO ESCOLAR.- Se lograron que  odos los Ins  i  u  os tengan el Calendario Escolar programado al principio del curso; que la distribución de las horas semanales por materias sea equitativa para los Profesores.
  • ORGANIGRAMADELCENTRO.-Lacelebración de encuen  ros, claustros, seminarios y cursillos con la animación del equipo Direc  ivo en él  orman par  e varios miembros de la FERE.
  • Convir  ieron en río de vida co  idiana el Organigrama del Cen -tro.

El claustro de profesores es el encargado de las principales actividades del Centro, gracias a los Tutores que están en contacto permanente con los alumnos.

  • EDUCACIÓN PARTICIPATIVA.- Para facilitar la integración de la Juventud en su Educación, gracias a las intervenciones frecuen  es en ac  ividades cul  urales y  olklóricas, para conver  irse en ciudadanos comprometidos y participativos.
  • LOS LIBROS DE TEXTOS.- La carencia de los libros de  ex  o era acucian  e en la República de Guinea Ecua  orial, un equipo de Cooperan  es de la FERE, en colaboración con Docen  es Ecua  o -guineanos, se comprometieron en la autoría de textos.

Para los cursos de Primaria a comienzo de 1983 elaboraron las pautas metodológicas y los contenidos de los nuevos textos escolares, partiendo de unos mínimos, adaptados a las circunstancias del País.

Dentro del mismo año el Ministerio de Educación y Deportes de Guinea Ecua  orial creó la Comisión Nacional de  ex  os.

  • LA CREACIÓN DEL INSTITUTO POLITÉCNICO DE BATA.Con el que se quiere  omen  ar la Formación Pro  esional, además del Instituto Politécnico hay otros centros.
  • LAS BIBLIOTECAS.- El número de biblio  ecas que hay en un País o Ciudad y el uso que de ellas hacen sus ciudadanos constituyen un baremo excelente para apreciar la cultura de esa sociedad; tal como venimos señalando que la democracia es una cultura, no hay otro instrumento mejor que el libro para empezar a crear opiniones y adquirir un espíritu de tolerancia y de crítica cons  ruc  iva; En Guinea Ecua  orial duran  e el régimen Macis  a no había bibliotecas.

Gracias al apoyo de España se crearon cua  ro biblio  ecas en la segunda capi  al de la Nación BATA, dos en Luba, una en Acu -renam, Annobón, Ebebiyin, Evinayong y Nie  ang. Los obje  ivos que perseguían teniendo en cuenta el contexto Ecuatoguineano eran:

  • O  recer a los alumnos no solo un lugar de consul  a, sino  am -bién un lugar de estudio y lectura adecuado.
  • Fomen  ar el gus  o y la a  ción por la lec  ura.
  • -Educar a la Juventud a saber invertir su tiempo libre.
  • Favorecer el conocimien  o de la lengua Española, como len -gua O  cial del País.

El contenido de estos libros está en acorde con las necesidades de sus usuarios. Algunas cuentan con 4000 volúmenes, otras se acercan a los 2000, algunas no llegan a los 1000. Estas bibliotecas son verdaderos agentes culturales del Pueblo Ecuatoguineano.

Escuelas para adultos

A partir de 1980 empezaron a funcionar en Bata las escuelas de Adultos, en años sucesivos fueron extendiéndose a toda la Región Continental e Insular, estas Escuelas surgieron para responder a:

  • La gran inquie  ud del Pueblo Guineoecua  oriano en su  orma -ción.
  • Las necesidades y carencias encon  radas en el Mundo de los adultos, sobre todo en el Mundo de la mujer.
  • El anhelo de cultura que tenían algunos jóvenes que no habían podido seguir los estudios primarios por falta de medios o el problema de algunas adolescentes por temprana e incontrolada maternidad.
  • La si  uación de personas mayores que no poseían los conoci -mientos básicos de lectura y escritura para defenderse en la sociedad y sin su  cien  e conocimien  o de Lengua Española.
  • La necesidad de mayor preparación para poder conseguir pues -tos de trabajo.

Para responder a las personas y necesidades mencionadas se pretendió alcanzar los objetivos siguientes:

  • -Colaborar, por medio de la promoción cultural de los adultos, en la mejora de la vida en Guinea Ecua  orial.
  • Promover en los adultos mayor sensibilización cultural.
  • Crear espacios de comunicación y valoración de la mujer Ecuatoguineana.
  • Lograr que el mayor número posible de adul  os alcancen el nivel de al  abe  ización y el su  cien  e dominio hablado y escri  o del Español.
  • Ob  ener conocimien  os de las dis  in  as ma  erias y cursos e in -corporar a estos alumnos adultos a otros estudios medios que se impartan en la Nación.

Formación de la mujer

Desde un primer momen  o las dis  in  as comunidades de la Fede -ración Española de Religiosas de la Enseñanza (FERE),  omaron conciencia de la situación de la mujer Ecuatoguineana. Su estado de desigualdad con respecto al hombre, su duro trabajo, su falta de formación, la imposición del marido en bastantes casos su sometimiento y a la vez el peso de la familia sobre ella: Alimentación, cuidado de los hijos y del marido… Todo ello llevó a que muy pronto en los Distritos se considere la necesidad de comenzar un trabajo de formación con la mujer.

Se inició el mismo año 1980, después de un estudio profundo de la situación pasaron a dar respuestas con un trabajo más organizado para cumplir los siguien  es Obje  ivos:

  • -Elevar el nivel cultural y la formación de la mujer para el hogar.
  • Formar y desper  ar la conciencia de la mujer, para que ocupe con dignidad su puesto en la sociedad.

Los  rabajos consis  ían: En orien  ar el  rabajo direc  amen  e con grupos de mujeres ya mediante cursillos, durante el año o a través de clases en los diversos días de la semana. También formaron monitores que después son las que regentan pequeñas escuelas para la formación de la mujer en sus Poblados. Y así se va elevando la cultura con clases de alfabetización y perfeccionamiento combinando con clases de higiene, puericultura, primeros auxilios, alimentación de niños y adultos, costura, corte y confección, formación religiosa, educación de los hijos…

La mujer Ecua  oguineana  iene muchos valores,  odo proceso de cambio hacia el desarrollo del País y más todavía la transición democrática, depende en gran medida de su capacidad de descubrir dichos valores.

Estas son algunas de las acciones que viene desarrollando España en materia de Educación según los Programas de Cooperación fruto de la V reunión de la Comisión Mixta reunida en Malabo en febrero

de 1988 y de la VI reunión en Madrid febrero de 1989; si bien han su- rido algunos recor  es y modi  caciones, las nuevas líneas de acción de la Subdirección General de Cooperación con A  rica Occiden  al, Cen  ral y Orien  al siguen dando prioridad al campo de la Educación como los Colegios Españoles existentes en el País uno en Malabo con 224 alumnos Españoles y Guineanos, o  ro en Ba  a con 167 alum -nos; En coordinación con el Ministerio de Educación y Ciencia de España, la Agencia Española de Cooperación In  ernacional  nancia su funcionamiento siguiendo el Plan educativo Español.

Pero toda instrucción tiene que culminar a formar ciudadanos responsables, capaces de adquirir alguna profesión y ejercer honestamente en su Sociedad; es por esta razón, las acciones españolas no dudan su apoyo en cuanto a la formación de cuadros.

Formación de cuadros.- Todo proceso democrá  ico implica una e  -caz gestión de la Administración Pública es en este sentido el apoyo ins  i  ucional en cuan  o a reciclaje de la gran par  e del Funcionaria -do Civil y Militar para que sean capaces de dirigir las estructuras administrativas que exigen un régimen democrático.

Y para los jóvenes en general, todos los programas de cooperación han sido enfocados para su formación ya sea en los Centros del País o a través de becas para cursar estudios en las diferentes Universidades Españolas.

La Universidad Nacional de Educación a dis  ancia (UNED), juega un papel decisivo en la formación de cuadros. Este programa educativo instituido en 1981, cuenta con dos Centros Universitarios en Malabo y Bata, en los que un numeroso grupo de estudiantes Ecuatoguineanos cursan estudios en las carreras de: Derecho, Económicas, Filología, Polí  icas, Ciencias de la Educación, e  c., así como cur -so de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años y las Pruebas de selectividad para acceso a las Universidades Españolas, etc.

Pese a tratarse de un Centro de Educación a distancia, y para facilitar en lo posible el rendimiento académico de los estudiantes, Cooperación Española mantiene tanto en Malabo con en Bata una amplia plantilla de Tutores 52 en el curso 95/96, que imparten clases

presenciales de todas las asignaturas de las que existe una demanda importante.

La  ormación del pro  esorado Universi  ario  ambién es una  un -ción que ha asumido la UNED, se está fomentando el contacto entre Profesores tutores nativos y el Profesorado de la Sede Central de Madrid, mediante convivencias, correspondencias y reuniones, también se anima a los nativos licenciados a matricularse y seguir los estudios de Doctorado.

Dado que una de las funciones básicas de la Universidad es la de llevar a cabo investigaciones en diferentes campos, se ha puesto el mayor empeño en la realización de dicha tarea, unos de los primeros campos  ueron la  loso  ía y geogra  ía e his  oria. Organizan  ambién seminarios y congresos. O  rece  ambién la posibilidad de cursos de enseñanza abierta a distancia en áreas Pedagógicas, tecnológica, cien  í  ca, jurídica y de Ciencias Polí  icas.

La UNED proporciona ayudas al es  udio, se realiza el programa con toda regularidad, tanto la matrícula como el material básico y el de consulta son gratuitos para la totalidad de los alumnos de los Centros Asociados de Malabo y Bata, así como la donación de una cuantía económica para aquellos alumnos que cumplen algunos requisitos necesarios.

La UNED apoya  ambién a o  ras áreas, en es  a línea de coopera -ción, se proporciona libros a la Escuela Nacional de Administración Pública de Malabo.

Dispone también de Centros de apoyo en el interior del Continen- e y en Luba.

En cuan  o equipamien  o el programa de la UNED en Guinea Ecuatorial está dotado de ordenadores y una serie de medios audivisuales, sus bibliotecas pueden contarse entre las mejores dotadas del País, están abiertas para todo el Público que quisiera utilizar sus servicios. Todo ello con el objetivo de preparar al Ciudadano Ecuatoguineano como exponente esencial para la transición democrática.

Nosepuedehablar de formación de Cuadros sin tener en cuenta el gran papel que juegan en Guinea Ecua  orial Las Escuelas Normales.

España ac  úa seriamen  e en la educación y enseñanza en Guinea Ecuatorial desde el año 1980, no podía dejar a un lado la formación de Maestros, porque la situación en que estaba este tipo de enseñanza era lastimosa, ya que la reforma llevada a cabo durante el régimen Macista afectó profundamente a las Escuelas Normales.

Los responsables de es  a re  orma  ueron los exper  os de la UNESCO (Fondo de las Naciones Unidas para la Educación y Cul  ura), debido a la insu  ciencia de medios económicos y, sobre  odo, humanos, la reforma fracasó. Agravó el fracaso la feroz persecución desatada por el régimen de Macías contra el excelente cuadro de Maestros que trabajaban con compe  encia y responsabilidad en  oda la Geogra  ía de la Nación. La pro  esión del magis  erio  ue denigrada an  e el Pueblo. Muchos Maestros sufrieron las consecuencias del nefasto régimen.

De  al  orma que en el momen  o del Golpe de Liber  ad, agos  o de 1979 el panorama de los Maes  ros no podía ser más sombrío; Las es -cuelas normales estaban cerradas y los cuadros del Magisterio más que diezmados, no había incentivos económicos.

En este orden de ideas la Cooperación Española consciente de la importancia de los Maestros en la cultura y desarrollo de los Pueblos, no dudan en apoyar para abrir las escuelas de magisterio de Malabo y Bata, así como organizar regularmente cursillos de actualización y perfeccionamiento del profesorado.

Las Escuelas Normales de Malabo y Ba  a donde se  orman los Maestros de la Nación, cuentan con varios profesores permanentes de la FERE.

Y para dar respuesta a una solicitud del Ministerio de Educación y Depor  es de Guinea Ecua  orial sobre la Carencia de Maes  ros, la Cooperación técnica Española en septiembre de 1986, puso en marcha un programa cuyo objetivo es:

  • Formar maes  ros de enseñanza primaria a dis  ancia a par  ir de los Diplomados ya existentes, y de otros docentes que superen el nivel exigido en una prueba inicial.

Dentro de este programa de formación de cuadros se creó la Escuela Politécnica de Malabo, la conocida Escuela Nacional de Agricultura, en la que se realizarán los estudios fundamentalmente en la Rama Agrícola - Fores  al pero pos  eriormen  e se irán incorporando otras ramas.

En el apartado de la Cultura, dichos programas han sido enfocados en pro del mejor conocimiento de la doble raíz cultural Ecuatoguineana. De un lado se ha hecho hincapié en aquellos proyectos que inciden especialmente en la formación y enseñanza de la población Ecuatoguineana en el dominio y expresión de Idioma Español; por otro lado y complementariamente al postulado anterior, se han desarrollado proyectos tendentes a un mejor conocimiento de las raíces Africanas.

La conjunción de es  os dos elemen  os, median  e un conocimien  o sólido del pasado,  radiciones,  olklore y música A  ricana, jun  o con el desarrollo y perfeccionamiento del componente Hispánico del País pueden favorecer el desarrollo de las mentalidades y así hacer viable la  ransición democrá  ica, para que Guinea Ecua  orial ocupe el pues - o que le corresponde den  ro de su área geográ  ca y cul  ural y servir de puen  e en  re las cul  uras de Á  rica, América La  ina y Europa.

El obje  ivo del Cen  ro Cul  ural Hispano Guineano (CCHG) de Ma -labo radicó en ampliar la oferta cultural a campos que se proyectasen con resultados perceptibles, como la acción y la relevancia de lo Hispánico, mediante el perfeccionamiento del idioma Español, la madurez re  exiva, el a  án creador de los ar  is  as consolidados y de los noveles para alcanzar un grado medio elevado en las inquietudes del Pueblo Ecuatoguineano.

En esta labor vienen colaborando Conferenciantes llegados de distintos países, profesores y artistas de especialidades diversas, técnicos españoles y Guineoecua  orianos de las di  eren  es ramas de cul -tura y funcionarios de la Cooperación Española, es decir, personas que velan por la integridad del Patrimonio Cultural. En resumen la Cooperación cul  ural en Guinea Ecua  orial  iene  jados como obje -tivos:

  • Consolidar el conocimiento del idioma Español y propagar su uso correcto.
  • Di  undir la cul  ura Hispánica en Guinea Ecua  orial.
  • Recuperar, impulsar y difundir las culturas autóctonas.
  • Impulsar la creatividad y la autoestima de la Sociedad Ecuatoguineana como factor dinamizador del desarrollo socioeconómico.

Estos objetivos se desarrollan a través del Centro Cultural de Malabo, la o  cina cul  ural de Ba  a y comprende un programa cul  ural establecido: Cursos de Español extra-académicos, publicaciones artísticas y artesanales, proyecciones audiovisuales, bibliotecas, organización de seminarios, apoyo a cursos e iniciativas de animación Sociocultural, enseñanza de lenguas Nacionales, etc.

En este área hay que reseñar, que se han editado varios libros por ejemplo: "CUENTOS EN EL ABAA" del Hermano Magáz, "VOCES DE ESPUMA" del escri  or Ecua  oguineano Ciriaco Bokesa Napo, "SUEÑOS DE MI VIDA" del  ambién escri  or Juan Balboa; También es impor  an  e la creación de la revis  a "AFRICA 2000".

Para hacer extensivo el programa a todo el ámbito nacional se crearon LOS TELECLUBS O NUCLEOS CULTURALES, en Baney, Niefang, Kogo, Ebebiyin y Annobón. Se organizan jornadas especí  cas de Educación Ambien  al e inves  igaciones sobre medicina tradicional para confeccionar una guía de plantas medicinales de Guinea Ecua  orial,  ambién sobre ar  e  radicional.

Este es en síntesis, el desarrollo de la actividad del área cultural que viene realizando España y que todavía sigue en curso para ex- enderse a  odo el  erri  orio Guineanoecua  oriano a  n de  ormar las bases de una sociedad civil capaz de afrontar el proceso de democratización. Esta cooperación cultural es uno de los sectores más impor  an  es de apoyo a la democra  ización de Guinea, por su con -tribución a la formación integral del individuo.

B) Apoyo en áreas de medios de comunicación y educación social

En una Sociedad en la que la Opinión Pública no es  á su  cien  e -mente informada es difícil plantear una transición democrática, la Sociedad Ecuatoguineana estaba inmersa en un oscurantismo total durante el régimen de Macías, esperaba recibir de España después del Golpe de Liber  ad una in  ormación y una educación necesaria para su comunidad, así como saber lo que pasa en los demás Estados. Es en este sentido desde el año 1988 el área de medios de comunicación social viene desarrollando los programas incluidos en el Plan Marco de la Cooperación Española, las actuaciones que la Delegación de Radiotelevisión Española viene realizando en la República de Guinea Ecua  orial se cen  ran básicamen  e en el man  e -nimiento preventivo y correctivo, programación y asistencia técnica a la Emisora de Televisión, al centro emisor de Radio Malabo, a los de televisión situados en el Pico de Basilé y la ciudad de Bata.

También a la red de Teleclubs si  uada en la Isla de Bioko, Isla de Annobón y en la Región Continental, a la instalación y puesta a pun  o en servicio de las Emisoras en 1Kw y 10Kw en el cen  ro emi -sor del Pico en F.M., al man  enimien  o correc  ivo y preven  ivo de dichas instalaciones, a la programación de las emisiones en prueba de la ex  inguida "AFRICA 2000", que más adelan  e abordaremos, así como la formación profesional precisa para la incorporación efectiva de los Profesionales Nativos a los Medios de Comunicación.

EL PROGRAMADEFORMACIÓNDECUADROS.-Yadesde 1980 se viene desarrollando un Plan de Formación permanen  e del per -sonal Ecuatoguineano de los Medios de Comunicación y Educación Social, en colaboración con el Ins  i  u  o O  cial de Radiodi  usión y Televisión Española.

Desde 1988 hasta hoy la totalidad del cuadro operativo de la Radio Televisión de Guinea Ecua  orial es  á  ormada ín  egramen  e por per -sonal nativo, y la formación es continua y las acciones se concentran en el man  enimien  o preven  ivo y correc  ivo, a  n de lograr, en el plano técnico un nivel apto para la realización de las operaciones,

se realizan cursos de formación y capacitación, impartidos por los especialis  as de Radio Televisión Española des  acados en Guinea Ecuatorial, que en algunos casos son también profesores del Institu- o O  cial Radio di  usión y Televisión de España.

Este programa está encaminado a lograr que el personal Ecuatoguineano de los Medios de Comunicación realice con seguridad la operación y el mantenimiento preventivo de los equipos de Radio Televisión Guinea Ecua  orial, para asegurar el correc  o  unciona -miento de estos servicios con la misma asistencia técnica Española.

Un aspecto importante del perfeccionamiento profesional se ha realizado mediante la concesión de becas para estudiar en España en régimen de tutorías.

Como continuación de este Plan de Becas, durante el año 1987 el Ins  i  u  o O  cial de Radio  elevisión Española diseñó un curso  eó -rico - práctico para Directores de Medios de Comunicación audiovisuales, al objeto de dotar a los cuadros de la Radio Televisión de Guinea Ecua  orial de los conocimien  os generales precisos para de -sarrollar su cometido al frente de los medios.

EL PROGRAMA DE POTENCIACIÓN DE LA TELEVISIÓN.- Tie -ne como obje  ivo asegurar las emisiones de TV en Guinea Ecua  orial y extender la señal suministrando el material de repuesto necesario, así como incrementar los equipos existentes para lograr un mayor nivel técnico que permita el aumento de la programación local, en este plan la Televisión Española proporcionó cuatro horas diarias de su programación.

Alo largo de 1988 se realizó el mantenimiento preventivo, correc- ivo de de  ciencias en los repe  idores de Televisión Guinea Ecua  o -rial, se instaló un estudio de informativos y emisión de Televisión en Bata con sus Correspondientes equipos de grabación.

Se ins  aló además un moderno edi  or (UMATIC 3/4 DE ALTA BANDA) para los estudios de Continuidad, se recibieron y almacenaron los repuestos necesarios para el Centro emisor del Pico Basilé al obje  o de asegurar la con  inuidad de las emisiones, modi  cación del sistema radiante del Centro emisor del Pico para garantizar la

recepción de la señal direc  amen  e en Ba  a. Se veri  caron  ambién a lo largo de 1988 todas las acciones de operación, programación y man  enimien  o de TV en Guinea Ecua  orial que cons  i  uye el Pro -yecto base de este programa, que incluye: Transporte y operación de la Emisora del Pico, repuestos y reparaciones, mantenimiento de grupo, adquisición de cintas, becas y salarios del personal técnico Ecuatoguineano, etc.

LA RED DE TELECLUBS.- Es un programa consis  en  e en la im -plantación en todo el Territorio Nacional de Centros dotados de  elevisor, an  ena, ampli  cador, es  abilizador, dos videos, sis  emas de placas solares, dos generadores y material complementario didáctico persiguiendo extender la señal de la televisión a capas de la población Ecuatoguineana que no tenían o no tienen accesos a estos servicios, así como la creación de Centros de animación cívica y cultural.

En 1988 se completó este programa en numerosos Pueblos de la Isla de Bioko y Annobón; en las mismas  echas en la Región Con  i -nental implantaron diez Teleclubs.

Uno de los grandes logros dentro de este área es sin duda la extinguida Emisora "AFRICA 2000" y la concepción de una emisión espa -cial para Guinea Ecua  orial en la RADIO EXTERIOR DE ESPAÑA, para informar objetivamente a la Población Ecuatoguineana y a la Opinión Pública In  ernacional la evolución de los acon  ecimien  os del País.

LA EMISORA "AFRICA 2000". - Era una emisora de Radiodifusión cultural dentro del programa del área de Medios de Educación Social, puesta en operación durante el año 1988 con una emisora de 1Kw y de 10Kw de FM (  recuencia modulada) y el cen  ro emisor del Pico de Malabo.

Tenía como obje  ivos, po  enciar la Radio en Guinea Ecua  orial como medio más e  caz y ren  able para la ex  ensión cul  ural.

Llevaba  uncionando cua  ro años has  a que el mes de oc  ubre de 1993 el Gobierno de Malabo decidió prohibir sus emisiones; la causa tal vez fue el hecho de los programas culturales que desde las seis

de la mañana hasta las once de la noche que ofrecía esta Emisora, se dejaba oir en la mayor parte del País y particularmente en toda la Isla de Bioko 32 .

Esta prohibición no afectó la emisión de los programas de la Banda de Frecuencia Modulada (FM) que sólo se oía en Malabo. Una emisión sólo para la Capital no era rentable para España por lo que se canceló cumpliéndose así el obje  ivo del Gobierno de Malabo, la no emisión radiofónica, extinguiéndose así dicha Emisora.

La decisión del Gobierno de Guinea no sorprendió a la Embajada de España, ya que el clima diplomá  ico en  re España y Guinea es - aba enrarecido. En  odo caso el Pueblo de Guinea Ecua  orial volvía a sentir una vez más el peso del régimen político; algunas familias que trabajaban en estas instalaciones y que llevaban una vida mínimamente normal por los modestos salarios de la Cooperación Española, volvieron a encontrar tan directamente la miseria y la pobreza que amenaza el País; a nivel social fue un gran corte, toda Sociedad requiere ser objetivamente informada, conocer su cultura y ser instruida.

Hay que reconocer que en Guinea Ecua  orial no se puede hablar de la existencia de una prensa escrita estable, los pocos periódicos que hay aparecen esporádicamente, algunos producidos por los Par- idos polí  icos de la Oposición siguen siendo perseguidos. Algunos como 'La verdad' organo in  orma  ivo de la Convergencia para la democracia social (CPDS), principal partido de la oposición, la tirada es mínima. 'La Opinión' recién creado  endencia independien -te, evoluciona normalmente dentro de los limites del régimen, tiene una tirada aceptable.

De tal forma que la prensa audiovisual es la que más conecta con la población  eniendo en cuen  a que los dos canales de TV Guinea Ecuatorial, Región Insular y Región Continental están casi monopolizados por el Gobierno si bien los Par  idos Polí  icos de la Oposi -ción aparecen de vez en cuando; Lo mismo la Radio Ba  a y Malabo.

32 Bioko es la Región Insular del Es  ado.

Actualmente se está negociando algunos espacios para los partidos políticos de la oposición.

He ahí la impor  ancia de es  a Emisora "AFRICA 2000" que  enía la posibilidad de optar por una programación social más objetiva y en acorde a las exigencias del Pueblo.

Emisión especial para Guinea Ecuatorial en la radio exterior de España

Esta realización no forma parte de ningún programa de Cooperación en  re la República de Guinea Ecua  orial y España, se enmarca dentro de las actuaciones propias de la Radio Exterior de España como Entidad Autónoma.

Fue pues  a en  uncionamien  o desde el sie  e de Enero del año 1991 desde esta fecha viene funcionando ininterrumpidamente, y no se establece formalmente cuando terminará dicha emisión.

Emi  e desde las Ins  alaciones Cen  rales de la CASA DE LA RA -DIO, Prado del Rey de lunes a sábado a par  ir de las 17 horas. Den  ro de su programación tiene los siguientes apartados:

  • 1.- No  icias de Guinea Ecua  orial.
  • 2.Noticias del continente Africano.
  • 3.Noticias Españolas.
  • 4.Resumen de las noticias Internacionales.
  • 5.Idiomas sin fronteras, para difundir la cultura y la lengua Española.
  • 6.Correo de Guinea Ecua  orial, para  avorecer la comunicación a través de mensajes entre los Españoles en España y aquellos que  rabajan en Guinea en misiones de Cooperación, así como la colonia Ecuatoguineana en España y sus compatriotas en el País.
  • 7.-La revis  a, son no  icias de in  erés social como la ciencia, la me -dicina, etc. relacionadas con el Mundo Africano.

Tiene como  uen  es de in  ormación, la Agencia EFE ac  ualmen  e ausen  e en Malabo, algunos Par  idos Polí  icos de la Oposición de

Guinea Ecua  orial, Ciudadanos Ecua  oguineanos, y el Gobierno de Guinea Ecua  orial.

"Uno de los objetivos de esta emisión es ofrecer una información contrastada, objetiva, diáfana, respetando todas las opiniones y con  oda imparcialidad, al Pueblo de Guinea Ecua  orial; sin omi  ir ninguna opinión, respetando la deontología profesional y la independencia que caracteriza una Institución como Radio Exterior de España" mani  es  aba Ra  de la Torre, la direc  ora de la emisión para Guinea Ecua  orial.

Esta emisión constituye un instrumento muy útil para favorecer el cambio de la mentalidad de la Sociedad Ecuatoguineana, la aceptación desde el primer momento hasta esta parte sigue siendo altamente positiva, porque crea expectativas y mucho interés en el Pueblo, lo que sin duda nos permite considerarla como una gran colaboración al proceso democra  izador de Guinea Ecua  orial.

El Gobierno de Malabo en muchas ocasiones ha mani  es  ado cla -ramente su descontento por esas emisiones; si bien la responsable de dichos servicios Ra  de la Torre a  rma respe  ar a los Gobernan  es de Guinea Ecua  orial, ellos  ueron los primeros en recibir la comuni -cación de que entraba en función tal emisión y de hecho empezaron a participar, pero ya cuando la emisión tuvo que abrir las puertas a los Par  idos Polí  icos di  eren  es al Gubernamen  al, no para crear tensión al contrario, para favorecer un clima de cordialidad dentro de un ambiente pluralista, democrático tal como es su cometido como un medio de comunicación O  cial en un Es  ado Democrá  ico como España. Las au  oridades de Guinea expresaron su descon  an -za de tal emisión. Es cuando las autoridades de Malabo emprendieron una campaña en contra de dicha emisión, las acusaciones han llegado has  a la Organización de Naciones Unidas (O.N.U) y la Cumbre de los Países no Alineados".

Malabo le acusa de intoxicar a la Población Ecuatoguineana con sus noticias, y crear un ambiente de crispación en las relaciones MadridMalabo por las no  icias que di  unde. Si bien a  rma Ra  de la Torre "que unas de las  nalidades que ha  enido es  a emisión es es  rechar

los lazos de amis  ad en  re España y Guinea Ecua  orial a  ravés de una información objetiva sobre las costumbres de sus pueblos".

Tal como hemos explicado en páginas an  eriores la di  cul  ad de acceso para algunos Partidos Políticos a los Medios de Comunicación de Guinea Ecua  orial convier  e a es  a emisión en pla  a  orma clave para sus reivindicaciones políticas. En una transición democrá  ica deben de considerarse normales  ales reclamos. La  al  a de  ransparencia y obje  ividad en las no  icias de Radio Televisión Gui -nea Ecua  orial, aumen  a cada vez más la a  uencia de oyen  es de la Radio Exterior de España, aunque la participación de los Ciudadanos en dichas emisiones cada vez va disminuyendo, por el clima de tensión creado por el régimen de Malabo acerca de dicha emisión lo que invita a mucha prudencia para evitar posibles represiones.

España conscien  e de sus responsabilidades con Guinea Ecua  o -rial no se limitó a ejecutar programas de tipo social tal como hemos demostrado anteriormente si no también apoyar el proceso democratizador mediante contactos políticos.

C) Contactos políticos y posible orientación política de la coope -ración

España no mantiene ningún apoyo político institucional con la República de Guinea Ecua  orial, y los programas de cooperación no tuvieron ni tienen actualmente un carácter o enfoque político. Den  ro de las nuevas orien  aciones del Gobierno de España en su polí  ica con Guinea Ecua  orial se es  á plan  eando la posibilidad de contribuir a la transición democrática, dando un enfoque político a la cooperación según mani  es  aba D. Manuel Lejarre  a 33 .

En todo caso esta nueva cooperación política deberá contar con la aprobación del Gobierno Ecua  oguineano.

33 D. Manuel Lejarre  a responsable de los  emas de Guinea Ecua  orial en el Minis  erio de Asuntos Exteriores Español. 1996-1997.

En el marco actual de las relaciones entre ambos Países destacan algunos contactos entre el Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid y el de Malabo, las representaciones diplomáticas, viajes de algunos polí  icos españoles, y al  os  uncionarios a Guinea Ecua  orial y viceversa. O sea exis  e una comunicación  uida en  re ambos Go -biernos.

La cooperación con Guinea Ecua  orial,  uvo y sigue  eniendo has -ta esta parte un carácter asistencial, dando prioridad a programas como Educación y Sanidad para ayudar a la Población y nunca tuvo una orientación política.

Hubo un in  en  o de asesoramien  o polí  ico del Gobierno con el viaje a Malabo de ilustres políticos españoles en especial de Adolfo Suárez el expresiden  e del Gobierno español quién  ue a Malabo el mes de mayo de 1992 para asesorar al Presidente del País Teodoro Obiang, en el proceso de democra  ización.

El minis  ro de Asun  os Ex  eriores por aquel en  onces Don Fran -cisco Fernández Ordoñez, explicaba en Madrid que "Suárez llevaba un mensaje personal de Felipe González y se  ra  a de que Obiang cumpla sus promesas". Se debe recordar que durante la visita del Presiden  e Español Felipe González a Malabo en el mes de noviem -bre de 1991 el Presiden  e Teodoro Obiang se comprome  ió an  e su huésped español a instaurar el Pluripartidismo y a promulgar una amnistía y le pidió incluso que invitara en su nombre a los exiliados políticos Ecuatoguineanos en España para "que vuelvan al País para participar en el desarrollo democrático de la Nación".

Esta era la carpeta que llevaba Adolfo Suárez a Malabo, durante su es  ancia en Malabo el Ex-Presiden  e del Gobierno Español se reunió no solo con el Gobierno de Malabo, sino  ambién con los principales líderes de la oposición al régimen de Malabo, con quienes trató sobre una posible legalización de los partidos políticos.

En la reunión participaron Severo Moto, Presidente del Partido del Progreso (PP), el coordinador de la Coalición Social demócrata Ra  ael Obiang, y el líder del Par  ido Democris  iano Juan Manene. Los  res líderes de la Oposición presen  aron a Suárez el documen  o

Bloque de Oposición Democrá  ica (BOD), donde exponían la pues  a en marcha de un calendario elec  oral, la legalización de  ni  iva de los Partidos Políticos y una propuesta sobre la celebración de una conferencia Nacional en el País.

Sin duda alguna Adolfo Suárez tuvo que aguantar el sol Tropical, trabajando, negociando, intentando llegar a un acuerdo, pero no llegó a ninguno  ras una semana en Malabo, ni con el Gobierno ni con la Oposición que exigía la necesidad de una ley de par  idos políticos, reunión y amnistía, la retirada de la guardia pretoriana Marroquí que pro  ege al Presiden  e Teodoro Obiang, la liberación de los presos políticos y la celebración de una conferencia Nacional.

En todo caso actuó como asesor político en el proceso democratizador y volvió a España con las esperanzas de volver en breve a Guinea Ecua  orial, lo que no pudo ser por el rechazo de Malabo.

Dentro de estos contactos políticos hay que destacar también las Delegaciones Parlamentarias españolas, que viajan a Malabo para apoyar al proceso democra  izador de Guinea Ecua  orial, como los Diputados Socialistas Nestor Padrón y Rafael Vallejo que viajaron a Malabo el mes de abril del año 1995, y los del Partido Popular, Rafael Hernández, Mar  ínez Casaña y Juan Manuel Fraga que viajaron el mes de marzo del mismo año, antes se habían realizado otros viajes.

Dentro de este apoyo político es importante también la iniciativa del Par  ido Socialis  a Obrero Español (PSOE), Izquierda Unida (IU) y Partido Popular (PP) de crear una plataforma pro democratización de Guinea Ecua  orial. Lo que cali  caron como "deber moral de soli -daridad con el pueblo de Guinea Ecua  orial".

La pla  a  orma de Apoyo a la Democra  ización de Guinea Ecua  o -rial nació an  e represen  an  es de la Oposición democrá  ica Guinea -na con la presencia de miembros del PSOE, IU, PP. El documen  o que da carta de naturaleza a la plataforma constata "obstáculos que bloquean el cambio democrá  ico en GUINEA ECUATORIAL. inclui -dos los cambios a los que el régimen de Obiang se había compro -metido ante la comunidad internacional", y acuerda hacerse eco de cualquier violación de los derechos humanos.

Forman  ambién par  e de la inicia  iva los sindica  os CCOO y UGT, así como la Asociación para la Solidaridad Democrá  ica con Guinea Ecuatorial. Todo ello para seguir impulsando el proceso democratizador en el que no  al  an di  cul  ades.

III. Di  cultades de la transición democrática ecuatoguineana

A) La debilidad de la sociedad civil ecuatoguineana y las condi -ciones económicas

La R.G.E es uno de los Es  ados A  ricanos que desde su acceso a la Independencia rompe categóricamente todas las estructuras productivas del sistema metropolitano, sin que tuviera capacidad para recomponer un nuevo sistema y así optaron por economías tradicionales, en el sentido de que la agricultura rudimentaria, la carencia de in  raes  ruc  uras de base es no  able como carre  eras,  uido eléc  rico, abastecimiento de agua, viviendas, la industrialización ni siquiera en su  ase preliminar, el 90% de los produc  os que se consumen en el país son importados, de tal forma que si no existe un tejido industrial, la población activa difícilmente tendrá trabajo y los pocos empleos de la función pública siguen siendo muy mal remunerados. En resumen: "GUINEA ECUATORIAL. se encuen  ra en  ren  ada a una base productiva estrecha y a una pobreza extrema. El nivel del capital humano es muy débil, y el país carece de la infraestructura más básica. El sistema judicial es inadecuado, la capacidad adminis- ra  iva se ve gravemen  e limi  ada y el sis  ema  nanciero es rudimen - ario. Aún peor, el país padece de un persis  en  e mal manejo  scal, y exis  e  al  a de  ransparencia y corrupción en las  nanzas públicas" 34 .

La vinculación es  recha en  re los problemas económicos y la  ran -

34 Según el in  orme  nal del Fondo Mone  ario In  ernacional que visi  ó el País el mes de septiembre de 1996.

sición polí  ica es su  cien  emen  e demos  rada en muchas par  es y objeto de un debate importante, y muchas cuestiones a analizar por ejemplo: ¿cuál es el alcance de la crisis económica a la crisis política? ¿qué consecuencias puede tener sobre los movimientos de democratización y los períodos que vienen después de las transiciones?, como nuevos gobiernos van a poder gestionar correctamente la crisis económica y los Programas de Ajuste Estructural (PAE) cuyas recetas no hacen nada más que aumentar las penalidades de la misma crisis económica. ¿Es que la democratización es posible en un contexto de crisis económica, es compatible con los programas de ajuste estructural (PAE)?

  • ·L. Rudebeck analiza es  a vinculación, en  re PAE y liberalización económica por una parte y por otra la dirección del cambio político. ¿Qué tipo de correlación con la democratización?. Responde diciendo que si en muchos países las contestaciones fueron económicas antes de convertirse en políticas, en todo caso no ve ninguna correlación entre la aguda recesión económica y las protestas políticas, cierto en todos los países donde ha habido protestas han tenido como causa principal la austeridad, preconizada por el F.M.I. y el Banco Mundial. Pero las clases des  avo -recidas de la población, al margen del clientelismo político-económico, ven en estas medidas de los organismos internacionales la posibilidad de un marco jurídico diferente que permita una distribución equitativa de la riqueza nacional.

Gran par  e de inves  igadores es  án de acuerdo que la presión social y económica debido al P.A.E. son las fuentes de los movimientos políticos.

  • ·WESTEBBE, a  rma que pocos países a  ricanos es  án en condi -ciones de seguir precisamente el ejemplo Beninoi de abertura política total, menos todavía podrán alcanzar una transferencia real de poder. La causa es la mala ges  ión económica y la pobre -za humana.
  • ·A. NIANDOU SOULEY, considera que los ac  ores sociales a  ri -canos, no acep  an la dureza de las medidas impues  as por el FMI

y el BM para reconducir su economía. Ven la democracia como una opción por eso transforman las reivindicaciones materiales en reivindicaciones democráticas.

  • ·G. HARRISON, hablando de Mozambique, dice que el con  ex  o político y económico para la democratización es desfavorable y particularmente la forma antidemocrática que ha conducido la liberalización económica el FMI y el BM el proceso y las ins  i  u -ciones que conduce la actual sociedad mozambiqueña no tiene la capacidad de gestionar las contradicciones del P.A.E., lo que demuestra la incompatibilidad entre la democratización y el P.A.E.
  • ·A. O. OLUKOSHI a  rma que las complicaciones in  ernas crea -das por la implantación persistente del P.A.E., muy impopulares después de un decenio y medio de su introducción, no ha logrado remontar la crisis económica del continente africano, sin embargo representa un gran coste social, y una gran amenaza para el proyecto democrático actual en curso.
  • ·O  ros au  ores como:
  • ·D. PETERSON, piensa que es necesario superar los mi  os que rodean el  ema de la democracia en Á  rica, es  a idea que el P.A.E. va a destruir la democracia, no la comparte, si el P.A.E. llega a buen  érmino,  al como parece la  endencia ac  ual. Las nuevas democracias serán reforzadas política y económicamente.
  • ·P. HUGON explica que el P.A.E.,  avoreciendo la descen  raliza -ción, apoyándose en los actores privados de la sociedad civil, introduciendo la racionalidad y el mejoramiento de la gestión, favorecerían el es  ablecimien  o de es  ruc  uras polí  icas más e  cien  es.
  • ·J. COUSSY. Según es  e au  or el P.A.E.  ue orien  ado en muchos países, con el objetivo de mejorar las rentas de las poblaciones rurales siendo positivos los resultados, pero en detrimento de la población urbana, donde el efecto ha sido el crecimiento de la pobreza, lo que provoca la erosión de las clases medias, lo cual puede amenazar a la democracia. Concluye diciendo que la degradación de la economía de muchos países hubiera sido peor sin el P .A.E.

El P.A.E. no es nada más que un condicionante económico entre tantos otros que pueden llegar a obstaculizar la transición democrá  ica. La República de Guinea Ecua  orial no cumple el P.A.E., en cuan  o la  ransi  ología a  ricana es  á clasi  cada en  re los países lla -mados 'transición bloqueada'. 35

Todos estos elementos son claves que demuestran el alto nivel de subdesarrollo de la R.G.E., para gran par  e de la población sobrevi -vir consiste en el eterno volver a empezar, el poder adquisitivo es demasiado bajo, de tal forma que vivir de la economía monetarizada es privilegio de pocos colectivos, la mayoría viven del trueque y de la generosidad de la naturaleza, siendo la principal preocupación diaria el sustento. Como seres humanos es normal que esta situación in  uya en el desarrollo ín  egro como persona y en su capaci -dad de pensar así como consolidar su escala de valores.

Como la democracia es una cultura y la cultura es un valor, es obvio que no solamente España sino cualquier otro Estado que tenga una voluntad real de apoyar al proceso democratizador encuentre esa di  cul  ad, la cual se agrava al  ra  ar de analizar la es  ruc  ura de la sociedad civil Ecua  oguineana. Los elemen  os esenciales de una sociedad mínimamente organizada se centran en cuatro componentes:

  • Unos sistemas de producción y socialización básica de los individuos.
  • Unas estructuras económicas, adquisitivas, instrumentales y de división del trabajo.
  • -Un sistema de poder, de articulación territorial y de utilización legítima de la fuerza.
  • -Un sistema de creencias, de religión o de integración de valores.

Para realizar cada una de estas funciones básicas las sociedades se do  an de un conjun  o de ins  i  uciones sociales especí  cas, a  ravés

35 ROB BUIJTENHUIJS - CÉLINE THIRIOT. Democratisation en Afrique an Sud du Sahara, un bilan de la litera  ure (1992-1995 ), Publicado por: Direc  ion Generale de la coopera  ion In  erna - ionale (M.A.E. FR.) pp. 74-76

de las cuales regulan los comportamientos de los individuos y los orien  an al cumplimien  o de  nes de  erminados. Los seres huma -nos establecen sus relaciones con los demás por medio de un conjunto de formas de interacción estandarizadas que unas veces les llevan competir otras a oponerse a cooperar en algunos determinados ámbitos sociales, ya que un grupo de individuos no forma sociedad por que exista en cada uno de ellos por separado un contenido vital objetivamente determinado o que le mueva individualmente. Sólo cuando la vida de es  os con  enidos adquiere la  orma del in  u -jo mutuo, sólo cuando se produce una acción positiva de unos sobre otros, con la intención de compartir el espíritu de grupo y así formar colec  ivos sociales con  nalidades di  eren  es ya sean clubs, asocia -ciones, fundaciones, cooperativas, partidos políticos, sindicatos, etc., y con la capacidad de mantener la gestión de dichas instituciones para garantizar su continuidad para las generaciones venideras es cuando se dice que la sociedad civil de un Estado está consolidada. La sociedad Ecua  oguineana es  á su  riendo una serie de  rag -mentación social, los individuos preocupados por las necesidades elementales gran parte de su vida, no puedan satisfacer el espíritu de asociacionismo si bien no faltan experiencias embrionarias. Pero la duradera crisis económica generalizada hace que muchas organizaciones de estas características tengan una vida efímera por la incapacidad contributiva de sus componentes.

Las ins  i  uciones públicas que  ienen que apoyar la consolidación de una sociedad civil, no están por la labor.

Una sociedad de estas características suele necesitar un desarrollo económico, el apoyo de las autoridades competentes y que los países cooperantes como España aumenten sus programas de medios de comunicación y educación social para que la población esté conectada con el mundo exterior y vivan los acontecimientos día a día.

Esperamos que la nueva Universidad Ecuatoguineana creada en Julio de 1996 que a pesar de la insu  ciencia de cuadros ap  os para tal cometido sea un elemento clave no sólo para la formación de cuadros, sino también para crear una generación de ciudadanos ca-

paces de descubrir en el campus universitario la supremacía del ser humano frente a cualquier estructura de poder la cual si no es para garantizar la seguridad del ciudadano, no es legítima.

En Guinea Ecua  orial no se puede hablar de la sociedad sin ha -cer mención de la iglesia. La Iglesia Cris  iana es una  uerza social cuya in  uencia en es  e proceso democra  izador es decisiva, ya que la religión cristiana es mayoritariamente profesada por los pueblos Guineoecua  orianos. Las inicia  ivas de los grupos y asociaciones en el país tienen en gran parte fundamento religioso. También es impor  an  e el rol de las O.N.G, en su mayoría europeas, como Manos Unidas, Cruz Roja, Cáritas, que trabajan en el país formando grupos para fomentar el voluntarismo social.

Todas estas circunstancias hacen difícil el proceso democratizador, las expectativas están en las posibles rentas que podría generar para el país la explotación petrolífera, en caso de que repercutan en el aumento del poder adquisitivo del ciudadano mediante la creación de un pequeño tejido industrial creando puestos de trabajo con un salario mínimamente decente para que al menos podamos estar presentes en el andén para embarcarnos en el gran tren del desarrollo y respe  ando que sea el pueblo de Guinea Ecua  orial quien marque las pautas de su desarrollo a través de sus representantes e instituciones que en un futuro podrá elegir, en un ambiente que reúna todas las garantías democráticas.

Desarrollo no signi  ca de ninguna  orma romper con las  radicio -nes, todo lo contrario. Se deben incorporar los elementos tradicionales valiosos y propios de la cultura local.

B) La tradición a  ricana y las infuencias de tribus y clanes

Las Sociedades  radicionales a  ricanas no han  enido  odas las mis -maorganización política, si bien algunas conocieron estructuras políticas más avanzadas, otras, al contrario las tuvieron difusas y poco de  nidas. A pesar de es  as di  erencias, el elemen  o común de es  as

sociedades fue la presencia de una autoridad política dotada de un poder consensuado y habili  ada para  omar decisiones en bene  cio de la Sociedad; y garan  izar una relación pací  ca y organizada.

Es cierto que en las sociedades tradicionales han existido grandes Jefes quienes, al pretender encarnar a todo el grupo, concentraron el poder en sus manos.

Sin embargo, dejaron un margen de maniobras a los colaboradores directos que tenían libertad de criticar para cumplir su misión de asesoramiento.

La divergencia de opiniones se consideraba na  ural en una socie -dad que recurría al debate en busca de vías de salida a los problemas que se planteaban.

Es  a aper  ura con  rma un nivel de democracia en las es  ruc  u -ras polí  icas  radicionales; pero el con  ac  o con el Mundo Occiden  al desdibujó este esquema de participación en la gestión de poder, en su intento de fortalecer las bases de un Estado que era un amalgama de varias etnias, la Administración colonial concentró todas las decisiones en la Autoridad Central; con la descolonización, los nuevos Jefes de Estados, después de unos años de experiencia democrática, volvieron a concentrar y monopolizar el poder.

Era el culto a la personalidad o de la "privatización del poder" según MAX LINIGER GOUMAZ, en bene  cio de una  amilia o clase; si la administración colonial hubiera dejado a esas sociedades desarrollarse a su ri  mo, Á  rica no hubiera caído en las ac  uales  ormas de poder tan retrógradas y violentas que contrastan con los valores tradicionales de justicia y solidaridad que conocieron sus antepasados. Esta tesis del profesor citado, tiene el acierto de poner de relieve que los sistemas y adaptaciones occidentales no se ajustan bien a los Pueblos Africanos en una determinada etapa.

El A  ricano en su ambien  e  radicional se iden  i  có por su sen  i -do de solidaridad. Según los casos, las necesidades básicas de un grupo familiar eran cubiertas por uno de sus miembros, que era considerado como el más rico de esa familia. De esta manera, las relaciones de parentesco tales como las que tejían entre sobrinos,

nie  os,  íos…,  ueron  odavía más  uer  es en Á  rica. En es  e sen  ido, la familia Africana no se limitaba sólo al núcleo compuesto por el marido, la esposa y sus hijos, si no que se extendía también a las demás familias que eran de la misma sangre, hasta prolongarse a los no miembros con los que mantenía una unión estrecha.

En una sociedad marcada por este sentido de la familia, quien detentaba el poder se sentía un miembro más de la misma con una clara conciencia de su cometido asegurar el bienestar y el desarrollo del Grupo. Las prác  icas egoís  as y de acumulación de riquezas no eran compatibles con la ética y la cultura de la sociedad tradicional Africana.

En la tradición africana el papel que desempeñaba cada una de las autoridades, así como la colaboración entre los distintos estratos en favor del progreso de la sociedad expresaban claramente la conciencia que tenían de los límites de sus poderes, de ahí que el poder dic  a  orial no era una prác  ica en el Á  rica  radicional.

El poder tradicional africano reconocía los derechos de los individuos al mismo tiempo que imponía las obligaciones. Cualquier acto político o social tenía que ser conforme a los principios sociales y respetar el contenido de estos derechos y obligaciones establecidos.

Por consiguien  e cabe a  rmar que el poder, den  ro de la acep  a -ción tradicional en la comunidad africana, era generalmente compartido y ejercido con un amplio consenso social. Estas sociedades practicaban una diferenciación institucional bien determinada, con varias estructuras representativas y deliberativas en las que la de los sabios o notables desempeñaba un papel importante de contrapeso político frente al jefe tradicional.

Lo que ocurre, siguiendo el esquema de re  exión de José María Ridao 36 es que la característica política y económica del continente africano tras la descolonización ha sido la contradicción ideológica que subyacía a los planteamientos Nacionalistas; éstos no reivindi-

36 Diplomá  ico español,  ue consejero de la Embajada de España en MALABO - Guinea Ecuatorial de 1992 a 1994.

caban la salida del colonizador para recuperar las estructuras políticas previas a la ocupación, sino para erigir un Estado sobre el modelo Europeo, fuera en su variante socialista o, más raramente, liberal.

La consecuencia más inmedia  a de es  a paradoja en origen, y que sigue determinando en gran medida la evolución actual de los países al sur del Sahara, es que se establece una coexistencia en muchos casos aberrante de la reciente estructura estatal y formas de organización precoloniales, normalmente de carácter familiar o tribal. De este modo, un buen número de Estados africanos sólo lo son hacia el exterior, mientras que hacia el interior conservan una estructura de poder que nada tiene que ver con la fachada externa.

En estas condiciones se consolida la concepción patrimonial del Estado, el cual es utilizado como instrumento para satisfacer las necesidades del clan Gobernan  e; eviden  emen  e la  radición no de -bería de ser obs  áculo a la democracia en Á  rica ni mucho menos en Guinea Ecua  orial, pero el cul  o a los valores nega  ivos de es  a tradición sí resulta altamente obstaculizador ante cualquier proceso de cambio posi  ivo; porque según a  rma JEAN MARC ELA 37 estos valores negativos de la tradición Africana se consolidan con la existencia en la sociedad y en las altas esferas del poder de grupos masónicos que disputan entre sí los puestos del Estado. No se pueden acceder a la Administración si no se pertenece a alguno de estos grupos, frecuentemente funcionan como sociedades secretas.

En cuanto a tribus y clanes: la mayor parte de los Pueblos originarios de Á  rica han vivido duran  e siglos, y con  inúan viviendo, en unidades o agrupaciones comúnmente designadas con el nombre de tribu, homogéneas en el plan lingüístico, político social y cultural que algunos consideran como una subdivisión de la etnia y otros como un término equivalente a la etnia.

La e  nia es un grupo de  amilias en el sen  ido amplio, que posee una estructura familiar, económica y social homogénea cuya uni-

37 Camerunés, Doc  or en Sociología y Teología, a  rmaba en el décimo encuen  ro de An  ro -pología y misión. Madrid diciembre de 1996.

dad se fundamenta en una lengua, una cultura y una conciencia colectiva; mientras un clan es un grupo de personas con intereses y opiniones a  nes; el con  inen  e A  ricano es un inmenso mosaico de Pueblos.

En la República de Guinea Ecua  orial hay cinco grupos é  nicos principales: LOS BUBIS, LOS NDOWE, LOS BISIO, LOS ANNOBO -NESES Y LOS FANG.

Desde 1968 fecha de la Independencia hasta esta parte no se puede hablar de una confrontación étnica, pero las características del sistema político actual, hacen que los Bubis no cesen en pedir la autodeterminación de la Isla de Bioco, lo mismo los Annoboneses fundamen  ándose en la invasión y opresión de los Fang debe recordarse que durante el régimen de Macías fueron deportados a la Isla de Bioco gran parte de la población del continente para suplir la mano de obra Nigeriana, expulsada por Macías, en las  ncas de cacao.

Fue una experiencia dura ya sea para los Fang y demás pueblos del continente que abandonaron su entorno natural y fueron desplazados a Bioko en condiciones precarias, u  ilizando para sobre -vivir las  ncas y propiedades Bubis, como para és  os que se vieron invadidos.

Después del Golpe de Liber  ad en 1979 por el presiden  e Obiang muchos Fang volvieron al con  inen  e, pero los bienes de los Bubis son expoliados continuamente por el círculo del poder lo que justi- ca sus reivindicaciones, igual sucede a los Annoboneses que siem -pre son objeto de represión por las autoridades de la Isla, suelen ser normalmen  e Fang sin el mínimo conocimien  o de la realidad del enclave. Su lejanía del resto del país convierte a Annobón en un lugar abandonado ya sea por el régimen anterior como por el actual.

A pesar de que los dos je  es de Es  ado habidos en la R.G.E. son Fang, eso no libera a es  e pueblo de las vicisi  udes del sis  ema polí -tico. Se trata de un grupo gobernante formado por todos los pueblos de Guinea Ecua  orial, es necesario respe  ar incluso la sacralidad del Distrito de Mongomó, lugar de origen de los dos presidentes, como de cualquier otro país.

Estas son las tensiones sociales más importantes que existen en el plan tribal, sin duda alguna un obstáculo serio para el proceso democratizador mientras no exista consenso en el que todos los pueblos y colectivos sociales decidan en una mesa, en las mismas condiciones de poder, sobre el sistema político del país, difícilmente avanzará el proceso.

Las  ribus aún no han sido in  egradas  o  almen  e en las es  ruc  u -ras de poder de gran parte de los Estados Africanos. Es una realidad tan natural que merece toda la atención, tal como lo demuestra Monseñor Etienne Ngue 38 . "La  ribu cons  i  uye un componen  e inevitable de nuestra sociedad. Debemos tomar conciencia de ello objetivamente, lúcidamente.

La  ribu debería considerarse como un componen  e social que, en -tre otros hay que integrar juiciosamente en nuestros esfuerzos de organización y de plani  cación. Es  a in  egración de la  ribu no  iene nada que ver con la promoción y canonización de guetos que viven únicamente para sus intereses al contrario, esta integración supone tener en cuenta a estos grupos étnicos como partes de un conjunto comunitario".

C) Actuación de otros Estados en la zona

Económicamen  e la R.G.E o  rece grandes po  encialidades, inmen -sos recursos petrolíferos, gas natural y minerales estratégicos amén de que tienen un potencial agrícola notable, la pesca, las posibilidades de turismo… puede ser una zona franca que opere hacia el den  ro de Á  rica.

Para que todo ello pueda realizarse se requiere que el Estado funcione, es decir, que ejerza una buena administración de sus recursos económicos y que la participación de los Ecuatoguineanos en el

38 Secre  ario General de la Con  erencia Episcopal de su país - Camerún, declaraba en un coloquio sobre democracia y tribalismo. 1996.

desarrollo político y social de su país sea el derecho de todos y no el privilegio de unos pocos. Estas condiciones no se han producido ni durante los once años del régimen Maciista ni en los diecinueve del régimen actual, lo que en otros Estados, sin necesidad de esperar hasta la democracia, han conocido un progreso económico y social.

Razón por la cual el pueblo de la República de Guinea Ecua  orial no ve otra posibilidad para su desarrollo si no es dentro de un sistema democrático. Dentro de estos intereses, por una parte económicos y por o  ra la democra  ización del país, si bien ambos con  uyen, median las actuaciones políticas de los diferentes Estados, por una par  e el eje Franco-Marroquí, polí  ica apoyada por el régimen de Malabo y que  avorecen los Es  ados vecinos como Gabón y Came -rún consis  en  e en no presionar demasiado al Es  ado de GUINEA ECUATORIAL para su democra  ización.

Por otra parte esta U.S.A. que en principio apoyaba la política de España de exigencias al régimen de Obiang para la democra  ización del país con la sustitución del Embajador John Benet en la embajada de Malabo, un impulsor de la  ransición democrá  ica de GUINEA ECUATORIAL. y el comienzo de las explo  aciones pe  rolí  eras por empresas Nor  eamericanas en Guinea. Parece ser que Washing  on se ha desmarcado un poco de las tesis españolas y así España, entre los dos ejes, con su difícil tarea de querer mantener sus intereses his  óricos cul  urales que le vinculan con GUINEA ECUATORIAL por una parte, y no crear ni la mínima crispación en las relaciones Franco - Marroquies y Nor  eamericanas por o  ra, lo que le obliga a practicar una diplomacia bifronte en esas relaciones.

Hay que recordar que  odo ese juego de in  uencias empieza, se -gún José María Ridao cuando GUINEA ECUATORIAL ingresa en la zona  ranca. La diplomacia española  jó en 1985 las dos líneas de acción política española en Africa Subshariana. España buscó, por un lado incremen  ar la presencia en las an  iguas colonias Lusas en un intento de rentabilizar la relativa ventaja comparativa que supuso la proximidad con la lengua y cultura Portuguesa; por otro in  en  ó conver  ir Guinea en una pla  a  orma desde la que propiciar

el desembarco comercial en la Región, aún hoy considerada zona de exclusiva in  uencia  rancesa. Con  oda probabilidad, los au  ores de este segundo enunciado eran conscientes de estar formulando una propuesta de relleno, dictada más por la imposibilidad de construir una política africana que no hiciera siquiera mención de nuestra única ex-colonia, que por una auténtica voluntad de dar dimensión dis  in  a a las relaciones de España con Guinea Ecua  orial.

Porque, aún en el supuesto de que ésta última hubiese sido la verdadera intención, ¿cómo se articularía esa ofensiva comercial a gran escala desde un país cuya única comunicación con España es un vuelo semanal y un barco al mes? ¿qué recursos adicionales pondría cooperación estaban año tras año comprometidos en mantener unas es  ruc  uras de ejecución hiper  ro  adas y, además de dudosa e  cacia para Guinea y ninguna en absolu  o para de  ensa de los in  ereses españoles?.

Para Francia, sin embargo, el simple hecho de que España a  rma -se la volun  ad de lanzar desde Guinea una o  ensiva comercial en su área de in  uencia A  ricana exigía la adopción de medidas  enden  es a neu  ralizarla. La incorporación de la an  igua colonia la zona del Franco demues  ra claramen  e ya que al mismo  iempo que daba res -pues  a a una vieja aspiración del Gobierno de Malabo, disponer de una moneda conver  ible, conllevaba el que Guinea adop  ase una le -gislación arancelaria muy restrictiva para el acceso de los productos no franceses a los mercados regionales. Curiosamente, ni Madrid ni Paris se plan  earon en ningún momen  o la mani  es  a inviabilidad del proyec  o que pre  endía Guinea: una cabeza de puen  e Española, sino que, por el contrario, iniciaron una escalada inverosímil en la que, como en una obra de enredo, cualquier movimiento del otro era interpretado con independencia de sus verdaderas intenciones. Así, el in  erés de Francia en incorporar a Guinea a la zona del Fran -co fue juzgada por Madrid como prueba de la pujanza del proyecto esbozado en 1985, no como lo que era en realidad, una prevención desmesurada ante una declaración de intenciones no menos desmedida.

Del mismo modo, cualquier intento por parte española de reconducir las insos  enibles relaciones con el régimen de Obiang, incluida la propia visi  a del presiden  e González en 1991,  ue en  endido por París no como un último intento por relanzar ese proyecto político ausen  e desde la llegada al poder de Obiang, sino como el prólo -go de la anunciada o  ensiva española. La mu  ua descon  anza llegó tan lejos que cuando España trató de consensuar con los principales donan  es una acción común en Guinea Ecua  orial, la diplomacia Francesa in  erpre  ó que lo que Madrid deseaba era propiciar el ais -lamiento internacional de la ex-colonia para preparar un regreso en solitario.

La realidad es que, pese a los  emores de Francia, los in  ereses es -pañoles en Guinea Ecua  orial van reduciéndose a un ri  mo ver  igi -noso. A principios de los años noventa, sectores tradicionales como el café habían desaparecido por completo, mientras que el cacao o la construcción no generan más que una actividad meramente testimonial. Sólo el comercio minorista, dirigido a abastecer a la población de cooperantes y funcionarios internacionales a través de unos comercian  es de Bioko, Río Muni, así como la ex  racción de madera, con la despreocupación ecológica de las autoridades locales, mantenían un cier  o volumen de negocio, insu  cien  e en cualquier caso para desencadenar nada parecido a una ofensiva comercial en la región. Pese a ello, Francia man  uvo su polí  ica de pene  ración en las áreas institucionales Ecuatoguineanas, bancos, aeropuertos, aduanas, ministerios económicos, defensa y seguridad; debe recordarse que dos cooperantes, expertos militares franceses D. Marcel Moreau y René Rodríguez fueron los preparadores de las fuerzas de intervención rápida conocida popularmen  e en Guinea Ecua  orial con el nombre de los "NINJAS" 39 .

El reciente anuncio del descubrimiento de considerables reservas petrolíferas por parte de una compañía Norteamericana que ha lo-

39 Dicho apelativo al parecer es debido por la semejanza del color del uniforme de dicho cuerpo, con los Ninjas de las películas de artes marciales. El color azul oscuro.

calizado importantes yacimientos en zonas intensamente exploradas durante varios años por Repsol y a cuya concesión renunció por  al  a de resul  ados posi  ivos, a  nales de años 80.

El hallazgo ha sido recibido por el régimen de Malabo no sólo como un motivo más de agravio en contra de España, si no también y sobre  odo como buena no  icia para el propósi  o de a  anzar -se inde  nidamen  e en el poder. En ello coinciden además no pocos observadores, en la medida en que el incremento de los recursos propios, y por tanto no ligados a eventuales exigencias políticas por parte de los donantes, no augura buenas expectativas para el respeto de los Derechos Humanos y la democratización en la antigua colonia Española. Tampoco, quizá para las relaciones bilaterales con España, como lo prueba las reiteradas exigencias de Malabo de suspender la emisión de Radio Ex  erior para Guinea Ecua  orial.

Pese a ello, no habría que descartar que la súbita conversión de Guinea Ecua  orial en país produc  or de pe  róleo y gas na  ural pu -dieran acarrear problemas para su estabilidad interna.

Guinea Ecua  orial  iene dos  ac  ores muy impor  an  es que marcan su encaje regional, la vinculación Hispánica por un lado, y la relevancia es  ra  égica que o  rece su si  uación geográ  ca de ahí que en tiempo de Macías era muy importante para la estrategia soviética. El presiden  e Obiang ha  enido que ren  abilizar desde el principio de su llegada al poder la insigni  cancia del país, para preservarlo de las posibles in  uencias regionales. El proceso de aproximación a la  ranco  onía que ha emprendido Obiang puede acabar mermando su especi  cidad hispánica, uno de los sopor  es de la independencia Ecua  oguineana en el con  ex  o regional. La even  ual prosperidad petrolífera puede acabar privándole del otro, en la medida en que es GUINEA ECUATORIAL. Empieza a pesar económicamen  e en la región, las opciones de su Gobierno pueden a  ec  ar a los in  ereses de las potencias regionales más próximas, quienes, por tanto, tal vez empiecen a prestar mayor atención a las distintas alternativas polí  icas in  ernas. Guinea man  iene  ron  eras con Nigeria, Camerún y Gabón. Paul Biya el presiden  e de Camerún, país Francó  ono, es

también moderadamente favorable a atraer a la excolonia hacia la órbita francófona, para acabar con un foco de inestabilidad en su frontera meridional y poder así dedicarse de lleno a resolver los problemas de su frontera septentrional con CHAD y combatir tendencias secesionistas, un excelente aliado del Estado francés en la zona.

Gabón, país  rancó  ono ya se anexionó en 1973  res islo  es Guinea -nos pequeños, COCOTEROS, CONGA Y EMBAÑE, para poder así ampliar sus aguas territoriales y disponer de más petróleo hallado en cantidades considerables en dichos islotes.

El presidente Macías interpuso durante su régimen un litigio con- ra Gabón an  e ins  ancias In  ernacionales, pero poco después del Golpe de Liber  ad, el Gobierno Gabonés dio a en  ender en varios foros internacionales que disponía de un documento de su sucesor, el ac  ual presiden  e Obiang, en el que és  e reconocía la soberanía Gabonesa sobre los Islo  es. El presiden  e Gabonés Omar Bongo  ue el más en  usias  a par  idario de la in  egración de Guinea Ecua  orial en la zona de in  uencia  rancesa. El Es  ado Gabonés  ambién es un excelen  e aliado de Francia en la zona.

Marruecos es o  ro País que  ambién  ienen mucha in  uencia en los resortes políticos del régimen de Malabo. El contingente militar Marroquí es  acionado en Guinea Ecua  orial es considerado por los observadores internacionales como el principal punto de apoyo del régimen del presiden  e Obiang, un verdadero asidero al no con  ar en su fraccionado y sufrido ejército y policía, donde también se multiplican voces de protesta.

Francia coincide con Marruecos en es  e apun  alamien  o de los dis -positivos de seguridad del régimen de Malabo.

Este es el panorama de un Estado en proceso de democratización donde España apoya para que dicha  ransición alcance su  na -lidad, para ello España tiene que encontrar algunos mecanismos adecuados para en  enderse con Francia, los Es  ados Unidos de América y Marruecos por una parte y por otra con los países limí  ro  es y sin olvidar los Organismos In  ernacionales que operan en el área con una política libre de pragmatismo de cortos vuelos

y que no esté cargada de un excesivo apaciguamiento, a juzgar por el cos  e presupues  ario de cooperación con Guinea Ecua  orial y el supremo interés de mantener el único foco de Hispanidad del Á  rica Subsahariana, el Pueblo de Guinea Ecua  orial, la Opinión Pública Española esperan que España en apoyo a esta transición democrá  ica adop  e una polí  ica más  angible, más  rme con Gui -nea Ecuatorial.

Guinea Ecua  orial es un Es  ado miembro de la comunidad In  er -nacional, de tal forma que todo Estado puede perfectamente abrir su área de cooperación, la pluralidad cultural es enriquecedora siempre y cuando que se respete la identidad cultural de cada Estado, en este caso la Hispánica y Bantú. Cualquier potencia que intente borrar o no respetar este acervo cultural originario, verá como, a la larga sus intenciones no triunfarán porque se enfrentará con la voluntad del Pueblo Ecuatoguineano que se siente muy vinculado a la Hispanidad, si bien no faltan sectores muy reducidos de Hispanófobos.

IV. Consideraciones  nales en torno a un posible proceso de transición democrática en Guinea Ecuatorial

Utilizamos la expresión '…un posible proceso de transición democrá  ica en Guinea Ecua  orial '. porque en  endemos que la si  uación vivida a partir de los aires de la Cumbre de la Baule de 1990 hasta esta parte en cuanto a cambios políticos en este Estado, no se puede considerar técnicamente como una transición democrática, nos fundamentamos con los siguientes argumentos:

Según el pro  esor Juan José Linz hay que hablar de  ransición cuando los que ostentan el poder durante el régimen dictatorial deciden devolver el poder al pueblo a través de unas elecciones libres, respetando sea cual fuere el ganador en un ambiente de plenas garantías, de tal forma que la transición termina con la consolidación de las ins  i  uciones democrá  icas, las cuales con  guran un sis  ema

político democrático cuyas características según el ilustre profesor son las siguientes:

  • 1.-El funcionamiento de un Estado de Derecho donde reina la tolerancia, el ejercicio de las libertades y la libre expresión de opiniones.
  • 2.Que todos los poderes estén controlados constitucionalmente, que no existe islotes de poderes libres de control.
  • 3.Que exista una independencia de los tribunales, con un orden jurídico predecible.
  • 4.Que los ciudadanos tengan la seguridad de que los que están en el poder lo van a abandonar y que los militares no estén dispuestos a tomar el poder sino su subordinación a las autoridades civiles.
  • 5.Que exista un mandato de tiempo limitado.
  • 6.Que los gobernantes estén sometidos a la autoridad de la ley.
  • 7.-Una ley electoral consensuada con todas las garantías políticas. Entre otras características.

También por transición entiende Michel Camau ' aquel proceso de sustitución de las reglas y procedimientos políticos de la sociedad (citoyenneté) por otros principios de gobierno, o la extensión de estas reglas y procedimientos a personas o grupos de personas que hasta este momento estaban excluidas en la participación política de los ciudadanos'.

Philippe Schmiter, de  ne el concep  o de liberalización o aper  ura política como 'el proceso a través del cual ciertos derechos se harían efectivos, protegiendo a los individuos y a los grupos de la arbitrariedad o de la desigualdad imputables al Estado a terceros'. 40

Sobre los conceptos: Transición, liberalización política y democra- ización, seguiremos el plan  eamien  o de Guillermo O DONNEL y Philippe Schmiter en su obra ' Transiciones desde un gobierno au  o -ritario' , según estos autores una transición quedaría delimitada por:

40 JUAN MONTABES PEREIRA, Las otras elecciones , ediciones: Mundo árabe 1999. pp.45-69

  • -El inicio del proceso de disolución del régimen autoritario.
  • El establecimiento de alguna forma de democracia, el retorno a algún tipo de régimen autoritario o el surgimiento de una alternativa revolucionaria.

Una de las características de las transiciones es que en su transcurso las reglas del juego polí  ico no es  án de  nidas.

Estas reglas de juego político suelen ser objeto de una ardua contienda.

Durante la transición, en la medida en que existen reglas y procedimientos efectivos, éstos suelen estar en manos de los gobernantes autoritarios.

  • Tales derechos pueden estar ejerciéndose de manera consentida por los gobernantes desde el inicio o incluso antes de la transición, pero con la liberalización se vuelven efectivos ciertos derechos que protegen a individuos y grupos sociales ante los actos arbitrarios o ilegales cometidos por el Estado o por terceros. Estas garantías incluirían:
  • En el plano individual: Los derechos clásicos de la  radición li -beral, es decir, el habeas corpus, el derecho a defenderse según el debido proceso y de acuerdo con las leyes preestablecidas, la libertad de expresión, de movimiento y el derecho de petición ante las autoridades.
  • -En el plano de los grupos: Liber  ad para expresar públicamen  e su discrepancia con la polí  ica o  cial sin su  rir cas  igo por ello, la ausencia de censura en los medios de comunicación y la libertad de asociarse voluntariamente con otros ciudadanos.

Esta serie de derechos, libertades y garantías es muy difícil que sea completa e incondicionalmente respetada por las autoridades públicas de ningún sistema, pero tal tensión, constituye ya en sí misma una variante importante respecto a las prácticas habituales de los regímenes autoritarios.

Durante esta etapa las formas de gobierno siguen siendo, por lo general, arbitrarias y caprichosas. No obstante si la práctica de tales derechos y libertades no constituyen una amenaza evidente e inmediata para el régimen, entonces, suelen acrecentarse, se institucionalizan y por lo tanto incrementan los costos efectivos y percibidos de su eventual anulación.

En función del grado de institucionalización que adquieren tales garantías estaremos en mayor o menor medida vinculados al tema de democratización.

  • La democra  ización.- Sería la úl  ima  ase del circulo del proceso, el principio rector de la democracia es la ciudadanía que implica:
  • a) El derecho de ser tratado por otros seres humanos como igual con respecto a la formulación de opciones colectivas y al mismo tiempo la obligación de quienes instrumentan dichas opciones de ser accesibles y responder por igual frente a todos los miembros del sistema político.
  • b)Alainversa este principio impone a los gobernados la obligación de respetar la legitimidad de las opciones resultantes de la deliberación entre iguales, y a los gobernantes el derecho a actuar con autoridad, aplicando medidas coactivas en caso de necesidad, a  n de promover la e  cacia de esas opciones y pro  eger el sistema político de toda amenaza a su estabilidad y perduración.

No exis  e un conjun  o único de ins  i  uciones o normas especí  -cas que por sí mismo de  na la democracia. La  orma especí  ca que adopte la democracia en un determinado país es contingente, aunque a raíz de la existencia de ciertos 'modelos' , es probable que los actores contemporáneos coincidan en determinar como elementos necesarios de una democracia política los siguientes:

  • -El voto secreto.

  • -El sufragio universal de los adultos.

  • -La realización de elecciones en  orma periódica.

  • La compe  encia libre de los par  idos polí  icos.

  • -El reconocimiento de las asociaciones y el acceso a ellas.

  • La rendición de cuen  as del poder ejecu  ivo.

  • La responsabilidad adminis  ra  iva.

  • -La revisión de procesos judiciales.

  • La  nanciación pública de los par  idos polí  icos.

  • -El acceso a la información.

  • La limi  ación de manda  os sucesivos.

  • El sufragio por correspondencia.

  • Las medidas adop  adas para man  ener censos permanen  es.

  • La obliga  oriedad del vo  o e  c. 41

Todo este planteamiento está demostrando claramente que en la República de Guinea Ecua  orial, no es  amos en presencia de una transición política sino un proceso lento de liberalización y aper  ura polí  ica. Es  a a  rmación la podemos  or  alecer aún más con las  eorías de cambios de regímenes de Leonardo Morlino, en su obra : 'Cómo cambian los regímenes políticos'.

El autor analizando los cambios habla de niveles y dimensiones. Los niveles de cambio son cua  ro:

  • 1)Cambio sistémico.- Consistente en el cambio de todos los componentes del sistema.
    1. Cambio intrasistémico o componencial.- Cambia uno o algunos componentes del sistema.
    1. Intracomponencial o factorial.- Cambio de uno sólo o de algunos de los elementos o factores en el interior de los componentes mismos.
    1. Intercomponencial e interfactorial.- Este cambio es debido a las interdependencias recíprocas entre componentes y entre factores.

Y según las dimensiones los cambios pueden ser:

  • 1)Continuo-discontinuo.
  • 2)Pací  co-violen  o.
    1. Compensado-descompensado.

41 JUAN MONTABES PEREIRA, op. ci  ., pp.45- 69

Estas tres dimensiones determinan el modo del cambio.

    1. Fundamen  al-marginal, de  ermina la pro  undidad.
    1. Orien  ado-no orien  ado.
    1. En expansión- en contracción, 5 y 6 determinan la dirección.
  1. 7)Innovador - no innovador, de  ermina el con  enido.
    1. Acelerado - len  o, de  ermina el  iempo.
    1. In  erno - ex  erno, de  ermina el lugar de origen de los cam -bios.
  1. 10)His  óricamen  e de  nido -his  óricamen  e inde  nido o atemporal, determina la situación histórica.

Sin necesidad de analizar detenidamente las diferentes dimensiones de cambio según Morlino, pero sí ya podemos iden  i  car los niveles y las dimensiones de cambio que suceden en el Estado de la República de Guinea Ecua  orial, se  ra  a de un cambio in  rasis  émi -co y componencial, cambian algunos elementos del sistema político como la constitución pluripartidista, la jefatura del gobierno. Es un cambio continuo porque está determinado según los postulados políticos-jurídicos, del sistema actual y sus componentes; En este proceso de cambio no faltan tumultos, conspiraciones y guerras internas si bien no rompen categóricamente la estabilidad social, luego, es cambio semi-pací  co o de violencia encubier  a,  al vez por la resignación, la conformidad de las masas o la dureza de los mecanismos de represión puedan explicar tal situación.

Es un cambio descompensado, porque hay coexistencia de caracteres tradicionales y modernos en el interior del mismo sistema tal como venimos explicando en páginas anteriores.

Es un cambio marginal, la transformación social es muy limitada y no cambia la lógica política del sistema. Es un cambio perfectamen  e orien  ado, ya que conduce a las direcciones plani  cadas por el sistema actual, es en contracción porque se contrasta claramente la inmovilidad real del sistema político.

Un cambio no innovador al no percibir características ideológicas nuevas en el actual núcleo de poder. Un cambio lento, la transfor-

mación social y política del Estado se nota muy poco, el cambio no se realiza en las estructuras internas de la clase política gobernante, el núcleo duro del poder se man  iene  rme por eso es ex  erno el cambio. Es un cambio his  óricamen  e de  nido, se inscribe den  ro del proceso de transiciones democráticas africanas iniciado por la cumbre de la Baule de 1990.

Con es  e esquema con  rmamos nues  ra  esis de que el balance del proceso democra  izador en Á  rica sigue siendo mediocre. La R.G.E. como Estado Africano no escapa de este análisis; el proceso democrático Ecuatoguineano es tan lento que es difícil valorar los pasos dados. En realidad, no es tan grande la distancia entre el punto de partida del proceso y aquel en que se encuentra actualmente, poco se ha avanzado en esta democratización y en el respeto de los derechos humanos. Se han celebrado varias elecciones, legislativas en noviembre de 1993, municipales el 17 de septiembre de 1995, presidenciales el 25 de febrero de 1996, criticadas por la opinión pública internacional y la oposición interna por algunas irregularidades, concernientes a la participación de la población, la organización y el con  rol del escru  inio. Lo mismo sucedió con las recién celebradas elecciones legislativas el pasado 7 de marzo de 1999 con múltiples irregularidades 42 .

La República de Guinea Ecua  orial como ex - provincia españo -la, tiene que seguir con mucha atención el proceso político de esta tierra hermana y Antigua potencia administradora que es España. La  ransición polí  ica española es un acon  ecimien  o polí  ico de re - erencia muy necesario para el Es  ado de Guinea Ecua  orial, par  i -cularmen  e. El pueblo de Guinea Ecua  orial necesi  a una  ransición pací  ca, una re  orma polí  ica pac  ada con presencia de Fuerzas mi -li  ares de la Organización de las Naciones Unidas, y Observadores Internacionales.

La  ransición polí  ica española se hizo sin rup  ura de los apara  os

42 Ver el periódico el PAIS de 9 de marzo de 1999. Nº 1040 y la revis  a Mundo Negro. Nº 429 - abril de 1999.

del Estado, pero con una profunda transformación de la legalidad, Las Ins  i  uciones y las prác  icas polí  icas median  e es  ra  egias pa -cí  cas y graduales que acabaron implicando un cambio comple  o del régimen. Las  areas que  uvo que abordar la  ransición española fueron:

  • 1.Desvinculación del régimen autoritario.
  • 2.Creación de un nuevo ordenamiento jurídico-político.
  • 3.- Con  rol civil de las Fuerzas armadas.
  • 4.Reformas económicas.
  • 5.Consolidación de las Instituciones democráticas.

Todo este proceso se vio favorecido por cambios socio-económicos y culturales previos y por el comportamiento negociador de las elites y el apoyo social masivo, a estas políticas resultaron decisivos. O  ros  ac  ores que  acili  aron la  ransición son:

  • -Un contexto internacional favorable.
  • -Nivel de desarrollo apreciable.
  • -Predisposición de las elites, a la reforma política.
  • -La reemergencia de una Sociedad Civil. 43

Actualmente los intentos de transición llevados a cabo desde principio de los años noventa no cumplen con estos esquemas. Sigue vigente el régimen autoritario y con toda la dotación de poder, de tal forma que no se puede crear un ordenamiento jurídico-político di- eren  e al ac  ual. El ejerci  o de Guinea Ecua  orial es un conjun  o de facciones que tiene como misión principal, defender la permanencia en el poder del régimen actual, el control de dichos cuerpos armados y uni  ormados depende solo del clan gobernan  e. Las re  ormas económicas son  ibias no alcanzan a la mayoría de la población; La existencia de Instituciones democráticas como la Asamblea Nacional, Las Ins  i  uciones judiciales son  es  imoniales porque no dispo -

43 MANUEL ALCANTARA/ A. MARTÍNEZ. Política y Gobierno en España. Editorial: Tirant Lo Blanch. Valencia-1997. ARTICULO: ' Transición polí  ica (1975-1982) ' de CESÁREO R. AGUILERA DE PRAT. Pp. 34-50.

nen de su verdadera au  onomía. La Sociedad civil se encuen  ra en una fase embrionaria, por carecer de un verdadero apoyo público. La predisposición de las eli  es gobernan  es para negociar la re  orma política es notablemente escasa. Toda esta situación se ve favorecida por un ambiente de represión, miedo, y pobreza. En un contexto Mundial donde la Comunidad Internacional se preocupa más de las grandes guerras y de los grandes con  ic  os, relegando a un  ercer  érmino si  uaciones polí  icas como la de Guinea Ecua  orial, si bien los que sufren la dureza de la dictadura esperan más atención por parte de la Comunidad Internacional.

La República de Guinea Ecua  orial es un Es  ado Soberano, el pueblo de Guinea  iene que ser conscien  e de que el Gobierno de Madrid apoya, coopera. La consecución de un proceso democrá  ico y del desarrollo depende del pueblo tanto los que están en el País como los que es  an  uera. Guinea será lo que los Guineanos desean que sea. El poder es un bien que no se puede con  ar  o  almen  e ni a una persona física ni a un colectivo reducido, de tal forma que la historia nos ha enseñado que si no disponemos de mecanismos reales de control de poder es mejor ser prudentes en la concesión de dicho poder pues el recuperarlo suele ser altamente difícil. Con- amos en la ireversibilidad de los cambios y esperamos que con la colaboración de España, la comunidad internacional, el gobierno y el pueblo de Guinea Ecua  orial, que es  a  ransición democrá  ica se lleve a cabo de una  orma pací  ca para lograr una Guinea moderna y desarrollada.

Y para que este proceso democrático sea consensuado hace falta que la Jefatura de Estado convoque una Asamblea popular en el que estén representadas todas las fuerzas vivas del país: los diferentes partidos políticos, aquellos que están legalizados, los que fueron ilegalizados recuperar inmediatamente su legalidad y todas las demás formaciones políticas que nunca fueron legalizadas y aquellas que germinen, legalizarlas de una forma inmediata, la Iglesia, los sindicatos, los representantes de los diferentes grupos étnicos que componen el Es  ado de la República de Guinea Ecua  orial, no  ables

intelectuales nacionales, representantes de estudiantes, expertos españoles,  ranceses, nor  eamericanos, represen  an  es de la O.U.A y la O.N.U, para que el  uncionamien  o de es  a Asamblea sea lo más libre. La misma elegirá su presiden  e para conducir el desarrollo de los debates.

Las  unciones de es  a Asamblea serán:

  • -Elegir una comisión constitucional, para elaborar la nueva cons- i  ución del Es  ado de Guinea Ecua  orial, como documen  o base podrá servir la constitución de 1968, la Constitución española de 1978, o  ras cons  i  uciones la  inoamericanas y a  ricanas. La comi -sión presentará el proyecto constitucional a la asamblea popular y si lo aprueba, ésta será sometida a referéndum.
  • -Elaborar una ley electoral para las diferentes elecciones.
  • -Elaborar una ley de partidos políticos y asociaciones.
  • -Elaborar una ley que controle la utilización de la radio, la televisión, la prensa y demás medios de comunicación en el momento de propaganda.
  • -Establecer un calendario electoral.

Esta Asamblea de carácter temporal no podrá ser disuelta por ningún órgano estatal, ni siquiera la Jefatura de Estado, sólo cuando cumpla su cometido y sean celebradas todas las elecciones y para el perfecto desarrollo de esta Asamblea hace falta una administración al  erna  iva  u  elada por la O.N.U, es  a  u  ela no puede ser e  ec  iva si no hay un con  ingen  e mili  ar  uer  e es  acionado en Guinea Ecua -torial, capaz de controlar las diferentes facciones armadas antidemocrá  icas, que componen el ac  ual ejérci  o Guineoecua  oriano, y empezar a reorganizar el nuevo ejército y las fuerzas de seguridad de Guinea Ecua  orial; garan  izar la in  egridad  erri  orial del país, garantizar la seguridad de los ciudadanos, controlar las amenazas y represiones durante las elecciones. El Jefe de Estado aquél entonces tendrá como misión convocar las diferentes elecciones y promulgar las diferentes leyes que le presente la Asamblea Popular, así como mantener el funcionamiento necesario material de la Administra-

ción pública, no participará en la Asamblea popular, en caso de no cumplir con sus funciones transitorias, o intentar boicotear el desarrollo de la Asamblea, la Asamblea popular podrá decretar su cese y el Presidente de la misma asumirá las dos funciones de una forma temporal, es decir, Presidente de la República y de la Asamblea popular. La Asamblea podrá  omar  ales decisiones. Duran  e el desarrollo de la Asamblea Popular, el Gobierno no podrá  rmar ningún acuerdo, tratado, ni ninguna decisión internacional, Si fuera necesario se ra  i  caría en la Asamblea popular.

Conociendo el funcionamiento del sistema de las Naciones Unidas, nos preguntaríamos sobre la solicitud de esta intervención, de la O.N.U, quien la haria ¿el Je  e de Es  ado?. En  odo caso debería de producirse una vez por todas, una consulta, sin miedos, represión ni amenazas sobre la soberanía del Pueblo de Guinea Ecua  orial. Si el jefe de Estado no lo hace, muchas veces las fuerzas de la oposición ya han pedido elecciones limpias, no han sido escuhadas por el ac- ual Gobierno del País, pues le  oca a la Comunidad In  ernacional  omar papeles en el asun  o. Es una de las pocas vías pací  cas que quedan para la recons  rucción del Es  ado de Guinea Ecua  orial.

El Es  ado de Guinea Ecua  orial  iene  an  os problemas, pendien -tes de resolver, pero el problema Bubi es muy importante; el pueblo bubi tiene que ser seriamente escuchado, es un pueblo con sus rasgos carac  erís  icos y puede op  ar por su propio des  ino. Lo mismo digo del pueblo Fang, Ndowe, Annobones, Bisio. Aquí no se  ra  a de romper la unidad estatal tampoco arrastrar a un pueblo en contra de su voluntad, se trata de aceptar sistemas modernos de Administración territorial, el sistema español de las Comunidades Autónomas, si bien complejo, pero es un ejemplo claro de respeto de pluralidad y de descentralización política, se puede estudiar, cada Estado con sus par  icularidades indudablemen  e, una República Federal asociada, un Estado independiente asociado, son fórmulas discutibles, incluso la independencia total se puede cuestionar. Es la grandeza de un Estado soberano que puede perfectamente compartir esa soberanía con otros Estados. Uno de los merecimientos del que el pueblo

de Guinea Ecua  orial no puede quejarse duran  e es  os primeros 30 años de la independencia es precisamente la muerte y el sufrimiento. En la constitución de 1968 no aparece ni abolida, ni admitida la pena de muer  e, la car  a de Akonibe de 1982 y de 1991 la admi  en. Tiene que ser abolida la pena de muerte en todas las jurisdicciones militar y civil, no más muertes de Estado. Hace falta todavía enterrar bien a los líderes ya muertos, respetarlos, homenajearlos o, al menos, una cierta consideración legal a los huérfanos y las viudas, asignarles alguna pensión, mientras festejamos por la muerte de nuestros compatriotas nunca seremos liberados.

España, Francia, y los Es  ados Unidos de América, son las grandes potencias interesadas por nuestro país, esto lo tenemos que valorar positivamente y saber utilizar su apoyo. Siempre y cuando cada cual en su sitio. España es la antigua metrópoli por razones obvias merece una consideración privilegiada, gracias al entendimiento con España alcanzaremos el respeto que nos hace falta en la comunidad in  ernacional. Francia es una gran po  encia en la zona, cono -cedora de la política africana, somos miembros de la Comunidad Económica y Mone  aria de Á  rica Cen  ral(CEMAC) y per  enecemos a la Franco  onía son espacios económicos, polí  icos y cul  urales que indudablemente pueden engrandecer nuestro Estado pero en estas comunidades tenemos que mantener nuestra identidad; por ejemplo la CEMAC, es un espacio económico que no tiene por qué obstaculizar la en  rada en Guinea Ecua  orial de inversiones o comercio es -pañol si exis  e una cláusula parecida, Guinea Ecua  orial  endría que enmendarla, porque el resto de los países, sus antiguas metrópolis, son sus mejores aliados comerciales. La coo  cialidad de  rancés, en principio si queremos que el  rancés sea realmen  e coo  cial con el cas  ellano  endríamos que revisar la car  a de Akonibe en su Ar  ícu -lo 4 para incluir el francés como tal, es una cultura enriquecedora para nuestro Estado, además de su universalidad, geopolíticamente es necesario para Guinea Ecua  orial. Para ello no solamen  e un de -creto ley, sino la formación de profesores y maestros desde la enseñanza primaria hasta la universidad, formar a todos los funciona-

rios de la Administración pública, fortalecer la cooperación francesa en el sentido de multiplicar por todo el país los Institutos de cultura y expresión  rancesa. Los Es  ados Unidos de América, o  ra gran po - encia in  eresada por Guinea Ecua  orial; relaciones que  enemos que acentuar por varias razones, formamos parte de la Comunidad Hispánica de Naciones, la cooperación cien  í  ca de al  o nivel in  eresa al pueblo Guineoecua  oriano. El inglés, idioma vehicular universal por excelencia, a fomentar también en todos los centros educativos. Pensar en términos de confrontación de las tres potencias, o de explotación irracional de los recursos naturales no conduce a ningún plan  eamien  o posi  ivo, para los in  ereses de Guinea Ecua  orial pero son los poderes políticos guineanos los que tienen que velar por la modernización de su Es  ado. Las po  encias ex  ranjeras pueden cola -borar y asesorar si queremos los nativos.

El elemento hispánico y bantú forman el núcleo de nuestra identidad como Estado a tener en cuenta a la hora de establecer los principios rectores de la política interna y externa del Estado, en política exterior tenemos que fortalecer nuestras relaciones con España, Francia, los Es  ados A  ricanos, par  icularmen  e de la sub-región del Gol  o de Guinea, los países la  inoamericanos, los Es  ados emergen -tes del Sudeste Asiático, así como los Estados de la Comunidad de Es  ados Independien  es; China, Gran Bre  aña y Rusia, priori  aria -mente en el plano bilateral. En el plan multilateral con los organismos regionales y a  ricanos, con la O.N.U, la Unión Europea y el G7. Con estos Estados la cooperación económica y educativa tiene que ser materia de primer orden.

En política interna, una vez establecido el Estado de Derecho y democrá  ico, el Es  ado de la República de Guinea Ecua  orial para colocarse en el andén y coger el tren que conduce al desarrollo en unos primeros cinco años tiene que tener como objetivo principal, entre otros, estos proyectos de ejecución urgente:

    1. Dotar a todo el territorio nacional de una red hidrológica que permita abastecer de agua potable sana y unos sistemas de con- rol, de desagüe y depuración e  caz.
    1. Dotar a todo el territorio nacional de fuentes de energía eléctrica.
    1. Construir fábricas de cemento como mínimo dos fábricas, además de fábricas de ladrillos, tejas, chapas de zinc y demás materiales de construcción.
    1. Dotar a todo el territorio nacional de una infraestructura viaria acorde a las exigencias del  rá  co moderno. Ac  ualmen  e el país cuen  a con 892 kilóme  ros en la región con  inen  al, 149 en la Isla de Bioko,  o  al en  odo el  erri  orio 1041 kilóme  ros. 44 Toda la red está en muy mal estado y se puede ampliar esta red.
    1. Mecanización del sector agroalimentario, producción y transformación de productos básicos, harinas, aceites, leches, azúcar, sal, hortalizas, fomentar la ganadería, la pesca y la industria de conservación. Nues  ras  ierras son lo su  cien  emen  e ricas, la producción puede ser en parte ecológica sin necesidad de utilizar abonos ar  i  ciales.
    1. Reorganización del sis  ema educa  ivo. La Universidad para que sea un verdadero cen  ro de inves  igación y  oro de re  exión, capaz de luchar contra el paludismo y demás enfermedades que impiden, en  re o  ras cosas, que Guinea Ecua  orial sea un destino turístico. Esto implica crear una verdadera facultad de medicina  ropical. La universidad es una escuela de valores im -portantes como la tolerancia, la honradez, la libertad, la justicia, etc.
    1. Un servicio sanitario capaz de frenar y erradicar las epidemias de la población.

Gran par  e de los cuadros ecua  oguineanos, al  amen  e cuali  -cados y con gran solvencia moral, forman parte de la gran diáspora, en tierras ajenas, algunos pocos ejercen las profesiones adquiridas en las diferentes universidades, la mayoría hacen trabajos de subsistencia y muchos en situación de desempleo. Algunos

44 COLECTIVO HELIO, op. ci  ., p. 138

no entraron al país después de su formación, otros entraron pero por la situación de corrupción generalizada se vieron obligados a salvar su integridad física y buscar una vida mejor, volviendo al extranjero; esta situación de fuga de cerebros o lo que actualmente se denomina la circulación de competencias, perjudica seriamen  e al Es  ado de Guinea Ecua  orial,  odo es  e colec  ivo casi todos estarían en condiciones de volver al país, pero al menos, siendo Guinea un Es  ado de Derecho y democrá  ico. Muchos han adquirido otras nacionalidades para hacer su vida un poco más llevadera en el extranjero, pero esta condición no tiene que preocupar a un gobierno justo y democrático. El guineoecuatoriano con doble nacionalidad, una vez en el país tiene derecho a ejercer la nacionalidad natal, con la reserva de que si alguna vez se vieran amenazados sus derechos fundamentales como nativo, poder disfrutar inmediatamente de la protección diplomática del Estado naturalizado.

En una tiranía como la actual esta condición de doble nacionalidad es objeto de serias represiones para aquellos que la dis- ru  an, de  al  orma que muchos pre  eren aguan  ar la pobreza en la libertad en el extranjero, que la miseria en la esclavitud en Guinea Ecua  orial. Es una si  uación a  ener seriamen  e en cuen  a para recuperar a estos cuadros, hasta el Estado debería de hacer un esfuerzo económico para los gastos de viaje y los primeros meses de aquellos que quieran entrar; claro, hablamos de un fu- uro Gobierno de derecho y democrá  ico. Con es  e Gobierno es  á demostrado que es un riesgo enorme, algunos nativos con nacionalidad española ya han conocido la dureza de este régimen, muchos salieron del país perfectamente lisiados después de haber sido detenidos y torturados en las cárceles nacionales. Todos es  os cuadros podrían poner al servicio del pueblo de Guinea Ecuatorial sus conocimientos, es cierto que la legitimidad interna es muy importante pero es más fácil de adquirir si la persona es justa y honrada y si el pueblo cree en estos valores. Pero tener acreditación externa es más difícil, por eso personalidades

como Eya Nchama 45 , muy valoradas en la comunidad internacional. Sus consejos pueden ser de mucha u  ilidad para una Guinea Ecuatorial Democrática, para su mejor inserción en la Comunidad Internacional.

45 C.M. EYA NCHAMA, autor del libro: Le deloppement et droits de l'homme en Afrique,Edit. Publisud, Paris, 1991. Responsable del grupo de investigación 'Historia Africana' en el Insti- u  o Universi  ario de es  udios de desarrollo - Ginebra- Suiza. Miembro del Comi  é In  erna -cional de Coordinación del movimiento panafricano…

Conclusiones

El Es  ado de la República de Guinea Ecua  orial, per  enece a la comu -nidad conocida como 'Tercer Mundo' la existencia de este concepto si bien se está cuestionado actualmente por considerarse obsoleto. Se fundamenta gracias a tres grandes factores comunes a unos 130 países pertenecientes a dicha comunidad.

  • 1.-Se trata de sociedades traumatizadas por su encuentro con la modernización.
  • 2.Se trata de Estados mal gobernados y una gran parte de ellos ingobernados.
  • 3.Se trata de poblaciones que intentan imitar el proceso de desarrollo de los países occidentales. 1
  • 1.1.- El choque de los Estados tercermundistas con la cultura industrial provoca un crecimiento económico al mismo tiempo

1 BERNARD CHAUTEBOUT. Le Tiers Monde . Edi  orial: Armand Co  in, PARIS - 1989. pp. 9-11,29-47.

  • el desarrollo de la miseria de esos países; aparecen fenómenos como la explosión demográ  ca, los grandes éxodos rurales ha -cia las ciudades, donde las poblaciones rurales novatas en las grandes aglomeraciones son seriamente explotados y marginalizados aparecen las carencias y las hambrunas de Sahel en los años 1970, en Etiopía en los años 1984-1985, el paro y los barrios miserables. Este es un factor que marca categóricamente a estos Estados cada cual respetando sus características.
  • 2.1.- Estados mal gobernados.- De una manera general estos Estados son mal gobernados, no solamente en cuanto al funcionamiento de una democracia auténtica. También no son capaces de poner en orden un sistema de alternancia en el poder, para permi  ir un mínimo de con  rol sobre los gobernan  es. La única manera de sustitución en el poder en gran parte de ellos, es el golpe de Estado, incapaces e incompetentes lo que conduce a muchos países a la corrupción, la violación sistemática de los derechos fundamentales así como el deterioro de las estructuras fundamentales del Estado.
  • 3.1.- El seguimiento de los Estados occidentales.- Con la miseria cultural y material y la incapacidad de los gobiernos a controlar la si  uación. La causas principales son muchas: el colonia -lismo, el neocolonialismo, a dependencia creada por la ayuda bila  eral, la acción de las mul  inacionales y del Fondo Mone  a -rio In  ernacional… Obligan a es  os Es  ados a seguir el mismo proceso de desarrollo de los Estados occidentales. 2

Todos los Estados tercermundistas cumplen estas funciones pero lo que va a marcar la diferencia entre un Estado y otro es el régimen político de cada uno.

La lucha nega  iva por el poder, las conspiraciones, han es  ado siempre presente en la clase política guineoecuatoriana y han en-

2 BERNARD CHAUTEBOUT, Le tiers monde , Edi  orial: Armand Co  in - 1989 PARIS, pp. 9-11,29-47

sombrecido todos los acontecimientos políticos determinantes del país. Esta puede ser una de las razones principales del fracaso polí- ico de 5 de marzo de 1969. Los  res grandes ac  ores polí  icos Macías, Ondó Edú y A  anasio Ndongo Miyone, no solamen  e había ausencia de respeto entre ellos mismos sino que cada uno en sus planes par- iculares plani  caba hacerse con el poder con mé  odos no del  odo convencionales. Ondó Edú, muy con  ado no porque la con  anza y la legi  imidad emanaba del pueblo, sino del Carrerismo y Fran -quismo español, por eso no se preocupó tanto, con la seguridad de que la Jefatura de Estado le venía ya asignada, casi un poco la infravaloración de las fuerzas nacionales, líderes políticos y la misma población.

Atanasio Ndongo Miyone, apoyándose en el palacio de Santa Cruz o sea el Ministerio de Asuntos Exteriores español, el Sr. Ministro Castiella le garantizaba el poder a Atanasio Ndongo y sino podía ser por medios constitucionales, quedaba la utilización de o  ras es  ra  egias. A  anasio Ndongo muy con  ado en su  ormación académica y su in  uencia en la comunidad ex  erior, in  ravaloró a Macías, dejándose llevar por la rudeza de éste de ahí el fracaso del Golpe de 5 de marzo. Macías es un in  ruso polí  ico, dos soluciones: o neutralizarlo sistemáticamente o respetarlo, porque si miramos el proceso; ¿por qué permitieron a Macías participar en la conferencia cons  i  ucional? Si pro  ocolariamen  e no  guraba su nombre en la lis  a ¿por qué A  anasio Ndongo y sus aliados pre  eren apoyar a Macías en lugar de Ondó Edú? Macías, polí  ico as  u  o repar  ió  an -tas carteras como pedían, pero el Ministerio de Defensa, Interior y Gobierno Civil lo guarda para él y sus  amiliares. Ndongo Miyone, gran conocedor de la política, conocía perfectamente el rol del ejército. En situaciones de crisis no quiso contestar este acaparamiento de Macías porque ya contaba asumir el poder gracias a la ayuda de otras contingencias españolas.

Macías por su parte ya tenía su plan muy preconcebido es posible que pudiera sentirse muchas veces despreciado y acomplejado  eniendo en cuen  a su  emperamen  o, no es di  ícil a  rmar que su

plan maquiavélico lo tenía ya muy bien confeccionado: objetivo alcanzar el poder, para ello ofrecer a la masa lo que quiere y a los aliados políticos, una vez en el poder eliminar a todos los compatriotas políticamente molestos, no tenía una concepción moderna del Estado, era el verdadero hombre de las cavernas con herramien  as del siglo XX.

A  anasio Ndongo Miyone, no quiso colaborar con Ondó Edú, por la sombra de la Iglesia y de la Opus Dei que le rodeaba a es  e úl  imo, en  re o  ras cosas, claro an  iguo ca  equis  a muy amigo de Franco y Carrero Blanco era evidente la situación, por tener miedo a la Iglesia toparon con el diablo, y eso que Saturnino Ibongo, otro gran líder del MONALIGE  ambién evolucionó en los ambien  es de la Opus Dei, durante su peregrinación académica en la Universidad de Navarra.

Hubiera sido mejor,  ormar un Gobierno con Ondó Edú para los in  ereses de Guinea, el equilibrio en  re Ondó, aman  e de la me  ró -poli y de una autonomía mayor o independencia cooperativa y el nacionalismo moderado de Atanasio Ndongo Miyone y Saturnino hubiera sido su  cien  e para crear un clima de con  anza en la po -blación y en los inversores económicos y controlar el radicalismo de Macías que por supuesto hubiera preferido la oposición u otra responsabilidad y sus ideas totalitarias quedarían neutralizadas o rechazadas por el pueblo en pocos años, teniendo en cuenta las consecuencias de tales políticas aplicadas en otros Estados Africanos: Guinea Konakri, Uganda, República Cen  ro A  ricana, e  c.

Porque habiendo respeto y amor entre las diferentes clases políticas, y sin ambiciones precipitadas ni desmesuradas en un Estado de Derecho y de alternancia política, era muy probable que Atanasio Ndongo Miyone estuviera a las puertas de la jefatura de Estado, colaborando con Ondó Edú. És  e úl  imo era un dirigen  e de una gran solvencia moral, amante de la modernidad y comprometido con los valores democráticos inspirados en la Constitución de 1968. Por su personalidad y alianza con España estaba obligado a respetar la alternancia en el poder; y es más estando Ndongo Miyone, Saturnino

Ibongo, Bosío Dioco, Gori Molubela y Macías, Ondú Edú como je  e de Estado, el drama del cinco de marzo no hubiera tenido lugar.

Ondó Edú, por su par  e dio más impor  ancia a sus car  eras mi -nisteriales que a la situación global del Estado, ignorando que el no acep  ar a Ndongo Miyone signi  caba garan  izar la vic  oria de Macías, siendo conocedor de éste último, tenía que haber analizado la o  er  a polí  ica de Ndongo Miyone para el bien de Guinea, para bloquear la llegada de Macías a la jefatura del Estado. Consecuencias, no pudo dirigir ningún gobierno ni con más o menos ministros de su partido. En la jerarquía de la ambiciones políticas, garantizar estabilidad del Estado y el bienestar de la población es lo primero, después las aspiraciones personales que son también légitimas.

Entre los grandes líderes políticos, la actitud más difícil de comprender es la de Boni  acio Ondó Edú, sobre  odo cuando Macías aparece en el escenario político. Sus discursos y mítines parecían más a enfados o grandes homilías, pero si hacemos un gran esfuerzo y nos acercamos a su personalidad, Ondó, hombre creyen  e, col -mado de bondad, muy tradicional y autoritario, su misión era conducir el Estado a su verdadera felicidad en un ambiente sosegado sin traumas. Era de los pocos políticos que conocían a Macías, tal vez por su acercamiento al pueblo de Mongomo, recordar que este dis  ri  o es uno de los que más vo  aron a Boni  acio Ondó Edú, y don -de Macías perdió más votos. Era una persona iluminada, un antiguo profeta. 3 ; Una vez perdida las elecciones de vuelta a su pueblo San José-Evinayong. Claro tenía que pasar por Ayene Concentrado, último poblado de Niefang yendo hacia Evinayong. Todo el pueblo concentrado como lo hacían a menudo para escuchar el discurso, se presen  ó el gran líder, muy en  ris  ecido y  rans  gurado, no se hospedó, ni descansó mucho, tenía que ir, la gente no sabía dónde, y pronunció el discurso corto en los siguientes términos (en fang): «… el pueblo de Guinea Ecua  orial habéis elegido a 'un en  ermo de co -

3 El que elabora este trabajo es testigo privilegiado, aquel entonces niño de mano de su tio padre Pedro Obama, que Dios glori  que su alma, Direc  or comarcal de juven  ud de MUN -GE, en cuya casa hospedaba de vez en cuando al Gran Lider polí  ico.

razón' (un loco) 4 , lloverá una lluvia de sangre que hundirá este pueblo en un gran pozo, pasarán muchos, muchos años con este maligno gobierno, después vendrá otro gobierno, cínico, desorganizado no sabrá dónde situar al Estado tampoco será bueno, continuará la lluvia de sangre pero más llevable que el anterior, también durará muchos años, ya después es cuando llegará un hombre de bien que sacará del pozo al sufrido pueblo. No habéis comprendido mi mensaje ¿desde cuando se puede compartir la misma casa con aquel que asesinó a tu padre, madre, abuelo o abuela? (haciendo alusión a la dominación colonial). Mi proyecto consistía en formar a cuadros nacionales todos los sectores, privado y público, con profesionales nativos iremos reemplazando paulatinamente a los españoles, ahora no estamos en condición de mantener ni una estructura administrativa ni produc  iva e  caz. Pobre pueblo de Guinea, lo sien  o mucho por voso  ros y pienso que seré el primer sacri  cado.» No hubo aplausos como de costumbre, los ahí reunidos aquel entonces no entendieron nada, para ellos era un gran líder político si no asumía la jefatura de Es  ado siempre podía merecer la con  anza de o  ra responsabilidad. El viaje le condujo no solamen  e a su poblado sino  ambién a Ga -bón, exilio frustrado y después a las garras de Macías y la muerte. El régimen de Macías desde luego que fue una lluvia de sangre, el actual, casi lo mismo, un poco más cínico. Al parecer la profecía de Ondó Edú se cumplen de una  orma  axa  iva. Sen  ía su sacri  cio y el del pueblo al que tanto amó de tal forma cuando ve como el fenómeno Macías con sus discursos incendiarios convenciendo a la población, es una situación que le pone profundamente triste. De ahí sus discursos proféticos intentado que el pueblo recupere el camino correc  o. Nunca Macías le inspiró con  anza y nunca le acep  ó como hombre político capaz de conducir un Estado, por eso intentó exiliar. Esta actitud la encontramos en el Antiguo Testamento, profetas que hablan de una forma irritada al pueblo para invitarles a la salvación, en forma de amenaza al pueblo, por su corrupción (Isaías

4 En la an  ropología Fang lo que se pierde es el corazón para volverse loco y no la cabeza.

1.4) algunos capítulos de Jeremías (6.26) amenazando al pueblo de Jerusalén. Siente como el pueblo se conduce hacia las ejecuciones masivas, torturas, asesinatos, violaciones y todo tipo de vejaciones humanas que le reservaba el régimen de Macías y su sucesor. Como hombre creyente, tradicional, y autoritario, la única fuerza que le quedaba era la palabra para convencer al pueblo a saber elegir su camino, en todo caso como hombre político no se resignó, cumplió su misión y sacri  có su propia vida.

Edmundo Bosío, el líder de la Unión Bubi, después de defender brillantemente la autodeterminación del pueblo Bubi, tesis no aceptada ni por España ni por la comunidad internacional, Macías le prometió una autonomía mayor a la prevista en la constitución, pero el líder Bubi no se preocupó en buscar un poder de fuerza en caso de que Macías no cumpliera sus compromisos, es decir, la Unión Bubi tenía que haber construido una estrategia capaz de seguir reivindicando sus derechos o luchar contra la tiranía de Macías, un grupo de liberación, una estructura paramilitar para hacerse fuertes, internamente y externamente. Un hecho real, el pueblo bubi nunca aceptó la independencia tal como fue concebida, de ahí el semblante de resignación y tristeza de Edmundo Bosío Dioco al lado de Macías el día de la proclamación de la Independencia. Es cierto que las turbulencias internacionales no le acompañaban en sus reclamaciones, pero a lo mejor una Federación o Con  ederación se podía haber aceptado, pero habiendo un movimiento de fuerza capaz de alterar el orden público y provocar turbulencias sociales. En política los recursos coercitivos son determinantes, el pueblo bubi y la clase política de aquel entonces no disponían de dichos recursos. Por eso sus exigencias eran estudiadas sin demasiada preocupación por España, la O.N.U y la O.U.A.

La experiencia democrá  ica de Guinea Ecua  orial nunca  ue asimi -lable por la madre patria española, los políticos españoles no podían permi  ir que Guinea una ex-provincia española dis  ru  ara de un ré -gimen político culturalmente e internacionalmente más valorado que el suyo. La si  uación es compleja para España, el aborigen, el

indígena, el dominado o el hijo dando lecciones de civilidad, tolerancia, de pluralidad política a su propia metrópoli, sumida en una dictadura, de consolidar la democracia guineoecuatoriana. Quién sabe, a lo mejor el régimen franquista hubiera terminado antes que el fallecimiento del Caudillo. En todo caso el proceso descolonizador de Guinea ejerció una gran in  uencia en la al  a clase polí  ica es -pañola. De tal forma que Macías fue un fenómeno incluso deseable de alguna manera para algunos polí  icos españoles. La dic  adura de Macías servía para con  rmar la  esis de España que Guinea no ha -bía alcanzado la su  cien  e madurez para dirigir su propio des  ino, claro la dictadura de Macías a todas luces era peor que la dictadura franquista. Se mantenía la superioridad política de la madre patria, razón por la cual los acontecimientos de 5 de Marzo de 1969 y muchas situaciones son inexplicables: ¿por qué los españoles no toman en serio la soberanía nacional y respetar como es debido las autoridades nacionales?, por qué España decreta la evacuación de su colonia de Guinea, si había peligro se podía per  ec  amen  e discu  ir con las autoridades nacionales y si no en las Instancias Internacionales con la constitución en la mano. Hubiera sido una forma para frenar las aspiraciones de Macías, encolerizados, los españoles abandonan la ex-colonia como quien dice ahí tenéis la Independencia, hartaos y sentir verdaderamente nuestra ausencia, como si el pueblo dudó alguna vez la importancia de la presencia española; de 1971 a 1976 Guinea Ecua  orial es declarada ma  eria reservada por España, el ré -gimen franquista no podía contestar la violación sistemática de los Derechos Humanos en Guinea a sabiendas que su expedien  e en dicha materia tampoco estaba tan limpio y por otra parte, era una  orma de a  ormen  ar a los de  ensores de la Independencia de Gui -nea, como Castiella que poco después es separado del ministerio.

Macías llega al poder y perdura tanto gracias a la debilidad del pueblo que se deja instrumentalizar con facilidad, por las ambiciones de poder de los políticos guineanos, los consejeros españoles y la dictadura franquista.

La personalidad de An  onio García Trevijano, la pregun  a es por

qué la Delegación Guineoecua  oriana en la con  erencia cons  i  ucional de Madrid cae en manos del señor Trevijano, intelectuales altamente cuali  cados como A  anasio Ndongo Miyone, Sa  urnino Ibongo, Gori Molubela, porque no hicieron uso de sus contactos para negociar exper  os poli  ólogos, juris  as y economis  as. Por qué le con  aron a Macías y sus aliados contratar al señor Trevijano y tener poderes su- cien  es para in  uir en la con  erencia cons  i  ucional has  a elaborar una constitución (rechazada) y adoptar estrategias distorsionantes de los demás grupos políticos. Al parecer le permitían demasiado, solamen  e con la con  anza de que es poco cul  o, hombre de pueblo, sus estrategias políticas están condenadas a fracasar. En teoría de juegos de Morgenstern y Neuman, entendiendo los sistemas políticos y su  uncionamien  o como un campo de con  ic  os permanen  es, la  eoría propone considerar  ales con  ic  os en  érminos de juegos, en los que iden  i  ca a los jugadores (las par  es en con  ic  o), las reglas del juego (las normas y pautas del comportamiento político) y el objeto del juego (el mo  ivo del con  ic  o que puede ser muy variado en su aspec  o mas genérico). 5 Macías era un jugador, es decir, parte importante del con  ic  o y que no respe  aba las reglas de juego, por eso  enía que ha -ber sido apar  ado del juego. García Trevijano supo valorar  oda es  a situación, por eso se convierte en el principal cerebro de la Nueva República, consejero por excelencia de Macías

El Régimen franquista siendo una dictadura quiso jugar un papel democrá  ico en Guinea Ecua  orial, cuando la única me  rópoli en sus propias estructuras reinaba la censura, la intolerancia política y demás prác  icas propias de un régimen au  ori  ario. La ac  uación más correcta de la España franquista hubiera sido apoyar por todos los medios a su aliado Boni  acio Ondó Edú para alcanzar la Je  a  ura de Estado y convencer a los demás grupos políticos. Si había oposición en el propio gobierno español pues cesar al Ministro de Asuntos Ex- eriores, a  n de cuen  as lo des  i  uye después. Un Es  ado dic  a  orial no puede engendrar un Estado democrático y permanecer igual de

5 MANUEL PASTOR, (compilador) op. ci  ., 27-30

autoritario. Es cierto que la dictadura estaba en sus postrimerías, pues precisamente en estos momentos hubiera sido un acto de fuerza, mantener un fuerte aliado de ultramar. En todo caso el régimen franquista era una dictadura, a la opinión internacional no le hubiera sorprendido mucho.

Esta actitud de España en parte, entre otras causas, puede ser también porque el grupo de comerciantes y políticos españoles que bene  ciaban de la colonia, era muy reducido, y que Guinea no apor - aba un bene  cio económico sus  ancial para España, de ahí el des -interés lo que favorece mucho a Macías.

El pueblo de la República de Guinea Ecua  orial  iene que  ener claro que la libertad, el desarrollo, la democracia y el bienestar no son regalos de un presidente a una población sino conquistas que requieren enormes esfuerzos individuales y colectivos, un ejercicio mental que nos permite ver con lucidez que somos responsables del destino político de nuestro país, cualquier político de nuestro país, cualquier jefe de Estado que surja tirano o democrático es porque el pueblo lo tolera. Puede ser por su conformismo o por su debilidad a no poder organizarse y contestar sistemáticamente cualquier arbi- rariedad. Lo mismo que Macías, con sus discursos ul  ranacionalis - as pudo convencer al pueblo, el  enien  e coronel Teodoro Obiang, siendo de la misma escuela del oscurantismo tradicionalista del clan gobernan  e, el pueblo una vez más con  ó demasiado pron  o a una persona no democrá  ica. Trein  a años después parecen su  cien  es para saber valorar las consecuencias y aprender la lección en caso de que la transición democrática bloqueada, lleve a buen puerto el destino de este Estado.

El balance de la Transi  ología en Á  rica en su conjun  o no es muy alen  ador, cabe reconocer que hacia  nales de 1994, más de la mi  ad de los países africanos habían experimentado una transición política marcada principalmente por el reconocimiento del pluralismo político y la convocatoria de elecciones libres, hechos necesarios pero no determinates para una veradera transición democrática.

Cuáles son las perspec  ivas de  u  uro a pesar de es  as di  cul  a -

des. Según D. Manuel Lejarre  a España no esca  ima ni es  uerzos ni medios para apoyar al proceso democra  izador de Guinea cuyo papel es altamente importante, por la responsabilidad histórica de mantener el acervo cultural hispánico, por la opinión pública española que es muy sensible al  ema de Guinea y sus exigencias para una relación estable entre ambos Estados no cesan. También la oposición Ecua  oguineana en Guinea y en España no dejan de exigir al Gobierno Español que adop  e una polí  ica decidida con el régimen de Malabo. Reconoció que es un proceso incipiente que avanza muy lentamente y es mejor tener paciencia, teniendo en cuenta la idiosincrasia de Guinea Ecua  orial.

Es cierto añadió, que la falta de experiencia política de España, y la descon  anza por par  e de las au  oridades Ecua  oguineanas así como la existencia de un sector antihispano o hispanófobo, obstaculiza seriamen  e crear relaciones es  ables con Guinea Ecua  orial.

Subrayó también el subdesarrollo como obstáculo a dicho proceso y expresó el deseo de que las rentas de los recursos petrolíferos repercutan en aumentar el poder adquisitivo del ciudadano para mejorar su nivel de vida y así superar el problema cotidiano del sustento y dedicar tiempo a construir una sociedad civil, lo cual daría un impulso más considerable a la transición democrática… Hay que reconocer que las relaciones que man  iene España con Guinea Ecua -torial, para éste último son altamente vitales y que nunca pueden ser considerados como un favor, es una responsabilidad histórica como reconoce D. Manuel Lejarre  a.

Incluso "la presencia de España en Guinea Ecua  orial es más que cooperación, es participación en la construcción de un nuevo Es- ado" declaraba José Luis Graullera 6 , y para apoyar seriamente el desarrollo de un Es  ado como Guinea Ecua  orial. es necesario man -tener una cooperación sólida en materia de seguridad y defensa. España no la man  iene con Guinea, perdió aquella opor  unidad con la "operación León" el llamado Golpe de Liber  ad del 3 de agos  o de

6 Diplomá  ico español, Embajador en Malabo - Guinea Ecua  orial al principio de los años 80.

1979 que terminó con la dictadura de Macías, a pesar de que estuvo en la iniciativa y sostuvo el golpe pero perdió el control militar por las críticas de la oposición Socialista que reconocieron años después su acto, cediendo el paso a Marruecos para dicho control. Intentos posteriores como el viaje a Malabo en septiembre de 1981 del aquel en  onces Inspec  or General de la policía nacional española, Gene -ral de División D. José Antonio Sáenz de Santamaría para estrechar las relaciones en materia de defensa y seguridad a pesar de la disponibilidad negociadora del Presiden  e Obiang según declaraba el experto militar.

Los cinco días en Malabo no cosecharon el éxi  o deseado. O  ro in  en  o  ue el de D. Manuel Fraga líder del Grupo Popular en oc  u -bre de 1983 en una intervención polémica dentro del debate sobre polí  ica ex  erior pidió el envío de  ropas españolas a Guinea Ecua -torial. Esto fue replicado por el aquel entonces Ministro de Asuntos Ex  eriores Fernando Morán en el sen  ido de que Fraga quería enviar  ropas sin que lo solici  e el Gobierno de Malabo, pero cuando el régi -men de Malabo solicitó apoyo militar tampoco se lo concedieron. No obs  an  e Guinea Ecua  orial es un Es  ado Soberano y puede elegir el sistema de seguridad y defensa que mejor le conviene. España está en esta tarea de apoyar la transición democrática, apoyo no viable del  odo si no hay un consenso de ac  uación conjun  a de Francia - Ma -rruecos - U.S.A y los países limítrofes.

Sobre todo Marruecos, porque España mantiene intensas relaciones de cooperación con dicho país, no sería muy difícil encontrar un acuerdo sobre el  ema de Guinea Ecua  orial sin  ener que vincularlo con los clásicos contenciosos que mantienen los dos países mediterráneos debe recordarse que con motivo de su primera visita a Marruecos como ministro de exteriores, D. Javier Solana, se entrevistó a solas el 29 de julio de 1992 con el General Je  e de los Servicios Secre -tos Marroquíes, según informaba el diario "El País" la conversación es  uvo casi exclusivamen  e dedicada al papel y  u  uro de la Guardia Marroquí del Presiden  e Obiang, si bien el canciller Español des -mintió en varias ocasiones haber celebrado dicha reunión.

"España quiere y pre  ende colaborar con el Gobierno de Guinea Ecuatorial, impulsando en la medida de sus posibilidades la transición política. En esta vía el gobierno español mantiene contactos con la oposición y el gobierno Ecuatoguineano.

España apoya a pesar de su pérdida de in  uencia en  avor de Francia y es  recha vínculos, sigue siendo el País de re  erencia de Guinea y el que es  á en mejor disposición de con  ribuir a su es  abili -dad e inserción en la comunidad in  ernacional. La presencia de gran número de Guineanos y oposi  ores en España es una breve mues  ra de ello". Declara D. Manuel Lejarre  a.

España tiene un gran peso en la comunidad internacional como miembro de la Unión Europea, OTAN, e  c., capaz de saber man  ener sus intereses históricos, es un gran aliado de los Estados Unidos de América, con Francia  ambién man  iene excelen  es relaciones, coo -perar  rmemen  e con Francia en Guinea Ecua  orial sería una vía, tal como lo demostró el informe elaborado por Comercio en Junio de 1983 que aconsejó al Presiden  e González que Guinea se in  egre en la zona del Franco y España coopere con Francia en proyec  os de desarrollo. Sin entrar en el análisis y alcance de dicho informe, lo cier  o es que Guinea Ecua  orial lleva muchos años ya en la zona del Franco y los resul  ados no dan su  cien  e sa  is  acción.

La cooperación con Guinea Ecua  orial no deja de ser un gran cos  e presupuestario para las arcas españolas como ejemplo, el monto de la cooperación bilateral no reembolsable alcanzó los 1.226.000.702 millones de pesetas en el año 1995, si bien los primeros años después del Golpe de Liber  ad el presupues  o era casi de 2.000 millones anuales.

Esto demuestra la gran voluntad que tiene el Estado Español para apoyar  odo proceso de desarrollo cons  ruc  ivo del Es  ado de Gui -nea, el cual debe responder con un trato respetable y privilegiado.

España  ambién debe reconocer que pese a  odas las di  cul  ades del actual régimen de Malabo sigue teniendo grandes ventajas en comparación al régimen de Macías.

Es un momento apropiado para encontrar, dentro de la posibilidades que o  rece el régimen de Obiang, cauces adecuados para hacer

viable la transición democrática antes de que el sistema político de Malabo se endurezca más, y así haciendo casi imposible cualquier plan  eamien  o; en los Gobiernos A  ricanos sus cambios en la polí  i -ca exterior suelen ser inadvertidos y a veces brutales.

No es deseable pensar que el régimen de Malabo pueda alcanzar extremos como el de su predecesor. Debe recordarse que Macías además de romper relaciones con todos los estamentos nacionales como la Iglesia, lo hizo también con los organismos internacionales y con España la ruptura de las relaciones diplomáticas fue fulminante incluso agresiva.

El Neoprimitivismo reinante en la sociedad ecuatoguineana con- rma el hecho de que nos encon  ramos en la  ase pre-polí  ica, el campo social en todos sus aspectos no está todavía elaborado para una actividad realmente política, por eso la oposición tiene que tener en cuenta que la primera aspiración es situar el país en una lógica jurídica, humanamente constructiva para ello tienen que formar un bloque lo más sólido posible para buscar todos los mecanismos pací  cos, para liberar el Es  ado del caos polí  ico y social en que se encuentra, poco importa ahora mismo, quien presida este bloque, ya una vez establecida la normalidad política y legal es cuando cada formación podrá hacer uso de sus estrategias para el debate político y la lucha legítima por el poder. Pero una vez más aparece la sombra de las intrigas y las conspiraciones para alcanzar el poder, lo que debilita seriamente la oposición a sabiendas de que en este momento político no se trata de ocupar la jefatura de Estado, sino tratar de unir las voces en el interior y en el exterior para que una vez por  odas si el Gobierno ac  ual no es capaz de conducir el país correctamente, pedir a la Comunidad Internacional que las próximas elecciones presidenciales sean controladas rigurosamente si es posible por un con  ingen  e de la O.N.U para velar por la seguridad de los ciudadanos y la limpieza del proceso.

El respeto y la valoración mutua es y tiene que ser muy importante, entre los guineanos. No cosechar la debilidad del otro sin no reconocer también sus virtudes, los políticos que se han enfrentado

contra el régimen actual, merecen nuestro respeto. Algunos por la represión sufrida han cometidos muchos errores aún así en una verdadera transición hacía una democracia política, hay que escucharles como a todos los ciudadanos. Son verdaderos actores políticos a tener seriamente en cuenta en el proceso de democratización. Es cier  o que ha  enido sus di  cul  ades, pero más errores han come  ido los que están en el poder y sus lacayos, porque enfrentarse con una  iranía como la ac  ual en Guinea Ecua  orial es privilegio de unos pocos. Guinea nunca será liberada si no hay es  e espíri  u de cohe -sión entre las fuerzas de oposición. Será también la única forma de estar a salvo de las maquinaciones de neutralización de la oposición por parte del clan gobernante.

La población guineoecua  oriana es muy pací  ca, por eso una solu -ción violenta no interesa, tampoco es posible entre otras causas, una población que no supera el medio millón, la gran parte en la región continental, otra parte en la Isla, debilitada y hambrienta imposible una agitación social de envergadura. No es coincidencia que el ejército esté muy mal organizado, y que las purgas sean realizadas con frecuencia. Un ejército bien organizado implica una cierta disciplina y una conciencia nacional donde reina el espíritu de cuerpo militar, mien  ras ahora mismo en Guinea, son di  eren  es  acciones sin o con formación militar, armadas que tienen como misión única o principal garantizar la seguridad de la Jefatura de Estado y su entorno, ni mucho menos, la defensa de la integridad territorial está en sus prioridades. A todas luces está claro que el cambio para llegar a la  ercera República  iene que ser pací  co ya sea por ac  iva o por pasi -va. Lo que  ambién puede suceder, a veces, es que individuos o gru -pos hartos del sufrimiento y una vez perdida la esperanza se lanzan a una aventura con toda la seguridad de fracaso lo que llamamos suicidio político. Ha habido algunos intentos de esas características, el ejemplo más reciente fue la revuelta Bubi, procesados unos 117 an  e un  ribunal mili  ar a  nales de Mayo de 1998, sen  enciados el primero de junio a 26 años de prisión, 13 Bubis, dos nigerianos condenados a muerte. Martín Puye uno de los condenados a muerte

declaraba en el tribunal «…si debo morir, moriré, como tantos otros antes que yo, seré una herramienta para aquellos que van a seguir, hoy hablan de Puye. Mañana hablarán de o  ros.». El día 14 de Julio de 1998 Martín Puye, muere en el hospital de Malabo después de sufrir un encarcelamiento en condiciones extremadamente duras.

Es cierto que solo un pueblo honrado, trabajador e instruido puede alcanzar la modernidad y el desarrollo. La generación ac  ual  ene -mos que tomar ejemplo de Martín Puye, y otros tantos que vienen sacri  cando sus vidas para que es  e pueblo a que ellos amaron  an  o para que sea digno y respetable entre las demás naciones. El bienestar se gana de una forma honrada cada cual con sus posibilidades, sin bloquear las opor  unidades de los o  ros. La búsqueda de la saciabilidad de los bienes materiales y del placer sin escrúpulos convierte a la especie humana en una animalada.

Aquellos que no entendieron por qué Edmundo Bosío Dioco estaba entristecido el día de la Independencia al lado de Macías, aquellos que no comprendieron la pro  ecía de Boni  acio Ondó Edú, pocos meses después empezaron a entender los discursos de Bosío, así como esperar a que llegue la tercera República, según había prometido el profeta, donde el pueblo espera disfrutar de la verdadera independencia y hacer realidad el sueño de S. Eñeso Ñeñe: «La Guinea Ecua  orial, un pequeño país pero si  rabajamos en paz y en la unidad será un Es  ado como la Suiza en Europa». 7

Cuando el poder y el derecho cohabi  an pací  camen  e, no hay fuerza capaz de hundirles. Esperamos que así sea en nuestra tierra en un futuro no lejano.

7 MAX LINIGER-GOUMAZ, Guineé Equatoriale, 30 ans D'Etat délinquant Nguemiste . Edit. L'Harmatan. 1998, p. 7. declaración publicada por vez primera, en el diario EBANO. San  a Isabel 28-Enero-1966. p. 2

Bibliografía

  • BALBOA BONEKE, Juan. Dónde estás Guinea . Ediciones CORT, Palma de Mallorca, 1978. Pág. 38. I.S.B.N.: 84-85049-55-1

  • BOLEKIA BOLEKÁ, Jus  o. Lenguas y poder en África . Editorial Mundo Negro, Madrid, 2001.pp. 137,138. ISBN: 84-7295-169-3

  • BUIJTENHUIJS, Rob - THIRIOT, Celine. Democratisation au sud du Sahara Un bilan de la Litera  ure . France PUBLIE PAR: La Direc  ion Generales de la Coopera  ion 2 In  erna  ionale (Minis  ere des Afaires E  rangere Fran -caise) Páginas 74-76. I.S.B.N.: 90-5448-026-2

  • CHAUTEBOUT, Bernard. Le Tiers Monde. Editorial Armand Colin. París, 1989. Páginas 9, 11, 29, 47. I.S.B.N.: 2-200-31251-2.

  • COLECTIVO HELIO. La Encrucijada de Guinea Ecuatorial. Editores Encipit. España, 1997. Página 57. I.S.B.N.: 84-8198-202-4

  • CORTÉS LÓPEZ, José Luís. Historia Contemporánea de África . Editorial Mundo Negro. Madrid, 1995. Página 408. I.S.B.N.: 84-7295-139-1

  • DELASTRO, Mariano y DE LA CALLE MUÑOZ, María Luisa. Geografía de Guinea Ecuatorial . Imprime Villena Ar  es Grá  cas. Madrid, 1985.

  • DIETER NOHLEN / MICHAEL KRENNERICH / BERNARD THIBAUT,

  • Elec  ions in A  rica. Edi  orial Ox  ord universi  y-1999. ISBN : 0 19- 8296452

  • DUHAMEL, Olivier y MENY, Yves. Dictionnaire Constitutionnel . Edición P.U.F.. París, 1992. Páginas 934-937. I.S.B.N.: 2-13-044-2560

  • ELA ABEME, Francisco. Guinea, los últimos años . Edición Centro de la Cultura Popular Canaria. Islas Canarias, 1983. Páginas 71-90. I.S.B.N.: 3009535-7.

  • FEGLEY, Randall. Guinea Ecuatorial una tragedia africana . Edit. Commoweal  h. Londres-1990.

  • FOTTORINO, Eric - GUILLEMIN, Chris  ophe - ORSENNA, Erik. Besoin D'Afrique. Edi  orial Ar  heme Fayard. France, 1992. Página 333. I.S.B.N.: 2-213-02761-7.

  • GALLEGO, José Andrés / ANTÓN. M, PAZOS / LUIS DE LLERA. Los españoles entre la Religión y la Política-El franquismo y la democracia. Unión edi  orial AEDOS. Madrid - 1996. pp. 76, 80. ISBN: 84-7209-297-6

  • GARCÍA DOMÍNGUEZ, Ramón. Guinea, Macías la Ley del Silencio. Editorial Plaza & Janes S.A.. Barcelona, 1977. Páginas 83-84, 103-104, 143-146, 233-234. I.S.B.N.: 84-01-3309-8.

  • GRAWITZ, Madeleine - LECA, Jean. Traite de Sciences Politiques. Editorial Presse Universi  arie Francaise. Francia, 1985. Volumen II Página Presen - ación XIII, XIV, XV. I.S.B.N.: 2-13-038858-2.

  • IYANGA PENDI, Augus  o. 'Los Ndowe de Guinea Ecua  orial'. Estudios Africanos, Revista de la Asociación Española de Africanistas (AEA). Volumen VII, Nº 12, 13. 1993. Páginas 59-87

  • JIMÉNEZ CAMPO, Javier. 'In  egración simbólica en el primer  ranquismo (1939-1945) ' Revis  a de es  udios polí  icos (Nueva Epoca). Nº 14, marzo, abril de 1980. Páginas 99,100,105,106,107.

  • KLITGAARD, Rober  . Tropical Gansters . Edi  , New York-1990.

  • LEGUINECHE, Manuel. La Tribu . Edición Argos Vergara S.A. Barcelona, 1980. Páginas 104, 105-119, 179-193, 245-265. I.S.B.N.: 84-7017-972-1.

  • LINIGER GOUMAZ, Max. Breve Historie de la Guinée Equatoriale. Editorial L'Harmatan. París, 1988. Páginas 81-82. I.S.B.N.: 2-7384-0080-9

  • LINIGER GOUMAZ, Max. Guinea Ecuatorial y el Ensayo Democrático. Editorial Claves para el Fu  uro. Madrid, 1996. Páginas 53-59.

  • LINIGER GOUMAZ, Max. Guinée Equatoriale 30 ans D'Etat delinquant nguemiste . Edi  orial L'Harmatan. París, 1998. Página 8. I.S.B.N.: 2-7384-6965-5.

  • LINIGER GOUMAZ, Max. Guinée Equatoriale de la dictadure des Colons a la dictadure des Colonels. Edicion Du Temps. Geneve, 1982. Páginas 67-70.

  • LINIGER GOUMAZ, Max. La Democra  ure Camoufée, Democra  ie  ruquée . Edi  ion L'Harmatan. París, 1992. I.S.B.N.: 2-7384-1324-2.

  • LINIGER GOUMAZ, Max. Les USA et la France, face a la Guinée Equatoriale . Edi  orial Temps Du Geneve. Ginebre, 1997. Páginas 7-15.

  • LINZ, Juan José y STEPAN, Al  red. Problemes of Democratic Transition and consolidation Southern Europe, South America, and post communist Europe. The Johns Hopkins Universi  y Press, USA, 1996.

  • MANUEL ALCANTARA / A. MARTÍNEZ, Gobierno y política en España. Edi  a: Tiran  Lo Blanch-Valencia, 1997. ISBN.: 84-8002-528-X. pp. 3450. ARTICULO: 'TRANSICIÓN POLÍTICA (1975-1982)' de Cesáreo R. Aguilera de Prat.

  • MARSH DAVID Y GERRY STOKER. Teoría y metódos de la Ciencia Política. Alianza Editorial, Madrid. 1997. p. 184. ISBN:84-206-8165-2

  • MATALA KABANGU, Tshimpanga. El Poder por el poder en África. Bases de una nueva cooperación para el Desarrollo . Edita Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco. País Vasco, 1996. I.S.B.N.: 84-457-1076-1

  • MBITI, John. Entre Dios y el Tiempo . Editorial Mundo Negro. Madrid, 1991. Páginas 305-321. I.S.B.N.: 84-7295-110-3

  • MEDARD, Jean Francois. Etats D'Afrique Noire . Ediciones Kar  ala. France, 1991. Páginas 325-326. I.S.B.N.: 2-86537-313-4

  • MEDARD, Jean Francois. L'Etat Sous-Developpée en Afrique Noire . Centre D'E  udes D'A  rique Noire (CEAN). Bordeaux, 1981. Páginas 19-20

  • MONTABES PEREIRA, Juan. Las otras elecciones

  • Los procesos y sistemas electorales en el Magreb. Ediciones Mundo árabe e Islam . Madrid - 1999, pp. 45 has  a 69. I.S.B.N.: 84-7232-834-1

  • MERLIN, Pierre. Espoir pour L'Afrique. Editorial Presence Africaine, Acct, 1991.

  • MORLINO,Leonardo. Cómo cambian los regímenes políticos. Edita: Centro de es  udios cons  i  ucionales. 1985,  raducción de José Juan González Enci -nar. Pp. 47 hasta 80. I.S.B.N.: 84-249-1008-7

  • NDONGO BIYOGO, Dona  o. Historia y Tragedia de Guinea Ecuatorial. Editorial Cambio 16 - Madrid, 1977. Páginas 53-79, 107-109, 121-132, 138-150, 224-226, 229-233. I.S.B.N.: 84-85229-39-8.

  • NGUEMA ESONO, Fermín - BALBOA BONEKE, Juan. La Transición de Guinea Ecuatorial, historia de un fracaso. Edi  a Labrys 54 S.L. Madrid, 1996. Páginas 61, 135-156. I.S.B.N.: 84-88070-09-8

  • O´DONNELL Guillermo, SCHMITTER Philippe. Transiciones desde un gobierno autoritario VOL. IV.  í  ulo original: Transitions from Authoritarian Rule. Comparatives perspectives. Editorial Paidos, México-1988. pp, 2729. I.S.B.N.: 950-12-5404-6

  • ONDO AYANG Luis, BOKESA CAMÓ Anacle  o, LINIGER GOUMAZ Max. Misceláneas Guineo Ecuatorianas II. Nguemismo: 33 años de auto-golpes y torturas Corrupción nacional e internacional. Guinea Ecuatorial Cultural . Editorial Tiempos Próximos. Suiza 2002.

  • ONDO AYANG Luis, BONDJALE OKO Marcelino, RIOCHÍ. BOBUICHE Humber  o y ZAMORA LOBOCH Francisco. (direc  ores de la obra). Misceláneas Euro-Africanas, (o  recidas al Pro  esor MAX LINIGER-GOU -MAZ), Editorial, Claves para el futuro, Madrid, 2001. pp. 315-323. ISBN (tomo I) : 84-8198-361-6. ISBN (obra completa) : 84-8498- 363-2.

  • PASQUINO Gia  ranco, STEFANO Bar  olini, Mauricio COTTA, MORLINO Leonardo, PANEBIANCO Angelo. Manual de ciencia política. título original: Manuale di scienza política. pp, 39 hasta 76, 146 hasta 150. Edita: Alianza editorial, Madrid 1991.

  • PALOMARES, Al  onso. Africa la hora de las violencias . Editorial Zeno S.A. Madrid, 1969. Página 77

  • PASTOR, Manuel (Compilador). Ciencia Política . Edición Mc Graw-Hill In -teramericana de España S.A. Páginas 10-11, 27-30, 205, 208-213.

  • RIETZU, Jorge. Ciencia Política y Derecho Constitucional. Edición San Esteban. Salamanca, 1989. Páginas 168-177. I.S.B.N.: 84-85045-5.

  • SALVADOR, Leo. Los pueblos de África . Editorial Mundo Negro. Madrid, 1996. Páginas 119-120.

  • SEPA BONAPA, Edmundo. 'La Guinea de la diáspora'. Volumen V Nº 8-9, 1990. Páginas 22-23. Revista de Estudios Africanos.

SUNDIATA, I.K, Terrorismo de estado y búsqueda de estabilidad. Edit. Martín Kilson, Robert Torbert. Cambrdge-1990.

TEZANOS,José Félix. La Explicación Sociológica: una introducción a la Sociología. Edi  a Impresos y Revis  as S.A. (Impresa) Ge  a  e-Madrid, 1996

Revistas

MUNDONEGRO(Varios Números)

REVISTA CONTEMPORÁNEA Nº 155, 1990

REVISTA DE POLÍTICA EXTERIOR Nº 54, 1996

REVISTA DE ESTUDIOS AFRICANOS, VOL. V Nº 8-9, 1990, PÁGINAS 2223.

REVISTA DE ESTUDIOS AFRICANOS, VOL. VII, PÁGINAS DE 129-141. REVISTA EL PATIO, DEL CENTRO HISPANOGUINEANO DE MALABO, OCTUBRE DE 1999.

REVISTA, JEUNE AFRIQUE. NOVIEMBRE DE 1999.

Periódicos

ABC

EL MUNDO

EL PAÍS

Otras  uentes

Agencia Española de Cooperación In  ernacional, Subdirección General de Cooperación con Á  rica Occiden  al, Cen  ral y Orien  al.

Minis  erio de Asun  os Ex  eriores. Dirección General de Á  rica, Asia y Pa -cí  co.

Radio Exterior de España, Casa de la Radio Prado del Rey.

GUINEA. LA VERDAD. 50 AÑOS DE LA INDEPENDENCIA

Ver texto

ÓRGANO INFORMATIVO DE CONVERGENCIA PARA LA DEMOCRACIA SOCIAL

EDICIÓN ESPECIAL: 50 AÑOS DE INDEPENDENCIA NACIONAL

El día de los Padres de la Independencia

Rey Santiago Uganda (1845 -1960) Padre de la Independencia

12 de octubre de 2018

Acacio Mañe Ela (1904 -1959) Padre de la Independencia

El día 12 de octubre de 1968, tras casi dos siglos de dominación colonial, Guinea Ecuatorial obtuvo la independencia, concedida pacíficamente por España, potencia colonizadora. Aquel histórico día, el Acta de Independencia del país fue firmada entre Francisco Macías Nguema Biyogo, el primer Presidente, y Manuel Fraga Iribarne, ministro español de Información y Turismo, en representación del gobierno de España. A partir de aquel día, los guineanos, ya libre de las ataduras coloniales, pasaban a ser dueños de los destinos de su propio Estado, se convirtieron en actores de su propia Historia.

500 FCFA

Enrique Nvó Okenve (19? -1959) Padre de la Independencia

ción de nuestro país, quiénes dieron su vida por la causa y quiénes culminaron el proceso, pues no todos pudieron llegar al final del arduo y tortuoso camino. Los dos regímenes que han gobernado el país en los últimos cincuenta años, coronaron al dictador de turno, lo veneraron y lo convirtieron en el héroe nacional, dejando en un segundo plano a los verdaderos Padres de la Independencia Nacional.

Medio siglo después, muchos jóvenes ignoran quienes fueron los pioneros de la lucha por la libera -

Enrique Nvó, Acacio Mañe, Salvador Ndong, Atanasio Ndong Miyono, Saturnino Ibongo, Edmundo Bosió y Enrique Gori, entre otros, estarán siempre en la memoria de los guineanos de buena fe. Ni las dos dictaduras, ni el paso del tiempo, deben hacer -

Salvador Ndong Ekang (¿?) Mártir de la Independencia

nos olvidar que, sin el esfuerzo y el sacrificio de esos ilustres hijos de Guinea Ecuatorial, nuestro país no habría alcanzado la independencia.

A ellos, valientes hombres que sacrificaron su juventud y los placeres de la vida y sus propias vidas a cambio de nuestra liberación, debe ser dedicado este 12 de octubre, el día del Cincuentenario.

A los guineanos, sin discriminación de ninguna índole, nos toca administrar, con justicia, honestidad, concordia y orgullo, el inmenso legado recibido. Enterremos el odio, la codicia y el egoísmo para construir una Guinea Ecuatorial mejor, libre, justa y democrática.

Los Símbolos de la Nación

Además de los Padres de la Independencia, conviene rendir otro homenaje a los Símbolos de la Nación, que fueron ideados y diseñados por nuestros héroes nacionales, conscientes de lo que necesitaba

el país. Los símbolos, al expresar los principios y valores por los que lucharon, deben ser la guía de acción de todo Gobierno que quiera trabajar por el interés general. Esos símbolos son: la Bandera

Nacional, el Escudo Nacional y el Himno Nacional. (Página 11)

Hoy, 12 de octubre de 2018, se cumplen 50 años desde la firma de un acta por el que el Estado español concedía la independencia a sus territorios del África occidental, que formaban la antigua Guinea Española. El acta en cuestión fue firmada, de parte española

EDITORIAL: Medio Siglo de Independencia

por Manuel Fraga Iribarne, entonces ministro de Información y Turismo de España, y, de parte guineana, Francisco Macías Nguema, el Presidente electo, dicho sea de paso, en las únicas elecciones democráticas celebradas en nuestro país durante los últimos 50 años.

Cincuenta años después, y viendo todo lo que ha llovido desde entonces, a los guineanos de bien, jóvenes, no tan jóvenes y los ya viejos del lugar, nos surgen muchas preguntas: ¿para qué lucharon los llamados Padres de la Independencia, aquellos insignes hijos de nuestra Patria que dieron sus vidas por esa ' independencia ' y otros que murieron tras haberla conseguido: Acacio Mañe Ela, Enrique Nvó Okenve, Santiago Uganda, Salvador Ndong Ekang, Atanasio Ndong Miyono, Edmundo Bosio Dioko, Bonifacio Ondo Edu, Enrique Gori Molubela y Francisco Macías Nguema? ¿Lucharon solo por tener un trozo de territorio propio llamado Guinea Ecuatorial? ¿Lucharon solo por un trozo de tela con varios colores llamado Bandera Nacional? ¿Lucharon solo porque no querían seguir conviviendo con los colonos blancos? La respuesta, venga de quien venga, es NO. Los padres de la independencia y todos los que lucharon por ella querían algo que, cincuenta años después, todavía no tenemos: derechos y libertades.

deres del Estado se hallan, de facto, en manos del Presidente de la República, cuya familia acumula la mayor parte del poder político y la riqueza del país. Un Estado en el que, a falta de políticas públicas diseñadas y realistas, no existen servicios sociales; no hay agua potable, ni viviendas para los más necesitados, ni escuelas públicas capaces de absorber, siquiera, al 30% de los alumnos del país. La sanidad está en un estado deplorable, sin hospitales dignos de tal nombre, pues los centros médicos decentes, casi todos ellos privados y en manos de la familia Obiang, son accesibles solo a la clase acomodada y acaparadora de los recursos del país. El desempleo, mayoritariamente juvenil, y la falta de programas de formación profesional, envían a los jóvenes al alcoholismo, a la prostitución y a la delincuencia, mientras el régimen solo les ofrece, como empleo, las Fuerzas Armadas y de la Seguridad del Estado. Las familias, empobrecidas por esa mala política, luchan día a día para sobrevivir, y muchas de ellas no pueden ni costear el colegio de sus niños.

Y es que cuando celebramos las Bodas de Oro de nuestra soberanía nacional, seguimos sin ser libres, porque la independencia no se otorgó a los animales de nuestros bosques, ni a los peces de nuestros ríos y mares ni, mucho menos, a los pájaros que vuelan en nuestro espacio aéreo, que siempre fueron libres; la independencia se otorgó a las personas, a esos guineanos y guineanas de carne y hueso que, a día de hoy, viven en la opresión por culpa de los dirigentes de los dos regímenes que han malgobernado el país, convirtiendo el Acta de Independencia en papel mojado. Cincuenta años después, los guineanos no solo no hemos conocido la libertad y no tenemos ningún derecho en nuestro propio país, sino que los dos regímenes totalitarios han acabado con la esencia misma del Estado.

Tras los primeros once años de la dictadura de Macías, de ' triste memoria ', asistimos hoy, 50 años después del acceso a la independencia, a un Estado fallido, una caricatura de Estado, en el cual las instituciones son puramente nominativas, sin capacidad para ejercer sus funciones, pues todos los po -

Todo el panorama resumido se da en un país que es el tercer productor de hidrocarburos del África subsahariana, solo por detrás de Nigeria y Angola. ¿Adónde van los cuantiosos ingresos provenientes de la explotación de los recursos naturales? A la corrupción oficializada en el país. Se ha llevado a cabo un vasto programa de construcción de infraestructuras, la mayoría de las cuales inservibles para el país, como el aeropuerto de Corisco, el puerto de Annobón, las ciudades de Sipopo y Djibloho, centros comerciales, salas de conferencias en todos los distritos del país, palacios presidenciales, autovías sin circulación, enormes puentes y multiplicación de edificios gubernamentales. La construcción de tanta infraestructura inútil respondía a una estrategia basada en el desvío de fondos públicos hacia las empresas relacionadas con los dirigentes del país y del partido en poder.

Como muestra más reciente, solo para la preparación del desfile y el acondicionamiento del palacio presidencial de Malabo con ocasión de este 50 aniversario, el Gobierno ha sacado, del Tesoro Público, la mareante cifra de SEIS MIL CUATROCIENTOS SESENTA Y NUEVE MILLONES DOSCIENTOS OCHENTA Y NUEVE MIL OCHOCIENTOS SESENTA Y DOS (6.469.289.862) FCFA.

En lo político, el régimen actual es una continuación del anterior. Pese al reconocimiento constitucional del pluralismo político, que dio lugar a la legalización de los partidos políticos, ser opositor en Guinea Ecuatorial sigue siendo sinónimo ser un proscrito y un marginado. El llamado ' ensayo democrático ', puesto en marcha por Obiang, ha servido para imponer el pensamiento único, discriminar a los ciudadanos por pensar diferente, dividir el país entre los militantes del PDGE, con derechos, y los militantes de la oposición, privados de ellos; discriminar a la población según su origen geográfico, enfrentar distritos, regiones y provincias y destruir familias por razones políticas.

La persecución contra la oposición ha cruzado las fronteras, pues el gobierno destina ingentes cantidades de dinero para detener, secuestrar, de forma selectiva, a los exiliados políticos, a los que se trae clandestinamente a Guinea Ecuatorial para su eliminación física, judicial o extrajudicial. Son opositores que, al observar el escaso margen de maniobra que tienen los partidos políticos de la oposición en el país, han optado por el camino del exilio, donde tampoco pueden vivir en paz.

Treinta y nueve años lleva Obiang en el poder, de forma vitalicia, para destruir el país en todos los sentidos, y quiere seguir, con la celebración de elecciones fraudulentas y Mesas de Diálogo cuyos acuerdos incumple de forma sistemática.

Es el triste balance de los 50 años trascurridos desde la firma del acta de la independencia: sin libertades ni derechos, pero con hambre, miseria, corrupción, nepotismo, más cárceles, torturas y asesinatos. ¿Para todo esto dieron su vida los Padres de la Independencia? Dicho de otra manera: ¿Lucharon Enrique Nvó, Acacio Mañe, Salvador Ndong, Bonifacio Ondo, Atanasio Ndong, Saturnino Ibongo, Edmundo Bosió, Enrique Gori, Pastor Torao, etc., para sacarnos de la colonización extranjera y llevarnos a una colonización peor, esa que, en 50 años, ha causado más muertes que la de los colonos españoles?

Evidentemente, no.

Sin embargo, aún estamos a tiempo de rectificar. Si hay voluntad política, estos 50 años deben servir para la reflexión y el reencuentro entre todos los guineanos. Y el propio Obiang debe hacer un examen de conciencia, de cómo quiere ser recordado por las presentes y futuras generaciones: como el sátrapa que destruyó un Estado con el nepotismo la corrupción y la persecución política, o aquel estadista que fue capaz de enderezar el rumbo de la historia de su país, evitando el caos y reconciliando a su pueblo.

AGRADECIMIENTOS: En nombre y representación de la Comisión Ejecutiva Nacional de Convergencia para la Democracia Social (CPDS), como Secretario General de este partido, expreso mis profundos agradecimientos a todos nuestros militantes y simpatizantes y a las personas ajenas al mismo quienes, de una manera directa o indirecta, han contribuido desinteresadamente a la ingente labor de redactar, editar e imprimir esta Edición Especial de LA VERDAD, que es un homenaje a los 50 años de la Independencia de Guinea Ecuatorial y a las personas que la hicieron posible.

Igualmente especial es el agradecimiento a Adolfo Bicó, dirigente del MONALIGE, quien ayudó en la precisión de algunos datos y fechas, así como en la aportación de dos fotografías históricas. Los mismos agradecimientos se extienden a Carmela Oyono, cuyo libro aportó información sobre Acacio Mañe, y a WIKIPEDIA, sin la cual no hubiera sido posible publicar las adaptaciones biográficas de los personajes históricos de nuestro proceso de descolonización y sus fotos.

Y desde Redacción piden disculpas por un error que aparece en la página 21: Buendi no murió en 1976, sino en 1977.

Gracias a todos y a todas que lean y difundan este número de LA VERDAD.

¡Feliz 50º Aniversario de nuestra Independencia!

Andrés Esono Ondo Okogo Secretario General de CPDS

Dirección, Redacción y Administración: Santiago OBAMA NDONG, Andrés ESONO ONDO, Pablo MBÁ NSANG, Marcelino CAPOTE BUABAILÁ, Wenceslao MANSOGO ALÓ, Nicolás MENGUE MEÑANA, Juan NZÓ ONDO, Ángel -Obama OBIANG ESENG, Marcos M. NDONG OWONO, Marcial ABAGA BARRIL, Roque ENDAMAN NDUMU, Valentín MBEANG EYENE, Juan M. NGUEMA ESONO, Francisca SALA ELONDO, Carlos ESONO ONA, Pedro MBA EDÚ, Anselmo Santos EKOO ANVOM, Patricio MEBAHA OKARA, Juan R. EBULABATÉ IYANGA, Francisco BALLOVERA ESTRADA,, Vicente NZE ESONO, Constantino NGUEMA MANSOGO, Ilda EBULABATÉ BOLOSO, Carmen NANWA IYANGA, Expedito KOROMA BAPORI, Alfonso OWONO AVOMO, Venancio ABENA MBA.

Edición e Impresión: Talleres Gráficas de Convergencia Para la Democracia Social. Avda. Tres de Agosto, 72. Apartado de correos 441. Teléfono y fax 333 09 20 13. E -mail. cpdsge@hotmail.com Web: www.cpdsge.org -Facebook.com/Convergencia Para la Democracia Social -CPDS

Santiago Uganda, Rey de los benga

WIKIPEDIA/REDACCIÓN/

Santiago Uganda Ndelo Ngola o Rey Uganda , nació en 19845 y fue el último rey de Corisco y de los ndowe o benga, entre 1906 y 1960. Fue uno de los primeros líderes independentistas de Guinea Ecuatorial, quien, al parecer exigió a los españoles un compromiso sobre la fecha de su salida de nuestro país.

El Rey Uganda denunció el maltrato a los nativos por parte de los colonos y la falta de justicia entre blancos y negros, y abogó por la independencia del pueblo ndowé.

Sucedió como rey en 1906 a Fernando Utimbo y reunificó el trono de los ndowe que permanecía separado en dos ramas (Cabo San Juan y el norte de la isla) desde 1843. Al año siguiente de su coronación, recibió el reconocimiento del gobernador colonial español.

No fue bien visto por las autoridades políticas y religiosas españolas, ya que era protestante y no católico.

A su muerte en el Hospital de Cogo, el 9 de junio de 1960, España no permitió que le sucediera ninguno de sus hijos y disolvió la monarquía, siendo por consiguiente Santiago Uganda el último rey ndowe.

El gobernador militar Leoncio Fernández recomendó su marginación. A pesar de esto, fue condecorado con la medalla de Alfonso XII. En 1944 las autoridades coloniales le concedieron la medalla de África o de la Pa.z

Su hijo José Perea Epota fue un militante independentista del partido político Idea Popular de Guinea Ecuatorial (IPGE), el mismo que Enrique Nvó Okenve.

Tras el golpe de Estado del 3 de agosto de 1979, el gobierno de Teodoro Obiang homenajeó al Rey Uganda colocando su efigie en los billetes de 500 ekwele.

Acacio Mañe Ela

Acacio Mañe Ela nació en 1904, en Ndjiakom Esambira, distrito de Bata, en el norte de la parte continental de Guinea Ecuatorial. Su familia procedía del sur de la provincia del Litoral camerunés.

En Wikipedia se puede leer que ' el joven Acacio destacó enseguida por su inteligencia, su piedad, su gran corazón y sus ganas de aprender. Luego alternaría su trabajo de maestro en su pueblo natal, Ndjiakom, con el de catequista, y se empeñó en la formación humana y cristiana de los niños y jóvenes ecuatoguineanos en aquella época en que muchos padres consideraban la formación de sus hijos como una pérdida de tiempo, o como un medio que utilizaban los colonos para alejarles de sus hijos '.

En 1919 fue admitido en el Colegio de la Misión católica de Bata. Fue bautizado en 1922, tomando el nombre de uno de los responsables de la Misión católica y su tutor, el padre Acacio Ferraz.

La fama de Acacio como catequista y predicador de la Palabra de Dios se extendió pronto por toda la comarca. Consiguió la construcción de una iglesia más grande y de material permanente en su pueblo, ya que los domingos venía gente de los pueblos vecinos a escucharle, y la iglesia quedaba pequeña.

Mañe desarrolló en la época una vasta y profunda actividad de proselitismo hacia sus ideas pro -independentistas, realizada sobre todo entre las capas sociales más cultas o prósperas, y personalidades con influencia social, como maestros, auxiliares administrativos, agricultores y catequistas. Algunos de sus partidarios más conocidos fueron Marcos Ropo Uri , Enrique Nvo Okenve y Francisco Ondo Micha , un prestigioso catequista que ejercía en la misión de Nkue -Efulan.

Fue miembro del Patronato de Indígenas y uno de los líderes de la organización Cruzada Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial ( CNLGE ), creada a inicios de la década de 1950, para concienciar al pueblo de los excesos y abusos de los colonos y organizar una resistencia cada vez más firme contra el poder colonial. Acacio coordinó las actividades del movimiento dentro y fuera del país, gracias a su ascendencia camerunesa y la ubicación geográfica de su pueblo natal, Ndjiakom, que le permitía viajar con frecuencia a Camerún, donde tuvo la oportunidad de entrar en contacto con los movimientos de oposición al régimen colonial francés . Adquirió experiencia política en la clandestinidad y se fue concienciando cada vez más de, no solo el derecho, sino la obligación del pueblo ecuatoguineano de luchar contra el cruel régimen colonial.

Según Wikipedia, Mañe Ela hizo el primer diseño de la Bandera Nacional, aunque sería más tarde perfeccionada por el MONALIGE con el formato actual.

Un expediente secreto del 28 de noviembre de 1959 destinado a la Dirección General de Seguridad, le describía como el ' Secretario y Jefe del sector de Bata del Movimiento nacionalista '. Este informe también afirmaba que, ·según el informador del Gobierno General, no se debe confiar en los Guardias territoriales, pues ha observado que los que hablan con Acacio en la calle o en cualquier parte, luego a su vez, se disgregan para, sucesivamente,

En 1954, a propuesta de Atanasio Ndong Miyon , la CNLGE tomó el nombre de Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial ( MONALIGE ).

transmitir las instrucciones y noticias '.

' Está haciendo una colecta para su desplazamiento a Camerún. Tan pronto se recoja dicho dinero, saldrá para Ebebeyin, y cruzará la frontera, usando como contraseña la palabra ' estrella '. Se acordó en una de las reuniones preparar la iniciación del movimiento revolucionario en el año 1960. Parece que este individuo tiene en su poder tres pistolas completamente nuevas, solicitando de Enrique Nvó que le remita cuatro más, cuesten lo que cuesten; según el mismo confidente, este individuo tiene un amigo en el Gobierno General que le dice todo '.

Parece ser que una de sus últimas acciones fue entregar ' una carta al Ministro camerunés, Assalé, para su envío a París y de allí a la O.N.U. la cual estaba relacionada con la libertad e independencia de la Guinea Española '. En el informe se describe que Acacio Mañe estaba preparando su exilio a Camerún:

El 28 de noviembre de 1959, Mañe fue detenido en Bata, cerca de la Misión Católica, después de reunirse con su confesor, el padre Nicolás Preboste, el exdirector del Seminario de Banapá que había denunciado a Atanasio Ndong y a Enrique Gori por la revuelta de estudiantes en 1951. Fue trasladado al cuartel de la Marina y luego embarcado en un buque que zarpaba hacia Santa Isabel (hoy Malabo), pero no llegó a la isla. Una comisión de investigación enviada a Guinea por las autoridades españolas, determinaría que, tras ser asesinado Acacio Mañe Ela, su cuerpo fue atado a una pesada piedra y arrojado al fondo del mar.

Tras la Independencia, Macías bautizó con su nombre el barco adquirido a China en 1973. Cosas de la vida: en 1997, el buque mercante ' Acacio Mañe Ela ' también acabó hundido en el fondo del Atlántico.

Fuentes: OYONO AYINGONO, CARMELA; Acacio Mañe Ela, una historia por contar , Trifaldi, Malabo 2011. Wikipedia, la enciclopedia libre

Enrique Nvó

Enrique Nvo Okenve nació en Mbea Nsomo, distrito de Mikomeseng, en una fecha desconocida. Era maestro de profesión y acomodado propietario de fincas de plantación de café y cacao y de tiendas de productos de importación.

Destacado líder independentista, fue uno de los primeros y más importantes líderes del partido político Idea Popular de Guinea Ecuatorial (IPGE). Cuando, en 1959, Fernando Poo y Rio Muni son proclamadas como provincias españolas de ultramar, Nvo Okenve se muestra contrario a aquella decisión y decide presentarse ante Naciones Unidas para presentar una enérgica protesta. Sin embargo, desaparece el 21 de noviembre de 1959 al intentar cruzar la frontera hacia Camerún.

Las circunstancias de su desaparición nunca fueron esclarecidas, y ningún Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial se preocupó por investigar la muerte de uno de los más importantes Padres de la Independencia. Sus compañeros del IPGE tampoco aclararon nada. Según una de las versiones, su asesinato habría sido perpetrado por elementos pro -españoles afincados en Camerún, siguiendo órdenes del gobierno colonial de Faustino Ruiz González. La versión oficial de entonces fue que Nvó había muerto ahogado en el río Ntem cuando se dirigía hacia la ciudad camerunesa de Mbam, donde le esperaban sus compañeros del IPGE, exiliados en el país vecino.

Tras la Independencia de Guinea Ecuatorial, el centro Lasalle de Bata pasó a denominarse ' Colegio Nacional Enrique Nvó Okenve ', en su honor. Tras el golpe del 3 de agosto de 1979, se incluyó su efigie en los billetes de 5000 ekweles.

Historia abreviada del proceso de la Independencia de G.E.

LV/REDACCION. -

El bloque liderado por Estados Unidos lo formaban también Francia, Reino Unido, Alemania occidental, Canadá, Bélgica, Italia, España, Portugal, Grecia, Turquía, Noruega y Dinamarca, y Japón, Corea del Sur, Israel y Australia como aliados lejanos, pero naturales. Al bloque liderado por la Unión Soviética se sumaban países como Alemania Oriental, Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Rumanía, Bulgaria y Albania. China y Corea del Norte no pertenecían a tal bloque, pero eran aliados ideológicos.

Tras la Segunda Guerra Mundial (1939 -1945), se creó un nuevo orden internacional basado en la división del mundo en dos bloques: por una parte, estaba el bloque occidental, liderado por Estados Unidos como superpotencia y con la OTAN (Tratado del Atlántico Norte) como organización militar, y, por otra parte, el bloque de los países del Este, encabezado por la Unión Soviética como superpotencia y con el Pacto de Varsovia como estructura militar. Con esta división se iniciaba una nueva era, la Guerra Fría.

El fin de la Segunda Guerra Mundial, que supone la derrota del imperialismo alemán y el japonés, significa también el inicio de la liberación de países como China, de la ocupación japonesa, y de los países africanos, de la colonización francesa, británica, belga y, posteriormente, española y portuguesa. Los procesos de descolonización fueron apoyados por los países comunistas, los del bloque del Este, ajenos al ' pastel colonialista '.

Al margen de este contexto internacional, hubo también razones internas que animaron a los Padres de la Independencia a iniciar las exigencias de la independencia nacional. Las condiciones de vida de la inmensa mayoría de los guineanos, no eran tan buenas como se suele decir. Como señalan varios estudiosos de la materia, siendo la renta per cápita de los españoles de unos 1463 dólares y 1354 dólares en Fernando Poo y Rio Muni, respectivamente, la de los nativos era solamente de 70 y 58 dólares, respectivamente, en las mismas provincias. Según el régimen de la propiedad de la tierra, principal medio de producción al ser la agricultura la base de la economía, los europeos, que representaban el 3% de la población (8.000 personas), controlaban más del 70% de las tierras productivas mediante fincas grandes.

Se puede afirmar que el fin de la Segunda Guerra Mundial es la causa inicial de la independencia de Guinea Ecuatorial, en particular, y del resto del continente africano, en general, en el sentido de que es el punto de arranque de las luchas de los países africanos por sacudirse el yugo de la dominación colonial.

En cuanto a la Sanidad, la atención primaria de salud era muy deficiente cuando no inexistente, y, si bien se construyeron hospitales en todas las cabeceras de distritos, muchos guineanos se curaban en clínicas de países fronterizos, y los casos que necesitaban intervenciones quirúrgicas complicadas se trataban en Camerún.

Trabajos forzosos. En los años treinta y cuarenta, muchos jóvenes fueron separados de sus familias para trabajar, como mano de obra gratuita, en los campos de cultivos de los españoles. Eran los llamados ' braceros '. Hasta la Autonomía en 1964, para la construcción de obras públicas, principalmente carreteras, puentes y edificios públicos, los nativos estaban obligados a prestar servicios sin derecho a remuneración y bajo los latigazos de los guardias coloniales que se encargaban de ' persuadir ' a los trabajadores. Recordemos el dicho que ' El látigo hizo pasar la carretera sobre el monte Raíces '.

En lo que respecta a la Educación, se procuró el fortalecimiento del nivel primario, pero el máximo nivel académico al que podía aspirar un guineano era la Escuela Superior, donde se formaba a maestros de las escuelas primarias y a administrativos capacitados para servir a la Administración colonial. No se formó a los guineanos para poder llevar las tareas de dirección de un Estado, sino para ejecutar las decisiones de sus jefes españoles.

Cuando el administrador colonial distrital de turno, que era un oficial del ejército español, viajaba a los poblados donde no había carreteras, los nativos construían camastros con sillón en los que cuatro nativos, uno por cada pata, transportaban a hombros al hombre blanco por caminos angostos y escarpados. Era el ' Mobmio '.

Según coinciden todos los autores, entre ellos Francisco Ela Abeme, existen varios hechos que suponen el pistoletazo de salida para la lucha independentista en Guinea Ecuatorial, pero entre ellos se destacan dos: el Manifiesto de Mikomeseng y las protestas en el Seminario de Banapá.

En lo político , el país vivía, desde finales de la década de los 50, la efervescencia filoindependentista del continente africano, viendo cómo, una tras otra, accedían a la soberanía nacional naciones de su entorno geográfico.

El Manifiesto de Mikomeseng . En 1947, como consecuencia del creciente descontento de los nativos por las leyes coloniales y las excesivas contribuciones exigidas a los guineanos, un grupo de Jefes y líderes tradicionales, entre ellos Abeso Motogo, Felipe Aseko, Marcelo Asistencia Ndong Mba y Carmelo Nguema Ndong, se reúnen en la ciudad de Mikomeseng y redactan un manifiesto reivindicativo que envían al General Franco, para pedir la mejora del trato dado hasta entonces a los nativos y denunciar los excesos del colonialismo español. La reacción de las autoridades es inme -

Atanasio Ndong y Francisco Macías, durante un debate electoral en TVGE en 1968

diata: detienen a los firmantes del documento, muchos de ellos son brutalmente torturados y algunos, entre ellos Carmelo Nguema Ndong, son deportados a la isla de Annobón.

Consecuencias de los dos hechos . La dura reacción de las autoridades coloniales contra los responsables del Manifiesto de Mikomeseng, así como la represión contra los huelguistas de Banapá, contribuyeron a aumentar el descontento de la población. A partir de entonces, dicho descontento empezó a canalizarse en movimientos políticos.

Las protestas del Seminario de Banapá . En septiembre de 1951, los internados en el Seminario de Banapá se declaran en huelga para protestar contra las duras condiciones en que viven: disciplina extrema, mala alimentación, imposibilidad de pasar las vacaciones con sus familias y la lentitud de su formación. A petición del director del seminario, Nicolás Preboste, y del vicario apostólico, Leoncio Fernández, que denunciaban intencionalidad política en las protestas, acudió la policía para reprimir a los huelguistas, señalando, como supuestos líderes de la misma, a Atanasio Ndong Miyono y a Enrique Gori Molubela. Ndong Miyono consiguió trasladarse a la región continental del país para, posteriormente, exiliarse en Gabón, donde, al parecer, se alistó en la Gendarmería francesa. Gori Molubela se fue a España, donde estudió Derecho.

A principios de los años cincuenta, se crea la Cruzada Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial (CNLGE), cuyo objetivo es concienciar a la población nativa sobre los abusos del colonialismo y la necesidad de resistir al poder colonial. La Cruzada, que tuvo dirigentes importantes en la isla, eligió al católico y emancipado Acacio Mañe Ela como coordinador de sus actividades en Río Muni. En 1958, Mañe Ela, al salir por la noche de un encuentro con su confesor, el ya conocido sacerdote Nicolás Preboste, antiguo director del Seminario de Banapá, cae en una emboscada de la Guardia Civil que lo arresta y asesina, arrojando su cuerpo al mar. Es el primer padre de la Independencia eliminado por los colonialistas. Un año más tarde, en 1959, desaparece, en condiciones no esclarecidas, otro de los padres soberanistas, Enrique Nvó Okenve. A partir de entonces, los nacionalistas guineanos toman el camino masivo del exilio.

Formación de los Partidos Políticos. Con la muerte de Acacio Mañe, la Cruzada Nacional de Liberación desaparece, pero se produce un trasvase de sus dirigentes, tanto insulares como continentales, hacia otro grupo recién creado, el Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial (MONALIGE), liderado desde el exilio por Atanasio Ndong Miyono, y en el cual militan, entre otros grandes luchadores, Pastor Torao Sikara, Abilio Balboa Atkins, Francisco Dougan Mendo, Angel Mesié Ntutumu y Agustín Eñeso Ñeñe.

En Gabón, el exiliado político Bonifacio Ondo Edu crea la Unión Popular de Liberación de Guinea Ecuatorial, con el apoyo del gobierno gabonés presidido por Leon Mba.

Los exiliados en Camerún fundan, en 1959, la Idea Popular de Guinea Ecuatorial (IPGE), integrada, entre otros muchos, por Clemente Ateba, José Perea Epota y Antonino Eworo Obama, y cuyo líder era, al parecer, Enrique Nvó Okenve.

Creación del MUNGE. El Gobierno español es, cada vez, más consciente de que Guinea Ecuatorial no podrá seguir al margen de los procesos independentistas del continente, y ve con preocupación la proliferación de partidos políticos en el país. Así, para controlar a la ' oposición ', recomienda a los líderes independentistas la formación de un solo partido político, a imagen y semejanza del llamado ' Movimiento ', el partido único de Franco, para el desarrollo de la Autonomía en 1964. De esta manera, se crea el Movimiento de Unión Nacional de Guinea Ecuatorial (MUNGE), cuyo congreso constituyente se celebra en Bata a finales de noviembre de 1963. El MUNGE es, como el Movimiento franquista, el partido oficialista, en el que se afilian, de facto, funcionarios, concejales y alcaldes, y se suman también hombres de negocios y agricultores emancipados.

El 15 de diciembre de 1963, se celebró un referéndum en Guinea sobre si los guineanos querían o no la autonomía, ganando el SÍ en Rio Muni, y el NO, en Fernando Poo, y siendo el resultado final 62.600 votos a favor, y 24.544 en contra.

Estatuto de Autonomía. El activismo de los lideres independentistas convenció a las Naciones Unidas, cuyas presiones dieron lugar a que España concediera, mediante la ley de Bases, una autonomía económico -administrativa a las dos provincias de Fernando Poo y Rio Muni, creadas en 1959 con el fin de hacer creer a la comunidad internacional que los territorios del Golfo de Guinea no eran territorios ocupados, sino provincias españolas.

(Pasa a la página 5)

Historia abreviada del proceso de la Independencia de G.E.

(Viene de la página 4)

La Autonomía consiste en una Asamblea General y un Consejo de Gobierno. La Asamblea General, de carácter representativo, está formada por la reunión conjunta de los Diputados de las dos provincias y tiene una presidencia rotatoria por año.

Para el nombramiento del Presidente del Consejo de Gobierno, o presidente del Gobierno autónomo, se eligió una terna formada por Francisco Macías Nguema, ganador de la votación, Bonifacio Ondo Edu y Abilio Balboa.

El Consejo de Gobierno, por su parte, está constituido por un presidente y ocho consejeros, cuatro para Fernando Poo y cuatro para Río Muni. El Presidente es nombrado por Decreto tras una terna de diputados previamente elegida por el Gobierno de España.

El Gobierno español, no siguiendo el criterio del candidato más votado, nombró Presidente a Bonifacio Ondo Edu, a Macías Vicepresidente y a Armando Balboa, Alcalde de Santa Isabel.

La Conferencia Constitucional. La Conferencia Constitucional se inició en Madrid el 30 de octubre de 1967, y en ella debían participar representantes del Gobierno español, el Presidente del Consejo de Gobierno, cuatro Consejeros (dos por provincia), un representante de cada partido político (MONALIGE, MUNGE, IPGE, Unión Democrática de Fernando Poo, Unión Bubi, y los grupos étnicos minoritarios).

El Secretariado Conjunto. Según Alicia Campos, que recoge testimonios orales de varios protagonistas, entre ellos Pedro Ekong Andeme, tras el anuncio de la Conferencia Constitucional, se reunieron en Bata Justino Mba Nsue (MUNGE), Atanasio Ndong Miyono (MONALIGE), y Clemente Ateba (IPGE) y decidieron la creación del Secretariado Conjunto como un órgano de representación común, del cual también formaban parte miembros del Gobierno Autónomo. Para Esteban Nsue, también entrevistado por Campos, los representantes fueron Jovino Edu Mbuy, por IPGE; Bonifacio Ondo Edu, por MUNGE, y Atanasio Ndong Miyono, por MONALIGE.

El objetivo, muy discutido, era acordar el traspaso de poderes al futuro Estado de Guinea Ecuatorial y el otorgamiento de su nueva Constitución, pese a no ser dicha Conferencia una Asamblea constituyente.

La irrupción de Francisco Macías en el escenario. Francisco Macías Nguema Biyogo es un antiguo funcionario colonial y Alcalde de Mongomo, su distrito natal. Se le conoce por su vehemencia nacionalista y anticolonialista. Se afilia al MONALIGE pero no es un militante muy disciplinado. Siendo Vicepresidente del Gobierno autónomo, lleva una vida discreta, al margen de los lujos en los que viven los consejeros del Gobierno autónomo.

La Conferencia se compone, básicamente, de dos Comisiones: la Comisión Política y la Comisión técnica (económica, jurídica y administrativa). Por temor a perder fuerza si se dividían en varias comisiones y, a mi modo de ver, por falta de técnicos guineanos suficientes para cubrir todas las comisiones técnicas, se decidió el trabajo en una única comisión, la política.

Mientras Atanasio permanece en el exilio, Macías, con otros miembros del MONALIGE, empiezan a crear núcleos de disidencia interna en el partido, al entender que al permanecer en el exilio Atanasio Ndong, líder del partido, ya no puede seguir al frente del partido por su supuesto desarraigo.

Cuando Atanasio regresa a Guinea en 1966, y decide establecer su principal base de operaciones en Santa Isabel, muchos ciudadanos no lo conocen en Río Muni, pese a su labor en favor de la independencia de su país, realizada a nivel internacional. Este hecho facilitaría posteriormente las maniobras, en la región continental, de los disidentes del MONALIGE.

A pesar de la concesión de la Autonomía y el reconocimiento de los partidos políticos, seguía habiendo una fuerte represión contra los nacionalistas, razón por la cual muchos seguían en el exilio.

La creación del Secretariado Conjunto es un Caballo de Troya dentro del movimiento independentista.

En `principio, Francisco Macías no tenía derecho a formar parte de la delegación guineana en la Conferencia Constitucional, porque no era líder de ningún partido político y, como Vicepresidente del Consejo de Gobierno, debía permanecer en Santa Isabel como máximo representante del Ejecutivo autonómico.

Sin embargo, ahí estuvo. Mientras se celebra la Conferencia Constitucional, los disidentes del MONALIGE, instigados por Macías, se mueven día y noche por toda la provincia de Río Muni, desacreditando a Ndong Miyono y tildándolo de ' vendido ' al enemigo colonialista. Hacen lo mismo con Bonifacio Ondo Edu.

Antonio García -Trevijano. Gracía -Trevijano es un acaudalado abogado liberal que forma parte de la oposición interna al franquismo. Si bien no está muy claro si Macías ya tenía algún contacto con él desde Guinea, lo cierto es que se reúnen en Madrid durante el tiempo que permanece Macías en la capital de España por la Conferencia Constitucional, y se conocen gracias, al parecer, a un empresario de nombre Armijo, también antifranquista, expulsado de Guinea por sus simpatías con los nacionalistas guineanos. Pedro Ekong Andeme mantiene, en su libro, que el Secretariado Conjunto necesitaba asesoramiento y acudió a Ramón Tamames, por aquel entonces abogado comunista de los grupos

Bonifacio Ondo Edu, Presidente del Gobierno Autónomo

antifranquistas, y este pidió 500.000 pesetas por sus servicios y que, al no disponer de esa cantidad, recurrieron a García Trevijano.

te, hasta oponerse a la Constitución que acababa de ser otorgada, acusando virulentamente a Atanasio y a Ondo Edu de haberse vendido a los españoles y traicionado al pueblo de Guinea Ecuatorial al aceptar dicha constitución, información que enviaba por telegrama todos los días a sus lugartenientes que trabajaban día y noche para él. Desde Madrid, Macías empezó a denunciar la Constitución a las Naciones Unidas, pidiendo, incluso, que fuera una comisión de la ONU la encargada de elaborar dicha constitución.

García -Trevijano pagó parte de las dietas de miembros del Secretariado Conjunto en la Conferencia Constitucional, financió la campaña electoral de Macías y ayudó en la elaboración de su programa electoral.

Tamames, en una charla con estudiantes guineanos en el Colegio Mayor ' Nuestra Señora de África ' en 1990, aseguró que dentro de su círculo antifranquista, tres fueron los que se ofrecieron a asesorar a los independentistas guineanos: García -Trevijano, el propio Tamames y Enrique Tierno Galván, pero que, por diferentes motivos, se decidió que fuera García -Trevijano quien asesorase a los guineanos.

La Constitución y el referéndum para su aprobación. Durante la Conferencia Constitucional, la postura de Macías se radicalizaba progresivamen

Edmundo Bosio Dioko

Durante la campaña por el Referéndum constitucional, Macías y sus seguidores se entregan, en cuerpo y alma, a convencer al pueblo de que se vote NO a la Constitución, porque dicha constitución ha sido impuesta por España para mantener subordinado al pueblo de Guinea Ecuatorial.

Cuando termina la Conferencia en julio de 1967, los miembros del Secretariado Conjunto, procedentes de MUNGE, IPGE y MONALIGE, ya habían hecho suficiente trabajo en Río Muni para erosionar gravemente al MONALIGE y, principalmente, a su líder, Atanasio Ndong.

¿Creía Macías, con sinceridad, que la Constitución era perjudicial para los intereses del pueblo guineano?

Si bien el SÍ ganó en el Referéndum gracias al apoyo de la mayoría de los grupos políticos y al de los medios de comunicación oficiales, el resultado, 72.458 a favor y 40.197 en contra, no pareció preocupar mucho a los futuros rivales de Macías. Seguían subestimando sus posibilidades.

Creo que no. Macías sabía que aquella era la mejor constitución que convenía a la Guinea independiente en aquellos momentos, no solo porque garantizaba la unidad nacional y la elección democrática de los gobernantes, sino también porque los propios guineanos no habían sido capaces de presentar un proyecto constituyente alternativo. Sin embargo, la oposición a dicha constitución y las acusaciones de traidores y vendepatrias contra sus oponentes, eran una estrategia para hacer daño a sus futuros oponentes, una actitud claramente populista.

Campaña electoral y Programa Político de Macías.. La campaña electoral se inicia en un ambiente de crispación y de confrontación entre los seguidores de Macías y los de Ondo Edu, una vez

Miyono se había vendido a los españoles. Las fotos (Pasa a la página 6)

que el Secretariado Conjunto, extremadamente activo en la región continental, ha conseguido hacer calar en la población el mensaje de que Ndong

Durante la Conferencia, Macías trata de hablar en nombre del MONALIGE, a lo que Atanasio tiene que llamar la atención de la Mesa para recordar que ' Macías no representa al MONALIGE '. Pero Macías sigue insistiendo, y termina imponiéndose la sensación de que el MONALIGE es un partido bicéfalo.

Historia abreviada del proceso de la Independencia de G.E.

(Viene de la página 5)

de Ndong están siendo quemadas a lo largo de distritos que un día fueran su feudo, como Añisok, y no sirven de mucho las cartas que envían los dirigentes nacionales del MONALIGE a sus lugares de origen intentando desmentir el bulo.

¿Cuál es el programa electoral de Macías? Sobre papel, es un documento bien elaborado por García -Trevijano. Según Alicia Campos, el programa político presentado por Francisco Macías, ' insistía en la creación de una conciencia nacional, la necesidad de una política económica y social de carácter socialdemócrata dirigida por el Gobierno, unas relaciones internacionales en el marco de las organizaciones mundiales y regionales y relaciones intensas y cordiales con España '.

Otra de las acusaciones que circulan contra el líder del MONALIGE es su intelectualidad. ' Atanasio se cree un sabio, cree que los estudios que tienen los dirigentes del MONALIGE sirven para resolver los problemas del país. Es falso, porque una cosa son los estudios, y otra ser buen político, y Ndong no lo es. ' Antes de la primera vuelta, el propio Atanasio Ndong ya sabe que es un tercero, un acompañante de Macías y Ondo Edu.

Eso es lo que dice el programa y es lo que explican en los mítines en Fernando Poo, y en la televisión cuando la utilizan, conscientes de que aquí la población tiene un poco más de cultura política y existe una colonia más numerosa de españoles. En Rio Muni, el programa tiene otra interpretación. Macías y los suyos prometen entregar las haciendas de los españoles a los ciudadanos guineanos si estos le eligen para ser Presidente. El propio Macías va más allá y promete: ' Incluso estas mujeres blancas, de abundante pelo dorado y con uñas largas pintadas de rojo, también serán vuestras '.

Las elecciones presidenciales de 1968. Las elecciones, que eran también para Diputados y Consejeros, se celebraron en dos vueltas. En la primera vuelta, celebrada el 22 de septiembre de 1968, los resultados fueron los siguientes: Francisco Macías Nguema (Secretariado Conjunto): 36.716; Bonifacio Ondo Edu (MUNGE): 31.941; Atanasio Ndong Miyono (MONALIGE): 18.223, y Edmundo Bosio Dioko (Unión Bubi): 4.795.

En cuanto a las relaciones con España, Macías sataniza a los españoles en Río Muni y les acusa de haber asesinado a Acacio Mañe, Enrique Nvó y Salvador Ndong Ekáng. Los españoles se convierten así en los enemigos del pueblo guineano, y Ondo Edu y Ndong Miyono, sus cómplices. Él quiere la ' Independencia total ', al contrario que estos dos, que, según Macías, quieren una independencia tutelada por España.

Al no haber ganador por mayoría absoluta en la primera vuelta, había que celebrar una segunda vuelta en una semana.

La segunda vuelta se celebró el 29 de septiembre entre Macías y Ondo, siendo estos los resultados: Macías, con 68.310 votos, y Ondo Edu, con 40.250, saliendo ganador Francisco Macías Nguema, elegido primer Presidente de la República de Guinea Ecuatorial.

Atanasio Ndong Miyono es consciente de lo delicada de su situación personal como líder político, y de su partido. Sabe que se acerca un lustro político importante, los primeros cinco años de independencia, y si no mueve ficha, el MONALIGE quedará mal parado, al igual que él mismo. Llama a Bonifacio Ondo Edu y le ofrece un pacto: pedirá para Ondo el voto de todos aquellos que habían optado por él en la primera vuelta; a cambio, se formaría un Gobierno en el que habría miembros del MONALIGE. Ondo Edu rechaza la oferta. El tiempo apremia y Atanasio, sin consultar con toda su Ejecutiva, ofrece el mismo pacto a Macías, y este, sin dudarlo, lo acepta. Macías va más allá y consigue otro acuerdo con el líder de Unión Bubi, Edmundo Bosió Dioko, cuarto en la primera vuelta y el más votado de la isla junto con Atanasio. El doble pacto de Macías le asegura, prácticamente, todos los votos obtenidos en la primera vuelta por Bosio y Ndong.

El día 12 de octubre de 1968, se firmó el Acta de la Independencia de la República de Guinea Ecuatorial. Por parte española, firmó Manuel Fraga Iribarne, ministro de Información y Turismo, en representación del General Francisco Franco, y por la parte guineana, el Acta fue suscrita por Francisco Macías Nguema Biyogo. El acto tuvo lugar en el actual Palacio del Pueblo, de Malabo, cuarenta años antes de que Obiang Nguema Mbasogo ordenase su demolición.

Se cantó ' ¡Libertad! ', el Himno Nacional, por primera en la Guinea Independiente. El mismo día, Macías se trasladó a Bata, con todo su Gobierno, para presentarse ante la población riomunense, que lo aclamó con fervor y júbilo.

Macías forma un Gobierno de compromiso para satisfacer a todos

Ceremonia de investidura de Macías como Presidente de la República. De izquierda a derecha: Atanasio Ndong, Edmundo Bosio, Jesús Alfonso Oyono, el propio Macías, Manuel Fraga Iribarne y representantes internacionales

LV/REDACCIÓN. -

Mucho se ha hablado del primer Gobierno formado por Macías, resaltando el hecho de ser el ejecutivo más ' nacional ' de la historia del país, en el sentido de que en él estaban representados, en su mayoría, los distritos con que contaba el país en 1968, a excepción de Añisok, Niefang, Nsork, Kogo, Akurenam y San Carlos (hoy Lubá). Se repartió así el Gobierno: Mongomo (1), Ebibeyin (2), Mikomeseng (1), Evinayong (1), Bata (2), Rio Benito, actual Mibini (1), y Santa Isabel, actual Malabo (4). Se trata de un Gobierno de coalición, acordado por los diferentes partidos que apoyaron a Macías para ganar las elecciones presidenciales. Con este gobierno, Macías trató de corresponder no solo al MONALIGE y a la Unión Bubi por su apoyo, sino también a los políticos que habían abandonado sus formaciones políticas para participar con Macías en el Secretariado Conjunto. El reparto del poder alcanzó otras instituciones y puestos importantes del país, como la Asamblea Nacional y los Gobiernos civiles.

  1. Presidente de la República y Ministro de Defensa Nacional: Francisco Macías Nguema (Mongomo).
  2. Ministro de Asuntos Exteriores: Atanasio Ndong Miyono (Rio Benito/Mbini, MONALIGE).
  3. Vicepresidente de la República y Ministro de Comercio: Edmundo Bosio Dioko (Rebola/UB).
  4. Ministro de Justicia: Jesús Eworo Ndong (Evinayong).
  5. Ministro de Economía y Hacienda: Andrés Ikuga Ebombebombe (Bata).
  6. Ministro del Interior: Angel Masié Ntutumu (Mikomeseng/disidente del MONALIGE).
  7. Ministro de Educación: José Nsue Angüe (Ebibeyin/disidente del MUNGE).
  8. Ministro de Agricultura: Agustín Daniel Grange Molay (Fernandino, de la Unión Fernandina)
  9. Ministro de Obras Públicas: Jesús Alfonso Oyono Alogo (Ebibeyin/disidente del MONALIGE).
  10. Ministro de Trabajo: Román Boricó Toichoa (Bubi de Basakato de la Sagrada Familia)
  11. Ministro de Sanidad: Pedro Ekong Andeme (Bata).
  12. Ministro de Industria y Minas: Ricardo Pelayo Erímola (Santa Isabel)

Otras instituciones:

  1. Vicepresidente de la Asamblea Nacional: Anto -
  2. Presidente de la Asamblea Nacional: Pastor Torao Sikara (Baney, MONALIGE),

nino Eworo Obama (Mikomeseng, IPGE).

  1. Vicepresidente del Consejo de la República: Vicente Castellón Ntayo (Annobón)
  2. Presidente del Consejo de la República: Andrés Moisés Mba Ada (Mikomeseng)
  3. Gobernador Civil de la provincia de Fernando Poo: Expedito Rafael Momo Bocara (Santa Isabel).
  4. Embajador ante las Naciones Unidas: Saturnino Ibongo Iyanga (Bata, MONALIGE).
  5. Gobernador Civil de la provincia de Rio Muni: Andrés Jaime Nchuchuma (Kogo).
  6. Embajador en España: Esteban Nsue Angono (Mikomeseng, IPGE).
  7. Director General de la Radiotelevisión Guinea Ecuatorial: Armando Balboa Dougan (Fernandino, MONALIGE).

Con este Gobierno integrador, formado por todos los grupos étnicos y personas de diferentes orígenes geográficos, muchos afirman que Macías empezó bien las cosas, que fue justo, no discriminó a los guineanos y no incluyó a nadie de Mongomo. Sin embargo, hay que tener en cuenta dos hechos. En primer lugar, Macías no contó con apoyos de personalidades políticas de talla en su distrito, Mongomo, pero sí de las masas. Así, mientras que en la primera vuelta Ondo Edu obtuvo 1.116 votos en aquella circunscripción y Atanasio Ndong, solo 33, Macías logró 4.787 votos; en la segunda vuelta la victoria de Macías fue aún más clara: 5.863 votos frente a los 1.290 de Ondo Edu. De todas formas, Bonifacio Ondo tenía más apoyo de sus paisanos que Macías, pues si en esa segunda vuelta Ondo obtuvo 12.047 votos en su Evinayong natal, mientras Macías sacó tan solo 74 votos.

En tales condiciones, y tratándose de un Gobierno acordado y ganado gracias al apoyo de Atanasio Ndong y Edmundo Bosio, Macías no tenía opciones de incluir a nadie más de Mongomo que no fuera él mismo. La práctica de nombrar a ministros y confiar en los puestos más importantes de la Administración preferentemente a los ciudadanos de Mongomo, la iniciaría Macías años más tarde tras los hechos del 5 de marzo que le decepcionaron y le volvieron más desconfiado. Es una práctica que Obiang heredó, ha administrado a conciencia y desarrollado hasta extremos escandalosos, metiendo en el Gobierno, en el Ejército y en la Administración Pública a toda su familia. Un ejemplo fatal que nunca, jamás, deberá seguir ningún otro presidente de Guinea Ecuatorial.

Francisco Macías Nguema, el primer dictador

LV/REDACCIÓN/WIKIPEDIA

Francisco Mesié me Nguema Biyogo nació el 1 de enero de 1924, en Nzangayong Esangui, distrito de Mongomo. Se educó en una escuela católica obteniendo estudios primarios. Después trabajó como criado para unos colonos españoles, siendo calificado como servicial y obediente.

En 1944 entró a trabajar en el Servicio Forestal de Bata y, un año después, fue destinado al Departamento de Obras Públicas de Rio Benito (hoy Mbini).

En 1938, tras aprobar el examen de servicio civil, entró a trabajar a la Administración colonial, y obtuvo el diploma de auxiliar administrativo, estatus con el que contaban aquellos funcionarios no diplomados de la Escuela Superior Indígena, donde Macías no había logrado entrar

También se hizo propietario de una finca para el cultivo de café y, en 1947, dejó la administración colonial para dedicarse a sus labores como productor autónomo, acumulando cierta fortuna, lo que, en 1950, le permitió alcanzar el status de emancipado. En 1951 ingresó nuevamente en la administración colonial, para trabajar como funcionario de la Delegación Gubernativa del distrito de Mongomo, realizando tareas de traductor para el administrador colonial distrital. En este puesto fue acusado por los nativos de estar al servicio de los blancos, lo cual le hizo ganarse enemistades. Sin embargo, se ha apuntado a que la actitud de lealtad de Macías durante su adolescencia y juventud hacia los colonos se debió a una maniobra

Francisco Macías

fríamente calculada para lograr objetivos políticos futuros.

En 1960, concedido el estatuto de provincia a los Territorios Españoles del Golfo de Guinea, fue nombrado alcalde de Mongomo por las autoridades coloniales españolas, desempeñando el cargo hasta 1964. Se cree que tomó parte en la fundación de la Idea Popular de Guinea Ecuatorial (IPGE), partido que abandonó en 1963 por diferencias ideológicas o, quizás, por encontrarse exiliados la mayoría de sus líderes. Jamás se exilió, diciendo que prefería luchar por la independencia desde el interior del sistema.

Para entonces, con el fin de afianzar sus relaciones con los blancos y parecerse a un europeo, españolizó su nombre Mesié para convertirlo en Macías.

No estando en la lista de los invitados al no representar a ninguna formación política, Macías participó en la Conferencia Constitucional de Madrid de 1967 -1968, esgrimiendo una carta firmada por dirigentes disidentes del MONALIGE, la cual le acredita como representante de ese partido, con lo que el MONALIGE tiene, en dicho foro, una representación oficial, en la persona de su Secretario General, Atanasio Ndong Miyono, y otra ilegal, ostentada por Macías. La postura de este es, marcadamente, nacionalista y anticolonialista.

Aprobado el Estatuto de Autonomía para Guinea Ecuatorial en 1963, el Gobierno español organiza unas elecciones para una terna de la que saldría el Presidente del Consejo de Gobierno. Votan todos los alcaldes y concejales del país y gana Macías, seguido, respectivamente, de Bonifacio Ondo Edu y Abilio Balboa Atkins. Sin embargo, el Gobierno de España elige Presidente a Ondo Edu, Vicepresidente a Macías y Alcalde de Santa Isabel a Balboa Atkins. Macías es, al mismo tiempo, Consejero de Obras Públicas y Diputado a la Asamblea Legislativa.

Por aquel entonces, Macías ya se ha transformado ideológicamente, de simpatizante de los colonos a nacionalista. Durante esa época, en la que Atanasio Ndong Miyono se encuentra aún en el exilio, Macías se afilia al MONALIGE, partido en cuyo seno creará una bicefalia.

La Conferencia Constitucional y el Secretariado Conjunto.

Los nacionalistas necesitan mantener una postura común durante esa Conferencia en la que, entre otras cosas, se elaborará la Constitución para el futuro Estado soberano. Es entonces cuando los partidos MUNGE, IPGE y MONALIGE forman el Secretariado Conjunto. La astucia de Macías le permite granjearse la confianza de los representantes de esta plataforma, utilizando a sus miembros para crear divisiones en el seno de sus respectivos partidos.

En la Conferencia, Macías se opuso a la Constitución tildándola de neocolonialista. La rechaza e insta a la ONU a formar una comisión constituyente para Guinea, lo que no es aceptado. Permaneció en contacto diario con sus compañeros del Secretariado Conjunto, a los que instruía para informar a la población de lo que pasaba en Madrid, siempre en beneficio suyo y perjudicando a Atanasio Ndong y a Bonifacio Ondo.

Durante la Conferencia Constitucional, Macías conoce al abogado Antonio García -Trevijano, un acaudalado jurista opositor al dictador Franco, a quien no podía combatir por el carácter autoritario de su régimen. Guinea se presentó, ante García -Trevijano, como una oportunidad de golpear a Franco en África. Ese abogado financiaría la campaña presidencial de Macías y elaboraría su programa electoral.

Durante la campaña para el Referéndum constitucional de julio de 1968, Macías pidió votar el NO ya que, según él, votar el SÍ era votar por una independencia tutelada por España. Sin embargo, ganó el SÍ.

Elecciones presidenciales

La primera vuelta de las mismas tiene lugar el 22 de septiembre de 1968, ganando Macías con una mayoría insuficiente que conduce a la segunda vuelta de los comicios, entre Macías y Ondo Edu, pues Atanasio ha quedado tercero, y Bosio, cuarto. A continuación, Macías negocia con el líder bubi que le da su apoyo, y consigue de Atanasio el voto del MONAIGE. La segunda vuelta se celebra el 29 de septiembre, y gana Macías con 68.310 votos, frente a los 41.254 de Ondo Edu.

El 12 de octubre de 1968, se proclama oficialmente la Independecia de Guinea Ecuatorial. Macías, después de asumir la presidencia del nuevo Estado, nombró un gobierno de 12 ministros de todo el espectro político nacional, y mantuvo una política moderada y buenas relaciones con España. No obstante, se le sometió a una desestabilización por parte del almirante Luis Carrero Blanco, vicepresidente del Gobierno español. Entre otras maniobras desestabilizadoras, se vaciaron las arcas de los dos únicos bancos que había en Guinea: el Banco Exterior de España y el Banco de Crédito, por lo que el nuevo gobierno no podía pagar a los funcionarios. El nuevo Estado no disponía de moneda propia ni de banco nacional, y seguía en circulación la peseta española. Además, el nuevo Estado iba a utilizar los presupuestos aprobados por el Estado Español para las dos provincias africanas, bianuales, según los acuerdos de transición firmados.

El día 5 de marzo de 1969, se produjo el intento de golpe de Estado encabezado por Atanasio Ndong Miyono, ministro de Asuntos Exteriores. Macías decretó el estado de emergencia y centenares de personas fueron detenidas y brutalmente maltratadas por miembros de las Juventudes en Marcha con Macías, la organización juvenil paramilitar que lo sostenía desde la campaña electoral. El resultado fue el asesinato de la práctica totalidad de los máximos dirigentes del MONALIGE, entre ellos el propio Atanasio, Saturnino Ibongo, Armando Balboa y el oficial del Ejército Marcos Boné. También Bonifacio Ondo Edu, tras ser deportado de Gabón, país al que se había refugiado temiendo por su vida, fue detenido y asesinado en Black

Pero España se negó a cumplir esos acuerdos, y Macías acusó al gobierno español de crear un bloqueo económico al nuevo Estado independiente. A principios de 1969, Macías realizó una gira por todo el país donde amenazó a los españoles y animó a sus seguidores a luchar contra ellos. Toda esta situación se tradujo en una crisis diplomática entre España y Guinea Ecuatorial, agravada por la cuestión de las banderas, cuando el Gobierno guineano ordenó arriar las banderas españolas que ondeaban en el Consulado español en Bata.

Beach, pese a no estar involucrado en el golpe.

El 7 de julio de 1970, creó el Partido Único Nacional (PUN), más tarde convertido en Partido Único Nacional de los Trabajadores (PUNT), y prohibió todos los demás partidos políticos. Al año siguiente, Macías asumió personalmente todos los poderes del Estado y dictó un decreto -ley que sancionaba cualquier ofensa a su persona con la pena de muerte y establecía fuertes sanciones para quienes fuesen condenados por delitos de rebelión o por intentar derrocar al Gobierno.

La crisis terminó en la evacuación de casi toda la población española (alrededor de 7500 personas) por parte del gobierno español y la retirada de las tropas de la Guardia Civil destinadas en el país. También se ordenó la entrega de todas las armas que poseyeran los colonos, armamento que posteriormente Macías proporcionaría a sus Juventudes. Los colonos españoles también debieron abandonar todos los bienes que poseían en el país.

En el Congreso de 1973, celebrado en Bata, una resolución le declaró ' Presidente Vitalicio ', con lo que dejaban de celebrarse elecciones presidenciales. El mismo año, Antonio García -Trevijano le confeccionó una nueva Constitución, aprobada en octubre cuando, además, convocó elecciones a la Asamblea Popular, sin oposición, obteniendo el 99,9% de los votos a favor.

(Pasa a la página 8)

Francisco Macías Nguema Biyogo

(Viene de la página 7)

Mientras tanto, se recrudecía la pre por falsas acusaciones golpe de Estado.

represión política, al tiempo que morían presos políticos en las cárceles de Bata y Malabo, siemde

En 1975, Macías abandona Malabo y fija su residencia en Bata, ciudad que también deja un año más tarde para establecerse en Mongo, luego en Nzangayong.

Durante esta época, fueron asesinados gran parte de los políticos que habían luchado por la independencia del país. Tras eliminar a la oposición política, su régimen comenzó a perseguir a la Iglesia católica, percibida como otra oposición, aboliendo la libertad de culto y convirtiendo los templos en almacenes de cacao y café. Suprimió además la

Macías, ya hecho preso, es custodiado por militares encabezados por el Alférez Benito Edu Ngomo, futuro comisario de Obras Públicas en el Gobierno del Consejo Militar Supremo

libertad de expresión, el derecho de asociación, la libertad de movimiento, siendo necesaria una autorización gubernamental para transitar entre la isla y la región continental, además del hecho de que los caminos estaban llenos de puestos de control.

En 1976, varios miles de trabajadores del cacao nigerianos y sus allegados, fueron evacuados del país por el gobierno de Murthala a raíz de las amenazas y los ataques físicos a estos trabajadores por parte de las fuerzas del gobierno de Macías. Ante el anuncio de su partida, la embajada de Nigeria se llenó de nigerianos y no nigerianos que querían abandonar el país. Hubo tanta gente en la legación diplomática, que el piso superior del edificio se hundió, muriendo alrededor de siete personas.

Por otra parte, la represión de Macías afectó incluso a sus partidarios: 8 de los 12 ministros de su primer gabinete (solo sobrevivieron Angel Mesie Ntutumu, Andrés Ikuga, Agustín Daniel Granje Molay y Pedro Ekong), así como dos tercios de los diputados de la Asamblea Nacional elegida en 1968, al menos dos docenas de oficiales del ejército y agentes de policía y varios funcionarios públicos, fueron asesinados.

Se inició, entonces, la campaña de ' Salvación de la Cosecha del cacao, con el trasvase masivo de la mano de obra joven de Rio Muni a la isla para remplazar a la mano de obra nigeriana, obligando el Gobierno a los guineanos mayores de 18 años a trabajar indefinidamente en las plantaciones de cacao estatales, y a los estudiantes a hacerlo, voluntariamente, al menos una vez a la semana. Macías incluso obligó a los funcionarios gubernamentales, incluido los ministros, a trabajar el cacao.

En 1975, emprendió una campaña de ' autenticidad ', parecida a la de Mobutu Sese Seko en Zaire, ' africanizando ' su nombre como Masie Nguema Biyogo Ñegue Ndong, y aboliendo el uso de nombres de bautismo al resto de la población. También rebautizó la isla de Fernando Poo como isla ' Masie Nguema Biyogo Ñegue Ndong '; Santa Isabel, como ' Malabo '; San Fernando, como ' Ela Nguema '; San Carlos, como ' Lubá '; Concepción Biapa, como ' Riaba ', Annobón, como ' Pagalu ' (gallo), Rio Benito, como ' Mbini ', y Puerto Iradier, como ' Kogo '.

Además rebautizó con su propio nombre los puentes, calles, escuelas, puertos, hospitales y demás obras públicas importantes. Y cambió el Escudo nacional presentado el 12 de octubre de 1968, por otro del PUNT.

Conflicto con Gabón

En 1972, Gabón decidió ampliar sus aguas territoriales a 70 millas con el fin de abarcar en ellas a los islotes más cercanos a sus costas, y ocupó militarmente la isla de Mbañé, rica en petróleo. Desde entonces, las autoridades gabonesas prohíben que cualquier embarcación extranjera se aproxime a la isla. Desde hace varios años, el asunto está en negociaciones entre los gobiernos de ambos países.

Golpe de Estado de 1979

Obiang Nguema le sometió a un juicio sumarísimo utilizando el Código de Justicia Militar español, en el cual fue acusado, entre otras cosas, de genocidio, deportaciones masivas y apropiaciones indebidas. Macías fue condenado a muerte y fusilado el 29 de septiembre de 1979, el mismo día y mes en que fuera elegido Presidente de la República, once años antes. En el pelotón de ejecución le acompañaron su sobrino Bienvenido Micha Nsue, Miguel Eyegue Ntutumu, Eduardo Edu Mongona, Pastor Nsue Mañana, y un tal Nfulu Engwang. Por las razones que no se han dado a conocer, el séptimo sentenciado a muerte, el criminal carcelero Salvador Ondo Ela, se salvó milagrosamente de la ejecución. Se diría después que su avanzada edad impidió el cumplimiento de la sentencia. Lo más curioso es que, tres años más tarde, Ondo Ela fue nombrado Delegado del Gobierno de Mongomo en 1982. Vivir para ver.

El 3 de agosto de 1979, el Teniente Coronel Teodoro Nguema Mbasogo, conocido desde entonces como Obiang Nguema Mbasogo, organizó, con la ayuda de antiguos compañeros de armas encarcelados (Eulogio Oyó, Salvador Ela y otros), un golpe de Estado que derrocó a Macías. Tras las refriegas militares que duraron más de una semana, el dictador se refugió en la selva de Mongomo, donde fue detenido poco tiempo después.

Con él, el culto a la persona del Presidente llegó a su punto más álgido, siendo declarado "Líder de Acero", "Maestro de Educación, Ciencia, Cultura y Artes Tradicionales", "Único Milagro de Guinea Ecuatorial", "Gran Líder Popular Revolucionario de Guinea Ecuatorial", "Mayor General", "Jefe Supremo de la Revolución Guineana", "Primer Trabajador del Pueblo Trabajador de Guinea Ecuatorial", ' Honorable y Gran Camarada '. Se dice que, en total, Macías se adjudicó más de 50 títulos.

Bonifacio Ondo, el hombre que no supo pactar

REDACCIÓN/WIKIPEDIA/

Se exilió en Gabón en octubre de 1959, donde organizó la Unión Popular de Liberación de Guinea Ecuatorial (UPLGE), en Libreville, con el apoyo del gobierno de Léon Mba.

Nació en Mechiba Nsomo, Evinayong, y se trasladó a Misión San José, del mismo distrito, en cuya iglesia fue catequista durante su juventud y ejerció como maestro en la Escuela Primaria de la localidad.

Regresó a Guinea Ecuatorial en 1963, poco antes de la aprobación de la autonomía del territorio en diciembre de 1963. Un mes antes, tras la recomendación de las autoridades españolas de unirse todos los grupos en un solo partido político, la UPLGE se transformó en el Movimiento de Unión Nacional de Guinea Ecuatorial (MUNGE), partido de derechas afín al régimen franquista y de ideología nacionalista que encontró apoyo entre gente conservadora partidaria de la ley y el orden. También recibió el apoyo de los guineanos más cercanos a la administración, como eran los funcionarios, los jefes tradicionales y en general las personas de mayor edad, los madereros, la Iglesia católica y los colonos, especialmente de los propietarios de fincas españoles.

Durante su gestión, se llevaron a cabo algunas obras públicas como, por ejemplo, la construcción del puente sobre el Río Benito o Woro/Wele. Uno de sus proyectos más controvertidos fue el de los Poblados Concentrados, con el que pretendía concentrar a poblaciones pequeñas en núcleos mayores con el fin de facilitar la prestación de los servicios

Tras la concesión del estatuto de Autonomía en diciembre de 1963, de una terna formada por Francisco Macías, Bonifacio Ondo Edu y Abilio Balboa, Bonifacio se convirtió en Presidente del Gobierno autónomo el 1 de enero de 1963; Macías, Vicepresidente, y Balboa, Alcalde de Santa Isabel.

Bonifacio Ondo Edu

públicos a los ciudadanos.

El 11 de octubre de 1968, fue condecorado con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica en la embajada de España, por Manuel Fraga Iribarne, que vino a representar al Gobierno español en la firma del Acta de Independencia. Enfrentado a Francisco Macías, se exilió de nuevo en Gabón tras la independencia, siendo obligado poco después por el presidente gabonés Omar Bongo a regresar a Guinea Ecuatorial. Es detenido en el Aeropuerto de Santa Isabel, sometido a arresto domiciliario y posteriormente encarcelado en la Prisión Black Beach donde, según la versión oficial, se suicida. Sin embargo, se sabría más tarde que había sido asesinado por un sargento de la Guardia Nacional, tras el fracasado golpe de Estado del 5 de marzo de 1969.

Participó en la conferencia que elaboró la Constitución de Guinea Ecuatorial de 1968. Cuando participó, como candidato, en las elecciones presidenciales de 1968, era el favorito para ganarlas, entre otras razones por su experiencia como Presidente del Gobierno Autónomo y el preferido por España. Por eso no le interesó demasiado pactar con otros candidatos, como lo habías hecho Macías. Sin embargo, perdió la primera vuelta y la segunda frente a Macías, tras quedar segundo en la primera vuelta con 31.941 votos, volvió a perder las segunda, con 341.254 votos.

Durante esos días, su mujer también murió.

Su muerte fue comunicada por telegrama a Macías, quien se encontraba en una gira por la Región Continental del país.

Atanasio Ndong y la ingratitud de la política

REDACCIÓN/WIKIPEDIA/

Muchos jóvenes guineanos entraban en el Seminario de Banapá no tanto para el sacerdocio, sino para adquirir una formación académica y ampliar un horizonte cultural que les abriese las puertas del futuro. Sin embargo, topan con otra realidad, y es que el proceso para su formación es lento y cerrado, a lo que hay que añadir una disciplina casi castrense con una escasa dieta alimenticia.

Atanasio Ndongo Miyono nació en 1928 en Egombegombe, Río Benito (hoy Mbini), siendo primo del que sería el primer arzobispo de Guinea Ecuatorial, Rafael María Nzé Abuy. Tras cursar estudios primarios fue internado en el Seminario de los padres claretianos de Banapá (Santa Isabel), donde se encontraría con otros inquietos jóvenes guineanos, algunos de los cuales, como Enrique Gori Molubela o Ildefonso Obama Oyana, terminarían jugando un papel importante en la vida política y social del país.

En 1951, los seminaristas se declaran en huelga para reclamar mejoras en las condiciones de vida del seminario y en la aclaración de su futuro académico. Los cabecillas son Atanasio Ndong y Enrique Gori. Ambos jóvenes están vinculados al naciente movimiento independentista Cruzada Nacional de Liberación de la Guinea Ecuatorial (CNLGE), que desaparecerá con el asesinato de su máximo representante, Acacio Mañe Ela, transformándose después en el Movimiento de Liberación de Guinea Ecuatorial (MONALIGE). El director del Seminario, el cura Nicolás Preboste (el mismo que traicionaría a Acacio Mañe años más tarde para su asesinato), enemigo acérrimo de los nacionalistas guineanos, acude a la Policía para denunciar una revuelta política protagoniza-

Atanasio Ndong Miyono

da por aquellos dos. Como consecuencia, Ndong y Gori son expulsados del Seminario.

En Libreville Atanasio funda, en 1954, el mencionado MONALIGE, que absorbe a la antigua CNLGE. Ndong es el secretario general y, desde 1959, se encarga de la edición y publicación de ' Nkul Akong ', boletín del MONALIGE vinculado también a otro grupo menor, el FRELIGE, liderado por Adolfo Bikó.

Mientras Gori se traslada a España para estudiar la carrera de Derecho, Ndong se desplaza a Bata, desde donde se escapa milagrosamente al vecino Gabón, aún en manos de Francia. Es el inicio de un exilio de quince intensos años.

gira por África, ya que los africanos quieren ver al héroe de los negros, al rey del fútbol mundial. Después de su llegada a la capital argelina, y precisamente el día en que debían disputar un encuentro amistoso contra un combinado local, se produce el golpe militar que derroca al Presidente Ben Bella. El gobierno del nuevo hombre fuerte del régimen argelino, el Coronel Houri Boumedienne, comunica a Atanasio Ndong y a Martha Ekemeyong Moumié, que deben abandonar el país porque él no les va a ofrecer la misma protección que les proporcionaba su amigo Ben Bella.

Por aquel entonces, Atanasio se casa con una de las hijas del primer presidente gabonés, Léon Mba. Se separarían años después al abandonar Gabón. Durante su exilio, Ndongo hizo varios cursos de

Ndong viaja a muchos países africanos recién independizados y visita a sus líderes. Son los viajes a Ghana, donde conoce al panafricanista Kwame Nkrumah, y a Guinea Conakry, siendo recibido por el otro panafricanista, Ahmed Sekou Touré.

Sociología y de Derecho, y aprendió inglés y francés. Queda por confirmar la información de que durante su estancia en Gabón, Atanasio se enrolase en la Gendarmería francesa, siendo posteriormente enviado a Indochina (hoy Vietman), por entonces colonia francesa, donde, entre los franceses y asiáticos se inicia un conflicto que desembocaría en la conocida guerra de Vietman. Mientras tanto, el MONALIGE ya ha tomado el relevo de la CNLGE, que en Fernando Poo aglutinaba a los más destacados políticos proindependentistas, como Pastor Torao Sikara o Abilio Balboa Atkins. Torao es elegido Presidente honorífico del MONALIGE y Atanasio Ndong, el líder.

Atanasio se exilia en Argelia bajo la cobertura de Mohamed Ben Bella, primer Presidente argelino tras la guerra de liberación contra Francia. El exilio argelino le da más oportunidades de viajar y conocer a otros

En 1965, la Selección de fútbol de Brasil, campeona del mundo en 1958 y 1962, liderada por Edson Arantes do Nascimento, Pelé, realiza una

Se trasladan, entonces, a Estados Unidos, país que les ofrece asilo político, y fijan su residencia en Nueva York. Aquí se unen a ellos varios estudiantes militantes del MONALIGE que estudiaban en Puerto Rico, entre ellos Adolfo Bikó y Tomás Mbuemangongo Melango. Consiguen unas becas

Unidas exigiendo la independencia de Guinea Ecuatorial, entrevistando a líderes africanos que asisten a las reuniones ordinarias de la Asamblea General de la ONU.

En representación de su partido, participó en la Conferencia Constitucional (1967 -1968) que elaboró la Constitución de Guinea Ecuatorial de 1968, en cuyo referéndum de aprobación, Ndong apostó por el Sí.

Dos años después de la constitución del Consejo de Gobierno (Gobierno autónomo), Atanasio regresa a Guinea Ecuatorial en 1966, siendo recibido por los dirigentes y entusiastas militantes del MONALIGE que lo habían esperado durante muchos años. Aquella tarde, le ofrecen una recepción en el restaurante '4 Ases ', en Santa Isabel, donde pronuncia un discurso. Poco después, se traslada a Río Muni para visitar a las viudas de Acacio Mañe y de Enrique Nvó, y visitar el pueblo del más veterano de los nacionalistas, Santiago Uganda.

Tras la Conferencia Constitucional, Atanasio compone, en colaboración con Saturnino Ibongo, el Himno Nacional del futuro Estado independiente. El 21 de agosto de 1968, ' ¡Libertad! ', que es así como se llama el himno nacional, es cantado por primera vez, en público, en el Congreso del MONALIGE, celebrado en el salón de actos de la Escuela Superior de Santa Isabel.

Así las cosas, tras conocerse el resultado de las elecciones de la primera vuelta, se dirige a Bonifacio Ondo Edu, candidato del MUNGE que se enfrentará el 29 de septiembre a un Macías que ha ganado la primera vuelta; ofrece apoyo a Ondo Edu a cambio de formar un gobierno de coalición en caso de victoria. Ondo rechaza la oferta de Ndong, y este se ve obligado a aliarse con Macías, quien acepta no solo su apoyo, sino la exigencia de formar un gobierno de coalición con todos.

En las elecciones del 22 de septiembre de 1968, obtuvo en la primera vuelta 18.223 votos, quedando en tercer lugar, sin opciones para la segunda vuelta. Ndong es consciente del daño que le han causado los miembros del Secretariado Conjunto, comandado por el demagogo y populista Macías; por lo tanto, cree que MONALIGE debe jugar un papel importante en el futuro Gobierno, pues le aterra la sola idea de ver a su partido relegado al papel de simple comparsa en los próximos cinco años.

Tras la victoria de Macías el 29 de septiembre, este forma, efectivamente, el gobierno prometido, con la participación de todos los partidos políticos, y en el que Ondo Edu es el gran ausente. Al MONALIGE le corresponde la cartera de Asuntos Exteriores, ocupada por el propio Ndong; además, Pastor Torao, presidente del MONALIGE, ocupa la

líderes. En Argel conoce a Marthe Ekemeyong, viuda del independentista Félix -Roland Moumié, enemigo de Amadou Ahidjo que había asesinado en Ginebra, Suiza, en misión secreta de su partido, UPC, y cuyo cadáver se hallaba embalsamado en Conakry ya que Ahidjo prohíbe que sea enterrado en Camerún. Atanasio se casa con Marthe, una activista política experimentada.

Marthe Ekemeyong Moumié

de lay otros más, disfrutan de una beca de estudios para su formación universitaria.

En Nueva York, Atanasio conoce al reverendo Martin Luther King, un hombre dedicado al activismo en favor de los derechos civiles de los afroamericanos y preocupado por la situación de los países africanos bajo dominación colonial. Atanasio y sus compañeros son invitados a actos y mítines del reverendo King, siempre sentados en primera fila. Ndong y sus compañeros aprovechan el exilio americano para denunciar a España ante las Naciones presidencia de la Asambea Nacional; Saturnino Ibongo, secretario de Relaciones Internacionales, es nombrado embajador ante la ONU, mientras a Armando Balboa, responsable de jóvenes del partido, le corresponde el importante puesto de director de Radiotelevisión Guinea Ecuatorial.

crisis diplomática con España no solo por el incidente de las banderas (que se narra en el artículo sobre el frustrado golpe de Estado de Atanasio), sino también por el acoso a los ciudadanos españoles residentes en Guinea. El 5 de marzo, Ndong intenta, mediante un golpe incruento, derrocar a Macías quien, con el apoyo de sus jóvenes seguidores, sorprende al ministro en el palacio defenestrándolo. Aquella misma mañana, se inicia una feroz persecución contra los dirigentes del MONALIGE y seguidores de Atanasio, como los hermanos Armando y Norberto Balboa, que son asesinados sin contemplaciones, mientras el mismo Ndong es trasladado al hospital tras ser brutalmente apaleado. El mismo día, muere Saturnino Ibongo.

A principios del año 1969, se produce una

El 22 de marzo, Atanasio Ndong Miyono deja de ser, oficialmente, ministro de Asuntos Exteriores, muriendo sin atención médica el 26 de marzo.

Su mujer, Marthe Ekemeyong Moumié, es salvajemente torturada por un grupo de juventudes en Marcha con Macías. Encarcelada durante tres meses, es deportada a Camerún en contra de su voluntad, y no a Guinea Conakry, donde ella misma prefería y donde descansaban los restos de Félix -Roland Moumié. Muere asesinada en Ebolowa, el 8 de enero de 2009, a manos, supuestamente, de un joven delincuente.

REDACCIÓN/ WIKIPEDIA/

Nació el 22 de noviembre de

Edmundo Bosio Dioko, un político de pactos

1921 en Rebola, donde inició sus estudios primarios para graduarse posteriormente como maestro de enseñanza primaria. En sus años de juventud, es destinado a Río Muni para ejercer en distintas localidades, donde se graduará también en el Magisterio. Tras su regreso a la isla, dedicará gran parte de su tiempo a competir con los terratenientes españoles en la explotación de las plantaciones cacaotales de su familia, a las que irá uniendo otras en régimen de arrendamiento.

Fue partidario de la independencia de la isla de Bioko o, en su defecto, de la estructuración de Guinea Ecuatorial como un Estado federal, y es candidato de la Unión Bubi en las elecciones presidenciales del 22 de septiembre de1968, en las que participan como candidatos, entre otros, Bonifacio Ondo Edu, Francisco Macías Nguema, Atanasio Ndong Miyone y el propio Edmundo Bosio Dioko, que obtiene 4.795 votos en la isla de Fernando Poo, frente a los 3.970 de Atanasio, los más votados en la isla. Y no habiendo alcanzado nadie la mayoría absoluta de votos, quedaron clasificados, para la segunda vuelta, Macías y Ondo Edu.

Fue Presidente de la Cámara Agrícola de Fernando Poo, y procurador de las Cortes españolas tras el establecimiento de las provincias españolas del Golfo de Guinea. En los vientos de la preindependencia, crea la Unión Bubi para defender los derechos de su pueblo, y participó en la Conferencia Constitucional celebrada en Madrid (1967 -1968), que elaboró la Constitución de Guinea Ecuatorial de 1968.

Antes de la celebración de la segunda vuelta, Fran-

Edmundo Bosio Dioko

cisco Macías propone a Bosio un pacto de Estado; Edmundo acepta la propuesta y ambos acuerdan, en el poblado de Basupú del Oeste, lo que se denominó ' El Pacto de Riebapúa ', con el que Bosio pretendía garantizar una autonomía a la entonces provincia de Fernando Poo.

Con el apoyo de Bosio y de Ndong Miyono, Macías gana la segunda vuelta de dichos comicios, celebrados el 29 de septiembre, y forma un Gobierno de coalición, en el que Bosio es Vicepresi -

Saturnino Ibongo, la primera víctima del 5 de Marzo

Saturnino Ibongo Iyanga

REDACCIÓN/WIKIPEDIA/

Saturnino Ibongo Iyanga nació en Ngonanmanga, distrito de Bata, el 18 de enero de 1936. Se formó en la Escuela Superior Indígena, en Santa Isabel, obteniendo su diploma de Maestro. Entre 1955 y 1959, ejerció de profesor en la Escuela Generalísimo Franco y en Ramón y Cajal, de la misma ciudad. En 1960, se desplaza a España, donde por oposición se integra como funcionario del ministerio de Hacienda, con destino en la Delegación Foral de Navarra.

Hombre inquieto, estudió periodismo en la Universidad de Navarra (Pamplona), obteniendo el correspon - diente título en 1964 y convirtiéndose, así, en el primer guineano en esta materia. En 1965, trabajó como redactor en la agencia EFE.

Intervino en el Comité de Descolonización de la ONU, en el Comité de los 24 del Consejo de Seguridad y en sesiones de trabajo con el grupo Afro -asiático, todo lo cual permitió que se ejerciera sobre España la gran presión internacional que en parte aceleró el proceso Independentista. Ibon-

Por aquel entonces, Ibongo ya es uno de los dirigentes más importantes del MONALIGE. Se traslada a Estados Unidos donde, gracias a una serie de becas y ayudas que recibe este partido en el exilio, realiza cursos de Derecho y Relaciones Internacionales en la universidad de Fordham -Columbia.

go fue firmante del Acta de la Independencia de Guinea Ecuatorial en las Naciones Unidas el 7 de julio de 1968, junto con Atanasio Ndong Miyono y Rafael Evita, entre otros.

Colaboró con Atanasio Ndong Miyono en la composición del Himno Nacional de Guinea Ecuatorial, y contribuyó en el diseño de la Bandera Nacional.

Responsable de Relaciones Internacionales de su partido, regresa a Guinea Ecuatorial y participa activamente en la Conferencia Constitucional celebrada en Madrid entre 1967 y 1968. (España).

Elegido Diputado de la Asamblea Nacional a raíz de las elecciones del 22 de septiembre de 1968 por el MONALIGE, y alcanzada la Independencia el 12 de octubre del mismo año, Saturnino Ibongo, que dominaba el inglés y el francés, es nombrado primer Embajador de Guinea Ecuatorial ante las Naciones Unidas, fruto del acuerdo mediante el cual Atanasio había apoyado la candidatura de Macías en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Allí, en Nueva York, Ibongo pronunciará su histórico discurso sobre el Proyecto Político y Programa de Gobierno para Guinea Ecuatorial, el 12 de noviembre de 1968.

toria: '… Nos ha salido todo tan bien que el futuro me estremece … Demasiado fácil, demasiado fácil '. Había viajado a Guinea desde Nueva York a finales de febrero de 1969; unos dicen que Macías lo llamó a consultas, otros, que el Presidente ni siquiera sabía que estaba en el país. Sin embargo, lo cierto es que, encontrándose en Bata con Atanasio Ndong, Ibongo fue implicado en el frustrado golpe de Estado del 5 de marzo de 1969, siendo uno de los primeros dirigentes del MONALIGE asesinados aquel fatídico día por las Juventudes en Marcha con Macías. Moría, así, el periodista, el diplomático y el político más preparado y elocuente del MONALIGE. Por eso los paramilitares de la Juventud en Marcha con Macías, que aborrecían a los intelectuales, se ensañaron con él. Tenía solo 33 años de edad.

En una conversación con el periodista de la Agencia EFE, y amigo suyo, José María Massip, refiriéndose al proceso de independización de su país, Ibongo dijo, de forma premoni -

Saturnino Ibongo, con otros jóvenes guineanos, durante su histórica intervención ante la Asamblea General de la ONU, Nueva York, el 12/11/1968. Entre sus acompañantes, Adolfo Bicó y Tomás Mbuemangongo.

años después de la firma del Pacto de Riebapúa, el portavoz de Unión Bubi, Dionisio Sila Sipele, en una audiencia con el presidente Macías, le recordó que se debía iniciar el cumplimento de la segunda parte del Pacto consistente en la descentralización del Estado. Macías se negó rotundamente a cumplir sus compromisos.Según parece, tras la negativa de Macías, Edmundo Bosio habría pedido la mediación del presidente de Camerún, Amabou Ahidjo, quien, según las mismas fuentes, aprovechando un viaje de Macías a Camerún, se lo recordó. El presidente guineano vuelve furioso del viaje y desencadena una tremenda persecución contra la elite política bubi. Entre 1971 y 1976, mueren asesinados los principales colaboradores de Bosio, entre ellos Aurelio Nicolás Itoha y Mariano Riopo Buesobi.

dente y Ministro de Comercio, pero ignora el resto del Pacto. Se cuenta que, tres

En 1972, queda abolida la Constitución de 1968 y Macías concentra en su persona todos los poderes del Estado, declarándose declara Presidente vitalicio. Más tarde, cesa al líder de Unión Bubi, Edmundo Bosio, de su cargo de Vicepresidente de la República y ministro de Comercio. Le sustituye por Miguel Eyegue Ntutumu. A finales de 1974, Bosio es detenido y sometido a arresto domiciliario, muriendo en circunstancias no esclarecidas en febrero de 1975.

Sus años como maestro de enseñanza primaria en la provincia de Rio Muni, le hicieron conocer bastante al pueblo fang, y muchos de esa etnia trabajaron para él en sus haciendas y en la Vicepresidencia de la República. Fue el presidente y patrocinador del Akonangui Club de Fútbol.

LV/REDACCIÓN/

Vinculado durante su estancia en Madrid al MONALIGE, el partido liderado por su compañero Ndong Miyono, Gori se desentendió del mismo poco después, regresando a Guinea Ecuatorial, donde en noviembre de 1963, en una entrevista en el periódico Ébano , se declara a favor de una ' autonomía progresiva ', en lugar de la ' independencia prematura '.

Enrique Gori Molubela nació en Batete (Luba, Bioko -Sur), el 13 de noviembre de 1923, y murió asesinado en la cárcel de Bata el 22 de junio de 1972. Hizo sus estudios primarios en la entonces ciudad de San Carlos (hoy Lubá). Después es enviado por sus padres a Seminario de los claretianos de Banapá, de donde es expulsado en 1951, junto con Atanasio Ndong Miyono, acusados de instigar y dirigir una huelga en protesta de la mala alimentación y la falta de horizontes en su formación. La huela fue vinculada a movimiento independentista Cruzada Nacional de Liberación de la Guinea Ecuatorial (CNLGE). Tras ser detenidos los dos estudiantes, fueron liberados poco después, y mientras Atanasio se exiliaba en el vecino Gabón aún en manos francesas, Gori viajó a España, donde estudió la carrera de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid.

Entre 1964 y 1968, fue el presidente de la Diputación Provincial de Fernando Poo y procurador en las Cortes Españolas.

Ocupó el cargo de Presidente de la Asamblea General de la región autónoma de Guinea Ecuatorial

Enrique Gori

desde 1964 hasta junio de 1965, cuando le cedió el puesto a Federico Ngomo, según se había acordado en la ley de Bases sobre el Estatuto de Autonomía, pasado a ocupar el puesto de Vicepresidente de dicha institución. Y, como tal, participó en la Conferencia Constitucional de Madrid, de 1967 -1968 preparatoria de la independencia de Guinea Ecuatorial y de la Constitución de 1968, mostrándose contrario a la independencia unificada de las provincias de Rio Muni y Fernando Poo. Al final de dicha Conferencia, y durante la campaña para la aprobación de la Constitución, Gori se alejó de las posiciones separatistas y pidió el apoyo incondicional al SÍ.

A raíz de los acontecimientos del 5 de marzo, el frustrado golpe de Estado de Atanasio Ndong, Gori fue detenido y, en diciembre de 1970, es procesado en Bata junto con Norberto Balbo Dougan, Vicente Ntutumu, Luis Angüe Bacale, Santiago Osa y otros, por estar, supuestamente, implicados en dicho complot. Pese a ser condenado a 25 años de prisión, muere brutalmente apaleado en la cárcel de Bata el 22 de junio de 1972. Idéntica suerte corrieron sus

Gori, interviniendo ante la Cortes franquistas

compañeros, como Balboa, que falleció, al parecer, de gangrena al no recibir asistencia médica para tratar sus heridas y lesiones.

Además de su dilatada carrera como político, Gori también dedicó parte de su tiempo a escribir. Es autor del libro ' Etnología de los bubis ', publicado en 1955.

Los Símbolos de la República de Guinea Ecuatorial

LV/REDACCIÓN/

Como se ha dicho en la portada, los símbolos de la República de Guinea Ecuatorial son: la Bandera, el Escudo y el Himno. Sin embargo, pocos guineanos saben quién o quiénes los crearon ni qué significan. Esta información es poco conocida, quizás por el empeño, por parte de los dos regímenes que han gobernado el país, de condenar al olvido a todo aquello que suponga el conocimiento de la verdadera historia de Guinea Ecuatorial. Los símbolos fueron creados por el Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial (MONALIGE), concretamente por su líder, Atanasio Ndong Miyono, y su mano derecha, Saturnino Ibongo Iyanga.

La Bandera Nacional

Como lo recoge la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial, en su artículo 4, párrafo 2, ' la bandera nacional es verde, blanca y roja en franjas horizontales de dimensiones iguales y un triángulo azul en el extremo más próximo al mástil. En el centro de la bandera está grabado el Escudo de la República '. El verde simboliza la vegetación y la riqueza forestal del país; el blanco, la paz deseada por el pueblo; el rojo representa la sangre de los mártires que dieron su vida por la Independencia nacional, mientras que el azul alude a las inmensas y ricas aguas territoriales del país.

El Escudo Nacional

El Escudo nacional de Guinea Ecuatorial fue aprobado el 12 de octubre de 1968. Es un campo de plata que muestra un árbol de ceiba en sus colores naturales. Las seis estrellas de seis puntas representan a las islas de Bioko, Annobón, Corisco, islotes adyacentes y la Río Muni, que forman el territorio de la República de Guinea Ecuatorial. Abajo aparece, escrito en una cinta, el lema nacional en castellano: ' Unidad, Paz, Justicia '.

El Himno Nacional

Foto de una de las copias repartidas a los asistentes a la Convención del MONALIGE (Cortesía de Adolfo Bicó)

El artículo 4º, párrafo 1, de la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial dice lo siguiente: ' El himno nacional es el cantado por el Pueblo el día de la proclamación de la Independencia el 12 de octubre de 1968'. Sin embargo, no se da suficiente información sobre este importante símbolo nacional.

Para empezar, nuestro himno nacional se llama ' ¡Libertad! ', y, aunque es cierto que se cantó el día 12 de Octubre de 1968, esta no fue la primera vez que se escuchó en un acto público.

' ¡Libertad! ' se cantó, por primera vez, el 21 de agosto de 1968, durante la Convención Nacional del MONSALIGE, celebrada en la Sala Magna de la Escuela Superior Indígena ' Santo Tomás de Aquino ', actual Escuela de Formación del Profesorado ' Martín Luther King ', en Santa Isabel, hoy Malabo.

Veamos: ' ¡Libertad! ' fue escrito por Atanasio Ndong Miyono, líder del Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial (MONALIGE), en el mes de junio de 1968, con la colaboración de Saturnino Ibongo. La música original fue compuesta desde el exilio en Douala (Camerún), en 1963, por los curas José Esono Mitogo y Eugenio Eteo, acompañados de Adolfo Bikó. Esta música sería modificada antes del 12 de octubre por un músico español llamado Ramiro Sánchez López, cuya versión instrumental, que conocemos hoy, se entonó el día de la Independencia. Lo que no ha cambiado es la letra que le imprimió Ndong Miyono.

La letra de ' ¡Libertad! ' se dio a conocer el mismo mes de agosto, en hojas impresas que se distribuyeron por todo el país.

En definitiva, la experiencia de vivido durante los 50 años de independencia nacional, nos demuestra que desapareció, a lo largo de los dos regímenes dictatoriales gobernantes, el espíritu de libertad, unidad, paz y justicia que impulsaron a Santiago Uganda, Enrique Nvó, Acacio Mañe y al resto de Padres y mártires de la independencia a emprender el camino de la lucha pacífica por una Guinea Ecuatorial libre y soberana.

Ni el régimen de Macías, ni el actual, han tenido ningún interés en difundir la historia de nuestro Himno Nacional, ni su nombre ni, mucho menos, la identidad de las personas que lo hicieron posible.

Actualmente el hospital de Luba (Bioko -Sur) está dedicado a su memoria, y se llama ' Hospital Enrique Gori Molubela '.

Pastor Torao Sikara, Presidente del MONALIGE, le convence para participar en las listas de este partido en las elecciones generales de septiembre de 1968, tras las cuales Enrique Gori es elegido Diputado a la Asamblea Nacional.

El frustrado golpe de Estado del 5 de marzo de 1969

LV/REDACCIÓN/

Se ha escrito mucho sobre los acontecimientos del día cinco de marzo de 1969, que cambiaron el rumbo de la historia política de Guinea Ecuatorial tras solo 144 días de independencia. De todo lo

Algunos antecedentes del golpe

En octubre de 1968, las autoridades españolas y las recién elegidas guineanas firmaron el acta de la independencia y una serie de acuerdos que debían garantizar los intereses de España en el nuevo Estado, en materias de economía, defensa y cultura. Sin embargo, la relación entre España y su ex colonia se deterioró rápidamente, por tres motivos principales: la victoria en las elecciones a la presidencia de la República del candidato menos afín a la ex metrópoli, Francisco Macías Nquema; la carencia de fondos para el funcionamiento administrativo del nuevo Estado, por falta de planificación por parte española o porque esta medida era una estrategia para erosionar la posición de Macías; y, finalmente, por el giro antiespañolista del presidente, con amenazas a la colonia española, en cuyas manos estaba la dirección de las principales empresas del país, y la expulsión del embajador enviado por Franco.

Atanasio Ndong y Francisco Macías se abrazan tras el debate electoral, ofrecido por TVGE en septiembre de 1968

leído, hemos preferido reproducir aquí el artículo del investigador José Luis Rodríguez Jiménez, titulado ' La independencia de Guinea Ecuatorial y el rápido deterioro de las relaciones entre España y la excolonia (febrero -marzo de 1969)'.

Pero a lo largo del mes de diciembre esa

Durante los meses finales de 1968, Macías mantuvo una actitud amistosa para con España y sus aliados políticos.

situación comenzó a cambiar, y durante los meses de febrero y marzo de 1969 la relación entre el gobierno guineano y los representantes de España en Guinea se deterioró gravemente. Fueron varios los factores a tener en cuenta. Influyó, desde luego, la personalidad de Macías, encantado con la rentabilidad de su demagogia que le había llevado hasta la presidencia. Pero existió otro segundo factor, que es económico. La economía de Guinea estaba en manos españolas, del gobierno de España y de los grandes propietarios españoles. El gobierno de Madrid no había dotado de presupuesto al nuevo estado, y cuando faltó dinero en efectivo para hacer frente a distintos pagos, el gobierno de Franco se negó a habilitar un presupuesto extraordinario. Era una medida destinada a supeditar la ayuda económica a la orientación política de la nueva república, para presionar a Macías; de hecho, en una Nota Informativa Circular al director general para África, en el Ministerio de Asuntos Exteriores, de fecha 7 de enero de 1969, se puede leer: ' Los problemas económicos y la total dependencia del Gobierno guineano, proporcionan instrumentos suficientes para ejercer la presión que se considerase necesaria '. Es posible que esta medida buscaba crear problemas a Macías, para provocar su caída. A los mismos propósitos responde el hecho de que las firmas comerciales, agrícolas e industriales españolas retiraran sus fondos de las oficinas del Banco Exterior de España en Guinea, de forma que muy pronto no hubo pesetas para pagar a los funcionarios, ni a los españoles ni a los guineanos. De manera que, cuando Macías ordenó congelar las cuentas privadas de los españoles, ya no había dinero allí. Macías solicitó entonces al embajador Durán -Loriga la llegada de fondos con carácter urgente, para encontrarse con la promesa de que se iba a crear una comisión para evaluar la situación.

En febrero de 1969, Macías recibe en audiencia al embajador de España, Durán -Lóriga, que le hace entrega de una carta de Franco, de fecha 24 de enero, que contenía una promesa de ayuda económica, supeditada a la firma de acuerdos, y la oferta de envío de una misión para evaluar el problema presupuestario.

El día 23 de febrero, personal guineano de la Guardia Nacional cumpliendo la orden del presidente, el comandante Tray arrió la bandera española en la residencia del cónsul de Bata. A continuación personal de la nueva policía guineana y de las Juventudes en Marcha con Macías saquearon varios negocios de colonos en la ciudad, agredieron a empleados, propietarios y paseantes españoles. Macías convocó al cónsul español, le dijo que era persona non grata y que debía abandonar inmediatamente el país.

En febrero, la tensión entre las autoridades españolas y guineanas subió un nuevo escalón con motivo de la llamada ' crisis de las banderas '. Macías había comunicado al embajador español que en Guinea Ecuatorial solo debía ondear una bandera española y una en cada edificio español. En Bata ondeaban tres: una en el consulado, otra en el cuartel de la Guardia Civil y una tercera en la había sido la residencia del capitán de la Guardia Territorial ahora residencia particular del cónsul. La actitud provocativa del cónsul no ayudó a calmar los ánimos.

Durante enero y febrero de 1969, Macías recorrió la mayor parte de Río Muni pronunciando una serie de discursos, ofrecidos por las emisoras de radio, con contenidos agresivos para con los españoles y las autoridades españolas. Animado por sus partidarios, las Juventudes en Marcha con Macías, su demagogia: ' Sois libres, ya no mandan los españoles …. Ahora la única lucha que queda es expulsar a la Guardia Civil …. Que asesinó a Acacio Mañé y otros tantos africanos …. También son enemigos los madereros …' Su siguiente paso fue anunciar que no respetaría ni la constitución impuesta ni los convenios firmados con España.

El día 25 de febrero, el embajador español visitó a Macías con el propósito de buscar una salida negociada a la situación de crisis. El presidente apenas le escuchó, le dijo que lo que tenía que hacer España era aportar 500 millones de pesetas para el funcionamiento de la Administración. Ese mismo día embajador y presidente mantuvieron otras dos reuniones, y en la tercera Macías le dijo que no quería volver a verle, que debía abandonar el país.

El día 27, Macías, que se había instalado en Bata, ordenó reforzar su número con grupos de paisanos afectos. Ese mismo día el gobierno guineano tomó otras medidas, declaró el estado de emergencia, con toque de queda de seis de la tarde a siete de la mañana. Además, en un mensaje radiado, Macías declaró rotas las relaciones con España, por alentar su embajada, dijo, una conspiración para derribarle,

En la mañana del día 26, personal guineano de la Guardia Nacional en Santa Isabel impidió a los oficiales españoles acceder al cuartel y, a continuación, empezó a ocupar las calles con numerosos controles.

y envió un telegrama al secretario general de Naciones Unidas para solicitar el despliegue en el país de cascos azules, con la misión de garantizar su independencia.

Por su parte, el embajador español puso en marcha su plan de evacuación de la colonia española. Dio instrucciones a los oficiales españoles destacados en Río Muni para que ellos y los ciudadanos europeos que vivían en sus respectivas zonas se dirigieran a Bata, en la costa, para acogerse allí a la protección de los efectivos de la Guardia Civil en la ciudad y de uno de los dos buques de la Armada en aguas guineanas, la corbeta Descubierta, con el coronel Alarcón al bando.

Fracasa el Golpe de Estado contra Macías

hizo acompañado de algunas familias de oficiales y suboficiales españoles.

El día 28 de febrero, Macías envió un telegrama a Franco. Le informaba de la orden de expulsión al embajador y cónsul españoles y solicitaba la evacuación inmediata de las fuerzas armadas españolas estacionadas en Guinea. La etapa de Durán -Loriga no llegó a seis meses. Abandonó Guinea el 1 de marzo, y lo

El día 2 de marzo, varios buques de la Armada española que acababan de cumplir con su participación en las maniobras navales hispano -francesas en aguas de las Islas Afortunadas (Canarias), ultimaban sus preparativos para zarpar rumbo a Guinea.

El 5 de marzo de 1969, fracasó un golpe de Estado contra el presidente Macías. La cabeza visible del golpe fue Atanasio Ndongo, ministro de Exteriores y Secretario General de MONALIGE. Disponemos de escasos datos de cómo se fraguó el golpe y es mucha la confusión sobre cómo se ejecutó el golpe y sobre todo por qué fracasó. No obstante, algunas cosas se saben. La primera, que personal adscrito a la administración española colaboró en la preparación del golpe. Asimismo, el plan golpista fue estimulado y respaldado por un grupo de plantadores. El equipo de Carrrero Blanco, habría querido que el movimiento anti Macías fuera dirigido por Bonifacio Ondó (su hombre en Guinea), pero el expresidente del gobierno autónomo había sido detenido nada más regresar [devuelto] de Gabón.

El día 3 de marzo llegó a Santa Isabel el nuevo embajador de España, Pan de Soraluce. Según testimonio del capitán Mollá, ese avión despegó poco después, rumbo a Madrid con una parte de las familias de los militares de la Marina, Guardia Civil, Guardia Nacional, Aviación y la del coronel Alarcón.

La mano derecha de Atanasio para el golpe fue otra figura relevante del MONALIGE y representante de Guinea ante la ONU, Saturnino Ibongo, ex maestro nacional y funcionario de Hacienda, una de las mejores cabezas guineanas del momento.

El 27 de febrero, Ndongo se entrevistó con el ministro de exteriores español, Castiella, algo perfectamente lógico teniendo en cuenta la crisis hispano -guineano. La prensa española informó al día siguiente del encuentro, pero no del contenido de la entrevista.

A finales del mes de febrero, Atanasio había estado por una gira diplomática, donde asistió a una reunión ministerial de la Organización por la Unidad Africana, la OUA, en Addis -Abeba (Etiopía) y de visitar varias capitales extranjeras, la última Madrid, donde permaneció varios días y donde mantuvo varias entrevistas, unas públicas, otras secretas.

(pasa a la página 13)

El frustrado golpe de Estado del 5 de marzo de 1969

Viene de la página 12

Enterado de que los apoyos con que contaba Atanasio Ndongo eran escasos, Macías se decidió a actuar y consiguió movilizar a sus fieles, al menos un pequeño grupo de militares y a su milicia, las juventudes en marcha con Macías. Durante la noche, partidarios de Macías llegaron al palacio presidencial y lo ocuparon. Ndongo fue arrojado al jardín delantero desde el balcón de la primera planta del palacete o se rompió una pierna al saltar desde allí al suelo para tratar de huir. A continuación, Atanasio fue pateado y apaleado por los partidarios de Macías. El médico español Luis de Lorenzo le contaría después al comandante Báquena que el herido fue llevado al hospital de Bata, donde fue atendido. Luego fue conducido a la cárcel, donde le golpearon hasta la muerte. La misma suerte corrió Saturnio Ibongo.

En la noche del 5 de marzo, los conspiradores movieron sus piezas. Personal de la Guardia Marítima detuvo en Bata al ministro del Interior, al gobernador de Rio Muni, al comandante Tray y a otros fieles de Macías. Después Ndongo ocupó la residencia presidencial en Bata. Allí no estaba Macías, pues había sido avisado, por fuente guineana o española, de lo que estaba ocurriendo y se había refugiado en su residencia particular. Herrero de Miñón escribe que el plan fracasó en buena parte porque Macías fue alertado y porque los conjurados, ' en lugar de esperarle en Santa Isabel como habíamos acordado, fueron al continente '. Macías llevaba ya días en Río Muni, sin desplazarse a la capital, precisamente para estar cerca de sus seguidores y congregar a gente de su confianza en Bata.

Ninguna fuerza militar española se movió para apoyar el golpe. El ahora coronel Báquena afirma que a él nadie le informó previamente de lo que iba

A grandes rasgos lo sucedido fue lo siguiente: Atanasio Ndongo regresó de su gira diplomática a Santa Isabel el día 1 de marzo, viajó a continuación a Bata, donde estaba Macías, despachó con él sobre su misión diplomática y se retiró a su distrito natal, Mbini.

a suceder, que no recibió instrucción alguna de Madrid para respaldar a Atanasio : ' creo que España tuvo algo que ver en el golpe de Estado de Ndongo, incomprensiblemente el gobierno español no contó con la Guardia Civil en su ejecución. Se quería dar un golpe de Estado, pero los golpes de Estado no se dan con flores, como en Portugal, hay que disponer de fuerza y la única fuerza que España tenía en Guinea era la Guardia Civil, sin embargo nosotros no sabíamos nada, ¿cómo podría España organizar algo así sin consultarnos? Pues lo hizo '. Señaló que una acción conjunta de los partidarios de Ndongo y de la fuerza española habría tenido como resultado una casi segura derrota de Macías; pero también la acusación a España, en los foros internacionales, de neocolonialismo y de actuar contra un gobierno legal y democráticamente constituido. Y esto último pudo influir en la decisión de España de no apoyar a Atanasio.

Atanasio Ndong Miyono yace en el suelo tras caerse del piso superior del palacio presidencial. La foto fue tomada por el propio Macías

Los ' Diez de Zaragoza '

LV/REDACCIÓN/

Tras la concesión del estatuto de Autonomía a finales de 1936 para ser aplicado en 1964, y con el fin de formar a los altos mandos del futuro Ejército republicano de la Guinea independiente, el Gobierno español seleccionó a unos diez jóvenes guineanos para recibir formación militar en la academia militar de Zaragoza, la mejor de España en cuanto a las fuerzas terrestres.

Como se ve, los elegidos tenían orígenes geográficos diferentes y con formación también dispar. Muchos habían terminado la Escuela Superior Indígena y eran maestros de Primera Enseñanza.

Son conocidos por todos: Cristino Seriché Malabo y Eulogio Oyó Riquessa (Fernando Poo), Moisés Iyanga Malango y Maximiliano Meco (Bata), José Moro Mba y Celestino Mansogo Nsí (Evinayong), Melanio Ebendeng Nsomo (Niefang), Santiago Bee Ayetebe (Mikomeseng), Salvador Ela Nzeng (Añisok) y Teodoro Obiang Nguema Mbasogo (Mongomo).

Dos eran militares en activo (José Moro Mba, que ya tenía el grado de Cabo Primero, y Maximiliano Meco), y uno, Teodoro Nguema Mbasogo, procedía del Centro Lasalle de Bata.

¿Qué fue de ellos? Tuvieron suerte distinta durante la época de Macías. Mientras Teodoro Obiang, por ser pariente de Macías, se mantuvo en el servicio militar alcanzando el grado de Teniente Coronel, gracias a lo cual encabezó el golpe militar del 3 de agosto de 1979, Maximiliano Meco murió en la cárcel de Black Beach en 1973, y fueron confinados a sus pueblos: Melanio Ebendeng Nsomo,

Se les llamó ' Los Diez de Zaragoza ' y, tras cuatro años de formación, regresaron a Guinea, todos ellos con el grado de Alférez. Como ocurre en todo grupo humano, algunos destacaron por encima de otros, principalmente Eulogio Oyó Riquessa, el primero de la promoción, y le seguirían Salvador Ela Nzeng, Santiago Bee Ayetebe y Maximiliano Meco, entre otros.

De pie, de izquierda a derecha, los negros son: Salvador Ela Nzeng, Teodoro Obiang Nguema, el Comandante Tray, Maximilano Meko y Eulogio Oyo Riquesa. Agschados, de izquierda a derecha: Celestino Mansogo Nsí, Santiago Bee Ayetebe, Cristino Seriché Malabo, José Moro Mba, Moisés Iyangan Melango y Melanio Ebendeng Nsomo .

Santiago Bee Ayetebe, Celestino Mansogo Nsí, José Moro Mba, Moisés Iyanga Malango, Cristino Seriché Malabo y Eulogio Oyó Riquessa. Salvador Ela Nzeng, tras unos meses de confinamiento en su poblado, fue de nuevo detenido en 1976 y trasladado a Black Beach, de donde saldría en 1979 para ayudar a su compañerp Obiang en la preparación del golpe. El otro que también participó, desde la mesa de operaciones hasta el campo de batalla, fue Eulogio Oyó.

De los diez, cinco quedan en vida: Teodoro Obiang Nguema, Salvador Ela Nzeng, Melanio Ebengeng Nsomo, Cristino Seriché Malabo y Santiago Bee Ayetebe.

Durante los tres días que Ndongo pasó en Madrid tuvo tiempo para hablar con varias personas, no solo con Castiella y no solo una vez. Lo que está documentado es que Atanasio, acompañado de Ibongo, contactó en Madrid con una persona que tuvo un papel activo durante la conferencia constitucional y que tenía buena relación con el ministro Castiella y cierta amistad con Marcelino Oreja, su jefe de gabinete. Se trata de Herrero de Miñón, quien ha tratado el tema en Memorías de estío. Cuenta Herrero de Miñón en sus memorias que, a finales de enero de 1969, Ndongo e Ibongo le convocaron a una reunión reservada en el madrileño Hotel Palace. Le pidieron el contacto de un asesor jurídico que se trasladara con ellos a Guinea. El 28 de febrero, se reunió de nuevo con ellos, en secreto, a petición de los guineanos: ' Me comunicaron que proyectaban la incapacidad de Macías y la formación de un gobierno de salvación nacional. Para ello pidieron y obtuvieron mi colaboración y en mi casa se ajustaron proclamas y calendarios '

De la ' Juventud en Marcha con Macías ', a la Milicia Popular Revolucionaria: el imperio de la sinrazón

LV/REDACCIÓN/

Durante y después de la Conferencia Constitucional, el Secretariado Conjunto con sus tránsfugas, difundió por toda la provincia de Rio Muni la noticia de que Atanasio Ndong Miyono había vendido el país a los españoles haciendo del MONALIGE un instrumento al servicio de los intereses coloniales (es decir, de que Guinea no tenga la independencia). A partir de ese momento, Macías ve, cada vez más, reforzada su posición de aspirante serio a Presidente de la República, consciente, además, de que él había ganado las votaciones en 1964 para el Consejo de Gobierno Autónomo. Empiezan a engrosar sus filas no solo antiguos militantes y simpatizantes del MONALIGE, sino también jóvenes desempleados de las ciudades y de los poblados. Además de ser, en su mayoría, analfabetos , les une su fervor anticolonialista. Durante la celebración del Referéndum constitucional, esos jóvenes exaltados provocan incidentes, sobre todo el día de la votación. Uno de ellos, de nombre Endong, asalta una mesa electoral arrojando la urna en el río Wele. La reacción de la Guardia territorial es brutal: apalean a Endong y lo dejan cojo. Endong sería uno de los líderes de esos jóvenes, siendo posteriormente presentado a Macías, que le felicita.

Durante la campaña, mientras Ondo Edu recorre el país con la protección de la Policía, la Guardia Civil y la Guardia Territorial, Macías no tiene más protección que la de esos jóvenes entusiastas que lo esperan en cada lugar formando cadenas humanas para garantizar su seguridad. Se sienten obligados a defender a su hombre y si este gana, serán sus guardianes y se beneficiarán de las haciendas y mujeres blancas que Macías ha prometido dar cuando sea presidente.

Cuando se inicia la campaña electoral, empieza a pasar, de boca en boca, la expresión ' Juventud en Marcha con Macías ' , haciendo referencia a los jóvenes simpatizantes de este. Recorren barrios y poblados convenciendo a la población de las supuestas bondades de Macías, intimidan a los ciudadanos reticentes y prometen venganza a los discrepantes si su hombre resulta ser elegido Presidente.

Al día siguiente de la proclamación de Macías como Presidente electo, esos jóvenes, la Juventud en Marcha con Macías , empiezan a perseguir a sus adversarios, a los que apalean sin piedad. Dirigen también el saqueo de las tiendas y propiedades de los españoles. Puede decirse que, antes de que Macías tomase el poder el día 12 de octubre, la Juventud en Marcha con Macías había empezado a actuar sin instrucciones. Es lo que ocurre cuando un líder instiga con mensajes populistas a sus seguidores, sobre todo si estos son jóvenes incultos y exaltados: aunque no tengan instrucciones del jefe, terminarán actuando por su cuenta.

A partir del fracasado golpe de Estado del 5 de marzo de 1969, los castigos alcanzarán, con más virulencia aún si cabe, a los militantes del MONALIGE, pese a que gracias a su voto, Macías había ganado las elecciones presidenciales.

Cuando Macías toma el poder, aquel 12 de octubre, centenares de militantes del MUNGE y votantes de Ondo Edu, ya han empezado a sufrir represalias. Sus armas son palos y pedazos de madera tallados simulando fusiles.

Los jefes. Hemos dicho que la mayoría de esos jóvenes eran analfabetos y fervientes antiespañoles. Sus jefes eran escogidos uno por distrito, seleccionados de entre aquellos miembros que habían destacado por su fanatismo macista y por su brutalidad a la hora de reprimir a sus adversarios políticos. Sin embargo, para elegir a sus jefes, no solo se tenía en cuenta su nivel de brutalidad, sino que también se fijaba en aquellos que tenían cierta formación. De esta manera, nos encontramos con que todos los jefes, además de agresivos, también sabían leer y escribir, pudiendo algunos de ellos interpretar documentos. Los más destacados fueron los siguientes,

Bata:

Pedro Motú Mamiaga.

Ebibeyin: Jacinto Ondo Ndong.

Mikomeseng:

José Moro Mba.

Añisok:

Silverio Becá be Mba.

Mongomo: Faustino Edjang Ondo Minang, alias ' Ochi - chico '.

Nsork:

Raimundo Mebiame Nseme

Akurenam:

Benito Sale Ndong

Evinayong:

Niefang:

José Abuy Bokung

Puerto Iradier (Kogo):

Santiago Mba Ncogo

Rio Benito (Mbini):

A partir de 1970, La Juventud en Marcha con Macías se convertiría en ' Milicia Popular ', y, con el fervor revolucionario del régimen finalmente, acabaría siendo, finalmente, ' Milicia Popular Revolucionaria '.

A raíz de los recelos que surgen entre la Milicia Popular y la Guardia Nacional, y ante la desconfianza que tiene Macías a esta antigua guardia, Macías funde los dos cuerpos en las ' Fuerzas Armadas Populares '.

En la academia militar de Niefang, reciben formación castrense a cargo de fuerzas somalíes, las primeras que llegan a Guinea tras la independencia. Después llegarían los cubanos y los soviéticos a instruir a los milicianos.

Cuando se produce el golpe de Estado del 3 de agosto de 1979, los oficiales y tropa que defienden a Macías son, en su inmensa mayoría, milicianos. El bando insurgente, por su parte, contará con oficiales de la antigua Guardia Nacional y parte de los milicianos, sobre todo aquellos que, en el momento del golpe, se hallaban en la cárcel de Black Beach, entre ellos Pedro Motú Mamiaga.

' Anton King ', la quintaesencia de la Juventud en Marcha con Macías

En el mismo momento en que aparece la Juventud en marcha con Macías, sale en escena un joven de apenas 22 años. Natural de Nguiep Yenvam, distrito de Añisok, es guapo, alto y robusto, analfabeto y practica el boxeo. Se llama Antonio Nsue Alogo Nchama. Sobresale por su fanatismo anticolonialista y en defensa de Francisco Macías, al que considera como un dios. Cuando es elegido Macías Presidente de la República, Anton King, como se le conoce en el mundo pugilístico, es uno de los ' juventudes ' más violentos y despiadados. Compagina el boxeo y las actividades militantes con un empleo conseguido, como recompensa, en el Ayuntamiento de Añisok, donde es guardia municipal y luce siempre una imponente porra en la cintura.

Entre el público asistente para escuchar al señor gobernador, se encontraba Anton King. Este, contrariado con el discurso que pronunciaba el máximo ejecutivo provincial, le replicó en voz alta: ' ¡Tú también eres un gacela! '

El destino de Anton King está escrito. A principios de 1974, el entonces Gobernador Civil de Rio Muni, Miguel Eyegue Ntutumu, realiza una gira por la provincia, con el fin de lanzar un mensaje a la población: ' Por favor, dejemos de perseguir a nuestros hermanos que votaron a Ondo Edu, dejemos de perseguir a los ' gacelas '. [' Gacela ' era una traducción errónea de ' jirafa ', símbolo de la candidatura de Bonifacio Ondo Edu en las elecciones presidenciales].

Se produjo un instante de silencio que el gobernador rompe preguntando: ' ¿quién ha sido? '. ' Soy yo, Anton King. Quiero decir que eres tan enemigo de Macías como aquellos gacelas que votaron a Ondo Edu '. La reacción del gobernador fue ordenar la detención inmediata de Anton King, que fue posteriormente enviado al campo experimental de algodón que tenían los chinos en el poblado de Moyos Esakunan, en Mikomeseng, donde estuvo trabajando forzosamente hasta que Miguel Eyegue cayó en desgracia.

La cúspide. En el verano de 1975, Miguel Eyegue es acusado de un supuesto intento de golpe de Estado, organizado con sus primos de Melén Yenvam, distrito de Mongomo. Eyegue Ntutumu es detenido y cesado de su cargo de Vicepresidente de la República que ya ostentaba; y el poblado de Melén Yenvam, incendiado por los milicianos por orden de Macías. A continuación, el Presidente pregunta por ' aquel muchacho que insultó públicamente a Eyegue '. Llaman a Anton King para entrevistarse con el ' Gran Líder de Acero '; Macías lo recibe con entusiasmo y, al ver que es analfabeto, ordena que lo envíen a la academia militar de Ekuku, de donde, tras varios meses de instrucción, el ' camarada Nsue ' sale al ser nombrado por Macías Delegado Gubernativo de Añisok y con la estrella de Alférez en el pecho.

Es entonces cuando el camarada Nsue acuña el slogan de ' Añisok y Mongomo: ¡una misma cosa! ', que se repite en todos los actos públicos y revolucionarios que se celebran en el distrito. Macías valora mucho su trabajo y le nombra también Delegado Gubernativo del distrito de Niefang, siendo el único hombre que ha acumulado las dos funciones de forma simultánea y en dos distritos diferentes. Nsue es creativo y desarrolla su slogan: ' Añisok, Mongomo y Niefang: ¡una misma cosa! '

Desde entonces, Anton King, que ha jurado públicamente fidelidad y lealtad eternas a Macías, asegurando que allí donde muere Macías, muere él también, se convierte en el dueño y señor del distrito de Añisok. Prohíbe que le llamen ' Anton King ', pues ahora es Nsue Alogo, o ' camarada Nsue '. Somete a todo el distrito y persigue a los subversivos; inspecciona los centros educativos y vela por la enseñanza de los ideales del PUNT; humilla a los maestros y los pega delante de sus alumnos. Tiene derecho sobre todo lo que hay en Añisok, incluidas las mujeres casadas. Cada año, una comisión realiza giras por todo el distrito para traer a la ciudad a todas las chicas de entre 16 años y más, para participar en los concursos de belleza que organiza en nombre de la Revolución; la elegida ' Miss ' se convierte en su esposa, y así hasta tener un harén de siete bellas mujeres, creo que tres o cuatro de ellas ' misses '.

Su final. Al pr oducirse el golpe del 3 de agosto de 1979, y al enterarse de que el capitán Ela Nzeng es uno de los protagonistas, Nsue Alogo ordena la detención de Valentín, el hermano del capitán, y lo fusila; también detiene y fusila a un tal Juan, el chofer de Bonifacio Nguema Esono, el cual tuvo la mala fortuna de pasar por la ciudad de Añisok cuando Nsue Alogo acaba de recibir la noticia del golpe. Detiene a muchos más, entre ellos Carmelo Nguema Ndong, uno de los firmantes del Manifiesto de Mikomeseng en 1947; le pega varios tiros y, creyéndolo muerto, ordena depositar el cuerpo donde estaban los demás muertos. Nguema Ndong sobrevivió a la ejecución.

Devuelto a Guinea, es procesado en la ciudad de Añisok con sus dos hermanos y su padre, en un juicio sumarísimo presidido por el comandante Mba Oñana, a mediados de septiembre de 1979. En el informe final, el alférez Luciano Edjang Mbo, abogado defensor de Anton King, esgrimiendo el Código de Justicia Militar, dice: ' Me he pasado la noche leyendo este libro de leyes, y, créanme ustedes, no he encontrado ningún artículo que pueda salvar la vida de mi defendido '.

Antes de la caída de la ciudad de Niefang a manos de los golpistas, Macías le dice a Anton King aquello del ' sálvese quien pueda '. El Delegado gubernativo prepara las maletas y, con sus dos hermanos, su padre y parte de su harén de esposas, se dirige a Mongomo y cruza la frontera con Gabón, siendo más tarde detenido en Oyem con su séquito.

Anton King fue fusilado al día siguiente y enterrado con la cabeza aplastada a pedradas por el público que asistió a la ejecución.

Algunas reflexiones sobre los 50 años de la independencia de Guinea Ecuatorial rial son de origen bantú y por lo tanto susceptibles llevado al país a la concentración del poderes ejecu-

LV/REDACCIÓN/

Debemos todos aportar nuestro granito de arena para el debate abierto y sincero que es necesario emprender para cimentar las bases del futuro de nuestro país, para refundar Guinea Ecuatorial, hacer posible que sea un espacio en que quepamos todos a pesar de nuestras diferencias.

El 12 de octubre del presente año Guinea Ecuatorial celebra el L aniversario de su accesión a la soberanía nacional. Cincuenta años es un periodo casi insignificante para la vida de un país, pero una edad de madurez incluso para aquellos guineanos que nacieron el mismo día 12 de octubre de 1968. Es una fecha que nos invita a todos a una fría y profunda reflexión sobre lo que ha sido el pasado de nuestro país y su presente para poder abordar, con probabilidades de éxito, el futuro de todos los guineo -ecuatorianos.

Un adagio fang nos enseña que ' no debe uno buscar la causa de su caída en el lugar donde se cae, sino en el del tropiezo '; popularmente se dice también que todo lo que empieza mal acaba mal . Efectivamente, lo que vivimos hoy en nuestro país, es consecuencia de la forma en que se gestó el nacimiento de Guinea Ecuatorial como Estado soberano, cuyo proceso fue condicionado por circunstancias que se dieron en las partes involucradas en el mismo.

El general Franco triunfa con el apoyo de Alemania e Italia, países que se aliaron para imponer su ideología nazi y fascista en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, que empieza en 1939, el mismo año en que termina la guerra civil española. La actitud del gobierno de Franco durante la guerra de 1939 -1945 en favor de los citados países y el mantenimiento de un régimen con rasgos totalitarios, condicionaron mucho la situación política española en los años de la posguerra a nivel internacional. Se expulsó a España de todos los organismos internacionales a finales de 1946 y su ingreso a la Organización de las Naciones Unidas le fue vetado durante diez años, hasta el año 1955.

Circunstancias relacionadas a la potencia colonizadora. Si el fin de la Primera Guerra Mundial supuso la desintegración de los grandes imperios europeos, con la aparición de una serie de nuevos estados en Europa, el fin de la Segunda Guerra Mundial supuso el inicio del fin de los imperios coloniales. Y si la Carta Atlántica, firmada en 1941, manifestaba ya su deseo de ver restituidos los derechos soberanos de autogobierno a quienes se vieron privados de ello por la fuerza, de una manera más categórica las Naciones Unidas adoptan en su carta fundacional el principio de la libre determinación de los pueblos como uno de sus objetivos básicos.

El tema de la descolonización de Guinea Ecuatorial se caracterizó por dos posiciones encontradas en el seno del gobierno español. Dos posiciones aparentemente contrarias que se diferenciaban sólo en las formas y no en el fondo, ya que las dos defendían los intereses españoles y no los de aquella nación cuyo nacimiento se estaba gestando. Así tenemos, por una parte, la posición de la presidencia del Gobierno encarnada en Carrero Blanco que entendía que la conservación de las colonias era una etiqueta de grandeza para España en la escena internacional, mientras que por la otra parte tenemos la del ministerio de Asuntos Exteriores cuyo valedor era el entonces ministro del ramo Castiella, su postura consistía en lograr la conservación del reconocimiento internacional de España que acababan de conseguir y para lo cual había que adoptar una postura de pseudo reconocimiento de la política de descolonización impulsada por las Naciones Unidas, para no perder los apoyos.

Las tres circunstancias señaladas tuvieron graves consecuencias en el proceso de descolonización de Guinea Ecuatorial, pues provocaron que dicho proceso se llevara a cabo no por una genuina voluntad de España, sino a remolque de las presiones internacionales y que la postura del gobierno español fuera muy ambigua y caótica. Como botón de muestra de todo esto tenemos los procesos de provincialización y de autonomía precipitados. Por otra parte, y como era de esperar, de una dictadura difícilmente puede nacer una democracia.

A diferencia de lo que ocurría en los países administradores de las colonias que colindaban con Guinea Ecuatorial, cuyos regímenes eran liberales, el régimen del general Franco era una dictadura dura cuyos efectos lógicamente se daban con más agudeza en la colonia que administraba.

Circunstancias relacionadas a la colonia. Si bien los grupos étnicos que pueblan Guinea Ecuato - de formar una nación, antes de la llegada de los colonizadores no existía una organización política capaz de aglutinar a todos como una nación. De hecho la denominación de Guinea Ecuatorial aparece cuando las provincias españolas de Fernando Póo y Rio Muni se convirtieron en una entidad única bajo un mismo gobierno con el advenimiento de la Autonomía.

Estas dos circunstancias afectaron también muy negativamente el proceso de descolonización. En unos territorios donde se controlaba el movimiento de los nativos como en una cárcel, donde salir de un distrito a otro necesitaba de una autorización gubernativa, era muy difícil que se forjara la noción de nación. Como consecuencia de ello, durante la Conferencia Constitucional de Madrid, las voces de los líderes guineanos fueron una auténtica caja de resonancia de las distintas posturas de la parte española: del ministerio de Asuntos Exteriores, Presidencia del gobierno, plantadores de cacao de la isla de Bioko, empresas madereras de la parte continental e incluso de la parte de oposición al gobierno de Franco representada por García Trevijano. Por otra parte, y como consecuencia de la política de la administración colonial en materia de educación, en el momento de acceder el país a la soberanía nacional sólo contaba con apenas diez titulados universitarios, lo que lógicamente imposibilitó a los ciudadanos de la joven nación administrar el Estado con suficiente conocimiento de causa.

La política española en la colonia estaba orientada a evitar la formación de una intelectualidad africana que pudiera suponer una competencia a los colonos, por lo que se limitó a formar a la población autóctona básicamente como auxiliares administrativos, maestros y en algunos oficios.

Debemos señalar aquí que las otras potencias colonizadoras de los territorios vecinos al nuestro, practicaron políticas que facilitaron la asunción de las tareas de gobierno sin grandes complejos. Gran Bretaña practicó en sus colonias la política de self -government, que era el autogobierno de la propias colonias, lo que significaba una política educativa de formación a los nativos para que pudieran asumir válidamente la tarea de gobernarse; así encontramos que Kuame Nkrumah fue Primer Ministro de Ghana ya en 1952, antes de que el país accediera a la independencia en 1957. Francia, por su parte, practicó la política de asimilación de las poblaciones colonizadas, casi con el mismo resultado que las provincias británicas, pues Houphouet Boigny fue diputado en la Asamblea francesa e incluso ocupó varias carteras ministeriales en el gobierno francés antes de que Costa de Marfil accediera a su soberanía nacional. En definitiva, la sociedad civil se organizó en dichas colonias muchísimo antes de que se pensara en la posibilidad de que pudieran lograr su libre determinación, pues el movimiento sindical se inicia en dichos países desde 1937.

El 3 de agosto de 1979 se atisbó una mejora de la situación por las expectativas que levantó el cambio producido en la dirección del Estado en aquella fecha. Efectivamente el comunicado emitido por el Consejo Militar Supremo que asumió el poder justificaba dicha acción ' por la situación caótica impuesta por el régimen dictatorial del Presidente Macías Nguema Biyogo, que ha sumido al País bajo un estado total de anarquía, terror, asesinatos, mala administración, miseria; con la violación sistemática y persistente de los derechos fundamentales del ciudadano... ' y prometía ' restaurar la moral, la personalidad, la dignidad y la recuperación de los valores del pueblo '.

Así, pues, todo lo que pasó poco después del 12 de octubre de 1968 es consecuencia de lo que hemos señalado. Muy pronto salieron a flote las rivalidades fomentadas por los diferentes grupos de intereses en la Conferencia Constitucional. Con la salida de los españoles quedó de manifiesto que el país no disponía de los cuadros necesarios para la dirección de un Estado; Guinea Ecuatorial quedó rápidamente sumida en una cruenta dictadura que testimoniaba la falta de cultura democrática que lógicamente no se dio nunca en una colonia administrada por una dictadura.

Pero las esperanzas del pueblo se vieron truncadas con la fundación del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, y que fue impuesto como partido único, muestra de que el país estaba muy lejos de asimilar la cultura democrática. Los amagos posteriores de apertura no fueron una voluntad de los detentores del poder, sino una especie de justificación ante las potencias occidentales que exigían la democracia en África tras el derrumbamiento del telón de acero, el fin de la guerra fría.

La cultura del pensamiento único que propicia el actual régimen en poder en Guinea Ecuatorial, ha tivo, legislativo y judicial en una sola persona; la impunidad que es consecuencia de que la voluntad de los gobernantes está encima de la ley, una corrupción galopante que arruina, una situación en la que el delito más grande en nuestra sociedad es pensar diferente a las ' sabias orientaciones ' del partido gobernante, ser opositor es llevar un estigma que no te permite acceder a ninguna de las oportunidades que ofrece tanto el Estado como el sector privado, la pérdida total de los valores éticos y morales que deben regir una sociedad. El clientelismo y el exceso de nepotismo han hecho posible el crecimiento de forma desorbitada del número de funcionarios, creando una burguesía que maneja los recursos para orientarlos más bien a un consumismo excesivo y no a inversiones productivas.

Hoy en día se escucha, aquí y allá, voces de líderes y activistas políticos de nuestro país, algunos postulando a dirigir una transición que ya dan por hecha, incluso los hay que descalifican a originarios de alguno que otro distrito para poder dirigir los destinos de nuestro país; otros intervienen para agudizar el problema regional, distrital o étnico.

Estas son algunas de las características del sistema político imperante actualmente en Guinea Ecuatorial. Es, pues, urgente que aunamos esfuerzos para abolir dicho sistema político a fin de establecer aquel en que el pueblo pueda ejercer su derecho de soberanía, que es la esencia de una democracia.

En un pequeño paréntesis, quiero traer aquí a la memoria de todos que existen datos claros sobre el mapa de los apoyos que tuvo el difunto presidente Macías. Las denominadas juventudes en Marcha con Macías se dieron en todos los distritos que apoyaron su candidatura y cada cuál actuaba en su jurisdicción, sin apoyo foráneo, para perpetrar todas las atrocidades conocidas contra los llamados opositores. En el mismo sentido, cabe señalar que el actual régimen persiste porque tiene apoyos en todos los distritos y de todas las etnias; sostener lo contrario es pura falacia.

Téngase en cuenta que el proceso de descolonización de Guinea Ecuatorial se negoció con la clase política surgida ya sea por desigualdad de escolarización o diferencia económica, al margen de la población, mayoritariamente rural, que no comprendía el juego político. En el fallido intento del 5 de marzo de 1969, no se contó con el pueblo. El cambio que se produjo el día 3 de agosto de 1979, también se llevó a cabo sin la participación de la población, con lo que es muy fácil deducir que el pueblo de Guinea Ecuatorial no tiene la cultura de lucha por sus derechos y libertades.

Por lo tanto, lo que interesa aquí no es sólo cambiar un gobernante por otro, uno de Mongomo por uno de Niefang, Ebibeyin u otro distrito; lo que interesa es trabajar para refundar nuestra República, cimentar las bases para dotarlo de instituciones fuertes en lugar de líderes poderosos o caudillos. Para ello es necesaria la contribución de todos, la contribución de todo el pueblo de Guinea Ecuatorial.

Y aquí se plantea el grave problema que tiene nuestro país. Es cierto que los guineanos actualmente están más y mejor formados que en 1968; es cierto que las élites (líderes y activistas políticos) son los que guían al pueblo para que adopte ciertos comportamientos, pero no es menos cierto que los líderes políticos no deben comportarse como camicaces, como sugieren algunos, cuando se conoce que la voluntad de la mayor parte de nuestra población está secuestrada por el adoctrinamiento del partido en poder y por el miedo sintomático por garantizar el pan a la prole. Hay que vivirlo para saberlo.

Sostengo que el pueblo de Guinea Ecuatorial gozó paradójicamente de su soberanía antes de librarse de la potencia colonizadora, sólo fue durante las dos jornadas electorales que tuvieron lugar en agosto de 1968. En evitación de males mayores, trabajemos todos para que el pueblo recupere su soberanía.

Como lo hemos manifestado en otras ocasiones, pensamos que la forma menos traumática de transformar nuestro país comienza por educar a nuestro pueblo, teniendo en cuenta su poca cultura política, para que tome conciencia de que la soberanía nacional descansa única y exclusivamente en sus manos y que debe tomar las riendas de su destino. Debemos tener en cuenta que la educación o formación de las personas no es tarea única y propia de los agentes educadores padres de familia o docentes sino, sobre todo, corresponde también a quienes tienen acceso a la palabra que se expresa públicamente. Para ello necesitamos de hombres y mujeres de elevada calidad humana para la ardua tarea que nos corresponde realizar para levantar Guinea Ecuatorial.

Asalto militar a la cárcel pública de Bata

LV/REDACCIÓN/

El hecho tuvo lugar en la madrugada del 11 de junio de 1974, con el asalto de militares a la cárcel de Bata que acabó con cinco presos muertos en el acto, cuatro más tarde por las heridas recibidas, y 27 fusilados tras un juicio sin garantías legales. Pese a los 44 años transcurridos desde entonces, los hechos siguen en la memoria de los más viejos, y no tan viejos, que los recuerdan con angustia y los narran con dolor. Los documentos disponibles sobre el caso, como el famoso libro ' El baile de los malditos ', escrito por Daniel Oyono Ayingono en 1976, y el ' Dossier Trevijano ', publicado por los Servicios Informativos de la Alianza Nacional de Restauración Democrática (ANRD), también en 1976, fueron difundidos por Asodegue (Asociación de Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial), y están disponibles en su web www.asodeguesegundaetapa.org.

Principales protagonistas vivos del caso: Salvador Ela Nzeng, natural de Oveng Nsomo, Añisok, capitán de las Fuerzas Armadas en 1974, y hoy retirado, y Secundino Nvono Avomo, natural de Ebevang Esandon, Bata, maestro, preso en la cárcel de Bata en 1974, hoy destacado miembro del PDGE y varias veces ministro en el régimen actual.

Principales protagonistas presos en la cárcel de Bata en 1974 y muertos: Estanislao Ngume Beholi, natural de Corisco y ex oficial del Ejército del Aire de la Legión Española; Manuel Ncogo Eyui; Lucas Ondo Micha, natural de Bibas, Nsork y funcionario de la Administración Civil del Estado; Pelagio Mba Esono, natural de Akuetom Nsomo, Añisok, y maestro; Salvador Watre Mba, maestro y natural de Anvom, Evinayong; Expedito -Rafael Momo Bocara, natural de Baney, ex Ministro de Justicia; Manuel Combe Madje, natural de Corisco, médico y ex Director General de los Servicios de Salud Pública en la Provincia de Macías Nguema Biyogo; Pedro Bakale Nguema, natural de Nko -Ngam, Kogo, técnico aeronáutico y ex jefe del aeropuerto de Bata; Román Boricó Toichoa, natural de Basakato de la Sagrada Familia y ex ministro de Trabajo; Marcos Ropo Uri, rebolano y ex interventor de Hacienda; Patricio Meco Nguema, natural de Acuse Eseng, Niefang, y maestro.

Desarrollo de los acontecimientos.

Es verano de 1974 y, aunque la cárcel pública de Bata y la de Black Beach, en Malabo, han sido escenario de matanzas despiadadas de presos políticos desde el 5 de marzo de 1969, las tímidas presiones internacionales contra el régimen de Macías parecen empezar a dar sus frutos, pues si en años anteriores se contaban los muertos por días, aquel año habían caído menos reclusos, pese a que las cárceles seguían abarrotadas de presos ' subversivos '.

Como se ha dicho al inicio, los hechos tuvieron lugar en la madrugada del día 10 de junio de 1974, en pleno desarrollo de los exámenes finales correspondientes al curso académico 1973/1974. ¿Cómo empezó todo?

Estanislao Ngume Beoli.

Según cuentan las fuentes arriba indicadas y los comentarios populares, en septiembre de 1973, el ex oficial del Cuerpo de Paracaidistas de la Legión Española, Estanislao Ngume Beholi, crea un grupo dentro de la ' Brigada A ', la nave crítica de la cárcel de Bata, donde se hallaban los presos ' peligrosos ', los marcados para morir. Beholi había regresado a Guinea Ecuatorial tras la Independencia en 1968, con la intención, como todos los jóvenes profesionales guineanos que entonces estaban en la metrópli, de incorporarse al nuevo Ejército de la Guinea Independiente. En Santa Isabel, trabajaba en la agencia Viajes Guinea, situada en la Avenida de la Independencia, cuando es detenido en 1973: había dado un billete de 100 pesetas al preso Jovino Edu Mbuy cuando, una tarde, este pasaba delante de la agencia con otros presos regresando a Balck Beach tras realizar el trabajo forzoso de aquella jornada. Edu Mbuy era ex legionario, como Beholi, y había sido miembro activo del partido IPGE (Idea Popular de Guinea Ecuatorial), y elegido Diputado en las elecciones de 1968. Tras el ofrecimiento del dinero, Ngume Beholi es detenido y encarcelado en Black Beach después de ser delatado por el guardia que acompañaba a Edu Mbuy y otros presos. Semanas después, un guardia (no se sabe si el mismo) es atacado y muerto a machetazos en el bosque por los presos a los que vigilaba, encabezados, supuestamente, por Edu Mbuy, y entre los que se encuentra Beholi. Edu Mbuy huye a Camerún y, como consecuencia, varios presos, entre ellos Beholi, son conducidos a la cárcel de Bata.

Según esa versión, los prisioneros, una vez en fuga, se separarían en tres grupos. El primero, dirigido por el supuesto cabecilla, Estanislao Ngume Beholi, se encargaría de ocupar el Cuartel Central, la Radio Ecuatorial Bata, las Telecomunicaciones y la Policía Armada; el segundo, dirigido por Manuel Nkogo Egui (sustituido por Salvador Watre Mba), ocuparía la Central eléctrica para cortar el suministro, el Palacio presidencial de Ekuku, y bloquearía la carretera de acceso a Mbini y Kogo; y el tercer grupo, dirigido por Lucas Ondo Micha, debía ocupar el Cuartel General de la Guardia Nacional y atacar el depósito de municiones, bloquear la carretera hacia Niefang, Evinayong y Akurenam, y ocupar el Aeropuerto.

Una vez aquí, ante el horror que se vivía con la muerte diaria de presos, Ngube concibe un plan, consistente en una evasión de cerca de presos de la cárcel, principalmente de la ' Brigada A '. La tutela del plan correspondería a una organización llamada ' Cruzada Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial por Cristo ', a la que los miembros se adhieren bajo riguroso juramento frente a un rosario y empleando la siguiente formula: ' juro por Dios y por mi honor servir fielmente a la organización ' Cruzada de la Liberación de Guinea Ecuatorial por Cristo ''. En un primer momento, se contemplaría una evasión aprovechando algún descuido de los guardias de vigilancia penitenciaria, pero después se descarta esa vía al considerarla arriesgada, y se opta por abrir un boquete en la pared que dé acceso al exterior de la prisión. ¿Era un simple plan de fuga o, por el contrario, tenía como objetivo un golpe de Estado? La versión oficial, basada en la declaración del delator de los hechos, Secundino Nvono Avomo, sostiene que, efectivamente, se trataba de un plan para dar un golpe de Estado, tras ocupar violentamente los puntos estratégicos de la ciudad de Bata.

Después del éxito de esas operaciones, se convocaría a las autoridades civiles del interior para ser detenidas y fusiladas una vez llegasen a Bata sin conocer la situación. Se informaría a los gobiernos de Gabón, Camerún, Nigeria y España de la nueva situación política del país y se les pediría ayuda. La nueva realidad política creada en Rio Muni daría lugar a un levantamiento armado contra Macías en Malabo, donde aún residía.

La ' Brigada A '.

Era el módulo de los presos políticos calificados como peligrosos y, como tales, estaban en la lista negra de los próximos a morir. La ' Brigada A ' era el corredor de la muerte de la cárcel pública de Bata. Los presos enviados a ella morían pronto, y cuanto más tiempo pasaba un preso en ella sin morir, más probabilidades de sobrevivir tenía. Los presos más veteranos de la ' Brigada A ', es decir, los supervivientes, a menudo eran destinados a la ' Brigada B '.

' Caso Basakato '.

En 1973, estalla el ' Caso Basakato ', un oscuro asunto nunca esclarecido, en virtud del cual unos bubis, principalmente de Basakato de la Sagrada Familia, con algunos de Rebola y Baney, habrían comprado un barco de armas para venir a dar un golpe de Estado contra Macías. Fueron involucradas familias enteras, como los Boricó, los Bueriberi o los hermanos Chalé Tojaká. A pesar de que jamás se vio el barco, ni nadie dijo de qué país venía, los colegios de todo el país permanecieron cerrados durante unos días a la espera de una invasión que nunca se produjo, y muchos bubis murieron por ese hecho, entre ellos dos ministros: Román Boricó Toichoa, de Trabajo, y Expedito -Rafael Momo Bo - cara, de Justicia. Varios de aquellos bubis inocentes, como sus compañeros de suplicio de otras etnias, fueron a parar a la ' Brigada A '.

Secundino Nvono Avomo.

Pelagio Mba Esono, un preso político de los calificados como ' peligrosos ' y compañero de Secundino en la Escuela Superior, se acercó a él para ponerle al corriente de un plan de fuga que se estaba gestando desde el año anterior. Secundino denunció los hechos a los guardias de la cárcel, a raíz de lo cual la ' Brigada A ' fue asaltada por los militares la noche del 10 de junio de 1974.

En junio de 1974, un joven y apuesto maestro llamado Secundino Nvono Avomo, se encontraba en la cárcel de Bata, no por razones políticas, sino por un supuesto caso de homicidio por razones sentimentales, según la versión de Agustín Nzé Nfumu. Siempre introvertido y algo antipático, no se relacionaba con otros presos, y solo se acercaba a él alguno que otro compañero de profesión, de los numerosos maestros que estaban recluidos en la ' Brigada A '. No siendo preso político, es decir, sin ser calificado como ' peligroso ', ¿qué hacía Secundino internado en la ' Brigada A ', mezclado con los Ngume Beholi, Mba Esono, Watre Mba, Ncogo Eyui, Bakale Nguema y los supuestos compradores de un barco de armas? Hay que recordar que los presos comunes, o de casos de homicidios, suelen ser peligrosos cuando se hallan mezclados con presos políticos, ya que están dispuestos a todo con tal de ' caer bien ' a los carceleros.

El Tribunal Militar especial que juzgó los hechos, recogió la siguiente declaración de Secundino, que reproducimos literalmente:

«SECUNDINO NVONO AVOMO:

«MAESTRO NACIONAL, DENUNCIANTE DEL COMPLOT DE LA MADRUGADA DEL 10 DE JUNIO DE 1.974, POR LA CRUZADA DE LIBERACIÓN DE GUINEA ECUATORIAL POR CRISTO, NATURAL DE EBEVANG -ESANDON, BATA

«Cuatro días antes del que tuvo lugar la operación de la ' Cruzada de Liberación de Guinea Ecuatorial por Cristo ' para tomar el poder en la Provincia de Río Muni, después del trabajo y caída la tarde, me llamó desde el cuarto de aseo de la Cárcel, el recluso PELAGIO MBA ESONO pidiéndome cerillas, por razón de proximidad, encargué a otro recluso de nombre DONATO TOJUNTO BORICO para que le entregase las cerillas, pero Pelagio insistió que fuera yo personalmente donde se encontraba, entonces, entré en el aseo y una vez dentro, éste cerró la puerta con el pasador, donde me dijo que el motivo del que me requería no era precisamente por las cerillas sino para informarme que llevaban preparando desde hacía mucho tiempo un golpe de Estado, previa evasión de la Cárcel, pero, por ser seguidor del Presidente Vitalicio, desconfiaban de mí, pero si juraba fidelidad a la empresa como lo habían hecho ya caso todos los demás compañeros de la brigada ' A ', me informarían sin reservas todo el ' plan ' por ser muy serio. A esta proposición, le contesté que no podía jurar fidelidad a una empresa cuyos fines concretos desconocía, porque aquello era como jurar en un papel blanco, por lo que Pelagio me contestó que iría a consultar a la directiva de la Cruzada compuesta por ESTANISLAO NGUME BEHOLI, LUCAS ONDO MICHA Y MANUEL NCOGO EYUI, cuyos cabecillas principales, por si podía informar al declarante el objetivos y el alcance del ' Plan ' antes de prestar el obligado juramento. Al día siguiente, durante el descanso después de la primera jornada de trabajo, Pelagio explicó a la directiva de la Cruzada mi punto de vista pero éstos se opusieron diciendo que no se puede facilitar el objetivo del ' Plan ' antes del juramento. Esta negativa de la directiva me fue comunicada por Pelagio en compañía del recluso FELIPE ASECO con el fin de que éste me tomara el juramento, lo cual negué enérgicamente. En vista de esta incomprensión y con ánimo de enterarme de todo, acudí personalmente al encuentro del mismo Estanislao para que me lo explicase, recibiéndome con estas palabras: ' Hemos preparado un (Pasa a la página 17)

Asalto militar a la cárcel pública de Bata

Viene de la página 16

golpe de Estado y en la nave de la Cárcel ya disponemos de suficiente material para llevar a cabo dicho operación, perforando sigilosamente la pared de la nave hacia el exterior. Una vez afuera, atacaríamos en primer término la guardia de la Prevención, después de eliminarla vestiríamos sus uniformes y apoderarnos de sus armas. Acto seguido, abrir las demás naves de la Cárcel liberando al resto de los presos y dirigirnos en varios grupos para ocupar el Cuartel Central, Palacio Presidencial, Radio Ecuatorial Bata, Telecomunicaciones, Cuartel General, Polvorines, Aeropuerto, Policía, Carretera de Ngolo, Central Eléctrica y todos los demás puntos estratégicos de la Ciudad, teniendo que eliminar, en primer término, al Capitan, al Alférez, al Brigada Fortunato y a otros Jefes con el fin de evitar la organización y reacción de las tropas para un posible contraataque. Una vez en la Central Eléctrica, se apagaría la luz. Esta señal sería para comenzar la segunda fase de la operación, ocupando seguidamente el Palacio Nacional Africa. Una vez concluida esta primera parte, en nombre del Gobernador Civil, se convocaría por Radio a los Delegados Gubernativos y Jefes militares, así como los Delegados de Juventudes a una reunión urgente en Bata, donde serían detenidos en los Puestos de Control establecidos y eliminados '. Al preguntar sobre la fecha de la operación, me contestó Estanislao que ya era suficiente la información que me había dado y que me indicaría la fecha cuando haya hecho el juramento de fidelidad, a lo que dije que reservaba el juramento hasta conocer la fecha de la operación. Estanislao terminó diciendome que no dijera nada al ex sargento de la Guardia Nacional EMILIO OVONO MBA o a cualquier ex guardia para evitar que el hecho no llegara a los oídos del Brigada Fortunato.

«A este respecto, le contesté que de niño me hicieron cosas tradicionales a igual que todos los niños varones fang y teniendo en cuenta este hecho, aunque quisiese, no podía prestar dicho juramento en evitación a contrarrestar lo arriba mencionado, todo este argumento con vista a desembarazarme de él ya que en mi persona no concurren tales circunstancias. Después de esta charla con Esuma, fue a dar cuenta a Estanislao de todo lo tratado y pidiéndome que me comunicase la fecha prevista para llevar a cabo el ' Plan ' de evasión y sus acontecimientos, a lo cual éste le dijo que me comunicara que tendría lugar a partir de aquél día, cualquier noche de una lluvia copiosa. En la noche de aquel sábado, hubo una llovizna y se preparó en principio para llevar a cabo lo propuesto, sin embargo viendo que la lluvia no era suficiente para contrarrestar el ruido que produciría al romper la pared, se suspendió aquella noche la operación previa consulta a Estanislao. En principio, pensaron ejecutar el ' Plan ' estando el Presidente Vitalicio en Bata, pero se dieron cuenta de que es cuando la vigilancia de la fuerza es tres veces mayor que cuando se encuentra en la Capital de la República, en que casi todos los guardias están distraídos y la vigilancia es fácil de burlar.

«El día 8 de junio de 1974, una vez en la nave y de vuelta de los trabajos en el Palacio Nacional Africa, me acercó PEDRO ESUMA y me dijo: ' Secundando: ya estás al corriente del ' Plan ' de la Cruzada desde hace muchos días y conoces perfectamente los motivos y los objetivos que con él se propone, debes, por lo tanto, prestar juramento de rigor a igual que han hecho todos tus compañeros en prueba de fidelidad al mismo. Por otra parte, tú eres muy joven más que yo que ya soy viejo y has estudiado mucho y en caso de éxito ocuparías un cargo relevante, cosa que no podría conseguir yo '.

«Al día siguiente, dije al ex sargento de la Guardia Nacional, EMILIO OVONO MBA que tan pronto como saliésemos para trabajar, que hiciera el favor de avisar al Brigada Fortunato que tenía intención de hablarle personalmente sobre un hecho grave y urgente que los presos subversivos de la brigada ' A ' estaban tramando. Una vez salidos de la Cárcel y llegados al Cuartel General, sin pérdida de tiempo y después de bajar del coche que nos conducía, se comunicó al Brigada el recado, el cual a su vez lo hizo al Alférez y éste ordenó que me llevasen en un lugar apartado del resto de los presos con la intención de hacerle escobillas (apwa) donde se personó el Alférez y le expuse detalladamente el ' plan ' organizado en presencia del ex sargento Emilio

Ovono el cual hizo hincapié de mi exposición al Alférez.

«De vuelta a la Cárcel y entrados todos en la nave, me acercó entonces LUCAS ONDO MICHA con un rosario en la mano y presionándome para que hiciera juramento en prueba de que no les había traicionado en las horas de trabajo. En esta circunstancia, llegó el guardia encargado de la Cárcel llevándome fuera de la nave donde nos encontramos con el Brigada Fortunato al que también volví a recontar el hecho, minutos más tarde nos abandonó y al aparecer de nuevo me condujo junto con el ex sargento Emilio en el despacho del Capitán donde le conté punto por punto todo el ' plan ' excluyendo a los presos FELICIANO NGUEMA OBAMA, DAMASO NFA y BERANARDINO OBIANG MBA, los cuales consideraba que no estaban al corriente de los hechos por cuanto que el principal organizador del ' plan ' Estanislao me dijo días antes que a esos 3 no se les podía confiar nada por considerarlos chismosos y chalados, al mismo tiempo que pedía al capitán que no me dejara más en la misma nave en consonancia a las amenazas que había sido objeto, cosa que el Capitán accedió ordenando que fuera a dormir en la nave conocida como brigada ' B '. Antes de abandonar el despacho del Capitán, le dije así mismo que el recluso JUAN EYEGUE BACHENG había revelado el ' plan ' a su hermano JOSE EYEGUE BACHENG, ex guardia de la Guardia Nacional, al parecer confinado en su poblado natal.»

Como se ve, Secundino ha ' cantado ', lo ha contado todo y ha respondido a lo que le han preguntado y a lo que no le han preguntado, hasta revelar nombres de parientes de presos que están confinados en sus pueblos, como José Eyegue Bacheng.

En este sentido, son interesantes las declaraciones del preso Ángel Nguema Efua, ex funcionario y natural de Mefo Ola, Evinayong, fusilado el 26 de junio. Habla de lo que pasó aquella noche del 10 de junio:

«Nos pusimos a cenar en la nave en el momento que el guardia encargado de la misma se presentó llamando a Secundino Nvono y sacándole de la nave. Creyendo que éste iba a denunciar el caso a las Autoridades competentes, SALVADOR WATRE, PEDRO ALFREDO MAYO y otros que no recuerdo repartieron unas linternas y a las órdenes directas de Estanislao, empezaron a escavar la pared de la nave, mientras que LUCAS ONDO MICHA entregaba a TITO MBA, FELICIANO MITOGO y JOSE ONDO MANDUMBI tres machetes para que vigilasen a los que estaban en contra del movimiento, concretamente a NFA, FELICIANO NGUEMA EBANG, BERNARDINO OBIANG MBA y PEDRO NGUERE NGUERE, éste último desaprobó el ' plan ' diciendo que el trato a los presos se había mejorado considerablemente en los últimos meses. Al mismo tiempo, Estanislao ordenó a AGUSTIN MOTU, FELIPE ASEKO y otros que no pude distinguir por la oscuridad, vigilar las celosías que se encuentran en la parte superior del piso y que desde la Cárcel, permiten ver el exterior de la misma, mientras que otro, cuyo nombre no recuerdo, vigilaba el aseo.»

Así, pues, Estanislao Ngume Beholi, el ex oficial de la Legión Española que regresó a su país para trabajar en el nuevo Ejército, se ve ahora obligado a colocar a sus asustados compañeros: a unos les ordena que, con machetes y lo poco que tienen a su alcance, vigilen la puerta principal, mientras manda a otros que traten de abrir un agujero en la pared, suficiente para que puedan salir al exterior.

Es decir, desde que han sacado a Secundino de la ' Bragada A ', el resto de los implicados ya es consciente de la traición. Si los guardias se han llevado al chivato a la ' Brigada B ' para protegerlo, es porque habrá una intervención inmediata de los militares. A partir de aquí, estimados lectores de LA VERDAD, cunde el pánico y la desesperación entre los presos de la ' Brigada A '. Saben que el régimen está informado y que, de un momento a otro, llegarán las represalias, y estas, sin duda, serán despiadadas.

Mientras perforan la pared, de repente salta violentamente la puerta de entrada: el capitán Salvador Ela Nzeng ha irrumpido en la nave con un pelotón de hombres fuertemente armados. Unos dicen que dio orden de alto a los presos y que estos no obedecieron, por lo que los militares empezaron a disparar; otros aseguran que, una vez que irrumpieron en la nave, y al grito de ' ¡fuego! ', del capitán, aquellos empiezan a disparar sin contemplaciones. En la os - curidad, los presos armados con machetes no pueden defenderse y algunos levantan las manos para rendirse, al igual que todos los presos que piden clemencia. Pero no hay perdón y, en el acto, caen fulminados por las balas el propio Estanislao Ngume Beholi, los maestros Salvador Watre Mba, Pelagio Mba Esono (primo del propio capitán), Román Boricó Toichoa, ex ministro de Trabajo, y Pedro Bakale Nguema, técnico aeronáutico y ex jefe del aeropuerto de Bata, detenido por un apagón en el aeropuerto cuando un avión, con Macías abordo, estaba a punto de aterrizar procedente de Brazzaville. [Algunas fuentes aseguran que Boricó Toichoa no murió en el ataque, sino que fue procesado y fusilado el 26 de junio]. Muchos caen gravemente heridos, pero no recibirán asistencia médica, y a algunos de ellos, como Felipe Isabel Nsí, en estado de agonía, les fuerzan a declarar.

Según Donato Ndong Bidjogo, en su libro Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial, el periódico del Gobierno de Macías, UNIDAD DE LA GUINEA ECUATORIAL, narró así los acontecimientos:

Días después, el Gobierno publicaría una nota oficial, con un lenguaje que nos resulta hoy muy familiar y en un castellano pobre: «Al recibir la noticia del fracaso del complot que eran dirigentes, suicidan en la prisión de Bata el ex ministro Momo Bocara, Felipe Isabel Nsi, Pedro Ndumu, Manuel Combe [el médico] y otros varios.»

«El plan se ha venido preparando desde hace más de ocho meses, ya que los internados tenían buen trato mientras se encontraban en la cárcel y gozaban de mucha libertad. El día señalado para el plan -continúa el vocero de Macias -los rebeldes empezaron a llevar a cabo sus operaciones perforando la cárcel (...) pero afortunadamente en la cárcel se encontraba un preso muy fiel a nuestro régimen, que salió antes y previno a dos guardias que los rebeldes recluidos estaban ya dispuestos a asesinar a los oficiales y a ellos. El caso fue avisado al Capitán (...) quien llegado al lugar de la prisión que ya estaba perforada, abalanzáronse todos los presos sobre el capitán para desarmarle, pero el capitán cogió su pistola y la echó atrás de dos guardias que le acompañaban (...) el rebelde Estanislao Ngume se abalanzó sobre el capitán y éste va con su arma, disparó, cayendo en el acto . Seguidamente al ver la gran movilización con machetes y herramientas que llevaban los rebeldes, el capitán dio orden de FUEGO, cayendo en el acto los cabecillas rebeldes. Entre los cómplices figuran los dos ex ministros Momo y Boricó, que actuaban de Consejeros en el Plan (...). El cabecilla rebelde, Estanislao Ngume, condenado como cómplice en el asesinato de un guardia en Malabo, desde la cárcel trazaba los mismos planes y ahora ha pagado con su propio peso, a pesar del buen trato y menos condena...»

Al doctor Combe se le acusó de haber introducido en la prisión el veneno con el que él y sus compañeros supuestamente se suicidarían poco después.

Celebración del macrojuicio

.

Tan solo 11 días después de los hechos, se inició la celebración del juicio, conocido como la causa sumarísima número 2/1974, en el local del cine Okangong, en Bata, el 22 de junio, para procesar, mediante un tribunal militar especial, a 102 personas. Es decir, para un caso de intento de golpe de Estado en el que habían muerto cinco personas durante un ataque, y otras varias se habían ' suicidado ', con 102 procesados, el Juez instructor, teniente José Moro Mba, había sido capaz de instruir tan complicado sumario solo en once días.

Composición del Tribunal ' Popular ' que juzgó y condenó a las víctimas:

En su tristemente célebre libro, ' El baile de los malditos ', Daniel Oyono Ayingono dice: «Tal como estaba previsto, inmediatamente después del frustrado golpe de Estado, el Tribunal Po -

Presidente: Fortunato Nzang Okenve Mituy, Capitán de la Guardia Nacional y Secretario General del Ministerio de Fuerzas Populares Armadas. Primer Vocal: Cristino Seriché Malabo, Teniente de la Guardia Nacional. Segundo Vocal: Pablo Eyama, Alférez de la Guardia Nacional. Tercer Vocal: Edmundo Obama Abia, Alférez de la Guardia Nacional. Vocal Ponente: Pedro Análogo Obiang, Alférez de la Guardia Nacional. Fiscal: Melanio Ebendeng Nsomo, Teniente de la Guardia Nacional. Defensa: Moisés Iyanga Melango, Teniente de la Guardia Nacional. Juez Instructor: José Moro Mba, Teniente de la Guardia Nacional.

(Pasa a la página 18)

Asalto militar a la cárcel de Bata

Secundino Nvono Avomo, durante una reciente entrevista en TVGE

(Viene de la página 17)

pular designado al efecto, comenzó sus actuaciones en la ciudad de Bata, Río Muni, el día 22 junio de 1.974, a las 9 horas de la mañana para ver y fallar sobre la Cáusa sumarísima, num, 2/1.974, en audiencias públicas, donde el Pueblo participó directamente en todo lo largo del proceso, instruido contra los rebeldes contrarrevolucionarios y reaccionarios traidores africanos a sueldo del colonialismo y del imperialismo, miembros y cómplices de la pretendida ala neocolonial e imperialista ' Cruzada de Liberación de Guinea Ecuatorial por Cristo ', en los cargos de rebelión y delitos contra la seguridad del Estado, así como propaganda de índole subversiva.»

Fueron 102 las personas oficialmente juzgadas. Uno de los hechos que muestran que todo podría tratarse de un montaje, es que, en la lista de los procesados, aparecen los caídos durante el asalto. Es más: en el Sumario figuran las declaraciones de algunos de ellos, como Pelagio Mba Esono, Pedro Bakale Nguema, o Salvador Watre Mba, con el fin de ocultar las ejecuciones producidas durante el asalto.

Sentencias dictadas.

El resto fue condenado a penas de prisión de 29, 26 y 17 años.

Veintisiete acusados fueron condenados a muerte. Analizando la documentación disponible y las conversaciones mantenidas, los ejecutados el 26 de junio podrían ser los siguientes: Patricio Meco Nguema (maestro, padre del actual Ministro Delegado de Seguridad, Heriberto Meco Mbengono), Lucas Ondo Micha, Angel Nguema Efua, Felipe Aseko Miko, Tomás Micha Onga, Moisés Nculu Nsue, José Luis Mangué, Gaspar Nsue Mangue (maestro), Esteban Nve Ondo, Carmelo Mitogo Esono (profesor de la Escuela Normal de Magisterio), Juan Luis Aseko, Paulino Alogo Ndong, Ricardo Mba Mangue, Román Boricó Toichoa, Pablo Mambo Combe (maestro), Santiago Ndong Abeso, Nicolás Ndong Abeso, José Eyegue Bacheng, Juan Eyegue Bacheng, Pedro Banganga Icabo, Florentina Taiber Banganga, Esteban Nse Esono, Irene Ngomo Matala, Pedro Esuma Eto, Marcos Ropo Uri, Hilario Engura Ndjani, y Santiago Chalé Tojaká.

Fusilamiento de los condenados a muerte. Daniel Oyono Ayingono escribe:

Las 27 personas sentenciadas a muerte, fueron ejecutadas la mañana del 26 de junio, en la explanada de Ngolo. Fue una de las mayores ignominias ocurridas durante el régimen de Macías. Se invitó a familiares, estudiantes y público en general, a presenciar la masacre. Los condenados fueron fusilados de cinco en cinco, con los ojos vendados. Un oficial le dio con una pistola el tiro de gracia a cada uno de ellos. Nicolás Ndong Abeso y Santiago Ndong Abeso, dos hermanos naturales de Sendje, fueron ejecutados juntos. A pesar de las súplicas del primero, preso en la cárcel de Bata, de que no matasen a su hermano puesto que éste solo se había limitado a mandarle una linterna que él le había pedido en repetidas ocasiones sin saber para qué se iba a utilizar, Santiago fue fusilado.

«En medio de toda la masa Popular revolucionaria y de extranjeros, presentes en Bata, el día siguiente miércoles, 26 -6 -74, se llevó a cabo públicamente la ejecución de los autores directos del frustrado golpe de Estado, cumplimentando así la sentencia dictada por el Tribunal Militar Popular.»

La última ejecutada fue una joven menor de 17 años, llamada Irene Ngomo Matala, que cayó al suelo con las piernas rotas, antes de ser rematada con un tiro en la cabeza.

Daniel Mba Oyono Ayingono está en el exilio desde 1980.

Después de las ejecuciones, Mba Oyono Ayingono, en su libro, dedicó a los fusilados la siguiente frase: «Les decimos: ¡BUEN VIAJE!, adonde van es para todos, pero en la actualidad somos los triunfantes.»

Secundino Nvono Avomo, aclamado como héroe nacional.

Actualmente, es Consejero Presidencial.

A partir de los hechos del 10 y de los fusilamientos del 26 de junio, Secundino Nvono pasó de ser un desconocido a convertirse en una celebridad nacional, en un ' Héroe de la Revolución '. De hecho, en un acto multitudinario celebrado en el salón de actos del centro Politécnico Modesto Gené, en Bata, Macías le nombró Delegado de Educación Popular, ' por haber librado al pueblo de Guinea Ecuatorial, a la Revolución y al Gran Camarada, de un acto de barbarie organizado y financiado por los imperialistas '. Desde entonces, Secundino ha sido varias veces ministro, y no ha dejado de ocupar altos cargos, tanto en el Gobierno, como en el PDGE.

Nada es original en el régimen de Obiang, ni siquiera el voto público

Muchas son las cosas que ocurren en el régimen que gobierna nuestro país desde 1979. Y muchos jóvenes, y algunos mayores, creen que son criaturas de Obiang y su partido. Nada más lejos de la verdad: los que llevamos peinando canas desde hace unos lustros, sabemos que los modos, actuaciones y hechos cuya autoría se atribuyen a este régimen, son, en realidad, copias de prácticas del pasado.

Otro regalo con el que Bonifacio Ondo pedía el voto eran … chapas de zinc, para cubrir los tejados de las casas y las iglesias. Exactamente como lo hace hoy el hijo de Obiang. ' Coged las chapas de Ondo y votad a Macías ', se dijo en el poblado de Nselang Esawong, Añisok, cuya iglesia sigue cubierta hoy con aquellas chapas regaladas por Ondo Edu. Nselang Esawong votó por Macías pese a las chapas.

Recuerdo que, durante la campaña electoral de 1968, contando yo con siete años de edad, el Presidente del Gobierno autónomo, Bonifacio Ondo Edu, se gastó mucho dinero en su campaña electoral para hacer regalos a cambio de votos. ¿Saben ustedes qué regaló? Chicharro, mucho chicharro, como hoy lo hace el PDGE, solo que entonces ese delicioso pescado, por ser bastante novedoso para el pueblo de entonces, era conocido como ' Ondo Edu '. Sí. Nos regalaban ' Ondo Edu ' con comillas para que votásemos a Ondo Edu sin comillas. Había pueblos en que se aceptaba el ' Ondo Edu ' y se votaba a Ondo Edu; otros, que también lo aceptaron, votaron a Macías. ' Coged este pescado, que ha sido comprado con el dinero de todos los guineanos ', decían los seguidores de Macías. Igual que hoy.

En las mismas elecciones de 1968, el slogan de la campaña de cierto candidato fue ' Vota a Andrés Moisés por una Guinea Mejor '. POR UNA GUINEA MEJOR es el mismo lema del régimen actual.

Tras funcionar el régimen de Obiang durante siete largos años sin partido político, llegó el momento de darle a la dictadura un nuevo puntal. Por eso se fundó, en 1986, un partido al que no sabían qué nombre ponerle. A los hermanos fundadores se les ocurrió mirar al sur, y lo que vieron fue un invento atractivo realizado por Omar Bongo en Gabón: el ' Parti Démocratique Gabonais ', el PDG. ¡Pumba! Así no hizo falta romperse el coco para pensar en un nombre propio: ' Partido Democrático de Guinea Ecuatorial ', el PDGE; el único esfuerzo que hicieron fue añadir la ' E '. Pero, a continuación, llegaba otro escollo: ¿cómo conseguir el escudo? Esta vez el esfuerzo fue mayor: viajaron a Kinshasa, capital de la entonces República del Zaire, cuyo partido único, MPR, fundado por el mariscal Mobutu Sese Seko Kuku Bendu Wasabanga, tenía como escudo una … ¡Antorcha! Y ¡pumba! Ya tenemos escudo: la Antorcha que en nuestro país es el orgullo y refugio de todo tipo de personajes con los que ni ellos mismos quisieran identificarse, es un invento del desaparecido dictador zaireño.

En 1973, después de la implantación del sistema de partido único, y al cumplirse teóricamente los cinco años, tanto del mandato de un Macías ya presidente vitalicio, como de los Diputados de la Asamblea Nacional, se hizo un referéndum para aprobar la nueva Constitución y ' elegir ' a los diputados de la Asamblea ' Popular '. Yo tenía 12 años y fue la primera vez que ' voté ', porque todos votaban: mayores, menores de edad, niños y ausentes. ¿Les suena de algo? Sí, exactamente como hoy, solo que el PDGE ha añadido a los muertos al censo electoral. Es más: en 1973 había en la cabina dos tipos de papeletas: el SÍ, de color negro, y el NO, de color rojo. Pero del SÍ había paquetes de papeletas, mientras que del NO solo había una papeleta, no fuera nadie a denunciar fata de transparencia. Y todos, una vez escogida la papeleta, por supuesto la del SÍ, tenían que exhibirla públicamente, al resto de votantes que llenaban el local, y a los miembros de la mesa electoral. Exactamente como hoy. En 1978, cuando se votó la última Asamblea Popular de la era Macías, se hizo lo mismo.

Y aquí andamos, con el PDGE a cuestas: se celebran ceremonias de reinserción de militantes de la oposición que regresan al ' Gran Movimiento de Masas ', exactamente como se hace en Camerún o en Congo Brazzaville, donde empezó esa liturgia. Y es que eso del ' Gran Movimiento de Masas ' también es una criatura de Macías, recogida en los Estatutos del Partido Único Nacional de los Trabajadores, el PUNT. Y hay más: el órgano informativo del PDGE, ' La Voz del Pueblo ', es criatura clonada del partido Alianza para la Restauración Democrática (ANRD), su órgano informativo, creado juntamente con ese partido en 1974.

Si los romanos decían que ' nihil novum sub sole ', algo así como que no hay nada nuevo bajo el sol, hoy podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que ' nada es nuevo en el régimen de Obiang, ni siquiera el voto público '.

Ahora que está muy de moda lo de los plagios y másteres dudosos, me pregunto qué pasaría si se tuviera que examinar, con lupa, todo lo que hace el PDGE para ver si es real y original, o es plagiado, o si los títulos académicos que dicen tener sus dirigentes son reales o falsos … Este es otro asunto, que no voy a remover.

Annobón jamás olvidará a Batho Obama Nsue Mangue

LV/REDACCIÓN

Desde el 12 de octubre del año 1968 en que Guinea Ecuatorial asumiera la independencia de España, Annobón, que decidió compartir la independencia total conjuntamente con el resto del territorio nacional, en muy poco tiempo se verá truncado su sueño y ansia de haberse librado del yugo colonial, ya que una vez asumido el poder el presidente Francisco Macías Nguema, declaró a Annobón enemigo público, por haber votado masivamente a su rival, Bonifacio Ondo Edu, y sometió a la isla y su gente a una execración vejatoria política, abandonando a Annobón a su suerte, solo porque los annoboneses no apoyaron su candidatura.

A raíz de la carta annobonesa que llegó a la ONU, en el mes de noviembre del año 1976, dos años después de la epidemia de sarampión, sin ayuda y sin que el buque nacional ' Acacio Mañe Ela ' asomara en los horizontes marítimos de Annobón, el Gobierno envió a Batho -Obama Nsue Mangue a la isla con el propósito de castigar a los habitantes de la isla, totalmente desmoralizada.

Pero el abandono no le fue suficiente para el primer régimen dictatorial. En el año 1973 la isla de Annobón sufre una epidemia de cólera, que duró nada más ni nada menos que tres largos meses, y durante el tiempo que la epidemia se instaló en Annobón murieron más de 389 personas. Desde la isla se solicitó la ayuda del Gobierno de la República, encabezado por Francisco Macías Macías Nguema Biyogo, para poder hacer frente a la situación; el presidente Macías, sucumbido por un odio sin cuartel a los annoboneses, hizo caso omiso de la petición de socorro que procedía del único territorio guineano situado en el hemisferio sur. No movió ni un solo dedo, en disponer ningún remedio para que el pueblo combatiera aquella epidemia de cólera. Y un año después, en 1974 la isla volvería a sufrir otra gravísima epidemia, esta vez, de sarampión, que atacó y diezmó por completo a la población infantil; en dicha desgracia, Annobón pierde a más de 500 niños. Esta situación llevó a ocho heroicos jóvenes annoboneses a hacerse con cayuco y remo a mano, pusieron rumbo a la vecina República de Gabón en busca de auxilio, llevando consigo una carta de socoro, que llegó a la ONU, así como a la BBC de Londres. Enfurecido, Macías solicita a Omar Bongo la extradición de los ocho jóvenes annoboneses a Guinea, solicitud que el presidente gabonés negó rotundamente.

Tras llegar Batho Obama Nsue con todos los

A continuación, Batho ordenó a los más de cien milicianos que le acompañaban abusar sexualmente de las jóvenes annobonesas, violándolas de forma brutal, saqueando los bienes de los annoboneses, irrumpiendo en sus casas con las armas bien empuñadas, maniatando al marido o padre y delante de él y con armas apuntándole en la cabeza, violaban a la mujer e hija del maniatado ante sus narices y, a la postre, mataban los animales domésticos, y se hacían con artículos del hogar: ollas, vasos, palanganas; abrían las maletas que encontraban y se hacían con todo cuanto hallaban en el interior de las mismas.

honores, y una vez en el podio levantado frente al emblemático Bar Quioveo, en la plaza de Palea, en un dilatado e incendiario discurso, Batho -Obama, actual Senador, se limitó a insultar a los annoboneses: ' ¿ Quiénes sois para enviar una carta a la ONU? ' ' Annobón no significa nada para Guinea '; ' Q uien crea ser un hombre, que pronuncie una sola palabra aquí, y le mato ahora mismo y no pasará nada '. ' Si os equivocáis, derramo un río de sangre aquí, en esta maldita isla '. Con esas últimas palabras, en la isla de Annobón se conoce a Batho -Obama Nsue Mangue, como Lubá Sangui , es decir, ' Río de Sangre '.

Puesto que los annoboneses se limitaron a contemplar los gravísimos atropellos sin responder gracias a las advertencias que los pocos habitantes de la isla que viajaron en el mismo buque nacional les hicieron, Obama Nsue Mangue decide detener y deportar forzosamente a casi todos los varones de edad comprendida entre 16 y 60 años a Malabo, para trabajar en las fincas cacaotales, convertidas en estatales y ya sin mano de obra nigeriana. Dejaron así a las familias abandonadas sin varones. En Malabo, mientras unos trabajaban en las fincas de cacao y algunos jóvenes se dedicaban como pescadores para los colaboradores del régimen, los más jóvenes, que no podían realizar aquellos trabajos duros e infrahumanos, fueron abandonados en las calles de Malabo, durmiendo a la intemperie o debajo de coches abandonados en las calles.

Tres de Agosto de 1979: Memorias de un combatiente del Frente

Cuando los guineoecuatorianos celebran el 50º Aniversario de la independencia nacional, es oportuno también hacer una somera memoria de algunos hechos acaecidos durante los acontecimientos que marcaron el día 3 de agosto de 1979, porque es bueno recordar a los que dieron su vida y otros que con su esfuerzo contribuyeron al éxito de las operaciones, la mayor parte de ellos, por no decir todos legados al olvido en la actual Guinea de ' alegre memoria '.

En Bata se constituyó un Estado Mayor del que formaban parte principalmente Florencio Mayé Elá, Félix Mbá Nchama, Gregorio Michá Elá, Marcos Mbá Ondo, Obama Abia, Luciano Edjang Mbó, Policarpo Monsuy Mbá, Obama Eyang, entre otros y se imcorporó al mismo Bonifacio Nguema Esono, tras escaparse de Nzang ' ayong. Se ocupó el palacio presidencial, se aseguró la adhesión de todos los cuarteles militares y se estableció una barrera de seguridad en Bindung, donde se instalaron Felipe Ovono Meñana, Obama Eyang, Carmelo Owono Ndong Andeme (CONA), Elá Edjodjomo, un tal Nico, Epkwa Mbá Sima y Ndong Miken, con instrucciones de no dejar pasar a nadie. En Bata hubo pocas bajas y se produjeron por el comportamiento de dos o tres oficiales que guardaron lealtad al Presidente Macías, quienes habían retomado el palacio presidencial obligando a los insurgentes realizar un ataque al mismo. Recuerdo que uno de ellos era el rubio Mebaá, y el otro era Ochaga Mekina. Mientras dos murieron, Ochaga Mekina fue fusilado por unos de los nuestros que lo dejaron tirado creyéndolo muerto. El hombre se escapó de noche huyendo a Camerún.

Hacía ya más de cinco años que el presidente Macías se había instalado en su poblado natal de Nzang ' ayong y el país vivía en un caos total. Muchos de los jóvenes que habían regresado al país después de cursar estudios en academias militares y escuelas universitarias en el exterior tenían deseos y planes de deshacerse del régimen, pero se encontraban impotentes ante la falta de medios materiales para consumar sus intenciones. Pero el azar quiso que hubiera un punto de encuentro en la persona de Felix Mbá Nchama, quien era responsable de la principal armería de Bata en aquellas fechas y a quien se había se había acercado también el entonces Teniente Coronel y Vice -Ministro de Defensa para requerir adhesión a su plan de derrocamiento del presidente Macías. Es así que Bata se constituyó en el epicentro real de las operaciones del 3 de agosto.

Donde sí hubo una verdadera carnicería fue en Bindung. Las primeras víctimas fueron el sobrino de Macías y sus acompañantes, el llamado Nguema Bituga, quien bajaba a Bata con su conductor y ayudante militar el día 2 de agosto, con el encargo de poner orden en Bata tras ser nombrado ministro del Interior. La matanza que se produjo después y que estuvo a punto de llevar a traste toda la operación, se produjo por una confusión que hizo posible el enfrentamiento de gente del mismo bando insurgente. Resulta que un oficial de policía, de nombre Ondo Bibang, no estaba de acuerdo con el plan de derrocamiento de Macías y así lo manifestó a los que formaban parte del Estado Mayor, anunciándoles que se trasladaba a Nzang ' ayong para dar cuenta al interesado, pero fue abatido en la barrera de seguridad de Bindung; cuando sale Policarpo Monsuy me Mbá al frente de un grupo bastante nutrido de militares para darle alcance y detenerlo, llega a la barrera de Bindung y cuando pregunta ' si ha pasado el señor Ondo Bibang ' por allí, los de la barrera consideraron que el grupo llevaba las mismas intenciones que Ondo Bibang y así se produjo la masacre de la barrera de Bindung. En esos enfrentamientos cayó malherido el brigada Hipólito Micha Eworo, quien sería ejecutado más tarde por el comandante Adolfo Maye Meñina, sobrino de Macías. Más tarde me contarían que otra de las víctimas había sido el joven guitarrista del grupo ' Okukut Obiang Mba ', llamado Jaime, enrolado en la milicia cuando el régimen obligó a los artistas convertirse en militares.

Hubo muchos muertos y muchos heridos en la barrera de Bindung y todos los supervivientes abandonaron el lugar escapándose por los bosques. Esta situación hizo posible que uno de los vehículos blin - dados con los que bajó Macías para retomar Bata traspasara la barrera de Bindung sin resistencia alguna y llegó incluso hasta el kilómetro 10 antes de Bata, pero lo que encontraron en Bindung les hizo dudar, replegarse e instalarse en Niefang, donde organizaron una defensa. Las pocas bajas que se produjeron en Niefang se debieron a que el presidente Macías engañó a las tropas que le acompañaban que iban a luchar contra una invasión camerunesa, pero la mayor parte desertaron cuando conoció la verdad. Una de las víctimas fue el cabo primero Fernando Nvara Engonga, abatido tras ser alcanzada la tanqueta en la iba como tirador. La tanqueta estaba al mando del alférez Pedro Obama Angono.

Desde Niefang nuestra columna avanzó hasta Mongomo sin encontrar resistencia alguna. Mongomo había sido días antes controlado por un grupo de jóvenes, en su mayor parte civiles, quienes detuvieron al jefe militar de la plaza y al grupo de militares chinos que habían estado adiestrando a los militares en Nzang ' ayong en el manejo del armamento que se había comprado recientemente. Macías sale de Mongomo, seguramente con la intención de tratar de llegar a Camerún a través de Ebibeyin, donde otro de sus sobrinos, Ángel Mba Ndong Mezeme, alias ' Muan Tina ' (pequeño Teniente), tras mantener la ciudad bajo control, fue abatido por un grupo de exmilitares que había tomado el cuartel de la ciudad en su ausencia. Pero Macías, acompañado de su sobrino el comandante Bienvenido Micha Nsue, se encontró con el obstáculo de un árbol cortado en medio de la carretera. Desde el poblado de Nnoo ' nkieñ, recibió el apoyo del jefe militar de Mongomo que lo trasladó hasta el poblado de Bile ' osí donde fue localizado por una señora que alertó a la gente del poblado que lo detuvo.

En Niefang, nuestras tropas detienen al teniente Jesús Ndong Obiang, guardaespaldas de Macías, y a Santiago Nsobeya Efuman, protocolo del dictador, convertido en militar improvisado para defender a su jefe.

Tras derrocar a Macías y detenerlo, hubo en Bata un grupo de combatientes, entre oficiales, suboficiales y cadetes que no apoyaban la idea de poner al frente del Consejo Militar Supreo a Teodoro Obiang Nguema, porque había que estudiar primero el asunto de los militares y civiles que habían tomado parte en las operaciones en la región continental. Ese grupo discrepaba de que se pusiera a Obiang al frente de la Jefatura del Estado sin que hubiera estado en Bata. Ellos tenían la tesis de que al ser un golpe de estado, la jefatura del Estado debía ser ocupada por una persona que había expuesto su vida en peligro en los combates en la Región Continental y valoraba el esfuerzo que habían derrochado los compañeros y algunos ciudadanos civiles.

Y, en efecto, al llegar al puerto de Malabo, todos los combatientes fueron desarmados una vez que cada uno de ellos ponía el pie en tierra. Posteriormente, muchos fueron confinados en sus poblados y no volvieron a ser incorporados al Ejército.

Para consensuar todos estos asuntos, se acordó invitar a Obiang Nguema a Bata para tomar parte en la reunión, pero él no aceptó asistir a la convocaría que se proponía celebrar en el Estado Mayor, ubicado en el cuartel denominado 3 agosto. Ante su negativa, se decidió el traslado del contingente a Malabo para reunirse con Obiang. Aún recuerdo con todo pesar a un viejo alférez, que se opuso categóricamente a dicho traslado porque temía lo peor.

Honor a todos los que desde el primer arriesgaron su vida: Pelagio Nvé Nguema, Ondo Ondo Mbui, Angel Zang Elá, Vicente Nguema Obama, Bernabé Ntutumu, Melchor Ndong Mbá, Bandi, Ndong Nfá, Ndong Nguema, Ayomo Nseng, Mundo, José Abeso Nsue y aquellos que acudieron como refuerzo a los insurgentes: Oyó Riquesa, Marcelo Mbo, Pedro Motú Mamiaga, Obama Owono Nchama, Juan Sisinio y a todos los que no se ha mencionado.

Y de justicia es también recordar a los jóvenes cadetes que habían llegado de las academias militares de la Unión Soviética unas semanas antes y se encontraron en medio de los acontecimientos del 3 de agosto. Entraron en combate sin pensárselo dos veces.

La Educación en el régimen de Macías

Cuando Guinea Ecuatorial alcanza su independencia en 1968, los niveles de alfabetización en el país son, más o menos, aceptables, gracias a la construcción de colegios de enseñanza primaria y escuelas rurales en todo el ámbito nacional. No hay, sin embargo, universidades, y el nivel secundario se limita a las ciudades de Santa Isabel, Bata y Ebibeyin, lo que impide el acceso de muchos jóvenes a la enseñanza secundaria, o media, como se la conocía entonces.

Ya en 1969, el Gobierno de Macías había decidido extender los centros de enseñanza media a otras zonas del país, para facilitar a muchos jóvenes el acceso a los institutos. Así, entre 1970 y 1971, se inicia la construcción de centros de enseñanza media en Niefang, Añisok, Mongomo, Mikomeseng, una ampliación del de Ebibeyin, así como el Politécnico Modesto Gené, el Padre Sialó y el África Piloto, estos tres últimos en Bata. En Malabo se construye otro centro de enseñanza media, que es el actual ' Bioko -Norte '. Salvo Mongomo, Macías discriminó, en la ampliación de oportunidades de educación, a los distritos que no le habían votado en 1968, como Evinayong, Akurenam, Nsork, Mbini y Kogo.

Tras los acontecimientos del 5 de marzo de 1969, se produce la retirada de los profesores españoles que impartían clases en los institutos de Malabo, Bata y Ebibeyin. La situación es caótica y el Gobierno se ve obligado a que recurrir a los propios estudiantes con Preu y Madurez para que se conviertan en profesores de sus propios compañeros. Se hacen profesores jóvenes como Alejandro Micha, Julián Bibang, Carmelo Osa Mokong o Francisco Pascual Obama Asué. En 1970, mediante un acuerdo de cooperación educativa con el Gobierno, la UNESCO envía a Guinea un contingente de docentes procedentes de países de América Latina, quienes impartirán las clases en los tres institutos de enseñanza media con que cuenta el país durante tres años. Nicolás Cardielo, un chileno que enseñaba Matemáticas en el instituto Carlos Lwanga de Bata, moriría de regreso a su país, víctima del régimen militar Augusto Pinochet, instalado en el poder en septiembre de 1973.

¿Quiénes serían los profesores que se iban a ocupar de los institutos recién creados? Para dar respuesta a esta inquietud, el Gobierno de Macías creó en Bata, con la colaboración de la UNESCO, el Centro de Desarrollo Educativo (el famoso CDE). El CDE contaba con profesores latinoamericanos y, bajo la dirección del suizo Max Liniger -Goumaz (supuestamente implicado en los acontecimientos del 10 de junio de 1974, narrados en este número Especial de LA VEDRAD, bajo el epígrafe ' El asalto a la cárcel de Bata ' ), formó a los profesores que se ocuparían de impartir clases en los nuevos institutos. Se apuntaron estudiantes que habían hecho un buen Bachillerato, heredado de los españoles, y con la Prueba de Madurez superada. Es extensa la lista de excelentes docentes egresados del CDE: Pedro Ondo Nguema (alias Ondo Pierre), Jesús Engonga Ndong (Jesusín), Pedro Nve Bindang (Petit Pierre), Atanasio Ela Ntugu Nsá, Aniceto Alogo Angué, Ramón Micha Manga, Santos Angüe Bibang, Fabián Ngui Abeso, Cristóbal Mañana Ela y un largo y brillante etcétera.

Los nuevos institutos empezaron su andadura en el curso académico 1976/1977, en unos años duros de un régimen a la deriva. Por aquel entonces, se implantaron las asignaturas de Formación Política Revolucionaria y de Agricultura. Con la primera se pretendía inculcar el espíritu de la Revolución de Macías, mediante la enseñanza de consignas anticolonialistas, antineocolonialistas y antiimperialistas y a favor de la consolidación del régimen dictatorial. Con la asignatura de Agricultura (de la que, dicho sea de paso, aprendí la horticultura, una de mis aficiones), se involucró a todos los estudiantes en el Programa de Salvación de la Cosecha, que no consistía solo en el traslado masivo de mano de obra joven de Rio Muni a la isla de Macías Nguema Biyogo (la actual isla de Bioko), para tareas en fincas agrícolas, sino también en la obligación, para los estudiantes, de dedicar una jornada a la semana para trabajar, ' voluntariamente ', en las fincas de café y cacao del país, convertidas en propiedades estatales. Conviene recordar las jornadas dedicadas a la llamada ' gimnasia masiva ', con monitores norcoreanos y algunos militares guineanos formados en Corea del Norte, como ' Mundo ', Ayomo Nseng y otros.

A modo de paréntesis, decir que Engonga Ndong es el actual ministro de Educación, mientras que Cristóbal Mañana lo fue durante un tiempo relativamente corto; Ondo Nguema lo es de Obras Públicas, y Ela Ntugu, actual Senador, también fue ministro de Minas e Hidrocarburos. Sin embargo, poco han contribuido estos otrora buenos profesores a la Educación de su país, al ser miembros de un Gobierno y régimen en cuya agenda la Enseñanza importa un bledo.

Además de la jornada dedicada a la Agricultura, había otra destinada al adoctrinamiento político: los prohombres del régimen y los llamados ' Comisarios Políticos ' de la Enseñanza, se reunían los sábados con los estudiantes para enseñarles las consignas revolucionarias de condena a España, de adoración al dictador y de exaltación del régimen, pidiendo a los chavales ' ser vigilantes ' y denunciar, a ser posible, hasta sus propios padres. Las sesiones, que en Malabo se celebraban en el Cine Marfil, y en Bata en el salón de actos del Politécnico Modesto Gené, además de en el resto del país, eran interminables y agobiantes.

Cuando llegan los cooperantes españoles de la enseñanza en 1980 a raíz del Acuerdo Marco de Cooperación entre Espala y Guinea Ecuatorial, aquellos se sorprenden del nivel medio de los estudiantes guineanos, relativamente aceptable.

Mientras tanto, y pese a las vicisitudes políticas y diplomáticas, la Universidad Complutense de Madrid, valedora del Bachillerato guineano, siguió enviando a sus catedráticos a Malabo y Bata para realizar las Pruebas de Grado (Reválidas, Elemental y Superior y Prueba de Madurez) a los estudiantes guineanos, cuya validez era reconocida en todos los países del mundo. Y pese a la dureza del momento, los profesores guineanos se emplearon a fondo para mantener una cierta calidad de enseñanza en Guinea Ecuatorial, tanto que los estudiantes seguían superando satisfactoriamente dichas pruebas.

Como hecho anecdótico, se comentó que varios estudiantes se habían ido a la URSS o a Alemania oriental (no recuerdo muy bien), algunos de ellos para estudiar Medicina. Resultó que habían hecho el Bachillerato en Letras, lo que les impedía a estudiar esa carrera, teniendo que optar por otros estudios. Enfadado por el hecho, Macías ordenó al Ministerio de Educación tomar todas las disposiciones necesarias para eliminar el Bachillerato por ramas. Así, todos los estudiantes del 5º, 6º y Preu, pasaban a estudiar, de forma obligatoria, Matemáticas, Física, Química, Latín y Griego, sin distinción de ramas. Eran los estudiantes ' todoterreno '. En el curso académico 1977/1978, se eliminó del currículo la enseñanza de las lenguas clásicas. El estudio del latín y del griego se retomaría en el curso 1979/1980, el primero de la era Obiang.

Seguro escolar. En la época de Macías, todos los estudiantes tenían un seguro escolar, que les proporcionaba asistencia médica, farmacéutica y hospitalaria gratuitas. A un estudiante enfermo, para beneficiarse del seguro, le bastaba con con llegar a la Dirección de su centro y coger la ' baja ', un sencillo documento que le permitía ser atendido en el hospital más cercano: el médico le hacía la consulta y le recetaba los medicamentos que necesitaba. A continuación, el alumno se dirigía a la farmacia del hospital, donde le atendían. Si precisaba ser hospitalizado, todos los gastos corrían por cuenta del Estado. Sin embargo, con el paso del tiempo y el declive del régimen, los medicamentos fueron escaseando cada vez más, y, pese a que los médicos seguían viendo a alumnos enfermos y haciéndoles recetas, era cada vez más difícil atenderlas.

A mi juicio, por muchas razones. Se me ocurren dos fundamentales. En primer lugar, todavía existían algunos dignos maestros de la ' Vieja Escuela ', aquellos que ponían por delante su profesión, su vocación de servicio a su país por encima de todo; eran los ' maestros de los maestros '; de estos quedan pocos. En segundo lugar, porque, al ser la Guinea de entonces un país de ciudadanos iguales en la pobreza, los maestros y profesores no se sentían discriminados ni menospreciados, porque todos los funcionarios, bajos y altos, andaban en la escasez. Hoy en día, ocurre, sin embargo, que en el régimen actual, caracterizado por la corrupción, los maestros se sienten discriminados y humillados al verse ellos en la pobreza, mientras otros funcionarios nadan en la opulencia gracias a la corrupción. Dicho de otra manera: si, para obtener altos cargos que te permitan enriquecerte de forma ilícita y rápida basta con ser pariente de tal o hacerse militante del partido en poder, ¿por qué voy a ser yo quien, hambriento y sin poder mantener adecuadamente a mis hijos, me mate en una tarea tan ' ingrata ' como es la enseñanza? En este sentido, el actual gobierno de Guinea Ecuatorial tiene un problema, y es que carece de la suficiente fuerza moral y legitimidad para exigir sacrificios solo a los docentes, mientras los jerarcas del PDGE, ministros y funcionarios de otros sectores, se enriquecen escandalosamente con los recursos que nos pertenecen a todos. No se puede predicar sin el ejemplo.

Hoy en día, decimos que en el régimen de Obiang los docentes no enseñan bien a sus alumnos porque cobran una miseria y no se valora bien su trabajo. Si es así, ¿por qué, a pesar de las condiciones más adversas de la época de Macías, los profesores sí enseñaban con más pasión y entusiasmo a sus alumnos?

Quiero concluir señalando, desde mi humilde punto de vista, que Macías tiene, en su haber, la formación de un envidiable cuadro de profesores de secundaria, la construcción de 9 centros de Enseñanza Media, un centro Politécnico y medio centenar de escuelas rurales, todo esto en los primeros cinco años de su régimen, y sin explotar el petróleo. También mantuvo los vínculos con España en materia de educación, en concreto, el respaldo de la Universidad Complutense de Madrid al Bachillerato guineano. En su contra, el haber discriminado, a la hora de construir centros de secundaria, a una parte del territorio nacional por el mero hecho de no haberle votado, y permitir la persecución y muerte de decenas de maestros en las cárceles del país.

La labor de los maestros y profesores de la época. Aunque no había masificación en las aulas, como ocurre ahora, las otras condiciones en que trabajaban los docentes eran muy duras: escasez de material didáctico, salarios bajos y pagados con mucho retraso, y persecución política. Recuerdo un día en que el Delegado gubernativo de Añisok, Nsue Alogo Nchama, alias Anton King, convocó a todos los maestros y profesores de la ciudad, acompañados de sus alumnos. La reunión se celebró en la sala del Tribunal Tradicional. Motivo: un informante suyo le había contado que los profesores del instituto, reunidos en la sala de profes durante el recreo, habían hablado de una noticia difundida por la emisora BBC de Londres sobre un golpe de estado en Ghana o Uganda (no recuerdo exactamente el país). Anton King les pidió explicaciones, y, puesto que nadie se aclaraba, ordenó a un miliciano propinar a cada uno de ellos 25 gomazos en el trasero para escarmentarles. Entre los profesores estaba el padre Edmundo Tale Ehopí, también apaleado. Fue la primera vez que presencié la humillación y el maltrato a un cura. Sin embargo, ignoraba que, 14 años más tarde, el 17 de diciembre de 1992, mis ojos contemplarían una escena similar, quizás más espantosa aún: el brutal apaleamiento a unas 87 personas en la Comisaría central de Malabo, entre profesores, opositores, estudiantes y … dos curas: Pedro Nokogo Eyi y Luis María Ondo Mayé, brutalmente golpeados en los genitales.

A mi juicio, por muchas razones. Se me ocurren dos fundamentales. En primer lugar, todavía existían algunos dignos maestros de la ' Vieja Escuela ', aquellos que ponían por delante su profesión, su vocación de servicio a su país por encima de todo; eran los ' maestros de los maestros '; de estos quedan pocos. En segundo lugar, porque, al ser la Guinea de entonces un país de ciudadanos iguales en la pobreza, los maestros y profesores no se sentían discriminados ni menospreciados, porque todos los funcionarios, bajos y altos, andaban en la escasez. Hoy en día, ocurre, sin embargo, que en el régimen actual, caracterizado por la corrupción, los maestros se sienten discriminados y humillados al verse ellos en la pobreza, mientras otros funcionarios nadan en la opulencia gracias a la corrupción. Dicho de otra manera: si, para obtener altos cargos que te permitan enriquecerte de forma ilícita y rápida basta con ser pariente de tal o hacerse militante del partido en poder, ¿por qué voy a ser yo quien, hambriento y sin poder mantener adecuadamente a mis hijos, me mate en una tarea tan ' ingrata ' como es la enseñanza? En este sentido, el actual gobierno de Guinea Ecuatorial tiene un problema, y es que carece de la suficiente fuerza moral y legitimidad para exigir sacrificios solo a los docentes, mientras los jerarcas del PDGE, ministros y funcionarios de otros sectores, se enriquecen escandalosamente con los recursos que nos pertenecen a todos. No se puede predicar sin el ejemplo.

Hoy en día, decimos que en el régimen de Obiang los docentes no enseñan bien a sus alumnos porque cobran una miseria y no se valora bien su trabajo. Si es así, ¿por qué, a pesar de las condiciones más adversas de la época de Macías, los profesores sí enseñaban con más pasión y entusiasmo a sus alumnos?

Quiero concluir señalando, desde mi humilde punto de vista, que Macías tiene, en su haber, la formación de un envidiable cuadro de profesores de secundaria, la construcción de 9 centros de Enseñanza Media, un centro Politécnico y medio centenar de escuelas rurales, todo esto en los primeros cinco años de su régimen, y sin explotar el petróleo. También mantuvo los vínculos con España en materia de educación, en concreto, el respaldo de la Universidad Complutense de Madrid al Bachillerato guineano. En su contra, el haber discriminado, a la hora de construir centros de secundaria, a una parte del territorio nacional por el mero hecho de no haberle votado, y permitir la persecución y muerte de decenas de maestros en las cárceles del país.

Uno de los numerosos crímenes de Estado que más consternaron al pueblo de Guinea Ecuatorial, en la época de Macías, fue el fusilamiento del economista Buendi en el mes de mayo de 1976, en la ciudad de Bata.

Para entonces, Rose -Marie, su mujer suiza, ha regresado a Europa con el hijo de ambos. Pese a los problemas conyugales, y a pesar de la campaña de persecución y aniquilamiento sistemático de las personas formadas y discrepantes, emprendida por el régimen, Jesús Ndong Buendi aguantó y siguió trabajando en garantizar la estabilidad de una moneda cuya economía se hundía por momentos.

Jesús Ndong Buendi Nanguande, natural de Handje, distrito de Mbini, fue seminarista en Banapá en los años 50 del siglo XX, siendo compañero de ilustres guineanos como los reverendos Ildefonso Obama Obono (Arzobispo Emérito de Malabo), Nicolás Abeso y Reginaldo Mekendengue, así como de los abogados Leoncio M. Edjang Avoro y Mariano Nsue Nguema, entre otros. Se trasladó a Suiza, donde se formó como Economista especializado en Estadísticas Económicas y, al regresar a Guinea Ecuatorial tras la Independencia, fue nombrado por Macías el primer Gobernador del Banco Central del país, el primero en ocupar ese cargo. Como tal, Buendi firma la peseta guineana que reemplaza a la peseta española, así como el Ekuele que sustituyó a la peseta guineana en 1975.

La traición. La fuga de políticos hacia el exilio no hace más que aumentar ante la deriva de la situación política y económica del país. Son los tiempos de la gran crisis del petróleo, iniciada en todo el mundo en 1973, lo que afecta negativamente las paupérrimas arcas del Estado guineano.

La muerte de Buendi

Jesús Ndong Buendi

En 1976, corren rumores de que Buendi quiere abandonar el país, rumores que crecen por la información, falsa o real, de que el economista y sus tres esposas están vendiendo los bienes de la familia.

Al parecer, un primo de Buendi, Antonio Cándido Nnang, antiguo Consejero de Trabajo y Bienestar Social del Gobierno Autónomo y superviviente de la persecución contra los seguidores del malogrado Bonifacio Ondo Edu, acude a la Policía a informar de que Buendi ha ido a su finca a pedirle ayuda para conseguir un cayuco con el que huir del país. Paralelamente, se acusa al Gobernador del Banco Central de haber desviado los cien mil dólares procedentes de la venta del cacao para fines personales. Ante tan graves acusaciones, Buendi fue detenido por Daniel Oyono Ayingono, Santiago Nsobeya y Severo Moto Nsa, según lo cuenta Nzé Nfumu en su libro.

Por otra parte, la Cámara de Comercio de Malabo esperaba las divisas provenientes de la venta del cacao correspondiente a la campaña agrícola del año anterior. En vuelo regular de Iberia, las divisas llegaron por valija del Banco Central de España al Banco Central de Guinea Ecuatorial, llamado ahora ' Banco Popular ', cuyo Gobernador, el señor Buendi, tenía que recibirlas, y las recibió en presencia de varios ejecutivos del Banco Central, firmando el acta de recepción. Eran unos cien mil dólares americanos.

Mezeyem Esangui (Mongomo), y sobrino querido de Macías; Santiago Nsobeya Efuman, protocolo del dictador, y el piloto del helicóptero presidencial, un joven llamado Fernando Esono Nguema. Al llegar a Handjé, detienen a la mujer; su madre, familiarmente conocida como Mamá Putá, dice que no va a permitir que su hija se vaya sola con las autoridades, por lo que la detienen a ella también. Ambas mujeres son embarcadas en el helicóptero; abordo van con ellas el piloto y el Gobernador, pues Nsobeya tiene que regresar por tierra en coche al no haber más espacio en el helicóptero. Una vez despegado el helicóptero con los cuatro pasajeros a bordo, y ya sobrevolando el alta mar, los curiosos habitantes de Handjé, que han presenciado la detención y ahora observan el viaje del ' pájaro metálico ' desde la costa, ven cómo el aparato empieza a dar unos bandazos en el aire, gira en sí y se precipita hacia abajo, cayendo en picado al mar.

Al rechazar Buendi las acusaciones, el Comisario de policía Daniel Angel Esono Monsuy trae a Antonio Cándido Nnang a las dependencia policiales, y este se reafirma en su acusación, justificando la delación a su primo por el hecho de que si no hubiese informado a la policía de los planes de fuga de Buendi, él habría sido acusado de cómplice suyo.

Buendi es conducido a Black Beach, donde el carcelero Salvador Ondo Ela lo maltrata sin contemplaciones.

Detienen a dos esposas de Buendi en Malabo, y durante la investigación, sale a la luz que la tercera esposa y la más unida a Buendi, de nombre Mayoko, se encuentra ya en Handjé, el pueblo de su marido, esperándole para huir a Gabón con el dinero supuestamente desviado.

A continuación, se da orden a las autoridades de Bata de que se detenga inmediatamente a Mayoko antes de que se escape con el dinero a Gabón una vez se entere de la situación de su marido en Malabo. Las autoridades de Bata montan una comitiva para ir a detener a la mujer en Handjé y traerla a Bata con los cien mil dólares que, supuestamente, esconde. La comitiva la forman Salvador Ela Ndong, Gobernador Civil de Rio Muni y natural de

Al enterarse, Macías se pone furioso, grita y llora. No hay cuerpo de salvamento marítimo, pero se envía a unos buzos improvisados para buscar la aeronave hundida en el mar con sus ocupantes. Tras días de búsqueda, lo único que encuentran es una pierna con el zapato puesto, la pierna del Gobernador. Se la reconoce porque Ela Ndong era un hombre voluminoso.

¿Qué pasó? Según la versión oficial, el trágico accidente se debió al mal tiempo, sin más. Esta versión es corroborada por Agustín Nzé Nfumu en su libro ' Macías: ¿verdugo o víctima? ', y añade la falta de experiencia del piloto y el mal estado del aparato. Por el contrario, los comentarios de la época aseguraban que la mujer de Buendi, en una actitud suicida, se abalanzó sobre el piloto, al tiempo que su madre se echaba encima del Gobernador. Como en una película. El piloto, que no puede manejar los mandos de la nave y al mismo tiempo tratar de deshacerse de la señora, pierde el control del aparato. El resto se puede imaginar.

Inmediatamente, Buendi es procesado en un improvisado juicio, bajo las acusaciones de malversación de fondos públicos, entre otras; el economista reconoce que quería abandonar Guinea Ecuatorial decepcionado porque el régimen no le dejó trabajar para salvar la economía del país, pero rechaza las acusaciones de desvío de fondos. Sin embargo, pese a la falta de pruebas, no hay perdón para el único economista que tiene el país, el firmante de las dos monedas usadas hasta entonces desde el acceso a la Independencia. Buendi es condenado a muerte.

Tras casi un año de larga espera en una especie de corredor de la muerte en Black Beach, en marzo de 1977 es trasladado a Bata en vuelo especial de LAGE (Línea Aéreas de Guinea Ecuatorial). Los que le ven en el avión aseguran que solo lleva, bajo el brazo, la estera plegada que utilizaba en la cárcel de Malabo para dormir.

Una vez en Bata, en un acto de pura venganza por la muerte del Gobernador Civil Ela Ndong, el Gobernador del Banco Popular es ejecutado. Se invitó al público, mujeres del mercado, estudiantes y transeúntes, a presenciar la ejecución de Jesús Ndong Buendi Nanguande. Dicen que tendría unos 40 años de edad.

Consecuencias de su muerte. Además de la pérdida irreparable de un gran economista, que hubiera podido enderezar la economía de un país en condiciones normales, la muerte de Buendi tuvo otras implicaciones. La rabia de Macías por la trágica muerte de su sobrino es incontenible; la ejecución de Buendi no ha sido suficiente para aplacar la ira del dictador. En un país en el que la responsabilidad por ofender al régimen no es personal, sino colectiva, el castigo tiene que extenderse a todos los parientes de Buendi. También a sus allegados. Así, pues, Macías envía a su ejército de milicianos a incendiar el poblado de Handjé, lugar de nacimiento del exgobernador del Banco de Guinea. La horda de milicianos saquea el pueblo, mata cabras y gallinas y viola a numerosas mujeres antes de prender fuego a todas las casas del pueblo y derribar las que están en construcción. Solo dejan en pie la iglesia.

La respuesta la encuentra en un chico listo llamado Damián Ondo Meñe,

Por otra parte, a Macías le repugna seguir utilizando los billetes que Buendi firmó como gobernador, y decide cambiarlos. Sin embargo, ¿quién va a firmar los nuevos billetes como gobernador?

natural de Kom Esambira, distrito de Mongomo, y estudiante de Economía Agraria en Bulgaria, pero que está de vacaciones en Guinea. Macías le convence de que se quede en Malabo, pues quiere que sea el nuevo Gobernador del Banco Popular y que firme los billetes nuevos que tiene la intención de emitir para sustituir los antiguos de Buendi. Ondo Meñe acepta el reto y firma los nuevos billetes, exactamente iguales a los anteriores; la única diferencia está en la firma.

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, de España, se encarga de imprimir los nuevos billetes. Después llegan a Guinea baúles llemos con el dinero nuevo, y son depositados en Nsangayong Esangui, el pueblo natal de Macías y su residencia actual. No se ha informado al pueblo del cambio.

El 31 de mayo de 1976, sólo dos semanas después de la ejecución de Buendi, Ondo Meñe es nombrado Gobernador del Banco Popular, mediante el Decreto número 18/1976.

Y entonces, se produjo el golpe de Estado del 3 de agosto de 1979. Los militares del ' Frente ', que acaban de derrocar a Macías, llegan a Mongomo y se dirigen al poblado del ya expresidente, donde saquean el palacio presidencial, haciéndose con muchísimas maletas de dinero, en Ekwele y en divisas. Los billetes en moneda nacional contenidos en esas maletas no son los firmados por Buendi, sino por un tal Ondo Meñe; pero nadie lo sabe. Así que los soldados del ' Frente ', convertidos ya en los reyes del mambo, empiezan a gastar la pasta y a minar el país de billetes nuevos, en cuya firma no se fija nadie. Es el Gobierno del Consejo Militar Supremo el que advierte a la población de que están en circulación unos billetes falsificados, que la gente mire la firma antes de aceptar cualquier billete, asegurando que los únicos válidos son los que llevan la firma de Buendi.

Damián Ondo Meñe fue procesado, junto con Macías, en el juicio de septiembre de 1979, acusado de falsificación de moneda. Después sería uno de los economistas más apreciados por el Presidente Obiang.

Así nació la expresión ' Ondo Meñe ', para indicar que algo no valía, no servía o no funcionaba. Un reloj averiado era ' Ondo Meñe '; un coche estropeado, también ' Ondo Meñe ', y hasta las mujeres embarazadas pasaron a ser ' Ondo Meñe ', porque, supuestamente, no servían para ligar.

En aquel mismo juicio, salió a relucir el tema Buendi, cuando Ndong Ayang, exgobernador civil de Rio Muni, declaró que los cien mil dólares de cuyo desvío se había acusado al malogrado economista, se los llevó él mismo, Ndong Ayang, a Macías, en una maleta.

La economía guineana en 50 años de Independencia Nacional

LAVERDA/REDACCIÓN/

En el año del cincuentenario del acceso a la soberanía nacional, la República de Guinea Ecuatorial se encuentra sumida en una grave y profunda crisis económica y social. La mala situación del país se hace más evidente en contraposición con las expectativas creadas y la trayectoria de crecimiento iniciada y recorrida desde la explotación de petróleo y gas, de 1995 hasta 2014. Los últimos cuatro años registran disminuciones continuadas del Producto Interior Bruto que, traducidas en las condiciones de vida de la gente, significan empobrecimiento creciente, desempleo, insuficientes medios para vivir mínimamente con dignidad de ordinario en ámbitos como alimentación, salud, educación, vivienda, vestimenta e higiene, ocio, deportes, etc. Hay un aumento sostenido de parte de la población que vive en pobreza extrema, que engrosan las filas de la marginación social, los excluidos.

Al cumplir cincuenta años de plena soberanía nacional, asumiendo la independencia política total desde el principio, la República de Guinea Ecuatorial como Estado tiene en sus manos la gestión de su propio destino. Nos interesa en esta ocasión, echar un vistazo de forma sucinta al desenvolvimiento económico y social a lo largo de estos años bajo la gestión de los propios nacionales. Para ello fijaremos la mirada en algunos hechos económicos que al efecto nos parecen resaltables y que hayan contribuido a conformar la evolución de la realidad económica y social conocida en estos años. Pero, previamente, también apuntaremos algunos elementos de base para dar a conocer, apenas en líneas generales, el origen y las condiciones económicas y sociales que heredan las autoridades nacionales al tomar en sus manos toda la responsabilidad de gestionar el naciente Estado: la República de Guinea Ecuatorial.

La sociedad en general, a caballo entre la tradición -aldea y la modernidad -ciudad, está fuertemente desorientada, estupidizada y pervertida, carente de valores positivos que posibiliten una creciente convivencia feliz y digna propia de una sociedad humana. Una sociedad ciertamente trastornada, perturbada y confusa, presa de una dictadura cruel y maligna.

Antes de la independencia nacional

Teniendo en cuenta, por una parte, que los hechos económicos, la economía, en acepción del economista Paul Anthony Samuelson (Indiana, EE UU, 1915 -2009) Premio Nobel de Economía en 1970, se puede considerar como la más vieja de las artes y la más nueva de las ciencias, quizá la reina de las ciencias sociales; definida de forma completa como ' el estudio (metódico y ordenado) de la manera en la que los hombres y la sociedad eligen y deciden haciendo uso o no del dinero -la plena utilización de unos recursos productivos escasos que pueden tener usos alternativos y el crecimiento de la capacidad productiva en el tiempo para obtener distintos bienes (y servicios) y distribuirlos entre las distintas personas y grupos que componen la sociedad, con el fin de satisfacer sus necesidades presentes y futuras '. La actividad económica se reduce en esencia en producir, distribuir, consumir, ahorrar e invertir. Cuenta con la intervención de individuos, grupos e instituciones, públicas y privadas, y se desarrolla generalmente en el mercado (escenario de cualquier tipo, físico y/o virtual, de intercambio de productos y asignación de recursos).

Un hecho político -económico relevante del período es la puesta en marcha de la administración colonial española, lo que lo divide en dos subperíodos caracterizados por sendos sistemas económicos propios.

Y por otra parte, considerando también que en las dos últimas décadas del pasado siglo, para entender y explicar el funcionamiento de un sistema económico, era cada vez necesario interesarse por la Antropología cultural para el conocimiento de la urdimbre social, tradiciones, costumbres, sentido de la riqueza, de la familia, de la muerte o de la ética; es decir, captar las singularidades de la realidad del factor humano subyacente en toda sociedad humana. Con el avenimiento de la era del talentismo la economía conductual ha superado a la utilidad mar -

Antes de la Independencia, el cacao fue la base de la economía guineana. En la foto, trabajadores desgranando el cacao

ginal en el establecimiento de preferencias de consumidores y usuarios en la elección de bienes y servicios.

Sobre este sistema económico, sucintamente descrito, se asienta la administración colonial española.

Nuestra economía precolonial, antes de la implantación de la administración colonial española , como la de los países y sociedades en estado de atraso económico, se realiza a niveles de subsistencia, muy bajos; se produce apenas para sobrevivir con lo que la naturaleza de forma directa e inmediata. El marco sociocultural del África de entonces es atomizado y anárquico, en el que el sistema productivo se define por lo que el recientemente fallecido economista egipcio, Samir Amin (Egipto 1931 -2018), denominaba los modos de producción de la comunidad primitiva , caracterizados por: 1) la organización del trabajo se desarrolla en parte sobre una base individual (' pequeña familia ') y en parte sobre bases colectivas (' gran familia ', ' clan ' y ' pueblo '), con un medio de trabajo -la tierra -que es propiedad del clan y su uso es libre para todos los miembros de acuerdo a reglas precisas; 2) la falta de intercambios mercantiles y, correlativamente, 3) la distribución del producto en el interior de la comunidad se realiza en concordancia con unas reglas que están en estrecha relación con la organización del parentesco.

El nuevo sistema económico colonial implanta un esquema organizativo de la producción caracterizado por el empleo de sistemas y métodos relativamente más racionales, la explotación de recursos hasta entonces desconocidos, el uso generalizado del dinero con el consiguiente aumento de los intercambios.

El poder político ejercido por la Administración colonial que aplica las mismas leyes y propicia la misma seguridad que en nuestra Metrópoli de entonces, promueve y protege la inversión privada y dosifica estratégicamente la infraestructura necesaria.

La operatividad del sistema establecido para la explotación de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea queda garantizada por:

La existencia de un mercado que absorbe, por amplitud y poder adquisitivo, toda la producción. El control de la producción y comercialización de los tres productos de exportación por excelencia (café, cacao y madera) está gestionada por organismos como la Delegación Peninsular para Café de las Cámaras Oficiales Agrícolas de Guinea (' Proguinea ', creada en 1946), el Sindicato Maderero de Guinea y su Delegación Peninsular (creado en 1936) y el Comité Sindical del Cacao (creado en 1937, quedando adscrito a la Presidencia del Gobierno y fijada su sede social en Madrid en 1948).

El control monetario y del sistema financiero se ejerce también desde España, asegurando el funcionamiento del sistema, lo cual favorece el flujo de inversiones. La peseta es la moneda de curso legal, como en España.

El sistema económico implantado por España en sus posesiones del Golfo de Guinea en su desenvolvimiento hasta la independencia en 1968, configuró un modelo de desarrollo susceptible de ser calificado de colonial -en la acepción más ortodoxa, no peyorativa, del término -, pues presenta unos rasgos muy particulares: una estructura de concentración tanto de las importaciones como de las exportaciones, en torno a unos pocos productos; las decisiones de producir, cómo, cuánto, quién, para quién, etc., provienen del poder colonial, España. El sistema de explotación asociado a este modelo de desarrollo económico colonial estuvo vigente hasta los años 1972 -73, superando invariable los diferentes estadios político -administrativos de Colonia, Provincia y Región Autónoma calificados por España a sus posesiones del Gofo de Guinea.

En resumen, España, mediante el proceso de explotación económica colonial, introdujo otra forma de crear riqueza y su consiguiente orden social, sustituyendo gradualmente los modos de producción de la comunidad primitiva por el sistema económico capitalista basado en la propiedad privada y la libre competencia.

A principios de la década de los sesenta, el modelo alcanza mayores cotas cuantitativas en magnitudes como Producto Nacional Bruto y Renta per Cápita, significativamente por encima de la mayoría de los países africanos de entonces. Empresas y empresarios privados extranjeros dedicados a la explotación y exportación de árboles maderables, cacao y café; e importación de bienes de consumo y de capital, contando con mano de obra mayoritariamente también extranjera, propiciaron un crecimiento económico notable y sostenido en el que la aplicación de los Planes de Desarrollo de España a sus provincias de Fernando Póo y Rio Muni aportaron elementos de estabilidad a la economía nacional del nuevo Estado.

La herencia que deja España para gestionar la administración económica de la naciente República de Guinea Ecuatorial es, a todas luces, insuficiente; sobre todo en calidad y cantidad de los recursos humanos capaces de entender el alcance y la responsabilidad de gestionar todo un Estado.

El capital económico -financiero producto de la administración colonial española abarca no sólo las instituciones públicas, empresas, empresarios y mano de obra extranjera, explotaciones forestales y agrícolas, útiles del sistema financiero, sino también leyes, regulaciones, normativas específicas y procedimientos de gestión. Con la creación del Banco de Guinea Ecuatorial, con funciones de banco central, de emisión y de control del sistema financiero en 1969, se produce la primera ' nacionalización ' de la moneda de curso legal que pasa a ser nominada peseta guineana , la cual mantiene la paridad con la peseta española pero sin convertibilidad exterior. La segunda ' nacionalización ' se produce en 1975, la moneda de curso legal pasa a denominarse ' ekuele ' (' bikuele ', en plural) sustituyendo la peseta guineana .

A partir de la independencia nacional. Economía y dictadura.

(Pasa a la página 23)

La economía guineana en 50 años de Independencia

(Viene de la página 22)

Los acontecimientos políticos ocurridos apenas a cinco meses de la independencia dieron inicio a la férrea y terrible dictadura de Macías Nguema, primer Presidente de la República de Guinea Ecuatorial. En menos de tres años la economía se hunde a falta de empresarios y mano de obra, todos huyendo del sistema dictatorial, la carencia de financiación para el funcionamiento del Estado, la imposición de trabajos forzosos, la arbitrariedad de las leyes en su concepción y aplicación, o, sencillamente, su inexis-

En 1982 se organizó la primera conferencia de

Fiel reflejo de esta primera dictadura en la economía es la ruina total del país. La sociedad es modelada por la violencia política del régimen. En este período se ha instaurado un nacionalismo exacerbado y visceral, que presenta una seña de identidad singular e inequívoca, ser antiespañol; se han condicionado las men- tencia, la desaparición del mercado español, la estatalización de la economía, etc. Los once años de la primera dictadura arruinan por completo el país, desaprovechando el capital económico heredado de la administración colonial española. Las autoridades del nuevo Estado resultan incompetentes para, por lo menos, gestionar el mantenimiento funcional del sistema económico heredado.

Planta de producción del gas, Punta Europa

sirviese de ayuda para levantar la maltrecha economía de nuestro país. Se consiguió, de todos modos, atraer algunos empresarios españoles que, desde la Oficina Comercial de la Embajada de Madrid, recibieron información de la idoneidad de invertir en Guinea Ecuatorial con seguridad y ventajosamente, a la vez que se iniciaba la operación de devolver a los antiguos propietarios interesados los bienes abandonados en los primeros años de la independencia. Por diversos motivos el resultado de esta operación en el tiempo no fue el esperado.

La segunda etapa apuntada de este período empieza con esta integración cuyo coste resultó ser alto, tanto en términos financieros como en personal cualificado nacional a desprender para prestar servicios en las instituciones comunitarias. El sistema económico sufre un dramático drenaje de liquidez con la fuerte devaluación en el tipo de cambio, cuatro a uno, en el canje de la moneda y la avalancha de importaciones operadas sin ser con-

tes de generaciones y generaciones en sus actitudes y aptitudes; se han configurado unas conciencias y una tipología de relaciones entre individuos, tribus, clanes, familias, etnias, distritos y regiones enmarcadas por odios, recelos, prepotencias y envidias. Aspectos que configuran una realidad social invivible y que tienen una relación directa con el desastroso funcionamiento del sistema económico.

donantes de Guinea Ecuatorial con la comunidad internacional con el objetivo de atraer inversiones al país. Si bien los resultados (compromisos) alentadores conseguidos en dicho evento, sin embargo, en la práctica apenas se materializaron.

En agosto de 1979 el Presidente Macías Nguema es derrocado mediante un cruento Golpe de Estado por su sobrino, el Teniente Coronel Obiang Nguema Mbasogo.

La deseada reactivación económica no acababa de iniciarse, pues las inversiones en la rehabilitación de fincas de cacao y en las explotaciones madereras, y de las fincas cafetales ni se habla. El sector comercial (importaciones) recibe más inversiones, seguido del pesquero (exportaciones). La escasa producción para exportar en contraste con el volumen de importaciones da lugar a que la Balanza de Pagos comercial resulte deficitaria. Con una moneda sin convertibilidad, el ekuele , el déficit se paga con divisas obtenidas de créditos concedidos por la comunidad internacional para inversiones de capital y otros fines.

En concreto, era urgente y necesaria una reforma en profundidad y ajuste estructural de la administración pública; establecer normas que aseguraran la promoción y la protección efectiva de la propiedad e inversiones privadas; desarrollar iniciativas que garantizaran los mercados exteriores; disponer de una política de créditos que asegurara el sostenimiento de la actividad económica; e institucionalizar una adecuada política monetaria y financiera capaz de sustentar, sin tensiones, niveles crecientes de desenvolvimiento de la economía.

La situación económica y social del país a la que se enfrentan las nuevas autoridades es de desastre total, además de una administración pública prácticamente inexistente. Sólo una certeza: hay que empezar desde cero, literalmente. Voluntad política decidida para conseguir de la comunidad internacional ayuda de emergencia, asistencia y cooperación, reclutar recursos humanos apropiados para poner orden y restablecer la administración pública, atraer inversiones (empresarios y empresas), proporcionar amplia formación profesional y ocupacional, establecer disposiciones reglamentarias en materia económico -financiera, etc.

En lo que concierne a hechos económicos relevantes de nuestro país, en el periodo transcurrido desde 1979 hasta nuestros días, se registran tres etapas: la primera, hasta la adhesión a la Zona del Franco (1979 -85); la segunda, de la adhesión a la Zona del Franco hasta el inicio de la explotación del petróleo (1985 -93); y la tercera, corresponde desde la explotación de hidrocarburos hasta la fecha (1993 -2018).

De la primera etapa resaltar en el ámbito económico -financiero la cooperación internacional que, con España a la cabeza, aporta apoyo variado en el marco de la instituida Cooperación Española . Se crea el Banco Exterior de España y Guinea Ecuatorial (GUINEXTEBANK) en 1980, con un capital de un millón de U$D, suscrito al cincuenta por ciento por ambas partes; institución financiera que se pretendía

Los responsables públicos de la economía apuntan, para salir de esta crisis, lograr la convertibilidad de la moneda nacional. Se negocia tal posibilidad con España; que el Banco de España garantice mediante la peseta la convertibilidad del ekuele . El resultado es infructuoso; en verdad, la cuestión es que salen victoriosos los partidarios del antiespañolismo del grupo que ostenta el poder político.

El Banco de Guinea Ecuatorial, por razones políticas (corrupción), no atiende a criterios técnico -bancarios para la ejecución y control de la política monetaria y financiera; pone en circulación mucho más dinero del necesario que causa una inflación galopante, con la consiguiente pérdida de valor del dinero que, a su vez, provoca la disminución de importaciones y la caída del nivel de actividad. De hecho, la quiebra de los bancos comerciales GUINEXTEBANK y CREDIBANDE (Banco de Crédito y Desarrollo) tiene en su origen la política crediticia practicada al amparo del ambiente político de corrupción existente. A pesar de los esfuerzos realizados, no sólo no se consigue reactivar suficientemente la economía, sino que, en pocos años, se presenta una crisis económica que era previsible y, por tanto, evitable.

Esta solución aparece casi de repente con la incorporación de nuestro país primero a la Unión Económica y Aduanera de los Estados de África Central (UDEAC) en 1984, hoy Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC) y, al año siguiente, en la Zona del Franco, lo que supone un importante cambio cualitativo en el sistema económico nacional, por comportar dos aspectos esenciales para el sistema económico nacional: 1) la adopción de una nueva moneda de curso legal, totalmente convertible y común con otros países de la CE -

MAC, pues el ekuele es sustituido por el Franco CFA ; y 2) la enajenación de la gestión y control de la política monetaria y financiera.

trarrestadas por inversiones productivas y/o exportaciones. Para atender las necesidades financieras de la integración contraer nuevos préstamos es ineludible; las suscripciones de capital del Banco de los Estados África Central (BEAC) y del Banco de Desarrollo de los Estados de África Central (BDEAC) financiadas por créditos concedidos por Francia además de la ayuda presupuestaria del año 1986. Para reactivar la economía se consiguen créditos de la entonces Comunidad Económica Europea, la OPEP, entre otros.

CREDIBANDE cierra en 1986, dos años después lo hace el GUINEXTEBANK después de que España vendiese a Guinea Ecuatorial, por un valor simbólico, las cinco mil acciones de su titularidad y concediese un crédito de mil cuatrocientos millones de pesetas para tapar el agujero financiero provocado por la mala gestión (corrupción) de la dirección compartida del Banco, según informes de auditoría. Las autoridades de ambos países deseaban reflotar el Banco pero la decisión de salir de la entidad del Banco Exterior de España, las responsabilidades nunca del todo aclaradas de los responsables de la Cooperación Española en Malabo y la integración ya consumada en la Zona del Franco, abocaron a la liquidación del Banco Exterior de España y de Guinea Ecuatorial en 1988. En el mismo año se instala el primer banco de la Zona del Franco, el BIAO.

La descapitalización causada por la integración en la Zona del Franco hace aflorar la quiebra técnica en la que ya se encontraban los dos bancos comerciales. El

La quiebra bancaria arrastra, en sus efectos negativos sobre la economía, a las pocas empresas del sector maderero y comercial, de por sí creadas con unos recursos propios insuficientes. A escasos años de la incorporación de Guinea Ecuatorial en la Zona -Unión de nuevo el país se encuentra sumido en una profunda crisis, la segunda en menos de cinco años apuntalada por la coyuntura económica de alcance mundial.

Esta situación continúa en términos generales hasta comienzos de los años noventa: en 1994 se produce la devaluación del franco CFA y, entre 1992 y 1993, el mayor acontecimiento económico de la historia de Guinea Ecuatorial: el descubrimiento del petróleo y gas en el subsuelo patrio, en cantidad y calidad suficientes para su explotación comercial, con la empresa norteamericana Walter International como la protagonista y pionera de tal hazaña.

Una vez más se pone de manifiesto la incompetencia de los responsables públicos de la economía nacional. La integración se produjo sin un estudio previo ni estrategia concreta, en la administración pública el desorden, la corrupción y la arbitrariedad son crecientes, no se toman medidas de política económica para conformar un sistema económico estable y competitivo; no hay empresarios ni empresas que considerar como tales, etc. A pesar de contar con una moneda totalmente convertible y, en principio, acceso directo a un mercado subregional de cierta importancia, sin embargo, no se pudo instaurar un sistema económico susceptible de propiciar el desarrollo económico y social de nuestro país.

(Pasa a la página 24)

La economía guineana en 50 años de Independencia

(Viene de la página 23)

En 2007, de fuentes del Banco Mundial, ya en plena explotación de los hidrocarburos, el crecimiento del volumen de los réditos era espectacular: de '3 millones de dólares en 1993 a 190 millones en 2000 a 3.300 millones en 2006. Otras magnitudes básicas impresionantes publicadas: las reservas de petróleo probadas eran de 1.1 mil millones de barriles (1/1/07); la producción petrolera estimada de 2006 ascendía a 386 mil barriles por día; las exportaciones netas de petróleo del mismo año: 354 mil barriles por día; reservas de gas natural probadas (el 1 de enero, 2007E) 1.3 billones de pies cúbicos; producción de gas natural estimada de 2006 alcanza los 45.9 mil millones de pies cúbicos.

Atraídos por el incremento de la actividad económica propiciada por la explotación de petróleo, se han instalado en el país cinco bancos comerciales: SGB -GE, CCEIBank, BANGE, BGFIBank y ECOBank, todos con mayoría de capital extranjero. El Establecimiento de Micro Finanzas COFYDES -Caja de Ahorros y Créditos Cooperativos (CFD -MiCAJA), iniciativa privada de capital nacional, para cubrir la financiación de los pequeños negocios de la economía de base, sigue bloqueada desde 2015 por razones políticas. Esas entidades conforman el sistema financiero actual de Guinea Ecuatorial.

Entre 2009 y 2012 la producción media llegó a rondar los 385 mil b/d con el precio del barril en torno a los 120 U$D; lo que supondría unos 46 millones de U$D al día, es decir más de 16.500 millones de U$D anuales, unos 11 billones de F CFA . Estas cifras dan idea de las ingentes cantidades de rentas que ha producido nuestro país por la explotación de hidrocarburos en los últimos 25 años.

Es evidente que las autoridades de Guinea Ecuatorial

Las dos Conferencias Económicas Nacionales, celebradas en 1997 y 2007, tenían, supuestamente como objetivo, planificar la mejor utilización de los recursos provenientes de los hidrocarburos a corto, mediano y largo plazo, y se estipuló que, a mediano plazo, el Gobierno destinaría el 40% del presupuesto público al sector social. Tras incumplir dicho compromiso, se organizó la otra en 2007, de la que saldría el anuncio del Plan Económico Nacional Horizonte 2020, que también fracasó.

Como botón de muestra, a la cabeza de las grandes empresas pertenecientes a las más altas y más ricas autoridades del país está la firma Abayak, controlada por el Presidente de la República, según el informe ' ¿Maná del Cielo? ' de HRW, manejando datos de fuentes del Senado de los EEUU y expertos del FMI. Creada el 6 de noviembre de 1998, sus tres accionistas, el Presidente, la Primera Dama y el Hijo primogénito, son titulares del 75, 15 y 10 por ciento del capital, respectivamente. Es propietaria de participaciones en capital de grandes empresas constructoras Arab Contractors, SOMAGEC, General Work, bancos, etc; tiene el monopolio de importación de cemento, propietaria de varios y espectaculares inmuebles, de hoteles de renombre internacional en el país, etc. etc.

(salud, educación, asistencia social), el desorden endémico en la administración pública, el incumplimiento de las leyes y/o la carencia de las mismas, la inseguridad jurídica, el espeso clima de negocios, la discriminación a favor de la familia, del clan, de la tribu, del distrito, de la etnia, del partidario, etc., entre otros factores, han conducido al país a la crisis actual. Algunos de estos factores evocan las prácticas de los modos de producción de la comunidad primitiva , comentado más arriba.

Convergencia Para la Democracia Social (CPDS) en su programa de Gobierno, reclama el cambio ordenado y pacífico de la dictadura a la democracia plural y participativa, con la voluntad política de organizar el país, lo que no se ha hecho en los cincuenta años de su existencia como Estado, en todos los aspectos, e instaurar un sistema económico que posibilite el desarrollo económico y social sostenido e incluyente de Guinea Ecuatorial.

Los derechos humanos en 50 años de Independencia

El 12 de octubre de 1968, hace 50 años, Guinea Ecuatorial accede a la independencia. Francisco Macías Nguema es elegido primer presidente de la república. El país cuenta entonces unos 300.000 habitantes.

En junio de 1974, el régimen anuncia una nueva conspiración desde la cárcel pública de Bata, tras la cual se desencadenará otra oleada de asesinatos y ejecuciones. Los once años de su régimen estarán marcados por múltiples conspiraciones, reales o inventadas, que servirán de pretexto para mantener siempre vigente el clima de represión. Este despótico régimen destacará por las numerosas ejecuciones políticas y asesinatos masivos, y se exterminará al sector intelectual del país, a los oponentes políticos y se perseguirá sin tregua a la Iglesia Católica y al resto de confesiones religiosas, llegando a cerrar todas las iglesias del país y a suprimir todos los nombres de bautismo de los guineanos.

Cinco meses después, el 5 de marzo de 1969, se produce, al parecer, un intento de golpe de estado que marcará el comienzo de la brutal represión que; a partir de ese momento, caracterizará al régimen de Macías y determinará la eliminación de los principales líderes y miembros del MONALIGE y del MUNGE. Cuatro años más tarde, en 1972, Macías se proclama presidente vitalicio.

Macías establece un régimen de trabajos forzados para reemplazar a la mano de obra nigeriana expulsada del país, obligando, así, a todos los guineanos mayores de 15 años a trabajar en las plantaciones estatales de cacao y en las obras de apertura de carreteras y construcción de puentes, en condiciones de esclavitud y sin salario.

Las continuas y graves violaciones de los derechos humanos cometidas por ese régimen provocaron el exilio masivo hacia los países vecinos (Gabón, Camerún y Nigeria) y Europa (España y Francia) estimando en un 15% de la población total del país el número de guineanos que huyó al exilio.

El número de muertos bajo la dictadura de Macías fue elevado y, a día de hoy, difícil de evaluar.

La economía superó los límites de la bancarrota. La producción de cacao descendió de 42.000 toneladas en 1968 a 9.000 en 1976. La de café bajará a unas mil toneladas frente a las 6.400 de 1966. La superficie cultivada descenderá en un 60% y sólo se cultivará el 20% de las fincas. Los alimentos y las prendas vestimentarias llegaron a escasear cruelmente. Los últimos años fueron marcados por la presencia de la cooperación china, soviética y cubana en el país.

El domingo 5 de agosto de 1979, la edición impresa del periódico El País resumirá el régimen de Macías con este título: Once años de dictadura han arruinado a Guinea Ecuatorial.

El régimen de Macías fue condenado por Naciones Unidas, la Organización de la Unidad Africana, la Comisión Europea, Amnistía Internacional y el Consejo Mundial de Iglesias, entre otros.

El régimen de Obiang

Desde 1979, Naciones Unidas coloca a Guinea Ecuatorial entre los países en los que había que seguir de cerca la evolución de los derechos humanos. Para este seguimiento, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU designará sucesivamente a Relatores Especiales País, expertos en derechos humanos: Fernando Voglio Jiménez (1979 -1993); Alejandro Artucio Rodriguez 1993 -1999) y Gustavo Gallón Giraldo (1999 -2002).

El día 3 de agosto de 1979, Teodoro Obiang Nguema encabeza un golpe de estado contra Francisco Macías Nguema, su tío. Lo apresa y ejecuta el 29 de septiembre del mismo año.

desde la puesta en explotación del petróleo, han dispuesto de financiación propia suficiente para instaurar un sistema económico para el desarrollo integral del país, implementando una política económica apropiada. Sin embargo, la economía política gubernamental ha creado lo que los economistas Acemoglu (Estambul, Turquía, 1967) y Robinson (Gran Bretaña, 1960) llaman elites extractivas de un país , que son aquellas que se apartan de la obtención del bien común y dedican sus esfuerzos a su propio bienestar y al del grupo al que pertenecen. Las instituciones extractivas concentran el poder en manos de una élite reducida y fijan pocos límites al ejercicio de su poder. Elaboran un sistema de captura de rentas que les permite, sin crear riqueza, detraer rentas de la mayor parte de la ciudadanía (población) en beneficio propio. En efecto, es lo que tenemos; que haberlas, haylas, en nuestro país.

El fracaso del H -2020, que tenía por objetivo conseguir la calificación de ' país emergente ' en ese año, es la mejor prueba de la mala gestión gubernamental de los enormes recursos financieros aportados a las arcas del Estado por la explotación de hidrocarburos. La corrupción generalizada, las inversiones en grandes proyectos e infraestructuras improductivas en detrimento de los gastos sociales

El 19/04/2002, el régimen guineano conseguía que la Comisión de Derechos Humanos votase el proyecto de Resolución L.20 por el que se suprimía la figura del Relator País en el seguimiento de la situación de los derechos humanos en la República de Guinea Ecuatorial.

El Sr. Ambeyi Ligabo, Relator Especial sobre el derecho a la libertad de opinión y de expresión, visitó Guinea Ecuatorial del 2 al 7 de diciembre 2002 (E/ CN.4/2003/67/Add.2).

No obstante esta supresión, un seguimiento siguió haciéndose mediante las visitas al país de Relatores Temáticos. De esta manera:

El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria integrado por la Sra. Manuela Carmena Castrillo y la Sra. Soledad Villagra de Biedermann y el Secretario del Grupo de Trabajo, el Sr. Miguel de la Lama, visitó Guinea Ecuatorial del 8 al 13 de julio de 2008, respondiendo a una invitación del Gobierno de este país (A/ HRC/7/4/Add.3).

Mediante el trabajo y los informes de estos expertos de la ONU, además del intenso trabajo de las organizaciones internacionales de Derechos Humanos, particularmente Amnistía Internacional, Human Right Watch y, más tarde, EG Justice, año tras año, el mundo se informaba de la preocupante situación de violación de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial. Los informes de todos ellos fueron unánimes: la violación de los derechos humanos era flagrante y sistemática en la República de Guinea Ecuatorial.

El Señor Manfred Nowak, Relator Especial sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, realizó una visita a Guinea Ecuatorial del 9 al 18 de noviembre de 2008 (A/HRC/10/44/Add.1).

El último Relator País de la Comisión de Derechos Humanos, Don Gustavo Gallón Giraldo, dirá en su informe E/CN.4/2002/40: ' El pueblo de Guinea Ecuatorial sigue sufriendo impunemente los graves atropellos del régimen que lo gobierna. No se puede hablar de Estado de derecho en Guinea Ecuatorial al estar todos los poderes concentrados en una sola persona que decide por todas las demás y sin ningún tipo de miedo hacia la comunidad internacional: el Señor Obiang '.

Cada país pasa el examen cada 5 años. Desde la creación del EPU, Guinea Ecuatorial ha pasado dos sesiones: 9/12/2009 y 5/05/2014.

Entretanto, por su excesiva politización, la ONU suprimió la Comisión de Derechos Humanos para crear el Consejo de Derechos Humanos. De conformidad con la resolución 5/1 de este Consejo del 18 junio de 2007, se estableció el Grupo de Trabajo sobre el Examen Periódico Universal (EPU) como nuevo mecanismo, cooperativo con el Consejo, de mejoramiento de la situación de los derechos humanos en el terreno, basado en información objetiva y fidedigna sobre el cumplimiento por cada Estado de sus obligaciones y compromisos en materia de derechos humanos de una forma que garantice la universalidad del examen y la igualdad de trato respecto de todos los Estados.

En 2009, un total de 115 recomendaciones fueron hechas al Estado de Guinea Ecuatorial, de las cuales aceptó que cumpliría 86; prometió ir a estudiar 28 para dar una respuesta más tarde, y se negó a cumplir una, que le fue formulada por los Estados Unidos de América y que decía: ' Permitir que los partidos políticos y los medios informativos desarrollen sus actividades libremente; velar por el examen imparcial de las irregularidades electorales y las correspondientes denuncias presentadas a raíz de las elecciones del 29 de noviembre; y establecer un órgano independiente y representativo encargado de revisar el marco electoral del país y velar por la legitimidad del proceso democrático. ' Tampoco las llamadas Mesas de Diálogo Nacional, o las peticiones de la Oposición, han conseguido que el régimen de Obiang acepte una Administración Electoral Independiente.

A día de hoy, es más que dudoso que el país sea capaz de proporcionar al Consejo de Naciones Unidas la correspondiente información objetiva y fidedigna de la realidad que viven los guineanos sobre el terreno. Como asimismo queda claro que el país no hizo caso alguno de las recomendaciones que prometió cumplir en las dos rondas del EPU.

En 2014, un total de 191 recomendaciones fueron hechas al Estado de Guinea Ecuatorial, de las cuales aceptó que cumpliría 102; prometió ir a estudiar 83 para dar una respuesta más tarde, y se negó a cumplir 6, todas ellas relacionadas con la ratificación del Estatuto de Roma que dio nacimiento a la Corte Penal Internacional.

La situación actual

Tras elecciones legislativas y municipales de noviembre de 2017, que supusieron un golpe de estado electoral, centenares de militantes de la oposición fueron detenidos, muriendo dos de ellos bajo custodia policial. En un macrojuicio celebrado en Mongomo para procesar a 146 personas, 40 de ellas fueron condenadas a diversas penas de reclusión. Todos eran militantes del partido Ciudadanos por la Innovación, hoy ilegalizado.

Actualmente, a pesar de todos estos procedimientos y mecanismos internacionales de mejoramiento de la situación de los derechos humanos en el país, a pesar de todos los compromisos contraídos y de todos los pactos firmados, a pesar de la acción tenaz y la presión de las organizaciones de defensa y protección de los derechos humanos, 50 años después de la accesión a la independencia, 39 años después de la toma del poder por el Señor Obiang Nguema, se puede afirmar con total seguridad que la situación de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial sigue siendo igual de catastrófica.

El 24 de diciembre del mismo año, se produjo un supuesto intento de golpe de estado, cuya información no ha sido claramente dada a la opinión pública; decenas de los supuestos autores siguen en la cárcel siguen sin juicio, falleciendo alguno a manos de la policía.

El régimen del Presidente Obiang sigue matando, secuestrando, privando de libertad por motivos ideológicos, torturando, maltratando a los ciudadanos, impidiendo la organización de elecciones libres, mintiendo a la comunidad internacional, en absoluta impunidad y sin ningún tipo de miedo hacia la comunidad internacional, como lo puntualizara el Relator Especial Gustavo Gallón.

Antes de la VI Mesa de Diálogo, que terminó sin acuerdos concretos, el Presidente Obiang decretó un amnistía total para liberar a los presos políticos y permitir el regreso de los exiliados políticos. A día de hoy, dicha amnistía no se ha aplicado, lo que demuestra, una vez más, el desprecio que siente Obiang por las leyes y las instituciones.

Cincuenta años después, el pueblo de Guinea Ecuatorial, que eligió democráticamente en las urnas a su primer Presidente en 1968, no tiene hoy ninguna posibilidad de cambiar pacíficamente a sus gobernantes.

La Sanidad en Guinea Ecuatorial de 1968 a 2018

LA VERDAD/REDACCIÓN/

Algunos estudiosos de Guinea Ecuatorial han indicado que la primera preocupación de los colonos españoles, desde el siglo XIX, fue la salud y la higiene, pero subrayando que el propósito de la medicina colonial no fue primordialmente la salud de la población local sino un instrumento ligado a proyectos militares y misioneros destinados al bienestar del colonizador.

Hasta su independencia en 1968, Guinea Ecuatorial disponía de una de las mejores infraestructuras sanitarias de África. Al estar situada en una de las zonas más insalubres del mundo, 10% del presupuesto del territorio iban destinados a la sanidad. La historiadora alemana Ruth Mayer estima que ' ningún otro continente ha estado nunca tan íntimamente asociado a las condiciones de peligro como África '.

Cualquiera que fuera el caso e independientemente de los intereses propios del colonizador, es indiscutible que el nativo se benefició de aquella organización sanitaria, que instauró el pasaporte médico, los controles hematológicos semestrales obligatorios y gratuitos, la lucha contra las enfermedades tropicales y las principales endemias: la lepra, la tripanosomiasis, la tuberculosis. Difícilmente se puede cuestionar los avances entonces logrados en salud en comparación con nuestros vecinos.

En los primeros años del régimen de Teodoro Obiang, a partir del 3 de agosto de 1979, gracias al apoyo de la cooperación sanitaria internacional, fundamentalmente la española, se registraron importantes mejoras en el sistema sanitario, con notable extensión de la cobertura sanitaria nacional y reactivación de la lucha organizada contra las endemias. Sin embargo, estas adquisiciones volvieron a sufrir un retroceso muy importante tras la retirada de la cooperación española en 1994.

con suficiente capacidad adquisitiva para tratarse en el extranjero y, por otro lado, la inmensa mayoría de la población pobre que se muere de miseria sin atención médica adecuada en su propio país riquísimo en recursos naturales.

La organización propiamente dicha del sistema sanitario, la financiación del sector salud y la provisión de la atención sanitaria constituyen los principales escollos del sistema sanitario de Guinea Ecuatorial que, en este contexto de deficiencias generalizadas, devuelve una imagen de desorden, caos, arbitrariedad, extrema politización y abandono.

Un ámbito legal desordenado

Existe una multitud de textos legislativos sobre la actividad sanitaria en Guinea Ecuatorial. Pero se trata de documentos muy dispersos, generados por situaciones particulares o puntuales, que no responden a un programa planificado. Este esfuerzo por legislar se revela, pues, desordenado, incoherente y de muy poca utilidad. Son numerosas leyes promulgadas y órdenes ministeriales que se encuentran en los archivos del ministerio de Sanidad sin que nadie se acuerde de ellas, como la Orden Ministerial de 26/09/86, estableciendo los precios de los productos farmacéuticos, o la Orden Ministerial del 01/10/87, unificando los precios de los medicamentos de máxima necesidad, pero los precios de los medicamentos se establecen sin ningún tipo de control en Guinea Ecuatorial, donde cada farmacia pone sus precios. O el Decreto Nº37/90, del 24 de mayo, por el que se regula la asistencia médica, farmacéutica y hospitalaria en todos los hospitales y centros sanitarios oficiales del territorio nacional Decreto Nº37/90, del 24 de mayo, por el que se regula la asistencia médica y farmacéutica y hospitalaria en todos los hospitales y centros sanitarios oficiales del territorio nacional, pero nadie se beneficia de ella. O el Decreto -Ley N° 99/90, del 10/10/90, sobre creación en todo el ámbito nacional de los Comités de desarrollo y de salud distritales y los equipos de salud correspondientes; pocos conocen su existencia, y nadie sabe para qué sirven esos Comités ni qué hacen … La creación de numerosos Comités inservibles, es otro dato que revela tanto esfuerzo por legislar como escasa la aplicación de las normas.

Asignaciones presupuestarias ridículas y ficticias Hasta la independencia: 10% del presupuesto del territorio iba destinado a sanidad.

algunas de las sumas presupuestarias destinadas teóricamente a sanidad.

LOS GRANDES PROBLEMAS DEL SECTOR SANITARIO

Faltan los fundamentos elementales y convencionales para el ejercicio legal y ético de las profesiones sanitarias: no hay organizaciones o colegios profesionales; no hay códigos de deontología profesional de referencia; no existe estructura profesional cualificada con capacidad y autoridad disciplinaria para controlar con criterio objetivo el ejercicio y las acciones de dichas profesiones.

Numerosos son los escollos en este sector, todas sus ramas confundidas (enfermería, parteras, medicina y cirugía, farmacia, biología, etc.):

Faltan los equipos básicos necesarios para el ejercicio: aparatos de base, reactivos de laboratorio, medicamentos indispensables (productos anestésicos, fármacos especializados y específicos), consumibles médicos, (material de enfermería, agujas, hilos de sutura, compresas, desinfectantes, etc.), materiales quirúrgicos, etc., etc. El país está inundado de medicamentos falsos, llegando estos a venderse en carretillas ambulantes en los mercados y barrios, sin la debida reacción de la autoridad sanitaria. Estos productos falsos son responsables de importantes tasas de morbilidad y de mortalidad no cifradas por la autoridad pública. No hay proveedor oficial, fiable y regular de estos productos, lo cual explica la proliferación de todo tipo de tráficos en el sector, de falsificaciones (particularmente en los países de la subregión) y la grave escasez de los aludidos productos indispensables.

Los recursos humanos nacionales de calidad son muy escasos debido al poco cuidado que se presta a su formación; y cuando existen, son infravalorados. No siempre es conocido el verdadero nivel de formación de los diferentes actores sanitarios. Este sector es un verdadero rio revuelto, un auténtico trastero en el que comerciantes ordinarios se convierten en farmacéuticos; auxiliares de enfermería trabajan como enfermeros; enfermeros trabajan como médicos y cirujanos; licenciados y doctores se confunden en una misma categoría profesional; doctores de sorprendente nivel...

Guinea Ecuatorial accede a la independencia el 12/10/1968 y Francisco Macías es elegido primer presidente de la República. El país cuenta entonces unos 300.000 habitantes. Durante su régimen (1968 -1979), el país entra en una profunda degradación de todos los sectores de la sociedad, y particularmente el sanitario, con la pérdida de todos los avances hasta entonces logrados. Todo desapareció o se destruyó. Cuando decimos todos los sectores, estamos afirmando que la vida normal se hizo imposible en Guinea Ecuatorial. Se estima que cerca de un 15% de la población del país huyó entonces al exilio.

Desde 2005, el presidente Obiang y su esposa se volcaron en la construcción de estructuras sanitarias con fondos públicos pero gestionadas de manera privada, para el beneficio de ellos mismos: centros La Paz de Bata (inaugurado el 11/06/2007) y Malabo, clínicas Virgen de Guadalupe de Malabo y Mongomo. Son estructuras relativamente modernas, prácticamente inaccesibles a la población llana, pero que tampoco han conseguido satisfacer las necesidades sanitarias básicas de los habitantes de Guinea Ecuatorial, puesto que muchos guineanos siguen desplazándose al extranjero para su atención médica. La única alternativa, para el pueblo llano, sigue siendo la sanidad pública carente del equipamiento adecuado o la medicina tradicional oscurantista y ritual, exterminadora de los más desprovistos.

Durante el régimen del presidente Macías, la degradación del sistema fue total. Desde la instauración del presente régimen del presidente Obiang, sobre todo desde que el país produce hidrocarburos, la tendencia presupuestaria se hace hacia el aumento teórico del volumen de dinero destinado a sanidad, mientras que el porcentaje de dichas partidas presupuestarias va disminuyendo drásticamente en relación con la riqueza del país.

Faltan los medios básicos , fiables y segur os, de ayuda al diagnóstico . Por ejemplo, importantes hospitales públicos como los de Malabo y Bata no ofrecen servicios de radiología dignos de ese nombre; para las personas que viven con el VIH, los hospitales públicos no son capaces de realizar las pruebas de confirmación del diagnóstico, ni de conocer la carga viral y el equipamiento linfocitario de dichas personas; no ofrecen la posibilidad de explorar el corazón con un simple electrocardiograma (ECG). Las mujeres en periodo de actividad genital no pueden hacerse normalmente la prueba citológica (frotis) que permite la detección temprana del cáncer de cuello uterino, bastante frecuente en nuestro medio; los hombres maduros no pueden beneficiarse del control normal de su próstata; poder obtener un simple hemograma o pruebas bioquímicas de líquidos orgánicos supone una carrera de obstáculos. Estos ejemplos pueden multiplicarse como patologías encontremos.

En realidad, estas cifras son puramente teóricas, ficticias, puesto que el ministerio tutor nunca ha manejado físicamente estas sumas de dinero. De una manera general, la realidad es que parte de las partidas sociales, sobre todo las incluidas en los planes de inversión, se inflan con el propósito de presentar buenas cifras de gasto social que luego no serán eje -cutadas.

De modo que a pesar de los avances conseguidos durante el periodo colonial y que colocaron a Guinea Ecuatorial entre los primeros niveles sanitarios de África, cincuenta años después de su accesión a la independencia, los sucesivos gobernantes del país no solo no han sido capaces de mejorar o, por lo menos, mantener dichas adquisiciones, sino que después de destruirlas, no están manifestando interés suficiente por las necesidades básicas de la población en este sector.

En el cuadro que hemos elaborado, aparecen aquí

En efecto, la situación sanitaria actual de la rica Guinea Ecuatorial productora de hidrocarburos es, sin duda, la mejor ilustración de la manera en que el país está siendo dirigido y del modo de distribución de su riqueza. Los hospitales públicos se caracterizan por su falta de equipamiento, de medios técnicos y la poca atención que reciben de los poderes públicos. En casi todos ellos, es el propio paciente el que, para ser atendido, tiene que buscar compresas, esparadrapo, jeringas, agujas, equipos de perfusión o de transfusión, hilos de sutura, comprar su medicación, etc., con el riesgo real de perder su vida si no tiene dinero. La falta de interés de los gobernantes por la mejora del sector está clara. Son escandalosas las desigualdades entre, por un lado, la gente rica, es decir, los propios gobernantes, sus familias y allegados,

Año Presupuesto previ- sional en F CFA Asignación a sanidad en F CFA %del presupuesto previsional
2000 2.235.830.199 2,22%
2001 5.020.544.000 3,25%
2003 473.864.000.000 5.697.646.280 1,2%
2004 773.525.428.775 10.109.400.000 1,3%
2005 618.230.000.000 5.556.284.000 0,9%
2007 2.313.200.000.000 7.864.579.000 0,34%
2008 2.234.210.000.000 7.662.250.000 0,34%
2010 2.005.694.000.000 10.407.719.000 0,52%
2012 2.808.419.000.000 20.296.697.000 0,72%
2013 2.360.763.000.000 16.786.497.000 0,71%

No hay una verdadera Seguridad Social que ofrezca protección segura a todos los guineanos contra los ' riesgos sociales ', es decir, la enfermedad, la maternidad, la invalidez, la muerte, un accidente laboral, una enfermedad profesional, la vejez, la familia. Y a esto se suma la gran pobreza de la población que limita el acceso de ésta a la escasa y mala atención sanitaria que se produce en el país. Es incomprensible e inadmisible que, con el nivel de la renta del país, el gobierno no haya sido capaz de garantizar una cobertura adecuada para los riesgos sanitarios y sociales a todos los guineanos, sin excepciones. Lo que en Guinea Ecuatorial se llama Seguridad So -cial es una entidad utilizada por el poder establecido como caja negra, poco eficaz y de acceso restringido. La cotización representa el 26% del salario base del afiliado. El empleado de una empresa solo paga el 4,5% de su sueldo, con el 21,5% a cargo del empleador.

No hay colegialidad en el ejercicio profesional: en Guinea Ecuatorial, no existe el necesario intercambio intelectual y profesional entre colegas, ni estructuras que lo favorezcan. No hay reuniones profesionales, ni conferencias, ni intercambio de experiencias, ni balance de actividades, nada...

(Pasa a la página 26)

La Sanidad en Guinea Ecuatorial de 1968 a 2018

(Viene de la página 25)

El trabajador autónomo cotiza sobre la base de un salario de 90.000 F CFA, y paga la totalidad de la cuota (26%). Se trata de cantidades de dinero bastante desproporcionadas en relación con los salarios percibidos y que muy pocos trabajadores aceptan invertir en la prevención de unos riesgos sanitarios y sociales que, en la práctica, no se garantizan.

Y, a la base de todo, la extrema politización de la actividad sanitaria, como se observa, además, en todos los sectores de la sociedad. La pertenencia clara, o la simpatía demostrada hacia el partido en poder es la clave para izarse a cualquier nivel social y ostentar responsabilidades técnicas muchas veces incluso cuando la formación del individuo no lo autorizaría.

El país carece de una base de datos sanitarios reales que permitan guiar la programación de las políticas de salud.

El resultado final es lo que vive la inmensa mayoría de los guineanos: una inseguridad sanitaria general y un riesgo permanente para su salud.

PROPUESTAS DE MEJORA DE LA SITUACION SANITARIA

Esta modernización pasa por la reforma profunda del Sistema Sanitario Nacional y la mejora de la calidad de vida de la población, lo cual requeriría:

Ante este panorama grave y desolador, urge modernizar la sanidad guineana.

Una voluntad política de mejorar la sociedad y una política sanitaria racional:

El Incremento del presupuesto de gastos destinado a Sanidad:

Un programa político que coloque la salud de los guineanos, y todo el sector social, entre sus principales preocupaciones y a la altura de sus necesidades, defina y planifique la acción sanitaria y contemple el rediseño de toda la estructura de dirección y gestión del Sistema Sanitario Nacional (SSN).

Este aumento del presupuesto de gastos del ministerio de sanidad podría estimarse hasta un 5 -10 % del Prepuesto General del Estado.

Con el fin de erradicar el ejercicio ilegal y el intrusismo en las profesiones sanitarias, se crearán colegios profesionales que regulen el ejercicio de todas las profesiones sanitarias.

La creación y puesta en marcha de instrumentos legales y deontológicos en el ejercicio de las profesiones sanitarias:

Asimismo convendría proceder a la recopilación de todos los textos legales sanitarios existentes en el país con el fin de unificar criterios y elaborar un Código de la Salud Pública.

Puesta en marcha de un Servicio de Información Sanitaria (SIS) fiable que permita la toma fundamentada de decisiones sanitarias. La toma improvisada o azarosa de decisiones sanitarias, como sucede actualmente, debe desaparecer.

La creación de estructuras técnicas especializadas:

Creación de un ' Centro Nacional de Control y Alerta de Enfermedades ', en estrecha colaboración con el SIS. Este centro de vigilancia, dirigido por epidemiólogos y profesionales de reconocida formación y competencia, permitirá la detección de brotes epidemiológicos y aconsejará la respuesta a adoptar en cada caso.

Creación de un Centro Nacional de Distribución de Medicamentos y de Material y Consumibles Médicos.

La reforma de la Seguridad Social

Todos los guineanos conocen las peticiones de dinero presentadas por gente ordinaria, difundidas por los medios del Estado, para ir a curarse fuera del país. La esposa del presidente, que siempre aparece como bienhechora, o su hijo, no son los que deben decidir quién debe beneficiarse de medios para curarse y quién no. La salud es un derecho.

La seguridad social debe permitir que el guineano reciba la correspondiente y adecuada atención médica o social de calidad sin preocuparse por la financiación de dicha atención.

Es conveniente organizar una Seguridad Social con ambición universal, estudiada para cubrir los riesgos derivados de la enfermedad, la maternidad, la invalidez, la muerte, un accidente laboral, una enfermedad profesional, la vejez o la familia, no solamente a los trabajadores de las empresas, sino también a la población campesina sin ingresos y a toda la población de Guinea Ecuatorial, estudiando y adaptando los criterios de cobertura a cada situación concreta.

ACCIONES DE CARÁCTER MULTISECTORIAL

Deben ser el resultado de la combinación entre la política de salud y la política de servicios sociales en general, ya que el bienestar social está directamente ligado al mejoramiento de la salud pública y de las políticas sociales. Las políticas sociales implican el mejoramiento de las condiciones del hábitat a través de una vivienda decente, el acceso al agua potable, la higiene de los alimentos, la restricción de los hábitos tóxicos (alcoholismo, tabaquismo, drogadicciones) la higiene y el saneamiento ambiental, el trabajo digno, la justicia, la política educativa y la redistribución de la riqueza.

La Educación en el régimen de Obiang

(Viene de la página 27)

Con este artículo, no pretendemos limitar la creación de centros educativos, ya sea en número como en los fundadores; se trata de que la educación como derecho fundamental y servicio público esencial, no puede estar en manos de privados sin en control de la Administración pública. Cualquier persona u organización puede crear un centro educativo de acuerdo con lo que determina el Art. 71, es decir conforme a la ley. El gobierno jura cumplir la ley y hacerla cumplir, por tanto no puede relegar su responsabilidad a terceros porque estos no hicieron este juramento, por lo que ni Dios, ni el Pueblo de Guinea Ecuatorial, ni la historia les van a juzgar.

tener personal e infraestructuras que tienen los centros católicos. Muchos centros escolares son auténticos almacenes de alumnos sin tener en cuenta los artículos 75 y 76 de la invocada ley. Sin embargo, hay cuarteles militares modernos en cada distrito y nuevas academias militares modernas.

Ante la pérdida de la calidad educativa, los centros educativos incurren en contradicciones como las declaraciones de un directivo del INES Bioko Norte que, en su intervención, hablando de calidad educativa, dio los resultados de seis grupos de segundo de Bachillerato del curso académico 2017 -2018 en dos convocatorias: 22 superaron todas las asignaturas en la convocatoria de junio y pudieron acceder a la prueba de Selectividad, frente a los 72 que han superado todas las materias del curso en septiembre, al mismo tiempo que pedía ampliar el cupo para la selectividad. Sin quitarles el mérito a los alumnos, cuesta entender que aprueben más estudiando solos que con la ayuda de los profesores.

Todos los funcionarios civiles y militares con algún rango administrativo, tienen a sus hijos en los centros privados y ninguno de ellos pisa los centros públicos del país porque van en busca de la Calidad de Enseñanza que no ofrecen los centros públicos donde reinan el desorden, la indisciplina y el caos administrativo; donde un alumno aprueba sin haberse presentado a los exámenes; donde los docentes no se ocupan de la programación ni la cumplen; en caso de que la hubiera, están más pendientes de buscar la comida para mantener a su familia debido a la poca valoración que la Administración hace a los docentes, situación que ha sido denunciada varias veces ante el actual ministro. La escuela pública no es sinónimo de desprestigio y mala calidad educativa ni de masificación; la Ley General de Educación regula dicha actividad ya sea en los centros públicos como en los privados. Cabe recordar que los que tienen más de 30 años de edad, al menos empezaron sus estudios en la escuela pública no tienen nada que envidiar a los que lo hacen en la privada.

H). -La obligatoriedad de los niveles preescolar y Primaria a la que hace referencia el Art. 3.2 de la Ley General de Educación, implica que estas enseñanzas deben ser gratuitas en todos los centros escolares del ámbito nacional, sean públicos o privados, correspondiendo al Gobierno asumir los gastos derivados de la actividad educativa para dichos niveles. En los centros privados las matrículas suben todos los años; en el presente curso rondan entre 92.000 y 100.000 FCFA, con muchas familias que no pueden afrontar los gastos de escolarización de sus hijos. La falta de puestos escolares es más evidente en los distritos y zonas rurales: el gobierno de Macías había construido centros de enseñanza secundaria en muchos distritos y las escuelas de los poblados tenían maestros. Cuanto menos, se esperaba mejorar estos centros y la creación de otros para absorber la demanda de puestos escolares; los cuarteles en todos los distritos han sido modernizados y ampliados, pero los hijos de los militares no tienen escuelas.

Y para el colmo de los males, el Sistema Educativo

Educación, Jesús Engonga Ndong, que entró con mal pie como máximo responsable del ministerio, con una Orden ministerial discriminatoria, que impide la escolarización a las niñas en caso de embarazos, dejando en la impunidad a su pareja, medida que provocó muchos abortos realizados de forma rudimentaria y con resultado de muertes, pues las niñas tenían que recurrir a esta práctica para seguir estudiando. Después de esta orden ministerial le tocó el turno a los centros educativos privados, revocando las autorizaciones de funcionamiento que tenían dichos centros, con el único objetivo de cobrarles algunas tasas ficticias que terminaban en cuentas también ficticias.

Hace nueve años, CPDS negoció con el entonces gobierno socialista un programa de becas para estudios universitarios en España. Tras cuatro años de duras conversaciones, el gobierno español creó una línea de 400 becas para la formación de 400 técnicos guineanos en diferentes materias, desde Derecho hasta Economía, pasando por las Ingenierías y las Ciencias. El gobierno del PDGE, ajeno al asunto, y acostumbrado a mercadear con las becas, puso objeciones porque quería que fuera ese partido el gestor de las mismas, como hacen ahora con las de China. Pero España consiguió imponer la justicia, exigiendo, como único requisito para obtener dichas becas, superar la prueba de Selectividad española. Tenían que salir de Guinea cien estudiantes cada año para entrar en las universidades de España. El primer año salieron, y al año siguiente también. Desgraciadamente, llegó la crisis a España y el Gobierno español pidió al de Guinea compartir los gastos de dichas becas, el 50% para cada uno. El Gobierno de Guinea Ecuatorial, que construye universidades en el extranjero para estudiantes de otros países, se negó a pagar la mitad de lo que costaban las becas de los estudiantes guineanos en España. Así fue cómo más de 100 estudiantes guineanos que ya estudiaban en España, tuvieron que regresar a Guinea, a continuar sus estudios en la UNGE, o a conducir taxis o carretillas por las calles de Malabo y Bata.

Jesús Engonga Ndong es especialista en tomar represalias, cesando o enviando a destinos de castigo para hacer prevalecer su postura. Sabe ordenar encarcelamientos extrajudiciales a los docentes, como en el caso de Julián Abaga Nkogo, pero no se ocupa del cumplimiento de la ley en los centros educativos. Su ministerio funciona solo a base de iniciativas procedentes del exterior, como PRODEGE, ACCEGE y el proyecto PROFUTURO, que es una iniciativa del Papa Francisco para la educación en África, siendo financiado, en el caso de Guinea Ecuatorial, por la operadora española Telefónica, proyecto que solo se implementa, al menos este curso, en los centros de ACCEGE.

El régimen guineano, además de despreciar la educación de sus hijos, tiene otro problema, que no es tanto de si las leyes son buenas o no; en muchas ocasiones estas son calcadas de países occidentales o con la asistencia de técnicos y expertos de estos países, como la Ley General de Educación; el verdadero problema es la FALTA DE VOLUNTAD, LA MALA FE Y EL NACIONALISMO DE BOLSILLO de los gobernantes de nuestro país. Vamos a celebrar de las Bodas de Oro de la Independencia de nuestro país con la Educación por los suelos, en caída libre, sin garantizar el futuro del desarrollo de Guinea Ecuatorial. Siempre escucharemos, con este régimen dirigiendo los destinos de nuestro país, que no tenemos mano de obra cualificada para cubrir las demandas del mercado laboral.

La Educación en el régimen de Obiang

LA VERDAD/REDACCIÓN

En otras partes del mundo, la Educación es tarea fundamental para el desarrollo de los pueblos y países. El actual gobierno de Guinea Ecuatorial, sin embargo, no parece tener al sector educativo entre sus prioridades, como si su objetivo fuera gobernar un pueblo inculto. De ahí que se esté aniquilando el Sistema Educativo Nacional, empeorando progresivamente la calidad de educación.

Desde el golpe del 3 de agosto de 1979 hasta el curso académico 1991 -1992, con la presencia de la Cooperación Española en los centros educativos públicos de nuestro país, la educación había adquirido el carácter de un sistema Educativo propiamente dicho, con una formación sólida y rigurosa, un sistema de becas de formación superior en el extranjero, fundamentalmente en los países occidentales, las cuales se accedían por medio de un concurso público de becas, donde imperaban criterios estrictamente académicos y de competencia, no de parentesco. Los centros de enseñanza secundaria, entonces de Enseñanza Media, como Carlos Lwanga y Rey Malabo, destacaban por su prestigio. El mismo prestigio y rigor tenía el Magisterio como centro de formación del profesorado. Todos estos centros contaban con un cuadro de profesorado cualificado, Licenciados en diversas ramas de las ciencias tanto nacionales como extranjeros, pagados por el programa de la Cooperación Española.

El gobierno no ha tenido en cuenta el carácter dinámico del desarrollo sociocultural y económico del país para adaptar el Sistema Educativo Nacional a fin de satisfacer las demandas de recursos humanos cualificados que plantea el desarrollo global del país y los rápidos cambios tecnológicos y científicos de una sociedad moderna.

En cuanto al programa de becas, para optar a las españolas bastaba con presentar la tarjeta de Madurez, mientras que para Francia, Estados Unidos y China, los concursantes tenían que superar la prueba de selección. Con este sistema se garantizaba la igualdad de oportunidades. Sólo optaban a ellas los que realmente se merecían dicha ayuda y no los hijos e hijas de los prohombres del régimen. Cabe resaltar que durante ese periodo se formaron la mayoría de los cuadros superiores que tiene el país. Los estudiantes guineanos accedían a las universidades occidentales con las mismas garantías académicas que los del lugar. El fracaso escolar era mínimo, la mayoría terminaban sus carreras en prestigiosas universidades españolas, francesas y estadounidenses.

En el año 2002, la Cooperación Española, en el marco del proyecto de formación de recursos humanos, a través del Ministerio de Educación y Ciencias español, puso en marcha la reforma del Currículo en los niveles de Educación Primaria y Educación Secundaria Básica; al mismo tiempo que la dirección General de Inspección Educativa del MEC ponía en marcha otro proyecto para la formación de los Inspectores Distritales de Educación, antes llamados Supervisores, del Sistema Educativo guineano, los cuales recibían formación de alta inspección en Madrid. Este proyecto tenía que concluir con la edición de libros de textos de los diferentes niveles, pero no se pudo elaborar el currículo de Bachillerato y se procedió a la elaboración de libros de textos desde Primaria hasta Bachillerato, como siempre fuera del currículo elaborado, sobre todo en la Educación Secundaria Básica y los de bachillerato, sin las enseñanzas mínimas, también fueron editados.

Desde el curso escolar 1992 -1993, la educación se descarrila en nuestro país, con la retirada de la Cooperación Española y la expulsión de muchos profesores nativos de los centros públicos. El gobierno no puede cubrir las vacancias que dejan los españoles. Hay una proliferación de centros privados; los únicos centros que mantienen el nivel de educación anterior son los centros de las confesiones religiosas. Los centros públicos pierden la calidad de enseñanza; aparecen los nombramientos políticos en la docencia, con profesores mediocres que no habían terminado su formación en el nivel secundario que imparten solo por pertenecer a una de las estructuras del PDGE. La enseñanza cae en manos de los privados y va perdiendo el carácter público, convirtiéndose en una actividad lucrativa, donde los centros privados persiguen los ingresos económicos descuidando muchos aspectos de la enseñanza.

A pesar de los esfuerzos y empeño de la Cooperación Española en mejorar el Sistema Educativo guineano y las reformas legales del Gobierno en materia de educación, no se alcanzó el objetivo propuesto que no era sino la Educación de Calidad para estar a la altura del mundo moderno y dar respuestas a los cambios propios de la evolución de las sociedades. Varias son las razones, siendo la principal la falta de voluntad del régimen actual de ofrecer una Educación de Calidad a los Guineanos, inspirada en el principio de que es fácil gobernar un pueblo inculto que formado. Los esfuerzos e ilusiones de D. Filiberto Ntútumu Nguema Nchama, quien actuó de Coordinador Nacional del proyecto durante los cursos escolares del 2002 al 2004, siendo entonces Vice -Ministro de Educación, fueron desperdiciados y, por la razón que fuera, sería nombrado Secretario General del PDGE.

A). -La no renovación del Plan Marco de Cooperación con España, por lo menos en materia de educación. Con esta medida desapareció el sistema de becas que ofrecía el gobierno español a estudiantes guineanos, gran estímulo para los alumnos de familias humildes para realizar sus sueños, cursar una carrera y tener un futuro mejor. Las becas españolas no eran de esas que se pedían por teléfono o mediante carta, como lo hizo la Secretaria de Estado de Inmigración, Aquilina Mangue Evuna, cuando envió un escrito a la Embajada de China pidiendo que fueran reservadas 13 becas para otros tantos sobrinos suyos.

Obra de la reforma del edificio del Colegio Enrique Nvó, en Bata, paralizada desde hace más de cinco años

B). -Los nombramientos políticos de docentes sin titulación adecuada y sin haber terminado su formación de base, es decir, sin haber cursado si quiera el nivel de ESBA. De estos docentes ' cucarachas ', como ya los calificó D. Pascual Oko Ebobo, siendo ministro de Educación, poco se puede esperar. Está claro que uno no puede dar aquello que no tiene, desde luego que no pueden ofrecer Educación de Calidad.

D). -La falta de nuevos centros escolares públicos para dar respuesta a la creciente demanda de puestos escolares. Llama la atención el hecho de que desde el golpe de 3 de agosto, el gobierno del General Obiang no haya inaugurado un centro educativo público construido por él; ninguno de los ministros que han ocupado la cartera de Educación ha cortado la cinta de inauguración de un centro escolar público de cualquier nivel. Un informe de un Inspector Distrital rendido al entonces Ministro de Educación, D. Lucas Nguema ESONO MBANG, revelaba que en aquél distrito escolar había 35 centros escolares que impartían la enseñanza secundaria y solo cuatro eran públicos; si a este informe se le añade, además, el hecho de que los centros públicos secundarios que hay en nuestro país hasta la fecha fueron construidos antes del 3 de agosto, desde la época colonial hasta los 11 años del régimen de Macías; los emblemáticos centros escolares Colegio Nacional Enrique Nvó y el Colegio Nacional África, sus obras de rehabilitación llevan paradas hace 10 años, es decir, cursos sin funcionar. Ante el estado de abandono de las dependencias del Ministerio de Educación y Ciencias, el alcalde de Niefang dio 30 días para romper la sede distrital del ministerio, la inspección Técnica distrital.

C). -El grupo de Inspectores que recibieron la formación de Alta inspección fueron separados de este cuerpo e se introdujo a otros sin previa formación. Estos, en lugar de ocuparse del cumplimiento cabal de la Ley General de Educación, se dedican al seguimiento de la militancia del personal docente al gubernamental PDGE, lejos de la calidad de enseñanza.

E). -La falta de formación permanente, incentivos y motivación a los docentes que corresponde a la calificación que el Art. 4.1 de la Ley General de Educación da a la Educación como servicio público esencial. Los nombramientos políticos a docentes sin estar en posesión de una titulación para desempeñar dicha actividad y sin procurar la formación de éstos; la no promoción de los docentes por méritos profesionales, los salarios míseros de los docentes que no les permiten llegar al día quince de cada mes pudiendo pagar su propio desayuno para tener actividad intelectual y desempeñar su trabajo con responsabilidad y dignidad; la docencia es una actividad dinámica sujeta a cambios propios de la evolución del proceso de enseñanza y aprendizaje, con cambios de metodologías, materiales didácticos, etc., y exige una formación permanente de los profesionales de la educación para que estén al día y no solo los conocimientos adquiridos a lo largo de su formación como docentes. Se incumple de esta manera los artículos 49 y 50 de la Ley General de Educación.

En las zonas rurales el panorama es todavía más desesperante. En algunos poblados, las empresas que explotan recursos maderables en las reservas de los pueblos construyeron escuelas como obras sociales; muchos de estos centros ni siguiera fueron inaugurados por falta de maestros, mientras la población estudiantil de dichas zonas tiene que desplazarse a más de 5 kilómetros para tomar las clases, con los riesgos de fenómenos naturales como las inundaciones, lluvias, tormentas, etc. Estos datos revelan la nula implicación del gobierno del PDGE en formar a sus ciudadanos, incumpliendo un principio recogido en la Ley Fundamental del país.

G). -La creación de centros educativos en el ámbito nacional se hace sin tener en cuenta lo expuesto en el Art. 73 de la referida ley de educación. La educación se ha convertido en una actividad lucrativa y los centros privados aumentan exponencialmente cada curso escolar, persones físicas y confesiones religiosas crean centros por doquier, en muchos casos, con la única finalidad de ganar dinero. Hay centros escolares por iglesia y el Ministerio no se preocupa por la calidad de enseñanza que se imparte en ellos. La propagación de iglesias parece estar motivado por este fin, crear un centro educativo y ganar dinero. Es cierto que la Iglesia Católica también tiene centros escolares y han formado ACCEGE, las otras confesiones han pensado que también pueden competir en este campo pero sin (Vuelve a la página 26)

Desde el golpe del 3 de Agosto, el régimen del General Obiang se ha empeñado en destruir el Sistema Educativo Nacional, tomando decisiones que no conducen a la consecución de una Educación de Calidad, como:

F). -La segunda modalidad de la Educación Secundaria, la Formación Profesional, brilla por su ausencia en el ámbito nacional a pesar de estar garantizada en la Ley General de Educación en su art. 22.1. En ella se reconocen dos ciclos de dos cursos cada uno: Formación Profesional de grado medio y Formación Profesional de grado superior. Como todas las cosas de este régimen, solo quedan en las buenas intenciones. El gobierno no ha construido un centro de formación Profesional donde se impartirá estos grados; los pocos que existen como públicos carecen de equipamiento y aparatos para las especialidades, los alumnos tienen que recurrir a los privados para tener una formación teórico -práctico de su especialidad.

LV/REDACCION/

Los hechos, conocidos también como ' El 17 -D ', tuvieron lugar el día

Los acontecimientos del 17 -D

17 de diciembre de 1992, cuando decenas de dirigentes y militantes de la oposición, profesores y estudiantes, fueron detenidos y encerrados en la Comisaría Central de Malabo, donde acabaron siendo brutalmente maltratados.

Orígenes del '17 -D '. Todo en la vida tiene un principio, un momento en que se gesta un hecho antes de desencadenarse. A finales de 1991, se aprueba la reforma constitucional que reconoce el pluralismo político, un año después de que se fundara CPDS en la clandestinidad, y el régimen elabora unilateralmente las leyes del proceso de democratización, a las que este partido se opone y denuncia en LA VERDAD, su órgano informativo. Por la difusión de LA VERDAD y de octavillas esparcidas por las ciudades del país, CPDS se da a conocer, al tiempo que el régimen dictatorial jura descubrir y acabar con sus dirigentes, que aún permanecen en la clandestinidad. A principios de 1992, se forma el mal llamado ' Gobierno de Transición ', encabezado por Silvestre Siale Bileká, como Primer Ministro. Poco tiempo después, tras interceptar la policía, en el aeropuerto de Malabo, un envío que contenía ejemplares de LA VERDAD, se desencadena una feroz redada contra los dirigentes de CPDS. Primero se detiene a Plácido Micó Abogo, que es conducido a Black Beach y bárbaramente torturado en Punta Fernanda. Le siguen Celestino B. Bacale, José Luis Nvumba y José Antonio Dorronsoro, mientras que Fernando Abaga y Arsenio Moro, ambos funcionarios del PNUD, se refugian en la sede de este organismo internacional en Malabo.

A principios del mismo mes de junio, dos partidos políticos, Unión Popular (UP) y Convención Liberal Democrática (CLD)), son legalizados. En otoño se legaliza a otros más: Alianza Democrática Progresista (ADP) y Partido del Progreso (PP).

Mientras CPDS se prepara para la celebración del juicio anunciado por el Gobierno para procesar a sus dirigentes, Obiang los indulta a todos con ocasión de su natalicio el 5 de junio de 1992.

El 1992 es el año de mayor efervescencia política en la oposición, que busca su unidad entre los partidos legalizados y no legalizados: en julio se crea el Bloque de Oposición Democrática (BOD) y, dos meses más tarde, se disuelve para dar lugar a la Plataforma de Oposición Conjunta (POC, fundada en octubre del mismo año. En la POC están mezclados todos los partidos, incluido CLD, cuyo líder, Alfonso Nsue Mokuy, es sospechoso de espiar para Obiang. Todos los dirigentes de la POC parecen tener el mismo pensamiento: ' Noo importa, todos somos de la oposición, todos queremos acabar con la dictadura y establecer la democracia. Así que, entre nosotros, no hay espías ni los puede haber. '

El detonante del '17 -D '. El día 9 de diciembre, Celestino B. Bacale Obiang, uno de los líderes y fundadores de CPDS, por entonces Profesor de Apoyo en el Instituto Nacional de Enseñanza Media ' Rey Malabo ', mantiene una discusión en un bar con Alfonso Nsue Mokuy, líder de CLD; bromeando, le dice a este que mandará a sus alumnos para que le peguen. Nsue Mokuy no pierde el tiempo y sale corriendo a ver a Armengol Ondo Nguema, hermano de Obiang y, por entonces, Director General de Seguridad; le dice a Ondo que teme por su vida porque Bacale le ha amenazado con enviar a sus muchachos a darle una buena paliza.

La decisión se comunica a los profesores durante una cena en el restaurante '4 Ases '. El sábado, 12 de diciembre, los profesores redactan un manifiesto en el que denuncian las violaciones de los derechos humanos en el país y el desprecio a los docentes, y se declaran en huelga hasta la liberación de su compañero.

Armengol les tiene muchas ganas a los dirigentes de CPDS, que se habían salvado por los pelos gracias al indulto de junio. Así que se le presenta otra oportunidad, y no piensa desperdiciarla. El jueves 10 de diciembre, precisamente el día de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Ondo ordena la detención de Celestino Bacale, sin orden judicial y, sin tomarle declaración, es encerrado en una celda de la Comisaría Central de Malabo. El mismo día, se reúne la Ejecutiva de CPDS, partido todavía no legalizado, y toma la decisión de convocar una huelga en el Instituto Rey Malabo si Bacale no es liberado ni puesto a disposición judicial en un plazo de 72 horas, como dice la ley.

El lunes, 14 de diciembre, los profesores hacen efectiva la huelga en el INEM ' Rey Malabo ' a `partir de las 8 de la mañana. El éxito es total. Aparecen los primeros movimientos de la Policía, y el vehículo del Comandante Francisco Edu Ngua es apedreado cuando intenta entrar en el recinto escolar.

El Presidente Obiang y todo su equipo gubernamental se encuentran en Bata, donde tienen lugar los festejos de la Cumbre de la UDEAC, por lo que la máxima autoridad del ministerio de Educación es Santiago Bivini, el Secretario General. Al tiempo que Bivini convoca a todos los profesores para una reunión urgen -

Se reúne la Comisión de Crisis de la POC.

Dos horas más tarde, Bacale volvió a ser detenido en su casa y conducido nuevamente a la Comisaría central.

La POC (Plataforma de Oposición Conjunta) tenía una comisión encargada de reunirse de urgencia cuando se producían situaciones de emergencia o de crisis. Y la detención de tanta gente indicaba que había crisis, por lo que se convocó una reunión de todos los líderes de los partidos políticos de la oposición, acompañados de un miembro más de su partido. La presidencia semanal de la POC le correspondía al partido Alianza Democrática Progresista (ADP), en cuya sede tuvo lugar la reunión, a las 18 horas de aquel 17 de diciembre.

Uno a uno, los opositores empezaron a abandonar la reunión. Entre ellos, estaban Angel Obama (CPDS), Domingo Abuy (UP), Francisco Mabale (PSD), Miguel Eson Eman y Casiano Mesi (APGE), José Mecheba Ikaka (UDENA), José Pablo Nvó (PP), Santos Pascual Bicomo (PL) y otros más. Mientras unos policías metían a los opositores en los vehículos a patadas, otros registraban la sede y requisaban los documentos y material de oficina.

Todos los líderes en plaza acudieron puntuales a la reunión, y el único que no asistió fue el líder de la CLD, Alfonso Nsue Mokuy. Mientras estaban reunidos, alguien avisó a Adjinaná de la reunión y del lugar. Mientras habían recorrido la ciudad y sus barrios buscando a líderes de la oposición, resultaba que Adjinaná y sus muchachos los iban a arrestar a todos juntitos, reunidos en el mismo local. Dios estaba con el comisario. Así que se dirigió rápidamente a la Avenida de la Libertad, al edificio que luego sería conocido como ' Diana Décor ', sede del partido ADP y lugar de reunión de la Comisión de Crisis de la POC. Le acompañaban dos vehículos policiales. Nada más llegar, los policías dieron una patada a la puerta y, pistola en mano, Adjinaná gritó: ' ¡Alto o disparo! Todos a salir con las manos en alto. '

Torturas salvajes. Una vez que llegaban a la Comisaría central, los detenidos eran sacados de mala manera de los vehículos, entraban en un ' pasillo ' de policías que empezaba desde la acera hasta el interior de la comisaría. Cada policía del ' pasillo ' estaba armado con una porra, con la que golpeaba a los detenidos antes de que estos alcanzasen el interior de las dependencias policiales. Ya en el patio interior, donde esperaba otro nutrido grupo de policías y civiles miembros de la llamada ' seguridad ', empezaba la orgía de palizas: los detenidos eran brutalmente golpeados por todo el cuerpo, incluidos los genitales y la planta de los pies. Otros policías echaban sobre los torturados cubos de aguas fecales. Después obligaban a los detenidos a desnudarse y a echarse al suelo en el interior de la nave donde se acumulaban varias decenas de personas maltratadas.

Los últimos detenidos en llegar aquella noche fueron los sacerdotes Pedro Nkogo Eyi y Luis María Ondo Mayé. Nkogo Eyi, al que el régimen acusaba de opositor y futuro candidato de la oposición a las elecciones presidenciales de 1996, fue especialmente humillado.

En esta nave, se encontraban, además de los detenidos durante la reunión de la POC, otros opositores detenidos en la calle o en sus casas, y numerosos profesores, como Juan Nzo Ondo, Julián Bibang Oye, Daniel Nguema Ondo, Casimiro Nguema, Celestino Bacale, Andrés Esono, Leoncio Abeso, Vicente Abeso, José Luis Elema; opositores como Santos Pascual Bikomo (PL); Miguel Asumu, Domingo Abuy, Carmelo Osa Mokong y Emilio Ndong (UP); José Mecheba Ikaka (UDENA), José Pablo Nvó (PP), Francisco Mabale Nzeng (PSD), o Miguel Eson Eman y Casiano Mesi (APGE). Salvo Julián Bibang, Daniel Nguema, Leoncio Abes y Casimiro Nguema, todos los profesores eran de CPDS.

La otra nave, en la que se encontraban los estudiantes, también estaba llena a rebosar. Al día siguiente, 18 de diciembre, los embajadores de Estados Unidos (John Benet), España (Arturo Avello Díaz del Coral) y el Representante Residente del PNUD (Markus Bisapaa), se personaron a la puerta de la Comisaría central, pidiendo ver a los detenidos. La petición fue denegada y, además, fueron obligados a abandonar la comisaría por orden del entonces Ministro Secretario General, Ricardo Mangué Obama.

(Pasa a la página 29)

La llegada de Manuel Nguema Mba. Aquella misma noche, la del 18 de diciembre, llegó Manuel Nguema Mba, primo matero de Obiang y entonces Secretario de Estado de Seguridad Nacional. El Comandante Nguema Mba ordenó sacar a todos los detenidos al patio y les dijo que él, que estaba en Bata con el Presidente, si se hubiese encontrado en Malabo en el momento de los hechos, habría ordenado el fusilamiento de todos los opositores ahí detenidos; y puesto que no había podido fusilar a nadie, ordenó a sus policías dar 25 porrazos en la planta de los pies a cada detenido, incluso a los que ya no podían andar. Después de estos 25 gomazos, el detenido era obligado a correr dentro del patio, con un policía golpeándole detrás. Aquella noche, acompañaban a Nguema Mba, entre otros, el entonces comisario jefe superior, Diosdado Nguema Eyi; el ya famoso Adjinaná y varios jóvenes del régimen, entre ellos el llamado Djudju.

te el día 15 para buscar una solución al problema, el mismo día 24 envía un comunicado por radio y televisión en los siguientes términos:

Aquel 15 de diciembre, se produjo la reunión, muy tensa. Los profesores exigieron la liberación de su compañero, y Bivini les pidió volver a sus clases aquella misma tarde. Tras una larga discusión, se acordó la vuelta a clase aquella misma tarde, con la promesa de que Bivini iría a ver a Armengol Ondo al día siguiente para liberar a Bacale, y venir con él al Centro para presentarlo a sus compañeros.

' Se comunica a los estudiantes y al público en general, que por problemas con el ajuste de los horarios de los profesores, no ha habido clases en el día de hoy en el INEM Rey Malabo. Mañana, 15 de diciembre, las clases se retomarán con toda normalidad '.

Así, pues, los profesores reanudaron las clases la tarde del 15 de diciembre y continuaron con las mismas hasta las 13 horas del día siguiente, antes de volver a reunirse con Bivini. Cuando llegó este, estaba acompañado de los directores generales de Enseñanaza Media y Superior, el pastor Eulogio Obiang Mba, y de Planificación, José Ondo Afang, no estaba Bacale con ellos. Bivini tomó la palabra diciendo que su gestión había sido un ' éxito '. ' ¿Y dónde está Bacale? ' ' ¿Qué ha dicho Armengol? ', le preguntaron los profesores. Bivini respondió que, tras más de una hora en la antesala de Ondo Nguema, solo le pudo recibir un comisario. ' ¿Un Secretario General esperando una hora en la antesala de un Director General, y este no le recibe? ' ' ¿Dónde está Bacale? ', insistieron los docentes, a lo que Bivini respondió que iba a seguir pidiendo a Armengol que lo liberase, y que era ' optimista '.

Ante lo que parecía una tomadura de pelo a los profesores, estos abandonaron la reunión y se marcharon definitivamente a sus casas. Inmediatamente, el Secretario General de Educación envió un nuevo comunicado a los medios: ' Resuelto satisfactoriamente el problema de desajuste de horarios, las clases continúan con absoluta normalidad en el INEM Rey Malabo. ' Era evidente, pues, que Bivini trataba de ocultar la huelga desinformando a la población.

El día 17 de diciembre de 1992. Era un día soleado, casi navideño. Al escuchar el comunicado de Educación asegurando que las clases se desarrollaban con normalidad, los alumnos se fueron al INEM a las siete y media de la mañana; pero no había profesores. Los estudiantes empezaron a esperar hasta que se juntaron con ellos los del turno de la tarde. Eran las trece horas y el recinto del instituto estaba lleno a rebosar de alumnos de ambos turnos. Se sentían engañados por el Ministerio de Educación; les habían mentido diciendo que las clases se desarrollaban con normalidad. No iban a dejarlo así; tenían que manifestarse ante la sede de ese ministerio. Iniciaron la marcha miles de estudiantes que colapsaron la Avenida Hassan II hasta lo que es hoy la rotonda de la UNGE. Entre los manifestantes se infiltraron elementos ajenos a los estudiantes.

La policía, que parecía esperar los acontecimientos, hizo acto de presencia en menos de un cuarto de hora: mientras unos efectivos repartían porrazos y patadas a los jóvenes, otros se ocupaban de detener a todo aquel o aquella con camisa blanca y pantalón o faldas azules. Se inició la caza al estudiante. El jefe del operativo fue el entonces Comisario de Seguridad Ciudadana, Timoteo Mebiame Esono, más conocido como ' Adjinaná '. Los policías se organizaron en varios grupos: uno perseguía por las calles de Malabo a los estudiantes, el otro detenía a los profesores en sus casas o donde los encontraba, el tercero arrestaba a los curas, y el cuarto grupo, más activo y encabezado por Adjinaná, se encargó de cazar a los líderes de los partidos de la oposición, legalizados y no legalizados, incluidos exmilitares. Uno de estos fue el excapitán Lucas.

Una vez en la rotonda, la marcha tomó la calle Rey Malabo, en dirección al ministerio de Educación. Sin embargo, al llegar al cruce del Claret, los elementos infiltrados, que iban al frente de los manifestantes, desviaron la marcha y la dirigieron al Mercado Central de Malabo. El mercado fue reventado: un millar de estudiantes y oportunistas hicieron volar las mesas por los aires mientras las vendedoras huían en todas las direcciones, al tiempo que los propietarios trataban de cerrar sus puestos comerciales o salvar el pellejo.

Las calles se quedaron desiertas, sin circulación de personas ni de vehículos, solo los de la policía, que recorrían las calles con sirenas en busca de jóvenes vestidos de blanco y azul, o para conducir a los detenidos a las dependencias policiales. La Comisaría central se llenó y, al no haber espacio para tanta gente, se tuvo que poner fin a la detención de los estudiantes bien entrada la noche.

Se dio la circunstancia de que aquel mismo día, el Gobierno, habiendo sido informado de lo que planeaban los estudiantes, ordenó el traslado del detenido Celestino Bacale al Juzgado de Primera Instancia, que hizo unas diligencias rapidísimas y lo puso en libertad.

Los acontecimientos del 17 -D

(Viene de la página 28)

Las lesiones y secuelas dejadas por aquellas palizas acabaron posteriormente con la vida de muchos, mientras otros las siguen padeciendo.

Otra semana pasó hasta que, el 31 de diciembre, salieron todos en libertad a raíz de un indulto decretado por Obiang un día antes.

Ante las críticas internacionales por ese escándalo, dos días después se liberó a los curas y a los considerados líderes políticos, dejando en el cautiverio al resto. Conforme pasaban los días, iban siendo liberados muchos estudiantes, hasta quedar una veintena de ellos. Una semana después, el juez de Primera Instancia e Instrucción, Leoncio Andrés Ondo Esono, siguiendo instrucciones, envió a Black Beach a los profesores Julián Bibang Oye, Daniel Nguema Ondo, Ángel Obama Obiang, José Luis Elema Borengue y Andrés Esono Ondo.

A principios de enero de 1993, los profesores hicieron un segundo manifiesto, en el cual denunciaban su detención arbitraria y las torturas sufridas, y pedían al Gobierno castigar a los culpables.

A la reanudación de las clases tras las vacaciones navideñas y un primer trimestre incompleto, el ministro de Educación, Antonio Pascual Oko Ebobo, lejos de convocar a los profesores para analizar la situación creada como consecuencia del 17 -D, envió un escrito al INEM Rey Malabo anunciando que quedaban sin efecto los contratos de trabajo de los profesores firmados con el departamento de Educación. Según el escrito de Oko, cualquiera que quisiese continuar como profesor en dicho centro, debía enviar una instancia a su departamento solicitando su reincorporación.

Profesores de Apoyo.

A partir de 1986, empezaron a represar a su país los profesores de la Cooperación Española que se habían ocupado de impartir clases, básicamente, en el Bachillerato Superior en los institutos de Enseñanza Media de Bata y Malabo. En 1987, se puso en marcha la contratación de Licenciados, Ingenieros y Diplomados guineanos para cubrir las vacantes causadas por la marcha de

Los Profesores de Apoyo hicieron un recurso dirigido al ministro de Educación, Oko Ebobo, quien, mediante resolución, se negó a readmitirlos y justificó, a su manera, el despido de estos. Después, el propio Ministerio dictó una orden, en virtud de la cual quedaban ' inhabilitados ' para el ejercicio de la docencia, entre otros muchos, Ángel Obama Obiang, Andrés Esono Ondo, Juan Nzo Ondo, Vicente Abeso Mbuy, José Luis Elema Borengue, Celestino Bacale Obiang, Justino B. Mba Ondo y Máximo Mikó Ondo, todos ellos profesores de apoyo en el Rey Malabo.

Un insigne miembro del régimen, antes director del INEM Rey Malabo, y Secretario de Estado de Educación desde 1992, era Federico Edjó Ovono, doctor en Física a quien no le caían muy bien los profesores de apoyo formados en España. La huelga de profesores del 17 -D, promovida por aquellos, le dio la oportunidad de ser, junto con Oko Ebobo, el artífice de la ruptura con España en lo que se refiere al aval de este país al Bachillerato guineano.

Como curiosidad, la mayoría de esos profesionales, vetados en centros públicos del país, son o han sido profesores en el Colegio Español, donde estudian los hijos de ministros y dirigentes del PDGE.

Consecuencias del 17 -D.

los cooperantes españoles. Eran los llamados ' Profesores de Apoyo ', en su mayoría egresados de las universidades españolas. Esos ' docentes de emergencia ', como los calificó un miembro del régimen, eran pagados por la Cooperación Española, y sus salarios, sin ser de otro mundo, triplicaban el de los ministros de entonces.

Tras los lamentables acontecimientos, que mostraron la verdadera cara del régimen pese al inicio del proceso de democratización, el Gobierno del PDGE empezó a recibir críticas de todas partes: prensa internacional, organizaciones no gubernamentales de defensa de los derechos humanos y gobiernos de países democráticos. La Iglesia Católica guineana, dos de cuyos miembros habían sido brutalmente torturados, no se pronunció sobre los hechos.

La muerte de Pedro Motú

LV/REDACCIÓN/

Uno de los acontecimientos que más conmovieron a la opinión pública, durante el régimen de Obiang, fue el asesinato de Pedro Motú Mamiaga, exteniente de las Fuerzas Armadas y militante de Unión Popular. No es que fuera la única persona muerta a manos de la policía durante este régimen; el hecho de que aquella muerte consternase tanto a la población, se debió a lo que había sido el personaje y al momento en que se había producido su muerte.

Una vez convertida aquella organización paramilitar en Milicia Popular, Motú recibió formación militar en la Academia de Ekuku, bajo mando de instructores militares cubanos. Era la primera promoción de oficiales y suboficiales de la que después sería la Milicia Popular Revolucionaria. Motú, como el resto de jefes milicianos de cada distrito, salió con el grado de Alférez tras más de un año de formación. Era el año 1975. Después fue nombrado director de Radio Bata y compaginó su trabajo de radio con el de la milicia, alcanzando el grado de teniente, y, un año después, por orden del entonces capitán Mba Oñana Nchama, Motú fue detenido junto con José Moro Mba, jefe de la Milicia Popular de Mikomeseng, acusados de un supuesto intento de golpe de Estado. Es trasladado a Malabo, siendo posteriormente recluido en Black Beach. Hacía meses que se había iniciado una extraña campaña de detenciones de oficiales de las FAS, tanto de la Milicia Popular, como de la Guardia Nacional, para trasladarlos a la cárcel pública de Malabo, siendo el ex capitán Ela Nzeng el primero de ellos en 1976.

Motu Mamiaga nació en Monvó Odjip, distrito de Ebibeyin, en 1943 y fue el jefe de las Juventudes en Marcha con Macías en Bata, donde ejercía como locutor de Radio Ecuatorial Bata. Tras el fallido golpe de Estado del 5 de marzo de 1969, dirigió a los ' juventudes ' en Marcha con Macías que protagonizaron las despiadadas represalias que acabaron con la vida de numerosos dirigentes del MONALIGE y seguidores de Atanasio Ndong.

El ' Golpe de Libertad '. Cuando se produce el golpe de Estado del 3 de agosto de 1979, Pedro Motú recupera sus dos estrellas de teniente y el res - to de decenas de oficiales que se encontraban en Black Beach recluidos o trabajando como presos en las fincas de cacao de la isla, se trasladaron a Bata para luchar contra las fuerzas leales a Macías. Mientras el teniente de Navío Florencio Maye Ela estaba al mando general de las operaciones y Félix Mba Nchama comandaba las acciones militares en Bata, se formó el frente militar encargado de perseguir a Macías y detenerlo. El Frente, como se le denominó, estuvo dirigido por el teniente Eulogio Oyó Riquessa, que no pudo continuar con su misión por razones de salud. Varios oficiales, entre ellos el teniente Motú Mamiaga, se dirigieron a Mongomo tras la toma de la ciudad de Niefang. Finalmente, Macías fue detenido en el bosque de Mongomo por un comando dirigido, precisamente, por Motú.

Entre 1979 y 1991, Pedro Motú había sido detenido en diecisiete ocasiones, hasta que finalmente decide abandonar a su numerosa familia para tomar el camino del exilio. Así lo reveló a un periodista de la BBC, que lo entrevistó en Douala poco antes de su regreso a Guinea.

De regreso a Malabo tras acabar con los últimos focos de resistencia de Macías en el interior de la región continental, Pedro Motú y otros numerosos militares son desarmados a su llegada al puerto de Malabo. Después, serían detenidos y confinados en sus respectivos poblados. Comenzaba, así, el calvario de un hombre cuya obsesión había sido detener a Francisco Macías, su antiguo ídolo.

En marzo del mismo año, el Gobierno de Guinea Ecuatorial y los partidos políticos legalizados, firman el Pacto Nacional que, sobre el papel, viene a garantizar el respeto de los derechos y libertades de los ciudadanos para hacer avanzar el proceso de democratización iniciado con la reforma constitucional de 1991. Se desata la euforia en la población y el optimismo por la llegada de la democracia traspasa las fronteras. Pedro Motú, exiliado en Camerún, decide regresar a Guinea en julio de 1993. Una vez en Malabo, es recibido por su partido, Unión Popular, un partido en pleno auge en la provincia de Kie -Ntem que acaba de resolver su problema de liderazgo con el fichaje de Andrés Moisés Mba Ada como Presidente.

Legalización de más partidos políticos.

El Pacto Nacional. A la legalización de partidos políticos, acompañaba la convocatoria de una reunión de negociación entre el Gobierno y los Partidos Políticos, llamada Pacto Nacional Vinculante. Las reunieron tuvieron lugar en la antigua sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, del 10 de febrero al 16 de marzo de 1993.

A principios de febrero de 1993, el Presidente de la República legalizó, ante la sorpresa general, varios partidos más de la oposición: Acción Popular de Guinea Ecuatorial (APGE), Convergencia Social, Democrática y Popular (CSDP), Convergencia para la Democracia Social (CPDS), Partido de la Coalición Social Demócrata (PCSD), Unión Democrática Nacional (UDENA), Partido Social Demócrata (PSD), y Unión Democrática y Social (UDS). Meses después, serían legalizados el Partido Socialista de Guinea Ecuatorial (PSGE) y el Partido Liberal (PL).

Degradación de la calidad de enseñanza y retirada del apoyo de España.

La reacción del Gobierno de Guinea Ecuatorial fue el anuncio de que la UNESCO avalaría el Bachillerato guineano (cosa insólita), y tras varios meses de incertidumbre, se creó un programa de formación de profesores de Bachillerato, dirigido por la famosa Rubí: estudiantes con o sin el Preu, eran sometidos a cursos que les convertían en profesores de un nivel que ellos mismos no habían superado satisfactoriamente.

La expulsión de los profesores de apoyo supuso un mazazo al nivel de formación que venían recibiendo los alumnos de la enseñanza media. Tras varios meses esperando, en vano, que el Gobierno de Guinea Ecuatorial resolviese el problema y readmitiera a los profesores expulsados, España anunció la retirada del programa de Profesores de Apoyo y dejaba, por tanto, de financiar sus salarios. Es más, por la degradación de la calidad de enseñanza ocasionada por la situación descrita, España anunció que retiraba también el aval de la Universidad Complutense al Bachillerato guineano. Esta decisión implicaba que el Preu con Madurez de Guinea dejaba de tener acceso directo a las universidades españolas y de las Unión Europea.

La sentencia a muerte. Mientras se encontraba exiliado en Douala, Pedro Motú había redactado una carta a Obiang con la intención de hacérsela llegar. Cuando toma la decisión de regresar al país, cree que es mejor entregársela personalmente si consigue que el Presidente le reciba. Ya en Malabo, Motu distribuye la copia a los partidos políticos y a las embajadas occidentales acreditadas en Malabo y comprometidas con la democratización del país. En la carta, Motú insta a Obiang a democratizar pacíficamente el país, cumpliendo lo acordado con la oposición en el Pacto Nacional. Entre otras cosas más, Motú asegura que Guinea Ecuatorial es un país pequeño, con pocos habitantes, por lo que el proceso de democratización tiene que ser pacífico para evitar muertes inútiles. Si la oposición no quiere emplear la fuerza no es por miedo, sino porque cree que una acción militar de envergadura causaría demasiadas muertes en un país tan pequeño, concluye la carta.

Días después, las fuerzas de Seguridad reciben la orden de detener a Motú y a todos les exmilitares residentes en país, principalmente los oriundos del distrito de Ebiheyin. Una mañana de finales de julio, le esperan en las inmediaciones de la sede nacional de Unión Popular, situada al lado del antiguo Ayuntamiento de Malabo, adonde Motú acude todas las mañanas. Al acercarse a la sede, Pedro Motú, acompañado de Eusebio Abaga Ondo Mayé, uno de los dirigentes de UP, advierte la presencia de policías uniformados y en paisano. Se da la vuelta y ve cómo les siguen. Ambos opositores se echan a correr y toman un taxi en una esquina para dirigirse a las embajadas a pedir asilo. No se lo conceden al no apreciar peligro alguno para su integridad física. A continuación, se dirigen a la Archidiócesis de Malabo para pedir refugio al monseñor Ildefonso Obama, y este se limita a recomendarles ' ser más prudentes '.

Tras entregar la copia a los partidos políticos, Pedro Motú se dirige al Palacio presidencial para solicitar una audiencia con Obiang. Los funcionarios de Presidencia le responden que no pueden dejarle ver a Obiang, pero aceptan recibir la carta para entregársela a mano.

Desesperado, Motu se refugia en la casa de Abaga Ondo Mayé. La casa, situada en CAYDASA, se llena de militantes de UP para protegerlo. Día y no -Pasa a la página 30

La muerte de Pedro Motú

Viene de la página ……

che, velan por su seguridad y aquello se convierte en un tedioso velorio que dura semanas. Mientras tanto, los ' ninjas ', camuflados en coches privados, vigilan la casa.

El sábado, 21 de agosto de 1993, llega Mba Ada a Malabo en vuelo regular de Iberia. UP ha movilizado a todas sus estructuras para recibirlo. Militantes, simpatizantes y curiosos abarrotan los exteriores del aeropuerto de Malabo. Han sido alquilados taxis y microbuses y varios coches privados ofrecidos para trasladar a la gente al aeropuerto para recibir al líder. Las malas lenguas aseguran que el mismísimo Obiang, camuflado en el Toyota Land Cruiser de su hermano Armengol, también ha estado ahí. La expectación es enorme, solo comparada con la registrada durante la llegada del Papa Juan Pablo II en 1982.

El regreso de Mba Ada. Tras la legalización de UP en junio de 1992, con Ángel Mesié, Justino Mba Nsue, Pedro Ekong y Domingo Abuy como principales dirigentes, este partido no tiene líder y se produce una situación de incertidumbre al respecto. Tanto es así que Carmelo Modú m ' Akusé, que acaba de ser defenestrado de UDS por Jesús Nzé y Ángel Miko Alo, se afilia a UP con la intención de liderar ese partido. La cúpula no lo ve con buenos ojos; se moviliza y toma la decisión de enviar una delegación a España para ofrecer el liderazgo de UP a Andrés Moisés Mba Ada, hasta entonces Presidente (honorífico) de UDS. Mba acepta el reto y la noticia ocupa la actualidad política del país y preocupa al régimen.

Aquella misma tarde, mientras se desborda la alegría en los barrios y centro de Malabo y se llenan los bares de jóvenes que festejan el acontecimiento, el régimen decide lanzar a los ninjas a las calles para causar estragos. Obiang quiere dar un puñetazo sobre la mesa para demostrar que, pese al Pacto Nacional, el poder y el control del país están en sus manos. Entonces, se detiene, se maltrata y se conduce a los detenidos a ' Rabat ', el antiguo campamento de las tropas marroquíes, convertido ahora en cuartel de los ninjas; el sitio reúne condiciones para el maltrato a los detenidos, pues se habla de un pequeño estanque lleno de desechos y restos de combustible líquido, donde ' bañan ' a los detenidos, y otras cosas más.

El programa establecido por UP era el siguiente: tras la misa, Mba Ada y sus acompañantes se dirigirían al hotel Ureca, donde se alojaba el líder, a charlar e intercambiar informaciones, y después, acudirían a la recepción organizada con los militantes en el ' Bar Mikom ', propiedad de Guillermo, uno de sus dirigentes.

El domingo, 23 de agosto, Andrés Moisés asiste a la misa de las 10 de la mañana que se celebra en el Santuario Claret, rodeado de dirigentes de Unión Popular, cada uno queriendo estar más cerca de él que los otros. Entre ellos, está Pedro Motú Mamiaga quien, desoyendo los consejos de varios compañeros suyos, ha decidido asistir también a dicha misa y estar al lado del líder. Pocas veces se había registrado una concurrencia tan masiva de feligreses a una misa del Santuario hasta entonces. Entre los asistentes, numerosos agentes de la seguridad en paisano, que solo conocían a Motú por la descripción que de él se hacía: muy alto, claro y con poco pelo.

Así, pues, al finalizar la misa, los dirigentes de UP acompañan al líder al hotel Ureca. Una vez más, Pedro Motú ha desoído los consejos de prudencia de algunos de sus compañeros, y también se traslada al hotel Ureca, formando parte de la comitiva de dirigentes. Se sientan todos en el hall del hotel. Acompañan a Mba Ada, entre otros: Justino Mba Nsue, Angel Mesié, Pedro Ekong, Rafael Nsono y Benjamín Gabriel Balinga, este último, dirigente entonces del Partido Social Demócrata. Está con ellos Bruno, empleado de Iberia y militante de UP que ha cedido sus vehículos para acompañar al líder.

Mientras tanto, varios escuadrones de policías, entre ellos numerosos ninjas, rodean el hotel con vehículos y bloquean todos los accesos a la zona. Al frente del gran operativo, está el mismísimo Manuel Nguema Mba, Secretario de Estado de Seguridad Nacional. Le acompañan, entre otros, Diosdado Nguema Eyi, Comisario Jefe Superior de Policía; Timoteo Mebiame Esono, alias Adjinaná, Comisario de Seguridad Ciudadana, y Elías Nguema Ebang, más conocido como ' Elías Bombero ', Co - misario de la Seguridad Presidencial. Tras tomar el hotel, los policías rompen a culatazos los coches de la comitiva de Mba Ada y revientan a balazos sus neumáticos.

Acto seguido, Nguema Mba, Nguema Eyi, Elías Bombero y Adjinaná, los siguen a la suite, entran y le dicen a Motú que queda detenido; Mba Ada les pregunta por qué detienen a su compañero, a lo que Nguema Eyi le responde: ' Usted tranquilo, que no tiene nada que ver en eso '. Pedro Motú se quita el reloj de pulsera y la cadena de oro que lleva al cuello y trata de dárselos a Bruno, pero Nguema Mba alarga su mano y se los arrebata, guardándoselos en su propio bolsillo, como si se tratase de un trofeo. A continuación, esposan a Motú y lo conducen escaleras abajo, donde lo reducen a culatazo limpio. Lo introducen en un vehículo y lo conducen inmediatamente a ' Rabat ', donde esperan varios ninjas ansiosos de conocer a Motú y maltratarle.

A continuación, Nguema Mba y sus hombres se dirigen al hall del hotel donde, en esos momentos, Mba Ada está charlando con sus compañeros. Armados con pistolas, entran y maltratan a un tal Matías, guardaespaldas de Mba Ada, y lo detienen. Pinta mal la cosa y los acompañantes del líder, uno por uno, abandonan el hall saltando por los ventanales bajos que dan al patio exterior, y solo queda con él Pedro Motú. Ambos, acompañados de Bruno, deciden subir a la suite de Mba Ada.

Son, aproximadamente, las 15:00 y, tras varias horas de maltrato, los ninjas reciben la orden de conducir a Motú a Black Beach, adonde, tambaleante, llega entre las seis y media y las siete de la tarde. La madrugada del 22 al 23 de agosto, es asesinado de dos puñaladas de bayoneta en el costado derecho. Según los rumores de la época, fue Elías Bombero el ejecutor de Pedro Motú.

A las ocho de aquella mañana del 23 de agosto, fueron a Black Beach los médicos Salomón Nguema Owono, José Eneme, el doctor Paco y el doctor Job a practicarle la ' autopsia ': le abrieron en canal y, ' tras hacer lo que hicieron ', taparon con un esparadrapo ancho desde el esternón hasta el bajo vientre. Después ordenaron a dos presos limpiar la sangre del cuerpo del cadáver y vestirle con una camisa adquirida en el mercado de ' asamsee '. La macabra operación tenía un objetivo.

Nve Ngú da la noticia. El mismo día, en el telediario de las 21 horas de TVGE, ofrecido con retraso a las 23:20, el entonces ministro Portavoz del Gobierno, Antonio Fernando Nve Ngú, leyó un comunicado del Gobierno con un texto bastante previsible y conocido: ' Un grupo de ex militares, encabezados por el exteniente de las Fuerzas Armadas, Pedro Motú Mamiaga, ha intentado dar un golpe de Estado, previo asalto al polvorín de Ela Nguema. El señor Motú Mamiaga, dándose cuenta de su implicación en esos graves hechos, se ha suicidado '.

Consecuencias de la muerte de Pedro Motú.

Este inquietante panorama motivó una reunión urgente entre el Gobierno y los partidos políticos para analizar la situación y enderezar el rumbo del proceso de democratización. La reunión se convirtió en una especie de evaluación del Pacto Nacional y duró varios días. La última sesión tuvo lugar el viernes, 20 de agosto; cuando la oposición volvió a la mesa el lunes 23 de agosto sin haberse enterado de la muerte de Motú, el Gobierno no asistió y canceló unilateralmente los encuentros sin aviso.

A pesar de la firma del Pacto Nacional en marzo de 1993, el verano de aquel año fue muy caliente en lo político. No avanzaba el proceso. En junio murió un detenido en la comisaría de Ebibeyin por malos tratos, y entre julio y agosto se produjeron los hechos de Annobón, que acabaron con la vida de dos jóvenes annoboneses por disparos de unos militares. Por otra parte, la inseguridad era cada vez mayor a raíz de las detenciones que llevaban a cabo las fuerzas de Seguridad.

Otra de las consecuencias fue la persecución de los exmilitares, muchos de los cuales, como José Abeso Nsue, Alfonso Nzogo Ntongono y el excapitán Lucas, se fueron al exilio. José Abeso sería secuestrado en Nigeria en enero de 2010 y traído clandestinamente a Malabo, donde fue fusilado en agosto del mismo año junto con otros tres secuestrados más, tras un juicio militar sin garantías.

50 años de independencia, 50 años de dictadura

Quiero pensar que Guinea Ecuatorial no es un país aislado, desconectado y que vive sólo sus problemas, sus ilusiones y su propia realidad. Todo lo contrario, somos un país y una gente anclados en el Golfo de Guinea con otros países con los que compartimos vecindad, costumbres y culturas. Pertenecemos al tronco de los bantú. Y, como suele decirse, hoy por hoy, los países son como barrios de una gran ciudad; gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación, más o menos, estamos todos intercomunicados. Nosotros cumplimos 50 años de independencia, pero Camerún los cumplió hace diez años, como Gabón, Benin y Nigeria, países con los que Guinea Ecuatorial mantiene fluidas relaciones e intercambio de bienes y servicios muy alto de una manera formal e informal. En gastronomía, un plato de Ndolé, bangasup, u okrosup se degustan igual en Malabo que en Douala, en Cotonou o en Lagos … Y lo mismo en la vestimenta utilizamos las mismas telas festivas, los kaba, los lapá y trajes africanos. Las estructuras familiares son las mismas, al igual que las ceremonias, celebraciones y ritos … Son países con población bantú aunque de diferentes subregiones. Y me pregunto por qué son tan diferentes en cuanto a su comportamiento político. Que alguien me diga qué país de la subregión del África central es democrático y cuya población tenga unos mínimos de condiciones de vida digna y aceptable.

Por una cuestión de honradez intelectual, debo reconocer que la Guinea de hoy no es la de hace 50 años, no por voluntad de nadie, sino porque todo debe cambiar. A pesar de la alta mortandad que se sufre, la población ha crecido significativamente, lo que ha aumentado los hacinamientos miserables y el chabolismo que se sufre en todos los barrios de una ciudad como Malabo. Hoy hay más viviendas que hace 20 años, pero el copado que nuestros dirigentes han hecho de ellas, a corto plazo, no permite que las familias pobres puedan tener una vivienda digna, aun estando vacantes ya que la finalidad es el alquiler y las rentas de sus dueños, los que esquilman las arcas del Estado. Son más los kilómetros de carretera construidos que en las épocas anteriores, y hay más médicos y maestros, en definitiva, más gente formada. Sin embargo, ¡cuán débil sigue siendo el balance de nuestros 50 años! Lo peor que le ha pasado a nuestro país y a los países vecinos, han sido y siguen siendo las dictaduras longevas que nos asfixian continuamente. Nadie se lleve a engaños: ni en Cameron, ni en Gabón y menos en Guinea Ecuatorial, hay Democracia; se han celebrado elecciones presidenciales en Camerún, con una parte del país sumida en una guerra civil, y el mismo día de las votaciones, salen denuncias de fraude electoral en las embajadas camerunesas en Europa, como suele pasar con nosotros. Nuestros dirigentes siguen manejando los países con mano de hierro y a golpes de garrotes, porrazos y pistolas. El miedo es una realidad patente en nuestros poblados y ciudades, ciudades en las que no se pueden hacer manifestaciones ni huelgas … Y precisamente es allí donde, o no hay luz, o los cortes y apagones son más frecuentes … ¿Cómo celebrar los 50 años de independencia cuando se siente miedo e inseguridad, zozobra e impotencia? En estos 50 años siguen estando presentes, y de uso ordinario en el lenguaje coloquial, palabras como cárceles, presos políticos, desapariciones y muertes no esclarecidas.

Los patrones que generan riqueza y dinero en la subregión son muy parecidos, de prácticas ancestrales, anacrónicas y coloniales. A excepción de Camerún, todas nuestras economías siguen siendo sumergidas, generalmente basadas en la agricultura de subsistencia y en la compra -venta de productos manufacturados desde Europa u Occidente. Cuando se da el nacimiento de una pequeña industria, la maquinaria y la mano de obra cualificada suelen traerse de Europa. La dependencia financiero -económica y científico -financiera, sigue siendo absoluta. Por eso, quienes realmente manejan la economía de nuestros países son, en buena medida, americanos, franceses, libaneses, etc., que, muchas veces, son testaferros o socios de nuestros dirigentes políticos. Por eso el cumplimiento de 50 años de independencia en un país como Guinea Ecuatorial, en muchos aspectos, no significa nada, es irrelevante para la mayoría de la población.

Y mi preocupación sigue siendo la misma: ¿por qué, siendo países con las mismas tradiciones, mismas culturas, usos y costumbres, son tan políticamente diferentes los países del África central de los de, por ejemplo, África occidental? Quizás porque la concepción de lo que es el Estado y el poder, es diferente. Por eso mientras Benín, Nigeria, Ghana o Burkina Faso, celebraron sus 5º años de independencia siendo ya países democráticos, Guinea Ecuatorial, que los celebra hoy, o Gabón, Camerún, Chad o la República del Congo, que lo hicieron hace 10 años, siguen sumidos en dictaduras longevas que conciben el Estado y sus bienes como algo que hay que capturar, devorar, y el poder como el medio para conseguirlo. Es todo lo contrario que en el África del Oeste.

LV/REDACCIÓN/

CPDS nació en 1990 en la clandestinidad, pero su primera aparición pública como partido organizado fue el 1 de mayo de 1991 cuando escribieron un comunicado abierto al presidente Teodoro Obiang y se continuó con la puesta en circulación de su propio periódico, La Verdad . La respuesta del gobierno fue inmediata, se apresaron sospechosos de participar en la organización y se sacó el ejército a las calles de algunas ciudades. A finales de 1991, se aprueba, en referéndum, la reforma de la Ley Fundamental que consagra el pluralismo político, y, a mediados de 1992, se inicia la legalización de los partidos políticos de la oposición en Guinea Ecuatorial. Sin embargo, CPDS decide no solicitar la legalización por considerar que las leyes aprobadas por el Gobierno estaban viciadas. Luego de unos cambios legales en noviembre de ese año, y en vista de que todos los demás partidos de la oposición se apresuraban a pedir la legalización, Convergencia para la Democracia Social solicita su r econocimiento legal y, en febrero de 1993, el Ministerio del Interior le otorga la autorización firmada por el Presidente de la República.

Convergencia para la Democracia Social (CPDS), es un partido político socialdemócrata de Guinea Ecuatorial que se basa en los principios de respeto a los derechos humanos, la libertad, la igualdad, la justicia social y la solidaridad en un modelo de economía mixta. El partido fue creado en 1990 por un grupo de ecuatoguineanos egresados de las universidades españolas, entre los que cabe destacar su primer Secretario General, Amancio Gabriel Nse Angue, Celestino Bonifacio Bacale Obiang (actualmente en las filas del gubernamental Partido Democrático de Guinea Ecuatorial), José Luis Nvumba Mañana, y su segundo Secretario General, Plácido Micó Abogo, entre otros. El actual presidente del partido es Santiago Obama Ndong y su secretario general, Andrés Esono Ondo. Legalizado en 1993, CPDS es un partido opositor al gobierno encabezado por Teodoro Obiang. Desde 1996, es miembro de pleno derecho de la Internacional Socialista.

En marzo del mismo año, el Partido participó en le negociación entre el Gobierno y los partidos políticos legalizados, negociación que culminó con la firma del llamado Pacto Nacional Vinculante, que pretendía ser un conjunto de acuerdos que garantizasen una transición política real y pacífica. La delegación de CPDS la componían José Luis Nvumba, Plácido Micó Abogo, José Oló Obono y Andrés Esono Ondo.

En diciembre de 1994 CPDS celebra, en la ciudad de Bata, su primera asamblea, o Congreso Constituyente, para sentar las bases del partido, momento en que se eligió a Plácido Micó Abogo como Secretario General. El evento tuvo lugar en el cine Okangong. A principios de 1995, Micó fue elegido Coordinador de la Plataforma de Oposición Conjunta (POC), que aglutinaba a todas las fuerzas políticas

El día 18 de abril, CPDS se presentaba públicamente en un acto multitudinario celebrado en el cine Marfil, en Malabo, con la entrega de diplomas a los primeros dirigentes distritales que recibían formación política, respondiendo al programa de formación de recursos humanos del partido. El 2 de abril, el mismo acto de presentación se hacía en el cine Okangong de Bata.

Historia de CPDS

opuestas al régimen.

En las elecciones presidenciales de enero de 1996, la POC no presentó un candidato de consenso como estaba pactado, pues tanto el presidente del Partido del Progreso, Severo Moto Nsa, como el de Unión Popular, Andrés Moisés Mba Ada (que no podían ser candidatos por imperativo constitucional), se empeñaron, cada uno, en ser el candidato de la POC. Ante la imposibilidad de un acuerdo, cada cual presentó su candidatura por

En septiembre de 1995, se celebraron elecciones municipales en Guinea Ecuatorial, con la colaboración de Estados Unidos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Unión Europea, que participaron en la elaboración del censo electoral más fiable de la historia del proceso de democratización y vigilaron el proceso de votaciones. CPDS participó en dichas elecciones en la Coalición electoral de la POC, que obtuvo una victoria clara al ganar los ayuntamientos de Malabo, Rebola, Baney y Lubá, en la región insular, mientras que en Rio Muni ganó los de Niefang, Mbini, Kogo, Bitika y Bata. Obiang se negó a ceder el ayuntamiento de Bata a la Oposición proclamando la victoria de su partido PDGE. Diez años después, reconocería, durante un discurso, y sin rubor alguno, que la POC había ganado el ayuntamiento batense.

Amancio -Gabriel Nsé, primer Secretario General de CPDS (1990 -1994)

separado, que les fueron aceptadas por la Junta Electoral Nacional al considerar que, con ellos, el objetivo del Gobierno de dividir a la oposición estaba conseguido. Cuando marzo de 1999 obtuvo un solo escaño, rechazado por el Partido al considerar que había habido un fraude electoral inaceptable.

los partidos que se habían quedado en la POC presentaron su expediente con Amancio Gabriel Nsé Angüe como candidato, la Junta Electoral Nacional rechazó dicha candidatura con el pretexto de que ' la POC se ha disuelto ', cosa que era falsa.

En 2001 se realiza el II Congreso Nacional, también en Bata, donde se reafirma como Secretario General a Micó Abogo.

En 1997, se celebró la primera Evaluación del Pacto Nacional, a la que CPDS no asistió por entender que el Gobierno no tenía voluntad política alguna de respetar los acuerdos del Pacto Nacional Vinculante. Dicho Pacto ha sido evaluado sucesivamente en 1997, 2001 y 2003. A partir de 2014, los encuentros pasaron a denominarse ' Mesa de Diálogo Nacional '.

En agosto de 1998, participó en el llamado ' Pacto Democrático General para la Reconciliación Nacional, Gobernabilidad y Estabilidad Política de Guinea Ecuatorial ' , junto al Movimiento para la Autodeterminación de la Isla de Bioko (MAIB), Acción Popular de Guinea Ecuatorial (APGE) y el Partido de la Coalición Democrática de Guinea Ecuatorial (PCD). En las elecciones legislativas de

Plácido Micó, Secretario General de CPDS (1994 -2013), en una sesión en la Cámara de Diputados

En 2005, tuvo lugar el III Congreso y fue reelegido Plácido Micó como Secretario General. En las elecciones municipales y legislativas de 2008 obtuvo sólo uno de los 100 escaños, por lo cual CPDS introdujo un recurso ante la Junta Electoral de Guinea Ecuatorial para que se repitieran las elecciones; sin embargo, el organismo electoral rechazó la solicitud. En las elecciones presidenciales de 2009 llevó como candidato a Plácido Micó, quien obtuvo el 4,05% de los votos.

El 9 de junio de 2002 Plácido Micó es falsamente acusado, junto con otros 143 opositores, de participar en un intento de Golpe de Estado y es condenado a 6 años de prisión; luego, el 2 de agosto de 2003, es indultado por presiones que recibió el régimen desde el exterior y la vergüenza de dicha injusticia. En las elecciones municipales y legislativas de abril de 2004, CPDS consiguió dos diputados y unos quince concejales.

Aquel mismo año, se celebró el IV Congreso, siendo Micó reelegido, una vez más, al frente del Partido.

En 2011, a iniciativa del Presidente Obiang, se llevó a cabo una reforma de la Constitución, a la cual se opuso CPDS por considerar que dicha reforma no era fruto del consenso, sino de las pretensiones del Jefe del Estado de la concentración absoluta de todos los poderes en su mano de establecer las bases constitucionales para una dinastía republicana en Guinea Ecuatorial.

En septiembre de 2008, CPDS instaló una emisaroa de radio, de nombre ' Onda Libre ', basándose en la legislación vigente en Guinea Ecuatorial, que reconoc a los partidos políticos el derecho a disponer de medios de comunicación escritos y audiovisuales. Mientras el partido estaba en negociaciones con el Gobierno para obtener la correspondiente autorización, un pelotón de las fuerzas de Seguridad asaltó la sede de CPDS para confiscar la emisora. Al no encontrarla, requisaron el material de oficina y de propagan que pudieron. El régimen demostraba, así, que, además de impedir el acceso de la oposición a los medios de comunicación de Estado, no puede permitir que la oposición disponga de una radio propia.

En las elecciones municipales y legislativas de 2013, en las que por primera vez se elegía a miembros del Senado, CPDS obtuvo un Diputado y un Senador, además de cinco Concejales.

En diciembre de aquel año, CPDS celebró, en Bata, el V Congreso, que eligió a Andrés Esono Pasa a la página 32

Historia de CPDS

do del anuncio, estaba el supuesto intento de golpe de Estado del 24 de diciembre. Decimos ' supuesto ' porque, más de siete meses después de los hechos, no ha habido proceso

Viene de la página 31

Ondo como el nuevo Secretario General del Partido tras la retirada de Plácido Micó Abogo. Dicho Congreso, celebrado en el Palacio de Congresos de Ngoló, adoptó, entre otras resoluciones, la de promover una Mesa de Diálogo incluyente en el país, con la participación de todos los grupos políticos y organizaciones de la sociedad civil, tanto del interior del país, como del exilio.

daron celebrar una mesa de diálogo en los términos planteados por CPDS. En marzo del mismo año, una delegación de CPDS, encabezada por Esono Ondo, se reunió en España con 17 partidos políticos y grupos sociales para abordar la participación de estos en el diálogo acordado entre Obiang y Esono. Fruto de dicha reunión, se firmó el Manifiesto de Madrid, mediante el cual los suscribientes apoya-

El 14 de febrero de 2014, Andrés Esono Ondo se entrevistó con el Presidente Obiang y ambos acor- ban el diálogo y exigían que, para la celebración del mismo, el Gobierno de Guinea Ecuatorial, entre otras cosas, decretase, como signo de buena voluntad y de apertura, una amnistía que permitiese el regreso de los exiliados, la liberación de los presos políticos, la legalización de los partidos políticos y el libre acceso de los partidos políticos a los medios de comunicación del Estado.

Desde entonces, el Gobierno de Guinea Ecuatorial tensó las relaciones con CPDS, llegando a acusar al Secretario General de introducir el virus del ébola en el país para masacrar a la población, acusación totalmente surrealista. Las amenazas del Gobierno a CPDS fueron constantes y públicas. Así, el Presidente Obiang pronunció un discurso en la ciudad de Mikomeseng, en junio de 2015, prometiendo acabar con CPDS si este partido no engrosaba las filas de la coalición liderada por el gubernamental PDGE.

En noviembre de aquel año, tuvo lugar la Mesa de Diálogo, a la que el Gobierno denominó ' V Mesa de Diálogo ', tras un ambiguo decreto presidencial de amnistía que no permitió la liberación de ningún preso político, y con la imposición, por parte del Gobierno, del Orden del Día. CPDS se retiró con otros grupos el primer día de las negociaciones, al entender que el Gobierno había organizado un falso diálogo simplemente para lavar su imagen, y no para llegar a acuerdos que pudieran conducir a la solución de los problemas del país.

CPDS boicoteó las elecciones presidenciales de 2016 al entender que estas no reunían los mínimos requisitos de libertad, transparencia y equidad.

En marzo de 2018, CPDS celebró su VI Congreso que, además de reelegir a Andrés Esono Ondo como Secretario General, aprobó dos Declaraciones Institucionales y 19 Resoluciones que marcan la nueva estrategia política del Partido.

En noviembre de 2017, se celebraron elecciones municipales y legislativas, en las que CPDS participó en coalición con el partido Unión de Centro Derecha (UCD); esas elecciones, las peores y más fraudulentas de las historia del país, fueron calificadas por CPDS como ' un golpe de Estado electoral '. Dichas elecciones dieron lugar a un nuevo parlamento monocolor, en la práctica, aunque disimulado por un reparto de escaños entre el PDGE y sus partidos asociados, a los que concedió tan solo nueve escaños.

El día 11 de junio del presente año 2018, el Presidente Obiang anunció la convocatoria de la llamada VI Mesa de Diálogo Nacional (VI MDN), en un acto ceremonioso celebrado en el Palacio del Pueblo en Malabo. La ceremonia contó con la presencia de todo el Gobierno, representantes de los órganos constitucionales, líderes de los partidos políticos legalizados, embajadores y representantes de organismos internacionales acreditados en Guinea Ecuatorial. No sorprendió, pues, la solemnidad del acto, sino el discurso del fundador del PDGE, que por primera vez reconoció ' lagunas ' en el proceso de democratización, afirmando que ' toda queja política encierra supuestamente la falta de un derecho básico que demande el Pueblo '. Obiang dijo que la Mesa de diálogo iba a servir para que ' con carácter general entre el Gobierno, Instituciones Públicas, Partidos Políticos legalizados, Líderes y Activistas Políticos y la Sociedad Civil ', lleven a cabo un ' régimen de discusiones de la Ronda de Negociaciones con absoluta libertad, sin limitaciones ni restricciones, teniendo por objeto definir toda circunstancia, causa o actitudes que violen los derechos y libertades fundamentales del ciudadano susceptibles de alterar la paz, armonía, reconciliación y solidaridad del Pueblo '. Este discurso sorprendente hizo creer a los analistas que, en el fon - judicial alguno para que los tribunales competentes digan al pueblo qué es lo que pasó. En el anuncio, el Jefe del Estado invitó también a la diáspora a participar en el diálogo.

También exigió CPDS la presencia de observadores internacionales y que, para bajar la tensión política reinante entonces y ahora en el país y dar credibilidad al Diálogo ante la opinión pública nacional e internacional, el Gobierno debía, entre otras cosas, liberar a los presos políticos e instruir a la RTVGE para que realizase entrevistas diarias a los dirigentes de la oposición, ya que esos medios de comunicación deben servir a todos y no única y exclusivamente al gubernamental PDGE.

El mismo día, CPDS hizo un comunicado, en el que, entre otras cosas, decía que la anunciada mesa de diálogo, al tener el mismo planteamiento que la fracasada de noviembre de 2014, no podría dar los resultados esperados si no se involucraba, en su organización, diseño y determinación de los objetivos, a todas las partes afectadas. También decía dicho comunicado que, teniendo en cuenta que un diálogo serio no se puede preparar en un solo mes, y que tampoco lo debe preparar una sola parte de las implicadas en el proceso, el Presidente Obiang debía aplazar la fecha para el diálogo que él mismo había fijado de forma unilateral, con el fin de dar tiempo a que se formasen Comisiones mixtas para la preparación, diseño y organización de la VI Mesa de Diálogo.

Al día siguiente, 12 de junio, CPDS y UCD firmaron, con todos los partidos de la coalición electoral del PDGE, una carta dirigida al Ministro del Interior, pidiendo que la duración del desarrollo del diálogo no fuera de cinco días, como quería el Gobierno, sino de tres semanas. Enviaron, asimismo, un escrito al Primer Ministro y al propio Obiang pidiendo un encuentro con estos al constatar que el ministro Clemente Engonga Nguema Onguene no respondía a su carta. No hubo respuesta de ninguno de ellos.

Pese a estos pasos aparentemente positivos, la insistencia del Gobierno en seguir con un programa absolutamente cerrado e inflexible, hacía presagiar que el diálogo iba a ser uno más de los engaños a los que Obiang tiene acostumbrados a los partidos políticos y a la opinión pública nacional e internacional. Pasaban los días y la ' amnistía total ' seguía sin aplicarse.

Como cumpliendo las exigencias para un diálogo serio, planteadas por CPDS, Obiang permitió que RTVGE hiciera entrevistas a los dirigentes de la Oposición, invitó a observadores internacionales otra exigencia de CPDS y decretó una ' Amnistía Total ' el día 4 de julio.

En la ceremonia de inauguración del diálogo, Obiang volvió a sorprender, esta vez con un discurso opuesto al que él mismo había pronunciado el día 11 de junio cuando anunció la VI MDN. Si entonces Obiang había reconocido ' lagunas ' en el proceso de democratización que podrían estar en el origen de intentos de desestabilización del país, ahora aseguraba que ' en el país no hay problemas, sino que la Mesa de Diálogo es una más de las que el Gobierno celebra con la oposición cada cuatro años …'

En la primera sesión, CPDS exigió la liberación in - mediata de los presos políticos en aplicación del Decreto de Amnistía, siendo liberado al día siguiente Julián Abaga Nkogo, encarcelado por orden del ministro de Educación en diciembre de 2017, sin juicio ni condena. No fue liberado ni un solo preso más. En el desarrollo del diálogo, cuya mesa estaba presidida por el Primer Ministro, Francisco Pascual Obama Asué, el formato impuesto por el Gobierno, a modo de seminarios en los que ' intelectuales ' del PDGE daban pretendidamente lecciones a los asistentes, era una manifestación clara de que aquello no iba a conducir a ninguna parte. Pese a ello, se produjeron debates intensos e interesantes. La cosa no fue a más porque, llegado el momento de negociar a puerta cerrada para llegar a acuerdos, la delegación gubernamental cerró el paso a cualquier compromiso, respondiendo a cada exigencia a que ' el Gobierno toma buena nota ', o ' el Gobierno ya está en ello '.

En total, no hubo compromiso por parte del Gobierno, y por eso CPDS y UCD no firmaron el acta final.

El pueblo como testigo.

Los detractores de CPDS, desde las filas de la propia oposición, acusan a los dirigentes de este partido de venderse al régimen. Sin embargo, el pueblo de Guinea Ecuatorial es el mejor juez para decidir. Este pueblo al que CPDS ha acompañado desde 1990, sufriendo la represión de la dictadura y la miseria con los ciudadanos de a pie, y renunciando sus jóvenes dirigentes a los lujos y cargos que ofrece el régimen para sobornar a la oposición. Son dirigentes que se han mantenido firmes en su pucha durante tres décadas sin sucumbir ante las injusticias del Gobierno del PDGE en su afán por volver al sistema de partido único. Ni las presiones del régimen, ni las falsas acusaciones de algunos sectores confundidos de la oposición, harán cesar a CPDS en su tarea de hacer una oposición seria, crítica y pacífica contra la dictadura, y en su deber de luchar en favor del respeto de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial.

Estructura del partido

Congreso: integrado por Agrupaciones Regionales y distritales.

Consejo Nacional: máximo órgano del partido entre congresos.

Comisión Ejecutiva Nacional: órgano de gobierno del partido, está integrado por:

Presidente

  • 3 Vicesecretarios Generales

Secretario General (líder)

  • 21 Secretarios con Área
  • Comisión Nacional de Conflictos
  • 5 Secretarios sin Área
  • Comisión Nacional Revisora de Cuentas
  • 2 Agrupaciones Regionales (Bioko -Annobón y Río Muni)

Agrupaciones Distritales Células.

El más conocido es LA VERDAD, que debería salir cada mes; pero la escasez de recursos materiales impide su publicación regular.

Órganos Informativos

En lo que se refiere a ' Onda Libre ', CPDS seguirá trabajando para hacer realidad su legalización, pues la dictadura no es eterna.

Andrés Esono, Secretario General de CPDS (2013 -….)

HISTORIA DE GUINEA

Ver texto

HISTORIA DE GUINEA

Capítulo 10. EL AMIGO DEL TIRANO

No se puede separar el nombre de Antonio García—Trevijano y Forte de Guinea Ecuatorial. El notario en situación de excedencia fue acusado de ser el asesor de Macías antes y durante su Presidencia. Luego, su nombre volvió a sonar en aquellos turburlentos tiempos de la interminable agonía y muerte de la dictadura y el titubeante nacimiento de la democracia en España.

Cuando se levantó la consideración de materia reservada para los asuntos guineanos en octubre de 1976, y al caer el tirano, tres años después, García—Trevijano reapareció en los medios de comunicación, igual que ocurrió cuando el régimen franquista clausuré el diario Madrid y al aparecer como miembro destacado de la Junta Democrática de España, atacado ferozmente por el PSOE.

Se vivía en Madrid el áspero proceso de discusiones entre los dirigentes políticos guineanos y la Administración española. La gran noticia estaba fechada en Nueva York, la firmaba José María Carrascal y la publicó el diario Pueblo, que dirigía Emilio Romero, el 9 de julio de 1968. El corresponsal del periódico de los sindicatos verticales recogía las palabras de un guineano, quien aseguró en la ONU que el 26 de mayo anterior habían sido citados varios participantes en la Conferencia Constitucional en un despacho situado en el paseo de la Castellana 106, "para ponernos sobre la mesa 216.000 pesetas, con objeto de que boicoteásemos la Conferencia”. Esta acusación la hicieron Saturnino Ibongo y Atanasio Ndongo, ambos del MONALIGE y los dos asesinados unos meses más tarde por el ya presidente Macías. Pueblo denunciaba la “maniobra” de “unos colonialistas, al servicio de intereses internacionales, que trabajaron a un grupo de guineanos en Madrid, con objeto de crear problemas al Gobierno español y apoderarse económicamente de Guinea después de la independencia”.

Pueblo publica el día 19 de julio una larga carta dirigida Emilio Romero que este titula a toda plana "El notario (excedente) se descubre" (1) . "Y en efecto, soy yo, Antonio García-Trevijano y Forte, notario excedente, residente en Madrid, abogado en ejercicio, con bufete en el Paseo de la Castellana, 106, quien se ha ocupado de la independencia de Guinea”, decía el autor de la carta. Explica que si su nombre había quedado oculto era por la decisión del Gobierno de tratar los asuntos de la independencia de Guinea bajo la Ley de Secretos Oficiales. Afirma que unos guineanos acudieron a su despacho para solicitarle ayuda económica para su grupo político y para subsistir mientras permanecían en Madrid, cosas a las que accedió.

García—Trevijano se reúne en variar ocasiones con políticos guineanos para estudiar el proyecto presentado por el Gobierno español. ”Después de haberme aislado cuatro días y haber elaborado el proyecto de enmienda total ...me reuní con los catorce miembros que me habían proporcionado los acuerdos básicos de este proyecto para comentarlo y someterlo a su aprobación. Fue unánimemente comprendido y aceptado y, luego, he tenido conocimiento de que fue firmado por veintitrés miembros de la delegación guineana y presentado a la Mesa de la Conferencia Constitucional como enmienda total al proyecto del Ministerio de Asuntos Exteriores. Al explicar los motivos que le llevaron a colaborar en esta tarea, hace una crítica implícita al proceso descolonizador español, desmiente las afirmaciones de soborno y otras acusaciones y asegura que su trabajo es “una obra limpia realizada en servicio de España y de la paz en un pequeño país de África”.

En las amplias páginas del vespertino, junto a la larga carta todavía cabían una nota de José María Carrascal y un editorial que derrochaba autosuficiencia fascista, al gusto oficialista de la época, y expresaba su extrañeza porque un abogado en su labor de asesoramiento» no sólo no cobrara, sino que encima pagase a sus clientes. Le parecía a Pueblo "indeseable” la conducta crítica de un abogado contra el Gobierno y consideraban que en ese asunto “únicamente las Cortes representativas de la nación... deben estimular o limitar, tras la autorización para negociar, la acción del Gobierno”.

Pero García—Trevijano no sólo recibe críticas desde diversos sectores del arco ideológico español. El grupo opositor ANRD le acusa de haber asesorado a Macías, antes y después de ser Presidente, de haber financiado su candidatura presidencial con 50 millones de pesetas, de ser responsable del monopolio de exportaciones e importaciones de Guinea y el mayor accionista de todas las empresas que funcionaban con capital extranjero. La ANRD aseguraba que cuando la policía española quitó el pasaporte a García-Trevijano, en 1975, Macías le concedió un pasaporte diplomático guineano.

García-Trevijano remite una carta al director de Le Monde, en la que protesta por una información enviada desde Madrid por José Antonio Nováis, corresponsal del diario francés en España. Según García—Trevijano, Nováis le profesa un “odio personal” desde que él denunció ante Macías lo que consideraba una estafa cometida por un grupo de personas, entre las que se encontraba el periodista, que pretendían fundar el Banco Nacional de Guinea como parte de los negocios de la Financiara Guineana de Desarrollo S. A. (FININGUINEA). En la carta asegura que jamás ha recibido retribución del Gobierno de Guinea “por los trabajos exclusivamente jurídicos que me ha pedido”.

El notario excedente dice más tarde, en declaraciones a Ramón García Domínguez publicadas en Diario-16, que se declara materia reservada, a los asuntos de Guinea para tapar el golpe de estado de Castiella en 1969 y para cubrir los negocios montados por la familia Carrero Blanco relacionados con el cacao, el café y la madera. Luego rechaza las acusaciones de la ARND, que le habían imputado 52 encargos del gobierno de Macías, desde la preparación de discursos hasta leyes. Niega también otras acusaciones, como la que se difundió en Pueblo en 1968, pero reconoce que “apoyé, favorecí y di coherencia ideológica al famoso grupo de los 23, o Secretariado Conjunto, que llevó a Macías al poder”. Explica que planeó una estudiada campaña a nivel popular” que sirvió para que Macías ganara las elecciones y denuncia una serie de tramas y maniobras del Gobierno español para evitar la victoria de Maclas.

Unos días después, el 17 de octubre de 1976, García-Trevijano dice a Octavio Cabezas para El País, que de lo que se sentía más orgulloso en su vida política era "haber contribuido, de una manera decisiva, a la independencia de Guinea y haber influido en la formación de un nuevo Estado independiente en África”. Tenía mérito decir esto a esas alturas, cuando ya todo el mundo sabía de los horrores del régimen creado con la ayuda del abogado.

La ANRD afirmaba también que su mujer, Francine Chouraki, de nacionalidad francesa, y su nuera, Simone, habían realizado negocios en Guinea, especialmente de comercio. Le acusan de haber cobrado comisiones por asuntos tan dispares como la acuñación de moneda, que hacía la empresa italiana “Italcambio” o series de sellos de correos, incluidos algunos en los que aparecía el equipo de fútbol del Barcelona. Es cierto que los sellos guineanos tenían un valor filatélico grande, por ser un país joven y porque estaban muy bien hechos. García—Trevijano se querelló contra Diario—16 porque este periódico publicó el 19 de octubre de 1976 que el notario había obtenido un beneficio de 45 millones de pesetas por actuar como mediador en un contrato firmado por el ministro del Interior de Macías, Ángel Masié Ntutumu, y el empresario griego Dragomir Prorodanov, para la edición y venta de sellos, negocio que se realizó, según la publicación, el 22 de junio de 1971.

En ese momento, García-Trevijano se ve atacado por los sectores conservadores españoles, debido a su participación en la Junta Democrática, y por el PSOE, que no le reconocía “catadura moral ni política" para representar a ese organismo en las negociaciones con la Plataforma de Convergencia Democrática. El abogado denuncia, en el diario Ya del día 21 de octubre de 1976, que el Grupo opositor ANRD le ha amenazado de muerte.

Un mes después dice que ha llegado el momento de defenderse. En una rueda de prensa que concede en Madrid, afirma que no estaba enterado de que en Guinea se produjeran muertes y violencia. "El régimen del presidente Macías está en la línea histórica de África de la lucha por conseguir la independencia económica. Esta lucha económica es la causa africana, por delante de la copia de los sistemas políticos europeos”, explica el abogado, de origen granadino.

Lo más curioso es cómo justifica García-Trevijano la actuación de “su” Presidente. “Yo pienso y aseguro que no me he equivocado con Macías. En el momento de la independencia, el único que tenía el carácter, la fuerza, la energía, el orgullo, para poder mantener a Guinea unida y no ofrecerla al reparto y rapiña de las potencias vecinas, ese era Macías”. El abogado afirma que luego “las fuerzas internacionales y capitalistas se confabulan para derrocarle y, en marzo de 1969, el Gobierno español, con Castiella, intenta un golpe de estado... La reacción de Macías es lógica y comienza a desconfiar de todos sus colaboradores y a concentrar en su persona poderes y funciones administrativas”.

Por mucho cariño que García-Trevijano sintiera hacia Macias, o por bien que le fueran reconocidos sus trabajos como asesor, sorprende que el notario afirmara que "ni en Guinea se da genocidio alguno, ni ha habido asesinatos”.

"Vuelvo a negar que haya ganado un sólo céntimo en Guinea”, decía García-Trevijano en la rueda, de prensa, que terminó, según el corresponsal de La Vanguardia en Madrid, asegurando que "el último proyecto técnico que envié al presidente Macías fue en el 74. Desde entonces no he vuelto a tener ningún contacto con él, hasta hace quince días que me envió una carta, lamentando la campana contra mi”.Fidelidad correspondida.

García—Trevijano desaparece de escena unos meses ”por la campaña que el PSOE y otros sectores hicieron para alejarme del terreno activo de la oposición", pero a finales de marzo de 1977 anuncia que aprovechó el aislamiento para preparar dos libros, uno sobre Guinea y otro sobre la transición política española. En unas declaraciones» realizadas justo unos días después de la ruptura de relaciones diplomáticas, reitera que volvería a apoyar a Macías, aunque supiera que se le iba a atacar, como le ocurrió posteriormente. Lamenta que no se analicen las causas de la independencia guineana, la implicación de personalidades y empresas y el que España haya mantenido su Embajada abierta en Guinea.

De todas formas, García—Trevijano asegura que "hace cuatro años que no veo a Macías. Nunca he sido amigo personal de él; tampoco he sido amigo político. Me identifiqué con la causa de la descolonización de Guinea por ser una causa progresista que la izquierda española tenía que asumir. Y cuando yo arriesgo mi libertad y mi vida, porque estuve amenazado desde el año 68 por ayudar a los guineanos que venían sin un céntimo y ante una causa tan lejana y tan difícil de creer, como era triunfar en su país cuando Bonifacio Ondó y Atanasio estaban apoyados con todo el dinero del Estado español, con todo el dinero del colonialismo y todos los favores del régimen — a los más impotentes es a las que yo ayudo- en ese momento ni el PSOE estaba a mi lado, ni ningún otro partido de la oposición democrática. Estuve solo. Por eso yo no admito ninguna crítica de ningún partido, con relación a Guinea, porque su deber era haber estado entonces al lado de la oposición. Su actitud demuestra que desconocen la realidad y lo que entraña la descolonización de un pueblo africano".

Nada más producirse el derrocamiento de Macias, la revista Cambio-16 difunde el rumor de que el nuevo régimen guineano ha pedido a España la extradición de García—Trevijano por supuestos negocios realizados durante el período que termina. Fuentes diplomáticas del Ministerio de Asuntos Exteriores niegan que se haya recibido ninguna petición de extradición y el interesado precisa que en 1973 se opuso a Macías y rompió sus relaciones con él cuando modificó la Constitución y modificó la Constitución y tomó poderes absolutos, aboliendo los derechos de los guineanos. "Por otra parte –añade- mis relaciones con el actual régimen son excelentes". Eso es tener amigos en todas partes... o que las cosas habían cambiado poco en Guinea.

En una jugosa entrevista que realiza Nativel Preciado a finales de agosto del 79, García-Trevijano dice que de nuevo se habla de él “por el temor a que vuelva algún día a la política, porque si fuera un hombre anulado no se meterían conmigo”. Afirma que perdonaría la vida a Macías “porque tienen un proceso patológico y requiere atenciones psiquiátricas”. Reitera que cuando "colaboré" con el Gobierno guineano “no hubo, que yo sepa, ninguna sentencia de muerte Los únicos políticos guineanos que murieron fueron los que fracasaron en el intento de golpe de estado” de marzo de 1969, dice el notario, quizá la única persona que desconocía lo que ocurría en Guinea. Niega haber financiado la campaña de Macías, pero reconoce que en total entregó alrededor de un millón y medio de pesetas (en 1968) a partidarios de Macías y a otros grupos para sus campañas electorales. Nada más triunfar Macias? García—Trevijano ya le asesorabas “le advertí quo Atanasio Ndongo le traicionaría y así fue. El 5 de marzo de 1969 él y Saturnino Ibongo intentan un fallido golpe de estado con el apoyo del Ministerio español de Asuntos Exteriores”.

Aunque afirma que cuando conoció a Macías no tenía el menor síntoma de desequilibrio, inmediatamente después cuenta unos divertidos sucesos sobre el guineano. “En el recibidor de mi casa hay un espejo quo ocupa, una pared entera y casi todo el mundo confunde el espejo con un pasillo y choca, Macías fue uno de ellos, pero el único que hizo varios intentos de salir a través del espejo: luchó contra él y no se dio por vencido mas que al cabo de un rato. Me impresionó su obstinación, era un hombre que no aceptaba la realidad. Otro detalle sintomático es que se negaba siempre a trabajar en la terraza de mi casa – estábamos en verano y solíamos reunirnos allí para estar más frescos – porque temía le disparasen desde cualquier edificio”. Luego recuerda otros incidentes y discusiones y manifiesta que Macías tenía un carácter muy irascible.

Si no se tratara do asuntos tan sangrientos, seria casi de sainete la escena cuando la periodista pregunta si no se enteró de que se producían matanzas, en Guinea. En la entrevista estaban presentes los ex-ministros Ángel Masié y Pedro Ekog? junto con el sanguinario ex—jefe de la policía Ciriaco Mbomío -por cierto, luego reintegrado en la policía española— y a ellos consulta acerca de cuantas personas murieron tras el golpe de 1969. Los antiguos sicarios del dictador empiezan a recordar nombres, García-Trevijano les interrumpe y asevera: “no más de ocho o nueve personas”. Asegura que no pueden ser ciertos los informes que hablan de asesinatos, torturas y otras atrocidades “porque después del golpe de Atanasio el país vive dos años felicísimos. Durante 1971 y 1972 había en Guinea una alegría tremenda”.

— A finales de 1972 comienzan a producirse algunas detenciones, precisa Ángel Masié.

  • ¡Ah! ¿En el 72 había detenciones?, interrumpe García-Trevijano con asombro.

  • ¿Cómo es posible que usted no lo supiera?, pregunta Nativel Preciado.

  • Si se produjeron esas detenciones, desde luego, me lo ocultaron. Mis amigos guineanos, los ministros» tenían una delicadeza tremenda conmigo, aunque en este caso era mas bien un defecto, y no me advertían de las cosas que estaba haciendo Macías en contra de mis ideas. Por eso yo me enteré sólo de los hechos consumados y no tuve tiempo de decirle a Macías que estaba cometiendo un error.

García-Trevijano reconoce que en octubre de 1972 nota "una tristeza tremenda en el pueblo”. Afirma que se lo comenta a Macías y este le responde: “sus amigos le llevan a las fiestas de los bubis, que son muy tristes; sus amigos no conocen bien Guinea”

La entrevista está plagada de contradicciones. Tras decir que no interrumpió su relación con Macías hasta finales de 1973 y que hasta finales de 1972 “había en Guinea una alegría tremenda",reconoce que en 1971 tuvo un áspera discusión con Macías, cuando decidió crear el PUNT, "y yo ya perdí la ilusión y la esperanza sobre Guinea". Pero siguió dos años más al lado de Macías (en una entrevista anterior reconoció que le había mandado un proyecto en 1974) “porque quedaban asuntos muy graves pendientes y yo no podía negarme a resolverlos, a dejar sola a aquella gente que necesitaba elaborar unas leyes muy difíciles y no tenían otra persona que les pudiera, asesorar". A partir de ahí, dice que “por amistad, porque no quería que cometiera aún más crímenes, tuve que guardar silencio. Gracias a mi actitud, muchos políticos guineanos están vivos y pudieron escapar de Macías”. Antes había afirmado que no supo de muertes hasta finales del 73.

Asegura en la entrevista que su preocupación por Guinea “cuando vinieron a pedírmelo unos guineanos nacionalistas”, fue desinteresada y “por un ideal político”. Afirma que Angel Masié le contó que antes de acudir a él para que les ayudara, los guineanos pidieron asesoramiento a Tamames, Tierno Galván y Ruiz Jiménez, quienes se negaron, excepto “uno de ellos que pidió un millón de pesetas por desempeñar el trabajo de asesorarles”.

García-Trevijano no se arrepiente de sus actividades en Guinea y de su apoyo a Macías. Lo único que reconoce haberse preguntado algunas veces es “si hice bien rompiendo con Macías en el 73, si no debería haber seguido más tiempo para evitar que cometiera más crímenes, porque yo era, en cierta medida un freno para Macías”.

Unos días después en unas declaraciones a la revista Interviú, García-Trevijano repite que en Guinea le enseñaron pruebas concluyentes de la participación del Ministerio de Asuntos Exteriores y de las Fuerzas Armadas españolas estacionadas en Guinea” en el golpe de 1969. Luego, sin embargo, dice que advirtió a Macías, pues a finales de 1972 se dio cuenta de que “el sistema de promoción política y social de ciertos colaboradores de Macías consistía en preparar falsos complots contra el presidente, que ellos mismos denunciaban después, y se encargaban de la represión. Pero Macías estaba dispuesto a creer cualquier tipo de denuncia, y esto fue aprovechado para desahogar las venganzas entre familias, tribus, clanes políticos...”

El filántropo notario reitera que no ha ganado nunca ni una peseta con Guinea, “ni siquiera como abogado”. Afirma, por el contrario, que ha tenido que poner en total unos 4.500.000 pesetas y que se el costeó el mismo hasta los viajes. Reconoce que hizo de intermediario para la emisión de sellos denunciado por la oposición guineana, pero precisa que no recibió ninguna cantidad por ese asunto.

”He sido yo —afirma— quien en 1976 informé a la prensa de que la única actividad económica que podía indirectamente relacionarse conmigo, fue la de la empresa “Simed”, formada entre Eduardo Muñoz Seca y mi cuñada Simone, pero también informé entonces con documentos que el origen de esta actividad se produjo sin mi conocimiento, estando ausente de Guinea y por un favor personal que mi cuñada quiso hacer al primer represaliado de Guinea, Pedro Ekong, quien recibió una partida de cemento que luego no pudo pagar. Las pérdidas económicas de alrededor de cinco millones de pesetas que sufrió mi cuñada y Eduardo no fue cubierta por mi, sino por el padre de Eduardo Muñoz Seca. . Para pagar esta deuda, mi cuñada aceptó de los miembros del gobierno de Macías actuar de gestora en España para las compras de artículos de primera necesidad que se necesitaban en Guinea y que los exportadores enviaban a precios falseados. La empresa “Simed” hizo estas gestiones cobrando una pequeña comisión hasta que se pagó la deuda. Después no he vuelto a intervenir en ningún tipo de actividad”.

García—Trevijano finalizaba sus declaraciones a Interviú afirmando que sus acusadores perseguían diversos intereses. En 1968 era para ocultar el fracaso de la Conferencia Constitucional, en 1976 para romper la unidad de la oposición democrática y en 1979 “por parte de ciertos organismos gubernamentales, como la Oficina de Información Diplomática, sirve de cortina de homo para cubrir la intervención española en el golpe de estado contra Macías”. Se refiere al parecer, al golpe que encumbró a Obiang en el poder.

______________________________________________

(1) La palabra “excedente” aparece entre paréntesis porque estaba en un tamaño mucho menor que el resto del titular.

Editado y distribuido por ASODEGUE

Volver a "La dictadura de Obiang"

IMG_3612

Ver texto

Ya se puede hablar le Guinea

El camino de la independencia

T

2

C

Acusaciones contra Trevijano

(En no hubo genocidios)) Ginea

1

D

1L

1 1id -

0 Q

4 us

Mm

0

0 L

IMG_3613

Ver texto

1

1

2

4 1 5 5 2 2

g 1 2

E 1 1

@

1 1

4

4

2

1 6

2 1 1 8

IMG_3614

Ver texto

2

García Trevijano podria hacerse millonariol

04 5 0 dl

6

Adeni

0 71

Y 43 0

'Pasble

0

4

5

5

LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL Y LA INDEPENDENCIA DE GUINEA

Ver texto

La Conferencia Constitucional y la independencia de Guinea Ecuatorial en las "Memorias de estío" de Miguel Herrero de Miñón (*).

(*) Miguel Herrero de Miñón (Madrid, 1940) participó como técnico en la Segunda Fase de la Conferencia Constitucional. En sus Memorias de estío, publicadas por Ediciones Temas de Hoy en 1993, dedica unas páginas (de la 28 a la 39) poco numerosas, pero muy interesantes, a los temas relacionados con aquella experiencia y con la política española del momento hacia Guinea Ecuatorial.

"En enero de 1968 terminaba los estudios de filosofía en Lovaina cuando, a través de la embajada española en Bruselas, recibí el recado de ponerme en comunicación con el ministro de Asuntos Exteriores. Castiella me pidió que volviese inmediatamente a Madrid a fin de asesorar la preparación y celebración de la segunda fase de la Conferencia Constitucional para la independencia de Guinea Ecuatorial. Su jefe de gabinete, Marcelino Oreja, le había hablado de mis investigaciones sobre el derecho constitucional de la descolonización. Así lo hice el 21 de febrero de 1968, tras despedirme apresuradamente de mis asombrados maestros Antoine Vergote y Alphonse de Waelhens, reacios a comprender aquel rápido paso de la fenomenología a la política.

Conocía a Castiella como amigo que era de mi padre; en varios encuentros veraniegos, había tenido ocasión de charlar con él o, más bien, de escucharle; y con Marcelino Oreja tenía una buena relación que los años han transformado en respeto mutuo y amistad. Pero es claro que nunca había visto trabajar a un equipo ministerial como aquél y en el que se integraban personas de diversa valía y talante. Sin duda se puede discrepar de muchos aspectos de la política exterior de Castiella y el juicio, atendiendo a los resultados, no puede ser optimista. Pero es preciso reconocer que, merced a una tenacidad ejemplar, puesta al servicio de una altísima idea de la dignidad del Estado y de su servicio en el exterior, el ministro y su equipo consiguieron dar a luz una concepción del interés nacional todavía vigente y crear en nuestra carrera diplomática una escuela de pensamiento.

El proyecto de Castiella, tal como, una noche de aquel mes de febrero, me lo expuso en su despacho de Santa Cruz, no carecía de cierta grandeza e indudable viabilidad, aunque hubiera requerido una política interior muy diferente.

Se trataba, según el ministro, de conducir rápidamente hasta la independencia a Guinea Ecuatorial primero y al Sahara después, y establecer con ellos íntimos lazos de cooperación de modo que, asumiendo un coste económico no pequeño, España pudiera, en gran medida, determinar su política exterior.

Con ello, el político bilbaíno confiaba en obtener tres objetivos: dos votos más para España en las Naciones Unidas, importante baza a jugar en contenciosos presentes y futuros; contrapesar desde el Sur las apetencias marroquíes, estableciendo una alianza entre el futuro Sahara, vinculado a España, y Mauritania, y, en fin, no sólo dar muestras de buena voluntad hacia el Tercer Mundo, sino conseguir dos vías de entendimiento con él.

Sin duda el problema de Gibraltar, que ya entonces obsesionaba a Castiella, pesaba mucho en este diseño estratégico y no dejó, a mi juicio, de contribuir a su frustración. Pero si estas bazas se pensaban jugar indudablemente en pro de la reivindicación española, su alcance se pretendía mucho más permanente.

Desde mi llegada hasta mediados de abril estuve dedicado a preparar, a más de la fórmula de acceso a la independencia, dos extremos claves.

Ante todo, la elaboración de un anteproyecto de constitución donde tuve ocasión de aprovechar materiales recopilados y utilizados en las investigaciones anteriores ya mencionadas. Recuerdo que con la ayuda de hombres de buen criterio como Oreja, Cañadas y Moro conseguí descartar las peores opciones, entre otras la de exportar las instituciones del régimen español, y establecer, como postura de reserva, un texto muy simple. Sin otra parte dogmática que la Declaración Universal de Derechos del Hombre; un sistema de gobierno neoparlamentario de ejecutivo prácticamente monocrático, equilibrado por un vicepresidente del Gobierno sin específicas competencias; un gabinete dependiente del presidente; y una estructura regional con competencias autonómicas amplias y tasadas y una participación en el Gobierno, como ministros sin cartera, de los dos presidentes regionales.

El segundo extremo, ya planteado al elaborarse la Constitución, era el sistema electoral y que, según el criterio del Gobierno, debía consignarse en una Ley Electoral a elaborar en la propia Conferencia.

Mis conocimientos en la materia no eran grandes y comprobé que los de los supuestos expertos que se movían en torno de aquella tarea eran todavía menores que los míos. Yo conocía desde hacía años, por razones familiares y académicas, a un diplomático excepcionalmente inteligente y que había dedicado mucho tiempo y energía al estudio de los sistemas electorales, Francisco Condomines. Reclamé su venida en comisión de servicios y colaboramos íntimamente durante varios meses hasta el final de la Conferencia Constitucional.

Condomines me convenció de las ventajas del sistema proporcional para afrontar una situación como aquélla. Yo estaba bajo la influencia de las tesis de Duverger y de Rae, según las cuales, mientras el sistema electoral mayoritario simple conduce al bipartidismo, el sistema proporcional fomenta la proliferación de partidos y evita las mayorías absolutas.

Ahora bien, Condomines me demostró que lo primero conducía al partido único si el sistema mayoritario era de lista nacional y aun provincial, y que la alternativa no podía ser otra que los distritos uninominales, muy convenientes cuando ya existía un sistema de partidos, pero que, en caso contrario, atomizarían la representación, eliminando cualquier gran fuerza política y dando el poder a los notables locales.

Por otra parte, el sistema proporcional permitía la representación de diversas minorías territoriales o étnicas, sin necesidad de acudir a la tosca fórmula de reserva de escaños, y si se exigía listas electorales completas, cerradas y bloqueadas, simplificaba extraordinariamente el escrutinio y fortalecía la estructura de los partidos.

Todo eso nos parecía deseable para Guinea y así lo hicimos aceptar por la parte española. Pero esta opción que, al final, fue fútil en Guinea Ecuatorial resultó trascendental, y sus consecuencias llegan a la vigente Constitución y legislación electoral española, como explicaré en capítulos posteriores.

Los instrumentos legales de la independencia estaban ya preparados y los borradores constitucional y electoral listos. Yo trabajaba en un despachito del palacio de Santa Cruz redactando una nota informativa final, cuando la puerta se abrió, con cierta violencia, y entró en mi cubil el ministro Castiella seguido a respetuosa distancia por Marcelino Oreja. Dejé de teclear y me levanté. «No soy Napoleón», dijo Castiella, y yo lo confirmé, como hubiera hecho un personaje de Wodehouse: «No, señor ministro; no lo es.» «Pero como Napoleón», continuó nuestro canciller, «condecoro a mis hombres en el campo de batalla». Abrió un estuche. Me prendió en el pecho la encomienda de número del Mérito Civil, alegando mi juventud para no darme la Gran Cruz. Me rogó continuara trabajando durante la fase de la Conferencia Constitucional que comenzaba días después. Me abrazó y se fue dejando que Oreja me felicitase y entregase un sobre con cincuenta mil pesetas.

Para mí, aquel episodio, por minúsculo que sea, retrataba bien a Castiella y a muchos hombres de su generación. La indudable experiencia se diluía en exceso de ingenuidad. El sentimiento de la grandeza de la propia función se realzaba por una dosis de modestia que hoy es inimaginable. No creo que Castiella se sintiera importante de suyo ni por ser ministro, sino por la alta función que quería y creía ejercer.


La segunda fase de la Conferencia Constitucional comenzó, formalmente, el 17 de abril con un discurso solemne de Castiella y, de hecho, en dos sesiones de mañana y tarde el día 19 del mismo mes. La mesa la constituían Sedó, en representación del ministro, Mañueco y Cañadas; la delegación española se componía de representantes ministeriales, entre los que destacaba, por vocación y dedicación, un jurista excelente, Marcelino Cabanas, los militares, siempre racionales, y el ya prometedor político Rodolfo Martín Villa, escindido entre su fidelidad a López Bravo, del que era director general, y su comprensión y simpatía hacia la política aperturista de Castiella. La delegación guineana agrupaba a representantes de las instituciones de autogobierno, organizadas desde 1963, y de las fuerzas políticas de hecho existentes. Condomines y yo asistimos desde la tarde del día 19 de abril hasta el 27 de mayo, en calidad de Comité Técnico.

Pese a su alto nivel económico de entonces sobre la media africana, la situación de Guinea no era muy alentadora. Las instituciones de gobierno estaban desprestigiadas y sus dirigentes tachados de colaboracionistas (v. gr. el presidente Bonifacio Ondo Edu).

Existía un movimiento nacionalista de organización prometedora e implantación global, con un programa occidentalizador y unos dirigentes y cuadros aceptables (el MONALIGE, con Atanasio Ndongo y Saturnino Ibongo a la cabeza).

Había movimientos personalistas y oportunistas de todo tipo (agrupados en el MUNGE) y pseudoorganizaciones étnicas múltiples.

La minoría más importante eran los bubis, autóctonos de Fernando Poo y temerosos de la mayoría pamwe del continente.

Y todo ello, claro está, envuelto en una humanidad lamentable, siempre dispuesta a la corrupción y al charloteo, en la que palpitaba dramáticamente el tránsito entre la magia y la ciencia, la tribu y el partido, el oficio tradicional y la profesión occidental. Pero habituado como estaba, desde la elaboración de mi tesis doctoral, a leer-los discursos de Lumumba, no tuve por qué extrañarme demasiado de los de Macías, y si había admirado a un dogmático como Julius Nyerere, no podía dejar de hacerlo con un pragmático como Ndongo.

Por parte española la situación no era menos compleja. En el Gobierno ya había quedado claro que España no tenía interés político, económico o estratégico alguno en permanecer en Guinea Ecuatorial. Pero sí había dos posiciones contrapuestas en el proceso descolonizador.

Por un lado la de Castiella y, por sintonía con él, los ministros que pudieran ser considerados como aperturistas, inclinados a jugar la carta descolonizadora como baza, modesta pero eficaz, de transformación del régimen. En lo exterior para realinearlo en la esfera de las relaciones internacionales; en lo interior para predicar las ventajas del sufragio universal .y de los partidos políticos. En todo caso, para jugar el éxito del proceso como carta de prestigio personal en una sucesión, cuya apertura parecía cada vez más próxima.

De otro lado y por razones exactamente opuestas, el almirante Carrero Blanco y su entorno, de cuyo Ministerio de la Presidencia dependía la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas.

En este panorama incidían las fuerzas de terceros tanto interiores como exteriores. Aunque Guinea era una carga económica para el Estado, los madereros de Río Muni y los cultivadores españoles de café y cacao en Fernando Poo obtenían notables ventajas de la situación colonial y no regatearon esfuerzos para dificultar la descolonización primero y obtener, cuando ésta ya era irreversible, la secesión de Fernando Poo.

A este primer factor de perturbación hay que añadir la intervención de ciertos sectores de oposición al régimen que, en connivencia con los más ultramontanos de éste, trataron de frustrar, no tanto el proceso, como el éxito gubernamental en la conducción del mismo.

Por último, yo nunca descarté que algún servicio especial de los países con los que la política de Castiella había creado tensiones innecesarias e imprudentes explotara la situación para desacreditarlo y provocar la crisis, como ocurrió meses después.

Todos estos elementos gravitaban en torno a la Presidencia del Gobierno como polo opuesto al palacio de Santa Cruz. Personajes cercanos al almirante Carrero Blanco tenían conexiones varias, sea con los madereros o con ciertos supuestos elementos de la oposición democrática. Más adelante mencionaré al notario García Trevijano y su intervención en estas cuestiones. Baste ahora relatar un episodio paradigmático.

Carrero Blanco y Castiella no se hablaban, y menos sobre problemas como el de Guinea, en el que mantenían actitudes dispares. Sus relaciones, al menos las que yo conocí, eran por intermediario. Y una tarde de mayo de 1968, Francisco Condomines y yo mismo fuimos al despacho del primero para plantearle, por encargo del segundo, problemas surgidos en el curso de la Conferencia. En un momento dado y poniendo por delante nombres concretos, dije: «Señor vicepresidente, en el círculo de esta casa existen personas que, bajo la protección de V. E., realizan una contrapolítica que podría calificarse perfectamente de traición y que yo considero de lesa patria.» El almirante se demudó y, probablemente, yo también al repensar lo que acababa de decir. « ¿Tiene usted pruebas de lo que afirma?», me preguntó Carrero. «Sí, señor vicepresidente, las tengo y, además, plenamente documentadas.» Yo jugaba de farol a todas luces; pero el vicepresidente del Gobierno hizo un gesto ambiguo con los brazos y espetó: «Usted es muy joven, Herrero. Póngase en la piel de los demás y comprenderá.» Es claro que comprendí.

La presión de los colonos españoles era especialmente intensa en cuanto al futuro de Fernando Poo se refería. Y efectivamente no faltaban argumentos para apoyar la separación de la isla del resto de Guinea y constituirla, de una u otra manera, en lo que, una información interesada del prestigioso Le Monde, tituló «La Canaria más al Sur». No faltó quien propusiera, ya en 1961, la proclamación del gobernador general español como rey de los bubis y, en pleno proceso de independencia, se pretendió formalmente la vinculación de la isla con España a través de la unión personal en un mismo jefe de Estado.

Sin embargo, cuando yo llegué a ocuparme de la cuestión, aunque tales posibilidades no dejaban de plantearse por bubis, terratenientes españoles y algunos funcionarios supuestamente bien intencionados, me parecieron siempre de mayor peso los argumentos en pro de la independencia de Guinea como una sola unidad política. Así lo anunció Castiella al inaugurar la segunda fase de la Conferencia Constitucional y serví tal opción con plena convicción de que era la más conveniente a nuestros intereses nacionales.

Las razones para ello eran varias: Los múltiples actos propios de España y las reiteradas exigencias de la ONU en línea con el respeto a las fronteras coloniales proclamado por la OUA desde 1963, como nueva versión del «uti possidetis». El coste económico que para España tenía la isla y aún lo tendría mayor por sí sola. Los problemas de su defensa militar y el hecho de que la mayoría de la población fuera nigeriana merced a los inmigrantes braceros -cuarenta mil oficialmente, setenta mil en realidad-, que la indolencia de los quince mil bubis y la voracidad de los colonos habían traído a la isla.

El segundo de los factores de perturbación más atrás señalados lo personificó el señor García Trevijano, exótico personaje que años después consiguió romper con izquierdas y derechas, rupturistas, reformistas e inmovilistas, en los años de la transición. El citado individuo se reunió a partir del 24 de abril con los delegados continentales y, con el apoyo técnico del, después catedrático, don Jorge de Esteban, inspiró la llamada propuesta constitucional «de los veintitrés», destinada a provocar la reacción separatista de los isleños, a potenciar el liderazgo del tristemente célebre Francisco Macías y, en último término, a frustrar el proyecto de Castiella de independencia pacífica y cooperación con España. No sé si es casual que, simultáneamente a las intrigas de García Trevijano, gentes cercanas a Calvo Serer hicieron intentos vanos de atraer en la misma dirección al joven Saturnino Ibongo, la más firme promesa del nacionalismo guineano y hombre de confianza de Atabasio Ndongo.

Condomines y yo conocíamos, día a día, tales operaciones e informamos puntualmente a Castiella. Cuando pienso que nuestros adversarios consiguieron torpedear el feliz desenlace de la Conferencia, el 30 de abril, mediante un donativo de 160.000 pesetas hecho al MUNGE - el recibo lo firmó Francisco Salomé Jones - y el compromiso de llegar hasta 500.000 o que José Antonio Nováis conseguía alguna ayuda económica para el propio Macías, no comprendo cómo el Ministerio no utilizó las mismas armas, con calibre mayor y definitivo.

Meses después, y esto enlaza con el último factor de perturbación más atrás anunciado, se decidieron las elecciones guineanas en favor del candidato Macías mediante la aportación de cinco millones de pesetas, cuyo origen extranjero, del que entonces se habló mucho, ni puedo probarlo ni lo dudo por un momento. La filatelia, en todo caso, compensó sobradamente el gasto electoral.

El día 19 de abril de 1968 presenté, en lo que creo fue la primera intervención política de mi vida, los puntos básicos de una Constitución para Guinea. Pese a las desconfianzas iniciales, fueron tan entusiásticamente aceptados por los africanos que, a su iniciativa, se nos encargó a Condomines y a mí tomar contacto con delegados de Fernando Poo y Río Muni, primero en conjunto, después separadamente, más tarde juntos de nuevo, hasta formular un proyecto de Constitución que la parte guineana pudiera presentar como propio a la Conferencia.

Así se hizo, si bien ya en esta fase, fines del mes de abril, una minoría de entre los minoritarios bubis boicoteó el proceso y exigió la independencia separada de la isla, a raíz de una reunión del Comité del Cacao y una cena celebrada el día 25 por sus dirigentes y los señores Watson, Maho, Bosio y Copariate.

Con todo ello nuestro trabajo avanzó, y a comienzos de mayo existía un borrador de Constitución acordado por la inmensa mayoría de la delegación africana y del que yo era redactor. Se trataba de la elaboración de los puntos por mí expuestos el 19 de abril, resumen, a su vez, del anteproyecto preparado semanas antes y al que ya he hecho referencia.

Fue entonces cuando se produjo la intervención de García Trevijano, más atrás mencionada. Los técnicos, como se nos llamaba, incluso oficialmente, a Condomines y a mí, conseguimos el 10 de mayo desacreditar plenamente el proyecto «de los veintitrés», con rotundidad que hirió profundamente a García Trevijano, pero que apartó de su férula a la mayoría de los guineanos.

El frente se desplazó entonces de lo constitucional a lo político y las fuerzas empeñadas en frustrar el intento de Castiella consiguieron su objetivo. Meses más tarde, Gabriel Cañadas me escribió desde Nueva York con motivo del asesinato de Atanasio Ndongo por orden dé Macías, lamentándose que nuestra mano hubiera sido demasiado corta para llevar a buen término la empresa en que tanto Castiella, la mayor parte de su equipo, y yo mismo estábamos empeñados.

En efecto, más allá de la decisión en pro de la descolonización que ya pocos o nadie ponían en duda y de su articulación constitucional, era preciso saber a quién se daba la independencia. Así se había planteado en las menos malas experiencias descolonizadoras y así lo planteé al ministro en informe de 1 de mayo.

A mi juicio lo inteligente hubiera sido apoyar al nacionalismo de MONALIGE y a sus coaligados naturales, los «fernandinos» de la isla. Las únicas fuerzas políticas con cuadros aceptables, como revelan los nombres de Wilwardo Jones, King, Morgades, Grange, Balboa, Ndongo e Ibongo, con muchos de los cuales hice sincera amistad. Más aún, Condomines y yo nos reunimos por encargo de Castiella con la plana mayor de MONALIGE el 8 de mayo y pactamos una eventual colaboración española con dicho partido a la hora de la campaña electoral, a cambio de una actitud favorable del futuro Gobierno en la cooperación con la ex metrópoli, la salvaguarda de los intereses españoles en Guinea y la línea internacional del nuevo Estado.

Sin embargo, los plantadores españoles jamás entendieron que su mejor garantía era, una vez decidida la descolonización, entenderse con el nacionalismo, como los franceses habían hecho en Senegal y los británicos en Kenia. Traté de explicárselo a alguno de ellos, por ejemplo a Portabella, y se me rieron en las barbas alegando su confianza en las disensiones tribales que impedirían la estabilidad del gobierno nacionalista, en el prestigio del presidente autonómico Bonifacio Ondo Edu y en las gestiones de la, todavía, en Guinea, omnipotente Presidencia del Gobierno de Carrero Blanco.

En este departamento las fobias ideológicas del almirante Carrero Blanco y de su entorno indujeron a una opción radical contra MONALIGE y en favor de Bonifacio Ondo Edu y de la extraña agrupación de personas y grupúsculos locales y étnicos que era el Movimiento de Unión Nacional (MUNGE). Todo ello llevó a una radicalización en la oposición entre isleños y continentales que, en colaboración con los nacionalistas, habíamos estado a punto de superar y al creciente protagonismo de Francisco Macías, a todas luces un psicópata desalmado, como después la población guineana tuvo ocasión de comprobar.

El resultado de este deterioro político fue un empantanamiento de la tarea constitucional. La elaboración de un texto desastroso, algunos de cuyos mayores dislates yo conseguí corregir mediante apelación directa a Castiella a mediados de junio, pero que sustancialmente fue sometido a referéndum el día 11 de agosto de 1968. Y, lo que es peor, unas elecciones en las que España no fue neutral, sino pasiva, y algunos españoles, beligerantes.

Se enfrentaron el candidato oficial apoyado por Presidencia y los intereses madereros, Bonifacio Ondo Edu, Francisco Macías como candidato de una coalición entre MUNGE, el viejo IPGE y una fracción disidente de MONALIGE, y el propio MONALIGE con Atanasio Ndongo a la cabeza. Los dos candidatos más votados el día 22 de septiembre fueron Macías y Bonifacio Ondo y, siguiendo una peligrosa política de catástrofe, Atanasio Ndongo dio al primero sus votos en una segunda vuelta el día 29 del mismo mes. Macías fue proclamado presidente ante la sorpresa de los españoles todos, gobernantes y colonos.

La influencia de Trevijano en Guinea fue a continuación decisiva, y la ejecución de la política española, desastrosa. Al decir de mis amigos, nuestra representación pasaba del protocolo de escuela a la política del cañonero, y nuestros representantes en Naciones Unidas no se dignaban prestar su coche en día de lluvia al nuevo delegado guineano, al que, sin embargo, entregaban abiertos los despachos que recibía vía Madrid.

La crisis con España estalló en enero de 1969. Yo estuve plenamente apartado de los últimos trámites del proceso de independencia y solamente en enero de 1969 volví a tener noticias directas de Ndongo e Ibongo. El día 30 de enero me citaron en su hotel, el Palace, para pedirme un asesor jurídico que se trasladara con ellos a Guinea, función para la cual propuse a mi buen amigo Julio González Campos, después magistrado del tribunal Constitucional, quien aceptó encantado, pero, felizmente, no llegó a embarcarse en la aventura. Un mes después, en otra reunión secreta el día 28 de febrero, me comunicaron que proyectaban la incapacitación de Macías y la formación de un gobierno de salvación nacional. Para ello pidieron y obtuvieron mi colaboración y en mi casa se ajustaron proclamas y calendarios. Todo lo comuniqué, por una no sé si excesiva fidelidad funcionarial y, más aún, nacional, al ministro Castiella, a través de su jefe de gabinete Marcelino Oreja la tarde del mismo día 28. Lo demás es sabido.

Macías, alertado, se recluyó en Bata. Incomprensiblemente, Ndongo, Ibongo y algún otro conjurado, en lugar de esperarle en Santa Isabel como habíamos acordado, fueron al continente tratando de detenerlo. Atanasio Ndongo fue arrojado por el balcón y apaleado en la calle hasta morir. Saturnino Ibongo y Balboa fueron asesinados en prisión. Guinea se hundió en sangre y oscuridad. Un relevante ministro del Gobierno comentó, feliz, que la crisis ya estaba hecha y el cese y sucesión de Castiella garantizados.


«Dossier» anti-Trevijano: útil sólo para el PSOE. Severo MOTO, Líder fundador del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial.

La Razón, sábado 1 de julio de 2000

Los guineoecuatorianos necesitamos sincerarnos con los españoles. Con los que vieron cómo, por la independencia de Guinea Ecuatorial y la escapada a la desbandada, se quedaban perdidas tanta riqueza durante tanto tiempo acumuladas por ellos. Y especialmente tenemos que dar una objetiva explicación del «dossier» Trevijano a la opinión pública española.

Este «dossier» anti-Trevijano, elaborado para el PSOE por un grupo de guineoecuatorianos integrado en el movimiento ANRD (Alianza Nacional de Restauración Democrática), fue asumido por el líder socialista, don Felipe González, y ampliamente difundido en los medios informativos a finales de 1976.

No podemos dejar de reflejar la extraña esquizofrenia que supuso para nuestra juventud cada vez que nos cruzábamos en Madrid, con un español alto y distinguido, superlejano a nosotros y que nos producía a la vez rechazo, porque nos sentíamos heridos en nuestro orgullo nacionalista; pero a su vez veíamos en él el signo del prestigio y grandeza que podría transmitir a nuestro país. En el fondo sentíamos un extraño equilibrio entre el rechazo a una persona que nos parecía estar apoyando a Macías Nguema, y la admiración y respeto por un español que, abriéndose camino entre las hostilidades y reticencias del régimen de Franco, puso la pica en Flandes conduciendo a la Independencia a Guinea Ecuatorial.

Han pasado tres décadas de esa independencia de Macías y Obiang Nguema, envuelta en las tinieblas de la tiranía. La pregunta es fácil: ¿Es esta la independencia que Trevijano preparó para los guineoecuatorianos? La respuesta está clara en la historia.

Mientras libraba Trevijano la dura batalla de hacer de Macías un presidente de Guinea Ecuatorial para bien del país, cuando el prestigioso abogado empieza a sentir el amargo sabor del fracaso, ante un Macías cuya cabeza comienza a echar humo de pura orgía de poder vitalicio; cuando los desplantes y despropósitos de Macías, elegido por el pueblo, empiezan a enviarle mensajes de dictador y megalomanías tiránicas; en fin, cuando García Trevijano había roto, hacía tiempo, la relación con Macías (responsable de las matanzas, las torturas y el clima de terror que a su sombra, esparce por todo el país su sobrino y máximo responsable militar, Obiang Nguena); cuando la realidad ya nada tiene que ver con la independencia ideada por Trevijano, es cuando se ve obligado a responder a los ataques sufridos en España.

Pero García Trevijano era para los no votantes de Macías un peligro político. Los guineoecuatorianos anti-Macías teníamos el legítimo deber y derecho a pelear por despojarle del apoyo que le llegaba de tan prestigioso letrado español. Alguien podría incluso legitimar la elaboración de un «dossier» con este objetivo, aunque estuviera cargado de acusaciones sin fundamento, ni comprobadas por los beneficiarios del «dossier», que tan certeramente zancadilleó a García Trevijano, ni por los propios gestores del documento.

El inverosímil «dossier» acusa a García Trevijano de todos los males que acaecieron sobre los guineoecuatorianos con la subida al poder de Macías. Pero nadie podría acusar a García Trevijano de haber estado en la reacción contra el golpe de Estado del 5 de Marzo de 1969, que desencadenó las furias de Macías contra su propio pueblo y arreció su odio contra España.

Trevijano pisó por primera vez suelo guineano siete meses después de aquel golpe militar. El antigolpismo de García Trevijano constituye el verdadero origen del «dossier» que nació como consecuencia de la negativa del letrado español a apoyar el derrocamiento violento de Macías.

Franco acababa de morir y en la política española se debatía la ruptura con el antiguo régimen o los «Pactos de la Moncloa». La fusión entre la Plataforma Democrática y la Junta, dando paso a la Platajunta, acaba por aupar casi definitivamente a Antonio García Trevijano Forte como alternativa democrática de poder (republicano). Lo cual dejaba alejado del juego al PSOE. Por pueril que hoy pudiera parecer, el PSOE recurre al movimiento político guineoecuatoriano, ANRD, en busca del que para ellos podría ser el «talón de Aquiles» de Trevijano: sus antiguas relaciones con Macías.

ANRD recurre a uno de sus líderes refugiado en Suiza, Esteban Nsue, quien ayuda a elaborar el «dossier» anti-Trevijano, en revancha por la negativa de éste a preparar un golpe de Estado contra Macías. El golpe que García Trevijano evitaba contra Macías por fidelidad a sus convicciones no intervencionistas en un país para él extranjero, acabó por constituirse en el arma política letal contra su fulgurante carrera hacia el poder en España. Don Antonio cayó como un gigante Goliat bajo lo conspiración PSOE-ANRD.

Como consecuencias:

1.- El Partido Socialista Obrero Español se alzó con la palma de la victoria en la agria polémica que le enfrentaba al gigante Trevijano y se afianzó como alternativa de poder en España, hasta alcanzarlo y ejercerlo durante 14 años.

2.- Macías -que cuatro años antes habla consumado su ruptura con Trevijano- radicalizó su dictadura vitalicia contra el pueblo y sus odios contra España, hasta pasar el testigo a su sobrino Obiang Nguema.

3.-La oposición guineana, en cambio, quedó enquistada en su letargo e impotencia, mordiendo el polvo de la nunca pagada traición.

4.-Antonio García Trevijano, sin embargo -como queda patente- sigue siendo un hombre pletórico de influencia social y política en su país; pero pendiente de que los guineoecuatorianos modernos y demócratas, le demos una explicación satisfactoria por la puñalada trapera del «dossier».

Quizás la acusación más violenta y más utilizada por sus enemigos políticos sea la de que «se enriqueció en Guinea Ecuatorial». Acusación que no pasa de ser, además de falsa, una pataleta de sus despotricadores políticos. Trevijano pudo haber hipotecado Guinea Ecuatorial, si le hubiera salido esa vena. Lo cierto es que Macías parecía haber aprendido de él la honestidad; pues en su tiempo no tuvo espacio la corrupción económica, y murió sin dejar deuda alguna en las arcas del Estado.

El entonces líder del movimiento ANRD, Andrés Moisés Mba Ada, actual Presidente del Partido Político Unión Popular (UP) dirigió una carta a don Antonio García Trevijano, pidiendo disculpas y reconociendo que el «dossier» estaba plagado de datos falsos y falsificados. Siendo éste un gesto muy significativo, al venir de dónde vino, no deja de ser una parte del obligado acto de resarcimiento que Guinea Ecuatorial debe a quien respondimos con el gesto del «perro que muerde a su libertador», y con tan nulos resultados para nosotros.

Por esa razón hemos querido unirnos al gesto de Andrés Moisés en un acto de revisión histórica e intelectual. Hemos errado el camino en la búsqueda de nuestras libertades pisoteando el honor de Trevijano. Como reconoce Andrés Moisés, intentamos dilapidar su fama haciendo uso de la falsedad.

De nada nos ha servido haber elaborado un «dossier» anti-Trevijano condimentado en las guindillas de la falsedad, al servicio del PSOE, para acabar políticamente con su prestigio. Al final Antonio García Trevijano mantiene su prestigio social, y su acendrado espíritu democrático impoluto. El PSOE está donde todos saben que está, Macías y su heredero Obiang Nguema no han amainado en la tiranía. Y nosotros, el pueblo guineoecuatoriano, no hemos abandonado la esclavitud.

Fuente La Razón, sábado 1 de julio de 2000 en

http://www.ccoo.es/guinea.ec\_democratica/n...s/articulo8.htm


EL AMIGO DEL TIRANO

No se puede separar el nombre de Antonio García-Trevijano y Forte de Guinea Ecuatorial. El notario en situación de excedencia fue acusado de ser el asesor de Macías antes y durante su Presidencia. Luego, su nombre volvió a sonar en aquellos turburlentos tiempos de la interminable agonía y muerte de la dictadura y el titubeante nacimiento de la democracia en España.

Cuando se levantó la consideración de materia reservada para los asuntos guineanos en octubre de 1976, y al caer el tirano, tres años después, García-Trevijano reapareció en los medios de comunicación, igual que ocurrió cuando el régimen franquista clausuró el diario Madrid y al aparecer como miembro destacado de la Junta Democrática de España, atacado ferozmente por el PSOE.

Se vivía en Madrid el áspero proceso de discusiones entre los dirigentes políticos guineanos y la Administración española. La gran noticia estaba fechada en Nueva York, la firmaba José María Carrascal y la publicó el diario Pueblo, que dirigía Emilio Romero, el 9 de julio de 1968.

El corresponsal del periódico de los sindicatos verticales recogía las palabras de un guineano, quien aseguró en la ONU que el 26 de mayo anterior habían sido citados varios participantes en la Conferencia Constitucional en un despacho situado en el paseo de la Castellana 106, "para ponernos sobre la mesa 216.000 pesetas, con objeto de que boicoteásemos la Conferencia”. Esta acusación la hicieron Saturnino Ibongo y Atanasio Ndongo, ambos del MONALIGE y los dos asesinados unos meses más tarde por el ya presidente Macías. Pueblo denunciaba la “maniobra” de “unos colonialistas, al servicio de intereses internacionales, que trabajaron a un grupo de guineanos en Madrid, con objeto de crear problemas al Gobierno español y apoderarse económicamente de Guinea después de la independencia”.

Pueblo publica el día 19 de julio una larga carta dirigida Emilio Romero que este titula a toda plana "El notario (excedente) se descubre" (1) . "Y en efecto, soy yo, Antonio García-Trevijano y Forte, notario excedente, residente en Madrid, abogado en ejercicio, con bufete en el Paseo de la Castellana, 106, quien se ha ocupado de la independencia de Guinea”, decía el autor de la carta. Explica que si su nombre había quedado oculto era por la decisión del Gobierno de tratar los asuntos de la independencia de Guinea bajo la Ley de Secretos Oficiales. Afirma que unos guineanos acudieron a su despacho para solicitarle ayuda económica para su grupo político y para subsistir mientras permanecían en Madrid, cosas a las que accedió.

García-Trevijano se reúne en varias ocasiones con políticos guineanos para estudiar el proyecto presentado por el Gobierno español.

”Después de haberme aislado cuatro días y haber elaborado el proyecto de enmienda total ...me reuní con los catorce miembros que me habían proporcionado los acuerdos básicos de este proyecto para comentarlo y someterlo a su aprobación. Fue unánimemente comprendido y aceptado y, luego, he tenido conocimiento de que fue firmado por veintitrés miembros de la delegación guineana y presentado a la Mesa de la Conferencia Constitucional como enmienda total al proyecto del Ministerio de Asuntos Exteriores. Al explicar los motivos que le llevaron a colaborar en esta tarea, hace una crítica implícita al proceso descolonizador español, desmiente las afirmaciones de soborno y otras acusaciones y asegura que su trabajo es “una obra limpia realizada en servicio de España y de la paz en un pequeño país de África”.

En las amplias páginas del vespertino, junto a la larga carta todavía cabían una nota de José María Carrascal y un editorial que derrochaba autosuficiencia fascista, al gusto oficialista de la época, y expresaba su extrañeza porque un abogado en su labor de asesoramiento» no sólo no cobrara, sino que encima pagase a sus clientes. Le parecía a Pueblo "indeseable” la conducta crítica de un abogado contra el Gobierno y consideraban que en ese asunto “únicamente las Cortes representativas de la nación... deben estimular o limitar, tras la autorización para negociar, la acción del Gobierno”.

Pero García-Trevijano no sólo recibe críticas desde diversos sectores del arco ideológico español. El grupo opositor ANRD le acusa de haber asesorado a Macías, antes y después de ser Presidente, de haber financiado su candidatura presidencial con 50 millones de pesetas, de ser responsable del monopolio de exportaciones e importaciones de Guinea y el mayor accionista de todas las empresas que funcionaban con capital extranjero. La ANRD aseguraba que cuando la policía española quitó el pasaporte a García-Trevijano, en 1975, Macías le concedió un pasaporte diplomático guineano.

García-Trevijano remite una carta al director de Le Monde, en la que protesta por una información enviada desde Madrid por José Antonio Nováis, corresponsal del diario francés en España. Según García-Trevijano, Nováis le profesa un “odio personal” desde que él denunció ante Macías lo que consideraba una estafa cometida por un grupo de personas, entre las que se encontraba el periodista, que pretendían fundar el Banco Nacional de Guinea como parte de los negocios de la Financiara Guineana de Desarrollo S. A. (FININGUINEA). En la carta asegura que jamás ha recibido retribución del Gobierno de Guinea “por los trabajos exclusivamente jurídicos que me ha pedido”.

El notario excedente dice más tarde, en declaraciones a Ramón García Domínguez publicadas en Diario-16, que se declara materia reservada, a los asuntos de Guinea para tapar el golpe de estado de Castiella en 1969 y para cubrir los negocios montados por la familia Carrero Blanco relacionados con el cacao, el café y la madera. Luego rechaza las acusaciones de la ARND, que le habían imputado 52 encargos del gobierno de Macías, desde la preparación de discursos hasta leyes. Niega también otras acusaciones, como la que se difundió en Pueblo en 1968, pero reconoce que “apoyé, favorecí y di coherencia ideológica al famoso grupo de los 23, o Secretariado Conjunto, que llevó a Macías al poder”. Explica que planeó una estudiada campaña a nivel popular” que sirvió para que Macías ganara las elecciones y denuncia una serie de tramas y maniobras del Gobierno español para evitar la victoria de Macías.

Unos días después, el 17 de octubre de 1976, García-Trevijano dice a Octavio Cabezas para El País, que de lo que se sentía más orgulloso en su vida política era "haber contribuido, de una manera decisiva, a la independencia de Guinea y haber influido en la formación de un nuevo Estado independiente en África”. Tenía mérito decir esto a esas alturas, cuando ya todo el mundo sabía de los horrores del régimen creado con la ayuda del abogado.

La ANRD afirmaba también que su mujer, Francine Chouraki, de nacionalidad francesa, y su nuera, Simone, habían realizado negocios en Guinea, especialmente de comercio. Le acusan de haber cobrado comisiones por asuntos tan dispares como la acuñación de moneda, que hacía la empresa italiana “Italcambio” o series de sellos de correos, incluidos algunos en los que aparecía el equipo de fútbol del Barcelona. Es cierto que los sellos guineanos tenían un valor filatélico grande, por ser un país joven y porque estaban muy bien hechos. García-Trevijano se querelló contra Diario-16 porque este periódico publicó el 19 de octubre de 1976 que el notario había obtenido un beneficio de 45 millones de pesetas por actuar como mediador en un contrato firmado por el ministro del Interior de Macías, Ángel Masié Ntutumu, y el empresario griego Dragomir Prorodanov, para la edición y venta de sellos, negocio que se realizó, según la publicación, el 22 de junio de 1971.

En ese momento, García-Trevijano se ve atacado por los sectores conservadores españoles, debido a su participación en la Junta Democrática, y por el PSOE, que no le reconocía “catadura moral ni política" para representar a ese organismo en las negociaciones con la Plataforma de Convergencia Democrática. El abogado denuncia, en el diario Ya del día 21 de octubre de 1976, que el Grupo opositor ANRD le ha amenazado de muerte.

Un mes después dice que ha llegado el momento de defenderse. En una rueda de prensa que concede en Madrid, afirma que no estaba enterado de que en Guinea se produjeran muertes y violencia. "El régimen del presidente Macías está en la línea histórica de África de la lucha por conseguir la independencia económica. Esta lucha económica es la causa africana, por delante de la copia de los sistemas políticos europeos”, explica el abogado, de origen granadino.

Lo más curioso es cómo justifica García-Trevijano la actuación de “su” Presidente. “Yo pienso y aseguro que no me he equivocado con Macías. En el momento de la independencia, el único que tenía el carácter, la fuerza, la energía, el orgullo, para poder mantener a Guinea unida y no ofrecerla al reparto y rapiña de las potencias vecinas, ese era Macías”. El abogado afirma que luego “las fuerzas internacionales y capitalistas se confabulan para derrocarle y, en marzo de 1969, el Gobierno español, con Castiella, intenta un golpe de estado... La reacción de Macías es lógica y comienza a desconfiar de todos sus colaboradores y a concentrar en su persona poderes y funciones administrativas”.

Por mucho cariño que García-Trevijano sintiera hacia Macias, o por bien que le fueran reconocidos sus trabajos como asesor, sorprende que el notario afirmara que "ni en Guinea se da genocidio alguno, ni ha habido asesinatos”.

"Vuelvo a negar que haya ganado un sólo céntimo en Guinea”, decía García-Trevijano en la rueda, de prensa, que terminó, según el corresponsal de La Vanguardia en Madrid, asegurando que "el último proyecto técnico que envié al presidente Macías fue en el 74. Desde entonces no he vuelto a tener ningún contacto con él, hasta hace quince días que me envió una carta, lamentando la campana contra mí”. Fidelidad correspondida.

García-Trevijano desaparece de escena unos meses” por la campaña que el PSOE y otros sectores hicieron para alejarme del terreno activo de la oposición", pero a finales de marzo de 1977 anuncia que aprovechó el aislamiento para preparar dos libros, uno sobre Guinea y otro sobre la transición política española. En unas declaraciones realizadas justo unos días después de la ruptura de relaciones diplomáticas, reitera que volvería a apoyar a Macías, aunque supiera que se le iba a atacar, como le ocurrió posteriormente. Lamenta que no se analicen las causas de la independencia guineana, la implicación de personalidades y empresas y el que España haya mantenido su Embajada abierta en Guinea.

De todas formas, García-Trevijano asegura que "hace cuatro años que no veo a Macías. Nunca he sido amigo personal de él; tampoco he sido amigo político. Me identifiqué con la causa de la descolonización de Guinea por ser una causa progresista que la izquierda española tenía que asumir. Y cuando yo arriesgo mi libertad y mi vida, porque estuve amenazado desde el año 68 por ayudar a los guineanos que venían sin un céntimo y ante una causa tan lejana y tan difícil de creer, como era triunfar en su país cuando Bonifacio Ondó y Atanasio Ndongo estaban apoyados con todo el dinero del Estado español, con todo el dinero del colonialismo y todos los favores del régimen - a los más impotentes es a las que yo ayudo- en ese momento ni el PSOE estaba a mi lado, ni ningún otro partido de la oposición democrática. Estuve solo. Por eso yo no admito ninguna crítica de ningún partido, con relación a Guinea, porque su deber era haber estado entonces al lado de la oposición. Su actitud demuestra que desconocen la realidad y lo que entraña la descolonización de un pueblo africano".

Nada más producirse el derrocamiento de Macias, la revista Cambio-16 difunde el rumor de que el nuevo régimen guineano ha pedido a España la extradición de García-Trevijano por supuestos negocios realizados durante el período que termina. Fuentes diplomáticas del Ministerio de Asuntos Exteriores niegan que se haya recibido ninguna petición de extradición y el interesado precisa que en 1973 se opuso a Macías y rompió sus relaciones con él cuando modificó la Constitución y tomó poderes absolutos, aboliendo los derechos de los guineanos. "Por otra parte –añade- mis relaciones con el actual régimen son excelentes". Eso es tener amigos en todas partes... o que las cosas habían cambiado poco en Guinea.

En una jugosa entrevista que realiza Nativel Preciado a finales de agosto del 79, García-Trevijano dice que de nuevo se habla de él “por el temor a que vuelva algún día a la política, porque si fuera un hombre anulado no se meterían conmigo”. Afirma que perdonaría la vida a Macías “porque tienen un proceso patológico y requiere atenciones psiquiátricas”. Reitera que cuando "colaboré" con el Gobierno guineano “no hubo, que yo sepa, ninguna sentencia de muerte. Los únicos políticos guineanos que murieron fueron los que fracasaron en el intento de golpe de estado” de marzo de 1969, dice el notario, quizá la única persona que desconocía lo que ocurría en Guinea. Niega haber financiado la campaña de Macías, pero reconoce que en total entregó alrededor de un millón y medio de pesetas (en 1968) a partidarios de Macías y a otros grupos para sus campañas electorales. Nada más triunfar Macias, García-Trevijano ya le asesoraba: “le advertí quo Atanasio Ndongo le traicionaría y así fue. El 5 de marzo de 1969 él y Saturnino Ibongo intentan un fallido golpe de estado con el apoyo del Ministerio español de Asuntos Exteriores”.

Aunque afirma que cuando conoció a Macías no tenía el menor síntoma de desequilibrio, inmediatamente después cuenta unos divertidos sucesos sobre el guineano. “En el recibidor de mi casa hay un espejo que ocupa, una pared entera y casi todo el mundo confunde el espejo con un pasillo y choca, Macías fue uno de ellos, pero el único que hizo varios intentos de salir a través del espejo: luchó contra él y no se dio por vencido más que al cabo de un rato. Me impresionó su obstinación, era un hombre que no aceptaba la realidad. Otro detalle sintomático es que se negaba siempre a trabajar en la terraza de mi casa – estábamos en verano y solíamos reunirnos allí para estar más frescos – porque temía le disparasen desde cualquier edificio”. Luego recuerda otros incidentes y discusiones y manifiesta que Macías tenía un carácter muy irascible.

Si no se tratara de asuntos tan sangrientos, sería casi de sainete la escena cuando la periodista pregunta si no se enteró de que se producían matanzas, en Guinea. En la entrevista estaban presentes los ex-ministros Ángel Masié y Pedro Ekog junto con el sanguinario ex-jefe de la policía Ciriaco Mbomío -por cierto, luego reintegrado en la policía española- y a ellos consulta acerca de cuantas personas murieron tras el golpe de 1969. Los antiguos sicarios del dictador empiezan a recordar nombres, García-Trevijano les interrumpe y asevera: “no más de ocho o nueve personas”. Asegura que no pueden ser ciertos los informes que hablan de asesinatos, torturas y otras atrocidades “porque después del golpe de Atanasio el país vive dos años felicísimos. Durante 1971 y 1972 había en Guinea una alegría tremenda”.

  • A finales de 1972 comienzan a producirse algunas detenciones, precisa Ángel Masié.

  • ¡Ah! ¿En el 72 había detenciones?, interrumpe García-Trevijano con asombro.

  • ¿Cómo es posible que usted no lo supiera?, pregunta Nativel Preciado.

  • Si se produjeron esas detenciones, desde luego, me lo ocultaron. Mis amigos guineanos, los ministros» tenían una delicadeza tremenda conmigo, aunque en este caso era más bien un defecto, y no me advertían de las cosas que estaba haciendo Macías en contra de mis ideas. Por eso yo me enteré sólo de los hechos consumados y no tuve tiempo de decirle a Macías que estaba cometiendo un error.

García-Trevijano reconoce que en octubre de 1972 nota "una tristeza tremenda en el pueblo”. Afirma que se lo comenta a Macías y este le responde: “sus amigos le llevan a las fiestas de los bubis, que son muy tristes; sus amigos no conocen bien Guinea”

La entrevista está plagada de contradicciones. Tras decir que no interrumpió su relación con Macías hasta finales de 1973 y que hasta finales de 1972 “había en Guinea una alegría tremenda", reconoce que en 1971 tuvo un áspera discusión con Macías, cuando decidió crear el PUNT, "y yo ya perdí la ilusión y la esperanza sobre Guinea". Pero siguió dos años más al lado de Macías (en una entrevista anterior reconoció que le había mandado un proyecto en 1974) “porque quedaban asuntos muy graves pendientes y yo no podía negarme a resolverlos, a dejar sola a aquella gente que necesitaba elaborar unas leyes muy difíciles y no tenían otra persona que les pudiera, asesorar". A partir de ahí, dice que “por amistad, porque no quería que cometiera aún más crímenes, tuve que guardar silencio. Gracias a mi actitud, muchos políticos guineanos están vivos y pudieron escapar de Macías”. Antes había afirmado que no supo de muertes hasta finales del 73.

Asegura en la entrevista que su preocupación por Guinea “cuando vinieron a pedírmelo unos guineanos nacionalistas”, fue desinteresada y “por un ideal político”. Afirma que Angel Masié le contó que antes de acudir a él para que les ayudara, los guineanos pidieron asesoramiento a Tamames, Tierno Galván y Ruiz Jiménez, quienes se negaron, excepto “uno de ellos que pidió un millón de pesetas por desempeñar el trabajo de asesorarles”.

García-Trevijano no se arrepiente de sus actividades en Guinea y de su apoyo a Macías. Lo único que reconoce haberse preguntado algunas veces es “si hice bien rompiendo con Macías en el 73, si no debería haber seguido más tiempo para evitar que cometiera más crímenes, porque yo era, en cierta medida un freno para Macías”.

Unos días después en unas declaraciones a la revista Interviú, García-Trevijano repite que en Guinea le enseñaron pruebas concluyentes de la participación del Ministerio de Asuntos Exteriores y de las Fuerzas Armadas españolas estacionadas en Guinea” en el golpe de 1969. Luego, sin embargo, dice que advirtió a Macías, pues a finales de 1972 se dio cuenta de que “el sistema de promoción política y social de ciertos colaboradores de Macías consistía en preparar falsos complots contra el presidente, que ellos mismos denunciaban después, y se encargaban de la represión. Pero Macías estaba dispuesto a creer cualquier tipo de denuncia, y esto fue aprovechado para desahogar las venganzas entre familias, tribus, clanes políticos...”

El filántropo notario reitera que no ha ganado nunca ni una peseta con Guinea, “ni siquiera como abogado”. Afirma, por el contrario, que ha tenido que poner en total unos 4.500.000 pesetas y que se costeó el mismo hasta los viajes. Reconoce que hizo de intermediario para la emisión de sellos denunciado por la oposición guineana, pero precisa que no recibió ninguna cantidad por ese asunto.

”He sido yo -afirma- quien en 1976 informé a la prensa de que la única actividad económica que podía indirectamente relacionarse conmigo, fue la de la empresa “Simed”, formada entre Eduardo Muñoz Seca y mi cuñada Simone, pero también informé entonces con documentos que el origen de esta actividad se produjo sin mi conocimiento, estando ausente de Guinea y por un favor personal que mi cuñada quiso hacer al primer represaliado de Guinea, Pedro Ekong, quien recibió una partida de cemento que luego no pudo pagar. Las pérdidas económicas de alrededor de cinco millones de pesetas que sufrió mi cuñada y Eduardo no fueron cubiertas por mí, sino por el padre de Eduardo Muñoz Seca. Para pagar esta deuda, mi cuñada aceptó de los miembros del gobierno de Macías actuar de gestora en España para las compras de artículos de primera necesidad que se necesitaban en Guinea y que los exportadores enviaban a precios falseados. La empresa “Simed” hizo estas gestiones cobrando una pequeña comisión hasta que se pagó la deuda. Después no he vuelto a intervenir en ningún tipo de actividad”.

García-Trevijano finalizaba sus declaraciones a Interviú afirmando que sus acusadores perseguían diversos intereses. En 1968 era para ocultar el fracaso de la Conferencia Constitucional, en 1976 para romper la unidad de la oposición democrática y en 1979 “por parte de ciertos organismos gubernamentales, como la Oficina de Información Diplomática, sirve de cortina de humo para cubrir la intervención española en el golpe de estado contra Macías”. Se refiere al parecer, al golpe que encumbró a Obiang en el poder.


Por muy concienzudamente que se trate de analizar este asunto a dia de hoy, en el fondo es simple como sumar dos y dos.

Los ejercicios intelectuales que se quieran hacer, están bien para tesinas y tesis doctorales, pero si no se elucubra sobre ello a la sombra de una Ceiba, a la orilla del Ekuku o en Punta Fernanda pongo por caso, faltan elementos de juicio básicos y a toda esta panda, les faltó eso entre otras cosas.

En España, salvo nuestras gentes que vivieron en Guinea durante años, se tenia muy escaso o nulo "conocimiento" de la idiosincrasia de "los pueblos guineanos" y en el fondo, importaba muy poco a nuestros políticos el destino de Guinea.

No es una frase vehemente gratuita, lo creo sinceramente y después de muchos años de pensar en ello.

Guinea pagó entre otras cosas, el pato de las estúpidas rencillas personales de los políticos de Franco (eso es lo que eran, no nos confundamos).


Por muy nobles ideales de partida que tuviera el señor Castiella, la posibilidad de recuperar Gibraltar pesó muchísimo en aquellos individuos, hay que ser ingenuo e inexperto, para esperar semejante cosa.

Afirmo que Castiella, NO TENIA NI IDEA DE, QUE ERA GUINEA.

De Carrero Blanco, cualquier cosa que se diga es por teclear algo, un individuo que no pacta con Atanasio Ndongo y con Bonifacio Ondó Edú para contrarrestar los votos de Macias, porque opina que el primero "es rojo", no merece mayor comentario.

Afirmo que Carrero Blanco, NO TENIA NI IDEA DE, QUE ERA GUINEA

Del señor Trevijano, lo mejor que puedo decir, es que era el que menos puñetera idea tenia de QUE ERA GUINEA. Pretender, "conducir" a Macias, lo demuestra, un simple oportunista.

Y de los tres afirmo, que LES IMPORTABA UN BLEDO GUINEA.


Podemos elucubrar, recopilar, fantasear, imaginar y escudriñar, pero para los que vivieron aquellas jornadas entre enero y marzo de 1969, quien es quien, está muy claro.

También está muy claro desde ese punto de vista:

QUE importaba a quienes.

QUE, no importó a ningún individuo de los mencionados.

QUE valor daban al pueblo guineano

Qué valor dieron a los españoles que allí quedaron.

QUE maravillosos valores castrenses tenía Carrero Blanco, que obligó a la Guardia Civil a una humillación indigna.

QUE valor dieron a la constitución guineana. pura lógica, ¿que puñetas era eso de "constitución?)

QUE sentido del honor tenian

QUE sentido del deber y de la responsabilidad tuvieron con los guineanos negros

QUE sentido del deber y de responsabilidad tuvieron con los ciudadanos guineanos blancos.

QUE visión de futuro tan magnífica tuvieron para Guinea y para España.

QUE sentido tan insuperable de geoestrategia tuvieron para España en el futuro.

Cambiaron Guinea por dos cosas, un sillón en la ONU y Gibraltar.

Lo primero se hubiera conseguido igualmente, siete años después.

Lo segundo, mejor no meneallo (fabulosa visión y dominio político, vamos Churchil un matao).

Por cierto, falta un personaje fantástico y paradigma del guiso que se cocinó entre semejantes chefs, el Sr. Paesa.

Pobre Guinea santo cielo.


¡Hola...!

Después de un corto período de ausencia...me encuentro con estos escritos....

Vertigo...gracias por los documentos aportados a este Foro....

y a bote pronto quiero comentar los mismos. Quizás otro día con más calma los pueda analizar más ampliamente....El escrito de Herrero de Miñon, es muy interesante...pero no nos olvidemos que las familias de Herrero y Castiella eran amigas y sus puntos de vista, para mí , gozan de poca objetividad...y no son muy críticas con el Ministerio de Asuntos Exteriores (Verdaderos conductores de la Independencia por lo de la ONU y Gibraltar). En cambio si son algo críticos con Carrero Blanco, en aquellos tiempos en que Presidencia y Exteriores estaban a la "greña"

Para mí, Carrero Blanco, Castiella etc., fueron los verdaderos culpables del "desaguisado", unos de una forma y otros de otra.

Pero lo que no me he cansado de repetir, es que ninguno conocía Guinea y su indiosincrasia .. y no hicieron caso de los verdaderos conocedores de Guinea ...¡Los residentes españoles en todas las representaciones sociales y empresariales...!

Los políticos españoles fueron abandonistas...no hicieron caso de la gente que conocía aquello, ni entonces ...ni después cuando el golpe de Obiang...

Un día llegué a comentar que habría sido mejor nombrar a cualquier persona que viviera en Guinea, conociéndola, de Embajador, que nombrar a uno , para mí con poca experiencia "in situ" de Africa y concretamente en Guinea.

Sres.....es que fué todo ...Castiella...Carrero Blanco ...Embajadores…y aprovechamiento de 3ªs personas como Trevijano y otros ....

Y a los que con sus sacrificios...dedicación ..enfermedades etc, convirtieron una zona geográfica inhospita...en un País próspero y con un futuro muy halagueño... ¡Ni agua...!

Lo escrito sobre Garcia Trevijano no quiero ni comentarlo....me dan ganas de vomitar...

¡Hasta otra...!


FEBRERO Y MARZO DE 1969

EL TRAGICO ABANDONO A SU SUERTE DE CIENTOS DE FAMILIAS ESPAÑOLAS EN GUINEA

Dentro de la tragedia humana que supuso globalmente la indigna independencia de Guinea, uno de los capítulos más sangrantes es el de la ingente cantidad de familias que hubieron de huir literalmente de ella, súbita, forzosamente, en trágicas circunstancias y ante la pasividad e inoperancia del gobierno español de entonces.

En la España de los sesenta, el tamaño de la familia media oscilaba entre tres o cuatro hijos, las familias en Guinea no eran una excepción y en muchos casos superaban esa cifra.

El agravamiento de la situación en Guinea después de la independencia, pasó por dos etapas claras. Una primera desde octubre de 1968 hasta diciembre, la segunda y definitiva, desde enero de 1969 hasta el 31 de marzo del mismo año.

Por increíble e ingenuo que pueda parecer ahora, nadie esperaba que la situación desembocara en el caos y el horror de los tres primeros meses de 1969, entre otras cosas porque la falta de información y el mutismo del gobierno español fueron absolutos, fuera y dentro del territorio guineano.

Entre el 12 de octubre de 1968 y el mes de enero siguiente, la población de españoles blancos en Guinea no había experimentado grandes cambios, a nadie le entraba en la cabeza que pudieran desencadenarse los hechos, el caos y el horror que inmediatamente después se sucedieron, y que la actitud del gobierno español fuera de total pasividad en ese hipotético supuesto.

Incluso algunas familias habían regresado a Guinea después de las vacaciones de navidad de 1968, en la inocente creencia de que la normalidad seria habitual y que contarían con la garantía del gobierno español si la situación lo requiriese.

Estamos hablando de familias que llevaban “toda su vida” en Guinea.

Familias, algunas de las cuales llevaban dos, tres, y más generaciones en aquellas tierras y que por tanto, con todo derecho y legitimidad moral, la consideraban tan suya como de cualquier otro.

En otros casos como el de Sudáfrica, esa legitimidad se llevó a la práctica sin más entelequias y con el beneplácito internacional.

Familias cuyos antepasados muertos, descansaban en los cementerios de Santa Isabel, Bata o en cualquier otro bonito y cuidado cementerio guineano, bisabuelos, abuelos y padres que habían llegado a aquellas tierras a principios del siglo XX e incluso el XIX.

Se desgarraron historias personales, vivencias, estructuras familiares, raíces vitales y se produjo una diáspora humana cuyas secuelas aún no han terminado.

En Guinea había una sociedad civil organizada y una comunidad viva como en cualquier otra provincia española.

Había institutos de enseñanza media públicos, colegios y toda la infraestructura de servicios, propia de una ciudad media de provincia en aquellos años.

Cuando la situación se agravó en febrero y marzo de 1969, las familias en principio se refugiaron en las casas respetando el toque de queda impuesto por Macías desde las seis de la tarde.

La embajada española y el embajador D. Emilio Pan de Soraluce, máximas y únicas autoridades españolas en el territorio en ese momento, demostraron su falta absoluta de capacidad de salvaguardia hacia los españoles y un des-interés completo por sus vidas.

Que fuera en el mejor de los casos, obedeciendo órdenes, no me parece un eximente ante una situación de tal envergadura.

Durante los meses de febrero y marzo de 1969, se produjo por tanto un auténtico y caótico éxodo de familias españolas, que tuvieron que ingeniárselas para abandonar el territorio por sus propios medios, en unas jornadas de terror e inseguridad, en las cuales el gobierno español mantuvo una absoluta pasividad, incluyendo la orden nunca escrita a las fuerzas de la Guardia Civil allí todavía destacadas, de no intervenir.

Vergonzosamente para el Estado español, la única intervención de las mismas oficialmente permitida en Guinea, fue el acordonamiento de la carretera al aeropuerto de Bata cuando personal de la embajada abandonó el territorio guineano y para su protección, acordonamiento que se iba cerrando a medida que la comitiva pasaba, y que finalizó con el repliegue definitivo a los cuarteles una vez consumada la huida, dejando a la población absolutamente indefensa y a las fuerzas de seguridad, con la reiterada orden de no intervenir bajo ningún concepto.

Las familias tienen que huir a veces con lo puesto y abandonando sus casas, propiedades, enseres, y dejando atrás una vida entera de esfuerzos, afectos, amigos, seres queridos enterrados allí y experiencias vitales.

Los cuarteles de la Guardia Civil de Bata y Santa Isabel, se convierten en Numancias del siglo XX en las que se refugian las familias para resguardarse del terror.

La Guardia Civil, cumpliendo órdenes cobardes y muy a su pesar, se limita a defender los cuarteles y dar cobijo a madres, padres y niños, que no pueden hacer otra cosa para salvar sus vidas, gracias a ella, el terror no desembocó en una masacre a pesar de todo.

La Guardia Civil se limita a defender el cuartel de los merodeadores en el exterior y a la difícil tarea de conseguir alimentos para la gran cantidad de refugiados que se hacinan en su interior.

Tarea nada fácil por cierto.

Hay quien dice que Macias tomó medidas en un momento dado, para estrangular el suministro de víveres al cuartel de Santa Isabel.

Hay quien dice también, que un día, un comando español se personó por sorpresa en el palacio del gobierno, llegó hasta el despacho de Macías sin mayores problemas y encañonándole le dieron un ultimátum.

“Si no da la orden de suspender el bloqueo de entrada de víveres, es hombre muerto”.

Nunca más volvió a haber problemas de suministro de víveres.

No hubo necesidad de disparar un solo tiro, el respeto (miedo) profundo de las “juventudes” de Macías que promovían los altercados, hacia la Guardia Civil, era más que suficiente para ahuyentarlos al menor amago de fuerza.

Hay muchas historias de dolor y de tragedia para familias guineanas, sirvan algunas de muestra.

Bata

(¿Importa el color?)

Una, se refiere a una familia numerosa.

El padre, insigne guineano y español, es torturado por Francisco Macías de la forma más vil y sanguinaria imaginable.

Cuando al fin es atendido y aliviado por un médico español en el hospital, sus muchas heridas están gangrenadas y tiene delirios por la fiebre, su estado es terminal.

Finalmente, ya agónico en la camilla del hospital y custodiado dentro de la habitación por jóvenes armados de las “juventudes” de Macias, encuentra fuerzas para incorporar el tronco, preguntar en su delirio, “donde está la Guardia Civil” y gritar: ¡VIVA GUINEA!

El médico tiene que intervenir para evitar que le golpeen.

Consigue incorporarse y repetir la exclamación alguna vez más, hasta que muere.

Mientras tanto, las fuerzas armadas españolas permanecen sitiadas en su cuartel, siguiendo órdenes de no intervenir, emanadas “de quien corresponda”.

Supongo también que mientras tanto, Carrero Blanco pensaba en comulgar al día siguiente en su diaria misa en la Calle Claudio Coello, del embajador de España en Guinea y F. M. Castiella, no tengo idea de sus impresiones en ese momento.

Familias que consiguen la evacuación de sus hijos y esposas, mientras el padre decide a pesar de todo permanecer allí, intentando salvar algo de su patrimonio en última instancia y mantener la débil esperanza de que la situación cambie.

Hay muchas historias

Santa Isabel

A. F. P. (¿importa el color?)

Es propietario de un comercio entre el muy considerable patrimonio ganado con el sudor de su frente y la de varias generaciones de su familia, le avisan una mañana urgentemente de que le están buscando.

Se dirige apresuradamente al aeropuerto y consigue embarcar de milagro.

El resto de su familia, había salido un mes antes de allí afortunadamente.

Lo único que consigue llevarse para empezar de cero en Madrid y con ocho hijos que sacar adelante de entre 3 y 17 años, son algunos relojes Rolex de su tienda, disimulados bajo su sahariana en ambos brazos.

A las dos horas de despegar su avión, las “juventudes de Macias” entran en su comercio y al no encontrarle, saquean y destrozan todo el interior del local.

La situación en Bata es peor si cabe, ya que Iberia no puede usar el aeropuerto y por tanto la evacuación se produce por barco, agravada por el hecho de que allí no había puerto y por tanto el barco ha de tomarse abordando los botes salvavidas del “Ciudad de Pamplona” desde el espigón en tierra.

Las escenas son aterradoras.

Bata

Bima Martí (¿importa el color?)

Este español, como tantos otros, tiene que pensar en salvar su vida y la de su familia.

En Bata la evacuación es mas trabajosa, porque además de la dificultad añadida de ser por barco, el territorio es muy superior en extensión y las distancias a recorrer por algunas familias son considerables y el trayecto por tanto más peligroso.

Desde una remota finca en el interior, este hombre navega por el rió con enseres, su esposa embarazada de tres meses y trabajadores negros de la finca que huían también de una muerte cierta. Van en una barcaza por el centro de un gran río.

Desde la lejana orilla del ancho río, le dan el alto, se produce una situación de pánico, confusión, y la barcaza no puede detenerse instantáneamente.

Disparan desde la orilla y fatalmente le alcanzan y muere.

Deja una hija huérfana aún no nacida y viuda.

Santa Isabel

R.A. (¿importa el color?)

R.A. estuvo al frente del servicio de Correos durante muchos años.

La mayor parte de los empleados de correos en Fernando Poo, eran de la etnia bubi.

Una mañana, unos cuantos Land Rover atestados de “juventudes de Macías”, posiblemente ebrios, irrumpen el vestíbulo del edificio de Correos y pretenden maltratar y llevarse detenidos a los empleados bubis.

R.A. sale en defensa de sus empleados de “toda la vida” e intenta calmar la situación.

Le asaltan, agraden, le descalzan y le arrastran con uno de los Land Rover, por las calles de Santa Isabel, que estaban recién asfaltadas y con gravilla en la superficie.

Pudo ser evacuado ese mismo día y volver a España con heridas y desgarros en los pies y en el resto del cuerpo, además de con la vida destrozada anímica y moralmente.

Supongo que ese día también debió comulgar Carrero Blanco en Madrid, lo que hacían o pensaban mientras Pan de Soraluce y Castiella, lo desconozco y no es relevante plantear una suposición.

Para ser justos hay que decir, que el número de víctimas blancas en estos episodios trágicos es muy reducido a tenor de la situación de anarquía y confusión reinantes.

Son producto, más de una situación de caos y desorden, que de una intención premeditada.

Los objetivos de Macías eran, dar rienda suelta a su ira enfermiza, a su venganza por el desinterés de España por sus problemas y hacer demostración de su poder asesinando a sus supuestos enemigos políticos, y esos eran en general de raza negra.

También en parte fue una reacción a su propio pánico personal.

El día 31 de Marzo de 1969, sale el último vuelo de Iberia del aeropuerto de Santa Isabel, en el que consigue salir entre otros, mi padre.

Gracias exclusivamente a la providencia y al destino.

Todos estos episodios son reales y la diáspora no había hecho más que empezar.

Salvo las familias de funcionarios, que tenían asegurado un puesto de trabajo “en la península”, la mayoría de ellas tuvieron que comenzar de nuevo sus vidas desde cero y superar un trauma material y moral cuyas consecuencias fueron en demasiados casos una tragedia añadida.

A la llegada a España, tuvieron que alojarse, repartidos en casas de familiares, sin enseres, sin ropa, sin medios materiales ni económicos, en muchos casos también sin casa propia, ni trabajo.

Asumir un drama íntimo y familiar de ese calibre para seguir adelante, no fue fácil en términos generales.

Hay numerosos testimonios de que muchos padres de familia no fueron capaces de superarlo y en breve periodo de tiempo sufrieron depresiones, la enfermedad y finalmente la muerte.

Aún superándolo y dependiendo de los casos, el trauma psicológico que supuso aquella tragedia, marcó la vida de familias completas en una inmensa mayoría.

Sin llegar a los extremos mencionados, son innumerables los testimonios a día de hoy, de familias cuyos padres tuvieron una muerte natural pero prematura y que nunca pudieron superar el hecho de ser arrancados de cuajo de su tierra y dejar atrás toda una vida de trabajo, dedicación y experiencia vital.

Muchas veces a unas edades, en las que un nuevo comienzo no era vital ni emocionalmente viable.

A día de hoy, la administración española no ha hecho el menor gesto de reconocimiento público de aquellos hechos, admisión de responsabilidades, ni colaborado a resarcir en ningún aspecto las penalidades sufridas, ni los perjuicios de toda índole causados a un alto número de familias españolas.

Aunque eso no sorprende a nadie, en eso y tristemente en algunas cosas más, hay poca diferencia entre la España de los sesenta y esta, salvo en apariencias y fanfarrias.

JEP


Y es por estas y otras muchas cosas, como tener desinformadas a las familias desgarradas y separadas, que tenían que ir de peregrinación a Barajas todas las semanas, para saber si su padre había sido asesinado o no, por las que me importan un bledo las disquisiciones mentales de esta panda de sexagenarios, a saber:

Castiella

Carrero Blanco

Pan de Soraluce (Mr. ¿Florindo Mbá?)

Garcia Trevijano

Paesa

Fraga Iribarne

Y algún otro que con toda justicia olvido

No me parecen mejores que:

Francisco Macias Nguema Mbasogo


Una pequeña matización JEP....el Embajador era Juan Durán Loriga (llamado Florencio Mbá)...Pan de Solaruce...vino después. Saludos.

Westy, ¿cuando se produjo el relevo de Emilio Pan de Soraluce a Fernando Durán Lóriga?.

Creo saber que el primero ostentó el cargo creo, hasta la primera o segunda semana de marzo del 69, pero Durán Lóriga también lo tenia muy oido.

Gracias


¡Hola...! Para a quién le interese....

Aquí "pego"...las memorias Diplomaticas del 1er Embajador de la Independencia D. Juan Duran Loriga.....escritas en 1999.

Son su visión de los hechos.........

Hay que darle oportunidad para que se defienda....Sin comentarios....

EMBAJADOR EN LA GUINEA ECUATORIAL (*)

Conferencia Constitucional. Macías, Bonifacio y Atanasio. Voy a Santa Isabel. Las elecciones. La independencia. Soy nombrado embajador. El colega de Franco: su patología. El problema económico. Los enredadores. Escalada demagógica. La crisis de la bandera. Final de mi misión.

"El proceso descolonizador de la Guinea Ecuatorial marchaba hacia su culminación. Puesto que había que seguir adelante, Castiella quiso que se hiciese de manera ejemplar. El nuevo Estado contaría desde el primer momento con una Constitución democrática aprobada por sus dirigentes y más tarde por el pueblo guineano en referéndum. Se empleó para ello la fórmula británica de una Conferencia Constitucional, que se abrió en octubre de 1967 con un discurso de don Fernando Castiella en el que se anunciaba que España daría la independencia a su colonia ecuatorial en 1968.

Fue un trabajo bello y generoso, dentro del marco político de la España de entonces, convocar la Conferencia para dar a la Guinea una Constitución moderada y de gran perfección técnica aunque resultase inaplicable, como lo habían sido en África todas las normas fundamentales democráticas. La Conferencia Constitucional avanzó lentamente entre escollos. Contribuyeron a la cacofonía las discrepancias entre los guineos y también el hecho, al que ya me he referido y sobre el que volveré a insistir, de que el Gobierno español estuviese profundamente dividido. Esta confusión fue aprovechada por quienes quisieron, lográndolo, complicar aún más el difícil proceso. El señor García Trevijano respaldó un llamado Secretariado Conjunto que al tiempo que saboteaba la Conferencia ponía en primer plano al político guineano de mayor potencial demagógico y destructor, Francisco Macías.

Ramón Sedó presidió las sesiones de la confusísima Conferencia de manera tan paciente como inteligente. Tarea que le debió ser muy ingrata y que aceptó por lealtad a su ministro y amigo.

En la Conferencia fueron asomando las características de quienes habían de ser los tres candidatos a la presidencia del nuevo Estado. Bonifacio Ondó o la ingenuidad catequística. Atanasio Ndongo o la ambigüedad neo-africana. Y Francisco Macías o la furia paranoica.

Francisco Macías mantenía unas actitudes entre calculadas y demenciales. Parecía saber que lo que más le podía legitimar como campeón de la independencia, en la Guinea y en los medios africanos, era una desaforada hostilidad hacia la "potencia administradora". Tanto más cuando tenía un pasado de entusiasta adhesión al régimen colonial, del que seguía formando parte como vicepresidente y consejero de Obras Públicas del gobierno autónomo.

A lo largo de las próximas páginas aparecerán otras facetas de su personalidad. En la Conferencia Constitucional destacó por un sentimiento desmesurado de su propia dignidad, reflejada en desplantes que aumentaban su prestigio anticolonial.

Poco antes de concluir la Conferencia ofreció Castiella una cena en el Palacio de Viana a los principales delegados guineos. Macías, que tenía reservado el primer puesto a la izquierda del ministro, no compareció. Cuando quise, a la mañana siguiente, averiguar las causas de su ausencia, empezó asegurándome que no había recibido la invitación. Más tarde admitió que le había llegado un sobre que no consideró dirigido a él, porque se le daba el tratamiento de "Ilustrísimo Señor" cuando se pensaba "Excelentísimo". Fue en la Conferencia Constitucional donde Macías pronunció su primer elogio de Adolfo Hitler como padre de África.

Bonifacio Ondó, antiguo catequista y muy grata persona, tenía una imagen de Tío Tom que caía simpática a los españoles pero resultaba anacrónica en los medios descolonizadores de las Naciones Unidas, que desconfiaban de quienes pareciesen cómplices neocoloniales de las antiguas metrópolis.

Atanasio Ndongo, expulsado del seminario como tantos revolucionarios, había vivido largos años en el Camerún donde se casó con la viuda del líder revolucionario Félix Moumié, asesinado en Ginebra en 1960. Era el único político guineano con experiencia internacional, hablaba francés y, frente al colaboracionismo de Macías con la administración colonial, había sido un luchador activo y arriesgado por la independencia. De ahí que se pensase en el ministerio de Asuntos Exteriores que podía ser la persona más adecuada y creíble para estar al frente del nuevo Estado. Le faltaba el tirón demagógico y obsesivo de Macías y a pesar de su inteligencia, o a causa de ella, fue para mí siempre sibilino.

Terminada en junio de 1968 la Conferencia con la aprobación del texto constitucional, inmediatamente confirmada por referéndum en el territorio, se había fijado para el 12 de octubre la proclamación de la Independencia. Don Fernando Castiella decidió que durante este complicado período de transición hubiese en Santa Isabel un representante de Asuntos Exteriores. Me mandaron a mí. Se pensó en un momento nombrarme adjunto al Comisario General, en un puesto que acababa de quedar vacante. Desechada esta idea quedó mi status indefinido. Establecí una valijilla en la que enviaba a la Cárcel de Corte unas cartas que yo mismo tecleaba, como lo estoy haciendo con estas memorias.

El Comisario General, don Víctor Suanzes, me recibió y trató con gran cortesía. Pero muchos de sus colaboradores me veían con el mismo recelo que nuestros colonos. Yo simbolizaba el final de la época colonial, y con ella el de muchas situaciones e intereses, lo que achacaban, equivocándose, al ministerio de Asuntos Exteriores.

Uno de los primeros problemas con que me encontré fue el temor de la población aborigen de Fernando Póo a una independencia en la que temían llevar, por su inferioridad numérica, la peor parte. Esto los llevó a votar contra la Constitución en el referéndum. No puedo olvidar la ayuda que recibí de mi amigo Enrique Gori, asesinado más tarde como tantos otros por orden de Macías, así como la de su suegro el sabio patriarca fernandino Alfredo Jones, a quien recuerdo protegido del sol por dos sombreros superpuestos.

Al acercarse la fecha de la independencia fueron enviando al Ministerio algunos funcionarios que me ayudaron muchísimo. Emilio Artacho con su conocimiento de las Naciones Unidas y de sus gentes; Joaquín Castillo que trabajó de manera denodada y habilísima; Amaro González de Mesa que empleó a fondo, en Bata, su simpatía y su astucia. Tampoco olvido el gran apoyo moral que recibí del magistrado Ángel Escudero, quien presidió la comisión electoral que vino de Madrid.

La situación se decantaba, desgraciadamente, hacia Macías. Para un electorado inexperto que iba a votar libremente por primera y última vez la tentación demagógica no era fácil de resistir. Se produjeron además graves errores en el campo de los competidores de Macías.

En primer lugar la intransigencia de Bonifacio Ondó, Había éste decidido presentar a las elecciones parlamentarias una lista de su partido, el MUNGE, en la que figuraban sus leales, que nadie conocía, con exclusión de los caciques principales de esta formación política. Los cuales, a su vez, aceptaban figurar en la lista de Bonifacio Ondó siempre que fuese en lugares preeminentes que asegurasen su elección. Vino Bonifacio a verme una tarde, estando yo en cama con cuarenta grados de fiebre por un primer acoso palúdico. Saqué de flaqueza fuerzas para tratar de persuadirlo de que aceptase en su lista a los citados caciques. Empleé el argumento de que lo importante era la elección presidencial porque en Guinea no funcionaría el parlamento. No me quiso hacer caso y se negó a dar cobijo a quienes calificó de "ingratos". Otros españoles consultados le habían hecho creer que podía ganar solo. El hecho es que los principales jefes del MUNGE se pasaron al grupo de Macías.

La primera vuelta de las elecciones situó a Macías en cabeza (36.000 votos) pero sin mayoría absoluta, lo que obligaba a una segunda vuelta. Bonifacio Ondó salió en segundo lugar, con 31.000 votos. La clave del resultado final estaba en Atanasio Ndongo que por llegar tercero estaba eliminado pero que daría la victoria a aquél por quien aconsejase votar a sus secuaces.

En una reunión con Atanasio Ndongo, en las que estaban presentes sus compañeros de partido y algunos funcionarios españoles, me dijo que daría sus votos al candidato que España quisiera. No tuve más remedio que contestarle que Madrid no podía entrometerse. Hubiese constituido gran ingenuidad, estando en Guinea observadores de las Naciones Unidas, que un representante del ministerio de Asuntos Exteriores de España indicara en público a un partido político guineano sobre a quién votar. Tengo para mí que Atanasio había decidido ya inclinarse hacia Macías y que al consultarme sólo buscaba cubrirse con aquellos de sus colaboradores que propugnaban el apoyo a Ondó.

En mis gestiones privadas con ambos me esforcé al máximo para conseguir que Bonifacio y Atanasio se pusiesen de acuerdo. Pero los dos se mostraron inflexibles puesto que se despreciaban mutuamente. De modo que Bonifacio no quiso hacer concesiones suficientes mientras Atanasio planteó exigencias excesivas. Lo que costó a ambos la vida.

Macías ofreció a Atanasio Ndongo, a quien odiaba por "intelectual", la cartera de Asuntos Exteriores a cambio de los votos de sus partidarios. Los bubis de Fernando Póo, para salvarse la quema, decidieron también votar a Macías a cambio de la vicepresidencia de la República.

Los observadores de las Naciones Unidas fueron testigos de que por parte española no se hizo nada por falsear el resultado de las elecciones que, para desgracia del pueblo guineano, dieron el triunfo a Francisco Macías.

No tuvo esos escrúpulos el vencedor quien, consejero de Obras Públicas, había movilizado los camiones de este servicio para distribuir su propaganda electoral ante la inhibición de la autoridad militar en Río Muni. (No había sido descabellada la idea, surgida al margen de la Conferencia Constitucional y rechazada por los representantes de las Naciones Unidas, de que los miembros del gobierno autónomo, al fin y al cabo funcionarios coloniales, fuesen excluidos como candidatos).

Me habían llegado rumores de que tenía posibilidades de ser el primer embajador de España en Santa Isabel. Se tantearon primero otras candidaturas para aceptarse finalmente que fuese el ministerio de Asuntos Exteriores quien afrontase, a través de uno de sus funcionarios, las secuelas de la independencia. Entre los diplomáticos conocedores de Guinea y de sus gentes quedaba yo en primera fila, al haber tenido el buen sentido de esquivar el ofrecimiento otros más antiguos y más próximos a Castiella que yo. No era quizás de buen augurio el que el capitán de fragata Ricardo Duran y Lira, mi bisabuelo, hubiese mandado cien años antes la estación naval de Guinea, donde murió.

Si examino las cosas, a esta distancia de tiempo, con la mayor objetividad de que soy capaz pienso que lo que era mi mayor ventaja era también un inconveniente. Conocía bien a los protagonistas de la política guineana. Acaso demasiado bien. Había sido testigo de muchas debilidades y trapicheos, había conocido de ordenanzas a quienes fueron después ministros. El estar en Santa Isabel las semanas que precedieron a la independencia me había quemado un tanto. Esto, que veo tan claro ahora, no lo pensaba entonces. Prevaleció en mí la ilusión de ser el más joven de los embajadores de carrera en un puesto de enorme responsabilidad. Estuve a punto, en el último instante, de no tomar posesión. Ausente yo, fue un compañero mío el encargado de proponer mi nombre a Macías. Me contó este muy buen amigo, años después, que Macías torció el gesto y hubiese podido negarme el placet de no habérsele persuadido de los inconvenientes de empezar la nueva etapa de las relaciones entre Madrid y Santa Isabel con un desaire.

Macías veía en esos días agravada su habitual confusión mental por los consejos contradictorios de sus diversos asesores: los que le decían que se las mantuviese tiesas a Madrid y los que le sugerían las ventajas de la moderación.

En la mañana del 12 de octubre pasé varias horas con el Presidente electo y sus colaboradores. Macías se resistía a aceptar los acuerdos de transferencia, negociados por una delegación guineana en Madrid días antes, en los que se regulaban una serie de aspectos administrativos. Entre ellos el futuro de las propiedades del Estado español en la antigua colonia y el papel de las fuerzas españolas que seguirían allí estacionadas. Insistía Macías en que esas transferencias no habían sido negociadas con él. Yo le respondía que se trataba de papeles ineludibles pero transitorios, en los cuales se decía claramente que el futuro gobierno de la Guinea Ecuatorial y el de España establecerían más tarde textos definitivos. La cosa se resolvió al aceptar Macías mi propuesta de introducir los papeles preparados en unas solapas que los calificaban de "provisionales". Al volver a nuestra residencia pude anunciar a Manuel Fraga, quien representaba al Estado español en los actos, que la dificultad se había superado. Cuando quise contarle las incidencias de la negociación me cortó de manera tajante aunque cordial: sólo le importaba el resultado, por el que me felicitaba. Le dije también que habíamos tenido noticia de un proyecto de discurso de Macías gravemente inamistoso, aunque creíamos que se inclinaría finalmente por un papel más aceptable. Así fue.

Macías me consultó algunas cosas en el largo rato que pasé con él aquella mañana. Me enseñó un organigrama muy detallado, al estilo de López Rodó, de su futura administración en el que figuraban tantos ministros como en el Gobierno español y densas ramas de subsecretarías, direcciones generales, secretarías generales técnicas e, incluso, subdirecciones generales. Tuve que decirle que el país nunca podría permitirse una administración tan tupida. Idéntica densidad burocrática en España daría un gabinete con varios millares de ministros. No se mostró contento ya que buscaba convertir en burócratas al mayor número posible de parientes tribales y de enemigos potenciales. Asomó así por vez primera un problema que al pasar las semanas sería gravísimo.

Pidió mi consejo sobre la conveniencia o no de ascender inmediatamente a capitanes a los alféreces guineanos. No me resultaba fácil contestarle porque alguno de ellos no andaba lejos. Unos alféreces procedían de Zaragoza, donde habían hecho los dos cursos de la Academia General, mientras otros eran antiguos suboficiales. La mayor parte de estos estrategas incipientes no eran amigos políticos suyos. Le dije que los fuese promoviendo lentamente para que no se sintiesen defraudados pero que tuviese en cuenta las consecuencias, en países vecinos, de las apetencias de poder de los militares. Este consejo mío lo siguió, a diferencia de lo que hizo con otros. Sin duda porque iba en el camino de su desconfianza congénita.

En la tarde del mismo doce de octubre se proclamó la independencia de la Guinea Ecuatorial en una ceremonia solemne y sin incidentes. Nos emocionamos tanto Fraga como yo al arriarse la bandera española. Inmediatamente después presenté mis cartas credenciales y le fue impuesta a Macías la Gran Cruz de Isabel la Católica.

Tenía yo instrucciones del almirante Carrero de organizar en la Embajada la imposición a Bonifacio Ondó, candidato derrotado y hasta la víspera presidente del gobierno autónomo, de la Gran Cruz del Mérito Civil. Era un gesto noble pero, conocida la psicología maciana, peligroso. Para limitar sus consecuencias negativas rogué al ya presidente de la República que asistiese al acto, lo que sólo podía tener ventajas para él: quedaba ante todos como un vencedor magnánimo y callaba la boca de quienes pretendiesen sacar punta contra Macías a la condecoración a Ondó. Aunque prometió ir, no acudió.

Unos días después me convocó Macías a la casa en que vivía provisionalmente. Tenía encima de la mesa una serie de cartas, de las que me leyó párrafos, en las que se denunciaban supuestas conspiraciones, con complicidades españolas algunas, para derrocarlo y poner en su lugar a Bonifacio Ondó. Traté de persuadirlo de que no hiciese caso de esas denuncias, venidas de personas que trataban de ganarse así su confianza. Necesitaba, eso sí, un buen servicio de información, que Madrid le podría proporcionar.

Este episodio me parece revelador de la personalidad enferma de Francisco Macías. Era aguerrido pero miedoso, crédulo pero receloso. La noche de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales la había pasado oculto en casa de un comisario de policía español por miedo a ser asesinado. Estas características, al acentuarse, hicieron de él uno de los gobernantes más sanguinarios de nuestro tiempo. Sanguinario por desconfiado.

En una de las primeras visitas que le hice planteó el deseo de disponer a su antojo de las compañías de la Guardia Civil que seguían estacionadas en Guinea. No se fiaba de su propio ejército, la Guardia Nacional, que antes había sido llamada "Territorial" y antaño "Colonial". La Guardia Nacional tenía, junto a oficiales españoles, algunos guineanos que eran de obediencia atanasiana. Le contesté que las fuerzas españolas sólo podrían ser empleadas para las funciones previstas en los acuerdos de transferencia.

Macías trataba de copiar, excluido el paternalismo que no entraba en su naturaleza, el autoritarismo y la arbitrariedad de los antiguos gobernadores españoles. Eran sus modelos y sólo les reprochaba su tez. Cuando más adelante empezó a expulsar españoles con un plazo de setenta y dos horas, respondió a mis protestas que si lo habían hecho los gobernadores españoles también lo podía hacer él, Jefe de un Estado independiente. Traté, pobre de mí, de explicarle que la independencia tenía, junto a sus grandezas, sus servidumbres y que los países miembros de las Naciones Unidas habían de seguir las normas del Derecho de Gentes. Música celestial para los sordos oídos de Francisco Macías.

Llevaba el mimetismo a todos los terrenos. Guardar las formas de los colonizadores era más importante para él que ser fiel a las costumbres africanas. Uno de los factores que lo radicalizaron, tiempo antes de la independencia, fue la imposibilidad de obtener la anulación de su primer matrimonio, lo que le impidió casarse por la iglesia con su segunda mujer. Hubiese deseado una boda en la catedral de Santa Isabel con la novia de blanco y las autoridades coloniales de uniforme. Este mimetismo le jugó una mala pasada en Bata, pocos días después de la Independencia. Llevó tan lejos su afán de seguir el precedente colonial que, olvidándose de la nueva situación, terminó una arenga con las frases rituales de adhesión inquebrantable a "nuestro glorioso Caudillo", de las que tuvo que desdecirse en cuanto regresó a la realidad.

No toleraba compartir con nadie la herencia del poder colonial, que quería asumir solo. La embajada de España, como era lógico e inevitable en esa situación post-colonial, inspiraba un respeto especial, que rayaba a veces con el servilismo. Los ministros guineanos se ponían de pie cuando entraba un guardia civil. Solía Macías, en los primeros meses, visitar poblados de Fernando Póo. No me invitaba a estas excursiones, ni tenía por qué. Atanasio Ndongo, sin consultar con Macías, me dijo que fuese con él en su coche a una de esas giras por estar invitado también un alto funcionario del Departamento de Estado de Washington.

Los niños de las escuelas habían sido movilizados para que ovacionasen al autócrata por el camino. Recuerdo que en contraste con el calor ecuatorial cantaban, al tiempo que agitaban banderas de papel con los colores guineanos, cierta canción alusiva a una casita en Canadá. A lo utópico siguió lo anacrónico puesto que al entrar en el poblado pasamos bajo un enorme letrero, usado sin duda en ocasiones anteriores, que daba la bienvenida ¡al Gobernador General! Eso debió forzar a Macías a poner, como hizo después, las cosas en su punto. El Presidente arengó a la población desde el balcón principal del ayuntamiento. Después presentó a algunos de sus acompañantes y finalmente a mí con unas palabras que voy a tratar de reconstruir: "Os voy a presentar al embajador de España. Venga Vd. aquí, don Juan. A este señor me lo ha mandado el gobierno de Madrid para que se entienda conmigo. Como yo mandaré a otro señor a España para que se entienda con mi colega Franco. Pero no es este blanco (señalándome con el pulgar de su mano izquierda) quien manda en Guinea. Quien manda aquí es un negro y ese negro (dándose cachetes en los carrillos) soy yo, Francisco Macías".

En uno de mis viajes a Madrid fui recibido en audiencia en el Pardo. Al contar a Franco que Macías lo llamaba "colega" le entró una risa convulsa que tardó algún tiempo en amainar.

Tuve un primer problema personal con Macías. A quienes componían el servicio doméstico de la Comisaría General se les había dado la opción de pasar a la presidencia o a la embajada. Aunque todos, no queriendo servir a quien sirvió, preferían la Embajada algunos se quedaron con el Presidente por temor a represalias. Les seguimos pagando durante algún tiempo pero tuve que anunciar a Macías que más adelante tendría que pagarlos él. Al dolerse de la falta de generosidad española entré en su lógica recelosa y le dije que si quería personas de confianza en su servicio inmediato no debería tolerar que estuviesen a sueldo de un país extranjero.

El hecho es que el personal que había quedado a nuestro servicio empezó a ser acusado por quienes habían continuado en Palacio de traicionar a la Guinea Ecuatorial. Afectado por ello el mayordomo de la Embajada, cargado de copas una noche, trató de defenderse de estas acusaciones en voz demasiado alta ante los centinelas del palacio presidencial. Fue inmediatamente encarcelado. Pedí a Macías, no como representante de España sino a título personal, que perdonase al pobre mayordomo, a quien conocía muy bien y con el que tenía vínculos tribales. Yo esperaba una reacción humana y obtuve una reacción mimética. Levantando la voz me preguntó si Franco hubiese aceptado que un servidor de la embajada de Guinea protestase a gritos a altas horas de la noche a las puertas del Palacio del Pardo. Se consideraba ofendido por mi gestión y destituyó al jefe de Protocolo por haberme arreglado la audiencia. Sólo logré que readmitiese a su colaborador, porque el mayordomo siguió meses en el calabozo, donde le llevábamos la comida todos los días. Casi diez años después, cuando lo daba por muerto, tuve la alegría de recibir carta suya desde el Camerún.

Visitaba yo a Macías con mucha frecuencia. En una ocasión me dijo que estaba informado de que el general Franco no recibía a los embajadores, lo que estaba pensando imitar. Tuve que decirle que cuando pedía verlo no era por razones protocolarias sino para superar, en beneficio de Guinea y de España, los problemas que se presentaban.

Aconsejé a Madrid que, puesto que había sido elegido el candidato que no deseábamos -ni en la Presidencia ni en Exteriores-, hiciésemos de tripas corazón con los gestos necesarios para atenuar, en lo posible, sus recelos. Pero hubo poco que hacer porque prevalecía la idea de que, obtenida la independencia, la Guinea había dejado de ser un tema español.

Pero Macías no era nuestro único problema en Guinea. Cada mañana, en los cinco meses de mi misión, se planteaban varias cuestiones insolubles. Y algunas, atípicas y triviales, que alcanzábamos a resolver. Como la que contaré ahora antes de entrar en materias cada vez más graves y dramáticas. Tenía la Guardia Nacional su principal acuartelamiento cerca de la Embajada, lo que me forzaba a soportar los estridentes ensayos de su banda. Una mañana creí oír los compases imperiales de Haydn. Intrigado, mandé a uno de mis compañeros para que averiguase las razones de tan sorprendente opción musical. Volvió con la explicación de que preparaban el himno nacional de los Estados Unidos, para tocarlo en la presentación de credenciales de su embajador. Mi intervención, que nadie por supuesto agradeció, impidió que el enviado yanqui fuese recibido a los acordes del ¡Deutschland über alies!

Quiero recordar aquí la ayuda que tuve de mis colaboradores diplomáticos Mariano Baselga, José Maeso y José Cuenca. Éramos una familia unida por la intemperie. Familia a la que se unió el agregado militar, Eduardo Alarcón, gran militar y formidable amigo, el capitán de fragata Molla, comandante de la "Descubierta", así como los asesores españoles de la presidencia guineana. Teníamos la cancillería en mi residencia donde también vivían, al final como en estado de sitio, algunos de mis colaboradores.

Los problemas estructurales del nuevo Estado eran inmensos. Su economía sólo era viable mientras subsistiese el régimen proteccionista que beneficiaba a colonizados y colonos a costa del erario español. Para ello hubiese sido necesario contar con un presidente dispuesto a mantener estos vínculos con España sin miedo a ser acusado de dejar neocolonizar el país. Éste, evidentemente, no era el caso de Macías. La producción de madera en Río Muni debía ser limitada si se quería evitar que el bosque quedase definitivamente esquilmado. La producción de cacao sólo era posible con mano de obra extranjera y la presencia de unos treinta mil braceros nigerianos en Fernando Póo, la mayor parte de origen ibo, planteaba un grave problema político en plena guerra de Biafra.

Siendo malas las perspectivas económicas a largo plazo, a corto plazo eran dramáticas. En la misma mañana del día de la Independencia había quedado ya claro, -lo vimos- el propósito de Macías de inflar la burocracia estatal. Así se hizo y el primer presupuesto se anunciaba con un agujero de quinientos millones de pesetas. Se creían los gobernantes guineanos con derecho a exigir a España esta cantidad, y aún mucho más, por la supuesta existencia de un "tesoro guineano" depositado en Madrid del que se sentían herederos. Y de ello me hacían responsable personalmente. El ocho de diciembre, dos meses después de la Independencia, aseguró Macías en un discurso que si España no le ayudaba a resolver los problemas económicos del país "echaría al embajador".

Mi ministro Castiella, cuando le expliqué la gravedad de los problemas presupuestarios de Guinea, habló con su colega de Hacienda, Juan José Espinosa, al que fui a ver. No era fácil mi gestión porque uno de los argumentos empleados a favor de la independencia de Guinea era que con ella se reducirían los gastos que nos producía la colonia. Y lo que yo pedía era que estos gastos aumentasen. Espinosa comprendió la importancia política del asunto y me ayudó muchísimo. Una misión del ministerio de la calle de Alcalá vino a Guinea, donde los funcionarios españoles de Hacienda habían preparado muy bien sus papeles. Venía esta misión apoyada por una carta de Franco a Macías en la que le prometía la ayuda del Gobierno español para superar esta primera crujía económica. Yo mismo, que nunca he sido capaz de llevar mis propias cuentas, contribuí a la redacción de un proyecto de presupuesto para la Guinea Ecuatorial. Nuestra idea, basada en la diferencia que establecía la Constitución guineana entre gastos ordinarios y gastos de ayuda y colaboración, consistía en que la aportación española se dedicase a los capítulos de educación, sanidad e infraestructuras, mientras los gastos "burocráticos" se afrontarían con los ingresos fiscales guineanos. Pero el déspota quería que pusiésemos los quinientos millones encima de su mesa para dedicarlos a los gastos improductivos que le viniesen en gana. Nuestra deseo de que el presupuesto beneficiase a los más necesitados y contribuyese al desarrollo del país lo consideraba rechazable intromisión neo-colonialista.

Buscó también Macías otras fuentes financieras. Pretendió, con amenazas, provocar la munificencia de los finqueros. Cayó después en una extraña combinación que encajaba en el mundo de la picaresca. Unos españoles, aspirantes a caballeros de industria, le hicieron creer qué podía constituirse un "Banco de Guinea" con respaldo privado internacional. Querían que los fondos españoles de ayuda garantizasen la claramente oscura operación.

Ya he contado cómo Macías podía ser, junto a desconfiado, candorosamente crédulo. Hice lo posible por ponerlo en guardia y le dije que con la aventura bancaria que le proponían no se trataba únicamente de dañar a España, sino también de engañarlo a él. Le insistí en la buena voluntad del Gobierno español para ayudar al guineano a superar el bache económico. Pero los promotores del "Banco de Guinea" se encargaron, tarea no demasiado difícil, de alentar el recelo del autócrata hacia el embajador de España.

No era éste, con ser gravísimo, el único problema con que tenía que enfrentarme. Enumeraré otros.

En julio de 1968 había quedado instalada en Santa Isabel una emisora de televisión que fue, llegada la independencia, causa de constantes complicaciones. Recibía yo muy frecuentes llamadas de ministros que se quejaban de que se les dedicase menos tiempo en los telediarios que a sus colegas. El ministro de Asuntos Exteriores protestó por un supuesto prejuicio a favor de los palestinos en los comentarios internacionales. (Supimos después que la delegación guineana ante las Naciones Unidas recibía fondos israelíes). Para acabar con estas reclamaciones propuse que el gobierno de Santa Isabel nombrase un director guineano responsable de los telediarios. Como era de temer no se pusieron de acuerdo entre ellos sobre la persona adecuada. Después de mi marcha hubo una ocasión en que el personal español de la televisión fue llevado ante un pelotón de ejecución que no llegó a cumplir su cometido: se trataba de una macabra advertencia. La obsesión por los contenidos políticos de la información televisada es universal pero en el caso guineano fue, ciertamente, extremada.

El aeropuerto de Santa Isabel nos trajo muy incómodas complicaciones. El ministro de Obras Públicas guineano, antiguo empleado del aeropuerto, había almacenado resentimientos de los que quería desquitarse. Hizo la vida imposible a los españoles encargados de la buena marcha técnica del campo. Estas constantes interferencias ponían en riesgo su funcionamiento. Los funcionarios españoles sólo querían garantizar la seguridad de los aterrizajes y despegues, lo que el ministro interpretaba como afán neo-colonialista.

Hubo gravísimas dificultades con la sanidad. Los médicos guineanos querían dirigirla desde Santa Isabel y Bata y dejar a los facultativos españoles, en el bosque. Tuvieron que actuar nuestros compatriotas en condiciones muy precarias y en un clima de coacción insostenible. Macías dijo más tarde, para justificar la expulsión de nuestros doctores, que los médicos eran innecesarios ya que cuando actuaban los hechiceros también se moría la gente. Afirmación, como tal, poco controvertible.

En muchos de estos problemas había, sin duda, cierto grado de responsabilidad española. Los funcionarios que habían vivido la etapa colonial debían haber sido cambiados. Mis esfuerzos por conseguirlo pincharon en hueso. En muchos departamentos el escribiente pasaba a ser ministro y ocupaba la casa y el coche del director español, que quedaba a sus órdenes. Pude lograr, para aminorar los daños, que fuesen enviados de Madrid, para asesorar al presidente Macías, dos personas de valía excepcional: el magistrado Rafael Mendizábal y el abogado del Estado Félix Benítez de Lugo. A pesar de su inteligencia, su competencia y su buena voluntad fueron totalmente marginados y su influencia sólo se reflejó en la excelente redacción de las disposiciones legislativas y administrativas. Cuando se hubieron ido, sus discípulos llegaron a absurdos tan divertidos como el decreto que, en muy correcta prosa administrativa, declaraba fuera de la ley el confucionismo en el territorio de la República de Guinea Ecuatorial.

Hubo una cicatería inicial por parte española que estimuló los enfermizos recelos de Macías. No hablo ahora del grave conflicto presupuestario sino de algunos gestos simbólicos que hubiesen indicado a Macías que no era malquisto por Madrid. Pensaba yo en Francia, que halagaba (en casos como el del Emperador Bokassa hasta el absurdo) a los gobernantes de sus antiguas colonias con atenciones y privilegios. El precio del automóvil que se proporcionó a Macías fue descontado de los fondos de ayuda. No se cedió a los guineanos una casa en Madrid para instalar su embajada lo que, aparte del resentimiento consiguiente, hizo gravitar excesivamente la carga de nuestras complejas y difíciles relaciones sobre la representación española en Santa Isabel, Y, por supuesto, no se produjo invitación alguna al Presidente para visitar en España a su "colega". Todo esto era difícil de obtener de un gobierno gravemente escindido en el que Castiella había perdido fuerza y sólo se mantenía por la resistencia del Jefe del Estado a los cambios ministeriales.

Las cosas no hubiesen tenido probablemente remedio, porque la personalidad de Macías se fue degradando con el poder. Sekú Turé, Mobutu, Idi Amin, Bokassa, una serie de personalidades frenéticas que en África se han impuesto por su mayor determinación, responden a una tipología especial. Vi años después una película documental sobre Idi Amin en la que el déspota ugandés ostenta un gesto benévolo detrás del cual empieza a crecer la furia: la sonrisa sigue en los labios cuando la ira ya está en los ojos. Me impresionó esta escena porque en Macías había observado reacciones idénticas. Estas consideraciones podrían parecer contagiadas de racismo si no tuviésemos presente que uno de los países más civilizados de Occidente se dejó también arrastrar por la furia criminal de un paranoico.

Los países que han sido colonizados nunca tienen una relación natural con la antigua metrópoli. Tienden a hacerla responsable de todo y si solicitan a veces su intervención protectora rechazan otras cualquier gesto de apoyo. En una ocasión acompañé a un grupo oficial guineano, a cuyo frente estaban el vicepresidente de la República y el ministró de Asuntos Exteriores, a visitar al general Alonso Vega, ministro de la Gobernación. Don Camilo, que ya estaba viejo, dijo, dirigiéndose a mí, lo siguiente: "Mire usted, embajador. De estos señores de Guinea habrá uno que toque el violón, otro el violín y otro el trombón. Pero alguien debe llevar la batuta y ése es usted". Preocupado por el efecto de estas palabras traté de explicárselas a la salida a mis amigos guineanos como muestra del gran interés del general por su país. Vi que mi aclaración era innecesaria: estaban encantados con la visita y con lo que habían oído. Semanas más tarde un gobernante guineano, que no había estado en la visita a don Camilo Alonso, me sorprendió al proponerme que reuniese a los ministros de cuando en cuando, en consejillos informales para darles orientaciones. Me imagino la reacción, en este caso justificada, de Macías si yo hubiese tenido la temeridad de invadir así sus competencias.

Una cuestión internacional con la que tuvo que enfrentarse la nueva república, fue la guerra de secesión de Biafra en la que, no sin lógica, tomaron partido por Lagos. Esto les llevó a interrumpir los vuelos humanitarios a Biafra que, con anuencia española, llevaba a cabo la Cruz Roja desde Santa Isabel. Lo que no dejaba de tener un cierto carácter explosivo cuando la mayor parte de los braceros nigerianos en Fernando Póo eran de etnias vinculadas a la secesión biafreña. Estos braceros, además, encontraban dificultades para seguir transfiriendo sus ahorros a Nigeria. Había también en Santa Isabel un número pequeño, pero influyente, de comerciantes hausas identificados con la unidad de Nigeria.

En enero de 1969 me informó el ministro de Asuntos Exteriores, Atanasio Ndongo, de que pensaba asistir a la toma de posesión del Presidente Nixon en Washington. Comenté que me parecía de perlas pero que debía tener en cuenta que a esos actos no iban jamás delegaciones extranjeras por lo que podría encontrar dificultades o desaires. El protocolo norteamericano se las arregló para que no fuese así y Atanasio volvió encantado. Mis relaciones con Atanasio Ndongo pasaron por algún momento difícil. Aunque yo tratase de tenerlo siempre al corriente, le irritaba que negociase las dificultades, cada vez más frecuentes, directamente con Macías. Dado el poder personal que había asumido Macías y su hostilidad hacia Atanasio Ndongo era la única manera de intentar conseguir algo. En una de mis visitas a Atanasio lo encontré extrañamente distante. Me dio la impresión de que conocía una comunicación mía a Madrid que hablaba de él. Supe después que un colaborador español de Ndongo había visitado a un funcionario menor de la dirección general de África en la Cárcel de Corte, quien se había ausentado unos minutos dejando sobre su mesa una carta mía con comentarios sobre la personalidad compleja del ministro guineano y su adicción a los estupefacientes.

Las perspectivas para los españoles en Guinea eran cada vez más inciertas. Es comprensible que arreciasen sus críticas contra el embajador como representante de un gobierno por el que se creían abandonados. Recibí cartas anónimas. En una de ellas un estimable compatriota me calificaba, entre otras lindezas, de "eunuco". No es imposible que fuese la misma persona que al estallar la crisis de febrero me acusó de haber puesto en peligro a los españoles "por defender un trapo".

Ya he contado cómo Macías empezó a expulsar españoles, al estilo colonial, sin motivo alguno. En algunos casos a los funcionarios que pensaba podían estorbar la tristemente pintoresca operación del "Banco de Guinea". Lo más grave fue la aplicación de una nueva figura: la expulsión con retención. Se impedía en efecto al funcionario expulso salir de Guinea sin un permiso especial, que se retrasaba indefinidamente. Con todos los españoles como rehenes potenciales estábamos al borde de la crisis, de la que paso a hablar con detalle.

Durante los cuatro primeros meses el Presidente Macías había regateado su presencia en el Continente, sintiéndose más seguro en Santa Isabel. Pero se fueron dando circunstancias que lo obligaron a modificar esta actitud.

En Fernando Póo le intimidaba el descontento de los braceros nigerianos, el sector más numeroso de la población. En Río Muni, según le habían dicho, su ausencia estimulaba una agitación que podía volverse contra él si no se ponía a su frente. La popularidad de Bonifacio Ondó, además, seguía siendo grande en sus antiguos feudos. Este problema, como tantos otros, acabaría resolviéndolo mediante el asesinato, tras la entrega de Ondó por el Camerún.

Los partidarios de Atanasio Ndongo se sentían perjudicados por el reparto de sinecuras en la coalición gubernamental y unos pocos oficiales guineanos de la Guardia Nacional esperaban el momento de alzarse.

El partido llamado "Idea Popular de la Guinea Ecuatorial" seguía fiel a Clemente Ateba y a sus viejos proyectos de federación con el Camerún. Este grupo, el más compacto y fanático, azuzaba a unas llamadas "Juventudes Guineanas" constituidas por partidas de desempleados entregadas al pequeño bandolerismo y responsables de agresiones cada vez más frecuentes y graves contra súbditos españoles. Cuando planteé a Macías en Santa Isabel la necesidad de cortar estos desmanes, me contestó que carecía de control sobre Río Muni. .

El 13 de febrero de 1960 salió Macías de Santa Isabel para emprender su tercer viaje a Río Muni desde la Independencia. Apenas llegado a Bata pronunció un discurso, al liberar a unos presos, lleno de amenazas para todos los españoles y ofensivo para nuestros oficiales de la Guardia Nacional, a los que insultó ante los nativos. Había decidido, en efecto, encabezar la demagogia antiespañola. Emprendió una gira por el Continente en la que atacó especialmente a los españoles madereros, mostrándose a veces más moderado respecto los que llamaba "españoles de clase media". Lo acompañaban a todas partes, en camiones, miembros de las "Juventudes" que alentaban un clima de excitación nacionalista a costa de los residentes españoles.

El sábado 15 de febrero nos plantearon por primera vez la "multiplicidad" de banderas españolas. Desde el 12 de octubre sólo ondeaban en Bata tres, sin protesta alguna: en el acuartelamiento de la Guardia Civil, en la cancillería consular, y en la residencia del cónsul general. No había más banderas españolas en todo Río Muni.

Entre las casas que el Estado español había retenido en Guinea, según los acuerdos firmados el día de la Independencia, estaba la que había sido residencia del capitán de la Guardia Territorial, que pasaba a serlo del cónsul general. Era esta casa objeto de los celos y de las apetencias del comandante Tray.

Algo conviene decir de este personaje, que desempeñó en aquellos días un papel determinante al poner a Macías en el disparadero. Juan Tray, falangista voluntario en 1936, terminó la guerra como alférez provisional. Hechos los cursos de transformación era en 1968 comandante en el ejército español y el militar guineano de mayor graduación, ayudante de campo del Comisario General. Se caracterizaba por la unción con que abría a sus superiores, entre ellos a mí, las puertas del coche.

Macías, que no desconfiaba de él por considerarlo inofensivo, le ascendió a teniente coronel y le puso al frente de su Casa Militar. Su actividad principal era la de turiferario del Presidente. Hombre de pocas luces, fue presa de una megalomanía creciente impulsada por el recuerdo de las vejaciones de las que creía haber sido objeto durante su inusitada carrera militar española.

Me había visitado en Santa Isabel para pedirme que gestionase su ascenso a coronel en el ejército español, que por cierto seguía pagando sus haberes. Me esforcé en escuchar con calma pretensión tan inaudita. Me figuro lo poco que hubiese durado Tray en el mundo de los vivos en la hipótesis, absurda, de haber logrado su aspiración: Macías hubiese visto en el coronel al hombre de Madrid llamado a derrocarlo.

Me inclino a pensar que fue Tray, para lograr un anhelo inmobiliario, quien espoleó a Macías haciéndole ver que era inadmisible que enfrente del antiguo Gobierno Civil, donde el presidente vivía cuando estaba en Bata, se alzase la residencia consular española, con su bandera y con los guardias civiles que la protegían. Alguien, al parecer, enseñó a Macías la información de un período de Brazzaville en la que se decía que Bata con tanta bandera bicolor (¡tres!) daba la sensación de estar ocupada por España. (Pude comprobar después que había muchas más banderas camerunesas y gabonesas que españolas en la capital de Río Muni).

El 15 de febrero el comandante Tray cruzó la calle para convocar al cónsul general de España por orden del Presidente. Como el cónsul general no estaba en la residencia sino en la oficina, ordenó Tray sin éxito al guardia civil de servicio que arriase una de las dos banderas consulares españolas. Macías se ausentó de Bata momentos después. El vicepresidente Bosío, por orden presidencial, convocó al cónsul general de España, Jaime Abrisqueta, para pedirle que retirase la bandera de su residencia. El cónsul general, hombre valeroso y leal, respondió que no podía tomar ninguna decisión sin instrucciones concretas del Gobierno a través del embajador.

Informado por él, pedí instrucciones a la Cárcel de Corte. Me contestaron de Madrid que aunque el mantenimiento de dos banderas consulares era perfectamente legal según los Convenios de Viena, la cuestión era negociable por la vía diplomática normal. Mientras se negociaba mantendríamos la práctica establecida.

El día l6 de febrero visité en Santa Isabel al ministro de Asuntos Exteriores, Atinasio Ndongo. Le dije que el asunto de las banderas de Bata, como casi todos, era negociable y que podrían encontrarse fórmulas para que, dentro de la ley general de Guinea, no hubiese más que una bandera. El ministro, que aquel mismo día salió hacia Addis Abeba, se mostró de acuerdo con este criterio y con que no se arriase entretanto ninguna bandera. Idéntica gestión realicé con el vicepresidente Bosío, encargado en Santa Isabel del despacho de la presidencia de la República, y con el mismo resultado.

El domingo 23 regresó Macías del interior a Bata y se enfureció al comprobar que, de acuerdo con lo convenido en Santa Isabel con sus representantes, seguían ondeando las banderas españolas. Convocó al cónsul general Abrisqueta, al que en una violenta escena declaró persona no grata, y mandó al comandante Tray que enviase un piquete de la Guardia Nacional a la cancillería consular. Ocho soldados entraron en el jardín, treparon por la fachada y descolgaron la bandera que posteriormente sería entregada en la residencia del cónsul general.

El vicepresidente del Gobierno se enteró inmediatamente de esta gravísima tropelía por un mensaje que le fue transmitido desde un barco mercante español fondeado en Bata. El almirante Carrero Blanco habló enseguida con Castiellla quien nada sabía aún, debido a las precarias y lentas posibilidades de comunicación de la embajada en Santa Isabel. De la conversación del vicepresidente con el ministro de Asuntos Exteriores salió un telegrama en que se me ordenaba actuar "de manera enérgica e inmediata".

En el acuartelamiento de la Guardia Civil se había tocado generala y las fuerzas esperaban instrucciones para intervenir. Una interpretación literal de las que yo tenía me hubiese permitido ordenar dicha intervención.

Veía sin embargo muy claro que una acción militar española en la Guinea recién independiente no era lo que quería el Gobierno español puesto que con ella nos hubiésemos encontrado con una crisis internacional y con la posibilidad de represalias sangrientas contra los españoles que vivían en las zonas no protegidas por nuestras fuerzas. Con toda la firmeza que fuese necesaria era preciso buscar una solución negociada para el problema de las banderas y para la expulsión del cónsul general, que habían creado enorme y justificadísima exasperación entre nuestros compatriotas. De acuerdo conmigo en todo momento, el coronel Alarcón ordenó a la Guardia Civil de Bata que no se moviese.

Como nada podía resolverse en Santa Isabel decidí, después de solicitar nuevas instrucciones al ministerio de Asuntos Exteriores, pedir audiencia al Presidente de la República para el martes 25 de febrero, día en que se le esperaba en Bata después de un recorrido por Río Muni. El 24 había pronunciado Macías el más incendiario, hasta entonces, de sus discursos incitando a la población de Río Benito, adicta a Atanasio Mdongo, a atacar a los madereros españoles "criminales" en lugar de enfrentarse al Gobierno de Guinea. Añadió lo siguiente: "El blanco lo que tiene que hacer es someterse pues si nos mandaron durante dos siglos ahora el negro también tiene que mandar al blanco y el que no quiera que se le mande que se vaya a su país".

Con la aprobación del ministerio de Asuntos Exteriores, había decidido la adopción de una postura de firmeza respecto al honor de la bandera, pero sin cerrar en modo alguno al Presidente la posibilidad de una salida airosa. En cuanto llegué, en la mañana del 25, a la residencia consular quedó izada en ella la bandera española, pero hice llegar al mismo tiempo al Presidente, a través del secretario de embajada José Maeso una carta en la que se proponía una rápida solución negociada. La embajada de España estaba dispuesta a arriar una de las dos banderas si el Gobierno de Guinea dictaba una norma aplicable a todos los consulados. Otra fórmula alternativa sería que las banderas no ondeasen más que los días festivos. Rogaba por otra parte al Presidente que explicase al Gobierno español que -como suponía ser evidente- no había sido su intención ofender el honor de España, su ejército, o su gobierno. También pedía que se reconsiderase la declaración de persona no grata del cónsul general, por el carácter gravé y extraordinario de tal medida.

Me recibió el Presidente en presencia del obispo de Bata y del ministro de Educación José Nsué. Empezó diciéndome que consideraba inadmisible que en vez de traerle los quinientos millones de pesetas que necesitaba le planteace asuntos sin importancia como el de la bandera, tanto más cuando ésta no había sido quemada sino cuidadosamente doblada. No aceptaba protestas ni reclamaciones porque era a él a quien correspondía protestar por la multiplicidad de banderas. Siendo él quien mandaba en el país estaba en su derecho de quitar todas las banderas que le viniesen en gana y de echarnos de las casas que ocupábamos. La Guardia Civil debía abandonar el país por estar compuesta de asesinos. Todos los oficiales españoles de la Guardia Nacional, incluso su jefe, eran traidores a Guinea. La embajada de España tramaba una conspiración para derribarlo con la complicidad de los madereros, que habían puesto una bomba en Mongomo para intentar asesinarlo. Yo, aún siendo "buena persona", no representaba a España sino a esos empresarios forestales a los que había ayudado para tratar de hacer triunfar en las elecciones a Bonifacio Ondó, por lo que no podría seguir en la Guinea Ecuatorial. Todo esto lo dijo Macías en tono fríamente airado.

Le contesté que el honor de la bandera de España no era cuestión baladí y que el Presidente hubiese reaccionado de parecida manera si se hubiesen ofendido sus colores. Que mi intención había sido acordar una solución honorable. Que entre países soberanos los asuntos se negocian y no se resuelven mediante decisiones unilaterales. El propio Jefe del Estado español no tenía la facultad de dar órdenes al encargado de negocios de Guinea en Madrid. Le recordé mis esfuerzos constantes para resolver los incidentes planteados de manera amistosa y cómo en ocasiones había actuado, y eso lo sabían bien sus ministros, como abogado en Madrid de los intereses de Guinea.

Rechacé las acusaciones contra los militares españoles. Me esforcé en mantener la calma y en hablar en tono respetuoso. Le dije finalmente que el Gobierno español deseaba seguir ayudando al pueblo guineano en sus primeros pasos independientes, y que también lo deseaban los españoles residentes en Guinea. Pero que ello no sería posible a costa del honor de España y de la seguridad de sus súbditos.

La cuestión de la bandera, que había desencadenado la crisis, quedó superada puesto que el Presidente firmó una orden, cuya redacción había preparado yo, por la que de acuerdo con lo sugerido por nosotros se establecía que en todas las representaciones diplomáticas y consulares extranjeras no hubiese más que una bandera. En cuanto recibí este papel hice arriar la bandera de la residencia consular, que es la que había causado la irritación presidencial. Fui llamado por Macías una segunda vez en presencia, no ya del Obispo sino del ministro de Justicia Jesús Eworo, para hablarme de una supuesta huelga de maestros. (Lo que había sucedido en realidad era que los alumnos blancos, ante el clima de inquietud, no habían ido a las escuelas).

Una tercera vez me llamó el Presidente para comunicarme formalmente que era persona no grata y debía abandonar el país. Apenas había vuelto a la residencia consular, me visitaron el ministro de Justicia, y el comandante Tray para darme un escrito, sin duda preparado con anterioridad, ordenándome la evacuación inmediata de dicha casa, cuya ocupación era contraria "a la soberanía de Guinea". Consideré que este escrito, por su contenido y su tono inadmisible, impedía, al menos de momento, cualquier posibilidad de diálogo. Dije al ministro y al comandante que la cuestión de la casa tenía menor importancia pero que intentar expulsarnos de ella era una gravísima ofensa al Estado español que yo representaba.

La crisis había estallado a pesar de haberse resuelto el problema de las banderas. Quiere esto decir que sus causas eran otras.

En primer lugar el hueco presupuestario de los quinientos millones de pesetas. (Ya había dicho Macías, en diciembre, que si no las recibía echaría al embajador de España). Como hemos visto, esta cuestión también estaba resuelta por la actitud positiva del ministerio de Hacienda de España, aunque hubiese que trabajar las modalidades de la ayuda.

Fueron los españoles inspiradores del "Banco de Guinea" quienes persuadieron a Macías de que nunca recibiría ayuda económica de Madrid. En cuanto al detonante concreto de la crisis, lo sucedido en la mañana del 25 de febrero parece indicar que las apetencias del comandante Tray por la residencia del cónsul general jugaron un papel fundamental. Dado nuestro ánimo negociador también se hubiese podido encontrar una fórmula para trocar por otra la residencia consular.

Si Macías no esquivó este enfrentamiento, sino que lo agravó, fue por una serie de motivos racionales e irracionales. Hemos visto cómo optó por ponerse al frente de los agitadores de Río Muni, antiespañoles pero enemigos suyos también. Al chocar con España lanzaba Macías un ¡viva Cartagena! que distrajo hacia nosotros la agitación. Calculó, y acertó en ello, que las fuerzas españolas no se moverían. Pero se equivocó muy gravemente al creer que quienes le decían que Guinea tenía otras fuentes de recursos internacionales que podrían sustituir a la ayuda española.

A lo largo de estas últimas páginas he ido señalando algunas características de la personalidad de Francisco Macías. En su identificación con los gobernadores coloniales no podía aceptar protestas de nadie por muy fundadas que fuesen. Cuanta menos razón tenía, más vehemente era su reacción. No había nada ya que hacer con él.

Ante lo que se nos venía encima pensé que nuestro deber principal era evitar una matanza de españoles. Así se lo dije a los oficiales de la Guardia Civil y de la Nacional que vinieron a verme al consulado. Les pedí que explicasen la situación a los españoles que estaban en el bosque y que los protegiesen, escoltando a los que, por sentirse amenazados, marchasen hacia Bata. En ningún caso debían realizar acto de ocupación militar.

A los oficiales de la Guardia Nacional calificados de traidores por Macías, les dije que a partir de ese momento su única lealtad debía de ser hacia España. Gracias a la presencia de ánimo del capitán Navarro, que mandaba en Bata la primera Compañía Móvil de la Guardia Civil se pudieron librar muchos españoles de las iras de las "Juventudes".

En esta tarea de protección de nuestros ciudadanos fue decisiva también la presencia en aguas de Bata de la fragata "Descubierta", que vino inmediatamente desde Santa Isabel con el coronel Alarcón a bordo. Este ejercicio de "diplomacia de cañonera" nos permitió disuadir sin ocupar. El coronel Eduardo Alarcón, con tanta inteligencia como entereza, negoció con Macías la salida de los españoles, militares algunos, que estaban en situación más difícil.

A mi regreso a Santa Isabel, en la misma tarde del 25, se habían, tomado algunas medidas de precaución para asegurar la seguridad y el tráfico del aeropuerto mediante la Guardia Civil. Mi preocupación era evitar cualquier actuación de nuestros guardias que no fuese imprescindible para la seguridad de los españoles. Consulté con los mandos militares y su opinión, prácticamente unánime, coincidía con la mía: convenía mantener las fuerzas móviles en reserva en espera de instrucciones concretas de Madrid. Entre tanto la presencia de la Guardia Civil debía ser lo más discreta posible a fin de evitar incidentes e impedir que Macías alegase, como lo hizo mendazmente en mensaje a las Naciones Unidas, que España recolonizaba por la fuerza de sus armas la Guinea Ecuatorial.

Tuve inmediatamente conversaciones con los ministros que estaban en Santa Isabel. Solamente los que eran de etnia fang se mostraron reticentes mientras los demás estaban entre apesadumbrados y espantados por la actitud de Macías. Siempre con el propósito de seguir dejando abierta las vías para una cada vez más improbable solución negociada, aseguré a los ministros, como era cierto, que las medidas precautorias adoptadas no implicaban amenaza alguna contra el Gobierno de Guinea.

Se produjo un grave incidente al disparar unos tiros al aire los guardias civiles que se sentían acosados por la Guardia Nacional, que se dio a la fuga. En vista de ello el comandante de la Guardia Civil y yo negociamos un modus vivendi con los ministros guineanos por el que quedaban en el aeropuerto cuatro guardias civiles y cuatro nacionales mientras se establecía una patrulla mixta para mantener la seguridad en la ciudad de Santa Isabel.

La noche del miércoles 26 transcurrió tranquila en Santa Isabel. Los ministros me convocaron para anunciarme que el Presidente había hecho un llamamiento a la calma y a la paz y pedirme que para evitar incidentes hiciera otro tanto. Me ofrecieron la radio para que dijese a los españoles que no corrían peligro.

Les repuse que antes de tomar una decisión de tal importancia debía examinar la situación real. De regreso a la Embajada pude comprobar que el supuesto llamamiento de Matías, difundido por la radio de Bata, aunque empleaba de pasada las palabras "paz" y "tranquilidad" era absolutamente inflamatorio y acusaba a la Guardia Civil y al propio representante de España de haber lanzado una conspiración contra el pueblo de Guinea. Enseñé el texto a los ministros, que fingieron no conocerlo, y les rogué que tomasen medidas para que no fuese difundido por la Radio de Santa Isabel puesto que sin duda provocaría el pánico de los españoles de la isla, que todos queríamos evitar. Los ministros estaban dispuestos a ello, pero recibieron instrucciones directas de Macías para que la radio isabelina repitiese constantemente el peligrosísimo texto.

Los españoles de Río Muni, muy justificadamente alarmados, habían decidido iniciar su repliegue hacia Bata. Hubiese sido irresponsable por mi parte tranquilizarlos y aconsejarles seguir en sus lugares de trabajo cuando Macías seguía azuzando a las turbas contra ellos.

Siempre por orden del Presidente se tomaron el jueves en Santa Isabel una serie de medidas que agravaron la situación y atemorizaron a los españoles. La Guardia Nacional ocupó el aeropuerto, del que -para evitar choques fatales- se había decidido retirar a los guardias civiles. La Guardia Nacional guineana, empezó a ocupar la ciudad y fueron distribuidas armas a algunos particulares. Guardias "nacionales" rodearon la Embajada de España. Dije al ministro de Obras Públicas, encargado de la Defensa Nacional, que sobre el Gobierno de Guinea recaía íntegramente la responsabilidad del pánico provocado por sus medidas.

Se transmitió el 28 un discurso de Macías de desenfrenada demagogia. La Guardia Civil y el embajador de España se habían convertido en sus cabezas de turco. Es evidente que Macías (que antes había contado con la Guardia Civil como freno a la Guardia Nacional) se había dado cuenta de que con el incidente de las banderas se había ganado de manera definitiva la hostilidad de las Compañías Móviles de la Guardia Civil.

Los ministros residentes en Santa Isabel, que a pesar de todo habían seguido manteniendo conmigo un diálogo cordial, empezaron a evitar, por orden de Macías, verme por separado y en nuestros encuentros tenían que estar presentes, vigilándose, los cinco.

Convocaron una vez al mínimo cuerpo diplomático, del que yo era decano, como único embajador. El ministro de Sanidad leyó un memorial en que se daba la deformada visión oficial de los hechos. Como no había nadie capaz de traducirlo se produjo una situación extraña que decidí romper. Con la máxima frialdad asumí el papel de intérprete y traduje al francés y al inglés lo leído en castellano por el ministro Pedro Econg, sin suprimir por supuesto las referencias poco gratas a mi persona. A continuación rebatí el memorial en los tres idiomas.

Entretanto Macías volvía a recorrer Río Muni con discursos cada vez más violentos. Dijo por ejemplo, el día 28 en Bindung que "el embajador de España sería tumbado". En discursos anteriores me había acusado de retener la famosa casa consular, de ordenar actos provocativos, de haber trabajado para que se aprobase la Constitución guineana en el referéndum y de haber apoyado a Bonifacio Ondó. "Ya no le queremos, hermanos" dijo refiriéndose a mí. Al mismo tiempo pedía -lo hizo también en telegrama al Jefe del Estado español- la retirada de la Guardia Civil.

No sin astucia el Presidente Macías había centrado sus ataques en el embajador sin involucrar en ellos al Gobierno español. Así se lo conté por teléfono a Castiella, quien me dijo que no lo tomase personalmente pues "no ofende quien quiere sino quien puede". Le contesté que en modo alguno estaba herido mi amor propio. Aunque Macías nunca había puesto plazo a mi salida de Guinea después del telegrama declarándome persona no grata, mi regreso a Madrid podía, al darle satisfacción, aliviar la tensión. Estaba claro que yo había perdido toda validez como interlocutor de Macías y mi único papel útil era el de fusible.

Aceptado este criterio fui llamado a Madrid, según la fórmula establecida, en consulta. Decidida mi marcha para el día primero de marzo fui convocado por los ministros guineanos que querían despedirse de mí. Lo hicieron de manera emocionada y contrita. Yo también me emocioné al darles un último abrazo. Todos fueron perseguidos más tarde por Macías y los más murieron por orden suya.

En el aeropuerto me encontré con Atanasio Ndongo, quien llegaba de España en el avión que yo iba a tomar. Insistió en que yo iba a Madrid para informar y que volvería muy pronto. No fue así.

En Barajas me recibieron muchos compañeros de la Carrera Diplomática que quisieron expresarme su solidaridad. Fueron momentos de emoción grande y compleja.

El día 5 de marzo dio Atanasio Ndongo su golpe de Estado, trágicamente fallido. Macías se refirió siempre a este hecho, incluso en su proceso, como "el golpe del embajador Duran". Alguna vez he dicho que si hubiese sido mío no habría fracasado. No había en esta "boutade" la menor petulancia puesto que hubiesen seguido "mi" golpe dos compañías móviles de muy aguerridos guardias civiles.

Mi primera embajada había sido, evidentemente, un fracaso. Los meses que pasaron hasta que tuve un nuevo destino fueron muy amargos. Los acontecimientos de Guinea pasaban por mi cabeza como una película en la que buscaba, obsesivamente, lo que hubiese podido hacerse de otra manera para alterar el triste resultado final.

Mis jefes y amigos no me abandonaron. Don Fernando María Castiella tuvo el gesto de solicitar y obtener para mí una importante condecoración.

Mis amigos guineanos, y los que lo habían sido menos, fueron cayendo asesinados. Sentí el dolor de estas muertes violentas. Incluso la de Francisco Macías, víctima de su locura y de quienes lo auparon a pesar de ella".


Gracias Westy.

Sin entrar en opiniones de otra índole, una cosa está clara:

Es el mejor retrato sicológico que he leido en mi vida de Francisco Macias.

Además, concuerda a la perfección con otros "retratos" de los que tenia referencias, concretamente con las opiniones y descripciones que de él hacia mi padre.

Está claro que Durán Loriga fue embajador hasta el dia 1 de marzo del 69.


Muchas gracias Westy:

Como siempre que leo algo que tiene que ver con nuestra salida de estampida de Guinea, se me agolpan los sentimientos y las palabras, veo claras algunas cosas y otras no tanto.

Asi que respiraré hondo, me tomaré mi tiempo y escribiré.

antástico.

Está clarísmo:

Que los políticos españoles no tenían ni idea de que era eso de la democracia y por lo tanto sus reglas del juego.

Pero demonios, ¿porqué tenia que asesorar a Atanasio Ndongo en público?

¿No había en Fernando Poo ningún sitio en el que charlar en privado?

(Absurda referencia e intento ingenuo de justificación, para profanos en temas guineanos, simplemente no se quiso).

Haber asesorado una serie de pactos legítimos entre candidatos, hubiera sido ¿falsear el resultado de las elecciones? (cogido con alfileres para justificar otras razones más infames y que, ni aún hoy se pueden confesar y menos escribir en un libro)

La verdadera razón de toda esta ignominia, estriba en que EEUU dio un ultimátum con palmadita en la espalda incluida, a España.

A EEUU le interesaba un Guinea abandonada y caótica, como bodega en la que reposara un largo sueño “su” crudo, hasta que las circunstancias del mercado, hicieran aconsejable su explotación.

El gobierno español había decidido hacia tiempo salir de Guinea a calzón bajado, en pos de un sillón recién estrenado en la ONU (que se hubiera conseguido más honradamente en poco tiempo).

También en pos de una delirante e increíblemente ingenua quimera, como los insectos van en pos de la luz.

La quimera de la devolución de Gibraltar.

Ante estas luces de colorines, estaba claro que existían consignas de no intervenir ni por lo más sagrado en ninguna cuestión, durante las elecciones y después de ellas.

Sencillamente y a esas alturas a España, Guinea le importaba un auténtico bledo.

Con las cosas del Tio Sam, no se juega.


TODA LA VERDAD. MI INTERVENCIÓN EN GUINEA

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO

Ediciones Dronte 1977

ISBN 84.366.0090.8

CARTA A LA OPINIÓN PÚBLICA

Durante cerca de cuarenta años no hemos podido conocer la verdad sobre aquellos asuntos patrimoniales y financieros del Estado que han levantado serias sospechas de corrupción, ni cómo se han enriquecido tantos y tantos prohombres del franquismo.

Ahora, cuando los órganos informativos gozan de mayores libertades de expresión, cuando la opinión pública espera de ellos que desvelen las ideas y las posiciones políticas de los distintos grupos del Régimen y de la oposición, y la personalidad de sus dirigentes, y cuando más crítica es la situación política de España ante su futuro, se organiza una gran campaña de difamación sobre mi personalidad política.

¿Quién la organiza? ¿Para qué? ¿Por qué en este preciso momento? ¿Con qué tipo de acusaciones? ¿Sobre qué fundamentos objetivos? Todos esos interrogantes, sin cuya contestación no puede haber opinión objetiva, ni siquiera han sido planteados por los medios periodísticos que desencadenaron esta campaña y que ahora la alimentan.

Se diría que la libertad de prensa para estos medios, que han podido vivir y prosperar sin ella durante el tiempo histórico de dos generaciones, consiste en abrir libremente sus espacios informativos a la injuria ya la calumnia indocumentadas, sin la más mínima precaución acerca de la verosimilitud o probabilidad de los hechos afirmados. La imparcialidad les parece asegurada dando oportunidad (en el mejor de los casos) al injuriado para que se defienda como si esto fuese imparcialidad!

La prensa no puede convertirse en Tribunal de justicia. La publicación de una acusación privada contra el honor de una persona, a causa de la publicidad Y difusión que lleva consigo, la deshonra inexorablemente. El derecho de réplica no puede retirar ya la imagen creada en torno a quien se ve envuelto en el escándalo. Pero en mi caso particular estos medios informativos no han funcionado ni como un juez, quien antes de admitir una denuncia o querella privada, consciente del daño que el solo hecho de su admisión puede ocasionar a la persona "tal vez» inocente, realiza un serio y debatido trabajo de investigación y, sólo cuando encuentra "indicios racionales» de verosimilitud, la admite.

En los países occidentales que no han perdido el uso de las libertades formales durante largo tiempo, como ha ocurrido en España, no puede suceder lo que aquí está pasando: que el ansia por desvelar la corrupción, y la inexperiencia de la libertad, hagan caer a periodistas de buena fe en las trampas que le tienden los maniobreros profesionales de la política.

La prensa no ha informado a la opinión pública sobre mi actuación en Guinea ecuatorial. Tampoco me ha juzgado. Simplemente, y salvo honrosas excepciones, se ha prestado a servir de instrumento, muchas veces inconsciente, a la maquinación de un partido que, incapaz de mantener una dialéctica leal con las ideas de unidad que sostengo, acude a la difamación personal para eliminar el obstáculo político.

Determinados órganos de expresión pretenden ahora salvar su buena conciencia profesional invitándome a que me defienda. Es decir, invitándome a que cometa la indignidad de aceptar el procedimiento y el juicio previo (prejuicio), que los responsables de estos órganos informativos se han permitido hacer contra mí, al autorizar sin más la publicación gratuita de una falsa denuncia. No; ni acepto estas reglas de juego trucada, ni esta libertad de "deformación”.

Sin embargo, soy muy consciente de mis deberes ante la opinión pública y, como hombre político, no puedo limitarme a responder con el desdén. A todos los órganos de expresión y a todas las personas privadas que me han insultado, sin excepción alguna, los llevaré ante los Tribunales.

Muy pronto, cuando pase el fragor de esta “maquinación política”, informaré a la opinión pública sobre la verdad objetiva de todas y cada una de las falsas acusaciones que se me han hecho. No para probar mi inocencia, ya que no se me acusa de ningún delito específico, sino para demostrar que mi actuación en Guinea no puede ser más que motivo de orgullo y satisfacción para todo ciudadano que sea patriota honrado, demócrata y progresista.»

El día 15 de noviembre, el encargado de Negocios de la Embajada de la República de Guinea Ecuatorial en España entregó a la prensa una declaración oficial de su Gobierno que tampoco fue reproducida en su totalidad. Por ello, incluyo ahora esta declaración oficial en este libro.

El pasado día 23 de noviembre celebré una conferencia de prensa en Madrid para dar a la opinión pública la información que le había prometido en la carta- transcrita. Asistieron a esta conferencia cerca de un centenar de periodistas. A todos ellos les entregué un informe-documento que demuestra, de forma auténtica e incontestable, no sólo la falsedad de todo lo que se ha escrito sobre mí acción en Guinea, sino además la maquinación política, el amaño y el fraude a que obedece esta inmoral campaña de difamación.

Pues bien, los medios informativos no se han dignado publicar las pruebas objetivas que les he brindado para que se conozca públicamente la verdad. Por ello me veo obligado a suspender otra conferencia de prensa que había previsto celebrar en Barcelona, y a publicar, en este libro documento, la que celebré en Madrid.

No se trata, con esta publicación, de ofrecer al lector mi versión personal de los acontecimientos que condujeron a la independencia de Guinea y a sus posteriores vicisitudes. Este tema lo desarrollaré en un libro que se publicará tan pronto como el clima de libertad en España se haya consolidado. Es en esa próxima publicación donde abordaré los verdaderos problemas que planteó la descolonización de Guinea, tanto en el contexto internacional de los países del mundo afroasiático, como en el contexto nacional del colonialismo español. Y dentro de esta perspectiva política y económica se comprenderá el drama y la comedia que ha sufrido Guinea.

Los personajes fundamentales del drama fueron: del lado español, el almirante Carrero Blanco, el ministro Castiella y el embajador Durán; y, del lado guineano, el antiguo presidente del Gobierno Autónomo, Bonifacio Ondó; el primer ministro de Asuntos Exteriores, Atanasio Ndongo; el hombre de confianza del Ministerio de Asuntos Exteriores español y periodista par la Universidad de Navarra, Saturnino Ibongo, el primer vicepresidente del Gobierno, Edmundo Bosio, y el actual presidente de la República, Francisco Macías.

Los personajes de la comedia fueron los españoles Paesa, Armijo, Novais y Mariano Robles; la súbdita alemana señora Pleuger; los norteamericanos Allotey, y algunos otros más, que complicaron el prestigio de la naciente República para camuflar sus “hazañas mercantiles”.

Lo que ofrezco ahora, en este libro-documento, no es más que la prueba histórica sobre la verdad objetiva de mi intervención en los asuntos de Guinea. Se intenta silenciar esta verdad para que mis posiciones contra la política de reforma, y a favor de una alternativa pacífica, capaz de democratizar el poder político que controla al Estado, al ser envueltas en la difamación personal desencadenada, no tengan eco ante la opinión pública.

Durante el transcurso de los últimos ocho años, por no referirme sino a lo más reciente, he sufrido cuatro procesos, un encarcelamiento de tres meses, un alevoso atentado que me produjo serias lesiones, dos multas gubernativas, una importante multa fiscal, cuatro años sin pasaporte, la prohibición de todos los actos donde trataba de expresar mis ideas políticas, constantes amenazas, y, lo que es aún más grave, tres campañas de difamación pública contra la sinceridad y coherencia del sentido democrático y liberal de mi acción política.

Otros han pagado con la muerte, o con largo tiempo de prisión, el precio de la libertad para los demás. No dramatizo pues mis vicisitudes, aunque sean grandes los peligros que entraña la empresa de afrontar, desde una posición personal independiente, la negación y el desenmascaramiento de los valores sociales que han conformado a la sociedad española durante estos cuarenta años y que, desaparecida la dictadura que los consagró, continúan hoy impregnando de falsedad a la vida política oficial, como también, hay que reconocerlo, de una irresponsable artificialidad a ciertos partidos políticos de la oposición convencional.

La conciencia, los hábitos y opiniones de la mayor parte de los hombres se alimentan de las convenciones creadas por un determinado consenso social. Invertir este proceso, consultar la propia experiencia y recurrir al propio juicio, contradiciendo a los que están de moda, parecerá a muchos audaz y fútil, pero el cambio de un consenso social autoritario por otro de carácter liberal es imposible sin la concurrencia de una innovación política capaz de sugerir nuevos convencionalismos democráticos.

Soy muy consciente de los riesgos que asumo por resistirme a admitir la convencional separación entre la moralidad, normalmente exigida, en los asuntos privados y la amoralidad, normalmente aceptada, en los asuntos políticos. Por ser un demócrata resuelto ha caído sobre mí, como sobre tantos otros, la represión del autoritarismo; por querer ser un político íntegro, e innovador, atraigo, como tal vez ningún otro, los dardos de la difamación, que los poderes establecidos necesitan lanzar, contra quienes intentan realizar un ideal de vida colectiva superior, para poder permanecer en la autocomplacencia de su estéril mediocridad política. Con la represión el poder elimina físicamente a su adversario, pero no a la idea política por la que éste se sacrifica. Con la difamación, en cambio, se busca más la eliminación de la credibilidad pública en la causa que sostiene el difamado, que la propia eliminación de su persona.

El Ministerio de Asuntos Exteriores me quiso descalificar moralmente en 1968 para que no se supiera que la Independencia de Guinea Ecuatorial fue subordinada a los intereses particulares de los colonialistas españoles, y para que la opinión pública no creyera, como proyecto realizable, en la causa de la descolonización responsable que yo sostenía.

El Ministerio de Información y Turismo me quiso descalificar moralmente en 1972 para que no supiera que el periódico Madrid fue cancelado exclusivamente por razones políticas; y para que la opinión pública no creyera, como proyecto realizable, en la causa de la defensa a ultranza de la legalidad y del derecho que yo sostenía.

La dirección del PSOE me intenta descalificar moralmente, ahora en 1976, para que no se sepa su posición anti-unitaria frente a las reivindicaciones específicas de los organismos democráticos de las nacionalidades y regiones, y para que la opinión pública no crea, como proyecto realizable, en la causa de la democratización del Estado y el poder político que yo sostengo.

Las tres campañas de difamación pública de que he sido objeto, basadas sobre estos tres sucesivos intentos de descalificación de mi personalidad moral, han tenido la misma génesis y el mismo montaje técnico. Primeramente se intenta paralizar la acción política que emprendo mediante la descalificación de mi competencia profesional, ante quienes me otorgan su confianza. Cuando se hace evidente la imposibilidad de que esta descalificación intelectual pueda prosperar se recurre a mi descalificación moral por medio de un lacayo acusador que fabrica y proporciona la prueba de "convicción". Enseguida una autoridad oficial del Estado, o de la oposición establecida, cubriendo la falta de credibilidad social del lacayo, asume públicamente la acusación.

Finalmente la parte de la prensa que en cada ocasión ha estado al servicio de la autoridad que me descalifica, o al de los intereses políticos que ella representa, o al servicio comercial del sensacionalismo, hace el resto. Veamos el rigor con que se produce este proceso en cada una de las tres campañas de difamación organizadas contra mi personalidad política.

  1. MI INTERVENCIÓN EN LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL PARA LA INDEPENDENCIA DE GUINEA.

El día 17 de Abril, el Ministro de Asuntos Exteriores, Sr. Castiella, inaugura la segunda fase de la Conferencia Constitucional con un discurso, en el que dice: "Al finalizar las reuniones de esta Conferencia y una vez que ustedes hayan podido llegar a un acuerdo sobre el texto de la Constitución y de la ley electoral, ambos documentos deberán ser sometidos a una consulta popular".

El día 19 de Abril, Don Miguel Herrero de Miñón, como asesor constitucional designado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, presenta a la Delegación guineana unos "Puntos básicos para un borrador de Constitución" diciendo que "no se quiera convertirse en un acto del legislador español sino en un acto del constituyente guineano, que sería siempre el pueblo de Guinea, a partir de la decisión que sus líderes y representantes políticos adopten, reunidos en esta Conferencia.

El día 10 de Mayo, y declarado ya Secreto oficial los trabajos de la Conferencia, la mayoría absoluta de la Delegación guineana (23 miembros sobre un total de 44), asesorada constitucionalmente por mí, presenta un escrito haciendo constar que el proyecto de Constitución redactado por los técnicos designados por el Ministerio de Asuntos Exteriores, señores Herrero y Condomines, ha sido rechazado por 33 miembros de la Delegación guineana; que el proyecto presentado por 10 miembros de Fernando Poó, por ser de carácter separatista, debe ser también rechazado; y que el único proyecto de Constitución viable es el presentado con el aval de los 23 firmantes. (Documento núm. 1).

En la sesión siguiente de la Conferencia (día 13 de Mayo), la Delegación española rechaza el proyecto de constitución presentado por la mayoría absoluta de la representación guineana, en base al dictamen que sobre ella han elaborado los técnicos gubernamentales. Los señores Herrero y Condomines lo consideran inadmisible a causa de la incompetencia profesional de quien lo ha redactado, es decir, de García-Trevijano, a quien dedican el siguiente párrafo:

"el Comité técnico cree su deber hacer constar que, por haber tenido el honor de trabajar en íntimo contacto con la Delegación guineana y habiendo podido apreciar la preparación técnica de muchos de sus miembros, y el buen sentido político de la totalidad de ellos, manifiesta su asombro por la redacción del actual proyecto y se resiste a creer que proceda realmente de los Delegados de Guinea. El Comité técnico - sugiere que una Comisión de expertos en Gramática Castellana en Lógica, en Teoría General del Derecho y en Derecho Público dictamine sobre si el proyecto constitucional comentado reúne las mínimas condiciones de rigor lingüístico y racional para hacerlo inteligible y poder tomarlo como base de cualquier discusión; a simple título de ejemplo, el Comité técnico quiere señalar la formulación simplemente absurda de los Art. 1°, 4°, 5°, 6°, 8°, 9°, 13º, 15°, 22°, 23°, y 31º. En algunos de estos casos las disposiciones contenidas en el proyecto dictaminado son lógicamente contradictorias. Se refieren a una categoría desconocida por la ciencia política y por el Derecho comparado, como es la democracia inmediata a través de elección indirecta o el llamado Plan de Acomodo Territorial. Los expertos informantes han tropezado con graves dificultades para poder emitir un notable esfuerzo de interpretación, han llegado a la conclusión de que la mayoría de los artículos del mismo contienen fórmulas improcedentes (Art. 2°, 3°, 27°, 37°,40°, Disposiciones transitorias 1, 2 y 7), exóticas. . . En aquellos casos en que el proyecto dictaminado alcanza niveles de expresión que le hacen parcialmente inteligible, el Comité técnico señala el carácter nocivo de algunas de sus instituciones". (Documento núm. 2).

A partir de este momento la mayoría de la Delegación guineana pierde su confianza en el Gobierno español y solicita, dentro de la Conferencia, que expertos de la ONU dictaminen sobre la validez de su proyecto constitucional. La Delegación española intenta romper esta mayoría por todos los medios. Pero esto no hace sino acrecentar la cohesión y la fuerza de los 23 que están dispuestos a abandonar la Conferencia. Sólo la confianza que les inspira mi asesoramiento técnico y mis consejos de no abandonar el cuadro legal de la Conferencia los retiene.

Con el consentimiento de esta mayoría me decido entonces a enviar un informe al Sr. Carrero Blanco -a quien no conocí- por medio del entonces Ministro de Comercio, Sr. García Moncó. En este informe dije: "Prescindiendo de mi ambición, como jurista, de poder contribuir a la creación de una Constitución realmente africana y moderna, y de mi orgullo, como español, de que esta creación sea una genuina aportación de la cultura española, los motivos de orden político que me han empujado a ocuparme de la Constitución de Guinea han sido los siguientes:

1.- Procurar unas nuevas relaciones, sinceras y profundas, entre el pueblo español y el pueblo guineano, de orden político, económico y cultural.

2.- Procurar la continuidad del orden existente en Guinea durante el período de organización del nuevo Estado independiente, para que la brusquedad política del salto a la independencia se lleve a cabo en un clima de confianza y de serenidad.

3.- Procurar la formación de una conciencia nacional guineana que supere las actuales tendencias tribalistas y separatistas.

4.- Procurar la creación de un marco político y jurídico que facilite el desarrollo económico y social del pueblo guineano.

Para conseguir el primer objetivo, la condición básica es que la independencia se produzca de una manera sincera, leal y generosa por parte del Gobierno español. Toda confusión o todo equívoco en este aspecto no puede más que perjudicar las futuras relaciones entre ambos pueblos y, por supuesto, sus respectivos intereses actuales.

Para conseguir el segundo objetivo, la condición básica está en la confianza y en el convencimiento de la delegación guineana de que la iniciativa constitucional está en sus manos. La creencia o el temor de que la iniciativa constitucional del Gobierno español es un recurso técnico para perpetuar la actual situación de dependencia, les empujará a la destrucción del orden existente.

Para conseguir el tercer objetivo, la condición básica está en una Constitución que no teniendo la hipocresía de ignorar las diferencias tribales, ni tampoco el cinismo de pretender aumentarlas, garantice a las minorías étnicas su derecho a participar en la construcción nacional del Estado.

Para conseguir el cuarto objetivo, la condición básica está en una Constitución que facilite la eficacia de un Gobierno fuerte dentro de una sociedad libre y democrática, y que dificulte el nacimiento de los tres grandes obstáculos contra el desarrollo: las dictaduras ideológicas, el partidismo político y la centralización burocrática. "(Diario Pueblo, 19)

Cuando la Delegación española comprende que es inútil su intento de dividir a esta mayoría guineana, decide clausurar la Conferencia imponiendo un texto constitucional y una ley electoral sin someterlos a la aprobación de la Delegación guineana. El Secreto oficial oculta ante la opinión pública española la realidad de lo sucedido en la Conferencia.

Pero el asunto ha trascendido a la ONU, por los telegramas enviados por esta mayoría de los 23 al Secretario General y al Comité de los veinticuatro, y a la opinión internacional, por las informaciones correctas aparecidas en Le Monde y en el New York Times. El Ministerio de Asuntos Exteriores tiene pues que defender el prestigio internacional del Gobierno. Veamos como lo hace.

Clausurada la Conferencia se convoca en el Ministerio de Asuntos Exteriores a Saturnino Ibongo, Atanasio Ndongo y a un secuaz de estos, Armando Núñez de Balboa Dougan, que no era miembro de la Delegación guineana y que por tanto no tomó parte en la Conferencia. En esta reunión se les pide que atrasen su retorno a Guinea porque se les necesita para que defiendan en la ONU, tanto la corrección observada por la Delegación española en el desarrollo de los trabajos de la Conferencia, como el carácter negociado y acordado del texto constitucional, y para que expliquen los telegramas y protestas del Secretariado Conjunto guineano como un lamentable soborno a un grupito de guineanos. Armando Núñez de Balboa, que ya tenía prevista su salida para Guinea, escribe una cariñosa carta a su esposa, en la que habla de los "zapatitos" que ha comprado para su hijo, relatando la reunión que ha tenido en el Ministerio de Asuntos Exteriores y la misión que se les ha confiado.

El día 8 de Julio comparecen en las Naciones Unidas, ante el Comité de descolonización, Atanasio Ndongo, Saturnino Ibongo y Armando Núñez de Balboa, manifestando que "por parte del Gobierno español no hubo ningún obstáculo" y que "las complicaciones surgieron por otra parte. No era sólo aquel pequeño grupo de cinco guineanos, sino quien estaba detrás. Alguien que les escribía las intervenciones obstruccionistas en un impecable castellano jurídico, y que les pagaba indefinidamente la estancia en Madrid". Los objetivos de este alguien en la sombra fueron expuestos así:

a) "Crear problemas al Gobierno español impidiendo una descolonización normal de Guinea y dejándole en mala postura internacional".

b) "Representar a los grupos económicos internacionales que tienen interés en entrar en Guinea en cuanto se haga independiente".

La prueba de "convicción" estuvo constituida por las siguientes declaraciones: "Exactamente el 26 de Mayo pasado nos citaron en el Paseo de la Castellana 106, a un grupo de Guineanos participantes en la Conferencia Constitucional para ponernos sobre la mesa 216.000 pesetas, con objeto de que boicoteásemos la Conferencia” (Diario Pueblo, día 9 de Julio de 1968).

El día 10 de Julio, el Diario Pueblo publica otra crónica de su corresponsal en Nueva York, en la que Atanasio Ndongo y Saturnino Ibongo después de referirse al "juego siempre limpio" y "al apoyo moral profundo e ininterrumpido" del Sr. Castiella, después de ratificar la cantidad el domicilio citado ante el Comité de los veinticuatro el día anterior, como prueba del intento de soborno de que habían sido objeto, añaden: "Sospechamos que son grupos de españoles descontentos con su gobierno, que no quieren que este se apunte el tanto de la descolonización de Guinea, y, por otra parte son agentes de compañías internacionales que intentan introducirse en el territorio en cuanto éste consiga la independencia".

El día 11 de Julio, el Diario Pueblo publica una Aclaración en la que dice: "se nos ha hecho notar que el mencionado notario no está en activo, sino excedente y que solamente a título de abogado es como debe haber tomado parte".

El día 13 de Julio, el Diario "La Voz de Albacete" publica con grandes titulares en primera página una entrevista con Armando Núñez de Balboa, celebrada en el Hotel Sace de Madrid, propiedad de Bergaz Santos, concesionario en Guinea de la explotación forestal "Garitorenza", en la que dice: "El día 26 de Mayo unos señores me pusieron el dinero sobre la mesa. Fue en un edificio del Paseo de la Castellana y concretamente fueron un millón veinticinco mil pesetas. Se trata de un letrado que reside en Madrid". Estas declaraciones, distribuidas por Pyresa, fueron reproducidas el día 14 de Julio en todos los periódicos del Movimiento, y el día 15 en el periódico Informaciones.

El día 17 de Julio, el Ministro Castiella se duele ante los corresponsales españoles en Nueva York de "las fuerzas sórdidas" que han intervenido al margen de la actuación del Gobierno, con el resultado de dejar en mala postura internacional a España, publicándose este comentario en casi todos los periódicos españoles. Con esta declaración la autoridad oficial del Ministro cubre la irresponsable denuncia de sus protegidos. La campaña de difamación está oficialmente autorizada.

El mismo día 17 aparece por primera vez el nombre de García- Trevijano en la crónica que publica el diario Informaciones de su corresponsal en Nueva York, Castillo Puche.

A partir del día 19 de Julio, en el que el Diario Pueblo publica la carta que dirigí a su Director, Emilio Romero, este periódico, y toda la prensa del Movimiento, difundes los más graves epítetos contra mí: "buitre del capitalismo", "turbias maniobras", "intento de soborno", "agente de compañías internacionales", "conducta indeseable desde todos los puntos de vista", "facilitar dinero para difamar a España ante la ONU.., etc..

El Juzgado de Orden Público, a instancias del Ministerio Fiscal, inicia unas diligencias para comprobar la veracidad de mi actuación. Ante el Juzgado pruebo documentalmente dos hechos:

a) que antes de comenzar la Conferencia Constitucional comuniqué al Sr. Castiella, en presencia de los diplomáticos Emilio Martín y Adolfo Martín-Gamero, mi decisión de asesorar a la Delegación guineana, ante lo cual el Sr. Ministro me felicita por ser mi criterio coincidente con el del Ministerio y contrario a la separación de Fernando Poó, que propugna la Presidencia del Gobierno;

b) que aparte de 200.000 pesetas entregadas a Justino Mba a finales de 1967 para ayudar a los gastos de viaje de la Delegación guineana que había de venir a Madrid a la segunda fase de la Conferencia, sólo me había limitado a pagar facturas de los hoteles donde residían los guineanos, integrados en el Secretariado Conjunto, por un importe total algo inferior a 700.000 pesetas. En los recibos que aporto se demuestra que esta ayuda la hago por mi identificación política con la causa de la descolonización del pueblo guineano. El único que nunca me solicitó ayuda económica fue el Sr. Macías que se pagó todos sus gastos de estancia y de viaje con los ahorros que había realizado para esta eventualidad. Las diligencias, incoadas son sobreseídas sin llegar a dictarse auto de procesamiento.

Los intentos que hago ante los Tribunales de justicia y ante el Ministerio de Información y Turismo para procesar judicialmente, o incoar expediente administrativo a Emilio Romero se estrenan contra la inmunidad política de que goza éste, y contra la sistemática inaplicación de la Ley de Prensa por parte de su autor, el Sr. Fraga.

El resultado es que hasta hoy no he tenido la ocasión legal de demostrar públicamente no sólo la falsedad total de aquella campaña de difamación, sino lo que es aún más grave: que fue una maquinación política inspirada y dirigida por el Ministerio de Asuntos Exteriores, y no por la Presidencia del Gobierno, como algunos círculos de la oposición sospecharon,

La prueba documental que exhibo ahora ante la opinión española para demostrar de forma inequívoca una afirmación tan grave como la que acabo de formular, es la fotocopia de los folios números 7, 8, 9 Y 24 del Acta oficial de la décima sesión plenaria de la Conferencia Constitucional, con membrete del Ministerio de Asuntos Exteriores, y de cuyo contenido da fe Don Joaquín Castillo Moreno, Marqués de Castro de Torres.

E

n dicha sesión, celebrada el día 17 de Mayo, el hombre de confianza del Ministerio de Asuntos Exteriores, que ha dicho ante la ONU que el día 26 de Mayo ha sufrido un intento de soborno en mi despacho de Castellana 106, declara que no me conoce, que le han dicho que entregué un millón veinticinco mil pesetas a los grupos que representan al Monalige, (en la ONU dijo 216.000), que le parece bien que dé dinero si lo hago por razones económicas o comerciales, como él lo recibe del Sindicato colonialista de la Madera, pero lo que no puede consentir es que preste ayuda económica por motivos políticos. (Documento núm. 3).

El Sr. Castiella, a sabiendas de que yo no conocía a su lacayo Atanasio Ndongo, a sabiendas de que Núñez de Balboa no tomó parte en la Conferencia Constitucional, cubre las difamaciones que lanzaron sobre mí 'con una hipócrita condolencia sobre las fuerzas "sórdidas" que habían actuado al margen del Gobierno. Con este documento que aporto ahora nadie de buena fe, que quiera y busque la verdad, puede dudar que la "sordidez" solamente estuvo en el Sr. Castiella. El Secreto oficial decretado sobre Guinea antes de su Independencia permitió esta brutal violación de la verdad.

TODA LA VERDAD

MI INTERVENCIÓN EN GUINEA

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO

Ediciones Dronte 1977

ISBN 84.366.0090.8

  1. MI ACCIÓN POLÍTICA POR LA UNIDAD DE LA OPOSICIÓN COMO REQUISITO PARA LA DEMOCRATIZACIÓN DEL ESTADO.

Para eliminarme de la escena política, a causa de mis firmes convicciones respecto al carácter artificial, y por tanto peligroso para la futura convivencia ciudadana, del proyecto reformista del Gobierno, y respecto a la necesidad de una verdadera alternativa democrática para superar pacíficamente la crisis del Estado autoritario, se ha vuelto a montar otra maquinación política como base de la más espectacular y grosera campaña de difamación que tal vez haya padecido un hombre político en un país "civilizado".

La preparación sicológica de la campaña la inicia el redactor jefe de la revista Guadiana, José Antonio Novais, publicando un recuadro bajo el título "Trevijano en el alero", en el que se dice que en los libros que se preparan sobre Guinea saldré "muy mal parado" y que se "revelan con documentos una serie de sucesos capaz de poner a cualquiera carne de gallina". (Guadiana, días 14 a 20 de 9 - 76). El mismo periodista, como corresponsal de "Le Monde", publica el día 9 de Octubre pasado, que el PSOE se declara moralmente incompatible conmigo por haber realizado "negocios sucios" en Guinea. Expresión que como todos los informadores saben jamás ha empleado dicho partido político.

Pero antes de demostrar la maquinación y el amaño a que obedece la actual campaña de desprestigio, que reproducen casi todos los medios informativos, sobre mi intervención en los asuntos de Guinea Ecuatorial con posterioridad a su Independencia, voy a demostrar una a una la falsedad de todas las infantiles e inverosímiles acusaciones contenidas en el dossier prefabricado por la ANRD y en las demás informaciones procedentes todas de la misma fuente, empezando por la que apareció en Diario 16 como primicia de la campaña.

ACUSACIÓN DE DIARIO 16 Y CAMBIO 16.

El día 19 de Octubre Diario 16 se estrena como publicación con una noticia escandalosa: "Por los sellos de Guinea Trevijano consiguió 45 millones". En el texto se dice: "Trevijano se llevó cuarenta y cinco millones de pesetas por firmar en calidad de árbitro un contrato suscrito entre el Ministro del Interior de Guinea Ecuatorial, Ángel Masié Ntutumu y el industrial griego Dragomir Prodanov... según una información que mañana publicará el semanario "Cambio 16"... el contrato lleva fecha de 22 de Junio de 1971 y las autoridades guineanas lo consideran rescindido desde Abril de 1976 por fallecimiento de Dragomir... sus herederos han interpuesto la correspondiente demanda ante el Juzgado núm. 12 de Madrid al estimar, por el contrario que debe considerarse vigente... A tenor de una de las cláusulas del contrato, el árbitro García Trevijano debía percibir tres millones por cuatrimestre. Los cuarenta y cinco millones recibidos por Trevijano fueron depositados en el país, banco y moneda por él designados".

El Semanario Cambio 16 en lugar de ampliar la información prometida la resume sin añadir ni modificar nada (número del 25 a 31 de Octubre).

El mismo Semanario en el ejemplar de los días 15 a 21 de Noviembre actual, y bajo el título "Papel pringado", modifica la noticia diciendo que percibí "cuarenta y cinco millones de pesetas en nueve años".

LA REALIDAD.

Toda la información de la empresa "16" es falsa. Ni he recibido una sola peseta por ese contrato de concesión filatélica, ni el concesionario es griego, ni sus herederos han interpuesto demanda judicial alguna, ni la cantidad devengada a favor del Gobierno de Guinea ha sido de 45 millones, ni la duración del contrato ha sido de cinco ni nueve años. La verdad es la siguiente:

En el Juzgado num. 12 de Instrucción, es decir de lo penal, un ex funcionario de la Embajada de Guinea Ecuatorial, a petición de los nuevos concesionarios filatélicos de esta República, presentó una querella contra el sucesor comercial del fallecido, Sr. Prodanov, antiguo concesionario, acusándole de continuar vendiendo o emitiendo sellos después de la caducidad del contrato. El Sr. juez antes de dictar auto de procesamiento requirió mi testimonio como árbitro del contrato de concesión a favor de Prodanov. En el contrato que figura mi arbitraje, y que obra en los archivos del citado Juzgado constan las siguientes estipulaciones:

A. PLAZO DE DURACIÓN DEL CONTRATO.

"El plazo de esta concesión será de un año, a contar desde los 90 días siguientes a la fecha en que sean aprobados los primeros temas o diseños y firmada la primera autorización a la imprenta. Cualquier retraso en la aprobación de los dibujos, así como en la aprobación de la tabla o cuadro anual para la emisión de sellos para el mercado filatélico internacional, determinará automáticamente la prórroga del presente contrato por el mismo tiempo de la demora. El presente contrato se entenderá tácitamente renovado por un plazo igual de un año, si no fuera denunciado por cualquiera de las partes con tres meses de anticipación a la fecha de su caducidad".

B. PRIMA O ROYALTIE ALZADO:

"En caso de que el Ministerio del Interior de la República de Guinea Ecuatorial no obtuviese la conformidad de la Oficina filatélica de Correos en Madrid (para que continúe la distribución de las emisiones de Guinea Ecuatorial), el pago anual que debe abonar el concesionario (fijado en 9 millones en la estipulación decimoquinta), se reducirá a seis millones de pesetas, a razón de dos millones por cuatrimestre".

Con arreglo a estas estipulaciones el contrato sólo ha tenido vigencia durante los dos años contractualmente previstos. Los atrasos ocasionados en la aprobación de las materias especificadas en la estipulación decimotercera, y el fallecimiento del Sr. Prodanov cuando ya estaba ejecutando la prórroga, explican que pese a que la fecha del contrato es de 1971, sin embargo su caducidad no se produjera hasta finales de 1974.

La cantidad abonada por el concesionario no ha sido sin embargo de doce millones, como podría deducirse, de la simple suma de las dos anualidades de seis millones (ya que la Oficina Filatélica española no continuó la distribución de las emisiones), sino de nueve millones. La razón es que al fallecer Prodanov, sin herederos, el Gobierno de Guinea que necesitaba antes que nada contar con el suministro de los sellos para el consumo interior, tuvo que aceptar la terminación de la prórroga por parte del director técnico del Sr. Prodanov, que se subrogó a estos efectos en la concesión, pero reduciendo el royaltie total de la única prórroga anual a 3 millones.

Finalmente esos nueve millones que el concesionario debía abonar según el contrato "en la moneda, país, y banco, que el árbitro Sr. García Trevijano indique", deberían ser aplicados "a los pagos previstos en este contrato", según consta en el propio contrato de concesión. Lo cual impide interpretar que yo los haya podido cobrar como honorarios ni por cualquier otro concepto en mi provecho.

Tras mi testimonio, la querella contra el director técnico del Sr. Prodanov fue retirada.

ACUSACIONES DE LA ANRD CONTENIDAS EN SU DOSSIER Y EN SUS DECLARACIONES POSTERIORES A LA PRENSA

Toda la campaña de desprestigio organizada contra mí se basa en dos tipos distintos de acusaciones: uno, de carácter político, haciéndome responsable del Régimen actual en Guinea Ecuatorial; otro, de carácter económico, atribuyéndome un afán lucrativo y unos negocios fabulosos en dicho país.

DE TIPO POLÍTICO:

PRIMERA ACUSACIÓN:

"Asesoró a los principales líderes guineanos, muy especialmente a Francisco Macías Nguema, cuya candidatura presidencial impulsó y financió con alrededor de cincuenta millones de pesetas, según los cálculos más fidedignos" .

LA REALIDAD:

Terminada la Conferencia Constitucional, aconsejé solamente a mis más íntimos amigos del partido MUNGE, José Nsué, Esteban Nsué y Andrés Moisés que no dividieran al Secretariado Conjunto presentando la candidatura de este último a las elecciones presidenciales, ya que todos los demás reconocían en Macías el único líder capaz de batir a las candidaturas oficiales del Régimen, Bonifacio Ondó y Atanasio Ndongo.

A finales de Agosto de 1968, estando de veraneo en Comillas, recibí inesperadamente la visita de José Nsué y de Andrés Moisés. Me pidieron ayuda económica para encargar en una imprenta la propaganda en favor de la candidatura de Macías. Les recordé que ya había hecho un enorme esfuerzo, para mis posibilidades, pagándoles las facturas de los hoteles durante la Conferencia Constitucional, y que era imposible que yo pudiese hacer frente a un gasto tan importante. Les aconsejé la forma de desarrollar una campaña popular sin dinero, en contraste con el dinero colonialista que se estaba empleando ya a manos rotas en favor de Bonifacio Ondó y de Atanasio Ndongo. Les convencí. Pero me pidieron un mínimo de folletos simples para llevárselos a Guinea. Les prometí entonces que llamaría a mi oficina de Madrid autorizando el pago, hasta un límite máximo de 500.000 pesetas, de las facturas de imprenta que me presentaran por orden de ellos. Cuando regresé a Madrid, a mediados de Septiembre, pagué estas facturas por un importe de 591.000 pesetas. Y este es todo el dinero aportado por mí a la candidatura de Macías.

No es extraño que para la mentalidad franquista, y para los que han vivido de la política durante cuarenta años en nombre de la idea de servicio, resulte increíble que exista objetivamente la posibilidad de que alguien viva íntegramente no de sino para la política, es decir, para sus ideales políticos. Lo extraño es que esta mezquina y corrompida idea de la humanidad esté compartida por sectores democráticos. Se dice, y en parte es verdad, que lo que no es de algún modo conocido o sentido como propio, resulte inimaginable en los demás. El escepticismo de un demócrata ante el idealismo ajeno no revela más que su propia incapacidad de sentir y vivir con nobleza. Yo no veo diferencia moral alguna entre dar ideas a los demás o dinero para realizar esas ideas, si se tiene. Por otra parte este es un rasgo permanente de mi carácter y de mi conducta. Durante estos largos años del miedo y de la clandestinidad han sido innumerables los estudiantes que han pasado por mi despacho; con tarjetas de presentación de sus profesores, hay conocidos líderes de los partidos llamados de la oposición moderada, y cuyos nombres silencio por pudor, para que les pagase multas, matrículas, y otros daños ocasionados por sus actividades políticas. Son muy pocos los que podrán decir que no les atendí. Jamás pedí nada a cambio. A la mayoría de ellos ni su nombre. También presté ayuda económica a la Escuela de ciencias sociales que dirigía el socialista José Vidal Berneyto, sin entrometerme ni pretender capitalizar políticamente esa interesante y fecunda actividad cultural. Nadie se extrañaba de mi generosidad, porque eran tiempos heroicos donde la entrega y la solidaridad eran requisito de supervivencia. ¿Por qué no iba a proceder del mismo modo ante una causa histórica y grande como es la descolonización africana?

SEGUNDA ACUSACIÓN

"A raíz de estos acontecimientos (golpe de Estado frustrado en Marzo de 1969), el Sr. García Trevijano aconsejó al Presidente Macías que la única forma de conservar el poder era eliminar a toda la oposición y desconfiar de España y de los estudiantes guineanos que estaban estudiando allí, a los que frecuentemente suele dirigirse en términos despectivos. Macías asesorado por García- Trevijano derogó aquellos de la Constitución que limitaban los poderes presidenciales, disolvió la Asamblea Nacional, se atribuyó todos los poderes y se proclamó Presidente vitalicio".

LA REALIDAD:

Desde que en Julio de 1968 despedí en el Aeropuerto de Barajas a los últimos guineanos que regresaban a su país tras la Conferencia constitucional, y entre ellos al Sr. Macías, hasta el día 12 de Octubre de 1969, en que fui por primera vez a Guinea no tuve ningún tipo de relación, ni técnica ni política, con el Gobierno del Presidente Macías. Para los que se empeñan en creer que mis motivaciones ante la Independencia de Guinea eran prioritaria o concurrentemente de tipo lucrativo, jamás podrán explicar el hecho de que Macías sea elegido libremente por votación popular (¿dónde estaba ahí mi influencia?) Presidente de la República, y yo no salga corriendo para ese país en busca de la oportunidad que nadie podría disputarme. ¿Por qué tardo quince meses en ir a Guinea? Lo normal es que hubiese asistido a la toma de posesión el día 12 de Octubre de 1968. Pero existe una razón de mucho peso para explicar esta aparente anomalía. Y ahora por primera vez la voy a decir.

Cuando el Presidente Macías constituye su primer Gobierno nombra Ministro de Asuntos Exteriores a Atanasio Ndongo, es decir al lacayo del Ministerio de Asuntos Exteriores español que ha lanzado en la ONU y ante la prensa española la infamante injuria de que he intentado sobornarlo. Mi dignidad me impide desde ese momento tener ningún tipo de relación con un Gobierno en el que figura semejante individuo. Pero aún hay más, cuando me entero de las andanzas de Paesa, Armijo, Novais y Mariano Robles respecto a un banco privado, emisor de moneda y depositario del Tesoro público, y respecto a fabulosas construcciones de puertos, carreteras, aeropuertos, etc ... con una sociedad de cien mil pesetas de capital, (documento núm. 4) la pena y la preocupación de que el recién país independiente se vea envuelto en un escándalo financiero me determina a escribir una carta al Presidente, para informarle de la realidad sobre estos señores, y a la vez, por ser la primera vez que le escribo desde que lo despedí en Barajas, para expresarle mi incomprensión respecto al nombramiento de Atanasio Ndongo como ministro y mi seguridad de que será traicionado por éste. La carta se la envié a través del ministro José Nsué, y naturalmente en sobre cerrado.

La respuesta del Presidente Macías me dejó perplejo. En primer lugar no me contestó directamente, sino a través de su jefe de la Casa Civil. La respuesta, cortés y diplomática, me reveló que el orgullo africano es de otra naturaleza que el nuestro. Me recordaba, en su respuesta, que era el jefe del Estado de un país independiente y que sólo admitía los consejos que solicitaba. En este mismo momento, Febrero de 1969, decidí no ocuparme jamás de Guinea.

El día 5 de Marzo de 1969, Atanasio Ndongo y Saturnino lbongo, trasladados a Guinea desde Madrid en un avión "especial”, y con la ayuda de sectores y de medios que en su día se conocerán, dan un golpe de Estado que triunfa durante cuatro horas. Atanasio desde el sillón presidencial en Bata comunica que ha cumplido con éxito el golpe. Recibe telegramas de felicitación que llegan cuando el sillón está de nuevo ocupado por Macías, tras su asalto al Palacio presidencial. Atanasio, Ibongo, Balboa y algunos más de sus secuaces murieron en el acto, o a consecuencia de las gravísimas heridas recibidas.

Desde el mes de Mayo de 1969, todos los ministros guineanos que llegan o pasan por Madrid vienen a visitarme rogándome que vaya a Guinea. Me traen los más cariñosos saludos y recuerdos del Presidente. A ninguno de ellos le hablé de la carta que había recibido en Febrero. Pero a todos les digo que mi función en Guinea ha terminado y que no deseo ir. Hasta que en el mes de Septiembre recibo un mensaje del Presidente pidiéndome que les envíe un proyecto para la creación de un Banco Central del Estado, y anunciándome que me ha concedido una condecoración que desea imponerme personalmente en el primer aniversario de la Independencia.

Tras largas meditaciones decido enviar el proyecto del Banco Central (documento núm.5), y rechazar la condecoración. Finalmente en los días anteriores al 12 de Octubre sufro una presión tan fuerte de mis amigos en el Gobierno de Guinea, que por educación decido ir a recibir la condecoración y volverme enseguida.

Mi encuentro con el Presidente Macías fue embarazoso. Le había predicho con un mes de antelación la traición de que iba a ser objeto por parte de Atanasio, y la solvencia financiera de "Finguinea", que había terminado en un verdadero desastre. He de reconocer que el Presidente actuó con mucha gentileza. Me agradeció y me alabó el proyecto del Banco Central que le había enviado. No me pidió nada. Pero me rogó encarecidamente que aceptara su invitación para pasar la nochevieja en Guinea, y poder comentar con tranquilidad la situación política mundial.

Otra cosa fue mi relación con los Ministros que habían pertenecido al Secretariado Conjunto. Todos querían agasajarme, enseñarme su país, agradecerme lo que había hecho por ellos, pedirme consejo sobre lo divino y humano. Nunca olvidaré la emoción que sentí cuando el Presidente Macías me presentó en la Tribuna de Bata ante la muchedumbre guineana. Sólo pronunciar mi nombre el clamor impidió que siguiera hablando. Por tres veces consecutivas tuve que saludar a este pueblo, que de este modo demostraba que mi acción por su independencia era un triunfo y una conquista para la España democrática del futuro. Acepté la invitación y volví a finales de Diciembre. En esas fechas continuaba en vigor la Constitución que había sido impuesta por los técnicos del Gobierno español, continuaba la Asamblea Nacional, y la Presidencia no era vitalicia.

TERCERA ACUSACIÓN.

"Sabemos a ciencia cierta que la Ley sobre las penas de muerte a los considerados por el Régimen como subversivos fue redactada en el despacho madrileño del Sr. García Trevijano, así como la nueva Constitución y los Estatutos del Partido Único Nacional de Trabajadores (PUNT). Se acompañan, en los anexos, documentos".

LA REALIDAD:

Decir que se sabe a ciencia cierta y decir que se acompañan documentos anexos, no es lo mismo que demostrar científicamente y aportar realmente un documento. Nada se aporta, nada se demuestra, aparte de esta monstruosa acusación contra un jurista y un político que lleva más de un cuarto de siglo luchando contra toda forma de dictadura, tiranía o violación de los derechos humanos. He suscrito en España, y fuera de España, todos los documentos que han sido oportunos contra la pena de muerte. Ante una asamblea de abogados de Barcelona, leí el informe técnico que había elaborado a solicitud del propio Colegio, para la defensa legal de Puig Antich. He sido duramente criticado en algunos periódicos por haber solicitado la amnistía de todos los detenidos vascos. Y la única vez que he tenido conocimiento previo de una ejecución capital en Guinea, por un asesinato de derecho común cometido por dos nigerianos, juzgados y condenados por el mismo procedimiento y por el mismo Tribunal que los existentes antes de la Independencia, en Abril de 1971, no pude permanecer en el país, y pese que había programado y prometido una estancia de quince días, al día siguiente de conocer este hecho me fui de Guinea, vía Douala, sin despedirme de nadie, bajo el pretexto de que me habían llamado urgentemente desde mi bufete. Yo no tengo noticia de que en Guinea después de la Independencia se haya promulgado alguna ley relativa a la pena de muerte.

En cuanto a la nueva Constitución, fue aprobada y promulgada en Agosto de 1973, (documento núm. 6) y no tuve la menor noticia sobre ella hasta varias meses después. Finalmente en cuanto el PUNT, en el que tampoco he tenido la menor participación, me basta con aportar la prueba fehaciente de las propias declaraciones de mi acusador Esteban Nsué, quien el día 6 de Noviembre de 1969, después de presentar sus cartas credenciales como Embajador, reunió a los informadores y entre otras cosas, dijo: "¿Partidos políticos? No. De momento, según los anhelos del pueblo, partido único. Un partido no constituido aún. De hecho están disueltos los partidos"; "García Trevijano se ofreció incondicionalmente a asesorarles y que Guinea reconocida, le condecoró, tiene relaciones de amistad con miembros de aquel gobierno y puede prestar su asesoramiento técnico si alguno de ellos lo solicita.

El Gobierno, si lo estimase oportuno, podría recabar ese asesoramiento también". "En cuanta al Sr. Armijo tiene contactos guineanos con miras a sus facetas comerciales". (ABC, día 7 de Noviembre).

En estas declaraciones el Embajador Nsué reconoce: que en ese tiempo yo no era asesor del Gobierno de Guinea Ecuatorial, contrariamente a lo que afirma en el dossier de que fui nombrado asesor en 1968; admite una diferencia entre la amistad con determinados ministros y mi actitud ante el Gobierno. Estas declaraciones de Esteban Nsué, el único firmante del dossier, son hechas después de mi primera visita a Guinea, en la que he recibido la condecoración, he dado consejos técnicos a mis amigos ministros que me lo han solicitado, pero conocen mi actitud de no asumir ni pretender ningún papel asesor ante el Gobierno, ni técnico ni político.

CUARTA ACUSACIÓN:

"El Sr. García-Trevijano también tiene que ver, por sus consejos, en el desarrollo del tema de la "materia reservada".

Sin comentario.

QUINTA ACUSACIÓN:

“Apelamos a las fuerzas integrantes de la oposición española a que no sigan siendo cómplices del asesinato -verdadero genocidio- de más de 90.000 guineanos en siete años y del exilio de 130.000".

LA REALIDAD

Según las cifras proporcionadas por el Gobierno español y publicadas en todos los medios informativos en las fechas anteriores a la Independencia de Guinea, la población total de este territorio era de 245.989, incluidos 40.000 nigerianos y 8.602 europeos. Luego la población guineana era de 197.387.

SEXTA ACUSACIÓN:

"Discurso presidencial en el aeropuertos de Yaounde, y discurso presidencial en la cena ofrecida a S. E. el presidente Ahidjo”.

LA REALIDAD:

En mi visita a Guinea en navidad y año nuevo de 1970 aceptando la invitación del Presidente, decido prestar mi asesoramiento al Gobierno solamente sobre asuntos técnicos de política económica ó de política internacional, y siempre que en cada caso me lo solicite. Intervengo en la redacción de estos dos discursos, cuyos textos Íntegros constituyen el documento núm. 7.

SÉPTIMA ACUSACIÓN:

"Proyecto de decreto Ley para creación de Infoge".

“Proyecto de decreto Ley para regulación del Comercio Exterior”.

LA REALIDAD:

En marzo de 1969, es decir, cuando ningún contacto tengo con Guinea, el Ministro José Nsué, presenta a su Gobierno una moción proponiendo la creación de INFOGE (documento núm. 8).

En Diciembre de 1969, unos días antes de salir para mis vacaciones de navidad y año nuevo en Guinea, el Embajador me entrega una carta del Secretario General del Ministerio de Asuntos Exteriores, Gaudencia Asumu, en la que, considerándome asesor del Embajador (y no del Gobierno), me solicita de esta forma indirecta que prepare un proyecto de Ley que regule el comercio exterior, de acuerdo con la política económica implícita en la Exposición de Motivos de la ley creadora del Banco Central (documento núm. 9). Como yo aún no he decidido si voy o no a colaborar técnicamente con el Gobierno de Guinea, me voy a ese país sin llevar el proyecto de Ley que me solicitan.

Durante mis "vacaciones", partiendo de la realidad de Infoge que está funcionando, para huir de la burocracia, y dada la ausencia de cuadros técnicos, fundo en un solo proyecto tanto la legalización de las actividades agrícolas que venía desarrollando Infoge, como la nacionalización de las principales partidas del comercio exterior de Guinea, redactando el proyecto de decreto-ley, que se acompaña como documento núm. 10, y que justamente nunca llegó a convertirse en ley, tanto por la irregular administración económica del máximo responsable de Infoge, Andrés Moisés (hoy jefe de ANRD), como por la presión que hicieron en aquel momento sobre la Presidencia los intereses colonialistas del cacao, capitaneados por el Vicepresidente Bossio, para evitar la nacionalización del comercio exterior.

OCTAVA ACUSACIÓN:

"Esquema preliminar para la elaboración del Plan de Desarrollo de Guinea Ecuatorial".

"Expedición científica del Doctor Montoya".

"Endoso a favor del Sr. García Trevijano del contrato de Italcambio para la financiación de los trabajos emprendidos respecto a un estudio de Guinea Ecuatorial y de la región africana circundante"

LA REALIDAD:

El día 25 de Octubre de 1969, después de mi corta visita a Guinea Ecuatorial, recibo una carta del Sr. Presidente de la República solicitando mi ayuda para emprender la elaboración de un Plan de desarrollo económico (documento núm. 11). Si la tarea de preparar una Constitución de independencia me ilusionó, la de preparar un Plan de desarrollo para la emancipación económica de un país africano era un desafío que ningún político del mundo podía rechazar.

En los medios solventes del Banco Mundial me informaron de que una financiación para este fin requería la presentación de un esquema preliminar que señala las directrices básicas y al menos un inventario elemental de los recursos naturales del país. Hablo con el Doctor Montoya, que ha realizado una expedición científica por encargo del Gobierno venezolano con la misma finalidad. Se entusiasma con la idea de realizar este trabajo en Guinea, y marcha a este país de acuerdo con el Gobierno para comprobar las posibilidades y el coste de una expedición exploratoria y evaluatoria de los recursos naturales.

Cuando me entrevisto en mis "vacaciones" con el Sr. Presidente le informo de las gestiones realizadas en el Banco Mundial y de la primera impresión del Doctor Montoya. El Gobierno de Guinea tiene urgencia de acometer este estudio pero, a causa de los acuerdos monetarios y del clearing con España, carece de una sola divisa para cubrir esta prefinanciación del Plan de Desarrollo. La única fuente de divisas inmediatas no destinada aún a ningún gasto del presupuesto es el royaltie que devengará un contrato que el Gobierno ha firmado el día 13 de Septiembre de 1969 con la firma internacional "Italcambio" para la emisión de monedas de oro y plata conmemorativas de la Independencia. El contrato prevé una emisión máxima de 127.500.000 pesetas, con un royaltie a favor del Gobierno del veinte por ciento, es decir. De 25.500.000 pesetas (documento núm. 12). Pero yo no intervine en este asunto y cuando en mi primera visita el ministro Masié consultó mi opinión hice algunas reservas de orden técnico, por no tener previsto un plazo de duración. Por eso recibo una carta del Ministro del Interior con fecha 25 de Octubre pidiéndome que trate de mejorar el contrato (documento núm. 13).

Lo intento, y consigo aumentar a 27.000.000 la cifra del royaltie para el Gobierno y establecer un plazo de duración. Es pues este contrato, en cuya concertación y firma no he intervenido, el que se tiene en cuenta como base de financiación cuando redacté en esas "vacaciones", y sin ningún libro que poder consultar, el esquema del Plan de desarrollo económico y social de Guinea Ecuatorial, que se acompaña como documento núm. 14.

Pero la crisis del dólar, y la espectacular subida del oro y la plata apenas iniciada la ejecución del contrato por Italcambio, impide a esta firma continuar su cumplimiento, ya que al estar obligada a vender las piezas por su valor nominal y haber doblado el coste de los metales preciosos para su acuñación perdería indefectiblemente realizándolo. Intento que pese a todo se cumpla, pero la firma Italcambio tiene razón, el contrato prevé una emisión máxima, pero no una emisión mínima obligatoria. Aún así intento indirectamente, a través de la cláusula nueve del contrato, defender los intereses del Gobierno, exigiendo cien series completas de las monedas de oro y doscientas de las de plata (documento núm. 15). Pero la empresa tiene razón, mi exigencia sólo estaría fundada si se realizasen las emisiones y se optasen por las monedas en lugar de los royalties. Estos documentos prueban que yo no he podido cobrar comisión alguna de una empresa que contrató durante mi alejamiento de los asuntos de Guinea, y a la que sólo le he planteado luego problemas.

Pues bien, para cubrir el hueco que deja este incumplimiento justificado de Italcambio, en la financiación de la expedición científica que ya está en marcha y comprometida, y poder hacer frente a los pagos de más de siete mil análisis completos de muestras minerales, es por lo que se firma el contrato filatélico con el Sr. Prodanov, con el fin de destinar, como así se ha hecho, aquellos nueve millones a estos pagos previstos en el contrato. El Doctor Montoya me ha enviado la carta que se adjunta como documento núm. 16.

NOVENA ACUSACIÓN:

"Informe sobre una nueva emisión de billetes guineanos”.

LA REALIDAD:

Durante mi tercera visita a Guinea, en Abril de 1971, los expertos del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, destacados como asesores y técnicos del Banco Central de Guinea, llevan un informe a la Presidencia felicitando al Gobierno por el éxito del Banco Central y anunciándole la visita de una Delegación del Fondo monetario para proponer determinadas medidas de política monetaria. El Sr. Presidente aprovecha mi presencia para pedirme al instante, y sin más datos que los que me dan verbalmente el Ministro de Hacienda y el Gobernador del Banco Central, un dictamen sobre la paridad y convertibilidad de la peseta guineana, que tengo que improvisar el día 15 de Abril de 1971, elaborando el informe que se adjunta como documento núm. 17.

Sería verdaderamente absurdo que en las fechas a que se refiere la lista de asuntos contenida en el dossier (navidad de 1969 y año nuevo de 1970) pudiera pensarse en una nueva emisión de billetes cuando el Banco Central llevaba apenas un mes de funcionamiento legal, y cuando los expertos suramericanos del Fondo Monetario destacados en Guinea había ciertamente elaborado una crítica muy severa contra mi proyecto del Banco Central, por considerarlo poco ortodoxo, crítica que yo sólo conocí cuando en Abril de 1971 el Sr. Presidente, al pedirme el informe a que se hace referencia en este apartado, me enseñó con satisfacción la felicitación de los mismos expertos, que habían rectificado su primera opinión.

Las demás acusaciones contenidas en la lista de trabajos, no sé qué fundamento puedan tener. No recuerdo ni uno solo de los 52 puntos, distintos de los ya analizados anteriormente. Es muy posible que sobre algunos de ellos haya hablado con tal o cual ministro, pero de lo que estoy seguro es que de los enumerados en la hoja 2 y 3 de la lista no se refieren, en su mayor parte, a problemas existentes o planteados en mis "vacaciones" de la navidad de 1969.

La lista está fabricada a posteriori con algunos datos ciertos y con otros claramente inventados, como el de la contestación al mensaje de SS el Papa, (es la primera noticia que me llega de que SS hubiese enviado algún mensaje al Presidente de Guinea) la contestación a la nota publicada en el periódico ABC por el Ministro de Asuntos Exteriores español (el ex embajador Esteban se ha confundido, yo solamente le aconsejé en la redacción de la nota verbal de contestación al Memorandum del Ministerio de Asuntos Exteriores de 28 de Noviembre de 1969), la contratación de un Director para el Banco Nacional de Depósito y Desarrollo (que fue creado, como luego se verá, en Septiembre de 1970), la redacción de la nueva Constitución (que sólo se plantea en 1973), mi nombramiento como abogado y asesor económico (cuando en el preámbulo del mismo dossier se dice que fui nombrado en 1968), la contratación conmigo del estudio y elaboración del Plan de desarrollo (cuando en el número 9 y 11 de la misma lista no sólo se da por contratado sino además financiado), la contratación de técnicos a que se refieren los números 26, 27,29, 30, 39 y 45 de la lista (cuando en el preámbulo del dossier se dice que fueron contratados antes del golpe de Marzo de 1969, en el tiempo que yo no tenía relación alguna con el Gobierno de Guinea), etc... etc... etc...

B. DE TIPO ECONÓMICO

PRIMERA ACUSACIÓN:

“Confeccionó los Estatutos de los Bancos Central y de Comercio de Guinea Ecuatorial, de los cuales es el mayor accionista”.

LA REALIDAD:

Antes he relatado la génesis de mi proyecto que llegó a ser Ley del Banco Central, que se ha aportado como documento num. 5. Tanto en su Exposición de Motivos, como en todo su articulado, especialmente en el artículo 1, se prescribe el carácter estatal, autónomo y de derecho público de esta institución financiera, que a través de la previsión contenida en el artículo 2 asegura la nacionalización del crédito. Este Banco Central además es miembro de pleno derecho del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, cuyos expertos están permanentemente destacados en la administración técnica de su funcionamiento. Es imposible que haya accionistas porque no hay acciones.

En cuanto Banco Comercial, el dossier me confunde con Paesa, Novais, Armijo y Mariano Robles, quienes intentaron en efecto tener un Banco comercial, a través de la sociedad "Finguinea", como lo demuestra el documento núm. 4 de los aquí aportados.

El día 23 de Junio de 1970 me escribe el Ministro de Obras Públicas, Don Jesús Alfonso Oyono. Ante el fracaso de Andrés Moisés al frente de Infoge, y la paralización del proyecto que preparé para la nacionalización del comercio exterior, me solicita que redacte un proyecto para el Banco de Desarrollo (documento núm. 18). Pero antes de recibir esta carta, el día 11 de Junio de 1970, el Sr. Presidente me había enviado un anteproyecto de los Estatutos del Banco Nacional de Depósito y desarrollo de Guinea Ecuatorial redactado por no sé qué expertos o grupo financiero, pidiéndome mi opinión sobre el citado anteproyecto. Elaboro un breve informe que envío al Sr. Presidente por el conducto indicado (documento núm. 19). Y es este informe el que provoca la petición del Ministro de Obras Públicas para que proyecte un Banco de desarrollo. Redacto y envío el proyecto de Banco Nacional de Depósito y Desarrollo que se convierte en el decreto-ley de 24 de Septiembre de 1970 (documento núm. 20). El artículo 1 prescribe ya el carácter estatal, autónomo y de derecho público de esta institución financiera, que tampoco puede dividir su capital en acciones, ni por tanto tener accionistas.

SEGUNDA ACUSACIÓN:

"Actualmente el Sr. García Trevijano tiene el monopolio de la exportación y colocación en los mercados "internacionales del café y cacao guineanos, operaciones que se desarrollan principalmente en Belgrado, Zurich y Ginebra".

LA REALIDAD:

Basta repasar una a una las partidas del anuario de la Dirección General de Aduanas del Ministerio de Hacienda español, y las estadísticas oficiales del comercio exterior de Guinea con el resto del mundo, para acreditar que estas operaciones continúan siendo desarrolladas por las mismas empresas y por los mismos circuitos que las realizaban antes de la Independencia. Ni una sola operación ha sido efectuada por mí, y se conoce oficialmente quienes las hacen. Por otra parte, el infantilismo y la ignorancia de los que inventan esta acusación es de tal naturaleza que ni siquiera conocen los únicos centros o mercados internacionales donde se realizan las operaciones de café y cacao, que son las bolsas de Londres, Nueva York, y el bolsín de París, sin que exista este mercado ni en Belgrado ni en Zurich ni en Ginebra.

TERCERA ACUSACIÓN:

"Por indicación del Sr. García Trevijano al Presidente de la República y al Ministro de Agricultura se creó el Instituto de Fomento de Guinea Ecuatorial, lnfoge, encargado de las importaciones y exportaciones realizadas en el país. García Trevijano era su representante único en el exterior y la sede de dicha representación estaba en el madrileño Paseo de la Castellana, número 106. Cuando dicho organismo fue suprimido en Guinea Ecuatorial el Sr. García Trevijano se hizo cargo de todas sus actividades, tanto en el interior como en el exterior, con un sueldo anual de 90 millones de pesetas".

LA REALIDAD:

Ya hemos visto en la contestación a la séptima acusación de tipo político la génesis y las visicitudes de Infoge. Lo que funcionó y mientras funcionó fue ajeno a mis ideas y a mi presencia en Guinea, lo que yo proyecté para Infoge, es decir la nacionalización de los principales productos de exportación y de importación no llegó a ponerse en práctica nunca. Mi despacho de Castellana es relativamente pequeño y en él desarrollo a pleno empleo mi actividad de abogado y mi actividad política. ¿Dónde están esos servicios comerciales para desarrollar el monopolio de todo el comercio de un país? ¿Quién de los constantes visitantes de mi despacho se han cruzado o visto en mi despacho a esos servicios comerciales? ¿Con qué medios puedo hacerme cargo en el interior de Guinea de las actividades productivas y comerciales que tenía Infoge habiendo visitado el país solamente cinco veces en ocho años? ¿Dónde tengo acumulados los centenares de millones de ese fabuloso sueldo anual? Por otra parte, en el Ministerio de Comercio constan todas las estadísticas del Comercio exterior de Guinea, desde su Independencia hasta hoy. Y ahí está justificado hasta el último kilo de todo lo que ha salido y entrado en Guinea, porque la cuenta clearing con España, impedía a Guinea Ecuatorial desarrollar su comercio con otros países, por falta de divisas disponibles.

CUARTA ACUSACIÓN:

"Asimismo el Sr. García Trevijano contactó con la sociedad italiana Italcambio, para la acuñación de la peseta guineana en billetes y monedas, con una comisión sustanciosa".

LA REALIDAD:

Ya hemos visto al contestar a la octava acusación de tipo político que yo intervengo ante Italcambio después de la firma del contrato, como también hemos visto que este contrato nada tiene que ver con la emisión de billetes ni de monedas corrientes, sino simplemente con monedas conmemorativas" en oro y plata, de la Independencia.

QUINTA ACUSACIÓN:

"En 1973 fueron suprimidas las actividades comerciales privadas en Guinea Ecuatorial, siendo estatificadas, pero no por ello cambió el "status" del Sr. García Trevijano, que es el único comerciante privado que tiene abiertos comercios en ciudades guineanas (Empresa Simonet) a nombre de su cuñada Simone.

LA REALIDAD:

Desconozco que el comercio privado esté estatificado, supongo que querrán decir estatalizado, pero desde luego hago pública promesa de donación al guineano que encuentre en Guinea, o en cualquier otra parte del mundo, de todo establecimiento comercial que figure a nombre de mi cuñada Simone, sea de la empresa Simonet o de cualquier otra empresa.

OTRAS ACUSACIONES FUERA DEL DOSSIER:

ACUSACIONES DE DIARIO 16:

"Paga a la red de agentes de Macías, distribuidos por Europa. Corre con los gastos médicos de personalidades guineanas en España, incrementando considerable las facturas. Fue el proveedor exclusivo de los materiales de decoración del Palacio presidencial, falsificando también las facturas" (20 de Octubre, Pág. 12). Respecto a las facturas médicas y a la decoración, un informe atribuido a la ANDR. y publicado en la página 21 del número 3165 de Blanco y Negro, correspondiente al 30 de Octubre, dice: "es él quien suele correr con todos los gastos médicos de las personalidades guineanas y sus familiares llegan enfermas a España, aumentando considerablemente la factura que presenta al Gobierno. En estas actividades cuenta quizá con la colaboración de un eminente médico español, cuyo nombre omitimos de momento. Por otra parte, se hizo con la exclusiva en la decoración del nuevo Palacio presidencia de Ekuku, en Bata, para lo que compraba los materiales en Madrid, pero falsificando etiquetas y facturas haciéndolo pasar por material francés con lo que aumentaba el coste de modo desmesurado. Con este sistema sacaba una cantidad suplementaria además de la comisión que legalmente le correspondía en virtud del contrato de exclusiva".

LA REALIDAD:

Se trata aquí de graves acusaciones de delitos perseguibles de oficio. Diario 16, y Blanco y Negro tendrán que probar lo que dicen para quedar a salvo de la querella por calumnias. Y esto le será imposible, porque ni tengo el don de la ubicuidad que me permita realizar esta hazaña, estando además sin pasaporte durante cuatro años, ni he presentado jamás factura médica al cobro de nadie, ni el Palacio presidencial ha sido decorado ni proveído de materiales de decoración, por empresa o persona relacionadas directa o indirectamente conmigo. Este último punto de la decoración lo trataré justamente al referirme a la empresa francesa que ha realizado la construcción del Palacio presidencial, que ha sido quien también lo ha decorado.

ACUSACIÓN DE GUADIANA:

En el núm. 78 de la Revista Guadiana, correspondiente a los días 26 de Octubre y 1 de Noviembre pasados, se afirma que "existe una concesión forestal "especial" de 150.000 hectáreas a favor de la Compañía Forestal de Río Muni, S. A., que maneja un técnico suizo llamado Friedizk, con un francés asociado; su representante en Madrid es García Trevijano un portavoz de la ANRD manifiesta a Guadiana que esta concesión puede estar hecha en realidad a favor de Macías".

El informe atribuido a la ANRD publicado en Blanco y Negro, a que nos hemos referido antes, añade en este mismo sentido que controlo "igualmente la empresa estatal Explotación forestal Río Muni. La última concesión especial del Presidente Macías al Sr. García Trevijano ha consistido en 100.000 hectáreas de explotación forestal en el distrito de Nsok".

Además el Sr. Javier Nart, en un artículo publicado en el núm.25 de la Revista Interviu, Pág. 13 Y 14, dice: "Punto y aparte en la lista de empresas actuando en Guinea Ecuatorial es la Compañía Forestal de Río Muni. Dejemos al propio Gobierno de Macías que nos explique qué es esta compañía: "Compañía Forestal del Río Muni es una compañía franco-Suiza. Tiene una concesión de 150.000 hectáreas de bosque virgen en la parte sur oriental de Río Muni por diez años. Cuenta extraer un millón y medio de toneladas entre olume y otras especies que demanda el mercado" (Pág. 14 del secreto informe a la ONU por el Gobierno de Guinea). ¿Quién está detrás de esta compañía, hoy la más importante explotadora de madera en Guinea?. Según Cruz Melchor Eya, la parte suiza corresponde a un supuesto millonario residente en Lausanne. La parte francesa es más fácilmente localizable. "Compañía Forestal de Río Muni pertenece en su casi totalidad a un súbdito francés llamado Jean-Pierre Noveau –afirma Cruz Melchor Eya-. En esta compañía tiene importante participación asimismo don Antonio García Trevijano''. “Tenemos confirmación oficial de que Don Antonio García Trevijano es socio de Simed y Compañía Forestal de Río Muni", ha afirmado Don Esteban Nsué y Donato F. Ndongo Bdyogo. Los métodos de explotación utilizados por esta potente compañía han sido criticados duramente por el representante del ANRD Cruz Melchor Eya: “Esta compañía al haber obtenido una concesión a plazo fijo, está acabando con el bosque de Guinea. Lógicamente su interés es sacar la mayor cantidad de madera dentro del plazo de concesión, por lo que cortan madera a la mayor velocidad". Recientemente y debido, por lo visto, a un enfriamiento de relaciones con las autoridades, el director de la Compañía Forestal de Río Muni, Patrick Suart, propuso a su tío Jean-Pierre Noveau, la venta a la sociedad Tardiba. A tal fin, según se nos ha informado recientemente, doña Simone Chouraky ha viajado a Guinea en compañía del jefe de Contabilidad de Tardiba a fin de repasar los libros de la misma, previamente al traspaso de la propiedad. Qué intereses en la compañía quedarán del señor García Trevijano tras esta operación, es algo que ignoramos".

LA REALIDAD:

En la primavera del año 1972, el problema más acuciante para el Gobierno de Guinea Ecuatorial era el de las telecomunicaciones. No sólo la red telefónica interior estaba prácticamente sin funcionar, por anticuada y deteriorada, sino sobre todo carecía de comunicación con el mundo exterior por la ausencia de un sistema de telecomunicaciones (teléfono, radio, telex).

En una de las conferencias mundiales de telecomunicación celebrada en Berna, el representante del Gobierno guineano que asistió a la misma (Ministro Masié), recibía la promesa de una ayuda oficial para la mejora del sistema de telecomunicaciones, para lo cual era necesario que una empresa de prestigio concurriera a un concurso internacional que se abriría con este fin. El Gobierno de Guinea tenía que cubrir naturalmente la mayor parte de la financiación. El Ministro del Interior, Sr. Masié, que asistía a la Conferencia de Berna, me pidió que lo pusiese en contacto con alguna empresa de reconocido prestigio ante el organismo, para que presentara un proyecto participando en el concurso; Lo puse en contacto con la principal empresa francesa de telecomunicaciones en Gabón y Camerún, porque estaría en mejores condiciones que ninguna otra para realizar la oferta más barata.

Esta empresa aceptó el asunto, pero necesitaba garantías financieras firmes para los pagos aplazados, ya que el Gobierno de Guinea carecía de divisas para hacer frente a los mismos. El problema era insoluble. Pero la misma compañía francesa de telecomunicaciones propuso una solución. Como la única materia prima exportable de Guinea, no sometida a los acuerdos comerciales con España, era la madera, si una empresa forestal con solvencia financiera diese su garantía, con las divisas previstas en sus exportaciones, el contrato de instalación de un moderno servicio de telecomunicaciones podría ser firmado. Pero lo dramático era que no existía ninguna empresa forestal de importancia que pudiese prestar esa garantía. El Sr. Presidente me ruega entonces que le recomiende a algún financiero o industrial de prestigio en Francia para que realice una importante inversión forestal y que con la garantía de la concesión pueda facilitar la firma del contrato de instalación de las telecomunicaciones.

Y es esta la primera, y única vez, que yo solicito a una empresa económica que se instale en Guinea para ayudar al desarrollo económico de ese país. No busco a ningún maderero colonialista que tenga intereses en Gabón. Busco a uno de los comerciantes de granos de mayor prestigio internacional, y a quien yo conocía por haber tenido de cliente en mi despacho de abogado a su oficina de Madrid, el Sr. Jean-Pierre Noveau. La concesión forestal concedida a este señor, se hizo en unas condiciones de protección a los intereses maderables del bosque, como quizás no exista, otra en el mundo. (Documento, núm.21). Sin embargo, en el tiempo transcurrido con todas estas negociaciones, el Gobierno de Guinea Ecuatorial concierta un acuerdo comercial a largo plazo con el Gobierno de la República Popular China, en el que se incluye la instalación en Guinea por parte de este Gobierno del sistema de telecomunicaciones. Razón por la que no se llegó a firmar el contrato con la compañía francesa.

Mi intervención en este asunto se limitó a asesorar al Gobierno sobre la mejor forma técnica y fiscal defender sus intereses forestales, y a exigir al Sr. Jean Pierre Nouveau un doble compromiso que ahora hago público: uno, que jamás se inmiscuyera en problemas políticos o personales internos de Guinea. Otro, que en el momento en que un Gobierno democrático en España restableciera el clima de confianza y de cooperación con Guinea por el que yo estaba luchando, vendiera su empresa forestal a la empresa española que mejor le ofertara, y si vendía la empresa antes de que se produjera esta circunstancia, exigiría al comprador extranjero esta misma condición. Estas condiciones fueron aceptadas, y hoy el nuevo titular, a quien Nouveau ha cedido su empresa, ha asumido el mismo compromiso. Estas condiciones las puse no porque yo tenga interés personal en adquirir en el futuro una empresa forestal en Guinea, sino porque como político español consciente del enorme problema que se planteará a toda la industria europea con el agotamiento de las reservas maderables en África, deseé salvar para la España democrática la posibilidad de contar con la reserva de una fuente propia de abastecimiento de esta importante materia prima.

La empresa forestal Río Muni ha realizado una enorme inversión durante dos años y medio, sin exportar un solo tronco, preparando la infraestructuras viales que permiten una explotación racional, cosa que el colonialismo maderero en Guinea no había hecho nunca. Y desconozco las condiciones económicas bajo los que el Sr. Nouveau ha realizado la cesión de esta empresa.

ACUSACIONES APARECIDAS EN DIVERSAS PUBLICACIONES:

También se ha dicho en algunas publicaciones que tengo participación directa o indirecta, a través de mi cuñada Simone, en la empresa francesa de obras públicas que ha realizado la construcción de hospitales, viviendas, del nuevo puerto de Bata, del Palacio presidencial de Bata, y de los edificios en Santa Isabel y Bata del Banco Central y de Desarrollo. Incluso se dice que mi cuñada Simone es la principal accionista de dicha empresa francesa. (Blanco y Negro, ejemplar citado, Pág. 25 Y otras publicaciones).

LA REALIDAD:

La empresa Franco española Dragas, filial de la compañía francesa "Dragages" (una de las más importantes empresas de obras públicas y de construcción de Francia), trabajaba en Guinea antes de la Independencia. Esta empresa presentó un proyecto para la construcción del puerto de Bata el día 30 de Noviembre de 1968 (documento núm. 22). En los primeros meses de 1969 se hizo contrato de adjudicación a favor de esta empresa, a la que yo no conocía, y que ha realizado todas esas importantes obras, salvo, según mi conocimiento, los hospitales y viviendas que han sido construidos por las empresas constructoras españolas que trabajaban en Guinea, y que continúan trabajando, antes de la independencia.

En Enero de 1972, recibo la petición del Sr. Presidente de que intervenga como abogado para defender los intereses de la República ante determinadas exigencias de revisión de precios de la empresa Dragas. Con los datos que me proporcionan cálculo en 141 millones y medio aproximadamente la reclamación, en mi opinión, injustificada de Dragas, siendo así que la comisión gubernamental y los técnicos que le informan y asesoran, calculan el exceso de la reclamación en 45 millones (documento núm.:23). Es esta misma empresa la que ha realizado toda la decoración del Palacio de Bata. Mi posición como abogado del Gobierno ante dicha empresa y mis reclamaciones a la misma en nombre de los intereses que defiendo excluye toda posibilidad de connivencia o de relación económica alguna.

ÚLTIMA ACUSACIÓN:

He dejado expresamente para el final el examen de la empresa “Simed” en la que efectivamente participa mi cuñada y secretaria, Simone Chouraki.

Mi secretaria conocía a todos los miembros del Secretariado Conjunto desde la Conferencia Constitucional, Fue expresamente invitada por el Sr. Presidente a pasar unos días de descanso en Guinea. Y acompañada de Eduardo Muñoz Seca pasó allí las vacaciones de la Semana Santa de 1971. En ese momento ha caído en desgracia política el que hasta entonces era Ministro de Sanidad, Pedro Econg.

Este conoce la imposibilidad de que yo pueda mezclarme en asuntos comerciales con Guinea, y sin estar yo presente, convence a mi cuñada y a Eduardo Muñoz Seca de que, para rehacer su vida, le manden un cargamento de cemento a crédito, ya que todas las obras están paralizadas por carecer de este material, y que lo pagará inmediatamente que lo venda. Mi cuñada y Eduardo Muñoz Seca me comunican el compromiso que han aceptado, y les digo que no cuenten conmigo para nada. Por esta razón, es el padre de Eduardo Muñoz Seca, quien les adelanta o garantiza la financiación de este envío de cemento, que lo realizan en Agosto de 1971. La operación se salda con una pérdida de 4.178.773 pesetas, porque aparte de atrasos enormes en la descarga del barco, Pedro Econg no les paga. Hasta Marzo de 1974 hacen todo lo posible para conseguir el cobro de lo que se les debe. Mi cuñada en uno de sus posteriores viajes le comunica al Presidente el engaño de que ha sido objeto, y la situación en que la confianza que puso en Pedro Econg la ha colocado ante el padre de Eduardo Muñoz-Seca a quien debe esa suma perdida.

Es en este momento, cuando el Presidente le dice que puede hacer un gran servicio a su país si se encarga de hacer las compras de urgencia y de artículos de primera necesidad que eventualmente tiene que hacer el Gobierno, y de las que se aprovechan entonces los comerciantes para aumentar excepcionalmente los precios, y con una pequeña comisión en cada envío podrá pagar la pérdida que ha sufrido.

Desde Mayo de 1975, en que Simed realiza su primera venta al Gobierno de Guinea, hasta hoy, el volumen total de la facturación realizada ha sido de 50.501.206,76. Según los datos estadísticos de la O.C.D.E. y de la Dirección General de Aduanas del Ministerio de Hacienda español, esta cifra representa, en los dos años transcurridos, el 0,83 por ciento del comercio exterior de Guinea. Los beneficios normales en las operaciones de exportación con Guinea de los comerciantes españoles son algo superiores al diez por ciento de la facturación. Como Simed ha trabajado con una pequeña comisión solamente aún no ha recuperado totalmente la pérdida que sufrió por haber querido ayudar a un hombre político que había perdido la confianza del Presidente. (Documento núm. 24).

MAQUINACIÓN POLÍTICA

En esta campaña de difamación han coincidido diversos intereses para eliminarme como obstáculo político en sus proyectos de futuro inmediato.

En primer lugar, el propio Dossier de la ANRD., reconoce que: “no se nos ocultan las dificultades que a tal diálogo (con la oposición española) se ha puesto, a nuestro juicio debidos a la influencia que un hombre, Antonio García Trevijano, tiene en esos medios de la oposición española; y que: "para llegar a una mutua ayuda y a esa confianza bilateral, es preciso destruir todos los obstáculos que pudieran enturbiar dicha relación”. Resulta verdaderamente cómico que algún sector de la oposición se haya prestado a tomar en serio a una Alianza africana que comienza definiéndose a sí misma como un encuadramiento de "los sectores demócratas, liberales, democristianos y socialistas de la oposición" a Macías.

Todo el mundo sabe que en África ni existen, ni puede objetivamente existir, ideologías basadas en el condicionamiento específicamente capitalista o religioso de la cultura europea. Las naciones independientes de África no cuentan más que con la instrumentalización económica del Estado para impulsar el inicio de su desarrollo. Para defender la libertad política en África no hay que acudir a la particularidad de las formas representativas europeas sino a la universalidad de los derechos humanos. La artificialidad política de la ANRD encubre en realidad otra cuestión.

Desde comienzos del año 1973 en que se creó lo que ahora se llama ANRD, el gobierno español que conoce perfectamente de qué se trata, ha entretenido, pero no tomado en serio, a esta oposición guineana. La ANRD era consciente de que sin un apoyo de la oposición democrática española jamás sería tomada como una oposición legítima, dado el carácter revolucionario, desde el punto de vista nacionalista, del Régimen del Presidente Macías. Era primordial para la ANRD que alguna persona o partido de inequívoca significación democrática la apoyase y aprovechando una circunstancia excepcionalmente difícil para la causa de la unidad de la oposición española ha conseguido, con el apoyo del PSOE, una resonancia y una publicidad de la que aún están ellos mismos asombrados.

Del mismo modo que he podido probar auténticamente la maquinación política que urdió el Ministerio de Asuntos Exteriores contra mí para ocultar su actuación en la Conferencia Constitucional, y del mismo modo que la Sentencia del Tribunal Supremo a favor de mi acción sobre el Diario "Madrid", demuestra también ahora la maquinación política montada por Sánchez Bella y Emilio Romero contra mí para ocultar la verdad, ahora voy a dar a la opinión pública y al P SOE la prueba documental auténtica de la superchería y de la impostura con la que la ANRD, ha fabricado ese ridículo "dossier" contra mí.

Hasta Enero de 1973 yo he seguido dando mi amistad y, en algunos casos humanitarios, mi ayuda, a los políticos guineanos que conocí durante la Conferencia Constitucional, pese a que perdieran, por unas u otras razones, la confianza política del Presidente de la República, y en consecuencia, sus puestos en el Gobierno. Siempre que respetaran mi condición de extranjero para los asuntos de su país, y mi decisión, de no mezclarme jamás en los asuntos de la política interna guineana.

Pero en Enero de 1973 recibo la visita de un guineano que me entrega una tarjeta de visita y una carta del ex embajador Estaban Nsué, diciéndome que espera mi contestación. Leo atentamente la carta. Y le digo al portador que si puede aclararme algo más sobre su contenido. Este me responde aproximadamente lo siguiente:

"todos los guineanos, dentro y fuera de mi país estamos convencidos de que si usted nos conduce como nuestro único jefe podremos derribar a Macías y hacer de Guinea Ecuatorial el modelo de democracia que usted pensó y que el presidente no le ha dejado. Le pedimos que nos ayude a dar un golpe de Estado. Con su ayuda estará el éxito garantizado".

Le respondía que ni yo era un traidor, ni me mezclaría jamás en las cuestiones internas de Guinea, y le rogué que transmitiese a Esteban y a todos sus cómplices que mí amistad hacia ellos había terminado para siempre. Ni de esta entrevista ni de esta carta hablé nunca al Presidente Macías, primero porque no vi que este asunto pudiera llegar a constituir un serio peligro, y segundo para no contribuir a aumentar la desconfianza y el aislamiento del Presidente respecto a sus colaboradores en el Gobierno. Acompaño la tarjeta y la carta, con la firma de Esteban Nsué, como documento número 25, cuyo texto es el siguiente:

20 de Enero de 1973

El pueblo de Guinea Ecuatorial recibió tu ayuda. La misma fracasó por la escasa orientación de sus dirigentes políticos. Dicho pueblo sigue esperando de ti en estos momentos más que antes de que lo ayudes para su salida del actual abismo.

Es preciso que nos olvidemos de las pequeñas faltas de entendimiento habidas y acudas a nuestra llamada, uniéndote al gran grupo guineano hoy existente, representativo de los Partidos y Movimientos Políticos. Grupos Económicos y Socio Culturales de nuestro país, para que, bajo tu orientación podamos trazar nuevos programas para la segunda etapa de la República.

Sólo tu tarjeta al portador haría que fijemos el lugar del encuentro.

Pendiente de una grata noticia.

Recibes un fuerte abrazo de tu siempre

La maquinación de la ANRD está probada. Pero hay otros hechos que explicar ante la opinión pública. Porque no puede ser un azar lo siguiente:

1.- Es en el mes de junio de este año, cuando yo salgo de Carabanchel, y sostengo el primer debate de importancia con el PSOE sobre su pretensión de hacer compatible pasar por la ventanilla de Fraga y permanecer en Coordinación Democrática, cuando la ANRD comienza a dar los primeros signos de actividad.

2.- Es en los días anteriores a la primera cumbre de la oposición en el Hotel Eurobuilding, el día 4 de Septiembre, cuando la ANRD, visita a todos los partidos integrados en Coordinación y entrega el dossier, como la propia ANRD, lo reconoce en el mismo.

3.- Es en la reunión del Pleno de Coordinación que ha de aprobar el programa político de la oposición unida y designar a los representantes de C. D. en el Comité de enlace que se ha de reunir en Valencia, cuando el PSOE exhibiendo el dossier se declara moralmente incompatible conmigo.

4.- Es después del éxito de la reunión de Valencia donde se crea la Plataforma de Organismos Democráticos, cuando el PSOE manifiesta su incompatibilidad de asistencia conjunta conmigo a las sesiones de trabajo de C.D. y cuando el primer Secretario del PSOE, Felipe González, en una rueda de prensa declara que el contenido del dossier de la ANRD es cierto.

5.- Es un día antes de la segunda cumbre de la oposición cuando el Gobierno levanta la materia reservada sobre Guinea.


Definitiva y presuntamente, no tiene usted, amigo de sus amigos supongo, ni la más repajolera idea ni de la idiosincrasia africana, y de la de Guinea en particular su ignorancia es absolutamente clamorosa.

¿Quién es usted para pretender obligar a la etnia bubi a compartir un Estado con quien no quieren?

Yo crei que esos dogmas de fe eran solo atributos de "su excelencia el jefe del estado" y del Papa.

Usted mismo.

Su académico estilo es inconfundible.

Después de leer semejante pliego de descargos, sigo en la eterna duda de siempre acerca de la verdad de la descolonización de Guinea, pues no hay en el ninguna revelación y solo su visión a la defensiva de sus batallas privadas.

Sigo con mis dudas en cuanto a algunas lagunas que no acabo de explicarme, pero ninguna duda en lo que respecta a su versión, y a que esta no tiene la verdadera intención de aclarar nada.

Sus intenciones a dia de hoy, las conocerá usted solo.

Sus intenciones en el proceso de independencia de Guinea y la descalificación previa de los "colonos" que allí vivíamos, puede dar alguna pista acerca de su pensamiento e intereses.

Mire usted, a los que allí vivimos y trabajamos, su personalidad, sus intenciones y su ego, nos traen absolutamente sin cuidado.

Y su opinión acerca de un territorio del que usted nunca nunca hizo su hogar, su lugar de vida, de vecindad, de conocimiento del medio, de experiencia vital compartida.

Me trae aún más sin cuidado.

El daño, hecho estuvo y yo particularmente prefiero, que usted no colabore en intentar enmendarlo.

Sus problemas, son suyos y me importan muy poco.


Hasta donde conozco este relato es inexacto.

Se ignora si Atanasio fue arrojado por la ventana del palacio o cayó tratando de eludir su captura. En lo que coinciden los cronistas es en que no murió por el golpe sino que murió posteriormente en prisión al serle negada asistencia médica

En cuanto a Balboa tampoco murió en el asalto al palacio, fue detenido torturado y ejecutado, sin que hubiera participado físicamente en el asalto.

Ibongo, al igual que Balboa fue asesinado en prisión, no murió en asalto alguno.


Hasta donde conoce Vértigo, y un montón de personas de este foro.

Si el Sr. Trevijano posee un grado de certeza en todos los conceptos vertidos en su soflama defensiva anterior, como el que demuestra con esa afirmación, está descalificado definitivamente.

En este foro Sr. Trevijano, no se confunda, "sabemos infinitamente más que usted" acerca de los sucesos de Guinea.

O nos cuenta algo interesante o mejor déjelo.

Y sabemos más que usted, porque vivimos allí.

Mucho antes de que usted hiciera la mili.

No se confunda por nuestra edad media Sr.

Nuestros padres sabían hablar y hablaban.

Algunos, aunque usted no se haya parado a pensar en ello, aún viven.

Nuestros padres vieron el espectáculo en directo y algunos de nosotros, también.

Nuestros padres eran amigos de A.Balboa y de otros.

Amigos de comer con ellos y de charlar con ellos.

Amigos de verdad, no sçe si me entiende.

De forma, que venir aquí a contarnos a nosotros, como, cuando, donde y por que motivos murió uno de esos amigos, me parece un ejercicio de soberbia inconmensurable, además de un patinazo fantástico y de un mal gusto insuperable cuando además se miente sobre el tema.

¿Sabe usted lo que le digo?

Que no me da usted ninguna pena, sus lamentaciones acerca de su acoso me importan un pimiento.

Cuando una jauria de chacales se devoran entre sí, lo mejor es seguir el camino, no mirar atrás y desear que no quede vivo ni uno solo de ellos.

El mundo habrá ganado un granito de arena de felicidad.

Saludos al señor Paesa si le ve un dia de estos.


Sr. García Trevijano

Muy Sr. mío:

Este foro y sin que me ampare ningún derecho de representación colectiva, está formado en parte por aquellos a los que usted se refiere en algún rincón de su prolijo escrito, como “colonos”, también por hijos de “colonos”, padres de “colonos” y otras combinaciones familiares con el concepto de “colono” como factor común.

Pero hay desde luego otro factor común infinitamente más poderoso y emotivo que ese, y que posiblemente le deje a usted indiferente, simplemente porque no lo entenderá jamás.

Se trata del cariño y el amor hacia Guinea.

Guinea intemporal, no solo aquella de nuestros tiempos y la de nuestros mayores, que también, Guinea como idea, como territorio en el que existir, como modelo de experiencia vital, de vivencias y calidad de vida, como lugar de ubicación social y de tránsito vital.

Eso amigo mío, ese concepto, no lo veo translucir en el inconmensurable texto suyo.

Las razones que usted tuviera para incorporarse al carro de la altruista y docente labor de diseño de la Constitución Guineana en los sesenta, me traen sin cuidado, entre otras cosas porque no le concedo la credibilidad ni la cualificación suficiente para haberse atrevido a ello.

Pero varias cosas me quedan claras de su soflama defensiva.

En Guinea amigo mío, existía un país antes de que usted lo encontrara en el mapa y en las reseñas políticas de los sesenta que le debieron llevara la idea de que esa era su gran ocasión.

Un país con sus luces y sus sombras, con sus justicias e injusticias, con sus maravillas y sus paradojas.

Ni mejor ni peor que otros, era simplemente “el nuestro”. El que usted y otros más cualificados, se tomaron la molestia de arrasar concienzudamente

Y digo bien, “el nuestro”.

Y desde luego era mejor que el que algunos diseñaron virtualmente en el papel con sus etéreos textos académicos y con la mirada puesta en el infinito.

Era el país de “todos” los que lo habitábamos y por derecho “también nuestro”.

Generaciones de españoles desde el siglo XVIII, XIX y XX, echaron raíces en el territorio, fundaron comercios, compañías, hicieron infraestructuras, dieron trabajo a las gentes que lo quisieron, fundaron familias y establecieron vínculos afectivos y vitales con la tierra.

¿En algún pasaje de sus escritos, considera usted esa nimia cuestión sin importancia?

Lo de “superar el tribalismo en Guinea” por lo que me parece, también debía ser para usted una consideración de menor importancia, baladí y que le debió asaltar a usted de madrugada, demostración evidente de que ni usted, ni ninguno de los intervinientes en la gran opereta de la independencia de Guinea, tenía la menor noción de la idiosincrasia profunda, vital y atávica del pueblo guineano y por extensión, de toda el África negra.

Demostración evidente también, de que a usted y al resto de los intervinientes en la tragicomedia Guineana, tal cosa les importaba un rábano.

Usted, en un alarde e iluminación demagógica súbita, decide que escribiendo unas cuartillas y pensando como nadie había sido capaz de hacerlo hasta entonces, puede acabar en dos meses con el “tribalismo” en Guinea, así, fácil. Gran prócer sin duda, lástima que no pudo ser.

Sr. Trevijano, en Guinea existía, la que podemos llamar “enésima tribu”, que fue junto con otras, víctima de un atajo de oportunistas y de un deseo vehemente de quitarse a Guinea de en medio sin mayores miramientos por parte del gobierno español de entonces y de otros.

Esa “enésima tribu” estaba formada por todos aquellos seres humanos que si bien ancestralmente no tenían orígenes étnicos en Guinea, si tenían raíces y derechos adquiridos por toda una vida desarrollada en ella, incluso a lo largo de varias generaciones, y por una implicación vital, emocional, física y mental en el territorio.

Esa “enésima tribu”, convengamos que estaría formada por ejemplo, por fernandinos y por gentes blancas diversas, para las que Guinea era “su tierra” con el mismo o más derecho que para cualquier otro habitante consolidado en el territorio.

Hay algunas etnias Fang, cuyo historial de presencia en la zona continental, era más reciente

¿Por qué no se tuvo en cuenta esta cuestión?

¿No es una cuestión, idéntica por derecho, al caso de Sudáfrica que felizmente fue resuelto con la colaboración y el tesón de mentes desde luego más lúcidas que en el caso guineano?

Pues mire Sr. Trevijano, le voy a explicar por qué no se tuvo en cuenta.

Básicamente había dos intervinientes de peso en todo este asunto, entre los cuales obviamente usted no se encontraba.

EEUU y el Gobierno del general Franco.

También estaban después todos los ad-láteres que queramos añadir (Carrero Blanco, Castiella, grupos yankis de presión y otros entes de mal vivir).

Desde el primero hasta el último de ellos, una cosa tenían clarísima, y que era por cierto la única sobre la que tenían consenso.

ESTA “ENÉSIMA TRIBU” DEBÍA APARTARSE DE CUAJO DE CUALQUIER OPCIÓN DE PARTICIPACIÓN, CONSULTA Y NO DIGAMOS PROTAGONISMO O RECONOCIMIENTO DE DERECHOS EN EL PROCESO DE INDEPENDENCIA DE GUINEA

Y no podría creer, que no sepa usted por qué.

Pues en ese caso se lo aclararé.

Porque esa enésima tribu era la que de verdad comprendía a Guinea (junto con otras tribus), con un conocimiento amplio y profundo, incluyendo el conocimiento del mundo “exterior” a Guinea por añadidura, cuestión esta última, “clave” del asunto.

Era la que poseía el conocimiento (junto con otras tribus) de lo que de verdad interesaba a “todo” el pueblo guineano y lo que era “posible” hacer en Guinea con un pensamiento cabal y racional.

Era el catalizador que hubiera permitido llevar a la práctica “otra independencia” mejor para todos, mejor diseñada y más justa.

Y era, y esta era la cualidad exclusiva suya, la ”única” tribu que de verdad sabía las intenciones ocultas e inconfesables respecto a Guinea de “todos y cada uno” de los actores de la farsa.

A otras tribus, se las podía manipular, embaucar y engañar, a la enésima tribu NO.

Como consecuencia:

La ONU desaprobaba vehementemente cualquier protagonismo de la “enésima tribu” en cualquier consulta, debate, asesoramiento y no digamos nada, la posibilidad de considerarla como “entidad propia y con derechos”.

EEUU, mejor ni mentarlo, sabía perfectamente lo que había que hacer, lo que no había que hacer y dio las órdenes apropiadas para conseguirlo.

El Gobierno del general Franco, sumisamente a las órdenes de la ONU (EEUU como todos sabemos) obedecía sin más.

Así por fin se hizo, y así quedó felizmente el campo abonado para batir el record de tropelías y despropósitos en la historia reciente de España.

En eso Sr. Trevijano, si ha sido usted interviniente de última hora.


¿Sabeis si existe documentación sobre los hechos acaecidos en el derrocamiento de Macñias y la influencia del Embajador de EEUU en GE sobre los mismos?

Seria interesante ver el porqué durante su mandato, EEUU no tiene el campo abierto en el tema de la explotación petrolifera y solamente después de su derrocamiento y bajo el mandato de Obiang lo consigue.

Otra cosa, ¿Westy hay memorias de Emilio Pan de Soraluce?

Gracias.


Yo, como Mariasun, prefiero tomarme mi tiempo y contentar o explicar o volver a explicar, no lo sé. La memoria reciente se va pero la de hace años, vuelve. Mi padre cuando iba a Madrid para "hablar" sobre la independencia, me llamaba a Barcelona para que me reuniera con él en el Hotel en el que se hospedaba en Madrid. Vi a mucha gente. Mucha. Muchos de los que habéis nombrado. Yo no estaba presente en las reuniones, por supuesto, pero los vi. Gracias JEP, el que reclamaba a la guardia civil era mi padre, o quizás hubo más, pero si sé que él la reclamaba y quería a Guinea casi tanto como a nosotr@s. Si el hubiera pensado en algún momento que la cosa peligraba mi madre y mis herman@s se hubieran marchado conmigo en Enero de 1969, cuando acabaron las fiestas de navidad, y me tuve que volver (llorando, como siempre.....) a seguir mis estudios. Cuando le torturaban, una de las cosas que le decían es que su mujer y sus hijos estaban en la misma situación.......él decía "mi hija Alicia está en Barcelona, a ella no le haréis daño..."Una monja, maravillosa mujer, le decía que no les creyera, que mis madre y mis herman@s estaban bien, no sé lo que él creyó, pero sí sé que sabía que yo seguiría viviendo y que si mis hermanos estaban bien, "Nuri los sacará adelante". Sabía que mi madre era fuerte y que no se acobardaría ante nada ni nadie y así fue, luchó por mis herman@s como una jabata, ella sola con la ayuda maravillosa de la Guardia Civil, que hasta les propusieron casarse con mis hermanas para que las dejaran salir de allí como esposas de guardia civilies (16 y 11 años), pero ¿y mi hermano y mi hermana de 4 años?. A mi madre la dejaban salir, era blanca, no la querían, pero sí querían a los hij@s de Armando Balboa, ¿para qué?. No lo sabemos. Y salieron. En el último barco, en el Ernesto Anastasio, de noche, corriendo, perdiendo por el camino mientras lo hacían las poquísimas cosas que habían podido sacar.....Hubo algún guardia guineano que al subir al barco, le dijo a mi madre "Buena suerte señora" . Y aquí estamos tod@s. No lo consiguieron. Ni el gobierno español ni el gobierno guineano. Mis herman@s y yo misma (lo primero que me dijeron es que estaban todos muertos) hemos tenido que superar muchas cosas. Los tres mayores nos acordamos de casi todo. Las dos pequeñas no quieren ni oir hablar. No les interesa. Saben que nacieron allí (las únicas que lo hicieron de los cinco), y que eso les ha causado más de un problema, ya que la gente no sabe que existia Santa Isabel de Fernando Poo. Somos una gran (...de numerosa y de lo otro....), que hemos luchado mucho, y que lo que tenemos(no lo material, eso no tiene importancia cuando se ha perdido tanto....) lo valoramos muchísimo. Al final Mariasun no lo he dejado para después. Lo he hecho ahora. besin.gif Pero queda mucho con contar...


He leido tú articulo de la decolonizacion de Guinea,me ha hecho hasta llorar un poco. Mi padre estaba en Bata con mi madre y hermanos, salieron con lo puesto. Empezó de nuevo pero ya con 58 años,después de haber estado más de 30 años en Guinea. España nunca se ha acordado de nosotros. En cambio cuando se cerró la Veja de Gibraltar a todos los españoles que salieron de alli, les dió empleo en Servicios del Estado, cómo celadores, auxiliares limpiadores etc, en la Segdad. Social.

HOY EN "EL PAIS" INTERNACIONAL:

Garzón abre diligencias por un delito de genocidio de Marruecos contra el Sáhara Occidental •

El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, ha ordenado este mediodía la apertura de diligencias previas por los delitos de genocidio y torturas contra ciudadanos saharauis cometidos presuntamente por altos cargos de la seguridad marroquí en los setenta y ochenta. Garzón admite así a trámite la querella interpuesta en septiembre de 2006 por asociaciones de defensa de los Derechos Humanos y familiares de presos y de desaparecidos saharauis.

Estas organizaciones han contabilizado por el momento un total de 542 desaparecidos y culpan a 31 altos cargos de la seguridad marroquí (algunos de ellos ya fallecidos), de detención ilegal, torturas y asesinatos.

Entre la treintena de denunciados se encuentra el ex ministro de Interior marroquí Dris Bsri y el ex jefe de la Dirección General de Estudios y Documentación y consejero especial del rey de Marruecos Yassine Mansouri. También figuran otros responsables policiales y militares, entre otros el general mayor de las Fuerzas Armadas Reales, Husni Ben Sliman.

Dos de los acusados fueron condecorados por el Gobierno español

Dos de los investigados por el juez Garzón fueron condecorados por el Gobierno español en enero de 2005. El consejo de ministros otorgó entonces, en vísperas de la visita de los Reyes a Marruecos, la Gran Cruz de Isabel la Católica a Hamidou Lanigri, director general de la Seguridad Nacional marroquí, y Housni Ben Sliman, general


Mi comentario, que extrañamente, la web de El País, no me deja insertar:

Me parece loable, fantástico y de derecho, pero:

EXISTE UN PAIS LLAMADO GUINEA ECUATORIAL.

ESTE TERITORIO, FUE PARTE DEL ESTADO ESPAÑOL DURANTE DOSCIENTOS AÑOS.

EN EL, DURANTE LOS SEIS MESES POSTERIORES A LA INDEPENDENCIA, SE PRODUJERON HECHOS CRIMINALES, TORTURAS, ASESINATOS Y DELITOS DE LESA HUMANIDAD, QUE DEJAN EN MANTILLAS A LOS SUCESOS DEL SAHARA.

CON EL AGRAVANTE DE ESTAR INVOLUCRADOS EN ELLOS, POR ACCION U OMISION, LOS REPRESENTANTES DEL ESTADO ESPAÑOL DE ENTONCES, A SABER:

EL GOBIERNO DEL GENERAL FRANCO EN PLENO.

A MI, ME GUSTARIA LEVANTARME UNA MAÑANA Y LEER EN LA PRENSA, QUE EL JUEZ GARZÓN, HA DECIDIDO ABRIR DILIGENCIAS PARA LA ACLARACION DE ESOS HECHOS ABOMINABLES, MAXIME CUANDO PRESUNTAMENTE EXISTEN UNAS RESPONSABILIDADES DIRECTAS DE NUESTRO ESTADO, REPRESENTADO EN ESOS DIAS, POR LOS MIEMBROS DEL GOBIERNO DE FRANCO.

POR CIERTO, TAMBIEN ME GUSTARIA, QUE LA LEY DE LA MEMORIA HISTORICA RECOGIERA EL SUPUESTO GUINEANO, COMO MERECEDOR DE LAS SATISFACCIONES QUE ESA LEY RESARCE A LAS VICTIMAS DEL OLVIDO HISTORICO, QUE TRATA DE RESCATAR.

Los señores Herrero de Miñón y Trevijano, me resultan con nulo crédito sobre el conocimiento de Guinea y la verdad de lo acaecido. El último libro que ha salido sobre el tema es el de José Menénez Hernández que estuvo muchos años de Registrador de la Propiedad y que sobre él, recayó el primer edicto de expulsión que firmó Macias. - Los últimos de Guinea , fracaso de la colonización Editorial Sial/ Casa de África. Un libro imprescindible es "Guinea Materia Reservada" y otros mucho más.

Un cordial saludo

Fernando El Africano

LA DESCOLONIZACION DE GUINEA.TESIS_ALICIA CAMPOS

Ver texto

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID

Política exterior, cambio normativo internacional

y surgimiento del estado postcolonial: LA DESCOLONIZACIÓN DE

GUINEA ECUATORIAL (1955-1968)

v, / Alicia Campos Serrano J-N »------ - ^ ^ -

·<C^:*^" iREGISTRO GENERAL

Tesis Doctoral

dirigida por el prof. Dr. Francisco Javier PEÑAS ESTEBAN

Departamento de Ciencia Política

Madrid, junio de 2000

A todos los guiñéanos y guiñéanos que sufren, hoy, una descolonización no culminada.

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN 7 INTRODUCCIÓN 7 INTRODUCCIÓN 7 INTRODUCCIÓN 7
Advertencias terminológicas 13 Advertencias terminológicas 13 Advertencias terminológicas 13 Advertencias terminológicas 13
LA DESCOLONIZACIÓN DE ÁFRICA SUBSAHAR1ANA, ESCENARIO DE LA RETIRADA DE UNA POTENCIA COLONIAL MENOR 19 LA DESCOLONIZACIÓN DE ÁFRICA SUBSAHAR1ANA, ESCENARIO DE LA RETIRADA DE UNA POTENCIA COLONIAL MENOR 19 LA DESCOLONIZACIÓN DE ÁFRICA SUBSAHAR1ANA, ESCENARIO DE LA RETIRADA DE UNA POTENCIA COLONIAL MENOR 19
1.1. imperios coloniales al finalizar la Segunda Guerra Mundial 21
1.2. Los Transformaciones sociales en África 26
1.3. Políticas metropolitanas 31
1.4. Nuevas dinámicas internacionales de postguerra 36
1.5. De las resistencias africanas a los movimientos independentistas y la retirada
1.6. europea 43 El colonialismo persistente 48
II. EMERGENCIA DEL MUNDO POSTCOLON1AL Y LAS RELACIONES EMERGENCIA DEL MUNDO POSTCOLON1AL Y LAS RELACIONES EMERGENCIA DEL MUNDO POSTCOLON1AL Y LAS RELACIONES
LA INTERNACIONALES 53 LA INTERNACIONALES 53 LA INTERNACIONALES 53
2.1. Actores y estructuras del proceso de descolonización 54
2.1.1. Los actores... 54
2.1.2. las estructuras 58
...y ...y
B) Neorrealismo estructural 62 C) Institucionalismo internacional 66 B) Neorrealismo estructural 62 C) Institucionalismo internacional 66
2.2. Los lenguajes 2.2.1. La de la disolución de los imperios coloniales 69 71
2.2.2. estatalidad como contexto de la descolonización
2.2.3. Nación y modernidad 75
Libre determinación extema en Naciones Unidas 77
2.3. Rearticulación de la hegemonía en el mundo postcolonial 81 2.3. Rearticulación de la hegemonía en el mundo postcolonial 81
2.3.1. Críticas liberacionistas al nacionalismo africano 82
2.3.2. Descolonización como expansión de la sociedad
Conclusión 88 Conclusión 88

Segunda Parte El régimen franquista, en África y en el mundo

III. EL RÉGIMEN COLONIAL FRANQUISTA EN EL GOLFO DE GUINEA 95 III. EL RÉGIMEN COLONIAL FRANQUISTA EN EL GOLFO DE GUINEA 95 III. EL RÉGIMEN COLONIAL FRANQUISTA EN EL GOLFO DE GUINEA 95 III. EL RÉGIMEN COLONIAL FRANQUISTA EN EL GOLFO DE GUINEA 95
3.1. Los territorios españoles del Golfo de Guinea en los inicios del régimen 3.1. Los territorios españoles del Golfo de Guinea en los inicios del régimen 3.1. Los territorios españoles del Golfo de Guinea en los inicios del régimen
franquista 96 franquista 96
3.2. Los objetivos coloniales 99 Los objetivos coloniales 99
3.2.1. Rentabilidad económica de la colonia 101
3.2.2. La sagrada misión civilizatoria del franquismo 103
3.2.3. Geopolítica del imperialismo 106
3.3. sistema de dominación colonial 107 sistema de dominación colonial 107
El 3.3.1. La Ordenanza General de los Territorios españoles del Golfo Ordenanza General de los Territorios españoles del Golfo
de Guinea de 1938 111
3.3.2. E! gobierno indirecto en la Guinea Española 113
3.3.3. La justicia colonial 117
3.3.4. La (in)capacidad jurídica de los subditos africanos 118
3.3.5. Las relaciones laborales 120
3.3.6. y propiedad 125
3.4. Las reacciones Tierra africanas 128
3.4.1. Estructura social de la población colonial 129
3.4.2. Aceptación y resistencias de los africanos y reacción metropolitana 131
134 134
Conclusión Conclusión Conclusión
IV. EL ESTADO ESPAÑOL Y SUS COLONIAS AFRICANAS EN LA SOCIEDAD INTERNACIONAL DE POSTGUERRA 135 ESTADO ESPAÑOL Y SUS COLONIAS AFRICANAS EN LA SOCIEDAD INTERNACIONAL DE POSTGUERRA 135 ESTADO ESPAÑOL Y SUS COLONIAS AFRICANAS EN LA SOCIEDAD INTERNACIONAL DE POSTGUERRA 135
4.1. El surgimiento del régimen franquista y su proyecto imperialista 139 surgimiento del régimen franquista y su proyecto imperialista 139
4.1.1. pequeño imperio colonial español 140
4.1.2. El El nuevo régimen, la Segunda Guerra Mundial y el proyecto
imperialista 142
4.2. Aislamiento internacional: la "cuestión española" 145 Aislamiento internacional: la "cuestión española" 145
4.2.1. Franco aislado 146
4.2.2. política de espera 149
4.3. La La dictadura de Franco y la Guerra Fría 153 La La dictadura de Franco y la Guerra Fría 153
4.3.1. Los acuerdos de 1953 155
4.3.2. admisión de España en Naciones Unidas 157
4.4. La Primeras las demandas anticoloniales: fin del protectorado sobre Marruecos y provincialización de las colonias africanas 158 La Primeras las demandas anticoloniales: fin del protectorado sobre Marruecos y provincialización de las colonias africanas 158 La Primeras las demandas anticoloniales: fin del protectorado sobre Marruecos y provincialización de las colonias africanas 158
4.4.1. La descolonización de Marruecos 160
4.4.2. La respuesta provincializadora ante el requerimiento de
Naciones Unidas 162
4.5. época Castiella y el movimiento descolonizador 164 época Castiella y el movimiento descolonizador 164
La 4.5.1. La política exterior de CASTIELLA 164
4.5.2. El estado español ante el movimiento descolonizador 170
4.5.2.1. Transformación de los discursos en Naciones Unidas 171
4.5.2.2- España ante el Comité de los Veinticuatro 174
4.5.2.3. El fin de una política 176
Conclusión 178 Conclusión 178 Conclusión 178
Tercera Parte Tercera Parte Tercera Parte
£1 proceso de descolonización de Guinea Ecuatorial £1 proceso de descolonización de Guinea Ecuatorial £1 proceso de descolonización de Guinea Ecuatorial
V. rNTERNACIONALIZACIÓN DE LA CUESTIÓN DE LA GUINEA ESPAÑOLA, 1956-1962 183 rNTERNACIONALIZACIÓN DE LA CUESTIÓN DE LA GUINEA ESPAÑOLA, 1956-1962 183 rNTERNACIONALIZACIÓN DE LA CUESTIÓN DE LA GUINEA ESPAÑOLA, 1956-1962 183
5.1. El requerimiento del Secretario General de Naciones Unidas 185 El requerimiento del Secretario General de Naciones Unidas 185
5.1.1. Se pone en marcha el mecanismo de control del colonialismo 185
5.1.2. controversias dentro del gobierno español 187
5.1.3. Primeras Provincialización como respuesta 194
5.2. provincialización de Fernando Pooy Río Muni 196 provincialización de Fernando Pooy Río Muni 196
La 5.2.1. Proceso de redacción 197
5.2.2. De sistema colonial a dictadura: significado de la provincialización 201
5.2.3. Persistencias coloniales 203
5.2.4. Desarrollo de la provincialización 204
5.3. La ambigüedad española en Naciones Unidas, entre el empeño La ambigüedad española en Naciones Unidas, entre el empeño
descolonizador y la obstinación portuguesa 211
5.3.1. El Comité especial de los Seis y la eclosión del movimiento anticolonial de 1960 214
5.3.2. El Resolución sobre Portugal y España 216 entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y su
5.3.3. conflicto delegación permanente en Naciones Unidas 220
5.4. Transformación de la postura española en Naciones Unidas 223 Transformación de la postura española en Naciones Unidas 223
5.4.1. Ante el Comité para la Información de los Territorios no Autónomos 223
5.4.2. Arrecian los vientos de la descolonización: los nuevos escenarios 229
5.4.3. España asume el lenguaje de la libre determinación 232
Conclusión 236 Conclusión 236 Conclusión 236
VI. REIVINDICACIONES GUTNEANAS DE INDEPENDENCIA Y AUTONOMÍA REIVINDICACIONES GUTNEANAS DE INDEPENDENCIA Y AUTONOMÍA REIVINDICACIONES GUTNEANAS DE INDEPENDENCIA Y AUTONOMÍA
COMO RESPUESTA 239 COMO RESPUESTA 239 COMO RESPUESTA 239
6.1. Los movimientos 6.1.1. políticos guiñéanos 239 Rearticulación política de las resistencias africanas 241
6.1.2. Los primeros guiñéanos en Naciones Unidas 249
6.2. Régimen de Autonomía 253 Régimen de Autonomía 253
El 6.2.1. La ley El Plan de bases 255
de Desarrollo Económico 259
6.2.2.
6.2.3. Plebiscito de 1963 y puesta en ftincionamiento de la Autonomía 260
6.2.4. Los guiñéanos y la Autonomía 265
movimientos 6.3. Guinea Ecuatorial en el Comité de Descolonización 271 movimientos 6.3. Guinea Ecuatorial en el Comité de Descolonización 271
6.3.1. La Autonomía como argumento en los foros internacionales ..273
6.3.2. Las primeras resoluciones sobre Guinea Ecuatorial 274
6.3.3. a Guinea de una misión del Comité Especial 281
La visita Conclusión 290 La visita Conclusión 290
VIL LA TRANSFERENCIA DE PODERES. GUIÑÉANOS Y ESPAÑOLES ENTRE LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL Y LAS NACIONES UNIDAS 293 LA TRANSFERENCIA DE PODERES. GUIÑÉANOS Y ESPAÑOLES ENTRE LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL Y LAS NACIONES UNIDAS 293
Introducción 293 Introducción 293
7.1. Organización de la retirada: preparación de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial 298 7.1. Organización de la retirada: preparación de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial 298
7.1.1. El gobierno español asume la descolonización como política en Guinea 298
7.1.2. Guiñéanos y españoles ante la Conferencia Constitucional 301
7.1.3. Cuestiones previas: representatividad y objetivos 307
7.2. Inicio de la Conferencia Constitucional e impasse en Naciones Unidas 312 7.2.1. Desarrollo de la primera fase de la Conferencia
Constitucional 312
7.2.2. Denuncias nacionalistas ante Naciones Unidas 318
7.2.3. La Conferencia Constitucional a examen ante el Comité de los Veinticuatro 322
Conferencia Constitucional 326 Fragmentación 326
7.3. Segunda fase de la 7.3.1. triángulo Madrid. Guinea, Nueva York 332
7.3.2. El 7.3.3.
de la segunda fase de la Conferencia
Legitimación Desarrollo Constitucional 334
7.4. internacional del surgimiento del nuevo estado 343
7.4.1. Discrepancias guineanas y visto bueno de las Naciones Unidas 343
7.4.2. 7.4.3. Autorización al gobierno español para conceder la independencia y consultas electorales 348
Transferencia de poderes 357
Conclusión 360
CONCLUSIONES 362 CONCLUSIONES 362 CONCLUSIONES 362
Epílogo 373 Epílogo 373 Epílogo 373
Anexos 381 Anexos 381 Anexos 381
Bibliografía 411 Bibliografía 411 Bibliografía 411

INTRODUCCIÓN

El objeto de esta tesis doctoral es el proceso histórico que llevó a la retirada del estado español de su única colonia en el África subsahariana, y al surgimiento del estado independiente de Guinea Ecuatorial en 1968. Mi propósito concreto es analizar cómo afectó el cambio normativo de la sociedad internacional en la actitud los actores sociales que intervinieron en dichos sucesos, y en concreto sobre la política exterior del gobierno franquista.

Argumentaré que fueron las transformaciones sufridas por las normas y el lenguaje internacionales, a consecuencia de la desintegración de los principales imperios coloniales europeos, las que hicieron que la política colonial del gobierno de FRANCO a lo largo de los años sesenta se convirtiera, a pesar de su carácter dictatorial y centralizador, en una política de retirada y descolonización. La Organización de las Naciones Unidas, como uno de los ámbitos donde se articula la sociedad internacional, constituyó en ese tiempo un escenario privilegiado de las relaciones entre guiñéanos colonizados y españoles colonizadores. Lo que obligaría a todos ellos a utilizar el nuevo lenguaje allí imperante de la libre determinación de los pueblos coloniales, y determinará, en gran medida, el resultado de todo el proceso.

Como puede apreciarse, este estudio se mueve básicamente entre las disciplinas de historia y de teoría de las relaciones internacionales. Ello explica el tipo de fuentes que cimentan sus conclusiones, y que limitan su alcance. Se trata fundamentalmente de la documentación generada por Naciones Unidas con respecto a la Guinea española, obtenidas en el archivo que se encuentra en Ginebra, y de los informes producidos por distintas instancias administrativas y diplomáticas del Ministerio de Asuntos Exteriores español en Madrid. También he trabajado, en menor medida, en la Biblioteca y Hemeroteca Nacional, el Archivo General de la Administración, el Archivo del Congreso de los Diputados y el de la Filmoteca Española. dela

Hay que advertir, si quiera sea como excusa a las deficiencias de este trabajo, que en los archivos españoles el acceso a información sobre Guinea Ecuatorial en el tiempo que nos concierne resulta, a veces, poco menos que imposible. A la proximidad de los acontecimientos que aquí se tratan, que pueden activar las limitaciones establecidas por la Ley de Patrimonio Histórico Español para la consulta de documentos, hay que sumar el de los especial secretismo con el que la administración, y en especial Asuntos Exteriores, considera aún hoy la cuestión de la descolonización de las antiguas colonias africanas. Afortunadamente, gracias a Adolfo FERNÁNDEZ MARUGÁN, tuve acceso a las Actas de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial y superé en parte las trabas burocráticas encontradas. afiicanas.

Otras de las fuentes empleadas, si bien de forma accesoria, han sido las entrevistas a personas participantes en los hechos aquí relatados. Aunque poco utilizadas en la concreción final del trabajo, estas entrevistas han tenido una importancia fundamental para la ilustración de la autora sobre el ambiente general que se vivía, tanto en la metrópoli como en la colonia, en aquellos tiempos. Algunas de ellas tienen el valor de las difíciles condiciones en las que fueron realizadas. Mis primeros agradecimientos van, por tanto, hacia Miguel ALÓ MANSOGO. Juan BIYOGO OBAGA, Fermín TAIBER, Juan MATOGO y Leoncio EDJANG AVORO, con quienes pude hablar en Guinea Ecuatorial. Y en Madrid, a Fernando MORAN, Pedro EKONG ÁNDEME, Donato NDONGO y Miguel HERRERO DE MIÑÓN. La entrevista con éste último fue por la amable intermediación de Joaquín RUIZ-GIMÉNEZ, y sin la inestimable ayuda de Plácido Mico la mayor parte de las entrevistas en Guinea no hubieran podido realizarse. ALÓ

No puedo dejar de referirme a la escasez de la literatura secundaria actual sobre la colonización y descolonización de Guinea Ecuatorial, que contrasta con la intensa producción anglosajona, francófona y también lusófona sobre la historia reciente de África subsahariana, y sus relaciones con Europa. Aquí sólo he pretendido entroncar tímidamente con los estudios africanos que se desarrollan más allá de la academia española y proporcionar un grano de arena más que anime a futuras investigaciones sobre Guinea. intensa

Debo reconocer, no obstante, que la que fuera única colonia española al sur del Sahara no constituyó el primer foco de mi interés. Como todos los orígenes que se precien, los de este trabajo son diversos, y resultan ahora un tanto difusos. En ellos se mezclan profundas motivaciones personales con azares de la vida. Siendo todavía estudiante de Derecho y de Ciencia Política, mis preocupaciones se dirigían, como las de tantos colegas de generación, hacia el fenómeno de la desigualdad y la injusticia mundiales. Más tarde me interesaría por esa abrumadora y universalizada realidad social que es el estado moderno. Mi contacto con el profesor Francisco Javier PEÑAS ESTEBAN me llevó a formular mis preguntas desde una perspectiva y hacia un espacio concreto: las relaciones internacionales y el de y el

continente africano. Para el que luego sería el sufrido director de esta tesis, debe ser mi principal agradecimiento.

La formación de un GRUPO DE ESTUDIOS AFRICANOS en el marco del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid a partir de 1995, bajo la inspiración de los profesores Paco PEÑAS y Antonio SANTAMARÍA, proporcionó el ámbito de debate principal donde se fue concretando mi investigación. La primera formulación, muy general, se refería a la descolonización y al consiguiente surgimiento del estado moderno en África subsahariana. Sólo con el tiempo elegí Guinea Ecuatorial como caso concreto de estudio, debido en parte a la proximidad de muchas de las fuentes primarias, y a ser un tema en general poco estudiado. Como suele ocurrir en estos casos, mi posterior involucración personal con el tema ha ido mucho más lejos de las iniciales motivaciones que me llevaron a escogerlo. la de

Esta tesis ha sido realizada gracias a la concesión de una ayuda postdoctural de la Universidad Autónoma de Madrid y, sobre todo, de una beca de Formación de Personal Universitario del Ministerio de Educación y Cultura, en el marco del Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la UAM, que fue respaldada en todo momento por el profesor Rafael DEL ÁGUILA. Ello me ha permitido visitar distintos centros académicos, como la Universidad de Stellembosch en Suráfrica en noviembre de 1996; la School of Oriental and African Studies de la Universidad de Londres de octubre a diciembre de 1997 o el Departamento de Humanidades de la Universidad Pompeu-Fabra de Barcelona en febrero de 2000. La financiación del Ministerio también me ha facilitado el trabajo en el archivo y la biblioteca de la sede de Naciones Unidas en Ginebra en noviembre de 1998, así como la visita a la propia Guinea Ecuatorial. Este último viaje en agosto de 1999, no exento de dificultades, pudo finalmente llegar a buen término gracias a los desvelos de Gustau NERÍN y a la acogida y ayuda de Jorge CANO, Juan Luis ROCA, Lucrecia OMA, Pedro "Oté" MATOGO y su familia, Pilar MANGA, Indalecio EKO, Mario SARSA, Ignacio SÁNCHEZ y toda su gente, Juan Tomás ÁVILA, Rosa SELEBÓ, Rubén Darío NCHAMA, Esteba ELÁ, y tantas otras personas. Cualquier agradecimiento por la hospitalidad de quienes viven y trabajan en Guinea será siempre insuficiente. en

Muchas han sido las personas que han configurado lo que hasta aquí he sido capaz de hacer, que es esta tesis doctoral, aunque probablemente ninguna de ellas se sentirá fielmente reflejada: Rafael del ÁGUILA, Bartolomé CLAVERO, Juan Carlos GIMENO, Ferrán INIESTA,

Mbuyi KABUNDA. Marta LORENTE, Fernando MARTÍNEZ, Pilar MONREAL, Pilar PÉREZ CANTÓ, Margarita RODRÍGUEZ, Luis RODRÍGUEZ ABASCAL, Itziar RUIZ-GIMÉNEZ, Antonio SANTAMARÍA. Ramón SARRO, Carlos TAIBO, Fernando VALLESPÍN, Gavin WILLIAMS, Tom YOUNG. En uno u otro momento de mi trabajo han sabido darme orientaciones oportunas Sirnon BEKER, Alfred BOSCH, Adolfo FERNÁNDEZ MARUGÁN, Josep María FRADERA, Gustau NERÍN. Pedro MARTÍNEZ LILLO, Manuel PÉREZ LEDESMA, Antonio REMIRO BROTONS y José Antonio RODRÍGUEZ ESTEBAN. Las bibliotecas particulares de algunos de ellos han suplido a menudo las deficiencias bibliográficas de la universidad española en cuanto a estudios africanos se refiere. a

Y en el centro de mi trabajo está, como siempre, todo el afecto y el apoyo recibido de toda mi familia, especialmente de mi madre, y de mis amigas, que más de una vez han escuchado con estoicismo los principales argumentos de esta tesis.

La tesis se ordena en tres partes de carácter diverso. La primera trata de situar este estudio en el contexto más amplio de la descolonización africana (capítulo I) y presenta las líneas básicas del marco teórico que utilizaremos posteriormente para analizar el caso de Guinea Ecuatorial (capítulo II).

La segunda describe los puntos de partida desde los que se desarrollará el relato posterior. En el capítulo III se ofrece una caracterización del sistema colonial del franquismo en la colonia ecuatorial, desde un punto de vista fundamentalmente jurídico-político. El capítulo IV observa esa política colonial desde la perspectiva de la política exterior deJ estado español, pues, como veremos, sería ésta la que fue asumiendo paulatinamente el protagonismo con relación a las decisiones del gobierno franquista sobre Guinea, sustrayéndolo de Presidencia del Gobierno. El conflicto entre ambos sectores gubernamentales será una de las constantes de esta historia. El Guinea sectores

La tercera parte analiza el proceso a través del cual la presencia española en el Golfo de Guinea fue puesta en cuestión, desde el ámbito internacional e interno de la colonia, hasta que se produjo la retirada de la metrópoli y la aparición del estado de Guinea Ecuatorial. En el capítulo V veremos cómo surgieron las primeras presiones por parte del grupo afroasiático de Naciones Unidas con motivo del ingreso del estado español en la organización, y cómo fue la delegación diplomática española, en Nueva York, la que forzó a su gobierno a ir distanciándose de la postura inmovilista que mantenía Portugal con relación a sus colonias a ir

africanas. El capítulo VI atenderá a las transformaciones sociales y políticas que tuvieron lugar en el territorio durante los primeros años sesenta, que darían lugar al surgimiento de movimientos nacionalistas y a la concesión de un régimen de autonomía por parte del gobierno español a su colonia. El descubrimiento de Naciones Unidas y su Comité de los Veinticuatro por los movimientos guiñéanos fortaleció a la organización internacional como el ámbito en el que se articularía en gran medida el futuro del territorio.

Por último, el capítulo VII recorre el procedimiento y las negociaciones entre españoles y guiñéanos, en tomo a una Conferencia Constitucional entre 1967 y 1968, que condujeron a la transferencia de poderes de la metrópoli a las nuevas élites políticas el 12 de octubre de aquel año. Trataremos de reflejar, con las limitaciones del carácter fundamentalmente internacionalista de nuestras fuentes, el complejo de relaciones que se dieron entre diversos grupos metropolitanos y coloniales, así como los conflictos de última hora en el interior, tanto del gobierno español, como de los movimientos nacionalistas. Sólo en el epílogo final, tras las conclusiones, nos asomaremos brevemente al estado postcolonia] que surgió tras la retirada de los españoles. entre del carácter

La hipótesis que mantenemos en todo nuestro trabajo es que fue el lenguaje imperante en la sociedad internacional, alrededor de los conceptos de libre determinación de los pueblos y de soberanía nacional, la arena de la batalla dialéctica entre gobierno español y movimientos de resistencia africanos, y lo que definiría los términos del resultado final del conflicto. La necesidad de la política exterior franquista de participar como miembro normalizado de Naciones Unidas, por una parte, y por otra el deseo de los movimientos de resistencia guiñéanos de aprovechar el apoyo que ofrecía la organización a cualquier reivindicación de independencia respecto del colonialismo europeo, hicieron que tanto unos como otros adoptaran aquel vocabulario. Vocabulario generado, precisamente, en el proceso de transformación normativa internacional provocado por la descolonización de los grandes imperios británico, francés, holandés o belga. El uso de la lenguaje de la libre determinación hará que la rearticulación política surgida del enfrentamiento entre colonialismo español y resistencias africanas se haga a partir del reconocimiento de la independencia soberana del nuevo estado de Guinea Ecuatorial.

ADVERTENCIAS TERMINOLÓGICAS

  1. Los términos oficiales de la colonia ecuatorial eran Territorios Españoles del Golfo de Guinea, hasta que en 1959 pasaron a ser consideradas como provincias de Fernando Poo y Río Muni Yo utilizaré normalmente el término más generalizado de Guinea española para referirme a la época colonial hasta 1964. Sólo entonces, con el régimen de autonomía podremos hablar estrictamente de Guinea Ecuatorial. En ocasiones, para abreviar, designaré al territorio como Guinea, sin posible confusión con la Guinea francófona o la portuguesa (actualmente Guinea-Bissau). Guinea Guinea
  2. La cita de libros y artículos se hace de forma completa la primera vez que aparecen en cada uno de los capítulo. Cuando vuelvan a mencionarse posteriormente, me referiré a ellos con el autor, el año y la abreviatura op.cit., de manera que pueda recurrirse a la bibliografía final para comprobar de qué obra se trata. He recogido en la bibliografía únicamente las obras utilizadas y citadas en el texto. La documentación marcada con cit. ha sido mencionada con anterioridad, con lo que habrá que buscarse en las notas previas de ese mismo capítulo. a la

3. ÍNDICE DE ABREVIATURAS

AMAE Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores, (R. fondo revisado) Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores, (R. fondo revisado)
AGA Archivo General de la Administración General de la Administración
ACD Archivo del Congreso de los Diputados del Congreso de los Diputados
BOC Boletín Oficial de las Cortes Españolas Oficial de las Cortes Españolas
C.C. de la G.E.Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial (PF primera fase; SF segunda fase) C.C. de la G.E.Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial (PF primera fase; SF segunda fase) C.C. de la G.E.Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial (PF primera fase; SF segunda fase)
D.G. Dirección General... Dirección General...
IPGE Idea Popular de Guinea Ecuatorial Popular de Guinea Ecuatorial
MONALIGE Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial
MUNGE Movimiento de Unidad Nacional de Guinea Ecuatorial Movimiento de Unidad Nacional de Guinea Ecuatorial
NODO Noticiario Español, Filmoteca Española Noticiario Español, Filmoteca Española
ONU Organización de las Naciones Unidas, para documentación Organización de las Naciones Unidas, para documentación
A/ Documento A/ Documento de la Asamblea General
A/PV.núm A/PV.núm Sesión plenaria de la Asamblea General
A/C.4/ Referido A/C.4/ Referido a la Cuarta Comisión
A/AC. 109/ A/AC. 109/ Referido al Comité de los Veinticuatro
OUA Organización de la Unidad Africana Organización de la Unidad Africana
UPLGE Unión Popular de Liberación de Guinea Ecuatorial Popular de Liberación de Guinea Ecuatorial

Fuente:

Mario MIRANDA DÍAZ, España en el continente africano, IDEA-CSIC, Madrid, 1963, p.81

Primera Parte

PROCESOS Y TEORÍAS EN LA DESCOLONIZACIÓN AFRICANA

CAPITULO 1

LA DESCOLONIZACIÓN DE ÁFRICA SUBSAHARIANA, escenario de la retirada de una potencia colonial menor

Durante la sesión plenaria de la Asamblea General de Naciones Unidas de 12 de noviembre de 1968, la delegación del estado de Guinea Ecuatorial, presidida por Saturnino IBONGO, ocupó por primera vez su asiento en la sala. Se expresaba así la admisión, en el sistema internacional de estados 1 , de un nuevo miembro surgido de un proceso de descolonización. Efectivamente, la aparición del estado independiente de Guinea Ecuatorial fue resultado del cese del dominio colonial que una potencia europea menor como España mantenía sobre su única colonia subsahariana. de 2

La gestación de la retirada española del golfo de Guinea no puede comprenderse sino como un episodio más del fin de los imperios coloniales que los europeos construyeron en África, y que desaparecieron a mediados del siglo XX. Se ha dicho que la historia de la descolonización puede narrarse desde el punto de vista de los africanos, de los europeos o de la sociedad internacional en su conjunto, pues en estos tres niveles se produjeron ias transformaciones esenciales que explican el fenómeno . El peso relativo de los distintos factores que intervienen, coloniales, metropolitanos o internacionales, sólo puede valorarse en el análisis de los casos concretos. En relación al que nos ocupa en este trabajo, la tesis que defenderemos es que son las fuerzas sociales que se mueven en el contexto internacional las que determinan, en mayor medida, el proceso de retirada española y el surgimiento del estado independiente de Guinea Ecuatorial. las

Nuestra intención es integrar este relato en el curso general de la historia de África y

1 Utilizaré indistintamente el término de sistema internacional y de sociedad internacional. Aunque ambos conceptos denotan perspectivas diferentes dentro de la disciplina de las Relaciones Internacionales, yo usaré los dos en el sentido que da la Escuela Británica al segundo término. La sociedad internacional, para un autor como BULL, está integrada no sólo por un conjunto de estados, sino también por normas e instituciones en común, generadas en la interacción entre los mismos. Hedley BULL, The Anarchical Society. A Study ofOrder in World Politics, Macmillan, London, 1995 (l 8 ed. 1977), pp.8-19.

2 Por España entiéndase siempre el estado, no la nación.

3 W.M.Roger LOU1S & Ronald ROBINSON, "The United States and the liquidation of the British Empire in Tropical África, 1941-1951", Prosser GlFFORD & Roger LOU1S (eds.), The Transfer of Power in África. Decolonization 1940-/960, Yale University Press, New Haven & London, 1982.

del mundo contemporáneo. Pero ello sólo puede hacerse a partir de las peculiaridades que ofrece el caso de Guinea Ecuatorial con respecto al resto de las independencias africanas. El año 1960 se considera el de la descolonización de África, cuando una gran mayoría de colonias alcanzaron su soberanía y ocuparon su puesto en la Asamblea General de Naciones Unidas, que con su Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales ilegalizaría definitivamente el colonialismo como modo de dominación. Pues bien, a estas alturas España parecía alineada con su vecina Portugal: dos estados con regímenes dictatoriales que, ante las reclamaciones anticoloniales, respondían con el argumento de que sus colonias en África constituían parte integrante de su territorio nacional, y por tanto no eran susceptibles de control internacional y menos aún de "descolonización". y el

Sin embargo, muy diferentes iban a ser las reacciones de ambas metrópolis durante los años siguientes ante el aumento de las presiones que reclamaban, en África y en los foros internacionales, la liberación colonial. Mientras Portugal luchaba por mantener su extenso imperio contra importantes movimientos guerrilleros en Guinea-Bissau, Angola y Mozambique, el gobierno español optaba, en su pequeña colonia subsahariana, por la vía del apaciguamiento y el compromiso con las fuerzas anticoloniales. Y eso le conduciría, paulatina e inopinadamente, a asumir la descolonización como la política aplicable a sus territorios del golfo de Guinea. De este modo, España se realinearía con las principales potencias coloniales, Gran Bretaña, Francia y Bélgica, que habían comenzado su retirada de África una década antes. y

En este capítulo pretendemos ofrecer una visión de conjunto de la descolonización de África subsahariana. como marco donde hay que comprender la descolonización de Guinea Ecuatorial. En nuestra narración iremos dando cabida a los tres factores antes mencionados, africanos, metropolitanos, e internacionales, que en su conjunto acabaron con el imperialismo europeo y provocaron la aparición de numerosos estados postcoloniales. La consecuencia de todo ello ofrece tintes paradójicos: los nuevos estados africanos nacen en el marco de las unidades geográficas y administrativas forjadas por la misma colonización y se integrarían como miembros de pleno derecho en la sociedad internacional de origen europeo, ahora universal izado gracias a la misma descolonización. con el

1.1. LOS IMPERIOS COLONIALES AL FINALIZAR LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

En 1945, África permanecía bajo la dominación colonial de las metrópolis europeas, en su mayoría estados que habían resultado vencedores de la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar el conflicto bélico, los imperios europeos coloniales en África parecían intactos. Pero los efectos de la guerra y de ciertas dinámicas que se habían iniciado en el período anterior de entreguen-as harían colapsar en pocos años lo que parecía un sistema ideado para perdurar durante décadas y siglos.

El imperialismo colonial que se originó en el último tercio del siglo XIX, penetró en África para integrar a sus poblaciones plenamente en la periferia de la sociedad internacional occidental. Frente a lo que ocurría con la anterior participación del continente en los circuitos de comercio mundiales, con el reparto territorial, los africanos se encontrarían en una situación de directo sometimiento y dependencia respecto de las grandes potencias mundiales. una

La cosmovisión que legitimó la expansión de Europa concebía un mundo compuesto de estados occidentales que, en virtud de una sagrada misión de civilización , tenían el derecho y hasta la "carga" moral de ilustrar y disciplinar a todas aquellas poblaciones consideradas como salvajes y atrasadas. Los europeos se veían a sí mismos como agentes de una historia lineal de progreso, el último de cuyos estadios lo ocupaban las sociedades industrializadas occidentales. Esta concepción teleológica de las culturas, que era un fenómeno relativamente reciente en la literatura europea, fue convirtiéndose en idea hegemónica. Había que integrar a África en la senda de la historia, de la que había estado "excluida". un idea

El papel civilizador que Occidente se adjudicaba a sí mismo parecía consistir, en principio, en una mera transmisión de cultura: en la divulgación de las formas de conocimiento, organización política o sistemas productivos. Desde finales del siglo XEX, la sagrada misión civilizatoria se concretó en la dominación política de los africanos, y la integración de éstos en los sistemas económicos de las metrópolis. Pero entonces, el de

4 Estos son los términos utilizados por el Pacto de ta Sociedad de Naciones de 1919 al regular, en su artículo 22. el régimen de mandatos, aplicable a las colonias de las potencias vencidas.

mantenimiento del orden y la estabilidad social, así como la rentabilidad económica de la producción africana -subordinada ahora a las necesidades de las economías europeas-, constituyeron los objetivos primeros de aquella dominación, y a ellos se supeditaron los de occidentalización y aculturación de las poblaciones colonizadas. Así lo atestigua la forma en que se gobernó a éstas y en la que se explotaron los recursos del continente.

Los europeos, enfrentados a la resistencia de los africanos a la aculturación y a la imposición de nuevas y más autoritarias formas de gobierno, tuvieron que llegar a un compromiso con las estructuras sociales preexistentes. O al menos, con ciertos individuos en posición dominante. No se estableció, pues, el orden civil europeo, sino que se reformuló -e incluso reinventó-, en el marco de la administración colonial, el orden jurídico de la "costumbre" 5 , que, ejecutada a través de jefaturas tradicionales, aseguraba el control de la mayoría de la población rural africana 6 . La producción de cultivos para la exportación, allí donde no existía una minoría europea importante que impusiera sus métodos productivos, también se realizó sin alterar en exceso la organización económica rural, a través de pequeños productores que utilizaban la tecnología tradicional . De esta manera, el sistema colonial conformó un sistema dual, que concebía dos tipos de regímenes (y de personas): el de los "ciudadanos", colonos blancos y negros asimilados, gobernados a través de la ley civil y el derecho del estado moderno, y el de la inmensa población rural africana, gobernada a través de la ley consuetudinaria -o lo que los europeos entendieron como tal-, y que era ejecutada a través de autoridades nativas . a un de

Utilizando esta misma distinción entre dos categorías de sujetos, los "ciudadanos" y

5 Terence O. RANGER, "The invention of tradition in colonial África", Erik HOBSBAWM & Terence RANGER (eds.). The imeníion of Tradition, Cambridge University Press, 1983.

6 Mahmood MAMDANI, Citizen and Subject. Contemporary África and the Legacy of Late Colonialism, Priceton University Press, 1996. Según MAMDANI, la población rural africana era dominada a través de las jefaturas tradicionales existentes y/o reinventadas por los colonizadores, que se integraban en el esquema de dominación de la administración colonial. Las jefaturas gobernaban, no a través de la ley del colonizador, sino de la costumbre africana, reifícada y respaldada por toda la fuerza militar del estado metropolitano. Y ello impedía el control y la fiscalización de los jefes por la población sobre las que ejercían su poder. De este modo la mayoría de la población africana era gobernada por lo que se ha denominado un despotismo descentralizado. La población urbana y la de las grandes explotaciones europeas, quedaba fuera de este esquema, pero tampoco se integraba en la sociedad de los colonos regida por la ley civil, que era aplicada con un criterio racial de exclusión. Sobre esta población urbana, sin ningún derecho reconocido y habitando un limbo jurídico entre la ley civil europea y la "costumbre" africana, se ejercía un despotismo centralizado .

Ralph AUSTEN, African Economic History. Interna! development and externa} dependency. James Currey, London & Heinemann, Porthsmouth NH, 1996, (l a ed. 1987).

8 MAMDANI, op.cit., 1996.

los "subditos", y dos órdenes jurídicos, podemos distinguir también dos planos en las relaciones internacionales del colonialismo. En uno estaban los estados modernos occidentales, que se veían a sí mismos como parte de un sistema de estados gobernado por el derecho internacional. A finales del XIX, los estados europeos legitimaban su poder a través de la ideología nacionalista que se había ido configurando a lo largo del siglo. Según ésta, Europa se concebía como un conjunto de naciones homogéneas constituidas en estados independientes, iguales y soberanos. El nacionalismo, en mano de los gobiernos conservadores europeos, se convirtió en la poderosa legitimación que se esgrimía como fundamento de la autoridad del estado sobre su población . Las poblaciones europeas se concibieron entonces como naciones cuyos habitantes eran teóricamente iguales ante la ley y tenían el derecho -si así lo permitía su renta y su género- de elegir a sus representantes. en las modernos gobiemos

Este mismo estado liberal europeo dominaba grandes extensiones de territorio fuera de las fronteras consideradas como nacionales. Este conjunto de poblaciones y territorios constituía el otro plano del sistema internacional imperial: poblaciones que no eran consideradas ni naciones con derecho a la estatalidad ni como parte integrante de las naciones europeas, pero que sí participaban en el sistema internacional en una situación de clara subordinación. Las colonias constituían formas políticas dominadas, no a través del gobierno representativo de una nación, sino de un gobierno despótico y extraño, al menos en su cúpula, a las poblaciones en cuestión. Las poblaciones africanas no disfrutaban de ninguno de los derechos políticos reconocidos a los ciudadanos del estado metropolitano. Y es que los africanos no podían formar naciones, pues su "atraso cultural" e "incivilidad" se lo impedía. En resumen, el colonialismo estableció un sistema internacional dual que consistió en un núcleo de estados que se relacionaban entre sí en virtud de normas de un derecho internacional, y una periferia de territorios, entre los que se encontraba África, sometidos, de una forma u otra, al gobierno despótico, no representativo, de aquellos estados . eran de las de

La guerra que se inició en 1939 y tomó proporciones mundiales puso a prueba la efectividad y "rentabilidad" de este sistema. Más allá de las transformaciones internas que provocó, de las que hablaremos más adelante, la Segunda Guerra Mundial hizo que el

9 Erik HOBSBAWM, Naciones y nacionalismo desde 1780, Crítica, Barcelona, 1992.

10 Existía un nivel intermedio de dependencia política respecto a los estados centrales europeos, que era el formado por aquellas organizaciones políticas consideradas formalmente como independientes, pero que estaban sometidos a un estatuto inferior a través de tratados desiguales, como era el caso de Turquía, China o Egipto.

sistema internacional comenzara sutilmente a transformarse ideológica y estructuralmente.

La guerra se hizo, desde el bando que luego resultó ganador, en nombre de un nuevo orden internacional basado, no en los viejos imperios, sino en principios como el de la liberación de los pueblos y el gobierno democrático. El discurso de los aliados durante la guerra se fue consolidando, no sin desacuerdos profundos, a lo largo del conflicto, a través de declaraciones como la contenida en la Carta Atlántica de 1941 . En ella, Estados Unidos y Gran Bretaña declaraban su compromiso de respetar "el derecho que tienen todos los pueblos de escoger la forma de gobierno bajo la cual quieren vivir, y desean que sean restablecidos los derechos soberanos y el libre ejercicio del gobierno a aquéllos a quienes les han sido arrebatados por la fuerza", sin que quedara claro cuál era el significado concreto ni el alcance espacial y político de dichos principio, y si se aplicaría o no a los pueblos hasta ahora considerados como "aún no capacitados para dirigirse por sí mismos en las condiciones particularmente difíciles del mundo moderno" .

Las mayores potencias coloniales, Gran Bretaña y Francia, no tardaron en advertir a sus socios americanos que no considerarían a la libre determinación de los pueblos como principio aplicable a las poblaciones coloniales. El único cambio que las metrópolis concebían se refleja muy bien en los resultados de la Conferencia de funcionarios imperiales de Brazzaville en 1944, que DE GAULLE convocó como respuesta a las presiones internacionales y africanas. En ella, se prometieron concesiones, como la supresión del trabajo forzado o el aumento de la participación política de los africanos, pero se expresó claramente que la independencia no era un objetivo concebible para las colonias francesas.

No obstante, el principio de libre determinación, con aquella misma vaguedad de la Carta Atlántica, se convirtió en uno de los principios eje de la organización interestatal que se fundó como garante de la paz y la seguridad mundiales al finalizar la guerra. La Carta de Naciones Unidas declaraba que era propósito de la organización "fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos, y tomar otras medidas adecuadas para fortalecer la paz universal" (artículo 1.2.).

R.F. HOLLAND, European Decolonization, ¡918-1981. An introductor}' survey, Macmillan, Hampshire & London, 1985; Ali A. MAZRUI & Michael TTDY, Nationalism and New States in África, Heinemann, Kenya, 1984.

p Así caracterizaba el ya citado artículo 22 del Pacto de la Sociedad de Naciones a las poblaciones coloniales.

La Carta de Naciones Unidas fue fruto del compromiso de todas las fuerzas vencedoras en la guerra, entre las que, junto a las potencias coloniales, se encontraban las emergentes potencias mundiales con una actitud abiertamente anticolonialista. El limitado alcance que la Carta concedía a la libre determinación, fue consecuencia de este compromiso, y se reflejó en la regulación de la cuestión colonial. Las colonias fueron consideradas en el Capítulo XI como territorios no autónomos, cuya razón de ser principal era la promoción de "los intereses de los habitantes de los territorios" y de su "gobierno propio". Pero no se mencionaba la posibilidad de que estos territorios disfrutaran de aquel derecho a la libre determinación y la internacionalización de la cuestión colonial que muchos estados fundadores de la organización, como Estados Unidos, habrían deseado, apenas se conseguía a través de la modesta obligación del artículo 73 .e. de transmitir información sobre las colonias al Secretario General. Sólo para los territorios bajo administración fiduciaria, antiguas colonias de los vencidos en las dos guerras mundiales, se establecían instrumentos de presión y objetivos más definidos en el Capítulo XII. fuerzas de este

En la Carta se hacía evidente, sin embargo, una nueva sensibilidad hacia las poblaciones coloniales y su desarrollo político, y ello reflejaba los intereses y actitudes de las nuevas potencias mundiales, que sustituyeron a las europeas en el liderazgo mundial tras la guerra . Y es que, aunque vencedoras, las potencias coloniales, se vieron muy debilitadas, su pretensión de superioridad socavada y su situación en el mundo supeditada al nuevo orden postbélico. La debacle producida por la guerra produjo una crisis espiritual en toda Europa e hizo imposible seguir manteniendo ideológicamente la existencia de aquella misión sagrada de civilización del hombre blanco . las

Frente a lo esperado por los redactores de la Carta de Naciones Unidas, el desenlace de la Segunda Guerra Mundial fue una paz armada, articulada en tomo a un nuevo conflicto de carácter militar e ideológico entre dos nuevas potencias mundiales. Estados Unidos y la Unión Soviética aspiraban no sólo a una hegemonía militar sino, y quizá fundamentalmente, a una hegemonía ideológica y política. Ambos tenían un proyecto universalista de organización social y representaban dos modelos alternativos de "modernidad" occidental. Y de

13 MAZRUl & TIDY, op.cit. 1984; Henri GRIMAL, Historia de ¡as descolonizaciones del siglo XX, lépala, Madrid 1989,(l a ed.l985).

14 Rudolf VON ALBERTINI, Decolonization. The Administration and Future of the Colonies ¡919-1960, Africana Publishing Company. New York & London, 1971.

15

ambos mantenían una actitud abiertamente crítica hacia el imperialismo europeo

.

Conforme la Guerra Fría se consolidaba y se estabilizaba como el nuevo escenario internacional, el conflicto se articuló en torno a la capacidad de destrucción militar de cada superpotencia en una "carrera de armamentos" sorda. El potencial destructivo llegó a tales cotas, que una guerra en Europa, perfectamente dividida entre los dos bloques, se hizo impensable. La tensión se trasladó entonces a los territorios coloniales y los que habían dejado de serlo, donde se mezclaba con los conflictos pre-existentes, de carácter colonial o de otro tipo 16 . La simultaneidad del desmantelamiento de los imperios coloniales en África con el conflicto intersistémico de la Guerra Fría haría que ambos procesos se entrecruzaran a menudo. Cada bloque representaba sendos modelos alternativos de organizar la modernidad que los líderes de los movimientos anticoloniales podrían utilizar en sus reivindicaciones anticoloniales y sus posteriores construcciones políticas .

Concluyendo, la sociedad internacional que mantuvo a las poblaciones de África integradas en términos de subordinación en los imperios coloniales europeos, iba a verse cuestionado a partir de la Segunda Guerra Mundial. La nueva situación de desventaja en la que se encontraron las metrópolis, y los nuevos discursos Iiberalizadores, iban a provocar la transformación definitiva. No obstante, pese a la trascendencia de las dinámicas internacionales en el proceso descolonizador, no podríamos entender éste sin las presiones que los movimientos anticoloniales ejercieron en África . Y a ellos volvemos ahora nuestra atención.

1.2. TRANSFORMACIONES SOCIALES EN ÁFRICA

El sistema colonial en África fue producto de un delicado equilibrio que incluía la colaboración de algunos elementos de la sociedad colonizada con los colonizadores blancos.

15 VON ALBERTINJ, op.cit., 1971.

16 Fred HALLIDAY, The Making ofthe SecondCold War, Verso, London, 1983.

17 Vemon JOHNSON, "The structural causes of anticolonial revolutions in África", Alternatives 18, 1993.

Tony SMITH, The End ofthe Eur opean Empire: Decolonization qfter World War I!, Lexington, 1975; VON ALBERMINI, op.cit-, 1971. 18

Y es que la actitud de los africanos ante la expansión "civilizadora" de los europeos no fue pasiva. Las reacciones ante el gobierno de los europeos fueron desde la cooperación, con la que los africanos intermediarios participaban en la misma articulación del régimen colonial y aprovechaban la autoridad de los colonizadores para sus propios objetivos, hasta la abierta resistencia, pasando por posturas de indiferencia allí donde la acción de la administración colonial era apenas efectiva 19 .

Al mismo tiempo la colonización afectó y transformó, a menudo sin pretenderlo, a amplios sectores de las poblaciones africanas. Y tras la derrota o la integración de las primeras resistencias, surgieron otras formas de adaptación o contestación al régimen colonial. Pero el equilibrio inestable sobre el que se basaba el poder colonial, estaba en permanente peligro de quebrarse, como ocurriría con los cambios sociales que se estaban produciendo alrededor de los años cuarenta.

Una de las transformaciones de la colonización, que creó nuevas articulaciones sociales y nuevos retos para la autoridad colonial, fue la urbanización, que se agudizó en el período de entreguerras" . Los individuos que emigraban del campo y se instalaban en los asentamientos informales de las ciudades no desconectaban de la realidad rural de la que procedían, lo que les permitía una más fácil estructuración de su nueva vida urbana . Pero disfrutaban de un menor control social y de mayores contactos con ámbitos lejanos de la propia realidad local. Ello a su vez repercutía en el ámbito rural, donde llegaban, de boca de los emigrados, noticias de espacios distantes. En la ciudad se rearticulaban las identidades étnicas, que el colonizador había reifícado e inmovilizado, y alrededor de ellas se establecían grupos de apoyo, redes de comercio y asociaciones diversas.

Fue en las ciudades donde surgieron las minorías educadas en el sistema europeo y que conformaron una élite de profesionales occidentalizados capaces de manejar las concepciones culturales y utilizar el lenguaje de los colonialistas. Estos grupos disfrutaban de una posición ambigua dentro de las estructuras de poder establecidas. Preparados para participar en las organizaciones políticas y económicas coloniales, en las que a menudo se integraban, las limitaciones raciales impuestas a esta participación les impedían una total para

19 George BALANDIER, Teoría de la descolonización Las dinámicas sociales. Ed. Tiempo Contemporáneo, Buenos Aires, 1973 (Ted. 1971).

20 Raymond F. BETTS, Decotonization, Routledge, London & New York, 1998.

21 John D. HARGREAVES, Decolonization in África, Longman, London, 1996.

colaboración con la colonia. Entre estos grupos aparecieron reivindicaciones de carácter político, que muy a menudo se expresaban reclamando una implantación real de los propios discursos universalizadores de los europeos hacia África. Así, en las colonias británicas, las aspiraciones de los occidental izados exigían una mayor autonomía o autogobierno, mientras los francófonos demandaban una verdadera asimilación con la nación francesa . Hasta la Segunda Guerra Mundial esas reivindicaciones no superaron los límites estrechos de los intereses de clase y no se enfrentaron abiertamente al dominio colonial. Y tampoco planteaban la posibilidad de una independencia de la metrópoli.

Se ha considerado a las élites urbanas como el germen de la resistencia moderna a la colonia, una vez derrotadas las resistencias "primarias" de carácter "tradicional" y rural. Sin embargo no fueron los africanos educados a la europea los únicos que hicieron frente al colonizador, ni los que más oposición presentaron. Su poca conexión con la mayoría de la población hasta finales de los años 40 impidió a menudo la eficacia de sus reivindicaciones 23 . Al margen de los occidental!zados, se produjeron otros movimientos, que agrupaban a un mayor número de africanos y que apelaban a principios y valores diversos, no siempre de naturaleza "tradicional" ni necesariamente con exigencias "modernas". de

Existieron movimientos de masas de carácter profético o milenario que proporcionaban un liderazgo alternativo y opuesto al poder despótico ejercido por las autoridades locales. De alguna manera eran continuadores de una tradición de primeras resistencias de origen carismático y religioso, que habían ofrecido una alternativa a sociedades enfrentadas a los profundos cambios provocados por la colonización. En la categoría de fenómenos milenaristas cabe situar a las iglesias cristianas independientes, que eran críticas tanto con las normas "tradicionales" como con los valores occidentales representados por las iglesias y misiones europeas . Manifestaciones similares en el ámbito musulmán lo representó el movimiento mahdista, que se enfrentaba a la actitud a la actitud que

" Movimientos que tuvieron eco entre los grupos occidental izados e inspiraron sus reivindicaciones fueron los surgidos en el ámbito americano entre la población de ascendencia africana, como el panafricanismo o la negritud. El panafricanismo, con un eco mayor entre los africanos anglófonos, celebró cinco congresos entre 1920 y 1945. Sus reivindicaciones iniciales se limitaban a la exigencia de la igualdad racial de los negros de todo el mundo y del respeto a las culturas africanas. Sólo en el último congreso en Manchester en 1945 la lucha por la independencia se fijó como el objetivo prioritario.

William TORDOFF, Government and Poütics in África, Macmillan, Hampshire & London, 1997, (l a ed.l984). 23

Terence O. RANGER, "Connexions between 'primary resistance' movements and modem mass nationalism in East and Central África" I & II. Journal ofAfrican Hislory IX, 3 y 4, 1968-1969. 24

colaboracionista del tradicionalismo musulmán. Y también se dieron otras tendencias de carácter más modernista como las doctrinas wahabislas. De esta manera, tanto cristianos como musulmanes crearon un clima en el que se desarrollarían formas modernas de protesta política .

Otros movimientos de carácter popular se dieron entre aquellos sectores integrados de una forma u otra en el sistema de producción e intercambio establecido por la colonia. Entre éstos se encontraban los trabajadores urbanos y mineros, la pequeña burguesía de maestros, oficinistas y pequeños empresarios, los comerciantes vinculados al sector informal en las zonas urbanas o los agricultores de cultivos para la exportación, desde los grandes productores hasta la mayoría de campesinos. Los sectores sociales de campesinos, trabajadores asalariados y desempleados, que más sufrían las consecuencias de las crisis y presiones económicas, constituyeron el caldo de cultivo del surgimiento, tras la Segunda Guerra Mundial, de un gran número de asociaciones voluntarias.

Estas asociaciones iban desde agrupaciones de jóvenes, estudiantes, mujeres o profesionales hasta organizaciones tales como sociedades de ahorro, grupos de apoyo de carácter étnico, cooperativas, organizaciones de artesanos y sindicatos . La legalización de la actividad sindical en las colonias británicas, francesas y belgas a finales de los años treinta y principios de los cuarenta, provocó que las iniciales asociaciones de artesanos y trabajadores se convirtieran en poderosas organizaciones de masas, con reivindicaciones a menudo radicales, que tuvieron un importante papel en la politización de la población y la formulación de alternativas más participativas. A menudo estos movimientos se expresaban en términos amplios, superando las rígidas identidades étnicas que había intentado petrificar la colonización y abarcando todo el ámbito de una colonia e incluso más allá . Pero otras veces, la etnicidad, reinventada como forma de dominación por la colonización, serviría para articular la misma resistencia . 0 y

25 TORDOFF, op.cit., 1997; Thomas HODGKIN, Nationalism in Colonial África, Frederick Muller, London, 1956.

26 TORDOFF, op.cit, 1997.

27 Mahmood MAMDANI, "State and civil society in contemporary África. Reconceptualizing the birth of state nationalism and the defeat of popular movements", Afrique et Developmení, vol.XV, 3-4, 1990; Frederick COOPER, "The Dialectics of Decolonization. Nationalism and Labor Movements in Postwar Frenen África" in Frederick COOPER & Ann Laura STOLER, Tensions of Empire. Colonia! Cultures in a Bourgeois World, University California Press, 1997. Bourgeois World,

28 MAMDANl, op.cit, 1996.

Por último, para entender la complejidad de la situación político-social en las colonias africanas de los cuarenta, debemos hacer notar que no todas las autoridades locales "nativas" que habían colaborado con el régimen colonial se mantuvieron fíeles a la metrópoli. Algunos de ellos comenzaron a identificarse con las reivindicaciones populares que darían lugar a los movimientos independentistas de los años cincuenta. las la

Los movimientos de resistencia fueron, pues, muy variados y no se limitaron a los grupos de occidental izados en la ciudad. El futuro nacionalismo africano surgió de un número diverso de elementos, que representaban intereses, a veces convergentes, pero otras en conflicto. Sólo cuando las élites urbanas se vincularon a aquellos movimientos populares (o algunos de ellos), alrededor de una ideología nacionalista anticolonial, pudieron aspirar a tener alguna efectividad. un

En el período de postguerra continuó el crecimiento del aparato colonial que aquélla había provocado y, con él, tanto las oportunidades como las frustraciones sociales. Más sectores de la población se vieron integrados en los canales de intercambio capitalista. Los agricultores se encontraron con una mayor demanda de sus productos, pero también con un mayor intervencionismo de la administración. Un sentimiento difuso de expectativas no cumplidas se extendió por las zonas rurales y urbanas, lo que colaboró al crecimiento de la conciencia política de postguerra entre la masa de la población .

Un pequeño factor que tuvo repercusiones importantes fue el regreso de aquellos soldados africanos que habían luchado en la guerra. Estos tiralleurs trajeron una nueva visión de los europeos, a los que habían visto luchar entre sí, y un nuevo discurso que hablaba de la liberación de los pueblos. El mundo se empequeñeció con la guerra y los africanos fueron más conscientes de su papel en el mismo y de su pertenencia a sociedades más amplias 30 .

Las perspectivas de prosperidad material y social, que hizo aumentar la emigración a las ciudades, se dio de bruces a menudo con la pobreza y las malas condiciones de vida que los jóvenes africanos encontraban en los suburbios urbanos. Ello, junto con la presión sobre los campesinos, provocó el descontento generalizado y el reforzamiento de las tendencias y movimientos de resistencia. Cómo se rearticularon en relación a las nuevas circunstancias estructurales es algo que veremos más adelante.

29 HOLLAND, op.cit., 1985.

30 MAZRUI & TIDY. op.cit., 1984.

1 3. POLÍTICAS METROPOLITANAS

El efecto e influencia que tuvieron los movimientos africanos en la descolonización, en relación a otros factores de índole internacional o metropolitano, es un asunto debatido . Pero, aunque es evidente que el peso de las resistencias africanas varió de una colonia a otra, los europeos, en su política colonial de postguerra y su final opción de retirada, estaban respondiendo directamente a las demandas africanas . La percepción de que el régimen colonial debía modificarse ante las nuevas situaciones sociales si pretendía mantener la estabilidad en África, determinó la postura de los gobiernos metropolitanos así como su habilidad para controlar los estallidos anticoloniales. Su

Pese a todo, el proyecto imperial en África seguía disfrutando, tras la Segunda Guerra Mundial, de gran predicamento entre los gobiernos europeos . África, y sobre todo la parte británica, había jugado un papel estratégico durante la guerra, como proveedor de materias primas para mantener la maquinaria bélica del bando de los aliados . La guerra y la ocupación japonesa del sureste asiático hizo aumentar la demanda de productos africanos, como el caucho, el sisal, el café o el cacao. Ello provocó la aparición de nuevas la de nuevas

31 LOU1S & ROBINSON, op.cit., 1982; John DARWIN, The End ofthe British Empire. The histórica! debate, Institute of Contemporary British History, Oxford (UK) & Cambridge (USA), 1991.

32 Henry BRIINSCHTWIG, "The Decolonization of French Black África", Prosser GlFFORD & Roger Louis (eds.). The Transfer of Power in África. Decolonization 1940-1960, Yale University Press, New Haven London, 1982.

33 David Kenneth FlELDHOUSE, Black África 1945-1980. Economic Decolonization and Arrested Development, Alien & Unwin, London, 1986; AUSTEN, op.cir, 1996.

34 Aunque sólo algunas zonas de! norte del continente y los territorios italianos fueron campo de batalla, los sucesos que afectaron a las metrópolis en Europa y Asia no pudieron dejar de afectar a sus colonias africanas. Las potencias europeas coloniales, fundamentalmente Francia y Bélgica, sufrieron graves derrotas frente a Alemania, que llegó a invadir los territorios metropolitanos. La región colonial que más sufrió las consecuencias directas de la guerra fue el sureste asiático, donde la expulsión de las metrópolis europeas por una potencia no occidental como Japón provocó una crisis de legitimidad del colonialismo en Asia, que tendría posteriores e indirectos efectos en el continente africano (HOLLAND, op.cit., 1985). En el caso de las colonias francesas, la caída de la Tercera República en 1940 obligó a los gobernadores en África a optar entre seguir fieles al anterior gobierno en el exilio o prestar lealtad al gobierno pro-nazi. El África Ecuatorial Francesa y Camerún respondieron positivamente al llamamiento de resistencia de DE GAULLE, mientras que las autoridades coloniales del África Occidental Francesa intentaron mantener su autonomía pronunciándose a favor de Vichy. Los funcionarios belgas en el Congo se vieron ante el mismo dilema, y al igual que el AEF optaron por seguir contribuyendo al esfuerzo de guerra aliado.

oportunidades para los productores locales, pero también obligó a establecer políticas intervencionistas que aumentaron la presión de la administración colonial sobre la población africana '.

Prueba del renovado interés metropolitano por África, a poco más de una década de las primeras independencias, fue la revitalización de las políticas proteccionistas iniciadas en los años treinta, a través de cuotas preferenciales de comercio entre los mercados internos y las colonias africanas. Así se pretendía convertir al continente en el instrumento para superar las dificultades económicas de la metrópoli, recurriendo a él no sólo como proveedor de materias primas sino como mercado protegido para los bienes de capital y consumo producidos por las industrias metropolitanas.

En este sentido se ha llegado a hablar del período de guerra, en el caso británico, como de "resurgimiento imperial" y los años de postguerra se han considerado una "segunda ocupación colonial de África" , cuando se pretendió que el continente siguiera contribuyendo a la recuperación de Europa. Las principales potencias coloniales, que habían quedado muy debilitadas política y económicamente, se volvieron a sus colonias africanas como la fuente por donde pasaba su reanimación económica y la recuperación del prestigio internacional perdido . Con las primeras independencias asiáticas, África se convirtió en el principal foco de interés europeo, donde la descolonización se veía como un asunto lejano, cuando no inconcebible, en un momento en que los movimientos anticoloniales no habían asumido todavía un carácter claramente independentista. una

Si consideramos a la Segunda Guerra Mundial como el momento en que se iniciaron los cambios que llevarían a la desaparición del colonialismo 39 , no hay que olvidar que es en la inmediata postguerra cuando se ejerció una mayor presión por parte de la autoridad colonial y se reforzaron los planteamientos neo-mercantil i stas en la economía. Todos los esfuerzos productivos se vieron supeditados aun más a las necesidades metropolitanas,

35 David KILLINGRAY & Richard RATHBONE (eds.), West África and the Second World War, Macmillan, London. 1986.

J.A. GALLAGHER, Decline, Reviva! and Fal! of the British Empire, Cambridge University Press, Cambridge, 1982. 36

37 KJLLINGRAY & RATHBONE (eds.). op.CÜ., 1986.

38 AUSTFN. op.cit., 1996.

39 M AZRUl & TlDY, op. cit , 1984.

creando como consecuencia una escasez de bienes de consumo y la dislocación de los mercados internos. El aumento de la imposición autoritaria en relación a qué cultivos y qué trabajo debían realizarse aumentaría el descontento entre los africanos 4 . Esto fue lo que comenzaría a minar el equilibrio conseguido entre colonia y población y que había permitido el mantenimiento de la dominación europea 41 .

Junto al aumento de las expresiones de descontento en África, las metrópolis también se vieron enfrentadas a las presiones internacionales que ya hemos mencionado, y fundamentalmente a las de su socio americano . El proyecto libera! de Estados Unidos no casaba bien con el gobierno despótico que establecía el colonialismo europeo ni con el proteccionismo económico que las metrópolis habían reforzado desde la crisis de los años treinta. El nuevo sistema económico que la potencia americana propugnaba se debía basar en el libre comercio y no en la conservación de grandes zonas reservadas a las metrópolis coloniales . y

El anticolonialismo americano fue atemperándose a lo largo de las décadas cincuenta y sesenta, pero entonces se hicieron notar con más fuerza las reivindicaciones del grupo afroasiático en Naciones Unidas, como veremos más adelante. Los cambios sociales y políticos habidos entre !a población europea de postguerra también condicionaron la actitud de los gobiernos coloniales. Tras una guerra de proporciones mundiales, las guerras independentistas del sureste asiático y la situación de escasez de postguerra, se fue consolidando una nueva sensibilidad pública ante los asuntos coloniales, que se plasmó en el apoyo de algunos grupos políticos a las reivindicaciones africanas. La opinión pública europea no veían con complacencia los esfuerzos económicos o militares que hubiera que realizar para mantener el imperio en África. se fue

Ante todas estas tensiones, las reacciones de las potencias europeas fueron diversas, condicionadas por diferentes factores: la cultura política más centralista y asimiladonista de los franceses o portugueses, frente a la tradición británica de la autonomía política (self-government)\ la mayor connivencia entre Estados Unidos y Gran Bretaña frente al

40 HARGREAVES, op.cit., 1996.

41 HOLLAND, op.cit., 1985.

42 Lons& ROBINSON, op.cit., 1982.

41 KJLLINGRAY&RATHBONE(eds.), op.cit, 1986.

sentimiento anti-americano de Francia, que denunciaba una actitud interesada en el anti colonialismo de la superpotencia; los particulares sistemas políticos de cada uno de los estados europeos; los variados grupos sociales con que se enfrentaban en cada colonia; la presencia o ausencia de minorías de colonos blancos... Todo lo cual hizo que las políticas 44 en el adoptadas por cada metrópoli difirieran en extremos importantes . Si se nos permite generalizar, puede decirse que una de las primeras respuestas al cambiante mundo de postguerra fue la reformulación de la idea imperial en un nuevo marco discursivo, en tomo a la idea de desarrollo. Ello estaba en consonancia con el surgimiento de un estado de bienestar en Europa, las presiones de Estados Unidos y el nuevo espíritu de la Carta de Naciones Unidas, que consideraba el "bienestar" de los habitantes de los territorios "no autónomos" como el objetivo fundamental que debían perseguir las potencias coloniales. El concepto de desarrollo, cuya genealogía se remonta a las mismas ideas de progreso y civilización decimonónicas, se plasmó en la aprobación de distintos planes que supusieron un considerable aumento del gasto público en África \ destinado fundamentalmente, a la consolidación del sector productivo y la mejora de las infraestructuras, pero también a la inversión en sectores sociales como la sanidad y la educación .

En el ámbito de lo político, las principales iniciativas de británicos y franceses se dirigieron a aplacar las demandas africanas con ciertas concesiones. Para ello se iniciaron una serie de reformas que aumentaron la participación de los grupos más occidental izados en el aparato colonial, con la consiguiente disminución del papel de las jefaturas "tradicionales"

como principales colaboradores del mismo.

El pensamiento político inglés del self-government^ con una tradición desarrollada en los dominios británicos, propiciaba una actitud favorable a la participación paulatina de los pueblos coloniales en su propio gobierno, como manera de enfrentar el descontento colonial. Tras la guerra, una serie de reformas constitucionales en África occidental, aumentaron la representatividad de los Legislative Counciis, hasta ahora limitados a las autoridades

Tony SMITH, "Pattems in the Transfer of Power: A Comparative Study of French and British Decolon ization". Prosser GlFFORD & W.M.Roger LOU1S <eds.), The Transfer of Power in África, Decohnizaiion 1940-1960, Yale University Press, New Haven & London, 1982. and British

45 AUSTEN, cp. cit., 1996.

46 Gran Bretaña aprobó el Colonial Development and Welfare Act en 1940, con la previsión de créditos por una cuantía de 5 millones de libras que aumentaron a 120 en 1945. En esta fecha se organizaron Oficinas de Desarrollo y Reconstrucción en cada territorio. Por su parte, Francia canalizó sus inversiones públicas, desde 1946, a través de los Fonas d'irtvestissementpour le développement économique et social (FIDES).

tradicionales. Lo que no existía, desde luego, era un plan preconcebido de descolonización: los británicos hicieron concesiones, no como pasos en el camino hacia su retirada, sino más bien para preservar el orden y su posición en el continente 4 .

La política británica no fue la misma en todas sus colonias. En África oriental y central la presencia de minorías de colonos europeos, que habían asumido mayores responsabilidades políticas durante la guerra y que esperaban que el autogobierno les favoreciera fundamentalmente a ellas, viciaba los planteamientos de self-governmení para los africanos. Ante ello, el gobierno británico concibió un futuro diferente al de África occidental, basado en el "multirracialismo" o representación con criterios raciales que favorecía a las minorías blancas. Se abrían así dos vías de desarrollo político diferentes: uno que implicaba la disolución progresiva de la autoridad directa europea y otra que implicaba su consolidación . mayores África que

El discurso colonial francés, por su parte, concebía como resultado final de su "misión civilizatoria", no el autogobierno, sino la completa asimilación de la población colonial en la metropolitana como ciudadanos franceses. Esta era la filosofía que inspiró la Conferencia de Brazzaville de 1944, en la que, como vimos, se rechazó expresamente la posibilidad de descolonización para los territorios franceses en África. Las recomendaciones de Brazzaville se plasmaron en la Constitución y posterior legislación de la Cuarta República, que suprimieron el trabajo forzoso y el régimen del indigénat y establecieron asambleas territoriales, coordinadas bajo la Unión Francesa, así como la representación de los territorios coloniales en la Asamblea Francesa. su Cuarta

El tan enunciado objetivo de la "asimilación" se vio en gran medida frustrado, pues los mecanismos de la Unión Francesa seguían manteniendo la relación de subordinación de las colonias, sin que se considerara francesas a sus poblaciones. Pero frente a lo que ocurría en las colonias británicas, las élites africanas francófonas participaron directamente en la política nacional de la metrópoli, y eso las vinculó afectiva y políticamente, de manera más intensa, a la cultura metropolitana. Si Francia opuso mayor resistencia a la idea de una total retirada de África, también mostró un mayor compromiso, económico y político, con sus colonias.

Con respecto a las potencias europeas menores, ni Bélgica, ni Portugal ni España

SMTTH, op.cit., 1982; FiELDHOUSE, op.cit., 1986.

HOLLAND, Opát., 1985. 48

promovieron apenas cambios en su administración colonial hasta que la oposición africana se articuló a finales de los cincuenta. Fue entonces cuando divergieron las actitudes de cada una de ellas, como veremos más adelante.

Pese a las diferencias, a veces de matiz, que hemos mostrado, el objetivo de todas las políticas europeas con respecto a África tras la guerra fue el mismo: mantener al continente dentro de la estructura política y económica de la metrópoli de la manera menos conflictiva posible. Sólo cuando las potencias coloniales se vieron presionadas por las nuevas tensiones internacionales y las resistencias africanas, asumieron la desintegración de sus imperios africanos como inevitable. Y fue entonces cuando intentaron, y en gran medida lograron, conducir el proceso de cambio desde el centro, controlando el resultado de la descolonización en África. Las metrópolis que, como Francia en Argelia y sobre todo Portugal, se negaron a aceptar la independencia de sus colonias, se vieron enfrentadas a fuertes movimientos guerrilleros durante años. de la a

1.4. NUEVAS DINÁMICAS INTERNACIONALES DE POSTGUERRA

Mientras en África se estaban produciendo aquellas nuevas dinámicas sociales y políticas, la sociedad internacional evolucionaba hacia una nueva configuración: la Guerra Fría se estabilizaba como marco insalvable del orden mundial; los mercados mundiales cambiaban sus preferencias; las colonias europeas en el sur y sureste asiático reclamaban y lograban la independencia de Europa; y se reformulaban las normas que pretendían regir aquel sistema internacional.

El progresivo deterioro que sufrieron los precios de las principales exportaciones africanas, desde mediados de los años cincuenta, en los mercados mundiales, socavó el empeño de las potencias coloniales por mantener una economía imperial en África. A pesar del incremento de la demanda de dichos bienes en los países industrializados, también aumentó la oferta proveniente de otras áreas tropicales. Por otra parte, el comercio de las metrópolis con África empezó a decaer en la medida en que aumentaban las relaciones comerciales de los estados europeos entre sí. Pronto se hizo evidente que la recuperación de Europa se estaba produciendo sin una contribución significativa de las colonias. Aunque no fueron consideraciones de carácter económico las más importantes detrás de la retirada de los el

europeos, la creciente percepción de que las colonias no eran ya una fuente inagotable de recursos baratos hizo disminuir la intransigencia de los gobiernos europeos en relación a las demandas africanas .

Otros factores internacionales iban a ahondar en el mismo sentido. El fenómeno distintivo de la estructura mundial postbélica era el conflicto sistémico que mantenían Estados Unidos y la Unión Soviética. Como hemos dicho, las nuevas potencias mundiales mostraban un talante contrario a la preservación de los imperios coloniales europeos. La actitud anticolonial americana influyó en las políticas de postguerra en África. Y las ideologías liberal y socialista de ambas superpotencias fueron un acicate para los movimientos de resistencia africanos. las para los

Sin embargo, en un mundo profundamente esquizofrénico por la Guerra Fría, el miedo a la revolución comunista y la necesidad de apoyo de sus socios europeos, irían disminuyendo el compromiso ideológico de Estados Unidos con las luchas independentistas y sustituyendo el anticolonialismo de ROOSEVELT por el anticomunismo de TRUMAN . Durante los años más duros de la primera Guerra Fría, África fue considerada por Washington como un apéndice de Europa. El primer objetivo de la política americana hacia África era la estabilidad política, lo cual pasaba por el apoyo a las metrópolis europeas y a los movimientos más moderados o pro-occidentales, en detrimento del ideal descolonizador que se postponía indefinidamente. pOr

El deshielo iniciado a mediados de los cincuenta coincidió con la descolonización de la mayor parte de África tropical, sin que se dieran apenas intervenciones directas de ninguna de las superpotencias. Estados Unidos, con KENNEDY en la presidencia, volvió a manifestar su apoyo a la independencia de los africanos, recuperando en parte el discurso wilsoniano de la liberación de los pueblos, pero al mismo tiempo reclamaría el papel protagonista y moderador de las metrópolis: las consideraciones de la Guerra Fría seguían siendo el primer móvil de su política exterior 51 . Cuando más tarde se volvió a reactivar el conflicto bipolar y

49 AUSTEN, op.cit., 1996; FlELDHOUSE, op.cit., 1986; Jacques MARSEILLE, Empire colonial et capitalisme francais: Histoire d'un divorce, París, 1984.

50 Steven METZ, "American attitudes toward decolonization in África", Political Science Quaterty, v.99, n.3, 1984; Macharía MUNENE, The Truman Administration andthe Decolonization of Sub-Saharan África, Nairobi University Press, Nairobi, 1995.

51 METZt op.cit., 1984.

los movimientos anticoloniales que quedaban asumieron discursos más radicalizados y socializantes, como en el África portuguesa o en Suráfrica, el continente se convirtió en uno de los escenarios de la rivalidad ideológica y militar entre la Unión Soviética y Estados Unidos. El apoyo de éste último durante los años sesenta a las metrópolis coloniales reticentes, como Portugal, o a regímenes racistas como Suráfrica, daría muestras de hasta qué punto el anticomunismo dictaba la estrategia americana hacia África.

Frente a lo que pareció tras la Segunda Guerra Mundial, la descolonización de África se llevó a cabo al margen del apoyo norteamericano. Estados Unidos sólo pudo aspirar a evitar que los nuevos estados se alinearan con la Unión Soviética, lo que consiguió parcialmente. a

La primera región en la que los europeos se enfrentaron a fuertes demandas nacionalistas, y donde la descolonización se reveló como el único desenlace posible, fue en Asia. Tras la Segunda Guerra Mundial, el regreso de las metrópolis expulsadas por Japón en Indochina. Indonesia o Filipinas se produjo en el contexto de enérgicos levantamientos anticoloniales que, en el caso de Francia y Holanda, fueron contestados con fuertes represiones. El conflicto entre movimientos nacionalistas y metrópolis sólo pudo concluir con la independencia de las colonias. fuertes

En 1947 la India se convirtió en estado independiente, después de un proceso relativamente pactado entre los británicos y el Congreso Nacional Indio, y en el que la unidad de la colonia se vio resquebrajada por la escisión de Pakistán. En 1949 se independizó Indonesia bajo el liderazgo de SUKARNO, al tiempo que MAO TSE-TUNG hacía triunfar la revolución comunista en China. Ello dio un espaldarazo a los Partidos Comunistas asiáticos, que constituyeron un elemento importante en la radical izaeión de la crisis colonial en el sureste asiático. Éste fue uno de los factores del cambio de actitud de Estados Unidos ante la descolonización de los imperios europeas. Así, en el caso concreto de Indochina, los americanos apoyaron a los franceses en su lucha contra el Frente de Liberación Nacional y cuando aquéllos al fin se retiraron en 1954, tomaron el relevo en el conflicto. los

A la experiencia asiática se unió pronto la experiencia norteafricana, en la que los franceses se enzarzaron en una costosa guerra en Argelia y, junto con los británicos, fracasaron en su escarceo imperialista en la crisis del Canal de Suez de 1956. Todo ello contribuyó a minar la capacidad y el prestigio mundial de ambas potencias, mientras que el

imparable proceso descolonizador llevaba a la independencia de la mayor parte del Magreb durante los años cincuenta.

En retrospectiva, puede apreciarse una ola descolonizadora que se inició en Asia y concluyó en África Austral, después de atravesar el Magreb y todo el África tropical. Son discutidos los efectos que la experiencia asiática tuvo en los movimientos anticoloniales africanos, así como las similitudes y las diferencias entre ambos procesos 52 . Pero es evidente que la rapidez y relativa tranquilidad con que se llevó a cabo la retirada europea de África, no sólo contrastó con, sino que se vio influida por la traumática experiencia previa de las mismas metrópolis en el continente asiático.

La descolonización asiática y magrebí propulsó un movimiento de carácter global, protagonizado por los líderes nacionalistas de los nuevos estados como el indio NERUH y el indonesio SUKARNO y más tarde el egipcio NASSER, cuyo objetivo, explicitado en la Conferencia de Bandung en 1955, era el logro de la independencia por todas las poblaciones coloniales todavía bajo dominio de los europeos, que en aquel tiempo eran básicamente las africanas' . El movimiento afroasiático se articuló en varios espacios internacionales como el Movimiento de los No Alineados o el bloque anticolonial de Naciones Unidas. La descolonización se convirtió en un proceso de pretensiones globales, con una capacidad de apelación moral que competía con la ya ajada misión civilizatoria de los europeos. en la La

A mediados de los cincuenta, el conflicto sordo que enfrentaba a Estados Unidos y la Unión Soviética comenzó a descender en intensidad, atisbándose lo que luego se conocería como época de la distensión. Ello permitió una cierta libertad en los resquicios del sistema internacional bipolar, y en esos resquicios se articuló aquel movimiento entre los nuevos estados independientes que aspiraba a ser una alternativa geopolítica al conflicto intersistémico de la Guerra Fría, propugnando el no alineamiento con ninguna de las dos potencias mundiales y la formación de un sistema mundial basado en las relaciones pacíficas conflicto

52 Anthony Low, "The Asian mirror to African Tropical's Independence", Prosser GlFFORD & WM.Roger LOUlS (eds.), The Tramfer of Power in África. Decolonization 1940-1960, Yale University Press, New Haven & London, 1982. WMRoger

53

La declaración de intenciones en el acta final de la Conferencia de Bandung acordaba:

"a. in declaring that colonialism in all its manifestations is an evil which should speedily be brought to an end; b. in qffirming that the subjection of peoples to alien subjugation, domination and expioitation, constitutes a denial of fundamental human rights, is contrary to the Charter ofthe United Nations and is an impediment ¡o the promotion ofworld peace and co-operation; c. in declaring its support of the cause of freedom and independence for al! such people; and d. in calling upon the powers concerned, to grant freedom and independence to such peoples". and

y en el respeto a la soberanía de los estados, fuera cual fuese su tamaño y poder.

El movimiento afroasiático impulsado en Bandung se propuso provocar un cambio en las coordenadas de la sociedad internacional. Si la debilidad relativa de los nuevos estados les impidió realizar una transformación de sus estructuras, su prestigio recién conseguido tras la expulsión de los europeos, y la fuerza de su número en la Asamblea General de las Naciones Unidas, les permitió protagonizar un cambio en el ámbito ideológico y discursivo de aquel sistema. En dicho proceso, el colonialismo acabaría por perder su legitimidad.

Recordemos que esta transformación fue posible en gran medida gracias a la ausencia de oposición por parte de las nuevas potencias mundiales. Ya dijimos que, aunque enfrentadas, ambas compartían la idea de liberación nacional como fundamento de sus sistemas políticos, lo cual, no sólo les inhibía de oponerse a la corriente anticolonial que atravesaba Naciones Unidas, sino que, hasta cierto punto, representaban dos modelos alternativos de estatalidad para los recién nacidos estados descolonizados. Pero la actitud de las dos superpotencias varió en función de la relación que cada una mantenían con los estados coloniales. Mientras que la Unión Soviética mantuvo una actitud de apoyo explícito a los planteamientos del bloque anticolonial, Estados Unidos, como hemos visto, se vio atrapado en el dilema entre su discurso anticolonialista y los intereses de sus socios europeos* . La competencia de ambas por la ampliación de sus respectivas zonas de influencia, permitió cierta capacidad de maniobra a los nuevos estados, que la utilizaron para reformular las normas sobre las que se asentaba la sociedad internacional. aunque

Las Naciones Unidas y sobre todo su Asamblea General, fue considerada por sus nuevos miembros como un foro útil en el que exigir y vocear la liquidación los imperios coloniales europeos. Y ello se realizó a través de una labor interpretativa, en términos históricos y políticos más que estrictamente jurídicos, de ciertos artículos de la Carta 55 . Se buscó una mayor fiscalización internacional de la cuestión colonial a través del Capítulo XI sobre "territorios no autónomos" y la obligación que éste imponía a los "estados administradores" de transmitir información de carácter técnico al Secretario General. El "estados

Zaki LAIDI, The Superpowers and A/rica. The constraints ofa rrvalry, ¡960-1990, University of Chicago Press, Chicago & London, 1990, (Ted. 1985).

Yassin EL-A YOUTY, The United Na/ions and Decolonization. The Role of Afro-Asia, Martinus Nijhoff, The Hague, 1971; Antonio RF.MIRO BROTONS, Derecho internacional público. Principios fundamentales, Tecnos, Madrid. 1982, (pp. 108-141).

establecimiento de sucesivos Comités de Información sobre territorios no autónomos desde 1947 para examinar las condiciones que se vivían en aquéllos y hacer recomendaciones a la Asamblea General, supuso un impulso al control y la responsabilidad internacional con respecto a las colonias. Más que la efectividad de dicha medida, lo importante es que se fue erosionando la reclamación de las potencias europeas de que la cuestión colonial era un asunto interno de cada metrópoli y que por tanto cabía aplicar el artículo 2.7. sobre la prohibición de intervenir en los asuntos internos de los estados 56 . con un

Pero la gran transformación que promovieron los estados afroasiáticos, y que dejó al colonialismo definitivamente excluido de las normas de la sociedad internacional, se realizó a través del principio de la libre determinación de los pueblos, que estaba reconocido en la Carta de Naciones Unidas (artículos 1 y 5) . La vaguedad inicial del principio fue desapareciendo a medida que se le atribuía un carácter abiertamente anticolonial. A instancias de los nuevos estados, cuyo número crecía conforme avanzaba el proceso descolonizador, se fueron aprobando resoluciones en la Asamblea General que interpretaban la libre determinación como primariamente aplicable a aquellas poblaciones que habitaban los territorios coloniales. Las resoluciones 421 (VII) y 545(VII) de 1952 reconocerían el derecho de todos los pueblos a la libre determinación como un derecho humano fundamental, de los recogidos en la Declaración Universal de 1948. A

En 1955, la Comisión encargada de la redacción de dos Pactos Internacionales sobre Derechos Humanos, adoptó el principio de la libre determinación de los pueblos en varias resoluciones que pasarían a ser sendos artículos 1: "todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico social y cultural".

El principio fue tomando cuerpo y legitimando internacionalmente todas las independencias que se iban produciendo hasta que en 1960, año de muchas de las descolonizaciones africanas, se adoptó la Resolución 1514(XV), aprobada por abrumadora mayoría de 89 votos a favor, ninguno en contra y 9 abstenciones, en la Asamblea General. Esta resolución que contenía la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales fue considerada como la Carta Magna de la descolonización y sustituyó al Capítulo XI como regulación básica de la cuestión colonial. La 1514(XV) las de las

56 EL-A YOUTY, op. cit. , 1971.

57 Hanna BOKOR-SZEGO, New States and International Law, Akadémiai Kiadó, Budapest, 1970.

establecía que "la sujeción de pueblos a una subyugación, dominación y explotación extranjeras constituye una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperación mundiales" (artículo 1). La excusa de la seguridad internacional ya no podía utilizarse para retrasar la independencia de las colonias.

El artículo 3 de esta resolución es reflejo prístino del cambio normativo y cultural habido en la sociedad internacional y también de sus límites: "La falta de preparación en el orden político, económico, social o educativo no deberá servir nunca de pretexto para retrasar la independencia". No se niega aquí la posibilidad de atraso político o económico, pero ello ya no legitimará ninguna misión civilizatoria europea. La proscripción del derecho de conquista es uno de los grandes cambios que se produjo en la sociedad internacional de postguerra. Sólo será una la legitimidad para establecer un gobierno sobre una población: la de la libre determinación de los pueblos. No cabrán, ya, gentes sometidas a un gobierno que no sean consideradas ciudadanos de un estado. El estado moderno se configuraba así como la única organización política legítima intemacionalmente.

Los sujetos que podían exigir ese derecho a la estatalidad sobre la base del principio de la libre determinación eran, pues, los "pueblos coloniales". Pero lo que constituía un pueblo colonial era algo que también debía ser definido. Y así lo fueron haciendo las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, como la de la Unidad Africana, que acabaron reconociendo que sólo las poblaciones que habitaban dentro de las fronteras definidas por una colonia tenían un derecho legítimo a reclamar el reconocimiento de su estatalidad. Donde las fronteras coloniales habían sido trazadas tan arbitrariamente por el reparto que los europeos hicieron de África, esta interpretación marcaría el carácter de los nuevos estados" . En el capítulo siguiente, insistiremos en el nuevo contenido que adquirió el principio de libre determinación en este proceso. un

En suma, las resistencias africanas y las políticas metropolitanas que las enfrentaban, se vieron integradas en un movimiento más amplio, de carácter internacional, que logró modificar las normas internacionales y que influyó no sólo en las estrategias y demandas de los movimientos anticoloniales sino en el mismo ritmo de las respuestas de las metrópolis.

58 James MAYALL, Naíionaüsm and International Society, Cambridge University Press, Cambridge 1990; ídem, "Self-determination and the OAU", I.M.LEWIS, Nationalism and Sel/Determinaron in the Horn ofÁfrica, Ithaca. London, 1983; REMIRO, op.cii., 1982.

Las dinámicas mundiales proporcionaron un lenguaje, el de la soberanía del estado y la libre determinación de los pueblos, que congregó a todos los movimientos anticoloniales alrededor de una misma demanda: la independencia de las poblaciones integradas en los límites previamente definidos por la colonización europea.

1.5. DE LAS RESISTENCIAS AFRICANAS A LOS MOVIMIENTOS INDEPENDENTISTAS Y LA RETIRADA EUROPEA MOVIMIENTOS

En África, el descontento social siguió acrecentándose, pese a las políticas de concesiones y represión de las metrópolis. Los esfuerzos de éstas se dirigieron principalmente a atender las aspiraciones políticas de los grupos occidentalizados y a llevar a cabo mayores inversiones económicas, ninguno de cuyos resultados satisfizo las demandas africanas. de dirigieron

Lo característico de los fenómenos reivindicativos de los años cincuenta fue la coordinación, en amplios movimientos de masas, de aquellas diversas manifestaciones de resistencia de los cuarenta. Ello se hizo fundamentalmente a través del liderazgo de una nueva generación de élites urbanas que no buscaban ahora un mejor acomodo en la colonia sino que veían en la independencia la única manera de satisfacer las expectativas generales y personales. Estas élites se organizaron en partidos políticos, herederos de aquellas primeras agrupaciones políticas de profesionales, pero ahora superarían la estructura de congreso para funcionar, con más flexibilidad, en los nuevos escenarios electorales surgidos de las reformas metropolitanas. una

Se dio una conexión entre los descontentos rurales, los movimientos urbanos, como los sindicatos, y los nuevos partidos políticos. Estos sabían ya que sin el apoyo de la mayoría campesina, su fuerza quedaba minada frente al colonizador. La movilización popular, sobre todo en las zonas rurales, no fue algo que tuvieran que ser fomentado por aquellas élites urbanas, que sólo tuvieron que aprovechar dinámicas sociales preexistentes. De hecho, los líderes occidentalizados eran a menudo menos radicales que los movimientos populares que los apoyaron, y una de sus preocupaciones solía ser el establecimiento de algún tipo de control sobre la multiplicidad de expresiones populares y descontentos que recorrían toda

Atnca

Las élites occidental izadas urbanas dieron pues forma a toda la serie de movilizaciones anticoloniales preexistentes, y lo hicieron alrededor de una idea "nacionalista", en torno a la reivindicación de independencia. El proyecto del nacionalismo anticolonial era la captura del aparato burocrático de la colonia y la constitución de un estado moderno 60 . Si hasta ahora las demandas sociales habían sido variadas y no siempre habían cuestionado la presencia de los europeos, planteando diferentes soluciones a las crisis sociales, todas ellas iban a articularse progresivamente alrededor del ideal nacionalestatal i sta. serie de una idea

Eso significó la apropiación por parte de los africanos de la cultura política de los europeos como forma eficaz de resistencia. Las resistencias africanas habían acudido a los diferentes acervos culturales a su alcance, pero lo que las hizo irresistibles para los colonizadores fue la asimilación y reclamación del modelo político occidental: del estado moderno. En este sentido podemos considerar que la colonización engendró una verdadera hegemonía al configurar no sólo los modos de dominación, sino el lenguaje de la resistencia a la misma. los

La articulación del ideal nacional-estatalista se vio favorecida por la batalla a favor de la libre determinación de los pueblos que los estados afroasiáticos ya independientes estaban protagonizando los distintos foros internacionales. Como hemos visto, el principio de la libre determinación se interpretó como el derecho de las poblaciones coloniales a ser reconocidas como estados. Con su demanda de estatalidad, los líderes africanos no se estaban dirigiendo sólo a coordinar todas las resistencias internas, sino que estaban adoptando un lenguaje que podía ser utilizado en el ámbito internacional, entendible por y enfrentable a Jas potencias occidentales. El estado nacional, la organización política genuinamente occidental, se estaba convirtiendo, para las organizaciones internacionales, en el único mecanismo posible para expulsar a los europeos de los territorios que habían ocupado durante el siglo anterior.

Los proyectos nacionalistas africanos no se realizaron desconectados unos de otros. Existió una dinámica de conjunto, animada por ideologías como el panafricanismo o la

59 Low, op.cii., 1982; Anthony LOW, "Tne end of the British Empire in África", Prosser GIFFORD & Roger LOUIS (eds), Decoiontaíion and A frican Independence. The Transfer of Power, ¡960-1980, Yale University Press, New Haven and London, 1988. Roger

John BREL'ILLY. Nacionalismo v estado, Pomares-Corredor, Barcelona, 1990, (l a ed.I985). 60

negritud, que promovieron un sentimiento de identidad africana . Líderes como NKRUMAH de Costa de Oro decían luchar por la descolonización y unificación de toda África cuando reclamaban la independencia de sus territorios. Sin embargo, la articulación práctica de los programas nacionalistas se hizo en el marco de las fronteras trazadas por la metrópoli, en la medida en que los partidos políticos africanos se organizaron dentro de los confines de las diferentes colonias.

El principal objetivo de estos partidos era la soberanía y la independencia de los territorios definidos por la partición que los europeos habían hecho del continente. Ello tuvo que enfrentarse a la realidad plural de las sociedades africanas, cuyas divisiones en términos étnicos habían sido exacerbadas por la colonia. El nacionalismo africano no hacía referencia a supuestas naciones preexistentes, sino que se concebía por sus propios protagonistas como un instrumento para la coordinación de esfuerzos dirigidos a la captura del estado ("traedme primero el reino de lo político, y todo lo demás os vendrá dado" decía NKRUMAH). La creación de un sentimiento de unidad "nacional" dentro de los límites de las fronteras de cada colonia y por encima de las identidades más locales, se configuró como uno de los objetivos de casi todos los partidos nacionalistas, aunque muchos de ellos no lograran superar el apoyo de un grupo étnico concreto . La

No existió casi nunca un único proyecto nacionalista en cada colonia, aunque a veces así parezca traducirse de los relatos que se hacen desde el presente. La batalla por la independencia no sólo consistía en una lucha contra la metrópoli, sino que implicaba una serie de pugnas entre diferentes grupos africanos. Los conflictos de intereses, aunque también los acuerdos estratégicos, se dieron a menudo entre el campo y la ciudad, entre los trabajadores y los profesionales, entre los jefes tradicionales y los líderes occidental izados, entre los campesinos y los propietarios agrícolas, entre individuos de una etnia y de otra. Pero lo característico ahora fue que las disputas se expresaban en un mismo lenguaje: el del nacionalismo y la estatalidad. No se discutía ya la pertinencia o no de la independencia, sino la forma y el reparto del poder en el nuevo estado. "Cada guerra de liberación colonial conlleva un conflicto civil, de modo que de hecho la élite nacionalista está luchando en dos los

61 Ibrahim ABU-LUGHOD, "Nationalism in a new perspective: the African case" en Herbert J. SPIRO, (ed.). Patterns of African Development: Five Comparisons, Prentice-Hall. Inc., New Jersey 1967.

62 Aunque se recurriera a la historia y la especificidad cultural africana para fomentar un sentimiento de identidad y fundamentar las nuevas "comunidades imaginadas", los nacionalistas africanos tenían una visión bastante acertada sobre lo que había sido la configuración de las naciones europeas, surgidas en gran medida desde la misma acción de los estados decimonónicos.

frentes, contra el poder imperial y contra otros grupos locales esforzados por reemplazarlos... Hay una variedad de movimientos nacionalistas detrás de lo que, para un observador casual, puede parecer como una sola ola de nacionalismo, y estos grupos diversos frecuentemente están seriamente reñidos" .

El desenlace de estos conflictos iba a venir en parte de la mano de la metrópoli. La relación particular de los diferentes movimientos con las autoridades coloniales fue uno de los factores que condicionó el lugar ocupado por cada grupo en el proceso de descolonización. Las potencias coloniales trataron de favorecer a menudo a los más moderados o más proclives a heredar la estructura colonial sin destruir el legado de los europeos en África. En general, el régimen colonial influyó en la forma y el carácter de todos los movimientos nacionalistas, en la medida en que los africanos utilizaron el lenguaje de los europeos para reclamar mayor libertad política. Hagamos notar aquí que la diferencia del lenguaje hablado por británicos y franceses afectó a la articulación de las demandas en sus colonias. Así. en principio, unas se harían en términos de progresivo autogobierno y otras de mayor asimilación. Con el tiempo, todas reclamarían lo mismo: la independencia soberana de cada una de las colonias. proceso de

En Europa era cada vez más difícil ignorar las demandas de liberación nacional que se hacían en un lenguaje tan "occidental" y concebir la solución de los conflictos con los nacionalistas africanos en los términos coloniales y de subordinación de antaño. El riesgo que se había asumido al menospreciar esto era patente en la guerra de Argelia. Por su parte, las corporaciones económicas que habían florecido en el marco de los imperios coloniales vieron inevitablemente amenazada su posición. Sin embargo su actitud no fue de abierta oposición a la descolonización, sino más bien de pasiva expectación ante las nuevas situaciones políticas en África y las oportunidades que se estaban abriendo en Europa. Puede decirse que el sector económico europeo apenas jugó un papel importante en la retirada de sus gobiernos de África 64 .

No hubo, previo a las presiones africanas, un proyecto de retirada por parte de las potencias imperiales. Pero una vez asumido, primero por Gran Bretaña y luego por Francia y Bélgica, que la independencia era el único resultado posible de la inestabilidad de los

63 SM1TH. op.cit., 1982.

64 FIELDHOUSE, op.cit., 1986.

imperios coloniales en África, el objetivo principal consistió en controlar el mismo proceso de descolonización. Con ello se quería asegurar que el resultado de la transferencia de poder se realizaría a manos de grupos confiables, con los que se pudiera seguir manteniendo una relación económica y política. Se intentó domesticar todo el conjunto de fuerzas populares que habían florecido en la postguerra mundial, así como eliminar los proyectos más radicales de transformación social que pusieran en peligro el orden creado por la colonia. Los líderes nacionalistas, compartiendo un mismo lenguaje con el colonizador, aparecían paradójicamente como los más receptivos a pactar con él. No obstante tampoco debemos sobreestimar la capacidad de los europeos de manejar una situación, que en gran medida les venía impuesta y configurada por esos mismos movimientos nacionalistas. aparecían

El caso paradigmático en este sentido es el de la primera descolonización subsahariana, la de la británica Costa de Oro, que consiguió la independencia como Ghana bajo el liderazgo del panafricañista Kwame NKRUMAH en 1957. Después de haber sufrido la persecución política de las autoridades coloniales como líder popular del Convenüon Peoples Party, NKRUMAH se convirtió en presidente del Consejo Ejecutivo de la colonia y en la opción más fiable para la misma metrópoli. Los británicos consideraron la de Ghana como la descolonización modélica para el resto de sus colonias en África occidental.

A Ghana le siguió, al año siguiente, Guinea, una de las pocas independencias francófonas que se produjo al margen de la voluntad de la metrópoli. En 1958 Francia todavía creía en la posibilidad de mantener su imperio bajo la forma de una Comunidad Francesa, que obtuvo el apoyo de la mayor parte de las élites francófonas del Rassemblement Démocraíique Africaine y del Bloc Démocratique Sénégalais en el referéndum sobre la constitución de la Quinta República francesa celebrado en septiembre. Sólo Guinea, siguiendo a su líder nacionalista Sekou TOURÉ, se negó a ratificar la propuesta y obtuvo la independencia ese mismo año, en circunstancias de retirada total, material y personal, de la metrópoli. Paradójicamente, dos años más tarde, el resto de las colonias francesas seguirían a Guinea al solicitar su independencia, pero esta vez la obtendrían en un ambiente de cooperación con la metrópoli, que ahora consideraba la descolonización como "su política". El año 1960 se configuró así como el de la descolonización africana, con la aparición de más de una docena de nuevos estados. Junto a las colonias francófonas, obtendrían su independencia Nigeria y el Congo belga. de su

Gran Bretaña se retiró de la mayor parte de sus colonias en África occidental, oriental

y central en la primera mitad de los años 60, dejando en su lugar a gobiernos formados por los nacionalistas africanos. No era éste el resultado, ni el ritmo, proyectado por las metrópolis europeas para sus territorios en África. A pesar de ello, puede decirse que el objetivo de última hora de las potencias coloniales de llegar a acuerdos con los herederos de su poder, se consiguió parcialmente, en la medida en que su retirada, a lo largo de los años sesenta, se dio normalmente en un ambiente de compromiso, reflejado en la ceremonia formal de traspaso de poderes, entre la antigua metrópoli y las nuevas élites gobernantes. por las

1.6. EL COLONIALISMO PERSISTENTE

A mediados de los años sesenta las principales potencias coloniales, Francia, Gran Bretaña y Bélgica, habían abandonado la casi totalidad de sus colonias en el continente africano. Al mismo tiempo, se había consolidado un nuevo derecho internacional, basado en el principio de la libre determinación de los pueblos coloniales y la ¡legalización del colonialismo, que sería utilizado por los nuevos estados afroasiáticos para hostigar, con argumentos morales, a quienes se resistían a los nuevos "vientos de cambio".

¿Cuáles eran esas situaciones recalcitrantes hacia las que se volvían todas las miradas?. Pues, básicamente, se trataba de los regímenes de la región austral de África: el sistema de apartheid de Suráfrica; su igual de Rodesia del Sur, donde la minoría blanca había declarado unilateralmente la independencia de Gran Bretaña en 1965; el mandato del Suroeste Africano bajo administración surafricana; y las colonias portuguesas de Angola y Mozambique, a las que había que sumar el territorio de Guinea-Bissau en África occidental y las islas de Cabo Verde, Sao Tomé y Príncipe.

Las colonias españolas en el golfo de Guinea y la costa del Sahara aparecían, en este contexto de principios de los años sesenta, como otros tantos anacronismos del colonialismo europeo en África, identificándose a España con la persistencia de su vecina Portugal. Pero pronto se pondría de manifiesto que el gobierno español no estaba dispuesto a enfrentar las reivindicaciones anticoloniales con la obstinación y violencia que los portugueses utilizarían en sus colonias.

En efecto, la negativa del régimen de SALAZAR a aceptar la disolución de su imperio, sobre el que estaba construido el discurso nacionalista de la dictadura, provocó la aparición

de fuertes movimientos guerrilleros en Guinea-Bissau, Mozambique y Angola, a veces, como en el caso angoleño, en conflicto entre ellos \ La larga contienda contra el colonialismo portugués, que se alargaría hasta 1974, permitió a los líderes de alguno de estos movimientos, como Amilcar CABRAL, la elaboración de un cuidado programa de lucha y de transformación social de tintes marxistas. contra el

La situación en África austral, fuertemente regionalizada por las intensas conexiones entre los regímenes blancos, los movimientos guerrilleros y los estados africanos vecinos, fue tomando dimensiones internacionales con la intervención de las dos superpotencias mundiales, en apoyo de alguno de los bandos en conflicto. De este modo, la Guerra Fría encontró un nuevo escenario en !a periferia del sistema mundial.

Nada de esto ocurriría en el caso de la Guinea española, luego ecuatorial. Dos eran las diferencias que lo separaban del colonialismo portugués: la insignificancia de la colonia tropical para la mayor parte de los sectores sociales metropolitanos, y el afán de la política exterior española por evitar las censuras internacionales al régimen de FRANCO.

Estas circunstancias harían que las presiones ejercidas en el foro de Naciones Unidas, tanto por los estados afroasiáticos como por los movimientos nacionalistas guiñéanos que allí se trasladaban, encontraran en ciertos sectores gubernamentales de la potencia colonial una especial receptividad a sus demandas. Estos sectores, que se agrupaban en tomo a los responsables de la política exterior del gobierno franquista, irían asumiendo paulatinamente las exigencias descolonizadoras de Naciones Unidas e imponiéndoselas a los encargados de la administración de la colonia, El resultado fue la aprobación de un régimen de autonomía para Guinea Ecuatorial en 1964 y la organización, cuatro años más tarde, de la retirada negociada de la metrópoli, bajo la supervisión y la tutela de la organización internacional. Narrar y explicar este proceso es el objeto de nuestro presente estudio. a los

Por su parte, las guerras descolonizadoras de África austral lograrían terminar con el colonialismo blanco con bastante más esfuerzo. Sólo en 1974, la "revolución de los claveles" en Portugal, provocada por la insostenible situación militar en África, acabaría con la presencia lusa en el continente. Esto, a su vez, privaría de un importante apoyo al régimen blanco de Rodesia, que se convertiría en Zimbabwe, con un gobierno de mayoría africano, en 1980. Y no será hasta los años noventa cuando el Suroeste Africano se independice con el Ja

65 Norrie MACQUEEN, The Decolonization qf Portuguese África. Metropolitan revolution and the dissolution ofempire, Longman, London & New York, 1997.

nombre de Namibia y caiga el régimen de apartheid en Suráfrica. No acaba aquí la historia: la herencia del colonialismo y de la lucha por la independencia, en territorios como Angola y Mozambique, supuso la continuidad de cruentos conflictos civiles. Pero el sistema de dominación político, ideológico y económico, que sustentaba el imperialismo europeo en África, puede considerarse hoy definitivamente terminado. de

En suma, en el proceso de descolonización africana, el compromiso y la negociación fueron, en la mayoría de los casos, el marco de las relaciones entre los partidos nacionalistas y las metrópolis, y las resistencias anticoloniales africanas, salvo excepciones, no supusieron una verdadera amenaza de carácter militar al poder de la colonia. Fue la inestabilidad social, junto a una nueva formulación de las demandas africanas, que ahora asumían un lenguaje demasiado familiar para las metrópolis, y el nuevo contexto internacional de postguerra, lo que condujo a la retirada europea del continente africano. Los europeos pudieron controlar hasta cierto punto el resultado de la descolonización. Los acontecimientos posteriores, representados por la radicalizacion del régimen "modélico" de NICRUMAH, la guerra civil en Nigeria, o el caos político en el ex-Congo belga, mostrarían sin embargo que "el mundo tardo-colonial. en todas sus partes, era mucho más complejo y móvil para ser exitosamente manipulado con un acuerdo global" 6 .

La descolonización africana fue un proceso histórico de resultados contradictorios que, como dice DARWTN supuso algo más que la mera concesión de soberanía política a un gran número de territorios dependientes, pero algo menos que el colapso de la influencia y el poder de los estados industrializados en el Tercer Mundo. Con el fin del imperialismo en África aparecieron más de cincuenta estados independientes donde antes había colonias europeas. La integración de estos nuevos estados en la sociedad internacional significó un verdadero cambio en las bases normativas e ideológicas del propio sistema. La transformación de las relaciones entre las potencias coloniales y sus antiguos territorios africanos no ha impedido, sin embargo, la pervivencia de la debilidad y dependencia de estos últimos. En el aspecto interno, la retirada europea no supuso la desaparición de las estructuras coloniales, sino su africanización, con las élites nacionalistas ocupando el puesto La de las

Sobre la descolonización de Namibia ver Paloma GARCÍA PICAZO, Namibia, la creación de un estado, CIDAF, Madrid, 1993. 66

67 SMITH. op.cit., 1982.

de los funcionarios metropolitanos. Podríamos decir, a riesgo de perder muchas transformaciones efectivamente ocurridas, que en la descolonización "cambios externos ¿o ocultaron continuidades internas" . muchas

Con respecto a la sociedad postcolonia], el nacionalismo anticolonial dio fuerza y cohesión al conjunto de reivindicaciones y movimientos de resistencia contra la colonización. Por otra parte, y desde un punto de vista crítico, este nacionalismo minó la fuerza y la autonomía de las organizaciones populares 69 . La estrategia de las potencias coloniales de realizar reformas políticas que satisfacieran a las élites de la burguesía africana, provocó la desorganización de la movilización social, tanto rural como urbana, generada en los años cuarenta. Si la metrópoli no pudo evitar la independencia, sí contribuyó a determinar qué grupos dominarían la escena política postcolonial. No fue así en las colonias portuguesas, pero en este caso la guerra anticolonial de más de diez años fomentaría la aparición de partidos centralizadores que supeditarían toda movilización popular al objetivo de la construcción nacional. contra la colonias

El nacionalismo se convirtió en una ideología legitimadora de la captura del estado y de la afhcanización de los instrumentos de control social de la colonia. Sin embargo no fue la fuente democratizadora y "liberadora" que los movimientos populares habrían esperado, sino que, al contrario, eliminó las fuerzas democratizantes y participativas que habían surgido con las luchas anticoloniales. El proyecto nacional se limitó a buscar la expulsión del blanco de la cúpula de la administración colonial y a ocuparlo con cuadros africanos, al tiempo que pedía el reconocimiento internacional de la soberanía. Existieron otros proyectos nacionalistas más transformadores, que persiguieron la revolución de las estructuras sociales heredadas de la colonia, como fue el caso en los territorios portugueses. Pero también éstos concibieron al estado como el instrumento a través del cual se realizaría la ingeniería social que requería la modernización. De esta forma las movilizaciones populares de postguerra se fueron convirtiendo en un nacionalismo estatal . Y el estado en la gran herenca colonial. fueron

68 John DARWIN, Britain and Decolonization. The retreat from empire in the post-war worid, Macmillan, London, 1988. p-7.

b9 CoOPER, op.cit., 1997.

70 MAMDANI, op.cit., 1990.

CAPITULO 2 LA EMERGENCIA DEL MUNDO POSTCOLONIAL Y LAS RELACIONES INTERNACIONALES

La centralidad de la descolonización en las relaciones internacionales de nuestro tiempo es tal que se puede hablar de que "el periodo de 1945 a 1990 se caracteriza por una cierta unidad: la crisis y disolución del orden colonial bajo condiciones de competición bipolar" . Sin embargo, es de notar la escasa reflexión que ha merecido por parte de la disciplina de las Relaciones Internacionales. Han sido fundamentalmente historiadores, y teóricos de lo que conocemos por Tercer Mundo, los que han prestado mayor atención al fenómeno, y a ellos debemos referimos, necesariamente, si queremos participar, como ahora nos proponemos, en el debate teórico sobre el fin del colonialismo en África .

Paradójicamente, la consolidación de las Relaciones Internacionales en la academia coincide en el tiempo con la disolución de los imperios coloniales, pero son sólo las relaciones y conflictos de poder entre los dos bloques de la Guerra Fría los que acaparan la atención de los estudiosos internacionalistas. Sin embargo, aunque las escuelas dominantes de esta disciplina van a mostrar escasa capacidad explicativa o comprensiva del fenómeno de la descolonización, existen algunas aportaciones teóricas recientes que pueden iluminar un poco mas nuestra cuestión. Nos referimos a la perspectiva, denominada por muchos constructivismo, que considera a las normas, los discursos y los valores como elementos centrales para comprender las prácticas de los actores internacionales.

En este capítulo nos proponemos, en primer lugar, participar en el debate teórico existente sobre la descolonización africana. En segundo lugar, esbozaremos el marco teórico que nos permita analizar, más tarde, el proceso de descolonización de la única colonia

1 John DARWIN, "África and World Politics since 1945: Theories of decolonizalion", en Ngaire WOODS, Explaining Internationa] Relations since ¡945, Oxford U.P., Oxford, 1996, p.215.

2 Sobre los debates teóricos en tomo a la descolonización africana ver W.M. Roger Louis & Ronald ROBINSON, "The United States and the Liquidation of the British Empire in Tropical África, 1941-1951", Prosser GlFFORD & WM.Roger LOUIS, The Transfer of Power in África. Decohnizaiion, ¡940-1960, Yale University, 1982; David F. GORDON, Decohnization and the State in Kenya, Westview Press, Boulder and London, 1986. Chapter 1; John DARWIN, The End of the British Empire. The Histórica} Debate, InstiUite of Contemporary British History, Oxford (UK) & Cambridge (USA), 1991; DARWIN, op.cit. 1996: Frederik COOPER, "Conflict and Connection: Rethinking Colonial Africah History", The American Histórica! Re'ieM\ v.99,n.5, dec.1994.

2.1. ACTORES Y ESTRUCTURAS DEL PROCESO DE DESCOLONIZACIÓN

El hecho de que el fin de los imperios coloniales implicara la aparición de estados nacionales allí donde antes existían colonias, que se integraran en el sistema de estados de matriz occidental, no es un proceso que debamos asumir como la evolución natural de las cosas. Hipotéticamente, la expulsión de los europeos de África podría haber asumido formas diferentes a la expansión de la sociedad internacional originada en la misma historia europea. Por tanto, es necesario analizar por qué fue así y no de otra manera.

La conversión de la administración colonial en el aparato burocrático desde donde las élites locales trataron de construir un estado al modo occidental, y de obtener su reconocimiento intemacional es un proceso que, como cualquier otro, debemos comprender en la confluencia entre agencia y estructura. Por eso, comenzaremos a dibujar nuestro marco teórico señalando qué actores y qué estructuras están en juego durante la descolonización africana. Y también qué estudiosos han dado más importancia a unos u otras. su

Nuestra hipótesis, que desarrollaremos en la próxima sección (2.2.), es que la transformación de las estructuras que sustentaban la situación colonial fiie producto de la acción de nuevos sujetos e intereses anticoloniales. Pero esta acción va a desarrollarse en el contexto de un lenguaje y un vocabulario común para colonizadores y colonizados. Este lenguaje procedería de la tradición del pensamiento occidental, lo cual va a explicar que la desaparición de los imperios europeos en África dé como resultado la expansión de la misma organización política surgida en Europa: el estado territorial moderno.

2.1.1. Los actores...

Es un lugar común entre los historiadores de la descolonización señalar tres ámbitos donde se producen los cambios significativos que llevan a la descolonización: el de la colonia, el metropolitano y el internacional 3 . En cada uno de estos ámbitos encontramos a

LOUIS& ROBINSON, op.cit., 1982; DARWIN, op.cií. 1991; DARWIN, op.cit, 1996.

actores diferentes, como son, entre otros, los movimientos anticoloniales, los gobiernos europeos o las organizaciones internacionales, que cobran mayor o menor relevancia según el estudioso que los analiza. Nosotros ya fuimos haciendo referencia a esas tres esferas al hilo de nuestra narración inicial en el capítulo primero. Aquí vamos a aislarlas y sistematizarlas brevemente.

En el ámbito de la colonia debemos contemplar a aquellos movimientos sociales y políticos que surgieron entre los africanos durante los años cuarenta y cincuenta, y a los cambios sociales que los hicieron posibles. Las denominadas teorías "periféricas" de la descolonización consideran las transformaciones de la sociedad colonial como el origen fundamental del fin de los imperios europeos en África. No obstante, no todas las formulaciones sobre los actores coloniales son iguales. todas las

Nos encontramos con historiadores que ponen énfasis en la capacidad de los grupos nacionalistas africanos para aunar a toda la disidencia anticolonial en un movimiento de masas, y presionar a los europeos de tal manera que éstos se vieron en la necesidad, primero, de transformar el sistema colonial, y luego de retirarse. Esta es la primera perspectiva en el tiempo utilizada por los estudiosos de la descolonización africana, que considera a los nacionalistas como herederos de la inquebrantable resistencia africana a la colonización y como principales promotores del repliegue europeo . a los

Lecturas menos apasionadas nos la ofrecen aquellos historiadores del colonialismo que lo consideran como un fenómeno tanto de imposición como de colaboración y adaptaciones complejas entre europeos y africanos . Según esta perspectiva, la viabilidad del proyecto imperialista se sostenía gracias a la existencia de colaboradores locales que hacían posible el control sobre la mayoría de la población. La dinámica colonial se fundamentaba en el continuo ajuste entre los gobernantes europeos y sus contrapartes africanas y en la búsqueda permanente de nuevos apoyos al colonialismo dentro de la sociedad colonizada. La y en la

4 Thomas HODGKIN, Nationalism in Colonial África, London, 1956; Basil DAVIDSON, The People's Cause. A History of Guerrillas in África, Longman, Londres, 1981; Ali MAZRU1 & Michael TlDY, Nationalism and New States in África, Heinemann Kenya, Nairobi. 1985; Henri GRIMAL, Historia de las Descolonizaciones del siglo XX, lépala, 1989, (l a ed.l985); Frank FÜREDI, Colonial Wars and the Politics of Third World Nationalism, I.B.Tauris Publishers, London & New York, 1994.

5 Los primeros trabajos en esta línea de investigación sobre el colonialismo europeo trataban de matizar y responder a las tesis marxistas sobre el imperialismo. Ronald ROBINSON, "Bases no europeas del imperialismo europeo: esbozo para una teoría de la colaboración" en Roger OWEN y Bob SUTCLIFFE, Estudios sobre la teoría del imperialismo, Era, México, 1978 (Ted.1972); Ronald ROBINSON & John.A. GALLAGHER with Alice DENNY, África and the Victorians. The Official Mindof ¡mperialism, McMillan, London, 1981 (I a 1961).

retirada europea se produjo al romperse ese equilibrio, cuando ya no fue posible para los funcionarios europeos contar con una gran parte de sus antiguos colaboradores, sumados ahora al movimiento nacionalista. Por su parte, las élites africanas promovieron la independencia en el momento en que la cooperación con la metrópoli no pudo satisfacer ya sus expectativas de una mejor integración en el sistema colonial. En el último momento, los administradores europeos verían en el traspaso de poderes a estas élites africanas la manera de preservar el mismo sistema frente a ia creciente desestabilidad social . la

Nos hemos encontrado así con los actores metropolitanos. Y es que las potencias coloniales no mantuvieron una actitud meramente pasiva ante los acontecimientos, y para muchos estudiosos, ellas fueron las impulsoras de la disolución de sus mismos imperios africanos. Tanto la rapidez y la escasa violencia con la que finalizó el colonialismo en la mayor parte de África, como los conflictos anticoloniales que se produjeron en el cono sur del continente, se explican en gran medida por la diferente actitud que adoptaron los europeos. Según algunos autores, el cambio en la percepción de los costes que las colonias implicaban, el temor a la revolución comunista en las mismas, el intento de prevenir levantamientos anticoloniales como los surasiáticos o el argelino, o los nuevos intereses, políticos y económicos, desarrollados en un sistema internacional transformado por la Segunda Guerra Mundial, hizo de las independencias un resultado previsto y manejado, en gran medida, desde las cancillerías europeas. Así es cómo se explica que la negociación fuera el modo habitual con que se llevara a cabo la retirada europea .

Entre los estudios de los factores metropolitanos, se ha dado una intensa polémica sobre la dimensión económica de la descolonización. Existe un debate sobre la relevancia de fenómenos como la transformación de las preferencias comerciales de las empresas metropolitanas o el protagonismo que fue adquiriendo el proyecto económico europeo frente a los mercados ultramarinos. Para las versiones más economicista, África, después de haber colaborado en la reconstrucción de la Europa de postguerra, supuso una carga presupuestaria para las metrópolis, que vieron en la descolonización la mejor manera de seguir "explotando"

6 Henri BRUNSCHWIG, "The decolonization of French Black África", in Prosser GlFFORD & W.M. Roger LOU1S, The Transfer of Power in África. Decolonization, 1940-1960, Yale University, 1982. Roger

7 R.F. HOLLAND, European Decolonization, 1918-1981, 1985; Tony SMITH, "Patterns in the Transfer of Power: A Comparative Study of French and British Decolonization", Prosser GlFFORD & WM.Roger LOUIS, The Transfer of Power in África. Decolonization, 1940-1960, Yate University, 1982; John HARGREAVES, Decolonization in África. Longman, London-NY, 1996. HARGREAVES ,

a las colonias sin asumir los costes de su administración. Otros historiadores, sin embargo, estudiando no sólo los costes o beneficios económicos del imperialismo sino también las actitudes de los grupos económicos, matizan estas conclusiones, señalando que son factores políticos, más que económicos, los que empujaron a las metrópolis a asumir la retirada 8 .

Esto último nos alerta de que, al igual que en la colonia, siempre existe una pluralidad de actores metropolitanos junto al gobierno, como las empresas explotadoras o la comunidad de colonos asentados en el territorio, sin olvidar los distintos sectores gubernamentales, que pueden mantener posturas encontradas respecto al futuro de las colonias. una sectores

Por último, varios son los agentes que participaron desde el nivel internacional en el proceso de descolonización. Son actores colectivos que surgen o se consolidan al calor de las transformaciones que se dan tras la Segunda Guerra Mundial. Encontramos, en primer lugar, a las nuevas potencias que desplazan a los estados europeos en el liderazgo mundial, y que no veían con buenos ojos el mantenimiento de enormes imperios coloniales por parte de las debilitadas metrópolis europeas en el orden mundial de postguerra. Los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Soviética desplegarían, cada uno desde sus presupuestos políticos, un intenso discurso de emancipación de las poblaciones coloniales, si bien la necesidad del apoyo de sus socios europeos en la Alianza Atlántica hizo que el primero matizara su inicial impulso anticolonial de postguerra . un

En segundo lugar debemos considerar como actores internacionales al bloque de los nuevos países afroasiáticos coordinados en movimientos internacionales como el de los No Alineados, así como en organizaciones mundiales y regionales, como Naciones Unidas o la Organización de la Unidad Africana. La retirada de los europeos del continente africano fue uno de los objetivos alrededor de los cuales se articuló este movimiento. Pese a la debilidad estructural de los estados que componen el bloque afroasiático, éste va a encontrar en las normas de la sociedad internacional una de las armas fundamentales para enfrentarse al colonialismo occidental. Precisamente estas normas y el lenguaje que codifican constituirán,

8 Jacques MARSEILLE, Empire colonial et capitalisme franeáis: Histoire d'un drvorce, Paris, 1984; David Kenneth FiELDHOUSE, Black África, 1945-1980: Economic decolonization and arrested development. Alien & Unwin, London, 1986.

9 Marc MiCHEL, "The Decolonization of French África and the United States and Great Britain, 1945-58" in Roy BR1DGES, Imperialism, Decolonization and África, Macmillan, London, 2000; LOU1S & ROBINSON, op.cií., 1982. cit.,

como veremos, uno de los elementos centrales de nuestro marco de análisis.

Hasta aquí los actores del proceso, que ya observamos en acción con cierto detenimiento en el capítulo anterior. Cabe discutir si el peso de la iniciativa recayó en unos o en otros, pero siempre tomando en cuenta que la descolonización no puede entenderse si no es en la interrelación de factores internacionales, metropolitanas y coloniales . En segundo lugar, no debemos olvidar que en la metrópoli, igual que en la colonia, existían distintos grupos sociales con intereses y visiones encontradas. La descolonización era a menudo un momento de intensa confrontación, no sólo entre colonizadores y colonizados, sino también en el interior de la población africana y del gobierno metropolitano. Por último, y recordando cómo comenzamos este punto, la iniciativa de estos actores se dio siempre en el ámbito de unas estructuras determinadas, que buscaban transformar o mantener, pero que definían en gran medida las posibilidades de su acción. Y a ellas volvemos ahora la mirada. cierto

2.1.2. ...y las estructuras

El descubrimiento de las estructuras que subyacen a un proceso social es algo más difícil aún que la descripción de los actores. También aquí encontramos fuertes debates sobre cuáles son las estructuras relevantes en el marco de las cuales debemos entender la descolonización africana.

Obviamente, una de ellas es el mismo sistema colonial vigente en cada uno de los territorios africanos que la expansión europea delimitara. Éste conformaba el espacio de articulación de las sociedades coloniales, caracterizadas, como vimos en el capítulo anterior, por un despotismo descentralizado y la dualidad que suponía la distinción entre ciudadanos y subditos. Las formas de dominación colonial, basadas en la diferenciación social y étnica, determinarían en gran medida los modos de oposición a la misma". Las transformaciones sufridas por los sistemas coloniales en las décadas siguientes a la Segunda Guerra Mundial, proporcionaron algunos ámbitos más de participación política a los africanos. Estos nuevos espacios políticos también definirían, en muchos aspectos, las vías y las posibilidades de la acción de los nacionalistas.

10 LOU1S & ROBINSON. op.CÍU 1982.

Mahmood MAMDANl, Citizen and Subjecl, Coniemporary África and the Legacy of Late Colonialsm, Princeton University Press. 1996.

Pero la descolonización no podría entenderse si no colocamos este nivel colonial dentro de estructuras más amplias, económicas o políticas, de ámbito mundial. Y es que fue la sociedad internacional la que proporcionó los límites, políticos, económicos y discursivos, en los cuales se produjo y cobró sentido la acción de los gobiernos metropolitanos y de los líderes nacionalistas. Los cambios a nivel global colocarían al colonialismo europeo en África en un contexto diferente al que surgió, y en la subsiguiente necesidad de transformarse o perecer. en

Existen fuertes controversias sobre cuáles son los elementos y los principios fundamentales que definen la estructura mundial. Vamos a atender ahora a algunos enfoques sobre la descolonización que han enfatizado el poder explicativo de esa estructura, pero entendiendo por ella cosas diferentes. Nos estamos refiriendo, en primer lugar, a las teorías de la escuela de la dependencia o del sistema mundo, que durante mucho tiempo han sido las perspectivas más difundidas sobre el surgimiento del Tercer Mundo a nivel internacional. En segundo lugar nos fijaremos en el realismo estructural de la disciplina de Relaciones Internacionales que, aunque poco interesada en el fenómeno de la descolonización, ofrece una caracterización diferente de las estructuras mundiales. Por último atenderemos a la perspectiva de aquellos internacionalistas que consideran a las normas e instituciones como parte esencial de las estructuras de la sociedad internacional. a la

A) La escuda de la dependencia

Los análisis de la descolonización inspirados en la llamada escuela de la dependencia fueron consecuencia del desencanto que siguió a la euforia nacionalista de las primeras descolonizaciones. Estudiosos herederos en gran medida de los análisis marxistas del imperialismo 12 advertirán y tratarán, entonces, de explicar el fracaso de los proyectos modernizadores nacionalistas y las continuidades observables entre la situación colonial y los nuevos estados independientes. Esta perspectiva se había desarrollado en otro contexto diferente al africano, a partir de los estudios de Raúl PREBISCH y la Comisión Económica para América Latina -CEPAL-. del

12 El análisis marxiste clásico de la expansión europea es la realizada en Imperialismo, última fase del capitalismo por LENIN (Petrogrado, 1917) siguiendo a J.A. HOBSON en su Imperialismo: un estudio (Londres, 1902). La tesis básica que estos autores popularizan es que la necesidad de nuevos mercados y áreas de inversiones de los capitalistas europeos origina el reparto y la colonización de los territorios asiáticos y africanos. La persistencia de la estructura y subordinación económica de estas áreas tras la retirada del colonialismo formal iba a obligar a los estudiosos de tendencias marxistas a reformular sus presupuestos.

Una temprana y completa formulación de lo que se iba a conocer como teoría de la dependencia la ofreció Paul BARAN en 1957, en La economía política del crecimiento . La falta de crecimiento que caracterizaba a los países débiles no se debía a una situación de atraso superable en las siguientes fases históricas, a partir de la participación en la economía mundial, como perveía la teoría de la modernización. Más bien al contrario, había sido la expansión del capitalismo occidental, que buscaba la explotación de materias primas en las áreas periféricas, la que había fomentado el empobrecimiento e impedido el desarrollo de procesos de industrialización en estas mismos áreas. Para garantizar el funcionamiento de este sistema, el capitalismo occidental establecía fuertes conexiones con las élites burocráticas de los países débiles. Estas "administraciones compradoras" constituían los instrumentos del capital y el poder occidental para mantener subordinadas permanentemente a las áreas no occidentales. élites

En palabras de André GÜNDER FRANK. "el subdesarrollo no es debido a la supervivencia de instituciones arcaicas o a la existencia de falta de capital en las regiones que se han mantenido aisladas del torrente de la historia del mundo. Por el contrario, el subdesarrollo ha sido y es aún generado por el mismo proceso histórico que genera también el desarrollo económico: el desarrollo del propio capitalismo" . Como consecuencia, los países pobres se encuentran en una situación periférica de permanente dependencia económica respecto de los estados centrales, que impide que se produzca el despegue económico que podría provocar el desarrollo.

La descolonización de los territorios no occidentales, desde una perspectiva como ésta, sólo supuso una nueva articulación del capitalismo mundial, que sustituyó a los colonialistas europeos por nuevas burguesías autóctonas, para seguir manteniendo la situación de subdesarrollo y dependencia de las poblaciones antes coloniales. La idea de que las independencias africanas son sólo el triunfo del neocolonialismo es utilizada por primera vez por Franz FANÓN en Los condenados de la tierra y popularizado por Kwame NKRUMAH, que parafraseaba a Lenin en su Neocolonialismo, última fase del imperialismo 15 . Para los teorizadores del neocolonialismo "la descolonización no era vista como el preludio de la a los la

Paul BARAN, La economía política del crecimiento, F.C.E., México, 1959 (l a ed. 1957)

André GÜNDER FRANK, Sociología de! desarrollo y subdesarrollo de la sociología y El desarrollo del subdesarrollo, Anagrama. Barcelona, 1971, p. 109.

!í Franz FANÓN, Los condenados de la tierra, F.C.E., México, 1965 (I a ed.1961); Kwame NKRUMAH, Neocolonialismo, la última etapa del imperialismo, Siglo XXI, México, 1966 (I a ed.1965).

autodeterminación económica sino simplemente como un proceso por el que el control político pasó de los dueños coloniales a los gobernantes africanos dependientes (...) La estructura estatal de los nuevos países independientes aseguraba que aquéllos se convirtieran en los gestores locales de la economía dependiente" 16 .

Las causas de esta transferencia de poderes de los colonialistas a las élites africanas había que buscarla, por tanto, en las nuevas circunstancias del capitalismo internacional, que no requería ahora de grandes áreas protegidas sino de mercados abiertos que beneficiarían fundamentalmente a la gran potencia capitalista mundial, que había sucedido a Gran Bretaña y Francia: Estados Unidos. Por su parte, las potencias europeas, enfrentadas a crecientes costes económicos en la metrópoli y en las colonias, planearon una retirada estratégica de África, al tiempo que trataban de asegurar sus intereses económicos en el continente pactando con las nuevas élites nativas.

Las consecuencias de la descolonización africana en términos de la teoría de la dependencia han sido expuestas por autores como Walter RODNEY O Samir AMIN . La situación de África en el sistema internacional es producto de la experiencia del colonialismo, que convirtió al continente en mero productor de materias primas baratas para las industrias de las potencias europeas. De esta manera, los colonialistas crearían en sus colonias economías subdesarrolladas y dependientes de la metrópoli. Las nuevas élites gobernantes tras la retirada de los europeos mantendrían a África en el mismo estado de dependencia en que la colonización la había situado. La dependencia no había terminado con el fin del colonialismo formal, sino que continuaba de otras maneras, socavando así la recién obtenida soberanía de los nuevos estados. La descolonización, frente a la interpretación nacionalista, lejos de conllevar el desarrollo y la modernización, había supuesto la continuación del subdesarrollo que el colonialismo había producido. La del la

Por su parte, los análisis del "sistema mundial" de Immanuel WALLERSTEIK inicialmente un estudioso de la realidad africana, es una de las teorizaciones más acabadas y elaboradas de esta perspectiva que ahora nos ocupa . WALLERSTEÍN sitúa la integración del

l6 PatrickCHABAL, Power in África. An essay in politicai inierpretation, Macmillan, London, 1992, p.22 (mi traducción).

17 Walter RODNEY, De cómo Europa subdesarrollo África, Siglo XXI, México, 1982 (l a ed, 1972); Samir AMIN, Neocolonialism in West África, Harmondsworth, Penguin, 1973; ídem, "Underdevelopment and dependence in Black África", Journal ofModern African Studies, 10, 7, 1972; ídem. Le développment inégal, Ed. Minuit, Paris, 1971; ídem, La desconexión, IEPALA, Madrid. 1988. and

18 Immanuel WALLERSTEIN, "Dependence in an interdependent world", African Studies Review, 17, 1, 1974-

continente africano en el sistema mundial y la aparición de los nuevos estados independientes en una perspectiva histórica amplia, como de longue durée braudeliana, marcada por la expansión del capitalismo-mundo. Esta dinámica genera desigualdades entre el centro y la periferia, que es explotada para beneficio de aquél. La situación periférica de África es la que define su historia reciente, en la que el hecho de la descolonización es apenas relevante. Todo lo cual explica la debilidad y dependencia de los estados africanos en 19 el mundo postcolonial . estados

B) Neorrealismo estructural

Como advertimos al principio, la disciplina de las Relaciones Internacionales no se ha mostrado muy sensible a cuestiones de la "periferia" y de los estados postcolonial es. Y ello a pesar de que la consolidación en la academia de un área específica ocupada de dar cuenta de las relaciones entre estados a nivel mundial, coincide en el tiempo con el momento de las independencias, primero asiáticas y luego africanas. El motivo se debe a que los departamentos de Relaciones Internacionales que se consolidan en los estados occidentales, y fundamentalmente en Estados Unidos, lo harán para dar cuenta del orden (o desorden) internacional de postguerra, dominado por el conflicto sistémico entre las dos superpotencias y la amenaza de una nueva conflagración mundial. Nuestro fenómeno quedó así oculto a los ojos de los estudiosos internacionalistas tras el humo de la Guerra Fría.

Pese a todo, las escuelas dominantes de las Relaciones Internacionales nos ofrecen una imagen de la estructura mundial, que es diferente a la de las escuelas neomarxistas: esta estructura es la del sistema de estados. La reflexión sobre la realidad internacional tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial estaría dominada durante cuarenta años por lo que se conoce como realismo político, que sustituyó a la euforia normativa o "idealista" de los primeros estudiosos de las relaciones internacionales de entreguerras. La escuela realista se populariza fundamentalmente a partir de la obra de Hans MORGENTHAU, Politics Among Nations de 1948' , y constituye una respuesta a la certidumbre del pensamiento liberal

ídem. "The three stages of Arrican involvement in the World Economy" in P.C. GUTKIND & 1. WALLERSTEIN, The Political Economy ofContermporary África, Sage, Beverly Hills, 1976; ídem, El moderno sistema mundial. Siglo XXI, Madrid, 1984; ídem, El capitalismo histórico. Siglo XXI, Madrid, 1988 (l a ed.l983).

19 Ver "Conclusiones" de WALLERSTEIN, op.cit., 1984.

20 Hans MORGENTHAU, Poliíics Among Nations. The Struglefor Power and Peace, Knopf, New York, 1948. Con anterioridad, quien había argumentado brillantemente a favor de una perspectiva "realista" contra el idealismo del liberalismo wilsoniano fije el británico Edward CARR, The Twenty Year Crisis 1919-1939, el

europeo en la posibilidad de generar un orden mundial basado en relaciones pacíficas y de colaboración entre estados, y en las normas del derecho internacional. La encarnizada reedición de la guerra mundial y la ausencia de tregua posterior, con la aparición de la Guerra Fría, sólo dejaba espacio a las posturas más pesimistas con respecto a la naturaleza humana.

El realismo, que pretendía ofrecer una explicación "científica" y no valorativa de la "realidad" internacional, considera como unidad de análisis al estado soberano. El estado de los realistas es una comunidad política cerrada herméticamente sobre sí misma, que actúa hacia el exterior a partir de un solo y elemental principio: el interés nacional. Este interés nacional, y la política exterior que conlleva, es independiente de cuál sea la situación política o social en el interior de las fronteras. El sesgo estatocéntrico que toma la disciplina, justificado por la primacía efectiva del estado en la política mundial, contribuirá a ocultar otras dinámicas globales.

Los estados son los elementos constitutivos del sistema internacional, que se define por su carácter anárquico, en el sentido de que no existe ni un poder centralizado mundial ni un derecho que obligue a sus miembros. La política internacional es una política de poder competitiva, configurada a partir de sujetos que buscan su propio interés nacional. La práctica de los estados es así explicada en términos utilitaristas y de simple elección racional. El único mecanismo que proporciona orden es el equilibrio de poderes entre las principales potencias del sistema. No caben aquí explicaciones económicas, ideológicas ni culturales de las dinámicas mundiales. La

La comprensión realista de la historia se hace desde una concepción cíclica y no lineal de la variabilidad social. En la medida en que la esencia del poder, que domina el ámbito internacional, es siempre la misma, no hay lugar para el concepto de cambio y menos aún para el de progreso 21 , tan estimado por los idealistas de entreguerras. Se enfatizan la repetición y la continuidad como un rasgo distintivo de las relaciones internacionales, lo que convierte al estado y sus atributos externos en elementos ahistóricos de la realidad social. Esta visión de las cosas va a ser uno de los impedimentos conceptuales del realismo, y con él de la disciplina de las Relaciones Internacionales, para entender la transformación que supuso el fin de los imperios coloniales y la descolonización de las áreas dependientes. no

Macmillan, London, 1939.

21 Martin WIGHT, "Why is there no International Theory?", en H. BUTTERHELD & M. WlGtfT (eds.). Diplomarte ¡nvestigaüons. Essays in the Theory of International Politics, Alien & Unwin, London, 1966.

Efectivamente, la aparición de numerosos nuevos estados, cuya debilidad, interna y externa, no impedía su reconocimiento internacional como soberanos, no es fácilmente explicable en términos realistas. En primer lugar, si la participación de un estado en el sistema internacional depende de su capacidad para sobrevivir en un escenario de competencia y luchas de poder, el surgimiento y pervivencia de los débiles estados postcoloniales, sobre todo africanos, requiere de una explicación adicional. En segundo lugar, el hecho de que la retirada europea de África no fuera fruto de la victoria de poderosos ejércitos nacionalistas, sino de procesos en los que la negociación y el acuerdo con las exiguas élites nativas tomaron parte importante, también trabaja contra la evidencia realista de que la política internacional se da en un ambiente básicamente de competición. Si el único objetivo de los estados es su interés nacional, y la pérdida de las colonias es siempre una merma de poder y recursos, no se comprende por qué las grandes potencias coloniales trataron a menudo de tomar la iniciativa de su propia retirada, sin oponer una resistencia militar a la misma. de

En tercer lugar, el realismo no da razón del origen de ninguno de los elementos constitutivos de las mismas relaciones internacionales como el estado territorial, o el sistema de estados '. El estado de los realistas es unapriori de su análisis, y la génesis del mismo no constituye una de sus preocupaciones. De ahí que el surgimiento de los numerosos estados postcoloniales pase casi desapercibido entre estos académicos. La falta de interés por el fenómeno del imperialismo y de la expansión de Occidente, en la medida en que es considerado un subproducto del equilibrio de poder europeo, les imposibilita para comprender la convulsión que lleva a los territorios coloniales a acceder a la estatalidad. Por último, las trabas puestas por el realismo al análisis de elementos que se encuentran dentro de las fronteras del estado impide analizar el papel funcional de factores como la opinión pública metropolitana, la burocracia colonial o los grupos nacionalistas anticoloniales. es para

El realismo va a experimentar cierta reformulación durante los años ochenta de la mano de Kenneth WALTZ y su Theory of International Politics 23 , que inaugura lo que se conoce como neorrealismo o realismo estructural. El neorrealismo nace en la llamada segunda guerra fría como respuesta a las teorizaciones neomarxistas del sistema mundo y

John Gerard RUGGIE, Conslructing the World Polity. Essays on International institutionalization, Routledge, London and New York, 1998, p.23. 22

23 Kenneth WALTZ, Theory of International Politice McGraw-Hill, New York, 1979.

para superar la pobreza del realismo clásico para dar cuenta de los procesos de cambio en el sistema internacional . Su atención se traslada desde el nivel individual de los estados al de la estructura del sistema. La distribución relativa de poder entre los estados es lo que determina su situación el sistema, que sigue estando definido por el principio ordenador de la anarquía como ausencia de una jerarquía de poderes. El cambio en la estructura del sistema se produce pues cuando cambia la distribución de capacidades entre las potencias del mismo. Un hecho así puede venir provocado, por ejemplo, por una guerra entre grandes potencias que altere la correlación de fuerzas y el equilibrio de poder existente 25 .

Aunque tampoco WALTZ presta especial atención al surgimiento de los estados postcoloniales, ofrece algunos instrumentos más que sus predecesores para entender el cambio histórico. Es por ello por lo que podemos reconstruir una explicación realista de la descolonización que, sin haber sido formulada explícitamente por ningún teórico del realismo, subyace en ocasiones a ciertos relatos sobre el fin de los imperios europeos en África. el del

Desde el punto de vista del realismo estructura!, la emancipación de las poblaciones coloniales sería consecuencia de la transformación provocada por la Segunda Guerra Mundial en la distribución del poder mundial. A causa de la guerra, las principales metrópolis coloniales. Gran Bretaña y Francia, sufrieron la pérdida de su status de grandes potencias a favor de sus aliados en la conflagración. El nuevo orden internacional pasó a ser bipolar, con dos nuevas potencias mundiales hostiles al imperialismo de cuño europeo. La inconsistencia que se produjo entonces entre la situación de subordinación de las potencias coloniales al nuevo sistema bipolar y el mantenimiento de extensos imperios coloniales bajo su dominio obligó a un reajuste que pasaba necesariamente por el abandono de los territorios asiáticos y africanos. Lo cual favorecería a las nuevas superpotencias y sus intereses en esas zonas. La aparición de los estados del llamado Tercer Mundo se produciría, por tanto, como consecuencia de la transformación de la estructura del poder en el centro del sistema .

24 Significativa también es la obra de Robert GILPIN, War and Change in World Politics, Cambridge U.P., New York, 1981 y The Political Economy of International Relations, Princeton U.P., Princeton, 1987.

25 Sobre el realismo de WALTZ ver, por ejemplo, Paloma GARCÍA PICAZO, Las relaciones internacionales en el siglo XX. La contienda teórica, UNED, Madrid, 1999, capítulo V.3 "Un realismo renovado ante las viejas realidades internacionales"

26 DARWIN (1991) cita como ejemplos de este acercamiento a W.D.MCINTYRE, Commonwealth o/Nations: Origins andlmpact, London, 1977; B. LAPPING. EndofEmpire, London, 1985.

Las dos primeras perspectivas que acabamos de ver enfatizan la continuidad y el peso de las estructuras económicas o políticas del sistema mundial. Unos, los dependentistas, observan la dimensión económica, y otros, los realistas, la dimensión de relaciones de poder. Pero ambos acercamientos subestiman la importancia de la agencia, cuyos componentes contemplamos en el apartado anterior, así como los elementos discursivos y normativos de las mismas estructuras. Éstos últimos son atendidos por la tercera de las perspectivas que atienden a la estructura.

C) ¡nstitucionalismo internacional

Frente a la certeza del realismo de que la competencia y la rivalidad entre estados, más que la cooperación, es lo que caracteriza al sistema internacional, la perspectiva que ahora nos ocupa enfatiza precisamente las relaciones de colaboración y acuerdo entre los miembros del sistema. Nos encontramos aquí con herederos tanto del liberalismo clásico como de lo que se ha denominado la tradición grociana de Relaciones Internacionales, y hasta a realistas más sensibles a los elementos normativos del sistema .

Los institucional i stas creen en la relevancia y la autonomía relativa del derecho y las instituciones internacionales. Éstas pueden consistir en organizaciones o en regímenes, en el sentido de conjunto de principios, normas, tratados y procedimientos que regulan un ámbito social concreto. La inseguridad y el temor congénito en una situación de anarquía, como la del sistema internacional de los realistas, son mitigados, para estos autores, gracias a la existencia de instituciones que promueven la cooperación entre los estados. El institucional i smo comparte en gran medida la visión realista de la estructura del sistema internacional, que sigue compuesta por un conjunto de estados cada uno los cuales posee un interés nacional predefinido. Las instituciones son consideradas en términos básicamente instrumentales, "útiles en la persecución de intereses individuales y materiales" de los estados . EI

Aunque los teóricos institucional i stas proporcionan instrumentos capaces de abordar

Robert O. KEOHANE, Afier Hegemony: Cooperalion and Discord in íhe World Poliíical Economy, Princeton University Press, Princeton, 1984; ídem, International ¡nstituüons and State Power; Essays in International Relations Theory, Westview Press, Boulder, 1989; S.D. KRASNER (ed.), International Regimes, Cornel! University Press, Ithaca, 1983; Joseph S. NYE, Understanding International Conflicts, Harper Collins, New York, 1993. 27 in

28 RUGGIE, op.cit., 1998, p.3.

la dimensión normativa del proceso de descolonización, la primera disciplina que se ha ocupado de ella ha sido, como no podía ser de otra manera, el Derecho Internacional. Más allá de la aproximación positivista que caracteriza a la ciencia jurídica, algunos de estos estudiosos se han ocupado de mostrar el papel jugado por los nuevos estados afroasiáticos en la transformación normativa experimentada en el seno de las organizaciones 29 internacionales . Otros, a la inversa, han señalado la contribución de Naciones Unidas y su lenguaje jurídico a la terminación del dominio colonial, a través de la deslegitimación del 30 organizaciones colonialismo y el apoyo a los movimientos nacionalistas . Pero dentro de la disciplina de las Relaciones Internacionales, uno de los pocos intentos de interpretar la descolonización tomando en cuenta la dimensión normativa del sistema internacional es el de Robert JACKSON y su artículo "The weight of Ideas in Decolonization: Normative Change in International Relations" '. La tesis principal de este trabajo es que "la descolonización fue sobre todo un cambio internacional de ideas sobre las normas legítimas e ilegítimas, y no un cambio en el equilibrio de poder o en las utilidades económicas del imperialismo" . Cuando las normas internacionales que legitimaron la expansión colonial fueron sustituidas en Naciones Unidas por la idea de libre determinación de los pueblos, el colonialismo quedó excluido de las posibles formas de organización política en el sistema internacional. Si el sistema colonial era vulnerable a la crítica moral es porque constituía en gran medida un orden fundado en premisas morales, como la que requería un cierto nivel civilizatorio para que una comunidad política fuera considerada como independiente y soberano por los estados del sistema internacional occidental. in

La transformación normativa en el sistema internacional ejerció una presión insuperable sobre los gobiernos democráticos europeos, que, sometidos al tiempo a una opinión pública cada vez más imbuida del nuevo clima de liberación de las poblaciones una

29 Hanna BOKOR-SZEGO, New Siates and International Law, Akadémiai Kiadó, Budapest, 1970; Yassin ELAYOUTY, The UnitedNations and Decolonization: the Role of Afro-Asia, Martinus Nijhoff, The Hague, 1971.

30 Ver por ejemplo Evan LUARD, A History ofthe United Nations. II. The age of decolonization 1955-1965, Macmillan, London, 1989; Brian URQUHART, Decolonization and World Peace, University of Texas Press. Austin, 1989; Maurice BARBIER, Le Comité de Décolonisation des Nation Unies, Librairie Genérale de Droit et de Jurisprudence, Paris, 1975; luis J. CLAUDE, Jr, "Collective Legitimization as a Política! Function ofthe United Nations", International Organization, vol.20, 1966.

31 Roben H. JACKSON, "The weight of Ideas in Decolonization: Normative Change in International Relations" en Judith GOLDSTEIN & Robert O.KEOHANE (eds.), Ideas and Foreign Policy. Beliefs, ¡nstitutions and Politica! Change, Cornell University Press, Ithaca & London, 1993.

32 JACKSON, op.cit., 1993, p.130.

coloniales, no podían enfrentar, sin riesgo para su propio prestigio internacional, las reivindicaciones descolonizadoras. La rapidez y amplitud que asumió el movimiento de descolonización a nivel mundial es la prueba que presenta JACKSON de que no fueron consideraciones económicas o de concretas ecuaciones de poder en cada territorio los principales factores en la retirada del gobierno colonial. Porque "la descolonización fue fundamentalmente una revolución, no de poder, sino de ideas acerca de lo que es legítimo e ilegítimo en política internacional" . las

La interpretación de JACKSON logra poner de relieve el aspecto normativo y cultural, largamente ocultado por las reflexiones de los estudiosos internacionalistas, y sobre todo los realistas. Para este autor, las normas aparecen como elementos autónomos de los mismos actores, que constriñen y fijan los límites en los que pueden desarrollar su agencia, y que ahora dejan al colonialismo fuera de las formas de dominación posibles. Pero la identidad de los estados metropolitanos parece quedar intacta. Y por otra parte, al no tomar en cuenta la iniciativa de los movimientos anticoloniales y los nuevos estados posteoloniales, no se explica cómo se produce el cambio normativo ni de qué manera puede éste a su vez afectar a la estructura del sistema y a la identidad de los actores. Si bien es evidente que la descolonización coincide con una transformación de los valores internacionales, JACKSON sostiene la existencia de una relación de causalidad, en la que la variable independiente es el cambio normativo, que está lejos de probar. se quela

La transformación de las normas sobre la soberanía no es siempre previa a la descolonización: en 1960, cuando se aprueba la resolución 1514(XV), ya se han producido las descolonizaciones asiáticas y una gran parte de las africanas. Sólo en las descolonizaciones posteriores, como las de los territorios españoles en África, pudo tener dicha resolución cierto efecto de causalidad directo. Adelantemos que, para nosotros, las normas no son fuerzas independientes y actuantes por sí solas sobre la realidad, sino que proporcionan el contexto de confrontación y lucha entre los actores sociales. Y este conflicto se da a menudo alrededor de los mismos conceptos que aquellas normas establecen. Las normas, las ideas y los lenguajes compartidos socialmente, no son un agente más de la realidad social, sino elementos constitutivos de la misma. a la Sólo en las

33 JACKSON, op.cit., 1993, p.132.

2.2. LOS LENGUAJES DE LA DISOLUCIÓN DE LOS IMPERIOS COLONIALES

Después de asomarnos a los actores y las estructuras que participan en la descolonización africana, nos falta atender al modo en que se produce el proceso. Para ello, como dijimos al principio, se requiere observar las concretas interrelaciones que se dan, precisamente, entre la agencia y la estructura. Dentro de la disciplina de las Relaciones Internacionales, la perspectiva que, desde nuestro punto de vista mejor puede explicar Jos fenómenos de transformación y cambio social, es la que se ha desarrollado durante la última década bajo la denominación de constructivismo 4 . en la

Estos estudiosos tratan de articular la dimensión normativa de la sociedad internacional, pero de forma distinta a cómo lo hacen los institucional i stas. El constructivismo considera que los estados, como actores internacionales por excelencia, no son las entidades apriorísticas de los realistas, con intereses que son previos a su participación en la sociedad internacional. Más bien al contrario, los estados y sus intereses se conforman a partir de su interacción con otros actores internacionales y desde las normas y lenguajes que esa interacción produce. De esta forma la norma de la soberanía, lejos de ser un elemento secundario del sistema de estados, es constitutiva del mismo sistema, definiendo quiénes son sus actores principales. El tratamiento que hacen los constructivistas de las normas internacionales no es en tanto que reglas que llevan aparejadas sanciones y que los actores consideran como un factor más a tener en cuenta en sus cálculos racionales para la acción. Más bien son consideradas en su dimensión de generadoras o codificadoras del lenguaje en el que los actores tienen que expresar sus prácticas e intereses, y que condicionan las mismas identidades de los estados. sociedad El a su y que

Los procesos sociales se producen en un contexto en el que "la estructura constriñe la acción pero también es el medio a través del cual los actores actúan, y de este modo pueden transformar la misma estructura" ". Pues bien, para nosotros lo relevante es que el contexto

4 Entre la literatura sobre constructivismo en Relaciones Internacionales, destacamos Nicholas Greenwood ONUF, World o/Our Making. Rules and Rule in Social Theory and International Relations, University of South Carolina Press, 1989; Alexander WENDT, "Anarchy is what states make of it: the social construction of power", International Organization, 43, 2, Spring, 1992: "Collective identity formation and the international state", American Political Science Review 88:2, June, 1994; Audie KiX)TZ, Norms in International Relations. The sttruggle against Apartheid, Comell Unjversity Press, New York, 1995; John Gerard RUGGIE, Constructing the World Polity: Essays on international Insfitutionalization, Routledge, London, 1998.

35 RUGGIE, op.ciu 1998, p.25.

en el que se produce esta interrelación entre agencia y estructura es el de un lenguaje, que constituye uno de los componentes de ésta última.

Utilizamos aquí el término lenguaje en un sentido vago de vocabulario o conjunto de conceptos, que puede estar más o menos codificados en instituciones o normas, con el que se expresan las prácticas de los agentes sociales. Toda práctica y experiencia social sólo puede ser articulada y reconocida a través de las categorías, la gramática y la mentalidad que proporciona un lenguaje 36 . Y la generación de discursos es la forma concreta en que los actores humanos utilizan e individualizan el lenguaje y expresan su experiencia. Ello significa que toda acción se ve constreñida por los lenguajes limitados que ofrece la estructura social en la que aquélla se produce. Y cualquier intento de transformación de esa estructura se verá en la necesidad de hacer uso de un vocabulario previo, que determina lo que es válido y lo que no lo es. e incluso distingue lo que existe y de lo inexistente. Ello

La capacidad de determinar los lenguajes con los que definir la realidad es componente fundamental de lo que los gramscianos conocen como hegemonía. Esta consiste precisamente en la combinación del poder material de un grupo con la capacidad de fijar los términos en los que la acción política es posible, incluyendo tanto la conformidad como la discrepancia o la resistencia. De tal manera que a menudo la contrahegemonía se verá obligada a expresarse en el lenguaje de la hegemonía. Ello no significa que los grupos dominantes sean los que determinan cuáles son los vocabularios concebibles por el resto del conjunto social; o no sólo se trata de eso. El mismo lenguaje ayuda a definir cuáles son los actores sociales relevantes, de tal manera que si una forma de poder no es expresable con el lenguaje disponible, es muy difícil que logre consolidarse, y puede llegar a ser muy ~ulnerable. es

Sin embargo, en la medida en que el lenguaje es una realidad intersubjetiva, creada por los mismos hablantes, que no sólo lo reproducen sino que discuten sobre los significados de los conceptos, los actores pueden aspirar a modificar los términos en que está definida la propia estructura social. El lenguaje proporciona tanto las condiciones de la continuidad social como las posibilidades del cambio. Los conflictos entre individuos o grupos humanos se dan casi siempre en el contexto de un vocabulario, y lo que suele estar en cuestión es el contenido de los mismos conceptos utilizados por todos los actores. La resolución de los

J.G.A. POCOCK, Vxrtue, Commerce, and History. Essays on Política} Thought and History, Chiefly in the Eighteenth Centun; Cambridge University Press, Cambridge, 1985, p.28. 36

conflictos puede venir de la mano de una redefinición del lenguaje y con ella también de las estructuras.

En suma, agencia y estructura son mutuamente constitutivos a través del lenguaje. Y éste a su vez es componente fundamental tanto de la estructura como de la acción de los sujetos sociales. La realidad se construye, por tanto, dialécticamente, a partir de la discusión o redefinición de los conceptos sobre los que se asienta la hegemonía existente 37 .

2.2.1. La estatalidad como contexto de la descolonización

Si nos centramos, desde estos presupuestos en el caso de la descolonización africana, observaremos cómo la tensión entre los movimientos anticoloniales y los gobiernos metropolitanos va a desarrollarse a lo largo de las líneas marcadas por unos conceptos, que son precisamente los de la soberanía estatal y la libre determinación de los pueblos. La retirada de los europeos de África sólo fue posible, tal y como se produjo, en la medida en que las reivindicaciones africanas se expresaron en términos de la exigencia de un estado nacional, que a su vez era un vocabulario comprensible por los mismos colonizadores. No en vano, el estado que exigían los africanos era la forma política desarrollada en Europa durante los dos últimos siglos.

Cuando ciertos colonizados comenzaron a utilizar el lenguaje político de las mismas metrópolis, los funcionarios coloniales se vieron obligadas a argumentar con un léxico que antes sólo manejaban con relación al ámbito europeo. Tengamos en cuenta, además, que tras la Segunda Guerra Mundial y la derrota de los regímenes del Eje, el vocabulario de la libre determinación de los pueblos y de la soberanía nacional se había visto reforzado, en los foros internacionales, como garantía contra la opresión, simbolizada por el expansionismo nazi. El principio de soberanía, que impedía la intervención en los asuntos internos de los estados y determinaba que eran éstos los miembros casi exclusivos de la sociedad internacional, se reconocía por la Carta de San Francisco como norma constitutiva del nuevo orden mundial. Y los principios de igualdad de derechos y de libre determinación de los pueblos debían ser la base de las "relaciones de amistad entre las naciones" (artículo 1.2. de la Carta).

Era comprensible que la lucha contra la estructura colonial de la sociedad sociedad

37 Como puede observarse, estos planteamientos son derivaciones de la perspectiva sobre la construcción social de la realidad. Ver Peter L. BERGER & Thomas LUCKMANN, La construcción social de la realidad, AmorTOttu editores, Buenos Aires, 1968.

internacional de 1945. para ser eficaz, se viera en la necesidad de hacer uso del vocabulario a su disposición, que era el utilizado por las mismas potencias mundiales, si bien en otros contextos diferentes al africano. Se produjo entonces una contienda por el significado de los conceptos que ahora todos, europeos y africanos, hacían suyos. Y en ese conflicto, el propio lenguaje de la soberanía acabó por transformarse.

Hasta la Segunda Guerra Mundial, era principio indiscutido que la estatalidad era sólo reconocible cuando se daban ciertas condiciones de civilización y progreso. Cuando la Carta de las Naciones Unidas reconoció un vago principio de la libre determinación de los pueblos, no quedó claro a quiénes se refería y si las poblaciones hasta ahora coloniales podrían reivindicar la aplicación de ese principio. Pero fue la misma lucha de los movimientos anticoloniales y de los nuevos estados afroasiáticos en el contexto de los foros internacionales, los que obligaron a reinterpretar las normas de la soberanía, que desde 1960 ya no pudo condicionarse a "la falta de preparación en el orden político, económico, social o educativo" como rezaba el artículo 3 de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales. de los de la

La transformación de las normas del derecho internacional y por tanto del lenguaje de las organizaciones internacionales, no podía dejar de afectar a los mismos gobiernos metropolitanos que participaban en ellas. Quienes se habían considerado como portadores de una sagrada misión civilizatoria en África se vieron obligados ahora a cambiar su identidad imperial por otra en la que jugaban el papel de meros transmisiores de soberanía o, en todo caso, de creadores de estados independientes. Como comprobaremos en el caso de España, la participación en los foros internacionales obligaba a utilizar un lenguaje, y cuando éste comenzó a cambiar, la política de los gobiernos metropolitanos tuvieron que rearticularse y transformarse también.

Si la identidad de las metrópolis se vio alterada, no menos ocurrió con los movimientos anticoloniales. Las resistencias contra el dominio europeo habían adoptado múltiples formas y lenguajes: desde el proporcionado por instituciones propiamente africanas hasta el panafricanismo. que se refería a la construcción de una unidad política en todo el continente, pasando por la reclamación de una ciudadanía plena y la consiguiente igualdad de derechos, políticos y sociales, en el marco del mismo estado metropolitano. Finalmente fue la reivindicación en el vocabulario imperante en la sociedad internacional de la soberanía y la libre determinación de los pueblos la que encontró receptividad en las mismas metrópolis. El con los

discurso del nacionalismo anticolonial reivindicaba el derecho a constituir un estado a partir de un grupo humano definido por el territorio colonial en el que se asentaba.

Ello determinó a su vez que fueran ciertos grupos de las poblaciones colonizadas, y no otros, los que se erigieran como líderes de la contestación de dichas poblaciones ante los gobiernos metropolitanos. Quienes eran capaces de articular sus demandas en forma de exigencia de independencia estatal, normalmente las élites más occidental izadas, pudieron convertirse en interlocutores privilegiados del proceso de descolonización, arrinconando otras muchas demandas de grupos sociales diversos que las generaron a partir de discursos y lenguajes diferentes.

En los estudios de Frederick COOPER sobre la dimensión social de la descolonización en África francesa y británica , se nos muestra la tensión existente entre los movimientos obreros africanos con sus demandas de carácter social universalista, y los movimientos políticos que exigían libre determinación de la población africana. Los regímenes coloniales, temiendo el coste económico y político de satisfacer todas las demandas de carácter social, decidieron conceder cierta participación en el poder a los líderes políticos africanos, para que fueran éstos los que enfrentaran aquellas demandas. Sin preverlo, esta opción favorecería el triunfo del proyecto nacionalista de estatalidad e independencia.

La construcción de la nación y la soberanía del estado subsumió así a otras aspiraciones sociales, articuladas en términos más amplios o más estrechos, universalistas, panafricañistas, locales o étnicos. Y ello en gran medida porque la nación era una comunidad que podía ser imaginada a la vez por los líderes africanos y por los colonialistas europeos. a otras

"the nation was not the only unit that people imagined, and the predomíname ofthe nation-state in post-1960 África resulted not from the exclusive focus of African imaginations on the nation but from the fact that the nation was imaginable to 39 colonial rulers as well" .

El lenguaje y las instituciones de los colonizadores son utilizados por los colonizados

33 Frederick COOPER, Decolonization and African Society. The Labor Quesíion in French and British África, Cambridge University Press, 1996; "The dialectics of decolonization. Nationalism and labor movement in postwar French África", Frederick COOPER & Ann Laura STOLER, Tensions ofEmpire. Colonial Cultures in a Bourgeois World, University of California Press, 1997.

39 "La nación no fue la única entidad que la gente imaginó, y el predominio del estado-nación en África desde 1960 no fue resultado de la atención exclusiva de las imaginaciones africanas sobre la nación, sino del hecho de que la nación era imaginable también para los gobernantes coloniales" COOPER, op.cir, 1994, p.1537.

para desafiar y transformar al mismo poder colonial. Al mismo tiempo la reacción de éste contribuirá, de manera dialéctica, a la redefinición de las demandas africanas y al éxito de las fundadas en la independencia soberana y la estatalidad de la colonia, a costa de cualquier otra de carácter político o social.

Con la atención sobre la dimensión lingüística e "imaginativa" no se trata de ocultar la importancia de las condiciones estructurales del proceso. Las reivindicaciones de los grupos occidentalizados sólo adquirieron capacidad de ser escuchadas cuando lograron conectarse con las movilizaciones populares campesinas y urbanas, como los movimientos obreros, y superaron el reducido escenario elitista en el que primero se formularon. Por otra parte, sin una situación internacional como la que se produjo tras la Segunda Guerra Mundial y la fuerza que fue adquiriendo en el ámbito mundial el movimiento de los estados afroasiáticos, el nacionalismo en cada una de las colonias africanas se hubiera visto privado de una fuente de inspiración y apoyo imprescindible. Y es que, como estamos viendo, el ámbito internacional va a proporcionar un marco inestimable de confrontación entre nacionalistas africanos y representantes metropolitanos, facilitando, entre otras cosas, el mismo lenguaje que va a servir de catalizador del conflicto. entre

Nuestra tesis no consiste en afirmar que eJ factor fundamental que explica la retirada de los europeos y el fin de los imperios coloniales en África sea el de las normas y los discursos. La lucha por la descolonización se llevó a cabo por actores concretos, y no siempre pacíficamente. Por su parte, el mantenimiento de colonias dejó de ser rentable para las metrópolis en el marco de las nuevas estructuras económicas y de poder internacional generadas tras la guerra mundial, por lo que comenzaron a pensar estratégicamente en la retirada. Lo único que aquí sostenemos es que las relaciones entre africanos y europeos, y el conflicto generado por la situación colonial en el contexto de las nuevas estructuras mundiales, necesitaban hacer uso de un vocabulario. Y este vocabulario definió en gran medida el resultado de la confrontación. no

A continuación vamos a analizar un poco más detenidamente los discursos de la descolonización, y para ello distinguiremos entre el lenguaje utilizado por los movimientos anticoloniales en África y el que va a plasmarse en el ámbito internacional en Naciones Unidas. Sólo para descubrir que el vocabulario hegemónico tanto en uno como en otro ámbito es el del estado y la soberanía.

2.2.2. Nación y modernidad

El discurso que desplegarán los nacionalistas anticoloniales en su lucha contra el colonizador va a presentar un carácter dual, aunando dos visiones diferentes, y hasta cierto punto contradictorias, del proceso histórico que estaban protagonizando. Por una parte, con la descolonización se buscaba el final de una dominación injusta y extranjera sobre las poblaciones africanas y la reversión del proceso de la expansión colonial, enfrentada conceptualmente a la idea de imperialismo. A través de la descolonización, las poblaciones antes sometidas, se verían liberadas y con poder sobre sí mismas, dueñas, al fin, de su propio destino. En este sentido los nacionalistas iban a enfatizar la conexión entre las instituciones precoloniales o las "primeras resistencias" a la penetración colonial de los europeos, y los movimientos que ellos mismos lideraban.

Por otra parte, la expulsión de los europeos era considerado como un paso previo a la construcción de la nación, en el marco de las fronteras de cada colonia, que era visto como un imperativo histórico. En última instancia, la nación parecía ser condición del progreso de los europeos, y el nacionalismo anticolonial se presentaba como aquella fuerza progresiva que conduciría a la modernización de las sociedades africanas, obstaculizada hasta entonces por el colonialismo. De esta manera el proyecto nacionalista se presentaba como enfrentado tanto al colonizador como a los núcleos "tradicionales" africanos. Una vez desaparecido el colonialismo, que constituía el verdadero impedimento del progreso de los africanos, la tarea los nuevos gobiernos consistía en integrar a todos los grupos sociales y étnicos en un único proyecto de construcción del estado. Este proyecto estaba representado por la nación y conducía irremisiblemente hacia un futuro de desarrollo y bienestar social.

El discurso de los nacionalistas africanos compartía unos mismos presupuestos con la teoría de la modernización, entonces en auge en la academia norteamericana. Representante por excelencia de esta escuela es W.W.ROSTOW y su The Stages of Economic Growth de 1960 4 '. Heredera de las teorías funcionalistas y evolucionistas, esta perspectiva mantenía un concepto teleológico de la historia, de tal manera que las situaciones de las poblaciones no europeas constituían algún estadio previo y necesario para el alcance de la modernidad

40 Terence O. RANGER, "Connexions between 'primary resistance' movements and modern mass nationalism in East and Central África" I & II, Journal ofAfrican History IX, 3 y 4, 1968-1969.

41 W.W.ROSTOW, Las etapas del crecimiento económico. Un manifiesto no comunista, V. CE., México, 1961.

:

··''"·;x

económica que habían logrado los países más "avanzados". La dicotomía sobre la que se construía todo el aparato explicativo, enfrentaba sociedad "tradicional" a sociedad "moderna", y de este modo recreaba la dicotomía salvaje/civilizado de la mitología civilizatoria del colonialismo.

El fenómeno de modernización suponía un cambio social desde aquella fase "tradicional", que afectaba a todas las esferas de la realidad social de manera funcional e integrada, de tal forma que "la industrialización y el desarrollo económico, la movilización social y la institucional i zac ion de las estructuras políticas y su democratización" se veían como procesos inevitablemente asociados. La creación de un estado moderno, la promoción del crecimiento económico y la aparición de una sociedad civil eran los fines hacia los que estaba dirigida, y por los que se explicaba, la independencia de las colonias. fase

No obstante, aunque son muchas las coincidencias entre este relato y el de los nacionalistas modernizadores, la teoría de la modernización no compartía el mismo juicio negativo respecto a la colonización, a ia que consideraba como un factor del despegue de las estáticas sociedades tradicionales. La descolonización se presentaba así más como continuación que como ruptura con la dominación colonial. Y las élites modernizadores como herederos del proceso iniciado por los europeos. Pero para ambos, la terminación del colonialismo debía leerse en términos del progreso unívoco al que estaba abocada la historia de todas las sociedades. como

La perspectiva nacional i sta-modernizadora iba a servir para legitimar el surgimiento de los nuevos estados postcoloniales. La creación de la nación y el logro del desarrollo, en términos occidentales, eran los objetivos a los que debía supeditarse cualquier otra aspiración social o política, y que justificarían la aparición en África de estados territoriales tras la retirada europea. Los africanos trataban de implantar así la organización política genuinamente europea a partir de los instrumentos administrativos y territoriales de la misma colonización.

Advirtamos como peculiaridad del nacionalismo anticolonial respecto de otros nacionalismos, la consciencia de estar "construyendo naciones". Su pretensión de estatalidad no se basaba tanto en la supuesta preexistencia de una nación sometida, de características culturales homogéneas. Más bien se trataba de crear, voluntariosamente, la nación, en el

' Francisco Javier PEÑAS, Occidentalización, fin de la Guerra Fría y relaciones internacionales. Alianza, Madrid, 1997. p.37.

marco de las fronteras heredadas de la colonia. Porque la nación, frente a otras comunidades políticas, se concebía como el mejor instrumento de la modernización de las sociedades africanas.

Por otra parte, para muchos nacionalistas africanos, el modo de lograr los objetivos de la modernización no podía ser el liberalismo capitalista, sino el socialismo y el intervencionismo de estado, que se había mostrado capaz de convertir en pocos años a los países atrasados del este de Europa en estados industrializados. De este modo los nacionalistas de la descolonización se presentaban a sí mismos, en su gran mayoría, como socialistas, en el sentido de considerar la participación del estado en la economía el único modo de promover la ingeniería social que el "desarrollo" de África requería 43 . y el modo los

En suma, la expulsión de los europeos se reclamaba con el lenguaje, de origen occidental, del estado nacional. Este lenguaje contiene una importante dimensión internacional, pues en gran medida se articula en el contexto del sistema de estados de origen europeo. A este contexto volvemos ahora la mirada.

2.2.3. La libre determinación externa de los pueblos coloniales en la sociedad internacional sociedad

En el ámbito exterior, los movimientos anticoloniales africanos y asiáticos también reclamaron la retirada de los europeos con el lenguaje del nacionalismo. Aquí, este lenguaje tomaba la forma del principio de la libre determinación de los pueblos, reconocido por primera vez en un tratado internacional, aunque vagamente, por la Carta de Naciones Unidas

4? Existieron formulaciones más o menos elaboradas, aunque en general, la opción por el socialismo no implicaba la ruptura de lazos comerciales y económicos con los estados del bloque occidental, entre los que se encontraban las antiguas metrópolis. Entre estos discursos más elaborados en torno al socialismo se encontraban los de Kwuame NKRUMAH de Ghana, Sekou TOURÉ de Guinea y Julius NYERERE de Tanzania.

En su obra Freedom and Socialism / Vhuru na Ujamaa (1968) NYERERE quiso formular un tipo de socialismo que se distanciara tanto del capitalismo como del sistema soviético. Para ello acudía a la cultura. Según Nyerere, existía un socialismo que encontraba su inspiración en las organizaciones comunales y familiares propias de África. Nyerere aceptaba la matriz occidental del socialismo, pero no la tesis de la lucha de clases, prefiriendo acudir a una romantizada cultura africana, en la que el igualitarismo y el comunitarismo se oponía al individualismo occidental. Si el objetivo último era la creación de un país industrializado, ello sólo podría hacerse a partir del desarrollo de tas fuerzas productivas en el campo. Ello conllevó el intento de una enorme ingeniería social a través de los programas de aldeanización forzosa del gobierno tanzano (Declaración de Arusha, enero 1967).

También en TOURÉ encontramos esta mezcla de proyecto estatal ista-progresista, de matriz occidental, rechazo frontal del imperialismo y retomo a la cultura africana como fuente de inspiración de un socialismo sobre el que se fundaba la filosofía del estado.

en sus artículos 1.2 y 5 .

El principio comenzó a articularse durante las revoluciones burguesas del siglo XLX con un sentido básicamente democratizante, como exigencia de que el gobierno fiiera responsable ante el pueblo. La legitimidad política imperante hasta entonces en Europa, de carácter religiosa y dinástica, se veía así seriamente desafiada. A principios del siglo XX serían ideologías políticas tan encontradas como el leninismo y el liberalismo wilsoniano las que exigirían que la libre determinación se convirtiera en fundamento de las relaciones internacionales.

James MAYALL ha analizado el impacto que tuvo el nacionalismo sobre la sociedad de estados europeo y su principio regulador de la soberanía . Pese al potencial antisistémico de la formulación de que los pueblos debían gobernarse a sí mismos, el nacionalismo se íue convirtiendo en el nuevo lenguaje legitimador de los estados que formaban el sistema, sustituyendo a la antigua legitimidad dinástica. La incorporación de la libre determinación nacional a los principios fundamentadores de la sociedad internacional se hizo a partir de su acomodación con el principio de soberanía. De este modo, se alegaría por parte de los estados existentes, como nuevo fundamento de su soberanía y para reclamar la no intervención en sus asuntos internos. Y también se utilizaría por aquéllos que, en nombre de una comunidad política, pretendían el reconocimiento de su estatalidad y la entrada en el sistema de estados. la no

Es así cómo la libre determinación iría legitimando la desintegración de los imperios multiétnicos europeos y luego de los imperios coloniales en Asia y África, y la aparición de numerosos nuevos estados allí donde se reclamaba la existencia de una nación. Pero para ello era necesario que las poblaciones no occidentales fueran consideradas capaces de constituirse en naciones, cosa que el imperialismo europeo había negado. La ampliación del sentido de la libre determinación de los pueblos fue uno de las transformaciones más importantes del derecho internacional tras la Segunda Guerra Mundial.

Efectivamente, la abstracción del principio recogido en la Carta de Naciones Unidas fue sufriendo su concreción normativa a partir de la labor militante del creciente grupo

La Carta Atlántica de 1941 también concebía la libre determinación como norma general que regularía los cambios territoriales y la elección de los gobernantes tras la guerra mundial. Antonio CASSESE, SelfDetermination ofPeopk. A legal reappraisal, Cambridge University Press, Cambridge, 1995, p.37.

James MAYALL, Nationalism and International Society, Cambridge University Press, Cambridge 1990; ídem, "Self-determination and the OAU", I.M.LEWIS, Nationalism andSelf Determination in the Horn qf África, Ithaca, London, 1983. 45

anticolonial de Naciones Unidas 46 . A través de una serie de resoluciones y prácticas en el seno de la organización internacional en la Asamblea General llegó a convertirse en "principio estructural del Derecho internacional" 47 y en norma imperativa o de ius cogens . La importante Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, aprobada por la resolución I514(XV) de la Asamblea General en diciembre de 1960, reconocería finalmente un derecho incondicional a la estatalidad a toda población colonial basándose en el principio de la libre determinación de las poblaciones coloniales. Recordemos cómo el artículo 1 de la resolución 1514(XV) declaraba que el colonialismo debía considerarse como "una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperación mundiales". en es de la

La resolución 1514(XV) identificaba la liberación de las poblaciones coloniales con su derecho a la estatalidad. La reclamación del fin de los imperios europeos en África se hacía por tanto a partir del lenguaje, imperante en la sociedad internacional, de la soberanía y el estado. Pero al hacerlo se renovaba ese mismo lenguaje y las normas que lo articulaban. Porque para exigir la libre determinación de las poblaciones coloniales debía desmontarse el requisito que había fundamentado el colonialismo, por el cual la estatalidad sólo era era

Sobre la articulación y el alcance normativo de este desarrollo alrededor del principio de la libre determinación de los pueblos ver, entre la innumerable literatura, Lynn BERAT, Walvis Boy, Decolonization and International Law, Yale University Press, New Haven & London, 1990; José Antonio CARRILLO SALCEDO, "Libre determinación de los pueblos e integridad territorial de los Estados en el dictamen del TIJ en el caso de! Sahara occidental", Revista Española de Derecho Internacional, 33, 1978; Antonio CASSESE, Self-Determination of People. A Legal Reappraisal, Cambridge University Press, Cambridge, 1995; James CRAWFORD, The crealion of States in International Law, Oxford, 1978; ídem, The Rights ofPeoples, Clarendon Paperbacks, Oxford, 1992; Héctor GROSS ESPIELL, El derecho a la libre determinación. Aplicación de las resoluciones de las Naciones Unidas, NY. 1980; Adolfo MIAJA DE LA MUELA, La emancipación de los pueblos coloniales y el derecho internacional, Madrid, 1968 (2 a ed.); ídem, "La descolonización y el derecho de la descolonización en la Organización de las Naciones Unidas". Revista Española de Derecho Internacional, 1-2, 1971; W. OFUATEY-KODJOE, "Self Determination", Osear SCHACtfTER & Christopher C.JOYNER UnitedNations Legal Order, The American Society of International Law, 1995; M. POMERANCE, Self Determination in Law and Practice, The New- Doctrine in United Nations, The Hague, 1982; Antonio REMIRO BROTONS, Derecho internacional público. Principios fundamentales, Tecnos, Madrid, 1982; ídem, "La libre determinación de los pueblos coloniales" en A. REMIRO et al.. Derecho Internacional, McGraw-Hill. Madrid, 1997; C. TOUMUCHAT, Modern Law of Self-Determination, Doredrecht, Boston and London, 1993; José Antonio de YTURRIAGA, Participación de la ONU en el proceso de descolonización, CSIC, Madrid, 1967. 46

47 Juan Antonio CARRILLO SALCEDO, El Derecho Internacional en perspectiva histórica, Tecnos, Madrid, 1991, p.103.

48 El principio de libre determinación de los pueblos sería uno de los recogidos en la resolución 2625(XXV) de 1970 sobre Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional referentes a las Relaciones de Amistady a la Cooperación entre los Estados de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.

reconocible cuando se daba cierto grado de "civilización" y la nacionalidad era una cualidad de los pueblos avanzados. El fin de los imperios coloniales tendría su correlato normativo en la deslegitimación de las normas internacionales que admitían la ocupación y el sometimiento de territorios habitados por poblaciones no occidentales. una

De este modo se desterraba definitivamente de las normas internacionales el derecho de conquista, y sólo la libre determinación de los pueblos podía legitimar el gobierno sobre una población. La regla gradualista sobre la que se había asentado el dominio colonial, por la que los europeos reclamaron aquella "sagrada misión civilizatoria" hacia los pueblos más atrasados, era censurada y desaparecía. Precisemos, no obstante, que no desapareció por completo aquella dualidad entre civilizados y no civilizados, y la idea de progreso, que había íundamentado la expansión europea. Cuando el artículo 3 de la misma resolución afirmaba que "(l)a falta de preparación en el orden político, económico, social o educativo no deberá servir nunca de pretexto para retrasar la independencia", no se estaba condenando aquí el vocabulario de los europeos sobre el atraso. Sólo se impedía que ello legitimara la dominación colonial. la

Eliminadas las colonias como forma de dominación legítima, el estado moderno se configuraba ahora como la única organización política aceptable en la sociedad internacional. La estatalidad no era ya cuestión de la capacidad efectiva de ejercer la soberanía por parte de una comunidad política, sino un derecho absoluto de toda población colonial por el mero hecho de serlo.

Y es que el sujeto al que se refería la libre determinación de los pueblos, que fue siendo definido cada vez más precisamente en Naciones Unidas y también en la Organización de la Unidad Africana, acabó por referirse al conjunto de la población que habitaba dentro de las fronteras de una colonia. La libre determinación tampoco minó sino que más bien reforzó el principio internacional de la integridad territorial, aunque ahora el territorio no era el de la metrópoli con sus dependencias coloniales, sino sólo el de cada una de éstas por separado. en la

La mera existencia de una población colonial activaba su derecho a ser reconocido como estado, sin posibilidad de proponer otras comunidades políticas, más amplias o más estrechas, y sin necesidad de que esta voluntad se manifestara expresamente. Sólo cuando la resolución 1541 (XV) establecía otros posibles modos de dar por finalizada una situación

Gerrit W. GONG, Standardof "Civilizat ion"in International Society, Clarendon Press, Oxford, 1984. 49

colonial, como era la anexión o la integración del territorio en un estado independiente, exigía la expresión democrática de la libre voluntad de la población. Pero éste no era requisito necesario cuando se trataba de la independencia total, que en realidad era la solución primada por las Naciones Unidas para entender ejercida la libre determinación de los pueblos. no era

De modo que a lo largo de todo este proceso interpretativo, la libre determinación perdió su sentido más democratizante, según el cual un pueblo tendría derecho a escoger a sus propios gobernantes. El sentido que prevaleció enfatizó la llamada "libre determinación externa", como derecho de cada pueblo a constituirse en estado y a ser respetado en su soberanía por el resto de los estados . Era una interpretación de carácter estatista, que ignoraba el tipo de régimen político que se estableciera. La libre determinación casi se redujo al derecho de las poblaciones coloniales a ser gobernadas por élites indígenas. Lo que se exigía para considerar conseguida la liberación respecto del colonialismo era la total africanización del aparato administrativo de la colonia y la desintegración de los lazos políticos con la metrópoli. Nos encontramos, por tanto, que también en el ámbito de la sociedad internacional, la liberación de las poblaciones africanas se articulaba en torno a la estatal idad. total

23. REARTICULACIÓN DE LA HEGEMONÍA EN EL MUNDO POSTCOLONIAL

Como venimos sosteniendo, es la utilización del lenguaje prevaleciente en la sociedad internacional, alrededor de los conceptos de soberanía y estatalidad, lo que explica la manera en que se produce el fin de los imperios coloniales. El resultado de la descolonización se explica, en parte, por el vocabulario y el discurso del nacionalismo que manejaron los líderes de los movimientos anticoloniales y de los nuevos estados postcoJoniales. En esta última sección, vamos a recoger una serie de reflexiones sobre las consecuencias de la descolonización, tanto en el ámbito interno (2.3.1.) como en el ámbito internacional (2.3.2.), realizadas por estudiosos de la realidad africana y de la sociedad internacional. en la de la estados

50 MAYALL, op.cit., 1990; Antonio CASSESE. op.cit., 1995; Hakan WlBERG, "Self-Determination as an intemational issue", l.M. LEW1S (ed), Nationaiism and Self-Determination in the Horn qf'África, Ithaca Press. London. 1983. an

2.3.1. Críticas liberacionistas al nacionalismo africano

El fracaso de los proyectos modernizadores de los nacionalistas africanos dará como resultado la deslegitimación de su discurso y la aparición de otros discursos críticos con los nuevos grupos gobernantes de los estados postcoloniales. Pero las críticas más tempranas se harán desde los mismos planteamientos de la teoría de la modernización. Es el caso de DUMONT y su esclarecido libro África ha empezado mal, de 1962, para quien el desarrollo y el bienestar de las poblaciones africanas estaba siendo impedido por el comportamiento egoísta y corrupto de las nuevas élites autóctonas, que de esta forma no hacían sino colocarse en el lugar antes ocupado por los blancos y continuar con la situación injusta de la época colonial. La independencia había creado una "burguesía de la función pública" que abusaba de sus privilegios y explotaba a campesinos y obreros. La solución de Dumont pasaba por un verdadero compromiso de los nuevos gobiernos con la modernización de África, a partir de la educación y de la reforma agraria en el marco del estado nacional . como

Pero pronto aparecerán cuestionamientos del mismo discurso del "despegue triunfal del estado nación" Tempranos críticos de la manera en que se estaban produciendo las independencias los encontramos en intelectuales anticoloniales como Franz FANÓN O Amilcar CABRAL. Ambas reflexiones se van a producir al filo de intensas guerras de liberación colonial, como fueron la de Argelia y la de las colonias portuguesas, especialmente en Guinea-Bissau. Y ambos van a tener presente el magro resultado de las primeras independencias asiáticas y africanas con relación a la emancipación de sus poblaciones. suS

FANÓN representa "con más contundencia y decisión que nadie" lo que SAID denomina discursos liberacionistas . Los condenados de la tierra, su última obra, plantea una confrontación total contra el sistema colonial, contemplado como una dominación cultural que impone una violencia deshumanizadora sobre el colonizado 53 . Pero advierte que SAID

51 Rene DUMONT, L'Afrique noire est malpartie, Éditions du Soleil. Paris, 1973 (l a ed.l962), (en castellano, África negra ha empezado mal, Barcelona, 1966). En el mismo sentido podemos entender la crítica que se hace a la nueva clase gobernante africana en Roben H. BATES, Markets and States in Tropical África. The Política! Basis of Agricultura! Policies, Uni versity of California Press, Berkeley, 1981.

Edward W.SAJD, Cultura e imperialismo, Ed. Anagrama, Barcelona, 1996 (l a ed. 1993), p.414. 52

? " Franz FANÓN, op.cit., 1965.

la simple toma del poder no significa la eliminación de la subordinación impuesta por el imperialismo. "Su idea era la siguiente: a menos que, una vez adquirido un alto nivel de aceptación y funcionalidad, la conciencia nacional se transformase de algún modo en una conciencia social, el futuro no traería la liberación sino una extensión del imperialismo" . La descolonización que debiera suponer la reversión de la situación colonial, es sustraída por la burguesía nacional a las masas populares, de las que está desconectada, para convertirse en mera heredera de los colonialistas.

Los discursos liberadonistas denunciaban tanto la persistencia de los modos de dominación colonial tras la independencia, como de las relaciones de carácter desigual entre los nuevos estados y las potencias mundiales. Para Amilcar CABRAL, el cabo-verdiano fundador del Partido Africano de Independencia da Guiñé e Capo Verde, la independencia de una colonia podía ser puramente nominal si no llevaba a cabo una verdadera renovación de las estructuras de la colonia \ La respuesta liberacionista es la revolución social . Pero como la dominación colonial europea poseía un fuerte componente cultural, la lucha contra la misma tenía que darse también en el ámbito de la cultura . de

Tanto uno como otro pretenden ver en la participación de las masas subalternas, "rurales y urbanas", campesinado y lumpenproletariado, a los verdaderos sujetos de la historia y la revolución contra el imperialismo, pues "sólo ellos tienen la voluntad de enfrentarse a la absoluta negación de identidad que conlleva el colonialismo y usar la violencia para ello" . Las élites nacionalistas habían traicionado el potencial subversivo de las masas africanas con respecto al fenómeno colonial y se habían convertido en herederas de

54 SAID, op.cit., 1996,p.413-414.

55 Amilcar CABRAL, Guiné-Bissau, Nacao africana forjada na luía, Textos Amílcar Cabral, Lisboa, 1974.

i6 FANÓN legitima la violencia anticolonial, como contrapunto de la violencia que se ejerce por la metrópoli. CABRAL es consciente de que gracias a la guerra que protagoniza contra los portugueses, es posible plantear una revolución que transforme los cimientos de la sociedad africana.

57 Amilcar CABRAL, "Liberación nacional y cultura", Eduardo Mondlane Memorial Lecture, Syracuse, 1970 en Hilda Várela Barrza (ed.) Cultura y resistencia cultural: una lectura política, Ediciones el Caballito, México D.F., I986,pp.41-67:

"...el movimiento de liberación debe, en el nivel cultural tanto como en el nivel político, basar su acción en la cultura popular, cualquiera que sea la diversidad de niveles de cultura en el país. El combate cultural contra la dominación colonial -la primera fase del movimiento de liberación- puede ser planeado eficientemente sólo sobre la base de la cultura de las masas trabajadoras rurales y urbanas, incluyendo la pequeña burguesía nacionalista (revolucionaria) que ha sido reafricanizada o que está preparada para una reconversión cultural."

58 Frederick COOPER, op.cit, 1997, p.408.

del mismo imperialismo.

Durante los anos ochenta, y en un contexto diferente al africano como es el de los intelectuales indios, surgieron los llamados Estudios Subalternos (Subaltern Studies). 59 Siempre en tensión con el concepto gramsciano de hegemonía , estos autores van a situar su atención en los sujetos colonizados, no tanto en sus estrategias de acomodación y colaboración sino en las de resistencia y protesta. Pero para mostrar enseguida que son las categorías del conocimiento colonial las que establecen los términos en los que pueden triunfar los movimientos de oposición. Partha CHATTERJEE, analizando el discurso nacionalista indio, muestra la esencial ambigüedad de la oposición de las élites indígenas al colonialismo. El nacionalismo es considerado como el instrumento discursivo que. procedente de la tradición racionalista de la Ilustración europea, pretende repudiar la estructura de poder colonial que esa misma tradición sostiene, por lo que se convierte en un "discurso derivativo". A la luz del marxismo de GRAMSCI y su noción de "revolución pasiva", la lucha en las colonias se transforma en la sustitución del poder colonial por la estructura del estado nacional moderno. Y para ello, el proyecto nacionalista va a necesitar apoyarse en la movilización anticolonial de los sectores populares al mismo tiempo que se distanciará de esos sectores para construir el estado. La construcción del estado postcolonia] se convertirá en el objetivo primordial, subordinando al mismo cualquier reivindicación en contra de la estructura desigual de la sociedad y y

excluyendo otras voces .

La paradoja del nacionalismo anticolonial reside en que constituye, de alguna manera, la culminación del proyecto hegemónico del imperialismo; el fin del colonialismo sólo fije posible en clave de las categorías culturales, de nación y progreso, de los mismos colonizadores. O dicho al revés, es la persecución del proyecto hegemónico del discurso colonial el que hizo necesario que el estado dejase de ser colonial 61 .

El componente discursivo, generador de consentimiento, de la dominación colonial es uno de los temas de debate entre estos autores. Ver Ranajit GUHA, "Dominance without hegemony and its historiography" en R. GUHA (ed.), Subaltern Studies VI: Wriüngs on South Asían History and Society, Delhi, 1989; Dagmar ENGELS y Shula MARKS, Contesting Colonial Hegemony. State and Society in África and India, British Academic Press, London, 1994. 59 R

Partha CHATTERJEE, Nationalist Thought and the Colonial Order. A Derivattve Discourse, Zed Books, London, 1986. 60

61 Partha CHATTERJEE, "Was there a hegemonic project of the colonial state?" in Dagmar ENGELS & Shula, Contesting Colonial Hegemony. State and Society in África and India, British Academic Press, London, 1994,

Con relación a África, la crisis del estado postcolonial también ha provocado numerosas reflexiones alejadas de la euforia estatalista de las independencias, y que también plantean una crítica abierta al nacionalismo descolonizador africano. Muestra significativa de ello es la obra de los años noventa de Basil DAVIDSON, que anteriormente había sido un ferviente defensor del proyecto nacionalista en el continente. En su The Black Maris Burden, el estado aparece como una importación ajena al continente y la más perversa herencia del colonialismo, que evitó que la descolonización se convirtiera en la verdadera emancipación por la que lucharon los africanos . Pero la radical crítica de DAVIDSON no se para a analizar, como hace CHATTERJEE, la esencial ambigüedad del nacionalismo y el estado, postocolonial, ni tampoco las concretas y sutiles relaciones que aquél mantuvo con los distintos sectores y movimientos sociales africanos. un

Por su parte, la crítica de Mahmood MAMDANT al nacionalismo africano no se basa en la acusación de ser un elemento "importado" y alienante, como hace DAVIDSON, sino en su carácter antidemocrático y no participativo . Para comprender el proceso de descolonización y su resultado hay que distinguir entre las movilizaciones populares que se dieron en África durante los años cuarenta, y el nacionalismo estatalista de los años sesenta y setenta. Las primeras, que englobaban desde sindicatos a movimientos campesinos y religiosos, se caracterizaban, según MAMDANI, por su amplia base popular y sus demandas sociales y democráticas frente al despotismo colonial. Pero este nacionalismo popular, que luchaba por derechos, se iba a convertir en una ideología de estado. Y ello, en gran medida, debido a las reformas del gobierno colonial destinadas a integrar y "domesticar" a aquella movilización de masas. Lo cual condujo a la captación, por el estado colonial, de los líderes políticos africanos, su desvinculación de sus bases popular, y la redefinición de sus objetivos, ahora dirigidos a la captura del estado, el control y la desmovilización social. Paradójicamente, las reformas coloniales requirieron, para su éxito, garantizar la independencia de la colonia en manos del nuevo nacionalismo de las élites. La ideología y la práctica de los nuevos estados no se iba a basar en una mayor participación de los africanos en los asuntos públicos, sino en se p.83.

62 Basil DAVIDSON, The Black Maris Burden África and (he Curse of the Nation-State, James Currey, Londone/a/., 1992.

63 Mahmood MAMDANI. "State and civil society in contemporary África: reconceptualizing the birth of state. Nationalism and the defeat of popular movements", Afrique et Dévehppement, 3-4, vol XV, 1990.

la supeditación de todos los esfuerzos a la construcción del estado. En esta devastadora crítica de MAMDANI, nos encontramos de nuevo al colonialismo sentando las bases, políticas e ideológicas, del poder del futuro estado independiente africano, y a las masas populares como agentes fundamentales, si bien traicionadas, del proceso.

2.3.2. Descolonización como expansión de la sociedad internacional

Ya hemos ido señalando los efectos del fin de los imperios coloniales en el ámbito internacional, que son fundamentalmente dos: la expansión del sistema de estados de origen europeo, que ve aumentar el número de sus miembros, y la transformación de las normas de dicho sistema. Vamos a atender ahora a algunas interpretaciones realizadas desde las Relaciones Internacionales sobre la descolonización.

Hedley BULL, que es uno de los padres de la escuela inglesa, realiza una breve reflexión sobre el fin del dominio colonial en el libro colectivo que editó juntó con Adam WATSON. The Expansión of International Society 64 . Para BULL tanto el imperialismo como su terminación ofrecen una importante dimensión normativa e internacional. "La dominación de los europeos o de las potencias occidentales a la vuelta del siglo se expresaba no sólo en su superioridad económica y militar y en su imperativa autoridad intelectual y cultural, sino también en las normas e instituciones de la sociedad internacional" \

La sacudida que sufrió el sistema colonial provendrá de una "revuelta contra Occidente 1 ' protagonizada por los pueblos no europeos sometidos. Esta revuelta, que ha de entenderse en términos amplios, incluye la lucha anticolonial por la independencia política de las poblaciones coloniales, pero también la exigencia de igualdad soberana de aquellas entidades políticas que, como Egipto o China, se encontraban sometidas a los estados occidentales por tratados desiguales. Y comprende, asimismo, otras luchas: por la igualdad racial frente a la supremacía blanca, no sólo en las colonias sino también en otros escenarios, como los Estados Unidos o la Suráfrica del apartheid; la lucha por la justicia económica mundial de los años sesenta y setenta, a través de la reclamación de un Nuevo Orden Económico Internacional; y, aunque más difusa, una lucha por la liberación cultural de la

Hedley BULL, "The Revolt Against the West" en Hedley BULL & Adam WATSON, The Expansión of Internationa! Society, Clarendon Press, Oxford, 1985. También Hedley BULL, Justice in International Relaüons* 1983-84 Hagey Lectures, University of Waterloo, 1983. 64 International

65 BULL. op. cit. , 1985, p.216.

supremacía de Occidente.

Pero si la descolonización es producto de la "revuelta contra Occidente", ésta se va a hacer "en el nombre de ideas y valores que son ellos mismos occidentales". BULL recoge la contradicción del proceso descolonizador que venimos señalando: es el lenguaje de los dominadores con el que se va a llevar a cabo la liberación de los dominados. En este mismo sentido, las sociedades antes colonizadas aceptarían las normas e instituciones de la sociedad internacional europea como la base de sus relaciones internacionales, incluso aunque buscaran en algunos aspectos modificarlas. "La actual estructura política internacional del mundo -basada en la división de la humanidad y de la tierra en estados separados, que aceptan la soberanía de los otros, los principios legales que regulan la coexistencia y la cooperación y los acuerdos diplomáticos que facilitan sus relaciones- es al menos en sus características básicas el legado de la ascendencia europea, ahora desaparecida" . La descolonización es interpretada como parte del proceso de expansión de la sociedad 67 internacional de matriz europea . La que

Como hemos visto, las reivindicaciones a favor de la emancipación de las poblaciones afroasiáticas, sometidas a dominación europea, tomaron la forma a mediados del siglo XX de una lucha por la captura del estado colonial, en nombre de la nación supuestamente existente o por construir. El nacionalismo anticolonial llevaría al surgimiento de un centenar de nuevos estados donde antes había colonias, y con ello, a la expansión de la sociedad de estados hasta los últimos confines del planeta. En consecuencia, el fin del colonialismo europeo se hizo sinónimo de estatalidad de las poblaciones que habitaban dentro de las fronteras de una colonia, así como de su integración, como soberanos, en la sociedad de estados de origen europeo. de las la nación del

Para que ello fuese admisible en la vieja sociedad internacional occidental, hubieron de reinterpretarse las normas reguladoras de la misma. La libre determinación nacional se convertiría definitivamente en el único principio legitimatorio de la dominación política sobre una población. Además, ya no era posible exigir condiciones de "civilización" para el reconocimiento de la estatalidad a un grupo humano. El único requisito era la existencia de

66 Hedley BULL & Adam WATSON, The Expansión of International Society, Clarendon Press, Oxford, 1985. "Introduction", p.2.

67 Este perspectiva entronca con las actuales reflexiones sobre los procesos globalización y mundializacion. Como introducción a esta literatura ver Femando VALLESPÍN, El futuro de la política, Taurus. Madrid. 2000.

una población definida por las fronteras de una colonia.

Esta es la razón por la que Robert H. JACKSON, en su libro Quasi-states, Sovereignty, International Relations and the Third World, sostiene que el nuevo marco normativo internacional consolidado en los años sesenta ha favorecido la existencia internacional de nuevos estados sin capacidad real de actuar como tales ante sus poblaciones. El nuevo derecho internacional reconoce una soberanía externa o negativa, que consiste en el derecho a la no intervención extema, a lo que antes eran colonias europeas, sólo por el hecho de haberlo sido. Y de esta manera no se exige el ejercicio de una verdadera soberanía positiva, que incluiría no sólo el monopolio de la jurisdicción sobre un territorio, sino también la facultad del gobierno de un estado para proveer de bienes políticos a sus ciudadanos .

Llegados a este punto, podemos formular nuestra propia conclusión. La transformación de las normas de la sociedad internacional sobre la soberanía fue complementaria del proyecto de construcción estatal sostenido por los líderes nacionalistas y los gobiernos postcoloniales. El hecho de que el nacionalismo absorbiera, y a veces ahogara, otras reivindicaciones existentes en el seno de las sociedades colonizadas, incluidas las demandas de una mayor democratización, fue en parte respaldado por el mismo sistema normativo internacional. Este primó la libre determinación extema sobre la interna, y no condicionó el reconocimiento de la primera a un efectivo "gobierno del pueblo por el pueblo". Las luchas por la liberación colonial quedaron reducidas en muchas ocasiones al principio de que las poblaciones coloniales debían ser gobernadas por élites africanas, con independencia de que el carácter de su poder fuera tan despótico como que los europeos habían ejercido con anterioridad. La fue

CONCLUSIÓN

Desde este marco teórico que hemos tratado de dibujar vamos a estudiar el proceso concreto de la descolonización de Guinea Ecuatorial. Vamos ahora a resumir nuestros argumentos hasta aquí desarrollados, al tiempo que anticipamos cómo pueden ayudamos a

fifi Robert H. JACKSON, Quasi-states: Sovereignty, Iníemaíiona! Relations and the Third World, Cambridge University Press, Cambridge. 1990.

comprender el modo en que se produce el fin del imperialismo español en África central.

La disolución de los imperios coloniales en África se produce a partir de la interrelación de tres tipos de actores -coloniales, metropolitanos, e internacionales- con las estructuras internacionales del colonialismo. En el caso de la Guinea española también encontraremos a tres actores básicos: el gobierno de FRANCO y sus distintos sectores gubernamentales, los movimientos anticoloniales guiñéanos, organizados desde principios de los años sesenta, y el grupo anticolonial de estado en las Naciones Unidas. En cuanto a las estructuras en las que debemos contemplar al colonialismo franquista, son las mismas que engloban al colonialismo europeo en África: una sociedad internacional de estados de origen europeo y un sistema económico internacional compuesto de un centro y una periferia dependiente. Pero en nuestro caso debemos tomar en cuenta, además, la peculiar situación de! estado franquista en aquella sociedad internacional pues, a los ojos de muchos, se trataba del último de los regímenes totalitarios vencidos en la Segunda Guerra Mundial. Y eso lo colocaría, tras la guerra, en una situación de exclusión internacional, sólo superable parcialmente durante la Guerra Fría, por su papel geoestratégico para Estados Unidos en la confrontación bipolar. de la feria

Hemos afirmado, como una de nuestras tesis fundamentales, que el proceso de la descolonización africana se produjo en el encuentro entre agencia y estructura en el contexto de un lenguaje. Este lenguaje era el del nacionalismo y la libre determinación de los pueblos, interpretado como derecho de las poblaciones coloniales a la estatalidad. Las normas internacionales sobre soberanía se convertirían en el contexto de confrontación entre europeos y afroasiáticos sobre la interpretación y el alcance de los principios del sistema. En el proceso de descolonización, los mismos principios legitimatorios de la sociedad internacional serían modificados por el movimiento anticolonial, que lograrían excluir al colonialismo como forma legítima de dominación política. entre sociedad

Cuando en 1955 ingresan en Naciones Unidas los estados autoritarios de España y Portugal, van a encontrarse en la necesidad de dar respuesta a los discursos y crecientes demandas articuladas en términos de independencia de las colonias africanas. Pero mientras SALAZAR mantuvo una negativa frontal a cualquier exigencia de abandonar África, en el caso del régimen franquista, su necesidad de ser aceptado como miembro de pleno derecho en la sociedad internacional y de encontrar apoyos entre algunos de los estados posteo loni ales le obligaría, tras las primeras reticencias, a utilizar el vocabulario cada vez más imperante en

esa sociedad internacional.

La adopción del lenguaje de la libre determinación de los pueblos afectaría, con el tiempo, a la propia percepción del gobierno de FRANCO sobre su papel en el trópico. Cuando, tras los cambios normativos internacionales, la posesión de colonias dejó de significar prestigio internacional o cumplimiento de una sagrada misión civilizatona, desaparecieron los argumentos fundamentales que legitimaban la presencia española en Guinea. Los intereses económicos se demostraron entonces secundarios con respecto al objetivo del gobierno de Madrid de ser admitido sin recelos en la sociedad internacional. Los

Por su parte, los movimientos anticoloniales guiñéanos se articularon en gran medida en el exterior del territorio, alrededor de la reclamación de la independencia. Éste era el discurso con el que conseguirían el apoyo de los estados postcoloniales africanos y superar su inicial debilidad en el interior de Guinea. Pero además, al adoptar la libre determinación de los pueblos como el vocabulario de su confrontación con la potencia colonial, estos movimientos encontrarían en Naciones Unidas un escenario privilegiado para lograr el apoyo de todo el bloque afroasiático y donde poder negociar con España en condiciones más favorables. Las Naciones Unidas se convertirían así en uno de los ámbitos fundamentales del proceso de descolonización de la Guinea española, en el que tanto metrópoli como movimientos guiñéanos acabarían utilizando un mismo lenguaje. estos como

No se trata tanto de que el vocabulario de la libre determinación de los pueblos se utilizara de forma estratégica por metropolitanos y nacionalistas. Más bien, al contrario, la libre determinación se convirtió en el único lenguaje, intemacionalmente legitimado, en el que podían expresarse la práctica, el acuerdo o la confrontación de los actores sociales. Incluso, podríamos decir que sería ese mismo lenguaje el que de alguna manera determinaría cuáles iban a ser los actores relevantes: en nuestro caso el Ministerio español de Asuntos Exteriores y los grupos nacionalistas guiñéanos que solicitaban la independencia unitaria de la colonia.

Los desenlaces posibles del conflicto también resultarían limitados por el lenguaje que utilizaban unos y otros. El hecho de que los nacionalistas africanos reclamaran la retirada europea en los términos occidentales de la soberanía y la libre determinación, hizo que aquélla se produjera a partir de la constitución de estados nacionales, integrados en la sociedad internacional, allí donde antes había colonias.

De este modo, la colonia de la Guinea española también se convertiría, a finales de la

década de los sesenta, en el estado independiente de Guinea Ecuatorial. Con el alcance de la estatalidad parecía superarse la situación de sometimiento que había supuesto la presencia española en África central. El carácter autocrático del régimen que se instaló en Guinea tras la retirada del estado español no se consideraría ya asunto que concerniera a la sociedad internacional. La interpretación del principio de libre determinación que se articuló durante la descolonización sólo se refería al fin del colonialismo, y no requería que se asegurara la efectiva participación de la población en los gobiernos de los nuevos estados postcoloniales.

En suma, las normas internacionales que institucionalizaban el vocabulario de la libre determinación de las poblaciones coloniales se hicieron complementarias del proyecto, no siempre democratizador, del nacionalismo anticolonial que aspiraba a la construcción del estado territorial en Aírica. Y así iba a ocurrir también en el caso de la colonia española en el Golfo de Guinea.

Parte Segunda EL RÉGIMEN FRANQUISTA, EN ÁFRICA Y EN EL MUNDO

CAPITULO 3 EL RÉGIMEN COLONIAL FRANQUISTA EN EL GOLFO DE GUINEA

El propósito de este capítulo es ofrecer una caracterización general del régimen colonial en los llamados Territorios Españoles del Golfo de Guinea, desde la Guerra Civil española hasta las transformaciones jurídico-administrativas que se verificaron en 1959. Éste constituye el período de consolidación de la presencia española en el África subsahariana, y será también el punto de partida de nuestro relato sobre el fin de esa misma presencia. Como tal punto de partida, se tratará más de una "foto fija" del modelo de dominación colonial franquista que de un análisis del desarrollo de la colonización. Nuestra narración, en capítulos posteriores, comenzará precisamente en el momento en que esta dominación empiece a vacilar. en

El surgimiento de lo que parecía un nuevo régimen fascista en el sur de Europa, y la consiguiente desaparición de derechos y garantías constitucionales de los ciudadanos españoles, pareció alarmar e inquietar a las grandes potencias liberales del sistema internacional. Sin embargo, ninguna de estas potencias se escandalizó porque ese mismo régimen heredara el gobierno despótico sobre un conjunto de poblaciones que, por reputarse coloniales, no se concebían merecedoras de reconocimiento de derechos de representación o de libertades personales. sistema

En los años treinta y cuarenta del siglo XX estábamos todavía en época colonial, y el nuevo gobierno español no tenía que justificar su soberanía sobre los pequeños territorios africanos que fueron adjudicados a España durante el reparto europeo de África. La presencia española en el Golfo de Guinea estaría plenamente normalizada en el contexto internacional hasta bien entrados los años cincuenta. Y el régimen que mantendrá en su colonia ecuatorial responderá a la misma lógica y utilizará instrumentos muy similares a los utilizados por las grandes potencias coloniales.

El argumento central de este capítulo es que el colonialismo franquista tuvo que dar respuesta a los mismos problemas que se planteaban a toda minoría europea que pretendía gobernar sobre una mayoría indígena. Y ante ellos asumió el mismo tipo de mecanismos de

control que el resto de metrópolis europeas, consistente en un gobierno indirecto sobre una masa de campesinos dependientes.

3.1. LOS TERRITORIOS ESPAÑOLES DEL GOLFO DE GUINEA EN LOS INICIOS DEL RÉGIMEN FRANQUISTA LOS

Fue durante la época franquista cuando se consolidó el control colonial sobre la totalidad del territorio que los acuerdos intraeuropeos habían asignado al estado español en el Golfo de Guinea 1 . La ocupación y sometimiento militar de los habitantes del área así delimitada se había completado sólo en 1926, lo cual, en un principio, significó únicamente que todo el espacio estaba salpicado de puestos de la Guardia Colonial . La presencia efectiva de la administración metropolitana en la pequeña colonia se había hecho sentir muy lentamente. Esta apatía colonial mostraba hasta qué punto la presencia en África subsahariana había sido cuestión irrelevante para la política interna del debilitado estado español de principios del siglo XX. Hay que distinguir, no obstante, entre el grado de penetración europea existente en la isla de Fernando Poo y el que se daba en la parte continental de la colonia, o Río Muni, a la altura de la Guerra Civil . así África

En la isla se desarrollaba ya una economía de explotación, típicamente colonial, dominada por las plantaciones de cacao, y la población africana estaba integrada, de una manera u otra, en el sistema jurídico-político y productivo establecido por los europeos.

El Tratado de París, de 27 de marzo de 1900 entre Francia y España, es uno de aquellos acuerdos de finales del siglo XIX a través de los cuales los estados europeos se repartieron el continente africano en función de las relaciones de poder que se daban en Europa. Este tratado fijaba definitivamente los límites entre el Gabón francés y la Guinea española, aunque no lo hizo de una forma totalmente precisa dada la falta de control sobre gran parte de! territorio. El limite norte de la colonia española con la colonia germana de Camerún se había pactado con Alemania a la altura de la Conferencia de Berlín en 1885. El trazo rectilíneo de los limites continentales de la colonia española refleja bien los criterios con los que los europeos se adjudicaban el territorio africano: las fronteras eran fruto más del conflicto y acuerdo entre las potencias coloniales y de la ignorancia concreta del terreno, que de los pactos entre colonizadores y colonizados. De este modo el limitado peso de España en la política europea se reflejó en las pequeñas dimensiones (28.000 km 2 ) de su colonia subsahariana.

2 Donato NDONGO, "Guiñéanos y españoles en la interacción cultural: 1900-1968" en Mariano de CASTRO y Donato NDONGO. España en Guinea. Construcción del desencuentro 1778-1968, Ediciones Sequitur, Toledo, 1998. pp.l 11-112.

Las posesiones españolas en África subsahariana comprendían una zona continental y un conjunto de islas: Femando Poo. Annobon, Coriseo, Elobey Grande y Elobey Chico, que en total ocupaban 28.051 km 2 . La isla de Fernando Poo era, por su tamaño (2.017 km 2 ) y rentabilidad, la más importante para la metrópoli, que había establecido su dominio colonial desde mediados del siglo XIX.

Existía una minoría de colonos blancos, garantes del dominio de la metrópoli, mientras que la población africana se caracterizaba por su diversidad social, cultural y económica . Por una parte se encontraban los habitantes autóctonos bubis, que habían ido integrándose en el sistema económico de la colonia, más como campesinado que como difícil mano de obra. Junto a éstos se encontraban los provenientes de otros lugares de África occidental y del Caribe. Los descendientes de los africanos venidos durante la colonización británica de la isla, a mediados del siglo XIX, formaban una clase criolla muy occidental izada, denominados femandinos, que se habían beneficiado de la economía de trata, pero que fueron siendo expulsados paulatinamente del mercado con la implantación del régimen de explotación. El resto lo configuraban inmigrantes provenientes de África occidental que habían llegado (y seguirían llegando) como mano de obra de las explotaciones agrícolas'.

En el continente, por el contrario, el control y la integración de la población en la colonia más allá de la zona costera, habitada por lo que los españoles denominaron "pueblos playeros", era muy débil, y el tipo de explotación, fundamentalmente maderera, hacía innecesaria una utilización intensiva de tierras y de trabajo . La resistencia que encontrara la expansión española entre la población del interior, mayoritariamenté fang, estaba superada en esta época. Sin embargo, aunque la búsqueda de braceros para las plantaciones de cacao de Fernando Poo había sido una de los motivos que había incitado a la ocupación y control de la población continental, el coste de dicho sometimiento y el delicado compromiso al que se llegó entre colonizadores y colonizados impidió que los africanos del continente pudieran ser considerados como fácil mano de obra . La penetración del poder español y las estructuras coloniales en el continente eran pues débiles, dispersas y desiguales. hacía

La Guerra Civil española supuso, igual que la Segunda Guerra Mundial poco más

4 Según los datos oficiales, en 1942 había en la isla 3.325 europeos de 35.359 habitantes, que aumentarían a 4.465 de 63.660 en 1965. En el continente había, en 1942, 799 blancos de 135.223 habitantes, y en 1965 serían 2.782 de 191.024. Síntesis estadística de Guinea Ecuatorial de junio de 1968. AGA 656/1.

5 Ibrahim SUNDlATA, Ecuatorial Guinea. Colonialism, State Terror and the Search for Stability, Westview Press, BouIder-S.Francisco-Oxford, 1990, ch.2; Rene PEUSSIER, "Femando Poo: un archipel hispano-guinéen", Revue Frangaise d'etudespotinques qfricaines, 33, 1968, p.19.

6 SUNDlATA, op.cit., 1990, p.35.

7 Goncal SANZ CASAS, "Descolonizar la historia de África: el caso de Guinea Ecuatorial", sin publicar, 1990.

' ft tarde para toda África, un impulso de la colonización de la Guinea española . Pese a su pequeño tamaño y su limitado rendimiento comparado con otros imperios coloniales, el territorio, que pasó la guerra en el bando de los sublevados, iba a soportar una gran presión por parte de la metrópoli. La escasez de productos básicos, provocada por la guerra y el aislamiento internacional, impulsó a España a buscar en su colonia subsahariana parte de lo que no podía obtener en los mercados mundiales. La coacción sobre los africanos para que produjeran o trabajaran en las explotaciones de los europeos aumentó, en un tiempo de guerra en que las consideraciones humanitarias casi desaparecieron de las preocupaciones su internacionales. El estado metropolitano aprovechó la guerra para intensificar el control estatal sobre el comercio, fundamentalmente a través de cuotas y precios fijos. Al mismo tiempo la importación de alimentos y materias primas para la industria, como el cacao y la madera, y Q también el café, el caucho, el aceite de palma o la yuca, creció considerablemente . Gran parte del presupuesto de este momento se invirtió en la partida militar, reforzando las guarniciones coloniales y por tanto la violencia del estado sobre la población africana. La "segunda ocupación colonial" supuso también para la Guinea española una mayor

integración de la población en la economía y la estructura colonial. El nuevo régimen dictatorial que nacería de ía Guerra Civil en España aprovechó y persistió en este impulso de colonización y control del territorio, y lo hizo en parte a través de la revisión de la normativa reguladora de la colonia . Intentaremos mostrar, en sus rasgos esenciales, el sistema de dominación que estableció el régimen franquista en sus territorios ecuatoriales, antes de que entrara en crisis a finales de los años cincuenta. Vamos a distinguir dos partes en nuestra exposición: la primera (3.2.) analizará los objetivos e intereses de los sectores sociales españoles implicados en la colonia, y la segunda (3.3.) se interesará por los

Gervase CLARENCE-SMTTH. "The impact of the Spanish Civil War and the Second World War on Portuguese and Spanish África", Journal ofAfrican History, 26, 1985; Guslau NERÍN I ABAD, "Introducción a la historia económica de Guinea Ecuatorial", sin publicar, sin fecha. on

9 CLARENCE-SMITU, op.cit., 1985, pp.313-314.

Es significativo que la legislación básica del franquismo sobre el gobierno de los territorios subsaharianos se dictara en 1938. antes de concluir el conflicto civil. De ese año es la Ordenanza General de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea de 27 de agosto, la reforma del Patronato de Indígenas de 29 de septiembre, el establecimiento de la "justicia indígena" el 10 de noviembre y los Decretos de 22 de diciembre sobre administración territorial y auxiliares indígenas. Para legislación colonial hasta 1945 ver Agustín MIRANDA JUNCO, Leyes coloniales. Dirección General de Plazas y Provincias Africanas, Madrid, 1945 y José María CORDERO TORRES. Tratado elemental de Derecho Colonial Español Instituto de Estudios Políticos, Ed. Nacional, Madrid, 1941. 10

instrumentos jurídico-administrativos utilizados para mantener aquella dominación. Por último (3.4.) nos asomaremos a las reacciones y transformaciones de la población colonial. Por

3.2. LOS OBJETIVOS COLONIALES

Inmediatamente después de la Guerra Civil, los sueños imperiales del nuevo régimen hicieron concebir la posibilidad de aumentar las posesiones africanas tanto en el Magreb como en el Golfo de Guinea . Pero al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el régimen franquista tuvo que conformarse con conservar sus pequeños territorios africanos y serenar su discurso imperialista, que desde entonces apenas jugó un papel relevante en la retórica de la dictadura . Pese a la progresiva penetración, explotación y rentabilización de Guinea durante las décadas siguientes, la colonia fue un asunto marginal para el gobierno franquista. Los Territorios del Golfo de Guinea nunca habían jugado un pape! relevante en la política, la economía y la sociedad española, ni siquiera cuando, tras la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico a finales del siglo anterior, el estado español estableció tas bases fundamentales del entramado colonial en ellos.

Pocos eran los sectores sociales metropolitanos implicados en el gobierno y provecho de la colonia ecuatorial. Pero podemos distinguir tres grupos de intereses que hicieron de Guinea el objeto central de sus actividades. En primer lugar, el Ejército, especialmente la Marina, que era el responsable, no sólo del orden, sino del mismo gobierno y la administración de la colonia. En segundo lugar, la Iglesia Católica, que constituyó un instrumento fundamental de penetración y control de la población, y suplía al estado en numerosas tareas. El gobierno de FRANCO asignó al Ejército y a la Iglesia una relevancia aun mayor, de acuerdo con la misma naturaleza del régimen surgido de la Guerra Civil. Por último encontramos a empresarios y comerciantes, que obtenían sus beneficios y la un en beneficios

" FRANCO quiso condicionar la entrada de España en la guerra mundial a la obtención de gran parte de las colonias francesas en el Magreb y el Golfo de Guinea como botín de guerra. Estas reclamaciones se justificaron en un libro de AREILZA y CASTIELLA, Reivindicaciones de España de 1942. El temor de HlTLER a ofender al gobierno de Vichy y su subsiguiente negativa a las aspiraciones imperialistas de FRANCO fue una de las causas de la neutralidad beliberante) del estado español en el conflicto mundial. Ver por ejemplo Florentino PORTERO y Rosa PARDO, "La política exterior" en La época de Franco (1939-1975), tomo XLI de la Historia de España Menéndez Pida!, Espasa Calpe, Madrid, 1996.

12 Ver capítulo 4.

fundamentalmente de las plantaciones de cacao en Fernando Poo y las explotaciones madereras en el continente.

El "comerciante", el "soldado" y el "misionero" representan precisamente los tres impulsos que estuvieron detrás de la expansión europea en África: el afán de lucro, la búsqueda del prestigio político-militar en el sistema internacional y la idea de una misión civilizatoria que cumplir sobre los pueblos "sin historia" . A mediados del siglo XX ésos son también los tres motivos que encontramos en la actitud del estado español respecto de sus posesiones africanas en el Golfo de Guinea. Los discursos oficialistas que se desplegarían en torno a Guinea enfatizarían alguno o algunos de estos fines . No estoy interesada en realizar un análisis formal de los discursos coloniales del franquismo, ni tampoco en distinguir entre intereses perseguidos y principios defendidos . Frecuentemente unos y otros coinciden, pues a nadie se le ocultaba en ese tiempo que la razón de ser de una colonia eran los beneficios que reportaba; y ésta constituía, a los ojos del colonizador, su principal justificación. en

Hemos escogido el discurso de uno de los principales ideólogos de la presencia española en Guinea para ilustrar el examen de los tres objetivos fundamentales que buscaba el franquismo en sus territorios ecuatoriales, así como los sectores sociales y gubernamentales concretos que los sustentaban. Nos referimos al Gobernador General de la colonia de 1944 a 1948, Juan BONELLI RUBIO. En una conferencia en 1944, BONELLI planteaba la cuestión principal que toda potencia colonial debía contestar para justificar, al menos ante sí misma, el dominio colonial: sociales y

"pues si resulta que había unas tierras en el mundo que estaban habitadas por unos hombres y después llegamos nosotros -los hombres blancos- y nos hicimos dueños de aquello,... ¿cómo se puede justificar nuestra presencia? ¿Por la ley del más fuerte acaso? Ningún pueblo civilizado sería capaz de invocar esta ley, que vendría a ser la negación misma de su propia civilización. Pues entonces, ¿qué derechos pueden

Para un análisis de este triple impulso civilizador véase por ejemplo Francisco Javier PEÑAS, "Estándares de civilización' 1 . Revista Jurídica de la Universidad Autónoma de Madrid* n.l, oct.1999. 13

14 El órgano oficial de propaganda colonialista por excelencia lo constituyó el instituto de Estudios Africanos (IDEA), fundado en 1945 como centro de estudio y proselitismo africanista. Para un análisis de los discursos africanistas del franquismo, ver Alfred BOSCH 1 PASQUAL, L'Africanisme franquista i i'IDEA, Tesina de Licenciatura. Universitat Autónoma de Barcelona, 1985.

Las contradicciones entre la retórica gubernamental y eclesiástica y la realidad de la colonización en Guinea es lo que interesa a Gustau NERÍNI ABAD, "Mito franquista y realidad de la colonización de la Guinea española". Esludios de Asia y África, v.XXXIl, n.l, 1997. Nuestra perspectiva es diferente, en tanto que pretende encontrar en aquella retórica las pistas sobre los fines perseguidos en la colonia.

hacer la ocupación legítima, y qué deberes han de aparecer solidarios con aquellos derechos?..." .

Las respuestas que el gobernador se dio nos guiarán e introducirán en cada uno de los pasos que siguen.

3.2.1. Rentabilidad económica de la colonia

"De aquella tierra se puede extraer una riqueza que los indígenas no saben extraer ni administrar. Luego es justo en nombre de la humanidad, usufructuar aquel terreno para producir lo que producir debe, pero sin olvidar nunca los derechos primarios de los que allí viven" . sin

La obtención de un rendimiento económico de las colonias era no sólo una realidad, sino la principal justificación que se ofrecía de la presencia europea en África. En la España franquista, los partidarios de la colonización tuvieron cada vez más fácil la demostración de la rentabilidad económica de los territorios ecuatoriales, aireada periódicamente por las publicaciones del Instituto de Estudios Africanos. La economía en Guinea era típicamente colonial, basada en la producción de una serie de materias primas que se exportaban casi íntegramente a la metrópoli. En todo el periodo franquista no dejó de verificarse un crecimiento sostenido de las principales explotaciones como las del cacao, la madera y el cate . un

Las políticas económicas del régimen promovieron un intenso control estatal, que se realizaba a través de las Cámaras Oficiales Agrícolas y Forestales. De este modo, el gobierno aseguraba a estos productos un sistema proteccionista de precios, más elevados que los

16 Juan BONELLI RUBIO. El problema de la colonización. Dirección General de Marruecos y Colonias. Madrid, 1944, p.5.

17 Juan BONELLI RUBIO, Diferencia del concepto económico en la colonización de Fernando Poo y Guinea Continental Casa de la Guinea Española, Barcelona, 1947, pp.l 1-12.

18 Como ejemplo de ello, y según los datos oficiales, si en 1940 se produjeron 8.876 toneladas de cacao, eran 27.910 en 1959-60. La producción de café de Río Muni también aumentó de 1.848 toneladas en 1940 a 4.334 en 1959 (aunque este crecimiento se vio moderado por la progresiva disminución de la producción en Fernando Poo que en 1959 era de 1572 T. frente a las 2.891 de principios de la década). En la zona continental, la principal explotación junto al café, era la maderera, que si en 1950 exportaba 62.972 toneladas, en 1959 eran 215.597. Otros productos exportadores eran la yuca, los plátanos o la palmera de aceite, cuyas producciones fueron en disminución a lo largo de los años. Enrique ARROJAS, "Los Territorios Españoles de Golfo de Guinea", España en África, Madrid, Eds. Ares, 1948; IDEA, La Región Ecuatorial Española puesta al día, 1963.

internacionales, así como unas cuotas reservadas de mercado en la metrópoli. Los beneficios de la economía colonial estaban en manos de unas pocas y grandes compañías. Estas empresas constituían una red oligopólica que se organizaba en sindicatos de productores, a la manera corporativa y obligatoria del nuevo estado. A través de estas entidades corporativas, cuyos órganos centrales estaban dirigidos desde Madrid y muy intervenidos por el gobierno 19 Estas central, se controlaban los precios y las políticas de créditos y concesiones . Los africanos participaban en la economía colonial como mano de obra o como pequeños productores. Aunque parte de la población sufrió la presión violenta del sistema colonial para trabajar como braceros en las plantaciones o en la construcción de infraestructuras, la colonia también ofreció un nuevo marco económico para la iniciativa de los africanos. Éstos eran los responsables de la mayor parte de la producción de café en Río Muni, así como de las cooperativas africanas de cacao. Dirigidas desde el gobierno colonial, las cooperativas de Fernando Poo producían cerca del 5'5% de todo el cacao a inicios de los años sesenta" . Si bien, la legislación colonial, que luego analizaremos, aseguraba que los africanos jugaran un papel subordinado en la economía y no representaran una competencia seria a los productores europeos. 0

La implicación de la metrópoli en Guinea se refleja en el aumento del presupuesto de la colonia, que pasó de 14.185 millones de pesetas en 1939 a 198.356 en 1959. Al mismo tiempo, las exportaciones del territorio, en su mayor parte a la misma metrópoli, eran siempre superiores a sus importaciones, dando como resultado una balanza comercial favorable Por otra parte, la incidencia de la producción colonial en la economía española, dado el pequeño tamaño de la colonia subsahariana, era reducida y estaba muy localizada en pocas empresas y pocos sectores: el del cacao, que prácticamente satisfacía la demanda de la población metropolitana, el del café, consumido en un 81% en ia península, y el de la eran madera.

Que los beneficios económicos eran fin fundamenta] de la colonización nadie lo

19 Muchos autores, como NDONGO (1977) o SUNDIATA (1990), se hacen eco de la sospecha generalizada de que el responsable de la Presidencia de Gobierno, CARRERO BLANCO, tuviera intereses directos en los grupos comerciales que operaban en Guinea. Sin embargo, el biógrafo más importante de la "eminencia gris del franquismo", niega que existan evidencias de estas conexiones. Javier TUSELL, Carrero. La eminencia gris de! régimen de Franco, Temas de Hoy, Madrid, 1993, p.314. del

2 °lDEA,opát., 1963.

21 Rene PELISSIER, Los territorios españoles de África, IDEA, Madrid, 1964; IDEA op.cit., 1963; CLARENCE-SMITH, op.cit., 1985; NERÍN, op.cit., sin fecha. op. 1963;

ponía en duda hasta entrados los años cincuenta. Pero el énfasis en el rendimiento económico de Guinea fue decayendo a medida que la legitimidad del colonialismo ftie poniéndose en cuestión en el ámbito internacional y el franquismo se sintió cada vez más presionado para que abandonara el continente africano. Entonces se haría mayor hincapié en la segunda de las justificaciones.

3.2.2. La sagrada misión civilizatoria del franquismo

"(A)l ejercer el derecho de colonización, la nación colonizadora contrae el deber de hacer partícipe al pueblo colonizado del bien común que debe alcanzar a toda la humanidad, y por consiguiente, adquiere la obligación de educar y civilizar al pueblo indígena, único medio de que pueda llegar a él el común progreso y el bienestar común

La difusión de la cultura y las formas de producción occidentales, como proceso civilizatorio. había sido fundamento legitimatorio de la colonización de África desde el inicio de la expansión europea. La explotación económica no se veía en contradicción con la misión civilizatoria asumida unilateralmente por los estados europeos. El "progreso" del indígena era parte integrante del proceso de explotación económica: los beneficios no eran sólo para la metrópoli, también recaían sobre los africanos en forma de aculturación. Ya veremos que, pese al énfasis en esta supuesta falta de contradicción, la combinación de ambos objetivos resultaba siempre problemática para el mismo gobierno de la colonia. Ya

El discurso civilizatorio español se hacía eco a su vez de los discursos de las principales potencias coloniales. El argumento de los colonialistas españoles era que !a política en Guinea se fundaba en un sistema mixto entre aquellos los planteamientos, supuestamente diferentes, de británicos y franceses. El autor de un manual para los funcionarios coloniales afirmaba Jos

"Entre el sistema inglés de la influencia o diferenciador y el francés de la asimilación cabe adoptar uno ecléctico, en el terreno doctrinal, puesto que prácticamente ninguno de los sistemas aludidos es aplicable en su rigidez teórica, presentando matices y peculiaridades a ambos.

La política de la protección, como arte de conducir a los pueblos por intermedio de sus jefes naturales, sin violentar sus creencias, sus hábitos y formas de vida que no sean notoriamente opuestas a nuestras convicciones morales y jurídicas, haciéndoles pasar lentamente a un estado social, político y económico que nosotros estimamos

BONELLI RUBIO, op.cit., 1944, p.8. 22

más beneficioso, se basa fundamentalmente en la observación sociológica y en la exigencia permanente de un sentido ético y religioso, paralela a la expansión territorial, y es, por consiguiente, más compleja que la política de la asimilación o de la mera influencia y constituye, en realidad, la auténtica política indígena, que exige órganos adecuados de gran finura de espíritu y un orden ético supremo al que se subordine, en definitiva, toda acción sobre el indígena y su territorio" . se

Cuál era esa política indígena a la que se está refiriendo el autor, y de qué manera este sistema, supuestamente "ecléctico", se enfrentaba a las posibles contradicciones entre la búsqueda del beneficio económico y la pretensión de hacer de los africanos europeos es algo que analizaremos en la siguiente sección.

Dados los escasos beneficios que reportaba Guinea a la gran mayoría de la población metropolitana, la civilización, educación y cristianización del negro era a los ojos de la débil opinión pública española, la principal finalidad de la presencia en África . La "sagrada misión de civilización" estuvo en el caso español especialmente tintada de ecumenismo católico: "Nosotros estamos en Guinea como estuvimos en América: para evangelizar y españolizar 1 "". La peculiaridad del discurso colonial español era su énfasis en la identificación entre cristianismo, "hispanidad" y civilización. La insistencia en instituciones como el matrimonio monógamo y católico refleja muy bien esta imbricación. en la

El protagonismo de la labor civilizatoria lo compartían pues el Gobierno General y la Iglesia Católica . Los fuertes tintes religiosos de la legitimidad del régimen franquista en la metrópoli se reflejaron en la amplia libertad de acción que disfrutó el estamento religioso en Guinea. El estado franquista se sirvió de la Iglesia como instrumento de penetración en el continente y ésta jugó un papel importante en el control de ios africanos: eran los párrocos quienes realizaban los informes personales necesarios para que aquéllos pudieran aspirar a

: " A. YGLESIA DE LA RlVA, Política indígena en Guinea, IDEA, Madrid, 1947, pp.36-37, (la cursiva es mía).

Gustau NERIN I ABAD, La Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro. Hombres blancos y mujeres negras en Guinea Ecuatorial, ¡843-1968, Ediciones Península, Barcelona, 1998. 24

2Í José MOLINA ARRABAL, "Propiedad Territorial en Guinea", Alta Comisaría de España en Marruecos, Labor de España en África. Barcelona, 1946, p.363. Las referencias al imperio americano y la labor civilizatoria allí realizada por ios españoles eran una constante de los discursos en torno a Guinea. La política indígena se presentaba como continuidad de la desarrollada en los siglos XVI a XVIIl, pese a la distancia cultural entre los dos colonialismos.

El papel de los misioneros, especialmente de la orden del Claret, en la expansión española en Guinea ha sido estudiada para finales del siglo XIX por Jacinl CREUS, "Sexe i missió. Des fici i desfeles em l'evangelització claretiana de Guinea, 1883-1910", lies e Imperiis, n.3, prim.2000. 26 em

cualquier puesto en la administración colonial 27 . Al mismo tiempo, las misiones, mayontainamente claretianas, tenían reconocido el derecho a una parcela de terreno , con la que participaban en la economía de explotación. En Fernando Poo promovieron bajo su tutela la creación de cooperativas agrícolas entre la población bubi. Pero la función básica que tenían encomendadas las misiones era la educación de la población, y con ella la aculturación y "civilización" de los africanos. misiones, su

En los años cincuenta un nuevo discurso del desarrollo, nacido al calor de la puesta en cuestión del colonialismo en el sistema internacional, pero heredero directo de la idea civilizatoria, provocó la aparición de amplios programas de educación y sanidad . Era el tiempo también del desarroUismo y la construcción de un incipiente estado de bienestar en la metrópoli. El estado promovió la creación de una red de escuelas y centros sanitarios que la propaganda del régimen se encargó de airear en los foros internacionales .

La educación superior iba dirigida a la creación de cuadros medios -maestros y auxiliares administrativos- evitando en lo posible la aparición de competidores de los europeos en los altos cargos de la colonia. Esta clase de funcionarios medios, junto a la de los propietarios africanos de Fernando Poo, eran el exponente de la política cultural asimilacionista que el estado español decía perseguir en Guinea. En este grupo se apoyaría el gobierno colonial para legitimar su presencia en Guinea, pero de él surgirían también muchos de los descontentos que cuestionarían aquella misma presencia.

27 NERÍN I ABAD, op.cit., 1998. Por otra parte, el art. 9 del Régimen de propiedad territorial en Guinea (Lev de 4/5/1948) establecía que "Sólo se admitirá la constitución de patrimonios familiares rústicos entre los indígenas de reconocida asimilación de las costumbres cristianas. Esta asimilación se acreditará mediante certificaciones expedidas por la Misión católica del lugar de la residencia de los interesados y por el Patronato de Indígenas".

28 El art.24 del ya citado Régimen de la propiedad territorial en Guinea de 1948 establecía que "Las Misiones católicas oficiales, el Patronato de Indígenas y cualquier otro organismo autónomo de beneficencia pública, podrán obtener concesiones gratuitas de tierra en los lugares donde tengan establecida alguna Misión o Escuela o Centro de beneficencia sin que en ningún caso puedan exceder de diez hectáreas en cada localidad a título colectivo".

29 CLARENCE-SMITH, op.cit., 1985.

30 Ver por ejemplo los dos primeros informes de Naciones Unidas sobre Femando Poo y Río Muni: Informe de la Comisión para la Información sobre Territorios no Autónomos, 1961, ONU A/4785; Información Procedente de los Territorios no Autónomos, 26/3/1962, ONU A/5078/Add.3.

3.23. Geopolítica del imperialismo

"Guinea es exactamente el último argumento que podemos exhibir los españoles para demostrar que nuestra Patria tiene méritos probados para que sea tenida en cuenta como nación civilizatoria' los

La aspiración franquista de mantener a España en el grupo de las potencias occidentales hacía que su insignificante presencia en África fuera considerada como un argumento que esgrimir en los foros internacionales . AJ menos hasta mediados del siglo XX la posesión de colonias todavía era signo de poder internacional, y ésa era la percepción del gobierno español, tanto en el tiempo del sueño imperial seudo-fascista, como en los momentos en que, tras la Segunda Guerra Mundial, la difícil aceptación internacional del régimen se convirtió en el primer objetivo de su política exterior . un

El argumento nacionalista, de prestigio y competición internacional, era el preferido por uno de los grupos con más intereses en África: las Fuerzas Armadas. Estas se habían levantado contra el gobierno republicano e iniciado la Guerra Civil, precisamente, desde las posesiones españolas en África . y era por ello uno de los principales valedores de la presencia del estado español en el continente africano, al que consideraba fundamental escenario de operaciones. El Ejército -y fundamentalmente la Marina-, mantuvo su poder en Guinea a través de la misma Dirección General de Marruecos y Colonias, cuyo director desde 1944 fue General José DÍAZ DE VILLEGAS, compañero de armas del poderoso Luis CARRERO BLANCO. En una conferencia pronunciada aquel mismo año. DÍAZ DE VILLEGAS dejaba traslucir el carácter nacionalista de los objetivos españoles en el continente

"Antes que nadie los pueblos peninsulares llegaron a Áfinca(...) Los métodos y maneras coloniales se amoldan bien por su temperamento al español(...) Sean nuestras últimas palabras de homenaje (...) para la labor silenciosa, no siempre conocida y pocas veces comprendida, de los españoles que laboran, allá en África, al servicio de la civilización y del prestigio de España dentro y fuera de los límites menguados del África española". Sean

31 BONELLI RUBIO, op.cit., 1947, p. 15.

32 SUNDIATA, cp.d/., 1990,p.41.

Ver capítulo 4. 33

No hay que olvidar que FRANCO era un oficial "africanista", cuya carrera castrense se consolidó en las campañas en las colonias. 34

35 José DÍAZ DE VILLEGAS. "España en África", Conferencia pronunciada en la Real Sociedad Geográfica el

La retórica de la vocación africana, y las vinculaciones históricas con el continente vecino del estado español, iban a servir de desahogo a un Ejército recalcitrante y frustrado por la postergación internacional de España. El africanismo compensaba, en cierta forma, la imposibilidad de desarrollar un europeísmo convencido para un régimen como el de Franco . el de

Pese a todo, el franquismo no hizo de la cuestión imperial uno de los pilares esenciales de su legitimidad, como sí ocurría en el régimen vecino de Portugal. Para el gobierno salazarista, las colonias africanas eran parte integrante y básica de la imaginería nacional, y la defensa de sus intereses bien valía el riesgo de la represión violenta y la guerra, como se demostraría a inicios de los años sesenta. En España, sin embargo, la insignificancia de las colonias españolas, así como la necesidad de asegurarse cierto reconocimiento internacional, haría que algunos sectores del gobierno, ligados a la política exterior del régimen, las consideraran como prescindibles llegada la coyuntura mundial que así lo exigiese.

Y eso es lo que ocurriría. Desde finales de los años cincuenta, aceptada ya España en el foro de Naciones Unidas, la presencia española en el Golfo de Guinea sería un elemento de rechazo más que de aceptación internacional. El debilitamiento, a nivel mundial, del argumento nacionalista basado en el prestigio internacional que proporcionaban las colonias, constituiría uno de los motivos fundamentales de la retirada española de Guinea. Frente a ello, los intereses creados en tomo a la colonia, y que reunía, como hemos visto, a empresarios, misioneros y militares, se desvelarían como demasiado débiles para condicionar de forma definitiva la política exterior española. Pero antes de entrar en esta historia, debemos seguir indagando en el régimen colonial. a

3.3. EL SISTEMA DE DOMINACIÓN COLONIAL

A pesar de la pretendida coherencia del programa colonia!, los objetivos de la colonización que hemos intentado aislar llegaban a ser incompatibles entre sí. La explotación

30/10/1944, en José DÍAZ DE VILLEGAS et al., España en África, IDEA, Madrid, 1949, pp.35-37.

36 BOSCH. op.cit., 1985.

y el aprovechamiento económico de la colonia podían verse entorpecidos con el intento de no violentar a la población en sus formas de vida y organización o, por el contrario, con una política de total asimilación cultural de los africanos, que los convirtiera en serios competidores de los empresarios europeos. La resolución de esta contradicción, entre la búsqueda del beneficio económico y la sagrada misión civilizatoria, vendría de la mano de una peculiar forma de dominación que vamos a tratar esbozar, con atención especial al caso del colonialismo franquista. serios

El problema de la dominación colonial en África se planteaba en semejantes términos para todas las metrópolis. En un libro reciente y muy influyente, que ya hemos tenido ocasión de citar, el politólogo ugandés Mahmood MAMDANI ha argumentado que el dilema central del régimen colonial era la cuestión indígena, o cómo una minoría extraña podía gobernar a una mayoría africana sin que se produjeran dos tipos de fenómenos indeseables: la resistencia frontal de las poblaciones a la imposición de normas extrañas o la aparición de competidores políticos y económicos para los europeos . No se trataba sólo de asegurar un control militar y de mantener un eficaz aparato represivo a lo largo de todo el territorio. Como toda relación de poder que pretenda ser productiva, la colonial necesitaba de cierta aquiescencia por parte de los grupos dominados, y ello sólo era posible a través de un orden político en el que tanto dominadores como dominados, europeos como africanos, asumieran en parte la legitimidad del mismo.

Las respuestas que se dieron a la cuestión indígena fueron similares en todas las colonias africanas. En los inicios de la expansión de finales del siglo XIX, cuando no era mucha la población ni el territorio que había que integrar en el sistema, se estableció un gobierno directo, que consistía en la aplicación de las leyes que regían en la metrópoli por una administración al modelo europeo, aunque sólo aquellos "civilizados" tendrían acceso a los mismos derechos que los nacionales. Esta había sido la fórmula vigente en el área de Fernando Poo controlada por los europeos durante el siglo XIX. Surgió así una clase de africanos de cultura criolla, los llamados "fernandinos", que participaban en el tráfico económico de la colonia como propietarios y comerciantes, al tiempo que la población autóctona de la isla, se vio paulatinamente integrada y postergada, también espacialmente, en

Mahmood MAMDANI, Citizen and Subject. Contempurary África and the Legacy of Late Colonialism, Princeton University Press, Princeton, 1996.

el nuevo orden europeo .

La expansión del colonialismo hacia el interior del continente, y el consiguiente aumento de las resistencias de la población, iba a obligar a los colonialistas a buscar la colaboración con algunas instituciones y autoridades indígenas. Aunque en los discursos el objetivo seguía siendo civilizar a los africanos, en la práctica los administradores coloniales se vieron en la necesidad de asumir ciertas formas de organización y regulación locales. La colonización acabaría por transformar tanto el inicial proyecto civilizador de los europeos como a las mismas organizaciones africanas. Pero lo que se hizo evidente es que no podría mantenerse el control de la población si no se contaba con la colaboración de algunos individuos de las sociedades africanas.

La nueva fórmula adoptada por todas las metrópolis y que caracterizó también al régimen colonial franquista, fue el gobierno indirecto. Con éste, la metrópoli se aseguraba el sometimiento de la población a través de una red de jefaturas tradicionales, que ejercían su poder en el marco de la costumbre africana. Tanto jefaturas como costumbre eran redefinidas y recreadas, por europeos y africanos, en el mismo proceso de sometimiento colonial. Una especial concepción de "tradición", reificada e inmovilizada, y no la ley europea, sería la que definiría las relaciones de la población africana con la tierra, la familia o la comunidad. Por su parte, los jefes disfrutarían de un poder sin apenas control por parte de la población y con el respaldo de todo el aparato de poder de la colonia.

El encuentro de los europeos con la resistencia africana provocó, por tanto, un ''cambio de perspectiva", del inicial celo civilizatorio, a la preocupación por mantener el orden y lograr cierta aceptación de la legitimidad de su dominación. Se arrinconó el discurso universalista y racional-indi vi dualista, según el cual el colonialismo coadyuvaba al progreso inexorable de la humanidad, y se asumió un planteamiento, si queremos, comuniíarista, según el cual el estado metropolitano era garante de la protección de la "integridad 39 u tradicional de las tribus dominadas" . Lo que apareció en la práctica fue un sistema dual de poder, basado más en la

segregación que en la asimilación. En las ciudades o las grandes explotaciones, que eran los

38 Sobre la colonización de la isla de Femando Poo en el siglo XEX ver Mariano L. DE CASTRO y Maria Luisa DE LA CALLE, Origen de ¡a colonización española de Guinea Ecuatorial, i 777-7 860, Universidad de Valladolid. 1992; Amador MARTÍN DEL MOLINO, La ciudad de Clarence, Centro Cultural Hispano-Guineano, Madrid-Malabo, 1993. Universidad de

39 MAMDANI, op.cit., 1996, p.286.

ámbitos espaciales originados a partir de la presencia blanca, regía un gobierno directo. Aquí el aparato colonial gobernaba a una minoría de individuos, racial y culturalmente definida, a la que reconocía derechos de ciudadanía, y a un conjunto de africanos "no asimilados" a la cultura europea, en su mayoría trabajadores de las plantaciones y explotaciones, sobre los que ejercía un despotismo directo y sin intermediarios.

En el ámbito rural, sin embargo, el asunto se complicaba: el estado gobernaba a través de ciertos individuos, investidos de todo el poder que -según los europeos- les confería la costumbre, conformando así todo un sistema de despotismo indirecto a través de las jefaturas tradicionales. Muchas eran paradójicamente las novedades en esa costumbre ejercida en el marco de la administración colonial. Mientras que en algunos lugares los europeos integraron a autoridades preexistentes, como era el caso de los botukus bubis de Fernando Poo 40 . en muchas sociedades africanas la jefatura no existía como tal, como ocurría entre los fang del África ecuatorial 41 . La imposibilidad cultural de los europeos de imaginar o entender el orden existente en sociedades acéfalas y de gobernar sobre ellas hizo que se inventaran jefes allí donde no se encontraban '. a se

Los nuevos jefes se vieron libres de anteriores controles políticos y de responsabilidades y obligaciones con respecto a la población sobre la que gobernaban. Al mismo tiempo su autoridad era respaldada desde arriba por toda la violencia del estado colonial. De este modo se multiplicaba su capacidad coercitiva y se convertían de hecho en los intermediarios entre la metrópoli y la mayoría de la población africana, que se encontraba apresada en una costumbre entendida como inmutable y despótica y sin poder esgrimir derechos de ciudadanía ante las instancias de gobierno europeas. Por eso es que el gobierno indirecto a través de las jefaturas se convertía en un verdadero despotismo indirecto. y de

Otra novedad impuesta por el sistema colonial fue el marco político-espacial en el que se ejercía el poder, bien distinto a la representación del territorio que tenían las sociedades africanas . La noción del espacio que importaron los europeos obligaba a la

' Jan VANSINA, Paths in the Rainforestes. Towards a History ofPoliücal Tradition in Equatorial África, James Currey, London, 1990, pp. 137-146.

Georges BALANDIER, Sociologie actueüe de l'Afrique noire, Quadrige / Presses Universitaires de France. París, 1982(l d ed.l955).

" Terence RANGbR. "The invention of tradition in colonial África" en Eric HOBSBAWM & Terence RANGER. The invention od tradition, Cambridge University Press, Cambridge, 1983.

Sobre el cambio en la concepción del espacio que introduce el régimen colonial ver por ejemplo Paul

ocupación, al menos ideal, de todo el territorio por la potencia colonial, que no compartía su jurisdicción con otras autoridades dentro de sus fronteras. AI mismo tiempo el espacio de cada colonia, concebido en términos esencialmente moldeables, se racionalizaba, se fragmentaba, y se pretendía controlar homogéneamente. Para ello era imprescindible la fijación de la población al terreno y la eliminación de las prácticas migratorias de pastores y otros grupos. La autoridad del jefe era definida en términos territoriales y las comunidades africanas se veían, al menos en la teoría, redefinidas y fijadas a la tierra en el contexto de un todo mayor que era la colonia. se

En conclusión, la peculiar dominación política que es la colonial nacería de una extraña combinación, que aunaba formas legal-racional es de control político a modos tradicionales de gobierno, tal como los concebían los mismos europeos. Y el colonialismo franquista no sería ajeno a todo ello. una

3.3.1. La Ordenanza General de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea de 1938

La dominación colonial en Guinea durante el franquismo se organizaba de acuerdo a este marco que acabamos de esbozar. El cambio de régimen no significó una ruptura con la organización colonial preexistente, a diferencia de la quiebra social y política que sí supuso la Guerra Civil para la sociedad metropolitana. Porque si en el estado español se puso fin a un sistema republicano y constitucional para establecer una dictadura, el régimen de Guinea fue. antes y después del conflicto, un régimen básicamente despótico ejercido sobre la gran mayoría de la población. Esta continuidad nos obligará a referirnos a normas y dinámicas establecidas con anterioridad a 1936, que seguirán rigiendo en la etapa que nos interesa.

No obstante, a pesar de la persistencia de muchas de las instituciones y maneras coloniales, el nuevo gobierno quiso imponer su impronta ya en 1938. Entre las diversas disposiciones dictadas ese año estaba la Ordenanza General de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea, cuyo principal objetivo era la derogación de las normas de la República que también regulaban, con carácter general, la colonia ecuatorial .

La institución central de la administración colonial era el Gobernador General que,

NUGENT y A.I. ASWA.ru (eds.), Fronteras africanas. Barreras, canales y oportunidades, Biblioteca de Estudios Africanos, Edicions Bellaterra, Barcelona, 1998.

44 La legislación básica de la República lo constituía el Estatuto Orgánico aprovado por el Decreto de 22/7/1931. modificado en 1935 por el Decreto de 13/4/1935 y el de 14/10/1935.

según términos casi idénticos a los utilizados en el Estatuto Orgánico de 1904,

"es el Representante del Gobierno de la Nación, y tiene a su cargo el Gobierno y Administración de la Colonia: dispondrá de las fuerzas del Mar, Tierra y Aire existentes en ella; le estarán subordinadas todas las demás autoridades y funcionarios, salvo la independencia de los judiciales para la sustanciación y fallo de los asuntos, y será responsable de la seguridad y conservación del orden en los territorios que se hallan a su cargo". Aire

Además tenia capacidad, entre otras atribuciones, para

"tomar cuantas medidas considere necesarias para conservar la paz en el interior y la seguridad en el exterior de los Territorios que se hallan a su cargo, informando debidamente al Vicepresidente del Gobierno" .

Podemos afirmar para 1938 lo que Carlos PETIT sostiene respecto a 1904: "(l)a paz interior y la seguridad de la colonia constituyen ... los valores superiores del ordenamiento colonial" . Claro que en la España franquista estos eran también los objetivos del estado metropolitano.

El Gobernador dependía directamente del Ministerio de la Presidencia, que a través de su Dirección General de Marruecos y Colonias, (convertida en de Provincias y Plazas Africanas en 1956). eludía todo control de otros órganos del estado, incluyendo el Consejo de Gobierno. El colonial era un sistema básicamente administrativo, carente de los controles legales y judiciales y de instituciones participativas. En época franquista no hacía más que reforzar el carácter autocrático del régimen imperante en la metrópoli.

De acuerdo con aquella peculiar concepción del poder colonial que señalamos más arriba, la Ordenanza dividía y subdividía el espacio en distritos y demarcaciones territoriales. Éstas últimas correspondían con las parcelas de poder de cada administrador territoriaf . El poder colonial era ordenado a partir de criterios espaciales y jerárquicos. El control que España mantenía por entonces sobre el territorio era muy débil, y muestra de ello era la indefinición respecto a los contornos de las demarcaciones territoriales 48 . La determinación

Artículo 10 de la Ordenanza General. 45

46 Carlos PETTT. "Detrimentvm rei pvblicae. Constitución de España en Guinea" en José María I'ÑliRRTTEGUi y José María PORTILLO (eds.), Constitución en España: Orígenes y Destinos, C.E.P.S., Madrid, 1998, p.435. p.435.

47 Art. 6 de la Ordenanza General de 1938 y art. 3 del Decreto de 22/12/1938 sobre Gobierno y Administración. "

Pese a que el Estatuto republicano de 13/4/1935 había establecido los límites de las diferentes demarcaciones de la colonia, el art. 2 del Decreto de 22/12/1938 establecía que "una Ordenanza del Gobernador determinará en definitiva, la extensión y límites de estas divisiones territoriales" lo que da muestra de la incapacidad del estado por hacerse con el verdadero control de todo el espacio colonial. 48

de sus límites se dejaba en manos del Gobernador General, que sólo los fijaría en una Ordenanza de 1952 49 . una

Los administradores territoriales eran, frente a lo que ocurrió en la época de la República , oficiales a su vez de la Guardia Colonial cuerpo armado garante del orden en el territorio' . La militarización de la administración permitía unos métodos y procedimientos coactivos y expeditos, y confería al poder colonial un carácter de excepcionalidad, incluso respecto al régimen dictatorial de la metrópoli. Para el Estatuto Orgánico de 1938 el administrador territorial era el último nivel del aparato colonial, con unas competencias bien definidas y cuya misión fundamental era la de ostentar el

"...dentro de su demarcación, la representación de las respectivas autoridades delegantes, correspondiéndoles. en tal concepto, difundir, ejecutar y hacer que se ejecuten todas las disposiciones del Gobierno de la Nación que se declaren aplicables a la Colonia y las emanadas del Gobierno General"" . se

3.3.2. El gobierno indirecto en la Guinea española

El administrador, que tenía bien definidas sus competencias, era un funcionario dentro de una organización legal-racional. Pero bajo este funcionario se abría otro sistema de dominación lejos del paradigma de la administración moderna. El administrador gobernaba, no sobre individuos, sino sobre un conjunto de tribus y poblados de su demarcación a través de los "jefes tradicionales" . He aquí el punto de inflexión de todo el aparato colonial y el carácter indirecto del gobierno franquista en Guinea. Pese a la casi invisibilidad de las jefaturas tanto en la legislación como en los discursos franquistas, el sistema de dominación en Guinea se sustentaba sobre las mismas bases que el resto de los sistemas coloniales.

Si se trataba de un reconocimiento de instituciones y autoridades preexistentes, o de

Ordenanza de 12/11/1952 sobre Reglamento de Administraciones Territoriales. 49

50 El Decreto de 6/5/1934 creaba el Cuerpo de Administradores territoriales como un cuerpo civil de funcionarios especialmente preparados para sus funciones de gobierno en la colonia. un cuerpo civil de

51 La Guardia Colonial de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea fue creada en 1908 y el 2/7/1946 se redactó un nuevo reglamento.

52 Art. 4 del Decreto de 22/12/1938.

53 Art. 3 del Decreto de 22/12/1938.

54 Los jefes se clasificaban en jefes de tribu y jefes de poblado, que a su vez se dividían en jefes primeros y jefes segundos.

la reinvención y recreación de la tradición según las particulares concepciones que los europeos poseían de la cultura africana, es difícil de vislumbrar a partir de la legislación. Ya dijimos que entre los bubis eran conocidas las jefaturas, mientras que entre los fang dominaba una estructura social menos centralizada. Ciertamente, el endeble aparato colonial español en su avance militar necesitó pactar con las autoridades que encontró a su paso para mantener su posición, y éstas a menudo siguieron existiendo con cierto grado de autonomía bajo la estructura rígidamente jerarquizada del sistema colonial. Pero para la normativa de la colonia, dichos jefes debían ser nombrados por las autoridades europeas de forma discrecional 55 . No se pretendía un reconocimiento de jefes preexistentes sino la recreación de unas autoridades nuevas que, eso sí, decían fundamentarse en la tradición africana. forma fang

Que los africanos actuaron con cierta autonomía ante las nuevas instituciones lo prueban los intentos normativos destinados a evitar la proliferación de jefaturas no nombradas que se producía espontáneamente' . La realidad colonial era producto, en última instancia, de la interacción entre el sistema que pretendían implantar los colonialistas y la reacción y participación de los colonizados, y especialmente de los intermediarios africanos. Pero ya en 1944 se reconocía expresamente que y

"como será muy probable que para conseguir el fin propuesto tenga forzosamente que recaer la Jefatura en persona cuya posición social y económica no esté en armonía con el cargo que pasa a ostentar, se hace necesaria la ayuda del Gobierno para que la nueva autoridad indígena alcance el rango que su posición merece".

Es decir, que el nuevo jefe no iba a coincidir necesariamente con el antiguo . Porque lo que los colonialistas españoles se inventaron no fueron los jefes, sino la jefatura como órgano de la administración colonial, independientes de la persona que ocupaba el cargo, es decir.

Aits. 1 y 3 del Decreto del Gobierno General de 28/5/07. 55

56 Es muy revelador de las dinámicas estamos exponiendo el Decreto del Gobierno General de 10/7/1926. que dice asi:

"En mi reciente visita girada al territorio continental he podido observar existen innumerables indígenas que ostentan nombramientos de Jefes de pueblo y resulta que tan sólo tienen a sus órdenes tres o cuatro familias, así como otros que ni por su presencia y conducta son acreedores a ostentar una Jefatura para la que debe reunirse cierto prestigio entre los suyos, afán y deseos de colaborar en la política a seguir por este Gobierno general y las muestras de acendrado afecto a nuestra Patria que por cuantos medios puede procura arrigar en ellos el amor al trabajo para ser útiles a sus coterráneos y a sacarlos del estado primitivo en que se desenvuelven: en virtud de ello y para evitar tal estado de cosas, he venido en disponer que los nombramientos de Jefe de pueblo no podrán ser extendidos, ni aun con carácter provisional, nada más que por el Gobernador en propiedad (...)".

Ordenanza del Gobierno General de 29/8/1944 sobre nombramiento de jefes de tribus y de poblados.

CQ investida de uno de los rasgos característicos del estado moderno .

El área de competencia de estos jefes/funcionarios, que eran verdaderamente el último eslabón del aparato colonial, el que estaba en contacto directo con la población africana, no se definía en ninguno de los estatutos fundamentales de la colonia. En la Ordenanza General de 1938 sólo se reconocía que las demarcaciones territoriales estarían "integradas por los poblados indígenas y municipios existentes" 59 . Aquí encontramos los dos ámbitos espaciales del poder colonial: el de los municipios, surgidos alrededor de un núcleo de población europeo y regido por una especie de ayuntamiento o Consejo de Vecinos, y el de los poblados. Al frente de los mismos se encontraba el jefe. Pero además de los poblados, había otro nivel de ordenación de la población africana, de carácteT personal, y superpuesto al anterior, que eran las tribus, y que también daban lugar a una jefatura. el En la

La escasa normativa sobre jefaturas provenía del periodo anterior al franquismo, fundamentalmente de 1907 , y no establecía tácitamente la forma en que debían ejercer su poder. Sus funciones estaban muy indeterminadas, reputándose llanamente "responsables de todo cuanto ocurra" en su ámbito de jurisdicción. Las únicas limitaciones se referían a aquello que sólo podía hacer el administrador territorial, con lo que se favorecía el carácter tiránico de los jefes . No había aquí definición de competencias ni regulación del procedimiento a través del cual ejercería sus atribuciones. El marco jurídico era el de la "costumbre" africana, cuya indefinición dejaba en manos de ios jefes la interpretación y aplicación de la misma; y detrás del jefe y ia costumbre, toda la fuerza del poder colonial: a del

"Las costumbres, usos, intereses y personas de los indígenas todos de cada tribu y pueblo se harán respetar por los Jefes de tribu y Jefes de pueblo siempre y cuando no sean aquéllas de carácter salvaje, no pudiendo los citados Jefes imponer castigos a los indígenas que cometiesen algún delito, en cuyo caso los conducirán a presencia de la Autoridad para que ésta le imponga el castigo a que se haya hecho acreedor por su

58 La ordenanza del Gobierno General de 29/8/1944 concedía a los jefes una parcela de terreno (6 has. para los primeros jefes y 4 has. para los segundos), pero establecía que "unas y otras parcelas no serán propiedad personal del Jefe, sino patrimonio de la Jefatura, correspondiendo el usufructo de aquélla a la persona que ostente el cargo" a la persona que

59 Art. I de la Ordenanza General de 1938.

60 Decreto del Gobierno General de 22/2/1907 sobre división territorial; Decreto del Gobierno General de 28/5/1907 con Instrucciones a Jefes de poblado; Bando del Gobierno General 3/6/07 sobre estadística de población.

61 Arts. 2 y 3 Decreto del Gobierno General de 28/5/1907.

62 Art. 7 Decreto del Gobierno General de 28/5/1907.

delito" 63

Las Instrucciones a Jefes de poblado de 1907, que continuaron en vigor hasta 1959 son pues un ejemplo más de gobierno indirecto del colonialismo europeo en África. Su preámbulo nos permite conocer el lenguaje legitimatorio y los objetivos perseguidos por los colonialistas a través de esta forma de dominación, cuando decía pretender que los africanos "vayan sin violencias ni transiciones bruscas modificando sus hábitos, usos y costumbres, adaptándose y asimilándose a las nuestras". Su

Sin embargo, el establecimiento de la costumbre como ordenamiento político en los poblados contradecía aquella aspiración y lo que conseguía era, más bien, mantener el orden en el ámbito rural con el menor esfuerzo y la mayor legitimidad posible, así como fijar a los africanos a los distintos núcleos de población 64 y convertir a los poblados en unidades de producción 65 . El jefe se convertía en una pieza clave intermediaria entre el estado metropolitano y la población indígena, que hacía cumplir el orden y las disposiciones de la colonia y al mismo tiempo actuaba de colchón frente a los posibles conflictos y resistencias de la población . estado

63 Art. 4 Decreto del Gobierno General de 28/5/1907.

M

Art. 16 del Decreto del Gobierno General de 28/5/1907, "Los jefes de tribus y jefes de pueblos no permitirán que ningún indígena salga de estos territorios para el extranjero; pero sí permitirán a cuantos indígenas quieran y deseen ir a trabajar a otros puntos de estas posesiones españolas de este golfo de Guinea lo realicen mediante contrato ante los Curadores o Delegados, proporcionando los dichos Jefes a las Autoridades cuantos trabajadores se necesiten de sus respectivas tribus y pueblos".

"Decreto de 28/5/1907:

Art. 10.- "A los pueblos actualmente constituidos y a los que en lo sucesivo se constituyan, se les demarcará por las autoridades respectivas ayudadas de los Inspectores de colonización, el terreno necesario al número de sus habitantes para el cultivo de finitos menores, así como también para el de cacao, café, vinilla, cauchout, algodón, tabaco, etc., y el cual deberán procurar los Jefes se encuentre siempre en buen estado de cultivo"

Art. 15.- "Los Jefes de tribus y Jefes de pueblos harán que por todos los indígenas se siembren en los terrenos inmediatos a su pueblo árboles gomeros, palmas de aceites, algodón, cacao, café, tabaco, así como también recomendarán a todos los indígenas que se dedican a la extracción de la goma o caucho no corten los árboles y las lianas que lo producen' 1 .

66 Art. 14 del Decreto del Gobierno General de 28/5/1907

"Los Jefes de tribus y los Jefes de pueblos de cada una de ellas participarán a los subgobemadores. Delegados. Comandantes de puestos más inmediatos las novedades y cuanto ocurra tanto en su tribu como en su pueblo, como asímimso harán que se cumplan por todos los indígenas las disposiciones y órdenes que se dicten por la Autoridad, y cuantos asuntos tengan que ventilar y consultar dichos Jefes respecto a sus tribus o pueblos acudirán para ello a los Subgobemadores, Delegados o Comandantes de puesto más próximo, de quienes recibirán órdenes e instrucciones,..".

3.3.3. La justicia colonial

Dos eran los rasgos distintivos del sistema de justicia colonial. Por una parte, estaba ausente cualquier principio de legalidad penal 67 , en tanto el Gobernador General podía "(d)ictar bandos para corregir faltas, mantener el sosiego público y para fines de policía y buen gobierno, dentro de los límites en la penalidad que se le señalen" 68 . A esta excepcionalidad se añadía el hecho de que no era la ley metropolitana la que regía la conducta de la población colonial, sino aquella costumbre que se imaginaba inmemorial. A esta

Para la aplicación de ésta se establecía un peculiar conjunto de tribunales, que, como sistema perfectamente estructurado, fue una de las innovaciones del franquismo a través de un Decreto de 1938 , aunque la diferenciación entre los tribunales europeos y las instituciones de aplicación de la costumbre indígena existiera desde hacía tiempo . Los tribunales de raza, que connotaban en su mismo nombre cuál era el principal criterio para la diferencia de jurisdicciones, decidiría sobre los casos planteados por los africanos (no emancipados) "atendiendo a la costumbre comunmente admitida siempre que no sea contraria al orden público, a los principios de la moral o a la acción civilizadora del Estado español". Se reconocía así implícitamente la posible contradicción entre un sistema de justicia basado en una tradición petrificada y la autoasignada misión civilizadora de la metrópoli. Y las Los sea de

La costumbre era definida por los mismos integrantes de los tribunales de raza, que en su primer nivel, los tribunales de demarcación, estaban compuestos por el administrador territorial y seis jefes de poblado -dos en Fernando Poo-. Quedaba pues en manos de los jefes la labor de definir cuál era la costumbre a aplicar. El papel del administrador territorial consistía en determinar si aquella costumbre era compatible o no con la misión civilizadora

67 PETIT, op.cir, 1998.

68 Art. 10.10 de la Ordenanza General.

69 Decreto de 10/10/1938.

70 Las Instrucciones a los Jefes de poblado de 1907 (Decreto del Gobierno General de 28/5/1907) habían previsto que

"Los Jefes de tribus asistidos por cuatro notables o principales de la suya y cuatro Jefes de pueblo de la misma, arreglarán palabra entre los individuos de su tribu, debiendo formar parte entre los cuatro Jefes de pueblos que han de asistir al arreglo de la palabra, los individuos de los pueblos a que pertenenzcan los individuos de la palabra, y en el caso de que aquéllos no pudieran arreglarla, entonces acudirán para hacerlo al delegado de su demarcación o a la primera Autoridad del distrito".

de España, el orden público o la moral. Este sistema abría también oportunidades a las autoridades africanas para redefinir la costumbre en el nuevo orden colonial.

Había dos niveles mas de jurisdicción: los tribunales de distrito y el Tribunal Superior Indígena 1 ^. Se superponía, por tanto, una jerarquía de tribunales y de procedimientos provenientes de la cultura jurídica europea sobre una supuesta costumbre ancestral. Los tribunales indígenas podían juzgar cualquier asunto en materia civil y criminal, diferenciándose cada nivel de jurisdicción en función de la cuantía de la causa o la gravedad del delito. Y paralelo a toda esta organización, acorde con el sistema dual de dominación, estaba la justicia europea, que enjuiciaba a blancos y africanos emancipados . de

El africano quedaba de esta manera sometido a un ordenamiento autoritario, sin posibilidad de reclamar el amparo de los derechos reconocidos a los ciudadanos del estado español y al albur de una costumbre reinterpretada en un nuevo contexto político y cultural. Debemos insistir, no obstante, que este nuevo uso de la costumbre permitió a algunos africanos redefinir y transformar las normas que supuestamente habían regido sus sociedades hasta ese momento. Con ello los intermediarios nativos se convertían en hacedores fundamentales del mismo régimen colonial.

3.3.4. La (incapacidad jurídica de los subditos africanos

Con este edificio institucional que venimos describiendo, se lograba excluir a la mayor parte de los africanos del conjunto de la ciudadanía metropolitana, así como de la participación en el tráfico de la colonia. Los indígenas eran subditos sobre los que se ejercía un poder que no les reconocía en contrapartida ningún derecho como nacionales del estado español. Claro que en la época que nos ocupa, ser nacional español tampoco significaba mucho en términos de derechos disfrutados.

La incapacidad del negro se expresaba, en la cultura jurídica del colonizador, a través de la figura del menor de edad, que constituía el corazón de aquella política indígena, cuyo órgano de ejecución era el Patronato de Indígenas. Este organismo asumía funciones de

Los tribunales de distrito se componían de dos jefes de poblados y el Juez europeo del distrito. El Tribunal Superior Indígena lo integraba el Juez de primera instancia de Santa Isabel y dos indígenas emancipados (art.12 del Decreto de 10/10/38).

" Ley de 22/12/1938 sobre el Estatuto Orgánico de la Administración de Justicia Europea en los territorios españoles del Golfo de Guinea.

"tutela" y representación de los africanos en las transacciones que tenían prohibido realizar. De esta manera se evitaba que los autóctonos se convirtieran en competidores económicos (y políticos) de los blancos. El Decreto de 29 de septiembre 1938 que regulaba el estatuto del Patronato establecía la definición de indígena, con un criterio básicamente racial:

"A los efectos de este Estatuto, se entiende por indígenas, no sólo los nacidos en el territorio colonial, sino todos los individuos de raza de color que, por razón de un contrato de trabajo, o por poseer bienes inmuebles, residan en la Colonia" .

La capacidad de los africanos se veía mermada con relación al ordenamiento jurídico de la metrópoli al prohibírseles

"a) enajenar bienes inmuebles; b) entregar fo) recibir dinero a préstamo con garantía de inmuebles; c) constituir derechos reales sobre cualquier clase de bienes; d) verificar transacciones (o) contraer compromisos sobre bienes inmuebles; e) comparecer enjuicio cuando la otra parte sea un europeo o un indígena emancipado y en todos aquellos actos ante Juzgados y Tribunales que exijan plena capacidad jurídica; f> contraer obligaciones de carácter personal cuya cuantía sea superior a quinientas pesetas" . d) e) a

De este modo se impedía a los africanos convertirse en grandes propietarios y participar libremente en el mercado establecido por los europeos.

Sin embargo, existían africanos ya integrados como comerciantes y propietarios en la economía de explotación de Fernando Poo. La necesidad de dar cobertura a este grupo social, importante también como apoyo social de la colonización, hizo surgir la figura del emancipado. "La emancipación es un estado y un derecho que España reconoce a los colonizados en cuanto éstos demuestran el grado de cultura suficiente para hacer innecesaria la tutela del Patronato" '. La categoría de emancipado era el reflejo institucional del discurso asimilacionista y civilizatorio que, sin alcanzar a todos lo africanos, al menos parecía satisfacer las aspiraciones de aquéllos que más podían resentir la falta de capacidad jurídica en el ordenamiento colonial . del a los

Art. 5 del Decreto de 29 9 1938. 73

74 Art. 23 del Decreto de 29/9/1938.

75 Art. 6 del Decreto de 29/9/1938.

76 Podían llegar a ser emancipados, según el art. 6 del Decreto de 10/10/1939 sobre Justicia Indígena:

"a) los que conforme a las disposiciones vigentes, hayan obtenido carta de emancipación; b) los que posean un titulo profesional o académico, expedido por Universidad, Instituto u otro centro oficial español; c) los que se hallen empleados durante dos arlos en un establecimeitno agrícola o industrial con sueldo igual o superior a 5.000 pesetas anuales; d) los que estén al servicio del Estado o de los Consejos de Vecinos con una categoría igual o equivalente a la de Auxiliar Indígena, mayor o

El emancipado tenía teóricamente los mismo derechos que los blancos de la colonia, y la plena capacidad de obrar, pero su estatuto era, no obstante, reversible. La Ley de 30 de diciembre de 1944 sobre capacidad civil de los indígenas establecía que "se regirán por la legislación de la metrópoli, sin perjuicio de las modificaciones establecidas por la legislación colonial" 77 . Por otra parte, la ausencia de libertades democráticas en la península, impedía que se planteara la cuestión de la participación política de estos emancipados.

Coexistían, pues, dos ordenamientos jurídicos paralelos, dos organizaciones de control social. Por una parte estaba el ordenamiento de la metrópoli, que reconocía derechos -si bien condicionados por el régimen dictatorial franquista- tanto a europeos como a emancipados, y que se expresaba a través de la legislación ordinaria del estado español. Por otra parte estaba el resto de la población, que quedaba sometida a "las disposiciones coloniales que expresamente lo establezcan" y fiindamentalmente a "sus costumbres respectivas, en cuanto se prueben debidamente y no sean contrarias a las citadas disposiciones coloniales ni a los postulados básicos del Derecho natural y de la moral católica" . Y así se convertía a la costumbre en garantía de la permanente incapacidad del africano. de a citadas

3.3.5. Las relaciones laborales

Incapaz de obligarse por sí sólo, el negro tampoco podía ser parte libre de un contrato laboral. La minoridad del africano pondría las bases para la creación de un mercado de trabajo cautivo y dependiente de las necesidades productivas de los europeos. El nativo, como veremos en el próximo punto, era ligado a la tierra como campesino, imposibilitado para ser gran propietario o comerciante. Pero, además de campesino, también era concebido como bracero o peón en las explotaciones agrícolas coloniales o las obras de infraestructuras. Y es que el control del trabajo de los colonizados constituía uno de los objetivos centrales del asimilada"

Esta misma norma instituía a la vez un estatus intermedio, la emancipación limitada, que disminuía ligeramente los limites de las prohibiciones de intervenir en el tráfico económico: 71

Art. 3.2.- "Esta emancipación limitada confiere al emancipado la facultad de tomar dinero a préstamo con garantía personal hasta la cantidad de diez mil pesetas sin necesidad de autorización del Patronato de Indígenas; pero se regira en lo demás por las disposiciones establecidas para los no emancipados".

78 Art. 1.4 de la Ley de 30/12/1944.

sistema colonial .

El trabajo del africano se situaba entre dos de las coordenadas justificativas de la presencia europea en el continente: era instrumento "civilizador" en tanto integraba a la población en el modo productivo capitalista, y al tiempo era una de las potencialidades económicas de la colonia, imprescindible para su explotación. El proyecto civilizatorio de los europeos encontraba en e! trabajo la forma de hacer compatible dos de sus objetivos fundamentales como eran la aculturación del nativo y el ánimo de lucro de los colonos.

Dos circunstancias específicamente coloniales vendrían a entorpecer el establecimiento de un mercado libre de contratación en la colonia: la resistencia de los africanos a unas relaciones laborales que les eran ajenas y la avidez de los colonos por disponer de una mano de obra más barata que en la metrópoli. El sistema de contratación en la colonia no se dejaba a la libre voluntad de las partes, ni se sometía a la legislación social metropolitana. Basándose en la minoridad del nativo, se le imponía la obligatoriedad de la 80 el prestación laboral . En la época y el lugar que nos ocupan, la relación laboral estuvo ordenada por el antiguo Reglamento provisional del trabajo indígena en los territorios españoles del Golfo de Guinea de 1906 hasta que fue sustituido en 1954 por la Reglamentación del Trabajo de los Indígenas, promulgado por el Gobierno General de la colonia . De nuevo una legislación 82 específica para una situación específica, diferente a la que regía en la península . No existía, hemos dicho, una relación de libre contratación entre patrono y trabajador. Las relaciones laborales se llevaban a cabo a través de intermediarios, labor que el estado Las

intentaba monopolizar con un órgano oficial denominado Curaduría Colonial . El oí

Martin CHANOCK, Law, custom and social arder: the colonial experience in Malawi and Zambia, Cambridge Universiry Press, Cambridge, 1985. 79

S0 PEm, op.cit., 1990.

81 Para las relaciones laborales anteriores al colonialismo franquista ver Gonc.al SANZ CASAS, Política colonial y organización del trabajo en la isla de Fernando Poo, 1880-1930, Tesis doctoral, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Barcelona, 1983.

82 El trabajo europeo se regia por normas propias, como la Orden de 24/10/47 sobre ocupación de empleados blancos europeos.

83 La Curaduría Colonial era parte del Patronato de Indígenas desde la Reforma del Estatuto de esta institución en 29/9/1938. y debía a dar su consentimiento a cualquier contrato de los africanos no emancipados, incapaces por sí solos de "(c)ontraer obligaciones de carácter personal cuya cuantía sea superior a quinientas pesetas" (art. 23.f).

Reglamento de 1906 regulaba las funciones de este organismo, cuyas finalidades eran tanto "(f)omentar la civilización del indígena impulsándole al trabajo" como "(f)acilitar al Gobierno de la colonia y agricultores, industriales, comerciantes y particulares, los braceros, obreros o servidores domésticos indígenas que precisen" . Pese a existir un contrato, e! trabajador no era tanto parte contratante como objeto de contratación entre el patrono y la administración colonial, que a través de la Curaduría era la encargada de reclutar a los trabajadores. Cuando el contrato se realizaba directamente entre empresario y bracero, la Curaduría debía suplir la incapacidad de éste último, dando su consentimiento. al el

El pago del salario también era instrumento de sujeción del trabajador, así como de control de la relación laboral por parte de la Curaduría. La remuneración salarial no era entregada en su totalidad hasta el final del contrato, lo que hacía muy difícil la ruptura del mismo por el trabajador. Y era la Curaduría Colonial la encargada de garantizar el pago de la liquidación de los empresarios. La administración pretendía convertirse en responsable del mercado de contratación. Advirtamos aquí el alto grado de incumplimiento que se daba por parte de los empresarios europeos, que buscaban soslayar la regulación colonial, a sus ojos excesivamente protectora y costosa.

En este contexto, "la frontera entre una voluntad contractual asistida y la violenta imposición de un contrato de trabajo sencillamente no existe" . Para el Reglamento de 1906, pensado para el Femando Poo de principios de siglo, el trabajo se reputaba directamente obligatorio para todos los no propietarios o sin ocupación concreta dentro del sistema productivo colonia] . Y los jefes tradicionales se volvían a convertir en mediadores en este asunto, exigiéndoseles el suministro de "un número prudencial de individuos" por cada pueblo .

Además de este régimen de contratación seudo-compulsiva, existía la figura de la prestación personal, por la cual los africanos se veían forzados a trabajar determinados días al año en obras públicas del estado o en labores agrícolas en las haciendas privadas 88 . Fue así

84 Art. 1.1 del Reglamento provisional del trabajo indígena de 6/8/1906.

  • 5 ?ETn,op.cit., 1990, p.468.

86 Art. 24 de la Real Orden de 6/8/1906.

87 Art.3 del Bando del Gobierno General de 21/4/1908.

El gobernador general tenía la facultad de "acordar las prestaciones personales"' según el art. 10.9 de la Ordenanza General de 1938. 88

como se realizaron las grandes infraestructuras dirigidas a la explotación de la colonia, tales como la red de carreteras o los puertos.

La ocupación de la parte continental durante los años veinte y treinta había estado impulsada por la escasez de mano de obra en las plantaciones de Fernando Poo y la necesidad de trabajadores. Sin embargo, el mismo proceso de ocupación y la necesidad de apaciguar las resistencias encontradas, llevaría a una atenuación del carácter compulsivo de las relaciones laborales. Por su parte, los africanos encontraron formas de soslayar la obligación de trabajar para los blancos, como era convertirse en pequeños productores. la

Durante el franquismo se verificaría un aumento de la legislación laboral y de la función protectora de la administración, reflejo de las nuevas preocupaciones sociales de postguerra y de la regulación internacional con respecto al trabajo colonial . Nunca se extendería, sin embargo, el sistema de protección social metropolitano a la colonia. La Delegación de Trabajo vendría a sustituir a la Curaduría Colonial en sus funciones de tutela, inspección y sanción . Este organismo no se encargaría ya de reclutar a los trabajadores sino tan sólo de autorizar ¡os contratos realizados. Se estableció también una Inspección de Trabajo integrada en la Delegación. En 1951 aparece el Tribunal de Trabajo Indígena , con lo que las normas protectoras de los trabajadores, hasta ahora simples criterios de fiscalización de la propia administración, comenzaron a considerarse como derechos exigibles ante unajurisdicción laboral. se La de

Pese a los nuevos tiempos, para el Reglamento de Trabajo de los Indígenas de 1953 el trabajo seguía teniendo carácter obligatorio pues "(t)odo residente en los Territorios Españoles del Golfo de Guinea tiene el deber social de trabajar, cuyo cumplimiento le podrá ser exigido por la Autoridad"

Eran sobre todo las explotaciones cacaoteras de la isla las que requerían un número elevado de braceros, y las que provocaban uno de los problemas más recurrentes de la colonia. Los productores europeos se resistían a la contratación de trabajadores blancos por lo que ello ponía de ruptura de las relaciones de jerarquía racial. Eso les obligó a buscar

89 'Ver Reglamento de Trabajo de los Indígenas de 15/12/1953.

90 La Ordenanza del Gobierno General de 15/5/1944 establece las funciones de la Delegación deía Trabajo.

91 El Tribunal de Trabajo Indígena se creaba por la Ordenanza de 15/3/1951.

mano de obra en otras zonas de la costa del Golfo de Guinea.

En época franquista, se negociaron varios acuerdos con el gobierno colonial británico de Nigeria para la importación de trabajadores. El primer acuerdo se firmó el 9 de diciembre de 1942 92 . Estas relaciones laborales, que constituían un porcentaje elevado del total de contratos, no se regían por la legislación colonial, sino por el mismo tratado internacional. Aquí el papel de intermediario lo jugaban "agentes reclutadores" españoles en Nigeria y un funcionario del gobierno nigeriano, que debía legalizar los contratos. Con el objetivo de no generar un nuevo grupo de población arraigada, los contratos se preveían por dos años, renovables por 18 meses más. La mitad del salario era retenido por la Delegación de Trabajo, que lo entregaba al finalizar la relación laboral. No se reconocía un derecho del trabajador a rescindir su contrato, lo que contribuía al carácter cautivo de estas relaciones de trabajo.

De esta manera, gran parte de los trabajadores de la colonia constituían un grupo independiente del resto de la población, de cultura y lugar de origen diferentes, y de carácter básicamente inestable. El régimen colonial podía de esta manera aspirar a obtener cierto consentimiento entre la población indígena de su colonia, a !a que integraba como pequeño productor agrícola, funcionarios o minoría emancipada, en la medida en que el peso de la explotación colonial recaía en el conjunto de los braceros extranjeros. Pese a los evidentes esfuerzos del legislador español, acuciado por la falta de mano de obra, por garantizar una protección social y unos beneficios salariales mayores que en otras colonias del entorno, los trabajadores inmigrantes eran quienes sufrían las peores condiciones de vida y un verdadero sistema despótico de gobierno directo dentro de las haciendas y explotaciones.

En parte para soslayar el régimen de trabajo, y en parte como respuesta a las nuevas oportunidades ofrecidas por el mercado metropolitano, muchos eran los africanos que optaban por integrarse en la economía colonial como pequeños productores de cacao o café. Ante este fenómeno, la actitud de gobierno colonial se mostraba un tanto contradictoria. Como principio general, se impedía la constitución de grandes plantaciones indígenas a través de la regulación del derecho de propiedad sobre la tierra que veremos en el próximo punto, y de una política de créditos restrictiva para los guiñéanos. Pero por otra parte, la crisis de mano de obra hacía ver al pequeño productor como alternativa al problema 93 . También

' Boletín Oficial de las Cortes de 1/2/1943.

93 MOLINA ARRABAL, op.cit., 1946, pp. 302-303.

aquí la administración intentaría imponer sus propios criterios, fomentando para la comercialización de la producción la constitución de cooperativas, lo que, según la particular visión del colonizador, era el modelo que mejor se ajustaba a la mentalidad del africano. En cualquier caso, trabajador o campesino, el africano no era considerado nunca como individuo autónomo, sino como sujeto sin capacidad de entrar en un mercado libre. para la

3.3.6. Tierra y propiedad

Cuestión esencial de la política colonial, junto a la determinación del derecho sobre las personas y su trabajo, era, pues, el derecho sobre la tierra. La presión y la confiscación de tierras es uno de los rasgos característicos del colonialismo y su peculiar economía . Ello obligaba a una regulación de la propiedad que permitiera la explotación agrícola de los europeos, al tiempo que se confinaba a los africanos a nichos espaciales y económicos, con el argumento, no siempre falaz, de defenderlos de la rapiña de los colonos. De nuevo la costumbre serviría para concebir una propiedad indígena, ajena a la propiedad privada de la cultura jurídica europea, pero que encajaba bien con las necesidades de la colonia.

En la Guinea española nos encontramos con estos dos tipos de propiedad: la que se adjudicaba el estado español sobre la práctica totalidad del territorio, y que concedía a europeos o emancipados para su "puesta en valor", y la propiedad indígena. La tierra se concebía en este último caso como una posesión "comunal" o "tradicional", de la que no se podía disponer libremente, limitándose el mercado a los productos del trabajo y no a la tierra o al trabajo en sí mismo. Las concepciones de los colonizadores sobre el atraso secular de los africanos justificaría la negación del derecho a la propiedad privada vigente en la metrópoli. a

La regulación de la tierra en el periodo colonial franquista, hasta 1944, la establecía el Régimen de la Propiedad Territorial aprobado a principios de siglo por el Real Decreto de 11 de julio de 1904. La justificación de la propiedad indígena aparecía meridiana en el decreto

"(El dominio absoluto del Estado sobre cuantos terrenos no hubiere concedido) tampoco era posible aplicarlo a las tierras ocupadas por indígenas, porque prescindiendo del innegable derecho que no puede desconocérseles a conservar las que necesiten para atender con sus productos a su sostenimiento, consideraciones de otros órdenes

94 Martin CHANOCK, "Paradigms, Policies and Property: A Review of the Customary Law of Land Tenure" en Kristin MANN, & Richard ROBERTS, Law in Colonial África, Heinemann, Porstmouth, NH, James Currey. London, 1991.

demuestran la ventaja de reconocer la propiedad indígena, respetando, tocante a ella, los usos y costumbres de sus poseedores en tanto que no afecten a terceras personas o a los altos principios de la moral, y rodeándola siempre de garantías que impidan que por procedimientos de diversa índole se vean despojados de sus dichas tierras, produciéndose conflictos que por lo menos habrían de dificultar las buenas relaciones en que con los pueblos aborígenes deben procurar vivir siempre autoridades y colonos" y

La propiedad indígena era, para los administradores, garantía de paz social. Pero también era instrumento de sujeción y organización. La tierra se reputaba en términos colectivos de "tribus, poblados o grupos familiares" 95 y consuetudinarios: los derechos de tenencia y transmisión se regían "por los usos y costumbres de los naturales" . La venta y constitución de otros derechos reales se veía entorpecida por la norma que, para validarlos, exigía entre otras cosas, "que el acto o contrato lo celebre la persona ordinariamente investida de autoridad en la tribu, poblado o grupo familiar" . Los jefes adquirían pues protagonismo también con relación a los derechos sobre la tierra. de

La consolidación de la presencia española daría la oportunidad a los africanos de participar como pequeños productores en el mercado colonial. Con el tiempo, aparecerían entre estos agricultores demandas para que se les reconociera un derecho de propiedad 98 individual. Efectivamente, a finales de 1944 se aprobó un Reglamento de concesiones y el 4 de mayo de 1948 apareció una nueva Ley sobre Régimen de la Propiedad Territorial. Se reconocía por primera vez un derecho de propiedad indígena individual, aunque restringida, 99 eso sí. a una extensión máxima de 4 hectáreas . El derecho de disposición sobre esta propiedad estaba limitado por la incapacidad jurídica general de los no emancipados, que requería, como vimos más arriba, de la participación del Patronato de Indígenas. La administración colonial se vio en la necesidad de reconocer y regular las reclamaciones individuales a la tierra y las nuevas normas sobre la propiedad dictadas durante régimen franquista tomarían en cuenta estas nuevas circunstancias sociales. Pero las

seguirían prefiriendo la propiedad colectiva de los africanos sobre la tierra, que aseguraba

9S Art. 11 del Real Decreto de 11/7/1904.

96 Art.13 de! Real Decreto de 7/11/1904.

97 Art. 15.2 del Real Decreto de 7/4/1904.

Orden de 23/12/1944. 98

Art. 24 del Reglamento de Concesiones de 23/12/44.

una mejor reproducción del orden colonial.

"Si fomentáramos con mayor calor y medios la organización cristiana de las familias indígenas (...) y las asentáramos sobre pequeños patrimonios, habría más asalariados sin necesidad de contratos de trabajo de tan larga duración y tan onerosos como los de ahora" 100 .

Para el jefe de los Servicios de Colonias de la Dirección General de Marruecos y Colonias, los patrimonios familiares podían constituir algún alivio al problema endémico de falta de mano de obra en las plantaciones de los europeos. La formación de patrimonios familiares, administrados por el cabeza de familia, permitía una mayor acumulación de terreno (2 hectáreas por cada individuo de la unidad familiar). Y además podía ser instrumento de aculturación en la medida en que

"(s)ólo se admitirá la constitución de patrimonios familiares rústicos entre los indígenas de reconocida asimilación de las costumbres cristianas" , los lo cual significaba, entre otras cosas, la exigencia de un matrimonio monógamo y canónico . La preocupación por la asimilación cultural hará disminuir las referencias a la costumbre africana. Pero las peculiaridades de la propiedad indígena no desaparecerán.

La propiedad colectiva se entendía como inalienable, indivisible e inembargable: es decir, no podía participar en el tráfico del mercado colonial . La propiedad familiar sólo podía ser heredada en bloque, por el sucesor del cabeza de familia o por otra unidad familiar indígena, dificultándose sobre manera su partición y enajenación . Las figuras que los legisladores parecían tener en mente nos recuerdan más a la cultura jurídica del Antiguo Régimen europeo, y a figuras como el mayorazgo, que a su propia cultura capitalista o a la de los mismos africanos.

La regulación de la propiedad indígena parecía en principio aceptar la continuidad "de las ocupaciones desde tiempo inmemorial, por los indígenas, aunque no se hallen delimitadas e inscritas en el Registro de la Propiedad, con tal que pertenezcan a los mismos

100 MOLINA ARRABAL, art.cií. p.302.

101 Art. 9 de la Ley de 4/5/1948.

103 Ver también el art. 24 del Reglamento de Concesiones.

103 Art. 9 de la Ley de 4/5/1948.

104 Arts. 36 a 40 del Reglamento de Concesiones.

indígenas o a sus naturales herederos" ', y de hecho reconocía en gran medida las situaciones dadas. Pero la administración colonial pretendía una progresiva delimitación de los terrenos pertenecientes a cada poblado, tribu o familia que circunscribiera los derechos de la población a esos territorios y a ningún otro . Y al mismo tiempo, se quería regular el funcionamiento interno de la propiedad colectiva, fijando los criterios para su distribución entre las "cabezas de familia" de cada poblado . las el

En suma, la pretensión de los colonizadores no era sólo circunscribir y fijar a los africanos en sus lugares de asentamiento, sino convertirlos en campesinos dependientes, productores de bienes para el mercado colonial. Las limitaciones legales al mercado indígena garantizaban, al mismo tiempo, que los africanos no se convirtieran en verdaderos competidores de las explotaciones europeas. Por su parte, los guiñéanos aprovecharon en gran medida las posibilidades que les brindaba el mercado de productos agrícolas abierto por la colonia, convirtiéndose de hecho en pequeños productores de cacao y café, y evitando de esa manera ser utilizados como mano de obra en las explotaciones europeas.

3.4. LAS REACCIONES AFRICANAS

Nuestro relato ha estado girando en tomo a los objetivos y políticas de los agentes metropolitanos, pero ésa es sólo la mitad de la historia. Aunque aquí hemos enfatizando la dimensión de imposición y subordinación de los africanos al nuevo régimen colonial, no se puede obviar la participación de los africanos, o de algunos de ellos, en la misma configuración de ese régimen. El sistema colonial surgió a partir de la expansión de los europeos en territorios alejados de sus propias fronteras, pero también se configuró con la reacción, resistencia o colaboración, de la población que habitaba aquellos territorios . misma

105 Art.16 de la Lev de 4/5/1948.

106 Según el art. 12 Ley de 4/5/1948

"Para determinar mejor la propiedad de las diferentes tribus, poblados o grupos familiares indígenas, el gobernador general de la Colonia fijará los límites de la porción correspondiente a cada uno de aquellos. Para esa fijación se tendrán ampliamente en cuenta las actuales necesidades y el probable desarrollo material y económico del núcleo de población". cada uno de

107 Capítulo III de la Orden de 23/12/1944: arts. 8 y 9 de la Ley de 4/5/1948.

Trabajos clásicos sobre esta dimensión del colonialismo y la colaboración de los africanos en la 'reinvención" de sus instituciones son: Terence RANGER. "African reactions to the imposition of colonial rule in 108 en la

El "encuentro colonial" provocó mutaciones y concesiones en doble sentido, aunque ciertamente desiguales para las partes. Si hasta aquí hemos presentado el gobierno indirecto como un instrumento de sometimiento y negación de los derechos metropolitanos a los africanos, también constituyó la manera en que se consiguió el consentimiento y la participación de ciertos individuos, sin los cuales la dominación colonial hubiera sido imposible. Al mismo tiempo, las sociedades africanas, aunque profundamente transformadas y relegadas, se adaptaron a las nuevas circunstancias y oportunidades que les brindaban la política y la economía colonial. Y como no podía ser de otra manera, la presencia europea también provocó resistencias, en el amplio sentido de la palabra. y la sido

Aunque no ha sido ésta nuestra opción, podíamos haber contado la historia del colonialismo franquista desde la perspectiva de los colonizados . En este último apartado, sin aspirar a llenar este hueco que requeriría un estudio en sí mismo, lanzaremos una mirada a la sociedad colonizada y sus reacciones ante el colonizador español. a

3.4.1. Estructura social de la población colonial

La integración de los africanos en el nuevo orden colonial fue desigual, como diferente fue el tratamiento que la administración daba a los distintos sectores sociales. como

La mayor parte de la población se configuraba como masa campesina, excluida del mercado de la propiedad de la tierra y convertida en un conjunto de pequeños productores sometidos a las necesidades metropolitanas. Como hemos visto, esta población se mantenía alejada y excluida del poder metropolitano a través de las jefaturas, intermediarias entre campesinos y gobierno colonial. Sobre los campesinos del continente recaía la obligación de una serie de contribuciones personales no remuneradas, utilizadas en la construcción de carreteras y otras infraestructuras de la colonia. No obstante, esta obligación fue decayendo con el tiempo, mientras que el trabajo en las grandes explotaciones agrícolas era realizado

East and Central África" en L.H. GANN & Peter DUIGNAM, (eds.), Colonialism in África, 1969; Ronald ROBINSON, "Bases no europeas del imperialismo europeo: esbozo para una teoría de la colaboración", en Roger OWEN y Bob SUTCLIFFE, Estudios sobre la teoría del imperialismo, ERA, Buenos Aires, 1972. Ver también Terence RANGER, "The invention of tradition revisited: The case of colonial África" en T. RANGER & O. VAGHAN, Legitimacy and State in Twentieth Centry África, Macmillan, London, 1993.

109 El tipo de fuentes utilizadas, relacionadas con el ámbito internacional, priman una perpectiva extema de la realidad colonial. La literatura secundaria, por su parte, no ha atendido suficientemente este aspecto de la colonización.

por una población inmigrante, proveniente fundamentalmente de Nigeria.

Existían sectores cuya relación con la administración colonial era más directa que la de la mayoría campesina. En primer lugar estaban los jefes tradicionales, cuyo lugar en el engranaje colonial acabamos de ver. En segundo lugar estaban aquellos africanos, fundamentalmente en la isla, que eran propietarios de grandes plantaciones y a los que se les reconocía el estatuto de emancipado. Muchos de ellos eran descendientes de la población criolla existente antes de la presencia efectiva del estado español en la colonia.

El aparato colonial requería para su funcionamiento de la participación de cierto número de africanos en los puestos de menor especialización. Los cuerpos represivos, como la Guardia Colonial, la Policía gubernativa o la Guardia Marítima Colonial, estaban formados básicamente por nativos a las órdenes de oficiales blancos . Por otra parte, fue aumentando el número de los africanos integrados en los servicios administrativos y educativos de la colonia. Estos individuos habían recorrido todos los niveles del sistema educativo colonial hasta llegar a la Escuela Superior Indígena de Santa Isabel, encargada de la formación de estos cuadros medios. La Iglesia constituía otro polo de atracción e integración para los africanos, que veían en la formación religiosa y en el Seminario de Banapá de Santa Isabel, una forma de ascensión social en el sistema colonial. Y por su parte, las empresas, como las grandes madereras, también necesitaban contratar a personal administrativo sem i-especializado.

Funcionarios, empleados, maestros y religiosos formaban el pequeño sector social semioccidentalizado, que si por una parte estaban vinculados al aparato de poder colonial más que ningún otro sector, era el que sufría de manera más cercana la discriminación entre europeos y africanos. La política española intentó evitar la aparición de titulados superiores y con ella la formación de una intelectualidad africana a la occidental.

El sistema colonial también se preocupó de establecer distinciones entre los diversos grupos "étnicos", en una estrategia de "divide y vencerás". Así, la población autóctona de la isla, que había padecido la mayor represión durante el siglo pasado, se encontraba ahora exenta de muchos de las obligaciones y gravámenes que recaían en otras etnias. En el

El hecho de que la gran parte de los miembros de los cuerpos armados sea personal "indígena", constituye la muestra más evidente de la participación de los africanos en el sistema colonial. La Guardia Colonial estaba compuesta por 68 "europeos" y 688 "indígenas" en 1948, y por 63 europeos y 767 indígenas en 1955 (ARROJAS, op.cit. 1948). La Policía gubernativa tenía 5 europeos y 94 indígenas en 1949 que habían ascendido a 6 europeos y 132 indígenas en 1955 (Memoria de la labor realizada en el periodo 1949-1955, Gobierno General de los Territorios Espafioles del Golfo de Guinea, Madrid, 1955). 110 6

continente eran los pueblos denominados "costeros" -ndowes, bisios etc.- los más privilegiados respecto de la gran mayoría fang, y los que integraban la mayor parle de la Guardia Colonial. los más

Por último, ya vimos cómo el peso del trabajo y la explotación en las plantaciones europeas de la isla recaía en una población inmigrante, básicamente nigeriana, cuyos derechos eran todavía menos de los reconocidos a los "guiñéanos". Característica fundamental de la situación de la población africana era, pues, su integración desigual dentro del sistema colonial. cuyos

3.4.2. Aceptación y resistencias de los africanos y reacción metropolitana

Durante el franquismo, la colonia consiguió un considerable nivel de aceptación entre los africanos, catalizada a través de la presencia permanente de la Iglesia católica y su discurso civüizatorio y españolista. Esta afirmación debe ser aceptada con cierta prevención, dada la carencia de información sobre la situación real en el territorio provocada por el secretismo general impuesto por el franquismo. Podemos no obstante ensayar una explicación para la ausencia de una oposición política explícita hasta finales de los años cincuenta. su una

En primer lugar, casi todo el trabajo de las explotaciones europeas, en condiciones muy duras, recaía sobre una población no autóctona como la nigeriana. Estos constituían un sector aún más neutralizado políticamente que el resto de los guiñéanos, pues cualquier reivindicación podía ser contestada por el gobierno colonial con la repatriación. Por su parte, los guiñéanos eran eximidos de sufrir la dimensión más represiva y perversa de la colonización. de la

En segundo lugar, el hecho de que la mayor parte de la población rural estuviera formada por pequeños campesinos propietarios, que tenían un mercado protegido en la metrópoli, aseguraba cierta lealtad general al sistema. En concreto, los grandes propietarios africanos así como los funcionarios y asalariados del aparato administrativo y represivo tenían un interés personal apriori en la continuación de la situación colonial.

Por último, la posición especial de la única colonia española en el África subsahariana, ponía ciertas trabas, aunque no infranqueables, a los movimientos sociales que se producían en el resto del continente. Dado el sistema autoritario metropolitano, los el África

guiñéanos carecían de instituciones representativas donde generar una cultura de participación, así como de un modelo institucional de referencia para la formulación de reivindicaciones sociales, políticas o sindicales, como sí ocurría en las colonias francófonas o británicas. Además, el hecho de que España no participase en la Segunda Guerra Mundial, frenó alguno de los desarrollos sociales que la conflagración mundial produjo en África. Esto es más cierto, no obstante, para la isla que para la parte continental, donde las fronteras que dividían a la etnia fang entre distintas colonias del África central eran suficientemente permeables como para dejar pasar tanto a personas como a ideas y noticias. de

A menudo la respuesta de la población ante la destrucción del mundo social precolonial no tomaba la forma de reivindicaciones políticas sino de reacción cultural. En este contexto podemos entender el desarrollo de movimientos de revitalización religiosa o étnica, que. como el culto del Bwiti, trataban de recrear un universo de sentido tras la destrucción civilizatoria que supuso la penetración europea. El Bwiti era recreación de un antiguo culto a los ancestros de los fang -cuíto Mberi- al que se añadieron elementos de la liturgia cristiana. Este movimiento estaba generalizado entre los fang de África Ecuatorial, permeando las fronteras coloniales. El culto Bwiti fue duramente perseguido por la administración, que veía en él una amenaza al discurso de la Iglesia católica como puntal fundamental de su poder en la colonia . social la

Por otra parte, las narrativas nacionalistas sobre la descolonización suelen referirse a algunos episodios reivindicativos de finales de ios años cuarenta y principios de los cincuenta, protagonizados por aquellos elementos sociales cercanos a la colonia, como jefes tradicionales, maestros auxilares, religiosos e incluso propietarios emancipados 112 . los

El primero de ellos se refiere a los sucesos de Mikomeseng, donde, durante una visita del ministro del Aire y del director general de Marruecos y Colonias al territorio en 1947, un

"' Sobre el Bwiti, especialmente en la zona francesa, ver BALANDER, op.cit., 1982; James FERNANDEZ, Bwiti. An Ethnography ofthe Religious ímagination in África, 1982; André MARY, La naissance á l'envers. Essai sur le rituel du Bwiti Fang au Gabon, L'Harmattan, París, 1983. Sobre el Bwiti en la Guinea española ver Aquilino GONZÁLEZ DE PABLO, "La secta del Mbueti o Mbiti", Actas y memoria de la Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria, T.XLX, Madrid, 1944, pp.70-84; ídem, "El Mbueti y sus doctrinas". Cuadernos de Estudios Africanos, n.29-30, IDEA, Madrid, 1946, pp.69-92; Antonio de VECIANA ViLALDACH, La secta del Bwiti en la Guinea Española, IDEA-CSIC, Madrid, 1958.

112 Francisco ELÁ ABEME, Guinea, los últimos años. Centro de la Cultura Popular Canaria, Tenerife, 1983; Donato NDONGO B(DYOGO. Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial, Cambio 16, Madrid, 1977; ídem, "España y Guinea (1958-1968)", en El despertar de África. Fin del colonialismo europeo. Historia UniversalSiglo XX. monográfico n.28, 1983.

grupo de jefes tradicionales de la zona entregó a los visitantes una carta reivindicativa. No se conoce a quién correspondió la iniciativa ni cuál era el contenido concreto de )a misiva, pero hay autores que vinculan a la "pequeña intelectualidad" occidental izada con la aventura . Pese a que ignoramos cuáles eran las reivindicaciones concretas que se planteaban a la altura de 1947, los relatos guiñéanos posteriores han considerado estos acontecimientos como los inicios de los movimientos independentistas en Guinea 114 .

Otro ámbito donde podían articularse demandas frente a las autoridades era el limitado sistema educativo colonial. Una huelga en el Seminario de Banapá en 1951 también es considerada por los relatos nacionalistas como uno de los hitos de su historia. Las reivindicaciones en este caso se centraban en la mejora de las condiciones y la calidad de la educación, pero en esta huelga provocaría la salida de alguno de los guiñéanos que, como Atanasio NDONGO O Enrique GORI MOLUBELA, liderarían una década más tarde los movimientos políticos de la colonia. el Las los

La primera respuesta de las autoridades coloniales ante los pequeños brotes de inconformismo fue la represión. El atrevimiento de los jefes tradicionales de Micomeseng se saldó con su deportación y el cese del Gobernador General BONELLI RUBIO. Otras narraciones también vinculan el cese del gobernador con el descontento que entre los colonos blancos provocó el proyecto de promoción y reformas en la educación de los africanos que BONELLI estaba impulsando ". Los sucesos de Banapá también provocaron la intervención de las fuerzas armadas en pleno seminario. de Otras

La situación política que vivía la colonia durante los años cuarenta y cincuenta era pues de falta absoluta de libertades, acorde con el régimen dictatorial que sufría la misma metrópoli. Ello dificultaría, como dijimos, la articulación de movimientos políticos y favorecieron su atomización y debilidad. El nuevo gobernador general, Faustino Ruiz RUIZ

113 ELÁ ABEME. op.cit., 1983, pp.15-16; Rene PELISSIER, "Le mouvement nationaliste en Afrique espagnole" en Le mois en Afrique, juillet 1966, p.76; Pedro EKONG en entrevista.

114 Como ejemplo ver la carta de Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial (MONAL1GE) al Jefe del Estado español, en Santa Isabel a 2/5/66 citada en ONU A/AC.109/PET.529

"Desde la primera llegada de los Ministros españoles a estos Territorios en el año 1947, hasta los viajes realizador por los Sres. CARRERO BLANCO y Sr. MENNEN WILLIAMS, Secretario Adjunto de Asuntos Africanos del Gobierno Norteamericano (1962), el Pueblo de Guinea siempre expresó su deseo de acogerse a la independencia por medio de documentos públicos entregados a los citados Ilustres visitantes".

115 NDONGO, op.cit., 1977, p.71.

GONZÁLEZ, protagonizaría la represión de las primeras movilizaciones. En 1958 se produjo la muerte, poco aclarada, de Acacio MANÉ, uno de los emancipados que había participado en aquellas primeras movilizaciones y que se iba a convertir en el primero - y casi único- de los mártires de la lucha por la independencia.

La primera reacción española llevó al exilio, en las colonias vecinas, a muchos guiñéanos que comenzaron a poner en cuestión la autoridad colonial. Esta migración se solapó con el trasiego habitual de la población fang de uno a otro lado de las fronteras coloniales. De este modo, a finales de los años cincuenta muchos guiñéanos se encontraban fuera de la colonia española y en contacto con las corrientes descolonizadoras que se vivían en el continente africano.

CONCLUSIÓN

En este capítulo hemos visto cómo el régimen colonial franquista, que consolidó la presencia y la dominación del estado español en Guinea, compartió con el resto de las potencias coloniales instaladas en el continente un sistema de gobierno indirecto sobre la mayoría de la población africana. El dominio de la colonia se basó en la conjunción del control militar, la supremacía ideológica de la Iglesia católica y un sistema de gobierno a través de los jefes tradicionales. Con el confinamiento de los africanos a ámbitos subordinados y cercados, definidos por las jefaturas y la costumbre, los europeos lograron establecer la hegemonía con la que mantuvieron el control social hasta finales de la década de los cincuenta. ámbitos

Pero este dominio siempre estaba basado en un equilibrio inestable en la medida en que requería de la participación de intermediarios de la sociedad colonizada. Los nuevos grupos sociales que surgieron vinculados con el aparato colonial proporcionarían también el caldo de cultivo para la rearticulación de las reivindicaciones africanas.

El carácter dictatorial del sistema político español haría que Guinea se mantuviera relativamente alejada de la evolución política y social que las colonias francesas y británicas experimentaron a partir de los años cuarenta. Sin embargo, el viento del cambio llegaría también a la colonia española a través, en parte, de las permeables fronteras y el creciente número de emigrados guiñéanos.

CAPITULO 4 EL ESTADO ESPAÑOL Y SUS COLONIAS AFRICANAS EN LA SOCIEDAD INTERNACIONAL DE POSTGUERRA

El gobierno y la rentabilidad de la colonia subsahariana del estado español era competencia, como acabamos de ver, del Ministerio de la Presidencia a través de su Dirección General de Marruecos y Colonias. En el capítulo anterior señalamos cómo, junto a la administración colonial, grupos vinculados al Ejército, la Tglesia o el comercio con la colonia, constituían los principales sectores sociales con intereses en Guinea. Pero la progresiva internacional i zación de la cuestión colonial en el foro de Naciones Unidas, conllevaría la participación de otros actores metropolitanos en el drama guineano. Nos estamos refiriendo a los responsables de la política exterior. era de su la Nos

Aunque intentos de fiscalización de las colonias se habían producido desde el Pacto de la Sociedad de Naciones y su sistema de mandatos, ya vimos en el capítulo 1 cómo sería el bloque afroasiático de Naciones Unidas el que lograría potenciar todo un sistema de control del colonialismo hasta lograr su definitiva ilegalización internacional. El estado español no sería ajeno a este proceso y a partir de la segunda mitad de los años cincuenta sus colonias africanas, sin salir de la órbita de Presidencia, iban a ser también asunto del Ministerio de Asuntos Exteriores y sus distintas Direcciones. Con ¡a entrada de Asuntos Exteriores en escena, la política colonial iba a manifestarse paulatinamente como un factor subordinado respecto de los principales objetivos de la política exterior del régimen. del

Si quisiéramos sintetizar Jo que fue la posición y la actuación del franquismo en la sociedad internacional se podría decir que estuvo definida por dos dinámicas fundamentales. y de alguna manera antagónicas: la voluntad de pervivencia del régimen autoritario, de sus rasgos esenciales y de su dictador a la cabeza, y por otra parte, la búsqueda ansiosa de un reconocimiento extemo y de su inserción en el sistema, alineado con unas u otras potencias en ios distintos órdenes internacionales que se fueron sucediendo. A estos objetivos se supeditaron muchas políticas e intereses. El protagonista de una política exterior que buscaba el mantenimiento de FRANCO en el poder no podía ser otro que el mismo dictador. Los sucesivos ministros de Asuntos Exteriores eran muchas veces meros ejecutores de las decisiones que se tomaban en el Pardo. Sin embargo, la cuestión colonial constituyó uno de se

esos ámbitos en los que la actuación de los funcionarios de Exteriores contó con una mayor autonomía.

En este contexto debe entenderse la perspectiva del Ministerio de Asuntos Exteriores respecto al colonialismo. Mientras la posesión de colonias fue una fuente de prestigio en la sociedad internacional, la dictadura de FRANCO desplegó toda una retórica exacerbada alrededor de su minúsculo imperio, e incluso formuló, en el contexto de la conflagración mundial una serie de reivindicaciones territoriales a costa de las posesiones francesas. A medida en que el colonialismo dejó de ser aquel factor de prestigio internacional y se convirtió en causa de censura y rechazo en los foros mundiales, las colonias africanas fueron vistas por los encargados de la política exterior franquista como elementos no esenciales y prescindibles del régimen. La búsqueda de una aceptación internacional, siempre problemática, les obligaría a asumir el nuevo lenguaje que se iba imponiendo en la sociedad internacional, alrededor de la libre determinación de los pueblos coloniales, en sutil contradicción con los presupuestos autoritarios del mismo sistema político metropolitano. A y se siempre

El aislamiento relativo del régimen tras la Segunda Guerra Mundial y el carácter incompleto de su posterior alineamiento con el bloque occidental de la Guerra Fría, obligó a la política exterior de la dictadura de FRANCO a ensayar lo que se han denominado políticas de sustitución . Se refieren éstas al acercamiento del franquismo a estados secundarios en la pugna bipolar, como eran los latinoamericanos y los árabes, con los que compensar su debilidad y equilibrar su dependencia de Estados Unidos en cuestiones como la reivindicación de Gibraltar. Pero no se podía pretender a estados afroasiáticos, como eran los árabes, sin verse afectado, de alguna manera, por la lucha que aquéllos protagonizaban en Naciones Unidas contra el colonialismo. como la

De este modo la diplomacia española se vio en la necesidad de ir asumiendo el mismo lenguaje que sus interlocutores en los foros internacionales, que desde la entrada de España en Naciones Unidas era cada vez más eí de la libre determinación de los pueblos coloniales. Y fue así cómo la descolonización acabaría convirtiéndose, a lo largo de la década de los sesenta, en la política exterior del franquismo respecto de sus colonias africanas. No obstante, para los responsables de esta política exterior, la decisión descolonizadora siempre fue subalterna, auxiliar de otras políticas, como la búsqueda de apoyos en el contencioso sobre Gibraltar, y definitivamente secundaria respecto de los decisión

Femando MORAN. Una política exterior para España, Planeta, Barcelona, 1980.

principales objetivos del régimen, como era la integración en el bloque económico y político occidental.

Esta orientación costaría el distanc¡amiento respecto de la vecina Portugal, que había sido modelo y referencia fundamental en los asuntos coloniales durante la década anterior. Ante las fuertes presiones anticoloniales de Naciones Unidas, Portugal afirmaría una y otra vez que sus posesiones africanas eran parte integrante del estado portugués y por tanto no susceptibles de fiscalización internacional. Coherente con esta obstinación, cuando a inicios de los sesenta surgieron fuertes movimientos anticoloniales en Guinea-Bissau, Angola y Mozambique, Portugal no dudó en responder militarmente con una guerra colonial.

El gobierno de SALAZAR fue uno de los principales socios del régimen franquista, desde sus orígenes, en el ámbito internacional . En la segunda mitad de los años cincuenta pareció que el régimen de FRANCO secundaría la política africana de Portugal, al negar también el carácter colonial de sus posesiones en el continente. Pero a inicios de los sesenta, cuando Portugal aceptaba la lógica de la represión y la guerra colonial, el gobierno español asumía ante Naciones Unidas el principio de la libre determinación y la idea de una solución negociada para sus posesiones africanas.

La divergencia entre las reacciones de las dos metrópolis autoritarias del sur de Europa se entiende en parte si atendemos a la diferente situación internacional de los regímenes franquista y salazarista. Aunque el gobierno portugués experimentó fortísimas presiones en la organización mundial para que desmantelara su importante imperio, su incontestada integración en el bloque occidental y su pertenencia a la Alianza Atlántica le harían, sin embargo, menos susceptible de responder positivamente a dichas demandas. La mayor debilidad internacional del estado español le hacían, pese a su carácter igualmente dictatorial, más sensible al apremio de los afroasiáticos, y con el tiempo ello le acarrearía el alejamiento de su socio en el Pacto Ibérico. su

Como hemos dicho, la descolonización sería, con el tiempo, la perspectiva de los funcionarios de la política exterior respecto de los territorios españoles en África. Pero esta visión no iba a coincidir con la de los sectores del gobierno franquista responsables de la administración de las colonias. El conflicto se concretaría entre los responsables de de

; Sobre Portugal de Salazar y sus relaciones con el franquismo ver Juan Carlos JIMÉNEZ REDONDO, Franco e Salazar; as relacoes luso-espanholas durante a guerra fria, Assírio Alvim, Lisboa, 1996; Josep SÁNCHEZ CERVELLÓ. La revolución portuguesa y su influencia en la transición española (¡961-1976), Nerea. Madrid. 1995; Hipólito DE LA TORRE GÓMEZ, El Portugal de Salazar, Arco Libros, Madrid, 1997; ídem (coord.), Portugal, España y África en los últimos cien años, UNED, Madrid, 1992.

Presidencia de Gobierno y los del Ministerio de Asuntos Exteriores. Las reticencias de la Dirección General encargada de las colonias y del máximo responsable de Presidencia, Luis CARRERO BLANCO, se hicieron notar, como no podía ser de otro modo, en las decisiones tomadas en torno a la retirada o permanencia en África.

La división de pareceres en el seno del gobierno español imprimiría un carácter un tanto caótico e improvisado a la respuesta de la dictadura de FRANCO a las demandas anticoloniales de los años sesenta. Si la descolonización acabó imponiéndose en cada uno de los casos, sus resultados acusarían la ausencia, dentro del gobierno metropolitano, de un proyecto consensuado de retirada.

En este capítulo trataré de analizar, en primer lugar, la situación del estado español y su pequeño imperio africano en el contexto de los procesos internacionales antes y después de la Segunda Guerra Mundial (4.1.). La actitud del gobierno español ante la coyuntura internacional de postguerra será la segunda de nuestras preocupaciones: la peculiaridad del régimen político surgido de una guerra civil, reflejo en parte de los conflictos europeos de los años treinta, marcaría su política exterior (4.2. y 4.3.)- Por último, nuestro objetivo central será analizar la política exterior española ante el proceso de la descolonización africana en el escenario privilegiado de Naciones Unidas (4.4. y 4.5.) .

Sobre la política exterior del régimen franquista ver José Mario ARMERO, La política exterior de Franco, Planeta, Barcelona. 1978 (prólogo de Femando MORAN); Charles R. HALSTEAD, "Spanish Foreign Policy, 1936-1978". en James W. CORTADA fed.), Spain in the Twentieth Century: Esays on Spanish Diplomacy, 189819~H. Aldwych Press. London. 1980; Ángel VIÑAS. "Política exterior". Historia 16, Extra XXJV, La España de la encada. Guerra civil y primer franquismo 1936-1959, dic. 1982; Juan Carlos PEREIRA, Introducción al estudio de la política exterior de España (siglos XIX y XX), Akal, Madrid. 1983; Antonio MARQUINA BARRJO, España en la política de seguridad occidental, ¡936-1986. Ediciones Ejército, Madrid, 1986; Manuel ESPADAS BURGOS. Franquismo y política exterior, Rialp, Madrid, 1987; Benny POLLACK, The paradox of Spanish foreing policy, Pinter Publishers, London, 1987; Roberto MESA, "La política exterior española al final del franquismo" en Democracia y política exterior en España, Eudema, 1988; Francisco ALDECOA, "Las constantes de la política exterior española". Política y Sociedad, inv. 1989, Madrid; Ángel VIÑAS, "La política exterior del franquismo' 1 en Juan Bautista VILAR, Las relaciones en la España contemporánea. Universidad de Murcia, 1989; V.V. ROVTRA, "Franco y la política exterior" en VVAA El legado de Franco, Fundación Nacional Francisco Franco. Madrid, 1992/93; Rafael CALDUCH CERVERA, "La política exterior española durante el franquismo" en R. CALDUCH,(Coord.). La política exterior española en el siglo XX, Eds. Ciencias Sociales, Madrid, 1994; Charles POWELL, "Las relaciones exteriores de España, 1898-1975" en R. GILLESPIE, F. RODRIGO, y J. STORY, Las relaciones exteriores de la España democrática. Alianza, Madrid, 1995; Florentino PORTERO y Rosa PARDO, "La política exterior" en La época de Franco (¡939-1975). Política, Ejército, Iglesia, Economíay Administración, tomo XLI de la Historia de España. Menéndez Pidal, Espasa Calpe, Madrid, 1996; Paul PRESTON, "Franco y la elaboración de una política exterior personalista (1936-1953)", Historia Contemporánea 15, 1996; Juan Carlos PEREIRA y Pedro MARTÍNEZ LILLO, "Política Exterior, 1939-1975" en Historia contemporánea de España (siglo XX), Ariel, Madrid, 1998. F

Obras colectivas donde se tratan aspectos concretos de la política exterior del franquismo son El régimen de Franco (¡936-1975). Política y Relaciones Exteriores, Madrid, UNED, 1993; La política exterior de España en el siglo .XX, Madrid, UNED, 1997. El

4.1. EL SURGIMIENTO DEL RÉGIMEN FRANQUISTA Y SU PROYECTO IMPERIALISTA

El régimen político que sufría la población española y la de sus colonias a la altura de la Segunda Guerra Mundial tenía su origen en una guerra que había enfrentado, durante tres años, a los partidarios de la República con la insurrección militar apoyada por los sectores sociales conservadores. La Guerra Civil española no sólo precedió sino que, de alguna manera, auguró el conflicto bélico, de proporciones europeas y luego mundiales, que comenzó en 1939. Se trató de un enfrentamiento entre las dos formas de entender la política y la organización social que se habían disputado el poder en España a lo largo de todo el siglo anterior. Pero también reflejó el conflicto latente que se vivía en Europa durante el período de entreguerras, entre visiones antitéticas de la modernidad como eran el fascismo, el comunismo y el liberalismo político. que

Los vencedores de la Guerra Civil, que conformaban un conjunto heterogéneo de grupos sociales con proyectos políticos conservadores pero no siempre coincidentes, establecieron un sistema dictatorial, cuyo catalizador fue el líder de la insurrección contra el gobierno republicano, el general Francisco FRANCO. A partir de una visión de tintes católicos y corporativistas de la sociedad, se instauró un sistema político caracterizado por la nula separación de poderes, la ausencia de sufragio universal y de instituciones representativas y la restricción de las libertades personales de cuño liberal. Si éstas son notas constantes de la política española desde 1939 hasta 1975, existieron sin embargo cambios significativos en algunos aspectos importantes del régimen que fue configurándose con el tiempo.

Las transformaciones que sufrió la dictadura de FRANCO fueron en gran medida paralelas y producto de la evolución de la sociedad internacional. Por una parte el carácter del régimen determinó su alineamiento en los conflictos internacionales: con las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial y con el bloque occidental en la Guerra Fría luego. Pero también, viceversa, las dinámicas y presiones externas, si bien no lograron modificar en lo substancial el sistema político, influyeron en muchas de las medidas adoptadas por el gobierno franquista, y fundamentalmente en su política exterior 4 .

4 Según Ángel VIÑAS la política exterior del franquismo estuvo guiada esencialmente por motivaciones internas. Sin embargo para Francisco ALDECOA aunque el mantenimiento del régimen fuera un condicionante

El nuevo régimen no surgió de la nada, y junto a rupturas con la época anterior, iba a experimentar también una serie de continuidades que condicionarían tanto su situación interna como su posición internacional. Uno de esos elementos heredados era el conjunto de posesiones coloniales en el continente africano que ahora toca señalar.

4.1.1. £1 pequeño imperio colonial español

A caballo entre política interna y política exterior se encontraba, como hemos dicho, la cuestión colonial. La herencia africana recibida por el régimen franquista no lo configuraban precisamente como una gran potencia colonial. La debilidad del estado español durante el reparto de África y la expansión colonialista de finales del siglo XDÍ y principios del XX sólo le habían permitido representar un papel marginal y subordinado en el proceso. Pero poseía algunos territorios en el continente con los que poder sentirse miembro menor del club de metrópolis europeas, en el momento en el que la posesión de "imperios coloniales" era símbolo de status en la arena internacional. no lo

La posición española en África, tanto en el Magreb como en el Golfo de Guinea, había sido siempre subsidiaria de ios conflictos entre las grandes potencias coloniales, y sobre todo del colonialismo francés". Fue Francia con quien se habían disputado y pactado casi todos los límites de las colonias españolas en una serie de tratados a lo largo de la primera década del siglo XX. El estado español compartía con el francés el protectorado sobre Marruecos desde 1912, donde estaba asentado en dos estrechas franjas de terreno en el litoral norte -el Rif- y en el sur -Tarfaya-. Marruecos era la zona de mayor interés para los grupos colonialistas españoles desde la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico en 1898. Y también donde se había forjado, durante las guerras de colonización contra ABD EL-KRIM entre 1917 y 1927. gran parte del Ejército que se sublevó en 1936.

La minúscula colonia de Ifhi de 1.500 km 2 , había sido ocupada por España en fecha tan reciente como 1934. Enclavada en la costa marroquí atribuida a Francia, no se consideraba parte del protectorado, al igual que las plazas de Ceuta y Melilla en el norte de Marruecos. no se

fundamental de su política exterior, ésta era también, en gran medida, una política de adecuación a la evolución de la "sociedad internacional" VIÑAS, op.cit. 1982 y 1989; ALDECOA, op.cit., 1989.

5 José Antonio RODRÍGUEZ ESTEBAN, Geografía y colonialismo. La Sociedad Geográfica de Madrid (18761936), UAM Ediciones, Madrid, 1996.

También en e) litoral occidental africano, frente a las islas Canarias y lindante por el norte con el protectorado marroquí, se encontraban los territorios de Saguia el-Hamra y Río de Oro, o Sahara español, con 266.000 km 2 . Constituía la colonia más extensa y menos poblada, surgida al calor de la cercanía del archipiélago canario, como consecuencia de supuestas exigencias defensivas y pesqueras. El carácter desértico, y la ignorancia de las minas de fosfatos existentes en el territorio, impidió a los españoles su explotación económica, y permitió un grado de autonomía considerable a la población 6 .

Las únicas posesiones españolas en el África subsahariana era la colonia de 28.000 km situada en el Golfo de Guinea, y que es el objeto principal de nuestro trabajo. Como vimos en el capítulo anterior, los Territorios Españoles del Golfo de Guinea estaban integrados por unas cuantas islas e islotes y una zona continental entre territorios franceses, y constituían la única colonia de explotación de la metrópoli, cimentada fundamentalmente en los cultivos de cacao de la isla de Fernando Poo y en las explotaciones madereras de Río Muni..

El papel jugado por las colonias españolas en el surgimiento del nuevo régimen fije notable si lo ponemos en relación con la insignificancia espacial de aquéllas. No se puede olvidar que los dirigentes de la sublevación que dio lugar a la Guerra Civil (FRANCO, MOLA. YAGÜE...) eran fundamentalmente militares africanistas, que habían hecho su carrera en África. Y que fue en el norte de Marruecos donde primero venció la insurrección militar del 17 y 18 de julio de 1936. Fracasado en un primer momento el levantamiento general en muchas regiones de la península, la fuerza fundamental del bando rebelde en un inicio lo constituyó el Ejército colonial de España en Marruecos, que estaba reclutado en gran medida entre la población magrebí. Dicho ejército fue el que, con ayuda de la aviación alemana e italizana. cruzó el estrecho de Gibraltar hacia la península, en el marco de la primera estrategia básica de los sublevados. La colaboración marroquí, más o menos voluntaria, con los insurrectos obligó a FRANCO a mantener una serie de promesas de autonomía a las autoridades rifeñas, que no mostraron especial lealtad a una República que no había sabido modificar sustancialmente su política colonial . Ello tendría, como veremos, importantes en

6 Tony HODGES, Western Sahara, the Roots ofa Desert War, Lawrence Hill & Co., Westport, Connecticut, 1983; Shannon FLEMING, "North África and Middle East", James CORTADA (ed). Spain in the Twentieth Centwy: Essays on Spanish Diplomacy, 1898-1978, Aldwych Press, London, 1980.

7 FLEMING, op.át., 1980.

repercusiones en el protectorado tras la Segunda Guerra Mundial.

Por su parte. Guinea, que tras el inicial fracaso del pronuncialmiento también vivió la Guerra Civil en el bando de los sublevados, asistió a la causa rebelde, como vimos en el capítulo anterior, en el ámbito económico. En un momento de dramática escasez en la metrópoli, se dio un impulsó a la producción de materias primas, fundamentalmente alimentos, como el cacao, el café, los plátanos, la yuca, la mandioca o el aceite de palma. Ello conllevó la imposición de un régimen más abusivo de trabajo. La Guerra Civil también incrementó la producción de mineral de hierro en Marruecos, que alcanzó en ese tiempo la cantidad de un millón de toneladas al año. E igualmente se intensificaron las importaciones de algodón de las colonias portuguesas en África .

La postguerra coincidió con el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial y supuso la intensificación de estos procesos y el aumento de la producción de materias primas para la incipiente industria de la metrópoli . La política autárquica del franquismo así como el apoyo material al Eje. se vieron dificultados por el bloqueo naval aliado al comercio colonial español. Todos estos años de conflicto bélico observaron un aumento de la presencia militar en las colonias españolas y el reforzamiento de las guarniciones coloniales, lo que contribuyó a que el nuevo régimen comenzara disfrutando de un mayor control sobre la población africana.

En conclusión, las colonias africanas supusieron un símbolo y una fuente de recursos materiales y humanos para el partido de FRANCO en la guerra. Y seguirían representando un activo en la política internacional y el discurso legitimador del nuevo régimen en el período inmediatamente posterior al conflicto.

4.1.2. El nuevo régimen, la Segunda Guerra Mundial y el proyecto imperialista

Una nueva guerra europea, que volvería a mundial izarse, estalló el mismo año de 1939. La España de FRANCO se encontró inmediatamente alineada con Alemania e Italia, a los que debía una ayuda fundamental, logística y humana, en su victoria sobre la República.

8 Gervase CLARENCE-SMITH, "The Impact of the Spanish Civil War and the Second World War on Poituguese an Spanish África", Journal ofAfrican History, 26, 1985. World War on

Sobre la situación colonial en este periodo ver José Urbano MARTÍNEZ CARRERAS, "Guinea Ecuatorial española en el contexto de la Segunda Guerra Mundial", Cuadernos de Historia Moderna y Contemporánea, n.6. 1985.

La otra causa del apoyo al Eje era la identificación ideológica del nuevo régimen con el modelo fascista, coincidente con la ascendencia de SERRANO SUÑER y el convencimiento de FRANCO 10 .

Hasta 1942 este respaldo rué expreso y se concretó en la adhesión al Pacto Antikomintem el 27 de marzo de 1939 y la firma del Tratado hispano-germano de amistad y no agresión, el 31 del mismo mes. La declaración de "estricta neutralidad" de septiembre fue desde un principio favorable a Alemania y al Eje, a los que proveyó de materias primas básicas, como el mineral de wolframio. Con la entrada de Italia en la guerra el 10 de junio de 1940, la neutralidad se convirtió en "no beligerancia", y la participación de España en la guerra estuvo más cerca que nunca. al Pacto

El gobierno de FRANCO decidió ocupar el 12 de junio la ciudad de Tánger que disfrutaba hasta entonces de un estatuto internacional, si bien Francia y Gran Bretaña no mostraron su oposición. El otro amago belicoso del gobierno español fue la proyección del frustrado Plan Félix por el cual el peñón de Gibraltar sería ocupado por España, cerrando así el estrecho en beneficio de Alemania. Ambas acciones tenían un indudable sabor colonial. La última aportación de FRANCO a la causa del Eje fue la formación de la División Azul el 22 de junio de 1941 para incorporarse al ejército alemán en su lucha contra la comunista Unión Soviética.

Análogamente a los discursos fascista y nazi, el gobierno español en fase de falangización iba a incorporar una pretensión imperialista . Se propagó entre ciertos sectores políticos la reclamación de una ampliación de la colonias españolas en África a costa, normalmente, de las posesiones francesas y las aspiraciones italianas de última hora. Dichas reclamaciones se expresaban en la voluntad de imperio de uno de los puntos de la Falange así como en algunas obras aparecidas a principios de los años 40, como Puntos cardinales de la política internacional española, de BARCIA TRELLES (1939), Reivindicaciones de España, de AREILZA y CASTIELLA (1941) o Aspectos de la misión universal de España, de CORDERO TORRES (1944). Estos planteamientos sirvieron de base a de (1939),

10 El papel de de España en la Segunda Guerra Mundial ha sido estudiado por Rafael GARCÍA PÉREZ, Franquismo y Tercer Reich, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1994; Víctor MORALES LEZCANO, Historia de la no-beligerancia española durante la Segunda Guerra Mundial, Mancomunidad de Cabildos, Las Palmas, 1980; Javier TUSELL Franco, España y la II Guerra Mundial. Entre el Eje y la neutralidad, Temas de Hoy, Madrid, 1995.

11 Para un estudio sobre el discurso imperialista del primer franquismo ver Alfred BOSCH y Gustau NERÍN, El imperio que nunca existió, por publicar, 2000.

las exigencias territoriales que FRANCO planteó a HITLER durante las negociaciones en relación a una eventual intervención de España en la guerra. en

Las pretensiones españolas se planteaban a costa de la que había sido la principal metrópoli rival de las ansias imperiales españolas en África: Francia. Las apentencias franquistas incluían todo el Marruecos francés y el Oranesado (Argelia), así como un reajuste de las demarcaciones de Río de Oro y la Guinea española a costa también de las colonias francesas de Gabón y Camerún, mientras que en Europa se reclamaba Gibraltar y una modificación de la frontera con la misma Francia. Pero las ambiciones españolas competían con las italianas en el Magreb y. sobre todo, podían significar un problema para el apoyo de la Francia de Vichy a Alemania. una

La negativa de HITLER a garantizar estas reclamaciones a costa de los intereses del gobierno de Vichy o de las pretensiones italianas fue uno de los motivos fundamentales por los que el estado español no intervino directamente en la Segunda Guerra Mundial. Ello a su vez permitió la supervivencia del régimen franquista tras la derrota de sus aliados, así como el mantenimiento intacto de sus colonias que, si no aumentaron de tamaño, tampoco pasaron a manos de las potencias vencedoras como había ocurrido con las colonias alemanas e italianas tras la Gran Guerra en 1919.

España no entró en la guerra, y a partir del desembarco aliado en el norte de África en 1942. intentó mantener una actitud de más estricta neutralidad, con algún guiño a los aliados como la retirada del gobierno militar de Tánger el 19 de noviembre de 1942, o la destitución del germanófilo SERRANO SUÑER por el más neutral JORDANA ese mismo año. A su vez, las buenas relaciones con Portugal, con quien había firmado un Acuerdo de amistad y no agresión el 17 de marzo de 1939 y formado el llamado Bloque Ibérico, sirvieron a Gran Bretaña para mantener un acercamiento al régimen de FRANCO en una política de concesiones económicas a cambio de la no participación española en la guerra. Sin embargo "hasta bien entrado ya el año 1944, no intentó el régimen -ya muy tarde- descolgarse de la pesada carga de las proclividades hacia Alemania" . Los aliados no perdonarían a FRANCO su apoyo a la causa del Eje, de la que no renegó hasta acabada la guerra. no de

Lo que marcaría la posición internacional del régimen franquista desde entonces consistió en el hecho de que el bando que ganó la Guerra Civil se identificó ideológica y políticamente con el que fue barrido en la conflagración mundial. Dicho de otra manera por

12 VIÑAS, op.cit., 1982, p.86.

Ángel VIÑAS, lo que determinó la posición de la dictadura en la postguerra fue lo que él llama su "pecado original", consistente en "la ayuda recibida por el general FRANCO de las potencias fascistas durante la Guerra Civil y sin la cual difícilmente hubiera conseguido la victoria, así como el curso proclive a las mismas durante gran parte de la Segunda Guerra Mundial" . Tras la eliminación de los regímenes fascistas, España se convertía en un estado anacrónico en el nuevo orden mundial que se avecinaba.

4.2. AISLAMIENTO INTERNACIONAL: LA "CUESTIÓN ESPAÑOLA"

El final de la Segunda Guerra Mundial suscitó entre las potencias vencedoras una euforia similar a la producida en los años veinte, cuando se creyó poder establecer una nueva organización internacional alrededor de la "ilegalización" de la guerra. Los acuerdos y conferencias celebradas entre las potencias aliadas, como la Carta Atlántica entre Gran Bretaña y Estados Unidos en 1941, o las conferencias de Yalta y Potsdam en 1945 entre aquéllos y la Unión Soviética, fueron configurando el proyecto del nuevo orden internacional que debía surgir con la paz. La Conferencia de San Francisco de 1945 vino a plasmar aquellos deseos en una Organización de las Naciones Unidas, con vocación de universalidad y la pretensión de monopolizar el uso de la fuerza a nivel internacional, considerada como legítima únicamente en el caso de violación de la paz y la seguridad mundiales. El sistema se basaría en un vago e indefinido principio de libre determinación de los pueblos, que sólo con el tiempo iría asumiendo un contenido más preciso.

La guerra no había destruido el antagonismo ideológico entre los vencedores, o dicho de otro modo, entre los dos modelos de modernidad que representaban el socialismo estatalista de la Unión Soviética y la democracia liberal capitalista de Estados Unidos y los estados europeos occidentales. Pero el conflicto bélico logró arrinconar por un tiempo la dimensión expansionista de ambos programas, y generar su colaboración contra los regímenes totalitarios de carácter fascista. Tras la desaparición de éstos, la España de FRANCO apareció a los ojos de todos como la última reliquia del proyecto de HITLER en Europa . los de en

13 VIÑAS, op.cit., 1989, p.l 19.

14 Sobre la situación del estado español en el sistema internacional tras la Segunda Guerra Mundial ver 145

4.2.1. Franco aislado

En el nuevo sistema no había espacio para un gobierno filo-fascista como el franquista, cuya pervivencia era debida a su, más que dudosa, neutralidad en la conflagración mundial. En este sentido se expresaron los gobiernos de las tres potencias vencedoras en la Conferencia de Potsdam de julio de 1945, que tras afirmar que apoyarían "las candidaturas de todos los países que han permanecido neutrales durante la guerra", objetaban que el

"No obstante- se creen obligados a declarar que, por su parte, no apoyarán la candidatura del Gobierno español actual, que establecido con la ayuda de las Potencias del Eje, no posee, en razón de sus orígenes, de su carácter y de su asociación estrecha con los países agresores, las calificaciones necesarias para justificar su admisión entre las Naciones Unidas". las de su para

En la misma Conferencia de San Francisco de junio se había aprobado una moción, promovida por el gobierno mexicano como principal protector del gobierno republicano en el exilio, por la que se prohibía el ingreso de aquellos estados cuyos regímenes se hubieran establecido con la ayuda de las potencias del Eje. A finales de 1945, Francia, muy presionada por su opinión pública y los partidos de izquierda, promovió una Declaración conjunta con Gran Bretaña y Estados Unidos que expresaba la esperanza de que el pueblo español se librara del régimen dictatorial de FRANCO a favor del establecimiento de la democracia. En 1946 el gobierno vecino cerró la frontera con España, lo que provocó una sensación de mayor aislamiento en el régimen.

En la inmediata postguerra, parecía existir cierta unanimidad respecto al gobierno franquista entre los líderes de la nueva configuración internacional. Para el Kremlin, el carácter marcadamente anticomunista del levantamiento y la política de FRANCO, así como el envío de la División Azul contra el frente oriental de la guerra mundial, eran motivos suficientes para desear que las presiones internacionales derribaran al régimen franquista. Por su parte, los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bertaña o Francia, apoyados o presionados por sus sensibilizadas y activas opiniones públicas, no podían admitir entre sus filas a un

Alberto LLEONART Y AMSÉLEM, España y la ONU: ¡a "crisis española", CS1C, Madrid, 1978, 1996; Florentino PORTERO, Franco aislado: la cuestión española ¡945-1950, Aguilar, Madrid, 1989; Pedro Antonio MARTÍNEZ LILXO, "La Política Exterior de España en el marco de la Guerra Fría: del aislamiento limitado a la integración parcial en la sociedad internacional (1945-1953)", por publicar, 2000.

estado con un sistema dictatorial, con claras reminiscencias fascistas \ Nos encontramos en un momento de cierto idealismo intemacionalista de postguerra, en el que se aspiraba a una sociedad internacional basado en valores de paz y democracia, y el carácter democrático o representativo de los estados era considerado como un cierto requisito para su admisión como miembros de pleno derecho.

No obstante, las medidas a adoptar frente a la dictadura de FRANCO no eran asunto tan compartido. Estas se discutieron en el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de las recién inauguradas Naciones Unidas, donde la "cuestión española" (o el "caso español" como lo llamaban los diplomáticos españoles) se convirtió en un tema de primera magnitud desde 1946 hasta el final de la década, y en objeto de debate entre muchas de las opiniones públicas de los estados implicados. Si no había paliativos a las condenas al régimen, sí se produjeron controversias en torno al grado de intervención en los asuntos internos españoles que era legítimo o prudente llevar a cabo. Tanto Gran Bretaña como, en menor medida, Estados Unidos, temían que una excesiva presión llevara al fortalecimiento de FRANCO en el poder o, al contrario, a la repetición de una nueva guerra civil, que pudiera acarrear la victoria de un gobierno con fuerte presencia comunista, que otorgara una ventaja estratégica a la Unión Soviética en el Mediterráneo occidental. Por ello sostenían que España no constituía una amenaza para la paz y la seguridad mundiales y que. por lo tanto, las Naciones Unidas no eran competentes para aplicar ninguna sanción. Frente a éstos, la Unión Soviética consideraba que el proceso de paz no se completaría hasta que FRANCO estuviera fuera del gobierno, por lo que proponía una política de desestabilización del régimen español. no

La solución de compromiso llegó el 12 de diciembre de 1946 con la resolución 39(1) de la Asamblea General, aprobada por 34 votos a favor, 6 en contra y 13 abstenciones . La

15 El proyecto británico para España pasaba por el establecimiento de una monarquía que encontraría apoyos en amplios sectores conservadores como el Ejército o la Iglesia. PORTERO y PARDO, op.cit., 1996, p.213.

16 Hubo una resolución anterior de la Asamblea General, la 32 (I) de 9 de febrero de 1946, a partir de una propuesta de Panamá apoyada por México. Venezuela, Bolivia y Guatemala. En ella se hacía una condena expresa del régimen franquista y se pedía a los países miembros que se atuviesen al espíritu y la letra de la Carta al mantener relaciones con el Gobierno del general Franco. No obstante, la actitud de algunos miembros de la organización, como la URSS y Polonia, fue mucho más radical logrando que el Consejo de Seguridad aprobase la constitución de un Subcomité, integrado por los representantes de Australia, Brasil, China, Francia y Polonia para abordar la cuestión de si la pervivencia del régimen franquista constituía una amenaza para la paz y la seguridad internacionales y por tanto justificaría la adopción de medidas sancionadoras o de intervención por parte del propio Consejo de Seguridad. El informe del Subcomité descartaba la adopción de cualquier acción intervencionista y se limitaba a proponer un seguimiento de la situación en el país y la ruptura de relaciones diplomáticas como medida de sanción. CALDUCH CERVERA, op.cit., 1994.

Estas resoluciones son una de las primeras manifestaciones de la capacidad de Naciones Unidas para adoptar medidas de sanción contra estados no miembros, demostrando con ello la voluntad de actuar como una

mayoría de los votos contrarios a la resolución correspondían a estados latinoamericanos (los 6 en contra y 3 abstenciones), fruto de la diplomacia española. La resolución, después de condenar al régimen como heredero del proyecto fascista de entreguerras, recomendaba la exclusión del "Gobierno español de Franco" de todos los organismos internacionales, así como la retirada de las representaciones diplomáticas en Madrid. Por último esperaba el establecimiento de

"un gobierno cuya autoridad emane del consentimiento de los gobernados, que se comprometa a respetar la libertad de palabra, de culto y de reunión, y esté dispuesto a efectuar prontamente elecciones en que el pueblo español, libre de intimidación y violencia y sin tener en cuenta los partidos, pueda expresar su voluntad", y en caso contrario, emplazaba al Consejo de Seguridad a que tomara las "medidas necesarias... para remediar la situación". La retirada de todos los embajadores de España, con la salvedad de los de Portugal. Irlanda, el Vaticano y Suiza, fue el colofón de las medidas de Naciones Unidas. No se tomaban, sin embargo, sanciones de carácter económico o militar, lo que suponía un respiro para las tesis de los estados occidentales y los intereses económicos de Gran Bretaña, que en 1947 firmó una serie de acuerdos comerciales al tiempo que a nivel diplomático mantenía una postura de censura contra la dictadura de FRANCO.

En todo este proceso destaca la ausencia de mención a las cuestiones coloniales. No se discutió el derecho del estado español a mantener sus posesiones en África, como había sido el caso de las colonias alemanas tras la Primera Guerra Mundial y las italianas tras la Segunda. Tan sólo el asunto de la ciudad internacional de Tánger, ocupada por España durante el conflicto, mereció un planteamiento internacional y la celebración de una Conferencia en París, en agosto de 1945, entre Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos y la Unión Soviética- en la que se reestableció el régimen internacional anterior. La participación española en dicho régimen quedó en suspenso hasta una futura conferencia que nunca se celebraría. La posición española en el resto de África no se impugnó 17 . No estamos en el tiempo en que el mantenimiento de un dominio colonial, despótico por naturaleza, conllevara la denuncia internacional, como sí ocurriría más adelante. Sólo la dictadura en la metrópoli sobre la población europea era condenable. una

organización auténticamente universal. Planteaba también el controvertido problema de la aplicación y los límites del principio de no ingerencia en los asuntos internos de los estados.

17 PORTERO, op.cit, 1989.

4.2.2. La política de espera

En esta situación de aislamiento internacional, la subsistencia y la estabilidad del régimen se convirtieron en los objetivos fundamentales del gobierno franquista. Las presiones internacionales, lejos de promover un replanteamiento de la política española, provocó un cierre de filas de los sectores dominantes y de la débil opinión pública española en torno al "caudillo", al que veían como el garante del orden frente a lo que se consideraba la conspiración "masónico-comunista" internacional. "Provisto del rico arsenal de la propaganda y de un rígido control sobre los medios de comunicación, en un país aislado de todo contacto con el exterior durante los años cuarenta y cincuenta, el general Franco supo extraer de su peculiar manera de interpretar las relaciones internacionales importantes 1 O elementos de legitimación para su régimen" . Las de la

El aislamiento internacional de estos años, lejos de erosionar la política de la dictadura, ayudó a apuntalarla, agrupando en torno suyo a gran parte de la población que, con mayor o menor convencimiento, no estaba dispuesta a sufrir una nueva guerra civil. La política exterior, en manos básicamente del Jefe del Estado, estuvo en este tiempo condicionada a dos objetivos fundamentales: asegurar la continuidad de FRANCO en el poder y cortocircuitar a la España en el exilio y sus intentos de ser reconocida como alternativa de gobierno. Todo parecía limitarse a la consigna de CARRERO BLANCO de "orden, unidad y aguantar". de la

Esta fue la época del retraimiento internacional y las políticas autárquicas en lo económico, con las que el régimen creyó poder crear un sistema de infraestructuras suficientes para permitir cierto grado de autonomía y mantenerse al margen de los flujos económicos internacionales. Pero al mismo tiempo "la política franquista (fue) en gran medida una política de adecuación a la evolución de la sociedad internacional" que le permitiera colmar su necesidad de reconocimiento exterior, lo que no fue nunca tan 19 perentorio como en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial . Se trataba, pues, de neutralizar el peligro de intervención exterior sin que ello conllevara una modificación del régimen interno. Para lo cual se llevó a cabo una política de espera, basada en la idea de que tan

España sería considerada, tarde o temprano, un estado necesario en la lucha contra el

18 VIÑAS, op.cit., 1982, p.81.

ALDECOA, op.cit, 1989, p.63. 19

comunismo.

Esta actitud básicamente inmovilista no quitó para la adopción de ciertos "gestos" en política interna dirigidos básicamente a las potencias occidentales. Así se aprobaron en 1945 un simulacro de carta de derechos en el Fuero de los Españoles y una seudo-democrática Ley del Referendum. También se inció cierta institucional i zac ion del régimen con la Ley de Sucesión de 1947, que presentaba al estado español como un Reino sin monarca, en un intento de alejarse del modelo fascista. Con esta ley, FRANCO apartó el peligro de la opción monárquica, la más peligrosa para el régimen, colocando en sus manos, y en una fecha sin definir, la transición hacia un gobierno más grato a las democracias liberales. La necesidad de marcar diferencias con los gobiernos totalitarios prebélicos conllevó también cierto apartamiento del sector falangista del gobierno a favor de otros sectores más aceptables internacionalmente. como el católico. un

El representante más significativo del sector católico, Alberto MARTÍN ARTAJO, se hizo cargo en 1945 de la cartera precisamente de Asuntos Exteriores. Esta decisión evidenciaba el intento de FRANCO de dar una nueva imagen, más "liberal", de su régimen a los ojos de las potencias occidentales. En el nuevo ministro recayó, pues, la labor de hacer más tolerable al régimen y de liberarlo de la imagen seudo-fascista, ganada a pulso durante el periodo anterior. MARTÍN ARTAJO poseía un proyecto político, que compartía con la cúpula del catolicismo laico español, que consistía en la evolución pacífica del régimen hacia una monarquía conservadora y liberal. Sin embargo, no contaba con los instrumentos para transformar la naturaleza del régimen, sino tan sólo con su diplomacia, porque incluso la definición de las líneas básicas de la política exterior estaba en manos del Jefe del Estado más que en la de su ministro. El cuerpo diplomático recibió las consignas de llevar a cabo una política de dignidad, rechazando cualquier intromisión extranjera y de fomentar, y apoyar a aquellos grupos de presión pro-españoles (Spanish lobbies) cerca de los órganos de decisión de los estados occidentales, como así ocurrió en Estados Unidos y Gran Bretaña 20 .

La baza más importante de FRANCO iba a ser su posición ideológica frente al comunismo, así como la situación estratégica de la península, en una época en la que comenzaba a evidenciarse el conflicto intersistémico entre las potencias occidentales y la Unión Soviética. Se enfatizó pues la imagen anticomunista tanto en el interior como en

Sobre este giro hacia los sectores católicos véase Javier TUSELL, Franco y los católicos. La política interior española entre ¡945-/957, Alianza. Madrid, 1984; Florentino PORTERO "Perfil de un ministro en tiempos de aislamiento", Historia Contemporánea n.l 5, 1994. 20

exterior, de la que desaparecieron los aspectos fascistizantes. Y el alineamiento con el bloque occidental de la Guerra Fría se convertiría en la aspiración fundamental de la política exterior del régimen.

Exponente del esfuerzo por la desideologización del discurso es el libro de Agustín del Río CISNEROS, La política internacional de España. El caso español en la ONU y en el Mundo, publicado en 1946, en el que se hacía un cuadro de la política exterior española comprometida con la neutralidad y el respeto de la paz y el derecho internacional, así como profundamente anticomunista . Pese a estos lavados de cara, no fue la transformación política del régimen, sino los cambios internacionales que se iban a producir a partir del final de los años cuarenta, lo que llevaría, como veremos, a la paulatina aceptación internacional del franquismo.

La difícil aceptación internacional del régimen y la reticencia de las principales potencias mundiales hacia el franquismo motivó el acercamiento y afianzamiento de relaciones con estados secundarios en el sistema, pero que pudieran significar la ruptura del aislamiento. En este sentido fueron esenciales los vínculos con Portugal, surgidos desde los mismos inicios del régimen y estimulados por las afinidades de ambos sistemas políticos'". Desde la configuración, durante la guerra mundial, del llamado Bloque Ibérico que garantizaba la ayuda mutua en caso de agresión, SALAZAR, que no mantenía muy buen concepto de su homólogo español, fue sin embargo uno de los mayores valedores de FRANCO ante el ejecutivo británico. Más adelante encontraría en España, como veremos, uno de los defensores de su política colonial. de que

Las dificultades para abrir la puerta atlántica y la necesidad de romper el aislamiento también empujarían al Ministerio de Asuntos Exteriores a gestar lo que se conoce como políticas de sustitución 2 *. En ellas se enmarcan los acercamientos diplomáticos a los estados árabes y latinoamericanos. Estos estados, en general débiles y algunos relativamente jóvenes.

21 Agustín del RÍO CISNEROS, Política Internacional de España El caso español en la ONU y en el mundo, Afrondisio Aguado, Madrid, 1946.

22 El estudio de las relaciones bilaterales hispano-portuguesas ha sido realizado, entre otros, por Juan Carlos JIMÉNEZ REDONDO, Franco e Solazar; as relacoes luso-espanholas durante a guerra fria, Assírio Alvim, Lisboa- 1996; "La política del Bloque Ibérico: las relaciones hispano-portuguesas (1936-1949)", en Mélanges de la Casa de Velázquez, Tomo 3, Madrid, 1993; "La península ibérica entre el fin de la cuestión española y la guerra fría" en Alberto LLEONART, España y la ONU, Tomo V (1951), CSIC, Madrid, 1996.

23 MORAN, op.cit., 1980.

vieron en la cuestión española una ocasión para desmarcarse de las grandes potencias y llevar a cabo una política autónoma. Esta política condujo a la adopción de muchos gestos simbólicos y a algunos resultados prácticos, como el convenio firmado el 30 de octubre de 1946 por el que la Argentina de PERÓN, el mayor adalid del régimen franquista en América, concedía un crédito de 350 millones de pesos para importación de alimentos. Entre los estados latinoamericanos también se encontraba el que nunca reconocería legitimidad al gobierno de FRANCO por reconocérsela al gobierno republicano en el exilio: México. Pero en general fueron países latinoamericanos los que votaron a favor del régimen franquista en Naciones Unidas y los primeros dispuestos a mantener relaciones diplomáticas con España. gestos

Desde finales de 1946 el gobierno español buscó también el apoyo de los estados árabes, con el reconocimiento de la Liga Árabe y la acreditación de una delegación del Marruecos español en esa organización . Especial importancia revistieron las relaciones con Egipto. En 1952. el ministro de Asuntos Exteriores realizaba una visita por Oriente Medio con importantes repercusiones para la apertura internacional del régimen. Este acercamiento a las monarquías conservadores de Oriente Medio, con las que se sentía cierta afinidad política, buscaba tanto votos en los organismos internacionales como "poder presentarse ante los Estados Unidos como una nación importante en el Mediterráneo, con lazos especiales en una zona confiictiva" ". Y es que el bloque occidental siguió siendo la meta última de la política exterior franquista, y a la que supeditaba cualquier otra veleidad tercermundista 26 .

Las políticas de sustitución conllevarían no obstante consecuencias inesperadas en un régimen como el franquista. El apoyo español a la causa palestina y la ausencia de relaciones con el estado de Israel fue la primera de ellas. Más sorprendente sería el apoyo a los regímenes progresistas surgidos en el Mundo Árabe a finales de los años cincuenta y sesenta. Pero mayor importancia por lo que a nosotros respecta fue la postura ambigua adoptada por el gobierno español frente a las demandas anticoloniales, como veremos más adelante. a los

Por último, otro de los acercamientos que realizaría el franquismo fue al Vaticano. Roma, aunque desconfiaba del régimen, se sitió muy presionada por los sectores católicos españoles valedores de FRANCO y por el atractivo de una España de confesionalidad católica.

Sobre la dimensión árabe de la política exterior franquista ver María Dolores ALGORA WEBER, Las relaciones hispano-árabes durante el régimen de Franco. La ruptura del aislamiento internacional (¡946¡950), Ministerio de Asuntos Exteriores, Madrid, 1995. 24 Las

25 PORTERO, op.cit., 1989, p.230.

26 MORAN, op.cit., 1980.

Ello le llevó a una política de prudencia . La elección de un ministro católico en Asuntos Exteriores intensificó las relaciones del estado español con la Santa Sede y puso en marcha una serie de negocicianes con las que el gobierno español pretendía lograr una instrumento para la defensa internacional de su legitimidad. Al fin y al cabo, la Guerra Civil había sido presentada por el bando vencedor como una cruzada, y el apoyo de la Iglesia era un símbolo fundamental.

Pese a la resistencia numantina de FRANCO a los cambios de su régimen personal, la política de espera y de lobby internacional sería "recompensada". La aceptación del franquismo iba a verse favorecida inesperadamente por los cambios estructurales que sufrió la sociedad internacional a partir de 1947. Pero la época de aislamiento que hemos esbozado sentó las bases de las constantes de la política exterior del régimen franquista. del

4.3. LA DICTADURA DE FRANCO Y LA GUERRA FRÍA

Poco tiempo después del final de la Segunda Guerra Mundial todo el sistema internacional se vio paralizado por un nuevo enfrentamiento de carácter sistémico entre las dos principales potencias vencedoras del conflicto, iniciándose así la llamada Guerra Fría. Los planteamientos internacionalistas más idealistas que habían surgido tras el final de la conflagración mundial se vieron congelados y sojuzgados por un abrumador realismo político. El régimen de FRANCO se encontró en una posición inmejorable para jugar su carta anticomunista y presentarse como un aliado necesario del bloque occidental en la contención de la Unión Soviética. En ello jugó un papel fundamental la labor diplomática llevada a cabo por MARTÍN ARTAJO y los grupos de presión pro-españoles en Washington, que intentaron convencer al ejecutivo estadounidense del papel fundamental en la seguridad occidental que podía jugar España.

Así lo entendía el Pentágono, que a la altura de 1949 logró que el Departamento de Estado norteamericano comenzara a ensayar cierto acercamiento al gobierno español, con la autorización de la concesión de una serie de créditos privados y públicos y la acreditación de un embajador en Madrid. Este acercamiento no lograría perforar el veto a la participación española en los fundamentales foros del bloque occidental, como el Plan Marshall en lo

27 PORTERO, op.cit., 1989.

económico o la Organización del Tratado del Atlántico Norte, fundada en el mismo 1949, en lo militar. Para gobiernos como el británico o el francés, existía una incompatibilidad esencial entre un régimen dictatorial como el franquista y el proyecto occidental que debía fundarse en la democracia y las libertades fundamentales. De ahí que la paulatina integración de FRANCO en el bloque occidental que ahora se iniciaba fuera siempre limitada y aceptada con reservas por los gobiernos europeos, que sin embargo fueron acreditando también a sus embajadores y firmando tratados comerciales con España.

En este contexto, triunfó la revolución comunista china en 1949 y un año más tarde estalló la guerra de Corea, que fue uno de los puntos álgidos del conflicto sistémico entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Fue entonces cuando España apareció definitivamente a ojos de muchos sectores sociales de la gran potencia occidental, como un socio indispensable en el nuevo orden mundial que se estaba configurando, y que podía compensar de alguna manera la pérdida geoestratégica de Estados Unidos en Asia oriental. Su secretario de Estado, Dean ACHESON. que había compartido el rechazo visceral de TRUMAN a la dictadura de FRANCO, reconocería en una carta al presidente del Comité de Relaciones Exteriores en enero de 1950 el fracaso de la Resolución 39(1) en su objetivo de debilitar el poder del dictador. un socio a la

Así fue cómo, en contraste con las rotundas condenas internacionales de mediados de los años cuarenta y pese a la ausencia de una democratización del régimen, España fue siendo aceptada en los foros internacionales de la mano, básicamente, de Estados Unidos. En 1950 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la resolución 386(V), que revocaba las recomendaciones hechas por la resolución 39(1) en lo referente a la retirada de embajadores y representaciones diplomáticas en Madrid así como a la exclusión de España de las agencias especializadas que formaban parte del sistema de Naciones Unidas. Una resolución tan positiva para los objetivos del régimen se logró gracias al cambio de política exterior de Estados Unidos y a los votos de aquellos estados latinoamericanos y árabes cuyas relaciones había cultivado el Ministerio de MARTÍN ARTAJO. Tanto Gran Bretaña como Francia se abstuvieron, mientras que la Unión Soviética y su bloque votaron en contra. Esta decisión reflejaba el cambio que se estaba produciendo en Naciones Unidas a raíz del conflicto de la Guerra Fría, por el que la naturaleza de los sistemas políticos de los estados iba a ser indiferente para su legitimación internacional. de

A partir de aquel año, numerosos estados volvieron a acreditar embajadores en en

Madrid, al tiempo que España era admitida progresivamente en los organismos especializados de Naciones Unidas: en 1950 ingresó en la Organización para la Agricultura y la Alimentación, en 1951 en la Organización de Aviación Civil, en 1952 se incorporó a la Organización Mundial de la Salud y a la UNESCO y en 1953 a la Organización Internacional del Trabajo. El objetivo final tanto del gobierno español como de su valedor internacional era la admisión en la misma Organización de las Naciones Unidas, donde Estados Unidos competía con la Unión Soviética por sumar votos a sus respectivos proyectos políticos y geoestratégicos. organismos

Estamos ya ante un orden bien distinto del imaginado por los redactores de la Carta de las Naciones Unidas. Si principios como el democrático y el de la libre determinación de los pueblos habían fundamentado el discurso norteamericano y soviético inmediatamente después al conflicto bélico, y había permitido la marginación de la España franquista, el conflicto entre Jas superpotencias durante los años cincuenta iba a congelar muchas dinámicas liberadoras. De esta manera, la Guerra Fría permitió al régimen de FRANCO mantener unas estructuras autoritarias sobre la población, al tiempo que se libraba de las presiones exteriores. Hay que considerar la inserción de España en el bloque occidental en el marco de la política contradictoria de Estados Unidos, dispuesto en este tiempo a establecer relaciones y ofrecer su apoyo a regímenes no liberales en una visión realista de su conflicto con la Unión Soviética. muchas

4.3.1. Los acuerdos de 1953

El momento de inflexión de la integración de España en el nuevo orden internacional que se había configurado con la Guerra Fría fueron los pactos militares y económicos firmados en 1953 con Estados Unidos . Estos tuvieron un largo proceso de gestación, pero sólo concluyeron cuando EISENHOWER sustituyó a TRUMAN en la presidencia. Los acuerdos integraban al estado español en el sistema defensivo occidental, como elemento subsidiario de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, aunque la dictadura de FRANCO no pudiese nunca aspirar a ser parte de la misma. FRANCO permitía con ellos el establecimiento

28 Sobre este tema, además de las obras de carácter general mencionadas en la nota 2, como ESPADAS BURGOS op.cit., 1987 o PORTERO y PARDO, op.cií., 1996, véase Ángel VIÑAS, Los pactos secretos de Franco con Estados Unidos. Bases, ayuda económica y recortes de soberanía, Barcelona, Grijalbo, 1981; Antonio MARQUTNA BARRIO, op.cit., 1986.

de diversas bases militares en territorio español de utilización conjunta con el ejército estadounidense. Según las cláusulas secretas de los pactos, una "agresión comunista", sin que se especificara de qué tipo, cuándo ni dónde, otorgaba a Estados Unidos el derecho a utilizar las bases sin otra obligación que comunicarlo al gobierno español. A cambio de ello, el estado español recibiría material militar y ayuda económica por valor de 1.183 dólares entre 1953 y 1963, lo que ayudó a apuntalar el régimen franquista.

FRANCO utilizó los pactos con Estados Unidos para acrecentar su legitimidad en el interior, habida cuenta de que la cesión de soberanía que las cláusulas secretas significaban no eran conocidas por la débil opinión pública española. No obstante, la política del Ministerio de Asuntos Exteriores años más tarde, iba a dirigirse a la revisión y modificación de las clausulas más onerosas de los pactos. El fracaso de estos intentos mostrarían hasta qué punto la alianza con Estados Unidos era eje de la posición internacional del régimen.

El mismo año de 1953 se aprobó también el Concordato con la Santa Sede. Si los pactos con Estados Unidos habían culminado el discurso anticomunista de FRANCO, el Concordato habría de respaldar el carácter nacional-católico que había presentado el régimen desde sus mismos orígenes, en los que el sector social católico tuvo tanto protagonismo. Con este acuerdo, la Iglesia recibía importantes beneficios económicos y legales del estado español a cambio de un explícito reconocimiento del régimen y de algunas concesiones como el derecho a la presentación de obispos por parte del Jefe del Estado u otras de carácter simbólico.

Los dos acuerdos internacionales de 1953 constituyeron el punto de apoyo de la política exterior franquista en su lucha por el reconocimiento internacional. A partir de entonces, alineado claramente con el bloque occidental, el objetivo del régimen sería su reconocimiento a nivel mundial como miembro de pleno derecho de la Organización de las Naciones Unidas y de las organizaciones económicas. Los cambios de la sociedad internacional que se estaban produciendo desde finales de los años cuarenta, y de los que nos hemos hecho eco, lo iban a permitir pocos años más tarde. de

No podemos dejar de insistir en que la aceptación del régimen estuvo siempre lastrada por el origen y la naturaleza de la dictadura franquista, y que su inserción en el sistema fue limitada, pues nunca incluyó instituciones básicas del bloque occidental como la UEO. la OTAN o las Comunidades Europeas. Los mismos pactos hispano-americanos sólo tenían carácter de executive agreemenl para Estados Unidos, y no de tratados internacionales.

El "pecado origina!" del régimen impedirían una total homologación con los estados de su área. Además, la política exterior española no pudo nunca superar la dependencia de su principal valedor, Estados Unidos.

4.3.2. La admisión de España en Naciones Unidas

La culminación de la política de MARTIN ARTAJO y el proceso de integración de España en el orden internacional de la Guerra Fría fije el ingreso en la Organización de las Naciones Unidas a finales de 1955. La entrada de España se hizo en el contexto de la pugna entre las dos superpotencias por la admisión de un conjunto de estados. Estados Unidos veía el ingreso de España no sólo como un apoyo más al bloque occidental en la organización internacional, sino como la concesión de una legitimidad internacional al régimen de FRANCO, que le permitía plantear su admisión en otras instituciones u organizaciones dentro 29 de del sistema defensivo de Occidente . Con la solicitud de admisión en Naciones Unidas, y luego en los organismos económicos internacionales. España consolidaba definitivamente su política de cooperación multilateral que. frente a las dificultades que presentaban las relaciones bilaterales incluso con sus padrinos internacionales, le proporcionarían las bases de una política exterior con

cierto grado de autonomía. La resolución 995(X) de la Asamblea General de Naciones Unidas de 14 de diciembre de 1955, que admitía a España junto con otros quince estados, significaba el fin definitivo de la "cuestión española" y el reconocimiento de que el carácter dictatorial del sistema político de un estado era asunto de su población, y no podía condicionar su aceptación internacional. Era el final de un determinado modelo que había inspirado la creación de la organización internacional, y su sustitución por otro en el que la universalidad de la organización primaba sobre otro tipo de exigencias políticas y normativas. 14 de su

El hecho revistió un indudable carácter simbólico, pero conllevó al mismo tiempo la aparición de cuestiones hasta ese momento inexistentes en la agenda política del gobierno español Una de estas cuestiones era el problema colonial. Y es que Naciones Unidas ya se

29 Alberto LLEONART AMSÉLEM. "El ingreso de España en la ONU: obstáculos e impulsos", Cuaderno de Historia Contemporánea, n.17, UCM, 1995; Antonio FERNÁNDEZ GARCÍA y Juan Carlos PERE1RA CASTAÑARES. "La percepción española de la ONU (1945-1962), Cuadernos de Historia Contemporánea, 17, UCM, 1995. PEREIRA

estaba convirtiendo en el foro y el vocero de los estados independizados del colonialismo europeo, que iba a dar origen a la irresistible corriente descolonizadora. La integración de España en la sociedad internacional supondría su inserción en corrientes y transformaciones mundiales que exigirían del Ministerio de Asuntos Exteriores una respuesta ante las demandas anticoloniales. las

4.4. LAS PRIMERAS DEMANDAS ANTICOLONIALES: FIN DEL PROTECTORADO SOBRE MARRUECOS Y PROVINCIALIZACIÓN DE LAS COLONIAS AFRICANAS FIN DEL

A pesar de la pequenez de sus territorios en África, España no quedaría al margen del proceso descolonizador que estaba haciendo de Naciones Unidas uno de sus principales escenarios y al que nos asomamos en el capítulo primero. Inmediatamente después de su ingreso en la organización, en febrero de 1956, el gobierno español fue objeto del protocolario requerimiento que hizo el Secretario General a todos los nuevos miembros, para que comunicaran a la organización la existencia o no de "territorios no autónomos" bajo su autoridad . Recordemos que a estas alturas, la posesión de colonias sólo daba lugar, jurídicamente, a la obligación de transmitir información establecido en el artículo 73.e de la Carta. Pero el reconocimiento de la posesión de colonias por parte de un estado suponía, cada vez más. su aceptación de que el futuro pasaría, tarde o temprano, por el desmantelamiento del sistema colonial en esos territorios. del

La delegación española no contestaría inmediatamente al comunicado de! Secretario General. Y es que eran varios los condicionantes y circunstancias que el régimen franquista debía tener en cuenta, en un momento en el que había logrado la explícita aceptación internacional y estaba estrenándose como miembro de pleno derecho en los organismos internacionales.

Por un lado estaban los sectores políticos y militares del régimen interesados en la presencia española en África. El Ejército, que era pilar esencial del poder personal del general FRANCO, veía en las colonias africanas, y sobre todo en el protectorado de Marruecos, un área fundamental de sus actividades. Ya dijimos que el Ejército era en gran de

30 ONUA/C.4/311.

medida el responsable de la misma administración en las colonias, centralizada en Presidencia del gobierno a través de su Dirección General de Marruecos y Colonias. El entonces ministro subsecretario de la Presidencia, CARRERO BLANCO, iba a revelarse como el principal defensor de dar una respuesta negativa a las demandas anticoloniales en Naciones Unidas y en las colonias. en

Por su parte, las referidas políticas de sustitución de Exteriores y lo que éstas suponían de aproximación a estados surgidos de la descolonización, comprometidos con una política anticolonial, tendría por fuerza que afectar al discurso externo del gobierno español. Los proyectos imperialistas y expansionistas de principios de los años cuarenta habían desaparecido con la derrota de las potencias del Eje. Pero ahora iban a ser necesarias actitudes que apaciguasen las demandas descolonizadoras de los que se pretendían como aliados. Ello no se traduciría inmediatamente en una política decididamente descolonizadora, pero al menos excluía la adopción de actitudes numantinas frente a reclamaciones nacionalistas en África. éstas

El protectorado sobre Marruecos fue el primer territorio en el que el gobierno español sufriría la ola descolonizadora. En esta ocasión, la postura adoptada no estaría condicionada tanto por las presiones de Naciones Unidas, como por las reivindicaciones nacionalistas en el territorio, la reacción de Francia ante las mismas, la necesidad de no enajenarse la amistad de los estados árabes independientes y una progresiva falta de interés del régimen por sus colonias africanas. "La inserción de España en el bloque de seguridad occidental y la superación parcial del aislamiento internacional impuesto por los aliados en la inmediata postguerra restó importancia a la política africana del régimen, lo cual no hizo sino aumentar su incoherencia. A la altura de 1953 FRANCO no sólo había abandonado el derecho de España a la "renovación territorial" -el quimérico plan de construir un imperio en el norte de África surgido en 1940-, sino que estaba perdiendo rápidamente interés por las posesiones coloniales restantes. Ello explica en parte la miope política desarrollada en el Protectorado..." . y la en el

POWELL, op.cir, 1995, p. 40. 31

4.4.1. La descolonización de Marruecos

El estado español se vio muy pronto afectado por la oleada descolonizadora que llegó al Magreb en los años cincuenta. Iba a ser precisamente el protectorado de Marruecos, que había formado parte tan esencial del imaginario y la gestación de la sublevación militar en 1936 y que constituyó la médula de los sueños neo-imperialistas de la Falange, el primer territorio africano que España tendría que abandonar .

La posición española en el norte de África había sido siempre dependiente y subsidiaria del colonialismo francés en la zona. Desde la Guerra Civil, había jugado a diferenciarse de la política de su poderoso vecino, tratando de ganarse la simpatía de la población marroquí. Ya dijimos que tras el levantamiento militar en España, el bando sublevado había intentado ganar para su causa a las autoridades rifeñas, para lo cual autorizó el establecimiento de asociaciones políticas como el Partido de la Unidad Magrebí o el Islah (Partido de la Reforma Nacional), así como cierta libertad de prensa. Al mismo tiempo, se inició un programa de trabajos públicos, con el que integrar a la población y debilitar así cualquier reivindicación nacionalista . y a

El apoyo que el régimen franquista buscó, como hemos visto, entre los estados árabes de Oriente Medio, requería de un discurso que manifestara la buena voluntad de España hacia las reivindicaciones nacionalistas árabes, eliminando todo resquicio de pretensiones imperialistas. Su condición de potencia colonial entraba en contradicción con esta política pro-árabe, y así se puso de manifiesto en la entrevista del secretario general de la Liga Árabe con el cónsul español en Egipto, en agosto de 1948. en la que le advirtió que España debería "rectificar" sus políticas en el protectorado marroquí si estimaba la continuación del apoyo árabe en Naciones Unidos. Sorprende sin embargo que, "a pesar del papel de España como gobernante colonial de musulmanes, los estados árabes nunca encontraron su nueva amistad con Franco terriblemente incómoda" .

En este contexto internacional, en el que no se ocultaba la rivalidad con Francia, inmersa en la lucha contra los movimientos anticoloniales magrebíes, el protectorado español

" Víctor MORALES LEZCANO, El final del protectorado hispanofrancés en Marruecos, Instituto Egipcio de Estudios Islámicos en Madrid, 1998.

" Shannon FLEMING, op.cit., 1980.

14 FLEMING, op.cit, 1980, p.133.

sirvió de base a la propaganda de los nacionalistas marroquíes y a muchas facciones de la guerrilla que se internaban en !a zona francesa. En 1952 el nuevo alto comisionado español, Rafael GARCÍA VALIÑO autorizó el Frente Nacional Marroquí, que estaba vinculado al partido Istiqlal del sur del protectorado y que mantenía una estrategia re i vindicativa conjunta con el sultán. Cuando Francia despojó a éste de su autoridad el 20 de agosto de 1953, España, coherente con su estrategia, mantuvo el reconocimiento de MOHAMED V como autoridad legítima. al

El inesperado cambio de política por parte de París en 1955 cogió desprevenido al gobierno español que, pese a los gestos de buena voluntad, no tenía intención de conceder la independencia a su zona. Aquel año Francia, enzarzada en Argelia en una de las peores guerras con el nacionalismo anticolonial, comenzó a negociar la descolonización marroquí con el sultán. La reacción española ante las exigencias de independencia del Ejército Marroquí de Liberación y el Istiqlal, fue negativa. Pese a la pronta rectificación de esta postura inmovilista, la inicial falta de reflejos colocó al gobierno franquista en una posición de desventaja en todo el proceso, al tiempo que Francia recobraba la iniciativa. Contra la intención de FRANCO de negociar la descolonización a tres bandas, Francia concedió la independencia a Marruecos el 2 de marzo de 1956. El gobierno español, se vio arrastrado a acordar con el sultán la retirada de la zona norte de su protectorado el 7 de abril, al tiempo que se hacía evidente la ambigüedad de su actitud.

La retirada española de Marruecos dejó tras de sí una ristra de reclamaciones territoriales por parte del gobierno marroquí, que incluyó en su proyecto nacionalista, definido por ALLAL-EL-FASSI, la recuperación de Tarfaya (la zona sur del protectorado), los enclaves de Imi, Ceuta y Melilla y el Sahara español. Las reivindicaciones anticoloniales de los territorios españoles en el norte de Arrica iban a estar vinculados a partir de entonces al irredentismo marroquí.

Entre 1957 y 1958, incursiones de facciones no desmanteladas del Ejército de Liberación Marroquí en zona todavía española provocaron una respuesta militar conjunta de España y Francia, aunque Estados Unidos, coherente con su política pro-independentista en el Magreb, no permitió la utilización de los aviones militares cedidos a España. Se produjo así la pequeña guerra de Ifiti que sólo acabó en abril de 1958 con la Conferencia de Cintra, en la que España cedió Tarfaya a Marruecos, al tiempo que el gobierno marroquí reconocía.

si bien no definitivamente, las fronteras del Sahara español y la posesión española de Iftii *. El Ejército español sólo abandonó la zona sur del protectorado en 1961. A lo largo de la siguiente década, el régimen alauita. sin renunciar a sus aspiraciones territoriales, mantuvo una actitud pacífica frente al colonialismo español, al tiempo que Estados Unidos dejaba entender al gobierno de FRANCO que no tendría que hacer más concesiones.

La "pérdida" del protectorado sobre Marruecos no provocó, a pesar del papel fundamental que había jugado en los orígenes del régimen franquista, más que una actitud de resignación entre el Ejército y los círculos conservadores. Parecían lejanas las encendidas reivindicaciones imperialistas de los primeros cuarenta, que habían tenido aquella zona como área de expansión española por excelencia. La nueva política pro-occidental obligaba a una política exterior más acorde con los tiempos y con los intereses del socio norteamericano. Estados Unidos era favorable a los nacionalismos conservadores magrebíes, como el htiqlaU antes de que largas guerras de liberación llevaran al poder a partidos más "izquierdistas".

La independencia marroquí no significó para el gobierno español la adopción decidida de la descolonización como política propia. No obstante, el final del protectorado logró introducir un precedente en su política exterior.

4.4.2. La respuesta provincializadora ante el requerimiento de Naciones Unidas

La descolonización de Marruecos, dos meses después de la primera demanda de información de Naciones Unidas sobre los territorios no autónomos, dio pie a la aprobación apresurada de un Decreto en agosto de 1956 por el cual la Dirección General de Marruecos y Colonias se convertía en la Dirección General de Provincias y Plazas Africanas. Se dejaba entender así que España optaba por la estrategia "a la portuguesa". La respuesta de Portugal ante la misma demanda del Secretario General, había sido afirmar que sus posesiones africanas eran parte integrante del territorio nacional y, por tanto, no susceptibles de intervención ni control internacional. de

Esta decisión era contraria a los planteamientos de la diplomacia española, inclinada a aquietarse ante las demandas de información de la organización internacional respecto de sus "territorios no autónomos", como se desprende de los informes del Ministerio de Asuntos

Guadalupe MONT0R0, "La retrocesión de Tarfa\a e Ifhi". Espacio, Tiempo y Forma, S.V, Historia Contemporánea, t. IV, 1991. 35 S.V Historia

Exteriores . ARTAJO se mostró partidario de colaborar con las Naciones Unidas y evitar así al régimen un nuevo estigma internacional y la pérdida de apoyos en la Asamblea General . Sin embargo no era ésta la perspectiva de los encargados de la administración colonial, atrincherados en Presidencia alrededor de CARRERO BLANCO y el director general de Marruecos y Colonias, DÍAZ DE VILLEGAS, que no podían concebir la pérdida de las posesiones africanas. Y en un principio fue este sector gubernamental, y no Asuntos Exteriores, el que marcó la pauta a seguir en el asunto. de de las

Esta diferencia de opiniones hizo que la respuesta española al Secretario General fuera retardada y ambigua. Hasta noviembre de 1958 no se posicionó España en Naciones Unidas con respecto a sus colonias. Y a imitación de la estrategia portuguesa, la respuesta española negaba el carácter colonial de sus posesiones africanas, a las que decía considerar como parte integrante del territorio nacional. Era la falacia de la provincialización con la que, convirtiendo jurídicamente a las colonias en parte constituyente del estado, se pretendía soslayar la fiscalización internacional. Sin embargo, en contradicción con su propia postura, y para evitar la censura frontal que estaba sufriendo Portugal en Naciones Unidas, el representante español prometía en su respuesta proporcionar información regular sobre las nuevas "provincias" africanas en un futuro indeterminado. el

38 La aprobación de las normas sobre provincial ización en 1958 para Sahara Occidental e Ifni y en 1959 para Guinea sería la respuesta decidida por Presidencia y los sectores colonialistas a las presiones internacionales, Pero esta respuesta "a la portuguesa" no iba a convencer al grupo afroasiático de Naciones Unidas, que identificaría a España con Portugal en su obcecación colonial. La reticente postura del gobierno de FRANCO en 1958 iría dando un lento giro durante la década siguiente, hasta la asunción de la descolonización como política a seguir para sus posesiones africanas, y sobre todo para la Guinea española. La necesidad imperiosa de aceptación internacional del régimen iba a descartar cualquier actitud numantina como la que mantuvo el gobierno saiazarista de Portugal ante las reivindicaciones independentistas. El objeto principal de este trabajo es el relato de esta transformación, a lo largo de la cual el

36 ONU AMAE R.4272/11, 6/3/1957. Ver Capítulo 5.

37 PORTERO y PARDO, op.cit., 1996, p.274.

38 Decreto por el que se reorganiza el Gobierno General del África occidental Española, 10/1/1958

1Q Ley sobre organización y régimen jurídico de las provincias africanas, 191/1959.

Ministerio de Asuntos Exteriores iría imponiendo sus tesis, cada vez más favorables a la retirada definitiva del continente vecino.

4.5. LA ÉPOCA CAST1ELLA Y EL MOVIMIENTO DESCOLONIZADOR

Desde finales de los años cincuenta y sobre todo a partir de la aprobación, en 1960, de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales en la Asamblea General de Naciones Unidas, las presiones del grupo afroasiático sobre las potencias colonizadoras se hicieron más perentorias. El gobierno español se iba a debatir entre la inercia colonial representada por CARRERO BLANCO O la estrategia de Exteriores, consistente en hacerse aceptar por el resto del mundo, a costa si era necesario de los intereses en África. La llegada de Fernando María CASTIELLA al Ministerio de Asuntos Exteriores agudizaría este dilema.

4.5.1. La política exterior de CASTIELLA

El franquismo había conseguido, a la altura de 1957, toda la aceptación internacional de que fue capaz a lo largo de su existencia. A raíz de una de las habituales reorganizaciones del equilibrio de fuerzas representadas en el Consejo de Ministros, FRANCO nombró en aquel año a Fernando María CASTIELLA Y MAÍZ nuevo ministro de Asuntos Exteriores en sustitución de MARTÍN ARTAJO. Según PORTERO y PARDO "Castiella, por su trayectoria política, estaba a caballo entre las dos familias enfrentadas (en la crisis gubernamental): pese a su iniciación política en los círculos monárquicos bilbaínos, tenia la impronta del catolicismo político del ACNP o El Debate, si bien no estaba vinculado a la jerarquía eclesiástica como su predecesor, ni era portador de proyectos alternativos de política interior. Por otra parte, entre 1939 y 1942 había pasado por una etapa de euforia germanófila que le había acercado al sector "azul". En el fondo, la verdadera fidelidad de Castiella era la establecida con el régimen" 40 . en del

La estabilización del régimen a nivel interno e internacional permitía una mayor autonomía y apertura a su política exterior, y ése fue uno de los objetivos expresamente

40 PORTERO v PARDO, op.cit., 1996, p.227.

perseguido por el nuevo ministro. En este período, mientras se mantenía el carácter autoritario del sistema político, se produjo una cierta liberalización en el ámbito económico e incluso en otros como el religioso, el colonial y hasta el sexual. En este mismo sentido, se ha dicho a menudo que la política exterior de esta etapa pretendió ser más liberal que el propio régimen , lo que le valió el enfrentamiento con sectores más reaccionarios y la frustración de muchos de sus planes. carácter

Sin embargo, como decían los autores antes citados, la lealtad del nuevo ministro siempre estuvo con el régimen, y si sostuvo actitudes aparentemente "progresistas" en el ámbito internacional, se debía más a la búsqueda y fortalecimiento de apoyos para la dictadura que a un intento de transformación de la misma. Los conflictos que mantuvo con otros sectores del régimen se referían más a la forma que al fondo. Y es que los ámbitos de actuación del Ministerio de Asuntos Exteriores se entrecruzaron, como no podía ser de otra manera, con otros Ministerios y proyectos políticos, como el de Comercio y Hacienda de NAVARRO RUBIO y ULLASTRES, y también con el de Presidencia de CARRERO BLANCO. El Ministerio de Asuntos Exteriores trataría de condicionar su apoyo a la nueva política económica de los tecnócratas al apoyo a sus iniciativas en relación a la búsqueda de una mayor libertad religiosa y sobre todo de sus planteamientos descolonizadores. Lo cierto es que el enfrentamiento de CASTIELLA con los tecnócratas de CARRERO le alinearían con los ministros más liberales como FRAGA O SOLÍS. El

La política del Ministerio de Asuntos Exteriores bajo CASTIELLA se dirigía, hablando en términos generales, al reconocimiento de España como miembro de la sociedad internacional en condiciones de igualdad con el resto de los estados europeos. Ello significaba, de un lado, la búsqueda de una equiparación y homogeneización con los criterios de legitimación económica y política imperantes en el bloque occidental en aquellos momentos: la orientación liberal que Exteriores pretendió imprimir a su política era además necesaria para hacer más tolerable la imagen del franquismo. Pero al mismo tiempo suponía la defensa de una política de mayor independencia respecto de la primera potencia occidental. Estos objetivos iban a verse obstaculizados tanto con las condiciones internas como las condiciones extemas del régimen. sociedad Ello

El gobierno español siguió presentando, pese a cambios importantes, un carácter represivo, manifestado en momentos como el FV Congreso del Movimiento Europeo en en

41 MESA, op.cit., 1976. POLLACK, op.cit., 1987.

Munich (junio de 1962) o la ejecución de GRIMAU (abril de 1963). El desprecio del franquismo por los modos de hacer democráticos impedía un tratamiento de igual por parte de sus socios occidentales. Ello a su vez limitaba la capacidad de presión externa del régimen que, junto con su debilidad económica, le obligaba a asumir una posición de dependencia y subordinación respecto a su principal valedor, Estados Unidos. del

Aquí estriba lo que POLLACK ha llamado la paradoja de la política exterior española, consistente en que "mientras, por una parte, el país luchaba por conseguir cierto grado de independencia de los conflictos de las grandes potencias (...) por otra se adoptaron decisiones que resultarían en una mayor, no menor, dependencia de Occidente, especialmente de Estados Unidos" 42 . El carácter dictatorial del régimen siguió siendo el mayor condicionamiento de su política exterior y su posición internacional, ya que "para importantes sectores de la opinión pública (europea) FRANCO todavía era y seguiría siendo un paria internacional" . No obstante, la política española sufrió transformaciones en ámbitos como el económico o el colonial, y a ello no fueron ajenos los condicionantes externos. el mayor "para

Con el nuevo Consejo de Ministros nombrado en 1957, España fue abandonando la estrategia autárquica de los primeros lustros para incorporarse a las corrientes económicas internacionales y experimentar un progresivo crecimiento económico. "Si el régimen franquista decidió modificar su política económica a mediados de la década de los cincuenta ello se debió a la necesidad de adaptarse al entorno económico europeo, así como a la constatación de que la autarquía sólo podía conducir a un desastre económico de AA consecuencias políticas y sociales imprevisibles" . A este cambio contribuyó el ingreso, en 1958. en los organismos económicos internacionales, como la Organización Europea de Cooperación Económica, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento. Animado por la asistencia técnica y financiera de estos organismos, el régimen adoptó un programa de ajuste económico, el Plan de Estabilización de 1959, que coadyuvó el inesperado crecimiento de la economía española provocado, entre otras cosas, por los ingresos provenientes del turismo y la emigración. La incorporación de España a organismos internacionales de carácter económico reforzó la estrategia de cooperación multilateral iniciada con el ingreso de España en Naciones Unidas y sus la de estos de

42 POLLACK, op.cit., 1987, p.30, (mi traducción).

41 POLLACK. op.cit. 1987, p.32.

W POWELL,O/J.C;Í., 1995, p.42.

agencias especializadas.

A inicios de los años sesenta, la opción europeísta ocupó los mayores esfuerzos de la política exterior del franquismo. La progresiva igualación de la economía española con la de sus vecinos y la convergencia de intereses, económicos y militares, entre España y algunos estados europeos como Francia y Alemania, pretendió ser el argumento que permitiera a España la incorporación en el proceso de integración europea que se estaba iniciando. CASTIELLA tuvo que compartir el protagonismo de este asunto con el ministro de Comercio, Mariano NAVARRO RUBIO, y el de Hacienda, Alberto ULLASTRES. Animado por esta nueva coyuntura económica y política, el 9 de febrero de 1962 el ministro de Asuntos Exteriores solicitaba a las comunidades europeas "una asociación susceptible de llegar en su día a la plena integración, después de salvar las etapas indispensables para que la economía española pueda alinearse con las condiciones del Mercado Común". La solicitud no hacía mención a consideraciones políticas, pero fueron en éstas donde chocó la solicitud española. En el informe Birkelbach, aprobado poco antes, el Parlamento Europeo exigía la legitimidad democrática del gobierno de los miembros de la Comunidad. A todo lo que pudo aspirar el estado español fue a un Acuerdo Comercial Preferencial que se comenzó a gestar en 1964 y no se firmó hasta la década siguiente ".

Las relaciones con Estados Unidos siguieron siendo el arbotante de la posición española en el sistema internacional, reforzado tras la frustración europeísta. La visita del presidente EISENHOWER a Madrid a finales de 1959 manifestó con toda la teatralidad de que podía hacer gala la dictadura, el apoyo americano a su régimen. Sin embargo la renegociación de los pactos en 1963 mostró la voluntad de Exteriores de lograr cierta autonomía y más compensaciones respecto de su principal socio en la arena internacional. España era ya pieza fundamental de la estrategia de seguridad occidental, y consciente de ello CASTIELLA pretendió reducir la cesión de soberanía que habían significado los acuerdos de 1953. Sin embargo, los pactos militares y económicos con Estados Unidos serían, hasta el final, el eje fundamental de las relaciones internacionales del régimen franquista, y sus renovaciones en 1963 y 1970 significaron en todo caso escasas modificaciones respecto de lo inicialmente acordado. la

Pese a la clara alineación internacional con el sistema de seguridad occidental, el afán

45 Sobre la política europeista del régimen de Franco ver Raimundo BASSOLS. España en Europa. Historia de una adhesión a la CE., 1957-85, Política Exterior, Madrid, 1995.

de independencia al que ya hemos aludido y el empeño nacionalista del ministro CASTIELLA le llevaban a intentar mantener políticas autónomas en ciertos ámbitos que le reportaran prestigio internacional, así como el apoyo de otros estados secundarios que pudieran compensar, de alguna manera, la dependencia de Estados Unidos y su escaso protagonismo en Europa. Las políticas de sustitución de Exteriores siguieron considerando a Latinoamérica y al Mundo Árabe como áreas en las que cabía encontrar cierto apoyo en los foros internacionales. Para atraerse a estas regiones, se elaboró un discurso ambiguo con el que se pretendía cierta distancia de los valedores occidentales del régimen, tintada de una especie de tercermundismo y neutralismo. "Los países árabes y la España de Franco compartían una común desconfianza hacia Occidente, una especie de Tercermundismo con tintes nacionalistas, una actitud antifrancesa y antibritánica que, por distintas causas, creó un sentimiento de interés común y entendimiento mutuo" . foros tintes un

La búsqueda de un mayor protagonismo internacional empujaban a los responsables de Exteriores a recurrir a los instrumentos disruptivos a su alcance, como la condicionalidad de los pactos con Estados Unidos o el asunto de Gibralíar 4 . Después de los relativos fracasos de la opción europeísta y de la renegociación de los pactos con Estados Unidos, la reclamación del peñón bajo soberanía británica se convirtió en el hit motifde la política de CASTIELLA. Con el tiempo, este nacionalismo irredentista llegaría a contemplarse por otros sectores del régimen como una obsesión personal del ministro, que podía poner en peligro objetivos más pragmáticos.

Ya en 1954. con MARTÍN ARTAJO, España había comenzado su política de sanciones a raíz de la autonomía política concedida por Gran Bretaña al peñón y la visita de la reina británica hiciera al mismo. En 1956, la delegación española en Naciones Unidas formuló la exigencia de devolución ante la Asamblea General. Gibraltar era uno de los territorios considerado por Gran Bretaña como no autónomo, y como tal estaba inscrito en el Comité de Información de la organización internacional desde 1947. Entre 1960 y 1962 el Ministerio de CASTIELLA intentó un tratamiento bilateral del asunto con el gobierno británico. Éste tenía un argumento de peso al argumentar el carácter dictatorial del régimen de FRANCO para negarse

46 POLLAC^ op.cit, 1987, p.28 (mi traducción).

Sobre las reivindicaciones de la política exterior española en relación a Gibraltar las mejores frentes son los propios libros editados por el MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES, Un libro rojo sobre Gibralíar, 1965; ídem, Un nuevo libro rojo sobre Gibralíar, 1968. Ver también Cristina IZQUIERDO SANZ, Gibralíar en la Unión Europea, Tecnos-UAM Ediciones, 1996. 47

a ceder su soberanía sobre el peñón. La incompatibilidad de ambas posturas y el fracaso de los contactos empujó a la parte española a pensar en la internacionalización del tema.

Gibraltar constituía la última de las "reivindicaciones de España" que a la altura de los años sesenta podía mantenerse en pie sin ser considerada como imperialista. La reclamación de Gibraltar se podía presentar ahora, paradójicamente, como una exigencia anti-imperialista frente a la "colonización" británica, que violaba el principio de integridad territorial de un estado soberano. Naciones Unidas y el movimiento descolonizador que se estaba desplegando en su seno pareció el marco apropiado para formular la reclamación del territorio y conseguir apoyos. La

Esta nueva orientación del Ministerio de Asuntos Exteriores no podían obviar el gran desarrollo de la lucha anticolonial en los foros internacionales. En 1960 el proceso descolonizador en África y en Naciones Unidas estaba en su apogeo, y la postura que los estados miembros mantuvieran con respecto a este asunto, central para la organización, les granjeaba o privaba de mayor o menor legitimidad internacional. Exteriores se iba a ver arrastrado por su delegación en Naciones Unidas, que, presionada por las continuas demandas anticoloniales, aconsejaría insistentemente transigir frente a ellas si se quería evitar la condena internacional de que era objeto Portugal. proceso ver

Pero la política exterior no la hacía sólo el Ministerio de Asuntos Exteriores o la representación española en Madrid. El poderoso CARRERO BLANCO mantenía una visión diferente tanto respecto del papel que correspondía a España en la sociedad internacional como de la importancia de las colonias. A CARRERO no le iba a gustar el uso que pretendía CASTIELLA de las capacidades disruptivas españolas, y consideraba los pactos con Estados Unidos y el alineamiento con el bloque occidental como el más firme anclaje internacional del régimen. Por otra parte, tras el trauma de la pérdida de Marruecos, consideraba al Sahara como un territorio intrínsecamente ligado al estado español y sus necesidades estratégicas. Por su parte Guinea aparecía ante sus ojos como el mejor ejemplo de la labor civilizadora de r - 48 hspana . la 48

La actitud del gobierno español ante las exigencias anticoloniales iba a venir determinada, por tanto, por la conjunción de las presiones descolonizadoras en los foros internacionales y las reacciones encontradas de dos sectores distintos del gobierno franquista. venir

48 Javier TUSELL, Carrero. La eminencia gris del régimen de Franco, Temas de Hoy, Madrid, 1993.

4.5.2. Et estado español ante el movimiento descolonizador

La época Castiella coincidiría con el auge de las reivindicaciones anticoloniales en África, y ante ellas la política exterior española se caracterizaría por el paso de las iniciales reticencias del régimen a la asunción paulatina de los principios de Naciones Unidas sobre la libre determinación de los pueblos coloniales. Éste es el proceso que narraremos, con mayor detención, en los capítulos posteriores sobre el caso concreta de Guinea Ecuatorial. Aquí vamos a situar el caso guineano en el contexto más amplio de la política del gobierno 49

franquista en relación a las reclamaciones descolonizadoras . Sería el régimen que había surgido con una dimensión explícitamente imperialista, el encargado de liquidar el pequeño imperio español en África. Para Fernando MORAN "la política española fue esencialmente una política de descolonización y se desarrolló fundamentalmente en Naciones Unidas" . Haremos nuestra esta afirmación después de afinarla un poco más. La política descolonizadora se iba a producir a remolque de las presiones internacionales, y con el objetivo fundamental de mejorar la posición de España en Naciones Unidas, ofreciendo cierto cariz progresista a la actitud internacional de la dictadura. Ello explica la carencia de un plan coherente y anticipado y el carácter secundario en el que se colocarían las relaciones entre España y las poblaciones africanas, con respecto a aquellos objetivos de la política exterior. La retirada española de sus colonias no se hizo simultáneamente, ni estuvo carente de conflicto. Y ello porque otros dos factores entraron enjuego. Uno de ellos fue la actitud de los sectores encargados de la administración de las colonias y los valedores de la retórica africanista y anticomunista del franquismo. Estos sectores se resistirían a la perspectiva de Exteriores según la cual la aceptación internacional del régimen, más allá del bloque

occidental, era el objetivo al que debía supeditarse cualquier dividendo africano. El conflicto

49 Sobre el fin del colonialismo español en África ver Víctor MORALES LEZCANO et ai, "Informe sobre la descolonización del África Española", XVII Congreso Internacional de Ciencias Históricas, Madrid, 1999, publicado en Espacio, Tiempo y Forma, S.V, Historia Contemporánea, IV, 1991; de los mismos autores en Charles-Robert AGERON et Marc MlCHEL, L'Ére de la Décolonisations, Khartala, Paris, 1995, 2.3. "Trois "modeles" de décolonisationL belge, espagnol et portuguais"; José Urbano MARTÍNEZ CARRERAS, "El proceso de descolonización del África española", Hipólito DE LA TORRE GÓMEZ (coord.), Portugal, España y África en los últimos cien años, UNED, Mérida, 1992; Alfred BOSCH, "Com fer-se I'orni amb l'ONU", L'Avenc, n.105, 1987. 1999, en "Trois

Jaime de PlNlÉS, La descolonización del Sahara, un tema sin concluir, Espasa Calpe, Madrid, 1990, p.18; MORAN, op.cii., 1980, p.368. 56

se concretaría en el enfrentamiento, en el Consejo de Ministros, entre CARRERO BLANCO y CASTIELLA, sin que FRANCO se decantara claramente a favor de uno o de otro. Aunque a largo plazo acabara prevaleciendo el criterio de Exteriores, las reticencias de Presidencia marcaron en gran medida las disonancias y el resultado final de todas las descolonizaciones.

El segundo factor condicionante de la política descolonizadora española fueron los movimientos anticoloniales y las reivindicaciones desplegadas en los mismos territorios, sin los cuales no se puede comprender la reacción metropolitana. El retraso de la descolonización española respecto a otras potencias coloniales no se explica sólo por las reticencias de ciertos sectores colonialistas españoles, sino, fundamentalmente, por la tardía aparición de movimientos de masas que solicitaran la independencia. Sólo cuando esto sucedía, aparecía el temor a un conflicto colonial de las proporciones alcanzadas en las colonias portuguesas, y la política exterior del régimen se hacía más sensible a las presiones internacionales. O. dicho de otro modo, cuando el conflicto interno en las colonias amenazaba con radicalizarse y llamar la atención internacional, entonces Asuntos Exteriores cobraba el protagonismo y sustituía a Presidencia en las cuestiones coloniales. de la esto colonias

Una última observación que debemos hacer es la trascendencia de las posturas tomadas por dos estados, Francia y Marruecos, y en menor medida por Estados Unidas, en el noroeste del continente africano. Echemos un vistazo ya al proceso general descolonizador en el que enmarcaremos la independencia de Guinea.

4.5.2.1. Transformación de los discursos en Naciones Unidas

Cuando en 1960 se aprobó en la Asamblea General de Naciones Unidas la resolución 1514(XV), que deslegitimaba definitivamente cualquier relación colonial, España aparecería junto a Portugal como ejemplo de potencias coloniales no colaboradoras. La reacción de la Asamblea General ante la política portuguesa y su acolita española fue la aprobación de dos resoluciones posteriores a la 1514(XV). La resolución 1541 (XV) aprobaba los principios que deben servir de guía a los Estados Miembros para determinar si existe o no la obligación de transmitir la información que se pide en el inciso e del Artículo 73 de la Carta. Con ellos se sacaba de la competencia de los estados la capacidad de definir la existencia de una colonia . una

51 La prueba de que la Asamblea General estaba pensando concretamente en Portugal y España al aprobar esta resolución se encuentra en la siguiente, 1542(XV), en la que se recuerda

La segunda resolución aprobada contra Portugal y España fue la 1542(XV), en la que se requería a ambos estados que participasen en la Comisión para la Información sobre Territorios no Autónomos. Pero los términos de esta resolución prueban que a estas alturas la estrategia española se estaba alejando de la portuguesa. En efecto, la resolución 1542(XV) hace un reproche explícito al colonialismo portugués al citar cada uno de los territorios que, según la Asamblea General, tenían la consideración de territorios no autónomos. Sin embargo a España sólo la invitaba a participar en la labor de la citada Comisión. Sin

La causa del diferente tratamiento recibido por ambos estados estribaba en la intensa labor diplomática realizada por la representación española en Naciones Unidas. La delegación diplomática se vio cogida en la contradicción entre dos de las consignas recibidas desde Madrid: evitar cualquier excusa para el rechazo internacional y defender la postura española en África. Cuando comenzó a circular un proyecto de resolución en el que se citaban, junto a los portugueses, los territorios no autónomos españoles, incluyendo a Canarias, Ceuta y Melilla. LEQUERICA. jefe de la delegación española, decidió realizar una declaración ante la Cuarta Comisión que evitara aquella mención, en la que se prometía transmitir información. La se a

No fue ésta una decisión bien acogida en Madrid, pero obligó al gobierno español que. el año siguiente, participó en la labor de la Comisión de Información proporcionando un informe verbal sobre Sahara. Ifni y Guinea . A partir de 1962. el Ministerio de Asuntos Exteriores, preocupado por mantener el apoyo de los estados árabes y por ofrecer en general una imagen más liberal del régimen, comenzó a considerar la descolonización como una política que no debía descartarse. En aquel año "se dieron órdenes a la representación española en Naciones Unidas de mostrar mayor flexibilidad en el tema colonial para no dar un nuevo móvil de polémica la izquierda europea" ". Lo cual implicaría la aceptación y la utilización del lenguaje de la libre determinación de los pueblos en el foro internacional.

"que han surgido diferencias de opinión entre Estados Miembros acerca de la condición de ciertos territorios administrados por España y Portugal y llamados por estos dos Estados "provincias de ultramar" del Estado metropolitano, y que para poner fin a estas diferencias la Asamblea General, en su resolución I457(XIV) de 12 de diciembre de 1959. nombró el Comité Especial de los Seis sobre la transmisión de información en virtud del inciso e del Artículo 73 de la Carta, encargado de estudiar los principios que deben servir de guia a los Estados Miembros para determinar si existe o no la obligación de transmitir la información que se pide en el inciso e del Artículo 73"

52 PlNlES. op.cit., 1990.

53 PORTERO y PARDO, op.cit-, 1996, p.235.

La gravedad de esta nueva postura radicaba en que, a estas alturas, aceptar la posesión de territorios no autónomos significaba la aplicación, tarde o temprano, de la resolución 1514(XV) y el principio de libre determinación de los pueblos a dichos territorios. Pero detrás de esta decisión estaba el intento de los diplomáticos de no volver a despertar en la organización internacional una nueva cuestión española, como parecía estar ocurriendo con Portugal. la

Y también estaban las ya citadas políticas de sustitución del franquismo, que le empujaban a asumir, en el marco internacional, políticas más progresistas que las permitidas en el interior de la península, con el objetivo de ganarse el apoyo de ciertos estados del tercer mundo en asuntos tales como la reivindicación de Gibraltar. Se requería cierta coherencia con las reclamaciones propias sobre el peñón y con el discurso tibiamente tercermundista con el que se trataba de afianzar las relaciones con el Mundo Árabe y Latinoamérica. CASTIELLA, el gran apologista del imperio español en África de los cuarenta, se convertiría así en el máximo defensor del principio de libre determinación de los pueblos africanos bajo dominación española.

A todos estos argumentos iba a contribuir la escasa disposición del gobierno franquista, tras la guerra de Ifni, a responder militarmente a las posibles reivindicaciones anticoloniales en los territorios africanos. Ello explica la actitud relativamente flexible y ambigua ante los movimientos nacionalistas, que contrasta con la mantenida por Portugal en sus posesiones en África.

La adhesión de la política exterior española al criterio descolonizador de Naciones Unidos vino también espoleado por la postura ambiguamente anticolonialista de Estados Unidos, que a inicios de los sesenta comenzó a exigir que Madrid dejase de respaldar la política colonialista de Portugal. Pero la paulatina asunción de las consignas descolonizadoras iba a costarle a España el alejamiento del vecino Portugal, que pidió explicaciones por el cambio de actitud de la delegación española en Naciones Unidas. Así fue cómo CASTIELLA "tuvo que viajar a Lisboa para explicar" la decisión aceptar la obligación de informar al Secretario General de Naciones Unidas sobre sus territorios africanos' las consignas

Sin embargo, aun después de aceptar las obligaciones de la Carta de Naciones Unidas y adoptar el lenguaje de la resolución 1514(XV), la actitud española no se caracterizaría por

54 PORTERO y PARDO, op.cit., 1996, p.276.

una clara política descolonizadora. Las decisiones del gobierno franquista en relación a su retirada de África iban a ir siempre a "a remolque" de las presiones internacionales "porque Presidencia siguió retrasando cuanto pudo el proceso"".

4.5.2.2. España ante el Comité de los Veinticuatro

Los territorios españoles en África, al igual que Gibraltar, frieron examinados a partir de 1963 en los debates del Comité de los Veinticuatro, surgido de la resolución 1514(XV). Dicho comité promovió la aprobación de diferentes resoluciones en relación a Fernando Poo, Río Muni. Sahara e Ifhi.

La delegación española trató de adoptar una actitud colaboradora con el Comité como modo de ganarse las simpatías del grupo afroasiático. Se logró así que, junto a fuertes críticas y presiones para su retirada definitiva del continente, no faltaran los elogios al "espíritu de cooperación" del gobierno español. Guinea fue la colonia que más juego permitió a la delegación española. En el caso del Sahara e Ifhi, la implicación de otros estados africanos independientes, y fundamentalmente las reivindicaciones irredentistas de Marruecos, complicaría los planteamientos del Comité Especial. No obstante, las discusiones entre Marruecos y Mauritania en torno a los derechos de soberanía relativos al Sahara atenuarían la atención sobre las responsabilidades del estado español hasta finales de la década.

En el caso de Guinea, con la aprobación de un régimen de autonomía política en 1963 se abandonó la estrategia portuguesa de la "provincialización" por otra de resonancias británicas. Esta nueva regulación de la colonia ecuatorial se presentó ante Naciones Unidas como el inicio del cumplimiento del principio de la libre determinación. El gobierno español parecía aceptar ahora la independencia de Guinea como futuro previsible, pero introducía la condición de un período de preparación política en el nuevo régimen. La nueva fórmula colonial era consecuencia del equilibrio entre las dos posturas antagónicas que competían dentro del gobierno español, representadas por Asuntos Exteriores y Presidencia.

La autonomía guineana como hija genuina de un régimen dictatorial en la metrópoli, no podía aspirar a constituirse en verdadera escuela de demócratas ni a convencer a los delegados afroasiáticos en Naciones Unidas de que con ella se daba cumplimiento a la libre los

55 PORTERO y PARDO, op.át., 1996, pp. 268-270.

determinación de los guiñéanos, como los representantes españoles se esforzaban por demostrar. A pesar del gesto indudable de buena voluntad que representó la autonomía de Guinea, las críticas, aunque menos virulentas, no cesaron. Máxime cuando desde 1962 los nacionalistas guiñéanos descubrieron en Naciones Unidas y en su Comité Especial, un foro útil para expresar sus reivindicaciones.

El 16 de octubre de 1964 se aprobaron sendas resoluciones del Comité Especial sobre Fernando Poo y Río Muni, por una parte, y Sahara e Ifhi por otra. En ellas se instaba a España a que aplicara el principio de libre determinación de los pueblos. En 1965 la Asamblea General aprobó las primeras resoluciones sobre las colonias españolas: la resolución 2067(XX) sobre Femando Poo y Río Muni y la resolución 2072(XX) sobre Ifhi y el Sahara Español. la

Paralelamente a estas resoluciones se desarrollaba el asunto de Gibraltar. La cuestión se llevó al Comité Especial en 1963, donde se denunció la violación de la integridad territorial del estado español por Gran Bretaña. España se acogía para ello a la cláusula de la resolución 1514fXV) según la cual el principio de libre determinación de los pueblos no podía ejercerse a costa de la integridad territorial de un estado soberano. Con los apoyos latinoamericanos y árabes, la representación española consiguió un Consenso el 16 de noviembre de 1964 en el Comité Especial, convertido en la resolución 2070(XX) de la Asamblea General al año siguiente. En ella se incitaba a Gran Bretaña y España a iniciar conversaciones, sin que la voluntad de la población se considerara determinante del estatuto del enclave, lo cual constituía un espaldarazo importante a los planes españoles. de

En 1966 el gobierno español da un paso más en la satisfacción de las exigencias internacionales y decide invitar a una delegación del Comité Especial para visitar Guinea Ecuatorial. Los planteamientos de Exteriores parecían estar imponiéndose, al menos en relación a la colonia ecuatorial. La visita de un subcomité especial a la colonia en agosto tuvo como efecto la aceleración del proceso de independencia. Su recomendación de la celebración de una Conferencia Constitucional como modo de descolonización fue recogida en la resolución 2230(XXI) y asumida por el gobierno español, que al año siguiente convocaría negociaciones con los nacionalistas guiñéanos bajo ese mismo nombre. en de la

El gobierno español se mostró más reticencte a transigir en relación al Sahara que a Guinea, y en 1966 promovió, a iniciativa de Presidencia, la comparecencia de un grupo de representantes saharauis en la Asamblea General, en la que defendían la españolidad del

territorio. Ello iba a poner en aprieto a la delegación española, que sin embargo logró de Madrid la autorización para invitar a una misión visitadora al territorio, a imitación de Guinea, aunque en un futuro no concretado" . Ese año se aprobó la resolución 2229(XXI), en la que se diferenciaba ahora entre el problema de Ifhi, que debía transferirse al estado marroquí sin más mediación, y el del Sahara, al que era aplicable sin matizaciones el principio de la libre determinación de la población, a través de un referéndum bajo el control de Naciones Unidas.

A finales de 1967 se acelera el proceso de descolonización por parte de España, con el inicio de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial y las conversaciones entre España y Marruecos sobre Ifhi. Estos procesos se alargarían hasta el año siguiente, en el que finalmente se concedería la independencia a Guinea Ecuatorial con el traspaso de poderes al gobierno salido de las urnas el 12 de octubre de 1968. La independencia de Guinea Ecuatorial sería fiscalizada muy de cerca por Naciones Unidas. Los ritos finales, como el referéndum de aprobación de la constitución salida de aquella conferencia constitucional, las elecciones a presidente de gobierno o la ceremonia de traspaso de poderes fueron atendidos por delegaciones de la organización internacional, que dieron el marchamo de autenticidad a todo el proceso.

57

Tres meses más tarde, el 4 de enero de 1969, se firmaría en Fez el tratado de retrocesión de Ifhi a Marruecos, que se verificaría en junio de ese año. Como contraprestación, el gobierno español lograba una serie de concesiones en materia de pesca Con ello en el Comité Especial sólo quedaría el Sahara como territorio no autónomo bajo responsabilidad española. Como

4.5.2.3. El fin de una política

Cuando los representantes de la política exterior española se disponían a disfrutar de los dividendos de lo que se presentó como una independencia modélica en Guinea, estalló una grave crisis en marzo de 1969 en la ex-colonia. Un supuesto intento de golpe de estado con implicación de ciertos sectores españoles, conllevaría la interrupción de las relaciones diplomáticas entre ex-colonia y metrópoli, la huida de casi todos los europeos y, lo que es

56 PNIÉS. op.cit., 1990, p.16.

57 PORTERO y PARDO, op.cit., 1996, p.282.

.

peor, justificaría al establecimiento de un régimen de terror.

Junto a la cuestión de Guinea, el ministro CASTIELLA se vio enfrentado a la frustración de sus objetivos en torno a Gibraltar. Las conversaciones iniciadas en 1966, al calor de la invitación de las Naciones Unidas, se frustraron por el carácter irreconciliable de las posturas. En 1967 se lograba un fuerte espaldarazo de la organización gracias al apoyo de latinoamericanos, comunistas y árabes, que premiaban el compromiso descolonizador español en Guinea. La resolución 2353(XXII) rechazaba por un lado el referéndum organizado ese año por Gran Bretaña, en el que los gibraltareños se habían mostrado contrarios a la reintegración en España, y por otro asumía la tesis española, dando preeminencia en este caso a la integridad territorial sobre la libre determinación de la población" . La respuesta de Gran Bretaña fue la preparación de un texto constitucional que ampliaba la autonomía de la colonia, ante lo cual, España decidió cerrar el puesto fronterizo de La Línea en mayo de 1968. "Desde el punto de vista de los intereses globales del régimen, la política gibraltareña de CASTIELLA terminó por convertirse en un estorbo, ya que amenazaba con perturbar las relaciones con los Estados Unidos sin obtener nada a cambio, lo cual explica en gran medida el cese del ministro en 1969" 59 a la dando de la ya que

Efectivamente en octubre de 1969 se produjo una renovación del Consejo de Gobierno, del que salió, entre otros. José María CASTIELLA. La razón hay que buscarla en el intenso enfrentamiento mantenido con CARRERO BLANCO. El vicepresidente del gobierno consideraba que la obcecación de CASTIELLA por la recuperación de Gibraltar y su empeño por forzar las posibilidades disruptivas del régimen en su política exterior, estaban lesionando la que debía ser su principal dimensión: las relaciones de amistad y cooperación con Estados Unidos. Además, el desenlace de la descolonización de Guinea justificaban el reforzamiento de las posturas más inmovilistas respecto al Sahara. de estaban

Con la salida de CASTIELLA del gabinete, la política descolonizadora del régimen se vio paralizada. Los nuevos responsables de Exteriores serían más afines a los planteamientos del ahora vicepresidente de gobierno. Se enfrió la reclamación de Gibraltar y se intensificaron los esfuerzos por mantener el Sahara, al menos hasta la muerte de CARRERO en 1973. Finalmente, sólo durante los estertores del régimen y su dictador se pondría fin al y se

58 PORTERO y PARDO, op.cit., 1996, p.288.

59 POWELL. op.cit., 3995, p.47.

último símbolo del imperialismo español .

En los siguientes capítulos trataremos de desgranar detenidamente el proceso que hemos relatado en esta última sección (4.5.2.) en lo referente a la Guinea española, que se convertiría en el territorio piloto de la política descolonizadora de Asuntos Exteriores. En ella tendremos que dar cabida a un factor que apenas hemos mencionado aquí pero que jugó un papel fundamental en el ritmo adoptado por la descolonización guineana: el de los movimientos anticoloniales. Su inicial debilidad es la que explica el relativo retraso de la retirada española respecto de las metrópolis más importantes. Y la aparición, a inicios de los años sesenta, de nacionalistas guiñéanos ante las Naciones Unidas estaría detrás de la aceleración de la independencia de la colonia subsahariana. de los

CONCLUSIÓN

Los principales objetivos de la política exterior franquista consistían en la pervivencia del régimen y su integración en la sociedad internacional como miembro de pleno derecho. Ello requería, junto a una clara alineación con el bloque occidental de la Guerra Fría, la búsqueda de cierto grado de autonomía a través de políticas de sustitución, con las que España trató de ganarse el apoyo de los estados latinoamericanos y árabes. Pero la participación normalizada en la sociedad internacional obligaba a adoptar el nuevo lenguaje que estaba imponiendo el creciente grupo afroasiático en Naciones Unidas, al que pertenecían o con el que simpatizaban, además, muchos de aquellos estados tercermundistas que España pretendía. Éste lenguaje era el de la libre determinación de los pueblos coloniales. en la

Las demandas descolonizadoras no sólo iban a dirigirse contra el mantenimiento de colonias por parte estado español: el Ministerio de Asuntos Exteriores las consideraría como un marco inmejorable en el que plantear sus reclamaciones sobre el enclave británico de Gibraltar. La utilización del lenguaje anticolonial por la diplomacia española con respecto al

Sobre la descolonización del Sahara ver, entre otros, Francisco VILLAR, El proceso de autodeterminación del Sahara, Ed. Femando Torres, Valencia, 1982, p.59; Tony HODGES, op.cit., 1983; José Ramón DIEGO AGUIRRE. Historia del Sahara español. La verdad de una traición, Kaydeda, Madrid, 1988; Jaime de PlNIÉS, op.cit., 1990. 60

peñón tenía por fuerza que afectar a su planteamiento sobre la cuestión de la presencia colonial de España en África.

Así pues, los responsables de la política exterior franquista, acuciados por el movimiento anticolonial internacional desde el ingreso de España en la organización internacional en 1955, se vieron obligados a irrumpir en los asuntos coloniales del estado español. Pero éste era ámbito hasta ahora monopolizado por Presidencia del Gobierno y su Dirección General de Plazas y Provincias Africanas. El desencuentro entre estas dos visiones de la política africana en el seno del mismo gobierno de FRANCO conduciría a la ambigüedad y falta de coherencia respecto a la postura a adoptar ante las demandas anticoloniales. Y ello contribuyó a que la descolonización de las posesiones españolas en África fuera "arrítmico y dificultoso" , y que España se convirtiera, junto con Portugal, en una de las últimas potencias coloniales europeas en retirarse del continente. el

Sin embargo el gobierno español no mantendría la actitud numantina de su vecino y aliado portugués. A ello contribuyó la insignificancia económica y simbólica de las colonias para el régimen franquista, sobre todo después de la independencia de Marruecos en 1956. Y también la diferente inserción de los dos estados en el orden mundial: el franquista tenía que luchar por superar un rechazo internacional anclado en su "pecado original" por haber colaborado con el Eje, del que estaba libre Portugal, miembro del bloque atlántico desde los inicios de la Guerra Fría. Así pues, los intereses colonialistas españoles de unos pocos grupos económicos y políticos, fueron siendo sacrificados en pro de una política exterior cuyo primer objetivo era la aceptación internacional del régimen, que a la altura de los años sesenta requería una política acorde con el principio de la libre determinación de los pueblos.

La paradoja de la política colonial del franquismo estriba en que un régimen dictatorial, cuyos orígenes están imbuidos de un rancio discurso imperialista, iría transformando la percepción de sus intereses respecto de las posesiones africanas hasta asumir el principio de la liberación de los pueblos coloniales y su retirada de África, sin que el carácter autocrático del régimen se hubiera modificado. Y es que, cuando se transformaron las normas internacionales que legitimaban el colonialismo, desaparecieron dos de las razones que fundamentaban la presencia española en África: la misión civilizatoria de Occidente, ahora desacreditada, y el prestigio internacional que antes proporcionaba la posesión de colonias para las metrópolis europeas. El nuevo lenguaje imperante en el ámbito iría de

PORTERO y PARDO, op.cit, 1996, p.268. 61

internacional acabó por afectar la consideración que el franquismo tema de su propia presencia en el continente africano.

El hecho de que la descolonización del pequeño imperio español careciera de cierta planificación y se produjera de forma "arrítmica" y desigual, se explica por la presencia de otros actores, distintos a aquellos sectores responsables de la política exterior española, en contacto con la sociedad internacional. Por una parte, los grupos colonialistas y los funcionarios encargados del gobierno de las colonias trataron de retrasar cuanto pudieron el proceso. Las reivindicaciones del gobierno de Marruecos sobre Ifiii y Sahara también condicionaron el ritmo de la retirada española. y los

Por último, la fuerza relativa de los movimientos anticoloniales en cada una de las colonias también determinó el tempo y la forma que asumió la descolonización. Si la independencia de Guinea puede considerarse como tardía con respecto a la mayoría de las independencias subsaharianas no fiie debido tanto a la reticencia de los sectores colonialistas españoles, sino a la debilidad inicial de las reivindicaciones de independencia por parte de la población. Sólo cuando, al calor de la corriente descolonizadora que atravesaba África, aparecieron movimientos organizados que hacían uso del lenguaje de la libre determinación, tanto en el territorio como en los foros internacionales, España se vio en la necesidad acuciante de dar una respuesta. Sila

Descartada la reacción militar a la portuguesa contra esas reivindicaciones, el gobierno español fue recorriendo, con mayor o menor dificultad, la travesía marcada por ias nuevas normas de la sociedad internacional, que iba desde el dominio colonial hasta el reconocimiento de la independencia a las poblaciones africanas. Narrar este proceso en relación a la Guinea española es el objeto de los capítulos que siguen. el en

Tercera Parte

EL PROCESO DE DESCOLONIZACIÓN DE GUINEA ECUATORIAL

CAPITULO 5 INTERNACIONALIZACIÓN DE LA CUESTIÓN DE LA GUINEA ESPAÑOLA, 1956-1962

La exigua presencia española en el África ecuatorial iba a verse cuestionada en el foro de la Organización de las Naciones Unidas, con motivo de la admisión de España en la misma en 1955. Antes que la movilización de los africanos en el interior de la colonia, serían los intentos de control internacional los que constituirían la principal fuente de presión sobre el colonialismo franquista durante la segunda mitad de la década de los años cincuenta.

En este tiempo, el movimiento descolonizador se iría consolidando progresivamente en Naciones Unidas hasta lograr, con la resolución 1514(XV) de 1960, que el colonialismo fuera considerado como un fenómeno contrario a las mismas normas de derecho internacional. Pero en 1955 los únicos instrumentos institucionales a disposición del bloque anticolonial eran los capítulos XI, XII y XIII de la Carta, y sobre todo la obligación de las potencias coloniales, establecida en el artículo 73 e), de transmitir información sobre los "territorios no autónomos" bajo su "administración". derecho

Enfrentado a esta exigencia, la primera postura del gobierno franquista seguiría la línea inmovilista marcada por los responsables de la administración y explotación de las colonias africanas, en tomo a Presidencia del Gobierno. El modelo era Portugal, que se resistió desde un principio a la fiscalización internacional de sus colonias alegando el principio de no intervención en sus asuntos "ultramarinos". La consolidación del nuevo lenguaje anticolonial obligaba a que la misma defensa de la permanencia europea en África se hiciera en términos distintos a los de la añeja superioridad civilizatoria occidental. La única legitimidad aceptable ahora era la del estado nacional, así que la negativa a descolonizar sólo cabía fundamentarse en la idea de que los territorios africanos eran parte integrante del estado metropolitano. La utilización de esta argumentación obligaría a realizar cierta reestructuración administrativa de las colonias españolas, que se articuló en términos de una "provincialización". Analizaremos el alcance y límites de esta reforma en la sección 5.2. el

Portugal no era sólo un ejemplo a seguir sino uno de los principales aliados del régimen español en la arena internacional, y desde su entrada conjunta en Naciones Unidas.

el apoyo al gobierno vecino era una de las consignas fundamentales de la delegación diplomática española en Nueva York. Sin embargo, España pronto comenzaría a alejarse de la argumentación portuguesa, mostrando una mayor flexibilidad ante las demandas anticoloniales en la organización mundial. Como vimos en el capítulo anterior, el objetivo fundamental de la política exterior franquista era su integración normalizada en el sistema internacional. En el contexto de la diplomacia multilateral de Naciones Unidas, España necesitaba contar, no sólo con Estados Unidos o Portugal, sino también con estados como los latinoamericanos o los árabes. Pero esto sólo era posible si se adoptaba el lenguaje utilizado en la organización internacional» que en estos momentos estaba siendo transformado por el creciente bloque afroasiático. Este lenguaje era cada vez más el de la libre determinación de los pueblos coloniales.

Es la delegación española en Naciones Unidas, más expuesta a los vientos de cambio internacionales, la que primero considere necesario ceder a las demandas de información sobre las colonias africanas, como forma de no enajenarse el apoyo de numerosos estados comprometidos con la corriente anticolonial. La adaptación de los representantes españoles en Naciones Unidas a la cada vez mayor internacionalización de los asuntos coloniales, no tendrá un alcance meramente estratégico, sino que, en última instancia, obligará al gobierno franquista a transformar su misma política hacia la colonia ecuatorial.

En este capítulo analizaremos el proceso a través del cual el gobierno español pasó de afirmar, "a la portuguesa", el carácter de provincia de sus territorios ecuatoriales, a aceptar la competencia de las Naciones Unidas para fiscalizar su labor en Guinea y en el resto de sus colonias en África. De entre todas ellas. Guinea fue la que más atención mereció por parte del bloque afroasiático y también de los funcionarios españoles, ya que las reivindicaciones que de las otras hacía Marruecos, complicaba y ralentizaba la cuestión en el Magreb. En esta transformación, el principal protagonismo corresponderá a la delegación española en Nueva York, que, imbuida del lenguaje de la organización internacional, arrastrará al Ministerio de Asuntos Exteriores y luego al mismo gobierno de FRANCO, a cumplir con la obligación establecida por la Carta con respecto a los territorios no autónomos.

5.1. EL REQUERIMIENTO DEL SECRETARIO GENERAL DE NACIONES UNIDAS

5.1.1. Se pone en marcha el mecanismo de control del colonialismo

El desprestigio del colonialismo era un fenómeno creciente en el foro de Naciones Unidas cuando España fue admitida en la organización, junto con otros quince estados más, a mediados de los años cincuenta. Como vimos en el capítulo primero, el creciente grupo anticolonial, formado por los estados postcoloniales y el bloque soviético, partía de una interpretación progresiva de los principios de la Carta para tratar de hacer efectiva la internacionalización de la cuestión colonial, que buscaba extraer la administración de las colonias de la competencia exclusiva del estado metropolitano. El bienestar de las poblaciones ultramarinas dominadas se había convertido en asunto que debía ser fiscalizado por la organización. Y además, la situación de dependencia se concebía, cada vez más, como transitoria hacia la plena soberanía estatal. una de las

Pero a estas alturas, el bloque afroasiático sólo contaba institucionalmente con los principios generales de los capítulos XI a XIII de la Carta sobre Territorios no Autónomos y Territorios en Fideicomiso, para ejercer algún control sobre las potencias coloniales. Únicamente los territorios bajo administración fiduciaria, formados por los antiguos mandatos de la Sociedad de Naciones y las colonias de las potencias perdedoras de la Segunda Guerra Mundial, eran objeto de una detallada regulación por la Carta, configurando un régimen seudo-internacional para estas colonias. Esta regulación (capítulos XII y XIII) incluía la previsión de un futuro "gobierno propio o independencia" y establecía un Consejo de la Administración Fiduciaria con potestad para "considerar informes", "aceptar peticiones" de la población o "disponer visitas periódicas" a estos territorios. "aceptar

El resto de las colonias, que eran la gran mayoría, eran contempladas en el capítulo XI titulado Declaración relativa a los Territorios no Autónomos. Con respecto a éstos, el único mecanismo de control al que cabía recurrir era el artículo 73 e) de la Carta, que establecía la obligación de las potencias eufemísticamente "administradoras", de "transmitir regularmente al Secretario General, a título informativo y dentro de los límites que la seguridad y consideraciones de orden constitucional requieran, la información estadística y de cualquier otra naturaleza técnica que verse sobre las condiciones económicas, sociales y

educativas de los territorios por los cuales son respectivamente responsables".

Con estas bases, la creciente coalición anticolonial de Naciones Unidas persiguió una verdadera internacional i zación de las relaciones coloniales y su sustracción del ámbito interno de los estados metropolitanos. La primera estrategia consistió en tratar de articular instrumentos de aplicación del artículo 73 e) de forma similar al régimen previsto para los territorios bajo fideicomiso. De este modo, se dotarían de una Comisión para la Información sobre los Territorios no Autónomos, que analizaba los datos que estaban obligados a ofrecer las potencias coloniales al Secretario General 1 . Esta comisión tenía un carácter paritario, formada por igual número de miembros administradores y no administradores. La información era analizada en conjunto y el informe resultante era aprobado por la Cuarta Comisión de la Asamblea General en sus sesiones de finales de año, que estaba encargada de las cuestiones de administración fiduciaria y territorios no autónomos. La

Admitida España en la organización internacional en pleno proceso descolonizador, y en un ambiente progresivamente anticolonial, una de las primeras decisiones que el gobierno español tuvo que tomar fue con respecto a sus colonias. Así, el 24 de febrero de 1956 el Secretario General. Dag HAMMARSKJOLD. envió una carta a cada uno de los dieciséis nuevos miembros solicitando "que tuviera a bien informarle de si ese gobierno tiene responsabilidad en la administración de alguno de los territorios a que se refiere el artículo 73 de la Carta"". En suma, se estaba tratando de poner en marcha los mecanismos de control sobre el colonialismo, preguntando a los nuevos estados si poseían colonias. el

La consulta del Secretario General tenía sentido por no existir unos criterios claros, en el corpus normativo de la organización, que definieran qué se entendía por territorio no autónomo. La definición había correspondido normalmente a las mismas potencias coloniales. Sin embargo, existía cierta controversia sobre cuándo se podía concluir que un territorio no autónomo había dejado de serlo y, por tanto, había cesado la obligación del artículo 73 e), generándose alguna resolución al respecto, como la 742(VHI) de 1953. Pero la cuestión adquirió de nuevo relevancia con la respuesta que dio Portugal a la carta del Secretario General en 1956, en la que se negaba a considerar a sus colonias africanas y

Se creó un Comité ad hoc en 1946, que se convirtió en un Comité Especial en 1947, renovado anualmente hasta 1949 y luego por tres años. En 1952 adoptó la denominación de Comisión de Información sobre los Territorios no Autónomos.

: ONUAC.4/331;AMAER.5071/16.

asiáticas como susceptibles de control internacional . La respuesta del gobierno español, por su parte, se haría esperar, pero dos años más tarde adoptaría la misma forma y razonamiento que la portuguesa, contribuyendo así a la exacerbación de la polémica.

La argumentación del régimen de Salazar consistía, básicamente, en negar el carácter colonial de sus posesiones "ultramarinas" y reclamar el principio de no intervención en sus asuntos internos. Las posesiones portuguesas en África y Asia se pretendían parte integrante del territorio nacional, como "provincias" de ultramar, y por tanto no susceptibles de control internacional. "Portugal es un territorio políticamente unificado, aunque geográficamente disperso" . El gobierno portugués hacía una lectura estricta de las normas de la Carta de Naciones Unidas, que efectivamente nada decían sobre qué se entendía por un territorio no autónomo o a quién correspondía su definición. Pero ello obviaba que la misma Carta estaba sufriendo una reinterpretación por el bloque afroasiático en el sentido de quebrar el principio de no intervención para los asuntos coloniales .

La respuesta portuguesa iba a reabrir, por tanto, un intenso debate en Naciones Unidas y en especial en el Comisión de Información, con relación a la discrecionalidad de los estados para decidir sobre el carácter colonial o no de sus territorios ultramarinos. La controversia giraría en torno a la capacidad de la Asamblea General para establecer una interpretación obligatoria de la Carta, frente a las posturas que atribuían esa competencia a la soberanía de los estados miembros. En el fondo se libraba una de las batallas por la internacional i zación de la cuestión colonial y la responsabilidad de la organización mundial en la situación de los pueblos coloniales. Y la delegación española se vería arrastrada en estos debates. La una

5.1.2. Primeras controversias dentro del gobierno español

Ante el requerimiento del Secretario General de febrero de 1956, se inició un intercambio de pareceres en el seno de la administración española, en el que se vieron encontradas las posturas de la Dirección General de Marruecos y Colonias, de Presidencia un

3 Carta de 8 de noviembre de 1956, ONU A/C.4/331.

4 Pro-memoria de la embajada de Portugal en Madrid, de 17/12/1956, solicitando el apoyo del gobierno español con respecto a la negativa portuguesa a la carta del Secretario General de 1956, AMAE R.5071/17.

5 Yassin EL-AYOUTY, The United Nations and Decolonizalion: ¡he role ofAfro-aAsia, Martinus Nijhoff, The Hague, 1971.

del Gobierno, por una parte, y de las Direcciones Generales de Organismos Internacionales y de Política Exterior, del Ministerio de Asuntos Exteriores, por otra 6 . Estas últimas, que estrenaban con optimismo la nueva situación internacional de España como miembro de Naciones Unidas, no parecían encontrar ningún impedimento para satisfacer la solicitud de la organización, y recomendaban que

"en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 73 de la Carta, procede enviar a las Naciones Unidas la información solicitada en lo que se refiere a nuestras posesiones del África Occidental y Ecuatorial" .

Pero cumplir con este trámite no era tan fácil, pues quien poseía la información que debía proporcionarse era Presidencia del Gobierno y su Dirección General de Marruecos y Colonias. Y la opinión de ésta última era contraria a toda intromisión de la organización internacional en las posesiones africanas. En un escrito de 19 de mayo se hacían evidentes los ecos de la postura portuguesa:

"Estos tres territorios del África española, del África ecuatorial, occidental y septentrional constituyen verdaderas provincias españolas de régimen especial, cuya administración realiza España con las mismas facultades soberanas que ejerce sobre el resto del territorio nacional. Si en esos territorios o provincias del África española existen diferencias respecto a las demás provincias ello es manifestación de esa misma soberanía que permite establecer diferentes modalidades de administración para algunas provincias..."

En Exteriores se alertaba del peligro que se corría de perder el prestigio internacional arduamente conseguido y el apoyo de los estados "amigos", si España aparecía claramente del lado de las potencias colonialistas. El peligro de una nueva "cuestión española" revoloteaba en la Dirección General de Organismos Internacionales. En un informe de 1 de junio, que fue presentado al Jefe del Estado, se afirmaba que

"...al ingresar en las Naciones Unidas, España ha adquirido el compromiso de informar anualmente sobre la situación económica y social de sus posesiones africanas, y que el cumplimiento mismo de dicha obligación puede suscitar cuestiones y dar lugar a situaciones desagradables en el seno de la comisión correspondiente, amén de ser incluidos "ipso facto" en el bloque "colonialista". Fácil es colegir la repercusión de este adjetivo en nuestra política hispanoamericana y pro árabe. Se trata, pues, de una cuestión por demás delicada, en la que se conjugan de

6 AMAER.5071/16.

Informe de la D.G. de Política Exterior y la D.G. de Organismos Internacionales, Subdirección de Naciones Unidas, sobre comunicación de la Secretaría General de la ONU, 15/3/1956, AMAE R.5071/16.

8 Copia del escrito 4127 reservado de la D.G. de Marruecos y Colonias de 19/5/1956, AMAE R.5071/16.

factores políticos y jurídicos" .

Pese a la argumentación de Exteriores, el mismo FRANCO decidió que no se enviara la información solicitada y que, al mismo tiempo, se iniciara cierta transformación legislativa del régimen colonial que respaldara aquella negativa 10 . La independencia de Marruecos en abril proporcionó la excusa para la aprobación de un decreto en agosto de ese año por el que se modificaba la denominación de la Dirección General de Marruecos y Colonias por la de Plazas y Provincias Africanas . En mente estaba la estrategia portuguesa: al cambiar la apelación de colonias por la de provincias, se quería dar a entender que las colonias españolas en África se consideraban como parte integrante de territorio nacional.

No era ésta una decisión cómoda de defender para los representantes españoles en Naciones Unidas, dirigidos por José Félix de LEQUERJCA. A instancias de éste, la Dirección General de Organismos Internacionales requirió repetidamente a la rebautizada Dirección General de Plazas y Provincias Africanas que proporcionara los argumentos legales que pudieran ser útiles para defender la tesis de la provincial i zación . Cuando finalmente Plazas y Provincias dio una respuesta, ésta consistió en invocar los derechos de soberanía de España derivados de su larga presencia en los territorios africanos y de tratados internacionales, al tiempo que se alegaba la total integración de la población como ciudadanos españoles y el decreto de 21 de agosto como prueba de la incorporación de las colonias en el territorio nacional .

Pero esto no convenció a la delegación española en Naciones Unidas, que siguió

Informe relativo a la información a las Naciones Unidas sobre territorios no autónomos, artículo 73 de la Carta.de 1/6/1956, AMAER.5071/16.

10 Por despacho de 5/6/1956 el ministro de Exteriores "dispuso que se rehuyera toda información a las Naciones Unidas y se oficiase a la Presidencia para introducir así las necesarias reformas en nuestra legislación interna" y el 16/7/1956 "ordenaba a nuestro Representante Permanente rehuir el aporte de toda información a que se refiere el artículo 73 de la Carta", según el Informe de la Subdirección de Naciones Unidas, D.G. de Organismos Internacionales, de 17/7/1957, AMAE R.5071/21. a las

"Decreto de 21/8/1956.

12 Carta de la Sudirección de Naciones Unidas al director general de Marruecos y Colonias de 17/7/1956, AMAE R.5071/I7; Informe de la Subdirección de Naciones Unidas relativo a la información sobre territorios no autónomos de 27/10/1956, AMAE R.5071/17; Carta de la Subdirección de Naciones Unidas a la D.G. de Plazas y Provincias Africanas de 3/11/1956, AMAE R.5072/16.

13 Carta n.667 del director general de Plazas y Provincias Africanas al subsecretario del Ministerio de Asuntos Exteriores de 9/11/1956 "sobre conceptuación de "territorios no autónomos" a las plazas y provincias españolas en África, a los efectos del art. 73 de la Carta de ONU", AMAE R.5071/17.

expresando su opinión favorable a proporcionar la información solicitada. LEQUERICA temía

"que de mantenerse dicha actitud {de franca negativa al requerimiento del Secretario General), se correría el riesgo de un acuerdo de la Asamblea que quebrantaría el prestigio de España dentro de la Organización e incluso deterioraría las relaciones con muchos de sus miembros, especialmente con el bloque afroasiático e incluso con el hispanoamericano".

Para ganar tiempo, solicitaba autorización a sus superiores para dar una respuesta ambigua ante las demandas de información de la Cuarta Comisión, en el sentido de que el gobierno español estaba en plena revisión legislativa con relación a sus territorios africanos tras la independencia de Marruecos, y no había tenido tiempo de estudiar con caima la cuestión . Las instrucciones del ministro de Exteriores. MARTÍN ARTAJO recogían finalmente esta propuesta 15 . De esta manera, el representante español pudo asegurar vagamente ante la Cuarta Comisión que España, tras la independencia del protectorado norte de Marruecos, estaba revisando la administración de los territorios españoles en África, pero que no evitaría sus responsabilidades en este asunto .

En lo que no había desacuerdo dentro del gobierno español era sobre el apoyo incondicional que la delegación española debía prestar a Portugal en las Naciones Unidas con relación a sus colonias. De esta manera, tanto en la Cuarta Comisión como en el plenario de la Asamblea General, el representante español, LOJENDIO realizó sendos alegatos a favor de la labor "civilizadora" de Portugal en ultramar y de su argumento de la competencia de los estados miembros para determinar si poseían o no territorios no autónomos .

El balance que hacía el Ministerio de Asuntos Exteriores a finales del primer periodo de sesiones en el que participó España, se expresaba de esta manera:

Telegrama en claro reservado ni 76 de) representante permanente en Naciones Unidas, LEQUERJCA, de 30/10/1956. AMAE R.5071/I6, (mi cursiva).

Telegrama n.146 del ministro MARTÍN ARTAJO al delegado permanente en Naciones Unidas, de 11/12/1956, AMAE R.5071/16: 15

"Nuestro representante en la Cuarta Comisión deberá tratar de eludir la cuestión (de la información). Si ello no friera posible declarará verbalmente que la omisión del envío de información se debe en parte a que España, en este primer año de actuación en la ONU no ha tenido tiempo para atender a las múltiples obligaciones de tipo administrativo (...) y en parte a que las profundas modificaciones de que está siendo objeto el régimen de los territorios españoles en África aconsejan retrasar el envío de información hasta logrado el resultado definitivo en su transformación administrativa. Este retraso no debe interpretarse como intención de eludir las obligaciones derivadas del artículo 73".

16 ONU A/C.4/SR.600 y 609.

Intervención ante la Cuarta Comisión de 1/2/1957, ONU A/C.4/SR.619; Intervención ante la Asamblea General de20'2/I957. A/PV.657a.

"(La petición de información sobre territorios no autónomos es) la única cuestión en que nuestra delegación ha encontrado dificultades que han sido salvadas con gran habilidad. Atacaron prácticamente sólo a Portugal. El próximo año habría que mandar información sobre África Occidental y Guinea. No vale la pena que por empeñamos en que estos territorios sean considerados como metropolitanos, que se nos incluya en el bloque colonialista y arriesguemos la amistad y el apoyo de muchos países amigos nuestros que lo combaten" 18 . que

El Ministerio de Asuntos Exteriores, ocupado desde febrero de 1957 por Femando María CASTIELLA, siguió intentando que la cuestión colonial no minase los restantes objetivos de la política exterior. Por su parte, los encargados de la administración de las colonias de Plazas y Provincias Africanas, frustrados por la inesperada retirada del norte de Marruecos, temían que una posición condescendiente con las exigencias de Naciones Unidas arrastrara a Guinea en la corriente descolonizadora. Ese mismo mes de febrero se nombró, dentro de esta Dirección General, a una Comisión para el estudio del régimen jundico de las Provincias Africanas, que diera visos de veracidad al argumento de la pro vine ializac ion . Los debates intragubemamentales en tomo a la conveniencia o no de ofrecer información sobre Guinea y el resto de ías colonias españolas obligó a seguir dilatando la contestación al requerimiento del Secretario General y a mantener la ambigüedad de la actitud española en Naciones Unidas.

En las sesiones de 1957. la representación española volvió a repetir la misma cantinela: el fin del protectorado sobre Marruecos estaba afectando a la estructura administrativa de España y ello era causa de la dilación de España en contestar al Secretario General, pero la respuesta, se prometía, sería acorde al espíritu de la Carta . La delegación

' 8 Informe sobre las cuestiones más importantes tratadas en la XI Asamblea General de las Naciones Unidas de 6/3/1957. AMAE R.4272/11.

19 Orden nombrando una Comisión para el estudio del régimen jurídico de las Provincias Africanas de 7/2/1957. D.G Plazas y Provincias Africanas. AGA 479/1.

20 El representante español en la Cuarta Comisión en 1957, SANTA CRUZ, preguntado por la carta del Secretario General, justificó a su gobierno el 14/10/1957 del siguiente modo (ONU A/C.4/SR.670), carta del

"es sabido que el continente africano está en activa y floreciente evolución y que en él surgen actualmente países que se van incorporando a la plena vida internacional. España ha dado pruebas de la generosa atención con que vive los problemas del continente africano; dio por terminado su protectorado en Marruecos con el reconocimiento de la plena soberanía de ese país, al cual España está vinculada por lazos estrechos y cordiales. Los acontecimientos a que se ha referido han afectado, como no podía ser menos, la estructura administrativa de España. En estas circunstancias, no puede extrañar la aparente dilación de España en contestar a la comunicación del Secretario General. Asegura a la Comisión que la respuesta española se recibirá oportunamente y que sus términos se ajustarán al espíritu de la Carta". su la al

trataba de ofrecer la imagen de una España conciliadora que había dado muestras de su buena voluntad con la descolonización marroquí. No pudo evitar, sin embargo, que algunos miembros del bloque socialista en la Cuarta Comisión, comenzaran a identificar la actitud española con la reticencia portuguesa. Máxime cuando España volvió a defender a Portugal en la campaña que ya estaba organizándose a propósito de su negativa a proporcionar información sobre sus colonias. su

Este conflicto llevó al Ministerio de Asuntos Exteriores a principios de 1958 a la preparación de un "Informe sobre las consecuencias que produciría en las Naciones Unidas la negativa a enviar información sobre los territorios españoles de Guinea", que fue entregado a los miembros del Consejo de Ministros. En él se cuestionaba la pertinencia de la iniciativa tomada a partir de aquella Comisión creada por Presidencia de Gobierno de provincial izar la Guinea española, y analizaba las consecuencias perjudiciales que ello, junto a la negativa a proporcionar información, podría acarrear a España en las Naciones Unidas. El informe se basaba en la afirmación del carácter colonial de Guinea y la consiguiente aceptación de la obligación de transmitir la información referida en el artículo 73 e) de la Carta. La internacionalización del colonialismo era un hecho que debía aceptarse si no se quería sufrir graves consecuencias

"1°.- (...) Hay que estar impuesto del ambiente de las Naciones Unidas para comprender lo que significa ser motejado de "colonialista". No hay que engañarse; mal que bien, las Naciones Unidas reflejan el mundo entero tal como es hoy, con sus problemas y sus pasiones. Ello se ve bien claro en nuestra "ascensión" diplomática en los últimos años, y hoy, una vez dentro, estamos poco a poco edificando una reputación de comprensión y cooperación y cotización de nuestro papel con un cierto esfuerzo. Esta labor en las Naciones Unidas no solo puede ponerse en contra, sino que debe ser un elemento importante de todo lo que España haga en el plano internacional. (...) una

2 o .- La negativa de España supondría la adopción de una postura colonialista. Se plantearía en las Naciones Unidas "un nuevo caso de España" -como ya lo está el de Portugal- con sus consecuencias y repercusiones desagradables, sobre todo teniendo en cuenta la virulencia y exaltación que presiden los debates sobre estos temas en la Cuarta Comisión. Esto crearía asimismo una postura política difícil respecto a los países árabes y muchos de los hispano-americanos, grupos ambos con los que España colabora y se apoya en la Organización. La presión internacional para que España enviase información sería fuerte e insistente, con el inconveniente de que una vez declarados los territorios de Guinea provincias españolas sería más difícil rectificar, lo que haría interminables los debates y dificultaría nuestra política internacional en todo el grupo de países anticolonialistas muy numerosos, y con los que España, en su mayor parte mantiene buenas y amistosas relaciones diplomáticas. 21

21 Informe de 20/1/1958, AMAE R.5072/28.

Aquí tenemos la perspectiva inicial del Ministerio de Asuntos Exteriores sobre Guinea. Se asumían como vinculantes los principios de la Carta de Naciones Unidas y se veía inevitable la evolución del sistema internacional hacia la fiscalización del colonialismo. El objetivo de la política exterior del régimen español debía ser la proflindización de la aceptación internacional -la "ascensión diplomática"- tan recientemente conseguida. Y para ello no eran suficientes las buenas relaciones con Estados Unidos: el bloque anticolonialista también era importante, sobre todo los países árabes y los latinoamericanos. se

No se consideraba la independencia como resultado inevitable de las demandas de Naciones Unidas con relación a Guinea: el ejercicio del principio de la libre determinación parecía permitir otras fórmulas con las que "ligar permanentemente nuestras posiciones africanas a la Península" . Pero España no debía significarse como potencia colonialista, a riesgo de sufrir las presiones que se estaban ejerciendo sobre Portugal.

El informe del Ministerio de Asuntos Exteriores sería contestado desde Presidencia, en el sentido de que aceptar la obligación del capítulo XI de la Carta de Naciones Unidas suponía reconocer el carácter de territorio no autónomo de Guinea y por consiguiente el objetivo descolonizador de la organización. Si había que terminar con el colonialismo. España lo haría a su manera, sin que los intereses españoles fueran afectados:

"La concesión de independencia a Guinea es impracticable porque -abstracción hecha del perjuicio que a los intereses españoles originaría- las especiales características geográficas, raciales, económicas, etc. de aquella zona, no la hacen susceptible de convertirse en Estado autónomo, sino en víctima de inevitable absorción por otros países próximos, cosa que los nativos no desean ni España puede tolerar. Por tanto, resulta obligado acudir a la integración de dichos territorios en la hasta ahora Metrópoli y en la forma que en el Anteproyecto se propugna" .

Obsérvese cómo, a pesar de la oposición ofrecida a la fiscalización internacional, el lenguaje del sector inmovilista del gobierno español estaba cambiando significativamente. El derecho de España en África no se fundamentaba ahora en la "misión civilizatoria de Occidente", ni se pretendía defender el derecho, antes incontestado, a poseer colonias. La deslegitimación que estaba sufriendo el colonialismo en el ámbito internacional era ya insalvable, y los defensores de permanecer en África debían hacerlo en términos que no de no

2 ibídem.

23 Réplica a las observaciones que formula el Ministerio de Asuntos Exteriores al Anteproyecto de ley de bases sobre reorganización de los territorios españoles de Guinea de 28/1/58. AGA Caja 479/1.

fueran coloniales. Si Exteriores aceptaba la internacionalizadón de los asuntos coloniales, Presidencia negaba el carácter colonial de los territorios africanos. Pero ambas posturas, aunque encontradas, trataban de aparecer acordes con el nuevo lenguaje de Naciones Unidas, lo que no podía dejar de afectar a cualquiera de las opciones que tomase el gobierno español.

5.13. Provincialización como respuesta

En 1958, la delegación en Naciones Unidas seguía insistiendo en la necesidad de ofrecer información 24 , y la Dirección General de Plazas y Provincias seguía resistiéndose . A propósito de la retirada del sur del protectorado marroquí, la delegación española entregó una carta al Secretario General el 14 de abril, donde de nuevo aseguraba tener en preparación la respuesta de su gobierno cuyos términos "se ajustarán al espíritu de la Carta" .

Finalmente en 10 de octubre de ese año el Consejo de Ministros tomó una decisión sobre el requerimiento del Secretario General, más acorde con la perspectiva de Presidencia que con la de la delegación española en Naciones Unidas 27 . En efecto, se acordó contestar a la carta del Secretario General casi tres años más tarde, en el sentido de que España no poseía colonias y por tanto no se sentía obligada a ofrecer la información solicitada. En consecuencia- la misión permanente redactó un escueto comunicado enviado el 10 de noviembre de 1958, que afirmaba que de

"España no posee territorios no autónomos, pues los que están sometidos a su soberanía en África tienen la consideración y clasificación de provincias españolas, con arreglo a la legislación vigente. En consecuencia, el Gobierno español no se siente incluido en el Artículo 73 referente a territorios no autónomos sin existencia legal dentro de la organización administrativa española (...) aun cuando ningún a su

" J Telegrama cifrado n.31 de Lequerica de 7/4/1958; Mensaje estrictamente confidencial n.16 de Lequerica de 23 4 1958 relativo a la información sobre territorios no autónomos, AMAE R.5072/28,

"Por eso pensaba en la conveniencia de preparar con tiempo una buena y hábil información antes de la próxima Asamblea, con lo cual en nada padece nuestra sobernía -pues una vez aceptados los principios de las Naciones Unidas no hay inconveniente en ponerlos en práctica, y, en cambio, puede ganar mucho el prestigio internacional de la nación".

Carta de la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas al Subsecretario de Exteriores de 3/7/1958, sobre "imposibilidad de reconocimiento de la consideración de "territorios no autónomos" a nuestras provinicas fricanas (lfiii, Sahara y Guinea)", AMAE R.5072/29. 25

Carta de la delegación española al Secretario General de las Naciones Unidas de 14/4/1958, AMAE R. 5072/28. 26

27 Carta de CARRERO a CASTIELLA de 13/10/1958 y carta contestación de CASTIELLA a CARRERO de 17/10/1958. AMAE R.5072/29.

motivo legal nos obliga a ello, deseosos de responder al espíritu de las Naciones Unidas, tengo mucho gusto en poner a su disposición estas publicaciones, para que sirvan de esclarecimiento al Secretario General" .

Esta comunicación tuvo que ser defendida por el representante español Manuel AZNAR en la Cuarta Comisión de la Asamblea General de 5 de diciembre .

España se acogía así al principio de no intervención en los asuntos internos de los estados para negar cualquier competencia de Naciones Unidas en sus posesiones africanas. Con la creciente internacionalizacion de la cuestión colonial, la inviolabilidad de la soberanía del estado ya no comprendía a los "territorios no autónomos". Sólo considerando a las colonias como parte del territorio nacional parecía volver a ponerse en funcionamiento el principio de no injerencia. Se trataba, en suma, de la misma estrategia de los portugueses. Indudablemente, la respuesta española suponía un espaldarazo a la actitud portuguesa en Naciones Unidas, y el apoyo al estado vecino pudo haber sido una de las motivaciones que llevaran a tomar la decisión . a las

Para limitar los efectos de la declaración, se prometía la presentación de publicaciones sobre las posesiones africanas, "deseosos de responder al espíritu de las Naciones Unidas". Pero esto no parecía casar bien con el estatuto de provincia que se quería para estos territorios, por lo que el ofrecimiento de información se hacía para "el esclarecimiento del Secretario General" y no en cumplimiento del artículo 73 e) de la Carta, lo que hubiera obligado a utilizar los formularios al efecto y a participar en el Comité para !a Información . de las para "el

La respuesta dada a la carta del Secretario General en el sentido de considerar a a

28 ONUA/C.4/385.

29 ONU A/C.4/SR.832.

30 Así se desprende de la carta personal y reservada de LEQUERJCA a CASTIELLA de 22/10/1958, AMAE R.5072/29,

"Tiene, efectivamente -como tú y yo pensábamos y está exhaustivamente estudiado en el dictamenmuchos inconvenientes el no enviar informes sobre los territorios no autónomos, siquiera sea en una forma de cortesía. Pero he observado desde el primer momento, por mi contacto con el Embajador de Portugal, Garín, a quien tanto quiero, el empeño decidido en nuestra actitud sea semejante a la suya, al negarse a dar la información pedida. Ellos (los portugueses) tienen asuntos de infinitamente mayor volumen que el nuestro; pero comprendo y acepto no sólo con la debida obediencia, sino convencido del supremo interés de mantener la amistad ibérica y de corresponder, aun con sacrificio para nuestras posiciones, a las que otras veces haya podido hacer Portugal en obsequio nuestro. (...) Comprendo, pues, muy bien la actitud adoptada ante poderosas razones de orden superior al problema mismo."

31 Efectivamente se hizo entrega de una serie de publicaciones sobre Guinea y Sahara, realizadas en su mayor parte por el Instituto de Estudios Africanos. Ver AMAE R.5072/29.

Guinea y el resto de los territorios africanos como parte integrante del estado español, iba a comprometer al gobierno franquista a realizar una transformación efectiva de la administración de la colonia ecuatorial. En parte era la delegación española en Nueva York la que insistiría en la necesidad de dar visos de veracidad a la argumentación provincializadora. De este modo, la población guineana iba a sufrir los primeros efectos de la campaña anticolonial que se desarrollaba en Naciones Unidas. de la

5.2. LA PROVINCIALIZACIÓN DE FERNANDO POO Y RIO MUNI

Como estamos viendo, el argumento del gobierno franquista en Naciones Unidas de que Guinea formaba parte del territorio español en calidad de provincia, pretendía ser una forma de soslayar las exigencias internacionales. Se trataba, en principio, de una estrategia dialéctica. Pero, como tratamos de mostrar en este trabajo, los lenguajes utilizados por los actores configuran en gran medida su identidad y sus acciones. El argumento de la provine i al izac ion exigía cierta coherencia con la política colonial efectiva, lo que obligó a los responsables franquistas a realizar una reforma en las estructuras administrativas de los territorios ecuatoriales. de la

Así. en 1959 se promulgó una Ley sobre organización y régimen jurídico de las provincias africanas, aprobada por las Cortes Españolas, cuya intención explícita era integrar a la colonia guineana en el territorio nacional, a través de la asimilación de su gobierno al régimen político de la metrópoli. En cuanto al Sahara e Ifhi se había aprobado un Decreto de Presidencia de 10 de enero de 1958. reorganizando el gobierno del África Occidental Española, cuyo alcance real era menor que la legislación para Guinea.

La integración de una colonia en el territorio nacional de la metrópoli era, efectivamente, una de las maneras de ejercer el principio de libre determinación aceptada por Naciones Unidas y de terminar con la calificación de territorio no autónomo. La resolución 742(VÍÍI) de 1953 así lo contemplaba, siempre que aquella decisión fuera tomada por la población en condiciones democráticas. Si la estrategia provincial izadora tenía pocas garantías de éxito en el foro internacional era precisamente por la ausencia de este requisito, poco esperable de un régimen como el de FRANCO. era

La transformación las instituciones de la colonia ecuatorial en un sentido sentido

asimilacionista, sería, en parte, un maquillaje del sistema colonial en Guinea. Pero ello no debe ocultar el hecho de que la decisión de esta reforma normativa se tomaba para adaptarse de alguna manera a las presiones y el nuevo lenguaje internacionales. Ni los más recalcitrantes colonialistas podían seguir manteniendo intactos sus instrumentos de control ni sus discursos legitimatorios ante la arrolladora corriente anticolonial. los más

5.2.1. Proceso de redacción

La participación de la población guineana en la elaboración del nuevo régimen políticojurídico estuvo descartada desde un principio. Algo poco de extrañar en un régimen que mantenía a la mayor parte de la misma población metropolitana al margen de los asuntos públicos. Por otra parte, el que fueran las Cortes españolas, atrofiado órgano seudo-representativo del franquismo, las que aprobaran la nueva reordenación de Guinea, da cuenta de la necesidad que tenía el gobierno español de ofrecer visos de veracidad a un público extemo. órgano un

El proceso de redacción de la ley se inició en Presidencia de Gobierno, que nombró una Comisión el 7 de febrero de 1957 para que buscara "en lo posible, el mayor acercamiento entre aquellas Provincias y las insulares y peninsulares de régimen común" . A principios de 1958 la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas presentó al ministro subsecretario de la Presidencia un breve anteproyecto de ley de bases. En sus cuatro bases establecía vagamente la asimilación jurídica de los territorios ecuatoriales a la legislación del resto del territorio nacional" con una importante puntualización: "pero teniendo en cuenta las peculiaridades de aquella provincia" (base 2 a ). La base 3 a eliminaba la distinción entre la población blanca y emancipada y la no emancipada, al reconocer que "los derechos y deberes de los españoles de la provincia de Guinea, sin diferencias de color, raza o confesión religiosa, son los regulados por las leyes fundamentales del Estado y disposiciones complementarias peculiares". Pero se mantenía un elemento de ambigüedad: "En la esfera del Derecho Privado, se mantendrán las medidas protectoras adecuadas y se reconocerán los privilegios existentes a favor de los aborígenes". Con estos escasos fundamentos, capaces de dar cabida a muchas "peculiaridades", se pretendía que fuera Presidencia la que desarrollara ministro

Orden de 7/2/1957, AGA 479/1. 32

en extenso la nueva organización de Guinea .

El anteproyecto, presentado al Consejo de Ministros sufrió críticas desde varios sectores del régimen, y sobre todo del Ministerio que dirigía CASTIELLA. Ya hemos hecho mención de los documentos producidos desde las Direcciones Generales de Política Exterior y de Organismos Internacionales, en los que se cuestionaba la estrategia provincializadora y la consecuente negativa a proporcionar información sobre las colonias africanas en Naciones Unidas. En el Informe sobre las consecuencias... se ponía en cuestión la competencia del gobierno español para modificar una situación como la de Guinea que, para los redactores del informe, era claramente colonial y, por tanto, susceptible de control internacional, según establecían los últimos desarrollos de la "práctica internacional" .

El anteproyecto preparado por Presidencia se presentó a las Cortes españolas, donde un grupo de procuradores en Cortes, liderados por FRAGA IRIBARNE y CORDERO TORRES también presentaron una serie de criticas, como las plasmadas en la enmienda al anteproyecto de ley de bases, de 17 de junio de 1958. Los redactores de la enmienda, que contenía diez bases detalladas, atendían tanto al magro público interior como al internacional cuando justificaban su propuesta en los siguientes términos: al

"entienden (los procuradores) sin embargo que su redacción es susceptible de una mejora que no desnaturalice su fin y sus características, pero que obvie la extrema vaguedad de sus cuatro bases, las cuales ni convencerán a muchos miembros de la ONU de que se trata de un régimen metropolitano exento de lo dispuesto en los artículos 73 y 74 de la Carta de San Francisco, ni por lo que hace a su aplicación solucionan o cuando menos encauzan los problemas variados e importantes planteados en aquella provincia" .

La reacción de Presidencia se delataba en un documento interno en el que criticaba las

"enmiendas y observaciones de toda índole basadas muchas de ellas -con encubierto afán de intromisión- en el error de considerar tales provincias, en todos los órdenes, exactamente igual que el resto de las provincias españolas, sin querer advertir que hasta en lo fundamental se rigen por una Ley de organización y régimen jurídico propia, privativa, distinta de la general y que disponen para la regulación de muchas de sus actividades, por razón de las peculiaridades de que se hizo cita, de un conjunto

1 Anteproyecto de Ley de Bases sobre el régimen de los Territorios españoles del Golfo de Guinea. D.G. de Plazas y Provincias Africanas, 4/3/1958, AGA 479/1.

34 Informe de 20/1/1958, AMAE R.5072/28.

AGA 479'1, (mi cursiva). 35

armónico de normas jurídicas sólo a ellas aplicable" .

No había pues verdadera pretensión de integración por parte de los responsables de la colonia, y a ello respondía la vaguedad de los términos de la inicial propuesta de Presidencia. Sin embargo, las presiones dieron cierto resultado. El proyecto de ley se retiró de las Cortes para que fuera estudiado por una Junta Revisora, que se reunió durante los días 14 a 17 de julio, concluyendo un texto más elaborado, fruto de un compromiso, al modo franquista, entre los promotores del primer anteproyecto y los representantes de la postura más conciliadora con las exigencias internacionales 37 . más

El 30 de abril se presentó a las Cortes españolas el nuevo proyecto de ley de bases, con 14 bases y una adicional, que preveía la constitución de dos provincias, Femando Poo y 38 Guinea . El proyecto siguió sufriendo algunas enmiendas por parte de los procuradores. Hay que destacar las que intentaban sacar de la competencia exclusiva de Presidencia el gobierno de las nuevas provincias o criticaban que fuera Presidencia, y no el gobierno en su conjunto, la que desarrollara la ley . Presidencia logró imponer su criterio en este punto, y razones de técnica legislativa obligaron a que la ley se aprobara como ordinaria y no de bases, lo que hubiera exigido su desarrollo por el Consejo de Ministros.

En general las enmiendas mostraban su preocupación por la acogida internacional de la nueva política española . La enmienda primera, firmada por Manuel FRAGA IRJBARNE, hacía referencia a la necesidad de cubrirse "en el plano internacional" o de "justificación internacional de la ley". El fundamento de la enmienda tercera, firmada en primer lugar por Mariano FERNÁNDEZ DAZA, era expresiva:

"tenemos muy presente la Nota enviada el 10 de Noviembre de 1958 al Secretario General de la ONU por nuestra Delegación permanente en dicho Organismo y el Discurso pronunciado el 6 de Diciembre del mismo año por nuestro representante, Don Manuel Aznar, ante la IV Comisión. En él categóricamente afirmó que en aquel momento la situación real de nuestros territorios africanos era de que se trataba de

Escrito sin fecha ni firma, AGA 622/7. 36

37 Según el informe de la Junta Revisora de 22/7/1958, se incluyeron "importantes reformas en el régimen jurídico de aquellas provincias por haber sido consideradas como indispensables para que prestaran su asentimiento el Procurador en Cortes, señor Fraga, y el representante del Ministerio de Asuntos Exteriores, señor Ibáñez\AGA 479/1. su

38 BOCn.625.

39 Enmiendas 1 y 3 a la base 3; enmiendas 2 y 3 a la base adicional, ACD Serie general, 1173/3.

40 ACD Serie general, 1173/3.

Provincias. Pero tampoco podemos olvidar el contenido del artículo XI de la Carta de San Francisco, aunque a nosotros no nos sea aplicable de derecho, ni los debates habidos anteriormente en la citada IV Comisión y en la Asamblea General, cuyo próximo temario también tiene sus peligros, ni la nueva Leyenda Negra contra nuestro país. Por otra parte España, educadora de cinco continentes, tiene que seguir en línea sin poder abandonar su destino histórico, que constituye precisamente la base y el fundamento de su existencia como nación."

Una de cal y otra de arena. Con estas referencias a la situación internacional de España, se exhortaba a ser cuidadosos con las diferencias, evidentes en el texto, entre tas provincias metropolitanas y las nuevas provincias africanas.

En suma, el proceso de redacción de la ley, característico de la autoritaria estructura de poder del estado franquista, mostró sin embargo las desavenencias internas del gobierno y la relevancia que el factor internacional, más que cualquier otro, estaba asumiendo en las motivaciones del legislador colonial. Las presiones internacionales se intentaban disimular en el discurso oficialista, a través de un alegato a la labor española, pero los nuevos vientos anticoloniales internacionales se dejaban entrever.

En el grandilocuente discurso de Hermenegildo ALTOZANO defendiendo el proyecto de ley ante las Cortes que lo aprobarían, se presentaba la provine i alización como el modo en que España "clausura su gestión colonizadora en Guinea". La colonización ya no era rentable en el sistema internacional, había que presentar la dominación de África de otra manera más sutil, pero sin que quedara en entredicho la historia colonial anterior. Se hablaba entonces de culminación de la labor civilizatoria . El modelo era, sin duda, la política portuguesa en África, como quedaba claro en el mismo discurso de Altozano: "...el caso de incorporación no federativa, sino meramente integradora, nos Jo recuerda el supuesto de las viejas Colonias

41 BOCn.638 de 28/7/59,

"España se aparta del ecumen colonial sencillamente por considerar acabada una tarea, no porque haya prendido entre nosotros la sinrazón dei movimiento anticolonialista, que a raíz de la última guerra mundial alcanzó su mayor virulencia. Nosotros no tenemos ningún complejo de culpabilidad que depurar, no sentimos el menor sonrojo ante nuestra limpia ejecutoria de colonizadores; y no podemos, en consecuencia, sumamos a las voces, irresponsables cuando menos, de quienes pretenden provocar un grave desconcierto en el mundo de las dependencias, que si triunfara acarrearía fatalmente la ruina de la civilización occidental.

España, repito, señores Procuradores, considera terminada su misión tutelar en Guinea, porque este pueblo ha alcanzado ya el mínimo de plenitud necesaria para no precisarla, y la ha alcanzado gracias al tesonero esfuerzo de nuestros humores, gracias a su abnegación, gracias a su capacidad de sacrificio, gracias a su heroísmo callado. España llevó hasta aquellas lejanas tierras, Dios sabe cómo, la fe cristiana, la civilización moderna, el espíritu de empresa, el hábito de trabajo, el sentido de la dignidad humana. Y estos sentimientos y estas ideas calaron hondo en las almas de aquellos indígenas, y es por esto, precisamente por esto, y exclusivamente por esto, por lo que España termina su colonización en Guinea."

portuguesas, que pasaron a convertirse en provincias lusitanas. A España, por lo que a Guinea se refiere, no le quedaba otra solución que desembocar en la integración unitaria." à

Nótese que ya no se hablaba de labor civilizatoria a realizar, sino de labor civilizatoria concluida. Y si había algunas diferencias, por lo demás evidentes, entre provincias africanas y provincias metropolitanas, era sólo debido, según el preámbulo de la ley, "a una tradición arraigada en la vida española, en la que de siempre ha habido muestras de una adaptación de las estructuras, instituciones y órganos generales a las características de orden histórico, social y económico." La legitimación de la presencia española provenía de haber hecho posible la conversión de los indígenas africanos en católicos españoles. de labor entre

5.2.2. De sistema colonial a dictadura: significado de la provincialización

Esto en cuanto a motivaciones y discursos. Pero desde una perspectiva más institucional ¿qué significado tuvo la denominada provincialización?. Para la doctrina internacionalista que fue fraguándose con el movimiento descolonizador, !a opción de la integración de una colonia en un estado soberano era uno de los modos de ejercer la libre determinación por parte de las poblaciones dependientes. Así pues podía considerarse que el régimen colonial desaparecía con la incorporación y participación de la población ultramarina en el sistema político democrático metropolitano. La integración presuponía la desaparición del despotismo colonial y de la consideración de los africanos como subditos necesitados de tutela. Al identificar a la población colonial con la metropolitana, aquélla adquiría todos los derechos civiles y políticos y se convertía en ciudadanía de un estado soberano. más

Pero ¿qué ocurría si la metrópoli cuyo régimen era todo menos democrático? En la Guinea española acontecía que tras el despotismo de la colonia había una dictadura metropolitana. La provincialización de la colonia y el teórico fin del régimen colonial se encontraba de bruces con el franquismo. La integración sólo podía aspirar a pasar del despotismo descentralizado, mediado por las instituciones coloniales, al despotismo franquista. se

La homologación pretendida por la nueva ley se basaba en una nueva reordenación territorial-administrativa. Se creaban dos provincias -y no una, como en los iniciales proyectos- que se denominaban Fernando Poo y Río Muni, y se agrupaban en la llamada

Región Ecuatorial. La provincia en el estado español era (y sigue siendo), una división de carácter administrativo y no político: la unidad fundamental de la división territorial que utiliza el estado para el ejercicio de su poder en el ámbito local. En cada provincia había, como representante del gobierno en la provincia, un gobernador civil, nombrado y separado por el Jefe del Estado a propuesta del ministro de Gobernación. Y también una Diputación Provincial, cuyos miembros eran elegidos a través de un sistema de representación corporativa, salvo su presidente, que era nombrado libremente por el ministro de Gobernación. Por debajo de las provincias se encontraban los municipios, regidos por un alcalde y un Ayuntamientos 42 . La provineializacion de Guinea significaba, como muy bien sabían los legisladores, asimilación, pero no descentralización, y menos aún autonomía, conceptos que no casaban bien con el sistema fuertemente centralizador del franquismo. de

Por la ley 191/59, se adoptaba, por tanto, la organización provincial de la península. Y junto a ella, llegó también la división municipal (artículo 10), que venía a coincidir con la anterior por demarcaciones. Al frente de cada municipio se establecía un Ayuntamiento de carácter representativo (artículo 13). del que dependían, y ésta era novedad, los antiguos Consejos de Vecinos, ahora Juntas Vecinales de los poblados. En el ámbito de la provincia se constituían las dos Diputaciones Provinciales, también con carácter representativo (artículo 12). Colofón de esta lógica era el reconocimiento de la representación en Cortes a cada provincia (artículo 4).

El carácter corporativo de la "democracia orgánica" franquista desvirtuaba todo el mecanismo representativo. Salvo en los casos de referéndum, el sufragio era "indirecto, corporativo y limitado". En las elecciones municipales se dividía el sufragio en tres sectores: el tercio familiar formado por los cabezas de familia, el tercio sindical compuesto por las Juntas de la gubernamental organización sindical, y el tercio corporativo, elegidos por cooptación por los dos tercios anteriores entre las entidades económicas, culturales y provisionales. En el caso de las elecciones provinciales, los diputados eran elegidos de manera indirecta entre los Ayuntamientos, la organización sindical y las corporaciones económicas, culturales o profesionales de la provincia. Y los mismos principios guiaban las elecciones a procuradores en Cortes, divididos también en los tercios familiar, sindical y 43 corporativo . Se trataba de generar cierta legitimidad representativa de un régimen y

4: Jordi SOLÉ TURA. Introducción al régimen político español, Eds.Ariel, Barcelona, 1972, pp.77-78.

43 SOLÉ TURA, op.cit., 1972, pp.79-85.

básicamente autoritario, evitando los cauces de las democracias liberales.

Nos encontramos aquí con una de las peculiaridades de la colonización franquista en Guinea. La equiparación de los derechos de los africanos con los derechos de los metropolitanos en poco alteraba el carácter autoritario del sistema y no implicaba la participación de la población en las instituciones políticas a través de mecanismos más o menos democráticos. En este sentido se diferenciaba la provincialización franquista de las políticas tardocoloniales realizadas por otras metrópolis, que a través de políticas de selfgovernmení en el caso británico o de asimilación en el caso francés, permitieron una verdadera participación a ciertos grupos de africanos en instituciones representativas en las colonias y hasta en la misma metrópoli, como en Francia. La asimilación en un régimen como el español estaba lejos de significar una mayor libertad política. de los la una

5.2.3. Persistencias coloniales

Si obviamos la discusión en torno al carácter despótico del régimen franquista y analizamos simplemente el grado de asimilación con la metrópoli frente a las persistencias coloniales en Guinea, nos encontramos con importantes continuidades con relación a la época colonial. La misma ley 191/59 matizaba en varias ocasiones la equiparación que se pretendía.

El preámbulo ya advertía que eran dos las "directrices" de la ley: "Una, que las disposiciones, de carácter general o especial, llamadas a regir en aquellos territorios, sigan principios análogos a los de las demás provincias. Y otra, que al mismo tiempo se respeten las peculiaridades naturales y consuetudinarias de aquella región ultramarina". Y en el articulado, tras afirmarse que "(e)l régimen jurídico, público y privado de dichas provincias se acomodará a las directrices establecidas en las Leyes Fundamentales y la legislación ordinaria por que se rige el resto del territorio nacional", se advertía: "(l)a legislación sustantiva y procesal, salvo expresa y concreta prescripción contraria, contenida en la disposición de cuya aplicación se trate, regirá sin perjuicio de las normas consuetudinarias tradicionales vigentes en estas provincias" (artículo 2). Se mantenía pues la característica dual del régimen colonial . el en la

44 En un ensayo laudatorio sobre la ley, Julio COLA ALBERJCH ("El nuevo estatuto legal de las provincias del Golfo de Guinea", Revista de Política Internacional, n. 45-46, 1959), justificaba estas persistencias en un párrafo bien explicativo para lo que nos interesa. un

"Se trata de partir de la organización actual autóctona para perfeccionarla y transformarla

203

La gran pervivencia colonia! lo constituían los órganos delegados del gobierno central, presididos por el gobernador general. Las dos nuevas provincias seguían sujetas al estado español a través de una institución específica, de rancio sabor colonial, el Gobierno General, que conservaba, como veremos más adelante, las principales potestades gubernativas. A través de él, el Ministerio de la Presidencia continuaba manteniendo el monopolio político sobre Guinea. Constituían cierta novedad la figura metropolitana del gobernador civil en cada una de las provincias, que en Rio Muni sustituyó al antiguo subgobernador. Por último, y no menos importante, los delegados gubernativos sucedían a los administradores territoriales en el nivel de las demarcaciones. La continuidad personal de estos cargos acentuaba la sensación de subsistencia de la colonia: Faustino RU1Z GONZÁLEZ, gobernador general desde 1949 siguió siéndolo hasta 1962.

La ley tenia sumo cuidado de no afectar aquellas situaciones anteriores cuya modificación podía perjudicar a ciertos sectores económicos metropolitanos. Así en cuanto al régimen laboral, se extendía el Fuero del Trabajo, pero "dentro de (las) peculiaridades" de las provincias africanas. Y se aseguraba el "respeto de los derechos adquiridos" en materia de propiedad. Finalmente, y en cuanto a la ciudadanía, no se hacía mención, como en los primeros anteproyectos, a la equiparación de derechos y deberes de metropolitanos y africanos. cuya

En suma, bajo la denominación de provincias de régimen especial, se escondían muchas persistencias coloniales *

5.2.4. Desarrollo de la provincialización

El desarrollo de la ley 191/59 se iba a realizar por Presidencia a través de normas administrativas, que irían confirmando la parcialidad de la equiparación con la metrópoli.

gradualmente, a medida que las condiciones de ios naturales se adapten y que sus sentimientos evolucionen, para proceder, en consecuencia, de forma que el nativo no aprecie una brusca alteración. Es digno de todo elogio este respeto de la tradición en todo lo que tiene de conciliable con el interés público o con el derecho superior de la civilización. Los órganos de la autoridad indígena deben proseguir su funcionamiento según la tradición normal. Hemos de insistir en ese respeto debido a las instituciones y preceptos tradicionales, porque en Guinea, como en el resto del África negra, "no es solamente un deber legal, sino, mas aún, un precepto de política, pues su desconocimiento desequilibra la vida indígena y engendra la hostilidad"", (el entrecomillado sin referencia es del autor).

Por ello, aunque la denominación de provincias africanas se mantuvo oficialmente desde 1959 hasta 1964, aquí seguiremos hablando de colonia.

El Decreto sobre Gobierno y administración de Fernando Poo y Río Muni de 31 de marzo de 1960 era a la vez la sustituía y la heredera de la Ordenanza General de 1938 . El decreto regulaba los órganos de gobierno de la colonia provincial izada: "En definitiva, y en tanto alcanzan madurez las nuevas Provincias -son palabras de un comentarista del decretóse opera para ellas una modificación de instancias, ya que la línea jerárquica que comienza en las Corporaciones locales queda constituida por los grados de Gobernador General, Dirección General de Plazas y Provincias Africanas, y Presidencia del Gobierno" 47 . Presidencia se alzaba, por tanto, con el monopolio de todas las funciones ministeriales que en el resto de las provincias correspondían a otras carteras 48 . "47

El gobernador general estaba considerado como el "representante del Gobierno de la Nación" al que se le subordinaban el resto de las autoridades de la región, era el "responsable de la seguridad y conservación del orden en las dos provincias a su cargo" (artículo 2) y mantenía su potestad normativa (artículo 10). En suma, el gobernador permanecía como la autoridad final de todo el engranaje administrativo.

Además, el decreto regulaba las funciones del secretario general, los gobernadores civiles y los delegados gubernativos. Estos últimos eran nombrados por el gobernador general "entre los funcionarios civiles y militares que se encuentren al servicio de las provincias" (artículo 27). Los delegados gubernativos, sustitutos de los administradores territoriales, sustentaban las funciones de gobierno en comarcas y distritos. Nos encontramos por tanto que, junto a las instituciones seudo-representativas de ayuntamientos y diputaciones provinciales, se solapaba el antiguo aparato de la administración colonial.

Las nuevas instituciones locales eran reguladas por el Decreto aprobando el Ordenamiento de Administración local de Fernando Poo y Río Muni de 7 de abril de 1960, el

46 Así se reconocía, sin pudor, en el artículo de José MOLINA ARRABAL, "Reformas en el Gobierno y Administración de la Región Ecuatorial" {África, n.221, 1960) que considera como una de las características de la nueva ley el "(e)ntroncar y armonizar con los viejos estatutos que deroga, o sea mantenerse, sin saltos en el vacío, dentro de los principios del Derecho público tradicional. Esta es la razón de las semejanzas que también mantiene el nuevo decreto con los viejos estatutos..."

47 Fernando MOLINA Y GONZÁLEZ, "La división administrativa española y los acontecimientos africanos: Cuatro nuevas Provincias de régimen especial". Revista de Estudios de la Vida Local, nov-dic. 1960

4g Según el art. 7 del decreto se consideraban "subrogadas en la Presidencia del Gobierno cuantas facultades y obligaciones se asignan a los Departamentos ministeriales en las normas administrativas vigentes para las provincias de derecho común, se aplicarán dichas normas de derecho común siempre que sean compatibles con el régimen especial de estas provincias".

que también reformaba las normas relativas a la ciudadanía. El decreto establecía una nueva clasificación de la población que sustituía a la anterior entre blancos, africanos emancipados y africanos no emancipados. Ahora se contemplaba la existencia de dos tipos de personas: los residentes o "población de derecho" y los transeúntes, que incluían a la mayor parte de los trabajadores nigerianos, que no cumplían con el requisito de haber permanecido en la colonia durante cinco años. La población residente se veía a su vez dividida, a semejanza que la metropolitana, entre cabezas de familia, vecinos y domiciliados , lo cual limitaba a una minoría los pocos derechos políticos que el régimen franquista reconocía.

Coherente con la nueva configuración jurídica de la población, este decreto derogaba el Patronato Indígena, que hasta ahora había "tutelado" a la gran masa de africanos no emancipados. No obstante, el régimen tutelar adquiría cierta continuidad a través de las funciones benéfico-sociales atribuidas a las Diputaciones Provinciales, herederas de aquella institución y de las Delegaciones de Asuntos Indígenas. Lo que no se modificaron fueron las normas discriminatorias sobre propiedad.

El decreto de abril de 1960 regulaba con detalle las instituciones locales: Juntas Vecinales. Ayuntamientos y Diputaciones Provinciales. La novedad radicaba, como ya preveía la ley 191/59, en su carácter representativo y en una nueva reordenación, que colocaba, bajo la dependencia de los Ayuntamientos, a las Juntas Vecinales , si bien "con plena autonomía y conforme a sus tradiciones" (artículo 1). Según el artículo 16, "(l)os intereses peculiares de los poblados serán administrados por el Jefe y la Junta vecinal con arreglo a las normas que tradicionalmente se observen, siempre que sean compatibles con este ordenamiento." Nos encontramos de nuevo con el gobierno indirecto, que mantenía la autoridad colonial sobre la población rural a través de las jefaturas que impartían la "costumbre".

49 El decreto de 7/4/1960 establecía,

"Art.M.- Son cabezas de familia los mayores de edad o menores de edad emancipados civilmente bajo cuya dependencia, por razones de parentesco, tutela, adopción, acogimiento, estado religioso o prestación de servicios domésticos, estén otras personas, ya sea en el mismo domicilio que tengan en estas provincias, ya sea en el que tengan en otras. (...)

Art. 12.- Serán vecinos los españoles mayores de edad o menores emancipados civilmente que estén inscritos con esta condición en el padrón municipal. Serán domiciliados los españoles no emancipados con arreglo a la legislación común"

En Femando Poo se establecían 4 Ayuntamientos -Santa Isabel y San Carlos, San Fernando y Annobón- y 42 Juntas Vecinales, y en Río Muni. 11 Ayuntamientos -Acureman, Bata, Rio Benito, Puerto Iradier. Sevilla de Niefang, Valladolid de los Bimbiles, Ebebiyín, Ebinayong, Micomeseng, Mongomo y Nsore- y 146 Juntas Vecinales.

El carácter corporativo y fuertemente indirecto de los procedimientos de elección desvirtuaban la capacidad representativa de las instituciones provinciales" . La decisión de las autoridades centrales era supletoria de aquellos mecanismos, y las vacantes producidas por falta de grupos corporativos eran cubiertas por personas elegidas por el gobernador civil".

Junto a esta organización territorial, iba a subsistir otra de carácter personal y rancio sabor colonial: la división en tribus. Según la Ordenanza del Gobernador Genera! sobre Nombramiento de Jefes de Tribu de 5 de agosto de 1960, "la organización de las tribus de la provincia de Rio Muni es de carácter personal, y no territorial, y por tanto es completamente independiente de la división de la provincia en municipios". El nombramiento del primero y los dos segundos jefes de cada tribu correspondía al gobernador general. La doble función que el artículo 5 asignaba a los jefes de tribu aseguraba que seguirían cumpliendo aquella función de correa de transmisión entre población y autoridad colonial:

"Los Jefes de tribu tendrán una doble función: A) Ostentar la representación y defensa de los intereses morales y materiales de la tribu, proponiendo a los Delegados Gubernativos las medidas que juzguen oportunas a tal objeto. B) Ostentar el carácter de Subdelegados Gubernativos, y como tales representar entre los miembros de la tribu a la Autoridad Gubernativa 11 ^ . y

Es importante tomar en cuenta que este estado de cosas en el nivel local y personal

51 Las juntas vecinales estaban compuestas por cuatro vocales "nombrados por mayoría absoluta de votos de los cabezas de familia vecinos del poblado" (art.23) y un jefe, nombrado por el gobernador general o el gobernador civil de entre una terna propuesta por los mismos cabezas de familia. 0 el

Los Ayuntamientos estaban formados por un número de concejales (de cuatro a diez, según la población) y un alcalde. Los concejales se elegían por sufragio restringido, la mitad por los cabeza de familia y la otra mitad por los representantes de los "Organismos y Entidades económicas, profesionales, culturales y cooperativas de producción y crédito", es decir, por los grupos corporativos con intereses económicos en la colonia. El alcalde era nombrado por el Gobernador General, salvo los de Santa Isabel y Bata que lo eran por Presidencia de Gobierno. Ja

A su vez, las Diputaciones Provinciales con funciones de fomento y servicios sociales, eran elegidas a partir de los Ayuntamientos y de las mismas corporaciones económicas por mitad, lo que aseguraba un 75% de los diputados fueran representantes de las últimas. Las Diputaciones elegían a su presidente y a los procuradores que debían acudir a las Cortes españolas en nombre de las provincias.

52 Informe del Subcomité de la Guinea Ecuatorial, entrevista con el gobernador general, SUANCES DÍAZ DEL RJO. ONU A/AC. 109/L.348 y A763OO/Rev. 1.

53 La regulación continuaba,

"Art.6.- Los Jefes de tribu cuidarán muy especialmente de: 1. Ejecutar y hacer cumplir las órdenes del Gobierno General, Gobierno Civil y Delegaciones Gubernativas y de 2. Mantener el orden y adoptar cualquier medida conducente a evitar o reprimir su alteración, dando inmediata cuenta al Delegado Gubernativo."

iba a mantenerse igual desde el decreto sobre Ordenamiento de Administración local hasta la independencia de Guinea.

El Decreto sobre Organización del Servicio de Justicia de 16 de noviembre de 1961 reformaba uno de los pilares del despotismo descentralizado colonial. El decreto establecía genéricamente que "los Jueces y Tribunales aplicarán la legislación sustantiva y procesal vigente en el resto del territorio nacional" y articulaba un conjunto de instancias judiciales, desde los municipios hasta Madrid 54 . Pareciera que el objetivo era hacer desaparecer la jurisdicción indígena, homologando a toda la población como justiciable ante los mismos tribunales. Pero el artículo 28 nos retrotrae a la colonia:

"Se declaran expresamente subsistentes las normas de derecho consuetudinario actualmente en vigor en la Región Ecuatorial. Para juzgar con arreglo a sus prescripciones actuará en cada poblado un Juez nombrado por la Junta de Gobierno del Tribunal, previo informe de las autoridades gubernativas correspondientes, cuya competencia en materia civil requerirá la sumisión expresa de las partes, siendo recurribles sus fallos ante el Tribunal de Demarcación; estos Tribunales radicarán en la capitalidad de cada término municipal y estarán constituidos por un Presidente y dos Vocales designados de igual manera que los Jueces de Poblado". a

En suma, en nivel local, en el ámbito rural, se mantenía la especificidad colonial de juzgar con arreglo a costumbre, con lo que la igualdad de derechos entre africanos y españoles se veía en este punto, de nuevo, socavada.

Por último hay que destacar la nueva Ordenación Laboral de la Región Ecuatorial, aprobada por orden de 24 de mayo de 1962, y que sustituía al Reglamento de Trabajo de los Indígenas de 1953. La misma existencia de una normativa específica para las relaciones laborales en Guinea da cuenta de la persistencia de la peculiaridad jurídica de las provincias ecuatoriales. Sin embargo, esta regulación suponía el fin de la distinción formal entre trabajo indígena y trabajo europeo y la equiparación de los africanos en cuanto a muchos de los derechos sociales reconocidos en la metrópoli.

Las nuevas instancias locales de la colonia iban a ponerse en marcha a mediados de

"Art 5.- La Administración de Justicia estará encomendada a los Juzgados y Tribunales siguientes: A) Juzgados de Paz. B) Juzgados de Distrito. C) Juzgado de Primera Intancia. D) Magistratura de Trabajo. E) Tribunal de Justicia de la Región Ecuatorial. F) Audiencia Territorial de Madrid, G) Tribunal Central de Trabajo; y H) Tribunal Supremo de Justicia". 54

  1. Las elecciones municipales, basadas en un sufragio muy restringido de cabezas de familia y representantes de sectores económicos, se realizaron en la primera mitad de junio de 1960 . A partir de los municipios y de las entidades corporativas se constituyeron las dos diputaciones provinciales . En octubre de 1960 se eligieron los procuradores en Cortes que representaban a las provincias africanas en las Cortes, siendo el mismo número de procuradores por Fernando Poo que por Rio Muni 57 . de

Como hemos ido mostrando, la asimilación al ordenamiento nacional era parcial y no automática, y requería de regulaciones específicas de Presidencia . Pero lo que la provine ialización indudablemente consiguió fue la creciente africanización del aparato de gobierno de la colonia. A través de la nueva estructura de Ayuntamientos y Diputaciones Provinciales, un mayor número de africanos participarían en las instancias locales, aunque las funciones de dichas instituciones se limitaran a la gestión urbanística o los servicios sociales. En 1962, las Diputaciones Provinciales llegarían a estar compuestas por una mayoría de africanos. El sufragio restringido y el carácter "orgánico" de las elecciones, que impedía una verdadera competición entre opciones políticas, garantizaban que sólo individuos comprometidos con el mantenimiento del orden colonial intervinieran en la administración del mismo. que la una sólo

Desde el 20 de diciembre de 1960 hubo seis procuradores en Cortes por las provincias de Femando Poo y Río Muni, tres de ellos africanos: Wilwardo JONES NIGER, Carlos CABRERA Y JAMES y Felipe ENSOÑÓ NSUE. JONES NIGER era además alcalde de Santa Isabel desde junio de 1960 y el presidente de la Diputación Provincial de Rio Muni fue, desde agosto de 1963, otro africano, Federico NGOMO NANDONGO. Con la renovación parcial de Ayuntamientos y Diputaciones en 1962, la mayor parte de las diputados provinciales pasaron a ser africanos.

í5 El 5 de junio votaron los representantes familiares en 207 colegios electorales, eligiendo a la mitad de los concejales municipales entre los 248 candidatos presentados. El 12 de junio los compromisarios nombrados por las "entidades y organismos profesionales, económicos y culturales", en una votación de segundo grado, eligieron a la otra mitad de los concejales, ONU A/4785.

56 En Fernando Poo. los Ayuntamientos elegían a 4 diputados (uno por el de Santa Isabel) y las corporaciones a otros 4. mientras que en Río Muni eran 5 los representantes de los Ayuntamientos (uno por Bata) y 5 los de las corporaciones, ONU A/4785.

57 ONU A/4785.

58 Así la Orden I6/I/I962 sobre Aplicación en Fernando Poo y Río Muni de disposiciones legales vigentes en ¡a península.

En todo caso, las principales instituciones, directamente dependientes del gobierno español, quedaban prácticamente intactas y reservadas a los blancos. La continuidad personal de los cargos acentuaba la continuidad del régimen colonial. Tanto el gobernador general como el secretario general siguieron desempeñándose por las mismas personas, mientras que los administradores territoriales pasaron a ser, sin más, delegados gubernativos. Por lo demás, fueron miembros de la Marina los que continuaron copando los puestos principales del gobierno de la colonia .

La provincialización no podía satisfacer, en estas condiciones, las expectativas internacionales en la medida en que, aunque atrajo a más africanos hacia las instituciones coloniales, no constituyó una verdadera transformación del régimen colonial y su carácter despótico. Más bien al contrario, puso de manifiesto ante la opinión internacional, y ante muchos guiñéanos como veremos en el capítulo siguiente, la voluntad española de permanecer sirte die en el territorio ecuatorial.

En cuanto a la situación económica, continuaron creciendo todos los indicadores y se hizo evidente un mayor esfuerzo presupuestario por parte del estado español, acorde con la política de captación y apaciguamiento que quería significar la provincialización . Pero también aquí, las diferencias entre las provincias africanas y metropolitanas siguieron siendo considerables.

59 Rene PELISSIER, ¿05 territorios españoles de África, IDEA, Madrid, 1964, p.56.

El presupuesto de Guinea sufrió un aumento visible como puede apreciarse en los datos recogidos por el Documento Re-isado sobre Guinea Ecuatorial de la Comisaria del Plan de Desarrollo Económico (octubre 1963J.AMAER.8048/11: 60

Presupuesto de Fernando Poo y Río Muni Presupuesto de Fernando Poo y Río Muni Producto Regional Bruto (en millones de pts de 1962) Producto Regional Bruto (en millones de pts de 1962)
1958 1958 1.776,7
1959 1959 1.96,7
1960 1960 2.119,3
1961 1961 1.904,3
1962 1962 2.300,8
1963

5.3. LA AMBIGÜEDAD ESPAÑOLA EN NACIONES UNIDAS, ENTRE EL EMPEÑO DESCOLONIZADOR Y LA OBSTINACIÓN PORTUGUESA EL

Como era de esperar, las filigranas jurídico-políticas del gobierno de FRANCO en Guinea no convencieron al grupo afroasiático de que las posesiones africanas de España eran un asunto interno de un estado soberano, sometido al principio de no intervención, y que por tanto no debían ser objeto de control internacional. Tras el comunicado de noviembre de 1958, España aparecía alineada, pese a los esfuerzos de Exteriores, con los estados "colonialistas", con una postura similar al más recalcitrante de todos ellos, Portugal. Esta identificación se acentuaba con el apoyo explícito que la delegación española prestaba al estado vecino en la organización internacional. estados

Recordemos una vez más que la revolución en el lenguaje internacional que se estaba produciendo en Naciones Unidas tenía como protagonistas a los débiles estados surgidos de las descolonizaciones iniciadas en los años cuarenta. En un proceso de realimentacion, el desarrollo de este movimiento descolonizador internacional, llevó a las principales potencias europeas a aceptar, de mayor o menor grado, el lenguaje de un nuevo sistema internacional sin imperios coloniales, heredero, de alguna manera, de la tradición del pensamiento ilustrado occidental. En este sentido, tiene cierta lógica que las potencias más reticentes fueran también las menos liberales.

En la organización internacional, las representaciones más beligerantes contra las potencias coloniales eran las asiáticas, como India o Irak, algunas latinoamericanas, como México y Guatemala, y, tras las primeras descolonizaciones subsaharianas en 1957-58. Ghana y Guinea, que junto con la veterana Liberia, acabarían liderando de alguna manera las reivindicaciones anticoloniales en África. Por su parte la Unión Soviética y su bloque utilizarían el colonialismo como arma contra las potencias coloniales occidentales aliadas de Estados Unidos, aunque los afroasiáticos tratarían de evitar que la Guerra Fría desvirtuara todo el proceso.

Desde su negativa a proporcionar la información requerida por el artículo 73 e) de la Carta, el bloque afroasiático había hecho de Portugal uno de los blanco fundamentales de la campaña anticolonialista. La estrategia afroasiática desde 1956 consistiría, como veremos en el siguiente punto, en tratar de constituir un comité especial que se encargara de establecer los criterios objetivos para determinar la existencia de territorios no autónomos, al margen de

la voluntad de los estados "administradores". Pero la reacción portuguesa iba a hacer gala de una firmeza sólo comparable a la de las minorías blancas de Suráfnca y Rodesia del Sur.

España, que desde 1958 parecía dispuesta a seguir los pasos de la "provincialización", se vería cada vez más apremiada en los pasillos y en la Cuarta Comisión de la Asamblea General a que cumpliese con la obligación del 73 e) También se haría alguna mención a la actitud española en la Comisión de Información sobre Territorios no Autónomos, en la que no participaba. Además, el bloque soviético aprovechó la cuestión colonial para mostrar su abierta hostilidad a hacia el régimen de FRANCO, -críticas que, debido al juego de la Guerra Fría, no eran tomadas tan en cuenta por el gobierno español-. No obstante, las referencias a España serían normalmente subsidiarias de las fuertes críticas que se hacían a Portugal 61 . Las colonias españolas aparecían como una cuestión secundaria en la agenda del bloque anticolonial, no sólo por la insignificancia de sus territorios africanos y la ausencia de una represión violenta a gran escala en los mismos, sino también por la actitud ambigua de que hacía gala la delegación española en Naciones Unidas . pasos de la no

Y es que, como venimos observando, para los diplomáticos españoles en Nueva York, ser alineados con los estados considerados "colonialistas" iba en contra de la política de prestigio que teman encomendada realizar. Fue la delegación la que recomendó que en la comunicación de noviembre de 1958. donde el gobierno español negaba poseer territorios no

Ver por ejemplo las intervenciones en la Cuarta Comisión de Bulgaria (ONU A7C.4/SR.688) y la Unión Soviética (ONU A/C.4/SR.690) en 1957, y de México y Ghana (ONU A/C.4/SR.832) en 1958.

6 " La nota informativa del Ministerio de Asuntos Exteriores de 15/2/1960. AMAE R.8786/1, hacía este análisis de las "posiciones de España y Portugal en relación a los problemas africanos":

"Por el contrario. España, por su política tradicional de amistad con el mundo árabe y otros países nuevamente accedidos a la soberanía internacional: la escasa importancia económica de sus territorios africanos en relación con su balanza de pagos: la pequeña entidad de sus provincias africanas como base de una nueva nacionalidad, puede seguir una política de mayor flexibilidad (que la portuguesa) en las discusiones que en tomo a los temas coloniales se han planteado en las Naciones Unidas durante las últimas semanas. (...)

La posición adoptada por el Gobierno portugués respecto de los temas de !a Cuarta Comisión es irreprochable desde el punto de vista jurídico y de los principios. Sin embargo, presenta el inconveniente indudable de que por su rigidez no permite ninguna capacidad de maniobra frente a los crecientes ataques del grupo anticolonialista. (...) es el

España, si bien, en principio, sigue una línea similar a la porsicíón portuguesa al considerar sus territorios como provincias, sin embargo trata en la práctica de seguir una fórmula menos rígida que la adoptada por Portugal. En terreno de los principios nuestra posición es como la de Portugal, perfectamente fundada. (...) sus

En resumen, aunque las posiciones adoptadas por España y Portugal en su política africana son diferentes, el Gobierno español por los imperativos de la solidaridad peninsular ha venido prestando su apoyo al Gobierno portugués, favoreciéndole con el caudal de nuestra amistad con el mundo árabe y con los votos positivos de nuestros lazos con las Repúblicas hispano-americanas" son

autónomos, se prometiera la presentación de información sobre las "provincias africanas", "para esclarecimiento del Secretario General". La contradicción de la respuesta española permitía cierto juego en la complicada puesta en escena de la diplomacia multilateral de Naciones Unidas.

Así, se cuidó de cumplir la promesa hecha, proporcionando publicaciones sobre los territorios africanos, si bien fuera de los cauces articulados en la organización para el artículo 73 e) Pero más allá de este gesto, los delegados españoles siguieron insistiendo de la conveniencia de cumplir con la Comisión para la Información y el representante español en la Cuarta Comisión, Manuel AZNAR, apareció en las actas asegurando, sin instrucciones del Ministerio que lo respaldara, que se transmitirían al "Secretario General con fines informativos, de conformidad con el inciso e) del artículo 73, datos acerca de todas las provincias de España que pudiesen ser de interés para las Naciones Unidas" . fines

Esta ambigüedad intencionada, y las manifestaciones de buena voluntad de los representantes españoles, llevó a algunas delegaciones afroasiáticas a adoptar una actitud con respecto a España sensiblemente diferente de la mantenida frente a Portugal. Se trataba de ir impeliendo suavemente a los españoles a que aceptaran paulatinamente la competencia de Naciones Unidas respecto de sus colonias y conseguir así concesiones parciales hasta colocar al gobierno español en una posición de no retorno . los

Esta estrategia iba a surtir efecto debido a la paradoja en la que se encontró imbuida la diplomacia española en Naciones Unidas, que consistía en que los principales apoyos con que contaba España para defender sus intereses, que incluían los coloniales, pertenecían, precisamente, al grupo de aquéllos que tenían la descolonización como objetivo prioritario. Además, alienarse la buena voluntad de las representaciones latinoamericanas y árabes suponía socavar los fundamentos de la política de relativa autonomía respecto de las grandes potencias que pretendía realizar Asuntos Exteriores. Sería precisamente la necesidad de compensar el respaldo recibido por parte de algunos países del bloque anticolonial lo que haría más apremiante un cambio de postura respecto de la negativa a participar en la de en la

63 ONUA/C.R/SR.981.

64 Ejemplo de ello fue el hecho de que inmediatamente después del posicionamiento de la delegación española en la carta de 10/11/1958, algunos representantes en la Cuarta Comisión, como el de México, elogiaron la respuesta de España, interpretando la promesa de información que en ella se hacía en el sentido del artículo 73 e) (ONU A/C.4/SR.821). Como señalaba LEQUER1CA en su telegrama cifrado 243 "se trata de una maniobra encaminada a impresionar a las delegaciones hispanoamericana, y posiblemente a señalar una diferencia de conducta con Portugal" (AMAE R.5072/29).

Comisión para la Información.

La política de prestigio que se intentaba llevar a cabo en la organización internacional se combinaba mal con la imitación de la actitud de Portugal. Porque participar en la organización internacional, como miembro respetable, exigía asumir su lenguaje, cada vez más teñido de anti colonialismo. Los primeros en convencerse de ello fueron precisamente los diplomáticos españoles en Naciones Unidas, que en su empeño por mantener la aceptación internacional del régimen de FRANCO, llegarían a traspasar incluso el límite de las instrucciones recibidas desde Madrid. en la de las

5.3.1. El Comité especial de los Seis y la eclosión del movimiento anticolonial de 1960

Desde que Portugal utilizara el argumento de la provincializacion, muchas delegaciones en Naciones Unidas habían intensificado su campaña a favor de que fuera la propia organización, y no los estados miembros, la que debía resolver sobre la puesta en marcha o no de la obligación del artículo 73 e) de la Carta . Existían algunas resoluciones, como la mencionada 742(VIII), que establecían las circunstancias que permitían el cese de información por parte de las potencias "administradoras": se trataba, sucintamente, de la obtención de la independencia, la asimilación o la integración en otro estado del territorio en cuestión, bajo determinadas condiciones. muchas

Ahora se pretendía que la organización estableciera los criterios objetivos para determinar la existencia o no de un territorio no autónomo, al margen de la definición que la propia potencia colonial hiciera de ellos. Ya en 1956 surgió en la Cuarta Comisión la propuesta de creación de un comité ad hoc que analizara dicho asunto, propuesta que acaparó la mayor parte de los trabajos de la Cuarta Comisión hasta el final de la década.

Contra este proyecto, las potencias coloniales y las más reticentes a ampliar de esta forma la competencia de Naciones Unidas, hicieron uso del requisito procedimental establecido en el artículo 18.2. de la Carta, que exigía el voto de una mayoría de dos tercios para las decisiones en "cuestiones importantes". De este modo la pugna en la Asamblea General por la constitución del comité especial se trasladó, en cierta manera, a la decisión previa sobre la necesidad o no de los dos tercios. En esta cuestión previa, España pudo movilizar sus buenas relaciones con los estados latinoamericanos, muchas de cuyas cuyas

65 EL-AYOUTY, op.cit., 1971.

delegaciones, obligadas por su filiación anticolonial a dar su voto a favor de la constitución del comité, estaban sin embargo dispuestas a votar previamente exigiendo los dos tercios.

Finalmente, en 1959, estando el bloque anticolonial en pleno crecimiento por las sucesivas independencias, se creó, sobre una propuesta británica que moderaba el inicial proyecto, un Comité Especial sobre transmisión de la información sobre los territorios no autónomos 66 . Dicho comité, compuesto por tres miembros "administradores" y tres "no administradores", debía estudiar los criterios objetivos para determinar si existía o no la obligación de transmitir la información pedida en el artículo 73 de la Carta. Los resultados de este Comité, implícitamente creado como decimos para enfrentarse a las actitudes "a la portuguesa", se debatieron y aprobaron en 1960, año fundamental en la eclosión del movimiento descolonizador y para la definitiva deslegitimación del colonialismo en el sistema internacional. del el

Ese año se produjo la independencia de una gran parte de las colonias africanas, entre otras, las vecinas de la Guinea española, Gabón y Camerún. Como colofón de estos acontecimientos, en la XV sesión de Naciones Unidas se aprobó la resolución 1514(XV), que, como vimos en el capítulo primero, consideraba la independencia estatal como derecho inalienable de todas las poblaciones coloniales. La Declaración sobre la concesión de independencia a ¡os países y pueblos coloniales, partiendo del principio de la libre determinación de los pueblos, declaraba al colonialismo contrario a la misma Carta y con ello venía a desarrollar y superar el capítulo XI de la Carta. La aprobación abrumadora de la resolución, que no recibió ningún voto en contra, constituía el colofón de una verdadera revolución operada en el derecho y el lenguaje internacional, que desterraba así la "misión sagrada de civilización" occidental, considerando ilegítimo cualquier dominio de carácter colonial. La legitimidad internacional pertenecía ahora, exclusivamente, al estado nacional, que fue surgiendo allí donde desaparecía una colonia. estos de la libre

Aunque el debate en torno a la obligación de transmitir información del artículo 73 e) pareciera quedar un tanto obsoleto tras la aprobación de la llamada Carta de la Descolonización, los resultados de los trabajos del Comité de los Seis se aprobarían como resolución 1541 (XV), después de un intenso debate en la Cuarta Comisión. Las conclusiones a las que se llegó incrementaban la internacional ización de los asuntos coloniales. El informe del Comité presuponía que se daba una situación colonial cuando un territorio estaba Carta de la estaba

66 Comité especial de los seis, resolución 1467(XVI) de 12/12/1958.

separado geográficamente de la metrópoli, y mantenía con ésta diferencias étnicas o culturales. Dicha situación provocaba, en primer lugar, la obligación inmediata de proporcionar información según el artículo 73 e), y en segundo lugar, teniendo en cuenta la resolución 1514(XV), exigía la aplicación del principio de libre determinación a la población de dicho territorio. de

5.3.2. Resolución sobre Portugal y España

En el debate del informe del Comité de los Seis en la Cuarta Comisión del 1 al 14 de noviembre 67 , las referencias a Portugal, y en tono menor a España, fueron constantes. Ello evidenciaba que uno de los motivos fundamentales que animaba al bloque anticolonial era conseguir instrumentos útiles contra el argumento de la provincialización y de no injerencia utilizado por ambas metrópolis. Efectivamente, pronto trascendió la intención de algunas delegación de presentar inmediatamente otro proyecto de resolución, que aplicara los principios en discusión a los casos concretos de Portugal y España. Existían rumores, alentados por los estados soviéticos, de que podía llegarse a incluir a las islas Canarias y a Ceuta y Melilla en la categoría de territorios no autónomos . los

El temor al inicio de un nuevo caso español, como estaba planteado el portugués, sobrevolaba como nunca sobre la delegación dirigida por LEQUERICA. La presión debió parecer excesiva a los representantes españoles, que intensificaron la labor diplomática y de pasillo para intentar evitar esta denuncia formal contra España. Muchos miembros del grupo anticolonial se mostraron tan interesados como ellos en que la mención de los territorios españoles no prosperara: era la manera sutil de arrastrar al gobierno de FRANCO lejos de la intransigencia portuguesa. En conversaciones con alguno de estos delegados, especialmente con los de India y Argentina, la representación española llegó a la conclusión de que se podía evitar una condena frontal, y la equiparación de la situación española con la portuguesa, si se hacía una nueva declaración prometiendo información sobre los territorios españoles.

El 7 de noviembre, ante el exaltado clima anticolonial de la XV Asamblea, y sin solicitar nuevas instrucciones a Madrid, el delegado en la Cuarta Comisión, Manuel AZNAR,

67 ONU A/C.4/SR. 1031-1049.

Nota informativa de la D.G. de Política Exterior, Subdirección de Asuntos Políticos de África, de 17/10/1960. AMAE R.6587/60. 68

hizo una defensa de la postura española que rozaba peligrosamente la política decidida por el gobierno español 69 :

"... que España no sabe lo que es un territorio no autónomo y no consiente que se le imponga la obligación de transmitir información sobre unos presuntos territorios que según se alega administra, pero que, en vista de su deseo de colaborar con las Naciones Unidas, está dispuesta a transmitir, en el momento oportuno, sobre las provincias de ultramar, informaciones en cuya selección ha participado el propio Sr. Aznar. Algunas personas han estimado que esa actitud es discutible; al menos difícilmente se podría alegar que el Gobierno de España sólo responde con negativas. España condena y ha condenado siempre como un fenómeno anacrónico el colonialismo y la explotación de cualquier pueblo. No presenta ningún problema, bajo su jurisdicción, que no pueda resolverse por medio de discusiones bilaterales con los países que entiendan tener derecho a alguna reclamación" (mi cursiva) . menos el

El mismo AZNAR ya había utilizado la promesa de información ante la Cuarta Comisión el año anterior como argumento para sosegar las demandas anticoloniales. Pero esta nueva afirmación tendría consecuencias inesperadas.

Como se preveía, el 8 de noviembre se presentó en la Cuarta Comisión un proyecto de resolución dirigido específicamente contra Portugal y España . Este texto se fundaba en las conclusiones obtenidas por el Comité de los Seis y, tras encarecer "a los Gobiernos de España y Portugal que aseguren a las poblaciones autóctonas de esos territorios el goce de una completa libertad para ejercer actividades políticas democráticas que les permitan acelerar el logro de su independencia", pasaba a enumerar los territorios bajo administración de España y Portugal que daban lugar a las obligaciones establecida en el Capítulo XI de la Carta. Como territorios no autónomos bajo soberanía española se enumeraban Ifhi, el Sahara, Fernando Poo y Río Muni.

Pero los contactos y las concesiones de la delegación española tuvieron fruto, porque el 10 de noviembre los promotores del anterior proyecto de resolución presentaron una modificación del mismo en el que, "(r)ecordando con satisfacción la declaración del representante de España ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General de que el Gobierno una del

69 Carta del ministro a Lequerica de 25/10/1960 en la que "se reitera extensamente nuestra constante política" sobre considerar a las colonias españolas como provincias. Citado en el informe de la D.G. de Política Exterior, Subdirección de Asuntos Políticos de África, de 24/11/1960, AMAE R.8786/1.

70 ONUA/C.4/SR.1038.

71 Proyecto patrocinado por Afganistán, Birmania. Ceilán, Ghana, Guinea. India, Nepal y Nigeria, presentado en la 1040a. sesión de la Cuarta Comisión el 8/11/1960. ONU A/C.4/L.649.

72 ONU A/C.4/L.649/Rev. 1, presentado en la 1046a. sesión de la Cuarta Comisión.

de España conviene en transmitir información al Secretario General en conformidad con las disposiciones del Capítulo XI de la Carta", se eliminaba la enumeración de los territorios bajo dominación española, y se invitaba a España a participar en la labor de la Comisión de Información. En el debate de dicho proyecto de resolución, el día siguiente, el delegado de la India defendió esta versión revisada, como consecuencia de que:

"en el curso de las conversaciones, el Representante de España confirmó la intención de su Gobierno de observar las obligaciones que la Carta le impone con respecto a los territorios que administra y de comunicar información sobre la situación de esos territorios, inclusive en la esfera política" .

En la misma línea se expresaría el delegado argentino .

Al inicio de esa misma sesión, el delegado español había insistido en la promesa hecha en la sesión 1038a.,

"El hecho de que la delegación española haya votado en contra del proyecto de resolución (que aprobaba los principios presentados por el Comité de los Seis) no altera en modo alguno su decisión de comunicar espontáneamente información sobre los territorios españoles de África; tampoco altera la posición del Gobierno español, que sigue condenando el colonialismo y la explotación del hombre por el hombre. (...) La Comisión debe, pues, advertir claramente que la posición de la delegación española difiere de la posición de la mayoría mucho menos de lo que podría parecer. La votación celebrada en la sesión precedente no impide que el Gobierno esté decidido a seguir colaborando con las Naciones Unidas de conformidad con los principios inscritos en la Carta" '.

No obstante, las delegaciones soviéticas y las africanas más radicales como Liberia, Mali o Guinea no consideraron suficiente las declaraciones del delegado español para modificar el proyecto primitivo . El representante de la República Socialista Soviética de

' ONU AC.4/SR. 1046

4

el Sr. Ortiz de Rozas se felicita de ello. La categórica declaración del representante de España no índole -inclusive la información política- que su Gobierno va a transmitir. La Argentina ha creído a lo que reiteradamente ha afirmado el representante de España. A este respecto, la delegación que su Gobierno está dispuesto a entablar sobre sus posesiones de África del Norte, y está segura de que estas negociaciones pronto darán su fruto".

Intervención de Argentina en la Cuarta Comisión, ONU A/C.4/SR.1046, "El Gobierno de España ha decidido proceder de conformidad con las disposiciones del Capítulo XI y permite ni la sombra de la duda al respecto, tanto más cuanto que ha precisado la información de toda siempre en la palabra de España, país al cual la unen tantos lazos. Se felicita de que el texto modificado haga justicia a una nueva actitud del Gobierno español y considera que tal texto corresponde fielmente argentina asigna la mayor importancia a lo que el Sr. Aznar ha dicho de las negociaciones bilaterales

75 ONUA/C.4/SR.1046.

76 Ver sesiones de la Cuarta Comisión de 11/11/1960, ONU A/C.4/SR. 1046-8.

Ucrania presentó un conjunto de enmiendas con el objetivo de eliminar las expresiones de satisfacción respecto de España y recuperaba la enumeración de las colonias españolas, incluyendo esta vez a las Islas Canarias . Más tarde, el mismo LEQUERICA, en conversaciones privadas, acusaría a la delegación de Portugal, contrariada de aparecer sola en la condena de la organización y de que España se estuviera apartando de sus argumentos, de 78 en estar también detrás de esta nueva propuesta . El mismo jefe de la delegación española, urgido por las presiones de que era objeto, se vio en la obligación de participar él mismo en la Cuarta Comisión y ratificar la se vio

aseveración de AZNAR: "El Sr. Lequerica desea precisar una vez más la posición de su delegación y pide a los representantes que se sirvan tomar nota de la declaración siguiente: el Gobierno español ha decidido transmitir al Secretario General información relativa a los territorios a que se refiere el Capítulo XI de la Carta. Tal es la interpretación correcta dada por el representante de la India de la declaración hecha anteriormente por la delegación de España. Esta se muestra de acuerdo con dicha interpretación, y el representante de España no agrega nada a ella para evitar toda confusión o interpretación errónea" .

Frente a la política de provincial i zación de Madrid, estas declaraciones ante la Cuarta Comisión admitían que los territorios españoles en África caían dentro de los considerados por el Capítulo XI de la Carta y por lo tanto eran no autónomos.

Muchos de los delegados afroasiáticos y latinoamericanos se precipitaron a saludar el cambio de la actitud española, apoyando la expresión de satisfacción del proyecto revisado. Finalmente, se rechazaron las enmiendas de Ucrania y sólo se aprobó una enmienda oral de Bulgaria que había señalado la conveniencia de señalar la sesión concreta (la 1048a.) en la que España había aceptado enviar información. La resolución revisada era aprobada en su totalidad en la Cuarta Comisión por 45 votos a favor, 6 en contra y 24 abstenciones. La delegación española votó afirmativamente los párrafos 4 y 5 de la parte dispositiva, que afectaban a España, mientras la solidaridad con Portugal le obligó a votar en contra del proyecto en su conjunto. La Asamblea General debatió la cuestión en la sesión 948a. de 15

77 ONU A/C.4/L.651.

78 Informe de la D.G. de Política Exterior "Portugal y la Cuarta Comisión de la ONU" de 11/11/1960, AMAE R.6587/60.

79 ONU A/C.4/SR.1048, (mi cursiva).

de diciembre, en que se aprobó como resolución 1542(XV) por 68 votos a favor, 6 en 81 contra y 17 abstenciones . en

En suma, el año de máxima euforia anticolonial en Naciones Unidas, en el que se aprueban la Declaración sobre la independencia a los países y pueblos coloniales y los Principios interpretativos del artículo 73 e), España evita ser censurada en una resolución de la Asamblea General a costa de aceptar la obligación de transmitir información de sus territorios coloniales. Y sin embargo, esta aceptación no estuvo avalada por ninguna instrucción del gobierno español ni del Ministerio de Asuntos Exteriores. Más bien fue la propia delegación española en la organización, dirigida por José Félix de LEQUERICA la que, inmersa en el lenguaje y la dinámica de la organización internacional y con el objetivo de evitar un enconamiento de las voces críticas contra España, consideró insoslayable la aceptación de las reivindicaciones de información que a coro hacía el grupo afroasiático.

5.3.3. El conflicto entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y su delegación permanente en Naciones Unidas

Cuando llegó al palacio de Santa Cruz, en parte a través de la embajada portuguesa \ la noticia del proyecto de resolución revisado, en el que se aludía a la promesa de información que había hecho el representante de España, la reacción de Madrid no se hizo esperar. La Dirección General de Política Exterior alertaba sobre la autonomía con la que el delgado español en la Cuarta Comisión parecía estar actuando y el ministro envió un nuevo de

80 Ver ANEXO.

1

En el debate LEQUERICA volvió a reiterar su promesa de información, ONU A/PV.948,

"Hemos votado en contra del proyecto de resolución ... porque no estimamos justo que, sin cumplir con el trámite elemental de publicidad y distribución del texto del anterior proyecto de resolución que acaba de aprobar la Asamblea ... se puedan derivar consecuencias contra un determinado país.= No obstante, quero señalar que, de haberse votado por separado, la delegación española habría reiterado las posiciones de que dejó constancia en la Cuarta Comisión y, en consecuencia, hubiera votado a favor del cuarto párrafo del preámbulo y del párrafo 4 de la parte dispositiva".

82 Según la nota de la D.G. de Política Exterior de 11/11/1960, el embajador de Portugal había informado al ministro CASTIELI^ de lo sucedido en la Cuarta Comisión el mismo día 10 de noviembre. AMAE R.6587/60.

Nota informativa de la D.G. de Política Exterior. Subdirección de Asuntos Políticos de África, sobre "Desarrollo Cuarta Comisión resolución sobre España" de 11/11/1960, AMAE R.8786/1,

"En resumen, esta Dirección a la vista de los textos que ha podido examinar, no ve en qué puede favorecemos y de qué manera puede ser positiva la resolución que con tanto ardor recomienda aceptar nuestra delegación en Naciones Unidas. De su texto parece deducirse que nuestros representantes han aceptado el envío de información en la forma querida por la Organización Internacional. Y sin sin

telegrama a la española.

"S.E. el Jefe del Estado me dice reitere a V.E. instrucciones que se le han venido transmitiendo en el sentido de apoyar con toda decisión y firmeza a Portugal y recordarle al mismo tiempo que España no admite que administre territorios de los llamados no autónomos ni está dispuesta a enviar información con distinto carácter que hasta ahora" .

La delegación española, sin embargo, se mantuvo en la misma línea de actuación, provocando con ello un conflicto patente con sus superiores del Ministerio de Asuntos Exteriores. En un nuevo informe de la Dirección General de Política Exterior de 24 de noviembre se quejaba de que

"(e)l Embajador Aznar ha endosado pura y simplemente los puntos de vista formulados por las Delegaciones india y argentina... Se ha afirmado la decisión del Gobierno español de observar las obligaciones de la Carta con respecto a los territorios que administra. Se ha hecho hincapié en que la parte dispositiva de la resolución que se refiere a la necesidad de que España se incorpore al Comité para la Información, indica que recibiremos el mismo trato que las demás potencias administradoras. Se ha añadido que pensamos enviar todo género de información incluso política, sobre el estado de nuestros territorios y se ha excusado el no formular la lista de los mismos porque algunos de ellos son objeto de controversias con otros países vecinos. vista a los el no

Nuestro Delegado en la Cuarta Comisión para reafirmar esta actitud ha votado además favorablemente ei párrafo cuarto de! preámbulo de la resolución en que se señala taxativamente que el Gobierno de España conviene en transmitir información al Secretario General en conformidad con las disposiciones del Capítulo XI de la Carta. (...) Y se acepta en su contexto que dichos territorios no forman parte del metropolitano, reconociéndose, al propio tiempo, respecto de los mismos, determinadas obligaciones de orden internacional, entre los cuales figura precisamente -y no es la más relavante- la de transmitir regularmente información sobre las condiciones económicas sociales y educativas de aquéllos. (...) mismos,

Cualesquiera que hayan sido las motivaciones de nuestra Delegación, no cabe duda de que nos encontramos ahora de lleno, y con muy poca flexibilidad en la maniobra, dentro del mundo de conceptos de las Naciones Unidas en esta materia" 5 .

Subrayemos la idea aquí expresada: el peligro era encontrarse "dentro del mundo de de embargo, la resolución nos conmina a que así lo hagamos de manera formal y contundente, partiendo del ppio ya aceptado al parecer por ntra delegación de que poseemos tentónos no autónomos.= A este precio no había por qué haber dado la batalla diplomática que se ha planteado y que tan positivos resultados venía proporcionando. De las contestaciones recibidas de ntras representaciones en relación con las gestiones que les habían sido encomendadas se deduce que hubiera sido posible conseguir borrar en Naciones Unidas toda alusión a España en la resolución que se comenta."

84 Telegrama n.145 del ministro a la Misión permanente de España en Naciones Unidas de 11/11/1960, citado en Nota informativa de 24/11/1960, AMAE R.8786/1.

85 Informe de la D.G. de Política Exterior de 24/11/1960, AMAE R.8786/1.

conceptos de Naciones Unidas". Los funcionarios españoles se mostraban así conscientes del poder del lenguaje. Y de que el uso de un discurso, como el anticolonial, obligaba a quien lo utilizaba. Si España quería seguir participando como miembro normalizado en la organización internacional, debía ser consecuente con los compromisos alcanzados por sus representantes. El uso del vocabulario imperante en la sociedad internacional, que cada más era el de la liberación de los pueblos coloniales, iba a arrastrar al mismo régimen franquista. en la

Un problema adicional era cómo se verían afectadas las relaciones entre los gobiernos de España y Portugal por la nueva posición española ante la cuestión colonial en Naciones Unidas 86 . Los portugueses hicieron sentir su decepción con relación a la delegación española 87 , y como ya dijimos, pudieron estar detrás del proyecto de resolución de Ucrania, que volvía a incluir la condena a España junto a la de Portugal. Según PINIÉS, el gobierno de FRANCO llegó a ofrecer a Lisboa la destitución de toda la delegación de España en la organización internacional 88 . Pero Portugal se cuidó de radicalizar su contrariedad, pues seguía necesitando del apoyo que España estaba dispuesta a ofrecerle en la Cuarta Comisión. los en la

En conclusión, sin que hubiera un cambio en las instrucciones por parte del gobierno español, los debates en la Cuarta Comisión en torno al primer proyecto de resolución que se refería a las colonias españolas, obligaron a transformar la postura de España en Naciones Unidas. No fue éste resultado de una decisión discutida en el Consejo de Ministros ni tampoco en el propio Ministerio de Asuntos Exteriores, sino de las negociaciones en las que se vio envuelta la delegación española en la organización internacional . El juego sutil de la

8(1 Informe de la D.G. de Política Exterior de 24/11/1960, AMAE R.8786/1,

"Es cierto que, como consecuencia de las declaraciones de neustro Delegado en la Cuarta Comisión, todos los oradores del grupo afro-asiático que han intervenido en la discusión han utilizado, en una bien orquestada sinfonía, el argumento de la nueva actitud española para tratar de convencer a Portugal de que varíe su postura; y el propio Delegado portugués. Doctor Franco Nogueira, no ha resistido a la tentación de hacer alguna alusión pública. (...) Como consecuencia de los debates en Naciones Unidas ha surgido un roce con Portugal en materia que constituye el número uno de los problemas que tiene planteado el país vecino y amigo 1 '.

R7 Carta del embajador portugués al ministro Castiella de 15/11/1960; Carta del embajador español en Portugal, José IBÁÑEZ MARTÍN al ministro de 15/11/1960, AMAE R.6587/60.

Jaime de PINIES, La descolonización del Sahara: un lema sin concluir, Espasa-Calpe, Madrid, 1990, p. 15. 88

fi9 Es ilustrativa la carta persona! y reservada de LEQUERÍCA al ministro el 18/11/1960: "Y agradecerte también especialmente la conducta ministerial en la tramitación de este asunto, pues, como ya te he señalado en algún telegrama, has dejado operar a la Delegación en servicio de España y del Caudillo" (mi cursiva), AMAE R.6587/60.

diplomacia de Naciones Unidas, estaba arrastrando a España a cambiar paulatinamente de posición respecto de sus territorios africanos.

5.4. TRANSFORMACIÓN DE LA POSTURA ESPAÑOLA EN NACIONES UNIDAS

5.4.1. Ante el Comité para la Información de los Territorios no Autónomos

Tras la declaración española en la Cuarta Comisión y ía resolución 1542(XV), el gobierno español se vio en la necesidad de resituarse con respecto al debate anticolonial y de decidir sobre su participación en el Comisión de Información. El ministro de Asuntos Exteriores recibió de nuevo una comunicación del Secretario General de 10 de enero de 1961, que, en virtud de la resolución aprobada, le solicitaba "tenga a bien remitirle una relación de los territorios que se hallan bajo su administración y cuya población no ha alcanzado todavía la plena autonomía, y transmitirle la información que se pide en el inciso e del Artículo 73 en relación con tales territorios". En consecuencia invitaba al gobierno de España a participar en la labor de la Comisión para la Información sobre Territorios no Autónomos que se reuniría el 17 de abril . una no

Pero la postura oficial española no parecía haber cambiado. Las instrucciones recibidas por la misión española en Naciones Unidas de 6 de marzo estaban redactadas en la misma línea que las anteriores:

  • "a) Nuestra delegación no ha admitido que las provincias españolas del continente africano puedan ser jurídicamente calificadas como territorios no autónomos y, por lo tanto, España no se considera obligada a transmitir la información que, en relación con esos territorios, se pide en el inciso e) del artículo 73.
  • b) El Gobierno español sigue sosteniendo que, con arreglo al espíritu de la Carta, es a los Estados miembros y no a la Asamblea General a quien compete la interpretación de la misma, especialmente en aquellas materias que pueden suponer una limitación de las soberanías estatales.
  • c) En su deseo de colaborar con las Naciones Unidas y puesto que nada hay que ocultar de la vida interna de nuestras provincias africanas, nuestro Gobierno, de conformidad con su comunicación de 10 de Noviembre de 1958, está dispuesto a enviar información sobre determinados aspectos de ellas, para esclarecimiento del Secretario General. que
  • d) Hay que subrayar, por último, que nuestro país no considera comprometida su

90 Carta del Secretario General de Naciones Unidas al ministro de Asuntos Exteriores de España, de 10/1/1961. AMAER.5817/9. de

política futura por el desarrollo de los debates de la Cuarta Comisión" .

Sin embargo dentro del propio Ministerio de Asuntos Exteriores se estaba produciendo un intenso debate sobre la necesidad de cumplir la promesa hecha por el representante español en Naciones Unidas 92 . A favor de la presentación de información estaba, naturalmente, el jefe de la delegación española en la organización, José Félix de LEQUERJCA, que mantuvo un pulso con el mismo ministro CASTIELLA. La delegación había apostado fuerte al prometer información sin instrucciones para ello, y ahora tendría que mantener otra batalla dentro del gobierno español en busca de apoyos para su postura. Esto llevó a LEQUERJCA a entrevistarse con el mismo FRANCO, que, según afirmó el diplomático al Director General de Organismos Internacionales, dio su beneplácito a la política 93 estaba el desplegada por los representantes españoles en Naciones Unidas . Por aquel entonces, el encargado de negocios de la misión española en Naciones Unidas, Jaime de PrNiÉs, asumió un papel relevante en la batalla entablada por conseguir que la delegación compareciera ante la Comisión de Información. El 13 de marzo dirigió una extensa carta a sus superiores de Exteriores solicitando la revisión urgente de las instrucciones recibidas, basándose en el argumento de los actos consumados: "De ninguna forma sería ya posible eludir nuestra responsabilidad de transmitir información por las promesas hechas por la Delegación española por la propia delegación en la sesión anterior". PÍMÉS recomendaba firmemente la participación en un Comité en el que la paridad entre estados "administradores" y "no administradores", hacían de sus sesiones un mejor escenario

para defender los puntos de vista españoles. Y terminaba, "Con el cumplimiento de lo que ha sido prometido ha de ser más fácil maniobrar que adoptando una postura negativa que, dadas nuestras promesas no cabe ya posibilidad de sostener, y que. reitero, tendría gravísimas consecuencias. El caso de España sería suscitado y quién sabe las derivaciones que todo ello podría tener" 94 .

Informe del Ministerio de Asuntos Exteriores sobre el "Desarrollo de los debates sobre territorios no autónomos en la Cuarta Comisión de las Naciones Unidas", de 22/2/1961, AMAE R-8786/2.

92 PINTES, op.cit., 1990, p. 15.

Nota del director general de Organismos Internacionales, Javier Elorza, Marqués de Nerva, al ministro sobre entrevista celebrada con LEQUERJCA el 3/2/1961 "con el fin de cambiar impresiones en relación con los problemas pendientes entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Representación Permanente de España cerca de las Naciones Unidas en Nueva York, de 6/2/1961, AMAE R.5817/9. 93

Carta n. 495 de PiNIES. encargado de negocios de la Misión permanente de España en las NNUU, de 13/3/1961. AMAE R.5623/24. 94

Al mismo tiempo, Estados Unidos se dirigía al Ministerio español para solicitar de España su participación en la Comisión, con el objeto de evitar una mayoría de los estados no administradores en la misma .

A la vista de todo ello, la Dirección General de Organismos Internacionales se mostró partidaria de acudir a la Comisión de Información, pero dejando clara la postura inicial de España: no se poseían territorios no autónomos, aunque se ofrecía entregar las publicaciones españolas con datos estadísticos sobre "sus provincias" . Por su parte, la Subdirección de Asuntos Políticos de África, de la Dirección General de Política Exterior, en un informe más progresivo de los que hasta entonces había redactado, tomaba en cuenta los cambios producidos a raíz de las resoluciones aprobadas en la última Asamblea y advertía de la "insuficiencia" de la propuesta de Organismos Internacionales: se

"Hay que tener en cuenta que, en este momento, si bien es verdad que no parecen existir grandes deseos de suscitar un "caso español" en gran número de países, sobre todo hispanoamericanos, tenemos también un mínimo de prestigio y seriedad que guardar con ellos. La operación debe ser coherente y llevada de tal modo que pueda ser apoyada por los que tengan interés en no crearnos dificultades".

Y aconsejaba participar en el Comisión de Información "para ganar tiempo, sobre todo en 97 vista del evidente estado de crisis de las Naciones Unidas" .

98 La delegación española, autorizada el último momento por telegrama del ministro , tras consultar a los portugueses , estuvo presente al fin en la Comisión para la Información desde el 1 de mayo, con las advertencias: "- que ... las instrucciones que tiene recibidas, concordadas con nuestros amigos portugueses, son de que bajo ningún pretexto o circunstancia reconozca nuestra Delegación que el Gobierno español administra territorios de los llamados no autónomos; acepte comunicar la lista de los mismos y rellenar los formularios no

95 Según la nota de la D.G. de Organismos Internacionales al ministro, de 11/4/1961, AMAE R.8786/2.

96 Nota de la D.G. de Organismos Internacionales al ministro, sobre "reunión el 17 del corriente en las Naciones Unidas de la Comisión para la Información sobre Territorios no Autónomos", de 11/4/1961, AMAE R.5817/9 y R.8786/2.

97 Nota informativa de la D.G. de Política Exterior, Subdirección de Asuntos Políticos de África, de 19/4/1961, AMAE R.8786/2. de

98 Telegrama n.94 del ministro a la Misión Permanente de Naciones Unidas, según carta de PINTES a ministro de 2/5/1961, AMAE R.5817/10.

99 El director general de Política Exterior se reunió con el ministro portugués de Negocios Extranjeros. MATH1AS. para informarle de la decisión de participar en la Comisión para la Información, según telegrama de ministro de la delegación española en Naciones Unidas de 24/4/1961, AMAE R.5817/9.

correspondientes o se siente comprometido por cualquier resolución de la Cuarta Comisión o de la Asamblea General que no haya aprobado con su voto;

  • de aquí que nuestra presencia en la Comisión para la Información deba reducirse al mínimo para asegurar dichos fines;
  • que. naturalmente, no debe dejarse llevar por las opiniones o insinuaciones de consejeros interesados.

El representante español en el Comisión de Información fue el mismo PINIÉS, quien no cejó en presionar al Ministerio para que se le permitiera intervenir con una declaración sobre los territorios españoles 101 . Finalmente, también en esto consiguió la delegación su objetivo, y CASTIELLA transmitía la autorización del gobierno en un telegrama de 6 de mayo .

Fue en la 239a. sesión, una vez terminado el debate sobre los temas del programa, cuando el representante español realizó una intervención oral, "deliberadamente muy larga" ofreciendo información extensa sobre la situación de Fernando Poo, Río Muni y el Sahara español en las esferas política, económica, social y educativa. El texto de la declaración se hizo figurar como anexo al informe del Comisión para la Información sobre Territorios no Autónomos de ese año 104 . La manera no reglada en la que procedió la delegación española permitía a ésta mantener, de cara a sus superiores, cierta distancia respecto de la obligación [03

100 Nota informativa de la D.G. de Política Exterior. Subdirección de Asuntos Políticos de África, sobre la presencia de España en la Comisión de Información de Territorios no Autónomos, de 5/5/1961. AMAE R. 8786/2. AMAE

101 Carta de PINÉS a ministro de 2/5/1961; Carta de PINIÉS a! director general de Organismos Internacionales de 3/5/1961: Telegrama de PINIÉS a ministro, n.109 de 4/5/1961. AMAE R.5817/10. En el último se decía:

"Irak. Estados Unidos, Ceylán, Argentina, han celebrado nuestra presencia en la Comisión de Información sobre Territorios no Autónomos. Todos los países que integran la Comisión me preguntan insistentemente si pienso formular alguna declaración. Me aconsejan los países occidentales hacer una declaración con motivo de la discusión del punto primero del orden del día sobre el proceso social, que concluye el próximo lunes 8. (...) Ruego instrucciones urgentes". de

lc: Telegrama n.98 de CASTIELLA a PíNIÉS de 6/5/1961, AMAE R.5817/10, "Se está considerando en sentido favorable su propuesta de tomar la palabra en la Comisión de Información sobre Territorios no Autónomos en vista de las razones que V.I. expone. Sin embargo le reitero que las reglas que definen nuestra actuación son las contenidas en mi telegrama 92. En todo caso debe tener V.I. muy presente que solamente se justificaría una intervención por las favorables consecuencias que esperamos de nuestra presencia en dicha Comisión, sin olvidar el deseo Gobierno español de no avanzar un paso más de los necesarios para evitar que ello pudiera ser interpretado como un abandono de nuestro punto de vista en cuanto a los principios. Estoy seguro que con su experiencia y habilidad sabrá V.I. sortear las insinuaciones y consejos interesados de otras delegaciones sin suscitar tampoco en las mismas reacciones desfavorables. En la próxima valija del martes recibirá V.I. las instrucciones definitivas", (mi cursiva).

103 PINIÉS, op.cit., 1990, p. 15.

ONU A/4785, Informe del Comisión de Información sobre Territorios no Autónomos, Parte 1, Sección X, párr.73 y Anexo V. 104

del Capítulo XI. La información presentada era un alegato a favor de la labor "modernizadora" de España en sus colonias, y una defensa de las tesis de la provincialización y de la igualdad jurídica entre españoles y africanos. de la labor

No se presentó información de todos los territorios africanos del estado español. Por otra parte, tampoco existía un pronunciamiento de Naciones Unidas fijando los territorios españoles que se consideraban no autónomos, como en el caso de Portugal. Se esperaba que España se guiara por la resolución 1541 (XV) para determinar el alcance de su obligación. Parecía haber cierto consenso en que ni las islas Canarias ni Ceuta y Melilla, por su mayoritaria población metropolitana, cumplían los requisitos de la 1541 (XV). No era el caso de Ifhi. que se omitió en el primer informe oral de PINIÉS para evitar que fuera relacionado con Ceuta y Melilla. No obstante, en noviembre, se procedió a proporcionar información escrita del enclave en la costa marroquí ". por su

Los datos ofrecidos fueron recopilados de las publicaciones ya enviadas a la organización internacional por parte de la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas. Desde este momento, la delegación no dejaría de insistir a Madrid para recibir informaciones "frescas" sobre los territorios africanos, que Presidencia siempre se resistiría a enviar. De este modo, los datos a disposición de los representantes españoles serían glosados una y otra vez para cumplir con la obligación del artículo 73 e) . a la

La presentación de información logró en cierta medida apaciguar las críticas en la Cuarta Comisión de la XVI Asamblea General. Se expresaron felicitaciones por la decisión española, junto a algunas quejas por la forma en que se había procedido. Pero la atención se volvió ahora hacia las reavivadas reivindicaciones de la delegación de Marruecos con referencia a Ifhi, Sahara, Ceuta y Melilla . Las reclamaciones anticoloniales no habían, pues, acabado, aunque al menos se evitaron los ataques recibidos por Portugal. La política con

105 Telegrama n.2062 reservado de LEQUERJCA de 14/11/1961, AMAE R.6459/21.

106 Sirva como ejemplo la carta de la D.G. de Organismos Internacionales at representante permanente de España en Naciones Unidas de 7/5/1962, AMAE R.6668/8

"Este Ministerio lamenta no poder enviar, como hubiera sido su deseo, más datos que pudieran ser utilizados por nuestra Delegación en la Comisión para la Información sb Territorios no Autónomos en los debates sobre los diferentes puntos del orden del día. La D.G. de O.O. ha estado en contacto constante con la D.G. de Plazas y Provincias Africanas para tener al día todas las informaciones que aquélla tenga sobre la materia, no habiendo obtenido más que la ya facilitada, por lo que no es posible, en algunos extremos, ampliar la información con que ya cuenta la Comisión, debiendo limitarse la Delegación, por lo tanto, como ya ha hecho acertadamente, a glosar los datos facilitados en otras ocasiones".

107 Intervención del delegado de Marruecos, SIDI BABA en la Cuarta Comisión, ONU A/C.4/SR.1168 y 1171.

represiva del gobierno de Salazar ante los primeros levantamientos en Angola, en febrero de 1961, mereció la atención del Consejo de Seguridad y la aprobación de nueva resolución de la Asamblea General que el 20 de abril creaba la subcomisión sobre Angola 108 .

109 El año siguiente España no sólo ofreció información escrita, como se le solicitaba , sino que fue representada ante el Comisión de Información por el alcalde de Santa Isabel, Wilwardo JONES NIGER, que en virtud de la nueva legislación, era un africano . Pero en el ambiente de Naciones Unidas posterior a la resolución 1514(XV) la presentación de información sobre las colonias era insuficiente: ahora se exigía una política clara de descolonización. No era ésta todavía la política de Asuntos Exteriores hacia Guinea, pero las dificultades ya se preveían. En nota informativa de 6 de junio de 1961, la Dirección General de Política Exterior se expresaba así, de

"Sin embargo, parece que no por (comparecer ante la Comisión para la Información) estaremos libres de toda crítica. En primer lugar, la competencia en adoptar posturas extremistas que llevan a cabo algunos Delegados, determina que cualquiera de éstos, por afanes de mera notoriedad, puede iniciar una campaña en contra nuestra y que los demás países, incluso los menos irresponsables, no se atreven a contrarrestar. El juego de la solidaridad afro-asiática ha actuado siempre que se han planteado temas relacionados con el anti-colonialismo. En segundo lugar, hay que contar también con los Delegados soviéticos que aprovechan todas las oportunidades para atacar a España con más acritud que otros

países. España, por el contrario, merced a la política que ha desarrollado en la Comisión de Información sobre Territorios no autónomos, puede contar con el apoyo de un amplio grupo de países. Sin embargo, dado el ambiente que reina en la Organización, estas amistades estarán condicionadas siempre por el grado de flexibilidad de nuestra política. Una posición rígida e intransigente en todos los puntos harían inútiles las buenas relaciones que pudiéramos tener con ellos. (...) Tales principios (de la política española en Naciones Unidas) podrían resumirse así:

La defensa a ultranza de Portugal, el mantenimiento del carácter de provincias para

I | t i David W. WAINHOUSE, Remnants of Empire. The United Nalions and the End ofColoma/ism, Harper Row Publishers, New York and Evanston, 1964.

109 ONU A/5078.

110 Circular 7/5/63. sobre intervención de JONES NIGER en la Comisión de Información a 30/4/1962, AMAE R.7330/44.

Posteriormente, iniciada la XVII Asamblea General, la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas, dependiente de Presidencia, decidió que JONES NIGER volviera a presentarse en Naciones Unidas e incluso sugirió la llegada de representantes bubis, sin consultar con la delegación española en Nueva York. Su llegada no fiie bien acogida por ésta, que en Nota estrictamente confidencial del embajador Lequerica expresaba "la sorpresa que nos ha producido su llegada, en un momento como éste en que tanto empeño teníamos en mantener el silencio, o por lo menos el ruido discreto, en lo que se refiere a nuestros asuntos de África 1 ' Carta de la D.G. de Plazas y Provincias Africanas de 3/11/1962 y Mensaje estrictamente confidencial de 12/11/1962, AMAE R.8745/3.

nuestros territorios africanos y la posibilidad de que fuese España en todo momento la que determinase por su voluntad propia los cauces formales para facilitar la información sin someterse a los procedimientos arbitrarios o no justificados que hayan sido adoptados por las Naciones Unidas y que nuestro país no reconoce" 1 ' ] .

Pese a esta política de dignidad con respecto a las demandas anticoloniales, lo cierto es que España estaba aceptando poco a poco todas las obligaciones que aquellas establecían. La transmisión de información, como los análisis de la Dirección General de Plazas y Provincias temían, significaba la consideración oficial de los territorios españoles como no autónomos. Y a estas alturas, tras la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, esa consideración obligaba a la potencia administradora a realizar una política de descolonización. Para forzar este proceso, habían surgido otros escenarios, diferentes a la Comisión de Información, donde las potencias coloniales se verían mucho más apremiadas que hasta ahora a retirarse de África.

5.4.2. Arrecian los vientos de la descolonización: los nuevos escenarios

Con la aprobación de la resolución 1514(XV), el grupo anticolonialista adquirió una fuerza arrolladura en Naciones Unidas. Las potencias administradoras de territorios no autónomos contaban cada vez con menos recursos jurídicos para defender su dominio sobre poblaciones no metropolitanas. Y cada vez eran más los foros en los que los afroasiáticos podían ejercer sus presiones sobre las metrópolis renuentes. no

Un año más tarde a la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, se estableció un organismo que iba a ser crucial para la consolidación del discurso anticolonialista. El 27 de noviembre de 1961 se aprobaba la resolución 1654(XVI) sobre "la situación respecto a la aplicación de la declaración para la concesión de independencia a los pueblos coloniales", en un intento de reforzar la efectividad de la resolución 1514(XV). La novedad radicaba en la creación de un Comité Especial de diecisiete miembros (que aumentaron a veinticuatro el año siguiente), encargado de examinar la aplicación de la Carta de la Descolonización. Al fin, el bloque afroasiático contaba con un instrumento más efectivo que el Comisión de Información, y en el que no tenía que respetarse la paridad entre miembros administradores y no administradores . los la

1 '' Nota informativa la Dirección General de Política Exterior de 6/6/1961, AMAE R.8786/2.

112 Maurice BARBIER. Le Comité de Décolonisation des Nations Vnies, Libraire Genérale de Droit et de 229

De nuevo se planteaba al gobierno español la necesidad de una toma de postura ante los acontecimientos. Preguntada sobre su disponibilidad para participar en el Comité de los Diecisiete -que luego no se concretó-, la Dirección General de Política Exterior expresaba:

"Si queremos seguir manteniendo el juego político que iniciamos al participar en la Comisión para la Información sobre Territorios no Autónomos nos conviene realizar actos de aparente colaboración que nos permita maniobrar con excepciones de procedimiento, reclamaciones por incompetencia y demás elementos de defensa que ofrece la Carta, máxime teniendo en cuenta que nosotros estamos en regla con las Naciones Unidas. En este juego contaríamos con mucha colaboración y ayuda, entre otras las de los propios países americanos, nuestros aliados más efectivos en las votaciones, que son muy asequibles a esta clase de argumentos y procedimientos. (C)onvendría considerar la posibilidad de entrar en la Comisión ya que desde dentro quizá podríamos maniobrar con mayor utilidad en defensa de nuestros intereses aunque es evidente que ello significaría un paso más hacia el reconocimiento de una mayor participación de las Naciones Unidas en el proceso de descolonización que podría afectar de una u otra manera a nuestras provincias africanas" de

Durante la primera sesión del Comité de los Diecisiete, en 1962, no se contempló la cuestión de Guinea ni la de los demás territorios españoles, que se siguió tratando en el Comisión de Información. Pero a partir de 1963, el Comité, ahora de los Veinticuatro, sería un escenario privilegiado del proceso de descolonización de la Guinea española.

Además de los organismos encargados directamente de la fiscalización internacional del colonialismo, el grupo afroasiático encontró otros foros donde presionar a las metrópolis reticentes. Uno de ellos era la Comisión Económica para África, dependiente del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas, y que estaba compuesto por los representantes de los estados africanos y de las potencias administradoras de las colonias africanas.

En su reunión anual, celebrada en Addis Abeba en febrero y marzo de 1962, se aprobó un proyecto de resolución, 43(TV). que proponía al Consejo Económico y Social excluir a Portugal y España de la Comisión Económica para África. Las razones estribaban

Jurisprudence, París, 1974.

Nota Informativa de la D.G. de Política Exterior sobre la "Eventual participación española en Comité Especial de 17 miembros instiruído por resolución sobre colonialismo aprobada el 27 de Noviembre en el XV] periodo de sesiones de la Asamblea General", de 5/12/1961, AMAE R.8786/2, (mi cursiva). 113

en el incumplimiento de ambos estados de la resolución 1466(XTV) de la Asamblea General y la resolución 24(111) de la propia Comisión que exigían la representación de los territorios no autónomos por habitantes de los mismos" 4 . Sólo después de que el delegado permanente de España expresara la decisión gubernamental de enviar representantes africanos a la Comisión , se revocó aquella resolución, la primera que asociaba expresamente al gobierno español con el portugués en una condena 116 . a la

Por último, y al margen de las Naciones Unidas, surgían otras organizaciones regionales, como la Unión Africana y Malgache, precursora de la Organización de la Unidad Africana, uno de cuyos objetivo principales era acabar con el colonialismo en el continente. El mismo año de 1962 se celebraba una Conferencia en Libreville, en la que se debatió la cuestión de la colonia subsahariana del estado español. En el comunicado final, después de pedir la exclusión de Portugal y Suráfrica de Naciones Unidas, solicitaba que se incluyera a Guinea española en el orden del día de la organización internacional .

Tras la reciente descolonización de una gran parte del África subsahariana era la colonia ecuatorial del estado franquista la que iba a convertirse en foco de atención de los nuevos estados africanos. Si bien, no todos mostrarían el mismo grado de preocupación. Los más interesados serían sus vecinos Gabón y Camerún que, sin embargo, no se expresaron en exceso radicales frente a España, necesitados como estaban de buenas relaciones fronterizas. Los que sí lo hicieron fueron gobiernos como Ghana. Guinea o Mali, compensados a su vez por otros mas moderados como Senegal o Mauritania. Pero al margen de cuestiones de estrategia, todos esperaban que, tarde o temprano, Guinea alcanzaría la independencia.

114 Resolución 42(IV) de la Comisión Económica para África, 66a. sesión de 24/2/1962.

115 Comunicación del Delegado Permanente a.i. de España, Luis Arrollo Aznar, al Presidente del Consejo Económico y Social, de 5/7/1963, ONU E/3808.

116 Resolución 69(V) de la Comisión Económica para África, 91a. sesión, de 23'2/1962.

117 Telegrama n.20 cifrado, conficencial y reservado del embajador en Dakar de 15/9/1962; Telegramas del embajador en Washington, n.609 cifrado y reservado y n.610 cifrado y confidencial de 21/9 1962, AMAE R. 7014/45.

5.4.3. España asume el lenguaje de la libre determinación

El cerco anticolonialista se siguió fortaleciendo durante los primeros años sesenta. La independencia aparecía ahora como la única solución admisible en los foros internacionales para los territorios no autónomos, a pesar de las otras posibilidades contempladas por ejemplo en la resolución 1541 (XV). Las menciones a España en la Cuarta Comisión y en las sesiones plenarias de la Asamblea eran inevitables en un momento de exaltación antiimperialista. Desde la organización internacional, la delegación española seguía insistiendo en la necesidad de adaptarse a los nuevos tiempo.

"sin duda la decisión adoptada por España en la XV Asamblea de presentar información sobre los territorios no autónomos y la rápida y acertada actuación en el Consejo Económico y Social para corregir la situación creada por la resolución de la Comisión Económica para África que propugnaba la exclusión de España de aquel organismo, ha causado efectos convenientes. Sin embargo interesa hacer notar que el clima de relativa moderación respecto a España se basa en la creencia, táctica o definitiva, de que nuestro país no cierra la puerta a la solución que la tendencia general anticolonialista preconiza" . 0

Como hemos visto, a la altura de 1962 la opinión del Ministerio de Asuntos Exteriores, encargado de la representación de España ante Naciones Unidas, era la de ser condescendiente con las exigencias del grupo afroasiático. Y en la medida en que la independencia constituía a estas alturas la manera casi hegemónica de dar satisfacción a las demandas anticoloniales, el equipo de Exteriores fue asumiendo la necesidad de considerar la retirada de Guinea. Las reivindicaciones marroquíes sobre los otros territorios africanos hacía preveer otro tipo de cauces y complicaciones para ellos, y Guinea centró las principales atenciones tanto por parte del gobierno español como de las organizaciones internacionales.

El año de 1962 la política de CASTIELLA consiguió el espaldarazo de FRANCO, que aceptó la aprobación de un documento en el Consejo de Ministros, en el que se afirmaba que "si en el futuro los guiñéanos, por las razones que fueren, querían su independencia, España no se opondría" . El espaldarazo a los planteamientos de Exteriores lo daría, sin proponérselo, el discurso pronunciado por CARRERO BLANCO en Santa Isabel en octubre de 1962, recogiendo aquella decisión tomada por el gobierno. daría sin

1 E R Nota informativa de la D.G. de Política Exterior, 31/12/1962, AMAE R.8786/2.

1 IQ Entrevista de Andrés CARABANTES con Femando María CASTIELLA, "Mi lucha por Guinea", Cambio 16, 6-12 12/1976.

Efectivamente, ese mismo año, se decidió la visita de un ministro a la colonia, y el subsecretario de la Presidencia decidió ser él el que viajara a Guinea . El discurso de CARRERO ante el Ayuntamiento de la capital de la colonia poco tenía de cesión ante las presiones internacionales. Tras recordar la intensa y generosa labor del franquismo en Guinea y la prosperidad social y económica del territorio, arremetía contra la corriente anticolonial. Pero al tiempo afirmaría la actitud favorable de España a concertar un nuevo estatuto con las provincias ecuatoriales si un día la mayoría de la población así lo desease 121 .

"Vamos rápidamente a elevar el nivel intelectual de todos, a fin de que los puestos de la Administración, y de las industrias y empresas de todo orden que el Plan de Desarrollo pueda lograr, sean desempeñados por naturales de estos Territorios y cuando todos tengan capacidad para juzgar por sí mismos lo que más les conviene, si un día su mayoría deseara modificar en algún aspecto su estatuto actual España no crearía ningún obstáculo para concertar con estas Provincias su futuro. Los españoles (...) somos respetuosos como nadie con la autodeterminación, pero cuando esta autodeterminación es verdad, cuando los que votan saben lo que votan, y no son instrumento de quien pretende explotarlos. de

Desde un punto de vista económico, España no tiene interés por estos Territorios, pero hay algo mucho más fuerte que el interés mateerial, que es la tranquilidad de conciencia ante el cumplimiento de un deber. Si España adoptara la cómoda postura de evitarse complicaciones, abandonando a su suerte a estos territorios, como no podrían vivir por sí solos, serían presa de apetencias extrañas y sus habitantes podrían caer en los horrores del comunismo, o en el mejor de los casos, en una situación peor que la actual y desde luego que la que puedan tener cuando los planes en proyecto lleguen a tener realidad. Este abandono sería criminal y España no hará eso nunca". no

Se trataba del nuevo discurso colonialista que había sustituido al de los años cuarenta y cincuenta que vimos en el capítulo 3. Ya no se alegaban intereses económicos ni prestigio internacional, y sólo quedaba la misión civilizatoria y educativa de España, que se encaminaba ahora a hacer de los guiñéanos genuinos nacionales españoles. Cualquier cambio en el estatuto político se hacía depender de las transformaciones sociales de la población. Pero, aunque de forma vaga e indeterminada, CARRERO se refería al concepto de libre determinación, y esta referencia sería explotada proñisamente por la delegación en Naciones Unidas, en un sentido en cierta manera contradictorio al que había tratado de dar el responsable de Presidencia ante su auditorio colonial. que se dar el

Pese a las manifestaciones del máximo responsable de la política colonial española.

120 Ver Noticiario Español, NODO 1034-A de 29/10/1962, 1035-Ay 1035-B de 5/11/1962.

121 Discurso pronunciado en el Ayuntamiento de Santa Isabel de Fernando Poo el 19/10/1962, Documentos de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial. 1967; Diario ABC, 21/19/1962.

el discurso del estado español en la Asamblea General de Naciones Unidas iba a mostrar cambios importantes en la XVII sesión. Los delegados españoles comenzaron a asumir como propio el lenguaje de la libre determinación, si bien entreverado con el ajado de la misión civilizatoria de Occidente 122 . Y fue sobre todo el discurso de CARRERO en la capital de la colonia ecuatorial paradójicamente, lo que permitió a la delegación española presentar una postura más acorde con los tiempos que corrían en Naciones Unidas. El representante permanente, LEQUERJCA, respondiendo a una alusión del Camerún previamente acordada, pudo citar en la misma sesión plenaria de la Asamblea General las declaraciones oficiales del ministro subsecretario, repitiendo que "Si por el alejamiento en que viven sus habitantes o por sus especiales características humanas, quisieran un día modificar su estatuto actual y su mayoría se decidiese por ese camino, España no crearía ningún obstáculo para concertar con estas provincias su futuro"

La delegación española había encontrado una veta que explotar, que era el espaldarazo de la misma Presidencia. Su cita fue utilizada tanto en las sesiones plenarias como en la Cuarta Comisión, así como en las negociaciones de pasillo. Ello dio el resultado esperado de disminuir la presión sobre la delegación española. Como dijimos, en 1962 no se trató la cuestión de las colonias españolas en el recién creado Comité de los Diecisiete. Una interpretación de lo que estaba ocurriendo nos la ofrece un informe de la Dirección General de Política Exterior, era el

"En lo que se refiere a España el clima ha sido menos violento que el que ha empañado la actitud de otros países administradores; sin embargo, no cabe omitir que ello quizá haya sido así, aparte del indiscutible acierto en la posición adoptada por nuestra delegación en pasadas Asambleas, porque parece más fácil empujar gradualmente nuestra oposición, que oponerse y atacar abiertamente cuando los instigadores de la campaña tienen conciencia que España contaría, ante una brutal agresión, con el apoyo del bloque hispanoamericano, mientras que apareciendo como

Y así, a raíz de la admisión de nuevos estados postcoloniales en Naciones Unidas, LEQUERJCA intervenía en la Asamblea General el 5/10/1962 (ONU A/PV.l 143), en estos términos, 122

"(C)oincide con la plenitud de Naciones Unidas el advenimiento a la vida internacional de países antes -por bien explicables procesos históricos- sin típica y plena personalidad, que en el orden internacional la dan sobre todo los plenos atributos estatales, y que están dispuestos a operar con todos los deberes y responsabilidades inherentes a esa personalidad.

Piénsese lo que se quiera de cada uno de estos procesos, el conjunto de lo que hoy presenciamos es causa de alegría y esperanza. Una primavera de razas y pueblos ha florecido, especialmente en el continente africano, y justo es decir con cuanta elevación de espíritu y sensibilidad contemporánea han presidido los viejos países, que llevaron las culturas y civilizaciones más antiguas y selectas a otras tierras, el movimiento de evolución al que debemos esta jubilosa aparición de naciones". el

l2 -A/PV.l 177, de 17/11/1962.

relativamente razonables hacen más difícil que los países de aquel bloque cierren filas con el nuestro " ".

El nuevo concepto en boca de los representantes españoles era la "autodeterminación". Sin embargo, existía aún la pretensión de soslayar la independencia de Guinea a través de alguna otra fórmula. Había la conciencia de que se estaba andando por arenas movedizas, debido a la fuerza cada vez mayor del bloque anticolonial y los objetivos contradictorios de la política española. Se trataba tanto de evitar una campaña como la sufrida por Portugal como de satisfacer el objetivo de Presidencia y los sectores coloniales de mantener la colonia ecuatorial. Pero la paulatina transformación de la postura española respecto a Guinea era el precio que estaba costando la moderación de las críticas al colonialismo español. era la al

"No cabe, sin embargo, evitar considerar que tales beneficios se han obtenido si no por concesiones, sí creando un clima que presupone una posición de apertura respecto al destino futuro de nuestra Región Ecuatorial. En la creación de este clima se ha dado en la presente Asamblea un paso que sin hipertrofiar el término puede considerarse como decisivo... La Delegación ha estimado conveniente perseguir el máximo efecto de la cita de las palabras del señor Ministro Subsecretario de la Presidencia al repetir la declaración tanto en la Asamblea General como en la Cuarta Comisión. (...) la

Nuestra Delegación considera ... que el Comité de los 24 dictaminará sobre la situación en nuestra Región Ecuatorial abriendo así el paso a la consideración del tema por la Cuarta Comisión y la Asamblea General. la

Si estas conjerturas se verifican, ello habrá significado que el período de tácticas dilatorias y procesales que tan eficazmente ha cumplido la Delegación ha visto su término y que el Gobierno español ha de enfrentarse con el hecho, o bien de negar la competencia de los organismos de las Naciones Unidas sobre este tema, y para ello existen argumentos muy sólidos y de máxima fidelidad interpretativa de la Carta, o bien estudiar la posibilidad de hacer jugar en favor de nuestros intereses de permanencia en África la línea política que podría contener la declaración del señor Ministro Subsecretario de la Presidencia, estudiando en qué medida el juego de la determinación favorecería el asentamiento en la Región Ecuatorial de instituciones que conteniendo el principio del autogobierno de los nativos, asegurarían la permanencia y consolidación de nuestros intereses. En opinión de nuestra Delegación en Naciones Unidas tal política tendría la ventaja de distinguir entre la situación en la Región Ecuatorial y la de nuestras provincias de Sahara e Ifiii, ya que estas últimas están afectadas no por el problema general del colonialismo, sino por relaciones bilaterales entre Estados. de

(...) la tarea de ganar tiempo y de utilizar los argumentos procesales que ofrece el sistema de las Naciones Unidas, y que tan acertadamente ha cumplido nuestra Delegación, ha sido sobrepasada por el proceso iniciado en la Asamblea hace dos

124 Nota informativa de la D.G. de Política Exterior sobre la cuestión del colonialismo en el XVII periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de 31/12/1962. AMAE R.8786/2. (mi cursiva).

,,125 sesiones

Aunque pudiera presumirse de que España conseguía "ganar tiempo", lo cierto es que estaba siendo empujada claramente a aceptar los argumentos de los afroasiáticos con respecto a su colonia ecuatorial. El gobierno español podría haber mantenido, bien es cierto, la actitud numantina de Portugal, pues no existía ningún mecanismo en Naciones Unidas para hacer ejecutivas sus decisiones frente a estados incumplidores. Pero la política exterior española tenía una serie de objetivos, que analizamos en el capítulo cuarto, y que colocaban a los intereses coloniales en un segundo plano. La política de prestigio desplegada en las organizaciones internacionales no podía ignorar los nuevos discursos sobre la libre determinación y la independencia de las colonias. Y es así como a la altura de 1962 España se veía obligada a utilizar el mismo lenguaje. con libre

Aquel mismo año un nuevo elemento se iba a sumar a las presiones del grupo afroasiático sobre el gobierno español: por primera vez se presentarían "peticionarios" de Guinea ante la Cuarta Comisión pidiendo la independencia de la colonia. La aparición de representantes de la población colonial en la escena internacional nos obliga a asomamos al proceso desde otra perspectiva: la que seguiremos en el capítulo siguiente.

CONCLUSIÓN

Dos son las conclusiones que nos interesa resaltar de los hechos hasta aquí narrados. La primera es cómo la política colonial franquista, a raíz de la admisión del estado español en Naciones Unidas, se vio condicionada por la corriente descolonizadora. Los cambios normativos verificados en la colonia ecuatorial desde 1959 fue más una respuesta a las presiones internacionales del bloque afroasiático que a las demandas en el interior de la colonia ecuatorial.

Ya no se podía seguir justificando la presencia española en África central en los mismos términos de misión civilizatoria, beneficio económico y prestigio internacional que hasta entonces. Ahora sólo cabía aferrarse al principio de derecho internacional de no intervención en los asuntos internos de un estado, como hacía Portugal, y probar que las no

Nota informativa de la D.G. Política Exterior sobre la Situación de la Delegación española ante las Naciones Unidas en las cuestiones de colonialismo, de 2/1/1963. AMAE R.8786/3. 125

colonias en África eran parte integrante del territorio nacional. Pero, como tratamos de argumentar en esta investigación, los discursos con los que se expresa la práctica política condicionan en gran medida esta práctica. Y es así como el gobierno franquista se vio en la necesidad de transformar, si quiera de forma parcial, el régimen colonial en Guinea a través de un proceso entendido como de provincialización. Se trataba así de sostener y fundar la idea de que la colonia era una cuestión interna del estado español. de

Hemos visto cómo la nueva política colonial no sólo no apaciguó las presiones anticoloniales en Naciones Unidas sino que, más bien al contrario, se consideró una maniobra dilatoria. De hecho, la provincialización ocultaba muchas continuidades e inercias coloniales. Sin olvidar que la equiparación de la población colonial con la población metropolitana, en un régimen dictatorial como el franquista, no podía hacer más que eliminar un despotismo para sustituirlo por otro, y nunca el reconocimiento a los africanos de libertades y derechos políticos que no se disfrutaban tampoco los ciudadanos españoles. una de

La segunda de nuestras conclusiones se refiere al papel tan relevante que jugó la representación española en Naciones Unidas con respecto a la actitud de su gobierno ante las demandas anticoloniales. La delegación, dirigida durante los primeros años por José Félix de LEQUERICA. era el sector español más expuesto a los "vientos de cambio" y el lenguaje de la liberación de los pueblos coloniales. Y serían los primeros en plantear la necesidad de apartarse de la postura numantina de Portugal. de

Los diplomáticos españoles en la organización internacional se veían obligados a conciliar las instrucciones del Ministerio de Asuntos Exteriores, que buscaban tanto la integración normalizada del régimen español en la sociedad internacional, como la defensa de la presencia española en África. Pero ello resultaba cada vez más difícil en las Naciones Unidas, que había sido escogido por los estados postcoloniales y los movimientos nacionalistas como uno de los escenarios fundamentales de su lucha por el fin del imperialismo europeo. a fin del

Fue la delegación de España en Nueva York la que obligó al gobierno de FRANCO a aceptar finalmente la obligación del artículo 73 e) de la Carta sobre transmisión de información de los territorios no autónomos. Y !o hizo en claro enfrentamiento con sus mismos superiores de Exteriores, que a su vez mantenían una actitud más condescendiente, con respecto a las exigencias internacionales, que los responsables de la administración de

colonial en Presidencia del Gobierno.

Participar en la organización internacional de forma comedida, preservando las especiales relaciones con estados como los latinoamericanos y los árabes, empujó a los representantes españoles a asumir las reglas del juego y "el mundo de conceptos de las Naciones Unidas" en materia colonial, como lúcidamente advertía el informe ya citado de los funcionarios de Exteriores. Ello les llevó a prometer el cumplimiento de las obligaciones de la Carta con respecto a Guinea y el resto de los territorios coloniales, desobedeciendo las mismas instrucciones de Madrid. Y así fue cómo España, tratando de coherencia en su actuación internacional, tuvo que cumplir con lo prometido por sus representantes, modificando su posicionamiento anterior. su

CAPITULO 6 REIVINDICACIONES GUINEANAS DE INDEPENDENCIA Y AUTONOMÍA COMO RESPUESTA

En los primeros años sesenta, el frágil equilibrio en el que se sustentaba el sistema colonial en Guinea se iba a ver tambaleado por las nuevas condiciones internas e internacionales de la colonia. La arena de confrontación de todos los sectores sociales era cada vez más el nuevo lenguaje de la libre determinación de los pueblos, sancionado por el movimiento descolonizador africano y en las organizaciones internacionales. Pero ese lenguaje tendría un alcance diferente para cada uno de los actores del drama, por lo que el conflicto colonial tomaría la forma de una lucha dialéctica por los conceptos 1 . Así. mientras cada vez más grupos políticos guiñéanos se rearticulaban alrededor de la idea de independencia total de la colonia, el gobierno español entendía que la concesión de una autonomía política al territorio, verificada en 1964, cumplía con la libre determinación de los guiñéanos que reclamaba la organización de las Naciones Unidas. Ésta se convirtió, precisamente, en el foro privilegiado donde aquel conflicto por los significados se desarrollaría, y donde nacionalistas guiñéanos y funcionarios españoles mantuvieron un diálogo más productivo y transformador de la situación colonial. internas ese idea de una se un

6.1. LOS MOVIMIENTOS POLÍTICOS GUIÑÉANOS

Hemos visto cómo la presencia española en el Golfo de Guinea fue puesta en cuestión en el ámbito internacional por el movimiento afroasiático. Hasta ahora apenas hemos hecho referencia a las presiones sufridas por la administración colonial en el territorio, por parte de la población. Ello se debe en gran medida a la perspectiva, fundamentalmente internacionalista, de nuestra investigación. Pero a la altura de 1962, aun sin salimos del ámbito internacional, encontramos a militantes de movimientos guiñéanos en las mismas Naciones Unidas, exigiendo el derecho de libre determinación para el "pueblo" de Guinea en

1 Debo la formulación de esta idea a Pilar MONREAL.

Ecuatorial.

Lo cierto es que no podemos hacer la historia de ninguna descolonización sin atender a las reacciones de la población colonial y la organización de las reivindicaciones políticas frente al poder metropolitano de última hora. Sobre todo teniendo en cuenta que uno de los fundamentos del lenguaje de la libre determinación de los pueblos era la participación de los colonizados en su gobierno. La población cobraba así un protagonismo extraordinario como arena de confrontación entre las distintas propuestas políticas que surgieron en el proceso.

Antes de seguir debemos advertir del carácter secundario de nuestras fuentes a este respecto. De nuevo es la perspectiva principalmente intemacionalista de este trabajo la que nos obliga a manejar fuentes que no son muy explícitas con respecto a lo que ocurría en el interior de la colonia. El secretismo con el que, aún hoy, se trata el tema de Guinea Ecuatorial en los archivos españoles tampoco favorece el estudio de estos extremos.

Éstos son los motivos de los inevitables silencios y contradicciones con los que se encuentra cualquier analista interesado en la reacción y movilización de los africanos ante la colonización franquista. De ahí que nuestros objetivos se tornen aquí menos ambiciosos, y consistan, únicamente, en trazar las líneas generales de una serie de tendencias y procesos que confluirían a la larga en el movimiento independentista de Guinea Ecuatorial. Nos basaremos para ello en la escasa literatura secundaria existente , que combinaremos con la información proporcionada por los documentos de Naciones Unidas y las entrevistas que hemos realizado .

" Entre la literatura sobre movimientos guiñéanos durante la colonia destaca: Francisco ELÁ ABEME, Guinea, los últimos años. Centro de la Cultura Popular Canaria, Tenerife, 1983; C.M. EYA NCHAMA, "La décolonisation de la Guiñee Équatoriale et le probléme des refugies" en Genéve-Afrique, vol.XX, n.l. 1982; Donato NDONGO BIDYOGO, Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial, Cambio 16, Madrid, 1977; ídem, "España y Guinea (1958] 968)", en El despertar de África. Fin del colonialismo europeo, Historia Universal-Siglo XX, monográfico n.28, 1983; Rene PEUSSER, "Le mouvement nationaliste en Afrique espagnole'' en Le mois en Afrique, juillet 1966; ídem, "Femando Poo ou la politique de l'insularité" en Revue francaise d'etudes politiques africaines 36, 1968; ídem, "Uncertainties in Spanish Guinea" en África Repon, march 1968; Max LIN1GER GOUMAZ, Breve Histoire de la Guiñee Équatoriale, Editions L'Harmattan, Patirs, 1988; idem, África y las democracias desencadenadas. El caso de Guinea Ecuatorial, Ed. Claves para el Futuro, 1994.

Entrevistas realizadas miembros de los grupos de oposición: Miguel ALÓ MANSOGO y Juan BiYOGO OBAGA, MONALIGE de Kogo, Kogo, 15/8/1999; Juan MATOGO, miembro del MONALIGE de Ebebiyin, Bata, 17/8/1999; Fermín TAIBER, secretario general del MONALIGE de la Región Continental, Bata, 20/8/1999; Leoncio EDJANG AVORO, estudiante de Derecho en Madrid de 1964 a 1969, Malabo, 25/8/1999; Pedro EKONG ÁNDEME, miembro del IPGE. procurador en Cortes en 1967 y miembro del primer gobierno independiente de Guinea Ecuatorial. Madrid, 19/11/1999. Bata

6.1.1. Rearticulación política de las resistencias africanas

Ya hablamos en el capítulo primero de la diversidad que mostraron las reacciones de las poblaciones africanas frente a la dominación europea. También vimos cómo durante los años cincuenta, se fueron articulando políticamente toda una serie de reivindicaciones que acabaron por configurar los movimientos independentistas. Lo mismo ocurriría en la Guinea española, si bien un poco más tarde que en las colonias francesas y británicas, y con una serie de características propias.

Los descontentos frente a la presencia española en África ecuatorial durante los primeros años sesenta se concretaron alrededor de un lenguaje y unas organizaciones de cuadros. El lenguaje era el mismo que recorría toda África a estas alturas: el de la retirada de los colonizadores y la independencia total. Y era el vocabulario de la libre determinación de los pueblos de Naciones Unidas. La tarea de los nacionalistas que comenzaron a utilizarlo con relación a la colonia de la Guinea española, consistió en hacer de la independencia el concepto hegemónico en el que se expresaran todos los conflictos sociales.

En Guinea el proyecto independentista iba a encontrarse con el obstáculo de una metrópoli como la franquista, poco proclive a discursos democratizadores o de emancipación. La cultura política compartida por los administradores coloniales y la población guineana, era, más que en otras colonias, de orden, jerarquía y sumisión. Ello iba a favorecer la debilidad de los movimientos por la independencia. Y también originaría otra de sus características esenciales: la conexión con el exterior, con los territorios vecinos y con e! movimiento afroasiático de los foros internacionales. de la

Dos circunstancias iban a dar el pistoletazo de salida a la organización de algunos grupos de guiñéanos alrededor de reivindicaciones políticas de independencia. Una de ellas fue el cambio legislativo provocado por la provincial'ización de 1959, que analizamos en el capítulo anterior. La otra fue la descolonización de una gran parte de los imperios francés y británico en 1960, y en especial de los territorios vecinos de Gabón, Camerún y Nigeria.

Durante este tiempo, la política española iba a pasar de una inicial política de represión a otra de apaciguamiento y de creciente integración de la élite africana en el aparato administrativo colonial, que tendría el efecto de no radicalizar en exceso la movilización anticolonial. Con la provincialización aumentó el control militar . Pero el nuevo gobernador general nombrado

4 La tranquilidad aparente de la colonia no calmaba la inquietud de Presidencia por la seguridad de la colonia, por lo que paralelamente a la provincialización. surgieron propuestas de reforzar la presencia militar del estado

en 1961, Francisco NÜÑEZ RODRÍGUEZ, protagonizaría el cambio paulatino de una política de represión por otra de captación y decidida africanización de la administración.

La colonización española había hecho surgir un pequeño pero importante sector guineano. formado por aquellos individuos vinculados a la administración o la economía colonial como agricultores emancipados, jefes tradicionales, maestros, funcionarios... , y cuyo número aumentaría paulatinamente con la política española de provine ialización. Parte de este grupo tendía a mostrar actitudes oficialistas y conservadoras, aunque no inmovilistas, dispuestas a adaptarse a las circunstancias en la medida en que podía seguir manteniendo su posición en el aparato administrativo 6 . Representante de esta actitud era, por ejemplo, el fernandino alcalde de Santa Isabel, Wilwardo JONES NIGER. y

Pero a este mismo grupo social pertenecían también otros individuos más inconformistas. quienes comenzaron a articular clandestinamente reivindicaciones políticas. Si en un principio las exigencias eran de una mayor igualdad entre guiñéanos y españoles , la más español en el territorio. Las fuerzas hasta entonces desplegadas en Guinea consistían en dos compañías móviles de la Guardia Territorial, integradas en la Guardia Civil. Carta del ministro subsecretario de la Presidencia del Gobierno al ministro del Ejército, al ministro del Aire y al director general de Plazas y Provincias Africanas de 23 10/61, AGA 794.

Las iniciales propuestas de constituir dos compañías más de la Guardia Civil y la llegada de 50 instructores "blancos" se rechazaron por demasiado costosas, cuando la situación entre la población parecía en calma. Pero se adoptaron otra serie de medidas, como la organización de un somatén o milicia entre la población blanca. (Informe del Gobierno General de la Región Ecuatorial en carta al director general de Plazas y Provincias Africanas de 10/4/1962, AGA 794). Y sobre todo la construcción de una base logística, con capacidad para una Unidad Especial de mil hombres instalada en Canarias, que pudieran llegar por vía aérea en caso de urgencia. La cuestión fue estudiada por una Comisión del Estado Mayor Central del Ejército que visitó Guinea en marzo de 1962 (Carta del director general de Plazas y Provincias Africanas al gobernador general de 5/6/1962. AGA 794). La Unidad Especial se organizó ese mismo año en Las Palmas de Gran Canaria (Carta de Presidencia al ministro Ejército, diciembre de 1962, AGA 794], y las obras de la base en Santa Isabel se terminaron durante la primera mitad de 1963. (Informe del Gobierno General de 20/2/63, AGA, 794). Y con

Según Rene PELISSIER otras medidas tomadas alrededor de 1959 y 1960 fueron el traslado a la región de nuevas unidades navales y de 500 guardias civiles, mientras que la guardia territorial indígena era desarmada parcialmente. PELISSIER, op.cit 1966.

Por su parte, las noticias recibidas en Naciones Unidas de los nacionalistas guiñéanos hablan de la llegada de numerosos efectivos de la Guardia Civil y la Policía, de entre 3.000-14.000 hombres, lo que parece un tanto exagerado. ONU A/C.4/SR.I412-13; A/AC.109/SR.447; A/AC.109/PET.500/Add.l; Informe del Subcomité de la Guinea Ecuatorial, III.C, ONU A/AC.109/L.348 y A/6300/Rev.l. del

En 1962 había 2.546 funcionarios, según la nota informativa de la Dirección de Naciones Unidas, enviada al representante permanente de España en Naciones Unidas el 19/11/1962, AMAE R.7014/45.

6 Este era el sector representado por la delegación que en U/4/1963 acompañó al gobernador general a Madrid en visita al Jefe del Estado. Representantes de las Diputaciones, Ayuntamientos y Juntas vecinales entregaron una serie de actas suscritas por aquellos organismos expresando su lealtad a España. ONU A/AC. 109/PET. 131; Diario El Pueblo, 17/4/1963. ONU

7 PELISSIER. op.cit., 1966, p.78.

política española de provine i al ización, que subvertía las aspiraciones guineanas de verdadera asimilación, serviría de catalizador para otro tipo de demandas. Se produjeron manifestaciones más o menos soterradas de rechazo de la nueva política y se celebraron reuniones clandestinas, en alguna de las cuales se decidió elevar un escrito a las Naciones Unidas contra la provincial ización, que fue interceptado por las autoridades coloniales . Ante ello el Gobierno General respondió con la represión más descamada en noviembre de 1959, incluyendo la muerte del terrateniente emancipado Acacio MANÉ 9 . produjeron

Tras estos acontecimientos se inició, a comienzos de los sesenta, un proceso de emigración a los territorios vecinos de aquellos individuos más politizados que deseaban escapar del control del gobierno colonial español. Esta emigración de carácter político se superponía a la circulación habitual de la población fang entre uno y otro lado de la frontera . Los exiliados iban a hacer de enlace entre la población de Guinea y las transformaciones que estaban produciéndose en el resto de África. Las noticias de lo que ocurría más allá de la colonia iban a convertirse así en un factor fundamental en la configuración de las reivindicaciones independentistas en Guinea. de la y las en la

Efectivamente, tras las descolonizaciones africanas del año 1960, se transformó el escenario regional de la colonización franquista, y las autoridades españolas se vieron rodeados nuevos estados surgidos de la descolonización. Camerún y Gabón, además de sede de aquéllos que huían de la represión y la dominación española, se convirtieron en ejemplo a seguir y en fuente de apoyo y recursos de los exiliados guiñéanos. Por su parte, Nigeria también se vio implicada en los asuntos de la colonia española debido, no sólo a su proximidad con Femando Poo sino, sobre todo, a la numerosa población nigeriana de la isla. a su

Esta población ascendía, según el censo de 1960 corregido, a 40.233, de un total de 72.230 habitantes". Las nuevas reformas políticas mantenían a este 56 por ciento de la población isleña al margen de las estructuras administrativas locales, al considerarlos como

g Nota informativa de la D.G. de Política Exterior, Subdirección de Asuntos Políticos de África sobre "España en África' 1 de 5/9/1962, AMAE R.7014/45.

9 Para estos episodios poco aclarados verNDONGO, op.cit., 1983; PELISSIER, op.cit., 1968

10 EYANCHAMA, op.cit., 1982.

" Según la misma fuente, en Rio Muni había 9.672 nigerianos, frente a 171.681 africanos de la colonia y 2.864 blancos. Estos son datos proporcionados por el gobernador general en carta de 17/3/1962. en la que dice basarse en el censo de 1960 mejorado por los Servicios de Estadística, Policía, Trabajo y A.S.E.A. (AGA, 794). Existen otras cifras: según Pelissier los trabajadores emigrados con contrato en vigor a finales de 1962 ascendían a 22.549 en la isla y 6.871 en el continente. PELISSIER, op.cit., 1964.

población transeúnte. Trabajadores en su gran mayoría, constituía un foco potencial de resistencia como lo habían demostrado las movilizaciones sindicales en todo el África occidental. Pero aquí, las muestras de descontento eran rápidamente contestadas por las autoridades con la expulsión de la isla 12 , lo que libraba a la metrópoli de una de las fuentes principales de oposición entre la población africana. Según PELISSIER, una veintena de "nacionalistas" nigerianos fueron expulsados en el verano de 1960: las movilizaciones de ese año coincidían con la independencia de Nigeria 13 . Los trabajadores nigerianos, aunque vivían en gran medida aislados del resto de los africanos, también jugaron el papel de transmisores entre la población de la isla y la corriente descolonizadora africana . de

Con las independencias de Gabón, Camerún y Nigeria apareció además la posibilidad de reivindicaciones territoriales por parte de estos nuevos estados. En Lagos, algunos sindicatos ya habían expresado la reclamación de Fernando Poo como parte de Nigeria, basándose en la gran cantidad de población nigeriana asentada en la isla \ El gobierno camerunés fomentaría, como veremos, la reivindicación anexionista entre los guiñéanos exiliados en Camerún. Y en Gabón. algunos grupos fang veían en la federación con Río Muni la forma de lograr la mayoría absoluta en la política del país. Los administradores coloniales españoles alertarían permanentemente sobre este peligro, alegándolo como una de las razones que impedían imaginar una futura independencia de Guinea 16 . Pero pronto los gobiernos de Gabón y Camerún, enfrentados a sus propios problemas políticos, mostrarían un especial interés por mantener relaciones de cierta cordialidad con las autoridades españolas de Guinea, por lo que las ideas anexionistas formuladas por los países vecinos siempre serían vagas e inconcretas.

Además, los colonialistas españoles perdían de vista que uno de los principios que estaba tomando más cuerpo en las relaciones entre los estados africanos independientes, era precisamente el del respeto de las fronteras coloniales. No faltaron los proyectos de

" Ver Informe del Gobernador General de 9/4/1962, AGA 794.

13 Rene PELISSIER. "Spanish Guinea: an introduclion". Race 6 (2), 1964.

14 Entrevista con Fermín TAIBER, Bata, 20/8/1999.

15 LINIGER, op.cit., 1988.

16 Nota informativa del Gobierno General de la Región Ecuatorial n.980-S de 29/10/1962, AMAE R.7014/45.

federación de la Guinea española con los estados vecinos 17 , como también surgiría, más adelante, la idea de dividir la colonia creando dos entidades diferentes. Y, sin embargo, como veremos, sólo una de las "comunidades imaginadas" por los guiñéanos tendría éxito: la del estado independiente dentro de las fronteras de la colonia. Pero nos estamos adelantando y debemos volver a la colonia.

La visita del ministro subsecretario de la Presidencia, Luis CARRERO BLANCO, a Guinea en 1962 dio otro impulso a la movilización anticolonial. En Fernando Poo se le hizo entrega de un manifiesto pidiendo la independencia, firmado por jefes de poblado y 18 cooperativistas . Pero esta vez la reacción del Gobierno General, dirigido ya por NÚÑEZ RODRÍGUEZ, no iba a ser la represión. Ahora se tenía muy presente la existencia de un público internacional atento a lo que pasaba en la colonia que disuadía de iniciar una una dinámica como la de los portugueses. "Este Gobierno General, aunque sometido a una tensión intensa, está dotado de una paciencia sin límites y no está dispuesto a hacerles el juego, al menos mientras duren las reuniones de la Asamblea General, por lo que se mantiene en expectativa y los controla con una vigilancia muy discreta y no sólo no les ayuda a presentar mártires y cadáveres, sino que incluso da facilidades a los que desengañados intentan regresar a sus hogares en nuestra Región, bien procedentes del Camarones o Gabón" .

Los primeros movimientos organizados que tuvieron la independencia como objetivo, nacieron clandestinamente o en el exilio. No olvidemos que el sistema político español no permitía la constitución de organizaciones políticas al margen del aparado del estado. Aquellos individuos que se manifestaron en un primer momento contra la provineialización crearon ciertas estructuras en el interior de la colonia, bajo distintas denominaciones . Incluía a partidarios tanto en la isla como en la parte continental, y pronto como contra Ja

17 El proyecto mas atrevido es el reflejado en una nota informativa del Gobierno General de la Región Ecuatorial remitida a la D.G. de Organismos Internacionales el 13/12/1963, sobre una reunión en el barrio Comandachina entre Adolfo Salvador Mba. Antonino Eworo y un funcionario de la Oficina de Trabajo nigeriana. En ella se expresó el deseo de que, "una vez que Guinea Ecuatorial obtenga la autodeterminación, formará con los países hermanos un estado federación en el campo político y económico", AMAE R.7016/5.

18 Nota informativa del Gobierno General de la Región Ecuatorial n.980-S de 29/10/1962, AMAE R.7014/45.

19 Nota informativa del Gobierno General de la Región Ecuatorial n.980-S de 29/10/1962, AMAE R.7014/45, (mi cursiva).

20 No están muy claros los inicios de estos grupos. Encontramos una Cruzada Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial, fundada el 19 de septiembre de 1961 en Femando Poo por individuos de ambos territorios. Toma el nombre de un grupo anterior cuyos objetivos no son muy claros. Carta enviada por el Consejo Superior del MONALIGE al presidente de la República Federal de Camerún, AHMADOU AH1DJO, en Santa Isabel a 14/9/1963, AMAE R.7016/5; PEL1SSIER, op.cit., 1966, p.78.

trataría de establecer relaciones con el exterior, a través de personas como el abogado bubi Luis MAHO SICACHA, al que encontramos en Libreville en 1962. Era precisamente en el exterior donde más fácil resultaba crear estructuras organizativas y donde se podían conseguir fondos para ello. Las relaciones entre los grupos del interior y los grupos del exterior fueron el eje alrededor del cual se generó el movimiento independentista de Guinea Ecuatorial.

El grupo de exiliados de Camerún, formado alrededor de personajes como Enrique Nvó. Clemente ATEBA, José PEREA EPOTA, Antonino EWORO o Jaime NSENG, fundaron la llamada Idea Popular de Guinea Ecuatorial, IPGE, en Ambán 21 . Este grupo, financiado por el gobierno camerunés. incluiría en su proyecto político la integración de la Guinea independiente en el estado de Camerún, basándose en la existencia a ambos lados de la frontera de la misma etnia fang. Así se reflejaría en sus propios estatutos desde 1963, en cuyo artículo 3 preveía que una vez conseguida la independencia, Guinea Ecuatorial se uniría a Camerún". Ése fue uno de los asuntos tratados en el Congreso de Amban. celebrado del 20 al 23 de agosto de aquel año' J . que con el tiempo les restaría apoyos en el interior de la colonia.

Por su parte también a finales de los años cincuenta aparece otro grupo de refugiados en la frontera entre Gabón y Guinea' . Entre los líderes del exilio gabonés estaban Atanasio N DONG. en Gabón desde su huida del Seminario de Banapá de 1951, y Bonifacio ONDÓ EDÚ. antiguo catequista. A la altura de 1962 el contacto de estos exiliados con elementos del interior, incluyendo a miembros de aquella Cruzada Nacional, había dado lugar al Movimiento Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial, MONALIGE cuyo secretario al

También existe un Movnmento Pro-Independencia de Guinea Ecuatorial, MPIGE, liderada por un prestigioso jefe bubi de Baney. Pastor TORAO SIKARA, en nombre del cual se presentará Luis MAHO ante la Cuarta Comisión de Naciones Unidas el 12,12/1962. ONU A/C.4/SR.1420; PELJSSER, op.cit, 1966, p.79.

21 ONU A AC.109 / SR.447 y A/AC.109/PET.500/Add.l.; NDONGO, op.cit,, 1983.

" Según Pedro EkONG, entrevistado el 19/11/1999, este artículo fue exigido por el gobierno de Camerún en una entrevista que tuvo lugar en Ebolowa en 1963.

Telegrama sin fecha de José PEREA EPOTA y Clemente ATEBA NSO a las Naciones Unidas, ONU AAC109/PET.173. 2;

ELÁ y PELISSíER hablan de una reunión habida en Cogo el 10-11 de junio de 1959 entre exiliados venidos de Gabón e individuos del interior, donde se encontraría entre otros Atanasio NDONG y también Miguel ALÓ, uno de nuestros entrevistados. ELÁ. op.cit., 1983. p.25 y PELISSIER, op.cit, 1966, p.78. 24

genera] en el exilio sería Atanasio NDONG 25 . En septiembre de 1963 encontramos al MONALIGE con cierta organización interna, liderada entre otros por Abilio BALBOA ARKJNS como presidente, Pastor TORAO SIKARA, Francisco DOUGAN MENDO, Felipe NJOLI, Agustín EÑESO, Esteban NSUE, Ángel MASIÉ, Justino MBÁ...) 26 . a

Un tanto al margen de los anteriores grupos, el moderado ONDÓ EDÚ organizaría en Libreville la llamada Unión Popular de Liberación de Guinea Ecuatorial, con importantes apoyos entre la población de la zona suroriental del territorio guineano y con el gobierno gabonés de León MBÁ como padrino fundamental.

Articulado en parte desde los territorios vecinos, el nacionalismo independentista guineano fue captando, a través de las permeables fronteras, el descontento de la población de la colonia. Prueba de estas incursiones son los pasquines que aparecían periódicamente en las zonas más cercanas, llamando a la población a apoyar a los nacionalistas . Mayores sectores sociales, rurales y urbanos, se verían integrados en una movilización cada vez más generalizada, aunque siempre débil, debido en parte al control militar ejercido sobre estos 28 movimientos por parte de la Guardia Territorial . Hay que destacar que la movilización popular fue siempre ligeramente mayor en Río Muni que en Femando Poo, aunque la presencia de muchas de las élites occidental izadas en la capital, hacía de ésta un foco de referencia de toda movilización nacionalista. Una de las características del nacionalismo guineano, no ausente de otras colonias, era su fragmentación, así como las habituales deserciones y cambio de lealtades y la ausencia de programas políticos bien definidos ideológicamente' . Existieron no obstante, proyectos

2 ' ONU A/C.4/SR.1412 y 1413; Nota informativa Gobierno General de la Región Ecuatorial n.125, 17/9/1963. AMAER.7016/5. n.125.

~ 6 Acta de la reunión del Consejo Superior del Movimiento Nacional de Liberación de la Guinea Ecuatorial en Santa Isabel a 12/9/1963. Nota informativa Gobierno General de la Región Ecuatorial n.125, 17/9/1963, AMAER.7016/5.

21 Como ejemplo tenemos los pasquines aparecidos en Ebebiyüi el 1/8/1962, "La independencia total o la comunidad", "Mensaje a todos los habitantes de la Guinea", "Profecía cumplida", Informe del Gobierno General de la Región Ecuatorial de 8/8/1962, AMAE R.7014/45.

28 PELISSER, op.cit., 1966, p.6, nota 25.

29 Ejemplo de ello fue la trayectoria política del abogado bubi Luis MAHO SICACHA, al que encontramos como parte de la Cruzada Nacional de Liberación de Guinea Ecuatorial, del MONALIGE en Gabón, del IPGE en Camerún, como líder del Mouvement pour l'independence de la Guiñee Equatoriale en Douala y luego como destacado promotor del independentismo bubi. ONU C.4/562 y C.4/SR.1420, Nota informativa del Gobierno General n.125 de 17/9/1963. AMAE R.7016/5.

de unificación, el primero de los cuales fue la Oficina de Coordinación de los Movimientos Guiñéanos, surgidos del encuentro en Camerún de NDONG, MAHO y los refugiados del IPGE, dirigidos por EPOTA. en febrero de 1963. La unión sólo duró hasta junio de ese año . Aparte de las diferencias personales, una de las líneas de ruptura entre las organizaciones guineanas era el proyecto de unificación territorial con Camerún defendido por la IPGE, y rechazado por el MONALIGE. Otra de las causas de discrepancia era la mayor o menor disponibilidad para pactar con el gobierno colonial. Entre los más prestos a negociar se mostraría ONDÓ EDO, como lo demuestran sus intentos de acercamiento a las autoridades españolas desde Gabón .

Como estamos viendo, otra de las peculiaridades de estos movimientos es su conexión externa y la colaboración que les prestaban los gobiernos independientes africanos. Ésta se expresó, como estamos viendo, en varios planos. En primer lugar, muchos guiñéanos encontraron un apoyo logístico explícito en la solidaridad africana de gobiernos como el gabonés de León MBÁ. el carnerunas de Ahmadou AHIDJO o el ghanés de Kwame NKRLAIAH 32 . Conforme se consolidaban aparecían mas refugiados guiñéanos no sólo en Gabón y Camerún, sino también, aunque en menor número, en Ghana, Guinea, Nigeria, Argelia, Congo-Brazzaville o la República Árabe Unida (Egipto) . En segundo lugar, el grupo de estados africanos siempre defendería, en los foros internacionales de Naciones Unidas o de la Organización de la Unidad Africana, cualquier reivindicación independentista de los nacionalistas guiñéanos. es su en el

No hemos pretendido hacer aquí un estudio completo del surgimiento de los movimientos políticos de Guinea Ecuatorial. Somos consciente de que muchos aspectos quedan sin desvelar, como la implantación de dichos movimientos entre la población, rural y urbana, el papel de las fuerzas armadas, de los capitalistas españoles o de la iglesia, las relaciones de género, etc. Lo único que podemos decir de estos aspectos es que, conforme los

30 PELISSIER. op.cit., 1966, pp.82-83.

1 Carta de ONDÓ EDÜ al delegado gubernativo de Puerto Iradier de Libreville a 7/6/1963 en carta de la D.G. de Plazas y Provincias Africanas a la D.G. de Organismos Internacionales de 26/6/1963, AMAE 7016/4; Carta deONDOEDÜ a Antonio BARBA desde Libreville a 20/6/1963 y carta de Antonio Barba al cónsul de España en Gabón, José OLMOS, de 30/6/1963, en el informe del Gobierno General de la Región Ecuatorial n.107, de 22/8/1963. AMAE R.7016/5.

Ghana llegó a financiar el entrenamiento militar de un pequeño grupo de afiliados a la IPGE. ONU A'AC.109PET.500/Add.I. 12

33 ONU A/AC. 109/PET.500/Add. 1 y A/AC. 109/PET.529.

avanzaba el proceso, los distintos sectores sociales, africanos y metropolitanos, se irían resituando respecto del movimiento independentista. Pero nuestras fuentes nos obligan a mirar hacia aquellos aspectos más relacionados con las organizaciones internacionales, donde también acudieron a los grupos guiñéanos. a

6.1.2. Los primeros guiñéanos en Naciones Unidas

Los movimientos nacionalistas compensaban sus dificultades de implantación entre la población guineana con intensas campañas internacionales. Es así como encontramos a refugiados guiñéanos en la Conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unidad Africana y Malgache en septiembre de 1962 en Libreville, 34 y luego en la Organización de la Unidad Africana. Pero el foro privilegiado para los independentistas guiñéanos sería la Organización de las Naciones Unidas, donde la campaña anticolonial arreciaba desde 1960. año de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales.

En Naciones Unidas, la debilidad interna de los nacionalistas guiñéanos aparecía ocultada tras la virulenta cortina anticolonialista de los afroasiáticos. No importaba tanto la verdadera representanvidad y el peso político real de los africanos que comenzaron a reclamar la independencia de la colonia española, como el hecho de que la reclamaran. A principios de los años sesenta la única resistencia con garantía de éxito era la que exigía el fin de! dominio colonial a través de la independencia y la constitución de un nuevo estado soberano en el seno del sistema internacional. Condenado el colonialismo, cualquier voz que se alzara contra el mismo en aquellos términos era digna de credibilidad y su representatividad quedaba fuera de toda duda. A Y su

La organización internacional también constituyó, para los nacionalistas, un espacio donde encontrarse, no sólo con el bloque afroasiático, sino con el mismo gobierno español, en un contexto diferente al de la colonia. Los representantes españoles en la organización constituían el sector más abierto del gobierno franquista en este asunto, dispuestos a solventar los conflictos coloniales de manera más acorde con los "nuevos vientos de la historia". Todo ello hacía de la sede de la organización mundial en Nueva York un escenario privilegiado para la confrontación entre el gobierno español y los nacionalistas guiñéanos. a

3J ONU A/PV. 1198a.

Pero si se quería jugar en Naciones Unidas había que asumir sus reglas y sus discursos. De repente, guiñéanos y españoles se vieron en la necesidad de utilizar el mismo lenguaje para tratar sus conflictos: el de la libre determinación de los pueblos coloniales. Y ello no podía dejar de condicionar, y limitar, los términos en que se desarrollaría todo el proceso y su resultado. su

En 1962, al mismo tiempo que España parece aceptar el vocabulario de la libre determinación como vimos en el capítulo anterior, descubren los movimientos anticoloniales guiñéanos las potencialidades de la organización internacional. Desde la aprobación de la resolución 1514(XV), era posible la audiencia de peticionarios provenientes de cualquier territorio colonial ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General. Y lo mismo ocurrió con el Comité de los Veinticuatro, que asumió las mismas funciones físcalizadoras que antes sólo poseía el Comité de los territorios en fideicomiso.

Las primeras reivindicaciones ecuatoguineanas en Naciones Unidas se atendieron en la Cuarta Comisión. El primero en acudir el 6 de diciembre de 1962 fue Atanasio NDONG, acompañado por Bonifacio ONDÓ EDÚ, Jesús OYONO y Raymond STANGUTNO, como integrantes del Mouvement National de Liberation de la Guiñee Equatoriat . La semana siguiente, el 12 de diciembre se dio audiencia a Luis MAH0 por el Mouvement pour Vindependence la Guinea Ecuatorial y a José PEREA EPOTA por la Idea Popular de Guinea Ecuatorial .

Las primeras reivindicaciones se centraron en la denuncia del sistema colonial español y de la represión que ejercía sobre cualesquiera reivindicaciones de cambio. Los peticionarios denunciaron la estrategia de la provineializacion y la falta de libertades democráticas, e insistían en que la discriminación racial impedía la igualdad de españoles, emancipados y demás africanos en los niveles político, económico y social. Tanto NDONG como MAHO achacaban al franquismo una cierta mayor perversión colonial que a sus coetáneos ingleses o franceses . El último llegó a formular las reivindicaciones políticas SUS

35 ONUA/C.4/SR.I412y 1413.

36 ONUA/C.4/SR.1420.

37 Decía NDONG, (ONU A/C.4/SR. 1412),

"Si Guinea Ecuatorial hubiese sido colonizada por una Potencia más liberal, habría obtenido ya su independencia. (...) La ocupación española fije menos gravosa durante la monarquía y en los días de la república que en los últimos 26 años de la dictadura de Franco".

Y según Luis MAHO, (ONU A/C.4/SRJ420),

guineanas en forma de antifranquismo, que sin embargo no sería una tónica generalizada 38

entre los movimientos anticoloniales de Guinea . La desunión de los guiñéanos no les impedía mostrar coincidencia en sus discursos, aunque cada uno de ellos pretendieran representar, con mayor derecho que ios otros, al pueblo de Guinea Ecuatorial. Todos afirmaban el deseo unánime de la población guineana de la independencia total respecto de España. Los nacionalistas guiñéanos apelaban a la intervención directa de las Naciones Unidas, casi como si de un gobierno mundial se tratase, pidiendo que se obligase a España a conceder la independencia en una fecha previamente fijada. Al mismo tiempo, a preguntas de otras delegaciones, parecían aceptar la posibilidad de celebrar un plebiscito en Guinea que ratificara sus posiciones independentistas . a

Las delegaciones anticoloniales, fundamentalmente africanas, aprovecharon para atacar el colonialismo español y dar un espaldarazo a los nacionalistas guiñéanos en sus pretensiones. Los encargados de ello fueron, sobre todo, los representantes de Camerún y suS

Gabón.

"Es cierto que en Guinea Ecuatorial no se utilizan tanques y lanzallamas para sofocar el movimiento de liberación nacional, pero esto no impide que se empleen en gran escala otros métodos condenables. Gabón hoy independiente, desea ardientemente celebrar pronto la accesión a la soberanía de un territorio vecino a cuyas poblaciones está unido por vínculos de familia".

Los españoles por su parte iniciaron en 1962 una cierta africanización de su misma delegación en Naciones Unidas, con la participación de algunos guiñéanos colaboradores en los trabajos de la organización internacional. Así, Wihvardo JONES NiGER. alcalde de Santa Isabel, participó en la Comisión de Información y en la Cuarta Comisión en 1962. Y al año

"Los guineos no se oponen a los españoles, a los que están acostumbrados ya a los cuales están incluso agradecidos, porque les deben todo lo que tienen en la actualidad. Tampoco se trata de expulsar a los industriales que se han instalado en el país y que han hecho grandes servicios a la nación guinea. En realidad, el pueblo guineo quiere que se ponga fin al dominio del Gobierno de Franco y a su dictadura." Su

38

Así se expresaba MAHO ante preguntas del resto de las delegaciones, (ONU A/C.4/SR.1420), "Los guineos no se oponen a los españoles, a los que están acostumbrados y a los cuales están incluso agradecidos, porque les deben todo lo que tienen en la actualidad. Tampoco se trata de expulsar a los industriales que se han instalado en el país y que han hecho grandes servicios a la nación guinea. En realidad, el pueblo guineo quiere que se ponga fin al dominio del Gobierno de Franco y a su dictadura", (mi cursiva). a su

39 Intervenciones de NDONG y MAHO, ONU A/C.4/SR.1412 y 1420.

40 Intervención del representante de Gabón en la Asamblea General el 19/12/1962. ONU A/PV.l 198.

siguiente fueron Felipe ESONO NSUE, procurador en Cortes en representación de los municipios de Río Muni, y Agustín ONDÓ NCHAMA, diputado provincial también por Río Muni, los guiñéanos encargados de representar al estado español en la Comisión de Información 41 . Amenazada con su expulsión de la Comisión Económica para África, España se presentó a las sesiones de 1963 con una delegación en gran parte africana . los de

Los representantes españoles en Naciones Unidas veían esta presencia de nativos, formando parte de la delegación, como una forma de demostrar la efectiva integración de la población guineana en el estado español. Sin embargo, la apología de la labor española de boca de guiñéanos no podía a contrarrestar el efecto producido por la presencia de peticionarios reivindicando la independencia, en unos términos mucho más queridos por los afroasiáticos. Además, a la vuelta de ESONO y ONDO de Nueva York, Presidencia de Gobierno iba a mostrarse temerosa de que el contacto con los foros internacionales de los guiñéanos más colaboradores pudiera transformar su actitud respecto de España. de de

Durante los dos años siguientes a 1962 se produjo una relativa distensión en Naciones Unidas con respecto a Guinea, como consecuencia de la presentación de información por parte de España, y no se dio audiencia a peticionarios de la colonia. Hasta 1965 no se volvió a escuchar a guiñéanos ante la Cuarta Comisión, pero éstos siguieron recurriendo a las Naciones Unidas a través de peticiones escritas donde se daba cuenta de las posiciones de los distintos grupos ante los acontecimientos en la colonia y los cambios de la política española ". en de

41 Carta de Personal del MAE al director general de Organismos Internacionales de 30/3/1963, AMAE R.6668/9.

Los miembros guiñéanos de la delegación española eran los tres procuradores en Cortes guiñéanos Wilwardo JONLS NlGER. Carlos CABRERA JAMES y Felipe ESONO NSUE, y el médico MAHO (hermano de Luis). Informe de la D.G. de Organismos Internacionales sobre la V reunión de la Comisión Económica para África, Leopolville, 18/21963-2/3/1963, AGA 475/3. 42

43 Por ejemplo, el anterior peticionario Bonifacio ONDÓ EDO envió una carta desde Libreville, de 10/4/1963, esta vez como líder de la Unión Popular de Liberación de la Guinea Ecuatorial, denunciando el aumento de las fuerzas armadas y el viaje de una delegación guineana a Madrid en apoyo a Franco a la que hicimos referencia en la nota 6. ONU A/AC. 109/PET. 131.

Por su parte, las declaraciones del gobierno español a finales de 1962 respecto a su disposición a conceder la independencia si la población guineana así lo deseaba, que vimos en el capítulo anterior, provocaron la respuesta inmediata de los exiliados a través de Naciones Unidas. José PEREA EPOTA, Clemente ATEBA NSO y otros nueve miembros de la IPGE firmaban un telegrama, hacia finales de agosto de 1963, informando de la celebración del congreso de su movimiento en Amban en agosto de 1963 en el que agradecían el gesto de Franco, pedían la vuelta con garantías de los refugiados y solicitaban su participación en el proceso de apertura que parecía abrirse. ONU A/AC. 109/PET. 173.

Los guiñéanos también acudieron a otros foros internacionales. En mayo de 1963, se creó la Organización de la Unidad Africana, en cuya conferencia constituyente en Addis Abeba se aprobó una resolución sobre descolonización. Los estados africanos se hacían con un nuevo instrumento internacional donde desplegar su política anticolonial. Portugal, Suráfrica y Rodesia del Sur fueron los blancos fundamentales de las críticas y las medidas tomadas por la recién creada OUA. Los territorios españoles en África no pasaron desapercibidos y hubo nacionalistas guiñéanos, como NDONG y MAHO, acreditados en la conferencia, aunque España no mereció ningún pronunciamiento concreto de la organización. pasaron de la

En suma, la participación de los guiñéanos en los foros internacionales, y sobre todo en Naciones Unidas, iba a reflejar la evolución de las relaciones entre gobierno español y movimientos anticoloniales, y de éstos entre sí, hasta el final del proceso. A partir de las peticiones y audiencias de los guiñéanos, podemos observar los múltiples cambios de partido de los mismos individuos y la dinámica de resistencia-colaboración con la colonia que siguieron muchos de ellos.

6.2. EL RÉGIMEN DE AUTONOMÍA

En 1963 el gobierno español no se enfrentaba sólo a las consolidadas presiones internacionales: las reivindicaciones guineanas de independencia estaban organizadas y habían llegado hasta las Naciones Unidas. Como vimos en el capítulo anterior, a estas alturas España había aceptado verbalmente el principio de la libre determinación para Guinea, con la fórmula de que si alguna vez sus habitantes desearan modificar su situación, no se les pondría ningún obstáculo. y

Todo ello llevó a la delegación española en Naciones Unidas, dirigidas durante la primera parte de ese año por Jaime de PrNiÉS por encontrarse enfermo LEQUERJCA, a estimar que debía hacerse algún gesto más expresivo que demostrara efectivamente que el gobierno español era consecuente con la "autodeterminación". La provincialización, y sus ecos portugueses, había causado muchos problemas a la delegación, que se veía en la obligación de explicarla en términos de simple fórmula administrativa para asegurar la igualdad entre ecos

españoles y guiñéanos. Por su parte, la Conferencia de Addis Abeba, reforzó la impresión en el Ministerio de Asuntos Exteriores de que "España goza de un crédito relativo que le permite plantear la futura evolución de sus provincias con mayor calma y serenidad, pero es necesario decir que este crédito está limitado en el tiempo"

La propuesta de PINIÉS en su "informe sobre la cuestión colonialista" de 24 de mayo de 1963, se fundamentaba en la resolución 1541 (XV), que, como dijimos, contemplaba la posibilidad de dar cumplimiento a la libre determinación de los pueblos no sólo a través de la independencia, sino también de la asociación o de la integración del territorio colonial en un estado independiente, como era su propia metrópoli ". Ni la delegación en Nueva York ni la Dirección General de Organismos Internacionales, que comentó el informe, se planteaban la independencia de Guinea como futuro próximo de la colonia. Más bien su propuesta se dirigía a se

"una política de integración no condicionada por las premisas internacionales, al modo que hizo Francia en sus territorios africanos. Es indudable que esta integración exigiría previamente una intensa labor de mejora del nivel de vida en todos sus aspectos, de atracción de sus habitantes y un plebiscito que fuera la real expresión de la voluntad de los nativos, lo que según los informes recogidos es aún posible sobre todo si se aplican antes y rápidamente medidas de descentralización administrativa y de gobierno autónomo eficaces y flexibles". al

Dentro del gobierno español, la internacionalización de la cuestión de Guinea Ecuatorial estaba haciendo que el protagonismo en la toma de decisiones sobre el futuro de la colonia fuera cada vez más del Ministerio de Asuntos Exteriores. Y CASTIELLA, como su delegación en Naciones Unidas, se mostraba partidario de abandonar la estrategia asimilacionista. que no había conseguido calmar las inquietudes internacionales, y adoptar una política con claros ecos de la idea británica de self-government.

Siguiendo a Exteriores, en un intento de imitar las fórmulas británicas o francesas de última hora, el gobierno español decidiría conceder un extraño régimen de autonomía, más extraño aún si tenemos en cuenta el carácter fuertemente centralizador del régimen franquista. La Ley de Autonomía para Guinea Ecuatorial, que entró en vigor en 1964,

Nota informativa de la D.G. de Política Exterior, sobre "La Conferencia de Jefes de Estado africanos en Addis Abeba". Subdirección de Asuntos Políticos de África, de 30/5/1963, AGA 475/1.

45 Informe de Jaime de Piniés sobre la cuestión colonialista, de 24/5/1963. AMAE R.7016/7.

Proyecto de nota informativa de la D.G. de Organismos Internacionales sobre el Informe sobre colonialismo del Delegado Permanente Adjunto de España en Naciones Unidas, Jaime de Piniés, de 24/5/1963, AMAE R.7016/7. 46 sobre

superponía al orden colonial una estructura seudo-representativa, constituida, entre otros órganos, por una Asamblea General y un Consejo de Gobierno. La nueva política colonial franquista transformaría el sistema político de la colonia de una forma más profunda que lo hiciera la provincialización, y permitiría la movilización y resituación de todos los sectores políticos, metropolitanos y africanos.

6.2.1. La ley de bases

El 8 de agosto de 1963 el gobierno español, en un Consejo de Ministros celebrado en San Sebastián, continuación de otro celebrado en primavera en Barcelona, decidió nombrar un Comité, formado en parte por funcionarios guiñéanos, para la elaboración de un nuevo estatuto para la colonia que concediera cierta autonomía administrativa a través de instituciones africanizadas . El Ministerio de la Presidencia fue el encargado, de nuevo, de redactar un proyecto de ley, en el que esta vez intervino una comisión de 34 guiñéanos, 20 de Río Muni y 14 de Femando Poo, representantes de los grupos étnicos y económicos . Posteriormente, el régimen de autonomía de la región ecuatorial, al igual que lo fuera la ley de provincialización, sería legitimado a través de las Cortes españolas, en las que esta vez participaban procuradores africanos. de 48

Dicho proyecto y las enmiendas que al mismo se plantearon fueron estudiadas por una comisión especial compuesta por 25 procuradores, entre ellos Wilwardo JONES NIGER como vicepresidente, Carlos CABRERA JAMES y Felipe ESONO NSUE 49 . El resultado final fue un proyecto de ley de bases sobre el régimen autónomo de la Guinea Ecuatorial, aprobado por las Cortes con la previsión de su ratificación en plebiscito popular. La ley debería

47 Tras el Consejo de Ministros, el ministro de Información, Manuel FRAGA, presentó la decisión a los periodistas, (citado por José CERVERA PERY, La evolución histórico-politica de Guinea vista a través de sus leyes fundamentales, Santa Isabel, 1964), los a través de sus

"Dentro de la tradición española que como se sabe ha realizado una labor civilizadora cristiana y occidental con la misma generosidad de siempre, el Consejo ha acordado la redacción de los proyectos de ley que sean necesarios para establecer un tégimen de autonomía en Femando Poo y RJO Muni. (...) Estos proyectos de ley serán redactados de acuerdo con los nativos de aquellas provincias y después de los diálogos pertinentes entre unos y otros se aceptarán las propuestas encaminadas a que ello sea una realidad, para llegar a esa autonomía que atempere los hechos a las realidades presentes"

48 LiNlGER, op.cit. 1988; PELISSIER, op.cit., 1966.

49 El dictamen de la Comisión Especial de las Cortes Españolas para el estudio del proyecto de ley sobre el régimen autónomo de la Guinea Ecuatorial, aprobado el 9/11/1963 (BOC n.808) fue presentado por Wilwardo JONES NIGER en la sesión de 28/11/1963. BOC n.813.

desarrollarse a través de un texto articulado, "a propuesta de la Presidencia del Gobierno y con audiencia de los representantes de la Guinea Ecuatorial".

El objetivo expreso de la ley, según su preámbulo, era completar el desarrollo de la vida municipal, estructurando "un nuevo sistema que, habida cuenta del alejamiento geográfico y características propias de estos territorios, se inspire en el derecho de autodeterminación de sus poblaciones, claramente proclamado por el estado español". Se estaba dando un gran guiño al público internacional, adoptándose expresamente el vocabulario de la libre determinación, a la vez que se evitaba cualquier mención directa al anterior régimen de provincialización. tan mal recibido en el foro de Naciones Unidas. La fundamentación de la presencia española también estaba teñida de un nuevo discurso "desarrollista": España, se decía, "ha venido velando siempre por la promoción del bienestar de sus habitantes, impulsando su adelanto en todos los órdenes de la vida y aceptando el encargo sagrado de asegurar su futuro". libre

En el discurso defendiendo el proyecto de ley de bases ante las Cortes, el ministro subsecretario de la Presidencia, CARRERO BLANCO, realizaba un alegato a "la obra de España en Guinea" como "una de las mejores realizaciones del Movimiento nacional. ... No se trata, repite muchas veces (el Caudillo), de sacar ningún provecho material de aquellos territorios; lo que en ellos se produzca debe invertirse en provecho de sus naturales." Después de asegurar "(q)uede. pues, terminantemente claro, que en Río Muni y Fernando Poo, ni hay ninguna injusticia que corregir ni, mucho menos, ninguna reivindicación que ejercer". CARRERO volvía a afirmar: "Y si un día. cuando este nuevo sistema rinda los frutos que de él pueden esperarse y las condiciones económicas de aquellos territorios permitan nuevos avances, la mayoría de sus habitantes, conscientes de sus verdaderos intereses y posibilidades, quisiera modificar en algún aspecto el nuevo estatuto, España seguirá sin poner ninguna dificultad en concertar con ellos su futuro." .

Dos eran pues los objetivos con los que nacía la ley de autonomía: Exteriores

Aprovechando el foro, CARRERO realizó una dura crítica al proceso de descolonización y al derecho a la libre determinación "inatacable desde un punto de vista no ya cristiano, sino simplemente de elemental justicia, venía como anillo al dedo a la táctica comunista, propugnada por Lenin, de exacerbar la pugna entre las colonias y sus metrópolis". "Este problema político del mundo actual, en lo que a África se refiere,... no ha dejado de tener alguna repercusión en la Guinea Ecuatorial. No han faltado allí algunos naturales con cierta cultura y una muy disculpada ambición de llegar un día a ser personajes, que se han dejado manejar por agentes extemos y han soliviantado a las gentes sembrando en unos inquietudes y esperanzas de medro político y, en los más. temores ante un porvenir incierto que les puede representar la pérdida de su situación actual, a) caer bajo el dominio de otros, aunque sean de su mismo color, para dar un salto atrás volviendo al estado primitivo en que se encontraban antes.", sesión de 28/11/1963, BOCn.813.

buscaba de dar cumplimiento al principio de la libre determinación de los guineanos; para Presidencia se trataba de mantener la vinculación de Guinea con el estado español apaciguando las demandas de independencia que ya se formulaban. En qué medida el nuevo régimen cumplía con los requisitos exigidos por Naciones Unidas para considerar que Guinea había dejado de ser una colonia sólo puede juzgarse tomando en cuenta el contenido de la autonomía y su proceso de aprobación.

Las dos provincias de Femando Poo y Río Muni se convertían, con la nueva ley, en Guinea Ecuatorial, entidad única bajo un mismo gobierno, en la que ambas partes tenían el mismo peso político en los nuevos órganos que se creaban. Era ésta una concesión a los mayores intereses económicos que se concentraban en la isla, que hubieran deseado un régimen menos unitario. Se comenzaba a vislumbrar el conflicto entre los partidarios de un desarrollo separado de los dos territorios, liderados por Presidencia del Gobierno, y aquéllos preocupados por no desgajar la isla de la parte continental, como Exteriores o los grupos políticos guineanos organizados a estas alturas. un

El nuevo régimen se basaba en una ampliación de las instancias representativas más allá de las entidades locales y las diputaciones provinciales. Estas siguieron reguladas por el Decreto anterior de 7 de abril de 1960 sobre Ordenamiento de la Administración Local. Ahora, sobre la organización local, se establecía una Asamblea General y un Consejo de Gobierno, remedos de una cámara legislativa y un gobierno respectivamente. Estos nuevos órganos se constituían a partir de la reunión de los miembros de las dos Diputaciones de sendos territorios, que dejaban de denominarse provincias (base V). Éste era el fundamento del carácter seudo-representativo de las nuevas instituciones, basado en los mecanismos de carácter corporativo e indirecto con los que se elegían a los diputados que ya explicamos en el capítulo anterior.

Las funciones cuasi-legislativas de la Asamblea General se concretaban en la capacidad de "informar" y "adaptar" la legislación nacional antes de su entrada en vigor en Guinea. No obstante, la posibilidad de modificar dicha legislación era muy escasa, limitándose a poder solicitarla a las autoridades metropolitanas si así lo decidía una difícil mayoría de dos tercios (bases m y DC). Por su parte, el Consejo de Gobierno era elegido por la Asamblea, pero era nombrado por decreto del gobierno español, al igual que su Presidente, "a propuesta en terna" del Consejo (base VII). La responsabilidad de Consejo y Presidente en la escasa

era igualmente compartida entre la Asamblea General "en la medida de la competencia de ésta" y el Gobierno de la Nación, que era el único que podía destituirlo, "a propuesta del Comisario general o de la Asamblea General por mayoría de dos tercios". La capacidad de la Asamblea General para controlar a su propio gobierno era ciertamente dudosa. El Consejo debía ejercer "las funciones de la Administración autónoma y de las que en la actualidad competen al Gobernador general, a excepción de las que en la Base XIII se asignan al Comisario general" (base X).

De nuevo nos encontramos con el representante del gobierno central, esta vez con la nueva denominación de comisario general, cuyas extensas funciones lo colocaban por encima de las nuevas autoridades autónomas. En especial, la de velar por la integridad del territorio y el orden público, lo que situaba a las Fuerzas Armadas bajo su autoridad. También asumía las relaciones exteriores, símbolo de la soberanía extema, y sobre todo la suspensión de los actos del Consejo de Gobierno en el caso en que éstos fueran contrarios a la legalidad establecida por el estado español (base XIII).

Un pequeño cambio que se verificó con la nueva ley fue que los gobernadores civiles pasaran a ser representantes, no del gobierno central, sino del Consejo de Gobierno de Guinea Ecuatorial. Era el gobernador civil el que nombraba a los alcaldes y los presidentes de las Juntas Vecinales, a propuesta en terna de la Corporación municipal o Junta Vecinal (base XII). La autonomía se reforzó también con la creación de un Tribunal Superior, con las funciones de las Audiencias Territoriales y el Tribunal Central de Trabajo (base XV).

La nueva política de autonomía mantuvo algunos elementos "asimilacionistas", reflejados en la base II, que reconocía los mismos derechos y deberes de los españoles a los "nacionales naturales de Fernando Poo y Río Muni". Además se mantenía el derecho de representación en Cortes.

Por otra parte, la autonomía no eliminó muchas de las características de un régimen colonial. La base III afirmaba sin pudor: "Cuando no existan disposiciones legales específicas o de derecho consuetudinario, regirán con carácter supletorio la legislación general". A contrario pues, se preveía la existencia de normativa específica para el territorio, y se mantenía la costumbre como fuente fundamental de derecho, como en el periodo colonial. Pero, paradójicamente, este dualismo jurídico no necesitaba ahora, con el régimen autónomo, de tanta justificación como cuando se esgrimía la asimilación.

Para los responsables de esta transformación, la virtualidad de la autonomía residía

en su capacidad de apaciguamiento en tres frentes: de las demandas de los afroasiáticos en Naciones Unidas, de las reivindicaciones nacionalistas en la colonia y también de la ansiedad de Presidencia y de los colonos asentados en Guinea.

6.2.2. £1 Plan de Desarrollo Económico

La política iniciada en 1963 en Guinea requería su contrapunto en el ámbito económico. La delegación en Naciones Unidas, que anualmente debía defender en la Comisión de Información los datos socio-económicos referidos a la colonia, ya había advertido de la necesidad de aumentar el nivel de vida de la población autóctona. El gobierno español era consciente de que su permanencia en Guinea debía ahora justificarse, ante todo, en el bienestar de los guiñéanos. en la había

Comenzó así a estudiarse un plan económico para Femando Poo y Rio Muni, fruto de la concurrencia de dos fenómenos: la política desarrollista de los años sesenta del gobierno franquista y los proyectos de desarrollo que, décadas antes, las principales metrópolis europeas en sus colonias africanas. El plan para Guinea fue redactado por una de las comisiones de la Comisaría del Plan de Desarrollo Económico, que se había establecido para todo el estado en 1962. de las

El principa! problema que pretendía enfrentar la Comisión para la Región Ecuatorial era la desigualdad en el nivel de renta entre la península y el territorio africano, y entre metropolitanos y guiñéanos en el interior de Guinea. Para lo cual se entendía necesaria la inversión en servicios públicos, como educación, sanidad y vivienda, y el aumento de los salarios. El fomento de la actividad productiva y su competitividad, alrededor del cacao, ei café y la madera, era otro de los objetivos de la Comisión, para lo cual, junto a la desarticulación del sistema monopolístico, se aconsejaba la mejora de infraestructuras y servicios y la renovación de los propios cultivos . Con todo ello se proponía fomentar básicamente la economía de exportación ya existente, pero también promover cierta diversificación de cultivos, la instalación de industrias derivadas, la mejora de las comunicaciones y el fortalecimiento del crédito a medio y largo plazo a la y cierta de las

Sobre estos fundamentos se aprobó, en octubre de 1963, el Plan de Desarrollo

51 Informe previo del Presidente de la Comisión de Desarrollo Económico de la Región Ecuatorial Juan VELARDE FUENTES sobre los principales problemas de las provincias de Rio Muni y Femando Poo, de 6/11/1962. AGA 479. de

Económico de la Región Ecuatorial para los años de 1964 a 1967. En él se preveía un crecimiento del 7.56% anual, y una inversión total de 1.651 millones de pesetas . Estas inversiones se distribuían en gastos sociales (37%), en infraestructuras que mejoraran los sectores productivos, como las comunicaciones (56%) y en ayuda a las corporaciones locales (7%). La financiación de este programa de inversiones públicas estaba a cargo, por una parte, del presupuesto ordinario de Guinea Ecuatorial (850 millones) y por otra del Presupuesto General del Estado" . un

Al margen del Plan de Desarrollo, la ley de bases sobre el Régimen Autónomo establecía también una autonomía en el ámbito económico. Su base IV declaraba a la Guinea Ecuatorial exenta de contribuir por las atenciones del estado, y la dotaba de un presupuesto propio, si bien aprobado por las Cortes. Además, establecía que los ingresos obtenidos en Guinea serían invertidos íntegramente en el territorio,

Todos estos esfuerzos económicos del gobierno español en sus territorios ecuatoriales serían, naturalmente, utilizados en la propaganda del régimen franquista, en el interior y en e! exterior, como demostración de la ausencia de intereses "egoístas" de España en Guinea . En la presentación del proyecto definitivo del Régimen Autónomo ante las Cortes, CARRERO haría mención a las nuevas condiciones económicas:

"Esto es lo que, con el nuevo estatuto, España ofrece a los naturales de la Guinea Ecuatorial: una generosa ayuda técnica y económica que ellos mismos han de administrar y el ser españoles que, como dijo José Antonio, es una de las pocas serias que se puede ser en este mundo, y a cambio de ello no se les pide nada..." ". de

6.2.3. Plebiscito de 1963 y puesta en funcionamiento de la Autonomía

El mecanismo ideado por el gobierno español para satisfacer el principio de libre determinación incluía su refrendo por los guiñéanos. Se pretendía así cumplir con el requisito

" Las inversiones se repartirían, en millones de pesetas, del siguiente modo: 1964 1965 1966 1967 356,7 389,2 414,1 491 1966 1967 414,1 491

Documento revisado de la Comisión para el Desarrollo Económico de la Región Ecuatorial, Comisaría del Plan de Desarrollo Económico, octubre 1963, AMAE R.8048/11. 53

Presidencia del Gobierno. El plan de desarrollo de la Guinea Ecuatorial, Comisaría del Plan de Desarrollo Económico. Oficina de relaciones públicas, 1963; IDEA y CSIC, Los 25 años de paz en ¡a España africana, Madrid, 1964; ONU A'58OO/Rev.l, ONU A/6000/Rev. 1. 54

Discurso de CARRERO BLANCO en las Cortes ya citado, BOC n.813. 55

de la resolución 1541 (XV) que establecía que para que la integración o la autonomía pusieran fin al estatuto colonial de un territorio, debían ser decididos democráticamente por la población colonizada. Por eso, en la redacción de la ley de bases sobre régimen autónomo había intervenido una comisión de representantes guiñéanos. Y por eso también la ley sería votada en referéndum por la población guineana, que decidiría sobre su aprobación última.

El plebiscito, previsto para el 15 de diciembre de 1963, se realizaría por sufragio de "todos los hombres y mujeres mayores de veintiún años que reúnan la doble condición de ser nacionales y vecinos de Fernando Poo y Río Muni y estén en el uso de sus derechos civiles". Esto incluía tanto a africanos como a metropolitanos. En el plebiscito se daba la posibilidad de votar a favor o en contra de la ley. Pero, contrariamente a lo que ocurrió con el referéndum organizado por Francia sobre la Comunidad Francesa en 1958, ei voto negativo no significaría la independencia, sino la continuidad del estatuto anterior . con el

Ésta iba a ser la primera ocasión en que se permitieron las manifestaciones abiertas de los grupos políticos guiñéanos. A partir de este momento, se daría una mayor tolerancia hacia los movimientos guiñéanos que. sin llegar a ser reconocidos oficialmente como partidos políticos, inexistentes por otra parte en la misma metrópoli, vieron consentida su actividad pública. como

En este contexto de progresiva politización de la colonia, se permitió el regreso de los refugiados guiñéanos en los territorios vecinos. A finales de 1963, los guiñéanos exiliados fueron invitados a regresar a Guinea por mediación de los gobiernos de Camerún y Gabón que los acogían . Éstos, que veían con cierto respiro cómo se aminoraba la carga que los refiagiados suponían, pidieron garantías de que su vuelta se haría en condiciones de seguridad para aquéllos. El primer contingente de Camerún, de unas 500 personas, llegó acompañado del secretario general del Ministerio de Negocios Extranjeros camerunés, Mvie ROSTAND. como forma de participar oficialmente en el proceso que se estaba viviendo en Guinea" . Sin

56 El referendum se convocó por el decreto de Presidencia de 7/12/1963. La pregunta planteada se hacía en estos términos: "¿Ratifica con su voto las bases sobre régimen autónomo de la Guinea Ecuatorial, aprobadas por ¡as Cortes Españolas en 28 de noviembre de 1963^".

57 ONU A/AC.109/PET.254.

58 Nota informativa remitida por la D.G. de Plazas y Provincias Africanas a la D.G. de Organismos Internacionales de 22/11/1963, AMAE R.7016/5.

Los escasos datos que disponemos señalan que a 23 de noviembre habían regresado 250 varones de Camerún y 50 varones de Gabón, sin que podamos saber cuántas personas eran en total y cuántas mas regresaron con posterioridad. Nota informativa del Gobierno General de la Región Ecuatorial n.l610-R de 23/11/1963, AMAE R.7016/5.

embargo, no volvieron todos los exiliados, y significativamente no lo hicieron ni el secretario general en el exterior del MONALIGE, Atanasio NDONG" , ni miembros significados de la IPGE, como Luis MAHO, José PEREA EPOTA O Jesús MBÁ. Entre los que regresaron se encontraban dirigentes como Bonifacio ONDÓ EDO y los miembros de la IPGE Clemente ATEBA, Antonio EWORO OBAMA y Pedro EKONG . se

En la campaña electoral que se improvisó con bastantes dificultades, cada grupo tuvo que posicionarse ante la propuesta española. De esta manera, la IPGE, representada en el exterior por MAHO y en el interior por Clemente ATEBA, hizo campaña contra la aprobación de la nueva ley 61 . Los demás grupos políticos como el MONALIGE, la UPLGE de Bonifacio ONDÓ EDÚ O el Movimiento Nacional de Unión, grupo escindido de la IPGE alrededor de Jaime NSENG. dieron su apoyo condicionado a la autonomía, en el entendimiento de que ésta suponía un paso hacia la retirada total de los españoles. Sólo la sección isleña del MONALIGE. dirigida por TORAO SIKARA se negó a ratificar la autonomía, como rechazo a la política española. Y por las razones opuestas, la burguesía de Fernando Poo resucitó el nombre de la Cruzada para hacer campaña a favor del mantenimiento del statu quo . Por último, las autoridades, que recorrían con más facilidades que los movimientos guiñéanos todo el territorio, trataron de convencer de las virtudes de la ley y de la necesidad del voto afirmativo. del

Según los resultados oficiales, después de múltiples rectificaciones, de un censo de 126.378 electores, votaron afirmativamente 59.280 y negativamente 35.537 63 . Sin embargo, en la isla, las campañas opuestas del MONALIGE de TORAO y de la Cruzada, dieron lugar a

  • 9 Atanasio NDONG tuvo su sede, desde 1964 a 1966, en Argel. ONU A/C.4/591 y A/C.4/591/Add.l.

Nota informativa remitida por la D.G. de Plazas y Provincias Africanas a la D.G. de Organismos Internacionales de 2211/1963, AMAE R.7016/5.

6! Carta de MAHO desde Yaoundé a 21/12/1963 al Secretario General de Naciones Unidas, ONU A/AC.I09PET.255. Unidas, ONU

62 ONUA/5800/Rev.l.

Los resultados completos, según los datos ofrecidos por el gobierno español a Naciones Unidas son los siguientes (ONU A/5800/Rev.l): 63

electores votos a favor en contra
FERNANDO POO 17.699 12.5 5.34 7.15
RÍO MUÑÍ 108.679 82.317 53.94 28.387
Total 126.378 94.817 59.28 35.537

un resultado de 5.340 votos a favor y 7.150 votos en contra. En el continente, el no se impuso en los distritos fronterizos de Camerún, como Micomeseng y Niefang, y Valladolid de los Bimbiles, donde la influencia de la IPGE y de sus exiliados regresados era poderosa. Si en Ebebiyín y Mongomo no ocurrió lo mismo fue por la campaña por el sí del disidente de la IPGE, Jaime NSENG. En los distritos del sur, la influencia era de ONDÓ EDÚ y del MONALIGE, por lo que triunfó el sí, como lo hizo en la zona costera entre los grupos distintos a los fang, así como en Bata 64 . del

Este análisis demuestra el creciente grado de politización de la población guineana y de implicación de los grupos políticos en los asuntos públicos de la colonia. Y también deja ver la relativa libertad de acción que empezaban a permitir las autoridades españolas en el territorio tropical. El día 20 de diciembre de 1963 se promulgó la ley de bases 191/1963 sobre Régimen Autónomo de la Región Ecuatorial, desde ahora llamada oficialmente Guinea Ecuatorial .

En su mensaje de fin de año de 1963, FRANCO hizo mención al nuevo estatuto de Guinea, como "prueba de la enorme capacidad de iniciativa y de la fecundidad del Estado español". El dictador dejaba entender el carácter transitorio de la nueva legislación, mostrando hasta qué punto era consciente a estas alturas de la fuerza imparable del movimiento descolonizador, del

"La nueva legislación queda abierta a futuros perfeccionamientos; si la experiencia demostrase que era necesaria la reforma, con idéntica comprensión y generosidad el Gobierno estaría siempre dispuesto a un nuevo estudio de la situación. Nosotros entendemos haber contribuido así a la mejor solución de un problema, creando, además, los cauces necesarios para un diálogo que deberá ser siempre mantenido con gran claridad y con elevado espíritu de colaboración".

Y con cierta ironía afirmaba que si los guiñéanos "hubieran deseado separarse, España no hubiera gastado un hombre en retenerlos". Aunque no era cierto que se hubiera dado la oportunidad a los guiñéanos de expresar su deseo independentista, la afirmación del Jefe del Estado refleja bien el nuevo espíritu con el que el gobierno español afrontaba la cuestión de su colonia subsahariana .

64 Rene PELISSIER, "Le mouvement nationaliste en Afrique espagnole", Le mois en Afrique, juillet 1966.

6Í ONU A/AC. 109/71.

66 Mensaje de fin de año del Jefe del Estado, 31/12/1963, diario ABCy diario Ya.

La instauración del nuevo régimen autónomo, basado en la legitimidad representativa de Ayuntamientos y Diputaciones, requirió de la puesta en marcha durante los primeros meses de 1964 de los mecanismos electorales establecidos a nivel municipal por el decreto sobre Administración Local de 1960 67 . Se celebraron elecciones "orgánicas" para ayuntamientos y juntas vecinales en marzo 68 . En abril se eligieron a los miembros de las Diputaciones Provinciales 69 , que se reunieron el 3 de mayo eligiendo como presidentes a Enrique GORI MOLUBELA en Fernando Poo y a Federico NGOMO NANDONGO en Río Muni. para

En mayo se constituyeron las nuevas instituciones de gobierno. El 15 de ese mes, las Diputaciones se reunieron conjuntamente en Santa Isabel como Asamblea General que a su vez nombró a los miembros del Consejo de Gobierno: cuatro por Fernando Poo y cuatro por Río Muni 70 . El 27 de mayo se nombró Presidente del Consejo a Bonifacio ONDÓ EDÜ. Y el 24 de julio se nombraron a los gobernadores civiles como representantes del gobierno autónomo, puestos que recayeron en un africano, Simón NGOMO NDUMU ASUMU en Río Muni, y en un europeo, Pablo GÓBENA MENDO, en Fernando Poo 71 . Por último, el 12 de octubre se renovaron los Procuradores en Cortes, que esta vez eran todos africanos .

Como estaba previsto, por Decreto de la Presidencia de 3 de julio de 1964 fue aprobada la Ley articulada sobre Régimen Autónomo de la Guinea Ecuatorial, que desarrollaba la ley de bases en 71 artículos, tres disposiciones transitorias y dos finales .

Se dictaron para ello varias normas: el Decreto de 11/1/1964, las Instrucciones de 25/1/1964 y 6/3/1964. 67

68 El 2/3/1964 se eligieron a los concejales representantes de las corporaciones y el 15/3/1964 a los concejales de representación familiar. Las Juntas Vecinales se renovaron el 22/3/64. La novedad esta vez radicaba en que los presidentes de las Juntas iban a ser nombrado por el Gobernador Civil, representante del Consejo de Gobierno.

El 12'4/64 los Ayuntamientos (salvo los de las capitales de cada territorio) y entidades corporativas eligieron a sus compromisarios, y el 26/4/1964 estos delegados y los Ayuntamientos de Santa Isabel y Bata eligieron a los diputados. 69

0 Los miembros del Consejo eran, por Femando Poo, Aurelio Nicolás ITOBA, consejero de Hacienda, Gustavo WATSON BüECO, consejero de Sanidad, Luis J. MAHO, consejero de Información y Turismo; Román BÓRICO TOICHOA, consejero de Industria y Minería, y por Río Muni Luis RONDO MAGUGA, consejero de Educación, Antonio Cándido NANG, consejero de Trabajo, Francisco MACÍAS NGUEMA, consejero de Obras Públicas. Vivienda y Planificación Urbana, y Rafael NSUE NCHAMA, consejero de Agricultura. ONU A/6000/Rev.l. ONU

71 ONUA/5800/Rev.1.

72 Edmundo BOSIO DiOCO, BALOPA ESAPF, Alfredo KíNG TOMAS, Pedro EKONG ÁNDEME, Enrique GORI MOLUBELA. Federico NGOMO NANDONGO y NSUE ANGÜE.

73 Decreto 1885/64 de 3/7/1964.

6.2.4. Los movimientos guiñéanos y la Autonomía

El régimen de autonomía iba a provocar la reafiliación de todos los sectores políticos guiñéanos y, en cierta forma, a debilitarlos frente a la metrópoli. La iniciativa parecía ahora tenerla el gobierno español. Las transformaciones políticas y administrativas de 1964, si no lograron una auténtica integración del territorio en el estado español, sí consiguieron contener el potencial reivindicativo de los sectores más occidental izados y a la vez más propensos a manifestar su descontento de forma política.

Y es que, con la nueva política, se produjo una importante integración de los nacionalistas guiñéanos en el gobierno del territorio, lo que neutralizó en gran medida el peligro potencial de la vuelta de los exiliados. El nuevo régimen africanizó aun más el aparato colonial -alcaldes, delegados, gobernadores civiles...-. Pero no democratizó su funcionamiento. Se mantuvieron comportamientos de la etapa anterior, cuya máxima expresión era la Comisaría General, que sería ocupada a finales de 1966 por Víctor SUANCES DEL Río en sustitución de Francisco NÜÑEZ. Las nuevas instituciones eran asesoradas intensamente por técnicos españoles. Y el carácter corporativo de su representación, basada en las estructuras locales anteriores a la autonomía, hacía que los grupos políticos guiñéanos no tuvieran más que un reflejo indirecto en el gobierno autónomo. de los su

Por otra parte, la posibilidad de que la autonomía se transformara en independencia, reconocida por el propio CARRERO en su discurso de 28 de noviembre de 1963 ante las Cortes españolas, no estaba contemplada institucionalmente. La capacidad efectiva del gobierno autónomo para solicitar esta eventualidad era escasa, si no nula. Sería precisamente la inoperatividad de las instituciones guineanas en este sentido, junto con las limitaciones en la capacidad política de las nuevas instituciones con respecto al gobierno central, lo que llevaría con el tiempo al descrédito del régimen autónomo. del

Sin embargo, la autonomía supuso también un período de cierta libertad política, mayor incluso que en la misma metrópoli, al tiempo que los efectos del programa de inversiones públicas del Plan de Desarrollo se hicieron notar paulatinamente. Pero con ello se logró, involuntariamente, que muchos guiñéanos vieran en una hipotética independencia la culminación de estas rápidas transformaciones sociales. Se produjo la paradoja de que. pese al debilitamiento de los grupos nacionalistas, muchos de cuyos militantes se integraron en la

autonomía, el lenguaje Índependentista que manejaban iba a ser asumido por la mayor parte de la población y los políticos guiñéanos.

La autonomía iba a permitir, como decimos, la participación de muchas de las élites opositoras, que integrarían los nuevos órganos de gobierno. Precisamente fue un exiliado moderado, peticionario ante Naciones Unidas en 1962, el que ocuparía el cargo de presidente del Consejo de Gobierno. Alrededor de ONDÓ EDÚ, el gobierno español fomentó la aparición de un nuevo movimiento político, de corte oficialista, a imagen del Movimiento Nacional en la península.

El denominado Movimiento de Unidad Nacional de Guinea Ecuatorial, MUNGE, que agrupaba a guiñéanos colaboradores con la colonia y también a antiguos afiliados a grupos anticoloniales como la UPLGE e incluso el MONALIGE, pretendía contrarrestar el creciente apoyo social de los otros grupos, especialmente de este último. El tibio programa del MUNGE incluía la independencia, pero matizaba su posición con un discurso sobre la falta de preparación de la población y la necesidad de un periodo intermedio antes de la retirada de los españoles. El MUNGE encontró apoyo entre aquellos guiñéanos más cercanos a la administración y menos propensos a los cambios, como eran los funcionarios, los jefes tradicionales y en general las personas de mayor edad. La mayor parte de los miembros del nuevo gobierno autónomo estarían, en un principio, afiliados al MUNGE. a

Los demás movimientos independentistas, como el MONALIGE y la IPGE, disfrutaron en este periodo de una mayor libertad de movimientos en el interior. Sin ser reconocidos legalmente como partidos políticos, se permitían sus reuniones, aunque bajo la condición de su autorización previa y la presencia de un funcionario. La ausencia de marco legal y la continuidad de las formas coloniales, siguieron permitiendo la arbitrariedad de las autoridades, que trataron de poner trabas, ahora más sutiles, a la difusión de los planteamientos independentistas 74 . IPGE. de los

El debilitamiento que sufrieron los movimientos nacionalistas afectaría, fundamentalmente, a la IPGE, cuyo proyecto de unificación con Camerún le hizo perder muchos adeptos entre la población, muchos cuyos militantes pasaron a integrarse el afectaría el

No dejaron de producirse prácticas de censura en la prensa y la radio o de suspensión de reuniones, previamente autorizadas, como el congreso que iba a celebrar el MONALIGE en Bata el 19/12/1965 autorizado. Escrito del Gobierno General de la Región Ecuatorial n.l537-R de 12/11/1963, AMAE R.7016/5; ONU A/AC.109/PET.529. 74

MONALIGE. También acogería a algunos de los guiñéanos que ocupaban cargos públicos en el nuevo régimen y que fueron radicalizando sus posturas . Este grupo sí que mantuvo, y fomentó, una importante red de comités locales en todo el territorio, organizados por A. DJAMANENE, lo que le convirtió probablemente en el movimiento de mayor base social.

La falta de representatividad de los organismos autónomos y la limitaciones puestas a sus actividades haría que los movimientos independentistas continuaran recurriendo a las Naciones Unidas para vocear su descontento con la situación. En el exilio seguían líderes importantes como Atanasio NDONG en Argel Luis MAHO SICACHA en Yaoundé (hasta marzo de 1964) o Jesús MBÁ OVONO en Accra, que persistían en considerar a la organización como interlocutor para denunciar las maniobras colonialistas y retardatarias españolas . Pese a la inicial actitud contemporizadora del MONALIGE con el régimen autonómico, pronto iba a criticarlo duramente, acusándolo de ser una estrategia del gobierno español,

"una simulación para tratar de engañar a la opinión internacional sobre la verdadera situación política en la Guinea "llamada española" y ganar tiempo, puesto que ninguna cláusula del susodicho decreto-ley prevé la fecha de la independencia de ésta, ni a corto ni a largo plazo, según lo hizo Gran Bretaña en la constitución de la autonomía de Rhodesia del Norte" .

Los sectores más radicales del anticolonialismo, cuyos líderes continuaban en el exilio, intentaron una respuesta ante el debilitamiento de sus posiciones, con la unificación de las siglas de la IPGE y el MONALIGE. Es así como apareció durante unos meses el Frente de Liberación Popular de Guinea Ecuatorial, FRENAPO, a partir de los acuerdos firmados en Accra entre el líder de la IPGE en el exterior, Jesús MBÁ OVONO, y Atanasio 78 79 79

NDONG, el 12 de octubre de 1964 . El acuerdo sólo duraría hasta marzo de 1965 . Durante este tiempo cobró cuerpo otro movimiento en el abigarrado escenario político guineano. Su origen se encuentra en esa pequeña burguesía de Fernando Poo que no

había votado al régimen autónomo por preferir la continuidad con la colonia. A este grupo

75 Éste era el caso de Francisco MACÍAS NGUEMA. Consejero de Obras Públicas, Vivienda y Planificación Urbana y Vicepresidente del Gobierno y Antonio CANDIDO NANG, Consejero de Educación, que según informaron a la Comisión Visitadora de Naciones Unidas se habrían unido al MONALIGE en 1964. según

76 ONUA/AC.109/PET.255,256y358.

77 Petición firmada por Atanasio NDONG, en Argel en 1/2/1964, ONU A/AC.109/PET.256.

78 ONU A/AC.1O9/PET.358 y Add.l.

79 ONUA/AC.109/SR.447.

se unió una parte importante de los jefes y la población bubi, temerosos y reticentes ante la llegada paulatina a la isla de individuos de la parte continental en el marco de las nuevas instituciones autonómicas. Al mismo tiempo, los colonos con intereses económicos residentes en Fernando Poo vieron en el miedo de bubis y femandinos a una "invasión" fang un buen filón que explotar para fraccionar aun más a los independentistas guiñéanos.

Comenzó entonces a articularse, entre importantes sectores de la población isleña, la reivindicación de independencia separada de las dos partes de la colonia. Obsérvese la transformación que estaban sufriendo los lenguajes: muchos de aquéllos que habían defendido la provineialización y la continuidad colonial en el plebiscito de 1963, comenzaron a generar otro tipo de discurso sobre la base del derecho a la libre determinación del pueblo bubi. El lenguaje independentista de los nacionalistas, pese a la política española, estaba convirtiéndose en el único legítimo, incluso para defender el statu quo. Pero la comunidad imaginada no era la misma para todos, y a partir de ahora habría dos: el pueblo 80 1963, bubi y el pueblo de Guinea Ecuatorial . Pronto, los representantes políticos de la isla en las instituciones autonómicas, como el presidente de la Diputación Provincial de Fernando Poo. Enrique GORI MOLUBELA y los cuatro consejeros de gobierno bubis o femandinos, -Aurelio Nicolás ITOHA. Gustavo WATSON BUEKO. Román BÓRICO TOICHOA y el incombustible Luis MAHO SlCACHA- se convirtieron en propulsores del nuevo movimiento separatista. Movimiento que, apoyándose en los jefes tradicionales bubis, aspiraba a ser el único en la isla, como lo demuestran la noticia de reuniones en distintos poblados bubis acordando la abolición de todos los grupos

políticos . Hemos citado, de pasada, el papel de los capitalistas de Fernando Poo en el surgimiento de la opción separatista. Por su parte, los empresarios españoles de la parte continental, que eran fundamentalmente madereros, comenzaron a acercarse a los en el nacionalistas a través del MONALIGE . La independencia se fue haciendo cada vez más

80 En 1965 incluso el líder bubi del MONALIGE. Pastor TORAO SIKARA. se desmarcó por un momento de su movimiento y se dirigió al Comité de Descolonización de Naciones Unidas en carta de 2 de abril. En ella se hacía eco de la reunión habida en el pueblo de Santiago de Baney el 27/8/64 donde varios jefes tradicionales habían acordado exigir la independencia negociada de Femando Poo.

' Según Agustín Santiago SOTA ESELE, la Diputación Provincial de Femando Poo recomendó, el 9/3/1965 la abolición de los "partidos políticos", lo que fue ratificado por una reunión en Rébola de los representantes de las Juntas Vecinales de la isla el 107/1966. Informe del Subcomité de la Guinea Ecuatorial. ONU A7AC.I09/L.348 > A/6300/Rev.l.

" Entrevistas con Miguel ALÓ, Bata, 15/8/1999. Pedro EKONG, Madrid, 19/11/1999 y Fernando MORAN, 268

inevitable a los ojos de los mismos colonos, que buscaron resituarse en la mejor situación de partida en la hipotética nueva situación.

Para contrarrestar la fuerza que el movimiento nacionalista de ámbito insular, el MONALIGE trató de ganarse a la población autóctona de la isla valiéndose del hecho de que su presidente era un bubi del prestigio social de Pastor TORAO SIKARA , quien jugaría un papel fundamental en la configuración del nacionalismo guineano. Este nacionalismo se iba a articular precisamente en contra de las demandas separatistas, en torno a la idea de unidad de ambos territorios y de la convivencia de la diversidad étnica en el marco de las fronteras legadas por la colonización española. El separatismo sería acusado de vicario de los intereses Q4 capitalistas de los colonos españoles .

Pero tal vez la transformación política más significativa de este periodo fue la que llevó al movimiento más oficialista, el MUNGE, a radicalizar sus planteamientos iniciales y asumir el objetivo de la independencia para un futuro próximo . Está por estudiar hasta qué punto la opción independentista se reforzó a causa de la aparición del separatismo bubi. Lo cierto es que desde las filas del MUNGE comenzó a criticarse la actuación del Consejo de Gobierno y de su mismo presidente, ONDÓ EDÚ. Este hecho, unido a la deserción de los consejeros de Fernando Poo, hizo que las instituciones autónomas perdieron la misma base social que lo había sustentado. Los sectores más moderados y colaboradores estaban haciendo uso del mismo lenguaje nacionalista del MONALIGE y de la IPGE. Símbolo de esta radicalización fue el intento de unificación, en 1966, del MUNGE, presidido ahora por Agustín EÑESO ÑEÑE y la debilitada IPGE del interior, representado por Justino MBA NSUE. Antonino EWORO y Clemente ATEBA 87 .

Estos conflictos se reflejarían en el funcionamiento del régimen autónomo, que a la

Madrid, 19/11/1999; Intervención de AtanasioNDONG, X sesión de la C.C. de G.E.(SF), p.8.

83 TORAO SIKARA era presidente de la Junta Vecinal de Baney.

84 Carta de TORAO SKARA al presidente del Comité de los Veinticuatro de 23/3/1967, ONU A/AC.109/PET.702. Intervenciones de IBONGO y EVTTA ante el Comité de los Veinticuatro el 6/9/1967, ONUA/AC.109/SR.552. de 23/3/1967 .

85 PELISSIER, op.Cít., 1966.

86 Antiguo militante del MONALIGE. Acta del Consejo superior del MONALIGE de 12/9/1963. nota informativa del Gobierno General n.125 de 17/9/1963, AMAE R.716/5.

87 Informe del Subcomité de la Guinea Ecuatorial, cit, III.D.

altura de 1966 veía fuertemente cuestionada su legitimidad. El presidente ONDÓ EDO, sin capacidad jurídica para tomar decisiones ejecutivas ni para elegir a sus consejeros, era cada vez mas criticado por su pasividad. El propio Consejo de Gobierno sería escenario del conflicto entre los distintos grupos políticos guiñéanos. Reflejo de los límites a los que se veía enfrentado el gobierno autónomo fue el informe del Consejo, redactado el 30 de mayo de 1966 a instancias del gobierno de Madrid, en el que se exponían todas las deficiencias del régimen y la incapacidad de las instituciones autónomas para enfrentar los conflictos surgidos .

Por su parte, los consejeros de Femando Poo tratarían de que se llevara a cabo la separación de isla y continente a partir de la revisión de la ley articulada sobre régimen autónomo. Ese fue el objeto de la moción presentada el 12 de agosto de 1966 por los 89

consejeros MAHO, ITHOA, WATSON y BORJCÓ al Consejo de Gobierno . La Asamblea General adoptó una actitud más radical que el Consejo de Gobierno, al que intentó suspenderlo a través de una moción adoptada por unanimidad en sesión extraordinaria el 29 de abril de 1966 90 . Se ponía así de manifiesto el acercamiento de las posturas del MUNGE y el MONALIGE. Esta decisión sería ignorada formalmente por Madrid -aunque pudo estar detrás de la reorganización de las carteras del Consejo - lo que hacía evidente una vez más la dependencia de los órganos autónomos respecto del gobierno central y el comisario general. Asimismo, varios miembros de la Asamblea General, cercanos al MONALIGE, incitaron a un debate sobre la conveniencia de solicitar formalmente la independencia de Guinea desde las mismas instituciones autónomas. De igual manera, sin el respaldo de la Comisaría General, cualquier transformación desde dentro 92

de las instituciones autónomas se hizo imposible .

El descontento dentro del régimen se hizo patente cuando los funcionarios guiñéanos

Este informe nunca sería oficialmente reconocido, según acusó el MONALIGE ante el Comité de los Veinticuatro, acusando al director general de Plazas y Provincias Africanas de haberlo censurado y cambiado por otro más laudatorio con la política española. ONU A/AC. 109/PET.529. 88

89 Subcomité de la Guinea Ecuatorial UI.A. y B., ONU A/AC. 109//L.348 y A/6300/Rev. 1..

90 ONU A/AC. 109/PET.500/Add. 1; ONU A/AC. 109/PET.529.

91 PELISSIER, opcit., 1966, pp.95-96.

92 ONU A / AC.I09/PET.529; Entrevista del Subcomité de la Guinea Ecuatorial con Víctor SUANCES DEL Rio, Informe del Subcomité de Guinea Ecuatorial, cit., II.E.

se pusieron en huelga del 21 al 23 de abril de 1966 93 . La demanda concreta de los funcionarios era una subida de salario, pero se dejaba entrever el malestar político generalizado. Que se agudizó con el hecho de que la reacción del Consejo de Gobierno, que acudió a las fuerzas del orden, no se diferenciara mucho de la que hubieran adoptado las autoridades coloniales. de los político

Era evidente, a la altura de 1966, que la autonomía no estaba cumpliendo las expectativas de ningún sector social ni político de Guinea. Las limitaciones en la capacidad de decisión de sus órganos de gobierno, las acusaciones de corrupción y clientelismo, el enfrentamiento entre los distintos grupos políticos... todo ello colaboró a la deslegitimación del régimen. Pero también a que la independencia fuera vista, por la casi totalidad de la población, como el siguiente cambio que no debía tardar mucho en llegar.

6.3. GUINEA ECUATORIAL EN EL COMITÉ DE DESCOLONIZACIÓN

Volvamos de nuevo al ámbito internacional. El régimen de autonomía de Guinea Ecuatorial perseguía, en la mente de sus propulsores, varios objetivos. Para unos, los responsables de la administración colonial, la autonomía era el mecanismo con el que atraer a los nacionalistas guiñéanos a través de su participación en las instituciones, y poder mantener así la presencia española en el territorio. Para los responsables de la diplomacia española en los foros internacionales, era el modo en que España cumplía con el principio de libre determinación de los pueblos en Guinea. Pero en Naciones Unidas, libre determinación significaba, ahora más que nunca, retirada de la metrópoli e independencia del territorio. poder

Los años posteriores a la Declaración sobre la concesión de independencia a los países y pueblos coloniales y al establecimiento del Comité Especial de los Veinticuatro fueron de gran exaltación anticolonialista en Naciones Unidas. A mediados de los años sesenta quedarían sin embargo pocos territorios sometidos al colonialismo europeo. Entre ellos, los que mayor atención merecían eran las colonias portuguesas y el Suroeste africano, sin contar los regímenes blancos de Suráfrica y Rodesia del Sur. Y junto a ellos, Guinea Ecuatorial y el resto de las colonias de España en África seguían aparecieron como un residuo más del imperialismo trasnochado que la Declaración y el Comité pretendían un

93 ONU A/AC. 109/PET.529; Informe del Subcomité de la Guinea Ecuatorial, cit., III.C.

liquidar.

El grupo afroasiático encontró en el Comité de los Veinticuatro un foro excepcional para vocear la nueva interpretación de la Carta ¿legalizando definitivamente el colonialismo. La capacidad de escuchar peticionarios de los territorios coloniales, o de nombrar misiones visitadoras, convirtieron al Comité en un instrumento mucho más inquisitorial que las comisiones de información creadas a partir del artículo 73 e) de la Carta. Sin embargo, la capacidad ejecutiva del Comité dependía en gran medida de la voluntad de los estados metropolitanos. Al cabo, frente al empeño portugués de no abandonar África sólo podría, ya en los años setenta, la lucha de los africanos en el terreno, y no las presiones de los nuevos estados en Naciones Unidas.

El caso de España, como vimos en el capítulo anterior, era diferente. Su política de apaciguamiento y seudo-colaboración con la organización aumentaron las posibilidades de fiscalización del nuevo Comité. Recordemos que las causas de esta actitud residían en la necesidad que sentía la política exterior del franquismo de asegurarse el apoyo de una serie de estados periféricos, para los que la política de descolonización era parte integrante de su razón de ser internacional.

Pero a ello se sumó ahora la nueva estrategia española de utilizar la resolución 1514(XV) y el mismo Comité de los Veinticuatro para reclamar la integración de Gibraltar al territorio nacional. Ya vimos en el capítulo cuarto cómo Gibraltar estaba convirtiéndose en un hit motifát la política exterior de Castiella. Pero si se querían apoyos para reclamar la "descolonización" del peñón, una mínima coherencia iba a requerir el reconocimiento de la libre determinación de las poblaciones coloniales bajo administración española .

La primera forma con que la gobierno español trató de cumplir con la libre determinación fue precisamente el régimen de autonomía de Guinea Ecuatorial. Sin embargo el Comité Especial se mostraría escéptico respecto del carácter democrático de la iniciativa libre

En nota informativa sobre "el tema de nuestros territorios africanos en Naciones Unidas" de 7/9/1965, AMAE R.8786/3, el director de Asuntos Políticos de África, Gabriel MAÑUECO afirmaba, 94

"Sería equivocado pensar que nada es necesario hacer por la eficacia limitada de las Naciones Unidas. Aunque esto sea cierto, no cabe duda de que todo lo que se realiza en aquella organización tiene una repercusión inmediata en el Continente africano. Son conocidos nuestros intereses en el mismo y la necesidad que existe para España de asegurar de una u otra forma su presencia en él. Un retroceso de nuestro país en esa política implicaría el que se nos cerrasen las puertas de África.

Además, tal retroceso no podría convenir en absoluto al planteamiento de otro tema de interés nacional como es et de Gibraltar. Durante la reunión del Comité de los 24 en octubre del año pasado, en varias ocasiones se hizo patente que numerosos Delegados estaban dispuestos a entrelazar uno y otro tema con perjuicio del que afecta a la indicada plaza."

Ver también nota informativa del MAE de 28/10/64, AMAE R.8786/3.

franquista, y además, a estas alturas, no parecía conformarse con menos de la independencia. La delegación española en Naciones Unidas descubriría paulatinamente que si España quería seguir manteniendo la reputación de potencia colaboradora, debía pagar un precio más alto que la mera transmisión de información o la africanización de la administración colonial, que pasaba la asunción de una política clara de descolonización 95 .

6.3.1. La Autonomía como argumento en los foros internacionales

La cuestión de Fernando Poo y Río Muni se contempló por primera vez en el Comité de los Veinticuatro en septiembre de 1963, un año después de su puesta en funcionamiento . Ese año, en el que España decide conceder el régimen de autonomía para Guinea Ecuatorial, la presión de las Naciones Unidas sobre la delegación española comenzó a aumentar de nuevo. Pero ahora no se trataría ya de una simple demanda de información sobre el territorio, sino que el objetivo, tras la resolución 1514(XV), era claramente la independencia total del territorio.

A esta sesión estaría invitado un representante español. Este puesto recayó sobre el encargado de negocios de la misión española en Naciones Unidas, Jaime de PÍNIÉS. que a estas alturas, después de haber ocupado en 1962 y 1963 la vicepresidencia y la presidencia, respectivamente, del Comité sobre la Información de los Territorios No Autónomos, era el responsable fundamental de los temas coloniales dentro de la delegación.

El representante español pudo anunciar, el 9 de octubre de 1963, la futura aprobación del régimen de autonomía para Guinea Ecuatorial. La línea de defensa de la delegación española consistió entonces en sostener que la población guineana, provista ya de un gobierno representativo, tenia en sus manos el instrumento para ejercer la libre determinación. Se argumentaba recurriendo a las posibilidades que daba la resolución 1541 (XV) de cumplir con la libre determinación de maneras diferentes a la independencia . de un la libre

Durante los dos años siguientes, éste sería el argumento utilizado por la delegación española ante las demandas descolonizadoras. Sin ningún empacho, los representantes de un

95 Sobre la cuestión de Guinea Ecuatorial en el Comité Especial ver Maurice BARBER, Le Comité de Décolonisation des Nations Untes, Bibliothéque Africaine et Malgache, Librairie Genérale de drit et de jurisprudence R. Pichón et R. Durand-Auzias, Paris, 1974. et de

96 ONU, A/5446/Rev.l, cap.XIII.

97 ONUA/AC.109/SR.206.

gobierno como el franquista afirmarían repetidamente ante el Comité de los Veinticuatro que "(e)l Régimen de Autonomía de la Guinea Ecuatorial asienta sus posibilidades de ftituro en su carácter representativo" 98 . Ante las exigencias de independencia, la respuesta española era remitir a la decisión de la propia población, representada en los órganos autónomos, olvidando las dificultades institucionales de éstos para promover dicha opción. Todo ello era el paradójico efecto del lenguaje democratizante de Naciones Unidas sobre una de las dictaduras más persistentes de la Europa mediterránea.

A continuación veremos el resultado que tuvo el nuevo argumento de la delegación española en las Naciones Unidas. Antes señalemos que, en el ámbito regional, la autonomía permitió el acercamiento entre España y sus vecinos Gabón y Camerún, que a partir de los cambios jurídico-políticos en la colonia, comenzaron a matizar su apoyo a los movimientos guiñéanos y a mantener relaciones más ambiguas y amistosas con el gobierno español . Lo mismo ocurriría más tarde, en 1966, con la caída de NKRUMAH, que privó a los guiñéanos de otra base privilegiada de operaciones como era Ghana .

6.3.2. Las primeras resoluciones sobre Guinea Ecuatorial

La colonia española no ílie un tema central en la sesión del Comité de los Veinticuatro de 1963. Aunque se recibieron cartas de movimientos guiñéanos, no se escuchó a ningún peticionario . Sólo las delegaciones de Europa oriental, como la Unión Soviética, de los

Intervención de PINTES ante el Comité de los Veinticuatro el 6/5/1964, ONU A/AC. 109/71. Por su parte, Manuel AZNAR afirmaba el 21/1/1965 ante la Asamblea General (ONU A/PV.1318), 98

"Los habitantes de Fernando Poo y Río Muni son dueños de su propio futuro: disponen del principio de autodeterminación. Y nos llena de legitimo orgullo ver cómo están dando muestras señaladas de capacidad para el gobierno. Avanzan aquellas poblaciones, de etapa en etapa, por el rumbo de sus destinos, sin perder en ningún momento el sentido de la realidad, sin poner en peligro posiciones muy bien logradas de un bienestar creciente, sin jugarse a la carta de violencias inútiles la calma de su organización familiar, o la sosegada explotación de los recursos del país, cuyas riquezas desembocan sobre los hogares indígenes en proporciones abrumadoras. (...) Tened la seguridad, señores representantes, de que España cuidará celosamente, en la Guinea Ecuatorial y en cualquier otro lugar donde le alcance responsabilidad, de no dar ocasión ni abrir paso a quimeras sangrientas, ni a crueles holocaustos. Nuestros hermanos de África llegarán a donde ellos quieran llegar por caminos de paz. La descolonización y sus exigencias no nos conturban; las anarquías destructoras, sí; los desórdenes y los atropellos que produce una demagogia sin freno, también. ..."

99 Intervención de Camerún ante Asamblea General, ONU A/PV. 1310; A/AC. 109/SR.447; A/AC.I09/PET.500/Add.l.

I ílíl ONU A/AC. 109/SR.447; A/AC. 109/218.

Atanasio NDONG, del Mouvement naíional de libération de la Guiñee equatoriale solicitó audiencia ante 274 10/

Polonia y Bulgaria criticaron vivamente el colonialismo franquista, haciendo caso omiso a los nuevos argumentos españoles sobre la autodeterminación . Se acusó al gobierno español de estar apoyando a Portugal para sofocar la rebelión en sus territorios, lo cual fue desmentido tajantemente . Al final de la sesión, el presidente del Comité se limitó a "exhortar al Gobierno de España a que acelere el proceso de descolonización en sus territorios" 104 . a en suS

El asunto de Guinea Ecuatorial tomó mucho más cuerpo en la sesión siguiente de 1964, una vez entrado en vigor en Guinea el régimen de autonomía tras el referéndum de 15 de diciembre de 1963. Esta vez se distribuyeron tres peticiones de los movimientos anticoloniales guiñéanos, que en su mayoría ponían de manifiesto la falacia de la autonomía, y las limitaciones del carácter democrático y representativo de sus instituciones ". No se escuchó a ningún representante del territorio, pero este año se aprobaría la primera resolución referida a Guinea Ecuatorial. de

Un grupo de trece delegaciones, pertenecientes al grupo afroasiático, presentó, el 13 de octubre, una propuesta de resolución del Comité contra la política colonial en Guinea Ecuatorial . El texto del proyecto, que urgía a España a que hiciera efectivo el derecho a la libre determinación del pueblo de Fernando Poo y Río Muñí, se aprobó sin discusión como resolución del Comité de los Veinticuatro el 16 de octubre de 1964 . En la Asamblea General, el caso de Guinea Ecuatorial fue sacado a colación por la delegación de Ghana, que

la Cuarta Comisión por carta de 5/10/1963, solicitud que este año no fue atendida (ONU A'C.4/611). Por su parte, ONDO EDO, del UPLGE en carta de 10/4/1963 y José PEREA EPOTA y Clemente ATEBA. del IPGE. en comunicación de 24/8/1963. dirigieron sendas comunicaciones que llegaron al Comité Especial, criticando duramente la política del régimen de Franco en Guinea. ONU A/AC.109/PET.131 y 173.

I02 ONUA/AC.109/SR.215.

103 Carta de la Misión permanente de España en Naciones Unidas n.2234 de 19/11/1963 y Telegrama de Piniés a n.207. de 20/11/1963, AMAE R.7347/16.

I(M ONUA/AC.109/SR.215.

105 Carta de Clemente ATEBA de IPGE de 23/10/1963 desde Ambam, ONU A/AC.l09/PET.254; Carta de Luis MAHO de Naüonalistes de ¡a Guiñee Equatoriale de 21/12/1963 desde Yaoundé; ONU A/AC.l 09/PET.255; Carta de Atanasio NDONG del Mouvement National de liberation de la Guiñee Equatoriale de 8/5/1964 desde Argel, ONU A/AC.109/PET.256. ONU

106 Las delegaciones promotoras de dicha resolución eran Camboya, Costa de Marfil, Etiopía, India, Irak, Irán, Madagascar, Malí, República Unida de Tangayika y Zanzíbar, Túnez y Yugoslavia, ONU A/AC.109/L.152. ONU

107 ONU A/AC.109/99. Ver ANEXO.

mantenía una política de apoyo activo a los militantes de los grupos anticoloniales guiñéanos. Su representante puso en duda el carácter democrático de ía nueva organización política de la 108

colonia española, con lo que atacaba la misma línea de flotación del argumento español . Ante la renovada atención de Naciones Unidas hacia Guinea, España echó mano de nuevo de sus buenas relaciones diplomáticas con los estados latinoamericanos, como Uruguay y Venezuela. Por su parte, los estados árabes se debatían entre su apoyo a las reclamaciones marroquíes sobre el Sahara e Imi, y el apoyo tradicional de países como Siria, Irak o Egipto al régimen franquista. La cuestión de estas colonias, que también acapararon la atención del Comité Especial, dio un viraje a partir de 1963, al sumarse el nuevo estado de Mauritania a las reivindicaciones irredentistas de Marruecos sobre el Sahara. Fue entonces cuando el grupo de los afroasiáticos adoptaron un criterio estrictamente independentista para aquella colonia, rechazando la tesis anterior de que España y Marruecos debían negociar sobre el particular , si bien esta idea volvería a aparecer el año siguiente. En la misma sesión en que se aprobó la resolución sobre Guinea, el Comité aprobó otra sobre Imi y Sahara, que urgía a España a que aplicara la libre determinación a estas poblaciones. Por su parte, la delegación española conseguía sacar adelante un Consenso sobre Gibraltar que animaba a España y Gran Bretaña a iniciar conversaciones sobre el peñón.

Los estados occidentales continuaron manteniendo una posición pasiva respecto a las presiones que se ejercían sobre España, aunque Estados Unidos se expresó reclamando un mayor reconocimiento de los "esfuerzos" realizados por el gobierno español en Guinea. Sólo Gran Bretaña mantuvo una actitud relativamente crítica . Según los documentos internos del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Reino Unido presionó

"sobre ciertos afroasiáticos para que nos exigieran un precio al consenso de Gibraltar lo suficientemente elevado para que nuestras presiones y eventual triunfo sobre Gibraltar nos costaran muy caro en nuestros territorios en África" 11 '.

Sin embargo, tanto el Reino Unido, como Estados Unidos y Australia se abstuvieron en la votación de la resolución sobre Guinea Ecuatorial en el Comité Especial.

ll)g ONUA/PV.1299y 1300.

109 Nota informativa del MAE de 3/11/1964, AMAE R.8786/3.

110 Intervención ante el Comité Especial del representante de Reino Unido, KiNG, el 18/10/1963, ONU A/AC.109/SR.214.

Nota informativa del MAE sobre resoluciones del "Comité de los Veinticuatro" sobre Imi y Sahara y Femando Poo-Rio Muni de 28/10/1964 , AMAE R.8786/3.

También la Unión Soviética y su bloque, en la estrategia de acoso al franquismo a través del discurso descolonizador, utilizó Gibraltar como arma. Si seguimos creyendo los informes internos del Ministerio de Asuntos Exteriores, la presión de los soviéticos y los afroasiáticos consistía ahora en condicionar las resoluciones favorables a España en el asunto de Gibraltar a la promesa de independencia de Guinea 1 n . La estrategia española de utilizar la libre descolonización para reclamar Gibraltar podía volverse en contra de sus propios intereses en África .

Pese a todo, la primera resolución sobre Guinea, adoptada en el Comité Especial, no tuvo grandes consecuencias en la actitud española,

"La resolución sobre Guinea, envuelta en la retórica usual de Naciones Unidas según se ha apuntado más arriba, pide a España que aplique la autodeterminación en aquellos territorios. No puede, pues, afectar al proceso político de la Guinea Ecuatorial tal como se encuentra configurado por la Ley de Autonomía y por las declaraciones reiteradamente hechas por nuestros Representantes autorizados, según las cuales el régimen de autonomía tendrá las consecuencias políticas que libremente escoja el pueblo guineano. Dicho pueblo ha expresado su voluntad en ocasión de las últimas elecciones: los dirigentes y las instituciones que él mismo se ha escogido reafirman constantemente sus deseos de participar en este proceso político en la forma que ellos mismos han decidido en modo totalmente libre. Numerosas manifestaciones de sus auténticos representantes confirman esta clara posición política y a sensu contrario los antiguos exilados han regresado a la Guinea Ecuatorial en su casi totalidad. (...) Nuestro país sigue dispuesto a colaborar con Naciones Unidas siempre que esta Organización actúe dentro de los términos de una mínima corrección y de acuerdo también con la Carta de las Naciones Unidas y con las decisiones y resoluciones a las que ella misma se ha comprometido" . en

El año siguiente no se trató la cuestión de Guinea Ecuatorial en el Comité Especial, aunque se distribuyeron varias peticiones de guiñéanos . Pero durante las sesiones de la

112 Nota informativa del MAE, sobre el tema de los territorios españoles en el Comité de los Veinticuatro, de 30/11/1964. AMAE R.8786/3.

113 Nota informativa sobre los debates en el Comité de los Veinticuatro sobre los territorios de España en África de 3/11/1964, AMAE R.8786/3,

"(E)n numerosas ocasiones diferentes representantes de este grupo (afroasiático) dijeron a los Delegados españoles que si descolonizábamos en África, las Naciones Unidas nos entregarían Gibraltar, presionando de esta forma en los términos más claros y crudos posibles, a lo cual respondieron simpre nuestros Delegados que si el Comité no hacía justicia a España en la cuestión de Gibraltar, nuestro país reconsideraría la oportunidad de seguir colaborando con él en la forma en que lo ha venido haciendo hasta ahora." Jos Jo cual

114 Nota informativa de 3/11 /64. át., AMAE R.8786/3.

115 Cablegramas de MBA OVONO de 19/11/1964 y de NDONG de 26/11/1964 como dirigentes del FRENAPO, ONU A/AC. 109/PET.358; carta de TORAO SlKARA como Presidente General del MONALIGE en Femando Poo

Asamblea General, el colonialismo español en África pareció cobrar mayor protagonismo que nunca" 6 . Una de las causas de la exacerbación del debate en torno a la política española en Guinea fue la presencia de guiñéanos ante la Cuarta Comisión. Pero ahora se pondrían de manifiesto las escisiones habidas dentro de los movimientos anticoloniales tras la aprobación del régimen autónomo.

El primero en ser escuchado fue precisamente Bonifacio ONDÓ EDÚ, esta vez como presidente y representante del Consejo de Gobierno autónomo. El que fuera uno de los primeros peticionarios en Naciones Unidas se erigía ahora en defensor de la política española en Guinea. En su intervención de 8 de noviembre de 1965, ONDÓ EDÚ defendió la existencia de nuevos aires políticos en la colonia, donde los partidos políticos tenían libertad de acción y se había permitido el retomo de los refugiados. Para el presidente del Consejo de Gobierno guineano, el actual régimen autónomo aseguraba la libre voluntad de la población .

Para desmentir estos extremos, se presentó cinco días más tarde y ante el mismo comité, el líder del MONALIGE Atanasio NDONG, acompañado por sus correligionarios Adolfo OBIANG y Rafael EVITA. NDONG criticó el carácter no democrático de la autonomía, la falta de capacidad efectiva de los órganos autónomos y la ausencia de una voluntad 118

política real de conceder la independencia a la colonia . Las delegaciones africanas, apoyándose en las declaraciones de estos peticionarios, no dejaron de señalar que España no había dado aún satisfacción a la resolución del Comité Especial del año anterior. Algunas de ellas, como Ghana o Kenia, volvieron a comparar de pasada la actitud española con la portuguesa . El argumento español de que el pueblo guineano ya era libre de ejercer su derecho a la libre determinación a través de las instituciones autónomas, y que la independencia era un asunto que sólo la población del las territorio podía decidir, no parecía convencer a los más radicales de los afroasiáticos. Nigeria expresó su desconcierto ante las noticias contradictorias que llegaban de la

colonia, así como las controversias que dividían a los nacionalistas guiñéanos. Por su parte,

de noviembre de 1964. ONU A/AC.109/359; otras dos peticiones de MBA OvoNO de 24/3/1965 y NDONG, ONU A/AC. 109.TET.358/Add. 1.

116 ONU A/PV. 1346. 1355, 1389-90 y 1398; ONU A/C.4/SR. 1550-2, 1556-9, 1566 y 1570.

117 ONU A/C.4/SR. 1550.

118 ONU A'CA'SR. 1557.

j |Ü Ante la Asamblea General durante las sesiones de 1/10/1965 y 7/10/1965. ONU, A/PV.1346a. y 1352a.

los vecinos de Guinea Ecuatorial como Gabón y Camerún mostraron cierto cambio de actitud hacia el gobierno de Franco, felicitándose de la política de descolonización que, según ellos, había adoptado España. Pero todos, con mayor o menor acritud, mostraban su preocupación por la falta de democracia del nuevo régimen y señalaban a la independencia como el objetivo natural al que debía dirigirse la política española' 20 . En cuanto a las delegaciones latinoamericanas, como las de Argentina, Guatemala, Colombia, Chile, Honduras o El Salvador, el régimen de autonomía de Guinea les permitía expresar más abiertamente su apoyo a España, sin traicionar su filiación anticolonialista 121 . a las Chile,

Fue en este ambiente en el que se presentó, el 24 de noviembre, un proyecto de resolución en la Cuarta Comisión " . Esta vez, los afroasiáticos no sólo exigían la independencia de Guinea Ecuatorial sino que además compelían al gobierno español a que fijara una fecha para retirarse del territorio. Sin embargo, esta última demanda no encontró un eco excesivo en muchas delegaciones, que, al darse la oportunidad del voto separado sobre este extremo, se abstuvieron 123 . la

La primera resolución de la Asamblea General sobre Guinea Ecuatorial se aprobó en la sesión píenaria el 16 de diciembre de 1965 por una abrumadora mayoría de 103 votos a favor, ninguno en contra y 2 abstenciones , convirtiéndose en la resolución 2067(XX) '. España no votó en contra, pero no pudo contener una expresión de decepción por el fracaso de su estrategia en tomo a la autodeterminación 125

"A nosotros nos parece sinceramente que estas dos demandas están de más. La primera porque el principio de autodeterminación, cuya aplicación se nos pide, se La se

120 Intervención de Gabón en la Asamblea General el 11/10/1965, ONU A/PV.1355; Intervenciones Nigeria y Camerún ante la Cuarta Comisión el 15/11/1965, ONU A'C.4/SR. 1552.

121 ONU A/C.4/SR.1570 y A/pV.1398.

122 Sesión 1566a. de la Cuarta Comisión. Proyecto patrocinado por Argelia, Camerún, Ceilán, Congo (Brazzaville), Costa de Marfil, Dahomey, Ghana, Ghinea, Liberia, Malí, Marruecos, Nfger, Nigeria, República Árabe Unida, República Unida de Tanzania, Túnez, Sierra Leona. Sudán, Siria. Somalia, Togo y Zambia. (ONU A/C.4/L.807yAdd.l-3).

123 La Cuarta Comisión votó sobre el proyecto de resolución en su sesión de 26 de noviembre. A solicitud del representante de Colombia, el párrafo 2 de la parte dispositiva que exigía la fijación de una fecha para la independencia, fue votado por separado, y aprobado por 77 votos contra ninguno y 16 abstenciones. El proyecto de resolución fue aprobado en su totalidad por 90 votos contra ninguno y 3 abstenciones. ONU A/C.4/SR. 1570. la

124 El párrafo segundo también se votó por separado ante la sesión píenaria de la Asamblea General, siendo aprobada por 77 votos a favor, 4 en contra (Bolivia, Colombia, Portugal y España) y 26 abstenciones.

125 Ver ANEXO.

viene aplicando en la Guinea Ecuatorial desde hace aproximadamente dos años y, como resultado de ello, existe allí un Consejo de Gobierno autónomo, con lo cual se ha creado toda una estructura político-administrativa señalada directamente por el signo de la autonomía. La segunda petición es aún más sorprendente (...) ¿(C)ómo vamos a ser nosotros los que fijemos fechas? ¿No está claro, clarísimo, que ese designio y esa decisión de fijar fechas corresponden de lleno al pueblo de Guinea? (...) Mal podría sospecharse de los propósitos españoles en esta materia cuando somos víctimas, como se sabe, de un problema colonial en nuestra propia casa, el cual deseamos resolver de acuerdo con las decisiones de esta Organización" . ese

Similares expresiones de decepción ftieron las de los estados latinoamericanos como Chile, El Salvador. Colombia o Guatemala, y también la de Estados Unidos, que deploraban que no se hubiera hecho mención del esfuerzo español y criticaban la exigencia de fijar una fecha .

Las primeras resoluciones del Comité de los Veinticuatro y de la Asamblea General sobre Guinea Ecuatorial no lograron modificar la percepción del Ministerio de Asuntos Exteriores respecto del territorio ecuatorial: para ellos, el régimen de autonomía cumplía ya con el principio de libre determinación . Lo único que debía hacerse era profundizar en la arrícanización del gobierno guineano y tratar de atraerse a los exiliados como NDONG que seguían cuestionando la política española en los foros internacionales .

Sin embargo los funcionarios de Exteriores sí consideraban necesario cambiar los planteamientos con relación a las colonias magrebíes de Ifhi y Sahara, que también merecieron una resolución por parte de la Asamblea General, aprobada durante la misma sesión que la de Guinea con el número 2072(XX). En esta resolución, frente a la del año anterior, se instaba al gobierno español a emprender "negociaciones sobre los problemas relativos a la soberanía presentados por estos dos Territorios". Pero lo que desde Exteriores comenzó a vislumbrarse era la posibilidad de una transformación política en estas colonias al modo guineano. que asegurara la adhesión de la población al estado español. Así se se

126 Discurso del representante Manuel AZNAR ante la Asamblea General el 16/12/1965, ONU A/PV.1398.

127 ONU A/PV.1398: Nota informativa del MAE de 1/12/1965, AMAE R.8786/3.

Nota informativa del MAE sobre "Resoluciones sobre Guinea, Sahara e Ifhi aprobadas en Naciones Unidas. Diciembre 1965" de 18/12/1965, AMAE R.8786/3, 128

"(La aprobación de la resolución 2067(XX)) no tiene por qué alterar la política de autodeterminación que se está llevando a cabo en Guinea Ecuatorial. En ella existen unas instituciones autónomas, representantes válidos del pueblo guineano, a las que corresponde decidir su futuro y fijar ios modos y términos del proceso de autonomía sin necesidad de un acto unilateral de España para fijar la fecha de la independencia, ni menos aún de una intervención de las Naciones Unidas en este proceso ordenado y constructivo."

129 Nota informativa del MAE de 1/12/1965, AMAE R.8786/1.

pretendían contrarrestar las demandas, no tanto de movimientos independentistas, como del irredentismo marroquí .

Pese a la firmeza que parecía haber adoptado la posición de Exteriores y su delegación con respecto a Guinea, el año siguiente la política española iba a dar un nuevo giro, que la dirigiría sin remisión, en el caso de Guinea, hacia los objetivos descolonizadores marcados por los afroasiáticos en Naciones Unidas. y su

6.3.3. La visita a Guinea de una misión del Comité Especial

En 1966, el Comité de los Veinticuatro de Naciones Unidas asumiría un especial protagonismo con relación al proceso que se vivía en Guinea Ecuatorial. Las sesiones de ese año tuvieron lugar de manera itinerante en distintas capitales del continente africano, y Argel fue la sede prevista para tratar de la colonia española en África central. Sin embargo unas sesiones antes, el 15 de junio en El Cairo, el Comité atendió al primer peticionario de Guinea Ecuatorial. Daniel G. MBANDEMEZO'O, representante de la IPGE en la República Árabe Unida, criticó en los términos más duros al gobierno títere de ONDO EDÚ y denunció la persecución a la que era sometido su movimiento .

Los responsables de la política exterior española veían en la presencia continua de los peticionarios guiñéanos ante las organizaciones mundiales y regionales, la causa de que el régimen autónomo no estuviera dando los frutos esperados en el ámbito internacional. Los peticionarios ponían en permanente cuestión la tesis de que en Guinea se hubiera dado cumplimiento al principio de la libre determinación de los pueblos a través de la autonomía. Este fue el motivo del inesperado gesto que realizaría ahora el gobierno español, que acudió a Argel representado por Jaime de PINIÉS junto a Gabriel MAÑUECO, Bonifacio ONDÓ EDÚ y Enrique GORJ MOLUBELA. El representante español aprovechó entonces la ocasión para realizar, el 20 de junio, una invitación forma] al Comité para que visitara la colonia subsahariana: colonia

"nada tenemos que ocultar en Guinea y en prueba de ello y para que el Comité se

130 Notas informativas del MAE 28/10/1964, de la D.G. de Asuntos Políticos de África de 7/9/1965 y del MAE de 18/12/1965, AMAE R.8786/3.

131 También puso de manifiesto la falta de colaboración en los últimos tiempos de Gabón, Camerún y Ghana. y acusaó al gobierno de éste último de mantener a diez militantes de su partido en la cárcel tras la caída del régimen de NKRUMAH, ONU A/AC.109/SR.447.

percate de la situación verdadera de este territorio, mi gobierno verá con especial agrado el que este Comité o una representación del mismo se traslade a Guinea Ecuatorial para comprobar su situación real" .

Por su parte, el presidente del gobierno autónomo, ONDÓ EDÚ, reiteró la invitación, afirmando que aunque la población guineana era partidaria de la independencia, ésta requería de una etapa de preparación, en la que era imprescindible la ayuda técnica y económica de los organismos internacionales .

Era la primera vez que una potencia administradora aceptaba la puesta en marcha del instrumento de las misiones visitadoras a disposición del Comité de los Veinticuatro. Un informe posterior del Ministerio de Asuntos Exteriores nos ofrece cierta luz sobre los objetivos que buscaba esta invitación:

"No necesito subrayar la importancia que para nuestra política exterior y para el desarrollo de Guinea puede tener esta visita, que de conseguir un feliz resultado sería susceptible de frenar y de neutralizar las acciones exteriores e internas que se producen contra ella. Pero además dicho resultado favorable nos proporcionaría una posición muy fuerte en los otros temas territoriales más complejos que tenemos planteados" . se

Los responsables de Exteriores demostraban así no ser muy conocedores del verdadero ambiente de confusión política que se vivía en Guinea y la amplitud de las demandas independentistas entre importantes sectores de la población. Su actitud de confianza ante lo que el Subcomité iba a encontrar en la colonia, demuestra que creían sinceramente en la versión que de la autonomía hacían sus defensores.

El Comité Especial, en medio de numerosas felicitaciones ante la invitación española, decidió entonces "enviar un subcomité encargado de averiguar cuál es la situación en el territorio de Guinea Ecuatorial con miras a acelerar la aplicación de las resoluciones 1514(XV) y 2067(XX) de la Asamblea General" 135 . El Subcomité estaría presidido por el presidente del Comité Especial, Gershon B.O. COLLIER, de Sierra Leona, y los representantes de Chile, Dinamarca. Mali, Polonia, Tanzania y Siria, y visitaría Madrid, Santa Isabel y Bata

ONU A/AC.109/SR.451; Nota informativa deL director general de África y Mundo Árabe, Gabriel MAÑ'UECO. sobre la visita a Guinea Ecuatorial del Comité de los Veinticuatro, de 30/8/1966, AMAE R.8786/3. (mi cursiva). 132

m ONUA/AC.]09/SR.451.

'" J Informe del MAE sobre la visita del Comité de los Veinticuatro, de 8/8/1966, AMAE R.8786/1-4.

135 Resolución del Comité Especial de 21 de junio de 1966, ONU A/AC.109/186.

durante los días 17 a 24 de agosto 136

.

Ante el nuevo giro que tomaba la política española, los movimientos guiñéanos IPGE y MONALIGE se apresuraron a escribir al Comité de los Veinticuatro para solicitar ser entrevistados por la misión que se desplazaría al territorio . Muchos nacionalistas, como Atanasio NDONG, comenzaron a percibir en la invitación española un gesto de apertura del gobierno franquista, y quisieron interpretarlo, forzadamente, en el sentido de un reconocimiento tácito del derecho a la independencia de los guiñéanos . La visita del Subcomité a Guinea Ecuatorial en agosto de 1966 iba a resultar de nuevo un acontecimiento fundamental para la realineación de los movimientos guiñéanos. de un

En vísperas de la llegada de la misión internacional, "los partidos políticos IPGE, MONALIGE y MUNGE se reunieron tratando sus dirigentes de hacer desaparecer las divergencias que separaban a unos y otros y conjuntamente defender un objetivo común: la petición de independencia". La ebullición en el territorio se expresó de distintas maneras. En una reunión de jefes de poblado de Femando Poo, en Rébola, "se pronunciaron a favor de la separación de Fernando Poo y Rio Muni, para después, y de acuerdo con España, fijar la fecha de la independencia". Por su parte, y como réplica, "un grupo de nativos dirigidos por Armando Balboa distribuyeron un manifiesto favorlable a la independencia total e i- * ..139 total e inmediata Y es que la independencia iba a ser el discurso hegemónico que se iba a escuchar en todas las entrevistas que realizó el Subcomité. La misma presencia de representantes de Naciones Unidas en el territorio iba a representar a los ojos de muchos guiñéanos la implantación definitiva de la independencia como el lenguaje donde se podían expresar las aspiraciones políticas. A la altura de 1966 prácticamente la totalidad de los posicionamientos políticos, incluidos los más oficialistas, veían en la descolonización el futuro próximo de la colonia. La misma administración colonial española sólo podía hablar en términos de retirada cercana. Las diferencias se manifestaban ahora con relación al íempo que debía asumir el

136 El MAE se encargó de la organización de la visita en Madrid, que, en plenas vacaciones de agosto, tuvo algunos problemas para contar con la participación de altos funcionarios. Nota informativa de la D.G. de África y el Mundo Árabe sobre la visita a Guinea Ecuatorial del Comité de los Veinticuatro, de 30/8/1966, AMAE R.8786/3.

137 ONU A/AC. 109/PET.500/Add. 1 y A/AC. 109/PET.529/Add. 1.

138 Carta de Atanasio NDONG al Subcomité de la Guinea Ecuatorial, II1.C, A/AC.109/L.348 y A/6.800/Rev.l.

139 Nota informativa de la D.G. de África y Mundo Árabe de 27/9/1966, AMAE R.8786/3.

proceso de descolonización.

El gobierno español se esforzó por dar un trato exquisito a sus invitados internacionales. El plan inicial de los organizadores era que el Subcomité se entrevistara 140 exclusivamente con los miembros guiñéanos del gobierno y la administración de Guinea , cosa que ni los miembros del Subcomité ni los líderes de los movimientos nacionalistas hubieran admitido sin protesta. De hecho, durante la estancia de la misión, se permitió una libertad de expresión mayor que la habitual en la colonia, y sus miembros pudieron actuar con bastante libertad, entrevistándose con los representantes de la población guineana y con todos los grupos políticos que lo solicitaron. La iniciativa de la visita se les iba a ir de las manos a los organizadores españoles, que no contaron con el deseo perentorio de independencia de la mayor parte de los guiñéanos entrevistados. invitados

El Subcomité se reunió en primer lugar con miembros de la administración colonial en Madrid' 41 , manteniéndose el Jefe del Estado y el vicepresidente del gobierno al margen del acontecimiento. El gobierno español trató de mostrar un panorama de modernización y de libertad política en la colonia y de probar que la decisión final sobre la independencia de Guinea estaba ya en manos de su población y no en la de España. Ya en Santa Isabel el Comisario General afirmaba, en la misma línea, "que el Gobierno español se proponía conceder la independencia a la Guinea Ecuatorial, por cuanto aceptaba la independencia soberana como fase final de la evolución contemporánea de los territorios dependientes". La autonomía sólo era una "etapa preparatoria para la independencia" .

En las calles de Santa Isabel y Bata, los grupos independentistas, y fundamentalmente el MONALIGE. se apresuraron a demostrar su satisfacción por la visita del señor COLLER y sus colegas, organizando improvisadas manifestaciones de bienvenida. En ellas se hizo patente la popularidad que habían alcanzado las reclamaciones independentistas entre la población urbana, que, por otra parte, fue la única con quien tomó contacto la misión

140 Informe de 8/8/1966, cit., AMAE R.8786/3.

141 Los días 17 y 18 de agosto se reunieron con el director general de Plazas y Provincias Africanas, el secretario nacional de la Organización Sindical Española, el vicesecretario nacional de Ordenación Económica, el subcomisario del Plan de Desarrollo Económico y Social, el secretario de la Comisión para el Desarrollo Económico de Fernando Poo y Río Muni, el subsecretario del Ministerio de Trabajo... Informe del Subcomité para la Guinea Ecuatorial, cit.

Informe del Subcomité para la Guinea Ecuatorial, cit., II.E. 142

internacional. Pero la movilización no fue la misma en la isla que en el continente. Mientras en Fernando Poo sólo un pequeño grupo se sitúo con algunas pancartas pro-independencia frente a la Diputación provincial, en Río Muni la politización era mucho más evidente . Allí, "grupos de unas 400 ó 500 personas se situaron a lo largo de la carretera con pancartas pidiendo la independencia inmediata, agitando una bandera roja, blanca y verde y entonando un himno considerado como el himno nacional" , y otro grupo de "ciento cincuenta personas aproximadamente se manifestaban a favor de la misma postura" frente al Gobierno Civil de Bata 145 . 143

La representación de la población guineana ante el Subcomité se disputó entre los órganos del régimen autónomo y los grupos políticos. El descrédito que habían alcanzado las instituciones autónomas se puso de manifiesto en las mismas entrevistas con miembros de la Asamblea General y del Consejo de Gobierno. En ellas aparecieron con crudeza los conflictos entre facciones y planteamientos que se vivían a la altura de 1966. los

La principal causa de divergencia se daba en tomo a la independencia por separado de las dos partes de la colonia. La opción separatista ftie defendida ante el Subcomité por el presidente de la Asamblea General, Enrique GORI MOLUBELA y los cuatro consejeros del gobierno autónomo de Fernando Poo. Además, el movimiento de jefes tradicionales bubis que respaldaba la opción separatista también tuvieron ocasión de expresar su parecer ante el Subcomité en una reunión presidida por Agustín Santiago SOTA ESELE . Como venimos diciendo, el discurso separatista utilizaba, por una parte, el lenguaje de Naciones Unidas, y reclamaba la libre determinación de los pueblos para la población isleña. Pero al mismo tiempo insistía en la falta de preparación de la población para pedir el retraso de la independencia. Para el nacionalismo bubi, era imprescindible acordar ia separación del territorio durante el actual periodo, antes de que España concediera la independencia unitaria.

Frente a la cuestión separatista se acentuaría la postura del resto de los miembros de las instituciones guineanas. Dentro del mismo Consejo de Gobierno se expresaron con mucha contundencia los consejeros MACÍAS NGUEMA, NSUE NCHAMA y Cándido NANG, que exigieron que el gobierno español fijara la fecha de la independencia y organizara una con una

143 Nota informativa de 27/9/1966, cit, AMAE R.8786/3.

144 Nota informativa de 30/8/1966, p.9, cit, AMAE R.8786/3.

145 Nota informativa de 27/9/1966, c//., AMAE R.8786/3.

146 Informe del Subcomité de la Guinea Ecuatorial, cit, III.F.

plebiscito que determinara democráticamente cuál era la voluntad del pueblo.

Las quejas de los consejeros sólo demostraban la incapacidad del Consejo de Gobierno autónomo para tomar la inciativa en cuanto a la independencia de la colonia. Su mismo presidente, Bonifacio ONDÓ EDO, expresaba su impotencia ante la complejidad que presentaba la política guineana a estas alturas. Al tiempo que reiteraba la postura defendida en Argel ante el Comité de los Veinticuatro, en el sentido de la falta de preparación de la población guineana para la independencia, hacía manifiestas la falta de capacidad política de i -·.- 147 las instituciones autonómicas . de 147

El Subcomité también mantuvo encuentros con los dos movimientos que se habían convertido para entonces en mayoritarios entre la población: el MONALIGE y el MUNGE. Los planteamientos de ambos se habían acercado en los últimos tiempos, en la medida en que muchos líderes del MUNGE habían ido adoptando, como dijimos, exigencias más radicales. Por su parte, al MONALIGE habían ido llegando cada vez más funcionarios y miembros de las instituciones autónomas, que habían radicalizado sus posiciones. Ambos planteaban una independencia unitaria de las dos partes de la colonia.

De todos los movimientos políticos, el MONALIGE fue el que mayor actividad desplegó tanto en Santa Isabel como en Bata, con ocasión de la presencia internacional, y el que expresó con mayor coherencia sus objetivos políticos. Se celebraron cinco reuniones entre el Subcomité y representantes del MONALIGE, dos de ellas dirigidas por el fernandino Alfredo TOMÁS KING y otra por Ángel MASIÉ. LOS representantes internacionales recibieron además diversos escritos y peticiones del mismo grupo. Se movilizaron importantes recursos humanos por parte del MONALIGE, que acudía a las reuniones con numerosos afiliados y peticiones firmadas por militantes. La estrategia del MONALIGE consistía en contradecir el discurso del gobierno español, mostrando el carácter altamente discriminatorio del régimen guineano. El MONALIGE manifestaba su radical descontento con el funcionamiento del régimen autónomo y exigía al gobierno español la fijación de una fecha para independencia 1 . fecha para

En las reuniones con el MUNGE, este mostró su alejamiento de las iniciales posturas pro-gubernamentales. En un informe escrito presentado por el presidente del MUNGE

Informe del Subcomité de la Guinea Ecuatorial, cit., III.B. J47

Informe del Subcomité de la Guinea Ecuatorial, cit., III.C. 148

Agustín EÑESO ÑEÑE, se afirmaba que "el régimen autónomo no había respondido a sus esperanzas. Este fracaso se debía a que la ley de 1963 tenía muchas lagunas e insuficiencias que habían conducido a graves divisiones entre las dos partes del Territorio; a estas deficiencias se habían sumado errores humanos y técnicos. Aunque la ley prescribía modalidades de posible cambio, todos los esfuerzos en ese sentido habían resultado inútiles". Así se constataba el punto muerto al que había llegado el régimen autónomo, que se había quedado sin la base social, representada por el MUNGE, que lo sustentaba. Por otra parte, en otro comunicado, firmado por Justino MBA NSUE, el MUNGE advertía de la necesidad de mantener cordiales relaciones con España. a estas

En su intento de legitimar y fortalecer su giro político hacia posicionamientos más independentistas, el MUNGE se presentó ante el Subcomité acompañado por dos miembros de la IPGE, Antonino EWORO y Clemente ATEBA, que habían protagonizado el intento de fusión entre los dos grupos del que dimos cuenta más arriba 149 .

Esta maniobra fue duramente criticada por Jesús MBÁ OVONO que envió un comunicado al Subcomité como secretario general de la IPGE. Este movimiento había perdido gran parte de su fuerza, al no haber conseguido una implantación dentro de la colonia tras el establecimiento del régimen autónomo, y estaba en trance de disolución. La facción representada por MBÁ OVONO era partidaria de apoyar al MONALIGE, al que de hecho habían ido a parar muchos de los antiguos militantes de la IPGE. Las demandas de MBÁ OVONO incluían la libertad para las actividades de los grupos políticos IPGE y MONALIGE, la celebración de una conferencia constitucional y la concesión de independencia . Las diferencias que seguían haciéndose evidentes entre los mismos nacionalistas unitaristas no podían ocultar la unidad de lenguaje de todos ellos, que consistía en solicitar la concesión de la independencia de manera inmediata. un de

El informe que el Subcomité sobre Guinea Ecuatorial adoptó por unanimidad el 18 de octubre, tras constatar el mosaico de posturas en el que estaba convertido el movimiento anticolonial guineano, enfatizaba este deseo unánime de la población guineana por la independencia. Entre sus recomendaciones, solicitaba de España la celebración una conferencia constitucional, con la participación de representantes del territorio, que una que

149 Informe del Subcomité de la Guinea Ecuatorial, c/í., III.D.

150 Informe del Subcomité de la Guinea Ecuatorial, cit., III.E.

preparase el camino para la transferencia de poderes a la población, así como la fijación de una fecha para la independencia anterior a julio de 1968 . El Subcomité poma en cuestión la legitimidad del régimen autónomo y señalaba las carencias de la situación social y política del territorio. En suma, el informe resultante de la misión visitadora fue mucho más duro en las críticas y exigencias de lo que habían previsto los anfitriones españoles.

El debate sobre el informe tuvo lugar un mes más tarde en el Comité Especial, y a él acudieron como invitados los representantes de España y también el de Camerún. La delegación española expresó su decepción por las conclusiones y el tono imperioso adoptado por el Subcomité y rechazó la competencia de su gobierno para determinar la fecha concreta de la descolonización. La tensión fue disminuyendo en la medida en que muchas delegaciones expresaron su satisfacción por la actitud colaboradora que había mostrado España. El Comité hizo suyo el informe del Subcomité y lo remitió, sin proponer ninguna resolución, a la Cuarta Comisión . La muchas

Era aquí donde se propuso a la Asamblea General el proyecto de una resolución que recogía las conclusiones del informe del Subcomité y lo aprobaba definitivamente . Los esfuerzos de la delegación española se dirigieron entonces a negociar, con los redactores del proyecto, la supresión de algunas de las expresiones que manifestaban más urgencia. Para ello iba a contar con un nuevo gesto del gobierno español respecto a Guinea.

El 10 de diciembre PINIÉS anunciaba ante la Cuarta Comisión la decisión de su gobierno de convocar una conferencia constitucional a inicios del año siguiente "para dar cauce a las aspiraciones de los autóctonos de la Guinea Ecuatorial" 154 . Y es que las inesperadas conclusiones del Subcomité estaban empujando al gobierno español de forma irreversible por la senda de la retirada. La presencia de un nuevo peticionario de la IPGE, Eduardo ONDO, jaleado por los delegados de Camerún y Marruecos, pareció restar algún efecto a la declaración española. Pero en última instancia logró matizar en gran medida el su

151 ONU A/AC.109/348 y Corr.l.

152 Sesión de 18/11/1966, ONU A/AC.I09/PET.570.

Proyecto presentado por República Unida de Tanzania, Mali, Argelia, Alto Volta, Camerún, Congo (República Democrática), Costa de Marfil, Dinamarca, Ghana, Indonesia, Malí y Marruecos. ONU A/C.4/SR.1673, ONU A/6623. 153 ONU

liJ ONU A'C.4/SR. 1665.

proyecto de resolución que se presentó en la Cuarta Comisión el 15 de diciembre .

Finalmente, el 20 de diciembre, la Asamblea General aprobaría su segunda resolución sobre Guinea Ecuatorial, 2230(XXI), donde, tras agradecer a España la invitación a la misión visitadora, aprobaba las conclusiones y recomendaciones del Subcomité. La resolución recogía el anuncio de la conferencia constitucional realizado por la potencia administradora y solicitaba a ésta que fijara una fecha en la que el territorio accedería a la independencia como una entidad única. Además, se solicitaba el respeto a las libertades políticas, entendiéndose de este modo que el régimen de autonomía en vigor había quedado deslegitimado . La resolución se aprobó por 109 votos contra ninguno y 9 abstenciones, entre ellas de nuevo la de España, que se mostró contrariada de que se exigiera una fecha concreta para la independencia, cuando, según su representante AZNAR, la convocatoria de una conferencia constitucional para Guinea Ecuatorial ponía esa decisión en manos del pueblo guineano . Volveremos más adelante sobre esta resolución. segunda

Lo que aquí interesa retener es el cambio en la política española respecto a Guinea Ecuatorial producida a finales de 1966. Una medida como la invitación al territorio de una misión de Naciones Unidas, que pretendía contener las presiones internacionales sobre la colonia, sería, paradójicamente, la que llevaría al gobierno español a convocar una conferencia constitucional. Y esta conferencia sólo podía tener como objetivo la independencia de la colonia, como así lo entendía la misma resolución aprobada por la Asamblea General. una la

Esta transformación de la política franquista sólo es comprensible desde el punto de vista de las estrategias discursivas y sus implicaciones. El argumento de que España cumplía con la libre determinación de los pueblos a través del régimen de autonomía había sido desautorizado por el informe del Subcomité. Y la promesa del gobierno español de que concedería la independencia cuando la población guiñearía lo desease, sólo podía tener un resultado, después de las abrumadoras manifestaciones a favor de la independencia hechas públicas por los guiñéanos ante testigos internacionales.

Tras el anuncio de la conferencia constitucional, se iba a abrir un proceso en el que se

155 Proyecto patrocinado por Argelia, Alto Volta, Camerún, Congo (República Democrática), Costa de Marfil, Dinamarca, Ghana, Indonesia, Malí, Marruecos, Mauritania, Nigeria, Pakistán, República Unida de Tanzania, Senegal, Sierra Leona, Togo, Túnez y Zambia, ONU A/C.4/L.859.

156 Ver ANEXO.

157 Sesión 1500a. de la Asamblea General, A/PV.1500.

pondría de manifiesto que la política guineana era una realidad mucho más intrincada y compleja de lo que los apologistas franquistas ponían de manifiesto.

CONCLUSIÓN

En este capítulo hemos visto cómo surgieron los movimientos nacionalistas guiñéanos, que hacia 1960 comenzaron a solicitar la retirada de España y la independencia total de Guinea. Los distintos grupos que fueron articulándose lo hicieron en intensa relación con el exterior, a través de los exiliados en Camerún y Gabón, y apoyados y financiados por los estados africanos ya independientes. A partir de 1962 la sede de Naciones Unidas se convirtió en uno de los escenarios más efectivos para hacer oír las reclamaciones guineanas y para entrar en contacto con el sector más vulnerable del gobierno español al discurso descolonizador: su misión diplomática en Nueva York.

La conexión con el exterior reforzó a aquellos grupos que utilizaban el lenguaje de la libre determinación de los pueblos en sus demandas contra la metrópoli. Precisamente como forma de satisfacer el principio internacional, ideó el gobierno español un nuevo giro jurídico-institucional para su colonia ecuatorial. Fue así como se aprobó un régimen de autonomía que entró en vigor a inicios de 1964 y que permitió una mayor participación a los guiñéanos en el gobierno del territorio. No obstante, el carácter orgánico de la "democracia" franquista que se plasmó en el nuevo régimen y el mantenimiento, en la figura del Comisario General de la autoridad de la metrópoli desvirtuó toda capacidad de contentar las demandas basadas en la libre determinación de los pueblos.

El caso de Guinea Ecuatorial mereció, desde 1963, la atención del nuevo Comité Especial de Naciones Unidas, encargado de vigilar el cumplimiento de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales. El Comité promovería la aprobación de sucesivas resoluciones exigiendo a España la independencia y la descolonización definitiva de la colonia centroafricana. La presencia en él de nacionalistas guiñéanos poniendo en cuestión la legitimidad del nuevo régimen autónomo hacía muy difícil argumentar que la autonomía posibilitaba a los guiñéanos decidir sobre su propio futuro, como intentaba la delegación española. y la

En 1966 el gobierno de FRANCO, para contrarrestar las afirmaciones de los de los

peticionarios, invitaba a una misión de! Comité de los Veinticuatro a visitar el territorio y comprobar por sí mismo los adelantos políticos y económicos obtenidos. Pero la visita del Subcomité internacional iba a traer consecuencias inesperadas para los españoles, pues sus conclusiones respaldaron las acusaciones nacionalistas sobre la deslegitimación de las autoridades autónomas y el deseo de independencia la mayoría de la población guineana. las

Fracasado el intento de refrendo internacional de su política de autonomía para Guinea, el gobierno español se vio obligado a anunciar el inicio de negociaciones con los representantes de la población sobre su futura independencia. La coherencia con los propios actos y declaraciones no podía satisfacerse ya con una decisión diferente.

CAPITULO 7 LA TRANSFERENCIA DE PODERES.

Guiñéanos y españoles entre la Conferencia Constitucional y las Naciones Unidas

INTRODUCCIÓN

La retirada del estado español de su colonia centroafricana ftie decidida por el gobierno de FRANCO a finales de 1966. La visita y conclusiones de la misión visitadora del Comité de los Veinticuatro a Guinea Ecuatorial resultó un catalizador fundamental de dicha decisión. Con ello, el Ministerio de Asuntos Exteriores se convertía en el principal protagonista del proceso, que ahora se aceptaba como de descolonización, desplazando formalmente a Presidencia a un papel secundario en cuanto al futuro de Guinea. No obstante, la persistencia de la rivalidad entre ambas instancias gubernamentales marcaría en gran medida el resultado final del proceso.

No bastaba decidir la retirada. Había que adoptar un procedimiento de negociación con las élites africanas de la colonia. Y para ello el gobierno español contaba con las "tradiciones descolonizadoras" forjadas fundamentalmente por las experiencias británica y francesa. Como vimos en la primera parte, el fin de los imperios en África no había sido normalmente un repliegue súbito de la potencia colonial y de sus efectivos humanos y materiales, sino el resultado de una transmisión negociada. En palabras de la obra editada por GlFFORD y Louis. se trataba de una trasferencia de los instrumentos del poder colonial de manos de la metrópoli a las de las élites africanas occidental izadas . Todo ello requería una serie de acuerdos y actos que legitimaran tanto a las antiguas autoridades como a las nuevas, y que culminaban en la ceremonia donde se arriaba la bandera europea y se izaba la del nuevo estado.

Y es que la metrópoli no podía asumir su retirada como un fracaso de lo que había sido considerado antes como una labor civilizadora. La pervivencia de las instituciones y las estructuras políticas y económicas se convertía ahora en uno de los intereses básicos de la

1 Prosser GlFFORD & WM.Roger LOUIS (eds.), The transfer ofpawer in África. Decolonizaüon, 1940-1960, Yale University Press, New Haven and London, 1982.

potencia colonial. Entiéndase aquí interés no tanto en un sentido material, sino en cuanto a aquello que afectaba a la misma imagen que los europeos tenían de sí mismos. La descolonización tenia que ser presentada por los occidentales como culminación del período colonial y no como culminación de su decadencia . Por su parte, aquellos africanos que negociaban la retirada de los europeos, se veían más como herederos de las antiguas estructuras y espacios de dominación, que como sus destructores. Los nuevos estados independientes se construirían a partir de la misma administración colonial. Las élites africanas tenian tanto interés como las autoridades coloniales en refrendar el traspaso de poderes en una serie de ceremonias que involucraran a la metrópoli y a toda la legitimidad que ésta pudiera todavía conservar entre la población. La

Debemos matizar sin embargo la idea de que la descolonización era vista como un mero traspaso. A menudo, la transmisión de poderes era precedida o simultaneada por el intento de democratización y por la africanización de las instituciones coloniales. Las nuevas autoridades no podían legitimarse a partir de los mismos principios despóticos que la colonia. De este modo, la propia metrópoli asumía la tarea de establecer los mecanismos democráticos a través de los cuales se elegirían a las nuevas autoridades a quienes se transferirían las atribuciones de la soberanía. Y para eso nada parecía mejor que la cultura constitucional de los estados europeos.

Todo ello es también predicable, paradójicamente, de la forma en que el régimen franquista planteó la descolonización de Guinea Ecuatorial. La importancia asumida por Naciones Unidas, que observaba desde el ámbito internacional la política española en África, hacía muy arriesgado tratar de exportar las estructuras autoritarias españolas al nuevo estado independiente. Y a nadie se le ocurrió seriamente.

La misma organización internacional, en sus sucesivas resoluciones exigiendo a España la descolonización de Guinea, trató de marcar y asesorar al gobierno español sobre el proceso que debía seguir para garantizar la legitimidad de la transición. Ya vimos que la primera resolución del Comité de los Veinticuatro referente a Femando Poo y Río Muni de 1964, sólo instaba a la Potencia administradora a aplicar la resolución 1514(XV). Pero el año siguiente, la Asamblea General afinaba más y pedía a España, en su resolución 2067(XX), que señalara "la fecha más próxima posible para la independencia después de celebrar un a

' Sobre este nuevo discurso oficial que fue consolidándose en este sentido ver José María CORDERO TORRES, La descolonización. Un criterio hispánico, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1967.

referéndum popular por sufragio universal bajo el control de las Naciones Unidas".

La Asamblea fue mucho más explícita a finales de 1966, ofreciendo todo un itinerario a la potencia administradora. Ello era consecuencia del informe del Subcomité que visitó la colonia, y cuyas conclusiones habían sido en parte producto de las conversaciones habidas en Madrid y en Guinea entre los enviados de Naciones Unidas con los grupos guiñéanos y los funcionarios españoles. Recordemos que el informe de la misión visitadora, después de testificar el deseo de independencia de la población guineana y la falta de representatividad y verdadera autonomía de las instituciones autónomas, pedía a la potencia administradora que convocase una conferencia constitucional que estableciera las modalidades para la transferencia de poderes a la población y que fijase una fecha para la independencia anterior a julio de 1968. Y paralelamente se esperaba una verdadera reforma política que terminase con las restricciones políticas y desmontase el régimen autónomo. un las

Recogiendo estas recomendaciones. la resolución 2230(XXI) de 20 de diciembre de 1966, "invitaba" a España al establecimiento de libertades democráticas, la convocatoria de elecciones por sufragio universal y el "traspaso del poder efectivo al gobierno surgido de esas elecciones". También se pedía que se asegurara la unidad territorial del estado independiente. Y por último se solicitaba la fijación de una fecha para la independencia y la organización de "una conferencia en la cual estén plenamente representados los diversos partidos y todos los sectores de la población" . La resolución denotaba aquella sospecha contra las instituciones autónomas, establecidas sobre el modelo corporativo franquista, e insistía en la convocatoria de elecciones democráticas para la determinación de las nuevas autoridades.

El gobierno español, decidido ya a enfrentar la delicada tarea de organizar la retirada, se valió de las recomendaciones de la misión visitadora de Naciones Unidas. De este modo, se adoptó formalmente el modelo británico de la conferencia constitucional, que se anunció a finales de 1966 para un momento indefinido del año siguiente. El objetivo expreso de tal conferencia era, en principio, sondear y explorar las opiniones de los distintos sectores sociales guiñéanos. Con ello se proporcionaría la base, al gobierno español, para que éste propusiera la constitución democrática del nuevo estado, que debería ser aprobada por referéndum por la población guineana. En resumidas cuentas se trataba de establecer las instituciones que sustituirían a las autoridades coloniales 3 .

3 Como afirmaría Gabriel CAÑADAS en la XIII sesión de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial(SF),

"El Gobierno español va a otorgar la independencia a Guinea en todo caso. Lo que el Gobierno español necesita, dentro de un orden es entregar la independencia a alguien, y a unas Instituciones, y lo

Se podría debatir en extenso sobre la naturaleza jurídica de la Conferencia Constitucional que organizó el gobierno español para Guinea Ecuatorial, así como su significado con relación al surgimiento del nuevo estado. Sin tratar de agotar este debate, es importante que señalemos que la Conferencia no se planteaba como una asamblea constituyente. El poder constituyente se entendía, frente a la propia filosofía política del franquismo, en manos de la población guineana, que lo ejercería al final de todo el proceso en un referéndum sobre el texto constitucional. La Conferencia tampoco era la instancia que debía decidir sobre la concesión o no de la independencia a la colonia. Esta decisión correspondía al gobierno español, y, siguiendo las indicaciones de Naciones Unidas, no se sometería a referéndum 4 . El poder se transmitiría al gobierno democrático que saliera de las urnas tras poner en funcionamiento la constitución aprobada. su

Se trataba de llevar a cabo una descolonización modélica según los cánones de Naciones Unidas y no del régimen franquista. Para ello era preciso el uso del lenguaje democrático que el principio de libre determinación parecía exigir, siempre con las limitaciones que la misma organización internacional ponía a ese mismo lenguaje democrático. La paradójica decisión de un gobierno dictatorial como el franquista de conceder la independencia a su colonia ecuatorial al tiempo que le proporcionaba una constitución democrática no podía dejar de provocar incoherencias. Vamos a señalar ahora algunas de estas peculiaridades del proceso ecuatoguineano. las de una

En primer lugar, estaba la cuestión de la representatividad. Frente a lo que ocurría en muchas de las conferencias constitucionales convocadas por Gran Bretaña, las autoridades del régimen autónomo de Guinea Ecuatorial no fueron consideradas como únicas representantes de la población de la colonia. El carácter "orgánico" de su elección era contrario al sistema de sufragio universal que preconizaba Naciones Unidas. Además, como había sido puesto de manifiesto por los peticionarios nacionalistas y la misión visitadora ante la organización, el régimen autónomo había caído en el descrédito de los guiñéanos. El gobierno autónomo se veía como parte del régimen colonial y ni siquiera la representación española defendió su legitimidad ante el Comité de los Veinticuatro. Por todo ello, la únicas era

que intentamos crear aquí son las Instituciones", (p.43).

Miguel HERRERO DE MIÑÓN, "Autoctonía constitucional y poder constituyente. (Con referencia a algunos casos recientes en la historia de la descolonización". Revista de Estudios Políticos, n. 169-170, Madrid, 1970.

Ver capítulo 2, sección 2.2.3.

selección de la delegación guineana que debía asistir a la Conferencia Constitucional tuvo que hacerse a partir del reconocimiento de la existencia de grupos políticos al margen de las instituciones del régimen autónomo y ajenas al pensamiento político franquista. La representatividad de la delegación guineana se convertirá en una cuestión controvertida a lo largo de toda la Conferencia. La

En segundo lugar, hay que hacer notar las dificultades que encontró la administración autoritaria española para coordinar un proceso que conllevaría la instauración de una constitución democrática y la organización de unas elecciones de sufragio universa!. La carencia de imaginario político de carácter participativo se hizo evidente en la manera como el gobierno español dirigió la Conferencia Constitucional. Los tics autoritarios del régimen impidieron la utilización de unos procedimientos democráticos y efectivos de toma de decisión. Y ello se reflejaría, en última instancia, en la falta de un verdadero consenso final entre los participantes en la Conferencia respecto del resultado de la misma. una de

En tercer lugar, los conflictos intragubernamentales, de los que hemos ido dando cuenta, no podían por menos de aparecer en un momento de culminación como éste. Ahora era Exteriores el que presidía la política del gobierno franquista hacia Guinea. Pero la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas seguía siendo la responsable de la administración colonial y la garante de los intereses de los colonos residentes en la región ecuatorial. Los objetivos de ambos sectores en torno a la Conferencia Constitucional no eran los mismos: mientras la política exterior buscaba acrecentar el prestigio del estado español con un gesto en línea con las exigencias internacionales, los encargados de la política colonial buscarían la manera de prolongar la permanencia del estado español más allá de la independencia del territorio. Ambos objetivos no tenían por qué resultar contrapuestos en abstracto. Pero sí lo resultaron en concreto, en la medida en que, en busca de sus objetivos, cada sector gubernamental se apoyó en grupos guiñéanos distintos.

Efectivamente, la Conferencia Constitucional convocada por España volvió a dar paso a la realineación de los diferentes grupos políticos guiñéanos. A estas alturas, el lenguaje de la libre determinación y la independencia era prácticamente compartido por todos ellos. Pero aparecerían fallas en tomo a dos asuntos. El primero era la delicada cuestión del sujeto político, con derecho a la autodeterminación. Frente a los que reclamaban la independencia de todo el territorio de la Guinea Ecuatorial, se encontraban los que la solicitaban para la isla de Fernando Poo separadamente de la parte continental. Éstos últimos

combinarían el lenguaje de la libre determinación con el de la provincial'ización, solicitando tanto la independencia separada, como la continuidad de la integración de la isla en el estado español. La segunda falla, se daría con relación a los diferentes apoyos con los que contó cada grupo en la misma metrópoli.

En este capítulo vamos a seguir la organización y resultados de esta Conferencia, así como el papel que en la misma jugó la Organización de las Naciones Unidas, donde reverberaron los ecos de los acontecimientos producidos en Madrid y en Guinea. Son muchos los aspectos de carácter teóricos y constitucionales, en tomo al surgimiento del estado, que ofrecen los sucesos estudiados aquí. Sin embargo nuestro interés se centrará sobre todo en el proceso a través del cual aquellos aspectos tomaron relevancia para los agentes históricos . Son

7.1. ORGANIZACIÓN DE LA RETIRADA: PREPARACIÓN DE LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL DE GUINEA ECUATORIAL DE LA

7.1.1. El gobierno franquista asume la descolonización como política en Guinea

Una de las decisiones definitivas, que llevarían directamente a la retirada de Guinea Ecuatorial, se tomó en una reunión extraordinaria en el Pardo entre FRANCO y parte de su gobierno, el 16 de noviembre de 1966. A ella asistieron el ministro subsecretario de la Presidencia. Agustín MUÑOZ GRANDE, el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María CASTIELLA. el subsecretario de la Presidencia, Luis CARRERO BLANCO y los ministros de Justicia, Marina, Aire, Industria, Comercio, Secretaría General del Movimiento e Información y Turismo . e

La reunión estaba azuzada por el informe de la misión visitadora de Naciones Unidas y la convicción que había provocado en el ministro de Asuntos Exteriores de que la única política posible ya en Guinea era la de descolonización. Detrás estaba también el aviso que hacía el jefe de la delegación española en Naciones Unidas de "las dificultades que dado el

Citemos como uno de los escasos estudios monográficos sobre este proceso el publicado por MlTOGO (Leoncio EDJANG AVORO), Guinea: de colonia a dictadura, Cuadernos para el Diálogo, Madrid, 1977.

Informe sobre el tema de ios territorios españoles en África ante las Naciones Unidas, de 28/11/1966, AMAE R.8786/3.

ambiente existente actualmente en Naciones Unidas, impide cualquier movimiento encaminado a suavizar o moderar las tesis de la descolonización. Ni los mejores amigos de España... quieren correr el riesgo de que se les tilde de cómplices del colonialismo" . La postura del Exteriores a estas alturas era que si hasta ahora había sido posible "encauzar y retardar el movimiento descolonizador en nuestros territorios, que se planteó en términos de verdadera dificultad cuando la ONU, en 1960, aprobó las resoluciones 1514 y 1542...", la capacidad de maniobra de España en este momento estaba considerablemente disminuida . En aquel entonces, la mayor parte del gobierno español compartía una visión similar a la del Ministerio de Asuntos Exteriores . La la

El resultado de la reunión supuso el éxito de la propuesta de CASTIELLA frente a los sectores colonialistas del régimen franquista representados por CARRERO BLANCO. Parecía que FRANCO se inclinaba en este asunto, definitivamente, hacia su ministro de Exteriores, en la disputa que enfrentaba a los dos sectores de su régimen. En esta reunión se acordaría "convocar para los primeros meses del próximo año una Conferencia Constitucional para dar cauce a las aspiraciones de los nativos"". A partir de ahora, el proceso estaba en manos del Ministerio de Asuntos Exteriores. El 10 de diciembre, PINIÉS anunciaba en la Cuarta Comisión, como vimos, el propósito del gobierno español de convocar en los primeros meses de 1967 la citada conferencia, asegurando que "estarán representados en ella absolutamente todos los sectores de la población" . Cuarta

Al mismo tiempo que se convocaba la Conferencia Constitucional se celebraba en la colonia, el 14 de diciembre de 1966, el plebiscito sobre la Ley Orgánica del Estado, lo que era un signo de las incoherencias y desconexiones de la política española hacia Guinea. Preparando la retirada, se pedía a la población del territorio que se pronunciara sobre la ley fundamental del estado español. Esta era la segunda vez que se solicitaba a los guiñéanos que participaran en un proceso electoral de sufragio universal y no tenemos constancia de que se

8 Nota informativa sobre el tema de los territorios españoles en África ante NNUU de 21/12/1966, AMAE R.8786/3. En él se hace referencia al telegrama n.456 del embajador AZNAR.

9 Nota informativa de 21/12/1966, di., AMAE R.8786/3.

10 Así puede desprenderse de los informes solicitados a cada uno de los Ministerios sobre el tema, adjuntos a las Actas de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, (a partir de ahora C.C. de G.E.)

" Informe de 21/12/1966, cit., AMAE R.8786/3.

12 ONUA/C.4/SRJ665.

realizara en condiciones de mayor libertad que en la península. No obstante, los resultados no llegaron al 95% de votos afirmativos del resto de los territorios españoles en África 13 .

El anuncio de la Conferencia Constitucional en Naciones Unidas, antes de que la Asamblea General aprobara las conclusiones de la comisión visitadora, pretendía "que nunca pudiera pensarse" lo que. por otra parte, era evidente: "que España se había inclinado en este punto ante una presión extema" 14 . El 20 de diciembre se aprobó efectivamente la resolución, ya citada, 2230(XXI) sobre Guinea Ecuatorial en la que se recogían los resultados del informe del Subcomité que había visitado el territorio. Las principales demandas de la resolución, como hemos visto, eran la fijación de la fecha y la celebración de elecciones por sufragio universal con anterioridad a la independencia. Si no pudo evitarse su aprobación, la representación española sí logró que se reconociera la actitud colaboradora del gobierno español y se matizaran las críticas que el informe de la misión visitadora había recogido.

La delegación española se abstuvo en la votación de la resolución, pero la valoración que de ella se hizo entre los funcionarios españoles era positiva:

"Dentro de la necesaria relatividad puede decirse que la resolución aprobada sobre la Guinea Ecuatorial debe considerarse como muy plausible. Al lado de las resoluciones que se han adoptado contra los Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Australia y Nueva Zelanda (para no hablar de Sudáfrica y Portugal) el tono general de la resolución que nos ocupa es extraordinariamente positivo para España. El grupo africano (con la sola excepción camerunesa) ha puesto de relieve que carece de prejuicios contra nosotros. Sean cualesquiera los compromisos de su política exterior, nos han concedido un crédito de confianza que, bien administrado, permitirá llevar a cabo la descolonización de la Guinea Ecuatorial sin precipitaciones y a nuestro gusto. Lo que nunca admitirían es que a estas alturas se iniciase una política de inmovilismo o de marcha atrás" 15 .

Si comparamos este informe con los previos a la visita del Subcomité a Guinea, sorprende comprobar hasta qué punto estaban los funcionarios de Exteriores imbuidos de la dinámica

' Resultados obtenidos en dicho referendum, según nota sobre resultados definitivos del referendum nacional de 22/12/1966, AGA 538:

votos afirmativos votos afirmativos
RíoMuni: 51.725 (67%) 23.365 (30%)
Femando Poo: 11.649 (92%) 891

de la organización mundial y se veían arrastrados por ella. El resultado de la misión visitadora no sólo no había logrado "frenar y neutralizar las acciones exteriores e internas" contra la política española en la colonia, como pretendían sus promotores , sino que había empujado al gobierno a aceptar la descolonización como política y a convocar de una Conferencia Constitucional. Y sin embargo, cinco meses más tarde, se expresaba satisfacción por el tono de una resolución que pedía, sin ninguna ambigüedad, la fijación de una fecha para la independencia de Guinea. El lenguaje descolonizador de Naciones Unidas había conseguido el mayor éxito posible: transformar no sólo el discurso de la diplomacia franquista sino la misma política de su gobierno. una

Dos días más tarde de aprobada la resolución, el 22 de diciembre el Consejo de Ministros español decidió designar una Comisión Interministerial "para realizar lo más rápidamente posible la labor preparatoria con vistas a la celebración de una Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, en conformidad con la declaración formulada por la Delegación española en la XXI Asamblea General" . La Comisión Interministerial iniciaría sus trabajos el 13 de abril de 1967, con la intención de recoger la opinión de los diferentes ministerios con relación a la colonia guineana . más

7.1.2. Guiñéanos y españoles ante la Conferencia Constitucional

El anuncio de la Conferencia Constitucional reactivó aún más la vida política en la colonia, que, como vimos en el capítulo anterior, estaba en plena ebullición desde la instauración del régimen autónomo. Volvieron a Guinea los últimos exiliados políticos, 19 como Atanasio NDONG, para participar en los acontecimientos que se avecinaban . Desde principios de 1967 se sucedieron los contactos, formales e informales, entre los grupos políticos guiñéanos y el gobierno español. Aunque sería más exacto hablar de los diferentes

16 Informe del MAE sobre la visita del Comité de los Veinticuatro de 8/8/1966, AMAE R.8786/3.

17 Carta del representante español en Naciones Unidas, Manuel AZNAR, al Secretario General, de 27/12/1966, ONUA/AC. 109/217.

18 Informe de la Comisión Interministerial, "Comentario resumen de los informes presentados a la Comisión Interministerial sobre el futuro de Guinea por los Representantes de los diversos Ministerios", Actas de la C.C. deG.E., 1967.

19 Comunicación de Atanasio NDONG al Subcomité de la Guinea Ecuatorial, Informe del Subcomité de la G.E.. II1.C. ONU A/AC.109/L.348 y ONU A/6.300/Rev.l.

sectores gubernamentales, y no gubernamentales, españoles. El sentido y finalidad de la proyectada Conferencia Constitucional comenzaron a ser objeto de divergencia, y no parecían ser los mismos para todos los grupos implicados en el asunto. y no

En febrero se invitó a Madrid, como representantes de la oposición, a Pastor TORAO, Atanasio NDONG y Agustín Daniel GRANGE como miembros del Movimiento Nacional de Guinea Ecuatorial, que mantuvieron entrevistas con CARRERO, CASTIELLA, el ministro de Información y Turismo, Manuel FRAGA IRIBARNE y el vicepresidente del Gobierno, Agustín MUÑOZ GRANDE. A este último le entregaron "un escrito dirigido a S.E. el Jefe del Estado español. Generalísimo Franco, firmado por miles de guiñéanos", en e! que solicitaban la participación en la anunciada Conferencia Constitucional de los grupos políticos y económicos guiñéanos y no sólo de las autoridades autónomas, y expresaban su deseo de que la independencia no rompiera los lazos con España . y

Del 22 de febrero al 15 de marzo fue la Comisión Permanente de la Asamblea General de la Guinea Ecuatorial la que viajó a la capital . La Comisión Permanente estaba compuesta por Enrique GORI MOLUBELA, presidente de la Asamblea, Federico NGOMO NANDONGO, vicepresidente- y los diputados Marcos ROPO TJRI, Antonio NDONGO ENGONGA, Miguel EDJANG NVONO y Fernando FERNÁNDEZ ECHEGOYEN. Con esta visita se trataba de dar cierto sentido de continuidad entre el Régimen Autónomo vigente y el futuro político de Guinea, y tal vez matizar el potencial rupturista de la Conferencia Constitucional 22 . La Comisión se entrevistó con diversas instancias gubernamentales, desde el director general de Plazas y Provincias Africanas hasta el Jefe del Estado, pasando por el ministro subsecretario de la Presidencia" . La

En las distintas reuniones se puso de manifiesto el desencuentro dentro del mismo régimen autónomo entre los partidarios de la separación de Femando Poo, como el mismo presidente de la Asamblea General GORI MOLUBELA y el diputado ROPO URI, y los y los

20 Adjuntada por TORAO SIKARA en carta al Comité de los Veinticuatro, ONU A/AC.109/PET.70I.

ONU A/AC.109/SR.552; Informe de la Comisión Permanente de la Asamblea General de Guinea Ecuatorial, adjuntado por Pastor TORAO SlKARA a su carta al Comité de los Veinticuatro de 23/3/1967, ONU A/AC.109/PET.702.

Ésta es la acusación vertida por IBONGO ante el Comité de los Veinticuatro el 6/9/1967, ONUA/AC.109/SR.552. 22 el 6/9/1967,

A esta última reunión también acudió Gabriel CAÑADAS como representante del Ministerio de Asuntos Exteriores. 23

representantes de la opción unitarista, como eran NGOMO, EDJANG y NDONG. LOS primeros, asesorados por Presidencia, trataban de que el proceso en puertas se canalizara a través de una reforma del actual estatuto jurídico de autonomía. La composición paritaria de las instituciones autónomas parecía favorecer la posibilidad de separación económica y política, antes de que una constitución unitaria fuera aprobada para los dos territorios de la colonia.

Como resultado de las reuniones habidas, la Comisión Permanente llegó a un cierto compromiso en Madrid. Consistía éste en proponer a la Asamblea General de Guinea Ecuatorial la creación de una comisión especial "para que estudie la propuesta al Gobierno de la nación de las modificaciones que se consideren necesarias en el estatuto actual con vistas a asegurar la realización de los deseos del pueblo de Guinea en orden a su futuro político". Dicha comisión estaría abierta a cualquier sugerencia de la población guiñearía.

Fijémonos en la fundamentación que la Comisión Permanente hacía de dicho acuerdo, tomado en sesión extraordinaria en Madrid el 10 de marzo de 1967, dicho

"La experiencia política de dicho régimen (de autonomía) ha dado unos resultados positivos junto a determinados fallos estructurales y de funcionamiento; pero el carácter del régimen autónomo no era, ni es definitivo, sino de transición, y, por otra parte, la evolución de los acontecimientos políticos en el ámbito internacional hace aconsejable un nuevo planteamiento de la situación política de Guinea Ecuatorial" el

Para la Comisión Permanente parecían ser los cambios internacionales, y no los deseos de la población los que justificaban el replanteamiento del estatuto político del territorio. Lo cierto es que la presión internacional se estaba haciendo sentir en todo el proceso. Y los partidarios de la separación dejaban entrever su disgusto por el peso que Asuntos Exteriores estaba adquiriendo en el asunto de Guinea .

La convocatoria de la Conferencia Constitucional, prevista para inicios de 1967, se fue retrasando entre trabajos preparatorios y negociaciones oficiosas de todos los sectores del gobierno español y de los grupos políticos guiñéanos .

Uno de esos trabajos fue el realizado por la citada Comisión Especial de la Asamblea General de Guinea Ecuatorial, que inició sus consultas a la población el 1 de abril. La

24 "Acta de la sesión extraordinaria de la Comisión Permanente de la Asamblea General celebrada en Madrid el día 10 de marzo de 1967" dentro del Informe de la Comisión Permanente, ONU A/AC.109/PET.702, (mi cursiva).

25 Entrevista a GORJ MOLUBELA en el periódico Ébano de Santa Isabel, 17/3/1967.

26 Intervención de GORJ MOLUBELA II sesión plenaria de la C.C. de G.E.fPF).

Comisión verificó un sondeo de opinión entre la población y los grupos sociales de la colonia, sin que los resultados de estos trabajos se hicieran públicos . Sus conclusiones parecieron ratificar la existencia de fuertes reivindicaciones separatistas en la isla, mientras 28

se constataba el deseo generalizado de independencia entre la población de Río Muni . Por otra parte, la Comisión Interministerial nombrada por el Consejo de Ministros de 22 de diciembre de 1966 también iba a tomarse su tiempo para estudiar los informes de cada uno de los Ministerios españoles con relación a Guinea Ecuatorial. Las conclusiones de esta comisión, aprobados el 27 de junio de 1967, reflejarían la ausencia de verdaderos intereses de la gran mayoría de los sectores gubernamentales, militares y económicos, si exceptuamos a Presidencia:

"Del conjunto de la información reunida se pueden deducir los siguientes extremos: I.- La independencia es contemplada por todos los Informes como la posible solución final. Ningún Ministerio se opone a esa idea o argumenta en su contra.

II.- Los tres problemas políticos más agudos en la actualidad parecen ser: el de la representatividad; el separatismo de la isla de Femando Poo; las diversas clases de discriminación contra el nativo que subsisten.

Determinadas circunstancias interiores a Guinea y la presión africana exterior, pueden crear dificultades crecientes al Estado español.

III.- Militarmente. España no tiene intereses permanentes en Guinea. A título transitorio sí tiene unas obligaciones morales. título

IV.- Económicamente. Guinea supone una carga para el Estado español. Con carácter permanente el Estado no tiene intereses económicos que defender en Guinea, salvo el derecho a realizar prospecciones petrolíferas.

Individualmente, algunos españoles sí tienen intereses económicos de cierta consideración. Tales intereses son defendibles en cualquier supuesto político. cierta

V.- Los diversos servicios del Estado español están en condiciones de asumir la preparación técnica de sus correspondientes homólogos guiñéanos. Existen las bases necesarias para poder preparar en breve espacio de tiempo unos posibles Acuerdos de Asistencia Técnica" .

En suma, para el gobierno español de 1967 los pocos intereses económicos de algunos españoles en Guinea no hacían imprescindible la presencia política en África. Ya estaba claro que era Exteriores, y su política de descolonización, la que establecía ahora las directrices del gobierno franquista en este asunto.

Sólo Presidencia de Gobierno y su Dirección General de Plazas y Provincias

27 IBONGO, ONU A/AC.109/SR.552.

28 Intervención de Gustavo WATSON BUECO en la II sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF). Ver ANEXO.

Informe de la Comisión Interministerial, cit., pp.27-28. 29

Africanas mostraban su posición disidente respecto a la mayoría gubernamental. En el informe presentado a la Comisión Interministerial por el director general se advertía de los problemas con los que se encontraría una presumible independencia y de los intereses que España aún conservaba en Guinea. Se mencionaban así las diferencias económicas y étnicas entre isla y continente, la presencia de un importante contingente de trabajadores nigerianos, el asentamiento de 10.000 "españoles peninsulares", la amenaza a la seguridad exterior que suponían los deseos de anexión de Gabón, Camerún y Nigeria, la inexperiencia política de ios nativos o la dependencia económica de la metrópoli. Tras augurar una situación de caos económico y político si España se retiraba totalmente de Guinea, proponía que el futuro estatuto de la colonia no socavara la estrecha vinculación que existía entre el gobierno español y el territorio. En suma se trataba de controlar los instrumentos esenciales del futuro estado independiente, como eran las fuerzas armadas y los instrumentos fiscales . el

El otro sector metropolitano que no contemplaba con sosiego cómo se estaban desarrollando las cosas eran los colonos españoles, sobre todo los asentados en la isla, que intentarían entorpecer el proyecto descolonizador representado por la convocatoria de la Conferencia Constitucional. Muchos de los iniciales colaboradores con la política de autonomía entre la población guineana, reunidos en el MUNGE, habían optado, como ya hemos dicho, por acercarse a posiciones independentistas. Ahora los sectores colonialistas sólo iban a encontrar interlocutores privilegiados entre aquellas autoridades del régimen autónomo, que, procedentes de Fernando Poo, estaban articulando las reivindicaciones de separación entre isla y continente. de

Como puede verse, el complejo de intereses colonialistas, que en última instancia representaba Presidencia, utilizaba dos tipos de estrategias encaminadas a minimizar el efecto del proceso ahora abierto. La primera consistía en reclamar la legitimidad y Y

30 Informe de la D.G. de Plazas y Provincias Africanas en relación con el cuestionario formulado por la Comisión Interministerial creada para el estudio del futuro de Guinea Ecuatorial de 10/6/1967, Documentos de laC.C deG.E., 1967.

"En (el) orden político-militar, además de procurar una garantía de seguridad y máximo respeto por parte de los vecinos, será necesario tomar en consideración la necesidad de mantener un absoluto control de las fuerzas de policía y militares para impedir la realización de actos imprudentes por las fuerzas guineanas o incidentes fronterizos que pudieran implicar a España en conflictos o aventuras bélicas.

Por otra parte, la inexperiencia adminsitrativa y la incapacidad de los nativos para gobernarse, son circunstancias de relieve suficientemente acusado que han tenido cumplida confirmación en estos últimos años de administración autónoma. Se puede concluir diciendo, que, en el orden económico, en materia fiscal y financiera si no se mantiene un rigurosísimo control por parte de España, la situación de la Hacienda de guinea será sin duda alguna la de quiebra permanente"

continuidad del régimen autónomo como instrumento para ejercer el derecho a la autodeterminación de la población guineana. La segunda consistía en apoyar los recelos de la población autóctona de Femando Poo respecto a una independencia dominada por la población del continente. a la

Mientras tanto, los nacionalistas del MONALIGE acudieron una vez más al Comité de los Veinticuatro para exponer su insatisfacción por la actitud dilatoria de la "potencia administradora" y del gobierno autónomo y para denunciar las maniobras "neocolonialistas" de ciertos sectores económicos y políticos españoles . El 6 de septiembre de 1967 se dio audiencia ante el Comité Especial a los representantes de este movimiento en el exterior, Saturnino IBONGO y Rafael EVITA. En su intervención, IBONGO denunció el intento de algunos miembros del Consejo de Gobierno y la Asamblea General guineana de prorrogar el actual régimen autónomo y el apoyo que ciertos grupos capitalistas estaban dando al movimiento separatista de Fernando Poo 32 . Contra estos intentos, los peticionarios reclamaban la responsabilidad e iniciativa del gobierno español . al

Los representantes del MONALIGE ante Naciones Unidas aceptaban la celebración de una Conferencia Constitucional, pero advertían que se opondrían "por todos los medios políticos a su alcance, a cualquier resultado (...) que como mínimo no prevea la independencia" . Además, reivindicaban la presencia de observadores internacionales en la Conferencia Constitucional y el resto del proceso . En un tono de abierta confrontación, el MONALIGE apelaba a Naciones Unidas y denunciaba prevea la

"la maniobra política que la Potencia administradora a través de la Presidencia del Gobierno y en combinación con el actual Gobierno autónomo, trata de hacer para impedir su acceso (el del pueblo de Guinea Ecuatorial) a la independencia al limitar el proceso dentro del ámbito nacional. Pero queremos recordar a las Naciones Unidas, a España y al mundo entero que el asunto de nuestro futuro político es ya internacional y por tanto insistimos que su solución sea a través del Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno español, órgano legal y acreditado como portavoz

31 ONU A/AC.109/PET.702. A/AC.109/SR.552.

32 ONUA/AC.109/SR.552.

33 Intervención de EVITA, ONU A/AC.109/SR.552.

34 Intervención de IBONGO en el Comité de Descolonización el 6/9/1967. ONU A/AC.109/SR.552.

Carta de Pastor TORAO SIKARA al Presidente del Comité de "Descolonizaciones de la O.N.U.", de 14/10/1967, A/AC.109/PET.702/Add.3. 35

exterior de la política española, con la debida intervención de las Naciones Unidas para la tranquilidad, paz, justicia y satisfacción de Guinea Ecuatorial y España" .

Los nacionalistas guiñéanos sólo estaban evidenciando los conflictos internos del gobierno español.

Finalmente, a mediados de septiembre, se anunciaba el inicio de la Conferencia Constitucional para el 30 de octubre . La convocatoria iba a suponer, en un principio, un impulso a la coordinación de los nacionalistas unitaristas. Los grupos MONALIGE, MUNGE e IPGE harían un último esfuerzo por presentarse a la cita en Madrid con la máxima fuerza posible. Y para ello acordaron, en reuniones celebradas en Guinea, una postura conjunta ante el gobierno español. Este es el origen de lo que posteriormente se denominaría Secretariado Conjunto . La unidad de los nacionalistas se mantendría en los primeros tiempos de la Conferencia, lo que luego sería su primera fase, para romperse estrepitosamente después. Pero nos estamos apresurando en nuestro relato. una

7.1.3. Cuestiones previas: representatividad y objetivos

Dos eran las cuestiones sobre las que debía pronunciarse el gobierno español antes de que se iniciara la Conferencia Constitucional: la de la representatividad de la delegación guineana y la de los objetivos concretos de la Conferencia. En torno a ellas se siguieron desarrollando los debates en el Comité de los Veinticuatro tras el anuncio del representante español.

36 Carta de Pastor TORAO SIKARA. como Presidente del MONALIGE, de 23/3/1967 desde Santa Isabel, a Presidente del Comité de los Veinticuatro, ONU A/AC.109/PET.702.

31 El representante permanente adjunto de España ante NNUU. PiNIÉS, informaba en carta de 18 9 1967 al Secretario General de Naciones Unidas "que el Gobiemo español ha decidido, el 15 del presente mes, que la Conferencia Constitucional para determinar el futuro de Guinea Ecuatorial se inicie el día 30 de octubre del presente año", ONU A/6802.

38 En entrevista mantenida con Pedro EKONG. (Madrid, 19/11/1999), éste afirma que tras el anuncio de la Conferencia Constitucional se reunieron en Bata Clemente ATEBA, por IPGE, Justino MBA NSUÍ por MUNGE y Atanasio NDONG por MONALIGE formando el Secretariado Conjunto.

Según NSUE, en octubre de 1967 se creó en Bata el Secretariado Conjunto, por los partidos políticos nacionales IPGE, MONALIGE y MUNGE, con sede en Bata, Santa Isabel y luego en Madrid. XVI sesión de la C.C. de G.E.(SF), p.7. En una entrevista posterior concedida al semanario Interviú (28-3/10/1976). afirmaba que, antes de venir a España en 1967, "los secretarios generales de los partidos políticos guiñéanos (Bonifacio Ondó Edú por el MUNGE; Atanasio Ndong, por MONALIGE, y Jovino Edu Mbuy, por el IPGE), se reunieron en la Cámara Oficial Agraria de Bata y decidieron la creación de un órgano de representación común, que fue denominado Secretariado Conjunto", del que también formaban parte "miembros del Gobiemo autónomo, representaciones de trusts, etcétera".

El primero de los asuntos a resolver era el de saber quiénes, y en calidad de qué, debían participar en las negociaciones con la metrópoli. La opción de considerar al gobierno autónomo como único interlocutor parecía descartada, dada su deslegitimación incluso ante los ojos de los mismos africanos participantes en sus instituciones. Como expresaba TORAO SIKARA en su carta al Comité de los Veinticuatro,

"El pueblo de Guinea Ecuatorial, recuerda una vez más e insiste en sus declaraciones hechas ante el Subcomité del Comité de los "24" que el Gobierno autónomo de Guinea Ecuatorial, tanto su Consejo de Gobierno como su Asamblea General, no es representativo de las aspiraciones del pueblo de la Guinea y por tanto, no le compete a él sólo decidir con España el futuro de todos los Guiñéanos. La no existencia de tal representad vi dad ha sido comprobada por el Subcomité en su visita a estos Territorios... Apoyamos entonces la Conferencia Constitucional, con participación en la mesa de todos los sectores de la población, según declaró el representante español acreditado en las Naciones Unidas, Sr. Piniés" . no le no con

La posibilidad de convocar unas elecciones para la designación popular de representantes democráticos no se contempló seriamente, ni por el gobierno español ni por el Comité de los Veinticuatro, en parte debido a la misma naturaleza de la Conferencia, que no se planteaba como una asamblea constitucional. Por otro lado, era evidente que había que contar con los miembros de los distintos grupos políticos que habían sido oficiosamente tolerados por la metrópoli en los últimos tiempos y cuya presencia en Naciones Unidas les había dotado de un peso internacional. Durante la discusión en el Comité de los Veinticuatro, las delegaciones que se habían manifestado a este respecto, como Tanzania, entendían que España debía invitar tanto a los representantes de los "partidos políticos" como al gobierno autónomo . de

La delegación guineana fue elegida por la misma metrópoli, que trató de dar cabida a la mayor diversidad posible de sectores y grupos políticos de la colonia. De este modo, junto a representantes del régimen autónomo, convocó a miembros de los movimientos políticos MONALIGE, MUNGE e IPGE y también a representantes de las minorías étnicas. Esta última decisión fue duramente criticada por los movimientos políticos de carácter unitarista . De este modo aparecieron grupos políticos de reciente creación, como la llamada carácter

39 Caita de TORAO SIKARA al Presidente del Comité de Especial de 14/10/1967, ONU A/AC.109/PET.702/Add.3 de 14/10/1967.

4C ONUA/AC.109'SR.554.

41 Ver declaraciones de Francisco J. SALOMÉ JONES de 18/10/1966, Diario de Acontecimientos referentes a España. Revista de Política Internacional oct-nov. 1967.

Unión Bubi, dirigida por Edmundo BOSÍO Dioco, y que representaba las aspiraciones separatistas de la isla. Por su parte, algunos femandinos se habían agrupado en otra formación denominada Unión Democrática, aunque la mayor parte de ellos fueran afines al MONALIGE. Se recogía así a toda la diversidad y heterogeneidad política generada en Guinea durante el período de autonomía. Aunque también cabe sospechar que la división de la delegación guineana en la Conferencia Constitucional fuera expresamente buscada por el gobierno español. Lo cierto es que la parte española gozarían de un amplio margen de maniobra durante la celebración de las reuniones en medio de los conflictos internos guiñéanos, ante los que se podía presentar como arbitro. en otra

Finalmente se logró una delegación muy amplia y fragmentada, con un déficit democrático importante, ninguno de cuyos componentes podía arrogarse un respaldo probado de la población . Pero el hecho de encontrarse representados todos los grupos con capacidad de movilización, hizo difícil la impugnación de la composición de la delegación. Sólo Saturnino IBONGO y Pastor TORAO denunciaron ante Naciones Unidas, con poco éxito, el carácter no democrático de la designación de los delegados . Todo ello iba a determinar la debilidad de la delegación guineana en la Conferencia.

En cuanto a la composición de la delegación española, denotaba la preeminencia de Exteriores, frente a Presidencia, en el proceso de descolonización. La Conferencia Constitucional estaba presidida por el mismo ministro de Asuntos Exteriores, José María CASTIELLA, representado por el secretario de Política Exterior, Ramón SEDÓ GÓMEZ, que dirigiría la Mesa. En ésta se sentaría también Gabriel MAÑUECO, director general de Asuntos de África y Mundo Árabe y, como secretario general de la Conferencia, Gabriel CAÑADAS, secretario general del Consejo Superior de Asuntos Exteriores. El resto de los delegados pertenecían a distintos ministerios del gobierno, destacando la numerosa representación del de

42 Para la composición de la delegación guineana, ver ANEXO.

43 Carta de IBONGO al presidente de la IV Comisión, ONU A/C.4/695, denunciando que en la delegación guineana se estaba "minimizando la participación de los partidos políticos y maximizando la representación de las entidades económicas, controladas por los europeos". Carta de TORAO al Presidente del Comité de Descolonización de Naciones Unidas de 14/10/1967, ONU A/AC. 109/PET.702/Add.3, ONU

"El Gobierno español, intenta actualmente y a pesar de que ha convocado la citada Conferencia Constitucional y que mereció que le granjeara amistad los países africanos sobre la postura tomada, en estos momentos y antes del día 27 de los corrientes está fabricando por medio de su Comisario General Español, a elegir por el sistema de "dedo 1 " y al estilo colonial".

44 n ' Ministerio de la Presidencia y del Ejército, los sectores con más intereses en Guinea . Según las actas de la Conferencia, la participación de la delegación española se limitó a los miembros de la Mesa y a algunas personalidades destacadas como Marcelino CABANAS, del

Ministerio de Justicia o Rodolfo MARTÍN VILLA, del Ministerio de Industria.

La segunda cuestión previa exigía determinar cuáles eran los objetivos de la Conferencia. En términos generales, se trataba de negociar la modalidad del traspaso de poderes. Pero el cómo era algo que no estaba muy claro al comenzar las reuniones, y sobre lo que existían expectativas diferentes. de la

La opinión de una mayoría de delegados guiñéanos al inicio de las reuniones era que la fijación de la fecha de la independencia correspondía al estado español, y que de la Conferencia Constitucional debía surgir un gobierno provisional del futuro estado. Y es que, efectivamente, pese a la fragmentación de la delegación guineana recién constituida, dos días antes del comienzo de las reuniones se llegó a un acuerdo entre una mayoría de sus componentes para presentar una posición común ante la delegación española. De este acuerdo surgió un documento firmado el 28 de octubre por veintinueve delegados, y asesores de los delegados, en el que solicitaba la fijación de Ja fecha de la independencia para antes del 15 de julio de 1968. así como la formación de un gobierno provisional al que se traspasara los poderes. La determinación de la constitución del nuevo estado parecía quedar relegada a un segundo momento tras la retirada española . suS este se

Por su parte, los objetivos de los representantes de la opción separatista con respecto a la Conferencia Constitucional eran básicamente negativos. Así lo expresaban los miembros de la delegación guineana que suscribieron el 27 de octubre en Madrid otro escrito, en el que, basándose en la voluntad de la población de la isla, solicitaban que el derecho de autodeterminación fuese aplicado separadamente a cada uno de los territorios 46 . de

La delegación española, se presentaba con unos propósitos más vagos, como lo expresó el ministro de Asuntos Exteriores, en el discurso de apertura de la Conferencia Constitucional el 30 de octubre:

44 Para la composición de la delegación española, ver ANEXO.

45 Intervención de MACÍAS NGUEMA en la I sesión de la Comisión Política, C.C. de G.E.(SF), pp.26-28. Ver ANEXO.

46 Intervención de GORJ MOLUBELA en la II sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(SF), pp. 18-20. Ver ANEXO.

"...el Gobierno español ha convocado a representantes de las instituciones del Gobierno autónomo y de los distintos sectores de opinión que lo han solicitado, en una reunión de amplia base que permitirá, sin duda, clarificar la situación política actual del territorio, conocer las aspiraciones de todos los guiñéanos y establecer nuevos puntos de apoyo para el futuro. Pero las tareas que vamos a emprender no pueden limitarse a un mero aspecto informativo, porque pretendemos abrir un diálogo sereno, realista y ambicioso que permita examinar las distintas opciones que se presentan hoy al pueblo de Guinea, al tiempo que buscamos aunar en los posibles diversos criterios en beneficio de una solución satisfactoria para todos. Los resultados y conclusiones a que lleguemos, una vez estudiados por el Gobierno, habrán de ser sometidos por medio del sufragio universal al refrendo del pueblo guineano". del no

Según esta perspectiva, se trataba sólo de un intercambio de pareceres y opiniones, sin que quedara muy claro cómo se iban a alcanzar las conclusiones finales.

En la segunda sesión plenaria de la Conferencia, Ramón SEDÓ, subsecretario de Política Exterior y Presidente de la Mesa, sintetizaría los objetivos de la Conferencia Constitucional del siguiente modo:

"Del discurso del Excmo. Señor Ministro de Asuntos Exteriores, hay que resaltar tres puntos: 1. La decisión de España de poner en manos guineanas su futuro político; 2. Que la Conferencia se ha convocado dándole la mayor amplitud posible; 3. La Conferencia es cauce para mantener y servir al diálogo entre los representantes guiñéanos y la Administración española" . La

Lo que parecía evidente era que la Conferencia Constitucional no era una asamblea constituyente, en la que estuviera representada la soberanía del pueblo de Guinea Ecuatorial. La decisión constitutiva se situaba en manos de la población guineana, que se pronunciaría al final del proceso en referéndum. La intervención de Ramón SEDÓ el 8 de noviembre es ilustrativa de todo cuanto venimos diciendo:

"El Gobierno español tiende a procurar la autodeterminación de Guinea consultando la voluntad del pueblo guineano y utiliza los medios que cree convenientes como más auténticos para conocimiento de tal voluntad política. Esta Conferencia no limita sus asistentes a Organismos oficiales representativos de la autonomía ya que el Gobierno español ha decidido que estén presentes en ella todos aquéllos cuya opinión pueda ser relevante para conocer en principio las aspiraciones del pueblo guineano que deberán ser contrastadas ulteriormente por medio de un referéndum.

Se ha convocado una Conferencia Constitucional no una Asamblea Constituyente. Si esto fuera una Asamblea Constituyente los representantes guiñéanos aquí decidirían por votación el futuro político de Guinea. No es éste el caso. Aquí no se vota. (...) En definitiva el pueblo guineano decidirá después en el referéndum" 48 .

47 II sesión plenaria de la C.C. de G.E.(PF), p.2.

48 Intervención del Presidente de la Mesa en la V sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF), p.43.

7.2. INICIO DE LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL E IMPASSE EN NACIONES UNIDAS EN

7.2.1. Desarrollo de la primera fase de la Conferencia Constitucional

Finalmente se inauguró la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial en el madrileño Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, el 30 de octubre de 1967. Pronto quedó patente la imprevisión de los organizadores cuando al segundo día el plan de trabajo propuesto por la Mesa de la Conferencia tuvo que modificarse. Este había previsto la celebración simultánea de cuatro comisiones, una política y tres técnicas (económica, jurídica y administrativa). Pero los miembros de la delegación guineana, que temían perder fuerza divididos en varias comisiones, solicitaron y lograron que las comisiones quedaran reducidas a la política . las

Las primeras sesiones de la Conferencia carecían de un plan de trabajo con objetivos concretos establecido previamente. Más bien "sus deliberaciones revistieron la forma de un debate general, en el que los portavoces de los diversos partidos, grupos e institucionesexpusieron sus opiniones, hablando unas veces en nombre de sus grupos y otras como particulares", en palabras del informe que luego realizaría la Secretaría General de Naciones Unidas' . La libertad de expresión dominó el escenario, en el que hablaron fundamentalmente delegados guiñéanos. Pero la carencia de un procedimiento definido y de un mecanismo prefijado de toma de decisiones, hacía que la última palabra estuviera en manos de los españoles. Éste sería uno de los rasgos que dominaría toda la Conferencia, consecuencia de la cultura política autoritaria del régimen franquista, incapaz de organizar un proceso de negociación democrático. que hablaron

Las sesiones se fiieron sucediendo durante quince días entre largas intervenciones de los africanos, sin que se diera ningún diálogo concreto entre ambas delegaciones. Más bien lo que se pusieron de manifiesto fueron las diferencias entre los mismos delegados guiñéanos

49 Intervenciones de Ramón SEDÓ, Federico NGOMO, Antonio Cándido NANO y Atanasio NDONG, II sesión pienaria de la C.C. de G.E.(PF).

Documento de trabajo preparado por la Secretaría General de Naciones Unidas: Información sobre el territorio. ONU A/AC. 109/L.443.

con relación al sujeto político de la independencia, es decir, en torno a la separación o la unidad de la colonia. La Mesa de la Conferencia se limitó a dar la palabra a unos y a otros representantes, y a desinflar cualquier iniciativa guineana. Esto es lo que ocurrió con las propuestas de los escritos de 27 y 28 de octubre antes citados, ninguno de los cuales se utilizó como punto de partida de las conversaciones 51 .

El escrito del día 28, firmado por veintinueve miembros de la delegación guineana, denotaba un acuerdo bastante notable, en torno a la independencia unitaria, de gran parte de los asistentes guiñéanos, incluyendo a miembros del régimen autónomo y a la mayoría de los movimientos nacionalistas. Por su parte, el acuerdo de la mayor parte de los delegados bubis del día 27, presentaba una posición en gran medida antagónica con los anteriores. Pero todos ellos compartían tácitamente muchos puntos de vista sobre el proceso que estaban protagonizando. estaban

Y es que, como señalamos en el capítulo anterior, a estas alturas se había producido una gran homogeneización en el lenguaje de los actores políticos guiñéanos. El discurso ahora compartido por todos era el de la independencia y la autodeterminación, incluyendo a los representantes del régimen autónomo y los miembros del antaño oficialista MUNGE. Hasta los partidarios de la separación de Femando Poo, cuyos intereses estaban en la conservación de las relaciones especiales con la metrópoli, tenían que utilizar el concepto de autodeterminación para articular sus aspiraciones . La descolonización era vista como un proceso inexorable que había alcanzado ya a la mayor parte de África y que no debía dejar atrás a la colonia española: la conciencia de ser observados desde el exterior se ponía de en la

51 Tras la lectura del documento de ios veintinueve por MACÍAS en la I sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF), el Presidente de la Mesa se limitó a decir:

"No hay inconveniente en que este documento quede incorporado a las Actas de la Conferencia, pero mientras haya oradores de la representación guineana que estén inscritos para intervenir en el debate, esta Comisión continuará sus tareas y, por lo tanto, el efecto de este documento es que queda incorporado al Acta como una expresión de los puntos de vista del ponente y de los firmantes'' (pp.2930).

52 La separación de Femando Poo se pedía como consecuencia del derecho de autodeterminación de la población de la isla, como demuestra el documento de 27/10/1967 ya citado o la intervención de GOBJ MOLUBELA en la I sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF). Sólo Bosío DlOCO en la III sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF), se desmarcaba del lenguaje general para reivindicar el derecho de Fernando Poo a mantenerse unido a la metrópoli:

"Nosotros somos hijos de España, si nuestros hermanos en color, a la pregunta de la Madre, contestan que se quieren marchar, vemos lógico que se les deje la puerta abierta; pero nosotros, los de Femando Póo no queremos marcharnos, no queremos ligar nuestra suerte a nuestros hermanos en color; si él se quiere marchar, que se marche, pero no nos eche a nosotros..." (p.12).

manifiesto en muchas de las intervenciones . Sin embargo, no se daba un análisis detenido del significado político y económico de la independencia. Tan sólo algunos delegados como Alfredo TOMÁS KING O Atanasio NDONG realizaban cierta reflexión sobre los cambios que la retirada de España debía conllevar en el sentido de una mayor justicia social .

En cuanto a las relaciones postcoloniales con la metrópoli, si nos seguimos guiando por las manifestaciones de la gran mayoría de los delegados guiñéanos, la independencia no se consideraba como la desaparición de todos los vínculos con el estado español. Parecía existir unanimidad en cuanto a la importancia concedida a los acuerdos de cooperación con la ex-metrópoli tras la independencia. Eran recurrentes las profesiones de lealtad a España y e incluso al "caudillo", y el reconocimiento de la "labor civilizatoria" de los españoles en Guinea, más allá de las críticas concretas al colonialismo o a los colonos asentados en el territorio \ Y es que la inercia política convertía al gobierno español, no sólo en objeto de reclamaciones, sino en arbitro de las disputas intraguineanas. Tanto los que solicitaban la independencia unitaria como los que la querían separada veían en España la garante de sus demandas" .

La intervención inaugural del ministro CASTIELLA, en la sesión de apertura de la C.C. de G.E.(PF), es muy significativa a este respecto, pues en ella vinculaba la corriente descolonizadora de Naciones Unidas con la actual política del gobierno español. I sesión de la C.C. de G.E.(PF). 53

El representante por Annobón, CASTELLÓN, en su intervención en la VII sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF), afirmaba, para fundamentar su reivindicación de independencia unitaria, y con cierta ingenuidad:

"...no podemos eludir la evolución de África, y, por ende, del mundo. No podemos vivir al margen de lo que acontece a nuestro lado. No tenemos la culpa de que exista un Organismo internacional llamado ONU con su Comité de Descolonización, en cuyos acuerdos están obligados todos los países miembros. La palabra descolonización no la hemos inventado nosotros" (p.40).

54 Intervención de Atanasio NDONG en la V sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF). Ver especialmente el interesante discurso de TOMAS KING en la Di sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.; "Me parece a mi que lo que Guinea viene a buscar en España es una situación de justicia social. ¿Por qué razón se utiliza tanto y tan machaconamente el término independencia?. Sinceramente, creo interpretar el sentir de todos si digo que aquello será la cancha, el terreno de juego donde se podrán actualizar todos estos deseos legítimos, humanos y cristianos, Así como en los otros períodos con denominación política de colonia, provincias, autonomía, etc. se han mantenido, se han alentado incluso esas graves diferencias, entiendo que dentro de la independencia se va a conseguir la libertad necesaria para tutearse, no para replicar, sino para exigir un mínimo de derechos. Esta es la razón por la que señalo que si surge la forma política que sea y no lleva consigo esos cambios económicos esa forma se vendría abajo al día siguiente" (p. 14).

Entre otras, ver las intervenciones de: NGOMO, sesión de apertura C.C. de G.E.(PF); MACÍAS, II sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.fPF); BOSÍO, III sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF); ATEBA, IV sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF); A. NDONG, V sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF); DOUGAN MENDO, VI sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF). 55

Los nacionalistas guiñéanos alegaban el hecho de la dominación española, y su legado cultural, como justificación de una independencia unitaria de las dos partes del territorio. Ver intervenciones de EKONG, IV 56

A pesar de todo, el régimen español no era el modelo político que aspiraban importar fa mayoría de los delegados guiñéanos. Las escasas manifestaciones sobre este extremo se mostraban partidarias de un sistema democrático de gobierno' . Por otra parte, la deslegitimación que había alcanzado en estos momentos el régimen autónomo, incluso entre sus máximas autoridades, le hacían incapaz de presentarse como sucesor de la colonia . El despotismo colonial sólo podía ser superado, a los ojos de los guiñéanos, a través de un sistema democrático, que era además el único resultado que Naciones Unidas consideraría aceptable. parte, la un

Sólo algún delegado guineano reclamó la necesidad de asegurar la continuidad de la legalidad en vigor y de utilizar los mecanismos de transformación del régimen autónomo. Precisamente eran los partidarios de la separación de Femando Poo, a cuya cabeza se encontraba Enrique GORI MOLUBELA -entonces vicepresidente de la Asamblea General- los que veían en la reforma de la autonomía la posibilidad de separar isla y continente antes de se de

sesión Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF), o de TORAO SIKARA, V sesión Comisión Política de la C.C. G.E.(PF):

"Esta diversidad de tipos humanos no queremos suponer sea obstáculo, como hemos dicho, para una sana y pacífica convivencia entre ellos, como no lo ha sido hasta el presente. Y no debe ser, ni lo puede ser, porque todos ellos están integrados en unas mismas instituciones legadas por España, que debemos conservar" (p.6).

Por su parte, los separatistas alegarían su especial relación con España como elemento diferenciador con respecto a Río Muni. Además, el proyecto separatista incluía el mantenimiento de unas especiales relaciones entre Femando Poo y la metrópoli. Ver intervención de GORI MOLUBELA en la I sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF), o de Alfredo JONES en la III sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF).

Por ejemplo, Atanasio NDONG en la V sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF): 57

"Hemos de velar todos porque la constitución guineana en su día tenga en cuenta y cuide de que los derechos de ciudadanía sean derechos personales de cada uno y no derechos de grupos raciales. La forma de Gobierno democrático es la más adecuada a las circunstancias africanas" (pp.27-28).

Y Salomé JONES en la VI sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF), abogaba por la

"(f) ormac ión de un Gobierno fuerte y democrático, encargado de velar por el cumplimiento del orden político y de trabajar desinteresadamente por el bien común de todos los guiñéanos" (p.31).

  • Recordemos también las conclusiones de la Comisión Especial de la Asamblea General de Guinea, Ecuatorial, "De manera general, todos los consultados que han respondido a este punto desean que el Gobierno o régimen futuro de Guinea Ecuatorial deberá basarse exclusivamente en principios democráticos"

58 El mismo Presidente del Consejo de Gobierno, Bonifacio ONDÓ EDÚ, en la I sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF), ponía de manifiesto el mal funcionamiento del régimen autónomo, que

"se estableció con unos amplios márgenes de limitación sin potestad ni atribuciones suficientes para el mejor desenvolvimiento del Gobierno montado, lo que fácilmente pudo haber conducido a la guinea a un lamentable caos", (p.5).

Por su parte, el presidente de la Asamblea General, Federico NGOMO afirmaba en su intervención en la V sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF),

"Efectivamente, los componentes del Gobierno autónomo fueron elegidos democráticamente. No hay dudam pero esa elección surtió efectos aquellos días. Hoy debo confesar que el Gobierno ha perdido la confianza del pueblo guineano; por tanto, no se puede decir que son sus enviados" (p.44).

que se concediera la independencia a la colonia. Sin duda, la cuestión de la separación fue la que suscitó más debates entre los guiñéanos.

La confrontación no era baladí: como venimos diciendo, estaba en duda la misma definición del sujeto político con derecho a la libre determinación. La discusión ponía de manifiesto muchas de las contradicciones del proceso descolonizador en África. Frente al nacionalismo étnico, que aspiraba a construir un estado en Fernando Poo sobre la base de cierta homogeneidad cultural, se blandía el proyecto de un nacionalismo territorial, en el marco de las fronteras coloniales, donde la diversidad cultural no era óbice para la "construcción" de la nación guineana. Frente a los temores al imperialismo de la mayoría fang, se oponía la crítica a los intereses neocoloniales que se denunciaban tras las reivindicaciones separatistas. Frente a la artificialidad de la unificación de isla y continente, la sacralidad, sancionada internacionalmente. de las fronteras establecidas por los europeos. tras las

La separación del territorio estaba defendida en la Conferencia por los miembros bubis de las instituciones del régimen autónomo, así como por la denominada Unión Bubi, agrupación de reciente creación liderada por Edmundo Bosío DlOCO . Los defensores de la libre determinación de Fernando Poo basaban sus reclamaciones en la voluntad de la población de la isla, manifestada a través de las Juntas Vecinales, y las cooperativas del campo, como parecían probar las numerosas actas de sus reuniones alegadas ante la Conferencia . la

Frente a los separatistas de Femando Poo, se desplegó un intenso discurso nacionalista de los partidos MONALIGE, IPGE y MUNGE, que los acusaban de egoísmo político y de ser el brazo de los intereses capitalistas españoles. El nacionalismo independentista guineano, como muchos de los nacionalismos africanos, era "proyectante", en el sentido de que la reclamación de un estado independiente no se hacía depender de la existencia efectiva de una comunidad política previa. Más bien, partiendo de un territorio definido por las fronteras coloniales, preveía la construcción de la nación 61 . discurso

59 Junto a GORl MOLUBELA, el "partido separatista" durante la Conferencia lo fomiaban Gustavo WATSON BI'FCO y Luis MAHO SICACHA, miembros del Consejo de Gobierno provenientes de la isla, Edumundo Bosio DlOCO y Ricardo M. BALOPA, procuradores en Cortes por Femando Poo, Marcos ROPO URl, diputado por Femando Poo, Alfredo JONES NIGER, consejero nacional del Movimiento por Femando Poo, Mariano GANET, Teófilo BIEVEDA, Gaspar COPIARATE y Francisco DOUGAN MENDO, por la Unión Bubi.

Intervención de ROPO URl en la II sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF); intervención de DOUGAN en la VI sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF); intervención de COPIARATE en la VIII sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF). 60

Miguel EDJANG arengaba así a los delegados en la III sesión de la Comisión Política de la C.C. de 316 61

Éste era claramente el proyecto de los representantes fang, que temían perder la parte más próspera del territorio bajo la reclamación bubi. Pero también los representantes que habían venido por parte de los grupos étnicos minoritarios (de Annobón, de Coriseo, y por los grupos ndowes y femandino) se manifestaron partidarios de la unidad. El temor de éstos era el de quedar más reducido su poder si desaparecía el equilibrio que garantizaba la coexistencia de dos etnias principales en el mismo estado 62 .

Existió una tercera opción que abogaba por un sistema federal para la adecuación de todos los intereses, teóricamente defendida por la Unión Democrática de Fernando Poo, aunque en la práctica sólo Wilwardo JONES abogara públicamente por ella. Este delegado fue también casi el único en proponer un mecanismo democrático para averiguar la voluntad de la población de Femando Poo, a través de un referéndum con supervisión de Naciones Unidas .

Los conflictos intraguineanos tenían su reflejo en el gobierno español. Los defensores de una independencia separada encontraban efectivamente apoyo, no sólo en los grupos de colonos de la isla, sino también en las mismas autoridades coloniales españolas bajo Plazas y Provincias Africanas, que veían en Femando Poo un terreno más abonado para su intervención tras la descolonización. Por el contrario, ei criterio de Asuntos Exteriores, que ahora imperaba, era absolutamente opuesto a cualquier separación e incluso federación. Una vez aceptada la tutela del sistema internacional en el asunto de la descolonización, no podía oponerse a un principio tan fundamental de la OUA y la ONU como la permanencia de las fronteras coloniales. para su

G.E.(PF):

"Españoles y Guiñéanos: Hagamos de Guinea una comunidad independiente multirracial donde el bubi, el annobonés. el combe, el bujeba, el español y el fang, aunados en un mismo sentir, forjemos un futuro político económico modelo a ios ojos del mundo internacional, que están pendientes de los resultados de esta Conferencia cumbre" (p.19).

Por su parte, Atanasio NDONG, en su elaborado discurso de la V sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF), afirmaba:

"El territorio guineano desempeña un papel irremplazable en el ejercicio de la función política. Por la determinación de un cuadro territorial: Femando Poo, Rio Muni, la futura Nación guineana se suscribe dentro de las realidades concretas. Permite realizar la síntesis de un pueblo y una idea que es la esencia misma de Nanción. Símbolo y protección adelantadas de la idea nacional, el territorio guineano es por excelencia el factor de la unidad de los habitantes de nuestras regiones de Fernando Poo, Rio Muni e islas adyacentes, que les permite tomar conciencia de sí por su diferenciación con los habitantes de los países vecinos" (p.23).

62 Intervenciones de Felipe NDJOLI, Adolfo BOTE EBOLA, Vicente CASTELLÓN en la VII sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF) y de Agustín Daniel GRANGE y Lucas BEHOLI en la VIH sesión. Ja VII sesión de la

63 VI sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF).

La falta de acuerdo y de mecanismos para alcanzarlo llevó a la suspensión sine die de la Conferencia Constitucional el 15 de noviembre. Dos días antes, los delegados separatistas habían amenazado con retirarse de la Conferencia, hasta tanto no se les llamase para "discutir el futuro de Fernando Poo" 64 . lo que induciría en parte a adoptar dicha decisión. El gobierno español dio por concluida la que entonces denominó primera fase de la Conferencia Constitucional, con la intención expresa de tomar nota de las opiniones vertidas por los guiñéanos en las sesiones precedentes y definir más concretamente los objetivos de las negociaciones. Los organizadores españoles buscaban tiempo para negociar por separado con los distintos sectores guiñéanos, y preparar con antelación el resultado de todo el proceso. Las diferencias entre los miembros del gobierno español y los representantes de la delegación guiñearía iban a impedir este propósito.

7.2.2. Denuncias nacionalistas ante Naciones Unidas

Finalizada la primera fase de la Conferencia Constitucional, algunos delegados guiñéanos se aprestaron a escribir y trasladarse a la sede de Naciones Unidas, a tiempo todavía de participar en los debates de la Cuarta Comisión de ese año. La Comisión escuchó a NDONG. MACÍAS. SALOMÉ JONES, EWORO OBAMA, LOERJ COMBA, IBONGO y BALBOA, que plantearon una serie de protestas contra la metrópoli y la forma en que se estaba desarrollando la Conferencia. Las principales exigencias de los peticionarios seguían siendo las del escrito de 28 de octubre: la fijación de una fecha concreta para la independencia, y la formación de un gobierno provisional al que transmitir los poderes de la colonia. Otra de las reivindicaciones era la presencia de observadores internacionales en todo el proceso. España era acusada de cierta parálisis y ambigüedad en la Conferencia, y de mantener al desacreditado gobierno autónomo . se estaba al

Los peticionarios, aunque de grupos políticos diversos, compartían en este momento demandas y planteamientos. La unidad mostrada por los partidos nacionalistas durante la primera fase se hacía también patente ante el foro internacional 66 . No obstante, hay que tener

64 Intervención de WATSON BUECO en la VIII sesión de la Comisión Política de la C.C. de G.E.(PF), p.30.

65 ONUA/C.4/SR.1748.

Sin embargo ya era evidente, dentro del bloque nacionalista, alguno de ios conflictos que se convertirían en

en cuenta que los partidarios de la separación de la isla no acudieron a Naciones Unidas, sino que prefirieron durante este tiempo jugar sus cartas exclusivamente en los contactos con las autoridades españolas. Como ellos mismos sabían, cualquier propuesta de dividir el territorio de Guinea Ecuatorial no encontraría eco en la organización internacional, que consideraba el respeto de las fronteras coloniales como uno de los principios de la descolonización. Según el criterio internacional, defendido en Naciones Unidas y en la Organización de la Unidad Africana, pueblo con derecho a la libre determinación sólo eran las poblaciones que habitaban los límites de una colonia. De ahí que las estrategias separatistas se dirigieran antes hacia el gobierno español que hacia Naciones Unidas.

En la Cuarta Comisión se promovió la aprobación de una nueva resolución sobre Guinea Ecuatorial, en la que la Asamblea General tomaba nota de la Conferencia Constitucional, lamentaba la falta de previsión de una fecha para la independencia del territorio e instaba a la potencia administradora a convocar de nuevo las negociaciones. Esta declaración se aprobó el 19 de diciembre como resolución 2355(XXII) 67 . En ella además la Asamblea General optaba por apoyar, tajantemente, la unidad del nuevo estado y el mantenimiento de las fronteras establecidas por la metrópoli y advertía de la necesidad de que se estableciera un sistema democrático, consecuencia del temor de que la metrópoli intentara trasplantar su propio régimen político. En cuanto al procedimiento, se proponía la celebración de elecciones para la designación del gobierno al que se traspasaría el poder, al tiempo que la Conferencia Constitucional debía encargarse únicamente de preparar la fórmula de dicho proceso. Y por último se instaba a la participación de las Naciones Unidas en las elecciones y "en todas las demás medidas conducentes a la independencia del Territorio. y el del

A principios de 1968, se recibieron en Naciones Unidas nuevas denuncias de los nacionalistas guiñéanos cuando, desde la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas, se comenzaron a organizar las elecciones previstas para la renovación de los

elemento determinante de los resultados de la Conferencia Constitucional. Durante la primera fase de la Conferencia se había puesto de manifiesto la disputa entre NDONG y MACÍAS por el liderazgo del MONALIGE y en Naciones Unidas se recibió desde Bata una carta de 14/12/1967 firmada por Cirilo MBA del MUNGE, Ángel MASE def MONALIGE y Pedro EKONG del IPGE contra el "desplazamiento injustificado de Atanasio Ndongo Minoye", al que se acusaba de carecer de "representativiciad", ONU A/AC.109/PET.919.

67 Ver ANEXO.

¿o r , cargos del régimen autónomo . Todo ello volvía a demostrar la falta de coordinación y acuerdo dentro del gobierno español, a estas alturas, en torno a la independencia de Guinea. El sector gubernamental promotor de las elecciones, que se agrupaba alrededor de la Comisaría General de Guinea y de Presidencia, no consideraba la descolonización como el único y necesario resultado de la interrumpida Conferencia Constitucional:

"La Conferencia Constitucional es, justamente, un proceso no sometido a plazo ni condición y no tendría sentido supeditar la vida administrativa y política de Guinea a un tiempo concreto y determinado de esta proceso de por sí, flexible e indefinido" .

La convocatoria de elecciones fue vista como el intento de los sectores más inamovibles del régimen franquista, de mantener la inercia colonial. Los movimientos nacionalistas guiñéanos, IPGE, MONALIGE y MUNGE comenzaron entonces una campaña, tanto en Guinea como en Naciones Unidas, en contra de la celebración de las elecciones. Aparecieron pasquines, firmados conjuntamente por los tres grupos, llamando a la población a la abstención 70 . Y también unidos, enviaron cartas a las autoridades guineanas y españolas en las que ponían de manifiesto la contradicción de renovar el deslegitimado régimen autónomo, mientras se estaba a la espera de la convocatoria de la Conferencia Constitucional 71 . Hasta los mismos miembros de los organismos autónomos afirmaban la conveniencia de suspender los mecanismos de renovación del régimen. Tanto el presidente de la Asamblea General como el vicepresidente del gobierno reconocían la debilidad y Conferencia

Por comunicación de 30 de diciembre de 1967, el director general de Plazas y Provincias Africanas solicitaba al Comisario General que instara a la Presidencia del Gobierno autónomo a convocar elecciones para "Presidentes y Concejales de las Diputaciones, Alcaldes y Concejales de los Ayuntamientos y Jefes-Presidentes de las Juntas Vecinales, de conformidad con lo dispuesto en el Decreto de 7 de abril de 1960". El procedimiento continuó en los órganos de gobierno autónomo, llegando el Consejo de Gobierno a enviar instrucciones a los Gobernadores Civiles, e incluso a preveer un calendario electoral. Ver nota del Comisario General al Director General de Plazas y Provincias Africanas de 16/1/68 y 3 anexos; Carta del Presidente del Consejo de Gobierno a los Gobernadores Civiles de Fernando Póo y Río Muni; Informe del Secretario General Técnico de 4/2/1968, AGA 473.

Carta del Comisario General de la Guinea Ecuatorial al Director General de Plazas y Provincias Africanas, desde Santa Isabel. 23/1/68. AGA 473. 69

Escrito circulado por Fernando Poo con vistas a la reanudación de la Conferencia Constitucional, AGA 781. 70

71 Carta de Pedro EKONG de IPGE. Pastor TORAO de MONALIGE, y Justino MBÁ y Felipe NDJOLI de MUNGE a Federico NGOMO como Presidente de la Asamblea General de la Guinea Ecuatorial de 16/1/68, AGA, 473; Carta de IPGE, MONALIGE y MUNGE a Federico NGOMO como Presidente de la Delegación Guineana de la Conferencia Constitucional desde Bata de 16/1/68, AGA. 473; Telegrama del MONALIGE al ministro de Asuntos Exteriores como Presidente de la Conferencia Constitucional. AGA. 473.

descrédito en que había caído el régimen autónomo . El gobierno español era acusado ante el Comité Especial de Naciones Unidas de pretender mantener el régimen colonial, en contradicción con los compromisos adquiridos internacionalmente . en

La reacción del gobierno español ante tales críticas se supeditó de nuevo a las directrices dadas desde el Ministerio de Asuntos Exteriores. A las acusaciones de los guiñéanos en las instancias internacionales, el Consejo de Ministros español respondió con la suspensión, por decreto-ley de 17 de febrero de 1968, de las elecciones municipales previstas para la renovación del régimen autónomo. Sin desarticular el régimen, pues se mantenían en sus cargos a las personas que los ocupaban en ese momento, el gobierno aceptaba así su inoperancia y falta de representatividad. En la norma también se anunciaba, sin fecha, la reanudación de los trabajos de la Conferencia Constitucional y se preveía la celebración de una consulta electoral para que el pueblo de Guinea ratificara "las soluciones que se establezcan para dar forma a! nuevo estado independiente" . a las de Jos que se

Los fundamentos del decreto-ley muestran la decisión ya tomada de conceder la independencia y en qué medida las presiones de Naciones Unidas estaban detrás de esa decisión:

"...la política del Gobierno español de tener en cuenta en todo momento los deseos y la voluntad del pueblo de Guinea acerca de su futuro aconsejó la convocatoria de una Conferencia Constitucional... Las actas de las sesiones celebradas, recogiendo las declaraciones hechas, ponen de manifiesto que los representantes del pueblo de Guinea aspiran a completar con la independencia su personalidad política, modificando su relación actual con el Estado español. de

Por otra parte, diversas resoluciones de las Naciones Unidas, y más recientemente la resolución 2355(XXII). aprobada por la Asamblea General en su 1642 sesión plenaria, celebrada el 19 de diciembre de 1967, se encuentran fundamentalmente conforme con el espíritu que ha guiado la política del Gobierno español en la materia. El Gobierno, a la vista de esas circunstancias ha acordado tomar en consideración de las declaraciones formuladas en aquella Conferencia, sin perjuicio de la ratificación que en su día habrá de realizar el pueblo de Guinea en una consulta electoral, para la que España, deseosa de probar una vez más la limpieza de sus propósitos, solicitaría sesión

72 Cana desde Santa Isabel de 18/1/1968 de Federico NGOMONANDOGO como presidente de la Asamblea General de Guinea Ecuatorial al vicepresidente del Gobierno, AGA, 473; Carta desde Bata de 29/1/1968 del vicepresidente del Gobierno autónomo, Francisco MACÍAS NGUEMA, al vicepresidente del Gobierno, Luis CARRERO BLANCO, AGA, 473.

73 Carta de Francisco MACÍAS por MONALIGE, Cirilo MBA OBAMA por MUNGE y otro representante (ilegible) por IPGE, al Presidente del Comité Especial, desde Bata a 15/1/1968. ONU A/AC. 109/PET.919/Add. 1 y A/AC. 109/SR.582. Bata 15/1/1968.

74 Informe del Secretario General, ONU A/AC. 109/284.

la supervisión de las Naciones Unidas" ".

El representante español en Naciones Unidas, PINIÉS, se aprestó a vocear estas novedades por carta al Secretario General de 20 de marzo de 1968 , así como ante el Comité de los Veinticuatro .

7.2.3. La Conferencia Constitucional a examen ante el Comité de los Veinticuatro

El Comité dedicó numerosas sesiones en marzo de ese año a analizar la situación de Guinea Ecuatorial. El debate, en el que intervinieron varios peticionarios guiñéanos, giró en tomo al procedimiento y los objetivos de la Conferencia Constitucional, entonces todavía detenida.

El problema básico que se planteó fue el de la naturaleza del referéndum anunciado por el representante español. La mayoría de las delegaciones más radicales, como las de Tanzania. Mali. la Unión Soviética o Yugoslavia, reprochaban a la potencia administradora el pretender consultar a la población sobre su voluntad de independencia. La postura del grupo anticolonial era claro a este respecto: "no se necesita ninguna consulta para saber si (el pueblo de Guinea Ecuatorial) quiere o no la independencia" . La libre determinación se consideraba un principio directamente aplicable a todas las poblaciones coloniales y se presumía la voluntad de emancipación respecto de la dominación colonial. Hasta el moderado delegado de Honduras se expresaba en los mismos términos: se el

"primero que no se puede admitir que se organice un referéndum acerca de la independencia porque en una resolución de la Asamblea General ya se menciona que la población tiene derecho a la independencia. Segundo, el acceso a la independencia y a la soberanía no puede ser objeto de ninguna negociación, como se desprende de la resolución 2355(XXII) de la Asamblea" 79 .

Los peticionarios guiñéanos que participaron en los debates también tenían clara su postura. A IBONGO le parecía "inadmisible que España les presente la posibilidad de elegir la

75 Decreto-ley de 17/2/68, n.3/68.

76 ONU A/AC. 109/284.

77 ONUA/AC.109/SR.579.

78 PEJ1C de Yugoslavia. ONU A/AC.109/SR.579.

79 LÓPEZ VILLAMIL de Honduras. ONU A/AC. 109/SR.583.

"independencia sí o no" y se opondrían a ello. El pueblo de Guinea se considera psicológicamente independiente" . En otro momento volvía a afirmar que "(n)o admitirán un referendo que pondría en duda el derecho de Guinea a la libre determinación. Guinea Q 1 Ecuatorial ya ha elegido" . Lo que ya no estaba tan claro era cómo debía organizarse la transmisión de poderes. considera

Para las delegaciones socialistas, España debía traspasar los poderes a un gobierno provisional constituido por los representantes de los tres partidos principales, MONALIGE, IPGE y MUNGE, y posteriormente se organizarían elecciones para la constitución de una Asamblea Constituyente . Otras delegaciones consideraban necesario, antes de la independencia, la celebración de elecciones dirigidas a designar a los representantes oí democráticos que sucederían a la metrópoli y redactarían la constitución del nuevo estado . de la

La intención del gobierno español era, sin embargo, que la Conferencia Constitucional preparara la constitución guineana, que sería refrendada luego por la población de la colonia. Sólo posteriormente, y en virtud del procedimiento previsto por la constitución y la ley electoral surgidas de la Conferencia, se elegiría un gobierno democrático al que se transmitirían los poderes. El texto de la constitución de Guinea Ecuatorial no surgiría así del constituyente guineano, sino de un acuerdo entre la metrópoli y unas élites cuya representatividad no estaba nada clara. Por otra parte el poder constituyente se reconocía a la población guineana y no al estado español, pues era aquél el que debía aprobarla o rechazarla sin que ninguna instancia española tuviera que sancionarla. Pese a la diferente propuesta que traían los guiñéanos, es de notar que los peticionarios en Naciones Unidas no denunciaron con excesiva firmeza la forma que tenía España de entender el proceso ni trataron de entablar ningún debate a este respecto con el gobierno español 4 . pOr la no se

Otra de las prevenciones que surgieron, aunque en menor medida, era en torno a la representatividad de los participantes guiñéanos en la Conferencia. El delegado del Reino Unido afirmaba que "no resulta claro hasta qué punto España considera que los participantes

8ü ONUA/AC.109/SR.582.

8I ONUA/AC.109/SR.583.

83 SHAJOV de la URSS. ONU A/AC.109/SR.587; SABEV de Bulgaria, ONU A/AC.109/SR.589.

83 SHAW de Reino Unido, ONU A/AC109/SR.587; RAOLINA de Madagascar, ONU A/AC.109/SR.588.

84 IBONGO. ONU A/AC1O9/SR.583.

de la Conferencia son verdaderamente representativos. Un peticionario ha sugerido incluso que los representantes fueron seleccionados por la Potencia administradora" . Pero sin embargo, los peticionarios guiñéanos situaban en otro lugar sus demandas.

Una de la más repetida era la participación de observadores de Naciones Unidas en todo el proceso . No obstante, esta demanda sólo podía a ser atendida por la organización internacional en la medida en que la potencia administradora lo considerara. A pesar de la internacionalización de la cuestión descolonizadora, y la radicalizadón de los discursos, la verdad es que la participación de Naciones Unidas se hacía imposible si no existía voluntad por parte del estado soberano. Y el gobierno español sólo preveía la presencia de observadores internacionales después de la celebración de la Conferencia Constitucional, en las consultas electorales siguientes. de

Además de los problemas procedimentales, los peticionarios guiñéanos plantearon una serie de acusaciones contra la ambigüedad de la postura española, dejando al descubierto los conflictos internos que se vivían en el seno del gobierno español. "La Potencia administradora tiene dos normas de conducta. Sus palabras melosas y sus gestos grandilocuentes en la Asamblea General contrastan directamente con la intimidación y subversión de Guinea por las autoridades y funcionarios españoles" . De nuevo dejaban ver los nacionalistas guiñéanos los conflictos intragubernamentales españoles, así como los coletazos de los sectores españoles con más intereses en Guinea, reunidos en torno a Presidencia y las autoridades blancas de la colonia. gestos a

"Los españoles dominan la vida política y económica del país. No ocultan su intención de convertir a Femando Poo en una segunda Rhodesia. (...) La Dirección General de Provincias Africanas es el centro de todas las maquinaciones. Dicho organismo publicó recientemente en Madrid una comunicación en la que afirmaba que el pueblo de Guinea deseaba asociarse a España y que Fernando Póo debía separarse de la Guinea Ecuatorial por motivos étnicos y culturales" 88 . su

Las acusaciones eran explícitas,

"Estos capitalistas gozan de la ventaja de estar protegidos por el Sr. Carrero Blanco, Vicepresidente del Gobierno." 9

85 SHAW de Reino Unido, ONU A/AC.109/SR.587.

86 IBONGO. ONU A/AC.109/SR.582, 583.

IBONGO.A/AC.109/SR.582. 87

IBONGO, A/AC109SR.582. 88

LOERJ-COMBA, A/AC.109/SR.582.

El representante español en el Comité Especial, PINIÉS, portavoz de la postura oficial del gobierno español que estaba dominada ya por la política descolonizadora de sus superiores del Ministerio de Asuntos Exteriores, negaba una y otra vez las acusaciones de mala voluntad vertidas contra España: de suS

"El ambiente de recelo y de sospecha en que los peticionarios (guiñéanos) han querido sumir a este Comité no tienen, en modo alguno, justificación. (...) (E)n varias ocasiones se ha aludido aquí a la necesidad de luchar para ganar la independencia. No, señores delegados, no es preciso. Guinea será independiente sin necesidad de recurrir a estos extremos, por cuanto mi Gobierno, en cuyo nombre hablo, ha fijado ya su posición al respecto Sólo me resta desear que el nuevo Estado quiera ingresar en las Naciones Unidas en el curso de la XXIII Asamblea" . han

Finalmente. PINIÉS anunciaba en esa misma sesión de 8 de marzo de 1968 la convocatoria de la "segunda fase de la Conferencia Constitucional" para el día 17 de abril, decisión tomada en Consejo de Ministros de aquel mismo día.

Ello no impidió que se presentase una propuesta de resolución en la que el Comité Especial lamentaba que el gobierno español no hubiera cumplido todavía la resolución 2355(XXII) de la Asamblea General y proponían de nuevo una serie de pasos que aquél debía dar para garantizar el derecho a la libre determinación a la población guineana . En un intento por evitar y suavizar la resolución, PINIÉS presentó la decisión tomada el 29 de marzo por el Consejo de Ministros de España que acordaba

  • "1. Reafirmación solemne de su propósito de conceder en 1968 y en la fecha más próxima posible, la independencia de la Guinea Ecuatorial como una unidad política, sin perjuicio de salvaguardar la personalidad de la isla de Femando Poo.
  1. Confirmación de la convocatoria de la segunda fase de la Conferencia Constitucional para el próximo 17 de abril. Esta reunión tendrá como objeto la elaboración de una Constitución para el territorio y de una Ley electoral. Ambas serán sometidas a la consulta electoral del pueblo guineano por el sistema de sufragio universal de los adultos y bajo la supervisión de las Naciones Unidas" *.

Los estados más afines al gobierno español lograron suavizar las expresiones más

90 PINIÉS, discurso pronunciado ante el Comité de los Veinticuatro el 9 de marzo de 1968, ONU A/AC.109/SR.583. marzo de 1968, ONU

91 Proyecto de resolución del Comité Especial presentado por Afganistán, Costa de Marfil, Etiopía, India, Irak, Irán, Madagascar, Malí, República Unida de Tanzania, Sierra Leona, Siria, Túnez y Yugoslavia. 28/3/1968, ONU A/AC.109/L.453. Túnez y Yugoslavia.

92 PINIÉS, A/AC.109/SR.593.

duras 93 , y el Comité Especial finalmente aprobó su resolución A/AC.109/289 el 1 de abril de 1968 94 . En ella se reiteraban las declaraciones de la resolución 2355(XXü) y se instaba a la reanudación de la Conferencia Constitucional.

73. SEGUNDA FASE DE LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL

Mientras ocurrían aquellos debates en Nueva York entre las dos fases de la Conferencia, en Madrid se llevaban a cabo "trabajos preparatorios" y negociaciones informales de variado signo entre delegados guiñéanos y autoridades españolas. Frente a lo que podía esperarse, en este período se acentuaron los conflictos y la fragmentación, tanto dentro del gobierno español como de los grupos representados en la numerosa delegación guineana, que luego se manifestarían en toda su crudeza en la segunda fase de la Conferencia Constitucional. Ya hemos destacado cómo en la primera fase la gran fractura fue la que enfrentaba a separatistas de unionistas, al tiempo que estos últimos parecían superar sus diferencias para mostrar un frente común. de la

Por el contrario, la última etapa del proceso que llevaría a la descolonización de Guinea Ecuatorial estaría caracterizada por la fragmentación de todas las partes y las intrincadas relaciones que se establecieron entre elementos de la colonia y elementos metropolitanos. De tal manera que más que dos bandos opuestos, guineano uno y español el otro, negociando entre sí, vamos a encontrarnos varios complejos de intereses en conflicto, formados cada uno de ellos por elementos tanto africanos como europeos. las

7.3.1. Fragmentación

En la segunda fase perviviría la escisión entre los partidarios de la separación de Fernando Poo y los nacionalistas unitaristas. La tajante manifestación de Naciones Unidas a favor de la unidad del territorio, haría que los separatistas mostraran ahora cierto rechazo respecto al discurso de la libre determinación. La independencia de Guinea Ecuatorial como

Como ejemplo, el Comité Especia) ya no se "¡ámenla" sino que "declara que la Potencia administradora no ha cumplido todavía lo dispuesto en la resolución 2355(XXII) de la Asamblea General, de 19 de diciembre de 1967" 93

94 Ver ANEXO.

una unidad, decían, va a convertir a Fernando Poo en una colonia de Rio Muni. Se expresarían el deseo de independencia de la isla, mezclado con curiosas profesiones de españolidad, Se

"Nosotros ... queremos seguir siendo españoles, siempre españoles, queremos seguir pidiendo la independencia, queremos seguir pidiendo la independencia exclusivamente para Femando Poo, pero con respecto a Rio Muni." .

El planteamiento mas continuista se combinaba así con la reivindicación de la libre determinación de la población de Fernando Poo 96 . Y es que pese a algunas expresiones como la transcrita arriba, tampoco los partidarios de la secesión podían distraerse del lenguaje imperante en África y en Naciones Unidas 97 . la libre

Como venimos diciendo, la posición separatista era apoyada por los grupos económicos de la isla, integrados por españoles y guiñéanos y respaldados por la Comisaría General, y a través de ella, por la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas. Este sector, que sentía con alarma todo el proceso de independencia que ya se avistaba, proponía un tratamiento diferenciado para isla y continente. En carta a sus superiores, el comisario general afirmaba que, grupos

"A la vista de las encontradas posiciones parece necesario y esta Comisaría insiste en su anterior propuesta, comprobar mediante sufragio directo y plebiscitario, si el pueblo del continente y de la isla ratifican o desaprueban por separado las el las

95 Intervención de WATSON en la IV sesión de la C.C. de G.E.(SF), p.l 1. En esta misma línea se expresaba la carta dirigida al General FRANCO en nombre del "pueblo bubi", leída por Watson en la XXVIH sesión de la C.C. de G.E.(SF),

"Porque en aras de unas funestas y ya caducas corrientes "descolonizadoras" que han envuelto a todo el Continente negro en el más espantoso caos, sus hermanos de España, los quieren arrojar del seno del hogar como apestados, borrando de un plumazo tantos años de hermandad. (...) El problema de Guinea está expuesto ante el Mundo, en el escaparate de la O.N.U. Nadie pierde nada en este "juego" nadie salvo el modesto y humilde pueblo bubi. (...)· (Acordamos que) de no ser posible la separación absoluta preferimos volver a la situación de Provincia Española" (pp. 18-21).

96 SILA intervenía así en la XVIII sesión de la C.C. de G.E.(SF), "Nosotros no estamos en contra del Gobierno español, ni Fernando Póo nunca ha luchado porque estuviera mal colonizado. (...) Fernando Póo agradece a España sus labores, y si ha buscado la independencia, porque la independencia que pidió Río Muni, en su día, no la pidió conjuntamente con Femando Póo, porque nosotros los de Femando Póo hasta 1959 ó 1960 no nos habíamos metido en tales follones de independencia ni nada. Porque ocurre hoy en África como una fiebre contagiosa, que va paulatinamente contagiando a los demás países, y, claro, no nos queda más remedio" (mi cursiva). si ha buscado la

Por su parte COPIARATE, en la XXVI sesión de la C.C. de G.E.(SF), afirmaba,

"Nosotros los de Femando Póo, no estamos en contra de los fangs. Lo que sí pretendemos, porque creemos que tenemos derecho a ello, es lograr la autodeterminación de Fernando Póo, porque ... la postura de Fernando Póo era una postura admitida dentro de la Carta de las Naciones Unidas" (p.49). porque la

97 Sobre las reivindicaciones bubis ver Emiliano BUALE BORIKÓ, Guinea Ecuatorial. Las aspiraciones bubis al autogobierno, lépala, Madrid, 1988.

manifestaciones que sus representantes hicieron en Madrid en la Conferencia Constitucional.

Con respecto a la isla, será necesario comprobar si es cierto, como decían los representantes del continente, que el pueblo de Fernando Póo no es solidario con las manifestaciones de sus representantes en la Conferencia.

Con respecto al continente, será necesario comprobar si realmente el pueblo de Río Muni, está mayoritariamente a favor de una independencia total e inmediata de T- ~ ..98 España . de

El debate en torno a la separación o la unidad de las dos partes de la colonia tras la independencia siguió siendo una de las piedras de toque de la Conferencia. No obstante, la postura separatista parecía condenada al fracaso desde el comienzo de la segunda fase ya que, como veremos, el ministro de Asuntos Exteriores trataría de zanjar este punto en su discurso de inauguración, al comunicar la decisión del gobierno español de conceder la independencia a Guinea como una unidad territorial. Una vez más, la política exterior y su necesidad de acatar las consignas de Naciones Unidas estaba dominando la política del gobierno franquista. Esta decisión haría que alguno de los más firmes defensores de la separación, como GORJ MOLUBELA, cambiara de parecer durante las reuniones siguientes de la Conferencia Constitucional.

La segunda fase de la Conferencia fue testigo de un nuevo antagonismo entre los mismos nacionalistas unitaristas. Como ya vimos en el capítulo anterior, los cambios de lealtades políticas y la fragmentación habían sido la característica de los movimientos guiñéanos en su origen, que se volvería a reproducir en estos momentos. Como dentro del gobierno español siguieran confrontándose distintas concepciones de los intereses españoles con respecto a Guinea Ecuatorial, cada una de ellas encontró interlocutores diferentes entre los grupos políticos guiñéanos en el proceso que ahora se estaba abriendo.

Durante la primera fase de la Conferencia los movimientos nacionalistas MONALIGE, IPGE y MUNGE habían mostrado una notable coordinación, simbolizada por la presentación del escrito de 28 de octubre, firmado por 29 miembros de la delegación guineana. Este acuerdo sería el origen de lo que en la segunda fase se denominó Secretariado Conjunto, que parecía encarnar la unidad de todos los movimientos independentistas. Sin embargo, la coordinación mostrada inicialmente por éstos iba a quebrarse, fruto de conflictos

Carla del comisario general de Guinea Ecuatorial al director general de Plazas y Provincias Africanas desde Sania Isabel, de 23/1/1968. AGA 473. 98

personales y de estrategias diferentes por parte de los nacionalistas. Así, el Secretariado Conjunto iba a reunir durante la segunda fase sólo a una fracción de los delegados firmantes del anterior escrito, que se agruparían en torno a MACÍAS NGUEMA, Otros dos líderes fundamentales, NDONG y ONDÓ EDÚ, iban a cambiar de táctica".

Efectivamente, antes de iniciarse la segunda fase, algunas negociaciones llevaron a NDONG a convertirse en el candidato del Ministerio de Asuntos Exteriores para la presidencia del nuevo estado. CASTIELLA veía en NDONG el nacionalista radical, formado en la cultura occidental, que en el último momento heredaba, en buenos términos, el poder de la metrópoli. El prestigio interno e internacional del MONALIGE y la relativa preparación de sus cuadros le hacían el más idóneo a los ojos de Exteriores para liderar la transferencia de poderes. de la

La intervención de Miguel HERRERO DE MIÑÓN como asesor técnico en la Conferencia Constitucional, iba a acentuar esta tendencia 1 . En la segunda fase de la Conferencia Constitucional, frente a lo que había sido su postura hasta ese momento, NDONG y sus compañeros Pastor TORAO, Alfredo Tomas KING y Saturnino IBONGO, que llegó de Nueva York para integrarse en la delegación guineana, jugaron el papel de moderados nacionalistas, en apoyo de las propuestas de la delegación española. en la

Por su parte, Bonifacio ONDÓ EDÚ, que representaba en su persona al deslegitimado régimen autónomo, preferirá ahora sentirse bajo el patronazgo de Presidencia del Gobierno que jugar a la carta del nacionalista radical. La decisión del gobierno franquista de dar carpetazo a las demandas separatistas obligaban a Presidencia a reforzar su opción continuista en la figura de ONDÓ. opción

Junto a ONDÓ y el grupo de NDONG, otros delegados, como Federico NGOMO, presidente de la Diputación de Río Muni, mostrarían una postura moderada, respaldando durante la segunda fase ias propuestas españolas. De una forma más ambigua e independiente, pero a la larga funcional a las propuestas gubernamentales, se manifestarían ambigua e

99 Intervenciones de ATEBA y MBA NSUE en la sesión V de la C.C. de G.E. lamentando que NDONG hubiera abandonado el consenso de todos los movimientos políticos guiñéanos, en el que participó en su origen.

100 Entrevista con Miguel HERRERO DE MIÑÓN, en Madrid a 23/11/1999; Miguel HERRERO DE MIÑÓN, Memorias de Estío, Eds. Temas de Hoy, 1993, p.37,

"Condomines y yo nos reunimos por encargo de Castiella con la plana mayor de MONALIGE el 8 de mayo y pactamos una eventual colaboración española con dicho partido a la hora de la campaña electoral, a cambio de una actitud favorable del futuro Gobierno en la cooperación con la exmetrópoli, la salvaguarda de los intereses españoles en Guinea y la línea internacional del nuevo Estado"

Jovino EDU MBUY O Enrique GOR] MOLUBELA, este último tras renunciar a sus aspiraciones separatistas.

Frente a ellos, un variado grupo de delegados fue el que se organizó, bajo la denominación de Secretariado Conjunto, en torno a Francisco MACÍAS NGUEMA con un discurso más radicalizado y explícitamente anticolonialista. Como decimos, esta corriente fue la heredera de la inicial coordinación de todos los grupos en la primera fase, aunque ahora más debilitada por la retirada de NDONG y ONDÓ EDÚ. En consecuencia, el Secretariado Conjunto agrupó a delegados de diverso origen, incluidos antiguos colaboradores con la metrópoli: había representantes de todos los movimientos políticos organizados como Alfonso Jesús OYONO, de MONALIGE, Francisco SALOMÉ JONES y Justino MBA NSUE de MUNGE o Antonio EXORO OBAMA y Clemente ATEBA de IPGE; representantes de las minorías como el ndowe Adolfo BOTE y el fernandino Agustín Daniel GRANGE; y gran parte de los miembros de los órganos autónomos como José NSUE, Pedro EKONG, de IPGE, Antonio Cándido NANG, O Andrés Moisés MBÁ. El Secretariado Conjunto pretendía representar, con bastantes argumentos, a la mayoría de los delegados y, por tanto, de los sectores de opinión guineano. No obstante, el déficit democrático de la delegación guineana, impedía conocer la verdadera representan"vidad de las facciones que se organizaban. la un el antiguos que se

El Secretariado Conjunto apareció como el grupo más coordinado dentro de la segunda fase de la Conferencia. Sus miembros reclamaban la representación del genuino nacionalismo guineano, heredero del MONALIGE, y acusaban a NDONG de haberse vendido y de utilizar las relaciones con el gobierno español para asegurarse una buena posición de partida en la competición política en el nuevo estado .

El grupo de MACÍAS pretendía conseguir legitimidad política con un discurso ambiguamente anticolonial, aunque no siempre anti-español, y con un lenguaje cuyos

101 En la intervención de OYONO en la sesión V de la C.C. de G.E.(SF), p.59

"Resulta que aquí parece ser que muchos de mis compatriotas tratan de lucirse o de presentarse aquí delante de la Delegación española como las personas más sensatas o las personas más idóneas dentro de esta Conferencia Constitucional."

En esa misma intervención (pp.61-63), presentó un documento del "Comité Regional de Río Muni" del MONALIGE en el que del

"Rechazamos categóricamente la formación del propuesto Gobierno Provisional interesado por el Gobierno español y apoyado por ATANAS1O NDONG MINOYE, quien por haber sido destituido en el cargo de Secretario General de nuestra organización, es considerado como miembro de la delegación española en la Conferencia. ATANAS1O NDONGO MINOYE, apoyado por un sector español, no puede demostrar en ningún momento haber sido designado para el cargo de Secretario General."

puntales eran la unidad nacional y la soberanía popular. A lo largo de la segunda fase de la Conferencia Constitucional, mantuvieron una abierta crítica al procedimiento seguido, argumentando que la Constitución de Guinea debía provenir de un acto del pueblo guineano, y no del legislador español.

Si el MONALIGE de Atanasio NDONG se vio apoyado por Exteriores, y Presidencia diversificaba sus apoyos entre los independentistas de Fernando Poo y algunos de los miembros colaboracionistas del régimen autónomo, el Secretariado Conjunto se presentó en la Conferencia asesorado, legal y políticamente, por un ambiguo personaje como era Antonio GARCÍA- TREVIJANO . Este abogado pertenecía a ciertos círculos de oposición al franquismo, y vio en su participación indirecta en la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial en apoyo a un grupo de delegados guiñéanos un instrumento de enfrentamiento con el régimen. Esta intervención se dio, no obstante, en términos meramente individuales: la oposición política española se mantuvo, en líneas generales, al margen de la descolonización de Guinea Ecuatorial. La participación de GARCÍA-TREVUANO en ia Conferencia parecía responder más a móviles ideológicos que económicos, en la medida en que llegó a financiar a los miembros del Secretariado Conjunto . No obstante, la actitud que mantuvo con posterioridad a la independencia puso en duda su supuesto compromiso con la democracia en Guinea, y su papel no ha quedado excesivamente claro a los ojos de los mismos guiñéanos por el asesorados . al con

Un nuevo elemento de esta segunda fase iba a ser la participación de dos asesores técnicos, contratados por el Ministerio de Asuntos Exteriores, en la sesiones de la Conferencia Constitucional. La ausencia de una cultura política democrática compartida por españoles y guiñéanos hacía sumamente difícil redactar una constitución de corte democrático-liberal como se pretendía. La presencia de expertos en la materia se hacía imprescindible, y así se contactó con Miguel HERRERO DE MrÑÓN, letrado del Consejo de Estado, que había realizado una tesis doctoral en 1965 sobre el constitucionalismo de los de la de corte

102 Fue un antiguo colono, Francisco ARMDO, el que presentó a GARCÍA-TREVUANO al grupo de guiñéanos liderado por MACÍAS. Entrevista con Pedro EKONG, Madrid, 19/11/1999.

103 Según el mismo TREVIJANO, proporcionó 200.000 pts. para los gastos de viaje a Madrid de Justino MBA y 700.000 pts. para el alojamiento del Secretariado Conjunto, salvo para MACÍAS, que parecía contar con sus propios ahorros de su época de funcionario. Antonio GARCÍA-TREVUANO, Toda la verdad. Mi iniervención en Guinea. Eds.Dronte, Barcelona, 1977.

104 Entrevista con Pedro EKONG; entrevista con Esteban NSUE publicada en Interviú 28-3/10/1977.

estados postcoloniales 105 . Éste, a su vez, recomendó al diplomático Francisco CONDOMINES como experto en sistemas electorales .

Por tanto, en esta segunda fase, el panorama político se había complicado considerablemente. Sin embargo, en cuanto a planteamientos de fondo, sólo los nacionalistas de Femando Poo seguían manteniendo una posición discrepante con relación a la mayoría de los delegados guiñéanos y ahora de la misma Mesa de la Conferencia. Las diferencias entre los discursos nacionalistas del resto de los delegados, en general poco elaborados, eran básicamente de matiz: había quien, como ONDÓ EDÚ, planteaban la independencia como la continuación de la labor civilizatoria española, mientras que otros hacían gala de un virulento anticolonialismo, como era el caso de la mayor parte de las intervenciones de Francisco MACÍAS NGUEMA. En términos generales, sin embargo, todos decían desear que se mantuvieran estrechas relaciones entre el nuevo estado y el gobierno español. que se

7.3.2. El triángulo Madrid, Guinea, Nueva York

Durante la celebración de la Conferencia Constitucional en Madrid se mantuvo activado el triángulo cuyos otros vértices estaban en Nueva York y Guinea. Las reuniones celebradas en el palacio de Santa Cruz reverberaban en otros espacios que condicionaban las posturas y discursos de los participantes en aquéllas .

Por una parte, los representantes guiñéanos mantuvieron un intenso contacto y correspondencia con sus contrapartes en África. A menudo, los delegados viajaban a Guinea 1 fifi con noticias frescas sobre los avatares de la Conferencia . Las actas eran leídas públicamente en reuniones, en apoyo de unos u otros líderes. El grupo que más ventajas obtendría de este proceder, a la larga, fue el Secretariado Conjunto, y así lo temía NDONG y leídas

Miguel HERRERO DE MIÑÓN, Nacionalismo y constitucionalismo. El Derecho Constitucional de los nuevos Estados, Ed.Tecnos, Madrid, 1971. 1os

106 Miguel HERRERO DE MIÑÓN, op.cit., 1993, pp.28-30.

OYONO expresaba así la existencia del triángulo de la descolonización guineana en la II sesión de la C.C. de G.E.(SF), 107

"En las Naciones Unidas se habla un lenguaje; al llegar a España se habla otro y después en Guinea otro. Esta pobre demagogia no debe presentarse aquí...", (p.59).

i fio

Intervención del Presidente de la Mesa, sesión XXVIII de la C.C. de G.E.(SF), "Algunos listos practican el ausentarse de la Conferencia Constitucional para hacer propaganda y presentar las cosas en Guinea como a ellos les parece que son, mientras que otros, que trabajan seriamente aquí preparando el texto constitucional, quedan en situación de inferioridad", (p.79).

que, confiado en su nuevo apoyo de Exteriores, descuidó sus bases políticas en el territorio,

"la Delegación guineana, al menos en lo que se refiere a los grupos políticos representativos, no aceptará ya que, a! regreso a Guinea utilicen la propaganda como lo han hecho. Muchas cosas se han dicho aquí que en Guinea se han interpretado de otra forma" 109 .

Los representantes guiñéanos en la Conferencia hacían referencia a menudo a reuniones y decisiones habidas en la colonia. Los separatistas de Femando Poo, apelaban a asambleas y acuerdos del "pueblo bubi" en las que éste rechazaba una y otra vez las propuestas de independencia unitaria" 0 . Los miembros del Secretariado Conjunto también traían documentos, firmados en Guinea por militantes nacionalistas, en apoyo a las propuestas de MACÍAS y su grupo . Las referencias permanentes al "pueblo", "bubi" o "guineano" parecían los intentos de reforzar la incierta representad vi dad de los delegados guiñéanos, que no habían sido elegidos directamente por la población. a vez las a las 0

Junto a la población guineana, el otro testigo exterior de la Conferencia Constitucional era Naciones Unidas. Guiñéanos y españoles eran conscientes de que estaban actuando para un público no sólo local sino también internacional. En el discurso de inauguración de la segunda fase de la Conferencia, el ministro CASTIELLA admitía que la postura descolonizadora de España venía Conferencia de

"impuesta por dos razones distintas. La primera, arranca de la vieja tradición española (de respeto a la personalidad de los pueblos sometidos a tutela). La segunda, deriva del hecho de que España pertenece a las Naciones Unidas por decisión voluntaria y, por consiguiente, acepta, con pleno sentido de la responsabilidad las obligaciones que se derivan de la Carta de la Organización que ha suscrito y las decisiones que la Asamblea General adopta como expresión del sentimiento general

109 IV sesión de la C.C. de G.E.(SF), p.4. Por su parte, BOTE, en la XIII sesión de la C.C. de G.E.(SF). afirmaba,

"Vamos a ser demagogos todo el mundo aquí y vamos a figurar en el Acta, para hacer propaganda en Guinea. Eso estamos haciendo aquí", (p.59).

110 Intervención de WATSON, sesión XXVI de la C.C. de G.E.(SF),

"El domingo pasado, en el poblado de Basupú Oeste, se han vuelto a reunir todos los demás poblados de la isla de Fernando Póo e incluso aquellos pueblos que eran un poco reacios a asistir a este tipo de reuniones. Todos ellos, como un solo hombre, han hecho un acto de fe y juramento de conseguir su autodeterminación, recurriendo a todos los medios posibles. Se nos encarga lo hagamos constar así en el seno de esta Conferencia Constitucional, y así lo hacemos. Fernando Póo no acepta ninguna independencia unitaria y por io tanto rechaza una vez más todo intento de hacerle aceptar cualquier Constitución que no respete su derecho a responsabilizarse de su propio destino", (p.24).

111 Dos documentos del Secretariado Conjunto de Santa Isabel y de Bata, presentados por NSUE en la XIV sesión de la C.C. de G.E.(SF), pp.14-16.

de la comunidad internacional" .

Las alusiones a la organización internacional, y las obligaciones que España tenía contraídas con ella fueron constantes por parte de todos los sectores de la delegación guineana . El sector más inconformista requirió reiteradamente la presencia de técnicos de las Naciones Unidas para la supervisión y asesoramiento de la Conferencia. El Secretariado Conjunto llegó a enviar sendos telegramas al Secretario General pidiendo la comparecencia en Madrid de un experto. Por su parte, el grupo de NDONG, envió otra carta con el fin de contrarrestar el efecto de la anterior iniciativa, negando la representatividad del Secretariado Conjunto .

Naciones Unidas se mantuvo en un discreto silencio mientras se celebraba la segunda fase de la Conferencia. Pero estuvo presente en la mente de todos los delegados, conscientes de que el visto bueno al resultado final vendría del ámbito internacional.

7.3.3. Desarrollo de la segunda fase de la Conferencia Constitucional

La delegación española acudió a la segunda fase de la Conferencia con unos propósitos más expresos, pero, de nuevo, sin un programa ni un procedimiento concretos. En su discurso de apertura, el 17 de abril, el ministro de Asuntos Exteriores expuso los dos objetivos que el gobierno español quería conseguir en la Conferencia Constitucional, y sobre los que no cabía discusión alguna: la unidad del territorio y el respeto a la "personalidad" de Fernando Pao: unos

"El Gobierno español reafirma hoy el propósito de conceder en 1968 y en la fecha más próxima posible la independencia de Guinea Ecuatorial como una unidad política, sin perjuicio de salvaguardar la personalidad de la isla de Fernando Póo. El gobierno, al encargarme de inaugurar este 17 de abril la segunda fase de la Conferencia Constitucional manifiesta que esta reunión tendrá por objeto la la

112 1 sesión de la C.C. de G.E.(SF), p. 15.

113 Intervención de GORJ MOLUBELA sesión IV de la C.C. de G.E.(SF),

"El Gobierno español nos ha dicho que salvaguardará los intereses del pueblo. Las Naciones Unidas le pedirán responsabilidad y el mundo entero se la pedirá si esto se queda en el tintero" (p.22). Intervención de MACÍAS, sesión XIII de la C.C. de G.E.(SF),

"La mayoría de la Delegación guineana presente en esta Conferencia ACUSA a esta Mesa de pretender violar los acuerdos del Gobierno español y de las Naciones Unidas que han establecido claramente LA UNIDAD DEL ESTADO DE GUINEA ECUATORIAL Y LA UNIDAD E IN DI VISIBILIDAD DE LA SOBERANÍA POPULAR GUINEANA", p.26.

114 Carta del Secretariado Conjunto Guineano al Secretario General, ONU A/AC.109/PET.911/Add.l,; Carta de TORAO, NDONG, IBONGO y BALBOA al Secretario General, ONU A/AC.I09/PET.910/Add.2; Carta de MACÍAS. EWORO y SALOMÉ al Presidente de la Cuarta Comisión, ONU A/AC. 109/PET.911 /Add.2.

elaboración de una Constitución para Guinea Ecuatorial y la preparación de una Ley Electoral, que ambas serán sometidas a la consulta electora] del pueblo guineano por el sistema del sufragio universal de los adultos bajo la supervisión de las Naciones Unidas y que, tras esa consulta, se constituirá un Gobierno provisional con el fin de que pueda presidir la celebración de unas elecciones organizadas de acuerdo con la Ley Electoral previamente aprobada para que, de conformidad con la Constitución, se pueda dar paso al establecimiento de todas las magistraturas del Estado y de un Gobierno definitivo que acceda a la independencia en la fecha que mutuamente acordemos" 115 . un

Estos eran los propósitos últimos del gobierno español, y que, salvo en lo referente al gobierno provisional, se irían cumpliendo, sin que satisfaciera por completo a todos.

El desarrollo de la Conferencia estuvo fuertemente marcado por lo que llamé tics autoritarios de los responsables españoles y por la consciencia de tener un público más allá de la Sala de Embajadores del Palacio de Santa Cruz. Fruto de ambas circunstancias fue la decisión del gobierno español de ejecutar la Ley de Secretos Oficiales sobre los documentos de trabajo de la Conferencia Constitucional

Quedaba así patente una de las peculiares actitudes del gobierno franquista que, incapaz de un funcionamiento participativo y públicamente consensuado, se veía en la imprevista y singular situación de negociar con los representantes del "pueblo de Guinea" una constitución democrática. Pese a las repetidas afirmaciones de la delegación española de que el resultado de la Conferencia tema que ser más reflejo de la voluntad del pueblo guineano que del legislador español , el procedimiento utilizado iba a poner en manos de los españoles la decisión última.

Una de las consignas de la Mesa de la Conferencia era, como señalamos anteriormente, la improcedencia del sistema de mayorías para la toma de decisión, sustituyéndolo por la búsqueda de un vago "consenso". Con una delegación guineana tan dividida como hemos visto, la ausencia de un criterio claro para determinar la manera de llegar a acuerdos, hacía de la delegación española el arbitro definitivo. La Mesa, amparándose en argumentos de "técnica constitucional" o en la indisponibilidad del mandato del gobierno español, y apoyándose en las desavenencias en el seno de la delegación señalamos La Mesa

115 Declaración del Gobierno español transmitida por el ministro CASTIELLA en la inauguración de la segunda fase de la Conferencia Constitucional. I sesión de la C.C. de G.E.(SF), pp.16-17, (mi cursiva).

116 Anunciado por CAÑADAS el 9/5/1968 en la V sesión de la C.C. de G.E.(SF), p. 1..

117 Declaración de Ramón SEDÓ, Presidente de la Mesa de la C.C. de G.E., en la II sesión de la C.C. de G.E.(SF), p.6.

guineana, tuvo siempre la última palabra en las controversias fundamentales.

La ausencia de un orden procedimental claro aumentó la confusión y las diferencias entre los guiñéanos. La primera fase de la Conferencia consistió, como vimos, en un "debate general", en el que se pusieron de manifiesto las profundas discrepancias en torno a la unidad o separación de la colonia. La segunda fase pretendió comenzar zanjando la cuestión del separatismo, a través de la previa decisión del gobierno español de conceder una independencia unitaria. Con ello no se evitó sin embargo que esa cuestión siguiera estando en el centro de todos los debates hasta el final de la Conferencia.

Por su parte, los delegados guiñéanos liderados por MACÍAS NGUEMA y asesorados por GARCÍA-TREVIJANO, que se articulaban en el Secretariado Conjunto, mostró un talante poco negociador o dispuesto a llegar a compromisos. Las sesiones de la Conferencia se convirtieron, para este grupo, en un mero escenario en donde desplegar un discurso 1 ID intensamente anticolonialista y de enfrentamiento con la delegación española . Esta actitud obtendría luego algunos dividendos entre la población guineana, que era donde en última instancia se iba a desarrollar la política del nuevo estado.

El procedimiento fue desvelándose y articulándose sobre la marcha. Aunque la delegación española tuvo una propuesta de constitución y de sistema electoral preparada por sus asesores . no quiso plantearla en el inicio, esperando cierta iniciativa de la delegación guineana. Paradójicamente, fueron voces guineanas las que solicitaron de la parte española un texto sobre el que discutir . Aunque hay algunas evidencias de la existencia de de

118 De la participación entre bambolinas de TREVUANO se lamentaría MARTÍN VILLA en la XIII sesión de la C.C.deG.E.(SF),

"En particular, creo que la Delegación guineana debiera mucho más fiarse de unas personas como nosotros que, aunque equivocados, tenemos un juego limpio y perfectamente claro para defender a un país y a su Gobierno, y no entrar en contacto con otros sectores que lo que quieren es, precisamente, el desquiciamiento por razones de política interior únicamente y no por defender intereses guiñéanos sino por desprestigiar a nuestro Gobierno y a su país' 1 (p.35).

Anteproyecto de Constitución del Estado de Guinea Ecuatorial, en los Documentos de la C.C. de G.E.(SF). Según el mismo HERRERO DE MIÑÓN en sus memorias, op.cit., 1993, pp.29-30, 119

"Desde mi llegada (febrero de 1968) hasta mediados de abril estuve dedicado a preparar, a más de la fórmula de acceso a la independencia, dos extremos clave. Ante todo, la elaboración de un anteproyecto de constitución deonde tuve ocasión de aprovechar materiales recopilados y utilizados en las investigaciones anteriores ya mencionadas. Recuerdo que con la ayuda de hombres de buen criterio como Oreja, Cañadas y Moro conseguí descartar las peores opciones, entre otras la de exportar las instituciones del régimen español, y establecer, como postura de reserva, un texto muy simple. (...) El segundo extremo ya planteado al elaborarse la Constitución, era el sistema electoral...". de un

120 Intervenciones de NSUE, NDONG y NANG en la II sesión de la C.C. de G.E.(SF), pp.10-12.

propuestas guiñearías 121 , al comenzar la segunda fase sólo Wilwardo JONES NIGER hizo una 122

propuesta concreta de líneas generales . La Mesa se limitó a tomar nota de las sugerencias de JONES, que tampoco fueron apoyadas por el resto de los delegados guiñéanos, más atentos en estos momentos a lo que los españoles tuvieran que decir para posicionarse ante ello. Fue así cómo los técnicos de la Conferencia presentaron unos "puntos básicos para un borrador de constitución" . La iniciativa la tomaba el Ministerio de Asuntos Exteriores a través de sus técnicos, si bien en el preámbulo de los "puntos básicos..." apareciera la prevención de que "La Constitución será el resultado de un acto de libre voluntad del pueblo de Guinea y no un acto legislativo español". La propuesta, que podemos considerar como la oficial española, proponía un sistema democrático, que es sintetizada así por su redactor:

"Sin otra parte dogmática que la Declaración Universal de Derechos del Hombre; un sistema de gobierno neoparlamentario de ejecutivo prácticamente monocrático, equilibrado por un vicepresidente del Gobierno sin específicas competencias; un gabinete dependiente del presidente; y una estructura regional con competencias autonómicas amplias y tasadas y una participación en el Gobierno, como ministros sin cartera, de los dos presidentes regionales" . un

Pese a la presentación de los "puntos básicos", pronto se hizo evindente que la falta de procedimiento y el creciente enfrentamiento entre los mismos guiñéanos estaba llevando a la parálisis del debate. Se propuso entonces la reunión de los delegados guiñéanos a solas para llegar a un acuerdo conjunto 1 . Del 22 al 30 de abril se celebraron diversas reuniones de los guiñéanos, con la presencia del llamado Comité Técnico, formado por HERRERO y CONDOMINES. La presencia de los asesores españoles, así como la incompatibilidad entre los separatistas y los unionistas, iba a desvirtuar la inciativa. Pese a que el principal objetivo de ésta era hacer compatible la unidad de Río Muni y Fernando Poo con cierta autonomía

121 Según OYONO en la V sesión de la C.C. de G.E.(SF),

"(E)l MONALIGE, al cual pertenezco, no sólo sabe lo del Secretariado Conjunto, sino que, antes de que viniera a Madrid, ya habia trazado su programa, con el cual vendría a debatir con el Gobierno de Madrid", (p.59).

122 III sesión de la C.C.(SF), pp. 17-18. Ver ANEXO.

123 Ver ANEXO.

124 HERRERO DE MIÑÓN, op.cií., 1993, p.30. p.30.

135 IV sesión de la C.C. de G.E.(SF): intervenciones de JONES NlGER solicitando una reunión a solas de los delegados guiñéanos (p.2) y del presidente de la mesa, decidiendo la retirada de la delegación española y dejando a los guiñéanos con los técnicos (p.29).

política de cada uno de los territorios, muchos de los delegados de la isla abandonaron las 126 reuniones .

127 No obstante, todo ello se saldó con un texto articulado , preparado por los técnicos españoles y una pequeña comisión guineana formada por Wilwardo JONES, KJNG, MORGADES. NDONG y NTUTMO' 28 . El texto recogía en gran medida los "puntos básicos" de los técnicos y reproducía, corregido, aquel anteproyecto español que no había sido presentado a la Conferencia. El proyecto de constitución mostraba especial preocupación por la garantía tanto de los derechos individuales como de la autonomía de las dos provincias en que quedaba constituido el estado. Para ello, se especificaban las competencias concretas del gobierno central y de las Diputaciones Provinciales, y se aseguraba que en la composición del gobierno y de la Asamblea Nacional existiera un equilibrio entre ambos territorios. La organización territorial que se establecía era cuasi-federal, mientras que el sistema político era presidencial i sta, si bien atenuado por el control de la Asamblea sobre los ministros y la 129 KING, sido posibilidad del Presidente de disolver la Asamblea . Frente a este texto, que la Mesa iba a denominar "hispano-guineano", surgieron, por parte guineana. algunas enmiendas parciales y otros dos proyectos de constitución. Estas "enmiendas a la totalidad" fueron presentadas, por una parte, por el grupo liderado por MACÍAS. y por otra por los representantes de Fernando Poo encabezados por GORI MOLUBELA. y querían ser una alternativa a la propuesta que veían como una imposición de

los técnicos españoles ..

La primera enmienda, firmada por 23 delegados bajo el nombre del

Secretariado

126 En la reunión del día 26 de abril, WATSON, MAHO, BOSIO, BALOPÁ, BOUKO, BEVEDA, DOUGAN abandonan la sala. Informe del presidente en la V sesión de la C.C. de G.E.(SF), p.6.

127 En Documentos de la C.C. de G.E.(SF).

128 Nótese que los representantes de Fernando Poo colaboradores con la iniciativa española eran los femandinos miembros de la Unión Democrática, como JONES y MORGADES O del MONALIGE, como KJNG. GORJ MOLUBELA. que en un principio aceptó participar en la comisión guineana, excusaría su asistencia. Informe del presidente en la V sesión de la C.C. de G.E.(SF), pp.3-9. los

129 Documento n.4 en los Documentos de la C.C. de G.E.(SF).

Entre las enmiendas parciales, que suponían una aceptación del texto hispano-guineano, estaban las de ONDÓ EDU, las del MONALIGE de NDONG y las de la Unión Democrática. Estas enmiendas no se llegaron a discutir, pues el debate siguiente giró en tomo a las propuestas totales. 130

131 V sesión de la C.C. de G.E.(SF).

Conjunto Guineano, fue redactada por su asesor español, Antonio GARCÍA-TREVUANO y pretendía hacer valer su condición de propuesta mayoritaria, apoyada por la mayor parte de los representantes de los grupos políticos y las instituciones autónomas 133 . Más allá del lenguaje constitucional un tanto extravagante de este proyecto, que llegaba a renunciar a la creación de unas fuerzas armadas nacionales, establecía un sistema democrático presidencialista, con un ejecutivo fuerte y con una organización territorial estrictamente unitarista.

Por su parte, la segunda enmienda a la totalidad estaba firmada por 10 delegados encabezados por GORJ MOLUBELA, y planteaba una constitución exclusivamente para Femando Poo. Reproducía para la isla, en alguna medida, el proyecto "hispano-guineano", aunque mantenía como característica propia el reconocimiento de la capacidad representativa de los jefes de las Juntas Vecinales, que elegían a un cuarto de los miembros de la Asamblea General. para

Ambas propuestas fueron rechazadas por la Mesa en virtud de sendos dictámenes de los técnicos españoles, que los criticaron por no tomar en cuenta los dos objetivos fijados por el gobierno español. El primero iba en contra del respeto a la personalidad de Femando Poo, y el segundo, de la unidad del estado . La delegación española presentó entonces otro nuevo documento para clarificar qué entendía por la "salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo". Las técnicas descentralizadoras que se proponían se basaban en la distribución de competencias entre estado y provincias, la dualidad de estructuras gubernamentales y la participación cualificada de la provincia de Femando Poo en los órganos estatales de poder . otro en la

132 TREVUANO fue asesorado, a su vez por Jorge de ESTEBAN, según HERRERO DE MIÑÓN, op.cit., 1993, p.35.

133 Los principales miembros del Secretariado Conjunto eran MACÍAS, NSUE ANGUE, EKONG, ATEBA. EWORO y NANG, que mantuvieron su postura disidente hasta el final. Fue EKONG quien presentó el proyecto de constitución en la sesión V de la C.C. de G.E.(SF), (pp.11-12). En su intervención solicitaba "Que por haber obtenido este nuestro PROYECTO CONSTITUCIONAL la adhesión de la gran mayoría de la Delegación guineana, ésta confia su defensa exclusivamente al técnico libremente designado a tal efecto" (mi cursiva). El intento de participación de GARCÍA TREVUANO, se vio frustrado por la Mesa de la Conferencia., que no estaba dispuesta a considerar esa posibilidad.

134 Intervención de HERRERO en la VI sesión de la C.C. de G.E.(SF) y de CONDGMINES en la VII sesión de la C.C. de G.E.(SF).

135 "Técnicas constitucionales idóneas para la salvaguardia de Femando Poo. según la delegación española en la Conferencia Constitucional" presentadas por GÓMEZ DE ARANDA en la VIII sesión de la C.C. de G.E.{SF), 17/5/1968. Dos días más tarde, en la X sesión, se presentó otro documento con el sistema de garantías que. según la delegación española, debía establecerse para la distribución de competencias entre los territorios de Femando Poo y Río Muni: "Posición de la delegación española sobre las normas constitucionales referentes a la

El debate se estancó en este punto, en el que varios delegados, acusando a España de querer imponerles el proyecto de los técnicos, reivindicaban la presencia de observadores de Naciones Unidas en la Conferencia. De hecho, en Naciones Unidas se recibió un telegrama firmado por el Secretariado Conjunto en el que se solicitaba el envío de un experto de la organización en Madrid acusando a las autoridades españolas de rechazar la propuesta mayoritaria 136 . Otros delegados guiñéanos siguieron solicitando de España la iniciativa para salir del punto muerto en que el procedimiento los había colocado.

Fue así como, haciendo borrón y cuenta nueva de los debates y los textos producidos con anterioridad, la delegación española propuso un modo de trabajo que llevaría a la redacción definitiva de la constitución en catorce sesiones . Dicho procedimiento consistió en la reunión de una pequeña comisión de ambas delegaciones en un grupo de trabajo, que redactaría diariamente una parte de la constitución. Luego, cada tarde, se sometería a debate en el plenario. cuyas discusiones serían tomadas en cuenta al día siguiente por el grupo de trabajo, que redactaría definitivamente los artículos en cuestión. Al ser casi imposible llegar consensos, que por otra parte era la única medida aceptada por la Mesa para alcanzar acuerdos, la constitución guineana fue redactándose de forma bastante imperiosa, siendo la última palabra la de los redactores del grupo de trabajo. a la

La actitud de los guiñéanos durante la redacción fue, como era de esperar, heterogénea. Mientras aquéllos que colaboraban activamente en la redacción, como el grupo de NDONG . apoyaban los resultados que iban surgiendo, los miembros de la minoría de Femando Poo y del Secretariado Conjunto las rechazaban como imposiciones del gobierno español. Hubo delegados que pasaron de una posición de enfrentamiento con la delegación española a otra de colaboración, como fue el caso paradigmático del máximo líder separatista, GORI MOLUBELA o de algunos de los delegados que firmaron en un principio la propuesta del Secretariado Conjunto, como EDU MBUY. Entre los miembros del grupo liderado por MACÍAS se dio una coordinación muy acentuada de sus intervenciones al esperar , líder

salvaguarda de la personalidad provincial" en Documentos de la C.C. de G.E.(SF).

6 Telegramas del Secretariado Conjunto dirigido al Secretario General de Naciones Unidas firmado en Madrid, a 14/5/1968, ONU A/AC.109/PET911/Add.l; ONU A7AC.109/PET.910/Add.2 y ONU A/AC.109/PET.911/Add.2; Intervención de NSUE en la sesión XII de la C.C. de G.E.(SF). ONU

137 Propuesta de CABANAS, XV sesión de la C.C. de G.E.(SF), 27/5/1968.

Entre los delegados guiñéanos que colaboraron con la Mesa de la Conferencia Constitucional para dar lugar al texto final se encontraban NDONG, IBONGO, BALBOA, TORAO, KING o A. JONES. 138

rechazar el proyecto, lo que les valía la acusación de tener la mano técnica de TREVÜANO detrás de ellos. Por su parte, el partido de la separación de Fernando Poo, aunque menguado, siguió oponiéndose a la independencia conjunta.

En vista de la falta de acuerdo generalizado en torno al texto surgido del debate, la Mesa no lo ofreció a votación de los asistentes. En la última sesión, número XXX, de 22 de junio, un tanto inesperadamente, la Mesa presentó a la Conferencia la redacción definitiva de la constitución y una ley electoral ex-novo 140 . No existió oportunidad alguna para una ratificación global del resultado. Era la demostración del carácter cuasi-otorgado de la constitución.

El resultado de la Conferencia Constitucional fije un texto de 58 artículos, 3 disposiciones transitorias y una complementaria. Lejos, tanto dei régimen autonómico anterior, como del sistema político franquista, establecía el sufragio universal como método de elección, no sólo del Presidente y la Asamblea de la República, sino también de los Consejos Provinciales y de los Ayuntamientos. Los derechos y libertades fundamentales eran reconocidos y garantizados (artículo 3) y el estado se definía como "soberano e indivisible, democrático y social" (artículo 1). La administración de justicia debía regirse por los principios de legalidad, inamovilidad y responsabilidad (artículos 50 a 53). El sistema político era de carácter presidencialista, siendo elegido el jefe del estado y de gobierno por sufragio universal por cinco años (artículos 9 a 15), igual que la Asamblea de la República, que era el órgano legislativo (artículos 16 a 33).

Era una constitución llena de equilibrios. El presidencialismo se mitigaba por la existencia de mecanismos de control mutuo entre Asamblea y Presidente: la primera podía censurar a los ministros y el segundo podía disolver la cámara (artículos 34 a 40). El sistema electoral era proporcional, para asegurar la representación de las minorías (artículos 17). Un

139 Ver ANEXO.

140 El sistema electoral fue elaborado por el asesor CONDOMINES, era de carácter proporcional de lista. Los principios en los que estaba basado nos lo explica HERRERO DE MIÑÓN, en sus memorias, op.cit., 1993, pp. 3031,

"Condomines me demostró que (el sistema mayoritario) conducía al partido único si el sistema mayoritario era de lista nacional y aun provincial, y que la alternativa no podía ser otra que los distritos uninominales, muy convenientes cuando ya existía un sistema de partidos, pero que. en caso contrario, atomizarían la representación, eliminando cualquier gran fuerza política y danto el poder a los notables locales. Por otra parte, el sistema proporcional permitía la representación de diversas minorías territoriales o étnicas, sin necesidad de acudir a la tosca fórmula de reserva de escaños, y si se exigía listas electorales completas, cerradas y bloquedas, simplificaba extraordinariamente el escrutinio y fortalecía la estructura de los partidos".

Consejo de la República era el encargado de velar por el respeto a la constitución (artículos 41 a 42). Y la "personalidad de Fernando Poo" se garantizaba por el establecimiento de un estado cuasi-federal, en el que las dos provincias que lo componían tenían competencias reseñadas frente al estado (artículos 43 a 44); el Consejo Provincial, con capacidad legislativa, era elegido por sufragio universal (artículo 45); un tercio de los ministros debía ser de cada una de las provincias y el vicepresidente del gobierno, de provincia distinta a la del presidente.

Tras presentar el texto ante las delegaciones guineana y española, el secretario general de la Conferencia Constitucional, CABANAS, leyó una declaración de intenciones del gobierno español, en la que España se comprometía a conceder la independencia a Guinea Ecuatorial, después de someter el texto constitucional a referéndum de la población guineana 141 . Además, invitaba a las Naciones Unidas a presenciar las consultas electorales que llevarían a ratificar, en su caso, la constitución, y a elegir a las nuevas autoridades del estado independiente. No obstante, no se condicionaba la concesión de independencia a la aprobación del proyecto constitucional. Por último, España prometía su ayuda y cooperación al nuevo estado a cambio del respeto de ciertos derechos adquiridos, como las concesiones administrativas y de explotación.

Insistamos en la paradoja que suponía el hecho de que un régimen autoritario como el franquista aceptara proporcionar una constitución democrática a su ex-colonia . El carácter democrático de la constitución guineana era la culminación del papel de Naciones Unidas como instigador de la política española y el símbolo más evidente de la dimensión internacional de la descolonización de Guinea Ecuatorial' 1 EL mismo preámbulo reconocía la importancia del reconocimiento internacional del nuevo estado para su mismo surgimiento, cuando declaraba que "el pueblo de Guinea Ecuatorial" estaba mismo

Nl Declaración de intenciones del gobierno español, XXX sesión de la C.C, de G.E.(SF). Ver ANEXO.

142 Tan sólo un delegado guineano, Gaspar COPIARATE, había señalado esta contradicción en la XVIII sesión delaC.C. deG.E.(SF),

"...seria faltar a mi deber si no expusiera aquí mi extrañeza sobre estos principios que ustedes están aprobando, principios que pretenden ustedes emplantar en la Guinea y que son contrarios a los principios del régimen español" (p.l 1)

A lo que el secretario de la Conferencia había contestado sin rubor,

"Estamos intentando hacer una Constitución para Guinea, no una Constitución para España" (p. 11).

J Sólo una década después podría la población de la metrópoli concederse una constitución democrática a sí misma, en cuya redacción participaría, casualmente, el que fuera principal técnico de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial.

"resuelto a incorporarse a la comunidad de Estados independientes y a la Organización de las Naciones Unidas, y a mantener estrecha solidaridad con los pueblos africanos, de acuerdo con los principios de la Carta de la Organización de la Unidad Africana". a la

7.4. LEGITIMACIÓN INTERNACIONAL DEL SURGIMIENTO DEL NUEVO ESTADO

7.4.1. Discrepancias guineanas y visto bueno de las Naciones Unidas

Tras la finalización de la Conferencia Constitucional, una vez más acudieron españoles y guiñéanos a dar cuenta de los resultados de las negociaciones ante la organización de las Naciones Unidas. ante

Por carta de 27 de junio de 1968, el representante interino de España, Jaime de PINIÉS, comunicaba al Secretario General el fin de la Conferencia Constitucional, sus conclusiones y los avatares de la segunda fase. El representante español, sin anunciar una fecha concreta, informaba de que se estaba preparando la ley que autorizaría al gobierno a conceder la independencia, al tiempo que resumía la declaración de intenciones expuesta por CABANAS durante la última sesión de la Conferencia. Solicitaba, asimismo, la participación de las Naciones Unidas en las consultas electorales previstas para la aprobación de la constitución y la formación del gobierno independiente. En su misiva, PINIÉS denunciaba la actitud obstruccionista que había mantenido, durante la conferencia, un grupo de delegados guiñéanos, en referencia ai Secretariado Conjunto, frente a los que destacaba la actitud colaboradora de la mayoría . SUS dela

Pero los delegados guiñéanos no se quedaron atrás. El 20 de junio, MACÍAS, EWORO, y SALOMÉ JONES enviaron una carta al Secretario General en el que denunciaban que el texto surgido de la Conferencia Constitucional había sido impuesto por España, que la ley electoral no había sido debatida y no había existido una votación final que reflejara el acuerdo alcanzado. Y de nuevo, solicitaban la intervención urgente en el proceso que ellos denunciaban como fraudulento . ellos

144 ONU A7AC.109/284/Add.l (Parte I).

145 Telegrama desde Madrid de 20/6/1968, ONU A/AC.109/PET.91 l/Add.3; Carta de 23/6/1968, ONU A/AC.109/PET.91 l/Add.3. 23/6/1968 .

Como reacción a estas cartas, Atanasio NDONG se dirigía también al Secretario General de Naciones Unidas respaldando la constitución surgida de la conferencia y rechazando la "personalidad que se arroga el Secretariado Conjunto para actuar en nombre de los partidos políticos guiñéanos" y desautorizando "en nombre MONALIGE la actuación individual Sr. Macías ante esta Organización", a quien acusaba de estar siendo apoyado por intereses financieros .

La polémica estaba servida en la medida en que se trasladaron a la sede de Naciones Unidas representantes de todas las tendencias de la delegación guineana, para expresar su aprobación o descontento con relación a la Conferencia Constitucional. La organización internacional era concebida en la mente de todos ellos como el arbitro final, el que tenía la última palabra en relación con las negociaciones metrópoli-colonia. El trabajo de filigrana realizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores parecía en peligro, denunciada ante Naciones Unidas por los mismos guiñéanos que habían sido reconocidos por e! gobierno español como representantes de la población colonial. ante

Durante las sesiones del Comité Especial celebradas entre el 2 y el 19 de junio se debatió la cuestión de Guinea Ecuatorial y se dio audiencia a varios guiñéanos. En primer lugar se escuchó a Atanasio NDONG, que se presentó acompañado por EVITA, IBONGO y MALANGO . Este era el sector que más uso había hecho en el pasado de la capacidad del Comité de los Veinticuatro de oír peticionarios. Y ahora se presentaban como los prmcipales colaboradores de la metrópoli en las últimas etapas del proceso descolonizador, defendiendo los resultados de la Conferencia Constitucional, y acusando a "algunos representantes" guiñéanos de "maniobras dilatorias". Los mismos peticionarios que habían acusado tan virulentamente al gobierno español, defendían ahora su buena fe. NDONG afirmaba que

"(e)l MONALIGE considera que la constitución elaborada en Madrid responde a las aspiraciones del pueblo guineano porque hace de la Guinea una república democrática, porque reconoce y garantiza los derechos de la persona, y porque los titulares de los principales cargos serán elegidos por sufragio universal..." 1 .

E IBONGO

"...después de estudiar 28 constituciones de Estados africanos y convencido de la

146 Carta de NDONG a Secretario General de Naciones Unidas desde Madrid el 2/7/1968. ONU A/AC.109/PET.910/Add.3. ONU

I47 ONUA/AC.109/SR.618.

148 Intervención de NDONG ante el Comité de los Vienticuatro el 8/7/1968. ONU A/AC.109/SR.618.

imposibilidad de lograr la perfección opina que la constitución propuesta representa una transacción valida

Finalmente anunciaban que harían campaña en favor de la constitución en el próximo referéndum que se había de celebrar en Guinea.

Por su parte, MACÍAS NGUEMA, asistido por GRANGE, NSUE y ATEBA, presentó un virulento ataque contra la Conferencia Constitucional, las autoridades españolas y el sector de NDONG como colaboracionista. Este grupo denunciaba las maniobras que la delegación española había protagonizado para imponer una constitución que no fue aprobada por la mayoría de los delegados guiñéanos.

"Se está intimidando al pueblo a fin de que vote a favor de la Constitución. Se persigue a los verdaderos nacionalistas, se prohiben las reuniones políticas y no hay libertad política. Los africanos que cooperan con el régimen colonial de España monopolizan los medios de información". Se

Además acusaban al gobierno español de pretender imponer un "gobierno títere" utilizando al grupo de IBONGO. Por último, solicitaban la actuación de las Naciones Unidas para invalidar todo el problema:

"Se insta al Comité Especial a adoptar una resolución en la cual lamente que la Potencia administradora no haya cumplido con la resolución 2355{XXII) de la Asamblea General; condene el procedimiento seguido en la Conferencia Constitucional; invalide los textos de la Constitución y de la ley electoral por no haber sido aprobados por la delegación de Guinea Ecuatorial e invalide el referéndum previsto. Además, en la resolución se debe instar a la Potencia administradora a que suspenda la consulta popular que se propone realizar sobre la Constitución y la ley electoral, a que en su lugar convoque elecciones presidenciales por el sufragio universal de los adultos y a que se celebren a continuación elecciones para una asamblea constituyente y un referéndum sobre la Constitución presentada por la delegación guiñearía ante la Conferencia Constitucional. Por último, debería 150 asegurarse la presencia de Naciones Unidas en todo el proceso" . la una debería

Para acabar de cuestionar el resultado de la Conferencia Constitucional, los representantes separatistas de Fernando Poo también acudieron, por primera vez, a Naciones Unidas. BOSÍo DiOCO y TOICHOA BÓRICO, en nombre del pueblo bubi, exigieron ante el Comité de los Veinticuatro el derecho a la libre determinación de la población de la isla. los

"El pueblo de la isla de Femando Póo, por su parte, quiere ser libre y asegurar su felicidad por la vía democrática. (...) Femando Poo constituye por sí sólo una unidad.

149 Intervención de IBONGO ante el Comité de los Vienticuatro el 8/7/1968. ONU A/AC.109/SR.618.

150 Intervención de MACÍAS ante el Comité de los Vinticuatro el 16/7/1968. ONU A/AC.109/SR.621.

un pueblo, y su frontera natural es el océano; su pueblo desea sinceramente la independencia. El orador pregunta por qué el empeño en querer que los bubis formen un solo Estado con los pamúes de Río Muni; por qué se les niega el derecho a la libre determinación. Si las Naciones Unidas desean que todos los pueblos sean libres y escojan su destino tienen que escuchar la voz de Fernando Poo, cuyos habitantes no quieren cambiar de dueño sino ser dueños de sí mismos" .

Los nacionalistas bubis hacían ahora un uso fuerte, ante el Comité de los Veinticuatro, del lenguaje de la libre determinación y de la democracia. No había referencias a la posibilidad, planteada en la Conferencia Constitucional, de mantener a la isla unida a la metrópoli. Pero se seguía acusando a España de haber olvidado sus responsabilidades "civil izatorias" a causa de las presiones internacionales:

"En virtud del Artículo 73 de la Carta, España está obligada a reconocer el principio de que los intereses de los habitantes de los territorios que administra están por encima de todo; ha aceptado como encargo sagrado la obligación de promover en todo lo posible, dentro de un sistema de paz y seguridad internacionales establecido por la Carta, el bienestar de esos territorios. Ahora bien, al querer el territorio de Fernando Poo en un Estado unitario. España viola ese principio. El Gobierno español prometió al pueblo de Fernando Poo que se haría una consulta popular para permitirle decidir su futuro. Cuando los representantes de Fernando Poo le recordaron esa promesa, se les contestó que España tenía compromisos internacionales y que le era mucho más fácil sacrificar a Fernando Poo que retractarse de un compromiso internacional" . para Poo le

Se puede imaginar que en el foro internacional, que había hecho del mantenimiento de las fronteras coloniales un principio rector de la descolonización, no había oídos para un nacionalismo étnico como el de los bubis. Los mismos argumentos del representante español frente a las demandas separatistas se basaban en que la Asamblea General de Naciones Unidas así lo había exigido " . El hecho de la unidad territorial parecía incuestionable sólo porque la organización internacional la había sancionado.

Paralelamente a este debate, se producía en Guinea una intensa enfrentamiento de los partidarios y los detractores de los resultados de la Conferencia Constitucional para ganarse distintos grupos políticos. Era una lucha comité a comité, pues los movimientos políticos aparecían ahora escindidos internamente entre los colaboracionistas con la estrategia

151 intervención de BOSÍO DiOCO ante el Comité de los Vienticuatro el 17/7/1968, ONU A/AC.109/SR.622.

Intervención de TO1CHOA BÓRICO ante el Comité de los Veinticuatro el 17/7/1968. ONU A/AC.109/SR.622 (mi cursiva). 152 17/7/1968. ONU

153 Intervención de PINIÉS ante el Comité de los Veinticuatro el 18/7/1968, ONU A/AC.109/SR.624.

descolonizadora de Asuntos Exteriores y los que, queriendo también la independencia, no estaban de acuerdo con el procedimiento, como eran ios separatistas de Fernando Poo y sobre todo el grupo, cada vez más popular, en tomo a MACÍAS NGUEMA. De esta conflicto llegaban ecos a Naciones Unidas, que recibió numerosas cartas desde el territorio, de adhesión y de rechazo a la constitución propuesta 154 . de

Finalmente, el representante PlNIÉS anunciaba, ante el Comité de los Veinticuatro, la agenda del gobierno español, que incluía la aprobación por las Cortes españolas de la ley que autorizara al gobierno a conceder la independencia, la celebración el 11 de agosto del referéndum para aprobar la constitución, la organización del proceso electoral para elegir al nuevo gobierno conforme a la constitución aprobada, y la independencia de Guinea Ecuatorial el día 12 de octubre . El representante español invitaba asimismo al Secretario General de Naciones Unidas a enviar observadores al referéndum y a las elecciones generales . Naciones Unidas ya tenía la fecha de la independencia de Guinea Ecuatorial, tantas veces requerida.

A pesar de las abiertas discrepancias de los guiñéanos expresadas ante Naciones Unidas en torno al texto constitucional, la resolución condenatoria que solicitara el Secretariado Conjunto no llegó a materializarse. La reacción del Comité de los Veinticuatro ante las posturas tan encontradas que ante él se mostraron, fue conceder su visto bueno al proceso conducido por España. Con ello se hacía patente que el objetivo principal del Comité era conseguir la salida metropolitana de África, y a ello quedaba supeditada cualquier otra reivindicación, como las planteadas por los separatistas bubis o por los miembros del el

154 Ver decisión del Subcomité de Peticiones en su 133a. sesión de 24/7/1968. Escribieron expresando satisfacción por los resultados de la Conferencia Constitucional: Pastor TORAO SIKARA como presidente del MONALIGE, desde Santa Isabel el 6/7/1968 (ONU A/AC.109/PET.911/Add.6); el Presidente de la Unión Democrática desde Santa Isabel el 6/7/1968 (ONU A/AC. 109/PET. 1005); Edmundo COLLINS presidente del Centro Cultural Femandino de Guinea, desde Santa Isabel el 6/7/1968(A/AC.109/PET.1006); diversos representantes del MUNGE: de Femando Poo desde Santa Isabel el 6/7/1968, Manuel AFUGU MBONflO del Comité Evinayong desde Bata el 8/7/1968, de NGOMONDUMU del Comité de Rio Muni desde Bata el 8/7/1968, de EÑESO ÑEÑE presidente del directorio del MUNGE desde Bata el 15/7/1968 (A/AC. 109/PET. 1008); diversos Comités de Base del MONALIGE (Nsorc, Mongomo, Guadalupe, Puerto Iradier, Valladolid de los Bimbiles, Micomeseng, Sevilla de Niefang, Acurenam, Evinayong, Ebebiyin, Río Benito) y el Comité regional de Rio Muni desde Bata de 7/7/1968 (A/AC. 109/PET. 1009). diversos

Escribieron manifestando su rechazo EwORO, MACÍAS y Cirilo MBA como representantes de IPGE, MONALIGE y MUNGE desde Yaoundé el 16/7/1968 (A/AC.109/PET.911/Add.ó); y el Comité de Base del MONALIGE en Ebebiyin desde Bitam, Gabón el 10/7/1968 (A/AC.109/PET.1010).

155 Fecha propuesta por primera vez por NDONG en su intervención ante el Comité de los Veinticuatro el 8/7/1968 (A/AC.109/SR.618). Nótese que se trataba, conscientemente, de la franquista Fiesta de la Hispanidad.

156 Intervención de PlNIÉS ante el Comité de los Veinticuatro el 10/7/68, A/AC.109/SR.619.

Secretariado Conjunto. Ello se hizo a través de un consenso aprobado por el Comité Especial el 19 de julio .

A partir de este momento, comenzaron los preparativos en Naciones Unidas para el nombramiento por parte del Secretario General de la misión que observaría las consultas electorales en Guinea Ecuatorial.

7.4.2. Autorización al gobierno español para conceder la independencia y consultas electorales

Tras el fin de la Conferencia Constitucional, se nombró una Comisión Interministerial, presidida también por el subsecretario de Política Exterior, Ramón SEDÓ, y encargada de la descolonización de Guinea Ecuatorial. Además CASTIELLA decidió enviar al territorio a un representante del Ministerio de Asuntos Exteriores, función que recayó en el diplomático y director de Asuntos Políticos de África Juan DURÁN-LÓRJGA. Comisión

El acto de transferencia de poderes que llevaría a Guinea Ecuatorial a convertirse en un estado soberano exigía dos requisitos previos: la autorización de las Cortes al gobierno español para conceder la independencia, y el referéndum entre la población guineana sobre la constitución redactada en la Conferencia Constitucional. Ya advertimos al principio del capítulo que en el procedimiento ideado para la retirada española de Guinea, la concesión de independencia era formalmente distinta a la articulación constitucional del nuevo estado. Una era decisión del gobierno y la otra era un acto constituyente de la población del territorio. Aunque acontecimientos casi simultáneos en el tiempo, que contribuían igualmente a la aparición del nuevo estado, eran dos hechos independientes entre sí i5g . La concesión de independencia no quedaba así condicionada al resultado positivo del referéndum sobre la constitución. Y aunque nada se preveía en caso de que el texto no obtuviera la aprobación de la población guineana, esta eventualidad no se entendería como un rechazo a la independencia. De forma un tanto confusa, así lo había reconocido la declaración de intenciones de la última sesión de la Conferencia 159 . del del no

157 Ver ANEXO.

1 SS HERRERO DE MINON, op.cit., 1970.

159

Declaración de intenciones del gobierno español, XXX sesión de la C.C. de G.E.(SF), "El Gobierno español confía en que el pueblo de Guinea ratificara el Texto elaborado a lo largo de las sesiones de esta Conferencia y declara que, en el caso de que así no fuese informará del hecho a las

E! Consejo de Ministros, a propuesta del vicepresidente del gobierno, envió a las Cortes un proyecto de ley "autorizando al gobierno a completar el proceso constitucional de la Guinea Ecuatorial" el 31 de mayo, en plena Conferencia Constitucional. En uno de los habituales simulacros de democracia, los procuradores en Cortes debatieron el proyecto. Se presentaron cuatro enmiendas, animadas por los procuradores guiñéanos, en las que se dejaron ver, de nuevo, las pugnas que el proceso de descolonización estaba conllevando. Tres de ellas recogían las demandas de separación de Fernando Poo, y proponían la celebración de dos plebiscitos diferentes, en el que cada territorio decidiera su independencia conjunta o separadamente al otro territorio . La otra enmienda estaba formada por José NSUE ANGÜE, miembro del Secretariado Conjunto. Esta última mereció la crítica exacerbada de la Ponencia informadora, que denunciaba en el texto la pluma de TREVUANO. La enmienda de NSUE venía a cuestionar el mismo discurso que estaban utilizando las autoridades españolas para legitimar la cesión de soberanía, en el sentido de que la retirada española era prolongación, y no ruptura, de las transformaciones jurídico-políticas que había ido sufriendo el territorio en los últimos tiempos. se 0 de la era

Sin embargo, en el preámbulo de la ley, así como para el ministro de Asuntos Exteriores que la defendió ante las Cortes, la descolonización de Guinea Ecuatorial era tanto culminación de la labor civilizatoria de España en África como consecuencia del cumplimiento por España de las normas internacionales sobre la libre determinación de los pueblos. Para Fernando María CASTIELLA, del

"Nuestro país vive, como todos los del mundo, inmerso en el seno de la sociedad y sujeto a las corrientes internas de la colectividad. Querer quedarse al margen del tiempo histórico que nos ha tocado vivir sólo conduciría a la profunda amargura de una soledad que, en fin de cuentas, resultaría imposible, o al retraso insalvable de quien ha perdido el ritmo de la época. (...)

Nosotros damos, y la gloria de este dar, el ofrecimiento al mundo de esta imagen de una España que da, que crea, corresponde enteramente al Estado español de hoy, al Gobierno del Generalísimo Franco, bajo cuya inspiración y autoridad ha transcurrido este período de treinta años durante los cuales la Guinea Ecuatorial ha sido prácticamente construida y convertida en nación independiente. Nosotros coronamos

Naciones Unidas, reiterando su aceptación de la Resolución 2355 de conceder la independencia, sin mas condicionamiento que hacerlo de acuerdo con los deseos del pueblo de Guinea y con las máximas garantías -si posible fuera por parte de las propias Naciones Unidas- de que ello no entraña riesgos y problemas que previsoriamente puedan ser evitados"(pp.33-37).

160 Primera enmienda de Eliseo VlLALTA CARALT, tercera de BOLOPÁ ESAPE y cuarta de BOSÍO DlOCO como primeros firmantes. Congreso de los Diputados, Gral.l 185/3.

ahora, a tiempo y con acierto, un periodo histórico" .

Finalmente, el 24 de julio se aprobaba por las Cortes españolas la ley que autorizaba al Gobierno a conceder la independencia a Guinea Ecuatorial, que sería sancionada por FRANCO el día 27. Según su artículo único

"Se autoriza al Gobierno para conceder la independencia a la Guinea Ecuatorial y para adoptar las medidas procedentes a fin de completar, mediante la adecuada organización constitucional- su proceso de descolonización y a realizar la transferencia de competencia exigida por dicho proceso". a

El mismo día en que se autorizaba al gobierno a conceder la independencia a la colonia, se publicaba el proyecto de Constitución en el Boletín Oficial de la Guinea Ecuatorial, y, por decreto de 27 de julio, se sometía a "la aprobación de todos los guiñéanos, hombres y mujeres, mayores de veintiún años, con arreglo a las normas establecidas en el presente Decreto" 162 . Una Comisión Electoral, presidida por el magistrado del Tribunal Supremo, Ángel ESCUDERO, comenzó a organizar entonces la consulta a la población, incluyendo la participación de observadores internacionales . El censo sería el mismo que para el referéndum de 1963, del que se eliminaron a los nombres de los colonos españoles.

El 8 de agosto partió para Madrid y Guinea Ecuatorial la misión de Naciones Unidas integrada por los representantes de Chile, Irán, Níger, Siria y la República Unida de Tanzania . La participación de Naciones Unidas en el referéndum sobre la constitución suponía el espaldarazo final al proceso político organizado por España, en gran medida bajo directrices internacionales 16 ". de

Como era de prever, los líderes políticos guiñéanos que habían participado en la Conferencia Constitucional, adoptaron distintas posturas ante el referéndum. El grupo de NDONG O los partidarios de ONDÓ EDÚ hicieron campaña a favor de su aprobación, mientras que el partido bubi y los que integraron el Secretariado Conjunto, animarían al voto voto

Intervención del ministro de Asuntos Exteriores ante las Cortes en sesión plenaria de 24/7/1968, BOC n.1020. 161

162 Decreto 1748/68 de 27/7/1968.

l6 - ONUA/7200/Rev.l.

iM Informe del Secretario General, A/AC. 109/284/Add.2.

El informe y los trabajos realizados por la misión de Naciones Unidas que supervisó las consultas electorales fueron publicadas en el documento ONU A/700/Rev.l, y de él hemos obtenido toda la información de este epígrafe salvo que se advierta otra cosa. 165

negativo. Por su parte, las autoridades españolas organizaron una intensa campaña en todo el territorio a favor de la constitución, con carteles en las calles y alocuciones a través de radio y televisión 166 .

Finalmente se celebró el referéndum el domingo 11 de agosto de 1968, en el que la población debía contestar "sí" o "no" a la pregunta "¿Aprueba con su voto el texto constitucional elaborado por la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial?". Los resultados, reconocidos oficialmente por el decreto de 16 de agosto, supusieron la aprobación de la constitución por 72.458 votos a favor y 40.197 en contra 167 . Por su parte, la misión observadora presentaba un aide-memoire al gobierno español, en el que reconocía la validez del referéndum, aunque señalaba algunas deficiencias observadas y ofrecía una serie recomendaciones para la siguiente consulta electoral. el texto

En el mismo decreto que se declaraba aprobada la constitución, también se daba por finalizada la vigencia del régimen autónomo y se convocaban elecciones generales para la Presidencia de la nueva república, los diputados de la Asamblea y los consejeros provinciales, que se celebrarían el 22 de septiembre. La responsabilidad del normal funcionamiento de los servicios de la administración era encomendada a la Comisaría General hasta que se verificara la transferencia de poderes . consejeros normal

La misión observadora de Naciones Unidas se trasladó entonces a Madrid, donde celebró conversaciones con la Comisión Interministerial presidida por SEDÓ. POCO acostumbrada a la organización de procesos electorales de sufragio universal, la administración española aceptó varias sugerencias de la misión. Entre ellas estaba la de poner al día las listas del censo, la de garantizar el secreto del voto y la de asegurar la libertad de todos los grupos políticos. Como consecuencia de ello, se abrió un periodo de revisión del censo, agregándose unos 14.000 nombres más. Poco la

También se debatió en torno al derecho a presentar listas electorales. Según el

166 Noticiario Español, NODO n.l338-A, 26/8/1968. Se podían leer carteles con frases como "Tu hijo no vota, tú si. Con la Constitución garantizarás su futuro" o "Si quieres paz, riqueza, prosperidad, VOTA LA CONSTITUCIÓN".

167 Decreto 2070/68 de 16/8/68.

RíoMuni: sí: 67.695 no: 35.711

168 Art.3 del decreto 2070/68.

no: 35.711

artículo 15 del decreto 2070/68, podían presentar listas de candidatos los grupos políticos representados en la Conferencia Constitucional y otras agrupaciones que reunieran un 2% del censo de la circunscripción donde se presentaran. Pero como se hubieran producido escisiones de los principales grupos políticos guiñéanos durante la Conferencia, se vio la necesidad, a instancias de la misión, de reconocer el derecho a presentar listas a todos los miembros de la delegación guiñearía 169 . Efectivamente, como vimos, muchos componentes del MONALIGE y del MUNGE, así como casi todos los militantes que quedaban del debilitado IPGE. habían pasado a formar parte del Secretariado Conjunto,

Se presentaron varias listas por cada una de las cuatro circunscripciones en que se dividió el territorio: Femando Poo, Río Muni, Annobón y Coriseo y Elobey. Atanasio NDONG MIYONE encabezó una lista en cada una de las cuatro circunscripciones; Bonifacio ONDÓ EDÚ presentó una lista en Fernando Poo, otra en Río Muni y otra en Annobón; Francisco MACÍAS NGUEMA presentó una en Fernando Poo, tres en Río Muni y una en Coriseo y Elobey; por último Edmundo Bosío Dioco encabezó una lista en Fernando Poo. El 10 de septiembre, "la Comisión Electoral dio a conocer las listas de candidatos junto con el símbolo de cada lista, y declaró abierta la campaña electoral" . en

En la campaña electoral que se inició el 11 de agosto, se pusieron de manifiesto los apoyos que cada uno de los candidatos recibía de los distintos sectores gubernamentales y no gubernamentales españoles. La división dentro del gobierno español se puso de manifiesto en la medida en que fueron dos los candidatos apoyados desde instancias gubernamentales: Bonifacio ONDÓ EDÚ por Presidencia y Atanasio NDONG MIYONE por Asuntos Exteriores. Bosío Dioco era el candidato de los plantadores de Fernando Poo. Y MACÍAS NGUEMA aparecía, a los ojos de muchos guiñéanos, como el más independiente de todos ellos. Su campaña sería la más dinámica, asesorada por un elemento no gubernamental como era GARCÍA-TREVIJANO. ES paradójico, y sintomático de las transformaciones políticas vividas en Guinea durante los últimos años, que los que fueran primeros peticionarios de la independencia en Naciones Unidas aparecieran como los candidatos con apoyos oficiales. Frente a ellos, un antiguo funcionario de la colonia como MACÍAS, había tenido la suficiente habilidad de transformar en los últimos años su discurso gubernamental por otro fuertemente dela

169 Instrucción del Comisario General sobre la interpretación del artículo 17 del decreto N.2070/68, de 29/8/1968.

I70 ONUA'7200/Rev.l.

nacionalista y aparecer como el candidato más independiente de todos.

En cuanto a los apoyos sociales de cada formación, aunque carecemos de los instrumentos necesarios para analizar los resultados, podemos decir que ONDÓ EDÚ representaba a los funcionarios y las personas de mayor edad, especialmente en la parte continental, MACÍAS se dirigía a los jóvenes y los que mas ansiaban el cambio entre la población fang, mientras que NDONG estaba apoyado por la mayor parte de la intelectualidad guineana, incluyendo a los femandinos de la isla y a algunos bubis como TORAO y en estos momentos también por GORI MOLUBELA 171 . de los

Para la supervisión de las elecciones se trasladaron a Guinea trece observadores internacionales, uno por cada distrito del territorio. Según el informe verbal de la misión observadora,

"(l)a campaña electoral se llevó a cabo en un ambiente de paz y de calma. Había una aguda rivalidad política entre los principales candidatos, que hicieron una intensa campaña por medio de carteles, reuniones públicas, la prensa, la radio y la televisión. Complace a la Misión poder declarar que se dieron a todos los candidatos las mismas oportunidades de intervenir en la campaña y expresar libremente sus opiniones. La Misión no recibió quejas graves de ninguno de los candidatos acerca de la campaña".

Todo lo cual es altamente creíble, sobre todo a la vista de los resultados obtenidos, como veremos nada favorables para el gobierno español.

Finalmente tuvo lugar la votación de 22 de septiembre. Si continuamos escuchando a la Misión visitadora

"Estimamos que la votación se realizó en forma ordenada y que en general se habían tomado las medidas convenientes para garantizar el secreto del voto y que en la mayoría de los casos los funcionarios electorales y los interventores conocían sus obligaciones y las desempeñaban eficazmente. Solamente hubo una queja, de cierta importancia, relativa al censo electoral. En la mayoría de las mesas que visitaron los miembros de la Misión y sus observadores, se informó a la Misión de que muchas personas se quejaban de que sus nombres no estaban incluidos en el censo. Además, casi todas estas personas alegaban que habían votado en el referéndum."

Pese a lo cual "(l)a Misión no cree que afectara los resultados de la elección de forma importante (ni) que afectare a un número importante de personas". Por lo que los observadores internacionales volvieron a dar el visto bueno a la forma en que se había procedido. que los

171 Entrevista con Miguel ALÓ MANSOGO, Kogo, 15/8/1999.

Después del escrutinio se proclamaron los nombres de los candidatos elegidos para la Asamblea y los consejos provinciales. Sin embargo, ninguno de los candidatos a la Presidencia de la República habia obtenido la mayoría absoluta de los votos, como exigían las normas electoral. El que más votos había recibido fue Francisco MACÍAS NGUEMA, con 36.716, seguido por Bonifacio ONDÓ EDÚ, con 31.941, Atanasio NDONG MÍYONE, con sólo 18.223 y Edmundo Bosío Dioco con 4.795. Si sumamos todos los votos emitidos esta vez, incluidos los 1.281 votos anulados, se hace evidente la diferencia con respecto al referéndum sobre la constitución, en el que votaron 19.699 personas más. Teniendo en cuenta el aumento que había tenido el censo, debemos reconocer que la dimensión del error era mayor de lo que daba a entender el informe de la misión observadora. la

En términos generales, la población guineana parecía haber pasado factura a la decisión de Atanasio NDONG de presentarse arropado por un sector del gobierno español. Gran parte de la movilización nacionalista que el MONALIGE, junto al IPGE, había fomentado en los años sesenta vieron en MACÍAS al sucesor menos colaboracionista con la todavía metrópoli. Una mayoría del electorado guineano votó por opciones nacionalistas no continuistas. como MACÍAS y, en menor medida, NDONG, lo que demuestra que a estas alturas la población estaba mayoritariamenté a favor de la independencia. Aunque una parte muy importante de la misma población, la que votó a ONDÓ EDÚ, se demostraba partidaria de cierta continuidad con la época anterior y contraria a una ruptura total con España. De cualquier manera es de destacar que el candidatos con más votos fue, precisamente, el que no tenía apoyos dentro del gobierno español. la De

Pero un análisis de los resultados por distritos arroja otro tipo de luz sobre los votos obtenidos por cada candidato. El grupo de NDONG era la segunda fuerza más votada en la isla, después de la Unión Bubi, y ni MACÍAS ni ONDÓ obtuvieron un número significativo de votos. En el continente. NDONG fue el candidato más votado en los distritos costeros de Bata, Puerto Iradier (Kogo) y Río Benito (Mbini). Por su parte, los feudos de ONDÓ estaban en el suroeste, zona de los fang-oká: Evinayong, Acurenam y Nsorc, y en menor medida Niefang. Por último, MACÍAS obtuvo el mayor número de votos en los distritos de Ebebiyín, Micomeseng. Mongomo, Niefang y Valladolid de los Bimbiles, en el noroeste del territorio, tradicionales zonas de influencia de la IPGE y de mayoría fang-ntumu 172 . Desde esta esta

' Efectuando una apresurada comparación con el análisis que hacía PELISSIER (1966) de los resultados del referendum sobre la autonomía cinco años antes, observamos que MACÍAS ocupó, territorialmente, el lugar que antes había correspondido a la influencia política del IPGE; NDONG recibió el mayor número de votos en los distritos donde el MONALIGE había estado más implantado; y ONDO siguió demostrando su ascendencia en los

perspectiva, las lealtades personales y territoriales de los distintos grupos políticos que se habían ido fraguando durante la década anterior tienen una importancia decisiva a la hora de explicar los votos obtenidos por cada uno de los candidatos, siendo MACÍAS el heredero de la disminuida IPGE en sus anteriores zonas de influencia 173 .

La Comisión Electoral ordenó que el 29 de septiembre se celebrara una segunda vuelta con el fin de deshacer el empate entre los dos candidatos a la Presidencia con mayor número de votos, MACÍAS NGUEMA y ONDÓ EDÚ. Comenzaron entonces intensas negociaciones entre los dos únicos contendientes y los candidatos que habían quedado derrotados. Hubo un intento de llegar a un acuerdo para formar un gobierno de coalición entre todos los grupos políticos, incluyendo a ONDÓ EDÚ y a NDONG y que estaría presidido por MACÍAS, eliminando así la necesidad de la segunda vuelta 4 . Fracasada esta opción, los acuerdos siguientes llevaron a Atanasio NDONG y a Edmundo BOSÍO a apoyar la candidatura de MACÍAS y su discurso nacionalista anticolonialista y no al continuismo que parecía representar el antiguo presidente del Consejo de Gobierno del régimen autónomo.

La misión de Naciones Unidas se esforzó porque se siguiera corrigiendo el censo electoral y que votaran el máximo número de personas posible, cosa que pareció tener algún efecto, pues en esta segunda vuelta no se darían las quejas de la anterior y se emitirían 17.145 votos más.

El resultado final, anunciado el 3 de octubre, consistió en la esperada victoria de Francisco MACÍAS, por 68.310 votos contra 40.250 de Bonifacio ONDÓ EDÚ y 537 anulados. Como consecuencia de este resultado, el ganador se apresuró a formar el gobierno al que estaba previsto que fueran traspasados los poderes de la "potencia administradora". La composición de este gobierno, anunciado el 9 de octubre, fue de coalición, fruto de los apoyos recibidos en la segunda vuelta por el nuevo presidente. De este modo Atanasio NDONG MÍYONE obtuvo la cartera de Asuntos Exteriores, mientras que Edmundo Bosío DIOCO fue nombrado vicepresidente y ministro de Comercio . Por su parte, Pastor TORAO La

distritos del interior fronterizos a Gabón.

173 Ver ANEXO.

174 Entrevista con Pedro EKONG, Madrid, 19/11/1999.

175 El primer gobierno de la república de Guinea Ecuatorial estaba compuesta por Francisco MACÍAS NGUEMA, presidente del gobierno y ministro de Defensa; Edmundo Bosío Dioco, vicepresidente y ministro de Comercio; Atanasio NDONG MíYONO, ministro de Asuntos Exteriores; Ángel MASÉ NTUTUMU. ministro de MACIAS

SIKARA era nombrado Presidente de la Asamblea.

En Naciones Unidas, el informe que presentó, verbalmente, el Presidente de la misión observadora ante el Comité Especial el 9 de octubre, aprobaba la validez de todo el proceso electoral y encomiaba la labor del gobierno español. Después de describir el proceso por el cual quedó aprobada la constitución y constituido el nuevo gobierno, como ya relataremos, afirmaba

"En consecuencia, la Misión puede llegar a la conclusión de que las elecciones se desarrollaron en una forma en que todas las libertades democráticas fueron plenamente respetadas y que permitió al pueblo de Guinea Ecuatorial elegir sin trabas a sus futuros gobernantes." fueron

A raíz de este informe, un día antes de la celebración de la independencia, se sucedieron en la Cuarta Comisión 177 y la Asamblea General expresiones de felicitación y elogios hacia el gobierno español. España aparecía ahora como ejemplo de colaboración con la organización internacional y se instaba a Portugal a seguir el ejemplo de respeto a la libre determinación y a los derechos democráticos . Se propuso entonces un consenso relativo a Guinea Ecuatorial, que ese mismo día aprobó la Asamblea General de Naciones Unidas, se

Interior; Andrés EBONDE EBONDE, ministro de Hacienda; Jesús A.OYONO ALOGO, ministro de Obras Públicas; Ricardo ERJMOLA CHEMA, ministro de Industria y Minas; Agustín GRANGE MOI_AY, ministro de Agricultura; Pedro EkONG ÁNDEME, ministro de Sanidad; José NSUE ANGÜE, ministro de Educación Nacional; Román BORJKÓTOICHOA. ministro de Trabajo; Jesús EWORO, ministro de Justicia. NDONGO, op.cit, 1977.

I76 ONUA/AC.109/SR.642.

177 ONU A/C4/SR. 1761.

178 ONUA/PV.1692.

Intervención del representante de Camerún, MENDOUGA, ONU A/A/PV.1692, 179

"Es verdad que la voluntad de España de descolonizar no nos ha resultado dudosa en momento alguno; pero un cierto sentido de solidaridad ibérica puede decirse que ha estado presente, de modo que España durante largo tiempo dio la impresión de que se sentía indecisa, si no vacilante, de ponerse resueltamente a tono con los tiempos modernos para respetar la conciencia universal, en suma, para aplicar el derecho de los pueblos a la libre determinación. Hoy está claro que la duda ha cedido ante la razón. La independencia de Guinea Ecuatorial va a ser un hecho y sólo resta otorgar a España el testimonio de la satisfacción de la comunidad internacional. España el

Que la independencia de Guinea Ecuatorial sobrevenga en tas formas preconizadas por nuestra Organización en este momento en que la eficacia de las Naciones Unidas parecen ser puesta en duda por los pesimistas, que esta independencia, agrego, se logre cuando la colonización portuguesa y el racismo de los regímenes minoritarios y fascistas de África meridional se empecinan en oprimir a quienes sólo podría reprocharse el haber nacido africano y el dar valor a su libertad y dignidad humana, infunde a nuestra Organización nuevos bríos y seguridad, y a los que combaten por el mismo objetivo en otros lugares de África, un estímulo para el éxito final de su noble empresa". oprimir

  • "1. Visto el capítulo del informe del Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales relativo a Guinea Ecuatorial, incluso el informe de la Misión de las Naciones Unidas para la supervisión del referéndum y de las elecciones en Guinea Ecuatorial (1968), la Asamblea General toma nota de ese informe y expresa su reconocimiento de la Misión por la labor realizada por ella.
  1. La Asamblea General expresa también su reconocimiento a la Potencia administradora por haber hecho posible la presencia de las Naciones Unidas en el territorio según se solicitaba en la resolución 2355(XXII) de la Asamblea General, de 19 de diciembre de 1967, y al Secretario General por las medidas tomadas por él a este respecto Potencia
  2. Al felicitar al pueblo del Territorio por haber alcanzado la independencia y al desearle paz y prosperidad, la Asamblea General expresa la esperanza de que el nuevo Estado hará una positiva contribución a la paz y a la cooperación internacional" 180 . al

7.4.3. Transferencia de poderes

La tarde del 12 de octubre de 1968 se celebró en Santa Isabel, como estaba previsto, la transferencia de poderes de la metrópoli al gobierno recién constituido del nuevo estado de Guinea Ecuatorial. El ministro de Información y Turismo, Manuel FRAGA, me el encargado de representar al gobierno español en la ocasión. Asistieron a la ceremonia representantes de Naciones Unidas, la Organización de la Unidas Africana y de varios estados africanos. En el edificio que había sido de la Comisaría General, se firmaron una serie de acuerdos de transferencia, negociados días antes por una delegación guineana en Madrid, y FRAGA impuso el Gran Collar del Mérito Civil al presidente MACÍAS NGUEMA. El representante español declaraba entonces,

"En nombre del Jefe del Estado del pueblo español me honro en transmitir los poderes al presidente de la República de Guinea Ecuatorial y a su pueblo. Viva Guinea Ecuatorial. Viva España".

Y posteriormente, ante la población que se congregaba en las calles de la capital, MACÍAS,

"Declaro formalmente constituida la República de Guinea Ecuatorial de la que paso a ser su presidente constitucional. Viva la República de Guinea Ecuatorial."

En este momento se arriaba la bandera roja y gualda para izar la nueva verde, roja, blanca y azul. Se simbolizaba así el nacimiento de un nuevo estado como consecuencia del traspaso de soberanía de la metrópoli europea a las nuevas instituciones. Instituciones que habían surgido de la misma negociación entre los antiguos dominadores coloniales y las

nuevas élites africanas .

El ministro de Asuntos Exteriores se encontraba en Nueva York en el momento de la ceremonia de independencia, donde, cuatro días más tarde participó en el debate de la Asamblea General de Naciones Unidas. En su discurso, presentó la descolonización de Guinea como culminación de la política de colaboración española con la organización internacional y del compromiso español con el principio de la libre determinación de los pueblos. La independencia de la colonia ecuatorial se había producido, según CASTIELLA, "como deseaba esta Organización", es decir, "como una sola entidad en condiciones de paz y armonía". El ministro resaltó el ambiente de cooperación y "amistad" en el que se había desarrollado todo el proceso, al que consideraba como parte de la "tradición" española "de creadora de pueblos". Y agradeció las numerosas felicitaciones que muchos delegados habían dirigido a España por su política de descolonización. Este era el momento de culminación que había estado buscando en los últimos tiempos el Ministerio de Asuntos Exteriores: poder presentar al estado español en las Naciones Unidas como fiel cumplidor de las normas de la organización internacional y miembro normalizado de la sociedad 182 internacional, que hablaba en el mismo lenguaje de la libre determinación que el resto . de

i fi n ONU A'7265. párr.5.

1 ft 1 Para la ceremonia de la transferencia de poderes ver Noticiario Español, NODO, n.l346-A, 21/10/1968; Juan DURAN-LORIGA, Memorias diplomáticas, Siddharth Mehta Eds., Madrid, 1999, pp. 122-123.

1 " ONU A/PV.1697. Transcribimos las palabras del ministro CASTIELLA pronunciadas en relación a Guinea Ecuatorial,

Hace exactamente cinco años, al dirigirme a la Asamblea General en su decimoctavo período de sesiones desde este mismo foro, anuncié que España, creyente en el principio de la autodeterminación de los pueblos, iba a emprender una acción destinada a darle cauce y realidad. España ha cumplido su palabra. Y aqui está, aún reciente, e! hecho de la independencia de la guinea Ecuatorial, Creo, señor Presidente, que Vuestra Excelencia me comprenderá muy bien si digo, con llaneza pero con orgullo, que España ha sabido hacer honor, una vez más, a su tradición de creadora de pueblos. Se ha dicho que la independencia de guinea puede sentar un precedente como modelo de colaboración entre las Naciones Unidas y cada uno de sus Estados Miembros. Sobre ello se ha insistido en las numerosas intervenciones que en la Cuarta Comisión y en el plenario de la Asamblea General se produjeron para felicitar a la Guinea Ecuatorial y a España por el acontecimiento. A tantos amigos que han pronunciado la palabra "homenaje" dirigida a mi país, quiero expresar aqui nuestra más viva gratitud. Sus palabras son el mejor testimonio de la fidelidad de España a los principios de la Carta. En efecto, siguiendo lealmente la pauta de la Organización y cumpliendo con exactitud las resoluciones de la Asamblea, hemos entrado en el diálogo descolonizador a que fuimos requeridos, hemos dado la información que se nos pidió, hemos invitado y recibido a varias misiones de las Naciones Unidas que recorrieron la guinea con entera libertad y máximas facilidades de información. Hemos celebrado una Conferencia Constitucional, un referéndum sobre el texto en ella elaborado, unas elecciones generales y. al fin, acabamos de transmitir -hace escasamente unso días- todos los poderes del Estado español al nuevo ente soberano que acaba de nacer. Y ello sin una violencia, sin una gota de sangre, sin odios ni amarguras; en un clima de amistad y con la más plena libertad. Guinea ha logrado su independencia

Tras la independencia de Guinea Ecuatorial, se puso en funcionamiento el mecanismo que llevaría a la admisión del nuevo estado en las Naciones Unidas. Por carta de 25 de octubre, el presidente del nuevo estado solicitaba al Secretario General que Guinea Ecuatorial fuera admitida en la organización . El 6 de noviembre, el Consejo de Seguridad recomendaba la admisión de Guinea Ecuatorial 184 . Finalmente, el 12 de noviembre, la Asamblea General aprobó, por aclamación, la resolución 2384(XXIII), por la que se admitía a la República de Guinea Ecuatorial como miembro de las Naciones Unidas 185 . La delegación de Guinea Ecuatorial, presidida por Saturnino IBONGO, ocupó entonces su puesto en la Asamblea General. Y es así como el nuevo estado recibía el pleno reconocimiento internacional de su soberanía "externa" por parte del resto de los estados. el La

Muchas fueron las intervenciones de bienvenida de los delegados de la Asamblea General, incluida la del representante español, Jaime de PINTES. En ellas se resaltaba el papel jugado por las Naciones Unidas en el proceso de descolonización de Guinea Ecuatorial y las condiciones de colaboración en las que había tenido lugar. Más de un delegado, como el de Camerún, Gabón o Dahomey, aprovechó para comparar la actitud colaboradora de España con la reticencia de Portugal. La independencia de la última colonia centroafricana era considerada tanto resultado de la actitud de cooperación de la metrópoli como una victoria de 1 Rfi era las Naciones Unidas . Finalmente, Saturnino IBONGO pronunció su discurso, en el que, tras los agradecimientos formales por la calurosa acogida, señalaba las líneas de lo que se quería que ftiese la política exterior del nuevo estado. El fin del colonialismo en África, la solidaridad internacional, la no intervención en los asuntos internos de los estados... guiarían, según el delegado, al gobierno guineano. IBONGO reconocía "el mérito de España al haber aceptado nuestro acceso a la independencia", aunque era de nuevo Naciones Unidas la que recibía los mayores agradecimientos en cuanto se afirmaba que "la última etapa" de la descolonización tras Jos

"como una sola entidad en condiciones de paz y armonía", como deseaba esta Organización, como quería España, como dice en su interesante y valiosa Introducción a la Memoria Anual nuestro Secretario General U Thant."

183 ONU A/7306. Ver ANEXO.

184 Resolución del Consejo de Seguridad 260/1968, ONU A/7310. Ver ANEXO.

185 Ver ANEXO.

I86 ONUA/PV.1714.

de Guinea Ecuatorial "ha sido recorrida mano a mano entre las Naciones Unidas y la Potencia administradora".

"A nadie puede sorprender nuestra vocación intemacionalista. Es a través de esta Organización, de su Comité de los Veinticuatro, como se ha canalizado el proceso lento, pero conclusivo, del acceso de Guinea Ecuatorial a la independencia. Por eso, en esta primera ocasión en que la voz de la Guinea Ecuatorial resuena con personalidad propia en esta sala, donde están congregados los representantes de la mayoría de los Estados soberanos del mundo, queremos expresar nuestra gratitud a la Organización de las Naciones Unidas, lo que ella representa y a los hombres que dentro de ella cumplen, entre otras misiones, la de hacer efectiva la aplicación de los principios que figuran en el Artículo 73. Capítulo XI, de la Carta, y en la resolución 1514(XV) de la Asamblea General, de diciembre de 1960, respecto a la liberación de 187 los pueblos coloniales" . con

De este modo tan explícito se consideraba a Naciones Unidas situada en el mismo origen del nuevo estado centroafricano. La participación de la organización internacional, y su lenguaje de la libre determinación de las poblaciones coloniales, en la descolonización de Guinea Ecuatorial no pudo dejar de evidenciarse en el mismo momento de su admisión como miembro de pleno derecho en la sociedad internacional que aquélla representaba.

CONCLUSIÓN

La decisión del gobierno español de organizar la retirada de Guinea Ecuatorial fue tomada tras la visita del Subcomité de las Naciones Unidas al territorio africano, y la subsiguiente constatación de que ninguna transformación institucional que llevara a cabo el franquismo satisfacerla al movimiento anticolonial internacional ni a los nacionalistas guiñéanos.

Las negociaciones que se iniciaron en 1967 entre españoles y guiñéanos, dirigidas a preparar la descolonización, se concretaron en una Conferencia Constitucional a la manera británica. La paradójica situación que se generó cuando un régimen dictatorial como el franquista asumió la labor de preparar una constitución y unas instituciones democráticas para el futuro estado africano, planteó no pocos problemas de difícil solución. Entre ellos estaba la cuestión de los objetivos y los procedimientos concretos de la Conferencia, así

Intervención de Saturnino IBONÜO en la 1714 sesión de la Asamblea General de 12/11/1968. ONU ATV.1714. mi cursiva. 16 ?

como el asunto de la representatividad de la delegación guineana, que finalmente acudió a Madrid compuesta por numerosos miembros dei deslegitimado gobierno autónomo y de los grupos políticos nacionalistas.

Durante las negociaciones se pusieron de manifiesto el complejo de relaciones entre distintos grupos de la colonia y de la metrópoli. Aunque el responsable gubernamental de la política hacia Guinea era ya el Ministerio de Asuntos Exteriores, Presidencia del Gobierno y los funcionarios coloniales bajo su autoridad trataron de intervenir en el procedimiento, a menudo en sentido opuesto al equipo dirigido por CASTIELLA. Por su parte, los grupos guiñéanos, pese a algunos intentos de coordinación, se presentaron muy fragmentados. A la escisión entre unitaristas y separatistas de Femando Poo había que unir la provocada por los diferentes apoyos que encontraron cada uno de ellos en las instancias gubernamentales y no gubernamentales metropolitanas.

La ausencia de una cultura política democrática en el régimen español, y la falta de coordinación y entendimiento entre las partes, marcó el resultado de la Conferencia, que se saldó con un texto constitucional para el conjunto del territorio, que no fue ratificado por todos los delegados guiñéanos. No obstante, la aprobación del mismo correspondió a la población guineana, que lo hizo a través de un referéndum por sufragio universal en agosto de 1968. Por su parte, la concesión de independencia fue una decisión unilateral del gobierno español, ratificada por las Cortes en julio, formalmente independiente de la aprobación de la constitución.

La transferencia de poderes se realizó al gobierno surgido de las elecciones celebradas en septiembre y que pusieron en funcionamiento las nuevas instituciones constitucionales. Ilustrativo del ambiente de enfrentamiento político en el que habían transcurrido las negociaciones de descolonización, el candidato que venció en las elecciones fue el único que no se presentó con apoyos gubernamentales, frente a los que lo hicieron respaldados, bien por Presidencia del Gobierno, bien por Asuntos Exteriores, o bien por los empresarios del cacao de Fernando Poo. El primer gobierno fue, no obstante, de coalición y agrupó a la mayor parte de los principales líderes nacionalistas.

En todo el proceso de negociación e independencia se haría sentir la presencia de Naciones Unidas, bien como instancia de apelación por parte de aquellos participantes en las negociaciones descontentos con los resultados o bien a través de observadores internacionales en la puesta en marcha de las nuevas instituciones y en la ceremonia de observadores

traspaso de poderes. Finalmente, la organización fue el escenario en el que se simbolizó el reconocimiento de la soberanía externa del nuevo estado de Guinea Ecuatorial y su ingreso como miembro de pleno derecho en la sociedad internacional.

CONCLUSIONES

Aunque hemos ido sintetizando, al final de los capítulos, los argumentos desarrollados en cada uno de ellos, resumimos aquí las principales conclusiones de nuestra investigación.

  1. La aparición del estado independiente de Guinea Ecuatorial, y su integración como miembro de pleno derecho en la sociedad internacional, aunque tardía en relación a la mayoría de los estados de su alrededor, fue parte del proceso de descolonización que vivió el continente africano durante la larga década de los años sesenta. Las peculiaridades de la única colonia subsahariana de una potencia menor y dictatorial, como era la España franquista, no impidieron a su población incorporarse a la corriente histórica, de dimensiones internacionales, que llevó a la liquidación de los imperios coloniales en África. a la

De la misma manera que la presencia española en e! territorio se integró en el fenómeno más general de la expansión europea e hizo uso de los mismos mecanismos de dominación de las principales potencias coloniales, la retirada de las metrópolis europeas tras la Segunda Guerra Mundial del continente africano es el contexto en el que hay que entender la de los españoles de su colonia centroafricana. en el

E igual que en el resto de África, el fin de la dominación colonial hizo surgir un nuevo estado independiente, sobre la base del territorio y el aparato burocrático colonial, y cuya soberanía fue reconocida por el resto de los estados que formaban la sociedad internacional. En este sentido, la independencia de Guinea Ecuatorial constituye un modesto fragmento más de la historia de la expansión del sistema de estados de origen occidental, que fue uno de los efectos provocados por la misma "revuelta contra Occidente" de las poblaciones colonizadas. un de las

  1. Uno de los objetivos de esta tesis ha sido participar, con un caso concreto, en el debate que se da en la disciplina de las Relaciones Internacionales en tomo a la relevancia de las normas y la cultura en los procesos mundiales y en las prácticas de los actores en el ámbito internacional. Como he tratado de argumentar, ei fin del colonialismo franquista en África central no fue consecuencia de un conflicto abierto entre metrópoli e irresistibles

fuerzas anticoloniales organizadas. Tampoco desaparecieron los beneficios económicos que proporcionaba Guinea a una serie de empresas y colonos españoles. No fue, por tanto, un mero cálculo racional y objetivo de los intereses nacionales del estado español, lo que llevó al gobierno de FRANCO a decidir su retirada de la colonia ecuatorial (como podría inferirse desde un análisis realista).

Más bien, corroborando las perspectivas constructivistas en Relaciones Internacionales, los mismos intereses de la metrópoli fueron transformándose conforme participaba más plenamente en la sociedad internacional. En la medida en que los nuevos principios reguladores del sistema excluían el colonialismo como forma legítima de dominación, los responsables de la política exterior del franquismo comenzaron a percibir la descolonización como el propio interés del estado. La imagen de España como misionera se transformó en la de España como creadora de naciones. E igualmente le ocurriría a la resistencia africana en la colonia que. en contacto con la corriente descolonizadora internacional, adoptaría nuevas formas y asumiría la independencia como la primera de sus reivindicaciones. Relaciones de

El proceso de la descolonización fue producto de la interrelación y el conflicto de una serie de agentes sociales, y que la acción de éstos se desarrolló en el seno de unas estructuras internacionales. Lo que hemos tratado de mostrar aquí es que estas estructuras proporcionaron el lenguaje con el que se iban a expresar las prácticas de aquellos agentes sociales, y que dicho lenguaje, lejos de constituir un simple ropaje supraestructural de unos intereses objetivos, posibilitó tanto como constriñó las posibilidades de su acción y el resultado del conflicto. estructuras el

  1. Tres fueron los ámbitos donde se configuraron los actores del proceso que llevaría al fin del colonialismo español en África ecuatorial: la colonia, la metrópoli y los foros internacionales. En cierta manera, fue el mismo proceso de descolonización el que determinó cuáles eran los grupos sociales con capacidad de decisión y cuáles quedarían postergados. A menudo, aquéllos que habían jugado un papel fundamental en el marco del sistema colonial se verían superados por los que sabían moverse en las nuevas coordenadas y vocabularios del mundo postcolonial.

En la metrópoli, los responsables de la política colonial se agrupaban en tomo al Ministerio de la Presidencia del Gobierno y su Dirección General de Plazas y Provincias

Africanas. Bajo este paraguas institucional, había ciertos grupos metropolitanos con intereses en el territorio, fundamentalmente misioneros, marinos y empresarios del cacao y la madera, y por supuesto funcionarios coloniales. Pero las pequeñas dimensiones, territoriales y económicas, de la colonia no la hacían un elemento imprescindible para el régimen franquista, que, enfrentado a presiones anticoloniales, no se mostraría dispuesto a adoptar la actitud inmovilista de su vecino portugués. Conforme se intensificaba la intemacionalización del colonialismo, los encargados de la política exterior española, en el Ministerio de Asuntos Exteriores, fueron asumiendo un mayor protagonismo en el gobierno de FRANCO en cuanto a las decisiones que se tomaban sobre Guinea. de

En la colonia, aunque con retraso con respecto al resto del continente africano, se fueron consolidando movimientos nacionalistas que reivindicaban la independencia, tanto desde el interior del territorio como desde el exilio. El inestable equilibrio de colaboración entre europeos y africanos, que había surgido con la colonia, se vio puesto en cuestión por la reformulación de las resistencias de la población de manos de la élite semioccidentalizada guineana, en contacto con la corriente descolonizadora que recorría toda África.

Por último, en el ámbito exterior, el grupo de estados afroasiáticos surgido de la descolonización, se alzó como otro actor de primer orden en el proceso que llevó al fin del colonialismo franquista en África central. Provistos de instrumentos legales cada vez más expeditivos contra el colonialismo en Naciones Unidas, los estados anticoloniales tratarían de ejercer una presión sobre las metrópolis reticentes que, en el caso del estado español, resultaría a medio plazo irresistible.

  1. La sociedad internacional, representada por la Organización de las Naciones Unidas, fue el escenario privilegiado en el que se desarrolló gran parte del proceso de descolonización de Guinea Ecuatorial. Y el lenguaje articulado por el derecho internacional configuró el contexto y el vocabulario en el que se producirían las relaciones y los conflictos entre los distintos actores, y también señalaría los posibles resultados. proceso de

Este lenguaje era el de la libre determinación, entendida como reconocimiento extemo de la estatalidad y la soberanía de las poblaciones coloniales. Precisamente fue el movimiento anticolonia! de los estados afroasiáticos el que transformó los principios normativos internacionales sobre soberanía. A través de resoluciones como la 1514(XV) que contenía la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos

coloniales de 1960 se interpretó el principio de la libre determinación como el derecho a la independencia y la estatalidad de las poblaciones sometidas al dominio europeo y que habitaban en el interior de las fronteras de una colonia. Este cambio normativo tenía que afectar por fuerza al gobierno español, que ingresó en la organización internacional a finales de 1955.

El ámbito internacional definió en gran medida cuáles iban a ser ios actores relevantes del proceso: aquéllos que utilizaban el vocabulario de la libre determinación de los pueblos coloniales. De ahí que fueran los responsables de la política exterior española, más expuestos a los "vientos del cambio" mundiales y en la necesidad de asumir el nuevo lenguaje de la sociedad internacional, los que tomaron el relevo, no sin disputa, de los administradores coloniales en el seno del gobierno español. Y en la colonia, las reivindicaciones más exitosas serían las que se articularon alrededor de la exigencia de independencia, en conexión con el movimiento anticolonial internacional. La sede de Naciones Unidas se convirtió, de este modo, en el escenario privilegiado donde se dirimió gran parte de la confrontación entre españoles y guiñéanos. actores las de

El nuevo lenguaje internacional también condicionó los posibles resultados de esa confrontación, favoreciendo que la retirada de los europeos diera lugar a la aparición de estados soberanos donde antes había administraciones y fronteras coloniales. La descolonización de Guinea, como la del resto de las colonias africanas, fue producto de las relaciones y conflictos de diversos actores, en la colonia, en la metrópoli y en la sociedad internacional, que se articularon a partir del nuevo proyecto hegemónico de la construcción del estado nacional, apoyado por las normas internacionales sobre soberanía y libre determinación. La libre

  1. Como venimos diciendo, el sector metropolitano que se hizo con el protagonismo en relación a la política franquista hacia su colonia ecuatorial fue el Ministerio de Asuntos Exteriores, que, azuzado por su representación diplomática en Naciones Unidas, fue asumiendo paulatinamente la retirada de Guinea como la única decisión posible si no se quería poner en peligro los principales objetivos de la política exterior del momento. fue

Estos consistían, ante todo, en la pervivencia del régimen franquista en el orden mundial de postguerra, así como su integración como miembro de pleno derecho en los foros internacionales. Y para ello, junto a las relaciones privilegiadas con Estados Unidos, el

gobierno español fomentó políticas de sustitución cerca de gobiernos que participaban, con mayor o menor intensidad, en aquel movimiento anticolonial, como eran los latinoamericanos y los árabes. Todo lo cual empujaría a los funcionarios de Exteriores a ser extremadamente cautos antes de rechazar, como hicieran los portugueses, las exigencias descolonizadoras del bloque afroasiático. A lo anterior se sumó la oportunidad que los mismos funcionarios percibieron en el nuevo lenguaje descolonizador para reactivar la reivindicación del enclave británico de Gibraltar. eran los la

Todos los intereses económicos, políticos o militares que se desarrollaban alrededor de la colonia centroafricana se fueron convirtiendo en cuestiones menores en la medida en que la posesión de colonias dejó de ser motivo de prestigio internacional para la metrópoli y, más bien al contrario, se convirtió en un estigma en la sociedad internacional de los años sesenta, como le estaba ocurriendo a Portugal.

La delegación española en Naciones Unidas, obligada a negociar en un contexto en el que el lenguaje de la libre determinación de las poblaciones coloniales era cada vez más hegemónico, fue arrastrando a la política del Ministerio de Asuntos Exteriores, y luego a la de todo el gobierno de FRANCO, a reconocer que las normas internacionales que condenaban el colonialismo eran también aplicables a la colonia ecuatorial.

  1. Por su parte, los grupos anticoloniales guiñéanos, conscientes de su debilidad y la escasa presión que podían ejercer desde el interior de la colonia, articularon sus reivindicaciones contra la metrópoli en gran medida desde el exterior. Así encontraron un apoyo inestimable en los gobiemos africanos, como los vecinos de Gabón y Camerún, estados independientes desde 1960. Y las Naciones Unidas y su Comité de los Veinticuatro constituyeron, desde 1962, un escenario privilegiado donde vocear sus demandas. De nuevo, la conexión internacional favorecía la utilización del vocabulario imperante y colaboró a que la libre determinación y la independencia total de Guinea se convirtiera en el discurso fundamental de la resistencia de los ecuatoguineanos contra el colonialismo franquista.

A pesar de la debilidad interna de la movilización nacionalista en el territorio, fue su aparición y consolidación durante los años sesenta lo que explica el ritmo y el modo en que tuvo lugar la descolonización de Guinea. El hecho de que la independencia de Guinea Ecuatorial se verificara una década más tarde con relación a las primeras descolonizaciones subsaharianas es consecuencia, no tanto de las reticencias de los sectores colonialistas,

existentes en cualquier metrópoli, sino de la tardía articulación de las reclamaciones nacionalistas. Una vez que aparecieron, alrededor de 1960, en el contexto de la corriente descolonizadora internacional y reivindicando la libre determinación de la población de la colonia, los responsables de la política colonial no pudieron seguir haciendo oídos sordos a las presiones que sobre el gobierno español se ejercían en los foros internacionales. Si la retirada española de sus colonias africanas ocurrió de forma tan escalonada y desigual fue, en gran medida, por las diferentes condiciones socio-políticas que se vivían en cada una de ellas.

Como en la mayoría de las descolonizaciones africanas, las demandas políticas de los guiñéanos no configuraron un único movimiento nacionalistas, sino un conjunto de grupos o semi-partidos con bases sociales, territoriales y personales distintas. Si todos ellos fueron convergiendo en una misma reivindicación por la independencia del territorio, en los últimos años aparecieron serias divergencias sobre el sujeto político con derecho a la libre determinación. Mientras unos la reclamaban para todo el territorio delimitado por las fronteras de la colonia española, otros lo hacían para la isla de Femando Poo, y hubo quienes pensaron en una integración con los estados vecinos. De nuevo, la interpretación mas extendida en el ámbito internacional ayudó a dirimir el conflicto, favoreciendo a aquéllos que hablaban en nombre de la comunidad definida por las fronteras coloniales. la libre las más

Por último, la carencia de una cultura mínimamente democrática en la metrópoli determinó que los grupos políticos guiñéanos no tuvieran la oportunidad, como fue el caso en las colonias británicas y francesas, de participar en los últimos años en instituciones representativas. Lo que no dejaría de notarse más tarde, en el carácter de la política postcolonial del nuevo estado.

  1. Se generó un triángulo imaginario cuyos vértices eran el gobierno español, la población guineana y la organización internacional. Muchos de los acontecimientos y negociaciones que tenían lugar en Santa Isabel, Bata o Madrid, encontraban luego eco en Nueva York, donde corrían los nacionalistas guiñéanos a acusar, o, en su caso, a defender, al gobierno español ante el Comité de los Veinticuatro o la Cuarta Comisión de la Asamblea General. Por su parte, la representación española se veía en la obligación de ir dando parte ante la organización de cada uno de los movimientos políticos dados por su gobierno, en contestación a las demandas plasmadas en las distintas resoluciones de la organización la

internacional.

Precisamente rué en Naciones Unidas, poco después de la admisión del estado español en 1955, donde se hicieron patentes los primeros intentos de control internacional sobre sus colonias, a través del mecanismo de presentación de información establecido en el artículo 73 .e) de la Carta. La primera reacción del régimen franquista, a imitación del vecino Portugal, fue la de negar el carácter colonial de sus posesiones africanas y aprobar, en consecuencia, una ley sobre "provineializacion" de la colonia ecuatorial en 1959. Sin embargo la política española hacia Guinea se transformó a lo largo de los años siguientes. Desde 1961, el gobierno español se vio obligado, por su propia delegación en Naciones Unidas, a aceptar la fiscalización de la Comisión de Información sobre Territorios no Autónomos y en 1962, el año en que hicieron su aparición los primeros movimientos nacionalistas en la organización internacional, declaraba aceptar el principio de libre determinación para Guinea. en Sin no libre

A partir de entonces el conflicto entre guiñéanos y españoles se produciría alrededor del alcance y significado del concepto de la libre determinación. Con la concesión de una autonomía política a la colonia en 1963, el gobierno de FRANCO trató de dar cumplimiento al principio internacional. Se estableció así un nuevo marco institucional que, aunque digno vastago del régimen autoritario y corporativo franquista, proporcionó un espacio más tolerante, en el que se rearticularon los movimientos guiñéanos y los sectores gubernamentales españoles y se africanizó en gran medida el aparato administrativo de la colonia. más los sectores

No obstante, a esas alturas la libre determinación significaba básicamente independencia y el movimiento anticolonial de Naciones Unidas no cesó de exigir la retirada del estado español de Guinea Ecuatorial. Y dado el manifiesto interés de España por mantenerse en buenos términos con el movimiento afroasiático, la estrategia del grupo anticolonial consistió en ir empujando suavemente a España por la senda de la persuasión y la negociación. por

  1. La decisión del gobierno español de poner fin a su presencia en Guinea Ecuatorial fue tomada tras conocerse las conclusiones de la misión del Comité de los Veinticuatro que visitó el territorio en agosto de 1966 a invitación del gobierno español. Ni el movimiento anticolonial internacional ni los nacionalistas guiñéanos aceptaban ya ninguna otra decisión

que no fuera la independencia del territorio. Para organizar la retirada, el gobierno de FRANCO convocó una Conferencia Constitucional en 1967, observada desde la distancia por las Naciones Unidas, con el objetivo de negociar la descolonización con las élites políticas guineana.

En la Conferencia se pusieron de manifiesto los profundos conflictos y discrepancias internos en el seno, tanto del gobierno español como de los movimientos guiñéanos, con respecto al futuro del nuevo estado. Los funcionarios coloniales, en el ministerio de la Presidencia y en el mismo territorio, se resistieron a asumir que las negociaciones en curso concluirían con el final de la supremacía española en Guinea, y trataron de intervenir en el proceso para limitar los efectos de la independencia. Por su parte, los responsables de la Asuntos Exteriores, que dirigían la política descolonizadora, tenían más presente las repercusiones de todo ello en Naciones Unidas que las consecuencias para los africanos. Por encima de las divergencias, se evidenció la incapacidad del régimen franquista para generar un verdadero proceso democrático y de negociación que decidiera las condiciones y el resultado de la independencia. el

También los movimientos políticos guiñéanos expresaron sus profundos desencuentros en torno al fondo y a la forma de la descolonización. Uno de los motivos eran los diferentes apoyos metropolitanos en los que se sostenían los aspirantes a presidir el futuro gobierno independiente, que se concretó en profundas rivalidades personales. En discusión estaba, además, la misma comunidad política que debía ser heredera de la soberanía de la potencia colonial: la población de Guinea Ecuatorial en su conjunto o las de isla y parte continental por separado. La decisión del gobierno español en este punto fue consecuente con la interpretación dominante en el ámbito internacional, sancionada por las mismas resoluciones de Naciones Unidas sobre Guinea Ecuatorial, relativa al respeto de las fronteras coloniales. El hecho de que la cuestión no fuera consultada a la población, ni fuera fruto de un acuerdo entre los representantes guiñéanos, demuestra hasta qué punto el proceso estuvo alienado y supeditado al reconocimiento de los organismos internacionales, que en cierta medida sustituyeron a los propios guiñéanos en decisiones básicas sobre su propio futuro. profundos mismas

Pese a la falta de acuerdo de los delegados guiñéanos en tomo al texto constitucional surgido de las negociaciones en Madrid, éste fue aprobado en el referéndum organizado entre la población del territorio, al tiempo que las Cortes españolas autorizaban al gobierno a conceder la independencia. El 12 de octubre se verificó el traspaso de poderes al gobierno a

presidido por Francisco MACÍAS NGUEMA, ganador de las elecciones celebradas unos días antes y que pusieron en marcha las nuevas instituciones constitucionales. El candidato sin apoyos gubernamentales fue el que finalmente se convirtió en heredero del poder de la colonia, poniendo de manifiesto tanto la división de pareceres en el interior del gobierno español como el firme deseo de la población guineana de acceder a una verdadera independencia. verdadera

  1. Finalmente, la retirada española de su colonia centroafricana hizo surgir al nuevo estado independiente de Guinea Ecuatorial. Así lo ratificaron las Naciones Unidas, que dieron el visto bueno a las consultas electorales, a la ceremonia de independencia y admitieron al nuevo estado en la organización internacional. Se harían oídos sordos a cualquier queja formulada con relación al procedimiento seguido, o a las reivindicaciones de otro desenlace diferente a la independencia unitaria. Por su parte el Ministerio de Asuntos Exteriores pudo ofrecer su política descolonizadora como cumplimiento, por parte del régimen franquista, de los principios esenciales de la sociedad internacional. y a

Y mientras, en el territorio, las nuevas élites políticas, beneficiarias del reconocimiento internacional de la soberanía del nuevo estado, se mostrarían fieles herederas de la administración colonial franquista y traicionarían así los deseos populares de liberación, pudiendo afirmar, con DARWIN, que alteraciones externas ocultaron continuidades internas . Pero esta es otra historia, a la que sólo nos podemos asomar en el epílogo final. del

1 John DARWIN. The End ofthe British Empire. The Histórica! Debate, Institute of Contemporary British History, Oxford (UK) & Cambridge (USA), 1991, p.7.

Epílogo

Nuestro relato terminó en el momento en que comenzaba la historia del estado independiente de Guinea Ecuatorial. Pero las fronteras históricas nunca son tan precisas como parece desprenderse del obligado acotamiento temporal de un estudio como éste. La descolonización es un término que hace referencia a una transformación política y social, tanto en las sociedades africanas como en el sistema internacional. Y sin embargo, las continuidades existentes entre la situación colonial y la independencia estatal son numerosas.

El estudio de las herencias del colonialismo franquista en el estado ecuatoguineano que nace el 12 de octubre de 1968 requeriría otra investigación extensa con base en fuentes primarias. En este epílogo sólo vamos a narrar, basándonos en literatura secundaria y en las entrevistas realizadas, los principales acontecimientos ocurridos en Guinea durante los meses posteriores a la transferencia de poderes . Nos asomaremos tímidamente a la situación política creada tras la retirada de los españoles, y también a las primeras relaciones que se establecieron entre ex-metrópoli y ex-colonia. Con ello sólo pretendemos proporcionar un nexo entre el proceso descolonizador y la etapa que lo sigue y dejar así el relato de esta tesis irremediablemente abierto.

Ya vimos cómo el gobierno surgido de las urnas y al que se transmitieron los poderes de la colonia estaba presidido por Francisco MACÍAS NGUEMA e integraba a un gran número de nacionalistas. Entre éstos se incluían dos de los políticos que habían competido con MACÍAS en las elecciones presidenciales: Atanasio NDONG, como ministro de Asuntos Exteriores, y Edmundo Bosío Dioco, como vicepresidente del Gobierno. Por su parte, ONDÓ EDÚ, que había quedado fuera del reparto, se marcharía a Gabón.

En la misma ceremonia de independencia se firmaron unos primeros acuerdos de

1 Los principales relatos en los que nos hemos basado han sido Juan DURÁN-LÓRK3A. Memorias diplomáticas, Siddharth Mehta eds., Madrid, 1999; Francisco ELÁ, Guinea. Los últimos años, Centro de la Cultura Popular Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 1983; Randall FEGLEY, Equatorial Guinea. An African Tragedy. Peter Lang. New York, 1989; Rafael FERNÁNDEZ, Guinea. Materia reservada, Sedmay eds., Madrid, 1976; Ramón GARCÍA DOMÍNGUEZ, Guinea. Maclas, la ley del silencio, Plaza y Janes, Barcelona, 1977; Max LlNIGERGOUMAZ, Breve histoire de la Guiñee Équatoriale, Edirions L'Harmattan, Paris, 1988; Donato NDONGO BIDYOGO, Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial, Cambio 16, Madrid, 1977.

Nuestras fuentes primarias han sido las entrevistas con Pedro EKONG, Femando MORAN, Miguel ALÓ MANSOGO. Juan BIYOGO OBAGA, Fermín TAIBER y Leoncio EDJANG.

transferencia entre España y Guinea Ecuatorial, en espera de la negociación de los tratados de cooperación definitivos. En ellos se acordaban asuntos tales como el mantenimiento de los funcionarios españoles de la colonia o de dos compañías de la Guardia Civil con 260 hombres, con lo que la retirada efectiva de la administración española sólo era inicialmente parcial.

Varias serían las cuestiones con las que se iba a enfrentar el nuevo régimen guineano. Una de ellas era el déficit económico. El engrosamiento del aparato del estado en los niveles más altos, con la creación de un gran número de cargos públicos con los que satisfacer el deseo de todos los líderes nacionalistas y sus redes clientelares de participar en el nuevo estado, supuso una carga superior de la inicialmente prevista. La negativa de la ex-metrópoli a financiar el déficit presupuestario provocó uno de los primeros desencuentros entre ambos gobiernos.

Otra de las cuestiones era precisamente la situación de dependencia del estado recién independizado respecto de los técnicos y de la ayuda económica la ex-metrópoli, así como del aparato productivo todavía en manos de los europeos. Parece que existió una descapitalización de muchas empresas durante los primeros meses de independencia, y algunos colonos siguieron pensando en ONDÓ EDÚ como alternativa más favorable a sus intereses" Muchos capitalistas y funcionarios españoles en Guinea daban muestras de actitudes poco colaboradoras con los antiguos dominados y hoy nuevas autoridades del territorio. A este clima de desconfianza que se fue gestando, había que unir el exceso protagonismo que MACÍAS creía percibir en el talante del embajador español en Guinea Ecuatorial. Juan DURÁN-LÓRJGA. LOS antiguos responsables de la política colonial no parecían estar dispuestos a avenirse a un proceso real de independencia y no iban a poner las cosas fáciles a un gobierno cuyo presidente que no había sido ninguno de los candidatos "gubernamentales". Lo cual se plasmaría en gestos de "cicatería", a nivel tanto económico como simbólico, que irían afectando las frágiles relaciones diplomáticas postcoloniales. una de no

A todo ello se sumó el intento de fraude protagonizado por unos españoles que lograron obtener la firma de MACÍAS para establecer un Banco Nacional para Guinea Ecuatorial, alegando cierto capital privado 3 . El "asunto PROFINANCO", entidad financiera

2 NDONGO, op.cit., 1977.

Roben C. GARD, Equatorial Guinea. Machinations in Founding a National Bank, Munger Africana Library Notes, Clifornia Institute of Technology, Pasadena, 1974; LINGER-GOUMAZ, op.c//.,1988.

que respaldaba la operación, sería utilizado posteriormente como instrumento con el que presionar al gobierno español en la negociación de los acuerdos de cooperación.

La guerra de Biafra iba a afectar también al nuevo estado guiñéanos, pues una gran mayoría de los trabajadores nigenanos asentados en Fernando Poo eran ibos partidarios de los secesionistas. El gobierno de Guinea, partidario de la tesis unionista de Nigeria por razones obvias, dificultaría los vuelos de la Cruz Roja Internacional, sospechosa de colaborar con la parte biafreña, así como el envío de divisas por los nigenanos asentados en la isla, quienes no mostrarían por ello especial lealtad al nuevo régimen recién constituido.

Por último, las fuertes rivalidades surgidas en el proceso de descolonización entre los líderes de los grupos nacionalistas no tardarían en resurgir. MACÍAS se sentía amenazado, en primer lugar, por ONDÓ EDO y sus partidarios, por lo que consiguió su extradición de Gabón y su encarcelamiento, dejando así entrever lo que luego sería una tónica general de su política: la eliminación física de posibles rivales. También se harían evidentes las tensiones en el seno del gobierno de coalición entre los distintos sectores que lo componían, y sobre todo entre el ministro de Asuntos Exteriores y el Presidente. su

En esta situación de tensión, aparecieron grupos de jóvenes exaltados que hicieron de los europeos y su posición económica privilegiada, el blanco de sus violentas manifestaciones de descontento . El discurso de las autoridades guineanas se teñía por momentos de nacionalismo anti-europeo. aunque al mismo tiempo el gobierno se mostraba fiel heredero de los modos autoritarios de la colonia y del franquismo. En palabras de un observador directo, MACÍAS "trataba de copiar (...) el autoritarismo y la arbitrariedad de los antiguos gobernantes españoles. Eran sus modelos y sólo les reprochaba su tez" violentas

Durante los meses de febrero y marzo de 1969 se desencadenaría la crisis que daría al traste con el sistema de equilibrios surgido del proceso de independencia. Existen versiones distintas de estos acontecimientos, por lo que intentaremos recoger los puntos en común de todas ellas, sin aspirar a ofrecer nuevos datos que esclarezcan lo sucedido.

En febrero, durante una visita de MACÍAS a la zona continental, estalló el primer conflicto diplomático serio con España. El motivo lo constituyó un incidente entre el el

4 Según DURÁN-LÓRlGA(o/7.aí., 1999, p.134), estos grupos tenían en parte su origen en los militantes de base del IPGE de Clemente ATEBA.

5 DURAN-LÓRJGA, op.cit., 1999, p.124.

Presidente y el embajador en tomo al número de banderas españolas que hondeaban en Bata 6 , y que culminaría con la declaración de persona no grata de DURÁN-LÓRIGA. A partir de la cuestión de las banderas, el 23 de febrero, y de la excitación cada vez mayor de aquellos grupos de jóvenes nacionalistas, se inició un período de confusión en el país, y el pánico se extendió entre los españoles asentados, que sumaban por entonces unos 7.000. La reacción de España no sería otra que movilizar a la Guardia Civil, que ocupó el aeropuerto de Santa Isabel, el edificio de Correos y Telégrafos y comenzó a patrullar las calles, lo que suponía una abierta violación de la soberanía del nuevo estado. En medio de la confusión comenzó a organizarse la salida masiva de los colonos españoles por aire y mar. También se envió una corbeta fondeada en el puerto de Santa Isabel hacia Bata, en un gesto que recordaba la "diplomacia de cañoneras" .

Ante esta situación, el gobierno guineano declaró el estado de emergencia que entraría en vigor el 1 de marzo, consiguiendo que la Guardia Civil volviera a acuartelarse mientras se desplegaba en Santa Isabel la Guardia Nacional. El ministro del interior, Andrés MASIÉ. afirmaba no poder garantizar la seguridad de los españoles. Al mismo tiempo MACÍAS escribía a Naciones Unidas y la Organización de la Unidad Africana, acusando a España de tratar de recolonizar el país, y solicitaba el envío de cascos azules. El Secretario General de la ONU, sin embargo, no creyó conveniente cursar esta solicitud al Consejo de Seguridad.

Por su parte. FRANCO aseguraba en un mensaje a MACÍAS que la Guardia Civil española no suponía ninguna amenaza para la soberanía del nuevo estado, y el delegado español en Naciones Unidas, Jaime de PINIÉS, solicitaba el envío de observadores internacionales a la ex-colonia. El 1 de marzo DURÁN-LÓRIGA era llamado a consulta por el gobierno español, marchando definitivamente en el mismo avión en el que llegaba el ministro de Asuntos Exteriores. Atanasio NDONG venía de Addis Abeba, vía Madrid, de una reunión de la Organización de la Unidad Africana. Y aquí comienza una de las páginas más oscuras, por sus resultados y por poco documentada, de la estrenada historia de Guinea Ecuatorial y sus relaciones con España.

Según la mayoría de las versiones, no exentas de contradicciones, durante la noche

La situación de la vivienda del cónsul español en Bata, justo enfrente del palacio de la presidencia, hacía muy evidente la bandera española que hondeaba en ella. La petición de MACÍAS de que fuese arriada y la inicial negativa del embajador convirtió el asunto en un conflicto diplomático.

Así !o reconoce el mismo DuRAN-LÓRIGA, op.cit., 1999, p.140.

del 4 al 5 de marzo NDONG, con el apoyo de algunas unidades de la Guardia Nacional, encabezó un intento de golpe de estado contra MACÍAS, tratando de asaltar el palacio presidencial en Bata. El ministro protagonizó la acción casi de forma individual, sin contar ni consultar con sus propios correligionarios políticos. Parece que existió la implicación de algún sector gubernamental español, ligado al ministerio de Asuntos Exteriores, en el proyecto de derrocar al gobierno recién constituido por medios violentos. En el viaje de vuelta a Guinea, de paso por Madrid, NDONG se había entrevistado entre otros con CASTIELLA y con HERRERO DE MIÑÓN 8 . NO obstante el hecho de que la Guardia Civil no interviniera en el asunto demuestra la inexistencia de un claro apoyo del gobierno español a los planes de NDONG. de en el con

MACÍAS, advertido tal vez desde la misma ex-metrópoli, reaccionó a tiempo para evitar su derrocamiento. Pero ello no hizo más que agudizar la obsesión personal del Presidente guineano por su seguridad. El resultado el comienzo de una atroz represión, con tintes genocidas, contra la clase política e intelectual guineana y cualquiera que pudiera poner en entredicho su poder. Entre los muchos torturados y asesinados en aquellos días se contaba, además de Atanasio NDONG, Saturnino IBONGO, Pastor TORAO, Enrique GOR], Armando BALBOA O Gustavo WATSON. Se estableció en el país un verdadero estado de terror, bajo el cada vez más demente Francisco MACÍAS, que encontró en el golpe de estado la excusa para afirmar su poder autocrático. del

Pronto se acusó a España de estar tras el golpe de NDONG, recrudeciéndose el conflicto entre los dos gobiernos. Durante las semanas posteriores continuó el éxodo masivo de la población blanca, que se fue aglomerando en Bata y Santa Isabel a instancias de las mismas autoridades españolas. La consecuencia inmediata de ello fue el colapso del sistema productivo heredado de la colonia y de los servicios administrativos, sanitarios y educativos. A ello se sumaría la marcha de muchos de los trabajadores nigerianos de Fernando Poo, cada vez más descontentos por la actitud de Guinea Ecuatorial ante el conflicto civil nigeriano. La insostenible situación económica del país llevó al gobierno a solicitar ayuda de las organizaciones internacionales y regionales. el de las

Precisamente el 10 de marzo llegaba a Santa Isabel la misión especial de Naciones Unidas, presidida por el boliviano Marcial TAMA YO, que arbitraría las difíciles negociaciones

8 En las memorias de HERRERO DE MIÑÓN, éste confiesa haberse reunido con NDONG e IBONGO y haber preparado con ellos el plan del golpe de estado contra MACÍAS. Miguel HERRERO DE MIÑÓN, Memorias de estío. Temas de Hoy, 1993, p.39.

entre los gobiernos de Guinea y España, representado ahora por Emilio PAN DE SORALUCE como encargado de negocios. La preocupación de TAMAYO, como de la misión de la Organización de la Unidad Africana, dirigida por M. TKENNOV, que visitó el territorio días más tarde, era la grave situación social que estaba dejando la precipitada huida de los europeos. Sin embargo España no se mostró dispuesta a evitar el éxodo. El acuerdo al que se llegó establecía un plazo de dos meses para la retirada de la Guardia Civil y una ayuda económica de España a Guinea, que incluía el mantenimiento de los técnicos españoles en su lugar. No obstante, el 21 de marzo MACÍAS rompería el acuerdo reiterando su deseo de que la Guardia Civil abandonara inmediatamente el país. Finalmente ésta se retiraba definitivamente de la parte continental el 28 de marzo y de la isla el 5 de abril; la evacuación fue supervisada por un representante del Secretario General de Naciones Unidas. de la se retiraba

A pesar de la gravísima crisis de las relaciones entre el nuevo estado y la antigua metrópoli, ambos firmarían en mayo de 1969 unos tratados de cooperación económica. Estos incluían el trato preferencial mutuo, así como el aval español para la emisión de la moneda guineana y la creación de un Banco Central de Guinea Ecuatorial. A pesar todo, el colapso de la economía guineana no podría ser superada. En la reunión estuvieron presentes representantes de Naciones Unidas y de la OUA. Parecía que las organizaciones internacionales estaban dispuestas a no darse por enteradas del régimen autocrático y de terror que estaba implantándose en el país africano.

En España, la crisis de Guinea contribuyó a la salida del ministro CASTIELLA del gobierno, remodelado tras el asunto Matesa en octubre de 1969. Finalmente, CARRERO BLANCO parecía estar vengándose de la política descolonizadora de Asuntos Exteriores, cuyo último paso había sido la retrocesión de Ifiii a Marruecos por acuerdo de enero de 1969. Con el nuevo equipo gubernamental se paralizaría el proceso de descolonización del Sahara español.

Guinea Ecuatorial sufriría desde marzo de 1969 una brutal dictadura de manos de Francisco MACÍAS y su gobierno, fundada en la violencia y el terror. La constitución surgida de la Conferencia Constitucional de Madrid, suspendida entonces, no volvió a entrar en vigor. Se ignoró la garantía de los derechos de las personas y de la autonomía de Fernando Poo y se eliminó el multipartidismo, con la creación de un partido único. En 1973 se aprobaría una nueva constitución, redactada por el antiguo asesor, GARCÍA TREVUANO, que aseguraba el poder vitalicio de MACÍAS. SU caída a manos de su sobrino, Teodoro OBIANG en se

NGUEMA, en 1979 no pondría fin, sin embargo, a un sistema dictatorial que era el heredero del régimen despótico de la colonia.

Por lo que a nuestra historia respecta, los acontecimientos posteriores a la descolonización de Guinea Ecuatorial demuestran que el orden postcolonial no era tan fácilmente manipulable como habían previsto las metrópolis. a la tan

ANEXOS

A. RESOLUCIONES DE NACIONES UNIDAS SOBRE GUINEA ECUATORIAL

1. Resolución 1542(XV) de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre Transmisión de información en virtud del inciso e del Artículo 73 de la Carta, 948a. sesión plenaha,

de 15 de diciembre de 1960.

La Asamblea General,

Recordando que por su resolución 743(VIII) de 27 de noviembre de 1953 la Asamblea General aprobó una lista de factores que deben servir de guía para determinar si un territorio está o ha dejado de estar comprendido en las disposiciones del Capítulo XI de la Carta de las Naciones Unidas,

Recordando también que han surgido diferencias de opinión entre Estados Miembros acerca de la condición de ciertos territorios administrados por España y Portugal y llamados por estos dos Estados "provincias de ultramar" del Estado metropolitano, y que para poner fin a estas diferencias la Asamblea General, en su resolución I467(XPV) de 12 de diciembre de 1959, nombró el Comité Especial de los Seis sobre la transmisión de información en virtud del inciso e del Artículo 73 de la Carta, encargado de estudiar los principios que deben servir de guía a los Estados Miembros para determinar si existe o no la obligación de transmitir la información que se pide en el inciso e del Artículo 73,

Reconociendo que el deseo de alcanzar la independencia es una legítima aspiración de los pueblos sometidos al dominio colonial y que la denegación de su derecho a la libre determinación constituye una amenaza al bienestar de la humanidad y a la paz internacional,

Recordando con satisfacción la declaración del representante de España en la 1048a. sesión de la Cuarta Comisión de que el Gobierno de España conviene en transmitir información al Secretario General en conformidad con las disposiciones del Capítulo XI de la Carta, al

Consciente de las responsabilidades que le incumben en virtud del Artículo 14 de ta Carta. Advirtiendo que las responsabilidades que le incumben en virtud del Artículo 14 de la Carta,

Advirtiendo que el Gobierno de Portugal no ha transmitido información sobre los territorios bajo su administración enumerados en el párrafo 1 injra ni ha expresado la intención de hacerlo, y que la información de que se dispone por otros conductos acerca de las condiciones en esos territorios es motivo de preocupación, en esos

  1. Considera que, habida cuenta de las disposiciones del Capítulo XI de la Carta, de la resolución 742(VIII) de la Asamblea General y de los principios aprobados por la Asamblea en su resolución 1541 (XV) de 15 de diciembre de 1960, los territorios bajo administración de Portugal enumerados a continuación son territorios no autónomos en el sentido del Capítulo XI de la Carta:
  • a) Archipiélago de Cabo Verde;
  • b) Guinea, llamada Guinea Portuguesa
  • c) Santo Tomé y Príncipe y sus dependencias;
  • d) San Juan Bautista de Ajudá;
  • e) Angola (incluso el enclave de Cabinda);
  • f) Mozambique;
  • g) Goa y sus dependencias, llamados Estado de la India;
  • h) Macau y sus dependencias;
  • i) Timor y sus dependencias;
  1. Declara que el Gobierno de Portugal tiene obligación de transmitir, respecto de esos territorios, la información a que se refiere el Capítulo XI de la Carta y que debe cumplir sin más demora esta obligación;

  2. Pide al Gobierno de Portugal que transmita al Secretario Genera!, en conformidad con las disposiciones del Capítulo XI de la Carta, información sobre las condiciones reinantes en los territorios bajo su administración enumerados en el párrafo 1 supra; los

  3. Pide al Secretario General que tome las medidas pertinentes en virtud de la declaración del Gobierno de España de que está dispuesto a actuar en conformidad con las disposiciones del Capítulo XI de la Carta;

  4. Invita a los Gobiernos de España y de Portugal a participar en la labor de la Comisión para la Información sobre Territorios no Autónomos en conformidad con los términos del párrafo 2 de la resolución 1332(XIII) de la Asamblea General de 12 de diciembre de 1958.

2. Resolución del Comité Especial de los Veinticuatro A/AC.109/99 sobre Fernando Poo y Río Muni, 291a. sesión de 16 de octubre de 1964.

El Comité Especial,

Habiendo examinado la situación en los Territorios de Fernando Póo y de Río Muni.

Recordando la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, incluida en la resolución 1514(XV) de la Asamblea General de 14 de diciembre de 1960,

Habiendo oído la declaración del representante de la Potencia administradora,

Tomando nota con pesar de que la Potencia administradora no ha tomado todavía las medidas encaminadas a aplicar la Declaración en esos territorios,

  1. Reafirma el inalienable derecho de las poblaciones de Femando Póo y de Río Muni a la libre determinación y a la independencia;
  2. Insta a la Potencia administradora a que adopte inmediatamente las medidas encaminadas a aplicar las disposiciones de la resolución 1514(XV) en Fernando Póo y en Río Muni;
  3. Pide al Secretario General que transmita el texto de esta resolución a la Potencia administradora, y que informe a la Asamblea General, en el curso de su decimonoveno período de sesiones, sobre las medidas adoptadas por la Potencia administradora para poner en práctica la presente resolución.

3. Resolución 2067(XX) de la Asamblea General sobre la cuestión de Guinea Ecuatorial, 1398a. sesión plenaria, 16 de diciembre de 1965. de Guipea

La Asamblea General,

Habiendo examinado la situación en los Territorios de Femando Poo y de Río Muni,

Habiendo escuchado las declaraciones de la Potencia administradora y de los peticionarios.

Recordando la resolución 1514/XV de 14 de diciembre de 1960, en la que figura la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales,

Teniendo particularmente en cuenta las conclusiones y recomendaciones aprobadas por el Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales en lo que se refiere a dichos Territorios,

Tomando nota de que los Territorios de Fernando Poo y de Río Muni han sido fusionados y denominados Guinea Ecuatorial,

  1. Reafirma el derecho imprescriptible del pueblo de Guinea Ecuatorial a la libre determinación y a la independencia; la libre
  2. Insta a la Potencia administradora a que señale la fecha más próxima posible para la independencia después de celebrar un referéndum popular por sufragio universal bajo el control de

las Naciones Unidas;

  1. Invita al Comité Especial a mantenerse al corriente de la aplicación de la presente resolución y a informar a la Asamblea General en su vigésimo primer período de sesiones.

4. Resolución 2230(XXI) de la Asamblea General sobre la cuestión de Guinea Ecuatorial 1500a. sesión plenaria, 20 de diciembre de 1966. Guinea

La Asamblea General,

Habiendo examinado la cuestión de la Guinea Ecuatorial,

Habiendo oído la declaración del peticionario,

Habiendo oído asimismo la declaración del representante de la Potencia administradora,

Habiendo examinado el capítulo relativo a la guinea Ecuatorial del informe de! Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales,

Recordando su resolución 1514/XV de 14 de diciembre de 1960, que contiene la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, y su resolución 2067/XX de 16 de diciembre de 1965, la

Recordando la Ley de Bases de 1963, en la cual se reconoció a Fernando Poo y Río Muni como una entidad denominada en adelante Guinea Ecuatorial, así como la declaración formulada por la Potencia administradora sobre su intención de conceder la independencia a la Guinea Ecuatorial como una sola entidad.

Teniendo en cuenta las declaraciones de la Potencia administradora en el sentido de que accedería a los deseos del pueblo del Territorio de lograr la independencia cuando éste así lo solicitara, así lo

Observando que la abrumadora mayoría de la población consultada ha expresado el deseo de que el Territorio logre la independencia a más tardar en julio de 1968,

Habiendo tomado nota de la declaración del representante de la Potencia administradora en el sentido de que se convocará una conferencia constitucional a comienzos de 1967,

Reconociendo la necesidad de nuevas medidas para fomentar el progreso económico, social y educacional del pueblo del Territorio,

  1. Aprueba el capítulo relativo a la Guinea Ecuatorial del informe del Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, y hace suyas las conclusiones y recomendaciones contenidas en él;
  2. Reafirma el derecho inalienable del pueblo de la Guinea Ecuatorial a la libre determinación y a la independencia, de conformidad con la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales contenida en la resolución 1514(XV) de la Asamblea General; a la libre
  3. Expresa su agradecimiento al Gobierno de España por haber invitado al Comité Especial a visitar el Territorio y por la colaboración prestada al Subcomité de la Guinea Ecuatorial del Comité Especial durante su visita al Territorio;
  4. Invita a la Potencia administradora a aplicar lo antes posible las medidas siguientes:
  • a) Eliminación de toda restricción de las actividades políticas e instauración de plenas libertades democráticas;
  • b) Establecimiento de un sistema electoral basado en el sufragio universal de los adultos y celebración, antes de la independencia de elecciones generales en todo el Territorio sobre la base de un padrón electoral unificado; y
  • c) Traspaso del poder efectivo al gobierno surgido de esas elecciones;
  1. Pide a la Potencia administradora que se asegure de que el Territorio acceda a la independencia como entidad política y territorial única y de que no se tome ninguna medida que pueda poner en peligro la integridad territorial de la Guinea Ecuatorial; a la

  2. Pide a la Potencia administradora, de conformidad con los deseos del pueblo de la Guinea Ecuatorial, que fije una fecha para la independencia tal como ha recomendado el Comité Especial y que, con tal objeto, organice una conferencia en la cual esté plenamente representados los diversos partidos políticos y todos los sectores de la población;

  3. Pide además a la Potencia administradora que establezca, en la ley y en la práctica, la plena igualdad de derechos políticos, económicos y sociales;

  4. Pide encarecidamente a la Potencia administradora que tome medidas eficaces, incluyendo un aumento de la ayuda, a fin de asegurar el rápido desarrollo económico del Territorio, y que fomente el progreso educacional y social de la población, y pide a los organismos especializados que presten toda la ayuda posible con tal fin;

  5. Pide al Secretario General que tome las medidas adecuadas, en consulta con la Potencia administradora y con el Comité Especial, a fin de asegurar la presencia de las Naciones Unidas en el Territorio para la supervisión de la preparación y celebración de las elecciones mencionadas en el inciso b) del párrafo 4 supra, y que participe en cualquier otra medida conducente a la independencia del Territorio;

  6. Pide además al Secretario General que transmita la presente resolución a la Potencia administradora y que informe sobre su aplicación al Comité Especial;

  7. Decide mantener en su programa la cuestión de la Guinea Ecuatorial.

5. Resolución 2355(XXII) de la Asamblea General sobre Guinea Ecuatorial, 1641a. sesión plenaria, de 19 de diciembre de 1967.

La Asamblea General,

Habiendo examinado la cuestión de la Guinea Ecuatorial,

Habiendo oído las declaraciones de los peticionarios,

Habiendo oído asimismo la declaración del representante de la Potencia administradora.

Habiendo examinado el capítulo relativo a la Guinea Ecuatorial del informe del Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales,

Recordando su resolución 1514(XV) de 14 de diciembre de 1960, que contiene la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, la

Recordando asimismo las disposiciones de sus resoluciones 2067(XX) de 16 de diciembre de 1965 y 2230(XX]) de 20 de diciembre de 1966,

Habiendo tomado nota de la conferencia constitucional que se inauguró en Madrid el 30 de octubre de 1967,

  1. Aprueba el capítulo relativo a la Guinea Ecuatorial del informe del Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales;
  2. Reafirma el derecho inalienable del pueblo de la guinea Ecuatorial a la libre determinación y a la independencia, de conformidad con la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales contenida en la resolución 1514(XV) de la Asamblea General; a la libre
  3. Lamenta que la Potencia administradora no haya fijado aún una fecha para la independencia de la Guinea Ecuatorial de conformidad con los deseos del pueblo del Territorio; la
  4. Reitera su petición a la Potencia administradora de que asegure que el Territorio se independice como entidad política y territorial única, a más tardar en julio de 1968;
  5. Invita a la Potencia administradora a aplicar lo antes posible las medidas siguientes:
  • a) Asegurar el respeto pleno de todas las libertades democráticas;

  • b) Instituir un sistema electoral basado en el sufragio universal de los adultos y celebrar, antes de la independencia, elecciones generales en todo el Territorio sobre la base de un padrón electoral unificado;

  • c) Traspasar el poder efectivo al gobierno surgido de esas elecciones; 6. Insta a la Potencia administradora a convocar de nuevo la conferencia constitucional antedicha para que elabore las modalidades del traspaso del poder incluida la redacción de una ley electoral y

  1. de una constitución de independencia;
  2. Pide al Secretario General que tome las medidas adecuadas, en consulta con la Potencia administradora y el comité Especial, a fin de asegurar la presencia de las Naciones Unidas en el Territorio para la supervisión de la preparación y celebración de las elecciones mencionadas en el inciso b) del párrafo 5 supra, y que participe en todas las demás medidas conducentes a la independencia del Territorio; a la
  3. Pide además al Secretario General que transmita la presente resolución a la Potencia administradora y que informe sobre su aplicación al Comité Especial;
  4. Decide mantener la cuestión de la Guinea Ecuatorial en su programa.

6. Resolución del Comité Especial de los Veinticuatro, ONU A/AC.109/289 sobre Guinea Ecuatorial, 594a. sesión de I de abril de ¡968. sobre

El Comité Especial,

Habiendo examinado la cuestión de la Guinea Ecuatorial,

Habiendo oído las declaraciones de los peticionarios,

Habiendo oído asimismo la declaración del representante de la Potencia administradora.

Recordando la resolución 1514(XV) de la Asamblea General, de 14 de diciembre de 1960, que contiene la Declaración sobre la concesión de independencia a los países y pueblos coloniales,

Recordando asimismo las resoluciones 2230 (XXI), de 20 de diciembre de 1966, y 2355 (XXII), de 19 de diciembre de 1967, de la Asamblea General,

Tomando nota de las medidas proyectadas por la Potencia administradora,

  1. Reafirma el derecho inalienable del pueblo de la Guinea Ecuatorial a la independencia de conformidad con la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales; Ecuatorial a la
  2. Declara que la Potencia administradora no ha cumplido plenamente todavía lo dispuesto en la resolución 2355 (XXÜ)de la Asamblea General, de 19 de diciembre de 1967;
  3. Reitera que la Guinea Ecuatorial debe alcanzar la independencia como una entidad política y territorial única;
  4. Declara que cualquier medida que quebrante la unidad e integridad del Territorio será contraria a las disposiciones de la Declaración contenida en la resolución 1514 (XV) y de la Carta de las Naciones Unidas;
  5. Exhorta a la Potencia administradora a que proclame oficialmente sin demora la fecha de la independencia, que no deberá ser posterior al 15 de julio de 1968 de conformidad con los deseos del pueblo de la Guinea Ecuatorial y la resolución 2355 (XXH) de la Asamblea General;
  6. Declara que, de conformidad con los deseos expresados por la población de alcanzar la independencia para el 15 de julio de 1968, la cuestión de la obtención de la independencia por la Guinea Ecuatorial no deberá supeditarse a ninguna forma de consulta electoral; de de la
  7. Insta a la Potencia administradora a aplicar sin demora las medidas siguientes:
  • a) Garantizar al pueblo de la Guinea Ecuatorial el completo ejercicio de todas las libertades democráticas;
  • b) Acelerar la nueva convocación de la conferencia constitucional con el fin de elaborar las modalidades del traspaso de poderes y, en particular, la ley electoral; el fin de
  • c) Celebrar elecciones generales basadas en el sufragio universal de los adultos y en un padrón único para todo el Territorio en la forma que pueda acordarse en la conferencia constitucional; conferencia
  • d) Traspasar todos los poderes al gobierno resultante de esas elecciones;
  1. Insta a la Potencia administradora a asegurarse de que la conferencia constitucional

concluya sus trabajos a tiempo para la realización de las medidas necesarias señaladas en el párrafo 7 supra, inclusive la celebración de elecciones generales antes de la independencia para el 15 de julio de 1968;

  1. Pide al Secretario General que adopte las medidas necesarias, en consulta con la Potencia administradora y el Comité Especial, a fin de asegurar la presencia de las Naciones Unidas en el Territorio para la supervisión de la preparación y celebración de las elecciones previstas en el inciso c) del párrafo 7 supra, y su participación en todos los demás procedimientos conducentes a la independencia del Territorio;
  2. Pide al Secretario General que transmita la presente resolución a la Potencia administradora y que informe al Comité Especial sobre los progresos realizados en su aplicación;
  3. Decide mantener la cuestión de la Guinea Ecuatorial en su programa.

7. Consenso del Comité Especial de los Veinticuatro A/AC.109/SR.625 sobre Guinea Ecuatorial, 626a. sesión, de 19 de julio de 1968.

El Comité Especial,

Habiendo examinado nuevamente la cuestión de la Guinea Ecuatorial, habiendo oído las declaraciones hechas por los peticionarios y por el representante de la Potencia administradora y tomando nota del informe del Secretario General (A/AC.109/284 y Add.l), reafirma su resolución del 1 de abril de 1968 (A/AC. 109/239). oído las

En particular, el Comité Especial lamenta que a la Potencia administradora no le haya sido posible conceder la independencia al Territorio en julio de 1968 a más tardar, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 4 de la resolución de la Asamblea General 2355(XXI1), de 19 de diciembre de 1967. Al mismo tiempo, el Comité Especial toma nota de la intención del Gobierno de España de que el Territorio alcance ia independencia en octubre de 1968 a más tardar, de que con este fin se celebre en agosto un referéndum, a base del sufragio universal de los adultos, sobre la constitución y la ley electoral propuestas, y de que en septiembre de 1968 se celebren elecciones generales, también a base del sufragio universal de los adultos. a

A este respecto, el Comité Especial insta a que se conceda al pueblo del Territorio completa libertad de expresión y movimiento, a fin de asegurar las condiciones propicias para su plena participación en todo proceso constitucional conducente a la independencia.

El Comité Especial expresa la esperanza de que la presencia de las Naciones Unidas que ha de establecer el Secretario General en virtud del párrafo 7 de la resolución 2355(XXII) de la Asamblea General y del párrafo 9 de la resolución del Comité de 1 de abril de 1968 (A/AC.109/289), a fin de supervisar la preparación y celebración de las elecciones previstas, así como todos los demás procesos conducentes a la independencia del Territorio, empiece a actuar sin demora; a este respecto pide a la Potencia administradora que dé a la presencia de las Naciones Unidas en el Territorio todas las facilidades necesarias para el desempeño de sus funciones.

El Comité Especial considera asimismo que no deben imponerse condiciones previas, sean económicas financieras o de otra clase, para la obtención de la independencia por el Territorio.

El Comité Especial, observando con pesar que se han suscitado ciertas discrepancias entre algunos de los grupos políticos del Territorio, insta a todos los interesados, incluida la Potencia administradora, a que contribuyan a crear condiciones que faciliten cabal y eficazmente el cumplimiento de las resoluciones antes mencionadas y permitan que el Territorio alcance la independencia en un ambiente de paz y armonía, como una entidad política y territorial única. el

  1. Consenso de la Asamblea General relativo a Guinea Ecuatorial 1692a. sesión plenaria, de 1 i de octubre de 1968. sesión
  2. "1. Visto el capítulo del informe del Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales relativo a Guinea Ecuatorial, incluso el informe de la Misión de las Naciones Unidas para la supervisión del referéndum y de las elecciones en Guinea Ecuatorial (1968), la Asamblea General toma nota de ese informe y expresa su reconocimiento de la Misión por la labor realizada por ella.
  3. La Asamblea General expresa también su reconocimiento a la Potencia administradora por haber hecho posible la presencia de las Naciones Unidas en el territorio según se solicitaba en la resolución 2355(XXII) de la Asamblea General, de 19 de diciembre de 1967, y al Secretario General por las medidas tomadas por él a este respecto
  4. Al felicitar al pueblo del Territorio por haber alcanzado la independencia y al desearle paz y prosperidad, la Asamblea General expresa la esperanza de que el nuevo Estado hará una positiva contribución a la paz y a la cooperación internacional"

9. Admisión del estado independiente de Guinea Ecuatorial en la Organización de las Naciones Unidas.

  • 9.1. Carta de fecha 25 de octubre de 1968 dirigida al Secretario General por el Presidente de la República de Guinea Ecuatorial solicitando la admisión de Guinea Ecuatorial en Naciones Unidas. A/7306 el

En nombre del Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial y en mi calidad de Presidente y Jefe del Gobierno, tengo la honra de poner en conocimiento de Vuestra Excelencia que la República de Guinea Ecuatorial, habiendo alcanzado la independencia el 12 de octubre de 1968, solicita ser admitida como Miembro de las Naciones Unidas con todos los derechos y deberes inherentes a tal cualidad.

En consecuencia, agradecería a Vuestra Excelencia que se sirviera presentar esta solicitud al consejo de Seguridad, a fin de que pueda ser examinada en su próxima sesión. A tal efecto, adjunto la declaración hecha en cumplimiento del artículo 58 del reglamento del Consejo de Seguridad.

Fdo. El Presidente: Francisco MACÍAS NGUEMA

Declaración

En nombre de la República de Guinea Ecuatorial y en mi calidad de Presidente y de Jefe del Gobierno, tengo la honra de declarar, en relación con la solicitud de admisión de la República de Guinea Ecuatorial como Miembro de las Naciones Unidas, que la República de Guinea Ecuatorial acepta las obligaciones establecidas en la Carta de las Naciones Unidas y se compromete solemnemente a cumplirlas.

Santa Isabel de Fernando Póo, a 25 de octubre de 1968. Fdo. El Presidente: Francisco MACÍAS NGUEMA

9.2. Autorización del Consejo de Seguridad de 6 de noviembre de 1968. A/7310

"El Consejo de Seguridad,

Habiendo examinado la solicitud de la República de Guinea Ecuatorial para su admisión como Miembro de las Naciones Unidas,

Recomienda a la Asamblea General que la República de Guinea Ecuatorial sea admitida como Miembro de las Naciones Unidas."

  1. Resolución 2384(XXIII) de la Asamblea General sobre admisión de la República de Guinea Ecuatorial como Miembro de las Naciones Unidas. 1714a. sesión plenaria, 12 de noviembre de 1968. de 12 de

"La Asamblea General,

Habiendo recibido la recomendación del Consejo de Seguridad de fecha 6 de noviembre de 1968 de que se admita a la República de Guinea Ecuatorial como Miembro de las Naciones Unidas,

Habiendo examinado la solicitud de admisión presentada por la República de Guinea Ecuatorial,

Decide admitir a la República de Guinea Ecuatorial como Miembro de las Naciones Unidas"

B. DOCUMENTACIÓN DE INTERÉS DE LAS ACTAS DE LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL DE GUINEA ECUATORIAL, 1967-1968

1. Composición de la Delegación Guineana

POR EL RÉGIMEN AUTÓNOMO:

MIEMBROS DE LA ASAMBLEA GENERAL: Federico NGOMO NANDOGO (Presidente), Enrique GORI MOLUBELA (Vicepresidente), Antonio NDONGO, Miguel EDYANG, Marcos ROPO URI.

MIEMBROS DEL CONSEJO DE GOBIERNO: Bonifacio ONDÓ EDÚ (Presidente), Francisco MACÍAS

NGUEMA (Vicepresidente), Antonio Cándido NANG ONDO, Gustavo WATSON BUECO, Luis MAHO SlCACHA. Agustín EÑESOÑEÑE.

CONSEJEROS NACIONALES DEL MOVIMIENTO: Alfredo JONES NIGER y Andrés MOISÉS MBÁ.

PROCURADORES EN CORTES POR SANTA ISABEL: Edmundo BOSÍO DlOCO, Ricardo M. BALOPA.

Por Río Muni: José NSUE ANGÜE, Pedro EKONG.

DELEGADO EN MADRID DEL CONSEJO DE GOBIERNO: Manuel CASTILLO BARRIL.

POR LOS MOVIMIENTOS POLÍTICOS:

IDEA POPULAR DE GUINEA ECUATORIAL: Clemente ATEBA. Antonio EWORO OBAMA. Martín MBO NGUEMA, Jovino EDU MBUY. Martín

MOVIMIENTO NACIONAL DE LIBERACIÓN DE GUINEA ECUATORIAL: Atanasio NDONG MINOYE.

Pastor TORAO SlKARA, Ricardo NVUMBA (sustituido por Saturnino IBONGO en la segunda fase) Alfonso Jesús OYONO.

MOVIMIENTO DE UNIÓN NACIONAL DE GUINEA ECUATORIAL: Francisco SALOMÉ JONES, Justino MBÁ NSUE. Esteban NSUE NGOMO. Estanislao KUBA MAVILA.

UNIÓN BUBI: Mariano GANET, Teófilo BlEVEDA, Gaspar COPIARATE, Francisco DOUGAN MENDO

UNIÓN DEMOCRÁTICA: Wilwardo JONES. Carlos CABRERA. Manuel NASCIMIENTO, Manuel MORGADESBESARI.

POR LAS MINORÍAS ÉTNICAS:

De Annobón: Vicente CASTELLÓN

De Coriseo: Lucas BEHOL1

Grupo Ndowe: Adolfo BOTE EBOLA, Felipe NDJOLI (sustituido por Narciso MESEGUER en la en Ja

segunda fase)

Minoría Fernandina: Agustín Daniel GRANGE.

Durante la primera fase también participaron algunos españoles dentro de la delegación guineana Fernando FERNANDEZ ECHEGOYEN (Diputado por Fernando Poo). Armando CLIMENT (Colegio de Abogados de Guinea Ecuatorial). Enrique SAN CRISTÓBAL BORRAT (Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Río Muni). Adolfo ANTUÑA (Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Femando Poo).

2. Composición de la Delegación Española.

Fernando María CASTIELLA Y MAÍZ, Ministro de Asuntos Exteriores.

Ramón SEDÓ GÓMEZ, Subsecretario de Política Exterior

José DÍAZ DE VILLEGAS, Director General de Plazas y Provincias Africanas

Eduardo JUNCO MENDOZA, Presidencia del Gobierno

José GÓMEZ DURAN, idem (PF)

Francisco RUIZ PALÚ. idem (PF)

Alberto del BUEY Y DUQUE DE HEREDIA, idem (PF)

Gabriel MANUECO DE LECEA, Director General de Asuntos de África y Mundo Árabe

Marcelino CABANAS RODRÍGUEZ. Secretario General Técnico del Ministerio de Justicia

José JORRETO MÚG1CA. Secretario General del Estado Mayor Central

Eduardo VlLA CORPAS, Capitán de Corbeta

Ángel GREGORI MALET, Director General de Asistencia Técnica Tributaria (PF)

Manuel AGU1LAR HARDISON. Director Gral de Impuestos Indirectos del Ministerio de Hacienda (SF)

Dositeo BARREIRO MOURENZA, Jefe de la Sección de Asuntos Generales, Jefatura Central de Tráfico

Antonio SAAVEDRA PATINO, Director Gral de Jurisdicción del Trabajo, Ministerio de Trabajo (SF)

Rodolfo MARTÍN VILLA. Director de Industria Textil, Alimentaria y Diversa

Luis GÓMEZ DE ARANDA, Secretario General Técnico de la Secretaría Genera! del Movimiento

Joaquín ARNAU RUIFERNÁNDEZ, Coronel Ejército del Aire. Subsecretaría de Aviación Civil

Leopoldo ZUMALACÁRREGUl CALVO, Director General de Comercio Interior

Joaquín JUSTE CESTTNO, Secretario General Técnico, Ministerio de Información y Turismo

Enrique SALGADO TORRES. Director Gral. Ituto Nacional de Vivienda, Mterio. de la Vivienda (SF)

Juan ÁLVAREZ CORUGUEDO, Gerente del Plan de Desarrollo de la Guinea Ecuatorial

Manuel BLANQUE TRIP1AN0, Teniente Coronel de Infantería

Gabriel CAÑADAS NOUVILLAS, Secretario General del Consejo Superior de Asuntos Exteriores

Jaime de PINIÉS RUBIO, Representante Permanente Adjunto ante las Naciones Unidas (SF)

Antonio TENA ARGIGAS, Secretario General Técnico del Ministerio de Educación.

(La composición de la delegación española sufrió algunas variaciones en el transcurso de la Conferencia, que se han señalado como PF. si sólo participó en ia Primera Fase y SF si lo hizo en la Segunda.) de la

  1. Conclusiones de la Comisión Especial de la Asamblea General de Guinea Ecuatorial presentadas el 8 de agosto de 1967, según se transcribe en la intervención de Gustavo WATSON BUECO en la segunda sesión de la Comisión Política de la Primera Fase Conferencia Constitucional. Primera Fase

"Después de amplias deliberaciones basadas en todos los escritos y manifestaciones verbales que constan en los documentos anexos y en las Actas de la Comisión Especial, ésta por unanimidad, adoptó los siguientes acuerdos:

PRIMERO.- Sintetizando el conjunto de opiniones precedentes de las Instituciones, de los Organismos, de los Movimientos ideológicos y de las personas particulares que han comparecido, a juicio de esta Comisión Especial, las aspiraciones del Pueblo de los territorios de Fernando Poo y Río Muni, pueden concretarse en los siguientes puntos:

  • I. De manera general, todos los consultados que han respondido a este punto desean que el Gobierno o régimen futuro de Guinea Ecuatorial deberá basarse exclusivamente en principios democráticos.-
  • II. El Órgano Legislativo o Asamblea General, deberá estar compuesto, en su mayoría por miembros elegidos directamente por el Pueblo, mediante sufragio universal, directo y secreto.-
  • IV. (sic) Los partido políticos estarán reconocidos en la Constitución y tendrán una regulación legal. una
  • V. En Río Muni se manifestó una opinión abrumadoramente mayoritaria en favor de una independencia basada en un Estado unitario, formado por los territorios de Fernando Poo y Río Muni; este Estado regularía sus futuras relaciones con España a través de pactos bilaterales.- En Femando Poo una mayoría abrumadora se abstuvo de manifestar su opinión en relación con su independencia, por exigir, con carácter de requisito previo, la separación total de la Isla y de Río Muni; conseguida esta separación, Femando Poo ejercitaría su derecho de autodeterminación en conversaciones directas con el Estado español.- Hubo una reducida minoría en Fernando Poo, que se manifestó partidaria de llegar a la independencia federada con Río Muni. En su
  • VI. En cuanto a la representación posible de la Iglesia en el órgano legislativo, en Río Muni predominó la opinión de que dicha representación no era necesaria, en tanto que en Femando Poo, entre los que opinaron sobre esta cuestión, se estimó conveniente aquélla.

SEGUNDA.- La Comisión Especial, a la vista de las opiniones obtenidas del Pueblo de cada uno de los territorios consultados, formula respetuosamente a la Asamblea las siguientes recomendaciones: siguientes

A) Que la Asamblea General de Guinea Ecuatorial establezca contacto con el Gobierno de la Nación, con objeto de llevar a cabo la celebración de una conferencia constitucional de Guinea Ecuatorial, sobre la base del sentir y de las aspiraciones del pueblo de Guinea Ecuatorial, según los testimonios recogidos por esta Comisión Especial.

  • B)- Que la Asamblea General, arbitrando los medios que estime convenientes y obteniendo los asesoramientos oportunos, proceda a la urgente redacción de una nueva Ley o sistema electoral de base fundamentalmente democrática.-"
  1. Documento presentado por 29 delegados y asesores de los delegados guiñéanos de 28 de octubre de 1967, según la intervención de Francisco MACÍAS NGUEMA durante la primera sesión de la Comisión Política de la Primera Fase de la Conferencia Constitucional, pp.2628. pp.26-

"En el día de hoy, reunidos en esta Capital, de una parte, las representaciones gubernamentales del Gobierno Autónomo de Guinea Ecuatorial, consistentes en: ASAMBLEA GENERAL, CONSEJO DE GOBIERNO, CONSEJEROS NACIONALES DEL MOVIMIENTO Y PROCURADORES EN CORTES POR REPRESENTACIÓN FAMILIAR: por otra parte, los

Partidos políticos "MUNGE", "IPGE", y "MONALIGE", representados por sus dirigentes, así como otras representaciones, con el apoyo popular de sus representados, han acordado someter al Gobierno español, la aprobación previa de los siguientes puntos para el desarrollo de la Conferencia Constitucional, que ha de celebrarse en esta Capital, a partir del próximo día 30 de los corrientes:

PRIMERO.- Pedir al Gobierno español la proclamación oficial y solemne de la fecha de la INDEPENDENCIA TOTAL DE LA GUINEA ECUATORIAL, para antes del día QUINCE DE JULIO DE MIL NOVECIENTOS SESENTA Y OCHO, y el consiguiente acceso a su Plena Soberanía, así como garantizar y reconocer la personalidad propia de la Representación de la Guinea Ecuatorial, durante el transcurso de la Conferencia Constitucional. Plena

SEGUNDO- Después de esta Conferencia Constitucional, se proceda a la formación inmediata de un GOBIERNO PROVISIONAL.

TERCERO.- Es voluntad del Pueblo de Guinea Ecuatorial que, su total soberanía no suponga ruptura de vínculos con España, su antigua Potencia Administradora. no

Así lo firman en la villa de Madrid, a veintiocho de octubre de mil novecientos sesenta y siete.

ASAMBLEA GENERAL DE LA GUINEA ECUATORIAL.

Presidente: Excmo. Sr. D. Federico Ngomo Nandongo (sin firmar).

DIPUTADOS: Firman los señores: D. Antonio Ndongo Engonga; D. Miguel Edjnag Nvono y D. Manuel Corona Hombría.

CONSEJO DE GOBIERNO DE LA GUINEA ECUATORIAL.

Presidente: Excmo. Sr. D. Bonifacio Ondo Edu (firmado)

Vicepresidente: firmado D. Francisco Macías Nguema.

CONSEJEROS. Firman los señores Cándido Nang Ondo, Consejero de Educación; D. Agustín Eñeso Ñeñe, Consejero de Hacienda.

EL DELEGADO DEL GOBIERNO AUTÓNOMO EN MADRID. Firma, don Manuel Castillo.

CONSEJEROS NACIONALES DEL MOVIMIENTO. D. Andrés Moisés Mbá Ada (sin firmar)

PROCURADORES EN CORTES. Firman los señores D. José Nsue Angüe y D. Pedro Ekong Ándeme.

REPRESENTANTES DEL "MUNGE". Firman los señores: D. Francisco Salomé Jones, Presidente del Directorio; D. Justino Mbá Nsue, Secretario General del Directorio; D. Esteban Nsue Ngomo Abumengono, Delegado Nacional de Juventudes del Directorio; D. Estanislao Kuba Mavila, Delegado de Asuntos Políticos.

REPRESENTACIÓN DEL "IPGE". Firman los señores: D. Antonino Eguoro Obama, Presidente General: D. Clemente Ateba Nsoh, Secretario General; D. Martín Envo Enguema, Segundo Vicepresidente: D. Jovino Edu Mbui. tercer Vicepresidente.

REPRESENTACIÓN DEL "MONALIGE" Firman los señores: D. Pastor Torao Sicara, Presidente General: D. Atanasio Ndongo Miyone, Secretario General; D. Alfredo Tomás King Tomas, Asesor Jurídico; D. Armando Balboa Dougan, Delegado Nacional de Juventudes y Asesor Político.

REPRESENTACIÓN ANNOBONESA Firman los señores: D. Vicente Castellón y D. Santiago Mun.

REPRESENTACIÓN NDOWE. Firman los señores: D. Felipe Ndjoli Makongo; D. Adolfo Bote Egola; D. Lucas Baholi Malango y D. Andrés Dcuga Ebombebombe.

REPRESENTACIÓN FERNANDINA. D. Agustín Granje (sin fumar). D. Lorenzo Madiva Rolé (firmado)."

  1. Documento presentado por otro grupo de delegados guiñéanos firmado el 27 de octubre de 1967 según la intervención de GORI MOLUBELA en la segunda sesión de la Comisión Política de la Primera Fase de la Conferencia Constitucional, pp. 18-20.

"Reunidos en Madrid, a 27 de octubre de 1967, los miembros representantes del pueblo de Fernando Poo y que forman parte de la Comisión que representa a dicho territorio en la Conferencia Constitucional, convocada por el Gobierno español, y leídas varias Actas de la Asamblea General de dicho territorio, acuerdan exponer con toda sinceridad y sin reservas de ninguna clase su criterio sobre los puntos fundamentales que se someten a la consideración de la Conferencia Constitucional.

En primer lugar ratificamos el contenido total del Acta de la Comisión Especial.

Hacemos constar que efectuada la consulta de la opinión popular ha quedado demostrado con toda evidencia, según tuvo que reconocer y reconoció unánimemente la Comisión Especial, en su sesión del día 1 de agosto del presente año: "En Fernando Poo una mayoría abrumadora se abstuvo de manifestar su opinión en relación con la independencia, por exigir con carácter de requisito previo la separación total de la Isla y Río Muni". Conseguida esta separación, Femando Poo convendrá sobre su futuro con el Estado español.

Es innegable que los representantes de Fernando Poo no podemos, bajo ningún concepto, renunciar al derecho de autodeterminación de nuestro pueblo y que nuestra misión no puede ser otra que la de posibilitar el libre ejercicio de este derecho. Por ello hacemos especial hincapié en que el derecho de autodeterminación reconocido por el Gobierno de España a las poblaciones de Femando Poo y Río Muni deberá ser ejercido aisladamente por cada una de ellas, pues de lo contrario, el minoritario pueblo de Femando Poo habrá sido atropellado en su inalienable derecho.

En virtud de todo lo expuesto, conocida por todos la voluntad del pueblo de Femando Poo, siendo para nosotros su voluntad soberana un mandato absolutamente vinculante, no debemos ni podemos proponer a la Comisión Interministerial del Gobierno español otra cosa que el reconocimiento del derecho que tiene nuestro pueblo a elegir libremente su futuro con separación de! de Río Muni, y que se remitan todos los antecedentes de la Comisión Especial, de la última sesión de la Comisión Permanente y de las últimas sesiones del Pleno de la Asamblea General al Gobierno español, del que dependemos en última instancia y sobre el que recae la responsabilidad histórica de cualquier solución que se adoptara al margen de nuestra voluntad tan clara y repetidamente manifestada".

El documento transcrito ha sido firmado por los siguientes señores: D. Enrique GORI; D. Gustavo WATSON; D. Luis MAHO; D. Femando ECHEGOYEN; D. Marcos ROPO; D. Wilwardo JONES; D. Carlos CABRERA; D. Manuel CEITA; D. Manuel MORGADES; D. Mariano GANET; D. Teófilo BIEVEDA; D. Gaspar COPIARATE; D. Francisco DOUGAN; D. Edmundo BOSÍO; D. Ricardo BOLOPA; D. Alfredo JONES; D. Armando CLIMENT, y D. Adolfo ANTUÑA."

6. Líneas generales presentadas por Wilwardo JONES NlGER en la tercera sesión de la Segunda Fase de la Conferencia Constitucional, pp.17-18.

"PRIMERA.- La Constitución deberá prever un Estado soberano, basado en la unidad política y territorial de las Provincias autónomas de Femando Poo y Río Muni.

SEGUNDA.- El poder emana del pueblo y pertenece al pueblo, quien lo ejercerá a través de órganos libremente elegidos y ponderadamente representa >s.

TERCERA.- Los derechos fundamentales de los grupos étnicos serán los reconocidos para el hombre en la declaración y en la Carta de las Naciones Unidas.

CUARTA.- La organización del Estado deberá reflejar las características y peculiaridades de las Provincias autónomas de Fernando Póo y Rio Muni, así como de los grupos étnicos respectivos.

QUINTA.- Los órganos superiores serán necesariamente:

  • A) Una Cámara Legislativa con igual número de miembros para ambas Provincias.
  • B) Una Cámara de control constitucional, compuesta por los grupos étnicos y los distintos grupos de intereses económico-sociales.

C) El Gobierno, que será fiscalizado por la Cámara de control; y, con independencia de ello, teniendo en cuenta la personalidad política que la propia Constitución reconocerá a Fernando Póo y Río Muni, cada una de estas provincias tendrá sus correspondientes órganos autónomos, con facultades bien definidas y respetadas. con

SEXTA.- La Constitución habrá de recoger con detalle las características de los órganos, tanto del Gobierno Central como de las Provincias autónomas y de una manera explícita sus competencias respectivas.

SÉPTIMA.- Preverá, en los casos de conflictos entre el Gobierno Central y las Provincias autónomas, una fórmula de arbitraje atribuida a la Cámara de control.

OCTAVA.- La actuación de los Tribunales descansará sobre la base del Derecho tradicional hispánico y el Derecho consuetudinario de los grupos étnicos.

NOVENA.-Deberá preverse, asimismo y de una manera muy especial, la emigración, teniendo en cuenta los movimientos migratorios a que el territorio está sometido y el régimen de las poblaciones extranjeras asentadas en el mismo."

7. "Puntos básicos para un borrador de constitución" presentados por el técnico de la Conferencia Constitucional, HERRERO DE MIÑÓN. Documento 1 de la tercera sesión de la Segunda Fase de la Conferencia Constitucional.

  1. Declarará en su artículo I o que Guinea Ecuatorial es un Estado soberano, que asegura la independencia, integridad y seguridad de su territorio y garantiza la igualdad ante la Ley de todos sus ciudadanos, sin distinción de origen, raza, sexo ni religión.

  2. Se adherirá expresamente a la Declaración Universal de los Derechos del Hombre adoptada por las Naciones Unidas.

  3. El Presidente de Guinea Ecuatorial es elegido por sufragio universal y a él le competen las funciones de gobierno, asistido por un Consejo de Ministros libremente nombrado por él.

  4. La Asamblea Nacional, elegida por sufragio universal, estará compuesta por un número determinado de miembros de cada Provincia y le compete la función legislativa y la aprobación del Presupuesto.

  5. La Asamblea Nacional y el Presidente serán elegidos en un solo acto. El Presidente podrá disolver la Asamblea, pero en las elecciones inmediatas se procederá también a la elección presidencial.

  6. Las Provincias estarán gobernadas por una Diputación, elegida por sufragio universal y su Presidente, que será elegido por los Diputados.

  7. El Estado de Guinea Ecuatorial salvaguarda la autonomía de sus provincias mediante:

  • a) Una atribución de competencia expresamente reservada a las provincias.

b) La exigencia, para la adopción de toda medida legislativa importante de un "quorum" que ninguna provincia por sí sola -dada la composición de la Asamblea- pueda obtener. (Ejemplo: Río Muni, 19; Femando Poo, 12; Annobón, 1).

c) La existencia de un órgano paritario -Consejo Nacional, con igual número de representantes por provincia- de consulta obligada en los grandes problemas nacionales y cuyo dictamen es vinculante.

  • d) Los Presidentes de las Diputaciones Provinciales son automáticamente miembros del Gobierno, como Ministros sin cartera.
  1. e)EI Presidente de la Diputación de la provincia de la que no proceda el Presidente es constitucionalmente Vicepresidente.
  • f) Normas constitucionales precisas para la distribución por provincias de los ingresos del Estado.
  • g) Regulación de la función pública, cuidando de la adecuada participación de las provincias, encomendando a éstas la que le es propia. de las
  1. La Constitución reconoce el derecho activo y pasivo del sufragio sobre las siguientes bases: a) El sufragio será universal.

b) Solamente podrán presentar candidatos los grupos políticos.

c) El sistema electoral será el proporcional de lista completa, sin que en ella se pueda hacer modificaciones.

  1. La función judicial se regulará mediante Ley Orgánica con arreglo a los principios de independencia, inamovilidad y responsabilidad.

Al Tribunal Supremo le competerá también la función jurídica consultiva y el control de la contabilidad del Estado.

  1. La Constitución solamente podrá ser reformada mediante Ley aprobada en la Asamblea Nacional por una mayoría de dos tercios y refrendado por el voto popular."

  2. Declaración de intenciones del gobierno español leída por Ramón SEDÓ, presidente de la Mesa de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial en la XXX sesión de la Segunda Fase el 22 junio de 1968.

  3. A la vista de las declaraciones hechas por los representantes del pueblo de Guinea en la primera fase de la Conferencia Constitucional y deseoso de dar satisfacción a dicho pueblo en sus aspiraciones, el Gobierno español, dando con ello, al mismo tiempo, cumplimiento a la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas número 2355 adoptada el 19 de diciembre de 1967, convocó el pasado día 17 de abril esta segunda fase de la Conferencia Constitucional que ahora concluye.

  4. De conformidad con el párrafo 6 de la Resolución antes citada y de acuerdo con la Declaración formal que, en nombre del Gobierno, leyó en la Sesión de Apertura el señor Ministro de Asuntos Exteriores, el orden del día de los trabajos de esta reunión comprendía la redacción de un Texto Constitucional y de unas bases electorales que permitiesen dotar al nuevo Estado de la guinea Ecuatorial de los instrumentos jurídicos necesarios para iniciar su futura vida política. con la

  5. El Texto Constitucional que acaba de ser adoptado por la Mesa de la Conferencia representa un equilibrio entre ios diversos puntos de vista puestos de manifiesto por los diversos sectores de la Representación guineana y un compromiso que permite afirmar la unidad del Estado de Guinea Ecuatorial salvaguardando la personalidad de la isla de Fernando Póo. El Gobierno español considera que si dicho Texto responde a los criterios expresados por la Representación del pueblo de Guinea a lo largo de los trabajos de la Conferencia, lo aceptaría a reserva de que el propio pueblo manifestase directamente su opinión sobre el mismo en una consulta electoral que será celebrada en el territorio tan pronto como las Cortes Españolas concedan al Gobierno la necesaria autorización para adoptar las medidas conducentes a la total descolonización de Guinea Ecuatorial.

  6. Si el pueblo de Guinea aceptase el Texto Constitucional propuesto, en un plazo no superior a dos meses, el Gobierno español pondría en ejecución las disposiciones de la Constitución aprobada celebrando unas elecciones que habrían de organizarse de acuerdo con los principios electorales que la propia Constitución contiene. Constituidas las Altas Magistraturas del Estado y designado por el Presidente de la República el primer gobierno Constitucional de Guinea, el Gobierno español, de acuerdo con la fecha que se convenga, efectuará la transmisión de poderes sobre toda Guinea Ecuatorial proclamando la independencia del territorio. no el

  7. Es propósito del Gobierno español, de acuerdo con lo estipulado en la Resolución de las Naciones Unidas antes citada, invitar al Secretario General de la Organización Internacional con el fin de que, de acuerdo con el mismo, pueda asegurar la presencia de las Naciones Unidas en el territorio en el momento de celebrarse la consulta electoral sobre el Texto Constitucional así como en las elecciones generales que deben elegir las nuevas Magistraturas del Estado.

  8. El Gobierno español confía en que el pueblo de Guinea ratificará el Texto elaborado a lo largo de las sesiones de esta Conferencia y declara que, en el caso de que así no fuese, informará del hecho a las Naciones Unidas, reiterando su aceptación de la Resolución número 2355 de conceder la independencia, sin más condicionamiento que hacerlo de acuerdo con los deseos del pueblo de guinea y con las máximas garantías -si posible fuera por parte de las propias Naciones Unidas- de

que ello no entrañe riesgos y problemas que provisoriamente puedan ser evitados.

  1. En relación con el ftituro, el Gobierno español está dispuesto a colaborar con el Estado independiente de la guinea Ecuatorial a fin de contribuir a su estabilidad y de facilitar su desarrollo económico.

  2. El Gobierno español desea, en primer término, evitar que al declararse la independencia pueda producirse una crisis económica. Para ello ofrece mantener en su actual volumen y con la misma estructura general, la ayuda prevista en el actual Presupuesto bienal español 1968/1969, durante el período de su vigencia. Durante esta primera etapa el nuevo Estado podrá concertar con España los Acuerdos que regulen la cooperación económica y técnica entre los dos países.

  3. A más largo plazo conviene reconsiderar el problema del desarrollo de la economía guineana en la nueva situación sobre bases realistas. El Gobierno español ayudará a la Guinea Ecuatorial en esta tarea, que habrá de llevarse a cabo con las necesarias garantías de eficacia. Con este fin ambos Gobiernos negociarán el volumen la estructura y la duración de la cooperación económica.

  4. El Gobierno español está también dispuesto a mantener en una primera etapa transitoria los funcionarios y servicios que se consideren necesarios para asegurar la continuidad administrativa en tanto entran en vigor los Acuerdos de asistencia técnica.

En esta etapa transitoria, el estatuto jurídico y administrativo de los funcionarios españoles será garantizado por el Gobierno español y por el guiñearlo, conjuntamente.

  1. Para la etapa ulterior el Gobierno español está dispuesto a negociar con el de la guinea Ecuatorial los convenios de cooperación que sean precisos. En virtud de ellos el Gobierno guineano podrá ser asesorado por técnicos españoles en las distintas ramas de la Administración.

  2. El Gobierno español está dispuesto a a>udar al de la Guinea Ecuatorial en la formación de sus técnicos y funcionarios. Para ello se establecerán programas adecuados que permitan a los guiñéanos realizar estudios en centros docentes españoles y hacer prácticas en los distintos Organismos de nuestra Administración.

  3. El Gobierno español cederá al Estado de la Guinea Ecuatorial sus bienes de dominio público, reservándose los inmuebles que para su propio uso y mutuamente se convenga con el nuevo Estado. Con el mismo criterio el Estado español cederá al de Guinea todos los derechos, económicos o de otro tipo, que pudieran corresponderle de conformidad con la Ley española de Hidrocarburos de 16 de diciembre de 1958, en el entendido de que el Estado guineano garantizará el respeto de los acuerdos que España tiene contraídos con las Compañías concesionarias. A su vez el Estado guineano deberá respetar las concesiones administrativas otorgadas por la Administración española para que, de un lado, no se altere el funcionamiento de algunos servicios tan importantes como los de transportes y telecomunicaciones y, de otro, se mantenga el respeto a las personas, a los derechos adquiridos y a las obligaciones jurídicas derivadas de la actual situación en forma que haga posible una normal y pacífica evolución social y económica del país.

  4. Con el fin de mantener y estimular sus relaciones económicas, los dos Gobiernos estudiarán conjuntamente el régimen arancelario más conveniente para la Guinea Ecuatorial y determinarán si es preferible el establecimiento entre ellos de una unión aduanera o de una zona de libre cambio.

  5. En el terreno financiero el Gobierno español ofrece su colaboración para hacer frente a la retirada de la peseta con motivo de la independencia de guinea Ecuatorial y a su sustitución por la moneda guineana, así como para la determinación de la paridad de ésta.

A tal efecto el Gobierno español prestará su ayuda al de la Guinea Ecuatorial para el establecimiento de un Banco de Emisión."

9. CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DE GUINEA ECUATORIAL (1968)

PREÁMBULO

El pueblo de Guinea Ecuatorial, en uso del derecho de autodeterminación, consciente de su responsabilidad en la Historia, decidido a crear un Estado de Derecho en que las libertades individuales y colectivas gocen de una garantía y eficacia reales, resuelto a incorporarse a la comunidad de Estados independientes y a la Organización de las Naciones Unidas, y a mantener estrecha solidaridad con los pueblos africanos de acuerdo con los principios de la Carta de la Organización de la Unidad Africana, adopta la siguiente su la

CONSTITUCIÓN

Título /.-DEL ESTADO Y DE LOS CIUDADANOS

Artículo 1.- La República de Guinea Ecuatorial, integrada por las Provincias de Río Muni y de Fernando Poo, es un Estado soberano e indivisible, democrático y social

La Provincia de Río Muni comprende, ademas del territorio de este nombre las islas de Coriseo, Elobey Grande y Elobey Chico e islotes adyacentes.

La Provincia de Fernando Poo comprende la isla de este nombre, la de Annobón e islotes adyacentes. La República de Guinea Ecuatorial garantiza la independencia, la integridad y la seguridad de su territorio y salvaguarda la autonomía de sus provincias, de acuerdo con lo establecido en esta Constitución.

Artículo 2.- La soberanía nacional pertenece al pueblo guineano que la ejerce en la forma y dentro de los límites de la Constitución. La elección de sus representantes se hará por sufragio universal. La soberanía nacional también podrá ejercerse directamente por vía de referéndum.

Artículo 3.- La República de Guinea Ecuatorial promueve el desarrollo político, económico y social de su pueblo y garantiza la igualdad ante la Ley y la seguridad jurídica de todos sus nacionales, sin distinción de origen, raza, sexo o religión.

El Estado reconoce y garantiza los derechos y libertades de la persona humana recogidos en la Declaración Universal de Derechos del Hombre y proclama el respeto a las libertades de conciencia y religión, asociación, reunión, expresión, residencia y domicilio, el derecho a la propiedad, a la educación y a condiciones dignas de trabajo.

El Estado promueve asimismo el desarrollo de los Sindicatos y Cooperativas y asegura a los trabajadores la defensa de sus derechos.

Artículo 4.- Todo acto de discriminación racial, étnica, religiosa o que atente a la seguridad interior o exterior del Estado, a su integridad territorial, a las garantías constitucionales de las Provincias o a los derechos individuales o colectivos reconocidos en esta Constitución, será castigado por la Ley.

Artículo 5.- Todos los nacionales de Guinea Ecuatorial, mayores de edad, son electores y elegibles en las condiciones determinadas por la Ley.

Artículo 6.- El régimen relativo a la nacionalidad se determinará en una Ley Institucional.

Artículo 7.- El idioma oficial del Estado es el español. El uso de las lenguas tradicionales será respetado.

Artículo 8.- La capital del Estado es la ciudad de Santa Isabel.

Título II. - DE LA JEFA TURA DEL ESTADO

Artículo 9.- El Presidente de Guinea Ecuatorial es elegido por sufragio universal directo y secreto en Colegio Nacional único.

Será elegido el candidato a la Presidencia que reúna la mayoría absoluta de los sufragios emitidos. En caso de que ninguno de los candidatos la obtuviera, se celebrará una nueva elección entre los dos que hubiesen alcanzado mayor número de votos. Los casos de empate se decidirán igualmente por la nueva elección.

El Presidente tomará posesión de su Alta Magistratura antes de transcurrir diez días desde la proclamación de los resultados electorales.

El mandato del Presidente de la República será de cinco años.

Artículo 10.- Los casos de incapacidad física o mental, así como el impedimento legal para desempeñar la Presidencia de la República, deberán ser denunciados por la Asamblea, previo acuerdo adoptado por mayoría de tres cuartas partes de sus componentes, informados por el Consejo de la República y declarados por el Tribunal Supremo en pleno. Tanto e! informe como la declaración habrán de ser emitidos, cada uno de ellos, en el plazo máximo de quince días.

La declaración de impedimento legal sólo podrá basarse en la violación intencionada de la Constitución o en hechos que puedan dar lugar a responsabilidad criminal grave. de la

Desde la denuncia de la Asamblea hasta la declaración por el Tribunal Supremo de la existencia de incapacidad o impedimento legal, el Presidente no podrá hacer uso de la facultad de disolución de la Asamblea.

Artículo 11.- El Presidente de la República dirige la política nacional, y su autoridad se extiende a todo cuanto se refiere a la conservación del orden público en el interior y a la seguridad del Estado en el exterior, conforme a la Constitución y a las leyes, y, en consecuencia:

  • a) Representa a Guinea en los actos públicos y en las relaciones internacionales.
  • b) Es Jefe de las Fuerzas Armadas.
  • c) Confiere los honores y recompensas del Estado.
  • d) Promulga las leyes y garantiza la ejecución de las mismas, e) Recibe y acredita a los Embajadores.
  1. í) Ejerce el derecho de gracia.

Artículo 12.- Los candidatos a la Presidencia habrán de ser nacionales de Guinea Ecuatorial y tener más de treinta años de edad.

Artículo 13.- El Presidente de la República es el Jefe del Gobierno, y elige, nombra y separa libremente a los Ministros, que son los jefes superiores de sus respectivos Departamentos.

Un tercio al menos de los Ministros deberán ser naturales de cada una de las Provincias.

Artículo 14.- El Vicepresidente será un Ministro nombrado por el Presidente entre los naturales de provincia distinta de aquélla de la que él proceda. Ejercerá las funciones que en él delegue el Presidente de la República y desempeñará provisionalmente las de la Presidencia en los casos de vacante o ausencia de su titular.

En los casos de vacante producida por fallecimiento, incapacidad o impedimento legal declarado del Presidente, el Presidente en funciones convocará antes de treinta días nuevas elecciones para ia Presidencia, a no ser que hubiesen transcurrido más de tres años del mandato del Presidente anterior, en cuyo caso continuará desempeñando las funciones asumidas provisionalmente hasta la expiración total de aquél.

El Presidente elegido con arreglo a lo establecido en el párrafo anterior terminará su su

mandato en la misma fecha en que hubiera finalizado el de¡ Presidente sustituido.

En los casos de vacante simultánea o sucesiva de la Presidencia y Vicepresidencia, el Presidente de la Asamblea asumirá la de la República, en las mismas condiciones señaladas en el párrafo segundo de este artículo. el

Artículo 15.- Las decisiones del Presidente de la República referentes a la Política general del Estado, a los proyectos legislativos, al ejercicio de la potestad reglamentaria, a los nombramientos para los cargos de la Administración del Estado, y, en general, los actos que deban revestir forma de Decreto, con arreglo a las Leyes, serán adoptadas previa deliberación del Consejo de Ministros y refrendadas por aquél a quien corresponda su ejecución. a Jos

Titulo III -DE LA ASAMBLEA DE LA REPÚBLICA

Artículo 16.- La Asamblea de la República se compone de 35 Diputados, elegidos cada cinco años por sufragio universal, directo y secreto.

Todos los Diputados representan al pueblo guineano y deben servir a la Nación y al bien común.

Artículo 17.- La elección de los Diputados y, en general, el régimen electoral se regulará de acuerdo con las bases siguientes:

  1. Las elecciones previstas en esta Constitución serán convocadas y celebradas antes de finalizar los mandatos correspondientes y en los plazos establecidos en la Ley Electoral. La convocatoria se hará por ei Presidente mediante Decreto acordado en Consejo de Ministros. La
  2. Río Muni y Fernando Poo constituirán sendas circunscripciones electorales. La isla de Annobón, así como el conjunto de las islas de Coriseo, Elobey Grande y Elobey Chico constituirán dos circunscripciones aparte.
  3. La circunscripción electoral de Fernando Poo elegirá 12 Diputados a la Asamblea de la República.

La circunscripción electoral de Río Muni elegirá 19 Diputados.

La de la isla de Annobón elegirá 2 Diputados.

La circunscripción constituida por las islas de Coriseo, Elobey Grande y Elobey Chico elegirá también 2 Diputados.

Los Diputados elegidos por cada una de estas circunscripciones deberán ser naturales de la Provincia correspondiente.

  1. Con objeto de facilitar la representación de las minorías, el sistema electoral asegurará la proporcionalidad entre los votos emitidos y los puestos que deben proveerse.
  2. En las circunscripciones de Fernando Poo y Río Muni el sistema electoral será el proporcional de lista, con prohibición de combinación de candidaturas. El reparto de restos de cada circunscripción se hará según el sistema de[ mayor resto. En la circunscripción de Annobón y en la de Coriseo, Elobey Grande y Elobey Chico el sistema electoral será el de mayoría simple con lista y prohibición de combinación de candidaturas. será el
  3. La recepción y admisión de las candidaturas electorales, la regularidad de las elecciones y la centralización de sus resultados estará garantizada por una Comisión Electoral.

Artículo 18.- Ningún miembro de la Asamblea podrá ser perseguido, detenido, preso o juzgado por opiniones o votos que emita en el ejercicio de sus funciones.

Ningún miembro de la Asamblea, podrá, hallándose ésta en período de sesiones, ser perseguido o detenido por causa criminal sin autorización de la Mesa de la Asamblea, salvo casos de flagrante delito. ser

Ningún miembro de la Asamblea podrá, aun no estando ésta en período de sesiones, ser detenido sin previa autorización de la Mesa de la Asamblea, salvo casos de delito flagrante o de

condena por sentencia firme.

La detención de un miembro de la Asamblea quedará en suspenso cuando ésta lo requiera.

Artículo 19.- La Asamblea de la República se reúne de pleno derecho el primer día laborable después de transcurridos quince desde la proclamación de los resultados electorales. La Asamblea aprueba su propio reglamento y elige, al iniciarse cada legislatura, su Presidente y la Mesa.

Articulo 20.- La Asamblea de la República se reúne en sesiones públicas ordinarias dos veces al año: una. en el mes de febrero y, otra, en el mes de octubre, por un tiempo máximo de dos meses por período de sesiones.

  • La Asamblea podrá reunirse en sesión extraordinaria, para tratar un orden del día determinado, a requerimiento del Presidente de la República o a petición de diez de sus miembros. del día

Artículo 21.- A la Asamblea de la República compete elaborar las Leyes, discutir y aprobar el presupuesto y controlar la acción gubernamental.

  • Artículo 22.- Revestirán el carácter de ley Institucional, además de las calificadas como tales en esta Constitución, las siguientes materias:
  1. el régimen electoral;
  2. los planes de desarrollo;
  3. el régimen local;
  4. la emigración e inmigración y la política laboral de empleo.

Artículo 23.-. Serán materia de ley:

  1. Los derechos individuales y colectivos de los ciudadanos;
  2. el estado civil de las personas;
  3. los principios generales del régimen administrativo y de la función estatal, y la selección técnica, responsabilidades y garantías de los funcionarios, cuidando de la adecuada participación de las Provincias;
  4. los principios generales de la Defensa Nacional;
  5. la determinación de los delitos y las penas;
  6. el régimen de emisión de moneda, la deuda pública nacional o internacional y el régimen bancario;
  7. la expropiación forzosa, la nacionalización de empresas y la transferencia de propiedad entre los sectores público y privado;
  8. los principios fundamentales del Derecho Civil, Administrativo, Mercantil, Social y Procesal; y
  9. las incompatibilidades de los Altos Cargos de la República. Esta materia se regulará con arreglo al principio general de la no-compatibilidad entre los titulares de los diferentes órganos que se configuran en esta Constitución.

Artículo 24.- El sistema financiero se determinará por Ley institucional, con arreglo a las siguientes normas:

  • a) El sistema tributario será único para todo el país. Las Provincias dispondrán de los recursos que les asignen los presupuestos del Estado.

Los Ayuntamientos dispondrán de los fondos que les asignen las Provincias y de los ingresos propios procedentes de recursos patrimoniales, tasas y contribuciones especiales, dentro de los límites que establezca !a Ley de Régimen Local.

  • b) La Asamblea de la República aprobará bianualmente los presupuestos ordinarios de ingresos y gastos y de ayuda para el desarrollo.
  1. El presupuesto ordinario de ingresos y gastos se financiará con impuestos, tasas, contribuciones especiales e ingresos patrimoniales. tasas.

El presupuesto de ayuda para el desarrollo se financiará con ingresos procedentes de emisión

de Deuda Pública, operaciones de crédito, préstamos de organismos internacionales, de financiación o ayuda extranjera.

  • c) Los gastos del presupuesto ordinario se distribuirán con arreglo a los siguientes criterios:
  1. En primer lugar se determinarán los créditos para gastos de competencia del Estado no susceptibles de imputación geográfica.
  2. En segundo lugar se determinarán los créditos para gastos que, siendo de competencia del Estado, originen un mayor beneficio directo o indirecto a alguna de las Provincias.
  3. En tercer lugar se determinarán los créditos globales asignados a cada una de las Provincias para gastos de su exclusiva competencia. de las
  4. La asignación de los créditos previstos en los apartados 2 y 3 anteriores se hará en proporción a la recaudación efectivamente soportada por cada Provincia, y a este efecto, el órgano que actúe como Tribunal de Cuentas de la Nación decidirá para dos años antes de la sesión de octubre de la Asamblea prevista en el artículo 32 los correspondientes porcentajes deducidos de la ejecución del último presupuesto ordinario. Estos porcentajes se aplicarán al presupuesto bienal. en
  5. Las Provincias no podrán acordar por sí mismas créditos extraordinarios, suplementos de créditos ni anticipos.

Cuando las necesidades urgentes y justificadas lo exijan, las Provincias podrán solicitar del Gobierno que formule el oportuno Proyecto de Ley a la Asamblea Nacional, que tendrá presente el orden de prioridad y las normas de distribución expuestas.

Cuando estas operaciones originen un exceso de gasto de una Provincia respecto de otra, según los criterios de distribución establecidos, dicho excedente se compensará en el presupuesto ordinario siguiente.

  • d) Los gastos del presupuesto de ayuda para el Desarrollo se distribuirán de acuerdo con criterios económicos de selección de inversiones, aprobadas en la Ley Institucional del Plan de Desarrollo.

Los intereses y gastos de amortización de ia Deuda Pública, créditos, préstamos de organismos internacionales y otras operaciones financieras se imputarán como gastos específicos de las Provincias en proporción al volumen de gasto realizado en cada una de ellas. de

Artículo 25.- Las materias de competencia estatal no reservadas expresamente a la Ley en virtud de los artículos 22 y 23 tienen carácter reglamentario.

El desarrollo reglamentario de las Leyes cuya naturaleza lo requiera exigirá informe previo del Consejo de la República.

Artículo 26.- La iniciativa legislativa corresponde al presidente de la República en Consejo de Ministros y a los Diputados.

Artículo 27.- Los Diputados y el Gobierno pueden proponer enmiendas. Las proposiciones de Ley y las enmiendas presentadas por los Diputados que entrañen una disminución de los ingresos públicos o un aumento de los gastos de igual naturaleza no serán sometidas a trámite sin la autorización del Gobierno. sin la

Tampoco serán admitidas las proposiciones de ley o enmiendas relativas a materias que afecten esencialmente a la organización interna de una Provincia si no friesen presentadas, al menos, por cinco diputados que provengan de la Provincia afectada.

Artículo 28.- Si durante la elaboración de una Ley el Gobierno y la Asamblea estuvieran en desacuerdo sobre la admisibilidad de un proyecto, proposición o enmienda, a tenor de lo previsto en los artículos 22, 23, 24, 25 y 27 de esta Constitución, la cuestión será decidida en el plazo de quince días por el Consejo de la República.

Artículo 29.- Los proyectos e iniciativas del Gobierno tendrán prioridad en el orden del día.

Artículo 30.- La aprobación de las Leyes requerirá la mayoría de votos de los Diputados asistentes, las Leyes que con arreglo a la Constitución tienen rango institucional exigirán la mayoría cualificada de dos tercios más uno de los votos de los componentes de la Asamblea.

Artículo 31.- Aprobada la Ley por la Asamblea, su Presidente la remitirá al Presidente de la República para que la promulgue en el plazo máximo de treinta días. En el transcurso de este período, el Presidente de la República, en Consejo de Ministros, podrá devolverla a la Asamblea para nueva deliberación, tras la cual se entenderá aprobada si reúne los dos tercios más uno de los votos de los Diputados de la Asamblea.

Artículo 32.- El Gobierno presentará bianualmente a la Asamblea de la República el proyecto de presupuesto del Estado, depositándolo en la Secretaría de la misma, al menos cuarenta días antes del comienzo de la sesión de octubre. Su examen gozará de prioridad absoluta en los trabajos de la Asamblea, a fin de que ésta se pronuncie sobre el mismo en el plazo máximo de treinta días. Pasado este plazo, si la Asamblea no se hubiera pronunciado, el Gobierno podrá promulgarlo por Decreto. Si hubiera sido rechazado quedará automáticamente prorrogado por dozavas partes el anterior hasta que el nuevo proyecto que el Gobierno debe presentar en un plazo de tres meses, sea adoptado por la Asamblea. el

Si el Gobierno no presentase el proyecto de presupuesto se entenderá prorrogado el anterior por un período de tres meses.

Artículo 33.- Los medios de control de la Asamblea sobre el Gobierno son:

  • a) la interpelación;
  • b) la pregunta escrita;
  • c) los debates;
  • d) las comisiones de información;
  • e) la moción de censura a los Ministros.

Título IV.- DE LAS RELACIONES ENTRE EL GOBIERNO Y LA ASAMBLEA DE LA REPÚBLICA

Artículo 34.- El Presidente de la República podrá dirigir mensajes a la Asamblea y a la Nación. El presidente deberá informar a la Asamblea de la República, al menos una vez al año, sobre las directrices básicas de la política de su Gobierno.

Artículo 35.- Los Ministros del Gobierno tienen libre acceso a la Asamblea y pueden tomar la palabra en ella de acuerdo con el Reglamento. La Asamblea podrá requerir la presencia de los Ministros a efectos de lo previsto en el artículo 33.

Artículo 36.- Los mandatos del Presidente de la República y de la Asamblea se iniciarán y finalizarán a la vez. Sin embargo, el Presidente de la República continuará desempeñando la Jefatura del Estado hasta la toma de posesión de su sucesor.

Artículo 37.- El Presidente de la República, en Consejo de Ministros, podrá pronunciar la disolución de la Asamblea, pero deberá convocar elecciones en el plazo de treinta días. En este caso se entenderán convocadas igualmente elecciones para la Presidencia de la República.

Artículo 38.- Cuando razones de necesidad lo aconsejen, el Presidente, una vez oído el Consejo de la República, podrá solicitar de la Asamblea delegación para regular por Decreto-Ley durante un período determinado de tiempo materias reservadas a la Ley.

Las disposiciones adoptadas en virtud de esta autorización deberán ejercerse al tenor de la

misma, y en ningún caso podrán afectar a las Leyes Institucionales.

Articulo 39.- En circunstancias excepcionales en las que resulte amenazado el normal funcionamiento de las Instituciones, el Presidente de la República podrá suspender, por un plazo máximo de quince días, las garantías individuales o colectivas señaladas en esta Constitución respecto a los derechos de libre expresión, reunión y asociación.

Dentro de dicho plazo la Asamblea se reúne de pleno derecho para que el Presidente de la República dé cuenta de la suspensión y de las razones que la motivaron. La prórroga de dicho plazo, si el Presidente lo estimase oportuno, sólo podrá ser acordada por la Asamblea.

Artículo 40.- La Asamblea de la República podrá censurar alguno o algunos de los Ministros del Gobierno. La moción de censura deberá ser presentada, al menos, por cinco miembros de la Asamblea y sometida a votación cuarenta y ocho horas después de su presentación. Para su adopción será necesario el voto favorable de dos tercios más uno de los miembros de la Asamblea de la República.

La moción de censura se comunicará al Presidente para que éste acuerde lo que considere oportuno Si transcurridos seis meses desde la censura anterior, ésta se reiterase por mayoría de las tres cuartas partes de la Asamblea contra el mismo miembro o miembros del Gobierno, se formulará al mismo tiempo la petición al Presidente de la República para que sustituya a los Ministros afectados.

Título V.-DEL CONSEJO DE LA REPÚBLICA

Artículo 41.- El Consejo de la República se compone de seis miembros, cuyo mandato durará cuatro años, y uno de los cuales actuará de Presidente. Estos seis Consejeros serán elegidos libremente por mitad por cada uno de los Consejos Provinciales entre personas naturales de cada una de las provincias que no pertenezcan ni al Consejo Provincial ni a la Asamblea de la República.

El Presidente será elegido por los Consejeros, y si no hubieran adoptado un acuerdo sobre este punto pasados siete días de la constitución del Consejo se turnarán anualmente en el desempeño de dicho cargo los dos Consejeros que hayan obtenido mayor número de votos para la Presidencia, comenzando por el de mayor edad.

Los acuerdos serán adoptados por mayoría. Si ésta no se alcanza después de tres votaciones sucesivas se entenderá que no se ha producido el dictamen favorable cuando éste es exigido con carácter vinculante. En los demás casos el empate se decidirá por el voto de calidad del Presidente.

Artículo 42.- Corresponde al Consejo de la República:

  1. Dictaminar, antes de su promulgación, sobre la constitucionalidad de las Leyes calificadas como Institucionales.
  2. Dictaminar, con carácter vinculante, sobre la legalidad constitucional del desarrollo reglamentario de las Leyes Institucionales.
  3. Informar sobre la legalidad del desarrollo reglamentario de las demás leyes.
  4. Informar sobre las causas de incapacidad o impedimento legal para el desempeño de la Presidencia de la República.
  5. Resolver las cuestiones de competencia planteadas al amparo del artículo 28.
  6. Decidir los conflictos que puedan plantearse entre el Estado y las Provincias en relación con las competencias atribuidas en los artículos 43 y 44 de esta Constitución.
  7. Proponer en terna al Presidente de la República las personas que puedan ser nombradas Magistrados del Tribunal Supremo.
  8. Asesorar al Gobierno en cuantas cuestiones le someta.

Titulo VI. -DE LAS COMPETENCIAS DEL ESTADO Y US PROVINCIAS

Articulo 43.- El Estado de Guinea Ecuatorial, a través de los órganos previstos en esta Constitución y en las Leyes, es competente en las siguientes materias: esta

  • a) Las relaciones internacionales;
  • b) Las Fuerzas Armadas;
  • c) la nacionalización y el estado civil de las personas;
  • d) la protección y garantía de los derechos del individuo;
  • e) el Derecho privado, el Derecho penal y el régimen penitenciario y de la extradición, el Derecho laboral, el Derecho procesal, el Derecho electoral y la organización de la Administración de Justicia;
  • f) el dominio público nacional;
  • g) el régimen monetario, fiscal, bancario y financiero y las pesas y medidas, sin perjuicio de lo previsto en esta Constitución sobre la distribución de los recursos fiscales;
  • h) la investigación estadística, la planificación del desarrollo económico y social nacional, de la sanidad y la enseñanza, de las obras públicas de interés nacional, la explotación del subsuelo y la coordinación y ejecución de los proyectos industriales de interés nacional;
  • i) el régimen general de Prensa, Radio y Televisión y Correos, telecomunicaciones y transportes no interiores a cada Provincia;
  • j) la Administración Pública del Estado, la organización del personal y los servicios necesarios para el ejercicio de las competencias anteriormente señaladas y la concesión de títulos profesionales;
  • k) el derecho de gracia y el otorgamiento de honores y recompensas;
    1. la fiscalización de los servicios estatales desempeñados en la Provincia por la delegación del Estado en materias de su competencia;
  • m) y todas las competencias inherentes al desempeño de las anteriormente citadas.

Artículo 44.- Las Provincias son competentes en las materias siguientes:

  • a) Organización y gestión de los servicios públicos provinciales;
  • b) funcionarios de la Provincia;
  • c) servicios de policía local;
  • d) establecimientos docentes dentro de la planificación estatal de la enseñanza;
  • e) bibliotecas, museos e instituciones análogas, campañas de extensión cultural y espectáculos recreativos; y
  • f) actividades y establecimientos deportivos;
  • g) creación, mantenimiento y dirección de establecimientos sanitarios dentro de la planificación estatal de la sanidad; de la
  • h) instituciones benéficas;
  • i) dominio público provincial;
  • j) aguas públicas y obras hidráulicas;
  • k) vías de comunicación y medios de transporte interiores a cada Provincia;
    1. régimen de mercados y ferias;
  • m) caza y pesca fluvial;
  • n) ejecución, contratación y concesión de obras y servicios provinciales;
  1. ñ) creación, agregación o segregación de municipios según lo previsto en la Ley de Régimen Local;
  • o) y todas las competencias inherentes al desempeño de las anteriormente citadas.

Título VIL-DE LAS PROVINCIAS Y MUNICIPIOS

Artículo 45.- El órgano representativo de la Provincia es el Consejo Provincial. El Consejo de Fernando Poo se compondrá de ocho Consejeros, uno de ellos elegido por la circunscripción de Annobón; el de Río Muni, de doce, uno de los cuales será elegido por la de Coriseo.

Los Consejeros serán elegidos por sufragio universal y su mandato coincidirá con el de la Asamblea de la República. Para ser Consejero Provincial se requiere ser nacional guineano, mayor de edad y natural de la Provincia o residente en ella durante más de 10 años.

Artículo 46.- Cada Consejo Provincial, una vez constituido, procederá a la elección de su Presidente. Una vez realizada la elección se comunicará al Presidente de la República, y el Presidente del Consejo Provincial prestará juramento ante aquél de servir bien y fielmente el cargo. el

El Presidente representa al Consejo, ejecuta sus acuerdos y es el Jefe de la Administración Provincial.

El mandado de¡ Presidente será de cinco años, y sólo podrá ser separado de su cargo por acuerdo del Consejo Provincial adoptado por mayoría de dos tercios de sus miembros.

Artículo 47.- Cada Consejo redactará su propio Reglamento y organizará la administración de los intereses provinciales libremente, de acuerdo con las normas establecidas en esta Constitución.

Corresponde al Consejo Provincial deliberar sobre cualquier materia de competencia provincial, asegurar los derechos e intereses de las diversas Comunidades y controlar mediante ruegos, preguntas y debates la acción del Presidente del Consejo Provincial.

En especial le compete la aprobación de las disposiciones de carácter general de índole provincial y la adopción de los presupuestos de la Provincia presentados por el presidente.

Artículo 48.- El Presidente de la República podrá suspender los acuerdos de los Consejos Provinciales y los actos de sus Presidentes si los estima contrarios a las Leyes, dando cuenta inmediatamente al Tribunal Supremo, que, en pleno, resolverá sobre la cuestión de la legalidad de los mismos.

Artículo 49.- Las Provincias se dividen administrativamente en Municipios, cuyos Ayuntamientos serán elegidos por sufragio universal. Los Alcaldes serán elegidos por los Concejales de entre ellos mismos.

La Ley de Régimen Local establecerá la organización, atribuciones y ámbito de competencias de los Ayuntamientos y regulará un régimen especial para los de Annobón y Coriseo, atendiendo a la peculiaridad de estas islas, o para cualquier otro cuyas circunstancias especiales lo aconsejen. ámbito de

Título VIII.- DE LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA

Artículo 50.- La Administración de Justicia corresponde al Tribunal Supremo y a aquellos órganos judiciales que una Ley Institucional determine. La función pública judicial será ordenada con arreglo a los principios de legalidad, inamovilidad y responsabilidad.

Artículo 51.- El Tribunal Supremo resolverá los recursos que le sean atribuidos en materia electoral, y le corresponderá, en la forma determinada por las Leyes, el control de la ejecución presupuestaria y de la contabilidad del Estado.

Artículo 52.- Los Magistrados del Tribunal Supremo serán nombrados por el Presidente de la República entre los miembros de la Carrera Judicial o Juristas de acreditada competencia que figuren en la terna que le someterá el Consejo de la República.

El pleno del Tribunal Supremo elegirá su Presidente por mayoría absoluta de sus componentes. de sus

Artículo 53.- La responsabilidad penal del Presidente de la República y de los Ministros, del Presidente de la Asamblea, de los Presidentes de los Consejos Provinciales y de los miembros del Tribunal Supremo se exigirá ante este Tribunal en pleno.

La responsabilidad penal del Presidente de la República sólo será exigible una vez que haya cesado en el cargo.

Título IX. - DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES

Artículo 54.- Guinea Ecuatorial se ajustará en sus relaciones internacionales a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y de la Carta de la Organización de la Unidad Africana.

Artículo 55.- El ordenamiento jurídico guineano se ajustará a las normas del Derecho internacional con validez general.

Artículo 56.- Al Presidente de la República corresponde la negociación de los tratados y acuerdos internacionales. Los tratados y acuerdos que afecten a las materias reservadas a la Ley o que impliquen cargas para la Hacienda Pública deberán ser ratificados o aprobados mediante Ley. En los demás casos, la ratificación o aprobación competen al Presidente de la República en Consejo de Ministros.

Artículo 57.- Los tratados y acuerdos debidamente ratificados y aprobados tienen, una vez promulgados, fuerza de Ley. Sus disposiciones no pueden ser modificadas, derogadas o suspendidas sino en forma prevista en aquéllos o conforme al Derecho internacional general.

Titulo X.- DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL

Artículo 58- Las Leyes de reforma constitucional deberán ser aprobadas en la Asamblea de la República por mayoría cualificada de dos tercios más uno de los votos de todos sus miembros.

La reforma de los artículos 1, 13, 14, 17, 22. 24, 30. 38, 39, 41, 42, 44 y 58 exigirá referéndum con resultados acordes en las Provincias, además de la aprobación de la Asamblea en las condiciones antedichas.

DISPOSICIONES TRANSITORIAS

  • I a . Con independencia de lo que en su día disponga la Ley de Nacionalidad, se considerarán nacionales guiñéanos las personas de ascendencia africana que hayan nacido en Guinea Ecuatorial y sus hijos, aunque hayan nacido fuera de ella, siempre que, en uno y otro caso, vengan poseyendo como tales la nacionalidad española.
  • 2 a . La legislación en vigor en Guinea en e! momento de la independencia que no contradiga lo establecido expresamente en esta Constitución, continuará vigente mientras no sea derogada o modificada por las Instituciones guineanas competentes.
  • y Los convenios de ayuda y asistencia técnica que el Gobierno guineano pueda concertar en el futuro deberán facilitar la progresiva africanización de todos los cuadros de la Administración

del país.

DISPOSICIÓN COMPLEMENTARIA

La anterior Constitución se someterá a referéndum del pueblo guineano, y una vez aprobada entrará en vigor en la fecha que se señale para la independencia.

Participarán en el referéndum de esta Constitución y en las elecciones para constituir las Instituciones previstas por la misma las personas consideradas nacionales guineanas en la Disposición Transitoria Primera. las en la

C. RESULTADO DE LAS ELECCIONES GENERALES EN GUINEA ECUATORIAL PREVIAS A LA TRANSFERENCIA DE PODERES, ONU A/7200/REV.1 GUINEA ONU

1. Resultados de las elecciones generales celebradas el 22 de septiembre de 1968.

V. emitidos V. nulos Ondo Edu Macías Ndong Bosio
1. Rio Muni
Acurenam 4.103 14 3.567 85 437
Bata 8.727 32 1.439 2.438 4.818 -
Ebebiyín 15.614 471 2.739 12.207 197 -
Evinayong 10.697 1 10.454 62 180
Micomeseng 8.858 272 1.519 6.946 121 -
Mongomo 5.945 9 1.116 4.787 33 -
Nsorc 4.285 37 2.261 1.850 137 -
Puerto Iradier (Kogo) 4.965 9 615 27 4.314 -
Río Benito (Mbini) 5.105 331 1.680 50 3.044 -
Niefang 7.375 37 3.395 3.397 546
Valladolid de los Bimbiles 6.902 43 2.230 4.480 149 -
82.576 1.256 31.015 36.329 13.976
2. Fernando Poo
San Fernando 944 40 49 664 191
Santa Isabel 5.926 10 237 294 2.609 2.776
San Carlos 2.640 11 74 30 697 1.828
9.510 21 351 373 3.970 4.795
I.Annobón 576 - 575 - 1 -
4. Corisco-Elobev Grande 4. Corisco-Elobev Grande 4. Corisco-Elobev Grande 4. Corisco-Elobev Grande 4. Corisco-Elobev Grande 4. Corisco-Elobev Grande 4. Corisco-Elobev Grande
-Elobey Chico 294 4 - 14 276
TOTAL GENERAL 92.956 1.281 31.941 36.716 18.223 4.795

2. Resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, celebrada el 29 de septiembre de 1968.

V . emitidos V. nulos Ondo Edu Macias lotal
1. Rio Afuni
Acurenam 4.850 49 425 4.376 4.801
Bata 10.332 54 7.990 2.288 10.278
Ebebiyin 17.592 247 14.238 3.107 17.345
Evinayong 12.126 5 74 12.047 12.121
Micomeseng 9.807 8 8.149 1.650 9.799
Mongomo 7.203 50 5.863 1.290 7.153
Nsorc 6.194 47 2.553 3.594 6.146
Puerto lradier (Kogo) 6.665 33 5.482 1.150 6.632
Río Benito (Mbini) 6.742 2 3.763 2.977 6.740
Niefang 9.103 21 4.381 4.701 9.082
Valladolid 8.819 12 5.790 3.017 8.807
99.433 528 58.708 40.197 98.905
2. Fernando Poo
San Fernando 2.849 -> 2.780 67 2.847
Santa Isabel 892 844 48 892
San Carlos 5.865 7 5.635 223 5.858
9.606 9 9.259 338 9.597
3. Annobón 716 - 1 715 716
4. Corisco-Elobey Grande -Elobey Chico 346 342 4 346
TOTAL GENERAL 1 10.101 537 68.310 41.254 109.564

BIBLIOGRAFÍA

Ibrahim ABU-LUGHOD, "Nationalism in a new perspective: the African case" en Herbert J. SPIRO, (ed.), Patterns of African Development: Five Comparisons, Prentice-Hall. Inc., New Jersey 1967.

Charles-Robert AGERON et Marc MICHEL, L'Ére de la Décolonisations, Khartala, París, 1995, 2.3. "Trois "modeles" de décolonisationL belge, espagnol et portuguais".

Samir AMIN, Le développment inégal, Ed. Minuit, París, 1971.

  • "Underdevelopment and dependence in Black África", Journal of Modern African Studies, 10,7,1972.

-Neocolonialism in West África, Harmondsworth, Penguin, 1973.

-La desconexión, IEPALA, Madrid, 1988.

Rudolf VON ALBERTINI. Decolonization. The Administration and Fuíure of the Colonies 1919-1960. Africana Publishing Company. New York & London, 1971.

Francisco ALDECOA, "Las constantes de la política exterior española". Política y Sociedad, Madrid, inv. 1989.

Mana Dolores ALGORA WEBER. Las relaciones hispano-árabes durante el régimen de Franco. La ruptura del aislamiento internacional (1946-1950), Ministerio de Asuntos Exteriores. Madrid, 1995. de

José Mario ARMERO, La política exterior de Franco, Planeta, Barcelona, 1978.

Enrique ARROJAS, "Los Territorios Españoles de Golfo de Guinea", España en África, Madrid, Eds. Ares, 1948.

Ralph AUSTEN, African Economic History. Infernal development and externa! dependency, James Currey, London & Heinemann. Porthsmouth NH, 1996, (l a ed. 1987).

Georges BALANDIER, Sociologie actuelle de VAfrique noire, Quadrige / Presses Universitaires de France, París, 1982 (l a ed. 1955). Presses

Teoría de la descolonización. Las dinámicas sociales. Ed. Tiempo Contemporáneo, Buenos Aires, 1973 (l a ed. 1971). Tiempo

Paul BARAN, La economía política del crecimiento, F.C.E., México, 1959 (l a ed. 1957).

Maurice BARBIER. Le Comité de Décolonisation des Nations Unies, Librairie Genérale de Droit et de Jurisprudence, París, 1975.

Raimundo BASSOLS, España en Europa. Historia de una adhesión a la CE., 1957-85, Política Exterior. Madrid. 1995.

Robert H. BATES, Markets and States in Tropical África. The Política! Basis of Agricultura! Policies, University of California Press, Berkeley, 1981.

Lynn BERAT, IValvis Boy, Decolonization and International Law, Yale University Press, New Haven & London. 1990.

Peter L. BERGER & Thomas LUCKMANN, La construcción social de la realidad, Amorrortu editores. Buenos Aires, 1968.

Raymond F. BETTS, Decolonization, Routledge, London & New York, 1998.

Hanna BOKOR-SZEGO, New States and International Law, Akadémiai Kiadó, Budapest, 1970.

Juan BONELLI RUBIO, El problema de la colonización. Dirección General de Marruecos y Colonias. Madrid. 1944.

-Diferencia del concepto económico en la colonización de Fernando Poo y Guinea Continental. Casa de la Guinea Española, Barcelona, 1947.

Alfred BOSCH i PASQUAL. L'Africanisme franquista i l'IDEA, Tesina de Licenciatura, Universitat Autónoma de Barcelona, 1985.

Alfred BOSCH y Gustau NERÍN. El imperio que nunca existió, por publicar, 2000.

John BREULLY, Nacionalismo y estado, Pomares-Corredor, Barcelona, 1990, (l a ed.l985).

Henry BRUNSCHIWIG, "The Decolonization of French Black África", Prosser GIFFORD & Roger Louis (eds.), The Transfer of Power in África. Decolonization ¡940-1960, Yale University Press, New Haven London, 1982. Yale

Emiliano BUALE BORIKÓ. Guinea Ecuatorial. Las aspiraciones bubis al autogobierno. lépala, Madrid, 1988.

Hedley BULL. The Anarchical Society. A Study of Order in World Polines, Macmillan. London. 1995.

-Justice in International Relations, 1983-84 Hagey Lectures, University of Waterloo, 1983.

"The Revolt Against the West" en Hedley BULL & Adam WATSON, The Expansión of International Society, Clarendon Press, Oxford, 1985.

Amilcar CABRAL. Guiné-Bissau, Nacao africana forjada na ¡uta, Textos Amílcar Cabral, Lisboa, 1974.

  • "Liberación nacional y cultura", Eduardo Mondlane Memorial Lecture, Syracuse, 1970 en Hilda Várela Barrza (ed.) Cultura y resistencia cultural: una lectura política, Ediciones el Caballito, México D.F., 1986.

Rafael CALDUCH CERVERA, "La política exterior española durante el franquismo" en R. CALDUCH,(Coord.), La política exterior española en el siglo XX, Eds. Ciencias Sociales, Madrid, 1994.

José CERVERA PERY, La evolución histórico-política de Guinea vista a través de sus leyes fundamentales, Santa Isabel, 1964.

Martin CHANOCK, Law, custom and social order: the colonial experience in Malawi and Zambia, Cambridge University Press, Cambridge, 1985.

Martin CHANOCK., "Paradigms, Policies and Property: A Review of the Customary Law of Land Tenure" en Kristin MANN, & Richard ROBERTS, Law in Colonial África, Heinemann, Porstmouth, NH, James Currey, London, 1991.

Edward CARR, The Twenty Year Crisis 1919-1939, Macmillan, London, 1939.

José Antonio CARRILLO SALCEDO, "Libre determinación de los pueblos e integridad territorial de los Estados en el dictamen del TU en el caso del Sahara occidental". Revista Española de Derecho Internacional, 33, 1978.

El Derecho Internacional en perspectiva histórica, Tecnos, Madrid, 1991.

Antonio CASSESE, Self-Determinaüon ofPeople. A legal reappraisaU Cambridge University Press. Cambridge, 1995.

Mariano L. DE CASTRO y Mana Luisa DE LA CALLE, Origen de la colonización española de Guinea Ecuatorial 1777-1860, Universidad de Valladolid, 1992.

Mariano de CASTRO y Donato NDONGO, España en Guinea. Consti-ucción del desencuentro 1778-1968, Ediciones Sequitur, Toledo, 1998.

Patrick CHABAL, Power in África. An essay in political interpretation, Macmillan, London, 1992.

Partha CHATTERJEE, Nationalist Thought and the Colonial Order. A Derivative Discourse, Zea Books, London, 1986.

  • "Was there a hegemonic project of the colonial state?" in Dagmar ENGELS y Shula MARKS, Contesting Colonial Hegemony. State and Society in África and India, British Academic Press, London, 1994.

Gervase CLARENCE-SMITH, "The Impact of the Spanish Civil War and the Second World War on Portuguese and Spanish África", Journal ofAfrican History, 26, 1985.

Inis J. CLAUDE, Jr., "Collective Legitimization as a Political Function of the United Nations", Internationa! Organizaron, vol.20, 1966.

Julio COLA ALBERICH, "El nuevo estatuto legal de las provincias del Golfo de Guinea", Revista de Política Internacional, n. 45-46, 1959.

Frederick COOPER, Decolonization and African Sociefy. The Labor Question in French and Bhtish África, Cambridge University Press, 1996.

  • "The Dialectics of Decolonization. Nationalism and Labor Movements in Postwar French África" in Frederick COOPER & Ann Laura STOLER. Tensions of Empire. Colonial Cultures in a Bourgeois World, University California Press, 1997.

  • "Conflict and Connection: Rethinking Colonial Africah History", The American Historical Review, v.99, n.5, dec.1994.

José María CORDERO TORRES. Tratado elemental de Derecho Colonial Español, Instituto de Estudios Políticos. Ed. Nacional, Madrid, 1941.

-La descolonización. Vn criterio hispánico. Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1967.

James CRAWFORD. The creation of States in International Law. Oxford, 1978; ídem, The Rights ofPeoples, Clarendon Paperbacks, Oxford, 1992.

Jacint CREUS. "Sexe i missió. Des fíci i desfetes em l'evangelització claretiana de Guinea, 1883-1910". lies e Imperiis, n.3, prim.2000.

John DARWIN. Britain and Decolonization. The retreat from empire in the post~war world, Macmiílan. London, 1988.

The End of the British Empire. The historical debate, Institute of Contemporary British History, Oxford (UK) & Cambridge (USA). 1991.

"África and World Politics since 1945: Theories of decolonization", en Ngaire WOODS. Explaining International Relations since 1945, Oxford U.P., Oxford, 1996.

Basil DAVIDSON. The People's Cause. A History of Guerrillas in África, Longman, Londres. 1981.

The Black Man's Burden. África and the Curse ofthe Nation-State, James Currey, London etal, 1992.

José DÍAZ DE VILLEGAS. "España en África", en José DÍAZ DE VILLEGAS et al, España en África, IDEA. Madrid, 1949.

José Ramón DIEGO AGUIRRE, Historia del Sahara español. La verdad de una traición,

Kaydeda, Madrid, 1988.

Rene DUMONT, L'Afrique rtoire est malpartie, Éditions du Soleil, París, 1973 (l a ed.l962), (en castellano, África negra ha empezado mal, Barcelona, 1966).

Juan DURÁN-LÓRIGA, Memorias diplomáticas, Siddharth Mehta Eds., Madrid, 1999.

Francisco ELÁ ABEME, Guinea, los últimos años, Centro de la Cultura Popular Canaria, Tenerife, 1983.

Dagmar ENGELS y Shula MARKS, Contesting Colonial Hegemony. State and Society in África and India, British Academic Press, London, 1994.

Yassin EL-AYOUTY, The United Nations and Decolonization. The Role of Afro-Asia, MartinusNijhoff, The Hague, 1971.

Manuel ESPADAS BURGOS, Franquismo y política exterior, Rialp, Madrid, 1987.

C.M. EYA NCHAMA, "La décolonisation de la Guiñee Équatoriale et le probléme des refugies" en Genéve-Afrique, vol.XX, n.l, 1982 des

Franz FANÓN, LOS condenados de la tierra, F.C.E., México, 1965 (I a ed.1961).

Randall FEGLEY. Equatorial Guinea. An African Tragedy, Peter Lang, New York, 1989.

James FERNANDEZ, Bwiti. An Ethnography ofthe Religious Imagination in África, 1982.

Rafael FERNÁNDEZ, Guinea. Materia reservada, Sedmay eds., Madrid, 1976.

Antonio FERNÁNDEZ GARCÍA y Juan Carlos PEREIRA CASTAÑARES, "La percepción española de la ONU (1945-1962), Cuadernos de Historia Contemporánea, 17, UCM, 1995.

David Kenneth FlELDHOUSE, Black África 1945-1980. Economic Decolonization and Arrested Development, Alien & Unwin, London, 1986.

Shannon FLEMING, "North África and Middle East", James CORTADA (ed.), Spain in the Twenüeth Century: Essays on Spanish Diplomacy, 1898-1978, Aldwych Press, London. 1980.

Frank FÜREDI, Colonial Wars and the Politics of Third World Nationalism, I.B.Tauris Publishers, London & New York, 1994.

J.A. GALLAGHER, Decline, Revival and Fall of the British Empire, Cambridge University Press, Cambridge, 1982.

Ramón GARCÍA DOMÍNGUEZ, Guinea. Macías, la ley del silencio, Plaza y Janes, Barcelona, 1977.

Rafael GARCÍA PÉREZ. Franquismo y Tercer ReicK Centro de Estudios Constitucionales.

Madrid. 1994.

Paloma GARCÍA PICAZO. Namibia, la creación de un estado, CIDAF, Madrid, 1993.

-Las relaciones internacionales en el siglo XX. La contienda teórica, UNED, Madrid. 1999, capítulo V.3 "Un realismo renovado ante las viejas realidades internacionales". viejas realidades

Antonio GARCÍA-TREVIJANO, Toda la verdad. Mi intervención en Guinea, Eds.Dronte, Barcelona, 1977.

Robert C. GARD. Equatorial Guinea. Machinations in Founding a National Bank, Munger Africana Library Notes, Clifornia Institute of Technology, Pasadena, 1974

Robert GILPIN, War and Change in World Politics, Cambridge U.P., New York, 1981 y 77ie Política! Economy of International Relations, Princeton U.P., Princeton, 1987.

Gobierno General de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea, Memoria de la labor realizada en el periodo 1949-1955, Madrid, 1955

Gerrit W. GONG, Standard of "Civilization" in International Society, Clarendon Press, Oxford. 1984.

Aquilino GONZÁLEZ DE PABLO, "La secta del Mbueti o Mbiti", Actas y memoria de la Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria, T.XLX, Madrid, 1944.

Aquilino GONZÁLEZ DE PABLO, "El Mbueti y sus doctrinas", Cuadernos de Estudios Africanos, n.29-30, IDEA. Madrid. 1946. de Estudios

David F. GORDON. Decolonizaüon and the State in Kenya, Westview Press, Boulder and London. 1986.

Henri GRJ.MAL. Historia de las descolonizaciones del siglo XX, lépala, Madrid, 1989, (l a ed.l985). 1989.

Héctor GROSS ESPIELL. El derecho a la libre determinación. Aplicación de las resoluciones de las Naciones Unidas, NY, 1980.

Ranajit GUHA. "Dominance without hegemony and its historiography" en R. GUHA (ed.). Subaltern Studies VI: Writings on South Asian History and Society, Delhi, 1989.

André GC'NDER FRANK. Sociología del desarrollo y subdesarrollo de la sociología y El desarrollo del subdesarrollo. Anagrama, Barcelona, 1971.

Charles R. HALSTEAD. "Spanish Foreign Policy, 1936-1978", en James W. CORTADA (ed.), Spain in the Twentieth Century: Esays on Spanish Diplomacy, 1898-1978, Aldwych Press, London. 1980; Press,

Fred HALLIDAY, The Making ofthe Second Cold War, Verso, London, 1983.

John D. HARGREAVES, Decolonization in África, Longman, London, 1996.

Miguel HERRERO DE MIÑÓN, "Autoctonía constitucional y poder constituyente. (Con referencia a algunos casos recientes en la historia de la descolonización", Revista de Estudios Políticos, n. 169-170, Madrid, 1970. (Con

  • -Nacionalismo y constitucionalismo. El Derecho Constitucional de los nuevos Estados, Ed.Tecnos, Madrid, 1971.

-Memorias de Estío, Eds. Temas de Hoy, 1993.

Erik HOBSBAWM, Naciones y nacionalismo desde 1780, Crítica, Barcelona, 1992.

Tony HODGES, Western Sahara, the Roots ofa Desert War, Lawrence Hill & Co., Westport, Connecticut, 1983.

Thomas HODGKIN, Nationalism in Colonial África, Frederick Muller, London, 1956.

R.F. HOLLAND, European Decolonization, ¡918-1981. Án introductor}' survey, Macmillan. Hampshire & London, 1985.

Cristina IZQUIERDO SANZ, Gibraltar en la Unión Europea, Tecnos-UAM Ediciones, 1996.

Robert H. JACKSON, Quasi-states: Sovereignty, International Relations and the Third World. Cambridge University Press, Cambridge, 1990.

  • "The weight of Ideas in Decolonization: Normative Change in International Relations" en Judith GOLDSTEns 1 & Robert O.KEOHANE (eds.). Ideas and Foreign Policy. Beliefs, Institutions andPolitical Change, Comell University Press, Ithaca & London, 1993.

Juan Carlos JIMÉNEZ REDONDO, "La política del Bloque Ibérico: las relaciones hispanoportuguesas (1936-1949)", en Mélanges de la Casa de Velázquez, Tomo 3, Madrid, 1993.

  • -Franco e Solazar: as relacoes luso-espanholas durante a guerra fria. Assírio Alvim, Lisboa, 1996.
  • "La península ibérica entre el fin de la cuestión española y la guerra fría" en Alberto LLEONART, España y la ONU, Tomo V (1951), CSIC, Madrid, 1996.

Vernon JOHNSON, "The structural causes of anticolonial revolutions in África", Álternatives 18,1993.

Robert O. KEOHANE, After Hegemony: Cooperation and Discord in the World Political Economy, Princeton University Press, Princeton, 1984.

  • -International Institutions and State Power; Essays in International Relations Theory, Westview Press, Boulder, 1989.

David KILLÍNGRAY & Richard RATHBONE (eds.), West África and the Second World War, Macmillan, London, 1986.

Audie KLOTZ, Norms in International Relations. The sttruggle against Apartheid, Cornell University Press, New York, 1995.

Stephen D. KRASNER (ed.), International Regimes, Comell University Press, Ithaca, 1983.

IDEA. La Región Ecuatorial Española puesta al día, 1963.

Zaki LAIDI, The Superpowers and África. The constraints of a rivalry, I960-J990, University of Chicago Press, Chicago & London, 1990, (l a ed. 1985).

B. LAPPING, Endof Empire, London, 1985.

Max LINIGER GOUMAZ. Breve Histoire de la Guiñee Equatoriale, Editions L'Harmattan, Patirs, 1988.

-África y las democracias desencadenadas. El caso de Guinea Ecuatorial, Ed. Claves para el Futuro, 1994. Ed.

Alberto LLEONART AMSÉLEM, "El ingreso de España en la ONU: obstáculos e impulsos", Cuaderno de Historia Contemporánea, n.17, UCM, 1995.

-España y la ONU: la "crisis española". CSIC, Madrid, 1978, 1996.

The

W.M.Roger LouiS & Ronald ROBÍNSON, "The United States and the liquidation of the British Empire in Tropical África, 1941-1951", Prosser GlFFORD & Roger LOU1S (eds.), Transfer of Power in África. Decolonization 1940-1960, Yale University Press, New Haven & London, 1982.

Anthony Low, "The Asían mirror to African Tropical's Independence", Prosser GlFFORD & WM.Roger Louis (eds.). The Transfer of Power in África, Decolonization 1940-1960, Yale University Press. New Haven & London, 1982.

  • "The end of the British Empire in África". Prosser GlFFORD & Roger Louis (eds.), Decolonization and African Independence. The Transfer of Power, 1960-1980, Yale University Press, New Haven and London, 1988. Yale

Evan LUARD. A History of the United Nations. II The age of decolonization 1955-1965, Macmillan. London, 1989.

Norrie MACQUEEN, The Decolonization of Portuguese África. Metropolitan revolution and the dissolution of empire, Longman, London & New York, 1997.

Mahmood MAMDANI, "State and civil society in contemporary África. Reconceptualizing the birth of state nationalism and the defeat of popular movements", Afrique et Development, vol.XV, 3-4, 1990.

-Citizen and Subject. Contemporary África and the Legacy of Late Colonialism, Princeton University Press, 1996.

Kristin MANN, & Richard ROBERTS, Law in Colonial África, Heinemann, Porstmouth, NH, James Currey, London, 1991.

Jacques MARSEILLE, Empire colonial et capitalisme francais: Histoire d'un divorce, París, 1984.

Antonio MARQUINA BARRIO, España en la política de seguridad occidental, 1936-1986, Ediciones Ejército, Madrid, 1986.

Amador MARTÍN DEL MOLINO, La ciudad de Clarence, Centro Cultural Hispano-Guineano, Madrid-Malabo, 1993.

José U. MARTÍNEZ CARRERAS, "Guinea Ecuatorial española en el contexto de la Segunda Guerra Mundial", Cuadernos de Historia Moderna y Contemporánea, n.6, 1985.

-Historia de la descolonización 1919-1986. Las independencias de Asia y África, Itsmo, Madrid, 1987.

  • "El proceso de descolonización del África española", Hipólito DE LA TORRE GÓMEZ (coord.). Portugal España y África en los últimos cien años, UNED, Mérida, 1992.

Pedro Antonio MARTÍNEZ LiLLO. "La Política Exterior de España en el marco de la Guerra Fría: del aislamiento limitado a la integración parcial en la sociedad internacional (19451953)", por publicar, 2000.

André MARY, La naissance á Venvers. Essai sur le rituel du Bwiti Fang au Gabon, L'Harmattan, París, 1983. Gabon,

James MAYALL, "Self-determination and the OAU", I.M.LEWis, Nationalism and Self Determination in the Horn of África, Ithaca, London, 1983.

-Nationalism and International Society, Cambridge University Press, Cambridge 1990.

Ali A. MAZRUI & Michael TIDY, Nationalism and New States in África, Heinemann, Kenya, 1984.

W.D.MCINTYRE, Commonwealth ofNations: Origins and Impact, London, 1977.

Roberto MESA, "La política exterior española al final del franquismo" en Democracia y política exterior en España, Eudema, 1988.

Steven METZ, "American attitudes toward decolonization in África", Political Science Quaterly,v.99,n3, 1984.

Adolfo MIAJA DE LA MUELA. La emancipación de los pueblos coloniales y el derecho internacional. Madrid, 1968 (2 a ed.).

"La descolonización y el derecho de la descolonización en la Organización de las Naciones Unidas". Revista Española de Derecho Internacional, 1-2, 1971.

Marc MICHEL. "The Decolonization of French África and the United States and Great Britain. 1945-58" in Roy BRIDGES, Imperialism, Decolonization and África, Macmiílan, London, 2000.

Ministerio de Asuntos Exteriores. Un libro rojo sobre Gibraltar, 1965.

Un nuevo libro rojo sobre Gibraltar, 1968.

Agustín MIRANDA JUNCO. Leyes coloniales, Dirección General de Plazas y Provincias Africanas. Madrid. 1945.

MiTOGO (Leoncio EDJANG AVORO), Guinea: de colonia a dictadura. Cuadernos para el Diálogo. Madrid. 1977.

José MOLINA ARRABAL. "Propiedad Territorial en Guinea", Alta Comisaría de España en Marruecos. Labor de España en África, Barcelona, 1946.

Guadalupe MONTORO, "La retrocesión de Tarfaya e Ifni", Espacio, Tiempo y Forma, S.V. Historia Contemporánea, t. IV, 1991.

Víctor MORALES LEZCANO. Historia de la no-beligerancia española durante la Segunda Guerra Mundial, Mancomunidad de Cabildos, Las Palmas. 1980.

eí al.. "Informe sobre la descolonización del África Española". XVII Congreso Internacional de Ciencias Históricas. Madrid, 1999, publicado en Espacio, Tiempo y Forma, S.V. Historia Contemporánea. IV. 1991.

El final del protectorado hispanofrancés en Marruecos, Instituto Egipcio de Estudios Islámicos en Madrid. 1998. de

Fernando MORAN. Una política exterior para España, Planeta. Barcelona, 1980.

Hans MORGENTHAU. Politics Among Nations. The Strugle for Power and Peace, Knopf, New York. 1948.

Macharía MUNENE. The Truman Administration and the Decolonization of Sub-Saharan África, Nairobi University Press, Nairobi, 1995.

Donato NDONGO BlDYOGO. Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial, Cambio 16. Madrid. 1977.

  • "España y Guinea (1958-1968)", en El despertar de África. Fin del colonialismo europeo. Historia Universal-Siglo XX, monográfico n.28, 1983.

  • "Guiñéanos y españoles en la interacción cultural: 1900-1968" en Mariano de CASTRO y Donato NDONGO, España en Guinea. Construcción del desencuentro 1778-1968, Ediciones Sequitur, Toledo, 1998.

Gustau NERÍN J ABAD, "Mito franquista y realidad de la colonización de la Guinea española", Estudios de Asia y África, v.XXXIl, n. 1, 1997. Guinea

  • -La Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro. Hombres blancos y mujeres negras en Guinea Ecuatorial, 1843-1968, Ediciones Península, Barcelona, 1998.
  • "Introducción a la historia económica de Guinea Ecuatorial", sin publicar, sin fecha.

Kwame NKRUMAH, Neocolonialismo, la última etapa del imperialismo, Siglo XXI, México, 1966(l a ed.l965).

Paul NUGENT y A.I. ASIWAJU (eds.), Fronteras africanas. Barreras, canales y oportunidades, Biblioteca de Estudios Africanos, Edicions Bellaterra, Barcelona, 1998. canales y

Joseph S. NYE, Understanding International Conflicts, Harper Collins, New York, 1993.

  • W. OFUATEY-KODJOE, "Self Determination", Osear SCHACHTER & Christopher C.JOYNER United Nations Legal Order, The American Society of International Law, 1995.

Nicholas Greenwood ONUF, World of Our Making. Rules and Rule in Social Theory and Internationa! Relations, University of South Carolina Press. 1989.

Rene PELISSIER, LOS territorios españoles de África, IDEA, Madrid, 1964.

  • "Spanish Guinea: an introduction", Race 6 (2), 1964.
  • "Le mouvement nationaliste en Afrique espagnole" en Le mois en Afrique, juillet 1966
  • "Fernando Poo: un archipel hispano-guinéen", Revue Francaise d'etudes politiques africaines, 33, 1968.
  • "Fernando Poo ou la politique de Tinsularité" en Revue franqaise d'etudes politiques africaines 36, 1968.
  • "Uncertainties in Spanish Guinea" en África Report, march 1968.

Francisco Javier PEÑAS, Occidentalizacion, fin de la Guerra Fría y relaciones internacionales, Alianza, Madrid, 1997. relaciones

  • "Estándares de civilización". Revista Jurídica de la Universidad Autónoma de Madrid, n.,ocl.\999. de

Juan Carlos PEREIRA, Introducción al estudio de la política exterior de España (siglos XIXy

  • "Guiñéanos y españoles en la interacción cultural: 1900-1968" en Mariano de CASTRO y Donato NDONGO, España en Guinea. Construcción del desencuentro 1778-1968, Ediciones Sequitur, Toledo, 1998.

Gustau NERÍN J ABAD, "Mito franquista y realidad de la colonización de la Guinea española", Estudios de Asia y África, v.XXXIl, n. 1, 1997. Guinea

  • -La Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro. Hombres blancos y mujeres negras en Guinea Ecuatorial, 1843-1968, Ediciones Península, Barcelona, 1998.
  • "Introducción a la historia económica de Guinea Ecuatorial", sin publicar, sin fecha.

Kwame NKRUMAH, Neocolonialismo, la última etapa del imperialismo, Siglo XXI, México, 1966(l a ed.l965).

Paul NUGENT y A.I. ASIWAJU (eds.), Fronteras africanas. Barreras, canales y oportunidades, Biblioteca de Estudios Africanos, Edicions Bellaterra, Barcelona, 1998. canales y

Joseph S. NYE, Understanding International Conflicts, Harper Collins, New York, 1993.

  • W. OFUATEY-KODJOE, "Self Determination", Osear SCHACHTER & Christopher C.JOYNER United Nations Legal Order, The American Society of International Law, 1995.

Nicholas Greenwood ONUF, World of Our Making. Rules and Rule in Social Theory and Internationa! Relations, University of South Carolina Press. 1989.

Rene PELISSIER, LOS territorios españoles de África, IDEA, Madrid, 1964.

  • "Spanish Guinea: an introduction", Race 6 (2), 1964.
  • "Le mouvement nationaliste en Afrique espagnole" en Le mois en Afrique, juillet 1966
  • "Fernando Poo: un archipel hispano-guinéen", Revue Francaise d'etudes politiques africaines, 33, 1968.
  • "Fernando Poo ou la politique de Tinsularité" en Revue franqaise d'etudes politiques africaines 36, 1968.
  • "Uncertainties in Spanish Guinea" en África Report, march 1968.

Francisco Javier PEÑAS, Occidentalizacion, fin de la Guerra Fría y relaciones internacionales, Alianza, Madrid, 1997. relaciones

  • "Estándares de civilización". Revista Jurídica de la Universidad Autónoma de Madrid, n.,ocl.\999. de

Juan Carlos PEREIRA, Introducción al estudio de la política exterior de España (siglos XIXy

XX), Akal. Madrid, 1983.

Juan Carlos PEREIRA y Pedro MARTÍNEZ LILLO, "Política Exterior, 1939-1975" en Historia contemporánea de España (siglo XX), Ariel, Madrid, 1998.

Carlos PETIT, "Detrimentvm reí pvblicae. Constitución de España en Guinea" en José María IÑURRITEGUI y José María PORTILLO (eds.), Constitución en España: Orígenes y Destinos, C.E.P.S., Madrid, 1998.

Jaime de PINIÉS, La descolonización del Sahara, un tema sin concluir, Espasa Calpe, Madrid. 1990.

J.G.A. Pococn, Virtue, Commerce, and History. Essays on Political Thought and History, Chiefly in the Eighteenth Century, Cambridge University Press, Cambridge, 1985.

Benny POLLACK, The parador ofSpanishforeingpolicy, Pinter Publishers, London, 1987.

M. POMERANCE, Self Determination in Law and Practice. The New Doctrine in United Nations, The Hague, 1982.

Florentino PORTERO. Franco aislado: la cuestión española 1945-1950, Aguilar, Madrid, 1989.

  • "Perfil de un ministro en tiempos de aislamiento", Historia Contemporánea n.15, 1994.

Florentino PORTERO y Rosa PARDO, "La política exterior" en La época de Franco (193919~5). Política, Ejército, Iglesia, Economía y Administración, tomo XLI de la Historia de España. Menéndez Pidah Espasa Calpe, Madrid, 1996.

Charles POWELL, "Las relaciones exteriores de España, 1898-1975" en R. GILLESPIE, F. RODRIGO, y J. STORY, Las relaciones exteriores de la España democrática. Alianza, Madrid, 1995.

Paul PRESTON. "Franco y la elaboración de una política exterior personalista (1936-1953)", Historia Contemporánea 15, 1996.

Terence O. RANGER. "African reactions to the imposition of colonial rule in East and Central África" en L.H. GANN & Peter DUIGNAM, (eds.), Colonialism in África, 1969.

"Connexions between 'primary resistance' movements and modem mass nationalism in East and Central África" I & II, Journal of African History LX, 3 y 4, 19681969. mass

  • "The invention of tradition in colonial África", Erik HOBSBAWM & Terence RANGER (eds.). The Invention of Tradition, Cambridge University Press, 1983.

  • "The invention of tradition revisited: The case of colonial África" en T. RANGER & O. VAGHAN, Legitimacy and State in Twentieth Centry África, Macmillan, London, 1993.

Antonio REMIRO BROTONS, Derecho internacional público. Principios fundamentales, Tecnos, Madrid, 1982.

  • "La libre determinación de los pueblos coloniales" en A. REMIRO et al., Derecho Internacional, McGraw-Hill, Madrid, 1997.

Agustín del RÍO CISNEROS, Política Internacional de España. El caso español en la ONU y en el mundo, Afrondisio Aguado, Madrid, 1946.

Ronald ROBINSON, "Bases no europeas del imperialismo europeo: esbozo para una teoría de la colaboración" en Roger OWEN y Bob SUTCLIFFE, Estudios sobre la teoría del imperialismo. Era, México, 1978 (l a ed.l972). teoría del

Ronald ROBINSON & John.A. GALLAGHER with Alice DENNY, África and the Victorians. The Official Mind of Imperialism, McMillan, London, 1981 (I a 1961).

Walter RODNEY, De cómo Europa subdesarrolló África, Sigio XXI, México, 1982 (l a ed, 1972).

José Antonio RODRÍGUEZ ESTEBAN, Geografía v colonialismo. La Sociedad Geográfica de Madrid(1876-1936), UAM Ediciones, Madrid, 1996.

W.W.ROSTOW, Las etapas del crecimiento económico. Un manifiesto no comunista, F.C.E.. México, 1961.

V.V. ROVIRA, "Franco y la política exterior" en VVAA El legado de Franco, Fundación Nacional Francisco Franco, Madrid, 1992/93.

John Gerard RUGGIE, Constructing the World Polity. Essays on international institutionalization, Routledge, London and New York, 1998.

Edward W.SAID, Cultura e imperialismo, Ed. Anagrama, Barcelona, 1996 (l a ed. 1993).

Josep SÁNCHEZ CERVELLÓ, ¿¿7 revolución portuguesa y su influencia en la transición española (1961-1976), Nerea, Madrid, 1995.

La descolonización y el surgimiento del Tercer Mundo, Hipótesi, Barcelona, 1997.

Goncal SANZ CASAS, Política colonial y organización del trabajo en la isla de Fernando Poo, 1880-1930, Tesis doctoral, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Barcelona, 1983.

Tony SMITH, The End of the European Empire: Decolonization after World War II, Lexington. 1975. IL

Tony SMITH, "Patterns in the Transfer of Power: A Comparative Study of French and British Decolonization", Prosser GIFFORD & W.M.Roger LOUIS (eds.). The Transfer of Power in África, Decolonization 1940-1960, Yale University Press, New Haven & London, 1982.

Jordi SOLÉ TURA, Introducción al régimen político español, Eds. Ariel, Barcelona, 1972.

Tbrahim SUNDIATA. Equatorial Guinea. Colonialism, State Terror and the Search for Stability, Westview Press, Boulder-S.Francisco-Oxford, 1990.

William TORDOFF. Government and Politics in África, Macmillan, Hampshire & London, 1997, (l a ed. 1984).

Hipólito DE LA TORRE GÓMEZ (coord.), Portugal, España y África en los últimos cien años, UNED.Mérida,1992.

-El Portugal de Solazar, Arco Libros, Madrid, 1997.

C. TOUMÜCHAT, Modern Law ofSelf-Determination, Doredrecht, Boston and London, 1993.

Javier TUSELL. Franco y los católicos. La política interior española entre 1945-1957, Alianza-Madrid. 1984.

-Carrero. La eminencia gris del régimen de Franco, Temas de Hoy, Madrid, 1993.

-Franco. España v la II Guerra Mundial. Entre el Eje y la neutralidad, Temas de Hoy, Madrid. 1995.

Brian URQUHART, Decolonization and World Peace, University of Texas Press, Austin, 1989.

Femando VALLESPÍN, El futuro de la política, Taurus, Madrid, 2000.

Jan VANSINA. Paths in the Rainforestes. Towards a History of Political Tradition in Equatorial África, James Currey, London, 1990. in

Antonio de VECIANA VILALDACH. La secta del Bwiti en la Guinea Española, IDEA-CSIC. Madrid. 1958.

Francisco VILLAR. El proceso de autodeterminación del Sahara, Ed. Fernando Torres, Valencia, 1982.

Ángel VIÑAS, Los pactos secretos de Franco con Estados Unidos. Bases, ayuda económica y recortes de soberanía, Barcelona, Grijalbo, 1981.

"Política exterior", Historia 16, Extra XXTV. La España de la cruzada. Guerra civil y primer franquismo 1936-1959, dic. 1982.

  • "La política exterior del franquismo" en Juan Bautista VlLAR, Las relaciones en la España contemporánea, Universidad de Murcia, 1989.

VVAA. El régimen de Franco (1936-1975). Política y Relaciones Exteriores, Madrid, UNED. 1993.

VVAA, La política exterior de España en el siglo XX r Madrid, UNED, 1997.

David W. WAINHOUSE, Remnants of Empire. The United Nations and the End of Colonialismo Harper Row Publishers, New York and Evanston, 1964. End of

Immanuel WALLERSTEIN, "Dependence in an interdependent world", African Studies Review, 17, 1. 1974.

  • "The three stages of African involvement in the World Economy" in P.C. GUTKIND & I. WALLERSTEIN, The Political Economy of Contermporary África, Sage, Beverly Hills, 1976.

-El capitalismo histórico. Siglo XXI, Madrid, 1988 (l a ed.l983).

El moderno sistema mundial. Siglo XXI, Madrid, 1984.

Kenneth WALTZ, Theory of International Politics, McGraw-Hill, New York, 1979.

Alexander WENDT. "Anarchy is what states make of it: the social construction of power", Internationa! Organizaron, 43, 2. Spring. 1992.

  • "Collective identity formation and the international state". American Política! Science Review 88:2. June, 1994.

Hakan WIBERG, "Self-Determination as an intemalional issue", I.M. LEWis (ed). Nationalism and Se!f-Determination in the Horn of África, Ithaca Press, London. 1983. (ed)

Martin WlGHT, "Why is there no International Theory?", en H. BUTTERFIELD & M. WlGHT (eds.). Diplomatic Investigations. Essays in the Theory of International Politics, Alien & Unwin, London, 1966.

A. YGLESIA DE LA RIVA. Política indígena en Guinea, IDEA, Madrid, 1947.

José Antonio de YTURR1AGA. Participación de la ONU en e! proceso de descolonización, CS1C, Madrid, 1967.

ARCHIVOS

Archivo de Naciones Unidas (Ginebra)

Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores (Madrid)

Archivo General de la Administración (Alcalá de Henares)

Archivo del Congreso de los Diputados (Madrid)

Filmoteca Nacional (Madrid)

Hemeroteca Nacional (Madrid)

ENTREVISTAS

.Miguel ALÓ MANSOGO, acompañado de Juan BIYOGO OBAGA, miembro del MONALIGE y empleado de la Compañía Vasco-Africana en Kogo. Kogo. 15/8/1999. del Kogo.

  • -.Juan MATOGO. miembro del MONALIGE de Ebebiyin y empleado de transportes. Bata. 17/8/1999.
  • -.Fermín TAIBER, secretario general del MONALIGE de la Región Continental, funcionario de la Cámara Agrícola. Bata. 20/8/1999.
  • -.Leoncio EDJANG AVORO. estudiante de Derecho en Madrid de 1964 a 1969. Malabo. 25/8/1999. 1969.
  • -.Pedro EKONG ÁNDEME, miembro del IPGE, procurador en Cortes en 1967 y miembro del primer gobierno independiente de Guinea Ecuatorial. Madrid, 19/11/1999. y Madrid.
  • -.Femando MORAN, diplomático y funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores. Madrid. 19/11/1999.

.Miguel HERRERO DE MIÑÓN, letrado del Consejo de Estado y técnico de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial. Madrid. 23/11/1999. de la

IU iw. / MV1I -, Política exterior, cambio normativo internacional y surgimiento del estado postcolomal. La descolonización de (¡tunea Ecuatorial (1955H)^ Universidad Autónoma de Madrid, 2000 1955-

FE DE ERRORES

Página 408. La corrección va en negrita

2. Resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, celebrada el 29 de septiembre de 1968.

V emitidos V nulos Viadas Ondó Kdú 1 otal
1 RíoMuní
Acurcnam 4 X50 4'» 425 4 376 4 801
Bata 10.332 54 7.990 2.28X 10.278
Ebcbiyin 17.592 247 14238 3.107 17 345
E\ ma\ong 12 126 s 74 12(147 12 121
Micomeseng 9X07 X 8.149 1 650 9.799
Mongomo 7.203 50 5 X63 1 290 7.153
Nsorc 6.194 47 2 553 3.594 6 146
Puerto Iradicr (kogo> 6.665 5 4X2 1 150 6.632
Rio Benito (Mbini) 6.742 2 3 763 2.977 6 740
Nicfang 9.103 21 4.381 4 701 9.082
Valladolid SX19 12 5.7WO 3 017 8.807
de los Bimbilcs
99.433 52X 708 40 197 9X.905
2 Femando Poo
SanCarlos 2 849 2 2 7X0 67 2.X47 2 7X0 67
San Fernando X92 X44 4N
Santa Isabel 5X65 7 5 635 223 5 858 5 635 223
9 606 9 1 33X 4 597 ') 254 33X
3 Annohon 716 1 715 716 1 715
-Elobvv Chico 346 342 4 346 342 4
TOTAL GENERAL 110.101 537 68 310 254 109 564 68.310 41 254

i-O e¡ Tiiivjria: r j-ij sjsc.r'oe en el d:a

'íc,

/'

4 2 /4

PERSONALIDADES HISTÓRICAS DE GUINEA ECUATORIAL-AGT

Ver texto

PERSONALIDADES HISTÓRICAS DE GUINEA ECUATORIAL

QUELQUES PERSONNALITÉS HISTORIQUES DE LA GUINÉE ÉQUATORIALE

http://www.france-guineeequatoriale.org/histoire/whos-who-hist/

ARGELEJOS – Felipe, José de LOS SANTOS  (Comte d’) (1721-1778)

Comte et brigadier espagnol. Après la signature des traités de San Ildefonso (1777) et du Prado (1778), le Portugal et l’Espagne ayant défini ensemble les limites de leurs domaines coloniaux respectifs, les Rois catholiques héritèrent de l’île de Fernando Poo et de la côte africaine entre l’embouchure du fleuve Niger (actuel Nigeria) et celle de l’Ogooué (Gabon). Au total, plus de 800 000 km2.

A la tête d’une petite escadre, deux frégates et un brigantin, le comte espagnol d’Argelejos partit alors de Montevideo (Uruguay) pour prendre possession de Fernando Poo et des îles d’Annobón. Il accosta sur Fernando Poo le 21.10.1778 et y proclama la souveraineté espagnole au nom du roi Carlos III. Son objectif était d’en faire un centre de la traite négrière dans le golfe de Guinée afin d’approvisionner les plantations espagnoles des Amériques. Les Espagnols s’installèrent au sud-est de l’île, l’endroit qui leur sembla le plus accueillant. Malgré l’hostilité des indigènes (Bubis), avec  des esclaves achetés aux Portugais et aux Britanniques, ils commencèrent la construction d’un fort afin d’y implanter une colonie. Mais peu après, à Annobón, l’expédition tourna court : les Annobonais rejetèrent les Espagnols à la mer et le comte d’Argelejos fut tué. Son second, le lieutenant-colonel Joaquín Primo de Rivera dut prendre le commandement et revenir précipitamment en Amérique.

Cette mésaventure conduisit l’Espagne à se désintéresser de ses territoires d’Afrique centrale, au point même de laisser les Britanniques y prendre pied dans les années 1820.

Monument de Bokoko, près de Luba

AYMEMI  Antonio

Prêtre catholique espagnol, missionnaire clarétain, présent à Fernando Poo de 1894 jusqu’à sa mort en 1941. Auteur d’un dictionnaire espagnol-bubi (1928) et d’une étude anthropologique sur le peuple bubi (“Los Bubis en Fernando Poo”), publiée en Espagne, un an après sa mort, en 1942.

Famille BALBOA

Les Balboa furent une grande famille de Fernandins établis de l’île de Bioko.

L’ancêtre de la famille, Manuel  Balboa, fut un riche planteur qui possédait en 1928 un domaine de 334 hectares de terres où travaillaient 137 hommes. Il avait épousé Isabel Arkins. C’est lui qui, en 1904, avait installé à Santa Isabel (auj. Malabo) le premier cinéma du pays. En 1905, il participa à la négociation de l’accord de travail avec le Libéria. Mais, son activisme indépendantiste finit par lui mettre à dos l’administration coloniale espagnole : Manuel Balboa fut confiné à Basilé où il mourut d’une pneumonie.

Son fils, Abilio Balboa Arkins, maire de Santa Isabel dans les années 1960, épousa Rita Flores Bernico. Militant du MONALIGE (Movimiento nacional de liberacion de Guinea ecuatorial), il mourut peu avant l’indépendance,  le 27 mars 1967, laissant derrière lui trois fils (Norberto, Armando et Chiqui ) qui furent tous trois des footballeurs réputés.

L’un d’eux, Armando Nuñez Balboa Dougan, qui suivit des études de langues modernes, épousa Nuria Marcé, une Espagnole de Catalogne, avec laquelle il eut 5 enfants, dont deux filles : Nineta et Alicia Balboa Marcé (qui a épousé plus tard un fils de Domingo Balmanya, entraineur du Barça). Membre et chef des Jeunesses du MONALIGE, il se présenta aux élections législatives de 1968 sur la liste « Palmier dattier » conduite par Torao Sikara, avec Atanasio Ndongo Miyone comme président. Dès lors, il cumula les fonctions de Directeur général de l’Information et du Tourisme (Directeur de la télévision) et Secrétaire général du parlement (Asamblea de la Republica). Suite à la mort d’Atanasio Ndongo Miyone, il fut arrêté et emprisonné en 1969. Condamné à Bata à une peine de 10 ans d’emprisonnement, il mourut le 12 mars 1969 des suites des mauvais traitements qu’on lui avait infligé.

Son frère, Norberto Balboa Dougan, étudia en Espagne (Collège La Salle à Barcelone) et il épousa Juanita Shaw, avec laquelle il eut un fils : Chatin. Lui aussi membre du MONALIGE, il fut assassiné sur l’ordre de Macias.

Après les morts de Norberto et d’Armando, victimes du régime de Macias, la famille Balboa s’installa en Espagne. Le 3e frère, Chiqui Balboa, vivait encore à Madrid en 2004.

Le fils aîné de Norberto, Ricardo Balboa, installé à Madrid, y épousa Purificacion. De cette union est né le footballeur professionnel Javier Ángel Balboa Osa, né le 13 mai 1985 à Madrid, qui a fait toute sa carrière en Espagne et au Portugal et qui joue régulièrement dans la sélection nationale de Guinée équatoriale.

BALBOA ARKINS Abilio

Fernandin. Fils de Manuel Balboa. Maire de Santa Isabel, il succéda à Wilwardo Jones Niger en juin 1961 et fut réélu en 1964. Un des premiers leaders du MONALIGE (Movimiento nacional de liberacion de Guinea ecuatorial). Décédé le 27.03.1967 à Barcelone (Espagne).

. Il eut trois fils : Norberto, Armando et Chiqui qui furent d’excellents footballeurs. Chiqui joua même un temps dans la sélection guinéenne, tandis que ses frères Norberto et Armando s’engagèrent comme militants dans le MONALIGE. Un de ses arrière-petit-fils, petit-fils de Norberto, Javier Ángel Balboa Osa, né en 1985 en Espagne, est actuellement footballeur professionnel et a joué au Real Madrid.

BALBOA DOUGAN  Armando Nuñez

Fernandin, marié à une Espagnole de Catalogne. Etudes de langues modernes.

Membre du MONALIGE (Movimiento nacional de liberacion de Guinea ecuatorial). Aux élections législatives de mai 1968, il se présenta sur la liste de Torao Sikara, avec Ndongo Miyone pour la Présidence de la République. Directeur général de l’Information et du Tourisme. Directeur de la télévision guinéenne.

Après le prétendu complot de Ndongo Miyone, il fut arrêté le 5.03.1969 sur ordre de Macías Nguema, bastonné et emprisonné. Jugé devant un tribunal militaire, à Bata, et condamné à 10 ans de réclusion, il est mort en prison le 12 mars 1969, à la suite des sévices qui lui avaient infligés.

BARLEYCORN William Napoleon  (1848-1925)

Pasteur méthodiste. Fils de Napoléon Barleycorn, un Ibo (Nigérian), pasteur méthodiste venu évangéliser Bioko et qui a envoyé ses fils au Bourne College à Quinton (Ecosse). Une soeur de William, Amelia (+ 1920 à Barcelone), épousa le plus important planteur de l’île, W.A. Vivour.

Né à Santa Isabel (Malabo) en 1848, il servit en tant que professeur à l’école du dimanche au début des années 1870, puis comme prédicateur dans le village local de Basupu. En 1871, il abandonna la gestion d’une petite affaire de commerce et déménagea à San Carlos (Luba) afin de travailler comme assistant pour un missionnaire européen.  En 1875, il rédigea avec le missionnaire  William B. Luddington le premier manuel bubi-anglais.

Barleycorn fit plusieurs voyages en Angleterre et fut reçu pasteur stagiaire en 1881. Après des études à Barcelone, il est mentionné dès 1884 comme un des ministres réguliers de l’île et il devint rapidement le chef de la communauté fernandine dans les années 1890.

BEECROFT John  (1790-1854)

Métis, jeune fonctionnaire britannique, il arrive à Fernando Poo en 1827 avec l’expédition Owen qui, vu le désintérêt de l’Espagne pour leur colonie, avait pour mission d’y implanter un comptoir pour le compte de la West Coast Co (Compagnie de l’Afrique occidentale). Cette expédition fonda une ville comprenant déjà 300 personnes : Port Clarence (future Santa Isabel), mais un grand nombre de ces colons moururent de maladie dès les premiers mois. Owen quitta l’île dès 1833 et John Beecroft devint alors Gouverneur de Fernando Poo. Après la récupération de l’île par les Espagnols en 1843, Beecroft demeura Gouverneur jusqu’à sa mort, survenue à Santa Isabel, en 1854.

BIOKO

Second fils, “lieutenant” et conseiller du roi bubi Moka (MÖÓKÁTA) et frère du roi Malabo (Löpèlo Mëlaka).

BONELLI RUBIO Juan Maria  (1904-1982)

Gouverneur général de 1943 à 1947. Fils d’Emilio Bonelli Hernando qui fut Commissaire royal (1885-86), puis sous-gouverneur du Rio de Oro (1886-1902). Ingénieur géographe, il vint une première fois en Guinée espagnole, en 1927, pour des travaux hydrographiques dans la baie du Muni. En 1932-33, il fut nommé Responsable de l’Observatoire magnétique et météorologique de Fernando Poo. Combattit avec les nationalistes durant la Guerre civile, comme Commandant de sous-marin, puis Chef du Secrétariat du Ministère de la Marine. Comme Gouverneur, il soutint les revendications salariales des instituteurs autochtones (qui réclamaient l’alignement de leur traitement sur celui des fonctionnaires espagnols) et, pour cette raison, il fut mis à pied en 1947, avec l’inspecteur général de l’Enseignement, Alvarez Garcia. Cette décision fut l’étincelle qui alluma la lutte pour l’indépendance.

BONKORO Ier   (XIXe s.)

Roi de Corisco, appelé aussi Bañe, il signa le 16.03.1843 avec Lerena un traité d’allégeance à l’Espagne pour l’ensemble des terres qui s’étendaient du rio Benito au Cap Santa Clara, avec les îles Mbañe, Elobeyes, Corisco, Conga, Cocotiers et l’îlot Laval. A sa mort en 1846, il fut remplacé par son fils Bonkoro II.

BOSIO DIOCO  Edmundo

Bubi, né à Rebola. Etudes aux Missions catholiques. Instituteur et planteur de cacao. Propriétaire de la première usine de chocolat de Fernando Poo. De 1964 à 1968, il représenta Santa Isabel aux Cortès espagnols. Bien intégré au système colonial, il fonde en 1966 l’Union Bubi avec Gori Molubela, ancien militant du MONALIGE. Président de l’Union Bubi et de la Chambre d’agriculture (Camara Oficial de Agricultura) de l’île. En tant que Procureur, il participa à la Conférence constitutionnelle de 1967-68. Défenseur du séparatisme bubi, il y demanda la séparation de l’île de Fernando Poo et du Rio Muni. Mais son discours de nationaliste bubi lui aliéna les Fernandins comme Agustin Daniel Grange qui s’employèrent à démentir devant l’ONU les velléités d’indépendance des habitants de l’île.

Lorsqu’il se présente à l’élection présidentielle, en 1968, il refuse de faire campagne sur le continent bien qu’il parle parfaitement le fang. Pour le second tour, il décide de soutenir Macías Nguema, qui lui accorde des garanties pour le peuple bubi. Le vice-président devant être un insulaire selon la constitution, après la victoire de Macías Nguema, il fut nommé Vice-Président de la République et Ministre de l’Industrie et du Commerce, en octobre 1968, Arrêté et torturé sur l’ordre de Macías Nguema, il fut finalement assassiné d’une balle dans la tête, le 9.02.1975.

CHACON Carlos

Capitaine de frégate espagnol. Premier Gouverneur espagnol de Santa Isabel. Envoyé par la reine Isabel II, il partit de Cadiz et débarqua à Fernando Poo, le 23 mai 1858, avec 4 navires pour prendre possession de la colonie. Jusqu’alors, Santa-Isabel servait de comptoir pour faire du négoce avec les Africains de l’île et du continent, mais Carlos Chacón était chargé par la reine d’organiser une colonie de peuplement sur le modèle des colonies portugaises, en particulier de Sao Tomé. L’expédition comprenait notamment un ingénieur, des Jésuites, un médecin, et on apporta même un hôpital préfabriqué. Par ailleurs, Chacón envisageait l’établissement de vastes plantations sur les terres extrêmement fertiles du volcan, le Pico de Santa Isabel. Quelques routes furent aménagées, mais, après seulement 15 mois dans l’île, Chacón fut remplacé par José de la Gándara.

COLL  Armengol   (Ibars de Urgel, 11-1-1859 ; Santa Isabel, 1918)

Prêtre clarétain espagnol, vicaire apostolique de Guinée équatoriale, fondateur en 1909 de la Congrégation des «Missionnaires de Marie Immaculée». Né le 11.01.1859 à Ibars (Lerida, Espagne). Missionnaire envoyé en Guinée en octobre 1890 comme Préfet apostolique. Nommé Vicaire apostolique le 16.05.1904 et consacré évêque le 19 juin de la même année. A ouvert de nombreuses écoles, fondé la revue “LA GUINEA ESPAÑOLA” et publié un livre “Mémoire des missions”. En 1899, il participa à la pose de la première pierre de la cathédrale de Santa-Isabel, laquelle ne fut ouverte au culte qu’en 1916. Le révérend père Coll est mort à Santa Isabel le 21.04.1918.

FRAGA IRIBARNE   Manuel

Né le 23 novembre 1922 à Vilalba (Galice, Espagne). Homme politique espagnol. Dans sa jeunesse, Fraga fut un militant actif et un conseiller national au sein de la Phalange espagnole de José Antonio Primo de Rivera. Juriste, professeur de droit, Fraga entra en politique à 27 ans comme fonctionnaire de l’Institut hispanique, dont il fut plus tard directeur (1961-62). Il commença sa carrière sous le franquisme et fut ensuite nommé ambassadeur d’Espagne au Royaume-Uni. Franquiste convaincu, ministre du Tourisme et de l’information sous Franco, de 1962 à 1969, c’est à ce titre qu’il est missionné par le Caudillo pour signer l’acte d’indépendance de la Guinée équatoriale, le 12.10.1968. Devenu ministre de l’Intérieur dans le premier gouvernement du roi Juan Carlos Ier (1975-1976), il fut en 1978 l’un des sept pères de la Constitution démocratique dont se dote alors l’Espagne. Fondateur de l’Alliance populaire en 1976 et président de la Galice de 1989 à 2005. En janvier 2006, âgé de 83 ans, il renonce à diriger le Parti populaire de Galice (PP) et retourne à Madrid pour siéger au Sénat. En 2009, avec Angel Moratinos, ministre espagnol des Affaires étrangères et de la Coopération, il se rend à nouveau en Guinée équatoriale où il est reçu avec tous les honneurs par le président Obiang Nguema.

Manuel Fraga en visite en Guinée espagnole (2009)

GANDARA Y NAVARRO (de la) José

Brigadier espagnol. Né à Bilbao le 15.10.1820. 2e Gouverneur espagnol de Fernando Poo, Annobon et Corisco. Nommé en décembre 1858 pour succéder à Chacón, José de la Gándara arriva sur l’île le 28.08.1859 avec 3 navires et 158 colons espagnols fermement résolus à produire du cacao. Toutefois, l’expédition tourna au désastre, et, un an plus tard, il ne restait plus sur place que trois colons. Tous les autres étaient soit morts de maladies, soit rentrés au pays. L’Espagne, renonça alors à l’implantation de nationaux et choisit d’octroyer de grandes concessions agricoles à l’élite locale, des créoles fernandins, souvent protestants et anglophones, mais qui prirent alors le parti d’accepter l’hispanisation et se transformèrent en grands planteurs de cacao ou de café. Auparavant entourée de forêts, Santa-Isabel se trouva rapidement environnée d’exploitations agricoles. D’autres villages apparurent dans les zones les plus fertiles de l’île. La production du cacao nécessitant une importante main-d’oeuvre, on décide de fait venir des travailleurs de la colonie espagnole de Cuba : Le 26 octobre 1861, débarque sur l’île un contingent de 260 noirs émancipés ainsi que des prisonniers politiques. Certaines des grandes familles de Santa Isabel qui mèneront plus tard le combat pour l’indépendance, comme les Balboa, étaient issues de cette première immigration de Cubains. José de la Gándara cessa ses fonctions le 30 juin 1862.

GARCIA-TREVIJANO José Antonio

Né à Grenade (Espagne) le 18.07.1927, Antonio García-Trevijano Forte était notaire à Madrid, membre d’une famille républicaine, s’opposant au régime de Franco. Marié à Francine Chouraki. Licencié en droit administratif. Chargé de cours à l’Université de Grenade, puis professeur à l’Université de Salamanque, et dès 1965 à l’Université de Madrid où il fut Doyen de la faculté des Sciences politiques et économiques, et où il fut Vice-Recteur. Directeur du Bureau de l’Emigration, à Madrid, notaire et avocat à Jarandilla. Depuis 1960, avocat inscrit au Barreau de Madrid. Beaucoup de rumeurs ont couru sur ses connexions supposées avec l’Opus Dei, la CIA ou le groupe bancaire Rothschild. En 1968, à l’occasion de la Conférence constitutionnelle qui précéda l’indépendance du pays, il entra en contact avec les partisans de Macías Nguema, pour qui, début mai 1968, il rédigea un projet de Constitution démocratique, afin de contrer le texte élaboré par les autorités espagnoles et les représentants guinéens les plus modérés. Selon S. Teulade-Denantes, auteur d’un Mémoire de Sciences politiques (Paris I – Sorbonne, 2008) sur cette Conférence constitutionnelle : “Antonio García-Trevijano Forte est un personnage trouble, proche par sa femme des milieux capitalistes français… Il est difficile de savoir comment il en est venu à entrer en contact avec la délégation guinéenne, mais toujours est-il qu’il rédige début mai 1968 une constitution pour la Guinée équatoriale. C’est ce texte, provoquant et inacceptable pour le régime franquiste, qui sera soumis en séance plénière et défendu par 23 délégués.”

Bien entendu, la Commission refusa ce texte ainsi que la participation directe de Garcia-Trevijano aux diverses sessions de travail, mais après l’indépendance, l’avocat espagnol devint le Conseiller juridique de Macías Nguema . C’est lui qui l’incita à faire campagne contre la Constitution élaborée par la Conférence, mais aussi à contester publiquement la légitimité des Ndongo Miyone et Torao Sikara, accusés de collusion avec les autorités espagnoles. Garcia-Trevijano aurait financé la campagne de Macías Nguema (au moins 50 millions de pesetas), ce qu’il a toujours nié dans les médias occidentaux. En revanche, il a reconnu lui-même avoir dépensé 591 000 pesetas pour l’impression, à Madrid, d’un nombre considérable d’affiches et de tracts, assurant à Macías Nguema une victoire facile face à des adversaires moins en prise avec le terrain et disposant de moins de moyens. En remerciement pour ses services, Garcia-Trevijano fut élevé par Macías Nguema au grade de Chevalier de l’Ordre de l’Indépendance, en octobre 1969. En 1970, il rédigea encore pour le dictateur les statuts du parti unique (le PUN, qui deviendra le PUNT en 1973), ainsi qu’une nouvelle Constitution, proclamée le 14.07.1972. Utilisant ses contacts dans les milieux d’affaires français, il mit sur pied plusieurs sociétés, dont l’Institut de développement de Guinée équatoriale (INFOGE) destiné à coiffer tout le commerce d’import-export du pays (remplacée en 1972 par une autre création de Garcia-Trevijano : la SIMED SA, administrée par Simone Chouraki-Lavent, sa belle-soeur) et la Société forestière du Rio Muni, placée sous la direction d’un Français, J.-P. Neveu, commerçant de céréales, et à laquelle fut accordée en 1972 une concession de 150 000 ha de forêt vierge pour 10 années.

Privé de son passeport espagnol en 1972, il continua à voyager, muni d’un passeport diplomatique équato-guinéen.

En 1976, alors qu’il se rapprochait du Parti socialiste ouvrier espagnol et envisageait pour lui une carrière politique dans l’Espagne post-franquiste, l’Alianza Nacional de Restauracion Democratica (ANRD), constituée d’Equato-guinéens réfugiés en Espagne, dénonça publiquement sa collusion avec le régime nguémiste, dans le fameux “dossier Trevijano”. L’avocat se défendit dans les médias espagnols en affirmant que dès 1973 il avait rompu tout lien avec Macías Nguema et que, par ailleurs, il n’y avait pas d’atrocités commises en Guinée équatoriale…

Garcia Trevijano en 2013

GORI MOLUBELA  Enrique  (1924-1972)

Bubi, il étudie d’abord au séminaire de Banapa avant de s’en faire renvoyer en 1951. Auteur d’une “Ethnologia de los Bubis”, publiée en 1955. A épousé Esperanza, fille d’Alfredo Jones. Membre du Mouvement catholique international pour la Paix et Président du Comité provincial du MUNGE (Movimiento de Union Nacional de Guinea Ecuatorial). Président fondateur de l’Union bubi, créée en 1967 Bien intégré à la société fernandine de Santa Isabel, il préside en 1964-68 la disputation (Assemblée provinciale) de Fernando Poo et se trouve tour à tour Président et Vice-Président de l’Assemblée générale autonome. Procureur aux Cortès espagnols Défenseur acharné du séparatisme bubi lors de la Conférence constitutionnelle de 1967-68, il prononça un fameux discours en faveur de la séparation des deux provinces. Aux élections législatives de mai 1968, il se présenta sur la liste de Torao Sikara, avec Ndongo Miyone pour la Présidence de la République. En décembre 1968, il dirigea la délégation nationale à l’Assemblée générale de l’ONU, à New-York. Accusé de complicité avec Ndongo Miyonedans le coup d’Etat manqué du 5.03.1969, il fut arrêté sur ordre de Macías Nguema, traduit devant un tribunal militaire en décembre 1970 et condamné à 10 ans d’emprisonnement. Torturé, atteint par la gangrène, il mourut en prison en juin 1972.

IBONGO IYANGA Saturnino   (1937-1969)

Ndowe. Né à Ngonanmanga (Bata, Guinée espagnole), le 18 janvier 1963, fils de Juan Ibongo et de Basilia Iyanga. Il passa son enfance dans son village natal où il fit ses études primaires. En 1945, il entra comme interne à la Mission catholique de Bata afin d’y effectuer ses études secondaires, puis se rendit à Santa Isabel (aujourd’hui Malabo) où il intégra en 1949 l’Ecole supérieure Saint Thomas d’Aquin. Là, il obtint brillamment son diplôme d’instituteur en sortant premier de sa promotion.

De 1955 à 1959, il enseigna à l’Ecole du Généralissime Franco et à Ramón y Cajal de Santa Isabel. En 1960, il se rendit en Espagne où il travailla comme fonctionnaire du ministère de l’Economie. Après des études de journalisme à l’Université de Navarre, à Pampelune, il est diplômé en 1964 et, l’année suivante, il travaille comme rédacteur à l’agence espagnole EFE. Il commença ensuite une thèse en Droit et Relations internationales, à l’Université de Columbia (New-York, Etats-Unis).

Membre du MONALIGE (Movimiento nacional de liberacion de Guinea ecuatorial), député à l’Assemblée générale durant l’autonomie, il participa à la Conférence constitutionnelle de 1967-68, comme porte-parole du MONALIGE. A ce titre, il fut l’un des signataires de l’Acte d’indépendance de la Guinée équatoriale, à l’ONU, le 7 juillet 1968.

En novembre 1968, il fut nommé par Macías Nguema Ambassadeur de la Guinée équatoriale aux Nations-Unies. Pourtant, en mars 1969, accusé d’avoir trempé dans une conspiration, il fut emprisonné à Bata, puis lynché, le 9.03.1969, par un groupe de jeunes à la solde du dictateur, à l’âge de 33 ans, et 5 mois seulement après l’indépendance.

IRADIER Y BULFI Manuel  (1854-1911)

Géographe et explorateur, né au Pays basque espagnol. En 1875, il conduisit une première expédition dans le Golfe de Guinée et arriva à Santa Isabel le 16.05.1875, avec son épouse Isabel de Urquiola (1854-1911). De Corisco, il visita les côtes et parcourut l’estuaire du Muni, les vallées des rios Aye, Mbañe, Utamboni, ainsi que les monts Paluviole et de Cristal. Il explora ensuite l’île de Fernando Poo durant les années 1876 et 1877. Il visita Concepción, Basilé, San Carlos, et, le 13 avril 1877, il fit l’ascension du Pico de Santa Isabel. Après un voyage de 884 jours, ayant parcouru sur place près de 2 000 km, à peine rentré en Espagne, il prépara une seconde expédition. Ayant réuni les fonds nécessaires, avec le soutien de Coello et de sa Société des africanistes et Colonialistes, il débarqua de nouveau à Santa Isabel le 28.09.1884. A cause des pressions faites par les autres puissances coloniales, notamment la France et l’Allemagne, l’exploration se changea en conquête territoriale. Du 17 octobre au 2 novembre 1884, sur un territoire de 13 300 km2, il parcourut les vallées de l’Utamboni et de ses affluents, en passant des traités avec des centaines chefs locaux qui se placèrent sous l’autorité espagnole. Malade, Iradier dut rentrer en Espagne le 24.11.1884 où il fut reçu triomphalement. La conquête se poursuivit sans lui. En 1887, il publia ses carnets de voyage dans deux volumes intitulés “Africa Tropical” et réédités en 1901. En 1900, le traité de Paris signé entre la France et l’Espagne reconnut la possession espagnole d’un territoire de 26 000 km2 au Rio Muni. Iradier mourut en 1911. De 1936 à 1968, en son honneur, Kogo fut baptisée Puerto Iradier.

JONES Maximiliano Cipriano

Créole fernandin, riche planteur de cacao, originaire de Sierra Leone,  qui fonda la ville de San Carlos et fut propriétaire de beaucoup de terrains et de constructions dans les villes de Santa Isabel (Malabo) et de San Carlos (Luba). Protestant comme la plupart des créoles, il fit pourtant des études chez les Jésuites, en Espagne, d’où il revint en juillet 1887. Il travailla d’abord comme professeur de menuiserie à la Mission clarétine de Banapa, puis créa son propre atelier de menuiserie et une plantation (finca) à Bokoko, sur la côte ouest de Fernando Poo. En 1910, lors de la rébellion bubi dirigée par le chef Luba, de Balacha, Jones conseilla les troupes espagnoles. En 1920, parmi les dix plus grands planteurs de cacao de l’île, il était le seul Africain. Il possédait en outre une grande résidence à Bilbao, au Pays basque (Espagne). Ses sept fils, dont Wilwardo Jones Niger, suivirent eux aussi des études en Espagne. En 1900, Jones ouvrit une imprimerie à Santa Isabel, et c’est grâce à lui que fut construite, en 1925, la première centrale électrique thermique dans la capitale.

JONES NIGER Wilwardo

Fernandin, fils du riche propriétaire foncier, industriel et commerçant, Maximiliano Jones. Avec ses 6 frères, il fit des études en Espagne. Vers 1945, il était le plus gros planteur africain de Fernando Poo. D’abord conseiller municipal de Santa Isabel, il en devint le maire le 21.06.1960, ce fut alors le premier Africain élu en Guinée équatoriale. De 1960 à 1964, il fut aussi Procureur aux Cortès espagnols. A l’approche de la Conférence constitutionnelle de 1967-68, il fonda l’Unión Demócrata Fernandina afin de défendre les intérêts des créoles de l’île. Aux élections de 1968, il figurait sur une liste qui soutint Bonifacio Ondo Edu à la Présidence de la République, mais il n’obtint aucun siège ni au Parlement, ni au Gouvernement.

.

LATORRE ALCUBIERRE Pedro  (1900-1995)

Général de division espagnol, né le 2.06.1900, à Lanaja (Aragon, Espagne), décédé le 30.6.1995 à Saragosse (Espagne). A participé à la Guerre du Maroc (1925-1926), puis à la Guerre civile espagnole (1936-1939). Fut Gouverneur général du Sahara espagnol de 1961 à 1964, puis Commissaire général de la Guinée équatoriale, au début de l’Autonomie, de 1964 à 1966. Dur et distant, il fut remplacé en 1966 par Suances Diaz del Rio.

.

LERENA Y BARRI (de)  Juan José  (1796-1866)

Officier de la Marine espagnole, né à Cadix (Espagne) en 1796, fils du Capitaine de frégate Antonio de Lerena Barreda. A effectué de nombreux voyages entre l’Espagne et l’Amérique, comme celle de Costa Firme (Venezuela) en 1817. Exilé à New-York en 1823, il fut l’inventeur d’un télégraphe optique utilisable de jour comme de nuit.

Commandant du Nervión, il est nommé, en 1842, Commissaire royal plénipotentiaire pour l’île de Fernando Poo. Arrivé sur l’île le 23.02.1843, il y proclama, au nom de la reine Isabel II de Bourbon, la souveraineté espagnole. Il fut bien accueilli par les créoles fernandins qui souffraient d’isolement depuis le départ de l’administration anglaise en 1834. Il remplaça les noms de lieux anglais par des noms espagnols : Ainsi, Clarence City fut débaptisée et Lerena “fonda” la ville de Santa Isabel en l’honneur de la reine d’Espagne. En mars 1843, il obtint la soumission de Bonkoro Ier, roi des Bengas, et de plus de 500 chefs locaux. Il ajouta ainsi au domaine colonial espagnol les îles de Corisco, Elobey, Mbane, Conga, Laval, Cocotiers. Il colonisa en outre une zone du continent depuis l’embouchure de la rivière Benito jusqu’au cap Santa Clara (Rio Muni), puis s’empara de la lointaine Annobón. Peu après, le capitaine dut repartir, après avoir nommé “gouverneur général” le commerçant le plus influent de l’île, le métis anglais John Beecroft. Comme marin, diplomate et colonisateur, la figure de Lerena occupe une place très importante dans l’histoire de la colonisation espagnole du Golfe de Guinée. De retour en Espagne en mai 1843, il se retira, affaibli, à Chiclana où il envisagea un projet de canal navigable entre la Baie Cadix et Chiclana. Un nouveau projet d’expédition en Guinée espagnole échoua, car les événements d’Espagne provoquèrent sa destitution. Décédé à Madrid en 1866.

LUBA   (Bötúku Lubá)

Chef des Bubi de Balacha, localité proche de San Carlos. En juin 1910, il ordonna la résistance face au travail obligatoire instauré par les Espagnols (corvées de 3 mois dans les plantations de cacao). Après avoir causé la mort de deux soldats africains et d’un caporal espagnol de la Garde coloniale, la “Guerre des Bubi” fut sévèrement réprimée et Luba y laissa la vie.

MACIAS NGUEMA Francisco

MAHO SICACHA Luis

L’avocat Luis Maho Sicacha reçu en audience par Franco – Juin 1964

Bubi de Riaba (Moka). Etudes de droit à Barcelone (Espagne). Avocat. Rentré au pays en 1960, il s’exila ensuite au Gabon, au Cameroun où il devint le porte-parole des indépendantistes. En 1963, il rejoint le Movimiento Pro-Independencia de la Guinea Ecuatorial (MPIGE) fondé par Torao Sikara. Il passa ensuite au MONALIGE (Movimiento nacional de liberacion de Guinea ecuatorial), puis à l’IPGE (Idea Popular de Guinea Ecuatorial) qui lui offrit la présidence. Début 1964, il passa au MUNGE (Movimiento de Unión Nacional de Guinea Ecuatorial) et, en mai 1964, avec l’Autonomie, il devint membre du Consejo de Gobierno, chargé de l’Information et du Tourisme. C’est à ce titre qu’il est reçu en audience par Franco, en juin 1964, avec la délégation conduite par Bonifacio Ondo Edu. Présent à la Conférence constitutionnelle de 1967-68, il plaida vainement pour une séparation de Fernando Poo et du Rio Muni. Membre de l’Unión bubi, il ne se présenta pas aux élections qui suivirent l’indépendance, mais en octobre 1968, il devint Président du Tribunal Suprême. Rapporteur au procès de Macías Nguema, il poursuivit une carrière de magistrat sous Obiang Nguema. C’est un des rares survivants de la Conférence constitutionnelle.

MALABO  (Löpèlo Mëlaka)

Bubi. Successeur légitime de Moka, roi des Bubi, il fut écarté du pouvoir par le lieutenant du roi défunt, le rebelle Sas Eburea (Esáasi Eweera) qui se fit couronner en octobre 1899, mais dont l’opposition au pouvoir colonial lui valut d’être capturé et de mourir en captivité, à Sainte Isabel, le 3.07.1904. Malabo fut donc finalement couronné en septembre 1904. Sous son règne, en 1910, eut lieu la “Guerre des Bubi” : soulèvement conduit par Luba (Bötúku Lubá), chef de Balacha, contre le travail obligatoire dans les plantations européennes, dont la violente répression conduite par les troupe coloniales aurait causé la mort de 15 000 Bubi. Apathique et abruti par l’alcool, le roi Malabo mourut à Riabba (actuelle Moka), le 19 avril 1937. Avec lui, la figure symbolique du roi disparut de la scène politique bubi. Le fils du roi Malabo, nommé Francisco Malabo Beösá, né en 1896, ne parvint pas à s’imposer. Après avoir eu 9 fils, 62 petits-fils et 84 arrière-petits-fils, il mourut à Moka, le 15.11.2001, à l’âge, dit-on, de 105 ans et dans un total anonymat, complètement inconnu de la plupart des Bubi.

.

MANE ELA Acacio  (1904-1959)

D’origine camerounaise. Catéchiste et planteur dans la région de Bata. Mañe Elá avait quinze ans, en 1919, lorsqu’il fut admis au Collège de la Mission de Bata. Élève laborieux et doué, il fut reçu au baptême en 1922 et prit le prénom du responsable de la Mission, P. Acacio Ferraz. Promu enseignant, il se dévoua entièrement à cette tâche.

Suite à une réunion d’instituteurs, à qui on venait de refuser une amélioration des salaires, il fonda vers 1950 la Cruzada Nacional de Liberacion (qui prit le nom de MONALIGE en 1954). C’est dans la Cruzada que des hommes comme Atanasio Ndongo Miyone et Pastor Torao Sikara s’exercèrent à l’activité politique.

Leader du mouvement, il fut arrêté le 28 novembre 1959 à Bata, près de la Mission catholique. Embarqué sur un navire à destination de Bioko, il n’y parvint jamais. Selon toute vraisemblance, il aurait été tué et son corps jeté à la mer.

En 2006, un décret présidentiel accorda à titre posthume la médaille des martyrs de l’Indépendance nationale à : Acacio Mañé Elá, Enrique Nvo Okenve et Salvador Ndong Ekang.

MOKA  (MÖÓKÁTA)

Roi des Bubi de 1875 à 1899. Moka résidait à Riabba et demandait à son peuple d’éviter tout contact avec les Européens, installés au nord de l’île. On dit qu’il possédait une soixantaine d’épouses. Il institua une police, une troupe de 150 notables, chargée d’administrer la justice dans les villages bubi. Refusant toute allégeance aux Espagnols, Moka réussit à unifier les Bubi de toute l’île au milieu du XIXe siècle. En 1897, le gouverneur général Adolfo de Espana vint lui rendre visite à Riabba (actuelle Moka). Après sa mort survenue le 2 mars 1898, son frère Malabo, successeur légitime, fut écarté par le ministre Sas Eburea (Esáasi Eweera) qui usurpa le pouvoir. Malabo succéda à ce dernier en septembre 1904.

NDONGO MIYONE Anastasio (1928-1969)

Fang, né à Rio Benito, dans la province du Rio Muni, il entra très jeune au séminaire de Banapa, sur l’île de Fernando Poo, mais, en 1951, il en fut renvoyé avec d’autres tels que Gori Molubuela suite à une grève des séminaristes pour l’amélioration de leurs conditions de vie. C’est alors qu’il commença à militer pour l’indépendance. Réfugié à l’étranger, Atanasio Ondó Ndong (alias Atanasio Ndong Miyone) vécut en exil pendant 14 années. Au Gabon où il obtint un poste de gendarme à Libreville, il organisa la propagande indépendantiste au sein du MONALIGE (Movimiento nacional de liberacion de Guinea ecuatorial). Protégé de Léon Mba (futur président du Gabon), il devint rapidement secrétaire général du MONALIGE et la principale figure du mouvement indépendantiste guinéen. Au Cameroun, il épousa la veuve de Félix Moumié, le défunt leader de l’UPC (Union des Populations du Cameroun) et, grâce à elle, il reçut le soutien de nombreux leaders de l’Afrique francophone. Il mena une campagne efficace auprès de l’ONU pour la décolonisation de son pays. C’est lui qui, en se rendant à l’ONU le 12.09.1966, provoqua la convocation en urgence de la Conférence constitutionnelle, où il représentera en 1967-68 le MONALIGE Après 14 ans d’exil au Gabon, au Cameroun, au Ghana et en Algérie, il est devenu un leader reconnu internationalement, en revanche il est presque inconnu dans son propre pays quand il y revient en octobre 1966..

Lors de la Conférence constitutionnelle il se lia avec Fernando María Castiella le ministre des affaires étrangères espagnol qui vit en lui le leader instruit qu’il fallait pour la Guinée. Macías Nguema eut beau jeu de dénoncer cette collusion et de ravir à Atanasio Ndongo, jugé trop intellectuel, son rôle de leader au sein du MONALIGE. En septembre 1968, arrivé seulement 3e au premier tour de l’élection présidentielle, Atanasio Ndongo se désista publiquement en faveur de Macías Nguema, face aux caméras de la télévision nationale, fraîchement installée.

Après le second tour et la victoire de Macías Nguema, il devint alors son ministre des Affaires étrangères. En mars 1969, après avoir rencontré Castiella à Madrid il se rendit à Bata où il aurait fomenté un coup d’état. Les évènements sont ici très confus, mais il semble que Atanasio Ndongo espérait le soutien de la garde civile espagnole pour prendre le pouvoir. Ce fut un échec, la garde civile ne bougea pas. A l’issue d’une lutte au corps à corps, Macías Nguema défenestra Atanasio Ndongo du deuxième étage de son palais avant de le retrouver blessé dans la cour et de le battre à mort.

ONDO EDU Bonifacio  (1920-1969)

Fang, né le 5.06.1920 à Evinayong, ville située au centre du Rio Muni en pleine forêt équatoriale. Etudes à la mission catholique de San José d’Evinayong. Planteur de cacao, Ondo Edu fut d’abord un notable qui enseigna le catéchisme dans sa ville, puis à Santa Isabel. Après l’assassinat d’Acacio Mane par la Garde civile espagnole, en 1958, il se réfugia au Gabon. En 1960-1961,il fut maire d’Evinayong, avant de s’exiler au Gabon et d’y fonder en 1963 l’Union Populaire de libération de la Guinée équatoriale (UPOLIGE), qui n’eut guère d’écho, en dépit des nombreux appels à l’indépendance adressés à l’ONU. La même année, il participa à la fondation du MUNGE dont il devint le Chef du Conseil national, aux côtés de J. Mba Nsue lequel en fut le Secrétaire général. En 1963, sur le conseil de son ami Léon Mba (futur président du Gabon), il prit part dans son pays à la mise en place de l’Autonomie. L’année suivante, il devint ainsi Président du Conseil de Gouvernement pour quatre années.

Le Président du Conseil de Gouvernement reçu en audience par Franco – Juin 1964

Favorable à l’indépendance, mais tout en conservant avec l’Espagne des liens économiques étroits, il reçut le soutien de Carrero Blanco, le Premier Ministre espagnol. Durant la Conférence constitutionnelle de 1967-68, le MUNGE apparut clairement comme un parti de gouvernement, jouissant de la confiance des Autorités espagnoles. Avec l’avènement de l’indépendance et l’organisation des premières élections présidentielles, Ondo Edu, sûr de sa victoire, ne mena pas campagne. Après le premier tour, il refusa même de s’allier aux séparatistes de l’Union Bubi menée par Edmundo Bosio Dioco ou au MONALIGE d’Atanasio Ndongo Miyone , qui n’eurent d’autre choix que de rallier son adversaire, Francisco Macías Nguema.

Bonifacio Ondo Edu attablé avec Macias Nguema (à gauche) et avec Victor Suances (à droite)

Battu aux élections présidentielles de 1968, Ondo Edu se réfugia d’abord au Gabon, mais Léon Mba n’était plus là. Ainsi fut-il expulsé, à la demande de Macías Nguema, par Bongo, le président du Gabon. A son retour au pays, il fut arrêté et placé en résidence surveillée. En avril 1969, il fut torturé, puis étranglé dans la tristement célèbre prison de Malabo : Black Beach (Blabich, en pidgin).

POO Fernando  (Fernão do Pó)

Navigateur portugais. Explorateur de l’Afrique de l’Ouest et découvreur de l’actuelle île de Bioko, vers 1472. Dans le célèbre journal de voyage Esmeralda de situ Orbis (1506), le navigateur géographe portugais Duarte Pacheco Pereira fait le point sur les premières découvertes maritimes en Afrique. Il y fait allusion à la découverte du Cameroun et de la Guinée Equatoriale par Fernando Poo en 1472. “A partir du cap Fermoso au Nigeria actuel, la côte suit la direction est-ouest. Cette montagne et cette île furent découvertes par Fernando de Poo, chevalier et familier du roi Dom Afonso V et elles prirent le nom de son découvreur…”

RAMIREZ ALONSO  Ciriaco    (Alija 1833 – Banapá 1888)

Premier Préfet apostolique clarétain de Fernando Poo (+1888).

Le père Ciriaco Ramírez Alonso dirigea la première expédition de missionnaires clarétains en Guinée équatoriale. Parti de Barcelone le 5 octobre 1883, il embarqua aux Canaries sur le vapeur “Coruña”, accompagné de 5 prêtres et de 6 religieux, et il arriva le 13 novembre à Santa Isabel où il fut reçu par le gouverneur Antonio Cano.

Entre 1884 et 1887, les clarétains ouvrirent de nombreuses écoles à Santa Isabel, à Corisco, Cap Saint-Jean et à Annobon, puis à Elobey Chico et à San Carlos.

Première expédition des Clarétains à Fernando Poo – 1883

.

RUIZ GONZALEZ  Faustino

Amiral espagnol, originaire de San Fernando (Province de Cadix). Gouverneur de la Guinée espagnole de 1949 à 1962. C’est lui qui amorça le processus de provincialisation. Il mit fin à l’instabilité administrative et stimula le développement économique.

SUANCES DIAZ DEL RIO GONZALEZ Victor

Lieutenant de la Garde coloniale dès 1935. Promu Capitaine en 1936, nommé Gouverneur de la Province de Rio Muni, il quitta la Guinée espagnole en 1942. De retour en 1964 avec Latorre Alcubierre, il lui succéda, deux ans plus tard, au poste de Commissaire général. A ce titre, il assista à la signature de l’Indépendance de la Guinée équatoriale, le 12 octobre 1968.

TORAO SIKARA Pastor

Bubi. Maire de Santiago de Baney et Conseiller municipal de Santa Isabel. Avec S. Ebuka, Atanasio Ndongo Miyone et d’autres, il fonde en 1959 le MONALIGE (Movimiento nacional de liberacion de Guinea ecuatorial) dont il devient le Président. En 1964, il adressa à l’ONU un appel en vue de l’indépedance, et, lors de la Conférence constitutionnelle de 1967-68, il s’avéra un adversaire farouche de la séparation de Fernando Poo et du Rio Muni. Lors des élections de 1968, il soutint la candidature d’Atanasio Ndongo Miyone, et, en octobre 1968, devint Président de l’Assemblée de la République. A la suite du coup d’Etat raté de Ndongo Miyone, le 5.03.1969, il fut arrêté, sur ordre de Macías Nguema, et jeté en prison, à Bata, où on le laissa mourir de soif.

UGANDA NDELO NGOLA  Santiago  (1845-1960)

Santiago Uganda – 1950

En 1907, il fut confirmé Roi des Bengas, dans l’île de Corisco, par Arevalo, gouverneur général des territoires espagnols. Contrairement à ses prédécesseurs, Utimbo ou Bonkoro III, il ne trouva pas grâce aux yeux des autorités espagnoles, car il n’était pas catholique, mais protestant, et qu’il fut très critique durant tout son règne. Il adressa une lettre à Angel Barrera y Luyando pour se plaindre du sort des indigènes en Guinée espagnole et dénoncer une justice inéquitable entre noirs et blancs. En 1954, il se serait converti à la religion Baha’i. Son règne durera jusqu’au 6.06.1960, date de sa mort à l’hôpital de Kogo. Son fils, José Perea Epota, fut un leader du Mouvement pro-indépendantiste Idea Popular de Guinea Ecuatorial (IPGE), créé au Cameroun en 1959 et dirigé par Luis Maho Sicacha.

XIFRE Joseph

PORTADA LIBRO TODA LA VERDAD

Ver texto

Todala verdad

Miintervención enGuinea Garcia-Trevíjano

0

qwe?

TESIS GUINEA_MAROTO

Ver texto

PROGRAMA DE DOCTORADO INTERUNIVERSITARIO EN ESTUDIOS MIGRATORIOS INSTITUTO DE MIGRACIONES / DEPARTAMENTO DE HISTORIA CONTEMPOR`NEA UNIVERSIDAD DE GRANADA, UNIVERSIDAD DE JA N Y UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Tesis con Menci n Internacional

Para acceder al t tulo de DOCTOR INTERNACIONAL

REPRESENTACIONES SOCIALES, PR`CTICAS REPRESIVAS Y DISCURSOS DE RESISTENCIA DE LA POBLACI N NEGROAFRICANA EN LA ESPA A COLONIAL Y POSCOLONIAL (1953-2019)

Autor: JosØ Manuel Maroto Blanco Director: Francisco Cobo Romero

Ilustraciones: Estefan a Zagan

GRANADA, 2021

Autor: José Manuel Maroto Blanco http://hdl.handle.net/10481/67837

Eldoctorando The doctoral candidate José Manuel Maroto Blanco y los directores de la tesis and the thesis supervisor /s: Francisco Cobo Romero

Garantizamos, al firmar esta tesis doctoral, que el trabajo ha sido realizado por el doctorando bajo la dirección de la tesis y hasta donde nuestro conocimiento alcanza; en la realización del trabajo; se han respetado los derechos de otros autores a ser citados, cuando se han utilizado sus resultados 0 publicaciones.

Guarantee, by signing this doctoral thesis, that the work has been done by the doctoral candidate under the direction of the thesis supervisor/s and, as far as our knowledge reaches, in the performance of the work, the rights of other authors to be cited (when their results or publications have been used) have been respected.

Lugar y fecha Place and date:

Granada 30/12/2020

Directorles de la Tesis Thesis supervisor /s; Doctorando Doctoral candidate:

FRANCISCO COBO ROMERO DNI 25973364Q Firma / Firmado digitalmente por FRANCISCO COBO Manuel ROMERO DNI. 25973364Q Fecha: 2020.12.31 10.43.52 +01'00' Signed Jose Maroto Blanco Firma Signed Firmado digitalmente por Jose Manuel Maroto Blanco Fecha: 2020.12.30 16.19.15 +01'00'

Dedicatoria

No necesito que José Martí me recuerde que 'l a libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado y a pensar y a hablar sin hipocresía'. Tú me lo enseñaste y lo sigues haciendo en la hermosa cotidianidad que me regalas. Cada mirada y cada acción me llenan por completo de humanidad. Eres un ejemplo de todo. Mi referente. Te quiero con locura, mamá.

A mi padre. Por su tremendo trabajo y sacrificio. Gracias por darme desde que nací las oportunidades que tu generación no tuvo. No lo valoro lo suficiente. Y por supuesto, por enseñarme que hay que aprovechar siempre lo inevitable. Aunque no te diga mucho que te quiero sabes que lo profeso con toda mi fuerza.

Te siento a mi lado, más cerca que nunca. Luchaste como nadie más lo haría y fuiste la persona más generosa que conocí. Sin ti no sería quien soy y ese es el mayor regalo que me brindaste. Tuve la suerte de tener dos madres. Todo esto es tuyo. Te quiero Loli.

P or muchos 'te quieros' , no son suficientes. Eres la raíz inquebrantable de esta maravillosa familia, abuela.

Desde que te fuiste le perdí el miedo a vivir. Tu recuerdo siempre me llena de fuerza y siento tu presencia día a día. Ojalá pudiera mirarte a los ojos y decirte lo importantísima que eres para mí, María.

No tienes ni idea de las maravillas que te esperan y del futuro tan hermoso que te aguarda. Tienes una luz especial y un chi que te permitirá hacer cualquier cosa que te propongas. Sigue equivocándote sin miedo. Nunca estarás solo, hermanito.

A los condenados de la tierra. He intentado aportar mi granito de arena siendo consciente de la situación de privilegio en la que me hallo. Ojalá no existieran las causas que me han motivado a realizar esta tesis doctoral.

Agradecimientos

Mi más sincero agradecimiento al extinto Ministerio de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de España que me ha permitido realizar esta tesis doctoral con un contrato de trabajo y unas buenas condiciones laborales. Saber que había dinero público destinado a esta tesis ha sido un motivo más que suficiente para continuar la labor cuando las fuerzas flaqueaban. Al Vicerrectorado de Transferencia e Investigación de la Universidad de Granada, que financió el proyecto 'Miradas 'otras' de las migraciones africanas a España. Relatos subalte rnos y prácticas de resistencia' (ref: PPJIB2018-16) o al proyecto de Innovación Docente ' Educar en la diversidad afectivo sexual ' liderado por Francisco Manuel Morales Rodríguez. Ambos han sido de vital ayuda en la elaboración de algunos de los artículos que se presentan en esta tesis. Y a las ayudas Erasmus+, que me han permitido conocer, compartir y aprender en diferentes partes del mundo. Haber contado con ellas ha sido el mayor regalo de esta etapa.

A todos los miembros del Departamento de Historia Contemporánea, por toda la ayuda en el día a día. A Beatriz, fue la primera persona que apostó por mí y ejemplo de talento y trabajo. Aún recuerdo aquel Seminario en el Carmen de la Victoria y, por supuesto, las labores recientes en la huerta. Espero que recojamos muchos más tomates juntos. A José Ángel, por el que siento una admiración absoluta. Sigo aprendiendo muchísimo de ti. A Francisco y a Teresa por estos años de tesis doctoral, por la ayuda brindada, por la empatía mostrada y por la infinita confianza depositada en mí.

Un día me preguntó una amiga a qué persona admiraba más. Tú fuiste, Antonio, la primera persona en la que pensé. Proyectas libertad y pasión en todo lo que haces y eres una fuente inagotable de alegría. Me has enseñado mucho y estaré siempre en deuda contigo. Nunca estaré lejos de ti. Gracias por motivarme diariamente y convertir cualquier espacio, por precario que sea, en un vergel. No me olvido del resto de compañeros del 'zulo'. Por esas tardes maravillosas con Gloria, Fran, Alba, Chiara y Juan. Ojalá nuestros caminos vuelvan a juntarse y, por supuesto, haya cervezas de por medio. A Alberto, por tu alegría y tu fuerza, y a brindar por más trabajo en equipo. Una suerte trabajar a tu lado.

Al Instituto de Migraciones de la Universidad de Granada y al Programa de Doctorado de Estudios Migratorios porque han hecho de esta labor de tesis doctoral una actividad menos solitaria de lo que a priori es. El aprendizaje ha sido de lo más interdisciplinar y horizontal posible y me dio la oportunidad de conocer a Rosa López.

Cualquier palabra se queda corta. Me has acompañado en muchos momentos dentro y fuera de la Universidad y he aprendido infinidad de cosas de ti. Voy a estar en deuda siempre. Gracias por ser una amiga y una maestra.

Guinea Ecuatorial ha sido el segundo país en el que más tiempo he vivido y el único en donde he llegado a conducir un coche oficial -con el pasaporte 'secuestrado' en un cuartelillo militar de la isla de Annobón -porque 'hay que ir a por cerveza, chico'. Lo cierto es que ha sido un país en el que llegué teniendo ya familia. Por este motivo, mi más sincero agradecimiento a Armando y a Auxi. Habéis sido unos padres para mí y conoceros ha sido el mejor regalo tanto en lo afectivo como en lo intelectual. Me habéis enseñado Guinea desde el barrio de Lampert, en Malabo, con una transparencia, amor y sinceridad que llevaré siempre en mi corazón. Gracias. A tía Aida, por tus risas contagiosas, por tu picaresca y por la luz que desprendes. A Sonia y a Kimi, no puedo pensar en Bioko sin pensar en vosotros. A Víctor y Flavia, que bonitos sois. A Aniceto, mi hermano, y a su hijo Yamil. Su nombre lo dice todo. A Melibea, incansable luchadora. Os echo de menos.

Mi inmenso agradecimiento a Tadeo y Rufina. Llegué a Mokom con lo puesto y me mostraron la grandeza de la hospitalidad fang en toda su extensión. Gracias al padre capuchino Wilson, me dio cobijo en Nkolombong Bisila, Bata, con todo el amor del mundo. A Yolanda y a Maite, aún me pregunto cómo pude caer tan de pie en la región continental. Tenemos una cita pendiente en España.

Gracias al tío Fiti y a la tía Mina por hacerme sentir en casa a 4.400 kilómetros de distancia. A su familia, que me hizo conocer la isla de Annobón en toda su extensión. A todo el pueblo annobonés, desde Puente Rico a Awal, me acogieron en cada rincón y me hablaron con la sinceridad de un pueblo fuerte que camina con la cabeza bien alta pese a las dificultades. Tremendamente admirado de la fortaleza de esta sociedad. Os llevo conmigo.

A mi hermano Kwami Agbebe. Mi admiración total. Eres un ejemplo de lucha y de denuncia en la clandestinidad, de dignidad y de resistencia ante los abusos coloniales y al papel de unas élites africanas que hacen de correo de transmisión del colonialismo. Togo tiene un tesoro contigo. No le vas a fallar a tu país. A toda su familia. A la Universidad de Lomé y el Departamento de Histoire et d'Archeologie y la escuela Le Complexe Scolaire Le Sourire Plus de Agoè-Nyivé Atchanvé en Lomé, por hacerme participe de sus luchas y por poder aprender de los más pequeños.

Gracias a Alianza por la Solidaridad, especial mención a Ana, y a DIADEM, con Badara al frente, y A Diapó con África (María, Charles, Carmen, Zaida, Nury, Xavi y el resto de compañeros, sois maravillosos). He aprendido mucho en mi estancia en Senegal, un país que ya conocía a través de los ojos de los vecinos senegaleses de mi barrio. Teranga infinita, que manera más digna y luchadora de afrontar la vida. Me quito el sombrero. Gracias a la familia Kentaja en Camerún. Desde Moise al Padre Michel o Adonis, sin olvidarme de Julio, que me abrió una puerta que no pienso cerrar en mi vida. En Nkomsamba fui consciente por primera vez de los privilegios raciales con los que contaba y del bando en el que quería estar. Aquella experiencia me cambió por completo y me ha acompañado hasta el día de hoy. Y al pequeño Pangop. Vino a este mundo y se fue mientras escribía estos agradecimientos. Te llevo dentro.

Gracias al grupo Migrinter de la Université de Poitiers, un espacio en el que conocí a gente increíble, tuve la oportunidad de participar en números eventos científicos y de divulgación y fue la puerta de entrada a un país, Francia, de lo más interesante en cuestiones relacionadas con las migraciones y la 'raza'. En París tuve la oportunidad de asistir al Bandung du Nord en mayo de 2018 en el barrio de Saint Denis y de escuchar, entre otros, a Angela Davis, Houria Boutedlja o a Fred Hampton Jr. Gracias a todos los organizadores, que tuvieron que lidiar con las amenazas de la extrema derecha. Valientes.

No me olvido de la Università di Cagliari ni del Dipartimento di Storia, Beni culturali e Territorio. A Raffaele Catedra y Mauricio Memoli por la acogida que me dieron y la invitación para participar en Cosmomed. Grandísimo ambiente de trabajo y una calidad humana gigantesca. A Gianluca Gaias, otro miembro más de la familia. Me enseñaste Cerdeña, Tours y hasta la mismísima Granada. Siempre recordaré las palabras de nuestro admirado Antono Gramsci, y es que quien 'vive veramente non può non essere cittadino, e parteggiare. Indifferenza è abulia, è parassitismo, è vigliaccheria, non è vita. Perciò odio gli indifferenti (2017: 3). Nos queda mucho camino por recorrer.

A Costa de Marfil y a toda su gente. A mis hermanos Bathesty, Konan, Cady y Williams. Sois mis maestros. Gracias por todo lo que vino y por todo lo que vendrá. A Mateo, que lo llevaré siempre y que pronto publicará su libro de poemas, a Joël Keffa, un artista hecho y derecho ¡gracias por convertir la rabia en poesía! A Claire y Sandre, por toda su luz. A Nadia, por hacerme pasar una vergüenza terrible como nativo de 'andaluz oriental'. Gracias a todos. Y en mayúsculas, a Kouassi Nogues. Eres un hermano para mí. Me has acompañado en el momento más difícil de mi vida y has disfrutado conmigo

del resto. Si no llega a ser por la COVID19 estaríamos dando vueltas por Costa de Marfil en el preciso instante en el que escribo estas líneas. Nunca podré agradecerte todo lo que has hecho por mí. Nos queda mucho por vivir juntos y saber eso me llena de alegría.

A Carmen. Desde que te dije que no me apunté a latín porque el profesor no era nativo no has parado de meterte conmigo, ya tú sabes . Eres parte de mi familia y te quiero con locura. Siempre me tendrás a tu lado. Sin ti hubiera sido mucho más difícil acabar esta última parte de la tesis y hubiese acabado más loco de lo que estoy. A Héctor y Jota Agui por esa amistad tan bonita. Que dure para siempre. Gracias de corazón. A Alicia, Librada y Ana, por los muchos momentos que vivimos durante la carrera. Y a Miriam. Por aquellos siete años maravillosos que me regalaste. Miguel Delibes comenzó El camino afirmando que 'las cosas podrían haber sucedido de cualquier otra m anera y, sin embargo, sucedieron así' (1950: 5). Simplemente gracias.

A Elena, Ari, María y Ruth. Os debo tanto. Pese a la distancia os siento cerca. A la prima Carmen, por esas complicidades que hacen que cualquier día acabe siendo de lo más especial. A mi familia. Mis padres que han sido un ejemplo para mí. A mis abuelos, que los recuerdos mucho; a mi abuela, cada día más joven y guapa. A los titos Felipe y Alfonso. A mi tía Marga y a todas mis primas. Lola, tenemos pendiente un viajecito a Brasil en busca de nuestras raíces. A mis hermanos pequeños, que cada uno me llena de felicidad por cielo y tierra. Al tito Jesús, me siento muy orgulloso cuando dicen que nos parecemos mucho.

Gracias a todas las amistades que aún conservo desde pequeño. Jesús, Membri, Toro y a José, el 'primo', los únicos que entienden la locura que llevo dentro. Mil gracias por estar siempre ahí, en las buenas y en las malas desde hace más de veinte años.

Tampoco me olvido de aquellos que sin conocerlos, me dieron tanto. En aquella obra cumbre de Piotr Kropotkin, La conquista del pan , el filósofo anarquista aseguraba que

'hasta el pensamiento, hasta la invención, son hechos colectivos, producto del pasado y del presente […] miles de escritores, poetas y pensadores han trabajado para elabora el saber, extinguir los errores y crear esa atmósfera de pensamiento científico, sin la cual no hubiera podido aparecer ninguna de las maravillas de nuestro siglo' (2005: 25).

Gracias a todas las personas de las que me he nutrido a través de sus trabajos en la elaboración de esta tesis doctoral, demás investigaciones y la impartición de clases. Confieso que es algo que valoro en el día a día.

Y por último, a mi tita Loli. Recuerdo desde aquellos días de sol a la salida de preescolar en la que me veías jugar al futbol con un batido vacío hasta la ilusión que me hacía ver el camión de la basura desde el balcón. Has sido una madre para mí. Eso es un regalo maravilloso que me ha hecho la vida. Lo dije en alguna ocasión y no me cansaré de repetirlo. Eres parte de mis éxitos y de mis fracasos porque eres parte de mi cuerpo y de mi alma. No puedo dedicarte esta obra porque es completamente tuya. Eres mi primer y último pensamiento al acabar estas líneas.

Índice

Preámbulo ……………………………………………………………………………………… 11 Preámbulo ……………………………………………………………………………………… 11 Preámbulo ……………………………………………………………………………………… 11
Indexacion de las publicaciones de la tesis …………………………………………………….. Indexacion de las publicaciones de la tesis …………………………………………………….. .13
Resumen……………………………………………………………………………………… Resumen……………………………………………………………………………………… ...21
Abstract ………………………………………………………………………………………….23 Abstract ………………………………………………………………………………………….23
Marco emocional. Siguiendo las pistas del racismo a través de la autoetnografía Marco emocional. Siguiendo las pistas del racismo a través de la autoetnografía ………………25
Marco conceptual. Marco conceptual.
- De la Historia Cultural a los estudios decoloniales………………………………...53
- El pensamiento decolonial: visibilizando las continuidades coloniales …………….57
- La colonialidad de las Ciencias Sociales y las Humanidades: un racismo epistémico que continúa latente ………………………………………………………………...63
- Racismo: una rea lidad poliédrica que cruza todas las esferas de la vida social……66
- La blanquitud: un escudo para defenderse de los privilegios raciales ………...…….69
- Justificación y estado de la cuesti ón………………………………………………..70
Marco analítico. Marco analítico.
- Objetivos delainvestigación………………………………………………………82
- Fuentes utilizadas y me todología…………………………………………………..87
- Marco temporal y ge ográfico……………………………………………………….94
Bloque I. Representaciones y prácticas coloniales del negroafricano en España. De pequeña metrópoli colonial a puerta de entrada de la Unión Europea Bloque I. Representaciones y prácticas coloniales del negroafricano en España. De pequeña metrópoli colonial a puerta de entrada de la Unión Europea Bloque I. Representaciones y prácticas coloniales del negroafricano en España. De pequeña metrópoli colonial a puerta de entrada de la Unión Europea
- Religiones y roles de género en Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial …...109
- Estudio sociodemográfico de la Guardia Colonial en Guinea Ecuatorial………….135
- Miedos y prejuicios de una nación. La negritud y la figura del negro en la reciente de España a través del cine (1959- 2002)…………………………………158 Historia
- La "africanización" en la prensa española del siglo XXI: la formulación concepto en base a la jerarquía de val ores neocoloniales………………………….190 de un
- Prejuicios sobre África en los libros escolare s de Educación Secundaria…………208
Bloque II. Discursos de resistencia negroafricana en España a través de la literatura Bloque II. Discursos de resistencia negroafricana en España a través de la literatura Bloque II. Discursos de resistencia negroafricana en España a través de la literatura
- La production littéraire des exilés et migrants de l'Afrique au sud du Espagne: un regard décolonial de leurs expériences (1959- Sahara en 2017)……..………….243
- Cuarenta años de literatura sobre la experiencia africana en España: Identificación una literatura prod ucidadesdela'HeridaColonial………………………………..265 de
- La experiencia africana en España a través de la literatura. ¿Se puede hablar de
- literatura producida desde la herida colonial?..........................................................289 La literatura de Francisco Zamora o cómo se ve el racismo desde el Viyil ……….305
Bloque III. Reacciones de los migrantes y el resto de la ciudadanía en la España postcolonial Bloque III. Reacciones de los migrantes y el resto de la ciudadanía en la España postcolonial Bloque III. Reacciones de los migrantes y el resto de la ciudadanía en la España postcolonial
- 'Assane estamos contigo hasta el final, hasta que se nos caiga la boca de tanto gritar'. Assane Dieng y la lucha compartida contra la primera Ley de extranjería en España (1988-1989) ……………………………………………………………………….332
- Creaciones literarias como medio de expresión: relatos migratorios y miradas alternativas de la experienciam igratoria entre África yEspaña………………..…357 - Las migraciones en Andalucía a través de la mirada de Assane: una historia marcada por la reivindicación de una vida digna de los inmigrados africanos (1986-2019)...388 - Entre la 'Herida Colonial' y 'Occidente' como espacio de oportunidad: Historia de lucha por la libertad en la literatura LGTBecua toguineana……………………….404
Futuras líneas de investigación Futuras líneas de investigación
y reflexiones finales …………………………………………………………….437
- Investigar a partir de otros productos culturales. La música de los hermanos Zamora enelespacio'postcolonial'……………………………………………………….421 - Ampliando los límites de la 'literatura producida desde la Herida Colonial'….….428
- Las vidas de las personas racializadas en el centro del relato histórico: por una ……………………...….433
Conclusiones
Conclusions andfinalthoughts………………………………………..………………………447
Bibliografía …………………………………………………………………………………….459

Preámbulo

La tesis doctoral que se presenta a continuación cumple con la normativa expuesta en las Normas reguladoras de las Enseñanzas Oficiales de Doctorado y del Título de Doctor por la Universidad de Granada, en cuyo Título II, Capítulo II, Artículo 22 relativo a la presentación de la tesis doctoral establece los procedimientos para presentar una tesis por compendio. Así mismo, se solicita la Mención Internacional en la misma, cumpliendo lo establecido en la misma normativa.

Esta tesis doctoral se compone, al margen de las partes correspondientes a la introducción, justificación y conclusiones y reflexiones finales, de tres bloques temáticos. El primero de ellos se titula Representaciones y prácticas coloniales del negroafricano en España. De pequeña metrópoli colonial a puerta de entrada de la Unión Europea y consta de tres artículos científicos y dos capítulos de libro, siendo el único autor en cuatro y el primero en uno de ellos. El segundo bloque lleva por nombre Discursos de resistencia negroafricana en España a través de la literatura y consta de dos artículos científicos y dos capítulos de libro. En dos de ellos soy el autor principal y en el resto figuro de manera individual. El último bloque, Reacciones de los migrantes y el resto de la ciudadanía en la España postcolonial , está compuesto por cuatro capítulos de libro, uno de ellos en una obra que coordino gracias al apoyo económico del Centro de Iniciativas de Cooperación al Desarrollo (CICODE) y al Vicerrectorado de Transferencia e Investigación de la Universidad de Granada, que financió el proyecto 'Miradas 'otras' de las migraciones africanas a España. Relatos subalternos y prácticas de resistencia' (ref: PP JIB2018-16). En el resto soy autor único o autor principal.

Todos estos capítulos se insertan dentro del contrato de Formación del Profesorado Universitario (FPU) con referencia FPU15/01266 que he desarrollado en el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Granada. Al margen de ello, también he podido llevar a cabo mi labor gracias a las ayudas Erasmus+: Erasmus de movilidad internacional de estudiantes de doctorado dentro del grupo Migrinter en la Université de Poitiers (Francia); a la Ayuda a la movilidad para estancias breves y traslados temporales en el Centro Cultural Español de Malabo (CEEM) en Guinea Ecuatorial; a las ayudas del Programa de Movilidad Erasmus+ Erasmus para personal docente de la Universidad de Granada, que me han permitido aprender en excelentes espacios de trabajo como el Département d'Études Ibériques et Latino-américaines de la Université Félix Houphöuet-Boigny de Abidjan, Costa de Marfil; el Département

d'Histoire et d'Archéologie de Lomé, Togo o el Dipartimento di Storia, Beni culturali e Territorio dell'Università di Cagliari, en Italia. Sin financiación externa también tuve la oportunidad de contar con una estancia en Departamento de Filología Moderna de la Universidad de Alcalá de Henares y nuevamente en el Département d'Études Ibériques et Latino-américaines de la Université Félix Houphöuet-Boigny de Abidjan, Costa de Marfil.

Bloque I

Representaciones y prácticas coloniales del negroafricano en España. De pequeña metrópoli colonial a puerta de entrada de la Unión Europea

Publicación 1. Maroto Blanco, José Manuel (2018). Religiones y roles de género en Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial. Ayer. Revista de Historia Contemporánea , 110, pp. 203-231. ISSN: 1134-2277

Publicación 2. Maroto Blanco, José Manuel (2016). Estudio sociodemográfico de la Guardia Colonial en Guinea Ecuatorial. En Beatriz Frieyro de Lara (Coord.). Nueva guía para la investigación sobre los ejércitos de la España Contemporánea: Estudios de caso . Madrid: Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado, pp. 183-205. ISBN: 978-84617-4421-3

Publicación 3. Maroto Blanco, José Manuel y Ortega López, Mª. Teresa (2018). Miedos y prejuicios de una nación. La negritud y la figura del negro en la Historia reciente de España a través del cine (1959-2002). Historia Social , 90, pp. 131-148. ISSN: 0214-2570

Publicación 4. Maroto Blanco, José Manuel (2017). La "africanización" en la prensa española del siglo XXI: la formulación de un concepto en base a la jerarquía de valores neocoloniales. En Cristian Ferrer González y Joel Sans Molas (Coords.). Fronteras contemporáneas: identidades, pueblos, mujeres y poder . Bellaterra: Universitat de Barcelona, pp. 587-605. ISBN: 978-84-17238-03-2

Publicación 5. Maroto Blanco, José Manuel (2017). Prejuicios sobre África en los libros escolares de Educación Secundaria. Historia Actual Online , 43, pp. 169-186. ISSN-e 1696-2060

Bloque II Discursos de resistencia negroafricana en España a través de la literatura

Publicación 6. Maroto Blanco, José Manuel y Djandué, Bi Drombé (2018). La production littéraire des exilés et migrants de l'Afrique au sud du Sahara en Espagne: un regard décolonial de leurs expériences (1959-2017). En Simba Batibonak Sariette, Jean Fidele et Hawa Coulibaly (Dirs.). Mutations dans les migrations, conflictualites dans les pratiques . Paris: L'Harmattan, pp. 185 -205. ISBN : 978-2-343-16190-7

Publicación 7. Maroto Blanco, José Manuel (2019). Cuarenta años de literatura sobre la experiencia africana en España: Identificación de una literatura producida desde la 'Herida Colonial'. Tonos. Revista de Estudios Filológicos , 36, pp. 1-27. ISNN 15776921.

Publicación 8. Maroto Blanco, José Manuel y Djandué, Bi Drombé (2018). La experiencia africana en España a través de la literatura. ¿Se puede hablar de literatura producida desde la herida colonial? En Williams Jacob Ekou y Juan Miguel Zarandona (Eds.). España en contacto con África, sus pueblos y sus culturas . Valladolid: Editorial Universidad de Valladolid, pp. 261-275. ISBN: 978-8416446-42-1

Publicación 9. Maroto Blanco, José Manuel (2020). La literatura de Francisco Zamora o cómo se ve el racismo desde el Viyil . Revue Electronique Internationale des Sciences du Langage (REISL), 4, pp. 371-392.

Bloque III

Reacciones de los migrantes y el resto de la ciudadanía en la España postcolonial

Publicación 10. Maroto Blanco, José Manuel, López Fernández, Rosalía, Kouassi, Kouassi Nogues y Gaias, Gianluca (2019). 'Assane estamos contigo hasta el final, hasta que se nos caiga la boca de tanto gritar'. Assane Dieng y la lucha compartida contra la primera Ley de extranjería en España (1988-1989). En José Manuel Maroto Blanco y Rosalía López Fernández (Eds.). Migraciones y población africana en España. Historias, relatos y prácticas de resistencia . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 143169. ISBN: 978-84-338-6600-4

Publicación 11. Maroto Blanco, José Manuel y Capote Lama, Alberto (2020). Las migraciones en Andalucía a través de la mirada de Assane: una historia marcada por la reivindicación de una vida digna de los inmigrados africanos (1986-2019). En Raúl Ruiz Álvarez y Elisa Moral Montero (Eds .). Gentes que vienen y van. Estudios en torno a las migraciones: ayer, hoy, mañana . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 308321. ISBN: 978-84-338-6707-0

Publicación 12. Maroto Blanco, José Manuel y López Fernández, Rosalía (2017). Creaciones literarias como medio de expresión: relatos migratorios y miradas alternativas de la experiencia migratoria entre África y España. En Javier Herrero y Milena Trenta (Coords.). El fin de un modelo de política . La Laguna: Cuadernos Artesanos de Comunicación Social, pp. 664-697. ISBN-13: 978-84-16458-82-0

Publicación 13. Maroto Blanco, José Manuel (2020). Entre la 'Herida Colonial' y 'Occidente' como espacio de oportunidad: Historia de lucha por la libertad en la l iteratura LGTB ecuatoguineana. En César García Andrés, Jara Cuadrado Bolaños y Pablo Arconada Ledesma (Eds.). África, un continente en transformación. Enfoques interdisciplinares . Valladolid: Ediciones Universidad de Valladolid, pp. 259-274. ISBN: 978-84-1320-072-9

INDEXACIÓN DE LAS PUBLICACIONES DE LA TESIS

Representaciones sociales, prácticas represivas y discursos de resistencia de la población negroafricana en la España colonial y poscolonial (1953-2019)

José Manuel Maroto Blanco

Título de la publicación

Indexada en:

  1. Maroto Blanco, José Manuel (2018). Religiones y roles de género en Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial . Ayer. Revista de Historia Contemporánea , 110, pp. 203- 231. ISSN: 1134-2277

Primer lugar en el Ranking de visibilidad e impacto de revistas científicas españolas de Humanidades y Ciencas Sociales con sello de calidad de la FECYT (especialidad de Historia, 2020)

Primer lugar entre las revistas españolas de Historia contemporánea según Google Scholar Metrics.

CARHUS Plus+ 2018

ERIHPlus

LATINDEX. Catálogo v1.0 (2002 - 2017)

Está en índices de citas (Arts and Humanities Citation Index, Scopus, Social Sciences Citation Index) = +3.5

Está al tiempo en WoS (AHCI, SCIE o SSCI) y en Scopus (Arts and Humanities Citation Index, Scopus, Social Sciences Citation Index) = +1

ICDS = 11.0

  1. Maroto Blanco, José Manuel (2016). Estudio sociodemográfico de la Guardia Colonial en Guinea Ecuatorial . En Beatriz Frieyro de Lara (Coord.). Nueva guía para la investigación sobre los ejércitos de la España Contemporánea: Estudios de caso . Madrid: Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado, pp. 183205. ISBN: 978-84-617-4421-3
  2. Maroto Blanco, José Manuel y Ortega López, Mª. Teresa (2018). Miedos y prejuicios de una nación. La negritud y la figura del negro en la Historia reciente de España a través del cine (1959-2002).

Historia Social , 90, pp. 131148. ISSN: 0214-2570

  1. Maroto Blanco, José Manuel (2017). La "africanización" en la prensa española del siglo XXI: la formulación de un

En el ranking por materias la UNED destaca en Sociología (13ª a nivel general y 2ª entre las Editoriales Universitarias), Antropología (14ª a nivel general y 2ª entre las Editoriales Universitarias)

La UNED se encuentra bien posicionada en materias tales como Ciencias y Técnicas Historiográficas (2/51) En Historia es la 18 por número de publicaciones. ICEE 0.283 y 48 de 122

Indizada en:

Emerging Sources Citation Index, Scopus, Periodicals Index Online , Historical Abstracts, DIALNET

Evaluada en CARHUS Plus+ 2018 ERIHPlus LATINDEX. Catálogo v1.0 (2002 - 2017) Sello de calidad FECYT

Métricas en SJR. SCImago Journal & Country Rank, Scopus Sources SPI 68 de 108 SPI 35 de 50 en Humanidades

concepto en base a la jerarquía de valores neocoloniales . En Cristian Ferrer González y Joel Sans Molas (Coords.). Fronteras contemporáneas: identidades, pueblos, mujeres y poder . Barcelona: Universitat Autònoma de Barcelona, pp. 587-605. ISBN: 978-8417238-03-2

  1. Maroto Blanco, José Manuel (2017). Prejuicios sobre África en los libros escolares de Educación Secundaria . Historia Actual Online , 43, pp. 169-186. ISSN-e 1696-2060

Indizada en:

Emerging Sources Citation Index, Academic Search Premier, Fuente Academica Plus, DOAJ, DIALNET

Evaluada en:

CARHUS Plus+ 2018

Directory of Open Access Journals

LATINDEX. Catálogo v1.0 (2002 - 2017)

ICDS: Está en índices de citas (Emerging Sources Citation Index) = +3.5

Está en dos o más bases datos de indización y resumen o en DOAJ (Academic Search Premier, Fuente Academica Plus, DOAJ) = 3+2 = 5

ICDS = 9.7

  1. Maroto Blanco, José Manuel y Djandué, Bi Drombé (2018).

La production littéraire des exilés et migrants de l'Afrique au sud du Sahara en Espagne: un regard décolonial de leurs expériences (1959-2017). En Simba Batibonak Sariette, Jean -Fidele et Hawa Coulibaly (Dirs.). Mutations dans les migrations, conflictualites dans les pratiques . Paris: L'Harmattan, pp. 185 -205. ISBN : 978-2-343-16190-7

  1. Maroto Blanco, José Manuel (2019). Cuarenta años de literatura sobre la experiencia africana en España: Identificación de una literatura producida desde la 'Herida Colonial' .

Tonos. Revista de Estudios Filológicos , 36, pp. 1-27. ISNN 1577-6921.

  • 8 y Maroto Blanco, José Manuel y
  1. Djandué, Bi Drombé (2018).

En el ranking General de editoriales internacionales ocupa la posición 39 de 504 editoriales evaluadas. En Historia ocupa la posición 44 de un total de 231 editoriales.

En el ranking general SPI tiene una puntuación de 3.824 en Historia de 0.123

Ocupa la posición 34 de 195 editoriales internacionales en Lingüística, Literatura y Filología

Se encuentra en Book Citation Index Norwegian lists (CRISTIN) FINNISH LIST

Indizada en: Scopus, Academic Search Premier, Fuente Academica Plus, IBZ Online, MLA - Modern Language Association Database, DOAJ, DIALNET Evaluada en: CARHUS Plus+ 2018. Directory of Open Access Journals ERIHPlus Métricas en: SJR. SCImago Journal & Country Rank, Scopus Sources Está en índices de citas (Scopus) = +3.5

ICDS = 9.8

La experiencia africana en España a través de la literatura. ¿Se puede hablar de literatura producida desde la herida colonial? En Williams Jacob Ekou y Juan Miguel Zarandona (Eds.). España en contacto con África, sus pueblos y sus culturas . Valladolid: Editorial Universidad de Valladolid, pp. 261-275. ISBN: 978-841644642-1

Maroto Blanco, José Manuel (2020). Entre la 'Herida Colonial' y 'Occidente' como espacio de oportunidad: Historia de lucha por la libertad en la literatura LGTB ecuatoguineana . En César García Andrés, Jara Cuadrado Bolaños y Pablo Arconada Ledesma (Eds.). África, un continente en transformación. Enfoques interdisciplinares . Valladolid: Ediciones Universidad de Valladolid, pp. 259-274. ISBN: 978-84-1320-072-9

En Historia ocupa la posición 51 de 231 editoriales nacionales (SPI)

ICEE 0,217

Ocupa la posición 84 de 504 en el índice general de editoriales nacionales (SPI) ICEE 1.896

En Lingüística, Literatura y Filología ocupa la posición 53 de 195 editoriales nacionales (SPI)

ICEE 0.169.

  • 9 Maroto Blanco, José Manuel (2020). La literatura de Francisco Zamora o cómo se ve el racismo desde el Viyil . Revue Electronique Internationale des Sciences du Langage (REISL), 4, pp. 371392.
  • 10 y 11 Maroto Blanco, José Manuel, López Fernández, Rosalía, Kouassi, Kouassi Nogues y
  • Gaias, Gianluca (2019). 'Assane estamos contigo hasta el final, hasta que se nos caiga la boca de tanto gritar'. Assane Dieng y la lucha compartida contra la primera Ley de extranjería en España (1988-1989). En José Manuel Maroto Blanco y Rosalía López Fernández (Eds.). Migraciones y población africana en España. Historias, relatos y prácticas de resistencia . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 143-169. ISBN:

978-84-338-6600-4

OCLC WorldCat, Stanford Libraries. No cuenta con factor de impacto. Su publicación en esta revista responde a una cuestión ideológica: se trata de una joven revista de la Université d'Abomey Calavi (Benin)

Ocupa la posición 33 de 504 editoriales nacionales en el índice general (SPI) ICEE 7.739 posición

En Historia ocupa la posición 18 de 231 editoriales nacionales (SPI) ICEE 1,296,

En Sociología ocupa la posición 38 en el índice (SPI).

ICEE 0,024

DL: TF -1060-2019

Maroto Blanco, José Manuel y Capote Lama, Alberto (2020). DOI: 10.4185/cac167

Las migraciones en

Andalucía a través de la mirada de Assane: una historia marcada por la reivindicación de una vida digna de los inmigrados africanos (1986-2019). En Raúl Ruiz Álvarez y Elisa Moral Montero (Eds.). Gentes que vienen y van. Estudios en torno a las migraciones: ayer, hoy, mañana. Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 308- 321. ISBN: 978-84-338-6707-0 12. Maroto Blanco, José alternativas de la experiencia El fin

Manuel y López Fernández, Rosalía (2017). Creaciones literarias como medio de expresión: relatos migratorios y miradas migratoria entre África y España . En Javier Herrero y Milena Trenta (Coords.). de un modelo de política . La Laguna: Cuadernos Artesanos de Comunicación Social, pp. 664-697. ISBN-13: 978-84-

16458-82-0

Edita: Sociedad Latina de Comunicación Social -edición no venal - La Laguna (Tenerife), 2019 -Creative Commons. http://www.revistalatinacs.org/14SLCS/port ada2014.html

*El contenido de este libro ha sido sometido a un proceso de revisión de doble ciego por pares, semejante al sistema de revisión de un artículo científico para un journal

RESUMEN

Pese a que la presencia de población africana no se haya considerado un fenómeno social y político reseñable hasta finales de los años 80 en España (Jabardo Velasco, 2006: 25) , lo cierto es que la relación de este país con personas denominadas 'negras' ha sido muy importante desde hace más de quinientos años. Sin embargo, ni la presencia de estos colectivos en la Península Ibérica o la relación histórica con la esclavitud (Piqueras, 2012) y las colonias americanas y subsahariana, ha formado parte de la memoria colectiva de esta nación. Prueba de ello es que aún sigue siendo una realidad el retrato que del africano se ha fabricado desde diversos espacios como el sistema educativo o los mass media , que lo dibujan como un ser pobre, sin cultura ni agencia, y que representa un problema para el país, cronificando esa idea hegeliana por la cual África es el lugar de la barbarie y la no-historia (Hegel, 1973).

Los trabajos que desde la historiografía española se han dedicado a este aspecto son aún testimoniales y esta situación refleja, por un lado, la concepción hegemónica de España como un país tradicionalmente no racista y, por otro, la naturalización del olvido al que se ha empujado a aquellos temas que han tenido que ver con esta temática y, en concreto, su relación con la población negroafricana. Por estos motivos, se hace imprescindible abordar desde el ámbito académico esta carencia y olvido que aún hoy en día presenta nuestra Historia.

El objetivo principal de esta tesis es poner en diálogo las representaciones sociales de las personas denominadas negras desde las últimas etapas de la época colonial española en Guinea Ecuatorial hasta la actualidad con las producciones culturales literarias del colectivo negroafricano, a fin de enfrentar dos relatos completamente diferentes, y que ponen de manifiesto el racismo epistemológico desde el que se ha escrito la historia reciente en España.

Contamos con varias hipótesis de partida. La primera de ellas es que la filosofía que subyace a toda la lógica de opresión que han sufrido las poblaciones negras en Guinea Ecuatorial y España durante el periodo comprendido entre 1953 y la actualidad sigue teniendo una raíz colonial. La segunda de ellas es que la inmensa mayoría de creaciones artísticas literarias producidas por el colectivo africano y afrodescendiente ponen en cuestión la historia oficial española, algunos de los mitos del estado-nación y la concepción étnica 'blanca' del relato nacional. Por úl timo, partimos de la existencia de

22

una negación más contemporánea del racismo en el espacio español amparado en la defensa del colectivo LGTB, en la sustitución de la cuestión del racismo por el de la lucha de clases o en la mera naturalización del 'hombre negro' como 'hombre -mercancía' y sin ser reconocido como sujeto de derechos (Mbembe, 2016).

Esta tesis se ha nutrido de la corriente decolonial, una teoría crítica nos permite problematizar la construcción del conocimiento en la Modernidad y que se ha conformado como un gran opositor a los discursos legitimadores del orden colonial en el pasado y en el presente. Esta perspectiva parte de la existencia un 'patrón de poder colonial' que afecta a todas las esferas de la vida social y que, surgida de una situación de colonialismo, se perpetúa hasta la actualidad cronificando situaciones de opresión que se mantienen presentes (Quijano, 2000). También se realiza desde una perspectiva afrocéntrica que, lejos de ser un concepto opuesto al eurocentrismo, nace como respuesta a este, pretendiendo colocar en el centro de las investigaciones la experiencia africana para potenciar un replanteamiento más equilibrado de la Historia (Toasijé, 2013), erigiéndose como una teoría de cambio social que combate una visión única, imperialista y occidentalista del discurso histórico (Asante, 2003). También lo abordaremos siguiendo la tradición de los whiteness studies , que tratan de analizar cómo se ha construido el concepto de 'blanco' en oposición al de 'negro' y estudia las formas de privilegio y dominio colonial y racial (Young, 1990).

Confirmadas las hipótesis o al menos, discutiendo el discurso hegemónico a través de los argumentos expuestos en cada una de las publicaciones presentadas, concluiré indicando que este trabajo lo considero fundamental y necesario por cuanto contribuye a repensar una realidad actual global (y este caso específicamente española) que sigue estructurándose de acuerdo a los principios coloniales que generalmente se consideran superados. Y si bien he defendido que las lógicas coloniales siguen presentes en los discursos y las prácticas, parece también razonable recuperar los discursos y prácticas de resistencia anticoloniales. Como aseguraba Aimé Césaire, el colonialismo tiene un efecto pernicioso para el colonizador, y es que nos embrutece y deshumaniza. Espero haber realizado una aportación en vistas a que las personas que contamos con privilegios 'raciales' seamos conscientes de la situación en la que nos encontramos.

ABSTRACT

Although the presence of African population in Spain has not been regarded as a remarkable political and social phenomenon until the late eighties, the reality is that the relationship between this country and the people referred as ' black people' (Jabardo Velasco, 2006: 25) has been very important for more than five hundred years. Nevertheless, neither the presence in the Iberian Peninsula of these collectives nor the historical connection with slavery (Piqueras, 2012) and the subSaharan and American colonies, have been part of our collective memory. This is an evidence nowadays as still remains the reality of the African person portrait, regarding several aspects such as the educational system or the mass-media, which reflects a poor person without any type of formal education or profession, and which finally represents an additional problem for the country, intensifying the Hegelian idea of Africa as a ' civilisation of barbarism and with nohistory' (Hegel, 1973).

The Spanish historiography work devoted to this field is testimonial. This approach reflects on the one hand, the hegemonic conception of Spain as a traditionally non-racial country and on the other hand the 'naturalisation' of forgetfulness of those matters related particularly to the issues regarding the black African community. It is therefore necessary to deal with this deficiency and neglect, present in our History nowadays, from an academic sphere.

The principal purpose of this thesis is to launch an ongoing dialogue between the social representations of a part of the population so called 'black people' since the final stages of the colonial Spanish period in Equatorial Guinea to the current days, with the literary cultural productions from the black African collective; in order to address two completely different narratives, which underscore epistemological racism from which the recent Spanish History has been written.

We begin with several assumptions as a baseline. First one, the philosophy behind any kind of logic of oppression which the black population in the Equatorial Guinea and in Spain have suffered since 1953 until the current days, firmly grounded in the colonial times. Secondly, the great majority of art and literature creations produced by the African collective and the afrodescendants undermine the official Spanish History, the national narrative based upon some of the nation-state myths and the related concepts of the 'white people' ethnic. Furthermore, starting from the contemporary position, the denial of the existence of racism in the Spanish space under the protection of the LGTB collective,

24

replacing the issue of racism for the issue of class struggle or merely as the naturalisation of 'black' person as a 'commercial commodity', without recognition as subject of law (Mbembe, 2016).

This thesis has been inspired in the decolonial mainstream; a critical theory allow us to problematise the knowledge building in modernity, which has been established as a great opponent to the legitimising discourses about colonial order of past and present times. From this point of view, there is a 'colonial power pattern' affecting all spheres of social life, which emerged from a situation of colonialism and it´s perpetuated nowdays becoming chronic and remaining present (Quijano, 2000). Also carried out from the Afrocentric perspective which, far from being a concept opposed to Eurocentrism, it was born as an answer to it; aiming to place in the centre of the researches the African experience to boost a more balanced rethinking of History (Toasijé, 2013); becoming a theory of social change fighting the single vision, imperialist and occidentalist of the historical discourse (Asante, 2003). We will also approach this matter, following the tradition of the 'whiteness studies', which analyse how the concept of ' white againts black ' was created and the form of privileges and racial and colonial domination (Young, 1990).

Confirmed the assumptions or at least, discussing the hegemonic discourse through the arguments used in each of the publications, I will conclude stating that I regard this work as being of fundamental importance and necessary as it helps to rethink a global current reality (in this Spanish case, specifically) which continues to be structured on the basis of the colonial principles usually considered accomplished. Although I have defended that the colonial logics are still presents in the discourses and practices, it also seems reasonable to restore the anti-colonial resistance discourses and practices. As Aimé Césaire himself declared, Colonialism has a detrimental effect on the coloniser, it brutalises and dehumanises our world. I hope to have made a contribution to the broader comprehension of the situation we are living in, to those who have 'racial privileges'.

MARCO EMOCIONAL Siguiendo las pistas del racismo a través de la autoetnografía

En alguna ocasión mi madre me ha recordado una anécdota que me ha hecho reflexionar y que ha supuesto para mí una fuente inagotable de cuestionamientos que, de diversas maneras, he intentado plasmar desde hace más de cuatro años en mi tesis doctoral. Se trata del primer encuentro que tuve con un negroafricano. Eran los primeros años de la década de los noventa y vivíamos en el Zaidín, un barrio obrero de Granada en donde comenzaban a asentarse grupos de población subsahariana. Mi madre me llevaba en brazos y un chico senegalés se acercó para hacerme carantoñas. Pese a la buena voluntad de aquel joven, yo no podía parar de llorar. Mi madre sabía perfectamente que mi reacción se debía al desconocimiento y a la ignorancia: mis ojos no estaban acostumbrados a contemplar personas con ese color de piel. Mientras ella intentaba decirle al chico africano cualquier cosa para que no se sintiera discriminado por la situación, yo iba entrenando y fortaleciendo mis pulmones a ritmo de llanto.

El paso de los años me ha permitido analizar aquel suceso con cierta perspectiva histórica y un ojo mucho más crítico. Son muchas las preguntas que aún me sigo haciendo en torno a aquel acontecimiento. Y si es verdad, como se dice coloquialmente, que los niños pequeños dicen siempre la verdad, cabe cuestionarse por qué aquel pequeño no estaba acostumbrado a ver un hombre negro y le generó miedo, de dónde provino aquel desconocimiento tan profundo o qué pudo sentir aquel africano ante el rechazo de uno de los integrantes más jóvenes de la 'sociedad de acogida'. ¿Es que en España nunca habían existido colectivos negros? También me he preguntado en ocasiones si los futuros hijos de aquel chico africano de mi barrio seguirán generando un rechazo consciente o inconsciente en otros pequeños españoles de piel blanca. En definitiva, hay una pregunta que es necesario hacerse en voz alta… ¿ser 'blanco' es un requisito para ser español?

Aquello tuvo lugar en la calle Santa Clara, junto a una tienda de 'Todo a 100 pesetas ' regentada por senegaleses. Me encantaba ir allí y contemplar pequeños juguetes de animales a veinte duros que evocaban todos los estereotipos de un África salvaje y plena de naturaleza. Sin duda, rebuscar en mi pasado y encontrar este tipo de recuerdos tan marcados ha sido una de las razones por las que me decidí a introducir mi tesis doctoral a través de un estudio autoetnográfico. Soy consciente, por supuesto, de las críticas que giran en torno a la redacción de una etnografía personal. Las acusaciones de tener un

carácter poco científico y la escasa tradición que existe dentro de la historiografía española han sido algunos de los obstáculos más importantes que he tenido que superar antes de decidirme por dedicarle un espacio a la relación entre mis investigaciones y mi experiencia vital. Tampoco han faltado las recomendaciones de amigos y compañeros sobre la no pertinencia de estas páginas. Sin embargo, son varios los motivos que me han impulsado a redactar un texto de este tipo.

En primer lugar, la autoetnografía me va a permitir llegar a un público más amplio a través de la puesta en relación de relatos personales y documentos que nacen del contexto social y cultural en el que me enmarco (Ellis, Adams y Bochner, 2015; Blanco, 2012: 72). Este es un intento de sacar a la luz ese nosotros 'blanco' que enmarca las prácticas racistas en una sociedad determinada, fundamental para hacer comprender desde una mirada alternativa las lógicas del racismo tanto para los insiders , o aquellos que somos vistos y nos vemos como partes de la(s) cultura(s) 'nativa(s)' en este caso la población blanca -, como para los outsiders o personas racializadas, en definitiva, al margen de una aceptación de su ser en todas sus acepciones (Maso, 2001). Por otro lado, lejos de quedarme en el simple relato de unas experiencias personales, lo que sería equiparable a lo que se hace en programas de televisión como el de Oprah , también aspiramos a valernos de los protocolos de publicación de las Ciencias Sociales 1 (Ellis, Adams y Bochner, 2015: 253-254).

Por otro lado, l a autoetnografía también nos permite desmitificar el 'papel heroico del intelectual como único productor de conocimiento a la vez que reconocer la importancia estratégica y política de la investigación (Cubides y Durán, 2002; 16). Este elemento es de vital importancia, más aún en el contexto de la historiografía española, donde son pocas las personas racializadas que ocupan espacios en la Academia. Pese a ello, uno de mis referentes es Antumi Toasijé, a quien tuve la oportunidad de conocer en Granada en 2016 2 y a través de cual entré en contacto con el concepto de afrocentrismo (Toasijé,

1 Los investigadores Ellis, Adams y Bochner (2015: 253-254) señalan que no nos podemos quedar en el simple relato personal, pues 'la gente hace eso en Oprah [programa de televisión estadounidense] todos los días. ¿Por qué tu historia es más válida que la de cualquier persona? Lo que hace que tu historia sea más válida es que eres un investigador. Tienes un conjunto de herramientas teóricas y metodológicas y de antecedentes bibliográficos para aplicar. Esa es tu ventaja. Si no puedes formularla con estas herramientas y la literatura, y simplemente la planteas como 'mi historia', entonces ¿por qué o cómo yo debería priorizar tu historia sobre la de alguien más que puedo ver 25 veces al día en la televisión? '.

2 Durante el año 2016 tuve la oportunidad de asistir al Seminario Internacional 'Memoria Colonial, Memoria Abierta' que organizó mi compañera Mayca de Castro y se celebró los días 30 y 31 de mayo 2016 y que me motivó a poder imaginar hacer en un futuro algo similar.

28

2016), de vital relevancia en esta tesis. Asimismo, practicar una reflexividad metodológica que se apoye en una examinación auto-crítica nos ayuda a facilitar la deconstrucción de concepciones eurocéntricas dominantes, profundamente arraigadas en la actualidad (Lynch, 2000: 33). De ahí la importancia de redactar una autoetnografía, ya que este tipo de redacciones nos permite llegar a un público más amplio y diverso (Hooks, 1994), fundamental si no queremos hacer de la Universidad una torre de marfil y queremos privilegiar conversaciones y debates en torno al objeto de estudio propuesto. Evidentemente, no aspiramos a quedarnos en los círculos universitarios ni que esta tesis acabe llenándose de polvo en alguna estantería.

Privilegiar los diálogos a través del enfoque reflexivo de mis experiencias personales y como miembro de la comunidad universitaria es fundamental, pues permite plantear una experiencia vital en torno a la cuestión del racismo y la población negroafricana en España así como fomentar los diálogos entre el texto y los potenciales lectores (Street, 2003: 76). A través de la narrativa personal en tanto que soy miembro de la comunidad blanca y de la comunidad universitaria, me propongo poner sobre la mesa una cuestión olvidada, señalando que 'nosotros' somos parte del fenómeno estudiado. En otras palabras, la gran mayoría formamos parte de la otra cara de la moneda del racismo, aquella que generalmente implica privilegios raciales, y por la cual una gran parte de la población se beneficia consciente o inconscientemente. Conocer ciertas lógicas de la Universidad que consolidan de diferentes maneras la teoría y la praxis discriminatoria y redactarlas en una tesis doctoral es una buena oportunidad para debatir en torno a ellas. Tampoco descarto estar equivocado, pero me niego rotundamente a obviarlas en esta discusión.

Realizar la autoetnografía nos va a ayudar a abordar el tema del racismo de una manera diferente pero muy relevante teniendo en cuenta en que este es un 'hecho social total' (Mauss, 2010) en el que intervienen una multitud de factores, desde los de índole histórico hasta los personales, pasando por los políticos, económicos o culturales. Abordar este fenómeno es de lo más complejo, más aún cuando no existe unanimidad sobre qué es el racismo ni la capacidad para medirlo. Un racismo que, lejos de ser estático, cambia de acuerdo a los diferentes contextos históricos y que es utilizado como etiqueta para designar 'un amplio abanico de ideologías, actitudes, conductas, discursos y dinámicas sociales' que en los últimos años se han complejizado y pluralizado (Buraschi y Aguilar, 2019: 14); en donde los análisis y la percepción de este gira en torno al racismo más

'manifiesto' dejando de lado aquel que queda 'latente' y pasa generalmente inadvertido (Cea, 2009) e incluso en donde es común su negación interpretando las actitudes racistas como si fuesen simple y llanamente fruto de un clasismo muy arraigado en la sociedad española (Diez Nicolás, 2005).

Llegados a este punto me es imprescindible volver a retomar una de las preguntas planteadas al inicio del texto. ¿A qué se debe ese desconocimiento que existe desde que somos pequeños en relación a la existencia de personas denominadas negras? Cuando era pequeño, más allá de los actores del Príncipe de Bel-Air 3 , M.A. del equipo A (el más violento de la cuadrilla) y algún deportista (aún recuerdo en prescolar visualizar la película de Space Jam 4 protagonizada por Michael Jordan), las escasas referencias de personas negras estaban ligadas a la pobreza y a la mendicidad. Aquella fotografía en Sudán de Kevin Carter -que le valió el premio Pulitzer de 1993 y que no estuvo exenta de críticas -condicionó mucho esa primera mirada de lo 'negro', así como las numerosas campañas escolares de Manos Unidas y de diversas ONGDs que pedían fondos 'para los niños negritos' un Domund moderno. Una imagen que infundía pena y fomentaba el paternalismo condicionó a mi generación de una manera muy importante.

Imagen 1: Fotografía de Kevin Carter en Sudán. Premio Pulitzer de 1993.

Fuente: https://oscarenfotos.com/2019/06/17/kevin-carter-la-nina-y-el-buitre/

3 The Fresh Prince of Bel-Air (1990-1996) fue una serie norteamericana protagonizada por un jovencísimo Will Smith que se emitió en España desde abril de 1991 en Antena Tres.

4 Space Jam (1996) fue una película de dibujos animados protagonizada por la superestrella de la NBA Michael Jordan y los Looney Tunes . Estrenada en España el 7 de febrero de 1997 llegó a recaudar más de 230 millones a nivel internacional, convirtiéndose en la película de baloncesto más taquillera de la historia.

Hace unos años tuve que volver a ojear manuales escolares que utilicé desde la Educación Primaria hasta Bachillerato pasando por Educación Secundaria. El motivo fue la elaboración del Trabajo Final de Master (TFM) del Máster de Profesorado y uno de los objetivos era analizar el racismo en los libros de texto (véase capítulo 5). Visto con mayor madurez que antaño, uno se da cuenta de cómo la historia de la Humanidad narrada en estos libros quedaba representada exclusivamente con la historia del hombre blanco y en donde la presencia de África se reducía (y aún lo hace) a la llegada de los colonizadores, su supuesta salida y una representación del continente como parte de un Tercer Mundo denigrado por intereses ajenos a los nuestros propios. Un espejo en el que se reflejaban las miserias de la Humanidad: la pobreza, la barbarie y la pasividad, potenciando la idea hegeliana de Áfri ca como el lugar de la 'no historia'. Sin duda, un torrente de prejuicios y estereotipos que íbamos asimilando desde una edad muy temprana y eran observados desde una distancia lo suficientemente amplia como para no sentirnos involucrados más allá del pequeño donativo anual o el ayuno voluntario que cada año organizaban las escuelas.

Imagen 2 y 3: Población subsahariana atendida por Médicos Sin Fronteras

Fuente: Libro escolar de Geografía e Historia (2008). Andalucía. 2º de ESO. Proyecto La Casa del Saber. Sevilla: Santillana. Grazaleza, p. 204 y Libro escolar de Ciencias Sociales. Geografía e Historia (2012). Proyecto Conecta 2.0. Andalucía. 3º de ESO. Europa: Ediciones SM, p. 260.

Los contenidos no se quedaban en estas simples imágenes. Los manuales escolares nos dibujaban un colonialismo cuya maldad residía exclusivamente en la figura de Leopoldo II y, por lo tanto, ajeno a los gobiernos de los países europeos. Lo mismo ocurría con la esclavitud, un fenómeno que se presentaba asociado a otras potencias coloniales como

Inglaterra. O la propia historia afro de España, en la que referentes y referentes que han sido apartados en el cajón del olvido (véase capítulo 3). El neocolonialismo aún se explica a través de la rapacidad de las multinacionales ¡Cómo si los gobiernos que elegimos a través del voto no tuvieran responsabilidad alguna! Cualquiera diría que la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) no es un elemento más de la política exterior (Villena, 2017) o que nuestro propio consumo no estuviera imbricado en esas mismas lógicas de explotación en los países empobrecidos y en determinadas zonas de España.

En estos libros prácticamente no encontré ni una mención a Guinea Ecuatorial, un territorio que llegó a aportar dos provincias a la España Franquista. Fue sorprendente que, para que el alumnado al que impartí clase cuando realicé mis prácticas de profesorado pudiera reconocer aquel país, tuviera que citar la película de Palmeras en la Nieve (2015) que se había estrenado meses atrás y que protagonizó el famoso actor Mario Casas. Pero volviendo la vista mucho más atrás, más sorprendente fue descubrir que el animal que más había marcado mi infancia, Copito de Nieve, proviniera de aquel país africano. Comprado y bautizado con dicho nombre por Jordi Sabater 5 en 1966, fue regalado al alcalde franquista de Barcelona un año después, convirtiéndose hasta su muerte en 2003 en un icono de la ciudad condal. Tal y como señala Claudia Roca Copito de nieve se convirtió en 'un valor económico en la lógica de la exhibición' y en donde el centro de aclimatación y conservación de animales de Ikunde 6 , proveedor de especies exóticas a zoos e instituciones occidentales, representó un auténtico 'saqueo del hombre blanco en nombre de la cultura, la ciencia y el arte, amparado por la religión y la mediación política franquista' 7 .

5 Encargado del Centro de Experimentación y Adaptación Animal de Ikunde (Guinea Ecuatorial)

7 Claudia Roca Martínez (23 de noviembre de 2018, Eldiario.es). Copito de Nieve y la colonia franquista de Barcelona, Disponible en https://m.eldiario.es/caballodenietzsche/Copito-Nieve-colonia-franquista-Barcelona\_6\_838226206.html

6 Centro de Experimentación y Adaptación Animal. Fue una instalación permanente destinada al estudio de la flora y la fauna locales, que se fundó en 1959. A pocos kilómetros de Bata (Guinea Ecuatorial), fue financiado por el Ayuntamiento de Barcelona.

Imagen 4: El alcalde de Barcelona Josep Maria de Porcioles i Colomer con Copito de Nieve

Fuente: Joaquim Elcacho (8 de mayo de 2020). Muere en el Zoo de Barcelona la chimpancé más anciana de Europa, la Vieja, La Vanguardia . Disponible en

https://www.lavanguardia.com/natural/20200508/481019270446/muere-en-el-zoo-de-barcelona-lachimpance-mas-anciana-de-europa-la-vieja.html

Sin duda, el caso de Copito de Nieve nos ilustra, por un lado, los enormes tentáculos de la conjunción entre un racismo que deshumaniza y convierte los cuerpos de las personas racializadas en mercancía para poder justificar el hecho colonial (Mbembe, 2016), y el desconocimiento y el olvido histórico que existe en España en torno al pasado colonial en general, y el pasado colonial en el África Subsahariana en particular. Además, asombra ser consciente ahora de que el ser vivo más querido y por el cual se invirtieron las mayores sumas de dinero en su bienestar, no fue ninguno ni ninguna de las personas guineoecuatorianas que tuvieron que vivir en condiciones precarias durante décadas en España, sobre todo a partir de los años 60. Generaciones de personas que vivieron en los márgenes, muchas de ellas apátridas, y que tuvieron que hacer frente a una política institucional que se denominó 'Materia reservada' 8 . A muchos de ellos, esto les impidió incluso llegar a tener contacto con sus familiares más cercanos durante décadas después

8 El 30 de enero de 1971, el Ministerio de Asuntos Exteriores, al amparo de la Ley de Secretos Oficiales vigente en España había declarado 'Materia Reservada' toda información relativa a la República de Guinea Ecuatorial y sus relaciones con España (Fernández, 1976).

de haber sufrido un sistema en el que el racismo formaba parte de la esencia del dominio español en este pequeño territorio africano.

Tanto en mi estancia en Guinea Ecuatorial como en el Archivo General de Administración (AGA) en Alcalá de Henares, fueron numerosos los testimonios orales y escritos en torno a las dificultades de esta situación de abandono por parte de las instituciones españolas. El 13 de noviembre de 1971, solo cuatro años después de la llegada de Copito de Nieve, Fermin-Nvó Abaga Obono publicaba en Fuerza Nueva una carta abierta en la que mostraba los daños emocionales a los que se estaba enfrentando:

Hace dos meses he tenido un hijo al que no conozco. ¿Qué razones puede haber para que un padre, que no ha cometido mal alguno, se vea privado del gozo legítimo de dar un beso a su hijo? ¡Y pensar que eres tú, Madre España, quien me lo impide…! Yo estoy dispuesto a aceptar, de antemano, todas las condiciones que se me quieran imponer; pero suplico que se me conceda la oportunidad de poder cumplir mis deberes de padre, cabeza de familia, trabajando para su sostenimiento y velando para que mis hijos sean, como sus padres, honestos y cristianos 9 .

Volviendo a aquella defensa de mi Trabajo Final de Máster (TFM), y teniendo ya presente la invisibilización que se hacía del pasado africano y los numerosos aportes a la Historia de la Humanidad 10 , la ligazón tan estrecha entre Historia de la Humanidad e Historia occidental, los numerosos 'olvidos' en torno a la cuestión colonial y de ne gritud en España y las sucesivas representaciones del 'negro' ligadas a la pobreza, la barbarie y la incapacidad, uno de los miembros de aquel tribunal me comentó que los libros de texto no eran en ningún caso racistas. Defendió que en ningún momento se afirmaba que las personas negras fueran inferiores. En aquel momento recordé una lectura que hoy rescato de otra fuente y que hace referencia a que desde el feminismo siempre se criticó todo el modelo androcéntrico que aún sigue rodeando a los libros escolares, no necesariamente por lo que se decía de las mujeres, que también, sino por la invisibilización, su escasez de reconocimiento y su relegación al ámbito doméstico. La historiadora Judith Gutiérrez lo expresa en los siguientes términos:

9 R-13430-045. El 45 es el expediente. Fuerza Nueva, 13/11/71. ¿De quién es la culpa? Carta abierta a la Madre España. AGA.

10 Véase, por ejemplo, el caso de la Carta Mandén, iniciada en 1222 y adoptada en 1236, es considerada como la primera en la que se mencionan Derechos Humanos.

'si nos enseñan u na visión del mundo sin mujeres, un mundo repleto de protagonistas masculinos que realizan grandes descubrimientos y hazañas para la humanidad, nos están enseñando un mundo en el que la mujer no cuenta. No es justo que nos despojen de nuestra memoria, nues tra identidad y nuestra historia' 11 .

Con el racismo pasa algo parecido. No se trata sólo de lo que se dice, que también, sino de cómo se expresa y de lo que no se nombra. No dar voz a otras miradas sobre el pasado y el presente es un intento de anular a lo s colectivos que hemos construido como 'los otros', diferentes e inferiores, dentro de una jerarquía en la que ocupan los lugares más marginales. Como decía Frantz Fanon (2009/1952: 49), 'hablar es existir absolutamente para el otro'. La realidad es que da mos espacio a pocas voces, empobreciendo nuestra visión del mundo y al conjunto de la sociedad.

Este ejemplo de negación del racismo que viví en la Academia entra dentro de una larga tradición occidental que considera que el racismo ya no forma parte de nuestro día a día. Un fenómeno que se viste de diferentes ropajes en cada contexto pero que suele caracterizarse por tres elementos comunes. El primero de ellos es la consideración de que el racismo es algo del pasado, ligado a la esclavitud y al colonialismo clásico. Esta visión obvia, por ejemplo, la existencia de un creciente consumo de prostitución de menores nigerianas en España que vienen al país a través de la trata de seres humanos (Hadjab Boudiaf, 2019: 193-194) o de que el destino de muchos de los migrantes subsaharianos que están encadenados en Libia, es Europa 12 . ¿Quién se acuerda de los miles y miles de trabajadores que recogen frutas y hortalizas a cuatro euros la hora en los campos y mares de plástico españoles? Y cuánta hipocresía, durante el confinamiento, animando a estos a trabajar… ¡no vaya a ser que nos quedemos con las estanterías vacías en los supermercados!

El segundo se basa en la consideración de que otros países realizaron, en el mismo contexto, actuaciones más racistas. La esclavitud en España aparece como un hecho

11 Covadonga Díaz Sola (6 de noviembre de 2018) AmecoPress. Información para la igualdad . ¿Dónde están las mujeres en los libros de texto? Disponible en https://amecopress.net/Donde-estan-las-mujeres-enlos-libros-de-texto

12 'El pasado mes de noviembre (2017), en pleno siglo XXI, la CNN 'sacaba a la luz' la existencia de prácticas esclavistas en Libia. Abdoulaye Dosso, migrante procedente de Costa de Marfil aseguraba en este video que 'en Libia, en cuanto llegas, lo primero que ocurre es que te cogen y te venden', ayudando a dejar constancia de que cientos de subsaharianos son vendidos en el país magrebí como si fueran mercancía. Se ha tratado de un secreto a voces que no ha sido tenido en cuenta a nivel mundial hasta que un medio de comunicación anglosajón ha tenido la valentía de exponer este tipo de prácticas ante la opinión pública' (Maroto y Djandué, 2018; véase Capítulo 6 y las noticias referentes al tema en People for sale. Exposing migrant slave auctions in Libya de la CNN https://edition.cnn.com/specials/africa/libya-slave-auctions

35

testimonial, el mestizaje, como un ejemplo de interculturalidad obviando la normalización que existió de las violaciones (Guerrero, 2008), y los procesos de colonización en África se estudian a partir de los casos francés y británico, teniendo como referencia también al Congo de Leopoldo II. De esta manera alejamos estos actos deleznables de nuestra historia y de la conformación de nuestras diversas identidades. El tercero de ellos plantea que el racismo actual, escaso, se origina en contextos en los que actúa la extrema derecha y está ligado exclusivamente a hechos violentos muy visibles. Además, también desde la extrema derecha -y esto es extensible a prácticamente el resto de ideologías con una visibilidad importante -se ha tratado de blanquear los discursos racistas a través de la promoción de ciertos referentes de personas negras. Estos referentes negros, mostrados por diversos grupos (es una práctica muy común) se presentan como ejemplo de inclusión y ausencia de racismo. Es lo que se denomina tokenismo o la 'política o práctica de inclusión limitada de miembros de un «grupo subordinado», creando una falsa apariencia de prácticas inclusivas, intencionales o no.' (Brah, 2011: 262), el cual se sigue reproduciendo con total normalidad. Es por ello que partidos políticos abiertamente racistas han hecho bandera de ciertas personas racializadas para utilizarlas como parapeto ante las críticas de racismo. Uno de los ejemplos más recientes es el del llamado en España como el 'negro de VOX', Ignacio Garriga, en donde la propia denominación ya nos ilustra la mirada homogeneizante de la opinión pública ante personas con un color más oscuro de piel. Moha Gerehou, ex presidente de SOS Racismo, en una entrevista que tuvo la oportunidad de realizarle en abril de 2019 en relación a las prácticas del partido de ultraderecha español señalaba que En el caso de este señor, el negro de VOX, es muy llamativo. […] También podemos hablar de Bertrand N'dongo que es un simpatizante que no tiene ningún cargo y que en los últimos meses ha tenido una visibilidad en tertulias de televisión que ninguna otra persona negra en España ha gozado para poder defender su discurso político. Vemos que estos partidos, estos regímenes utilizan esa perspectiva, pero en su beneficio. En este caso, en el caso de VOX, para poder decir: «nosotros no somos un partido racista» y blanquear su discurso: «Mira, tenemos en Cataluña un dirigente negro». Siempre que he visto mencionado a Ignacio Garriga ha sido como «el negro de VOX», o a veces alguien lo nombra para decir: «No, nosotros no somos racistas, tenemos a este tío de aquí». La población negra tiene un papel muy difícil. Para mí se me hace muy difícil saber, pero eso también responde a cómo la población blanca nos quiere ver cuando hablamos y cuestionamos el sistema de poder. Cuando

cuestionamos e interpelamos directamente a la gente blanca, española, de occidente, es incómodo y no tenemos ese espacio. Sin embargo, cuando es para decir: «¡Qué bien está España! ¡Qué maravillosa es España! ¡España es lo mejor!». Da igual, no hace falta, no te hace falta ni ser alguien con un discurso muy elaborado o algún tipo de intelectual'. (Gerehou y Maroto, 2019: 225 -226)

Por no hablar de la cantidad de deportistas que han sido rápidamente nacionalizados por un interés claramente nacionalista (nacionalizaciones a la carta denunciaba el diario El País en un artículo de agosto de 2015 13 ). Cuando se trata de defender en el plano internacional la bandera del país, aparecen los Ilias Fifa (nacido en Tánger, llegado en 2005 en los bajos de un camión, español para ganar campeonatos de Europa de 5.000 metros lisos y de origen marroquí tras ser arrestado) y toda una serie de deportistas, muchos de ellos cubanos, que veía por primera vez en las Olimpiadas de Sidney y Atenas cuando era un crío. El caso reciente de la estrella del Fútbol Club Barcelona, Ansu Fati, y su nacionalización exprés en 2020 con tan solo 17 años para que defendiera La Roja y no la selección portuguesa o la de Guinea Bissa, ilustra esta hipocresía en su máxima extensión.

Esta tendencia al tokenismo no es ni mucho menos exclusiva de España. En Francia recientemente los medios de comunicación se hicieron eco de la historia de Mamoudou Gassama, apodado como el Spiderman de Paris. Este guineano escaló cuatro pisos para salvar la vida de un pequeño que estaba atrapado en el balcón 14 . Su hazaña, grabada en video, se hizo viral y el presidente de la República, Emmanuel Macron, le otorgó la nacionalidad francesa a este joven 'sin papeles', posteriormente contratado como bombero. Este hecho, que fue considerado por gran parte de la sociedad como un gesto referente de la inclusión del presidente francés y del país de Las Luces, no manda sino un mensaje muy duro y desalentador: hay que ser un héroe para salir de la invisibilidad y del no reconocimiento como ciudadano. S i no demuestran su 'heroicidad', ¿deben contentarse con trabajos precarios y vivir en una situación de vulnerabilidad? Sin duda, tal y como asegura Gerehou, 'lanza un mensaje para los más de 300.000 migrantes en

13 Marta Trillo (6 de agosto de 2015). Atletas nacionalizados a la carta. El País . Disponible en https://elpais.com/deportes/2015/08/05/actualidad/1438793343\_300829.html

14 https://www.liberation.fr/france/2018/05/31/mamoudou-gassama-droit-d-agile\_1655741

situación irregular que viven en Francia, que necesitan hacer una acción fuera de lo normal para ser considerados ciudadanos' (Gerehou, 30 de mayo de 2018) 15 .

Escudándonos en el racismo de otros países, todavía se sigue escuchando en el nuestro aquello de que España no es racista, proclama mil veces repetida los días posteriores a que el vídeo del asesinato del ciudadano afroamericano George Floyd diese la vuelta al mundo. La Academia no es muy diferente de la sociedad de la que emana. De hecho, recuerdo con frecuencia el día de la defensa de mi proyecto de tesis durante mi primer curso de doctorado en 2017. Tras exponer en los escasos diez minutos permitidos para hablar de las hipótesis, los objetivos, la metodología, la planificación temporal de las tareas y un largo etcétera, la primera intervención del tribunal fue la siguiente: '¿Cómo te atreves a decir que España es un país racista?'. En la réplica alegué que el tiempo no era el suficiente para aportar todos los argumentos que tenía en mente. Sin embargo, una conversación posterior con mi compañero Luca Sebastiani aquel mismo día me hizo entender que, cuando se trata de racismo, hay que sobrefundamentar constantemente sobre de su existencia. Es una realidad cada vez más invisibilizada, un 'racismo elegante' que oculta sus formas bajo nuevos ropajes (González Alcantud, 2011) y donde la gente que no lo sufre es la que tiene un papel dominante.

La situación de privilegio racial está, desgraciadamente, naturalizada por la población blanca en nuestro país. Dos años después de aquel episodio tuve que defender algún resultado de mi trabajo doctoral. En aquel momento acababa de terminar de recopilar ocho horas de entrevistas y numerosa documentación audiovisual y periodística de la vida de Assane Dieng, un hombre senegalés que llegó a España en 1986 siendo menor de edad y tuvo que enfrentarse bien joven a la primera Ley de Extranjería en España. Pese a no haber redactado más de tres páginas, en aquel momento pensé que este seminario sería una oportunidad de recibir un primer feed back sobre el que se convertiría en uno de los últimos capítulos de mi tesis. Cuál fue mi sorpresa que la intervención de la que más me enriquecí fue la última. Aquella profesora me dijo que mi trabajo no era pertinente porque en aquel tiempo 'había muy pocos negros en el país'. Me río escribiendo estas líneas. ¡Cuánta ignorancia! Como si analizar la opresión de las personas denominadas negras en España no hablara de nuestras instituciones y de las prácticas racistas (también antirracistas) de nuestra sociedad. Fue el momento en el que entendí la necesidad de

15 Video https://www.eldiario.es/desalambre/racismo-historia-spiderman-paris\_1\_2096163.html (30 de mayo de 2018).

38

profundizar en los whiteness studies o estudios sobre la blanquitud, pues nos ayudan a desnaturalizar y a 'destacar el carácter socialmente constru ido, así como a identificar como artificial la idea de la superioridad de la « raza blanca » ' (Carr y Rivas, 2018: 145). No hay mal que por bien no venga.

El concepto de la blanquitud ha sido muy importante para mí porque le ha dado un nombre a algo que ya había vivido en mis propias carnes. En agosto de 2014 tuve la oportunidad de realizar mi primera estancia en el África Subsahariana. Aquel verano lo pasé en un orfanato de Nkongsamba, en la región bamiléké de Camerún. Allí viví muchas situaciones de privilegio ligadas a mi color de piel. De entre todas, hay una que mereció más de un párrafo en el blog de notas que fui completando a través de mis propias experiencias. Se trató de una pequeña fiesta que organizaron los blancos que había allí (se juntaron un gran número de ellos provenientes también de otras asociaciones de la zona). Para aquel guateque se solicitó a cada europeo una aportación de 3.000 francos CFA (equivalente a alrededor de casi cinco euros). Se adquirieron botellas de alcohol y de cerveza Castel , así como comida para picar. Cuál fue mi sorpresa que en un pequeño porche solo estaban disfrutando los europeos y un camerunés (un ejemplo a pequeña escala de la geopolítica colonial y poscolonial) mientras todos los niños adolescentes y los trabajadores del centro, también africanos, miraban como disfrutaba el resto. En aquel momento recuerdo estar sentado junto a Moïse y Jacques, dos chicos apenas tres años menores que yo, observando el goce de los supuestos cooperantes. Aquella noche redacté estas líneas:

O hay café para todos, o no hay café para nadie. De las mejores frases que se han pronunciado. Uno no lo entiende hasta que ve en sus propias carnes alguna situación injusta como esta. Acaban de llegar los colonizadores, con cajas de cerveza, whisky, arrachite (cacahuetes) y hasta salchichón. Poniéndose ciegos en el porchecito. ¿Dónde están los negros? Puf, viendo a los blancos poniéndose hasta el culo, con los dientes largos. Y ahí voy a estar yo, con los negros. Nunca antes (…) en las plantaciones de algodón del sur de los EEUU, el color de piel era muestra más evidente de estatus social. Auténtica pigmentocracia. Qué pena, de verdad q(ue) estoy súper triste. Me siento fatal por esto.

Mis sentimientos bascularon con el tiempo de la pena a la rabia. ¿Es que no podíamos haber puesto cada uno de los cooperantes otros 3.000 francos para que así pudiésemos disfrutar todos? Lo cierto es que este tipo de comportamientos se repetían con frecuencia. Muchos franceses blancos se pasaban el día jugando a las cartas y bebiendo whisky,

39

desconociendo el nombre de siquiera un chico del orfanato. Con el tiempo me enteré que estos viajes les salían más baratos porque el Estado Francés subvencionada una parte importante. '¡Bendita desgravación!' pensarían. Mientras, me preguntaba cómo era posible que existiesen tantos monopolios franceses en el país, tanto en el ámbito de los medios de comunicación, como de la agricultura, el comercio o la telefonía. Sin embargo, no existía una consciencia entre los europeos de ser racistas. Me vienen a la mente las palabras de Espelt (2009: 36) y es que 'en algunos casos, no es tanto que tratemos peor a las personas de otros grupos, s i no que tratamos mejor a los miembros de nuestro grupo'. Estos cooperantes nunca profirieron insultos a los cameruneses, simplemente no los trataban como iguales, en muchas ocasiones los miraban por encima del hombro, y así se lo hicieron ver los cameruneses al final de la estancia. Por supuesto, la respuesta fueron unas caras blancas de asombro e indignación, ya que el occidental detesta ser tachado de racista.

Esta experiencia me hizo reflexionar en dos direcciones. La primera de ella era en la normalización de discursos coloniales en la actualidad. Lo que allí emanaba era un profundo complejo de salvador blanco en África, un encubierto 'proyecto civilizatorio 2.0.' en la que el blanco, ajeno a las circunstancias del contexto e ignorante de las relaciones de poder que existen sobre el terreno, actúa de juez, de presidente del pueblo y de vanguardia intelectual sin tener en cuenta la opinión de nadie, ajeno a los problemas del entorno y con una soberbia infinita. Al final de la estancia se repitió la siguiente escena: un europeo cogiendo en brazos por primera vez a un crío -imagen inmortalizada a través de la fotografía -y acto seguido dejarlos nuevamente en el suelo gateando, desconociendo sus nombres. No fueron pocas las ocasiones en las que me preguntaban por el nombre de aquel chico o aquel otro. Los veían iguales. Y la verdad es que no es raro. Se trata de lo que en psicología se denomina cross-race effect y hace referencia a que generalmente reconocemos mejor las caras de aquellos que forman parte del endogrupo (Sporer, 2001), más si cabe cuando son escasas las caras de personas no blancas que vemos en televisión o en nuestro día a día.

A raíz de varias artículos de periódico que planteaban ese intento de mostrar la 'bondad innata' del blanco a través de la exhibición fotográfica de imágenes con pequeños volví a recordar este hecho. Y es que en definitiva, aquel niño o niña negra se deshumanizaba por completo y tenía la única función de poder completar una imagen idílica de buena

persona 16 cuando estos cooperantes mostraran su álbum de fotos en Francia o en España. Más aún me impactó un artículo que hacía referencia a Humanitarians of Tinder 17 que denuncia la utilización de fotografías con pequeños africanos para ligar. Me llamó mucho la atención porque yo tengo dos fotografías en redes sociales con pequeños, si bien es cierto que en los dos casos son fotos que me hizo una tercera persona sin que fuera consciente, que no muestran una imagen decadente y pobre y que es junto a pequeños con nombres y apellidos y con los que sigo manteniendo un lazo de amistad. Lo que también es cierto es que la recepción de estas fotografías fue en la línea de los discursos dominantes que venimos relatando . Recibí numerosas felicitaciones 'por la labor hecha', como si hubiese cumplido una misión humanitaria de vital importancia. Fueron también numerosas las interacciones de algunas chicas. Sería hipócrita negar que me ha ayudado a establecer ciertos lazos con mujeres. Lo que se proyecta no deja de ser sino una imagen de hombre valiente y bondadoso, que va a un lugar lleno de peligros, miseria y enfermedades -una continuación de la imagen colonial de África como la 'tumba del hombre blanco'que desinteresadamente va a ayudar a aquellos niños -la encarnación del proyecto civilizatorio 2.0. -a los cuales en nuestra infancia, tanto en la escuela y el instituto como a través de los mass media , siempre vistos como pobres e indefensos.

Imagen 5 y 6: Fotografía de agosto de 2014 en el orfanato Kentaja en Camerún y fotografía de febrero de 2020 en Le Complèxe Scolaire le Sourire Plus , Agoè-Nyivé, Lomé (Togo).

Fuente: Elaboración propia. Fotos extraídas de mi Instagram personal.

16 Icíar Gutiérrez (6 de abril de 2018). El complejo del "salvador blanco": por qué puede ser racista hacerse fotos con niños negros en tu viaje a África, eldiario.es . Disponible en https://www.eldiario.es/desalambre/complejo-salvador-racista-africa\_1\_2189852.html

17 Álvaro Celorio (14 de noviembre de 2018). La gran estafa del postureo solidario para ligar en Tinder, El mundo . Disponible, en

https://www.elmundo.es/papel/futuro/2018/11/24/5bf6e6cfe5fdea2c238b46bc.html

En segundo lugar, el viaje a Camerún que realicé en 2014 también me impulsó a conocer más sobre la historia de aquel país. La lectura de La Guerre du Camerou. L'invention de la Françafrique 18 (2016) de Thomas Deltombe, Manuel Domerge y Jacob Tatsitsa fue fundamental para entender, por un lado, las profundas raíces de lo que hoy se conoce como neocolonialismo en el contexto francófono africano (que no es más que una continuación de las lógicas coloniales adaptadas a un nuevo contexto internacional) y, por otro, cómo el olvido colonial se fomenta desde todos los niveles de las instituciones de la antigua metrópoli. Asesinatos en masa y de líderes políticos relevantes, estrategias de profunda deshumanización a través de la conjunción del racismo, el cristianismo institucional y el anticomunismo en pro de los abusos coloniales fueron la tónica en el desarrollo de lo que hoy se conoce como Françafrique y ayuda a sostener el Estado de Bienestar en Europa. El ejemplo de Camerún es paradigmático en este caso.

A pesar de que estos hechos, la respuesta desde la metrópoli francesa es muy ilustrativa. El artículo 4 de la Ley nº2005-158 del 23 de febrero de 2005, presentada y defendida por la ministra de Defensa Michèle AlliotMarie asegura que 'les programmes scolaires reconnaisent en particulier le rôle positif de la présence française outremer' 19 , dándose la paradoja de que los nietos de aquellos argelinos que murieron en los bombardeos de Sétif y Guelma el 8 de mayo de 1945, tengan que celebrar aquel día como una jornada de orgullo nacional francés, contando además con el respaldo de las instituciones educativas francesas. Por no hablar de los descendientes de los tirailleurs Sénégalais que lucharon contra el ejército de Hitler en Europa y hoy son víctimas del racismo en todas las esferas de la vida social. Desgraciadamente es más fácil en Europa aprender de esta parte

18 Véase la reseña José Manuel Maroto Blanco (2018). Deltombe, Thomas; Domerge, Manuel y Tatsita, Jacob, La Guerra du Cameorun. L'invention de la Françafrique . Paris, La Découverte, 2016, 245pp. Historia Actual Online, 47(3), pp. 187-205. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6635452

19 Esta negación del proyecto de dominación colonial es criticado de una manera muy acertada en el texto de Alain Gresh en Le Monde Diplomatique .

'Sous prétexte qu'elle aurait permis de construir e des routes, des écoles et des hôpitaux, certains exigent des enseignants qu'ils présentent le bilan « positif » de la colonisation. En plaçant sur un pied d'égalité des effets bénéfiques souvent incidents -et des ravages volontaires, une telle démarche nie la spécificité du projet de domination impériale »

En Alain Gresh (2014). La colonisation a aussi eu des effets positifs, Le Monde Diplomatique . Disponible en https://www.mondediplomatique.fr/publications/manuel\_d\_histoire\_critique/a53241; Se trata de un extracto de la obra editada por Le Monde Diplomatique titulada Manuel d'histoire critique. VII. De la décolonisation à la fracture Nord-Sud (1945-1970) , p. 114.

escondida de la historia a través de la literatura o el cine 20 que de los manuales escolares de historia.

En estos casos nunca está de más señalar que estamos ante un universo simbólico 'blanco', con un carácter profundamente eurocén trico y nacionalista que es compartido por el resto de países occidentales. De hecho, Charles De Gaulle, que celebraba aquel mismo día de mayo en el Arco del Triunfo la rendición alemana, es considerado por la historiografía occidental como un héroe de La Résistance francesa y de la lucha contra el fascismo. Sin embargo dentro del imaginario popular de la juventud africana más reivindicativa, su figura está ligada a la formación de lo que hoy se conoce como la Françafrique . Alain Peyrefitte, colaborador y confidente de De Gaulle sacó a la luz en sus memorias C'était de Gaulle (1997: 66) una conversación en la que el expresidente mostraba los límites de un supuesto progresismo que sigue anteponiendo los intereses de una sociedad desde un punto de vista explícitamente racial, afirmando:

'C'est très bien qu'il y ait des Français jaunes, des Français noirs, des Français bruns. Ils montrent que la France est ouverte à toutes les races et qu'elle a une vocation universelle. Mais à condition qu'ils restent une petit e minorité. Sinon, la France ne serait plus la France. Nous sommes quand même avant tout un peuple européen de race blanche, de culture grecque et latine et de religion chrétienne. Qu'on ne se raconte pas d'histoires ! Les musulmans, vous êtes allés les vo ir ? Vous les avez regardés avec leurs turbans et leurs djellabas ? Vous voyez bien que ce ne sont pas des Français ! (Peyrefitte, 1997: 66)

Todo este blanqueamiento de la memoria en Francia me llevó a cuestionarme el modelo universitario español, visto ya que en el caso de la Educación Secundaria y Bachillerato es más que evidente y siendo conscientes de que conocíamos el caso de la propia universidad en la que realicé mis estudios. Es por ello que me aventuré a realizar un estudio al margen de mi tesis sobre los Grados de Historia en las universidades españolas y el marcado carácter eurocéntrico de los contenidos, todo ello dentro de un contexto neoliberal que considera a las Humanidades como disciplinas 'inútiles' (Ordine, 2013) y en donde existe una crisis de legitimidad y de hegemonía de la Academia (Sousa, 2007). Fue interesante analizar también qué contenidos se enseñan de acuerdo a las guías docentes, cuestión que en muchas ocasiones no se problematiza (Moradiellos, 2013) y en

20 Entre los ejemplos que más me han marcado destacaría el premio Goncourt España de 2018 Frère d'âme de David Diop y la película Camp de Thioray e (1987), dirigida por Ousmane Sembene.

donde corroboramos que estos giran en torno a la experiencia occidental del mundo, desde las revoluciones liberales y el movimiento obrero hasta la caída del muro de Berlín, pasando por los procesos de revolución industrial, colonización y descolonización, I y II Guerra Mundial, periodo de entreguerras y la Guerra Fría, siguiendo en definitiva un modelo clásico que sitúa en el centro la experiencia occidental.

Cuando nos centramos exclusivamente en las asignaturas ofertadas en los distintos grados de Historia que hacen alusión a realidades no europeas observamos el poco interés que suscitan en el ámbito docente. Así por ejemplo, los estudios sobre historia de África o de Asia son prácticamente inexistentes en la Universidad española. Tal y como señalamos (Maroto y López, 2018) la asignatura de alguna realidad asiática se centra exclusivamente en Filipinas y no hay ninguna que analice de manera particular la historia colonial española en el continente africano. Las siguientes imágenes nos muestran la presencia de estas asignaturas en los grados de las distintas universidades.

Figura 1. Asignaturas sobre realidades no europeas ofrecidas en las Universidades españolas por provincias. Oriente Medio (imagen superior izquierda); Asia (imagen superior derecha); América Latina (imagen inferior izquierda); África (imagen inferior derecha)

Fuente: elaboración propia a partir de los datos de U-Ranking (Indicadores Sintéticos del Sistema Universitario Español).

Por otro lado, las asignaturas que se centran en América Latina dan la razón a Frantz Fanon (1986: 45) cuando aludía a que en la historia publicitada de las realidades extraeuropeas el colono 'indica claramente que está aquí como prolongación de esa metró poli', siendo una historia que oculta el despojo del que llega con la espada y la cruz. De hecho, la historia de América Latina reviste interés en tanto en cuanto los 'españoles' estuvieron allá, hasta el punto de que se da la paradoja de que pese a que todas las universidades ofertan alguna asignatura de historia de América (siendo en la mayoría de casos obligatoria), los periodos precolombinos están muy poco presentes y, cuando lo están, se trata de asignaturas optativas. En otros casos:

este eurocentrismo tiene formas más complejas que la de la simple indiferencia hacia 'los otros' o la de otorgarles importancia en función de la presencia española. En el caso de las asignaturas que tienen como sujeto específico la historia de Oriente Medio, llama la atención que todas hacen referencia a la Edad Antigua, dejando patente dos ideas fundamentales: la superioridad técnica de Oriente Medio con respecto a Europa en ese periodo, razón por la cual es digna de estudio; y la visión teleológica de la historia por la cual se avanza de forma lineal hacia el progreso, una idea con unas claras raíces occidentales. Tampoco es extraño encontrar alguna asignatura sobre la historia del Islam, pero por supuesto, el Islam en tanto en cuanto tuvo presencia en España (Maroto y López, 2018: 1925).

África sólo aparece durante el proceso de colonización y descolonización y como 'Tercer Mundo', desde parámetros eurocéntricos (cuando llega el hombre blanco, cuando abandona el continente, y presentando África como ejemplo de 'subdesarrollo') perpetúa el currículum de la ESO y Bachillerato (que se ve apoyado por la Disposición 37 del BOE 03 de enero de 2015 y que, entre otras cosas borra de un plumazo casi 200 años de explotación en la actual Guinea Ecuatorial), reproduciendo una serie de cuestiones que no ayudan nada a tener una visión realmente global del mundo y demostrando que las guías docentes en la Universidad son una continuación de los contenidos de las enseñanzas medias.

Este es el contexto en el que se mueve la Universidad, ya de por sí difícil por enfrentarse contra un sistema económico que no tiene como principal objetivo la promoción del espíritu crítico y la formación de personas cultas, algo que ya demandaba Ortega y Gasset (1930) en aquel ensayo titulado Misión de la Universidad . De hecho, la tendencia tiende a la adquisición de competencias de mercado o marketable skills , la imposición de un

modelo de gestión empresarial en la Universidad y la estandarización de métodos y contenidos (Laval, 2004: 5). Debido sobre todo a esta última característica, el conocimiento sobre África, la población afro y el racismo están lejos de ser una prioridad. En mis años de estudiante solo pude acercarme a estas realidades a través de seminarios que organizaban miembros de la Universidad o a la colaboración entre el tejido asociativo granadino y la Academia 21 . Más adelante, tuve la oportunidad de poder aportar mi granito de arena a través de proyectos que lideré y en los que participé 22 . Sin duda me valí de aquellas actividades que, desde los márgenes y con protagonistas africanos, iban abriendo grietas dentro de un sistema eminentemente eurocéntrico.

Durante la etapa predoctoral, y debido a estas dificultades de tratar temas relacionados con África, negritud y racismo, me pareció atractivo realizar una estancia en Francia. Desde aquella final de la Copa del Mundo de 1998 en la que la selección gala ganó a mi querida Brasil, siempre tuve la sensación de que el país vecino era un mosaico armonioso de colores, con personas procedentes de las antiguas colonias y territorios de ultramar de América y África. Uno de ellos me llamaba poderosamente la atención. Se trataba de Liliam Thuram, un central negro y espigado que en la última etapa de su carrera -debido al descenso de la Juventus en 2006 -jugó en la Liga Española bajo la disciplina del Fútbol Club Barcelona. Aquel central, uno de los referentes del antirracismo en Francia, había publicado la obra Mes étoiles noires: De Lucy à Barack Obama (2010). Esta presenta referentes negros con el objetivo de potenciar la confianza en el colectivo negro para

21 En 2015, un año antes de postular a la FPU, distintas instituciones y asociaciones africanas como el CICODE, AfricaInes, Alianza por la Solidaridad, Asociación Llano Acoge, Asociación La Voz de África y Afrodescendientes, Asociación FASS y la Asociación Boku Liguey organizaron las jornadas 'Celebrando el Día de Áf rica en la Universidad: Aprende, Conoce y Actúa'. Fue la primera vez, junto a un pequeño modulo en el Master de Cooperación que hice ese mismo año, que tuve contacto con la realidad africana en la Universidad. Durante el año 2016 tuve la oportunidad de asi stir al Seminario Internacional 'Memoria Colonial, Memoria Abierta' que organizó mi compañera Mayca de Castro y se celebró los días 30 y 31 de mayo 2016, que me motivó a poder imaginar hacer en un futuro algo similar. En octubre de ese mismo año, poder participar en el Curso Repensando África -Derechos Globales desde las Epistemologías del Sur, me siguió motivando en esta línea. Además fui un afortunado por poder obtener una beca que me permitió hacer trabajo de investigación en Senegal durante dos semanas al año siguiente.

22 El 30 de Septiembre de 2019 se celebró en el marco del proyecto de Innovación Docente de Diversidad afectivo sexual, la mesa redonda: la situación de las personas migrantes y refugiadas LGBT. En ella participaron Trifonia Melibea Ntutu mu con la conferencia 'Entre el desconocimiento y los mitos: una lesbiana en Guinea Ecuatorial no es una persona' y Danielle Mboume con la conferencia 'Las necesidades del colectivo invisible: las personas migrantes y refugiadas LGBTIQ'; En 2020, gracias al proyecto de investigación para jóvenes investigadores del plan propio de la Universidad de Granada titulado 'Miradas "otras" de las migraciones africanas a España. Relatos subalternos y prácticas de resistencia' y a la ayuda del CICODE pudimos editar la obra Migraciones y Población africana en España. Historias, relatos y prácticas de resistencia . Granada: Editorial Universidad de Granada.

poder salir del discurso hegemónico de invisibilización y victimización. Conocer el país de uno de mis ídolos era otro aliciente para ir a Francia.

En mi estancia en l'Université de Poitiers tuve la oportunidad de aprender muchas cosas interesantes sobre racismo. La más, sin duda, fue conocer de primera mano cómo el concepto 'raza' estaba prácticamente vetado en la Academia francesa, al igual que su uso en las administraciones públicas. Muy diferente a como fue mi experiencia en Inglaterra, en donde las diferentes instituciones te permitían 'encasillarte' a través de clasificaciones 'raciales'. Además, ya había entrado en contacto a través de internet con documentos procedentes del Mouvement des Indigènes de la République (MIR), un movimiento que tiene como objetivo luchar contra el racismo y que hace gala abiertamente del concepto 'raza' si bien con una acepción política (raza social) y que incluso, ha llegado a apropiarse de conceptos utilizados por la extrema derecha como français de souche (francés de origen) para poner de relieve la existencia de franceses con privilegios raciales.

Aquella nación que admiraba como el país de Las Luces no estaba exenta ni mucho menos de racismo. Una de las experiencias que más me marcó fue asistir a la conferencia Bandung du Nord: vers une Internationale décoloniale 23 a principios de mayo de 2018 en la sede de la Confédération nationale du travail (CGT) en el barrio parisino de SaintDénis. Mi sorpresa al llegar fue que la organización tuvo que contratar seguridad privada ante las numerosas amenazas que sufrió por parte de colectivos de extrema derecha. Hubo una campaña en contra del evento que acusaba a los organizadores de 'non -mixité' y de vetar la entrada a 'franceses' y a 'blancos' 24 , algo completamente alejado de la realidad, ya que había suecos, daneses, españoles, latinos o franceses blancos etc. tanto en el público como de ponentes . Se acusó a los y las organizadoras del evento de 'racismo anti -blanco' 25 , algo inconcebible cuando para hablar de racismo partimos de la necesidad de que el poder esté del lado del grupo que ejerce dicha discriminación (Kilomba, 2010).

23 Emulando aquella Conferencia de Bandung de 1955 en la que participaron numerosos países del llamado Tercer Mundo, Bandung du Nord : vers une Internationale décoloniale tuvo como objetivo organizar « la première conférence internationale de personnes de couleur prenant à bras le corps les questions concernant les non-blancs vivant dans le nord global, afin de discuter de problématiques qu'elles ont en commun ». Para más información véase la página oficial del evento : http://bandungdunord.webflow.io/

25 Véase http://lagauchematuer.fr/2018/05/12/comment-peut-on-accepter-dans-notre-pays-desconferences-publiques-interdits-aux-francais/

24 Aquel video donde se atacaba al evento ha sido eliminado https://www.youtube.com/watch?v=f\_umjJkLyaM

Salir de aquel evento en Saint-Denis y coger dos metros dirección a la Rue des Écoles para visitar las tiendas de L'Harmattan y Présence Africain e fue una experiencia de lo más evocadora. Recuerdo el primer metro, con problemas de iluminación y en donde era la persona más blanca del vagón. En el segundo era yo el más moreno. Me resultó simpático ver a dos mujeres blancas, mayores, mirarme con desprecio, alejarse un poco y agarrar su bolso. Pero pensar que mi día a día fuera así me dio qué pensar. Ocurría algo parecido con las mujeres jóvenes. En una ocasión aproveché una oferta de una empresa de autobuses para visitar La Rochelle, una ciudad turística del suroeste de Francia. Aquella noche salí con mis compañeros de albergue, dos marroquíes y un tunecino. Cuando hablamos con las mujeres pensaban que todos éramos magrebíes. Comentar que era español me habría un universo de posibilidades impulsados por unos estereotipos que, dentro de la discriminación en la que pueden traducirse, son mucho más positivos de aquellos y aquellas de origen magrebí o subsahariano. Unos estereotipos que acercan al español a los conceptos de pasión, amor, fiesta, genio, vagancia y alegría y en la que tuvo mucho que ver esa mirada orientalista que sufrió el país en el siglo XIX.

Tras estas experiencias, me preguntaba si en España el racismo era menor, ya que nunca había vivido actos de este tipo y la figura de Lucrecia Pérez 26 aparecía en la historiografía (cuando lo hacía) como algo ya muy lejano en el tiempo. Sin embargo, al poco tiempo me volví a dar un baño de realidad. A mediados de mi estancia en Francia y aprovechando un periodo de vacaciones en el país vecino, volví a Granada para pasar el día de la Cruz con mi familia. Cuando terminaron las fiestas locales cogí un autobús de ALSA dirección Madrid para posteriormente hacer la ruta Lisboa-Paris desde la capital española. Desde que me bajé en Madrid hasta que cogí el otro bus pasó solo una hora en la que apenas tuve tiempo para ir al servicio, comerme un bocadillo y fumarme un cigarro. Sin embargo, ese día me marcó mucho. Aún estaba echando humo por la boca cuando llegó un chico magrebí que iba a Algeciras (en pleno Ramadán tenía pensado volver a Marruecos) cuando se topó con un conductor de autobuses que no le dejó entrar en el vehículo, pese a que estaba parado en el arcén. El chico, visiblemente enfadado, no sabía qué hacer y escupió a un cristal. Lo siguiente que recuerdo fue ver como el chófer se bajaba del bus y le propinaba una brutal paliza. A duras penas pude sujetar al conductor y evitar que siguiera pegándole. Ningún pasajero hizo nada. El conductor se levantó, se montó en el

26 Considerada la primera víctima de violencia racista por la historiografía oficial, Lucrecia Pérez Matos fue asesinada el 13 de noviembre de 1992 en Aravaca (Madrid) a la edad de 32 años.

vehículo, arrancó y comenzó su ruta. Repito, absolutamente ninguno de los pasajeros se inmutó.

El autobús que debía coger destino París estaba ya a punto de salir. Tuve la suerte de que la Policía Nacional llegara a tiempo y pude prestar declaración. Aconsejé a aquel chico denunciar lo sucedido y fui camino a Francia con una sensación de rabia, de impotencia y de vergüenza por ser integrante de un país que permite esto. Al cabo de un año recibí una carta: era una citación judicial. Debía asistir en octubre de 2019 (más de un año después) como testigo en Plaza Castilla. Aquel día lo recuerdo perfectamente. Estaba realizando una estancia en Alcalá de Henares y preparé una camisa en la mochila para intentar dar buena impresión como testigo y poder ayudar a aquel chico. Esperando en aquella puerta de la sala número 53 llegó aquel chófer, todavía con su uniforme de ALSA y la abogada de la empresa. El chico marroquí no se presentó. Lo duro no fue solo que no se hizo justicia, sino que gente ajena al suceso culpaban al chico de no ir. Me di cuenta de que la empatía, las historias que hay detrás de las migraciones y del racismo, son invisibles para aquellos que vivimos ese privilegio nacional y racial. A saber dónde estaba ese chico, su situación administrativa o si tenía miedo de perder el pleito, algo a mi juicio imposible.

Y es que cuando vemos a un migrante nunca somos conscientes de la historia de vida de estas personas, en la mayoría de los casos menos cómodas que la de los nativos en Europa. En mi barrio en Granada hay una población negra muy significativa con la que he compartido mil momentos y aprendido otras tantas. Aquí es donde aprendí a hacer bissap y bouye e incluso a chapurrear algo de wolof . Lejos de una posición victimista, mis vecinos senegaleses siempre han tratado de compartir lo que tienen y aprender del contexto. Aún recuerdo cómo justo antes de comenzar mi periplo investigador con la FPU me aventuré a realizar una investigación junto a mi compañera y amiga Rosa López 27 . El objetivo que nos marcamos fue el de conocer las dinámicas y estrategias de resistencia de estos migrantes durante la crisis económica que se inició en 2008. Debido a mi lugar de

27 El resultado de aquella investigación fue la siguiente: López Fernández, Rosalía y Maroto Blanco, José Manuel (2017). 'Ayudarnos es parte de nuestra cultura': estrategias de los migrantes ante la crisis económica: el caso de la población senegalesa en Granada. Revista Internacional de Estudios Migratorios (RIEM) . 7(2), pp. 188-216 y Maroto Blanco, José Manuel, López Fernández, Rosalía y García Castaño, Francisco Javier (2017). Estrategias de supervivencia y procesos de codesarrollo de la población migrante senegalesa durante la crisis económica. En Rodríguez, B., Jacotte, C; Moreno, J. R. y Álvarez, J. R. (Eds). ¿Qué desarrollo queremos? La Agenda Post 2015 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible . Zaragoza: Cátedra de Cooperación para el Desarrollo. Universidad de Zaragoza, pp. 791-802.

residencia, yo me dediqué a realizar entrevistas en la zona sur de la ciudad. Contaba además con la ventaja de conocer a muchos de mis vecinos africanos e incluso con algunos de ellos me unía ya cierta amistad. Recuerdo que cuando le comenté aquel proyecto, un buen amigo me invitó a su casa, en donde estaban residiendo seis compatriotas suyos, todos sin trabajo menos él. Uno de ellos me comentó lo siguiente:

'Necesitaba 10 días solo para renovar el papel de la residencia. Trabajé dos meses en el campo y cuando pasó, sólo me contrataron legal cinco días. Me quedé sin papeles. No sabes ahora lo difícil que es, cómo cambió la cosa…' 28 .

¿Cómo es posible que esto ocurra en nuestro país y estemos tan hipnotizados ante estas injusticias? ¿Hasta qué punto hemos deshumanizado al africano, al latino o al asiático, como para que estas realidades se sigan produciendo con nuestro ciego consentimiento? Incluso el propio concepto de 'crisis económica' no deja de ser un concepto completamente eurocéntrico. Atendiendo a las tasas de paro de mis vecinos senegaleses, ellos siempre se han enfrentado a la crisis, sin tener en cuenta otros factores económicos (como el envío de remesas) y otros factores de distinta naturaleza.

También recuerdo a menudo la muerte de Mame Mbaye, un hombre senegalés al que se le paró el corazón un 15 de marzo de 2018 en el barrio madrileño de Lavapiés 29 , con tan solo 34 años. Aquella muerte tuvo una importante repercusión mediática, pero pronto los mass media se focalizaron en las manifestaciones, mostrando la parte más polémica y ligada a la violencia, y ridiculizando a quienes denunciaban la existencia de un racismo institucional. ¿Es que acaso no es racismo estar más de una década en situación irregular, con las dificultades añadidas de no poder ayudar a su familia en Senegal con una seguridad laboral? En relación a este hecho, Malick Gueye, uno de los portavoces de Sindicato de manteros y lateros de Madrid nos relata ese tipo de racismo al que deben enfrentarse cotidianamente cientos de miles de personas en España:

El racismo institucional es un racismo que te discrimina, te condena a la clandestinidad y que te puede matar también. Cuando llegas a un país y te dicen que tú no tienes derecho a integrarse, a estudiar, a formarte o a trabajar, ya te están condenando a la clandestinidad. Vivir en la clandestinidad significa estar expuesto a persecuciones y agresiones. Te quitan todos tus derechos básicos. El racismo

28 Entrevista realizada en el barrio del Zaidín (Granada) el 4 de diciembre de 2016 a un vecino senegalés.

29 Icíar Gutiérrez (16 de marzo de 2018). Mame Mbaye, mantero y activista contra las persecuciones policiales, Eldiario.es . Disponible en https://www.eldiario.es/desalambre/Mame-Mbaye-comprometidopersecuciones-policiales\_0\_750675165.html

institucional te dice que eres una persona de otro nivel y que no tienes los mismos derechos que los demás. Cuando decimos que la Ley de Extranjería mata a la gente es por todo eso. Una persona que sufre el estrés todos los días por no tener papeles, por vender en las calles y en persecución permanente, púes claro, te puedes morir. En resumen, racismo institucional te ningunea y no te da derechos a nada.' (Diagne Lo, 2019: 183-184)

Imagen 7. Mame Mbaye, el mantero fallecido de un infarto en Madrid tras una persecución policial

Fuente. Byron/ Sindicato de Manteros y Lateros. Icíar Gutiérrez (16 de marzo de 2018). Mame Mbaye, mantero y activista contra las persecuciones policiales, Eldiario.es. Disponible en https://www.eldiario.es/desalambre/Mame-Mbaye-comprometido-persecuciones-policiales\_0\_750675165.html

Este nuevo periodo de pandemia también ha dejado de nuevo aflorar el racismo más visible. Desde la hipocresía de facilitar que los extranjeros pudieran trabajar en el campo hasta la acusación por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, relacionando el aumento de los contagios de COVID19 con 'el modo de vida de nuestra inmigración' 30 , nos enseñan que el racismo aprovecha cualquier oportunidad para intentar ampliar las brechas sociales entre las personas racializadas y el resto de población. También con anterioridad, en la denominada como crisis de las pateras de

30 20 minutos. (16 de septiembre de 2020). "Incompetente" y "racista": críticas a Ayuso por vincular los contagios en la zona sur de Madrid a la inmigración. Disponible en https://www.20minutos.es/noticia/4382026/0/reacciones-ayuso-racismo/

verano de 2018, Pablo Casado, líder del Partido Popular (PP) fue a Algeciras a saludar a migrantes y refugiados, oportunidad que aprovechó para asegurar que 'no es sostenible un Estado de bienestar que pueda absorber a los millones de africanos que quieren venir a Europa' 31 , conjugando una mirada paternalista con una mirada utilitarista de la migración, característica también muy común en los partidos de izquierda.

Imagen 8. El presidente del PP, Pablo Casado, saluda a un joven inmigrante en el puerto de Algeciras.

Fuente: José Carlos Villanueva. Extraída de la noticia

A través de estas vivencias mi mirada y mis cuestionamientos han ido cambiando a lo largo de mi vida y de manera más intensa durante la redacción de la tesis doctoral. Lo que he sentido a lo largo de este tiempo es que siguen existiendo unas lógicas de dominación coloniales y racistas en el mundo en el que vivimos. Este último mes tuve que hacer frente a una de las noticias más desagradables. Mi amigo Víctor, un chico camerunés que trabaja en los Emiratos Árabes Unidos desde hace unos meses, vio desde la distancia como su mujer dio a luz a su hijo el 12 de agosto de 2020 en Camerún. Sin haber tenido la oportunidad de conocerlo en persona, el pequeño, al que decidieron llamar José Manuel Maroto Pangop falleció el 21 de septiembre de 2020. Que le pusieran mi nombre fue uno de los mayores regalos que me han hecho jamás. Semanas antes de su muerte, le hice un video en el que le aseguraba que no le iba a faltar de nada en la vida porque yo iba a estar

31 Gabriela Sánchez (3 de agosto de 2018). El uso de las fotos de migrantes como márketing político: de la alarma al paternalismo, Eldiario.es . Disponible en https://www.eldiario.es/desalambre/migrantesmarketing-politico-invasor-paternalismo\_1\_1994142.html

ahí. Murió por un problema muy común en la lengua y de fácil solución médica. Seguí pecando de ese complejo de salvador blanco que tanto critico. ¿Quién soy yo para cambiar unas estructuras de dominación colonial que hacen que hoy Camerún tenga sus recursos naturales en manos extranjeras y sus élites sean lacayas de todo el sistema que ahora llaman 'neocolonial'?

Imagen 9. José Manuel Maroto Pangop

Fuente: Foto cedida por la familia del pequeño realizada el 14 de agosto de 2020.

La muerte de este niño es una de tantas que se producen diariamente y tienen un origen político. Y pese a que no aspiro a cambiar grandes cosas con esta tesis doctoral, el recuerdo del pequeño José Manuel es otra motivación más para seguir en el futuro trabajando e investigando en cuestiones relativas al racismo y a la negritud. Son muchas las futuras líneas de investigación y los cuestionamientos que surgen de este trabajo. Es mucho lo que queda por delante. Pero también es cada vez más común escuchar las voces que se alzan de personas racializadas y las complicidades que aparecen en las sociedades europeas. Tenemos mucho trabajo por delante para conseguir que su muerte no sea en vano.

MARCO CONCEPTUAL. De la Historia Cultural a los estudios decoloniales

Centrándose en lo cultural -entendiendo la cultura como 'una ciencia interpretativa en busca de significaciones' (Geertz, 2000: 20)la historia cultural nació de la superación en la historiografía del análisis de series de datos económicos y sociales en un proceso que simbolizó el paso 'del sótano al desván' (Gastón, 2014: 228). Tal y como asegura Gastón (2014: 228), tuvo desde sus inicios el objetivo de 'indagar en los pensamientos y representaciones colectivas compartidas por todos los hombres y las mujeres de una misma sociedad', siendo los dos objetos fundamentales de esta nueva historia , el texto, la imagen y sus diversas representaciones (Serna y Pons, 2013: 9).

De acuerdo a Lynn Hunt, y tal como lo señaló en New Cultural History (1989), el primer objetivo de la Historia Cultural es el de

'comprender las relaciones entre las formas simbólicas y el mundo social centrando su atención en los lenguajes, las representaciones y las prácticas de los agentes históricos, dando al plano de lo simbólico un carácter móvil, inestable y conflictivo como resultado de las disputas en torno a la representación y los efectos performativos del discurso' (citado en Gastón, 2014: 231).

Con el nacimiento de la historia cultural, nos situamos ante una nueva forma de hacer historia en donde la noción de representación adquiere un carácter central y toman protagonismo las imágenes que se construyen de un mismo grupo, y en relación a los demás, como una manera de entender 'el mundo social y el ejercicio o la práctica de poder según un modelo relacional' (Gastón, 2014: 235).

Inscrita en los Cultural Studies 32 , cuyo boom se produjo a partir de los años 80 en Estados Unidos, estos destacan por su interdisciplinariedad -imprescindible para estudiar desde diversas perspectivas y metodologías la relación de la cultura con el poder y los grupos subalternos -, por una concepción de cultura que va más allá de la tradicional visión de

32 'La disciplina que, a través de los textos o cualquier manifestación cultural, intenta penetrar en el estudio de la cultura y su interacción con el poder y el contexto en que se inserta' (del Arco, 2007: 261).

esta como perteneciente a las clases altas; por una reflexividad que implica un autocuestionamiento de la labor investigadora, por un reconocimiento de la subjetividad de los trabajos y una ambición de transformación política; por objetos de estudios generalmente producidos desde la última mitad del siglo XX al ser este periodo clave para entender cómo la cultura penetra en las vidas de la población a través de los grande medios de comunicación; y por una diversidad de temáticas, pues 'todo lo que ha sido pensado, escrito o repr esentado por los seres humanos […] (se considera) 'la llave para penetrar en el mundo de la subjetividad del sujeto his tórico' (del Arco, 2007: 265).

Sin lugar a dudas, la Historia Cultural se apoya en los aportes de grandes intelectuales marxistas del siglo XX como Antonio Gramsci. A partir de los análisis de Maquiavelo sobre el príncipe, la violencia y la traición, el intelectual italiano reformuló el concepto de hegemonía para reflexionar acerca de la complejidad y la especificidad de la dominación de la burguesía en Europa occidental, que hacía inviable la repetición de la Revolución de Octubre en los países capitalistas más desarrollados del resto del continente. Gramsci llegó a la conclusión de que los hombres toman conciencia de sí y de sus tareas en el contexto de una determinada concepción del mundo, y toda posibilidad de transformar la sociedad pasa necesariamente por la modificación de esta concepción del mundo 33 (Giacaglia, 2002: 152-154). De esta manera, planteó que el poder también está fundamentado en la hegemonía cultural (control de los medios de comunicación, iglesia y educación).

El concepto de hegemonía acaba derivando en la intervención del poder sobre las esferas públicas y privadas de las personas a través de una relación de dominación. En otras palabras, se trata de una forma de imponer el poder por parte de las clases dirigentes a través de la dominación cultural, por lo que se hace necesario entablar una lucha en el campo de la cultura y subvertir los valores sociales en busca de un nuevo modelo de sociedad, de romper con ese control ideológico. Hablar de hegemonía supone hablar de imaginario social compartido (Rodríguez y Seco, 2015).

33 Para Giacaglia (2002: 155)

'H egemonía se define como el logro de un liderazgo moral, intelectual y político, a través de la expansión de un discurso que fija un significado parcial alrededor de puntos nodales. Involucra más que un consenso pasivo y acciones legítimas: envuelve la expansión de un particular discurso de normas, valores, puntos de vista y percepciones, a través de redescripciones persuasivas del mundo ' .

55

Se parte de una aceptación de la complejidad social como condición de lucha, lo que abre un universo de posibilidades al reconocer un abanico de sujetos políticos, rompiendo con reduccionismo y el determinismo del marxismo clásico y abriendo posibilidades de acciones políticas (Giacaglia, 2002: 155). Tal y como lo señalaron Hall y Jefferson a finales de la década de los 70 'Gramsci usó el término 'hegemonía' para referirse al momento en que la clase dominante es capaz no sólo de ejercer coerción sobre una clase subordinada para que se amolde a sus intereses, sino de ejercer una 'hegemonía' o 'autoridad social total' sobre las clases subordinadas. Esto envuelve el ejercicio de una clase especial de poder -el poder de estructurar alternativas y de contener oportunidades, de ganar y delimitar el consenso, de tal forma que la concesión de legitimidad hacia las clases dominantes aparezca no sólo como 'espontánea' sino natural y normal-. ' (Hall y Jefferson, 1977: 38). Hay que entender, por tanto, que la hegemonía es, ante todo, la construcción de un consenso y de ahí su fuerza (Martín Cabello: 2018: 45) llegando a derivar en una subyugación, una alambrada, en definitiva, en un límite infranqueable entre el que transitar (Alonso, 2014: 12). El concepto de hegemonía fue también fundamental para romper con el determinismo del marxismo clásico, dando paso a una concepción más política de la relación ente las esferas económica y cultural (estructura y superestructura) y de las relaciones entre clases sociales: no es sino una manera de reconocer la existencia histórica de una lucha ideológico-cultural (Mellino, 2018). Stuart Hall, por otro lado, innovó al considerar la 'raza' como un elemento central para entender lo político en los Estudios Culturales. Su teoría, que complejiza el racismo, bebió precisamente del concepto de hegemonía gramsciano al entenderlo 'como principio de construcción de los social' (Mellino, 2018). Un concepto, que Williams ya en la década de los ochenta definió como 'todo un cuerpo de prácticas y expectativas en relación con la totalidad de la vida. Constituye un sentido de la realidad para la mayoría de la población, un sentido de lo absoluto por ser una realidad viva más allá de la cual la movilidad es muy difícil para la mayoría de la sociedad en prácticamente todas las esferas de la vida'

(Williams, 1980: 131).

56

Otra de las grandes aportaciones teóricas responde al del concepto de 'ideología' de Louis Althusser, por el cual se plantea la existencia de todo un entramado de representaciones que nos hacen ver la realidad de forma condicionada, fijan roles sociales y nos sentimos reconocidos en nuestro mundo pero desconociendo nuestra relación con él 34 (Cala, 2012: 23). Este concepto es fundamental porque también rompe con el marxismo clásico al considerar que dicha ideología no es un reflejo de una clase social concreta, sino que es el resultado de una lucha en el terreno de lo simbólico. Reviste de interés la fuerza que tiene para imponerse, reproducida por lo que el filósofo francés denominó como los 'aparatos ideológicos del Estado' 35 . De hecho El concepto de ' ideología ' permite a Althusser contribuir a superar la visión reduccionista marxista, planteando que el sistema de representaciones en la sociedad debe plantearse como parte estructural en su relación con la sociedad -en tanto en cuanto son asimiladas de manera inconsciente y reproducidas a través de la praxis diaria -. 'Los hombres 'viven' su ideología (…) en absoluto como una forma de conciencia, sino como un objeto de su 'mundo' -como su 'mundo' mismo' (Althusser, 1967: p. 193). La relación que existe entre ideología y conocimiento, entendiendo que la 'ideología' y todo el sistema de representaciones ligado a esta otorga un sentido a sus prácticas, no solo deformando la realidad sino posibilitando sentido (Castro-Gómez, 2000). Tal y como señala Santiago Castro-Gómez (2000) el concepto de 'ideología' acabó

deviniendo central siendo la categoría analítica más importante de los Cultural Studies durante la década de los setenta, fundamental para analizar ejercicios de dominación y resistencia. Stuart Hall planteó, valiéndose de la 'ideología', cómo ciertas instituciones

34 Louis Althusser lo plantea, en su obra La filosofía como arma de la revolución (1974: 52):

'L a estructura y los mecanismos de la ideología no lo son para los hombres que les están sometidos; no perciben la ideología de su representación del mundo como ideología, no conocen ni su estructura ni sus mecanismos; practican su ideología (como se dice de un creyente que practica su religión), no la conocen. A causa de estar determinada por su estructura, la ideología supera como realidad todas las formas en las que es vivida subjetivamente por tal o cual individuo; es por esta razón que no se reduce a las formas individuales en las que es vivida, es por lo que puede ser el objeto de un estudio objetivo. Es por esta razón de principio que podemos hablar de la naturaleza y función de la ideología y estudiarla ' .

35 Althusser, Louis (1988). Ideología y aparatos ideológicos del Estado . Buenos Aires: Nueva Visión. Althusser menciona ocho tipos de instituciones caracterizados por sus prácticas ideológicas: Los aparatos religiosos (iglesias, instituciones religiosas), Aparatos educativos (escuelas, universidades), Aparatos familiares (el matrimonio, la sociedad familiar), Aparatos jurídicos (el derecho), aparatos políticos (partidos e ideologías políticas), aparatos sindicales (asociaciones de obreros y trabajadores), aparatos de información (prensa, radio, cine, televisión), aparatos culturales (literatura, bellas artes, deportes, etc.

57

(sistema educativo, familia, mass media , etc.) tienen un rol imprescindible para controlar a la población a través de la producción simbólica, rompiendo con la apoliticidad de estos nuevos estudios sobre cultura, en donde esta no queda ya relegada a la industria cultural o al consumo en la esfera privada.

Por último, cabe destacar la figura de Michel Foucault. El filósofo franceés señala que es el poder el que produce saber y, de esta manera, es fundamental que el régime de vérité sea asumido por la sociedad para facilitar el control sobre ellas. Este régimen o regímenes de verdad, pues cada sociedad tiene el suyo entendiendolo como 'los tipos de discursos que ella acoge y hace funcionar como verdaderos' (Sossa, 2011: 3) es capaz de ' conseguir la conversión del espíritu y el encauzamiento de la conducta de los individuos' 36 (Sossa, 2011: 4). Nos referimos, por tanto, a la fuerza de la verdad construida desde el poder, y 'a la coerción que ella misma puede ejercer en la medida en que es reconocida como tal' (Castro, 2016: 56-59).

A través de estos conceptos, tan y como asegura Miguel Ángel del Arco Blanco (2007: 268) 'l os estudios culturales acuden al análisis de todas esas representaciones, cuestionando, haciendo preguntas, deconstruyendo el discurso, e intentado sacar a la luz las interrelaciones entre poder y sujeto'. Además, los trabajos de Stuart Hall, a través de esta corriente historiográfica de la que es uno de los pioneros, plantea tener en cuenta la propia subjetividad del receptor analizando también las resistencias de los grupos

36

' Lo importante, creo, es que la verdad no está fuera del poder, ni sin poder (no es, a pesar de un mito, del que sería preciso reconstruir la historia y las funciones, la recompensa de los espíritus libres, el hijo de largas soledades, el privilegio de aquellos que han sabido emanciparse). La verdad es de este mundo; está producida aquí gracias a múltiples imposiciones. Tiene aquí efectos reglamentados de poder. Cada sociedad tiene su régimen de verdad, su «política general de la verdad»: es decir, los tipos de discursos que ella acoge y hace funcionar como verdaderos; los mecanismos y las instancias que permiten distinguir los enunciados verdaderos o falsos, la manera de sancionar unos y otros; las técnicas y los procedimientos que son valorizados para la obtención de la verdad; el estatuto de aquellos encargados de decir qué es lo que funciona como verdadero.

En sociedades como las nuestras la «economía política» de la verdad está caracterizada por cinco rasgos históricamente importantes: la «verdad» está centrada en la forma del discurso científico y en las instituciones que lo producen; está sometida a una constante incitación económica y política (necesidad de verdad tanto para la producción económica como para el poder político); es objeto bajo formas diversas de una inmensa difusión y consumo (circula en aparatos de educación o de información cuya extensión es relativamente amplia en el cuerpo social pese a ciertas limitaciones estrictas); es producida y transmitida bajo el control no exclusivo pero si dominante de algunos grandes aparatos políticos o económicos (universidad, ejército, escritura, medios de comunicación); en fin, es el núcleo de la cuestión de todo un debate político y de todo un enfrentamiento social (luchas «ideológicas») (Foucault, 1979: 187-188).

subalternos, de aquellos colectivos ubicados en los márgenes, en definitiva, de aquellos que sufren del discurso y la praxis hegemónica y que se enfrentan a ella desde la propia cotidianeidad de sus vidas (del Arco, 2007: 272).

Para analizar la situación de racismo es necesario contar con todas las herramientas para analizar subjetividades subalternas y deconstruir los regímenes de verdad colonial. A este respecto, Bhabha comenta que 'la diferencia se sitúa en la enunciación y no en el enunciado, es decir, en la tonalidad-gesto de los que se dice (la burla y el ardid) y no en lo propiam ente dicho' (Cherri, 2014: 195).

Los trabajos de Edward Said y Homi K. Bhabha, herederos de estos aportes y referentes de las temáticas postcoloniales, son ejemplos de

'documentos culturales poscoloniales que deconstruyen el régimen de verdad colonial. Su cuerpo y su trabajo se juegan como síntomas de un cambio de racionalidad: otra articulación a(e)fectiva del saber. Encuentran en los sentimientos la potencia para decapitar la estética autonomista propia del régimen de verdad imperial al desasir nuestras positividades disciplinares y epistemológicas ante la irreductibilidad del fenómeno literario: la subjetividad deja de ser lastre, se masifica; la ética hace entre-lugar con lo político; las expresiones culturales-artísticas se re-conectan con las experie ncias históricas. Esto implica comprender que las prácticas artísticas en tanto fenómeno cultural, producen e(a)fectos que mantienen, cambian, refundan y destruyen formas-de-vida .' (Cherri, 2014: 198).

Los Cultural studies , que se caracterizan por apostar por lo híbrido, las voces silenciadas, lo subalterno y, en muchas ocasiones, por el espacio colonial y postcolonial, nos sitúan ante una nueva forma de hacer historia que huye de discursos bipolares y maniqueos y en donde el compromiso político toma un especial protagonismo. Esta es parte de la herencia de la que bebe el pensamiento decolonial, que sigue caracterizándose por concebir el futuro como 'un objeto político fundamental' ( del Arco, 2007: 278).

El pensamiento decolonial: visibilizando las continuidades coloniales

Impulsado desde Latinoamérica, el pensamiento decolonial se fue posicionando, fundamentalmente desde los años 90, como una teoría crítica contemporánea que surgió dentro del debate sobre las propias Ciencias Sociales. De la mano del grupo de trabajo y del colectivo Modernidad/Colonialidad , un grupo de investigadores latinoamericanos se

plantearon las potencialidades que se estaban abriendo en el continente en el campo de la producción de conocimiento, la política y en la cultura a partir del replanteamiento del enfoque eurocéntrico. El entramado teórico-político que ha surgido de este cuestionamiento ha permitido problematizar la construcción del conocimiento en la Modernidad y se ha conformado como un gran opositor a los discursos legitimadores del orden colonial en el pasado y en el presente.

Este pensamiento ha girado en torno a una crítica veraz al eurocentrismo, apoyándose evidencia de la invalidez del modelo occidental como ideal y universal. La conquista de América ha sido considerada, en esta corriente, como punto de inflexión en la conformación de un sistema de dominio que ha elevado a la categoría de única y válida la cosmovisión occidental. A la conquista de América habrá que añadir tres epistemicidios o genocidios de conocimientos acontecidos durante el largo siglo XVI y cometidos por los poderes occidentales -contra judíos y musulmanes en la conquista de Al-Andalus, contra los africanos durante la trata de esclavos y contra la mujer durante la quema de brujas. Ello, sumado a la transformación del ego conquiro ergo sum en el ego cogito ergo sum cartesiano, nos permiten entender estos procesos de violencia, como fundamentales para la erección de un 'patrón de poder colonial' caracterizado, entre otras cosas, por la preeminencia epistémica dada al hombre blanco, occidental, cristiano y heterosexual (Grosfoguel, 2013).

Este 'patrón de poder colonial' que, como asegura Quijano (2000) afecta a todas las esferas de la existencia social, nos debe alertar sobre la perpetuación de situaciones de opresión que surgieron durante el colonialismo clásico y que se perpetúan en la actualidad. El propio autor, allá por 1991 en su trabajo Colonialidad y modernidad/racionalidad , consideraba imprescindible plantear la distinción entre este colonialismo clásico 37 -circunscrito a la presencia de un entramado administrativo colonial -y la 'colonialidad', que respondería, así como señala el profesor de la Universidad de Berkeley, Ramón Grosfoguel (2015: 385), al 'patrón de poder colonial

37 Este coloniali smo clásico, considerado como 'un fenómeno de colosal ambigüedad' (Osterhammel y Jansen, 2019: 11) implicó un dominio estructural e histórico que cambió por completo los hábitos de Occidente y en donde pervive aún un 'espíritu del colonialismo' que trasciende la era colonial. Uno de los problemas de la historiografía se halla en el paso 'por alto (de) la continuidad de las experiencias de los colonizados' (Osterhammel y Jansen, 2019: 41). La obra de Jürgen Osterhammel y Jan C. Jansen (2019). Colonialismo. Historia, formas, efectos . Madrid: Siglo XXI de España Editores, partiendo de una visión más clásica del colonialismo, pone al descubierto la necesidad de escribir la historia del colonialismo más allá de la visión restrictiva tradicional y atendiendo a las lógicas de dominación que continúan presentes en la actualidad.

60

global constituid o por las catorce jerarquías globales […] y que hacen posible 'situaciones coloniales' en el periodo actual aún cuando las administraciones coloniales han sido erradicadas casi por completo del sistemamundo capitalista/patriarcal'.

Estas catorce jerarquías globales serían las que aluden a 1) la existencia de una clase global de trabajadores 2) una división internacional del trabajo que sigue el modelo centro-periferia; 3) un sistema interestatal de organizaciones político-militares; 4) una jerarquía etno/racial; 5) la jerarquía de género que prima el patriarcado occidental; 6) una jerarquía sexual donde reina la heteronormatividad; 7) una jerarquía espiritual con el cristianismo al frente; 8) una jerarquía epistémica, 9) otra de tipo lingüístico, 10) estético, 11) pedagógico, 12) referida a los medios de comunicación, en donde se priman aquellas de origen occidental; 13) ecológica, en donde la naturaleza se concibe como recurso y ente pasivo; y 14) una jerarquía de edad occidentalizada que discrimina la primera y última etapa de la vida al no situarse en espacios de edad 'productivos' (Grosfoguel, 2015: 380-382)

Para entender la 'no ruptura' de este patrón de poder colonial, nos apoyamos en dos posturas distintas que se plantearon para afrontar el proceso de las futuras independencias y que tuvo como protagonistas a Kwame Nkrumah y a Frantz Fanon. Mientras que Nkrumah potenció, a través de la Positive Action o Acción Positiva, que las protestas acaecidas en las colonias convergieran en el paraguas que ofrecía un partido nacionalista para presionar a la metrópoli (uniendo a población urbana y rural), Fanon apostaba por un protagonismo más intenso del lumpenproletariado , ya que consideraba que esta clase derribaría al colonialismo en todas sus formas, y no la clase de trabajadores y/o burgueses que, siendo africanos, habían sido mimados por los poderes coloniales. El surgimiento de una nueva humanidad, con un nuevo lenguaje tras estas rebeliones del lumpenproletariado que sugirió Fanon, debería transcender divisiones tribales, concebidas en parte como invenciones de los propios colonizadores. Pese a ello, triunfaron las tesis de los partidos nacionalistas que, como avisó el propio Fanon, acabarían ocupando parte del vacío de poder dejado por la antigua metrópoli (Branch y Mampilly, 2015).

Esta incapacidad de los nuevos Estados africanos de romper con las cadenas que fijó fuertemente la colonización se han mantenido a día de hoy, como bien se demuestra al analizar el papel de proveedores de materias primas que siguen siendo los países africanos. El acaparamiento de tierras ( land grabbing ) es un ejemplo palpable de ello que

demuestra una evolución en las formas de dominio sobre el territorio africano. Además, la incapacidad de que las industrias extractivas (actividad potenciada durante el colonialismo) sean incapaces de eliminar la idea de la 'maldición de los recursos' que asola a los países africanos, con el Congo como caso paradigmático, es bastante ilustrativo (Biladi, 2016).

Los flujos de personas desde el Sur Global o periferia hacia el centro o Norte Global se hacen cada vez más acusados y demuestran una continuidad que viene produciéndose desde hace más de cinco siglos. Estos migrantes africanos, además, acaban conformando desde la década de los 60 guettos o, lo que el periodista Eduardo Haro (1988: 25) denominó como el 'fango urbano' o los 'suburbios donde las lejanas razas devuelven la antigua visita del Imperio y hay tinieblas racistas'. Espacios concebidos como 'una intrusión amenazante de lo colonial en las sociedades metropolitanas' y que han visto en este 'retorno de lo colonial' nuevos conceptos para definir formas radicales de exclusión (Santos, 2015: 31).

Así mismo, la OTAN, los cascos azules de la ONU o parte del ejército de las antiguas metrópolis, han seguido teniendo protagonismo en África tras los procesos de descolonización y la Guerra Fría. Las 44 operaciones militares que desde 1961 hasta 2016 ha efectuado Francia no se explican si no es por la necesidad del país europeo de mantener el monopolio económico y vigilar los recursos de la zona (Granvaud: 2009). Por otro lado, han seguido reproduciéndose formas de exclusión contra los negroafricanos tanto en EEUU bajo la hegemonía de los WASP ( White Anglo-Saxon Protestant ), como en países en donde no han sido catalogados como minorías pese a su peso demográfico (México), en los propios países africanos (Namibia, Sudáfrica, etc.) como en fenómenos sociológicos como la despigmentación voluntaria de la piel, que esconde, de acuerdo al profesor Karamoko (2017) la terrible creencia de la superioridad blanca en las mentes de los negros.

La importación de los modelos de género y los modelos de feminidad y masculinidad se ha traducido en una jerarquía generorracial presente durante la colonia que ha colocado al hombre blanco en una situación de dominio sobre la mujer blanca (concebida para formar familia) y la mujer negra (concebida para el concubinato ) y en donde el hombre negro empieza, poco a poco, a formar parte del mercado del sexo prostituyéndose para las mujeres occidentales que van de viaje al continente , sufriendo relaciones desiguales de poder con respecto a ellas en las antiguas metrópolis. Por otro lado, orientaciones

sexuales diferentes a la heterosexualidad, no fueron consideradas de forma patológica antes de la llegada de los occidentales, ni en América Latina (Grosfoguel, 2015), ni en muchos lugares de África (Murray y Roscoe, 1998), argumentándose que lo que fue importado y perdura es la homofobia y el rechazo a patrones de masculinidad y feminidad propiamente occidentales y cristianos.

Como asegura Inongo-vi-Makomè (2017), la llegada de los europeos también se tradujo en una 'conquista del cielo africano', en donde se impuso un modelo cristiano que permitía hablar directamente con Dios y anuló formas de control social como la intermediación de deidades mucho más próximas a los vivos y que tenían la función de freno ante los excesos que pudieran cometerse en la vida social. Por otro lado, el conocimiento sobre el propio continente, que quedó relegado al de sujeto en las primeras universidades y centros de enseñanza a los estudios antropológicos, sigue siendo estudiado mayoritariamente desde corrientes con un cargado carácter eurocéntrico como la globalista, la más ampliamente extendida para el estudio de África (Zelaza, 2009).

Así mismo, el caso de la despigmentación voluntaria de la piel, -convertido en fenómeno transversal y que tiene unos efectos devastadores sobre la salud -, no podría explicarse si no es por la incapacidad de los medios de comunicación eurocéntricos y/o occidentales que operan en África de reposicionar los valores estéticos africanos (Karamoko, 2017). La veracidad de los medios de comunicación es directamente proporcional a su proximidad con Occidente, como demuestra que sólo cuando la CNN ha criticado la venta de personas negras en Libia, se ha colocado este problema en la primera línea de las preocupaciones, pese a que ha sido y es sistemáticamente denunciado por parte de colectivos africanos.

Como últimos ejemplos, podemos citar cómo dentro del profundo debate entre tradición y modernidad en África, el capitalismo ha dotado de una concepción puramente utilitaria a la naturaleza o a las personas mayores. A la naturaleza, porque es cada vez más concebida como 'recurso' y no co mo parte esencial del territorio y de la propia comunidad. En este proceso juegan un papel fundamental también las élites africanas: el hijo del dictador Obiang en Guinea Ecuatorial es un ejemplo de cómo la deforestación de un territorio implica un enriquecimiento ilícito de unos gobernantes déspotas. Por otro lado las personas mayores, que tradicionalmente tenían entre sus funciones sociales la de la transmisión de valores e historias sobre la comunidad, es creciente la concepción que

se tiene de ellas ligada a la obsolescencia, términos capitalistas asociados a productos de consumo.

La colonialidad de las Ciencias Sociales y las Humanidades: un racismo epistémico que continúa latente

Como hemos defendido, la jerarquía etno/racial global, fuertemente arraigada en la actualidad, privilegia a los occidentales sobre los no occidentales (Sousa Santos y Meneses, 2014). Ello se plasma en que el conocimiento que tradicionalmente se ha generado fundamentalmente en Italia, Francia, Inglaterra, Alemania y Estados Unidos, ha estado capacitado, desde una posición de poder, de contar con 'el mágico efecto de tener capacidad universal', haciendo que el privilegio y la inferioridad epistémica se configuren como las dos caras de la misma moneda (Sousa Santos, 2010: 34-35).

Como aseguraba Fanon (1986: 194) los culpables de que este pensamiento naciera y se consolidara son los europeos, 'que no han dejado de oponer la cultura blanca a las demás inculturas' y de negar la validez de las culturas colonizadas. En palabras del mismo autor, la propia historia del colonizado y de los territorios ocupados no deja de ser un reflejo de la historia de la metrópoli y cómo los occidentales nos hemos proyectado en las colonias:

'El colono hac e la historia y sabe que la hace. Y como se refiere constantemente a la historia de la metrópoli, indica claramente que está aquí como prolongación de esa metrópoli. La historia que escribe no es, pues, la historia del país al que despoja, sino la historia de su nación en tanto que ésta piratea, viol a y hambrea' (Fanon, 1986: 45).

La mirada hegeliana hacia el 'negro' y hacia 'África' sigue cronificada, Hegel un filósofo al que se le considera de gran utilidad para nuestro tiempo y uno de los más grandes de la historia aun siendo difícil de comprender (López: 2012). Pero si algo de lo que escribió que refleja muy bien cómo se ha construido la idea de África en Europa y que explica nuestro actual acercamiento a ella nos lo brinda en Lecciones sobre la filosofía de la Historia Universal (1837) planteando la ahistoricidad de las sociedades africanas, su nulo aporte a la historia de la humanidad y el desinterés que muestra desde una mirada eurocéntrica:

'El África propiamente dicha es la parte característica de e ste continente. Comenzamos por la consideración de este continente porque en seguida podemos

dejarlo a un lado, por decirlo así. No tiene interés histórico propio, sino el de que los hombres viven allí en la barbarie y el salvajismo, sin suministrar ningún ingrediente a la civilización. Por mucho que retrocedamos en la historia, hallaremos que África está siempre cerrada al contacto con el resto del mundo; es un Eldorado recogido en sí mismo, es el país niño, envuelto en la negrura de la noche, allende la luz de la historia consciente.' (Hegel, 1973: 180).

La visión hegeliana sobre África sigue muy presente y señala no solo que se trata de un territorio sin historia y que no ha aportada nada a la historia de la humanidad, sino que también es un lugar testigo del caos, de luchas fratricidas, en donde el africano no ha conseguido alcanzar aquello que el filósofo alemán consideraba lo universal, como el Estado o la religión. Los africanos se encontrarían en un estado de inocencia o de inconsciencia de sí y en un territorio en donde 'no hay más que casualidades, sorpresas, que se suceden unas a otras' (Hegel, 1973: 182). De aquí que representando al negro como 'el hombre natural en toda su barbarie y violencia' (Hegel, 1973: 183) son las influencias externas, las no africanas, las que aportan sentido a la propia existencia de las sociedades negras:

Los detallados relatos de los misioneros lo confirman por completo y el mahometismo es lo único que parece en cierto modo aproximar a los negros a la cultura' […] 'El qu e quiera conocer manifestaciones terribles de la naturaleza humana, las hallará en África. Lo mismo nos dicen las noticias más antiguas que poseemos acerca de esta parte del mundo; la cual no tiene en realidad historia. Por eso abandonamos África, para no mencionarla ya más. No es una parte del mundo histórico, no presenta un movimiento ni una evolución, y lo que ha acontecido en ella, en su parte septentrional, pertenece al mundo asiático y europeo' (Hegel, 1973: 182-194).

Es para ello fundamental y ser consciente del color de la razón , del cual nos habla Santiago Castro-Gómez (2010: 13) para designar una realidad en la que se ha hecho hegemónica 'una representación en la que todo conocimiento proveniente de Europa era visto como esencialmente superior al conocimiento producido y transmitido empíricamente por los nativos de América y África' y al que no se le ha dotado de ninguna validez epistémica (Castro-Gómez, 2010: 193). Esta concepción, de acuerdo al pensamiento decolonial, sigue presente.

El conocimiento que se produce en la escuela, a este respecto, es clave para entender una de las numerosas formas en las que se expresa este racismo epistémico, definido como 'la forma fundacional y de las más viejas versiones del racismo con respecto a la inferioridad de los no occidentales' y que 'opera privilegiando la política esencialista ('identidad') de las élites masculinas occidentales' (Grosfoguel, 2011: 44) tras la cual, se deduce que el conocimiento no occidental es inferior al occidental y, en este marco, las Ciencias Sociales (CCSS) que nacen y se desarrollan en este tradición con claramente patriarcales y racistas.

Esta 'identidad' de carácter racista de las élites masculinas occidentales, además de haberse configurado en oposición a 'los otros' fuera del continente europeo, también se ha forjado en base a oposiciones dentro de la propia Europa y de oposiciones más antiguas que las de los epistemicidios antes citados. Tal y como señala Josep Fontana (1994) en Europa ante el espejo , la historia oficial occidental ha intentado construir una imagen esencialista de lo que es Europa, en base a una serie de espejos o miradas hacia el 'Otro' como el espejo cristiano, que justificará la persecución al 'hereje' y al 'pagano'; el espejo feudal, que tratará de encumbrar a ciertos personajes (y ciertos valores) de clase alta para ocultar el protagonismo de las masas; o el espejo rústico, que encontrará en el campesino una figura estigmatizada y cuya cultura será denominada 'popular' para rebajarla frente a la cultura letrada, sólo al alcance de las élites.

Otra serie de espejos harán alusión al enfrentamiento con el musulmán y la idea de judío como enemigo interior (espejo del diablo), la importancia de la regulación de la sexualidad o una nueva cultura de la muerte en donde se haya presente el Purgatorio. El espejo bárbaro, de tradición griega y heredada por el Imperio Romano o el espejo salvaje, que mostrará cómo esa imagen mítica se verá presente en el indio de América y en los esclavos africanos, inferioridades que intentarán ser justificadas aunque se bases en temores inconfesables.

Así mismo, y para el caso que nos compete, debemos de señalar la importancia que tuvo la esclavitud durante la Edad Moderna y la colonización en el África Subsahariana durante la Edad Contemporánea. Estos acontecimientos sirvieron para potenciar aún más 'la proposición histórica del hombre occidental blanco como prototipo moderno de universalización' (Nash, 2002) y en donde se utilizaron representaciones estereotipadas y asalvajadas para poner en cuestión incluso las propias relaciones de género de los colonizados (Spivak, 1988). De hecho, la mujer colonizada también se opondrá a la mujer

moderna occidental, con mucha más presencia pública (Agrela, 2002: 19) y las propias manifestaciones culturales de hombres y mujeres colonizadas, consideradas primitivas, simples e infantiles (Mudimbe, 2010: 59).

Ahora más que nunca es necesario combatir el racismo que, además, es negado, 'interdicto jurídicamente y convertido en tabú coloquialmente, […] (pero que) sigue persistiendo bajo formas racistas cada vez más hondas' (González Alcantud, 2011: 335).

Racismo: una realidad poliédrica que cruza todas las esferas de la vida social

El racismo tiene la capacidad de fijar afectos sustituyendo aquello que es concebido como otra cosa por otra realidad (Mbembe, 2016: 75) dentro de un 'sistema de significado, un modo de organizar y clasificar significativamente el mundo' (Hall, 2019: 46). De esta manera, la raza que se le asigna a un individuo provoca que se halle 'simultáneamente en otra parte y en las apariencias que le son asignadas' (Mbembe, 2016: 75), siendo este concepto un hecho cultural e histórico que, a través de una construcción discursiva deviene el 'eje central de un sistema jerárquico que genera diferencias' (Hall, 2019: 46).

A través de esta noción de raza, se representan a los seres vivos no occidentales como seres inferiores, 'reflejo empobrecido del hombre ideal del cual e starían separadas por una distancia temporal insalvable, por una diferencia infranqueable. Referirse a ellas sería ante todo subrayar una ausencia' (Mbembe, 2016: 51). Es lo que se ha llamado por algunos colectivos como el Syndrome Tarzan, que no sería para las poblaciones racializadas sino un virus destinado a hacer creer que el blanco europeo es el centro de todo y fiel reflejo de lo positivo en el mundo (Collectif/Brigade Anti Negrophobie, 2014).

Los procesos de racialización 'tienen el propósito de ide ntificar estos grupos poblacionales y de fijar, con la mayor precisión posible, los límites dentro de los cuales pueden circular' (Mbembe, 2016: 80), por lo que la raza se configuraría como un 'dispositivo de seguridad', siendo al mismo tiempo, ideología y tecnología de gobierno. De esta manera, la raza, pese a ser un significante resbaladizo (Hall, 2018: 80) da sentido a un mundo en el que esta aparece para permitir el ejercicio del biopoder, que no es sino el dominio de la vida sobre el grupo sobre el que se ejerce el poder, configurándose como una 'sombra siempre presente sobre el pensamiento y la práctica de las políticas occidentales, sobre todo cuando se trata de imaginar la inhumanidad de los pueblos

extranjeros y la dominación que debe ejercerse sob re ellos' (Mbembe, 2011: 22) , un dispositivo de seguridad. Así, al que se le asigna una raza acaba siendo

'prisionero en una silueta […], separado de su esencia. […] es el medio por el cual se los cosifica y, sobre la base de esa cosificación, se los somete decidiendo su destino sin tener que dar la más mínima explicación por ello' (Mbembe, 2016: 76 -79).

En este contexto, el 'negro' es un concepto que significa exclus ión, embrutecimiento y degradación. Producir al negro ha significado 'producir un lazo social de sumisión y un cuerpo de extracción, es decir, un cuerpo completamente expuesto a la voluntad de un amo que se empeña en obtener de él la máxima rentabilidad' ( Mbembe, 2016: 52). Su invisibilización y producción como sujeto pasivo nace de ese poder-ver-racial , que 'se expresa en primer lugar en que aquél al que se decide no ver o escuchar, jamás podría existir o hablar por sí mismo. En última instancia, hay que h acerlo callar' (Mbembe, 2016: 186), siendo un monstruo -por su carácter caricaturesco -y un fósil -por tratarse de una visión lejana en su humanidad (Mbembe, 2016: 51-52).

' África ' y ' negro ' solo existen como ficción del otro y a partir de una biblioteca colonial (Mudimbe, 1988; Mudimbe 1994), en donde África 'es la negación de la idea misma de lo común, inclusive de la idea misma de una comunidad humana' mientras que el negro no es sino concebido como 'la tumba vacía que es el mundo' (Mbembe, 2016: 104-105). El discurso racista función a través de oposiciones maniqueas 'funciona en un mundo de oposiciones maniqueas: ellos y nosotros, primitivo y civilizado, claro y oscuro, lo que crea un seductor universo simbólico de lo blanc o y lo negro' (Hall, 2018: 73). En el caso de África como idea, si atendemos al discurso miserabilista,

'la pobreza sería la principal característica del África negra, la cual, por lo tanto, debería ser aprovisionada de bienes y servicios y progresivamente reformada. Esta es, como diría Césaire , la 'mentira principal a partir de la cual proliferan todas las demás' (Traoré, 2004: 41).

Según Kwame Anthony Appiah (2019) son tres las características del discurso racista. La primera de ellas es la fijación racial, es decir, concebir a cada individuo como producto determinado una raza. En segundo lugar, el pensamiento tipológico, que hace referencia a que cada miembro es un prototipo de su raza. Y por último, el esencialismo, que consiste en considerar que estas categorías son fijas (Appiah, 2019). Para que ello se dé es

fundamental que se produzca el proceso de subsunción para 'imponer una unidad «imaginada» e «imaginaria» al grupo racializado' (Brah, 2011: 188).

De acuerdo a Grada Kilomba (2010) son tres los rasgos del racismo. Por un lado, se hace necesaria la construcción una diferencia que hace sentir y ver al otro como diferente. Por otro lado, ideas se jerarquizan y se esencializan a través de distintas estrategias como la del estigma , que no solo sirve para desacreditar, sino que también tiene un carácter hereditario (Goffman, 2001). Por último, ese proceso debe ir acompañado desde el poder desde una perspectiva histórica, política, social y económica. Es por ello que cuando se habla de 'racismo antiblanco' no sea sino conside rado como un invento para justificar el racismo (Collectif/Brigade Anti Negrophobie, 2014).

Siguiendo a Kilomba (2010) el racismo se da a distintos niveles. Uno de ellos sería el racismo estructural , a través del cual las personas racializadas son excluidas de la mayoría de estructuras políticas y sociales. Además, existe un racismo institucional , un fenómeno institucionalizado, no sólo ideológico, y que se refiere a patrones que afectan a los sistemas educativos o la justicia criminal, entre otras. Por último, también es necesario hablar del racismo cotidiano o everyday racism , que hace alusión al vocabulario, los discursos, las imágenes, los gestos o las acciones que tratan de deshumanizar al otro (Kilomba: 2010).

Otro de los problemas a los que se enfrentan las personas racializadas es a la capacidad transformadora del racismo y a la propia negación de su existencia. De hecho, de acuerdo a Buraschi y Aguilar-Idáñez (2017: 180) ese poder transformador del racismo para adaptarse funciona a través de la concepción del racismo como un fenómeno individual y conyuntural, y no societario y estructural; a pensarse como un fenómeno unidimensional; y al discurso falsamente 'antirracista' que se alimenta de un salvacionismo paternalista y victimista, que consolida los estereotipos de raza y no tiene en cuenta a los sujetos. Se le ha llamado l'Hydre du racisme , o esa característica de continua renovación del racismo. Un racismo que se consolida a través de las instituciones educativas (llevando a cabo toda una ingeniería del consentimiento), los medios de comunicación de masas, y el propio sistema político. (Collectif/Brigade Anti Negrophobie, 2014).

En los últimos tiempos se habla de un 'nuevo racismo' que, mientras critica al racismo biologicista, considera el modo de vida o las diferencias culturales como ' la base

«natural» de los sentimientos d e hostilidad hacia los de fuera' (Brah, 2011: 197) una versión necesaria en su adaptación para inferiorizar a los grupos racializados que ahora también se encuentran en Europa (Brah, 2011: 202).

Otro de los problemas del racismo es que el propio sujeto racista ' ve su propia humanidad no en aquello que lo une a los otros, sino en lo que lo distingue' (Mbembe, 2016: 81) conformando una suerte de 'racismo popular' que actúa como b razo armado del racismo de Estado (Collectif/Brigade Anti Negrophobie, 2014: 30). Y a esto último, hay que añadir el complejo del colonizado, esa máscara blanca en pieles negras que explica Fanon, ese intento por blanquearse que no responde sino a una interiorización de los discursos y prácticas racistas y a un intento de huir de esa categoría fija que es la 'raza negra'.

La blanquitud: un escudo para defenderse de los privilegios raciales

El concepto de blanquitud nace de la necesidad de explicar la definición o autodefinición que una persona o grupo da de sí misma a partir de una supuesta pertenencia a la 'raza blanca' y a todas las prácticas sociales a las que se asocia la idea hegemónica moderna y colonial -de paradigma de humanidad. Se configura como el resultado de un proceso de jerarquización en el que se rediseña el concepto de ciudadanía continuamente a través de la inclusión y la exclusión, definiendo quien es blanco a través de la identificación y la exencion (Giuliani, 2012: 33).

Podríamos definirla, además, haciendo hincapié en la ligazón que existe entre capitalismo y privilegios raciales, y es que como concepto cambiante de acuerdo al contexto histórico, la blanquitud va guiada por aquellos rasgos funcionales y valorados dentro del sistema capitalista. El aspecto del capitalismo es el rostro de la blanquitud , aquel que ' muestra aquiescencia al capitalismo, sino que también necesita percibirse sensorialmente' , una ' pseudo-concreción identitaria del homo capitalisticus ' (García Conde, 2016: 218-219). En otras palabras, la blanquitud se plantea como

'una ideología que coloc a a las personas de piel blanca en el nivel más alto de las jerarquías sociales y también como una demanda social moderna y capitalista que exige de los sujetos una imagen, una ética, una estética y un comportamiento 'blanco', en su acepción puritana y protestante, para ser dignos de respeto e inclusión' (Carr y Rivas, 2018: 146).

70

La blanquitud no deja de ser una categoría imaginada que tiene como objetivo consolidar y potenciar relaciones desiguales de poder que sufren las personas no occidentales, desde la esclavitud a las formas más modernas de explotación. Por otro lado, este concepto ' constituye y demarca ideas, conductas, sentimientos, formaciones culturales o sistemas de inteligibilidad que son atribuidos históricamente a las características del ser humano blanco ' (García Conde, 2016:220). Afecta a ese habitus que funciona como una especie de gramática, que, con unos principios limitados, genera infinitas posibilidades coherentes, al tiempo que descarta por imposibles otras muchas […] al ser estructura incorporada, es un sustrato de dominación, pues con él se jerarquizan los principios en los que se sustenta dicha dominación' (Martínez García, 2017: 5).

La aportación del concepto de blanquitud es de vital importancia porque a través de él podemos deconstruir ' la tradición selectiva de discursos dominantes sobre raza, clase, género y sexualidad reproducidos de forma hegemónica […] convertido en la sustancia y el límite de nuestro sentido común articulado como consenso cultural' (MacLaren, 2005: 368). La centralidad de los discursos y práctica de corte moderno y colonial que es hegemónica en las sociedades occidentales 'democráticas' y por las cuales hay personas que se benefician de privilegios raciales. Además, nos ayuda a destacar el carácter socialmente construido y la idea más tradicional y naturalizada de la 'raza blanca' como superior (Carr y Rivas, 2018: 145).

Justificación y estado de la cuestión

Ya Marc Augé nos avisaba de que el abandono de ciertos hechos históricos son un componente fundamental de la construcción de la propia memoria colectiva, señalando que 'lo que queda es el producto de una erosión provocada por el olvido como el mar moldea l os contornos de la orilla' (Augé, 1998: 27). Tanto la historiografía española, al igual que las instituciones y la propia sociedad, tradicionalmente ha obviado la temática que hoy presentamos. Pese al rico pasado afro a lo largo de la Historia, el 'blanqueamiento' de nuestro pasado a través de los aparatos ideológicos del Estado y el largo historial de racismo en la España colonial y poscolonial ha sido un hecho innegable. La realidad en la que nos movemos justifica un estudio de este tipo (véase 'Marco em ocional'), y es que, como asegura Antoine Prost (2016: 57 -58) ' la historia no es el arte

de pescar con red; el historiador no lanza sus aparejos al azar para ver si capturará peces y de qué tipo. Jamás hallaremos respuesta a preguntas que no nos hayamos planteado previamente' (Prost, 2016: 57 -58). Los interrogantes son numerosos.

El problema de la falta de trabajos dentro de la historiografía sobre el pasado colonial español en África se ve acentuado por el hecho de que, dentro de esta escasez, las posesiones marroquíes han ocupado un espacio mayor. Esto se traduce en una ausencia de estas temáticas en los manuales de Historia (véase capítulo 5) con el problema añadido de que existen discursos que plantean una imagen positiva de la colonización (Menéndez, 2008) y, por lo tanto, tienden a cronificar este problema. Donato Ndongo lo expresa de la siguiente manera:

'España no ha superado el complejo del colonizador, según lo definió el sociólogo francés Albert Memmi en su libro Retrato del Colonizado. Precedido del retrato del colonizador (1957). Significa, al contrario que en otras antiguas potencias coloniales, que no se ha asumido el hecho colonial -sus ventajas e inconvenientes, sus aciertos y desaciertos -como fenómeno histórico' 38 .

Tambien se adolecen de trabajos sobre la relación entre España y la negritud de forma mucho más general . La esclavitud, por ejemplo, se ha presentado siempre como 'la historia de otros' (Piqueras, 2012: 12), siendo llamativo que no podríamos explicar la existencia de la actual Guinea Ecuatorial sin tener en cuenta el tráfico de personas negras. En el caso de la historiografía tadicional, se ha partido del mito de la existencia de un modelo de esclavitud ibérica más humanista, en donde existió movilidad social y mestizaje, frente a otros modelos europeos más segregadores.

'Estas tesis, sin embargo, resisten mal las evidencias históricas y la constatación sociológica del mundo latinoamericano. Naturalmente, hay diferencias en las esclavitudes conforme a las tradiciones socio-culturales de los imperios colonizadores, de las circunstancias históricas en las que se desarrollan, de su evolución en cada espacio específico, pero el cuadro de la esclavitud hispana en América Latina y el Caribe, como la lusa en Brasil, guarda muy escaso parecido al cuadro que hemos resumido' (Piqueras, 2016: 12).

38 Conferencia impartida por Donato Ndongo Bidyogo el18 de enero de 2018 en el aula Francisco Muñoz de la Universidad de Granada bajo el título: 'La independencia de Guinea Ecuatorial: 50 años después. Conferencia'.

Obviar la relación de la banca española o de importantes personajes de la política nacional como Cánoves del Castillo, María Cristina de Borbón o Leopoldo O'Donnell con la esclavitud no hace sino dejar al descubierto el desconocimiento de la importancia que tuvo en la vida social española -considerada como un elemento característico de ultramar pero no metropolitano -y de su persistencia en el tiempo. '¿Dónde encontramos que España ha sido la nación europea que con más continuidad ha sostenido en el último milenio esa institución peculiar que responde al nombre de esclavitud?' 39 (Piqueras, 2012: 27). También ha sido una constante en los últimos años la consideración de que en España la población afro no ha sido social ni políticamente importante hasta los años 80-90 (véase capítulo 3), pese a que ha estado presente desde la Edad Media de una manera muy relevante (Toasijé, 2019a). Los trabajos más recientes, en la inmensa mayoría de casos, han asociado la negritud a las migraciones, sacando fuera del discurso nacional lo africano (véanse los capítulos del 3 al 9), y sin tener en cuenta la posición de España dentro del contexto geopolítico durante la Edad Contemporánea, en la que no ha sido vista por los países europeos como parte de esa Modernidad, de esa Europa imaginada. Antonio Machado lo expresaba de esta manera España ha sido la víctima de las mayores calumnias; porque hasta el título de Europea se la ha negado quienes, con total desconocimiento de la historia y de la geografía, sostienen que el África empieza en los Pirineos, olvidan que en los Pirineos no empieza, sino que en ella acaba el gran baluarte de la Europa occidental, erizado de sierras y poblado de pechos indomables, merced de los cuales Europa es Europa (Antonio Machado en La Vanguardia, 13-IX-1938. Citado en Rodríguez, 1994: 392). La entrada de España en la Comunidad Europea, de hecho, es considerada como el hito político que significó la realización de un sueño y nos permitió dejar atrás aquella acusación de que 'África empieza en los Pirineos' , a lo que hay que añadir la superación de una dictadura de cuarenta años que nos alejaba de los modelos políticos y sociales de los países de Occidente. Esta conversión en nuevos europeos permitió que cambiase nuestro imaginario colectivo sobre nosotros mismos y sobre otras sociedades. En este momento los 'otros' eran los marginales, los no -europeos, los verdaderos africanos. El

39 La trata de personas negras, de manera oficial, ha durado desde 1518 hasta 1886.

Mediterráneo se convirtió en toda su extensión en la forma más visible de una frontera simbólica 40 que empezó a separar dos mundos concebidos como opuestos.

Para explicar esta visión que excluye a España de la idea de Europa podemos remontarnos a 1808. A partir de este año, España se convirtió en el país romántico por excelencia a raíz de su lucha desigual contra la todopoderosa Francia. Sin embargo, ya anteriormente, durante el siglo de las Luces, España fue el modelo de país atrasado situado en los márgenes de Europa. De hecho, lo que atraía en Europa de este país era precisamente su falta de 'Modernidad'. En aquellos discursos dominaba una imagen decadente, romántica y exótica al mismo tiempo, con símbolos como la siesta y la pereza, las guitarras y las castañuelas, los pícaros, majos y bandoleros. España quedaba lejos de los dictados del siglo XIX en Europa.

Como señala el historiador Xavier Andreu Miralles en su obra El descubrimiento de España. Mito Romántico e identidad nacional (2016), España fue vista por Europa como el país de las pasiones. La recuperación del legado andalusí jugó un papel fundamental a la hora de definirla en estos términos. Sólo el cristianismo diferenciaba a moros de españoles y tan fuerte fue este discurso en Europa, que los intelectuales españoles tenían miedo de que la mayoría de la población española se viera reflejada en los escritos de los europeos.

En la mirada romántica del siglo XIX, fue además la región de Andalucía la que condensó toda la esencia de España. Por ello, viajar a esta región meridional era obligatorio para aquellos que querían conocer el país. Leer los libros de viajes son fundamentales para entender la imagen que se formó de España durante este siglo. Por ejemplo, William Jacob nos dibujó a una sociedad con pequeño grado de inteligencia (como demostraban los simples juegos de mesa en los que participábamos), y que daba las gracias y culpaba de todo a Dios. Richard Ford 41 , por su parte, señaló nuestra creencia en lo sobrenatural y nos consideró 'medio moros'.

40 Por fronteras simbólicas entendemos aquellas fronteras que constituyen imágenes, formas discursivas, acciones, pensamientos, y sentimientos, que son una barrera imaginaria levantada en torno 'a los otros'. Son invisibles, pero existentes, pues pueden invisibilizar al otro. Las fronteras simbólicas no podemos tocarlas, pero sí podemos percibirlas, describirlas e incluso delimitarlas aunque sus límites sean necesariamente flexibles.

'Este verano, unos cuantos amigos nuestros han hecho varias excursiones, a caballo y en coche, por rincones de la Península verdaderamente sospechosos, sin escolta de ninguna clase y sin armas, y no han

41 Si bien es cierto que intentó romper con algunos de los estereotipos dominantes sobre España. Véase Richard Ford. (s.f.). Cosas de España. El país de lo imprevisto. http://www.bocos.com/dw\_cosas\_de\_espana/Cosas\_de\_Espana.pdf

También se nos ha asociado a lo gitano, considerado en la época como pueblo vil y primitivo. George Borrow, de hecho, considera que es en España en general y en Andalucía particular donde más a gusto se encuentran porque somos indolentes y superficiales, aficionados al baile y al cante y a las diversiones sensuales. 'When we consider the character of the Andalusians in general, we shall find little to surprise us in this predilection for the Gitános. They are an indolent frivolous people, fond of dancing and song, and sensual amusement. They live under the most glorious sun and benign heaven in Europe, and their country is by nature rich and fertile, yet in no province of Spain is there more beggary and misery; the greatest part of the land being uncultivated, and producing nothing but thorns and brushwood, affording in itself a striking emblem of the moral state of its inhabitants. Though not destitute of talent, the Andalusians are not much addicted of talent, the Andalusians are not much addicted to intellectual pursuits, at least in the present day' 42 (Borrow, 1841/2007; 54-55) Muchos viajeros franceses también nos ' dibujaron ' como personas que, debido a la geografía del terreno, éramos contrarios al respeto de la ley y se hizo hincapié en el elemento 'moro' de nuestra sociedad, plasmado en nuestros saberes técnicos, nuestro lenguaje y nuestros monumentos. La frontera entre Europa y los 'otros' pues, no era el Mediterráneo sino los 'Montes' que, en palabras de Théophile Gautier , hacía referencia a los Pirineos. Otro ejemplo lo tenemos en Gustave Le Bon, que en su obra Los árabes (1884) llega a la conclusión de que en España 'antes de los árabes, apenas había civilización; con los árabes la civilización fue brillante, y después de los árabes la decadencia profunda'. Estos discursos también fueron utilizados desde España para conformar nuestra propiedad identidad al margen de Europa. Por ejemplo, el filósofo Miguel de Unamuno llegó a reivindicar el carácter africano de España, cont raponiendo la 'vaga' idea de Europa y de

tenido la buena suerte de encontrarse con ningún ladrón; realmente hay que reconocer que las historias de frailes y bandidos se refieren más al pasado que al presente' (Ford, s.f.: 132)

42 Cuando consideramos el carácter de las andaluzas en general, encontraremos poco para sorprendernos en esta predilección por los gitanos. Son un pueblo frívolo indolente, aficionado al baile y la canción, y la diversión sensual. Viven bajo el sol más glorioso y benigno cielo de Europa, y su país es por naturaleza rico y fértil, pero en ninguna provincia de España hay más mendicidad y miseria; La mayor parte de la tierra está sin cultivar y no produce nada más que espinas y matorrales, lo que ofrece en sí mismo un llamativo emblema del estado moral de sus habitantes. Aunque no carecen de talento, los andaluces no son muy adictos a él, son muy proclives a las actividades intelectuales, al menos a día de hoy' (traducción propia).

75

'lo moderno' con la de 'África' y 'lo antiguo', tan valiosa como demuestran los saberes populares o figuras como la de San Agustín de Hipona.

El propio franquismo, sobre todo durante su primera etapa, intentó construir un nacionalismo que no precisara de la idea de Europa, pues Europa representaba el marxismo, la masonería o el judaísmo, y de esa Europa formaban parte los enemigos históricos del país: Francia e Inglaterra. José Pérez de Barradas, director del Museo de Prehistoria de Madrid llegó a afirmar que 'A Dios gracias, África empieza en los Pirineos' y que los españoles no eran ni alpinos ni indogermanos, sino bereberes (Hernández Díaz, 2001).

La dictadura franquista le encontró acomodo a este pasado andalusí en España pues se podía construir un discurso que defendiera la colonización de 'Oriente' (Marruecos) porque este se encontraba inmerso en una profunda decadencia de la que él solo no podía salir. Era un tipo de imperialismo humanitario. Este acercamiento a 'Oriente' no puso en cuestión valores y episodios patrios como 'la cristiandad' o la 'Reconquista'. Así mismo, la exaltación de la cultura hispánica y la doctrina de la Hispanidad, que trató de imaginar una comunidad universal con dos elementos comunes, lengua española y fe católica, trató también de justificar el colonialismo en Guinea Ecuatorial. Esta doctrina de la Hispanidad no ponía en cuestión las desigualdades raciales o de clase y presentaba con una misión civilizar al 'otro'. De hecho, los males de la colonización se les atribuían a los europeos como demuestran las películas de la época franquista como Cristo Negro (1963) o Piedra de toque (1963). En 1962 España empezó a mirar a Europa con otros ojos. La carta de Fernando María Castiella solicitando la entrada de España en la Comunidad Económica Europea dan muestra de ello. Finalmente, no fue hasta en 1986 cuando formamos parte de este espacio.

A la luz del presente, se hace necesario acudir al pasado para repensar nuestra sociedad actual. ¿Por qué seguimos reproduciendo discursos y prácticas llenas de prejuicios contra las poblaciones al Sur del Sahara? ¿Hemos olvidado que fuimos el escaparate de la miseria en Europa? ¿Que éramos dibujados con estereotipos muy similares a los que hoy se representan a los africanos? ¿Por qué miramos pasivos la realidad de millones de personas refugiadas en el mundo cuando durante la mayor parte de nuestra historia reciente hemos sido nosotros lo refugiados y emigrantes? ¿Por qué permanecemos inertes ante las violencias contra personas racializadas que se producen dentro de nuestras fronteras? ¿En qué momento naturalizamos que el Mediterráneo se convirtiera en el lugar

de paso más mortífero del mundo? Surgen muchas preguntas y a la hora de afrontarlas se hace necesario antes realizar una mirada crítica de nuestro propio pasado y poniendo en valor los trabajos ques e han realizado hasta la fecha.

Por ejemplo, temas concretos como el de esclavitud en la Edad Moderna y Contemporánea han sido tratados por investigadores e investigadoras como Aurelia Martín Casares 43 , José Luis Cortés 44 , José Antonio Piqueras 45 o Luis Rafael Méndez Rodríguez 46 entre otros 47 . Y entre los trabajos que han intentado sacar a la luz toda esta historia española en relación con la negritud y la colonización podemos destacar La soberanía española en el Muni (1900-1914) (2009) de Gustau Nerín y ganador del I Premio de Ensayo Casa África. En ella se plantea el escaso poder colonial efectivo en la región del Muni antes de la I Guerra Mundial, algo completamente ausente de los grandes manuales de Historia. O Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro (1998) del mismo autor, en donde se desmitifica el discurso franquista del hispano tropicalismo , caracterizado por una supuesta vocación africana de los españoles, un comportamiento históricamente no racista como 'de mostraba ' la presencia del mestizaje, y una tendencia misionera de la nación española. Es una obra muy importante para conocer el papel del discurso colonial, la existencia de segregación racial y la teoría y praxis de una jerarquía

43 Véanse algunos ejemplos en Martín Casares, Aurelia y Delaigue, Marie (2018). La population esclave à Grenade dans les temps modernes: origine, marchés, nombre et conditions de vie. Hesperis Tamuda , 53(2), pp. 185-205; Martín Casares, Aurelia (Coord.). (2014). Esclavitudes hispánicas (siglos XV al XXI: horizontes socioculturales . Granada: Universidad de Granada; o Martín Casares, Aurelia (2000). Esclavitud y género en la Granada del siglo XVI. Arenal: Revista de historia de mujeres , 7(1), pp. 41-61.

44 Cortés López, José Luis (1995). Negros para la casa de la Moneda en Segovia: Un apunte esclavista a finales del XVI. Studia historica. Historia moderna , 13, pp. 119-130; Cortés López, José Luis (1989). La esclavitud negra en la España peninsular del siglo XVI. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca;

o Cortés López, José Luis (1986). Los orígenes de la esclavitud negra en España. Madrid: Mundo Negro.

46 Méndez Rodríguez, Luis Rafael (2012). En los márgenes de la sociedad: representaciones artísticas de la esclavitud en España. En María Dolores Barral Rivadulla, Enrique Fernández Castiñeiras, Begoña Fernández Rodríguez y Juan Manuel Monterroso Montero (Coords.). Mirando a Clío. El arte español espejo de su historia: actas del XVIII Congreso del CEHA . Santiago de Compostela, 20-24 de septiembre

45 Piqueras Arenas, José Antonio (2012). La esclavitud en las Españas: un lazo transatlántico . Madrid: Los Libros de la Catarata.

de 2010, pp. . Disponible en https://arteceha.files.wordpress.com/2016/06/18-santiago-de-compostela.pdf

47

de Domitila Barbolla Mate, del Máster en Derechos Humanos de la UNED e integrante del equipo Programa

Véase también 'La esclavitud negroafricana en España, una historia silenciada' (2013) trabajo de Máster

'Enséñame

África'

de la

Fundación

Yehudi

Manunhim

España.

Disponible en

http://www.africafundacion.org/IMG/pdf/Barbolla\_Mate\_Esclavitud\_negroafricana\_en\_Espana.pdf

En la obra colectiva Africaníssimo: Una aproximación multidisciplinar a las culturas negroafricanas (2009) coordinada por Olga Barrios aparecen dos capítulos. Uno de ellos se titula 'La esclavitud en España en los siglos XVIXVII' (2009) de José Luis Cortés López que señala una realidad aún poco conocida que es la de la esclavitud dentro de la Península Ibéricarda. El otro aborda el tema de 'La participación afroamericana en la guerra civil española de Pastor García (2009) en donde se plantea entre otras, la importancia que tuvo el movimiento Panafricanista y el de la Negritud en los brigadistas afroamericanos, otra temática claramente olvidada por le historiografía española.

generorracial que aún tiene efectos palpables en la realidad presente de Guinea Ecuatorial, como la monetarización del sexo o la asunción de la superioridad blanca.

La última selva de España Antropófagos, misioneros y guardias civiles (2010) también de Gustau Nerín, versa sobre las primeras iniciativas de colonización real de la región del Muni en Guinea Ecuatorial, en donde se pone de manifiesto las distintas estrategias, desde aquella 'política de atracción' que llevó a cabo el gobernador Barrera frente a la actitud más belicosa de Núñez de Prado y los distintos procesos de colonización y de acaparación de ciertos monopolios como el de la violencia, la caza, los cultivos, etc. Así mismo, el dossier del número 108 de Ayer. Revista de Historia Contemporánea bajo el título La colonización española en el golfo de guinea: una perspectiva social (2018) coordinado por Gonzalo Álvarez Chillida y Gustau Nerín plantea temas relacionados con la memoria de la colonización a través de numerosas fuentes entre las que destacan las orales como en los trabajos de Juan Aranzadi (2018a; 2018b) o de Okenve (2018) y donde exponen la construcción de la memoria del pueblo fang como resistencia a la colonización española. Así mismo también aparecen trabajos ligados a la política, la economía y la cultura, fundamentales como entender el proceso de colonización en el África Subsahariana y los efectos que provocó en el país africano.

Desde el estudio de la colonización, también se han planteado trabajos para analizar aspectos recientes. La tesis de Mayca de Castro Rodríguez (2019) Empatía y violencia. Perspectivas transdisciplinares para leer el pasado colonial español en Guinea Ecuatorial durante el siglo XX , es, sin duda, un trabajo que aporta mucho a la hora de entender 'las prácticas discursivas e históricas del racismo español' ( de Castro, 2019: 599). En ella plant ea que la Guinea Española 'f ue un espacio donde proyectar cierta utopía del nacional-catolicismo franquista y sus consensos en relación al género, la raza, la nación y la clase […] (pues) África sirvió como metonimia del yo colonial y viril español' ( de Castro, 2019: 602-603). Las figuras del colono-padre y el colono-héroe, reflejo de la cohabitación de dos modelos de masculinidad, uno más ligado a la violencia fascista, y otro al paternalismo católico, así como la construcción del concepto de 'moreno/a' resumen esa mirada homogeneizadora del africano/a y sus implicaciones a la hora de construir un determinado 'nosotros' blanco. Además, se relaciona cómo ese pasado colonial nos afecta en la mirada que hoy tenemos sobre la población africana y afrodescendiente.

Otra obra importante y muy reciente es Guinea Ecuatorial (des)conocida. (Lo que sabemos, ignoramos, inventamos y deformamos acerca de su pasado y su presente) (2020). En ella se expone el tema del olvido colonial, la esclavitud, la violencia o la economía colonial, Se plantea la relación de España con Guinea Ecuatorial de acuerdo a una mala gestión de la cooperación al desarrollo (de la Rasilla, 2020), la corrupción (Montanyá, 2020) y la necesidad de repensar la relación entre Guinea Ecuatorial y España en el marco más amplio de relaciones entre Europa, América y África.

Otros trabajos han intentado ligar la experiencia colonial a la historia reciente y el presente de España. Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista (2007) obra editada por Rosalía Cornejo Parriego, consta de trabajos relacionados con la memoria colonial relacionados con la negritud en Cuba y Guinea Ecuatorial, la mirada a las migraciones subsaharianas durante el periodo postfranquista y, en el caso del capítulo 'Alianzas marginales entre Camerún y Galicia: el discurso contestatario del inmigrantes africano en Calella sen saída , de Víctor Omgbá' (2007) de María P. Tajes, aparece un discurso contestatario producido por un negroafricano que se nutre de su propia historia personal llena de procesos de agenciamiento y de opresión. Todo ello a partir de un acercamiento desde la historia cultural, en donde las producciones fílmicas y las canciones producidas desde España toman un protagonismo que nos desvela ya, en este año, una realidad completamente invisibilizada.

Otro trabajo de gran valor es el de Las relaciones de España con Guinea Ecuatorial y Sahara Occidental: dos modelos de colonización y de descolonización: la política poscolonial y sus implicaciones para la defensa y la seguridad nacional , editado por Beatriz Frieyro de Lara y José Luis Rodríguez Jiménez (2015). En este volumen hay trabajos sobre las etapas colonial y postcolonial a través de la literatura (Bolekia, 2015), estudios comparados con otras potencias vecinas (Cueto, 2015), aparece también el tema del olvido colonial que existe en torno al Sáhara y a Guinea Ecuatorial en España (Sobero, 2015) o la cuestión de la Ayuda al Desarrollo (AOD) como parte de una política exterior gubernamental que trata de cronificar ciertas desigualdades (Maroto, 2015). Si bien es cierto que predomina una mirada ligada a la seguridad y al mundo militar, es muy útil para analizar las continuidades coloniales en cuanto a la relación de España con África.

En la línea de los anteriores surgió la obra colectiva Migraciones y población africana en España. Historias, relatos y prácticas de resistencia (2019). En ella se señala, por un lado, toda una continuidad colonial y racista que ha existido en España con respecto al

negro en la actualidad, poniendo énfasis en el 'blanqueamiento' del relato nacional, que ha tratado de excluir a las personas denominadas negras (Toasijé, 2019), desmontando una serie de mitos que está siendo aprovechada por los discursos xenófobos (Kabunda, 2019; Mbaye, 2019), poniendo al descubierto la estructura racista actual, tanto a través de la legislación (Diagne, 2019; Gerehou, 2019), de prácticas silenciadas como el consumo de prostitución en España proveniente de la trata de personas (Hadjab, 2019) o la existencia de racismo en la comunidad LGTB (Abeso, 2019). Todo ello, dando espacio a las voces africanas y afrodescendientes, que deben ser las protagonistas de estos relatos.

Es interesante mirar a aquellos vecinos que han tenido una historia colonial en el África Subsahariana similar a la nuestra. Un ejemplo paradigmático es el de Italia, en donde el fascismo también jugó un papel importante durante la colonización africana y en donde se sigue negando la existencia de población negra de nacionalidad italiana. En este contexto podemos destacar Storia dell'immigrazione straniera in Italia (2018) de Michele Colucci, que nos ayuda a plantear lo arriesgado que es hablar de cesura para referirnos a la actitud del gobierno de Salvini para con los migrantes.

'Es una obra fundamental para entender todo el recorrido de las políticas italianas frente a la migración. En ella se dibuja todo un panorama de improvisación y racismo legislativo en el que el migrante ha sido utilizado políticamente en todo momento de acuerdo a los intereses de distintos sectores sociales de país' 48 .

Colucci plantea conceptos como el de riserva geografica (limita la acogida a europeos disidentes de los regímenes socialistas), el de riserva temporale (atendiendo a los acontecimientos anteriores al 1 de enero de 1951) o la preferenza nazionale en el mercado laboral, algo similar a lo que acontece en España.

De Gaia Giuliani y Cristina Lombardi-Diop contamos con la obra Bianco e Nero. Storia dell'identità razziale degli italiani (2013), en donde se plantea la construcción de la blanquitud en Italia a lo lardo de la Edad Contemporánea, primero, como contraposición entre el Norte y el Sur y el mundo urbano y el mundo rural. En segundo lugar, la llegada del fascismo y la svolta arianista , que construyó como estereotipo oposicional del italiano al negro colonizado y, en tercer lugar, plantea la continuidad de la contrucción de la blanquitud en la época posbélica a través de la higiene, siendo Calimero, aquella serie de

48 Véase Maroto Blanco, José Manuel (2019). Colucci, Michele, Storia dell'immigrazione straniera in Italia , Roma, Carocci editore, 2018, 243 pp. Revista Historia Actual, 16-17, pp. 183-185.

dibujos animados de un patito negro, un ejemplo paradigmático. Un trabajo fundamental para repensar estos aspectos en la historia española.

Los conceptos e ideas que plantea en sus obras Valeria Deplano (2012; 2016) son también muy interesantes para reflexionar la realidad de nuestro país en relación a la historia colonial 49 . En primer lugar, podemos destacar esa consideración de lo que es racismo solamente a través de los hechos más visibles y su consideración como elementos de un pasado fascista que poco o nada tiene que ver con la actualidad. Por otro lado, nos relata la necesidad de hablar de 'raza' pese a las reticencias de la academia, ya que el racismo es una realidad presete y esta existe en tanto en cuanto hay una discriminalización institucionalizada y cotidiana. Por otro lado, nos habla de la fabbrica del consenso dentro del régimen colonial italiano y ligado a las bisogni nazionali , dos conceptos clave para poder analizar el pasado colonial español en el África Subsahariana.

Por último, cabe destacar los análisis de la literatura producida en época y espacio colonial por italianos y la que han producida personas africanas o afrodescendientes en el espacio poscolonial. En este punto, la obra de Benvenuto (2015) 50 es fundamental porque nos sirve para analizar el racismo de la propia crítica literaria por el mero hecho de ser producida por mujeres, sobre temáticas que ponen al descubierto tema de racismo 51 y, en algunos casos, por ser producidas por mujeres negras. Ayuda, sin duda, a repensar qué

49 Valeria Deplano y Alessandro Pes (2009) (Eds). Quel che resta dell'impero. La cultura coloniale degli italiani . Milano: Mimesis Edizioni.

51 Ejemplos de libros que se distribuyen a través de la venta ambulante y son un ejemplo de experiencias afro en Italia, son Nuovi imbarazzismi. Quotidiani imbarazzi in bianco e nero… e a colori (2004) de Kossi Komla-Ebri, nacido en Togo pero en Italia desde 1974; In Italia con il Senegal nel cuore. I pensieri di un immigrato fra sogni e ricordi (2013) de Faysal; Il cielo sopra Ibrahima . Come gli immigrati giudicano gli italiani (2010) de Penda Thiam y Giuseppe Cecconi; Il venditore di libri (2013) de Papa Ngady Faye e Antonella Colleta; La esperanza sta oltre confine? Racconti di storie vere. Da un'idea di Paul Bakolo (2017) de Laye Gueye, o Il mio viaggio della speranza. Dal Senegal all'Italia i n cerca di fortuna (2011) de Bay Mademba.

50 Tras analizar obras de mujeres, tanto inmigrantes como hijas de migrantes como italiana que vivieron en las colonias africanas, primero trata de colmar una laguna historiográfica dentro de los estudios sobre literatura italiana, segundo, hacer emerger voces invisibilizadas y tercero, explorar la construcción de un imaginario colonial italiano. En este último punto ella no comparte que la crítica literaria africana haga una distinción entre los autores/as nacidos en Italia, de padres italianos (literatura Made in Italy ) y otra que, aunque escriba en italiano (incluso puede ser su lengua nativa) se le presupone un origen diverso. Mientras algunos hablan de letteratura della migrazione, de letteratura postcoloniale y ella prefiere hablar de letteratura interculturale para analizar obras de autoras de orines africano (algunas nacidas en Italia) que han publicado en italiano, y también escritos de la época colonial de mujeres que estuvieron allí (Benvenuto, 2015: 85). Considera que en los dos primeros términos persiste un punto de vista superior.

significa ser italiano cuando se plantea hasta qué punto ciertas formas de negritud pueden ser incorporadas a la nación (Hawthorne, 2017; Frisina y Haythorne, 2017). En definitiva, la historiografía italiana, sin olvidar la francesa o la anglosajona, ha sido un referente importante por sus aportaciones para la elaboración de este trabajo.

MARCO ANALÍTICO

Objetivos de la investigación

OG1. Analizar los discursos y las prácticas racistas que han tenido lugar en el espacio colonial y poscolonial español durante la historia contemporánea de España sobre las poblaciones denominadas negras.

OE1.1. Analizar las formas de inferiorización de l os discursos 'científicos' durante el franquismo para con las formas de organización social de las poblaciones guineoecuatorianas desde una perspectiva de género.

OE1.2. Describir la existencia de una jerarquía genero-racial en el espacio colonial español en el África Subsahariana.

OE1.3. Analizar la introducción del patriarcado español, católico en el espacio colonial africano como un intrumento para potenciar la imagen del 'español' como paradigma de Humanidad entre las poblaciones racializadas.

OE1.4. Analizar la institución de la Guardia Colonial en Guinea Ecuatorial como un elemento que marca el modelo de hombre racializado ideal dentro del espacio colonial.

OE1.5. Analizar las continuidades y discontinuidades de la representación del negroafricano/a a través de los films producidos en España, tanto durante la época colonial como postcolonial y tanto en la colonia como en el espacio metropolitano.

OE1.6. Analizar la representación racista y colonial que existe en España sobre África a través de los medios de comunicación y el lenguaje y conceptos empleados.

OE1.7. Analizar, a través de un estudio de caso, las ideas previas del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) respecto a África y a las poblaciones denominadas negras.

OE1.8. Analizar el contenido de los manuales de texto españoles con respecto a la representación de África y las sociedades africanas y negras en España y en el mundo.

OE1.9. Poner de manifiesto la escasa voluntad de las instituciones educativas en cambiar la representación de la población denominada negra.

OG2. Analizar las producciones literarias de la población denominada negra en la España colonial y poscolonial.

OE2.1. Analizar las similitudes y las diferencias que narra la población negra en España (afroespañoles, exiliados, migrantes).

OE.2.2. Analizar la literatura producida por la población negro-africana en España y enmarcarla dentro de un conjunto mayor de obras que tienen como nexo ser testimonio de unas relaciones de subalternidad, opresión y marginalización de una parte de la población 'racializada' con respecto al poder colonial occidental.

OE2.3. Problematizar conceptos como el de 'literatura migrante', 'literatura de la migración' o 'literatura mundo' para señalar el proceso de racialización y de despolitización que se lleva a cabo por parte de la crítica literaria.

OE2.4.Desarrollar el concepto de 'literatura producida desde la herida colonial', el cual nos permitirá, por un lado, poner en cuestión el discurso triunfalista de la Modernidad y de la nación focalizando en la existencia de un racismo estructural en España y, por otro lado, mostrar la continuidad de unas lógicas coloniales que siguen muy presentes en el mundo y que van más allá de las opresiones sufridas por las poblaciones negroafricanas presentes en España.

OE2.5. Profundizar en el concepto de literatura producida desde la Herida Colonial a través de la búsqueda de un discurso antirracista en las obras escritas por población africana colonizada durante la etapa de colonización española, y que t radicionalmente ha sido catalogada como 'literatura de consentimiento' por la crítica, obviando el contexto histórico y las 'marcas de resistencia' que escaparon de la censura.

OE2.6. Analizar la validez del concepto de 'literatura producida desde la Herid a Colonial' a través de la obra de Francisco Zamora .

OG3. Analizar las opresiones y las resistencias de las poblaciones de origen africano en la historia reciente de España.

OE3.1. Analizar la lucha de Assane Dieng contra la primera Ley de Extranjería de 1986.

OE3.2. Analizar el discurso público en España ante la deportación de Assane Dieng en 1989.

OE3.3. Analizar las alianzas entre la población autóctona (individuos, movimientos sociales y partidos políticos) y la población migrante de origen africano.

OE3.4 Analizar las etapas de la inmigración en España desde 1986 hasta la actualidad a través de la historia de vida de Assane Dieng.

OE3.5. Analizar la migración subsahariana a España a través de las producciones literarias de los migrantes denominados negros.

OE3.6. Poner a prueba el concepto de 'literatura producida desde la Herida Colonial' a través del análisis de las obras literarias de la comunidad LGTB de Guinea Ecuatorial.

La consecución de estos objetivos los hemos logrado a través del conjunto de publicaciones que forman parte de esta tesis doctoral elaborada a través de un compendio de trabajos científicos.

Cada objetivo general corresponde al que se ha planteado en cada uno de los tres grandes bloques. En el primero de ellos, Representaciones y prácticas coloniales del negroafricano en España. De pequeña metrópoli colonial a puerta de entrada de la Unión Europea , planteamos una serie de análisis que tratan de poner de manifiesto toda una serie de discursos y prácticas que surgen desde el 'privilegio racial blanco' y han tenido como objetivo inferiorizar a las personas denominadas negras. En el primer capítulo, Religiones y roles de género en Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial , tratamos de analizar la visión eurocéntrica que potenció el franquismo a través de los estudios 'científicos' de los sistemas sociales precoloniales para poner de relieve la necesidad de introducir el catolicismo con todo lo que ello conllevaba, siendo muy relevante en lo que supuso para las relaciones de género y evidenciando cómo la supremacía militar de España trajo consigo un patriarcado de estilo español que contaba con el beneplácito de las autoridades. En líneas generales, con este primer capítulo se alcanzan los OE1.1, OE1.2 y OE1.3.

El segundo capítulo Estudio sociodemográfico de la Guardia Colonial en Guinea Ecuatorial, trata de poner de manifiesto como la institución de la Guardia Colonial ,

destinada a mantener el orden en la colonia africana, formando parte de ese 'imperialismo simbólico' español, funcionó también para consolidar la imagen del hombre colonizado ideal, a saber, católico y con formación en la escuela de educación española, y plantear ese paradigma de Humanidad que solo se puede alcanzar a través de la cultura española. Cumplimos de esta manera con el OE1.4. El tercer trabajo, Miedos y prejuicios de una nación. La negritud y la figura del negro en la Historia reciente de España a través del cine (1959-2002), trata de colmar el OE1.5 a través del análisis de una serie de películas ambientadas en la España colonial y poscolonial desde la década de los 40 hasta inicios del siglo XXI. A través del papel que juega la religión y el uso de la lengua española, pilares de la Hispanidad, observamos las continuidades y discontinuidades en el discurso sobre la figura del negroafricano/a.

Un cuarto estudio, titulado La "africanización" en la prensa española del siglo XXI: la formulación de un concepto en base a la jerarquía de valores neocoloniales , tras analizar la tradicional visión eurocéntrica de los medios de comunicación en España, nos centramos en cómo conceptos como 'africanización', que no existen en la Real Academia Española de la Lengua (RAE), son utilizadas, y lo son con una poderosa carga peyorativa, alcanzando el OE1.6. El último trabajo del Bloque I se titula Prejuicios sobre África en los libros escolares de Educación Secundaria , y en él analizamos los prejuicios del alumnado en España, observando los problemas que generan unos manuales escolares que invisibilizan el pasado afroespañol, africano dentro del contexto universal y las contribuciones de estos a la historia de la Humanidad. Así mismo, ponemos de manifiesto las posibilidades de mejorar esta realidad dentro de las limitaciones de la legislación vigente, los límites de esta, y la necesidad de cambiarla urgentemente para no consolidar los prejuicios y estereotipos de las generaciones más jóvenes que se educan en España, cumpliendo con los OE1.7, OE1.8 y OE1.9.

El segundo bloque, Discursos de resistencia negroafricana en España a través de la literatura , tiene como objetivo general analizar las producciones literarias de la población denominada negra en la España colonial y poscolonial. En un primer momento analizamos las obras de migrantes y exiliados partiendo de todo un entramado de lógicas coloniales que siguen estando presente. En este bloque intentamos alcanzar los objetivos desde una perspectiva decolonial y afrocéntrica, poniendo en el centro la experiencia de las poblaciones de origen africano en toda su complejidad.

En el primer trabajo, La production littéraire des exilés et migrants de l'Afrique au sud du Sahara en Espagne: un regard décolonial de leurs expériences (1959-2017) , nos centramos en la experiencia (recogida a través de la literatura) de migrantes económicos y exiliados guineaoecuatorianos. A la vista de las similitudes en todas estas obras -pese a las diferentes experiencias vitales en todas se plasma el racismo estructural al que deben enfrentarse -planteamos la posibilidad de concebir un concepto, el de la 'literatura producida desde la Herida Colonial', que trataría, por un lado, agrupar a todo un conjunto más vasto de literatura consciente o inconscientemente antirracista y, por otro lado, poner de manifiesto el carácter disgregador de la crítica literaria en Occidente y en este caso particular en España, atacando el carácter aún colonial de las Ciencias Sociales. Es a través del capítulo anterior y del de Cuarenta años de literatura sobre la experiencia africana en España: Identificación de una literatura producida desde la 'Herida Colonial' con el que aspiramos a cumplir el OE2.1, OE2.2, OE2.3 y OE2.4.

En el tercer trabajo del segundo bloque, La experiencia africana en España a través de la literatura. ¿Se puede hablar de literatura producida desde la herida colonial? , intentamos ampliar el conjunto de obras de esa 'literatura producida desde la Herida Colonial' a las que se produjeron durante el peri odo colonial, injustamente catalogadas como 'literaturas de consentimiento', fruto de que los análisis tradicionales han obviado el carácter contextual de las obras, la existencia de censura y una visión que ha ignorado las 'marcas de resistencia' de estas producciones literarias. Cumplimos de esta manera con el OE2.5. Por último, ponemos a prueba este concepto a través de toda la obra del autor annobonés (pequeña isla del hemisferio Sur, perteneciente a Guinea Ecuatorial y que fue también parte de los territorios españoles en el África Subsahariana). Se trata de un autor que habla desde una subjetividad muy complejo. Desde su posición de guineoecuatoriano, africano, colonizado y negro, pero también como annobonés, una etnia minoritaria y subalterna del país africano que aún a día de hoy sufre violencia por parte de los aparatos del Estado. A través de este último trabajo La literatura de Francisco Zamora o cómo se ve el racismo desde el Viyil , damos por alcanzado el OE2.6.

El último bloque de esta tesis elaborada por compendio lleva por título Reacciones de los migrantes y el resto de la ciudadanía en la España postcolonial . El objetivo general de esta parte es analizar las opresiones y las resistencias de las poblaciones de origen africano en la historia reciente de España. En el primer capítulo, 'Assane estamos contigo hasta el final, hasta que se nos caiga la boca de tanto gritar'. Assane Dieng y la lucha

compartida contra la primera Ley de extranjería en España (1988-1989) , analizamos los problemas a los que se tuvo que enfrentar un joven senegalés que llegó a España siendo menor de edad y acabó siendo deportado a Senegal en 1989, viajando junto a dos plicías nacionales voluntarios, una periodista de una revista que financió el viaje a Senegal y con un precontrato de trabajo ofrecido por el alcalde de Izquierda Unida (IU) de Padul. Tras recibir los avisos para su deportación, Assane recibió el apoyo de la gente en forma de manifestaciones, huelgas de hambre, ofrecimiento de casamiento o su nombramiento como hijo predilecto en un pequeño pueblo de la provincia granadina. Todavía hoy residiendo en España, en Zafarraya, su vida nos muestra en primera persona como se han vivido las distintas etapas de la inmigración en España. Este capítulo y el siguiente Las migraciones en Andalucía a través de la mirada de Assane: una historia marcada por la reivindicación de una vida digna de los inmigrados africanos (1986-2019) , nos permiten afrontar los OE3.1, OE3.2, OE3.3 y OE3.4.

Los dos últimos capítulos de la tesis, Creaciones literarias como medio de expresión: relatos migratorios y miradas alternativas de la experiencia migratoria entre África y España y Entre la 'Herida Colonial' y 'Occidente' como espacio de oportunidad: Historia de lucha por la libertad en la literatura LGTB ecuatoguineana , nos permiten afrontar las relaciones entre la población racializada de origen africano en España desde dos perspectiva distintas. Una de ellas desde la migración, generalmente clandestina aunque no siempre, y desde diversas subjetividades LGTB en Guinea Ecuatorial, poniendo de manifiesto la herencia de la homofobia franquista en el país africano y la imagen de España como espacio de oportunidad pese a ser una gran responsable de la situación que vive el colectivo y la población en general en el país subsahariano. Alcanzamos de esta manera los OE3.5 y OE3.7.

Fuentes utilizadas y metodología

Esta tesis doctoral ha intentado llevar a la práctica un diálogo transdisciplinario para afrontar uno de los problemas más complejos y duraderos en el tiempo dentro de la Historia de los últimos cinco siglos de la Humanidad, el racismo. Intentando superar la multidisciplinariedad, entendida como 'el esfuerzo indagatorio convergente de varias disciplinas diferentes hacia el abordaje de un mismo pro blema o situación a dilucidar' (Sotolonga y Delgado, 2016: 12) y la interdisciplinariedad, como la manera de obtener

'nuevas cuotas de saber' y que entiende 'los problemas en su totalidad pero visto desde diferentes disc iplinas' (Pérez y Setién, 2008). Hemos tratado, a través de la transdisciplinariedad realizar un 'esfuerzo indagatorio que persigue obtener 'cuotas de saber' análogas sobre diferentes objetos de estudio disciplinarios, multidisciplinarios o interdisciplinarios -incluso aparentemente muy alejados y divergentes entre sí- articulándolas de manera que vayan conformando un corpus de conocimientos que transciende cualquiera de dichas disciplinas, multidisciplinas e interdisciplinas ' (Sotolonga y Delgado, 2016: 13) La transdisciplinariedad tiene como intención 'superar la parcelación y fr agmentación del conomiento que reflejan las disciplinas particulares y su consiguiente hiperespecialización ' (Martínez Miguélez, 2007: 2) y para el caso que nos compete, complejizar las estudios que parten de una perspectiva histórica en un contexto en el que las Ciencias Sociales y, de manera particular, las Humanidades, aparecen cada día más como disciplinas 'inútiles' (Ordine, 2013). Contra la disciplinarización del saber. 'La transdisciplinariedad sería un conocimiento superior emergente, fruto de un movimiento dialéctco de retro- y pro-alimentación del pensamiento, que nos permite cruzar los linderos de diferentes áreas del conocimiento disciplinar y crear imágenes de la realidad más completas, más integradas y, por consiguiente, también más verdaderas' (Martínez Miguélez, 2007: 16). Dada la naturaleza inter y transdisciplinar de este trabajo y los objetivos propuestos, hemos seguido una metodología tanto cualitativa como cuantitativa, y utilizado unas técnicas y unas fuentes muy diversas. Una parte de esta investigación se ha valido de la historia oral por ser un enfoque que es capaz de redescubrir nuevas realidades que ha dejado en el olvido el discurso histórico. Se trata de una manera mucho más democrática de descubrir el pasado al tener un interés profundo en no discriminar al informante, situándolo en el centro de la creación de conocimiento (Righetti , 2006) y en donde dar voz a quienes se encuentran en 'los lugares de silencio' se plantea como algo fundamental en la investigación (Meneghel, 2007). De hecho, cuando tratamos la historia oral para el caso concreto de los desplazamientos humanos, estamos ante lo que Arjona y Checa (1998) plantearon como la necesidad de entender las migraciones en 'clave migrante', es decir, traspasando todo tipo de

89

estadísticas a través de lo que pueden aportar al conocimiento los propios sujetos para entender el proceso en toda su complejidad.

Por otro lado, y así como 'la historia oral ha permitido la recuperación de numerosas experiencias y testimonio de personas que, por algún motivo u otro, han sido silenciados en diferentes momentos históricos' (Rodríguez, Luque y Nav as, 2014: 199), también nos permite entender mejor el universo de las relaciones sociales primarias y el papel del individuo en la sociedad dentro de su cotidianeidad. Sin embargo, también es cierto que son numerosos los inconvenientes que nos encontramos a la hora de hacer uso de ella. Desde la propia impaciencia del investigador cuando realiza la entrevista a la dificultad de encontrar un buen informante, pasando por la 'fetichización del método biográfico', la representatividad que puedan tener las entre vistas o el propio hecho de que 'ninguna vida está contada en su totalidad' (Dorel, 2000: 405) son problemas importantes a los que nos hemos enfrentado a la hora de llevar a cabo un trabajo de este tipo.

Así mismo, otros investigadores e investigadoras subrayan otros problemas a tener en cuenta. Josefina Cuesta (2008:114), por ejemplo, señala que 'la memoria del testigo reconstruye el pasado en función de su presente', pero, además, también tenemos que ser conscientes de que el propio entrevistador/a puede influir en la narración al haber vivido de una manera u otra la experiencia del entrevistado/a (Betancourt, 2004: 133). Por otro lado, no es posible transcribir de manera fiel lo grabado. Perdemos desde el clima de la entrevista hasta los silencios, el tono de voz o la propia comunicación no lingüística. Incluso no hay que olvidar las propias limitaciones del lenguaje coloquial o el alcance de la memoria del entrevistado/a, así como el uso que el investigador/a pueda darles a fragmentos concretos de las entrevistas con el objetivo único de validar sus propias hipótesis (Pretto, 2011; Egido, 2009).

Pese a todo ello, estos testimonios son una información privilegiada cuyo valor también radica en el hecho de que quien 'recuerda el pasado, su pasado, aporta una dimensión humana a la historia' (Mariezkurrena, 2008: 230) convirtiéndose en lo que Eugenia Meyer y Alicia Olivera (s.f.: 372) consideraron como 'un sistema extractor de recuerdos, de ideas y memorias que contribuyen a conocer mejor la historia'. Estos rec uerdos permiten retroalimentar a las fuentes escritas (Egido, 2009: 88) y ampliar el 'cauce' por el que circula una memoria colectiva, que si no se fija, acabará perdiéndose (Cuesta, 2008: 35). Olvidar el pasado migratorio de migrantes y población africana dificulta la

90

'dimensión práctica' que tiene como objetivo la comprensión del pasado vinculada al presente (Julià, 2011: 52).

Para el caso de Assane Dieng (capítulos 10 y 11), contamos con un total de ocho horas de entrevista que tuvieron lugar en El Almendral, dentro del término municipal de Zafarraya, en la provincia de Granada. Este lugar, foco de fuerte emigración española durante el periodo franquista, es hoy día un foco de atracción de numerosos migrantes procedentes del continente africano debido al proceso de etnificación del trabajo en el sector agrícola. Las entrevistas tuvieron lugar los días 26 de abril, 3, 10 17 y 24 de mayo de 2018 y la elección del infórmate se justifica por varias razones. La primera de ellas es porque uno de los primeros africanos que debió enfrentarse a la primera ley de extranjería en un país, España, que acaba de entrar en el Comunidad Económica Europea (CEE) y se había transformado en una nueva frontera sur del territorio europeo. Además, Assane contó con apoyos dentro de la población nativa y su caso trascendió a la opinión pública, generando un interesante debate público que nos muestra las distintas sensibilidades ante el nuevo fenómeno de la inmigración. Su historia ha sido complementada con otra serie de fuentes documentales.

El resto de entrevistas realizadas para esta tesis tuvieron lugar durante los meses de octubre, noviembre y diciembre de 2018 en Guinea Ecuatorial. Contamos con 16 informantes y en donde se primó que existiese una diversidad étnica (debido a que la relación con el poder colonial y postcolonial no fue igual para estos colectivos), de género, de estatus social y que, debido a avanzada edad de estos, hubieran vivido el periodo colonial tanto desde el continente africano como en la propia metróloli. El nombre de los informantes permanecerá en el anonimato debido a que Guinea Ecuatorial sigue siendo hoy una dictadura y el último deseo es que su autoría acabe desembocando en un problema personal para ellos y ellas.

La entrevista realizada a Trifonia Melibea Obono, periodista, profesora y principal cabeza visible de activismo LGTB de Guinea Ecuatorial tuvo lugar en octubre de 2019 con una duración de una hora y quince minutos. En este caso no mantenemos el anonimato por deseo expreso de la informante y su elección se justifica porque es una de las máximas exponentes de la literatura guineoecuatoriana y de la literatura LGTB del África Subsahariana, cuya obra es analizada en el capítulo 13.

También hemos contado con el análisis de las obras editadas por el Instituto Superior de Investigaciones Científicas, que han sido consultadas en el Centro de Estudios Africanos (CEA) de la Universidad de La Laguna y en la Biblioteca Nacional en Madrid. Entre estas obras encontramos desde trabajos que han pretendido ser científicos, como novelas escritas por españoles blancos sobre la población negra, teniendo como ejemplos Ischulla. Panorámica lírica de las costumbres, tradiciones y artes populares de los bubis de Fernando Poo de Domingo Manfredi (1950) o En el país de los bubis. Escenas de la vida en Fenando Poo de José Mas (1931), dejando en ambos casos patente la visión eurocéntrica y el pretendido carácter racista de ellas.

Así mismo, nos hemos acercado a la literatura desde la Sociocrítica, que parte de la consideración del producto literario como un fenómeno social y a través de la cual se establecen relaciones entre la propia literatura y la sociedad, principalmente a través de la imagen que muestra de la sociedad reflejo de que estamos ante un documento de época, y analizando las relaciones que se presumen entre las estructuras literarias y las sociales (Garrido, 2011: 42). Como asegura Jordi Canal (2015), las novelas nos acercan a las personas del pasado ya que forman parte de la misma Historia. En este particular, lo hacemos desde una perspectiva afrocéntrica que pone en el centro del relato las diversas experiencias de la población denominada 'negra' y nos ayuda a combatir todo un universo simbólico marcadamente racista y un discurso hegemónico 'blanco'.

Es por esta razón que hemos utilizado como fuentes todo un conjunto de literatura producida por personas denominadas negras que han vivido, o bien en el espacio colonial y poscolonial español o bien en la propia metrópoli (Capítulos 6, 7, 8, 9, 12 y 13). Para el ámbito colonial, hemos trabajado los textos de Leoncio Evita Enoy Cuando los combes luchaban: Novela de costumbres de la Guinea Española (1953) editado por el Instituto de Estudios Africanos y considerada la primera novela escrita por un guineoecuatoriano, y Una lanza por el Boabí de Daniel Mathama Jones (1962).

De toda la generación de guineaoecutorianos que se han encontrado en el exilio y han escrito sobre el periodo colonial, postcolonial y la propias experiencia del exilio, destacamos las obras de ¿Dónde estás Guinea? de Juan Balboa Boneke (1978); Cómo ser negro y no morir en Aravaca (1994), Desde el Viyil y otras crónicas (2008), Conspiración en el Green (El informe Abayak) (2009), El Caimán de Kaduna (2014) y La República fantástica de Annobón (2017) de Francisco Zamora; Las tinieblas de tu memoria negra

(1987), Los poderes de la tempestad (1997) y El metro (2014) de Donato NdongoBidyogo.

Otros autores y autoras, sin ser guineaoecutorianos también han vivido en España durante el periodo franquista y en adelante y han sufrido toda una estructura de poder racista. Las obras más destacadas que hemos analizado han sido Más allá del mar de arena. Una mujer africana en España (2005) de Agnès Agboton y los ensayos, novelas y cuentos de Inongo-vi-Makomè, España y los negros africanos (1990), Rebeldía (1996), La emigración negroafricana: tragedia y esperanza (2000), Población negra en Europa. Segunda generación. Nacionales de ninguna nación (2006), Nativas (2008), Mam'enying! (Cosas de la vida) (2012), Issubu (2016) y Visión del mundo de un africano desde ¿El Edén? (2017).

Para analizar la experiencia de las migraciones a través de la literatura contamos con las obras La Tierra Prometida / Diario de un Emigrante. La Terre Promise/Journal d'un Émigrant (2008) de Pathé Cissé; Partir para contar. Un clandestino africano rumbo a Europa (2014) de Madmuh Traoré y Bruno Le Dantec 3052 (2015) de Mamadou Dia; Salomón. De Camerún a Tarifa (2017) de Salomon Beyo e Ignacio Aguilar. Y para el análisis de la herencia colonial española en el África Subsahariana a través de la homofobia que sufre el colectivo LGTB, La bastarda (2016) de Trifonia Melibea Obono y Juntos hasta que anochezca (2018) de Chris Ada.

También hemos contado con una serie de fuentes cinematográficas ambientados en la geografía española o colonial española en África en donde aparecen figuras de origen negroafricano, independientemente de si han llegado a España a través de un proceso migratorio o no, que tienen una relevancia importante en las películas y que, según el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, han contado con una audiencia relevante 52 , así como los filmes ambientados en la Guinea Española. Hemos partido del concepto de películas de reconstrucción histórica (Ferro, 1985) cuyo valor reside en que como productos culturales son también productos históricos (Capítulo 3).

Las películas analizadas han sido Afán Evú (José Neches, 1945), Misión Blanca (Juan de Orduña, 1946), Obsesión (Arturo Ruiz Castillo, 1947), Bella, la salvaje (Raúl Medina,

52 Espectadores de las pel culas segœn la base de datos del Ministerio de Educaci n, Cultura y Deporte.

VØase en el enlace siguiente: http://www.mecd.gob.es/bbddpeliculas/cargarFiltro.do?layout=bbddpeliculas&cache=init&language=es

1952), A dos grados del Ecuador (Ángel Vilches, 1953), Cristo Negro (Ramón Torrado, 1962), Piedra de toque (Julio Bosch, 1963) o Encrucijada para una monja (Julio Buchs, 1967). Operación Bi-ki-ni (Mariano Ozores, 1968), Es peligroso casarse a los 60 (Mariano Ozores, 1980), Amanece, que no es poco (José Luis Cuerda, 1989), Las cartas de Alou (Montxo Armendáriz, 1990), Bwana (Imanol Uribe, 1996), Taxi (Carlos Saura, 1996), Se buscan fulmontis (Alejandro Calvo-Sotelo), Salvajes (Carlos Molinero, 2001), El traje (Alberto Rodríguez, 2002) y Poniente (Chus Gutiérrez, 2002).

Debido al interés por analizar al personaje negroafricano en detrimento del negro/a hispano/a, que se erige como un 'otro' conocido, hemos dejado al margen las películas en las que aparecen migrantes latinos. No obstante, nos apoyamos en los filmes El rey del mambo (Carles Mira, 1989) y Flores de otro mundo (Icíar Bollaín, 1999) para poder comparar la representación de modelos de masculinidad y feminidad de personas negras del ámbito latinoamericano.

En cuanto a las fuentes periodísticas, nos hemos valido, por un lado, y para el periodo de todas aquellas piezas de los diarios de pago ABC , El Mundo , El País , El Periódico de Catalunya , La Razón y La Vanguardia durante el periodo 2001-2014 y que, de acuerdo a la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD), tienen un mayor promedio de tirada y de difusión, así como las del diario 20 minutos , pues su promedio de distribución es el más alto con diferencia debido a su carácter gratuito (Capítulo 4). Desde el Análisis Crítico del Discurso (ACD), 'un enfoque de la l ingüística crítica que estudia el lenguaje como práctica social, […] que permite poner en evidencia cómo con su discurso […] los medios transmiten ideología' (Castel, 2007: 55).

Por otro lado, hemos contado con fuentes periodísticas (formato físico y audiovisual) de Radio Televisión Española (RTVE), Canal Sur y los diarios El País , Granada 2000 , Diario 16 e Ideal para el periodo comprendido entre septiembre de 1988 y marzo de 1989.y que han sido imprescindibles para reconstruir la historia de vida de Assane Dieng junto a las entrevistas orales realizadas (Capítulo 10 y 11).

El ACD también ha sido empleado para el análisis de manuales escolares (Capítulo 5) para conocer cómo el lenguaje consolida una serie de discursos dominantes y analizar las fotografías insertadas en ellos como recursos didácticos que intentan mostrarnos una realidad concreta de África y sus gentes. Nos hemos centrado en aquellos que han funcionado en Andalucía durante el periodo en el que está en vigencia la Ley Orgánica

2/2006 de Educación, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el cuatro de mayo de 2006. Pese a que la Ley Orgánica 8/2013 de nueve de diciembre, para la mejora de la calidad educativa se puso en marcha en el curso 2014/2015, lo cierto es que en Andalucía el curso 2015/2016 no ha sido sino un año de transición entre una ley y otra. Los libros objeto de estudio han sido los editados por Ediciones SM y Santillana correspondientes a todos los cursos de la Educación Secundaria y que ocupan la mayor cuota de mercado.

Para complementar la investigación del capítulo 5, realizamos de 155 encuestas a todo el alumnado del Instituto de Educación Secundaria (IES) Alhambra, instituto situado en el barrio granadino del Zaidin, durante el curso 2015-2016. La muestra se corresponde con todos los alumnos y alumnas de los cursos de 1º de la ESO (42 alumnos y alumnas), de 2º de la ESO (39), de 3º de la ESO (44) y de 4º de la ESO (30). La elección del centro educativo se justifica por la existencia de una importante comunidad racializada y la necesidad de conocer mucho mejor las historias extraeuropeas a fin de adaptar los contenidos a la realidad social del centro educativo y del barrio en el que se inserta.

Las fuentes de archivo también han sido de vital importancia para la elaboración de la primera parte de la tesis, las futuras líneas de investigación propuestas y los capítulos 2, 10 y 11. Para la parte contextual contamos con fuentes documentales del Archivo General de Administración (AGA) de Alcalá de Henares, que fueron consultadas entre septiembre y noviembre de 2019, respondieron al periodo comprendido entre 1919 y 1974 e hicieron referencia a la actual Guinea Ecuatorial y las relaciones exteriores de España con el país africano y su población. Para el capítulo 2 contamos con la consulta de un total de 276 expedientes militares de la Guardia Colonial de un universo total de 765 expedientes 53 -de un total de 41 cajas de un total de 73 del Archivo General Militar de Guadalajara (AGMG) -.

Marco temporal y geográfico.

El periodo histórico analizado comprende desde 1953 hasta el año 2019. Este lapso de tiempo nos permite abarcar fechas como la de 1959, que será un año clave en la historia de España debido al inicio de una etapa de grandes transformaciones económicas, sociales

53 Una cifra ligeramente superior a la que le correspondería a una muestra con un 5% de error y 95% de intervalo de confianza, por lo que se trata de una proporción válida para iniciar una investigación de este tipo

y culturales que se ha conocido bajo de denominación de Segundo Franquismo (Townson, 2009). Además, esto coincidirá con la erección de Fernando Poo y Rio Muni en provincias españolas de ultra mar y el desarrollo de un sistema de becas que hará aumentar el número de guineoecuatorianos presentes en España (Aixelà, 2012).

El papel de España como metrópoli colonizadora de un país subsahariano es de vital importancia para entender las lógicas racistas que se desarrollan en el espacio colonial y poscolonial de la Edad Contemporánea. Ya desde la propia posesión de los territorios del Golfo de Guinea a través de los tratados de San Ildefonso y del Pardo con Portugal en los años 1777 y 1778 pusieron de manifiesto la 'necesidad' de ciertas élites de nutrir de esclavos negros las colonias de América (Carnero y Díaz, 2014: 711). Durante la colonización en Guinea los misioneros actuaron como 'agentes de penetración y vigilantes de la moral pública (Bolekia, 2003: 75), fundamentales para la 'i nstitucionalización de la desigual dad civil entre blancos y negros' (García Ascanio, 2010: 8). Por otro lado, las diferencias entre blancos y negros también tuvieron su plasmación en las relaciones interpersonales como la poligamia, el divorcio o el sexo. Un ejemplo ilustrativo que muestra la 'jerarquización generorracial' que se impuso desde las instituciones coloniales (Nerín, 1998: 110-113) acabó significando que

'un blanco no podía contraer matrimonio con una negra, ni tampoco un negro con una blanca. Sin embargo, se permitía 'el concubinato' entre blanco y negra (o negras), un amancebamiento tantas veces condenado por la Iglesia colonial cuando era practicado por los mismos autóctonos' (Bolekia, 2003: 78 -79).

La institucionalización del racismo fue una de las características del sistema colonial. Como bien atestigua el Patronato de Indígenas de 1904 54 y toda una serie de trabajos, supuestamente científicos, el neg ro quedó definido como 'salvaje' y homo infantilis (Bandrés y Llavona, 2010). La deshumanización del negro tuvo como objetivo obtener beneficios económicos. Durante la etapa del franquismo, por ejemplo, la política autárquica concibió a las colonias españo las 'como el elemento complementario y necesario para su propio éxito, dándole la rimbombante denominación de Espacio Vital

54 Además de la regulación de los derechos y deberes del nativo mediante el Patronato de Indígenas (García Ascanio, 2010: 9), este Real Decreto de 11 de junio de 1904, completado en enero de 1905, acabó atribuyendo al Estado español 'la propiedad del territorio, respetando la propiedad de las tierras comunales que desde siglos antes venían cultivando los nativos', aunque la expropiación se presentaba como un instrumento al servicio del interés nacional (Ndogo-Bidyogo, 2014: 4).

96

de España' (Carnero y Díaz, 2014: 723). Así, las colonias africanas tenían como misión proveer de materias a la metrópoli y ayudar a dar salida a sus productos industriales. Los casos de violencia racial fueron abundantes, desde aquellos dirigidos a jefes y nacionalistas guineanos -mucho mejor documentados (Nerín, 2009a) -, hasta los que tuvieron como objetivo al colectivo de trabajadores negros, la mayoría de ellos procedentes, en las últimas etapas de la colonización, de Nigeria. Tales fueron los abusos, que numerosos periódicos a nivel nacional e internacional se hicieron eco de esta situación 55 e incluso se acabó convirtiendo en objeto de denuncia del propio Parlamento de Nigeria Mr. Ekanem: 'Another point I want to bring up is that the houses what they call houses, if they are really houses- provided for the labourers in some places in Fernando Po are not fit for pigs, the pigs we have in Vom, to live in. These houses provided for some of the Nigerian labourers in some farms are not at all good enough for our pigs, how much more for human beings' 56 . Ante las presiones de la comunidad internacional y durante los últimos diez años de dominio colonial, el régimen decidió llevar a cabo una política de provincialización siguiendo los pasos del vecino país de Portugal (Couto, 2015). Fue este el contexto en el que se otorgaron numerosas becas a estudiantes guineoecuatorianos y su llegada se presentó por la literatura franquista como un éxito de la política colonial española: 'No en balde ellos serán quienes en un futuro no muy lejano ocuparán los puestos responsables de su provincia; de ahí su afán por prepararse para poder contribuir con la Guinea Ecuatorial Española' […] 'Ya va su esfuerzo al engrandecimiento de resultando familiar la presencia de españoles de color en nuestras Facultades y

55 AGA, 82/21247. Le travail d'esclaves en Guinée espagnole pa r Alexandre SOLONITSKI. En Temps NOUVEAUX. Hebdomadaire de politique étrangère. Edition du journal « Troud » Moscou. Nº15. Avril 1961. Página 28.

« Des milliers de ces Africains forment le gros de la maind'ouvre occupée dans les plantations. Rien que les Nigèriens, enrôlés à l'époque où leur pays était encore colonie, sont au nombre de 5.000 […] Ils sont pratiquement la propiété des planteurs, leur situation est sensiblement analogue à celle des esclaves du siècle dernier ».

AGA, 82/21247. El periódico Ya y el ABC de 26 marzo de 1961 se hicieron eco que la condena a Cristian Jin Jaja por, supuestamente, publicar fotos falsas en el West African Pilot 'en las que se mostraban algunos trabajadores nigerianos en Fernando Poo demostrativas de que habían sufrido malos tratos, así como algunos aparecían encadenados'. Fue condenado a pagar 75 libras de multa o ingresar seis meses en la cárcel.

56 AGA, 82/ 18447. Federation of Nigeria. Parliamentary Debates. First Parliament. Fouth Session. 196364. House of Representatives. Wednesday, 24th April, 1963. Government Presses, Lagos, Kaduna, Enugu and Ibadan. Nigeria. 22/04/1963. Mr. Araka.

Escuelas Especia les. […] 'A muchos de ellos, alguno s casi niños, pasean por las calles de la Piel de Toro su uniforme de la Organización Juvenil Española. Esta es una prueba fehaciente de la incorporación de la juventud guineana a la vida normal del país'. […] 'El Colegio Mayor 'Nuestra Señora de África' es en suma un exponente más de la preocupación del Gobierno español por la prosperidad de nuestras provincias de África' 57 .

E incluso, ya desde 1962 la Organización Juvenil Española (OJE) también sirvió de trampolín, interesado por el poder, para explicar nuevas presencias de personas negras en la España peninsular:

Entonces en el 62 llega la OJE y se empeña a rescatar a la juventud guineana de ciertos miedos, parsimonias, etc. yo era de éstos. Cada año llegaba por las vacaciones un barco que se dedicaba a llevar a los chavales de Guinea aquí. A los campamentos de la OJE, era una especie de aggiornamiento , de ponerte al día de cómo estaba la patria, y que tú eras parte integrante de la patria y tal 58 .

Sin embargo, pese a que estos hechos intentaron ser publicitados por el Gobierno de Franco para presentar una España ni colonialista ni racista, lo cierto es que fueron numerosas las expresiones de discriminación que se llevaron a cabo en este entorno. Hubo varios hechos que no gustaron nada a los estudiantes guineanos como su traslado al Colegio de Ntra. Sra. De África, lo que provocó ' la sensación de que se trataba de controlarlos y someterlos a vigilancia ' 59 , a lo que hay que añadir que se realizó sin discreción la inspección sobre sus actividades. Además, tal y como relatan los propios estudiantes negros, uno de los padres del colegio, proyectó a su vuelta a España fotografías que mostraban la miseria de Guinea a los alumnos peninsulares, lo que los hizo sentirse humillados ante las acciones y los comentarios despectivos de sus compañeros. Además, el régimen interno les restringió el régimen de visitas más que a los compañeros blancos, y tuvieron que hacer frente a más limitaciones para, actos tan banales, como el de consumir alcohol.

Finalmente, muchos de ellos fueron expulsados, con la consiguiente rescisión de la beca. Una nota informativa enviada a Asuntos Exteriores, tras dejar constancia de que la culpa de la segregación entre blancos y negros era culpa de estos últimos, señaló que parecía

57 AGA, 82/21270. Arriba, 21/4/1966. 'Nuestra Señora de África'. Escrito por Federico Sánchez Aguilar.

59 AGA 82/21270. Nota informativa. Asunto: Incidentes estudiantes guineanos en el Colegio Mayor Ntra. Sra. De África. 24/5/1965, a Política Exterior. Asuntos Políticos de África.

58 Entrevista realizada a un hombre de origen guineoecuatoriano el 23 de octubre de 2018 en Madrid

98

' ser que algunos de ellos carecen de alojamientos. Otros se han instalado en pensiones en malas condiciones. Alguno ha llegado a dormir en algún parque de Madrid ' 60 . Los motivos de tal expulsión y que deja constancia de los límites que debía aceptar el 'negro' en España es una carta que se le envió al mismísimo dictador Francisco Franco Bahamonde por parte de estos estudiantes en los que se denunciaba su situación de discriminación 'Pero sentimos decirle, Excelencia, y nos consta que (como otras muchas cosas sobre nuestra Guinea) es ignorado por Vos que, ciertos españoles que gozan de vuestra confianza, llevados quizás por intereses o egoísmos personales, no quieren ver la verdad, ni trabajar por la realidad benéfica que para una España futura reportará política y económicamente el tener a su favor a todo el pueblo de la Guinea Ecuatorial y al frente del mismo a sus intelectuales; porque al hombre sólo se le tiene sujeto y seguro cuando se le gana intelectualmente y no por coacción ni regalando caramelos que sirvan de máscara tras la cual se esconda una burla y desprecio: Los estudiantes de la Guinea Ecuatorial sólo son vistos bajo el prisma de desposeedores futuros y por ello se les deja en un total abandono. Constantemente se nos zahiere se nos desprecia, se nos amenaza y, en definitiva, hemos visto estupefactos cómo se ha reproducido aquí la misma situación de discriminación racial que hemos venido soportando en nuestra tierra. […] 'Una vez más hemos de reconocer, tristemente, cómo obras tan magníficas como ésta del Colegio Mayor, no sólo no cumplen los objetivos para que han sido creadas, si no que se convierten en centros de oprobio e ignominia para los estudiantes de nuestro color. Deseamos, no obstante, aprovechar la ocasión para exponer el trato que recibimos en la Dirección General, donde ni las más elementales normas de educación se siguen con nosotros: no hay tiempo nunca para recibirnos; se nos niega el mínimo respeto y consideración; no podemos decir absolutamente nada por el mero hecho de ser becarios, haciéndonos llegar a la conclusión de que ser negro y además becario, debe ser lo más denigrante para un ser humano 61 .

60 Íbid.

61 AGA,82/21270. Copia de: 3/5/1965. Escrito dirigido a S.E. el Jefe del Estado.Leoncio J. Edjanda, Samuel Ebuka, Remigio Cuyami, Aljandro Masoko, Pastor Torao, Carlos Mengue, Angel Peleté, Eusebio Abá, Leoncio Mitogo, Agustín Ganet, Maiano Nguema, Sebastián Ngabi, Juan Oyono, Pedro Sala, Adolfo Ndong, Federico Bang y Agustin Loeri.

Solo tres años después, el 12 de octubre de 1968, España perdió la soberanía sobre los territorios de Fernando Poo y Río Muni (actual Guinea Ecuatorial) y por la cual desapareció la estructura colonial clásica. Sin embargo, desde que Guinea Ecuatorial proclamara su independencia política respecto a España en 1968, el país africano dependió de la ayuda externa que le proporcionaba su antigua metrópoli, llegando a firmar acuerdos no siempre beneficiosos para ellos. De hecho, en 1969, e inmersos en un ambiente de tensiones, se firmó entre Guinea Ecuatorial y España el Acuerdo de Cooperación Económica, Comercial y de Pagos en la España se aseguró mantener un intercambio comercial favorable con la excolonia, 'estrangular su economía' y no dejar que el nuevo Estado negociara con otras potencias en condiciones más ventajosas. Tan solo un año después de la firma de este acuerdo, 1970, el país subsahariano ya importaba un 13% más de productos españoles que en el año de la independencia, 1968 (Abaga, 1997) 62 .

Por otro lado, el ascenso al poder de Macías y su posterior toma de poder absoluto al año siguiente de la independencia marcará, no solo las relaciones entre España y Guinea Ecuatorial, sino la propia situación de la población africana en el país, ya que este último considerará a todo estudiante ecuatoguineano en España como un opositor, transformando así a muchos de ellos en exiliados políticos y, ante la retirada de su nacionalidad española, en apátridas. Y es que, pese a que como se asegurara en un capítulo de la serie de televisión Cuéntame cómo pasó , 'en 1968 había solamente tres negros en España, José Legrá, Antonio Machín y el del Cola Cao ' (Oropesa, 2007: 127), lo cierto es que, no sólo hubo numerosos estudiantes provenientes de Guinea Ecuatorial durante la época de la autonomía, sino que buena parte de los 120.000 que abandonaron el país tras la independencia y la dictadura de Macías, acabaron en España. Como afirma Baltasar FraMolinero (2000: 29) fueron miles los guineanos que 'se vieron separados de su patria, desconocidos en la 'madre patria', y abocados a luchar por su supervivencia en un entorno marcadamente hostil: la España de Franco'. Uno de estos ecuatoguineanos fue Donato Ndongo, el mayor exponente de la literatura de Guinea Ecuatorial, que señala:

62 Para más información véase: Maroto Blanco, José Manuel (2014). La Ayuda Oficial al Desarrollo española en Guinea Ecuatorial: un análisis crítico, Cuadernos Geográficos , 53(1), pp. 160-187 y Maroto Blanco, José Manuel (2015). La Ayuda Oficial al Desarrollo española en Guinea Ecuatorial: problemas del pasado y retos del futuro'. En Pilar Folguera, Juan Carlos Pereira, Carmen García, Jesús Izquierdo, Rubén Pallol, Raquel Sánchez, Carlos Sanz y Pilar Toboso (Eds). Pensar con la Historia desde el siglo XXI . Madrid: Universidad Autónoma de Madrid, pp. 2553-2570.

'Llegué a Europa a España- a muy poca edad, catorce años, para estudiar. Los acontecimientos políticos que se desarrollaban en mi país -la autonomía, la independencia, la tiranía de Francisco Macías- me encontraron fuera de Guinea Ecuatorial. Al terminar mis estudios, me di cuenta de que estábamos atrapados, no podíamos regresar' (Tenon, 2013: 4) Por otro lado, el 30 de enero de 1971 Franco dictará que todo lo que tenga relación con Guinea Ecuatorial se considerase 'materia reservada' 63 , condenando al país subsahariano a un 'olvido colectivo' para la sociedad española que permanece vigente aún a día de hoy (Maroto, 2017) y en un obstáculo más de la ya delicada situación de este colectivo en España (N'gom, 2004: 52) . Una carta dirigida a Naciones Unidas, redactada en Madrid por la Alianza Nacional de Restauración Democrática (A.N.R.D.), y que fue entregada en mano al representante de España del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, explica muy bien esta situación: 'La mayoría de los ecuatoguineanos residentes en España vinieron por motivos de estudios antes de la independencia o en los primeros meses después de ésta. Macías, mediante sucesivos comunicados a la Embajada de Guinea Ecuatorial en Madrid, exigió la repatriación de todos los estudiantes y de todos los estudiantes y de todos los residentes guineanos en España. Los pocos que atendieron la llamada fueron encarcelados, torturados, maltratados y asesinados. Ante estos hechos, la mayoría optó por no atender la demanda del Gobierno y, en represalia, se les desproveyó de la documentación a que, como ciudadanos guineanos, tienen legítimo derecho, así como de las becas de las que venían disfrutando los más de ellos. Sin becas, sin trabajo, sin terminar los estudios, la situación se hizo insostenible y comenzó un drama callado para la colonia guineana en España…' (Fernández, 1997: 221 -222). Uno de estos guineanos víctima de las políticas franquistas con respecto al colectivo guineoecuatoriano y a Guinea Ecuatorial fue Fermin-Nvó Abaga Obono, que en octubre del mismo año, publicaba una carta abierta en el diario Fuerza Nueva .

63 El 30 de enero de 1971, el Ministerio de Asuntos Exteriores, al amparo de la Ley de Secretos Oficiales vigente en España había declarado 'Materia Reservada' toda información relativa a la República de G uinea Ecuatorial y sus relaciones con España. El Intercomité III de la Alianza Nacional de Restauración Democrática (A.N.R.D.) señaló en una carta redactada en Madrid los días 30 de julio y 1 de agosto de 1976 'el gran daño que la decretada materia reserva da de información de Guinea está haciendo a la causa de este país' (En Fernández, 1976: 205) y a través de la cual se demandaba el levantamiento de ' materia reservada ' , que se renovaba cada seis meses a través de la Ley de Secretos Oficiales (art. 9 y 13) que regula y la Ley de Prensa. La declaración de 'materia reservada', contenida en la Ley de Prensa. 'es una forma especial de censura que las autoridades pueden disponer en cualquier momento sobre un te ma determinado' (Fernández, 1976: 212).

Nunca bien amada Madre Patria:

Quizá no me recuerdes, pero yo he nacido en tu seno. Dispuso Dios que yo viniera al mundo bajo la verde bóveda del bosque tropical africano en una región, adorable y fascinante, que entonces se conocía como Territorios Españoles del Golfo de Guinea. Y nací español, y aprendí de niño a expresarme en una lengua creada para hablar con Dios, y en la escuela me enseñaron a sentirme orgulloso de mi raza y de mi patria chica, y a querer a España, porque era uno de sus hijos y porque a España le sobran motivos para ser amada. Mi infancia fue pacífica, sosegada y feliz. Fuimos creciendo mi patria chica y yo, y nuestra mayoría de edad con ese torbellino de torpezas en cadena que la Humanidad está viviendo, y el tránsito a esa mayoría de edad, que pudo ser fuente de risas, se convirtió en manantial de lágrimas, y fuimos muchos los que contemplamos con callada amargura y con íntimo dolor cómo una nación nueva, pequeña, pero bellísima y prometedora, que pudo y debió nacer (con espe-) ranza, daba sus primeros pasos siguiendo el trágico sendero de la violencia y la tiranía. Con ser bien triste y doloroso este nacer, más angustioso es, si cabe, el inexplicable olvido en que tú, Madre España, tienes a los que fuimos tus hijos legales, lo somos todavía por sentimiento y afecto, y nos vemos hoy sin patria y sin hogar por motivos que tú bien conoces. ¿Acaso el impulso generoso y noble, que trasciende de toda tu gloriosa historia, se ve frenado hoy por los que nunca te podrán personar que hayas sido siempre portaestandarte de la fe católica? ¿Es que el bien que puede y debe ser hecho ha de dejar de hacerse para que los hijos de las tinieblas no se enfaden? La verdad es que no sé qué razones puede haber para que sean desoídas las súplicas de los que un día no lejano fueron legalmente hijos tuyos. No se comprende bien, pero es así. Yo, personalmente -y como yo, otros muchos -, jamás hice nada, ni respecto a mi patria guineana ni respecto a ti, Madre España, que pueda ser vituperable ante los ojos de Dios, que (… ) en Andorra, sin patria, sin documentación, sin posibilidades de trabajar y, lo que es aún más doloroso, alejado de mi mujer y de mis hijos, sin hogar. No puedo salir de aquí, porque carezco de toda documentación y de todo medio de vida; mi familia no puede reunirse conmigo, porque yo no tengo posibilidad de mantenerla y porque me lo impides tú, Madre España. Luego de hecho, mi matrimonio -y el de otros están en las mismas circunstancias -está roto contra nuestra voluntad, y sin que esa rotura sea consecuencia y castigo de una falta o delito nuestro.

Espero en Dios, con fe y esperanza, y espero en ti, Madre España, con ilusión y amor. Tú tienes la palabra.

Andorra, octubre 1971

Fermin-Nvó ABAGA OBONO 64 .

La muerte de Franco en noviembre de 1975 daría paso a un proceso de cambio hacia un régimen político democrático que afectó a las 'élites simbólicas blancas' del país, que eran aquellas reproductoras del discurso dominante de la época (Van Dijk, 2007: 26). Sin embargo, la política franquista y toda la filosofía que subyace de este olvido histórico, no hizo sino perpetuarse 65 . Fueron numerosos los intentos de la comunidad guineoecuatoriana de luchar contra la 'materia reservada'. Una carta enviada a Juan Carlos de Borbón denunciaba la situación de estos apátridas así como la complicidad del Estado Español con el régimen de Macías, pidiendo la no renovación de la política de 'materia reservada' 66 (Fernández, 1976: 225-226).

Las propia organización de Naciones Unidas 67 llegó a señalar que entre los problemas más destacados del mismo documento se señala el de la dificultad para obtener la documentación; la situación laboral de estos, que aún contaban con una Cédula de

64 AGA, R-13430-045. El 45 es el expediente. Fuerza Nueva, 13/11/71. ¿De quién es la culpa? Carta abierta a la Madre España.

66 Carta al Rey de 1 de julio de 1976 por la A.N.R.D. histórico, firmado por el secretario general Esteban Nsué Ngomo

65 El mismo Rafael Fernández publicaba bajo el título 'Guinea Ecuatorial ya no es reservada, pero menos' en Informaciones , que 'Las causas y mo tivaciones que han obligado a justificar las aludidas reservas se deben a razonamientos del Ministerio de Asuntos Exteriores, en donde se apunta que el régimen de Francisco Macías Nguema Biyono 'podría represaliar la opinión y los comentarios en la prensa española en las personas que en su mayor parte trabajan como técnicos contratados o cooperantes, de nacionalidad española y en un número aproximado de trescientos. […] la circunstancia que ha movido que la 'materia reservada' fuera aplicada hasta hoy se de be al numeroso trasfondo de intereses económicos de muchos de los protagonistas de la vida política de hace unos años, y los negocios 'ejemplares' de un conocido personaje muy ligado a la República de Guinea desde fechas muy anteriores a la pre-independenc ia' (Fernández, 1976: 213).

67 Tal y como señala el escritor Donato Ndongo,

'y como el gobierno de Franco consideró que ya no éramos españoles, pues nos quitaron la nacionalidad. Los que tenían becas las perdieron, total, que quedamos totalmente abandonados aquí en España aquella generación de estudiantes guineanos y cada uno pues tuvo que arreglárselas como pudo. Algunos terminaron los estudios, otros desgraciadamente por a las dificultades que encontrábamos pues no los pudieron terminar, etc. El exilio…, incluso nos quitaron la documentación. Vivimos aquí como apátridas. Incluso el gobierno de Franco prohibió, impidió que ACNUR nos pudiera ayudar, nos socorriera. El exilio para mí empezó el mismo día de la independencia de Guinea Ecuatorial'.

Entrevista realizada a Donato Ndongo en Escritores africanos: la serie (4 de marzo de 2020) Literafricas. Simplemente literatura . Disponible en https://literafrica.wordpress.com/2020/03/04/escritores-africnos-laserie. Entrevista realizada a Donato Ndongo.

inscripción, por la cual resultaba prácticamente imposible trabajar, al establecer expresamente que el titular de dicho documento no estaba autorizado a trabajar en España y 'el permiso de trabajo obtenido de esta forma sólo es válido por un año'; la situación de los estudiantes, que dejaron los estudios por la dificultad económica y la progresiva disminución de becas hasta su eliminación; o la situación sociopolítica en la que se encontraban, sin voz política y sin comunicación con la familia de Guinea Ecuatorial ya que se prohibió la correspondencia con el exterior y el 'estado indefinido entre el emigrante y el refugiado' (Fernández, 1976: 222-223). Todo esta política franquista de amnesia histórica no hizo sino que para el imaginario colectivo español, la presencia de africanos no 'saliera a la luz' hasta los años ochenta y noventa debido a las migraciones contemporáneas y que los africanos y afrodescendientes no sean considerados en España ' como vestigios del imperio tal y como sucede en Francia o Gran Bretaña; al contrario, la apariencia de africanos en suelo español es un signo de modernidad y postmodernidad española' (Ugarte, 2013: 221). En la entrada de los años 80, los guineoecuatorianos continuaron conformando el grueso de la población negra en España, viéndose desplazados a lo largo de la década por la llegada de población procedente de países del África Occidental y Central y que entraron a formar parte de la mano de obra de sectores cada vez más precarizados. En cuanto a la población guineoecuatoriana, un informante nos señala algunas de las salidas profesionales de sus compatriotas. En aquella época, en los 80's se puso de moda el spaghetti western y las películas de Tarzan y un montón y de Shaft 68 no sé si te acuerdas […] Shaft era un detective del Harlem. Y entonces entre Shaft, Tarzan, Spaghettis y tal había una demanda enorme de figurantes negros. Y la gente se apuntaba a eso, se tiraba tres meses y sacaba las pelas suficientes y te venías aquí y pasabas el curso. Eso, eso mucha gente. Había un tal Ron que era el representante de los guineanos en los asuntos de películas, y había que acudir con él y él te reclutaba y hay tal película en tal sitio y tal. Pues eso fue una forma, otra que era más folclórica era hacerse pasar por extranjero y ser boxeador. Porque el boxeo no estaba cortado, el fútbol sí pero el boxeo no. Entonces uno, me acuerdo de una anécdota de uno que era enorme y ya no sé cómo se llamaba

68 Shaft. Las noches rojas de Harlem (1971) fue una película de acción que tenía como protagonista a un detective negro. Se realizaron dos secuelas posteriores: Shaft vuelve a Harlem (1972) y Shaft en África (1973). Durante los años 1973-1974 la cadena norteamericana CBS proyectó una serie de televisión de Shaft .

y era Ron el representante además, entonces lo vendieron -había entonces mucha desinformación en España -como campeón de Ghana o no sé qué de los pesos pesados. Entonces vino aquí y por trámites, había un pastón por ley ¿no? Y le preguntaban usted cómo es en Ghana, y él: no, no, no sabe español (risas). Entonces se subió aquél tío, y no tenía ni puta idea de boxeo, lo enfrentaron al campeón de Castilla no sé qué. Y la primera bofetada que le dio, se oyó: "me cago en la ostia" (Risas). […] El espectáculo era que sea exótico, de fuera. La gente se buscaba la vida. Tengo amigos íntimos que se iban a la vendimia en verano. Y ahí sacabas, en la vendimia francesa, ¡joder! Te pagabas todo el curso con eso.

Otra cosa fueron las chicas, hubo casos de prostitución y tal pero normalmente todo el mundo se defendió bastante bien.

A esta situación de precariedad de los guineoecuatorianos hay que añadir un año clave en nuestra historia que marcará el futuro de la población africana que llegará a España en los siguientes años. Se trata de 1986, año de la primera ley de Extranjería y la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE). Si bien para Rosalía Cornejo (2007:18) este hito supuso nuestra conversión en 'nuevos europeos', acelerando un proceso de emblanquecimiento de nuestra identidad y por la que se intentó desplazar la idea simbólica de que los 'africanos' y los 'no -e uropeos' eran entonces 'otros', también es fundamental observar en qué se tradujo que el país se convirtiera en la frontera de un territorio europeo en el que sus grandes potencias -Francia y Alemania -demandaban que se siguiera con sus directrice s, a saber, continuar con la política de 'puertas cerradas' a la inmigración.

El reforzamiento de las fronteras y su control, las numerosas trabas para obtener el visado a los trabajadores africanos -era necesario contar con un precontrato de trabajo y gestionar el visado en el país de origen -así como la imposibilidad de, entre otros aspectos, aspirar a la reagrupación familiar, acabó creando una gran masa de trabajadores provenientes de los países empobrecidos, sin contratos laborales, fácilmente explotables y sin capacidad de sindicarse oficialmente o denunciar los muchos abusos que sufrieron. Esto dio paso, en un contexto en el que España pasó de ser un país emisor de emigrantes, a receptor de inmigrantes, y en donde la migración africana empezó a ser considerado un tema de relevancia social y política (Jabardo, 2006: 27) a un 'nuevo proletariado rural' étnicamente diferenciado (Giménez, 1992: 134-139) y a numerosos discursos de criminalización de la población migrante africana.

En 1990 el escritor camerunés Inongo-vi-Makomè, residente en España desde la época franquista señaló en uno de sus ensayos que el escenario laboral de la población africana en el país se caracterizaba por su protagonismo en el campo, la venta ambulante, los trabajos domésticos y la prostitución para las mujeres, que tuvieron las puertas prácticamente cerradas para ejercer otros empleos. No dudó en plantear la existencia de un 'racismo a la española' por la cual los españoles

'están siempre dispuestos a darles limosnas en forma de ayuda. Y esta ayuda es una obra de caridad. Y, para mí, obra de caridad y desprecio son las palabras mágicas con que yo defino el carácter o el comportamiento de los blancos españoles en su relación con los negros africanos cuando todavía no había conflictos entre las dos comunidades. El africano que en España intente ambicionar algo más que una obra de caridad lo suele pasar bastante mal' (Inongo -vi-Makomè, 1990: 107-108).

Un racismo que

'mata poco a p oco […] si bien aquí nadie muere, […] anula la personalidad y destruye sistemáticamente a aquellos que han buscado en este país algo más que un trozo de pan y un techo para dormir' (Inongo -vi-Makomè, 1990: 112).

Pese a esta descripción en donde la violencia más explícita no forma parte del escenario, la década de los 90 pondrá de manifiesto el problema del racismo en la sociedad española. El asesinado de Lucrecia Pérez en 1992 por el único motivo de ser negra será considerado -no con poca hipocresía -como el primer crimen racista en España y pondrá al descubierto un profundo problema social (Calvo, 2013). El cantautor granadino Carlos Cano le dedicaría una canción que se ha convertido en un símbolo contra el racismo.

Yo te quiero cantar y pedirte perdón por tu muerte Lucrecia, por esta canción, que comprenda la luna el ron y la palmera que en tu isla canela sólo come el tiburón. ¡Ay!, cuatro rosas de fuego ardiendo salieron y todo acabó. ¡Ay! Cuatro rosas dejaron la flor de un disparo en tu corazón. Pobre Lucrecia,

tan pobre y negra, te vengará un andaluz a la luz de la luna cantando el vudú 69 .

No fueron escasas las representaciones cinematográficas que describieron el auge del racismo más violento en la década de los 90 (véase capítulo 3), pero si hubo un incidente que marcó un antes y un después en la historia reciente de España fueron los denominados 'incidentes de El Ejido' de febrero de 2000, uno de los ataques violentos y xenófobos más brutales de Europa, en donde 700 personas se quedaron sin techo al ser destrozadas sus viviendas tras la violencia desatada contra la población migrante tras el asesinato de una joven del pueblo tras otros dos decesos de agricultores del pueblo. Fue 'el mayor brote de violencia racista que ha tenido lugar en España en las últimas décadas' (Espelt, 2009: 95). Todo ello en un contexto que desde mediados de los 90 vio disminuir los beneficios del campo, derivando en un aumento de la superficie explotada y del número de trabajadores y horas de trabajo. Aquello dio como consecuencia una sobreexplotación de la mano de obra africana y un aumento de la tensión (Izquierdo, El País , 18 de marzo de 2001). Una situación que se daba en numerosos lugares de España.

Recorrer en nuestros días los campos del Maresme catalán, en España, es encontrarse con el paisaje donde el verdor de los árboles y demás vegetación se mezcla continua y constantemente con la negritud de la piel de los hombres que laboran la tierra. Hoy los africanos no trabajan como lo hacían los esclavos de antaño, pero si medimos las horas que desempeñan sus labores y los salarios que perciben por ellos, podemos añadir delante de la palabr a esclavo, el prefijo 'semi', para hacer justicia a su condición en este mundo libre y moderno donde ejercen sus labores' (Inongovi -Makomè, 2002: 19).

En La España racista (2011) el autor Esteban Ibarra 70 , que por su actividad antirracista ha sido amenazado de muerte, nos muestra una serie de atentados racistas como el asesinato en 2002 del menor angoleño Ndombele Augusto Domingos en Madrid,

69 Canción para Lucrecia (1994) de Carlos Cano.

70 Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, denuncia en su obra La España Racista. La lucha en defensa de las víctimas del odio (2011) la existencia de numerosos grupos en redes sociales que, bajo el amparo de la libertad de expresión amenazan de muerte al autor, se ofrecen a financiar su asesinato y motivan a que se ejerce todo tipo de violencia contra su persona. El más numeroso de estos grupos aglutinó a hasta 1.000 componentes. El juego virtual Mata a Esteban Ibarra o Ibarra Killer , que consistía en disparar contra su cabeza ilustra cómo el racismo más violento también tiene como objetivos a aquellos que defienden la justicia social.

apuñalado en el corazón por el portero de una discoteca (Ibarra, 2011). Sin embargo, no son escasas las muertes provocadas por el racismo ni España ni en las fronteras que ha externalizado la Unión Europea en países terceros, por no hablar de las muertes en el Atlántico y en el Mediterráneo, que se han convertido en el lugar de paso más mortífero del mundo. Sus muertes, pese a ello, no son sentidas de la misma forma que si se trataran de 'españoles'. Son los invisibles que nos describe José Naranjo (2009). A día de hoy, la población africana y afrodescendiente en España sigue formando parte de la mano de obra de los sectores económicos más precarizados. Sigue contando con serias dificultades para poder acceder a determinados servicios, sufre violencia física y simbólica, no cuentan apenas con representación política ni su historia es narrada en los manuales escolares o en los relatos nacionales. Siguen haciendo frente a un cuestionamiento continuo sobre su presencia en este país. Como aseguró el artista afrodescendiente Chojin, 'la gente no quiere saber de dónde soy, quier e saber por qué eres negro. Yo soy de Torrejón de Ardoz, soy de Madrid. Pero cuando contestas eso quieren seguir. Ya, pero ¿de dónde?' 71 . La profesora Odome Angone (2019) deja constancia de lo presente de esta realidad excluyente:

'Noté en España (y así sig o) un contexto esperpéntico en que la realidad pluriétnica y su subsecuente tensión social permanecía (y permanece) ignorada, considerada una realidad periférica o una mera alusión anecdótica, extraterritorial' .

71 Intervención de Chojin ante la pregunta ¿De dónde eres? en el programa Eso no se pregunta: Negros emitido en Telemadrid en 2018.

BLOQUE I

Representaciones y prÆcticas coloniales del negroafricano en Espaæa. De pequeæa metr poli colonial a puerta de entrada de la Uni n Europea

Publicaci n 1

Religiones y roles de gØnero en Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial

Ayer. Revista de Historia ContemporÆnea , 110, pp. 203-231.

Sistema de citas: http://revistaayer.com/sites/default/files/documentos/sistema-citas-revista-ayer.pdf

110

Religiones y roles de género en Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial

Resumen: Pese a que la historia de África ha sido estudiada en tanto en cuanto la sociedad occidental ha hecho acto de presencia en el continente africano, lo cierto es que la

heterogeneidad de sociedades antes de la llegada de los europeos es un hecho irrefutable.

Este trabajo pretende destacar, a través del estudio de las religiones, la diversidad cultural previa a la colonización española en el actual territorio de Guinea Ecuatorial y los

diferentes sistemas de dominación de género justificadas, tanto por la existencia de distintas religiones previas a la colonización, como por la introducción del cristianismo.

Palabra clave: bubi, fang, ndowé, Río Muni, Fernando Poo.

Abstract: In spite of the indisputable heterogeneity of African cultures before the arrival of Europeans on the continent, African history has only ever previously been studied in

terms of the European cultural presence there. Through an examination of historical religious practices in what is now the territory of Equatorial Guinea, this paper intends to

highlight the inherent cultural diversity in the region prior to Spanish colonisation.

Furthermore, it will look at how the various systems of gender domination in place there were supported both by local religions prior to colonisation, and by the subsequent

introduction of Christianity later on.

Keywords: bubi, fang, ndowé, Río Muni, Fernando Poo.

A día de hoy, cuando se plantea realizar un estudio sobre la etapa colonial de un país africano nos encontramos con una serie de problemas a los que tenemos que

enfrentarnos. En primer lugar, debemos destacar que, pese a que hace ya casi 200 años que el filósofo alemán Hegel afirmara la idea de que África queda relegada al lugar de la

no historia, siendo estas tierras lugares de barbarie y salvajismo que no han aportado nada

a la civilización 72 , esta filosofía subyace, de una manera mucho más sutil, en nuestro pensamiento. Ello se demuestra en el hecho de que rara vez nos acercamos a la historia del continente negro si no lo es en tanto en cuanto ha existido una presencia europea u occidental. Además, en el caso concreto del pasado de Guinea Ecuatorial, observamos que, pese a que desde la firma de los tratados de San Ildefonso y del Pardo con Portugal en los años 1777 y 1778 España contó con la posesión teórica de los territorios de Fernando Poo y Annobón en el Golfo de Guinea hasta su independencia en 1968, si por algo se ha caracterizado la historiografía española, ha sido por la escasa atención que ha prestado a la historia del África Subsahariana frente a otras historiografías europeas como la francesa o la inglesa 73 .

Y si bien es cierto que la historiografía inglesa y francesa ha reparado algo más en la realidad subsahariana, también lo es que la figura de la mujer y los roles de género no han sido un objeto prioritario de estudio hasta hace relativamente poco tiempo. La escasa repercusión de este tema queda reflejada en trabajos de referencia sobre el pasado de África 74 , en donde los aspectos relativos al género no ocupan un lugar central, sino marginal o inexistente. Pese a ello, la literatura sobre la mujer en el África Subsahariana ha aumentado significativamente y lo ha hecho desde perspectivas no eurocéntricas. Trabajos como los de Judith Van Allen, de Achola Pala y Madina Ly o de Kathleen Sheldon 75 nos ilustran como desde hace varias décadas en adelante los trabajos sobre la

72 Georg Wilhelm Friedrich HEGEL: Lecciones sobre filosofía de la historia universal , Madrid, Revista de Occidente, 1974.

Pese a la escasez de trabajos es de justiciar citar a algunos de los más relevantes y que han aportado más

73

sobre el pasado de Guinea Ecuatorial aunque en su mayoría se han centrado en la época colonial: Gustau

NERÍN:

Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro,

SÁNCHEZ:

Barcelona, Ediciones Península, 1997; Raúl

El pamue imaginado. Los fang de la literatura colonial española,

Madrid, UNED, 2011;

María Dolores FERNÁNDEZ-FIGARES:

La colonización del imaginario. Imágenes de África economía de Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial',

Editorial Universidad de Granada, 2003; Fernando CARNERO y Álvaro DÍAZ: 'Aproximación a la

(2014), pp. 707-

Fernando Poo (1900-

734; Joan SANT GISBERT: 'E

, Granada,

Revista de Historia Contemporánea

, 49

l modelo económico colonial y sus contradicciones:

Afro-Hispanic Review

, (2009), pp. 57-80; Olegario NEGRÍN:

España en

África Subsahariana. Legislación educativa y aculturación coloniales en la Guinea Española 1857-1959

1936)',

,

Madrid, Editorial Dykinson, 2013; o la del escritor guineoecuatoriano y profesor de la Universidad de

Salamanca Justo BOLEKIA:

Aproximación a la historia de Guinea Ecuatorial

, Salamanca, Amarú

Ediciones, 2003 o el investigador afincado en Barcelona Edmundo SEPA: España en la isla de Fernando

Poo (1843-1968). Colonización y fragmentación de la sociedad bubi, Barcelona, Icaria, 2011.

En lengua francesa podemos destacar entre los manuales tradicionales por excelencia el de Joseph KI-

74

ZERBO:

Historia General de África

Histoire de l'Afrique noire. D'hier à demain

MONIOT:

Africa. A Biography of the Continent

L'Afrique noire de 1800 à nos jours of a Continent

, Paris, Hatier, 1972; así como la obra de la UNESCO

, Tecnos, 1987; o el de Catherine COQUERY-VIDROVITCH y Henry

, Paris, P.U.F., 1974. En lengua inglesa el de John READER:

Africans: The History

, London, Penguin Books, 1997; o John ILIFFE:

, Cambridge University Press, 2007.

75 Judith VAN ALLEN: ''Sitting on a man': Colonialism and the Lost Political Institutions of Igbo Women', Canadian Journal of African/ Revue Canadienne des Études Africaines , 6 (1972), pp. 165-181;

mujer han ido desarrollándose desde aspectos más concretos de la vida de las mujeres a temas muchos más globales que intentan explicar la realidad presente y pasada de la mitad del continente. Esto podemos explicarlo por el interés que ha suscitado las situación de la mujer como objeto de estudio en las décadas recientes así como por la propia demanda feminista africana, que ha requerido valerse de un aparato teórico como ya con anterioridad lo hizo el feminismo occidental, y en donde la 'visibilización' de la mujer como sujeto histórico ha jugado un papel fundamental. Sin embargo, el estudio de la historia de la mujer africana no es del todo fácil debido, principalmente, a la escasez de fuentes. Ello nos obliga, en muchas ocasiones, a leer entre líneas obras de la época colonial que no tuvieron como protagonistas principales a las mujeres. Se hace necesaria, por tanto, introducir una visión de género a documentos de un cargado carácter etnocéntrico, racista y machista.

Otro de los problemas a los que nos enfrentamos a la hora de investigar y divulgar estudios cobre las realidades pasadas africanas, que no es sino el profundo desconocimiento y escaso interés general que reviste el pasado español en África. Esto se explica, por un lado, por la escasa oferta educativa en temas históricos africanos en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), el Bachillerato y la Universidad. En el caso que nos compete, el de Guinea Ecuatorial, debemos ser conscientes de que no se dedica ni un párrafo al proceso de su colonización y descolonización en los niveles de 4º de la ESO y 1º de Bachillerato. Ni que decir tiene la nula presencia del país subsahariano en la historia de España (siglos XIX y XX) de 2º de Bachillerato y, pese al carácter emancipador de la Universidad, lo cierto es que la oferta de asignaturas de Historia de África en el Grado de Historia se reduce a una mínima parte del total de universidades españolas 76 . En ocasiones, el problema, más allá de las tergiversaciones, es la profunda indiferencia y la relegación del pasado africano al más oscuro de los olvidos.

Además se hace necesario combatir en la medida de lo posible, la existencia en nuestras sociedades de un pensamiento etnocéntrico que nos aísla de los conocimientos generados por los demás pueblos y que responde a la idea preconcebida de que 'la

Achola PALA y Madina LY: La mujer africana en la sociedad precolonial , Barcelona, Serbal, 1982; Kathleen SHELDON: Historical Dictionary of Women in Sub-Saharan Africa , Maryland, Scarecrow Press, 2005.

76 José Manuel MAROTO BLANCO: The lack of European awareness regarding the African continent: the case of Spanish Universities. Ginebra: G200 Youth Forum, 2016.

existencia europea es cualitativamente superior a otras formas de vida hum ana' 77 . Como señala Edward Said, la cultura también ha sido un campo de batalla en la que la hegemonía occidental ha dominado a sus 'otros' 78 y en este proceso en el que todas las identidades se construyen en oposición a otras, cuando nos referimos a África desde Occidente hay que añadir que 'el nosotros racializado es ahora ambos, africano y negro, el último siendo un necesario estereotipo oposicional para la construcción de las identidades blancas' 79 .

Ante esta situación, el estudio de las relaciones de género desde la historia de las religiones nos permite, pese al escaso número de fuentes, ahondar en el conocimiento histórico de dos categorías que tradicionalmente no han gozado de una atención prioritaria por parte de historiadores e historiadoras: África y la mujer. Sin embargo, el propio concepto de religión, pese a que cualquier lector o lectora intuya su significado, ha cambiado a lo largo del tiempo. Ante la necesidad de escoger una definición como instrumento analítico, nos parece adecuado partir del concepto de Robert Bellah, que considera que la "religión es un sistema de símbolos que utilizado por los seres humanos establece vigorosos, penetrantes y duraderos modos y motivaciones que otorgan sentido relativo a la idea de un orden general de existencia" 80 . Esto nos permitirá, por una parte, relacionar este supuesto 'orden general de existencia' con una situación de discriminación por razones de género y, por otro lado, conocer mejor las realidades pasadas de pueblos africanos.

Por supuesto, a la hora de estudiar la religión en Guinea Ecuatorial debemos ser conscientes de la multiplicidad de manifestaciones que han acontecido en este Estado. La diversidad de etnias, cuyas diversas cosmologías han sido capaces 'de proporcionar una explicación exhaustiva del mundo, incluyendo teorías acerca de por qué las cosas ocurren como ocurren', han diferido entre sí de forma evidente. No podemos considerar que los pueblos africanos se han caracterizado por tener un pensamiento y una práctica religiosa

77 Tsenay SEREQUEBERHAN: 'La crítica al eurocentrismo y la práctica de la filosofía africana', en Walter MIGNOLO (compilador): Capitalismo y geopolítica del conocimiento. El eurocentrismo y la filosofía de la liberación en el debate intelectual contemporáneo , Buenos Aires, Ediciones del Signo, 2001,

p. 254.

79 Paget HENRY: 'Entre Hume y Cugoano: raza, etnicidad y el acorralamiento filosófico', en Enmmanuel CHUKWUDI y Santiago CASTRO-GÓMEZ (eds.): El color de la razón: racismo epistemológico y razón imperial , Buenos Aires, Ediciones del signo, 2008, pp. 101-102.

78 Edward W. SAID: Cultura e imperialismo , Barcelona, Editorial Anagrama, 1996, p.40.

80 Robert BELLAH: Religion in Human Evolution: From the Paleolithic to the Axial Age , Cambridge, Harvard University Press, 2011. http://fradive.webs.ull.es/hisrel/1a/index.html]

monolítica, sino que son un reflejo de la diversidad del continente, muchas veces discriminada por los patrones europeos que han tratado a África con estereotipos y estigmas deshumanizadores en todo el territorio. Una visión monolítica de la religión en África es una in terpretación que olvida que ésta 'ha sido y es un mecanismo más del desempeño del poder, del control social' (Díez de Velasco, 2006: 13) por parte de distintos y diversos grupos dominantes, y es infravalorar el peso que tiene la religión como vehículo para construir una identidad y desechar por completo la diversidad que caracteriza a la sociedad humana.

La religión tampoco se muestra como una fotografía parada y estática, sino que se caracteriza por su continua evolución condicionada por su contexto histórico. Debido a la escasez de fuentes y ante la necesidad de mostrar el cambio que se ha producido en estas sociedades, consideramos fundamental dedicar un apartado a la aculturación que han sufrido las religiones étnicas, fundamentalmente, a partir de las huellas que han dejado los misioneros e investigadores (sobre todo durante el franquismo) que consideraban correcto eliminar prácticas tradicionales y fomentar un modelo de comportamiento similar al que promovía el régimen de Franco durante su larga etapa en el poder en España. Somos conscientes de que los textos antiguos se realizan en un momento histórico en el que estas tierras están sometidas a la metrópoli europea, pero argumentamos a favor de estas fuentes debido al escaso grado de aculturación que sufrieron durante las primeras etapas.

Así nos encontramos ante el estudio de religiones del África subsahariana, religiones étnicas que han sido sometidas a un proceso de presión exterior muy importante. No por ello podemos pensar que las religiones étnicas, por ser originarias en este caso de África, son productos naturales, sino que tenemos que verlas como productos sociales. En muchos casos, como veremos más adelante, los propios rituales son medios por los cuales se perpetúa un orden social y se legitima, entre otros aspectos, la división sexual del trabajo, el patriarcado o la posición privilegiada de ciertos sectores sociales. Este trabajo también pretende ser una reivindicación de lo africano, cuna de la humanidad. Creemos que hay que contribuir a la idea de que ninguna cultura está relegada al lugar de la no historia y de que toda la humanidad ha sido sujeto histórico y no existen los meros actores secundarios o invisibles. Las religiones africanas han sido tradicionalmente

'despreciadas, ridiculizadas, incluso descartadas por los estudios europeos' 81 y este estudio pretende combatir uno de nuestros comportamientos tradicionales.

Por ello, debemos dejar claro que en el siguiente trabajo vamos a plantear las diferencias entre hombres y mujeres basándonos en las distintas apropiaciones de trabajo femenino y del propio cuerpo de la mujer y en los sistemas de valores que consolidan estas prácticas. Para ello contamos con una serie de trabajos editados por el Instituto Superior de Investigaciones Científicas que han sido consultados gracias al Centros de Estudios Africanos (CEA) de la Universidad de La Laguna, escritos en su mayoría durante el franquismo, así como otras obras editadas con anterioridad. Pese a las bases ideológicas que impregnan sus investigaciones, nos son sumamente útiles para aplicar una visión de género y reconstruir el modo de vida pasado de las mujeres en Guinea Ecuatorial. Además, contamos con investigaciones más recientes que ayudan a complementar esta visión, algunos de los cuales ya han ahondado en las diferencias de género, así como de un análisis sociodemográfico de los expedientes militares de la Guardia Colonial del Archivo General Militar de Guadalajara (AGMG) que nos permite profundizar en la idea de la existencia de una 'jerarquización generorracial' en la que la mujer negra queda relegada al último lugar. El período que vamos a tratar se enmarca en el periodo de colonización, en un momento en el que la colonización cultural se está extendiendo pero no ha conseguido controlar todo el territorio. Tendremos en cuenta el papel de la Iglesia, pues las distintas metrópolis realizaron una amplia labor de evangelización. Este proceso se enmarca en una tercera etapa en la que el cristianismo incrementa su presencia en el mundo, que fue el de la expansión colonial del siglo XIX y XX 82 . El mensaje de estas potencias fue en nombre de la 'civilización' y por ello, intentaron reproducir los modelos de hombre y mujer occidental en las sociedades africanas, para nada exentos de un sistema patriarcal y que cada metrópoli impulsó según sus propios intereses.

81 Brian MORRIS: Religión y antropología. Una introducción crítica , Madrid, Ediciones Akal, 2009, p. 192.

82 Francisco DÍEZ DE VELASCO: Breve historia… pp. 167-168.

El objeto de nuestro trabajo será la mujer bubi, natural de la isla de Bioko 83 , la mujer fang, que se extiende mayoritariamente por toda la parte continental 84 y la mujer ndowé, ubicada a lo largo de la línea costera meridional e islas menores. Las razones fundamentales de esta elección residen, en primer lugar, porque las tres etnias representan a la mayor parte de población del país 85 y, en segundo lugar, porque las fuentes son más abundantes sobre estas tres sociedades debido al contacto que tuvieron con los colonos europeos.

La religión bubi y el papel de la mujer en su teogonía.

La mayor parte de los investigadores y misioneros que han escrito sobre la religión bubi pecan de un marcado carácter etnocentrista. La tildan de mostrar un alto grado de primitivismo 86 y estar en un estadio temprano de la evolución humana 87 o de 'semisalvajismo' 88 . Se la considera, además, muy supersticiosa y carente del 'honor europeo' ya que cualquier asunto como el d e un adulterio, puede solucionarse, entre hombres, por medio del dinero. Pese a la dificultad de definir y caracterizar una religión ya en desuso, podemos pensar que el mundo sobrenatural sería, en cierta medida, un reflejo del mundo terrenal. Prueba de ello es que, el Abba o jefe espiritual supremo, una vez muere, su espíritu habla con Dios antes de ir al vweca , que se considera como una gran aldea 'extra -terrenal' con la misma distribución y poderes que en la tierra 89 .

Si consideramos los estudios más recientes, el profesor guineoecuatoriano de la Universidad de Salamanca, Justo Bolekia, defiende que existen paralelismos claros y

83 Esta isla fue bautizada con el nombre de Fernando Poo en época colonial, en honor al primer occidental que descubrió este territorio, un marino portugués llamado Fernão do Pó. Tras la independencia del país ecuatoguineano pasó a llamarse isla de Bioko.

85 Véase Muakuku RONDO: Conflictos étnicos y gobernabilidad: Guinea Ecuatorial , Barcelona, Ediciones Carena, 2006, p. 93. Según el autor guineoecuatoriano estas tres etnias representaban, según el censo de 1966-1967, el 72% (fang), el 20% (ndowé) y el 7% (bubi) de la población de Guinea Ecuatorial.

84 Ocupa parte de los actuales Estados de Gabón, Camerún y Guinea Ecuatorial (zona continental que en época continental se conoció como Río Muni).

86 Carlos CRESPO: Notas para un estudio antropológico y etnológico del bubi de Fernando Poo , Madrid, Instituto de Estudio Africanos, 1949, p. 22.

88 Domingo MANFREDI: Ischulla. Panorámica lírica de las costumbres, tradiciones y artes populares de los bubis de Fernando Poo , Madrid, Instituto de Estudios Africanos, 1950, p. 23.

87 José MÁS: En el país de los bubis. Escenas de la vida en Fenando Poo , Madrid, Editorial Pueyo, 1931, p. 101.

89 Carlos CRESPO: Notas para un estudio… pp.78-79

evidentes entre el mundo invisible y el visible 90 . Partiendo de su trabajo podemos trazar una jerarquía en la que, de menor a mayor grado de influencia de los espíritus en la vida, comprobamos como las 'divinidades' femeninas se encuentran siempre en una situación de inferioridad frente a las masculinas. De esta manera, primero tendríamos a las de piedras maléficas de los bosques. El siguiente nivel lo ocuparían las niñas fallecidas, las mujeres jóvenes y las más mayores. Las almas de los hombres jóvenes ocuparían el escalón superior, seguidos por los espíritus que son dueños del alma de algún vivo y más arriba el espíritu de aquellos bubis que durante su vida hicieron maravillas mediante sus obras (en este caso las mujeres están exentas de poder ser consideradas en este rango). Finalmente se llegaría a las almas de los jefes varones, que también se denominan Bateribó y se sitúan en la cúspide de la pirámide de poder de los espíritus de los ancestros 91 .

Imagen 1. Distribución étnica de Guinea Ecuatorial.

(Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Equatorial\_Guinea%27s\_ethnic\_groups.png)

90 Justo BOLEKIA: Lingüística bantú a través del bubi , Salamanca, Editorial Universidad de Salamanca, 2009.

91 Carlos CRESPO: Notas para un estudio … p. 116.

Esta caracterización muestra que los espíritus femeninos están menos valorados, reflejo del reconocimiento terrenal del que gozan. La jerarquización se basa, además de por razones de género, por otras como la edad o el propio estatus que se tuvo en vida. Por otro lado y como señala la tabla 1, sólo encontramos un término referido en femenino y es el de la 'Diosa Bisilia' que, además de estar por debajo del Dios supremo o Rupé , sirve como referente de cómo debe regirse el rol de género femenino.

Tabla 1: Jerarquía de 'divinidades' bubis .

ÖBÖTYÖ

ÖMMÒ

Abba Möòte (sumo sacerdote)

Rupé (Dios Supremo)

Böhítáari (Rey)

Bisíla Esa'á (Diosa Bisila)

Bötúku (Jefe)

Bötéribo (Espíritu-jefe)

Böita (Dignatario, noble)

(……..)

Kori (Rico)

(………)

Bötyö (Persona)

Mmò/Mörimò (Espíritu)

Fuente : Justo BOLEKIA: Lingüística bantú a través del bubi , Salamanca, Editorial Universidad de Salamanca, 2009.

Diferencias de género en el personal religioso bubi.

El sumo sacerdote del pueblo bubi se denomina Abba y sería el personaje más importante después del rey. Le correspondería 'la gloria de haber sido el primero que subió a estas alturas, según la tradición' (sería la zona de Moka de la isla de Bioko) y su ocupación era la de mantener el fuego sagrado, unas llamas que nunca deberían apagarse y que según la leyenda llevan encendidas desde que el primer bubi llegó a la isla 92 . Este Abba era también el intérprete de los espíritus e incluso nadie montaba un negocio sin consultárselo. Consagraba a los jerarcas que debían contar con su aprobación, también

92 Amador MARTÍN: La figura del Abba en la religión de los bubis , Madrid, Instituto de Estudios Africanos, 1956, p. 46.

hacía lo propio con los sacerdotes que estaban bajo su dominio político-religioso y plantaba los primeros ñames del año, por lo que se erig ía en la figura del 'primer agricultor'. Sin embargo, sus ñames eran ocupación de sus esposas. Apuntaba en un palo todos los nacimientos que se habían producido durante su mandato, pues se consideraba que él, como mediador con los espíritus, había influido en ello, infravalorando aún más el papel femenino en la reproducción. Finalmente se acababa enterrando este palo con él 93 .

El Abba tenía dos mujeres. Una de ellas era la sacerdotisa del espíritu Emmomuaola , que Amador Martín lo equipara a Jesucristo. Y también una de ellas, independientemente de si es la sacerdotisa o no, daba a luz al que sería el heredero del Abba. Conocemos por el investigador antes citado la existencia de un secretario del Abba o Muravi que era su ayudante. También existía la sacerdotisa waové que tenía como objetivo el culto a espíritus femeninos o varákaita y debía vivir sin varón alguno. En ausencia del Abba debía mantener vivo el fuego sagrado y saber en todo momento donde se encontraba su superior. Esta sacerdotisa, además de ser subalterna de un hombre, no podía mantener relaciones con nadie, a diferencia de su homónimo masculino 94 . El margen de libertad sexual, como se comprueba, es mayor en los hombres, así como los puestos de máxima responsabilidad, que recaen en la figura de los varones.

Según el padre Aymení, en todos los poblados había sacerdotes para dar culto a Dios, situándose un nivel por debajo del Abba . Carlos Crespo añade que esta clase sacerdotal local denominada Bojiammó , Bohiammó o Mohiammó (que significaba adorador de espíritus) tendría un puesto religioso que no sería hereditario pero que siempre pasaba de hombre a hombre 95 . Entre el personal religioso, todos eran hombres menos una persona, reflejo de la jerarquía celestial en el que solo hay una diosa. No podemos asegurar que existiera otro tipo de personal aparte del sumo sacerdote y los sacerdotes de cada poblado aunque sabemos de la existencia de figuras con poder por su estatus social (los solteros con mayoría edad) o por su estatus económico (el jerarca del poblado). Todos ellos eran hombres.

93 Ibid ., p. 46.

95 Carlos CRESPO: Notas para un estudio antropológico… pp.118-120

94 Ibid., pp. 32-35.

Ritos del pueblo bubi. La fiesta como espacio mayoritariamente masculino, la mujer subalterna y su tarea reproductiva.

El nacimiento de un pequeño bubi era un momento muy especial para el grupo. Ya durante la gestación, la futura madre levantaba un pequeño adoratorio en su dormitorio en el que albergaba un fuego que no debía apagarse antes del nacimiento del niño. La mujer más mayor del grupo actuaba como comadrona y la ayudaba en el momento del nacimiento. Una vez que el bebé daba a luz, la madre lo levantaba con los brazos reconociéndolo como hijo suyo. Las mujeres más mayores tomaban al pequeño y lo llevaban al mar (el agua tenía un carácter purificador) y los untaban con una materia natural llamada n´dola . Luego lo enjugaban con hierba seca y suave mientras en el poblado, los hombres, dirigidos y autorizados por la mera presencia del sacerdote, realizaban una fiesta en honor al espíritu que tomaba bajo tutela al recién nacido. Tras este ceremonial se celebraba otro en el que participaban tanto hombres como mujeres y el sacerdote le ponía un nombre siempre y cuando los espíritus 'se lo permitían' 96 .

Si el padre del nuevo componente del grupo era el hijo del Abba, el ritual era distinto. Se colocaba al pequeño en una tabla y se presenta al niño en la puerta de su casa. Se tomaba una hoja de malanga rellenándose de agua que se estrujaba cayendo gota a gota sobre los pechos de la madre mientras se pedía 'Oh Espíritu que has comprado a esta mujer, haz que tenga leche para cuidar del hijo' y tras ello, un banquete se realizaba donde abundaba la comida. A los días era finalmente presentado a su padre 97 .

En los primeros meses después del nacimiento, el padre no tenía relaciones sexuales con la madre (pero podía tenerlo con sus otras mujeres) para evitar que quedara embarazada de nuevo y dejara sin leche materna al crío. Hasta que el bubi no tenía 5 o 6 años no era objeto de otra práctica ritual. Un rito de iniciación muy característico era el del tatuaje a bandas que les realizaban a niños y niñas en la cara. En primer lugar, el sacerdote, en un diálogo con el espíritu protector de la familia del pequeño, consideraba si se debía practicar el tatuaje bubi al niño/a con un cuchillo de piedra, que en caso afirmativo se hacían cinco incisiones en la frente y quince en cada mejilla 98 . Éstas heridas se curaban con aceite de palma y una pomada natural a base de agua, aceite de palma y cenizas de las hojas de un arbusto considerado con propiedades curativas. Según

96 Ibid., pp. 138-140.

98 Domingo MANFREDI: Ischulla. Panorámica… pp. 106-124

97 Amador MARTÍN: La figura del Abba… p.19.

Manfredi, en el caso de las niñas era más superficial, pero Carlos Crespo asegura que para las niñas existía otro tatuaje con punciones en el cuerpo que se teñían de color azul dibujando flores y ramas, aunque esta práctica no pudo corroborarla en primera persona 99 . Según el investigador Justo Bolekia, de origen bubi, estas cicatrices eran un medio de diferenciación social que se realizaba en determinados sectores de la sociedad y que incluso podían diferenciar a pequeños que realizarían determinadas profesiones en el futuro, entre las que se encuentran las de carácter religioso. Las mujeres marcadas eran una excepción en un mundo patriarcal.

IMAGEN 2 Y 3 Cicatrices faciales bubis.

Fuente: Carlos CRESPO: Notas para un estudio antropológico y etnológico del bubi de Fernando Poo , Madrid, Instituto de Estudio Africanos, 1949.

Se conoce también la existencia de un rito de iniciación que señala el momento en el que un bubi varón pasaba de ser un niño a ser un adulto. Es el paso de ir desnudos, sin vergüenza, a mostrarse más pudorosos con sus órganos masculinos. No existía un rito análogo para las mujeres. Este rito tenía como objetivo formar parte del grupo de solteros del poblado y para ello, los sujetos del rito tomaban un baño de agua dulce, se pintaban

99 Carlos CRESPO: Notas para un estudio… p. 97

con pomada n´dola , vestían ropajes adecuados para la ocasión y se les otorgaba un nuevo nombre. El soltero de más edad le decía cuáles son sus obligaciones: recoger el fruto de las palmeras de aceite, servir como soldado en caso de guerra y no cometer acciones que perjudiquen al pueblo. A ello le seguía un sacrificio y una fiesta exclusiva para los hombres 100 .

IMAGEN 4 Y 5 Hombres bubis de celebración.

Fuente : Carlos CRESPO: Notas para un estudio antropológico y etnológico del bubi de Fernando Poo , Madrid, Instituto de Estudio Africanos, 1949.

En cuanto al casamiento, considerada como una acción dentro del ámbito religioso, podemos destacar dos tipos distintos de matrimonio. Uno era el Ribalar´eottó o compra de la virginidad que tenía efectos legales e iba seguido de una ceremonia y el otro era el Ribala re rijolé o casamiento por amor mutuo. A veces se podía llegar al punto de que se comprara una mujer antes de que naciera, siendo casi un esclavo si en vez de hembra, nacía varón. Para la compra de esta virginidad había un procedimiento previo. El hombre vestía de traje de gala y hablaba con el padre de la mujer con la que se quería casar. Discutían la dote y tras aceptar ambas partes, solía haber una reunión entre las familias con el sacerdote del poblado. Para que la entrega se hiciera efectiva había que esperar a que la niña pasara a ser mujer. Ese día, la novia iba untada con pomada n´dola ,

100 Crespo pp. 144-146

123

con diversos abalorios y afeitada. Su madre y sus amigas solteras la acompañaban a la casa del novio. Una vez allí, en vez de vivir con el prometido, lo hacía en una choza anexa. Sin embargo, si uno era jefe del poblado no necesitaba pagar dote. Podía mandar un collar a una mujer y si se lo ponía sería su mujer. Si no aceptaba, el jefe podía ponérselo por sorpresa y de esta manera se convertiría en su esposa 101 .

Cuando la boda se llevaba a cabo, la mujer se sentaba bajo el árbol sagrado o iko y próxima al adoratorio del espíritu tutelar del pueblo. Todos le daban la enhorabuena y se escuchaban voces del grupo de solteros como '¡¡no te creas hermosa porque se haya reunido todo el pueblo!!'. Luego había un banquete en el que el novio debía servir primero al jefe del poblado y luego al sacerdote y a ello le seguía un baile de toda la noche con tambores y campanas. En el caso de casarse una viuda, antes debía purificarse en el agua salada del mar, esperar un año desde el fallecimiento del marido y estar ligada a la casa de su anterior marido durante un tiempo. Era una forma de emplear su fuerza laboral para la familia del fallecido antes de ser mano de obra de otra familia 102 .

Según Nuria Fernández en investigaciones más recientes, los matrimonio bubis guardan una estrecha relación con los ciclos agrícolas, existiendo dos tipos diferenciados:

  1. Los que se practican actualmente conocidos como 'a estilo de país', que se llevan a cabo en toda Guinea Ecuatorial y en donde el padre biológico y el padre social de los hijos e hijas es la misma persona.
  2. Los estilos tradicionales y en los que destacan los mismos que aparecen en las fuentes antes mencionadas: el que mediante un ritual se le otorga a la mujer el espíritu de su nuevo marido, que la autora lo relaciona con el conocido y mencionado anteriormente como matrimonio Ribalar´eottó o compra de la virginidad y el Ribala re rijolé, que no llegaba a configurarse legalmente pero se hacía por amor. 'Rijole' significaría, de hecho, amor 103 .

La misma autora destaca que los matrimonios, aparte de llevarse a cabo entre personas de la misma localidad, se hacen partiendo del concepto de matrifocalidad para la vivencia,

101 Carlos CRESPO: Notas para un estudio… pp. 133-135

103 Nuria FERNÁNDEZ: ' Raíces para los espíritus: el ciclo agrícola del ñame en Bioko, Guinea Ecuatorial'. Anales del Museo Nacional de Antropología, 15 (2013), pp. 209-222.

102 Ibid., pp. 137-139

es decir, las personas 'se agrupan en torno a una madre, abuela o parientes vinculados por lazos maternos entre los cuales la cabeza de familia es una mujer' 104 .

En cuanto al ritual ligado a la muerte, en el caso del Abba , este se enterraba y se guardaba luto en toda la isla (o los lugares en los que el poder del Abba fuera real). A continuación, el rey pasaba a coronar a su hijo, que se colocaba en la plaza vestido de forma adecuada para la ocasión, sentado en una piedra frente al pueblo bubi. El rey pasaba a recordarle cuáles eran sus obligaciones como sumo sacerdote: no comer malanga (que era una fruta ligada a la feminidad), no limpiar ni cocer el ñame (era una actividad ligada al género femenino) y se le otorgaba un palo del árbol sagrado del poblado o iko que representaba la prohibición dictada 105 . Tenía prohibido trabajar y ello es relevante porque mostraba el ejemplo del rol de género masculino.

Si el fallecido en este caso era el rey, todas su mujeres se encargaban de lavarlo, untarle la pomada tradicional y vestirlo con sus mejores trajes. Lo sacaban de su casa por un lateral agujereando la pared y no seguían nunca un camino recto hasta el cementerio, sino que daban con frecuencia rodeos para despistar a los posibles espíritus. Tras ello, se celebra una ceremonia que dura un mes ( Raha ) en la que los más ancianos al amanecer y al anochecer de cada día cuentan sus hazañas delante de la casa. Las ancianas no contaban nada porque su palabra en el espacio público no tenía valor. Sin embargo, si el siguiente rey provenía de una familia distinta al del fallecido, debería ayunar y su segunda mujer estaba obligada a seguirle y purificarse en las aguas saladas de la playa. Antes, el futuro rey recibió las órdenes de los más ancianos del lugar: nunca más recogerá vino de palma porque ahora lo harán por él (una de las pocas actividades masculinas) 106 .

A parte de estos ritos, existían otros destinados a sucesos concretos del año en donde la mujer no participaba. Un ejemplo de ello es el boatté o danza de paz de los hombres y el kachá , la danza guerrera masculina, en donde los hombres fingían pelearse entre ellos. El Bomputtú, por ejemplo, era una fiesta que los ancianos realizaban para agradecer las buenas cosechas y se celebraban dos al año, una en diciembre cuando se planta el ñame y otra en junio cuando se recoge y en ella se sacrificaba un macho cabrío y el Bokottékatté, que tenía como fin expulsar a los malos espíritus y en el que participaba todo el

104 Nuria FERNÁNDEZ: ' Familias de Ureka. Monogamia secuencial, matrifocalidad y pertenencia ' en Nancy KONVALINKA (ed.): Modos y maneras de hacer familia. Las familias tardías una modalidad emergente , Madrid, Biblioteca Nueva, 2012, pp. 175-184.

106 Carlos CRESPO: Notas para un estudio… pp. 151-159.

105 Amador MARTÍN: La figura del Abba

pueblo. De estos ritos se deduce que la guerra, inexistente en esta isla, era una tarea masculina y mientras los ancianos dan gracias por la cosecha, son las mujeres las responsables por medio de su trabajo de los resultados de ella 107 .

Sin embargo, no podemos olvidar el papel fundamental de las mujeres, aparte de en las tareas productivas, en las concernientes a ese diálogo con los espíritus. Nos es imprescindible mencionar el rito de lotubia o lotumia (el nombre varía según si estuviéramos en la parte septentrional o meridional de la isla de Bioko) en la que las mujeres pedían a la diosa Esila o Bisilia por el fruto de la malanga, cuya siembra y cuidados correspondían al género femenino. Se celebraban en mayo y en diciembre coincidiendo con la siembra y la recogida del fruto. Otra ceremonia de vital importancia para el funcionamiento del pueblo bubi era la bonocha , que consistía en la recogida de agua del mar por parte de las mujeres y que se utilizaría para muchos otros ritos religiosos. Funcionaba como medicina que curaba, entre otras cosas, la esterilidad femenina (nunca se planteaba la esterilidad masculina). El rito consistía en un sencillo baile en la playa antes de recoger el agua y llevarlo a los santuarios. Durante esta celebración/ritual, los bubis de poblados distintos al que pertenecían las integrantes del ceremonial aprovechaban para raptarlas en muchas ocasiones 108 .

En torno a las prácticas religiosas bubis se deduce que la mujer no participaba de la vida pública y era desplazada de una parte importante de las celebraciones. Su fuerza de trabajo repercutía directamente sobre su marido (o familia del marido) y sobre su pueblo y mediante actos religiosos se les negaba el reconocimiento a buena parte de su trabajo. La maternidad era responsabilidad suya en tanto en cuanto los problemas derivados de ella recaían en la mujer, mientras que cuando la concepción tenía éxito el reconocimiento recaía en varones con cargo religioso. Además, la libertad sexual de ellas estaba muy restringida ya que, por un lado, se podía comprar su virginidad en el casamiento y, por otro, no tenía en teoría la posibilidad de entablar relaciones con otros hombres mientras su marido sí lo podía hacer con otras mujeres. Como hemos visto, la sociedad, mediante los ritos religiosos, es más proclive a desarrollar la individualidad del hombre, pues tiene un margen de acciones mayor que el de la mujer, menos carga de trabajo y un mayor número de ritos de paso individualizados.

107 Ibid., pp. 107-129.

108 Gustau NERÍN: Guinea Ecuatorial, historia… pp. 128 -129.

Las diferencias de género entre los ndowé: una revisión del texto del siglo XIX Costumbres bengas y de los pueblos vecinos de Ibía Dy'Ikèngue.

El texto fundamental con el que contamos para analizar las relaciones de género entre los ndowé a través de las manifestaciones religiosas es el de Costumbres vengas y de los pueblos vecinos , escrito por el reverendo presbiterano Ibía Dy'Ikèngue y que, según Praxedes Rabat, debió iniciar su redacción entorno al año 1864 acabándose de editar en 1872. La importancia de este texto reside en la crítica que, desde la posición de reverendo cristiano, un benga realiza sobre las costumbres de su pueblo. Su intento por hacer cambiar una serie de comportamientos desde la óptica cristiana pone de manifiesto parcialmente dos roles distintos del género femenino, el que vendría justificado por las tradiciones de la sociedad y el que aspira a imponerse mediante la evangelización.

El reverendo critica desde los presupuestos cristianos del siglo XIX el maltrato hacia las mujeres en estos pueblos, negando una creencia popular por la cual se aseguraba que la mujer y el hombre eran dos seres distintos ( betomba bebale ). Rechaza la extendida idea de considerar a la mujer una 'esclava' o una 'burra', la separación de espacios en los que se come por razones de género, la prohibición de ciertos alimentos para las mujeres o la ocultación intencionada de conocimiento. El matrimonio polígamo es también criticado por el reverendo, así como la dote, que considera que no es más que una justificación de compraventa de la mujer, y la negación de ser propietarias de sus propios bienes 109 .

Los ndowé tenían una religión muy parecida a la de los fang. Sin embargo, conocemos gracias al texto antes citado algunas peculiaridades propias. Por ejemplo, eran hombres los que podrían arrogarse la peligrosa capacidad de generar brujería, y da la sensación que, de existir la brujería femenina, ésta estaría muy infravalorada. Además, sabemos que en el mundo 'divino' existían hadas, ninfas, o dríadas, denominadas myondi pero desconocemos si realmente son significativas a la hora de conocer qué papel tenían las mujeres. A parte de ello, existiría una especie de institución que Praxedes Rabat compara con la Inquisición. Se llamaría yambi y que tendrían capacidad para considerar

109 Ibía DY´IKÈNGUE: Costumbres bengas y de los pueblos vecinos, Madrid, SIAL Ediciones, 2004, pp. 37-53.

culpables o no a determinadas personas por razones de tipo religioso y uno de sus objetivos sería consolidar el orden social tradicional en sus poblados 110 . Otro ritual es el kwedi , que se celebra con motivo de la muerte de un benga y tiene como objetivo acompañar a la familia de un difunto. En ella se come, se bebe y tienen lugar numerosas relaciones sexuales entre los solteros y solteras, prácticas, que fueron denunciadas por el reverendo Dy´Ikèngue. También existía el ikoma , que era un trato vejatorio que podríamos comparar con el akus de los fang. En ellos, las viudas eran maltratadas tras el entierro de su marido, en donde la participación de otras mujeres era una realidad y a lo que hay que añadir que, a estas viudas se les desheredaba y se le expropiaban todos sus bienes. Otro rito post- mortem era el kwai , que era para inculpar directamente a un sospechoso. Se le hacía ingerir una raíz a él o al grupo de sospechosos y los que consiguieran orinar y pudieran hacerlo, serían absueltos. Si retenían líquidos, eran condenados 111 . Para el reverendo Dy'Ikèngue, el nuevo rol que debía de adoptar la mujer debía basarse en imitación del rol de la mujer cristiana. Es por ello que la capacitación para realizar un oficio y la represión de los instintos sexuales así como la culpabilidad femenina juega un papel fundamental en sus escritos: 'Que aprendan la costura, a lavar la ropa, plancharla. Que aprendan a realizar labores que las mujeres aprenden en los pueblos civilizados y además que se comporten tal y como las mujeres se comportan en esos pueblos […] Uno de los hábitos que tenéis y que no me podéis negar es la costumbre de seducir a los hombres […] Aprende primero, y desde la más tierna juv entud, a frenar las ansias sexuales de los hombres' 112 . A través de investigaciones recientes sobre el periodo actual como las de Virginia

Fons, sabemos que en el matrimonio las mujeres ndowé se casan siempre antes de los veinte años. Tras quedar embarazada, la mujer pasa un periodo de tiempo en el mbombi , que es la casa de su mochio o suegra. Se le hacía engordar, ya que se compara a la mujer con un árbol, es decir, se establece un paralelismo entre la savia y el agua que necesita un árbol con la sangre y el semen, ya que, a partir de ellos, se generan frutos. Los conceptos clave que rodean al embarazo se mueven en torno a reforzar el evusu o fuerza interior.

110 Nota a pie de página de Praxedes Rabat Makanbo a la obra que prologa de Ibía DY´IKÈNGUE: Costumbres bengas y de los pueblos vecinos, Madrid, SIAL Ediciones, 2004, p. 118.

112 Ibid ., pp. 43-46.

111 DY´IKÈNGUE: Costumbres bengas … p. 135.

128

Para ello había que ingerir determinados alimentos, realizar lavativas y baños de vapor, recibir masajes para colocar al bebé y no practicar sexo, pues eso podría ahogar en la suciedad al pequeño 113 . Esta represión del sexo solo afectaba a la mujer, ya que ésta solo tenía un marido. Del embarazo también podemos destacar la creencia religiosa en la existencia de alimentos que no eran adecuados para la madre y el feto. Por ejemplo, no se debía consumir el vie , una especie de antílope, porque se creía que la cabeza del niño, conforme salía del útero, volvía a entrar; o el eoka , pues se afirmaba que el niño saldría con tres dedos y cara de ratón. Podemos pensar que estas limitaciones en la dieta revertían en el resto del grupo pero nunca afectando a los hombres. Tras el parto, la placenta se tiraba al mar y se plantaba el cordón umbilical al pie de un banano y se realizaba el ritual del tabamachia (en honor a la madre) y se limpiaba al recién nacido con aceite mezclado con semillas de bosque mientras se observaba si alguno de sus comportamientos recordaba a algún pariente. Todo ello, al ser del ámbito reproductivo, era ejercido por mujeres 114 . Estas últimas afirmaciones, aunque de un periodo reciente, van en consonancia con muchas de las afirmaciones del reverendo.

La religión de los 'fang', o lo que es lo mismo, la religión de los 'hombres'.

El concepto de Dios es complejo para los fang y en ningún momento se le da culto de manera directa. El culto se realiza sobre Nzama , que representa al primer hombre del cual son descendientes todos los fang sobre la faz de la tierra. Nzama a su vez, es creación directa de Dios ( Mebe´e o Mebegue ). Sin embargo, otro relato fang que proviene de los bwiti defiende que existía una madre o Alonkok que creó el camino del Sol y la Tierra y un dios Nzama que, al acabar el mundo conocido le preguntó a dos deidades inferiores, Nkwa y Mebege , que si había hecho bien el mundo. Sus respuestas apuntaron a una misma dirección: sólo faltaba un amo para todo aquello. Así nació el fang cuya traducción literal es el 'hombre'. También sabemos que los espíritus tenían un peso muy importante y los espíritus de los ancestros eran objeto de culto en un ritual que se denomina malan . Era una práctica exclusiva de los hombres en donde las mujeres y los niños eran amenazados

113 Virginia FONS: 'Algunas consideraciones teóricas a propósito de la concepción de la salud procreativa de las mujer es ndowé de Guinea Ecuatorial' en Fernando JUÁREZ (Ed.): La diversidad frente al espejo. Salud, Interculturalidad y Contexto Migratorio , Quito, Ediciones Abya-Yala, 2009, p. 214 114 Ibid., pp. 216-221

con la muerte si veían parte del ritual. A través de este culto se potenciaba el patriarcado 115 .

Con respecto a las diferencias de género que podemos encontrar en lo que se refiere al personal religioso, la bibliografía nos da poca información al respecto. Podemos afirmar que la clase sacerdotal ( Esesa-Melan o Mbaglabyere ) no tenía un poder político ni gobernaba. Sin embargo, gozaba de amplias libertades y de 'una autoridad real que le permitía fiscalizar moralmente a las autoridades políticas y económicas, con consecuencias sociales para el ejercicio de sus funciones'. Un rasgo important e de la clase sacerdotal era su importancia en la educación o también denominada como 'transmisión de los secretos del clan'. Estos secretos de clan debían ser transmitidos por el sacerdote en última instancia y también de forma más continua, ya que los propios padres o abuelos podían realizar esta función de forma más puntual y muestra como los conocimientos de poder pasaban de hombre a hombre y cómo era siempre un representante del género masculino el que estaba en la cúspide 116 .

Los rituales fang: diferencias entre los rituales masculinos y femeninos.

Se conoce la existencia de una danza llamada el So . En ella se reproducía fielmente el acto sexual y formaba parte del rito de iniciación masculino, el paso de la adolescencia a la madurez. En ella accedían los niños con 7 años aproximadamente y se apoyaba en la elaboración de un ayon o choza en la que se llevaría a cabo el ceremonial. Por la mañana temprano, cada joven aportaba su cuerno de So (antílope) y se baila y entregan ofrendas a un espíritu. Luego se los encerraba en un templo y se les obligaba a que pasaran pruebas como comerse excrementos o vómitos. No existía pese a ello, un rito de iniciación para la mujer. Otro rito llamativo de los fang era el Ngui (gorila), que era un rito de penitencia que al principio de los tiempos se consideraba un medio mágico para equilibrar los actos buenos y malos de la sociedad, pues en él, una persona reconocía haber realizado un acto malévolo o desenmascaraba a quien lo había hecho y a cambio del reconocimiento, se le practicaba este rito. Por ello es considerado también como un mecanismo social que propugna el orden y el sistema patriarcal 117 .

115 Gustau NERÍN: Guinea Ecuatorial, historia… , pp. 113-173.

117 Víctor BORREGO: 'Visión' y conocimiento: el arte fang de Guinea Ecuatorial , Madrid, Universidad Complutense de Madrid, Servicio de Publicaciones, 2001, pp. 160-161

116 Joaquín MBANA: Brujería fang en Guinea Ecuatorial. El Mbwo , Madrid, Sial Ediciones, 2004, p. 17.

En lo referido al matrimonio, conocemos de la existencia de una costumbre llamada ebonngon , que permitía la unión libre de un hombre y una mujer (sin que se le otorgara el derecho de paternidad). A cambio, el varón debía regalar constantemente a la familia de dicha mujer por los favores sexuales, por lo que deducimos que el padre de la mujer era el beneficiado. Es este derecho de paternidad el que marcaba la diferencia entre el matrimonio sacralizado y el que no. Sin embargo, la virginidad no estaba sacralizada como sí que lo estaba entre las sociedades bubis. Otro ritual era el akus, un castigo al que eran sometidas las viudas fang. Consistía en unas palizas rituales a las viudas durante el entierro de su marido. Por un lado, para los fang, las viudas eran sospechosas de haber causado la muerte de su marido (muerte por brujería). Durante este acto se solía poner a la mujer desnuda y se la hacía revolcar por basuras, mientras era objeto de duchas frías y golpeada periódicamente. Por supuesto que no todos los castigos eran iguales. El castigo podía ser menor si la mujer tenía vínculos con la familia del muerto o su familia entregaba regalos a la familia del fallecido 118 .

También existe entre los fang una creencia a la que algunos autores han denominado como brujería y, desde nuestra posición, se nos hace imposible discernir si se trataban de antiguos rituales étnicos o, por el contrario, se consideraban ajenos a ello. La brujería nace entorno al concepto de evú , que fue creado por Nzama y lo hizo vivir en la selva, alejado de los humanos. La leyenda cuenta que la mujer acabó teniendo contacto con él, desobedeciendo a Nzama y ella fue la que lo trajo al poblado de los humanos 119 . Sin embargo, se podía dar el caso de que un hombre fuera acusado de brujería, aunque lo cierto es que la mujer era la principal sospechosa de estas prácticas.

Es innegable la relación que existe entre religión y sistema patriarcal. A partir de los estudios más recientes podemos llegar a la conclusión de que el sistema religioso existente en el pasado justificó acciones de carácter machista como que a las mujeres fang se les negaba el acceso al conocimiento en numerables ocasiones. Además, se les culpaba del mal acaecido de numerosas maneras. La muerte de su marido es uno de los casos, pero no deja de ser curioso el paralelismo existente entre la manzana de Eva en la tradición judeocristiana y la de la brujería en el caso de los fang. A ello hay que añadir la existencia

118 Gustau NERÍN: Guinea Ecuatorial, historia… , pp. 123-171

119 Joaquín MBANA: Brujería fang… , p. 31.

de la poligamia y de la dote que no deja de ser una transferencia a cambio de un casamiento que implicaba apropiarse de la mano de obra femenina.

Llegada del cristianismo e influencia en los roles de género.

Pese a que 1777 fue la fecha en la que España se hizo con el control teórico de los territorios de la actual Guinea Ecuatorial, no fue hasta 1855 cando se ocupó definitivamente la actual isla de Bioko por las autoridades españolas. Y si bien es cierto que hasta 1858 no se fundó la primera escuela religiosa masculina que perduraría en el tiempo, no es hasta el año 1886 en el que llegan a la isla las Religiosas Concepcionistas, que fueron reclamadas por los misioneros que previamente había en Guinea Ecuatorial tras constatar la importancia de la mujer africana en la sociedad 120 . En los centros elementales masculinos que fueron creando los católicos se enseñaba Catecismo, Historia Sagrada, Religión y Moral, así como Gramática castellana Agricultura práctica o Nociones de Historia y Geografía de España 121 . Además de esta función educativa y moralizadora, los misioneros también se encargaban de que los negros estudiantes, tras acabar el colegio, tuvieran una esposa con la que practicar el matrimonio cristiano; las monjas eran las encargadas de suministrar estas mujeres 122 . Allá por el 1883, tenemos constancia de que las prácticas de la poligamia y el

'divorcio' debieron ser practicadas por gran parte de la población fang, pues los misioneros católicos protestaron insistentemente por el hecho de que los protestantes lo respetaran. De hecho, los católicos consideraban que la vida sexual del negro era el mayor obstáculo para su civilización, a lo cual no culpaban por la malicia innata del negro. Sin embargo, la imposición del matrimonio monógamo afectaba a la esencia del fang pues los hombres utilizaban la poligamia para afianzar su jerarquía social, llegando incluso a pensar que los misioneros querían quitarles a sus mujeres 123 .

120 SÁNCHEZ: El pamue imaginado… , p. 39.

122 Gustau NERÍN: Guinea Ecuatorial, historia… , p. 185.

121 Véase Heriberto RAMÓN ÁLVAREZ: Historia de la acción cultural en la Guinea Española , Madrid, CSIC, 1948; y estudios más recientes como Olegario NEGRÍN: España en África Subsahariana. Legislación educativa y aculturación coloniales en la Guinea Española 1857-1959 , Madrid, Editorial Dykinson, 2013;

123 Gustau NERÍN: La última selva de España. Antropología, misioneros y guardias civiles , Madrid, La Catarata, 2004, p. 111.

El Patronato de Indígenas de 1904 además, establecía en el artículo III, que se debía 'desarrollar la cultura' y 'el sentido moral' del ne gro. Todo ello debemos enmarcarlos en un contexto en el que desde la educación española presentaba al negro como homo infantilis 124 . No fue hasta 1924 cuando se empezó a atacar duramente las costumbres matrimoniales, pues se impuso la negación de la devolución de la dote al viudo si la mujer moría poco después de casarse y prohibió el matrimonio con niñas pequeñas. Pese a estas medidas, Gustau Nerín afirma que tradicionalmente, las costumbres sexuales de los fang no se destacaban por un estado de libertinaje, sino que estaban muy controladas por el grupo. El acto sexual solo era permitido por la noche para garantizar la fidelidad y la existencia de abortos era marginal, pues consideraban como un valor supremo el de la fertilidad femenina 125 .

El año1927 fue la fecha en la que se intensificaron las labores de educación en río Muni (la parte continental), predicando la Buena Nueva mediante efectivos poblacionales de etnia fang pero, su situación junto a los misioneros, los hacía estar en una posición privilegiada que les llevaba a cometer abusos sobre las mujeres de otros fang. La solución que se le dio a esto, fue utilizar a fang que ya estuvieran casados para frenar las extorsiones de tipo sexual en una sociedad en donde la mujer estaba desprotegida. A su vez, la escuela católica preparó a la mujer africana de forma que desempeñara el mismo rol que el de la mujer europea. Para ello se le enseñó insistentemente la costura y el bordado en los colegios de monjas. Con ello se intentaba invertir las actividades de cada género, que estaban tradicionalmente reafirmadas por los ritos de carácter religioso. En el caso de los varones, el sistema era el de instruirlo a la manera europea y en muchas ocasiones, los misioneros amenazaban a los padres que se resistían a dejar a sus hijos e hijas en los colegios religiosos, con la condena eterna. En la década de los 30 estas misiones formaban pequeños pueblecitos anexos en el que 'las mujeres tienen idea ya del pudor y velan sus desnudeces' 126 con lo que se acaba con la costumbre tradicional de no cubrirse sus órganos sexuales hasta el matrimonio.

También era curioso el complejo de inferioridad que el negro llegaba a aceptar. José Más nos comenta que la mujer de su amigo Enrique, de etnia bubi, rechazaba los vestidos tradicionales y se calzaba con botas pomposas, indumentaria occidental e iba a

124 Javier BANDRÉS y Rafael LLAVONA: 'Psicología y Colonialismo en España (II): en busca del Cociente Intelectual del Negro', Psychologia Latina , 1 (2010), pp. 154-162.

126 Gustau NERÍN: La última selva de España… , pp. 124-209.

125 Gustau NERÍN : Guinea Ecuatorial, historia… , pp. 69-79.

misa todos los domingos sin falta, negando su pertenencia a la sociedad bubi 127 . Esto se encuadra en una discriminación doble: por sexo y por color de piel. Es lo que Nerín denominó 'jerarquización generorracial' y que se refleja en que para un blanco una mujer negra era apta para tener relaciones sexuales pero no para casarse y tener una familia 128 . Para otros autores 'un blanco no podía contraer matrimonio con una negra, ni tampoco un negro con una blanca. Sin embargo, se permitía 'el concubinato' entre blanco y negra (o negras), un amancebamiento tantas veces condenado por la Iglesia colonial cuando era practicado por los mismos autóctonos' 129 . Estas afirmaciones tienen su reflejo en los perfiles sociodemográficos de los militares de la Guardia Colonial en Guinea y es que aquellos con apellidos europeos llegaban al país mayoritariamente solteros, mientras que los que tenían apellidos africanos entraban en el cuerpo, casi en la totalidad de los casos, casados cristianamente con una mujer negra 130 . Sin embargo, el mestizaje proveniente de las relaciones sexuales entre los españoles que iban a Guinea y las mujeres africanas era alabado por los religiosos, que lo consideraban una peculiaridad del modo colonial español. Como dijo Maetzu ya en 1941, se trataba de una 'fusión de sangres', 'fusión de lengua' y 'transfusión de religión'. Ernesto Giménez Caballero, uno de los ideólogos del franquismo llegó a afirmar que 'si el secreto de la mística consiste en aspirar a la unión del alma con Dios, el del mestizaje, aquel de intentar unir, ¡oh consigna divina!, la sangre de todos los hombres en fraternidad cristiana y universal.' 131 .

Conclusiones y reflexiones finales.

El propósito de este texto ha sido mostrar de manera breve cómo, a través de la importancia dada a diversos aspectos como el significado simbólico de la virginidad, la diversidad de ritos de paso y sus diferencias con los hombres, la propia organización del personal religioso, las diferencias de género existentes en las propias deidades o la apropiación de la fuerza de trabajo femenino basándose en una justificación 'divina', las

127 José MÁS: En el país de los bubis …, p . 178.

129 Justo BOLEKIA: Aproximación a la historia …, pp. 78-79.

128 Gustau NERÍN: Guinea Ecuatorial, historia… , pp. 110-113

130 Resultados de una investigación aún sin publicar del propio autor y que llevará por título Un estudio sociodemográfico de la Guardia Colonial en Guinea Ecuatorial .

131 Gustau NERÍN: Guinea Ecuatorial, historia… , pp. 128-133.

religiones han servido para justificar distintas opresiones sobre las mujeres antes y durante el periodo de la colonización española en Guinea Ecuatorial.

Así mismo, la exportación de un modelo de familia y unos roles de género muy concretos por parte de los colonizadores (los derivados del cristianismo católico) se han traducido en nuevas formas de opresión para las mujeres africanas que, con la llegada de los colonos blancos, han tenido que enfrentarse a las relaciones desiguales de poder que otorgó una jerarquía etno/racial que colocaba al hombre blanco y toda su cosmogonía en una situación de privilegio con respecto al conjunto de poblaciones negras.

Conocer el pasado de las mujeres no europeas en toda su diversidad es clave para comprender las distintas formas en las que se ha manifestado un sistema de relaciones sociales -el patriarcado -que inferiorizó y sigue inferiorizando a las mujeres a lo largo y ancho del planeta. Pese a ello, somos conscientes de las limitaciones de este estudio y carga etnocéntrica que pueda desprenderse de la utilización de unas fuentes que han sido producidas por hombres y, en gran proporción, por hombres occidentales. Se hace, por tanto necesario, tratarlo desde otras perspectivas para abordarlo en toda su complejidad.

Un estudio sociodemogrÆfico de la Guardia Colonial en Guinea Ecuatorial

En Beatriz Frieyro (Eds.). La investigaci n sobre los EjØrcitos de la Espaæa contemporÆnea: estudios de caso. Madrid. Instituto Universitario GutiØrrez Mellado-UNED, pp. 184-204.

136

Un estudio sociodemográfico de la Guardia Colonial en Guinea Ecuatorial

Resumen: En el siguiente artículo realizamos, a partir de 276 expedientes militares del Archivo General Militar de Guadalajara (AGMG), un estudio sociodemográfico de las tropas de la Guardia Colonial en Guinea Ecuatorial. En él destacamos las diferencias entre los soldados naturales de la actual Guinea Ecuatorial y los que provenían de la metrópoli y de otras partes de Europa y de América Latina en lo relativo al estado civil, la talla, el peso y la formación profesional y académica. También hemos considerado de vital importancia señalar las provincias españolas de las que partían los soldados españoles con el fin de proponer futuras líneas de investigación. Todo ello lo relacionamos íntimamente con el contexto histórico con el propósito de arrojar más luz sobre el pasado colonial de Guinea Ecuatorial.

Palabras clave: Guinea Ecuatorial, España, Guardia Colonial, militar, socio-demografía.

Abstract: In this paper I analyze, from 276 military records of Archivo General Militar de Guadalajara (AGMG), a sociodemographic study of the Colonial Guard in Equatorial Guinea. Moreover, I emphasize the social and economic differences (marital status, height, weight and academic and professional training) between the African soldiers and the Spanish, European and American soldiers. I has also considered of really vital importance to include the provinces that the Spanish soldiers came from in order to propose future issues of study. All of this is related to the historic context and the aim of knowing more about the colonial past of Equatorial Guinea.

Keywords: Equatorial Guinea, Spain, Colonial Guard, military, sociodemography.

Introducción, objetivos y metodología

La historiografía española, a diferencia de otras europeas como la francesa o la inglesa, ha dedicado un interés, que nos atrevemos a calificar de mínimo, a la investigación de su pasado colonial en el África Subsahariana, que como es conocido, sólo contó con los territorios de Río Muni y Fernando Poo y que a día de hoy conforman el país de Guinea Ecuatorial. La escasez de trabajos sobre este territorio, consideramos que pone de manifiesto una importante laguna de nuestra historiografía, que entronca con el desconocimiento general que tenemos en la actualidad sobre nuestro pasado colonial en el África negra. Esta «indiferencia» puede llevarnos a lo que podríamos calificar como de profundo olvido de nuestro pasado. Justifica la anterior afirmación, entre otras cuestiones, comprobar cuando analizamos los manuales escolares de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato actualmente vigentes, lo invisible que es Guinea Ecuatorial tanto en los temas de colonización y descolonización, como en la propia asignatura de Historia de España.

Pese a que el país subsahariano no ha sido un objeto de estudio de manera habitual en España, es de justicia destacar una serie de trabajos que han tenido como objetivo conocer nuestro pasado en el África negra. Entre ellos podemos destacar aquellos que han tenido como eje central el estudio de los discursos producidos desde Occidente y África como: El pamue imaginado. Los fang de la literatura colonial española (2011) de Raúl Sánchez; La colonización del imaginario. Imágenes de África (2003) de FernándezFigares; Nacionalismo anticolonial en Guinea Ecuatorial: de españoles a guineanos (2003) de Alicia Campos o Discurso de la hispanidad y política racial en la colonización de Guinea Ecuatorial durante el primer franquismo (2013) de Álvarez Chillida. Otros autores por su parte se han centrado en aspectos más específicos como la educación: España en África Subsahariana. Legislación educativa y aculturación coloniales en la Guinea Española (1857-1959) de Olegario Negrín (2013); el contexto internacional en el proceso de descolonización, The decolonization of Equatorial Guinea: the relevance of the international factor (2003b) nuevamente de Alicia Campos; o la economía colonial, campo en el que destacan los trabajos de Sant Gisbert (2009) El modelo económico colonial y sus contradicciones: Fernando Poo (1900-1936) o el reciente estudio de Carnero y Díaz (2014) Aproximación a la economía de Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial .

Referidos al mundo militar, los trabajos tampoco han sido muy numerosos y en ocasiones se han centrado en ciertos aspectos castrenses dentro de un contexto mucho más global. Así por ejemplo destacamos investigaciones como la de Gustau Nerín en 2010, La última selva de España. Antropófagos, misioneros y guardias civiles , u otros mucho más específicos como El Armamento de la Guardia Colonial y Territorial de la Guinea Española de Jesús Núñez (2002).

En este contexto y, partiendo de las posibilidades que ofrece el Archivo General Militar de Guadalajara (AGMG) para conocer la realidad pasada de Guinea Ecuatorial, de acuerdo a trabajos anteriores como el de López Jiménez (2004) Fondos documentales conservados en el archivo militar de Guadalajara o el de López Wehrli (2011) Fuentes documentales para el estudio de la descolonización y de la independencia de los territorios en los archivos militares españoles, creemos que un estudio socio demográfico de los expedientes militares de la Guardia Colonial puede aportarnos más conocimiento sobre nuestro pasado en los antiguos territorios coloniales españoles del África Subsahariana.

El objetivo fundamental de este trabajo es aproximarnos al conocimiento de cuáles fueron las características socio demográficas de los filiados en la Guardia Colonial de la actual Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial. Para ello acudimos a uno de los datos que recoge la documentación militar del AGMG, que es la estatura de los alistados en España. De este modo, y en consonancia con lo que defiende Martínez Carrión (2005), consideramos que la talla es un espejo del nivel de vida de la población y nos permite hacer aproximaciones a aspectos de importante relevancia como la desigualdad entre grupos sociales, su bien estar biológico o el impacto de los contextos locales en los individuos. Además, vemos necesario indagar en las diferencias que existieron entre los soldados naturales de la metrópoli y los naturales de los territorios colonizados, partiendo de la hipótesis de que existieron diferencias sustanciales entre estos dos colectivos, derivadas, entre otras causas, de las relaciones desiguales de poder que tuvieron lugar entre ellos.

Para lograr este objetivo consideramos que es fundamental analizar, en la medida en la que las fuentes documentales nos lo permitan, datos como la edad de filiación, la estatura y pesos medios, la procedencia de los miembros de la Guardia Colonial, el estado civil en el momento de la filiación (muy relevante si tenemos en cuenta las diferencias jurídicas que existían entre blancos y negros) y las profesiones que desempeñaban antes de ingresar en la Guardia Colonial, muy representativas estas últimas, tanto del nivel

económico como de la clase social a la que pudieron pertenecer los miembros de la Guardia Colonial.

Para ello, contamos con las fuentes disponibles del AGMG que hacen referencia a la Guardia Colonial en Guinea Ecuatorial, un total de 73 cajas, de las cuales 41 corresponden a expedientes militares. Por tanto, estas últimas referenciadas han sido objeto de análisis para el desarrollo de la investigación. La fecha de filiación, de la muestra que hemos utilizado, de los naturales de Guinea oscila entre agosto de 1951 y enero de 1961.

Para este estudio hemos analizado un total de 276 expedientes de un universo total de 765 expedientes (todos del Archivo General Militar de Guadalajara), una cifra ligeramente superior a la que le correspondería a una muestra con un 5% de error y 95% de intervalo de confianza, por lo que se trata de una proporción válida para iniciar una investigación de este tipo.

Los expedientes analizados en este trabajo comienzan con la fecha de la filiación de febrero de 1933 y correspondiendo el último a la fecha de filiación de enero de 1961, es decir, abarcando prácticamente veintiocho años. De entre ellos, 19 expedientes corresponden al periodo anterior al inicio de la Guerra Civil (17 de julio de 1936), 41 expedientes al comprendido entre la anterior fecha y el final de la Guerra Civil (1 de abril de 1939) y el resto, un total de 118 expedientes, correspondientes al periodo posterior. Los demás, o bien no cuentan con fecha de filiación, o ésta es ilegible.

Así mismo, para el resto de datos analizados hemos tenido que enfrentarnos al mismo problema. Solo contamos con 205 expedientes que incluyen información sobre el estado civil, 220 sobre profesión u oficio ejercido en el momento de la filiación, 128 sobre la confesión religiosa, 28 sobre si se disponía de estudios secundarios y 27 sobre el conocimiento de otros idiomas.

A la hora de abordar este trabajo consideramos que es clave presentar algunos aspectos fundamentales del pasado colonial en el país subsahariano. En primer lugar, haremos un breve recorrido por la historia de España como metrópoli de Guinea Ecuatorial, imprescindible para conocer el contexto histórico y los acontecimientos que tuvieron un posible impacto en la población española y guineana. En segundo lugar y, debido a que vamos a establecer una comparación entre los naturales de la metrópoli y los de la colonia, consideramos imprescindible analizar las diferencias existentes entre

unos y otros que se reflejan en un primer estadio, como veremos, en las diferentes leyes que regían a estos dos grupos humanos.

Por último, debemos añadir que durante nuestra estancia en el Archivo General Militar de Guadalajara para la consulta de los expedientes personales que son la base de nuestra investigación contamos en todo momento con una gran ayuda por parte tanto de los trabajadores y trabajadoras civiles del centro como de los militares que allí se encontraban. La consulta de los documentos fue una tarea mucho más sencilla gracias a su trabajo.

La colonización española en Guinea Ecuatorial: de sus orígenes al franquismo.

La consecuencia de la firma de los tratados de San Ildefonso y del Pardo entre España y Portugal durante los años 1777 y 1778, fue un intercambio de posesiones entre estos dos países. España se hizo con los territorios de Fernando Poo y Annobón en el Golfo de Guinea, y Portugal recibió los territorios Santa Catarina y la provincia de Río Grande en el Sur de Brasil. Las razones fundamentales de este acuerdo por parte de las autoridades españolas eran de naturaleza económica. Una de las razones fundamentales era que se aspiraba a nutrir las colonias de América de esclavos de forma autónoma, es decir, sin tener que tratar con intermediarios de otros países con el aumento de costes que conllevaba. Otra razón no menos importante era la de contar con una base de apoyo en el largo camino con el tráfico que suponía el negocio mercantil vías marítima con Filipinas (Carnero y Díaz, 2014, p. 711).

Sin embargo, según Olegario Negrín (2013, p. 44), no es hasta 1843 cuando se plantea por primera vez controlar realmente el territorio y no es, como afirma Raúl Sánchez (2013, pp. 37-39), hasta 1855 cuando se ocupó definitivamente la actual isla de Bioko (Fernando Poo) por las autoridades españolas, fundándose tres años después la primera escuela religiosa masculina que perduraría en el tiempo. De hecho, fue precisamente en 1858 cuando existe un primer gobernador español en la zona, llamado Carlos Chacón y que afirmó a la metrópoli en referencia a los territorios guineanos que 'inglesa es la lengua, inglés su comercio, ingleses los barcos que fondean las bahías e inglesa la moneda que circula (Fernández-Figares, 2003, p. 71, citado de Armando Ligero). En 1886 llegarían a la isla las Religiosas Concepcionistas, reclamadas por los misioneros tras constatar la importancia de la mujer africana en la sociedad (Sánchez, 2013, pp. 37-39).

Ya desde el último cuarto del siglo XIX, el papel de la Iglesia era fundamental, pues los misioneros actuaban como 'agentes de penetración y vigilantes de la moral pública' (Bolekia, 2003, p. 75) dado que España no disponía de funcionarios como para poder ejercer un indirect rule 132 (Nerín, 1998, p. 28). Sin embargo, no podemos olvidar que fueron los exploradores, antes que los misioneros, los precedentes 'necesarios' de la colonización (Sánchez Lobera, 2014, p. 51), ya que su labor descriptiva, inventarial y cartográfica, fue clave para ampliar la influencia de los estados nación occidentales sobre sus futuras colonias.

Pese a todo lo anterior, no fue hasta 1898 cuando España se concentró en la explotación de las tierras del continente africano (Nerín, 1998, p. 15), política que provocó que en los inicios del siglo XX se avanzara en un proceso de burocratización de la colonia, abriendo una segunda etapa de colonización que llegará hasta el inicio de la Guerra Civil en 1936 y que se caracterizará por una situación inmersa en una ausencia de 'una política colonial estable […] y de suficientes inversiones en infraestructuras que favorecieran el desarrollo económico' (Sánchez, 2011, pp . 38-39). Sin embargo, mientras aún en 1914 la presión colonial era todavía escasa en el territorio continental debido a la indecisión de la metrópoli española (Nerín, 2010, p. 37), el primer cuarto de siglo acabó caracterizándose por una mayor explotación de los recursos naturales por parte de la metrópoli y por el uso indiscriminado de la violencia contra los autóctonos a fin de proteger cultivos como el cacao, el café o la caña de azúcar, especialmente en Fernando Poo (Bolekia, 2003, p. 73).

Este proceso de burocratización se puede apreciar a partir de 1904, que es cuando ' se puede ya hablar de una mínima ordenación administrativa del territorio ' por parte de España, apareciendo las primeras legislaciones sobre la explotación forestal, la propiedad urbana, así como sobre la propiedad de los indígenas y la regulación de los sus derechos y deberes mediante el Patronato de Indígenas (García Ascanio, 2010, p. 9). Es precisamente el Real Decreto de 11 de junio de 1904, completado en enero de 1905, el que acabó atribuyendo al Estado español ' la propiedad del territorio, respetando la propiedad de las tierras comunales que desde siglos antes venían cultivando los nativos ',

132 Indirect rule hace alusión al sistema colonial británico que permitía implantar en los territorios controlados un gobierno indirecto a través de autoridades locales, colaboracionistas y que jugaran un papel de mediadoras (Nerín, 1998: 28). El diccionario Oxford lo define como un 'a sy stem of government of one nation by another in which the governed people retain certain administrative, legal, and other powers' (un sistema de gobierno de una nación sobre otra en la cual la población gobernada mantiene competencias administrativas, legales o de otro tipo).

aunque la expropiación se presentaba como un instrumento al servicio del interés nacional (Ndogo-Bidyogo, 2014, p. 4).

En este mismo año, además, se estableció la Policía Indígena, que a los tres años pasó a denominarse 'Guardia Civil de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea' cumpliendo unas tareas muy similares a la del 'benemérito Instituto en España'. En 1908, cuatro años después, se fijó la creación de la Guardia Colonial de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea con la intención de que asumiera 'las misiones aduaneras, militares y policiales' (Núñez, 2002).

Imagen 1: Guardia Colonial de Guinea en formación

Fuente: pinterest.com (n. d.), https://www.pinterest.com/pin/312859505338613690/

A partir de 1926 se hace más visible la presencia española en el territorio continental de Río Muni (García Ascanio, 2010, p. 9), y a partir de 1936 entramos en lo que Negrín, desde una perspectiva educativa, considera una nueva etapa con la victoria en la guerra civil española de los militares golpistas (Negrín, 2013, pp. 33). Dentro de esta nueva etapa que señala Negrín, la fecha de 1938 cobra especial relevancia, pues en ella la colonia pasó

a estar en manos de la Dirección General de Marruecos y Colonias, dependiendo directamente de la Presidencia de Gobierno, lo que suponía un reconocimiento de facto de estos territorios por parte de la metrópoli (Bolekia, 2003, pp. 76).

Durante la etapa del franquismo, la propia política autárquica ejercida concebía a las colonias españolas 'como el elemen to complementario y necesario para su propio éxito, dándole la rimbombante denominació n de Espacio Vital de España'. Así, l as colonias africanas debían proveer de materias a la metrópoli y ayudar a dar salida a sus productos industriales (Carnero y Díaz, 2014, p. 723).

De hecho, autores como Justo Bolekia (2003, pp. 74-78) defienden la idea de que España sacaba grandes beneficios de Guinea Ecuatorial argumentando que 'era cada vez mayor el número de colonos que llegaban a dichos territorios' y 'sobre todo p orque el Estado español había dejado de dedicar partidas presupuestarias al tema del mantenimiento de la administración colonial', mientras que otros investigadores como Fernando Carnero y Álvaro Díaz (2014, p. 734) consideran en trabajos mucho más recientes y documentados que hay que diferenciar entre unos empresarios privados que hicieron negocio en las colonias africanas y se beneficiaron de la mano de obra barata y de los tratamientos favorables en materia comercial e impositiva; y un Estado que derivó una parte muy significativa de sus presupuestos a cubrir los gastos provenientes de la administración colonial y la inversión de carácter público. Otros como Francisco Ela, hacen hincapié en el enriquecimiento ' que dos o tres familias pudieran allí hacer mediante la explotación de los recursos naturales y el monopolio económico" (García Ascanio, 2010, p. 8) por lo que considera que las plusvalías que de allí salieran acabaron quedándose en pocas manos.

Además, hay que tener en cuenta los factores que explicarían la presencia española en Guinea Ecuatorial. Según Liniger-Goumaz, éstos serían cuatro; por un lado, la legitimidad de los tratados hispanoportugueses; en segundo lugar, la concepción de Euráfrica 133 como concepto geopolítico; por otro lado, la visión de colonialismo equiparable al de aumento de desarrollo y freno del comunismo y, por último, el objetivo de la 'españolización'. Esto último tuvo especialmente unas consecuencias nefastas para

133 Concepto que hace referencia a las relaciones entre África y Europa, siendo en mayoría de ocasiones, unas relaciones desiguales de poder basados en el dominio y la explotación.

el diverso y rico conjunto de culturas africanas existentes con anterioridad a la llegada de los colonizadores. (García Ascanio, 2010, p. 8).

Lo negro y lo blanco de la colonización española de Guinea Ecuatorial

"La etapa colonial supuso para los guineanos la institucionalización de la desigualdad civil entre blancos y negros" (García Ascanio, 2010, p. 8). Desde el inicio de la colonización, los europeos que se asientan en suelo africano aumentan en número, siendo en el siglo XIX eminentemente ingleses y, en el resto de periodos posteriores, mayoritariamente portugueses y sobretodo españoles, esencialmente de procedencia urbana y con trabajos (funcionarios, plantadores, forestales, comerciantes o empleados de las industrias) por los que cobraban hasta tres veces más que en la metrópoli (Negrín, 2013, p. 39). La mayoría de ellos se concentraban en Fernando Poo, lo que explica que allí aconteció el mayor proceso de expropiación tierras a la población local (Bolekia, 2003, p. 80).

La educación colonial española pretendía mostrar al negro como homo infantilis o, en otros casos, con una visión racista y legitimadora de la subordinación del negro al blanco y que se intentó demostrar continuamente (Bandrés y Llavona, 2010, p. 162). De hecho, en palabras de Fernández-Fígares (2003, p. 18) 'en el seno de las instit uciones colonialistas, el salvajismo de los habitantes del continente va cediendo su matiz en favor de su infantilismo y su necesidad de protección, como base que justificara las rígidas normas de control y, en definitiva, de sometimiento'. Es, sin lugar a dudas, una de las argumentaciones más recurrentes de los países colonizadores a lo largo de la historia.

Ello nos ayuda a entender que la Guardia Colonial, en donde también existía un claro concepto de pigmentocracia, pues los negros ocupaban los escalafones más bajos de la jerarquía militar, reprimieron levantamientos de los propios autóctonos que luchaban para proteger sus tierras tradicionales y evitar que acabaran siendo capturados y obligados a trabajar como esclavos (Bolekia, 2003, p. 77).

Según Álvarez Chillida el periodo comprendido entre 1936 y 1945 supone el punto culminante de la discriminación racial. Como decía el gobernador Fontán a los maestros auxiliares en 1938, la tarea era llegar a convertirse en 'un apóstol del ideal de Dios y de España' o en palabras del procurador Vivar Téllez en 1944, los grupos étnicos de la

colonia eran 'razas y tribus de tan deficiente materia humana' (Álvarez Chillida, 2013, pp. 41-44).

Este racismo institucional se vio reflejado en la creación del Patronato de Indígenas en 1904 , por el cual, según el artículo III, su tarea consistía en 'desarrollar la cultura, el sentido moral y el bienestar de los autóctonos y reforzar su adhesión a España, proteger a los indígenas no emancipados ejerciendo sobre ellos una tutela, representarlos, intervenir en la reglamentación del trabajo…' y en los decretos posteriores de 1938 134 . En este punto, la legislación dejaba una puerta abierta a los negros a conseguir una Carta de Emancipación (Ndogo-Bidyogo, 2014, p. 4), que se obtenía cumpliendo los requisitos de la mayoría de edad (21 años), la obtención de un título académico y habiendo trabajado para algún colono (Bolekia, 2003, p. 79). Ello significaba regirse por la legislación de España, aunque la emancipación podía ser revocada y cabe destacar que en 1944 solo 64 personas disponían de ella (Álvarez Chillida, 2014, p. 105). Estos no solo eran el nexo entre la Administración colonial y las poblaciones locales, sino 'que por su función de colchón y filtro de las quejas y el descontento del pueblo' acabarían sufriendo las presiones ejercidas desde abajo (García Ascanio, 2010, p. 8-9). Aun así, cabe recordar nuevamente que la consideración jurídica de menores de edad provenía, como se señala con anterioridad, de 1904 (Álvarez Chillida, 2014, p. 105).

No es de extrañar, por ello, que los emancipados solieran 'mostrar actitudes oficialistas y conservadoras aunque no inmovilistas, acordes con su situación de relativo privilegio pero dispuestas a adaptarse a las circunstancias en la medida en que podían mantener su posición social' (Campos, 2003, p. 3). El escaso desarrollo de un movimiento nacionalista de raíces africanas y/o locales podría explicarse, en el caso de la élite africana de la colonia, por el aislamiento político, el contexto dictatorial y un racismo que sufrieron con mucha más virulencia los negros inmigrantes del África Occidental (Campos, 2003b, pp. 100-101).

134 Como bien recoge Alicia Campos Serrano, los artículos 5 y 23 del Decreto de 29/9/1938 recogen que para los indígenas ('nacidos en el territorio colonial' e "individuos de raza de color') le estaba prohibido por la metrópoli 'a) enajenar bienes inmuebles; b) entregar (o) recibir dinero a préstamo con garantía de inmuebles; c) constituir derechos reales sobre cualquier clase de bienes; d) verificar transacciones (o) contraer compromisos sobre bienes inmuebles; e) comparecer en juicio cuando la otra parte sea un europeo o un indígena emancipado y en todos aquellos actos ante Juzgados y Tribunales que exijan plena capacidad jurídica; f) contraer obligaciones de carácter personal cuya cuantía sea superior a quinientas pesetas'.

Las diferencias entre blancos y negros también tenían su plasmación en las relaciones con las mujeres. Por ejemplo, 'un blanco no podía contraer matrimonio con una negra, ni tampoco un negro con una blanca. Sin embargo, se permitía 'el concubinato' entre blanco y negra (o negras), un amancebamiento tantas veces condenado por la Iglesia colonial cuando era practicado por los mismos autóctonos' (Bolekia, 2003, pp. 78-79).

También contamos con lo que el antropólogo Gustau Nerín (1998, pp. 110-113) denomina la 'jerarquización generorracial' y es que, para un blanco, la mujer negra podía ser considerada apta para tener relaciones sexuales pero no para formar una familia. El sexo con ellas era una solución, en palabras de Esteve, 'para aliviar la prolongada castidad' . En este contexto, tener una amante negra, que previamente había sido inferiorizada por la propia relación colonial, haciéndolas más sumisas, y en donde las pocas mujeres blancas estaban ya casadas, acababa siendo más frecuente de lo que se pensaba en estos antiguos territorios coloniales.

Análisis de los expedientes militares de la Guardia Colonial

Como muestra el gráfico 1, la mayoría de los expedientes nos muestran que los componentes de la Guardia Colonial eran naturales mayoritariamente de la metrópoli, siendo solo un 2% provenienes de países extranjeros como Argentina, Brasil, México o Francia entre otros (Gráfico1). Sin embargo, la distribución de su origen no es homogénea, sino que se concentra en determinadas zonas. Entre ellos, destacan los naturales de Galicia (17,8%), Cataluña (12%) y Canarias (8,3%), así como los de origen subsahariano (14,1%).

Gráfica 1: Distribución de filiados según el lugar del que declaran ser naturales

Fuente: Elaboración propia a partir de los formularios de alistamiento y filiación del AGMG.

Gráfico 2: Distribución de los filiados, según su lugar de nacimiento (España u otros países.

Fuente: Elaboración propia a partir de los formularios de alistamiento y filiación del AGMG.

Sin embargo, atendiendo al Mapa 1, observamos como, por un lado, vuelve a repetirse la heterogeneidad de procedencias dentro de las actuales comunidades autónomas y por otro lado, cómo en la gráfica anterior pasaban desapercibidas otras comunidades por su carácter uniprovincial o provincias concretas por formar parte de una comunidad con varias provincias con escasa relevancia en el aporte de hombres.

Tal es el caso que de las comunidades que más aportan, en el caso de Galicia lo podemos explicar por el peso de Ourense (12%) o A Coruña (4%), el de Cataluña por el peso de Barcelona (9,8%) y en Canarias por el de la provincia de Las Palmas (6,2%), sin menospreciar el aporte humano de Santa Cruz de Tenerife (2,2%).

Sin embargo, existen importantes provincias como las de Asturias (5,4%), Madrid (4,7%) o Cantabria (3,6%) que por el carácter uniprovincial de sus comunidades autónomas no aparecen convenientemente destacadas en la Gráfica 1, aunque ciertamente hay que tener en cuenta el distinto peso demográfico de estas mismas. Otras provincias, como la de Vizcaya (4,3%) o las de Alicante (3,3%) y Valencia (2,9%) también deben ser consideradas grandes proveedoras de hombres para la Guardia Colonial.

Esta distribución desigual podría tener su origen en las condiciones económicas y sociales de los distintos territorios de España como por ejemplo, el peso de la agricultura, la distribución de la tierra, el tejido industrial y del incipiente sector de los servicios. No obstante, las respuestas a estas preguntan deberán ser abordadas en otros futuros trabajos de investigación que aborden específicamente esta problemática.

Mapa 1: Distribución de la aportación porcentual de la aportación de las provincias metropolitanas.

Fuente: Elaboración propia a partir de los formularios de alistamiento y filiación del AGMG.

También es interesante comprobar la distribución de los naturales de la actual Guinea Ecuatorial, pues vemos cómo la mayoría provenía de la Isla de Fernando Poo (actual Bioko) y en especial de la ciudad de Santa Isabel (actual Malabo). Una de las razones radica en la más antigua y fuerte presencia de las autoridades españolas en esta zona, como antes hemos visto, así como la mayor presencia de poblaciones de origen europeo. El gráfico 3 refleja la proporción de naturales de Fernando Poo y Rio Muni, denominaciones que hemos utilizado porque en 1956 fueron organizados ambos territorios en una provincia denominada Provincia del Golfo de Guinea, y fueron la base de la posterior provincialización aún en época franquista, constituyéndose como dos provincias españolas de ultramar 135 (Bolekia, 2003: 79:90).

135 La configuración del territorio en dos provincias, la provincia de Fernando Poo y la provincia de Río Muni tiene encuentra su explicación jurídica en la Ley del 30 de julio de 1959.

En diciembre de 1963 estos territorios conformaron la Región Autónoma de Guinea Ecuatorial, que duró hasta 1968, año de la independencia de Guinea Ecuatorial.

Gráfico nº 3: Distribución de los filiados en Guinea, según declaran ser naturales de Fernando Poo o Rio Muni (actuales Región Insular y Región Continental)

Fuente: Elaboración propia a partir de los formularios de alistamiento y filiación del AGMG.

Según los datos obtenidos de la totalidad de las muestras a partir de los expedientes de los naturales de Guinea, la edad, estatura y peso medio era de treinta y tres años, 1, 65 metros y 62,3 kilos, lo que significa que eran bastante más mayores, un poco más bajos y con un peso ligeramente inferior que la media de todos los hombres de la Guardia Colonial (incluyendo a metropolitanos y naturales de Guinea) ya que ésta se sitúa en una media de veinticuatro años, 1,67 metros y 62,6 kilos de peso.

La totalidad de los naturales de Guinea eran católicos y sabían leer y escribir, de los cuales, el 25% declaraba tener estudios secundarios y el 15,4% conocer algún idioma a parte del español. En la mayoría de los ca sos, se trataba del 'pichinglis' (de forma más técnica denominado Pidgin English o Broken English, aunque los funcionarios españoles la denominan en ocasiones 'pixinglis' o 'pisclincli'). Se trata de un lenguaje que sigue utilizándose en la actualidad y cuyo uso vino motivado por la necesidad de comunicarse con los braceros nigerianos, que eran anglo-parlantes (Negrín, 2013: 39). Sin embargo, lo lógico sería pensar que también dominarían sus lenguas vernáculas, posiblemente denostadas en los expedientes por su naturaleza africana.

En cuanto a la media del número total de expedientes, observamos que nuevamente son todos católicos a excepción de un caso, un navarro que se declara ateo y aparece subrayado por el funcionario que escribió la hoja de filiación 136 . Sin embargo, otro de los aspectos en los que aparecen diferencias notables entre los dos colectivos es en el del estado civil. Llama la atención que de los metropolitanos, la inmensa mayoría en el momento de la filiación se encontraban solteros (81,5%) mientras que la media de solteros y la proporción de naturales se encuentra, como observamos en el gráfico 4 y 5, en 55% y 18% respectivamente. Esto podría explicarse por tres razones fundamentales. Primero por la elevada edad media que los guineanos muestran en sus hojas de filiación, en segundo lugar, por la intensa actividad de aculturación que llevaron a cabo los religiosos venidos de la metrópoli y, en tercer lugar, por las desiguales normas que regían a blancos y negros en el campos de las relaciones amorosas.

Gráfico nº 4 y 5: Distribución de los filiados según su estado civil (del total) y distribución de los filiados naturales de Guinea según su estado civil.

Fuente: Elaboración propia a partir de los formularios de alistamiento y filiación del AGMG.

Por otro lado, las profesiones, oficios u ocupaciones de los filiados muestran nuevamente diferencias entre los metropolitanos y los naturales de Guinea. Por ejemplo, mientras que la media del total nos indica que los hombres que fueron filiados se dedicaban al mundo del comercio 137 (40,5%), a la agricultura (23,6%), a profesiones relacionadas con la mecánica (12,7%) o eran estudiantes (10%), en el caso concreto de los naturales de Guinea los datos difieren de manera muy importante, pues los

136 Caja 33, Expediente número 605 AGMG.

137 Hemos incluido a 'empleados' (18,2%) en 'relacionados con el comercio'.

relacionados con la agricultura (34,4%) ocupan el primer lugar seguido de los relacionados con el comercio (20%), trabajos en las oficinas (14,3%) o los funcionarios de la administración (11,4%). Así nos lo muestran las gráficas 5 y 6.

De hecho, entre los guineanos que se dedicaban a la agricultura, debemos señalar que en muchos de ellos se destacaba el hecho de que eran propietarios y que podría estar relacionado con el proceso de 'nacionalización española' de los habitantes de aquellos territorios al conceder en ciertos casos el derecho a disponer de cuatro hectáreas de tierra 138 (Bolekia, 2003: 90-91).

Gráfico 5: Distribución de los filiados según sus profesiones u oficios (del total).

Fuente: Elaboración propia a partir de los formularios de alistamiento y filiación del AGMG.

Ello no quiere decir, ni mucho menos, que los metropolitanos conformen un grupo homogéneo en relación a las características profesionales, puesto que las diferencias económicas son más que considerables, por ejemplo, entre los naturales de Ourense, mayoritariamente ladradores, o los de Barcelona, con profesiones diversas y en donde el comercio tiene un peso muy considerable. Esta realidad refleja las diferentes

138 Ley de 4 de mayo de 1948.

especializaciones de las regiones de procedencia y las diferencias en su estructura productiva.

Gráfico 6: Distribución de los filiados según sus profesiones u oficios (del total).

Fuente: Elaboración propia a partir de los formularios de alistamiento y filiación del AGMG.

Conclusiones y futuras líneas de investigación

A partir de la elaboración de este trabajo en base a los expedientes militares de AGMG, podemos concluir que, por un lado, los nuevos filiados que formaron parte de la Guardia Colonial fueron en una primera etapa que comprende desde la Guerra Civil española y la posguerra, blancos que provenían de la metrópoli. Sin embargo, en los periodos posteriores, los filiados eran naturales en su mayoría de los territorios que comprenden la actual Guinea Ecuatorial.

Por otro lado, las características demográficas que podemos destacar es que todos eran varones y profesaban la fe cristina pero, confirmando nuestra hipótesis, existían diferencias sustanciales entre ambos colectivos. Entre las diferencias destacan el estado civil, siendo el de los metropolitanos el de soltero, frente al casado de los guineanos, la ocupación profesional y el nivel de estudios, que demuestra que los guineanos estaban mejor formados.

En cuanto a las futuras líneas de investigación, debemos subrayar dos aspectos fundamentales del AGMG. En primer lugar, que el Archivo cuenta con una pequeña colección de fotografías que no han sido consultadas aun por ningún investigador/a. Teniendo en cuenta su valor histórico y la escasez de consultas, a ello hay que añadir que la fotografía goza de un componente metódico en la investigación de otras ciencias y disciplinas como la antropología o la sociología, por lo que pueden ser objeto de investigaciones interdisciplinares.

En segundo lugar, en el transcurso de nuestra investigación pudimos observar que existe un diferencial socioeconómico entre los filiados de las distintas provincias españolas. A su vez, parte de la documentación del AGMG nos muestran, por ejemplo, las multas de aquellos soldados que evitaban el alistamiento cada ello. Ello nos podría dar pistas, tanto de la situación de los filiados en España como ya en Guinea Ecuatorial, para rastrear los intereses económicos que guiaron a cada colectivo en su experiencia en el África Subsahariana.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bibliografía:

Álvarez Chillida, G. (2014). Epígono de la Hispanidad. En Michonneau, S. y Núñez

Seixas, X. M. (eds.), franquismo.

Imaginarios y representaciones de España durante el

Madrid: Casa Velázquez.

Álvarez Chillida, G. (2013). Discurso de la hispanidad y política racial en la colonización de Guinea Ecuatorial durante el primer franquismo. En Aranzadi, J.

y Moreno Feliu, P. (Coords.),

Ecuatorial

. Madrid: UNED.

Bandrés, J. y Llavona, R. (2010). Psicología y Colonialismo en España (II): en busca del Cociente Intelectual del Negro,

Psychologia Latina

, 1(2), pp. 154-162.

http://psicologia.ucm.es/data/cont/docs/29-2013-04-25-art12.pdf

Bolekia Boleká, J. (2003).

Aproximación a la historia de Guinea Ecuatorial,

Salamanca: Amarú Ediciones.

Perspectivas antropológicas sobre Guinea

  • Campos Serrano, A. (2003). Nacionalismo anticolonial en Guinea Ecuatorial: de españoles a guineanos, Araucaria , 5(1), pp. 1-25. http://alojoptico.us.es/Araucaria/nro9/monogr9\_6.pdf

  • Campos Serrano, A. (2003b). The decolonization of Equatorial Guinea: the relevance of the international factor, Journal of African History , 44(1), pp. 95-116. https://www.academia.edu/5266591/\_The\_Decolonisation\_of\_Equatorial\_Guine a_The_Relevance_of_the_International_Factor_

  • Carnero Lorenzo, F. y Díaz de la Paz, Á. (2014). Aproximación a la economía de Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial, Revista Historia Contemporánea , 49 (2), pp. 707-734.

  • Fernández-Figares Romero de la Cruz, Mª. D. (2003). La colonización del imaginario. Imágenes de África . Granada: Editorial Universidad de Granada.

  • Frieyro de Lara, Beatriz (2000). El reclutamiento militar en la crisis de la Restauración: el caso riojano (1896-1923) . Logroño: Instituto de Estudios Riojanos. Gobierno de La Rioja.

  • García Ascanio, P. (2010). Guinea Ecuatorial: de colonia a sultanato. Memoria presentada como Trabajo Fin de Máster. Master en Relaciones Internacionales 2009/2010. Orientación a cargo de Diego Palacios Cerezales. http://www.africafundacion.org/IMG/pdf/Garcia\_Ascanio\_Guinea\_Escuatorial\_ de_Colonia_Sultanato.pdf

  • Ndongo-Bidyogo, D. (2014). Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial, Biblioteca Africana-Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes . https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&cad=rj a&uact=8&ved=0CCcQFjAB&url=http%3A%2F%2Fwww.cervantesvirtual.co m%2Fobra%2Fhistoria-y-tragedia-de-guinea-ecuatorial-seleccion-defragmentos%2F&ei=ie8wVf6YHOeC7ga7i4HACQ&usg=AFQjCNFkiohRCxjju qfiGXaBzvpUgIhrLQ&sig2=BrOaeuXGAB8gR62xwpZeAg&bvm=bv.9107110 9,d.bGg

  • Negrín Fajardo, O. (2013). España en África Subsahariana. Legislación educativa y aculturación coloniales en la Guinea Española (1857-1959) . Madrid: Dykinson.

  • Nerín, G. (2010). La última selva de España. Antropófagos, misioneros y guardias civiles . Madrid: La Catarata.

  • Nerín, G. (1998). Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro . Barcelona: Ediciones Península.

  • Núñez, J. (2002). El Armamento de la Guardia Colonial y Territorial de la Guinea Española, ARMAS , Editorial Paul Parey España. http://memoriaiberica.mforos.com/2026155/10884775-guardia-colonial-y-

territorial-de-la-guinea-espanola/

C3%B3n_Guinea_Ecuatorial.pdf

Sánchez Molina, R. (2011). El pamue imaginado. Los fang de la literatura colonial española. Madrid: UNED.

Fuentes normativas y jurisprudenciales:

Ley de 4 de mayo de 1948 por la que se restablece la legalidad vigente con anterioridad al 14 de abril de 1931 en las Grandezas y Títulos del Reino.

Ley 45/1959, de 30 de julio, de Orden Público.

Real Decreto de 11 de junio de 1904

Anexo I. Expediente 719 de la Caja 39 del Archivo General Militar de Guadalajara

Formulario Núm 6,~Artículo 216 del Reglamento

71 9

ALISTAMIENTO DEL AÑO 1958

de Recluta Caja

de_Sente Igabel de_Fernando_Poo

Provincia de

Partido judicial de

Ayunlamiento de

Distrito Municipal de

id

FILIA CIO N

De AIBERIO_MBULA MOKEBA NDUMA

Felix

Anestesie

Hijo de

y de

Natural de Rio Ekuku

Ayuntamiento de Bete

Partido judicial de

Bet

Provincia de

Guinea_Espeñole

Nació el

1lde

agoato

de 1928

Estado civil

casedo

catølica

Religión

Documenlo Nacional de Identidad: clase

Número

2Sabe leer y escribir?

éPosee instrucción secundaria?

Si ha cursado 0 cursa esludios prolesionales. universilarios

Instrucción.

no

Habla no

Idiomas extranjeros que posee

Traduce

no

Escribe no Profesión olicio Huncionario en la especialidad de Administrecion

2Tiene carnet de conducir?

no

clase

n0

2Sabe conducir molocicleta?

no

Otras aptitu- des

de piloto civil?

no

  • de pilolo de vuelo sin motor? no

  • de instructor de aeromodelismo? no

  • naval? no

  • &Es esquiador? no

Deportes que praclica

  • no

  • &Es nadador? g1

  • {Es buceador? no

  • Eslalura: cms. 17630

Peso: Kgs.

Datos antro- pométricos

  • En inspiración: cms. 85

Perimetro toracico.

En espiración: cms.

En reposo: cms.

  • '83

Posee instrucción.

no &Militar? o

no

  • {Superior? no

Datos milita- res.

Sirve en lilas como volunlario desde el día

año

en el

Ejército de (I)

Y tiene su destino (2)

Cumplió cl servicio mililar, anles de ser llamado su reemplazo en el Ejércilo de (I)

Encuadrado en la Milicia Universitaria del Ejército de (I)

no Queda filiado en virtud de la presente; para servir en clase de soldado el cuatro años, que empezará conlársele & partir del dia por tiempo de veinti- determina la vigente Ley de aue ingrese en Caja. en la situación que

EL_INTERESADO.

EL

EL SECRETARIO,

29

mes

Ste.

;

Miedos y prejuicios de una naci n. La negritud y la figura del negro en la historia reciente de Espaæa a travØs del cine (1959-2002)

Historia Social , 90, pp. 131-148

Citaci n http://www.historiasocial.es/wordpress/normas-para-la-presentacion-de-originales/

Abstract

Despite the fact that the history of Spain is full of black African icons such as Juan Latino or Elena de Céspedes, all the country's past experiences connected to Africa or black

culture have been hidden systematically . Furthermore, the representation of black

African individuals suffers still nowadays the prejudices arisen from the colonial stance of the past. The aim of this work is to study the representation of the black population

159

Miedos y prejuicios de una nación.

La negritud y la figura del negro en la historia reciente de España a través del cine (1959-2002).

Resumen

Pese a que la historia de España está llena de referentes negroafricanos como Juan Latino o Elena de Céspedes, todo pasado relacionado con África o lo 'negro' ha sido

sistemáticamente invisibilizado. La representación del negroafricano, por otro lado, continúa a día de hoy cargada de prejuicios que hunden sus raíces en actitudes coloniales

del pasado. El objetivo de este trabajo es estudiar, a través de aquellos filmes españoles ambientados en nuestro país, la representación que se ha elaborado de las poblaciones

negras. A través del análisis de diez películas producidas entre los años 1959 y 2002, y apoyándonos en otros tipo de fuentes fílmicas, aspiramos a conocer cómo se ha construido

la diferencia de este 'otro'

para entender la evolución histórica del racismo en España y la propia construcción nacional.

Palabras clave:

Migración; racismo; cine español; negroafricano; nación.

THE FEARS AND PREJUDICES OF A NATION.

NEGRITUDE AND THE FIGURE OF A BLACK IN SPAIN'S RECENT HISTORY

THROUGH CINEMA (1959-2002).

160

through the Spanish films set in Spain. Thanks to the analysis of 10 films made between

1959 and 2002 and with the aid of other film-related sources, we intend to know how the difference of this 'other' identity has been constructed in order to understand the historic

evolution of racism in Spain and its nation-building.

Keywords:

Africa; Migration; racism; Spanish cinema; black African; nation.

1. Los afroespañoles y el pasado olvidado de España.

Si bien muchos autores aseguran que desde los Reyes Católicos España oficialmente ha sido una realidad homogénea y monocultural y cuyo oscurecimiento

viene dado por la entrada en la Unión Europea

139

, planteando que es en 1986 cuando una

España 'uniformemente blanca y cristiana' entra en un continente 'coloreado y

140

mestizo'

, lo cierto es que la presencia de personas negras en nuestro país ha sido una constante desde hace bastantes siglos y ha estado ligada, en la mayoría de ocasiones, a

prácticas esclavistas, coloniales o neocoloniales en la que la persona negra se ha encontrado haciendo frente a una relación desigual de poder.

No obstante, existen aún muchas lagunas sobre cuál ha sido la imagen que se ha proyectado del negro en la sociedad española a lo largo de su historia, pues la relación

con la otredad africana se ha percibido en los tiempos recientes como problemática. Hay quienes de hecho, consideran que esta imagen tuvo una presencia positiva en el

imaginario de la sociedad española hasta el año 1476, año en el que la paz de Alcaçovas legitimó la trata de negros en la península Ibérica. Además, personajes negros en la

literatura española como el padre del Lazarillo de Tormes, la hija de la Celestina, los criados confidentes que escribió Lope de Vega o la propia princesa Micomicona, a la que

Don Quijote quiso defender son, según Zamora Loboch, ejemplos de una 'visión inquisitiva y abierta hacia ellos'

141

.

Sin embargo, cabe recordar que la presencia de personas negras en la península Ibérica es anterior a cualquier experiencia colonial de España. Y es que tal y como recoge

139 Rosalía Cornejo Parriego, 'Introducción. De la mirada colonial a las diferencias combinables', en Rosalía Cornejo Parriego (ed.), Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista , Edicions Bellaterra, Barcelona, 2007, p. 18.

Memoria colonial e inmigración: La

, Edicions Bellaterra, Barcelona, 2007, p. 13.

Juan Goytisolo, 'Prólogo' en Rosalía Cornejo Parriego (ed.),

140

negritud en la España posfranquista

141

Salvajes y Poniente', en Rosalía Cornejo Parriego (ed.),

Dosinda García-

Alvite, '¿Miradas éticas o fascistas? Representaciones de inmigrantes africanos en la España posfranquista

Memoria colonial e inmigración: La negritud en

, Edicions Bellaterra, Barcelona, 2007, p. 223.

Aurelia Martín Casares, en la España musulmana, animistas subsaharianos y cristianos formaban el grueso de la población esclava y, cuando muchos años más tarde se abrió la ruta con América, lo que aconteció fue un aumento en el número de personas negras esclavizadas. El aumento fue de tal envergadura, 'q ue Cervantes llegó a comparar la ciudad hispalense con un «tablero de ajedrez», por su diversidad étnica, y Lope de Vega llamó a las mulatas «los lunares de Sevilla» '. 142

De hecho, en el siglo XVI encontramos ejemplos de afroespañoles como Eleno o Elena de Céspedes, natural de Alhama de Granada y considerada por muchos como la primera mujer cirujana, o Juan Latino, que vivió en la Granada del Renacimiento y está considerado el primer afroeuropeo que escribió en latín. Nacido esclavo, acabó convirtiéndose en catedrático de la Universidad de Granada, lo que sin duda lo sitúa como 'una personalidad verdaderamente excepcional' 143 . En el mismo siglo, se escribió el Lazarillo de Tormes, en el que el protagonista contó con un padrastro negro y un hermano mulato.

Durante el siglo XVII Velázquez nos regalará un precioso retrato de uno de sus empleados, el morisco Juan de Pareja, con apreciables rasgos negros y Murillo retratará a tres muchachos siendo uno de ellos negro y apareciendo en actitud mendicante. En el campo de la literatura Quevedo escribirá 'Boda de negros' 144 , un claro ejemplo de que el prejuicio contra los negros es anterior a la filosofía hegeliana 145 . En dicho poema se alude a la inferioridad moral y a la dependencia económica de la población negra con el objetivo de construir una diferencia mediante la negación de la 'normalidad', subrayando que la existencia de éstos 'se halla subordinada al orden económico de la cultura dominante, que es construida en el texto en términos de blancura' 146

Otro ejemplo lo tenemos en Sor Teresa Juliana, también conocida por su nombre africano Chikaba, y que es considerada como la primera afrohispana que escribió en

142 Aurelia Martín Casares, 'De la esclavitud al abolicionismo en la historia de España: legislación, guerra justa y discursos', en Aurelia Martín Casares (ed.), Esclavitud, mestizaje y abolicionismo en los mundos hispánicos , Editorial Universidad de Granada, Granada, 2014, pp. 307-329, p. 318.

144 Vi, debe de haber tres días,/ en las gradas de San Pedro,/ una tenebrosa boda,/ porque era toda de negros./ Parecía matrimonio/ concertando en el infierno,/ negro esposo y negra esposa,/ y negro acompañamiento. Fragmento de 'Boda de negros' de Francisco de Quevedo.

143 Aurelia Martín Casares, Juan Latino: Talento y destino. Un afrohispano en tiempos de Carlos V y de Felipe II , Editorial Universidad de Granada, Granada, 2016, p. 20.

145 Ignacio Arellano, 'La poesía burlesca áurea, ejercicio de lectura conceptista y apostillas al romance 'Boda de negros' de Quevedo', Revista de Filología Románica , 5, 1988, pp. 259-276, p. 272. http://revistas.ucm.es/index.php/RFRM/article/viewFile/RFRM8788110259A/13084 [consultado el 12 de octubre de 2016]

146 Mar MartínezGóngora, 'La invención de la 'blancura': el estereotipo y l a mímica en Boda de negros de Francisco de Quevedo', MLN , 120, 2005, pp. 262-286.

lengua castellana y la primera negra española envuelta en un proceso de beatificación en un contexto, el siglo XVII-XVIII, en el que negritud y hechicería eran percibidos como dos conceptos estrechamente ligados 147 . Como señaló Domínguez Ortiz, durante este siglo y el siguiente, pese a que la esclavitud en España estaba en regresión, la tendencia en los monasterios femeninos era la contraria. No era raro que muchas de las sirvientas de algunas monjas fueran esclavas negras 148

Por otro lado, Aurelia Martín Casares señala en sus investigaciones que tanto en el siglo XVI como en los siglos XVII, XVIII y XIX aparecen personas de origen subsahariano que fueron vendidas como esclavos en la España peninsular 149 . Sin embargo, no debemos considerar que la relación entre negritud, España y América Latina haya estado siempre ligada al fenómeno de la esclavitud. De hecho, las manifestaciones de pan-negrismo en la América hispanoparlante son tantas como países, sin que España escape a esta tendencia. Poetas como Juan Ramón Jiménez o Federico García Lorca han utilizado la figura del negro en sus poemas. Rafael Alberti, se aproximó a la Negritud 'de una manera tan natural como pocos otros autores europeos han sido capaces' 150 . Casi Son o 13 Bandas , son ejemplos de esta relación entre el autor gaditano y la negritud. Si miramos al otro lado del Atlántico, podemos destacar a Nicolás Guillén, que asoció lo español y lo negro con total espontaneidad, llegando a asegurar que 'el negro cubano es también español' 151 .

Por todo ello, a la hora de acercarnos a este tema es necesario 'enfatizar la multiposicionalidad de la Península que lleva a encuentros y diálogos plurales y diversos con la alteridad negra' 152 . Es más, las prácticas coloniales y neocoloniales de España con respecto a América Latina son las que explican en parte la configuración actual del

147 Elvira M. Melián, 'Chikaba, la primera monja negra en el sistema esclavista finisecular español del siglo XVII', en Hispania Sacra , 130, 2012, pp. 565-581.

148 Antonio Domínguez Ortiz, La sociedad española en el siglo XVII . II, Universidad de Granada, Granada, 1992, p. 126.

http://hispaniasacra.revistas.csic.es/index.php/hispaniasacra/article/viewFile/321/322 [consultado el 2 de septiembre de 2016]

149 Aurelia Martín Casares, 'Repensar la esclavitud en el mundo hispano: reflexiones y propuestas metodológicas desde la Antropología histórica', en Aurelia Martín Casares (ed.), Esclavitudes hispánicas (siglos XV al XXI): Horizontes socioculturales , Editorial Universidad de Granada, Granada, 2014, pp. 1319.

151 Luis Sáinz de Medrano, 'Nicolás Guillén: Negritud y Universalida d (La vertiente hispanista)', Pliegos de la Insula Barataria: revista de creación literaria y de filología , 4, 1997, pp. 41-49, p. 45. http://dspace.uah.es/dspace/handle/10017/7121 [consultado el 2 de octubre de 2016]

150 Luciano Picanto, 'Un prenuncio de líricas en formación: relación y aproximación entre Rafael Alberti, la negritud y la negritud fr ancófona', Lenguaje y textos , 18, 2002, pp. 69-75, p. 74. http://ruc.udc.es/dspace/handle/2183/8160 [consultado el 1 de octubre de 2016]

152 Rosalía Cornejo Parriego, 'Introducción. De la mirada colonial…op. cit., p. 19.

territorio de Guinea Ecuatorial 153 . Así mismo, la doctrina de la Hispanidad -que sirvió para justificar y someter a los pueblos africanos- no podría entenderse sin la experiencia colonial en Latinoamérica 154 y, sin ésta, la presencia de procuradores negros en las Cortes Franquistas.

De hecho, las raíces culturales del franquismo hay que buscarlas en el siglo XIX en figuras como los noventayochistas u Ortega, si bien este último ni fue aceptado por todos los franquistas, ni tuvo la animadversión de amplios sectores republicanos. Figuras como Marcelino Menéndez y Pelayo señalaron que el volkgeist o esencia de la nación era el catolicismo y la decadencia de España se relacionaba con su alejamiento de las doctrinas religiosas 155 . Y es que tras el desastre del 98, en un contexto en el que las naciones europeas se veían en peligro ante fracasos como el de Fashoda, Adúa o Sedán (y la pérdida de Cuba y Filipinas) el nuevo nacionalismo debía descansar sobre 'lo profundo, lo inconsciente, lo irracional […] en supuestas psicologías o a lmas nacionales, en la lengua' . 156

En este contexto, la doctrina de la Hispanidad, que hunde sus raíces en los años veinte del siglo pasado de la mano de García Vizcarra y que fuera formulada por Ramiro de Maeztu en 1934, se convirtió en canónica para el régimen franquista, ya que justificaba la acción colonizadora apoyándose en el habla y la fe católica, sin poner en cuestión la desigualdad racial o de clase que se daba tanto en el contexto de la metrópoli como en las colonias africanas 157 . Esta doctrina convivió con numerosos estudios que intentaron demostrar una supuesta incapacidad del negro y consolidar una división racial del trabajo 158 . Por otro lado, ni la imagen del negro permaneció inmutable a lo largo del

153 Adjoa Nathalie Chiyé Kessé, 'Desde la costa africana, la invención de dos territorios: Guinea Ecua torial

y la Costa de Marfil', Index. Comunicación , 4(2), 2014, pp. 101-117. http://journals.sfu.ca/indexcomunicacion/index.php/indexcomunicacion/article/view/130 [consultado el 10

de octubre de 2016].

155 Ismael Saz, 'Las raíces culturales del franquismo', Manuel Pérez Ledesma e Ismael Saz (coords.), Del Franquismo a la Democracia. 1936-2013

154 Enrique Álvarez Villanueva, 'Maeztu y la Defensa de la Hispanidad, Eikasia. Revista de filosofía , 55, 2014, pp. 107-121.

, Marcial Pons, Madrid, 2015, pp. 25-29. 156 Ismael Saz, España contra España. Los nacionalismos franquistas , Madrid, Marcial Pons, 2003, p. 45.

157

el

Gonzalo Álvarez Chillida, 'Epígono de la Hispanidad. La españolización de la colonia de Guin representaciones de España durante el franquismo

ea durante

Imaginarios y

, Casa de Velázquez, Madrid, 2014, pp. 103-108.

primer franquismo', Stéphane Michonneau, y Xosé M. Núñez Seixas, (eds.),

158 Citado en Gonzalo Álvarez Chillida, 'Discurso de la Hispan idad y política racial en la colonización de Guinea Ecuatorial durante, el primer franquismo', en Juan Aranzadi y Paz Moreno Feliú (coords.), Perspectivas antropológicas sobre Guinea Ecuatorial , UNED, Madrid, 2013, pp. 6263. 'Ante la solicitud de dos matrimonios españoles de acudir con sus criadas blancas en 1944 a Guinea, el gobernador Bonelli dictó: 'Como norma general entiendo no procede venida sirvientas a la Colonia pues su presencia redundaría en desprestigio del blanco toda vez que oficios doméstico s son desempeñados por indígenas' de AGA, caja G1780, exp. 3, Acta del Consejo de Vecinos de Kogo, 7-1-1942; caja G1902, exp. 4: Radiograma del Gobernador, 18-9-1944.

dominio colonial 159 ni el propio franquismo mantuvo la misma visión sobre Guinea Ecuatorial (pasó de la creencia de que siempre sería colonia española a la de que se independizaría algún día) ni practicó las mismas políticas con respecto al negro (de la segregación raci al a una más 'dulce' discriminación racial) 160 .

La etapa democrática verá, siguiendo los anhelos del último periodo franquista, cómo la entrada en la CEE se convertirá 'en verdadera utopía fundacional por encarar la modernidad y constituir la vía para escapar del atraso y la acusación de que África empieza en los Pirineos' 161 . Este hito supondrá

'la realización de un sueño. La conversión en nuevos europeos (y nuevos ricos, apostilla Juan Goytisolo no sin sarcasmo), permite un fundamental desplazamiento en el imaginario español: «otros son ahora los marginales, los no-europeos, los verdaderos africanos»' 162 .

Durante este periodo surgirán nuevos elementos que vertebrarán el nacionalismo, así como nuevos discursos (neonacionalismo, patriotismo constitucional, etc. 163 ), en donde la nueva derecha española, ya desde sus orígenes mantendrá discursos racistas que se apoyan en un nacionalismo que subraya el carácter europeo y católico de la cultura española 164 . Estas ideologías, sin lugar a dudas, suponen un obstáculo para todos los migrantes en general, y personas subsaharianas en particular, pues conlleva, en el mejor de los casos, una inclusión de forma diferencial para este grupo de población y un no reconocimiento social de su condición como ciudadanos 165 .

159 Véase Raúl Sánchez Molina, El pamue imaginado. Los fang en la literatura colonial española , Navarra, Editorial Aranzadi, 2011 y Gonzalo Álvarez Chillida, 'Epígono de la Hispanidad… op. cit., pp. 116 -117 160 Gonzalo Álvarez Chillida, 'Discurso de la… op. cit., pp. 42 -43.

162 Ídem., p. 18;

161 Rosalía Cornejo Parriego, 'Introducción. De la mirada op. cit., p. 18;

163 Ferran Archilés, 'Nacionalismos y culturas políticas en España', Manuel Pérez Ledesma eIsmael Saz (coord.), Del Franquismo a la Democracia. 1936-2013 , Marcial Pons, Madrid, 2015, pp. 141-145.

165 Tomé da Mata, Edileny, Repensando la ciudadanía migratoria: la ciudadanía negroafricana en Andalucía (Inédito), 2017.

164 José Luis Solana, 'Sobre el racismo como ideolog ía política. El discurso anti inmigración de la nueva derecha', en Gazeta de Antropología , 25(2) (2009). http://www.gazeta-antropologia.es/?p=2083 [consultado el 5 de octubre de 2016]

2. El cine en España como recurso para el análisis de la imagen del negroafricano o el 'Otro por excelencia ' (1959 -2002)

El periodo histórico que hemos decidido analizar comprende desde 1959, fecha en la que se inicia un periodo de grandes transformaciones económicas, sociales y culturales conocido como Segundo Franquismo y en donde aumentó la presencia de negroafricanos procedente de la Guinea Española, fundamentalmente estudiantes venidos de la colonia 166 , hasta principios del siglo XXI, periodo en el cual podemos observar desde diversas perspectivas las continuidades y discontinuidades de discursos en un país que recibió población africana de diversos perfiles sociodemográficos.

Las cartas de Alou, de Elías Quejereta P.C.

Este lapso de tiempo nos permite abarcar fechas clave como 1968, año el que España perdió la soberanía sobre los territorios de Fernando Poo y Río Muni (actual Guinea Ecuatorial) y por la cual desaparece la estructura colonial clásica que, como aseguró el filósofo congoleño Valentin-Yves Mudimbe 167 , fue la que dio a luz a un sistema de oposiciones binarias entre Europa y África. Así mismo, la dictadura de Macías desembocará en un proceso por el cual los estudiantes ecuatoguineanos pasarán a ser

166 Yolanda Aixelá, ' Estudiantes transnacionales de Guinea Ecuatorial desde un a perspectiva postcolonial', Realis. Revista de Estudos Anti Utilitaristas y Pos Coloniais , 2(2), 2012, pp. 118-131.

167 Valentin-Yves Mudimbe, The idea Africa , Indiana University Press, London, 1994.

considerados opositores del régimen y en donde todo lo referente a Guinea Ecuatorial será considerado 'materia reservada' 168 .

Por otro lado, la muerte de Franco en 1975 dio paso a un proceso de cambio hacia un régimen político democrático que afectó a las 'élites simbólicas blancas' del país, que eran aquellas reproductoras del discurso dominante de la época 169 . A ello hay que añadir un año clave en nuestra historia, 1985, año de la primera ley de Extranjería, por la cual miles de extranjeros pasaron a ser considerados 'irregulares' , y la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE) lo que supondrá la conversión de los españoles en 'nuevos europeos', acelerando un proceso de emblanquecimiento de nuestra identidad y por la que se intentó desplazar la idea simbólica de que los 'africanos' y los 'no -europeos' eran entonces 'otros' 170 .

A todo ello hay que añadir que no es hasta finales de esta década y durante la de los 90 cuando la migración negroafricana pasó de ser irrelevante a nivel social y político, a convertirse en un fenómeno mucho más visible. 171 De hecho, la década de los 90 pondrá de manifiesto el problema del racismo en la sociedad española. El asesinato de Lucrecia Pérez en 1992 por el único motivo de ser negra será considerado como el primer crimen racista en España y pondrá al descubierto un profundo problema social. 172

Abordar la imagen del negro a través del cine durante este periodo se basa en las posibilidades de estudio que ofrecen aquellas de reconstrucción histórica, cuyo valor no reside en su voluntad de ser históricas, sino en ser testimonio de una sociedad en un momento determinado 173 . C ada película es Historia y por ello 'está íntimamente penetrada por las preocupaciones, las tendencias y las aspiraciones de la época en que se ha producido '. 174 Así mismo, como señala Sánchez-Biosca, el cine

'asienta y cristaliza ciertos aspectos de la memoria colectiva, operando por selección entre imágenes, convirtiendo algunas de ella en emblemas de valores, ideas y, por

168 Yolanda Aixelá, 'Entre las dictaduras y el petróleo: las migraciones transnacion ales de Guinea Ecuatorial', Revista Andaluza de Antropología , 3 (2012), pp. 89-103, p. 92.

170 Rosalía Cornejo, 'Introducción. De la mirada colonial a las diferencias combinables', en Rosalía Corne jo (ed.), Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista , Edicions Bellaterra Barcelona, 2007, p. 18.

169 Teun A. Van Dijk, (coord.) Racismo y discurso en América Latina , Gedisa, Barcelona, 2007, p. 26.

171 Mercedes Jabardo Velasco, Senegaleses en España. Conexiones entre origen y destino , Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Madrid, 2006, p. 27.

173 Marc Ferro, Cine e historia , Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1980.

172 Tomás Calvo Buezas, 'Inmigración y racismo (1992 -2012): veinte años después del asesinato de Lucrecia', Almenara: revista extremeña de ciencias sociales , nº 5, 2013, p. 78-89.

174 Pierre Sorlin, Sociología del cine. La apertura para la historia de mañana, Fondo de Cultura Económica, México, 1985, p. 42.

tanto, mediante abstracción, incluso si esto supone extraviar el contenido concreto de las mismas o falsear su imagen' 175

A través de estas imágenes y los estereotipos que se forman en el cine, observamos las pautas opresivas y las formas de control social. Y si bien el análisis de los estereotipos es importante, no podemos olvidar las voces de los subalternos y las voces que se ocultan 176 , así como tampoco podemos dejar a un lado que el propio cine supone ' un acto de interlocución contextualizada entre productores y receptores socialmente situados ' 177 . En la línea de Said, consideramos que 'el estudio de la relación entre Occidente y sus otros, culturalmente dominados por aquél, no constituye únicamente una manera de comprender esa relación desigual entre interlocutores desiguales, sino también un modo de aproximarse a la formación y el significado de las prácticas culturales occidentales en sí mismas' siendo este un combate que 'trata no sólo de soldados y de cañones sino también de ideas, (de) formar imágenes' . 178

Además, si partimos de que el negro se ha configurado como un estereotipo oposicional clave para construir la identidad blanca 179 , este tipo de discursos niega la posibilidad de imaginar al negro parte integrante de la sociedad española. Es a partir de este punto en donde nos planteamos qué imágenes nos brinda el cine, como reflejo de la mentalidad de la sociedad en un momento dado, y si lo que nos muestran no es sino una España aún con serios problemas para considerar a las personas negras como parte integrante del país. Conocer cómo se ha elaborado la representación del negroafricano es necesario para conocer las raíces de un racismo que aún perdura en nuestros días.

Por ello analizaremos la figura del negroafricano a través de aquellos filmes ambientados en España y en los que estos personajes jugaron un papel destacado. 180

175 Vicente Sánchez-Biosca, Cine de historia, cine de memoria. La representación y sus límites, Ediciones Cátedra, Madrid, 2006, p. 14.

177 Robert Stam, Teorías del cine. Una introducción , Paidós, Barcelona, 2010.

176 Ella Shohat y Robert Stam, Multiculturalismo, cine y medios de comunicación. Crítica del pensamiento eurocéntrico , Paidós, Barcelona, 2002.

178 Edward W. Said, Cultura e imperialismo , Editorial Anagrama, Barcelona, 1996, p. 40

El color de la razón: racismo epistemológico

Paget Henry, 'Entre Hume y Cugoano: raza, etnicidad y el acorralamiento filosófico', en Enmmanuel

179

Chukwudi Eze, Paget Henry y Santiago Castro-Gómez, (eds.), y razón imperial

180

, Ediciones del signo, Buenos Aires, 2008, pp. 101-102.

Las películas analizadas han sido Operación Bi-ki-ni (Mariano Ozores, 1968), Es peligroso casarse a los

60 (Mariano Ozores, 1980), Amanece, que no es poco (José Luis Cuerda, 1989), Las cartas de Alou

(Montxo Armendáriz, 1990), Bwana (Imanol Uribe, 1996), Taxi (Carlos Saura, 1996), Se buscan fulmontis

(Alejandro Calvo-Sotelo), Salvajes (Carlos Molinero, 2001), El traje (Alberto Rodríguez, 2002) y Poniente

(Chus Gutiérrez, 2002). Debido al interés por analizar al personaje negroafricano en detrimento del negro/a migrantes latinos. No obstante, nos apoyaremos en los filmes El rey del mambo (Carles Mira, 1989) y

hispano/a, que se erige como un 'otro' conocido, hemos dejado al margen las películas en las que aparecen

Nuestro análisis se centrará en la relevancia que toman aspectos de la cultura como la religión (católica) y la lengua (española) en la representación del negro. Estos valores vertebraron la doctrina de la Hispanidad y podrían ayudar a explicar formas genuinas de racismo español dentro del contexto europeo. Nuestro estudio no se centrará en la figura del negro/a de Latinoamérica, cuya representación en el cine español ha sido catalogado por Isabel Santaolalla como la del 'Otro familiar', frente al 'Otro por excelencia' que representa el africano. 181

Además, reflexionar, no sólo la negritud, sino también la propia relación entre ciudadanía y minorías migrantes implica profundizar en 'la legitimación y los fundamentos del orden político en el que tal relación se inscribe' 182 , es decir, implica pensar la legitimación del Estado-nación y cómo ambos, Estado por un lado, y nación por otro, se han auto-representado. Por otro lado, consideramos que cuando hablamos de negritud nos referimos a las características raciales propias de las personas negras. Lejos de utilizar la concepción senghoriana de negritud, nos aproximamos a él partiendo de un concepto que,

'como toda categoría racial, no constituye una esencia fija sino una construcción cultural de carácter fluido, inestable y abierto, que no impide, sin embargo, que los elementos que le dan visibilidad -el color de piel, ante todo -no hayan desempeñado y desempeñen un papel fundamental' 183

3 . De colonizado a 'sin papeles': un estado de la cuestión sobre la imagen del negroafricano.

Ya durante el franquismo se intentó elevar el tema colonial al de preocupación nacional y el cine fue, a la vez que una herramienta más para poder justificar el dominio que se estaba ejerciendo sobre los territorios africanos, un poderoso medio que ayudó a

Flores de otro mundo (IcíarBollaín, 1999) para poder comparar la representación de modelos de masculinidad y feminidad de personas negras del ámbito latinoamericano.

182 Lucila Nejamkis, 'Estado, migración y ciudadanía: cambios y continuidades en la legislación argentina del último cuarto de siglo', Miradas en Movimiento , Vol. VI, abril, 2012, pp. 4-31, p. 6. http://www.conicet.gov.ar/new\_scp/detalle.php?keywords=&id=27363&articulos=yes [consultado el 12 de octubre de 2016] .

181 Isabel Santaolalla, Los 'Otros'. Etnicidad y 'raza' en el cine español contemporáneo , Prensas Universitarias de Zaragoza, Zaragoza, 2005.

183 Rosalía Corn ejo Parriego, 'Introducción. De la… op. cit., p. 21.

perpetuar los estereotipos coloniales al convertirlos en espectáculo. 184 No obstante, detrás de las historias que narraban estos filmes también estaba la afirmación de la nación y con ello el del poder establecido 185 y en un contexto histórico en el que avanzar de acuerdo a los gustos de la administración convertía los negocios en rentables, no fueron poco los filmes que se rodaron sobre los territorios africanos. 186

Sin embargo, al igual que el cine francés, el cine español primó a los territorios del norte de África en detrimento de los del África Subsahariana, a lo que hay que añadir que, en nuestro contexto particular, el interés historiográfico sobre estas fuentes ha sido menor que en el resto de contextos europeos. Alberto Elena 187 lo atribuye, no sólo a la descalificación tradicional del film como documento histórico, sino sobre todo a la escasa conciencia entre los historiadores del enorme corpus cinematográfico sobre el mundo colonial.

Pese a la existencia de filmes ambientados en Guinea durante el franquismo, 188 de los principales trabajos que han abordado esta temática, sólo la obra de Mª Dolores Fernández-Figares, La colonización del imaginario. Imágenes de África , lo ha hecho vertebrando su investigación sobre este tema en concreto. Otros trabajos que también lo han abordado 189 lo han hecho partiendo de contextos más generales, o bien desde un análisis general de África en donde las películas ambientadas en el Magreb han tenido mayor protagonismo, reflejo evidente de una mayor producción cinematográfica, o analizando cómo se ha construido la idea de nación a través del cine y en donde el cine colonial ha ocupado un espacio no poco relevante.

El mensaje de estos films se caracterizó por estar dirigido fundamentalmente al público de la metrópoli, tener un sesgo eurocentrista y paternalista hacia las poblaciones negras y en donde se pretendió hacer valer la misión civilizadora de España en detrimento de los procesos de dominio y colonización de otras potencias europeas, que fueron condenados a través de personajes fílmicos provenientes de otros países occidentales. La

184 María Dolores Fernández-Fígares Romero de la Cruz, La colonización del imaginario. Imágenes de África , Editorial Universidad de Granada, Granada, 2003.

186 José María Caparrós Lera, Historia del cine español , T&B Editores, Madrid, 2007, p. 78.

185 José Álvarez Junco, 'Prólogo', en Gabriela Viader o Carral, El cine al servicio de la nación (1939-1975) , Marcial Pons Historia, Madrid, 2016, p. 11.

187 Alberto Elena, La llamada de África. Estudios sobre el cine colonial español , EdicionsBellaterra, Barcelona, 2010, p. 13.

189 Véanse los trabajos ya citados de Alberto Elena (2010) y de Gabriela Viadero (2016).

188 Afán Evú (José Neches, 1945), Misión Blanca (Juan de Orduña, 1946), Obsesión (Arturo Ruiz Castillo, 1947), Bella, la salvaje (Raúl Medina, 1952), A dos grados del Ecuador (Ángel Vilches, 1953), Cristo Negro (Ramón Torrado, 1962), Piedra de toque (Julio Bosch, 1963) o Encrucijada para una monja (Julio Buchs, 1967).

importancia de la misión civilizadora fue tal, que lo nacional pareció subordinarse a lo religioso.

El negro fue representado como un ser ignorante y atrasado, vago y perezoso, pero paradójicamente, también como mano de obra explotada. En ocasiones se le acusó de antropófago o borracho, y con un estilo de vida cercano a la naturaleza, de exotismo exagerado. El marco en de las representaciones fue el racista y patriarcal donde primó la supremacía del hombre blanco. Así mismo, se plasmó la segregación racial, no solo en el plano espacial, sino también en el emocional, hasta el punto de que en Cristo Negro (Ramón Torrado, 1962) un religioso, a petición del padre de una chica, tiene que mediar con un negro que se ha enamorado de ella. Había cruzado una línea imaginaria que no le estaba permitida.

Este discurso de inferioridad y por el cual los negros 'son los que peor parados salen' de entre todos los nativos filmados 190 está íntimamente ligado con la experiencia colonial. Estos discursos fílmicos coinciden con los discursos científicos de la época, que se empeñaron en justificar las limitaciones psíquicas y biológicas del negro. Un caso paradigmático es su equiparación con el salvaje y más tarde, con un homo infantilis , que intentó allanar el camino a la acción colonial. 191

Las décadas de los sesenta y setenta, sin embargo, plantearán en los filmes una imagen del negro en donde se hará énfasis en el negro civilizado como ejemplo de la exitosa obra colonial ( Piedra de Toque , 1963) o donde se pondrá de manifiesto el problema de las independencias africanas, como en la película Encrucijada para una monja ( 1967). Curiosamente, ya con esta película, se iniciará una tendencia por la cual las alusiones al África Subsahariana o los negroafricanos no se apoyarán en la experiencia colonial. Muy al contrario, el paso colonial español por África pasará al olvido.

Así mismo, en posteriores películas como Objetivo Bi-ki-ni (Mariano Ozores, 1968) o Es Peligroso casarse a los 60 (Mariano Ozores, 1980), inspirada en Te casas a los 60... ¿Y qué? , de Dionisio Ramos (1974) se observará cómo la representación de los protagonistas negros son ajenos a Guinea, así como el cambio lento que se produce entre los rasgos típicos del cine del tardofranquismo, en donde, si bien en ambas aparece la relación admiración/rechazo por lo extranjero o rasgos de la modernidad como el boom

190 Gabriela Viadero Carral, El cine al servicio de la nación (1939-1975) , Marcial Pons Historia, Madrid, 2016, p. 371.

191 Javier Bandrés y Rafael Llavona, 'Psicología y Colonialismo en España (II): en busca del Cociente Intelectual del Negro', Psychologia Latina , nº1(2), pp. 154-162, p. 162.

del turismo, o la división entre la España rural y la urbana, 192 la imagen cosificada de la mujer se irá rompiendo poco a poco. De hecho, en Es Peligroso casarse a los 60 , la relación de Adriana Ozores con el chico negro ayudará a romper las relaciones autoritarias de poder de su padre.

La imagen del negro durante los años posteriores, si bien será reflejo de la invisibilización que sufren, seguirá siendo utilizada como ejemplo de otredad y de discriminación. Así será en el caso de Ngé Domo en Amanece, que no es poco (José Luis Cuerda, 1988), un negro que pese a haber nacido en el pueblo albaceteño en el que está ambientada esta película, no cuenta con las llaves de su casa porque su tío desconfía de él, es el único habitante del pueblo que no puede entrar en misa, que se celebra prácticamente a diario, es el que muestra un mayor grado de desnudez y, pese a que es amante de una mujer del pueblo, a ella le da vergüenza que la vean a su lado.

Pese a que las representaciones en el cine de personajes en los márgenes han sido bien escasas, el Joven Cine Español (JCE) sí que se preocupó por temas sociales como la xenofobia, el paro, las drogas, etc. 193 Aunque sobre el negroafricano, ampliamente identificado como migrante, se han rodado pocas películas, el cine español sí que se ha dirigido hacia este fenómeno migratorio 'con dignidad' 194 . Sin embargo, su pretensión de ser un cine de denuncia social no ha evitado su ambivalencia al no conseguir escapar del discurso estereotipado con el que se asocia a los inmigrantes dificultándose así empatizar con ellos 195 . Y que ante la relevancia del fenómeno migratorio, la escasez de películas sobre esta temática se podría explicar, según Susana Lozano porque se piensa que el tono idóneo debe ser quizá hasta trágico, algo que 'no interesa demasiado' . 196

La década de los noventa nos ha dejado una serie más amplia de películas relacionadas con el fenómeno migratorio de las personas de origen africano y de las cuales, las que han tenido mayores reconocimientos y han sido más ampliamente estudiadas han sido Las Cartas de Alou (Montxo Armendáriz, 1990) que pone en el centro

192 José Luis Sánchez Noriega (ed.), Filmando el cambio social. Las películas de la Transición, Laertes, Barcelona, 2014.

194 Enrique MartínezSalanova Sánchez, 'Cine e inmigración: Otra ventana abierta para el debate. Cómo expresan los medios de comunicación la emigración, el mestizaje y las relaciones interétnicas', en Francisco Checa y Olmos, (ed.), La inmigración sale a la calle. Comunicación y discursos políticos sobre el fenómeno migratorio . Icaria, Barcelona, 2008, pp. 231-252, p. 241.

193 José María Caparrós Lera, Historia del cine español , T&B Editores, Madrid, 2007, p. 220.

195 Lidia Peralta García, Los nuevos héroes del siglo XXI. Las migraciones subsaharianas vistas por el cine en España y África , UOCpress, Barcelona, 2016.

196 Susana Lozano Moreno, 'Docentes, escritores y cineastas. Lecturas sobre inmigración', en Francisco Checa y Olmos, (ed.), La inmigración sale a la calle. Comunicación y discursos políticos sobre el fenómeno migratorio . Icaria, Barcelona, 2008, pp. 253-278, p. 274.

de la historia la experiencia vital de un joven senegalés en distintas zonas de España, y Bwana (Imanol Uribe, 1996), que recibió numerosos premios como el Festival Internacional de Cine de San Sebastián (1996) o el Festival de Cine Hispano de Miami (1996). Este último film narra la historia de un inmigrante africano que en tan sólo dos días y sin salir de la playa, sufre de primera mano la hipocresía y los prejuicios que tiene una familia española sobre él.

Bwana (1996) forma parte de un contexto de boom cinematográfico sobre migraciones 197 que fue resultado, según Isabel Santaolalla, ' de la asimilación de los efectos de las políticas más integradoras de 1994 y 1995 sobre el imaginario social y artístico español' 198 . Sin embargo, no podemos olvidar la repercusión del asesinato racista de Lucrecia Pérez, en la que participaron menores de edad, ya que como asegura Benet los filmes de los noventa ofrecieron una 'observación detenida del presente'. 199 Dos ejemplos paradigmáticos de la relación entre xenofobia, violencia y la manipulación de jóvenes por parte de la extrema derecha se ven claramente en Taxi (1996) y Salvajes (2001), sin olvidar la violencia que se ejerce en Se buscan fulmontis (1999) y en Poniente (2002) mostrando animadversión sobre los migrantes africanos, tanto los provenientes del Magreb como al sur del Sahara.

No obstante, los trabajos que han tratado la figura del negroafricano en España lo han hecho estableciendo una relación íntima entre negro-migrante desde distintas perspectivas 200 que se explica porque las obras analizadas han sido fundamentalmente las de la década de los 90, cuando la migración era social y políticamente percibida como un problema ante la escasez de trabajo en la que el español actúa de tú a tú con el foráneo.

197 En 1996 se estrenaron, además de las citadas, películas relacionadas con la experiencia migratoria en España como La sal de la vida (Eugenio Martín), Menos que cero (Ernesto Tellería), En la puta calle (Enrique Gabriel), Susanna (Antonio Chavarrías).

199 Vicente J. Benet, El cine español. Una historia cultural , Paidós Comunicación, Barcelona, 2012, pp. 420-421.

198 Isabel Santaolalla (2006) señala como hitos importante que pudieron tener repercusión entre 1994 y 1995, el Plan para la Integración Social de los Inmigrantes, el Observatorio Permanente de la Inmigración o el Foro para la Inmigració n. Véase Isabel Santaolalla, 'Inmigración, raza y género en el cine español actual', Revista Mugak , 34. http://mugak.eu/revista-mugak/no-34/inmigracion-raza-y-genero-en-el-cine-espanolactual.

200 Moyano, La piel quemada. Cine y emigración , Ediciones de la Torre, Madrid, 2016; Eero Jesurun, La representación del inmigrante subsahariano en el cine español contemporáneo. Aproximaciones a la condición poscolonial , tesis doctoral, Universidad Carlos III, Departamento de Humanidades, Madrid, 2011; Isabel Santaolalla, Los 'Otros'. Etnicidad y 'raza' en el cine español contemporáneo , Prensas Universitarias de Zaragoza, Zaragoza, 2005; Isolina Ballesteros, Cine (ins)urgente. Textos fílmicos y contextos culturales de la España postfranquista , Editorial fundamentos, Madrid, 2001.

Tal circunstancia ha potenciado la idea de que este 'otro' responde a la figura del migrante. 201

4. Retrato del negroafricano y de la negroafricana en el marco contemporáneo.

Si ya la representación del negroafricano difería con la de la etapa colonial, en este periodo analizado, 1985 marcará un punto de inflexión. Su representación como extranjero pasará de representar a otros países como en Objetivo Bikini (1968) o Es peligroso casarse a los 60 (1980) donde se evoca a Estados Unidos y a un país ficticio rico en petróleo llamado Tajima (el film se inspira en una obra teatral de 1974, posterior a la crisis del petróleo), a representar al inmigrante que viene de fuera para quedarse, algo que es visto como una amenaza. Otra representación de este periodo será la del negro que, pese a ser español, sufre de un dispositivo de poder que le niega derechos plenos como es el caso de Amanece, que no es poco (1989) o Se buscan fulmonti s (1999). En ambos casos, estamos ante lo que Estrella Gualda denomina como inmigrante de segunda generación y media, ya que no son producto de una unión entre migrantes negroafricanos, sino entre una madre blanca autóctona y un extranjero. 202

Parece imposible aún en estos años plantear la existencia de hijos de migrantes. Ellos, no obstante, son el ejemplo más crudo del escaso éxito de alcanzar una integración estructural, social o identificativa pese a que la integración cultural sí sea un hecho. Ngé Domo, personaje negro de Amanece que no es poco (1989) puede ejercer su derecho a voto en el pueblo, sin embargo, y como hemos señalado antes, no puede contar ni con las llaves de su casa debido a que su tío desconfía de él por ser negro, ni puede acceder a la misa diaria en su pueblo. Su vestimenta, más escasa que la del resto de los habitantes de donde reside, lo acerca aún más al exotismo natural. Por su parte, Felipe, el personaje negro de Se buscan fulmontis (1999) pese a que cuenta con estrechos vínculos de amistad con españoles blancos (él es del barrio de San Blas), se lamenta de la situación precaria en la que vive en España porque se le junta que no tiene ni 'blancura', ni 'trabajo' ni 'dinero'. Además, sufre ataques racistas por parte de grupos neonazis, la incredulidad de

201 Inmaculada Gordillo, 'El diálogo intercultural en el cine español contemporáneo: entre el estereotipo y el etnocentrismo', Comunicación , nº4, 2006, pp. 207-222.

202 Estrella Gualda Caballero, 'La 'segunda generación' y la integración social de adolescentes y jóvenes inmigrantes e hijos de inmigrantes', en Estrella Gualda Caballero (ed.), La segunda generación de inmigrantes en Huelva: estudio HIJAI , Diálogos Red, Xátiva, 2010.

que sea español por su color de piel y la desconfianza por parte de los agentes de seguridad.

Así mismo, la década de los noventa dará paso a la representación del negro casi exclusivamente como migrante en donde el problema del racismo se hará presente desde diversas perspectivas. Es en esta década en donde se verá reflejada la relación tan íntima entre personas negroafricanas e inmigrantes con unas condiciones de vida muy difíciles. Estas personas ocuparán posiciones muy precarias, a veces junto a otros sectores de población española blanca.

Las películas también se erigen como tecnologías de género 203 y a través de ellas se potencian unos modelos de feminidad determinados en detrimento de otros. La importancia de estos modelos o arquetipos radica en que histór icamente 'han dado carta de naturaleza a las diferencias de género y a las conductas sociales discriminatorias'. 204 Es por este motivo que el hecho de que la mujer negroafricana no aparezca en los filmes toma especial relevancia. En el sentido de quela mujer negroafricana queda al margen de la construcción de mujer en España.

Todo ello debemos analizarlo partiendo de que todas las películas referidas muestran una realidad patriarcal y racista, en la que la mujer blanca también está subordinada al hombre blanco. La ausencia de mujeres negroafricanas en los filmes sólo se ve puesta en entredicho con la figura de la espía norteamericana en Objetivo Bi-ki-ni (1968) y, tal y como en la época colonial, despierta los apetitos sexuales del 'macho ibérico'. No es casu alidad que se la muestre en ropa interior (única mujer que en todo el film aparece de esta forma) y surtan comentarios como el siguiente, que no trata sino de negar la existencia de racismo en España, algo también común en el cine colonial: 'Pero bueno, qué barbaridad. Con lo monas que están. ¿Por qué les pondrán tantas pegas en los Estados Unidos?' ( Objetivo Bi-ki-ni , 1968).

La mujer negroafricana, además, aparece en esta película como antítesis de la mujer española. Mientras la primera está sexualizada, la española se representa como modelo ideal de esposa, nada desenfrenada. El varón español sigue viendo a la mujer negra apta para un proyecto sexual pero no familiar, repitiendo los esquemas coloniales

203 Teresa de Lauretis, Technologies of Gender. Essays on Theory.Film and Fiction , Macmillan, London, 1989.

204 Mary Nash, 'Nuevas mujeres de la transición. Arquetipos y feminismo', en Mary Nash (ed.), Feminidades y masculinidades. Arquetipos y prácticas de género , Alianza Editorial, Madrid, 2014, pp. 189216, p. 189.

de la jerarquía género-racial 205 . El proyecto familiar queda reservado para la mujer blanca, y en concreto, para la mujer española, ya que el resto de mujeres extranjeras, procedentes de Europa, si bien se las sexualiza, no es en el mismo grado que la mujer negra.

Otro caso de mujer negroafricana lo tenemos en Salvajes (2001). En este caso, su presencia se reduce a una escena y, aunque aparece con un tono claro de piel, quizá por la ausencia de actrices negras, representa una migrante negroafricana, cuyas funciones quedan reducidas a las del ámbito doméstico y acompañante del trayecto migratorio de su marido. A través de esta representación se cosifica su rol en el proceso migratorio y se reduce e invisibiliza su papel en él. Además, aparece con su hijo pequeño quien será receptor de los estereotipos que la sociedad dirige hacia sus padres haciendo del estigma, algo hereditario. La actitud de un policía hacia el pequeño, que lo trata como si fuera un mendigo, hace aún más cercanas las palabras del escritor camerunés afincado en Barcelona Inongo-vi-Makomè: 'nosotr os y nuestros descendientes estamos empezando a crear, en tierra de Europa, un pueblo de ciudadanos sin nación o de ninguna parte 206 '. 207

El rol subordinado de la mujer blanca y el hombre negro hace de nexo de unión entre ambos colectivos. La mujer blanca (tanto las jóvenes como las de más edad) es la que establece un vínculo más estrecho con el negro, siendo en la mayoría de las ocasiones un vínculo sexual, aunque también se dejan reflejados vínculos amorosos y afectivos. El negro aparece también como recurso para sacar a la mujer blanca de papeles tan cosificados. El rasgo más llamativo en este sentido es la de presentarla como la persona que tiene un papel activo en la acción sexual, tanto en la realidad que se quiere representar, como en un plano imaginado.

En Es peligroso casarse a los 60 (1980), dentro de un contexto de película de comedia, Adriana Ozores se enfrenta al racismo de su familia y en particular al de su padre Mariano (Paco Martínez Soria) porque su novio es negro. El conflicto que se genera por el color de piel del pretendiente de su hija queda apaciguado por los enormes recursos económicos de los que dispone, evidenciando también un clasismo aún arraigado en la sociedad española. En Amanece, que no es poco (1989), otro film considerado de

205 Véase Justo Bolekia, Aproximación a la historia de Guinea Ecuatorial , Amarú Ediciones, Salamanca, 2003; Gustau Nerín, Guinea Ecuatorial. Historia en blanco y negro , Península, Barcelona, 1998.

207 Inongo-vi-Makomè, Población negra en Europa. Segunda generación. Nacionales de ninguna nación , Gakoa Liburuak, San Sebastián, 2006, p. 56.

206 'Ni tu ni yo seremos nunca de este país […] porque no nos aceptarán […] siento sus miradas clavadas aquí' (Las Cartas de Alou, 1990)

comedia, una mujer casada tiene un amante negro, Ngé Domo. Las cartas de Alou (1990) muestra a una mujer que desafía a su padre porque siente amor por Alou, el joven migrante senegalés. Aquí el padre se presentará como guardián de un orden social preestablecido y tratará de imponer su autoridad negando cualquier opción al africano. Otro ejemplo lo tenemos en Paz (Ingrid Rubio), que defiende en Taxi (1996), al vendedor ambulante de las agresiones de su pareja ante la mirada pasiva de todos los clientes del bar, provocando un problema con su pareja.

Suele ser la mujer blanca la que, desde una posición de subalternidad quiere romper con las prácticas racistas. En Bwana (1996) es Dori (María Barranco) la que imagina un encuentro erótico con el africano y cuya atracción por él le hace traspasar los límites impuestos por sus propios prejuicios al bañarse desnuda junto al africano, ante la mirada espía de su marido. Esto confirmará la concepción del negro como un peligro, no sólo para la sociedad en general, sino para los hombres blancos españoles que, partiendo de una visión heteronormativa de la realidad, verán en el negro un potencial enemigo al considerarlo usurpador de la identidad masculina que hasta entonces le había caracterizado (poder, fuerza, control y atributos masculinos). 208 Por otro lado, será ahora el negro varón el objeto de deseo en detrimento de la imagen de la negra como objeto sexual más frecuente en el cine colonial, dejando patente que la opresión racial actúa con más virulencia que la opresión por razones de género en las relaciones interraciales.

Es peligroso casarse a los 60, de Filmayer

208 'Que suerte tenéis los negros. Menuda…' ( El rey del mambo , 1989), 'Como soy negro igual a las mujeres les doy morbo' ( Se buscan fulmontis , 1999).

Será una constante la aparición de un varón para hacer valer la masculinidad tradicional que favorece exclusivamente al hombre blanco. En Poniente (2002), una breve conversación con un trabajador subsahariano le valdrá a la protagonista para ser sospechosa de sentirse atraída por el africano. Ella sólo aspiraba a que los jornaleros cobraran de acuerdo a su trabajo, pero el patriarcado en este espacio rural entenderá actos de justicia y de solidaridad en clave sexual. En El traje (2002), el jefe de la tienda requerirá la atención de María justo cuando está sonriéndole a Patricio, un potencial cliente de origen africano. Pese a que el elegante traje que viste, le abre ciertas puertas de la sociedad, seguirá sufriendo el racismo y exclusión. En Las cartas de Alou (1990) el padre considerará que la amistad es a donde más lejos puede llegar Alou con su hija, y Paco Martínez Soria no dudará en exclamar 'Un negro en mi casa… ¡Lo que me faltaba!' en Es peligroso casarse a los 60 (1980), dejando patente que el negro no es bienvenido en los espacios más íntimos de la sociedad.

También será una constante que el personaje negro no tenga nombre o no se le nombre p or parte de la población autóctona. De esta manera, las palabras 'negro', 'moreno', 'Baltasar' o 'mierda' para dirigirse a ellos serán, según el grado de rechazo que se les profese, sinónimos. 209 Estas palabras que conforman discursos deshumanizadores tratarán de negar la heterogeneidad de los negroafricanos y verter sobre ellos, desde el paternalismo hasta el más duro de los rechazos, todo el repertorio de discursos coloniales. De hecho, en algunos filmes no llegamos a adivinar cuál es el nombre del personaje negroafricano. Así mismo, al negro se le representará dentro de un contexto donde el nacionalismo y el capitalismo jugarán en su contra, hasta el punto de que, dentro de este sistema económico, el nacionalismo los alejará aún más de la capacidad de poseer en propiedad o arriendo una propiedad privada debido a la desconfianza y el rechazo que generan.

209 Las cartas de Alou (1990): Patrón: Eh tu negro. Deja esa pera.

Alou: Yo tengo un nombre. Igual que tú. Y esos.

Patrón: Me da igual vuestros nombres. ¿Queréis comer peras? Cogedlas del suelo. Esas no son para vosotros. ¿Qué pasa? ¿No me oyes? ¿O no me entiendes? ¡Deja esa pera!

5. El olvido de Guinea Ecuatorial. Cuando los negros eran católicos

Koenig y Knöbl 210 consideran que el escaso número de estudios sobre la relación entre religión e integración europea se han debido a que se ha partido tradicionalmente de la teoría de la secularización , es decir, se ha dado por supuesto que el paso a la modernidad de las sociedades europeas implicaba como consecuencia una relevancia menor de la Iglesia en la esfera de las relaciones sociales. En nuestro caso particular, la representación del negro en el cine español ha pasado de estar íntimamente ligada a la religión católica durante la etapa colonial, a su caracterización, ya en la etapa correspondiente al tardofranquismo y la democracia, como un personaje ajeno a esta doctrina o fe.

Debemos tener en cuenta que la entrada de España en la CEE hizo emerger en el imaginario colectivo la idea de que no sólo éramos europeos, si no que éramos 'más blancos', convirtiéndonos en un territorio fronterizo con esa 'otredad' más oscura y más pobre. Nuestro reposicionamiento como frontera de Europa y la consideración de de África como una amenaza fronteriza que ha coincidido con una frontera también religiosa, es por lo que Barker (2009) explica que en estos casos, la religión se configura como un elemento clave de identidad que puede desacelerar el citado proceso de secularización.

En los filmes analizados podemos comprobar cómo el negro, lejos de representarse siguiendo los patrones del negro originario de Guinea Ecuatorial, se hace poniendo énfasis en las diferencias religiosas con el 'español medio', a saber, que profesa el catolicismo. De esta manera, observamos cómo en Es peligroso casarse a los 60 (1980) el negro se identifica con la cultura árabe. Sus ropajes, así como los de su familia (su padre es Antonio Ozores pintado de negro) recuerdan a un boubou blanco que los relaciona con el Islam. Pero pese a que sus padres son musulmanes, el argumento de casarse por la Iglesia es una búsqueda de reconocimiento. Así mismo, el chico negro, del cual desconocemos su nombre, aplaca las dudas sobre cómo entiende la relación en pareja diciendo que se ha educado 'a la europea', lo que simboliza el reconocimiento de los españoles como parte de Europa, en un momento en el que está aún en proceso la entrada

210 Matthias K oenig y Wolfgang Knöbl, 'Religion and National Identities in an Enlarged Europe', en Willfried Spohn, Matthias Koenig y Wolfgang Knöbl (eds), Religion, Nationalism and European Integration: Introduction , Palgrave Macmillan, UnitedKingdom, 2015, pp. 1-16, p. 56.

en la CEE. Además, la vestimenta y la educación de este chico todavía nos recordarán a la de un sector de ecuatoguineanos que llegó a España a estudiar durante la época colonial.

La figura de Ngé Domo en Amanece, que no es poco (1989) también es ilustrativa, ya que, pese a haber nacido en el pueblo, no es católico sino catecúmeno y por este motivo se le tiene prohibida la entrada a la misa diaria del pueblo. 211 Sin embargo, Ngé asegurará que el motivo por el que no entra es porque es negro, dando muestra de un apartheid real que se apoya en esencialismos culturales para escapar de una supuesta acusación de racismo. De hecho, no entenderá que aún no esté bautizado con 40 años y su caracterización como catecúmeno no hará sino potenciar la imagen prehistórica y exótica del negro, dentro de un contexto en el que aparece con unas vestimentas más propias de un cazador-recolector (es pastor) que de un habitante de pueblo meseteño, lo que muestra un estereotipo muy presente en la época y que aún no ha desaparecido 212 .

En Las cartas de Alou (1990) se verá cómo la religión musulmana es un nexo de unión entre los migrantes senegaleses y marroquíes y un elemento diferenciador con respecto a la población autóctona. Los ritos compartidos acercarán de una forma casi 'natural' a dos colectivos bien diferenciados en África y mostrarán una situa ción de aislamiento de la comunidad migrante. En el caso de Bwana (1996) al joven negroafricano se le relacionará con lo místico, con religiones tradicionales y con la naturaleza como demuestra el rito que practica para despedir a su compañero muerto durante la travesía migratoria. La escena potenciará el estereotipo del negro como una persona con una relación íntima e irracional con la naturaleza.

Las películas de Salvajes (2001) y El traje (2002) mostrarán cómo la desigualdad por razones de color de piel no se solucionará de forma simbólica ni tras la muerte. En la primera película, se clamará a los inmigrantes, tanto 'judíos' como 'negros de mierda', 'que se mueran allí' para que no contaminen a nuestros muertos. En la segunda, una escena en la que Roland trabaja en un cementerio para mascotas de dueños españoles, mostrará cómo el león disecado que vio anteriormente, es enterrado por los africanos en un lugar cercano al cementerio y con unas condiciones bastante menos lujosas. Se

211 Amanece, que no es poco (1989):

Ngé: En misa

Jimmy: '¿Y dónde está el resto del pueblo?

Jimmy: ¿Hoy es domingo?

Ngé: No, no, no. Es que hay misa todos los días. No hace falta que sea domingo. Yo no voy porque soy catecúmeno y no me dejan entrar'.

212 Javier Irigoyen-García, The Spanish Arcadia. Sheep Herding, Pastoral Discourse, and Ethnicity in Early Modern Spain , Toronto, University of Toronto Press, 2014.

reafirma de esta manera cómo el simbolismo de la muerte y la religión son claves para mostrar la hipocresía occidental, que acaban teniendo más empatía para con las mascotas occidentales que para personas que provienen de otras partes del mundo.

Esto destaca con los personajes que, se presume que su origen es latinoamericano. Si ya en El rey del mambo (1989) Alí vendrá 'del Reino de los cielos', En Flores de otro mundo (1999), la iglesia será un punto de encuentro entre las mujeres latinas y el resto del pueblo, así como la primera comunión será un rito de paso común entre su hija, también de origen caribeño, y el resto de niños y niñas del pueblo. Esto pondrá de manifiesto que la representación del negro/a caribeño forma parte de lo que Isabel Santaolalla definió como el 'otro conocido' 213 .

6 . 'Aquí se habla en cristiano': la lengua como elemento diferenciador.

Saber qué es realmente la identidad implica responder a la pregunta de quién eres tanto en una dimensión individual como colectiva. El nombre de la persona, que lo diferencia de las demás, o la lengua que emplea, que le hace ser miembro de una comunidad más amplia, son imprescindibles. 214 A partir de la entrada de España en la Unión Europea se acentuará una representación del negroafricano donde el idioma del país será un elemento que constituirá una barrera entre la población negra/migrante con la población del país receptor.

Tanto en Objetivo Bi-ki-ni (1968) como en Es peligroso casarse a los 60 (1980) los personajes negros hablaran en un correcto español, con un ligero acento estadounidense en la primera de ellas para remarcar su origen, pero nunca supondrá un problema de comunicación. Será en la segunda película en la que el racismo se verá reflejado en el propio idioma español con refranes y afirmaciones como: 'los negros solo me traen la negra', 'aunque se lave sigue negro' o 'Ah, bueno que no destiñen' En Amanece, que no es poco (1989) sin embargo, pese a que Ngé habla perfectamente español, Jimmy le hablará en inglés y en español muy despacio para hacerse entender y, al enterarse de que Ngé sólo habla español, seguirá dirigiéndose a él vocalizando y

213 Isabel Santaolalla, Los 'Otros'. Etnicidad… op, cit.,

214 John E. Joseph, Language and Identity. National , Ethnic, Religious, Palgrave Macmillan, New York, 2004

hablando despacio, presuponiendo su incapacidad como foráneo (pese a ser del pueblo) de dominar el idioma. 215

Bwana, de Aurum / Cartel / Origen PC

Sin embargo, es en Las cartas de Alou (1990) y en Bwana (1996) en donde la lengua aparece como una verdadera barrera entre la población nativa española y los migrantes negroafricanos y se pone en evidencia el concepto de 'mercado lingüístico', que hace referencia a la existencia de un capital lingüístico que tienen las personas por su forma de hablar y los códigos que utilizan. Las cartas de Alou (1990) pondrá de manifiesto cómo la población nativa española generalmente busca el entendimiento lingüístico con la población migrante cuando se da una relación desigual de poder, en este caso entre patrón y jornalero. Sin embargo, mientras el idioma español supondrá una barrera entre nativos y negroafricanos, este idioma, así como el árabe, el francés o el inglés, pese a un conocimiento escaso de ellos, supone un instrumento de comunicación que crea lazos entre ellos. Algo similar ocurre en Poniente (2002) cuando será el español

215

Amanece, que no es poco (1989): Teodoro: ¡Coño! ¡Un negro! Jimmy: Déjame a mí, déjame a mí. (Despacio) Buenos días, goodmorning 'mainaip' is Jimmy. Mi nombre es Jimmy. ¿Habla usted español? Ngé: Es lo único que hablo Jimmy: (Despacio) Buenos días, yo me llamo Jimmy…

182

el idioma utilizado con el objetivo de movilizar a todos los jornaleros de procedencias diversas ante el problema de la injusticia que sufren en el trabajo.

Además, el uso del wolof (lengua ampliamente extendido en Senegal y hablado en proporción menor en países fronterizos) es visto como una amenaza por los autóctonos. Cuando la casera de Alou en Madrid les d ice 'Aquí se habla en cristiano' intenta regular las propias relaciones personales de los migrantes a través del lenguaje. En Bwana (1996) el migrante Ombasi sólo sabe decir tres palabras en español, momento que, al escucharlas Antonio (Andrés Pajares), conllevará una sensación de relajación ante la 'amenaza' con la que concibe al negroafricano. Una sensación que durará poco, ya que no servirá para apartar a un lado los prejuicios racistas que arrastran. 216

Así mismo, la película intenta hacer reflexionar al espectador sobre qué papel jugamos en el mundo. ¿Estamos realmente en el Norte global? El hecho de que un grupo

de skinheads

hable en inglés y Antonio se encuentre en una situación de incomprensión parecida a la de Ombasi con su familia ilustra la existencia de una jerarquía en la

geopolítica que se ve plasmada a través de la lengua.

Ombasi sufrirá distintas discriminaciones por parte de los distintos grupos, dejando patente que forma parte de un

colectivo vulnerable y cuya situación de subalternidad se construye a través de numerosas relaciones desiguales de poder.

En Se buscan fulmontis (1999) lo que se refleja es, como señala Salvador A. Oropesa precisamente, que aunque el negroafricano conozca el idioma o esté parcialmente integrado como es el caso de Felipe, (es de San Blas y ha estudiado Filología hispánica) sigue arrastrando sobre su espalda el peso del racismo, desde el más salvaje representado en la quema de su casa por la extrema derecha, hasta un racismo más sutil y cotidiano. 217 Tal es su integración en su grupo de amigos, que hasta su negritud es negada en detrimento de otros colectivos de negroafricanos. 218 Aquí se muestra uno de los dobles

216

Bwana

(1996):

Antonio: ¡¿Que Dices?!

Ombasi: ¡Viva España! ¡Indurain!

Antonio: Anda, la leche con lo que me sale este ahora…

217

Rosalía Cornejo (ed.),

Salvador A. Oropesa, 'Masculinidad y negritud en Se buscan fulmontis, de Álex Calvo

Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista

Bellaterra, Barcelona, 2007, pp. 125-142.

Redfor: …por arriba, pues es imposible encontrar curro y por abajo lo tienen 'topillao' los negros

218 Se buscan fulmontis (1999):

y los marroquís. Yo no soy racista, lo que pasa es que esta gente se podría ir a su país a buscar trabajo y no estar quitándonos el curro a los españoles.

Sotelo', en

, Edicions

sentidos y las paradojas del racismo, y es que 'si no eres como nosotros, eres, inferior; si eres como nosotro s, pues no eres un negro […] de verdad', combinando tanto la negación de la diferencia como la negación de la igualdad 219 .

La presión a la que es sometido Felipe por los postulados nacionalistas y las injusticias del sistema capitalista desembocarán en un 'gatillazo' en un espacio íntimo y sexual, más traumático aún para un negroafricano, pues arrastra una serie de prejuicios entorno a su capacidad sexual. El 'gatillazo' también será utilizado en obras literarias para ilustrar las opresiones raciales y de clase a las que debe enfrentarse el migrante subsahariano, que se verá arrastrado por unos estereotipos de raíz colonial que siguen formando parte de la mirada del occidental 220 .

7. Conclusiones

La representación del negroafricano en el cine español ha variado sustancialmente a lo largo del periodo estudiado. El cine colonial, influenciado bajo los postulados del Hispanismo y los deseos del régimen franquista de proyectar la nación en los territorios africanos, se apoyó en la lengua y la religión para identificar a la población de la Guinea Española con la comunidad hispana. España, que debía representar el papel de Madre Patria, se valió de estos discursos para poner en valor su acción colonial, 'civilizatoria', negando cualquier forma de racismo y culpando a los europeos de dichas prácticas.

El cine español que representó a personajes negros en películas ambientadas en España se valió de elementos heredados de la época colonial. La mujer negra aparecerá como objeto de deseo del 'macho ibérico' y se opondrá a la figura de la mujer blanca española ( Operación Bi-ki-ni , 1968) y el hombre negro tendrá un perfil socioeconómico alto, viniendo a España a estudiar ( Es peligroso casarse a los 60 , 1978). En esta última película, además, se proyectará sobre el negro no sólo el racismo de sectores sociales, sino también el clasismo y la necesidad de nuestro país de auto-referenciarse como parte de Europa.

219 Ella Shohat y Robert Stam, Multiculturalismo, cine… op, cit., p. 43.

220 José Manuel Maroto Blanco, '¡Por Dios, no er a más que un negro al que pagaban!' El negro como objeto sexual en la novela Nativas de Inongo-vi-Makomè y el cine contemporáneo español, en María Marcos Ramos (ed.), Historia, literatura y arte en el cine en español y portugués. Estudios y perspectivas , Centro de Estudios Brasileños, Salamanca, 2017. pp. 794-806.

La entrada de España en la CEE y la entrada en vigor de la primera Ley de Extranjería (1985) supondrán un punto de inflexión en la representación del negroafricano en el cine. A partir de esta fecha, los personajes negroafricanos verán cómo los marcadores lingüísticos y religiosos serán aprovechados para mostrar al negroafricano como un 'otro' dentro de la sociedad española. El idioma español, o bien será una barrera en su proceso de comunicación con la población nativa, o bien no será reconocida como la lengua de las personas negras. Por otro lado, la ausencia de personajes femeninos negroafricanos será una constante que sólo se verá contrariada por las mujeres afrocaribeñas o afroamericanas.

La década de los noventa será el escenario de una relativa proliferación de films sobre la inmigración. En este periodo, negroafricano y migrante serán, salvo alguna excepción ( Se buscan fulmontis , 1999), sinónimos. En ellos se plasmarán problemas relacionados con las duras condiciones de vida que sufren y con los problemas de convivencia a los que deben enfrentarse en España. La entrada en la CEE bajo unas condiciones capitalistas más acusadas y la llegada de migrantes, hará que el cine muestre una imagen del negro en la que se acentuará su pobreza y se potenciará su imagen como mano de obra barata. El negroafricano será víctima de la opresión racial del nacionalismo, que no concibe su presencia en España y lo mira con recelo; de una jerarquía generorracial que lo sitúa por debajo de las mujeres blancas y de la opresión de clase. Su representación nos muestra a una víctima y una amenaza para el sistema de valores imperante.

Estas películas nos muestran a una España que niega la existencia del racismo naturalizando situaciones injustas y de opresión racial. Una España que mira a los migrantes con ojos de desconocido, olvida ndo que en el ayer ni fuimos tan 'blancos' ni tan 'europeos' y que los protagonistas de la emigración fueron españoles que huían de los conflictos, la represión y la pobreza.

Referencias bibliográficas.

  • Aixelá, Yolanda, 'Entre las dictaduras Entre las dictaduras y el petróleo: las migraciones transnacionales de Guinea Ecuatorial', Revista Andaluza de Antropología , 3, 2012, pp. 89-103.

  • Aixelá, Yolanda, 'Estudiantes transnacionales de Guinea Ecuatorial desde una perspectiva postcolonial', Realis. Revista de Estudos AntiUtilitaristas y PosColoniais , 2(2), 2012, pp. 118-131.

  • Álvarez Chillida, Gonzalo, 'Discurso de la Hispanidad y política r acial en la colonización de Guinea Ecuatorial durante, el primer franquismo', Juan Aranzadi y Paz Moreno Feliu (coords.), Perspectivas antropológicas sobre Guinea Ecuatorial , UNED, Madrid, 2013, pp. 62-63.

  • Álvarez Chillida, Gonzalo, 'Epígono de la Hispanid ad. La españolización de la colonia de Guinea durante el primer franquismo', Stéphane Michonneau, y Xosé M. Núñez Seixas, (eds.), Imaginarios y representaciones de España durante el franquismo , Casa de Velázquez, Madrid, 2014, pp. 103-108.

  • Álvarez Junco, J osé, 'Prólogo', en Gabriela Viadero Carral, El cine al servicio de la nación (1939-1975) , Marcial Pons Historia, Madrid, 2016.

  • Álvarez Villanueva, Enrique, 'Maeztu y la Defensa de la Hispanidad, Eikasia. Revista de filosofía , 55, 2014, pp. 107-121.

  • Archilé s, Ferran, 'Nacionalismos y culturas políticas en España', Manuel Pérez Ledesma e Ismael Saz (coord.), Del Franquismo a la Democracia. 1936-2013 , Marcial Pons, Madrid, 2015, pp. 141-145.

  • Arellano, Ignacio, 'La poesía burlesca áurea, ejercicio de lectura co nceptista y apostillas al romance 'Boda de negros' de Quevedo', Revista de Filología Románica , 5, 1988, pp. 259-276.

  • Ballesteros, Isolina, Cine (ins)urgente. Textos fílmicos y contextos culturales de la España postfranquista , Editorial fundamentos, Madrid, 2001.

  • Bandrés, Javier y Llavona, Rafael, 'Psicología y Colonialismo en España (II): en busca del Cociente Intelectual del Negro', Psychologia Latina , nº1(2), pp. 154-162.

  • Bolekia Justo, Aproximación a la historia de Guinea Ecuatorial , Amarú Ediciones, Salamanca, 2003

  • Benet, Vicente J. El cine español. Una historia cultural, Paidós Comunicación, Barcelona, 2012, pp. 420-421.

  • Calvo Buezas, Tomás, 'Inmigración y racismo (1992 -2012): veinte años después del asesinato de Lucrecia', Almenara: revista extremeña de ciencias sociales , nº 5, 2013, p. 78-89.

  • Caparrós Lera, José María, Historia del cine español , T&B Editores, Madrid, 2007.

  • Chiyé Kessé, Adjoa Nathalie, 'Desde la costa africana, la invención de dos territorios: Guinea Ecuatorial y la Costa de Marfil', Index. Comunicación , 4(2), 2014, pp. 101-117.

  • Cornejo, Rosalía 'Introducción. De la mirada colonial a las diferencias combinables', en Rosalía Cornejo (ed.), Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista , EdicionsBellaterra Barcelona, 2007, pp. 17-38.

  • De Lauretis, Teresa, Technologies of Gender. EssaysonTheory. Film and Fiction , Macmillan, London, 1989.

  • Domínguez Ortiz, Antonio, La sociedad española en el siglo XVII . II, Universidad de Granada, Granada, 1992.

  • Elena, Alberto, La llamada de África. Estudios sobre el cine colonial español , Edicions Bellaterra, Barcelona, 2010.

  • Fernández-Fígares Romero de la Cruz, María Dolores, La colonización del imaginario. Imágenes de África , Editorial Universidad de Granada, Granada, 2003.

  • Ferro, Marc, Cine e historia , Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1980.

  • GarcíaAlvite, Dosinda, '¿Miradas éticas o fascistas? Representaciones de inmigrantes africanos en Salvajes y Poniente', en Rosalía Cornejo Parriego (ed.), Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista , Edicions Bellaterra, Barcelona, 2007

  • Gordillo, Inmaculada, 'El diálogo intercultural en el cine español contemporáneo: entre el estereotipo y el etnocentrismo', Comunicación , 4, 2006, pp. 207-222.

  • Goytisolo, Juan, 'Prólogo' en Rosalía Cornejo Parriego (ed.), Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista , Edicions Bellaterra, Barcelona, 2007.

  • Gualda Caballero, Estrella, 'La 'segunda generación' y la integración social de adolescentes y jóvene s inmigrantes e hijos de inmigrantes', en Estrella Gualda Caballero (ed.), La segunda generación de inmigrantes en Huelva: estudio HIJAI , Diálogos Red, Xátiva, 2010.

  • Henry, Paget, 'Entre Hume y Cugoano: raza, etnicidad y el acorralamiento filosófico', Enmmanuel ChukwudiEze, Paget Henry y Santiago Castro-Gómez, (eds.), El color de la razón: racismo epistemológico y razón imperial , Ediciones del signo, Buenos Aires, 2008, pp. 101-102.

  • Irigoyen-García, Javier, The Spanish Arcadia. Sheep Herding, Pastoral Discourse, and Ethnicity in Early Modern Spain , Toronto, University of Toronto Press, 2014.

  • Jabardo Velasco, Mercedes, Senegaleses en España. Conexiones entre origen y destino , Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales Madrid, 2006.

  • Jesurun, Eero, La representación del inmigrante subsahariano en el cine español contemporáneo. Aproximaciones a la condición poscolonial , tesis doctoral, Universidad Carlos III, Departamento de Humanidades, Madrid, 2011

  • Joseph, John E., Language and Identity. National, Ethnic, Religious, Palgrave Macmillan Limited, New York, 2004.

  • Koenig, Matthias y Knöbl, Wolfgang, 'Religion and National Identities in an Enlarged Europe', en Willfried Spohn, Matt hias Koenig y Wolfgang Knöbl (eds), Religion, Nationalism and European Integration: Introduction , Palgrave Macmillan, UnitedKingdom, 2015, pp. 1-16.

  • Lozano Moreno, Susana, 'Docentes, escritores y cineastas. Lecturas sobre inmigración', en Francisco Checa y Olmos, (ed.), La inmigración sale a la calle. Comunicación y discursos políticos sobre el fenómeno migratorio . Icaria, Barcelona, 2008, pp. 253-278.

  • Makomè, Inongo-vi, Población negra en Europa. Segunda generación. Nacionales de ninguna nación , Gakoa Liburuak, San Sebastián, 2006.

  • Maroto Blanco, José Manuel, '¡Por Dios, no era más que un negro al que pagaban!' El negro como objeto sexual en la novela Nativas de Inongo-vi-Makomè y el cine contemporáneo español, en María Marcos Ramos (ed.), Historia, literatura y arte en el cine en español y portugués. Estudios y perspectivas , Centro de Estudios Brasileños, Salamanca, 2017, pp. 794-806.

  • Martín Casares, Aurelia, 'De la esclavitud al abolicionismo en la historia de España: legislación, guerra justa y discur sos', Aurelia Martín Casares (ed.), Esclavitud, mestizaje y abolicionismo en los mundos hispánicos , Editorial Universidad de Granada, Granada, 2014, pp. 307-329.

  • Martín Casares, Aurelia, 'Repensar la esclavitud en el mundo hispano: reflexiones y propuestas metodológicas desde la Antropología histórica', Aurelia Martín Casares (ed.), Esclavitudes hispánicas (siglos XV al XXI): Horizontes socioculturales , Editorial Universidad de Granada, Granada, 2014, pp. 13-19.

  • Martín Casares, Aurelia, Juan Latino: Talento y destino. Un afrohispano en tiempos de Carlos V y de Felipe II , Editorial Universidad de Granada, Granada, 2016.

  • MartínezGóngora, Mar, 'La invención de la 'blancura': el estereotipo y la mímica en Boda de negros de Francisco de Quevedo', MLN , 120, 2005, pp. 262-286.

  • MartínezSalanova Sánchez, Enrique, 'Cine e inmigración: Otra ventana abierta para el debate. Cómo expresan los medios de comunicación la emigración, el mestizaje y

  • las relaciones interétnicas', en Francisco Checa y Olmos, (ed.), La inmigración sale a la calle. Comunicación y discursos políticos sobre el fenómeno migratorio . Icaria, Barcelona, 2008, pp. 231-252.

  • Melián, Elvira M., 'Chikaba, la primera monja negra en el sistema esclavista finisecular español del siglo XVII', Hispania Sacra , 130, 2012, pp. 565-581.

  • Moyano, Eduardo, La piel quemada. Cine y emigración , Ediciones de la Torre, Madrid, 2016.

  • Mudimbe, Valentin-Yves, The idea Africa , Indiana University Press, London, 1994.

  • Nash, Mary, 'Nuevas mujeres de la transición. Arquetipos y feminismo', en Mary Nash (ed.), Feminidades y masculinidades. Arquetipos y prácticas de género , Alianza Editorial, Madrid, 2014, pp. 189-216.

  • Nejamkis, Lucila, 'Estado, migración y ciudadanía: cambios y continuidades en la legislación argentina del último cuar to de siglo', Miradas en Movimiento , Vol. VI, abril, 2012, pp. 4-31.

  • Oropesa, Salvador A., 'Masculinidad y negritud en Se buscan fulmontis, de Álex Calvo -Sotelo', en Rosalía Cornejo (ed.), Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista, Edicions Bellaterra, Barcelona, 2007, pp. 125-142.

  • Peralta García, Lidia, Los nuevos héroes del siglo XXI. Las migraciones subsaharianas vistas por el cine en España y África , UOCpress, Barcelona, 2016.

  • Picanto, Luciano, 'Un prenuncio de líricas en fo rmación: relación y aproximación entre Rafael Alberti, la negritud y la negritud francófona', Lenguaje y textos , 18, 2002, pp. 69-75, p. 74.

  • Said, Edward W. Cultura e imperialismo , Editorial Anagrama, Barcelona, 1996.

  • Sáinz de Medrano, Luis, 'Nicolás Guill én: Negritud y Universalidad (La vertiente hispanista)', Pliegos de la Insula Barataria: revista de creación literaria y de filología , 4, 1997, pp. 41-49, p. 45.

  • Sánchez-Biosca, Vicente, Cine de historia, cine de memoria. La representación y sus límites , Ediciones Cátedra, Madrid, 2006,

  • Sánchez Molina, Raúl, El pamue imaginado. Los fang en la literatura colonial española , Navarra, Editorial Aranzadi, 2011.

  • Sánchez Noriega, José Luis (ed.), Filmando el cambio social. Las películas de la Transición, Laertes, Barcelona, 2014.

  • Santaolalla, Isabel, 'Inmigración, raza y género en el cine español actual', Revista Mugak , nº 34. http://mugak.eu/revista-mugak/no-34/inmigracion-raza-y-generoen-el-cine-espanol-actual.

  • Santaolalla, Isabel, Los 'Otros'. Etnicidad y 'raza' en el cine español contemporáneo , Prensas Universitarias de Zaragoza, Zaragoza, 2005.

  • Saz, Ismael 'Las raíces culturales del franquismo', Manuel Pérez Ledesma e Ismael Saz (coords.), Del Franquismo a la Democracia. 1936-2013 , Marcial Pons, Madrid, 2015, pp. 25-29.

  • Saz, Ismael, España contra España. Los nacionalismos franquistas , Madrid, Marcial Pons, 2003.

  • Shohat, Ella y Stam, Robert, Multiculturalismo, cine y medios de comunicación. Crítica del pensamiento eurocéntrico , Paidós, Barcelona, 2002.

  • Solana, José Luis, 'Sobre el racismo como ideología política. El discurso anti inmigración de la nueva derecha', Gazeta de Antropología , 25(2), 2009.

  • Sorlin, Pierre, Sociología del cine. La apertura para la historia de mañana , Fondo de Cultura Económica México, 1985.

  • Robert Stam, Teorías del cine. Una introducción , Paidós, Barcelona, 2010.

  • Tomé da Mata, Edileny Repensando la ciudadanía migratoria: la ciudadanía negroafricana en Andalucía (Inédito), 2017.

  • Unamuno, Miguel de, 'Sobre la europeización (arbitrariedades)', La España Moderna , 1906.

  • Van Dijk, Teun A. (coord.), Racismo y discurso en América Latina , Gedisa, Barcelona, 2007.

  • Viadero Carral, Gabriela, El cine al servicio de la nación (1939-1975) , Marcial Pons Historia, Madrid, 2016.

Publicaci n 4

La 'africanización' en la prensa española del siglo XXI: la formulaci n de un concepto en base a la jerarqu a de valores neocoloniales

En Cristian Ferrer GonzÆlez y Joel Sans Molas (2017). (coords.).

Identidades, pueblos, mujeres y poder

Fronteras contemporÆneas: . Bellaterra: Universitat Auton noma de Barcelona, pp. 575-593

Citaci n: http://revistaayer.com/sites/default/files/documentos/sistema-citas-revista-ayer.pdf

La 'africanización' en la prensa española del siglo XXI: la formulación de un concepto en base a la jerarquía de valores neocoloniales.

'Africanization' in the Spa nish press during the 21

st century: the creation of a concept

of hierarchy of neocolonial values.

Resumen: La prensa juega un papel fundamental en la construcción de estereotipos debido a su gran poder de difusión. En el presente trabajo analizamos los conceptos

'africanizar', 'africanizado/a' y 'africanización', haciendo mayor hincapié en este

último, con el fin de demostrar que la visión que emana de la prensa española analizada, cuando se refiere a África, puede ser calificada de neocolonial y difunde, todavía en el

siglo XXI, múltiples prejuicios negativos.

Palabras clave: Africanización; africanizar; prensa española; neocolonial.

Abstract:The press plays an extremely important role in the construction of stereotypes due to its great power of diffusion. In this paper we analyze concepts such as "africanize",

'africanized' and "africanization", with emphasis on the latter, in order to prove that the attitude of the Spanish press towards Africa is neocolonial and, still in the 21st century,

full of negative prejudices.

Key-words: Africanization; Africanize; Spanish press; neocolonial.

Introducción.

La neocolonialidad de un discurso occidental sobre África.

Enrique Dussel afirma que 'la modernidad aparece cuando Europa se autoafirma como el 'centro' de una Historia Mundo que ella inaugura; la 'periferia' que rodea este

centro es, consecuentemente, parte de esta autodefinición', 221 un proceso del que no se libra ninguna cultura pues 'ninguna identidad puede existir por sí misma, en ausencia de un conjunto de oposiciones'. 222 De aquí se deriva en nuestro caso la idea de eurocentrismo que, 'hablando en términos generales, es una tendencia penetrante localizada en la autoconciencia del sí de la modernidad' y se apoya 'en la creencia metafísica o la Idea de que la existencia europea es cualitativamente superior a otras formas de vida humana'. 223 En palabras de W. Mignolo, se trata de una metáfora para describir la colonialidad del poder desde la perspectiva de la subalternidad. 224

Para E. Said 'el estudio de la relación entre Occidente y sus otros, culturalmente dominados por aquél, no constituye únicamente una manera de comprender esa relación desigual entre interlocutores desiguales, sino también un modo de aproximarse a la formación y el significado de las prácticas culturales occidentales en sí mismas' 225 siendo este un combate que 'trata no sólo de soldados y de cañones sino también de ideas, (de) formar imágenes' 226 y para el caso que nos compete 'el nosotros racializado es ahora ambos, africano y negro, el último siendo un necesario estereotipo oposicional para la construcción de las identidades blancas'. 227

A la hora de analizar esta dominación occidental debemos diferenciar términos como colonialismo (desde el siglo XVIII hasta mediados del siglo XX), neocolonialismo (dominación económica, política y cultural surgidas tras las independencias del siglo XX) y poscolonialidad, 228 que en palabras de Ella Shohat 'porta cons igo la insinuación de que el colonialismo es ahora una cuestión del pasado, subestimando las deformadoras huellas económicas, políticas y culturales que el colonialismo ha dejado en el presente' y

221 Enrique DUSSEL: 'Eurocentrismo y modernidad (Introducción a las lecturas de Frankfurt)', en Walter MIGNOLO (compilador): Capitalismo y geopolítica del conocimiento. El eurocentrismo y la filosofía de la liberación en el debate intelectual contemporáneo , Buenos Aires, Ediciones del Signo, 2001, p. 57.

223 Tsenay SEREQUEBERHAN: 'La crítica al eurocentrismo y la práctica de la filosofía africana', en Walter MIGNOLO (compilador): Capitalismo y geopolítica del conocimiento. El eurocentrismo y la filosofía de la liberación en el debate intelectual contemporáneo , Buenos Aires, Ediciones del Signo, 2001, p. 254.

222 Roger SILVERSTONE: La moral de los medios de comunicación. Sobre el nacimiento de la polis de los medios , Buenos Aires, Amorrortu, 2010, p. 137.

224 Walter D. MIGNOLO: Historias locales/diseños globales. Colonialidad, conocimientos subalternos y pensamiento fronterizo , Madrid, Akal, 2013, p. 77.

225 Edward W. SAID:

226

227 Paget HENRY: 'Entre Hume y Cugoano: raza, etnicidad y el acorralamiento filosófico', en Enmmanuel CHUKWUDI EZE, Paget HENRY y Santiago Castro-Gómez (eds.): El color de la razón: racismo epistemológico y razón imperial , Buenos Aires, Ediciones del signo, 2008, pp. 101-102.

Íbid., p. 40.

228 Gayari Chakravorty SPIVAK: Crítica de la razón poscolonial. Hacia una historia del presente evanescente , Madrid, Ediciones Akal, 2010, p. 174.

Cultura e imperialismo

, Barcelona, Editorial Anagrama, 1996, p. 299.

minando 'la crítica de las estructuras contemporáneas de dominación'. 229 Hay que evitar, por ello, que el estudio del discurso colonial sirva 'para la producción del saber neocolonial actual, colocando el colonialismo/imperialismo a salvo en el pasado y/o sugiriendo una línea continua desde aquel pasado hasta nuestro presente' 230 . Este modelo neocolonial o imperialismo informal, genera nuevas relaciones de dependencia en los Estados formalmente independientes. 231

Esta dominación se extiende a la representación del 'otro'. En este caso 'la representación de África en los medios de comunicación es un tema de intensa discusión académica y política. Se trata de un ejemplo de poder, desigualdad y prejuicios; un relato de curiosidad cultural y romanticismo voyeurístico sobre un pueblo de que se supone que no tiene voz' 232 y en donde se habla con mucha facilidad del continente africano sin conocerlo, un continente heterogéneo, incurriendo en el refuerzo de estereotipos negativos 233 y presentarlo como una unidad y no un conjunto de diversidades. 234 Tampoco la mujer de forma concreta se escapa al estereotipo negativo, siendo en la prensa occidental presentada, según Rosa Langa, como inferior, miserable, pobre, hambrienta e invisibilizando la capacidad de acción de la que dispone. 235

Donato Ndongo-Bidyogo denuncia las 'muchas tonterías' que los no africanos afirman sobre África, las cuales a su juicio consolidan estos estereotipos en el inconsciente colectivo de la gente, y alerta del peligro de que 'asumirlo todo indiscriminadamente llevará, en muy pocos años, a la desaparición de África como concepto. Seguiremos existiendo los negros, pero reducidos a caricaturas de europeos, o de chinos, que se van imponiendo en África por la miopía y el egoísmo de ciertos dirigentes'. 236

229 Ella SHOHAT: 'Notas sobre lo postcolonial', en Sandro MEZZADRA (compilador): Estudios Postcoloniales. Ensayos fundamentales , Madrid, Traficantes de Sueños, 2008, pp. 111-114.

230 GayariChakravorty SPIVAK: Crítica de la razón poscolonial…, p. 13.

231 María Eugenia URDIALES VIEDMA: Geopolítica y desigualdades , Granada, Editorial Universidad de Granada, 2007, p. 46.

233 JeanArsène YAO: 'Sobre paracaidistas, turistas, ONG y otras aves de paso', en Cuadernos africanos. Comunicación. Si hablas de nosotros …, pp. 31 -40 . http://www.casafrica.es/casafrica/Publicaciones/Cuaderno\_4.PDF

232 Moshoeshoe MONARE: 'Si hablas de nosotros…', en Cuadernos africanos. Comunicación. Si hablas de nosotros…, p. 13. http://www.casafrica.es/casafrica/Publicaciones/Cuaderno\_4.PDF

234 Françoise VERGÈS: La memoria encadenada. Cuestiones sobre la esclavitud , Barcelona, Anthropos, 2010, p. 13.

236 Entrevista a Donato Ndongo-Bidyogo, p. 4. Recuperado de internet (http://sitedugrenal.emonsite.com/medias/files/entrevista-a-donato-ndongo-1.pdf)

235 Rosa LANGA: 'Mujer africana: la diosa de la sensualidad, la belleza natural y la sabiduría. El futuro en el cual invertir', en Cuadernos africanos. Comunicación. Si hablas de nosotros …, pp. 97 -101. http://www.casafrica.es/casafrica/Publicaciones/Cuaderno\_4.PDF

Como ya decía Fanon el contexto histórico es fundamental y todos los problemas humanos tienen que ser considerados, para poder ser entendidos adecuadamente teniendo presente sus coordenadas espaciotemporales. 237 Así por ejemplo, es en el África Subsahariana donde 'la yuxtaposición de riquezas naturales con la pobreza del territ orio y de la población que lo ocupa, nos vuelve a remitir a la escala internacional y al juego de los intereses económicos vigentes', 238 en la cual el subcontinente africano ocupa un lugar marginal en la periferia del sistema mundo (según las teorías de alineación marxistas defendidas por autores como S. Amin, C. Palloix o A. Emmanuel entre otros) y donde se localizan los Índices de Desarrollo Humano (IDH) más bajos a nivel mundial.

El poder de la prensa: la construcción de estereotipos.

De acuerdo con la te oría de la hegemonía ideológica de Gramsci, los 'mass media' son instrumentos utilizados por las elites dirigentes para 'perpetuar su poder, su riqueza, su status [popularizando] su propia filosofía, su propia cultura y su propia moral' introduciéndonos id eas que no suelen ser rechazadas, 'vinculando las representaciones ideológicas con la autoridad'. 239 Lo que para Chomsky supone 'domesticar al rebaño perplejo' en democracia mediante la 'fabricación del consenso' 240 y en donde la prensa simplifica su discurso haciendo de la información una mera mercancía.

Las imágenes de la prensa constituyen una especie de 'espejo al revés' para sociedades occidentales como la nuestra, 'un escenario simbólico en el que las piezas de la identidades colectivas se van engranando' 241 y en donde el espacio mediatizado es 'el escenario donde esos juicios y decisiones son presentados y representados'. 242 Goffman llamaba estigma a aquello que está 'compuesto por una serie de atributos

237 Ramón GRASFOGUEL: 'Apuntes hacia una metodología fanoniana para la decolonización de las ciencias sociales', en Frantz FANON: Piel negra, máscaras blancas , Madrid, Ediciones Akal, 2009, p. 265.

238 María Eugenia URDIALES VIEDMA: Geopolítica…, p. 17.

239 James LULL: Medios, comunicación, cultura. Aproximación global , Buenos Aires, Amorrurtu editores, 1997, p. 51-77.

241 Jessica RETIS: 'Los retos del periodismo intercultural: periodistas españoles ante la inmigración ex tracomunitaria', en Antolín GRANADOS MARTÍNEZ (ed.): Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicación , Madrid, Editorial Trotta, 2013, p. 95.

240 Noam CHOMSKY: 'El control de los medios de comunicación', en Noam CHOMSKY e Ignacio RAMONET: Cómo nos venden la moto. Información, poder y concentración de medios , Barcelona, Icaria, 2002, pp. 13-14.

242 Roger SILVERSTONE: La moral de los medios de comunicación. Sobre el nacimiento de la polis de los medios , Buenos Aires, 2010, Amorrortu, p. 59.

desacreditadores que parecen transmitirse por herencia' 243 conformando una representación asimétrica, puesto que ninguna identidad aparece ante la otra como igual 244 siendo estas prácticas de representación del otro en negativo 'la punta del iceberg de un discurso moral omnipresente en las diversas prácticas de representación de los medios modernos' 245 e 'influyendo en nuestro comportamiento cotidiano' 246 .

'La importancia relativa de las noticias depende demasiado de la implicación de actores europeos o norteamericanos en las mismas' 247 y por ello, actuamos como antiguos colonos que se refieren constantemente a la historia de la metrópoli, 'indicando claramente que está aquí como prolongación de esa metrópoli'. La historia que escribimos no deja de ser nuestra historia 'en tanto que ésta piratea, viola y hambrea', 248 minimizando las propias implicaciones de nuestros gobiernos y sociedades.

Los medios como instituciones que son, pueden actuar justa o injustamente, y cuando lo hacen de esta segunda manera niegan o distorsionan 'las voces de otros; no concediendo espacio a los pobladores originales, los que han sufrido una diáspora, los marginales y las minorías; excluyendo de modo sistemático, por razones comerciales o políticas, lo que es alternativo o crítico, o simplemente lo que no es rentable, lo impopular o lo antipático desde el punto de vista ideológico' 249 y siendo una consecuencia de sus errores la demonización del 'otro'. 250

Los medios de comunicación son claves en la percepción de la sociedad y su gran rapidez de difundir noticias, 'dificulta el control y hasta puede perjudicar a la calidad

243 F. Javier GARCÍA CASTAÑO, Antonia OLMOS ALCARAZ y María RUBIO GÓMEZ: 'Entre la diversidad que nos enriquece y la diferencia que nos desiguala. Discursos contradictorios sobre la presencia de escolares extranjeros en el sistema educativo', en Antolín GRANADOS MARTÍNEZ (ed.): Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicación , Madrid, Editorial Trotta, 2013, p. 216.

244 Roger SILVERSTONE: La moral de los medios de comunicación…, p. 59.

245 Ibid., p. 98.

246 Francisco A. MUÑOZ: 'Prólogo' en Alfonso CORTÉS GONZÁLEZ y Marcial GARCÍA LÓPEZ (eds.): Comunicación y Cultura de Paz , Granada, Eirene, 2012, p. 13.

247 África Subsahariana en la prensa. Informe 4: 2010 Julio/Septiembre. Patrocinio del Gobierno VascoDirección General de Cooperación. CREA. NazioartekoElkartasuna. Solidaridad Internacional. Recuperado de Internet (http://www.creaafrica.org/mediaresources/files/Documentos/Tratamiento%20de%20Medios/Informe4\_julio\_septiembre\_ 2010.pdf)

248 Frantz FANON: Los condenados de la tierra , Mexico D.F., Fondo de Cultura Económica, 1986, p. 45.

249 Roger SILVERSTONE: La moral de los medios de comunicación. Sobre el nacimiento de la polis de los medios , Buenos Aires, 2010, Amorrortu, p. 217.

250 Ibid ., p. 242.

informativa, si bien supone un enorme salto en el acceso a la información' 251 en el que el deber de informar es, según Charaudeau, 'el correlato natural del derecho del ciudadano a construir la verdad civil'. 252 Sin embargo, esta construcción se configura a través de 'un universo simbólico de referencia común y de añadir y definir una identidad cultural'. Lo que conocemos del mundo directamente es poco, por lo que los media nos dan una visión de lo que conocemos anulando 'la distancia que nos separa del mundo de los acontecimientos' 253 y en donde 'el periódico constituye un objeto de consumo diari o por medio del cual satisfacemos nuestro afán de noticias y nuestra necesidad de estar informados' puliendo la competencia lingüística e ideológica de los lectores'. 254 Aunque se han llevado a cabo progresos importantes 255 todavía se sigue incurriendo en la creación de estereotipos negativos de otras sociedades.

Objetivos y metodología.

El objetivo principal de este trabajo es analizar el concepto 'africanización' en la prensa española durante el siglo XXI, inexistente en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua 256 y que, sin embargo, ha sido utilizado por diversos medios de comunicación durante este periodo.

Partimos de la hipótesis de que se trata de un concepto utilizado en la mayoría de las ocasiones para describir un proceso dotado de elementos nocivos y potenciando con ello un estereotipo negativo del continente africano en general y de sus instituciones y su población en particular. Para ello, consideramos necesario analizar la utilización de este término en todas las temáticas posibles, tanto cuando hace referencia a la caracterización de actuaciones humanas, de dinámicas económicas y políticas, rasgos culturales y comportamientos medioambientales.

251 Ángel EXPÓSITO MORAS: 'Los medios de comunicación en la evaluación de los conflictos', en: Conflictos, opinión pública y medios de comunicación. Análisis de una compleja interacción , Ministerio de Defensa, Cuadernos de Estrategia, 148, Agosto 2010, pp. 92-96.

252 Nuria ALMIRÓN y Josep Manuel JARQUE: El mito digital. Discursos hegemónicos sobre Internet y periodismo , Barcelona, Anthropos Editorial, 2008, p. 118.

253 Mauro WOLF: Los efectos sociales de los media , Barcelona, Paidós, 2001, pp. 78- 126.

254 Marcos Andrés BONVIN: Medios de comunicación , Barcelona, Ediciones Octaedro, 2006, p. 29.

255 Antolín GRANADOS MARTÍNEZ, F. Javier GARCÍA CASTAÑO, Nina KRESSOVA y José FERNÁNDEZ ECHEVARRÍA: 'La implicación de los medios de comunicación en la lucha contra el racismo y la xenofobia', en Antolín GRANADOS MARTÍNEZ (ed.), Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicación , Editorial Trotta, Madrid, 2013, p. 113.

256 http://lema.rae.es/drae/?val=africanización

Los objetos de estudio con los que vamos a contar son todas aquellas piezas de los diarios de pago ABC , El Mundo , El País , El Periódico de Catalunya , La Razón y La Vanguardia durante el periodo 2001-2014 y que, a día de hoy, según la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD), tienen un mayor promedio de tirada y de difusión. Hemos añadido también al diario 20 minutos , pues su promedio de distribución es el más alto con diferencia debido a su carácter gratuito. Intentaremos en la medida de lo posible, acercarnos a esta problemática desde el Análisis Crítico del Discurso (ACD), 'un enfoque de la lingüística crítica que estudia el lenguaje como práctica social, […] que permite poner en evidencia cómo con su discurso […] los medios transmiten ideología'. 257

Por ello, queremos conocer cuál es el significado de este término en base a su utilización en la prensa y siendo conscientes de que la deconstrucción que vamos a llevar a cabo no se va a hacer en profundidad debido a la gran cantidad de piezas de periódico en la que se utiliza 'africanización' (o africanizado/a y africanizar en su defecto) y la gran diversidad de contextos económicos, políticos, sociales o culturales en los que se inserta. Sin embargo, creemos que con este texto podemos alcanzar unas conclusiones que sirvan para futuros trabajos en donde se aborde la problemática de la construcci ón de 'el otro', el africano/a en este caso, en relación a la autodefinición de Occidente y lo occidental.

Somos conscientes de los numerosos trabajos que se han publicado sobre la percepción de África y lo africano en la prensa española. Entre ellos cabe destacar Malas noticias de África, 258 una obra de investigación de Antoni Castel en donde se analizan los conflictos de Somalia, Ruanda y República Democrática del Congo y en donde se concluye que los actores occidentales son más relevantes para la prensa, que la gente de la calle está ausente de protagonismo, los actores locales son asociados a rasgos negativos o donde no se le da importancia a las implicaciones que pudieron tener los intereses occidentales, mientras que nuestras intervenciones son descritas siempre de manera positiva y nuevamente, se vuelven a reproducir los estereotipos occidentales sobre África.

Sin embargo, ningún trabajo ha analizado desde la prensa la construcción de este concepto y los estudios se han basado más en profundizar en qué temáticas aparece el continente africano y en el papel de la prensa a la hora de informar sobre los emigrantes africanos en España. En ese contexto, este trabajo pretende ser una aportación que arroje luz sobre la jerarquía de valores que se reproducen en la prensa y en nuestra sociedad y

257 Antoni CASTEL: Malas noticias de África , Barcelona, Edicions Bellaterra, 2007, p. 55. 258 Ibid.,

la actitud con la que construimos conceptos basados en estos criterios jerárquicos, neocoloniales y simplistas.

La 'africanización' en la prensa española en el siglo XXI.

Si bien el vocablo 'africanizar' significa según la RAE 'dar carácter africano' 259 podríamos afirmar que, pese a la inexistencia del término 'africanización' en el citado

Tabla 1: Número de ocasiones en que aparecen los términos 'africanizar/africanizado' en la prensa española durante el siglo XXI.

2001/02 2003/04 2005/06 2007/08 2009/10 2011/12 2013/14
El Mundo - - - 2 7 5 2
El País - 1 - - - 5 4
ABC 1 - - - 3 1 2
La Razón - - - - - 2 1
La 5 5 3 1 3 10 4
El Periódico - - - - - - -
20 minutos - - - 1 1 2 -

Fuente: Elaboración propia a partir de los resultados obtenidos en los buscadores digitales de los periódico El Mundo, El País, ABC, La Razón, La Vanguardia y El periódico de Catalunya.

diccionario, haría alusión a la 'acción y efecto de africanizar', por lo que extraer el significado de dicha palabra según su uso en la prensa es fundamental para concluir cuál es el carácter africano según estos medios de comunicación en el ámbito estatal.

Según los datos extraídos de los buscadores de las hemerotecas digitales de los periódicos que son objeto de estudio, los términos 'africanización, africanizar, africaniado/a' no son conceptos que sean utilizados por todos estos medios como lo prueba por ejemplo que en El Periódico no consta en ninguno de sus trabajos periodísticos. Por otro lado, su uso en aquellos medios que sí han utilizado estos conceptos se ha visto en términos generales, potenciado durante los años 2009-2014, los años que coinciden con la crisis económica.

259 http://lema.rae.es/drae/?val=africanizar

Otro rasgo importante es su empleo en la prensa española con el objetivo de dotar de contenido a una serie de procesos políticos, económicos, culturales e incluso medioambientales de forma difusa y variada, que presentamos a continuación.

La 'africanización' para definir procesos políticos y degradación económica.

La 'africanización' en el contexto internacional.

Destaca cómo estos términos han sido utilizados para designar el proceso en el que Venezuela se veía envuelta con la reelección de Hugo Chávez en 2010. El diario ABC no dudó en titular 'Venezuela va directa a su africanización' haciendo alusión al caos y la fractura social y a un 'modelo de país mantenido por el delito, el narcotráfico, la corrupción y la impunidad' y cuyo c amino hacia la africanización se relaciona con su camino a convertirse en un sistema mafioso. 260 Tres meses después, el diario El Mundo en una noticia titulada 'Las urnas examinan el futuro de Chávez', volvía a utilizar el concepto con una evidente carga peyorativa, pues hacía referencia a la destrucción de las instituciones, el desempleo, la mayor inseguridad y el abandono de programas de atención masiva. 261 Por otro lado, también se utilizó para analizar el futuro político de otro país latinoamericano como es el caso de Uruguay en el proceso electoral de 2004 y, aunque se usa de manera imprecisa, se relaciona con el aislamiento político. 262

También es un concepto que se ha utilizado para definir procesos políticos en el continente africano. Llama la atención que en la noticia 'Hace falta que el primer mundo se interese por lo que pasa en Chad', se plantea la 'africanización' de Tombalbaye en el Chad como un proceso político que ignora las demandas de la mayor parte de las poblaciones situadas al norte y en el centro del país. El término hace alusión a la existencia de una asimetría de poderes dentro de un mismo Estado en donde se producen explotaciones por razones meramente religiosas y a una gran inestabilidad dentro de sus propias fronteras. 263

260 Fernando MUSLERA: 'Venezuela va directa a su «africanización»', ABC , 17 de junio de 2010 http://www.abc.es/20100617/cultura-libros/entrevista-xavier-reyes-201006171330.html

262 Santiago PALACIOS: "Una noche mágica para Uruguay", La Vanguardia, 2 de noviembre de 2004. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2002/12/22/pagina17/33676146/pdf.html?search=africanizacion

261 Néstor ROJAS: 'Las urnas examinan el futuro de Chávez', El Mundo , 25 de septiembre de 2010 http://www.elmundo.es/america/2010/09/24/venezuela/1285361300.html

263 Luigi Benedicto BORGES: 'Hace falta que el primer mundo se interese por lo que pasa en Chad', El Mundo , 11 de agosto de

  1. http://www.elmundo.es/elmundo/2010/08/11/internacional/1281478610.html

El País se hace eco de la obra de Jean y John Comaroff Theory from the South, or How Euro-Americains evolving toward Africa en la que estos autores defienden que los países de Europa y Estados Unidos están africanizándose. Lo que los autores nos muestran es que estos territorios están viendo cómo aumenta la pobreza, prolifera la corrupción política, vivimos en un proceso en donde según ellos, aumenta la diversidad de las sociedades europeas y la segregación social de las periferias. Un proceso 'que tendría sus raíces en la colonización y, más recientemente, en la liberalización de los mercados y la globalización'. 264

En torno a la cuestión de Mugabe en Zimbabue y su proyecto de 'africanización' que aparece reflejado en El Mundo, se puede interpretar como un proceso que tenía como objetivo convertir a los propios africanos en dueños (no solo en trabajadores) de las empresas que trabajan explotando los recursos naturales de su país, lo que es valorado como una amenaza para las empresas del Primer Mundo y que ha generado la muerte seis blancos. 265 Sin embargo, El País , a la hora de presentar la noticia 'Muere el exdictador de Uganda Idí Amín, uno de los dirigentes más sanguinarios de África' considera que el objetivo del programa político de la 'africanización' en Uganda fue el de expulsar a la comunidad asiática, simplificando y vaciando de contenido otras propuestas políticas. 266

La 'africanización' en el contexto español.

También este concepto ha sido utilizado para autocalificar ciertos acontecimientos de la historia reciente y contemporánea de España. El periódico La Vanguardia no dudaba en calificar la 'paulatina africanización de sus conflictos internos (dato negativo)' atribuyendo un carácter peyorativo a las protestas del famoso 15 de mayo de 2011, considerando que es bastante parecido lo ocurrido en la Puerta del Sol en Madrid y las protestas que estaban aconteciendo en las plazas árabes. 267 En otra noticia del mismo periódico 'El 15 -M ayuda (ahora) al PP' se utiliza la expresión 'africanización del Sur de Europa' en el que el propio medio de comunicación no duda en confirmar los prejuicios negativos que tiene en la prensa extranjera este área geográfica: 'un sur

264 Judit CARRERAS: 'África, condición global', El País , 22 de febrero de 2012. http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/02/22/catalunya/1329937788\_761256.html

266

265 DPA: 'Mugabe apunta ahora a las empresas mineras extranjeras', El Mundo , 15 de junio de 2000 http://www.elmundo.es/elmundo/2000/06/15/internacional/961069539.html

África',

AGENCIAS: 'Muere el ex dictador de Uganda Idi Amín, uno de los dirigentes más sanguinarios de

El

País

,

16

de agosto

de

2003

http://internacional.elpais.com/internacional/2003/08/16/actualidad/1060984802\_850215.html

267 EDITORIAL: "Catalunya ante el espejo", La Vanguardia , 17 de junio de 2011. http://www.lavanguardia.com/opinion/editorial/20110617/54172380799/catalunya-ante-el-espejo.html

europeo irremediable, juerguista, despilfarrador, endeudado e inmerecedor del euro' contrastándolo con la imagen pasada de 'la africanización de Europa era una imagen exótica y tremendamente atractiva para el público anglosaj ón'. Para La Vanguardia aquellos que hablan de los PIGS (Portugal, Italia, Grecia y España) de manera peyorativa tienen la razón puesto que, estos movimientos sociales se asemejan a los valores negativos que se le atribuyen a África. 268

También desde El Mundo , Pedro J. Ramírez, el que fuera director de este medio de comunicación desde su fundación a finales de los años ochenta hasta febrero de 2014, escribía en diciembre de 2013 un artículo llamado 'Por un partido antipartidos' en el que defendía las propuest as del partido político UPyD por intentar 'contener el movimiento de retroceso y africanización del país' atribuyendo nuevamente elementos negativos al carácter político africano y estableciendo una jerarquía de valores en los que los africanos se encuentran en el escalón más bajo. 269

La Vanguardia recogía entre 2011 y 2012 unas palabras de Alfons López Tena en las que alertaba del riesgo de 'argentinización' y 'africanización' de Catalunya, en las que argentinización se definía como el proceso de aumento de emigración procedente de Argentina y Latinoamérica, mientras que 'africanización' hacía referencia al ahogamiento de las finanzas en el territorio catalán. 270 En un artículo un año antes en el mismo medio, se ampliaba ese concepto de 'africanización' como co nsecuencia del aumento de tasas como la de las recetas farmacéuticas. 271

No falta tampoco el uso de este término referido a procesos de la historia contemporánea como el utilizado en 'Apuntes carolingios' para definir negativamente el régimen Alfonsino, 272 o las palabras que se recogen de Joaquín Costa, uno de los máximos

268 Enric JULIANA: "El 15-M ayuda (ahora) al PP", La Vanguardia, 17 de octubre de 2011 http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20111017/54231882444/el-15-m-ayuda-ahora-al-pp.html

270 ACN: "Elecciones catalanas: López Tena alerta del riesgo de "argentinización" y "africanización" de Catalunya", La Vanguardia , 22 de noviembre de 2012 http://www.lavanguardia.com/politica/eleccionescatalanas/20121122/54355508430/elecciones-catalanas-lopez-tena-riesgo-argentinizacion-africanizacioncatalunya.html

269 Pedro J. RAMÍREZ: 'Por un 'partido antipartidos'', El Mundo , 8 de diciembre de 2013 http://www.elmundo.es/opinion/2013/12/07/52a377dc0ab7407d768b4571.html

271 EUROPA PRESS: "(Resumen) PSC, PP y ERC siguen abiertos a negociar unas cuentas que ahora censuran", La Vanguardia , 20 de diciembre de 2012

http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20111220/54241464223/resumen-psc-pp-y-erc-siguen-

abiertos-a-negociar-unas-cuentas-que-ahora-censuran.html y REDACCIÓN Y AGENCIAS: "El PP amaga con rechazar los presupuestos tras el no de CiU a la investidura de Rajoy", La Vanguardia , 2o de diciembre de 2012.

http://www.lavanguardia.com/politica/20111220/54242309602/partidos-oposicion-psc-pp-reaccionespresupuestos-mas-colell-govern-2012.html

272 Enric JULIANA: 'Agentes Carolingios', La Vanguardia , 28 de mayo de 2010. http://www.lavanguardia.com/opinion/20100528/54058917671/agentes-carolingios.html

exponentes del regeneracionismo, en 1901 cuando asegura que hay que 'contener el movimiento de retroceso y 'africanización' absoluta y relativa que nos arrastra cada vez más lejos, fuera de la órbita en que gira y se desenvuelve la civilización europea' dejando patente que la jerarquía de valores se identifica con territorios y en donde la cúspide es ocupada por lo europeo mientras que lo africano como el estadio más bajo. 273 Por otro lado, son d os las noticias que rescatan la famosa expresión de Unamuno en la que 'dice al amigo que hay que europeizar España […] al castillista que asegura que hay que españolizar España o al provocador sugiriendo africanizar España' 274 aunque, según Atiliano Domínguez , cuando Unamuno reivindicó el africanizar España, 'la africanización de la que hablaba era en realidad la de imbuirse de la doctrina de San Agustín, que era africano ciertamente'. 275

No faltan por otro lado, noticias que hacen única y exclusivamente mención de 'africanización' como de degradación económica. El Mundo recoge una noticia en la que se pone de relieve que existe un parque de coches 'africanizado y, de hecho, el de Andalucía es el más antiguo de Europa y, por ello, el más peligroso para la seguridad vial' 276 . La misma noticia en La Vanguardia se presenta señalando que 'estamos africanizando el parque español' porque se venden coches con más de 10 años, 277

La 'africanización'. Un concepto sobre la jerarquía de valores y comportamientos.

El concepto de 'africanización' también forma parte de una jerarquía de valores desigual en el que autores lo expresan como un concepto dentro de un contexto de imposición que el propio Lluís Mallart denuncia. 278 Otros, como Boira, haciendo alusión

273 Juan Antonio MARTÍNEZ SOLER: ''Sin pulso': fútbol por toros. ¿Rajoy por Silvela?', 20 minutos , 1 de julio de 2011 http://blogs.20minutos.es/martinezsoler/2012/07/01/sin-pulso-futbol-por-toros-rajoy-porsilvela/

275 Atiliano Domínguez: Vida, pasión y razón en grandes filósofos, Universidad de Castilla La Mancha. Servicio de Publicaciones 2003, p. 260.

274 José Manuel BLANCO: 'La Universidad de Salamanca amplía el apistolario de Miguel de Unamuno', El Mundo , 24 de febrero de 2009 http://www.elmundo.es/elmundo/2009/02/24/castillayleon/1235493686.html y S. A: 'El vapor la electricidad y los sueros inyectados', ABC , 25 de febrero de 2009, http://www.abc.es/hemeroteca/historico25-02-2009/abc/CastillaLeon/el-vapor-la-electricidad-y-los-sueros-inyectados\_913359968737.html

276 EFE: ''Los fabricantes nos han convertido en su banco malo'', El Mundo , 17 de mayo de 2012, http://www.elmundo.es/elmundomotor/2012/05/17/empresa/1337255726.html

277

MSI',

La

Vanguardia,

10

EUROPA PRESS: 'Las ventas de coches en España caerán un 10,6% en 2012 y un 0,1% en 2013, según http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20120710/54323445703/las-ventas-de-coches-en-espana-

caeran-un-10-6-en-2012-y-un-0-1-en-2013-segun-msi.html de

julio de

278 Lluis MALLART: 'Fui a África a convertir negro y me convirtieron a mí', La Vanguardia , 19 de noviembre de 2007http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2007/11/19/pagina80/65140530/pdf.html?search=%20africanizar

2012

a la construcción de Catalunya respecto a los otros, recuerda que ya Europa tuvo en su día, como afirmara el historiador Peter Burke, que africanizar África para occidentalizar Occidente. 279

En otras noticias como 'la página más negra de Bruselas' observamos cómo se subraya que la 'africanización' del ejército obligó a la intervención de los cascos azules de la ONU 280 e incluso llega a servir para definir los rasgos de una forma imperfecta de hablar francés, inglés 281 y castellano 282 y en donde la carga peyorativa del término acaba siendo asumida en ocasiones por los propios africanos como la modelo africana Godelieve Van der Brandt, que relaciona los términos 'tribalizar' y africanizar de negativos para las propias mujeres africanas. 283

La 'africanización': los negros ya pueden actuar solos.

Una de las formas más extendidas en las que se usa el concepto 'africanización' tiene como objetivo hacer ver al lector que aquellas intervenciones europeas en suelo africano que tienen como propósito asegurar el suministro de materias primas, una vez los ejércitos europeos han cumplido con el designio de sus gobiernos, optan por 'africanizar' estas fuerzas militares. Es decir, una vez que se ha intervenido, deben ser los gobiernos africanos los que tomen la responsabilidad de estas acciones que han respondido a intereses de las élites europeas con el beneplácito de las élites del continente africano.

De este modo, observamos como en relación a la intervención francesa en Malí en 2013, el periódico El País hablaba de la necesidad de formar 'un contingente de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental' 284 o darle un peso decisivo a África en la defensa de aquellos intereses europeos en suelo africano: 'africanizar la

279 Josep Vicent BOIRA: 'Los otros y Catalunya', La Vanguardia , 15 de mayo de 2014. http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20140515/54407930396/catalunya-josep-vicent-boiraopi.html

281 Verónica MARTÍN: 'Catorce días de muerte', La Vanguardia , 2 de marzo de 2003. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2003/08/20/pagina7/34024698/pdf.html?search=africanizado

280 José María SÒRIA: 'La página más negra de Bruselas', La Vanguardia , 22 de diciembre de 2002 http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2000/06/16/pagina11/33996293/pdf.html?search=%20africanización

282 Sergio HEREDIA: 'Una noche en la cola', La Vanguardia, 22 de noviembre de 2001. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2003/08/20/pagina1/34211278/pdf.html?search=africanizado

284 EDITORIAL: 'Argelia se precipita, El País , 1 de enero de 2013. http://elpais.com/elpais/2013/01/17/opinion/1358453958\_915773.html

283 Julia GIRÓN: 'Llegar a lo más alto es tremendamente difícil si tienes unos rasgos diferentes', El Mundo, 1 de enero de 2008. http://www.elmundo.es/yodona/2008/07/23/actualidad/1216831794.html

s olución'. 285 Otros medios como La Razón no escoden el interés francés y europeo en esta intervención, utilizando el término 'africanización' para referirse a que hay que ceder 'las riendas lo antes posible a las fuerzas locales de la CEDEAO'. 286 Sin embargo, en La Vanguardia parece un artículo en el que se utiliza el término 'africanización' para describir el proceso de arraigamiento de Al Qaeda en África, mientras que se afirma que el hecho de que los argelinos deban estar al mando de las fuerzas yihadistas es un 'cuestión étnica' 287 sin quedar realmente claro si el término 'africanización' hace alusión a la realidad territorial de Argelia o del África Subsahariana.

La africanización del medioambiente.

Que el clima se africanice es uno de los rasgos más negativos que se le pueden otorgar, pues se pone en peligro la vida de nuestros ancianos 288 favorece la llegada de enfermedades respiratorias, 289 potencia el avance de plagas, 290 atenta contra uno de los sectores económicos más importes del país como el turismo. 291 La 'africanización' del clima supone, sin duda, un factor de riesgo para nuestra sociedad. 292 El Mundo lo presentaba en agosto de 2008 como un sinónimo de desertificación, en donde Theo Oberhuber destaca como principal causa el intenso proceso de urbanización 293 , lo que

285 EDITORIAL: 'Malí, problema europeo', El País , 16 de enero de 2013 http://elpais.com/elpais/2013/01/16/opinion/1358366692\_753989.html

287 Isabel RAMOS,: 'Al Qaeda intenta arraigar en África', La Vanguardia , 01 de agosto de 2010 http://www.lavanguardia.com/internacional/20100801/53974940637/al-qaeda-intenta-arraigar-enafrica.html

286 Álvaro DEL RÍO: 'Francia «liquida» a los islamistas en Malí', La Razón , 14 de enero de 2011 http://www.larazon.es/detalle\_normal/noticias/681430/internacional/francia-confirma-los-bombardeosde-cuatro-caza#.Ttt17ciQg8TxyxV

288 Marta RICART: 'Objetivo: proteger a los ancianos'. La Vanguardia, 20 de agosto de 2003 http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2007/11/19/pagina19/34028563/pdf.html?search=africanizar

290 EUROPA PRESS: 'El sur de España, el más afectado por el avance de la plaga de las garrapatas', El Mundo , 29 de agosto de 2011

289 EFE: "PSOE pide la comparecencia urgente de Cañete para hablar de cambio climático", La Vanguardia, 3 de abril de 2014 http://www.lavanguardia.com/vida/20140403/54405411037/psoe-pide-lacomparecencia-urgente-de-canete-para-hablar-de-cambio-climatico.html

http://ariadna.elmundo.es/buscador/archivo.html?q=africanizacion&t=1&i=1&n=10&fd=0&td=0&w=70 &s=1&no_acd=1

291 ELMUNDO.ES: 'Ecologistas cuelgan una pancarta en la Torre del Oro contra el cambio climático', El Mundo , 3 de junio de 2009

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/03/andalucia\_sevilla/1244023399.html

293 Gustavo CATALÁN: 'El 37% de la superficie de España se encuentra en riesgo de desertificación', El Mundo , 31 de agosto de 2008

292 ABC: 'El sur de España, el más afectado por el avance de la plaga de garrapatas', ABC , 29 de agosto de 2011 http://www.abc.es/20110829/sociedad/abci-invasion-silenciosa-garrapatas-201108291310.html

http://ariadna.elmundo.es/buscador/archivo.html?q=africanizacion&t=1&i=11&n=10&fd=0&td=0&w=7 0&s=1&no_acd=1

destaca siendo África uno de los espacios geográficos en donde la población urbana representa aún menos de la mitad de la población total.

En La Vanguardia se presentaba el término como un aumento de las temperaturas y lluvias escasas e irregulares 294 y en otra ocasión lo hace sinónimo de un aumento alarmante de los veranos pese a que en la misma noticia se plantea el dicho popular de 'ni calor hasta San Juan, ni frío hasta Navidad' 295 parece ser que cualquier estereotipo negativo sobre el clima puede caracterizarse como africano.

La 'africanización' de la cultura: entre sombras, luces y algún oasis de respeto.

Es también común que el término 'africanización' haga referencia a la música, en donde su significado hace alusión a la introducción de ritmos surgidos del continente africano. En todas las ocasiones se refiere a zonas concretas de África como el Magreb 296 o el África Subsahariana 297 con toda su diversidad; puede referirse con una gran carga eurocéntrica al cristianismo de África 298 como si fuese un elemento externo a este continente; o también de forma peyorativa, haciendo alusión a que 'la rumba catalana se interpretaba como una muesca de debilidad pop, un incómodo ardor del franquismo, un eco de un pasado africanizado, folclórico, porrompompero'. 299

Otros investigadores como Xavier Montanyà hablan de 'africanizar un himno' en un contexto de crítica a los mitos del Norte en torno a la historia africana, 300 mientras que en otros artículos se plantea el hecho de africanizar un nombre, 301 destacar el origen

294 Enric JULIANA: "Un vaso de agua de clara", La Vanguardia , 5 de junio de 2011 http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20110605/54166322853/un-vaso-de-agua-clara.html

296 Quico ALSEDO: 'Carlos Goñi es más valiente que ThomYorke', El Mundo , 1 de abril de 2011 http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/rockandblog/2011/04/01/carlos-goni-es-mas-valiente-quethom.html

295 Mar RAMOS NAVARRO: "Ola de calor", La Vanguardia , 29 de junio de 2012 http://www.lavanguardia.com/participacion/cartas/20120629/54318930862/ola-calor.html

297 S.A.: 'Versión Africana de LetitGo de Frozen: el Vídeo Más Buscado de Youtube', El Mundo , 18 de febrero de 2014. http://www.elmundo.es/happy-

fm/2014/02/17/5301f35fca474117138b4572.html?a=cd7b9b9b72636b59d09f6467e985e52d&t=1420729 862

299 Miqui OTERO: 'Bomba rumba, su fiesta no es para feos', El País , 20 de enero de 2012. http://cultura.elpais.com/cultura/2012/01/18/tentaciones/1326911282\_858347.html

298 Edward A. ALPERS: 'La diáspora africana', La Vanguardia , 21 de octubre de 2002 http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2002/10/21/pagina25/33972169/pdf.html?search=africanizar

300 Xavier MONTANYÀ: 'El malestar africano', La Vanguardia , 7 de julio de 2004 http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2004/07/07/pagina-2/33666280/pdf.html?search=africaniza

301 Óscar GUTIÉRREZ: 'BinguwaMutharika, el represor de Malaui', El País , 17 de abril de 2004 http://internacional.elpais.com/internacional/2012/04/17/actualidad/1334613981\_553897.html

africano de un grupo humano 302 o centrarse en la realidad africana sin que ello conlleve aparentemente una carga peyorativa. 303

Conclusiones.

La primera es que la indefinición y polisemia son las grandes características con que presenta el t érmino 'africanización' en la prensa, siendo durante los años de la crisis económica el momento en el que se ha utilizado con más frecuencia.

La segunda es que se cumple nuestra hipótesis de partida, que concretamos en las páginas anteriores afirmando, que según nuestra percepción, se ha utilizado en la mayoría de las ocasiones para describir procesos dotados de elementos nocivos y potenciando con ello estereotipos negativos del continente africano en general y de sus instituciones y población en particular. Efectivamente, el concepto se emplea para caracterizar procesos políticos o económicos y se hace con el objetivo de trasladarle al lector una imagen de caos, inestabilidad y aislamiento fundamentalmente; para hablar del clima se hace destacando los aspe ctos negativos y cuando hablamos de 'africanización' como sinónimo de dar voz a los actores africanos, subyace un sentimiento etnocéntrico por el cual los africanos deben seguir los pasos que antes Occidente ha marcado. A la hora de designar a la personas, este término también tiene un valor negativo tan grande, que incluso los propios africanos a los que se le da voz en los periódicos reniegan de él aceptando toda la carga peyorativa. Solo en los temas culturales, este término parece más positivo, si bien es cierto que a veces se refieren a áreas geográficas mucho más concretas simplificando a nuestro juicio en exceso la rica diversidad de la geografía africana.

De lo anterior se infiere la conclusión de que el carácter africano es, según la jerarquía de valores neocoloniales que transmite gran parte de la prensa, pobre, inestable, injusto, caótico, alarmante, peligroso, caracterizando tanto a personas, como a procesos políticos o al clima. Un concepto que nos ayuda entender la construcción de Occidente en b ase 'al otro', de África.

302 Enric BAÑERES: 'Revolución francesa', La Vanguardia , 25 de septiembre de 2006 http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2006/09/25/pagina54/51633798/pdf.html?search=africanizacion

303 Eduardo S. MOLANO: '¿Qué lecciones podemos aprender del sistema financiero africano?', ABC , 24 de marzo de 2013. http://www.abc.es/internacional/20130324/abci-lecciones-banca-africana201303221552.html

Publicaci n 5

Prejuicios sobre `frica en los libros escolares de Educaci n Secundaria

(2017). Historia Actual Online , 43, pp. 169-186

Citaci n: https://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?info=nor\_estilo&codigo=4777&modo=popup

208

Prejuicios sobre África en los libros escolares de Educación Secundaria

Resumen:

La siguiente investigación educativa tiene como objetivo analizar las ideas previas y los prejuicios del alumnado de un Instituto de Educación Secundaria (IES) con

respecto a África y a la historia del continente. Además, analizaremos los libros de texto que se utilizan en el instituto para demostrar que la imagen peyorativa y distorsionada de

África, no sólo no se mejora, sino que se consolida entre el alumnado conforme avanza en los cursos de la ESO.

Palabras clave:

Historia de África; prejuicios; desconocimiento; encuestas; instituto.

Abstract:

The aim of this study is to analyze the prejudices and misconceptions of High school students regarding Africa and African history. Also, I will analyze one High

school's textbooks in order to show th at the negative image of Africa portrayed is not

improved by the texts. In fact, it worsens as the courses advance. I will focus on the lack of awareness regarding African history and how its negative image has stigmatized the

continent and its populations.

Key-words:

African History; prejudices; ignorance; surveys; High School.

INTRODUCCIÓN

La imagen distorsionada que existe sobre África en nuestro país no es una cuestión ni mucho menos poco relevante. El desconocimiento sobre este continente y sus gentes y

las visiones estereotipadas sobre él pueden desembocar en actitudes racistas, problemas de convivencia o en el aumento de la marginalidad y la pobreza

304

. Además, este escaso análisis de la imagen que tenemos de África afecta a gran parte de las instituciones y

304 Navarro, M., (ed.), Diagnóstico participativo. Una mirada hacia la realidad africana. Las Palmas de Gran Canaria, Amarna Creative Estudios, 2011.

asociaciones que aspiran a lograr una cooperación horizontal, contribuyendo con ello a la consolidación de un discurso que legitima el proceso de intervención actual en África y que desempodera a la población africana 305 .

Esta imagen distorsionada no debe ser explicada únicamente a partir del infogenocidio informativo 306 que practica la prensa de nuestro país. De hecho, según Ana Dols, a parte de los medios de comunicación, la imagen que se proyecta de África y que tiene como objetivo presentarla c omo 'subdesarrollada' y necesitada de 'ayuda' no podría entenderse, entre otras razones, sin las imágenes simplistas que transmiten las ONGs, el cine y la literatura, las instituciones de nuestro Estado o la escasa formación escolar y universitaria 307 .

Es en este último punto, en el de la escasa formación escolar, es en donde este trabajo pretende hacer hincapié a la hora de abordar el problema que supone el desconocimiento y las ideas preconcebidas sobre África. A ello, añadimos la importancia del estudio de la Historia en el instituto partiendo de dos ideas clave. La primera, es que la escuela tiene una función socializadora, instructiva y educadora 308 y, como aseguran las propias NNUU, 'la educación a todos los niveles y a todas las edades […] es la clave para modificar las actitudes y los comportamientos basados en el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia' 309 . La segunda, es que, como aseguró el historiador británico E. H. Carr 'no hay indicador más importante de l carácter de una sociedad que el tipo de historia que escribe o deja de escribir' 310 .

Partimos de la hipótesis de la existencia de una serie de prejuicios e 'ideas previas' o 'misconceptions' sobre el continente africano, así como de una ignorancia y un desconocimiento generalizado sobre la historia de África que ahondan en la construcción de una imagen negativa sobre el continente negro. A ello le añadimos un problema que creemos existente en los niveles educativos de la ESO y es que, ni los

305 RuizGiménez, I., 'La imagen que la prensa nos ofrece de África', Umoya, 53, 2010.

307 Dols, A., 'La imagen que nos ofrecen de África. Una invitación al paternalismo en detrimento del derecho al desarrollo'. Blog académico Fundación Sur, 2010.

306 Sendín, C., 'La desinformación sobre lo africano como 'infogenicidio'. Caso de estudio: Ruanda', en [Antoni Castel y Carlos Sendín (ed.)], Imaginar África. Los estereotipos occidentales sobre África y los africanos. Madrid, La Catarata, 2009, 43-45.

308 Vizcaíno, L., 'Funciones educativas de la Escuela', Revista digital. Eduinnova, 26, 2010.

310 Carr, E.H., ¿Qué es la historia? Barcelona, Ariel, 2006, 120.

309 Alto Comisionado de las NNUU. Derechos Humanos, Unidos contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia. Nueva York, 2013.

currículos, ni los libros de texto, son conscientes de estos problemas, ni su paso por la Educación Secundaria corrige esta visión del alumnado.

Por estos motivos, nuestro objetivo general es llegar a saber si los cursos de ESO son capaces, a través del currículo y los libros de texto, poder corregir unas ideas previas y erróneas que posee el alumnado sobre África y su historia. Partimos de que estos misconceptions se caracterizan por ser construcciones personales, y también comunes a gran número de estudiantes. Además, se caracterizan por estar bastante alejadas de las definiciones correctas o las interpretaciones veraces, se obtienen a partir del conocimiento cotidiano y 'la significación tiene influencia con la resistencia que muestran los alumnos a la hora de modificar estas concepciones' 311 .

Por esta razón, es fundamental conocer las ideas previas que tiene el alumnado sobre el continente y la forma de vida de sus gentes así como el convencimiento del propio alumnado en cuanto al conocimiento que tienen sobre estas cuestiones. Esto nos puede dar pistas sobre la dificultad creciente de poder corregirlas. El segundo objetivo específico es analizar el conocimiento previo sobre la historia africana, tanto de referentes masculinos y femeninos de la historia del continente, como de los aportes de los pueblos africanos a la humanidad, el pasado colonial de España o los continentes en donde históricamente han dominado situaciones de pobreza y guerra. Ello lo acompañaremos de un análisis de libros de texto de Ciencias Sociales, Geografía e Historia para saber si estos recursos educativos ayudan a eliminar estos prejuicios.

Para ello hemos realizado un total de 155 encuestas a todo el alumnado de ESO del IES Alhambra, instituto situado en el barrio granadino del Zaidín, en la zona sur de la ciudad de Granada. La muestra se corresponde con todos los alumnos y alumnas de los cursos de 1º de la ESO (42 alumnos y alumnas), de 2º de la ESO (39), de 3º de la ESO (44) y de 4º de la ESO (30). Para la elección de este instituto hemos tenido en cuenta la extensa comunidad de emigrantes que existe en el Zaidín, lo que podría justificar la necesidad de conocer mucho mejor las historias extraeuropeas a fin de adaptar los contenidos a la realidad social del centro educativo y del barrio en el que se inserta.

311 Carretero, M. y Limón, M., 'Construcción del conocimiento y enseñanza de las Ciencias Sociales y la Historia', en [Mario Carretero (ed.)], Construir y enseñar. Las Ciencias Sociales y la Historia. Madrid, Aique Grupo Editor, 1995.

Las encuestas que hemos realizado, que son claves para extraer la información previa a una intervención en el ámbito educativo, cuentan con las siguientes ocho preguntas:

  •  1-¿Cuáles de las siguientes palabras relacionarías con África? Rodea la respuesta. Elige una de cada pareja. (Se trata de que el alumnado escoja un concepto entre dos ideas antagónicas como pobreza y riqueza, guerra y paz, etc.,).
  •  2-¿Cuánto sabes acerca de la historia de África? Rodea tu respuesta. (Se trata de elegir entre seis opciones distintas, desde 'nada' a 'la conozco perfectamente' para el grado de convencimiento del alumnado)
  •  3-¿Qué etapa de la historia consideras que es más representativa de África?
  •  4-¿Consideras que las formas de vida en África se caracterizan por ser 'prehistóricas'?
  •  5-¿Tuvo España algún territorio en África en el pasado?
  •  6-¿Conoces algún hombre que haya tenido un papel relevante en la historia de África? ¿Y una mujer? ¿Cuáles?
  •  7-¿Se te ocurre algún aporte de África a la historia de la humanidad? Escríbela.
  •  8-¿Cuál crees que ha sido históricamente el continente más pobre? ¿En cuál crees que ha habido más muertes a causa de las guerras a lo largo de la historia?

En cuanto a los libros de texto utilizados, nos hemos centrado en aquellos que han funcionado en Andalucía durante el periodo en el que está en vigencia la Ley Orgánica 2/2006 de Educación, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el cuatro de mayo de 2006. Pese a que la Ley Orgánica 8/2013 de nueve de diciembre, para la mejora de la calidad educativa se puso en marcha en el curso 2014/2015, lo cierto es que en Andalucía el curso 2015/2016 no ha sido sino un año de transición entre una ley y otra. Los libros objeto de estudio han sido los editados por Ediciones SM y Santillana correspondientes a todos los cursos de la Educación Secundaria.

Las técnicas de investigación empleadas para las encuestas han sido tanto cuantitativas como cualitativas, lo que nos ha permitido analizar los resultados de una manera mucho más satisfactoria, adaptándonos tanto a las preguntas de respuesta cerrada como a las de respuesta abierta. En cuanto al análisis de los manuales escolares, hemos intentado acercarnos desde el Análisis Crítico del Discurso para conocer cómo el lenguaje consolida una serie de discursos dominantes y analizar las fotografías insertadas en ellos

como recursos didácticos que intentan mostrarnos una realidad concreta de África y sus gentes.

Somos conscientes de la limitación de un estudio de este tipo que se circunscribe a la muestra de un solo instituto. A ello debemos añadir el marco legislativo en el que se enmarca, las reinterpretaciones de las CCAA, a cómo el profesorado la imparte y a otros factores relacionados con el contexto del propio Centro 312 . Sin embargo, consideramos que este trabajo puede servir como punto de partida a otros estudios de más envergadura tanto en Andalucía como en el resto de España y continuar con la línea de los ya existentes.

Entre los trabajos previos que han abordado temáticas similares y que nos han inspirado en nuestra investigación, podemos destacar estudios como Enseñar África: un proceso de cambio en la mirada del continente 313 de Guerra y Nadal en donde se critica la inmadurez y la homogeneidad con las que se presentan a las sociedades africanas. Este estudio se inserta dentro del proyecto Enseñar África 314 y ha dado como resultado un libro de texto con el mismo nombre que ha recibido el apoyo de la Casa África y del Gobierno de Canarias con el objetivo poder servir como material para todos los IES canarios. Otros trabajos centran su atención en los libros de texto y denuncian la actitud eurocéntrica de estos manuales escolares con respecto a África, potenciando la imagen de un continente lleno de pobreza extrema, enfermedades y atraso y en donde sólo se resalta lo miserable y problemático del continente 315 .

Otras iniciativas han surgido dentro del seno de la Universidad. En el caso andaluz por ejemplo, podemos destacar el proyecto Repensando África 316 que, para Susana Moreno y Beatriz Suárez ayudará desmitificar la imagen de África en Andalucía y

312 González, I., 'Análisis crítico de las opciones curriculares del bachillerato y debates sobre la enseñanza de la historia', en [ Joaquín Prats (ed.)., Geografía e Historia. Complementos de formación disci plinar. Barcelona, Graó, 2011, 135-137.

314 Guerra, E. y N., Ignacio (Coord.), Enseñar África. Las Palmas de Gran Canaria, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria: Casa África, 2013.

313 Guerra, E. y Nadal, I., 'Enseñar África: un proceso de cambio en la mirada del continente', en [Carmen Rosa García, Aurora ARROYO y Beatriz Andreu (eds.)], Deconstruir la alteridad desde la didáctica de las Ciencias Sociales: Educar para una ciudadanía global. Madrid, Entinema, 2016.

315 Casas, M., La imagen modela la imagen: África a través de los libros de texto de Secundaria, El Guniniguada, 20, 2011, 41-70.

316 Suárez, B. y Moreno, S. (ed.), Repensando África. Perspectivas desde un enfoque multidisciplinar. Andalucía, Fundación Habitáfrica, 2013.

potenciará un intercambio de visiones sin duda claves para la consecución de una verdadera ciudadanía global. Pero, ¿cuáles han sido las raíces históricas de este problema?

1. EL EUROCENTRISMO SALVAJE Y LA INVISIBILIZACIÓN DE ÁFRICA.

Toda forma de etnocentrismo implica considerar que los parámetros y valores que rigen una cultura propia son cualitativamente superiores a las demás. Y pese a que 'ninguna identidad puede existir por sí misma, en ausencia de un conjunto de oposiciones' 317 , también es cierto que es el eurocentrismo el que se configura como el sistema de pensamiento más excluyente del mundo debido a que la experiencia y la visión europea del mundo, ya desde la conquista de América, se transformó en una visión universal 318 .

Debido a este etnocentrismo occidental, la imagen que tenemos de África nunca ha sido pensada detenidamente, sino deformada a lo largo de la historia dando como resultado lo que a día de hoy se considera como un 'desvalido, un fugitivo que busca ayuda económica y protección […] de Europa o América del Norte' 319 . Para entender todo esto, hay que echar una mirada atrás a la historia de las relaciones entre Europa y África. Por ejemplo, para Diop la superioridad técnica de los europeos y la necesidad económica de explotar y esclavizar a los negros fueron claves para entender la necesidad occidental de falsear las competencias y la moral del negro. Una relación de desprecio que no imposibilitó la toma de sus riquezas naturales y cuyo 'colmo del cinismo' será el planteamiento de la colonización de África como un deber civilizatorio 320 .

Como aseguró Hegel ( Lecciones sobre filosofía de la historia universal , 1833) para el pensamiento europeo de la época, África no tenía ningún interés histórico ya que se consideraba que el aporte que había hecho a la civilización era nulo y en él dominaba el salvajismo y la barbarie. Esta relación africano/salvaje quiso presentar una supuesta

317 Silverstone, R., La moral de los medios de comunicación. Sobre el nacimiento de la polis de los medios. Buenos Aires, Amorrortu, 2010, 137.

319 Iniesta, F., 'El estigma de Cam. El negro en el pensamiento occidental', en [Antoni Castel y Carlos Sendín (eds.)], Imaginar África. Los estereotipos occidentales sobre África y los africanos. Madrid, La Catarata, 2006, 11.

318 Dussel, E., El encubrimiento del otro. Hacia el origen del mito de la modernidad. Madrid, Nueva Utopía, 1992.

320 Diop, C.A., Naciones negras y cultura. De la antigüedad negroegipcia a los problemas culturales del África Negra hoy. Barcelona, Edicions Bellaterra, 2012, 73.

parálisis cultural africana, vinculando al negro con la emoción y alejándolo de la razón. En el caso español, por ejemplo, el explorador Manuel Iradier nos legará una imagen exótica de África en donde el canibalismo es una actividad extendida, imagen distorsionada a la que también contribuyeron otros exploradores europeos siguiendo una larga tradición medieval europea, potenciada por la expansión en África 321 .

Junto a la imagen salvaje, aparecerá en España otra que haga más hincapié en la necesidad de protección de los africanos siendo simplemente un argumento para justificar el sometimiento de lo que hoy día se denomina Guinea Ecuatorial, mostrando al negro como homo infantilis 322 . La antropología física racista, por su parte, trató de justificar la explotación occidental al afirmar que existían jerarquías entre grupos humanos y conforme se profundizó en el conocimiento del pasado africano y la existencia de sistemas políticos complejos, no fue sino a través de las teorías del camitismo-caucásico y del etiopianismo-semítico, con las que se intentó presentar esta complejidad como una influencia de los pueblos 'blancos', jerarquizando pueblos según si eran más o me nos negros 323 .

Sin embargo, esta mirada inferiorizadora no está aún superada. En la actualidad se sigue proyectando una imagen deformada de África que bebe de esta tradición colonial. Un ejemplo lo tenemos en el tratamiento informativo dado a Nigeria por la prensa española. Conceptos de la época colonial como considerar al continente 'la tumba del hombre blanco' siguen todavía patentes. De hecho, el principal tema de salud pública que se presenta es el del ébola, que causa infinitamente menos muertes en África y en Nigeria que el SIDA o la malaria. Una relevancia de la enfermedad que aumenta en tanto en cuanto 'hombre' blanco puede sufrirla 324 . Estos comportamientos evidencian que en esta batalla consistente en crear imágenes del 'otro', África aparece racializa da, en donde el concepto negro se configuran como 'un necesario estereotipo oposicional para la

321 Sánchez, R., El pamue imaginado. Los fang de la literatura colonial española. Navarra, Editorial Aranzadi, 2011, 25-31.

323 Toasijé, A., Si me preguntáis por el Panafricanismo y la Afrocentricidad. Artículos, conferencias, discursos y entrevistas…. M adrid, Centro de Estudios Panafricanos, Kituo ya Masomocha Wanafrica, 2013, 218-220.

322 Bandrés, J. y Llavona, R., 'P sicología y Colonialismo en España (II): en busca del Cociente Intelectual del Negro', Psychologia Latina, 1(2), 2010, 154 -162.

324 Maroto, J.M., 'El infoentretenimiento en la cobertura mediática sobre Nigeria: Boko Haram y el ébola como ejemplos del etnocentrismo y de la banalidad de la realidad', e n [Concha Mateos y Javier Herrero (eds.)], La pantalla insomne. San Cristóbal de La Laguna, Cuadernos Artesanos de Comunicación, 2015.

construcción de las identidades blancas' 325 . ¿Puede hacer algo la Educación para mejorar esta situación?

2. ES NECESARIO UN APRENDIZAJE MÁS INCLUSIVO DE LA HISTORIA

No debemos engañarnos a nosotros mismos, 'la imagen que tenemos de otros pueblos, y hasta de nosotros mismos, está asociada a la Historia tal y como se nos contó cuando éramos niños' 326 . De hecho, la historia, como aseguró ya el siglo pasado Martínez Car reras 'queda lejos de la historia mundial, capaz de englobar a todos los pueblos' y se hace necesario estudiar, en nuestro caso particular, 'África desde un punto de vista africano si se quiere que su experiencia histórica tome sentido en un contexto universal 327 .

Además, si consideramos que la 'coerción que ejerce la historia sobre nuestro presente es determinante' y su estudio es el que 'nos permite identificar la tiranía' de este pasado sobre nuestro presente 328 , debemos plantear nuevas alternativas para acabar con la necesidad de que los historiadores africanos se vean en la necesidad de tener que combatir todos y cada uno de los supuestos de base 329 .

Por otro lado, la principal potencialidad formativa del estudio de la Historia es el conocimiento de las bases históricas de los problemas actuales y las claves del funcionamiento social en el pasado. Su estudio se convierte, sin lugar a dudas, en un 'inmejorable laboratorio de análisis social' 330 lo que nos alumbra un estudio de la Historia que tenga una utilidad social en el presente.

Sin embargo, no han sido pocos los debates en torno al estudio de la Historia. Hay quienes señalan la dificultad que se ha presentado a la hora de conciliar la Historia con puntos de vista alternativos como la historia de género, la historia indígena desde abajo o la de insertar la historia nacional en un marco espacial más amplio hasta llegar a un marco

325 Henry, P., 'Between Hume and Cugoano: Race, Ethnicity and Philosophical Entrapment'. The Journal of Speculative Philosophy,18(2), 2004, 129-148

327 Martínez Carreras, J.U., 'La Historia del Mundo Contemporáneo', en VVAA, La enseñanza de la historia: Estado de la cuestión. Málaga, Ágora, 1992, 108-120.

326 Ferro, M., Cómo se cuenta la historia a los niños del mundo entero. México, Fondo de Cultura Económica, 1995, 9-10.

328 Feliu, M. y Hernàndez, F.X., 12 ideas clave. Enseñar y aprender historia. Barcelona, Editorial Graó, 2011, 9.

330 Prats, J. y S., Joan, 'Los contenidos en la enseñanza de la Historia', en [Joaquín Prats (ed.)], Didáctica de la Geografía y la Historia. Barcelona, Graó, 2011, 13.

329 Toasijé, A., Si me preguntáis, op. cit., 221-224.

global 331 . Sin embargo, la inclusión de temas transversales 'para los que la historia puede aportar experiencias de interés' es relev ante, como los relacionados con la paz y los conflictos, el patrimonio o el papel social de las mujeres 332 .

Es aquí donde nos preguntamos sobre la posibilidad de estudiar una historia realmente global, ya que, pese a que desde instituciones de ámbito europeísta se aspira a un enfoque inclusivo e innovador para la historia y la educación en la ciudadanía, lo cierto es que el propio Consejo de Europa recomienda la necesidad de potenciar el entendimiento entre los pueblos a través de la historia, eliminando prejuicios y destacando las distintas influencias entre los países, construyendo, a partir de los libros de texto, una conciencia europea.

No podemos olvidar que, como asegura Antònio Nóvoa 'una de las principales promesas políticas del Espacio Educativo Europeo es construir una identidad interna entre ciudadanos y países' 333 . ¿Estamos construyendo un sentimiento de pertenencia a Europa abierto a otras realidades o estamos cayendo en los mismos errores del enfoque nacionalista, en este caso europeo, de los libros de texto?

Por otro lado, partiendo de la afirmación de Enrique Moradiellos por la cual todas las sociedades humanas tienen la exigencia de 'tener una conciencia de su pasado colectivo', imprescindible para su sentido de identidad y de interrelación y en donde 'la posibilidad de desconocer u olvidar total o parcialmente ese pasado comunitario […] constituye un claro riesgo para el equilibrio dinámico de la colectividad social y para su capacidad de preservación y continuidad' 334 , cabe preguntarnos cómo somos capaces y en base a qué criterios, establecer un 'nosotros' de partida. En otras palabras, plantear un 'nosotros' capaz de construir un discurso histórico que diferencia entre la propia comunidad y comunidades humanas que consideramos ajenas, planteando construcciones excluyentes.

331 Guyver, R.M, 'Political , Educational and Historiographical Theoretical Perspectives in the History Curriculum', en [Joseph Zajda (ed.)], Nation -Building and History Education in a Global Culture. London, Springer, 2015, 83.

333 Nóvoa, A., 'La construcción de un espacio educativo europeo: gobernando a través de los datos y la comparación', Revista Española de Educación Comparada, 16, 2010, 23 -41.

332 Domínguez, J., Pensamiento histórico y evaluación de competencias. Barcelona, Editorial Graó, 2015, 37.

334 Moradiellos, E., El oficio de historiador. Estudiar, enseñar, investigar. Madrid, Akal, 2013, 44-46.

3. RESULTADOS DE LAS ENCUESTAS.

3.1. Visión estereotipada de África en el alumnado de la ESO.

Las encuestas que fueron planteadas al alumnado del IES Alhambra tuvieron múltiples objetivos. Uno de ellos fue el de conocer cuál era la visión que los alumnos y alumnas tenían sobre el continente africano y las poblaciones africanas. Para ello, se plantearon una serie de cuestiones para conocer, por un lado, qué conceptos relacionaban con el continente y sus gentes y, por otro lado, el nivel de convencimiento con el que el alumnado contestaba las cuestiones propuestas. Estos datos han sido divididos en cuatro grupos, haciendo cada uno alusión a cada uno de los distintos cursos en los que se divide la Educación Secundaria.

Cabe destacar, como se señala en la Gráfica 1 y 2, que la gran mayoría de estudiantes consideran que África es un lugar que se relaciona con la pobreza y el subdesarrollo antes que con la riqueza y el desarrollo, lo que no es extraño cuando la mayoría de imágenes y textos en la escuela sobre el continente lo relacionan con la carestía de recursos y la incapacidad de ofrecer servicios públicos básicos como la sanidad o la educación. Pese a la complejidad de conceptos como desarrollo y riqueza, su significado hace alusión en estas etapas a la vertiente más relacionada con las cuestiones económicas. Además, debemos añadir que, a un mayor convencimiento sobre la historia de África y el propio continente en la última etapa de la educación obligatoria, se le une una concepción más profunda de estos conceptos negativos.

Gráfica 1 y 2: Conceptos que el alumnado relaciona con África Subsahariana, elaboración propia: 155 encuestas, curso 2015/2016.

Por otro lado, la inmensa mayoría de estudiantes, más de un 90% en los cuatro cursos de la ESO, consideran que África es un lugar que representa de forma más fidedigna los conceptos de hambre y enfermedad. Como nos muestran las gráficas 3 y 4,

es escaso el porcentaje de alumnos que consideran que África es un lugar, en general, de bienestar y de salud. No debe extrañarnos tampoco, cuando se hace hincapié en la relación que existe entre malnutrición y enfermedades, así como entre la carestía de alimentos de determinadas zonas del Sahel como si de un problema del continente entero se tratara.

Gráfica 3 y 4: Conceptos que el alumnado relaciona con África Subsahariana, elaboración propia: 155 encuestas, curso 2015/2016.

La gráfica 5, por el contrario, nos muestra que la incultura no es un concepto tan fuertemente arraigado a África como los analizados anteriormente. Sin embargo, desgraciadamente es más de la mitad del alumnado en cada curso de la ESO los que consideran que África se caracteriza más por su incultura que por su cultura.

Por otro lado, la gráfica 6 muestra una situación que nos vuelve a recordar lo peligroso que es adoptar prejuicios y, sobre todo, cuando se está convencido de ellos. El aumento porcentual de los alumnos que relacionan África con la guerra aumenta progresivamente conforme analizamos los grupos compuestos por los estudiantes de más edad de la educación obligatoria. El mayor interés por los noticiarios y la prensa, así como el estudio de asignaturas que destacan procesos de violencia en África como la colonización, la descolonización, las guerras de independencia o los conflictos armados recientes pueden explicar este fenómeno. Nos vemos ausentes, en la mayoría de los casos, por un lado, de casos de resolución de conflictos armados, de movimientos de protesta o de emancipación pacíficos o incluso de fenómenos de integración vía pacífica de los niños soldado y, por otro, de una imagen del continente que destaque por una imagen más positiva en donde no tenga cabida la dialéctica entre violencia-represión.

Gráfica 5 y 6: Conceptos que el alumnado relaciona con África Subsahariana, elaboración propia: 155 encuestas, curso 2015/2016.

Por último, nos parece de vital importancia conocer si la percepción del alumnado sobre África se representa mejor con el concepto de modernidad o de prehistoria, así como si los estudiantes consideran si las formas de vida de los africanos son prehistóricas o no. Conscientes de la visión teleológica occidental de raíz judeo-cristiana de la historia, por la cual la idea de progreso se encuentra en el punto más reciente de la historia, estas preguntas tratan de mostrarnos si, consciente o inconscientemente, estamos jerarquizando continentes y poblaciones de acuerdo a esta idea. La gráfica 7 y 8 nos demuestran que, pese a que las formas de vida se consideran mayoritariamente prehistóricas (en torno al 70% del alumnado así lo considera en cada curso académico), hay un ligero descenso entre los alumnos de 4º ESO que consideran que la Prehistoria es más representativa de África que la Modernidad. Sin embargo, el valor mínimo sigue siendo muy alto (por encima del 85%).

Gráfica 7 y 8: Relación del concepto 'Prehistoria' y la concepción de que en África las formas de vida son prehistóricas según el alumnado, elaboración propia: 155 encuestas, curso 2015/2016.

3.2. Desconocimiento sobre la Historia de África.

Otros de los objetivos que se aspiraban alcanzar mediante la realización de las 155 encuestas al alumnado de la ESO del IES Alhambra fue el de conocer cuál era el grado de conocimiento que se tenía sobre la historia africana. Las preguntas planteadas iban encaminadas a saber realmente si, por un lado, los estudiantes conocían algún referente masculino y femenino de la historia africana; si eran conscientes de la existencia en el pasado de antiguos territorios coloniales españoles en el África Subsahariana y si eran capaces de escribir brevemente algún aporte de África a la historia de la Humanidad. Además y por otro lado, dos preguntas sobre la concepción por parte del alumnado de cuáles eran los continentes con más guerras y más pobreza a lo largo de la historia nos parecían de vital importancia para saber que jerarquías temas en estas temáticas se establecían entre los distintos continentes.

Los resultados nos muestran, como se observa en la gráfica 9, que el porcentaje de alumnos y alumnas que afirman conocer antiguas posesiones españolas en África es, conforme nos acercamos a los cursos compuestos por estudiantes de más edad, mayor. Sin embargo, el conocimiento de este pasado colonial no está exento, por un lado, de errores y, por otro, de un parcial desconocimiento. En los primeros cursos de la ESO, 1º y 2º, el mayor desconocimiento general se une a una errónea concepción de lo que es un 'antigua posesión' o un 'territorio en el pasado' y a un conocimiento prácticamente nulo del África Subsahariana.

Gráfica 9. Porcentaje del alumnado que afirma conocer antiguas posesiones españolas en África, elaboración propia: 155 encuestas, curso 2015/2016.

De esta manera, algunos estudiantes consideran las Islas Canarias o la ciudad autónoma de Melilla se incluyen en esta categoría, olvidando que, si bien forman parte geográficamente hablando de África, siguen formando parte de España. Otros, consideran

Gibraltar como un territorio situado en nuestro continente vecino e incluso hay quien considera que el Reino de Granada se caracterizó por ser un antiguo territorio africano, confundiendo posiblemente, lo que supone África como realidad geográfica y lo que supone recibir influencias o flujos migratorios intensos desde el norte de África. En 4º de ESO, sin embargo, son capaces de identificar territorios del África Subsahariana.

Debido a los temas que han estudiado durante los cursos académicos del 2º ciclo de la ESO, el alumnado comienza a ser más consciente de una parte de la realidad del África Subsahariana, lo que explicaría que el término 'Guinea' aparezca con más frecuencia. Otros errores vienen del desconocimiento que tiene de lo que fue el Sáhara español como territorio, ya que según la prueba de mapas, el Sáhara no lo asociaban como un territorio sino como un espacio geográfico que hacían alusión al gran desierto de la parte septentrional del continente.

En cuanto a los referentes, tanto masculinos como femeninos de la historia de África, podemos concluir, como se observa en las gráficas 9 y 10 que unido al desconocimiento general que existe, éste se agrava cuando nos referimos a las mujeres africanas. Por un lado, en el caso de los referentes masculinos, observamos que el conocimiento de al menos un referente aumenta de manera importante en 4º de ESO. Si bien el referente estrella para el alumnado es Nelson Mandela, lo cierto es que al menos conocen a alguno. En el caso de las mujeres, las respuestas dadas nos hacen concluir que es necesario rescatar la participación activa de las mujeres en África en la escuela y que, desgraciadamente, es más probable, conociendo a la o al protagonista de un acontecimiento, conocer el nombre del varón. Algunas de las respuestas intentaban explicar en el caso de las mujeres a la mujer a la que se referían, mientras que en el caso de los hombres, la respuesta se componía claramente del nombre y del apellido del referente masculino.

Gráfica 9 y 10. Porcentaje del alumnado que conoce algún referente masculino y femenino de la historia de África, elaboración propia: 155 encuestas, curso 2015/2016.

Otra cuestión que nos parece no menos importante es que parte del alumnado confundía los conceptos de 'referentes africanos' con el de referentes de personas de fuera de Europa o el mundo occidental, ya que algunas respuestas consideraban que el indio Mahatma Ghandi, la albana nacionalizada india María Teresa de Calcuta o la pakistaní y Premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai, como africanos. En el caso concreto de las mujeres, todas ellas eran del norte de África, en concreto de Egipto (Cleopatra y la 'griega' Hipatía de Alejandría).

Gráfica 11 y 12. Porcentaje del alumnado que considera a África el continente históricamente más pobre y en donde se han sucedido el mayor número de muertes a causa de la guerra, elaboración propia: 155 encuestas, curso 2015/2016.

Otro de los aspectos que confirma nuestra hipótesis de partida es la consideración de que África es el continente históricamente más pobre. Si bien es cierto que en el 4º curso de la ESO el porcentaje del alumnado que elige África es menor, aunque nada desdeñable (casi el 70%), lo hace en detrimento de Asia, otro continente lastrado por los

prejuicios y los estigmas pero que, a diferencia de África, éste último no ha sido tan comúnmente utilizado para construir nuestra identidad occidental y blanca.

Por otro lado, sorprende que África no es considerada como el continente en donde ha habido más muertes a causa de la guerra, sobre todo porque las imágenes del continente negro están dominadas por la existencia de grandes masas de refugiados a causa de los conflictos bélicos, de niños soldado y de conflictos que ocupan toda la historia colonial y neocolonial. La explicación que nos ofrecieron alumnos y alumnas tras las últimas sesiones de 4º de ESO era que consideraban que tanto Europa, por haber sido escenario de las guerra mundiales, como Asia, en donde la bombas nucleares habían matado a miles y miles de personas les hacía considerar estas dos opciones como más probables. No deja de ser sintomático, a su vez, de un tipo de estudio de la historia dominado por las guerras.

Por último, es muy interesante analizar el porcentaje de alumnos y alumnas que son capaces de escribir algún aporte de África a la historia de la Humanidad. Y si bien es cierto que aumenta el número de estudiantes capaz de dar una respuesta a esta cuestión conforme avanzan los cursos de la ESO, lo cierto es que cambia mucho la naturaleza de las respuestas. Por ejemplo, los alumnos de 1º de ESO suelen hacer referencia a elementos que tienen relación con la historia de Egipto como la arquitectura (las pirámides principalmente) y a aspecto más triviales como la diversidad de fauna y flora. En 2º de ESO aumenta el grado de complejidad. Ya hay quienes defienden que la cultura africana en un aporte en sí o que la cuna de la Humanidad está en este continente. También aparecen otro tipo de respuestas que conviven con las del curso anterior como los esclavos y las riquezas, que se considera un aporte desde un punto de vista egoísta y etnocéntrico.

En 3º de ESO las respuestas son mucho más concretas y ahondan en el tema de la cultura. Consideran que la cultura española ha recibido aportes africanos y también que la herencia arabo-bereber es un aporte, desde un punto de vista también muy nuestro, un aporte a la historia de la Humanidad. Otros consideran que los alimentos como productos que se consumen son otro aporte, así como la influencia y participación en los deportes. Además, también encontramos algunas respuestas con cierta carga racista, ya que considerar que la trata negrera, la mano de obra barata o los recursos naturales son aportes a la Humanidad puede resultar bastante xenófogo y/o racista. Respuestas de este tipo no han sido consideradas como aportes.

Por último, en 4º de ESO aumenta tanto la carga racista (en términos generales) como la complejidad y diversidad de las respuestas e incluso algunas conllevan algún tipo de denuncia explícita. Se sigue considerando la cultura africana como un aporte, y ade más, la agricultura y la ganadería, 'los recursos energéticos para los países ricos' lo que implica una carga eurocéntrica brutal; el Mundial que ganó España en 2010, el instrumento utilizado en dicho mundial: la vuvuzela; los esclavos, el diamante, las materias primas, el álgebra o la arquitectura (las pirámides); el petróleo o la gastronomía. Además, aparecen juicios de valor por parte del alumnado que destacan por el conocimiento de tristes realidades en África y una actitud paternalista harto potenciada por el sistema educativo, los medios de comunicación y las instituciones:

'Poco a poco África con ayuda de otros continentes está saliendo de esta situación de guerras, situación de pobreza […]'

  • 'África tiene muchos recursos pero son explotados injustamente por superpotencias'

Podemos asegurar que conforme el alumnado avanza en los distintos cursos de la ESO, aumenta tanto su conocimiento como su capacidad para manejar conceptos cada vez más abstractos. Sin embargo, éstos están dominados por un fondo que resalta los aspectos más negativos del continente, por lo que tanto las aportaciones como los juicios de valor suelen girar en torno a un presupuesto que da la sensación de ser irrefutable y es que África es un continente en donde domina y ha dominado la injusticia y han tenido un protagonismo escaso (salvo el Egipto de los faraones) por no decir nulo, de la historia. Las posiciones etnocéntricas son también comunes, ya que parte del alumnado considera un aporte a la Humanidad, lo que sería, en el mejor de los casos, un aporte a la región, al país o al mundo occidental.

Gráfica 13. Porcentaje del alumnado que conoce algún aporte de África a la historia de la Humanidad, elaboración propia: 155 encuestas, curso 2015/2016.

Es de vital importancia que estas ideas preconcebidas sean combatidas desde el ámbito educativo y más aún desde las enseñanzas obligatorias. Los libros de texto, que son un instrumento ampliamente utilizado por el profesorado, pueden ser en muchas ocasiones un instrumento para combatir estos estigmas, que no dejan de ser estereotipos negativos que deshumanizan a grupos sociales. Es por ello que un análisis de estos materiales puede darnos una respuesta parcial de los resultados de las encuestas y, a su vez, pueden ofrecernos nuevas soluciones.

4. LA IMAGEN DE ÁFRICA EN LOS LIBROS DE TEXTO.

La relación entre los medios de comunicación y los agentes de cooperación no siempre refleja la voluntad de todo el Tercer Sector y en ocasiones muchas ONGs se valen de los prejuicios y estereotipos para conseguir captar la atención mediática. En esta línea, Ferrán Iniesta destaca las desafortunadas declaraciones de las ONGD en los medios que afirman que 'hay que salvar a África, tal vez de sí misma, de sus atavismos sangrientos y de sus incapacidades económicas y tecnológicas'. Su crítica no se posa sobre una voluntad periodística en lanzar este tipo de discursos, sino que considera que el problema es más profundo, pues son los 'axiomas modernos' los que condicionan el concepto negativo e infantil de África 335 .

Daniel Franco por su parte señala que, si bien la prensa no da apenas protagonismo mediático a las ONGD, cuando lo hace, es mediante un enfoque asistencialista y dirigido a sacudir consciencias, todo ello dentro de un contexto en el que las informaciones sobre los países no occidentales son escasas. En su opinión esta 'obsesión mass mediática de las ONGD' acaba simplificando los mensajes de las ONGD y dando más prioridad a su impacto cuantitativo (el que se refiere al número de socios y fondos recaudados) que al impacto que pueda tener sobre la agenda política 336 .

Por otro lado, Javier Erro considera que la legitimidad de las ONGD nace de la gravedad de los conflictos que tienen lugar en el mundo y no de factores internos de las

335 Iniesta, F., 'Prólogo', en [Antoni Castel], Malas noticias de África. Barcelona, Edicions Bellaterra, 2008, 12.

336 Franco, D., 'Comunicación y ONGD. La necesidad de una mirada sobre lo comunicativo más allá de su dimensión instrumental'. Revista Española de Desarrollo y Cooperación, 15, 2005. Disponible desde Internet en: <http://libros-revistas-derecho.vlex.es/vid/ongd-mirada-comunicativo-instrumental223678381> [3 marzo 2016]

propias organizaciones, por lo que potencian imágenes de acciones de emergencia frente a las de 'acciones a favor del desarrollo', con las que son más difíciles de emocionar al espectador. Esto provoca que, dentro de un debate entre razón y emoción, es decir, entre una solidaridad reflexiva u otra compulsiva, gane esta última, más efímera. Se busca en las ONGD el impacto a corto plazo evitando entrar en el terreno de la reflexión, de comprender la complejidad de los problemas. El objetivo que se plantea desde estas organizacion es confunde y en ocasiones prioriza 'los medios (acciones, proyectos, programas) con los fines (la idea de combatir la pobreza o hacer desarrollo'. En definitiva, estas prácticas comunicativas son un reflejo del tipo de desarrollo que potenciamos con nuestras acciones 337 .

Imagen 1 y 2: La Cruz Roja y Médicos Sin Frontera trabajando sobre el terreno en el África Subsahariana, Geografía. Andalucía. 3º de ESO. Proyecto La Casa del Saber. Sevilla, Santillana. Grazalema, 2007, 79 y 94.

En el caso concreto de los libros de texto, observamos desgraciadamente, una serie de características que potencian los estereotipos más negativos del continente. África y los africanos son presentados como personas desvalidas y necesitadas de la asistencia occidental para sacar adelante, a duras penas, proyectos que intenten acercar el bienestar a sus poblaciones. Las imágenes 1, 2, 3, 4, 5 y 6 muestran la presencia de instituciones del Tercer Sector en África, combatiendo situaciones dramáticas y diversas circunstancias negativas. En todas ellas, la fotografía prima que los símbolos de las asociaciones como Cruz Roja y Médicos Sin Fronteras sean visibles y, salvo en la imagen 1, en las demás

337 Erro, J., Comunicación, Desarrollo y ONGD. Bilbao, Hegoa, 2002, 12-77. Disponible desde Internet en: <http://biblioteca.hegoa.ehu.es/system/ebooks/14731/original/Comunicacion\_\_desarrollo\_ongs.pdf > [8 marzo 2016]

aparece una contraposición harto visible también en los medios de comunicación, y es la presencia de negros asistidos, y blancos asistiendo.

Doc. 10 Campaña sanitaria de la ONG Médicos Sin Fronteras en el Tercer Mundo.

Imagen 3 y 4: Médicos Sin Fronteras trabajando en el África Subsahariana, Geografía, op. cit., 242 Geografía e Historia. Andalucía. 2º de ESO. Proyecto La Casa del Saber. Sevilla, Santillana. Grazalema, 2008, 204.

Imagen 5 y 6. Población subsahariana siendo atendida por ONGs occidentales, Ciencias Sociales. Geografía e Historia. Proyecto Conecta 2.0. Andalucía. 2º de ESO. Europa: Ediciones SM, 2012, 260.

La Imagen 5 y 6 vienen enmarcadas en el apartado 'Geografía del hambre en el mundo' en donde se vuelve a incidir en la idea de caracterizar a todo el continente o a grandes regiones de él con los atributos negativos o las circunstancias estructurales y/o coyunturales de una parte de ella. En el apartado, aparecen en negrita palabras como 'desigual reparto de la riqueza', 'Región del Sahel en África', 'enfermedades endémicas' o 'combatir el hambre' y, pese a que se defiende la idea de avanzar hacia un

mu ndo donde los intercambios comerciales sean más justos, y 'un reparto más equitativo de los ingresos', se sigue potenciando la idea de la necesidad de la asistencia extranjera 338 .

Por otro lado, la prevalencia del SIDA en África ha sido el pretexto para continuar con la tendencia histórica de imaginar la enfermedad para imaginar lo extranjero. Un ejemplo paradigmático lo tenemos en el caso de la peste, que ha sido frecuentemente conceptualizada por las culturas como un mal extranjero, recibiendo el nombre de 'morbo gálico' por los ingleses, de 'morbus germanicus' por los parisinos, de 'enfermedad napolitana' por los florentinos o incluso de 'mal chino' por los japoneses. En el caso del SIDA, se ha considerado una enfermedad proveniente de África, que se expande alrededor del mundo y en la que se ha establecido una 'conexión subliminal' entre formas de vida consideradas 'primitivas' de los pueblos africanos, así como la hipótesis de transmisión por parte de animales, que no han hecho sino ahondar en los prejuicios preexistentes sobre el continente negro 339 .

Imagen 7: La mortalidad por SIDA en África, Ciencias Sociales. Geografía e Historia. Proyecto Conecta 2.0. Andalucía. 3º de ESO. Europa, Ediciones SM, 2011, 234.

En la imagen 7 aparece una mujer realizando labores de cuidados con enfermos del VIH. La fotografía se encuentra ubicada en un cuadro de texto en donde se describen

338 Geografía e Historia. 2008, op. cit., 260

339 Sontag, Susan, La enfermedad y sus metáforas| El sida y sus metáforas. Madrid, Taurus, Pensamiento, 2012, 64-66.

los datos sobre prevalencia del virus en África, olvidando que es una enfermedad que afecta a colectivos de otras partes del mundo y dejando de lado las causas del contagio. La imagen 4, también referente al SIDA se encuentra junto a un fragmento de texto en que se asegura que de los infectados, 'un 90% vive en países subdesarrollados, la mayoría en África' 340 .

Imagen 8 y 9. Refugiados a causa de la guerra, Ciencias Sociales. Geografía e Historia. Proyecto Conecta 2.0. Andalucía. 3º de ESO. Europa: Ediciones SM, 2011, 260 y 266.

Es también frecuente la relación que se establece entre África y los conflictos bélicos así como las consecuencias que de ella se derivan, como por ejemplo, las grandes masas de población que se ven obligadas a abandonar sus hogares. Estas masas de 'refugiados' nos muestran, en todos los casos que hemos tenido la oportunidad de analizar, a mujeres y niños que son presentados como víctimas. Evidentemente, existen grupos vulnerables como las mujeres, que son la mano de obra que ocupa el mayor número de horas en las tareas agrícolas, ganaderas o domésticas entre otras, pero también es cierto que la ausencia de imágenes en positivo de la mujer, tanto como colectivo o individuo, desemboca en una visión que oculta la importancia y el protagonismo que tiene y que ha tenido la mujer africana en los logros del continente negro. Las imágenes 8, 9 y 10 son ilustrativas de esta realidad.

Así mismo, la infancia se presenta en África como una terrible circunstancia por la cual deben pasar todas las personas. Su presencia en los éxodos masivos de población (imagen 9 y 11), el peligro de que acaben siendo obligados a combatir convirtiéndose en auténticos niños-soldado (imagen 12) o que sufran la incapacidad de los distintos gobiernos a procurarles servicios básicos como la educación (imagen 14 y 15) acaba

340 Geografía e Historia. 2008, op. cit., 204.

potenciando sentimientos paternalistas, más aún cuando se enmarcan en un contexto en donde la intervención de las distintas ONGs se presenta como solucionadora de los problemas.

Imagen 10, 11 y 12. Mujeres y niños huyendo de un conflicto a izquierda y derecha, y niño soldado en el centro, Geografía, 3º de ESO. Santillana, op. cit., 54 y 267; Ciencias Sociales. Geografía e Historia, 3º de ESO, op. cit., 246.

Al igual que las imágenes 14 y 15 presentan la incapacidad de los gobiernos africanos para poder procurar educación a los más pequeños, los éxodos también son utilizados para poner en cuestión a los propios Estados africanos. De hecho, se presentan como Estados que oprimen a sus propios ciudadanos olvidando que la inmensa mayoría de movimientos sociales que han surgido en torno a presidentes autoritarios y dictadores han contado con el obstáculo que supone la ayuda de los gobiernos occidentales y en donde las mujeres han tenido un papel protagonista.

en África resulta dificil proporcionar educación

todos ellos.

Imagen 13, 14 y15: Incapacidad de África para solucionar problemas ligados con los DDHH (izquierda) o la educación (centro y derecha), Geografía e Historia, 2º de ESO, op. cit., 217; Geografía e Historia, 3º de ESO, op. cit., 239; Ciencias Sociales. Historia Andalucía. 4º de ESO, España, Ediciones SM, 2008, 267.

Tampoco podemos pasar por alto uno de los aspectos que nos mostraban las encuestas realizadas al alumnado, y es la profunda y estrecha relación que existe para este colectivo entre África y la prehistoria, tanto por ser el periodo histórico más representativo de África, como por considerar las formas de vida de los africanos como prehistóricas. Entre las fotografías que aparecen en los libros de texto, la imagen 13 es bastante ilustrativa ya que nos permite relacionar la incapacidad de los gobiernos africanos para respetar los Derechos Humanos (DDHH) de sus gentes con la organización 'tribal' con la que se presenta tanto a las sociedades de la Prehistoria como a las propias sociedades africanas. A ello hay que añadir el 'atraso' con el que se muestran, no solo en términos absolutos, sino también en términos relativos, es decir, en comparación con otras formas de vida humanas. Las imágenes 16, 17 y 18 muestran claramente esta jerarquía que se establece entre distintos territorios, siendo el primero un ejemplo de Tanzania y los dos siguientes de Polonia y de Australia, ambos países que forman parte de la cultura occidental.

Imagen 16, 17 y 18. Recolección de arroz en Zanzíbar, fábrica de automóviles en Varsovia y el sector servicios en de Sídney, Geografía e Historia, 2º de ESO, Santillana, op. cit., 214.

Los textos de estos libros escolares tampoco invitan al optimismo. El siguiente texto hace referencia a las sociedades rurales tradicionales y debe invitarnos a realizar la siguiente reflexión: ¿Estamos construyendo nuestra identidad occidental en oposición a la construcción conceptual que hacemos de otros territorios y de sus gentes? ¿Estamos partiendo de nuestra visión teleológica de la historia, una visión encaminada al progreso, y desde una historia dividida en las etapas que hemos escrito los occidentales en base a la experiencia de los pueblos blancos, para juzgar el 'desarrollo' de unas sociedades frente a otras?:

'Se caracterizan por el predominio de las actividades agrícolas y ganaderas, cuya producción se destina en gran medida al autoconsumo. Son características de los países menos avanzados.

En las sociedades rurales, la mayor parte de la población vive en pequeños núcleos o aldeas. La ocupación principal son las tareas de campo, realizadas muchas veces con herramientas rudimentarias, mientras que las actividades industriales son escasas y de carácter tradicional.

Los grupos humanos integrados en estas sociedades mantienen fuertes vínculos entre sí, reforzados por diversos códigos morales y religiosos. Su presencia sigue siendo muy numerosa en los países menos desarrollados de Asia, África y Latinoamérica.' 341

Las imágenes 19 y 20 ahondan en esta idea, centrándose en el 'desarrollo' de los instrumentos y ocultando los perjuicios que tienen en muchas ocasiones las sustancias químicas que utilizamos en la agricultura o incluso las opiniones de grandes instituciones internacionales que defienden el alto grado de productividad de técnicas tradicionales africanas y la alta salubridad de los productos ecológicos que se producen mediante estas técnicas.

Imagen 19 y 20. Dos modelos de agricultura: países pobres y ricos, Geografía, 3º de ESO, Santillana, op. cit., 145.

Por último, nos gustaría hacer mención a las poblaciones migrantes de africanos y africanas que viven en nuestro país y cómo los libros de texto tratan su situación. En

341 Ciencias Sociales. Geografía e Historia. Proyecto Conecta 2.0. Andalucía. 1º de ESO. Europa: Ediciones SM, 2011, 11.

líneas generales debemos decir que la mujer migrante no tiene protagonismo. En cuanto a la juventud de origen africano, tampoco tiene protagonismo en los apartados que hacen alusión a la 'sociedad española' o la 'sociedad andaluza'. De hecho, en el tema 14 'Sociedades actuales. La sociedad española y andaluza' del libro de Ciencias Sociales. Geografía e Historia de la editorial SM, de un total de 25 fotografías sólo aparece una con protagonismo negro. Toda la población española es blanca y la imagen que se potencia de los inmigrantes es, sin lugar a dudas, es la de un grupo de personas que se encuentran mayoritariamente en situación irregular, asociando su origen a esta situación administrativa.

Imagen 21 y 22. A izquierda, emigrante subsahariano trabajando en la obra. A la derecha, se destacan los incentivos económicos de recibir población migrante, Ciencias Sociales. Geografía e Historia, op. cit., 246 y 294

Como se observa en las imágenes 21 y 22, aparte de volver a incidir en la falta de oportunidades de los inmigrantes en sus países de origen, se sigue potenciando una imagen utilitarista del migrante. De hecho, el componente laboral ha sido lo que ha definido el modelo migratorio en España desde la época democrática y en donde el trabajo ha sido, sin lugar a dudas, el principal medio de integración social de este colectivo y que se siguen plasmando en los propios libros de texto. El día que haya una importante población de origen no europeo de segunda o tercera generación que se encuentre en la misma situación socio-laboral que la juventud blanca española actual ¿seremos capaces de entender que tienen los mismos derechos que cualquier ciudadano?

Debemos reflexionar sobre si la cabida de población extranjera en nuestro país se debe explicar exclusivamente en base a intereses económicos o no. La imagen 22, en la que se asegura que 'la economía española necesita otros siete millones de extranjeros hasta 2030 para garantizar las pensiones' no es na da halagüeña. Quizá sea necesario potenciar otros aspectos como la riqueza cultural o los beneficios sociales de albergar una población diversa culturalmente y cohesionada socialmente en nuestro país.

5. ¿QUÉ APORTAN LOS LIBROS DE TEXTO SOBRE LA HISTORIA DE ÁFRICA?

Los libros de texto son, sin lugar a dudas, el recurso más utilizado por el profesorado de Educación Secundaria. En la mayoría de ocasiones el alumnado dispone de un libro que le sirve de guía, por no decir que en muchas ocasiones su estudio es prácticamente imprescindible para poder aprobar los exámenes. Por esta razón, los contenidos que aparecen en los libros escolares pueden marcar profundamente el conocimiento que los estudiantes tienen sobre la materia.

En el caso de los libros analizados, sujetos a la normativa anterior, aunque vigente de alguna u otra forma en Andalucía durante el curso 2015/2016, encontramos una serie de características que permiten explicar los resultados que nos han dado las encuestas en relación al conocimiento de la historia de África. De hecho, los temas tratados sobre África responden al del Egipto de los faraones, el proceso de colonización y descolonización y la situación vigente de neocolonialismo. Es por tanto imprescindible partir de la idea de que existen amplias lagunas sobre la historia africana (por ejemplo, lo que sería la clásica historia medieval y moderna) así como un trato muy parcial en la historia antigua (solamente Egipto) y en la contemporánea (centrada más en el reparto europeo de África, la época de las independencia y la situación, como si de una foto fija se tratara, del continente tras la descolonización).

En primer lugar, Egipto se nos presenta como una sociedad 'avanzada' para la época y al margen del circuito africano. De hecho, son las civilizaciones de Egipto y Mesopotamia las que se estudian, dejando al margen otras contemporáneas como las que se desarrollaron en torno al río Ganges. No es hasta Grecia y Roma cuando se plantea el estudio de realidades europeas en la historia antigua. Ello se explica por nuestra visión lineal de la historia, por la cual aquellos rasgos de 'progreso' entendido este en términos

actuales son los que merecen atención en nuestro presente. El temario además, nos demuestra desde el principio que el objetivo es mostrar las culturas de las que nos 'sentimos' herederas como demuestra que a Grecia se le dediquen dos temas y a Roma cuatro mientras que a Egipto 1 y las primeras civilizaciones sólo uno 342 .

Centrándonos en los contenidos, en este caso en el tema de Egipto, hay que denunciar, tal y como señala el ya mencionado Diop, que se niega sistemáticamente la negritud, tanto de los primeros faraones como de la cultura del Kemit o egipcia, negando la posible influencia de las culturas negras en el nacimiento de Grecia, que es considerada madre de la civilización occidental.

LA PiRaMIDE SOCIAL Egipcia

Faraon

Funcionarios

Artosanos

Comerciantes

Esclavos

Trabaja con cldibujo

Clase sacerdotal

Soldados

Camposinon piramiue 80

Imagen 23, 24 y 25. Pirámide social egipcia y agricultura en Egipto, Ciencias Sociales. Geografía e Historia, 1º de ESO, SM, op. cit., 198, 199; Ciencias Sociales. Geografía e Historia, 2º de ESO, SM, op. cit., 19.

Ferrán Iniesta afirma que esta manipulación de la historia ha sido utilizada en beneficio de Occidente y alude al racismo epistemológico que aconteció en Europa hace un par de siglos. La negritud de los faraones de Egipto se explica, según el autor, a que cuando Champolión, ante la evidencia de que un negro era representante del pueblo egipcio, explicó a su hermano que había que justificarlo como un hecho accidental para no confundir al público europeo, pues este público imaginaba a los faraones blancos y a los esclavos negros 343 . Esta pigmentocracia aparece reflejada en la pirámide de la imagen

342 Geografía e Historia. Andalucía. 1º de ESO. Los Caminos del Saber. Sevilla, Santillana. Grazalema, 2011.

343 El planeta negro. Aproximación histórica a las culturas africanas. Madrid, Los libros de la catarata, 1997, 45-46.

Lagemora recolect

23 y se ve reforzada por la negritud de los trabajadores agrícolas de la imagen 24 e incluso en la 25, que hace alusión a la pirámide social en las 'sociedades islámicas'.

El otro tema de intenso debate es el de la colonización, sobre todo porque partimos de un conocimiento nulo sobre cuáles fueron los grandes imperios africanos y sus logros. De lejos, podemos recordar movimiento de renovación política como el de los Almorávides, en la que muchos africanistas ponen como origen de ella el norte de Senegal. Nada sabemos sobre el imperio de Songhai (se desarrolló desde principios del siglo XV hasta finales del XVI), el imperio de Malí de los mandinka o el más antiguo aún Reino de Aksum, de los primeros reinos convertidos al cristianismo y que fue comparado con los imperios de China y Roma. Estos temas, sin embargo, no tendrían espacio en los libros de texto a causa del marco legislativo.

Y en unos libros de texto en donde se universaliza la experiencia europea, como demuestras que haya temas que se denominen 'La época de los descubrimientos', 'Los cambios políticos, económicos y sociales', 'Los inicios del siglo XX' o 'El cambio cultural: Renacimiento y Reforma' 344 , la época del reparto de África se muestra dejando al margen a las poblaciones africanas, su resistencia a las fuerzas europeas (e incluso logros en el caso etíope) y en donde se relega al olvida la colonización española de la actual Guinea Ecuatorial y el resto de territorios africanos 345 y el proceso de aculturación que se llevó a cabo en África, olvidando la idea de cambio que debe estar siempre presente en el proceso de enseñanza de la historia. No es de extrañas tampoco que incluso se trate de un apartado de un tema más amplio como 'Nacionalismo e imperialismo (1848 -1900)' 346 .

En cuanto al proceso de descolonización, sorprende la inexistencia del caso concreto de Guinea Ecuatorial o la breve atención que se le dedica, evidentemente, negando cualquier responsabilidad española en dicho proceso. De hecho, el siguiente fragmento a continuación muestra toda la información que podemos encontrar sobre el proceso de descolonización de las antiguas colonias (provincias durante un breve periodo de tiempo), dando la sensación que se trató de un proceso limpio y ejemplar:

344 Geografía e Historia. 2º de ESO, SM; Ciencias Sociales. 4º de ESO, SM, op. cit.

346 Ciencias Sociales. 4º de ESO, SM, op. cit. 86-123.

345 Historia. Andalucía. 4º de ESO. La Casa del Saber. Sevilla, Santillana. Grazalema, 2011.

'Guinea Ecuatorial obtuvo la independencia de España en 1968, tras celebrar un referéndum constitucional y unas elecciones bajo la supervisión de la ONU' 347 .

Se emplea más texto para hablar del Congo, de Angola y Mozambique o de Ghana. Y mientras se pasa de largo el sistema represor de España en Guinea Ecuatorial, se explica mucho más detalladamente el sistema de apartheid en Sudáfrica. Pero no acaba ahí la desatención ofrecida al territorio guineoecuatoriano. El siguiente fragmento, del mismo libro de texto que el anterior, vuelve a obviar los antiguos territorios de Río Muni y Fernando Poo (actual Guinea Ecuatorial) y considera que el Sáhara Occidental ha accedido ya a su independencia junto a Angola y Mozambique.

'Entre 1956 y 1962, casi todos los pueblos africanos consiguieron su independencia. El año clave fue 1960, cuando obtuvieron la independencia 17 países. Con posterioridad a estas fechas, solo quedaron algunos enclaves de ocupación europea, como las colonias portuguesas de Angola y Mozambique o las posesiones españolas en el Sáhara Occidental. Estos territorios no accedieron a la independencia hasta una última etapa que tuvo l ugar en los años setenta' 348 .

Como no podía ser de otra forma, los temas sobre la historia de España no hacen alusión ni al proceso de conquista y colonización, ni al proceso de provincialización y descolonización en Guinea Ecuatorial. La salvedad la marca la Marcha Verde organizada desde Marruecos y que es presentada como una de las oposiciones y de los signos de debilidad del franquismo en su etapa última 349 . Además, los ejercicios propuestos al final del tema ponen como ejemplo las colonias británicas o se ponen ejemplos concretos de otros países 350 .

Los puntos que hacen referencia a la situación posterior a la descolonización se basan fundamentalmente en presentar la peor cara de las realidades extraeuropeas.

'La consecuencia directa del neocolonialismo fue el subdesarrollo con sus secuelas. Si se superponen los mapas correspondientes a los antiguos imperios coloniales y a la geografía del subdesarrollo, las consecuencias son suficientemente explícitas. Esta

347 Ibid., 211.

349 Ibid., 228.

348 Ibid., 204.

350 Ibid., 214.

situación explica que, con el tiempo, los términos subdesarrollo y Tercer Mundo hayan pasado a ser utilizados como sinónimos cuando, en un principio, el segundo de ellos solo tenía una connotación política ajena a las características económicas y sociales del subdesarrollo' 351 .

La obra de Santillana 352 acentúa nuevamente estas desigualdades a la hora de tratar los diversos continentes. Un ejemplo paradigmático de ello lo tenemos en su libro de 4º de ESO, cuya tema 15 se titula 'El mundo a principios del siglo XXI' y en donde encontramos apartados que hacen relación a diversas realidades de nuestro pasado más reciente como 'La desaparición del bloque comunista', 'Estados Unidos, única superpotencia', 'La consolidación de la Unión Europea', 'Otras grandes potencias: Rusia y China' o 'El mundo islámico', mi entras que África solo aparece en uno de ellos, titulado 'Grandes conflictos de los últimos años'. Entre estos conflictos, se destacan la guerra que tuvo lugar en 1998 en la República Democrática del Congo, los genocidios de Ruanda o el conflicto de Darfur de 2004, presentado como un conflicto por motivos raciales entre poblaciones sudanesas árabes y negras. Para este último conflicto, presentado como conflicto de tipo racial, muchos afrocentrista han puesto en duda que alguno de los combatientes no sea ne gro y atribuyen esta 'falsa' creencia a los intentos de banalizar los conflictos que acontecen en África.

Otro apartado referido a África se titula 'Un presente lastrado por las guerras', en donde hay un cuadro de actividades bajo el lema 'El continente de la sed' y llama la atención como todo un tema como 'Sociedad, Economía y Cultura en el Mundo Actual' no aparece mención alguna a África 353 . Se sigue potenciando los estereotipos negativos del continente mostrando su peor cara. El siguiente fragmento es llamativo, ya que observamos dos niveles distintos de concreción a la hora de hablar, uno para Occidente (en este caso Europa) y otro para África y Asia como si de unidades políticas homogéneas se trataran:

'Por un lado, proliferan los movimientos secesionist as, que ponen en cuestión las fronteras de los Estados, o incluso su existencia. El fenómeno es muy frecuente en

351 Ibid., 205.

353 Ciencias Sociales. 4º de ESO, SM, op. cit., 274-289.

352 Historia. Andalucía. 4º de ESO, Santillana, op. cit., 302-327.

los países surgidos de la descomposición del bloque soviético, así como en África y Asia y en algunos lugares de Europa' 354 .

En definitiva, en el pasado que nos muestran los libros de texto, África brilla por su ausencia. Lo que nos muestran del presente es negativo y ayuda a consolidar los prejuicios del alumnado que antes hemos señalada a raíz de las encuestas realizadas. ¿Qué será del futuro?

6. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.

A partir de nuestro caso de estudio podemos concluir que el alumnado de Educación Secundaria cuenta con una serie de prejuicios sobre el continente africano y un profundo desconocimiento sobre su pasado y su situación actual. Ello se ve agravado, por un lado, por el convencimiento con el que creen afirmar que África es un territorio subdesarrollado, inculto, con atributos prehistóricos, y asolado por las guerras y el hambre y, por otro, por el desconocimiento de los aportes de África a la Humanidad, la incapacidad de nombrar referentes humanos del continente, más acusado en el caso de las mujeres, así como del pasado colonial español.

La enorme carga eurocéntrica de las respuestas del alumnado, que gira en torno a la ignorancia y a enfoques, en la mayoría de los casos paternalistas o racistas, no deja de ser sino un ejemplo más de los comportamientos generales de nuestra sociedad. La Educación Secundaria, debido a numerosos factores como las leyes educativas o los libros de texto, no han conseguido corregir estos malos comportamiento y en el caso de los libros escolares, la imagen negativa de África se ve reforzada, consolidando un acercamiento injusto e incompleto al continente africano.

Por esta razón consideramos fundamental formular una serie de recomendaciones, que han tenido y siguen teniendo cabida en el actual marco legislativo. En primer lugar, destacar las aportaciones africanas a la historia de la Humanidad. Plantear la existencia de intentos africanos por instaurar valores como la igualdad o la fraternidad son claves para deconstruir la idea hegemónica por la cual se argumenta que los DDHH son valores conceptualizados en y desde la cultura occidental. Kurukan Fuga o Carta Manden de 1222, considerada por muchos el primer antecedente de la Carta de los DDHH o la

354 Ibid., 260.

resistencia de las mujeres igbo (Nigeria) frente a los conquistadores británicos así como la costumbre de 'sentarse sobre un hombre' que era una medida de presión contra los hombres, buscaban libertad e igualdad.

En segundo lugar y en la línea de otros investigadores como Antumi Tosijé, hay que desenterrar la 'afroespañolidad' de nuestra historia. Es imprescindible destacar que la sociedad española es hoy la que es gracias también al aporte de numerosas personas de origen africano o de piel negra. figuras como el humanista Juan Latino, Elena o Eleno de Céspedes, que fue la primera mujer (transexual) cirujana de España; Enrique Gori Molubela, procurador en las Cortes franquista, en un momento en el que en las cortes españoles hubo más negros de los que los ha habido en toda la época democrática; o la monja Chikaba, que fue la primera escritora afrohispánica en lengua castellana, primera negra española a la que se le inició un proceso de beatificación y que, entre otras cosas, nos dejó estos maravillosos versos:

'Aih Jesús, que diré yo, Si os vais con otras, Qué haré yo? Clamaré, lloraré, Hasta ver a Dios, Y si no, y si no, Morir de amor. Y ya lo digo, Pues estoy tan sola Que no has venido. Y si estás con otra, Yo ya lo he visto' 355

Otro aspecto sería el de plantear los grandes hitos de la historia africana, aunque las posibilidades dentro del marco legal son menores.

Revertir los datos de las encuestas es necesario si queremos luchar contra los prejuicios y el desconocimiento y para ello, es imprescindible dotar de un significado más

355 Melián, Elvira M., 'Chikaba, la primera monj a negra en el sistema esclavista finisecular español del siglo XVII', Hispania Sacra, 130, 2012, 576 -577.

justo a África y a la población africana. Formar a los nuevos ciudadanos del S.XXI se hace imprescindible para propiciar relaciones humanas más justas y equitativas.

BLOQUE II

Discursos de resistencia negroafricana en Espaæa a travØs de la literatura

Publicaci n 6

La production littØraire des exilØs et migrants de l'Afrique au Sud du Sahara en Espagne : un regard dØcolonial de leurs expØriences (19592017)

(2018). La production littéraire des exilés et migrants de l'Afrique au sud du Sahara en Espagne: un regard dØcolonial de leurs expØriences (1959-2017). En Simba Batibonak Sariette, Jean -Fidele et Hawa Coulibaly (Dirs.). Mutations dans les migrations, conflictualites dans les pratiques . Paris: L'Harmattan, pp. 185 -205

Citaci n

La production littéraire des exilés et migrants de l'Afrique au Sud du Sahara en Espagne : un regard décolonial de leurs expériences (1959-2017)

.

Résumé

Bien que la présence des Africains du Sud du Sahara en Espagne n'ait pas été perçue comme un évènement politique et social majeur jusqu'à la fin des années 1980 et au début des années 1990, il est vrai qu'elle remonte à très loin dans le temps. Nous nous p roposons d'analyser les expériences de vie racontées par la population subsaharienne arrivée en Espagne pendant le deuxième Franquisme et celles des migrants économiques arrivés au cours des années 2010. D'une part, l'analyse de cette production littéraire dans une perspective décoloniale permet de voir comment s'est manifesté ce caractère colonial chez les Africains du Sud du Sahara qui, de la périphérie, ont migré vers le centre pour se situer dans ce qui est appelé « non land » ou la terre de personne. D 'autre part, la comparaison entre les deux générations permet d'apprécier l'évolution d'un pouvoir franquiste qui a été bâti, entre autres, sur l'idée de la suprématie « blanche » et un capitalisme sauvage.

Mots-clés : Littérature, représentation, Espagne, franquisme, exilés, migrants, subsahariens.

Introduction

« L'histoire doit faire attention à toutes les mémoires possibles et suivre leur évolution dans le temps (…). C'est seulement ainsi que nous serons capables de faire un bon usage de la mémoire collective comme fondement solide de la cohésion sociale en créant des valeurs utiles pour le présent et pour le futur » (Notre traduction, Ortiz, 2008: 24-25).

En novembre 2017, la chaîne CNN dévoilait l'existence de pratiques esclavagistes en Lybie. Abd oulaye Dosso, migrant originaire de Côte d'Ivoire, expliquait dans cette vidéo que : « dès que tu arrives en Lybie, on te prend et on te vend ». Ce témoignage et d'autres

245

dans le reportage 356 ont permis de comprendre que des centaines de Subsahariens sont vendus dans ce pays maghrébin comme des marchandises. Mais les violations des Droits de l'Homme subies par les migrants africains ont été constamment dénoncées par des associations telles que Groupe Antiraciste d'Accompagnement et de Défense des Étrangers et Migrants (GADEM) ou Collectif des Communautés Subsahariennes au Maroc (CCSM). En plus, les Africains vivant en Espagne ont eux-mêmes dénoncé des situations d'exclusion et de discrimination à travers des ouvrages à caractère autobiographique, et qui, quoique faiblement reçus par le public espagnol, décrivent l'expérience d'un collectif hétérogène uni par son origine et sa couleur de peau. Le problème réside dans la discrimination institutionnalisée qu'ont subi et continuent de subir en Espagne les populatio ns d'origine africaine. Cette étude se propose de servir de « fer de lance » pour sauver toute une mémoire complètement oubliée -la mémoire des exilés et migrants de l'Afrique au Sud du Sahara en Espagneet en construire une autre qui ne se distingue pas par son eurocentrisme provincial. Nous devons accorder à ces sources la même « véracité » (ou une plus grande encore, car elles sont celles des protagonistes euxmêmes) qu'aux médias occidentaux. Pour cette raison, notre travail est basé sur l'analyse de la littérature produite par ce collectif composé d'exilés et de migrants subsahariens dont la « mémoire » semble vouée à « l'oubli ». Ces œuvres marquées par « la blessure coloniale » nous donnent une plus grande vision de la réalité à partir des études décoloniales, une approche théorique de plus en plus puissante (Restrepo et Rojas, 2010).

Objectifs, hypothèses, justification: tentative de délimitation d'un objet d'étude ignoré par l'historiographie

L'objectif de cette contribution est d'analyser, à travers des œuvres littéraires produites par des Africains du Sud du Sahara vivant en Espagne, la continuité des logiques coloniales ayant affectée les populations africaines dans ce pays depuis 1959 jusqu 'à nos jours. Nous partons ainsi des expériences d'auteurs arrivés en Espagne à cette période en tant qu'exilés ou migrants économiques, et qui ont fait écho de leur vécu dans des romans, des journaux, des recueils de poèmes ou des essais, dans une Espagne qui, de métropole et de dictature qu'elle était, est devenue une démocratie libérale et membre de l'Union

356 CNN (November 14, 2017). People for sale. Exposing migrants slave auctions in Libya .

Européenne (UE) depuis 1986.

Nous partons aussi, entre autres, de l'existence d'un phénomène que le sociologue Boaventura da Sousa Santos (2015) a appelé le « retour du colonial ». On peut y voir une réponse à ce qui a été perçu comme une ingérence inquiétante dans les sociétés métropolitaines du colonial, représenté dans la figure du « terroriste », du « refugié » et, plus encore dans notre cas, du « travailleur migrant sans papiers ». Ce retour du colonial se perçoit désormais aussi dans l'espace métropolitain où se configurent des « cartographies insalubres » ou des espaces de non humanité occupés, entre autres collectifs, par les Subsahariens. Ceci nous amène à proposer, comme hypothèse, qu'à travers une littérature africaine produite en Espagne et caractérisée par son fort accent social, on peut apprécier l'évolution des logiques coloniales. Les sujets colonisés en ont souffert d'abord par l'action colonisatrice de l'Espagne en Guinée Équatoriale et, plus tard, par un système capitaliste qui s'est servi de la colonisation pour associer les concepts de migrant et de race (Balibar et Wallestein, 1991), faisant des migrants subsahariens des objets à la merci du capitalisme.

Il y a aussi l'existence d'un « modèle de pouvoir colonial » né avec les grands « épistémicides » ou génocides de la connaissance qui ont jalonné tout le XVI ème siècle (la conquête d' Al Andalus , la traite des esclaves, la conquête d e l'Amérique et les autodafés), et la consolidation d'une pensée euro -centrique faisant de l'homme européen le seul créateur valable de connaissances universelles (Grosfoguel, 2015). Ce « modèle de pouvoir colonial » a progressivement généré une série de catégorisations imbriquées dont celles qui font référence à l'existence de hiérarchies, non seulement de classe, de genre et d'ethnie, mais aussi épistémiques (privilégiant la cosmogonie occidentale), linguistiques, esthétiques ou en relation avec les moyens de communication internationaux dont les plus en vue sont ceux qui adoptent une vision occidentaliste (Grosfoguel, 2015).

Le choix d'œuvres d'auteurs ayant vécu en Espagne à une période située entre 1959 et 2017 s'explique par plusieurs raisons. D'une part, 1959 fut l'année où commença une période de grandes transformations économiques, sociales et culturelles connue sous la dénomination de Deuxième Franquisme. Cela coïncida avec l'érection de Fernando Poo et Rio Muni en provinces espagnoles d'outre -mer et le développement d'un système de bourses qui augmentera le nombre d'Équato -guinéens présents en Espagne (Aixelà, 2012). D'autre part, l'accession au pouvoir de Macías après l'indépendance (1968)

marquera les relations entre l'Espagne et la Guinée Équat oriale, car ce dernier considérera tout étudiant Équato-guinéen en Espagne comme opposant, transformant ainsi beaucoup d'entre eux en exilés politiques. De son côté, Franco considérera tout ce qui touche à ce pays africain comme une « affaire à part », condamnant la Guinée à un « oubli collectif » qui persiste encore de nos jours (Maroto, 2017).

On tentait de démontrer dans un épisode de la série télévisée Cuéntame cómo pasó , qu'« en 1968 il n'y avait que trois Noirs en Espagne : José Legrá, Antonio Machín et le noir de Cola Cao » (Oropesa, 2007: 127). Pourtant, il y avait de nombreux étudiants provenant de Guinée Équatoriale pendant l'époque de l'autonomie. En plus, une bonne partie des 120.000 personnes qui avaient fui le pays après l'indépendance et la di ctature de Macías, s'était établie en Espagne. Ainsi que l'affirme Baltasar Fra -Molinero (2000: 29), des milliers de Guinéens « furent séparés de leur patrie, rejetés dans la « mère patrie » et condamnés à lutter pour leur survie dans un environnement particulièrement hostile: l'Espagne de Franco ». L'un de ces Équato -guinéens fut Donato Ndongo, la plus grande figure de la littérature de Guinée Équatoriale:

« Je suis arrivé en Europe -en Espagne -très jeune, quatorze ans, pour étudier. Les évènements politiques qui se déroulaient dans mon pays -l'autonomie, l'indépendance, la tyrannie de Francisco Macías -m'ont trouvé hors de Guinée équatoriale. À la fin d e mes études, j'ai compris que nous étions pris au piège, nous ne pouvions pas retourner » (Notre traduction, Koné, 2013 : 4).

Par ailleurs, la mort de Franco en 1975 a ouvert la voie vers un régime démocratique qui a affecté l'« élite blanche » du pays, cellelà même à qui l'on devait le discours dominant de l'époque (Van Dijk, 2007: 26). À cela il faut ajouter deux faits majeurs de notre histoire correspondant à deux années clés : 1985, année de la première loi sur l'immigration qui a fait de plusieurs milliers d'étrangers des personnes en « situation irrégulière » ; et 1986 qui voit l'entrée de l'Espagne dans ce qui était alors la Communauté Économique Européenne (CEE). Pour Cornejo (2007 : 18), cette étape signifiait notre conversion en « nouveaux Européens », accélérant un processus de blanchiment de notre identité et, avec lui, l'idée que les « Africains » et les « non Européens » étaient désormais les « autres » : l'Afrique ne commence plus dans les Pyrénées.

Cependant, si l'Espagne est passée d'un pays d'émigration à un pays d'immigration surtout dans les années 1980 et plus, ce n'est qu'à la fin de cette décennie et pendant la suivante que l'immigration des Africains du Sud du Sahara cesse d'être insignifiante au

248

niveau social et politique pour devenir un phénomène beaucoup plus visible (Jabardo, 2006 : 27). De fait, la décennie 1990 mettra en lumière le problème du racisme dans la société espagnole. En témoignent l'assassinat de Lucrecia Pérez en 1992 au seul motif d'être « Noire » -assassinat considéré comme le premier crime raciste en Espagne -, « les évènements d'El Ejido » de 2000 - une des attaques xénophobes les plus violentes d'Europe - ou le meurtre en 2002 du jeune angolais Ndombele Augusto Domingos à Madrid, poignardé par le portier d'une b oîte de nuit.

En ce XXI ème siècle entamé, « l'autre », le migrant subsaharien, a souffert d'un discours médiatique encore plus puissant. Les médias ont diffusé dans l'opinion publique une vision négative de ce collectif ou exogroupe (van Dijk, 2016), déshumanisant le migrant et le plaçant dans des coordonnées opposées à celles du citoyen, le représentant comme un être inférieur aux autochtones (Sar, 2016), l'homogénéisant (Inzunza et Browne, 2017) ou le présentant comme un être « passif ». Mais c'est lui qu'on accuse quand on parle des femmes (Martínez et Olmos, 2015) ou chaque fois que les valeurs européennes sont menacées (Antolínez et Rivero, 2016). Tout ce discours qui invite sur la peur du migrant a des conséquences visibles sur la législation elle-même. Pour José Ángel Brandariz García et Cristina Fernández (2010 : 277), le statut juridique du migrant le réduit à la condition de simple force de travail, puisqu'il ne peut se maintenir dans les limites de la légalité qu'en exerçant un emploi légal. Ainsi, ne bénéficiant même pas des droits dont jouissent les vagabonds, les toxicomanes et les pauvres, plus que comme « non-citoyen », il apparaît comme une « non-personne ».

Il ne faut pas perdre de vue que les migrations « menacent et secouent » certains mythes nationaux largement admis et utiles pour le pays d'accueil, non seulement comme force de travail, mais pour mettre en relief l'« altérité » ou la « différence », à l'intérieur de ses propres frontières, entre ce qui est supposé être une population « originaire » et celle qui vient « d'ailleurs », qui occupe les postes les plus bas dans l'échelle sociale et économique afin de la stigmatiser et de renforcer cette différence (Calavita, 2007). Cela prend encore plus d'importance en E spagne où le marché du travail a été le principal pilier pour l'intégration sociale des immigrants, ce qui a généré une image utilitariste du migrant ayant favorisé leur acceptation ou, tout au moins, des positions plus ouvertes à leur égard (Zugasti et Azcona, 2014). Dans ce contexte de théorie et de pratique raciste, l'intérêt spécifique pour la vision du Subsaharien vient de la nécessité de combattre une réalité née du long processus historique de fabrication de sujets de race et dans lequel le

« Noir » et l'Afrique se sont mutuellement engendrés (Mbembe, 2016) ; de la création coloniale du « Noir » comme stéréotype oppositionnel des identités « blanches » (Henry, 2004) et les conséquences négatives de ces visions sur la capacité de résistance des populations subsahariennes elles-mêmes (Traoré, 2004).

L'analyse de la littérature produite par les migrants et les exilés est donc une voie royale pour contrecarrer et/ou combattre tout cet univers symbolique, et ce pour plusieurs raisons. La première est que la littérature, construite à partir du langage, a la « volonté de transmission » comme l'une de ses principales fonctions. Le littéraire est un fait de langage et une pratique sociale donnant lieu à la communication dans la mesure où s'effectue une producti on de sens par des sujets (Borra, 2009 : 39-40). Deuxièmement, la littérature est un reflet des idées de la société, « les idées exprimées et celles qui ne le sont pas, les idées concrètes et abstraites, celles qui sont réalisées et celles qu'on réprime », d'où son utilité et sa fonction sociale. De même, dans le cas spécifique de l'écrivain africain en Espagne, il est admis par presque tous, depuis des décennies, que celui-ci « ne peut concevoir l'écriture seulement en fonction de son autoréalisation, étant donné qu'il écrit dans et pour le peuple » (Ndongo, 1984 : 24-25). Dépasser le simple exercice artistique se traduit en termes d'utilité sociale, cela permettant « à la société de se tourner vers la réalité et de contribuer de façon substantielle à la transformation collective et à la construction de la mémoire collective » (Tchalou, 2014 : 377).

Sources et méthodologie: les productions littéraires sont une critique « sousévaluée » d'un problème profond

La littérature qui sera analysée s'inscrit dans la dynamique du phénomène de diasporisation ou « émergence diasporique » d'une nouvelle culture qui, née de la blessure du déplacement - et du racisme, pourrions-nous ajouter - défie des notions telles que celle d'identité culturelle, voire la crédibilité même de l'Occident (Toro, 2010 : 15-17). Dès lors, il s'agit d'un « conflit » de type discursif, mettant en évidence des interprétations opposées d'une réalité sociale et politique très concrète (Zapata -Barrero, 2009 : 51). Cependant, nous devons réfléchir sur le fait que ce ne soit qu'à travers la littérature (grâce à des maisons d'éditions de moindre audience) 357 que les migrants trouvent un moyen

357 Leur « réification non commerciale » est précisément une preuve d'autonomie et de véracité. Elles sont une sincère remise en cause de la société dont elles naissent, malgré la distance abyssale avec leur

pour s'exprimer et combattre les discours hégémoniques. Et ils le font par le truchement de la littérature à un moment où ce moyen de communication a perdu son rôle en tant que descriptrice et interprétatrice principale de la réalité (Lyszczyna, 2004 : 723-724).

Il faut également souligner que nous sommes en présence d'une littérature africaine produite en Afrique. En ce qui concerne les migrants subsahariens et leurs écrits, ils doivent faire face à une exclusion encore plus grande, car ils se situent dans ce que Goytisolo a appelé non-land , c'est -à-dire, « en dehors même de la zone d'opposition centre/périphérie puisque ce sont des êtres de l'extérieur de la maison ( metoikos ), de nulle part » (Díaz Narbona, 2015 : 137). Les auteurs et les œuvres objet de cette étude sont assez révélateurs de cette situation.

Commençons par Inongo-viMakomè, un camerounais de l'ethnie batanga arrivé en Espagne à l'époque du franquisme -après un passage par l'ancienne Guinée espagnole -et qui réside actuellement à Barcelona. Sa littérature analysée ici se partage entre romans et essai s, bien qu'il ait produit aussi sous d'autres formats comme la nouvelle. Ses essais España y los negros africanos (1990), La emigración negroafricana: tragedia y esperanza (2000), Población negra en Europa. Segunda generación (2006) et Visión del mundo de un africano desde ¿El Edén? (2017) dressent un portrait de l'évolution de la population subsaharienne en Espagne depuis la fin de la dictature franquiste. Ses romans, notamment Rebeldía (1996), Nativas (2008), Mam'enying! (Cosas de la vida) (2012) et Issubu (2016) font état des désirs d'émancipation de toute une génération condamnée à l'exil involontaire, les pressions subies par l'Africain au moment d'entreprendre un projet migratoire (entendu aussi comme projet familial) ou la solitude, la frustration et la souffrance d'une population confrontée quotidiennement aux attitudes racistes.

Une des caractéristiques de l'œuvre d'Inongo -vi-Makomè est de devoir lutter contre deux problèmes qui rendent invisible sa production littéraire. D'une part, il écrit en esp agnol alors qu'il est originaire d'un pays dont les langues officielles sont le français et l'anglais. D'autre part, c'est un Africain qui écrit en espagnol, sans pour autant s'inscrire dans une littérature de Guinée Équatoriale déjà en soi invisible dans les études de littérature castillane. Inongo-vi-Makomè écrit donc depuis la périphérie de la périphérie. Nous pouvons aussi concevoir son œuvre comme un « moyen organique d'existence », c'est -àdire que la pensée de l'auteur est exposée dans chacune des pa ges de son livre et

propre société et le possible manque de communication collective que cela peut entraîner entre elles et leur environnement (Borra, 2009).

251

se caractérise par un « essentialisme stratégique » par lequel il associe les valeurs positives avec l'identité africaine et dévoile les tares d'une culture occidentale décadente à divers égards.

Une autre figure étudiée est celle de Do nato Ndongo Bidyogo, de l'ethnie fang. Il est la figure la plus importante de l'histoire de la littérature de Guinée Équatoriale. À travers sa trilogie Los hijos de la tribu , composée de Las tinieblas de tu memoria negra (1987), Los poderes de la tempestad (1997) et El metro (2014), il relate trois évènements fondamentaux pour comprendre cette génération d'Équato -guinéens. D'abord la colonisation espagnole vue par les yeux d'un enfant, avec des éléments essentiels expliquant l'identité hybride des exilés gu inéens ; ensuite la période de l'indépendance et le virage dictatorial de Macías Nguema en 1969, qui a fait de cette génération des parias sur leur propre terre et les a obligés à s'exiler ; enfin, dans les pages d' El metro (2014), l'histoire imaginaire d' un migrant, la complexité actuelle du processus migratoire, le débat interne entre modernité occidentale et tradition africaine ou la situation d'exil éternel à laquelle se trouve condamné le personnage principal.

Juan Balboa Boneke et Justo Bolekia Bole ká, tous deux de l'ethnie bubi, et à travers des œuvres telles que ¿Dónde estás Guinea? (1978), O' Boriba (El exiliado) (1982) ou Ombligos y raíces. Poesía africana (2006), exprimeront la nostalgie de la terre natale (tout comme Nostalgia de un Emigrante d 'Inoncencio Engon, 2002) et le devoir sacré de préserver la culture et la dignité d'un peuple malmené depuis la colonisation jusqu'aux alentours des années 2010. Cependant, María Nsue, bien qu'établie en Espagne, ne centrera pas ses écrits sur la thématiqu e de l'expérience dans la métropole, mais situera plutôt ses scènes dans l'espace africain comme le démontrent Ekomo (2008) ou Cuentos y relatos (2016), empruntant de cette façon une tonalité différente de celle de la littérature masculine africaine en lan gue espagnole. D'autres auteurs comme Francisco Zamora Loboch ont publié, entre autres, Caimán de Kaduna (2012), le récit d'un jeune africain qui arrive en Europe en rêvant d'être footballeur mais qui finit en prison, ou Cómo ser negro y no morir en Aravaca (1994) qui traite ouvertement du racisme social et institutionnalisé en Espagne. En voici un extrait fort illustratif :

« Les choses sont telles que quand l'Africain parvient à franchir le Détroit sans mouiller son pagne ni croiser un agent des forces de l'ordre, le mieux qu'il puisse faire c'est d'oublier les papiers, demander son adhésion au nouveau syndicat des travailleurs clandestins (STC) et attendre, patiemment caché, que fleurissent les

amandiers à Alicante ou que les oranges menacent de pourrir à Valence » (Notre traduction).

D'autres œuvres et d'autres auteurs échappent à ce contexte plus proche de celui de l'expérience Équato -guinéenne. C'est le cas de Más allá del mar de arena. Una mujer africana en España (2005) d'Agnès Agboton, arrivée en av ion en Espagne en pleine transition politique après une série de déplacements à l'intérieur de l'Afrique. Elle est originaire du Bénin et aurait séjourné un temps en Côte d'Ivoire. Sa venue en Espagne s'inscrit dans un projet familial avec son époux Manuel, d'origine catalane. Son œuvre, écrite sous forme épistolaire pour ses enfants, est un témoignage en rupture avec l'idée dominante en Espagne qui associe les migrantes africaines du Sud du Sahara à la prostitution, à la figure de mère ou de compagne de l' homme dans le projet migratoire et au voyage périlleux en embarcation de fortune.

Enfin, mentionnons une série d'œuvres dont les personnages racontent, en plus, l'expérience du « chemin » depuis l'Afrique jusqu'à l'Espagne. En suivant des voies différentes, Salomón Beyo, dans Salomón. De Camerún a Tarifa (2017), raconte un voyage de plus de 8.000 kilomètres par terre et mer, tout comme Mahmud Traoré, sénégalais arrivé en Espagne en traversant sept pays et tout un océan, co-auteur avec Le Dantec de Partir para contar. Un clandestino rumbo a Europa (2014). Tous deux dénoncent de graves vio lations des Droits de l'Homme par les mafias et les gouvernements. Pour sa part, Mamadou Dia, dans 3054 (2014), raconte son expérience avant et pendant le voyage et les difficultés de son séjour en Espagne. Quant à Pathé Cissé, il nous offre un ouvrage écrit en français le jour même de son anniversaire dans un Centre d'Internement des Étrangers (CIE). Sous le titre de La Tierra Prometida/Diario de un Emigrante. La Terre Promise/Journal d'un Émigrant (2008), le thème central de son journal est le voyage en p irogue et sa réclusion au CIE. Dans ces derniers cas, l'arrivée suppose un effort qualitativement plus grand que celui qu'avait dû consentir la première génération de « Noirs-africains » pendant le Deuxième Franquisme.

Pour analyser toutes ces œuvres, nous partons de la sociocritique dont les postulats permettent de saisir la littérature comme un phénomène social. On peut en effet établir diverses relations entre littérature et société, toutes résumables à deux relations principales : l'analyse peut con sister en une étude de la société en utilisant le texte littéraire comme un document d'époque, ou tirer des conclusions sur l'œuvre en se basant,

en dernière instance, sur les relations entre les structures littéraires et les structures sociales. Par conséquent, la question de fond que nous nous posons est de savoir si les œuvres énumérées plus haut sont des témoignages suffisamment pertinents pour montrer une vision critique du passé et du présent de personnes faisant partie de la société.

Depuis la colonie, depuis le Sud Global : de la « Mère Patrie » jusqu'à la subalternité du Subsaharien dans le Nord Global

L'écrivain Équato -guinéen Justo Bolekia répondait en ces termes à la question de savoir pourquoi il a décidé de vivre en Espagne :

« C'est une conséquence de la colonisation mentale dont j'ai été l'objet. Depuis l'Afrique, quand j'allais à l'école, on m'apprenait à être Espagnol (…). J'avais une identité, l'identité bubi de ma famille, de mon peuple, de ma communauté (…). En venant en Europe, évidemment, le seul endroit que je regarde, c'est l'Espagne (…). Quand je suis arrivé ici, je ne me suis pas senti étranger. Je me sentais comme l'un d'entre eux, parce qu'à cette époque je ne voyais pas ma couleur. Je parle espagnol, je connais b eaucoup de choses d'Espagne, alors je me sens d'ici » (Hendel, 2011 : 135-150).

Aucune œuvre n'explique mieux que Las tinieblas de tu memoria negra (1987) de Donato Ndongo-Bidyogo le processus de la colonisation. L'auteur y raconte le choc entre le monde fang et le monde offert par le pouvoir colonial espagnol pendant la période franquiste en Guinée Équatoriale à partir du regard d'un petit Guinéen. Au cours du récit, le protagoniste se trouve face à la pression de deux mondes opposés et irréconciliables. Son oncle Abeso attend de lui qu'il soit la relève des valeurs traditionnelles fang, pendant que les religieux espagnols voient en lui le futur chrétien d'un nouveau pays perpétuant la doctrine catholique en Afrique. Au milieu des deux, la figure de son père biologique qui a décidé un jour de pactiser avec le colonisateur blanc et qui jouit pour cela d'un statut élevé. Ce roman montre comment le pouvoir colonial s'est servi de l'Église et d'un système éducatif rigoureux, ainsi que des symboles du franquisme, pour acculturer les jeunes Guinéens. Des phrases comme « La lettre ne peut entrer qu'avec du sang, parce que nous les Noirs avons la tête très dure » (1987 : 24) ou « Je vais avec ma mère l'Espagne vers Dieu. Je veux élever ma patrie un immense désir me pousse poésie qui promet des exigences de mon honneur… » (1987 : 25) sont, sur un ton sarcastique, une critique des piliers de l'Hispanité : la croyance en l'existence d'une communauté humaine

qui partage une langu e, une religion et une Mère Patrie, l'Espagne ; une idéologie qui ne remettait pas en cause l'existence d'une inégalité raciale, de classe ou de genre mais qui fut utilisée pour justifier la « mission coloniale » en Afrique subsaharienne.

« Tu avais l'avantage que dans ta maison on parlait correctement l'espagnol et que pour cela on ne t'a jamais mis à genoux sur le petit tas de graviers que monsieur Ramón avait préparé pour les enfants qui parlaient fang à l'école, ou en sa présence en dehors de l'école » (1987 : 31) (Notre traduction).

Tous un processus d'acculturation reposant sur l'École et l'Église, et qui permet d'élever le statut social et d'ouvrir de nouvelles possibilités en Guinée Équatoriale et dans la métropole. Telle fut la reconnaissance que l'enfant du roman a eue en tant qu'Espagnol, sans oublier son appartenance à la culture fang, qui est une partie essentielle de son identité. Finalement, il voyagera en bateau sur l'Atlantique, accompagné par le père Ortiz, qui le prendra par la main pour éviter qu'il soit « confondu avec n'importe quel petit Noir » (1987 : 173-174).

Cette Espagne vue comme lieu de toutes les opportunités même pendant la seconde moitié du franquisme sera habituelle. C'est ce qu'exprime le poète bubi Cristino Bueriberi Bokes a, qui dira dans une interview que lorsqu'il était « en Guinée, nous rêvions tous, quand irons-nous en Espagne ? » (Hendel, 2009 : 419430). Après l'indépendance et l'avènement de la dictature de Macías, cet Équato -guinéen colonisé par l'Espagne sera vu comme un être suspect et étranger dans son propre pays, un homme sur une terre de personne. L'histoire de Los poderes de la tempestad (1997) de Donato Ndongo se déroule précisément dans les années de dictature de Macías Nguema (1968-1979) et illustre le retour de cet étudiant qui était désormais aussi un étranger dans son pays. Il est perçu comme un « nouveau blanc » dans un contexte de méfiance vis-àvis de l'Espagne accusée d'avoir provoqué un coup d'État manqué en Guinée Équatoriale. En outre, le personnag e du roman s'est marié avec une femme blanche et a une fille métisse, ce qui lui crée plus de problèmes au pays. La peur, l'agitation, la stigmatisation ambiantes et la persécution qu'il subit le forceront à s'exiler, un exil qui continue encore malheureus ement pour une génération d'Équato -guinéens.

« Parce que quand tu décidas de retourner au pays de tes ancêtres après tant d'années de pérégrination (…) tu essayais de te souvenir du visage de ta mère, ma pauvre mère, je ne me rappelle même plus son visage, et tu n'étais pas sûr de pouvoir

255

la reconnaître, tant d'années étaient passées (…). Et tu avais profondément honte de cela, comment ne vais-je pas pouvoir reconnaître ma mère » (Notre traduction,

1997 : 13).

Cela transforme l'Équato

-guinéen en une personne en perpétuel pèlerinage, regrettant profondément son pays. Bokesa, dans

Nostalgia de mi tierra

(1984), s'écriera oiseaux ne chantent plus /On entend plus leur chant./ Terre mienne, terre mienne

ce que tu es loin de moi!

: « Les

! Qu'

est-

». Juan Balboa Boneke s'adressera à cette génération dans

¿Dónde estás Guinea?

(1978) et

O'Boriba (El exiliado)

souffrance d'une génération d'Équato

(1982), en faisant état de la

-guinéens à qui on a nié et on continue de nier le retour au pays natal. Ils se sentent impuissants et éprouvent un grand sentiment de

culpabilité face aux malheurs qui frappent la Guinée Équatoriale :

« Plongé dans les pleurs et la douleur tu attends ;

les heures deviennent des jours, les jours des années, les années des siècles ;

pendant que tu te tors de douleur et d'angoisse, et de tes enfants tu implores ta Liberté ;

ta progéniture, où est-elle ?

Oh! Guinée, errante,

Guinée en exil : où es-tu et que fais-tu pour sauver ta mère ? »

(Balboa, 1978 : 52) (Notre traduction)

Juan Balboa Boneke nous donne une vision pleine d'espoir en 1978. Il considère que l'Espagne peut offrir des éléments très positifs tels des accords avec l'Université ou les

pouvoirs politiques, les syndicats ou associations pour améliorer la situation des Guinéens et celle de la Guinée Équatoriale elle-

soit plus

facile d'y

perdre son

même. Des avantages qu'offre le pays bien qu'il identité

ou de

tomber

Malheureusement, Boneke oublie une règle d'or des re dans

le consumérisme.

lations internationales : les États n'ont pas d'amis mais des intérêts. En outre, le sort de cette population n'a jamais fait

partie du débat politique national

: en Espagne, la question de la Guinée Équatoriale n'a jamais vraiment intéressé. La relation a

vec le pays subsaharien est l'un des oublis majeurs de la mémoire collective en Espagne. Pour cette génération, en revanche, l'Espagne

« était un endroit tranquille et très apprécié des Africains qui y vivent. Ils ne vivaient pas

256

bien certes, mais le clima t, la sympathie des habitants faisaient qu'ils s'y sentaient à l'aise […] tous ressentaient une certaine paix » (Inongo-vi-Makomè, 1990 : 69) (Notre traduction).

Cependant, ainsi que le rapporte Inongo-vi-Makomè, le « Noir-africain », pendant l'époque de F ranco et les débuts de la transition démocratique, devait affronter en Europe la stigmatisation attachée au fait d'être « noir » et de venir d'Espagne, un pays que la tradition orientaliste européenne situait en marge de la Modernité. De même, l'auteur cam erounais attire l'attention sur les attitudes racistes des Guinéens vis -à-vis des nouveaux migrants subsahariens, qu'ils appellent « calabas », et il démontre la fausse perception de privilège d'un groupe opprimé. Dans Mam'enying! (Cosas de la vida) (2012) , le protagoniste, quoiqu'issu de la classe moyenne africaine et ayant voyagé en avion, découvrira en Espagne la puissance du regard. Il sera considéré ici comme n'importe quel « Noir », et un « Noir » de la pirogue par les afro-descendants brésiliens.

Malgré les différences générationnelles, les auteurs de la première vague consacreront un espace plus important à la situation des nouveaux migrants africains en Espagne. C'est ainsi que la trame d' El metro (2014) tourne autour de l'éternel déplacement d'un Africain qui voyage du champ à la ville et de la ville africaine à l'Espagne. Un chemin au cours duquel s'engage une lutte intérieure constante entre une tradition plusieurs fois rétrograde, un capitalism e déshumanisant et un racisme tenace. Après d'énormes privations pour arriver en Europe, il est impitoyablement assassiné parce que considéré comme un élément étranger à la société, un soushomme dont la vie n'a aucune valeur.

La vie en Espagne n'est pas d e tout repos. Nativas (2008) est une espèce d'ethnographie sur la société espagnole, très utile pour étudier comment les logiques coloniales sont perpétuées dans les métropoles à l'endroit des migrants africains. Le personnage principal de ce roman, un migrant camerounais appelé Essopi, est exploité sexuellement par deux femmes d'un certain âge à Barcelone. On montre de cette façon l'existence d'une relation inégale de pouvoir entre l'homme « noir » et les femmes « blanches », en construisant une hiérarchie genrerace dans laquelle l'homme « noir » est le subalterne de la femme blanche et en démontrant que la marque raciale différentielle est plutôt la couleur de peau que le genre. Malgré l'intérêt des femmes blanches pour ses services sexuels, elles ressent ent un double sentiment d'attirance et de rejet qui se manifeste par la peur et le dégoût de jouir du sexe d'un Africain. De son côté, Essopi, qui doit satisfaire sexuellement les deux femmes, n'a pas de contrat de travail et vit sous la

pression aussi bien du système capitaliste que du racisme institutionnalisé, qui font de lui une main d'œuvre bon marché, le réduisant à valider les stéréotypes sexuels nés de l'époque coloniale. La « faiblesse sexuelle » représentera l'échec personnel auquel le conduira le racisme et le capitalisme sauvage dont il est victime.

Ce migrant africain sera considéré comme un privilégié par rapport aux autres parce qu'il a une source de revenus et peut envoyer de l'argent à sa famille tout en restant en Espagne. Mais ce n'est qu'un opprimé avec une fausse conscience de privilégié, d'autant que ce faux privilège ne lui évitera pas de souffrir d'un discours socialement accepté l'associant à des maladies telles que le VIH :

« - Roser et moi avons décidé que, comme on ne sait jamais, tu dois faire le test de dépistage du VIH, pour que nous soyons tous en sécurité… (…).

  • Oui moi comprendre. Mais quand moi avoir résultat, moi continuer surveiller mon préservatif, parce que moi pas savoir si vous être malades… », dit fermement l'Africain, bien que quelque peu embarrassé.

« -¿Comment…?

  • Comment peuxtu penser cela de nous, Bámbara Keita…? »

Montse avait posé la question sans perdre son calme.

« -Oh, oui…! Mon père dire toujours que quand une personne te montrer du doigt et te dire que toi mauvais, toi savoir que ces trois autres doigts désigner l'accusateur d'être trois fois plus mauvais que toi… Et cet autre doigt désigner Dieu comme témoin » (Notre traduction, Inongo-vi-Makomè, 2008).

Essopi intériorisera luimême le discours colonial qui assimile l'Africain à être passif pour faire de cette condamnation un fonds de commerce et obtenir l'aumône de la société d'accueil. En fait, c'est l'hypoc risie occidentale qui confond charité et solidarité (la charité ne remet pas en cause les relations de pouvoir asymétriques) et qui se nourrit d'une vision paternaliste des sociétés non européennes, élément clé pour qu'Essopi adopte de temps en temps une attitude de mendiant. Mais non seulement les barrières symboliques seront un problème pour lui, mais aussi les politiques de l'Espagne, celles -là même qui font qu'il finisse par errer dans les champs sans travail ou qu'il soit agressé et enfermé dans un CIE , qu'il appelle « prison », au seul motif d'être un migrant. Les CIE illustrent

258

l'existence d'une politique érigeant des frontières entre les personnes pour les séparer des autres une fois qu'elles sont en Europe et les isoler comme des criminels. Ils appa raissent également dans d'autres œuvres écrites par des migrants « noirs-africains ». Salomón Beyo (2017) révèlera ainsi qu'après un voyage de plus de 8.000 kilomètres dans des conditions déplorables, il a fini enfermé dans un CIE, sans le droit d'effectue r un appel et en assistant à de violentes bastonnades :

« -Fils de pute, tu vas t'en aller, fils de pute - répétait-il -. Fils de pute, bâtard de noir, tu vas retourner dans ton pays.

Il n'y a pas de droit, frères. Tout le couloir était taché de sang, je l'ai vu de mes propres yeux, personne ne me l'a raconté, je l'ai vu. Nous ne pouvions rien faire, nous ne parlions pas espagnol, ils (les agents des forces de sécurité) étaient les seuls forts, nous ne pouvions rien revendiquer » (Notre traduction, Beyo, 2017 : 146).

Dans La Tierra Prometida/Diario de un Emigrante. La Terre Promise/Journal d'un Émigrant (2008), Pathé Cissé raconte les neuf jours passer dans un CIE sans pouvoir entrer en contact avec sa famille après neuf autres jours de traversée en pirogue. Il venait d'arriver en Espagne, précisément aux Îles Canaries, et avait reçu le nouveau nom de numéro 26. Cela est révélateur de la déshumanisation du migrant africain, sans nom et sans histoire, reprenant parlà, d'une certaine manière, l'axiome hégélien de l'Afrique comme lieu de « non histoire ».

« …Donc, savoir qu'on allait toujours m'appeler par le numéro 26, je me demandais, mais nous, qui étions-nous? Peut-être que ces gens ne savent pas quelle est notre histoire. Et j'ai demandé des feuilles et un stylo, l'idée m'étant venu d'écrire, de leur expliquer ce qu'était notre vie et qui nous sommes » (Entretien Pathé Cissé) (Notre traduction).

Dans 3052 , Mamadou Dia (2015), migrant sénégalais qui effectua un voyage similaire, dénonce ses conditions de détention dans un camp militaire où il a passé « les premières misères » de sa vie (2015 : 55), souffrant de froid comme jamais auparavant ; la nourriture qui était servie ne suffisait pas pour calmer la faim des migrants installés làbas. À l'image de Cissé, Dia ne savait pas, quand il montait dans l'avion pour sortir de l'île, s'il serait rapatrié ou non. Finalement, la destination fut la Péninsule où il se retrouva en situation irrégulière, survivant grâce aux réseaux de soutien d'autres Africains. Sous les yeux des autorités espagnoles, il devint un membre de la masse des travailleurs sans papiers à la

merci des employeurs en Espagne, en raison de leur situation.

Mahmud Traoré (2014) a suivi une trajectoire différente de celle de ses compatriotes : il a traversé sept pays, cherchant à rallier la Péninsule par l'Afrique du Nord. À Ceuta, après avoir traversé la frontière dans la nuit du 20 au 29 septembre 2005 avec des morts occasionnés par les actions des polices espagnole et marocaine - le nombre de camarades morts était supérieur à celui annoncé par les voix officielles -, il finit dans le Centre de Séjour Temporaire des Immigrants (CSTI) 358 de Ceuta. La direction du centre, dénonce Traoré, refusait de les regrouper par nationalité « pour éviter le communautarisme », une pratique qui avait cours avec les esclaves « noirs » en Amérique (2014 : 208), et qui illustre, en définitive, la dureté de la frontière séparant le Nord du Sud Global, avec un système de contrôle et de répression dans lequel les gouvernements des deux pays jouent un rôle très important.

Dans les trois derniers ouvrages de type autobiographique ( 3052 , La Tierra Prometida/Diario de un Emigran te. La Terre Promise/Journal d'un Émigrant et Un clandestino africano rumbo a Europa ) et les romans d'Inongo -vi-Makomè et de Donato Ndongo, l'Espagne et l'Europe sont d'abord perçus comme l'Eldorado ou l'Éden, si bien qu'y arriver devient une fin en soi. Une conception qui change ensuite dès qu'ils prennent conscience du traitement subi de la part de tout un système de pouvoir raciste et capitaliste. Par ailleurs, le système capitaliste et le discours médiatique mettent tout en œuvre pour attirer le capital humain des pays du Sud. Le premier en aggravant le fossé entre le centre et la périphérie ; le second en amplifiant la perception de cette réalité et en présentant l'Occident comme une terre de toutes les opportunités, de travail et de bien -être pour les Subsahariens. De même, l'histoire qu'il y a derrière ces témoignages est bien plus vaste que celle que présentent les médias : la route de la migration ne commence pas sur les côtes des Îles Canaries ou à la frontière avec Ceuta et Melilla, mais dans les villes et les villages d'Afrique subsaharienne avec, souvent, la particularité d'être un projet familial et non aussi personnel qu'on le laisse habituellement croire, du moins en ce qui concerne la migration subsaharienne en Espagne. La culture africaine est un « mur de contention » devant ces inégalités, et sa vision plus ouverte de sa propre culture fait de ce mur un « pont » pour partager des expériences vitales et créer des liens d'amitié et de solidarité. Comme le dira Agnès Agboton (2005 : 97) :

358 Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).

« Mon père avait l'habitude de me répéter ce proverbe goun : 'Tu ne peux pas être à côté d'un feu et te laisser dévorer par des vers'. Alors je ne veux rejeter la protection d'aucun des feux qui m'entourent, et j'aimerais que ma petite étincelle serve à éloigner la menace des vers » (Notre traduction).

Conclusion

Face à des médias occidentaux suffisamment puissants pour décider de ce qui est vrai ou faux, ce travail a essayé de présenter la production littéraire des exilés et des migrants subsahariens comme un élément indispensable pour appréhender le passé et le présent en Espagne. À travers l'analyse de ces œuvres, on voit clairement comment le « pouvoir colonial » a changé au gré des mutations de l'État en Espagne, mais en maintenant une oppression raciale sur les différentes générations de personnes d'origine su bsaharienne.

Le « retour du colonial » est visible à l'œil nu. Pour la première génération d'Africains du Sud du Sahara - en majorité venus de Guinée Équatoriale c'est l'action de la métropole qui, en créant une identité hybride, a fait de l'Espagne une destination de prédilection. La précarisation de leurs conditions de vie, leur situation d'exil « provisoire » et le racisme subi feront que cette génération se reconnaisse totalement dans les nouveaux migrants économiques. Pour sa part, la dernière génération de migrants, sans avoir cette identité hybride au départ, puisqu'elle se formera en Espagne même grâce à leurs conceptions beaucoup plus ouvertes et dynamiques de la culture, verra ce pays comme un prolongement de l'Eldorado européen et le fait de po uvoir y accéder comme une fin en soi. Le voyage est devenu encore plus périlleux et ils souffriront de graves violations des Droits de l'Homme au cours du trajet et en Espagne. Le passage dans les CIE ou, plus tard, leur situation d'irrégularité les réduira à de la main d'œuvre bon marché exploitable à souhait, des personnes exclues des projets de citoyenneté espagnols.

Dans les deux littératures, un problème fondamental de la société espagnole est mis au jour, celui consistant à se penser soi-même comme une nation « blanche », avec une identité qui fait de l'étranger, le Subsaharien en l'occurrence, un être étrange qui n'a pas sa place dans le pays. Malgré son manque d'audience, le portrait que dresse la littérature produite par les Africains du Sud du Sahara établis en Espagne montre un racisme qui a cours dans toutes les sphères de la vie sociale et institutionnelle espagnole, mais qui a

toujours été systématiquement nié et continue encore de l'être dans ce pays.

Bibliographie

  • Agboton, A., 2005, Más allá del mar de arena. Una mujer africana en España, Barcelona, Lumen.
  • Aixelá, Y., 2012, « Estudiantes transnacionales de Guinea Ecuatorial desde una perspectiva postcolonial », Realis. Revista de Estudos AntiUtilitaristas y PosColoniais, 2(2), pp. 118-131.
  • Antolínez, P. et Rivero, Á., 2016, « La frontera como pretexto: migraciones, riesgos y discursos periodísticos », Opción, 32(9), pp. 131-150.
  • Balboa Boneke, J., 1978, ¿Dónde estás Guinea?, Palma de Mallorca, Cort.

Dia, M., 2015, 3052 , España , Hahatay, Sonrisas de Gandiol.

Balibar, E. et Wallestein, I., 1991, Raza, nación y clase , Madrid, Iepala.

  • Beyo, S. et Aguilar, I., 2017, Salomón. De Camerún a Tarifa, Jaén, Editorial Libros.com.

  • Borra, A., 2009, « Comunicación y literatura: decir lo indecible », La Torre del Virrey: revista de estudios culturales, 6, pp. 39-50.

  • Calavita, K., 2007, « Law, immigration and exclusion in Italy and Spain », Papers: revista de sociología, 85, pp. 95-108.

  • Cissé, P., 2008, La Tierra Prometida / Diario de un Emigrante. La Terre Promise/Journal d'un Émigrant, Cádiz, Diputación de Cádiz. Servicio de Publicaciones.

  • Cornejo, R., 2007, « Introducción. De la mirada colonial a las diferencias combinables », in Cornejo, R. (ed.)., Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista, Barcelona, Edicions Bellaterra, pp. 17-35.

  • Díaz Narbona, I., 2015, « Escrituras testimoniales africanas en el contexto español: migraciones y extrañeidad », in Díaz Narbona, I. (ed.)., Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos , Madrid, Editorial Verbum, pp. 132-166.

  • Fra-Molinero, B., 2002, « La educación sentimental de un exiliado africano: Las tinieblas de tu memoria negra, de Donato Ndongo-Bidyogo », Afro-HispanicReview, 21(1/2), pp. 161-170.

  • Grosfoguel, R., 2015, « La descolonización de la economía política y los estudios poscoloniales: transmodernidad, pensamiento descolonial y colonialidad global », in de Sousa Santos, B. et Meneses, M. P. (eds.)., Epistemologías del Sur (Perspectivas), Madrid, Akal, pp. 373-406.

  • Hendel, M. G., 2009, « Conversación con Ciriaco Bokesa Napo », Afro-Hispanic Review, 28(2), pp. 419-430.

  • Hendel, M. G., 2011, « Las circunstancias de la literatura de Guinea Ecuatorial. Entrevista con Justo Bolekia Boleká y Juan Tomás Ávila Laurel », Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies 15, pp. 135-150.

  • Henry, P., 2004, « Between Hume and Cugoano: Race, Ethnicity and Philosophical Entrapment », The Journal of Speculative Philosophy 18(2), pp. 129-148.

  • Inongo-vi-Makomè, 1990, España y los negros africanos , Barcelona, La Llar del Llibre.

  • Inongo-vi-Makomè, 1996, Rebeldía , Barcelona, Biblària.

  • Inongo-vi-Makomè, 2000, La emigración negroafricana: tragedia y esperanza , Barcelona, Carena.

  • Inongo-vi-Makomè, 2006, Población negra en Europa. Segunda generación. Nacionales de ninguna nación , San Sebastián, Gakoa.

  • Inongo-vi-Makomè, 2008, Nativas , Premià de Mar, Clavell.

  • Inongo-vi-Makomè, 2012, Mam'enying! (Cosas de la vida), Bacelona, Carena.

  • Inongo-vi-Makomè, 2016, Issubu , Barcelona, Carena.

  • Inongo-vi-Makomè, 2017, Visión del mundo de un africano desde ¿El Edén?, Barcelona, Carena.

  • Inzunza, A. et Browne, R, 2017, « Hacia un periodismo intercultural desoccidentalizado. Medios de comunicación y construcción de identidades », Chasqui. Revista Latinoamericana de Comunicación, 133, pp. 229-245.

  • Jabardo, M., 2006, Senegaleses en España. Conexiones entre origen y destino, Madrid, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

  • Koné T., 2013, Entrevista a Donato Ndongo-Bidyogo , 6-9 de marzo de 2013 http://sitedugrenal.e-monsite.com/medias/files/entrevista-a-donato-ndongo-1.pdf

  • Lyszczyna, J., 2004, « La distancia creciente: La literatura ante los medios de comunicación en directo », in Muro Munilla, M.Á. (Coord.)., Arte y nuevas tecnología . X Congreso de la Asociación Española de Semiótica, pp. 723-726.

  • Maroto, J. M., 2017, « Prejuicios sobre África en los libros escolares de Educación Secundaria », Historia Actual Online, 43, pp. 169-186.

  • Martínez, M. et Olmos, A., 2015, « Sobre menores y mujeres inmigrantes en la radio y la televisión públicas: imágenes sesgadas y ficciones mediáticas », Tonos digital: Revista electrónica de estudios filológicos, 29, pp. 1-23.

  • Mbembe, A., 2016, Crítica de la Razón Negra. Ensayo sobre el racismo contemporáneo , Ulzama, NED Ediciones

  • Ndongo-Bidyogo, D., 1984, Antología de la literatura guineana, Madrid, Editora Nacional.

  • Ndongo-Bidyogo, D., 1987, Las tinieblas de tu memoria negra , Madrid, Assata.

  • Ndongo-Bidyogo, D., 1997, Los poderes de la tempestad , Madrid, Assata.

  • Ndongo-Bidyogo, D., 2014, El metro , Madrid, Assata.

  • Oropesa, S., 2007, « Masculinidad y negritud en Se buscan fulmontis, de Álex CalvoSotelo », in Cornejo, R. (ed.)., Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista, Barcelona, Edicions Bellaterra, pp. 125-142.

  • Ortiz, M., 2008, « La memoria en el laboratorio del historiador », in González, D. A. (dir.), El franquismo y la transición en España. Desmitificación y reconstrucción de la memoria de una época , Madrid, La catarata, pp. 17-35.

  • Restrepo, E. et Rojas, A., 2010, Inflexión decolonial: fuentes, conceptos y cuestionamientos , Popayán, Universidad del Cauca.

  • Sar, A., 2016, «La construcción mediática de los inmigrantes en Iberoamérica», Revista Internacional de Comunicación y Desarrollo, 3, pp. 25-39.

  • Tchalou, P., 2014, « Literatura: medio de comunicación social », in Hernández Díaz, J. M. et Eyeang, E. (dir.), Lengua, literatura y ciencias de la educación en los sistemas educativos del África Subsahariana , Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, pp. 369-381.

  • Toro, F., 2010, « El desplazamiento de la literatura, la literatura del desplazamiento y la

  • problemática de la identidad », Extravío: revista electrónica de literatura comparada, 5, pp. 8-30.

  • Traoré, A., 2004, La Violación del Imaginario , Madrid, Viento del Sur.

  • Traoré, M. et Le Dantec, B., 2014, Partir para contar. Un clandestino africano rumbo a Europa, Logroño, Pepitas de Calabaza.

  • Van Dijk, T. A., 2016, Estudios Críticos del Discurso: Un enfoque sociocognitivo, Discurso & Sociedad, 10(1), pp. 137-163.

  • Van Dijk, T. A., 2007, Racismo y discurso en América Latina , Barcelona, Gedisa.

  • Zamora Loboch, F., 1994, Cómo ser negro y no morir en Aravaca, Barcelona, Ediciones B.

  • Zamora, F., 2012, El Caimán de Kaduna , Alicante, 2709 Books.

  • Zapata-Barrero, R., 2009, Fundamentos de los discursos políticos en torno a la inmigración, Madrid, Editorial Trotta.

  • Zugasti, N., et Azcona, P., 2014, Retrocesos en la integración de la población inmigrante evidencias de las limitaciones del modelo español , Madrid, FOESSA.

40 aæos de literatura sobre la experiencia africana en Espaæa: identificaci n de una literatura producida desde la 'Herida Colonial'

(2019). Tonos digital: Revista electr nica de estudios filol gicos , 36

Citaci n: http://www.tonosdigital.es/ojs/index.php/tonos/about/submissions#authorGuidelines

40 años de literatura sobre la experiencia africana en España: identificación de una literatura producida desde la 'Herida Colonial'

RESUMEN:

En este trabajo se pretende analizar la literatura producida por la población negroafricana en España y enmarcarla dentro de un conjunto mayor de obras que tienen como nexo ser testimonio de unas relaciones de subalternidad, opresión y marginalización de una parte de la población 'racializada' con respecto al poder colonial occidental. Problematizaremos conceptos como el de 'literatura migrante', 'literatura de la migración' o 'literatura mundo' para señalar el proceso de racialización y de despolitización que se lleva a cabo por parte de la crítica literaria. Así mismo, desarrollaremos el concepto de 'literatura producida desde la herida colonial', el cual nos permitirá, por un lado, poner en cuestión el discurso triunfalista de la Modernidad y de la nación focalizando en la existencia de un racismo estructural en España y, por otro lado, mostrar la continuidad de unas lógicas coloniales que siguen muy presentes en el mundo y que van más allá de las opresiones sufridas por las poblaciones negroafricanas presentes en España.

Palabras clave

: Herida colonial; racismo; literatura africana; migración; exilio.

ABSTRACT :

The aim of this study is to analyse the literature that has been produced by the Black-African population in Spain and frame it in a larger set of works that have as common ground to be testimony of relations of subalternity, oppression and marginalization of a part of the 'racialized' population with respect to the Western colonial power. Concepts such as 'migrant literature', 'migration literature' or 'world literature' will be questioned to point out the process of racialization and depoliticization

267

carried out by literary criticism. In addition, the concept of 'literature produced from the Colonial Wound' will be developed, and will allow, on t he one hand, to question the triumphalist discourse of Modernity and the nation by focusing on the existence of a structural racism in Spain and, on the other hand, to show the continuity of some colonial logics that remain very present in the World and that goes beyond the oppressions suffered by black African populations present in Spain.

Keywords

: Colonial Wound; racism; African literature; migration; exile.

Ya en Antología de la literatura guineana (1984), el escritor Donato NdongoBidyogo se hacía eco del profundo y arraigado desprecio de la crítica literaria española hacia aquellas obras escritas por negros. Tal es el caso, que el que llegara a ser Director de la Hemeroteca Nacional de España, Carlos González Echegaray, llegó a afirmar en el prólogo de la primera obra escrita por un guineoecuatoriano ( Cuando los combes luchabas , 1953 de Leoncio Evita) que ésta era 'una obrita francamente aceptable diferente de los relatos inconexos y absurdos que algunos 'morenos' seudointelectuales escriben' (citado en Camara, 2018: 1) 'y que bien pudiera haber sido escrita por cualquier escritor novel nacido en nuestra Patria' (citado en Ndongo, 1984: 12).

Desde aquel título de Leoncio Evita, que ha sido considerado como la primera novela hispanoafricana, no han sido escasas las obras escritas por negroafricanos en español. Muchas de ellas se han visto nutridas por la experiencia del exilio de una primera generación de ecuatoguineanos, mientras que otras han girado en torno a un proceso migratorio entre África y Europa mucho más reciente, ampliando el número de nacionalidades de los autores y autoras que han escrito en español y ampliando el abanico de temáticas y estilos.

No obstante, esta producción literaria ha sido enmarcada en categorías tales como 'literatura del exilio', 'literatura de migración o migrante' (García, 2015), 'literatura menor' (Nobile, 2010), 'literatura africana de expresión castellana' (N'gom, 2010) o 'literatura negroafricana' (Sindze, 2016) entre otras, colocando como nexo común la situación de los autores con respecto al país de 'acogida', su color de piel o la lengua empleada, su marginalidad como producto cultural o su pertenencia nacional o continental. En todos estos casos, nos es imposible agrupar a todo un conjunto de obras que tienen un nexo claro: la situación de violencia estructural que reflejan sus poesías,

novelas y ensayos y la continuidad de las lógicas coloniales que aún alcanza hasta nuestros días.

Por ello, consideramos que gran parte de la obra literaria realizada por negroafri canos en España podemos situarla bajo el paraguas de la 'literatura producida desde la herida colonial'. De esta manera, poniendo en el centro la 'colonialidad del poder' (Quijano, 2007) y el concepto 'raza' como categoría social surgida de la Modernidad (Quijano, 1992) conseguimos problematizar los discursos hegemónicos sobre la propia Modernidad, el mundo occidental y más concretamente el relato del Estado-nación. A consecuencia de ello, se agrupa a un conjunto más vasto de literatura que va desde la producida en época colonial hasta la más reciente, tanto producida en el exilio político como en la migración más contemporánea. Así mismo, deja espacio a que otras literaturas producidas desde otros espacios subalternos y otras subjetividades puedan formar parte de ella.

LA COLONIALIDAD DEL PODER Y DEL SABER, LAS CIENCIAS SOCIALES Y LA CRÍTICA LITERARIA.

El 'pensamiento decolonial' hace referencia a una teoría crítica contemporánea que vio la luz en el contexto latinoamericano a finales del siglo XX de la mano del colectivo Modernidad/Colonialidad . Surgido dentro del debate sobre las propias Ciencias Sociales, uno de sus objetivos ha sido problematizar los discursos legitimadores de un orden colonial que aún continúa presente, problematizando el marco eurocentrista en el que se ha construido el conocimiento desde la Edad Moderna y con el que continúa analizándose la realidad. Una de las ideas fundamentales que sostiene esta teoría es la existencia de una 'estructura colonial de poder' o 'colonialidad del poder' (Quijano, 1992) que ha transcendido el periodo clásico del colonialismo 359 y que configura un marco dentro del cual continúan operando una serie de relaciones sociales coloniales.

El concepto de 'colonialidad del poder' pone de manifiesto 'que la i dea de raza constituye la base sobre la que se establece el patrón de dominación entre colonizadores

359 El pensamiento decolonial hace una distinción entre 'colonialismo', que haría referencia a la existencia de un ent ramado administrativo colonial en los territorios de los continentes 'no europeos' y la 'colonialidad', que surge de este periodo y lo trasciende, afectando a todas las esferas de la vida y estableciendo jerarquías varias (en el aspecto estético, lingüístico, espiritual, epistémico, de género, etc.) en donde la posición hegemónica es aquella relacionada con la cultura occidental y permite que pervivan situaciones coloniales en la actualidad (Grosfoguel, 2015: 380-385).

y colonizados' (Restrepo y Rojas, 2010: 98), otorgando unas identidades negativas para pueblos no europeos y generando una clasificación social de la población mundial sobre la idea de raza. La 'colonialidad del poder' opera en todas las dimensiones materiales y subjetivas de la existencia social cotidiana (Quijano, 2000a: 342) y es aquí donde la cuestión de la 'raza' se inscribe en un proyecto colonial de ' categorización de individuos en relación con un paradigma de humanidad', en la que 'la 'raza' no se relaciona con el color de la piel o la pureza de la sangre, sino con la categorización de individuos según su nivel de similitud o cercanía respecto de un m odelo presupuesto de humanidad ideal' (Mignolo, 2007: 41).

A través de la hegemonía occidental, también se articula una configuración intersubjetiva en el plano cultural e intelectual (Quijano, 2000b: 209). Es aquí en donde debemos situar el concepto de 'colonialidad del saber' y entenderlo como una esfera más que permite el dominio de Occidente sobre el resto del mundo. Como asegura Catherine Walsh (2007), esta 'colonialidad del saber' implica la negación de cualquier forma de producción intelectual de sujetos no europeos (afro, indígena, chicana, etc.) a través de la imposición del eurocentrismo como único marco válido desde el cual es posible conocer y comprender el mundo. Ahora el saber científico -considerado a sí mismo como objetivo y neutral -es el qu e se encarga de negar estos conocimientos 'otros' y no la categoría 'raza', mostrando formas más sutiles de racismo también en el plano epistemológico.

Desmontar esta última idea es fundamental. De hecho, desde el pensamiento decolonial se enfatiza en que 'todo conocimiento es un conocimiento situado histórica, corporal y geopolíticamente' (Restrepo y Rojas, 2010: 20), cuestionando una visión eurocéntrica del saber que ha intentado presentar el conocimiento surgido en Occidente como conocimiento sin historia, sin ser producto de unas relaciones de poder y completamente objetivo. Esta característica del pensamiento eurocéntrico ha sido nombrada por Castro-Gómez (2005) como hybris del punto cero , es decir, estamos ante un conocimiento que, por su pretensión universal y objetiva no acepta discusión sobre sí misma y se viste de verdad absoluta. El propio autor lo explica de la siguiente manera:

Podríamos caracterizar este modelo, utilizando la metáfora teológica del Deus Absconditus . Como Dios, el observador observa el mundo desde una plataforma inobservada de observación, con el fin de generar una observación veraz y fuera de toda duda. Como el Dios de la metáfora, la ciencia moderna occidental se sitúa fuera del mundo (en el punto cero) para observar al mundo, pero a diferencia

270

de Dios, no consigue obtener una mirada orgánica sobre el mundo sino tan sólo una mirada analítica. La ciencia moderna pretende ubicarse en el punto cero de observación para ser como Dios, pero no logra observar como Dios. Por eso hablamos de la hybris , del pecado de la desmesura. Cuando los mortales quieren ser como los dioses, pero sin tener capacidad de serlo, incurren en el pecado de la hybris , y esto es, más o menos, lo que ocurre con la ciencia occidental de la modernidad. De hecho, la hybris es el gran pecado de Occidente: pretender hacerse un punto de vista sobre todos los demás puntos de vista, pero sin que de ese punto de vista pueda tenerse un punto de vista. (Castro-Gómez 2007:83).

Siguiendo con la argumentación de que el conocimiento occidental tiene una pretensión universal, debemos situar a la propias Ciencias Sociales como un elemento imprescindible desde su origen en el nacimiento y la consolidación de los proyectos coloniales. Como nos muestra Immanuel Wallerstein en la obra Abrir las Ciencias Sociales (2007), el surgimiento de estas disciplinas ha estado condicionado por el momento histórico en el que han visto la luz, momento en el que las potencias europeas/occidentales dominaban el mundo y en donde la importancia geopolítica de cinco naciones como Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia explicaría que la mayoría de referentes intelectuales provengan de estos países, afectando en el posicionamiento de los nuevos investigadores. Así mismo, disciplinas como la economía o la ciencia política serían un reflejo de la hegemonía del pensamiento capitalista y una manera de separar política y economía como si de compartimentos estancos se trataran. La historia y la antropología serían el producto de un pensamiento que por un lado estudia el pasado de las naciones europeas y, por otro, las prácticas de pueblos no europeos considerados, en términos hegelianos, como pueblos sin historia.

Es esta asociación entre conocimiento y poder la que nos permite criticar la propia disciplina de la filología como continuadora de los proyectos coloniales. La filología, encargada entre otras labores de analizar los textos escritos y ordenarlos de acuerdo a parámetros 'racionales', por tanto, tampoco habría escapado de los intereses del proyecto de la Modernidad ni de los Estados-nación que la han abanderado. De hecho, lo arraigado de la propia consideración de la literatura como el 'corpus de una nación' nos permite analizar, en este caso, la producción de las obras escritas por africanos en España poniendo en cuestión tanto el relato de la Modernidad como el de la propia nación, incidiendo en todas las relaciones desiguales de poder que tienen lugar en el espacio que

afecta a la 'nación' y en el papel que juega el racismo como verteb rador de esta estructura.

Los dos mitos fundadores de Modernidad puestos en cuestión serían los siguientes. Por un lado, la visión teleológica de la historia de la humanidad, que empezaría en un estado de barbarie y salvajismo y terminaría en Europa, encarnación de la idea de progreso, civilidad y humanidad. Por otro lado, la naturalización y racialización de las diferencias entre una 'Europa' y una 'no Europa', negando la posibilidad de que esas diferencias sean resultado de relaciones históricas de poder (Restrepo y Rojas, 2010: 104). Tanto estos dos mitos fundadores, como el relato 'nacional' de España, por el cual el racismo no ha formado parte de la historia del país, se verían en entredicho ante una literatura que pone el acento de manera directa o indirecta en las experiencias de racismo institucional y cotidiano en Occidente en general y en España en particular, y que a través de todas estas producciones, dejaría clara constancia de las continuidades de unas lógicas coloniales que aún persisten en la actualidad. Como asegura Antonio Chicharro (2005: 74) esta literatura concebida como elemento 'periférico', por más que se le sitúe lejos de un 'núcleo', nunca quedará fuera y será un elemento indispensable para comprender un proceso mucho más complejo.

Por todo ello, lo que proponemos en este texto es la concepción de la 'literatura producida desde la herida colonial' como aquella literatura que ilustra de una manera u otra el dolor y la marginación de lo que Frantz Fanon denominó como los 'condenados de la tierra'. El objetivo no es catalogar las obras en función del color de piel del autor, ni de su situación personal en el país de 'acogida', ni incluso de su compromiso político con una causa anticolonial. Lo que se pretende es entender que hay un conjunto de literatura que, a través de sus páginas, son vivo testimonio de desigualdades a nivel global y que ponen en el centro del discurso la existencia de un patrón de poder colonial que transciende el periodo colonial y continúa hasta la actualidad.

Consideramos que es necesario deconstruir una serie de etiquetas que la crítica literaria ha utilizado para hablar de un determinado corpus de literatura. En este caso, a partir de las categorías relacionadas con las obras producidas por autores y autoras negroafricanas en España, observamos cómo se ha llevado a cabo un proceso doble. Por un lado, una fragmentación entre todo este corpus literario de acuerdo a la lengua utilizada, al espacio geográfico desde el que han sido producidas o la situación personal de los autores entre otros. Por otro lado, tanto las etiquetas, como los nuevos conceptos

272

que se han elaborado intentando dar una respuesta contra la 'aparente' discontinuidad que se ha presentado, no hacen sino despolitizar todo el contenido crítico de las obras, incidiendo en su naturaleza foránea/extraña/exógena con respecto a un corpus literario 'nacional' ya asentado.

Esta 'herida colonial' que le daría nombre a una literatura que representa a un vasto conjunto de obras haría referencia a la 'huella dej ada por el dolor derivado de las experiencias forjadas en situaciones de marginalización, sometimiento, injusticia, inferiorización, dispensación y muerte' y se configuraría como un espacio que pone en cuestión la arrogancia imperial a través de las subjet ividades de los 'condenados de la tierra' (Mignolo 2007: 176). Así mismo, se trataría de una literatura que, proviniendo de un lugar distinto al 'Norte Global' entendido éste como lugar de privilegio -, reivindicaría unas experiencias y formas de conocer y sentir que han estado ausentes e invisibilizadas por el pensamiento eurocéntrico (Barquero, Caicedo y Rico, 2005: 81). La 'literatura producida desde la herida colonial' mostraría el lado oscuro que las literaturas nacionales esconden.

LA CRÍTICA LITERARIA ANTE LA PRODUCCIÓN DE AUTORES Y AUTORAS NEGRAS

Una de las categorías que más consenso ha suscitado entre los investigadores para encuadrar las obras producidas por autores y autoras negras en español es la de 'literatura de expresión castellana' 360 , conc epto desarrollado por Mbare N'gom (1993) y que tuvo como objetivo desde un inicio llamar la atención a los críticos de las literaturas hispanas y africanas por la escasa atención prestada a la literatura producida por guineoecuatorianos. Hasta esa fecha, esta literatura no había ocupado ni una línea en las revistas especializadas en literatura africana o en las antologías de literatura africana o hispana.

El problema de este concepto es que nació en un contexto histórico en el que existía un claro interés en poner de relieve específicamente la literatura de Guinea Ecuatorial. Es manifiesto el peligro de dejar al margen, por ejemplo, la extensa obra de

360 A este término también podemos añadi rle el de literatura africana hispana (N'gom, 2010) o el de 'literatura hispano africana' o 'literatura africana hispanófona' (Ndongo, 2010).

Inongo-vi-Makomè 361 , camerunés que, al igual que toda una generación de guineoecuatorianos en el exilio, fue a España a estudiar durante el franquismo y hasta el día de hoy nos ha regalado una extensa serie de ensayos, novelas o cuentos. El hecho de no ser guineoecuatoriano permite que, entre otras cosas, podamos comprobar la existencia de historias comunes contra la colonización entre Gabón, Camerún y Guinea Ecuatorial de la que él es partícipe, o un análisis de las relaciones intercomunitarias entre los guineoecuatorianos y las nuevas poblaciones subsaharianas que empezaron a arribar a España desde finales de los 80 y sobre todo durante la década de los 90.

Obras como Rebeldía (1997) son un perfecto ejemplo de la lucha por la libertad de toda una generación de africanos, desencantados con los horrores de unas independencias que tan sólo han elevado a la categoría de 'nuevos blancos' a una pequeña élite, y con un sentimiento panafricanista que trasciende las fronteras artificiales de los estados africanos impuestas antaño por las potencias occidentales. Novela en la que rompe precisamente con esa idea artificial de 'estado -nación' en África al presentar la porosidad fronteriza de los estados y la existencia de grupos étnicos hermanos a uno y otro lado de una frontera política.

Otras como España y los negros africanos (1990), Población negra en Europa. Segunda generación de ninguna nación (2006) o Visión del mundo de un africano desde ¿El Edén? (2017) contienen el acierto de poner en relación la colonización con la situación actual de los africanos, los flujos de estas poblaciones desde el contacto con los europeos, los problemas que surgen dentro de un racismo estructural, el borrado cultural al que son sometidos los sujetos colonizados o incluso la continuidad de las lógicas racistas y el sufrimiento que pueden provocar en unas segundas generaciones de migrantes que, ya con el propio nombre con el que son referidas, son señaladas como elementos exógenos del cuerpo de la nación.

La 'literatura africana de expresión castellana' deja también al margen otras obras que se han producido en una lengua hispánica diversa a la castellana, como acontece en el caso de Cheikh Fayé, el primer senegalés que escribe en gallego con la obra Ser Modou Modou (2017), del camerunés Víctor Omgbá con Calella sen saída (2001) o la beninesa

361 Hay autores que se han referido a su obra como 'literatura camerunesa en español' (Ambadiang, 2010). Sin embargo, esta clasificación sigue siendo eurocentrada (utiliza como referencia el Estado-nación producto de la colonización) y el idioma que lo arrincona con una etiqueta aún más marginalizada. Es literatura en español en un continente en donde no se le ha prestado tradicionalmente la atención y en un país en donde la literatura inglesa y francesa ocupan una posición central para la crítica literaria.

Agnès Agboton, que ha escrito tanto en español ( Más allá del mar de arena. Una mujer africana en España , 2005) como en catalán ( Contes d'arreu del món , 1995 o La cuina africana , 1988 por ejemplo). Sin duda, estas producciones mantienen indudables nexos en común al ser una literatura producida desde los márgenes y atestiguar, a través de la figura del foráneo africano en España la crónica situación de desigualdad de este colectivo.

Ni que decir tiene la escasa pertinencia de esta categoría para incluir a aquellas obras que no han sido escritas en ninguna de las lenguas ibéricas. Por ejemplo, producida en francés y publicada en versión bilingüe como La Tierra Prometida/Diario de un Emigrante La Terre Promise/ Journal d'un Émigrant (2008) de Pathé Cissé en donde narra el duro viaje en pirogue y la estancia en un centro de retención de personas migrantes es un claro ejemplo de ello. También ocurre de igual manera en Partir para contar. Un clandestino rumbo a Europa (2014) de Mahmud Traoré y Bruno Le Dante, que ha sido traducida del francés pero en ella se denuncia, entre otras cosas, la violencia institucional de la frontera y nos evoca el retorno de las lógicas coloniales, ahora en territorio metropolitano. En sus páginas se denuncia, por ejemplo, las muertes producidas en la frontera de Melilla en septiembre de 2005.

La 'literatura africana de expresión castellana' presenta el problema de priorizar -dentro de un contexto de escaso interés por las producciones escritas por personas negras en España y África -la literatura de Guinea Ecuatorial. Esta literatura tiene carácter 'nacional' en tanto en cuanto se ha valido del marco colonial del estado nación y del idioma como producto cultural de la dominación, siendo la suma de producciones literarias también diferenciadas debido a la importancia dada a elementos étnicos (ejemplos paradigmáticos son las obras bilingües del bubi Justo Bolekia; las dos primeras novelas de Donato Ndongo Las tinieblas de tu memoria negra (1987) y Los poderes de la tempestad (1997) en donde aparecen experiencias ligadas a los fang; o La República Fantástica de Annobón (2017) de Francisco Zamora).

Por supuesto, no podríamos entender la importancia de la que goza la literatura guineoecuatoriana y su lugar central en la 'literatura africana en español' si no atendiéramos a que ha contado con los primeros autores africanos en esta lengua y con una serie de numerosos esfuerzos en dotarla de un corpus bien definido. Ello queda patente en las tres antologías que se han elaborado hasta el momento ( Antología de la literatura guineana de 1984 recopilada por Donato Ndongo; Literatura de Guinea

Ecuatorial (Antología) de 2000, recopilada de nuevo por Donato Ndongo y por Mbare N'gom; y Nueva Antología de la Literatura de Guinea Ecuatorial de 2012 recopilada por Gloria Nistal).

No obstante, también se ha estudiado la literatura hispanoafricana con el interés de transcender la literatura de Guinea Ecuatorial. La obra editada por Landry-Wilfrid Miampika y Patricia Arroyo (2010) De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas da buena prueba de ello. Sin embargo, la 'bibliografía selecta' africana en español seleccionada por Dulcinea Tomás (2010) en el mismo volumen también incluye a la literatura producida por colonos, desde la colonia y desde un punto de vista colonial, y el resto de capítulos reflejan la dificultad para nombrar unas literaturas cuya clasificación está, por lo general, dominada por el idioma empleado y/o el territorio desde el que está producido.

Otra obra interesante que ha tratado este tema es el de Palabras encadenadas. Aproximación a la teoría literaria postcolonial y a la escritura hispano-negroafricana (2010), en la que Natalia Álvarez analiza la 'literatura hispano -negroafricana' y no la 'literatura africana hispanófona' justificando su elección en una cuestión cultural (la exclusión de las literaturas producidas desde América Latina) y geográfica (excluyendo la de los africanos en España). A nuestro juicio, esta diferenciación podría llevarnos a pensar en la ruptura entre el racismo a uno y otro lado del Átlántico y del Mediterráneo, y a la puesta en cuestión de la propia africanidad o del 'esencialismo estratégico' que pudieran adoptar autores como Inongo-vi-Makomè o Francisco Zamora y que hace de ello una plataforma de lucha contra el racismo en España.

Otra de las categorías ampliamente utilizadas y que plantea enormes problemas es el de 'literatura migrante'. Como asegura Declercq (2013: 302 -309) en este cajón se privilegian las obras producidas por una migración mucho más reciente perdiendo la perspectiva histórica, y en donde señalando el origen étnico o nacional del autor, se contribuye a consolidar una concepción binaria entre la literatura nacional como alma de una nación y una literatura foránea. Por otro lado, en ocasiones son autores y autoras 'nacionales' los que escriben inspirándose en el tema de la migración y no los protagonistas o testigos de toda una generación. Llegados a este punto, son numerosos los cuestionamientos que surgen en torno a este concepto: ¿simplemente el origen del autor determina su literatura? Evidentemente no. ¿Las experiencias de los migrantes en los países occidentales no forman parte de la historia y el presente de una nación? No de

276

forma 'oficial'. ¿Con qué legitimidad se pueden excluir las denuncias de autores q ue llevan residiendo en España más de 50 años? Con la legitimidad del que construye el discurso nacional desde una perspectiva racial.

Apoyándose en Pierre Halen, el mismo autor (Declercq, 2013, 302-309) plantea la posibilidad de discernir entre una 'literatura migrante' y una 'literatura de la migración', que pondría el acento en la temática de las producciones. No obstante, consideramos que el adjetivo migrante a esta literatura acaba conformándose como una categoría que substituye a la raza (Balibar, 1998: 32), marcando una diferencia entre la etnicidad ficticia (en este caso la española, identidad blanca concebida desde una perspectiva racial) y una etnicidad foránea que transciende el ser migrante. Este 'nacionalismo literario', que discierne entre lite ratura nacional y migrante, acaba proyectando la idea de la existencia de 'falsos nacionales' en la literatura a través de esta etiqueta 'migrante' de las obras producidas. Es un reflejo de la incapacidad de pensar a estos autores como conciudadanos.

Este hecho ilustra un problema aún mayor ya que, como señala Étienne Balibar (2003), desde finales del siglo XX la migración está políticamente muy ligada al discurso en Europa de la seguridad. Cabe preguntarse si es peligroso para la nación que una literatura sea crítica con su propia concepción mítica y, si a través de este 'nacionalismo literario' que concibe la literatura como 'corpus de una nación' no se está sino focalizando toda la producción literaria de la que hablamos en el tema migratorio y no en el racismo que se asienta en la propia nación. Se externaliza un problema -el racismo -que abarca desde lo cotidiano hasta lo conscientemente planificado desde las instituciones, reflejado en las obras actuales y también en las producidas en el espacio colonial; una crítica literaria que evidencia lo anclado del racismo en todas las esferas institucionales (Balibar: 1992).

También existe otro elenco de autores y autoras que hacen uso del término 'literatura negroafricana', intentando poner el acento en aquello s rasgos similares que pudiera compartir la literatura producida en África con la de otras comunidades negras. Así Monique Nomo Ngamba (2006) pone como puntos en común temas estilísticos y de temáticas como el uso de la ironía, la importancia que rebosa la tradición oral en dichas obras, la fascinación por el mundo urbano y, tanto en la literatura proveniente de las comunidades afroamericanas, como afrocaribeñas y africanas, la búsqueda de la libertad y la dignidad, algo que ya se aprecia en la primera generación de literatos de la Negritud.

277

Sin embargo, esta categoría aleja a estas obras de aquello que pudieran tener en común con otras literaturas del 'Tercer Mundo' (Mouralis, 2007, 691 -699), focalizando en la procedencia étnica de sus autores y autoras y no en su relación con el poder. ¿Es que no puede haber sujetos colonizados en Europa?

María Zelina (2004: 135) comentando el propio trabajo de Donato Ndongo, si bien reconoce 'lo acertado de no situar toda la producción narrativa que se produce fuera de los países más adelantados en el cesto titulado de 'literatura del tercer mundo', sí que considera que las obras del escritor guineoecuatoriano formaría parte de este 'cesto' porque aún persisten los efectos de la colonización. Un problema esencial de este planteamiento, es que esboza una realidad en donde existen rupturas coloniales acabadas en países que no forman parte del Norte Global, descartando la heterogeneidad de posicionamientos con respecto al poder en todos los países en general, y en estos en particular.

Fredic Jameson (2011: 170) plantea otra manera de acercarnos a esta 'literatura del tercer mundo' que peca de una marcada orientación eurocéntrica. Por un lado, al considerar que todos los textos literarios del tercer mundo 'son necesariamente al egóricos y […] deben leerse como […] alegorías nacionales', en donde lo que ensalza es una visión monolítica y homogénea del 'otro'. Por otro lado, porque considera que en ellos revive 'el temor de los ricos por el modo en que realmente vive la gente en ot ras partes del mundo' (Jameson, 2011: 165) reproduciendo el binomio desarrollo/subdesarrollo y no incidiendo en la idea del privilegio racial y de clase de una parte minoritaria de la población mundial. Es interesante focalizar en el grito de esperanza de estos textos, que señalan de una manera u otras la existencia de privilegios y opresiones raciales que no hacen sino conformar las dos caras de una misma moneda.

Retomando el concepto de la 'literatura negroafricana', autores como Janheinz Jahn (1971) se niegan a hablar en estos términos -literatura negra -argumentando acertadamente que el color de piel no determina, ni consciente ni inconscientemente la producción literaria. Sin embargo, su propuesta parte de la idea de considerar una literatura neoafricana (influenciada por Europa) y otra afroárabe, en la que en ambos casos sobre se centra en los 'topoi' y en las influencias estilísticas, alejándose del contenido crítico de las obras y despolitizando completamente toda la producción literaria.

Otros conceptos como los de 'litterature mineur' o 'literatura menor' desarrollados por Gilles Deleuze y Felix Guattari (1991) lejos de hacer referencia a la literatura escrita en una lengua diferente a la hegemónica en un determinado contexto, pone el acento en aquella literatura producida por grupos minoritarios subalternos. Si bien podría enmarcarse la literatura producida por negroafricanos en España en esta etiqueta, se corre el riesgo de fragmentar toda una producción mucho más vasta que tiene como característica principal el sufrir en primera persona un patrón de poder colonial que afecta a un conjunto enorme de grupos más heterogéneos. Selena Nobile (2010, 268) prefiere emplear -en plural -el concepto de 'literaturas menores' para referirse a las de Guinea Ecuatorial y de Camerún producidas en español por considerar que, además de cumplir con estos requisitos, está "menos cargado de estereotipos'

En el contexto francófono, con una más larga tradición de producción literaria en el idioma dominante de personas racializadas, hay quien ha sugerido -tras las críticas de términos como ' littérature issue de l'immigration ' o ' littérature migrante ' por su carácter guetificador y marginalizador -el concepto de ' littérature-monde ' en français. Sin embargo, esta categoría, como asegura Louviot (2016) ha sido promovida por autores que están lejos de la periferia literaria y que en muchos casos forman parte de proyectos ligados a la difusión de la lengua francesa. Extrapolarlo al caso español no dejaría de ser una manera de no centrar su interés en el carácter socialmente útil de la literatura que surge desde una concepción africana y que es requisito para su propia consideración como tal (Ndongo-Bidyogo, 2015: 16-17).

Un trabajo de lo más interesante por poner el acento en la posición de las autoras con respecto a las lógicas de poder es el de Adriana Benvenuto (2015). En su obra critica para el caso italiano la diferencia existente entre una letteratura Made in Italy y otra considerada como 'letteratura della migrazione' o 'postcoloniale' , pues considera que esta primera está reservada para los italianos de progenitores italianos, mientras que la segunda queda relegada para personas migrantes e incluso las generaciones posteriores, que ya son oficialmente italianas y que incluso utilizan el italiano como lengua madre. Con ello, denuncia abiertamente la racialización de ciertas obras literaturas por parte de la crítica.

279

Las obras que analiza 362 intentan romper con una visión hegemónica patriarcal y, las producidas por mujeres racializadas las considera como letteratura interculturale. Esta magnífica aportación tiene además el añadido de intentar plantear una continuidad con las lógicas coloniales acaecidas bajo el poder del Estado italiano desde la etapa colonial hasta la actualidad. No obstante, el eje vertebrador de estas obras es el machismo y no el racismo, lo que supone hacer coincidir en el mismo espacio obras que han surgido de situaciones de privilegio racial como Tre anni in Eritrea de Rosalia Pianavia Vivaldi (1901) o Abissinia Ieri e oggi de Irma Arcuno (1935) y otras que son producto de una situación de opresión racial como La mia casa è dove sono (2010) de Igiaba Scego o la obra de Ubah Cristina Ali Farah Madre Piccola (2007).

POR UNA CONCEPTUALIZ ACIÓN DE LA 'LITERAT URA PRODUCIDA DESDE LA HERIDA COLO NIAL'

Si algo está claro es que la literatura producida por negroafricanos en España ha sido y sigue siendo una literatura producida desde los márgenes. Tal es el lugar periférico que ocupa, que hay quien emplaza a estas literaturas producidas por personas fuera de su patria en un 'non -land', fuera de la posición de poder centro/periferia que correspondería a Occidente y África respectivamente. Se trataría de una literatura producida, como plantea Juan Goytisolo, por seres que son metoikos , de fuera de casa, de ningún lado (citado en Díaz Narbona, 2015: 137).

Además, se ha apostado recientemente por numerosos conceptos que intenten rompen con el carácter peyorativo que se puedan desprender de las categorías del exilio o la m igración. Ejemplos de ello lo encontramos en conceptos como 'traversée' en contraposición a los de errancia, vagabundeo o nomadismo para abrir más posibilidades de estudio y acercamiento a este tipo de literatura (Bisanswa, 2003: 27). Para el caso de la li teratura africana en español, Michael Ugarte apuesta por el concepto 'emixilio', que nos abre la posibilidad de entender tanto la literatura de migración como la de exilio desde un marco común, que sin igualar ambas situaciones, deja 'al descubierto 'nuestra' (las comillas son nuestras) difícil relación omnipresente con el otro' (Ugarte, 2013: 3). Otros

362 Tanto de mujeres italianas blancas en África como de mujeres negras o mestizas en Italia; algunas de ellas migrantes, otras hijas de migrantes y otras hijas de parejas mixtas; a veces con el italiano como lengua materna, lo que enfatiza la incoherencia de no incluirlas en el 'corpus de literatura nacional' y sí en la de 'literatura migrante'.

investigadores ponen el acento en el 'espacio de diáspora' como un espacio reflejado en la literatura en la que se problematiza el propio concepto de nativo ya que a juicio de Brah (2011, 240) 'es el espacio donde el nativo es tan diaspórico como el diaspórico es nativo'.

Los problemas a los que nos enfrentamos son, por un lado, a la reducción de ese espacio de 'negociación' entre el foráneo y el nativo al t erritorio metropolitano, haciendo carecer de toda perspectiva histórica a todas las lógicas opresivas que facilitan que el emigrante no deje, ni de ser el foráneo ni de ser el oprimido por muchas estrategias de emancipación que pueda desarrollar. Por otro lado, estas visiones tienden a focalizar el aspecto identitario y no las propias condiciones de vida e incluso la conformación de esta como denuncia ante la opresión o como forma de alienación y asimilación.

Otro de los conceptos que ha tenido una buena r ecepción ha sido el de ' migritude ', desarrollado por Jacques Chevrier (2006) en el marco de la literatura escrita en francés, y que surgen como un nuevo espacio identitario que pone el foco en la experiencia migratoria. Sin embargo, las historias que narran, si dan testimonio de algo, es de la existencia de un racismo estructural. Así podemos aludir a obras como Agonies (1998) de Daniel Biyaoula en donde se destaca la difícil situación de los inmigrados; Place de Fêtes (2000) de Sami Tchak en donde destaca su condición de negro como un insalvable problema cotidiano en Francia; 53 cm (1999) de Bessora en el que se alude al racismo burocrático al que tiene que enfrentarse su protagonista; o las novelas agrupadas en la Préference nationale (2001) de Fatou Diome.

Tal y como aseguran Laurier Turgeon y Anne-Hélène Kerbiriou (2002), los escritores de la ' migritude ' llevan tras de sí toda la historia de la colonización y el aislamiento en la antigua metrópoli. Incluso las generaciones nacidas en Europa tienen problemas ligados a sus mayores y éstos forman parte de este espacio. Es en este punto en donde nos detenemos para subrayar toda la continuidad existente entre diversas generaciones que han vivido en lugares distintos y en la que los problemas han estado ligados a un poder colonial (y poscolonial) y a una racialización que los desplaza y los consolida en situaciones de subalternidad. Es además un hecho la capacidad que en la literatura escrita por negroafricanos en España han tenido diversos autores para ponerse en la piel de generaciones distintas de africanos -que deben hacer frente a problemas estructurales similares, si bien coyunturales bastante diferentes -siendo los ejemplos más relevantes los de Donato Ndongo, Inongo-vi-Makomè o Francisco Zamora.

Las novelas de Donato Ndongo, desde Las tinieblas de tu memoria negra (1987) hasta El Metro (2007) pasando por Los poderes de la tempestad (1997) muestran las dificultades a las que se tienen que enfrentar diversas comunidades racializadas. Sus novelas son reflejo de la violencia física y psicológica en la colonia que condiciona el futuro de las personas; de la crónica situación de desamparo de los migrantes más recientes en España y de la situación de exilio perpetuo de unos guineoecuatorianos que no son aceptados ni en su patria ni en España. Inongo-vi-Makomè también muestra esa idea mítica de El Dorado que sigue funcionando en la actualidad al igual que en la época colonial para provocar el trasvase de mano de obra barata a Europa. En ambos autores la migración está vista desde los ojos de sus protagonistas y rompe con la idea hegemónica de la migración como problema para el país de acogida y que no va más allá de la llegada a costas españolas. Otro ejemplo es el de Francisco Zamora y su Cómo ser negro y no morir en Aravaca (1994) título que evoca la muerte de Lucrecia Pérez en 1992 en el barrio madrileño de Aravaca por el único motivo de ser negra.

Liambou se pregunta (2015: 416) si no es la globalización una extensión de las estrategias ideológicas, geopolíticas o económicas de la colonización ya que en la literatura africana -que no olvidemos, nace ya condicionada por el encuentro con Occidente -la existencia de personajes marginales y el racismo son elementos generalmente comunes independientemente de la fecha de publicación y la postura del autor/a. En el espacio francófono tenemos ejemplos paradigmáticos como Bleu-BlancRouge (1998) de Alain Mabanckou, en donde se plasma parte de la violencia psicológica que sufren los inmigrantes en situación irregular o la fascinación de los congoleños en Francia; o Black Bazar (2009), del mismo autor, en donde no sólo aparecen dificultades asociadas por el color de piel sino que también se reflejan racismos intercomunitarios entre poblaciones negras. Un ejemplo lo tenemos en el personaje de Monsieur Hippocrate, que quejándose de la incivilidad de los africanos, descubrimos a lo largo de la lectura que es un negro antillano. Se trataría de un ejemplo de máscara blanca fanoniana en pleno corazón metropolitano.

Cuando nos centramos en la opinión de los literatos negros en Europa, podemos destacar dos tendencias claras. Una de ellas, que podríamos representar en el campo hispanófono en la figura de Donato Ndongo (1984; 2015) y que podríamos resumir en que 'el afri cano no puede concebir el escribir sólo en función de su autorrealización, puesto que escribe desde y para el pueblo' (1984: 25). Por otro lado, tendríamos la

opinión de aquellos que aspiran a ser considerados 'escritores a secas', afirmando que la identidad africana es solo un accesorio y que su objetivo es formar parte de la literatura mundial. Sin embargo,

à première vue, semble tout à fait acceptable, amène pourtant à se poser un certain nombre de questions cruciales: qu'est -ce que cela veut dire être « un écrivain tout court » ? Comment un écrivain peut-il se définir hors du contexte social dont il est iss u, c'est -àdire de l'Afrique ? Et qui définit cette littérature mondiale, souvent qualifiée de littérature « universelle » ? (Tadjo, 2003: 108)

Los criterios de la literatura mundial son preferentemente unos criterios occidentales, y poco aportará la literatura africana si es una copia de la europea. Además, el hecho de no ser considerados 'escritores a secas' reposa en su misma condición de africanos, por lo que negar la africanidad de los contenidos de las obras, si bien puede acercarlos a grandes editoriales occidentales, habrá significado una derrota epistémica de los 'condenados de la tierra' (Tadjo, 2003: 109). El problema de su aceptación como escritores a secas pasa por acabar con un racismo estructural que encarcela a través de las etiquetas a las producciones que rebosan de africanidad, sean producidas desde el espacio metropolitano como desde las antiguas colonias, y no por la negación de la propia africanidad.

Pese a ello, uno de los problemas principales es lo común de la negación de la africanidad de las nuevas generaciones de escritores, de lo que ya avisa Fulgence Manirambona (2017: 30). El escritor/a ahora no antepone en su narrativa la solidaridad de los que son racializados como él, sino que de sus textos se desprende el deseo de integrarse en la Modernidad. Este hecho ha derivado en una crítica al concepto de 'afropolitanismo', que para muchos es una negación de la propia africanidad como identidad de contestación. Este concepto, popularizado por Taiye Selasie muestra esas nuevas formas de identificarse por las poblaciones de la diáspora, que no se sienten realmente de ningún lado. Este concepto ha sido ampliamente criticado porque acaba basándose en la reproducción de formas de vida occidentales (como reflejan que los escritores mejor y más aceptados son los más occidentalizados) y tiene el problema de que la narración de África y sobre África la lleve a cabo una minoría privilegiada de afropolitanos (Martín, 2016).

CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES

La crítica literaria sigue operando dentro de unos marcos eurocentristas en donde prima una visión estado-nación-centrista y se priman aspectos como la lengua empleada, el color de piel, el lugar geográfico desde el que se anuncian, la situación de los autores y autoras con respecto al país de 'acogida' o la marginalidad de sus obras como productos culturales. Este hecho provoca una profunda fragmentación de un corpus literario crítico con el racismo cotidiano e institucional y su consiguiente despolitización. Así mismo, se produce una 'racialización' de las obras producidas por personas consideradas como elementos exógenos del país. Migrante o exiliado, entre otros, acaban convirtiéndose en elementos sustitutivos de la categoría 'raza', señalando la naturaleza exógena de los autores/as y sus obras con respecto a la nación y a un corpus literario nacional previamente definido.

Pese a que han sido numerosos los intentos de establecer una continuidad entre diversas 'literaturas', como la 'migrante' y la del 'exilio' ('emixilio' en Ugarte, 2013), la de la Negritud y la migración ( migritude en Chevrier, 2006), o redefinir la manera en la que la crítica se acerca a estas obras ( traversée en Bisanswa, 2003; 'espacio de diáspora' en Brah, 2011) lo cierto que en ningún caso se plantea el racismo como un ej e vertebrador de los contenidos de las obras. Ello, unido a la fragmentación producida por las etiquetas que, o bien han puesto el acento en cuestiones alejadas del contenido crítico (literatura africana de expresión castellana, literatura africana hispanófona, literatura hispanoafricana, literatura del exilio, literatura migrante, etc.) o bien han renunciado a agrupar un conjunto más vasto de obras críticas (literatura hispano negro-africana, literaturas del Tercer Mundo, literatura negroafricana, literatura intercultural, etc.) siguen dando como resultado una incapacidad de ponerle nombre a una literatura eminentemente crítica con un patrón de poder colonial que aún persiste en la actualidad.

El concepto propuesto en este texto es el de la 'literatura prod ucida desde la herida colonial' y pretende aunar a todo un conjunto de obras que tienen en común una posición crítica con respecto al patrón de poder colonial. Tras el proceso de deconstrucción de categorías que hacen referencia al conjunto o a parte del corpus literario producido por personas negras en España, podemos observar que existe una continuidad entre las obras producidas recientemente por migrantes económicos, aquellas producidas por guineoecuatorianos en el exilio y aquellas que hacen referencia a la etapa colonial. Transcendiendo el idioma empleado (castellano, gallego, catalán o francés), el lugar

desde el que se producen o el país de procedencia de los autores (Camerún, Benín, Senegal, Guinea Ecuatorial) y la situación de éstos (exiliados, migrantes, etc.) la 'literatura producida desde la herida colonial' permite aunar sus obras con otras producidas en otros contextos geográficos y lingüísticos, teniendo como punto en común la relación de éstos -y los contenidos de sus obras- con un poder que l os 'racializa' y los deshumaniza.

En siguientes trabajos nos centraremos en la deconstrucción de la categoría 'literatura de consentimiento', que hace referencia a aquella producida en la etapa colonial por guineoecuatorianos y que se ha considerado una literatura que justifica la necesidad del hecho colonial. Una lectura profunda del contenido teniendo en cuenta el contexto nos permitirá reconocer 'marcas de resistencia' ante el proceso de colonización y su inclusión en la 'literatura producida desde la herida colonial'. Así mismo, la literatura producida desde otras subjetividades y otros espacios como la literatura indígena o la literatura árabe entre otras nos ayudará a valorar la validez de esta nueva categoría. Por último, el análisis de una nueva literatura producida por autores y autoras menos comprometidas políticamente nos facilitará defender la postura de que, lejos de esencializar, la 'literatura producida desde la herida colonial' se basa en una toma de posición política con respecto al poder.

BIBLIOGRAFÍA

  • Álvarez Méndez, N. (2010). Palabras desencadenadas. Aproximación a la teoría literaria postcolonial y a la escritura hispano-negroafricana . Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza.

  • Ambadiang, T. (2010). Escrituras intersticiales y dinámicas de la alteridad: el 'problema' de la lengua en la literatura negroafricana escrita en español'. En L. -W. Miampika y P. Arroyo (Eds), De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas (pp.41-64). Madrid: Editorial Verbum.

  • Balibar, É. (2003). Les nouvelles frontières de la démocratie européenne. Critique internationale , 1(18), 169-178.

  • Balibar, É. & Wallerstein, I. (1998). Race, nation, classe. Les identités ambigües . Paris: Éditions La Découverte.

  • Balibar, É. (1992). Les frontières de la démocratie. Paris: Éditions la Découverte.

  • Barquero, S. Á., Caicedo Ortiz, J. A. & Rico Noguera, J. C. (2015). Colonialidad del saber y Ciencias Sociales: una metodología para aprehender los imaginarios colonizados. Análisis político , 85, 76-92.

  • Benvenuto, A. (2015). La voce delle donne nella colonizzazione e postcolonizzazione italiana in Africa . Roma: Sensibili alle foglie.

  • Bisanswa, J. (2003). Dire et lire l'exil dans la littérature africaine. Tangence , 71, 27 -39.

  • Brah, A. (1996/2011) Cartas de la diáspora. Identidades en cuestión. Madrid: Traficantes de sueños. Recuperado el 23 de abril de 2018 https://www.traficantes.net/sites/default/files/pdfs/Cartograf%C3%ADas%20de %20la%20di%C3%A1spora-TdS.pdf

  • Camara, N. L. (2018). Cuando los Combes luchaban (1953) de Leoncio Evita Enoy ¿Proceso de perversión o de subversión discursiva? Argus-a. Artes y Humanidades , VII(27), 1-29. Recuperado el 23 de abril de 2018 http://www.argus-a.com.ar/archivos-dinamicas/1314-1.pdf

  • CastroGómez, S. (2007). 'Decolonizar la univers idad. La hybris del punto cero y el diálogo de saberes'. En: S. Castro -Gómez y R. Grosfoguel (eds.). El giro decolonial. Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global (pp. 79-91). Bogotá: Iesco-Pensar-Siglo del Hombre Editores.

  • Chevrier, J. (2006). Littératures francophones d'Afrique noire. Les écritures du Sud . Aixen-Provence: Édisud.

  • Chicharro, A. (2005). El corazón periférico. Sobre el estudio de literatura y sociedad . Granada: Editorial Universidad de Granada.

  • Declercq, E. (2013). «Écriture migrante», «littérature (im)migrante», «migration literature» réflexions sur un concept aux contours imprécis. Revue de littérature comparée , 339, 301-310.

  • Deleuze, G. & Guattari, F. (1999). Kafka. Por una literatura menor . México: Era.

  • Díaz Narbona, I. (2015). Escrituras testimoniales africanas en el contexto español: migraciones y extrañeidad. En I. Díaz Narbona (Ed). Literaturas

  • hispanoafricanas: realidades y contextos (pp. 132-166). Madrid: Editorial Verbum.

  • Grosfoguel, R. (2015). La descolonización de la economía política y los estudios poscoloniales: transmodernidad, pensamiento descolonial y colonialidad global. En R. Grosfoguel y Mª. P. Meneses (eds.). Epistemologías del Sur (Perspectivas) (pp. 373-405). Madrid: Akal.

  • Jahn, J. (1971). Las literaturas neoafricanas. Madrid: Ediciones Guadarrama.

  • Jameson, F. (2011). La Literatura del Tercer Mundo en la Era del Capitalismo Multinacional. Revista de Humanidades , 11, 163-193. Recuperado el 23 de abril de 2018 http://www.wisley.net/images/pdf\_files/Jameson\_-\_La\_literatura\_del\_tercer\_mundo-libre.pdf

  • Liambou, G. N. (2015). Énonciation et transtextualité dans le roman africain francophone de la Migritude , Thèse de Doctorat de littérature compare préparée sous la direction de Madame le Professeur Odile Gannier. Université Nice Sophia Antipolis. École doctorale Lettres, Arts et Sciences humaines.

  • López Rodríguez, M. S. (2017). Prólogo. En L. A. Mbomío Rubio. Las que se atrevieron. Madrid: Sial/Casa de África.

  • Louviot, M. (2016). Postcolonial Writing in France before and beyond the 2007 Littérature-monde Manifesto. Comparative Literature and Culture , 18 (4).

  • Manirambona, F. (2017). De l'i d entité 'rhizome' comme perspectiva de la mondialisation de la littératura africaine diasporique. Synergies Afrique des Grands Lacs , 6, 27-39.

  • Martin Oliva, J. (2016) Afropolitanismo: La pieza que no encaja . Recuperado el 23 de abril de 2018 https://www.wiriko.org/aula-wiriko/afropolitanismo/

  • Miampika, L.-W. y Arroyo, P. (2010). (Eds). De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas . Madrid: Editorial Verbum.

  • Mignolo, W. (2007). La idea de América Latina. La herida colonial y la opción decolonial . Barcelona: Gedisa

  • Mouralis, B. (2007). L'illusion de l'alterité. Étuds de littérature africaine . Paris: Honoré Champion.

  • Ndongo-Bidyogo, D. (2015). De la inexistencia conceptual a la visibilización de las otras literaturas hispánicas. En I. Díaz Narbona (Ed), Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos (pp. 11-17). Madrid: Editorial Verbum.

  • Ndongo-Bidyogo, D. (1984). Antología de la literatura guineana . Madrid: Editora Nacional.

  • Ngamba, M. N. (2006). La narrativa postcolonial en lenguas europeas y su crítica. Tonos digital: Revista electrónica de estudios filológicos , 12. Recuperado el 23 de abril de 2018 http://www.um.es/tonosdigital/znum12/secciones/Estudios%20SNegritud%20y%20critica%20moderna.htm

  • Nobile, S. (2010). Las literaturas 'menores' hispanoafr icanas. De la literatura poscolonial a la de la migración: los casos de Guinea Ecuatorial y de Camerún. En L.-W. Miampika y P. Arroyo (Eds). De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas (pp. 266-281) Madrid: Editorial Verbum.

  • N'gom, M. (2010). La literatura africana de expresión castellana: de una 'literatura posible' a una literatura real. Etapas de un proceso de creación cultural. En L. -W. Miampika y P. Arroyo (Eds). De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas (pp. 23-40) Madrid: Editorial Verbum.

  • N'gom, M. (1993). La literatura africana de expresión castellana: La creación literaria en Guinea Ecuatorial. Hispania , 76(3), 410-418.

  • Quijano, A. (2007). Colonialidad el Poder y Clasificación Social. En S. Castro-Gómez y R. Grosfoguel (Eds.), El Giro Decolonial: Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global (pp. 93-126) Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana. Siglo del Hombre Editores.

  • Quijano, A. (2000a). Colonialidad del poder y clasificación social. Journal of WorldSystem Research , 2, 342-386.

  • Quijano, A. (2000b). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. En Edgardo Lander (ed.), La Colonialidad del saber: Eurocentrismo y Ciencias Sociales. Perspectivas Latinoamericanas . Caracas: CLACSO. 201-245.

  • Quijano, A. (1992). Colonialidad y Modernidad/Racionalidad. En H. Bonilla (Comp.), Los Conquistados: 1492 y la población indígena de las Américas . (pp. 437-449). Quito: Ediciones FLACSO.

  • Restrepo, E. & Rojas, A. (2010). Inflexión decolonial: fuentes, conceptos y cuestionamientos . Popayán: Universidad del Cauca. Recuperado el 2 de mayo de 2018 http://www.ram-wan.net/restrepo/documentos/Inflexion.pdf

  • Sindze, N. (2016). La literatura negroafricana en el marco del comparatismo literario. Intercambio/Échange , I, 139-150. Recuperado el 2 de mayo de 2018 https://repositori.udl.cat/bitstream/handle/10459.1/58549/intech\_a2016n1p139.p df?sequence=1&isAllowed=y

  • Tadjo, V. (2003). Littérature africaine et mondialisation. Présence Africaine , 1(167-168), 108-111.

  • Tomás Cámara, D. (2010). Literatura hispanoafricanas: bibliografía selecta. En L.-W. Miampika y P. Arroyo (Eds), De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas . (pp. 307-324). Madrid: Editorial Verbum.

  • Turgeon, L. & Kerbiriou, A-H. (2002). Métissages, de glissement et de transferts de sens. En L. Turgeon (dir.), Regards Croisés sur le Métissage . Québec: Presse de l'Université Laval.

  • Ugarte, M. (2013). Africanos en Europa. La cultura del exilio y la emigración de Guinea Ecuatorial a España . Nueva York: Ndowe International Press.

  • Wallerstein, I. (2007). Abrir las ciencias sociales. Informe de la Comisión Gulbenkian para la reestructuración de las ciencias sociales . México: Siglo XXI.

  • Walsh, C. (2007). ¿Son Posibles Unas Ciencias Sociales/culturales Otras? Reflexiones en torno a las epistemologías decoloniales. Nomadas , 26, 102 -113. Recuperado el 9 de junio de 2018 http://www.redalyc.org/pdf/1051/105115241011.pdf

  • Zielina, Mª. (2004). Las tinieblas de tu memoria negra: la emotiva exposición de un rito de pasaje en una comunidad guineana. En M. N'gom (Ed.), La recuperación de la memoria: creación cultural e identidad nacional en la literatura hispanonegroafricana . (pp. 133-16). Madrid: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá.

Publicaci n 8.

La experiencia africana en Espaæa a travØs de la literatura. ¿Se puede hablar de literatura producida desde la Herida Colonial?

(2019). En Williams Jacob Ekou y Juan Miguel Zaradona (eds.). Espaæa en contacto con `frica, sus pueblos y sus culturas . Valladolid. Editorial Universidad de Valladolid, pp. 261-275.

Citaci n: http://www.publicaciones.uva.es/recepcion-originales.aspx

La experiencia africana en España a través de la literatura. ¿Se puede hablar de literatura producida desde la Herida Colonial?

Cuando los combes luchaban: Novela de costumbres de la Guinea Española (1953) es considerada como la primera novela escrita por un guineoecuatoriano en español. Esta obra ha sido enmarcada bajo la etiqueta de 'literatura de consentimiento' por estar escrita desde un enfoque eurocéntrico, mostrar un rechazo consciente o inconsciente sobre las culturas africanas y defender y justificar la supuesta necesidad del hecho colonial en Guinea Ecuatorial. Como no podía ser de otra forma, esto hizo de dicha novela un elemento de propaganda del régimen franquista (N'gom, 1993).

Desde esta fecha, y a excepción de obras como Una lanza por el Boabí (1962) de Daniel Jones Mathama -también incluida en la categoría de 'literatura de consentimiento' por proclamar las bondades de la acción colonial española (N'gom, 1993) -el grueso de obras producidas por guineoecuatorianos se ha llevado a cabo fuera del país, conformando una 'literatura del exilio' que ha sido 'producto de una generación que ha vivido de manera precaria y tras una separación forzosa fuera de su patria debido a las dictaduras de Macías y Obiang' (N'gom, 2003). Destacables, entre otras, son las figuras de Juan Balboa Boneke, Justo Bolekia Boleká o el cervantes de las letras guineoecuatorianas, Donato Ndongo Bidyogo.

Y si bien la actividad literaria sigue teniendo lugar gracias a las nuevas generaciones de guineoecuatorianos en el propio país africano, también es cierto que a la par que ha evolucionado el número de autores y autoras de Guinea Ecuatorial, igualmente lo ha hecho el de otros africanos que están afincados en España y que cuentan con una nacionalidad de origen distinta. De hecho, actualmente hay investigadores sociales que

291

no dudan en hablar de la existencia de una 'literatura camerunesa en español' (Ambadiang, 2010), de 'literaturas menores hispanoafricanas' (Nobile, 20 10) para referirse a las distintas nacionalidades de origen, 'literaturas hispanoafricanas' (Díaz Narbona, 2015) en plural o que utilizan otras categorías como 'literatura inmigrante' (Roncagliolo, 2007), dejando de manifiesto la dificultad que existe para englobar bajo una misma etiqueta una diversa producción literaria.

En este texto proponemos reflexionar de manera crítica sobre la ingente cantidad de categorías que ha producido la crítica literaria para con las obras producidas por autores y autoras negroafricanas. La tesis que mantenemos es la siguiente: la nomenclatura en torno a ella evidencia que domina por parte de la crítica literaria una mirada eurocéntrica a la hora de acercarnos a esta literatura, despolitizando por completo unas producciones en la cuales su compromiso social se erige como un requisito fundamental del propio hecho de ser literaturas africanas (Ndongo, 2015). Focalizar en el origen del autor/a, el idioma que emplea, su color de piel, el lugar geográfico desde el que escribe o su situación jurídicoadministrativa nos aboca a un análisis 'estado -nacióncentrista' (Restrepo y Rojas, 2010: 104) que dificulta dos cuestiones que aquí son claves. En primer lugar, el de subrayar su denuncia a través de las tramas y de los personajes de una situación de racismo estructural, y en segundo lugar, aislarlas de otras literaturas con las que comparte esta primera característica aunque esté producida por autores de distintos países, de distinta lengua o de diverso color de piel.

Lo que proponemos a continuación es desarrollar el concepto de 'literatura producida desde la herida colonial'. A través de él aspiramos, en primer lugar, a poner el acento en unas literaturas que son fiel reflejo de una situación estructural de subalternidad en el que viven las poblaciones de origen negroafricano. En segundo lugar, a buscar una continuidad entre las literaturas producidas desde la colonia, desde el exilio y desde la migración, focalizando en la continuidad de las lógicas coloniales, que han trascendido el periodo histórico del colonialismo. En tercer lugar, establecer nexos de unión con otras literaturas, transcendiendo los marcos del estado-nación, del idioma o del color de piel. Poner el acento en ello nos permitirá poner en cuestión el relato europeo de la Modernidad, los mitos del estadonación y la concepción 'colonizadora' que aún persiste en las Ciencias Sociales.

1. CUANDO LOS COMBES LUCHABAN (1953) DE LEONCIO EVITA … ¿LITERATURA DE CONSENTIMIENTO?

Uno de los consensos más extendidos en la crítica literaria que nos dificulta establecer una continuidad entre las distintas producciones literarias es la consideración de la literatura producida durante la época colonial en Guinea Ecuatorial como 'literat ura de consentimiento'. Este concepto hace alusión principalmente a las obras de Cuando los combes luchaban (1953) de Leoncio Evita y a Una lanza por el Boabí (1962) de Daniel Jones Mathama.

Autores como Mbare N'gom (1993) o Dorothy Odartey -Wellington (2014) consideran que estas novelas forman parte de la 'literatura de consentimiento' por adoptar por completo la perspectiva colonial del europeo. De hecho, en ambas obras se defiende la necesidad de la acción colonial española. Mbare N'gom destaca de la obr a Cuando los combes luchaban (1953) cómo se erige la figura del misionero protestante blanco como ejemplo de civilidad, en contraposición con las costumbres de su propio pueblo, el ndowé (combe). Además, se apoya en las palabras de Carlos González Echegaray, autor del primer prólogo de la obra en la que afirma:

No deja de ser curioso el hecho de que la novela está pensada y sentida en 'blanco', y sólo cuando la acción se desarrolla entre indígenas, solamente en parte, y como espectador, el escritor se sien te de su raza (citado en N'gom, 1993: 412)

Para Mbare N'gom (1993), Una lanza por el Boabí (1962), muestra características similares que pueden hacernos pensar que estamos ante otro caso de 'literatura de consentimiento'. En esta novela, pese a que el pro tagonista es de la etnia bubi, tiene una consideración muy peyorativa de las costumbres de su propio pueblo y el ejemplo de hombre civilizado es el de un rey que ha tenido contacto con los europeos y de ahí el ser un referente en este aspecto. Se vuelve a justificar la acción colonial, llegando a afirmar 'un deber ineludible proclamar por todo lo alto la gran labor que España está realizando en aquella isla (Jones, 1962: 309).

El profesor N'gom alerta en su trabajo de la ausencia de una literatura anticolon ial y del hecho de que se dirigieran al público de la metrópoli. Además, Dorothy OdarteyWellington (2014) añade el problema de que no se contara con una masa crítica de

293

lectores en la colonia, los problemas derivados de ser colonia de un régimen no democrático como el franquismo (la censura rígida, el catolicismo monolítico, el nacionalismo, el monolingüismo o el modelo de educación) y su aislamiento en los congresos de literatura africana como el de Makarere (Uganda) en 1962, reservado a los países en donde la literatura se expresaba en inglés.

Pese a todo ello, hay trabajos que defienden que la obra de Leoncio Evita, lejos de ser parte de una 'literatura de consentimiento' es una obra crítica con la colonización y con la propia civilización blanca. El trabajo de León Nahiyé Camara «Cuando los Combes luchaban (1953) de Leoncio Evita Enoy ¿Proceso de perversión o de subversión discursiva?» (2018) no se limita a un mero análisis intertextual sino que va 'hasta los condicionantes de producción' (2018: 3). De esta manera defiende que lo que se produce en esta obra no es sino un 'enmascaramiento', una falsa adopción del lenguaje y la ideología de los blancos para acabar pervirtiendo el propio discurso del colonizador blanco e introduciendo 'marcas de resistencia' (2018: 4) o evidentes críticas al proces o de colonización.

Lo interesante de este trabajo es que analiza la obra Cuando los combes luchaban (1953) desde la propia historia de la colonización, sin olvidar el contexto histórico en el que se produce. Señala elementos que ya nombra con anterioridad (Odartey-Wellington, 2014), pero no para defender la tesis de la inexistencia de literatura contestaría, sino para leer entre líneas una obra que debió enfrentarse a una rígida censura por parte de la Junta Censora y el Gobierno General, en el que la actividad de las imprentas estaba en manos de la administración colonial, y a un contexto en el que había un profundo interés en financiar proyectos que 'demostraran' la incapacidad intelectual del negro.

El hecho de que fuera convertido en un elemento de propaganda del régimen es explicado por Camara (2018) al hecho de que tanto los poderes como las críticos literarios que han apostado por hablar de 'literatura de consentimiento' realizaron una lectura muy superficial y, en el caso de los segundos, sin tener en cuenta los condicionantes históricos del momento. Este fragmento demuestra cómo, pese a que Leoncio Evita adopta el lenguaje del blanco, es capaz de pervertirlo para introducir una crítica al propio proceso colonizador español:

294

La llegada del equipo evangelista protestante le apartó todavía más del común sentir de los hombres de su raza. Ya no veneraba a los curanderos y mucho menos los ensalmos de estos.

«Los blancos -decía en varias ocasiones -han sido enviados por Rambé (Dios) para que nos traigan civilización», palabras que algunas veces fueron mal consideradas, especialmente por su consejero. Lo cierto es que, aunque el salvaje no sabía atribuir a los blancos la precisa calificación, estos, a pesar de su interés por traficar, habían traído la más sana intención de civilizar. (Evita, 2016 [1953]: 8).

Estas 'marcas de resistencias' han llegado a ser interpretadas como elementos fundamentales por los cuales se vehiculaba un mensaje preindependentista (Mbomio, 2000) con lo que se nos muestra una manera de pensar esta primera literatura dejos de esta etiqueta de 'literatura de consentimiento'. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el propio hecho de escribir se acaba configurando como una actitud subvertida en un contexto en el que no se pensaba al negro capaz de hacer tal cosa.

Llegados a este punto es muy interesante pensar el prólogo de Carlos González Echegaray, no como una muestra más de 'literatura de consentimiento', sino dentro de unas lógicas mucho más extendidas durante la época colonial. Ya el prólogo del escritor José Mas Lagliera en Batuala. Verdadera novela de negros (1922) de Renato Maran (de la Guyana francesa) novela que contó con el reconocimiento del Premio Goncourt es sólo otro ejemplo en el que la figura del escritor blanco es el que valida la literatura producida por personas negras. Los prólogos reflejaban de esta manera, la actitud colonial y la misión civilizadora de las potencias europeas (Onomo-Abena, 2002). En el caso de Leoncia Evita, el prólogo hace de aval necesario para su publicación. Su propio proyecto de escritura ya era un desafío, porque mostraba que el negro puede desarrollar una reflexión con coherencia aun produciéndose desde una enunciación subalterna (Mbomio, 2000: 221-223).

2. LITERATURA EN EL EXILIO Y LITERATURA MIGRANTE … ¿ALGÚN NEXO EN COMÚN?

Como comentábamos anteriormente Mbare N'gom (2004: 52) también se ha referido a gran parte del corpus literario que analizamos como 'literatura del exilio' , debido a

que ha sido producto de toda una generación que ha vivido de manera precaria fuera de las fronteras de Guinea Ecuatorial, tanto durante la dictadura de Francisco Macías (19681979) como durante la de Teodoro Obiang Nguema (1979 - ). Esta situación ha dado lugar a un 'doble exilio'. Por un lado, tenemos un exilio físico, el del propio autor/a. Por otro lado, el exilio de la propia obra con respecto a Guinea Ecuatorial, que se ha mantenido alejado de una masa crítica de lectores.

La 'literatura del exilio' a la que se refiere en este caso no dejaría de ser una parte de la literatura de Guinea Ecuatorial, recogida en las principales antologías como en la última Nueva Antología de la Literatura de Guinea Ecuatorial de 2012 y recopilada por Gloria Nis tal, o de la 'literatura africana de expresión castellana', un concepto también desarrollado por el profesor Mbare N'gom (1993; 2010) y que tuvo como objetivo desde un inicio llamar la atención a los críticos de las literaturas hispanas y africanas por la escasa atención prestada a la literatura producida por guineoecuatorianos.

Otros autores (Roncagliolo, 2007; Declercq, 2013) han utilizado la categoría 'literatura de migración' o 'literatura migrante', que para el caso que nos compete presenta grandes dificultades. En primer lugar, por establecer una diferencia insalvable entre las literaturas del exilio y las que son producto de las migraciones más recientes en España. De esta manera también se pierde la perspectiva histórica de las migraciones. En segundo lugar, se contribuye a concebir la literatura bajo una concepción binaria -literatura nacional por un lado, y literatura migrante por otro -y que desde nuestro punto de vista es reflejo de la incapacidad de concebir al que viene de otro país como un ciud adanos plenamente reconocido. En tercer lugar, 'migrante' acaba sustituyendo a 'raza', tal y como nos avisó Étienne Balibar (1998: 32). Se marca de esta manera una diferencia entre una etnicidad ficticia que escribe una literatura nacional y que corresponde a autores blancos, y una etnicidad foránea que coincide con autores y autoras que son racializados.

Además, surgen otros problemas a la hora de tratar con esta categoría. ¿Dónde ubicamos la literatura escrita por 'nativos' pero que habla de migraciones en España? ¿Con qué legitimidad la crítica literaria puede excluir de la experiencia vivida de una 'nación' el testimonio de exiliados y migrantes? ¿Tan sólo el origen del escritor/a determina la literatura que produce? Este 'nacionalismo literario', que d iscierne entre literatura nacional y migrante, acaba, a nuestro juicio, proyectando la idea de la existencia

de 'falsos nacionales' en la literatura a través de esta etiqueta 'migrante', reflejando el desprecio de una crítica que clasifica y jerarquiza a través de una mirada eurocéntrica.

Hay conceptos que han intentado salvar estas diferencias entre la 'literatura del exilio', la 'literatura migrante' e incluso 'literatura africana', para que los dos primeros conceptos no acaben formando dos compartimentos estancos, y para tener presente la 'africanidad' de las obras. Uno de estos conceptos es el de 'migritude' desarrollado por Jacques Chevrier (2006) dentro del espacio de la literatura escrita en francés, y que surgen como un nuevo espacio identitario -híbrido -que pone el foco en la experiencia migratoria. Como señala Lavigne (2011) en su intento de ligarlo con el movimiento literario de la Negritud, se trata de autores/as que generalmente viven en Francia y que escriben sin temer en que se los califique de estar euro-centrados. Liambou (2015) interpreta esta 'migritude' como el producto de la experiencia de la migración y el ser negro (antiguamente colonizado) planteando que ni la condición de migrantes y la de antiguos colonizados está borrada por completo.

Para el caso de la literatura africana en español, el profesor Michael Ugarte ha apostado en su obra Africanos en Europa. La cultura del exilio y la emigración de Guinea Ecuatorial a España (2013) por el concepto de 'emixilio', que nos abre la posibili dad de entender tanto la literatura de migración como la de exilio desde un marco común, que sin igualar ambas situaciones, deja 'al descubierto 'nuestra' (las comillas son nuestras) difícil relación omnipresente con el otro' (Ugarte, 2013: 3). Sin embargo , tanto con el concepto de 'migritude' como con el de 'emixilio' nos es imposible subrayar una continuidad entre la literatura producida en la colonia, y la que se ha producido fuera de ella por sujetos racializados. El primer concepto intenta unir negritud, africanidad y experiencia exterior, mientras que el segundo se centra en el desplazamiento del autor/a de su lugar de origen.

Ambas literaturas tienen que enfrentarse a una situación de dependencia editorial. Para de la literatura francófona africana, -Francia posee una historia de colonización en África más potente y una historia de migración más antigua y arraigada en la metrópoli -, se ha planteado la dependencia de esta literatura a la ideología que subyace en las instituciones francesas, que provoca que la reafirmación de la diferencia racial y cultural entre los autores entre en contradicción con dichos intereses (Anyinefa, 2008: 478). Esta dominación lingüística no sería sino un reflejo de la dominación política de Francia sobre sus antiguas colonias y que está desembocando en que muchos escritores/as negras

297

empiecen a negar su 'africanidad' para entrar dentro de los cánones exigidos, mostrando de esta manera un compromiso menor que sus generaciones precedentes (Tervonen,

2005: 111).

El caso español no es tan diferente. De hecho, pese a la posición central de la literatura de Guinea Ecuatorial dentro de la 'literatura africana de expresión castellana',

autores como el mismísimo Donato Ndongo-Bidyogo han encontrado problemas para publicar obras que ya son clásicos de la literatura. Este fragmento de una entrevista

realizada por Mischa G. Hendel (2009) pone al descubierto que, pese a haber sido finalista, el camino hasta la publicación se hace más arduo que de costumbre:

Empecé a escribirla (

Las tinieblas de tu memoria negra

) al regresar a Guinea en diciembre de 1979. […] Escribí el libro en verano de 1980, desde junio a

septiembre. A partir de entonces empecé a recorrer editoriales. La novela fue finalista del Premio Sésamo en 1984, pero no me dieron el premio. A pesar de eso,

ninguna editorial quería publicar la novela, hasta que posteriormente salió en 1987

en la editorial Fundamentos. Mientras tanto, yo seguía mi vida profesional en

España. En 1981 fui nombrado director adjunto del Colegio Mayor Nuestra Señora de África en Madrid, seguí ejerciendo mi profesión de periodista con colaboraciones

en y otros.

A una situación aún más complicada se han tenido que enfrentar los escritores africanos que han llegado a España en las más recientes olas migratorias. Autores como

Mamadou Dia, Pathé Cissé o Salomón Beyo, entre otros, han publicado, o bien a través de la autoedición (editoriales como Punto Rojo, que fue pionera en la autoedición en

España, o Libros.com, que funciona a través de crowdfunding

o micromecenazgo) o que han contado con ayuda de las administraciones públicas (Ministerio de Educación;

Agencia Española de Cooperación al Desarrollo-AECID; Diptaciones, etc.).

  1. CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES: ¿SE PODRÍA HABLAR DE UNA LITERATURA

PRODUCIDA DESDE LA

'H

ERIDA COLONIAL

'?

Tanto las literaturas del exilio como la literatura migrante, desde la tesis que partimos, tienen en común que a través de sus tramas y personajes queda al descubierto una situación de profundo racismo estructural. Pathé Cissé nos muestra la complejidad del fenómeno migratorio, que arranca mucho antes de la llegada a Canarias o a las costas andaluzas y en donde el migrante pasa a ser considerado un número, recluido en un centro en el que no se respetan ni lo derechos más mínimos. Mamadou Dia en 3056 (2014) señala la dificultad del migrante para llegar a España y para mantener una estancia digna en la Península. Que la primera vez que sienta hambre y frío sea en Europa es más que ilustrativo. Mahmud Traoré o Salomón Beyo nos muestran lo difícil de un proyecto migratorio que empieza a gestarse debido a los problemas estructurales y en donde se analiza la violencia sufrida por el migrante, no sólo en los países subsaharianos, sino también en los países del Magreb y en la frontera. Violencia que acaba desembocando en muertes de inocentes.

Las novelas de Donato Ndongo tienen la virtud de situarnos en tres escenarios distintos. El primero de ellos es el de la colonización española en Guinea Ecuatorial, narrado desde la óptica de un niño y en la que con total tranquilidad se habla de una realidad racista que está completamente naturalizada:

'Tenías la simple ventaja de que en tu casa se hablaba con corrección el castellano, y por eso jamás te arrodillaron en el montoncito de gravilla que tenía preparado don Ramón para los niños que hablaran fang en la escuela, o en su presencia aun fuera de ella' (1987: 31).

La segunda de ellas, es el de una generación de guineanos que tuvo que enfrentarse al exilio y que, debido en parte a la mala gestión de España para con la excolonia, han sido objeto de rechazo tanto en España como en su país natal. Testimonio de toda una generación que como Juan Balboa Boneke nunca perdió la esperanza en un futuro más prometedor ( ¿Dónde estás Guinea? de 1978). La tercera novela, El Metro (2007) nos pone en la piel de un migrante camerunés que se juega la vida en el trayecto para acabar muriendo a causa de la violencia más visible de España. Al igual que Cómo ser negro y no morir en Aravaca (1994) o la producción literaria de Inongo-vi-Makomè, aquella primera generación de africanos ha vivido como propios los problemas de los africanos, mostrando una empatía que nace de su condición de africanos y negros, racializados

continuamente en un paí s en donde la 'blanquitud' puede marcar la diferencia entre vivir o morir.

De Inongo-vi-Makomè, a través de su extensa obra nos habla de la presión psicológica a la que se enfrenta el que migra, de la sensación de frustración por verse incapaz de ayudar a su África natal, del racismo que hay incluso en el plano sexual, de todos los estigmas que tiene que arrastrar el negroafricano por España y de las numerosas situaciones de precariedad que debe afrontar. Lo que se dibuja, a grandes rasgos, es un conjunto de autores que denuncian una situación crónica de desigualdad que h vivido los negroafricanos a uno y otro lado del Mediterráneo y Atlántico. La cuestión aquí no es agrupar estas obras por el idioma que emplean (autores como Victor Omgbá, Cheikh Fayé o Agnès Agboton han escrito en gallego o en catalán); ni por la procedencia (hay autores de Benín, Senegal, Camerún, Guinea Ecuatorial, etc.), ni por su color de piel (hay obras de autores africanos que son meras imitaciones de la literatura occidental como El llanto de la perra de Guillermina Mekuy); ni por su situación en España (hay quien está reconocido como refugiado político, quien ha permanecido en el país en situación irregular, etc). El nexo que tienen en común es su situación de subalternidad con respecto al poder colonial.

Por todo ello, lo que proponemos de manera muy somera en este texto es la concepción de la 'literatura producida desde la herida colonial' como aquella literatura que ilustra de una manera u otra el dolor y la marginación de lo que Frantz Fanon denominó como los 'condenados de la tierra'. El objetivo no es catalogar las obras en función del color de piel del autor, ni de su situación jurídica, ni incluso de su compromiso político con una causa anticolonial. Lo que se pretende es entender que hay un conjunto de literatura que, a través de sus páginas, son vivo testimonio de desigualdades a nivel global y que ponen en el centro del discurso la existencia de un patrón de poder colonial que transciende el periodo colonial hasta la actualidad.

Para ello es fundamental que entandamos tres conceptos. El primero de ellos es el de 'colonialidad del poder', que establece 'que la idea de raza constituye la base sobre la que se establece el patrón de dominación entre colonizadores y colonizados' (Restrepo y Rojas, 2010: 98) ya que establece identidades negativas para estos últimos y se refleja en la jerarquización de la razas que se dio con la conquista de América y que ha sido parte integrante del proyecto de la Modernidad, del capitalismo a nive l global. La 'estructura colonial de poder' ha transcendido el periodo histórico del colonialismo clásico y

configura en la actualidad un marco dentro del cual operan una serie de relaciones sociales que continúa otorgando un lugar subalterno al negro y a todo lo que representa.

Derivado de lo anterior y dando nombre a esta nueva etiqueta para la literatura, la 'herida colonial' haría referencia a la 'huella dejada por el dolor derivado de las experiencias forjadas en situaciones de marginalización, sometimiento, injusticia, inferiorización, dispensación y muerte', configurándose como un espacio que 'pone en cuestión la arrogancia imperial a través de las subjetividades de estos condenados de la tierra' (Mignolo 2007: 176). En otras palabras, esta 'literatu ra producida desde la herida colonial permite poner en cuestión los relatos del poder, tanto los de la Modernidad (racionalismo cartesiano, el estado-nación-centrismo, etc.) como los del propio estadonación, que en el caso español, destaca por el olvido colonial y la creencia en la inexistencia de racismo en sus fronteras (Maroto y Ortega, 2018; Maroto y López, 2017).

La concepción de 'literatura producida desde la herida colonial' pone en cuestión, por otro lado, la misión colonizadora que tuvo en sus orígenes las Ciencias Sociales. Como nos muestra Immanuel Wallestein en Abrir las Ciencias Sociales (2007) tanto el momento histórico en el que se institucionalizaron que fue cuando Occidente dominaba el mundo, como el protagonismo geopolíticos de escasas naciones occidentales (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia), o las disciplinas que, entre otras cosas intentaron separar la economía de la política (economía vs ciencia política), y el estudio de los pueblos europeos de los no europeos (historia para los primeros y antropología para los segundos) hacen de este concepto un elemento importante para sacudir la propia concepción eurocéntrica del saber.

BIBLIOGRAFÍA

Ambadiang, Théophile (2010), «Escrituras intersticiales y dinámicas de la alteridad: el 'problema' de la lengua en la literatura negroafricana escrita en español' », en Landry-Wilfrid Miampika y Patricia Arroyo (eds), De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas , Madrid, Editorial Verbum, pp. 41-64.

  • Anyinefa, Koffi (2008), «Scandales. Littérature francophone africaine et identité», Cahiers d'Études Africaines , 48 (191), pp. 457-486. Disponible en: http://www.jstor.org/stable/40379937 (fecha de consulta: 03/05/2018)

  • Balboa Boneke, Juan (1978), ¿Dónde estás Guinea? , Palma de Mallorca, Cort.

  • Balibar, Étienne y Wallerstein, Immanuel (1998), Race, nation, classe. Les identités ambigües , Paris, Éditions La Découverte.

  • Beyo, Salomon y Aguilar, Ignacio (2017), Salomón. De Camerún a Tarifa , Jaén, Editorial Libros.com.

  • Camara, Nahiyé León (2018), «Cuando los Combes luchaban (1953) de Leoncio Evita Enoy ¿Proceso de perversión o de subversión discursiva?», Argus-a. Artes y Humanidades , VII(27), pp. 1-29. Disponible en: http://www.argusa.com.ar/archivos-dinamicas/1314-1.pdf (fecha de consulta: 06/05/2018)

  • Chevrier, Jacques (2006), Littératures francophones d'Afrique noire. Les écritures du Sud , Aix-en-Provence, Édisud.

  • Cissé, Pathé (2008), La Tierra Prometida / Diario de un Emigrante. La Terre Promise/ Journal d'un Émigrant , Cádiz, Diputación de Cádiz. Servicio de Publicaciones.

  • Declercq, Elien (2013), ««Écriture migrante», «littérature (im)migrante», «migration literature» réflexions sur un concept aux contours imprécis», Revue de littérature comparée , 339, pp. 301-310. Disponible en https://www.cairn.info/revue-delitterature-comparee-2011-3-page-301.htm (fecha de consulta: 29/05/2018)

  • Dia, Mamadou (2014), 3052. Persiguiendo un sueño , Murcia: Punto Rojo.

  • Díaz Narbona, Inmaculada (ed.) (2015), Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos, Madrid, Editorial Verbum.

  • Evita Enoy, Leoncio (2016 [1953]), Cuando los combés luchaban: Novela de costumbres de la Guinea Española , Madrid, Sial Casa África.

  • Evita Enoy, Leoncio (1953), Cuando los combes luchaban: Novela de costumbres de la Guinea Española , Madrid, Instituto de Estudios Africanos.

  • Jones, Daniel Mathama (1962), Una lanza por el Boabí , Barcelona, Tipografía Casals.

  • Lavigne, Sophie (2011), De la Négritude à la Migritude: une analyse sociologique de la littérature de l'Afrique francophone , Thèse de Doctorat, Université de Quebec, Montreal. Disponible en https://archipel.uqam.ca/4622/1/D2143.pdf (fecha de consulta: 29/05/2018)

  • Liambou, Ghislain Nickaise (2015), Énonciation et transtextualité dans le roman africain francophone de la Migritude , Thèse de Doctorat, Université Nice Sophia Antipolis, École doctorale Lettres, Arts et Sciences humaines, Nice. Disponible en https://tel.archives-ouvertes.fr/tel-01174220/document (fecha de consulta: 29/05/2018)

  • Maroto Blanco, José Manuel y Ortega López, María Teresa (2018), «Miedos y prejuicios de una nación. La negritud y la figura del negro en la Historia reciente de España a través del cine (1959-2002)», Historia Social , 90, pp. 131-148. Disponible en https://www.academia.edu/35892598/Miedos\_y\_prejuicios\_de\_una\_naci%C3%B3 n._La_negritud_y_la_figura_del_negro_en_la_Historia_reciente_de_Espa%C3%B 1a_a_trav%C3%A9s_del_cine_1959-2002_ (fecha de

  • Maroto Blanco, José Manuel y López Fernández, Rosalía (2017), «Creaciones literarias como medio de expresión: relatos migratorios y miradas alternativas de la experiencia migratoria entre África y España», en Javier Herrero y Milena Trenta (Coords.) El fin de un modelo de política , La Laguna, Cuadernos Artesanos de Comunicación Social, pp. 664-697. Disponible en http://www.revistalatinacs.org/17SLCS/2017\_libro\_2/029\_Maroto.pdf (fecha de consulta 22/05/2018)

  • Mbomio Bacheng, Joaquín (2000), «Leoncio Evita o "Cuando los combes luchaban": Una obra trascendental», Afro-Hispanic Review , 19(1), pp. 72-78. Disponible en: https://www.jstor.org/stable/pdf/23054452.pdf (fecha de consulta: 16/06/2018)

  • Mignolo, Walter (2007), La idea de América Latina. La herida colonial y la opción decolonial , Barcelona, Gedisa.

  • Ndongo-Bidyogo, Donato (2015), «De la inexistencia conceptual a la visibilización de las otras literaturas hispánicas», en Inmaculada Díaz Narbona (ed.), Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos , Madrid, Editorial Verbum, pp. 11-17.

  • Ndongo-Bidyogo, Donato (2014[2007]), El metro , Madrid, Assata.

  • Nobile, Selena (2010), « Las literaturas 'menores' hispanoafricanas. De la literatura poscolonial a la de la migración: los casos de Guinea Ecuatorial y de Camerún», en Landry-Wilfrid Miampika y Patricia Arroyo (eds), De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas , Madrid, Editorial Verbum, pp. 266-281.

  • N'gom, Mbare (2010), «La literatura africana de expresión castellana: de una 'literatura posible' a una literatura real. Etapas de un proceso de creación cultural», en Landry -Wilfrid Miampika y Patricia Arroyo (eds.) De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas , Madrid, Editorial Verbum, pp. 23-40.

  • N'gom, Mbare (2004), «Memoria y exilio en la obra de Juan Balboa Boneke», Mbare N'gom La recuperación de la memoria: creación cultural e identidad nacional en la literatura hispano-negroafricana , Madrid, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá, pp.

  • N'gom, Mbare (1993), «La literatura africana de expresión castellana: La creación literaria en Guinea Ecuatorial», Hispania , 76(3), pp. 410-418. Disponible en: https://www.jstor.org/stable/pdf/343796.pdf (fecha de consulta: 18/05/2018).

  • Odartey-Wellington, Dorothy (2014), « Equatorial Guinea is different': Lite ratura colonial de Guinea Española en África Occidental», Revista Iberoamericana , LXXX(248-249), pp. 763-776. Disponible en: https://revistaiberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/viewFile/7195/7329 (fecha de consulta: 07/05/2018)

  • Onomo-Abena, Sosthène (2002), «Sujeto cultural colonial y producción literaria en Guinea Ecuatorial. Lectura sociocrítica del prólogo de Cuando los combes luchaban (1953) de Leoncio Evita». EPOS , XVIII, pp. 215-229. Disponible en: http://espacio.uned.es/fez/eserv/bibliuned:Epos-29FFD912-7879-2554-4B504E5B69C3B145/Documento.pdf (fecha de consulta: 23/05/2018)

  • Restrepo, Eduardo y Rojas, Axel (2010), Inflexión decolonial: fuentes, conceptos y cuestionamientos , Popayán, Universidad del Cauca. Disponible en: http://www.ramwan.net/restrepo/documentos/Inflexion.pdf (fecha de consulta: 03/05/2018).

  • Roncagliolo, Santiago (2007), «Los que son de aquí. Literatura e inmigración en la España del siglo XXI», Quórum: revista de pensamiento iberoamericano , 19, pp. 151-158. Disponible en:

  • https://dialnet.unirioja.es/buscar/documentos?querysDismax.DOCUMENTAL\_TO DO=Roncagliolo+literatura (fecha de consulta: 03/05/2018)

  • Tervonen, Taina (2005). «La littérature africaine, éternelle périphérie?», Africultures , 4 (65), pp. 105-113. Disponible en: https://www.cairn.info/revue-africultures-2005-4page-105.htm (fecha de consulta: 05/05/2018)

  • Traoré, Mahmud y Le Dantec, Bruno (2014), Partir para contar. Un clandestino africano rumbo a Europa , Logroño, Pepitas de calabaza.

  • Ugarte, Michael (2013), Africanos en Europa. La cultura del exilio y la emigración de Guinea Ecuatorial a España , Nueva York, Ndowe International Press.

  • Wallerstein, Immanuel (2007), Abrir las ciencias sociales. Informe de la Comisión Gulbenkian para la reestructuración de las ciencias sociales , México, Siglo XXI.

  • Zamora, Francisco (1994), Cómo ser negro y no morir en Aravaca , Barcelona, Ediciones B.

Publicaci n 9

La literatura de Francisco Zamora o c mo se ve el racismo desde el Viyil .

Revue Electronique Internationale des Sciences du Langage (REISL) , 4, pp. 371-392. Citaci n :

306

La literatura de Francisco Zamora o cómo se ve el racismo desde el Viyil.

Resumen: El objetivo de la presente comunicación es analizar las obras del autor annobonés (Guinea Ecuatorial) Francisco Zamora Loboch (Cómo ser negro y no morir

en Aravaca, 1994; Memoria de laberintos, 1999 y Desde el Viyil y otras crónicas, 2008;

Conspiración en el Green. (El informe Abayak), 2009; El Caimán de Kaduna, 2012)

señalando todo un discurso producido por el autor que pone en cuestión los mitos de la

Modernidad y de la propia nación española, subraya toda una serie compleja de fenómenos racistas que van desde la violencia física hasta el racismo epistemológico,

complejiza la relación maniquea entre oprimidos y opresores, y desnudan toda la hipocresía occidental y los privilegios raciales con los que conviven los occidentales.

Nos acercaremos a esta producción literaria desde el pensamiento decolonial, entendida ésta como una teoría crítica que ha permitido problematizar la construcción del

conocimiento en la Modernidad y se ha conformado como un gran opositor a los discursos legitimadores del orden colonial en el pasado y en el presente. Así mismo, partiremos de

la definición de 'literatura producida desde la herida colonial' (Maroto, 2019a) para incidir en todas las continuidades que sus obras reflejan entre el poder desarrollado por

las potencias occidentales durante el colonialismo clásico y la opresión que siguen ejerciendo en la actualidad. Esto nos permitirá plantear la problemática del racismo como

una ideología que abarca todas las esferas de la vida privada y pública y cuyos efectos se han naturalizado de tal modo, que a día de hoy parecen imperceptibles.

Palabras clave: Racismo; España; Annobón.

En Creaciones literarias como medio de expresión: relatos migratorios y miradas alternativas de la experiencia migratoria entre África y España (Maroto y López, 2017) planteamos un trabajo que surgió con el objetivo de contraponer las miradas literarias de los migrantes africanos en España ante unos discursos mediáticos que deshumanizan a estos grupos humanos presentándolos como una amenaza -a través de términos como 'avalancha', 'carga' o 'extrema presión migratoria' (Fajardo y Soriano, 2016; Sar, 2016). Partiendo de la idea de que la literatura africana tuvo y sigue teniendo una explícita función social (Ndongo, 1984; Ndongo, 2015) y tratando de visibilizar estas experiencias -muy variadas, en donde encontramos escritos en lengua francesa, española, catalana o gallega -quedó patente la existencia de miradas 'otras', diversas historias de la opresión racista a la que tienen que enfrentarse las poblaciones afro, poniendo en cuestión todo el discurso hegemónico de los mass media y planteando una cosmogonía que, entre otras cosas, ve en la diversidad cultural una oportunidad y no una barrera, y ampliando la visión de la migración más allá de la llegada a las costas andaluzas o canarias o los saltos a la valla de Melilla.

A la hora de analizar todo un conjunto más vasto de literatura, el de las obras producidas por negroafricanos en España, también observábamos que, desde una perspectiva afrocéntrica y panafricanista, gran cantidad de autores dentro del espacio hispanófono y provenientes del exilio ecuatoguineano, pese a no haber vivido exactamente la misma experiencia migratoria, contaba entre sus obras diversas producciones -novelas, cuentos, ensayos- en donde se le daba voz, no sólo a esa generación del exilio, sino también al de las diásporas africanas más recientes. En el estudio La production littéraire des exilés et migrants de l'Afrique au Sud du Sahara en Espagne: un regard décolonial de leurs expériences (1959- 2017) (Maroto y Djandué, 2019) nos centramos en analizar las continuidades de las lógicas racistas en España a través de la literatura de migrantes y exiliados partiendo de una idea clave: el 'retorno de lo colonial' (de Sousa, 2015) o cómo se desarrolla, ahora en territorio metropolitano, una respuesta a lo que se considera amenazante y proviene de las antiguas colonias. Este concepto puede ayudar a entender la situación precaria y de sobreexplotación de la población afro en España.

Tanto en la literatura del exilio como en la literatura de migración -ambas producidas por población racializada por los discursos mediáticos y las prácticas sociales e institucionales- se ponen de manifiesto dos fenómenos. El primero es que la nación

españo la se piensa a sí misma como una nación 'blanca' en donde las poblaciones negras no tienen cabida. La segunda, que el racismo inunda todas las esferas de la vida social. Las obras de Donato Ndongo, Inongo-vi-Makomè o el propio Francisco Zamora, no solo presentan la continuidad de las lógicas de exclusión entre la generación del exilio y de la diáspora reciente, sino que van más allá y abarcan también el espacio colonial y postcolonial, ampliando aún más el contexto temporal y espacial (Maroto y Djandué, 2019). ¿Hasta qué punto es útil realizar tantas distinciones, plantear tantas etiquetas a un conjunto de literatura que, pese a estar escrita en diferentes idiomas y desde diferentes subjetividades, denuncian una estructura de poder eminentemente racista?

Para dar respuesta a esta cuestión intentamos, por un lado, analizar los puntos en común que tenían todas estas producciones literarias, a saber, su crítica a un sistema de opresión capitalista y racista. Por otro lado, cuestionamos el marco eurocéntrico en el que se ubican las Ciencias Sociales, para intentar demostrar que la crítica literaria sigue, de una manera consciente o inconsciente, camuflando o pasando por alto toda la crítica política de estas obras. Una disgregación basándose en aspectos formales (lengua empleada, situación jurídico-administrativa de autores/as, color de piel, procedencia, etc.) que cumple con la ya repetida estrategia colonial de divide et impera . Por este motivo, construimos el concepto de 'literatura producida desde la herida colonial' (Maroto, 2019a) que tenía por objeto agrupar a la literatura de acuerdo a su denuncia política y poner en cuestión algunos mitos de la Modernidad como que, en nuestro caso, España como parte integrante de Occidente se considere a sí misma paradigma de Humanidad. Característica que colapsa cuando leemos una literatura en la que nuestro país es un espacio de violencia cotidiana -a vece explícita, a veces muy sutil- que discrimina, deshumaniza y levanta barreras contra la inclusión de la población negra o su consideración como ciudadanos de primera.

Y pese a que el concepto de 'literatura producida desde la herida colonial' se centró en el trabajo anterior -pero publicado con posterioridad (Maroto, 2019) -en los últimos cuarenta años de literatura africana en España, en La experiencia africana en España a través de la literatura. ¿Se puede hablar de literatura producida desde la Herida Colonial (Maroto y Djandué, 2018) intentamos buscar en las obras producidas por ecuatoguineanos durante la época colonial -en la llamada Guinea Española (provincias de Fernando Poo y Río Muni) críticas al sistema de opresión con base racial, con el inconveniente de que novelas como Cuando los combes luchaban: novela de

costumbres de la Guinea Española (1953) o Una lanza por el Boabí (1962) han sido tradicionalmente incluidas en la categoría de 'literatura de consentimiento' (N'gom, 1993; Odartey-Wellington, 2014) por considerar que adoptan en sus narrativas la perspectiva del colonizador.

En aquel trabajo (Maroto y Djandué, 2018) y siguiendo otros como Camara (2018) o Mbomio (2000), pusimos el acento en el contexto histórico de aquel momento, en el que la actual Guinea Ecuatorial no sólo se encontraba en una situación de dominación colonial, sino que en la propia metrópoli, España, existía un régimen dictatorial que aspiraba a controlar políticamente todas las expresiones de la esfera social. Entre el grado de censura que se ejercía a través del control de las imprentas por parte del Gobierno y Administración colonial y el interés político del régimen franquista en consolidar discursos y prácticas abiertamente racistas, subrayamos las denuncias veladas que los autores africanos consiguieron introducir en sus obras como 'marcas de resistencia' que, si bien no son tan explícitas como la propia literatura anticolonial que se desarrolló en otros territorios africanos, nos ayudan a negar que se traten de 'literaturas de consentimiento'.

Ante esta situación, la figura de Francisco Zamora -escritor, poeta, músico y periodista- cobra especial relevancia para poner a prueba el concepto de 'literatura producida desde la herida colonial'. Nacido en Santa Isabel (actual Malabo) en 1948 en el seno de una familia de artistas (Hendel, 2014), este autor de padres annoboneses ha hecho de las expresiones artísticas un medio para expresar su crítica visión del mundo en todas sus obras y desde una posición antirracista, tanto a través de críticas explícitas -asegurará que el capitalismo es el hardware del racismo (Zamora, 1994), como a través de los propios contenidos de sus obras, que han mostrado realidades sistemáticamente invisibilizadas y denostadas por un discurso imperialista que ataca epistemológica y ontológicamente a las poblaciones afro.

Pese a recibir el Premio Nacional Julio Camba de Prensa en 1991 y sacar a la venta en la década de los ochenta producciones bajo el título de Guinea (1982) o Máscara (1989), siendo la primera de ellas un disco que entró dentro de los 40 Principales y que sufrió la censura en alguna de sus canciones cantadas en español (Maroto, 2019b) no ha sido incluido por algunos críticos como exponente de la literatura africana en español (Mvondo, 2019). Poco importa que asegure que 'soy un autor nacido en África, no soy español' (Hendel, 2014: 118). No obstante, será a través de un esencialismo estratégico,

310

con su posicionamiento como annobonés, guineano, apátrida, africano y negro, y el sarcasmo, el humor y la ironía, como pondrá al descubierto la opresión como etnia minoritaria en Guinea Ecuatorial y como negro en España, dejando patente que su obra no es inofensiva para la estructura de poder capitalista y racista.

1. CÓMO SER NEGRO Y NO MORIR EN ARAVACA (1994): EL RACISMO EN ESPAÑA AYER Y HOY

El 13 de noviembre de 1992 Lucrecia Pérez, una mujer dominicana y negra, fue asesinada a tiros por el guardia civil Luis Merino Pérez y tres menores de edad que actuaron movidos por ideologías de extrema izquierda, después de que alguno de ello propusiera 'pasar a la acción y asustar a los inmigrantes' (de la Cuadra, 1993). Considerado el primer crimen racista en España, Francisco Zamora intenta, a través de la obra Cómo ser negro y no morir en Aravaca (1994), romper el mito de que España no es ni ha sido racista en un momento en el que aún está muy reciente la muerte de Lucrecia Pérez. Para ello, el autor annobonés realiza una relectura de la historia de España en la que otorga profundidad histórica al racismo y critica la hipocresía occidental en general, y española en particular.

España es un país racista. Ya lo deja claro en las primera páginas cuando asegura que este 'prólogo (es) para un gachupín o chapetón que pensaba que su país no era racista' (Zamora, 1994: 9). A través de paralelismos provocadores, España aparece como un país deportador a inicio de la Edad Moderna. A través de la huida de Boabdil intenta romper con la idea de que los musulmanes ni eran vividores ni vivían de las ayudas sociales, aludiendo al nuevo discurso racista que se va apoderando de determinados sectores sociales a inicios de la década de los 90. El motivo de su expulsión, al igual que el de 'moros' y 'judíos' está en la raza, ya que 'aquel español de pura cepa, aunque de raza malsonante ' (Zamora, 1994: 11) debe huir de su prop io país, cuestionando que los Reyes Católicos se sitúen como paradigma de Humanidad después de dichos acontecimientos que no demuestran sino su barbarie.

Para el autor, el visado ya estaba vigente con anterioridad a la Edad Contemporánea:

'Además del c ertificado de bautismo, para obtener visado con el que viajar a América, las autoridades de emigración de entonces exigían un informe de 'limpieza de sangre' apoyado por tres testigos…' (Zamora, 1994: 14).

Uno de los ataques frontales que hace al racismo en España y en Europa es a la construcción de una memoria racista que ha ensalzado a izquierda y derecha del espectro político español a personajes que se han beneficiado de la trata de esclavos y/o han defendido posturas abiertamente racistas. Bartolomé d e Las Casas, que 'salvó a sus indios pero crucificó a los negros. Y éste es un dato que nadie ha recalcado lo suficientemente' (Zamora, 1994: 16), o los numerosos esclavistas que alcanzaron títulos nobiliarios y hoy cuentan con calles y colegios con sus no mbres en un país que tiene por patrón a 'Santiago (alias Matamoros), que es patria del Cardenal Cisneros, Torquemada…' (Zamora, 1994: 21). Por supuesto, el problema no es sólo español, sino que compete al continente europea, que ensalza dentro en su memoria otras figuras como Montesquieu, que nunca es considerado por su actitud frente a las personas negras.

Zamora también establece una continuidad entre el trabajo esclavo de la Edad Moderna y la sobreexplotación laboral de los migrantes negros en la actualidad. Frente a una época pasada en donde se vendían personas negras para hacer el trabajo que ningún blanco estaba dispuesto a hacer, actualmente, las medidas de control y legislativas empujan a las poblaciones afro a una situación de indefensión y precariedad hasta que la vigilancia policial se relaja 'como por arte de magia y el negro, trabajando como tal, puede llegar a ganar entre 500 y 1.000 pesetas al día' (Zamora, 1994: 33), recalcando la percepción institucional en Occidente del negro, no como persona, sino de acuerdo a su capacidad de trabajo en condiciones de indefensión en la mayoría de los casos.

Critica también la historia de la literatura española por los contenidos racistas que han proyectado en el pasado y continúan vigentes. No es casualidad que para defender la idea de que España es racista, se aluda, por ejemplo, a los entremeses de Lope de Rueda que ridiculizaron, entre otros colectivos, al de los negros. Sin embargo, Zamora no niega el espacio de oportunidad que se abre para luchar contra el racismo (también señalará referentes como Lope de Vega o Miguel de Cervantes, que han sacado al negro, en su época, de esa imagen peyorativa que era hegemónica. También cuestiona la idea constantemente repetida de que el mestizaje entre españoles y negras era un ejemplo de

ausencia de racismo. Con su lenguaje sarcástico, Paco Zamora asegura que 'fornicar con negras estaba hasta bien visto. Era un signo de reafirmación de la capacidad de mestizaje del macho hispano, pero ningún blanco en su sano juicio estaba dispuesto a casarse con ninguna guineana' (Zamora, 1994: 127), en un mundo en el que se da la para doja de que el negro suponga un peligro para la mujer blanca mientras que la historia demuestra que los hombres blancos han violado a más mujeres negras. Esta relación problemática en aspectos sexuales se deberá a la envidia del blanco por 'el descubrimien to de un cipote más desarrollado que el suyo […] insana envidia de pene que luego pasaría a odio' para justificar que se levante 'una impresionante empalizada en torno a la vagina de la mujer blanca imbuido del firme propósito de impedir que la desgarrara, dañara y mancillara aquella minga del color del betún' (Zamora, 1994: 117).

Por otro lado, la situación de África se debe, no a un azaroso destino sino, apropiándose y burlándose del lenguaje franquista, a un 'contubernio occidental para desideologizar e l continente africano' (Zamora, 1994: 61) que tiene como objetivo desactivar cultural y económicamente el continente a través de la imposición de unas élites aliadas de las alianzas coloniales forjadas en Occidente. Ahí tenemos los ejemplos de Idi Amín, Mo butu, Macías 'el tonto cum lauden ' o Jean Bedel Bokassa. Éste último 'reunía todas las condiciones que exigen los occidentales para desempeñar el cargo de majadero africano: apenas sabía leer (Zamora, 1994: 59) y, al margen de servir como espejos morales y culturales y justificar el lenguaje y los discursos inferiorizadores sobre el negro, han contribuido a hacer del continente 'almacén de residuos tóxicos, caja de risas, salón universal para guateques de caridad, marco ideal para fotos del año, bolsa de inmigrantes clandestinos, tierra permanente de misión y área de enfermedades infectocontagiosas' (Zamora, 1994: 61).

Finalmente, esta obra acaba con un diccionario que buscar enfatizar la hipocresía occidental reescribiendo y reinterpretando conceptos a priori neutros y objetivos para dotarlos de carga política. De esta manera, subrayará las convenciones blancas por las cuales un 'ángel' será siempre blanco, como cantaba Machín, o un 'adagio' será una sentencia como c'est l'Afrique para señalar que 'esto (África) es jauja', o un emigrante será un delincuente si va de Sur a Norte y un experto o cooperante si hace el camino contrario. También se atacarán las subjetividades privilegiadas occidentales y la hipocresía que las acompañan: así, el 'adosado' será una 'atalaya desde la que el español contempla con suficiencia al inmigrante del Tercer Mundo', Grecia será 'la cuna de la

313

gran farsa del hombre blanco' que olvida la importancia del Egipto negro o lo 'étnico' hará referencia al 'calificativo subcultural apli cado a cualquier manifestación artística que no acaba de entender el blanco' (Zamora, 1994 153 -172).

2. DESDE EL VIYIL Y OTRAS CRÓNICAS (2008): DERECHO A SER Y SENTIR DESDE ANNOBÓN

El Viyil , que da nombre a esta obra, representa el lugar de reunión en donde los hombres de más edad consensuan la toma de posición ante determinados asuntos de interés general, como una Casa de la Palabra o una Asamblea annobonesa. Esta obra ya desde el propio título que nace del poema Desde el Viyil (2008) supone una manera clara y rotunda de poner en valor la soberanía del pueblo annobonés, que tiene una identidad propia muy marcada debido a todo una historia de lucha contra los intentos de minar su libertad y soberanía y el aislamiento fruto del contexto geográfico: Annobón es una isla de 17km2 que se encuentra a más de 330 kilómetros de la costa de Gábón. El título es reflejo de la voz de un pueblo gritando su propia existencia ante la opresión que ha sufrido desde el inicio de su historia (colonización portuguesa y española, piratas, los regímenes de Macías Nguema y Teodoro Obiang, etc.) y reivindicando una historia desde una perspectiva annobonesa, en donde la historia oral nos descubre acontecimientos que la escritura occidental ha sido incapaz de presentar en papel.

Ya en el prólogo de esta obra, escrito por Justo Bolekia (2008), se nos presenta a esta obra -frente a los numerosos prólogos que subrayan aspectos como el desconocimiento de la literatura africana en el público español o la situación de marginalidad de las literaturas africanas en español dentro del contexto africano y global -desde los contenido, los significantes y las intenciones políticas del poemario. No se escribe desde una perspectiva que ponga en el centro la experiencia europea o 'blanca' y que se empeñe nuevamente en recordar la ignorancia que se rezuma en Occidente. Por ello, ya desde el prólogo, se nos invita a pensar esta obra desde una perspectiva afrocéntrica. Ahora es Annobón y la experiencia de sus gentes las que acaparan todo el discurso de los poemas. En Ambo Embo (Zamora, 2008: 15) se deja constancia de que el lugar de enunciación no es Europa, ni un África que mira a Occidente, sino que las concepciones geográficas del hogar o nación aparecen como una reivindicación de que

existe y debe tener presencia en la literatura una epistemología no occidental que surge de la propia experiencia vital:

El niño desde el promontorio escudriña cuatro puntos cardinales Océano.

La memoria de Annobón, por otro lado, persiste no gracias a la escritura de grandes historias patrias, sino a la trasmisión de conocimientos de generación en generación. Es gracias a la historias oral, tan tradicionalmente denostada por la ciencia occidental que la ha considerado 'poco creíble' como hoy la memoria de Annobón recuerda, por ejemplo, que fue este pueblo el que al conde Argelejos 'no solamente no dejaron entrar, sino que impidieron que llevara su fiebre conquistadora a otras latitudes' y 'ni todos los Primos de Riveras que sucedieron al noble marino fallecido fueron capaces de incorporar Annob ón a su causa' (Ávila, 2009: 331 -332). Andja Bichi (Zamora, 2008: 68) nos muestra la memoria que aún sigue vive a través de la oralidad acerca de la victoria sobre España y la crítica a la arrogancia de la historiografía española:

De vuelta a Castilla cuán presto borrasteis los rastros de la derrota de los anales sacudisteis su polvo de los archivos reafirmasteis el destierro de las enciclopedias y hurtasteis nuestra gran victoria de aquella batalla a sabiendas de que nuestros exégetas jamás reclamarían la honra y la gloria arrancada a una tropa tan bien pertrechada victoriosa en la defensa de Tortosa la reconquista de Brihuega

el sitio y la ocupación de Denia y abrumado de laureles en la batalla de Almansa confiabais, incluso, que extraviada la euforia el tiempo borraría de nuestra fuliginosa memoria el nombre de Andja Bichi aquella heroína/ que armada de pócimas, conjuros y estrategias de guerrillas/ nos condujo a las más grande de las victorias

Así en Blo, ay se blocho (Zamora, 2008: 13), se alude a esa herida colonial en la que nace el propio pueblo de Annobón, resultado de las disputas imperialistas, y esa memoria del pueblo que, pese al cambio de fuerzas imperialistas que han dominado en la isla, no ha evitado que esta historia común, haya sido transmitida por la fuerza que otorga la palabra:

Alarido nacido de las cofas de viejos barcos balleneros, herencia de brea y sangre, corrompida por la mezcla del salitre y el ron de las bodegas guardada por un invisible albacea, puntual y fiel que ha ido transmitiendo ese único patrimonio trozo a trozo, de garganta en garganta de marinerías curtidas en cientos de naufragios. Bajo cualquier bandera.

En Tinta, pluma y papel (Zamora, 2008: 22-23) critica la transformación de los apellidos annoboneses en nombres de pueblos españoles con el objetivo de borrar linajes, estableciendo un paralelismo entre el poder de la escritura para borrar el poder de la palabra y de cómo a través del nombre desaparecieron linajes en Annobón, o en Vates anónimos (Zamora, 2008: 17) se destacará la soledad a la que son confinados los annoboneses, arrancados de su tierra (numerosos rincones del África continental) y la

316

gesta que supone mantener viva la historia y convertirla en memoria: Atormentados mendigos del verso / que arrojados a la soledad y el trance / componen leyendas de anónima belleza. Las críticas no se centran solo en el poder colonial clásico, sino que también se centrará, como hará en la canción Bi môlê antes mencionada, en los exceso de las dictaduras postcoloniales. Vamos a matar al tirano (Zamora, 2008: 27) narra la historia de la explotación de su pueblo y busca acabar con ella a través de elementos que remiten a la 'esencia' de la sociedad como las armas que han utilizado generación tras generación los annoboneses: Madre/ dame esa lanza / esa vieja lanza/ y ya no habrá más tiranos/ nunca más dictadores / sobre mi pueblo, sobre tu miseria/ sobre tu miedo.

Por último, es de destacar el Panfleto por las bellezas robadas (Zamora, 2008: 38). Imprescindible su reivindicación de una estética no occidental, annobonesa, vilipendiada por el poder colonial, que se contrapone con la 'estética colonial' que se ha aprovechado de los cuerpos 'negros'. La idea es recuperar lo robado y desengancharse de los cánones occidentales qu e jerarquizar y limitan las expresiones 'otras' que tienen, no sólo un valor estético, sino también poética. El poema en sí, es una denuncia de toda esta situación con referencias claras al contexto annobonés pero extensible a otras situaciones de opresión colonial:

Vindiquemos esa hermosura bloqueada por orden del imperio. Exijamos todas las bellezas hurtadas sustraídas por tenebrosos ujieres al servicio del gobernador colonial. Demandemos todas las bellezas robadas a memorias indígenas y subastadas en ferias de especias y almoneda de afeites. Brindemos

por los modelos ausentes víctimas del estatus, la arrogancia de la élite Hablemos de bellezas lejos de minaretes y tertulias a partir, siempre, del cincel del artesano alcémonos compañeros contra la dictadura del canon y bajo la deflagración de la rebeldía exijamos el placer de contemplar la belleza desde cualquier esquina.

3. CONSPIRACIÓN EN EL GREEN (EL INFORME ABAYAK) (2009A): APÁTRIDAS DENTRO DE UN MUNDO QUE NO HA SUPERADO EL COLONIALISMO

Lejos queda aquel septiembre de 1969, en la que Madrid no era ninguna fiesta, en la que una generación de estudiantes ecuatoguineanos podían vivir con la beca universitaria y que vieron desvanecer sus esperanzas de volver a Guinea Ecuatorial y hacer grandes cosas por un continente, el africano, que se preparaba para vivir una nueva época. Ya en su llegada a España, antes de la independencia del país subsahariano, habla, a través de su propia experiencia y mostrando las referencias autobiográficas que rodean a la novela, pues haciendo referencia al protagonista, su padre

'había creído que lo mejor para aquel inquieto y ejemplar mozalbete era buscar horizontes más prometedores, lejos del rígido mundo colonial, aunque ello pudiese significar la ruina para una familia cuya cabeza visible acababa de ingresar en el privilegiado círculo de los emancipados indígenas de pleno derecho' (Zamora, 2009a: 15)

Macías Nguema, al año siguiente de su subida al poder decidió retirar las becas a los estudiantes, que antes decidieron no volver al país a pasar las vacaciones conscientes de que 'Macías había enloquecido definitivamente y se mostraba dispuesto a acabar con cualquier individuo que supiera leer, escribir y las cuatro reglas aritméticas (Zamora, 2009b: 452). Estos estudiantes , ya sin beca, acabaron siendo 'apátridas', y que allá ellos se las apañasen, sin dinero, sin pasaporte y sin nación' (Zamora, 2009b: 453). La idea del 'apátrida' aparecerá reflejada en la novela y pondrá al descubierto la realidad de una parte de la sociedad que acabó con la cabeza en Guinea Ecuatorial y el cuerpo en España. Lo que algunos autores como Juan Balboa Boneke llamaron la 'generación perdida' y otros como Donato Ndongo hablará de esta época como la de los 'años del silencio' (Citado en De Urda, 2009: 1068). A través de esta novela dará voz a unas personas resultado de las 'heridas coloniales' que siguieron abriéndose tras la indepencia. Así lo reflejará cuando afirme que 'No quiero seguir siendo apátrida de mierda otro año más' (Zamora, 2009a: 33 ) o ' -O sea, vuelta a Madrid, a chupar exilio y frío, miseria y nieve' (Zamora, 2009a: 34). Esta situación lo empujará a aceptar trabajos en contra de su voluntad, como el de servir de espía para la antigua metrópoli, que no se contentará con dejar de tener una importante influencia en la antigua colonia y pondrá de manifiesto las farsas que supusieron las independencias, siguiendo una interpretación fanoniana de los procesos independentistas en África, en la que la nueva élite dirigente hará, en el mejor de los casos, de correa de transmisión de los poderes coloniales.

Ya en 1974 hablará en otro trabajo de la situación de estos apátridas, que era, repetirá, de 'Exilio/ exilio y frío / miseria y nieve (Zamora, 2009b: 455) como también ocurrirá en la obra Conspiración en el Green (El informa Abayak) (2009a) porque es una novela que quiso 'poder dejar constancia, para siempre, de los avatares de aquella generación que no merecía mal epitafio' (Zamora, 2009b: 456). No obstante, pese a que se posiciona como apátrida ecuatoguineano, no dejará de olvidar su pertenencia a Annobón. De hecho, el propio nombre del protagonista, el detective Ton D'Awal, hará referencia a un pequeño pueblo de verano de la población de San Antonio de Palé, el núcleo poblacional más importante de la isla africana. Este universo referencial lo podemos interpretar con lo que Juan de Urda (2009) considera que es ese objetivo de dar información a través de la novela (la propia referencia a Abayak en el título del libro, se refiere al conglomerado de empresas del actual dictador Teodoro Obiang Nguema que, por ejemplo, se sitúa como la única empresa de construcción de Guinea Ecuatorial y en

donde tienen participaciones personas ligadas a la familia del dictador como Constancia Mangue, la primera dama del país) y con el objetivo de hacer presente a su grupo nacional (el annobonés) en la literatura española, la literatura ecuatoguineana y la literatura africana en español. A través de su obra evitará una misión maniquea del negro y del blanco. A través de sus páginas veremos negros 'emancipados', apátridas y aliados del colonialismo, así como aquellos que provienen de las nuevas migraciones que son sistemáticamente estigmatizados a través de los medios de comunicación españoles. Y es que 'de refilón , antes de torcer por Luisa Fernanda, el detective pudo vislumbrar los cuerpos de dos jóvenes africanos despanzurrados contra los acantilados de Tarifa, en la portada del ABC' (Zamora, 2009a: 21). Por otro lado, habrá poderes de personas blancas en la sombra, desde aquellos que tienen interés en hacer negocios con golpes de estado en países africanos (el que posiblemente se refiera Mark Thatcher, hija de la ex primera ministra británica y acusado de financiar un golpe de Estado en Guinea Ecuatorial, libaneses, los servicios secretos españoles, etc.) hasta personas más humildes como Maribel la Tetas o su marido Manolo e incluso la prostituta andaluza con la que mantuvo una relación sexual desafiando las barreras simbólicas de raíz colonial que no conciben al hombre negro manteniendo sexo con mujeres blancas. También será su historia la de la precariedad de los africanos en España, en la que la explotación laboral será una constante y de la que no podrá escapar. Su situación de dependencia económica le hará vivir contradicciones y ayudarán a consolidar un orgullo africano herido, en donde la esperanza que inundaba a las primeras generaciones de africanos en España se va desvaneciendo: 'Ligeramente herido en su, ya de por sí, huérfano orgullo africano, D'Awal pensó, por una décima de segundo, levantarse y mandar al CNI y a todos sus espías a mamarla a Parla, pero el recuerdo de los solitarios alaridos de una nevera vacía y, sobre todo, de los tres últimos recibos del alquiler del apartamento devueltos al caser o le obligaron a recular' (Zamora, 2009a: 22). Pero sobre todo, será la denuncia de una historia inacabada de sumisión política de todo un continente con respecto a los poderes occidentales, a los que se unen nuevas potencias que también quieren su parte del pastel.

4. EL CAIMÁN DE KADUNA (2014): ¿ES EL FUTBOL AFRICANO LA NUEVA VERSIÓN DE LA TRATA DE SERES HUMANOS?

El Caimán de Kaduna (2014) narra la historia de un chico africano que acaba en la cárcel después de ser utilizado como 'mula' o transportista de droga y que, una vez en prisión, se le encomienda la tarea de escribir una biografía del ídolo Iker Casillas. Lo hará formando par te de la llamada Fábrica Blanca, un 'aguerrido ejército de reclusos' dedicado a la creación literaria. Realmente hará de 'negro', lo que en el lenguaje literario hace referencia a aquellas personas que escriben para otras, sin que su trabajo sea reconocido. Será una manera de criticar el propio racismo que impregna el lenguaje, reflejo de las situaciones tradicionales de explotación entre seres humanos.

La historia de Iker Casillas no será sino la excusa para narrar una historia en la que se deja constancia del racismo cotidiano a la que tiene que enfrentarse este chico en la cárcel, apodado como el Caimán de Kaduna -ante la imposibilidad de pronunciar bien su nombre y apellidos por los españoles acabará aceptando este pseudónimo -y los jóvenes en África que verán en la idea de triunfar en el fútbol un nuevo argumento para abandonar el continente africano por una industria que está controlado por completo por instituciones y asociaciones no africanas.

Desde el inicio tendrá que lidiar con los insultos racistas de un skin en la cárcel, mostrando todo un universo simbólico en España lleno de prejuicios y estereotipos sobre el hombre negro. Así, tendrá que aguantar que aquel lo interpele como 'negrata de mierda, o te subes a la patera y te vas por donde has ven ido o te la vuelco aquí mismo, 'negrata, vuélvete al Congo' o 'lo que tienes delante no es un coco sino un balón', hasta que finalmente acabe defendiéndose a través de la violencia. O su entrenador colombiano en prisión, que ante la idea de que la masturbación la noche antes del partido es buena para aliviar tensiones, le recomiende que ejercite este placer en solitario un par de veces'por la cachava (el pene) que me han dicho que te gastas' (Zamora, 2014).

En uno de los pasajes, nos transmite la idea por la cual el futbol africano no es sino una nueva versión de la trata de seres humanos, en la que se subraya el poder de atracción de los sueños de los más jóvenes, que sueñan con triunfar en Europa y son capaces de arriesgar e invertir lo inimaginable para intentarlo. Todo ello en un contexto en el que no son sino los agentes y las empresas de representación occidentales los que aspiran a controlar tanto el futuro de las incipientes (o no) estrellas de futbol en África y

los hijos de la migración africana en Europa, y en donde se plantea un África que quiere expulsar a unos jóvenes que han crecido sin referentes africanos. Esta crítica ha sido posteriormente desarrollada por Inongo-vi-Makomè (2017), en la que el escritor camerunés alude al concepto erróneo que tienen muchos jóvenes de considera Europa como El Dorado, una imagen que ya existió desde la época colonial y que aún está bien enraizada en las mentes de las nuevas generaciones, siendo reflejo de un complejo de inferioridad producto de la colonización.

La obra también contará con un numeroso elenco de referencia a temas relaciones con la comunidad afro como banga (que es una palabra utilizada en Guinea Ecuatorial que hace referencia a la marihuangna), pepesup (sopa consumida en dicho país compuesta por pescado y picante), Morimó (divinidad de la etnia bubi oriunda de la isla de Bioko), Changó (divinidad yoruba) o ekume (madera proveniente del árbol tropical Aucoumea klaineana ) entre otras. Así mismo, cuando el cronista real que está siguiendo a Iker Casillas en el campeonato que juega en Nigeria no encuentra sentido a una expresión que combina las palabras 'puta' y 'madre', refleja una cosmogonía o manera de ver el mundo en el que las madres son siempre respetadas y no pueden ser deshonradas de esa manera. Aparecen referentes literarios como Amos Tutuola, autor de la novela de 1952 escrita en pidging The Palm-Wine Drinkard (el pidgin será un idioma empleado en ocasiones por Kokú, Ngalo y él mismo), Chinua Achebe autor nigeriano de la novela más leída de la literatura africana Things Fall Apart (1994) o Inongo-vi-Makomè, autor camerunés de numerosos cuentos, novelas y ensayos en español y amigo del autor.

La obra también mostrará el aislamiento y la falta de esperanza y frustración a la que se ve arrastrad o el protagonista. La depresión, por ejemplo, se considerará 'ese mal europeo para el que no sirve ningún antipalúdico, ningún entrenamiento, y que podía acabar con el poco espíritu de lucha que me restaba, a poco que dejara de ejercitar el cuerpo y la cab eza' (Zamora, 2014). Nuestro protagonista, antes de ser engañado por el Atlético de Madrid a través de un contrato fraudulento, se casará con una ecuatoguineana de nacionalidad española para obtener también él la nacionalidad, con una mujer por la que no sentirá la más mínima atracción sexual pero que hará asesorado por otras personas. Tras estos engaños llegará el último por el que acabará en prisión, derivando en una situación en la que se preguntará

'¿qué equipo español querría fichar en Primera o Segun da División a un expresidiario, por muy buen portero que fuese? Y, encima, negro. Imitar a los simios cada vez que tocase el balón no sería nada en comparación con el trato que recibiría de la prensa, los niños, los militares sin graduación, los rivales y los jubilados, todos ellos atrincherados tr as mi portería' (Zamora, 2014).

El Caimán de Kaduna (2014), pese a que trate otro tipo de temas como la historia del Real Madrid como institución y la de Iker Casillas en sus inicios con el equipo de Concha Espina, no dejará de marcar el racismo y la hipocresía occidentales. ¿Cómo explicar que el guapo de Kokú, después de hacer de proxeneta y prostituir a jóvenes analfabetas, amenazadas a través de brujería yoruba, acabase en la cárcel por temas de blanqueo de dinero, clonación de tarjetas de crédito y tráfico de drogas y no por el otro delito? Además, su referencia explícita a la herencia colonial lo hará contraponiendo la barbarie que se ha producido en las guerras civiles acontecidas en Angola, en las que se ha jugado al futbol con las cabezas de los rivales muertos, con la misma práctica, que instauró el ejército portugués durante la guerra de independencia angolana pero que se mantiene en el olvido, como demuestra que se desconozca la canción A bola (1964) del álbum del exiliado portugués Luís Cília Portugal-Angola: chants de lutte , en el que denuncia la guerra colonial portuguesa en el África Subsahariana:

Rola Sangrenta Uma Bola No chão de Angola. O dia Vai alto Brilha O Sol Na Poeira Incendiada. Soldados Jogam

Futebol Com a bola Que pula Sangrando

5. LA REPÚBLICA FANTÁSTICA DE ANNOBÓN (2017): UN REFLEJO DE LA SITUACIÓN COLONIAL DURANTE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA

Como asegura el propio autor, La República fantástica de Annobón (2017) no es sino una 'novela familiar. Retrato a mis abuelos, retrato a mi abuela Menfoy, a mi tía abuela… retrato una época de la historia de una isla pequeña, Annobón, sin conexión con el continente africano' 363 . Con el nuevo delegado del gobierno en 1931, el cabo de la Guardia Civil, Restituto Castilla, con un pensamiento socialista-colonialista que intentó imponer un pensamiento con la oposición de los claretianos (que tenían un poder enorme en la isla), de parte de la población annobonesa y de la propia legislación española para con las colonias (Nerín, 2009), poner en el centro de la historia su figura no es sino una excusa para hablar de un pedacito de historia de Annobón. El libro en sí es el ejemplo de cómo se escribe historia a partir de la novela histórica y la tradición oral.

'Ahí tiene su isla, sargento' (Zamora, 2017: 13) le dicen a Restituto al comienzo de la novela, dejando claro de quién es la propiedad teórica y práctica de la isla, que reposa en España como 'potencia' colonizadora y en su Gobernador, Restituto Castilla González, como primera autoridad civil, jefe del destacamento militar de la Guardia Colonial y presidente del Consejo de Vecinos de la isla. Y pese a que, tras llevar tan solo un mes, se proclamará la II República Española -Restituto se vio en la obligación de implementar reformas republicanas en la isla pese a que Manuel Azaña aseguró que solo en territorio metropolitano tendrían validez los derechos republicanos (Nerín, 2009: 316)y se llevarán a cabo reformas como la aceptación del culto tradicional en la isla o la reubicación de Palé al lado de la playa en contra de los intereses de los claretianos allí afincados y que contaban con grandes privilegios.

363 http://www.mitramiss.gob.es/cartaespana/es/noticias/Noticia\_0444.htm

En la novela se muestra el imaginario colectivo de la sociedad occidental que considera África como un lugar habitado por animales peligrosos y enfermedades, aludiendo al estereotipo de África como tumba del hombre blanco: ' -En la selva -decíahe llegado a ver tarántulas más grandes que dragones; serpientes venenosas de más de tres metros de largo, que te matan con sólo mirarte, y tigres paseándose por la ciudad en busca de presas' (Zamora, 2017: 15).

Uno de los elementos más interesantes de la novela tiene que ver con las miradas masculinas sobre las mujeres. Por un lado, veremos una visión colonial blanca en la que las negras serán denominadas como miningas , concepto fang que significa mujer, pero que en español hace referencia a las mujeres negras con las que es fácil mantener relaciones sexuales:

-¿ Miningas ? ¿Qué son miningas , don Elías?

-Las negras de Guinea se llaman miningas , y son las mujeres más fogosas y fáciles del mundo. Nada que ver con esas santurronas y remilgadas madrileñas que se pasean e mpavonadas por la calle de Alcalá y adyacentes' (Zamora, 2017: 15).

Por otro lado, la visión annobonesa de la mujer será la de una persona con una capacidad de agencia, lejos de la imagen estereotipada de persona pasiva que abunda en el imaginario occiden tal. De esta manera, Menfoy, mujer annobonesa, asegurará que 'en mi culo y en mi cocina mando yo, y solo yo: nunca lo olvides'. (Zamora, 2017: 21), poniendo en cuestión esa idea exportada por los españoles y peyorativa de mininga . Así mismo, la propia relación que mantendrán Restituto y Mapudul (cuya unión se llevó a cabo a través del rito annobonés tradicional) romperá en la novela con la idea de que el hombre blanco es incapaz de plantear un proyecto familiar con una mujer negra, pese a que luego, la Mapudul deberá adaptarse al rol de género femenino español y burgués. Esta idea, pese a que Gustau Nerín (2009) asegura que en realidad fue una relación violenta en la que Restituto abusó de su poder, ayudará a presentar a la II República Española como un espacio de posibilidad, con mayores márgenes de libertad, pero manteniendo unas barreras infranqueables fruto de la dominación colonial. De hecho, el antropólogo catalán asegurará que se daría la paradoja que, pese a su ideología

izquierdista, fuese bajo su mandato un periodo en el que aumentaron las prácticas violentas y coercitivas.

Lorenzo y Restituto son una excepción en comparación con la norma general del hombre colonial, ya que apoyándose en la experiencia del segundo con Mapudul el primero intentará humanizar a través de la relación interracial a la población colonizada, frente a los discursos hipócritas oficiales que verán en el mestizaje, sin sentimiento afectivos, la prueba de la 'bondad colonizadora'. Lorenzo dirá:

' -Es para sentirse orgulloso. En esta Guinea nuestra, el blanco, o sea, el español, se ha dedicado a fornicar con las miningas, o sea, las negras, y alardear de ello por clubes y cenáculos sin caer en la cuenta de que en la cama nos acostamos con otro ser humano que llora, sufren siente y se alegra como nosotros, alguien que además carga con todas las consecuencias, mientras nosotros nos lo pasamos de miedo' (Zamora, 2017: 128).

Pero no sólo se aprecia la posición de poder de las jerarquías occidentales en las cuestiones de género, también ocurre lo mismo en el ámbito lingüístico, en el que el español será el idioma del poder pese a que el idioma principal sea el fâ-dambô, o las jerarquías estéticas, en las que las vestimentas occidentales serán símbolo de posición privilegiada, y las casas de estilo colonial, símbolo de poder, como en el caso del emancipado Ze Mali, que 'vestido impecablemente, con chaqueta y corbata' […] su casa 'estaba construida a imagen y semejanza de las casas coloniales de Santa Isabel' (Zamora, 2017: 23). La jerarquía religiosa, pese a que Restituto puso fin a Ave María purísima como saludo de los niños defendiendo que España es un Estado aconfesional, esto sólo supondrá un oasis de libertad. La prohibición del Opa o calendario annobonés, el cambio de los apellidos por nombres de pueblos y ciudades españolas y la interiorización de la legitimidad y veracidad del hombre blanco y su escritura, frente, por ejemplo, a las name faculim 364 y la oralidad, no tendrán más propósito que acabar con la identidad de un pueblo y acabar ontológicas y epistemológicamente con ellos.

Por último, Francisco Zamora introduce un concepto que revela la normalización y naturalización de los privilegios raciales de los colonialistas y colonos españoles. Es lo que llama el 'síndrome agudo colonial', 'mal español' o 'fiebre del retornado', que hace

364 Mujeres que en Annobón hablan con los espíritus.

326

alusión al 'pánico, el terror de nuestros queridos compatriotas a volver a España tras largo tiempo de residencia en Guinea' (Zamora, 2017: 143) y lo plantea en boca de un personaje de la novela que es español. El blanco, llegado el momento, comienza a darse cuenta de esta pérdida de privilegios (y de su existencia anteriormente), cuando en los barcos hay blancos en primera, segunda y tercera clase, cuando

'El viajero se percata de que no hay cuatro o cinco boys dispuestos a bajarle las maletas; que nadie le llama masa , don, señor o excelencia; que tiene que compartir acera porque no hay negros de blanca sonrisa que se bajen de ella para que pueda circular a sus anchas el gran amo blanco; y que no puede saltarse la cola porque sus urgencias son las de todos, morenos, rubios o pelirrojos' (Zamora, 2017: 144).

6. CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES

La obra de Francisco Zamora se caracteriza por su diversidad temática y su constante carácter crítico con el que revisa una parte importante de la historia de España. Lo hace, además, desde una perspectiva afrocéntrica que, como planteaba Asante (2003), se erige como una teoría de cambio social. Por ello, Zamora pone el acento en sacar a la luz los numerosos y fragrantes silencios de la historiografía española. La muerte de Lucrecia Pérez y su defensa de la idea de España como un país con tradición racista (como atestigua su conformación como Estado-nación con base racial desde los inicios de la Edad Moderna, la propia literatura española, los referentes intelectuales en los que se apoya la memoria del país, el lenguaje como reflejo de esta realidad o su participación en la trata de esclavos), sus textos sobre un Annobón que ha visto atacada su memoria colectiva y su historia de lucha anticolonial por una historia escrita, 'oficial', que ha escondido toda la trayectoria vital del pueblo, o su interés en plantear los problemas a los que se enfrentó toda una generación de apátridas en España o los protagonistas de la diáspora africana más reciente son ejemplos de ello. En todas sus publicaciones se pone el acento en la existencia de un racismo estructural que invade todas las esferas de la vida social. Desde el racismo más evidente, el que se plasma en actos violentos, hasta el racismo más sutil, que ataca las formas de sentir, de producir conocimiento y las cosmogonías no occidentales, pasando por el que reduc e al 'negro' a un estado de opresión y subalternidad en el que se ve atrapado, como

la propia generación de apátridas fruto de las relaciones postindependencia entre Guinea Ecuatorial y España, o la diáspora más reciente, en la que el negro acaba siendo estigmatizado como un peligro y relegado a alcanzar una mínima cuota de derechos en tanto que trabajador dentro de la economía formal y no como humano, nos permiten afirmar que todas su producción podría ubicarse sin problemas en la de 'literaturas producida s desde la herida colonial'. El lector occidental, además, podrá utilizar los argumentos de Paco Zamora para cuestionar sus propios privilegios raciales, la memoria que ha ido adquiriendo inducida por el poder en Europa y cómo esta continuidad de las lógicas coloniales en el presente contribuye, en palabras de Aimé Cesaire (2006: 2) a descivilizar al colonizador, a 'embrutecerlo en el sentido literal de la palabra, para degradarlo, para despertar sus recónditos instintos en pos de la codicia, la violencia, el odio racial (y) el relativismo moral'.

BIBLIOGRAFÍA

  • Ávila Laurel Juan Tomás (2009). 'La isla de Annobón, el refugio de las musas', AfroHispanic Review , 28(2), pp. 331-334.

  • Bolekia Boleká, Justo (2008). Prólogo. En Zamora Loboch, Francisco (2008). Desde el Viyil y otras crónicas . Madrid: Sial/Casa África, pp. 7-8.

  • Camara, Nahiyé León (2018), «Cuando los Combes luchaban (1953) de Leoncio Evita Enoy ¿Proceso de perversión o de subversión discursiva?», Argus-a. Artes y Humanidades , VII(27), pp. 1-29. Disponible en: http://www.argusa.com.ar/archivos-dinamicas/1314-1.pdf (fecha de consulta: 06/05/2018)

  • De la Cuadra, Bonifacio (1993). Procesados por asesinato el guardia civil y los tres menores que mataron a Lucrecia Pérez, El País , (12 de enero de 1993)

  • de Sousa Santos, Boaventura y Meneses, María Paula (eds.)., Epistemologías del Sur (Perspectivas), Madrid, Akal,

  • de Urda, Juan (2014). 'La obra de Francisco Zamora y su lector implícito', Revista Iberoamericana, LXXX(248-249), pp. 1067-1080.

  • Fajardo Fernández, Rocío y Soriano Miras, Rosa María (2016): 'La construcción mediática de la migración en el Mediterráneo: ¿no-ciudadanía en la prensa española?', Revista Internacional de Estudios Migratorios , 6(1), pp. 141-169.

http://ojs.ual.es/ojs/index.php/RIEM/article/view/419

  • Hendel, Mischa (2012). 'Francisco 'Paco' Zamora Loboch. Periodista y escritor de Guinea Ecuatori al (Madrid, España.)', Iberomania , 73-74.1, pp. 116-22.

  • Inongo-vi-Makomè, (2017): Visión del mundo de un africano desde ¿El Edén? , Barcelona, Ediciones Carena,

  • Maroto Blanco, José Manuel (2019a), «Cuarenta años de literatura sobre la experiencia africana en España: Identificación de una literatura producida desde la 'herida colonial'», Tonos digital: Revista de estudios filológicos , 36, pp. 1-27, https://digitum.um.es/digitum/handle/10201/67907 (fecha de consulta: 04/07/2019)

  • Maroto Blanco, José Manuel (2019b), Bí môlê y los hermanos Zamora. Memoria de Annobón y critica del poder, Wiriko . (4 de enero de 2019). https://www.wiriko.org/aula-wiriko/bi-mole-y-los-hermanos-zamora/

  • Maroto Blanco, José Manuel y Bi Drombé, Djandué (2019) «La production littéraire des exilés et migrants de l'Afrique au Sud du Sahara en Espagne : un regard décolonial de leurs expériences (1959- 2017)», en Sariette Batibonak, Jean-Fidèle Simba et Hawa Coulibaly (ed.), Mutations dans les migrations, conflictualités dans les pratiques , París, L'Harmattan., pp. 165-184. https://www.academia.edu/38627292/La\_production\_litt%C3%A9raire\_des\_exil %C3%A9s_et_migrants_de_l_Afrique_au_Sud_du_Sahara_en_Espagne_un_reg ard_d%C3%A9colonial_de_leurs_exp%C3%A9riences_1959-_2017_

  • Maroto Blanco, José Manuel y Djandué, Bi Drombé (2018), «La experiencia africana en España a través de la literatura. ¿Se puede hablar de literatura producida desde la herida colonial?», en Williams Jacob Ekou y Juan Miguel Zarandona (eds). España en contacto con África, sus pueblos y sus culturas , Valladolid, Editorial Universidad de Valladolid, pp. 261-275.

  • https://www.academia.edu/38278458/La\_experiencia\_africana\_en\_Espa%C3% B1a_a_trav%C3%A9s_de_la_literatura._Se_puede_hablar_de_literatura_produc ida_desde_la_Herida_Colonial

  • Maroto Blanco, José Manuel y López Fernández, Rosalía (2017). Creaciones literarias como medio de expresión: relatos migratorios y miradas alternativas de la experiencia migratoria entre África y España, en Javier Herrero y Milena Trenta, El fin de un modelo de política , La Laguna, Cuadernos Artesano de Comunicación Social, pp. 664-697.

https://www.academia.edu/35172832/Creaciones\_literarias\_como\_medio\_de\_ex presi%C3%B3n_relatos_migratorios_y_miradas_alternativas_de_la_experiencia _migratoria_entre_%C3%81frica_y_Espa%C3%B1a

  • Mbomio Bacheng, Joaquín (2000), «Leoncio Evita o "Cuando los combes luchaban": Una obra trascendental», Afro-Hispanic Review , 19(1), pp. 72-78. Disponible en: https://www.jstor.org/stable/pdf/ 23054452.pdf (fecha de consulta: 16/06/2018)

  • Mvondo, Wilfried (2019). 'La novela africana en español: estado del arte. En Monique Nomoy Wilfried Mvondo (dirs.). África y la literatura comparada. La novela africana postcolonial en lenguas europeas, Granada, Editorial Universidad de Granada, pp. 24-36.

  • Ndongo-Bidyogo, Donato (2015). De la inexistencia conceptual a la visibilización de las otras literaturas hispánicas. En Inmaculada Díaz Narbona (Ed), Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos . Madrid: Editorial Verbumm, pp. 11-17.

  • Ndongo-Bidyogo, Donato (1984). Antología de la literatura guineana. Madrid: Editora Nacional.

  • Nerín Abad, Gustau (2009). 'Socialismo utópico y tiranía: La isla de Annobón bajo el cabo Restituto Castilla (19311932)', Afro-Hispanic Review , 28(2), pp. 311-330.

  • N'gom, Mbare (1993), «La literatura africana de expresión castellana: La creación literaria en Guinea Ecuatorial», Hispania , 76(3), pp. 410-418. Disponible en: https://www.jstor.org/stable/pdf/343796.pdf (fecha de consulta: 18/05/2018).

  • Odartey-Wellington, Dorothy (2014), «Equatorial Guinea is different': Literatura colonial de Guinea Española en África Occidental», Revista Iberoamericana , LXXX(248-249), pp. 763-776. Disponible en: https://revista-

  • iberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/viewFile/7195/732 9 (fecha de consulta: 07/05/2018)

  • Sar, Ariel (2016). La construcción mediática de los inmigrantes en Iberoamérica, Revista Internacional de Comunicación y Desarrollo , 3, pp. 25-39

  • Zamora Loboch, Francisco (2017). La República fantástica de Annobón . Madrid: Sial/Casa África.

  • Zamora Loboch, Francisco (2014). El Caimán de Kaduna, Alicante, 2709 books

  • Zamora Loboch, Francisco (2009a). Conspiración en el Green (El informe Abayak) . Madrid: Sial/Casa África.

  • Zamora Loboch, Francisco (2009b). 'En septiembre de 1969 Madrid no era ninguna fiesta', Afro-Hispanic Review, 28(2), pp. 449-470.

  • Zamora Loboch, Francisco (2008). Desde el Viyil y otras crónicas . Madrid: Sial/Casa África.

  • Zamora Loboch, Francisco (1994). Cómo ser negro y no morir en Aravaca . Barcelona: Ediciones B.

BLOQUE III

Reacciones de los migrantes y el resto de la ciudadan a en la Espaæa postcolonial

'Assane estamos contigo hasta el final, hasta que se nos caiga la boca de tanto gritar'. Assane Dieng y la lucha compartida contra la primera Ley de extranjer a en Espaæa (1988-1989)

(2019). En JosØ Manuel Maroto Blanco y Rosal n L pez FernÆndez (Coords .). Migraciones y poblaci n africana en Espaæa. Historias, relatos y prÆcticas de resistencia . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 143-169

Sistema de citas: Editorial Universidad de Granada

'Assane estamos contigo hasta el final, hasta que se nos caiga la boca de tanto gritar'. Assane Dieng y la lucha compartida contra la primera Ley de Extranjería en España (1988-1989).

El viernes 9 de diciembre de 1988 una Comisión Técnica de Extranjerías se reunió en el Gobierno Civil de Granada y decidió que Assane Dieng, un joven senegalés que llevaba ya tres años residiendo en España trabajando como jornalero, debía regresar a su país. Desde aquel día, Assane y sus compañeros de Zafarraya y de Salar, ambos pueblos de la provincia de Granada, se movilizaron en favor de la permanencia en España de este vecino que, tras más de dos años trabajando en la venta ambulante en País Vasco, Cataluña y Andalucía, había logrado una situación algo más estable. Después de haber pasado noches y noches durmiendo en la intemperie, ahora se enfrentaba a un contexto más favorable, dentro de la temporalidad y la precariedad que ofrece el trabajo en el campo.

Tras numerosas acciones colectivas como huelgas de hambre o manifestaciones en Granada capital, así como ofrecimientos de casamiento por parte de mujeres españolas, su caso trascendió a los medios de comunicación locales, regionales y nacionales. Periódicos como El País o Diario 16 , e incluso cadenas de televisión como Televisión Española y la neonata Canal Sur de Andalucía, que le otorgó un espacio en el primer noticiario de su historia, se hicieron eco de una lucha compartida entre Assane e importantes sectores sociales contra las injusticias que planteaba la entrada en vigor de la primera Ley de Extranjería de 1986 en España, que consolidaba en muchos casos situaciones de marginalidad, o bien al quedar desempleados muchos migrantes procedentes del África Subsahariana por el miedo de los patronos a ser sancionados o bien sobreexplotados por trabajar sin contratos de trabajo y sin derechos laborales.

A día de hoy, y tras muchas batallas y problemas en el camino, Assane sigue residiendo en Zafarraya, junto a su mujer y sus hijos. Sus vivencias nos hablan, sobre todo, de una estructura de poder racista que se mantiene vigente. Conocer su caso nos permite ver con

más profundidad histórica unos fenómenos -el del racismo y las migraciones -, que no son nuevos y tienen una evolución que no podría explicarse sin entender la nueva posición de España en el sistema-mundo. Este caso, que evidencia un racismo estructural y particularmente institucional, puso de manifiesto la hipocresía de parte de la sociedad española, recientemente incorporada al espacio político europeo, a la vez que se convirtió en un hecho que intentó romper con la normalización del racismo que se estaba imponiendo.

Contexto histórico de la primera Ley de Extranjería (1986)

Tras la finalización de la II Guerra Mundial, en Europa se vivió una etapa denominada de 'puertas abiertas' a la inmigración que tuvo por finalidad captar mano de obra para la tan necesitada reconstrucción del continente. La escasez de mano de obra en Europa occidental tras el fin de la Segunda Guerra Mundial provocó una que, en países como Francia, la República Federal de Alemania, Suiza, Bélgica o Austria, fuera solventada con la admisión de hasta 15 millones de trabajadores procedentes del Sur de Europa y el Norte de África, principalmente italianos, portugueses, españoles, turcos, argelinos y marroquíes, asegurando así su desarrollo económico. Sin embargo, a partir de 1973, a causa de la crisis del petróleo y la consiguiente debilidad de los Estados de Bienestar, se inició otra fase en la que, países que en años anteriores habían recibido numerosa mano de obra como Francia o Alemania, comenzaron a poner trabas a la llegada de trabajadores, dando origen a lo que se denominó como la etapa de 'puertas cerradas' a la migración (1973-1990) (Zapata, 1990: 177).

La entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE) estuvo condicionada por e ste contexto de 'puertas cerradas', por lo que la aprobación de la primera Ley de Extranjería (1985) -que no se hizo efectiva hasta el 1 de enero de 1986 365 -, tuvo como objetivo 'dar seguridad a los estados europeos de que España no sería un coladero de inmi grantes' (Aja y Arango, 2006: 22), teniendo muy presente que el Acuerdo de Schengen, iba a eliminar las fronteras interiores entre los países que inicialmente firmaron el acuerdo. Es por ello que 'desde la segunda mitad de los 80 a la primera década de los 90, el control y el reforzamiento de fronteras (fueron) casi los

365 La primera ley de derechos y libertades de los extranjeros, la LO 7/1985, vigente hasta el 1 de febrero de 2000.

únicos objetivos de esta incipiente política de inmigración (Fernández de Valderrama, 2002: 228). Máxime, cuando España se convertiría en la frontera política entre Europa y África, siendo s obre las poblaciones del continente africano sobre los que recayó 'toda una ingeniería de control' con visados en el país de origen en un contexto en el que apenas existían los vínculos internacionales necesarios para que los empresarios entraran en conta cto con los trabajadores extranjeros' (Solanes, 2010: 2), permisos de residencia, procedimientos de expulsión o inexistencia de la posibilidad del reagrupamiento familiar, etc. (Barbero, 2014: 115-150).

Y pese a que no sería hasta el año 2.000 cuando se incorporó la inmigración al listado de principales problemas, situándose entre los cinco primeros, junto al paro, el terrorismo, la vivienda o la inseguridad (según datos del CIS citado en Barbero, 2014), ya en la segunda mitad de los años 80 se inicia un periodo de inquietud en algunos sectores sociales por el aumento y asentamiento de migrantes en situación de irregularidad en zonas, fundamentalmente, de Madrid y Cataluña (González, 2000: 47-57). España dejó de imaginar al 'extranjero' como el turista eur opeo o el refugiado político latinoamericano y al 'inmigrante' como a aquel peninsular que abandonaba las regiones más pobres para trabajar en País Vasco, Cataluña o Madrid (Barbero, 2014: 131). No podría entenderse sin tener en cuenta que en esta segunda mitad de los años 80 tuvo lugar un aumento significativo de la llegada de migrantes procedentes de países del África Subsahariana, que de suponer el 2,8% del total en 1983 (210.350) pasó al 18% del total de extranjeros en situación legal en 1993 (Cachón, 1994: 107).

Marco institucional de racismo

Para este importante número de migrantes, la legislación española no les dotó de igualdad ante la ley. La propia Constitución Española, a través de su artículo 35 366 , señala que son los españoles los que tienen el deber y el derecho al trabajo y, si bien esto no implica la prohibición a trabajar en el país para los migrantes, sí que deja constancia de que 'sus relaciones con el mercado están condicionadas por una ley que les discrimina universalmente frente a los nac ionales' (Zapata, 2000: 173). El artículo 14, también

366 Artículo 35 de la Constitución Española. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.

refleja cómo 'opera el principio universal de la exclusión', dejando patente que existen unos derechos y libertades que se asocian sólo a los españoles, legitimando la desigualdad de trato entre españoles y extranjeros, pues estos últimos cuentan con normativas específicas. A ello hay que sumarle las dificultades para contar con permisos de residencia permanentes. Los criterios establecidos, salvo a los ecuatoguineanos, plantean un sinfín de dificultades al resto de subsaharianos, que en líneas generales debían o bien demostrar tener independencia económica, o bien tener vínculo de parentesco con personas de nacionalidad y afinidad histórica, geográfica y cultural con el país. En esta última, se discriminaba positivamente a iberoamericanos, portugueses, filipinos, andorranos, ecuatoguineanos, gibraltareños y sefardíes. En caso de no cumplir estas condiciones por parte de los migrantes, solo se podía pedir la residencia no permanente, en donde el mercado actúa como el criterio fundamental, recurriendo a lógicas utilitaristas de la migración siendo la legislación, en este caso, un mecanismo de alterización (Zapata, 2000: 172177).

Durante este periodo se dieron una serie de cambios estructurales en España, como una reordenación profunda de la estructura del mercado de trabajo que se caracterizó por el aumento del peso del sector servicios y el descenso continuado de la población agrícola española, que pasó del 22% en 1979 a solo el 9% en 1993. El aumento de la temporalidad del trabajo, afectó principalmente a las nuevas personas que entraban en el mercado laboral como los jóvenes y, especialmente, a las mujeres y los inmigrantes. En estos momentos en los que España pasa a ser un país con un saldo migratorio positivo, los inmigrantes van a ocupar una posición condicionada por los factores institucionales (los que están fuera de ese 'campo de posibilidades' que ofrece el ámbito legal quedarán relegados a la actividad laboral dentro de la economía sumergida) y en donde primará el principio de prioridad de la situación nacional de empleo. Este 'marco institucional de la discriminación' determinará la existencia de inmigrantes con situación estable, precarios (pese a tener los papeles en regla) e indocumentados: sin residencia o permiso de trabajo que alternarán periodos de paro y empleos en donde se someten a condiciones de sobreexplotación (Cachón, 1995: 110-120).

Entre los trabajos en donde se dan situaciones de explotación laboral, podemos destacar aquellos ligados a la agricultura, sobre todo tras un periodo (desde los años 60 en adelante) en el que se empiezan a introducir innovaciones en el campo español que ven su reflejo en la composición de la mano de obra. Se formará paulatinamente un nuevo

337

grupo o segmento de trabajadores agrícolas, con una diferencia salarial y jurídica con respecto a los trabajadores nacionales, y que acabarán configurándose como un 'nuevo proletariado rural' por encontrarse en situación irregular (sin derechos sindicales), diferenciados étnicamente en un país que ahora ya sí que forma parte de Europa y ser más barata que la mano de obra nacional (Giménez, 1992: 134-139). Esto supuso un nuevo recurso laboral para abaratar costes en las explotaciones agrícolas, sobre todo en las explotaciones familiares intensivas y más aún cuando los trabajadores españoles prefieren la estabilidad a la temporalidad que ofrece el trabajo en el campo y los empleadores no quieren pagar más sueldo a los nacionales (Giménez, 1992: 134-139). Y aunque también hay un rechazo de los trabajadores africanos por el trabajo agrícola, debido al origen urbano de muchos de ellos, a la precariedad laboral, a las constantes discriminaciones a las que son sometidos, a los bajos salarios y a la acentuada temporalidad, serán ac eptadas 'porque no hay otro trabajo', además de suponer una puerta que permite, en algunos casos, el acceso a otros sectores laborales (González, 2000: 56). Será precisamente en 1989, el año en el que Carlos Giménez (1992) clasificará ya la existencia de tres tipos de zonas, según su relación con la migración. La primera de ellas será la de las áreas consolidadas, con una población migrante desde al menos 10 años y en donde existe asociacionismo entre ellos e incluso hay caso de reagrupamiento familiar. En segundo lugar, los enclaves en formación, en donde existe ya un asentamiento aún incipiente de migrantes, con una antigüedad de cuatro o cinco años, y que se ejemplificaría, por ejemplo, en la zona de Zafarraya-Salar (en la que hay una agricultura intensiva de regadío) (Capote, 2011) y la de Motril-Salobreña en la provincia de Granada. Ambos son lugares en donde 'el empleo de trabajadores extranjeros se produce en las pequeñas explotaciones familiares y no en grandes propiedades' (Giménez, 1992: 128-133). El tercer tipo será el de las áreas de frontera. La zona de Zafarraya-Salar tendrá una importancia capital en esta historia.

La historia de vida de Assane

El 9 de diciembre de 1988 se anunciaba en los principales periódicos granadinos una manifestación que tendría lugar ese mismo día frente a las puertas del Gobierno Civil en Granada. Su objetivo era el de pedir que no se le aplicara la Ley de Extranjería a un

joven senegalés de tan sólo 19 años, lo que le supondría tener que abandonar España al no tener regularizada su situación. Ya el día anterior, más de cien vecinos de la localidad de Salar, se manifestaron con el mismo propósito ante las puertas del ayuntamiento del pueblo (Ideal, 9 de diciembre de 1988), con una llamada a la movilización con el propósito de dar a conocer el caso entre la población local, acabando con un claro alegato: '¡¡Assane, estamos contigo!!' (APAD).

Después de 3 años en España en donde se había dedicado a la venta ambulante y había vivido en una situación precaria en distintos puntos de la península, el joven Assane había estado desde junio a septiembre de 1988 trabajando en un vivero y cargando lechugas en el vecino pueblo de Zafarraya, explotando tierras arrendadas en común con un grupo de compañeros con los que vivía en un cortijo de Salar, y con la obligación moral de enviar remesas a su familia, que en 1987 ascendieron a la cantidad de 250.000 pesetas (Granada 2000a, 8 de diciembre de 1988). Su historia de lucha contra la Primera Ley de Extranjería de 1986 había empezado ya tiempo atrás, pero era ahora esta se iba a hacer pública y tendría un impacto sin precedentes en España.

Imagen 1: Manifestación en favor de la permanencia de Assane Dieng y de los derechos de los inmigrantes

Fuente: Archivo Personal de Assane Dieng

Al día siguiente, el periódico IDEAL se hizo eco de dicha situación llevando una pequeña entrada en portada sobre el caso. A través de la pluma del periodista Juan Enrique Gómez, se puso de manifiesto cómo el caso de este joven senegalés provocó que se

iniciara un debate público en torno a la reciente Ley de Extranjería que llevaba tres años en vigor, a las condiciones de marginalidad y opresión a las que se estaban siendo sometidos muchos inmigrantes en España y a su indefensión ante la ley. Y, si esto fuera poco, se señalaron una serie de medidas administrativas que se estaban llevando a cabo e iban enfocadas a perseguir a personas de procedencia africanas a través de controles en la Carrera de la Virgen -contra la venta ambulante -y en la comarca de Las Alpujarras, donde supuestamente se escondían de la persecución policial. Los expedientes de expulsión y el impedimento de la vuelta a España en un plazo de dos (tres) años por parte de los servicios de extranjería del Gobierno Civil tendrían su razón de ser en 'evitar así situaciones laborales injustas, competencias desleales y situaciones de marginación ' (Gómez, 1988: 5).

La Comisión Provincial de Extranjería, creada por el Gobierno Civil de Granada finalmente consideraría 'que no existía una denuncia legal contra Assane, por lo que no procedía la apertura de un expediente de expulsión' y dejaría al descubierto la paradoja de que mientras que 'los senegaleses no plantean por lo general ningún tipo de problemas ni laborales ni sociales […] las irregularidades se producen más bien entre ciudadanos españoles que los utilizan y explotan aprovechándose de sus circunstancias personales' (Granada 2000, 10 de diciembre de 1988). No será hasta el 31 de enero de 1989, casi dos meses después, cuando se cite a Assane Dieng en la Dirección General de Policía para el 8 de febrero de 1989 a las 12:00 de la mañana (APADb).

A partir de esta fecha, se intensificarán las acciones de concienciación y protesta contra una decisión que muchos vecinos de Salar considerarán injusta. Entre el 2 y el 3 de febrero se celebraron unas jornadas bajo el título Emigración y Racismo que tuvieron lugar en el Hogar del Pensionista y fueron impartidas, la primera por Rafael Sánchez, un emigrante sevillano que estuvo 14 años en Alemania y, la segunda, en la que participó Gloria Fernández, abogada que llevó el caso de Assane y miembro de Granada Acoge (APADc). El 6 de febrero se pedirá nuevamente una extensión del visado a las autoridades para que Assane, al menos, pudiera trabajar en el campo hasta octubre. Para ello, desde diversos colectivos locales se destacó su trayectoria laboral, marcada por la precariedad (venta ambulante, campaña de la verdura) y por el hecho de que 'actualmente trabaja en la construcción de un salón cultural, asiste al Centro de Educación de Adultos y comparte la casa con personas del pueblo', lo que, a ojos de los vecinos que están con él en su lucha personal, demuestra que es querido por todos. Su causa se convertiría en

una cuestión de justicia, por lo que se pediría la movilización de nuevo en el ayuntamiento de Salar (APADd).

Las muestras de apoyo y solidaridad se multiplicaron. Alumnas del colegio público de Salar elaboraron un precioso poema en el que se conjuga una denuncia ante las injusticias que a ojos de las estudiantes está sucediendo con el chico senegalés por los límites a la libertad humana que impone una aún reciente Ley de Extranjería y del compromiso de estas en la lucha del joven africano.

Parece mentira lo que está pasando en Salar que un pobre africano, no puede vivir con LIBERTAD. Assane estamos contigo hasta el final, hasta que se nos caiga la boca de tanto gritar (APADe).

Las muestras de apoyo no sólo procedieron de Salar o de Zafarraya. El asunto, que ya tuvo una importante repercusión en los periódicos locales, regionales y nacionales recibió el apoyo de otros colectivos y personas ajenas a la situación de ambos pueblos y que no conocían en persona a Assane. Nuevamente el día 6 de febrero, en las vísperas de la citación en la Dirección General de Policía en Granada, un grupo de alumnos del Instituto de Formación Profesional de Santa Fe, lugar desde el que se iniciaría una marcha de protesta dos días después con la participación de UGT, CCOO, CNT, LCR, MCA, Asamblea Por la Paz y el Desarme, Asamblea Contra la Represión, Comunidades Cristianas Populares o Granada Acoge(Ideal, 6 de febrero de 1989), escribirá un texto de opinión en el que criticaron la visión excluyente de unas autoridades políticas para que se integren otros pueblos en nuestras comunidades (Ideal, 6 de febrero de 1989).

El 7 de febrero Diario 16 , que siguió de manera más directa el curso de los acontecimientos, destacará la huelga de hambre iniciaron unos vecinos tanto de Salar como de Zafarraya y que tuvo lugar en la casa consistorial. Un acto en favor de un joven senegalés que formaba parte de un colectivo de proyección cultural y que, como aseguró al perió dico un vecino, 'siempre estaba dispuesto para el trabajo. Simpático y agradable, enseguida le consideramos uno más. Colaboraba en las tareas del pueblo y siempre echaba una mano a quien lo necesitaba' (Diario 16, 7 de febrero de 1989). Aquella manifestaci ón se planteó como una reivindicación de todo el colectivo migrante ante una ley que consideraban injusta y en las que las pancartas exhibidas, repetirían una constante en este movimiento de protesta: ligar la experiencia migratoria de Salar y del resto del país, con

las nuevas migraciones -con lemas como 'Emigrantes antes, ahora opresores'para potenciar la empatía y la solidaridad con los migrantes (Arias, 1989a).

El alcalde del Ayuntamiento de Zafarraya, Don José Martín Chica, expedirá una nota oficial el 7 de febrero de 1989 en la que afirmará 'que según informes recibidos al respecto por los Agentes de mi Autoridad, resulta que durante la estancia en esta localidad en el pasado año 1988, de Assane Dieng, de nacionalidad senegalesa, resulta que dicha persona, tuvo un comportamiento normal, sin que se tengan noticias algunas en sentí(do) contrario' (APADf). Al día siguiente, en un pleno no extraordinario por la noche, el Ayuntamiento de Salar lo nombrará hijo adoptivo convirtiéndose el pueblo granadino ' presumiblemente en la primera localidad del mundo que nombra hijo adoptivo a un ciudadano de otro país por motivos humanitarios' (Granada 2000, 9 de febrero de 1989). El alcalde, de Izquierda Unida, Francisco Pinilla lo justificará aludiendo a la tradición migratoria de los vecinos de Salar, a la marginación a la que debía enfrentarse Assane y a una Ley de Extranjería, injusta, que le resta derechos(Granada 2000, 9 de febrero de 1989).

El tema pronto estuvo muy politizado. Ya en el pleno municipal de Salar, Izquierda Unida que contaba con cinco concejales (frente a cuatro del PSOE y dos independientes de derechas) tuvo que enfrentarse a estas dos fuerzas políticas en su intento de nombrarlo hijo adoptivo. El PSOE y la derecha, ante eso, propusieron financiar el vuelo de regreso a Senegal. Eduardo Arrebola aseguraría a Diario 16 que 'nuestros niños no olvidarán nunca que en su pueblo se quiso expulsar a un negro por una ley puta' (Diario 16, 12 de febrero de 1989). El antiguo alcalde del Salar y concejal del PSOE, dirá que todo lo sucedido en torno al joven senegalés y el impacto mediático no es sino un 'montaje', que no ha existido tal 'jaleo' en el pueblo y asegurará que cuando Cáritas ofreció un precontrato a Assane en diciembre, éste lo rechazo 'porque det rás de todo esto hay una manipulación política' (Granada 2000, 12 de febrero de 1989). Llegará a afirmar que a Assane 'le montan en el coche y le llevan de aquí para allá sin que la mayoría de las veces el joven sepa para que le llevan' (APADg). Desde las filas socialistas también se criticó que se le hiciera hijo adoptivo 'por entender que para que se otorgue ese nombramiento ha de ser en función de los méritos de una persona para con el pueblo y el reconocimiento de una trayectoria vital en favor de una causa del municipio, circunstancias que no concurren en la figura del joven Assane' (Ideal, 11 de febrero de 1989).

Ahora será el periódico El País , de alcance nacional e internacional el que publicará una noticia titulada 'El amigo Assane' y firmada por Al ejandro V. García. En ella se destacará la huelga de hambre emprendida y los intentos del ayuntamiento de hacerle hijo adoptivo. Sin embargo, recogerá el testimonio de un vecino que señalará que 'hay que reconocer que en el pueblo hay cierto miedo a que Sa lar se convierta en un sitio de venida de negros. Es un temor bastante comprensible, pero Assane es una persona comunicativa y es fácil tomarle cariño. Además, nosotros no vamos a acoger a todos los descarriados, para eso está Cáritas' (García, 1989), evid enciando que el apoyo a Assane no fue unánime en el pueblo. Así mismo se destacó que sus compañeros opinaron que, si bien el 9 de diciembre de 1988 se le acababa el permiso y el Gobierno Civil de Granada 'fue generoso al no haberle expulsado hace dos meses, […] en cambio ha sido hipócrita porque no ha dado solución al caso, ya que temen que se convierta en un peligroso antecedente' (García, 1989).

Las muestras de apoyo no cesaron, y es que a Assane no le faltaron 'novias'. Una de las formas en las que se expresó la solidaridad con él fue a través del ofrecimiento a casarse con alguna de las proponentes para obtener de esta manera la nacionalidad española (Ideal, 11 de febrero de 1989). Assane aún a día de hoy reconoce que hay alguna persona que aún mantiene su propuesta de casamiento, pero él siempre se negó porque para casarse, hay que hacerlo por amor y no por interés, demostrando su entereza y su sentido de dignidad. Este poema de María, del grupo de teatro de Salar, refleja la naturalidad con la que el ser humano migra, la capacidad que tenemos de arraigar en otros lugares y la crítica a la discriminación por el hecho de tener un color de piel distinto al de los 'nativos':

Como pequeña partícula que trae el viento, dejó en esta tierra una semilla de flor, cargada de encanto, sentimiento, sencillez de corazón. Una flor africana que como el viento errante por nuestra geografía siguió su camino y decidió ser plantada en el campo de Andalucía, entre el almendro y el olivo. Chocó su presencia en esta tierra, la sabia de sus hojas era roja, pero, ¡hay, sus pétalos!, la flor era negra. Pero qué importa el color de sus flores,

si en el campo todas son hermosas, ¿Es que acaso dice la primavera: quiero blancas, rojas…? ¿Es que nadie mira hacia arriba en una noche plagada de estrellas? ¿Es acaso la noche, amarilla, blanca, verde? ¡No!, La noche es negra. ¿Quizá el corazón no es el mismo en un alma blanca, que en un alma negra? Jesucristo, Alá, Buda, Yavé, ¡Dios! ¿Qué piensas? ¿Es que no puede haber amor en la Tierra entre todos los hijos, sean del color que sean? (APADh).

A raíz del debate que surgió en torno a la Ley de Extranjería, Javier Arias recogerá un testimonio en el que se considera a Assane Dieng una cabeza de turco de la nueva legislación: pues 'esta ley, se ñalaron, está hecha con un objetivo político definido, ya que su finalidad no es prohibir la entrada de extranjeros en España, sino impedir que éstos, una vez que están aquí y realizan un trabajo, adquieran derechos equiparables a los de los españoles' (Ar ias, 1989b). Él mismo, dos días después firmó otro artículo en la sección 'Nuevos Granadinos', en la que se destaca la trayectoria de vida de Assane y un supuesto menor racismo en Andalucía que en el resto de España que explicaría el apoyo social que estaba recibiendo (Granada 2000, 9 de febrero de 1989).

Pese a todo, finalmente no prosperó el intento de ampliar el plazo de estancia hasta octubre, que fue una de las reivindicaciones de Assane y sus compañeros. La idea era volver a Senegal una vez hubiera ahorrado dinero después de la campaña de la hortaliza. A Assane se le dio un plazo de 40 días para salir de España, pese a los intentos de mediación el día anterior entre los compañeros y la abogada de Assane, y el delegado de Gobernación, Juan Santaella (Diario 16, 9 de febrero de 1989). Una nota del Gobierno Civil, no obstante, afirmará que 'queremos poner de manifiesto que el Gobierno Civil facilitará a Assane Dieng, con la agilidad necesaria y siempre dentro de la más estricta legalidad la tramitación necesaria de su permiso de residencia una vez que el joven legalice su situación administrativa y regrese a España con un nuevo visado', alegando que su decisión se debe a la 'inexistencia de una base jurídica que permita la tolerancia de la repetida situació n ilegal de Assane Dieng' (Gobierno Civil de Granada, citado en

Granada 2000, 8 de febrero de 1989: 4). Aceptar la decisión suponía evitar que la formulación del expediente de expulsión dejara sin posibilidad de volver a España a Assane en los siguientes tres años.

Aquel mismo 9 de febrero y aún en el cuarto día de la huelga de hambre sin que haya sido posible conseguir un permiso en la comisaría de policía y con el riesgo de ser deportado en 40 días, Assane Dieng y su compañero Eduardo Arrebola visitaron al periodista y presentador del programa 'La tarde' de Televisión Española, Andrés Aberasturi. El periodista madrileño realizó una entrevista de 13 minutos de duración a Eduardo y a un Assane que portaba en la cabeza una gorra con la efigie de un también j oven Nelson Mandela, que en aquel entonces permanecería 'sólo' un año más en la cárcel -llevaba ya 26 años -erigiéndose como el máximo opositor del apartheid y la segregación racial. Eduardo recordará cómo conoció a Assane:

'Assane pasaba por Zafarraya como vendedor ambulante. Yo trabajaba en un vivero, en un semillero y Assane junto con otro compañero de Marruecos. Yo lo veía que dormían debajo de un castaño, ponían su coche ahí al lao y ellos, en el mismo estandarte que utilizaban para vender, pues ponían luego el plástico encima, metían la mercancía debajo y se metían ellos allí debajo también de una persiana. Y un día se acercó allí al semillero donde trabajábamos una serie de jóvenes. Nos pidió agua y le dijimos que el agua no se pedía, que el agua se cogía ¿no? Y que si podíamos compartir algo más. Y solicitó entrar en el trabajo y así empezamos a conocernos (RTVE, 9 de febrero de 1989).

Imagen 2 y 3: Izquierda Assane Dieng. Derecha Assane Dieng con su compaæero Eduardo Arrebola y el periodista Andrés Aberasturi en el programa 'La tarde' de TVE.

Fuente: 9 FEBRERO 1989 Por la tarde. A partir del minuto 37'30'' 50'35'' (13 minutos de entrevista): http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-tarde/tarde-9-2-1989/5215543/

Durante la entrevista, Eduardo Arrebola hará hincapié en el objetivo de esta reivindicación encarnada en la figura de Assane, y es que el colectivo comenzó la huelga de ham bre 'no para llamar la atención sino para que se hiciera justicia con Assane. […] Es hacer justicia con to los pobreticos que hay por ahí tiraicos ' (RTVE, 9 de febrero de 1989) y señalando la hipocresía de todo un sistema institucionalizado en el que, pese a los informes de la policía sobre la situación de sobreexplotación de los migrantes africanos, 'los perseguidos como estamos viendo son los probreticos , los marginaos , los ilegales. Y no los que se están aprovechándose de esta nueva situación de esclavitud (RTVE, 9 de febrero de 1989). La entrevista acabará haciendo un llamado a la responsabilidad de la sociedad con las injusticias que se producen y los efectos perniciosos que pueden tener sobre otras personas: Eduardo Arrebola: No es cuestión de suerte. Es cuestión de solidaridad. Y de hecho se está despertando. Nosotros Estamos recibiendo muestras de apoyo de todos sitios y queremos que sean extensibles a todos. Mira, no sé parece que tenemos poco tiempo. Este papel o este cartoncico, nosotros junto a otro puñao más de ellos lo hemos utilizado ayer en una marcha que hicimos ayer desde Santa Fe hasta Granada. Precisamente para protestar por la injusteza de esto. Precisamente cuando fuimos a entregar la documentación de Assane. Cuando ahí dice que: Aberasturi: cada vez que perdemos una causa justa, retrasamos la historia y alguien sufre (RTVE, 9 de febrero de 1989).

Tras finalizar la entrevista, Assane y Eduardo se dirigieron al Defensor del Pueblo, que no dudó en expresar, tras la reunión, su total apoyo y anunció que 'intercedería por él ante las autoridades españolas' (Arias, 1989b: 5), lo que fue otro factor más para que tanto el Gobierno Civil de Granada como el Instituto Nacional de Empleo (INEM) le dieran la tranquilidad de que se le expediría un nuevo visado y volvería a España sin problemas con un precontrato (Arias, 1989b: 5). Esto provocó que se abandonara la huelga de hambre el 10 de febrero, aún con más garantías cuando el alcalde de Padul, Diego García Villena, de Izquierda Unida, ofreciera un precontrato para el joven senegalés (Granada 2000, 12 de febrero de 1989). Ahora el problema era encontrar el

dinero para el viaje de vuelta al país africano. No obstante, aquel mismo día la policía afirmará que 'en fechas próximas se va a requerir la documentación a los africanos que se dedican a la venta ambulante en Granada, cuyo número supera los 300' (El País, 9 de febrero de 1989).

Cuando la opinión pública se hizo eco de la afirmación de Eduardo Arrebola, por la cual Assane Dieng fue 'molestado' por la Guardia Civil a causa de su participación en los preparativos de la huelga general del 14 de diciembre de 1988 (Diario 16, 11 de febrero de 1989), el periodista Miguel Urbano publicó en Diario 16 un excelente artículo en el que señalaba, por un lado, que 'parece ser que, por participar en el 14 -D, se le vieron los dos colores -el de la ideología y el pellejo -' (Urbano, 1989: 8), pero por otro, también apuntaba al grado de hipocresía que existía en la sociedad española del momento y la jerarquía que establecía entre colectivos marginados. Así, el periodista se pregunta si hay gitanos que se les nombra hijos predilectos por el mero hecho de serlos o por la cantidad de personas negras que sudan más que los blancos y reciben menor salario y no son objeto de tales reivindicaciones. 'Nos va lo pintoresco. Entre miles de blancos, es bochornoso pintar un solo angelito negro' (Urbano, 1989: 8). Tan sólo 4 días antes, Alejandro V. García se preguntaba en Granada 2000 '¿Cuántos senegaleses vivirán una historia parecida al hijo predilecto de Salar e incluso más hiriente, más menesterosa, más amarga?' (Granada 2000, 10 de febrero de 1989). Frente a la posición de la izquierda en el pueblo, que lo ve como un caso que puede servir para mejorar la situación de otros africanos, otras personas ajenas al pueblo, como la de estos periodistas, plantean la hipocresía de salvar solo a un negro y no a todos.

Una semana después el asunto del dinero para poder volver a Senegal se pudo solucionar. A través del periódico El País , el director de la revista radicada en Londres, 'Los Aventureros', Enrique Meneses se enteró del caso de Assane Dieng y decidió costear el viaje a través de la agencia de viajes con la que trabajaba esta revista mensual, que se dedicaba, precisamente, a escribir reportajes por toda la geografía mundial. Los trámites se realizaron a través de Annick Duval, directora de la edición española (Granada 2000, 19 de febrero de 1989). La situación de Assane era ahora mucho mejor, pues podría volver a Senegal -lo haría junto a una reportera de la revista y dos policías nacionales en calidad de voluntarios (Assane Dieng, 2019) -y regresar a España para trabajar en la campaña del campo.

Sin embargo, pese a este 'éxito' parcial, y al hecho de que periódicos nacionales hablaran de milagro, 'porque milagro es arrancar de la autoridad el compromiso público de concederle al joven senegalés el permiso de residencia si previamente vuelve a su país y regresa de nuevo a España' (El País, 21 de febrero de 1989), empezó a ganar protagonismo la relación entre el caso de Assane y una percepción en los medios del aumento del racismo. En El País, se hablará de 'La lección de Salar', destacando que un pueblo de sólo 3.000 habitantes ha marcado el camino a seguir defendiendo el derecho a vivir entre ellos de un joven senegalés, en una futura Europa que se preparaba para borrar sus fronteras interiores a través del espacio Schengen en 1993 y que necesitará afrontar el problema demográfico y un futuro de diversidad étnica y religiosa (El País, 21 de febrero de 1989). Otros, desde posiciones antirracistas y nacionalistas españolas llegarán a afirmar que el caso de Salar será un ejemplo, en un país en donde el racismo es excepcional, de un acto contra el racismo reflejo de que 'el español de todas sus regiones es hospitalario por la sangre y por su lenguaje práctico de raza noble y hospitalaria' (Artero, 1989).

Una de las visiones hegemón icas desde posiciones 'progresistas' que aparecieron en los medios de comunicación fue la de, sin negar el racismo, explicar el rechazo a los extranjeros (provenientes de los países empobrecidos, ya que no se plantean estos problemas con personas de países occidentales), a través de un discurso de clases. El periodista Antonio Espantaleón (1989: 3), refiriéndose al caso de Assane dirá que 'el verdadero sentido del rechazo humano, tiene que ver con la situación económica y la clase social a la que pertenece el sujeto no admitido' y que 'el misterio que aclara el rechazo a los ciudadanos de otros países africanos, gitanos, etc., es inversamente proporcional al volumen de dinero o cultura que guardan en sus bolsillos […] 'son marginados, más por pobres e incult os que por su propio color' (Espantaleón, 1989: 3). En Diario 16 se publicó un texto titulado '¿Racismo o lucha de clases?' (Belmonte, 1989: 9) en el que apoyándose en casos como el de las prohibiciones de entrar en discotecas a personas negras o la petición de expulsión de gitanos en los pueblos jienenses de Úbeda o Martos, dirá que 'urge aclarar que, más que racismo, estos brotes son pura lucha de clases. Porque, antes que gitanos o negros, fíjense ustedes en que las víctimas son siempre pobres. No falla' .

El caso de Assane también servirá de referencia para destacar la diferencia enorme que existe entre el discurso y la praxis de los políticos. El Granada 2000 señalará cómo a un parlamentario socialista por Granada se le llenará la boca de críticas al apartheid de

Suráfrica por ser racista y atentar con derechos humanos y libertades, y es que 'el discursillo quedó a las mil maravillas, y más dicho en Zimbabwe delante del presidente del país y con todos los representantes parlamentarios europeos' (Granada 2 000, 25 de febrero de 1989: 6) mientras que fue el PSOE el que se negó a hacerlo hijo adoptivo de manera simbólica en el pueblo:

Mucho se teme esta sección que, de haber gobernado el Ayuntamiento de Salar por el grupo socialista, poco se habría sabido de Assane y nunca habría ocupado algo más de una línea su historia. Pero eso sí, en Zimbabwe, los primeros, los más acogedores, los más solidarios, los mayores defensores de la convivencia entre blancos y negros (Granada 2000, 25 de febrero de 1989: 6).

No faltaron posiciones mucho más críticas. El 25 de febrero de aquel año, María Rodríguez (Miembro de la Asamblea por la Paz y el Desarme de Granada) y Mª del Carmen Fernández (de la Asociación 'Granada Acoge') firmaron una publicación en Diálogo en el que expusieron de una manera más clara la ligazón que existe entre racismo y emigración y en una ya importante historia de migraciones africanas en España que abarca desde vendedores ambulantes de Senegal, gambianos que realizan tareas agrícolas en el Maresme catalán o empleadas del hogar de origen caboverdiano y ecuatoguineano. Señalaron, sin ambages, cómo el racismo acaba siendo una ideología que justifica una explotación real, y en el caso de la gente emigrada, cómo este fenómeno se está viendo a lo largo y ancho de Europa. Igualmente pusieron en valor la lucha de Assane porque 'ha roto el hielo y ha despertado la solidaridad entre el pue blo' (Rodríguez y Fernández, 1989) haciendo extensible la lucha a toda la comunidad africana. Y es que ya existía una serie de acontecimientos racistas en España. Sirva como ejemplo el caso ocurrido en mayo de 1988 en Santa Coloma de Farners, en la que los vecinos de la Asociación de Padres de un colegio se negaron a que los hijos de los trabajadores negroafricanos pudieran realizar la matrícula en su colegio (Giménez, 1992: 143). El Informe Ford (Ministerio de Asuntos Sociales, 1991: 70-71), elaborado por la Comisión de Investigación del racismo en Europa publicado en 1991, sin embargo, seguirá negando el racismo institucional pese a que señala que el Defensor del Pueblo confirmó en el informe anual de 1989 que la policía era acusada de romper los permisos de residencia de extranjeros inocentes. El racismo, seguirá siendo un asunto ligado a la extrema derecha de acuerdo a este documento.

Imagen 4 y 5: Assane Dieng en el aeropuerto Madrid Barajas antes de volar a Dakar, Senegal.

Fuente: Los Aventureros, Otra forma de viajar, La aventura de Assane, 24 marzo/abril de 1989, p. 16.

Retomando el camino emprendido por Assane, su llegada a Senegal tampoco estuvo exenta de problemas, ya que a sólo media hora de que saliera el vuelo, la policía le advirtió de que no podría salir sin un visado de salida, hecho que provocó que Annick Duval retuviera la salida del vuelo 'mientras las carreras se sucedían de un lado a otro del aeropuerto' (Los Aventureros, 1989: 16). Su viaje al país africano y el caso en sí también captó el interés de una cadena que nacería el 27 de febrero de 1989 y que emitiría su primera programación completa al día siguiente, durante el Día de Andalucía, -aunque sin que pudiera verse en todo el territorio andaluz (Diario 16, 28 de febrero de 1989). El primer noticiario de Canal Sur, 'Teledía', presentado por Paco Lobatón y Rosa Pilar Abelló, comenzó celebrando el noveno aniversario del referéndum en Andalucía por la autonomía de Andalucía a través del artículo 151 de la Constitución y, tras una noticia que mostraba las celebraciones del Día de Andalucía por parte de emigrados andaluces a Cataluña, Lobatón presentó el caso de Assane:

Han visto y oído a algunos de los hijos predilectos de Andalucía y ahora podrán ver la figura de alguien a quien algunos andaluces han decidido adoptar también entre sus filas al calor de su acogida. Esta madrugada ha llegado a Dakar el senegalés de 19 años Assane Dieng. En los últimos meses, recordarán, Assane se ha convertido, sin duda, en el africano más popular de Andalucía y de toda España .

Periodista: Salar, un pueblo que sabe mucho de migración ha vivido con Assane una historia de solidaridad que le va a permitir volver dentro de un mes (Canal Sur, 1989) .

Imagen 5 y 6: Assane Dieng trabajando en Salar.

Fuente: 28 FEBRERO 1989 Informativos 'Teledía' Canal Sur Televisión.

Conclusiones y reflexiones finales:

Este pequeño capítulo de la vida de Assane nos muestra una España en la que se están produciendo una serie de cambios estructurales que comenzarán durante la década de los 80 y continuarán teniendo vigencia en nuestros días. La precarización del campo, unido a la llegada de migrantes procedentes del continente africano dio lugar a la formación de una 'nueva mano de obra agrícola', sin dere chos laborales y formando un segmento claramente etnificado de trabajadores. En el caso de Assane, la Ley de Extranjería de 1986 dificultará, entre otras cosas, la obtención de la residencia legal en España, pues en aquellos momentos se le exigió contar con un precontrato de trabajo y solicitarla desde la embajada española en Dakar, lo que suponía volver a su país en un momento en el que no tenía fondos suficientes para hacerlo y bajo amenaza de deportación.

Pese a las dificultades legislativas e institucionales con las que tuvo que lidiar, Assane encontró en la sociedad civil numerosas muestras de apoyo que lograron captar la atención de diversos medios de comunicación a nivel provincial, regional y nacional. La respuesta social y mediática al caso de Assane nos invita a reflexionar sobre cómo a día de hoy hemos normalizado una larga serie de estrategias de subalternización. Parece difícil que a día de hoy casos de apoyo social como este se repitan, en un contexto en el que, como en el caso de Assane, se acababaron imponiendo las lógicas del racismo institucional, de las leyes que están orientadas a castigar al que en la mayoría de los casos, o está aislado/a, o sus redes no son suficientes para luchar contra toda un entramado de

poder institucional y social que los deshumaniza y los excluye de cualquier proyecto compartido y en igualdad.

Tras estos acontecimientos, finalmente Assane Dieng regresó a España con un permiso de residencia en 1989. Sin embargo, en los siguientes años su vida se enfrentará a procesos judiciales y numerosas amenazas de muerte. Pese a que hoy vive en Zafarraya con su familia y pese a seguir luchando por ellos, por toda la comunidad migrante y por su pueblo a través de la asociación Dara Coki que trabaja en su región natal, Louga, Senegal, este pequeño capítulo de su vida muestra las barreras institucionales y sociales a los que deben enfrentarse personas que vienen de países que son sistemáticamente explotados por parte de empresas y entes, en la mayoría de los casos, occidentales. Sólo se puede entender esta situación reconociendo la hipocresía de las sociedades del Norte que se apoyan en la marginación de otras poblaciones, la carencia de una mirada holística a los problemas sociales, políticos y económicos del mundo, e intentando evit ar 'una perspectiva rabiosamente etnicista' (De Lucas, 2001: 210) de las migraciones.

Bibliografía:

Aja Fernández, Eliseo y Arango Vila-Belda, Joaquín (2006). Veinte años de inmigración en España: Perspectiva jurídica y sociológica (1985-2004) . Barcelona: Fundación CIDOB.

Artero Rodríguez, Juan (21 de febrero de 1989. Opinión. ¡Sucedió en Granada!, de Juan de Palau de Plegamans (Barcelona). Ideal , p. 2.

Barbero, Iker (2014). Historia contemporánea de la alteridad en el Derecho de Extranjería, Revista de Estudios Políticos (nueva época), 164, 115-150.

Cachón Rodríguez, Lorenzo (1994). Marco institucional de la discriminación y tipos de inmigrantes en el mercado de trabajo en España, Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 69/95, pp. 105-124.

Capote Lama, Alberto: 'Inmigración marroquí en Andalucía: dinámicas de la movilidad espacial y condiciones de inserción en distintos contextos locales. Estudio sociogeográfico en cinco municipios de las provincias de Córdoba y Granada' (05.07.2011)

De Lucas, Javier (2001). La nueva Ley de Extranjería como rechazo de la integración de los inmigrantes. En: Almoguera, Pilar (Coord.). De sus a sur: análisis multidisciplinar del fenómeno migratorio en España . Sevilla: Universidad de Sevilla, pp. 201-210. https://idus.us.es/xmlui/bitstream/handle/11441/63939/Nueva%20ley%20de%20extranj er%C3%ADa%20-javier%20de%20Lucas.pdf?sequence=1

Fernández de Valderrama, Cristina Blanco. (2002). La gestión de los flujos migratorios. Algunas cuestiones previas en torno al caso español. Mediterráneo económico, 1, 225-

246 https://s3.amazonaws.com/academia.edu.documents/30873765/21-670-1PB.pdf?response-content- disposition=inline%3B%20filename%3DLa_cuestion_de_los_flujos_migratorios._A.pd

f&X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-Amz-

Credential=AKIAIWOWYYGZ2Y53UL3A%2F20190621%2Fus-east-

1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20190621T112038Z&X-Amz-

Expires=3600&X-Amz-SignedHeaders=host&X-Amz-

Signature=70b4a3c8dd32e8635929ba6faae10c155dbc8d9866a1a4620cc9d18d934025e 8

Giménez Romero, Carlos (1992). Trabajadores extranjeros en la agricultura española: enclaves e implicaciones, Estudios Regionales , 31, pp. 127-147 http://www.revistaestudiosregionales.com/documentos/articulos/pdf358.pdf

González Pérez, Vicente (2000). La inmigración irregular de africanos en España, balances y perspectivas. Investigaciones Geográficas, 23, pp. 47-57. https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/387/1/Gozalvez%20PerezInmigracion%20irregular.pdf

Ministerio de Asuntos Sociales (1991). Informe Ford sobre el racismo en Europa. Informe elaborado en nombre de la Comisión de investigación del racismo y la xenofobia, sobre las conclusiones de la Comisión de Investigación . Madrid: Ministerio de Asuntos Sociales

Ruiz de Huidobro, José María (1998). Notas sobre el proceso de reforma legislativa en materia de extranjería e inmigración, Migraciones , 4, pp. 275-297. https://revistas.comillas.edu/index.php/revistamigraciones/article/viewFile/4507/4320

Solanes, Ángeles (2010). 'Un balance tras 25 años de leyes de extranjería en España: 19852010', Revista del Ministerio de Trabajo e Inmigración , 90, pp.77-101. https://libros-revistas-derecho.vlex.es/vid/balance-tras-leyes-extranjeria-302568262

Zapata Barrero, Ricard (2000). Justicia para inmigrantes: mercado y política de extranjería, Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 90/00, pp. 159-181. https://www.researchgate.net/profile/Ricard\_Zapata-

Barrero/publication/28147641_Justicia_para_inmigrantes_mercado_y_politica_de_extr anjeria/links/572c5e8608ae25c48c307dad/Justicia-para-inmigrantes-mercado-ypolitica-de-extranjeria.pdf

Fondos documentales de archivo:

Archivo Personal de Assane Dieng (APSD)

APAD. Información sobre la situación de Assane, diciembre de 1988.

APADb. Carta de Dirección General de la Policía (31 de enero de 1989).

APADc. Jornadas sobre Emigración y Racismo en el Salar los días 2 y 3 de febrero de 1989. Papel informativo del evento

APADd. Soluciones justas para Assane. Situación de Assane. Papel de prensa fechado a mano (6 de febrero de 1989).

APADe. Poema titulado Libertad para Assane. Está dedicada para Assane por parte de un grupo de alumnas del colegio público del Salar.

APADf. Nota del Ayuntamiento de Zafarraya, Granada (7 de febrero de 1989).

APADg. El portavoz del PSOE de Salar asegura que Assane está manipulado. 12 FEBRERO 1989.

APADh. Poema 'A una flor'. La autoría es de una alumna del grupo de teatro llamada María.

Documentos de prensa y televisión:

Arias, Jesús (11 de febrero de 1989). El Defensor del Pueblo mediará en el caso del senegalés de Salar, Assane Dieng, Granada 2000, p.5.

Arias, Jesús (8 de febrero de 1989) Los compañeros del senegalés realizan una marcha de protesta desde Santa Fe hasta Granada, Granada 2000 , p. 4.

Arias, Jesús (7 de febrero de 1989). Vecinos de Salar se manifiestan en protesta por el expediente de expulsión contra un ciudadano senegalés. Granada 2000 , p. 8.

Belmonte, (23 de febrero de 1989). ¿Racismo o lucha de clases? Diario 16, p.9.

Canal sur (28 de febrero de 1989). Informativos 'Teledía'. Canal Sur Televisión . Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=BQTh8hqMMbg

Diario 16. (28 de febrero de 1989) El Canal Sur. Diario 16 .

Diario 16 (12 de febrero de 1989). Assane, el senegalés que movió a una comarca, Diario 16 , p. 12.

Diario 16. (11 de febrero de 1989). La Guardia Civil exigió el permiso de residencia al senegalés de Salar a raíz de apoyar el 14-D. Diario 16 , p.12.

Diario 16 (9 de febrero de 1989). El joven senegalés residente en Salar deberá salir de España en 40 días. Diario 16 , p. 13.

Diario 16 (7 de febrero de 1989). Encierro en apoyo del joven senegalés amenazado con su expulsión de España, Diario 16 , p. 12.

El País. (21 de febrero de 1989). La lección de Salar. El País . Disponible en https://elpais.com/diario/1989/02/21/opinion/604018805\_850215.html

El País, (9 de febrero de 1989). El senegalés Assane deberá abandonar España en los próximos 40 días. El País . Disponible en https://elpais.com/diario/1989/02/09/espana/602982006\_850215.html

Espantaleón, Antonio (23 de febrero de 1989). Diálogo. Causas simples y profundas del racismo., Ideal , p. 3.

García, Alejandro V. (8 de febrero de 1989). El amigo Assane. El País. Disponible en https://elpais.com/diario/1989/02/08/espana/602895606\_850215.html

Gómez, Juan Enrique, (10 de diciembre de 1988). El Gobierno Civil decretó la expulsión de 37 extranjeros 'ilegales' en los primeros seis meses del año. Ideal , p. 5.

Granada 2000 (19 de febrero de 1989). Una revista radicada en Londres, dispuesta a pagar a Assane Dieng el viaje a Senegal. Granada 2000 .

Granada 2000. (12 de febrero de 1989). Compañeros de Assane abandonan la huelga de hambre tras la propuesta del Gobierno Civil, Granada 2000 , p. 4.

Granada 2000 (10 de febrero de 1989). Los lares urbanos: Extranjeros, Granada 2000 .

Granada 2000. (9 de febrero de 1989). Nuevos Granadinos: La canción del emigrante: Assane Dieng. Granada 2000 .

Granada 2000. (8 de febrero de 1989). 'Valoro más la amistad de los blancos porque tenemos distinto color, dice el joven senegalés. Granada 2000 .

Granada 2000 (10 de diciembre de 1988). Un grupo de trabajadores del campo se manifiesta en apoyo de un inmigrante senegalés. Granada 2000 , p. 8.

Granada 2000. (8 de diciembre de 1988). Nota oficial. El Gobierno Civil reitera que Assane Dieng se encuentra en situación ilegal en España. Granada 2000 , p. 4.

Ideal (11 de febrero de 1989). Varias jóvenes ofrecen el matrimonio a Assane para que no sea expulsado de España. Ideal .

Ideal (6 de febrero de 1989). Opinión, Un senegalés en Salar escrita por Grupo de alumnos del Instituto de Formación Profesional de Santa Fe. (Granada), Ideal .

Ideal (9 de diciembre de 1988). Concentración de cien vecinos de Salar para impedir la expulsión de un joven senegalés. Ideal .

Los Aventureros (Marzo/Abril de 1989). La aventura de Assane, 24, Los Aventureros. Otra forma de viajar , p. 16.

Rodríguez, María y Fernández, Mª del Carmen (25 de febrero de 1989). Diálogo. Racismo y emigración, Ideal , p. 3.

Urbano, Miguel, (14 de febrero de 1989). Fuera de Quicio. Angelitos negros. Diario 16 , p, 8.

RTVE (9 de febrero de 1989). Por la tarde. 37'30'' 50'35''. Televisión Española . Disponible en http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-tarde/tarde-9-2-1989/5215543/

Creaciones literarias como medio de expresi n: relatos migratorios y miradas alternativas de la experiencia migratoria entre `frica y Espaæa

(2017). En Javier Herrero y Milena Trenta (Coords.). El fin de un modelo de pol tica . La Laguna: Cuadernos Artesanos de Comunicaci n Social, pp. 664-697.

Creaciones literarias como medio de expresión: relatos migratorios y miradas alternativas de la experiencia migratoria entre África y España.

Resumen: Las migraciones entre África y Europa han sido presentadas ante la opinión pública española como un problema social y una amenaza para el país. Términos como 'avalancha', 'carga' o 'extrema presión migratoria' dominan el lenguaje de los medios de comunicación de masas y contribuyen a la 'desciudanización' de los migrantes procedentes del continente africano y a la concepción del fenómeno migratorio como un problema de orden público (Fajardo y Soriano, 2016). De acuerdo con Van Dijk, 'la función básica propia de un acto de habla es la de hacer cambiar de opinión a un oyente' (1987: 179). Por ello, en este trabajo presentamos una serie de obras literarias, generalmente relatos de vida, que han sido escritas por migrantes negroafricanos/as, como creaciones que tienen un interés muy concreto en mostrar una mirada alternativa del fenómeno migratorio. A través del análisis de las obras, pretendemos mostrar la experiencia de los y las migrantes negroafricanas como parte de la experiencia colectiva de un grupo presente que forma parte del país, a fin de humanizar unas experiencias que son sistemáticamente invisibilizadas ante el poder de un discurso racista y xenófobo.

Palabras clave: Literatura; migraciones; comunicación social; estigma; África Subsahariana; racismo.

'Espero que con lo aquí na rrado se conozca un poco mejor lo que ocurre en África. Que cuando la gente vea a un negro por la calle o en un semáforo, piensen en la historia que lleva detrás, en lo que ha sufrido para llegar hasta Europa. […] Asimismo espero que esta historia pueda ser leída en los países africanos y sirva para desanimar a los jóvenes que sueñan con emprender el camino para venir a Europa ' (Beyo y Aguilar, 2017: 155 -156)

1. La imagen del 'otro': la carga mediática de ser migrante en España

Los medios de comunicación han tenido un papel fundamental en la configuración de prejuicios y estereotipos de las personas migrantes y de las minorías de un territorio. A través de una representación homogeneizada y simplificada de estas personas, se ha potenciado un modelo mental excluyente que ya existía con anterioridad y que contaba con un claro componente racista (Inzunza y Browne, 2017: 238-239). Para ello, estos medios de comunicación se han encargado de poner en circulación identidades negativas que se han apoyado en una descalificación sistemática de estos grupos sociales, naturalizando la percepción peyorativa que gran parte de la sociedad tiene de ellos. Este fenómeno se ha apoyado de una polarización que ha tratado de representar positivamente al endogrupo y negativamente al exogrupo (van Dijk, 2016: 149).

La investigadora Ariel Sar (2016: 38), en línea con el concepto desarrollado por van Dijk sobre élites simbólicas blancas (Van Dijk, 2007: 26), achaca este discurso inferiorizador sobre los migrantes en España a los medios de comunicación de masas, que han estado controlados por una élite históricamente discriminadora y racista. De hecho, términos como 'sudaca' para referenciar a los migrantes latinoamericanos no vienen sino a confirmar la exist encia de conceptos que tratan de deshumanizar a este 'otro', afirmando explícitamente en este caso, que este colectivo no 'está a la altura de los ciudadanos españoles, (que) es un inferior en todo sentido' (Sar, 2016: 34).

Por otro lado, los discursos de los medios de comunicación no sólo han tratado de deshumanizar al migrante asociándolo a noticias negativas, sino que en una actitud completamente racista se los ha presentado sin pudor con partes del cuerpo completamente desprovistos de ropa. Para Lorite (2010: 40) este hecho refleja una falta de respeto a la intimidad que se da, fundamentalmente, sobre 'ciertos colectivos alejados de las tomas de decisiones informativas, políticas y sociales', marcando de esta manera una nueva barrera entre un 'nosotros' y un 'ellos' referido a los migrantes.

Estas narrativas mediáticas se han alimentado de un racismo culturalista o cultural que, apoyándose en el axioma de que los humanos somos inevitablemente etnocéntricos y xenófobos ( homos xenophobicus ), aprovechan el componente cultural para elaborar discursos de exclusión que evitan mencionar 'la raza' como motivo justificatorio (Solana, 2009: 219-221). Un discurso que incluso con sus mejores intenciones acaban confundiendo lo intercultural como aquello referido a la migración y a los migrantes

(García Castaño y Chovancova, 2013: 285), reforzando la idea de que lo 'diferente' a lo nacional, es intrínsecamente exógeno a la sociedad del lugar.

Entre los medios de comunicación que más han contribuido a expandir un discurso de exclusión podemos destacar en primera instancia el discurso periodístico, el cual no sólo ha tenido la habilidad de presentarse como ejemplo de veracidad indiscutible (Granados y Granados, 2013:147), sino que es ahora, gracias a la globalización, cuando se erige como un agente principal e imprescindible para construir realidades (Inzunza y Browne, 2017: 231). En el caso concreto de las migraciones, las periódicos han abusado del uso de términos como 'carga', 'extrema presión migratoria' o 'avalancha' pa ra significar la llegada de personas migrantes y que, como concluyen Rocío Fajado y Rosa Mª Soriano (2016: 164), han contribuido 'a la desciudadanización, externalizando, mediante la alteridad, los derechos humanos de las personas que quieren migrar', desp roveyéndolos del reconocimiento de derechos y, por consiguiente, situándolos en unas coordenadas opuestas a las del ciudadano/a.

Por otro lado, la lógica del riesgo y de la amenaza en los discursos sobre migración en la prensa ha sido una constante, siendo de gran utilidad para justificar actuaciones posteriores desde la óptica del poder. Trabajos como el de Antolínez y Rivero (2016) han concluido que acontecimientos dramáticos como los naufragios de abril de 2015 en los que murieron casi 1.000 personas procedentes del norte de África y que tuvo un gran impacto en la prensa española, no han sido sino una excusa para hablar de los riesgos de la migración sobre la prosperidad de la UE y de la incapacidad de superar la 'crisis económica' si se absorbe el flujo de extranjeros, justificando de esta manera la primacía del control y vigilancia en las fronteras.

La ficción televisiva también ha tenido un importante papel en la construcción de una representación negativa del migrante. Un ejemplo muy conocido en el contexto español lo tenemos en la serie de Aída y el personaje que da vida al personaje de 'machupichu', interpretado por Óscar Reyes. González de Garay y Alfeo (2012) analizan a través de él la imagen del 'otro', del inmigrante, partiendo de la idea que la identidad nacional se reproduce mediante la acción discursiva (Barker, 2003:116) y observando el trato degradante que recibe. En este caso, 'machupichu' es tratado como un animal, su acento latinoamericano lo delata siendo una excusa más para reírse de él y se representa como padre de muchos hijos, actuando el hecho demográfico de la alta natalidad como un

'supuesto indicador del subdesarrollo' (González de Garay y Alfeo, 2012: 935). Tal y como recogen en el mismo trabajo, las palabras del personaje Mauricio son ilustrativas:

'A mí los inmigrantes no me gustan. Los rumanos roban, los negros huelen fuerte, los chinos son raros y los 'sudacas' son muy feos' (González de Garay y Alfeo, 2012: 937).

Un análisis más general de ficción televisiva centrado en el prime time llega a la conclusión de que no sólo existe una infra-representación de los migrantes (más acusada cuando los contenidos expuestos son creados en España), sino que se representan con un nivel socioeconómico y de estudios más bajo, con ocupaciones laborales que no requieren cualificación, desarrollando su acción en entornos más conflictivos, con más problemas de salud o definidos como personas más agresivas, conflictivas y desleales que los personajes 'nacional -autóctonos', lo que, dicho sea de paso, coincide con otros estudios realizados en Estados Unidos sobre minorías, afectando de forma negativa a su visibilidad social (Igartua, Marcos , Alvidrez y Piñeiro, 2013: 173). En el caso concreto de las mujeres migrantes, éstas se representan de manera uniforme, como personas débiles que suponen una carga al Estado y su imagen es construida en torno a la figura de 'madre' y, cuando es trabajadora, desempeñando en muchas ocasiones la prostitución y negando que sean individuos autónomos (Olmos, 2013).

Así mismo, María Martínez Lirola y Antonia Olmos Alcaraz (2015), demuestran que, tanto en la televisión como la radio pública, es mayoritaria la relación existente entre menores y mujeres migrantes con noticias negativas. Se las percibe como agentes pasivos, personas asimiladas, sujetos indeterminados, completamente despersonificados y formando parte de un grupo; rara vez son 'vistos' como individuos y en las noticias se abusa de términos como 'rescatadas/os' o 'interceptadas/os', es decir, términos que hacen hincapié en que son receptoras de una acción y no individuos o colectivos activos.

De estos discursos inferiorizadores sobre el migrante no escapa tampoco la política española, en donde se habla de ellos en contextos de violencia, ilegalidad, control y delito y en donde la figura social del 'inmigrante extranjero' sigue usándose como elemento legitimador de la ficción homogeneizadora nacionalista del Estado (Márquez, 2007: 221). Para el caso concreto de Andalucía, el debate parlamentario, si bien goza de un lenguaje 'políticamente correcto' con respecto a los migrantes, lo cierto es que se abusa de su

imagen negativizada, se aprovecha su indefensión legal para construir falsos discursos de solidaridad y se argumenta ampliamente su rentabilidad económica para justificar su 'acogida' (Olmos, 2007).

Otro aspecto fundamental a destacar es cómo durante la crisis económica se ha marcado más claramente en el plano discursivo y en las propias políticas un 'nosotros' y un 'ellos' que ha hecho a los inmigrantes extranjeros desmerecedores de la universalidad de la sanidad pública o de otras ayudas sociales en pro de conceptos naturalizados en la esfera pública, pero con gran carga ideológica, como los de 'eficiencia' y la 'calidad' (Olmos, 2012; López y Maroto, 2017).

Los discursos mediáticos también han planteado el riesgo que suponen los extranjeros/migrantes para uno de los pilares básicos del Estado: el sistema educativo. Se ha planteado que el ritmo de aprendizaje es más lento allá donde el número de migrantes (o de hijos de éstos) es mayor, provocando que el alumnado autóctono reciba menos atención, y aumente el fracaso escolar. Se ha llegado incluso a describir al alumnado de nacionalidad extranjera como un alumnado con problemas de aprendizaje. En definitiva, el incremento de este alumnado 'inmigrante' se ha construido mediáticamente como una amenaza en tanto que descontrolado, inesperado y con consecuencias imprevisibles, pese a que existan espacios que segregan dentro de la propia escuela y no se ponga el acento en ello (García Castaño, Granados, Olmos, Martínez, 2014:1089).

El racismo en los medios de comunicación no es un fenómeno reciente, sino que hunde sus raíces en la experiencia colonial generando temor y rechazo sobre el foráneo. Es curioso que ya José Naranjo (2009a, 296-297) recoja que allá por 1998, cuando llegaban a Fuerteventura y Lanzarote barquillas con inmigrantes, se pudiera escuchar por la calle frases como 'nos invaden los moros', 'vienen a robar nuestras mujeres y a quitarnos los trabajos' o 'ya no se puede salir a la calle tranquila', pese a que existiese también cierta simpatía por aquellos chicos que arriesgaban su vida para venir a España. Este contexto de inseguridad sobre el migrante, amplificado por los discursos racistas, ha significado que 'el migrante se (haya) configurado como destinatario paradigm ático del sistema penal' (Brandariz y Fernández, 2010: 274).

De hecho, para José Ángel Brandariz García y Cristina Fernández (2010: 277) el estatuto jurídico del migrante lo reduce a la condición de mera fuerza de trabajo, ya que sólo puede mantenerse en el ámbito de la legalidad en la medida en que desarrolle un

empleo, y que éste sea regular, configurándolo más que como 'no -ciudadano', como 'no -persona', ya que no cuenta con derechos de los que sí disponen vagabundos, toxicómanos y pobres. Además, el contexto social provoca que se sobre-represente la criminalidad de los migrantes, haya más posibilidades de que sean condenados a prisión provisional o de que, debido a sus situaciones personales, no puedan acceder a la semilibertad o libertad condicional en las últimas fases de sus sanciones. Un dato interesante nos los muestra Kitty Calavita (2007, 103) que alertaba que en el año 2000 en España e Italia había en prisión un número 25 veces mayor de inmigrantes que en el porcentaje que representaban en el conjunto de ambos países, denunciando que para muchos de ellos su único delito era ser 'indocumentados' 367 .

2. Notas metodológicas

A la hora de realizar este texto partimos de la existencia de un discurso hegemónico que no sólo ha simplificado, homogeneizado, deshumanizado y criminalizado el movimiento migratorio a España, sino que, como asegura José Naranjo (2009a), ha afectado a la propia imagen que se tiene de Europa en África, mostrando un continente sin miseria, una desigualdad material cada vez mayor a ambas orillas del Mediterráneo y un modo de vida consumista. Europa se ha erigido como modelo a seguir, una especie de Edén o El Dorado y ha actuado como elemento motivador para emprender viajes al 'Viejo Mundo' (Koui, 2013; Inongo -vi-Makomè, 2017) y perpetuar toda una visión estereotipada negativamente por el negro en la propia África (Any, 2017; Karamoko, 2017).

Por otro lado, somos conscientes del rechazo que genera todo este discurso mediático y el estigma que intenta generar entre los propios migrantes. Un estudio publicado en 2008 por Cogo, Losa y Wulfhorst, señalaba que los inmigrantes entrevistados no se sentían reconocidos con la delincuencia o con la pobreza con la que aparece el colectivo en los medios. Así mismo, reclamaban que son más que folclore y denunciaban que los medios de comunicación, siendo capaces de crear imaginarios

367 El Instituto Nacional de Estadística en 2009 ya señalaba la alta desproporción que existía entre número relativo de migrantes en España con respecto al total de la población y del número de migrantes presos con respecto al total. En España en 2009 según el Instituto Nacional de Estadística los extranjeros eran el 12% de la población residente y el porcentaje de reclusos extranjeros era del 35,2%. Además, en 2007 el porcentaje de extranjeros en las cárceles era del 73% en Luxemburgo, del 69% en Suiza, del 53% en Chipre, del 44% en Austria, del 42% en Bélgica o del 40% en Estonia (Brandariz y Fernández, 2010: 275).

sociales y practicando lo que se conoce como una 'colonización de la memoria por parte de los medios', llegaba a afectar negativamente a su propia memoria, tanto individual como colectiva.

Nuestro propósito, en este contexto, es mostrar una visión alternativa a este fenómeno a través del análisis de las obras literarias que han sido escritas por negroafricanos y negroafricanas afincados en España. Esta tarea no supone, ni mucho menos, la primera que desde la Academia analiza discursos alternativos de migrantes negroafricanos. Marian del Moral (2016), por ejemplo, plantea cómo de la necesidad de luchar contra los estereotipos y prejuicios existentes en el imaginario español en general y andaluz en particular, y desde una 'africanidad periférica' 368 surgen videos domésticos, participativos y 'video films' que generan flujos culturales transnacionales y de información que escapan de las tradicionales lógicas racistas y eurocéntricas.

El análisis de la literatura producida por migrantes cobra una especial relevancia por su poder para contrarrestar y/o combatir todo el universo simbólico y todos los estigmas y estereotipos producidos sobre ellos por varios motivos. El primero de ellos es porque la literatura, construida con lenguaje, tiene como una de sus funciones fundamentales la comunicativa, así como su 'voluntad de transmisión' (Hierro, 1999: 104). Lo literario, por tanto, es un hecho del lenguaje, y en relación con una práctica social como la práctica literaria se produce una comunicación en tanto en cuanto hay una producción de sentido de unos sujetos individuales y colectivos determinados (Borra, 2009: 39-40).

En segundo lugar, tenemos que tener en cuenta que la literatura es un reflejo de las ideas de una sociedad, 'las expresas y las ocultas, las concretas y las abstractas, las realizadas y las frustradas' y de ello se deriva su necesidad y su función social, ya que, en el caso concreto del literato africano, hay una consenso generalizado desde hace décadas de que éste 'no puede concebir el escribir sólo en función de su autorrealización, puesto que escribe desde y para el pueblo' (Ndongo, 1984:24 -25). Trascender del mero ejercicio artístico se traduce en términos de utilidad so cial, ya que permite 'a la sociedad orientarse en la realidad' siendo clave para la transformación colectiva y la conformación de una memoria colectiva que, como se planteó con anterioridad, es entendida en términos racistas (Tchalou, 2014: 377).

368 En el contexto de la migración; realizado por negroafricanos; y con unos medios de comunicación propios.

Es necesario señalar que no estamos ante literatura africana producida en África. En el caso de los migrantes negroafricanos/as y de la literatura que producen debemos destacar que éstos/as deben enfrentarse a una exclusión aún mayor, y es que se sitúan en lo que Goytisolo denominó como non-land y que 'los sitúa fuera incluso de la posición de poder centro/periferia ya que son seres de fuera de casa ( metoikos ), de ningún lado' (Díaz Narbona, 2015: 137). Por no añadir una discriminación mayor, y es la de producir literatura en español que no puede inscribirse en un grupo cada día más reconocido como es el de la literatura de Guinea Ecuatorial 369 .

La literatura que va a ser analizada se enmarca, por un lado, en el fenómeno de diasporización o 'surgimiento diaspórico' de una nueva cultura, que nace del desplazamiento y que da como resultado un cargado carácter nómada a la produccción. Este cargado carácter nómada por parte del 'recién llegado' es concebido como amenaza y es en este contexto en donde se produce una verdadera lucha en el ámbito político, racial, social y cultural. La literatura que 'narra el desplazamiento, […] se inscribe en la fractura y en la herida del desplazamiento' desafiando nociones como las de identidad cultural o incluso la propia credibilidad de Occidente (Toro, 2010: 15-17).

Por otro lado, esta literatura escrita por negroafricanos/as que han vivido el hecho migratorio ilustra un 'conflicto' desde la perspectiva discursiva, ya que se evidencian interpretaciones contrapuestas de una realidad social y política muy concreta (ZapataBarrero, 2009: 51), y que podríamos denominar como un conflicto eminentemente desigual, ya que la interpretación de los verdaderos protagonistas queda relegada a la invisibilidad o a un segundo plano.

En esta misma línea, es importante reflexionar sobre el hecho de que no sea sino a través de la literatura (gracias a editoriales con menor impacto 370 y escasa recepción) por la que los migrantes encuentran un medio para expresarse y entrar en conflicto con los discursos hegemónicos. Además, lo hacen a través de la literatura en el momento en el que este medio a distancia, ha perdido en la actualidad su papel como descriptora e

369 'La literatura africana de expresión española (o literatura africana de expresión castellana ) fue, hasta mediados de los años noventa, la gran ausente del debate crítico y teórico en torno a la literatura africana en general, o a las literaturas hispánicas' (N'gom, 2003). A ello hay que añadir la situación de autores como Inongo-vi-Makomè, que no sólo no son ecuatoguineanos, sino que escriben en una lengua que no es oficial en su país (en este caso Camerún) hallándose una situación mucho más difícil que sus compañeros y compañeras del país vecino.

370 Es precisamente su 'cosificación no mercantil', una muestra su autonomía y la veracidad de tratarse de un sincero cuestionamiento de la sociedad de la que nace, pese a la distancia radical que presenta con la propia sociedad, y la posible incomunicación colectiva que puede generar entre ella y su entorno (Borra, 2009: 48).

interpretadora de la realidad que gozaba con anterioridad (Lyszczyna, 2004: 723-724). Es justo en estos momentos, cuando la primacía de la transmisión de la información la ocupan otros medios de comunicación, cuando la literatura deja un espacio ínfimo a la contestación literaria de los negroafricanos, poniendo en evidencia la existencia de jerarquías de tipo epistémico (Quijano, 1991), de tipo lingüístico (Mignolo, 2000), de tipo estético y relacionados con los propios medios de comunicación globales (Grosfoguel, 2013) 371 .

Al hilo de lo señalado por Leonora Miano (2016) en la Jornada Internacional de la Francofonía de la Universidad de Copenhaghe, debemos ser conscientes de que sería un error pensar que todo texto africano es un testimonio, ya que la literatura africana es, ante todo, compleja. Sin embargo, la importancia que aún tiene la experiencia vivida en el contexto español y la crítica social en la literatura africana, así como la forma de 'diario íntimo' con el que frecuentemente se presentan los testimonios analizados, nos permite realizar una 'observación interior más auténtica y transparente' del es critor y acercarnos 'a la realidad humana hecha escritura' (Hierro, 1999: 123).

A la hora de analizar las obras partimos de la Sociocrítica, que establece conclusiones que parten de la consideración de la literatura como fenómeno social. Son diversas las relaciones que se pueden establecer entre literatura y sociedad, aunque básicamente se reducen a dos: el análisis puede pretender ilustrar la sociedad utilizando el texto literario como un documento de época o establecer conclusiones acerca de la obra basadas, en último término, en las relaciones que se presumen entre las estructuras literarias y las sociales (Garrido, 2011: 42). En este particular, consideramos que la literatura creada en contextos migratorios y que tienen esta situación como escenario de la obra nos permite observar cómo se conforma la ciudadanía en España, los criterios de inclusión y exclusión y de qué manera se construye un discurso alternativo al hegemónico (Nejamkis, 2012: 8). ¿Qué sabe la literatura? O más bien… ¿De qué manera pretend e transgredir o alterar el discurso dominante? (Angenot, 2015: 266).

371 De esta manera se privilegia la forma occidental de entender el mundo, se evidencia la primacía de las lenguas occidentales, en tanto en cuanto las obras literarias analizadas son escritas en lenguas europeas, se inferiorizan narrativas como las del fenómeno migratorio desde una perspectiva protagonista o se privilegian los medios de comunicación occidentalizados.

367

3. Miradas alternativas del proceso migratorio: una escritura desde los márgenes del 'centro'.

Las obras literarias que versan sobre la migración africana a España y que han sido escritas por sus propios protagonistas 372 nos acercan a la realidad migratoria desde puntos de vista que rompen con la narrativa hegemónica que emana de los medios de comunicación. Frente a una visión monolítica y homogénea del fenómeno, a través de sus textos nos muestran una realidad más compleja que desmonta mitos acerca de este flujo migratorio tanto a uno como a otra orilla del Mediterráneo o el Atlántico. La poesía, la prosa, el cuento y la imagen (fotografía e ilustraciones), el carácter de crónica o de diario íntimo, así como el rico y variado uso de idiomas alternativos al castellano, que enriquece no sólo la transmisión de la experiencia vivida, sino el propio lenguaje, son características de estas obras.

La identidad, así mismo, juega un papel imprescindible en algunas de estas obras. El africano/a, lejos de tener la intención imponer su cultura y toda su cosmovisión, la aprovecha para defenderse de las injusticias sociales a las que tiene que hacer frente, configurándola en lo que Inongo-vi-Makomè (2006; 200 0) denomina como el 'muro de contención'; y la mantiene abierta, tanto para compartirla con el resto de la población nativa, como para modelarla ante las aportaciones autóctona. El lenguaje deja de ser concebido como una barrera: es ahora un instrumento de comunicación. La 'amenaza' africana se queda atrás ante la lectura de estas obras, que evidencian la existencia de personas que no sólo tienen que hacer frente a unas condiciones materiales más desfavorables, sino también a un discurso social que los criminaliza y los señala antes de haber cometido alguna falta.

3.1 Rompiendo clichés: ¿tiene siempre la migración africana a Europa como destino?

' Hay muchas leyendas africanas que comienzan así, con un éxodo, pero también los mitos europeos están llenos de pueblos que buscan un lugar para vivir. También en eso las leyendas se hermanan ' (Agboton, 2005: 14)

372 Para este trabajo hemos optado por analizar las siguientes obras: M Dia (2015). 3052 . España: Hahatay, son risas de Gandiol; A Agboton (2005): Más allá del mar de arena. Una mujer africana en España . Barcelona: Lumen; P Cissé (2008): La Tierra Prometida / Diario de un Emigrante. La Terre Promise/ Journal d'un Émigrant . Cádiz: Diputación de Cádiz. Servicio de Publicaciones; y S Beyo e I Aguilar (2017). Salomón. De Camerún a Tarifa . Jaén: Editorial Libros.com.

Frente al discurso hegemónico que plantea la migración africana en términos de 'avalancha' y peligro, y en la que Europa aparece como meta única de estos movimientos de población, los textos analizados nos muestran la existencia de una migración intraafricana que se puede concebir o bien como un paso previo muchas veces obligado para llegar a Europa, o como un objetivo para progresar económicamente sin tener en mente la llegada a algún país occidental. De hecho, como asegura Emma Martín Díaz (2013: 175), esta migración entre regiones y Estados dentro del continente es mucho más relevante de aquella a Europa que representa sólo el 25% y cuyas causas estructurales no podrían explicarse sin atender a los procesos coloniales que se han vivido en el África Subsahariana. Como asegura Mbuyi Kabunda (2007), en África hay un 'extraordinario potencial migratorio' como demuestra que no sólo los flujos migratorios entre países africanos son más relevantes, sino también las peticiones de asilo y refugio. En palabras del mismo autor (2007):

'Muchos de los migrantes subsaharianos se quedan de una manera duradera en los países del norte de África, y en particular en el espacio saharo-saheliano revitalizando el desierto convertido en zona habitable, y sólo una minoría se dirige hacia Europa. Por lo tanto, hay que abandonar el argumento repetido hasta la saciedad por algunos dirigentes europeos de que 'sus países no pueden aco ger a toda la miseria del mundo'. La cruda realidad es que el 75 por ciento de los migrantes africanos viven en los países del continente'.

Agnès Agboton (2005) en su obra Más allá del mar de arena. Una mujer africana en España nos muestra a través de sus vivencias una migración a España que escapa de la tradicional visión que nos muestran los medios de comunicación. Por un lado, estamos ante una mujer que decide migrar sin el objetivo de escapar de un África Subsahariana que ha sido representada en términos de miseria y pobreza. Tampoco viaja a Europa formando parte de un 'grupo homogéneo' de subsaharianos ni como 'acompañante' de hombres migrantes, 'madre' o 'prostituta'. Por otro lado, realiza este viaje en avión, rompiendo con la tradicional imagen de l a 'patera' o el 'cayuco' que acompaña la llegas de personas negroafricana y, siendo una persona procedente de Benín, se ha desplazado a Costa de Marfil en ocasiones previas. Este patrón de migración a Europa no es una excepción y, sin embargo, su relato personal destroza el relato mediático sobre el desplazamiento africano

Por otro lado, también tenemos en cuenta la existencia de un nomadismo bifásico, que lo entendemos como la realización de una primera migración a un núcleo con un desarrollo económico mayor al del lugar de origen y como paso previo a llegar a Europa. Frente a un relato que, más allá del acto de saltar la valla, señala en ocasiones el asentamiento de grupos de subsaharianos en el monte Gurugú (Marruecos) cerca de la frontera de Melilla, relatos como el de Salomón Beyo a través de su obra Salomón. De Camerún a Tarifa (2017) muestran la existencia de toda una experiencia vivida de migraciones intra-africanas mucho más compleja de lo que nos llega de los medios de comunicación.

Salomón, durante su camino a Europa acabará asentándose en diversos núcleos de población que, más que debido al desarrollo económico del lugar, no se podrían explicar si no fuera por su situación geográfica intermedia entre su punto de partida y el previsto de llegada. En este viaje de 8.000 kilómetros, Salomón trabajará en ciudades como Bamako, Fez o Rabat y de profesiones tan diversas como peón y encargado de obra o cortando 'algo que se parecía a la caña de azúcar' y sufriendo distintas discriminaciones como por ejemplo, no poder mirar a las mujeres mientras trabajaba (op. cit.: 140).

Imagen 1: recorrido realizado por Salomón Beyo a Europa

Fuente: Salomón Beyo e Ignacio Aguilar (2017). Salomón. De Camerún a Tarifa . Jaén: Editorial Libros.com, p. 19.

Otras obras como las de Mamadou Dia (2015) y Pathé Cissé (2008) si que nos muestran una migración más relacionada con el viaje en cayuco, en este caso concreto a las Islas Canarias. A través de sus obras, se nos presenta la idea de que Europa y España son construidas medi áticamente también en Senegal como el 'El Dorado' antes mencionado, lo cual no podría explicarse si no atendemos a la existencia de una jerarquía global de los medios de comunicación. Esta imagen idílica de Europa unida a la concepción del proyecto migratorio como un proyecto más familiar que personal se ve reflejada en el siguiente fragmento:

'Al final, el virus tan intenso de ir a España me atacó dejándome sin elección y, sin pensarlo demasiado, tomé la decisión de marcharme. Tal vez la única razón era que si me quedaba sería la vergüenza de mi familia, pues todos los jóvenes se jugaban la vida a cambio de sacar adelante a sus familias' (Dia, 2015: 30).

En una carta a su hermano Assane en diciembre de 2009 le pide que 'por favor, ni vendas tu negocio ni hagas locuras, como subirte a una patera para venir a Europa', ya que realmente el propio Mamadou se arrepiente y asegura que el futuro está en África. Critica profundamente la imagen que se vende de Europa en los medios de comunicación y le interpela dir ectamente: 'Assane, no te creas, Europa también tiene su pobreza, que esconde es sus rincones y en sus barrios' 373 (Dia, 2015: 96).

373 Una versión de la carta está disponible en abierto en el enlace web, publicada en 2013 y con el título '3052, Carta a mi hermano Assane, Mamadou Dia' en https://www.youtube.com/watch?v=kU04hXs7ayY

Enrique Fábregas. Acrílico (30 x 40 cm). En: Pathé Cissé (2008). La Tierra Prometida / Diario de un Emigrante. La Terre Promise/ Journal d'un Émigrant. Cádiz: Diputación de Cádiz. Servicio de Publicaciones, p. 107.

Pathé Cissé, que también viajó en cayuco desde las costas senegalesas hasta las Islas Canarias, señala a través de sus páginas esa misma visión y consideración de la llegada a España como un fin en sí mismo, mostrando el desconocimiento de partida que existe entre los migrantes sobre las situaciones de injusticia a las que se enfrentan sus compatriotas en unos países que no los conciben como ciudadanos de primera. Estando recluido en España, Cissé (2008 : 45) escribirá ilustrando la última etapa de su viaje en pirogue , que 'nous allions toucher terre, cette terre qui nous est chère et que tous ceux qui étaient sur cette pirogue rêvaient de toucher' 374 (2008: 45).

3.2 De amenaza a personas amenazadas: el crimen de ser migrante

El contexto del que nacen estas obras es un contexto en el que, en términos generales, 'la inmigración extrajera en España tiene características esperables de una inmigración económica: concentración en las edades centrales de la vida y elevadas tasas

374 ' Pronto tocaríamos tierra, esta tierra que nos era tan querida y que todos los que estaban en el cayuco soñaban tocar ' (Cissé, 2008 : 44)

Pathé Cissé también manifiesta cuando están ante España cómo se está gestando la realización de un sueño, llegar a España, sin ser consciente de las dificultades que podría encontrar en el país. 'l'Espagne était devant nous avec ses montagnes mais nous avions réussi, oui, nous avions réussi. Grâce à Dieu'/'España está frente a nosotros con sus montañas ¡Lo habíamos logrado!, ¡si! ¡lo habíamos logrado gracias a Dios! (Cissé, 2008 : 42-43).

372

de desempleo, tanto para varones como para mujeres' (Malo, 2012: 189). Pese a que existe una importante segregación ocupacional, discriminación salarial y hay mayor temporalidad entre los trabajadores migrantes (Martín Román, 2012: 223), el discurso mediático sólo ha atendido a este colectivo una vez llega a Europa o está camino de ello (en el Atlántico o en el Mediterráneo) concibiéndolos como una amenaza y olvidando qué ocurre con estas personas una vez están en territorio nacional y discriminando sus propias visiones sobre el trayecto.

De hecho, para Mamadou Dia (2015) España fue el primer lugar en el que sintió hambre y donde durmió en la calle. Su situación fue incómoda y angustiosa, pues debían pasar tres años para tramitar la solicitud de un permiso de residencia para vivir y tener derecho a trabajar. ¿Por qué entonces, el gobierno los traslada a la Península a sabiendas de que iban a ser unos 'sin papeles'? Sin duda, porque de esta maner a se crea una masa de trabajadores que serán capaces de ejercer oficios sin derechos reconocidos y por un salario menor. Se consolida de esta manera una injusticia que hunde sus orígenes en la época colonial y se basa en la mayor libertad que las personas de un Norte Global tienen para desplazarse frente a la del Sur Global, que históricamente se han desplazado hacia el centro desde la periferia de este sistema mundo, de forma forzosa y 'voluntaria'.

La suerte de Salomón no fue mejor. ¿Cómo era posible que acabara en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) recluido, sin posibilidad de salir ni de contactar con su familia? ¿Qué delito había cometido el que meses atrás se dedicaba a llevar a cabo proyectos en África para empresas europeas y norteamericanas? ¿Por qué agredía la policía a algunos compañeros suyos? La experiencia de su llegada a España es la materialización de un discurso que concibe al migrante como amenaza. Salomón fue culpable, no sólo antes de cometer algún de delito que no cometió, sino también después de haber arriesgado su vida en un camino de 8.000 kilómetros recorridos en África y un viaje en una balsa con parches por el Estrecho de Gibraltar.

Agnès Agboton también será muy crítica con el racismo existente en la sociedad española y, pese a que su experiencia no es la de aquellos que viajan en cayuco para buscar un futuro mejor para ellos y para sus familias, mostrará mucha empatía con ellos al considerar que es consciente de los problemas a los que se enfrentan y a los intentos que existen en España de 'asimilación', frente a una integración que no respeta la cultura del que viene y no ven en ella una fuente de enriquecimiento individual y social (2005: 95).

'Sé de dónde proceden los hombres de las pateras, sé que los mueve; pero también sé adónde van y cuál será el terrible final de sus sueños. África no es una tierra fácil, pero Europa también puede ser un lugar terrible' (Agboton, 2005: 18).

Mamadou Dia se encontró ante un mundo dominado por la presión y la prisa, y en donde se había perdido el contacto con la naturaleza: ya a los pies les era imposible entrar en contacto con la tierra, el asfalto se situaba entre ambos. Además, debió vivir una etapa de soledad en la que uno encuentra dificultades para contactar con los suyos y echa de menos a la familia y al país. En 3054 nos regala estos versos que ilustran la situación de soledad, desprotección y desesperación que sienten muchos migrantes cuando llegan a España:

Soledad es su nombre Su color oscuro como la noche Tiene el corazón grande y sensible Siempre me acompaña cuando me ve solo Su voz dulce me ahoga Aunque no quiera la escucho La conversación con ella es incansable Habla mucho de sus hermanas Tristeza y desesperación Soledad tiene mucha fuerza Y mucho cariño Me invita a sus conciertos Y espectáculos de silencio Los hijos de mamá Los que no valoran lo que tienen Los inmigrantes, incluido yo mismo Los que luchan día a día sin triunfar Son sus preferidos (Mamadou Dia, 2015: 104)

Es ilustrativo que Pathé Cissé terminara de escribir su obra La Tierra Prometida/ Diario de un Emigrante. La Terre Promise/ Journal d'un Émigrant (2008) en el decimoctavo día de estancia en un centro de internamiento coincidiendo la redacción del

374

libro con su cumpleaños y enfadado por la triste situación que estaba viviendo: incomunicado, encerrado y recibiendo un nuevo nombre, número 26. ¿Cómo era posible que las instituciones españolas despersonalizaran de esa manera a personas venidas de otros territorios?

A través de estos relatos, se pone de manifiesto cómo son realmente los migrantes subsaharianos los que sufren las amenazas y coacciones de un sistema organizado que los deshumaniza, justificando sus actuaciones hacia ellos a través de una narrativa previa que los cataloga como amenaza. Además, estos autores y autoras no sólo reflejan su compromiso social a través del contenido crítico de sus obras, sino que en España realizan actividades relacionadas con el voluntariado y con el fortalecimiento de las redes de solidaridad entre la población migrante y con África. Así, entre una diversidad de actuaciones, Salomón Beyo, por ejemplo, preside la asociación El Mundo y África Trabajan (ELMAT) realizando proyectos de cooperación internacional para el desarrollo sostenible; Mamadou Dia trabaja como voluntario en España y ha fundado la ONG Hahatay. Son risas de Gandiol que elabora proyectos en Senegal; Pathé Cissé es voluntario de Cruz Roja y Agnès Agboton, entre otras actividades, participa como narradora en escuelas, bibliotecas y otros foros para hacer visibles las culturas africanas en España. La amenaza es mayor en España para los migrantes, y en África para los negroafricanos, confirmando que no sólo existen países periféricos, sino también 'personas periféricas' o alejadas intencionadamente del centro del sistema.

3.3 Críticas a una sola historia. La construcción de una memoria colectiva racista en España.

Tal y como asegura el historiador granadino Juan Sisinio Pérez Garzón (2010: 5261), las memorias colectivas en Occidente se han caracterizado por su profundo eurocentrismo, la importancia que se le ha otorgado a unos valores considerados occidentales, por el peso que se le ha brindado a la figura del Estado-nación como eje vertebrador de estas 'memorias', con todo lo que ello implica en un mundo donde son más las distintas identidades nacionales existentes que estados constituidos en el mundo, y por un profundo androcentrismo que ha primado la visión masculina del pasado en detrimento de la de las mujeres.

Por otro lado y atendiendo al caso español, la experiencia asociada a la presencia negroafricana en el país no ha sido considerada parte de una memoria colectiva común. Tampoco la historiografía ha mostrado un gran interés en este aspecto ni en estudiar las migraciones, desde la óptica de aquellos y aquellas que han tenido a España como un lugar de residencia, de paso, de nacimiento o que la han sentido para patria propia, quedando ausentes sus experiencias de esa memoria 'blanca' o hegemónica (Maroto, Rodríguez y López, en prensa). Aludiendo a E. H. Carr (1986) en ¿Qué es la historia?, convendría recordar que la historia que se escribe o deja de escribir es muy representativa del carácter de una sociedad, por lo que la primera conclusión a la que deberíamos llegar es que, en línea con la imagen mediática del negro y de la migración, la visión en España se ha caracterizado por tener en cuenta este fenómeno sólo desde un enfoque que es claramente excluyente.

Las obras literarias no escapan de esta problemática. De hecho, hay una crítica brutal a la visión 'blanca' del proceso migratorio, a la visión que se ha cultivado en Occidente y que ha tratado al emigrante como mano de obra y ha justificado su inclusión en la sociedad aludiendo a argumentos de carácter económico. Agnès Agboton (2005) señala que 'nadie se pregunta qué necesitan los emigrantes' ni tampoco cuáles son los problemas estructurales de los países de donde salen. Es Occidente el que goza de la 'veracidad' de un discurso injusto sobre los africanos y africanas que olvida que 'tras cada par de manos hay una historia humana que nadie tiene en cuenta'. Sus críticas alcanzan a las narrativas de las ONG s, que denomina como 'colonialismo asistencial' y en donde se construye una representación pasiva de los negroafricanas/as que impide que puede haber un diálogo y un proceso de aprendizaje mutuo:

'Un buen día, hará de eso tres o cuatro años, vimos juntos por televisión el anuncio de una ONG que pedía donaciones. Recuerdo que la voz en off decía algo parecido a 'mandadnos vuestro dinero para que podamos enseñarles a cultivar la tierra', e iba acompañada, claro está, de algunas imágenes de niños famélicos y llenos de moscas. Si no fuera ridículo sería indignante, pero ese es el modo en que los occidentales mayoritariamente se acercan a África. Quienes van a enseñar, a dar y a ayudar no piensan que pueden aprender ni que ahí hay otro mundo por descubrir' (Agbo ton, 2005: 160).

Salomon Beyo (2017) señala precisamente que, entre los dos objetivos de su libro, uno de ellos es que se reconozca la historia vital que hay detrás de cada migrante entre la sociedad española. El otro, que este testimonio ayude a combatir una imagen idealizada de Europa en África que motive el emprendimiento de una empresa muy dura: 'Espero que con lo aquí narrado se conozca un poco mejor lo que ocurre en África. Que cuando la gente vea a un negro por la calle o en un semáforo, piensen en la historia que lleva detrás, en lo que ha sufrido para llegar hasta Europa. […] Asimismo espero que esta historia pueda ser leída en los países africanos y sirva para desanimar a los jóvenes que sueñan con emprender el camino para venir a Europa' (Beyo y Aguilar, 2017: 155-156) ¿Quién se acuerda de ellos cuando mueren en el mar? En Los invisibles de Kolda (2009b) José Naranjo nos plantea uno de los hechos que ilustran hasta qué punto está naturalizada la infravaloración y la deshumanización de los migrantes negros en España. En este obra, el autor comienza con la constatación de la diferente repercusión pública que tiene la muerte de un occidental y la de un africano, poniéndonos como ejemplo los 154 muertos del vuelo 5022 de Spanair que partió un 20 de agosto de 2008, y los 160 jóvenes senegaleses ahogados en alta mar el año anterior a causa del hundimiento de un cayuco. Este trabajo de investigación fue también un homenaje a aquellos caídos y a sus familias, de los que nadie se acuerda. Fue un intento de poner en primera línea de debate político varios hechos que no son menores. La vida y la muerte no valen lo mismo según donde se haya nacido y la repercusión mediática así lo demuestra; y hoy, pese a que las fronteras europeas se encuentran a poca distancia de las playas africanas, nadie se responsabiliza del destino de aquellos que arriesgan su vida cruzando un mar o un océano que año tras año se gana su condición de cementerio.

Izquierda: Nieves de los Santos Zambrano. Acrílico (40 x 62 cm). En: Pathé Cissé (2008). La Tierra Prometida / Diario de un Emigrante. La Terre Promise/ Journal d'un Émigrant. Cádiz: Diputación de Cádiz. Servicio de Publicaciones, p. 97; y derecha: Arturo Redondo Paz. Acrílico (14,5 x 21 cm). En: Pathé Cissé (2008). La Tierra Prometida / Diario de un Emigrante. La Terre Promise/ Journal d 'un Émigrant. Cádiz: Diputación de Cádiz. Servicio de Publicaciones, p. 91.

El mismo autor canario, previamente en Cayucos (2006: 15) planteó la existencia de una 'historia de muertes, de sufrimientos, de desesperación, pero también de éxito y de alegrías ' relacionadas con la migración africana a España, complejizando una historia que ha tenido que combatir el discurso mediático. ¿Quién queda en África? Y, ¿de qué manera afecta que estos proyectos migratorios, concebidos como proyectos familiares, a los propios migrantes y a sus familias? Pathé Cissé (2008) expresa una desesperación que no podría explicarse sin mencionar la inversión familiar que se ha hecho en el plano económico y la presión que genera fracasar en este proyecto migratorio que involucra a más gente, por no mencionar en el plano psicológico la angustia de una madre ante el riesgo que supone que su hijo cruce el mar en esas condiciones y sin saber nadar:

'Quant à moi je pensais à ma famille, à la maison qu'on avait mise en bail à cause de moi, à cause de mon rêve. Si je ne réussis pas ce serait la catastrophe, parce que personne dans la famille ne réussira à reprendre les papiers de la maison et ils

378

ne pourront rembourses l'argent. Ce sera alors tout perdre : ma famille sera obligée de se dés espérer et ma mère n'aura plus le contrôle de mes petites sœurs et par malchance, la tentation, la faim ou le manque de moyens elles deviendront des prostituées et tout cela aura été par ma faute' 375 (Cissé, 2008 : 31-33)

'Ma mère avait oublié que nous avions nos croyances et nos cultures, ma mère avait oublié que la mer ne pouvait pas me tuer, elle répétait que faire ce voyage c'était du suicide ; ma mère avait oublié tout ce qu'elle m'avait appris sur la croyance, je n'av ais pas peur parce que personne, même le plus grand, le plus fort de nous tous ne pouvait dépasser le jour de sa mort. Je n'avais pas peur' 376 (Cissé, 2008: 17).

Una de las características de estas obras, pese a dura experiencia de ser el 'otro' en Europa, es que se intenta mostrar esa historia que hay detrás del migrante desde posiciones que se identifican con la conciliación más que con la confrontación. En este plano, cobra vital importancia la concepción de la identidad para los autores. Leonora Miano (2016) señala la existencia de una concepción más amplia de identidad (considerada como fronteriza y aceptando que el africano/a es, en esencia, un ser híbrido cultural) que alcanza la multipertenencia como bien recoge el término ampliamente utilizado de ' afropea '.

Agnès Agboton, por ejemplo, intenta normalizar el movimiento poblacional aludiendo a la semejanza que existe en determinados mitos fundacionales europeos (al igual que africanos) un éxodo o una migración 377 y utiliza su propia situación familiar como ejemplo del orgullo que supone para ella y los suyos elmestizaje 378 , resultado de movimientos poblacionales, individuales o colectivos, previos. Las diferencias culturales

375 'En cuanto a mí, pensaba en mi familia y en la casa que habíamos hipotecado por causa de mi sueño. Si no lo lograba sería una catástrofe porque nadie en mi familia conseguiría recuperar la propiedad de la casa ni devolver el dinero. Entonces todo estaría perdido: mi familia caería en la desesperación; mi madre no tendría más el control de mis hermanitas que desgraciadamente, por la tentación, el hambre o la falta de medios se prostituirían; y todo sería por mi culpa' (Cissé, 2008: 30 -32)

376 Mi madre había olvidado que nosotros teníamos nuestras creencias y nuestra cultura, había olvidado que el mar no podía matarme. Ella repetía que hacer ese viaje era un suicidio; mi madre había echado en olvido todo lo que me había enseñado sobre nuestra fe. Yo no sentía temor porque nadie, ni siguiera el más grande, el más fuerte de todos nosotros, puede evitar el día de su muerte. Yo no tenía miedo' (Cissé, 2008:

377 'Hay muchas leyendas africanas que comienzan así, con un éxodo, pero también los mitos europeos están l lenos de pueblos que buscan un lugar para vivir. También en eso las leyendas se hermanan' (Agboton, 2005: 14)

378 'Somos una familia, un grupo mestizo. En todos los aspectos que el mestizaje puede adoptar. Y estoy orgullosa de ello. Creo que el color de vuestra piel es el signo, casi una metáfora, del mundo por el que luchamos, por el que hemos luchado vuestro padre y yo' (Agboton, 2005: 19).

379

son concebidas como una inmensa riqueza, como demuestra el uso de palabras en lenguas africanas y en francés (hasta el punto de que la obra de Pathé Cissé está originalmente

escrita en este idioma), enriqueciendo el contenido de la obra y dando mayor complejidad a toda la historia que hay detrás de estas personas.

Un ejemplo que nos puede ayudar a entender esa concepción más abierta de la cultura y esa relación bidireccional, de alimentación mutua entre las culturas de unas personas y otras, colaborando todos y todas en un proyecto de convivencia que sea inclusivo y no excluyente nos lo brida Agboton con el siguiente dicho de la etnia gun:

'Mi padre solía decirme un aforismo gun: 'No puedes estar junto a una hoguera y que te devoren los gusanos'. No quiero pues rechazar la protección de ninguna de

las hogueras que me rodean, y me gustaría que mi pequeña chispa sirviera para mantener alejado el peligro de los gusanos' (Agboton, 2005: 97).

Es a través de ese interés por potenciar lo que tenemos en común y por retroalimentarse de las diferentes culturas por medio del cual se intenta normalizar el

movimiento humano frente a unas lógicas capitalistas y estado céntricas que conciben al migrante como un peligro y mano de obra barata. En cuanto a las migraciones africanas

a España, Mamadou Dia, por un lado las compara con las que realizaban los españoles hacia América Latina en el pasado

379

y, por otro, defiende la condición de migrante a todos los seres humanos, normalizando el movimiento de población:

Todos somos inmigrantes Todos somos caminantes El día hacia la noche y La noche hacia la madrugada Las olas del mar hacia la tierra Las gaviotas hacia los litorales Las mariposas hacia las flores (Dia, 2015: 98)

379 'Muchos pensarán que hacemos este viaje para olvidar para siempre nuestras tierras, pero no es así. Vamos a la búsqueda de un potencial que nos permita volver un día y vivir en África, exactamente lo mismo que hacían los españoles hace pocos años en otros países de Europa y Latinoamérica' (Dia, 2015: 43).

4. Reflexiones finales

El discurso mediático sobre las migraciones y los migrantes en España se caracteriza por ser un discurso que homogeniza, simplifica y criminaliza al colectivo. Los conceptos utilizados para referirse a este grupo tienen una gran carga performativa y los presenta como una amenaza para los valores occidentales y el propio proyecto europeo. Además, las noticias que se refieren a la población migrante están estrechamente ligadas a contextos de violencia, potenciando una imagen estereotipada o identidad negativa que trata, no sólo a los migrantes, sino a aquellas personas que no cumplen un patrón 'nacional' como elementos exógenos y nocivos.

Las personas migrantes son también presentadas como personas que reciben la acción, tienen siempre una actitud pasiva ante los acontecimientos y en muy escasas ocasiones se les da voz o se las presenta como individuos (al margen de que formen parte de una colectividad determinada). En el caso concreto de las mujeres, éstas son presentadas como 'madres' y, cuando son trabajadores, en muchas ocasiones relacionadas con el mundo de la prostitución.

Por otro lado, los medios de comunicación contribuyen también a mitificar un modelo de vida muy determinado (el occidental) entre los propios africanos y africanas que actúa como un elemento motivador para emprender el viaje migratorio. Estos medios de comunicación priorizan una cosmogonía 'occidental' que aboga por determinadas estéticas, epistemologías o lenguajes que relegan a la invisibilidad la producción de discursos alternativos de los migrantes negroafricanos y negroafricanas.

Es en este contexto en donde surge el interés por analizar las obras literarias de aquellos migrantes provenientes del África Subsahariana que, a través de sus creaciones, pretenden mostrar una visión mucho más compleja y justa del proceso migratorio. Autores como Pathé Cissé, Agnès Agboton, Mamadou Dia o Salomón Beyo crean, a través de sus propias experiencias vitales, un discurso alternativo en el que destacan varias cuestiones que ponen en entredicho el discurso hegemónico racista de los medios de comunicación españoles.

En primer lugar, estas obras muestran las diversas rutas migratorias que se emplean para llegar a Europa y la existencia de un sinfín de migraciones intra-africanas que no forman parte del discurso mediático. Hay una historia detrás de cada migrante, ni todos abandonan el continente por la pobreza ni todos lo hacen en masa ni todos dejan África en un momento determinado para embarcarse a Europa. Cada historia estará marcada por unas causas concretas sin olvidar la generalidad en la que se inscribe.

En segundo lugar, la cultura de los migrantes no es auto-concebida como un problema para la sociedad española. Es más, consideran toda su cosmogonía como potencial 'puente cultural' entre dos continentes, en donde el lenguaje es visto como una herramienta para la comunicación y no como una barrera y en donde la cultura es moldeable propensa a ser compartida para el enriquecimiento mutuo.

En tercer lugar, frente a un discurso que presenta a los y las migrantes como amenazas, las obras muestran a unos individuos que se ven amenazados por una legislación que los criminaliza y una sociedad que aspira a asimilarlos en vez de aprender de la diversidad cultural que generan en el territorio español. El discurso que los concibe como amenaza acaba por justificar unas políticas represivas contra ellos, en donde la reclusión en centros de internamiento es un claro ejemplo.

Por último, la historia de vida de cada uno de ellos ilustra una historia llena de redes de solidaridad que son potenciadas para hacer frente a muchos problemas existentes a uno y otro lado del océano. Los africanos y africanas han vivido más allá de su salto a la valla o su llegada en avión, pirogue y sus escritos de denuncia no dejan de ilustrar que, además de ser representados y muchas veces tratados como unos 'sin papeles', son también considerados unas personas 'sin historia'. Poner en valor sus experiencias vitales a través de sus obras puede ayudar a combatir una memoria colectiva en España y en Europa que tiene unas claras connotaciones racistas.

6. Referencias bibliográficas

A Agboton (2005): Más allá del mar de arena. Una mujer africana en España. Barcelona: Lumen.

A Borra (2009): 'Comunicación y literatura: decir lo indecible'. La Torre del Virrey: revista de estudios culturales , 6, páginas de 39 a 50; recuperado el día 15 de octubre de 2017 de http://www.latorredelvirrey.es/wp-content/uploads/2016/05/6.arturo.borra\_.pdf A Granados Martínez y M Granados Lerma (2013): 'La inmigración extranjera informada por los media en España. Nuevos apuntes para comprender su representación'. En A Granados (Ed.) Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicación . Madrid: Trotta, páginas de 19 a 37.

A Inzunza Moraga y R Browne (2017): 'Hacia un periodismo intercultural desoccidentalizado. Medios de comunicación y construcción de identidades', en Chasqui. Revista Latinoamericana de Comunicación , 133, páginas de 229 a 245; recuperado el día

20 de septiembre de 2017 de https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5792168.pdf A Olmos Alcaraz (2013): 'Pateras, embarazadas y prostitución': representaci ones y discursos sobre la mujer inmigrante en la televisión española, en Fonseca, Journal of Communication , 7, páginas de 72 a 99; recuperado el día 1 de agosto de 2017 de http://revistas.usal.es/index.php/2172-9077/article/view/11706/12117

A Olmos Alcaraz (2012): 'Discurso político e inmigración: análisis crítico de discurso a propósito de la reforma gubernamental realizada al sistema de salud pública en España'. En Discurso & Sociedad , Vol. 6(4), páginas de 739 a 758; recuperado el día 4 de noviembre de 2017 de http://www.dissoc.org/ediciones/v06n04/DS6%284%29Olmos.pdf

A Olmos Alcaraz (2007): 'La inmigración extranjera en el discurso político de Andalucía: un análisis del debate parlamentario'. En R Zapata -Barrero y TA. van Dijk (Coord) Discursos sobre la inmigración en España. Los medios de comunicación, los parlamentos y las administraciones . Barcelona: Edicions Bellaterra, páginas de 129 a 155.

A Quijano (1991): 'Colonialidad y modernidad/racionalidad'. En Perú indígena , 29, páginas de 11 a 29.

A Sar (2016): La construcción mediática de los inmigrantes en Iberoamérica, en Revista Internacional de Comunicación y Desarrollo , 3, páginas de 25 a 39; recuperado el día 23 de septiembre de 2017 https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5315864.pdf

ÁL. Martín Román (2012): 'A nálisis económico del derecho, economía laboral e inmigración'. En FJ Matia Portilla (Director) Crisis e inmigración. Reflexiones interdisciplinares sobre la inmigración en España . Valencia: Tirant Lo Blanch

B González de Garay y JC Alfeo (2012): 'Complejos de inferioridad y superioridad: Estudio comparado de la representación del personaje inmigrante en Fawlty Towers y Aída, entre la xenofobia y la parodia'. En Revista Comunicación , 10 (1), año 2012, páginas de 929 a 942; recuperado el día 25 de septiembre de http://www.revistacomunicacion.org/pdf/n10/mesa5/074.Complejos\_de\_inferioridad\_y\_ superioridad-

Estudio_comparado_de_la_representacion_del_personaje_inmigrante_en_Fawlty_Towe rs_y_Aida_entre_la_xenofobia_y_la_parodia.pdf

C Barker (2003) [1999]: Televisión, globalización e identidades culturales . Barcelona: Paidós.

D Cogo, S Losa y C Wulfhorst (2008): 'Migraciones en los medios de comunicación: percepciones y propuestas sobre la ciudadanía de los migrantes'. En D Cogo, M Gutiérrez

y A Huertas (Coords.) Migraciones transnacionales y medios de comunicación . Madrid: La Catarata.

  • D Ndongo-Bidyogo (1984): Antología de la literatura guineana . Madrid: Editora Nacional.

E Márquez Lepe, (2007): 'La gestión parlamentaia del discurso político sobre inmigración en España'. En R Zapata -Barrero y TA. van Dijk (Coord) Discursos sobre la inmigración en España. Los medios de comunicación, los parlamentos y las administraciones . Barcelona: Edicions Bellaterra, páginas de 93 a 128.

E Martín Díaz (2013 ): 'Panorama de las migraciones africanas'. En VVAA Repensando África. Perspectivas desde un enfoque multidisciplinar . Andalucía: Fundación Habitáfrica, páginas de 157 a 175.

EH Carr (1986): ¿Qué es la historia? México: Fondo de Cultura Económica.

F Toro (2010): 'El desplazamiento de la literatura, la literatura del desplazamiento y la problemática de la identidad'. En Extravío: revista electrónica de literatura comparada , 5, páginas de 8 a 30, recuperado el día 10 de octubre de 2017 de https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3675298.pdf

FJ García Castaño y L Chovancova (2013): 'Representación de la interculturalidad en el discurso mediático: la inmigración extranjera a escena' , en A Granados Martínez (Ed.) Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicación . Madrid: Editorial Trotta.

FJ García Castaño, A Granados Martínez, A Olmos Alcaraz y R Martínez Chicón (2014): 'Cuando no hablamos de integración: análisis de la imagen del alumnado 'inmigrante' en la prensa en España'. En Estudios sobre el Mensaje Periodístico, 20 (2), páginas de 1081 a 1101; recuperado el día 9 de octubre de 2017 de

  • http://revistas.ucm.es/index.php/ESMP/article/view/47051/44122
  • HD Any (2017): « Identités postcoloniales et racisme dérivatif selon Frantz Fanon». En, C Yahot (coord) Mélanges philosophiques . Côte d'Ivoire, Abidjan: Editions L'Harmattan.
  • I Díaz Narbona (2015): 'Escrituras testimoniales africanas en el contexto español: migraciones y extrañeidad'. En I Díaz Narbona (Ed) Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos . Madrid: Editorial Verbum

Inongo-vi-Makomè (2017): Visión del mundo de un africano desde ¿El Edén? Barcelona: Ediciones Carena

Inongo-vi-Makomè (2006): Población negra en Europa. Segunda generación. Nacionales de ninguna nación . San Sebastián: Gak@a Liburuak.

Inongo-vi-Makomè (2000): La emigración negroafricana: tragedia y esperanza . Barcelona: Carena

J Lyszczyna (2004): 'La distancia creciente: La literatura ante los medios de comunicación en directo'. En MÁ Muro Munilla (Coord.) Arte y nuevas tecnología . X Congreso de la Asociación Española de Semiótica, páginas de 723 a 726; recuperado el día 15 de octubre de 2017 de https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/940468.pdf J Naranjo Noble (2009a): 'Llegar a España en cayucos'. En F Checa y Olmos,

J Naranjo Noble (2009b): Los invisibles de Kolda. Historias olvidadas de la inmigración clandestina. Barcelona: Ediciones Península.

J Naranjo Noble (2006): Cayucos . Barcelona: Debate.

JÁ Brandariz García y C Fernández Bessa (2010): 'La construcción de los m igrantes como categoría de riesgo: fundamento, funcionalidad y consecuencias para el sistema penal español'. En: S Palidda y JÁ Brandariz García (dir.) A Iglesias Skulj y JA Ramos Vázquez (coord.) Criminalización racista de los migrantes en Europa . Granada: Editorial Comares.

JC Checa y Á Arjona (eds.) Las migraciones en el mundo . Barcelona: Icaria.

JJ Igartua, M Marcos, S Alvidrez y V Piñeiro (2013): 'Ficción audiovisual, inmigración y prejuicio', en A Granados Martínez (Ed.) Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicación . Madrid: Editorial Trotta.

JL Solana (2009): 'Inmigración y ¿racismo culturalista? Repensando el racismo como discurso', en F Checa y Olmos, JC Checa y Á Arjona (eds.) Las migraciones en el mundo. Barcelona: Icaria.

JM Maroto Blanco, AC Rodríguez Guerra y R López Fernández (en prensa): Movimientos poblacionales en la contemporaneidad . VI Encuentro Internacional de Jóvenes Investigadores en Historia Contemporánea celebrado en Zaragoza los días 7, 8 y 9 de septiembre de 2017.

JS Pérez Garzón (2010): 'Entre la historia y las memorias: poderes y usos sociales en juego'. En JS Pérez Garzón y E Manzano (eds) Memoria histórica . Madrid: CSIC-La Catarata.

K Calavita (2007): 'Law, immigration and exclusion in Italy and Spain'. En Papers: revista de sociología , 85, páginas de 95 a 108; Recuperado el día 10 de octubre de 2017 de http://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n85/02102862n85p95.pdf

L Miano (2016): Vivir en la frontera: conferencias . Madrid: La catarata.

L Nejamkis (2012): 'Estado, migración y ciudadanía: cambios y continuidades en la legislación argentina del último cuarto de siglo'. En Miradas en Movimiento , 6, páginas de 4 a 31; recuperado el 11 de octubre de 2017 de en http://www.aacademica.org/000099/202.pdf

M Angenot (2015 [1992]): ¿Qué puede la literature? Sociocrítica literaria y crítica del discurso social. En Estudios de Teoría Literaria. Revista digital , 4(7), páginas de 265 a 277; recuperado el día 12 de octubre de 2017 en http://fh.mdp.edu.ar/revistas/index.php/etl/article/view/1133/1178

M del Moral Garrido (2016): Representación cultural y mediática de los 'africanos/as' en Andalucía: de la invisibilidad a la auto-representación (Vídeos domésticos, participativos y 'videos films' de Nollywood . Tesis doctoral. Directora: Mª Soledad Vieitez Cerdeño. Departamento de Antropología Social. Universidad de Granada.

M Dia (2015): 3052 . España: Hahatay, son risas de Gandiol.

M Hierro (1999): 'La comunicación callada de la literatura: reflexión teórica sobre el diario íntimo'. En Mediatika , páginas de 103 a 27; recuperado el día 10 de octubre de 2017 de http://www.euskomedia.org/PDFAnlt/mediatika/07/07103127.pdf

M Kabunda (2007): 'Las migraciones africanas: más horizontales que verticales'. En: Pueblos. Revista de Información y Debate, 28; recuperado el día 1 de noviembre de 2017 de http://www.revistapueblos.org/old/spip.php?article671

M Martínez Lirola y A Olmos Alcaraz (2015): 'Sobre menores y mujeres inmigrantes en la radio y la televisión públicas: imágenes sesgadas y ficciones mediáticas'. En Tonos digital: Revista electrónica de estudios filológicos , 29; recuperado el día 9 octubre de 2017 de https://digitum.um.es/xmlui/bitstream/10201/46377/1/Sobre%20menores%20y%20muj eres.pdf

M N'gom (2003): 'Literatura Africana de expresión española'. En Cuadernos Centro de Estudios Africanos, 3; recuperado el día 12 de octubre de 2017 en http://ecuatorialguinea.net/inicio.asp?cd=ni2564

MÁ Garrido (2011): Nueva introducción a la teoría de la literatura. Madrid: Editorial Síntesis.

MÁ Malo (2012): 'Inmigración internacional y mercado de trabajo: algunos aspectos económicos'. En FJ Matia Portilla (Director) Crisis e inmigración. Reflexiones interdisciplinares sobre la inmigración en España . Valencia: Tirant Lo Blanch

N Lorite García (2010): 'Televisión informativa y modelos de dinamización intercultural', En: M Martínez Lirola (ed.) Migraciones, discursos e ideologías en una sociedad globalizada . Alicante: Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

P Ant olínez Merchán y Á Rivero Recuenco (2016): 'La frontera como pretexto: migraciones, riesgos y discursos periodísticos'. En Opción , 32 (9), páginas de 131 a 150; recuperado el día 4 de noviembre de 2017 de https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5891159.pdf

P Tchalou (2014): 'Literatura: medio de comunicación social'. En JM Hernández Díaz y E Eyeang (Coords.) Lengua, literatura y ciencias de la educación en los sistemas educativos del África Subsahariana . Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, páginas de 369 a 381.

P Cissé (2008): La Tierra Prometida / Diario de un Emigrante. La Terre Promise/ Journal d'un Émigrant . Cádiz: Diputación de Cádiz. Servicio de Publicaciones.

R Fajardo Fernández y RM Soriano Miras (2016): 'La construcción mediática de la migración en el Mediterráneo: ¿nociudadanía en la prensa española?'. En Revista Internacional de Estudios Migratorios , Vol.6(1), páginas de 141 a 169; recuperado el día 9 de octubre de 2017 http://repositorio.ual.es/bitstream/handle/10835/4805/LA%20CONSTRUCCION%20M EDIATICA.pdf?sequence=1&isAllowed=y

R Grosfoguel (2014): 'La descolonización de la economía política y los estudios poscoloniales: transmodernidad, pensamiento descolonial y colonialidad lobal'. En B de Sousa Santos y MP Meneses (eds) Epistemologías del Sur (Perspectivas). Madrid: Akal. R Lóp ez Fernández y JM Maroto Blanco (2017): 'Ayudarnos es parte de nuestra cultura'. Estrategias de los migrantes ante la crisis económica: El caso de la población senegalesa en Granada, Revista Internacional de Estudios Migratorios (RIEM) , 7(2), páginas de 188 a 216; recuperado el día 9 de noviembre de 2017 de http://www.riem.es/lib/pdf/esp/ART\_17\_2\_001\_.pdf

R Zapata-Barrero (2009): Fundamentos de los discursos políticos en torno a la inmigración. Madrid: Editorial Trotta

S Beyo e I Aguilar (2017). Salomón. De Camerún a Tarifa . Jaén: Editorial Libros.com.

  • T Karamoko (2017). « Médias et démocratisation de la dépigmentation en Afrique ». En
  • C Yahot, (coord) Mélanges philosophiques . Côte d'Ivoire, A bidjan: Editions L'Harmattan

T Koui (2012): L'Afrique à l'épreuve de l'histoire. Abidjan, Les Éditions Balafons.

TA van Dijk (2016): Estudios Críticos del Discurso: Un enfoque sociocognitivo . En: Discurso & Sociedad , Vol. 10(1), páginas de 137 a 162; recuperado el día 9 de octubre de 2017 de http://www.dissoc.org/ediciones/v10n01/DS10%281%29Van%20Dijk.pdf TA van Dijk (2007): (coord.) Racismo y discurso en América Latina . Barcelona: Gedisa. TA van Dijk (1987): 'La pragmática de la comunicación literaria'. En JA Mayoral (comp) Pragmática de la comunicación . Madrid: Arco, páginas de 171 a 194; recuperado el día 11 de octubre de 2017 de https://www.ucursos.cl/filosofia/2014/2/387210625/2/material\_docente/previsualizar?id\_material=943 883

W Mignolo (2000): Local Histories/Global Designs: Essays on the Coloniality of Power, Subaltern Knowlegdes and Border Thinking . Princeton: Princeton University Press.

La reciente historia de Espaæa como pa s de inmigraci n a travØs de la mirada de Assane (1986-2019): un periplo marcado por la reivindicaci n

(2020). En Raœl Ruiz `lvarez y Elisa Moral Montero (Eds.). Gentes que vienen y van. Estudios en torno a las migraciones: ayer, hoy, maæana . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 308- 321

Sistema de citas: Editorial Universidad de Granada

La reciente historia de España como país de inmigración a través de la mirada de Assane (19862019): un periplo marcado por la reivindicación

INTRODUCCIÓN

La historia de España como uno de los destinos de los flujos migratorios internacionales es reciente pero intensa y ha ido en paralelo a la situación socioeconómica que ha ido atravesando el país. Si bien su inicio se sitúa a finales de los años setenta con el inicio de la democracia, no es hasta principios de este siglo que España pasará a ser el principal destino europeo, pudiendo ya hablar de una "España inmigrante", inclusive Andalucía 380 . Más tarde, acontecerá una crisis económica que se tradujo en un cambio en el signo migratorio del país: al retorno de parte de la población extranjera a sus países de origen o re emigración a terceros, se suma una reactivación de la emigración española a Europa y otros continentes. No obstante, también podemos decir que el grueso de la inmigración que fue llegando en los años anteriores de la crisis decidió permanecer en España, pese a las dificultades. Nuestro objetivo con este capítulo es hacer un repaso de esta breve, pero intensa historia, dando voz a uno de sus protagonistas, Assane Dieng, un hombre de origen senegalés que llegó a España a mediados de los años ochenta. Más que protagonista y testigo de este periodo por lo que él mismo ha vivido, es también un testimonio en plural de toda una serie de experiencias migratorias debido a su activismo y a las reflexiones que ha planteado en voz alta y clara en torno a la población inmigrante en España en general, y de origen africano en particular.

Se suelen distinguir cinco etapas en la España de la inmigración 381 . La primera va de 1978 a 1985, con la formulación de la primera ley de extranjería como requisito previo a la entrada de España en la comunidad europea. Es un periodo en el que el concepto

380 Lorenzo Cachón. La España inmigrante: marco discriminatorio, mercado de trabajo y políticas de integración. Barcelona: Anthropos, 2009

381 Francisco Torres. La inserción de los inmigrantes. Luces y sombras de un proceso. Madrid: Talasa Ediciones, 2011.

' inmigrante ' está aún ligado a la figura del nacional que emigra de las zonas más pobres del país a País Vasco, Cataluña o Madrid 382 . La segunda cubre de 1986 a 1994, cuando el saldo migratorio pasa a ser positivo, rompiendo con la tendencia de las décadas pasadas del siglo XX. La tercera de 1995 a 1999, considera una fase de transición para la etapa crucial que vendría después. Llegamos a la etapa que va de 2000 a 2008, cuando España pasa a ser el principal país receptor en los flujos migratorios internacionales y el Centro de Investigaciones Sociológicas empieza a reflejar que el fenómeno migratorio se erija como uno de los cinco problemas principales de la sociedad española. Desde 2008 hasta el día de hoy podríamos añadir una quinta fase: España ya no es el destino principal de los flujos migratorios, pero aun así el saldo migratorio vuelve a ser positivo y, como se señaló anteriormente, la mayor parte de la población que llegó años atrás apostó por permanecer, como fue el caso de nuestro protagonista Assane. Una población que seguirá combatiendo situaciones de discriminación legal y laboral y todo un entramado de racismo institucional a través, entre otras cuestiones, del asociacionismo.

Así, este trabajo se apoyará en el testimonio de Assane Dieng, que ha sido recogido a partir de una serie de encuentros realizados con él en el pueblo de Zarrafarra (Granada), en la búsqueda de información en distintas hemerotecas (Radio Televisión Española, Canal Sur, Biblioteca de Andalucía, etc.) y en la consulta de un archivo personal que guarda pruebas documentales de muchos de los momentos más relevantes de su etapa en España. Los encuentros fueron grabados en audio (cuatro sesiones que tuvieron lugar en su domicilio durante los meses de abril y mayo de 2019) y contamos con el permiso de nuestro informante. Más que un relato de su historia de vida en España, este trabajo tratará de plantearse como un recorrido de las distintas etapas de la inmigración a España a través del prisma de uno de sus protagonistas.

Assane Dieng es un hombre de nacionalidad española de origen senegalés, de 52 años, casado y con tres hijos. Reside en el municipio granadino de Zafarraya, concretamente en su pedanía El Almendral. Reside en España desde los 16 años, cuando cruzó la frontera francesa siendo menor de edad gracias a un visado que le permitía permanecer en el país tan solo tres días. Corría el año 1986, un momento en el que España acababa de inaugurar su primera Ley de Extranjería, fundamental para la política europea pues coincidía con la entrada del país ibérico en la Comunidad Económica Europea (CEE)

382 Iker Barbero. ' Historia contemporánea de la alteridad en el Derecho de Extranjería ' . Revista de Estudios Políticos (nueva época), 164 (2014): 115-150.

en un momento en el que en los países que formaban parte de ella estaban ya inmersos en una etapa que se denominará como de ' puertas cerradas ' a la migración 383 .

Desde finales de los 80 ' s hasta la actualidad, Assane Dieng ha vivido en primera persona los cambios que se han producido en España con respecto a la migración extranjera. Ha seguido trabajando en condiciones precarias hasta hoy, pudiendo renovar sus permisos de residencia gracias a contratos ofrecidos por amistades; ha sufrido del racismo social como atestiguan las amenazas de muerte, sobre todo en la década de los 90; se ha encontrado con la enemistad de vecinos y parte de las instituciones, que lo han llevado a juicios en los que ha salido absuelto; se le ha impedido acceder a la nacionalidad bajo el pretexto de que estaba siendo investigado. En diciembre de 1988 fue denunciado por su situación irregular y, gracias al apoyo de sus compañeros y de un amplio movimiento social y político, su caso tuvo repercusión nacional e internacional y pudo esquivar la temida deportación justo en un momento en el que, después de tantas penurias, había conseguido cierta estabilidad laboral.

A lo largo de sus últimos 33 años, ha participado en distintas asociaciones que han tenido como objetivo ayudar a los más vulnerables (personas en paro y migrantes). También colabora con su país de origen, concretamente en Louga (Senegal), su ciudad natal, participando en un proyecto de cooperación del que él es el presidente internacional de la asociación Dara Koki. Sin duda, su historia es un ejemplo de lucha y dignidad, un relato que tiende a invisibilizarse y que merece ser escuchado.

El capítulo se estructura en cinco partes en función de las etapas de la reciente "España inmigrante", de la Andalucía constituyó uno de sus principales destinos. En cada una de ellas se van a recordar sus aspectos más relevantes y cómo fue sucediendo la historia de Assane a través de sus propias palabras.

383 Ricard Zapata Barrero, ' Justicia para inmigrantes: mercado y política de extranjería ' . Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 90/00 (2000): 159-181.

UN REPASO A LA HISTORIA DE ESPAÑA COMO PAÍS DE INMIGRACIÓN A TRAVÉS DE LOS OJOS DE ASSANE

Primera fase (1978-1985): los tímidos inicios de la inmigración en España y los deseos de Assane por partir

La primera fase se ubica entre 1978 y 1985, un espacio de tiempo en el que asistimos a un freno sustancial de la emigración española a Europa a raíz de la crisis energética de 1973 y que se tradujo en un endurecimiento de las fronteras de los países que habían sido los principales destinos (Francia, Alemania, Bélgica, etc.). Al mismo tiempo, la población extranjera empezará a ser visible en España, pero lejos de alcanzar un peso que invierta el saldo migratorio en el país, que seguirá siendo claramente negativo. España seguirá sin representar un destino atractivo para las migraciones europeas, salvo para algunos ciudadanos europeos atraídos más por el clima o estilo de vida que por su mercado de trabajo, o de personas de distintos países de América Latina que venían huyendo de distintos sistemas dictatoriales en Chile o en Argentina.

En 1985 los residentes extranjeros en España eran 242.000, en su mayor parte originarios de otros países de Europa occidental, pero ya empezaban a llegar otras personas originarias del continente africano en situación irregular y de precariedad laboral y residencial, a las que los medios de comunicación empezarán a prestar atención 384 . Entre ellos estaba el protagonista de este capítulo, Assane, un adolescente que ya expresará en su país natal inquietudes por conocer qué había más allá de su entorno y planteará la posibilidad de iniciar su particular historia migratoria.

El periodo culminó en 1985 por un motivo: se aprobó la primera política pública sobre inmigración con la Ley Orgánica 7/1985 de 1 de julio sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros, más conocido como ' la primera Ley de Extranjería ' . Se trataba de una de las condiciones previas a la entrada en la Comunidad Económica Europea (CEE) que tendría lugar al año siguiente y que empezaría a forjar el papel de España como frontera sur de control de los flujos migratorios. Ese año tiene además lugar un primer proceso de regularización realizado en España. La vigencia de esta nueva ley de extranjería será de 15 años.

384 Gozálvez, Vicente. ' La actividad laboral de las familias africanas y latinoamericanas reagrupadas en la España mediterránea ' . Investigaciones Geográficas, 138 (2012): 171-218.

En este periodo Assane es un adolescente que vive con su familia en Senegal, pero ya aparecen en él unas primeras inquietudes por conocer que hay fuera. Y pese a que las migraciones se apoyaban en redes de compatriotas en los destinos europeos, nuestro protagonista optó por viajar a España frente a otros lugares a los que fueron sus hermanos, configurándose la propia migración como una estrategia familiar y poniendo al descubierto también como en ocasiones se percibe la debilidad de las redes en la diáspora:

' Yo vivía en Louga, mi provincia. Como estudié en coránica, yo pensé a España, como había estudiado la historia española, pensaba que España hablaban en árabe. Entonces dije yo a mi padre que mejor me voy a España, que como no había estudiado francés, mejor me voy allí a los países árabes allí, estaría mejor comunicado. Y resulta que mi padre no sabía tampoco porque no tenía estudios. [ … ] Otro hermano mío se fue a Italia porque tenía un tío allí. Cuando llegué a España fui a Cataluña primero y cuando yo llegu é… ¿pero qué está hablando esta gente? ' (Assane Dieng, 25 de abril de 2019).

El primer destino europeo de Assane fue Francia, donde solo permaneció unos días. Luego cruzó la frontera con España. Su idea era llegar a Granada. Los primeros momentos tampoco fueron fáciles por, no solo por las diferencias culturales, sino también por las climáticas. Aún recuerda el primer día en Granada, el frío y la soledad.

'¿ Por qué Granada? porque es el sitio que más había estudiao . Cuando yo llegué a Granada, aquel tiempo, aquel tiempo sí que hacía frío. Parece que han echao azúcar en la calle. Y me dormí en una cabina de teléfono en Plaza del Carmen que me acuerdo todos los días [...] Vi un negro paseando. Lo mejor de la migración es cuando ves un paisano, aunque no hable tu idioma parece que te han arreglao la vida ' .

Segunda fase (1986-1995): primera ley de extranjería, la construcción de ' personas ilegales ' en España y primera lucha de Assane

En líneas generales, la primera Ley de Extranjería actuó bajo una doble vertiente: por un lado la gestión de las necesidades de mano de obra (contratación laboral, diseño de contingentes anuales, etc.) y, por otro, el control de la frontera. Llevó implícita la

distinción de inmigrantes ' legales ' e ' ilegales ' , y comenzó a permitir la creación de centros de detención de extranjeros sin permiso de residencia para su posterior expulsión.

Otro dato relevante tuvo lugar a principios de los noventa: el saldo migratorio, después de mucho tiempo, pasará a ser negativo. Además se diversifica la población extranjera. Según el Censo de Población de 1991 hay censados en España 341.970 personas de nacionalidad extranjera, que apenas representan el 0,9% de la población residente en España. Los senegaleses censados fueron 1046 (apenas un 0,4% de los extranjeros). No obstante, 2 años antes la policía en Granada afirmará que ' en fechas próximas se va a requerir la documentación a los africanos que se dedican a la venta ambulante en Granada (solamente), cuyo número supera los 300 ' 385 , evidenciando el enorme número de senegaleses no censados que residían en España.

España empezará a ser un lugar de atracción para la inmigración extranjera tras su entrada en la Unión Europea y puesta en escena internacional con los preparativos de la exposición universal de Sevilla y las Olimpiadas en Barcelona. En 1991 tendrá lugar otro proceso extraordinario de regulación con 110.113 personas extranjeras que ven estabilizar su situación, la mayor parte de ellos procedentes del continente africano. Este proceso de regularización, junto con el de 1985, jugó un papel decisivo en la configuración de la España de la inmigración: aumentaron las personas extraeuropeas que migraron por motivos económicos 386 . Será en este periodo cuando se estrene la primera película protagonizada por un inmigrante africano que llega a España en situación irregular Las Cartas de Alou (1990) del director Montxo Armendáriz. En ella se pondrá en el centro de la trama la experiencia vital de un joven senegalés en distintas zonas de España, en las que sufrirá racismo y unas situaciones precarias fruto de la etnificación que se está produciendo, por ejemplo, en el sector agrícola a través de la formación de un ' nuevo proletariado rural ' 387 . La película mostrará, además, una nueva dinámica de representación del negroafricano como el de una persona alejada culturalmente del nativo a través de su religión, la musulmana, y la lengua, en donde su nivel de español será utilizado para excluirlos de ciertos espacios de poder 388 .

385 El País, (9 de febrero de 1989). El senegalés Assane deberá abandonar España en los próximos 40 días.

387 Giménez Romero, Carlos (1992). 'Trabajadores extranjeros en la agricul tura española: enclaves e implicaciones'. Estudios Regionales , 31 (1992): 127-147.

386 Izquierdo, Antonio. La inmigración inesperada. Madrid: Editorial Trotta, 1996.

388 Maroto Blanco, José Manuel y Ortega López, Teresa María. 'La figura del negro a través de la gran pantalla. La entrada de España en la Unión Europea como punto de inflexión'. Historia y comunicación social 23-2 (2018): 567-583.

En estos años se harán ya sentir los déficits de la Ley de Extranjería en materia de gestión regular de los flujos y su inserción en el mercado laboral. La llegada de inmigrantes deberá ajustarse a las necesidades de mano de obra en aquellos puestos que se demuestre que no puedan ser cubiertos por la población española y extranjera que se encuentre ya residiendo en España con un permiso de residencia y trabajo. De esta manera, la contratación se hará en origen a partir de una serie de contingentes. El problema residió en una serie de problemas: la lentitud del proceso, la inexperiencia de los empleadores, etc. En resumen, según este autor se conformó un modelo migratorio laboral e irregular, en el que los contingentes sirvieron, ante todo, como ' un mecanismo encubierto para regularizar a inmigrantes que ya se encontraban en España ' .

Assane fue un protagonista de excepción de esta segunda fase de la inmigración en España. Tras tres años residiendo y trabajando en España, fue denunciado por su situación irregular. Lo que hubiese significado su expulsión del país, fue combatida tanto por una parte muy importante del pueblo de Zafarraya y de municipios cercanos. Tras la decisión el 9 de diciembre de 1988 de la Comisión Técnica de Extranjerías reunida en el Gobierno Civil de Granada sus compañeros de Zafarraya y de Salar se movilizaron en favor de la permanencia en España de este vecino que, tras más de dos años trabajando en la venta ambulante en País Vasco, Cataluña y Andalucía, había logrado una situación algo más estable. Assane, con el tiempo, recuerda aquel momento Andalucía como una tierra más abierta y empática:

"Cuando yo he llegao al principio estaban recién salíos de la dictadura. Entonces como está recién salíos de la dictadura hay muchos corazones blandos. Entonces cualquier persona que viene llorando es muy fácil de acogerlo. Entonces España era muy abierta, muy unida y era la revolución. Se estaba acabando la revolución mundial [ … ] La gente acogían la inmigración que viene porque han sentido la pobreza, hambre, todo. Ahora no".

Así, se sucedieron numerosas acciones colectivas como huelgas de hambre o manifestaciones en Granada capital, así como ofrecimientos de casamiento por parte de mujeres españolas.

Ilustración 1. Una revista radicada en Londres, dispuesta a pagar a Assane Dieng el viaje a Senegal Fuente: Granada 2000, 19 de febrero de 1989.

GRANADA

Sabado, 11 de fobrero do 1989

Varias jóvenes ofrecen el matrimonio a Assane para que no sea expulsado de España

Mientras tanto; el PSOE y los independientes consideran excesivo que se le haya nombrado hijo adoptivo al senegakés

Varias jóvcnes granadinas cstán dispucstas el joven scncgalés Assa nc para quc no sc vea obligado abandonar Salar, dccisión adoptada la por auloridades policialcs al carccer dc pcrmiso dc rcsidencia cn Espa na; Según informaciones recogidas Por cstc pcriodico cn c municipio; varias jovenes, cuya ofrccido Assane para con tracr matrimonio posibilitar que éste consiga la nacionalidad cspañola . Dicng

Assanc en la actualidad de un plazo dc 37 días para abandonar cl por dccisión de la Junta de Extranjepor carcccr dc permiso dc residisponc país

Extranjcrias, por cntendcr quc bramicnto ha dc scr cn función de los méritos de una pcrsona para con cl pucblo y cl rcconocimicnto dc una trayectoria vilal cn favor dc una causa dcl municipio; circunstancias que no concurren cn la figura dcl joven Assanc. El grupo dc conccjalcs indica quc no cstan cn contra de las peticioncs de cste joven, pcro quc quc rcspctar y aplicar la legislación de cstc Si laIcgislación sc concejales indican quc habrá cauccs dc la Constitución. hay País,

Assane Se ha hecho omoso

Esta es una de muchas las

Ilustración 2. Varias jóvenes ofrecen el matrimonio a Assane para que no sea expulsado de España. Fuente: Ideal, 11 de febrero de 1989.

También recibió el apoyo de compañeros ligados a Izquierda Unida en diversos municipios como Zafarraya, cuyo consistorio lo nombrará hijo adoptivo pese a la oposición del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y convirtiéndose esta localidad en la primera ' del mundo que nombra hijo adoptivo a un ciudadano de otro país por motivos humanitarios ' (Granada 2000, 9 de febrero de 1989), o Padul, en la que el alcalde, Diego García Villena, llegará a ofrecer un precontrato para el joven senegalés (Granada 2000, 12 de febrero de 1989). Finalmente, Assane se verá obligado a abandonar el país, pero con el compromiso de las autoridades españolas de que, tras pedir la residencia en la embajada española de Dakar, podría regular su situación a su vuelta a España.

Assane vivió esta situación como una responsabilidad. Era consciente de ser uno de los primeros inmigrantes que se enfrentaba a una expulsión en el marco de esta primera ley de extranjería:

'La gente que estaba conmigo: si tú te pones de acuerdo con lo que te dicen los políticos en el futuro tus paisanos que van a venir, los vas a perjudicar tú. Porque tú tienes la oportunidad de que cambien la ley de inmigración y nunca se han cambiao aquí y nunca se la han aplicao a nadie. La primera vez que la aplicaron fue tú. Entonces tú tienes que intentar de estrujar para que te pongan las cosas más fáciles. Y yo como era un niño, no tenía que dar comida a nadie ni ná me daba absolutamente si eso duraba un siglo o 24 horas'.

Tercera fase (1996-1999): la fase de transición al boom de la inmigración y empieza el arraigo para Assane

Esta tercera etapa se puede considerar de transición hacia el boom inmigratorio que vendría después. Se puede decir que durante este periodo se van conformando las bases de un modelo económico que requiere de una amplia mano de obra no cualificada en distintos sectores de actividad como la construcción, la agricultura intensiva o el servicio doméstico. Además, en 1996 se creará un nuevo reglamento de extranjería (Real Decreto 155/1996 de 2 de febrero) que incluye el permiso de residencia permanente y el derecho a la reagrupación familiar.

En los años noventa Andalucía y Murcia son ya la ' huerta de Europa ' . La agricultura intensiva del sector hortícola se ha desarrollado notablemente y reclama abundante mano de obra, la cual reúne una serie de características: la alternancia de periodos de trabajo muy intensos con otros en los que se necesita menos trabajadores en función de la demanda de las grandes compañías de distribución 389 . Los empresarios agrícolas necesitaron de una mano de obra muy flexible dispuesta a trabajar según los periodos y en condiciones a menudo muy precarias. Muchos de estos trabajadores no tenían la documentación, lo que fue utilizado por algunos empresarios para reducir costes 390 .

No obstante, disponer de un permiso de residencia y trabajo no te eximía tampoco de acabar trabajando de manera irregular, sin contrato y en condiciones aún todavía precarias. Durante este periodo, Assane alternará trabajos remunerados con y sin contrato, predominando más los periodos sin contrato con él. Los distintos trabajos los conseguía gracias a su red de amigos y con el objetivo de renovar su residencia. La figura de ' inmigrante irregular ' está ya asentada en la sociedad española y muy asociada a características fenotípicas. Ser africano, por ejemplo, podía ser motivo de ' sospecha ' . Assane vivió esta situación en primera persona de manera reiterada.

"La policía no sabía qué trabajo yo, pero cada vez que tengo que renovar la residencia tengo un contrato de trabajo. Me daban la gente de aquí. Yo trabajaba sin contrato pero siempre trabajaba. Porque cargábamos aquí lechugas. Trabajo negro como dicen la gente. Pero eso que estoy contándote de que la policía iba detrás mía muchos años. Eso, uno de ellos vive aquí enfrente".

A finales de este periodo Assane contrae matrimonio en Senegal y tiene su primer hijo/a. Seguirá trabajando en la agricultura intensiva en el Llano de Zafarraya, y sigue combinando periodos con contrato y sin contrato. Su siguiente proyecto será el de reagrupar a su familia lo antes posible.

389 Checa Olmos, Francisco. ' La integración social como paradigma. El caso de Almería ' . En, La inmigración extranjera como desafío y esperanza editado por Vicente Gozálvez, 59-87. Alicante: Universidad de Alicante, 2006.

390 Martín, Emma. ' La inmigración extracomunitaria en la agricultura española ' . Documento de trabajo. Fundación Alternativas, 2003.

Cuarta fase (2000-2007): la "España inmigrante", activismo y la vida en familia de Assane

Esta fase se inicia con una doble reformulación de la ley de extranjería en el mismo año: Ley Orgánica 4/2000 de 11 de enero y Ley Orgánica 8/2000 de 22 de diciembre. Los enfoques, en el mismo año, eran distintos: el objetivo principal de la primera iba encaminado a mejorar los derechos de los extranjeros y la segunda giraba en torno a la admisión y control 391 . Algunas de las disposiciones que se introducen son: el derecho de asociación, el derecho sanitario a todas los inmigrantes independientemente de tu situación y el procedimiento de la regularización por arraigo. El año 2000 tienen lugar, además, dos procesos extraordinarios de regularización del que sacan partido más de 200.000 personas, a los que sucedieron otro más en 2005. En el periodo 2000-2004, la llega de inmigrantes explicó el 80% del crecimiento de la población extranjera y España pasó a ser uno de los grandes países de inmigración e instalación de la OCDE 392 .

La llegada de población extranjera a España durante estos años no puede entenderse sin el crecimiento económico y de empleo de ese periodo. Diversos análisis apuntan a un contexto del mercado laboral muy segmentado: por una parte, una población autóctona que había aumentado su nivel de aceptabilidad y, por otra, una población extranjera que fue ocupando aquellos puestos de trabajos desdeñados, por lo general, por la población autóctona 393 . La agricultura intensiva, el comercio, la construcción, el servicio doméstico, etc., fueron algunos de los sectores claves. En estos años la inmigración aumenta su presencia en los medios comunicación y en los debates políticos, aunque cabe decir que no en un primer plano como en otros países europeos. Además, desde el desconocimiento y cierta falta de conciencia como reflejó José Naranjo en su obra Los invisibles de Kolda 394 , donde relata la muerte de 160 jóvenes el 23 de abril de 2007 en un cayuco cuando se dirigían desde Senegal hacia Canarias.

391 Conejero Paz, Enrique. ' La política de inmigración en España ' . 3c Empresa: Investigación y pensamiento crítico, 1/8 (2012).

393 Pumares, Pablo. ' Efectos de la inmigración regularizada sobre el cambio en la estructura por regímenes y grupos de cotización de la Seguridad Social ' . Estudios Geográficos, 61 (2006): 607-634.

392 Izquierdo, Antonio y Fernández, Belén. ' Panorama de la inmigración en España ' . En De la España que emigra a la España que acoge coordinado por Alicia Alted y Almudena Asenjo, 444-466. Fundación Francisco Largo Caballero. Obra Social Caja Duero, 2006.

394 Naranjo, José. Los invisibles de Kolda. Historias olvidadas de la inmigración clandestina , Barcelona: Ediciones Península, 2009.

Esta etapa, además, se caracterizó de igual manera porque las luchas reivindicativas de los inmigrantes empezaron también a ser visibles 395 : mejoras en las condiciones de trabajo, por la obtención de los "papeles", por una ciudadanía más activa, etc. El activismo de Assane empezó muy temprano, casi al llegar, y se ha mantenido constante hasta nuestros días. Entre 1986 y 1988 colaboró con Polge, una cooperativa con sede en Zafarraya que tenía como objetivo la ayuda a personas necesitada (búsqueda de empleo y ayuda económica en casos de extrema necesidad). Desde 1989 hasta 1997 formó parte de la asociación Mbolo Moye Dole (La Unión hace la Fuerza en wolof) que desarrolló sus actividades en el Ateneo Cultural de la localidad granadina de Salar y en Granada capital y estuvo compuesta en su mayoría por población migrante de origen senegalés. Otras asociaciones con las que colaboró después fueron La Tierra de Todos, Acción Solidaria, etc., todas ellas enfocadas en la ayuda a las personas más necesitadas. Desde 2008 hasta la actualidad es presidente de Llano Acoge.

"Nosotros emigrantes, la mala suerte que tenemos, que no tenemos muchos estudios, no tenemos ni tenemos educación de política, de participación política ni ná de eso. Pero nosotros resulta de que la vida de nosotros, la vida del mundo es política y la vida de nosotros los inmigrantes es especialmente política y papeleo. Entonces si tú no te metes en eso nunca puedo llegar a ningún sitio ni puedes reclamar nada y la mayoría de nosotros, le preguntas un montón de cosas y no te responden. Ni política ni los derechos que tienen ni sabemos ni nada de eso y eso que están haciendo ahora pa la nacionalidad, la mayoría de la gente no va a tener nacionalidad porque no tienen tiempo ni pa estar sabiendo la historia de España ni la historia europea ni, ni quien es el presidente siquiera".

En estos años tiene lugar otro cambio sustancial en la vida de Assane: reagrupa a su joven familia (esposa y primera hija) en 2001. Luego vendrán dos hijos más ya nacidos en España. Con los años aparecerá en la familia el debate sobre la identidad de estos hijos, como en muchas familias de origen inmigrante con descendientes nacidos en el país de residencia: no reconocidos planamente en España, tampoco en Senegal.

395 Cachón, Lorenzo. ' Discriminación y lucha contra la discriminación de los trabajadores inmigrantes ' . En Inmigración y Derechos Humanos. La integración como participación social editado por Francisco Checa, Juan Carlos Checa y Ángeles Arjona, 109-148.Barcelona: Icaria Editorial, 2004.

' El niño mío que ha nacido en Senegal. El niño que ha nacido aquí, se cree que es europeo. Tú no eres europeo ni eres africano. Tú eres del mundo. ¿Por qué? Porque los europeos no te cuentan como europeo porque tú tienes el piel negro , y los africanos te cuentan como europeo porque tú has nacido en Europa. Entonces tú tienes que tener una mentalidad de decir, no ' .

Quinta fase (a partir de 2008): la crisis económica, el no retorno y nuevos retos en la vida de Assane

¿Se puede hablar de una quinta etapa? Sin duda los efectos de la crisis económica iniciada en 2008 ha tenido un fuerte impacto sobre la sociedad española, inclusive la de origen inmigrante. En contra de lo que se pensó en un primer momento con la activación del plan de retorno voluntario, la mayor parte de la población extranjera que llegó en los años anteriores ha seguido residiendo en España. Es cierto que, con un impacto desigual según las nacionalidades, también ha habido un fenómeno de retorno y re-emigración hacia terceros países. Pero es igualmente perceptible que en su mayoría han solventado los estragos de la crisis económica y a día de hoy presentan signos evidentes de arraigo.

Los años de la crisis económica han sido muy duros para la mayor parte de la sociedad española, algo de lo cual la población inmigrante no ha quedado inmune. Si el paro afectó a los españoles, causó aún más estragos entre la población inmigrante y muy particularmente la población de origen africano según se desprende de la Encuesta de Población Activa. La precariedad, de por sí ya presente en la agricultura intensiva, adoptó nuevas formas en estos años: junto a los patronos nativos, ahora también aparecerá un nuevo grupo de migrantes ya asentados y con acceso a los medios de producción, los que reproduzcan la precarización y la explotación de la situación de los recién llegados.

' Ahora están pagando en Almería 24-25 y están pagando a otros 30. Aquí mismo donde estoy yo ahora están pagando 10 euros al día los mismos marroquinos. Los mismos inmigrantes pagan a otros inmigrantes ' .

Si bien no durante los años más duros de la recesión económica, en la actualidad se está intentando llevar a la primera línea del debate político la inmigración como problema con evidentes signos de xenofobia, siendo en ocasiones utilizada la propia figura del migrante como recurso de los partidos políticos abiertamente hostiles ante este fenómeno.

'¿ Sabes lo que me da risa a mí ahora? Otro día el VOX o un negro que quería ser famoso, un tonto. Salió hablando una tontería que me gustaría, por eso yo me mosqueo más con los periodistas. Pero chiquillo ¿por qué sois interesao en sacar eso que es tonto o medio tonto? A mí me da igual que habla del PSOE o hable de Izquierda Unida, pero di la verdad. Porque tú eres un inmigrante están jodiendo a los otros inmigrantes ' .

Y es que, además de sus quejas por la sobre representación en los medios de comunicación y espacios de debate públicos de personas de origen africano cercanos a posturas contrarias a la migración, su labor política se ha caracterizado por su acción, no solo en la asociación Llano Acoge (que tiene por objetivo ayudar a población marginada y migrantes) sino también sin olvidar sus orígenes. Desde 2016 hasta la actualidad ha sido presidente de Dara Koki Internacional . Entre algunas de las actividades que se han realizado desde esta asociación podemos destacar la construcción de un chambao o espacio techado que funciona como sala de espera para las personas enfermas y sus familiares cuando el pequeño hospital está lleno, compuesto de algunos sillones de cemento. En 2019 se pintó el colegio gracias a fondos enviados gracias al envío del dinero procedente de las cuotas de la asociación y se compraron 10 toneladas de arroz y 5 de azúcar y 1000 litros de aceite de girasol. También se ha dotado de un fondo de 18.000 euros al maestro de la escuela para poder cubrir las necesidades más inmediatas.

Assane, a través de Dara Koki , continúa consolidando la dinámica asociativa de la comunidad senegalesa en España, que es de las más importantes del conjunto de la inmigración extracomunitaria, y la más numerosa entre la migración subsahariana y un elemento fundamental para entender las dinámicas de codesarrollo que tienen como centro a la población del país africano 396 . Además, estas asociaciones suelen tener su origen en redes informales suelen formalizarse para institucionalizar la ayuda, para poder acceder a concursos públicos de ayuda para el desarrollo y para abrir la participación a la población española 397 . Un ejemplo más de compromiso social de un ciudadano que nunca ha olvido la causa estructural de los problemas que explican el fenómeno migratorio.

396 Crespo Ubero, Rafael. ' Participación y asociacionismo senegalés. De la visibilidad a la conexión transcontinental ' . En Senegaleses en España. Conexiones entre origen y destino editado por Mercedes Jabardo, 132-142. Madrid: Ministerio de trabajo y Asuntos Sociales., 2006.

397 López Fernández, Rosalía y Maroto Blanco, José Manuel. ' Ayudarnos es parte de nuestra cultura ' : estrategias de los migrantes ante la crisis económica: el caso de la población senegalesa en Granada ' . Revista Internacional de Estudios Migratorio 7 (2017): 188-216

A MODO DE CONCLUSIÓN

La trayectoria de Assane refleja la propia trayectoria de España como país de inmigración: desde las primeras llegadas cuando aún teníamos saldo migratorio negativo y la imagen de un africano en nuestras calles era casi una novedad, pasando por el boom migratorio de principios de siglo hasta la actualidad, con una población de origen inmigrante arraigada con hijos nacidos en España. No obstante, es justo también poner de relieve como desde una temprana edad Assane se ha movilizado para alcanzar mejores condiciones de vida de él y de las de otros migrantes: empezando por la dura etapa de irregularidad, pasando las amenazas de expulsión, el racismo más o menos explícito, las condiciones precarias en el sector de la agricultura intensiva, etc. Pese haber logrado una estabilidad laboral, residencial y familiar en España, Assane se enfrenta ahora a nuevos retos que van desde participar en proyectos de co-desarrollo a educar a unos hijos nacidos y/o criados en España que no son siempre reconocidos como ciudadanos españoles con unos orígenes familiares en el continente africano.

Entre la «Herida Colonial» y «Occidente» como espacio de oportunidad: historias de lucha por la libertad en la literatura LGTB ecuatoguineana

(2020). En CØsar Garc a AndrØs, Jara Cuadrado Bolaæos y Pablo Arconada Ledesma (Eds.). `frica, un continente en transformaci n. Enfoques interdisciplinares . Valladolid: Ediciones Universidad de Valladolid, pp. 259274

Sistema de citas: Editorial Universidad de Valladolid

405

Entre la «Herida Colonial» y «Occidente» como espacio de oportunidad: historias de lucha por la

libertad en la literatura LGTB ecuatoguineana

Resumen

: Partiendo de la definición de «literatura producida desde la herida colonial»

(Maroto, 2019) y con el objetivo de incidir en todas las continuidades de las lógicas racistas reflejadas en la literatura desde la época colonial hasta la actualidad, el propósito

de este trabajo es analizar estas creaciones artísticas de la comunidad LGTB y tratar de relacionar la «colonialidad» como estructura de poder, con la homofobia y la aparente

presentación de Occidente como espacio de oportunidad. De esta manera, intentaremos complejizar una realidad que se vive de manera muy distinta tal y como reflejan las

diferentes subjetividades que toman la palabra.

Palabras clave

: Colonialidad; racismo; literatura africana; homosexualidad; género.

Abstract

: Based of the definition of «literature produced from the colonial wound»

(Maroto, 2019) and with the aim of highlighting the continuities of the racist logic reflected in literature until now, the purpose of this work is to analyse the artistic creations

of the LGBT community and to try relate «coloniality» as a power structure with homophobia and the apparent presentation of the West as a space of opportunity. Thus,

we will try to problematise a reality which is lived very differently, as shown by the subjectivity of the term.

Keywords

: Coloniality; racism; African literature; homosexuality; gender. A modo de introducción

1. A MODO DE INTRODUCCIÓN

De acuerdo al «pensamiento decolonial», a día de hoy sigue existiendo un «patrón de poder colonial» que perpetúa situaciones de opresión que nacieron al albor de la colonización europea del mundo. Este patrón de poder plantea una serie de continuidades que existen entre el periodo del colonialismo clásico (que se considera superado en casi todos los rincones del mundo) y el mundo actual, afectando a todas las esferas de la vida social a través de la categorización de los individuos en función de una idea de «raza» que ha sido la base sobre la que se ha establecido el «patrón de dominación entre colonizadores y colonizados» que sigue aún vigente (Restrepo y Rojas, 2010: 98).

Las Ciencias Sociales, tal y como aseguró Immanuel Wallerstein (2007), tuvieron un rol fundamental en la legitimación de este modelo imperialista. ¿Qué nos hace pensar que éstas no siguen cumpliendo dicho papel? En este trabajo partimos de la hipótesis de que los marcos desde donde se produce conocimiento en la Academia siguen teniendo una vocación imperialista, es decir, siguen negando la diversidad de formas «otras» de entender el mundo. Uno de sus objetivos consiste en camuflar la existencia del racismo estructural que, lejos de haber desaparecido, sigue estando vigente. La crítica literaria no escapa de esta lógica, ya que a través de las distintas categorías que existen para nombrar las literaturas producidas por sujetos racializados, se está continuamente alejando el foco de las denuncias de racismo en los planos material, epistemológico y ontológico.

A raíz de esta evidencia, en investigaciones anteriores planteamos el concepto de «literatura producida desde la herida colonial» (Maroto, 2019) para poner el acento en la denuncia de estas obras para con el patrón de poder colonial y el sistema capitalista, frente a aquellas categorías que se centran en aspectos como el idioma empleado en la escritura, el color de piel de los autores y autoras o su situación jurídico-administrativa con relación al país desde el que producen estos discursos, entre otras. Sin embargo, no son pocos los problemas y cuestionamientos a los que se enfrenta el concepto de «literatura producida desde la herida colonial» cuando analizamos la literatura del colectivo LGTB ecuatoguineano. ¿Qué ocurre en estas creaciones artísticas cuando los miembros de la comunidad LGTB se refieren a Occidente? ¿Sigue siendo su literatura reflejo de las opresiones raciales o aparece Occidente como un espacio de oportunidad?

2. COLONIALIDAD DEL PODER Y COLONIALIDAD DEL SABER: LA NEGACIÓN DE FORMAS »OTRAS » DE PRODUCCIÓN DE CONOCIMIENTO A TRAVÉS DE LA »RAZA »

Cuando nos acercamos al «pensamiento decolonial» estamos haciendo referencia a una teoría crítica contemporánea que tuvo como uno de sus principales objetivos poner en cuestión todo un marco de pensamiento eurocentrista desde el cual nacen todos los acercamientos científicos hacia la realidad. Esta corriente nació dentro del mismo cuestionamiento del papel que juegan las Ciencias Sociales para legitimar un orden social que sigue apoyándose en el concepto de «raza» y por el cual se establecen determinadas jerarquías humanas (Restrepo y Rojas, 2010). Una de las ideas fundamentales que sostiene esta teoría es la existencia de una «estructura colonial de poder» que ha transcendido el periodo clásico del colonialismo y que configura un marco dentro del cual continúan operando una serie de relaciones sociales coloniales, tanto en las dimensiones materiales como en las subjetivas (Quijano, 2000).

La «raza» se inscribe, pues, en un proyecto colonial que continúa categorizando individuos en relación con un paradigma de humanidad, en la que « la 'raza', lejos de referirse a las características fenotípicas de las personas, se basa en la categorización de individuos según su nivel de aproximación o no respecto a un modelo presupuesto de humanidad ideal» (Mignolo, 2007: 41). Tomando este concepto, definimos una ideología y unas prácticas que configuran estos parámetros de «humanidad» de acuerdo a un modelo del mundo moderno, capitalista, heteropatriarcal, cristiano y eurocéntrico, que define una línea que diferencia entre individuos y colectivos que tienen reconocidos su acceso a derechos y a sus subjetividades e identidades, frente a los que no, marginándolos en una supuesta «subhumanidad» (Grosfoguel, 2016).

Esta dominación colonial implica una relación desigual, no sólo en el plano económico, sino también en el plano cultural e intelectual. Por ello nos valemos del concepto de «colonialidad del saber» (Walsh, 2007), como un elemento más del sistemamundo que implica sistemáticamente la negación de diferentes formas de producción intelectual de los sujetos racializados, estableciendo el eurocentrismo como el único marco válido de comprensión del mundo. El saber científico, que se presenta como garante de la verdad, no ha escapado de este provincialismo occidentalista y ha

evidenciado el racismo epistémico presente en la Academia negando o tergiversando las producciones intelectuales de los sujetos racializados y presentando el saber científico eurocéntrico como objetivo y neutral.

Otro de los problemas derivados del marco eurocéntrico evidencia que el saber científico occidental en general, y las Ciencias Sociales en particular, olvidan que «todo conocimiento es un conocimiento situado histórica, corporal y geopolíticamente» (Restrepo y Rojas, 2010: 20), presentándose a sí mismos como un conocimiento con vocación universal y que no acepta crítica bajo un aparente velo de objetividad (CastroGómez, 2005). Una revisión, en nuestro caso, de las obras producidas por sujetos racializados con respecto al poder colonial e incidiendo en su contenido político puede ayudar a descolonizar cierto acercamiento a la literatura de personas que no son «blancas» u occidentales y hacer que la ciencia pueda contribuir a romper mitos sobre los que se asienta Occidente, como por ejemplo, el de la Modernidad, que tradicionalmente lo ha colocado como paradigma de Humanidad.

3. LITERATURA PRODUCIDA DESDE LA «HERIDA COLONIAL»: CRÍTICAS Y CUESTIONAMIENTOS DE UN CONCEPTO EN CONSTRUCCIÓN

Las literaturas producidas por autores y autoras negras tienen que lidiar con numerosos problemas, desde el escaso apoyo editorial hasta la escasa demanda del gran público consumidor, pasando por la deformación con la que son presentadas -como si únicamente los africanos produjeran cuentos o fábulas -o la propia consideración de que el propio concepto de literatura africana haya surgido del contacto con el «hombre blanco», contribuyendo a esa imagen estereotipada de África como sujeto pasivo (Pereyra y Mora, 1997). Además, en el caso de la literatura africana escrita en alguna de las lenguas ibéricas, éstas ocupan menos atención dentro del panorama de los estudios sobre literatura africana de las que son expresadas en francés o inglés, lo que conlleva que «cada nueva aportación resulta tan importante, tan valiosa» (López, 2017: 10).

Desde la primera obra escrita por un ecuatoguineano en 1953, Cuando los combes luchaban de Leoncia Evita, las siguientes obras escritas por negroafricanos en España se

han seguido nutriendo tanto de la experiencia colonial clásica como del exilio o la diáspora. El aumento de las nacionalidades de los autores y autoras ha provocado que se amplíen el número de experiencias que se narran así como el idioma en el que se han expresado. Sin embargo, la crítica literaria ha utilizado etiquetas como literatura de migración o migrante, literatura del exilio, literatura hispano-negroafricana, literatura negroafricana, literatura africana de expresión castellana, literaturas hispanoafricanas, literatura menor o literatura intercultural entre muchas otras, colocando como nexo común la situación de los autores con respecto al país de «acogida», su color de piel o la lengua empleada, su marginalidad como producto cultural o su pertenencia nacional o continental. Esto ha provocado la disgregación de toda una narrativa que denuncia el racismo estructural y la consiguiente despolitización de una literatura que cumple en la inmensa mayoría de los casos, una función social (Maroto, 2019).

Y es que en ninguno de los casos anteriores se plantea el racismo como un eje vertebrador de los contenidos de las obras. Aquellos que se centran en que la lengua de expresión utilizada sea el castellano, dejan de lado a autores como Cheikh Fayé o Víctor Omgbá, que escriben en gallego, o Agnès Agboton que hace lo propio en catalán, e incluso a otros como Pathé Cissé o Mahmud Traoré que, pese a narrar experiencias acontecidas en España adoptan como lenguaje de expresión el francés. Por no hablar del peso que ocupa la literatura producida por ecuatoguineanos dentro de esta etiqueta, que en ocasiones ha dejado al margen a autores de la talla de Inongo-vi-Makomè. Los que se centran en la temática migratoria, o bien incluyen en el mismo saco subjetividades distintas (la de los migrantes y la de los no migrantes) o bien establecen una separación insalvable entre el exiliado, el migrante y el afroespañol, siendo todos víctimas de todo un complejo de actitudes racistas. De la misma manera, aquellos que se centran en el lugar geográfico o en el color de la piel del autor o autora, olvidan las relaciones desiguales de poder -de origen colonial -que existen tanto en Europa como en África, derivando en muchos casos en una visión esencialista (Maroto, 2019).

No negamos la importancia que tiene la lengua en la que se expresan las obras. Coincidimos con Ngũgĩ wa Thiong'o (2015) cuando al referirse a la literatura afroeuropea como literatura africana en lenguas europeas, ésta sea un reflejo de la subyugación cultural que vive África con respecto Occidente y la necesidad de «desplazar el centro» (Thiong'o, 2017) pero no podemos negar que, por un lado, las lenguas europeas se han convertido en patrimonio de las nuevas generaciones. El colmo sería que se criticara a los

africanos por apropiarse de las lenguas europeas, ya que, como asegura Juan Tomás Ávila Laurel, «los africanos no somos ladrones de lenguas sino víctimas de la imposición de los europeos» (Ngom, citado en Lewis, 2007: 117). Por otro lado, escribir en lengua de origen europeo no implica, ni mucho menos, que sean menos críticas que si lo hicieran en otros idiomas.

Tampoco negamos que el espacio geográfico desde el que se escribe tenga importancia. No es lo mismo ser un sujeto racializado con respecto al poder colonial en la «zona del ser», en donde los conflictos generalmente se resuelven a través de la regulación/emancipación y existen ciertos códigos y espacios de negociación en donde se reconoce al «otro», que en la «zona del no-ser», en donde las personas no son reconocidas en su humanidad y los conflictos se gestionan a través de la violencia salvo raras excepciones (de Sousa Santos, 2015). Además, «la zona del ser y no-ser no es un lugar geográfico específico sino una posicionalidad en relaciones raciales de poder que ocurre a escala global entre centros y periferias, pero que también ocurre a escala nacional y local contra diversos grupos racialmente inferiorizados» (Grosfoguel, 2011: 99).

Igualmente, tampoco negamos que el color de piel influya, pero no por una cuestión fenotípica, sino como un factor por el cual el poder racializa a determinados sujetos. También hay personas negras que gozan de un privilegio racial con respecto a otras, tanto en África como en Europa, como también hay personas que ven negada su humanidad, no sólo por el color negro de su piel, sino también, entre otras, por su orientación sexual. Un ejemplo en la literatura ecuatoguineana es Guillermina Mekuy y sus obras, que de hecho, no reflejan esa opresión racial, tratándose de una persona cercana al poder. Como alertó Frantz Fanon (citado en Branch y Mampilly, 2015), estas nuevas élites al final han acabado siendo una correa de transmisión de todo el poder colonial.

Ante este panorama, proponemos el concepto de «literatura producida desde la herida colonial» por varias razones. La primera de ellas es que nos permite agrupar a un gran número de obras que dan testimonio de la continuidad de las lógicas coloniales en la actualidad, dando historicidad a las relaciones desiguales de poder que son narradas y responden a una realidad que, lejos de ser ficcionada, es muy real. El conjunto de trabajos de Donato Ndongo, de Inongo-vi-Makomè o de Francisco Zamora, así como la producida por una migración más reciente, por ejemplo, muestran esas continuidades opresivas a lo largo de sus numerosas obras. Estos trabajos, asimismo, ponen en cuestión el propio relato «nacional» que asegura que España no es racista y el mito de la Modernidad, por la cual

411

el hombre blanco es el paradigma de humanidad. La «literatura producida desde la herida colonial» puede agrupar un conjunto más vasto de literatura que no tendría en cuenta la lengua en la que se expresa, la nacionalidad, el color de piel o la situación de los autores/as o protagonistas de las historias, sino su posicionamiento respecto al racismo estructural que domina el mundo (Maroto, 2019).

Sin embargo, la literatura LGTB que se ha producido en la excolonia de Guinea Ecuatorial plantea una serie de dudas que ponen en cuestión el concepto de la «literatura producida desde la herida colonial». ¿Qué papel juega Occidente en estos discursos? ¿Es Occidente un espacio de oportunidad o de libertad frente a la opresión que se vive en el país africano? ¿Está aprovechándose Occidente de esta situación para volver a presentar a África por debajo del paradigma de humanidad? ¿Qué responsabilidad tiene Occidente manteniendo a unas élites que son homófobas, pero aseguran el mantenimiento de una economía colonial? ¿Están las élites beneficiándose de un discurso de identidad africana que es excluyente, aprovechándose del poder de represión que les permite su rol como cadena de transmisión de las relaciones desiguales de poder entre Occidente y África?

Ser lesbiana supondrá también un problema para la familia, sobre todo para las mujeres más mayores, que considerarán una deshonra que no vaya maquillada, perdiendo así la oportunidad de encontrar un novio. Verán sus amistades -el grupo de chicas lesbianas -como una amenaza a esa feminidad ideal. Y también será un problema, incluso, para otros componentes de la sociedad, como Plácido, que recibirá un duro castigo (una paliza y quedarse sin cenar) porque lo vieron hablando con Okomo (Melibea, 2016: 71). Pese a la invisibilidad existirán fuertes redes de solidaridad entre el colectivo LGTB. Marcelo, por ejemplo, ayudando a Linda con su hijo, fruto de una violación paterna. Juega también un papel importante el cuestionamiento de la masculinidad en el texto. ¿Qué es ser un hombre? «Llevar colgados unos genitales entre las piernas» parece que no es suficiente pese a que se va conformando una idea del varón como un reproductor y jefe capaz de someter, de mandar a los que le rodean (Melibea, 2016: 57).

-Todas las amigas de mi infancia, la mayoría de las chicas guapas de mi época le tiraron los tejos sin resultados. Está enfermo. ¿A qué hombre de este mundo no le gustan las mujeres?

-A mi tío, por ejemplo.

-¡Tu tío no es un hombre! (Melibea, 2016:85).

Y es a través del tío Marcelo el vehículo de cuestionamiento de la masculinidad tradicional, pues se trata, de acuerdo a la definición que da el pueblo de él, la de un hombre-mujer o fam e mina , una persona cariñosa que fue expulsada, de la tribu y al que se le negará sistemáticamente su masculinidad: «-¡No eres un hombre! ¡Un varón de verdad se acuesta con mujeres y se reproduce!» (Melibea, 2016: 40). Se trata de un hombre aislado que encuentra redes de solidaridad en una prostituta y el grupo de chicas lesbianas. Su casa será quemada, no sin antes criticar que no quiera fecundar a la mujer de su hermano, que es estéril. La abuela de Okomo llegará a echarle la culpa de las malas cosechas por traer a su padre incinerado y en un bote, cuando la tradición manda que debe estar enterrado bajo tierra. Marcelo había estado en España. Eso es visto por el abuelo, Osá el Descalzo, como una causa de haber desarrollado actitudes en contra de la tradición y la familia. Será el chivo expiatorio de la comunidad.

En esta obra hay una crítica feroz a la colonización y a la escasa conciencia crítica de sus continuidades en el presente. Frente a la idea que en alguna ocasión ridiculiza, de los viejos recordando su resistencia ante los españoles, Melibea nos dibuja un ambiente en el que los ntangan (blancos) están siempre presentes. Son los causantes de que en el río no haya peces debido a la sobreexplotación frente a las técnicas tradicionales y sostenibles fang (y no su tío por ser homosexual o por haber incinerado a su padre); son también los causantes de la deforestación y los que siguen perpetuando los guettos. Al llegar a Asok Bia, Okomo pudo

Distinguir la zona de residencia de los mitangan , bastante lujosa, y separada de la que acogía a mis compatriotas. Las quebradizas viviendas de las y los autóctonos estaban construidas de madera y chapas, con el suelo sin cementar, elaboradas como si estuvieran a punto de ser abandonadas en breve (Melibea, 2016:107).

La figura del ntangan será una constante en los pueblos del interior continental, con predominio del «religioso». Y junto a ello, los ntangan consumirán abundante prostitución y serán acreedores de muchos fangs, por no mencionar el control que ejercen sobre el comercio a través de la prohibición de los economatos, contando con la complicidad de una inferioridad interiorizada por el negro, que se cree que ellos podrían distraerse con tanto economato mientras que el blanco es inmune a ello: « -No se distraen.

¡Son blancos! Su brujería es superior a la nuestra ¿No sabes que el hombre blanco es hermano de Dios?» (Melibea, 2016: 108).

Los efectos de la colonización también se harán visibles en la división artificial de los estados y en la creación a posteriori de identidades divergentes por parte de las diferentes élites políticas. La hospitalidad fang desaparecerá cuando Okomo cruce la frontera a Gabón y se dé cuenta de que es una ecuató , es decir, una pobre, una miserable y una inculta (Melibea, 2016: 89), mientras ya las nuevas generaciones fang de Gabón hablarán en francés entre ellos. Los políticos u hombres de poder utilizarán discursos vacíos sobre africanidad: «como hijo de África he traído comida: tres cebúes y varias cajas de chicharro, eeeh» (Melibea, 2016: 93). Con ello, las críticas que verterá Melibea en su obra irán en múltiples direcciones señalando las relaciones desiguales de poder que se dan en los distintos planos.

4. 2. Juntos Antes que Anochezca (2018) de Chris Ada: vivir la homosexualidad desde la zona del «no-ser»

La obra Juntos Antes que Anochezca (2018) de Chris Ada siguiendo la estela de Melibea (2018: 1) y, como la misma autora ecuatoguineana asegura, rompe «el silencio, la indiferencia y el discurso oficial sobre diversidad afectivo-sexual». La obra se desarrolla en el espacio urbano de Malabo y en el ambiente de una familia con una buena posición económica y cercana al régimen. Esta circunstancia, sin embargo, no le hará escapar de la homofobia, dejando constancia de la escasez de alternativas bajo el régimen de Obiang.

Chris Ada planteará a través de la historia de Dashis, las visiones hegemónicas de la sociedad ecuatoguineana respecto a la homosexualidad. Por un lado, se considerará «cosas de blancos», dejando constancia una idea bastante arraigada de África y de la identidad africana que, en manos de ciertas élites políticas e intelectuales y una gran masa de la sociedad, ha interiorizado dicho mensaje y restringe aún más las posibilidades de que ésta sea una identidad lo más amplia e inclusiva posible. Por otro lado, y siguiendo con la tradición de otras culturas, se considerará la homosexualidad como una enfermedad que puede y debe ser curada. Cuando su padre lo lleva al prostíbulo no está sino

intentando llevarlo a terapia y eliminar la vergüenza que supone tener un hijo que se siente atraído sexualmente por otros hombres. Y es que su condición de homosexualidad será algo que arrastre a su propia familia. Primero, intentando «curar» la homosexualidad de Dashis, y finalmente, a través de la encarcelación de su madre durante cinco años y la expulsión de su padre de las Fuerzas Armadas por considerar la administración que han ayudado a un prófugo de la justicia. «Ellos también recibieron su castigo por haber tenido un hijo homosexual» (Ada, 2018: 75).

Una de las características de la homofobia es la tremenda hipocresía que encierra. La violación que sufre Dashis la muestra, ya que pese a ser una sociedad machista, es capaz de violar hombres y condenar las relaciones homosexuales al mismo tiempo. En este punto, frente a las visiones occidentales que consideran que «la peor humillación que un hombre puede sufrir […] es la que consiste en ser tratado como una mujer, es decir, poseído» (G. Cortés, 2006: 110) se le añade todo el peso de la sociedad, que lejos de verlo como una víctima lo condena por su homosexualidad social e institucionalmente, como se muestra en su posterior detención.

No tuve más remedio que comenzar a caminar mientras lloraba. Cubría mi polla con las manos. Alguna gente se reía. Otros decían:

-Te hicieron poco, deberían haberte dado una paliza (Ada, 2018: 21) […]

¡A ningún padre le agradaría saber que su hijo es follado por el culo! Esas costumbres no son africanas (Ada, 2018: 23).

Pero esta hipocresía no se detiene ahí. La figura de su primo, que lo penetra en alguna ocasión para después sentir vergüenza de él mismo por este comportamiento -mostrando lo interiorizado que está la homofobia -o su cita en el hotel Yoli con un hombre mayor que sólo tiene un interés sexual en él ejemplificarán lo difícil que es poder vivir de manera sana la sexualidad en este contexto urbano que, lejos de suponer una liberación, muestra otro lado oscuro de la homofobia y que, junto a la precariedad y el rechazo familiar, lo condenará a ejercer la prostitución como única salida para poder ganarse la vida. La discreción con la que deberá llevar a cabo la venta de su cuerpo (ninguna llamada posterior al cliente, subir a los coches con vestimenta de mujer) formarán parte de un elenco de estrategias de supervivencia que reflejarán la negación de su propia humanidad

y la degeneración moral al que lo llevará, incluso, a fijarse en su futuro amor sólo por dinero y a robarle tras su primer y segundo encuentro sexual.

-Tienes que estar disfrazado cuando montes en uno de esos cochazos. Además, con lo guapo que eres nadie se dará cuenta de que eres un chico.

  • -No soy transexual y tampoco sabría caminar con tacones -respondí.
  • -Tienes todo el día para aprender. Esto o la calle: tú decides (Ada, 2018: 27).

La figura de Álex García, el profesor español del que se enamora juega un papel muy importante en la novela. Aquí Chris rompe con dos estereotipos tradicionales. El primero es el de la exótica curiosidad colonial de una fiesta «voyeur» (Ajari, 2019: 156) que surge con cada gesto del cuerpo negro, que en la novela se transciende ya que el interés de Álex por Dashis va más allá del sexo, se trata de una historia de amor. Y si bien como asegura Luis Melgar (2018: 5) en el prólogo «nosotros jamás tuvimos un problema, cierto, pero es que la sociedad guineana es muy tolerante con los 'blanquitos' y nuestras locuras», en la obra, Álex no cuenta con privilegios raciales ante la homofobia. Su muerte es el culmen de esta vulnerabilidad que afecta también a los blancos en Guinea Ecuatorial.

También intenta romper con la idea de que la «homosexualidad es cosas de blancos» cuando lleva a Álex a un lugar en el que

-Cuando era pequeño, mi madre me contaba historias sobre este lago. En la antigüedad, las personas homosexuales se casaban aquí. Cundo la tribu se enteraba de que uno era homosexual, le desterraban. Lo consideraban una práctica satánica. Muchos de ellos encontraban paz, libertad y amor en este lugar -le expliqué (Ada, 2018: 44).

Este fragmento ilustra cómo la homosexualidad es una realidad que no surge del contacto con Europa, cómo los espacios de libertad, lejos de ser urbanos, se encuentran en la naturaleza y cómo esta historia acaba llegando a Dashis a través de la historia oral, tan profundamente denostada por la ciencia occidental.

Durante casi toda la novela, la meta para Dashis es viajar a España. No hay más meta que esta. Salir de Guinea Ecuatorial y poder vivir de acuerdo a su sexualidad sin miedos en Europa es el gran objetivo. Ello provoca que deje de buscar alguna muestra de cariño

416

mientras ejerce la prostitución o incluso que acabe manteniendo sus primeros contactos sexuales con Álex por interés. De hecho, le robará en sus dos primeras relaciones sexuales. Así mismo, la paliza que reciben en el pico Basilé simboliza hasta dónde llega la homofobia institucional, a todos los rincones de Bioko, incluso en el lugar más sagrado. Nos está mostrando cómo Guinea Ecuatorial está en esa zona del «no-ser», prácticamente en toda su extensión, y en donde el propio hecho de ser homosexual es un acto de rebeldía ante un rígido sistema homófobo de poder amparado por todos. La desesperanza de que África mejore y su huida a España es un llamado de atención sobre la manera (prácticas y discursos) poco inclusiva con la que se está desarrollando el presente del continente.

-Mira a tu alrededor, Álex. Esto es África. Nos torturan, nos hacen sufrir y fallecemos a manos de personas que dicen que trabajan para el desarrollo. No creo que esas comunidades puedan impedir mi muerte (Ada, 2018: 57).

Y pese a que la obra en sí misma visibiliza unas experiencias «otras» tradicionalmente marginadas dentro del colectivo LGTB a nivel mundial, esta novela busca un estrecho lazo con otras reivindicaciones LGTBIQ+ globales, intenta entroncar con la experiencia universal de lucha del colectivo y señalar la influencia de todas las luchas en contextos espacio temporales diversos. Como asegura en la última página del libro:

Este libro se terminó de imprimir durante el mes del Orgullo LGTBIQ+ del año 2018, 49 años después de que Marsha P. Johnson, una mujer transgénero afroamericana, liderase los disturbios en el Stonewall Inn al grito de «tengo mis derechos civiles» (Ada, 2018: 77).

CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES

Ambas obras se erigen alzando la voz contras las estructuras de poder que deshumanizan a las personas por su orientación afectivo-sexual diferente a la que impone la heteronormatividad. Y ambas, por el mero hecho de existir ya suponen una existencia contra una visión monolítica y occidental sobre la homosexualidad, escapando de la

417

historia blanca de la homosexualidad. A través de sus páginas muestran la subhumanización del colectivo LGTB y la persistencia de la concepción de sus orientaciones sexuales como pecado y enfermedad (que se puede curar) contagiosa, como demuestra los castigos que sufre la familia de Dashis o Plácido, al acercarse a Okomo. Sin embargo, las obras siguen estrategias distintas a la obra de afrontar este problema.

En el caso de La bastarda (2016), Melibea pone en el primer plano la experiencia de una mujer lesbiana dentro de un contexto literario en donde la hegemonía es occidental y eminentemente masculina. Así mismo, es una contribución dentro de un espacio en el que el lesbianismo está también invisibilizado, como demuestra que no exista una palabra en la sociedad para definirlo. Así mismo, rompe con esa homo-ness a través de la recreación de relaciones sexuales que rompen con las lógicas tradicionales monógamas de la heteronorma occidental. Por otro lado, frente al espacio urbano que aparece como espacio de libertad en la mayoría del imaginario homosexual occidental, aquí es el bosque, el bosque fang, el espacio de libertad, no sólo para el colectivo sino también para otros personajes como Restituta. Su obra, eminentemente feminista, da protagonismo a un abanico amplísimo de voces (lesbianas, gays, prostitutas, etc.) y, pese al machismo de la sociedad fang, no olvida el marco de la colonialidad en el que se ubica, en donde el poder occidental perjudica al bosque y al río con la sobreexplotación, existe una segregación racial y una subyugación económica a través de la prohibición de los economatos por los blancos o las deudas contraídas con ellos. La prostitución también aflora con más fuerza allá donde hay occidentales.

Chris Ada, por su parte, se centra en subrayar que el colectivo LGTB se encuentra en un profundo grado de subhumanización, borrando los privilegios raciales del homosexual blanco -creando con ello una identificación mayor en el lector blanco -e invirtiendo los roles: ahora es el blanco el que muere, pese a que Luis Melgar asegure que no tuvo grandes problemas por su orientación sexual. Por otro lado, la ciudad tampoco aparece como espacio de libertad, sino que acaba en ella siendo empujado a prácticas corrompidas, en donde la ciudad aparece como un lugar de hipocresía y contradicciones de una sociedad homófoba donde hay muchos hombres que consumen prostitución masculina. El negro, lejos de ser sólo un objeto de deseo, se convierte en un sujeto que ama y es amado, rompiendo visiones tradicionales occidentales. Así mismo, también remarca que la homosexualidad no es cosa de blancos y que tiene una historia al margen del contacto con la colonización. Pese a ello, busca participar de la historia de la

homosexualidad y la lucha del colectivo mundial a través de las referencias a los disturbios de Stonewall. A diferencia de Melibea, Chris sí presenta una idea imaginada de España como espacio liberador. No sabemos si habrá segunda parte de esta novela y qué se encontraría Chris en una España donde, pese a encontrarse con un reconocimiento parcial del negro y el gay, vivirá sin el apoyo de su familia y luchando también contra el racismo y la homofobia.

Ambas obras son un referente para el colectivo, sin ninguna duda. A las dos las ubicaría como «literaturas producidas por la herida colonial» si bien es cierto que en el caso de Melibea es más explícita su postura contra el sistema occidental patriarcal cristiano-céntrico y homófobo. Estas obras son muy interesantes para repensar que, si bien el respeto por la diversidad afectivo-sexual son un objetivo que por el que hay que luchar sí o sí, se puede producir un proceso de pinkwashing , por el cual, en un futuro, se mejore la situación del colectivo LGTB pero se mantengan los poderes del régimen de Obiang (o cualquier otro) y los intereses extranjeros y la economía colonial, intacta. Si esto sucede, el colectivo, aunque viva con una serie de derechos reconocidos (lo que supondría un avance sin duda) seguirá estando por debajo de la línea de lo humano.

BIBLIOGRAFÍA

Ada, Chris (2018), Juntos hasta que anochezca , s.l., Baphala Ediciones.

  • Ajari, Norman (2019), «Del deseo negrófilo. Arthur Jafa contra el erotismo colonial de la masculinidad negra», Minorit'Art , 3, pp. 153-162

  • Arnalte, Arturo, (2016), «Introducción» en Trifonia Melibea Obono (2016). La bastarda . s.l.: Flores Raras, pp. 17-27.

  • Bersani, Leo (1987), «Is The Rectum a Grave?», October , 43, pp. 197-222.

  • Branch, Adam y Mampilly, Zachariah (2015), Africa Uprising. Popular Protest and Political Change , London, Zed Books.

  • Chaves, Norberto (2009), La homosexualidad imaginada. Vigencia y ocaso de un tabú , Madrid, Maia Ediciones.

  • De Sousa Santos, Boaventura (2015), «Más allá del pensamiento abismal: de las líneas globales a una ecología de saberes», en Boaventura da Sousa Santos y Maria Paula Meneses (eds.). Espistemologías el Sur (Perspectivas) , Madrid, Akal, pp. 21-66.

  • G. Cortés, José Miguel (2006), «Virilidad y poder social», en Xosé M. Buxán Bran (ed.). Lecciones de disidencia. Ensayos de crítica homosexual , Madrid, Editorial Egales, pp. 105-114.

  • Grosfoguel, Ramón (2016), «What is Racism?», Journal of World-Systems Research , 22(1), pp. 9-15. Disponible en: https://jwsr.pitt.edu/ojs/index.php/jwsr/article/view/609/743 (fecha de consulta: 04/07/2019).

  • Grosfoguel, Ramón (2011), «La descolonización del conocimiento: diálogo crítico entre la visión descolonial de Frantz Fanon y la sociología descolonial de Boaventura de Sousa Santos», En VVAA, Formas-Otras: Saber, nombrar, narrar, hacer , Barcelona, CIDOB Edicions, pp. 97-108.

  • Knopp, Larry y Brown, Michael (2003), «Queer Diffusions», Environment and Planning D: Society and Space , 21(4), pp. 409-424.

  • Lewis, Marvin (2007), «El discurso del colonialismo y la dictadura en la Literatura de Guinea Ecuatorial», en Gloria Nistal Rosique y Guillermo Pié Jahn (dirs). La situación actual del español en África. (Actas del II Congreso Internacional de Hispanistas en África), Madrid, Sial/Casa África, pp. 60-77.

  • López Rodríguez, Marta Sofía (2017), «Prólogo», en Lucía Asué Mbomío Rubio (2017). Las que se atrevieron , Madrid, Sial/Casa de África.

  • Maroto Blanco, José Manuel (2019), «Cuarenta años de literatura sobre la experiencia africana en España: Identificación de una literatura producida desde la «herida colonial», Tonos digital: Revista de estudios filológicos , 36, pp. 1-27, Disponible en: https://digitum.um.es/digitum/handle/10201/67907 (fecha de consulta: 04/07/2019).

  • McHugh, Erin (2007), Homo History. A Compilation of Events that Shook and Sahped the Gay World , New York, Alyson Books.

  • Melgar, Luis, (2016), «Prólogo», en Trifonia Melibea Obono, La bastarda . Madrid, Flores Raras, pp. 11-14.

  • Mignolo, Walter (2007), La idea de América Latina. La herida colonial y la opción decolonial , Barcelona, Gedisa.

  • Obono, Trifonia Melibea (2016), La bastarda , Madrid, Flores Raras.

  • Pereyra Verónica, y Mora, Luis María (1998). Literaturas africanas. De las sombras a la luz , Madrid, Editorial Mundo Negro.

  • Quijano, Aníbal (2000), «Colonialidad del poder y clasificación social», Journal of World-System Research , 2, pp. 342-386.

  • Restrepo, Eduardo y Rojas, Axel (2010), Inflexión decolonial: fuentes, conceptos y cuestionamientos , Popayán, Universidad del Cauca. Disponible en: http://www.ramwan.net/restrepo/documentos/Inflexion.pdf (fecha de consulta: 04/07/2019).

  • Ríos, Rubén H. (2007), Michel Foucault y la condición gay , Madrid, Campo de ideas.

  • Santos Solla, Xosé M. (2006), «Territorio e identidad: sexualidades y estrategias espaciales», en Xosé M. Buxán Bran (ed.). Lecciones de disidencia. Ensayos de crítica homosexual , Madrid, Editorial Egales, pp. 45-60.

  • Thiong'o, Ngũgĩ wa (2017), Desplazar el centro. La lucha por las libertades culturales , Barcelona, Editorial Rayo Verde.

  • Thiong'o, Ngũgĩ wa (2015), Descolonizar la mente , De bolsillo, Barcelona.

  • Wallerstein, Immanuel (2007), Abrir las ciencias sociales. Informe de la Comisión Gulbenkian para la reestructuración de las ciencias sociales , México, Siglo XXI.

  • Walsh, Catherine (2007), «¿Son Posibles Unas Ciencias Sociales/culturales Otras? Reflexiones en torno a las epistemologías decoloniales», Nomadas , 26, pp. 102 -113. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/1051/105115241011.pdf (fecha de consulta: 04/07/2019).

  • Woods, Gregory (2001), Historia de la Literatura Gay , Madrid, Akal.

FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN

Investigar a partir de otros productos culturales. La música de los hermanos Zamora en el espacio 'postcolonial'

Si bien como asegura Aurelia Martín Casares y Marga Barranco (2009), la presencia de la música africana no tiene nada de actual, sino que fue ya muy influyente desde el siglo XVI, lo cierto es que actualmente los trabajos que hacen referencia a las producciones culturales sonoras africanas en España se han centrado en aquella música que habla sobre las personas denominadas negras y no sobre la música producida por negroafricanos en el país. Canciones como Todos los negritos tienen hambre y frío (1984) de Glutamano Ye-Yé, Un africano por la Gran Vía (1984) de Radio Futura, El blues del esclavo (1988) de Mecano o Africanos en Madrid (1998) de Amistades Peligrosas muestran esa condición de españoles y europeos y nos ilustran todo el universo simbólico en torno al negro. Tal y como Jorge Marí (2009) señala de acuerdo a la última, esta

' adopta una postura pasiva y distante respecto del objeto de su observación, a quien, como el texto repite varias veces , 'se ve pasar' pero con quien no se dialoga, a quien no se le da voz, ni nombre, ni lugar de origen, y en cuya vida y circunstancias nunca se indaga' (Marí, 2009 : 90).

En otras, como por ejemplo en Paseo con la negra flor (1998), se observa esa construcción del 'otro' racializado y con vertido en un objeto de deseo -en este caso, la mujer negra -del hombre blanco. Mientras que en Canción para Lucrecia (1994) de Carlos Cano, se plantea esa ética del 'perdón' (Bermúdez, 2009) de una sociedad que con la muerte de Lucrecia se muestra ya sin ambages, explícitamente racista.

Sin embargo, trabajos recientes han abordado el tema desde una óptica más crítica. La recepción de la música africana ha sido tratada en España por Garrido, 2011) dentro de un contexto en el que estas se descontextualizan y en donde en Europa principalmente, sigue existiendo una jerarquía que plantea toda esta producción desde una posición de superioridad occidental (Martí, 2004). Otro ejemplo lo tenemos en la tesis de la compañera Mariam del Moral, Representación cultural y mediática de los "africanos/as" en Andalucía: De la invisibilidad a la auto-representación (Vídeos domésticos, participativos y 'vídeo films' de Nollywood) (2016), en la que se analiza desde una perspectiva afrocéntrica la producción de videos producidos por ciudadanos africanos en España. Esta investigación plantea estas producciones culturales como una forma de

sentirse africanos en un contexto que los 'inmigratiza', como una defensa sus culturas e identidades y, en definitiva, configurándose como un acto de resistencia que muestra la capacidad de agencia de estas comunidades y que tiene un público que transciende el africano -como bien demuestran las organizaciones de actos culturales como el Festival de Cine Africano de Tarifa (FCAT) de Córdoba y el Festival de Cines del Sur de Granada en el caso concreto de Andalucía (del Moral, 2016). En lo que a nuestra investigación respecta, se abre un campo de posibilidades con el estudio de las producciones culturales negroafricanas que se han producido tanto en el espacio colonial como poscolonial español así como en la propia España tras la muerte del dictador Francisco Franco. El disco Bí môlê y las producciones que realizaron los hermanos Zamora, guineanos de la etnia annobonesa, es un ejemplo del universo de oportunidades para estudiar la historia de España desde una perspectiva afrocéntrica.

Nacida en la segunda mitad de los años 70, Bí môlê 398 fue una de las canciones del disco también llamado Bí môlê y que fue realizado por el grupo Máscara. Compuesto por Armando Zamora Segorbe y sus hermanos Nene y el también escritor y periodista, Paco Zamora, fue editado en 1989 por Ediciones Musicales Twins. El grupo, que comenzó llamándose aún en época colonial española The Black Beatles, pasó a denominarse los Pec Boys (los chicos de Paco); más tarde los Zetas (en relación al primer apellido de la familia, Zamora); en los ochenta, Guinea, con el que firmaron su primer éxito musical -Paquidermo y Somos los conguitos -y que llegó a entrar en la lista de los 40 Principales, para que posteriormente, a finales de esta década, pasara a llamarse Máscara. Bí môlê , cantada íntegramente en la lengua anobonesa, el fá d'ambô , salvo las canciones Ngonda Zole y Tata Nkento en lingala y Small Boy en piching English, fue el resultado del trabajo de creación de muchos años que vio la luz en 1989.

398 Véase el artículo publicado en la web de Wiriko disponible en https://www.wiriko.org/aula-wiriko/bimole-y-los-hermanos-zamora/

Imagen 1 y 2: Portada del disco del grupo Guinea (1982), con las canciones Paquidermo (Cara A) y Somos los Conguitos (Cara B); Portada del maxi single Small Boy del grupo Máscara (1989).

Teniendo como referentes, entre otros, al grupo anobonés Los Dinámicos que ya cantaba en la provincia española ultramarina de Fernando Poo (actual isla de Bioko), el grupo familiar comenzó a actuar en público a una edad muy temprana. De hecho, durante los años sesenta, en la última etapa del colonialismo español en Guinea Ecuatorial, este grupo de hermanos originarios de Annobón realizaron actuaciones en los diversos certámenes musicales que impulsaba la Organización Juvenil Española (OJE), fundamentalmente en fechas señaladas como las fiestas a San Fernando (actual patrón del barrio malabeño de Ela Nguema) o la fiesta de Santa Isabel de Hungría, que se celebra cada 17 de noviembre en la capital guineoecuatoriana.

Imagen 3. Golfo de Guinea. Annobón, de donde es originario el grupo, es la isla más meridional de Guinea Ecuatorial, cuenta actualmente con 5.000 habitantes y tiene una superficie de 17 km 2 .

Durante los setenta, con la llegada al poder de Francisco Macías Nguema, el primer presidente y dictador de la recién nacida Guinea Ecuatorial, la familia Zamora debió abandonar la ciudad de Santa Isabel (actual Malabo), ya que tal y como recuerda el propio Armando Zamora, 'mi padre era una persona que no se callaba ni para atrás. Le decían algo y él contestaba duro. Gente de su mismo nivel terminaba siendo engullida por los soldados de Macías. Entonces nos fuimos, agarramos todo los que teníamos, instrumentos musicales, todo. Solo quedó el armazón de la casa'. El mismo año que llegaron a Annobón se declaró una epidemia de cólera que acabó con la mitad de la población isleña y, pese a las llamadas de auxilio al gobierno, Macías denegó la ayuda. Al año siguiente, ante la desesperación de la situación, doce personas se embarcaron en un cayuco enorme ( kinyaya ) hacia el continente, llegando a Gabón y sin encontrar ningún tipo de ayuda por parte del país vecino.

Este fue el contexto en el que se compuso la canción Bí môlê , un contexto agravado nuevamente por la figura de Macías, que volvió a aparecer en la vida de los annoboneses en 1978, cuando arribó un barco con un destacamento de soldados del régimen 'armados hasta los dientes ante un pueblo que tenía los sedales para pescar como el arma más peligrosa'. Este destacamento cometió brutales violaciones en masa y obli gó a todos los varones de entre 16 y 40-50 años a un exilio forzado a Malabo para trabajar en las fincas de cacao de la isla de Bioko (antigua Fernando Poo). Entre ellos se encontraba el propio Armando Zamora, que fue testigo de cómo un gobierno exilió a toda una población y la abandonó a su suerte en la capital.

Imagen 4 y 5. Mapa e imagen aérea de la isla de Annobón.

Es por estas razones que Bí môlê surge con un carácter reivindicativo total. La canción establece un paralelismo entre la sociedad anobonesa y la tiranía de Macías y una relación de pareja que se rompe a causa del egoísmo de una de sus partes. El trasfondo de la letra, que nace de esa primera huida de la vivienda familiar en el barrio de Lampert en Malabo, se intensifica con la situación de abandono y aislamiento y con el trato colonial que el propio gobierno de la República de Guinea ejerció contra los anoboneses. La letra, 'lo que viene a decir en castellano es: abandóname para que más tarde te diga lo que ha sucedido, abandóname para que más adelante te diga lo que realmente me ha sucedido, abandóname y te diré más adelante lo que nos ha sucedido a los dos. Y tú, que has perdido todo a causa de la revolución, vete a morir, búscate la vida', en clara alusión al clima de persecución ideológica que se llevó a cabo en la década de los setenta, en la que no ser 'revolucionario' a la manera y gustos de Francisco Macías, te convertía en un disidente dentro de un régimen tirano y totalitario.

De nuevo en Malabo, esta canción sólo pudo ser cantada de extranjis , y sólo cuando era posible, ya que el gobierno les quitó absolutamente todo -incluida la guitarra -y no había con qué acompañar el canto. A su llegada a España en 1980, Armando se reunió de nuevo con su hermano Paco y Nene y, pese a que el clima de libertad era mucho mayor, sufrió una cierta censura en algunas de las letras de sus canciones. Un ejemplo de ello es la canción Kumbele 'porque en aquel entonces en España mandaba Jordi Pujol. ¿Cómo vais a cantar que no le dejaba (Jordi Pujol) ir a Copito de Nieve al Camp Nou ni montar en bici con la Caballé? Nos dijo el productor. Además, en la parte final aparecían la Ferrusola, Charlie Rexach, etc. todos los símbolos de Cataluña. La canción en fá d'ambô es otra historia. Jordi Pujol era muy decisivo para los partidos de gobierno de aquel entonces y no nos dejaron grabarla en su versión original'.

La censura también tenía que ver con motivos religiosos. La canción Paquidermo (1982) acabó manteniendo el estribillo 'Piensas que eres Dios pero ha ces el amor como un paquidermo' y, si bien se quedó como frase pegadiza, todo el argumento de la obra fue suprimida a petición del productor, que trabajaba para la casa discográfica CBS. Tampoco le dejaron incluir la parte que aludía a los religiosos en la canción Somos los conguitos (1982) que en su versión original rezaba así ' Semos los conguitos del África Tropical, comemos banana y algún tití y somos los mejores marcándonos un chachachá y en cualquier ballet montamos el gran cacao. Comemos monitos, bananas y algún tití y si no

nos pillan, misioneros al pilpil'. 'Eso no se puede decir, eso hay que cambiarlo', le decían desde la productora.

Durante los años 80, Nene y Armando aprovecharon su talento musical para financiar sus estudios universitarios en España, cantando por parte de la geografía española, sobre todo en el sur de la Península, siendo la costa malagueña y granadina sus destinos favoritos. Tocaban en los chiringuitos de las playas por encargo llegando a ganar hasta 100.000 pesetas en una fiesta de cumpleaños de un turista holandés. Su cometido era el de hacer la mayor cantidad de dinero posible durante 40-50 días (hasta que la voz de Armando aguantara) para costear las matrículas del siguiente curso académico. En estas actuaciones, o bien ponían su nota particular a canciones famosas, o bien cantaban las que serían parte del siguiente disco Bí môlê (1989).

Si tuviéramos que resumir la carrera musical de los hermanos Zamora, deberíamos empezar destacando su gran sentido de pertenencia a su tierra, Annobón, que ha sufrido de una situación subalterna tras padecer el dominio colonial portugués y español y la marginación de un poder que, desgraciadamente, está corrompido por las élites guineoecuatorianas. Tanto por el uso del fá d'ambô como por la temática de muchas de sus canciones ( Viyil hace referencia al lugar en el que se debate y se toman decisiones colectivamente, Oh mama habla de la necesidad de volver a la isla y reconstruirla, etc.), Annobón está de una manera u otra muy presente en sus obras y es una manera de reivindicar la cultura del lugar.

Otra de las ideas fundamentales que rebosa en sus letras es la manera en la que, de manera irónica y provocadora, se caricaturiza el propio discurso colonial occidental lleno de estereotipos y prejuicios, así como el racismo implícito o explícito en ellos. Las alusiones a comerse 'misioneros al pil -pil', 'Mujer blanca, babalúuu babalúuu, hacer ñaka ñaka, con parienta de patrón', 'La chica de Malabo tiene brujería y su caldo me ha vuelto loco', en piching English e inédita, sobre el escándalo de las orgías de Pedro J. Ramírez, así como la canción sobre Copito de Nieve, originario de Guinea Ecuatorial y que, pese a su color de piel vive asfixiado en plena capital catalana son claros ejemplos de ello. Este último tema, además, ha sido recurrente en otras creaciones artísticas de la familia como así atestigua el poema de Paco Zamora 'Salvad a Copito' en Desde el Viyil y otras crónicas (2008) o la portada de Cómo ser negro y no morir en Aravaca (1994) del mismo autor.

Imagen 6. Portada del libro Cómo ser negro y no morir en Aravaca (1994) de Francisco Zamora Loboch

Por otro lado, tal y cómo asegura Armando, con su música 'querían dejar claro la posibilidad de que las mezclas de estilo africano con pop occidental se podían llevar a cabo y quedaban bien'. También muestran en sus letras otras formas de ver la vida, que si bien no compartían, dejaron constancia como en Small Boy, incluida en el disco Bí môlê (1989. En ella se alude a las relaciones entre mujeres maduras, generalmente fernandinas, con amantes jovencísimos a los que les facilitaban herramientas para poder estudiar a cambio de placeres sexuales. Por último, la trayectoria de este grupo ayuda a romper con ideas preconcebidas dentro del imaginario colectivo español, como es la ausencia de población negra en España hasta la llegada de senegaleses y gambianos a finales de los ochenta o la propia inexistencia de un pasado colonial español en el África Subsahariana, tema que continúa siendo, de una manera u otra, materia reservada. Sin duda, sus canciones son auténticos alegatos de reconocimiento, dignidad y libertad.

Bí môlê

Legue'm pê p'em ba wa jô' -xi fê-mu. Legue'm pê p'em mazna jô -xi xiga a mu Leguê'm poquê a fà a bo, pé' -mu môlê

Bo-xi pêndê já'tud d'jantù revoluçión bi môlê, bi môlè ( bis )

Boxi pêndê já'tud d'jantù revoluçión bi môlê, bi môlè ( bis )

Legue'm pê p'em ba mazna jô' -xi xigà-mu. Legue'm pê p'em ba suà jô -xi xiga a mu Leguê'm poquê a fà a bo, pé' -mu môlê Boxi pêndê já'tud d'jantù revoluçión bi môlê, bi môlè ( bis )

Boxi pêndê já'tud d'jantù revoluçión bi môlê, bi môlè ( bis )

Zôgôbì na sa ngue pà ma fê nam ẽ' -fa Limà bôjô' nanmẽ' se matà pá' Quinè

Zôgôbì na s'alba pà lomà p'ôgue -fa Limà bôjô' nanmẽ' se matà pá' Quinè Xalallap, xalalap, xalap Wooh, pà bi m'ẽ; ôoh pà bi m'ẽ Limà bôjô' nanmèn se matà pá' Quinè Nã mos'a, jôlê bi, pa bi têndê 399

Ampliando los límites de la 'literatura producida desde la Herida Colonial'

Una de las aportaciones de esta tesis a nivel teórico ha sido el de la conceptualización de la 'literatura producida desde la Herida Colonial', entendiéndola como aquella literatura que se ha redactado desde un espacio subjetivo en el que queda presente la existencia del dolor y de la marginación de aquellos a los que Frantz Fanon bautizó como los damnés de la terre o los condenados de la tierra. Partiendo de la idea de que la crítica literaria

399 Letra facilitada por Armando Zamora Segorbe, compositor y cantante de la obra Small Boy (1989) y autor de obras como Gramática descriptiva del fá d'ambô (2010) o Breve aproximación a la s ociolingüística del Fá d'Ambô en Guinea Ecuatorial (2009). Le agradezco enormemente que haya accedido a mostrarme una parte muy importante y personal de su vida y me ha haya enseñado tanto de Annobón sin haber estado aún, demostrando que Annobón llega haya donde llegue un annobonés.

sigue operando desde una perspectiva estado-céntrica y colonialista que despolitiza su contenido crítico, estas producciones literarias atacan esa 'arrogancia imperial' (Mignolo, 2007) caracterizada por el olvido colonial y la falsa creencia de la inexistencia de racismo dentro de las fronteras en España. Y pese a que en nuestro trabajo hicimos un gran esfuerzo en atacar las diferentes etiquetas a través de las cuales se intenta marginalizar y dividir toda la crítica al 'patrón de poder colonial' a través de las obras producidas por negroafricanos en el espacio colonial y postcolonial español, lo cierto es que todo ese conjunto vasto de literatura que engloba la 'literatura producida desde la Herida Colonial ' puede ser ampliado.

Sin salir de España, una de las voces más influyentes de la comunidad africana y afrodescendiente, Lucía Mbomío Rubio, plantea en Las que se atrevieron (2017) dificultades a causa del racismo cotidiano a las que tuvieron que enfrentarse mujeres que se enamoraron de guineoectorianos, así como a los problemas de discriminación que sufrieron sus propios hijos a causa del color de su piel. Así mismo, en su primera novela, Hija del camino (2019), plantea, entre otras cuestiones, el sentimiento de estar siempre al margen. Otro ejemplo lo tenemos en Ser mujer negra en España (2018) de Desirée BelaLobedde en donde plantea a través de su propia vida experiencias y reflexiones en torno a los problemas a los que se tiene que enfrentar la comunidad afroespañola en general, y las mujeres afroespañolas en particular. Como asegura la propia autora 'necesitamos nuestros propios relatos; necesitamos contar nuestra propia historia porque solo nosotros y nosotras, las personas negras que hemos nacido, crecido y vivido en España, podemos contarlas (Bela-Lobedde, 2018: 17).

Por otro lado, uno de los argumentos que planteamos a la hora de realizar el ejercicio de deconstrucción de las etiquetas de la crítica ante estas literaturas, era que el contexto geográfico en el que nacen las obras no debería ser un motivo para la fragmentación de estas producciones culturales. Futuras investigaciones propondrán la ampliación a la literatura que se produce en otros estados europeos en relación al racismo y la población negro africana. Un ejemplo nos lo da Italia, en la que en los últimos años ha surgido un número importante de obras que son producidas generalmente por población senegalesa y se comercializan, también, a través de la venta ambulante. Ejemplos como Il cielo sopra Ibrahima . Come gli immigrati giudicano gli italiani (2010) de Penda Thiam y Giuseppe Cecconi o Il mio viaggio della speranza. Dal Senegal all'Italia in cerca di fortuna (2011) de Bay Mademba nos muestran, precisamente, el afrontamiento del racismo cotidiano por

parte de los migrantes africanos 400 . O el caso de Francesco Ohazuruike (2019), un italiano que reivindica ser negro e italiano así como la figura del afroeuropeo, que trata de luchar contra los mitos sobre el negro en Italia y no duda en quejarse de la utilización interesada que se hace de él por parte del Estado: 'A diciotto anni , mi giunse puntuale la cartolina di precetto che mi obbligava a presentarmi al distrett o militare di Catania per la vista di leva. Mi domandai: 'Ma allora, sono italiano sì o no? Vado bene per la guerra, ma non per tutto il resto?' (Ohazuruike, 2019: 14). En el escenario francés, con una tradición migratoria mucho más extensa, la producción literaria en este ámbito es mucho más amplia, al igual que en el caso, portugués, inglés y norteamericano. También es fundamental analizar la literatura escrita por autores y autoras negras en el ámbito latinoamericano. Ya su sola presencia en el país no podría explicarse si no es por el papel de España -y otras potencias occidentales -en la colonización del continente y en la trata de personas desde África para trabajar forzosamente en los diversos sectores que interesaron a la metrópoli y a las élites blancas de aquellos países. Un ejemplo paradigmático es el de Manuel Zapata Olivella, un afrocolombiano que a través de sus obras ha tratado de dotar de historia 401 , poner en valor y denunciar las situaciones de marginalidad a las que ha sido brutalmente empujada la comunidad negra en Colombia 402 . En el ámbito caribeño podemos destacar como otro ejemplo ilustrativo del siglo XX al afrocubano Nicolás Guillén, una figura muy interesante porque vivió unas décadas como la de los 30 y 40 en Cuba, de fuertes prejuicios sociales y discriminación social, y en donde mostró toda la fuerza expresiva de lo cubano a través de la exaltación del negrismo (Alemany, 2018: 38). Además, en este caso la denuncia anticolonial se realiza, debido al contexto histórico, ante el imperialismo norteamericano. A través de sus obras denunció 'c omo ninguno de los rebeldes contra la prepotencia del blanco -que Guillén personifica

400 Véanse otras obras de la colección como Nuovi imbarazzismi. Quotidiani imbarazzi in bianco e nero… e a colori (2004) de Kossi Komla-Ebri, nacido en Togo pero en Italia desde 1974; In Italia con il Senegal nel cuore. I pensieri di un immigrato fra sogni e ricordi (2013) de Faysal;; Il venditore di libri (2013) de Papa Ngady Faye e Antonella Colleta o La esperanza sta oltre confine? Racconti di storie vere (2017) de Laye Gueye.

401 Manuel Zapata asegurará que 'la historia del hombre negro en América es tan tuya como la del indio o la del blanco que lo acompañarán a la conquista de la libertad de todos' (Zapata, 2010: 35 -36) 402 Entre sus obras podemos destacar Chambacú corral de negros (1963) o Changó el gran putas (1983)

como ejemplos de literatura crítica planteadas desde una perspectiva decolonial y afrocéntrica.

en el yanqui' (Martínez Estrada, 1977: 6) sin dudar en señalar las conexiones de estos con la élite corrupta de Cuba.

Coroneles de terracota, Políticos de quita y pon; Café con pan y mantequilla… ¿Qué siga el son! La burocracia está de acuerdo En ofrendarse a la Nación; Ochenta dólares mensuales… ¡Qué siga el son! El yanqui nos dará dinero Para arreglar la situación: La Patria está por sobre todo… ¡Qué siga el son! Las viejos líderes sonríen Y hablan después desde un balcón. ¡La zafra! ¡La zafra! ¡La zafra! ¡Qué siga el son! 403

Pero no sólo la literatura producida por negroafricanos y negroafricanas en el espacio colonial y poscolonial puede ser conceptualizado como una 'literatura producida desde la Herida Colonial'. En el caso concreto de la literatura en español, la literatura producida en Filipinas nos abre también un amplio abanico de posibilidades. Pese a que la crítica literaria en el país asiático suele hablar de un escenario babélico por la cantidad de lenguas empleadas y han considerado generalmente la producida en lengua castellana como un remilgo de la época de subyugación española (Donoso, 2014) -pese a que siendo la lengua del colonizador fue un medio para crear conciencia nacional -, lo cierto es que la propia figura de José Rizal y sus obras Noli me tangere (1887) y El filibusterismo (1891), muestran como a través de la lengua española 's e intentaba decir lo indecible y, al mismo tiempo, escapar de las represal ias de los organismos oficiales' (Torres-Pou, 2001: 8), luchando salir de la situación de colonialismo que caracterizaba a Filipinas y planteando numerosos elementos que luego popularizaría en propio Frantz Fanon.

En otros ámbitos, como el de la literatura hispanomagrebí en español, y relacionado con la etapa de protectorado en el norte de Marruecos y el Sahara, hay una capacidad de

403 Nicolás Guillén (1934). West Indies LDT . Disponible en http://www.cervantesvirtual.com/obravisor/west-indies-ltd-1934--1/html/ff57fb10-82b1-11df-acc7-002185ce6064\_37.html

creación propia con el español, que funciona generalmente en marcos de deseos de cambio o mejoras sociales, se habla de temas como la emigración ilegal, el choque intercultural y las discriminaciones que se vive en estos lugares de tránsito o la filiación de la causa árabe, evidentes ejemplos del racismo estructural que sigue operando (Sarria, 2015). También en otros contextos geográficos se da la misma situación de marginalidad de las literaturas producidas por personas racializadas. Por ejemplo, dentro de las literaturas latinoamericanas se da el mismo fenómeno con la que se produce por personas de los pueblos originarios del continente. En el espacio brasileño es ilustrativo el poema de Erro de Português de Oswald de Andrade (1890-1954), que da a entender que la situación marginal del indio fue algo pasajero, lo que enmascara la falta de reconocimiento actual y que se debe a la perpetuación de ese 'patrón de poder colonial' ( Feil, 2011: 122). En el caso de la literatura, sigue sin tener reconocimiento dentro del conjunto de la literatura nacional brasileña, algo que también se comparte con las críticas literarias de Centroamérica -incluidas las de corte marxista -, que han desestimado reiteradamente la existencia de un universo literario indígena (Zavala, 1998). Su importancia es clave, por un lado, porque nos plantea parte de la sabiduría de los pueblos indígenas, son necesarios para comprender las cosmogonías ancestrales y son reflejo también de acontecimientos históricos de pueblos que han sido oprimidos desde la conquista del continente desde la Edad Moderna (Naranjo, 2011). Por otro, esta literatura es también un ejercicio de autorrepresentación y autodeterminación, que lucha contra el ' imperio de los ind igenismos criollos y mestizos' en Latinoamérica y pone en cuestión los encuadres de las literaturas nacionales en el continente y los propios modelos de la teoría literaria europea (Arias, Carcamo-Huechante y del Valle, 2012: 7-9). Estos procesos de despolitización se siguen dando en la actualidad. Que la literatura de denuncia de la situación de los migrantes latinoamericanos en la frontera con Estados Unidos se relacione única y exclusivamente con el mandato de Trump, no ilustra sino que la tendencia a negar el racismo como algo naturalizado y presente continúa vigente. Este nuevo género, el de la ' literatura de los niños perdidos en la frontera ', como bien se señala en el artículo periodístico, responde a fenómenos estructurales 404 .

404 Fernández, Laura (29 de octubre de 2018. La literatura de los niños perdidos en la frontera, El País . Disponible en https://elpais.com/cultura/2018/09/07/actualidad/1536334150\_548288.html

Las vidas de las personas racializadas en el centro del relato histórico: por una recuperación del sujeto desde la perspectiva afrocéntrica

Actualmente la historiografía posmoderma se caracteriza por una vital recuperación del sujeto , ' de sus estrategias y de sus modos de comportamiento en el entorno de valores y creencias que lo definen ' (Ortega, 2007: 31-33). Este fenómeno no es nuevo, sino que tiene sus precedentes en el marxismo británico -que tenía como objetivo 'r escatar a los po bres y olvidados de la Historia' (Estrella González, 2013: 12) -e indudablemente abren la disciplina de una manera mucho más plural y abierta. Este interés por la experiencia y las agencias de un conjunto mucho más vasto de protagonistas, en el que todo ser humano es considerado un sujeto histórico, tiene que ver con un ' reverdecer biográfico ' en el que la biografía ya no siente el rechazo que sentía en las últimas décadas del siglo XX, consigue llegar a un público mucho más amplio y se enfrenta a esa historia 'sin rostro humano' que carac terizó al estructuralismo (Hernández Sandoica, 2004: 401-405).

Así mismo, la microhistoria, que va más allá de la biografía, nace de la voluntad de 'estudiar una época, un contexto, a través de un personaje singular' (Aurell y Burke, 2013: 309), tal y como lo vemos en los ejemplos paradigmáticos de microhistoria de Carlo Ginzburg o Natalie Zemon Davies. Y pese a que se suele descalificar a la microhistoria 'el microscopio agiganta lo que a ojos humanos es invisible' (Serna y Pons, 2019: 2). Se abren a través de estos trabajos inmensas oportunidades de búsqueda de datos pretéritos, a priori poco relevantes, pero que no hacen sino concebir todo el espacio social desde ópticas al margen del discurso hegemónico.

En este trabajo, cuando planteamos el caso de Assane Dieng, no hacemos sino optar por esta 'microhistoria', también desde la historia de 'los de abajo' o de lo que Fanon llamó los condenados de la tierra, para analizar la sociedad de la España de finales de los años 80 ante una presencia extranjera, migrante y negra, de una persona que será percibida como una amenaza por unos y como un vecino y aliado político por otros. He aquí un elemento fundamental para conocer la sociedad española desde el punto de vista de descifrar su propia 'blanquitud'. La realiz ación de estos trabajos desde la perspectiva afrocéntrica -como una herramienta de resistencia y de puesta en valor de su existencia como sujetos de acción histórica -, es fundamental dentro de un contexto en el que sigue existiendo una negación de determinadas personas y colectivos por parte de la cultura hegemónica europea' (Toasijé, 2011: 2 -10).

Reivindicar la historia de Assane significa luchar contra la omisión y el menosprecio de las conquistas que han protagonizado africanos y afrodescendientes y supone atacar la hegemonía blanca a través de la agencia de los africanos como unidad de análisis (Asante, 2014). Una invisibilización que debe entenderse por la perduración de una jerarquía occidental que, además, 'produce un terrible efecto en la mente forma tiva de los niños y jóvenes africanos y africano-descendientes que ven omitidas o menospreciadas las conquistas sociales, políticas, filosóficas y científicas' (Toasijé, 2011: 3).

Aún son escasos los trabajos que se han elaborado en España poniendo en el centro a la población africana y afrodescendiente. Algunos ejemplos los tenemos en biografías y trabajos sobre las vidas de personas que vivieron en España durante la Edad Moderna. Tal es el caso de la obra de Aurelia Martín Casares, Juan Latino. Talento y destino. Un afroespañol en tiempos de Carlos V y Felipe II (2016), que se centra en la vida de Juan Latino, primer catedrático negro de una Universidad de la Europa cristiana occidental, con gran influencia en su contexto, firmante como Magistrum Ionannem Latinum, Garnata Studiosa Moderatorem Adolescentia 405 y relevante también desde el punto de vista histórico debido a que 'se hace querer por la metáfora de esperanza que conlleva' (Martín, 2016: 21).

Otro ejemplo lo muestran los trabajos sobre la vida de Eleno de Céspedes (Maganto, 2007; Ruiz y Hernández, 2017), primera mujer cirujana y de la cual se conoce su existencia por la documentación que generó la Inquisición; o la conocida en Salamanca como 'la Negrita de la Penitencia' (Maeso , 2004), una monja negra que antes de morir en Salamanca en la noche del 6 al 7 de diciembre de 1748 en el Convento de la Penitencia de Salamanca, se convirtió en la primera mujer afroespañola en producir literatura escrita.

Estas obras surgen de la necesidad de iluminar un pasado completamente olvidado. En esta línea va la tesis de Antumi Toasijé (2019), en donde analiza la invisibilización de la presencia de personas denominadas negras en la prehistoria e historia de España promovidas desde instancias superiores y nos muestra una serie de biografías de diversas épocas que demuestran la falsedad de ese discurso 'blanco'.

405 Traducción del latín al español: Maestro Juan Latino, guía de la juventud estudiosa de Granada.

Ejemplos de trabajos sobre las vidas de personas denominadas negras en la historia reciente de España son excepcionales pero no inexistentes. Guillem d'Efak 406 'el negro antiimperialista que cantaba en catalán' 407 , el que fuera un referente del activismo durante los últimos años de la época franquista y tras la instauración de la democracia y el que fuera uno de los precursores de la Nova Cançó ha sido biografiado por Bartomeu Mestre (2010) en la obra Balada d'en Guillem d'Efak .

Imagen 7 y 8 : Guillem d'Efak, uno de los precursores de la Nova Cançó .

GUILLEM

D'EFAK

8

Fuente: Imágenes obtenidas en Solés i Coll, Gemma (Wiriko, 22 de enero de 2018). Guillem d'E fak, el negro antiimperialista que cantaba en catalán. Disponible en https://www.wiriko.org/africadiaspora/guillem-defak/

En otros casos, las historias son escritas por los propios protagonistas. Así en Convergente, conveniente o intruso (2017) de Edmundo Sepa, militante durante más de veinte años de la extinta Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) se testimonia la percepción que tiene la sociedad española, y catalana en particular, de la participación de personas negras en la política. En este caso plantea una serie de problemas como hacer frente dentro de un partido conservador y nacionalista a los discursos de finales del siglo XX del aquí no hi cabem tots viendo la inmigración como una supuesta amenaza ante el fet diferencial català , y a la irrelevancia de ciertos órganos e instituciones que trataban de

406 Véase el documental emitido en 'El documental de TV3' titulado Guillem d'Efak. L'Ànima negra de l'illa (2018) de Manu Benavente y Alfonso Garrido de y producido por Manual Produccions

407 Solés i Coll, Gemma (Wiriko, 22 de enero de 2018). Guillem d'Efak, el negro antiimperialista que cantaba en catalán. Disponible en https://www.wiriko.org/africa-diaspora/guillem-defak/

buscar aparentemente soluciones ante los problemas que giraron en torno a la inmigración como la Fundació Nous Catalans .

En otros casos como en Calella sen saída. O dilema dun inmigrante (2001) de Victor Omgbá y escrita en gallego, en La Tierra Prometida / Diario de un Emigrante. La Terre Promise/Journal d'un Émigrant (2008) -en versión bilingüe francés y español -de Pathé Cissé o 3052 (2015) de Mamadou Dia, se narra, entre otras cuestiones, todo el racismo cotidiano e institucional al que tienen que hacer frente los migrantes que llegan en situación irregular. De gran relevancia es también la obra Las españolas afodescendientes hablan sobre identidad y empoderamiento (2018) de Odome Angone, Por 'responsabilidad histórica y política de visibilidad a personas con ascendencia africana' (2018:14) analiza las identidades racializadas en España a través de testimonios de mujeres afrodescendientes con raíces en la antigua colonia de Guinea Ecuatorial y que deben enfrentarse a una sociedad, la española, tremendamente tradicional, y que considera como anecdótica la cuestión de la plurietnicidad.

Otros estudios se han valido de historias de vida de migrantes para conocer el fenómeno migratorio en mayor complejidad. Es el caso de la obra de Mª Ángeles D'Ancona y Miguel Valles Martínez Xenofobias y xenofilias en clave biográfica (2010) en donde se plantea la idoneidad de España para estudiar la transición migratoria y las transformaciones sociales relacionadas, más aún en un contexto en el que está muy reciente nuestro pasado de migración y forma parte de la memoria colectiva del país. A través de sus páginas podemos destacar dos historias de vida. Una de ellas, cuenta la historia del maliense Shiaka, 'un caso que suele representar el arquetipo del inmigrante hipervisible' (D'Ancona y Valles, 2010: 89-90) de los medios de comunicación ya que vino en patera a las costas andaluzas y otro, muy ligado al caso de Assane, es el caso de otro senegalés que llegó a Granada en los años 80 y deja constancia del sector de trabajo precario al que quedaba relegado desde el primer momento (D'Ancona y Valles, 2010: 95).

Sin duda, acudir a las vidas de sus protagonistas es fundamental para poner en el centro la agencia africana en España y cuestionar los mitos en los que se asienta el estado-nación y el discurso hegemónico que emana de las instituciones oficiales y, desgraciadamente, desde la propia historiografía española. La recuperación del sujeto no puede realizarse desde presupuestos excluyentes.

CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES

El primer objetivo general de esta tesis doctoral ha consistido en analizar los discursos y las prácticas racistas que han tenido lugar en el espacio colonial y poscolonial español durante la historia contemporánea española, focalizándonos en el racismo que han sufrido las poblaciones denominadas negras. Es por ello que el análisis de los roles de género precoloniales y cómo ha afectado la llegada del poder colonial nos ha permitido mostrar, por un lado, la diversidad de sistemas de patriarcado existentes antes de la llegada de los españoles y cómo, a través de la acción colonizadora, se ha ido imponiendo un sistema de valores europeo claramente racista y machista.

De la mano de los discursos científicos y una amplia bibliografía literaria, el proyecto colonizador se ha valido de las ciencias y las letras para justificar un dominio cultural que ha supuesto una ruptura con los equilibrios existentes en las sociedades de lo que hoy conocemos como Guinea Ecuatorial. La exportación de un modelo de familia y unos roles de género derivados de la religión cristiana católica se tradujeron en nuevas formas de opresión para las mujeres nativas. Todo ello dentro de un conjunto de relaciones desiguales de poder que han conformado una jerarquía etno-racial en la que el hombre y la mujer blanca se sitúan en posición de dominio frente al hombre y la mujer negra.

Acercarnos a las realidades africanas con una mirada de género y desde el estudio de las religiones nos muestra una parte más de ese colonialismo que transciende el mero aspecto económico (explotación de cuerpos negros y recursos naturales en beneficio de la metrópolis) y nos permite contribuir en una serie de aspectos de los que adolece la historiografía española: en la escasez de trabajos sobre las colonias africanas y, en particular, de Guinea Ecuatorial; a través de estudios sobre la realidad del continente antes de la llegada del hombre blanco, rompiendo con esa visión monolítica y homogeneizante que sigue caracterizando la mirada sobre el África Subsahariana; con análisis de los cambios que se produjeron en las sociedades africanas como reflejo de la pretendida propia autodefinición de España como un país moderno, europeo y, en definitiva, blanco.

Es también interesante cómo desde el pensamiento decolonial, pero también desde una vertiente estrechamente ligada al materialismo histórico, se evidencia cómo la religión y el patriarcado marcaron la posesión de los medios de producción y de la mano de obra eminentemente femenina. En definitiva, distintas apropiaciones del trabajo y del propio cuerpo de la mujer a través de sistemas de valores (y unas religiones, incluida la católica)

que consolidan estas prácticas a través de distintos ritos, figuras religiosas (que acabaron con el paso del tiempo siendo correas de transmisión de estas lógicas de dominación) y, más tarde, a través de todo un aparato institucional que intentó influir en todas las esferas de la vida social. En definitiva, se trató de un modelo 'civilizatorio' que conllevó la imposición de un 'patrón de poder colonial' en el plano cultural, no sólo de la jerarquía etno-racial, sino también de una jerarquía concreta de género y de religiones cuyos efectos aún perduran de una manera muy visible.

Por otro lado, la instauración de la Guardia Colonial nos muestra un elemento concreto de la política racista colonial. Primero, a través de un modelo en la que el hombre negro está subordinado al hombre blanco tanto por la propia política del cuerpo militar, como por ocupar puestos de menor responsabilidad. Cuando la Guardia Colonial se abrió de manera más evidente a los nativos africanos, el estudio sociodemográfico que hemos realizado nos ilustra las diferencias de criterio a la hora de aceptar a blancos y a negros. Estos últimos, en su mayoría, ya estaban casados y contaban con un nivel de formación mayor (dentro de las limitaciones educativas, interesadas, que impuso el Gobierno español a los nativos). Se trató, sin duda, de un ejemplo más de lo que se consideraba el 'buen negro', a saber, con formación y educado en la religión católica y con un dominio de la lengua castellana.

Las diferencias también fueron importantes entre los metropolitanos que formaron parte del cuerpo. Existieron grandes diferencias entre los que tenían como objetivo llegar a Guinea Ecuatorial para hacer negocio y pudieron permitirse pagar numerosas multas para evadir ciertas responsabilidades militares, de los que llegaron desde contextos económicos más deprimidos. No obstante, estos últimos siguieron contando con el 'privilegio racial' de ser bl ancos venidos de la metrópoli y contribuyeron a consolidar esta institución, que formó parte de esos símbolos nacionales que los unen con la metrópoli. Las fuentes del Archivo General Militar de Guadalajara (AGMG) son muy interesantes para estudiar este fenómeno, más aún cuando existen fuentes documentales que, desde su traslado a esta ciudad en los años ochenta, aún no han sido consultadas.

La imposición de la cultura española en la colonia también puede percibirse a través de las películas ambientadas en la Guinea Española. El cine colonial, influenciado por los postulados del Hispanismo y los deseos del régimen franquista de proyectar la nación en los territorios africanos, se apoyó en la lengua y en la religión para identificar a los guineanos con la comunidad hispana. Durante el periodo dictatorial se representó a

España como la Madre Patria, se intentó poner en valor la acción colonial, se negó la existencia de racismo (una acusación a la que tuvo que hacer frente España tanto desde instancias internacionales como desde las autoridades de diversos países africanos) y sirvió como una arma propagandística para vender la imagen de unas potencias extranjeras racistas frente a una población guineana en armonía y paz con el poder colonial español.

El final de la etapa del 'colonialismo clásico' en Guinea Ecuatorial y la puesta en práctica de la política de 'Materia Reservada' también tuvo reflejo en el cine español. El 'negro' ahora será representado como un extraño y la lengua y la religión serán marcadores para simbolizar una distancia cultural aparentemente insalvable. Ahora se representarán como barreras infranqueables y no como elementos de comunicación y unión. Una manera de que España y los españoles blancos se auto-referencien como país moderno que aspira a formar parte de la CEE (posterior UE). La mujer negra, prácticamente invisibilizada, aparecerá en los filmes en escasas ocasiones, a veces como objeto de deseo del hombre blanco y, en otras, como simple acompañante del hombre negro durante la experiencia migratoria, relegada a la irrelevancia y/o al espacio doméstico.

Los años noventa, dentro de un cine más crítico y como producto cultural de un contexto histórico en el que aumentará la violencia racista dentro del país, reflejará las situaciones de precariedad de la población africana, la discriminación que sufren los afroespañoles y una violencia asociada a actitudes fascistas dentro de nuestras fronteras. El negroafricano será víctima de los nacionalismos ibéricos (tanto de sentimientos de pertenencia a España como a otras regiones ibéricas) y se mantendrá esa jerarquía género-racial: si bien en el cine colonial el negro tenía vetado el acercamiento sentimental a la mujer blanca, ahora será la mujer blanca la que vea con deseo y cosifique en numerosas ocasiones al hombre negro, dentro de una relación de poder en la que el privilegio racial tiene mayor relevancia que el de género y en el que el hombre blanco se verá amenazado por la presencia masculina negra.

Todo este universo de representaciones también se observa en los mass media . El análisis de la prensa es uno de los más estudiados. Partiendo del 'infogenocidio informativo' que existe en Europa -y fundamentalmente en España -con respecto a las personas denominadas negras y al continente africano, viéndolo como un ente aún salvaje, estático, decadente y homogéneo, planteamos el estudio de las noticias atendiendo a la creación y consolidación de conceptos. Ejemplo de que sigue existiendo una batalla cultural entre

Occidente y el resto del mundo, el an álisis de conceptos como es el de 'africanizar' o 'africanización', inexistentes en la Real Academia Española (RAE) llegamos a la conclusión de que la polisemia de estos conceptos se construye siempre en términos peyorativos (tanto cuando se refiere al mundo de la cultura, el medioambiente, los comportamientos humanos, la política, etc.) poniendo al descubierto esa mirada de superioridad europea de un país que ya no recuerda su pasado fuera de Europa, su pasado afro, su negritud y la mirada orientalista que todavía la caracteriza dentro de Occidente.

Sin duda, este capítulo nos muestra la manera en la que se entrelazan tanto los medios de comunicación de masas como la propia construcción del lenguaje. Este concepto, además, son utilizados con frecuencia para denigrar determinadas partes y aspectos concretos dentro del mismo país, dejando en evidencia que lo bueno y lo positivo es acercarse a la idea de Modernidad, de Europa y a la consolidación de esta 'blanquitud'. Acercarse a África es signo de decrepitud política, de miseria económica, de desertización y/o desertización. Un concepto que afecta a personas, a regiones e incluso también al propio clima y muestra el poder de la jerarquía de los medios de comunicación que bebe de este 'patrón de poder colonial' que sigue vigente en España.

El último capítulo del bloque nos demuestra una realidad nada halagüeña visto los problemas de representación a los que tienen que enfrentarse los conceptos de 'África' y 'negroafricano/a' Conforme va avanzando el alumnado en los cursos de la ESO, los estereotipos negativos sobre el continente, no sólo se potencian sino que se consolidan, con el problema que lleva aparejado para poder acabar con ellos en edades más adultas. Por un lado, existe un profundo desconocimiento sobre el pasado africano dentro del contexto de la historia de la Humanidad, de Europa y de España. Por otro lado, la visión hegeliana de África como el lugar de la no-historia está fuertemente arraigada y las instituciones educativas no están corrigiendo este problema. Las encuestas realizadas nos confirman que existe un profundo convencimiento en que África es un territorio subdesarrollado, ausente de cultura, con atributos prehistóricos, y asolado por las guerras y la hambruna. Los aportes de África a la Historia de la Humanidad así como todo la riqueza de las comunidades negras en España y toda la historia de explotación, tanto a través de la esclavitud, como del colonialismo y las nuevas migraciones son excluidas del relato nacional.

La enorme carga eurocéntrica de las respuestas del alumnado, que gira en torno a la ignorancia y a enfoques, en la mayoría de los casos paternalistas o racistas, no deja de

441

ser sino un ejemplo más de los comportamientos generales de nuestra sociedad. En los institutos, debido a numerosos factores como las leyes educativas o los libros de texto, no han conseguido corregir estos malos comportamientos y en el caso de los libros escolares, la imagen negativa de África se ve reforzada, consolidando un acercamiento injusto e incompleto al continente africano. Detenerse en los manuales escolares atendiendo a África y las poblaciones denominadas negras significa enfrentarse a una realidad invisibilizada y/o desde unos presupuestos peligrosamente eurocéntricos.

Dentro de las escasas posibilidades, se hace necesario desenterrar la 'afroespañolidad' de nuestra historia (un aspecto que, pese a los problemas legislativos, es posible atendiendo a las leyes educativas). Es imprescindible destacar que la sociedad española es hoy la que es gracias también al aporte de numerosas personas de origen africano o de piel negra. Figuras como el humanista Juan Latino, Elena o Eleno de Céspedes, que fue la primera mujer (transexual) cirujana de España; la monja Chikaba, que fue la primera escritora afrohispánica en lengua castellana u otras figuras como el campeón de boxeo José Legrá o Enrique Gori Molubela, procurador en las Cortes franquista son solo algunos de los ejemplos que podrían ser ilustrativos.

El segundo bloque de esta tesis nació con el objetivo general de analizar las producciones literarias de la población negra en la España colonial y poscolonial. Una de las primeras conclusiones tiene relación con la jerarquía de los medios de comunicación que ha impuesto el 'patrón de poder colonial'. Pese a q ue las denuncias sobre la existencia de racismo y de esclavitud han sido una constante por parte de asociaciones y de la propia literatura producida por negroafricanos, no fue hasta que la CNN sacara a la luz estas prácticas en Libia en 2017, cuando llegó a la opinión pública. La literatura africana en concreto, cuenta con una recepción menor que otras literaturas, contando con espacios editoriales mucho más precarios y con menor poder de difusión. Su palabra vale menos en este mundo que continúa siendo racista y colonial.

La crítica literaria sigue bebiendo de la tradición racista en la que se sumergieron las Ciencias Sociales y las Humanidades en la Edad Contemporánea a través de una clara despolitización de las obras producidas por hombres y mujeres negras. Son numerosas las etiquetas en torno a estas obras. Algunas se centran en la situación administrativa y personal de los autores y autoras (véase 'literatura del exilio' o 'literatura migrante'), otras lo hacen en el contexto geográfico en donde surgen ( 'literatura guineana, camerunesa, senegalesa, del Tercer Mundo', etc.), otras se centran en el color de piel

('literatura negra', 'literatura intercultural') y otras de acuerdo a la lengua en la que se escriben ('literatura africana de expresión castellana, catalana, gallega', etc.). Sin embargo, ninguna lo hace atendiendo a un rasgo que prácticamente es común en este tipo de literatura escrita desde el compromiso social: el racismo estructural y cotidiano que muestran y denuncian en sus obras.

Es esto lo que ocurre con la 'literatura de consentimiento', aquella producida por guineanos durante el periodo colonial y que ha sido acusada de hablar con los mismos códigos que los del colonizador y alabando su acción imperialista. Esta categoría, sin duda, ha obviado, por un lado, que Guinea formaba parte de un régimen dictatorial dentro del espacio colonial y en donde la censura estaba a la orden del día. Leer entre líneas es saber discernir las numerosas 'marcas de resistencia' que existen en ellas. Considerarla de consentimiento no es sino pasar por alto todo el contexto histórico. los problemas a los que debieron enfrentarse los autores y despolitizar su contenido crítico.

La literatura de los migrantes africanos y la del exilio guarda a su vez grandes similitudes. En ellas podemos ver el reflejo de unas relaciones de desigualdad Norte-Sur surgidas del colonialismo clásico en el caso del segundo, y de las relaciones Occidente y resto del mundo en las primeras. Estas dos literaturas son un ejemplo de lo que Boaventura da Sousa Santos llama el 'retorno de lo colonial'. Para aquella primera generación de africanos, esta se en encontró en una situación de precariedad producto de las relaciones coloniales y con una identidad híbrida (fruto de la imposición cultural de las instituciones coloniales). Muchos de ellos serán apátridas debido al rechazo institucional de ambos países. En el caso de la literatura migrante, se refleja esa idea de Europa como El Dorado por la cual muchos jóvenes arriesgan su vida para llegar a España. Una vez allí, las historias de opresión y marginación son numerosas: desde pasar por los CIE hasta vivir en la calle pasando por la explotación laboral dentro de un contexto de irregularidad administrativa. El racismo cotidiano y su sistemática exclusión como ciudadanos, además, será una constante durante su periplo migratorio.

Ampliable a gran parte de las obras producidas por negroafricanos en el contexto español colonial y poscolonial, hemos propuesto el concepto de 'literatura producida desde l a Herida Colonial' porque nos permite agrupar todo un vasto conjunto de obras literarias que tienen en común tratar de una manera explícita o implícita el tema del racismo en toda su complejidad y denunciar el 'patrón de poder colonial' aún presente. Este concepto nos permite trascender el idioma en el que están redactadas, el lugar geográfico desde el

443

que se producen o la procedencia de autores y autoras, así como su situación administrativa. En definitiva, ponen el acento en la posición política de grupos subalternos y racializados frente al poder.

La 'literatura producida desde la Herida Colonial' nos permite poner en cuestión la aparente objetividad y neutralidad de las Ciencias Sociales y las Humanidades en la actualidad, así como criticar la mirada estado-céntrica y colonial que aún domina la crítica literaria. Por otro lado, también deja constancia del olvido colonial que existe en España y evidencia la falsedad de considerar que no existe racismo dentro de nuestras fronteras. Que no somos un reflejo del paradigma de Humanidad que ha promulgado el relato de la Modernidad es una de las críticas más importantes que se hallan en todo este conjunto de literatura que entra con fuerza en el lector o lectora para cuestionar el pasado, el presente y nuestra propia identidad de privilegiados u oprimidos.

Un ejemplo concreto de este tipo de literatura lo tenemos en la rica obra del autor anobonés Francisco Zamora. Un autor que ha vivido como guineano, como africano y como negro la colonización española; que ha transitado como migrante y como apátrida y negro dentro de las fronteras de la metrópoli, España; y que es de una etnia, la anobonesa, que ha sufrido de las lógicas coloniales de opresión ejercidas por dos dictaduras durante los últimos más de cincuenta años de independencia de Guinea Ecuatorial. A través de sus obras, Zamora ha sido capaz de poner en el centro toda la cosmogonía anobonesa, reescribir la historia colonial y la de España desde una perspectiva afrocéntrica y a través de la historia oral (véase el caso del periodo de la II República en Annobón o los fallidos intentos de conquista española de la isla tras los acuerdos con Portugal a finales del siglo XVIII), denunciar los flagrantes silencios historiográficos, atacar toda la hipocresía del relato histórico español, de los referentes que inundan los nombres de nuestro callejero, o poner en el centro del relato el incontestable y cotidiano racismo que se produce en España. Todo ello desde una perspectiva panafricanista y con un incalculable valor, no solo político sino también estético.

El último bloque de esta tesis tuvo como objetivo general analizar las opresiones y las resistencias de las poblaciones de origen africano en la historia de España reciente. A través de la historia de Assane Dieng, un senegalés que llegó a España en 1986 y debió enfrentarse a la primera Ley de Extranjería, queda al descubierto todo el racismo institucional de una legislación que se aprovecha del trabajo de cientos de miles de

personas que son explotadas laboralmente ante la ausencia de un contrato de trabajo, viviendo de manera precaria y sufriendo racismo desde distintas vertientes. Pese a todo el entramado racista, las muestras de apoyo de nativos españoles tampoco fueron escasas. Las numerosas manifestaciones, huelgas de hambre, ofrecimientos de matrimonio para que pudiera regular su situación así como la financiación que recibió de intereses privados y el apoyo institucional de alcaldes y determinadas fuerzas políticas también señala los espacios de solidaridad y colaboración que se produjeron en nuestras fronteras a finales de los años ochenta.

La vida de Assane nos permite analizar un fenómeno, el de las migraciones procedentes del África Subsahariana, con perspectiva histórica, algo carente en la mayoría de estudios sobre esta temática. De esta manera vemos en primera persona los problemas a los que se tuvo que enfrentar dentro de un contexto en el que se estaba llevando a cabo un proceso de etnificación del sector primario en España, en donde se fue formando una 'nueva mano de obra agrícola' claramente racializada, y en donde la repercusión de su caso sacó a la luz una serie de debates sobre el racismo en el que quedó constancia de los límites de un progresismo 'blanco' que ignora el racismo y lo considera parte d e un concepto más amplio de 'clasismo'. La respuesta social y mediática al caso de Assane nos invita a reflexionar sobre cómo a día de hoy hemos normalizado una larga serie de estrategias de subalternización y las situaciones de privilegio que hemos normalizado los nativos españoles.

Por otro lado, el caso de Assane muestra también el auge de las actitudes racistas y xenófobas de la extrema derecha (recibió numerosas amenazas de muerte llegando a convertirse en parte de su día a día), muy comunes durante los años noventa y las dificultades que tuvo para reagrupar en España a su familia y conseguir la nacionalidad tras más de casi dos décadas después. Su participación en el movimiento asociativo, tanto en Zafarraya (Granada, España) como en Louga (Senegal), son un claro ejemplo de su vocación social, humanista y panafricana así como de los procesos de codesarrollo que se llevan a cabo fruto, en muchos casos, de la migración africana a Europa.

Por último, la literatura también ha sido un poderoso medio de expresión utilizado por los migrantes que han llegado a España en los últimos treinta años. A través de estas producciones culturales se lucha contra una imagen que homogeniza al negro, lo deshumaniza y lo presenta como un ser sin agencia. De igual manera, se combate la imagen idílica de Europa que se vende en los medios de comunicación de masas y motiva

445

la migración de lo más valioso que tiene una sociedad, que es su capital humano (agravado en el caso de los países africanos por tratarse de personas jóvenes y generalmente con un nivel formativo por encima de la media). Sus obras son ejemplo de un proceso migratorio que arranca mucho más allá de la valla de Melilla o la patera que sale de Senegal o del norte de Marruecos; de una diversidad de rutas migratorias; de la existencia de una importantísima migración intra-africana y de unas increíbles redes de solidaridad (también de explotación) a ambos lados. Se da la vuelta a la idea hegemónica de los migrantes como amenaza mostrando todo el peso del racismo institucional -también social -que recae sobre ellos, configurando relatos de resistencia contra el sistema racista a la vez que se plantean como espacios de oportunidad para crear una sociedad más unida y más justa.

El último capítulo de la tesis se centra en el análisis de la literatura producida por el colectivo LGTB de Guinea Ecuatorial que aún debe enfrentarse a un franquismo sociológico dominando todas las esferas políticas del país africana. Herederos de la jerarquía sexual y de género colonial, la comunidad LGTB debe enfrentarse a un sistema social que considera, por un lado, la diversidad afectivo-sexual como un pecado y una enfermedad contagiosa y, por otro (y desde una visión interesada y equivocada de las élites guineoecuatorianas), como si estas diversidades fuesen un producto exclusivo de la colonización. En otras palabras, estas se presentan como comportamientos 'de personas blancas', algo que no puede casar con una visión muy estrecha por parte de los poderes locales de lo que significa ser africano , sin duda, condicionado por todo el 'patrón de poder colonial' fruto de la colonización española en el país subsahariano.

Las obras de Melibea Obono y Chris Ada suponen, desde distintas subjetividades (mujer rural, negra y lesbiana, y hombre urbano, negro y homosexual), una enorme contribución a la literatura LGTB mundial, una literatura que está dominada eminentemente por una mirada occidental y masculina y en la que se siguen invisibilizando las aportaciones desde contextos no occidentales. Estas producciones culturales, por otro lado, rompen con una serie de ideas eurocéntricas como la consideración del espacio urbano como único espacio de oportunidad frente a las zonas rurales y son reflejo de cómo afecta el marco de colonialidad y eurocéntrico a las relaciones de género y sexuales. Sin embargo, la recepción de estas obras no debería contribuir a consolidar un proceso de pinkwashing , es decir, un proceso por el cual las instituciones occidentales apoyan estas iniciativas

literarias dentro de una política exterior que pretende encubrir las relaciones de explotación económica y cultural sobre el continente y sus gentes.

Esta tesis doctoral nos muestra las profundas raíces del racismo en España. Si bien desde la conquista de América se ha ido extendiendo un sistema racista que ocupa todas las esferas de la vida social, no menos cierto es la escasa visibilidad que se le ha dado en las investigaciones a la colonización española en el África Subsahariana y a las nuevas relaciones de opresión sobre la población racializada en los últimos tiempos dentro de las fronteras estatales. Poner en diálogo esa 'memoria' que aspira a ser moderna, europea y blanca, con otra que nace de subjetividades racializadas, desde los márgenes de los relatos nacionales y las experiencia s de vida de los 'condenados de la tierra' no hace sino problematizar unos privilegios naturalizados por gran parte de la población en el país. Estamos ante auténticos testimonios y reflejos de lo profundo de la 'herida colonial' que aún persiste pese a la creencia mayoritaria de que están completamente superados. Poner en tela de juicio la 'memoria colectiva' que ha negado sistemáticamente el racismo contemporáneo en España es básico si queremos construir un mundo más justo e igualitario. Son aún muchos los obstáculos a los que nos enfrentamos y la mirada crítica del pasado es fundamental en esta importantísima tarea.

CONCLUSIONS AND FINAL THOUGHTS

The first general objective of this doctoral thesis is to analyze the racist discourses and practices that have taken place in the Spanish colonial and postcolonial sphere during contemporary Spanish history, focusing on the racism that the so-called black populations have suffered. That is why the analysis of pre-colonial gender roles and how it has affected the arrival of colonial power has allowed us to show, on the one hand, the diversity of patriarchy systems that existed before the arrival of the Spanish and how, through colonialism a clearly racist and sexist European value system has been imposed.

Hand in hand with scientific discourses and a wide literary bibliography, the colonizing project has used science and literature to justify cultural domain that has meant a break with the existing equilibrium in the societies of what we now know as Equatorial Guinea. Exporting a family model and gender roles derived from the Catholic Christian religion resulted in new forms of oppression for native women. All this within a set of unequaled power structures that have formed an ethno-racial hierarchy where white men and women are in a dominant position over black men and women.

Approaching African realities with gender perspective and from the study of religions shows us another part of that colonialism that transcends the mere economic aspect (exploitation of black bodies and natural resources for the benefit of the metropolis) and allows us to contribute to a series of aspects from which Spanish historiography suffers: the scarcity of studies on African colonies and, in particular, on Equatorial Guinea; through studies of the reality of the continent before the arrival of the white man, breaking with that monolithic and homogenizing vision that continues to characterize the view on Sub-Saharan Africa; with analysis of the changes that took place in the African societies as a reflection in Spain's self-definition as a an allegedly modern, European and, ultimately, white country.

It is also interesting how from not only decolonial thought, but also from a perspective closely linked to historical materialism, how religion and patriarchy marked the ownership of the means of production and eminently female labor. In short, different appropriations of work and of the woman's own body through value systems (and some religions, including the Catholic one) that consolidate these practices through different rites, religious figures (who ended up in time as transmission belts for the logic of

domination) and later, through an entire institutional apparatus that tried influence all the spheres of social life. Ultimately, it was a "civilizing" model that entailed the imposition of a "pattern of colonial power" on a cultural level, not only an ethno-racial hierarchy, but also of a specific hierarchy of gender and religion whose effects still endure in a very visible way.

On the other hand, the establishment of the Colonial Guard shows us a concrete element of the colonial racist policy. Firstly, through a model in which the black man is subordinate to the white man both by the politics of the military corps itself and by occupying positions of less responsibility. When the Colonial Guard clearly opened up to native Africans, the sociodemographic study we have carried out illustrates the differences in criteria when accepting whites and blacks. The latter, for the most part, were already married and had a higher level of training (within the educational limitations that the Spanish Government imposed on the natives). It was, without a doubt, one more example of what was considered the 'good black', who had Catholic training and education and with a command of the Spanish language.

The differences were also important among the Spanish metropolitans who were part of the Guardia Colonial. There were great differences between those who had the goal of arriving in Equatorial Guinea for business and were able to afford to pay numerous fines to evade certain military responsibilities, from those who came from more depressed economic contexts. However, the latter continued to have the "racial privilege" of being white from the metropolis and contributed to consolidating this institution, which was part of those national symbols that united them to the metropolis. The sources of the General Military Archive of Guadalajara (AGMG) are very interesting for studying this phenomenon, even more so when there are documentary sources that have not yet been consulted since their transfer to this city in the eighties. The imposition of Spanish culture in the colony can also be seen through the films set in Spanish Guinea. The colonial cinema, influenced by the postulates of Hispanismo and Franco regime's wished to project the nation in African territories, relied on language and religion for Guineans to identify with the Spanish community. During the dictatorial period, Spain was represented as the Motherland, an attempt was made to showcase the colonial rule, the existence of racism was denied (an accusation that Spain had to face both from international authorities and various African countries) and served as propaganda to sell

the image of foreign racist governments against a Guinean population in peace and harmony with the Spanish colonial power.

The end of the period of "classical colonialism" in Equatorial Guinea and the implementation of the policy of "Private Matters" was also reflected in Spanish cinema. The "black man" will now be represented as a foreigner and language and religion will be markers that symbolize a seemingly insurmountable cultural distance instead of elements of communication and union. It is the way for Spain and white Spaniards to refer to themselves as a modern country that aspired to be part of the EEC (later EU). The black woman, practically invisible, will appear occasionally in the films, sometimes as an object of desire of the white man and, in others, as a simple companion of the black man during the migratory experience, relegated to being irrelevant and/or domestic.

The 1990s, within a more critical cinema and as a cultural product of a historical context where racist violence will increase within the country, will reflect the precarious situation of the African population, the discrimination suffered by Afro-Spaniards and violence associated with neofascist attitudes within Spain's borders. The black African will be a victim of Iberian nationalism (both to Spain and regional ties) and that gender-racial hierarchy will be maintained: even though, colonial cinema had banned the black men's sentiments towards white women, now it will be the white women who see black men with desire and objectify them on numerous occasions, in a power relationship where racial privilege has greater relevance than gender privilege and where the white man will be T threatened by the black male presence.

All this universe of representations is also observed in the mass media. The analysis of the press is one of the most studied. Starting from the 'informative infogenocide' that exists in Europe -and fundamentally in Spain -with respect to 'Blacks' and the African continent, still seeing it as a wild, static, decadent and homogeneous entity, we propose the study of the news taking into account the creation and consolidation of concepts. An example that there is still a cultural battle between the West and the rest of the world, the analysis of concepts such as 'Africanize' or 'Africanization', nonexistent in the Royal Spanish Academy (RAE), we come to the conclusion that the polysemy of these concepts are always built in pejorative terms (whether it refers to the world of culture, the environment, human behavior, politics, etc.), exposing that attitude of European

superiority in a country that no longer remembers its past outside of Europe, their 'Afro -past', their blackness and the orientalist gaze that still characterizes them within the West.

Without a doubt, this chapter shows us the way in which both the mass media and the construction of language are intertwined. Moreover, this concept is frequently used to denigrate specific aspects within that country, showing that what is good and positive is to harbor the idea of Modernity, of Europe and the consolidation of 'whiteness'. To approach Africa is a sign of political decrepitude, of economic misery, of desertification. A concept that affects people, regions and the atmosphere itself and that is still in force in Spain demonstrates the strength of the media that draws on this 'pattern of colonial power'.

The last chapter of the block shows us an unflattering reality, given the problems of signification that the concepts of 'Africa' and 'Black Africa' have to face. As the students progress in the high school courses, the negative stereotypes about the continent, are not only strengthened but consolidated, with the problem of how to end this in adulthood. On the one hand, there is a profound lack of knowledge about the African past within the context of universal history in Europe and Spain. On the other hand, the Hegelian vision of Africa as the place of non-history is deeply ingrained and educational institutions are not correcting this problem. The surveys carried out confirm that there is a deep conviction that Africa is an underdeveloped territory, devoid of culture, with prehistoric attributes, and ravaged by wars and famine. The contributions of Africa to world history are excluded. This includes all the wealth of the black communities in Spain and the entire history of exploitation, both through slavery and colonialism and the new migrations are excluded from the national history.of the national story.

The enormous Eurocentric burden visible in student responses which revolve around ignorance and paternalistic or racist approaches, in most cases, is just one more example of the general behavior in our society. In high schools, due to numerous factors such as educational laws or textbooks, they have not been able to correct these bad behaviors and in the case of school books, the negative image of Africa is reinforced, consolidating an unfair and incomplete approach to education on the African continent. Analyzing school textbooks regarding Africa and the so-called black populations means facing a blurred reality caused by dangerously Eurocentric budgets.

Within the limited possibilities, it is necessary to unearth the 'Afro -Spanishness' from our history (an aspect that, despite the legislative problems, is possible taking into account those same educational laws). It is essential to highlight that Spanish society is today what it is thanks to the contribution of many people of African origin or 'black skinned'. Figures such as the humanist Juan Latino, Elena or Eleno de Céspedes, who was the first female (transsexual) surgeon in Spain; the nun Chikaba, who was the first Afro-Spanish writer or other figures such as boxing champion José Legrá or Enrique Gori Molubela, attorney in the Franco's Court are just some of the examples that illustrate this.

The second block of this thesis was born with the general objective of analyzing the literary output from the black population in colonial and postcolonial Spain. One of the first conclusions is related to the hierarchy of the communications media that has been imposing the 'pattern of colonial power.' Despite the fact that complaints about the existence of racism and slavery have been a constant from associations and the literature produced by black Africans, it was not until CNN brought these practices to light in Libya in 2017, when it formed part of public opinion. African literature in particular is less attractive than other literatures, with more precarious and less influential editorials. Their words are worth less in this world that continues to be racist and colonial.

Literary criticism continues to draw from racist tradition that immersed Social Science and Humanities in the Contemporary Age through a clear depoliticization of the works produced by black men and women.Numerous are the labels regarding these works. Some focus on the legal and personal situation of the authors (see 'literature from exile' or 'migrant literature'), others do so in the geographic context in which they arise ('Guinean, Cameroonian, Senegalese, Third World literature ", Etc.), others focus on skin color (" black literature "," intercultural literature ") and others according to the language in which they are written ("African literature in Spanish, Catalan, Galician", etc.). However, none of them do so responding to a feature that is common in this type of literature written from social commitment: the structural and daily racism that they show and denounce in their works.

This is what happens with the "consent literature", produced by Guineans during the colonial period and which has been accused of employing the same codes as those of the colonizer and by praising their imperialist action. This category, without a doubt, has obviated, on the one hand, that Guinea was part of a dictatorial regime within the colonial

452

realm and where censorship was commonplace. To read between the lines is to know how to discern the many 'traits of resistance' that exist in them. To consider it acceptable is to ignore the entire historical context, the problems that authors had to face and depoliticize the critical content of their work.

The literature of African migrants and that of their exile also has great similarities. In them we can see reflected the unequal North-South relations arising from classical colonialism in the case of the latter, and of the West and the rest of the world's relations in the former. These two literatures are an example of what Boaventura da Sousa Santos calls the 'return of the colonial'. That first generation of Africans found themselves in a precarious situation as a result of the colonial relations and with a hybrid identity (the result of the cultural imposition of the colonial institutions). Many of them willT be stateless because of the institutional rejection by both countries. In the case of migrant literature, this idea of Europe as El Dorado is reflected, whereby many young people risk their lives to get to Spain. Once there, the stories of oppression and marginalization are numerous: from going through the CIEs to living on the street, going through labor exploitation within a backdrop of administrative irregularity. Daily racism and their systematic exclusion of them as citizens will also be a constant during their migratory journey.

Expandable to a large part of the works produced by Negro-Africans in the Spanish colonial and postcolonial context, we have proposed the concept of 'literature produced since the Colonial Wound" because it allows us to group together a vast set of literary works that have in common treating in an explicit or implicit way the issue of racism in all its complexity and denouncing the "pattern of colonial power" still present. This concept allows us to transcend the language in which they are written, the geographical location from which they are produced or the origin of the authors, as well as their legal situation. In short, they emphasize the political position of subordinate and racialized groups in the face of power.

The "literature produced from the Colonial Wound" allows us to question the apparent objectivity and the neutrality of Social Science and Humanities today, as well as criticize the state-centric and colonial vision that still dominates literary criticism. On the other hand, it also records the colonial oblivion that exists in Spain and shows the falsehood that there is no racism within our borders. That we are not a reflection of the paradigm of

Humanity that has promulgated modern history is one of the most important criticisms found in this entire collection of literature that strongly affronts the reader to question the past, present and our own identity as privileged or oppressed.

A concrete example of this type of literature is found in the rich work of the Anobonese author Francisco Zamora. An author who has lived as a Guinean, as an African and as a black man during the Spanish colonization; who traveled as a migrant, and as a black stateless man within the borders of the metropolis, Spain; and that he is from an ethnic group, the Anobonese, who have suffered the oppressive colonial rationale employed by two dictatorships during more than fifty years of Equatorial Guinea's independence. Through his works, Zamora has been able to put the entire Anobonese cosmogony at the center, rewrite their colonial history and that of Spain, from an Afrocentric perspective and through oral history (see the case of the period of the Second Republic in Annobón or Spain's failed attempts to conquer the island after the agreements with Portugal at the end of the 18th century). He denounces the flagrant historiographic silences, attacks all the hypocrisy of the Spanish historical accounts of the references that flood the names of our street map, or put at the center of history the incontestable and daily racism that occurs in Spain. All this from a pan-Africanist perspective of incalculable value, not only political but also aesthetic.The last block of this thesis had as a general objective to analyze the oppression and resistance of the African populations in recent Spanish history. Through the history of Assane Dieng, a Senegalese who arrived in Spain in 1986 and had to face the first Alien Law, all the institutional racism of a legislation that takes advantage of the workforce of hundreds of thousands of people who are exploited labor in the absence of a work contract, living under precarious conditions and suffering racism from all sides. Despite all of the racist fabric, the support of Spanish natives was not scarce either. Numerous demonstrations, hunger strikes, marriage offers so that they could legalize their situation, as well as, the financing they received from private interests and the mayors' institutional support and even from certain political forces indicates the reach of the solidarity and collaboration that occurred in our borders in the late eighties.

Assane's life allows us to analyze a phenomenon of migrations from Sub-Saharan Africa with a historical perspective, something lacking in most studies on this subject. In this way, we see first-hand the problems that he had to face within a context in which a process of ethnicification of the primary sector was being carried out in Spain, where a clearly racialized, 'new agricultural labor force was being formed" and where the repercussion

of his case brought to light a series of debates on racism in which the limits of the "white" progressivism that ignores racism and considers it part of a broader concept of "classism". The social and media response to Assane's case invites us to reflect how today we have normalized a long series of sub-alternization strategies and the privileged situations that Spanish natives have legalized.

On the other hand, Assane's case also shows the rise of racist and xenophobic attitudes on the extreme right (he received numerous death threats that became part of his day to day), very common during the 1990s, and the difficulties that he had to regroup his family in Spain and obtain nationality after more than almost two decades. His participation in the associative movement, both in Zafarraya (Granada, Spain) and Louga (Senegal), are a clear example of his social, humanist and pan-African vocation, as well as, the codevelopmental processes that are carried out as a result, in many cases, of African migration to Europe.

Finally, literature has also been a powerful means of expression used by migrants who arrived in Spain in the last thirty years. Through these cultural venues, they fight against the image that homogenizes the blacks, dehumanizes them and presents him as a being non-agency. In the same way, the idyllic image of Europe that is sold in the mass media is fought against and motivates the migrant with the most valuable thing that a society has, which is its human resources (aggravated in the case of African countries because they are young and generally with above average training levels). His literary works are an example of the migratory process that starts far beyond the fence of Melilla or the dingy that leaves Senegal or northern Morocco; of a diversity of migratory routes; of the existence of a very important intra-African migration and of the incredible solidarity networks (also of exploitation) on both sides of the border. The hegemonic idea of migrants as a threat is flipped around, showing the full weight of institutional racism -also social -that falls upon them, elaborating stories of resistance against the racist system while they are considered opportunities to create a more united and just society.

The last chapter of the thesis focuses on the analysis of the literature produced by the LGTB collective of Equatorial Guinea that still has to face a sociologically Franco regime, dominating all the political spheres of the African country. Heirs of the colonial sexual and gender hierarchy, the LGTB community must face a social system that considers, on the one hand, affective-sexual diversity as a sin and a contagious disease,

while on the other hand, (and from an interested and erred vision of the Guinean elite) as if these diversities were an exclusive product of the colonization. In other words, they are presented as 'white people' behaviors, something that cannot be made to coincide with the very narrow vision of the local powers of what it means to be African, undoubtedly conditioned by the entire 'pattern of colonial power' fruit of the Spanish colonization in the sub-Saharan country.

The works of Melibea Obono and Chris Ada suppose, from different perspectives (a rural woman, black and lesbian, and an urban, black and homosexual male), an enormous contribution to world LGTB literature, a literature that is eminently dominated by a western masculine outlook and in which contributions from non-western contexts continue to be made invisible. These cultural productions, on the other hand, break with a series of Eurocentric ideas such as considering urban space as the only space for opportunity compared to rural areas and are a reflection of how the colonial and Eurocentric framework affects gender and sexual relations. However, the reception of these works should not contribute to consolidating a process of pinkwashing, that is, a process by which Western institutions support these literary initiatives within foreign policy that seeks to cover up their relationship of economic and cultural exploitation of the continent and its people.

This doctoral thesis shows us the deep roots of racism in Spain. If since the conquest of America a racist system has spread that occupies all spheres of social life, equally true is the scarce visibility that research has been given in the Spanish colonization of SubSaharan Africa and the new relationship of oppression over the racialized population in recent times within state borders. Putting that "memory' that aspires to be modern, European and white into a dialogue, with another that is born from racial subjectivity, from the margins of national narratives and the life experiences of the "wretched of the earth" only obscures some of the privileges naturalized by a large part of the population in the country. We stand before authentic testimonies and reflections of the depth of the 'colonial wound' that still persist despite the popular belief that they have been completely overcome. Questioning the "collective memory" that contemporary racism in Spain has systematically denied is essential if we want to build a more just and egalitarian world. There are still many obstacles that we face and a critical view of the past is essential in this most important task.

BIBLIOGRAFÍA

  • Abaga Endjang, Fernando (1997). La Ayuda externa en el desarrollo de Guinea Ecuatorial. Revisión Crítica . Madrid: Los libros de la Catarata.

  • Aixelá, Yolanda (2012ª). Estudiantes transnacionales de Guinea Ecuatorial desde una perspectiva postcolonial. Realis. Revista de Estudos AntiUtilitaristas y PosColoniais , 2(2), pp. 118131.

  • Aixelá, Yolanda (2012). Entre las dictaduras y el petróleo: las migraciones transnacionales de Guinea Ecuatorial. Revista Andaluza de Antropología , 3, pp. 89-103. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/278406822\_Entre\_las\_dictaduras\_y\_el\_petrol eo_las_migraciones_trasnacionales_de_Guinea_Ecuatorial

  • Agrela, Belén (2002). El poder de las definiciones en la construcción de "las otras". Reflexiones sobre las retóricas demarcaciones entre "las semejantes" y "las diferentes". En Carmen Gregorio y Belén Agrela (Eds.). Mujeres de un solo mundo: globalización y multiculturalismo . Granada: Universidad de Granada.

  • Aja Fernández, Eliseo y Arango Vila-Belda, Joaquín (2006). Veinte años de inmigración en España: Perspectiva jurídica y sociológica (1985-2004) . Barcelona: Fundación CIDOB. Disponible en https://www.cidob.org/publicaciones/serie\_de\_publicacion/monografias/monografias/ve inte_anos_de_inmigracion_en_espana_perspectiva_juridica_y_sociologica_1985_2004

  • Ajari, Norman (2011). Frantz Fanon: luchar contra la bestialización, demoler el biopoder. Estudios de Filosofía Práctica e Historia de las Ideas. Revista anual de la Unidad de Filosofía Práctica e Historia de las Ideas, 13(2), pp. 53-61. Disponible en http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci\_arttext&pid=S185194902011000200006&lng=es

  • Ajari, Norman (2013). De la montée en humanité. Violence et responsabilité chez Achille Mbembe. Revue Ubuntou, 1, 20-31. Disponible en : https://www.academia.edu/2914312/De\_la\_mont%C3%A9e\_en\_humanit%C3%A9.\_Vi olence_et_responsabilit%C3%A9_chez_Achille_Mbembe

  • Ajari, Norman (2019). Del deseo negrofílico. Arthur Jafa contra el erotismo colonial d la masculinidad negra, Minorit'Art , 3, pp. 153-162. Disponible en

  • https://www.academia.edu/38808497/Del\_deseo\_negrofilico.\_Arthur\_Jafa\_contra\_el\_er otismo_colonial_de_la_masculinidad_negra

  • Almirón, Nuria y Jarque, Josep Manuel (2008). El mito digital. Discursos hegemónicos sobre Internet y periodismo . Barcelona: Anthropos Editorial.

  • Alemany Bay, Carmen (2018) La negritud en El Son Entero de Nicolás Guillén y sus derivaciones en la poesía de Georgina Herrera y Nacy Morejón. Ana Chouciño Fernández y Ana María González Mafud (2018) (Eds .). Nicolás Guillén y el El son entero. Miradas desde el siglo XXI . Santiago de Compostela: Universidade de Santiago de Compostela. pp. 33-63

  • Alonso, Lucía (2000). Pensando en África. Una excursión a los tópicos del continente . Barcelona: Icaria.

  • Alonso Trigueros, Álvaro (2014). Antonio Gramsci en los estudios culturales de Raymond Williams. Methaodos. Revista de ciencias sociales , 2(1), pp. 8-22. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4875434

  • Althusser, Louis (1967). La revolución teórica de Marx . Buenos Aires: Siglo XXI.

  • Althusser, Louis (1974). La filosofía como arma de la revolución . México: Pasado y Presente. Disponible en https://edisciplinas.usp.br/pluginfile.php/999633/mod\_resource/content/1/ALTHUSSER

,%20Louis.%20La-Filosofia-Como-Arma-De-La-Revolucion.pdf

  • Althusser, Louis (1988). Ideología y aparatos ideológicos del Estado . Buenos Aires: Nueva Visión.
  • Álvarez Chillida, Gonzalo (2013). Discurso de la Hispanidad y política racial en la colonización de Guinea Ecuatorial durante, el primer franquismo. En Juan Aranzadi y Paz Moreno Feliu (coords.). Perspectivas antropológicas sobre Guinea Ecuatorial . Madrid: UNED.
  • Álvarez Chillida, Gonzalo (2014). Epígono de la Hispanidad. La españolización de la colonia de Guinea durante el primer franquismo. En Stéphane Michonneau, y Xosé M. Núñez Seixas (eds.). Imaginarios y representaciones de España durante el franquismo. Madrid: Casa de Velázquez.
  • Álvarez-Chillida, Gonzalo y Nerín, Gustau (2018). Introducción. Guinea Ecuatorial: el legado de la colonización española. Ayer. Revista de Historia Contemporánea , 1, pp. 13-32.

Disponible en http://revistaayer.com/sites/default/files/articulos/109-0-ayer109\_colonizaciongolfoGuinea\_AlvarezChillida\_Nerin.pdf

  • Álvarez Junco, José (2016). 'Prólogo'. En Gabr iela Viadero Carral (Ed.). El cine al servicio de la nación (1939-1975) . Madrid: Marcial Pons Historia.

  • Álvarez Méndez, Natalia (2010). Palabras desencadenadas. Aproximación a la teoría literaria postcolonial y a la escritura hispano-negroafricana . Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza.

  • Álvarez Villanueva, Enrique (2014). Maeztu y la Defensa de la Hispanidad, Eikasia . Revista de filosofía , 55, pp. 107-121. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4909256

  • Ambadiang, Théophile (2010). Escrituras intersticiales y dinámicas de la alteridad: el 'problema' de la lengua en la literatura negroafricana escrita en español'. En Landry -Wilfrid Miampika y Patricia Arroyo (eds.). De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas . Madrid: Editorial Verbum, pp. 41-64.

  • Angone, Odome (2019). Las españolas afrodescendientes hablan sobre identidad y empoderamiento . Madrid: Editorial Verbum.

  • Angenot, Marc (2015 [1992]). ¿Qué puede la literature? Sociocrítica literaria y crítica del discurso social. Estudios de Teoría Literaria. Revista digital , 4(7), pp. 265-277. Disponible en http://fh.mdp.edu.ar/revistas/index.php/etl/article/view/1133/1178

  • Antolínez Merchán, Pilar y Rivero Recuenco, Ángel (2016). La frontera como pretexto: migraciones, riesgos y discursos periodísticos. Opción , 32 (9), pp. 131-150. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5891159.pdf

  • Any, Hobido Désiré (2017). Identités postcoloniales et racisme dérivatif selon Frantz Fanon. En Christophe Yahot (coord.). Mélanges philosophiques . Côte d'Ivoire, Abidjan: Editions L'Harmattan.

  • Anyinefa, Koffi (2008). Scandales. Littérature francophone africaine et identité. Cahiers d'Études Africaines , 48(191), pp. 457-486. Disponible en: http://www.jstor.org/stable/40379937

  • Appiah, Kwame Anthony (2007). Cosmopolitism: Ethics in a world of strangers . New York: Narton.

  • Appiah, Kwame Anthony (2019). Las mentiras que nos unen. Repensar la identidad. Creencias, país, color, clase, cultura . Barcelona: Taurus.

  • Aranzadi, Juan (2018a). Leyendas e historias sobre el reino de Riabba (algunos indicios para una sospecha). Ayer. Revista de Historia Contemporánea , 1, pp. 59-83. Disponible en http://revistaayer.com/sites/default/files/articulos/109-2-ayer109\_colonizaciongolfoGuinea\_AlvarezChillida\_Nerin.pdf

  • Aranzadi, Juan (2018b). Historias claretianas sobre el rey Moka. Ayer. Revista de Historia Contemporánea , 1, pp. 85-107. Disponible en http://revistaayer.com/sites/default/files/articulos/109-3-ayer109\_colonizaciongolfoGuinea\_AlvarezChillida\_Nerin.pdf

  • Aranzadi Martínez, Juan Ramón y Álvarez Chillida, Gonzalo (Coords.). (2020). Guinea Ecuatorial (des)conocida. (Lo que sabemos, ignoramos, inventamos y deformamos acerca de su pasado y su presente). Madrid: UNED.

  • Archilés, Ferran (2015). Nacionalismos y culturas políticas en España. En Manuel Pérez Ledesma e Ismael Saz (coord.). Del Franquismo a la Democracia. 1936-2013 . Madrid: Marcial Pons.

  • Arellano, Ignacio, 'La poesía burlesca áurea, ejercicio de lectura conceptista y apostillas al romance 'Boda de negros' de Quevedo', Revista de Filología Románica, 5, 1988, pp. 259-276.

  • Arias, Arturo, CarcamoHuechante, Luis, del Valle Escalante, Emilio. Winter 2012. 'Literaturas de Abya Yal a.' Lasaforum XLIII (1), pp. 7-10.

  • Arjona, Ángeles y Checa, Francisco (1998). Las historias de vida como método de acercamiento a la realidad social. Gazeta de antropología , 14. Disponible en http://www.ugr.es/~pwlac/G14\_10JuanCarlos\_Checa-Angeles\_Arjona.html

  • Arnalte, Arturo (2016). Introducción. En Trifonia Melibea Obono (2016). La bastarda . s.l.: Flores Raras, pp. 17-27.

  • Asante, Molefi Kete (2014). Facing south to Africa: toward an Afrocentric critical orientation. London: Lexington Books,

  • Ashmore, Richard D. (1970). The problem of i ntergroup prejudice'. En Barry Collins (Ed.). Social Psycohology: Social influence, attitude change, group processes and prejudice . Reading: Addison-Wesley.

  • Augé, Marc (1998). Las formas del olvido . Barcelona: Gedisa.

  • Aurell, Jaume y Burke, Peter (2013). Las tendencias recientes: del giro lingüístico a las historias alternativas. En Jaume Aurell, Catalina Balmaceda, Peter Burke y Felipe Soza (Eds.). Comprender el pasado. Una historia de la escritura y el pensamiento histórico . Madrid: Akal, p. 287-340.

  • Ávila Laurel, Juan Tomás (2009). La isla de Annobón, el refugio de las musas. Afro-Hispanic Review , 28(2), pp. 331-334. Disponible en https://www.jstor.org/stable/41349292

  • Balibar, Étienne (1992). Les frontières de la démocratie . Paris : Éditions la Découverte.

  • Balibar, Étienne (2003). Les nouvelles frontières de la démocratie européenne. Critique internationale , 1(18), pp. 169-178. Disponible en https://www.cairn.info/revue-critiqueinternationale-2003-1-page-169.htm

  • Balibar, Étienne (2007). Le retour de la race. Mouvements . 50, pp. 162-171. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/235968473\_Le\_retour\_de\_la\_race

  • Balibar, Étienne et Wallerstein, Inmmanuel (1998). Race, nation, classe. Les identités ambigües . Paris, Éditions La Découverte.

  • Ballesteros, Isolina (2001). Cine (ins)urgente. Textos fílmicos y contextos culturales de la España postfranquista . Madrid: Editorial fundamentos.

  • Bandrés, Javier y Llavona, Rafael (2010). Psicología y Colonialismo en España (II): en busca del Cociente Intelectual del Negro. Psychologia Latina , 1(2), pp. 154-162. Disponible en https://psicologia.ucm.es/data/cont/docs/29-2013-04-25-art12.pdf

  • Barbero, Iker (2014). Historia contemporánea de la alteridad en el Derecho de Extranjería, Revista de Estudios Políticos (nueva época), 164, pp. 115-150. Disponible en https://recyt.fecyt.es/index.php/RevEsPol/article/view/39425

  • Barquero, Sergio Ángel, Caicedo Ortiz, Julián Andrés y Rico Noguera, Juan Carlos (2015). Colonialidad del saber y Ciencias Sociales: una metodología para aprehender los

  • imaginarios colonizados. Análisis político , 85, pp. 76-92. Disponible en https://revistas.unal.edu.co/index.php/anpol/article/view/56248/60400

  • Barriendos, Joaquín (2011). La colonialidad del ver. Hacia un nuevo diálogo visual interepistémico. Nómadas , 35, pp. 13-29. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3818537

  • Barrios, Olga (2009) (Ed.). Africaníssimo: Una aproximación multidisciplinar a las culturas negroafricanas . Madrid: Editorial Verbum.

  • Barthes, Roland (2000). El grado cero de la escritura . México: Siglo XXI Editores.

  • Bela-Lobedde, Desirée (2018). Ser mujer negra en España . Plan B.

  • Bellah, Robert (2011). Religion in Human Evolution: From the Paleolithic to the Axial Age . Cambridge: Harvard University Press. Disponible en http://fradive.webs.ull.es/hisrel/1a/index.html]

  • Benet, Vicente J. (2012). El cine español. Una historia cultural . Barcelona: Paidós Comunicación.

  • Benvenuto, Adriana (2015). La voce delle donne nella colonizzazione e postcolonizzazione italiana in Africa . Roma: Sensibili alle foglie.

  • Bermúdez, Silvia (2009). Lucrecia Pérez en el imaginario cultural de España: del racismo a la ética del perdón. En En Rosalía Cornejo Parriego (Ed.). Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista . Barcelona: Edicions Bellaterra, pp. 239-250.

  • Bernstein, Basil (1988) Clases, códigos y control. II. Hacia una teoría de las transmisiones educativas . Madrid: Akal.

  • Bernstein, Basil (1989). Clases, códigos y control. I. Estudios teóricos para una sociología del lenguaje. Madrid: Akal Universitaria.

  • Bersani, Leo (1987). Is The Rectum a Grave?. October , 43, pp. 197-222

  • Betancourt, Darío (2004). Memoria individual, memoria colectiva y memoria histórica. Lo secreto y lo escondido en la narración y el recuerdo. En VVAA. La práctica investigativa en Ciencias Sociales . Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional (UPN).

  • Beverly, John, (2002). La persistencia del subalterno, Nómadas , 17, pp.48-56. Disponible en http://revista-

  • iberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/view/5660/5807

  • Biladi Abasi, Richar (2016). La integración de la República Democrática del Congo en la economía mundial: el caso de la industria minera . Madrid: Los Libros de la Catarata.

  • Bisanswa, Justin K. (2003). Dire et lire l'exil dans la littérature africaine. Tangence , 71, pp. 27 -39. Disponible en https://www.erudit.org/en/journals/tce/2003-n71-tce610/008549ar.pdf

  • Bolekia Boleká, Justo (2003). Aproximación a la historia de Guinea Ecuatorial . Salamanca: Amarú Ediciones.

  • Bolekia Boleká, Justo (2009). Lingüística bantú a través del bubi. Salamanca: Editorial Universidad de Salamanca.

  • Bolekia Boleká, Justo (2015). Una lectura de las etapas colonial y postcolonial en las literaturas guineoecuatoriana. En Beatriz Frieyro de Lara y José Luis Rodríguez Jiménez (Eds.). Las relaciones de España con Guinea Ecuatorial y Sahara Occidental: dos modelos de colonización y de descolonización: la política poscolonial y sus implicaciones para la defensa y la seguridad nacional . Granada: Universidad de Granada, pp. 14-34.

  • Bonvin, Marcos Andrés (2006). Medios de comunicación . Barcelona: Ediciones Octaedro.

  • Borra, Arturo (2009). Comunicación y literatura: decir lo indecible. La Torre del Virrey: revista de estudios culturales , 6, pp. 39-50.

  • Borrego, Víctor (2001). 'Visión' y conocimiento: el arte fang de Guinea Ecuatorial . Madrid: Universidad Complutense de Madrid, Servicio de Publicaciones.

  • Borrow, George (1841/2007). The Zincali; or, an account of the Gypsies of Spain. With an original collection of their songs and poetry, and a copious dictionary of their language . Sevilla: Extramuros Edición.

  • Bouteldja, Houria (2016). Les Blancs, les Juif s et nous. Vers une politique de l'amour révolutionnaire . Paris, La fabrique éditions.

  • Brah, Avtar (2011). Cartas de la diáspora. Identidades en cuestión. Madrid: Traficantes de sueños. Disponible en

https://www.traficantes.net/sites/default/files/pdfs/Cartograf%C3%ADas%20de%20la% 20di%C3%A1spora-TdS.pdf

IRRACISMO-WEB.pdf?sequence=1&isAllowed=y

  • Brandariz García, José Ángel y Fernández Bessa, Cristina (2010). La construcción de los migrantes como categoría de riesgo: fundamento, funcionalidad y consecuencias para el sistema penal español. En: Salvatore Palidda y Jose Ángel Brandariz García (dir.) Agustina Iglesias Skulj y José Antonio Ramos Vázquez (coord.). Criminalización racista de los migrantes en Europa . Granada: Editorial Comares.

  • Cachón Rodríguez, Lorenzo (1994). Marco institucional de la discriminación y tipos de inmigrantes en el mercado de trabajo en España, Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 69/95, pp. 105-124.

  • Cachón Rodríguez, Lorenzo (2004). Discriminación y lucha contra la discriminación de los trabajadores inmigrantes. En Francisco Checa, Juan Carlos Checa y Ángeles Arjona (Eds.). Inmigración y Derechos Humanos. La integración como participación social . Barcelona: Icaria Editorial, pp. 109-148

  • Cachón Rodríguez, Lorenzo (2009). La España inmigrante: marco discriminatorio, mercado de trabajo y políticas de integración . Barcelona: Anthropos.

  • Cala, Gustavo (2012). Althusser y la teoría de la ideología. IV Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología XIX Jornadas de Investigación VIII Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR . Facultad de Psicología -

  • Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires. Disponible en https://www.aacademica.org/000-072/104.pdf

  • Calavita, Kitty (2007). Law, immigration and exclusion in Italy and Spain. Papers: Revista de sociología , 85, pp. 95-108. Disponible en https://papers.uab.cat/article/view/V85-calavita

  • Calvo Buezas, Tomás (2013). Inmigración y racismo (1992-2012): veinte años después del asesinato de Lucrecia. Almenara: revista extremeña de ciencias sociales , 5.

  • Camara, Nahiyé León (2018). Cuando los Combes luchaban (1953) de Leoncio Evita Enoy ¿Proceso de perversión o de subversión discursiva?. Argus-a. Artes y Humanidades , VII(27), pp. 1-29. Disponible en http://www.argus-a.com.ar/archivos-dinamicas/13141.pdf

  • Campos Serrano, Alicia (2003). Nacionalismo anticolonial en Guinea Ecuatorial: de españoles a guineanos, Araucaria , 5(1), pp. 1-25. Disponible en http://alojoptico.us.es/Araucaria/nro9/monogr9\_6.pdf

  • Campos Serrano, Alicia (2003b). The decolonization of Equatorial Guinea: the relevance of the international factor, Journal of African History , 44(1), pp. 95-116. Disponible en https://www.academia.edu/5266591/\_The\_Decolonisation\_of\_Equatorial\_Guinea\_The\_ Relevance_of_the_International_Factor_

  • Canal, Jordi (2016). Presentación. El historiador y las novelas. Ayer. Revista de Historia Contemporánea , 97(1), pp. 13-23.

  • Caparrós Lera, José María (2007). Historia del cine español . Madrid: T&B Editores.

  • Capote Lama, Alberto (2011). Inmigración marroquí en Andalucía: dinámicas de la movilidad espacial y condiciones de inserción en distintos contextos locales. Estudio sociogeográfico en cinco municipios de las provincias de Córdoba y Granada. Tesis doctoral (05.07.2011).

  • Caramés Lage, José Luis, García Martínez, Isabel, Escobedo de Tapia, Carmen, Bueno Alonso, Jorge Luis, Taboada Ferrero, Carolina, García-Riaño Fernández, Herminio José (1997). Literatura post-colonial en ingles: India, África y Caribe. Teoría y Práctica . Oviedo: Universidad de Oviedo. Servicio de Publicaciones.

  • Carnero Lorenzo, Fernando y Díaz de la Paz, Álvaro (2014). Aproximación a la economía de Guinea Ecuatorial durante el periodo colonial. Revista Historia Contemporánea , 49 (2), pp. 707-734.

  • Carr, Paul R. y Rivas, Eloy (2018). Blanquitud y racismo en la educación: algunas idea para ayudar a construir escuelas para sociedades más democráticas. En Marianella Ledsema Narváez (Ed.). Justicia e Interculturalidad: Análisis y pensamiento plural en América y Europa . Lima: Centro de Estudios Constitucionales, Tribunal Constitucional del Perún, pp. 143-167.

  • Castel, Antoni (2007). Malas noticias de África . Barcelona: Edicions Bellaterra.

  • Castro, Edgardo (2016). La verdad del poder y el poder de la verdad en los cursos de Michel Foucault. Tópicos , 31, pp. 42-61. Disponible en https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=28849181003

  • Castro-Gómez, Santiago (2000). Althusser, los estudios culturales y el concepto de ideología. Revista Iberoamericana . LXVI(193), pp. 737-751

  • Castro-Gómez, Santiago (2007). Decolonizar la universidad. La hybris del punto cero y el diálogo de saberes. En Santiago Castro-Gómez y Ramón Grosfoguel (Eds.). El giro decolonial. Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global . Bogotá: Iesco-Pensar-Siglo del Hombre Editores, pp. 79-91.

  • Castro-Gómez, Santiago (2010). La Hybris del Punto Cero. Ciencia, raza e ilustración en la Nueva Granada (1750-1816). Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana.

  • Cea D'Ancona, Mª Ángeles (2009). La compleja detección del racismo y la xenofobia a través de encuesta. Un paso adelante en su medición. Revista Española de Investigaciones Sociológicas (Reis) , 125, pp. 13-45.

  • Cea D'Ancona, Mª Ángeles y. Valles Martínez, Miguel S (2010). Xenofobias y xenofilias en clave biográfica . Madrid: Siglo XXI de España Editores

  • Césaire, Aimé (2015). Discurso sobre el colonialismo . Madrid: Akal.

  • Chaves, Norberto (2009). La homosexualidad imaginada. Vigencia y ocaso de un tabú . Madrid: Maia Ediciones.

  • Checa Olmos, Francisco (2006). La integración social como paradigma. El caso de Almería. En Vicente Gozálvez (ed.). La inmigración extranjera como desafío y esperanza . Alicante: Universidad de Alicante, pp. 59-87.

  • Checa, Francisco, Checa, Juan Carlos y Arjona, Ángeles (2009). (Eds.). Las migraciones en el mundo . Barcelona: Icaria.

  • Cherri, Carlos Leonel (2013). Edward Said, Homi Bhabha y los estudios literarios: notas para la arqueología de un cuerpo crítico. El hilo de la ´fabula , 13, pp. 189-203. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/287139488\_Edward\_Said\_Homi\_Bhabha\_y\_l os_estudios_literarios_notas_para_la_arqueologia_de_un_cuerpo_critico

  • Chevrier, Jacques (2006). Littératures francophones d'Afrique noire. Les écritures du Sud . Aixen-Provence : Édisud.

  • Chicharro, Antonio (2005). El corazón periférico. Sobre el estudio de literatura y sociedad . Granada: Editorial Universidad de Granada.

  • Chiyé Kessé, Adjoa Nathalie (2014). Desde la costa africana, la invención de dos territorios:

  • Guinea Ecuatorial y la Costa de Marfil. Index. Comunicación , 4(2), pp. 101-117. Disponible en https://www.academia.edu/8527437/Desde\_la\_costa\_africana\_la\_invenci%C3%B3n\_de _dos_territorios_Guinea_Ecuatorial_y_Costa_de_Marfil_From_the_African_Coast_the _invention_of_two_territories_Equatorial_Guinea_and_Ivory_Coast

  • Chomsky, Noam (2002). 'El control de los medios de comunicación'. En Noam Chomsky e Ignacio Ramonet (Eds.). Cómo nos venden la moto. Información, poder y concentración de medios . Barcelona: Icaria.

  • Couto Rodríguez, Adolfo (2015). Las 'descolonizaciones' ibéricas. Similitudes y diferencias entre los comportamientos de España y Portugal en África (1945-1974/1975). En Breatriz Frieyro de Lara y José Luis Rodríguez Jiménes (Coords.). Relaciones de España con Guinea Ecuatorial y Sahara Occidental: dos modelos de colonización y de descolonización. La política poscolonial y sus implicaciones para la defensa y la seguridad nacional. Granada: Editorial Universidad de Granada.

  • Crespo Ubero, Rafael (2006). Participación y asociacionismo senegalés. De la visibilidad a la conexión transcontinental'. En Mercedes Jabardo (Ed). Senegaleses en España.

  • Conexiones entre origen y destino . Madrid: Ministerio de trabajo y Asuntos Sociales, pp. 132-142.

  • Collectif/Brigade Anti Negrophobie (2014). Autopsie de la Negrophobie. (Chronique d'une mort annoncée) . Francia: Clairefontaine.

  • Colucci, Michele (2018). Storia dell'immigrazione straniera in Italia . Roma: Carocci editore.

  • Conejero Paz, Enrique (2012). La política de inmigración en España. 3c Empresa: Investigación y pensamiento crítico , 1/8. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4817961

  • Coquery-Vidrovitch, Catherine y Moniot, Henry (1974). L'Afrique noire de 1800 à nos jours . Paris : P.U.F.

  • Cornejo Parriego, Rosalía (2007a). Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista . Barcelona: Edicions Bellaterra.

  • Cornejo, Rosalía (2007b). Introducción. De la mirada colonial a las diferenciascombinables. En Rosalía Cornejo (ed.). Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista . Barcelona: Edicions Bellaterra, pp. 17-35.

  • Cortazzo, Uruguay (2015). Racismo y crítica literaria. Cuaderno de Letras , 25, pp. 141-153. Disponible en https://periodicos.ufpel.edu.br/ojs2/index.php/cadernodeletras/article/view/7344

  • Cortes López, José Luis (2009). La esclavitud en España en los siglos XVI-XVII. En Barrios, Olga (Ed.). Africaníssimo: Una aproximación multidisciplinar a las culturas negroafricanas . Madrid: Editorial Verbum, pp. 91-110.

  • Crespo, Carlos (1949). Notas para un estudio antropológico y etnológico del bubi de Fernando Poo . Madrid: Instituto de Estudio Africanos.

  • Cubides C., Humberto y Durán D., Armando (2002). Epistemología, ética y política de la relación entre investigación y transformación social, Nómadas , 17 , pp.10-24. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/237022400\_Epistemologia\_etica\_y\_politica\_d e_la_relacion_entre_investigacion_y_transformacion_social

  • Cuesta, Josefina (2008). La odisea de la Memoria. Historia de la memoria en España . Siglo XX. Madrid: Alianza Editorial.

  • Cusack, Igor (2004). '¡Qué en mis pupilas se perpetúe el fulgor de las estrellas!': literatura e identidad nacional en Guinea Ecuatorial. En M'bare N'gom (Ed.). La recuperación de la memoria: creación cultural e identidad nacional en la literatura hispano-negroafricana. Madrid: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá, pp. 157-181.

  • De Lauretis, Teresa (1989). Technologies of Gender. Essays on Theory. Film and Fiction . London: Macmillan.

  • De Lucas, Javier (2001). La nueva Ley de Extranjería como rechazo de la integración de los inmigrantes. En Pilar Almoguera (Coord.). De sus a sur: análisis multidisciplinar del fenómeno migratorio en España . Sevilla: Universidad de Sevilla, pp. 201-210. Disponible en https://idus.us.es/xmlui/bitstream/handle/11441/63939/Nueva%20ley%20de%20extranj

er%C3%ADa%20-javier%20de%20Lucas.pdf?sequence=1

  • de Sousa Santos, Boaventura (2007). La Universidad en el siglo XXI. Para una reforma democrática y emancipatoria de la Universidad. La Paz: Cides-Umsa, Asdi y Plural editores. Disponible en http://www.boaventuradesousasantos.pt/media/universidad\_siglo\_xxi-.pdf

  • de Sousa Santos, Boaventura (2015). Más allá del pensamiento abismal: de las líneas globales a una ecología de saberes. En Ramón Grosfoguel y María Paula Meneses (eds.). Epistemologías del Sur (Perspectivas). Madrid: Akal, pp. 21-66.

  • de Sousa Santos, Boaventura y Meneses, María Paula (2015). (eds.). Epistemologías del Sur (Perspectivas) . Madrid: Akal,

  • de Urda, Juan (2014). La obra de Francisco Zamora y su lector implícito. Revista Iberoamericana , LXXX(248-249), pp. 1067-1080. Disponible en https://revistaiberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/view/7219/7349

  • de Wulf, Valérie (2014). Histoire de l'île d'Annobón (Guinée Equatoriale) et de ses habitants des XVe au XIXe siècle. Tome 1 . Paris: L'Harmattan.

  • del Arco, Miguel Ángel (2007). Un paso más allá de la Historia Cultural: los Cultural Studies . En Teresa María Ortega López (Ed.). Por una Historia Global. El debate historiográfico en los últimos tiempos . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 259-289.

  • del Moral Garrido, Mariam (2016). Representación cultural y mediática de los 'africanos/as' en Andalucía: de la invisibilidad a la auto-representación (Vídeos domésticos, participativos y 'videos films' de Nollywood . Tesis doctoral. Directora: Mª Soledad Vieitez Cerdeño. Departamento de Antropología Social. Universidad de Granada.

  • Declercq, Elien (2013). «Écriture migrante», «littérature (im)migrante», «migration literature» réflexions sur un concept aux contours imprécis. Revue de littérature comparée , 339, pp. 301-310. Disponible en https://www.cairn.info/revue-de-litterature-comparee2011-3page-301.htm

  • Deleuze, Gilles y Guattari, Felix (1999). Kafka. Por una literatura menor . México: Era.

Delibes, Miguel (1950). El camino . Zaragoza: Titivillus.

luce_nel_discorso_pubblico_italiano_tra_anni_Cinquanta_e_anni_Settanta

  • Deplano, Valeria y Pes, Alessandro (2009) (Eds.). Quel che resta dell'impero. La cultura coloniale degli itlaiani. Milano: Mimesis Edizioni.

  • de Castro Rodríguez, Mayca (2019). Empatía y violencia. Perspectivas transdisciplinares para leer el pasado colonial español en Guinea Ecuatorial durante el siglo XX. Tesis Doctoral. Facultad de Filosofía y Letras. Dpto. Historia Contemporánea. Instituto de Migraciones. Granada: Universidad de Granada.

  • de la Rasilla (2020). La cooperación española al subdesarrollo de la Guinea Ecuatorial: oportunidades perdidas y propuestas frustradas en la década de los ochenta. En Juan Ramón Aranzadi Martínez y Gonzalo Álvarez Chillida (Coords.). Guinea Ecuatorial (des)conocida. (Lo que sabemos, ignoramos, inventamos y deformamos acerca de su pasado y su presente) . Madrid: UNED, pp. 105-135.

  • de Sousa Santos, Boaventura (2007). La Universidad en el siglo xxi Para una reforma democrática y emancipatoria de la universidad . La Paz: cides-umsa, asdi y Plural editores. Disponible en http://www.boaventuradesousasantos.pt/media/universidad\_siglo\_xxi-.pdf

  • de Sousa Santos, Boaventura (2014). Más allá del pensamiento abismal: de las líneas globales a una ecología de saberes. En Boaventura de Sousa Santos y Maria Paula Meneses (Eds.). Epistemologías del Sur (Perspectivas) . Madrid: Akal, pp. 21-66.

  • Diagne Lo, Momadou (2019). Más de tres décadas de la Ley de Extranjería. Los manteros como principales víctimas. En José Manuel Maroto Blanco y Rosalía López Fernández (Coords.). Migraciones y población africana en España. Historias, relatos y prácticas de resistencias . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 171- 187.

  • Díaz Narbona, Inmaculada (2007). Literaturas del África Subsahariana y del Océano Índico. Cádiz: Servicio de Publicaciones. Universidad de Cádiz.

  • Díaz Narbona, Inmaculada (2009). 'Del compromiso al caos: un recorrido por la literatura africana en lengua francesa. En Barrios, Olga (Ed.). Africaníssimo: Una aproximación multidisciplinar a las culturas negroafricanas . Madrid: Editorial Verbum, pp. 207-222.

  • Díaz Narbona, Immaculada (2015). Escrituras testimoniales africanas en el contexto español: migraciones y extrañeidad. En Immaculada Díaz Narbona (ed.). Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos . Madrid: Editorial Verbum, pp. 132-166.

  • Díez Nicolás, Juan (2005). Las dos caras de la inmigración, Documentos del Observatorio Permanente de la Inmigración , 3, Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

  • Diémé, Joseph (2012). De la plantation coloniale aux banlieues. La Négritude dans le discours postcolonial francophone . París: L'Har mattan.

  • Díez Nicolás, Juan (2005). Las dos caras de la inmigración, Documentos del Observatorio Permanente de la Inmigración , 3, Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

  • Díez de Velasco, Francisco (2006). Breve historia de las religiones . Madrid: Alianza Editorial.

  • Diop, David (2018). Frère d'âme . Paris: Éditions du Seuil.

  • Domínguez Basalo, Atiliano (2003). Vida, pasión y razón en grandes filósofos . La Mancha: Universidad de Castilla La Mancha. Servicio de Publicaciones.

  • Domínguez Castillo, Jesús (2015). Pensamiento histórico y evaluación de competencias . Barcelona: Editorial Graó.

  • Domínguez Ortiz, Antonio (1992). La sociedad española en el siglo XVII. II . Granada: Universidad de Granada.

  • Donoso, Isaac (2014). Ensayo historiográfico de las letras en Filipinas, Transmodernity: Journal of Peripheral Cultural Production of the Luso-Hispanic World , 4(1). Disponible en http://www.escholarship.org/uc/item/9sc7w3wm

  • Dupin, Eric (2017). La France identitaire. Enquête sur la réaction qui vient . Paris: La Découverte.

  • Dorel, Raquel (2000). Historias de vida. En Francho Nagore (coord.). Homenaje a Rafael Andolz: estudios sobre la cultura popular, la tradición y la lengua en Aragón . Huesca: Instituto de Estudios Altoaragoneses, pp. 399-428.

  • Dussel, Enrique (1992). El encubrimiento del otro. Hacia el origen del mito de la modernidad . Madrid: Nueva Utopía.

  • Dussel, Enrique (2001). Eurocentrismo y modernidad (Introducción a las lecturas de Frankfurt). En Walter Mignolo (compilador). Capitalismo y geopolítica del conocimiento. El eurocentrismo y la filosofía de la liberación en el debate intelectual contemporáneo . Buenos Aires: Ediciones del Signo.

  • Dy´Ikèngue, Ibía (2004). Costumbres bengas y de los pueblos vecinos . Madrid: SIAL Ediciones.

  • Echeverría, Bolívar (2009). 'Blanquitud'. Considerations on racism as a specifically modern phenomenon. Presented at the International Conference On Modernity, December 11-14, 2009, Universität Wien. Disponible en http://bolivare.unam.mx/ensayos/\_blanquitud\_

  • Egido, Ángeles (2009). El testimonio oral y las historias de la vida: el exilio español de 1939. Migraciones & Exilios: Cuadernos de la Asociación para el estudio de los exilios y migraciones ibéricos contemporáneos , 10, pp. 83-99.

  • Elena, Alberto (2010) La llamada de África. Estudios sobre el cine colonial español . Barcelona: Edicions Bellaterra.

  • Ellis, Stephen y Ter Haar, Gerrie (2005). Mundos de poder. Pensamiento religioso y práctica política en África . Barcelona: Ediciones Bellaterra.

  • Ellis, Carolyn, Adams, Tony. E., y Bochner, Arthur P. (2015). Autoetnografía: un panorama. Astrolabio , (14), pp. 249-273. Disponible en https://revistas.unc.edu.ar/index.php/astrolabio/article/view/11626

  • Erro, Javier (2002). Comunicación, Desarrollo y ONGD . Bilbao: Hegoa. Disponible en http://biblioteca.hegoa.ehu.es/system/ebooks/14731/original/Comunicacion\_\_desarrollo _ongs.pdf

  • Escobar, Arturo (2003). Mundos y Conocimientos de Otro Modo. El programa de Investigación de Modernidad/ colonialidad Latinoamericano. Tabula Rasa . 1, pp. 51-86. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=39600104

  • Estrella González, Alejandro (2009). Las ambigüedades de la" historia desde abajo" de EP Thompson: las herramientas del historiador entre la forma, el compromiso político y las disposiciones sociales. Signos históricos , 11(22), pp. 76-108.

  • Espelt, Esteve (2009). ¿Somos racistas? Valores solidarios y racismo latente . Barcelona: Icaria.

  • Expósito Moras, Ángel (2010). Los medios de comunicación en la evaluación de los conflictos. En VVAA. Conflictos, opinión pública y medios de comunicación. Análisis de una compleja interacción . Ministerio de Defensa, Cuadernos de Estrategia, 148, Agosto 2010.

  • Fajardo Fernández, Rocío y Soriano Miras, Rosa María (2016). La construcción mediática de la migración en el Mediterráneo: ¿no-ciudadanía en la prensa española? Revista Internacional de Estudios Migratorios , 6(1), pp. 141-169. Disponible en http://ojs.ual.es/ojs/index.php/RIEM/article/view/419

  • Fanon, Frantz (2009/1952). Piel negra. Máscaras blancas . Madrid: Ediciones Akal.

  • Fariña Busto, María Jesús (2006). Soy lesbiana, soy hermosa. Formulaciones de la sexualidad lesbiana en textos de escritoras hispánicas. Xosé M. Buxán Bran (ed.). Lecciones de disidencia. Ensayos de crítica homosexual . Madrid: Editorial Egales, pp. 115-

  • Feil, Roselene Berbigeier (2011). O (não) lugar do indígena na 'Literatura brasileira': por onde começar a inclusão?. Boitatá. Revista do GT de Literatura Oral e Popualar da ANPOLL , 6 (12), pp.122-137

  • Fernández, Antonio (1976). Guinea. Materia reservada . Madrid: Sedmay Ediciones.

  • Fernández, Nuria (2012). Familias de Ureka. Monogamia secuencial, matrifocalidad y pertenencia. En Nancy Konvalinka (Ed.). Modos y maneras de hacer familia. Las familias tardías una modalidad emergente . Madrid: Biblioteca Nueva.

  • Fernández, Nuria (2013). Raíces para los espíritus: el ciclo agrícola del ñame en Bioko, Guinea Ecuatorial. Anales del Museo Nacional de Antropología , 15, pp. 209-222.

  • Fernández-Fígares Romero de la Cruz, María Dolores (2003). La colonización del imaginario. Imágenes de África . Granada: Editorial Universidad de Granada.

  • Fernández de Valderrama, Cristina Blanco (2002). La gestión de los flujos migratorios. Algunas cuestiones previas en torno al caso español. Mediterráneo económico , 1, pp. 225-246. Disponible en https://s3.amazonaws.com/academia.edu.documents/30873765/21-670-1PB.pdf?response-contentdisposition=inline%3B%20filename%3DLa\_cuestion\_de\_los\_flujos\_migratorios.\_A.pd f&X-Amz-Algorithm=AWS4-HMAC-SHA256&X-AmzCredential=AKIAIWOWYYGZ2Y53UL3A%2F20190621%2Fus-east1%2Fs3%2Faws4_request&X-Amz-Date=20190621T112038Z&X-AmzExpires=3600&X-Amz-SignedHeaders=host&X-AmzSignature=70b4a3c8dd32e8635929ba6faae10c155dbc8d9866a1a4620cc9d18d934025e

8

Ferro, Marc (1980). Cine e historia . Barcelona: Editorial Gustavo Gili.

  • Fons, Virginia (2009). Algunas consideraciones teóricas a propósito de la concepción de la salud procreativa de las mujeres ndowé de Guinea Ecuatorial. En Fernando Juárez (Ed.). La diversidad frente al espejo. Salud, Interculturalidad y Contexto Migratorio . Quito: Ediciones Abya-Yala.
  • Fontana, Josep (1994). Europa ante el espejo. Barcelona: Crítica.
  • Ford, Richard (s.f.). Cosas de España. El país de lo imprevisto . Disponible en http://www.bocos.com/dw\_cosas\_de\_espana/Cosas\_de\_Espana.pdf
  • Foucault, Michel (1979). Microfísica del poder . Madrid: Las Ediciones de La Piqueta.
  • Disponible en https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=sites&srcid=ZGVmYXVsdGRvbWFpbnxhc G9ydGFjaW9uZXNmaWxvc29maWNhczRzZWN8Z3g6MmRjMjI0YmY4ZTMwNjgx

ZQ

  • Franco Romo, Daniel (2005). Comunicación y ONGD. La necesidad de una mirada sobre lo comunicativo más allá de su dimensión instrumental. Revista Española de Desarrollo y Cooperación , 15. Disponible en http://libros-revistas-derecho.vlex.es/vid/ongd-miradacomunicativo-instrumental-223678381

  • Fra-Molinero, Baltasar (2002). La educación sentimental de un exiliado africano: Las tinieblas , 21(1/2), pp.

  • de tu memoria negra, de Donato Ndongo-Bidyogo. Afro-HispanicReview 161-170. Disponible en https://www.jstor.org/tc/accept?origin=%2Fstable%2Fpdf%2F23054496.pdf&is\_image =False

  • Frieyro de Lara, Beatriz (2000). El reclutamiento militar en la crisis de la Restauración: el caso riojano (1896-1923) . Logroño: Instituto de Estudios Riojanos. Gobierno de La Rioja.

  • Frisina, Annalisa y Camilla, Haythorne (2017). Italians with veils and Afros: gender, beauty, and the everyday anti-racism of the daughters of inmigrants in Italy. Journal of Ethnic and Migration Studies , 44(5), 718-735. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/318863775\_Italians\_with\_veils\_and\_Afros\_g ender_beauty_and_the_everyday_anti-racism_of_the_daughters_of_immigrants_in_Italy

  • G. Cortés, José Miguel (2006). Virilidad y poder social. En Xosé M. Buxán Bran (ed.). Lecciones de disidencia. Ensayos de crítica homosexual . Madrid: Editorial Egales, pp. 105-114.

  • Galcerán Huguet, Montserrat (2016). La bárbara Europa. Una mirada desde el postcolonialismo y la decolonialidad . Madrid: Traficantes de sueños.

  • García Ascanio, Paula (2010). Guinea Ecuatorial: de colonia a sultanato. Memoria presentada como Trabajo Fin de Máster. Master en Relaciones Internacionales 2009/2010. Orientación a cargo de Diego Palacios Cerezales. Disponible en http://www.africafundacion.org/IMG/pdf/Garcia\_Ascanio\_Guinea\_Escuatorial\_de\_Col onia_Sultanato.pdf

  • García Castaño, Francisco Javier; Olmos Alcaraz, Antonia y Rubio Gómez, María (2013). Entre la diversidad que nos enriquece y la diferencia que nos desiguala. Discursos contradictorios sobre la presencia de escolares extranjeros en el sistema educativo. En Antolín Granados Martínez (ed.). Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicación . Madrid: Editorial Trotta, pp. 195-220.

  • García Conde, Gustavo (2016). Cuerpo humano en el capitalismo: blanquitud, racismo y genocidio. De Raíz Diversa , 3(6), pp. 215-236. Disponible en http://revistas.unam.mx/index.php/deraizdiversa/article/view/58438

  • García Ramírez, Paula (1999). Introducción al estudio de la literatura africana en lengua inglesa . Jaén: Universidad de Jaén.

  • García, Mar (2015). Inongo-vi-Makomè, un africano por la Gran Vía (de Barcelona): esencialismo y contra-literatura. En Inmaculada Díaz Narbona. (Ed.). Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos . Madrid: Editorial Verbum, pp. 167-197

  • García-Alvite, Dosinda (2007). ¿Miradas éticas o fascistas? Representaciones de inmigrantes africanos en Salvajes y Poniente. En Rosalía Cornejo Parriego (Ed.). Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista . Barcelona: Edicions Bellaterra, pp. 217-231.

  • Garrido Bayón, Eva (2011). África en la onda: difusión de la música africana en España a través del programa de radio África pachanga . Universidad Politécnica de Valencia. Departamento de Comunicación Audiovisual. Disponible en https://riunet.upv.es/bitstream/handle/10251/15606/tesis%20eva%20garrido%20bay%F 3n.pdf?sequence=1

  • Garrido Gallardo, Miguel Ángel (2011). Nueva introducción a la teoría de la literatura. Madrid: Editorial Síntesis.

  • Gastón Sánchez, Emiliano (2014). Reflexiones en torno al concepto de representación y su uso en la historia cultural, Question , 1(42), Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5702530

  • Geertz, Clifford (2000). Descripción densa: hacia una teoría interpretativa de la cultura. En La interpretación de las cultura s. Barcelona: Gedisa. pp. 19-40.

  • Gerehou, Moha y Maroto Blanco, José Manuel (2019). «Estamos en ese punto en el que no vale con no ser racistas». Conversaciones con Moha Gerehou. En José Manuel Maroto Blanco y Rosalía López Fernández (Coords.). Migraciones y población africana en España. Historias, relatos y prácticas de resistencias . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 209- 228.

  • Giacaglia, Mirta (2002). Hegemonía. Concepto clave para pensar la política. TÓPICOS. Revista de Filosofía de Santa Fe , 10, pp. 151-159. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/326055847\_Hegemonia\_Concepto\_clave\_par a_pensar_la_politica

  • Giménez Romero, Carlos (1992). Trabajadores extranjeros en la agricultura española: enclaves e implicaciones. Estudios Regionales , 31, pp. 127-140. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=252776

  • Giualiani, Gaia y Lombardi-Diop, Cristina (2013). Bianco e Nero. Storia dell'identità razziale degli italiani . Firenze: Le Monnier Università.

  • Goes, Jan (2004). Littératures francophones d'Afrique noire. Vlrom. Web , pp. 12-24. Disponible en https://www.vlrom.be/pdf/044goes4.pdf

  • González Alcantud, José Antonio (2011). Racismo elegante. De la teoría de las razas culturales a la invisibilidad del racismo cotidiano . Barcelona: Bellaterra.

  • González Gallego, Isidoro (2011). Análisis crítico de las opciones curriculares del bachillerato y debates sobre la enseñanza de la historia. En Joaquín Prats (ed.). Geografía e Historia. Complementos de formación disciplinar . Barcelona: Graó, pp. 161-186.

  • González Pérez, Vicente (2000). La inmigración irregular de africanos en España, balances y perspectivas. Investigaciones Geográficas , 23, pp. 47-57. Disponible en https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/387/1/Gozalvez%20PerezInmigracion%20irregular.pdf

  • González Pérez, Vicente et al. (2012). La reagrupación familiar de africanos y latinoamericanos en la España mediterránea. Dinámicas y estructuras sociodemográficas. Estudios Geográficos , 73 (273), pp. 507-549.

  • Gordillo, Inmaculada (2006). El diálogo intercultural en el cine español contemporáneo: entre el estereotipo y el etnocentrismo. Comunicación , 4, pp. 207-222. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2671267

  • Goytisolo, Juan (2007). 'Prólogo'. En Rosalía Cornejo Parriego (ed.). Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista . Barcelona: Edicions Bellaterra.

  • Gozálvez Pérez, Vicente (2012). La actividad laboral de las familias africanas y latinoamericanas reagrupadas en la España mediterránea. Investigaciones Geográficas , 138, pp. 171-218.

https://www.researchgate.net/publication/292075828\_La\_actividad\_laboral\_de\_las\_fam ilias_africanas_y_latinoamericanas_reagrupadas_en_la_Espana_mediterranea

  • Granados Martínez, Antolín; García Castaño, Francisco Javier; Kressova Nina y José Fernández Echevarría (2013). La implicación de los medios de comunicación en la lucha contra el racismo y la xenofobia. En Antolín Granados Martínez (ed.). Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicación . Madrid: Editorial Trotta, pp. 117-138.

  • Granados Martínez, Antolín y Granados Lerma, Marta (2013). La inmigración extranjera informada por los media en España. Nuevos apuntes para comprender su representación. En Antolín Granados (Ed.). Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicació n. Madrid: Trotta, pp. 19-37.

  • Gramsci, Antonio (2017). Odio gli indifferenti . Milano: Chiarelettere editore.

  • Granvaud, Raphaël (2009). Qui fait l'armée française en Afique? Paris: Agone.

  • Grosfoguel, Ramón (2011). La descolonización del conocimiento: diálogo crítico entre la visión descolonial de Frantz Fanon y la sociología descolonial de Boaventura de Sousa Santos. En VVAA. Formas-Otras: Saber, nombrar, narrar, hacer . Barcelona: CIDOB Edicions, pp. 97-108.

  • Grosfoguel, Ramon (201 2). El concepto de 'racismo' en Michel Foucault y F rantz Fanon: ¿Teorizar desde la zona del ser o desde la zona del no-ser? Tabula Rasa , 16, 79-102. Disponible en https://www.revistatabularasa.org/numero16/el-concepto-de-racismo-enmichel-foucault-y-frantz-fanon-teorizar-desde-la-zona-del-ser-o-desde-la-zona-del-noser/

  • Grosfoguel, Ramón (2013). Racismo/sexismo epistémico, universidades occidentalizadas y los cuatro genocidios/epistemicidios del largo siglo XVI. Tabula Rasa , 19, pp. 31-58. Disponible en http://www.revistatabularasa.org/numero-19/02grosfoguel.pdf

  • Grosfoguel, Ramón (2015). La descolonización de la economía política y los estudios poscoloniales: transmodernidad, pensamiento descolonial y colonialidad global. En Boaventura de Sousa Santos y María Paula Meneses (eds.). Epistemologías del Sur (Perspectivas) . Madrid: Akal, pp. 373-406.

  • Grosfoguel, Ramón (2016). What is Racism?. Journal of World-Systems Research , 22(1), pp. 915. Disponible en https://jwsr.pitt.edu/ojs/index.php/jwsr/article/view/609/743

  • Gualda Caballero, Estrella (2010). La 'segunda generación' y la integración social de adolescentes y jóvenes inmigrantes e hijos de inmigrantes. En Estrella Gualda Caballero (ed.). La segunda generación de inmigrantes en Huelva: estudio HIJAI . Xátiva: Diálogos Red.

  • Guerra, Ezequiel y Nadal, Ignacio (2013). (Coords.). Enseñar África . Las Palmas de Gran Canaria: Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Casa África.

  • Guerra, Ezequiel y Nadal, Ignacio (2016). Enseñar África: un proceso de cambio en la mirada del continente. En Carmen Rosa García, Aurora Arroyo y Beatriz Andreu (Eds.). Deconstruir la alteridad desde la didáctica de las Ciencias Sociales: Educar para una ciudadanía global . Madrid: Entinema.

  • Guerrero Vinueza, Gerardo León (2008). 'El 'otro oro' en la conquista de América: Las mujeres indias, el surgimiento del mestizaje'. Estudios Latinoamericanos , 22, pp. 9-25.

  • Guzmán Vázquez, Daniel (2013). La historia cultural como representación y las representaciones de la historia cultural. Cuadernos de Historia Cultural. Revista de Estudios de Historia de la Cultura, Mentalidades, Económica y Social , 2. pp. 16-27. Disponible en https://cuadernosdehistoriacultural.files.wordpress.com/2013/12/07-daniel-guzmc3a1nla-historia-cultural-como-representacic3b3n1.pdf

  • Hadjab Boudiaf, Habiba (2019). Las niñas migrantes nigerianas. Una materia prima para las redes de explotación sexual. En José Manuel Maroto Blanco y Rosalía López Fernández (Coords.). Migraciones y población africana en España. Historias, relatos y prácticas de resistencia . Granada: Editorial Universidad de Granada.

  • Hall, Stuart (2019). El triángulo funesto. Raza, etnia, nación . Madrid: Traficantes de Sueños.

  • Hall, Stuart y Jefferson, T. (Eds.). (1976). Resistance Through Rituals. Youth Subcultures in Post-War Britain . London: Hutchinson.

  • Haro Tecglen, Eduardo (1988). El 68: Las revoluciones imaginarias. Madrid: Ediciones El País.

  • Hawthorne, Camilla (2017). In Search of Black Italia: Notes on race, belonging, and activism in the black Mediterranean. Transition , 123, pp. 152-174. Disponible en https://muse.jhu.edu/article/662965

  • Hegel, Georg Wilhelm Friedrich (1974). Lecciones sobre la filosofía de la Historia Universal . Madrid: Ediciones de la Revista de Occidente.

  • Hendel, Mischa G., (2009). Conversación con Ciriaco Bokesa Napo. AfroHispanic Review , 28(2), pp. 419-430. Disponible en https://birdlikecultura.files.wordpress.com/2015/10/10\_interview\_29jul2008\_ciriaco-bokesa-napo.pdf

  • Hendel, Mischa G., (2011). Las circunstancias de la literatura de Guinea Ecuatorial. Entrevista con Justo Bolekia Boleká y Juan Tomás Ávila Laurel. Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies , 15, pp. 135-150.

  • Hendel, Mischa G., (2012). Francisco 'Paco' Zamora Loboch. Periodista y escritor de Guinea Ecuatorial (Madrid, España.). Iberomania , 73-74.1, pp. 116-22.

  • Henry, Paget (2004). Between Hume and Cugoano: Race, Ethnicity and Philosophical Entrapment. The Journal of Speculative Philosoph 18(2), pp. 129-148.

  • Henry, Paget (2008). Entre Hume y Cugoano: raza, etnicidad y el acorralamiento filosófico. En Enmmanuel Chukwudi y Santiago Castro-Gómez (Eds.). El color de la razón: racismo epistemológico y razón imperial . Buenos Aires: Ediciones del signo.

  • Hernández Sandoica, Elena (2004). Tendencias historiográficas actuales. Escribir historia hoy . Madrid: Akal

  • Hierro, Manuel (1999). La comunicación callada de la literatura: reflexión teórica sobre el diario íntimo. Mediatika , pp. 103-127. Disponible en http://www.euskomedia.org/PDFAnlt/mediatika/07/07103127.pdf

  • Hunt, Lynn (1989). The New Cultural History . Berkeley: University of California Press

  • Ibarra, Esteban (2011). La España Racista. La lucha en defensa de las víctimas del odio . Madrid: Ediciones Planeta.

  • Igartua, Juan José, Marcos Ramos, María, Alvidrez Villegas, Salvador y Piñeiro Naval, Valeriano (2013). Ficción audiovisual, inmigración y prejuicio. En Antolín Granados Martínez (Ed.). Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicación . Madrid: Editorial Trotta, pp. 157-178.

  • Iliffe, John (2007). Africans: The History of a Continent . Cambridge: University Press.

  • Iniesta, Ferrán (1991). El planeta negro. Aproximación histórica a las culturas africanas . Madrid: Los libros de la catarata.

  • Inongo-vi-Makomè (1990). España y los negros africanos . Barcelona: LaLlar del Llibre.

  • Inongo-vi-Makomè (2000). La emigración negroafricana: tragedia y esperanza . Barcelona: Carena.

  • Inongo-vi-Makomè (2006). Población negra en Europa. Segunda generación. Nacionales de ninguna nación . San Sebastián: Gakoa.

  • Inongo-vi-Makomè, (2017). Visión del mundo de un africano desde ¿El Edén? Barcelona: Ediciones Carena.

  • Irigoyen-García, Javier (2014). The Spanish Arcadia. Sheep Herding, Pastoral Discourse, and Ethnicity in Early Modern Spain . Toronto: University of Toronto Press.

  • Izquierdo, Antonio (1996). La inmigración inesperada . Madrid: Editorial Trotta.

  • Izquierdo, Antonio y Fernández, Belén (2006). Panorama de la inmigración en España. En Alicia Alted y Almudena Asenjo. De la España que emigra a la España que acoge (Coords.). Madrid: Fundación Francisco Largo Caballero. Obra Social Caja Duero, pp. 444-466.

  • Jabardo, Mercedes (2006). Senegaleses en España. Conexiones entre origen y destino . Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

  • Jahn, Janheinz (1971). Las literaturas neoafricanas . Madrid: Ediciones Guadarrama.

  • Jameson, Fredic (2011). La Literatura del Tercer Mundo en la Era del Capitalismo Multinacional. Revista de Humanidades , 11, pp. 163-193. Disponible en http://www.wisley.net/images/pdf\_files/Jameson\_-\_La\_literatura\_del\_tercer\_mundo-libre.pdf

  • Jesurun, Eero (2011). La representación del inmigrante subsahariano en el cine español contemporáneo. Aproximaciones a la condición poscolonial. Tesis doctoral. Madrid: Universidad Carlos III, Departamento de Humanidades.

  • Joseph, John E. (2004). Language and Identity. National, Ethnic, Religious . New York: Palgrave Macmillan Limited.

  • Julià, Santos (2011). Elogio de Historia en tiempo de Memoria . Madrid, Marcial Pons.

  • Kabunda, Mbuyi (2007). Las migraciones africanas: más horizontales que verticales. Pueblos. Revista de Información y Debate , 28. Disponible en http://www.revistapueblos.org/old/spip.php?article671

  • Kabunda Badi, Mbuyi (2019). Las migraciones africanas en la globalización o la combinación de los factores económicos, políticos, étnicos y ecológicos. En José Manuel Maroto Blanco y Rosalía López Fernández (Coords.). Migraciones y población africana en España. Historias, relatos y prácticas de resistencia. Granada: Universidad de Granada, pp. 39-62

  • Karamoko, Tiéba (2017) Médias et démocratisation de la dépigmentation en Afrique. En Christophe Yahot (coord.). Mélanges philosophiques . Abidjan: Editions L'Harmattan Côte d'Ivoire.

  • Ken-Mekah Kadzue, Oscar (2016). África en el imaginario de la ciudadanía occidental: El caso de España. Humania del Sur , 11(20), pp. 11-22. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5591175

  • Ki-Zerbo, Joseph (1972). Histoire de l'Afrique noire. D'hier à demain . Paris: Hatier.

  • Kilomba, Grada (2010). Plantation Memories. Episodes of Everyday Racism . Münster: UNRAST.

  • Knopp, Larry y Brown, Michael (2003). Queer Diffusions. Environment and Planning D: Society and Space , 21(4), pp. 409-424.

  • Koenig, Matthias y Knöbl, Wolfgang (2015). Religion and National Identities in an Enlarged Europe. En Willfried Spohn, Matthias Koenig y Wolfgang Knöbl (eds). Religion, Nationalism and European Integration: Introduction . United Kingdom: Palgrave Macmillan, pp. 1-16.

  • Koné, Ténon (2013). Entrevista a Donato Ndongo-Bidyogo, 6-9 de marzo, Disponible en http://sitedugrenal.e-monsite.com/medias/files/entrevista-a-donatondongo-1.pdf

  • Koui, Théophile (2012). L'Afrique à l'épreuve de l'histoire . Abidjan: Les Éditions Balafons.

  • Kropotkin, Piotr (2005/1892). La conquista del pan . Buenos Aires: Libros de Anarres.

  • Langa, Rosa (s.f.). Mujer africana: la diosa de la sensualidad, la belleza natural y la sabiduría. El futuro en el cual invertir. En Cuadernos africanos. Comunicación. Si hablas de

nosotros… , pp.

97-101.

Disponible http://www.casafrica.es/casafrica/Publicaciones/Cuaderno\_4.PDF

  • Laval, Christian (2004). La escuela no es una empresa, el ataque neoliberal a la enseñanza pública . México: Paidos.
  • Lavigne, Sophie (2011). De la Négritude à la Migritude: une analyse sociologique de la littérature de l'Afrique francophone, Thèse de Doctorat, Université de Quebec, Montreal. Disponible en https://archipel.uqam.ca/4622/1/D2143.pdf
  • Lawson-Hellu, Laté (2007). Écriture littéraire et discours social dans le contexte africain : Éléments d'un paradigme postcoloni al. En Musanji Ngalasso (Ed). Littératures, savoirs et enseignement. Bordeaux: Presses Universitaires de Bordeaux
  • Lewis, Marvin (2007). El discurso del colonialismo y la dictadura en la Literatura de Guinea Ecuatorial. En Gloria Nistal Rosique y Guillermo Pié Jahn (dirs.). La situación actual del español en África. (Actas del II Congreso Internacional de Hispanistas en África). Madrid: Sial/Casa África, pp. 60-77.
  • Liambou, Ghislain Nickaise (2015). Énonciation et transtextualité dans le roman africain francophone de la Migritude. Thèse de Doctorat, Université Nice Sophia Antipolis, École doctorale Lettres, Arts et Sciences humaines, Nice. Disponible en https://tel.archivesouvertes.fr/tel-01174220/document
  • López Calera, Nicolás (2012). Mensajes Hegelianos. La 'Filosofía del Derecho' de G.W.F. Hegel . Madrid: Instel. Biblioteca Jurídica Básica.
  • López Fernández, Rosalía y Maroto Blanco, José Manuel (2017). 'Ayudarnos es parte de nuestra cultura'. Estrategias de los migrantes ante la crisis económica: El caso de la población senegalesa en Granada. Revista Internacional de Estudios Migratorios (RIEM) , 7(2), pp. 188-216. Disponible en http://www.riem.es/lib/pdf/esp/ART\_17\_2\_001\_.pdf
  • López Rodríguez, Marta Sofía (2007). La obra de María Nsue en el contexto de la narrativa de las mujeres africanas.. Gloria Nistal Rosique y Guillermo Pié Jahn (dirs). La situación actual del español en África. (Actas del II Congreso Internacional de Hispanistas en África) . Madrid: Sial/Casa África, pp. 118-138.

en

  • López Rodríguez, Marta Sofía (2009). 'Trayectoria de la literatura africana en inglés escrita por mujeres'. En Barrios, Olga (Ed.). Africaníssimo: Una aproximación multidisciplinar a las culturas negroafricanas . Madrid: Editorial Verbum, pp. 223-238.

  • López Rodríguez, Marta Sofía (2017). Prólogo. En Lucía Asué Mbomío Rubio. Las que se atrevieron. Madrid: Sial/Casa de África.

  • Lorite García, Nicolás (2010). Televisión informativa y modelos de dinamización intercultural. En María Martínez Lirola (ed.). Migraciones, discursos e ideologías en una sociedad globalizada. Alicante: Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

  • Louviot, Myriam (2016). Postcolonial Writing in France before and beyond the 2007 Littératuremonde Manifesto. Comparative Literature and Culture , 18 (4). Disponible en https://www.researchgate.net/publication/320494903\_Postcolonial\_Writing\_in\_France\_ before_and_beyond_the_2007_Litterature-monde_Manifesto

  • Lozano Moreno, Susana (2008). Docentes, escritores y cineastas. Lecturas sobre inmigración. En Francisco Checa y Olmos (Ed.). La inmigración sale a la calle. Comunicación y discursos políticos sobre el fenómeno migratorio . Barcelona: Icaria, pp. 253-278.

  • Lull, James (1997). Medios, comunicación, cultura. Aproximación global . Buenos Aires: Amorrurtu editores.

  • Lyszczyna, Jakce (2004). La distancia creciente: La literatura ante los medios de comunicación en directo. En Miguel Ángel Muro Munilla (Coord.). Arte y nuevas tecnología . X Congreso de la Asociación Española de Semiótica, pp. 723-726. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=940468

  • Mabanckou, Alain (2017). El llanto del hombre negro . Madrid: La Catarata

  • MacLaren, Peter (2005). La vida en las escuelas. Una introducción a la pedagogía crítica en los fundamentos de la educación . México: Siglo XXI Editores. Disponible en https://www.uaeh.edu.mx/profesorado\_honorario\_visitante/peter\_mclaren/presentacione s/LA%20VIDA%20EN%20LAS%20ESCUELAS.pdf

  • Maeso, Sor María Eugenia (2004). Sor Teresa Chikaba. Princesa, esclava y monja. Salamanca. Editorial San Esteban.

  • Maganto Pavón, Emilio (2007). El proceso inquisitorial contra Elena/o de Céspedes (15871588): biografía de una cirujana transexual del siglo XVI . Madrid: Maganto Pavón.

  • Maldonado-Torres, Nelson (2015). Aimé Césaire y la crisis del hombre europeo. En Aimé Césaire. Discurso sobre el colonialismo . Madrid: Akal, pp. 173-196.

  • Malo Ocaña, Miguel Ángel (2012). Inmigración internacional y mercado de trabajo: algunos aspectos económicos. En Francisco Javier Matía Portilla (Dir.). Crisis e inmigración. Reflexiones interdisciplinares sobre la inmigración en España . Valencia: Tirant Lo Blanch, pp. 155-190.

  • Manirambona, Fulgence (2017). De l'identité 'rhizome' comme perspective de la mondialisation de la littératura africaine diasporique. Synergies Afrique des Grands Lacs , 6, pp. 27-39. Disponible en https://gerflint.fr/Base/Afrique\_GrandsLacs6/manirambona.pdf

  • Marí, Jorge (2009). 'No somos unos zulús': música de masas, inmigración negra y cultura española contemporánea. En Rosalía Cornejo Parriego (Ed.). Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista . Barcelona: Edicions Bellaterra, pp. 81-102.

  • Mariezkurrenaiturmendi, David (2008). La historia oral como método de investigación histórica. Gerónimo de Uztariz , 23-24. pp. 227-233.

  • Maroto Blanco, José Manuel (2015). Guinea Ecuatorial y la cooperación española en el período 2009-2012: unas breves notas. En Beatriz Frieyro de Lara y José Luis Rodríguez Jiménez (Eds.). Las relaciones de España con Guinea Ecuatorial y Sahara Occidental: dos modelos de colonización y de descolonización: la política poscolonial y sus implicaciones para la defensa y la seguridad nacional . Granada: Universidad de Granada, pp. 388-405.

  • Maroto Blanco, José Manuel (2016). The lack of European awareness regarding the African continent: the case of Spanish Universities. Ginebra: G200 Youth Forum , pp. 190-196. Disponible en https://www.academia.edu/29433683/The\_Lack\_of\_European\_Awareness\_Regarding\_t

he_African_Continent_The_Case_of_Spanish_Universities_ISSN_2297-0134

  • Maroto Blanco, José Manuel (2015). El infoentretenimiento en la cobertura mediática sobre Nigeria: Boko Haram y el ébola como ejemplos del etnocentrismo y de la banalidad de la realidad. En Concha Mateos y Javier Herrero (Eds.). La pantalla insomne . San Cristóbal de La Laguna, Cuadernos Artesanos de Comunicación. Disponible en https://www.academia.edu/28338383/El\_infoentretenimiento\_en\_la\_cobertura\_medi%

  • C3%A1tica_sobre_Nigeria_Boko_Haram_y_el_%C3%A9bola_como_ejemplos_de_etn ocentrismo_y_banalizaci%C3%B3n_de_la_realidad

  • Maroto Blanco, José Manuel (2017). ¡Por Dios, no era más que un negro al que pagaban!' El negro como objeto sexual en la novela Nativas de Inongo-vi-Makomè y el cine contemporáneo español. En María Marcos Ramos (ed.). Historia, literatura y arte en el cine en español y portugués. Estudios y perspectivas . Salamanca: Centro de Estudios Brasileños, pp. 794-806. Disponible en https://www.academia.edu/33725783/\_Por\_Dios\_no\_era\_m%C3%A1s\_que\_un\_negro\_ al_que_pagaban_El_negro_como_objeto_sexual_en_la_novela_Nativas_de_Inongo-viMakom%C3%A8_y_el_cine_contempor%C3%A1neo_espa%C3%B1ol

  • Maroto Blanco, José Manuel (2018). Inongo-vi-Makomè, (2017): Visión del mundo de un africano desde ¿El Edén?, Barcelona, Ediciones Carena, 192 pp., Política y Sociedad , 55(1), pp. 311-333. Disponible en https://www.academia.edu/36691771/Rese%C3%B1a\_Review\_Inongo-viMakom%C3%A8\_2017\_Visi%C3%B3n\_del\_mundo\_de\_un\_africano\_desde\_El\_Ed%C 3%A9n_Barcelona_Ediciones_Carena_192pp

  • Maroto Blanco, José Manuel (2019a). Cuarenta años de literatura sobre la experiencia africana en España: Identificación de una literatura producida desde la 'herida colonial'. Tonos digital: Revista de estudios filológicos , 36, pp. 1-27. Disponible en https://digitum.um.es/digitum/handle/10201/67907

  • Maroto Blanco, José Manuel (2019b), Bí môlê y los hermanos Zamora. Memoria de Annobón y critica del poder, Wiriko . (4 de enero de 2019). Disponible en https://www.wiriko.org/aula-wiriko/bi-mole-y-los-hermanos-zamora/

  • Maroto Blanco, José Manuel y Bi Drombé, Djandué (2018). La experiencia africana en España a través de la literatura. ¿Se puede hablar de literatura producida desde la herida colonial?. En Williams Jacob Ekou y Juan Miguel Zarandona (eds.). España en contacto con África, sus pueblos y sus culturas . Valladolid: Editorial Universidad de Valladolid, pp. 261-275. Disponible en https://www.academia.edu/38278458/La\_experiencia\_africana\_en\_Espa%C3%B1a\_a\_t rav%C3%A9s_de_la_literatura._Se_puede_hablar_de_literatura_producida_desde_la_H

erida_Colonial

  • Maroto Blanco, José Manuel y Bi Drombé, Djandué (2019). La production littéraire des exilés et migrants de l'Afrique au Sud du Sahara en Espagne: un regard décolonial de leurs expériences (1959- 2017). En Sariette Batibonak, Jean-Fidèle Simba et Hawa Coulibaly (eds.). Mutations dans les migrations, conflictualités dans les pratiques . París : L'Harmattan., pp. 165-184. Disponible en https://www.academia.edu/38627292/La\_production\_litt%C3%A9raire\_des\_exil%C3% A9s_et_migrants_de_l_Afrique_au_Sud_du_Sahara_en_Espagne_un_regard_d%C3%A 9colonial_de_leurs_exp%C3%A9riences_1959-_2017_
  • Maroto Blanco, José Manuel y Ortega López, María Teresa (2018). Miedos y prejuicios de una nación. La negritud y la figura del negro en la Historia reciente de España a través del cine (1959-2002). Historia Social , 90, pp. 131-148. Disponible en https://www.academia.edu/35892598/Miedos\_y\_prejuicios\_de\_una\_naci%C3%B3n.\_L a_negritud_y_la_figura_del_negro_en_la_Historia_reciente_de_Espa%C3%B1a_a_trav %C3%A9s_del_cine_1959-2002_
  • Maroto Blanco, José Manuel y López Fernández, Rosalía (2017). Creaciones literarias como medio de expresión: relatos migratorios y miradas alternativas de la experiencia migratoria entre África y España. En Javier Herrero y Milena Trenta (Coords.). El fin de un modelo de política . La Laguna: Cuadernos Artesanos de Comunicación Social, pp. 664-697. Disponible en http://www.revistalatinacs.org/17SLCS/2017\_li bro_2/029_Maroto.pdf
  • Maroto Blanco, José Manuel y López Fernández, Rosalía (2018). Aprendizaje de la Historia del África Subsahariana desde una perspectiva decolonial y su relación con la evolución de los prejuicios del alumnado. En Esther López Torres, Carmen Rosa García Ruiz y María Sánchez Agustí (eds.). Buscando formas de enseñar: investigar para innovar en Didáctica de las Ciencias Sociales . Valladolid: Ediciones Universidad de Valladolid y Asociación Universitaria del Profesorado de Didáctica de las Ciencias Sociales (AUPDCS).
  • Maroto Blanco, José Manuel y López Fernández, Rosalía (2019). (Eds.). Migraciones y población africana en España. Historias, relatos y prácticas de resistencia. Granada: Editorial Universidad de Granada.
  • Márquez Lepe, Esther (2007). La gestión parlamentaia del discurso político sobre inmigración en España. En Ricard Zapata-Barrero y Teun A. van Dijk (Coords.). Discursos sobre la

inmigración en España. Los medios de comunicación, los parlamentos y las administraciones . Barcelona: Edicions Bellaterra, pp. 93-128.

  • Martí, José (2004). La Edad de Oro . Madrid: Ed.Clásicos Universales.

  • Martí, Josep (2014). World music, ¿el folklore de la globalización? en Josep Martí y Silvia Martínez (Eds.). Voces e imágenes de la etnomusicología actual. Actas del VII Congreso de la SibE. Sociedad Ibérica de Etnomusicología . Madrid: Ministerio de Cultura. Subdirección General de Museos Estatales.

  • Martín, Amador (1956). La figura del Abba en la religión de los bubis . Madrid: Instituto de Estudios Africanos.

  • Martín Cabello, Antonio (2018). Comunicación, cultura e ideología en la obra de Stuart Hall. Revista Internacional de Sociología (RIS), LXVI(50), pp. 35-63. Disponible en http://revintsociologia.revistas.csic.es/index.php/revintsociologia/article/view/96

  • Martín Casares, Aurelia (2014a). De la esclavitud al abolicionismo en la historia de España: legislación, guerra justa y discursos. En Aurelia Martín Casares (ed.). Esclavitud, mestizaje y abolicionismo en los mundos hispánicos . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 307-329.

  • Martín Casares, Aurelia (2014b). Repensar la esclavitud en el mundo hispano: reflexiones y propuestas metodológicas desde la Antropología histórica. En Aurelia Martín Casares (ed.). Esclavitudes hispánicas (siglos XV al XXI): Horizontes socioculturales . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 13-19.

  • Martín Casares, Aurelia (2016). Juan Latino: Talento y destino. Un afrohispano en tiempos de Carlos V y de Felipe II . Granada: Editorial Universidad de Granada.

  • Martín Casares, Aurelia y Barranco, Marga G. (2009). The musical legacy of black Africans in Spain: A review of our sources. Anthropological Notebooks , 15(2).

  • Martín Diaz, Emma (2003). La inmigración extracomunitaria en la agricultura española. Documento de trabajo . Fundación Alternativas.

  • Martín Díaz, Emma (2013). Panorama de las migraciones africanas. En VVAA, Repensando África. Perspectivas desde un enfoque multidisciplinar . Andalucía: Fundación Habitáfrica, pp. 157-175.

  • Martin Oliva, Javier (14 Diciembre, 2016) Afropolitanismo: La pieza que no encaja. Wiriko , Disponible en http://www.wiriko.org/aula-wiriko/afropolitanismo/

  • Martínez Carreras, José Urbano (1992). La Historia del Mundo Contemporáneo. En VVAA. La enseñanza de la historia: Estado de la cuestión . Málaga: Ágora, pp. 108-120.

  • Martínez Estrada, Ezequiel (1977). La poesía de Nicolás Guillén. Seguida de una antología del poeta Horacio Salas . Buenos Aires: Calicanto Editorial.

  • Martínez García, José Saturnino (2017). El HABITUS. Una revisión analítica. Revista Internacional de Sociología . 75(3), pp. 1-14.

  • MartínezGóngora, Mar (2005). La invención de la 'blancura': el estereotipo y la mímica en Boda de negros de Francisco de Quevedo. MLN , 120, pp. 262-286.

  • Martínez Lirola, María et Olmos Alcaraz, Antonia (2015). Sobre menores y mujeres inmigrantes en la radio y la televisión públicas: imágenes sesgadas y ficciones mediáticas. Tonos digital: Revista electrónica de estudios filológicos , 29, pp. 1-23. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5142424

  • Martínez Migélez, Miguel (2007). Conceptualización de la transdisciplinariedad. Polis. Revista Latinoamericana, 16. Disponible en http://journals.openedition.org/polis/4623

  • Martínez-Salanova Sánchez, Enrique (2008). Cine e inmigración: Otra ventana abierta para el debate. Cómo expresan los medios de comunicación la emigración, el mestizaje y las relaciones interétnicas. En Francisco Checa y Olmos (ed.). La inmigración sale a la calle. Comunicación y discursos políticos sobre el fenómeno migratorio . Barcelona: Icaria, pp. 231-252.

  • Maso, Ilja (2001). Phenomenology and ethnography. En Paul Atkinson, Amanda Coffey, Sara Delamont, John Lofland y Lyn Lofland (Eds.). Handbook of ethnography . Thousand Oaks, CA: Sage, pp.136-144.

  • Mauss, Marcel (2010). Ensayo sobre el don: Forma y función del intercambio en las sociedades arcaicas . Madrid: Katz.

  • Mbana, Joaquín (2004). Brujería fang en Guinea Ecuatorial. El Mbwo . Madrid: Sial Ediciones.

  • Mbaye, Djibril (2019). 'Barça o Barsaj'. Razones de la emigración de los jóvenes africanos a Europa. En José Manuel Maroto Blanco y Rosalía López Fernández (Coords.).

  • Migraciones y población africana en España. Historias, relatos y prácticas de resistencia. Granada: Universidad de Granada, pp. 63-84.

  • Mbembe, Achille (2011). Negropolítica seguido de Sobre el gobierno privado indirecto . España: Editorial Melusina. Disponible en: https://aphuuruguay.files.wordpress.com/2014/08/achille-mbembe-necropolc3adticaseguido-de-sobre-el-gobierno-privado-indirecto.pdf

  • Mbembe, Achille (2016). Crítica de la razón negra . Buenos Aires: NED Ediciones.

  • Mbomio Bacheng, Joaquín (2000). Leoncio Evita o "Cuando los combes luchaban": Una obra trascendental. Afro-Hispanic Review , 19(1), pp. 72-78. Disponible en: https://www.jstor.org/stable/pdf/23054452.pdf

  • Mbomío Rubio, Lucía Asué (2017). Las que se atrevieron . Madrid: Sial/Casa de África.

  • Mbomío Rubio, Lucía Asué (2019). Hija del camino. Barcelona: Penguin Random House Grupo Editorial

  • Mboume, Danielle Nicole (2018) La Única Esperanza. Barcelona: Terra Ignora Ediciones.

  • McHugh, Erin (2007). Homo History. A Compilation of Events that Shook and Sahped the Gay World . New York: Alyson Books.

  • Melián, Elvira M. (2012). Chikaba, la primera monja negra en el sistema esclavista finisecular español del siglo XVII. Hispania Sacra , 130, pp. 565-581. Disponible en http://hispaniasacra.revistas.csic.es/index.php/hispaniasacra/article/viewFile/321/322

  • Mellino, Miguel (2018). Apuntes sobre el método de Stuart Hall. Althusser, Gramsci y la cuestión de la raza. Revista de Estudios Sociales , 64, pp. 89-105. Disponible en https://journals.openedition.org/revestudsoc/10058?lang=en#bodyftn24

  • Meneghel, Stela Nazareth (2007). Histórias de vida -notas e reflexões de pesquisa. Athenea Digita: revista de pensamiento e investigación social , 12, pp. 115-129. Disponible en https://ddd.uab.cat/record/88558

  • Menéndez Hernández, José (2008). Los últimos de Guinea. El fracaso de la descolonización . Madrid: Sial/Casa África.

  • Mestre, Bartomeu (2010). Balada d'en Guillem d'Efak . Palma: Edicions Documenta Balear.

  • Miampika, Landry-Wilfrid y Arroyo Calderón, Patricia (2010). (Eds). De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas . Madrid: Editorial Verbum.

Miano, Leonora (2016). Vivir en la frontera: conferencias . Madrid: La catarata.

pdf

  • Mignolo, Walter (2013). Historias locales/diseños globales. Colonialidad, conocimientos subalternos y pensamiento fronterizo . Madrid: Akal.

  • Ministerio de Asuntos Sociales (1991). Informe Ford sobre el racismo en Europa. Informe elaborado en nombre de la Comisión de investigación del racismo y la xenofobia, sobre las conclusiones de la Comisión de Investigación . Madrid: Ministerio de Asuntos Sociales

  • Monare, Moshoeshoe (s.f.). Si hablas de nosotros…. E n VVAA. Cuadernos africanos. Comunicación. Si hablas de nosotros…, pp. 13-22. Disponible en http://www.casafrica.es/casafrica/Publicaciones/Cuaderno\_4.PDF

  • Montanyá, Xavier (2020). La trama española de corrupción en Guinea Ecuatorial. En Juan Ramón Aranzadi Martínez y Gonzalo Álvarez Chillida (Coords.). (2020). Guinea Ecuatorial (des)conocida. (Lo que sabemos, ignoramos, inventamos y deformamos acerca de su pasado y su presente) . Madrid: UNED, pp. 137- 178.

  • Moradiellos, Enrique (2013). El oficio de historiador. Estudiar, enseñar, investigar. Madrid: Akal.

  • Morris, Brian (2009). Religión y antropología. Una introducción crítica . Madrid: Ediciones Akal.

  • Mouralis, Bernard (2007). L'illusion de l'alterité. Étud s de littérature africaine . Paris : Honoré Champion.

  • Moyano, Eduardo (2016). La piel quemada. Cine y emigración . Madrid: Ediciones de la Torre.

  • Mudimbe, Valentin Yves (1973). L'autre face du royame. L'âge d'homme. Lausana : Âge d'homme

  • Mudimbe, Valentin Yves (1988). The Invention of Africa . Bloomington: Indiana University Press.

  • Mudimbe, Valentin Yves (1994) The Idea of Africa . Bloomington: Indiana University Press.

  • Muñoz, Francisco A. (2012). Prólogo. En Alfonso Cortés González y Marcial García López (eds.). Comunicación y Cultura de Paz . Granada: Eirene.

  • Murray, Stephen O. y Roscoe, Will (1998). Boy-Wives and Female Husbands: Studies of African Homosexualities . New York: St. Martin's Press.

  • Mvondo, Wilfried (2019). 'La novela africana en español: estado del arte. En Monique Nomoy Wilfried Mvondo (dirs.). África y la literatura comparada. La novela africana postcolonial en lenguas europeas . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 2436.

  • Naranjo, José (2009). Los invisibles de Kolda. Historias olvidadas de la inmigración clandestina . Barcelona: Ediciones Península.

  • Naranjo Zavala, Krishna (2011). Literatura indígena contemporánea: panorama, perspectivas y retos. Razón y Palabra , 76, pp. Disponible en http://www.razonypalabra.org.mx/N/N76/varia/12\_Naranjo\_V76.pdf

  • Nash, Mary (2002). Los nuevos sujetos históricos: perspectivas de fin de siglo. Género, identidades y nuevos sujetos históricos. En María Cruz Romeo y Ferrán Archillés (coords.). El siglo XX. Historiografía e historia . Valencia: Universitat de València.

  • Nash, Mary (2014). Nuevas mujeres de la transición. Arquetipos y feminismo. En Mary Nash (ed.). Feminidades y masculinidades. Arquetipos y prácticas de género . Madrid: Alianza Editorial, pp. 189-216.

  • Navarro Herrera, Mapi (2011). (Ed.). Diagnóstico participativo. Una mirada hacia la realidad africana . Las Palmas de Gran Canaria: Amarna Creative Estudios.

  • NdongoBidyogo, Donato (2015). 'De la inexistencia conceptual a la visibilización de las otras literaturas hispánicas' En Inmaculada Díaz Narbona, (Ed.), Literaturas hispanoafricanas: realidades y contextos . Madrid: Editorial Verbum, pp. 11-17.

  • Ndongo-Bidyogo, Donato (2019). Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial . Barcelona: Edicions Bellaterra.

  • Ndoye, El Hadji Amadou (2011). Le ventre de l'Atlantique de Fa tou Diome o las tormentas de una conciencia escindida entre África, Oriente y Europa. Afroeuropa. Revista de Estudios Afroeuropeos. Journal of Afroeuropean Studies. Revue des Études Afroeuropéennes , 5, 1.

  • Ndoye, El Hadji Amadou (2014). África. Más allá del trópico . Tenerife : Ediciones de Baile del Sol.

  • Negrín, Olegario (2013). España en África Subsahariana. Legislación educativa y aculturación coloniales en la Guinea Española 1857-1959 . Madrid: Editorial Dykinson.

  • Nejamkis, Lucila (2012). Estado, migración y ciudadanía: cambios y continuidades en la legislación argentina del último cuarto de siglo. Miradas en Movimiento , VI, pp. 4-31. Disponible en http://www.aacademica.org/000-099/202.pdf

  • Nerín Abad, Gustau (1997). Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro . Barcelona: Ediciones Península.

  • Nerín Abad, Gustau (2009a). La soberanía española en el Muni (1900-1914). En VVAA. I Premio de Ensayo Casa África. Madrid: La Catarata.

  • Nerín Abad, Gustau (2009b). Socialismo utópico y tiranía: La isla de Annobón bajo el cabo Restituto Castilla (1931-1932). Afro-Hispanic Review , 28(2), pp. 311-330. Disponible en https://www.jstor.org/stable/41349291

  • Nerín Abad, Gustau (2010). La última selva de España Antropófagos, misioneros y guardias civiles . Madrid: La Catarata.

  • Ngamba, Monique Nomo (2006). La narrativa postcolonial en lenguas europeas y su crítica. Tonos digital: Revista electrónica de estudios filológicos , 12. Disponible en http://www.um.es/tonosdigital/znum12/secciones/Estudios%20SNegritud%20y%20critica%20moderna.htm

  • Niang, Sada (1996). Littérature et cinéma en Afrique francophone. Ousmane Sembène et Assia Djebar . París : L'Harmattan

  • Nobile, Selena (2010). Las literaturas 'menores' hispanoafricanas. De la literatura poscolonial a la de la migración: los casos de Guinea Ecuatorial y de Camerún. En Landry-Wilfried Miampika y Patricia Arroyo (eds). De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas . Madrid: Editorial Verbum, pp. 266-281.

  • Nomo Ngamba, Monique (2005). Una visión comparada de las literaturas negroafricanas postcoloniales en lenguas europeas, Tonos. Revista electrónica de estudios filológicos , 10, pp. 337-361. Disponible en https://www.um.es/tonosdigital/znum10/estudios/estudios10.pdf

  • Nóvoa, António (2010). La construcción de un espacio educativo europeo: gobernando a través de los datos y la comparación. Revista Española de Educación Comparada , 16, pp. 2341. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3197813

  • Núñez, Jesús (2002). El Armamento de la Guardia Colonial y Territorial de la Guinea Española, ARMAS , Madrid: Editorial Paul Parey España. Disponible en http://memoriaiberica.mforos.com/2026155/10884775-guardia-colonial-y-territorial-dela-guinea-espanola/

  • N'gom, Mbare (1993). La literatura africana de expresión castellana: La creación literaria en Guinea Ecuatorial. Hispania , 76(3), pp. 410-418. Disponible en: https://www.jstor.org/stable/pdf/343796.pdf

  • N'gom , Mbare (2003). Literatura Africana de expresión española. Cuadernos Centro de Estudios Africanos , 3. Disponible en http://ecuatorial-guinea.net/inicio.asp?cd=ni2564

  • N'gom, Mbare (2004). Memoria y exilio en la obra de Juan Balboa Boneke., En Mbare N'gom (Ed.). La recuperación de la memoria: creación cultural e identidad nacional en la literatura hispano-negroafricana . Madrid: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá, pp. 45-61.

  • N'gom, Mbare (2010). La literatura africana de expresión castellana: de una 'literatura posible' a una literatura real. Etapas de un proceso de creación cultural. En Landry-Wilfrid Miampika y Patricia Arroyo (eds.). De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas . Madrid: Editorial Verbum, pp. 23-40.

  • Obioha, Uwaezuoke (2010). Gobalization and the future of African culture. Philosophical Papers and Reviews , 2(1), pp. 1-8. Disponible en www.foresightfordevelopment.org/sobipro/download-file/46-903/54

  • OdarteyWellington, Dorothy (2014). 'Equatorial Guinea is different': Literatura colonial de Guinea Española en África Occidental. Revista Iberoamericana , LXXX(248-249), pp. 763-776. Disponible en https://revistaiberoamericana.pitt.edu/ojs/index.php/Iberoamericana/article/viewFile/719

5/7329

Ordine, Nuccio (2013). La utilidad de lo inútiles . Manifiesto. Barcelona: Acantilado

  • Oropesa, Salvador A. (2007). Masculinidad y negritud en Se buscan fulmontis, de Álex CalvoSotelo. En Rosalía Cornejo (ed.). Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista . Barcelona: Edicions Bellaterra, pp. 125-142.

  • Ortega López, Teresa María (2007). Sobre Historia y Posmodernidad. La historiografía en los últimos tiempos. En Teresa María Ortega López (Ed.). Por una Historia Global. El debate historiográfico en los últimos tiempos . Granada: Editorial Universidad de Granada, pp. 15-40.

  • Ortega y Gasset, José (1930/2007). Misión de la Universidad . Madrid: Biblioteca Nueva.

  • Ortiz Heras, Manuel (2008). La memoria en el laboratorio del historiador. En Damián Alberto González (dir.). El franquismo y la transición en España. Desmitificación y reconstrucción de la memoria de una época . Madrid: La catarata, pp. 17-35.

  • Osterhammel, Jürgen y Jansen, Jan C. (2019). Colonialismo. Historia, formas, efectos. Madrid: Siglo XXI de España Editores.

  • Pala, Achola y Ly, Madina (1982). La mujer africana en la sociedad precolonial . Barcelona: Serbal.

  • Palermo, Zulma (2010). Una violencia invisible: la 'colonialidad del saber'. Cuadernos FHyCSUNKu , 38, pp. 79-88. Disponible en https://www.redalyc.org/pdf/185/18516804005.pdf

  • Pastor García, Daniel (2009). 'La participación afroamericana en la guerra civil española' En Olga Barrios (Ed.). Africaníssimo: Una aproximación multidisciplinar a las culturas negroafricanas . Madrid: Editorial Verbum, pp. 111-126.

  • Peralta García, Lidia (2016). Los nuevos héroes del siglo XXI. Las migraciones subsaharianas vistas por el cine en España y África . Barcelona: UOCpress.

  • Perceval, José María (2013). El racismo y la xenofobia. Excluir al diferente . Madrid: Ediciones Cátedra.

  • Pereyra Verónica y Mora, Luis María (1998). Literaturas africanas. De las sombras a la luz . Madrid: Editorial Mundo Negro.

  • Pérez Garzón, Juan Sisinio (2010). Entre la historia y las memorias: poderes y usos sociales en juego. En Juan Sisinio Pérez Garzón y Eduardo Manzano (Eds). Memoria histórica . Madrid: CSIC-La Catarata.

  • Pérez Gómez, Ángel Ignacio (1997). Socialización y Educación en la Época Postmoderna. En VVAA. Ensayos de Pedagogía Crítica . Madrid: Editorial Popular, pp. 45-65.

  • Pérez Matos, Nuria Esther y Setién Quesada, Emilio (2008). La interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad en las ciencias. Una mirada a la teoría bibliológico-informativa. Acimed , 18(4). Disponible en http://scielo.sld.cu/pdf/aci/v18n4/aci31008.pdf

  • Peyrefitte, Alain (1997). C'était de Gaulle. Paris : Gallimard.

  • Philippe, Nathalie (2012). Écrivains migrants, littératures d'immig ration, écritures diasporiques, Hommes et migrations , pp. 30-43. Disponible en http://hommesmigrations.revues.org/1543

  • Picanto, Luciano (2002). Un prenuncio de líricas en formación: relación y aproximación entre , 18, pp. 69-75. en

  • Rafael Alberti, la negritud y la negritud francófona. Lenguaje y textos Disponible https://www.researchgate.net/publication/39151319\_Un\_prenuncio\_de\_liricas\_en\_form

acion_relacion_y_aproximacion_entre_Rafael_Alberti_la_negritud_y_la_negritud_fran cofona

  • Piqueras, José Luis (2012). La esclavitud en las Españas. Un lazo trasatlántico . Madrid: La Catarata.

  • Piqueras, José Antonio (2016). La esclavitud española en América Latina y el Caribe . La Habana: Editora Historia.

  • Pratt, Mary Louise (1992). Imperial Eyes: Studies in Travel Writing and Transculturation . Nueva York: Routledge.

  • Prats, Joaquín y Santacana, Joan (2011). Los contenidos en la enseñanza de la Historia. En Joaquín Prats (ed.). Didáctica de la Geografía y la Historia . Barcelona: Graó, pp. 31-49.

  • Pretto, Albertina (2011) 'Analizar las historias de vida: reflexiones metodológicas y epistemológicas'. Tabula Rasa, n.15, pp. 171 -194. Disponible en https://www.revistatabularasa.org/numero15/analizar-las-historias-de-vida-reflexionesmetodologicas-y-epistemologicas/

  • Prost, Antoine (2016). Doce lecciones sobre Historia . Granada: Comares Historia.

  • Pumares, Pablo (2006). Efectos de la inmigración regularizada sobre el cambio en la estructura por regímenes y grupos de cotización de la Seguridad Social. Estudios Geográficos , 61, pp. 607-634. Disponible en http://estudiosgeograficos.revistas.csic.es/index.php/estudiosgeograficos/article/viewFil e/34/31

  • Putuma, Koleka (2018). Amnesia Colectiva . S.l. Flores Raras.

  • Quijano, Aníbal (1991). Colonialidad y modernidad/racionalidad. Perú indígena , 29, pp. 11-22. Disponible en https://www.lavaca.org/wp-content/uploads/2016/04/quijano.pdf

  • Quijano, Aníbal (1992). Colonialidad y Modernidad/Racionalidad. En H. Bonilla (Comp.). Los Conquistados: 1492 y la población indígena de las Américas . Quito: Ediciones FLACSO, pp. 437-449.

  • Quijano, Aníbal (2000a). Colonialidad del poder y clasificación social. Journal of World-System Research , 2, pp. 342-386.

  • Quijano, Aníbal (2000b). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. En Edgardo Lander (Ed.). La Colonialidad del saber: Eurocentrismo y Ciencias Sociales. Perspectivas Latinoamericanas . Caracas: CLACSO, pp. 201-245.

  • Quijano, Aníbal (2007). Colonialidad el Poder y Clasificación Social. En Sergio Castro-Gómez y Ramón Grosfoguel (Eds.). El Giro Decolonial: Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global . Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana. Siglo del Hombre Editores, pp. 93-126.

  • Ramón Álvarez (1948). Heriberto: Historia de la acción cultural en la Guinea Española . Madrid: CSIC.

  • Reader, John (1997). Africa. A Biography of the Continent . London: Penguin Books.

  • Restrepo, Eduardo y Rojas, Axel (2010). Inflexión decolonial: fuentes, conceptos y cuestionamientos . Popayán: Universidad del Cauca. Disponible en http://www.ramwan.net/restrepo/documentos/Inflexion.pdf

  • Retis, Jessica (2013). Los retos del periodismo intercultural: periodistas españoles ante la inmigración extracomunitaria. En Antolín Granados Martínez (Ed.). Las representaciones de las migraciones en los medios de comunicación . Madrid: Editorial Trotta.

  • Righetti, Marco (2006). Historias de vida, entre la literatura y la ciencia. Perfiles educativos, 28(113). Disponible en http://scielo.unam.mx/scielo.php?pid=S018526982006000300005&script=sci\_arttext

  • Ríos, Rubén H. (2007). Michel Foucault y la condición gay . Madrid: Campo de ideas.

  • Rodríguez García, Antonio M., Luque Pérez, Rosa M. y Navas Sánchez, Ana M. (2014). Usos y beneficios de la Historia Oral. ReiDoCrea: Revista electrónica de investigación y docencia . 3, pp.193-200. Disponible en http://digibug.ugr.es/bitstream/10481/32326/6/ReiDoCrea3-A24.pdf

  • Rodríguez Prieto, Rafael y Seco Martínez, José María (2015). Hegemonía y Democracia en el siglo XXI: ¿Por qué Gramsci? U.N.R. Journal . 08(01), pp. 2280-2290. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/28150899\_Hegemonia\_y\_Democracia\_en\_el\_ siglo_XXI_Por_que_Gramsci

  • Rodríguez Puértolas, Julio (1994). Prosas de guerra de Antonio Machado: una visión de Europa. En Paul Aubert (Ed.). Machado hoy, 1939-1989, Actas del coloquio internacional organizado con motivo del 50 aniversario de la muerte de A. Machado, Madrid, Casa de Velázquez-Fundación Antonio-Machado, pp. 391-402. Disponible en https://books.google.es/books?id=Fi1L64Qsn4kC&pg=PA392&dq=%22%C3%81frica+ empieza+en+los+Pirineos%22&hl=es&ei=zzRzTvXBB4nHswb254HQCw&sa=X&oi= book_result&ct=result#v=onepage&q=africa&f=false

  • Roncagliolo, Santiago (2007). Los que son de aquí. Literatura e inmigración en la España del siglo XXI. Quórum: revista de pensamiento iberoamericano , 19, pp. 151-158. Disponible en:

https://dialnet.unirioja.es/buscar/documentos?querysDismax.DOCUMENTAL\_TODO= Roncagliolo+literatura

  • Ruiz-Giménez, Itziar (2010). La imagen que la prensa nos ofrece de África. Umoya , 53. Disponible en https://umoya.org/2010/10/24/la-imagen-que-la-prensa-nos-ofrece-deafrica/

  • Ruiz de Huidobro, José María (1998). Notas sobre el proceso de reforma legislativa en materia de extranjería e inmigración. Migraciones , 4, pp. 275-297. Disponible en https://revistas.comillas.edu/index.php/revistamigraciones/article/viewFile/4507/4320

  • Ruiz Rodríguez, Ignacio y Hernández Delgado, Alexander (2017). Elena o Eleno de Céspedes: un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer, en la España de Felipe II . Madrid: Dyckinson.

  • Said, Edward W. (1996). Cultura e imperialismo . Barcelona: Editorial Anagrama.

  • Sáinz de Medrano, Luis (1997). Nicolás Guillén: Negritud y Universalidad (La vertiente hispanista). Pliegos de la Insula Barataria: revista de creación literaria y de filología, 4, pp. 41-49. Disponible en https://core.ac.uk/download/pdf/58907459.pdf

  • Sampedro Vizcaya, Benita (2007). Breve visita al Archivo Colonial Guineano. En Gloria Nistal Rosique y Guillermo Pié Jahn (dirs). La situación actual del español en África. (Actas del II Congreso Internacional de Hispanistas en África). Madrid: Sial/Casa África, pp. 246271Sarr, Felwine (2018). Afrotopía . Madrid: La Catarata.

  • Sánchez-Biosca, Vicente (2006). Cine de historia, cine de memoria. La representación y sus límites. Madrid: Ediciones Cátedra.

  • Sánchez Lobera, Francesc (2014). Exploración y colonización en Guinea Ecuatorial , Trabajo Final del Máster de Estudios Históricos Tutor: Ferrán Iniesta, Universitat de Barcelona

  • Sánchez Molina, Raúl (2011). El pamue imaginado. Los fang en la literatura colonial española . Navarra: Editorial Aranzadi.

  • Sánchez Noriega, José Luis (2014). (ed.). Filmando el cambio social. Las películas de la Transición . Barcelona: Laertes.

  • Sant Gisbert, Jordi (2009). El modelo económico colonial y sus contradicciones: Fernando Poo (1900-1936). Afro-Hispanic Review , pp. 57-80. Disponible en https://www.jstor.org/stable/pdf/41349274.pdf

  • Santaolalla, Isabel (2002). Inmigración, raza y género en el cine español actual. Revista Mugak , 34. Disponible en http://mugak.eu/revista-mugak/no-34/inmigracion-raza-y-genero-enel-cine-espanol-actual

  • Santaolalla, Isabel (2005). Los 'Otros'. Etnicidad y 'raza' en el cine español contemporáneo . Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza.

  • Santos Solla, Xosé M. (2006). Territorio e identidad: sexualidades y estrategias espaciales. En Xosé M. Buxán Bran (ed.). Lecciones de disidencia. Ensayos de crítica homosexual . Madrid: Editorial Egales, pp. 45-60.

  • Sar, Rodolfo Ariel (2016). La construcción mediática de los inmigrantes en Iberoamérica. Revista Internacional de Comunicación y Desarrollo , 3, pp. 25-39. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5315864

  • Sarria, José (2015). El compromiso en la literatura hispanomegrebí contemporánea. Sur: Revista de literatura , 6, pp. 1-14. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5989909

  • Sayad, Abdelalek (2010). La doble ausencia: De las ilusiones del emigrado, a los padecimientos del inmigrado . Barcelona: Anthropos.

  • Saz, Ismael (2003). España contra España. Los nacionalismos franquistas . Madrid: Marcial Pons.

  • Saz, Ismael (2015). Las raíces culturales del franquismo. En Manuel Pérez Ledesma e Ismael Saz (coords.). Del Franquismo a la Democracia. 1936-2013 . Madrid: Marcial Pons, pp. 21-51.

  • Sendín, Carlos (2009). La desinformación sobre lo africano como 'infogenicidio'. Caso de estudio: Ruanda. En Antoni Castel y Carlos Sendín (Eds.). Imaginar África. Los estereotipos occidentales sobre África y los africanos . Madrid: La Catarata.

  • Sepa Bonaba, Edmundo (2017). Convergente, conveniente o intruso . Ediciones Wanafrica.

  • Serequeberhan, Tsenay (2001). La crítica al eurocentrismo y la práctica de la filosofía africana. En Walter Mignolo (compilador). Capitalismo y geopolítica del conocimiento. El eurocentrismo y la filosofía de la liberación en el debate intelectual contemporáneo . Buenos Aires: Ediciones del Signo.

  • Serena, Marc (2014). ¡Esto no es africano! De El Cairo a Ciudad del Cabo a través de los amores prohibidos . Valencia: Editorial XPLORA.

  • Serna, Justo y Pons, Anaclet (2013). La historia cultural. Autores, obras, lugares . Madrid: Akal.

  • Serna, Justo y Pons, Anaclet (2019). Microhistoria. Las narraciones de Carlo Ginzburg . Granada: Comares.

  • Sheldon, Kathleen (2005). Historical Dictionary of Women in Sub-Saharan Africa . Maryland: Scarecrow Press.

  • Shohat, Ella (2008). Notas sobre lo postcolonial. En Sandro Mezzadra (comp.). Estudios Postcoloniales. Ensayos fundamentales . Madrid: Traficantes de Sueños.

  • Shohat, Ella y Stam, Robert (2002). Multiculturalismo, cine y medios de comunicación. Crítica del pensamiento eurocéntrico . Barcelona: Paidós.

  • Silverstone, Roger (2010). La moral de los medios de comunicación. Sobre el nacimiento de la polis de los medios . Buenos Aires: Amorrortu.

  • Sindze Wenbe, Nelson (2016). La literatura negroafricana en el marco del comparatismo literario. Intercambio/Échange , pp. 139-150. Disponible en https://repositori.udl.cat/bitstream/handle/10459.1/58549/intech\_a2016n1p139.pdf?sequ ence=1&isAllowed=y

  • Sobero Martínez, Yolanda (2015). La descolonización española en África: ¿Territorios para el olvido? El caso del Sahara occidental. En Beatriz Frieyro de Lara y José Luis Rodríguez Jiménez (Eds.). Las relaciones de España con Guinea Ecuatorial y Sahara Occidental: dos modelos de colonización y de descolonización: la política poscolonial y sus implicaciones para la defensa y la seguridad nacional . Granada: Universidad de Granada, pp. 334-366.

  • Solana, José Luis (2009a). Sobre el racismo como ideología política. El discurso anti inmigración de la nueva derecha. Gazeta de Antropología , 25(2). Disponible en http://www.gazetaantropologia.es/?p=2083

  • Solana, José Luis (2009b). Inmigración y ¿racismo culturalista? Repensando el racismo como discurso. En Francisco Checa y Olmos, Juan Carlos Checa y Ángeles Arjona (eds.). Las migraciones en el mundo . Barcelona: Icaria, pp. 215-250.

  • Solanes, Ángeles (2010). Un balance tras 25 años de leyes de extranjería en España: 1985-2010. Revista del Ministerio de Trabajo e Inmigración , 90, pp. 77-101. Disponible en https://libros-revistas-derecho.vlex.es/vid/balance-tras-leyes-extranjeria-302568262

  • Sorlin, Pierre (1985). Sociología del cine. La apertura para la historia de mañana . México: Fondo de Cultura Económica México.

  • Sotolongo Codina, Pedro Luis y Delgado Díaz, Carlos Jesús (2016). La complejidad y el diálogo transdisciplinario de saberes. Trans-pasando Fronteras , 10, pp. 11-24. Dispnible en https://www.academia.edu/35705361/La\_complejidad\_y\_el\_di%C3%A1logo\_transdisci plinario_de_saberes

  • Spivak, Gayatri Chakravorty (1988). In Other Worlds: Essays In Cultural Politics . Disponible

  • en https://books.google.es/books?id=S6QsvDyroWkC&printsec=frontcover&hl=es#v=one page&q&f=false

  • Spivak, Gayari Chakravorty (2010). Crítica de la razón poscolonial. Hacia una historia del presente evanescente . Madrid: Ediciones Akal.

  • Sporer, Siegfried L. (2001). The cross-race effect: Beyond recognition of faces in the laboratory, Psychology Public Policy and Law , 7(1), pp. 170-200. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/232506644\_The\_cross-race\_effect\_Beyond\_recognition\_of\_faces\_in\_the\_laboratory

  • Stam, Robert (2010). Teorías del cine. Una introducción . Barcelona: Paidós.

  • Street, Susan (2003). Representación y reflexividad en la (auto) etnografía crítica: ¿voces o diálogos? Nómadas , 18, pp. 73-79. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3991991

  • Suárez, Beatriz y Moreno, Susana (2013). (Eds.). Repensando África. Perspectivas desde un enfoque multidisciplinar . Andalucía : Fundación Habitáfrica.

  • Tadjo, Véronique (2003). Littérature africaine et mondialisation. Présence Africaine , 1(167168), pp. 108-111. Disponible en https://www.jstor.org/stable/43635178

  • Taïa, Abdellah (2017). Celui qui est digne d'être aimé. Paris : Éditions du Seuil.

  • Tajes, María P. (2009). Alianzas marginales entre Camerún y Galicia: el discurso contestatario del inmigrantes africano en Calella sen saída , de Víctor Omgbá. En Rosalía Cornejo Parriego (Ed.). Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista . Barcelona: Ediciones Bellaterra, pp. 191-213.

  • Tchalou, Pierrette (2014). Literatura: medio de comunicación social. En José Manuel Hernández Díaz y Eugénie Eyeang (dir.). Lengua, literatura y ciencias de la educación en los sistemas educativos del África Subsahariana . Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, pp. 369-381.

  • Tervonen, Taina (2005). La littérature africaine, éternelle périphérie?. Africultures , 4 (65), pp. 105-113. Disponible en https://www.cairn.info/revue-africultures-2005-4-page-105.htm

  • Thiong'o, Ngũgĩ wa (2015). Descolonizar la mente . Barcelona: De bolsillo.

  • Thiong'o, Ngũgĩ wa (2017). Desplazar el centro. La lucha por las libertades culturales . Barcelona: Editorial Rayo Verde.

  • Thuram, Liliam, (2010). Mes étoiles noires : De Lucy à Barack Obama . Paris: Présence Africaine Editions.

  • Toasijé, Antumi (2011). La afrocentricidad: ¿un nuevo impulso para el panafricanismo? En VVAA. II Congreso Internacional "Africa-Occidente": corresponsabilidad en el desarrollo, Vol. 2, Huelva: Editorial Universidad de Huelva, pp. 427-442.

  • Toasijé, Antumi (2013). Si me preguntáis por el Panafricanismo y la Afrocentricidad. Artículos, conferencias, discursos y e ntrevistas…. Madrid: Centro de Estudios Panafricanos, Kituo ya Masomocha Wanafrica.

  • Toasijé, Antumi (2019). Presencia e influencia africana y africano-descendiente denominada negra en la historia y prehistoria de España, frente a la desafricanización y ultraeuropeización en la construcción del pasado . Tesis doctoral. Universidad de Alcalá.

  • Tomás Cámara, Dulcinea (2010). Literatura hispanoafricanas: bibliografía selecta. En LandryWilfrid Miampika y Patricia Arroyo (Eds.). De Guinea Ecuatorial a las literaturas hispanoafricanas . Madrid: Editorial Verbum, pp. 307-324.

  • Tomé da Mata, Edyleni (2017). Repensando la ciudadanía migratoria: la ciudadanía negroafricana en Andalucía (Inédito).

  • Toro, Fernando de (2010). El desplazamiento de la literatura, la literatura del desplazamiento y la problemática de la identidad. Extravío: revista electrónica de literatura comparada , 5, pp. 8-30. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3675298

  • Torres, Francisco (2011). La inserción de los inmigrantes. Luces y sombras de un proceso . Madrid: Talasa Ediciones.

  • Torres-Pou, Joan (2001). La narrativa anticolonial hispano-filipina: el caso de "Noli me tangere" y "El filibusterismo" de José Rizal. Iberoamericana (2001-) Nueva época , 1(1), pp. 7-14 Disponible en: https://www.jstor.org/stable/41673831

  • Townson, Nigel (Ed) (2009). España en cambio. El segundo franquismo, 1959-1975 . Madrid: Siglo XXI.

  • Turgeon, Laurier y Kerbiriou, A-H. (2002). Métissages, de glissement et de transferts de sens. En Laurier Turgeon (dir.). Regards Croisés sur le Métissage . Québec: Presse de l'Université Laval.

  • Traoré, Aminata (2004). La Violación del Imaginario . Madrid: Viento del Sur.

  • Ugarte, Michael (2013). Africanos en Europa. La cultura del exilio y la emigración de Guinea Ecuatorial a España . Nueva York: Ndowe International Press.

  • Unamuno, Miguel de (1906). Sobre la europeización (arbitrariedades). La España Moderna , 18(216), pp. 64-83. Disponible en http://www.filosofia.org/hem/dep/lem/n216p064.htm

UNESCO (1987). Historia General de África . S.l.: Tecnos.

  • Urdiales Viedma, María Eugenia (2007). Geopolítica y desigualdades. Granada: Editorial Universidad de Granada.

  • Van Dijk, Teun Adrianus (1987). La pragmática de la comunicación literaria. En José Antonio Mayoral (comp). Pragmática de la comunicación . Madrid: Arco, pp. 171-194. Disponible en https://www.ucursos.cl/filosofia/2014/2/387210625/2/material\_docente/previsualizar?id\_material=943 883

  • Van Dijk, Teun Adrianus (2007). Racismo y discurso en América Latina . Barcelona: Gedisa.

  • Van Dijk, Teun Adrianus (2016). Estudios Críticos del Discurso: Un enfoque sociocognitivo. Discurso & Sociedad , 10(1), pp. 137-163.

  • Veit-Wild, Flora (2007). Les études de littérature africaine : défi ou défaut ? En Musanji Ngalasso (Ed). Littératures, savoirs et enseignement . Bordeaux: Presses Universitaires de Bordeaux

  • Vergès, Françoise (2010). La memoria encadenada. Cuestiones sobre la esclavitud . Barcelona: Anthropos.

  • Viadero Carral, Gabriela (2016). El cine al servicio de la nación (1939-1975) . Madrid: Marcial Pons Historia.

  • Villamandos, Alberto (2009). Paseo con la negra flor: sujetos subalternos en la canción popular de la 'movida'. En Rosalía Cornejo Parriego (Ed.). Memoria colonial e inmigración: La negritud en la España posfranquista . Barcelona: Edicions Bellaterra, pp. 103-124.

  • Villena, Miguel Ángel (2017). España solidaria. Historia de a Cooperación Española al Desarrollo (1986-2016) . Barcelona: Grupo Planeta.

  • Viñuales, Olga (2006). Poder y deseo. Relaciones de dominación y sumisión. Xosé M. Buxán Bran (ed.). Lecciones de disidencia. Ensayos de crítica homosexual . Madrid: Editorial Egales, pp. 219-229.

  • Vives, Antoni; Nash, Mary y Benach, Núria (2011). 'Autóctonos' e 'inmigrantes': entre la reproducción de los discursos de dominio y el reconocimiento de las subjetividades

  • colectivas. En Mary Nash y Antoni Vives (Eds.). Alteridad cultural y género en la recepción mediática de la inmigración . Barcelona: Universitat de Barcelona.

  • Vizcaíno Gutiérrez, Lidia. (2010). Funciones educativas de la Escuela. Revista digital. Eduinnova , 26, pp. 126-129. Disponible en http://www.eduinnova.es/nov2010/nov21.pdf

  • Wallenstein, Immanuel (1991). Universalismo, racismo y sexismo, tensiones ideológicas del capitalismo. En Etienne Balibar e Immanuel Wallesntein. Raza, Nación y Clase . Madrid: IEPALA.

  • Wallerstein, Immanuel (2007). Abrir las ciencias sociales. Informe de la Comisión Gulbenkian para la reestructuración de las ciencias sociales . México: Siglo XXI.

  • Walsh, Catherine (2007). ¿Son Posibles Unas Ciencias Sociales/culturales Otras? Reflexiones en torno a las epistemologías decoloniales. Nómadas , 26, pp. 102 -113. Disponible en http://www.redalyc.org/pdf/1051/105115241011.pdf

  • Wilderson, Frank (2010). Red, White & Black. Cinema and the structure of U.S. antagonisms . Durham, Londres: Duke University Press.

  • Williams, Raymond (1980). Marxismo y Literatura . Barcelona: Península.

  • Wolf, Mauro (2001). Los efectos sociales de los media . Barcelona: Paidós.

  • Woods, Gregory (2001). Historia de la Literatura Gay . Madrid: Akal.

  • Yao, Jean-Arsène (s.f.). Sobre paracaidistas, turistas, ONG y otras aves de paso. En VVAA. Cuadernos africanos. Comunicación. Si hablas de nosotros…, pp. 31-40. Disponible en http://www.casafrica.es/casafrica/Publicaciones/Cuaderno\_4.PDF

  • Young, Robert (1990). White Mythologies: Writing History and the West . New York: Routledge.

  • Zamora Loboch, Francisco (1994). Cómo ser negro y no morir en Aravaca . Barcelona: Ediciones B.

  • Zamora Loboch, Francisco (2009b). En septiembre de 1969 Madrid no era ninguna fiesta. AfroHispanic Review , 28(2), pp. 449-470. Disponible en https://www.jstor.org/stable/41349309

  • Zapata Barrero, Ricard (2000). Justicia para inmigrantes: mercado y política de extranjería. Revista Española de Investigaciones Sociológicas , 90/00, pp. 159-181. Disponible en https://www.researchgate.net/profile/Ricard\_Zapata-

Barrero/publication/28147641_Justicia_para_inmigrantes_mercado_y_politica_de_extr anjeria/links/572c5e8608ae25c48c307dad/Justicia-para-inmigrantes-mercado-ypolitica-de-extranjeria.pdf

  • Zapata-Barrero, Ricard (2009). Fundamentos de los discursos políticos en torno a la inmigración . Madrid: Editorial Trotta.
  • Zapata Olivella, Manuel (2010). Changó, el Gran Putas . Bogotá: Ministerio de la Cultura de
  • Colombia. Disponible en: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/bibliotecaafrocolombiana/chango-el-granputas-afro
  • Zavala, Magda (1998). La literatura indígena centroamericana ayer y hoy. Kipus: Revista Andina de Letras (Quito) , pp. 101-112.
  • Zielina, María (2004). Las tinieblas de tu memoria negra: la emotiva exposición de un rito de pasaje en una comunidad guineana. En Mbare N'gom (Ed.). La recuperación de la memoria: creación cultural e identidad nacional en la literatura hispano-negroafricana . Madrid: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá, pp. 133-156
  • Zugasti Mutilva, Nerea et Azcona Sáenz, Patricia (2014 ). Retrocesos en la integración de la población inmigrante evidencias de las limitaciones del modelo español . Madrid: FOESSA.
  • Zeleza, Paul Tiyambe (2009). African Studies and Universities since Independence: the challenges of epistemic and institutional decolonization. Transition , 101(1), 110-135.

Fuentes literarias .

Ada, Chris (2018). Juntos hasta que anochezca . s.l.: Baphala Ediciones.

  • Agboton, Agnès (2005). Más allá del mar de arena. Una mujer africana en España . Barcelona: Lumen.

Balboa Boneke, Juan (1978) ¿Dónde estás Guinea? Palma de Mallorca: Cort.

  • Beyo, Salomon y Aguilar, Ignacio (2017) Salomón. De Camerún a Tarifa . Jaén: Editorial Libros.com.

  • Bolekia Boleká, Justo (2008). Prólogo. En Zamora Loboch, Francisco (2008). Desde el Viyil y otras crónicas . Madrid: Sial/Casa África.

  • Cissé, Pathé (2008). La Tierra Prometida / Diario de un Emigrante. La Terre Promise/Journal d'un Émigrant . Cádiz: Diputación de Cádiz, Servicio de Publicaciones.

  • Dia, Mamadou (2015). 3052 . España: Hahatay, Sonrisas de Gandiol.

  • Evita Enoy, Leoncio (1953). Cuando los combes luchaban: Novela de costumbres de la Guinea Española . Madrid: Instituto de Estudios Africanos.

  • Evita Enoy, Leoncio (2016 [1953]), Cuando los combes luchaban: Novela de costumbres de la Guinea Española. Madrid: Sial Casa África.

  • Faye, Papa Ngady y Colleta, Antonella (2013). Il venditore di libri . Lecce: Modu Modu.

  • Faysal (2013) In Italia con il Senegal nel cuore. I pensieri di un immigrato fra sogni e ricordi . Pisa: Giovane Africa Edizioni.

  • Gueye, Laye (2017). La esperanza sta oltre confine? Racconti di storie vere. Da un'idea di Paul Bakolo . S.l.: Cose d'Africa.

Inongo-vi-Makomè (1996). Rebeldía . Barcelona: Biblària.

Inongo-vi-Makomè (2008). Nativas . Premià de Mar: Clavell.

Inongo-vi-Makomè (2012) Mam'enying! (Cosas de la vida). Bacelona: Carena.

Inongo-vi-Makomè (2016). Issubu . Barcelona: Carena.

Jones, Daniel Mathama (1962). Una lanza por el Boabí . Barcelona: Tipografía Casals.

  • Komla-Ebri, Kossi (2004). Quotidiani imbarazzi in bianco e nero… e a colori . S.l.: Cose d'Africa Edizioni.

  • Mademba, Bay (2011) Il mio viaggio della speranza. Dal Senegal all'Italia in cerca di fortuna . Pisa: Giovane Africa Edizioni.

  • Manfredi, Domingo (1950). Ischulla. Panorámica lírica de las costumbres, tradiciones y artes populares de los bubis de Fernando Poo . Madrid: Instituto de Estudios Africanos.

  • Más, José (1931). En el país de los bubis. Escenas de la vida en Fenando Poo . Madrid: Editorial Pueyo.

  • Melgar, Luis (2016). Prólogo. En Trifonia Melibea Obono. La bastarda . Madrid: Flores Raras, pp. 11-14.

  • Ndongo-Bidyogo, Donato (1984). Antología de la literatura guineana . Madrid: Editora Nacional.

Ndongo-Bidyogo, Donato (1987). Las tinieblas de tu memoria negra . Madrid: Assata.

Ndongo-Bidyogo, Donato (1997). Los poderes de la tempestad . Madrid: Assata.

Ndongo-Bidyogo, Donato (2014a). El metro . Madrid: Assata.

Obono, Trifonia Melibea (2016). La bastarda . Madrid: Flores Raras.

Taïa, Abdellah (2017). Celui qui est digne d'être aimé . Paris: Éditions du Seuil.waez

  • Traoré, Madmuh y Le Dantec, Bruno (2014). Partir para contar. Un clandestino africano rumbo a Europa . Logroño: Pepitas de Calabaza.
  • Zamora Loboch, Francisco (2008). Desde el Viyil y otras crónicas. Madrid: Sial/Casa África.
  • Zamora Loboch, Francisco (2009a). Conspiración en el Green (El informe Abayak). Madrid: Sial/Casa África.

Zamora, Francisco (2012). El Caimán de Kaduna . Alicante: 2709 Books.

  • Zamora Loboch, Francisco (2017). La República fantástica de Annobón . Madrid: Sial/Casa África.

Fondos documentales de archivo:

Archivo Personal de Assane Dieng (APSD)

APAD. Información sobre la situación de Assane, diciembre de 1988.

APADb. Carta de Dirección General de la Policía (31 de enero de 1989).

APADc. Jornadas sobre Emigración y Racismo en el Salar los días 2 y 3 de febrero de 1989. Papel informativo del evento

APADd. Soluciones justas para Assane. Situación de Assane. Papel de prensa fechado a mano (6 de febrero de 1989).

APADe. Poema titulado Libertad para Assane. Está dedicada para Assane por parte de un grupo de alumnas del colegio público del Salar.

APADf. Nota del Ayuntamiento de Zafarraya, Granada (7 de febrero de 1989).

APADg. El portavoz del PSOE de Salar asegura que Assane está manipulado. 12 FEBRERO 1989.

APADh. Poema 'A una flor'. La autoría es de una alumna del grupo de teatro llamada María.

Documentos de prensa y televisión:

ABC (29 de agosto de 2011). El sur de España, el más afectado por el avance de la plaga de garrapatas. ABC . Disponible en http://www.abc.es/20110829/sociedad/abci-invasionsilenciosa-garrapatas-201108291310.html

ACN (22 de noviembre de 2012). Elecciones catalanas: López Tena alerta del riesgo de "argentinización" y "africanización" de Catalunya". La Vanguardia . Disponible en http://www.lavanguardia.com/politica/elecciones- catalanas/20121122/54355508430/elecciones-catalanas-lopez-tena-riesgoargentinizacion-africanizacion-catalunya.html

Alpers Edward A. (21 de octubre de 2002). La diáspora africana. La Vanguardia . Disponible en http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2002/10/21/pagina25/33972169/pdf.html?search=africanizar

Alsedo, Quico (1 de abril de 2011). Carlos Goñi es más valiente que ThomYorke. El Mundo . Disponible en http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/rockandblog/2011/04/01/carlos-goni-es-masvaliente-que-thom.html

Arias, Jesús (11 de febrero de 1989). El Defensor del Pueblo mediará en el caso del senegalés de Salar, Assane Dieng, Granada 2000, p.5.

Arias, Jesús (8 de febrero de 1989) Los compañeros del senegalés realizan una marcha de protesta desde Santa Fe hasta Granada, Granada 2000 , p. 4.

Arias, Jesús (7 de febrero de 1989). Vecinos de Salar se manifiestan en protesta por el expediente de expulsión contra un ciudadano senegalés. Granada 2000 , p. 8.

Artero Rodríguez, Juan (21 de febrero de 1989). Opinión. ¡Sucedió en Granada!, de Juan de Palau de Plegamans (Barcelona). Ideal , p. 2.

Bañeres, Enric (25 de septiembre de 2006). Revolución francesa. La Vanguardia . Disponible en http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2006/09/25/pagina54/51633798/pdf.html?search=africanizacion

Belmonte, (23 de febrero de 1989). ¿Racismo o lucha de clases? Diario 16, p.9.

Boira, Josep Vicent (15 de mayo de 2014). Los otros y Catalunya. La Vanguardia . Disponible en http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20140515/54407930396/catalunyajosep-vicent-boira-opi.html

Borges, Luigi Benedicto (11 de agosto de 2010). Hace falta que el primer mundo se interese por lo que pasa en Chad. El Mundo . Disponible en http://www.elmundo.es/elmundo/2010/08/11/internacional/1281478610.html

Canal sur (28 de febrero de 1989). Informativos 'Teledía'. Canal Sur Televisión . Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=BQTh8hqMMbg

Carreras, Judit (22 de febrero de 2012). África, condición global. El País . Disponible en http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/02/22/catalunya/1329937788\_761256.html

Catalán, Gustavo (31 de agosto de 2008). El 37% de la superficie de España se encuentra en riesgo de desertificación. El Mundo . Disponible en http://ariadna.elmundo.es/buscador/archivo.html?q=africanizacion&t=1&i=11&n=10&f d=0&td=0&w=70&s=1&no_acd=1

De la Cuadra, Bonifacio (12 de enero de 1993). Procesados por asesinato el guardia civil y los tres menores que mataron a Lucrecia Pérez, El País .

Diario 16. (28 de febrero de 1989) El Canal Sur. Diario 16 .

Diario 16 (12 de febrero de 1989). Assane, el senegalés que movió a una comarca, Diario 16 , p. 12.

Diario 16. (11 de febrero de 1989). La Guardia Civil exigió el permiso de residencia al senegalés de Salar a raíz de apoyar el 14-D. Diario 16 , p.12.

Diario 16 (9 de febrero de 1989). El joven senegalés residente en Salar deberá salir de España en 40 días. Diario 16 , p. 13.

Diario 16 (7 de febrero de 1989). Encierro en apoyo del joven senegalés amenazado con su expulsión de España, Diario 16 , p. 12.

DPA (15 de junio de 2000). Mugabe apunta ahora a las empresas mineras extranjeras. El Mundo. Disponible en http://www.elmundo.es/elmundo/2000/06/15/internacional/961069539.html

EFE (3 de abril de 2014). PSOE pide la comparecencia urgente de Cañete para hablar de cambio climático. La Vanguardia . Disponible en http://www.lavanguardia.com/vida/20140403/54405411037/psoe-pide-lacomparecencia-urgente-de-canete-para-hablar-de-cambio-climatico.html

El País. (21 de febrero de 1989). La lección de Salar. El País . Disponible en https://elpais.com/diario/1989/02/21/opinion/604018805\_850215.html

El País, (9 de febrero de 1989). El senegalés Assane deberá abandonar España en los próximos 40 días. El País . Disponible en https://elpais.com/diario/1989/02/09/espana/602982006\_850215.html

El País (1 de enero de 2013). Argelia se precipita. El País . Disponible en http://elpais.com/elpais/2013/01/17/opinion/1358453958\_915773.html

El País (16 de enero de 2013). Malí, problema europeo. El País . Disponible en http://elpais.com/elpais/2013/01/16/opinion/1358366692\_753989.html

ELMUNDO.ES (3 de junio de 2009). Ecologistas cuelgan una pancarta en la Torre del Oro contra el cambio climático. El Mundo . Disponible en http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/03/andalucia\_sevilla/1244023399.html

ELMUNDO.ES (18 de febrero de 2014). Versión Africana de LetitGo de Frozen: el Vídeo Más Buscado de Youtube. El Mundo . Disponible en http://www.elmundo.es/happyfm/2014/02/17/5301f35fca474117138b4572.html?a=cd7b9b9b72636b59d09f6467e985 e52d&t=1420729862

Espantaleón, Antonio (23 de febrero de 1989). Diálogo. Causas simples y profundas del racismo., Ideal , p. 3.

EUROPA PRESS (29 de agosto de 2011). El sur de España, el más afectado por el avance de la plaga de las garrapatas. El Mundo . Disponible en http://ariadna.elmundo.es/buscador/archivo.html?q=africanizacion&t=1&i=1&n=10&fd =0&td=0&w=70&s=1&no_acd=1

EUROPA PRESS (20 de diciembre de 2012). (Resumen) PSC, PP y ERC siguen abiertos a negociar unas cuentas que ahora censuran. La Vanguardia . Disponible en http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20111220/54241464223/resumen-psc-ppy-erc-siguen-abiertos-a-negociar-unas-cuentas-que-ahora-censuran.html

Del Río, Álvaro (14 de enero de 2011). Francia «liquida» a los islamistas en Malí. La

Razón . Disponible en http://www.larazon.es/detalle\_normal/noticias/681430/internacional/francia-confirma- los-bombardeos-de-cuatro-caza#.Ttt17ciQg8TxyxV

García, Alejandro V. (8 de febrero de 1989). El amigo Assane. El País . Disponible en https://elpais.com/diario/1989/02/08/espana/602895606\_850215.html

Girón, Julia (1 de enero de 2008). Llegar a lo más alto es tremendamente difícil si tienes unos rasgos diferentes. El Mundo . Disponible en http://www.elmundo.es/yodona/2008/07/23/actualidad/1216831794.html

Gómez, Juan Enrique, (10 de diciembre de 1988). El Gobierno Civil decretó la expulsión de 37 extranjeros 'ilegales' en los primeros seis meses del año. Ideal , p. 5.

Granada 2000 (19 de febrero de 1989). Una revista radicada en Londres, dispuesta a pagar a Assane Dieng el viaje a Senegal. Granada 2000 .

Granada 2000. (12 de febrero de 1989). Compañeros de Assane abandonan la huelga de hambre tras la propuesta del Gobierno Civil, Granada 2000 , p. 4.

Granada 2000 (10 de febrero de 1989). Los lares urbanos: Extranjeros, Granada 2000 .

Granada 2000. (9 de febrero de 1989). Nuevos Granadinos: La canción del emigrante: Assane Dieng. Granada 2000 .

Granada 2000. (8 de febrero de 1989). 'Valoro más la amistad de los blancos porque tenemos distinto color, dice el joven senegalés. Granada 2000 .
Granada 2000 (10 de diciembre de 1988). Un grupo de trabajadores del campo se manifiesta en apoyo de un inmigrante senegalés. Granada 2000 , p. 8.
Granada 2000. (8 de diciembre de 1988). Nota oficial. El Gobierno Civil reitera que Assane Dieng se encuentra en situación ilegal en España. Granada 2000 , p. 4.
Óscar Gutiérrez (17 de abril de 2004). Binguwa Mutharika, el represor de Malaui. El País.
Disponible en
Heredia, Sergio (22 de noviembre de 2001). Una noche en la cola. La Vanguardia . Disponible en http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2003/08/20/pagina-
1/34211278/pdf.html?search=africanizado Ideal (11 de febrero de 1989). Varias jóvenes ofrecen el matrimonio a Assane para que
Ideal (6 de febrero de 1989). Opinión, Unsenegalés en Salar escrita por Grupo de alumnos del Instituto de Formación Profesional de Santa Fe. (Granada), Ideal .
Ideal (9 de diciembre de 1988). Concentración de cien vecinos de Salar para impedir la
Antonio (18 de marzo de 2000). El Ejido y el cambio de modelo País . Disponible
migratorio.
Enric (28 de mayo de 2010). Agentes Carolingios. La Vanguardia . Disponible
en
Juliana, Enric (5 de junio de 2011). Un vaso de agua de clara. La Vanguardia .
en
Juliana,
Izquierdo, El https://elpais.com/diario/2000/03/18/opinion/953334005_850215.html
expulsión de un joven senegalés. Ideal .
en
carolingios.html
http://www.lavanguardia.com/opinion/20100528/54058917671/agentes-
Disponible
http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20110605/54166322853/un-vaso-de-
agua-clara.html

Juliana, Enric (17 de octubre de 2011). El 15-M ayuda (ahora) al PP. La Vanguardia . Disponible en http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20111017/54231882444/el-15-m- ayuda-ahora-al-pp.html

La Vanguardia. Editorial (17 de junio de 2011). Catalunya ante el espejo. La Vanguardia .

Disponible en http://www.lavanguardia.com/opinion/editorial/20110617/54172380799/catalunya-anteel-espejo.html

Los Aventureros (Marzo/Abril de 1989). La aventura de Assane, 24, Los Aventureros. Otra forma de viajar , p. 16.

Maroto Blanco, José Manuel y Segovia Ganivet (27 de junio de 2020). Desmemoria racista en la España de ayer y de hoy, Publico.es . Disponible en https://blogs.publico.es/dominiopublico/33690/desmemoria-racista-en-la-espana-deayer-y-de-hoy/

Martín, Verónica (2 de marzo de 2003). Catorce días de muerte. La Vanguardia . Disponible en http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2003/08/20/pagina7/34024698/pdf.html?search=africanizado

Molano, Eduardo S. (24 de marzo de 2013). ¿Qué lecciones podemos aprender del sistema financiero africano?. ABC . Disponible en http://www.abc.es/internacional/20130324/abci-lecciones-banca-africana201303221552.html

Montanyà Xavier (7 de julio de 2004). El malestar africano. La Vanguardia. Disponible en http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2004/07/07/pagina2/33666280/pdf.html?search=africaniza

Muslera, Fernando (17 de junio de 2010). Venezuela va directa a su «africanización. ABC . Disponible en http://www.abc.es/20100617/cultura-libros/entrevista-xavier-reyes201006171330.html

Otero, Miqui (20 de enero de 2012). Bomba rumba, su fiesta no es para feos. El País . Disponible en http://cultura.elpais.com/cultura/2012/01/18/tentaciones/1326911282\_858347.html

en

.

en

.

,

.

Palacios, Santiago (2 de noviembre de 2004). Una noche mágica para Uruguay. La Palacios, Santiago (2 de noviembre de 2004). Una noche mágica para Uruguay. La Palacios, Santiago (2 de noviembre de 2004). Una noche mágica para Uruguay. La
Vanguardia . Disponible en Vanguardia . Disponible en Vanguardia . Disponible en
http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2002/12/22/pagina- 17/33676146/pdf.html?search=africanizacion http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2002/12/22/pagina- 17/33676146/pdf.html?search=africanizacion http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2002/12/22/pagina- 17/33676146/pdf.html?search=africanizacion
Ramírez, Pedro J. (8 de diciembre de 2013). Por un 'partido antipartidos'. El Mundo . Ramírez, Pedro J. (8 de diciembre de 2013). Por un 'partido antipartidos'. El Mundo . Ramírez, Pedro J. (8 de diciembre de 2013). Por un 'partido antipartidos'. El Mundo .
Disponible en http://www.elmundo.es/opinion/2013/12/07/52a377dc0ab7407d768b4571.html Disponible en http://www.elmundo.es/opinion/2013/12/07/52a377dc0ab7407d768b4571.html Disponible en http://www.elmundo.es/opinion/2013/12/07/52a377dc0ab7407d768b4571.html
Ramos, Isabel (01 de agosto de 2010). Al Qaeda intenta arraigar en África. La
Vanguardia . Disponible en
http://www.lavanguardia.com/internacional/20100801/53974940637/al-qaeda-intenta- http://www.lavanguardia.com/internacional/20100801/53974940637/al-qaeda-intenta- http://www.lavanguardia.com/internacional/20100801/53974940637/al-qaeda-intenta-
arraigar-en-africa.html arraigar-en-africa.html arraigar-en-africa.html
Ramos Navarro, Mar (29 de junio de 2012). Ola de calor. La Vanguardia . Disponible en http://www.lavanguardia.com/participacion/cartas/20120629/54318930862/ola- Ramos Navarro, Mar (29 de junio de 2012). Ola de calor. La Vanguardia . Disponible en http://www.lavanguardia.com/participacion/cartas/20120629/54318930862/ola- Ramos Navarro, Mar (29 de junio de 2012). Ola de calor. La Vanguardia . Disponible en http://www.lavanguardia.com/participacion/cartas/20120629/54318930862/ola-
calor.html calor.html calor.html
Ricart, Marta (20 de agosto de 2003). Objetivo: proteger a los ancianos. La Vanguardia . Ricart, Marta (20 de agosto de 2003). Objetivo: proteger a los ancianos. La Vanguardia . Ricart, Marta (20 de agosto de 2003). Objetivo: proteger a los ancianos. La Vanguardia .
Disponible en http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2007/11/19/pagina-
19/34028563/pdf.html?search=africanizar 19/34028563/pdf.html?search=africanizar 19/34028563/pdf.html?search=africanizar
Rodríguez, María y Fernández,Mª del Carmen (25 de febrero de 1989). Diálogo. Racismo Rodríguez, María y Fernández,Mª del Carmen (25 de febrero de 1989). Diálogo. Racismo Rodríguez, María y Fernández,Mª del Carmen (25 de febrero de 1989). Diálogo. Racismo
Rojas, Néstor (25 de septiembre de 2010). Las urnas examinan el futuro de Chávez. El Rojas, Néstor (25 de septiembre de 2010). Las urnas examinan el futuro de Chávez. El Rojas, Néstor (25 de septiembre de 2010). Las urnas examinan el futuro de Chávez. El
Mundo . Disponible en
http://www.elmundo.es/america/2010/09/24/venezuela/1285361300.html http://www.elmundo.es/america/2010/09/24/venezuela/1285361300.html http://www.elmundo.es/america/2010/09/24/venezuela/1285361300.html
Urbano, Miguel, (14 de febrero de 1989). Fuera de Quicio. Angelitos negros. Diario 16 , p, 8. Urbano, Miguel, (14 de febrero de 1989). Fuera de Quicio. Angelitos negros. Diario 16 , p, 8. Urbano, Miguel, (14 de febrero de 1989). Fuera de Quicio. Angelitos negros. Diario 16 , p, 8.
RTVE (9 de febrero de 1989). Por la tarde. 37'30'' - 50'35''. Televisión Española . RTVE (9 de febrero de 1989). Por la tarde. 37'30'' - 50'35''. Televisión Española . RTVE (9 de febrero de 1989). Por la tarde. 37'30'' - 50'35''. Televisión Española .
Disponible en http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-tarde/tarde-9-2-1989/5215543/ Disponible en http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-tarde/tarde-9-2-1989/5215543/ Disponible en http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-tarde/tarde-9-2-1989/5215543/
Sòria, José María (22 de diciembre de 2002). La página más negra de Bruselas. La Sòria, José María (22 de diciembre de 2002). La página más negra de Bruselas. La Sòria, José María (22 de diciembre de 2002). La página más negra de Bruselas. La
Vanguardia . Disponible en Vanguardia . Disponible en Vanguardia . Disponible en
http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2000/06/16/pagina- http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2000/06/16/pagina- http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2000/06/16/pagina-
11/33996293/pdf.html?search=%20africanización 11/33996293/pdf.html?search=%20africanización 11/33996293/pdf.html?search=%20africanización

Documentos educativos

VVAA (2007). Geografía. Andalucía. 3º de ESO. Proyecto La Casa del Saber . Sevilla: Santillana. Grazalema,

VVAA (2008). Ciencias Sociales. Historia Andalucía. 4º de ESO . España: Ediciones SM,

VVAA (2008). Geografía e Historia. Andalucía. 2º de ESO. Proyecto La Casa del Saber . Sevilla, Santillana. Grazalema.

VVAA (2011). Ciencias Sociales. Geografía e Historia. 1º de ESO. Proyecto Conecta 2.0. Andalucía . Europa: Ediciones SM.

VVAA (2011). Ciencias Sociales. Geografía e Historia. 3º de ESO. Proyecto Conecta 2.0. Andalucía . Europa: Ediciones SM.

VVAA (2011). Geografía e Historia. Andalucía. 1º de ESO. Los Caminos del Saber. Sevilla: Santillana. Grazalema.

VVAA (2011). Historia. Andalucía. 4º de ESO. La Casa del Saber . Sevilla: Santillana. Grazalema.

VVAA (2012). Ciencias Sociales. Geografía e Historia. 2º de ESO. Proyecto Conecta 2.0. Andalucía. Europa: Ediciones SM.

Documentos cinematográficos

Armendáriz, Montxo (1990). (director). Las cartas de Alou [cinta cinematográfica]. España: Elías Querejeta Producciones Cinematográficas S.L.

Calvo-Sotelo, Alejandro (1999). (director). Se buscan fulmontis [cinta cinematográfica]. España: Se Buscan Fulmontis P.C, Telefábrica Multimedia, Canal Sur Televisión, CPI Rioja Films Producciones Cinematográficas S.L.

Cuerda, José Luis (director). (1989). Amanece, que no es poco [cinta cinematográfica]. España: Compañía de Aventuras Comerciales, TVE, Paraíso.

Gutiérrez, Chus (2002). (director). Poniente [cinta cinematográfica]. España: Araba Films, Olmo Films y Amboto Audiovisual.

Molinero, Carlos (2001). (director). Salvajes [cinta cinematográfica]. España: Brother & Sisters, Passion Walls, Línea Sur P.C.

Ozores, Mariano (director). (1968). Operación Bi-ki-ni [cinta cinematográfica]. España: Ízaro Films.

Ozores, Mariano (director). (1980). Es peligroso casarse a los 60 [cinta cinematográfica]. España: Estudios Roma Filmayer.

Rodríguez, Alberto (2002). (director). El traje [cinta cinematográfica] . España: Tesela P.C.

Saura, Carlos (1996). (director). Taxi [cinta cinematográfica]. España: RTVE, Canal+ y Groupe TF1.

Uribe, Imanol (1996). (director). Bwana [cinta cinematográfica]. España: Aurum, Creativos Asociados de Radio y Televisión, Origen Producciones Cinematográficas.

Archivos consultados:

Archivo General de Administración (AGA)

Archivo Personal de Assane Dieng (APAD)

Archivo Personal de Armando Zamora (APAZ)

Archivo Militar de Guadalajara (AMG)

Fuentes normativas y jurisprudenciales:

Ley de 4 de mayo de 1948 por la que se restablece la legalidad vigente con anterioridad al 14 de abril de 1931 en las Grandezas y Títulos del Reino.

Ley 45/1959, de 30 de julio, de Orden Público.

Real Decreto de 11 de junio de 1904

  • La primera ley de derechos y libertades de los extranjeros, la LO 7/1985, vigente hasta el 1 de febrero de 2000.
  • Artículo 35 de la Constitución Española. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.

TODA LA VERDAD_AGT

Ver texto

TODA LA VERDAD

MI INTERVENCIÓN EN GUINEA

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO

Ediciones Dronte 1977

ISBN 84.366.0090.8

CARTA A LA OPINIÓN PUBLICA 3

1968. MI INTERVENCIÓN EN LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL PARA LA INDEPENDENCIA DE GUINEA. 6

1971-1972 MI DEFENSA DE LA LEGALIDAD Y DEL DERECHO ANTE LA CANCELACIÓN DEL DIARIO "MADRID" 10

1976. MI ACCIÓN POLÍTICA POR LA UNIDAD DE LA OPOSICIÓN COMO REQUISITO PARA LA DEMOCRATIZACIÓN DEL ESTADO. 14

MAQUINACIÓN POLÍTICA 26

PROLOGO

El pasado día 29 de octubre remití a todos los medios informativos una carta dirigida a la opinión pública que no fue publicada íntegramente. El texto era el siguiente:

1 CARTA A LA OPINIÓN PúBLICA

Durante cerca de cuarenta años no hemos podido conocer la verdad sobre aquellos asuntos patrimoniales y financieros del Estado que han levantado serias sospechas de corrupción, ni cómo se han enriquecido tantos y tantos prohombres del franquismo.

Ahora, cuando los órganos informativos gozan de mayores libertades de expresión, cuando la opinión pública espera de ellos que desvelen las ideas y las posiciones políticas de los distintos grupos del Régimen y de la oposición, y la personalidad de sus dirigentes, y cuando más crítica es la situación política de España ante su futuro, se organiza una gran campaña de difamación sobre mi personalidad política.

¿Quién la organiza? ¿Para qué? ¿Por qué en este preciso momento? ¿Con qué tipo de acusaciones? ¿Sobre qué fundamentos objetivos? Todos esos interrogantes, sin cuya contestación no puede haber opinión objetiva, ni siquiera han sido planteados por los medios periodísticos que desencadenaron esta campaña y que ahora la alimentan.

Se diría que la libertad de prensa para estos medios, que han podido vivir y prosperar sin ella durante el tiempo histórico de dos generaciones, consiste en abrir libremente sus espacios informativos a la injuria ya la calumnia indocumentadas, sin la más. mínima precaución acerca de la verosimilitud o probabilidad de los hechos afirmados. La imparcialidad les parece asegurada dando oportunidad (en el mejor de los casos) al injuriado para que se defienda. como si esto fuese imparcialidad!

La prensa no puede convertirse en Tribunal de justicia. La publicación de una acusación privada contra el honor de una persona, a causa de la publicidad Y difusión que lleva consigo, la deshonra inexorablemente. El derecho de réplica no puede retirar ya la imagen creada en torno a quien se ve envuelto en el escándalo. Pero en mi caso particular estos medios informativos no han funcionado ni como un juez, quien antes de admitir una denuncia o querella privada, consciente del daño que el solo hecho de su admisión puede ocasionar a la persona "tal vez» inocente, realiza un serio y debatido trabajo de investigación y, sólo cuando encuentra "indicios racionales» de verosimilitud, la admite.

En los paises occidentales que no han perdido el uso de las libertades formales durante largo tiempo, como ha ocurrido en España, no puede suceder lo que aquí está pasando: que el ansia por desvelar la corrupción, y la inexperiencia de la libertad, hagan caer a periodistas de buena fe en las trampas que le tienden los maniobreros profesionales de la política.

La prensa no ha informado a la opinión pública sobre mi actuación en Guinea ecuatorial. Tampoco me ha juzgado. Simplemente, y salvo honrosas excepciones, se ha prestado a servir de instrumento, muchas veces inconsciente, a la maquinación de un partido que, incapaz de mantener una dialéctica leal con las ideas de unidad que sostengo, acude a la difamación personal para eliminar el obstáculo político.

Determinados órganos de expresión pretenden ahora salvar su buena conciencia profesional invitándome a que me defienda. Es decir, invitándome a que cometa la indignidad de aceptar el procedimiento y el juicio previo (prejuicio), que los responsables de estos órganos informativos se han permitido hacer contra mí, al autorizar sin más la publicación gratuita de una falsa denuncia. No; ni acepto estas reglas de juego trucada, ni esta libertad de "deformación”.

Sin embargo, soy muy consciente de mis deberes ante la opinión pública y, como hombre político, no puedo limitarme a responder con el desdén.

A todos los órganos de expresión y a todas las personas privadas que me han insultado, sin excepción alguna, los llevaré ante los Tribunales.

Muy pronto, cuando pase el fragor de esta “maquinación política”, informaré a la opinión pública sobre la verdad objetiva de todas y cada una de las falsas acusaciones que se me han hecho. No para probar mi inocencia, ya que no se me acusa de ningún delito específico, sino para demostrar que mi actuación en Guinea no puede ser más que motivo de orgullo y satisfacción para todo ciudadano que sea patriota honrado, demócrata y progresista.»

El día 15 de noviembre, el encargado de Negocios de la Embajada de la República de Guinea Ecuatorial en España entregó a la prensa una declaración oficial de su Gobierno que tampoco fue reproducida en su totalidad. Por ello, incluyo ahora esta declaración oficial en este libro.

El pasado día 23 de noviembre celebré una conferencia de prensa en Madrid para dar a la opinión pública la información que le había prometido en la carta- transcrita. Asistieron a esta conferencia cerca de un centenar de periodistas. A todos ellos les entregué un informe-documento que demuestra, de forma auténtica e incontestable, no sólo la falsedad de todo lo que se ha escrito sobre mí acción en Guinea, sino además la maquinación política, el amaño y el fraude a que obedece esta inmoral campaña de difamación.

Pues bien, los medios informativos no se han dignado publicar las pruebas objetivas que les he brindado para que se conozca públicamente la verdad. Por ello me veo obligado a suspender otra conferencia de prensa que había previsto celebrar en Barcelona, y a publicar, en este librodocumento, la que celebré en Madrid.

No se trata, con esta publicación, de ofrecer al lector mi versión personal de los acontecimientos que condujeron a la independencia de Guinea y a sus posteriores vicisitudes. Este tema lo desarrollaré en un libro que se publicará tan pronto como el clima de libertad en España se haya consolidado. Es en esa próxima publicación donde abordaré los verdaderos problemas que planteó la descolonización de Guinea, tanto en el contexto internacional de los paises del mundo afroasiático, como en el contexto nacional del colonialismo español. Y dentro de esta perspectiva política y económica se comprenderá el drama y la comedia que ha sufrido Guinea. Los personajes fundamentales del drama fueron: del lado español, el almirante Carrera Blanco, el ministro Castiella y el embajador Durán; y, del lado guineano, el antiguo presidente del Gobierno Autónomo, Bonifacio Ondó; el primer ministro de Asuntos Exteriores, Atanasio N' Dongo; el hombre de confianza del Ministerio de Asuntos Exteriores español y periodista par la Universidad de Navarra, Saturnino Ibongo, el primer vicepresidente del Gobierno, Edmundo Bosio, y el actual presidente de la República, Francisco Macías. Los personajes de la comedia fueron los españoles Paesa, Armijo, Novais y Mariano Robles; la súbdita alemana señora Pleuger; los norteamericanos Allotey, y algunos otros más, que complicaron el prestigio de la naciente República para camuflar sus “hazañas mercantiles”.

Lo que ofrezco ahora, en este libro-documento, no es más que la prueba histórica sobre la verdad objetiva de mi intervención en los asuntos de Guinea. Se intenta silenciar esta verdad para que mis posiciones contra la política de reforma, y a favor de una alternativa pacífica, capaz de democratizar el poder político que controla al Estado, al ser envueltas en la difamación personal desencadenada, no tengan eco ante la opinión pública.

Durante el transcurso de los últimos ocho años, por no referirme sino a lo más reciente, he sufrido cuatro procesos, un encarcelamiento de tres meses, un alevoso atentado que me produjo serias lesiones, dos multas gubernativas, una importante multa fiscal, cuatro años sin pasaporte, la prohibición de todos los actos donde trataba de expresar mis ideas políticas, constantes amenazas, y, lo que es aún más grave, tres campañas de difamación pública contra la sinceridad y coherencia del sentido democrático y liberal de mi acción política.

Otros han pagado con la muerte, o con largo tiempo de prisión, el precio de la libertad para los demás. No dramatizo pues mis vicisitudes, aunque sean grandes los peligros que entraña la empresa de afrontar, desde una posición personal independiente, la negación y el desenmascaramiento de los valores sociales que han conformado a la sociedad española durante estos cuarenta años y que, desaparecida la dictadura que los consagró, continúan hoy impregnando de falsedad a la vida política oficial, como también, hay que reconocerlo, de una irresponsable artificialidad a ciertos partidos políticos de la oposición convencional.

La conciencia, los hábitos y opiniones de la mayor parte de los hombres se alimentan de las convenciones creadas por un determinado consenso social. Invertir este proceso, consultar la propia experiencia y recurrir al propio juicio, contradiciendo a los que están de moda, parecerá a muchos audaz y fútil, pero el cambio de un consenso social autoritario por otro de carácter liberal es imposible sin la concurrencia de una innovación política capaz de sugerir nuevos convencionalismos democráticos.

Soy muy consciente de los riesgos que asumo por resistirme a admitir la convencional separación entre la moralidad, normalmente exigida, en los asuntos privados y la amoralidad, normalmente aceptada, en los asuntos políticos. Por ser un demócrata resuelto ha caído sobre mí, como sobre tantos otros, la represión del autoritarismo; por querer ser un político íntegro, e innovador, atraigo, como tal vez ningún otro, los dardos de la difamación, que los poderes establecidos necesitan lanzar, contra quienes intentan realizar un ideal de vida colectiva superior, para poder permanecer en la autocomplacencia de su estéril mediocridad política. Con la represión el poder elimina físicamente a su adversario, pero no a la idea política por la que éste se sacrifica. Con la difamación, en cambio, se busca más la eliminación de la credibilidad pública en la causa que sostiene el difamado, que la propia eliminación de su persona.

El Ministerio de Asuntos Exteriores me quiso descalificar moralmente en 1968 para que no se supiera que la Independencia de Guinea Ecuatorial fue subordinada a los intereses particulares de los colonialistas españoles, y para que la opinión pública no creyera, como proyecto realizable, en la causa de la descolonización responsable que yo sostenía.

El Ministerio de Información Y Turismo me quiso descalificar moralmente en 1972 para que no supiera que el periódico Madrid fue cancelado exclusivamente por razones políticas; y para que la opinión pública no creyera, como proyecto realizable, en la causa de la defensa. a ultranza de la legalidad y del derecho que yo sostenía.

La dirección del PSOE me intenta descalificar moralmente, ahora en 1976, para que no se sepa su posición antiunitaria frente a las reivindicaciones específicas de los organismos democráticos de las nacionalidades y regiones, y para que la opinión pública no crea, como proyecto realizable, en la causa de la democratización del Estado y el poder político que yo sostengo.

Las tres campañas de difamación pública de que he sido objeto, basadas sobre estos tres sucesivos intentos de descalificación de mi personalidad moral, han tenido la misma génesis y el mismo montaje técnico. Primeramente se intenta paralizar la acción política que emprendo mediante la descalificación de mi competencia profesional, ante quienes me otorgan su confianza. Cuando se hace evidente la imposibilidad de que esta descalificación intelectual pueda prosperar se recurre a mi descalificación moral por medio de un lacayo acusador que fabrica y proporciona la prueba de "convicción". Enseguida una autoridad oficial del Estado, o de la oposición establecida, cubriendo la falta de credibilidad social del lacayo, asume públicamente la acusación.

Finalmente la parte de la prensa que en cada ocasión ha estado al servicio de la autoridad que me descalifica, o al de los intereses políticos que ella representa, o al servicio comercial del sensacionalismo, hace el resto. Veamos el rigor con que se produce este proceso en cada una de las tres campañas de difamación organizadas contra mi personalidad política.

2 1968. MI INTERVENCIÓN EN LA CONFERENCIA CONSTITUCIONAL PARA LA INDEPENDENCIA DE GUINEA.

El día 17 de Abril, el Ministro de Asuntos Exteriores, Sr. Castiella, inaugura la segunda fase de la Conferencia Constitucional con un discurso, en el que dice: "Al finalizar las reuniones de esta Conferencia y una vez que ustedes hayan podido llegar a un acuerdo sobre el texto de la Constitución y de la ley electoral, ambos documentos deberán ser sometidos a una consulta popular" .

El día 19 de Abril, Don Miguel Herrero de Miñón, como asesor constitucional designado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, presenta a la Delegación guineana unos "Puntos básicos para un borrador de Constitución" diciendo que "no se quiera convertirse en un acto del legislador español sino en un acto del constituyente guineano, que sería siempre el pueblo de Guinea, a partir de la decisión que sus líderes y representantes políticos adopten, reunidos en esta Conferencia.

El día 10 de Mayo, y declarado ya Secreto oficial los trabajos de la Conferencia, la mayoría absoluta de la Delegación guineana (23 miembros sobre un total de 44), asesorada constitucionalmente por mí, presenta un escrito haciendo constar que el proyecto de Constitución redactado por los técnicos designados por el Ministerio de Asuntos Exteriores, señores Herrero y Condomines, ha sido rechazado por 33 miembros de la Delegación guineana; que el proyecto presentado por 10 miembros de Fernando Poó, por ser de. carácter separatista, debe ser también rechazado; y que el único proyecto de Constitución viable es el presentado con el aval de los 23 firmantes. (Documento núm. 1).

En la sesión siguiente de la Conferencia (día 13 de Mayo), la Delegación española rechaza el proyecto de constitución presentado por la mayoría absoluta de la representación guineana, en base al dictamen que sobre ella han elaborado los técnicos gubernamentales. Los señores Herrero y Condomines lo consideran inadmisible a causa de la incompetencia profesional de quien lo ha redactado, es decir, de García- Trevijano, a quien dedican el siguiente párrafo: "el Comité técnico cree su deber hacer constar que, por haber tenido el honor de trabajar en íntimo contacto con la Delegación guineana y habiendo podido apreciar la preparación técnica de muchos de sus miembros, y el buen sentido político de la totalidad de ellos, manifiesta su asombro por la redacción del actual proyecto y se resiste a creer que proceda realmente de los Delegados de Guinea. El Comité técnico -"Sugiere que -una Comisión de expertos en Gramática Castellana en Lógica, en Teoría General del Derecho y en Derecho Público dictamine sobre si el proyecto constitucional comentado reúne las mínimas condiciones de- rigor lingüístico y racional para hacerlo inteligible y poder tomarlo como base de cualquier discusión; a simple título de ejemplo, el Comité técnico quiere señalar la formulación simplemente absurda de los Art. 1°, 4°, 5°, 6°, 8°, 9°, 13º, 15°, 22°, 23°, y 31º. En algunos de estos casos las disposiciones contenidas en el proyecto dictaminado son lógicamente contradictorias . . . Se refieren a una categoría desconocida por la ciencia política y por el Derecho comparado, como es la democracia inmediata a través de elección indirecta o el llamado Plan de Acomodo Territorial. Los expertos informantes han tropezado con graves dificultades para poder emitir un notable esfuerzo de interpretación, han llegado a la conclusión de que la mayoría de los artículos del mismo contienen fórmulas improcedentes (Art. 2°, 3°, 27°, 37°,40°, Disposiciones transitorias 1, 2 y 7), exóticas. . . En aquellos casos en que el proyecto dictaminado alcanza niveles de expresión que le hacen parcialmente inteligible, el Comité técnico señala el carácter nocivo de algunas de sus instituciones". (Documento núm. 2).

A partir de este momento la mayoría de la Delegación guineana pierde su confianza en el Gobierno español y solicita, dentro de la Conferencia, que expertos de la ONU dictaminen sobre la validez de su proyecto constitucional. La Delegación española intenta romper esta mayoría por todos los medios. Pero esto no hace sino acrecentar la cohesión y la fuerza de los 23 que están dispuestos a abandonar la Conferencia. Sólo la confianza que les inspira mi asesoramiento técnico y mis consejos de no abandonar el cuadro legal de la Conferencia los retiene.

Con el consentimiento de esta mayoría me decido entonces a enviar un informe al Sr. Carrero Blanco -a quien no conocí- por medio del entonces Ministro de Comercio, Sr. García Moncó. En este informe dije: "Prescindiendo de mi ambición, como jurista, de poder contribuir a la creación de una Constitución realmente africana y moderna, y de mi orgullo, como español, de que esta creación sea una genuina aportación de la cultura española, los motivos de orden político que me han empujado a ocuparme de la Constitución de Guinea han sido los siguientes:

1.- Procurar unas nuevas relaciones, sinceras y profundas, entre el pueblo español y el pueblo guineano, de orden político, económico y cultural.

2.- Procurar la continuidad del orden existente en Guinea durante el período de organización del nuevo Estado independiente, para que la brusquedad política del salto a la independencia se lleve a cabo en un clima de confianza y de serenidad.

3.- Procurar la formación de una conciencia nacional guineana que supere las actuales tendencias tribalistas y separatistas.

4.- Procurar la creación de un marco político y jurídico que facilite el desarrollo económico y social del pueblo guineano.

Para conseguir el primer objetivo, la condición básica es que la independencia se produzca de una manera sincera, leal y generosa por parte del Gobierno español. Toda confusión o todo equívoco en este aspecto no puede más que perjudicar las futuras relaciones entre ambos pueblos y, por supuesto, sus respectivos intereses actuales.

Para conseguir el segundo objetivo, la condición básica está en la confianza y en el convencimiento de la delegación guineana de que la iniciativa constitucional está en sus manos. La creencia o el temor de que la iniciativa constitucional del Gobierno español es un recurso técnico para perpetuar la actual situación de dependencia, les empujará a la destrucción del orden existente.

Para conseguir el tercer objetivo, la condición básica está en una Constitución que no teniendo la hipocresía de ignorar las diferencias tribales, ni tampoco el cinismo de pretender aumentarlas, garantice a las minorías étnicas su derecho a participar en la construcción nacional del Estado.

Para conseguir el cuarto objetivo, la condición básica está en una Constitución que facilite la eficacia de un Gobierno fuerte dentro de una sociedad libre y democrática, y que dificulte el nacimiento de los tres grandes obstáculos contra el desarrollo: las dictaduras ideológicas, el partidismo político y la centralización burocrática. "(Diario Pueblo, 19

Cuando la Delegación española comprende que es inútil su intento de dividir a esta mayoría guineana, decide clausurar la Conferencia imponiendo un texto constitucional y una ley electoral sin someterlos a la aprobación de la Delegación guineana. El Secreto oficial oculta ante la opinión pública española la realidad de lo sucedido en la Conferencia. Pero el asunto ha trascendido a la ONU, por los telegramas enviados por esta mayoría de los 23 al Secretario General y al Comité de los veinticuatro, y a la opinión internacional, por las informaciones correctas aparecidas en Le Monde y en el New York Times. El Ministerio de Asuntos Exteriores tiene pues que defender el prestigio internacional del Gobierno. Veamos como lo hace.

Clausurada la Conferencia se convoca en el Ministerio de Asuntos Exteriores a Saturnino Ibongo, Atanasio N'Dongo y a un secuaz de estos, Armando Núñez de Balboa Dougan, que no era miembro de la Delegación guineana y que por tanto no tomó parte en la Conferencia. En esta reunión se les pide que atrasen su retorno a Guinea porque se les necesita para que defiendan en la ONU, tanto la corrección observada por la Delegación española en el desarrollo de los trabajos de la Conferencia, como el carácter negociado y acordado del texto constitucional, y para que expliquen los telegramas y protestas del Secretariado Conjunto guineano como un lamentable soborno a un grupito de guineanos. Armando Núñez de Balboa, que ya tenía prevista su salida para Guinea, escribe una cariñosa carta a su esposa, en la que habla de los "zapatitos" que ha comprado para su hijo, relatando la reunión que ha tenido en el Ministerio de Asuntos Exteriores y la misión que se les ha confiado.

El día 8 de Julio comparecen en las Naciones Unidas, ante el Comité de descolonización, Atanasio N'Dongo, Saturnino Ibongo y Armando Núñez de Balboa, manifestando que "por parte del Gobierno español no hubo ningún obstáculo" y que "las complicaciones surgieron por otra parte. No era sólo aquel pequeño grupo de cinco guineanos, sino quien estaba detrás. Alguien que les escribía las intervenciones obstruccionistas en un impecable castellano jurídico, y que les pagaba indefinidamente la estancia en Madrid". Los objetivos de este alguien en la sombra fueron expuestos así:

a) "Crear problemas al Gobierno español impidiendo una descolonización normal de Guinea. y dejándole en mala postura internacional".

b) "Representar a los grupos económicos internacionales que tienen interés en entrar en Guinea en cuanto se haga independiente".

La prueba de "convicción" estuvo constituida por las siguientes declaraciones: "Exactamente el 26 de Mayo pasado nos citaron en el Paseo de la Castellana 106, a un grupo de Guineanos participantes en la Conferencia Constitucional para ponernos sobre la mesa 216.000 pesetas, con objeto de que boicoteásemos la Conferencia” (Diario Pueblo, día 9 de Julio de 1968).

El día 10 de Julio, el Diario Pueblo publica otra crónica de su corresponsal en Nueva York, en la que Atanasio N'Dongo y Saturnino Ibongo después de referirse al "juego- siempre limpio" y "al apoyo moral profundo e ininterrumpido" del Sr. Castiella, después de ratificar la cantidad el domicilio citado ante el Comité de los veinticuatro el día anterior, como prueba del intento de soborno de que habían sido objeto, añaden: "Sospechamos que son grupos de españoles descontentos con su gobierno, que no quieren que este se apunte el tanto de la descolonización de Guinea, y, por otra parte son agentes de compañías internacionales que intentan introducirse en el territorio en cuanto éste consiga la independencia".

El día 11 de Julio, el Diario Pueblo publica una Aclaración en la que dice: "se nos ha hecho notar que el mencionado notario no está en activo, sino excedente y que solamente a título de abogado es como debe haber tomado parte".

El día 13 de Julio, el Diario "La Voz de Albacete" publica con grandes titulares en primera página una entrevista con Armando Núñez de Balboa, celebrada en el Hotel Sace de Madrid, propiedad de Bergaz Santos, concesionario en Guinea de la explotación forestal "Garitorenza", en la que dice: "El día 26 de Mayo unos señores me pusieron el dinero sobre la mesa. Fue en un edificio del Paseo de la Castellana y concretamente fueron un millón veinticinco mil pesetas. Se trata de un letrado que reside en Madrid". Estas declaraciones, distribuidas por Pyresa, fueron reproducidas el día 14 de Julio en todos los periódicos del Movimiento, y el día 15 en el periódico Informaciones.

El día 17 de Julio, el Ministro Castiella se duele ante los corresponsales españoles en Nueva York de "las fuerzas sórdidas" que han intervenido al margen de la actuación del Gobierno, con el resultado de dejar en mala postura internacional a España, publicándose este comentario en casi todos los periódicos españoles. Con esta declaración la autoridad oficial del Ministro cubre la irresponsable denuncia de sus protegidos. La campaña de difamación está oficialmente autorizada.

El mismo día 17 aparece por primera vez el nombre de García- Trevijano en la crónica que publica el diario Informaciones de su corresponsal en Nueva York, Castillo Puche.

A partir del día 19 de Julio, en el que el Diario Pueblo publica la carta que dirigí a su Director, Emilio Romero, este periódico, y toda la prensa del Movimiento, difundes los más graves epítetos contra mí: "buitre del capitalismo", "turbias maniobras", "intento de soborno", "agente de compañías internacionales", "conducta indeseable desde todos los puntos de vista", "facilitar dinero para difamar a España ante la ONU.., etc..

El Juzgado de Orden Público, a instancias del Ministerio Fiscal, inicia unas diligencias para comprobar la veracidad de mi actuación. Ante el Juzgado pruebo documentalmente dos hechos: a) que antes de comenzar la Conferencia Constitucional comuniqué al Sr. Castiella, en presencia de los diplomáticos Emilio Martín y Adolfo Martín-Gamero, mi decisión de asesorar a la Delegación guineana, ante lo cual el Sr. Ministro me felicita por ser mi criterio coincidente con el del Ministerio y contrario a la separación de Fernando Poó, que propugna la Presidencia del Gobierno; b) que aparte de 200.000 pesetas entregadas a Justino Mba a finales de 1967 para ayudar a los gastos de viaje de la Delegación guineana que había de venir a Madrid a la segunda fase de la Conferencia, sólo me había limitado a pagar facturas de los hoteles donde residían los guineanos, integrados en el Secretariado Conjunto, por un importe total algo inferior a 700.000 pesetas. En los recibos que aporto se demuestra que esta ayuda la hago por mi identificación política con la causa de la descolonización del pueblo guineano. El único que nunca me solicitó ayuda económica fue el Sr. Macías que se pagó todos sus gastos de estancia y de viaje con los ahorros que había realizado para esta eventualidad. Las diligencias, incoadas son sobreseídas sin llegar a dictarse auto de procesamiento.

Los intentos que hago ante los Tribunales de justicia y ante eL Ministerio de Información y Turismo para procesar judicialmente, o incoar expediente administrativo, a Emilio Romero se estrenan contra la inmunidad política de que goza éste, y contra la sistemática inaplicación de la Ley de Prensa por parte de su autor, el Sr. Fraga.

El resultado es que hasta hoy no he tenido la ocasión legal de demostrar públicamente no sólo la falsedad total de aquella campaña de difamación, sino lo que es aún más grave: que fue una maquinación política inspirada y dirigida por el Ministerio de Asuntos Exteriores, y no por la Presidencia del Gobierno, como algunos círculos de la oposición sospecharon,

La prueba documental que exhibo ahora ante la opinión española para demostrar de forma inequívoca una afirmación tan grave como la que acabo de formular, es la fotocopia de los folios números 7, 8, 9 Y 24 del Acta oficial de la décima sesión plenaria de la Conferencia Constitucional, con membrete del Ministerio de Asuntos Exteriores, y de cuyo contenido da fe Don Joaquín Castillo Moreno, Marqués de Castro de Torres.

En dicha sesión, celebrada el día 17 de Mayo, el hombre de confianza del Ministerio de Asuntos Exteriores, que ha dicho ante la ONU que el día 26 de Mayo ha sufrido un intento de soborno en mi despacho de Castellana 106, declara que no me conoce, que le han dicho que entregué un millón veinticinco mil pesetas a los grupos que representan al Monalige, (en la ONU dijo 216.000), que le parece bien que dé dinero si lo hago por razones económicas o comerciales, como él lo recibe del Sindicato colonialista de la Madera, pero lo que no puede consentir es que preste ayuda económica por motivos políticos. (Documento núm. 3).

El Sr. Castiella, a sabiendas de que yo no conocía a su lacayo Atanasio N'Dongo, a sabiendas de que Núñez de Balboa no tomó parte en la Conferencia Constitucional, cubre las difamaciones que lanzaron sobre mí 'con una hipócrita condolencia sobre las fuerzas "sórdidas" que habían actuado al margen del Gobierno. Con este documento que aporto ahora nadie de buena fe, que quiera y busque la verdad, puede dudar que la "sordidez" solamente estuvo en el Sr. Castiella. El Secreto oficial decretado sobre Guinea antes de su Independencia permitió esta brutal violación de la verdad.

3 1971-1972 Mi defensa de la legalidad y del derecho ante la cancelación del Diario "Madrid"

El día 11 de Octubre de 1971, el periódico "Madrid" publica un artículo bajo el título "Lucha por el poder en el Diario Madrid", firmado conjuntamente por Calvo Serer y García-Trevijano, en el que se anuncia la sucesiva publicación de "una serie de artículos, de la que el primero, que hoy aparece, es sólo una mera presentación del escenario, de las tendencias y de los personajes", y se señala que los escenarios donde se habían librado "las sucesivas batallas por el control del diario Madrid" eran la Subsecretaría de Hacienda, los Tribunales de Justicia y el Banco Popular.

Él mismo día de la publicación de este artículo, el Director Genera de Prensa, Sr. Fernández Sordo, comunica al Director del Diario Madrid, D. Antonio Fontán que secuestrará el periódico si continua la publicación de la serie anunciada. El día 21 de Octubre el Ministro de Información, Sánchez Bella, comunica telefónicamente al Sr. Calvo Serer que si no publica en veinticuatro horas la noticia del cese del Sr. Fontán y del nombramiento como nuevo Director de D. José María Alfaro, el Gobierno "se incautará" del periódico. Ante la negativa del Sr. Calvo Serer, la Dirección General de Prensa incoa el día 25 de Octubre un expediente de investigación de datos contra el diario Madrid anunciando, que puede estar incurso en una de las causas de cancelación en el Registro de Empresas Periodísticas. El Ministerio de Información espera la resolución de la Audiencia Territorial de Madrid, sobre el recurso interpuesto por Calvo Serer contra el auto del Juzgado núm. 15, que le suspendió en el ejercicio de los derechos de voto de las acciones de las que era titular. Si la Audiencia confirma el auto del Juzgado, el Sr. Calvo Serer perderá automáticamente el control de la empresa, y por tanto el Ministerio no tendrá que cancelarla. Pero el día 22 de Noviembre la Audiencia falla a favor de Calvo Serer, revocando el auto judicial de suspensión de sus derechos de voto.

El día 25 de Noviembre el Ministerio de Información resuelve el expediente de investigación de datos incoado decretando el cierre del Diario Madrid, y cancelando su inscripción en el Registro de Empresas Periódicas.

La empresa "Madrid, Diario de la Noche, S.A.", el Sr. Calvo Serer como accionista mayoritario, y los trabajadores y periodistas del "Madrid", me nombran abogado para defender legalmente sus respectivos y coincidentes derechos frente al Gobierno y ante los Tribunales. En cumplimiento de este mandato interpongo, formalizo y desarrollo los correspondientes recursos administrativos y judiciales, y, como apoderado del Sr. Calvo Serer, inicio y ultimo unas negociaciones con el Ministerio de Información y Turismo para la reapertura provisional del periódico hasta que se fallen los recursos interpuestos, con objeto de que no pierdan los trabajadores y periodistas sus puestos de trabajo. Mientras existe la esperanza de esta reapertura provisional del periódico, la empresa mantiene y paga a toda la plantilla de sus empleados, como si estuviesen trabajando.

El día 29 de Noviembre llego a un acuerdo total con el Presidente del Sindicato nacional de prensa, D. Antonio Castro Villacañas y con el Presidente de la Federación nacional de la Asociación de la Prensa, D. Lucio del Álamo; para la cesión de la empresa en arrendamiento de industria a una sociedad mercantil que se obligan a crear las dos entidades citadas, mediante un canon anual de 7.200.000 pesetas. El acuerdo se formaliza en un Memorandum que se publica íntegramente el día 2 de Diciembre en la mayor parte de los periódicos. Pero este acuerdo deja a salvo la independencia informativa del Diario Madrid, y es rechazado, pese a su carácter contractual vinculante, por el Ministerio de Relaciones Sindicales.

Comienza entonces una campaña sistemática por parte de la Organización Sindical y del Director de "Pueblo", Emilio Romero, para intentar descalificarme profesionalmente ante los trabajadores que me habían otorgado su confianza, y para ocultar ante la opinión pública el criterio de Sindicatos de que el diario no se abra a no ser que esté libremente puesto al servicio de la línea política de la Organización Sindical. El día 3 de Diciembre el Sindicato de Prensa publica su resolución de no aceptar el memorandum, acusándome de "tergiversar" el acuerdo al que se había llegado.

El día 17 de Diciembre el Ministro Sánchez Bella, una vez finalizada su referencia a lo tratado en el Consejo de Ministros, y a preguntas de un informador, dice que la reapertura del periódico es Posible "siempre que exista una verdadera voluntad, un limpio y decidido propósito de atender estos fines de la situación del personal y de la vertiente pública de un diario, sin maniobras de diversión que sólo utilicen esas legítimas preocupaciones como enmascaramientos de otros fines".

El día 23. de Diciembre, Emilio Romero publica un editorial en el Diario Pueblo bajo el título "Tirando de la manta” el que entre otras difamaciones dice: "el Sr. García-Trevijano, a quien no le importa nada los aspectos profesionales y laborales, sino los móviles políticos de la empresa... deja en la calle y en plenas Navidades a doscientas familias... Ante una sistemática tergiversación o defectuosa información de los hechos se nos obliga a tirar de la manta... para sanear el país de una imagen de traficantes políticos con dinero desconocido,... Notario excedente, abogado activo y político barojiano es famoso principalmente desde el asunto de Guinea. España se disponía entonces a realizar. . . la descolonización en paz y en fecunda armonía con los dirigentes de la nueva nación. Pero el Sr. García- Trevijano, por su cuenta, conectó y se financió a un grupo político de aquel país, se los dispuso frente a España en la ONU, provocando al final los sucesos de triste memoria que todos recordamos". Este artículo es reproducido y careado durante todo el mes de Enero por la Prensa del Movimiento, en base a la imagen que esta misma prensa creó en torno a mi personalidad en el asunto de Guinea. No puedo defenderme. Emilio Romero sigue protegido por la inmunidad de las Cortes. Sólo puedo decir una frase: "Si Emilio Romero tira de la manta es para llevársela". Y esto motiva que un juez de instrucción dicte auto de procesamiento contra mí, que lógicamente fue revocado con mi recurso ante la Audiencia.

Cuando el Consejo de Ministros desestima el recurso de alzada contra la cancelación, y cuando no hay esperanza de llegar a un acuerdo con la Organización Sindical, la empresa “Madrid” decide vender todo su patrimonio para pagar a sus acreedores y hacer frente a las indemnizaciones laborales. Ante esta decisión legal y moralmente imperativa, la campaña de difamación continua con un nuevo tema: el negocio inmobiliario. El día 5 de Febrero un editorial de “ El Alcázar”, bajo el título "El Diario Madrid los liberales y el negocio inmobiliario” introduce la nueva insidia diciendo: “resulta inevitable deducir que todas la negativas de la empresa de “Madrid” a llegar a un acuerdo justo con la Organización Sindical, que hiciera posible la continuidad laboral de empleados, redactores y trabajadores del periódico, estaban llamadas a desembocar en una pura operación económica de negocio inmobiliario” Y este mismo día vuelve Emilio Romero a publicar otro editorial en “Pueblo” bajo el título “¡Fuera Máscaras!”, en el que tras hablar de “la actitud de activista político y agitador permanente, con todas las tolerancias gubernativas para cobrar afición al oficio y de dotarse de impunidad facilona, que caracteriza al Sr. García Trevijano, afirma: “Hay que contemplar esa amenaza de venta de los bienes del “Madrid” en que queda. No fuera a suceder que se tratase de una operación financiera, basada en la privilegiada situación de los solares, y que el dinero resultante de la venta no fuese en su totalidad a parar a manos de los trabajadores como pago de indemnizaciones.

El día 8 de Febrero se firma un nuevo contrato de arrendamiento de industria de la empresa periodística a favor de la sociedad gestora “Gedima” que permite la inmediata reapertura del Diario “Madrid”. En el contrato se estipuló el pago de nueve millones y medio de pesetas como indemnización a la empresa “Madrid” por el atraso con que la organización sindical ha decidido el cumplimiento de su primer contrato, lo que ha obligado a la empresa a pagar la nómina de sus empleados, que están al corriente de sus haberes. El día 9, cuando se esperaba la rueda de prensa en la que debía dar a conocer el contrato, el diario “Pueblo” publica antes la noticia de que los nueve millones previstos en el contrato son para los trabajadores. Esta noticia me obliga a desvelar en la rueda de prensa todas las maniobras de Emilio Romero para poner al frente del periódico, en su reaparición, a un familiar o a algún lacayo suyo. No mencioné en mi intervención ante la prensa ni al jefe del Estado, ni a ninguna autoridad o institución del Estado, incluso salvé expresamente la buena fe de la Organización Sindical. (Diario "Ya" 10 de Febrero).

Sólo al final respondiendo a unas supuestas palabras injuriosas de Sánchez Bella sobre mí, pronunciadas en el Aeropuerto de Londres, respondí "sí es cierto, tan pronto quede resuelta la apertura del periódico, interpondré una contra el Sr. Ministro". A la rueda de prensa mencionada asiste el periodista de "Pueblo", Sr. Camarero, quien toma toda mi declaración en cinta magnetofónica. Y ese mismo día 9 a altas horas de la noche se celebra una reunión en el despacho del Director de "Pueblo”, a la que acude el propio Ministro de Información. En ella se decide no cumplir, por segunda vez, el contrato para la reaparición del Madrid. El Sr. Camarero informa que en la rueda de prensa que acabo de celebrar he insultado al jefe del Estado, llamándole "enano del Pardo", al Ministro de Información y a la Organización Sindical. A la una y media de la noche se comunica a las agencias de prensa, desde el propio despacho de Emilio Romero, la suspensión de las negociaciones (cuando éstas habían terminado con la firma del contrato), por mi actitud desconsiderada y personal que afecta gravemente a las Instituciones (Diario "Ya", día 10, despacho de Logos, una y treinta y cinco de la madrugada).

El Diario “Pueblo” del día 10 publica un editorial bajo el título el “Mitin de ayer” en el que, Emilio Romero dice: “los periódicos han sido comedidos y prudentes y no se han atrevido a publicar las desvergüenzas del señor García Trevijano, con injurias y ofensas evidentes al jefe del Estado, al Ministro de Información y al Director de este periódico, sin perjuicio de las desconsideraciones constantes y las falsas imputaciones a la Organización Sindical", añadiendo expresiones como "encadenamiento de embustes ciertamente inverosímiles", "comunistas de salón con whisky", "este apoderado del Madrid, experto en revalorización de solares, antiguo consejero político con vistas a los negocios de la programada Suiza africana de Guinea. . . asumió con escándalos sarcasmo la representación de los trabajadores a quienes aspira a escamotear las indemnizaciones que marca la ley con promesa de antigüedad y readmisiones a largo plazo que podrían constituir una nueva figura de timo, que sería el timo de las reapariciones", "la tolerancia gubernativa con la agitación permanente de esta original promiscuidad", etc . . .

El día 11, el Ministro Sánchez Bella convoca los medios informativos para comunicarles la ruptura de negociaciones con el Diario "Madrid" por haberme conducido en la rueda de prensa de "un modo absolutamente incomprensible e incalificable", razón por la que me rechaza "como interlocutor inadmisible para seguir negociando la reaparición del Diario".

La campaña de descalificación moral de mi personalidad está otra vez oficialmente autorizada. Esta vez toda la prensa, incluso periódicos como ABC y YA que habían tenido una posición favorable a "Madrid", se dejan embaucar por la maquinación de Sánchez Bella y de Emilio Romero, publicando editoriales y comentarios durísimos para mí.

El Juzgado de Orden Público intenta mi procesamiento, pero la cinta magnetofónica del Sr. Camarero, que había sido aportada, me va a salvar. Se busca una y otra vez en ella las palabras "enano del Pardo", o las ofensas a la Organización Sindical o al Ministro de Información, y no aparecen. E] juez sobresee las diligencias sin dictar auto de procesamiento. Pero mi imagen pública ya está acuñada por esta nueva campaña de difamación organizada por Emilio Romero y Sánchez Bella.

Durante varios meses continúa mi desprestigio público, al que desgraciadamente contribuyen también cuatro o cinco Periodistas del "Madrid", que impulsados originariamente por la noble aspiración democrática de crear una Sociedad de Redactores que participe en la elaboración de la línea política del Diario "Madrid", y buscando un protagonismo imposible en un periódico cerrado, se lanzan a una campaña demagógica reclamando un derecho preferente de suscripción de las acciones de la empresa, la propiedad de la cabecera del Periódico, y varios puestos en el Consejo de Administración. En nombre del derecho privado y del Sr. Calvo Serer, me opongo como abogado a estas absurdas pretensiones, diciéndoles en las Asambleas de los trabajadores que para conseguir lo que piden tendrían que acabar primero con la dictadura, instaurar la democracia, hacer luego una revolución socialista, y hacer triunfar en ella otra revolución autogestionaria.

De este grupo de redactores surge entonces otra insidia: que mientras yo he cobrado una minuta profesional de seis millones, discuto unos miles de pesetas. en la indemnización que corresponde a los trabajadores.

Cuando la realidad es que la empresa pagó la máxima indemnización legal posible a todos los trabajadores, y luego, con el resto de su patrimonio una vez pagados todos los acreedores, pagó otra indemnización voluntaria, con el derecho a quien no deseara cobrarla de convertirla, por su valor, en acciones de la nueva empresa Madrid, si se ganaba el recurso contra la cancelación en el Supremo. Con independencia de estas indemnizaciones por finiquito de los contratos laborales, y en nombre de la empresa, prometí que en caso de reaparición del Madrid no se procedería a cubrir ningún puesto de trabajo sin ofrecérselo a quien antes lo ocupaba. Declaro por otra parte que todavía no he cobrado un solo céntimo de honorarios, ya que la cifra de seis millones fue sólo una previsión contable que fijé, como obliga la Ley en casos de suspensión o liquidación de empresas, en la reunión con todos los acreedores del "Madrid", para determinar el pasivo. Cifra de seis millones que ha sido completamente absorbida por los gastos de administración de la empresa en su fase de liquidación que duró más de dos años, y por los gastos ocasionados en la obtención de más de veinte resoluciones judiciales, todas ellas favorables, incluidas dos sentencias del Tribunal Supremo. Este pequeño grupo de exredactores del Diario "Madrid", encaramado en los puestos directivos de Cambio 16, es el que ha tomado el relevo de Emilio Romero, para continuar la campaña de difamación que hoy se ha vuelto a montar contra mi personalidad política.

La prueba que hoy presento ante la opinión pública para demostrar la falsedad de toda la campaña de prensa montada sobre mi actuación en el asunto del diario "Madrid", y la maquinación política que la originó para ocultar el motivo de su cancelación y la voluntad gubernamental de que no reapareciera, es la reciente Sentencia del Tribunal Supremo, ya firme, por la que se anula la cancelación y se condena al Estado al pago total de los daños producidos y de los beneficios dejados de obtener por la empresa periodística desde su cierre hasta el día que se cobre la indemnización. Con esta Sentencia el Diario "Madrid" reaparecerá no sólo como un diario que quiere ser independiente, sino como el primero en la historia del periodismo español, que podrá ser independiente, por la ausencia de condicionamiento del dinero que lo va a financiar. Cuando ahora el Sr. Sánchez Bella dice públicamente que no acepta la Sentencia del Supremo revela la misma personalidad que cuando me descalificaba moralmente como interlocutor válido.

Resulta paradójico que ni un solo periódico, entre tantos y tantos que me dedicaron generosos espacios para criticar mi actuación como abogado, haya recordado a la opinión pública que ha sido ese mismo abogado quien ha obtenido esta Sentencia favorable en el Tribunal Supremo.

4 1976. Mi acción política por la unidad de la oposición como requisito para la democratización del Estado.

Para eliminarme de la escena política, a causa de mis firmes convicciones respecto al carácter artificial, y por tanto peligroso para la futura convivencia ciudadana, del proyecto reformista del Gobierno, y respecto a la necesidad de una verdadera alternativa democrática para superar pacíficamente la crisis del Estado autoritario, se ha vuelto a montar otra maquinación política como base de la más espectacular y grosera campaña de difamación que tal vez haya padecido un hombre político en un país "civilizado".

La preparación sicológica de la campaña la inicia el redactor jefe de la revista Guadiana, José Antonio Novais, publicando un recuadro bajo el título "Trevijano en el alero", en el que se dice que en los libros que se preparan sobre Guinea saldré "muy mal parado" y que se "revelan con documentos una serie de sucesos capaz de poner a cualquiera carne de gallina". (Guadiana, días 14 a 20 de 9 - 76). El mismo periodista, como corresponsal de "Le Monde", publica el día 9 de Octubre pasado, que el PSOE se declara moralmente incompatible conmigo por haber realizado "negocios sucios" en Guinea. Expresión que como todos los informadores saben jamás ha empleado dicho partido político.

Pero antes de demostrar la maquinación y el amaño a que obedece la actual campaña de desprestigio, que reproducen casi todos los medios informativos, sobre mi intervención en los asuntos de Guinea Ecuatorial con posterioridad a su Independencia, voy a demostrar una a una la falsedad de todas las infantiles e inverosímiles acusaciones contenidas en el dossier prefabricado por la A. N. R. D. y en las demás informaciones procedentes todas de la misma fuente, empezando por la que apareció en Diario 16 como primicia de la campaña.

4.1 Acusación de Diario 16 y Cambio 16.

El día 19 de Octubre Diario 16 se estrena como publicación con una noticia escandalosa: "Por los sellos de Guinea Trevijano consiguió 45 millones". En el texto se dice: "Trevijano se llevó cuarenta y cinco millones de pesetas por firmar en calidad de árbitro un contrato suscrito entre el Ministro del Interior de Guinea Ecuatorial, Ángel Masié Ntutumu y el industrial griego Dragomir Prodanov... según una información que mañana publicará el semanario "Cambio 16"... el contrato lleva fecha de 22 de Junio de 1971 y las autoridades guineanas lo consideran rescindido desde Abril de 1976 por fallecimiento de Dragomir... sus herederos han interpuesto la correspondiente demanda ante el Juzgado núm. 12 de Madrid al estimar, por el contrario que debe considerarse vigente... A tenor de una de las cláusulas del contrato, el árbitro García Trevijano debía percibir tres millones por cuatrimestre. Los cuarenta y cinco millones recibidos por Trevijano fueron depositados en el país, banco y moneda por él designados" .

El Semanario Cambio 16 en lugar de ampliar la información prometida la resume sin añadir ni modificar nada (número del 25 a 31 de Octubre).

El mismo Semanario en el ejemplar de los días 15 a 21 de Noviembre actual, y bajo el título "Papel pringado", modifica la noticia diciendo que percibí "cuarenta y cinco millones de pesetas en nueve años" .

4.2 La realidad.

Toda la información de la empresa "16" es falsa. Ni he recibido una sola peseta por ese contrato de concesión filatélica, ni el concesionario es griego, ni sus herederos han interpuesto demanda judicial alguna, ni la cantidad devengada a favor del Gobierno de Guinea ha sido de 45 millones, ni la duración del contrato ha sido de cinco ni nueve años. La verdad es la siguiente:

En el Juzgado num. 12 de Instrucción, es decir de lo penal, un exfuncionario de la Embajada de Guinea Ecuatorial, a petición de los nuevos concesionarios filatélicos de esta República, presentó una querella contra el sucesor comercial del fallecido, Sr. Prodanov, antiguo concesionario, acusándole de continuar vendiendo o emitiendo sellos después de la caducidad del contrato. El Sr. juez antes de dictar auto de procesamiento requirió mi testimonio como árbitro del contrato de concesión a favor de Prodanov. En el contrato que figura mi arbitraje, y que obra en los archivos del citado Juzgado constan las siguientes estipulaciones:

4.2.1 A. Plazo de duración del contrato.

"El plazo de esta concesión será de un año, a contar desde los 90 días siguientes a la fecha en que sean aprobados los primeros temas o diseños y firmada la primera autorización a la imprenta. Cualquier retraso en la aprobación de los dibujos, así como en la aprobación de la tabla o cuadro anual para la emisión de sellos para el mercado filatélico internacional, determinará automáticamente la prórroga del presente contrato por el mismo tiempo de la demora. El presente contrato se entenderá tácitamente renovado por un plazo igual de un año, si no fuera denunciado por cualquiera de las partes con tres meses de anticipación a la fecha de su caducidad".

4.2.2 B. Prima o royaltie alzado:

"En caso de que el Ministerio del Interior de la República de Guinea Ecuatorial no obtuviese la conformidad de la Oficina filatélica de Correos en Madrid (para que continúe la distribución de las emisiones de Guinea Ecuatorial), el pago anual que debe abonar el concesionario (fijado en 9 millones en la estipulación decimoquinta), se reducirá a seis millones de pesetas, a razón de dos millones por cuatrimestre".

Con arreglo a estas estipulaciones el contrato sólo ha tenido vigencia durante los dos años contractualmente previstos. Los atrasos ocasionados en la aprobación de las materias especificadas en la estipulación decimotercera, y el fallecimiento del Sr. Prodanov cuando ya estaba ejecutando la prórroga, explican que pese a que la fecha del contrato es de 1971, sin embargo su caducidad no se produjera hasta finales de 1974.

La cantidad abonada por el concesionario no ha sido sin embargo de doce millones, como podría deducirse, de la simple suma de las dos anualidades de seis millones (ya que la Oficina Filatélica española no continuó la distribución de las emisiones), sino de nueve millones. La razón es que al fallecer Prodanov, sin herederos, el Gobierno de Guinea que necesitaba antes que nada contar con el suministro de los sellos para el consumo interior, tuvo que aceptar la terminación de la prórroga por parte del director técnico del Sr. Prodanov, que se subrogó a estos efectos en la concesión, pero reduciendo el royaltie total de la única prórroga anual a 3 millones.

Finalmente esos nueve millones que el concesionario debía abonar según el contrato "en la moneda, país, y banco, que el árbitro Sr. García Trevijano indique", deberían ser aplicados "a los pagos previstos en este contrato", según consta en el propio contrato de concesión. Lo cual impide interpretar que yo los haya podido cobrar como honorarios ni por cualquier otro concepto en mi provecho.

Tras mi testimonio, la querella contra el director técnico del Sr. Prodanov fue retirada.

4.3 Acusaciones de la A. N. R. D. contenidas en su dossier y en sus declaraciones posteriores a la prensa

Toda la campaña de desprestigio organizada contra mí se basa en dos tipos distintos de acusaciones: uno, de carácter político, haciéndome responsable del Régimen actual en Guinea Ecuatorial; otro, de carácter económico, atribuyéndome un afán lucrativo y unos negocios fabulosos en dicho país.

4.3.1 De tipo político:
4.4 Primera acusación:

"Asesoro a los principales líderes guineanos, muy especialmente a Francisco Macías Nguema, cuya candidatura presidencial impulsó y financió con alrededor de cincuenta millones de pesetas, según los cálculos más fidedignos" .

4.5 La realidad:

Terminada la Conferencia Constitucional, aconsejé solamente a mis más íntimos amigos del partido Munge, José Nsué, Esteban Nsué y Andrés Moisés que no dividieran al Secretariado Conjunto presentando la candidatura de este último a las elecciones presidenciales, ya que todos los demás reconocían en Macías el único líder capaz de batir a las candidaturas oficiales del Régimen, Bonifacio Ondó y Atanasio N'Dongo.

A finales de Agosto de 1968, estando de veraneo en Comillas, recibí inesperadamente la visita de José Nsué y de Andrés Moisés. Me pidieron ayuda económica para encargar en una imprenta la propaganda en favor de la candidatura de Macías. Les recordé que ya había hecho un enorme esfuerzo, para mis posibilidades, pagándoles las facturas de los hoteles durante la Conferencia Constitucional, y que era imposible que yo pudiese hacer frente a un gasto tan importante. Les aconsejé la forma de desarrollar una campaña popular sin dinero, en contraste con d dinero colonialista que se estaba empleando ya a manos rotas en favor de Bonifacio Ondó y de Atanasio N'Dongo. Les convencí. Pero me pidieron un mínimo de folletos simples para llevárselos a Guinea. Les prometí entonces que llamaría a mi oficina de Madrid autorizando el pago, hasta un límite máximo de 500.000 pesetas, de las facturas de imprenta que me presentaran por orden de ellos. Cuando regresé a Madrid, a mediados de Septiembre, pagué estas facturas por un importe de 591.000 pesetas. Y este es todo el dinero aportado por mí a la candidatura de Macías.

No es extraño que para la mentalidad franquista, y para los que han vivido de la política durante cuarenta años en nombre de la idea de servicio, resulte increíble que exista objetivamente la posibilidad de que alguien viva íntegramente no de sino para la política, es decir, para sus ideales políticos. Lo extraño es que esta mezquina y corrompida idea de la humanidad esté compartida por sectores democráticos. Se dice, y en parte es verdad, que lo que no es de algún modo conocido o sentido como propio, resulte inimaginable en los demás. El escepticismo de un demócrata ante el idealismo ajeno no revela más que su propia incapacidad de sentir y vivir con nobleza. Yo no veo diferencia moral alguna entre dar ideas a los demás o dinero para realizar esas ideas, si se tiene. Por otra parte este es un rasgo permanente de mi carácter y de mi conducta. Durante estos largos años del miedo y de la clandestinidad han sido innumerables los estudiantes que han pasado por mi despacho; con tarjetas de presentación de sus profesores, hay conocidos líderes de los partidos llamados de la oposición moderada, y cuyos nombres silencio por pudor, para que les pagase multas, matrículas, y otros daños ocasionados por sus actividades políticas. Son muy pocos los que podrán decir que no les atendí. Jamás pedí nada a cambio. A la mayoría de ellos ni su nombre. También presté ayuda económica a la Escuela de ciencias sociales que dirigía el socialista José Vidal Berneyto, sin entrometerme ni pretender capitalizar políticamente esa interesante y fecunda actividad cultural. Nadie se extrañaba de mi generosidad, porque eran tiempos heroicos donde la entrega y la solidaridad eran requisito de supervivencia. ¿Por qué no iba a proceder del mismo modo ante una causa histórica y grande como es la descolonización africana?

4.6 Segunda acusación

"A raíz de estos acontecimientos (golpe de Estado frustrado en Marzo de 1969), el Sr. García Trevijano aconsejó al Presidente Macías que la única forma de conservar el poder era eliminar a toda la oposición y desconfiar de España y de los estudiantes guineanos que estaban estudiando allí, a los que frecuentemente suele dirigirse en términos despectivos. Macías asesorado por García- Trevijano derogó aquellos de la Constitución que limitaban los poderes presidenciales, disolvió la Asamblea Nacional, se atribuyó todos los poderes y se proclamó Presidente vitalicio".

4.7 La realidad:

Desde que en Julio de 1968 despedí en el Aeropuerto de Barajas a los últimos guineanos que regresaban a su país tras la Conferencia constitucional, y entre ellos al Sr. Macías, hasta el día 12 de Octubre de 1969, en que fui por primera vez a Guinea no tuve ningún tipo de relación, ni técnica ni política, con el Gobierno del Presidente Macías. Para los que se empeñan en creer que mis motivaciones ante la Independencia de Guinea eran prioritaria o concurrentemente de tipo lucrativo, jamás podrán explicar el hecho de que Macías sea elegido libremente por votación popular (¿dónde estaba ahí mi influencia?) Presidente de la República, y yo no salga corriendo para ese país en busca de la oportunidad que nadie podría disputarme. ¿Por qué tardo quince meses en ir a Guinea? Lo normal es que hubiese asistido a la toma de posesión el día 12 de Octubre de 1968. Pero existe una razón de mucho peso para explicar esta aparente anomalía. Y ahora por primera vez la voy a decir.

Cuando el Presidente Macías constituye su primer Gobierno nombra Ministro de Asuntos Exteriores a Atanasio N'Dongo, es decir al lacayo del Ministerio de Asuntos Exteriores español que ha lanzado en la ONU y ante la prensa española la infamante injuria de que he intentado sobornarlo. Mi dignidad me impide desde ese momento tener ningún tipo de relación con un Gobierno en el que figura semejante individuo. Pero aún hay más, cuando me entero de las andanzas de Paesa, Armijo, Novais, y Mariano Robles respecto a un banco privado, emisor de moneda y depositario del Tesoro público, y respecto a fabulosas construcciones de puertos, carreteras, aeropuertos, etc . . ., con una sociedad de cien mil pesetas de capital, (documento núm. 4) la pena y la preocupación de que el recién país independiente se vea envuelto en un escándalo financiero me determina a escribir una carta al Presidente, para informarle de la realidad sobre estos señores, y a la vez, por ser la primera vez que le escribo desde que lo despedí en Barajas, para expresarle mi incomprensión respecto al nombramiento de Atanasio N'Dongo como ministro y mi seguridad de que será traicionado por éste. La carta se la envié a través del ministro José Nsué, y naturalmente en sobre cerrado. La respuesta del Presidente Macías me dejó perplejo. En primer lugar no me contestó directamente, sino a través de su jefe de la Casa Civil. La respuesta, cortés y diplomática, me reveló que el orgullo africano es de otra naturaleza que el nuestro. Me recordaba, en su respuesta, que era el jefe del Estado de un país independiente y que sólo admitía los consejos que solicitaba. En este mismo momento, Febrero de 1969, decidí no ocuparme jamás de Guinea.

EL día 5 de Marzo de 1969, Atanasio N'Dongo y Saturnino lbongo, trasladados a Guinea desde Madrid en un avión "especial”, y con la ayuda de sectores y de medios que en su día se conocerán, dan un golpe de Estado que triunfa durante cuatro horas. Atanasio desde eL sillón presidencial en Bata comunica que ha cumplido con éxito el golpe. Recibe telegramas de felicitación que llegan cuando el sillón está de nuevo ocupado por Macías, tras su asalto al Palacio presidencial. Atanasio, Ibongo, Balboa y algunos más de sus secuaces murieron en el acto, o a consecuencia de las gravísimas heridas recibidas.

Desde el mes de Mayo de 1969, todos los ministros guineanos que llegan o pasan por Madrid vienen a visitarme rogándome que vaya a Guinea. Me traen los más cariñosos saludos y recuerdos del Presidente. A ninguno de ellos le hablé de la carta que había recibido en Febrero. Pero a todos les digo que mi función en Guinea ha terminado y que no deseo ir. Hasta que en el mes de Septiembre recibo un mensaje del Presidente pidiéndome que les envíe un proyecto para la creación de un Banco Central del Estado, y anunciándome que me ha concedido una condecoración que desea imponerme personalmente en el primer aniversario de la Independencia.

Tras largas meditaciones decido enviar el proyecto del Banco Central (documento núm.5), y rechazar la condecoración. Finalmente en los días anteriores al 12 de Octubre sufro una presión tan fuerte de mis amigos en el Gobierno de Guinea, que por educación decido ir a recibir la condecoración y volverme enseguida.

Mi encuentro con el Presidente Macías fue embarazoso. Le había predicho con un mes de antelación la traición de que iba a ser objeto por parte de Atanasio, y la solvencia. financiera de "Finguinea", que había terminado en un verdadero desastre. He de reconocer que el Presidente actuó con mucha gentileza. Me agradeció y me alabó el proyecto del Banco Central que le había enviado. No me pidió nada. Pero me rogó encarecidamente que aceptara su invitación para pasar la nochevieja en Guinea, y poder comentar con tranquilidad la situación política mundial. Otra cosa fue mi relación con los Ministros que habían pertenecido al Secretariado Conjunto. Todos querían agasajarme, enseñarme su país, agradecerme lo que había hecho por ellos, pedirme consejo sobre lo divino y humano. Nunca olvidaré la emoción que sentí cuando el Presidente Macías me presentó en la Tribuna de Bata ante la muchedumbre guineana. Sólo pronunciar mi nombre el clamor impidió que siguiera hablando. Por tres veces consecutivas tuve que saludar a este pueblo, que de este modo demostraba que mi acción por su independencia era un triunfo y una conquista para la España democrática del futuro. Acepté la invitación y volví a finales de Diciembre. En esas fechas continuaba en vigor la Constitución que había sido impuesta por los técnicos del Gobierno español, continuaba la Asamblea Nacional, y la Presidencia no era vitalicia.

4.8 Tercera acusación.

"Sabemos a ciencia cierta que la Ley sobre las penas de muerte a los considerados por el Régimen como subversivos fue redactada en el despacho madrileño del Sr. García Trevijano, así como la nueva Constitución y los Estatutos del Partido Único Nacional de Trabajadores (PUNT). Se acompañan, en los anexos, documentos".

4.9 La realidad:

Decir que se sabe a ciencia cierta y decir que se acompañan documentos anexos, no es lo mismo que demostrar científicamente y aportar realmente un documento. Nada se aporta, nada se demuestra, aparte de esta monstruosa acusación contra un jurista y un político que lleva más de un cuarto de siglo luchando contra toda forma de dictadura, tiranía o violación de los derechos humanos. He suscrito en España, y fuera de España, todos los documentos que han sido oportunos contra la pena de muerte. Ante una asamblea de abogados de Barcelona, leí el informe técnico que había elaborado a solicitud del propio Colegio, para la defensa legal de Puig Antich. He sido duramente criticado en algunos periódicos por haber solicitado la amnistía de todos los detenidos vascos. Y la única vez que he tenido conocimiento previo de una ejecución capital en Guinea, por un asesinato de derecho común cometido por dos nigerianos, juzgados y condenados por el mismo procedimiento y por el mismo Tribunal que los existentes antes de la Independencia, en Abril de 1971, no pude permanecer en el país, y pese que había programado y prometido una estancia de quince días, al día siguiente de conocer este hecho me fui de Guinea, vía Douala, sin despedirme de nadie, bajo el pretexto de que me habían llamado urgentemente desde mi bufete. Yo no tengo noticia de que en Guinea después de la Independencia se haya promulgado alguna ley relativa a la pena de muerte.

En cuanto a la nueva Constitución, fue aprobada y promulgada en Agosto de 1973, (documento núm. 6) y no tuve la menor noticia sobre ella hasta varias meses después. Finalmente en cuanto el PUNT, en el que tampoco he tenido la menor participación, me basta con aportar la prueba fehaciente de las propias declaraciones de mi acusador Esteban Nsué, quien el día 6 de Noviembre de 1969, después de presentar sus cartas credenciales como Embajador, reunió a los informadores y entre otras cosas, dijo: "¿Partidos políticos? No. De momento, según los anhelos del pueblo, partido único. Un partido no constituido aún. De hecho están disueltos los partidos"; "García Trevijano se ofreció incondicionalmente a asesorarles y que Guinea reconocida, le condecoró, tiene relaciones de amistad con miembros de aquel gobierno y puede prestar su asesoramiento técnico si alguno de ellos lo solicita.

El Gobierno, si lo estimase oportuno, podría recabar ese asesoramiento también". "En cuanta al Sr. Armijo tiene contactos guineanos con miras a sus facetas comerciales". (ABC, día 7 de Noviembre). En estas declaraciones el Embajador Nsué reconoce: que en ese tiempo yo no era asesor del Gobierno de Guinea Ecuatorial, contrariamente a lo que afirma en el dossier de que fui nombrado asesor en 1968; admite una diferencia entre la amistad con determinados ministros y mi actitud ante el Gobierno. Estas declaraciones de Esteban Nsué, el único firmante del dossier, son hechas después de mi primera visita a Guinea, en la que he recibido la condecoración, he dado consejos técnicos a mis amigos ministros que me lo han solicitado, pero conocen mi actitud de no asumir ni pretender ningún papel asesor ante el Gobierno, ni técnico ni político.

4.10 Cuarta acusación:

"El Sr. García-.Trevijano también tiene que ver, por sus consejos, en el desarrollo del tema de la "materia reservada".

Sin comentario.

4.11 Quinta acusación:

“Apelamos a las fuerzas integrantes de la oposición española a que no sigan siendo cómplices del asesinato -verdadero genocidio- de más de 90.000 guineanos en siete años y del exilio de 130.000".

4.12 La realidad

Según ras cifras proporcionadas por el Gobierno español y publicadas en todos los medios informativos en las fechas anteriores a la Independencia de Guinea, la población total de este territorio era de 245.989, incluidos 40.000 nigerianos y 8.602 europeos. Luego la población guineana era de 197.387.

4.13 Sexta acusación:

"Discurso presidencial en el aeropuertos de Yaounde, y discurso presidencial en la cena ofrecida a S. E. el presidente Ahidjo”.

4.14 La realidad:

En mi visita a Guinea en navidad y año nuevo de 1970 aceptando la invitación del Presidente, decido prestar mi asesoramiento al Gobierno solamente sobre asuntos técnicos de política económica ó de política internacional, y siempre que en cada caso me lo solicite. Intervengo en la redacción de estos dos discursos, cuyos textos Íntegros constituyen el documento núm. 7.

4.15 Séptima acusación:

"Proyecto de decreto Ley para creación de Infoge".

“Proyecto de decreto Ley para regulación del Comercio Exterior”.

4.16 La realidad:

En marzo de 1969, es decir, cuando ningún contacto tengo con Guinea, el Ministro José Nsué, presenta a su Gobierno una moción proponiendo la creación de INFOGE (documento núm. 8).

En Diciembre de 1969, unos días antes de salir para mis vacaciones de navidad y año nuevo en Guinea, el Embajador me entrega una carta del Secretario General del Ministerio de Asuntos Exteriores, Gaudencia Asumu, en la que, considerándome asesor del Embajador (y no del Gobierno), me solicita de esta forma indirecta que prepare un proyecto de Ley que regule el comercio exterior, de acuerdo con la política económica implícita en la Exposición de Motivos de la ley creadora del Banco Central (documento núm. 9). Como yo aún no he decidido si voy o no a colaborar técnicamente con el Gobierno de Guinea, me voy a ese país sin llevar el proyecto de Ley que me solicitan.

Durante mis "vacaciones", partiendo de la realidad de Infoge que está funcionando, para huir de la burocracia, y dada la ausencia de cuadros técnicos, fundo en un solo proyecto tanto la legalización de las actividades agrícolas que venía desarrollando Infoge, como la nacionalización de las principales partidas del comercio exterior de Guinea, redactando el proyecto de decreto-ley, que se acompaña como documento núm. 10, y que justamente nunca llegó a convertirse en ley, tanto por la irregular administración económica del máximo responsable de Infoge, Andrés Moisés (hoy jefe de A.N.R.D.), como por la presión que hicieron en aquel momento sobre la Presidencia los intereses colonialistas del cacao, capitaneados por el Vicepresidente, Bossio, para evitar la nacionalización del comercio exterior.

4.17 Octava acusación:

"Esquema preliminar para la elaboración del Plan de Desarrollo de Guinea Ecuatorial".

"Expedición científica del Doctor Montoya".

"Endoso a favor del Sr. García Trevijano del contrato de Italcambio para la financiación de los trabajos emprendidos respecto a un estudio de Guinea Ecuatorial y de la región africana circundante"

4.18 La realidad:

El día 25 de Octubre de 1969, después de mi corta visita a Guinea Ecuatorial, recibo una carta del Sr. Presidente de la República solicitando mi ayuda para emprender la elaboración de un Plan de desarrollo económico (documento núm. 11). Si la tarea de preparar una Constitución de independencia me ilusionó, la de preparar un Plan de desarrollo para la emancipación económica de un país africano era un desafío que ningún político del mundo podía rechazar.

En los medios solventes del Banco Mundial me informaron de que una financiación para este fin requería la presentación de un esquema preliminar que señala las directrices básicas y al menos un inventario elemental de los recursos naturales del país. Hablo con el Doctor Montoya, que ha realizado una expedición científica por encargo del Gobierno venezolano con la misma finalidad. Se entusiasma con la idea de realizar este trabajo en Guinea, y marcha a este país de acuerdo con el Gobierno para comprobar las posibilidades y el coste de una expedición exploratoria y evaluatoria de los recursos naturales.

Cuando me entrevisto en mis "vacaciones" con el Sr. Presidente le informo de las gestiones realizadas en el Banco Mundial y de la primera impresión del Doctor Montoya. El Gobierno de Guinea tiene urgencia de acometer este estudio pero, a causa de los acuerdos monetarios y del clearing con España, carece de una sola divisa para cubrir esta prefinanciación del Plan de Desarrollo. La única fuente de divisas inmediatas no destinada aún a ningún gasto del presupuesto es el royaltie que devengará un contrato que el Gobierno ha firmado el día 13 de Septiembre de 1969 con la firma internacional "Italcambio" para la emisión de monedas de oro y plata conmemorativas de la Independencia. El contrato prevé una emisión máxima de 127.500.000 pesetas, con un royaltie a favor del Gobierno del veinte por ciento, es decir. De 25.500.000 pesetas (documento núm. 12). Pero yo no intervine en este asunto y cuando en mi primera visita el ministro Masié consultó mi opinión hice algunas reservas de orden técnico, por no tener previsto un plazo de duración. Por eso recibo una carta del Ministro del Interior con fecha 25 de Octubre pidiéndome que trate de mejorar el contrato (documento núm. 13).

Lo intento, y consigo aumentar a 27.000.000 la cifra del royaltie para el Gobierno y establecer un plazo de duración. Es pues este contrato, en cuya concertación y firma no he intervenido, el que se tiene en cuenta como base de financiación cuando redacté en esas "vacaciones", y sin ningún libro que poder consultar, el esquema del Plan de desarrollo económico y social de Guinea Ecuatorial, que se acompaña como documento núm. 14.

Pero la crisis del dólar, y la espectacular subida del oro y la plata apenas iniciada la ejecución del contrato por Italcambio, impide a esta firma continuar su cumplimiento, ya que al estar obligada a vender las piezas por su valor nominal y haber doblado el coste de los metales preciosos para su acuñación perdería indefectiblemente realizándolo. Intento que pese a todo se cumpla, pero la firma Italcambio tiene razón, el contrato prevé una emisión máxima, pero no una emisión mínima obligatoria. Aún así intento indirectamente, a través de la cláusula nueve del contrato, defender los intereses del Gobierno, exigiendo cien series completas de las monedas de oro y doscientas de las de plata (documento núm. 15). Pero la empresa tiene razón, mi exigencia sólo estaría fundada si se realizasen las emisiones y se optasen por las monedas en lugar de los royalties. Estos documentos prueban que yo no he podido cobrar comisión alguna de una empresa que contrató durante mi alejamiento de los asuntos de Guinea, y a la que sólo le he planteado luego problemas.

Pues bien, para cubrir el hueco que deja este incumplimiento justificado de Italcambio, en la financiación de la expedición científica que ya está en marcha y comprometida, y poder hacer frente a los pagos de más de siete mil análisis completos de muestras minerales, es por lo que se firma el contrato filatélico con el Sr. Prodanov, con el fin de destinar, como así se ha hecho, aquellos nueve millones a estos pagos previstos en el contrato. El Doctor Montoya me ha enviado la carta que se adjunta como documento núm. 16.

4.19 Novena acusación:

"Informe sobre una nueva emisión de billetes guineanos”.

4.20 La realidad:

Durante mi tercera visita a Guinea, en Abril de 1971, los expertos del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, destacados como asesores y técnicos del Banco Central de Guinea, llevan un informe a la Presidencia felicitando al Gobierno por el éxito del Banco Central y anunciándole la visita de una Delegación del Fondo monetario para proponer determinadas medidas de política monetaria. El Sr. Presidente aprovecha mi presencia para pedirme al instante, y sin más datos que los que me dan verbalmente el Ministro de Hacienda y el Gobernador del Banco Central, un dictamen sobre la paridad y convertibilidad de la peseta guineana, que tengo que improvisar el día 15 de Abril de 1971, elaborando el informe que se adjunta como documento núm. 17.

Sería verdaderamente absurdo que en las fechas a que se refiere la lista de asuntos contenida en el dossier (navidad de 1969 y año nuevo de 1970) pudiera pensarse en una nueva emisión de billetes cuando el Banco Central llevaba apenas un mes de funcionamiento legal, y cuando los expertos suramericanos del Fondo Monetario destacados en Guinea había ciertamente elaborado una crítica muy severa contra mi proyecto del Banco Central, por considerarlo poco ortodoxo, crítica que yo sólo conocí cuando en Abril de 1971 el Sr. Presidente, al pedirme el informe a que se hace referencia en este apartado, me enseñó con satisfacción la felicitación de los mismos expertos, que habían rectificado su primera opinión.

Las demás acusaciones contenidas en la lista de trabajos, no sé qué fundamento puedan tener. No recuerdo ni uno solo de los 52 puntos, distintos de los ya analizados anteriormente. Es muy posible que sobre algunos de ellos haya hablado con tal o cual ministro, pero de lo que estoy seguro es de que los enumerados en la hoja 2 y 3 de la lista no se refieren, en su mayor parte, a problemas existentes o planteados en mis "vacaciones" de la navidad de 1969.

La lista está fabricada a posteriori con algunos datos ciertos y con otros claramente inventados, como el de la contestación al mensaje de S. S. el Papa, (es la primera noticia que me llega de que S. S. hubiese enviado algún mensaje al Presidente de Guinea), la contestación a la nota publicada en el periódico ABC por el Ministro de Asuntos Exteriores español (el ex embajador Esteban se ha confundido, yo solamente le aconsejé en la redacción de la nota verbal de contestación al Memorandum del Ministerio de Asuntos Exteriores de 28 de Noviembre de 1969), la contratación de un Director para el Banco Nacional de Depósito y Desarrollo (que fue creado, como luego se verá, en Septiembre de 1970), la redacción de la nueva Constitución (que sólo se plantea en 1973), mi nombramiento como abogado y asesor económico (cuando en el preámbulo del mismo dossier se dice que fui nombrado en 1968), la contratación conmigo del estudio y elaboración del Plan de desarrollo (cuando en el número 9 y 11 de la misma lista no sólo se da por contratado sino además financiado), la contratación de técnicos a que se refieren los números 26, 27,29, 30, 39 y 45 de la lista (cuando en el preámbulo del dossier se dice que fueron contratados antes del golpe de Marzo de 1969, en el tiempo que yo no tenía relación alguna con el Gobierno de Guinea), etc... etc... etc...

4.20.1 B. De tipo económico
4.21 Primera acusación:

“Confeccionó los Estatutos de los Bancos Central y de Comercio de Guinea Ecuatorial, de los cuales es el mayor accionista”.

4.22 La realidad:

Antes he relatado la génesis de mi proyecto que llegó a ser Ley del Banco Central, que se ha aportado como documento num. 5. Tanto en su Exposición de Motivos, como en todo su articulado, especialmente en el artículo 1, se prescribe el carácter estatal, autónomo y de derecho público de esta institución financiera, que a través de la previsión contenida en el artículo 2 asegura la nacionalización del crédito. Este Banco Central además es miembro de pleno derecho del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, cuyos expertos están permanentemente destacados en la administración técnica de su funcionamiento. Es imposible que haya accionistas porque no hay acciones.

En cuanto Banco Comercial, el dossier me confunde con Paesa, Novais, Armijo y Mariano Robles, quienes intentaron en efecto tener un Banco comercial, a través de la sociedad "Finguinea", como lo demuestra el documento núm. 4 de los aquí aportados.

El día 23 de Junio de 1970 me escribe el Ministro de Obras Públicas, Don Jesús Alfonso Oyono. Ante el fracaso de Andrés Moisés al frente de Infoge, y la paralización del proyecto que preparé para la nacionalización del comercio exterior, me solicita que redacte un proyecto para el Banco de Desarrollo (documento núm. 18). Pero antes de recibir esta carta, el día 11 de Junio de 1970, el Sr. Presidente me había enviado un anteproyecto de los Estatutos del Banco Nacional de Depósito y desarrollo de Guinea Ecuatorial redactado por no sé qué expertos o grupo financiero, pidiéndome mi opinión sobre el citado anteproyecto. Elaboro un breve informe que envío al Sr. Presidente por el conducto indicado (documento núm. 19). Y es este informe el que provoca la petición del Ministro de Obras Públicas para que proyecte un Banco de desarrollo. Redacto y envío el proyecto de Banco Nacional de Depósito y Desarrollo que se convierte en el decreto-ley de 24 de Septiembre de 1970 (documento núm. 20). El artículo 1 prescribe ya el carácter estatal, autónomo y de derecho público de esta institución financiera, que tampoco puede dividir su capital en acciones, ni por tanto tener accionistas.

4.23 Segunda acusación:

"Actualmente el Sr. García Trevijano tiene el monopolio de la exportación y colocación en los mercados "internacionales del café y cacao guineanos, operaciones que se desarrollan principalmente en Belgrado, Zurich y Ginebra".

4.24 La realidad:

Basta repasar una a una las partidas del anuario de la Dirección General de Aduanas del Ministerio de Hacienda español, y las estadísticas oficiales del comercio exterior de Guinea con el resto del mundo, para acreditar que estas operaciones continúan siendo desarrolladas por las mismas empresas y por los mismos circuitos que las realizaban antes de la Independencia. Ni una sola operación ha sido efectuada por mí, y se conoce oficialmente quienes las hacen. Por otra parte, el infantilismo y la ignorancia de los que inventan esta acusación es de tal naturaleza que ni siquiera conocen los únicos centro o mercados internacionales donde se realizan las operaciones de café y cacao, que son las bolsas de Londres, Nueva York, y el bolsín de París, sin que exista este mercado ni en Belgrado, ni en Zurich, ni en Ginebra.

4.25 Tercera acusación:

"Por indicación del Sr. García Trevijano al Presidente de la República y al Ministro de Agricultura se creó el Instituto de Fomento de Guinea Ecuatorial, lNFOGE, encargado de las importaciones y exportaciones realizadas en el país. García Trevijano era su representante único en el exterior y la sede de dicha representación estaba en el madrileño Paseo de la Castellana, número 106. Cuando dicho organismo fue suprimido en Guinea Ecuatorial el Sr. García Trevijano se hizo cargo de todas sus actividades, tanto en el interior como en el exterior, con un sueldo anual de 90 millones de pesetas".

4.26 La realidad:

Ya hemos visto en la contestación a la séptima acusación de tipo político la génesis y las visicitudes de Infoge. Lo que funcionó y mientras funcionó fue ajeno a mis ideas y a mi presencia en Guinea, lo que yo proyecté para Infoge, es decir la nacionalización de los principales productos de exportación y de importación no llegó a ponerse en práctica nunca. Mi despacho de Castellana es relativamente pequeño y en él desarrollo a pleno empleo mi actividad de abogado y mi actividad política. ¿Dónde están esos servicios comerciales para desarrollar el monopolio de todo el comercio de un país? ¿Quién de los constantes visitantes de mi despacho se han cruzado o visto en mi despacho a esos servicios comerciales? ¿Con qué medios puedo hacerme cargo en el interior de Guinea de las actividades productivas y comerciales que tenía Infoge habiendo visitado el país solamente cinco veces en ocho años? ¿Dónde tengo acumulados los centenares de millones de ese fabuloso sueldo anual? Por otra parte, en el Ministerio de Comercio constan todas las estadísticas del Comercio exterior de Guinea, desde su Independencia hasta hoy. Y ahí está justificado hasta el último kilo de todo lo que ha salido y entrado en Guinea, porque la cuenta clearing con España, impedía a Guinea Ecuatorial desarrollar su comercio con otros países, por falta de divisas disponibles.

4.27 Cuarta acusación:

"Asimismo el Sr. García Trevijano contactó con la sociedad italiana Italcambio, para la acuñación de la peseta guineana en billetes y monedas, con una comisión sustanciosa".

4.28 La realidad:

Ya hemos visto al contestar a la octava acusación de tipo político que yo intervengo ante Italcambio después de la firma del contrato, como también hemos visto que este contrato nada tiene que ver con la emisión de billetes ni de monedas corrientes, sino simplemente con monedas conmemorativas" en oro y plata, de la Independencia.

4.29 Quinta acusación:

"En 1973 fueron suprimidas las actividades comerciales privadas en Guinea Ecuatorial, siendo estatificadas, pero no por ello cambió el "status" del Sr. García Trevijano, que es el único comerciante privado que tiene abiertos comercios en ciudades guineanas (Empresa Simonet) a nombre de su cuñada Simone.

4.30 La realidad:

Desconozco que el comercio privado esté estatificado, supongo que querrán decir estatalizado, pero desde luego hago pública promesa de donación al guineano que encuentre en Guinea, o en cualquier otra parte del mundo, de todo establecimiento comercial que figure a nombre de mi cuñada Simone, sea de la empresa Simonet o de cualquier otra empresa.

4.30.1 Otras acusaciones fuera del dossier:
4.31 Acusaciones de Diario 16:

"Paga a la red de agentes de Macías, distribuidos por Europa. Corre con los gastos médicos de personalidades guineanas en España, incrementando considerable las facturas. Fue el proveedor exclusivo de los materiales de decoración del Palacio presidencial, falsificando también las facturas" (20 de Octubre, Pág. 12). Respecto a las facturas médicas y a la decoración, un informe atribuido a la A.N.D.R. y publicado en la página 21 del número 3165 de Blanco y Negro, correspondiente al 30 de Octubre, dice: "es él quien suele correr con todos los gastos médicos de las personalidades guineanas y sus familiares llegan enfermas a España, aumentando considerablemente la factura que presenta al Gobierno. En estas actividades cuenta quizá con la colaboración de un eminente médico español, cuyo nombre omitimos de momento. Por otra parte, se hizo con la exclusiva en la decoración del nuevo Palacio presidencia de Ekuku, en Bata, para lo que compraba los materiales en Madrid, pero falsificando etiquetas y facturas haciéndolo pasar por material francés con lo que aumentaba el coste de modo desmesurado. Con este sistema sacaba una cantidad suplementaria además de la comisión que legalmente le correspondía en virtud del contrato de exclusiva".

4.32 La realidad:

Se trata aquí de graves acusaciones de delitos perseguibles de oficio. Diario 16, y Blanco y Negro tendrán que probar lo que dicen para quedar a salvo de la querella por calumnias. Y esto le será imposible, porque ni tengo el don de la ubicuidad que me permita realizar esta hazaña, estando además sin pasaporte durante cuatro años, ni he presentado jamás factura médica al cobro de nadie, ni el Palacio presidencial ha sido decorado ni proveído de materiales de decoración, por empresa o persona relacionadas directa o indirectamente conmigo. Este último punto de la decoración lo trataré justamente al referirme a la empresa francesa que ha realizado la construcción del Palacio presidencial, que ha sido quien también lo ha decorado.

4.33 Acusación de Guadiana:

En el núm. 78 de la Revista Guadiana, correspondiente a los días 26 de Octubre y 1 de Noviembre pasados, se afirma que "existe una concesión forestal "especial" de 150.000 hectáreas a favor de la Compañía Forestal de Río Muni, S. A., que maneja un técnico suizo llamado Friedizk, con un francés asociado; su representante en Madrid es García Trevijano un portavoz de la A.N.R.D. manifiesta a Guadiana que esta concesión puede estar hecha en realidad a favor de Macías".

El informe atribuido a la A.N.R.D. publicado en Blanco y Negro, a que nos hemos referido antes, añade en este mismo sentido que controlo "igualmente la empresa estatal Explotación forestal Río Muni. La última concesión especial del Presidente Macías al Sr. García Trevijano ha consistido en 100.000 hectáreas de explotación forestal en el distrito de Nsok".

Además el Sr. Javier Nart, en un artículo publicado en el núm.25 de la Revista Interviu, Pág. 13 Y 14, dice: "Punto y aparte en la lista de empresas actuando en Guinea Ecuatorial es la Compañía Forestal de Río Muni. Dejemos al propio Gobierno de Macías que nos explique qué es esta compañía: "Compañía Forestal del Río Muni es una compañía franco-Suiza. Tiene una concesión de 150.000 hectáreas de bosque virgen en la parte sur oriental de Río Muni por diez años. Cuenta extraer un millón y medio de toneladas entre olume y otras especies que demanda el mercado" (Pág. 14 del secreto informe a la ONU por el Gobierno de Guinea). ¿Quién está detrás de esta compañía, hoy la más importante explotadora de madera en Guinea?. Según Cruz Melchor Eya, la parte suiza corresponde a un supuesto millonario residente en Lausanne. La parte francesa es más fácilmente localizable. "Compañía Forestal de Río Muni pertenece en su casi totalidad a un súbdito francés llamado Jean-Pierre Noveau –afirma Cruz Melchor Eya-. En esta compañía tiene importante participación asimismo don Antonio García Trevijano''. “Tenemos confirmación oficial de que Don Antonio García Trevijano es socio de Simed y Compañía Forestal de Río Muni", ha afirmado Don Esteban Nsué y Donato F. Ndongo Bdyogo. Los métodos de explotación utilizados por esta potente compañía han sido criticados duramente por el representante del A.N.R.D. Cruz Melchor Eya: “Esta compañía al haber obtenido una concesión a plazo fijo, está acabando con el bosque de Guinea.

Lógicamente su interés es sacar la mayor cantidad de madera dentro del plazo de concesión, por lo que cortan madera a la mayor velocidad". Recientemente y debido, por lo visto, a un enfriamiento de relaciones con las autoridades, el director de la Compañía Forestal de Río Muni, Patrick Suart, propuso a su tío Jean-Pierre Noveau, la venta a la sociedad Tardiba. A tal fin, según se nos ha informado recientemente, doña Simone Chouraky ha viajado a Guinea en compañía del jefe de Contabilidad de Tardiba a fin de repasar los libros de la misma, previamente al traspaso de la propiedad. Qué intereses en la compañía quedarán del señor García Trevijano tras esta operación, es algo que ignoramos".

4.34 La realidad:

En la primavera del año 1972, el problema más acuciante para el Gobierno de Guinea Ecuatorial era el de las telecomunicaciones. No sólo la red telefónica interior estaba prácticamente sin funcionar, por anticuada y deteriorada, sino sobre todo carecía de comunicación con el mundo exterior por la ausencia de un sistema de telecomunicaciones (teléfono, radio, telex).

En una de las conferencias mundiales de telecomunicación celebrada en Berna, el representante del Gobierno guineano que asistió a la misma (Ministro Masié), recibía la promesa de una ayuda oficial para la mejora del sistema de telecomunicaciones, para lo cual era necesario que una empresa de prestigio concurriera a un concurso internacional que se abriría con este fin. El Gobierno de Guinea tenía que cubrir naturalmente la mayor parte de la financiación. El Ministro del Interior, Sr. Masié, que asistía a la Conferencia de Berna, me pidió que lo pusiese en contacto con alguna empresa de reconocido prestigio ante el organismo, para que presentara un proyecto participando en el concurso; Lo puse en contacto con la principal empresa francesa de telecomunicaciones en Gabón y Camerún, porque estaría en mejores condiciones que ninguna otra para realizar la oferta más barata.

Esta empresa aceptó el asunto, pero necesitaba garantías financieras firmes para los pagos aplazados, ya que el Gobierno de Guinea carecía de divisas para hacer frente a los mismos. El problema era insoluble. Pero la misma compañía francesa de telecomunicaciones propuso una solución. Como la única materia prima exportable de Guinea, no sometida a los acuerdos comerciales con España, era la madera, si una empresa forestal con solvencia financiera diese su garantía, con las divisas previstas en sus exportaciones, el contrato de instalación de un moderno servicio de telecomunicaciones podría ser firmado. Pero lo dramático era que no existía ninguna empresa forestal de importancia que pudiese prestar esa garantía. El Sr. Presidente me ruega entonces que le recomiende a algún financiero o industrial de prestigio en Francia para que realice una importante inversión forestal y que con la garantía de la concesión pueda facilitar la firma del contrato de instalación de las telecomunicaciones. Y es esta la primera, y única vez, que yo solicito a una empresa económica que se instale en Guinea para ayudar al desarrollo económico de ese país. No busco a ningún maderero colonialista que tenga intereses en Gabón. Busco a uno de los comerciantes de granos de mayor prestigio internacional, y a quien yo conocía por haber tenido de cliente en mi despacho de abogado a su oficina de Madrid, el Sr. Jean-Pierre Noveau. La concesión forestal concedida a este señor, se hizo en unas condiciones de protección a los intereses maderables del bosque, como quizás no exista, otra en el mundo. (Documento ,núm.21). Sin embargo, en el tiempo transcurrido con todas estas negociaciones, el Gobierno de Guinea Ecuatorial concierta un acuerdo comercial a largo plazo con el Gobierno de la Republica Popular China, en el que se incluye la instalación en Guinea por parte de este Gobierno del sistema de telecomunicaciones. Razón por la que no se llegó a firmar el contrato con la compañía francesa.

Mi intervención en este asunto se limitó a asesorar al Gobierno sobre la mejor forma técnica y fiscal defender sus intereses forestales, y a exigir al Sr. Jean Pierre Nouveau un doble compromiso que ahora hago público: uno, que jamás se inmiscuyera en problemas políticos o personales internos de Guinea. Otro, que en el momento en que un Gobierno democrático en España restableciera el clima de confianza y de cooperación con Guinea por el que yo estaba luchando, vendiera su empresa forestal a la empresa española que mejor le ofertara, y si vendía la empresa antes de que se produjera esta circunstancia, exigiría al comprador extranjero esta misma condición. Estas condiciones fueron aceptadas, y hoy el nuevo titular, a quien Nouveau ha cedido su empresa, ha asumido el mismo compromiso. Estas condiciones las puse no porque yo tenga interés personal en adquirir en el futuro una empresa forestal en Guinea, sino porque como político español consciente del enorme problema que se planteará a toda la industria europea con el agotamiento de las reservas maderables en África, deseé salvar para la España democrática la posibilidad de contar con la reserva de una fuente propia de abastecimiento de esta importante materia prima.

La empresa forestal Río Muni ha realizado una enorme inversión durante dos años y medio, sin exportar un solo tronco, preparando la infraestructuras viales que permiten una explotación racional, cosa que el colonialismo maderero en Guinea no había hecho nunca. Y desconozco las condiciones económicas bajo los que el Sr. Nouveau ha realizado la cesión de esta empresa.

4.35 Acusaciones aparecidas en diversas publicaciones:

También se ha dicho en algunas publicaciones que tengo participación directa o indirecta, a través de mi cuñada Simone, en la empresa francesa de obras públicas que ha realizado la construcción de hospitales, viviendas, del nuevo puerto de Bata, del Palacio presidencial de Bata, y de los edificios en Santa Isabel y Bata del Banco Central y de Desarrollo. Incluso se dice que mi cuñada Simone es la principal accionista de dicha empresa francesa. (Blanco y Negro, ejemplar citado, Pág. 25 Y otras publicaciones).

4.36 La realidad:

La empresa Franco española Dragas, filial de la compañía francesa "Dragages" (una de las más importantes empresas de obras públicas y de construcción de Francia), trabajaba en Guinea antes de la Independencia. Esta empresa presentó un proyecto para la construcción del puerto de Bata el día 30 de Noviembre de 1968 (documento núm. 22). En los primeros meses de 1969 se hizo contrato de adjudicación a favor de esta empresa, a la que yo no conocía, y que ha realizado todas esas importantes obras, salvo, según mi conocimiento, los hospitales y viviendas que han sido construidos por las empresas constructoras españolas que trabajaban en Guinea, y que continúan trabajando, antes de la independencia.

En Enero de 1972, recibo la petición del Sr. Presidente de que intervenga como abogado para defender los intereses de la República ante determinadas exigencias de revisión de precios de la empresa Dragas. Con los datos que me proporcionan cálculo en 141 millones y medio aproximadamente la reclamación, en mi opinión, injustificada de Dragas, siendo así que la comisión gubernamental y los técnicos que le informan y asesoran, calculan el exceso de la reclamación en 45 millones (documento núm.:23). Es esta misma empresa la que ha realizado toda la decoración del Palacio de Bata. Mi posición como abogado del Gobierno ante dicha empresa y mis reclamaciones a la misma en nombre de los intereses que defiendo excluye toda posibilidad de connivencia o de relación económica alguna.

4.37 Última acusación:

He dejado expresamente para el final el examen de la empresa “Simed” en lña que efectivamente participa mi cuñada y secretaria, Simone Chouraki.

Mi secretaria conocía a todos los miembros del Secretariado Conjunto desde la Conferencia Constitucional Fue expresamente invitada por el Sr. Presidente a pasar unos días de descanso en Guinea. Y acompañada de Eduardo Muñoz Seca pasó allí las vacaciones de la Semana Santa de 1971. En ese momento ha caído en desgracia política el que hasta entonces era Ministro de Sanidad, Pedro Econg. Este conoce la imposibilidad de que yo pueda mezclarme en asuntos comerciales con Guinea, y sin estar yo presente, convence a mi cuñada y a Eduardo Muñoz Seca de que, para rehacer su vida, le manden un cargamento de cemento a crédito, ya que todas las obras están paralizadas por carecer de este material, y que lo pagará inmediatamente que lo venda. Mi cuñada y Eduardo Muñoz Seca me comunican el compromiso que han aceptado, y les digo que no cuenten conmigo para nada. Por esta razón, es el padre de Eduardo Muñoz Seca, quien les adelanta o garantiza la financiación de este envío de cemento, que lo realizan en Agosto de 1971. La operación se salda con una pérdida de 4.178.773 pesetas, porque aparte de atrasos enormes en la descarga del barco, Pedro Econg, no les paga. Hasta Marzo de 1974 hacen todo lo posible para conseguir el cobro de lo que se les debe. Mi cuñada en uno de sus posteriores viajes le comunica al Presidente el engaño de que ha sido objeto, y la situación en que la confianza que puso en Pedro Econg la ha colocado ante el padre de Eduardo Muñoz-Seca a quien debe esa suma perdida. Es en este momento, cuando el Presidente le dice que puede hacer un gran servicio a su país si se encarga de hacer las compras de urgencia y de artículos de primera necesidad que eventualmente tiene que hacer el Gobierno, y de las que se aprovechan entonces los comerciantes para aumentar excepcionalmente los precios, y con una pequeña comisión en cada envío podrá pagar la pérdida que ha sufrido. Desde Mayo de 1975, en que Simed realiza su primera venta al Gobierno de Guinea, hasta hoy, el volumen total de la facturación realizada ha sido de 50.501.206,76. Según los datos estadísticos de la O.C.D.E. y de la Dirección General de Aduanas del Ministerio de Hacienda español, esta cifra representa, en los dos años transcurridos, el 0,83 por ciento del comercio exterior de Guinea. Los beneficios normales en las operaciones de exportación con Guinea de los comerciantes españoles son algo superiores al diez por ciento de la facturación. Como Simed ha trabajado con una pequeña comisión solamente aún no ha recuperado totalmente la pérdida que sufrió por haber querido ayudar a un hombre político que había perdido la confianza del Presidente. (Documento núm. 24).

5 MAQUINACIÓN POLÍTICA

En esta campaña de difamación han coincidido diversos intereses para eliminarme como obstáculo político en sus proyectos de futuro inmediato.

En primer lugar, el propio Dossier de la A.N.R.D., reconoce que: “no se nos ocultan las dificultades que a tal diálogo (con la oposición española) se ha puesto, a nuestro juicio debidos a la influencia que un hombre, Antonio García Trevijano, tiene en esos medios de la oposición española; y que: "para llegar a una mutua ayuda y a esa confianza bilateral, es preciso destruir todos los obstáculos que pudieran enturbiar dicha relación”. Resulta verdaderamente cómico que algún sector de la oposición se haya prestado a tomar en serio a una Alianza africana que comienza definiéndose a sí misma como un encuadramiento de "los sectores demócratas, liberales, democristianos y socialistas de la oposición" a Macias. Todo el mundo sabe que en África ni existen, ni puede objetivamente existir, ideologías basadas en el condicionamiento específicamente capitalista o religioso de la cultura europea. Las naciones independientes de África no cuentan más que con la instrumentalización económica del Estado para impulsar el inicio de su desarrollo. Para defender la libertad política en África no hay que acudir a la particularidad de las formas representativas europeas sino a la universalidad de los derechos humanos. La artificialidad política de la A.N.R.D. encubre en realidad otra cuestión.

Desde comienzos del año 1973 en que se creó lo que ahora se llama A.N.R.D., el gobierno español que conoce perfectamente de qué se trata, ha entretenido, pero no tomado en serio, a esta oposición guineana. La A.N.R.D. era consciente de que sin un apoyo de la oposición democrática española jamás sería tomada como una oposición legítima, dado el carácter revolucionario, desde el punto de vista nacionalista, del Régimen del Presidente Macías. Era primordial para la A.N.R.D. que alguna persona o partido de inequívoca significación democrática la apoyase. y aprovechando una circunstancia excepcionalmente difícil para la causa de la unidad de la oposición española ha conseguido, con el apoyo del P.S.O.E., una resonancia y una publicidad de la que aún están ellos mismos asombrados.

Del mismo modo que he podido probar auténticamente la maquinación política que urdió el Ministerio de Asuntos Exteriores contra mí para ocultar su actuación en la Conferencia Constitucional, y del mismo modo que la Sentencia del Tribunal Supremo a favor de mi acción sobre el Diario "Madrid", demuestra también ahora la maquinación política montada por Sánchez Bella y Emilio Romero contra mí para ocultar la verdad, ahora voy a dar a la opinión pública y al P. S. O. E. la prueba documental auténtica de la superchería y de la impostura con la que la A. N. R. D., ha fabricado ese ridículo "dossier" contra mí.

Hasta Enero de 1973 yo he seguido dando mi amistad y, en algunos casos humanitarios, mi ayuda, a los políticos guineanos que conocí durante la Conferencia Constitucional, pese a que perdieran, por unas u otras razones, la confianza política del Presidente de la República, y en consecuencia, sus puestos en el Gobierno. Siempre que respetaran mi condición de extranjero para los asuntos de su país, y mi decisión, de no mezclarme jamás en los asuntos de la política interna guineana.

Pero en Enero de 1973 recibo la visita de un guineano que me entrega una tarjeta de visita y una carta del exembajador Estaban Nsué, diciéndome que espera mi contestación. Leo atentamente la carta. Y le digo al portador que si puede aclararme algo más sobre su contenido. Este me responde aproximadamente lo siguiente: "todos los guineanos, dentro y fuera de mi país estamos convencidos de que si usted nos conduce como nuestro único jefe podremos derribar a Macías y hacer de Guinea Ecuatorial el modelo de democracia que usted pensó y que el presidente no le ha dejado. Le pedimos que nos ayude a dar un golpe de Estado. Con su ayuda estará el éxito garantizado". Le respondía que ni yo era un traidor, ni me mezclaría jamás en las cuestiones internas de Guinea, y le rogué que transmitiese a Esteban y a todos sus cómplices que mí amistad hacia ellos había terminado para siempre. Ni de esta entrevista ni de esta carta hablé nunca al Presidente Macías, primero porque no vi que este asunto pudiera llegar a constituir un serio peligro, y segundo para no contribuir a aumentar la desconfianza, y el aislamiento del Presidente respecto a sus colaboradores en el Gobierno. Acompaño la tarjeta y la carta, con la firma de Esteban Nsué, como documento número 25, cuyo texto es el siguiente:

20 de Enero de 1973

El pueblo de Guinea Ecuatorial recibió tu ayuda. La misma fracasó por la escasa orientación de sus dirigentes políticos. Dicho pueblo sigue esperando de ti en estos momentos más que antes de que lo ayudes para su salida del actual abismo.

Es preciso que nos olvidemos de las pequeñas faltas de entendimiento habidas y acudas a nuestra llamada, uniéndote al gran grupo guineano hoy existente, representativo de los Partidos y Movimientos Políticos. Grupos Económicos y Socio Culturales de nuestro país, para que, bajo tu orientación podamos trazar nuevos programas para la segunda etapa de la República.

Sólo tu tarjeta al portador haría que fijemos el lugar del encuentro.

Pendiente de una grata noticia.

Recibes un fuerte abrazo de tu siempre

La maquinación de la A.N.R.D. está probada. Pero hay otros hechos que explicar ante la opinión pública. Porque no puede ser un azar lo siguiente:

1.- Es en el mes de junio de este año, cuando yo salgo de Carabanchel, y sostengo el primer debate de importancia con el P.S.O.E. sobre su pretensión de hacer compatible pasar por la ventanilla de Fraga y permanecer en Coordinación Democrática, cuando la A.N.R.D. comienza a dar los primeros signos de actividad.

2.- Es en los días anteriores a la primera cumbre de la oposición en el Hotel Eurobuilding, el día 4 de Septiembre, cuando la A.N.R.D., visita a todos los partidos integrados en Coordinación y entrega el dossier, como la propia A.N.R.D., lo reconoce en el mismo.

3.- Es en la reunión del Pleno de Coordinación que ha de aprobar el programa político de la oposición unida y designar a los representantes de C. D. en el Comité de enlace que se ha de reunir en Valencia, cuando el P.S.O.E. exhibiendo el dossier se declara moralmente incompatible conmigo.

4.- Es después del éxito de la reunión de Valencia donde se crea la Plataforma de Organismos Democráticos, cuando el P.S.O.E. manifiesta su incompatibilidad de asistencia conjunta conmigo a las sesiones de trabajo de C.D. y cuando el primer Secretario del P.S.O.E., Felipe González, en una rueda de prensa declara que el contenido del dossier de la A.N.R.D. es cierto.

5.- Es un día antes de la segunda cumbre de la oposición cuando el Gobierno levanta la materia reservada sobre Guinea.

Dejo para otra conferencia de prensa que deseo dar en Cataluña, la aclaración pública de estos interrogantes.

0.1974.1000.NOTAS DE LA BIBLIOTECA MUNCER AFRICANA

Ver texto

OCTOBER 1974

MUNCER AFRICANA LIBRARY NOTES

Clarence Cove and Point William on Fernando Po drawn "from Nature and on stone by Commander Wm. Allen, R.N." when he was on the island in 1833. The view is from the Governor's house with Mount Cameroon in the background. The hand colored lithograph is from a rare folio of six views of what is now Equatorial Guinea, published in 1838.

OCCIDENTAL COLLEGE vJUH 18 T975

27Equatorial Guinea: Machinations in Founding a National Bank

Munger Africana Library Notes, issued six times a year, are eclectic within the field of Africana.

Issues are generated from seminars by distinguished visitors, reports of current field research, unpublished historical manuscripts, and other materia! deemed useful to Africanists. Large color photographs of African art objects or of subjects illustrative of the text are a feature of all issues since Volume I.

The Editorial Board is drawn from Africanists at

the Institute who have published research on African

topics.

Robert Bates (PhD MIT) Political Science Margaret Rouse Bates (PhD Harvard) Political Science Robert Diiworth (PhD Caltech) Mathematics Robert Huttenback (PhD UCLA) History Edwin Munger (PhD Chicago) Political Geography Roger Noll (PhD Harvard) Economics Robert Oliver (PhD Princeton) Economics Thayer Scudder (PhD Harvard) Anthropology

Viewpoints expressed in these Notes are solely the responsibility of the individual authors and may or may not have the concurrence of the editorial board.

Assistant Editors:

Monique Le Blanc (MA UCLA) African Studies Joanne Clark (BA CSCLA) English Librarian: Charlene Baldwin (MA Chicago)

Business Manager: Kathie Marcum Circulation Manager: Joy Hays Subscriptions: $10 a volume. Prices of individual issues vary, but the total cost of a year's issues is always in excess of the $10 subscription price.

Business and editorial correspondence should be addressed to:

Munger Africana Library California Institute of Technology Pasadena, California 91109 U.S.A.

MUNGER AFRICANA LIBRARY NOTES Three Dollars Issue #27 October 1974

EQUATORIAL GUINEA: MACHINATIONS IN FOUNDING A NATIONAL BANK

©

Robert C. Gard

1974 California Institute of Technology

The cover reproduction is slightly reduced in area and scale from a color plate contained in a series of six on Fernando Po in Nature and on Stone by Commander William Allen, R.N., published in 1838. No publisher is indicated on our library copy which, we believe, is rare. None is recorded in the British Museum, the Library of Congress, the Huntington Library, and other sources we have searched.

Re ar Admiral Allen was born in 1792 and died in Weymouth at the age of 71. He had wide experience, including an attack on Java, before volunteering to accompany Richard Lander and R. A. K. Oldfield up the Niger in 1832. Lander was killed and Allen was one of only nine survivors who returned to England in 1834, out of the forty-seven members of the expedition. In 1833, the then Lieutenant Allen had visited Fernando Po and the series of six colorful views of the island were the result.

The British naval officer returned to Fernando Po in 1841 with Captain H. D. Trotter. Their two volume A Narrative of the Expedition to the River Niger (London: Richard Bentley, 1848) contains several illustrations and wood engravings of Fernando Po, including Point William, done by Allen, but no color plates.

In addition, Allen brought out two volumes of Picturesque Views on the island of Ascension (1838) where he recovered from severe fever after the Lander expedition, and on the Niger (1840). He also exhibited landscape paintings at the Royal Academy from 1828-1847.

Allen was given a laudatory obituary in Gentlemen's Magazine in May, 1864 (pp. 659-660). It says that Allen's journal of the first expedition with Lander was superior but could not be published owing to an agreement with the backers of the expedition. The obituary also credits Allen with originating the idea of what is now the Suez Canal, based upon a two-volume geological study which he illustrated himself.

J. Loetterle and M. LeBlanc

Introduction

This is an extract from a much longer work, Rearranged a bit and with two sections deleted, it is Chapter 26 of a 1000-page typed manuscript of 27 chapters about the political-economic history of Equatorial Guinea,

Equatorial Guinea was Spanish Guinea until July 15, .1968, when the colony was granted independence. It is snuggled between Gabon and the Cameroons on the Gulf of Guinea, southeast of Nigeria, It includes Rio Muni on the mainland, the islands of Fernando Po Annobon, Corisco, Elobey Grande, Elobey Chico, and the adjacent islets. The city of Santa Isabel, named after Isabel II of Spain, on Fernando Po, an island immediately south of Eastern Nigeria contains more than half of the fewer than 100, 000 people of Equatorial Guinea. International Red Cross flights into Biafra originated in Santa Isabel during the recent Nigerian civil war.

The island of Fernando Po was fought over, was ceded by Portugal to Spain in 1778, and then was contested by the Spanish and the British until 1844, when the British lost interest. The port of Santa Isabel was useful during the heyday of the slave trade and as a harbor for ships carrying ivory, rubber, palm oil, and precious wood from the rich volcanic island and the interior mainland, but efforts at European colonization were thwarted time and again by disease and death.

Finally, by the Treaty of Paris in 1900, which settled arrangements between France and Spain for colonial control of most of West Africa, Spanish Guinea was recognized in Europe. It consisted of Fernando Po, several smaller islands, and the province of Rio Muni, an additional 26, 000 square kilometers on the mainland whose major port is Bata.

A thousand or more Europeans managed the Africans, many of whom moved back and forth between Liberia, Nigeria, and Spanish Guinea as migrant laborers. Coffee and cacao plantations were profitable, and almost all of the crops were sold in Spain through state monopolies run by syndicates of prominent, wealthy Spanish politicians and businessmen. They were the twentieth-century counterparts of the British East India Company which flourished in the eighteenth and nineteenth centuries.

Just before independence and more after it, Spanish and other businessmen sought to establish themselves in advantageous positions in Equatorial Guinea. Some were reputable and some were not. The story recounted here is about some who were not.

One of the more reputable was Antonio Garcia-Trevijano Forte. Trevijano was a leading partner in a number of syndicates, helped to finance others, advised various ministers as well as the president of the newly independent country, and befriended the author of this unusual manuscript. Thus, he is a major source of the material that follows.

The manuscript from which the following account is extracted was completed by Robert Gregory Gard working in Spain and Guinea from June, 1969, to June, 1970. Gard, then a young man of 21, undertook his research in part to demonstrate that dissertations can be written without the preparation of the formal curriculum required of B. A. , and Ph. D. students in American universities. His narrative is not always easy to follow, and the work lacks the discipline of a theoretical framework. One occasionally wonders what point is being made or why a bit of information is included. In the main, however, Gard has succeeded in his endeavor, and it is to be hoped that his entire manuscript will be published in due course.

Most of this excerpt from Card’s manuscript is presented in its original form. In two places long asides have been removed so that the attention of the reader will not be diverted from the story of Francisco Paesa Sanchez de Caballer, a fraud and a rogue who very nearly succeeded in founding a bank in Equatorial Guinea in 1969 with the consent of the president of the new nation. It is a story worth reporting because it illustrates some of the development problems of a newly independent country cut suddenly adrift from a colonial power, lacking a cadre of indigenous trained civil servants and the institutions of nationhood, and relying on the uncertain advice of adventurers. The section about the purported sale of arms to Biafra also illustrates the difficulties a newly independent nation may have in establishing sound political relationships with neighbors. And the growing suspicion of his advisers and ministers by Macias, President of Equatorial Guinea, illustrates the problem of establishing a stable, representative government in a country not accustomed to governing itself.

Because the story is somewhat involved, a cast of characters is presented herewith in order of appearance.

Macias - - Francisco Macias Nguema: President of Equatorial Guinea.

Paesa -- Francisco Paesa Sanchez de Caballer: A Spanish adventurer who invents stories and manipulates acquaintances in order to make his fortune by starting a bank in Equatorial Guinea in 1968-1969.

Agudo -- Lorenzo Agudo Mendez: A friend of Paesa, equally adventuresome, who helped Paesa by giving him a draft on a Construction Loan Bank in Madrid contingent upon Paesa's starting a Bank of the South in Spain, which Paesa never did.

Lalmolda -- Vincente Lalmolda: A French friend of the wealthy French family, Achille-Fould, through whom Paesa met Aymar Achille-Fould.

Achille-Fould -- Aymar Achille-Fould: A French multi-millionaire who headed many investment groups.

Profinanco -- A "paper 11 company set up by Paesa and Lalmolda designed to finance the Bank of the South.

Robles -- Mariano Robles Romero-Robledo: Spanish representative for various firms interested in doing business in Guinea.

Trevijano -- Antonio Garcia - Trevijano Forte: A wealthy and successful Spanish business man, lawyer, and writer. An adviser to Macias, President of Guinea, and a major source of information for the author. A friend of various members of Opus Dei, a powerful religious - political organization.

Armijo -- Francisco Gonzales-Armijo Borrallo:

Prospective partner in potential private bank in Guinea; a former partner of Trevijano and adviser to Macias.

Novais Jose Antonio Novais Tome: Another

prospective partner in the potential private bank in Guinea.

Delvoye -- Charles Delvoye; Retired French air- colonel and successful engineering consultant, invited by Novais and Paesa to draw up plans for a free port at Bata, harbor for Equatorial Guinea*

Alvarez -- Juan Gomez Alvarez; An acquaintance of Paesa who loaned him 250,000 pesetas*

Nsue -- Jose Nsue Angue Osa; Minister of Education and adviser to Macias; confidant of Trevijano.

The Munger Africana Library is pleased to present this extraordinary extract* We cannot, of course, substantiate all the quotations nor can we guarantee the validity of all the sources. But Mr* Gard's documentation is extensive and impressive*

Robert W. Oliver

EQUATORIAL GUINEA: MACHINATIONS IN FOUNDING A NATIONAL BANK

Robert C. Card

Francisco Paesa Sanchez de Caballer was born in Madrid on February 28, 1936. He eventually married a Frenchwoman and settled down in a small tract home at 177 Badalone, on the outskirts of Madrid. In the early months of 1968, Paesa made plans to establish a Bank of the South in Equatorial Guinea, even though he had no capital of his own. His sole asset was his friend Lorenzo Agudo Mendea, who was at the time the Director of the Construction Loan Bank in Madrid.

According to the new director of the Construction Bank, Antonio Diaz de Celada, Agudo was fired in April, 1968, because of the role he played in trying to found the Bank of the South with Paesa. Celada described Agudo as a rogue who, because of his many run-ins with the law, "was known in thirty-two judicatures in Madrid. " Celada, who also knew Paesa personally, described him as a man "more naive than smart, " who "knew nothing about banking. As a note of interest, the President of the Construction Loan Bank was Nicolas Franco Bahamonde, Generalissimo Franco's brother. Because of his position with the bank. Nicolas read all the information gathered about Paesa's and Agudo’s efforts to found the Bank of the South.

At the time he met Agudo, Paesa was passing himself off as an agronomist, though he had neither completed the requisite studies nor passed the examination necessary to receive a license. Paesa and Agudo became good friends even though the latter quickly learned that the former was a fake. Agudo sympathized with Paesa because he himself had often posed in the past as something he was not in order to gain certain rewards and objectives. Agudo even helped Paesa along by making him business cards that introduced him as a board member of the Construction Loan Bank. Technically, in order to become a board member of the Construction Loan Bank, one had to

FERNANDO PO (MACIAS NGUEMA BIYOGO)

0 BASUPU

,0 BALOERI DE

A' CRISTO REX

BASUALA

BASAKATO DEL ESTE

BASAKATO DEL OESTE

SAN CARLOS [LUBA)

CONCEPCION (RIABA)

SANTA ISABEL

(MALABO) SIPOPO

ANNOBON (PAGALU) AN ANTONIO

LOCATION ON THE WEST COAST OF AFRICA

make a large contribution to the bank. Paesa never made such a Contribution. In fact, he never even paid back the 70, 000-peseta loan that Agudo had procured for him.

Paesa, realizing that he and Agudo were two of a kind, took his idea about founding the bank of the South to Agudo, who agreed to become a partner. In his capacity as Director of the Construction Loan Bank, Agudo made out a bank draft to Paesa for 30, 000, 000 pesetas. Agudo signed the draft and gave it to Paesa, who took it to the Spanish-American bank. There Paesa opened up an account in which the 30, 000, 000 pesetas were to be deposited by the Construction Loan Bank as soon as the Spanish government chartered the Bank of the South.

Paesa then tried to interest Vicente Lalmolda into putting up a part of the capital for the Bank of the South. Lalmolda was a Frenchman who had married the daughter of the man that had conducted the 1962 political campaign of Aymar Achilla-Fould for Assembly Representative of the French province of Gironde.

Through this marital relationship, Lalmolda had become a friend of Achilla -Fould S s brother, who lived in Tarbes, France. Knowing the Achilla-Fould family had definite benefits because the family was very rich and very friendly with the Rothschild family.

The multimillionaire Aymar Achiile-Fould headed a powerful financial group formed by SEPCOEUR^ (general finance and commerce), SOCIMEG (owner of 3, 500 apartments), FXNACOR^ (general finance), SOCOMX^ (owner of twenty-two oil tankers), Chateau Beshabells (finance and marketing of wines), and the Nigeria Marimer Trading Co. (involved in commerce and transportation along the Niger river). The group had interests in thirty countries, including the Ivory Coast, Nigeria, and the Cameroons. In 1962, Achiile-Fould started his political career by winning the election for Assembly Representative of Gironde. He ran as a member of the small Progrbs et Dbmocratie Moderne party, previously headed by Jacques Duhamel, former Minister of Agriculture.

Soon after Lalmolda married, he moved to Madrid. After spending some time there, he contacted Achiile-Fould ! s brother in Tarbes and requested him to ask Aymar if Aymar's financial group would be interested in doing business in Spain. Lalmolda claimed he could obtain favorable contracts from the Spanish government for the group because he had acquired good connections in the Spanish administration. Achiile-Fould’s brother passed the

word along to Aymar, who responded that he would be interested if any reasonable offers were proposed. ^

An informal arrangement was instituted between Lalmolda and Aymar Achille-Fould’s group. If the group accepted a deal propagated by Lalmolda, then Lalmolda would earn a commission; but he would not receive a salary as the informal agent of the group in Spain. The group was mainly interested in obtaining purchase orders for its concrete products, especially its cheaply produced concrete piping appropriate for irrigation systems. The group would not mind supplying Spain with concrete piping for irrigation projects in Andalusia, for example. Until Paesa contacted him, Lalmolda had proposed only one deal to the group. He had asked the group if it would be interested in signing a contract for the construction of 500 miles of highway. The group had turned down the proposal due to the political implications inherent in arranging a long-term loan for the Spanish government.

When Paesa approached Lalmolda about the Bank of the South, Paesa introduced himself as a board member of the Construction Loan Bank and said he was worth 100, 000, 000 pesetas. ^ To prove his net worth, Paesa displayed a report of his assets that he himself had written. Lalmolda was satisfied with Paesa’s proof of solvency and consequently expressed an interest in participating in the bank. Together they devised a scheme. First they would constitute an all-purpose finance company and then they would use it to finance the bank. Their initial step was to draft an outline of the constitution for their proposed finance company. In the outline, the company was named PROFINANCO and was capitalized at five million pesetas, The capital would not be disbursed until the legal constitution of PROFINANCO took place. The corporate object of PROFINANCO was three-fold:

"(1) short-term financing of the importation and exportation of equipment, (2) promotion and financing of immobile operations, and (3) financing of short-term loans. ”9

Shortly thereafter, Lalmolda brought his friends Pablo Metternich (the Prince of Metternich) and Madame Comtesse Maria Borkowska into the new company, while Paesa brought in his brother-in-law,

Alfonso Garcia Jimenez, and his friend Lorenzo Agudo, Before PROFINANCO's constitution could be notarized and registered in the General Register of Companies, the Bank of the South deal fell through. The Spanish government refused to charter the bank because of the bad reports it had received about Paesa and Agudo,

PRGFlNANCO's status was allowed to drift for several months until near the end of the summer of 1968, when Paesa consulted Mariano Robies as to ways of salvaging something from the ill-fated bank deal. Paesa told Robies that he used to work for the Rothschilds and ..now served as the President of PROFINANCO, one of the companies in Achille-Fould’s group. Paesa also mentioned that his wife was Achille-Fouid*s daughter. Robles was impressed.

According to Trevijano, "When [Paesa] consulted the lawyer Mariano Robles about this affair, he heard Mariano Robles talking over the telephone to a Mr. Ferrer in Barcelona, who wanted Robles to put him in contact with you [referring to Macias, President of Equatorial Guinea and his close associates] in order to discuss the establishment of a bank in Equatorial Guinea backed by Catalan capital. Upon overhearing the conversation, Paesa tells Robles that he would be interested in a bank in Guinea. Then Mariano Robles puts him in contact with Armijo and Novais. n 10

As revealed in an earlier chapter, Mariano Robles was the Spanish representative for several domestic and foreign firms that were interested in doing business in Guinea. Jose Ramon Ferrer Bergua Ruete was a board member of SACOMEX,^ one of the companies Robles represented. This might have been the same Ferrer with whom Robles talked over the phone while he was in the presence of Paesa.

Robles introduced Paesa to Armijo and Novais. Paesa repeated the same story about how he had worked for the Rothschilds, had married an Achille-Fould, and now acted as president of PROFINANCO. Just as Robles had been, Novais and Armijo were impressed and taken in by this story, all of which was false, Paesa’s wife was not the daughter of Achille-Fould, ^ nor had Paesa ever worked for the Rothschilds. Paesa's claim of being the president of PROFINANCO was also technically false, since the company was still just an idea on paper. It had not been duly constituted.

As evidence to back up his claims, Paesa gave Armijo and Novais copies of what was supposed to be a bank report on PROFINANCO. The report read:

PROFINANCO CO.

San Bernardo, 97-Lower

Madrid

ANTECEDENTS

It is one of the firms that form a French financial group composed of: SEPCOEUR at 31 Lisbonne Street, Paris, concerned with finance and commerce in general; SOCIMEG,

4 Septembre Street, Tarbes, France, owner of 3, 500 apartments; SOCOMI, 31 Lisbonne Street, Paris, owner of 22 oil tankers rented to Shell Co, ; FINACOR, 352 St, Honor^ Street, Paris, financier of Parisian group; CHATEAU BESHABELLS, in Bordeaux, France, concerned with finance and marketing of wines in general; NIGERIA MA RIMER TRADING CO. at 31 Lisbonne Street, Paris, concerned with commerce and general transport; and PROFINANCO CO. at 97 San Bernardo Street, Madrid, concerned with finance and commerce in general,

PROFINANCO CO.

Until it joined this group, PROFINANCO was a private business under the management of Mr. Francisco Paesa Sanchez de Caballer, It was constituted in the month of August, 1968, as a company in Madrid by means of the appropriate document, which fixed its headquarters at said address. In the near future, it may move to 75 Velazquez Street, where it has acquired office space. Its board of directors is composed of the following men:

President: Mr. Francisco Paesa Sanchez de Caballer

Vice President: Mr, Alfonso Garcia Jimenez

Board Members: Prince Pablo Meternich, Mr. Achille-Fould

in representation of the financial group in Paris, and Vicente Lalmolda in representation of the other French financial group.

CORPORATE OBJECT

The corporate object of PROFINANCO is to finance any kind of commercial operation, importation, exportation, and commerce in general. PROFINANCO CO. is the firm that represents the group in Spain with respect to all kinds of operations and has offices of control in said [Spain], with a branch office in Zaragoza.

The group also has branch offices in 30 countries:

Hong Kong, Beirut, Formosa, Seoul, Bangkok, Singapore,

South Vietnam, Indonesia, Philippines, Pakistan, Melbourne,

India, Saudi Arabia, Kuwait, Tunis, Cartado, Zambia, Ivory Coast, Cameroons, Nigeria, and others.

PROFINANCO has teamed up with the Huarte Company of this capital and the Insurance Indemnity Consortium to construct 3, 500 separate dwellings in the Cameroons.

CAPITALIZATION

PROFINANCO has been capitalized at 5, 000, 000 pesetas, totally subscribed and disbursed, its real investments being much greater. It conducts its mercantile operations exclusively through the Spanish-American Bank, the bank that has granted it an extendible credit of 3, 000, 000 dollars for the carrying out of its international operations.

The general investments of the group total an estimated 10, 000, 000 dollars. (Note: FINACOR also previously made investments with foreign capital in Spain through the Foreign Bank of Spain, the Spanish-American Bank, and the Stock Exchange. )

CREDIT RATING

Because of its recent creation as a company, nothing is known about this firm that would give it a bad reputation.

Given its solvency, it should be dealt with in accordance with the foregoing data. ^

Novais and Armijo did not know that the foregoing report had been written by Paesa himself. Practically all the information about PROFINANCO in the report was false.

The address of San Bernardo 97-Lower, appearing at the top of the bank report, was where Paesa said PROFINANCO ! s offices were located. Before he had concocted the fraudulent report, he had rented an office at that address and registered it under the nonexistent PROFINANCO. The porter of the building at that address remembered Paesa and PROFINANCO. He recalled that only two men ever used the office (probably the other man was Alfonso Garcia Jimenez). ^

The existence of this office had a single significance. If Novais,

Armijo, Robies or anyone else inquired whether a company named PROFINANCO had offices at that address, he would be told that it had indeed. Paesa rented the office for four or five months and then suddenly moved out without leaving a forwarding address. Paesa told the porter that it was necessary to leave because there was some

argument as to who owned the office.

At the time the bank report was written, PROF1NANCO was not a member of Achille-Fould’s financial group. In fact, Lalmolda had not even approached Achille-Fould about PROFINANCO, He was going to but did not because the Spanish government refused to charter the Bank of the South. Moreover, PROFINANCO had not been constituted in August, 1968, as the fraudulent report purported. In order to be legally constituted, it would have had to register with the General Register of Companies, which it had not done,Nor had PROFINANCO acquired office space at 75 Velazquez Street, ^

In the bank report, Paesa referred to Vicente Lalmolda as a representative for a French financial group distinct from Achille- Fould's, In this manner, La.ima.lda was pushed into the background so that it would never be necessary for Armijo, Novais, or Robles to meet him. Indeed, they, were never allowed to meet him. If they had been introduced to Lalmolda, Paesa's story about his marriage to Achille-Fould ! s daughter would have been exposed as false,^‘

PROFINANCO did not have a branch office in Zaragoza. It had never made any agreement with Huarte Company and the Insurance Indemnity Consortium, It did not have a capital of 5, 000, 000 pesetas, and it did not have a credit of 3, 000, 000 dollars with the Spanish- American Bank.

With his fraudulent stories and bank report, Paesa sold Armijo and Novais on the idea of establishing a bank backed by PROFINANCO in Equatorial Guinea, As Robles heard more about the idea, he too wanted to participate. Armijo, Novais, and Robles promised Paesa that they would exploit their influence with the Guinean government in order to gain a charter for the bank as soon as Paesa got confirmation from Aymar Achille-Fould that the French group would supply the capital for the venture.

Next Paesa visited Vicente Lalmolda and proposed that they should constitute PROFINANCO legally, register it with the General Register of Companies, and use it to back a private bank in Equatorial Guinea. Lalmolda was fascinated with the idea, but, before discussing things further, he wanted proof from Paesa that Paesa could finance his end of the venture. As a form of proof and guaranty, Paesa showed Lalmolda the bank draft of 30, 000, 000 pesetas signed by Lorenzo Agudo. Of course, the draft was utterly worthless because the Spanish government had not chartered the

Bank of the South. Lalmolda, however, did not check out the status of the draft, accepted it at face value, and was satisfied that Paesa could put up his share of the capital. In his conversations with Lalmolda, Paesa never mentioned anything about the participation of Robles,

Novais, or Armijo.

Francisco Paesa and Vicente Lalmolda flew to Paris on October 20, 1968 in the hope of gaining Achille-Fould’s backing for PROFINANCO and the bank. Aymar Achille-Fould offered his backing for PROFINANCO as soon as PROFINANCO was registered as a company and as soon as Paesa deposited the five million pesetas in PROFINANCO’s account that he had promised to deposit in order to guarantee the solvency of the new company. Achille-Fould promised to extend PROFINANCO two or three million dollars in credit when these two conditions were fulfilled. The credit would be renewable in two or three years, provided Achille-Fould was satisfied with PROFINANCQ's performance.

Naturally, Achille-Fould wanted to know about the other partners in PROFINANCO. Lalmolda gave him a list of their names and any positions they held in other companies. Achille-Fould was pleased to hear that the Director of the Construction Loan Bank was involved in PROFINANCO. He told Lalmolda that he would like to expLoit Agudo’s connections with the Construction Loan Bank. Achille-Fould requested Lalmolda to try to negotiate a contract between SOCIMEG and the Construction Loan Bank for the construction of homes in Spain. Of course, Lalmolda would not be successful because Lorenzo Agudo had been fired from his position with the Construction Loan Bank six months earlier. Lalmolda did not know that Agudo had been fired because Agudo was still posing as the bank's director. It seems incredible that Lalmolda would not have investigated Agudo more thoroughly, but he did not.

Though enthusiastic about PROFINANCO and building homes in Spain, Achille-Fould treated the plan of a private bank in Equatorial Guinea with skepticism. He did not want any part of it unless Lalmolda made his vague generalizations more specific. He told Lalmolda to put the plan on paper so that its potentialities could be evaluated realistically. '^ Until that was done, Achille-Fould refused to make a definitive decision. As it later turned out, he never backed the bank or PROFINANCO.

Paesa did not have 5, 000, 000 pesetas to deposit in PROFINANCO 1 s account. This meant that he could not meet one

of Achilie-Fould's conditions and that Achilie-Fould, therefore, would not back PROFINANCO. Fully cognizant of this, Paesa returned to Madrid and fold Novais, Armijo, and Robles that the deal was settled -- Achilie-Fould would back a private bank in Guinea through PROFINANCO.

The next thing to settle was the form and extent of No vats', Armijo's, and Robles' participation in the bank. They and Paesa decided to form their own finance company, which would be backed by PROFINANCO. This new company and PROFINANCO would found the bank as a joint venture. On October 24, Paesa, Novais, Armijo, and Robles signed a contract that committed them to the future establishment of their finance company. The contract read:

In Madrid, on October 24, .1968, Mr. Francisco Paesa Sanchez de Caballer, Mr. Mariano Robles Romero-Robledo,

Mr. Francisco Gonzalez-Armijo Borralo, and Mr. Jose Antonio Novais Tome, all of whom are of legal age and reside in this capital, recognizing one another’s capacity to enter into a legal, binding contract,

AGREE

First. To constitute a Finance Company for the purposes of promoting their activities in Equatorial Guinea and whose name, capital, and headquarters will be stipulated at the proper moment.

Second, That the activities of this Company will be fundamentally the promotion and realization of industrial projects, public works, state projects and, in general, all activities that are normally carried out by a finance company.

Third. To reserve for the Guinean people and the Guinean government a share in all the companies that are promoted.

The percentage of the share will be determined in each case by the Finance Company and the Guinean government.

Fourth. That the PROFINANCO Co. , with headquarters in Madrid and belonging to the Achilie-Fould group of companies, will financially back this Finance Company.

Fifth. To raise capital for the Government of Equatorial Guinea and private enterprises established in the country.

Such capital will not have political overtones.

Sixth. That this contract will be notarized at the proper moment.

Signed by the parties listed at the. beginning of this contract, in the place and date mentioned.

Signatures: Mariano Robles Robero-Robledo, Jose Antonio Novais Tome, Francisco Gonzales-Armijo

19

Borrallo, and Francisco Paesa Sanchez de Caballer.

Attempts to Do Business in Guinea

A few days after this contract was signed, Armijo and Paesa flew to Guinea to solicit a charter for a private bank from Macias.

Progress of Paesa's

In Equatorial Guinea during the early part of November, 1968, Paesa and Armijo were busy trying to convince Macias to give them a charter for a bank. Pedro Econg referred to their activities in a letter he wrote to Trevijano on November 12:

Among the economic groups [referring to several capitalist groups that had recently approached the Guinean government with economic proposals] is our mutual friend Armijo, who has spent more than a week with us since he arrived from Douala and Paris. He is accompanied by the director [Paesa] of a company [PROFINANCO] that says it has n seventy-five million dollars to invest in Guinean industry and the creation of an agricultural bank” etc. , etc. They were even received by the President, who told them that Guinea had lived approximately two centuries with promises and controversy and that the moment of Guinean reality [the moment of action] had arrived. He asked them to put into writing everything they planned to do. The director left for Madrid but promised to return in the near future.

While in Guinea, Armijo told Paesa about his dreams of making Santa Isabel or Bata into a huge free port. The idea infatuated Paesa, who, upon returning to Madrid, talked it over with Novais. Novais said he knew just the man who could put their ideas on paper. That man was Charles Delvoye, a Frenchman.

Charles Delvoye was a retired colonel in the French air force.

He had served in Madrid as the French embassy’s military attach^ from 1963 to 1966, He met Novais in 1963. ^ After Delvoye left the embassy in 1966, he was grabbed up by a French firm named SODETEG (Soci6t6 d’Etudes Techniques et d’Entreprises G€n6rales).

SODETEG was a legitimate, highly successful organization, which

offered consultative services to many industries. It had a capital of 10, 000, 000 French francs and employed .1, 700 people. In the past, it had been involved in many French defense contracts,

(especially relating to the Mirage jet), in NATO defense contracts, in nuclear experiments in the Sahara desert, and even in aspects of the formulation of the Spanish government's Plan of Development. In Spain, SODETEG rented an office at 97 San Bernardo, Madrid, from the last part of 1967 to October i, 1969. At first, Delvoye was the only member of its staff. However, by October, 1969, the staff had increased to ten or twelve people. This forced SODETEG to move to another location, ^2

The reason why Novais immediately thought of Charles Delvoye when Paesa brought up the subject of port facilities was that Novais had recently encountered Delvoye accidently. Prior to this encounter, Novais and Delvoye had not seen each other for years. In keeping an appointment with Paesa at PROFINANCO 1 s office, Novais was strolling through the halls of the building at 97 San Bernardo when he met Delvoye. Naturally, they told one another what they had been doing in the last few years, Delvoye gave Novais his business card and told him to look him up if he ever needed any consultation on engineering or related technical matters. That was exactly what Novais did.

No vais asked Delvoye to draw up some plans for a free port in Bata. Delvoye complied, and ordered his staff to make some preliminary drawings. ^ Novais gave these drawings to Paesa, who took them to Guinea in mid-November. Paesa also took a set of plans for an insurance agency that was to be affiliated with PROFINANCQ's bank.

The insurance agency was Robles’ idea.

Macias was not enthusiastic about the private bank, the free port, or the insurance agency. He told Paesa that a national bank capable of issuing money was what he really wanted. Articles XI and XII of the secret Span!sh-Guinean Covenant expressly forbade the establishment of any national bank without the authorization of the Spanish government. N evertheless, Macias encouraged Paesa to give up his plans for a private bank and to make new ones for a national bank. Paesa, who did not care whether he founded a national bank or a private one as long as there was still a chance of making money, eagerly changed his plans to conform to Macias’ wishes, Armijo and Paesa returned to Madrid with a written authorization from Macias that empowered them to formulate plans for establishing a national bank.

In Madrid, Paesa and Armijo met with Novais and Robles to constitute a finance company in compliance with the contract they had signed on October 24, 1968. They drew up the constitution of the Finance Company of Equatorial Guinea (FINGUINEA) and had it notarized. ^ According to Trevijano, Paesa subscribed to fifty-one per cent of the shares, "Armijo twenty-nine per cent, Novais ten per cent, and Mariano Robles ten per cent".

After FINGUINEA was constituted, Paesa went to see Vicente Lalmolda. He showed Latino Ida Macias' written authorization concerning a national bank and tried to get Lalmolda to go along with the change in plans. Lalmolda, however, did not want any part of a bank that would issue money, and tried to convince Paesa to drop the idea. Lalmolda feared that a bank of issuance established in defiance of the secret protocol agreements would incite the Spanish government to retaliate against PROFINANCO. Lalmolda had only wanted to start a private commercial bank.

A few weeks before, on November 12, Lalmolda had received a memorandum from Achille-Fould's Economic Representative, Jean Simone, that cast considerable doubt on Paesa's reputation and solvency. The memo affirmed that Achi.lle-Fould was still waiting for Paesa to deposit 5, 000, 000 pesetas in PROFINANCO's account and described Paesa's famous 30, 000, 000-peseta bank draft as a mere piece of paper contingent on the signature of Lorenzo Agudo in his capacity as Director of the Construction Loan Bank. ^ Since Agudo had ceased to hold that office, continued the memo, the paper was now absolutely worthless. According to Achille-Fould's sources,

Agudo owed the Construction Loan Bank in excess of 1, 000, 000 pesetas. Therefore, the bank was not about to make good on Agudo ! s bank draft to Paesa. The memo also stated that there existed no evidence whatsoever to the effect that Paesa was worth 100, 000, 000 pesetas. In other words, the memo implied that Paesa was a charlatan. Because of the memo and of Paesa's insistence on establishing a bank of issuance, Lalmolda saw no other alternative than to dissociate himself from Paesa and withdraw from PROFINANCO. Lalmolda conveyed his decision to Metternicb and Borkowska, who pulled out of PROFINANCO too, leaving Paesa in charge of a company that had as its sole asset a ream or two of stationery with the company letterhead.

Paesa did not fool Robles, Novais, and Armijo for long about the decisive loss of Achille-Fould's backing. They soon found out about it and realized what sort of game Paesa was playing. Seeing that

he was like them--simply an adventurous but insolvent man wanting to get rich quick by establishing a bank in Guinea--did not end their dreams. They felt that Macias’ written authorization for a national bank of issuance was worth something, even though they themselves did not have the financial means at the present time to use it.

In order to explain the loss of Achiile-Fould's backing to Macias, Novais concocted a false, exotic story. He told Macias that Achiile- Fould used the Nigeria Marimer Trading Company as a front to sell arms to Biafra. ^ After discovering this, Novais supposedly convinced Paesa to refuse the financial backing of his father-in-law^ on the grounds that it would detrimentally affect the diplomatic relations between Nigeria and Equatorial Guinea. Macias swallowed the story.

The story also gained credence in some circles of the Spanish government. As a case in point, Fernando Moran Lopez, Assistant Director General of African Affairs, believed it. He even assured me in our interview of December 4, 1969, that Aymar Achiile-Fould was the president of a pro-Biafran society.

Far from abetting the Biafran cause, Aymar Achille -Fould was destined to hurt it. ^ In December, 1968, he headed a four-man private committee formed to investigate the charges of genocide alleged against the Federal Government of Nigeria. In addition to Achiile-Fould, the following deputies of the French National Assembly composed the committee: Maurice Brugnon and Andre

Saint Paul, both from the opposition, and Jean Louis Massoubre of the UDR.

Achiile-Fould communicated to the Nigerian Ambassador in Paris his intention to take the committee through the rebel zone and the federal zone of Nigeria. The ambassador fully endorsed the plan that the committee should visit both areas and offered to help the committee make the necessary arrangements in the federal zone. In the end, the ambassador arranged all the details of the committee's itinerary and managed to get the Nigerian federal government to pay all the committee's expenses.

When Achile-Fould attempted to arrange the part of the trip that would take the committee through the rebel zone, he encountered difficulties with the Biafran government, which refused to allow the committee to enter Biafra. Apparently the refusal hinged on the insistence of the committee to travel through the federal zone. The

Biafran government had already agreed to let another committee of deputies from the French National Assembly visit. Biafra. But one of the conditions of that agreement was that the committee would visit only Biafra.

Achille-Fould's committee officially concluded at the end of its investigation that the word genocide was an exaggeration and was improperly applied. In the name of the committee, Achille-Fould released a statement to the press. It was published in part in Le Monde on February 13, 19&9. At one point the statement read:

. . in the name of our delegation . . . we have not gotten the impression of genocide anywhere [in the federal zone], n Achille - Fould reaffirmed this conclusion for Figaro and Combat,

If Achille-Fould had been selling arms to Colonel Ojukwu, he certainly would not have encountered any difficulty in getting into Biafra. Furthermore, instead of arriving at the aforestated conclusion, he would probably have arrived at the opposite conclusion in order to foster sympathy for the Biafran cause.

The scandals concerning French participation in the Biafran war were probably more responsible than anything else in making Macias believe Novais* story about Achille-Fould. Several French magazines had implied that Mr, Foccart, the French Secretary General in charge of African and Malagasy Affairs, was running guns along a route from Paris to Lisbon to Sao TomA to Enugu. Furthermore, the story that the revolutionary leader Ojukwu and the House of Rothschild had signed an agreement that stipulated that the Rothschilds would give 6, 000, 000 pounds sterling to the Biafran government in exchange for the exclusive rights of exploitation and extraction of columbite ore, uranium, coal, tin concentrates, natural oil, and gold ore in the territorial jurisdiction of the Republic of Biafra for a period of ten years had also gained widespread credence. ^ The existence of this agreement had made many people believe that De Gaulle and Pompidou had come out in favor of Biafra in order to protect the interests of the Rothschilds in Biafra. This was credible when one took into account that De Gaulle's and Pompidou's personal fortunes were taken care of by the Bank of Rothschild. Others believed that De Gaulle had helped to promote the war because it brought in large amounts of revenue from arms sales. The beleagured French treasury needed every franc it could get. Given the fact that France was a major source of pro-Biafran propaganda, and considering the environment of suspicion that hovered over Biafra’s relationship

with France, it was no wonder that Macias accepted at face value Novais 1 explanation about the loss of Achilie-Fould’s backing,

Paesa's Search for Financial Backers

After Lalmolda and others had withdrawn from PROFINANCO,

Paesa found himself in a jam. He needed financial backing to make Macias’ authorization of a national bank worth something, and he needed money to pay his expenses while he searched for backers,

A ccording to Trevijano, what Paesa and Armijo did was to "look up an acquaintance of Paesa, a man from Bilbao named Juan Gomez Alvarez, to ask him for money in exchange for whatever he wanted in Guinea because Armijo ’psychologically controls Macias and is the real powerholder. ' The speech that Armijo made for Macias to deliver on the day of independence is the conclusive proof that sways Mr, Gomez Alvarez, Mr, Gomez Alvarez gives them two hundred fifty thousand pesetas (he has given them almost one million seven hundred thousand up to now); and, with this money, instead of going directly to Guinea, Armijo and Paesa go to Paris so that (1) Paesa can offer a deal to the French Rothschilds and (2) so that Armijo, for your [Macias and his ministers'] benefit, can pretend to be involved with powerful international groups, "32

Armijo and Paesa did go to Paris to look for French backing.

That much is certain, Armijo was registered at the Meurice Hotel at 228 Rue de Rivoli, Paris .1, from December 9 to 11, 1968, It is not certain but probable that Paesa approached the Rothschilds because he believed that they were deeply involved in Biafra and therefore would jump at the chance to control the national bank of Equatorial Guinea, the country from which mercy flights were being made Enugu, Moreover, controlling the national bank of Equatorial Guinea would aid the Rothschilds in acquiring all the subterranean oil rights between Fernando Po and Port Harcourt. The deal must have looked inviting to the Rothschilds, In spite of this they turned it down, probably on account of warnings about Paesa's background given them by their personal friend Aymar Achilie-Fould,

From Paris, Paesa moved on to Geneva, where he registered at the Hotel de la Paix. He looked for backers but did not find them. However, he and his partners had to make others believe that he did.

So they spread the story that Paesa had obtained the backing of a group of international bankers, including several Swiss ones.

Paesa and his partners kept up this subterfuge for almost one

entire year. Novais, for example, was still propagating this story when I spoke with him on July 2, 1969. He told me that when Paesa returned to Madrid from Switzerland he was accompanied by "an important French banker named Mr. Richi, a Swiss banker, three Englishmen, and the Prince of Metternich. Novais assured me that Paesa and his backers ’’arrived at an agreement and the bankers went to Santa Isabel, where they set up the Bank of Equatorial Guinea as a private bank, owned 25% by the Guinean government, 10% by the finance company formed by Novais, Armijo, Robles, and Paesa, and 65% by the international bankers. " Novais* story was a downright lie. Suffice it to say now that Metternich had severed all relations with Paesa at about the same time Lalmolda had, and that Paesa had not given up the idea of establishing a national bank of issuance.

Despite its blatant falsity, the story about the backing of international financiers and especially Swiss bankers gained acceptance in Guinea and in several key circles in Spain, including the Bureau of National Security. Novais, Armijo, Robles, and Paesa did not let anyone know the truth--not even a fellow collaborator like Caballero, who firmly believed that "Paesa had found backing in the Union of Swiss Banking and therefore had been able to open a branch office of the Bank of Guinea in Geneva and begin operations. "34 As a point of interest, it should be noted that Caballero believed also that Paesa’s wife was a daughter of Achille-Fould s and that it had been Novais and Armijo who rejected Achille-Fould 1 s backing when they had discovered that he ran guns to Biafra.

In Geneva, Paesa had indeed opened what was supposed to be a branch of the Bank of Equatorial Guinea before he returned to Madrid. The branch served as a front for something that did not exist. In other words, it served the same purpose as had the office of PROFINANCO at 97 San Bernardo Street in Madrid. The Geneva branch served its function well because its existence convinced Trevijano that Paesa had Swiss backing. In a confidential report, Trevijano wrote:

From what Trevijano wrote, it is obvious that he also believed some of the rumors about Paesa's connections with the Rothschilds and Achille-Fould. Trevijano’s mispeiling of Achille-Fould indicates, however, that he had done little research to verify the rumors and had accepted them at face value. But he was skeptical about the truth of one story that Armijo, Novais, and Paesa were spreading. Trevijano related that story as follows: "What Armijo, Novais, and Paesa say

in Madrid, Bilbao, and Paris in order to promote their swindle is that Macias personally and secretly has a five per cent interest [in the bank] that figures under the name of Armijo and a ten per cent interest that the foreign group will deposit in the Bank of Bonn in an account held by Macias’ wife. ”36

This rumor and the one about Swiss bankers caused much concern in the Spanish government because the Spanish government believed them, as I will demonstrate with the examples that follow. The file on Paesa in the Spanish Bureau of National Security read: ", . .

Francisco Gonzalez Armijo and the mentioned Francisco Paesa had associated with each other to found in Guinea a bank backed by Swiss capital and denominated 'Bank of Equatorial Guinea

”37 Several

officials in the Spanish Ministry of Foreign Affairs told me that they were certain that PROFINANCO was backed by Swiss capital and that Macias and the Guinean Angel Masie had shares in Paesa's bank.

Other officials in other ministries told me the same thing. I only encountered one Spanish official who suspected that Paesa did not have the Swiss backing he claimed he had. That official was Fernando Rodriguez Lopez, the only Spaniard that possessed any first-hand knowledge about the bank. Lopez was also a good friend of Masie and therefore was in a good position to comment on the rumor concerning Macias’ and Masie's participation in the bank. On January 15, 1970, Lopez told me: "It would not surprise me if Masie personally had an

interest in the bank. Nevertheless, I never saw any document [relating to the constitution of the bank] that bore the signature of Macias or Masie. "

In effect practically all the rumors floating about indicated that Paesa had the necessary financial support--either French, English, or Swiss--to open his bank. The idea of a national bank backed by foreign capital scared the Spanish government. Such a bank would cause detrimental repercussions with respect to the Spanish peseta, would greatly complicate relations with Guinea, and would decrease Spanish influence in the area to a bare minimum. As a result of this prevailing fear, the Director General of Security received orders

from his superiors to spy on Novais, Armijo, Paesa, and Caballero and to obstruct their lines of communication with Guinea.

In Guinea, Macias took advantage of the Spanish government’s fears. In conferences with the Spanish ambassador, he threatened to give Paesa permission to open the bank if the Spanish government did not send him 426 million pesetas soon. In other words, Macias thought that he had discovered Spain’s Achilles' heel. On the other hand, if Spain did not yield to his threats, he was perfectly willing to allow the bank to open because he believed that it was viable and that it really would make Guinea independent of Spain.

In the meantime, acting in the name of the Spanish government, Fernando Moran Lopez, the Spanish Assistant Director of African Affairs, tried to convince Macias to enter into a permanent monetary union with Spain similar to the one functioning between the former French-African colonies and France. The monetary system proposed was almost identical to the one advocated in the Ministry of Finance’s report to the 1967 Interministerial Commission on Guinea. Guinea was still using the Spanish peseta as its currency in compliance with Article XI of the Spanish-Guinean Covenant.

In December, 1968, the Spanish Ministry of Finance sent Mr. Chancho and Mr. Maron from the Department of the Treasury and the Budget to Guinea. The object of their mission was to help the Guinean Minister of Finance formulate the Guinean national budget and convince him that there was no need of the 426 million pesetas demanded of Spain by Macias as part of the independence agreements. While these two Spaniards were in Guinea, they wrote a report for Macias analyzing the pros and cons of the three monetary systems described in the Spanish Ministry of Finance’s report to the 1967 Interministerial Commission. The report on the whole was very objective and realistic. Macias did not like the report because it made such a good case for a monetary union between Spain and Equatorial Guinea. Macias wanted a completely independent monetary system even though his country obviously could not in the near future earn the foreign exchange necessary for the viability of such a system.

During the first week of December, 1968, Armijo, Novais, and Paesa made plans to go to Guinea to negotiate the opening of their bank with Macias. Since they knew that the Bureau of National Security was keeping them under surveillance, they schemed to make it appear that they were going to Guinea for reasons unrelated to the bank. Macias cooperated with them. On December 10, he ordered his Chief of the

Civil House of the Presidency to telegraph Novais:

HIS EXCELLENCY PRESIDENT REPUBLIC TAKES PLEASURE INVITE YOU VISIT EQUATORIAL GUINEA REASON JOURNALISTIC REPORTS OF INTEREST STOP I BEG YOU COME HERE SOON AS POSSIBLE. 38

Following the telegram, Macias sent a letter to Novais, which read:

In my own behalf and that of my people, I want to express our gratitude to you for the help that you have given us in our struggle for independence. It is my desire and that of my Government that you be the first official guest of our country, I beg you to accept our invitation to visit us and to come as soon as possible to Equatorial Guinea, 3 ^

The telegram and the letter gave Novais a good pretext to go to Guinea, He took the December 16 flight to Santa Isabel, A week later, Armijo and Paesa showed up there,

Novais had gone to Guinea primarily to talk with Macias about the bank; but once he got there, he soon became involved in two other tasks, Macias wanted Novais (1) to help plan an international press campaign to bring pressure to bear on Spain, and (2) to negotiate an agreement with the Red Cross. The primary objective of the campaign was to convince the international community that the Guinean government could not function because the Spanish government had not given the aid that it had previously promised to give. If the campaign succeeded in its objective, Spain would certainly lose prestige in international circles, Novais reasoned that:

The Spanish government cannot afford the luxury of losing international prestige because such prestige is badly needed at the present time owing to:

  1. Spain s s negotiations with North America to resolve the problem of the [U, S, military] bases,
  2. Spain is a member of the Security Council of the UN and must give an example,
  3. The problem of Gibraltar.

The secondary objectives of the campaign were:

L To let the world know what Equatorial Guinea really is and what Equatorial Guinea has to offer.

  1. To demonstrate President Francisco Macias Nguema's capacity for statesmanship.
  2. To make international investors fully confident in the stability of Equatorial Guinea by virtue of the example of political maturity she is giving to the world. ^

The third "secondary objective" showed that Novais recognized the need for foreign investment. Macias was always hostile to it, but Novais convinced him that it was necessary.

: The second "secondary objective" was a part of Novais* and Armijo’s plan to flatter Macias so that he would be more responsive to their requests concerning the bank, the free port, and the insurance agency. They told Macias that he had a great predestined role set out for him in Africa. Novais made plans to project Macias as:

  1. The incarnation of the people that he governs and that has elected him by a huge margin against the wishes of the ex-colonial power and the pressure groups of the country [Guinea].
  2. President Macias is the only Spanish-speaking African statesman; therefore, he is the only Chief of State who can serve as the liaison between two great continents of the third world: Africa and America.
  3. President Macias can play the role of mediator perfectly in any international problem (especially African) because he has no interests outside his own country and because Equatorial Guinea is a small country without expansionist ambitions. ^

Novais realized that all this was so much malarky, but he conceived it for a specific reason. He tantalized Macias with prospects (b) and (c) and then told Macias that, if he wanted (b) and (c) to come true, he would have to be "independent, since the guarantee of economic independence is the only way of guaranteeing his political independence. "^3 In other words, Macias could never become an international arbitrator unless he was politically independent. To be politically independent, he would have to be economically independent, meaning that his country would have to be economically independent. For this to happen, his country would have to have its own national bank of is suance --the ultimate conclusion that Novais wanted Macias to reach.

Trevijano evaluated the situation correctly when he wrote that

Novais "has made Mm [Macias] believe that he is already the moral successor in Africa of the Emperor of Ethiopia. , , . "44 Trevijano realized that Novais was doing all this to foster a propitious environment for the bank. Not only did Trevijano fear that Novais would get permission to establish the bank, but he also feared that such talk of grandeur would "foment in Macias a tendency toward personal dictatorship and violation of the laws and the constitution, which would pla ce him in an irreversible process, "45

Whether or not Novais wanted to nudge Macias along the road to dictatorship is uncertain, but there is no doubt that Armijo wanted Macias to become a dictator. The more power Macias would take for himself, the more power Armijo would gain--provided, of course, he remained in good stead with Macias. In this way, Armijo would not have to worry about former allies that he had alienated, such as Bonifacio Ondo and Salome Jones; he would not have to worry about opposition from Trevijano's allies, such as Jose Nsue and Moises Mba; and he would not have to worry about the very strong anti-Macias faction led by Atanasio.

Since the day of his final split with Trevijano, Armijo had been constantly encouraging Macias to distrust Trevijano's Guinean allies.

He had concocted his own libelous rumors about Jose Nsue, Pedro Econg, and Moises Mba and had passed on other rumors that were already in circulation. Aware of Armijo's activities in this regard, Trevijano warned Jose Nsue:

What I think these three individuals [Paesa, Novais, and Armijo] are trying to do, perhaps unconsciously, by their efforts is to create in Macias a psychosis of fear and distrust regarding his ministers, especially you and Pedro Econg, making him believe, or at least suspect, that you are ready to betray him in collusion with Atanasio or the Spanish government.

Armijo himself, with whom I have talked on the telephone (because I have refused to receive him in person), has even said to me that Macias had commented to him, "I don't trust Jose, there are some strange things going on between him and Atanasio. n Armijo added that you and Pedro have fallen into disfavor with Macias and that Macias believes that you made the trip to Comillas in order to discuss ways of presenting the candidacy of Andres Moises [in the presidential elections] and taking votes away from Macias. In the face of my insults, Armijo answered that he knew that all this was a lie but that

you were to blame for it because you did not want to talk to him.

In his madness, he went so far as to tell me. that he, Armijo, had the power in Guinea and that he could "strike anyone down with lightning 1 '. He advised me to stop writing you so as not to alienate you from Macias. 46

Guinean Government's Reaction to Chartering Paesa's Bank

After returning to Madrid from Guinea in late December, 1968, Novais met with Mr. Cuenca, the Spanish Charg£ d'Affaires for Equatorial Guinea, in order to relay a message from Macias. Novais told Guenca that Macias would drastically alter his policy toward Spain at the end of fifteen days if the Spanish government did not offer Guinea agreements more appropriate than those it had offered so far. 47 On January 2, 1969, Novais repeated the warning to Mr. Benitez de Lugo, Juridical Advisor to Guinea appointed by the Spanish government, and, on succeeding days, to several other Spanish officials, including Fernando Moran Lopez.

By using Novais, Macias made sure his message got through to the top officials in the Spanish government. The Spanish government interpreted the message to mean that Macias would inaugurate the national bank if he did not get his way on the agreements. Had the Spanish government appeased Macias, he probably would have delayed the opening of the bank indefinitely. Novais did not realize this because he felt certain that Macias would charter and inaugurate the bank regardless of how the Spanish government responded to the message. Novais had simply not caught on that Macias was using him and the unchartered bank as much as he, Novais, was using Macias.

The first thing Armijo and Paesa did when they arrived in Guinea in late December was to take:^®

. . . their constitution of FINGUINEA to Mr. Eworo Oyono, who as the Minister of Justice was also the Supreme Notary of the Republic. They asked him whether he would object to notarizing the constitution of the Bank of Equatorial Guinea in his capacity as the Supreme Notary of Equatorial Guinea. Naturally, the minister did not object and he ordered a subordinate to come to write the affidavit that he himself would sign. The capital of the Bank of Equatorial Guinea was set at 210, 000, 000 pesetas, which was distributed in the following manner

63, 000, 000 Guinean government, 30% (At that time,

there was a surplus of 340 million pesetas ■ at the disposal of the Guinean Ministry of Finance because the Department of Finance had collected more than what it had spent that year, )

20, 000, 000 Paesa

12,000,000 Armijo

The document constituting the Bank of Equatorial Guinea looked good, but it was not worth much, for two reasons. First, neither FXNGXJINEA nor the company that backed it had ever been registered in the Mercantile Register of Madrid or Santa Isabel, Because of this, according to both Spanish and Guinean laws, neither company could begin operations. Second, neither Paesa, Armijo, Robles, nor Novais had enough money to disburse the share of FINGUINEA. This also meant that Paesa and Armijo could not disburse their own shares.

The financial limitations of Armijo, Robles, Paesa, and Novais would force them to follow one of two strategies

  1. They could wait for the Guinean government to disburse its share. The government though already hard-pressed for money, could divert 63, 000, 000 pesetas from the surplus funds in the Ministry of Finance to the bank. The bank could begin operations using only the 63,000,000 pesetas. Then Armijo, Paesa, Novais, and Robles could later disburse their shares by using their proportion of the profits

or by acquiring backing from French or Swiss groups. They probably believed that they could easily persuade financiers to back them if they could point to a functioning bank,

  1. They could wait for the Guinean government to disburse 63, 000, 000 pesetas. Then Armijo and Paesa could take the money, flee from Equatorial Guinea, and at a later date give Robles and Novais their shares, barring double-crosses of course.

Novais, Armijo, Robles, and Paesa probably opted for the first strategy and viewed the second strategy as a possible contingency in the event that the first one failed. There was one Spanish governmental department--the Bureau of National Security --that was sure that Armijo and Paesa intended to follow the second strategy from the beginning. The files on Paesa in that bureau contended that Armijo and Paesa's ’’intentions were to conduct a large-scale operation and

then leave for Switzerland with what they obtained through their tricks.

According to the constitution of the Bank of Equatorial Guinea, the bank would have the right to acquire and control foreign exchange, the right to issue a Guinean currency, and the right to constitute an affiliated national insurance agency. The board of directors was composed solely of Paesa as president and Armijo as a voting member. The Guinean government would select its representatives on the board later.

Paesa and Armijo submitted the constitution of the bank to President Macias, who appointed a subcommission to study it. The subcommission, presided over by Jose Nsue, was to make a report on the viability of the bank. The Minister of the Interior, Angel Masie, suggested that the subcommission consult Fernando Rodriguez Lopez on the matter. Lopez was the Technical Juridical Advisor to the Ministry of the Interior,

Observing Masie's suggestion, Jose Nsue gave Fernando Rodriguez Lopez three documents to study. They were (I) the notarized constitution of FINGUINEA, (2) the notarized constitution of the Bank of Equatorial Guinea, and (3) the plans for the location and the construction of the bank building,

Lopez studied the documents and came to the conclusion that the bank would be infeasible either as a private bank or as a national bank. On Saturday, December 28, at 10 p.m. , he attended a meeting of Agustin Daniel Grange, Angel Masie, Pedro Econg, Antonio Eworo, and Francisco Paesa in the Ministry of Public Works, Lopez submitted his conclusions and advised those attending that:

  1. The bank should be a private bank without the right to issue

money.

  1. Paesa and his associates should disburse their shares before

permission to open the bank is granted,

  1. The disbursement should be made in Swiss francs or another

strong currency.

Paesa complained that he could not possibly comply with Lopez’s third piece of advice because the laws of the Spanish Institute of Foreign Money forbade any Spanish citizen from taking foreign exchange out of Spain, Lopez rebutted that Paesa should have no trouble obtaining Swiss

francs if lie really had Swiss backers. From that point on, Paesa looked upon Lopez as the last obstacle blocking the opening of the Bank of Equatorial Guinea.

Lopez described what happened next’.

It seems that Paesa and Armijo told Macias that I gave copies of the notarized constitution of the bank to Ambassador Duran. Macias became convinced of this at the persuasion of Messrs. Armijo and Paesa and accused me of transmitting Guinean government secrets. He gave the order of my expulsion on December 30, 1968. Angel Masie pleaded with Macias to let me remain. On January 7, the day designated for my departure, the police came to see me to tell me that I could stay if I saw Macias.

I responded that I was not interested and I left.

Concerning the charge that he had given Duran a copy of the bank constitution, Lopez said, "This is a lie. I had not given it to Duran because he had not asked me to , . . and even if he had asked me to I could not have given it to him without the permission of my immediate superiors.

The episode with Lopez seems to indicate that Macias was ready to listen more to Paesa and Armijo than to one of his own ministers (Angel Masie). In actuality, Macias was beginning to ignore all his ministers to a great extent, indicating that he was progressively assuming the traits of a dictator. Armijo and Paesa might have been happy about this, but Macias' ministers certainly were not.

In view of Macias' attitude toward Lopez, the subcommission dared not stand in Paesa and Armijo's way. It was obvious to the subcommission members that Paesa and Armijo had considerable influence with Macias. So the subcommission returned a report that was favorable to the opening of the bank.

Macias then told Paesa and Armijo to start construction on the bank. He assured them that he would allow the bank to open once it was constructed.

Construction started in early January, 1969. After seeing the foundations of his bank laid, Paesa left for Europe to buy a vault and have it shipped to Santa Isabel, Armijo wrote Novais about these latest events and asked him to do a favor: "If Paesa is not in Madrid, try to contact him and tell him to send me the dimensions of the door

[of the vault] at least. The news excited Novais and Robles,

making them more certain than ever that the bank would soon be opened and they would be rich,

Trevijano's January Report

I have often quoted excerpts from a confidential report that Trevijano wrote for his friend, Jose Nsue, Minister of Education.

Since the report, dated January 15, 1969, was the major cause of a split between Trevijano and Macias, it will now be discussed in detail.

On December 22, 1968, Jose Nsue informed Trevijano by letter that n I have to tell you in advance that you are going to be appointed the lawyer representing our Government in Madrid after the negotiation of the agreements [of cooperation, aid etc. between Spain and Guinea], The President has told me that. This notice

led Trevijano to believe that he was in good standing with President Macias.

In his capacity as the chairman of the subcommission to study the feasibility of the Bank of Equatorial Guinea, Jose Nsue solicited the opinion of Trevijano concerning the bank and its founders in late December, Trevijano complied and prepared the aforementioned lengthy report during the first weeks of January for two reasons. First, he wanted to stop the bank from opening; and second, he felt that the preparation of such a report was his duty as the future lawyer for Guinean interests in Madrid. He asked Nsue to show the report to Macias in the hope that it would convince Macias to dissociate himself from Armijo, Novais, and Paesa and to deny the bank a charter.

Trevijano prefaced his report with a few comments concerning his progress in hiring teachers and advisors for Guinea and with his opinion about fusing all the Guinean political parties into one. His reference to the single-party idea was extremely significant.

In a mid-December Guinean Council of Ministers meeting, President Macias demanded the fusion of all political parties. Over the protests of his ministers, he formulated a bill that would require all parties to merge and that would make Guinea a single-party state. Apparently Macias' bill was not worded in legal language because Jose Nsue, on behalf of Macias, asked Trevijano to draft a one-party bill. That was why Trevijano referred to it in his report.

Trevijano was not against the idea of simple unification of the major parties as long as it did not mean outlawing other parties.

He was dead set against a de jure one-party state. ^ In his report, Trevijano said he had abstained from drafting the requested bill because he was not sure what was wanted. ", . . it [the bill] will be radically different depending on whether it deals with the creation of a single party or the simple fusion of the existing three parties.

He hoped that Macias did not intend "to violate the democratic right [of Guineans] to form other parties in the future in accordance with the constitution. "58 Unfortunately, Macias intended to do exactly that. He wanted to outlaw all other parties except the one he directed.

Macias was trying to employ the same tactic that Franco had employed with the National Movement so many years before. Some Spanish newspapers hailed Macias' new line because it demonstrated that Guinea was beginning to introduce the same enlightened measures as Spain had.

Trevijano endorsed the attitude of Macias that Equatorial Guinea should issue her own currency in order to eradicate her economic dependency on Spain, Trevijano believed that there were two ways of accomplishing this: . . that of creating a national currency backed

by reserves of gold, dollars, or pounds sterling acquired through the sale of the futures of cacao, and that of creating a national currency guaranteed by the World Bank. "59 jn his report, Trevijano continued to say that: "The first of these two solutions is the one I advised

Macias to adopt in the confidential report you handed over to him; the second solution of the World Bank is the one 1 intend to deal with in my trip to North America, provided Macias still thinks I should make it. Of course, the hypothesis of a Guinean currency backed by a private bank, Spanish or foreign, must be totally discarded because this solution is the most irresponsible and practical!y incompatible with the sovereignty of the State.

Trevijano was certain that Guinea could obtain enough foreign reserves to back a national bank by selling cacao on the international market, "I want to inform Macias of the fabulous price that cacao is getting on the free market at the London, New York, and Chicago exchanges. The Biafran war, which has destroyed the crops of Nigeria, the second producer in the world, and the floods in Ghana and Brazil, first and third world producers, have provoked a rise in cacao prices similar to that of 1954, more than double the normal market price. This means that the price that the Spanish Cacao

Syndicate pays you will be less than half of what you can obtain on the international market. This confirms that the solution or advice I gave the President was right. Today you can, using intelligence and agility, obtain foreign exchange and gold by selling your cacao on credit at the New York exchange, where I have already prepared the way [referring to his dealings with Bache & Co. , which was ready to sell the futures of Guinean cacao on the New York commodity market]. If this operation is well executed, negotiating beforehand with the Spanish government for freedom of commerce with regard to cacao, and given the figures that you have sent me respecting your production of cacao, I believe that this year the State of Guinea would be able to accumulate gold or foreign exchange reserves approximately equivalent to seven hundred million pesetas. With this reserve, your national bank could begin operations and could issue your own money, beginning the process of your economic emancipation.

Following these introductory remarks, Trevijano began to attack the bank, Paesa, Novais, and Armijo by name. According to Trevijano, Paesa, as "an agent of the lowest category for the Rothschild group in Paris", ^ had drawn the Rothschilds into the bank deal. Trevijano elaborated the dangers that could result from the involvement of the Rothschilds:

The House of Rothschild that is a partner in the Bank of Equatorial Guinea intends to dominate the Guinean government in order to protect and defend the immense fortune that it has tied up in the Biafran war. If it [the House of Rothschild] wins the war, there will be a fatal danger of Fernando Po's being separated from continental Guinea and being annexed by or drawn into a federation with Biafra. If they [Rothschilds] lose the war, they will need to control Guinea for its petroleum and strategic commercial position with respect to the Cameroons and Gabon, where they have huge investments, in order to compensate their enormous economic losses. Then the danger will come from the continent, especially Gabon. This group has had its eye on Guinea for a long time. "63

Pointing but the major arguments against the bank, Trevijano wrote:

In the second place, I am going to talk about the technical aspect of the constitution of the Bank of Equatorial Guinea. On the one hand, this constituion is illegal, since the provisional agreements signed with Spain obligate the Government

of Guinea not to adopt any financial measure or public concession without the previous agreement of the Spanish government,

Guinea is too small to permit itself to violate any kind of international agreement that it has signed. The consequences and the precedent may be very grave. Have you thought about what can happen if the Spanish government refuses to recognize the legality of this bank? Have you calculated the repercussion that this measure can have on the next negotiations for economic aid? Have you taken into account that this measure is incompatible with the spirit of the negotiations with Spain concerning the bilateral agreements? It seems good to me that you are exercising your sovereignty because you have attained your independence for that purpose. But, if you do not take into account all these questions, then what seems to you as an act of sovereignty may turn out to be nothing more than a dangerous venture for your people.

On the other hand, to authorize a private bank, which is going to concern itself with private, commercial operations, to use the name of Equatorial Guinea is to tolerate inevitable con fusion between it and the national bank of emission and is to associate the name of Equatorial Guinea with the risk of failure in the financial operations of a private company, which is in no way controlled by you.

In addition, the share of the State of Guinea of twenty-five per cent of the capital of a private company is the worst combination of public and private capital. The worst because anything less than fifty per cent does not mean a thing when it is time to make decisions or exercise control, whereas it does serve to commit and handcuff the government to private capital. Perhaps you believe that you will always be able to nationalize the bank if it does not conduct itself well. Unfortunately, this is a mere illusion. It is an illusion because, in spite of having three representatives on the board of directors of the bank and owning twenty-five per cent, you will never be able to know whether the bank is conducting its business well since the principal sources of information will not be at your disposal. And besides, until your government controls your economy, you will not be able to apply a policy of nationalization since, if you nationalize this bank, which is the first combination of private and Guinean public capital, it will be impossible for you later on to find sound [ethical] foreign capitalists who will

f\A.

want to invest in Guinea.

In the report, Trevijano notified Jose Nsue of an important development:

The ambition of Armijo, which has no limits and is only comparable to his ignorance, which also has no limits, has caused the defection of Mariano Robles, who, frightened by the wasp's nest that he unconsciously put himself into and demonstrating the signs of praiseworthy honesty, has informed the other three that he is withdrawing from the "Guinean Finance ^ Co. " and is leaving them his share. ^5

Over the telephone, Robles had notified Trevijano of his decision to dissociate himself from Novais, Armijo, and Paesa, I do not believe that Robles withdrew owing to his "praiseworthy honesty. " I believe that his friends in the Bureau of National Security told him that the secret police had orders to arrest any shareholder in the bank if and when the bank opened, Robles did not wish to push his luck, so he pulled out.

Trevijano also touched on the subject of the free port advocated by Novais, Armijo, and Paesa: "The fame of Paesa is that of a

swindler, and the three who remain are carrying out indefatigable activities to swindle in the name of Guinea anyone who falls into their hands. After the matter with the bank, they have recently been meeting with the Moras and the timbermen, offering them in exchange for millions [of pesetas] shares in the free port, the rights to which they have been granted in another document they show". ^

Trevijano concluded his thorough report by forewarning that he would renounce his ties with Guinea if the bank were not stopped from opening:

In all this, there is much that is ridiculous and grotesque; but, if you are ready to permit these three amoral individuals to continue demolishing and soiling your noble, exemplary behavior, if the news about the bank is true, and if Macias does not decide to impede or annul this concession, for which he will have a thousand legal pretexts, then Jose, and with the profound sorrow of someone who watches a cause that he has believed in crumble before him and that is reason enough to live for, I cannot continue to bear the responsibility for your destiny, ^7

Trevijan knew that he was playing with fire by harshly criticizing Paesa, Novais, and Armijo in the report. He realized that they would try to retaliate in several ways. Novais and Paesa had already communicated one threat to Trevijano through his friend Vicente Galan. They had told Galan that they would give the newspaper PUEBLO a list of enterprises partially owned by Trevijano that were prepared to do business in Guinea. The list would help PUEBLO fight the suit that Trevijano had filed against it.

Macias* Reaction to the Trevijano Report

that neither Paesa, Armijo, you nor any government is capable of manipulating or using him. His Excellency realizes very well that your subterfuges and intentions are with respect to Equatorial Guinea. Paesa will conduct his business in the country as you could have conducted your business, but no one will manipulate or use His Excellency the Chief of State. . . .

In conclusion, I wish to repeat that His Excellency is disgusted with the entire content of the letter that you sent the Minister of Education of the Republic; and because of this, His Excellency may abstain from dealing with you ever again. A Chief of State of a sovereign country must never be talked about in the terms that have been used in your letter, nor should you have posed such questions regarding his actions, ^

Upon reading Ela's letter, Trevijano felt insulted. His pride was hurt to such an extent that he did not even write a reply to the letter. He simply severed all his relations with Guinea,

Spanish Government's Reaction to Possible Opening of Bank

On January 25, 1969, Franco declared a state of exception under which all civil liberties were temporarily abrogated in Spain.

This measure made it easier for his government to handle some of the domestic problems it was facing. Dissidents could now be arrested without cause, and complete censorship could be imposed on all internal publications. Although the state of exception had nothing to do with the problems in Equatorial Guinea per se, it gave the Bureau of National Security great latitude in the ways it could stop Armijo, Novais, and Paesa from opening their bank.

The Spanish government was extremely anxious about the possible opening of the Bank of Equatorial Guinea, The gravity of this anxiety was revealed by the fact that General Franco himself dealt with the problem. After consulting his brother Nicolas about the data that the Construction Loan Bank had gathered on Pa.esa, Franco recalled Juan Duran-Loriga to Madrid, On January 30, the two discussed what Paesa was currently doing and what chances the bank had of opening.

On February 3, Atanasio Ndongo and Angel Masie stopped in Madrid on their way back from the United States. Castiella took advantage of the opportunity to speak with each separately. Because of the rumors that Masie was personally involved in Paesa ! s bank, Castiella grilled Masie about the bank. Masie did not volunteer any information. On the

other hand, Ndongo was more helpful. He told Castiella that the bank was on the verge of opening. If the Spanish government wanted to stop it from beginning operations, it would have to act swiftly,

Macias had always mistrusted Ndongo and had begun to mistrust Masie when Masie had tried to protect Rodriguez Lopez, The audiences that Masie and Ndongo had with Castiella acted to make Macias even more suspicious, Macias still feared that his ministers might be conspiring to overthrow him, since none of them had received their full wages for three months.

After talking things over with Duran and Castiella, Franco decided to implement a two-point plan. According to the first point, the Bureau of National Security was to keep Armijo, Paesa, and Novais under constant surveillance and prevent them from returning to Guinea. AH three were in Spain in early February. Novais had returned from Guinea more than a month before, Paesa had followed soon afterward to buy a vault, and Armijo had returned recently to tie up loose ends. The Bureau did not bother to watch Robles because he had informed it that he had dissociated himself from Novais, Armijo, and Paesa.

The second point of the plan was to send two officials from the Bank of Spain to Guinea to conduct a study on the Guinean national budget, During their stay, the Spanish officials suggested many ways of decreasing the Guinean budgetary deficit, estimated by the Guinean government at 426 million pesetas. Macias rejected almost all of these suggestions because most of them called for the centralization of administrative functions. He did not intend to alienate any of his political supporters by divesting them of their posts.

When the two Spanish officials returned to Spain, they wrote the Spanish government a report which concluded that the actual deficit in the Guinean budget was far less that 426 million pesetas. Of course, this report made the Spanish government more determined not to acquiesce to Macias® demands.

As a result of the rapidly increasing tensions between Spain and Equatorial Guinea, the Director General of Security ordered Armijo detained on February 6. Armijo was interrogated about the bank for a few hours and then released. The Director General also ordered the detention of Paesa, but the security police could not find him,

A few days after his release, Armijo flew to Paris, where he

stayed at the Meixrice Hotel from February 8 to 1L This caused the Spanish security police to think that Paesa must also be in Paris, They asked the French police to warn Paesa not to go to Guinea,

The French police located Paesa in Paris and conveyed the warning. Subsequently Armijo flew to Equatorial Guinea and Paesa flew to Geneva.

EDITORIAL EPILOGUE

In Chapter 27 of his manuscript, Gard concludes the story of Paesa and the proposed Bank of Equatorial Guinea* In prdcis, this is what happened.

Relations between President Macias and his cabinet, never cordial, worsened in early February, 1969, and Macias feared a coup d'etat.

To strengthen his position, Macias began a speaking tour of Rfo Muni (mainland Guinea), winning approbation by denouncing the Spanish,

This led to such open hostility between the Africans and the Europeans that the Spanish Ambassador ordered the Spanish Civil Guard to seize control of Guinean airports, Macias appealed to the United Nations and ordered the Spanish Ambassador to leave Guinea. An attempted coup followed but was put down, and Macias' African enemies were killed, many from continuous beatings and other forms of torture.

In all this, Paesa, Novais, and Armijo supported Macias and continued to seek control of some kind of a bank in Guinea, Novais even concocted press releases issued in Macias' name. On March 6, 1969, Novais was arrested in Spain on charges of high treason. He was released, but he, Paesa, and Armijo were blamed by the Spanish government for the turmoil in Guineas "On the bad advice of the representatives of a certain Spanish financial group [Novais, Armijo, and Paesa] -- very possibly with dubious international connections that made him believe in magic alternatives [Bank of Equatorial Africa], the President [Macias] deliberately provoked the crisis and then found himself overwhelmed by the events. " (Gard, p. 794).

In the end, Macias discovered that Paesa, Novais, and Armijo did not have the assets or the backing they claimed, for which reason a Bank of Equatorial Guinea could not be started. Without funds, Macias was obliged to reach an agreement with the Spanish government by which the Spanish Civil Guard was removed from Guinea (along with almost all of the Spanish settlers) and Spain agreed to provide some economic aid. Macias was in firm, dictatorial control, but Guinea had lost the advice of a loyal internal opposition and of most Europeans. Paesa was obliged to seek his fortune in new adventures.

R. W. O.

From my interview with the Director of the Construction Loan Bank, Antonio Diaz de Celada, on February 5, 1970.

2 Ibid.

3

From my interview with Vicente Lalmolda on January 30, 1970.

4

SEPCOEUR, S. A. R. L. (Socibtb pour le Commerce Europben,

Socibtb h Responsabilitb Limitbe) was formed on January 31, 1964, by Aymar Marie Achille-Fould, Paul Meyer Gaston, and Leopold Stora Maurice as a company dedicated to all types of commercial, industrial, and financial operations. (Taken from reference source No. 488, 64 B 918 at Bureau No. 6 of the Mercantile Register at the Tribunal de Paris, Quai de Corse 1, Paris. )

5

FINACOR (Socibtb F inane ib re et Commerciale de I'Or et des Mbtaux) was formed on October 8, 1947, by Leon Schick, Jean Streichenberger, and Pierre Schwed to engage in financial, commercial, agricultural, and industrial operations. It experienced frequent fusions with other companies, such as the Socibtb Financibre d''Etudes et de Recherches (SFERE), CANTUEL, the Socibtd de Boulonneries de Saint-Michel, the Socibtb Inmobilibre et Mobilibre Alpes Provence (SIMAP), the Socibtb de Gestions Mobilibres Marbel, and the Socibtb Financibre Fleurus-F. P. It owned 50% or more of GEPAR, METAPREX, INTERACOR, and 10 to 50% of S.F.C., MONECOR, andE.L.L. (No. au Dep^t 9933, 54 B 3630).

6

SGCOGAMI (Socibtb de Caution Mutuelle des Grands Magasins Independants), later redenominated SOCOMI, was formed on June 15, 1948, by Robert Jung, Emile Deere, Bernard Verbe, Georges Lancon and Marcel Fournier. It greatly expanded in the ensuing years before it joined the financial group of Achille-Fould. (No. au Dep'ot 3641,

57 B 5876.)

7

From my interview with Mr. Jean Simone, Achille-Fould's Economic Representative, on January 12, 1970, in his office at 164 Haussman Blvd. , Paris.

8

From my interview with Lalmolda on February 4, 1970.

From the original outline of PROFINANCO’s constitution given to me by Lalmolda.

^Confidential report dated January 15, 1969, from Trevijano to Jose Nsue.

^Madrid's Mercantile Register, Tomo 1784, folio 1.

12

From my interview with Paesa’s wife on December 13, 1969.

Confirmed in my interview with Jean Simone on January 12, 1970.

Paesa's story was so effective that Caballero still believed it when I interviewed him on November 6, 1969.

13

From a typewritten copy of the supposed bank report on PROFINANCE.

14

From my interview with porter at 97 San Bernardo on November 11,

15

I solicited confirmation of the registration of PROFINANCO from the General Register of Companies in December, 1969. That agency stated in Document No. 23966 that PROFINANCO had never been registered.

.16

According to the superintendent of the building at that address, PROFINANCO had never acquired space there. From my interview with the superintendent on December 1, 1969.

17

After his Guinean escapade ended, Paesa continued to pose fraudently as a man of wealth. In early 1972, he courted one of the former wives of ex-President Sukarno of Indonesia. Gossip magazines and newspapers reported that Mr. Paesa was an extremely rich man, who lived on a huge Swiss estate formerly owned by Henry Ford II. They wrote that he was getting a divorce from his Spanish wife so that he could marry Sukarno's widow, to whom he had given a diamond worth L 5 million dollars as an engagement present.

18

From my interview with Jean Simone on January 12, 1970. Simone was entrusted with taking care of all future transactions between PROFINANCO and Achille-Fould.

19

From my handwritten copy of the contract.

20

Letter from Pedro Econg to Trevijano, dated November 12, 1968, in Santa Isabel.

From my interview with Delvoye on December 12, 1969.

22

From my interview with the porter of the building at 97 San Bernardo on November 12, 1969 =

23

At 10 a.m. on December 12, 1969, I telephoned Charles Delvoye.

He admitted to having helped design port facilities for.Bata at the request of Novais. But two hours later, when I interviewed him in person, he denied any connection with the plans of a free port or with Paesa.

24

From my interview with Fernando Rodriguez Lopez on January 15,

  1. Lopez said he personally saw and read the constitution of FXNGUINEA.

2 5

Confidential report dated January 15, 1969, from Trevijano to Jose N sue.

26

From my carbon copy of the memo.

27

Novais told me the same story in our interview of July 2, 1969.

28

According to Fernando Rodriguez Lopez in our interview of January 15, 1970, Paesa told Macias that his wife was Achiile-Fould 1 s daughter.

2 9

On December 23, 1969, and January 5, 1970, I interviewed Mahmud Abubakar, the Consul at the Nigerian Embassy in Paris. He told me that Achiile-Fould had frequently expressed pro-Nigerian Federal Government sentiment in the French National Assembly.

30

The following information came from an interview I had on January 10, 1970, with Mr. Riquelme, Achiile-Fould’s Political Secretary.

The interview took place in the offices of Achiile-Fould at 164 Blvd. Haussmann, Paris.

31

Jean Wolf and Claude Brovelli reproduced a copy of this agreement on pages 140-142 of their book La Guerre des Rapaces, Editions Albin Michel, Paris, 1969.

32

Confidential report dated January 15, 1969, from Trevijano to Jose Nsue.

Dates taken from the register of the Meurice Hotel.

34 Caballero told me this in our interview of November 6, 1969.

3 5

Confidential report dated January 15, 1969, from Trevijano to Jose N sue.

36 Ibid.

37

Excerpt from a resumd of the file on Paesa in the Bureau of National Security. The resumd was given to me by the Director General of Security.

38

From the original December 10 telegram to Novais.

39

Copy of letter sent to Novais by Macias.

40

From a document drafted by Novais and entitled Campana de Promocidn ante la Opini6n Publica Internacional de la Repdblica de Guinea Ecuatorial y su Presidente S. E. Don Francisco Macias Nguema,

41 Ibid.

42 Ibid.

  1. Ibid.

44

Confidential report dated January 15, 1969, from Trevijano to Jose Nsue,

45 Ibid.

46 Xbid.

47

From my interview with Novais on August 8, 1969.

48

All of the following quotation and most of the following information about the events in late December relating to the chartering of Paesa’s bank came from my interview with Fernando Rodriguez Lopez on January 15, 1970. At the time of the interview, Mr. Lopez served on the Interministerial Commission to Help the Repatriates of Equatorial Guinea, which came under the jurisdiction of the Director General of Domestic Policy and Social Assistance of the Ministry of the Interior.

The Ministry of the Interior, in document 4416, dated December 16, 1969', and recorded in the General Register of the ministry, approved my request to interview Mr. Lopez. Therefore, he possessed official sanction to give me the information he did.

49

Excerpt from a resumd of the file on Paesa in the Bureau of National Security.

50

Angel Masie was Francisco Macias’ first cousin. The name Macias was the Spanish form of the name Masie. Fernando Rodriguez Lopez and Angel Masie were old friends. Masie had been Lopez's student when Lopez taught administrative law in the School of Social Graduates of Guinea in 1965.

51

From my interview with Lopez on January 15, 1969.

  1. Ibid.

53 Ibid.

54

Undated letter from Armijo to Novais. In our interview of July 24, 1969, Novais told me that the letter was sent in early January, 1969.

55

Letter dated December 22, 1968, in Santa Isabel, from Jose Nsue to T revijano.

56

From my interview with Trevijano on August 1, 1969.

  1. 67

Confidential report dated January 15, 1969, from Trevijano to Jose Nsue.

68

Letter dated January 22, 1969, in Santa Isabel, from Pedro Ela Nguema to Trevijano.

69

From my interview with Trevijano on July 23, 1969.

70

Date taken from the files of the Bureau of National Security on December 27, 1969.

71

From my interview with Eduardo Blanco on November 21, 1969.

•j A Black Mauritian Poet Speaks $1

Edouard Maunick

? South Africa: Three Visitors Report $2

George Kennart, Leon Gordenker, Wilton Dillon

choiseui Papers. Unpublished ms 1761 on secret

British and French machinations in West Africa $4

  1. How Black South African Visitors View the U.S. $1

E. S. Munger

  1. Current Politics in Ghana $1

john Fynn, M.P.

5 Walking 300 Miles with Guerillas Through the Bush

of Eastern Angola (Map) $2

Basil Davidson

  1. Eritrean Liberation Front: A Close-Up View (Map, Photographs)

Richard Lobban

  1. The Uganda Coup and the Internationalization of Political Violence

James Mittelman

  1. Sierra Leone Notebook (1893) Revealing important deletions from official despatches of Governor Francis Fleming (Map)

Comment by Kenneth Mills

  1. Blood Group Frequencies: An Indication of the Genetic Constitution of Population Samples in Cape Town M. C. Botha, M.D., with Judith Pritchard

Comment by R. D. Owen

  1. The Ovambo: Our Problems and Hopes (Illustration, Maps)

Bishop Leonard N. Auala of Southwest Africa/Namibia

  1. Inside Amin's Uganda: More Africans Murdered

Volume II / 1971-72

  1. An Exploration Near Agades and Timbuktu In Advance of the 1973 Total Solar Eclipse

jay M. Pasachofi

  1. A Brown Afrikaner Speaks: A Coloured Poet and Philosopher Looks Ahead

Adam Small

  1. Dialogue on Aggression and Violence in Man Louis Leakey, Robert Ardrey
  2. The Past and Future of the Zulu People Gatsha Buthelezi
  3. The Anya-nya: Ten Months Travel with Its Forces Inside the Southern Sudan (Map)

Allan Reed

  1. “Dear Franklin ..." Letters to President Roosevelt from Lincoln MacVeagh, U.S. Minister to South Africa, 1942-43

Comment by John Seiler

$2

Volume IV/1973-74

19 Report on Portugal's War in Guine-Bissau , (206 pages.; 27 photos, maps) to Also available in hard cover

A! ]. Venter

^ 20 Will BophuthaTswana Join Botswana?

(photographs, maps)

Chief Minister Lukas Mangope

£2 21 Demographic Trends in the Republic of Zaire

Professor Joseph Boute

  1. South Africa's Homelands: Two African Views Chief Minister Cedric Phatudi of

Lebowa and Chief Clemens Kapuuo of South West Africa/Namibia

  1. Pragmatism and Idealism in Brazilian Foreign Policy in Southern Africa Professor Roy Glasgow
  2. In Search of Man: Some Questions and Answers in African Archaeology and Primatology

Campbell, Clark, Dart, Fossey,

FLamburg, Hay, Howell, Isaac, M. Leakey,

Van Lawick-Goodall

  1. The Role of Kiswahili on the Development of Tanzania George Mhina
  2. The Afrikaner as Seen Abroad Edwin S. Munger

Now available from the Munger African Library

The Hunter and His Art A Survey of Rock Art in Southern Africa

by jalmar and lone Rudner

60 coior-plates - maps - diagrams 10x11 1 A inches - 288 pages

$32 plus 850 for postage and handling

The Monger Africana Library is housed in the Donald E. Baxter, M.D., Hall of the Humanities and Social Sciences at the California Institute of Technology in Pasadena, California.

It is devoted solely to Africa south of the Sahara, and includes over 20,000 books and pamphlets. The greatest strength of the collection lies in its rare books and political pamphlets.

Serious research scholars are invited to use the library, and working facilities are provided on request. The library is non-circulating.

In compliance with Trevijano's wishes, Jose Nsue remitted the January 15 report to Macias. The implications contained in it infuriated Macias. He immediately confronted Armijo and Paesa with the report. After reading it, they said that Trevijano just wanted to discredit them because they stood in his way. According to them, he was trying to create and to control a neocolonialist, imperialist, capitalist monopoly of the Guinean economy. As substantiating evidence, they produced a copy of NEGOTIATIONS, the document that Trevijano had written on November 25, 1968, to list the companies he had talked to about investing in Guinea.

Macias was not as angered by what Trevijano had said about Armijo, Novais, and Paesa in the report as he was by what Trevijano had said about him. In other words, Macias' pride was hurt. Macias ordered the Chief of the Civil House of the Presidency, Pedro Ela Nguema, to write Trevijano the following letter:

I am terribly sorry that I must communicate to you that His Excellency the Chief of State is extremely indignant about the letter [January 15 report] that you sent His Most Honorable Minister of National Education of the Republic, Mr. JOSE NSUE ANGUE GSA.

As you know very well, His Excellency the President of the Republic did not know you until Messrs. Justino Mba,

Salome Jones, and his friend Armijo, etc. introduced you to him for the sole reason of soliciting your advice on constitutional matters during the Conference. In this regard and in that atmosphere, the Chief of State maintained contact with you without making any politico-economic commitments.

You said that Messrs, Paesa and Armijo are trying to use the Chief of State; to this respect let it be clear to you

El Golpe de Estado Contra Macias

Ver texto

EL GOLPE DE ESTADO CONTRA MAC˝AS EN MARZO DE 1969. ¿INTERVENCI N ESPA OLA O CONFLICTO INTERNO GUINEANO?

JosØ Lu s Rodr guez JimØnez *

Recibido: 25 junio 2016 /Revisado: 7 septiembre 2016 /Aceptado: 18 febrero 2017 /Publicado: 15 junio 2017

Resumen: La independencia de Guinea Ecuatorial fue mal planificada por el gobierno de Franco y tuvo un resultado adverso para los intereses pol ticos y econ micos espaæoles. Durante la fase final del proceso, el gobierno espaæol, dividido en materia de descolonizaci n, no consigui imponer uno de sus candidatos a la presidencia de la Repœblica cuando se celebraron las primeras elecciones. Tras la independencia, en octubre de 1968, las relaciones hispanoguineanas se deterioraron rÆpidamente, como consecuencia de la actitud anti espaæola del presidente Mac as y del no respaldo econ mico del estado espaæol al guineano. A comienzos de marzo de 1969, el ministro de Exteriores, Ndongo, intent un golpe de Estado contra Mac as, que fracas . Con documentaci n inØdita de diferentes archivos, este trabajo analiza los antecedentes y el desarrollo del golpe de Estado, para evaluar en quØ medida fue un conflicto interno guineano y en quØ medida hubo intervenci n espaæola, sin descartar la influencia de otros intereses estatales y privados.

Palabras clave: Relaciones Espaæa-Guinea, descolonizaci n Guinea Ecuatorial, independencia Guinea espaæola, pol tica de Castiella, golpe de Estado contra Mac as, evacuaci n colonos espaæoles.

______________________________________

Abstract : The independence of Equatorial Guinea was badly planned by the Franco government and had an adverse outcome for Span- ish political and economic interests. During the final phase of the process, the Spanish government, divided in terms of decolonization, failed to impose one of its candidates for the presidency of the Republic when the first elections were held. After independence, in October 1968, Spanish-Guinean relations deteriorated quickly, as a result of the anti-Spanish attitude of President Mac as and the lack of economic support from the Spanish state to Guinea. At the beginning of March 1969, the Foreign Minister, Ndongo, tried a coup against Macias, which failed. With unpublished documentation from different archives, this work analyzes the antecedents and the development of the coup d'Øtat, to evaluate to what extent was an internal Guinean conflict and to what extent there was Spanish intervention, without ruling out the influence of other state and private interests.

Keywords: Spain-Guinea relations, decolonization of Equatorial Guinea, independence of Spanish Guinea, policy of Castiella, coup against Macias, evacuation of Spanish settlers.

_______________________________________

INTRODUCCI N

na serie de territorios insulares y continentales situados en el entorno del golfo de Guinea fueron colonia espaæola desde el œltimo cuarto del siglo XVIII, cuando las monarqu as de Espaæa y Portugal intercambiaron colonias, hasta 1968. El Estado U

espaæol coloniz Guinea de forma lenta e intermitente y en la mayor parte del territorio continental que le hab a tocado en el citado reparto no lleg a tener presencia alguna. Esta circunstancia, consecuencia del declive del imperio espaæol, fue aprovechada a finales del siglo XIX por los gobiernos de Par s y Berl n para apoderarse de la mayor parte de la Guinea espaæola, que qued reducida a 28.051 kil metros cuadrados. El crecimiento econ mico de esta colonia de explotaci n, denominada Territorios Espaæoles del Golfo de Guinea, entr en su fase mÆs expansiva cuando ya estaba en marcha el proceso de independencia de los pueblos africanos y en Naciones Unidas se hab a establecido un ComitØ Especial dedicado a Descolonizaci n, que ser a conocido como de los Veinticuatro. No obstante, la debilidad del nacionalismo guineano facilit la voluntad del gobierno de Franco de retrasar la descolonizaci n de Guinea Ecuatorial, extendida a los casos de Ifni y Sahara occidental.

Hasta casi el final de la etapa colonial, el gobernador general hab a sido la instituci n central de la administraci n en Guinea, dependiente del Ministerio de la Presidencia a travØs de su Direcci n General de Marruecos y Colonias, desde 1956 denominada de Plazas y Provincias Africanas. El aæo anterior, Espaæa hab a ingresado en la Organizaci n de Naciones Unidas (ONU). Los titulares de ese ministerio y de esa direcci n eran, respectivamente, Luis Carrero Blanco Carrero, quien estaba a punto de ascender a contralmirante y se consolidaba como principal asesor de Franco, y el general JosØ D az de Villegas. El gobierno franquista respondi a la petici n de la ONU de informaci n sobre territorios no aut nomos imitando los modelos francØs y portuguØs de territorios y provincias de ultramar, es decir, mediante normativas legales que defin an las colonias como provincias, en 1958 Sahara e Ifni y en 1959 Guinea. As , los Territorios pasaron a ser dos Provincias: R o Muni (26.000 kil metros cuadrados), integrada por el territorio continental de R o Muni, situado entre Camerœn y Gab n, y los islotes adyacentes de Corisco, Elobey Grande y otros; y Fernando Poo, por las islas de Fernando Poo (solo 2.034 kil metros cuadrados), que se encuentra en el golfo de Guinea o Biafra, mÆs pr xima a Nigeria y Camerœn que a R o Muni, territorio del que le separan 555 kil metros, y

Annob n (17 kil metros cuadrados), que se encuentra mÆs lejos, en direcci n suroeste, ya en el hemisferio sur (a unos 600 kil metros de la anterior, teniendo entre medias a la isla de Santo TomØ y Pr ncipe, que entonces era colonia portuguesa). La administraci n colonial siempre estuvo dirigida por militares, y as segu a siendo en el caso de Guinea; en la capital, Santa Isabel de Fernando Poo, resid a el gobernador general, al que secundaban dos subgobernadores, establecidos en esa ciudad y en Bata, principal ciudad del continente.

Segœn el censo de 1960, la poblaci n de la colonia era de 245.989 habitantes, de los cuales 62.612 viv an en Fernando Poo y 183.377 en R o Muni; en 1966 hab a crecido, hasta 260.000. La poblaci n ind gena estÆ formada principalmente por dos grupos Øtnicos que tienen sus ra ces en la familia de los bantœes: los bubis, oriundos de las tribus costeras de Camerœn y establecidos en Fernando Poo, y los fangs (tambiØn llamados pamœes) oriundos (como los de Camerœn y Gab n) de la sabana africana y establecidos en R o Muni 1 . Sin embargo, en cada provincia hab a grupos minoritarios: fernandinos, annoboneses y fangs en Fernando Poo (hoy Bioko); kombes, bengas, bujebas y ndoves en R o Muni. Debe citarse tambiØn a los trabajadores nigerianos, unos 32.000 en 1966, la mayor a contratados para las plantaciones de Fernando Poo, lo que significa que aportaban la mitad de la poblaci n de la isla. La poblaci n no africana era en casi su totalidad espaæola 2 .

El ComitØ de Descolonizaci n consider por primera vez la cuesti n de la Guinea espaæola en 1963. A finales de este aæo, el gobierno espaæol estableci una nueva estructura para el gobierno de la colonia, de forma que las dos provincias fueron consideradas como una sola entidad denominada Guinea Ecuatorial, a la que se dotaba de un rØgimen de autonom a, que entr en funcionamiento el 10 de julio de 1964. El presidente del Consejo fue Bonifacio Ond Edœ, fang de Evinayong, cat lico, conservador, propietario agrario y nacionalista moderado,

1 Buale Barik , Emiliano, El laberinto guineano drid, Iepala, 1989, pp. 14-18.

, Ma-

Nota informativa de la Direcci n General de `frica del MAE, 22 de febrero de 1968, varias pp., RAH-FC 3502/2.

2

siendo uno de los fundadores del MUNGE, aunque hab a pasado unos aæos en el exilio, en Gab n y participado en la campaæa pro independencia en la ONU; y el vicepresidente y ministro de Obras Pœblicas Francisco Mac as Nguema, fang del interior, de escasa formaci n cultural pero vinculado desde su juventud a la administraci n colonial y propietario de una pequeæa plantaci n de cafØ. El gobierno de Espaæa estaba representado ahora por un comisario general, que ten a funciones de supervisi n con respecto a los rganos del rØgimen aut nomo.

Por las presiones de Naciones Unidas y de una parte de los pol ticos guineanos, sobre todo de los del exilio, el gobierno de Franco, aunque dividido en esta materia, acept otorgar alguna forma de independencia a la poblaci n. Decidi el siguiente itinerario: conferencia constitucional, referØndum sobre la constituci n y la ley electoral y elecciones a la Asamblea Nacional y a la presidencia de la que iba a ser Repœblica de Guinea Ecuatorial. Las elecciones fueron ganadas por Mac as. En marzo de 1969, su ministro de Exteriores, y antes antagonista pol tico, Atanasio Ndongo, intent derrocarle mediante un golpe de Estado.

Una parte de lo acontecido entre el 12 de octubre de 1968, fecha de la independencia, y el 5 de marzo de 1969, fecha del golpe de Ndongo contra Mac as, ha sido expuesto en las publicaciones aparecidas a partir de 1976. Sin embargo, una parte sustancial del quØ, c mo y por quØ de lo sucedido no ha sido tratado. Este trabajo trata de responder a la pregunta de si el golpe contra Mac as se debi solamente a una crisis interna o si, ademÆs, hubo implicaci n espaæola y, si la respuesta fuera positiva, por quØ fracas el golpe.

Nuestras fuentes principales son los estudios hist ricos sobre la colonizaci n y descolonizaci n de Guinea 3 , las memorias de quien fue

3 Ndongo Bidgoyo, Donato, Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial . Madrid, Editorial Cambio 16, 1977; Castro, Mariano de; Ndongo, Donato; Mart nez Carreras, JosØ Urbano, Espaæa en Guinea. Construcci n del desencuentro: 1778-1968 . Madrid, Sequitur, 1998; Liniger- Goumaz, Max, BrŁve histoire de la GuinØe quatoriale , Paris, Editions

embajador en Guinea 4 y su correspondencia diplomÆtica, un breve trabajo sobre la crisis hispano-guineana 5 , las obras de periodistas espaæoles sobre la descolonizaci n y las posteriores relaciones hispano-guineanas que se publicaron tras levantarse la clasificaci n de materia reservada a la informaci n relativa a Guinea Ecuatorial 6 , los estudios centrados en la figuras de Mac as y Ndongo 7 , y una serie de fuentes inØditas, que son entrevistas a personal militar y civil destinado en Guinea en el momento de producirse los hechos, memorias inØditas de dos de estas personas y, esta es nuestra principal aportaci n, documentaci n inØdita procedentes de varios archivos: Fondo Castiella-Ministerio de Exteriores depositado en la Real Academia de la Historia (FC-RAH), Archivo General Militar de `vila (AGMA), Archivo General del Ministerio del Interior (AGMI), Archivo Hist rico Nacional (AHN) y Archivo de Presidencia del Gobierno (APG).

L·Harmattan, 1988, y `frica y las democracias desencadenadas. El caso de Guinea Ecuatorial . Madrid, Claves para el Futuro, 1994; Ner n, Gustau, Guinea Ecuatorial, historia en blanco y negro . Barcelona, Ediciones Pen nsula, 1998; Campos Serrano, Alicia, De colonia a Estado: Guinea Ecuatorial, 1955-1968 . Madrid, Centro de Estudios Pol ticos y Constitucionales, 2002 ; Pardo, Rosa, 'El proceso de descoloniz ación', en Oreja Aguirre, Marcelino, y Sánchez Ma ntero, Rafael (coords.), Entre la historia y la memoria. Fernando Mar a Castiella y la pol tica exterior de Espaæa (1957-1969) . Madrid, Real Academia de Ciencias Morales y Pol ticas, 2007, pp. 81-134; Ekong Andeme, Pedro, El proceso de descolonizaci n de Guinea Ecuatorial , Madrid, Star IbØrica, 2010; Buale Barik , E., op. cit.; Muakulu Rondo Igambo, Fernando, Guinea Ecuatorial. De la esclavitud colonial a la dictadura nguemista , Barcelona, Carena, 2000.

4 DurÆn-Loriga, Juan, Memorias diplomÆticas , Madrid, Siddharth Metha Ediciones, 1999.

5 Mart nez Alc ázar, Javier, 'La crisis de marzo de 1969 en Guinea Ecuatorial', en Actas del II Coloquio Internacional de Estudios sobre `frica y Asia, Aldaba , 31, (octubre 2001), pp. 9-24.

6 FernÆndez, Rafael, Guinea. Materia reservada . Madrid, Sedmay Ediciones, 1976; Carrascosa, Luis, Malabo. Ruptura con Guinea . Madrid, Ediciones Mayler, 1977; Garc a Dom nguez, Ram n, Guinea. Mac as, la ley del silencio . Barcelona, Plaza y JanØs, 1977.

7 Ela, Francisco, Guinea. Los œltimos aæos . Santa Cruz de Tenerife, Centro de la Cultura Popular Canaria, 1983; Nze Nfumu, Agust n, Mac as. Verdugo o v ctima . Madrid, Herrero y Asociados, 2004.

1. ANTECEDENTES

La coyuntura de la descolonizaci n de Guinea Ecuatorial

En todos los procesos de independencia influyeron elementos coloniales, metropolitanos e internacionales. A partir de esta premisa, Campos demuestra que, en el caso de la Guinea Ecuatorial, las fuerzas guineanas que se mov an en el contexto internacional tuvieron un papel importante en la retirada espaæola, pero que lo decisivo fue la labor de Naciones Unidas en favor de la descolonizaci n y la voluntad del gobierno espaæol de evitar una crisis internacional 8 . El gobierno de Franco acept , paulatinamente, las peticiones de Naciones Unidas por dos motivos. El primero, para evitar el riesgo de una condena en este foro internacional, situaci n que afectaba a Portugal, y, as , avanzar en el reconocimiento de Espaæa como miembro de la sociedad internacional. El segundo, para sumar apoyos a la reclamaci n de la descolonizaci n de Gibraltar, convertida por el hombre al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores (MAE), Fernando Mar a Castiella (1957-1969), en una de las principales l neas de actuaci n espaæola en Naciones Unidas 9 .

Oponerse a la descolonizaci n era ir contra la historia y ten a sus riesgos. Sin embargo, Espaæa iba muy retrasada en esta cuesti n. Cuando dio comienzo 1968 solo quedaban por descolonizar en `frica las posesiones portuguesas, SudÆfrica, Rodesia del Sur, Guinea Ecuatorial, Ifni y Sahara occidental. Se hab an producido luchas internas en varios pa ses, entre estos en el ex Congo belga, aqu muy graves, con matanzas entre grupos Øtnicos nativos y de colonos europeos, y hubo inestabilidad y guerra en Estados lim trofes con la Guinea Espaæola. En Gab n, nominalmente independiente en 1960, un golpe de Estado, en 1964, hab a sido reprimido

8 Campos Serrano, Alicia, 'The Decolonization of Equatorial Guinea: The Relevance of the International F actor', The Journal of African History , vol. 44, n' 1, pp. 95-116; y De colonia a Estado , op. cit., pp. 1819, 98 y 234-235.

9 Campos Serrano, A., op. cit., pp. 21 y 93; Pardo, Rosa, op. cit., pp. 95-101; y SÆnchez Matero, R., 'Castiella y Gibraltar', en O reja Aguirre, M. y SÆnchez Mantero, R., op. cit., pp.135-152.

mediante la intervenci n militar francesa, un coste econ mico y en imagen internacional que dif cilmente podr a afrontar el franquismo. En Nigeria, la situaci n era peor, con dos golpes de Estado, en 1966, aæo en el que las luchas tribales ocasionaron miles de v ctimas, antes del inicio, en 1967, de la guerra de Biafra, una guerra civil en una de las tres regiones federadas de Nigeria, que enfrent a dos grupos Øtnicos, los ibos y los hausas, con el trasfondo de la competencia entre varios Estados por el petr leo. A las autoridades espaæolas les preocupaba la posibilidad de que ese conflicto incendiase la situaci n en Fernando Poo, territorio pr ximo a la costa nigeriana, pues la mayor a de la mano de obra para las plantaciones proced a de esa regi n.

Por otro lado, a la altura de 1967-1968, Guinea supon a una carga para la hacienda espaæola y una transferencia de fondos pœblicos al sector privado debido a los gastos de la administraci n colonial, las inversiones pœblicas y el tratamiento fiscal que ten a la colonia. A diferencia de las colonias portuguesas, la pequeæa Guinea espaæola no hab a sido relevante para los intereses metropolitanos. No obstante, la colonia hab a pasado de ser una estaci n de aprovisionamiento a buques en el Golfo de Guinea a econom a exportadora de materias primas y productos alimenticios hacia la metr poli, y ahora hab a mÆs intereses privados en juego. La actividad econ mica estaba en manos de unas pocas compaæ as dedicados al cacao en Fernando Poo y a la madera y el cafØ en R o Muni, que obten an cuantiosos beneficios gracias al sistema colonial y a las medidas protectoras para su comercio; las exportaciones a la Pen nsula hab an crecido mucho, sobre todo de cacao y madera (las concesiones se duplicaron entre 1950 y 1967) 10 . Por otro lado, si al Estado espaæol Guinea le costaba dinero, esto no significa que careciese de intereses all , pues podr a ser mercado para la industria espaæola y proveedor de hidrocarburos.

10

Campos Serrano, A., op. cit., p. 37; Carnero Lorenzo, F.; Díaz de la Paz, Álvaro, 'Aproximación a la econom a de Guinea Ecuatorial durante el per odo colonial', Historia ContemporÆnea (2014), pp. 710 y 725-727.

Que el nacionalismo guineano fuese dØbil y parcialmente acomodaticio a las decisiones de la metr poli era una ventaja para planear un nuevo Estado amigo de Espaæa. Los nacionalistas guineanos del exilio y del interior hab an creado una serie de partidos pol ticos; los principales eran Idea Popular de Guinea Ecuatorial (IPGE), Movimiento Nacional de Liberaci n de Guinea Ecuatorial (MONALIGE), estos dos de tendencia izquierdista, mÆs el primero, y anticolonialistas, y Movimiento de Uni n Nacional de Guinea Ecuatorial (MUNGE), este de ideas conservadoras y propicio al entendimiento con el poder colonial. Algunos dirigentes de estos partidos llevaron su reclamaci n de independencia a la ONU y la Organizaci n para la Unidad Africana (OUA), mientras otros eran parte de la administraci n colonial. Estos y otros partidos no eran legales en Guinea, la colonia de una dictadura, pero, paulatinamente, a partir del plebiscito de diciembre de 1963 sobre la Ley de bases de rØgimen aut nomo, una parte de sus actividades fueron toleradas, al tiempo que se invitaba a regresar a los exiliados 11 .

A mediados de la dØcada de 1960, no exist a unidad de criterios en el gobierno espaæol en materia de descolonizaci n, pero se iba imponiendo, porque Franco la acept , la idea de dar paso a la independencia de Guinea y, a continuaci n, devolver Ifni y conservar, durante un tiempo o para siempre, el Sahara occidental.

El enfrentamiento Carrero-Castiella

Dos Ministerios, con sus respectivos apoyos dentro y fuera del Consejo de Ministros, chocaron en pol tica exterior, incluyendo la referida a colonias. Hasta comienzos de la dØcada de 1960, la responsabilidad de la pol tica colonial hab a correspondido a Presidencia del Gobierno y en menor medida a los ministerios militares, e incluso a la muy influyente iglesia cat lica. Mientras tuvo en sus manos la pol tica para las colonias, la postura de Carrero fue de inercia. Cuando aument la presi n de la ONU y comenz a perder competencias, en detrimento del MAE, su postura fue la de retrasar el mÆximo tiempo posible la descolonizaci n de Guinea y la de plantear en su c rculo de colaboradores la idea de Fernando Poo como Estado

11 Campos Serrano, A., op. cit., p. 190.

' Historia Actual Online , 43 (2), 2017: 35-57

asociado a Espaæa y la de prolongar la situaci n colonial del Sahara occidental 12 . Carrero era un militar y pol tico en ascenso, hasta ser la mano derecha del dictador: en 1963 ascendi a vicealmirante y en 1966 a almirante, y en septiembre de 1967 Franco le nombr vicepresidente del Gobierno y le mantuvo como ministro de la Presidencia. Para entonces, Castiella llevaba diez aæos al frente del MAE. Exteriores gan protagonismo en materia de descolonizaci n porque aument la presi n de la ONU y quien representaba a Espaæa all era un embajador y porque en el Consejo de Ministros se acept la independencia de Guinea y la retrocesi n de Ifni, pero el conflicto en esta y otras materias entre Presidencia y Exteriores fue largo, y en el caso de Guinea 'una de las con stantes' de todo el proceso; de form a que la actitud del gobierno estarÆ determinada por las presiones descolonizadoras (ONU y nacionalistas) y por 'las reacciones encontradas de dos sectores distintos del gobierno franquista' 13 .

El anuncio hecho en diciembre de 1965 por el representante espaæol en la ONU de convocar una Conferencia Constitucional para encauzar las aspiraciones pol ticas de los guineanos situ a Exteriores como protagonista principal del proceso de independencia de Guinea 14 . De la bibliograf a y la documentaci n consultada no se extrae la idea de que Exteriores tuviese un plan propio de actuaci n, algo l gico al principio, dado que sus competencias eran crecientes pero parciales, sino que se acomod a las demandas de Naciones Unidas. De esa presi n, de las interferencias de los empresarios espaæoles en la colonia, de las demandas de los nacionalistas guineanos, de las exigencias de los separatistas bubis y del boicot y paulatina aceptaci n parcial de la independencia por parte de Presidencia salieron distintas alternativas: unidad territorial y pol tica en una repœblica independiente, que es lo que la ONU y la OUA, defensoras del respeto a las fronteras coloniales en la descolonizaci n, y la mayor a de dirigentes fang demandaban; Estado integral, compuesto

12 Rodr guez JimØnez, J. L., Agon a, traici n, huida. El final del Sahara espaæola , Barcelona, Cr tica, 2015, pp. 84-88 y 254-263.

14 Campos Serrano, A., op. cit., pp. 229 y 234-236.

13 Campos Serrano, A., op. cit., pp. 21 y 98; y Pardo, Rosa, op. cit., pp. 104-111.

por dos territorios aut nomos, con estatutos propios, conjugando el sentimiento de una nacionalidad comœn y de unas peculiaridades locales; Estado asociado a Espaæa; y dos Estados guineanos, R o Muni, con independencia plena, y Fernando Poo, con formato de Estado asociado. Desde el momento en que despeg el nacionalismo guineano, representantes bubis plantearon la separaci n administrativa y econ mica de los territorios insular y continental, postura que tiene su raz n de ser en las prebendas econ micas que ven an disfrutando (cargos en la administraci n, propiedades agr colas y participaci n en el negocio de la contrataci n de nigerianos) y en el temor a ser dominados por los fang, y que era alentada por los grandes propietarios y la mayor a del personal militar y civil espaæol all destinado.

Figuras destacadas de este movimiento separatista, y en general propicio a la continuidad colonial o a la separaci n de R o Muni y a una estrecha relaci n con Espaæa, eran el presidente de la Diputaci n Provincial de Fernando Poo, Enrique Gori, y los consejeros de gobierno bubis, entre estos el de Sanidad, Gustavo Watson.

Cuando en 1967 se convoc , con retraso, la Conferencia Constitucional result que su nombre era una ficci n, pues sus funciones no fueron delimitadas por la parte convocante, excepto la de ser una mesa para el diÆlogo. La delegaci n guineana qued integrada por personal al servicio de las administraciones aut noma y espaæola (procuradores en Cortes y consejeros nacionales del Movimiento), miembros de los partidos guineanos y representantes de las minor as Øtnicas. En la delegaci n espaæola, la direcci n correspond a a Exteriores, por lo que el presidente fue Castiella. Sin que se dijera, parec a que el plan espaæol era el siguiente: que los guineanos aceptasen una declaraci n de principios, que establecer a la filosof a de una estrecha relaci n de la nueva repœblica con Espaæa, que deb a materializarse antes de la independencia en una serie de tratados, as como una constituci n, que se les presentar a perfilada, para que ellos diesen el visto bueno con algunos matices y el Gobierno la adoptase como propuesta guineana y la sometiese a referØndum en Guinea. La idea, parcialmente compartida por Presidencia y Exteriores, sali mal, por varios motivos: ambos ministerios no cola- boraron para llevarla a cabo, lo que exig a un plan de trabajo con contenidos consensuados por sus titulares y negociados con los dirigentes guineanos mÆs influyentes (a los que se potenciar a), y, por el contrario, apostaron por distintos l deres guineanos como futuras cabezas de ese Estado amigo de Espaæa; percibida la divisi n espaæola para apoyar a un l der nacionalista, el margen de movimiento de los pol ticos guineanos fue mayor; y, ademÆs, aparte de los intereses del gobierno espaæol y de los l deres guineanos, hab a otros intereses en juego.

La Conferencia Constitucional: Una triple frac-

tura

La Conferencia fue inaugurada el 30 de octubre de 1967 y pronto suspendida por Exteriores, sin haberse alcanzado el objetivo, no definido, de establecer las instituciones y la constituci n del futuro Estado y los mecanismos de transmisi n de poderes por la metr poli. El director general de `frica reconoci que, una vez que, de cuatro comitØs, se diera primac a al ComitØ Pol tico, y, careciendo de 'un orden del día determinado', se celebraron diez reuniones entre el 2 y el 15 de noviembre consistentes en un debate general 'en el que los portavoces de los varios part idos, grupos e instituciones' expusieron sus puntos de vista, a veces hablando en nombre de su grupo y otras en nombre propio, y los debates se centraron no en c mo mantener los v nculos Espaæa-Guinea, sino en dos temas no apetecidos por Exteriores. Pues dirigentes de IPGE, MONALIGE y MUNGE, que acaban de constituir en Bata un organismo denominado Secretariado Conjunto 15 , presentaron un documento, firmado en Madrid por veintinueve miembros de la delegaci n guineana, con fecha de 28 de octubre, justo antes del comienzo de la Conferencia, en el que detallaban sus peticiones bÆsicas: la formaci n de un gobierno provisional inmediatamente despuØs de la Conferencia, celebraci n de un referØndum o elecciones previas a la concesi n de la independencia y que esta se proclamase en una fecha no posterior al 15 de julio de 1968. Hubo buenas palabras para la metr poli, sin compromiso ni concreción sobre cómo mantener 'los estr echos lazos de unión', pero, sabiendo que las elecciones estaban cerca, todos los l deres mos-

15

Campos Serrano, A., op. cit., p. 248.

traron un perfil reivindicativo. Tanto el presidente del gobierno aut nomo, Ond , como el vicepresidente Mac as, que, de ser un escalador de puestos en la administraci n colonial, ahora trataba de ganar protagonismo como cabeza de los independentistas, y los l deres de los tres partidos nacionalistas 'mantuvieron que la Conferencia no podr a hacer mÆs progresos hasta que se hubiese recibido una respuesta del Gobierno espaæol en relaci n con estas peticiones básicas'. Sucedió, además, que los dirige ntes bubis, Gori, Watson y otros, tra an un documento en el que ped an la autodeterminaci n separada de cada uno de los territorios. A este planteamiento se opusieron los tres partidos nacionalistas citados, partidarios de la independencia inmediata y de la integridad territorial, por principio y para no perder la que era entonces la parte mÆs pr spera del territorio; la Uni n DemocrÆtica de Fernando Poo adopt una posici n intermedia, al abogar por la creaci n de un Estado federal compuesto de dos regiones aut nomas 16 . El 15 de noviembre, la delegaci n espaæola, que no particip en estos debates, manifest que la Conferencia se aplazaba, sin declaraci n alguna, ni sobre los puntos tratados ni respecto al futuro de la colonia.

En diciembre, la Resoluci n de la ONU sobre Guinea tuvo por primera vez el voto favorable de Espaæa, sin pronunciarse sobre la fecha de independencia. No por ello el equipo de Carrero y una parte de los dirigentes bubis, a veces coordinados entre s , dejaron de boicotear el proyecto de Exteriores.

Mientras Mac as consigue financiaci n privada, Ndongo se ofrece al MAE para dirigir un gobierno provisional

La documentaci n de Exteriores muestra la continuidad del boicot al proceso descolonizador por actores ya citados y la aparici n de otros nuevos, algo normal cuando va a surgir un nuevo Estado y, con Øl, oportunidades de negocios y de influencia pol tica con distintos fines.

Las grandes firmas comerciales que actuaban en Guinea ten an contactos con pol ticos guineanos y espaæoles y, tambiØn, en el interior de

Nota informativa de la Direcci n General de `frica del MAE, 22 de febrero de 1968, pp. 6 y 7, RAH-FC

16 3502/2.

una red mÆs amplia, de la que formaban parte algunos de esos pol ticos, despachos de abogados, entidades bancarias y organismos oficiales con sede en Madrid, tales como el ComitØ Sindical del Cacao, que estaba adscrito a la Direcci n General de Plazas y Provincias Africanas, Sindicato Maderero y Proguinea, que controlaba la producci n de cafØ. En enero de 1968, uno de los contactos guineanos del MAE, Francisco SalomØ Jones, medio bubi y vicepresidente del MUNGE, inform a Caæadas de que Øl y otros pol ticos guineanos hab an mantenido en Barcelona varias reuniones con representantes de intereses econ micos espaæoles en Fernando Poo, el principal Portabella 17 , y que este les hab a asegurado que solo la separaci n de la isla 'garantizaría sus intereses' y que, si alg unos bubis y los residentes fang tratasen de oponerse, contaba con la promesa del env o de tropas desde la Pen nsula. TambiØn inform , y esta cuesti n la confirman varios documentos del MAE, de que Watson, el consejero de Sanidad, era la cabeza del grupo guineano que, de acuerdo con nigerianos radicados en Fernando Poo de etnia ibo, trabajaba para la creaci n de un nuevo pa s conformado por los territorios de Fernando Poo y Biafra 18 .

Mientras, Ond , fang meridional, trabajaba para seguir siendo el pol tico guineano preferido por Carrero, pero tambiØn para ganarse a Castiella; a ambos les pidi que el acceso de su pueblo a la independencia se hiciese 'sin i mpremeditaciones ni ligerezas' 19 . Por su parte, el 13 de enero, Mac as, que unos meses atrÆs hab a abandonado el MUNGE para ingresar en el MONALIGE, dirigi , con dos de sus colaboradores, un escrito a la ONU en el que alud an a 'maniobras y dilaciones' por parte del G obierno espaæol 20 , y despuØs, el d a 29, escribi a Castiella. En su carta al 'gran estadista', Macías

17 Francisco PØrez Portabella, miembro de la junta directiva de la Casa de Guinea en Barcelona, 'Repe rcusiones de la independencia de Guinea', ABC , 27-71968, p. 31.

18 Nota informativa del secretario general del Consejo Superior del MAE, 22-1-1968, pp. 1-2, RAH-FC, 3470/21.

19 Carta de Ond a Castiella, 14-3-1968, p. 2, RAH-FC 3529/3.

20 Nota informativa del MAE, 'El tema Guinea ante el Comité de los Veinticuatro', 13 de marzo de 1968, p. 1, RAH-FC 3523/7.

le solicitaba la pronta reanudaci n de la Conferencia Constitucional, la celebraci n de elecciones generales y el traspaso del poder al Gobierno surgido de esas elecciones 21 . Con esta carta, Mac as dispon a de un documento que le dar a protagonismo y se lo restar a a Ond , y en menor medida a Ndongo. Este, fang de R o Benito y secretario general del MONALIGE, era el pol tico guineano con mÆs experiencia internacional y, entre los principales, el de mÆs claro perfil anticolonialista, por sus aæos de exilio en Gab n, Argelia y Camerœn y sus viajes a pa ses comunistas, incluida la URSS, y sus intervenciones contra el gobierno aut nomo y pro independencia en la ONU. No obstante, en 1966 hab a aceptado la oferta de abandonar el exilio y desde entonces se mov a entre Nueva York, Guinea, donde se entrevist con el comisario general y miembros del Consejo de Gobierno, y Madrid, donde en febrero del aæo siguiente fue recibido por Castiella y tambiØn por Carrero 22 .

Castiella logr neutralizar las maniobras de Carrero en el Consejo de Ministros, pues todav a contaba con el respaldo de Franco para su pol tica descolonizadora. Comunic a sus colaboradores que, en la reuni n extraordinaria del Consejo de Ministros sobre Guinea, presidida por el Jefe del Estado el 31 de enero, se hab a decidido fijar la reanudaci n de la Conferencia Constitucio nal 'en la fecha más próxima posible -probablemente en marzo'. Debían aprov echarse las semanas hasta esa fecha para elaborar los textos 'que han de servir de base para la redacci n en su d a de la constituci n del nuevo Estado, as como los tratados de cooperaci n y ayuda que habrÆn de ser presentados oportunamente al pueblo de Guinea para su libre aceptación'. De acuerdo con lo decidido en el Consejo de Ministros, la Constituci n deb a establecer un solo Estado, salvaguardando 'mediante fórmulas políticas y administrativas adecuadas los derechos y los intereses leg timos de los habitantes de Fernando Poo' 23 .

En efecto, por decreto-ley de 17 de febrero, se anunci la segunda fase de la Conferencia. Fal-

21 La carta en RAH-FC 3481/2.

22 Campos Serrano, A. op. cit., pp. 238-240 y 272.

23 Comunicado en Carta n' 31 de la Direcci n de `frica y Pr ximo Oriente, MAE, a PiniØs, 31-1-1968, pp. 1-2, RAH-FC 3481/1.

taba establecer el procedimiento para la independencia. Fue el ministro Castiella quien trat esta cuesti n en el discurso inaugural de la segunda fase de la Conferencia. Afirm que su voz era la del Gobierno cuando cit los objetivos y cit dos temas que entend a conexos, el primero referido a los lazos comunes entre Espaæa y Guinea y el deseo de España de establecer 'r elaciones de cooperación' y defender 'los disti ntos intereses comunes', sin concretar, y el s egundo referido a las normas fundamentales de organizaci n del nuevo Estado y el camino a la independencia. El itinerario lo ten a perfilado. El primer paso era el acuerdo sobre la constituci n y la ley electoral. El segundo, la consulta popular sobre ambos documentos. El tercero, si eran aprobados, la formación de 'un Gobierno provisional', configurado 'c on arreglo a una disposici n transitoria incluida en el texto constitucional', el cual se haría cargo con carácter transitorio de la Administraci n. El cuarto, este Gobierno presidir a las elecciones generales para todos los puestos elegibles previstos en la Constitución y prepararía 'los borradores de los acuerdos de cooperaci n que el Estado ya independiente de Guinea Ecuatorial firme, en su día, si así lo estima oportuno, con España'. El quinto y último, constituido el Estado y 'elegido el Gobierno defin itivo', las autoridades españ olas efectuarÆn la transmisi n de poderes y proclamarán la independencia, esto 'en la fecha mÆs pr xima posible y, en todo caso, dentro del presente año de 1968', y dicho con un consejo: cuanto mÆs rÆpido se llegase a un acuerdo mÆs pronto llegar a la independencia 24 . Ahora s hab a un plan.

Para salvaguardar los que consideraba intereses de Espaæa, y ademÆs salvar la cara ante Presidencia, el MAE pretendi que la delegaci n guineana aceptase un modelo de Constituci n elaborado por asesores de la delegaci n espaæola, as como una serie de tratados que habr an de regular las futuras relaciones hispanoguineanas. No tuvo Øxito en ninguno de estos dos objetivos. Campos Serrano escribe que no hubo dos bandos, uno espaæol y otro guineano, y tampoco dos bandos espaæoles y dos o tres guineanos, sino que lo que complic todo fuer on 'las intrincadas relaciones' establecidas

24 Discurso de Castiella 17-4-1968, pp. 8, 9, 11, 13, 14 y 15, RAH-FC 3549/9.

'entre elementos de la colonia y elementos metropolitanos' 25 . El enfrentamiento MAEPresidencia era conocido por los pol ticos guineanos. As las cosas, era muy dif cil que tuviera Øxito la apuesta del MAE por un pol tico distinto a Ond , que era Ndongo, como candidato a dirigir el futuro gobierno guineano. Durante los tres aæos anteriores, el MAE y Ndongo hab an ido tendiendo puentes y, ademÆs, el guineano se convirti en el candidato del sector maderero, que esperaba de Øl que garantizara sus propiedades y olvidara las disposiciones que obligaban a sustituir con nuevas plantaciones las talas en los bosques guineanos 26 . Sin embargo, otro pol tico, con escasa experiencia internacional, pero mÆs conocido en su pa s, gan posiciones durante la Conferencia, gracias a apoyos interesados y la incapacidad del gobierno espaæol en impedirlo. En el ascenso de Mac as confluyeron su capacidad para convertirse en la cabeza visible del grupo mayoritario de la delegaci n guineana que, para dotarse de unas seæas de identidad, hab a adoptado el nombre de Secretariado Conjunto, integrado en octubre del aæo anterior por 29 pol ticos (incluidos Ond y Ndongo, que lo abandonaron), y ahora por 23, y tambiØn para dividir el MONALIGE en dos fracciones, una pro Ndongo y otra pro Mac as, y el apoyo que recibi de algunos espaæoles que actuaban por su propio interØs y, tal vez, al servicio de otros. Por circunstancias no bien conocidas, Antonio Garc a-Trevijano, notario excedente, abogado en ejercicio, apoderado del diario Madrid y relacionado con el antifranquismo, asesor y financi al Secretariado Conjunto. Los m viles de Garc a-Trevijano eran pol ticos, fastidiar los planes del Gobierno, y econ micos. Fue un ex colono procesado por estafa o expulsado por su relaci n con los nacionalistas, Francisco GonzÆlez Armijo, quien puso en contacto a miembros del Secretariado Conjunto con Garc a-Trevijano 27 , sin que estØ claro de quiØn vino la iniciativa. Como Øl mismo ha reconocido 28 , ademÆs de dinero y consejos varios, este abogado proporcion al Secretariado un proyecto constitucional que oponer al de

25 Campos Serrano, A., op. cit., p. 269.

26 Pardo, Rosa, op. cit., p. 115.

27 Ekong Andeme, P., op. cit., p. 436, e informaci n del mismo a Campos Serrano, A. op. cit., p. 275.

28 Garc a Trevijano, A., Toda la verdad. Mi intervenci n en Guinea , Barcelona, Dronte, 1976.

la delegaci n espaæola y, posiblemente, influy para encumbrar a Mac as entre quienes se opon an al plan metropolitano. En el MAE supieron que había 'intereses económicos inte rnacionales' en juego y que García -Trevijano: 'no solamente facilita textos sino que ha pr oporcionado al grupo abundantes medios económicos' 29 .

La Conferencia tuvo un resultado calamitoso para su principal responsable, el MAE. Carrero dej claro que el resultado no ser a responsabilidad suya. El director general de Plazas y Provincias Africanas, general D az de Villegas, abandon las reuniones y se hizo representar por otros delegados de su Direcci n 30 , que tuvieron un papel pasivo. El primer proyecto de Constituci n presentado por los tØcnicos espaæoles, que establec a un sistema pol tico democrÆtico y presidencialista y para la organizaci n territorial un modelo auton mico para las dos provincias, mereci el rechazo de la mayor a de los delegados guineanos, que se agruparon en torno a dos proyectos distintos: el primero, sostenido por diez delegados de Fernando Poo y de etnia bubi, capitaneados inicialmente por Gori y Watson (el primero acab aceptando un solo Estado), reclam de nuevo la independencia de la isla; el segundo, defendido por veintitrØs delegados procedentes de los dos territorios (ser a conocido como Grupo de los 23), pilotado por Mac as, propon a un sistema presidencialista con ejecutivo fuerte y Estado unitario sin autonom a para las regiones. Es decir, treinta y tres de los cuarenta y cuatro delegados guineanos se posicionaron en contra de lo que la delegaci n espaæola quer a que se aprobase como resultado del debate. El MAE no consigui moverles de esa posici n ofreciendo versiones revisadas del proyecto, en el que trabaj Miguel Herrero de Miæ n, y tampoco los dirigentes guineanos mÆs propicios a Espaæa, Ond , sin autoridad entre los suyos, y ademÆs enfermo, y Ndongo, que deseaba la jefatura del gobierno provisional citado por Castiella. Parte de la negociaci n con Ndongo y su mano derecha, Saturnino Ibongo, la llev Herrero de

29 Telegrama n' 185 de Castiella a PiniØs, 16-5-1968, RAH-FC 3574/1, y RAH-FC 3577/2.

30 Carta de Castiella a Carrero, 1-6-1968, p. 3, RAHFC 3586/1.

Miæ n 31 , y tanto Øl como varios documentos del MAE citan la labor favorable de Ndongo y en general del sector del MONALIGE que le segu a. AdemÆs en el MAE cre an que, as como la mayor parte de los empresarios del cacao azuzaban al grupo bubi a posturas extremistas, otros intereses del cacao y el 'grupo maderero' h abían contactado con Ndongo 'con el fin de e ncontrar una l nea media de carÆcter moderado' 32 . Sin embargo, como dec amos, Ndongo no logr que un grupo significativo de delegados guineanos apoyase las propuestas espaæolas en la Conferencia. El 22 de junio, tras 30 sesiones plenarias y al menos 45 reuniones de comisiones, el presidente clausur la segunda fase de la Conferencia Constitucional. No se hab a votado ni el proyecto de Constituci n ni el de la Ley Electoral, y tampoco una Declaraci n de Intenciones, en la que la parte de cooperaci n econ mica era la principal, que la Mesa deseaba que fuera suscrita por los guineanos. La Mesa no se atrevi a plantear su votaci n y la Conferencia termin sin que los guineanos hubiesen asumido compromiso alguno del futuro Estado de Guinea Ecuatorial para con Espaæa.

El 11 de julio, el embajador PiniØs anunci ante el ComitØ de los Veinticuatro el itinerario final para la independencia: aprobaci n por las Cortes Espaæolas de la ley que autorizaba al Gobierno a conceder la independencia (ser a el d a 24 de ese mes), celebraci n del referØndum constitucional el 11 de agosto, y de elecciones para elegir gobierno de acuerdo a la Constituci n (por sufragio universal exclusivamente entre las personas consideradas nacionales guineanas) en la primera quincena de septiembre, y finalmente independencia el d a 12 de octubre, reconociendo que esa fecha hab a sido fijada por el MONALIGE, partido 'que sin duda arrastra un considerable apoyo en Guinea Ecuatorial' 33 . De los planes del MAE segu a en pie la idea de independencia unitaria s o s , y poco mÆs.

31 Herrero de Miæ n, Miguel, Memorias de est o , Madrid, Temas de Hoy, 1993, p. 37.

32 MAE, 21-5-1968, pp. 3-4, RAH-FC 3577/2; y carta de Castiella a Carrero, 1-6-1968, p. 3, RAH-FC 3586/1.

33 Intervenci n de PiniØs ante el ComitØ de los Veinticuatro, 11-7-1968, RAH-FC 3607/3.

Las elecciones a la presidencia de la Repœblica

Los Ministerios de Exteriores y de la Presidencia no ejecutaron un plan conjunto y en lo hecho hubo mucho de improvisaci n. Cuando llegaron las elecciones, en vez de concentrar su apoyo en un candidato, dieron su respaldo a tres y ninguno de ellos fue el vencedor.

El domingo 11 de agosto se celebr el referØndum constitucional. Ond y Ndongo hicieron campaña por el sí a 'un Estad o independiente y soberano, democrÆtico y social, constituido por dos provincias aut nomas: Fernando Poo y R o Muni'. En contra se posicionaron los separati stas bubis y el Secretariado Conjunto, lo que supon a el fraccionamiento del MONALIGE y del MUNGE. El texto fue votado favorablemente por el 63% de los electores, pero en Fernando Poo el s gan por menos de trescientos votos de diferencia.

Mediante decreto, el gobierno espaæol declar aprobada la Constituci n y convoc elecciones a la presidencia de la Repœblica, la Asamblea y los Consejos provinciales, para el 22 de septiembre. Concurrieron todos los partidos y varios candidatos a la presidencia de la Repœblica, tres con expectativas de ganar. El resultado no fue amaæado, por el deseo del gobierno espaæol de quedar bien ante la misi n observadora de Naciones Unidas. Mac as ten a mejores bazas, el apoyo intelectual y econ mico de Garc aTrevijano 34 y ahora un s lido respaldo pol tico, al convertir en su plataforma al Secretariado Conjunto, en la que permanec an parte del MONALIGE y del MUNGE, y la mayor a del IPGE 35 , y jug bien sus propias cartas, que eran un discurso demag gico, populista y nacionalista, con contenidos progresistas en lo econ mico y social, al tiempo que dispuesto al entendimiento con Espaæa. Desde la perspectiva europea, era un pol tico mediocre, pero sus capacidades destacaban en el escenario concreto de las elecciones y al compararse con las de los otros candidatos: dotes oratorias para dirigirse a un pœblico en general de mentalidad primitiva, con juicios vehementes y faltos de rigor' 36 ,

34 Documentaci n ya citada y opini n entonces del MAE en RAH-FC 3622/13.

35 Campos Serrano, A., op. cit., p. 307.

36 Ndongo Bidgoyo, D., op. cit., p. 129.

en los que recurr a a la fantas a y a la demagogia para construir 'sus teorías sublimes de grandeza y de revolución' 37 , y en su idioma materno, el fang, se manejaba mejor que Ndongo 38 . Era de carÆcter introvertido, suspicaz, muy desconfiado y carente de equilibrio emocional, con complejos, de inferioridad con los extranjeros y la gente instruida de su pa s, y de superioridad con la gente comœn 39 , en todo lo cual algo ten an que ver problemas de audici n y gÆstricos 40 .

Por lo que se refiere a la Presidencia de la Repœblica, ningœn candidato se impuso con mayor a absoluta. Quien mÆs votos obtuvo fue Mac as, seguido por Ond , y a bastante distancia qued , con la mitad de votos, Ndongo, y muy por detrÆs Bos o. Segœn establec a la Constituci n, los dos candidatos mÆs votados participar an en una segunda vuelta electoral. Actuando con rapidez y eficacia, Mac as logr aislar a Ond : a cambio de dos promesas, carteras ministeriales y una autonom a mÆs amplia que la recogida en la constituci n para Fernando Poo, Mac as consigui el respaldo de Ndongo y Bos o, que hicieron o dos sordos a lo deseado por el gobierno espaæol. Esta maniobra permiti a Mac as hacerse con la victoria el 29 de septiembre. De acuerdo con la promesa de reparto de carteras, Mac as form un gobierno de coalici n: se reserv la cartera de Defensa y design a Bos o vicepresidente y ministro de Comercio y a Ndongo (que le aport mÆs votos) ministro de Asuntos Exteriores, mientras que a Torao, otro dirigente del MONALIGE, le entreg la presidencia de la Asamblea. El gobierno espaæol reconoci oficialmente el resultado de las elecciones y design embajador en Santa Isabel a Juan DurÆn-Loriga, al que Mac as concedi el placet.

Para adecuarse a la nueva situaci n, y como forma de presi n sobre el futuro presidente, antes de la segunda vuelta electoral, el 24 de septiembre, el gobierno de Franco hab a reor-

37

38 Ndongo Bidgoyo, D., op. cit., p.129.

Nze Nfumu, A., op. cit., p. 33.

39 DurÆn-Loriga, J., op. cit, p. 124; Nze Nfumu, A., op. cit., pp. 32 y 70; Liniger-Goumaz, M. (1988), pp. 105106.

40

Garc a Dom nguez, R., op. cit., pp. 36-37; y FernÆndez, Rafael, op. cit., p. 144.

ganizado las fuerzas militares all establecidas y creado el Mando de las Fuerzas Espaæolas en Guinea Ecuatorial 41 . La jefatura correspondi al coronel del EjØrcito de Tierra Eduardo Alarc n Aguirre, que estuvo a las rdenes, durante pocos d as, del alto comisario, y a continuaci n de la que iba a ser la primera autoridad espaæola en la Guinea independiente, el embajador de Espaæa. El componente mÆs numeroso de la fuerza lo aportaban las dos compaæ as m viles de la Guardia Civil (GC), con unos 260 efectivos (hac a tiempo que no se cubr an vacantes), que dejaron de estar agregados a la Guardia Territorial (GT). Bajo el mando del comandante Luis BÆguena, la GC dispon a de dos destacamentos principales, uno sobre el continente, en Bata y las poblaciones del interior, y otro en Fernando Poo, con base en la capital, Santa Isabel. Integraba tambiØn esa fuerza la Guardia Mar tima, que mandaba el capitÆn de fragata JosØ MollÆ Maestre, y cuyos medios principales eran los dos viejos buques de la Armada establecidos en aguas guineanas, la fragata Pizarro y la corbeta Descubierta , con mariner a de reemplazo y personal de Infanter a de Marina; este capitÆn de fragata era a la vez comandante militar de Marina de la Regi n Ecuatorial y jefe militar en Santa Isabel. Completaba la citada fuerza una escuadrilla aØrea dotada de viejos aviones, mandada por un comandante del EjØrcito del Aire. No formaba parte de este Mando la GT, que iba a cambiar su nombre por el de Guardia Nacional (GN), para convertirse en el ejØrcito de Guinea. El mando de las compaæ as de la GT correspond a a oficiales blancos, y as seguir a siendo, y lo habitual era que su segundo fuera tambiØn un blanco.

2. LA INDEPENDENCIA Y EL R`PIDO DETERIORO DE LAS RELACIONES HISPANO-GUINEANAS

Mac as sueæa con ser dictador y Ond huye de Guinea

Un decreto del gobierno espaæol de fecha 9 de octubre declar a Guinea Ecuatorial naci n independiente a partir de las doce horas del 12 de ese mes, D a de la Hispanidad y festividad de

41

Nœæez, Jesœs, La Guardia Territorial de la Guinea Espaæola , Historia Militar del Siglo XX Serga , especial n' 3, Madrid, Almena Ediciones, 2000, pp. 31 y 3435.

la Virgen del Pilar. El Gobierno design a Manuel Fraga, titular de la cartera de Informaci n y Turismo, ministro plenipotenciario para la transmisi n de poderes. Ni Castiella ni Carrero acudieron a la toma de posesi n de Mac as.

Al Acta de independencia se incorporaron una serie de acuerdos bilaterales con vigencia para el per odo transitorio, que, cinco d as antes, hab a negociado una comisi n interministerial guineana en Madrid. Los acuerdos regulaban el futuro de las propiedades del Estado espaæol en la antigua colonia, la permanencia de los funcionarios espaæoles all destinados, la formación de guineanos para 'su progresiva incorp oraci n a las tareas tØcnicas y administrativas de la nación' y la permanencia de las fuerzas de seguridad y fuerzas armadas espaæolas desplegadas en el territorio. Uno de los documentos mÆs importantes era el Protocolo secreto sobre el Estatuto de las Fuerzas Armadas espaæolas all destacadas, que establec a la separaci n entre las Fuerzas Armadas Espaæolas destacadas y la GT 42 . Estos acuerdos estaban pendientes de la conformidad del presidente de la Repœblica. Cuando el embajador espaæol se los present para la firma, el mismo 12 de octubre, Mac as le puso reparos y solo los acept cuando le fueron presentados con solapas en los que se calificaban de provisionales 43 . Tan importante, o mÆs, era el tema del petr leo, prueba de ello es que, en sesi n de 25 de octubre, la Comisi n Interministerial encargada de la Independencia de Guinea consideró 'muy urgentes para Esp aña' los acuerdos económicos y financieros 44 .

AdemÆs de la citada fuerza militar, en Guinea permaneci una colonia civil espaæola integrada por mÆs de 6.000 personas: propietarios y empleados en diversas empresas privadas y funcionarios, as como sus familias. El Estado espaæol retuvo edificios pœblicos y las instalaciones y la direcci n de la programaci n televisiva y ten a el control de la administraci n, del dispositivo de seguridad y de la actividad econ mica. Pues la nueva naci n no dispon a de moneda

42 El convenio, con fecha 12-10-1968, en Caja 37642/15 AGMA; y telegrama 407 del MAE a PiniØs, 7-10-1968, RAH-FC 3634/5; El protocolo militar en 37642/21 subcarpeta 3.

43 DurÆn-Loriga, Juan, op. cit., p. 122.

44 Caja 37642/ 4 AGMA.

propia, que seguirÆ siendo la peseta, tampoco de un banco nacional, cuyas competencias quedaban en manos del Banco Exterior de Espaæa, y menos aœn de presupuesto. Hab a voluntad del gobierno espaæol en continuar influyendo en Guinea, pero no hab a un plan. En su primera carta a Castiella como embajador, de fecha 22 de octubre, DurÆn-Loriga escribi que Macías se enfrentaba 'con graves problemas i nternos, en parte causados porque Ndongo pretend a la cartera de Interior o la de Defensa, por ser el suyo 'un país naciente en el que priva sobre todo la política interior', y que por ello se atribuía 'el papel de coordinador de la acción gubernamental, funci n que el Presidente y sus amigos le niegan'. Decía también que Macías desconfiaba de varios alfØreces nativos de la GN, por ser simpatizantes de Ndongo y que 'no regatea elogios a la Guardia Civil' 45 . A partir de esta fecha se produjo un rÆpido deterioro de la situaci n de los intereses oficiales espaæoles en Guinea.

Muy pronto, Mac as mostr sus ansias de poder y su voluntad de establecer v nculos entre los problemas internos y las relaciones con Espaæa. El primer paso en el camino de Mac as hacia el poder personal absoluto hab a sido la atribuci n del ministerio de Defensa. El segundo, la concentraci n de funciones administrativas en la Presidencia, mediante orden de 16 de octubre. El tercero, poner en sus manos el control directo de la riqueza del pa s situando en Presidencia, y no en los correspondientes ministerios, varias direcciones generales. El cuarto consisti en ignorar la Ley de RØgimen Jur dico de la Administraci n del Estado, que elabor la asesor a espaæola del presidente y que aprob la Asamblea Nacional (en la que los partidarios de Mac as eran minor a) el d a 30. El quinto, el encarcelamiento de varios colaboradores de Ond , tambiØn a finales de ese mes. Durante estos d as, Macias comenz a introducir en sus comparecencias oficiales opiniones antiespaæolas, consistentes en advertencias y amenazas a quienes, sin concretar, hubiesen apoyado o apoyasen a sus rivales pol ticos.

En noviembre, Mac as comenz a hacer referencia a dos temas a los que iba a prestar una

45 Carta n' 1 de DurÆn-Loriga a Castiella, 22-10-1968, pp. 1-3., RAH-FC 3641/1.

atenci n creciente, la presencia de las fuerzas armadas espaæolas, que deseaba utilizar en su beneficio, y la ayuda econ mica que esperaba de Espaæa, mientras daba muestras de su carÆcter receloso. Al embajador espaæol le dijo que no tenía 'ningún temor de golpe de Estado' 46 , pero DurÆn-Loriga ten a claro que Mac as desconfiaba de Ond (tal vez lo dec a para justificar acciones represivas), del que imaginaba actividades pol ticas en el continente, y de Watson, del que el embajador si cre a que, en Fernando Poo, estaba en contacto con los jefes ibos para trabajar en pro de una federaci n con Biafra si esta regi n se escind a de Nigeria 47 . Mac as tambiØn desconfiaba de los mandos espaæoles de la GN, por considerarlos afectos a Ond , pero ten a buena relaci n con algunos oficiales de menor rango, y tambiØn de una parte de los oficiales y tropa guineana, por su vinculaci n a Ndongo 48 . Por lo dicho, Mac as pretend a el control de los medios militares espaæoles. Con sus cr ticas y desplantes consigui que el teniente coronel al mando de la GN acelerase su deseada salida del pa s, y lo mismo sus comandantes, con lo cual los capitanes de las cinco compaæ as y los respectivos tenientes quedaron sin un mando superior que no fuera el ministro de Defensa guineano. Entre tanto, Mac as sigui cultivando la buena relaci n que ten a con la oficialidad de la GC. Al comandante jefe del cuerpo, Luis BÆguena, le ofreci el mando de la GN, que BÆguena no acept 49 . AdemÆs, a mediados de noviembre, Mac as plante al embajador espaæol la utilizaci n de la GC para operaciones de polic a con fines pol ticos 50 , y a continuaci n su transformaci n en una fuerza propia, mediante la revisi n del protocolo secreto militar 51 .

46 En telegrama n' 43 de DurÆn-Loriga a Castiella, 411-1968, RAH-FC 3647/4.

47 Carta n' 3 de DurÆn-Loriga a Castiella, 5-11-1968,

RAH-FC 3649/3.

48

Carta n' 4 de DurÆn-Loriga a Castiella, 7-11-1968, RAH-FC 3651/1.

49 Entrevistas en Madrid con el coronel Luis BÆguena.

50 Telegrama n' 65 de DurÆn-Loriga a Castiella, 1211-1968 y carta n' 5 de misma fecha, RAH-FC 3654/1.

51 Carta n' 5 de DurÆn-Loriga a Castiella, 12-11-1968, p. 7, RAH-FC 3655/2.

Uno de los tenientes de la GN con los que Mac as manten a una buena relaci n, Rafael CÆrdenas ha dejado escrito que durante estos d as hubo rumores de que grupos de colonos espaæoles confiaban en que Ond encabezar a una revuelta popular contra el poder reciØn constituido, que sus partidarios se estaban armando y que la revuelta comenzar a en su distrito natal, Evinayong 52 . Por ser uno de los tenientes en los que confiaba, Mac as le orden a CÆrdenas cambiar de destino para ponerse al mando de este distrito; CÆrdenas consult este cambio con el capitÆn de su compaæ a, Sevillano, quien le dio la conformidad. Sin embargo, Ond , acompaæado de diez colaboradores, hab a abandonado Guinea, tal y como telegrafi DurÆn-Loriga a Madrid el 6 de noviembre, para exiliarse en Gab n 53 ; hab a tenido muy buena relaci n con el derrocado presidente Leon Mba, pero no con su sucesor, Albert Maria Bongo, impuesto por Francia. Mac as pidi a Bongo que lo expulsase y a las autoridades espaæolas que mediaran para conseguir su regreso y que la GC le detuviera. El gobierno espaæol intervino para que Ond regresase, aparentemente para favorecer la paz interior del pa s 54 . El d a 11, Ond fue conducido a la frontera guineana, donde le recogi el capitÆn de la compaæ a de la GC estacionada en Bata, Teodoro Navarro, y, siguiendo rdenes del embajador, vistiendo de paisano y diciendo que actuaba a t tulo particular, le traslad en avioneta a esa ciudad. DurÆn-Loriga dice que actu as para evitar que a Ond se le aplicase 'la ley de fugas' y porque el ministro del Interior, `ngel MasiØ, muy afecto a Mac as, le dio garant as de que no ser a detenido. Sin embargo, Mac as pidi que la GC lo custodiase e interrogase para averiguar supuestos planes de subversi n, a lo que se neg el embajador, y despuØs confin a Ond en una casa del servicio agron mico en las afueras de Santa Isabel, bajo vigilancia de personal guineano de la GN. Unos d as despuØs, Mac as pretendi que el sistema judicial, dirigido completamente por

52 Ndongo, Donato, op. cit., p. 151.

Telegrama n' 48 de DurÆn-Loriga a Castiella, 6-11-

53 1968, RAH-FC 3649/3.

54 Carrero sugirió a Castiella 'gestiones diplomáticas en Gabón y con Macías para que regrese', 12 -111968, RAH-FC 3654/1; la versi n del coronel Alarc n en carta a general secretario general del Estado Mayor Central, 12-11-1968, 2 pp, 37642/21 AGMA.

personal espaæol procesara a Ond y varios de sus colaboradores por atentar contra la seguridad del Estado, sin Øxito. Aunque las autoridades espaæolas hab an prestado un servicio a Macías, este arremetió contra 'las interfere ncias de españoles en la política' y 'aludió a co nsejos extraæos que habr an provocado la fuga de Ondó' 55 . Dado que BÆguena hab a rechazado el puesto de jefe de su ejØrcito, Mac as se lo ofreci al teniente CÆrdenas, y este lo rechaz 56 . Entonces recurri a uno de sus fieles, Juan Manuel Tray, conocido como comandante Tray, guineano que fue alfØrez provisional en la guerra civil espaæola.

En noviembre se estaba perfilando el enfrentamiento Mac as-Ndongo. El embajador espaæol comunic a Madrid haber observado una tensión entre ellos 'bastante agudizada', 'un recelo total y un miedo recíproco'. El motivo: Ndongo 'había conseguido situarse como vic epresidente de hecho del Gobierno' y 'Macías parece ahora decidido a recuperar terreno' 57 .

Problemas de presupuesto del nuevo Estado

Durante los meses finales de 1968, Mac as tuvo buenas palabras para el conjunto del Estado espaæol. Pero en diciembre cambi de actitud y durante enero-febrero de 1969 las relaciones hispano-guineanas se deterioraron gravemente. Fueron varios los factores a tener en cuenta: la personalidad de Mac as; la negativa espaæola a que el presidente utilizase en beneficio propio las fuerzas militares all destacadas; las desavenencias entre pol ticos guineanos, que procuraron obtener para s apoyos pœblicos y privados espaæoles; y el tema presupuestario. La econom a de Guinea estaba en manos espaæolas, del Estado y de los grandes propietarios de plantaciones y explotaciones madereras. La base once del Convenio que regulaba transitoriamente las relaciones entre Estados establec a que el gobierno espaæol mantendr a hasta el 31 de diciembre de 1969 la ayuda econ mica a Guinea en la misma cuant a y con anÆloga estructura a

55 Telegrama n' 59 y carta n' 5 de DurÆn-Loriga a Castiella, pp. 2-5-, 12-11-1968, RAH-FC 3654/2 y 3655/2.

56 L pez, S. y CÆrdenas, R., op. cit., p. 46.

57 Carta n' 7 de DurÆn-Loriga a Castiella, 19-11-1968, p. 3, RAH-FC 3665/5.

la prevista en los presupuestos espaæoles de 1968. Este presupuesto fue considerado insuficiente por el gobierno guineano, que, carente de recursos propios, multiplic los cargos, para mantener y aumentar fidelidades, y anunci un amplio programa de obras pœblicas.

A finales de noviembre, Mac as hab a enviado a Madrid a su vicepresidente, Bos o, con la oferta de negociar convenios de asistencia tØcnica y la petición urgente de 'asistencia financiera' para distintos fines 58 . D as antes, el embajador espaæol hab a transmitido a Mac as que una burocracia excesiva no podr a pagarla el nuevo pa s y que tampoco lo har a Espaæa, y que la ayuda sería 'siempre técnica y concreta', 'la pur amente presupuestaria serÆ muy dif cil de conseguir' 59 .

El 9 de diciembre, Mac as inici su primera visita como presidente a R o Muni, para hacer sentir su presencia all . Dej su impronta con una serie de discursos, cada vez mÆs agresivos hacia los colonos espaæoles y portugueses y los trabajadores nigerianos. Entre tanto, el pa s caminaba hacia la dictadura. El d a 13, el Consejo de Ministros acord la creaci n de un partido pol tico œnico, con el nombre de Partido nico DemocrÆtico Nacionalista de Guinea Ecuatorial. El siguiente paso llegar a el 22 de febrero de 1969, cuando el Gobierno dot al partido de una milicia; lo hizo oficializando el movimiento xen fobo de Juventudes, vinculadas al IPGE, partido de tintes izquierdistas que en el pasado hab a propuesto la federaci n con Camerœn, y al sector mÆs radical de la coalici n que apoyaba a Mac as, que recibi el nombre de Cuerpo de la Juventud, encuadrado en el EjØrcito Nacional.

En enero de 1969, el gobierno espaæol prorrog el presupuesto de ayuda y colaboraci n a Guinea, descartando hacer una donaci n o un crØdito extraordinario. Este mes, Mac as sustituy en sus discursos frases del estilo 'que ningún negro tenga miedo al blanco y que ningœn blan-

58 'Mensaje del presidente Macías que la Misión guineana entregarÆ a S. E. el 2-121968', 3 pp., G abinete TØcnico MAE, RAH-FC 3668/1.

59 Carta n' 15 de DurÆn-Loriga a Castiella, 28-111968, p. 2, RAH-FC 3668/3; y carta n' 16 del Encargado de Negocios, Baselga, a Castiella, 9-12-1968, p. 2, RAH-FC 3675/3.

co tenga miedo al negro, que haya hermandad entre razas' 60 , por ataques al personal del servicio de Hacienda, enteramente espaæol, acusÆndole de lucrarse indebidamente con una gratificaci n, y expuls a varios funcionarios espaæoles.

Extraæos viajeros espaæoles en Guinea

Sucedi entonces lo que el MAE denomin turbias maniobras de unos espaæoles que trataron de engaæar al gobierno guineano y, a la vez, deteriorar la posici n del gobierno espaæol en la ex colonia. El ex colono GonzÆlez Armijo y el periodista JosØ Antonio Novais, corresponsal en Madrid del diario Le Monde , que formaba parte del c rculo de relaciones de Garc a-Trevijano y que hab a conocido a Mac as en Madrid, viajaron a Guinea. All se reunieron con el empleado de banca Francisco Paesa y el abogado Robles Romero-Robledo y trataron de vender a Mac as la idea de un banco particular con atribuciones de banco nacional, emisi n de moneda y control de divisas. Al parecer los cuatro hab an constituido en Espaæa una sociedad, PROFINANCO, de la que el embajador DurÆn-Loriga escribió que estaba 'vinculada a intereses fra nceses relacionados con el Camerún' y que pla nteaba la creaci n de un banco con un capital de 210 millones de pesetas, 'del cual la tercera parte habr a de ser aportada por el erario guineano'. La operación había contado con el ap oyo inicial de Mora, plantador de cacao, que se hab a retirado, y del ministro del Interior, MasiØ, y con la oposici n de Ndongo, pues los promotores del banco hab an procurado que el Consejo de Ministros adoptase 'una serie de decisiones contrarías a la política de Ndongo' 61 . El 3 de enero de 1969, el Consejo de Ministros guineano desestim el proyecto de PROFINANCO 62 , pero Paesa mantuvo abierta la operaci n, sabedor de que Mac as y varios de sus ministros pensaban ya en financiaci n externa no espaæola.

60 En telegrama n' 43 de DurÆn-Loriga a Castiella, 411-1968, RAH-FC 3647/4.

61 Carta n' 5 de DurÆn-Loriga a Castiella, 3-1-1969, pp. 1-2, RAH-FC 3688/2.

62 Carta n' 6 de DurÆn-Loriga a Castiella, 7-1- 1969, p. 1, RAH-FC 3688/2; CerdÆn, Manuel, Paesa. El esp a de las mil caras , Barcelona, Plaza&JanØs, 2016, pp. 229-239.

Por otro lado, pol ticos guineanos anti Mac as se entrevistaron con militares espaæoles que desempeæaban labores de inteligencia para Presidencia del Gobierno. Tres d as antes de su exilio, Ond hab a recibido al comandante Olmo, entonces en la Guardia Nacional y antes con destino en la Comisar a General. Mac as lo supo y le sac el tema al embajador espaæol, y también los 'rumores de complicidad de mad ereros en las reuniones probonifacianas' 63 . Un mayor impacto en el deterioro de las relaciones entre gobiernos tuvo la llegada a Guinea, el 7 de enero, del comandante Manuel Moreno Calder n, aæos atrÆs, destinado en el Servicio de Informaci n de la Asesor a TØcnico-Militar de la Comisar a General y ahora jefe de los Servicios de Informaci n de la Direcci n General de Plazas y Provincias Africanas. Estuvo en Guinea unos diez d as y se entrevist con Gustavo Watson. Presidencia no inform al MAE del viaje y posiblemente tampoco al Ministerio del EjØrcito. Castiella supo por su embajador de la 'ine sperada visita, al menos para mí', y que Moreno cen con Watson y los seæores Mora el d a 8 de enero, 'lo que trató de mantener secreto al egando haberse reunido con comandante fragata Pizarro , a quien no vio', un hecho que con oc a el gobierno guineano 64 . En efecto, el d a 13 Mac as present una protesta oficial al embajador por la presencia del comandante Moreno, del que dijo que hab a entrado clandestinamente en el país para 'actos de espionaje' 65 , y en un discurso afirm que hab a venido para 'promover una acción subversiva entre los mil itares' 66 .

3. EL GOLPE CONTRA MAC˝AS

Mac as expulsa al embajador de Espaæa

Desde diciembre-enero, las llamadas Juventudes, ven an cometiendo abusos contra los colo-

63 Carta n' 5 de DurÆn-Loriga a Castiella, 12-11-1968, p. 1-7, RAH-FC 3655/2.

Carta n' 9 de DurÆn-Loriga a Castiella, 14-1-1969, p. 1, y telegrama n' 28 de DurÆn-Loriga a Castiella, 15-1-1969, RAH-FC 3694/2; tambiØn datos en informes de Alarc n a Madrid, AGMA 37642/29, subcar-

65 Carta de Mac as a DurÆn-Loriga, 13-1-1969, RAHFC 3694/2.

64 peta 2.

66 'Paz para Nigeria', bano , 15-1-1969.

nos 67 . Mac as valor su utilidad, y las azuz contra la colonia espaæola durante el mes de febrero, cuando desat una tormenta de insultos y amenazas al conjunto de la colonia espaæola, que fue focalizando en los madereros, el embajador y la GC. TambiØn varios ministros, que esperaban la subvenci n espaæola y hacerse con propiedades privadas y pœblicas de Espaæa, atizaron el sentimiento anti espaæol. La escalada de la tensi n, y la divisi n de las autoridades espaæolas en la ex colonia, aparece recogida en un informe que present el comandante jefe de la GC nada mÆs regresar a Espaæa. A mediados de febrero, tras las primeras expulsiones y el aumento de l as palizas 'a nuestros compatriotas', sobre todo en el cont inente, hasta llegar a 'una total inseguridad para la población española', Báguena dio la orden de que las fuerzas de la GC 'empezaran su instrucción de combate' e hicieran acopio de combustible. Por su parte, el capitÆn de la compaæ a de Bata solicit como refuerzo la corbeta Descubierta , y el comandante BÆguena solicit su traslado all , a lo que no accedi el embajador 68 .

Tuvo lugar entonces el incidente de las banderas. El d a 22, el vicepresidente Bos o comunic de palabra al cuerpo diplomÆtico acreditado en Bata que deb a retirar la bandera espaæola del consulado o de la residencia del c nsul, pues estas y la del cuartel de la GC daban la sensaci n al extranjero de que Guinea segu a siendo una colonia espaæola. El c nsul espaæol no accedi . El d a 23, Mac as regres del interior del país a Bata, llamó al cónsul, 'le ordenó bajar la bandera con malos modos, llegando incluso a la amenaza personal' y, al no querer hacerlo, el comandante Tray, al mando de un piquete de guardias nacionales, 'bajó por la fuerza la ba ndera de la cancillería' 69 ; ademÆs, Mac as declar al c nsul persona no grata. En sus memorias, DurÆn-Loriga escribe que, en Madrid, el primer miembro del gobierno en saber lo ocurrido fue el vicepresidente y ministro Carrero, y que de la conversaci n entre este y Castiella sali un te-

67 Carta n' 9 de DurÆn-Loriga a Castiella.

68 'Información del Comandante Báguena', doc. 2, 6-3-1969, p. 1, expediente 15, signatura 3150, Ministerio de la Gobernaci n, Archivo General Ministerio

del Interior.

69

Ib dem, p. 2; y telegrama n' 70 y carta n' 15 de DurÆn-Loriga a Castiella, 17-2-1969, RAH-FC 3717/1.

legrama en el que se le ordenaba actuar 'de manera enérgica e inmediata'. Añade que el cuartel de la GC estaba en situaci n de alerta y a la espera de instrucciones para intervenir. Pero a continuaci n escribe que, para evitar una crisis internacional y posibles daæos a los colonos espaæoles, decidi buscar una soluci n negociada para el tema de las banderas y la expulsi n del c nsul 70 . BÆguena cuenta que el d a 25 el embajador orden que la GC izara de nuevo la bandera en la cancillería de Bata, 'h echo que se llev a cabo y se mantuvo por la fuerza', y que el embajador se trasladó desde Santa Isabel a Bata, para entrevistarse con Mac as. Segœn el embajador, el presidente apenas le escuch , y le dijo que lo que ten a que hacer Espaæa era aportar 500 millones de pesetas para el funcionamiento de la administraci n. A continuaci n, Mac as dirigi un discurso por radio a los guineanos, en el que afirmó que 'el embajador espaæol, auxiliado por los asesinos de la Guardia Civil, trata de imponer un gobierno colonialista. Acudid a Bata a salvar vuestro país'. Ese mismo día el presidente recibió otras dos veces al embajador, y en la œltima reuni n le dijo que era persona no grata y que deb a abandonar el pa s. BÆguena aæade que el embajador 'fue tratado con un menosprecio total por el gobierno en pleno', y que por este motivo regres a Fernando Poo, pidiendo antes de tomar el avi n el env o de la corbeta Descubierta a Bata 71 . A bordo parti el coronel Alarc n, que hab a establecido su cuartel general en el buque, y en Santa Isabel qued la fragata Pizarro , comandada por el capitÆn de fragata MollÆ, a quien correspond a ahora la jefatura de las Fuerzas Armadas Espaæolas en Fernando Poo.

La Guardia Civil ocupa Santa Isabel. La divisi n de las autoridades espaæolas en Guinea

Para entonces, una parte de los colonos espa-

æoles buscaban la protecci n de la GC, en los puestos del interior del continente y los cuarteles en Bata y Santa Isabel. En sus memorias, el embajador dice que dio instrucciones a oficiales de la GC y GN de proteger a los colonos y de escoltar a los que deseasen llegar a Bata, y

70

DurÆn-Loriga, J., op. cit., pp. 136-137.

71 'Información del Comandante Báguena', y DurÆn-Loriga, J., op. cit., p. 139.

pp. 2-3,

también que 'en ningún caso debían realizarse actos de ocupación militar', pero que cuando regres a Santa Isabel, la tarde del 25, la GC había tomado 'algunas medidas de precaución para asegurar la seguridad y el trÆfico del aeropuerto' 72 En cambio, BÆguena sostiene que el embajador le ordenó telefónicamente 'la oc upaci n de los puntos clave de la poblaci n de Santa Isabel', 'que se llevó a cabo de una m anera perfecta y total', que solo hu bo un enfrentamiento armado, en el aeropuerto, donde la GC abrió fuego para 'amedrentar a los asalta ntes', y que después pidió permiso al embajador para 'inutilizar la emisora de radio de Santa Isabel y la empresa nacional de comunicaciones Torres Quevedo' , medios no necesarios para los espaæoles al tener asegurados los enlaces entre Fernando Poo y R o Muni y entre Guinea y Espaæa por medios militares, medidas no aceptadas 'ya que no se quiso entorpecer lo más mínimo la vida del país' 73 . En lo que s coinciden el embajador y el jefe de la GC es en que en la madrugada del d a 26 el embajador consult las medidas adoptadas a la oficialidad de Santa Isabel y que la mayor a opin que la dispersi n de fuerzas era un error y que era preferible que la GC retornara a sus cuarteles, en espera de instrucciones de Madrid, y negociar con el gobierno guineano la no presencia de ninguna fuerza militar en las calles; ese fue el criterio que se impuso, frente al de BÆguena, quien opinaba que, 'habiendo aislado y tap onado los campamentos de las fuerzas armadas guineanas', perderían el terreno ganado y que los guineanos les engaæar an. A lo largo de lo que quedaba de ese d a 26 y durante el 27, las fuerzas guineanas de la GN tomaron las ciudades 74 . MollÆ asegur el control espaæol del puerto de Santa Isabel y las comunicaciones con la embajada, el cuartel de la guardia civil y el aer dromo militar, a cuyo personal orden que el avi n T-6 fuera armado y estuviera listo para despegar permanentemente y transmiti al capi-

72 DurÆn-Loriga, J., op. cit., pp. 140-141.

73 'Información del Comandante Báguena', doc. 2, p.

74 Ib dem, pp. 3-4, y DurÆn-Loriga, J., op. cit., pp. 141-142. Las desavenencias, con la opini n del capitÆn de fragata MollÆ, las recoge el almirante retirado (entonces teniente a las rdenes de MollÆ) Miguel Fernández, 'La crisis de Guinea Ecuatorial (1969)', FerrolAnÆlisis , n' 22 (2007), pp. 286-305.

tÆn del buque civil Ciudad de Pamplona la orden del coronel Alarc n de dirigirse a Bata, por si fuera preciso evacuar a parte de la poblaci n civil espaæola 75 .

TambiØn el 27, Mac as tom otras medidas para controlar la situaci n, entre estas la declaraci n del estado de excepci n en todo el territorio nacional, que inclu a la prohibici n de desplazarse a toda clase de persona. Sin embargo, la huida de los colonos hacia las dos principales ciudades estaba en marcha. A las 20.45 horas de Guinea, el embajador inform a Castiella que varias familias se hab an refugiado en el cuartel de la GC en Santa Isabel, que muchos colonos hac an preparativos para salir del pa s en barco y en avi n, que el pr ximo vuelo de Iberia ser a el d a 3 de marzo, que se hab an vendido todos los billetes y que deb a reforzarse el servicio aØreo 76 . En R o Muni, la situaci n era peor: las autoridades guineanas pon an obstÆculos a la evacuaci n de los colonos, varios sufrieron vejÆmenes y palizas a manos de las Juventudes, que hab an sido armadas, y de personal policial y militar guineano, y tambiØn tuvieron dificultades para el repliegue sobre Bata oficiales espaæoles de la GN y destacamentos de la GC, sobre todo el de Ebebiyin, el situado junto a la frontera con Camerœn 77 .

El embajador inform de que buscaba una salida diplomÆtica a la crisis, pero que Mac as hab a pronunciado un discurso por radio en el que 'acusaba a España de violación de la soberanía de Guinea mediante actos provocados dirigidos por embajador español', que había ordenado a las fuerzas armadas espaæolas proteger a los colonos y que cre a conveniente estudiar un 'plan de retirada gradual de todos nuestros súbditos'. Ocho horas después envió dos tel egramas a Castiella, por las radios de los buques de guerra, para comunicar que, siguiendo las instrucciones recibidas, hab a asegurado a Mac as que el prop sito de los movimientos espaæoles era de mera seguridad, que el presidente había inculpado 'del estado actual al Cónsul y la Embajada y ha merecido que protestara ante el Gobierno espaæol y la ONU' (esto era un golpe

75 FernÆndez, Miguel, op. cit., p. 292.

77 'Información del Comandante Báguena', doc. 2, p. 9.

76 Telegrama n' 89, 27-2-1969, RAH-FC 3724/3.

para el MAE) 'de la movilización de las fuerzas armadas españolas en Santa Isabel', que, ad emás, había pedido a Franco 'la retirada de las fuerzas espaæolas que estuvieran aqu antes de la independencia y sustituci n por fuerzas nuevas' y prometido que mantendría el orden en el pa s, a lo que el embajador respondi a Mac as que 'caso contrario utilizaría la Guardia Civil', y a Madrid informó que 'estoy preparado para intervenir si fuese necesario' y 'considero co nveniente tener previsto en condiciones de intervenci n en plazo breve de refuerzos de paracaidistas en Canarias' 78 .

En efecto, ese d a Mac as hab a dirigido un telegrama a Franco en el que le ped a la evacuaci n de las fuerzas espaæolas, le comunicaba que iba a informar de lo sucedido a la ONU y que el embajador y el c nsul en Bata eran personas no gratas que deb an ser sustituidas por otros diplomÆticos. Franco le respondi ese mismo d a, asegurando que las iniciativas de las 'limitadas fuerzas españolas' habían buscado garantizar la integridad de los súbditos españoles' y cesarían en cuanto 'esta indudable exigencia se cumpla con cualquier otra f rmula de modo satisfactorio' 79 . El MAE orden al embajador que las fuerzas de la GC permaneciesen acuarteladas, 'salvo gravísim o e inminente peligro para la vida de los españoles', y el embajador respo ndi que no hab an ocupado ninguno de los puntos vitales de la isla de Fernando Poo, pero insinu que ten a que contrarrestar una tendencia 'a un empleo más amplio de las fuerzas' 80 .

Ndongo en Madrid

No hemos citado al ministro de Exteriores guineano al tratar la crisis, pues acababa de asistir a una reuni n ministerial de la OUA en AddisAbeba (Etiop a) y, tras visitar varias capitales extranjeras, se encontraba ahora en Madrid. Aqu pas varios d as, acompaæado de Saturnino Ibongo, embajador ante la ONU, para buscar una salida a la crisis hispano-guineana, con

78 Telegramas de DurÆn-Loriga a Castiella, 28-2-1969, RAH-FC 3724/3.

79 Los telegramas de Mac as y Franco de 28-2-1969 en RAH-FC 3724/2 y 3724/1.

80 Nota informativa del director general de `frica, MAE, 28-2-1969, RAH-FC 3725/3.

autorizaci n o no de su presidente, y tambiØn apoyos para un golpe de Estado.

La diplomacia espaæola tuvo que emplearse a fondo para no verse perjudicada por las comunicaciones de Mac as a la ONU y la OUA, pidiendo a ambas organizaciones el env o de observadores; la ONU acept la petici n y llegar an a Santa Isabel diez d as despuØs. Mac as trat de aminorar las consecuencias de la crisis, focalizando de nuevo la responsabilidad en el embajador y el c nsul, pero, en seguida, escribi a Castiella para pedir la retirada de la GC, a la que acusó, mintiendo, de haber 'disparado sobre poblaci n indefensa nacionales guineanos', y acabó pidiendo a la ONU el envío de cascos azules 81 , petici n no atendida. Los mandos militares espaæoles comunicaron al Ministerio de Marina, y este pas la informaci n al MAE, que la situaci n era dif cil pero que estaban preparados y mantenían el enlace, y 'no creo necesario envío flota' (coronel Alarcón), y que el control solo se lograr a, en Santa Isabel, 'con acción en fuerza que por ahora descarto' (comandante MollÆ) 82 .

Castiella sab a que Ndongo preparaba un golpe de Estado. Lo sab a porque, tal vez, Ndongo le plante el tema cuando le recibi el d a 27 de febrero, segœn ABC del d a 28, y porque, ese d a, personal del MAE elabor el documento 'Proyectos políticos de Atanasio Ndong', sin encabezamiento y sin firma, en el que se dice que Ndongo e Ibongo hab an visitado a Herrero de Miæ n, letrado del Consejo de Estado y colaborador del MAE durante la Conferencia Constitucional, para consultarle 'la mecánica jur dica para dar un golpe de Estado en Guinea sin viol ar la letra de la Constitución'. Cabe suponer que el gobierno espaæol respaldar a este proyecto, pero la documentaci n que hemos localizado relaciona la operaci n Ndongo con el MAE, no con Presidencia ni con el conjunto del gobierno de Franco. En sus memorias, Herrero de Miæ n cita esa reuni n con los dos pol ticos guineanos, y aæade que todo lo comunicó 'al ministro Castiella, a través de su jefe de gabinete Marcelino Oreja la tarde del mismo día 28' 83 .

81 RAH-FC 3726/2, 3726/8, 3728/1 y 3728/2.

82 RAH-FC 3725/16 y 3727/1.

83 Herrero de Miæ n, M., op. cit., p.39.

Estaba tambiØn en Madrid uno de los enviados por el gobierno espaæol en calidad de asesor del presidente guineano, el abogado del Estado FØlix Ben tez de Lugo. En sus memorias guineanas inØditas dice que hab a viajado a Madrid para solicitar instrucciones, ya que el correo y el telØfono estaban intervenidos, y que, estando aqu una autoridad espaæola le pidi que acompaæase a Ndongo en el vuelo programado para el 1 de marzo 84 . En efecto, ese d a regres Ndongo, en un vuelo no regular de Iberia, acompaæado de su secretaria, el embajador Ibongo, el alcalde de Santa Isabel, Ben tez de Lugo y Luis Carrascosa, director de los Servicios de Televisi n Espaæola en Guinea Ecuatorial, otro que acabada de llegar a Madrid y al que llam el ministro Fraga para que regresase a la ex colonia 85 . Otra persona avisada para coger ese vuelo fue el periodista Novais, al parecer por Ndongo, pero la polic a espaæola no le permiti subir al avi n 86 ; ademÆs fue detenido e incomunicado durante varios d as 87 .

Al avi n del que descendi Ndongo iban a subir el ex embajador DurÆn-Loriga y ex c nsul en Bata, acompaæados de familiares de suboficiales y oficiales de Marina y de algunos funcionarios y comerciantes. La salida de civiles continu durante los d as siguientes, muy lentamente, en avi n y v a mar tima. El 1 de marzo, la radio de Santa Isabel multiplic los ataques a la GC y Mac as concedi quince d as para la evacuaci n total de sus efectivos y setenta y dos horas para la salida de su comandante, medida motivada, segœn el coronel Alarcón, 'por su actuación en Santa Isabel en iniciaci n incidente' 88 .

Los actos de Ndongo durante los d as siguientes tuvieron poco que ver con lo pactado en Madrid. A su regreso, tom el avi n de Santa Isabel a Bata, para reunirse con Mac as, posiblemente porque este, receloso, le expuso que Øl y la

84 Ben tez de Lugo, F., op, cit., p. 159,

85 Carrascosa, Luis, op. cit., p. 273-275.

86 Ib dem, p. 275.

De Comisario Jefe a Inspecci n Central de Guardia, 6-3-1969, DGS, Direcci n General de la Polic a, Ar-

88 Telegrama a Vicepresidente Gobierno, ministro Asuntos Exteriores, JEMA EjØrcito, AJEMA y JEMA Aire, 3-3-1969, RAH-FC 3729/23.

87 chivo Central, en P 23.477, AHN.

mayor a del gobierno permanecer an en la regi n continental; despuØs, en telegrama a Castiella, el d a 3, comunic que quedaba autorizada la evacuaci n de todos los espaæoles, excepto de los funcionarios, y que el presidente y el gobierno de Guinea deseaban formalizar un acuerdo militar con Espaæa, y tambiØn la salida urgente de la GC. Castiella le respondi , en telegrama del d a siguiente, que su gobierno hab a decidido retirar todas sus fuerzas, a la espera de que salieran los colonos que deseasen hacerlo, y que, en consecuencia, no ten a sentido firmar un acuerdo de ese tipo 89 . Otro dato de interØs es que el gobierno espaæol se dio prisa en buscar un sustituto para DurÆnLoriga y en solicitar el placet para este, Emilio Pan de Soraluce, que llegar a el d a 3, tras cesar como embajador en PanamÆ, y tambiØn un sustituto para el c nsul, y que envi como subordinado de este al secretario de la embajada en YaundØ 90 .

El d a 2 de marzo, varios buques de la Armada espaæola, los transportes de ataque Arag n y Castilla y el petrolero Teide , que hab an participado en las maniobras navales hispano francesas Atlantide, en aguas canarias 91 , se preparaban para zarpar rumbo a Guinea, sin permisos ni descanso para la mariner a y cuerpo de oficiales 92 . TambiØn zarp , con el mismo destino, el viejo crucero Canarias .

El fracaso del golpe de Estado

El d a 2 de marzo, el coronel Alarc n invit a almorzar a bordo de la Descubierta a Ndongo, Ibongo, Torao, presidente de la Asamblea, y Armando Balboa, secretario de esta y director general de Informaci n y Turismo; fue testigo de esta reuni n, que se puede entender como parte de la operaci n contra Mac as v a constitucional, Ben tez de Lugo 93 . Unas horas despuØs, Ndongo se present en el cuartel de la

89 RAH-FC 3729/1.

90 RAH-FC 3726/5.

91 ABC , 4 de marzo de 1969.

Entrevistas en Madrid con el coronel Luis BÆgueHablan los militares. Testimo, Barcelona, Planeta, 2001, pp.

92 na, y Plat n, Miguel, nios para la historia 285-287.

93 Entrevistas con FØlix Ben tez de Lugo en Madrid los d as 1 y 17-02-2016.

Guardia Civil en Bata y el capitÆn Navarro decidi solicitar la presencia del coronel Alarc n, quien lleg ya de madrugada. Segœn el coronel, Ndongo le dijo que ten a instrucciones concretas de Castiella y de Franco 'en sentido resolver rÆpida y pac ficamente conf licto', pero, del curso de la conversaci n, Alcorc n dedujo que no era cierto y que lo que pretend a Ndongo era que ordenase la retirada del puerto de Bata de la corbeta Descubierta . El coronel le respondi que antes deb a ser restablecida la normalidad en las calles y permitida la salida del pa s de los colonos que lo deseasen. Al informar al vicepresidente, al ministro de Exteriores y a los mandos de los tres ejØrcitos, Alcorc n, y con Øl MollÆ, desde Santa Isabel, pidieron medios para evacuar a la GC, ya que la Descubierta no podr a hacerlo por si sola y menos si esa operaci n precisase una acci n de fuerza, y que se preparasen refuerzos por aire desde Canarias sobre Santa Isabel y Bata, dispuestos para salir a su petici n 94 .

En la madrugada del d a 5, Ndongo intent derrocar a Mac as. De los textos, muy pr ximos a los hechos, del embajador espaæol, el coronel Alarc n y el asesor MendizÆbal se extrae una versi n de lo ocurrido que coincide en los elementos principales. Ndongo moviliz personal de la Guardia Nacional y de la Guardia Mar tima, el cual ocup Bata y el edificio que fuera del gobierno provincial y ahora de uso del gobierno guineano, donde fueron detenidos el ministro del Interior, MasiØ, el jefe de la Casa Militar, comandante Tray, y su segundo. DespuØs, Ndongo convoc una reuni n en la sede del gobierno a la ocho de la maæana. Mac as lleg al recinto y, con una fuerza militar y popular suficiente, o casi solo, y sin que sonara un disparo, se hizo dueæo de la situaci n. Ndongo, que estaba en la primera planta, trat entonces de huir por una ventana y cay al patio, en cuyo suelo quedar a tendido varias horas 95 . Mac as convoc a Alarc n, y a este le acompaæ el

94 Telegrama de Alarc n en RAH-FC 3729/33, y entrevista por telØfono con el coronel Teodoro Navarro el 15-06-2016.

95 Telegrama n' 105 de embajador Pan de Soraluce a Castiella, 5-3-1969 y telegrama de Alarc n a Castiella, 6-3-1969, RAH-FC 3731/4; MendizÆbal Allende, Rafael, 'El incidente de las banderas', La Voz de Castilla , 22-4-1969.

embajador, y por eso los espaæoles vieron el cuerpo de Ndongo, todav a vivo. Mac as les cont que el golpe lo hab a preparado su ministro de Exteriores, con el apoyo de dos oficiales espaæoles, que eran Barros, teniente de la GN destinado en R o Benito, y un instructor de la Guardia Mar tima con destino en la misma poblaci n (donde Ndongo contaba con apoyo nativo). Los espaæoles no quisieron contradecir al presidente, aunque el segundo espaæol citado no era oficial. Entre los detenidos figuraban tambiØn un alfØrez de la GN, el presidente de la Asamblea Nacional y el gobernador de R o Muni, a los que seguir an Ibongo y otros. En la conversaci n, Mac as utiliz lo dicho para dar por supuesta una participaci n espaæola en el golpe, pero dijo que modificar a los mensajes que iba a dirigir a los guineanos y los foros internacionales, y reconoci la no intervenci n de las fuerzas militares espaæolas, algo de vital importancia para la diplomacia espaæola. Por si acaso, el embajador notific a Madrid la urgente necesidad de disponer de un buque transportador y 'tener preparado posible envío refuerzos par acaidistas en espera petición coronel', lo que indica desconocimiento de que estaban alertadas la 2' Bandera Paracaidista en Las Palmas, y el Ala de Transporte de Aviaci n con base en Getafe (Madrid) 96 .

En su relato, BÆguena, que estaba en Santa Isabel, aæade algunos datos a lo dicho, como el inmediato aumento de la inseguridad en las calles, que la emisora de Radio Bata hab a sido volada por los golpistas, y que Mac as se hab a dirigido con personal militar y de juventudes armadas 'a sofocar la rebelión en Cogo y R o Benito'. También aporta rumores inmediatos al golpe: que personal de la guardia puesta por Ndongo en la sede de gobierno fue la que denunci al presidente lo ocurrido, y que Ndongo hab a recibido en Espaæa 200 millones de pesetas para realizar el golpe 97 . El resto de fuentes sobre el golpe ofrecen menos informaci n y no contradicen lo expuesto, aunque aportan matices. El asesor presidencial Ben tez de Lugo expone que Ndongo fue pillado desprevenido por

Informe del Servicio de Informaci n de la Guardia Civil al ministro de la Gobernaci n, 5-3-1969, en

96 expediente 15, signatura 3150, AGMI.

97 'Información del Comandante Báguena', pp. 10 -11.

su afici n a las drogas 98 , y algunos autores sostienen, sin fuentes s lidas, que Mac as hab a sido advertido del golpe, e incluso que prepar una trampa a su ministro 99 .

El mismo d a 5, Mac as inform de lo sucedido a la ONU y la OUA, citando como organizadores a Ndongo e Ibongo, sin hacer referencia alguna a una posible implicaci n espaæola 100 . Pero al d a siguiente telegrafi a Castiella para comunicarle que asum a la cartera de Exteriores y que el golpe contra Øl hab a sido planeado por Ndongo y el ex embajador DurÆn-Loriga. La diplomacia espaæola tuvo que movilizarse para desmentir esta acusaci n, incluido Castiella, que envi a Macías un telegrama 'con la más enérgica pr otesta de mi Gobierno', con copia para la ONU y la OUA 101 .

BÆguena, que segu a en Santa Isabel, recibi a las dos de la tarde la orden del embajador de abandonar Guinea; Øl mismo dice que, durante el itinerario al aeropuerto, elementos guineanos le tendieron una emboscada para matarle, pero que consigui llegar all y luego mezclarse con periodistas reciØn llegados y varios diplomÆticos 102 . Es el œnico caso de un hecho de estas caracter sticas.

A lo largo del d a 5 y los siguientes, las Juventudes sometieron de nuevo a agresiones, vejaciones y saqueo a ciudadanos espaæoles, sobre todo en Santa Isabel, contando con la pasividad o colaboraci n de la GN y de la Polic a. Las autoridades espaæolas all no utilizaron la fuerza para impedirlo. Presentaron verbalmente y por escrito protestas al presidente y a su ministro del Interior, que acabaron imponiendo el orden, en parte porque el d a 10 llegaba el observador enviado por el secretario general de la ONU. No obstante, el mando espaæol elabor un plan para ocupar la ciudad 103 . Entre tanto, las cÆrceles se llenaron de

98 Ben tez de Lugo, F., op. cit., pp. 150 y 171.

99 Garc a Dom nguez, R., op. cit., pp. 2 y 194; LinigerGoumaz, M. (1988), p. 111; Ela, Francisco, op. cit., pp 127-140; Nze, A., op. cit., pp. 77-83. 100 RAH-FC 3730/1.

101 Telegrama n' 264, 8-3-1969, 2 pp., RAH-FC 2734/1.

103 Telegramas de Pan de Soraluce y Alarc n al MAE 9-3-1968, RAH-FC, 3732bis/2.

102 'Información del Comandante Báguena', pp. 7 -8.

presos, entre los principales: Ndongo, que fue torturado hasta morir, su esposa, tambiØn torturada, Ibongo, apaleado hasta la muerte, como Torao, Watson, Gori y Balboa; Ond , que llevaba meses confinado y sin asistencia mØdica para su infecci n hepÆtica, muri en la cÆrcel de Santa Isabel 104 .

La flotilla de la Armada espaæola con rumbo Guinea navegaba a escasa velocidad. El mando recibir a datos concretos de su misi n en el punto de destino. Cuando el 12 de marzo los buques de transporte llegaron al golfo de Guinea, all les esperaba el crucero Canarias 105 . Esos buques eran necesarios para la evacuaci n de las fuerzas militares; el crucero era un medio mÆs para la protecci n de los colonos, si bien la infanter a de Marina pod a ser utilizada con otro fin.

Durante los d as siguientes disminuy la tensi n. El presidente Mac as autoriz la salida de Guinea de cuantos colonos quisieran hacerlo, que fueron la mayor a. De mÆs de 6.000, el 3 de mayo hab an salido 1.200 v a mar tima y 3.809 en avi n, y otros saldr an en los meses siguientes 106 . La evacuaci n de civiles se dio por terminada el 4 de abril. El d a 5, la flotilla espaæola se dej ver desde la costa y se aproximaron los buques de transporte a Santa Isabel y Bata. En unas horas abandonar an Guinea todos los efectivos militares espaæoles.

CONCLUSIONES

Espaæa perdi la posici n privilegiada que ten a en Guinea. La dictadura de Franco no consigui imponer a un pequeæo Estado que hab a dominado sin problemas en la etapa colonial ni la deseada v a a la independencia ni una relaci n post independencia favorable a sus intereses. En mayo de 1969, se negociaron acuerdos de cooperaci n econ mica, cultural y tØcnica, de interØs muy limitado para Espaæa, cuyo gobierno no logr avance alguno en el tema ahora

104 En RAH-FC 3733/6; numerosos datos en las memorias inØditas de Ben tez de Lugo, pp. 160-170.

106 Comisi n Interministerial para la Ayuda a los Evacuados de Guinea, Ministerio de la Gobernaci n, 3-5-1969, en APG.

105 Declaraciones del contraalmirante Jesœs Santiago Alba (que tuvo destino en el Arag n ), en Plat n, Miguel, op. cit., pp. 286-287.

fundamental, el del petr leo, y en los aæos siguientes hubo otras crisis que llevaron las relaciones al borde de la ruptura diplomÆtica. Antes, Mac as hab a establecido una fØrrea dictadura y acuerdos con estados comunistas.

El golpe contra Mac as es parte de una crisis interna guineana que tiene su origen en la etapa colonial. Al menos dos de los principales pol ticos (Mac as y Ndongo), y algunos de menos entidad (Watson y otros), actuaron al margen de la Constituci n, Mac as para establecer una dictadura y Ndongo para sustituirle en la presidencia de la Repœblica. La ausencia de una clase social con conciencia de tal, con intereses comunes y con voluntad de articular 'a un co nglomerado de etnias, tribus y familias en un proyecto común' también influyó en una crisis interna tan temprana, as como la carencia por parte de la clase dirigente guineana de poder econ mico, en tØrminos comparativos, al estar concentrada la riqueza en manos de empresarios espaæoles 107 .

Pero el golpe de Estado no se entiende atendiendo solo a los factores internos. Sin la crisis hispano-guineana, o sin apoyo exterior, Ndongo no habr a intentado derrocar a Mac as, o no habr a sido alentado en esa direcci n. Entonces, la crisis estaba en su fase Ælgida. Parte de la culpa de esa crisis es responsabilidad de Mac as, que, al criticar de forma cada mÆs agresiva a la antigua metr poli, pretendi , como otros l deres africanos, crearse la imagen de un l der enØrgico y capaz de dirigir el nuevo pa s y as polarizar en torno a su persona la lealtad de sus sœbditos. Una parte menor corresponde al gobierno espaæol, que no concedi crØditos extraordinarios para el funcionamiento de la nueva Repœblica, aunque era l gico que los supeditara a la firma de una serie de acuerdos. La crisis aportaba una buena coyuntura para que un pol tico muy ambicioso, y con posibilidades de viajar a Espaæa, buscase apoyos aqu para sustituir a Mac as.

Lo l gico es pensar que, si Herrero de Miæ n le prepar a Ndongo una operaci n legal para derrocar a Mac as, lo hizo a petici n del MAE, al menos con su autorizaci n. Ndongo hab a sido

107 Liniger-Goumaz, M., `frica y las democracias , op.cit.; pp. 11-12.

el hombre del MAE para la Guinea independiente, fue recibido por Castiella justo antes de dar el golpe, el MAE tuvo conocimiento del prop sito de Ndongo y no lo denunci al presidente de la Repœblica. Tampoco aport medios militares, porque la operaci n contra Mac as iba a ser pol tica, y porque estos medios depend an de otros ministerios, y por supuesto de la voluntad de Franco y Carrero; tal vez ofreci buenas palabras, y promesas, tal vez dinero. Sin embargo, Ndongo era mal visto por Carrero, que era el vicepresidente del Gobierno y hombre fuerte del rØgimen, por la confianza de Franco, que delegaba cada vez mÆs asuntos en sus manos. Por esto es improbable, que no imposible, que Castiella actuara de forma aut noma. TambiØn es improbable que Carrero pensara en Ndongo para sustituir a Mac as.

Por otro lado, el plan elaborado en Madrid, sin violar la constituci n, no fue el ejecutado por Ndongo, posiblemente porque este hab a exagerado sus apoyos pol ticos, y se lanz a un golpe mal preparado y con escaso apoyo militar. Al fracasar las dos versiones del plan, Castiella no tuvo la oportunidad de respaldar un cambio pol tico resultado de una crisis interna . ¿Hubo implicaci n espaæola en el segundo plan, que de haber triunfado habr a agradado a sectores pol ticos y econ micos en Madrid y Barcelona? Si la hubo por parte del gobierno espaæol, no fue visible, porque el gobierno espaæol no utiliz la fuerza militar para propiciar un cambio pol tico en otro pa s, por temor a las repercusiones internacionales, pero de lo expuesto parece l gico pensar que exist a el compromiso, de una parte de la clase pol tica espaæola y de sectores econ micos, de respaldar a un gobierno encabezado por Ndongo. No obstante, no debemos atender solo a la posici n espaæola, ser a interesante saber mÆs de la actuaci n de los gobiernos y compaæ as britÆnicas y francesas con intereses en la zona.

La descoordinaci n y enfrentamiento entre los ministerios con responsabilidades en el tema Guinea se hab a prolongado de la fase de descolonizaci n a la fase Guinea independiente. Por este motivo, cabe la posibilidad de que Castiella tomara de forma aut noma la decisi n de impulsar o respaldar la ca da de Mac as, y as recuperar el pulso en un tema de pol tica exterior, al ver que no consegu a avances respecto a

Gibraltar y teniendo en cuenta sus desavenencias con Carrero en cuanto al contenido de los pactos con Estados Unidos y en otros asuntos, como las relaciones con el Vaticano. En cualquier caso, la descolonizaci n de Guinea hab a salido muy mal, y en parte fue as porque Castiella se equivoc en el planteamiento. Posiblemente, este motivo no fue el principal, pero influy en la decisi n de Franco de cesarle como ministro, tras doce aæos al frente de Exteriores, poniendo fin a su carrera pol tica; en cambio, Carrero afianzar a su posici n, hasta lo mÆs alto, por detrÆs de Franco.

La Nueva Constitucion de Guinea Ecuatorial.consultas de Helsinki

Ver texto

LA NUEVA CONSTITUCION DE LA GUINEA ECUATORIAL

Ofrecemos nuestrog Jectores un documento sobre el que no hemos visto lamenor referencia CI la prensa española. El desinterés, al menos público, de los españoles pOr los países que han surgido como consecuencia de esfuerzo _a veces multisecular, a. veces breve-- incluso si éste se ha borrado, pensarían ios españoles de 1826 sobre Ja América . hispana, pese un estudio tan excelente como limitado en cuanto la base de análisis- de Melchor F. Almagro: Sabemos más de cómo la Cuba, Filipinas, Puerto Rico Guam, desde 1899. A las Marianas, Carolinas y Palaos no podcmos decir que se les volvicra porque la duda es si habíamos estado fijándonos en ellas. La indiferencia u olvido sean reales la Zona Jalifiana del Rif-Yebala , Ifni y la Guinea Ecuatorial ncs producen una compleja impresión, cn Ja que flota la duda de si el español del siglo XX es el español de tres centurias antes. Aunque cl mal es viejo: diríase que nos hemos concentrado lírica ineficazmente sobre la obsesión de Gibraltar, ignorando tres siglos de presencia en el Rosellón el milagro por el que Menorca es española (ochenta años de ocupación ingleca, acabada la última en de somos? Saltando el comentario a que responde el enunciado del rótulo, recordemos que nuestra guineana tuvo su primera Constitución al par que su independencia por referéndum de octubre de 1965) tras una complicada elaboración De-una parte, Jos numerosos sabios expertos (?) convocados por el Ministerio de Acun tos Exteriores; e'aboradores de media docena de proyectos , los que en bené Nos permitimos . el calificativo por haber puesto nuestra pecadora pluma en uno de proyectos ~quizá el menos brillante, pero 2l más aplicable conociendo las características del destinatario los que se enfrentaòan las innumcrables enmiendas; contrapropucstas y hasta contraproyectos de los numerocos delegados guineanos que. decían representar fantásticas organizaciones rrientes que algunos casos acusaban notorias influencias exteriorescon un resultado final La ahora sustituida Constitución de breve _lo único bueno que doninada por las siguientes preocupaciones Una, aplacar a la representa ción de Fernando francamente adversaria de Ja fusión con Río Muni, por temoreg que los españoles creían exagerados que los hechos han demostrado que tenían una base perceptiblc por una psicología africana. Y de ahí la creación del Consejo de la República de la distribución de puestos de la cuidadosa ponsu luego 1814 espalda ) pucblo bloque aquellos país 1968, Poo,

LA NUEVA CoNSTITUCIÓN DE LA GUINEA ECUATORIAL

deración y locales. Otra, no insistir mucho en la parte dognJática, más generosa en lo internacional que en lo interno (social, económico político). Y el querer equilibrar los poderes presidenciales con los de la Asamblea, y los citados provinciales; para atenuar cn lo el de los acontecimientos hacia el conocido ejemplo difundido en las <democracias dirigidas" de la joven Africa independiente. posible

La nueva Constitución, que no ramos comentar al detalle, sino presentar, tiene una ventaja: es más guineana por su origen, aunque puedan haber existido asesoramientos foráneos en su elaboración Es má6 y entra en los cauces usuales de la realidad condiciona esto no es exclusivo, ni mucho menos, de Guinea Ecuatorial. Crea una democracia dirigida por un triple poder, de momento único el presidencial, que es vitalicio; el popular, a través del partido único ~como en Argelia llamado PUNT (Partido Unico Nacional de los Trabajadores), y el de los órganos democráticos, en cabeza la Asamblea Nacional Jar (desapareció el Consejo República y toda restricción al centralismo; prácticade los primeros artículos, los de signo colectivista (título II sobre sembrando semillas que con el tiempo resultar 0 no decisivas en los rumbos de la República. La República tiene escuetos breves cometidos (art. 59) al lado de los desbordantes del poder presidencial, lo que está en la línea dela realidad dominante en el Africa subsahariana se proclame 0 se disfrace. Por cierto, el partido tiene hasta una suerte de recall (art. 60) y facultades extraordinarias través de órgano que recuerda la Consti tución china el Consejo Revolucionario del Pueblo (arts. 53-55) En resumen; guste no, la Constitución con real de Guinea actual, conocida por nuestro6 lectores, y puede durar sin retoques tanto como ese régimen, sea, indefinidamente. larga luego Popu hay todo) podrán

Una observación pequeña y sentimental, propia de una pluma española se omite la declaración de '968 de que el español es la La verdad es que desde siempre corrió peligro, y por culpa de los españoles como en Filipinag -_ tanto como por los de otro Pero su reemplazo no es tan sencillo: como único hispanoparlante, Guinea Ecuatorial mantiene su personalidad en el Africa negra, por lo mismo que Haití -tan recordado a cada paso _ la mantiene en el Caribe. Usar el inglés 0 el francés sería proporcionar un arma ciertos poderes no lejanos dc la joven República que decean mutilarla devorarla. Y pensar en usar una lengua indígena no parece internacional mente factible: ningún subsahariano ha hecho; aunque respeten cuiden su empleo; detrás de la lengua internacional (una de las cinco de la ONU) origen. país país

Y cortamos. Escribir sobre Ecuatorial es delicadísimo en España (no así en terceros países, donde se hace con desenfado) Dejemos que cada lcctor saque las consecuencias que quiera del texto que reproducimos del periódico de Bata, La Libertad , donde ha sido reiteradamente inserto.

PROYECTO DE GUINEA EcUATORIAL

PROYECTO DE UNA NUEVA CONSTITUCION PARA LA REPUBLICA DE GUINEA ECUATORIAL

TITULO PRIMERO

Principios generales

Artículo Guinea Ecuatorial es una República Democrática popular, soberana, independiente indivisible.

Su nombre oficial es REPUBLICA DE GUINEA ECUATORIAL.

Su Enseña nacional día

12 de octubre de cs la bandera adoptada al proclamarse la independencia el 1968.

El Himno nacional es el cantado por el pueblo el propio día de la proclamación de la independencia

El Escudo nacional es el que establece la ley.

El lema €s UNIDAD, PAZ Y JUSTICIA.

Art. 2. Los fines del Estado son :

  • a) Proteger el trabajo creador del riqueza de Ja Nacón. pucblo
  • c) Asegurar el avance técnico cultural del país.
  • b) Planificar, dirigir y promover el desarrollo de la economía nacional.
  • d) Afianzar los principios ideológicos proclamados por el Partido Unico Nacional de Trabajadores
  • e) Garantizar la libertad y dignidad plenas del hombre; el disfrute de derechos, el ejercicio y cumplimiento de sus deberes y e} desenvolvimiento de su personalidad.
  1. Art. 3En la República de Guinea Ecuatorial todo el poder pertenece al pueblo, que Jo ejcrce través del Partido Y de los órganos del Estado, en la forma que establecen la Constitución la Ley.
  • f) Promover el barrer para siempre las huellas de la tación del hombre por el hombre, herencia funesta del colonialismo. explo-
  1. Art. 4 El Partido Unico Nacional dc Trabajadores de Guinea Ecuatorial (PUNT) traza la política general de la Nación; y la coordina controla través de los órganos Y en torno su Presidente Y SU Gobierno; en un destino histórico común.

El Partido Unico Nacional de Trabajadores agrupa en su seno todos los hombres, mujeras; ancianos Y jóvenes de Guinea Ecuatorial, compromctidos las lacras del colonialismo; fortalecer la independencia integridad territorial construir una Patria fuerte, próspera feliz, libre atrasos lacras del pasado extirpar viejas

La fija la anchura del mar territorial Ley

Art. 5.' La República de Guinea Ecuatorial cjerce su jurisdicción y soberanía sobre todo el territorio nacional, integrado zona continental denominada Río Muni islas de Fernando Poo, Annobón, Corisco, Elobey Grande, Elobey Chico islotes adyacentes, territorial espacio aéreo.

PROYECTO DE Una NUEVA CONSTITUCIÓN PARA LA REPÚBLICA

  • Art. 6. El territorio nacional, para los administrativos cconómicos, se dividc en provincias, regiones Y municipios. fincs
  • La determina los límites y Ja denominación de las provincias, regioncs municipios. Ley
  • Art. La Guinea Ecuatorial concidcra ilegales nulos los pactos tratados que atenten disminuyan su jurisdicción soberanía sobrc cualquier porción del territorio nacional, mar territorial y cspacio aéreo.
  • La República de Guinea Ecuatorial es miembro de hecho dc derecho de la: Organización de las Naciones Unidas de la Organización de la Unidad Africana, basa sus relaciones internacionales con en los principios proclama dos en las Cartas de las citadas Organizaciones, Teniendo en cuenta estos principios
  • Condena el colonialismo, cl ncocolonialismo y el raciemo así como elimperialismo, como principal fuerza de agresión de guerras y cl peor enemigo de los pueblos que aspiran vivir en paz, con independencia dignidad .
  • c) Condena las guerras de agresión y de conquista_
  • b) Apoya resueltamente los movimientos dc liberación nacional.
  • d) Basa su política exterior en los principios de igualdad de derechos, soberanía independencia nacionales, no injerencia en los asuntos internos de otros Estados y de cooperación provecho mutuos,
  • e) Propugna que todos conflictos internacionales sean resueltog por medios pa cíficos

TITULO SEGUNDO

Economía y propiedad

  • Art. 9 El Estado organiza, dirige y planifica la economía nacional fin de lograr su desarrollo asccnso constantes para satisfacer las necesidade6 materiales uales del espiri pucblo.
  • Art. 10. maríti mas territoriales, así coino el espacio aéreo . son propiedad inalienable del Estado.
  • Art . EI Estado dirige controla la banca el comercio de ex 'portación im portación.
  • Art. Estado garantiza controla la con tribuya al desarollo del país, sicmpre que se subordine condicioncs políticas de índole alguna.
  • Es deber de todos los dueños de fincas impulsar el dcsarrollo de la agricultura, cl Estado los activamentc mejorar métodos de cultivo incremcntar Ja producción, ayuda
  • Art. El Estado garantiza los agricultores la así como los demás medios de producción necesarios para explotación. propiedad
  • Art. 14 EI Estado garantiza la propicdad privada cn diversas formas, taciones que establecen la Constitución y la Ley.

PROYECTO DE UNA NUEVA CONSTITUCIÓN PARA LA REPÚBLICA

  • Art. 15. Estado protege Y garantiza Ja propiedad personal sobre los ingresos ahorros procedentes del trabajo, la vivienda, los objctos de uso doméstico y los bienes de consumo y comodidad.
  • Art. 16. La regulará el derecho de herencia, respetando las costumbres tradi cionales del Ley país.
  • Art. La nacionalización y la expropiación forzosa de la propiedad privada personal podrán decretarsc por necesidad de seguridad del Estado; . científicas, culturales cconómicas, mediante la debida compensación que establezca la Ley.

Art. 18. Los derechos que se consagran en este título principios de honda raíz africana, firmemente arraigados en el pueblo guineano.

TITULO TERCERO

Ciudadanía Y extranjería

Art. 19 Son guineanos por nacimiento:

  • Los nacidos en territorio guincano hijos de padre madre gumneanos.
  • c) Los nacidos en el extranjero de madre guineanos al servicio de la República padre
  • b) nacidos en el extranjero, de madre guineanos, en las condiciones que la Ley determine. padre Los
  • Art. 20. La ciudadanía por naturalización se adquicre de acuerdo con lo establecido en la Lcy.
  • Art. 21 . La establecerá las causas de pérdida de la ciudadanía, así comno casos y la forma en que recobrarse Ley podrá
  • Art. 22. territorio dc la República tienen los dercchos deberes establecidos en la Constitución cn favor ciudadanos, en condiciones con las limitaciones que la prescribe. las Ley

TITULO CUARTO

Derechos y deberes del ciudadano

  • Art. 23. Todos los guineanos de ambos sexos de iguales derechos están sujetos los mismos debercs. gozan
  • Art. Todo ciudadano guineano dc dieciocho años de cdad tiene derecho al voto.
  • Art_ 24 Se prohíbe toda clase de diccriminación motivos de raza, étnica, religión, sexo condición social.
  • Art. 26. La familia, célula fundamental de la sociedad, bajo la protección del Estado. está

PROYECTO LA REPÚBLICA DE GUINEA EcUATORIAL

el deber de alimentar asistir sus hijos, así como velar por su educación; en el espíritu de hacerlos ciudadanos útiles preparados para coadyuvar al progreso económico, social y cultural del país.

Art. 27. trabajo sirve la producción del desarrollo cconómico cultural para salisfacer las necesidades materiales y espiritualcs de todo el pueblo. Es un derecho, un dcber un motivo de honor para cada ciudadano.

Art. 29 Todo trabajador tiene derecho una remuneración correspondiente cantidad Y calidad de la labor efectiva que realice_

Art. 28 Todo guineano en el deber de trabajar de cumplir cabal y honra damentelas tareas quc le correspondan en su empleo.

Todo el que trabaja tiene derecho al descanso en la forma que la determina. Ley

La garantiza un sistcma dc seguridad social para los trabajadores que por edad, accidente, invalidez enfermedad estén impedidos de trabajar. Ley

Art. 30. Todos los ciudadanos tienen derecho a la educación y la cultura. El Esta do dispondrá lo necesario para que escuclas y maestros Y para que los adultos; hombres y mujeres, puedan alcanzarla instrucción necesaria.

Art. 31 Nadic ser detenido preso, ni condenado, sino por autoridad competente, en virtud de Leyes anteriores al delito y con las formalidades garantías que éstas establccen. podrá

Art. Todo el que encuentre detenido preso fuera de los casos sin Jas garantías que prevén las Leyes será puesto en libertad mediante el procedimiento Ley.

Art. Estado garantiza las libertades de ción regula el ejercicio de estos derechos. Ley

Lo establecidc en cl párrafo anterior no scrá de aplicación respccto dc las personas acusadas de delitos contra la seguridad del Estado de subversión, sujctos al proceso que establece la Ley.

Art . 34 La prensa, la radio, la televisión demás medios de difusión están al servicio del pucblo y bajo el control directo del Estado.

Art. 35. Es librc €l ejercicio de cualquier culto religioso dentro del respeto a la y el orden Público. Ley

Es ilegal y punible oponer la fe 0 la creencia religiosa a los principios fines del Estado.

Art. 36. La correspondencia es inviolable. Sólo puede ocuparse, abrirse y examinaree en los casos que prevea Ja Ley.

Art. 37. El domicilio es inviolable. Nadie penetrar en el ajeno, salro la6 autoridades en los casos previstos por la puede Ley.

Mientras no entre regir la Ley que regula esta garantía constitucional serán de aplicación inmcdiata

Art. 38. La defensa de la Patria es deber supremo de cada ciudadano.

El servicio militar obligatorio es un deber de todo ciudadano, sin más excepciones que las establecidas exprecamente en la Ley.

Art. 39. Es deber de cada ciudadano cuidar Ja propiedad pública Y social, acatar la

PROYECTO DE UNA PARA LA REPÚBLICA

disciplina dcl trabajo, respetar los dercchos dc conciudadanos, observar las normas de convivencia dcberes sociales.

El cumplimiento estricto de la Constitución de las Leyes

Art. 40. es deber insoslayable de cada ciudadano, de cada organismo estatal social, de cada autoridad de cada funcionario

TITULO QUINTO

Organos del Estado

CAPíTULO PRIMERO

Disposiciones comunes

  • Art. 41 Estado ejerce sus funciones por medio del Presidente de la República Y del Consejo de Ministros, de la Asamblea Nacional Popular, de los Tribunales de Justicia de los demás órganos que conforme la Constitución se establezcan en la Ley.

Las provincias, regiones y los municipios son dependencias de la Admninistración Central, coadyuvan la realización dc las funciones los fines dcl Estado estarán regidos los órganos que determine la Ley. las por

  • Art. 42. El Presidente de la República y los Diputados a la Asamblca Nacional lar serán elegidos por cinco años, mcdiante sufragio universal, directo que se celebrarán en un solo día. Popu les

La regulará cl procedimiento para la celcbración delas elecciones señalará la fecha en que deberán tomar posesión de su cargos los candidatos elegidos. Ley

CAPfTULO SECUNDO

El Presidente de la República

  • Art, 43. El Presidente de la República es cl Jefe del Estado y del Cobierno representa a la Nación
  • Art. Para ser
    1. Ser ciudadano guineano por nacimiento
  • 44 elegido la Presidencia de la República requiere =
  • b)
  • c) Ser propuesto como candidato por el Congreso del Partido.
  • Tener treinta años de edad cumplidos.
  • Art. 45. El Presidente de la República la política nacional, y su autoridad se extiende todo cl tcrritorio nacional en todo cuanto se refiere la conservación del orden en el interior a la seguridad del Estado en el exterior. En consecucncia: dirige público
  • a) Sanciona y promulga vcta los proyectos de Leyes aprobados por la Asamblca Nacional Popular; ejecuta y hace ejecutar Jas Leyes dicta los Reglamentos para la

PROYECT NUEVA CONSIITUCIÓN PARA EcUATORIAL

mejor ejecución de las Leyes ; los Decretos este fin 5 para cuanto incumba al Gobierno Administración expide

  • c) Es el Supremo de todas las Fuerzas Armadas nacionales . Jefc
  • b) En caso de necesidad nacional, y falta de dicta los Decretos-leyes que sean necesarios el exacto cumplimiento de los altos fines del Estado. Ley, para
  • d) Dcclara la guerra Y concluye Ja paz.
  1. Nombra Y separa libremente los funcionarios civiles Y militares del Estado, las en favor de los Ministros.
  • e) Designa
  • g) Representa Guinea Ecuatorial en rclacioncs internacionales ; recibe acredita Embajadores. las
  • h) Negocia Y ratitica los acuerdos tratados internacionales.
  • i) Conficre los honorcs y condecoraciones del Estado.
  • j) Ejerce el derecho de gracia.
  • k) Ejerce las demás atribuciones que le conficren expresamente Ja Constitución Ley.
  1. Art. 46. En caso de peligro inminente el Presidente de la República suspender los derechos garantizados en el tftulo cuarto tomar medidas excepcionales para salvaguardar Ja independencia dc la Nacióu las instituciones dela República. podrá
  2. Art. 47. Para el ejercicio de el Prcsidente de la República tará asistido de un Consejo de Ministros, integrado por el número de Ministros que determine la de acuerdo con las necesidades del Ley País,
  3. El Presidente de la República designar un Vice-Precidente de la Repúdelegue las funciones que estime convcniente para el mejor cumplimiento de los deberes que le cstán atribuidos pOr la Constitución. podrá
  4. Art. E! guineano, en reconocimiento las altas virtudes y excelsas realizaciones en beneficio de la Patria, proclama Presidente Vitalicio de la República al Honorable Gran Camarada DON FRANCISCO MACIAS NCUEMA BIYOGO CI consccucncia, ratifica la histórica Declaración del Segundo Congreso Nacional del Partido Unico Nacional de en Bala €l 14 de julio de 1972. pueblo
  5. Art. 50. En tanto se halle en el desempeño dc la Presidencia Vitalicia de la República DON FRANCISCO MACIAS BIYOGO suspende la aplicación, cn lo pertinente, del artículo 42 de esta Constitución.
  6. Art. En caso de incapacidad definitiva del Presidente Vitalicio de la República sustituido provisionalmente la persona que Nacional Pocon el voto farorable de la mitad más uno de miembros, propuesta del Congreso del Partido; convocado al efccto en sesión extraordinaria . será por pular
  7. Art. En caso de mucrte del Presidente Vitalicio de la República, en el plazo de TREINTA DIAS (30) sc convocarán las elecciones presidenciales, con arreglo al artícu lo 42 de esta Constitución.

PROYECTO DE UNA NUEVA CONSTITUCIÓN PARA LA REPÚBLICA DE GUINEA EcUATORIAL

  • Art. 53. Para garantizar las elecciones denciales el orden público será constituido un Consejo Revolucionario del Pueblo, presidido por el Presidente de la Asamblea Nacional Popular integrado por
  • a) Dirigentes y miembros del ComitéCentral del PUNT.
  • c) Dirigentes y miembros de Comités de Distrito del PUNT.
    1. Dirigentes miembros de Comités Provinciales del PUNT.
  • La determinará el número de miembros del Consejo Revolucionario del Pueblo su funcionamiento. Ley
  • Art. 54 El Consejo Revolucionario así formado, de acuerdo al artículo anterior, convocará un Congreso Nacional del PUNT, en sesión extraordinaria, fin de que dicho Congreso proponga el candidato la Presidencia de la República.
  • Art. 55' caso de muerte del Presidente de la República, clegido con arreglo al artículo 42 de esta Constitución, será sustituido provisionalmente por un miembro del Gobierno; la vez miembro del Comité Central del PUNT, que designe la Asamblea Nacional Popular con voto favorable de la mitad más uno de sus miembros, propuesta del Congreso del Partido, convocado al efecto en sesión extraordinaria por el Conseju Revolucionario del Pueblo.

El mandato del Presidente provisional así elegido se extenderá hasta el final período presidencial.

del

Vencido el plazo de mandato del Presidente provisional, se procederá la nucva elección presidencial en la forma regulada por la Ley.

CAPíTULO TERCERO

Asamblea Nacional Popular

  • Art. 56. La Asamblea Nacional Popular estará integrada por SESENTA DIPU TADOS propuestos por el Partido y electos en la forma por el período dispuesto en el artículo 42.
  • Art. 57. Para Diputado requiere ser ciudadano guincano por nacimiento tener veintitrés años de edad cumplidos.
  • Art. 58. La Electoral regulará el procedimiento para la elección de Diputados de la Asamblea Nacional Popular, las condiciones de elegibilidad y el régimen de las íncompatibilidades. Ley

Art. 59. Las funciones de la Asamblea Nacional Popular serán las siguientes

  • a)
  • b) Aprobar los Códigos y las Leyes de la Nación.
  • c)
  • Aprobar los presupuestos de ingresos, gastos inversiones del Estado
  • d) Establecer contribuciones impuestos suprimirlos en casos necesarios .
  • e) Aprobar el régimen
  • monetario y Ja acuñación de la moneda.
  • f) Aprobar las de pesas
  • g)
  • regulaciones medidas.
  • Dictar Leyes sobre amnistía.

PROYECTO DE UNA NUEVA CONSTITUCIÓN PARA DE GUINEA EcUATORIAL

  • Art. 60. El Partido tienc la potestad de revocar el mandato de sus diputados, en cualquier momento, por desviarse de por U otra causa grave. aquél
  • corresponda, conforme al artículo 42.
  • Art. 61 . Ei Presidente de la República, cn Consejo de Ministros, podrá la disolución de Ja Asamblca Nacional Popular y ordenar la convocatoria de elecciones extraordinarias, Si la disolución se hubiera producido durante el último año del período en la oportunidad que disponer
  • Art. 62 El procedimiento establecido en el artículo anterior se seguirá en el caso de que se produzcan vacantes de Diputados, sicmpre que como consccucncia de éstâs sea imposible el normal funcionamiento de Ja Asamblea Nacional Popular por falta de quórum.
  • Art. Ningún Diputado ser detenido ni perseguido por las opiniones que emita el ejercicio de sus funciones en la Asamblea Nacional Popular con ocasión de éstas. podrá
  • Art. 64La Asamblea Nacional Popular día laborable después de transcurridos quince desde la proclamación de los resultados clectorales. La Asamblea aprucba su propio Reglamento Y elige su Presidente primer

La Asamblca Nacional Popular rcunirsc cn sesión extraordinaria para tratar un orden del requerimiento ción de la tercera parte de sus miembros. podrá peti-

  • Art. 65. La Asamblea Nacional Popular se reúne cn scsiones públicas ordinarias dos vcces al año, en el mes de febrero Y otra en el mes de octubre, por un tiempo máximo 'e dos meses por período de sesiones.

Para celebrar sesiones se requiere la asistencia de la mitad más uno de los Diputados los acucrdos tomarán por mayoría votos favorables de los asistentes.

A tareas que le asigne el Reglamento Interno de la Asamblea Nacional Popular.

  • Art. 66. La Asamblea Nacional Popular elige de su scno que funcionará períodos en que no esté reunida la sesión plenaria

CAPíTULO CUARTO

  • Art. 67. La función judicial emana del pueblo y la ejercen cn su nombre el Tribu nal Supremo Popular y los dcmác Tribunalcs civiles militares que establezca la Ley. La determinará también las facultades que corresponden cada de los TriLey
  • Art. 68. Los jueces detodos Tribunales son nombrados por el Presidente de Ja República son revocables responsables.

uno bunales que instituya y regulará los requisitos que deben reunir los jucces que tegran.

  • Art. 69 El Fiscal General y los demás Fiscales de la República tendrán como función principal vigilar la cstricta observancia de la legalidad, cuidando que todos los

PROYECTO DF UNA NUEVA CoNSTITUCIÓN PARA LA REPÚBLICA DE GUINEA EcUATORIAL

órganos y funcionarios los municipios; así como 1OS ciudadanos y extranjeros residentes cn el país, cumplan la Constitución, las Leyes las disposiciones gubernativas vigentes.

La regulará la forma en que yan expresados en el párrafo anterior. Ley fines

Fiscales son nombrados Y removidos libremente por el Presidente de la República . Los

Art. 71. La organización delos Tribunales se ajustará la división político-administrativa del territorio nacional.

TITULO SEXTO

Reforma constitucional

Art. 72. propuesta del Congreso Asamblea Nacional Popular, con la conformidad de las dos terceras de sus componentes con la aprobación del Presidente de la República en Consejo de Ministros_ partes

DISPOSICIÓN TRANSITORIA

Mientras no Asamblea Nacional Popular, entre cl ejercicio de sus funciones, el Presidente de la República, asistido del Consejo de Ministros, asumirá plenamente legislativas y ejecutivas reguladas en la Constitución.

DISPOSICIONES FINALES

  • Esta Constitución entrará en vigor partir de la fecha de su promulgación por el Presidente de la República, después de haber sido aprobada en referéndum
  • 2, Constitución de fecha 22 de junio de y cuantas Leyes y disposiciones gubernativas se opongan a lo dispuesto en esta Constitución 1968

Bata, 10 de de 1973. Julio

RECOMENDACIONES FINALES DE LAS CONSULTAS DE HELSINSKI

Los Participantes en las consultas de Helsinski sobre Ja cuestión de la Conferencia sobre la Seguridad la Cooperación en Europa, representando los Gobiernos de Estados enumerados en el anexo; recomiendan sus Gobiernos que tal Conferencia se reúna en las condiciones definidas continuación ; en cuanto se refere su organización, su orden del día y las instrucciones referentes a la participación, la fecha, el lugar, las disposiciones de procedimientos y las disposiciones financieras. los

Los participantes han expresado su acuerdo colectivo sobre tales recomendaciones el 8 de junio de 1973.

Teniendo cada uno de los Estados derecho participar en la Conferencia, informará al Gobierno finlandés, dentro de los términos previstos en el capítulo III, de su decisión de tomar parte, indicando con es[o mismo su intención de hacerlo sobre la base de las recomendaciones finales de la Consulta de Helsinski El Gobierno finlandés informará Estados que tengan derecho participar de las comunicaciones recibidas este respecto. Jos

El Gobierno finlandés tomará las medidas necesarias, conforme las disposiciones de la Conferencia.

ORGANIZACION DE LA CONFERENCIA SOBRE LA SEGURIDAD Y LA COOPERACION EN EUROPA

La Conferencia sobre la Seguridad la Cooperación en Europa se devenvolverá en tres fases:

a) Priniera fase

La primera fase consistirá una reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de los Estados participantes. En conformidad con Jas recomendaciones de la Consulta de Helsinski, ministros adoptarán las reglas de procedimiento, el orden del día las instrucciones de los órganos de trabajo de la Conferencia, así como las otras dislos

RECOMENDACIONES FINALES DE LAS CONSULTAS DE HELSINSKI

posiciones referenteg al descnvolvimiento de la Conferencia. Los ministros expondrán Jas opiniones de Gobiernos sobre los problemas rcfcrentes la seguridad argumentos que fguran en el orden del día, fin de que segunda fase.

b)

Segunda fase

La segunda fase conprenderá los trabajos de las Comisioneg y Subcomisiones especializadas, cuyas instruccioncs son definidas en cl delas presentes recomendaciones (uuntos 1 II orden del día). En cstc cuadro, y sobre la bace delas propuestas depositadas , sea por los ministros dc Asuntos Exteriores sea continuación por Delegaciones dc los Fstados participantes, las Comisiones y las Subcomisiodc rcsoluciones Y de cualquicr otro documento final. Los Estados participantes se harán rcpresentar por los delegados y los expertos qu2 habrán designado con tal fin. capítulo las

Un Comité de Coordinación, compuesto por los represcntantes designados por Ministerios dc Asuntos Exteriores, se rcunirá periódicamente durante Ja segunda fase de la Conferencia. El Comité coordinará las actividades Comisioncs recogerá los resultados dc sus trabajos, con vistas la fasc final AI Comité de Coordinación le scrá también conhiado cl mandato rcfcrente al punto IV del como figura 2 de las presentes recomendaciones. Por otra parte, hará los Gobiernos todas las recomendaciones que considerará útiles para la utilidad del desenvolvimicnto dc la Conferencia, particularmente sobre la organización de su tercera fase. día,

c) Tercera fase

Por en cucnta las recomcndacioncs formuladas por cl Comité dc Coordinación, la Conferencia se rcunirá para su tercera fase. El nivel de los rcpresentantes en Ja tercera será objeto por parte de los Estados pantes en el de la segunda fase. Al fin dc csta tercera fase scrá cuzndo se adoptarán, en sesión solemnc, los documento finales dc la Conferencia. fase Partici -

AGENDA E INSTRUCCIONES REFERENTES

CUESTIONES REFEXENTES SECURIDAD EN EUROPA

Al ejccutar las instrucciones expuestas continuación, laComisión tendrá

en cuenta más amplio objetivo de promover mcjores relaciones Estados participantcs asegurar condiciones en las cuales suS pucblos puedan vivir en paz, libres dc cual amenaza atentado su seguridad. quier

En su trabajo la Comisión procederá la premisa de que el reforzamiento de la seguridad en Europa etá dirigido contra algún Estado continente, y deberá constituir una importante contribución paz y la seguridad en el mundo. scgún

La Comisión será asistida en sus cometidos POr las Subcomisiones apropiadas =

Al considerar las cuestiones Ieferentes a la scguridad en Europa, la Comisión tendrá en cuenta el más largo contexto de seguridad en el mundo y en particular Ja correlación existente entre la seguridad de Europa en el área del Mediterráneo.

  • a) La Comisión-Subcomisión esá encargada de la finalidad de examinar Y afirmar, en conformidad con las finalidades los principios de Naciones Unidas, aquellos principios básicos que cada Estado participante debe respetar y aplicar en sus relaciones con los otros Estados participantes; independientemente de sus sistemas políticos, ecopómicos 0 sociales , con el fin de asegurar la Paz " la seguridad de todog los Estados participantes. Jas

Los principios en un documento de forma apropiada, que la Comisión deberá someter Conferencia para su adopción_ Eso expresará la deter minación de Estados participantes de respetar aplicar los principios del mismo modo y sin reservas en todos los aspectos de sus relaciones recíprocas cooperación, con el fin de asegurar todos los Estados participantes los beneficios resultantes de la aplicación de estos principios por de todos. los parte

La reafirmación con aquellas aclaraciones aquellas reiteraciones que puedan retenerse como deseables y la precisa enumeración, en conformidad con las finalidades los principios de las Naciones Unidas, son considerados de particular importancia los siguientes principios de un relieve primario que regulan Jas recíprocas relacioncs entre los Estados participantes

Igualdad soberana ; respeto de los derechos inherentes la soberanía ; no recurso a la amenaza al uso de la fuerza; inviolabilidad de las fronteras ; integridad territorial de los Estados ; arreglo pacífico de las controversias ; no intervención en los asuntos internos ; respeto de los derechos del hombre de las libertades fundamentales, incluidas as libertades de pensamiento, conciencia, religión credo; igualdad de los derechos de autodeterminación de los pueblos ; cooperación entre los Estados ; ejecución de buena fe de las obligaciones del Derecho internacional.

En Ja rcalización de estos objetivos, Comisión y Subcomisión tomarán particu sobre los las relaciones amistosas y la cooperación larmente Principios de Derecho internacional concernientes entre los Estados, conforme al estatuto de las Naciones Unidas.

  • La Comisión-Subcomisión expresará la idea de que el respeto de los principios enumerados arriba alentará el desenvolvimiento de relaciones normales amistosas entre los Estados participantes, así como de sus contactos políticos que su vez contribuirían al anterior desarrollo de su cooperación. Ella considerará también propuestas que tiendan hacer actuar el no-recurrir la amenaza al de la fuerza. En tal contexto; ella estudiará las propuestas, y emprenderá la elaboración de método para la composición pacífica de las controversias entre los Estados participantes.

La Comisión-Subcomisión tomará consideración el hecho de que los Estados cipantes están dcscosos de climinar toda causa de tensión que pueda existir entre ellos, y contribuir al reforzaniento dela paz Ja seguridad en el mundo, teniendo presente el hecho de quc log esfuerzos con vistas al desarme, complementarán la distensión cual todos los Estados participantcs tienen un interés vital. parti polí-

Con cl fin de reforzar acrecentar la estabilidad y la seguridad, la Comisión-Subcomisión someterá la Confcrencia unas proposiciones apropiadas sobre las medidas con vistas reforzar la confianza de que cl anuncio preventivo de maniobras militares relevantes, scrá sohre una base que la Confcrencia dcberá especificar, quc el intercambio de observadores invitados las maniobras militarcs sea condiciones aceptables recíprocamente, La Comisión-Subcomisión estudiará también Ia cuestión del anuncio prcventivo de movimientos militares relcvantes, y expondrá conclusiones.

La Comisión-Subcomisión prestará la debida atención las opiniones expresadas por los Estados participantes, varios argumentos mencionados los párrafos prede vista de deseo dc ser informados acerca de los descnvol vimientos pertinentes .

IL

COoPERACIÓN CAMPOS DE DE LA CIENCIA DE LA TÉCNICA DEL AMBIENTE

La Comisión está encargada de claborar dc documento final, contcniendo las directivas las recomnendaciones concretas quc podrían cstimular unos esfuerzos comunes para una mayor cooperación en los campos de la cconomía, Ja ciencia la tecnología del ambiente; que podrían los Estados participantes en SuS relacioncs recíprucas Cn tal sector, y que ellos podrían utilizar en concluir acuerdos bilaterales multilaterales ; así como también rccomendaciones sobre medidas cspecíficas para el desenvolvimiento dc la coopcración que podrían ser concertadas cntre los Estados participantes . La Comisión tendrá presente la que tal contribución podría dar al reforzamiento de seguridad Europa, También tendrá presente los in tereses de países y de las regiones en vías de desarrollo, los efectos el ensanchamiento de la cooperación podrían tener sobre guiar ayuda Jos

La Comisión, teniendo presente cuanto precede. estudiará Jos modos que podrían facilitar, por mutuo acucrdo entre Estados 'pantes, con la debida considera ción por la diversidad sistemas económicos Y sociales, y bajo condiciones de la reciprocidad de las ventajas el desarrollo dcl comercio la cooperación Jos varios campos dc la ciencia, la tecnología el ambicnte. A tal respecto, clla tendrá particularmente en cuenta cl trabajo de la Comisión económica para Europa de las Naciones Unidas. Jos

A] considerar las cucstioncs refercntes la cooperación en cste mandato, la Comisión tendrá presente la correlación cxistente cntre tal cooperación CI Europa y en cl área del Mediterránco

RECOMENDACIONES FINALES DE HELSINSKI

La Comisión, cn su proyecto de documento final, formulará propuestas pertinentes, basadas sobrc de principios que regulan relaciones entrc los Estados participantes, enumerados en Jos términos de referencia por Comisión al punto primero del orden del día. los las

La Comisión, asistida por las Subcomisiones apropiadas; examinará cucstioncs siguientes

Inlercambios comerciales

La Comisión-Subcomisión estudiará las dísposiciones generales con cl fin de desarroIlar el comcrcio entrc los Estados participantes. Ella dría discutir los problemas generales relativos al trato de nación más favorecida, Ella medidas que tiendan reducir eliminar progresivamente obstáculos de todo géncro quc sc oponen al los

La Comisión-Subcomisión examinará la6 medidas específicas capaces transacciones comerciales cl intercambio de servicios. Entrc Ios cualcs Jas mnedidas quc tiendan al mcjoramiento en los contactos de negocio= los intercambios de informaciones sobre las posibilidades comerciales y sobre las condiciones cspecíficas del comcrcio ; las disposiciones aplicables la regulación de las controversias comerciales incluso las varias formas de arbitrajc-

Cooperación industrial y proyectos de intcreses comunes

La Comisión-Subcomisión cstudiará las formas las modalidadcs dc la cooperación industrial examinará las divcrsas medidas con las cuales Ios Estados participantes podrán alcntar el desarrollo de tal cooperación utilizando; si da el caso, cl cuadro de los acucrdos intergubcrnamentales bilateralcs multilaterales .

La Comisión-Subcomisión examinará en particular las medidas que Jos Gobiernos podrían tomar para crcar condiciones favorables tal coopcración entre las las empresas componentes de Estados participantes. Tendrá cn cuenta el hecho dc que las formas cspecíficas de tal cooperación deberán ser cxa minadas bilatcralmente menos que los participantes no de modo diverso. Tal examen podría versar sobre las diversas formas de cooperación, tales como la Cooperación en la producción y la venta ; sobre concernientes las posibilidades de cooperación industrial ; sobre la mcjora de Jas condiciones de actuación de los proyectos ; y sobre las otras medidas quc podrían desarrollar faciorganiza los

La Comisión-Subcomisión examinará también Ias posibilidades de alentar proyectos de interés común, de claborar, cn caso ncccsario, recomendacioncs tal respecto Tal examen podría versar sobrc las posibilidades de actuación de proyectos de interés Común en los scctores de los recursos energéticos materias prinas ; Y, en los casos apropiados, del transporte las comunicaciones .

RECOMENDACIONES FINALES DE LAS CONSULIAS DE HELSINSKI

Ciencia y tecnología

La Comisión-Subcomisión considerará las propuestas para el desenvolvimiento de la cooperación eil el campo de y de la tecnología, teniendo en cuenta la coope ración ya existente prevista en este campo, al fin de medios como el mejoramiento de los contactos de la información) el acceso las nuevas conquistas de la ciencia la tecnología, y de contribuir la solución más eficaz de Jos problemas Jos intereses comunes, } la mejora de las condiciones de vida de} hombre. Estas propuestas tenderán en particular sectores en Jos cuales existen las premisas más favorables para tal cooperación, las formas y los métodos para ejer cerla, los obstáculos que impiden remorerlos. En el examen de tales cuestiones la Comisión-Subcomisión buscará tomar como base la praxig existente, tencr en cuenta las posibilidades potencialidades de las organizaciones internacionales competentes Y existentes. los

Ambiente

La Comisión-Subcomisión está encargada de discutir los problemas de la protección mejora del ambiente, Y, en particular, de determinar los campos que serán importantes para mejor al desarrollo de la cooperación entre ellos ; la protección de los mares que circundan Europa, de las aguas y la atmósfera; la mejora de las condiciones de ambientes y de vida, particularmente en las ciudades la protección de la Naturaleza de suS recursos_

La Comición-Subcomisión examinará propondrá las reformas métodos de zooperación más apropiados sobre el plano bilateral multilateral, incluida la cooperación sobre regional subregional para los varios campos que le han sido deter minados. En el examen de tales cuestiones la Comisión-Subcomisión buscará tomar como base la praxis exietente, tener en cuenta las posibilidades potencialidades de Jas organizaciones internacionales existentes y competentes. los base

5.

Cooperación en ottos seclores

La el examen de cuanto sigue: problemas referentes al desenvolvimiento de las comunicaciones entre los Es tados participantes ; promoción del turismo trarés de un intercambio de informaciones de técnicas y como también través del examen de medidas apropiadas aspectos cconómicos sociales del trabajo de la mano de obra emigrante; formación de los cuadros en varios campos de la actividad económica ; eventualmente otras cuestiones que proporcionarán el objeto de un acuerdo común

IIL.

Con el objeto de cortribuir al reforzamiento de la paz de la comprensión entre Jos pueblos de Jos Estados participantes a] cnriquecimiento espiritual persona lidad humana, sin distinciones de raza, sexd, Jengua y religión_ independientemente

de suS sistemas políticos; económicos por las Subcomi siones apropiadas, será encargada de examinar todas las posibilidades de cooperación que tiendan crear mejores condiciones para mejores intercambios en el SeCtOI de la cultura y para una difusión más de la información; para contac tos entre las personas para la solución de problemas humanitarios. En tal contexto, ella no se basará solamente sobre las formas existentes de cooperación, sino que también elaborará nuevos modos Y medios apropiados tales objetivos. amplia

La Comisión, en su documento final formulará proposiciones pertinentes, basadas sobre cl respeto de los principios que Jas relaciones entre los Estados pantes, tal como son enumeradas en los términos de refcrencia la Comisión al punto primero del orden del día. La Comisión considerará también en cuál medida podrían ser utilizadas las instituciones existentes , con el fin de conseguir tales objetivos regulan partici pOr

Contactos humanos

La Comisión-Subcomisión preparará propuestas para facilitar, sobre el plano individual colectivo; privado oficia}, una mayor libertad en los movimientos los contactos cntre Jas personas, las instituciones " las organizaciones de los Estados parti cipantes

Con el objeto de contribuir un cxamen favorable la reglamentación de las cuestiones pertinentes pOr parte de Estados intercsados ; en condiciones recíproca mente aceptables, esta reglamentación prestará especial atención tactos encuentros regulares base de lazos familiares, reuniones de familias, matrimonioc entre ciudadanos de Estados diversos ; b) Viajes por razones personales profesionales, mejoramiento de las condiciones para el turismo sobre base individual Y colectiva; c) Encuentros entre los jóvenes, ensanchamiento de los contactos de las competiciones, en particular en el campo del deporte. los las

Informaciones

La Comisión-Subcomisión preparará propuestas para facilitar una difusión más libre amplia de todo género de información En tal contexto prestará particular atención lo siguierte

  • a) Mejorar la circulación el acceso información oral impresa, filmada transmitida por radio, y ampliar el intercambio de informaciones. las
  • c) Mejorar las condiciones en las cuales los periodistas de un Estado participante ejercitarán su profesión en otros Estados participantes.
  1. Alentar la cooperación en estos sectores de Ja información sobre una base de acuerdos breve y término_ largo

3. Cooperación intercambios en el campo de la cultura

La Comisión-Subcomisión preparará propuestas que tiendan ensanchar mejorar Ia cooperazión los intercambios en los varios sectores de la cultura indicarálos com-

poncntes los objetivos de un desarrollo cohercnte largo término de bios. En su trabajo tendrá en cucnta los resultados dc la Confcrcncia intergubernativa sobre las políticas culturales de Europa, en Helsinski junio dc 1972, incluso los más amplios conccptos de cultura delincados en aquella Conferencia.

La Comisión-Subcomisión considerará CII particular

  • a) La extensión de las relaciones entre Jas organizaciones gubernativas competentes y los órganos no gubernativos quc se ocupan de cuestiones culturales.
  • b) La promoción de un conocimicnto recíproco más completo de las obras realizadas en los campos de la literatura, dcl arte de los otros sectores de la actividad cultural, como también cl acceso a las mismas
  • c) La mejora de posibilidades de contactos en campos arriba mencionados. las los
  1. Extensión de los contactos la cooperación cntre los artistas las personas peñadas en actividades culturales
  • e) Investigación común nucvos campos nuevas formas de cooperación, cooperación en el estudio de los aspectos sociales de la cultura.
  • f) Aliento dc las formas de cooperación cultural, tales como manifestaciones internacionales en los sectores del arte, del cine, del tcatro, de la música, exposiciones ferias de libros , proyectos Comunes en cl campo de la protección de monumentos sitios ; coproducción intercambio de filmes y de programas de radio y televisión.

La Comisión-Subcomisión, al considerar cl papel de los Estados Cn la cooperación en contribución que Jas minorías nacionales las culturas regionales podrán aportar en los cuadros del respeto de los principios los cuales se ha referido arriba.

Cooperación intercambios en el campo de la educación

La Comisión Subcomisión elaborará propuestas con el fin de la cooperación Cn de Ja educación de la cicncia, brcve en Jargo término. Tales propuestas serán realizadas bilateralmente multilatcralmente; las organismos gubcrnativos. ampliar según

La Comisión-Sucomisión considerará particular lo siguiente=

  • a) Desarrollo de lazos entre las instituciones estatalcs los organismos no gubernativos, actividades Son inherentes cuestiones educativas científicas.
  • b) de posibilidades de acceso, en condiciones recíprocamente aceptables, dc profesores estwliosos dc Ios Estados participantes, sus respectivas institu ciones educativas, cu'turalcs cicntíficas. Y una más exacta evaluación dc los problemas de la confrontación la equivalencia de los títulos los diplomas académicos. las
  • c) Aliento del estudio civilizaciones de Jos otros pueblos, cl fin dc crear condiciones favorables para promover un conocimiento más de la cultura decada uno dc los países. las amplio

RECOMENDACIONES FINALES DE LAS CONSULTAS DE HELSINSKI

Intercambio de experiencias sobre métodos educativos en varios sectores, incluso comprendidos el de la educación de los adultos los intercambios en el campo de material de cnseñanza. los

La Comisión-Subcomisión, al considerar el papel de los Estados en la cooperación en el campo de la educación; tendrá presente Ja contribución que minorías nacionales culturas regionales podrían aportar cn el cuadro cipios a los cuales se hace referencia anteriormente las las prin -

IV. CONTINUACIÓN DE

Sobre base de los progresos realizados en la Conferencia, el Comité Coordi nación examinará Jos procedimientos que podrían revelarse como necesarios para poner en práctica las decisiones de la Conferencia ; para promover el proceso de mejora miento de la seguridad el desarrollo de la cooperación en Europa. Habiendo exami nado algunas popuestas en tal sentido, hasta en el sector de la organización, hará todas las recomendaciones que juzgará útiles . Examinando la continuación de la Conferencia, el Comité tomará igualmente en consideración las contribuciones que su juicio podrán ser requeridas las organizaciones internacionales existentes.

PARTICIPACIONES, CONTRIBUCIONES, INVITACIONES

a) Participaciones

Todos Estados europeos, los Estados Unidos el Canadá tendrán el derecho de participar en la Seguridad la Cooperación en Europa. Si alguno de estos Estados desea asistir como observador, hacerlo. En este caso representantes podrán asistir de la Conferencia de sus órganos de trabajo, pero no participarán en la adopción de las decisiones . Tal Estado puede decidir continuación aceptar tales decisiones algunas de ellas, en las condiciones definidas por la Conferencia. los pucde

Los Eslados indicados por la primera fase del párrafo precedente que deseen en la Conferencia asistir como observadores deben informar en tal sentido al Gobierno finlandés, lo más tarde el 25 de junio de 1973. participar

b) Contribuciones

La Conferencia y sus órganos de trabajo tomarán conocimento, de la manera que estableccrán, de las opiniones de los Estados no participantes, respecto los diversos puntos del orden del día. Los Estados de las regiones adyacentes Europa, a los cuales se hace referencia en las disposiciones en particular os Estados mediterráncos que ya han expresado su interés en hacer conocer en la Conferencia el

RECOMENDACIONES FINALES DE LAS CONSULTAS

propio punto de vista, son particularmente aludidos en este El Comité de coordinación puede decidir, por consenso, las modalidades según las cuales los órganos de trabajo de la Conferencia consultar las organizaciones internacionales competentes, respecto a los diversos puntos del orden deldía capítulo. pueden

c) Invtaciones

de honor,

  • julio de 1973.

El secretario general Naciones Unidas será invitado asistir , como huésped a la sesión de apertura de la Conferencia.

FECHA

  • La Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa se abrirá el de a las once treinta horas
  • La fecha de la iniciación de los trabajos dela los
  1. La fecha iniciación de Jos trabajos de la tercera fase será decidida en el de la segunda fase, por acuerdo entre los Estados participantes, sobrela base de
  • curso las recomendaciones del Comité de Coordinación.

LUGAR DE LA CONFERENCIA

Teniendo en cuenta con la invitación del Gobierno finlandés, teniendo presentes consideraciones prácticas la rotación, la primera fase la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa se celebrará en Ginebra, y la tercera fase se celebrará en Helsinski. aprecio

DISPOSICIONES DE PROCEDIMIENTOS

Los Estados participantes en Conferencia sobre la Seguridad la Cooperación en conducirán sus trabajos las disposiciones siguientes según Europa

  • Todos los Estados que participan en la Conferencia toman parte en ella como soberanos independientes condiciones de plena igualdad. La Conferencia militares.

  • La representación de todos los Estados participantes en cada una de las fases de Ja Conferencia es determinada las disposiciones previstas en el capítulo de las presentes recomendaciones finales. según

  • Estados se desenvuelve aparte de las alianzas

  • Los órganos de trabajo de Conferencia cl Comité de coordinación y las Comisiones Subcomisiones. Los órganos de trabajo durante la segunda fase de la Conferencia. Además el Comité de coordinación reunirá en Ja sedc la sefase, antes de su iniciación, para regular las cuestiones referentes la organización dc esta fase. Los Conferencia pueden, si lo desean, instituir los grupos de trabajo que consideren útiles. órganos de trabajo y de trabajo de la Conferencia están abiertos todos los Estados participantes. gunda Los

  • Las decisiones dela Conferencia se toman por mutuo acuerdo consentimiento Este determina través ausencia de cualquier objeción expresada por un presentante, presentada por él como un obstáculo Ja adopción de la decisión en cuestión,

Presidencia :

  • A) La sesión inaugural y de clausura de la primcra fase de la Conferencia tán presididas por el ministro de Asuntos Exteriores del que la hospeda. La Prcsidencia de las otras sesiones asegurada sobre una base de rotación, del modo si guiente país
  • a) La Presidencia por turno, pOr una sesión delos ministros de Asuntos Exteriores de los Estados participantes, en un orden establecido una lista resulpor país, cfectuado antes del final de las consultas scgún país
  • b) mañana la tarde dcl mismo estas rcunioncs se consideran como de sesiones distintas día,
  • c) En el inter entre Jas scsiones de la Conferencia, las funciones de la Presi dencia ejcrcidas por el ministro de Asuntos Exteriores que ha presidido la última sesión de la Conferencià_ rvalo
  • d) Si un ministro de Asuntos Exteriores encuentra en la imposibilidad dc ascgurar la Presidencia, ésta es asegurada por cl ministro de Asuntos Exteriores del sucesivo, en el orden establecido. país
  • B) La sesión inaugural de las reuniones dc trabajo dela Conferen cia está presidida por el representante del continuación del modo siguiente país
  1. Los presidentes de las Subcomisiones de los otros órganos subsidiarios de la Conferencia son designados sobre una basc de rotación según las modalidades prácticas que serán establecidas en el momento oportuno Cuando se presente la nccesidad será designado conbenso un relator. por
  • a) El presidente del Comité de coordinación son designados sobre una base dc rotación cotidiana, el orden alfabético francés, de una letra extraída por sorteo según partir
  1. Las disposiciones previstas de la primera fase son mutatis mutandis reuniones de la tercera de la Confercncia Dichas disposi ciones son eventualmente precisadas por el Comité dc coordinación. aplicadas Jas fasc
  2. El secretario ejecutivo para las cuestiones técnicas (en cada una dc la Conferencia) un ciudadano del correspondiente de hospedaje. Es designado por dicho de hospedaje, bajo reserva del acuerdo de Estados participantes. país país

Al organizar los scrvicios, el secretario cjecutivo de cada una de está cncargado del rcclutamiento dc su personal es avalado por Ja colaboración de las Secre bajo la autoridad dela Con ferencia rinden cuenta de sus actividades al órgano de cada fase de apropiado

  • Unas actas taquigráficas oficiales son redactadas durante las sesiones de mera la {crcera fase de la Conferencia. pri -
  1. y las enmiendas relativas son remi ridas por escrito al presidente hechas circular entre todos los participantes. puestas adaptadas son rcgistradas por el secretario ejecutivo hechas circular entre los participantes_ Los representantes de los Estados participantes Cn Conferencia pueden solicitar que suS reservas formales sus declaraciones interpretativas concernientes tales dccisioncs scan debidamente registradas por la Secretaría ejecutiva hechas circular los Estados participantes. Estas declaraciones deberían ser remi tidas por escrito a la Secretaría ejccutiva
  • 9 Las sesiones de apertura declausura de la primera fasc de la Conferencia son públicas, Lae otras sesiones de la primera fase pueden ser públicas si asílo descan los ministros. del Comité de Coordinación, así como de las Comisiones Subcomisiones, no son regularmente públicas, salvo decisión contraria deJos participantes. Las disposiciones para la tercera fase son similares las de la primera fase ser ulteriormente definidas el Comité puedcn por
  1. Las lenguas de trabajo de la Conferencia de sus órganos de trabajo son : cl francés, el español en una de las lenguas de trabajo son traducidas las otras Jenguas.
  • Cualquier representante puedc haccr una dcclaración en una lengua divcrsa de la de trabajo. En estc caso, élmismo dcbe asegurar la interpretación en una de Jas lenguas de trabajo
  • Las actas Jas decisiones dela Conferencia son hechas circular entre los participantes en las si es cl de haccr públicos, través dc los servicios apropiados dc la Conferencia, ciertos documentos comunicados concernientes al desenvolvimiento de trabajos de Ja Conferencia, y caso afirmativo precisarán el contenido. los
  1. Durante la discusión dc una cucstión representante puede plantear una ción de orden, Ja palabra. Un representante que plantce una cuestión de ordcn no puede hablar de Ja sustancia de la cuestión que está en examen
  • 14 Durante la sesión, el presidente tiene una lista de los oradores, y él puede, el acuerdo de los participantes, declararla cerrada. debe conceder el derecho de respuesta cualquier representante si Jo deseable una intervención hecha después del cierre de esta lista hace
  • 15' Las presentes normas de procedimiento son adoptadas por mutuo consentimien to. Una vez adoptadas, no ser modificadas más que por dicho mutuo consCn timiento pueden

DISPOSICIONES FINANCIERAS

A) Distribución de los gastos

La siguiente escala de distribución ha sido concordada para los gastos de Ja Con ferencia, con Ja reserva de que la distribución en cuestión concierne la Conferencia solamente no debe ser considerada como un precedente sobre el cual podría tomarse una base en otras circunstanciac

Francia, 8,80 Italia, 8,80 Reino Unido, 8,80; República Federal de Alemania, 8,80; Estados Unidos de América, 8,80; Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, 8,80; Canadá, 5,52; Bélgica, 3,48; Países Bajos, Polonia, 3,48; República Democrática Alemana, España, Suecia, 3,48; Austria, 2 ; Noruega, 2 ; Sui 2; Hungría, 2 ; Checoslovaquia, 2 ; Dinamarca, 2; Finlandia, 2 ; Grecia, 80; Yugoslavia, 0,80; Rumania, 0, ,80 ; Turquía, 0,80; Bulgaria, 0,80; Irlanda, Luxembur g0, 0,60; Chipre, 0,20 ; Islandia, 0,20 ; Liechtenstein, 0,20 ; Malta, 0,20; San Marino, 0,20; Santa Sede, 0,20; POr 100. 3,48; 3,48; za, 60 ;

necesarias modificaciones de escala de reparto costes, debida cualquier posible canbio en la lista de los susodichos Estados participantes, serán decididas nutuo consentimiento Las por

B) Sustema de financiación

  • Los fondos que en cada una de sus fases, por percepción sobre las contribuciones de los Estados participantes, la escala concertada para el reparto de los costos . país según
  • El pago dc las contribuciones por parte de los Estados participantes será efec tuado sobre una cuenta especial de la Conferencia.
  • 3Los pagos serán efectuados del de acogida país
  • Las cuentas serán rendidas en cada fase intervalos de tres meses, casos. según
  • Las cuentas serán expresadas en la divisa del de acogida se pagarán nas sea técnicamente posible) después del fin de un período de facturación_ Serán paga deras dentro de sesenta días de la presentación. país (ape-

ANEXO

Austria, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Checoslovaquia, Francia, República Federal de Alemania, Grecia, Irlanda, Islandia, Italia, Yugoslavia, do, República Democrática Alemana, Rumania, San Marino, Santa Sede, España, Esta dos Unidos de América, Suecia, Turquía, Hungría, Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas .

RoDOLFO GIL BENUMEYA

REVISTA DE ESTUDIOS POLITICOS

BIMESTRAL

Director

Luis LECAZ LACAMBRA

Secretario

Miguel Angel MEDINA MuÑoz

Secretario adjunto:

Emilio SERRANO VILLAFAÑE

SUMARIO DEL NUM. 189-I90 (mayo-agosto 1973)

Estudios:

CÉSAR ENRIQUE RoMERO :

JosÉ LUIs CAsCAJO CASTRO (Concideraciones sobre el estado de derecho).

Nueva geopolítica

nuevo derecho).

JosÉ ANDRÉS GALLECO : Transformación política actitud religiosa del gobierno largo de Maura (1907-1909)".

VALETIN R VÁZQUEz DE PRADA : aEvolución histórico constitucional en la regulación de los derechos fundamentales) .

Estadu-Iglesia:

PEDRO LOMBARDÉA <Iglesia y Estado en la España actuals

Notas:

VIDAL ABRIL CASTELLó:

<Jacques Maritain: Su legado humanista políticom.

ADRIANO MOREIRA :

JosÉ MARÉA NIN DE CARDONA

<Filosofía a la intemperiev.

<El arte, expresión de la política. Egipto Israelv_

Sección bibliográfica;

Recensiones;~Noticias de libros.-Revista de revistas.

PRECIO DE SUSCRIPCION ANUAL

España

Ptas.

Portugal, Hispanoamérica y Filipinas

Otros países

Número suelto, España

175, Ptas.

Número suelto, extranjero

3,50 $

Número atrasado

225,- Ptas

INSTITUTO DE ESTUDIOS POLITICOS Plaza de la Marina Española, 8 MADRID '3 (España)

REVISTA DE ADMINISTRACION PUBLICA

CUATRIMESTRAL

ESTUDIOS, JURISPRUDENCIA, CRONICA ADMINISTRATIVA DOCUMENTOS Y DICTAMENES, BIBLIOGRAFIA

Consejo de Redacción:

Presidente: DE POzAS

Manuel ALONSO OLEA Juan Antonio CARRO MARTINEZ, Manucl F CLAVERO ARÉVALO, Rafael ENTRENA CUESTA , Tomás Ramón A GARCIA-TREVIJANO Fos, Fernando GARRIDO FALLA, Ricardo SANTOS Jesús GoNZÁLEZ PÉREZ, Ramón MARTIN MATEO, Lorenzo MARTÉN RETORTILLO BAQuER; Scbastián MARTIN-RETORTILLO BAQUER, Ramón PARADA VÁZQUEZ, Manuel PÉREZ OLEA, Fernando SAINZ DE BUJANDA, José Luis VILLAR PALASÉ

Secretario: Eduardo GARCÉA

Secrelario adjunto: Juan Alfonso SANTAMARÉA PASTOR

SUMARIO DEL NUM. 71 (mayo agosto 1973)

ESTUDIOS

  • L. CoscULLUELA MONTANER
  • P. EsCRIBANO de los colindantes con las vías públicas urbanasm
  1. J L MEILÁN GI : "Sobre la determinación conceptual dc la autorización la concesión

JURISPRUDENCIA

  • J A SANTAMARÉA PASTOR <Un año de jurisprudencia contencioso-sindicalm.
  • Comenlarios monográficos:
  • C CRIMALDO vías de garantía la exclusión jurisdiccional cl ordenamiento jurídico deportivo"
  • Notas:
  • F LARIOS TABUENCA Competencias de los órganos municipales su `ejercicio)
  • Conflictos jurisdiccionales (L. MARTíN-RETORTILLO BAQUER)
  • A) En general (Juan PRATS CATALK)
  • Contencioso-administrativo
  • B) Personal (R. ENTRENA CUESTA)
  • C) Tributario (J. MARTIN 'QUERALT y J J BAYONA DE PEROCORDO)

CRONICA ADMINISTRATIVA

  • España:
  • M. DE FRUTOS ISABEL Jornada de trabajo y retribución dcl trabajo en la función
  • L MARTíN-RETORTILLO de la tutcla del paisajem
  • F SOBRAO :
  • P María LARUMBE : aLa modificación de la de Contratos del Estado) Ley
  • IL Extranjero:

Jorge Enrique <Aportación al estudio de la selccción de contratistas cn Costa Rica).

BIBLIOGRAFIA Recensiones y noticias delibros. II. Revista de revistas.

PRECIOS DE SUSCRIPCION

ANUALES

España

Portugal, Ibcroamérica, Filipinas 14 $

Otros - países

15

PRECIOS DE NÚMERO SUELTO

España

275 ptas.

Extranjcro

Pedidos: LESPO

Calle del Reloj, Madrid-13 (España)

REVISTA DE POLITIGA SOGIAL

TRIMESTRAL

CoNSEJO DE REDACCIÓN

Presidente: Javier MARTfNEZ DE BEDOYA

Eugenio PÉREz BoTIJa (t)

Héctor MARAVALL CASESNOVES.

María PALANCAR (t)

Luis BuRcos BoEzo (t)

Miguel RoDRíGUEZ PIÑERO.

Efrén BORRAJO DACRUZ.

Marcelo CATALk RuIz.

Mariano UcELAY REPOLLÉS.

Miguel FACOAGA.

Manuel ALONSO OLEA

SUMARIO DEL NUMERO 98 (abril-junio) 1973)

ENSAYOS:

  • MONTOYA MELGAR: ~La fragmentación de la Seguridad Social sus razones (A proTovILLAS ZoRZANO: 'Formalización deldespido. Subsanación de la falta del requisito formal .M. El aseguramiento de los accidentes de trabajo_

CRONICAS:

  • Panorámica internacional de la participación del trabajador en la empresa, por GERMÁN PRIETO EscUDERo Crónica nacional por LUIs LANGA GARCÉA ~Crónica internacional por MIGUEL Actividades de la Españoles de Derecho del Trabajo.

JURISPRUDENCIA SOCIAL:

  • Tribunal Supremo, Sala VI Cuestiones de trabajo: Contrato de trabajo.~II. Salarios III. Extinción del contrato de trabajo -IV Procedimiento, por FERNANDO VALDÉS DAL-RE. Tribunal Supremo, Sala VI Cuestiones de Seguridad Social , por LUIs ENRIQUE DE LA VILLA otros
  • Administrativa; 1) Legislación: Regulación de empleo. 2) Roglamentos laborales Industria corchera. 3) Seguridad_ Social: Régimen especial de servidores domésticos_ Régimen es pecial agrario, por JosÉ PÉREZ SERRANO
  • Tribunal Supremo, Clasificación profesional.II. Contrato de trabajo. III. Convenios colectivos.IV_ Crisis.V Inspección de trabajo.VI Jurisdicción.VII Reglamen tación del Trabajo:VIII Seguridad Seguridad Social, por IGNACIO DURÉNDEZ SÁEZ_
  • Tribunal Central de Trabajo, Despidos: Causas.~II Despidos especiales , por GóxEZ DE ENTERRÉA , F PÉREZ ESPINOSA HORTELANO DíEZ
  • Tribunal Supremo Salas II, III Sala Culpa extracontractual.~Sala II: Asocia ción ilícita_ Delitos de emigración Estupro Falsedad de documento Hurto Imprudencia Lesiones_ Malversación_ Propaganda ilegal. Responsabilidad civil subsidiaria. Violación del Sala III: Arbitrio de radicación, Beneficio de pobreza. Cambio de titular en empresa hotelera . Contrabando. Responsabilidad civil Impuesto industrial Legitimación para recurrir Sala V: Clases pasivas Facultativos del Seguro Obligatorio de Enfermedad . Guardas Jurados_ por J UCELAY DE MONTERO y J. E SERRANO MARTÉNEZ.
  • Tribunal Central de Trabajo, Seguridad Social: Accidente de trabajo. Asistencia sanitarie_ Campo de aplicación Colaboración en la gestión. Cotización_ Desempleo Invalidez permanente. Invalidez permanente total. Pres taciones Prestaciones familiares_ Procedimiento Suplicación_ Vejez. Campo de ción, por FRANCISCO PEDRAJAS PÉREZ
  • Tribunal Central de Trabajo, Contrato de trabajo otras materias: Contrato de trabajo Altos cargos_ Gestión independiente de venta de inmuebles. Inexistencia de contrato de trabajo. Reclamaciones ante Magistratura. Trámites previos pactados en convenios Co-lectivos_ Convenios colectivos: Su aplicación al personal no funcionario de la Admi nistración Local. Contrato de trabajo: Intervención en operaciones de compraventa de una organización impersonal_ Despido por expediente de crisis: a los contratos en suspenso?, por la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla

RECENSIONES:

REVISTA DE REVISTAS .

España

500, ptas.

Número suelto, extranjero

3, ~

Portugal, Iberoamérica y Fili

Número suelto, España

ptas_

pinas

9,

Número atrasado

225, ptas.

Otros países

LNSTITUTO DE ESTUDIOS POLITICOS Plaza de la Marina Española, 8 MADRID-13 (España)

Ultimas novedades publicadas el Instituto de Estudios Políticos

por

UNIVERSIDAD Y POLITICA. TRADICION Y SECULARIZACION EN EL SIGLO XIX

Por Andrés OLLERO TASSARA (Colección Un volumen en rústica cms. 240 páginas, edición 1972)

Precio : 250 ptas.

Son muy numerosos cada más abundantes los estudios quc Sc sobrc nuestro siglo XIX. Motivo dc reflexión importante, porquc no sólo figuras del pasado que no han sido apreciadas sino que permite reconsiderar juicios de valor que mcnos-

Sobre dos preocupaciones que el autor resalta para el español de esto es, el futuro de nuestra de la Universidad se ofrece aquí un estudio histórico, dentro de la gran policromía y complejidad idcológica que caracteriza al siglo xIx. El tema de Ja tradición la secularización analizado con gran acopio de antecedentes pcrmite una investigación objetiva para puntualizar polémicas doctrinales, educativas y políticas las que la investigación no había penctrado aún bastante. hoy'

realizan esa época descubrc adecuadamente, preciaron, sin la debida causa, dicha época.

Se trata de un ensayo histórico que hace imprescindible como antecedente para el estudio de los grandes temas de hoy.

FORMACIONN Y APLICACION DEL DERECHO ASPECTOS ACTUALES

Por José María MARTIN OVIEDO (Colección Un volumen en rústica de '5,5 x 2[ cms,, 200 páginas, edición 1972).

Precio 200 ptas.

En Palabras del propio autor, su trabajo pretende ofrecer un panorama dc las aportaciones doctrinales actualcs los procesos de formación aplicación del Derecho, quc cn cl fondo son diná

Es que el Derecho no una de control social", 1o menos cierto también quc la vida jurídica no reducida un mncro El Derecho debe cumplir una función realista su adaptación constante para luchar por la Justicia ese es el tema del libro. Pero hoy

Desde una consideración de la doctrina clásica sobre la Formación como un fcnómeno gencral hasta el legalismo de las teorías actuales, el autor analiza los problemas dc la determinación de la norma, la situación actwal de la teoría y de la técnica de la interpretación jurídica, la integración dela norma en el Derecho positivo el problema de las Iagunas jurídicas, temas todos que resaltan la considcración fundamcntal que mcrece hoy el estudio de este proceso para una correcta aplicación de la Justicia.

MELCHOR DE MACANAZ. TESTAMENTO POLITICO. PEDIMENTO FISCAL

Noticia biográfica por Joaquín MALDONADO MACANAZ (Colección (Historia Política). Edición y notas por F MALDONADO GuEVARA, volumen en rústica de 15,5X23 cms., 256 páginas, edición 1972)

Prccío :

225 ptas.

La figura histórica dc Macanaz, cl que fue fiscal general dc la Monarquía con los resaltada cn esta obra en la que se rccogcn las noticias quc dc estc personaje político dio dc él unO de sus sucesores. vida de este personaje tan vinculada una de épocas más importantes Ja evolución histórica de nuestra patria, ofrece noticia de la azarosa vida y nota de dos de los documentos escritos por cl propio Macanaz, que suponen una aportación definitiva para cl enjuiciamiento de nuestra historia como son los problemas del regalismo; del jansenismo; de la Inquisición, de la lucha por la Unidad Política, dela nueva administración, ctc,, que se producen cn cl tránsito que hay desde 1670 hasta 1739, cuando el propio Macanaz Ilevaba ya vcintiún años estos hechos históricos vinculados al rcinado y la obra de Fclipc V, como mucstras de interés para explicar las razoncs de estc libro. Es en extremo de gran interés, el Ilamado Testamcnto cuya versión da ahora íntegra y cuya lectura merccc atención, admiración respeto para cl quc fuc su autor, que Io redactó ya dentro de una prematura ancianidad limitado la míscra condición de prisioncro. las patria

Esta versión cstá cnriquecida con numcrosas notas documcntalcs sobre Macanaz y sobre temas hispánicos, que realiza comenta F Maldonado dc Guevara.

LA LIBERTAD RELIGIOSA COMO DERECHO DE LA PERSONA

Del DE PAULA VERA URBANO. Volumen en rústica 17,5 X 25 edición 1971 ; 225 pcsetas Colccción precio:

<Biblioteca de Cuestiones

Siguiendo cl propósito dcl lema dc csta colección cEn nivel del ticmpom, esta obra abre la consideración del lector una cucstión incorporada como novedad en nuestra legislación española. Los conceptos y ctolerancia) cobran su expresión estudiosa en el contenido positivo; al tiempo que cl autor trata de hallar en su estudio los fundamcntos inconmovibles de cste sagrado derecho comnO una formulación práctica atendiendo a los condicionamientos sociales que exige cl campo dc la convivencia social. Sobre esta problemática se estudia la doctrinal y el fundamento filosófico jurídico del derecho la libertad religiosa, para señalar después las limitaciones de la libertad humana hoy partc

La obra queda actualizada para Ja consideración del cstudioso cn la materia con unos apéndiccs en los que recogen las declaraciones que sobre cste tema ha pronunciado cl Concilio Vaticano II, el Consejo Ecuménico de Jas Iglesias, rclativo la libertad religiosa y una mención especial puesta al día la legislación española vigcnte sobre esta materia.

REVISTA DE ESTUDIOS SOCIALES

CUATRIMESTRAL

Director: Luis GONZKLEZ SEARA. Secretario: José SÁNCHEZ Consejo Asesor: Efrén Juan DfEz NIcoLÁs, José Manucl GoNZÁLEZ PÁRAMO, José BLANCO,

VALGAÑÓN

SUMARIO DEL NUM 7 (ENERO ABRIL 1973)

ESTUDIOS Y NOTAS:

Juan FERRANDO BADÉA : La vida política democrática: factores.

Manucl CAPFLO MARTINEZ La Doctrina Social de la Iglesia como fuente de inspiración de las decisiones de Política Económica.

Georges H Lu uniucrsidad y el movimiento estudiantil en Polonia

Antonio LóPEZ PINA La Politica y la Modernización Política Interior y Relaciones internacionales

  • Manuel MARTIN SERRANO : Liberlad y predicción en las Ciencias Sociales analizadas dcsde unc perspectiva cibernética.

Francisco SANABRIA La investigación de las comunicaciones de masa en los Estados Unidos.

José Luis BERMEJO : Mayores, medianos y menores en la mentalidad castellana de la Baja Edad Media.

Fernando GuERRERO MARTINEZ Lns fiscales ante la Doctrina Social de la Iglesia. Isidoro MORENO NAVARRO ; Familia y estratificación social en un pueblo de la Baja Andalucía: la composición del grupo doméstico. leyes

DOCUMENTACION E INFORMACION

BIBLIOGRAFIA

ESPAÑA :

Número suelto 150,00 ptas.

Suscripción anual (tres números)

400,00 Ptas.

OTROS PAíSES

Númcro suelto

Suscripción anual (tres números) 10,50

REDACCION Y ADMINISTRACION número, Palacio de Oriente. Teléfono 247 14 13. Madrid-13

PEDIDOS Y SUSCRIPCIONES: Librería Editorial Teléfonos 244 24 30 y 449 73 15. Madrid-15

SUSCRIPCIONES

REVISTA DEL INSTITUTO DE LA JUVENTUD

BIMESTRAL

Director: José Mariano LóPEZ-CEPERO Y JuRADO Subdirector: Jesús CUBERO CALvo

Directores de Departamento:

Información, Documenlación, Publicaciones DE CASTROVIEJO SERRANO

Orientación de Servicios a la Juventud: María Haydée ALBERA RoLón Redactor-jefe de Ediciones: Luis Valero DE BERNABÉ

CoNsEjo DE REDACCIÓN

Beatriz DE ARMAS SERRA, José BLANCO FERNÁNDEZ, Antonio FERNÁNDEZ PALACIOS , Mari Pedro ORIVE RIBA, josé SARAs BEscós, Juan TESTA ALAVEZ, José Antonio DE ToMÁs Y ORTIZ LA TORRE, Marcos CARRERAS CARRERAS Pepa

CENTRO DE PUBLICACIONES

SUMARIO DEL NUMERO 48 (julio-agosto 1973)

ESTUDIO SUPERIOR <JUVENTUD RURALv (Ubeda, 21-27 mayo 1973)

L. Estudio IV. Estudio económico.-V. una comunidad : I) Ibi (Alicante) VIII. Estudio comparado.-IX. Estudio sobre promoción de la juventud rural. X. Estudio bibliográfico.

CONCLUSIONES

PRECIOS DE SUSCRIPCION ANUAL

España

300 ptas,

Extranjero

6 dólares

Númcro suelto

España

60 ptas:

Número suclto

extranjcro

dólares

Número atrasado

España

[ 20 ptas_

DIRECCION, REDACCION Y ADMINISTRACION: Instituto dc la Juventud, del Instituto 16. MADRID-4

REVISTA DE ECONOMIA POLITIGA

CUATRIMESTRAL

Presidente: Rodolfo ARCAMENTERÉA GARCA

Francisco GARCíA LAMIQUIZ, Carlos GIMÉNEZ DE LA CUADRA, José CAvERO BEYARD, José IsBERT SORIANO, Julio

Secretario; Ricardo CALLE SAIZ

SUMARIO DEL NUM. 64 (mayo-agosto 1973)

  • del capitalismo"
  • LUIs RoDRÉGUEz SAIz : económica de coordinación de transportes el caso de Españav

ARTICULOS:

  • impuesto general sobre la renta de las personas físicas y la imposición a cuenta".
  • MANUEL T. SANABRIA GóMEz &Una nucva frontera en el análisis de inversiones".
  • ANDRÉS SANTIAGO SuKREZ <La localización óptima de la unidad económica

DOCUMENTACION

de Tratos DE MERCADO.

RESEÑA DE LIBROS

PRECIOS DE SUSCRIPCION ANUAL

España

500, Ptas.

Portugal, Iberoamérica y Filipinas

Otros países

10,~

Número suelto, extranjero

3,50

Número suelto, Espaãa

200, Ptas.

Número atrasado

ptas.

INSTITUTO DE ESTUDIOS POLITICOS

Plaza de la Marina Española, 8 - MADRID-I3 (España)

REVISTA ESPAÑOLA DE LA OPINION PUBLICA

TRIMESTRAL

Director; Rafael Avsóx OLIART

Alfonso CAsTILLO CASTILLO, José CAZORLA PÉREz, Juan Gabriel ELORRIACA FERNÁNDEZ, Juan Juan J do R ToRRECROSA PERIS, Jorge

Teresa SANCHO MENDIZÁBAL

Secretario; José SÁNCHEZ CANO Sccretario adjunto: M

ESTUDIOS

SUMARIO NUMERO 34 (octubre-dicicmbre 1973)

Fritz EBERHARD: <La

José BUGEDA : aLa mcdida multidimensional de la opiniónm.

Carmelo LISÓN TOLOSANA : programático de antropología social en España"

B BIERVERT y H J NESSEN : <El consumo privado y la coyuntura. Resultados de investigación empírica del consunov

Rafael LóPEz PIvroR aEl de valores cn la investigación social y la asesoría centros de decisión). papcl los Jos

José VERICAT:

Eugenio REco FICUEIRAS

Eulalio FERRER R: Comunicación publicidad dc la Agencia de Publicidad Agencia de Comunicaciones"

Claudio ZANCHETTIN

Andrés ROMERO <Información y educación permanente para una sociedad cn cambion. masas la semiología)

ENCUESTAS

Turismo (primera parte)

INFORMACION

BIBLIOGRAFIA

SUSCRIPCIONNES

EsPAÑA : EsPAÑA :
Número suelto Suscripción anual (cuatro números) 100, 350,
Número suclto 2,00
Suscripción anual (cuatro números) 8,00 8
OTROS PAÉSES
Número suelto 2,40 8
Suscripción anual (cuatro números) 8,00 $

REDACCION Y ADMINISTRACION Avenida del Doctor Arce, 16. MADRID-2 DISTRIBUCION Editora Nacional. Avenida del Gcneralísimo,

ESTUDIOS DE INFO RMAGIO N

REVISTA TRIMESTRAL DE SOCIOLOGIA DE LAS COMUNICACIONES DE MASAS

Director: Alejandro MuÑOZ ALONSO Secretario de Redacción: Jesús CABANILLIS MONTEJO

SUMARIO DEL NUMERO 24 (octubre-diciembre . 1972)

Monográfico:

EL LIBRO

HISTORIA

Jorge CAsASEMPERE Los primcros pasos de la imprenta en España (1472-1480) Elías LAFERRIFRE Introducción de la imprenta en Castilla la Nueva. Klaus WACNER privilegio, honorarios del autor, tirada.

IL SOCIOLOCIA

Joffre DUMAZEDTER

La lectura, hoy.

Baldomero CORES TRASMONTE: Sociologia del libro regional: las colecciones y biblioiecas de Galicia.

Cándido PÉREZ GALLECO: Literatura sociologia, sociología como literatura. El libro en su contorno.

La comunicación literaria: estereotipos de literatura española en los estudiantes universitarios.

IIL DEL LIBRO?

Ramiro CRISTÓBAL : Factores de la crisis del libro en el mundo de Manuel CALvo HFRNANDO : El del futuro y cl futuro del libro hoy libro

IV ESTUDIOS DOCUMENTALES

Jean-Marie LAvAuD: fines del siglo XIX. (De J. Mu- hacia ruais

La letra tipográfica y el libro.

Documentos, bibliografía.

ANEXU BIBLIOGRAFICO en el mismo volumen.

REDACCION Y ADMINISTRACION Instituto de la Opinión Pública Avenida dcl Doctor Arce, 16. MADRID-2

PRECIOS

Número suelto Suscripción anuel
España 350 Ptas.
Extranjero dóL. USA 7 dól. USA

Para suscripciones pcdidos dirigirse a: EDIToRA NACIONAL Departamento de Publicaciones Periódicas Avenida de José Antonio, 63. MADRID-13

GUADERNOS HISPANOAMERIGANOS

REVISTA MENSUAL DE CULTURA HISPANICA

Director: José Antonio MARAVALL.~Jefe de Redacción: Félix GRANDE

INDICE DEL NUMERO 276 (junio 1973)

ARTE Y PENSAMIENTO Alejandro Paternain: (Octavio Paz La fijeza y Fanny Rubio: <La poesía española en el marco cultural de los primeros años de posguerrav. Horacio Martín: cuentos de terror). Casto M Fernández: (La crítica sobre Ramón Nieto: "Cuatro parejas en "El Alvaro Castillo: (Hacia Onettiv. Roberto G Sánchez: Artificio y perspectiva en "La incógnita' "Realidad" , de Galdós). Manuel Alvarez

NOTAS Y COMENTARIOS. SECCIÓN DE NOTAS Guillermo Carnero: ("Conocer" "saber" en "Poemas de la consumación" "Diálogos del conocimiento" de Vicente Aleixandre) . Alice M. Pollin: judaísmo figura dramática del auto "El Nuevo Palacio del Retiro" de Calderón de la Barca )) . Raúl Chávarri: (Surrealistas del nuevo mundo). Juan Carlos Curutchet: <En defensa de una noble profesión : tura). Carmen de Celis: <José Peris : la servidumbre de la música al texto) SECCIÓN BIBLIOGRÁFICA Juan Pedro Quiñonero: Valle-Inclán el nihilismov Fernando Savater: Una historia despedazada : "Rajatabla José Miguel Ramos: La economía valenciana en el siglo XVI) . Julio E. Miranda: <Para una novela policíaca del subdesarrollo. Augusto Martinez Torres: <Manuel Alcalá : Buñuel . Daniel Pineda Novo: <Francisco Morales Padrón: Historia de Hispanoamé rica). Alfredo Garaffo: (Noticia de la colección "Aguaribay" ) . Rafael Sotos Vergés: 0 el retorno la clásica) Ramón Pedrós: <Poetas americanos) ~ PORTADA DE Meléndez. Mary Palop Roma

Instituto

DIRECCION , REDACCION Y ADMINISTRACION de Cultura Hispánica Avenida de los Reyes Católicos Teléfono 244 06 0o MADRID-3

Dirección

Extensión 200

Secretaría

298

Administración

221

PRECIOS DE SUSCRIPCION

Pesetas USA
Un año 700 12,00
Dos años 1.3 22,00
Cinco años 2.86 48,00
Ejemplar suelto 70 1,25
Ejemplar suelto doble 140 2,50

NOTA: El precio en dólares es para las suscripciones fucra de España

DE

QUINK

vcnczolanos

Amor, Fantasía, Verismo, Rcalidades, en un manojo de breves trabajos

Del mismo autor solicite:

#IMAGENES", novela sobre las luchas universitarias cn América Latina. Según no velista Tomás Salvador, "dc cstudiantes pueden salir doctorcitos)

EDICIONES MARTE Galerías Comerciales, 18 Concilio de Trento, Barcelona-V D-31

EDITORIAL PETRO

NAVE

publica tres Revistas de excepcional calidad litcraria Y técnica;

<AERONAVES)

& SEGUROS"

"PETROLEO Y MINERIA DE VENEZUELA

Unicas cn su género en Venezuela compromiso obligación solicite ejemplar Sin

Editorial Petro Nave

Avenida Universidaa

muestra escribiendo

Edificio 221-23 Caracas, Venezucla Teléfono 42-59-37 Zingg'

FUTURO PRESENTE

REVISTA DE CIBERNETICA Y FUTUROLOGIA

Director: VINTILA HORIA

NUMERO 21-22 (julio-agosto 1973)

SUMARIO

INDICE SISTEMATICO: "Síntesis de los artículos".

FRANCISCO GRANDE :

J TREMOLIERES comeremos dentro de diez años? {Cómo viviremos dentro

<Los aditivos alimentarios como

JosÉ MARíA SERRATE SERRATE : &Producción agraria en entorno controlado).

TEMAS DEL AÑO:

GEORGES MATHIEU : Cultura y felicidad). CARLOS AREÁN <El futuro del arte en la cristiandad ortodoxa)

DIALOGO CON LOS FUTURIBLES :

MANUEL HERNANDO : desarrollo como componente del futuro)

LIBROS :

  • cistiano ante el futuro), Centro de Estudios Sociales del Valle de los Caídos. "Presencia española accionalista ñola de Cajas de Ahorros_ <El juego en Ja sociedad española del siglo POr GUJLLERMO SOLANA. en el Evangeliov, POr PEDRO SÁNCHEZ PAREDES Ciencia ficción: cabina), pOr ANTONIO MERCERO y JosÉ LuIs GARCÉA. Espa: XX",

FUTURIBLES :

  • El futuro el presente científico en F P: Para el año GARCÉA DE Informes-Anticipación: publicidad está en crisis", por RAMOS PERERA

PALABRA VIVA :

KosTAS PAPAIOANNOU :

a : Neocolonialismo paleoimperialismo?>

SUMARIO DESGLOSADO

SUSCRIPCION 450 como suscriptor de honor números) Extranjero, dólares.

DIRECCION Y REDACCION

Avenida del Generalísimo, 29, MADRID- 16. Teléfonos 270 25 05 y 270 58 00 (ext. 294)

VARELA : en alimentos". FÉLIX SANZ SÁNCHEZ problema .

AÑO

TERZO MONDO

Rivista trimestrale di studi_ ricerche documentazione sui paesi afro-asiatici latino-americani

Diretta da UMBERTO MELOTTI

anno VI, n. 19-20

COMMENTI:

(Cristiani internazionalismo operaio)

SAGGI :

SAMIR AMIN

<Per una strategia alternativa di sviluppo autocentratom

NOTE:

MARIO AcLIERI RINELLA

<La cooperazione cinese con in via di sviluppom paesi

RASSEGNE :

ricana : da Mariátegui ad André Gunder Frankv.

[ NOSTRI TEMI:

ATTIVITA

TERZO MONDO

Direzione, Redazione, Amministrazione via G. B. Morgagni 39-20129 Milano-Tel. 269.041 ABBONAMENTI 1973 : ordinario L. damicizia L. 5.000 ; sostenitore L Versamenti sul conto corrente postale n. 3/56111 0 con assegno. 4-000

SUBSCRIPTION ABONNEMENT /SUSCRIPCION :

US 8 7 - By bank OI money-orders.

marzo-giugno 1973

SOMMARIO

PART

The Changing Structure of Internalional Community and its Law, by E McWHIN NEY L. SABONRIN , B LAVDHEER, M A KAPLAN, S. I. SAMUELS , D. SCHRODER, H. G HEsS and W PFEIFEUBERCER. the

PART II

The International Protection of Individuals and Groups, by R JoNEs and E VITTA.

PART III

BERTON and M MANELI.

PART IV

Problems of MALAWER, K. P: MISRA, D. H ODEN, 2 N L MINERBI.

Annual Subscription: $ 8 Tel Aviv POB 17027, Israel 61170,

Book orders send to Mohton Publishers, The Hague, POB 132

INTERNATIONAL PROBLEMS

The Quarterly of the Israeli Institute of International Affairs. Carries articles in English, French and Hebrew special issue Num. I-4/1974

Mélanges Mushkat Published by Mohton Publishers; The Hague

collection of papers =

The Internationa] Community its Changing Structures and Laws, and some Problems of Peace Research and the Middle East Conflict

FORO INTERNACIONAL

REVISTA TRIMESTRAL PUBLICADA POR EL COLEGIO DE MEXICO

Fundador:

DANIEL COSIO VILLEGAS

Director: RAFAEL SEGOVIA

Director adjunto :

BLANCA TORRES RAMIREZ

VOL. XIV

OCTUBRE-DICIEMBRE 1973

NUM.

INDICE

ARTICULOS

Rubén KAZTMAN : Movimiento sindical y decisiones nacionales.

Franciscu México y Su relación con el mercado común centraame- ricano.

Celso LAFER Comercio internacional: fórmulas jurídicas y realidades polílico-econó- micas.

Roger E

KANET: Esferas de influcncia de la política exterior soviética

NOTA DE INVESTIGACION

RESEÑAS DE LIBROS

LIBROS RECIBIDOS

PRECIO DEL EJEMPLAR:

18,00 pesos, 1,60 dólares USA

SUSCRIPCION ANUAL (+ números)

pesos, 6,00 dólares USA 60,00

EL COLEGIO DE MEXICO DEPARTAMENTO DE PUBLICACIONES GUANAJUATO 125, MEXICO 7, D. F.

EL INSTITUTO DE ESTUDIOS POLITICOS

acaba de publicar :

Socialización, administración, desarrollo

Por LUIS LEGAZ Y LACAMBRA

Colección de Biblioteca de Cuestiones Actuales . Volumen Precio 175 Instituto de Estudios Políticos, 1971.

Sobre aulor en volumen tres estudios quc, aunque cscritos forma independiente, expresan diversos problemas de misma preocupación .

Los tres trabajos motivados pOr distintas actividades académicas intelcctuales del profesor Legaz y Iacambra, aparecen aquf unidos CStrUC: tura fundanental que les dio origen.

La socialización hecho observable una estructura subyacente. Tras las distintas ideas socializadoras muchos Y muy varios problemas que afectan la adaptación honbre su la rcd de organizaciones asociacionco en la vida humana todo un sistema de organización social correspondicntes medios de producción. hay concepto administración cvoca cada VCZ más absorbente dcl Estado. No sin la Administración, gobicrno saber práctico cono moderna podcr hoy

idca del desarrollo supone Un lo Ja sociedad, cspeCn cconómico. upo de hombre sarisfecho inregraro en un grupo quiza socializado

Es evidente que estudios tienen Una temática unitaria, iusnaturalista para explicar CS concepros fiel una trayectoria quc viene marcando anos Su vida universitaria como caredrático de Filosotia_del_Derecho fodos, porque son cn cl fondo de la socicdad contemporanea

Pedidos : LESPO

Notas de la Biblioteca Muncer Africana

Ver texto

NOTAS DE LA BIBLIOTECA MUNCER AFRICANA

OCCIDENTAL COLLEGE. 18 JUNIO 1975 LIBRARY

OCTUBRE 1974

Clarence Cove y Point William sobre Fernando Po extraídos "de la naturaleza y en piedra por el comandante Wm. Alien, R.N." cuando estuvo en la isla en 1833. La vista es desde la casa del gobernador con el monte Camerún de fondo. La litografía coloreada a mano pertenece a un raro folio de seis vistas de lo que hoy es Guinea Ecuatorial, publicado en 1838.

27 GUINEA ECUATORIAL: MAQUINACIONES PARA FUNDAR UN BANCO NACIONAL

Las Notas de la Biblioteca Munger Africana, que se publican seis veces al año, son eclécticas en el campo de Africana.

Los temas se generan a partir de seminarios de visitantes distinguidos, informes de investigación de campo actual, históricas no publicadas, manuscritos y otra material considerado útil para los africanistas. Fotografías en color de gran tamaño de objetos de arte africanos o de temas ilustrativos del texto son una característica de todos los números desde Volumen I.

El consejo editorial está compuesto por africanistas del Instituto que ha publicado investigaciones sobre África

Robert Bates (PhD MIT) Política Ciencias

Margaret Rouse Bates (PhD Harvard) Ciencias políticas

Robert Diiworth (PhD Caitech) Matemáticas

Robert Huttenback (PhD UCLA) Historia

Edwin Munger (PhD Chicago) Geografía política

Roger Noli (PhD Harvard) Economía

Robert Oliver (PhD Princeton) Economía

Thayer Scudder (PhD Harvard) Antropología

Los puntos de vista expresados ​​en estas Notas son responsabilidad exclusiva de los autores individuales y pueden o no contar con la aprobación del consejo editorial.

Editores asistentes:

Monique Le Blanc (MA UCLA) Estudios africanos Joanne Clark (BA CSCLA)

Bibliotecaria inglesa Charlene Baidwin (MA Chicago)

Gerente comercial: Kathie Marcum

Circulation Gerente: Joy Hays

Suscripciones: $10 por volumen. Los precios de las emisiones individuales varían, pero el total del coste de las emisiones de un año siempre supera el precio de suscripción de $10.

La correspondencia comercial y editorial debe dirigirse a: Biblioteca Munger Africana

Instituto de Tecnología de California Pasadena, California 91109 EE. UU.

NOTAS BIBLIOTECA AFRICANA MUNGER

Three Dollars Issue # 27 de octubre de 1974

GUINEA ECUATORIAL:

MAQUINACIONES EN LA FUNDACIÓN DE UN BANCO NACIONAL

ROBERT C. GARD

Instituto de Tecnología de California 1974

COVER FOTOGRAFIA

La reproducción de la portada está ligeramente reducida en área y escala a partir de una hoja de color contenida en una serie de seis sobre Fernando Po ín Nature y en Stone del Comandante William Alien, RN, publicado en 1838. No se indica en nuestra biblioteca ningún editor que, mentimos, es raro. Ninguno está registrado en el Museo Británico, la Biblioteca del Congreso, la Biblioteca Hnntington y otras fuentes que hemos buscado.

El almirante Alien nació en 1792 y murió en Weymouth a la edad de 71 años. Tenía una amplia experiencia, incluyendo un ataque en Java, antes de ofrecerse como voluntario para acompañar a Richard Lander y RA K, Oldfield por el Níger en 1832. Lander fue asesinado y Alien era uno de los nueve seis supervivientes que regresaron a Inglaterra en 1834, de los cuarenta y siete miembros de la expedición. En 1833, el entonces teniente Alien había visitado a Fernando Po y la serie de seis colorín vistas de la isla fueron el resultado.

El oficial naval británico regresó a Fernando Po en 1841 con el capitán H. D. Trotíer. Sus dos volúmenes A Narrative of the Expedition to the River Níger (Londres: Richard Bentiey, 1848) contienen varios! ilustraciones y grabados en madera de Fernando Po, incluido Point William, realizados por Alien, pero sin píates en color.

Además, Alien sacó dos volúmenes de Pícturesque Yiews en la isla de Ascensión (1838) donde se recuperó de una fiebre severa después de la expedición Lander, y en el Níger (1840). También expuso pinturas de paisajes en la Roy al Academy desde 1828-1847.

Alien recibió un obituario elogioso en Gentlemen's Magazine en mayo de 1864 (págs. 659-660). Dice que el diario de Allen de la primera expedición con Lander fue superior pero no pudo ser publicado debido a un acuerdo con los patrocinadores de la expedición. El obituario también le da crédito a Alien por haber originado la idea de lo que ahora es el Canal de Suez, ¡basado en dos volúmenes geológicos! estudio que él mismo ilustró.

J. Loetterle y M. LeBlanc

INTRODUCCIÓN

Este es un extracto de un trabajo mucho más largo, reordenado un poco y con dos secciones eliminadas, es el Capítulo 26 de un manuscrito mecanografiado de 1000 páginas de 27 capítulos sobre la historia político-económica de Guinea Ecuatorial.

Guinea Ecuatorial fue Guinea Española hasta el 15 de julio de 1968, cuando se concedió la independencia a la colonia. Está situado entre Gabón y Camerún en el Golfo de Guinea, al sureste de Nigeria. Incluye Río Muni en el continente, las islas de Fernando Po Annobon, Coriseo, Elobey Grande, Elobey Chico y los islotes adyacentes. La ciudad de Santa Isabel, que lleva el nombre de Isabel II de España, en Fernando Po, una isla inmediatamente al sur del este de Nigeria, contiene más de la mitad de las menos de 100 000 habitantes de Guinea Ecuatorial. Los vuelos internacionales de la Cruz Roja a Biafra se originaron en Santa Isabel durante la reciente guerra civil de Nigeria.

La isla de Fernando Po fue disputada, fue cedida por Portugal a España en 1778, y luego fue disputada por españoles y británicos hasta 1844, cuando los británicos perdieron el interés. El puerto de Santa Isabel fue útil durante el apogeo del comercio de esclavos y como puerto para los barcos que transportaban marfil, caucho, aceite de palma y maderas preciosas de la rica isla volcánica y del interior continental, pero los esfuerzos de colonización europea se vieron frustrados. y de nuevo por enfermedad y muerte.

Finalmente, por el Tratado de París en 1900, que estableció acuerdos entre Francia y España para el control colonial de la mayor parte de África Occidental, Guinea española fue reconocida en Europa. Consistía en Fernando Po, varias islas más pequeñas y la provincia de Río Muni, 26.000 kilómetros cuadrados adicionales en tierra firme cuyo puerto principal es Bata.

Un millar de europeos o más manejaban a los africanos, muchos de los cuales iban y venían entre Liberia, Nigeria y Guinea española como trabajadores migrantes. Las plantaciones de café y cacao eran rentables, y casi todos los cultivos se vendían en España a través de monopolios estatales administrados por sindicatos de políticos y empresarios españoles prominentes y ricos. Eran las contrapartes del siglo XX de la Compañía Británica de las Indias Orientales, que floreció en los siglos XVIII y XIX.

Justo antes de la independencia y más después de ella, los empresarios españoles y de otro tipo buscaron establecerse en posiciones ventajosas en Guinea Ecuatorial. Algunos tenían buena reputación y otros no. La historia que cuenta es sobre algunos que no lo eran.

Uno de los más reputados fue Antonio García-Trevijano Forte. Trevijano fue socio líder en varios sindicatos, ayudó a financiar a otros, asesoró a varios ministros, así como al presidente del país recién independizado, y se hizo amigo del autor de este manuscrito inusual. Por lo tanto, es una fuente importante del material que sigue.

El manuscrito del que se extrae el siguiente relato fue completado por Robert Gregory Gard trabajando en España y Guinea desde junio de 1969 a junio de 1970. Gard, entonces un joven de 21 años, emprendió su investigación en parte para demostrar que las disertaciones pueden estar redactadas sin la preparación del plan de estudios formal requerido para los estudiantes de BA y Ph. D. en universidades americanas. Su narrativa no siempre es fácil de seguir y la obra carece de la disciplina de un marco teórico. De vez en cuando uno se pregunta qué se está haciendo o por qué se incluye un poco de información. Sin embargo, en general, Gard ha tenido éxito en su empresa y es de esperar que su manuscrito completo se publique a su debido tiempo.

La mayor parte de este extracto del manuscrito de Gard se presenta en su forma original. En dos lugares se han eliminado los apartados para que la atención del lector no se desvíe de la historia de Francisco Paesa Sánchez de Cabailer, un estafador y un pícaro que casi logró fundar un banco en Guinea Ecuatorial en 1969 con el consentimiento del presidente de la nueva nación. Es una historia que vale la pena informar porque ilustra algunos de los problemas de desarrollo de un país recién independizado que se alejó repentinamente de un poder colonial, que carece de un cuadro de funcionarios indígenas capacitados y de las instituciones de la nacionalidad, y que se basa en los consejos inciertos de aventureros. La sección sobre la supuesta venta de armas a Biafra también ilustra las dificultades que una nación recién independizada puede tener para establecer relaciones políticas sólidas con sus vecinos. Y la creciente sospecha de sus asesores y ministros por parte de Macías, presidente de Guinea Ecuatorial, ilustra el problema de establecer un gobierno estable y representativo en un país no acostumbrado a gobernarse a sí mismo.

Debido a que la historia es algo complicada, se presenta un elenco de personajes en orden de aparición.

MACIAS - - Francisco Macias Nguema: Presidente de Guinea Equatoriai.

PAESA - Francisco Paesa Sánchez de Caballera Un aventurero español que inventa historias y manipúlales conocidos para hacer su fortuna abriendo un banco en Guinea Ecuatoriana en 1968-1969 »

AGUDO - Lorenzo Agudo Méndez: Un amigo de Paesa, igualmente aventurero, que ayudó a Paesa dándole un giro en un Banco de Préstamos para la Construcción en Madrid contingenl a que Paesa creara un Banco del Sur en España, lo que Paesa nunca hizo.

LALMOLDA - Yincente Lalmolda: amigo francés de la acaudalada familia francesa Achille-Fould, a través de quien Paesa conoció a Aymar Achille-Fould.

ACHILLE-FOULD - Aymar A chille-Fould: Un multimillonario francés que encabezó muchos grupos de inversión.

PROFINANCO - Empresa "papelera" creada por Paesa y Lalmolda destinada a financiar el Banco del Sur.

ROBLES - Mariano Robles Romero-Robledo: Representante en España de varias firmas interesadas en hacer negocios en Guinea.

TREVIJANO - Antonio García - Trevijano Forte: hombre de negocios, abogado y escritor español rico y exitoso. Asesor de Macías, presidente de Guinea, y una importante fuente de información para el autor. Amigo de varios miembros del Opus Dei, una poderosa organización político-religiosa.

ARMIJO - Francisco Gonzalos-Armijo Borrallo: Socio potencial en un banco privado potencial en Guinea; ex socio de Trevijano y asesor de Macías.

NOVÁIS TOMÉ DE JOSÉ ANTONIO NOVÁIS: Otro socio potencial en el posible banco privado de Guinea.

DELVOYE: Charles Delvoye; Coronel aéreo francés jubilado y exitoso consultor de ingeniería invitado por Nováis y Paesa para elaborar planes para un puerto libre en Bata, puerto de Guinea Ecuatorial »

ALVAREZ - Juan Gómez Alvarez. Un conocido de Paesa que le prestó 250.000 pesetas.

NSUE - José Nsue Angue Osas Ministro de Educación y asesor de Macías; confidente de Trevijano.

La Biblioteca Munger Africana se complace en presentar este extracto extraordinario. Por supuesto, no podemos fundamentar todas las citas ni garantizar la validez de todas las fuentes. Pero la documentación del señor Gard es extensa e impresionante.

Robert W. Olive r

GUINEA ECUATORIAL:

MÁQUINAS PARA LA FUNDACIÓN DE UN BANCO NACIONAL

ROBERT C. GARD

Francisco Paesa Sánchez de Caballer nació en Madrid el 28 de febrero de 1936. Finalmente se casó con una francesa y se instaló en una pequeña casa en Badalone 177, en las afueras de Madrid. En los primeros meses de 1968, Paesa hizo planes para establecer un Banco del Sur en Guinea Ecuatorial, a pesar de que no tenía capital propio. Su único activo era su amigo Lorenzo Agudo Mendea, quien era en ese momento Director del Banco de Préstamos para la Construcción en Madrid.

Según el nuevo director del Banco de la Construcción, Antonio Díaz de Celada, Agudo fue despedido en abril de 1968, por el papel que desempeñó en intentar fundar el Banco del Sur con Paesa. Celada describió a Agudo como un canalla que, por de sus muchos encontronazos con la justicia, "se conoció en treinta y dos judicaturas en Madrid» "Celada, que también conocía personalmente a Paesa, lo describió como un hombre "más ingenuo que inteligente", que "no sabía nada de banca”. Una nota de interés el presidente del Banco de Crédito para la Construcción fue Nicolás Franco Bahamonde, hermano del generalísimo Franco. Por su cargo en el banco Nicolás leyó toda la Información recopilada sobre los esfuerzos de Paesa y Agudo para fundar el Banco del Sur.

En el momento en que conoció a Agudo, Paesa se hacía pasar por agrónomo, aunque no había completado los estudios necesarios ni aprobado el examen necesario para obtener una licencia. Paesa y Agudo se hicieron buenos amigos a pesar de que este último se enteró rápidamente de que el primero era un falso. Agudo simpatizaba con Paesa porque él mismo a menudo se había hecho pasar por algo que no era para obtener ciertas recompensas y objetivos. Agudo incluso ayudó a Paesa haciéndole tarjetas de presentación que lo presentaron como miembro de la junta del Construction Loan Bank . Técnicamente, para convertirse en miembro de la junta del Construction Loan Bank , uno tenía que hacer una contribución importante al banco. Paesa nunca hizo tal contribución. De hecho, ni siquiera pagó el préstamo de 70.000 pesetas que Agudo le había conseguido.

Paesa, al darse cuenta de que él y Agudo eran dos personas, llevó su idea de fundar el banco del sur a Agudo, quien aceptó convertirse en socio. En su calidad de Director del Banco de Préstamos para la Construcción, Agudo extendió un giro bancario a Paesa por 30.000.000 pesetas. Agudo firmó el borrador y se lo entregó a Paesa, quien se lo llevó al banco hispanoamericano. Allí Paesa abrió una cuenta en la que los 30.000.000 pesetas serían depositadas por el Banco de Préstamos para la Construcción tan pronto como el gobierno español constituyese el Banco del Sur.

Paesa entonces trató de interesar a Vicente Lalmolda para que pusiera una parte del capital para el Banco del Sur. Lalmolda era un francés que se había casado con la hija del hombre que había dirigido la campaña política de Aymar Achilíe-Fould en 1962 por la Asamblea representativa de la provincia francesa de Gironda.

A través de esta relación matrimonial, Lalmolda se había hecho amigo del hermano de Achiile -Fould, que vivía en Tarbes, Francia. Conociendo a la familia Achiile-Fould tenía beneficios definitivos porque la familia era muy rica y muy amiga de la familia Rothschild.

El multimillonario Aymar A chille-Fould encabezaba un poderoso grupo financiero formado por SEPCOEUR (finanzas generales y comercio), SOCIMEG (propietaria de 3500 apartamentos), FINACOR (finanzas generales), SOCOMI (propietaria de veintidós petroleras petroleros), Chateau Beshabells (financiación y comercialización de vinos) y la Nigeria Marimer Tradíng Co. (dedicada al comercio y transporte a lo largo del río Níger). El grupo tenía intereses en treinta países, incluidos Costa de Marfil, Nigeria y Camerún. En 1962, Achiile-Fould comenzó su carrera política al ganar las elecciones para Representante de la Asamblea de Gironde. Se postuló como miembro del pequeño partido Progrbs et Démocratie Moderne, anteriormente encabezado por Jacques Duhamel, exministro de Agricultura.

Poco después de que Lalmolda se casara, se mudó a Madrid. Después de pasar un tiempo allí, se puso en contacto con el hermano de Achiile-Fould! En Tarbes y le pidió que le preguntara a Aymar si el grupo financiero de Aymar estaría interesado en hacer negocios en España. Lalmolda afirmó que podía obtener contratos favorables del gobierno español para el grupo porque había adquirido buenas conexiones en la administración española. El hermano de Achiile-Fould le pasó la voz a Aymar, quien respondió que estaría interesado si se proponían ofertas razonables.

Se estableció un acuerdo informal entre Lalmolda y el grupo de Aymar A. Chille-Fouid. Si el grupo aceptaba un trato propagado por Lalmolda, Lalmolda ganaría una comisión; pero no recibiría un salario como agente informal del grupo en España. El grupo estaba interesado principalmente en obtener pedidos de compra para sus productos de hormigón, especialmente sus tuberías de hormigón de fabricación barata, adecuadas para sistemas de riego. Al grupo no le importaría suministrar a España tuberías de hormigón para proyectos de riego en Andalucía, por ejemplo. Hasta que Paesa se puso en contacto con él, Lalmolda le había propuesto solo un trato al grupo. Le había preguntado al grupo si estaría interesado en firmar un contrato para la construcción de 500 millas de carretera. El grupo había rechazado la propuesta debido a las implicaciones políticas inherentes a la contratación de un préstamo a largo plazo para el gobierno español.

Cuando Paesa se acercó a Lalmolda sobre el Banco del Sur, Paesa se presentó como consejero del Banco de Préstamos para la Construcción y dijo que valía 100.000.000 pesetas. ^ Para probar su patrimonio neto, Paesa mostró un informe de sus activos que él mismo había escrito. Lalmolda quedó satisfecha con la prueba de sociabilidad de Paesa y, en consecuencia, expresó su interés en participar en el banco. Juntos idearon un plan. Primero constituirían una compañía financiera de uso múltiple y luego la usarían para financiar el banco. Su paso inicial fue redactar un esbozo de la constitución para la compañía financiera propuesta. En el esquema, la empresa se denominó PROFINANCO y se capituló en cinco millones de pesetas. El capital no se desembolsaría hasta que se produjera la constitución legal de PROFINANCO. El objeto social de PROFINANCO era triple:

"(1) financiamiento de corto plazo para la importación y exportación de equipos, (2) promoción y financiamiento de operaciones inmóviles, y (3) financiamiento de préstamos de corto plazo." 9

Poco después, Lalmolda incorporó a la nueva empresa a sus amigos Pablo Metternich (el príncipe de Metternich) y a la señora Comtesse Maria Borkowska, a la que Paesa trajo a su cuñado,

Alfonso García Jiménez y su amigo Lorenzo Agudo. Antes de que la constitución de PROFINANCO pudiera ser notariada y registrada en el Registro General de Sociedades, el Banco del Sur tramitó la fe.II. El gobierno español se negó a constituir el banco debido a los malos informes que había recibido sobre Paesa y Agudo.

¡El estatus de PROFINANCO estaba permitido a la deriva por varios! meses hasta cerca de finales del verano de 1968, cuando Paesa consultó a Mariano Robles sobre las formas de rescatar algo del desafortunado banco. Paesa le dijo a Robles que antes trabajaba para los Rothschild y que ahora se desempeñaba como presidente de PROFINANCO, una de las empresas del grupo Achille-Fould. Paesa también mencionó que su esposa era la hija de Achille -Fould. Robles quedó impresionado.

Según Trevijano, "cuando [Paesa] consultó al abogado Mariano Robles sobre este asunto, escuchó a Mariano Robles hablando por teléfono con un señor Ferrer en Barcelona, ​​que quería que Robles lo pusiera en contacto con usted [refiriéndose a Macías, presidente de Guinea Ecuatorial y sus socios de la cióse] para discutir la creación de un banco en Guinea Ecuatorial respaldado por capital catalán. Al escuchar la conversación, Paesa te lis Robles que estaría interesado en un banco en Guinea. Luego Mariano Robles le pone en contacto con Armijo y Nováis.

Como se reveló en un capítulo anterior, Mariano Robles era el representante español de severa! empresas nacionales y extranjeras interesadas en hacer negocios en Guinea. José Ramón Ferrer Bergua Ruete fue consejero de SACOMEX, una de las empresas representadas por Robles. Este podría haber sido el mismo Ferrer con el que Robles habló por teléfono mientras estaba en presencia de Paesa.

Robles presentó a Paesa a Armijo y Nováis. Paesa repitió la misma historia sobre cómo había trabajado para los Rothschild, se había casado con una Achille-Fould y ahora actuaba como presidente de PROFINANCO. Al igual que Robles, Nováis y Armijo quedaron impresionados y cautivados por esta historia, toda la cual era falsa, la esposa de Paesa no era la hija de Achille-Fould, ni Paesa trabajó para los Rothschild. La afirmación de Paesa de ser presidente de PROFINANCO también era técnicamente falsa, ya que la empresa seguía siendo solo una idea en papel. No se había constituido duiy.

Como evidencia para respaldar sus afirmaciones, Paesa entregó a Armijo y Nováis copias de lo que se suponía era un informe bancario sobre PROFINANCO. El informe decía:

PROFINANCO CO.

San Bernardo, 97-Bajo

Madrid

ANTECEDENTES

Es una de las firmas que forman una financiera francesa. grupo compuesto por: SEPCOEUR en 31 Lisbonne Street, París, que se ocupa de las finanzas y el comercio en general; SOCIMEG,

4 Septembre Street, Tarbes, Francia, propietario de 3500 apartamentos; SOCOMI, 31 Lisbonne Street, París, propietario de 22 camiones cisterna alquilados a Shell Co; FINAGOR, calle St. Honoré 352, París, financista del grupo parisino; CHATEAU BESHABELLS, en Burdeos, Francia, que se ocupa de la financiación y comercialización de vinos en general; NIGERIA MARIMER TRADING CO. En 31 Lisbonne Street, París, dedicada al comercio y transporte general; y PROFINANCO CO. en la calle San Bernardo 97 de Madrid, dedicada a las finanzas y el comercio en general.

PROFINANCO CO.

Hasta su incorporación a este grupo, PROFINANCO era una empresa privada bajo la dirección de D. Francisco Paesa Sánchez de Caballer. Se constituyó en el mes de agosto de 1968, como sociedad en Madrid mediante el correspondiente documento, que fijó su sede en dicha dirección. En un futuro próximo, puede mudarse a la calle Velázquez 75, donde ha adquirido espacio para oficinas. Su junta directiva está compuesta por los siguientes hombres:

Presidente: D. Francisco Paesa Sánchez de Caballer

Vicepresidente: Sr. Alfonso García Jiménez

Miembros de la Junta: Príncipe Pablo Meternich, Sr. Achille-Fould

en representacion de la financia! grupo en París, y Vicente Lalmolda en representación del otro grupo financiero francés.

OBJETO CORPORATIVO

El objeto social de PROFINANCO es financiar cualquier tipo de operación comercial, importación, exportación y comercio en general. PROFINANCO CO. Es la firma que representa al grupo en España en todo tipo de operaciones y tiene oficinas de control en saíd [España], con sucursal en Zaragoza.

El grupo también tiene sucursales en 30 países:

Hong Kong, Beirut, Formosa, Seúl, Bangkok, Singapur,

Vietnam del Sur, Indonesia, Filipinas, Pakistán, Melbourne,

India, Arabia Saudita, Kuwait, Túnez, Cariado, Zambia, Costa de Marfil, Camerún, Nigeria y otros.

PROFINANCO se ha asociado con la empresa Huarte de esta capital y el Consorcio de Indemnización de Seguros para construir 3.500 viviendas independientes en Camerún.

TALIZACIÓN CAPI

PROFINANCO se ha capitalizado en 5.000.000 pesetas, total 11 años suscrito y desembolsado, siendo sus inversiones reales mucho mayores. Realiza sus operaciones mercantiles en exclusiva a través del Banco Hispanoamericano, banco que le ha otorgado un crédito prorrogable de 3 000 000 dólares para la realización de sus operaciones internacionales.

Las inversiones generales del grupo suman un estimado de 10, 000, 000 dólares. (Nota: FINACOR también realizó anteriormente inversiones con capital extranjero en España a través del Banco Exterior de España, el Banco Hispanoamericano y la Bolsa de Valores).

CALIFICACIÓN DE CRÉDITO

Debido a su reciente creación como empresa, no se sabe nada de esta firma que le dé mala reputación,

Dada su solvencia, conviene gestionarlo de acuerdo con los datos anteriores. ^

Nováis y Armijo no sabían que el informe anterior había sido redactado por el propio Paesa. Prácticamente a.11 la información sobre PROFINANCO en el informe era falsa.

La dirección de San Bernardo 97-Lower, que aparece en la parte superior del informe bancario, era donde Paesa dijo que estaban ubicadas las oficinas de PROFINANCO. Antes de haber elaborado el informe fraudulento, había alquilado una oficina en esa dirección y la había registrado bajo la inexistente PROFINANCO. El portero del edificio de esa dirección se acordó de Paesa y PROFINANCO. Recordó que solo dos hombres usaron la oficina (probablemente el otro hombre era Alfonso García Jiménez). ^

La existencia de esta oficina tenía un significado único. Si Nováis,

Armijo, Robles o cualquier otra persona preguntó si una empresa llamada PROFINANCO tenía oficinas en esa dirección, se le diría que sí. Paesa alquiló la oficina durante cuatro o cinco meses y luego se mudó repentinamente sin dejar una dirección de reenvío. Paesa le dijo al portero que era necesario irse porque había algunos

argumento sobre quién era el propietario de la oficina.

En el momento en que se redactó el informe bancario, PROF1NANCO no era miembro de Achille - Fould's finan! grupo. De hecho, Lalmolda ni siquiera se había acercado a Achille-Fould sobre PROFINANCO. Iba a hacerlo, pero no lo hizo porque el gobierno español se negó a constituir el Banco del Sur. Además, PROFINANCO no se había constituido en agosto de 1968, como pretendía el informe fraudulento, para ser legalmente constituido habría tenido que inscribirse en el Registro General de Sociedades, lo que no hubiera hecho, o si PROFINANCO adquirió oficina en Calle Velázquez 75,

En el informe bancario, Paesa se refirió a Vicente Lalmolda como representante de un grupo financiero francés distinto al de Achille-Fould. »De esta manera, Lalmolda fue relegada a un segundo plano para que nunca fuera necesaria para Armijo, Nováis o Robles. a encontrarse con el. De hecho, ellos. nunca se les permitió conocerlo. Si les hubieran presentado a Lalmolda, la historia de Paesa sobre su matrimonio con la hija de Achille-Fould habría sido expuesta como falsa. ^ "

PROFINANCO no tenía sucursal en Zaragoza. Nunca había celebrado ningún convenio con la empresa Huarte y el Consorcio de Indemnizaciones de Seguros, no tenía un capital de 5.000.000 pesetas y no tenía un crédito de 3.000.000 dólares con el Banco Hispanoamericano.

Con sus historias fraudulentas y su informe bancario, Paesa comunicó a Armijo y Nováis la idea de establecer un banco respaldado por PROFINANCO en Guinea Ecuatoriana. A medida que Robles escuchó más sobre la idea, él también quiso participar. Armijo, Nováis y Robles le prometieron a Paesa que explotarían su influencia con el gobierno guiñeano para obtener un estatuto del banco tan pronto como Paesa obtuviera la confirmación de Aymar Achille-Fould de que el grupo francés aportaría el capital para la empresa.

A continuación, Paesa visitó a Vicente Lalmolda y le propuso constituir PROFINANCO en forma alegre, registrarlo en el Registro General de Sociedades y utilizarlo para respaldar un banco privado en Guinea Ecuatoriana. Lalmolda estaba fascinado con la idea, pero, antes de seguir discutiendo, se quería una prueba de Paesa de que Paesa podía financiar su parte del emprendimiento. Como prueba y garantía, Paesa mostró a Lalmolda el giro bancario de 30.000.000 pesetas firmado por Lorenzo Agudo. Por supuesto, el proyecto no tenía ningún valor porque el gobierno español no había

Banco del Sur. Lalmolda, sin embargo, no verificó el estado del proyecto, aceptó al pie de la letra y se mostró satisfecho de que Paesa pudiera aportar su parte del capital. En sus conversaciones con Lalmolda, Paesa nunca mencionó nada sobre la partícípatíon de Robles,

Nováis o Armijo.

Francisco Paesa y Vicente Lalmolda volaron a París el 20 de octubre de 1968 con la esperanza de obtener el respaldo de Achille-Fould para PROFINANCO y el banco. Aymar Achiile-Fould ofreció su respaldo a PROFINANCO en cuanto se registró PROFINANCO como empresa y en cuanto Paesa depositó en la cuenta de PROFINANCO los cinco millones de pesetas que se había comprometido a depositar para garantizar la solvencia de la nueva empresa. Achiile “Fould prometió extender a PROFINANCO dos o tres millones de dólares en crédito cuando se cumplieran estas dos condiciones. El crédito sería renovable en dos o tres años, siempre que Achiile-Fould estuviera satisfecho con el desempeño de PROFINANCO.

Naturalmente, Achiile-Fould quería saber sobre los otros socios de PROFINANCO. Lalmolda le dio una lista de sus nombres y los puestos que ocupaba en otras empresas. Achiile-Fould se alegró de saber que el Director del Banco de Préstamos para la Construcción estaba involucrado en PROFINANCO. Le dijo a Lalmolda que pediría explotar las conexiones de Agudo con el Banco de Préstamos para la Construcción. Achiile-Fould solicitó a Lalmolda que intentara negociar un contrato entre SOCIMEG y el Construction Loan Bank para la construcción de bornes en España. Por supuesto, Lalmolda no tendría éxito porque Lorenzo Agudo había sido despedido de su puesto en el Construction Loan Bank seis meses antes. Lalmolda no sabía que Agudo había sido despedido porque Agudo todavía se hacía pasar por el director del banco. Parece increíble que Lalmolda no hubiera investigado a Agudo más a fondo, pero no lo hizo.

Aunque entusiasmado con PROFINANCO y la construcción de viviendas en España, Achiile-Fould trató el plan de un banco privado en Guinea Ecuatorial con escepticismo. No quería participar en él a menos que Lalmolda hiciera más específicas sus vagas generalizaciones. Le dijo a Lalmolda que pusiera el plan en papel para que sus potencialidades pudieran ser evaluadas de manera realista. ^ Hasta que se hizo eso, Achiile-Fould se negó a tomar una decisión definitiva. Como resultó más tarde, nunca respaldó al banco ni a PROFINANCO.

Paesa no disponía de 5.000.000 pesetas para depositar en la cuenta de PROFINANCO1. Esto significaba que no podía encontrarse con uno.

de las condiciones de A chille-Fould y que A chílle-Fould, por tanto, no respaldaría a PROFINANCO. Plenamente consciente de esto, Paesa regresó a Madrid y les dijo a Nováis, Armijo y Robles que el trato estaba cerrado: un chille-Fould respaldaría un banco privado en Guinea a través de PROFINANCO.

Lo siguiente en resolver fue la forma y extensión de No vais *,

Participación de A rmijo! S y Robles * en el banco. Ellos y Paesa decidieron formar su propia compañía financiera, que estaría respaldada por PROFINANCO. Esta nueva empresa y PROFINANCO fundarían el banco como una empresa conjunta. El 24 de octubre Paesa, Nováis, Armijo y Robles firmaron un contrato que los comprometía con el futuro establecimiento de su financiera. El contrato decía:

En Madrid, a 24 de octubre de 1968, D. Francisco Paesa Sánchez de Caballer, D. Mariano Robles Romero-Robledo,

D. Francisco González-Armijo Bórralo, y D. José Antonio Nováis Tome, todos ellos mayores de edad y residentes en esta capital, reconociéndose mutuamente la capacidad para celebrar un contrato legal y vinculante.

DE ACUERDO

Primero. Constituir una Sociedad Financiera a los efectos de promover sus actividades en Guinea Ecuatorial y cuyo nombre, capital y sede se estipulará en el momento oportuno,

En segundo lugar, que las actividades de esta Sociedad serán fundamentales para la promoción y realización de proyectos industriales, obras públicas, proyectos del Estado y, en general, todas aquellas actividades que normalmente realiza una entidad financiera.

Tercero. Reservar para el pueblo y el gobierno de Guyana una participación en todas las empresas que se propongan.

El porcentaje de la participación será determinado en cada caso por la Compañía Financiera y el gobierno de Guyana.

Cuarto. Que PROFINANCO Co., con sede en Madrid y perteneciente al grupo empresarial Achille-Fould, respaldará económicamente a esta Sociedad Financiera.

Quinto. Recaudar capital para el Gobierno de Guinea Ecuatorial y empresas privadas establecidas en el país.

¡Tal capital no tendrá política! armónicos.

Sexto. Que este contrato será notariado en el momento oportuno.

Firmado por las partes enumeradas al inicio de este contrato, en el lugar y fecha mencionados.

Firmas: Mariano Robles Robero-Robledo, José Antonio Nováis Tome, Francisco Gonzales-Armijo

19

Borrallo y Francisco Paesa Sánchez de Caballer.

Intentos de hacer negocios en Guinea

Unos días después de la firma de este contrato, Armijo y Paesa volaron a Guinea para solicitar un contrato para un banco privado de Macías.

Progreso de Paesa's

En Guinea Ecuatorial, durante la primera parte de noviembre de 1968, Paesa y Armijo estaban ocupados tratando de convencer a Macías de que les concediera un contrato para un banco. Pedro Econg se refirió a sus actividades en una carta que le escribió a el 12 de noviembre:

Entre los grupos económicos [refiriéndose a severa! Los grupos capitalistas que se habían acercado recientemente al gobierno de Guyana con propuestas económicas es nuestro amigo común Armijo, que ha pasado más de una semana con nosotros desde que llegó de Douala y París. Lo acompaña el director [Paesa] de una empresa [PROFINANCO] que dice tener setenta y cinco millones de dólares para invertir en la industria guineana y la creación de una agricultura. banco ”etc., etc. Incluso fueron recibidos por el Presidente, quien les dijo que Guinea había vivido aproximadamente dos centuríes con promesas y controversias y que había llegado el momento de la realidad guineana [el momento de la acción]. Les pidió que pusieran por escrito todo lo que pensaban hacer. El director se marchó a Madrid pero prometió volver en un futuro próximo.

Mientras estaba en Guinea, Armijo le contó a Paesa sobre sus sueños de convertir a Santa Isabel o Bata en un enorme puerto libre. La idea enamoró a Paesa, quien, al regresar a Madrid, lo conversó con Nováis. Nováis dijo que conocía al hombre que podía plasmar sus ideas en papel. Ese hombre era Charles Delvoye, un francés.

Charles Delvoye era un compañero retirado de la fuerza aérea francesa.

Había servido en Madrid como agregado militar de la embajada de Francia de 1963 a 1966, conoció a Nováis en 1963. Después de que Delvoye dejó la embajada en 1966, fue contratado por una firma francesa llamada SODETEG (Société d'Etudes Techniques et d ' Entreprises Générales).

La SODETEG era una organización legítima y de gran éxito, que ofreció servicios de consultoría a muchas industrias. Tenía un capital de 10, 000, 000 francos franceses y empleaba a .1, 700 personas. En el pasado, había participado en muchos contratos de defensa franceses,

(especialmente en relación con el jet Mirage), en contratos de defensa de la OTAN, en experimentos nucleares en el desierto del Sahara, e incluso en aspectos de la formulación del Plan de Desarrollo del gobierno español. En España, SODETEG alquiló una oficina en San Bernardo 97, Madrid, desde finales de 1967 hasta el 1 de octubre de 1969. Al principio, Delvoye era el único miembro de su plantilla. Sin embargo, para octubre de 1969, el personal había aumentado a diez o doce personas. Esto obligó a SODETEG a trasladarse a otro lugar.

La razón por la que Nováis pensó inmediatamente en Charles Delvoye cuando Paesa sacó a relucir el tema de las instalaciones portuarias fue que Nováis se había encontrado recientemente con Delvoye accidentalmente. Antes de este encuentro, Nováis y Delvoye no se habían visto durante años. Para acudir a una cita con Paesa en la oficina de PROFINANCO1, Nováis paseaba por el pasillo del edificio de San Bernardo 97 cuando conoció a Delvoye. Naturalmente, se dijeron unos a otros lo que habían estado haciendo en los últimos años. Delvoye le dio a Nováis su tarjeta de presentación y le dijo que lo buscara si alguna vez necesitaba alguna consulta sobre ingeniería o asuntos técnicos relacionados. Eso fue exactamente lo que hizo Nováis.

Novais le pidió a Delvoye que elaborara algunos planes para un puerto libre en Bata. Delvoye obedeció y ordenó a su personal que hiciera algunos dibujos preliminares. Nováis entregó estos dibujos a Paesa, quien los llevó a Guinea a mediados de noviembre. Paesa también tomó un conjunto de planes para una agencia de seguros que se afiliaría al banco de PROFINANCQ.

La agencia de seguros fue idea de Robles.

Macías no estaba entusiasmado con el banco privado, el puerto libre o la agencia de seguros. Le dijo a Paesa que lo que realmente quería era un banco nacional capaz de emitir dinero. Los artículos XI y XII del pacto secreto español-guineano prohibían expresamente el establecimiento de cualquier banco nacional sin la autorización del gobierno español. No obstante, Macías animó a Paesa a que renunciara a sus planes de un banco privado y que hiciera otros nuevos para un banco nacional. A Paesa, a quien no le importaba si fundó un banco nacional o uno privado siempre que hubiera posibilidades de ganar dinero, eageriy cambió sus planes para ajustarse a Macías * wish.es. Armijo y Paesa regresaron a Madrid con una autorización escrita de Macías que los facultaba para formular planes para establecer un banco nacional.

En Madrid, Paesa y Armijo se reunieron con Nováis y Robles para constituir una sociedad financiera en cumplimiento de la contrae! Que habían firmado el 24 de octubre de 1968. Redactaron la constitución de la Sociedad Financiera de Guinea Ecuatoriana (FINGUINEA) y habían Notariado. Según Trevijano, Paesa suscribió el cincuenta y uno por ciento de las acciones, Armijo el veintinueve por ciento, Nováis el diez por ciento y Mariano Robles el diez por ciento.

Una vez constituida FINGUINEA, Paesa fue a ver a Vicente Lalmolda. Mostró a Lalmolda Macías1 una autorización escrita relativa a un banco nacional y trató de que Lalmolda aceptara el cambio de planes. Sin embargo, Lalmolda no quería ninguna parte de un banco que emitiera dinero y trató de convencer a Paesa de que abandonara la idea. Lalmolda temía que un banco emisor creado desafiando los acuerdos secretos pro to col incitaría al gobierno español a tomar represalias contra PROFINANCO. Lalmolda sólo había querido abrir un banco comercial privado.

Unas semanas antes, el 12 de noviembre, Lalmolda había recibido un memorándum del representante económico de Achille-Fould, Jean Simone, que arrojaba considerables dudas sobre la reputación y solvencia de Paesa. El memorándum afirmaba que A chille-Fould todavía estaba esperando que Paesa depositara 5.000.000 pesetas en la cuenta de PROFINANCO y describía el famoso giro bancario de 30.000.000 peseta de Paesa como un simple papel sujeto a la firma de Lorenzo Agudo. en su capacidad de Director del Banco de Crédito para la Construcción. Desde que Agudo había dejado de ocupar ese cargo, continuó el memorando, el papel ahora era absolutamente inútil. Según las fuentes de Achille-Fould,

Agudo adeudaba al Banco de Préstamos para la Construcción más de 1.000.000 pesetas. Por lo tanto, el banco no estaba dispuesto a cumplir con el giro bancario de Agudo a Paesa. El memorando también indicaba que no existía prueba alguna de que Paesa valiera 100.000.000 pesetas. En otras palabras, el memo implicaba que Paesa era un charlatán. A causa del memorando y de la insistencia de Paesa en establecer un banco emisor, Lalmolda no vio otra alternativa que separarse de Paesa y retirarse de PROFINANCO. Lalmolda transmitió su decisión a Metternicb y Borkowska, quienes también se retiraron de PROFINANCO, dejando a Paesa a cargo de una empresa que tenía como único objetivo una resma o dos de papelería con el membrete de la empresa.

Paesa no engañó a Robles, Nováis y Armijo durante mucho tiempo sobre la pérdida decisiva del respaldo de Achille-Fould. Pronto se separaron y se dieron cuenta de qué tipo de juego estaba jugando Paesa. Viendo eso él era como ellos, simplemente un hombre aventurero pero insolvente que deseaba hacerse rico mediante la creación de un banco en Guinea, no terminó con sus sueños. Sintieron que la autorización escrita de Macías para un banco nacional de emisión valía algo, incluso aunque ¡Pero ellos mismos no tenían la financiación! medios en el momento actual para usarlo.

Para explicar la pérdida del respaldo de Achiiie-Fould a Macías, Nováis inventó una historia falsa y exótica. Le dijo a Macias que Achille - Fould utilizó la Nigeria Marímer Trading Company como fachada para vender armas a Biafra. Después de descubrir esto, Nováis supuestamente convenció a Paesa para que rechazara el financia respaldo de su suegro con el argumento de que afectaría negativamente las relaciones diplomáticas entre Nigeria y Guinea Ecuatorial. Macías se tragó la historia.

La historia también ganó credibilidad en algunos círculos del gobierno español. Por ejemplo, Fernando Moran López, Subdirector General de Asuntos Africanos, lo creyó. Incluso me aseguró en nuestra entrevista del 4 de diciembre de 1969 que Aymar Achille-Fould era el presidente de una sociedad pro-Biafra.

Lejos de ser cómplice de la causa de Biafra, Aymar A chille-Fould estaba destinado a hacerle daño. En diciembre de 1968, encabezó un comité privado de cuatro personas formado para investigar los cargos de genocidio contra el Gobierno Federal de Nigeria. Además de Achille-Fould, los siguientes diputados de la Asamblea Nacional francesa componían el comité: Maurice Brugnon y André San Pablo, ambos de la oposición, y Jean Louis Massoubre de la UBR.

Achille-Fould comunicó al embajador de Nigeria en París su intención de llevar al comité por la zona rebelde y la zona federal de Nigeria. El embajador apoyó plenamente el plan de que el comité debería visitar ambas áreas y se ofreció a ayudar al comité a hacer los arreglos necesarios en la zona federal. Al final, el embajador organizó todos los detalles del itinerario del comité y logró que el gobierno federal nigeriano pagara todos los gastos del comité.

Cuando Achile-Fould intentó organizar la parte del viaje que llevaría al comité a través de la zona rebelde, encontró dificultades con el gobierno de Biafra, que se negó a permitir que el comité entrara en Biafra. Aparentemente, la negativa dependió de la insistencia del comité de viajar por la zona federal.

El gobierno de Biafra ya había accedido a permitir la visita de otro comité de diputados de la Asamblea Nacional francesa. Pero una de las condiciones de ese acuerdo era que el comité visitaría solo Biafra.

El comité de Achiile-Fould concluyó oficialmente al final de su investigación que la palabra genocidio era una exageración y se aplicó incorrectamente. En el nombre del comité, Achiile-Fould emitió un comunicado a la prensa. Se publicó en parte en Le Monde los días 13, 19 y 9 de febrero. En un momento, la declaración decía:

. . en el nombre de nuestra delegación. . . no hemos tenido la impresión de genocidio en ninguna parte [en la zona federal]. n Achiile - Fould reafirmó esta conclusión para Fígaro y Combat,

Si Achiile-Fould hubiera estado vendiendo armas a Coionel Qjukwu, ciertamente no habría tenido ninguna dificultad para ingresar a Biafra. Además, en lugar de llegar a la conclusión antes mencionada, probablemente habría llegado a la conclusión opuesta para fomentar la simpatía por la causa de Biafra.

Los escándalos relacionados con la participación francesa en la guerra de Biafra fueron probablemente más responsables que cualquier otra cosa en hacer que Macías creyera la historia de Nováis * sobre Achiile-Fould. ¡Severa! Las revistas francesas habían insinuado que el Sr. Foccart, el secretario general francés a cargo de los asuntos africanos y malgaches, estaba manejando armas a lo largo de una ruta de París a Lisboa, de Santo Tomé a Enugu. Además, la historia de que el líder revolucionario Ojukwu y la Casa Rothschild habían firmado un acuerdo que estipulaba que los Rothschild darían 6, 000, 000 libras esterlinas al gobierno de Biafra a cambio de los derechos exclusivos de explotación y extracción del mineral de columbita, El uranio, el carbón, el estaño concentrado, el petróleo natural y el mineral de oro en la jurisdicción territorial de la República de Biafra por un período de diez años también habían ganado una amplia credibilidad. ↑ La existencia de este acuerdo había hecho creer a mucha gente que De Caullé y Pompidou se habían pronunciado a favor de Biafra para proteger los intereses de los Rothschild en Biafra. Esto era creíble cuando se tenía en cuenta que la fortuna personal de De Gaulle y Pompidou estaba a cargo del Banco de Rothschild. Otros creían que De Gauile había contribuido a promover la guerra porque no generó grandes cantidades de ingresos por la venta de armas. El tesoro francés asegurado necesitaba cada franco que pudiera conseguir. Dado el hecho de que Francia era una fuente importante de propaganda pro-Biafra, y considerando el ambiente de sospecha que se cernía sobre la relación de Biafra

con Francia, no era de extrañar que Macías aceptara al pie de la letra la valiosa explicación de Nováis1 sobre la pérdida del respaldo de Achille-Fould,

La búsqueda de Paesa de patrocinadores financieros

Después de que Lalmolda y otros se retiraran de PROFINANCO,

Paesa se encontró en un aprieto. ¡Necesitaba financia! respaldo para que la autorización de Macías de un banco nacional valiera algo, y necesitaba dinero para pagar sus gastos mientras buscaba patrocinadores,

Según Trevijano, lo que hicieron Paesa y Armijo fue 'Mook ixp un conocido de Paesa, un bilbaíno llamado Juan Gómez Alvarez, para pedirle dinero a cambio de lo que quisiera en Guinea porque Armijo' controla psicológicamente a Macías y es el verdadero poseedor del poder. El discurso que Armijo hizo para que Macías lo pronunciara el día de la Independencia es la prueba contundente de que el señor Gómez Alvarez, el señor Gómez Alvarez les da doscientas cincuenta mil pesetas (les ha dado casi un millón se vencientos mil hasta ahora); y, con ese dinero, en lugar de ir directamente a Guinea, Armijo y Paesa van a París para que (1) Paesa pueda ofrecer un ¡dea! a los Rothschild franceses y (2) para que Armijo, para su beneficio [Macías y sus ministros], pueda pretender estar involucrado con poderosos grupos internacionales ", 32

Armijo y Paesa fueron a París a buscar apoyo francés.

Eso es cierto, Armijo estuvo inscrito en el Hotel Meurice en 228 Rué de Rivoli, París .1, del 9 al 11 de diciembre de 1968. No es seguro pero probable que Paesa se acercara a los Rothschild porque creía que estaban profundamente involucrados en Biafra y, por tanto, aprovecharía la oportunidad para controlar el banco nacional de Guinea Ecuatorial, país desde el que se estaban realizando vuelos de clemencia en Enugu. Además, controlar el banco nacional de Guinea Ecuatorial ayudaría a los Rothschild a adquirir todos los derechos petroleros subterráneos entre Fernando Po y Port Harcourt. El trato debe haber parecido atractivo para los Rothschild. A pesar de esto, lo rechazaron, probablemente debido a las advertencias sobre los antecedentes de Paesa que les hizo su amigo personal Aymar Achiile-Fould.

De París, Paesa se trasladó a Ginebra, donde se registró en el Hotel de la Paix. Buscó patrocinadores pero no los encontró. Sin embargo, él y sus socios tuvieron que hacer que los demás creyeran que él sí.

Así que difundieron la historia de que Paesa había obtenido el respaldo de un grupo de banqueros internacionales, ¡entre ellos varios! Los suizos.

Paesa y sus socios mantuvieron este subterfugio durante casi una

año entero. Nováis, por ejemplo, seguía difundiendo esta historia cuando hablé con él el 2 de julio de 1969. Me dijo que cuando Paesa regresó a Madrid desde Suiza y lo acompañaba un importante banquero francés llamado Mr. Richi, un banquero suizo. , tres ingleses y el príncipe de Metternich. Nováis me aseguró que Paesa y sus patrocinadores nllegaron a un acuerdo y los banqueros se fueron a Santa Isabel, donde montaron el Banco de Guinea Ecuatorial como un banco privado, propiedad en un 25% del gobierno de Guyana, en un 10% de la financiera formada por Nováis, Armijo, Robles y Paesa, y el 65% de los banqueros internacionales. ¡YO! La historia de Nováis * era una mentira absoluta. Baste decir ahora que Metternich había cortado todas las relaciones con Paesa aproximadamente al mismo tiempo que lo había hecho L almo Ida, y que Paesa no había renunciado a la idea de establecer un banco emisor nacional.

A pesar de su biatante falsedad, la historia sobre el respaldo de los financieros internacionales y especialmente de los banqueros suizos ganó aceptación en Guinea y en varios círculos clave en España, incluida la Oficina de Seguridad Nacional. Nováis, Armijo, Robles y Paesa no dejaron saber a nadie la verdad, ni siquiera a un compañero colaborador como Caballero, que creía firmemente que "Paesa había encontrado respaldo en la Unión de Bancos Suizos y por lo tanto había podido abrir una sucursal". del Banco de Guinea en Ginebra y empezar a operar ".34 Como punto de interés, cabe señalar que Caballero creía también que la esposa de Paesa era hija de Achille-Fould y que habían sido Nováis y Armijo quienes rechazaron a Achille-Fould1 retrocedió cuando descubrieron que llevaba armas a Biafra.

En Ginebra, Paesa había abierto efectivamente lo que se suponía que era una sucursal del Banco de Guinea Ecuatorial antes de regresar a Madrid. La rama sirvió de fachada para algo que no existía. Es decir, cumplía la misma función que tenía la oficina de PROFINANCO en la calle San Bernardo 97 de Madrid. La sucursal de Ginebra cumplió bien su función porque su existencia convenció a Trevijano de que Paesa tenía respaldo suizo. En un informe confidencial, Trevijano escribió:

Por lo que Trevijano escribió, es obvio que también creía en algunos de los rumores sobre las conexiones de Paesa con los hijos de Roth y Achille-Fould. Sin embargo, el error de Trevijano sobre Achille-Fould indica que había investigado poco para verificar los rumores y los había aceptado al pie de la letra. Pero estaba escéptico sobre la verdad de una historia que estaban difundiendo Armijo, Nováis y Paesa. Trevíjano relató esa historia de la siguiente manera: "Lo que dicen Armijo, Nováis y Paesa

en Madrid, Bilbao y París para promocionar su estafa es que Macías tiene personalmente y secretamente una participación del cinco por ciento [en el banco] que figura bajo el nombre de Armijo y un diez por ciento de interés que el grupo extranjero depositará en el Banco de Bonn en una cuenta mantenida por el wífe de Macías. "36

Este rumor y el de los banqueros suizos causaron mucha preocupación en el gobierno español porque el gobierno español les creyó, como demostraré con los ejemplos que siguen. El expediente de Paesa en la Oficina de Seguridad Nacional de España decía: ",..

Francisco González Armijo y el mencionado Francisco Paesa se habían asociado para fundar en Guinea un banco respaldado por capital suizo y denominado 'Banco de Guinea Ecuatorial.

37 ¡Severa!

Funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores de España me dijeron que estaban seguros de que PROFINANCO estaba respaldado por capital suizo y que Macías y el guiñeano Angel Masie tenían acciones en el banco de Paesa.

Otros funcionarios de otros ministerios me dijeron lo mismo. Sólo me encontré con un funcionario español que sospechaba que Paesa no tenía el respaldo suizo que él decía tener. Ese funcionario era Fernando Rodríguez López, el único español que tenía algún conocimiento de primera mano sobre el banco. López también era un buen amigo de Masie y, por lo tanto, estaba en una buena posición para comentar el rumor sobre la participación de Macias y Masie en el banco. El 15 de enero de 1970 López me dijo: "No me sorprendería que Masie tuviera personalmente un

interés en el banco. Sin embargo, nunca vi ningún documento [relativo a la constitución del banco] que llevara la firma de Macías o Masie. "

En efecto, prácticamente todos los rumores que circulaban indicaban que Paesa tenía la financiación necesaria. apoyo, ya sea francés, inglés o suizo, para abrir su banco. La idea de un banco nacional respaldado por capital extranjero asustó al gobierno español. Tal banco causaría repercusiones perjudiciales con respecto a la peseta española, complicaría enormemente las relaciones con Guinea y reduciría la influencia española en el área a un mínimo mínimo. Como resultado de este temor imperante, el Director General de Seguridad recibió órdenes

de sus superiores para espiar a Nováis, Armijo, Paesa y Caballero y obstruir sus líneas de comunicación con Guinea.

En Guinea, Macías se aprovechó de los temores del gobierno español. En conferencias con el embajador de España, amenazó con dar permiso a Paesa para abrir el banco si el gobierno español no le enviaba pronto 426 millones de pesetas. En otras palabras, Macías pensó que había descubierto A chilles ’he el de España. Por otro lado, si España no cedía a sus amenazas, estaba perfectamente dispuesto a permitir la apertura del banco porque creía que era viable y que realmente haría a Guinea independiente de España.

Mientras tanto, actuando en nombre del gobierno español, Fernando Moran López, subdirector español de Asuntos Africanos, trató de convencer a Macías de que entrara en una unión monetaria permanente con España similar a la que existía entre las antiguas colonias franco-africanas. y Franee. El sistema monetario propuesto era casi idéntico al preconizado en el informe del Ministerio de Finanzas a la Comisión Interministerial de Guinea de 1967. Guinea seguía utilizando la peseta española como moneda de conformidad con el artículo XI del Pacto entre España y Guinea.

En diciembre de 1968, el Ministerio de Hacienda de España envió a los señores Chancho y Marón del Departamento de Hacienda y Presupuesto a Guinea. El objeto de su misión era ayudar al ministro de Hacienda de Guyana a formular el presupuesto nacional de Guyana y convencerle de que no eran necesarios los 426 millones de pesetas que Macías exigía a España como parte de los acuerdos de independencia. Mientras estos dos españoles estaban en Guinea, redactaron un informe para Macías analizando los pros y los contras de los tres sistemas monetarios descritos en el informe del Ministerio de Hacienda español a la Comisión Interministerial de 1967. El informe en su conjunto es muy objetivo y realista. A Macías no le gustó el informe porque presentaba un buen caso para una unión monetaria entre España y Guinea Ecuatorial. Macías quería un sistema monetario completamente independiente, aunque su país, obviamente, no podría en un futuro cercano obtener las divisas necesarias para la viabilidad de dicho sistema.

Durante la primera semana de diciembre de 1968, Armijo, Nováis y Paesa hicieron planes para ir a Guinea a negociar la apertura de su banco con Macías. Como sabían que la Oficina de Seguridad Nacional los mantenía bajo vigilancia, planearon hacer parecer que iban a Guinea por razones ajenas al banco. Macías cooperó con ellos, el 10 de diciembre ordenó a su Jefe de la

Casa Civil de la Presidencia telegrafiará a Nováis:

SU EXCELENCIA EL PRESIDENTE REPÚBLICA TOMA. ES UN PLACER INVITARLO A VISITAR GUINEA ECUATORIAL MOTIVO REPORTES PERIODISTICOS DE EN TERES T PARAR LE ROGAMOS QUE VENGA AQUÍ PRONTO POSIBLE * 38

Tras el telegrama, Macías envió una carta a Nováis, que decía:

En mi nombre y en el de mi pueblo, quiero expresarle nuestro agradecimiento por la ayuda que nos ha brindado en nuestra lucha por la independencia. Es mi deseo y el de mi Gobierno que sea usted el primer invitado oficial de nuestro país »Le ruego que acepte nuestra invitación para visitarnos y venir lo antes posible a Guinea Ecuatoriana» 3 ^

El teiegram y la carta le dieron a Nováis un buen pretexto para ir a Guinea. Tomó el vuelo del 16 de diciembre a Santa Isabel. Una semana después, Armijo y Paesa aparecieron allí.

Nováis había ido a Guinea principalmente para hablar con Macías sobre el banco; pero una vez que llegó allí, pronto se le encargará de otras dos tareas. Maclas quería que Nováis (I) ayudara a planificar una campaña de prensa internacional para presionar a España y (2) negociar un acuerdo con Cruz Roja. El objetivo principal de la campaña era convencer a la comunidad internacional de que el gobierno de Guyana no podía funcionar porque el gobierno español no había dado la ayuda que había prometido dar previamente. Si la campaña lograba su objetivo, España ciertamente perdería prestigio en los círculos internacionales, Nováis razonó que:

El gobierno español no puede permitirse el lujo de perder prestigio internacional porque dicho prestigio se encuentra muy mal en la actualidad debido a:

a) Negociaciones de España con América del Norte para resolver el problema de la [U.S. bases militares.

b) España es miembro del Consejo de Seguridad de la ONU y debe dar un ejemplo.

c) El problema de Gibraltar.

Los objetivos secundarios de la campaña fueron:

L Para que el mundo sepa qué es realmente Guinea Equatoriai y qué tiene que ofrecer Guinea Equatoriai.

  1. Demostrar la capacidad de gobierno estatal del presidente Francisco Macías Nguema.

  2. Hacer que los inversores internacionales confíen plenamente en la estabilidad de Guinea Ecuatorial en virtud del ejemplo de madurez política que está dando al mundo, ^

El tercer "objetivo secundario" mostró que Nováis reconoció la necesidad de inversión extranjera. Macías siempre le fue hostil, pero Nováis lo convenció de que era necesario,

: El segundo "objetivo secundario" era parte del plan de Nováis * y Armijo de halagar a Macías para que respondiera mejor a sus solicitudes relativas al banco, el puerto libre y la agencia de seguros. Le dijeron a Macías que tenía un gran papel predestinado en África. Nováis hizo planes para proyectar a Macías como:

a) La encarnación del pueblo que él gobierna y que lo ha elegido por un amplio margen contra los deseos del ex-poder colonial y los grupos de presión del país [Guinea].

b) El presidente Macías es el único estadista africano de habla hispana; por lo tanto, es el único Jefe de Estado que puede servir de enlace entre dos grandes continentes del tercer mundo: África y América,

c) El presidente Macías puede desempeñar perfectamente el papel de mediador en cualquier problema internacional (especialmente africano) porque no tiene intereses fuera de su propio país y porque Guinea Ecuatorial es un país pequeño sin ambiciones expansionistas. ^

Nováis se dio cuenta de que todo esto era una tontería, pero lo concibió por una razón específica. Tentó a Macías con las perspectivas (b) y (c) y luego le dijo a Macías que, si quería que (b) y (c) se hicieran realidad, tendría que ser "independiente, ya que la garantía de independencia económica es la única manera de garantizar su independencia política ", ^ 3 En otras palabras, Macías nunca podría convertirse en árbitro internacional a menos que fuera políticamente independiente. Para ser políticamente independiente, tendría que ser económicamente independiente, lo que significa que su país tendría que ser económicamente independiente. Para que esto suceda, su país tendría que tener su propio banco nacional de suance »-la última conclusión a la que Nováis quería que llegara Macías.

Trevijano evaluó correctamente la situación cuando escribió que

Nováis "ha hecho creer a hím [Macías] que ya es el sucesor moral en África del emperador de Eihíopia.,,." 44 Trevijano se dio cuenta de que Nováis estaba haciendo todo esto para fomentar un entorno propicio para el banco »No sólo Trevijano Temía que Nováis obtuviera el permiso para establecer el banco, pero también temía que tal charla de grandeza "fomentara en Macías una tendencia a la dictadura personal y la violación de las leyes y la constitución, que lo llevaría a un proceso irreversible". 45

Si Nováis quería o no empujar a Macías por el camino de la dictadura es incierto, pero no hay duda de que Armijo quería que Macías se convirtiera en un dictador. Cuanto más poder tomara Macías para sí mismo, más poder obtendría Armijo, siempre que, por supuesto, se mantuvo en buena posición con Macías. De esta forma, Armijo no tendría que preocuparse por antiguos aliados que había enajenado, como Bonifacio Ondo y Salome Jones; no tendría que preocuparse por la oposición de los aliados de Trevijano, como José Nsue y Moisés Mba; y no tendría que preocuparse por la muy fuerte facción anti-Macías liderada por Atanasio.

Desde el día de su ruptura final con Trevijano, Armijo había estado alentando constantemente a Macías a desconfiar de los aliados guiños de Trevijano.

Había inventado sus propios rumores difamatorios sobre José Nsue, Pedro Econg y Moisés Mba y había transmitido otros rumores que ya estaban en circulación.Consciente de las actividades de Armijo al respecto, Trevijano advirtió a José Nsue:

Lo que creo que estos tres individuos [Paesa, Nováis y Armijo] están tratando de hacer, quizás inconscientemente, con sus esfuerzos es crear en Macías una psicosis de miedo y desconfianza hacia sus ministros, especialmente usted y Pedro Econg, haciéndole creer, o al menos sospechar, que está dispuesto a traicionarlo en connivencia con Atanasio o el gobierno español.

El mismo Armijo, con quien he hablado por teléfono (porque me he negado a recibirlo en persona), incluso me ha dicho que Macías le había comentado: "No me fío de José, están pasando cosas raras". entre él y Atanasio. n Armijo agregó que tú y Pedro habéis caído en desgracia con Macías y que Macías cree que hiciste el viaje a Comillas para discutir formas de presentar la candidez de Andrés Moisés [en las elecciones presidenciales] y tomar votos en contra de Macías. Ante mis insultos, Armijo respondió que sabía que todo esto era mentira pero que

Tuviste la culpa porque no querías hablar con él.

En su locura, llegó a hablar conmigo. que él, Armijo, tenía el poder en Guinea y que podía "golpear a cualquiera con un rayo". Me aconsejó que dejara de escribirte para no alejarte de Maclas. 46

Reacción del gobierno de Guinea a la constitución del banco Paesa * s

Después de regresar a Madrid desde Guinea a finales de diciembre de 1968, Nováis se reunió con el Sr. Cuenca, el Encargado de Negocios español para Guinea Ecuatorial, para transmitir un mensaje de Macías. Nováis le dijo a Cuenca que Macías alteraría drásticamente su política hacia España al cabo de quince días si el gobierno español no ofrecía acuerdos con Guinea más apropiados que los que había ofrecido hasta ahora. ^ 7 El 2 de enero de 1969, Nováis reiteró la advertencia al Sr. Benítez de Lugo, Asesor Jurídico de Guinea designado por el gobierno español, y, en los días sucesivos, a varios otros funcionarios españoles, incluido Fernando Morán López.

Al usar Nováis, Macías se aseguró de que su mensaje llegara a los altos funcionarios del gobierno español. El gobierno español interpretó el mensaje en el sentido de que Macías inauguraría el banco nacional si no se salía con la suya con los acuerdos. Si el gobierno español hubiera apaciguado a Maclas, probablemente habría retrasado indefinidamente la apertura del banco. Nováis no se dio cuenta de esto porque tenía la certeza de que Macías alquilaría e inauguraría el banco independientemente de cómo respondiera el gobierno español al mensaje. Nováis simplemente no se había dado cuenta de que Macías lo estaba usando y el banco desconocido tanto como él, Nováis, estaba usando a Macías.

Lo primero que hicieron Armijo y Paesa cuando llegaron a Guinea a finales de diciembre fue llevarse: ^ ®

. . . la constitución de FINGUINEA al Sr. Eworo

Oyono, quien como ministro de Justicia era también Notario Supremo de la República, le preguntó si se opondría a notarizar la constitución del Banco de Guinea Ecuatorial en su calidad de Notario Supremo de Guinea Ecuatorial. Naturalmente, el ministro no se opuso y ordenó a un subordinado que viniera a redactar la declaración jurada que él mismo firmaría. El capital del Banco de Guinea Ecuatorial se fijó en 2.10.000.000 pesetas, que se distribuyó de la siguiente manera

63,000,000 Gobierno de Guinea, 30% (En ese momento,

había un superávit de 340 millones de pesetas ■ a disposición del Ministerio de Hacienda de Guinea porque el Ministerio de Hacienda había recaudado más de lo que había gastado ese año,)

20, 000, 000 Paesa

12,000,000 Armijo

El documento constitutivo del Banco de Guinea Ecuatorial era bueno, pero no valía mucho, por dos razones. Primero, ni FXNGXJINEA ni la empresa que lo respaldaba habían sido inscritas en el Registro Mercantil de Madrid o Santa Isabel. , de acuerdo con las leyes de España y de Guinea, ninguna de las dos empresas pudo iniciar operaciones. En segundo lugar, ni Paesa, Armijo, Robles, ni Nováis tenían suficiente dinero para desembolsar la parte de FINGUINEA. Esto también significó que Paesa y Armijo no pudieran desembolsar sus propias acciones.

Las limitaciones económicas de Armijo, Robles, Paesa y Nováis los obligarían a seguir una de dos estrategias

  1. Podían esperar a que el gobierno de Guyana desembolsara su parte. El gobierno, aunque ya en apuros de dinero, podría desviar 63.000.000 pesetas de los fondos excedentes del Ministerio de Hacienda al banco. El banco podría iniciar operaciones. utilizando únicamente las 63.000.000 de pesetas. Luego, Armijo, Paesa, Nováis y Robles luego podrían desembolsar sus acciones utilizando su proporción de las ganancias

o adquiriendo el respaldo de grupos franceses o suizos. Probablemente creían que podrían persuadir fácilmente a los financieros para que los respaldaran si pudieran señalar un banco en funcionamiento,

2, Podían esperar a que el gobierno guiñeano desembolsara 63.000.000 pesetas. Entonces Armijo y Paesa podrían tomar el dinero, huir de Guinea Ecuatorial y, en una fecha posterior, entregar a Robles y Nováis sus acciones, salvo traiciones, por supuesto.

Nováis, Armijo, Robles y Paesa probablemente optaron por la primera estrategia y vieron la segunda estrategia como una posible contingencia en caso de que la primera fallara. Había un departamento gubernamental español, la Oficina de Seguridad Nacional, que estaba seguro de que Armijo y Paesa pretendían seguir la segunda estrategia desde el principio. Los archivos de Paesa en esa oficina sostenían que las intenciones de Armijo y Paesa eran llevar a cabo una operación a gran escala y

luego partir hacia Suiza con lo que obtuvieron a través de sus trucos.

De acuerdo con la constitución del Banco de Guinea Ecuatorial, el banco tendría derecho a adquirir y controlar divisas, derecho a emitir una moneda guineana y derecho a constituir una agencia nacional de seguros afiliada. El directorio estaba compuesto únicamente de Paesa como presidente y Armijo como miembro con derecho a voto. El gobierno de Guyana seleccionaría posteriormente a sus representantes en la junta „

Paesa y Armijo entregaron la constitución del banco al presidente Macías, quien nombró una subcomisión para estudiarlo. La subcomisión, presidida por José Nsue, debía realizar un informe sobre la viabilidad del banco. El ministro del Interior, Ángel Masie, sugirió que la subcomisión consulte a Fernando Rodríguez López al respecto, López era el Asesor Jurídico Técnico del Ministerio del Interior,

Observando la sugerencia de Masie, José Nsue le dio a Fernando Rodríguez López tres documentos para estudiar. Fueron (i) la constitución notarial de FINGUINEA, (2) la constitución notarial del Banco de Guinea Ecuatorial, y (3) los planos para la ubicación y construcción del edificio del banco,

López estudió los documentos y llegó a la conclusión de que el banco no sería viable ni como banco privado ni como banco nacional. El sábado 28 de diciembre a las 10 p. metro. , asistió a una reunión de Agustín Daniel Grange, Angel Masie, Pedro Econg, Antonio Eworo y Francisco Paesa en el Ministerio de Fomento, López presentó sus conclusiones y comunicó a los asistentes que:

1, el banco debe ser un banco privado sin derecho a emitir

dinero.

2, Paesa y sus asociados deben desembolsar sus acciones antes

se concede la permíssíon para abrir el banco,

3, El desembolso deberá efectuarse en francos suizos u otro

moneda fuerte.

Paesa se quejó de que posiblemente no podía cumplir con el tercer consejo de López porque las leyes del Instituto Español de Moneda Extranjera prohibían a cualquier ciudadano español sacar divisas de España, López refutó que Paesa no debería tener problemas para obtener monedas suizas.

francos si realmente tuviera patrocinadores suizos. A partir de ese momento, Paesa consideró a López como el último obstáculo para la apertura del Banco de Guinea Ecuatoriana »

López describió lo que sucedió a continuación:

Parece que Paesa y Armijo le dijeron a Macías que yo entregué copias de la constitución notarial del banco al embajador Durán. Maclas se convenció de esto a la persuasión de los señores Armijo y Paesa y me acusó de transmitir secretos del gobierno guyanés. Dio la orden de expulsión el 30 de diciembre de 1968. Angel Masie le pidió a Macías que me dejara quedarme. El 7 de enero, día señalado para mi partida, vino la policía a verme para decirme que podía quedarme si veía a Macías.

Respondí que no me interesaba y me fui.

En cuanto a la acusación de que le había dado a Durán una copia de la constitución bancaria, López dijo: "Esto es una mentira. No se lo había dado a Durán porque no me lo había pedido ... e incluso si él me lo hubiera pedido no podría habérselo dado sin el permiso de mis superiores inmediatos.

El episodio con López parece indicar que Macías estaba dispuesto a escuchar más a Paesa y Armijo que a uno de sus propios ministros (Angel Masie). En realidad, Macías estaba comenzando a ignorar en gran medida a sus ministros, lo que indica que estaba asumiendo progresivamente los rasgos de un dictador. Armijo y Paesa podrían haber estado contentos con esto, pero los ministros de Macías ciertamente no lo estaban.

Ante la actitud de Macías hacia López, la subcomisión no se atrevió a interponerse en el camino de Paesa y Armijo. Era obvio para los miembros de la subcomisión que Paesa y Armijo tenían una influencia considerable con Macías. Entonces la subcomisión devolvió un informe favorable a la apertura del banco.

Macías entonces les dijo a Paesa y Armijo que comenzaran la construcción del banco »Les aseguró que permitiría que el banco se abriera una vez que estuviera construido»

La construcción comenzó a principios de enero de 1969. Después de ver colocados los cimientos de su banco, Paesa partió hacia Europa para comprar una bóveda y enviarla a Santa Isabel, Armijo le escribió a Nováis sobre estos primeros hechos y le pidió que le hiciera un favor: "Si Paesa no está en Madrid, intenta contactar con él y decirle que me envíe las dimensiones de la puerta

[del vauit] al menos. La noticia emocionó a Nováis y Robles,

haciéndoles más certaín que nunca que pronto se abriría el banco y serían ricos,

Informe de enero de Tyevijano

A menudo he citado extractos de un informe confiado que Trevijano escribió para su amigo, José Nsue, Míníster de Educación.

Dado que el informe, fechado el 15 de enero de 1969, fue la principal causa de la división entre Trevijano y Macías, ahora se analizará en detalle.

El 22 de diciembre de 1968, José Nsue formuló a Trevijano mediante carta en la que le tengo que comunicar con anterioridad que va a ser nombrado abogado representante de nuestro Gobierno en Madrid tras la negociación de los convenios [de cooperación, ayudas, etc. entre España y Guinea], el presidente me lo ha dicho. Esta noticia

llevó a Trevijano a creer que estaba en buena posición con el presidente Macías.

En su calidad de presidente de la subcomisión para estudiar la viabilidad del Banco de Guinea Ecuatorial, José Nsue solicitó la opinión de Trevijano sobre el banco y sus fundadores a finales de diciembre. Trevijano cumplió y elaboró ​​el extenso informe antes mencionado durante las primeras semanas de enero por dos razones. Primero, quería evitar que el banco abriera; y en segundo lugar, consideró que la elaboración de dicho informe era su deber como futuro abogado de los intereses guiñeros en Madrid. Pidió a Nsue que mostrara el informe a Macías con la esperanza de que convenciera a Macías de que se desvinculara de Armijo, Nováis y Paesa y negarle al banco un contrato.

Trevijano precedió a su informe con algunos comentarios sobre su progreso en la contratación de maestros y asesores para Guinea y con su opinión sobre la fusión de todos los partidos políticos guineanos en uno. Su referencia a la idea de partido único fue tremendamente significativa.

En una reunión del Consejo de Ministros de Guinea a mediados de diciembre, el presidente Macías exigió la fusión de todos los partidos políticos. Sobre las protestas de sus ministros, formuló un bilí que requeriría la fusión de todas las partes y que convertiría a Guinea en un Estado de partido único. Aparentemente, el bilí de Macías no estaba redactado en lenguaje legal porque José Nsue, en nombre de Macías, le preguntó a Trevijano redactar un bilí unipartidista. Por eso Trevijano se refirió a ello en su informe.

Trevijano no estaba en contra de la idea de la simple unificación de los partidos principales siempre que no significara proscribir a otros partidos.

Estaba totalmente en contra de un Estado unipartidista de jure. ↑ En su informe, Trevijano dijo que se había abstenido de redactar el bilí solicitado porque no estaba seguro de lo que se quería »",.. El bilí será radicalmente diferente según se trate de la creación de un partido único o la simple fusión de los tres partidos existentes.

Esperaba que Macías no tuviera la intención de violar el derecho democrático [de los guineanos] a formar otros partidos en el futuro de acuerdo con la constitución. "^ 8 Desafortunadamente, Macías tenía la intención de hacer exactamente eso. Quería prohibir todas las demás partes excepto la que él dirigía.

Macías estaba tratando de emplear la misma táctica que Franco había empleado con el Movimiento Nacional tantos años antes. Algunos periódicos españoles aclamaron la nueva línea de Maclas1 porque demostraba que Guinea estaba comenzando a introducir las mismas medidas ilustradas que España.

Trevijano avaló la actitud de Macías de que Guinea Ecuatorial debería emitir su propia moneda para erradicar su dependencia económica de España, Trevijano creía que había dos formas de lograrlo: n. . . el de crear una moneda nacional respaldada

por reservas de oro, dólares o libras esterlinas adquiridas mediante la venta de los futuros del cacao, y la de crear una moneda nacional garantizada por el Banco Mundial. ”59 En su informe, Trevijano continuó diciendo que:“ La primera de estas dos Soluciones es la que aconsejé

Macías para que lo adopte en el informe confidencial que le entregó; La segunda solución del Banco Mundial es la que pretendo tratar en mi viaje a Norteamérica, siempre que Macías todavía crea que debería hacerlo. Por supuesto, la hipótesis de una moneda guineana respaldada por un banco privado, español o extranjero, debe descartarse totalmente porque esta solución es la más irresponsable y prácticamente incompatible con la soberanía del Estado.

Trevijano estaba seguro de que Guinea podría obtener suficientes reservas extranjeras para respaldar a un banco nacional vendiendo cacao en el mercado internacional »" Quiero informar a Macías del fabuloso precio que el cacao está obteniendo en el mercado libre de Londres, Nueva York y Nueva York. Los intercambios de Chicago, la guerra de Biafra, que ha destruido los cultivos de Nigeria, el segundo productor del mundo, y las inundaciones en Ghana y Brasil, productores del primer y tercer mundo, han provocado una subida de los precios del cacao similar a la de 1954, más del doble del precio normal del mercado. Esto significa que el precio que el cacao español

Syndícate le paga menos de la mitad de lo que puede obtener en el mercado internacional. Esto confirma que la solución o el consejo que le di al presidente era correcto. Hoy puedes, usando inteligencia y agilidad, obtener divisas y oro vendiendo tu cacao a crédito en la Bolsa de Nueva York, donde ya he preparado el camino [refiriéndome a sus tratos con Bache & Co., que estaba lista para vender el futuras del cacao de Guyana en el mercado de materias primas de Nueva York]. Si esta operación está bien ejecutada, negociando previamente con el gobierno español por la libertad de comercio en materia de cacao, y dadas las cifras que me ha enviado respecto a su producción de cacao, creo que este año el Estado de Guinea podría acumular reservas de oro o divisas equivalentes aproximadamente a setecientas mi 11 iones de pesetas. Con esta reserva, su banco nacional podría iniciar operaciones y emitir su propio dinero, iniciando el proceso de su emancipación económica.

Tras estos comentarios introductorios, Trevijano comenzó a atacar el banco, Paesa, Nováis y Armijo por ñame. Según Trevijano, Paesa, como "un agente de la categoría más baja del grupo Rothschild en París", había atraído a los Rothschild al banco. Trevijano elaboró ​​los peligros que podrían resultar de la participación de los Rothschild:

La Casa de los Rothschild, que es socia del Banco de Guinea Ecuatorial, pretende dominar al gobierno guiñeano para proteger y defender la inmensa fortuna que ha atado en la guerra de Biafra. Si [la Casa de los Rothschild] gana la guerra, habrá un peligro fatal de que Fernando Po sea separado de la Guinea continental y sea anexado o atraído a una federación con Bíafra. Si [los Rothschild] pierden la guerra, necesitarán controlar Guinea por su posición petrolera y comercial estratégica con respecto a Camerún y Gabón, donde tienen enormes inversiones, para compensar sus enormes pérdidas económicas. Entonces, el peligro vendrá del continente, especialmente de Gabón »Este grupo ha puesto sus ojos en Guinea desde hace mucho tiempo» "63

Señalando los principales argumentos en contra del banco, Trevijano escribió:

En segundo lugar, voy a hablar del aspecto técnico de la constitución del Banco de Guinea Ecuatorial. Por un lado, esta constitución es ilegal, ya que los acuerdos provisionales firmados con España oblígan al Gobierno

de Guinea a no adoptar ninguna medida financiera o concesión pública sin el previo acuerdo del gobierno español,

Guinea es demasiado pequeña para permitirse violar cualquier tipo de acuerdo internacional que tenga sígnecL ¡Las consecuencias y el precedente! puede ser muy grave. ¿Has pensado en lo que puede pasar si el gobierno español se niega a reconocer la legalidad de este banco? ¿Ha calculado la repercusión que puede tener esta medida en las próximas negociaciones de ayudas económicas? ¿Ha tenido en cuenta que esta medida es incompatible con el espíritu de las negociaciones con España sobre los acuerdos bilaterales? Me parece bien que esté ejerciendo su soberanía porque ha logrado su independencia para ese propósito, pero, si no toma en cuenta todas estas cuestiones, entonces lo que le parece un acto de soberanía puede resultar ser no es más que una peligrosa aventura para tu pueblo.

Por otro lado, autorizar a un banco privado, que se va a ocupar de operaciones comerciales privadas, para utilizar el nombre de Guinea Ecuatorial es tolerar la inevitable fusión entre éste y el banco nacional de emisiones y asociar el nombre de Guinea Ecuatorial con el riesgo de fracasar en las operaciones financieras de una empresa privada, que de ninguna manera está controlada por usted.

Además, la participación del Estado de Guinea del veinticinco por ciento del capital de una empresa privada es la peor combinación de capital público y privado. Lo peor porque nada menos que el cincuenta por ciento no significa nada a la hora de tomar decisiones o ejercer el control, mientras que sí sirve para comprometer y esposar al gobierno al capital privado. Quizás usted crea que siempre podrá nacionalizar el banco si no se comporta como es debido. Lamentablemente, esto es una mera ilusión. Es una ilusión porque, a pesar de tener tres representantes en el consejo de administración del banco y poseer el veinticinco por ciento, nunca se podrá saber si el banco está llevando a cabo su negocio, ya que las principales fuentes de información no estará a su disposición. Y además, hasta que tu gobierno controle tu economía, no podrás aplicar una política de nacionalización ya que, si nacionalizas este banco, que es la primera combinación de capital privado y público guineano, más adelante te será imposible encontrar capitalistas extranjeros sólidos [éticos] que

fa.

quiere invertir en Guinea.

En el informe, Trevijano notificó a José Nsue un acontecimiento importante:

La ambición de Armijo, que no tiene límites y sólo es comparable a su ignorancia, que tampoco tiene límites, ha provocado la deserción de Mariano Robles, quien, asustado por el nido de avispas que se puso inconscientemente informando y demostrando los signos de loable. Honestamente, ha informado a los otros tres que se retira de la "Compañía de Finanzas Guiñeanas" y les deja su parte. ^ 5

Por teléfono, Robles había notificado a Trevijano su decisión de desvincularse de Nováis, Armijo y Paesa, no creo que Robles se retirara por su "loable honestidad". Creo que sus amigos de la Oficina de Seguridad Nacional le dijeron que la policía secreta tenía órdenes de arrestar a cualquier accionista del banco cuando éste abriera. Robles no quiso arriesgar su suerte, así que se retiró.

Trevijano también abordó el tema del puerto libre defendido por Nováis, Armijo y Paesa: "La fama de Paesa es la de un

estafador, y los tres que quedan están realizando infatigables actividades para estafar en el nombre de Guinea a cualquiera que caiga en sus manos. Tras el asunto con el banco, recientemente se han estado reuniendo con los moras y los madereros, ofreciéndoles a cambio de millones [de pesetas] acciones en el puerto franco, derechos que les han otorgado en otro documento que muestran ”. ^

Trevijano concluyó su minucioso informe advirtiendo que renunciaría a sus vínculos con Guinea si no se impedía la apertura del banco:

En todo esto, hay mucho de ridículo y grotesco; pero, si estás dispuesto a permitir que estos tres amorales sigan demoliendo y ensuciando tu noble y ejemplar comportamiento, si la noticia del banco es cierta, y si Macías no decide impedir o anular esta concesión, por lo que habrá mil pretextos legales, entonces José, y con el profundo dolor de quien ve desmoronarse ante él una causa en la que ha creído y que es motivo suficiente para vivir, no puedo seguir asumiendo la responsabilidad de tu destino »^ 7

Trevijan sabía que estaba jugando con fuego al criticar duramente a Paesa, Nováis y Armijo en el informe. Se dio cuenta de que intentarían tomar represalias de varias formas. Nováis y Paesa ya habían comunicado una amenaza a Trevijano a través de su amigo Vicente Galán. Le habían dicho a Galán que entregarían al periódico PUEBLO una lista de empresas de propiedad parcial de Trevijano que estaban preparadas para hacer negocios en Guinea. La lista ayudaría a PUEBLO a luchar contra la demanda que Trevijano le había presentado.

Macias * Reacción al Informe Trevijano

que ni Paesa, Armijo, usted ni ningún gobierno es capaz de manipularlo o usarlo. Su Excelencia se da cuenta muy bien de que sus subterfugios e intenciones se refieren a Guinea Ecuatoriana. Paesa conducirá sus negocios en el país como usted podría haber manejado sus negocios, pero nadie manipulará ni usará a Su Excelencia el Jefe de Estado. . . .

En conclusión, deseo reiterar que Su Excelencia está disgustado con todo el contenido de la carta que envió al Ministro de Educación de la República; y por eso, Su Excelencia puede abstenerse de tratar con usted nunca más. Nunca se debe hablar de un Jefe de Estado de un país soberano en los términos que se han utilizado en su carta, o debería haber planteado tales preguntas con respecto a sus acciones ^

Al leer la carta de Ela, Trevijano lo insultó. Su príde quedó tan herido que ni siquiera escribió una respuesta a la carta. Simplemente rompió un 11 sus relaciones con Guinea,

Reacción del Gobierno español ante una posible apertura del banco

El 25 de enero de 1969 Franco decretó un estado de excepción en virtud del cual a.11 se derogaban temporalmente las libertades civiles en España.

Esta medida facilitó que su gobierno manejara algunos de los problemas internos que enfrentaba. Los disidentes ahora pueden ser arrestados sin causa, y se puede imponer una censura completa a todas las publicaciones internas. Aunque el estado de excepción no tuvo nada que ver con los problemas en Guinea Ecuatoriana per se, le dio a la Oficina de Seguridad Nacional una gran actitud en la forma en que pudo evitar que Armijo, Nováis y Paesa abrieran su banco.

El gobierno español estaba sumamente preocupado por la posible apertura del Banco de Guinea Ecuatoriana, la gravedad de esta ansiedad se puso de manifiesto por el hecho de que el propio General Franco se ocupó del problema, tras consultar a su hermano Nicolás sobre los datos que tenía el Banco de Préstamos para la Construcción. reunidos en Paesa, Franco llamó a Juan Duran-Loriga a Madrid, el 30 de enero, los dos discutieron qué estaba haciendo Paesa actualmente y qué posibilidades tenía el banco de abrir,

El 3 de febrero, Atanasío Ndongo y Angel Masie hicieron escala en Madrid a su regreso de Estados Unidos. Castiella aprovechó la oportunidad para hablar con cada uno por separado. Debido al rumor de que Masie estaba personalmente involucrado en el banco de Paesa, Castiella interrogó a Masie sobre el banco. Masie no ofreció ninguna información. Sobre el

Por otro lado, Ndongo fue más útil. Le dijo a Castiella que el banco estaba a punto de abrir. Si el gobierno español quería evitar que comenzara operaciones, tendría que actuar con rapidez.

Macías siempre había desconfiado de Ndongo y había comenzado a desconfiar de Masie cuando Masie había intentado proteger a Rodríguez López »Las audiencias que Masie y Ndongo tenían con Castiella contribuyeron a que Macías tuviera aún más sospechas. Macías todavía temía que sus ministros pudieran estar conspirando para derrocarlo, ¡ya que ninguno de ellos había recibido su pleno! salario durante tres meses.

Después de hablar con Duran y Castiella, Franco decidió implementar un plan de dos puntos. Según el primer punto, la Oficina de Seguridad Nacional debía mantener a Armijo, Paesa y Nováis bajo vigilancia constante y evitar que regresaran a Guinea. Los tres estaban en España a principios de febrero. Nováis había regresado de Guinea más de un mes antes, Paesa lo había seguido poco después para comprar una bóveda, y Armijo había regresado recientemente para atarse loo se extremos. El Bureau no se molestó en vigilar a Robles porque le había informado que se había desvinculado de Nováis, Armijo y Paesa.

El segundo punto del pían fue enviar a dos funcionarios del Banco de España a Guinea para realizar un estudio sobre el presupuesto nacional guiñeano.Durante su estadía, los funcionarios españoles sugirieron muchas formas de disminuir el déficit presupuestario guiñeano, estimado por el gobierno guineano. 426 millones de pesetas. Macías rechazó casi todas las sugerencias porque la mayoría de ellas pedían la centralización de las funciones administrativas. No tenía la intención de alienar a ninguno de sus partidarios políticos despojándolos de sus cargos.

Cuando los dos funcionarios españoles regresaron a España, escribieron al gobierno español un informe que concluía que el déficit real en el presupuesto de Guyana era mucho menor de 426 millones de pesetas. Por supuesto, este informe hizo que el gobierno español estuviera más decidido a no aceptar las demandas de Maclas®.

Como resultado del rápido aumento de las tensiones entre España y Guinea Ecuatorial, el Director General de Seguridad ordenó la detención de Armijo el 6 de febrero. Armijo fue interrogado sobre el banco durante unas horas y luego liberado. El Director General también ordenó la detención de Paesa, pero la policía de seguridad no pudo encontrarlo.

Unos días después de su liberación, Armijo voló a París, donde

Estuvo en el Hotel Meixríce del 8 de febrero al 1L Esto hizo que la policía de seguridad española pensara que Paesa también debía estar en París. Le pidieron a la policía francesa que advirtiera a Paesa que no fuera a Guinea.

La policía francesa loe comió d Paesa en París y transmitió la advertencia. Posteriormente Armijo voló a Guinea Ecuatorial y Paesa voló a Ginebra,

EPÍLOGO EDITORIAL

En el capítulo 27 de su manuscrito, Gard concluye la historia de Paesa y el propuesto Banco de Guinea Ecuatorial * En resumen, esto es lo que sucedió »

Las relaciones entre el presidente Maclas y su gabinete, nunca cordiales, empeoraron a principios de febrero de 1969, y Macías temió un golpe de estado.

Para fortalecer su posición, Macías inició una gira de conferencias por Rfo Muni (Guinea continental), ganando la aprobación al denunciar a los españoles »

Esto provocó una hostilidad tan abierta entre africanos y europeos que el embajador español ordenó a la Guardia Civil española que tomara el control de los aeropuertos guiñeros »Macías apeló a Naciones Unidas y ordenó al embajador español que abandonara Guinea. Siguió un intento de golpe, pero fue reprimido y los enemigos africanos de Macías fueron asesinados, muchos de ellos por continuas palizas y otras formas de tortura.

En todo esto, Paesa, Nováis y Armijo apoyaron a Macías y continuaron buscando el control de algún tipo de banco en Guinea. Nováis incluso confeccionó comunicados de prensa emitidos en el nombre de Macías. El 6 de marzo de 1969, Nováis fue detenido en España acusado de alta traición. Fue puesto en libertad, pero el gobierno español culpó a él, a Paesa y a Armijo de los disturbios en Guinea "Por el mal consejo de los representantes de un determinado grupo financiero español [Nováis, Armijo y Paesa] - muy posiblemente con dudosos conexiones internacionales que le hicieron creer en alternativas mágicas [Banco de África Ecuatorial], el presidente [Macías] provocó deliberadamente la crisis y luego se encontró hímself abrumado por los acontecimientos. ”(Gard, p. 794).

Al final, Macías descubrió que Paesa, Nováis y Armijo no tenían los conjuntos ni el respaldo que pretendían, por lo que no se podía poner en marcha un Banco de Guinea Ecuatorial. Sin fondos, Macías se vio obligado a llegar a un acuerdo con el gobierno español por el cual la Guardia Civil española fue destituida de Guinea (junto con casi todos los colonos españoles) y España acordó proporcionar alguna ayuda económica8 Macías estaba en un control firme y dictatorial, pero Guinea había perdido el consejo de una oposición interna leal y de la mayoría de los europeos. Paesa se vio obligado a buscar fortuna en nuevas aventuras.

R, W. O.

De mi entrevista con el Director del Banco de Crédito a la Construcción, Antonio Díaz de Celada, el 5 de febrero de 1970 »

^ Ib id o

3

De mi entrevista con Vicente Lalmolda el 30 de enero de 1970.

SEPCOEUR, S. A. R. L. (Sociedad para el Comercio Europeo,

Société h Liability Limitée) fue constituida el 31 de enero de 1964 por Aymar Marie A chille-Fould, Paul Meyer Gastón y Leopold Stora Maurice como una empresa dedicada a todo tipo de operaciones comerciales, industriales y financieras. (Tomado de la fuente de referencia No. 488, 64 B 918 en la Oficina No. 6 del Registro Mercantil en el Tribunal de Paris, Quai de Corsé 1, París.)

5

FINACOR (Société Financiare et Commerciale de l'Or et des Métaux) fue formada el 8 de octubre de 1947 por León Schick, Jean Streíchenberger y Fierre Schwed para dedicarse a operaciones financieras, comerciales, agrícolas e industriales. Experimentó frecuentes fusiones con otras empresas, como la Société Financiare d'Etudes et de Re Searches (SFERE), CANTUEL, la Société de Boulonneries de Saint-Michel, la Société Inmobiliére et Mobilifere Alpes Provence (SIMAP), la Société de Gestions Mobiliéres Marbel y la Société Financiare Fleurus-F. F. Poseía el 50% o más de GE PAR, METAPREX, INTERACOR y del 10 al 50% de S.F.C., MONECOR yE.L.L. (Departamento No. 9933, 54 B 3630).

6

SGCOGAMI (Société de Caution Mutuelle des Grands Magasins Independientes), luego redenominada SOCOMI, fue formada el 15 de junio de 1948 por Robert Jung, Emile Deere, Bernard Verbe, Georges Lancon y Marcel Fournier. Se expandió enormemente en los años siguientes antes de unirse al grupo financiero de Achiile-Fould ”(No. en Dep'ot 3641,

57 B 5876.)

7

De mi entrevista con el Sr. Jean Simone, Representante Económico de Achiile-Fould1, el 12 de enero de 1970, en su oficina en 164 Haussman Blvd. , París.

8

De mi entrevista con Lalmolda el 4 de febrero de 1970.

Del esquema original de la constitución de PROFINANCO que me dio Lalmolda.

^ Informe confidencial de 15 de enero de 1969 de Trevijano a José Nsue.

↑ Registro Mercantil de Madrid, Tomo 1784, folio 1.

12

De mi entrevista con la esposa de Paesa el 13 de diciembre de 1969.

Confirmado en mi entrevista con Jean Simone el 12 de enero de 1970.

La historia de Paesa fue tan efectiva que Caballero aún se la creía cuando lo entrevisté el 6 de noviembre de 1969.

13

De una copia mecanografiada del supuesto informe bancario sobre PROFINANCE.

14

De mi entrevista con el portero en 97 San Bernardo el 11 de noviembre,

15

Solicité la confirmación del registro de PROFINANCO al Registro General de Sociedades en diciembre de 1969. Dicha agencia manifestó en el Documento No. 23966 que PROFINANCO nunca había sido registrado,

.dieciséis

Según el superintendente del edificio de esa dirección, PROFINANCO nunca había adquirido espacio allí. De mi entrevista con el superintendente el 1 de diciembre de 1969.

17

Después de que terminó su escapada guineana, Paesa continuó haciéndose pasar por un hombre rico de manera fraudulenta. A principios de 1972, cortejó a una de las ex esposas del ex presidente Sukarno de Indonesia. Las revistas de chismes y los periódicos informaron que el Sr. Paesa era un hombre extremadamente rico, que vivía en un enorme estáte suizo que antes era propiedad de Henry Ford II. Escribieron que se iba a divorciar de su esposa española para poder casarse con la viuda de Sukarno, a quien le había dado un diamante por valor de 5 millones de dólares como regalo de compromiso.

18

De mi entrevista con Jean Simone el 12 de enero de 1970. A Simone se le encomendó el cuidado de todas las transacciones futuras entre PROFINANCO y Achiile-Fould.

19

De mi copia manuscrita del contrato.

20

Carta de Pedro Econg a Trevijano, de 12 de noviembre de 1968, en Santa Isabel.

De mi entrevista con Delvoye el 12 de diciembre de 1969 »

22

De mi entrevista con el portero del edificio de San Bernardo 97 el 12 de noviembre de 1969 »

23

A las 10 de la mañana del 12 de diciembre de 1969, llamé por teléfono a Charles Delvoye.

Admitió haber colaborado en el diseño de las instalaciones portuarias de Bata a petición de Nováis. Pero dos horas después, cuando lo entrevisté en persona, negó cualquier conexión con los planes de un puerto libre o con Paesa.

24

De mi entrevista con Fernando Rodríguez López el 15 de enero,

  1. López dijo que vio y leyó personalmente la constitución de FXNGUINEA.

2 5

Informe confidencial de 15 de enero de 1969 de Trevijano a José N. Sue.

26

De mi copia al carbón del memo.

27

Nováis me contó la misma historia en nuestra entrevista del 2 de julio de 1969 »

28

Según Fernando Rodríguez López en nuestra entrevista del 15 de enero de 1970, Paesa le dijo a Macías que su esposa era la hija de Achille-Fould1.

2 9

El 23 de diciembre de 1969 y el 5 de enero de 1970 entrevisté a Mahmud Abubakar, Cónsul de la Embajada de Nigeria en París. Me dijo que Achille-Fould había expresado con frecuencia un sentimiento pro-gobierno federal nigeriano en la Asamblea Nacional francesa.

30

La siguiente información proviene de una entrevista que tuve el 10 de enero de 1970 con el Sr. Riquelme, Secretario Político de Achille-Fould.

La entrevista tuvo lugar en las oficinas de Achille-Fould en 164 Blvd. Haussmann, París.

31

Jean Wolf y Claude Brovelli reprodujeron una copia de este acuerdo en las páginas 140-142 de su libro La Guerre des Rapaces, Editions Albin Michel, París, 1969 »

32

Informe confidencial de 15 de enero de 1969 de Trevijano a José Nsue.

Fechas tomadas del registro del Hotel Meurice.

34Caballero me dijo esto en nuestra entrevista del 6 de noviembre de 1969.

3 5

Informe confidencial de 15 de enero de 1969 de Trevijano a José N. Sue.

36 Ibíd.

37

Extracto de un resumen del archivo de Paesa en la Oficina de Seguridad Nacional. El currículum me lo entregó el Director General de Seguridad.

38

Del telegrama original del 10 de diciembre a Nováis.

39

Copia de la carta enviada a Nováis por Macías.

40

De un documento elaborado por Nováis y titulado Campana de Promoción ante la Opinión Pública Internacional de la República de Guinea Ecuatorial y su Presidente S. E. Don Francisco Maclas Nguema,

41 Ibíd.

42 Ibíd.

43 Ib id.

44

Informe confidencial de 15 de enero de 1969 de Trevijano a José Nsue.

45 Ibíd.

46Xbid.

47

De mi entrevista con Nováis el 8 de agosto de 1969.

48

Toda la siguiente cita y la mayor parte de la siguiente información sobre los hechos ocurridos a fines de diciembre relacionados con la constitución del banco de Paesa provienen de mi entrevista con Fernando Rodríguez López el 15 de enero de 1970. En el momento de la entrevista, el Sr. López prestó servicios en la Comisión Interministerial de Ayuda a los Repatriados de Guinea Ecuatorial, que quedó bajo la jurisdicción del Director General de Poiícia Interior y Asistencia Social del Ministerio del Interior.

El Ministerio del Interior, mediante oficio 4416, de 16 de diciembre de 1969 'e inscrito en el Registro General del Ministerio, aprobó mi solicitud de entrevista al señor López. Por lo tanto, poseía autorización oficial para darme la Información que me dio.

49

Extracto de un resumen del archivo de Paesa en la Oficina de Seguridad Nacional.

50

Angel Masie era primo hermano de Francisco Macías. El ñame Macias era la forma española del ñame Masie. Fernando Rodríguez López y Angel Masie eran viejos amigos. Masie había sido alumno de López cuando López enseñaba derecho administrativo en la Escuela de Graduados Sociales de Guiñea en 1965.

51

De mi entrevista con López el 15 de enero de 1969.

47 Ibíd.

53 Ibíd.

54

Carta sin fecha de Armijo a Nováis. En nuestra entrevista del 24 de julio de 1969, Nováis me dijo que la carta fue enviada a principios de enero de 1969.

55

Carta de 22 de diciembre de 1968 en Santa Isabel de José Nsue a T revijano.

56

De mi entrevista con Trevijano el 1 de agosto de 1969.

54 67

Informe confidencial de 15 de enero de 1969 de Trevijano a José Nsue.

68

Carta de 22 de enero de 1969, en Santa Isabel, de Pedro Ela Nguema a Trevijano.

69

De mi entrevista con Trevijano el 23 de julio de 1969.

70

Fecha tomada de los archivos de la Oficina de Seguridad Nacional el 27 de diciembre de 1969.

71

De mi entrevista con Eduardo Blanco el 21 de noviembre de 1969.

• j Un poeta negro de Mauricio habla $ 1

Edouard Maunick

? Sudáfrica: Informe de tres visitantes $ 2

Ceorge Kennan, León Gordenker, WHton Dillon

Papeles choiseui. MS 1761 inédito sobre secreto

Maquinaciones británicas y francesas en África Occidental $ 4

4 Cómo ven los visitantes negros sudafricanos el dólar estadounidense

l S. Munger

5 Política actual en Ghana $ 1

¡Ohn Fynn, M.P.

6 Caminando 300 millas con guerrillas a través de los arbustos

del este de Angola (Mapa) $ 2

Basil Davidson

13 Frente de Liberación de Eritrea: Vista de cerca (mapa, fotografías)

Richard Lobban

14 El golpe de Uganda y la internacionalización de la violencia política

james Mittelman

15 Cuaderno de Sierra Leona (1893) que revela importantes supresiones de los despachos oficiales del gobernador Francis Fleming (mapa)

Comentario de Kenneth Mills

16 Frecuencias de grupos sanguíneos: una indicación de la constitución genética de las muestras de población en Ciudad del Cabo M. C. Botha, M.D., con Judlth Pritchard

Comentario de R. D. Owen

17 El Ovambo: nuestros problemas y esperanzas (ilustración, mapas)

Obispo Leonard N. Auala del suroeste de África / Namibia

18 dentro de la Uganda de Amin: más africanos asesinados

Volumen II / 1971-72

7 ¡Una exploración cerca de Agades y Tombuctú antes del Tota de 1973! Eclipse solar

Jay M. Pasachoff

8 Habla un afrikáner marrón: un poeta y filósofo de color mira hacia el futuro

Adam pequeño

9 Diálogo sobre agresión y violencia en el hombre Louis Leakey, Robert Ardrey

10 El pasado y el futuro del pueblo zulú Catsha Buthelezi

11 El Anya-nya: Diez meses de viaje con sus fuerzas dentro del sur de Sudán (mapa)

Alian Reed

12 "Estimado Franklin ..." Cartas al presidente Roosevelt de Lincoln MacVeagh, ministro de los Estados Unidos en Sudáfrica, 1942-43

Comentario de John Seiler

$ 2

Volumen IV / 1973-74

19 Informe sobre la guerra de Portugal en Guiné-Bissau, (206 páginas; 27 fotografías, mapas) Ó También disponible en tapa dura

Al]. Venter

^ 20 ¿Se unirá BophuthaTswana a Botswana?

(fotografías, mapas)

Primer Ministro Lukas Mangope

£ 2 21 Tendencias demográficas en la República de Zaire

Profesor joseph Bou te

22 Patrias de Sudáfrica: dos puntos de vista africanos El ministro jefe Cedric Phatudi de

Lebowa y el jefe Clemens Kapuuo del suroeste de África / Namibia

23 Pragmatismo e idealismo en la política exterior brasileña en África austral Profesor Roy Glasgow

24 En busca del hombre: algunas preguntas y respuestas en arqueología y primatología africanas

Campbell, Clark, Dart, Fossey,

Hamburgo, heno, Howell, Isaac, M. Leakey,

Van Lawick-Goodall

25 El Roie de Kiswahili sobre el desarrollo de Tanzania Ceorge Mhina

26 El afrikaner visto en el extranjero Edwin S. Munger

Ahora disponible en la Biblioteca Munger Africada

El cazador y su arte Una revisión del arte rupestre en el sur de África

por jalmar y ¡one Rudner

60 placas coior - mapas - diagramas 10x111A pulgadas - 288 páginas

$ 32 más 850 por gastos de envío y manipulación

La Biblioteca JVtynger Africana se encuentra en el Donald E. Baxter, M.D., Hall of the Humanities and Social Sciences en el California fnstituíe of Tech-nology en Pasadena, California.

Está dedicado exclusivamente a África al sur del Sahara e incluye más de 20.000 libros y folletos. La mayor fortaleza de la colección radica en sus libros raros y su política! folletos.

Se invita a los investigadores serios a utilizar la biblioteca, y se proporcionan instalaciones de trabajo a pedido. La biblioteca no circula.

En cumplimiento de los deseos de Trevijano, José Nsue remitió el informe del 15 de enero a Macías. Las implicaciones contenidas en él enfurecieron a Macías. Inmediatamente confrontó a Armijo y Paesa con el informe. Después de leerlo, dijeron que Trevijano solo quería desacreditarlos porque se interpusieron en su camino. Según ellos, estaba tratando de crear y controlar un monopolio capitalista, imperialista y neocolonialista de la economía guineana. Como prueba de sustento, presentaron una copia de NEGOCIACIONES, el documento que Trevijano había escrito el 25 de noviembre de 1968 para enumerar las empresas con las que había hablado de invertir en Guinea.

Macías no estaba tan enojado por lo que Trevijano había dicho sobre Armijo, Nováis y Paesa en el informe como lo estaba por lo que Trevijano había dicho sobre él. En otras palabras, el orgullo de Macías estaba herido. Macías ordenó al Jefe de la Casa Civil de la Presidencia, Pedro Ela Nguema, que le escribiera a Trevijano la siguiente carta:

Lamento muchísimo tener que comunicarle que Su Excelencia el Jefe de Estado está sumamente indignado por la noticia [informe del 15 de enero] que envió a Su Honorable Ministro de Educación Nacional de la República, Sr. JOSE NSUE ANGUE OSA.

Como bien sabe, Su Excelencia el Presidente de la República no lo conoció hasta los señores Justino Mba,

Salome Jones, y su amigo Armijo, etc. te lo presentaron por la única razón de solícitíng tu consejo en materia constitucional durante la Conferencia. Al respecto y en ese ambiente, el Jefe de Estado mantuvo contacto con usted sin hacer ningún compromiso político-económico,

Usted dijo que los señores Paesa y Armijo están tratando de utilizar al Jefe de Estado; a este respecto deja que te quede claro

Renovacion.difamacion Guinea

Ver texto

ORGANO DE LA FEDERACION NACIONAL DE JUVENTUDES

· NOVIEMBRE 1976 ·

VI CONGRESO

··.·...··.··..······..····.·.···..........···.·.......·....................·..·...........···...........

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::;::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

........................................................................................................

iH

15 Pts.

········································································································

ASAMBLEA DEL FRENTE ··· · ··· ··· · ·················· :::ESTUDIANTIL DE .J S ::::::::::::::::::: ··· · ·················· ··· · ···················· ··· ···················

·········································································································

·········································································································

·········································································································

,

.....

· ···

······································································

............................................................·.....................................·

· ···································································

!iii

.

.. .

····

.

.. .

. .. .

·

···

··················································································

··········································· · ··· ··········································· *EL MOVIMIENTO DE ESTUDIANTES ···· ··········································· · ··· ··········································· · ··· ··········································· · ··· ···········································SOCIALISTAS POR EL SINDICATO ···· ··········································· · ··· ··········································· · ··· ···························· ··············· UNITARIO ···· ··········································· · ··· ··········································· · ··· ··········································· · ··· ················· ····· ················ ............... e, .................................................................... . ············· · ............·. ............ .......... 1....... .............. .::::::::::::*ENTREVISTA AL SECRETARIO ....... ............... ······ ·· , ············· ESTU O 1 A NTI L ····· ················· .... .................. ... ....·.........................................·.·.....·.·........................ .. · · '$

·····················-················································

.....................................................·........................··..

..................................................................................

····················································································

INFORME

TREVIJAN EN GUINEA

ENTREVISTA

ENRIQUE MUGICA

.. : .p

.

.

VIVA

EL

XXVII

Felipe Gonzalez (P.s,o.e.)

CONGRESO DEL P.S.O.E

.. .

VIVA EL XXVII CONGRESO DEL P. S. O. E.

Lu Juventudes SociWtas saluda· mos al XXVII Congreso del PSOE CODS· dentes de que Congreso se celebre o no en el u interior" va a ter de una uas­ cendenc:IA fundamental para la causa de­ moc:ñtlca y de los pueblos del Estado Epollol. Eatamot coo9ellcidos de que el PSOE n a salir doblemente poten· ciado como Partido awxista de la clase trabajadora y como eje de la altematin política dtla opooiciclo frente al refomüs­ momcaálqulco.

que este Congreso su· pon !JI un peso adelante en nuestra clarifi· caci6n y eoncNICI6n de la al ternativa so­ cialista autogestlonaria que el PSOE debe ofrecer a la clase y que sirva a través de una autocrítica para superar las deficienciu OI9ÚÜCIJ que arrastramos traS casi 40 aJiot de clandestinidad y exi­ lio.

De antemano damos todo nuestro apoyo a la gestión de la CE del Partido que ha cumplido lielmente con el mande· to de Suresnes cri.rtalizando "el acuerdo con todos Jos partidos y organizaciones antifranquiltes fundamentalmente con las tuerzas de Izquierda, como instrumento para rertitulr las libertades democráticas al pueblo espallol" en tomo a la PCD pri· mero y c:ulmlnando en C.D. Nuestro apoyo tambiin para el primer Secretario Felipe Gooález que ha desarroDado una pol{tlea elic:u, de clast, y que sin com· ponencias de ningún típo con nadie, ha sa­ bido situar al PSOE como el gran Partido Obreta y Socialirta de todos los pueblos y regiones del Estado Eapallol.

ULTIMA HORA

CenadA la ediciclo de este número nos llega la notici& dt que el Gobierno Suára ha problbldo la c:elebración del XXVJI Congreso. Con esta medida el Go­ bilmo DO hace siDO dewnma 1 &111 DU&­ -te como represor dt loo clenc:hoo <Hmoc:ñtícos. Lot socialistas quiera o no lo quiera la monan¡uía celebraremos el Congmo del PSOE, y no admitiremos ..,mguna clase dt cb.antqs.

EDITORIAL

Le lucha por las libertades está costando un p..alo exeesiYO. Es la juventud el Metor social que lo está pa!Ji1Ddo má caro. Con las muertes de Javier Verdejo, José María Zabila, Battolom4 Gareía, Carlos González, son 19 compaJierot cuyas edades oociJan enue loe 17 y 28 aJios , que ban sido ueslnldot desda que Juan Carlos fue c:oroMdo, como "rey de todos los espalloles".

Lot crímenes dt Montejuna, el ..eslnato de Carlos González , el vandalismo faJC!sta en S. Sebutláo y en el Paú Vasco, no quedan en el olvido. La Impunidad de loo falc!stu, hace que la resp<mabiUdad de las úlrimu muertes recaiga cla­ ramente sobre lot detentadom del poder político.

Ea mucha Allgnt como para recomendar el aplauso dt loe manifestantes ante el buen comportamiento de las rueaas de "orden público" . A la ju .. ntud no le cabe ninguna duda dt que los cuerpos represiYOS del l'lanquismo ae han becbo incompati­ bles con la socitdld dtmocrttíca que reiYiDdicamoe.

Pero ¿qulones son los terroristas en este país? Son muchos los compalleros cal­ dos como para que nos ba!JIID creer que estos hechos se producen descoordinadamen· te; por el contrario, estamos convencidos de que obedecen a directrices dar que no tienen otre finaUdad que el crear y extender una situaoi6n de temor e m· Sf91lridad que dlliculte el acceso a un marw de Ubertadeslndividualas y colectivas y potencie por contrepartlda la opción reformista del Goblemo.

En la continuidad o no de este estado de terror el Gobiemo y la institución mo­ nárquica se encuentran directamente comprometidoe. Sutra po< "!t? deliberadamente tanto a Las provocaciones rasc!sUs como a Las ex>geo<:IIS demoaal!· cas del pueblo y de la juventud, trata de Imponer la terotra retorma c:aUoemimtos métodos antldtmocratieos de su antee:escr. Pero el mismo pmotdfmieniD unilatenl canmta de negoc:!ad6n, que tennin6 coo Arias Navarro aerl. ti fiacaJo del actual !JI· billete.

Por lo que 1espeeta a la juventud el inaceptable proyecto dt refoana constitu­ cional preaentado por el Gobiemo pretende IIW9ina: del derecho a la participación política a un amplio sector comprendido entre loe 18 y 21 aJiot, que supone un total de más de dos millones de votos, Suárez lo que quiere es eliminar a uno de los secto­ res mAs dlnúnlcos y progresütas del país.

En este momento, de la lucha de clases, cuando el pueblo se Incorpora masiva­ mente a la lucha democtática, de nada sirven Las acdoneslndividuales o vanguardis­ tas. Se hace necesatlo coovocar a grandes morilizaciones y coocentraciooes de la ju· ventud, donde se rechace el estado de temor que pretenden crear y se presente la exi­ gencia de lot derechos juYtniles · mor de un Estado Democrl.tíco.

Los jóvenes, que estamos diciendo muchas cosas, tenemos todavía mAs que de­ cir. Ha llegado la hora de pasar direetamente a la luche por nuestros como mejor forma de agudizar las conttadieciones y rechuar los proyectos del poder.

como instrumento Yálido para impulsar eas morilizaciones tiene que consti· tulne o61ldtmente en cada provincia, en cada regi6n la P.O.F.P.J. y .,-ticularse unita­ riamente con los distintos organismos juvenües de cada IIIC!onaiJdad. El objetiYo no debe dt .., otro que el de impulsar un amplio morimiento ju-múl de lucha contra la dlctadun, cootre la reforma Suárez y que oenue sus nririndJcaciones democráticas en tomo a un doble objetivo de esta coyuntura para la juventud y la sociedad:

  • 1.Por la disolución de los cuerpos represivos y la desatt:leulación de las ban·
  1. Por el derecho a la mayoría de edad, al voto, ala partíclpací6n política a partir de los 18 aftas.

LA T.F.P.C. y la P.D.F.P.J. POR LA MOVILIZACION DE LA JUVENTUD

REUNIDOS EN BARCELONA LOS PLENOS DE LA TAULA DE FOR· CES POLITIQUES JOVEN!LS DE CA· TALUNYA Y LA PLATAFORMA DE· MOCRATICAS DE FUERZAS POLITI· CAS JUVENILES , HACEN PUBLICO EL SIGUIENTE COMUNICADO:

    1. Expresamos nuestra voluntaddemori · llzac!ón coorclinadA do lA joventut de los puoblno que configuran Lu nacionalidades y del Estado Espol!ol por los ob­ jedYoo de:
  • b) Por los dereebos y aspiraciones socíales y políticas de la juventud de todo el Estado, pon¡ue todos hemos sufrido la IXJ)Iotaci6n y la m819Íilaci6n de 40 allos de optesión filmquísta . En concreto por :
  • a) La Ruptura Democrática, tal co­ mo w formulada en loo programas polí· ticoo do la P.D.F.P.J. y de lA T.F.P.J.C., uunciones tespoctlvas do loo programas do Coordinaci6n Democrática y Assem· biN de Catalunya.
  • Mayoría de edad y dereebo al voto a los 18 alias.
  • Derecho a una enseftanza obligato · ria, gratuita y cil!ntifíca, adecuada a las realidades nacionales y re<¡ionales , así como a sus propias neoesidades.
  • Derog:ac:ión del dec .. to som el cambio de destino militar fuera de la re· gl6n de origen.
  • Deteebo a un puesto de ttabajo sobre el principio de Igual trabajo , iguaJ salario, con cauces democr4ticos de par· ticipaci6n y representaci6n sindical
  • La igualdad de lA jóveo, abolición de todas las leyes que las disl:riminan en lA familia, en el ttabajo , en el estudio , su· presi6n del servicio social a car<JO de la Seocí6n Femenina .
  • Derecho a orvaniur las actividades deportivas , recreativas , toeWes y de todo tipo Hbremente, y 111bvenciones para ello, de la ad.ministtaci6n .
  1. . Igualdad entre los hijos legítimos y naturales.
  • S) Manl!estamos la neoesidad de iniciar
    1. Entendemos que los prota<}Onistas han de ser los propios j6venes a ttam de sus organiuciones polítlcu , orvarusmos UOÍ· tarios: , entidades e instituciones represen · udvas, de carácter social , reívindicativo cultural . ..

un proceso que permita l.t coordinación da un mOYimiento wútario do la juventud que :

  • a) debe arrancar do lA voluntad au­ tonomamente decidlda desde cada nacio­ nalidad y re<¡ión del Estado, se<¡l)n su per· sonalldad específica.
    1. Para ello consideramos la creaci6n de p .. taformas unitarias de aoiutinaci6n de movimientos en todas ... nacionalidades y que componen el Estado y que varanticen el proceso antes deocrito.
  • b) que permita , partiendo de lo anterior confluir en la coordinaci6n a ni· vtl dtl Estado.
  1. S)En concreto , neo eomp10111etemos a avanur bacía un primer encuentro de la Juventud.

TAULA DE FORCES POLITIQUES JOVENlLS DE CATALUNYA

Coleetiu do Joves COMt19fncia Socialis· ta do Catalunya

Joven tu ts Socialistes d · Alliberamen t Na­ cional deis P. C.talan s

Juventud Comunista da Catalunya Jove Guardia Roja

Jovontus Sociallstes de Catalunya

Moviment de Joventuts Comunístes de Catalunya

Movirnent de Joventust SociaJistes de C.· tslunya

Uní6 de Joventuts 1\la oistes

Obtervadors :

LL!ga Comunista Revolucionaria Joventut Comunista d · Espanya ( Bandera Roja)

PLATAFORMA DEMOCRATICA DE FUER2AS POLITICAS JUVENILES

Federación de Juventudes Socialistas Joven Guardia Roja

Unión do Ju·entudes

Uní6n de Juventudes Comunistas de Es· palla.

OBSERVADORES :

Movimiento de Juventudes Comunistas

ANTE LA presentaci6o Públlca da las J.S. en el Homenaje a Tomú Meaba

QUE NADIE QUEDE ATRAS

TOMASMEABE

Proyectamos llavar adelante la pri· mera presentaei6n J)llblica de nuestra or­ ganlzaci6n coineidlendo con la fecha del primer grupo de juventudes socialistas en el nueleo industóal vasco do Erandio, el 28 de noviemm do 1903 por Mea be. Tomás

El acto en principio programado para este mismo día en Madrid, pretende ser un homenaje al primer tundador de la primera otganizaclón juvenil marxista del Estado Espallol. Queremos que sea una gran fiesta de toda la juventud, don· de la Tribuna Política , la exposición am­ plia de la problemática juvenil vaya aeompa.l!ada por canelones de lucha de nuestro frente cultural, de todos los mili · tantea y simpatizantes, de los j6venes de todas las edades, trabaJadores y estudian· tes que sientan la n-adad de luchar por lA libertad y por el socialismo. Como de­ cía Tomás Meabe: " Que nadie quedo a tris . Abandonemos los estériles y los pasatiempos inútiles para dedicamos a tareas en las cuales · unan los pnlctico y lo agradable".

J. S.FUERZA NUEVA PRIMER ASALTO

Se eooonlralen coa un grupo de Fuerza Nuen encabeudo por doo jóve­ nes 'feltid01 de falan9isw y respaldados por un grupo de die-z o doce individuos. de fuerte complexión. Uno de ellos ofre­ ció un panOeto en el que aparecía una fotogn!ía de Franco, y donde protesta· ba por la reforma del Gobierno Suárez. A ou vez, el jóven sociallsta ofreció demo­ cráticamente, UD panfleto de la Coordi· nadora de Fuerzas Políticas Juveniles !)e. mocráticu. El j6ven de Fuerza Nueva rompió el panfieto, en plan provocativo mientras que los que lo exigían que los jóvenes socialistas tirasen los panfietos. Al negarse estos, uno de ellos arrinconando al jóven socialista contra la pared, le propició una fuene patada en el estómago. A los gritos do éste, se agolpó una gran cantidad de pubtico que reprobó los hechos, provocando la bUÍda de loo de Fuerza Nueva. La actitud del publico fue en todo momento de apoyo a los jóvenes socialistas, pidiendo todos los comunica· dos.

En la tarde del dá 1 de Octubre, a las 8 y 1 O a mitad de la calle SierpM, un grupo de jóvenes sociallstas del PSOE, ha· ciando liJO de los más elementales dere­ chos de libre expresióa., repartía un co­ municado de la Coordinadora de Fuerzas Políticas Juveniles, apoyando la unidad en Coordinación Democrática, rechazan. do la burda maniobra reformista del Go­ biemo dando como altermtin la Ruptura Oemocritica como única Allda seria para conseguir las libenades del pueblo.

PROGRAMA CONSTITUIDO DEL ORGANISMO UNITARIO DE FUERZAS POLITICAS JUVENILES DE ARAGON

A toda 11 ¡uventud do Ara&6n:

Las or¡anizodones pollticas fumantes que hemos decldldo constituir el ORGANISMO UNITARIO DE FUl!RZAS POLITICAS IUVllNlLllS DI! ARAGON pensamos que la conquista de la libertad es hoy fundamental pera el desarrollo y la. existencia rul de una juventud que tenp poao especifico en el Estado l!spailol, y POI ello nos comprometemos a apoyar los Uamanúentos por parto de Coordioaci6o De­ mócratica para la consecución de l. a ruptun democ:rttica. El Orpnismo Unitario da­ sea uúnUmo la formoción do un gobierno que garantice el de..,cho de autodetemü­ nación de las nocionalidadea.

  • 1.- Mayoría de edad y derecho al ·oto a los 18 11\os. Abolición de todas las le­ yes que discriminan ala juventud.

Igualmente nos proponemos !m pulsar ampliu mO'Iiliucionea juveniles en nu ... tra "'gión, con la mayor unidad de acción posible en torno a loa ai¡uientes puntos:

  • 2.Derecho a todos los jóvenes a un puesto de trabtjo. Contra el paro juveoll. Por la participiiCión de la juventud en todos los estamentos sindicales.
  • 4.Derecho a una enseftanza gntuita, lib.., y obligatoria, aal como la gestión demooritica do la enseftanu. lmpartición en todos los centros de una educación se­ xual cientifíca.
  • 3.· Deropción del decreto militar .. fuen de la ..,¡;ón do oriaen". La reforma delaerricio militar. Reconoc!rniento del denocho a la ob}Odón de conciencia y la c ... a­ ción do UD servicio civil para los objetorea.
  • S.- tsualdad de la mu¡er. Abolición de todas las leyes que la discriminan en la ramilla, en el trab.;o, en el estudio, etc.
  • 7.Autonomía pera Ara¡ón, que nos permita sa!Ya¡uardar las riquezas de nues­ tra región del expollo capitaUsta y construir su futuro entre todos los aragoneses.
  • 6.· Derecho a organizar toda serie de octividades culturales, deportivas, etc. Re­ conoc!rniento de todas la. s entidades juveniles y demb organismos rep..,..ntatlvos de la ¡uventud. Participación de la juvenrud en todos aqueUos organismos que tratan cuestiones que 111 atañen de una forma u otra ..

JOVEN GUARDIA ROJA ( J.G.R.)

JUVENTUDES COMUNISTAS DI! UNIFICACION ( J.C.U.)

JUVI!NTUDCARLISTA OEARAGON ( J.C.A.)

JUVENTUDES SOCIALISTAS ( J.S.)

MOVIMIENTO DE JUVENTUDES COMUNISTAS DE ARAGON ( M.J.C.A.) UNION DE JUVENTUDES COMUNISTAS DE ESPARA EN ARAGON ( U.J.C.E. on Aragón)

venta pública

En uta etap<J .., h.,.. necuorio romper loo rruítttna tk 111 ltlfQiidod vig<nte conquiltando una niUlua pcm:e/4 de libutad con lo 110n/lJ públi· co de nuutrns publicacionu tn centros dejuoen· tud, o lo SDiida de lO< cina, boilu, lltUlllldo puu· too tn los colla, tn loo blurioo . · · Es/4moo ante una nueua IDreG de proptJgand4 poli neo y de con· quisto de l1'berl4d en 111 que todoo debem<ll Ion· zomOf de cara a convertir a JUVENTUDES SQ. CTALISTAS en 14 organización de masas de 14}u· oentud 11!UOIIU!ioll4rio.

RENOVACION se ul<i conoirtiendo rn wro de los periódicos juoenilu de mayor tlrad4 en la Ilegalidad. En u te número hemos oumen la· d4 en 10.000 el número de ejemplares que V<!nlo· moo publfCtuldo y tentmoo previsto .. guir incn!· mentóndoloo debido o 14 lf'tUI acOfldo que utó teniendo enll'e lo juoentud tra· bojadora y e#udlantil. De Igual (orma hemoo efectuado una edición del número EX· TRAORDINARIO.

Oll lllUIIlbl ffim <i 1

Paza traW esta cuestión lo primero que hemos de hacer os tenor en cuenta las condiciones en que se encuentra en loo barrios populares la juventud para la di· ven16n, el depone, la cultura, la convi­ vencia .

En loe barrios no hay locales y cuando hay grupos divirtiéndose o dlsc:u· tiendo en la calle, os 119Uro, si no seguro que Mili acusados de "desorden públlco" por loo guardedora del mismo , que ·.. ¡cla· ro! tendrm que disol'rerloo.

Hoy en barrioe la ünica posibilidad que existe os crw.r "clubs juveniles" para local y asociarse un número de j6""n en tomo a actividades culturales y recreativas . Estos clubs tienen que de­ pender o bien de la Iglesia o de la "Dele­ goclón Nacional de la Juventud" , y de­ peoden a nivel politlco, es decir, nocesi· tan el permiso do estas para existir y desa· noiiAr sus actividades . A nivel económico, no 11 suele ..clbir ningún tipo de ayuda con lo que el alquiler del local y el mante­ nimiento ...,. en loo miembros del club.

Normalmente os obligado salir del barrio al centro de la ciudad para metane m uta cine, una d.i:lcoteca que montado , como nl9Qcio , oualquler burqués sin tener en cuenta (no la imporu en absoluto) las neoesidados de loe quo acuden a elloc.

EL CLUB Y LOS PARTIDOS POLI· TICOS

E·w organiuciones suelen caer en el aislamiento del rerto del barrio de for· ma que lle<}an a un determinado número de alllladoe y se convierten en un núcleo oerrado , cuyo nivel político suele aseen· der r.lpidarnente .

Resumiendo podemos decir :

  • 2.Los clubsorganismos que dopeode de las ostructuras de poder .
  • 1.Los j6venes en los barrios no cuentan con meclioe materiales para su unión y dearroUo cultural, etc.
  • 3.Loo c:ornponctes de los clubs tianden a wlule .

Teumos que CODJe9Uir que los clubs no se queden aislados del resto de loe j6venee y ha.ta de los vecinoe del ba· rrlo.

La superac:l6n de estos tres pro­ blonw, 11 puede decir que posa por el mllmo camino y este comienza en los propios clubs.

Para esto es necesario qu.o en ell01 se rulictn las eotlvidados que deseen y neoeslttll la mayoría de loe j6Yenes del bardo rapetando y potenciando el fun. oiocwnlento dtmocr.ltlco y teniendo pJ'Io Jen!AI que un club no es un local de nin· gú11 político, aunque mucha. 'ftces a cau· sa de las cli11cultades de las onpnhaciones políticas junni111 se ha tendido a utilizar­ loe como tal. Si se mantiene lita línea do el club I09f&lá más asociados y cumpli"' mejor su papel en el bardo.

Ahora bien el no es sólo el del Comportamiento do los asociados do un club sino que er" determinado por !al dlllcultades que para dosamillar estas actividades pone la Administración (lglo­ sia, Delegaoi6n de le Juventud, Gobierno Civil, Alcalde, etc ... ). Este es un obstáculo que hemos do salvar no s61o realizando toda clase de trámites sino que fundmnen· talmontt logrando que los miembros de los clu.bs tomen conciencia de la nocesi· dad de quo se respeten sus decisiones y · les den medios materiales pare llevarlas adelante, y hoy esto supone un enfrenta· miento para conseguir la independencia de los clubl. Las .Aaoc:laciones de Vecinos pueden aer un instrumento válido para potenciar clubs juveniles populares e indo­ pendientes .

Para tener más fuerza, para Uevat adelante las actividades de los clubs y ha­ cer respetar sus derechos es necesaria la coordinaai6n y colaboración de unos clubs con otros, y aquí hay que hacer re· ferencia otra ves a lA Independencia que ha de tenor esta coordinadora de cual· quler organización excepto de los propim clubl.

NUESTRA ALTERNATIVA

El papel que jugamos las JS es a¡» yar todas esw actlriclades y ofrecer nues· tra alternad·· a este problema para ar diJcutide y en su momento poder lle9u a ar apoyada por todoe nutstrot cxmpalloroo.

Opinamos que la soluci6n a todo os· to · .cm. y podria muy bien ar a grandes rasgos la dgulento :

  • -Potenciar los clubs juveniles a trav6s do las Asoclecionos de Vecinos
  • -Que en todos los barrios, para un detenninado número de viviendas, exista unos localll pare la juventud, que su utili · zaoi6n gratuita y se cuente con un mí· n.imo prnupuesto para su mantenimiento, que las a desarrollar en olloe sean clisc:utldes por loe j6venes a los que corresponde el local y que para llevada adelao!AI cuooton con ti apoyo do profe­ sionales y lA Ubenad de podir ayuda a cualquier entidad al igual que se tengan la Ubsnad de coordinalte con CUI!quier otro club.

Esto supone ui a primera vista en­ rrentaru con la 11poculaci6n del suelo y sobre todo con el miado de este Estado a dejar a la juventud decidir b'bremente. O sea que no os senolllo y es imprescindi· ble unirlo a la lucha por la democracia y la protundi%aci6n do esta hasta el Socialis· mo.

A TODA LA JUVENTUD DE VIZCAYA

1M cwp.Nudotw pol:itic:a juvmilea llnwltN .. .......,. a toda b¡,_nod de Vlzaoya a qoo,.....,.. ... voz móo al pooeblo de Eabdl · 11 rdiMda llJdnae de "" d...,. dloa.

All!>'lSTIA TOTAL Y RECilESO DE F.XIUADOS

NO MAS ASESINATOS Y EXJGENCIA DE RESPONSABILIDADES

NI GOBIERNOS NI MONAilQUIA IMI'IJESTOS

J'LEloiO EJlRCICIO Df LAS LIBERTADES DE'-IOCRA 11CAS

POR LA AUTODE'TEIUIINACIOl'i DE EUlKA.I>f

Eozbdllto Guteria Gon!a, Enú·disto Cu<eria Komuolota (ECIC) FnrbGu1etia Soziab'lllk (EGS), lraultza Talcltd (IT), 16Cuudia Roja (JCR), U¡a do J...,tlld· Comu.oiocaa (WC), Unl6n de Juventudea Ma­ cillat (tiJM).

J

1

Secretario Estudiantil de J. S.

SECRETARIO I!STUDlANTIL Despuú de hacer un anilisis sobre la D­ tuaci6n de la Univenidad y de la .EJUe. ñanu del Estado Español, hemos Uegado a la conclusl6n de que se hace necesaria una OJplll.taci6n que tenga como tarea fundamontal la do hacer comprender al estudiante la oxlstencia de sus problemas y movillz.a.¡ a los ertudlantes hacia la con· secuci6n do un tipo de Universidad y En· sei\anu nueva enmarcada en una sociedad democritica. Esta OJpliÍUCi6n que noso­ troa proponemor tiene que tener unas ca­ nacterlaticas C\J.ndameoWes y genenlcs que hqan 'riable su actividad : ha de ser una OJpliÍUcl6n de masu, 01 decir, que agrupe a una mayoría de loa eatudianta. -que ICl una orpniuci6n federada a ni­ vel del Estado de tal forma que en Aing(ln momento te queden diluídu laa actuacio­ nes - Y ha de tener unos objetivos que trasciendan de los monamonte reivindicati­ vos ya que 6sta es la única forma de que 101 estudiantes puedan avanur en un sen· lldo propal vo, de reaoluci6o real de sus problemas sin caer en falsos corponam os.

t:.sta orpruzaaon llene Wlas earao­ terlslicas sindicales en la medida en que cumplo unos objetivos que son importan­ tes: do una parte defender los intereses y tos derechos do los estudiantes en todo momento y desde los niveles mAs bajos hasta niveles que tellQJl un can\cter mAs político. y por oua parte porque lambien va a cumplir el papel de imponer procresi­ vamente la democracia en la Universidad, con el control democr6tlco de úta porto­ dos los estamentos que particó¡>en y for· m en parte de Olla Instituci6n.'

SCNDICATO I!STUDlANTIL

RENOVACJON-En esta. momen· toa tl o6jetloo /lmd4tmnt41 de loo estu· dilsn tes u ctn tro en IIJ cOISitrucctón de un Sindicato &tudklntll, ¡cómo debe ureate Sindicato poro ltJI JS7 ·

SECRETARIO ESTUDIANTIL Lu lS partimos do una constatación im­ portante pan ncootros: pensamos que en todo momento hay que respetarla demo­ cracia, respetar la Ubertad de opínibn, de

ASAMBLEA DEL FRENTE ESTUDIANTIL e DE J . S.

(' h.a l.a ...,;¡mhk.l dl· h.-..ron...,t.k, Jd 1 rt·nfr ,Jt· 1 {udunh'"' .J,· l,¡ J' p. u.1 hot,¡fl,¡\ llnl'.&.\ J(' .&l(U.I..:I·In <k l.i..'\ J'\ dUt4Rk d p!o\lnl<· lllfvo.

\C' lon,rrtn nur'trJ .dh·rn.arna p;¡u tlnJ ,h·nH ... nr''·*''''n .¡,.,, r ... rr .. ru···· form.a' Jrtuhat" l'R l.J t:"nwn.an;, \h··.h.t l 01\"f'l<l.hl

In 1.& 1.\t \' ;H,oro.J·· p.illlt'Od<> ·k J.., .nll\tJ,¡.h·, rn-'' dl\··ru' ,,,,, d m;n 1 m ·. "' I''''"""'J la ··IOlll"Ol"U!.'II>O ) .tul·,.·r¡.:.Jnr;.h.lt>ll ·k ''" ,.,,,,,¡ 1 , 1 nt··· I'JIJ · ct.JI.¡ ,¡,. uru '"J:.tni;.1l"l<>n ',t.J.hk Jo:m···I.Jih.r \

\ nJIU;r<Jol J,¡ .llll. ll"l ;lll Unl\t"l'IIJn.J, ...._. \UI lll'tt''..Jf;,, J">h"lhl .. f l.1 tlt".ltii·O ['··! ¡,,. ""' dunlt'' df' un.t ''I)IJ!l r;alr··n pl.tnfl·am rcnto' lut·wu -l\tlllllol·" 1"'' f .IIIIJ\··IIJ '{U\ ,,. f'· do· .l dl.t, 4ll"-' ,.._. tunr..hn.Jw a nrh·l·h· 1 'fall o, t¡tll· ·u· oh¡t' ll\·" tr.u·w·' IHlll'f.Jil , 1 1· Olt'l<lml'lth' H'l"lllll u:atr&lt;>, "-'' t .. ll'cu, que ··frn· it''-1." UllJ allt·rn.lll\ ... ,IIJ ''""''11,\11/; 1 . \u 1111" tiJ h1 th·ft·n ... r J fi¡J,,, "" nrn·Jc, dt' ¡,,, mh·tl'M"' ntuJe; ·nll l··', b m·r'"''''' " I'"'Jlll'\1\J tl 1 · 1 .. ,¡, nl<ll'tllrill t'll J¡¡ UlliH'f.ltl.ld.

1 \la ,., un SrndKalo tk 1 \lutlr;¡uft·,, .;u;H lt'll/;hl·· 1"'' wr

  • 1 IH\HU f<\IHO
  • 2 1'1>1 r1 ,011 '11
  • _ l l '11,\KIO
  • .J IH IIUJO \1 111 ( lo'

S(' qlll' .ldt·nt.l.·, t"O \ Ut"OIJ J.t ·hlt-111 .. 11\ .. <h' j,., di,.,..,, r!H 1· ·nA tJd 1 'taJo C"U ntCt"-.INo qut· ...._. Jot.UJ. t.!c un.J ,-,rrudut.ll

1 \f' t"\ rl pruyrctn ·IIF.lni;,Lili\u r:.u.& l.11 l 01\chad.td J,· J. <.¡lit "11.1· hu'fl.ll' h·br.1n Jt· di("IIIIT pcrn ...... re f,..J., h.J Jc ........ ... tJn ,Jt ..... utk,h· 1"'' loo. rrurl"' ,,, Junh.', '-IUt' tHI\ .. JJC"It'n oportuno lH'.lJ gfUJ'<" pr·· ,¡nJI('.lJl·' <.jU<' hJO Jt: ..._.,¡,"<.¡Uf Jd'.ll.lfl) r· pularro.<'ll IJ r.Jc.& Jd <.¡U(' hm Jr ...._ .. , ¡," <.¡u·· , · ·n· · "llh n d 1 . ·P . 1 , ,,, ''"", · re .!t·l f\11\lll·· 1_,.tndo \f.lfl ··P"·fllJfl..&-' !.t\ .. r¡Jid···"' '" h' tr!.t.J ,, 1'""'"'1·;, 1.,. 1 ,._., ,, 1. h'fl-1.1 IIOIH'I\II.lJU ..

1 .1 run Jd \fn\tmll'lllo 1h· 1 ·lu<luntc' 1\11 \t " ·,, Jl·uJ 1 J., p .. r t" Oiho:guu l.a urus.l,uJ L'll l.ll'""'-'ll.ln;a) l.1 '"''"P··ratlnn, IJ P"' l.r 1 ·n ... ñan/JI \ou,¡Jr,ta th.' un nUnu.·m c alla H't mayor de ..... lmh:mln.

Lunhrl'n l'l \tf·S hJ Jt.' b forma urg;¡nii'all\·;¡ en 'IUl' ¡.,, l''l ud r.rnll'' pcrt·· nt."t·ienlc' u nn ,, ayullt: n :t lodo,.¡ prol..t'\O Jc.· "'"'lrunltlll tld ,!, ,JI' .... urulln ,¡,. ludta ('.\IU!.lianrd.

RENOVACJON ¡IW.da raunúr· f'D' /4 alúmDIIUG O'J11111Ú4tillG que 14$ JS o(Nten ol Moulmúnto &tudilmtilr oJpliÍU ci6n de U bre expresibo, etc ... En este sentid o ncoou os en la Unlvenidad en nin&(ln momento intenW'emoa coartar 1a libertad sindical de afUiarse o no los estu· diantes a la or¡aniuc16n que deseen. No obstante en estos momentor no elCislen a nivel del Estado organizaciones de los e· tudiantes que ten¡an una incidencia real en el M.E por una do dificultades do­ bidas a la coyuntura polltica que ha atra­ vesado en los 61timoa tiempos. Por tanto Jo que tcrfa abrurdo por nuestna parte so­ ría el intentar dividir de priDclpio elloU!. nosotros somos conscientes de que el M.B, los estudiantes no soo un sector ..,; cial homo,tneo. Creemos que hay que propuanar una alternativa orpnizativa p· na los estudiantea de cartcter wútario, la orpniuci6n de los estudiantes tiene que cumplir en estos momentos una tares fun­ damental que es la lucha por la coruec:u­ ci6n de las libertades.

SI!CRllTARJO I!STUDIANTIL Las cancterlstlcu fundamentales que d.,. ftnitlan a otto Sindicato

RENOVACION-¿Cú41 debe W' tl camino poro ltJ <OIIItrucci6n de este Sindi· coto &tud14nll"

  • unitario: porque no se puede en estos momentos dividir al M.E.

-independiente : muy importante porque únicamente el que una c16n aea independiente de los 6rpnos de poder le confltre a esta organjz.aci6n la capacidad y la posibWdad de ser en todo momento una orpnizaci6n de fuen.a, de lucha que en nln&(ln momento pueda caer en manejos y traicionar a los estudiantes.

  • democritico: en el que haya una y total rcpresentatividad por parte de los delepdos elegidos por las uambleu de los &fillados al Sindicato.

  • por Clltimo u. na condicibn, sine qua non, y fundamental : que el Sindica­ to ha do ser de libre aflliacibn.

COMISIONES PRO.SINDICALES

RENOVACIONEn ltJ reunión no­ c/oll(JI de estudiiJntoo de 141 JS, ¿se luz de· Umttodo uno Unto de c0111trucción de es­ te Sindlcator

·

SECRETARIO I!STUDlANTIL Por una Parte penamos que no es corree> to en estos momentos montar el to Democritlco de tal forma que su trucci6n ICl a la mayorla de los es­ tudiantes, par eUo proponemos un mee. llismo de construcclbn del Sindicato que reapcte las decUiones de los estudiantes que qulenan participar en la construcci6n del Sindicato . Esto mecanismo a grandes rasgos es el &igulente: nosotros planteare-

Joan Pastor· Secretario estudiantil

mos nuestn alternativa sindical a partir de Asambleas de curso, facultad, acompa ­ lludo la propucata de creacibn de COMI­ SIONES PRQ..SJNDICAJ.ES en cada cur­ IO, facultad, diatrito que diacutan la ca­ racterlatlcas concretas que ha do tener et­ te Sindicato a nioel de catud.iantea.

Pensamos que se debe Uepr a la convocatoria de la Alambica Sindical Constituyente por diatritos y a la convo­ catoria fínaJ de un Con¡reso Sindical CoD$1ituyente a nivel del Estado . PeDJI­ mos que podrla catar coMtituido el Sindl· cato en el momento en que se dieran unu condiciones mlnimas de existencia de li­ bertades democrtticas y tsmbi6n de una conciencia sindical entre los estudiantes que permitiera que las Comisiones Pro­ Sindicales fueran lo suficientemente am­ plias.

RENOVACIONl Que dl{erencltu htl)l de púmteamiento. entre w {omuJ da COIIIhUcción dd Sindit»IO o buoú de Co­ mislonU o Comités Pro-Sindico/u y e/ método OS4mblelít4 de de/egad01 que pro­ plllflllln olguntu olraJ orgrmi.tJidonu r

SECRETARIO ESTIJDIANTIL -

Las diferencias oon fundamentales, sobre todo de rondo y es quo nosotros oteemos que la 6nica forma de potenciar la lucha de los csrud.iantes es que las orpnizacio­ nes que se oteen en el M.E. sean or¡aniza· clones en las que esttn incluídos todos aqueUos que tenp.n o adquieran concien­ cia de la necesidad de partlcipaci6n activa en la lucba. Esto es importante porquo de

at,uDa forma prefllura el tipo do demo­ crocia que nosotros queremos CODIOF . Queremos consesuir un tipo de democra­ cia de partlcipacl6n y no de delepcibn . 1!1 vicio fundamental de la democracia de delepdos es qne Inevitablemente Uen a la pumdad a la mayoría del cUISo y cato provoca la creacibn de orpnlsmos buro­ criticos que se mueven por encima y muy alejados de los intereses do los estudiantes Y burocntltan y controlan todo el M.B. Pero odomú hay otra razbn importante : nosotros en nin¡(ln momento rechuamos las Asambleas de curso y facultad ni la elecci6n de dolepdos . Noootros creemos que erideotementc en una orpnfztci6n como la que nosotros proponemos no van a estar representados de momento todos Jos estudiantes y puesto que no nn a tu Y 1& lucha por la defensa de los In te"" ses de los catudiantes es una lucha e¡ u o in· cumbe a todos y cada uno de ellos, noso­ tros penamos c¡ue el Sindicato debe acu­ dir a las Asambleas do curso y facultad y debe hacer aus propuestas en osw Aaam­ bleas y ah 1 es donde se han de eleJir unos dolopdos, unos representantes do la AN.mblea - elegidoa de forma libre y r.,. ·ocabley cuya funcil>n fundamental sea de ejecutar los acuerdos tomados en cata Asamblea.

RENOVACJON -lCualu aon /01 puntos en común y l4s diferend& th lot Ptlrtidca pclf&oa que tu:tuon en la Uni· de MDdrid y que /um e/Dborodo un documento {tnnodo por un grupo de tllotr

SECRETARIO ESTUDIANTIL Los puntot en comCin mú important . es esttn en destacar la llamada a la unldod do todos los estudiantes en la que coincidimos plenamente y por otra par· te en la ereacl6n de las Comisiones Pro­ Sindicales que potencien la adquisición de conciencia slndícal en los estudiantes. Sin embar¡o loa puntot en los que diver¡imos son: en primer lup.r como se entiende que ae debe realizar esa unidad en el M.ll. - de una forma impuesta y la propucata de que el Sindícato ae cree a trans de los dole¡ados. Nosotros aceptamos las elec­ cionoa a dolepdos , aceptamos la existen· cla de delepdos a partir de la Asamblea porque los problemas de los estudiantes son comunes a todos . Ahora bien, lo que no aceptamos es c¡ue los delepdoo aean los que coD$1ituyan y convoquen el Con­ .,.eso Sindical Constituyente. Han do aer las Comisiones Pro-Sindicales las que creen el Sindicato y d Sindicato ha de tar formado por todos ac¡ueUos quo al in­ clulrae en las Com!Jiones Pro-Sindicales acepten la construccil>n del Sindicato y la partlcípacibn en la construcci6n de eso Sindicato, poro no por aquellos que por el simple hecho de haber ido a clase una mo­ ñona, participen de una manera directa o indirecta on la votaclbn.

EIM.E.S.

DEBE POTENCIAR LA CONS. TRUCCION DE UN SINDICATO

lo!OYIMII!NTO DE ES111DlANTES SOCIAUSTAS

RENOVACJONLu JS luJ ocor­ dDdo la impu/si6n del MES en la Uniouai ­ dDd, u>uedes de(fnimOf /os ....,_,. (und4 · menta/u th esl4 nueuo or¡¡on/zoci6n1 SECRETARIO ESTUDIANTIL -

Do al¡una forma el M1!S se podría dellnil como la alternativa unitaria para los socia­ listas en la Unl·OIS!dad. Bn esto JODtido proponemos al MES, que si bien es una orpnlzacibn e¡ u e no Ueno unas caracterlt­ ticas aindlcalcs como el Sindicato Unita­ rio que proponemos, ea una orpnlzacl6n cuyaa l.areas fUndamentales en cate mo­ mento han do aor: por una parto, poten­ ciar la lucba de los estudiantes por las li­ bertades, por la ruptura democritica; por otra, orientar la lucha de Jos estudiantes en un aenlido IOclalisla, hacer propapnda aociai!Jta y en todo momento intentar en· tocar las lucbu hacia la conae<:ución do una Enaeilanu aociallsta. Y como medio para conaeguir cato impulsar la creacibn y la exteJU!bn do la alternativa sindical que nosotros proponemos.

Tambien el MES !lene que cumplir una labor fundamental y es la do relacio­ nar a los estudiantes soclal!Jtu con ol M.O or¡anjzado en aqueUas orpniz.aclo­ oes obreras do caricter aocialista que ealt­ ten on estos momentos on la clase obrera. Por otra parte no se puede desocbar la idea, porque es una probabilidad que ealt­ te, de que en un momento determinado las mlamu contradíoclones entro ctucs sociales elÚslentes en la oociedsd, al inci­ dir en 1& Unl·ersidad, provoquen el que el Sindicato Unitario que 110 construya, esta­ lle.

RENOVACION -;Qué pope/ juegu entoncu el MES thntro del proct$0 de COII$17Ucci6n .U/ Sindlt»to Esllldilmtil y o quknu en concreto ogrupo ti MES'

SECRBTAJUO llSlUDIANTIL -1!1 papel del MES en el proceso de cont­ truccibn del Sindicato es fundamental porque una do las l.areu de los socialistas es potenciar al múimo la construcci6n del Sindicato, acelerar al múimo el mo­ mento de la conatitucibn do ese Sindicato UníWio. Por otra parto en teoría el MES lo nn a componer todos los toCia1istu c¡ue en catos momentos estaD en la Unl­ nLiidad : las JS, PSOE, l. os socialistas in· dependientes, y todos aquellos compm· ros socialistas que militen en otras orpn!­ uciones sociaUstas quo acepten unas ml­ nimu premlsu que posibiliten la entrada­ en el MES.

ENTREVISTA

ENRIQUE MUGICA: de los principios a lo concreto.

RENOVACION -tPodrlas mu­ mlmoc /4 tü CoordJMción De­ mocrótiC4 dapuú tül 111unto de Garcla y tkl último lmpo¡;ut

MUGICA No 10 trata del ledor Garcla Trevijano, el sellor Carera Trevija­ no es una penooat Ditfaroos que el problema del sellor Gan:fa Trevija­ no · · problema ql>6 · ; o odo a la ccsidad <¡ue aleo re el Partido de reafirmar su tradíci6n do moralidad polftica y do 6tica poUtica. Por tanto nototros pen.sa­ mOI que la aiN&cibn del sdor Trevijano puede involucrar a toda Cooróíoacibn Do­ moclitica y que esta involucraci6n no de­ be oaístir. No quiero tratar mb sobro este tema porque no merece mú.

Sobre el problema del Impasse de C.D. es que C.D. tiene que superar la si· tuaci6n en que se encuentra. Tensiones &iempro ha habido en C.D. y era 16gico que las hubiera porque un pacto de parti­ dos que van desde la Democracia Cristia­ na hasta la txtrama Izquierda, evidente-

INFORME

TREVIJANO EN GUINEA

Reproducimos parte del informe de la Alianza Nacional de Restauración Democñtica sobre Antonio Garcfa- Trevijano Fortes v su actuación en la República de Guinea Ecuatorial. .

Como muy bien dijo en PSOE a través de un comuntcado PrenSil, " el seilor Garcla Trevijano no tiene catadura _moral nt polftica". Nos parece indigno que un individuo sobre pesan tan graves acusaciones, forme parte de un unttano el? la oposición democrática como es Coordinación Democrática.

mente producen tenriones. La fidelidad a unas perspectivas polfticu que eiUDil'CaD el quehacer de C.D. no hace bomu las dí· ferenciu que existen entre las organ.iz· clones que la componen y por tanto .,.. tas diferencias producen diversas opinio­ nes, díve1101 enfoques del problema de lo que 10 derivan tenriones. Huta el momen­ to C.D. &in emb&r¡o, ha superado todas estas tensiones polfticas. ¿Qué sucede ahon? Sucede que el ¡enersl Franco ha muerto haoe meses, sucede que el Gobier­ no tiene un proyecto político que noso­ tros hemoe crlUcado duramente pero es un proyecto polftico y que el Gobierno esti decidido aiOIIIir adelante con y la proeba eatá en que el R6gimen ha lmpu .. to la d«i¡nacl6n como vicepresidente de un militar mú Ubaral en sustiNci6n de un hombre de talante y valorea integr..stas co­ mo ero el general Santiago. Quiere decir que el Gobierno busca el apoyo, y lo está consi¡uíendo, del principal poder del paú para Uevar a cabo su proyecto político que la opoclclbn rechaza. Pero frente a es­ te proyecto polft!co, J. opoclcl6n no tie- ne un proyecto poUtico que sea una al t.,... nativa global · los anvea problemas que platea el pala. La polfth:a tleae que bao 1ar10 en principios, pero tiene que1r mú allA do catos principios y tiene que pre-­ IOntar mcdldu y aoluclones concretas. Noaotroc en C.D. desde hace meses est&­ moe hablando, estamos las li­ bertades democlitícas ain dlscrimin.aci6n, la amnistía ain exclusionea, J. formací6n de un Gobierno de amplio comenso do­ moclilico, el re<:onocimiento de 101 dore­ choe polfticoa delu Nacionalidades y Re­ ¡iones ... eoto es una polltica do pñnci­ ploa, pero DO hernot pa.do de ahí. Y la oaa.d6n del pala ea critica ea todos loe aopectoa, sobre el plano ocon6rnico, poU!ico y JOciaL Y esos principios deben fundamentar una alternativa &loba!, una polltica &loba!, una política concreta que lluta ahora C.D. no ha hecho. l!llmp.­ aursc ae 1111 y el 1Jllpuse preCIS8lllente porque en C.D. hay grupos que todavía creen que el país eat' como hace un año y que persisten en una actiNd de !estimo­ oJo, es una actiNd y partidos y

--

orp.nizaciones que S(: sienten responsa­ bles unos ante el conjunto de !Al pobla· ci6n, ante diversos sectores soci.a1es y otros ante la ciiUC para dar una solución al problema del pal· y pa­ ra estructurar una alternativa concreta. !lata diferencia entre grupos que preten· den continuar el mero testimonio y orga­ nizaciones que quieren que todo el país aea prota¡oni.sta del cambio histórico d!Ainte la presentaci6n de unas opciones

" La Alianza Nacional de Restaura · ci6n Democrática, en la que se encuadran los sectores demoerátas, liberales, demo­ cristiAinos y soclalistas de la oposición al titánico réqimen impuesto por el presi· denta Macias, ba venido intentando, desde su rundac:i6n, hacerse olr en los sec· t ores homóiO<JO$ de la oposición espallola. No se nos ocultan las di!rcultades qu. e a tal diálogo se ha puesto, a nuestro juicio debidas a la inOuencia que un hombre, Antonio Gatoía · Trevijano Fortes, tiene en esos medios de la oposicibn erpallola.

El abogado y notario don Antonio Gan:ía · Trevijano Fortes Cue a los partidos poi íticos y delt91CÍones presentes en la Conferencia Constitucio­ nal de Guinea Ecuatorial en Madrid en el aJio 1967. Ven/a arropado en una aureola de gran progresista y opositor al régimen del 98Deral Franco, y pronto te ganó la conllanu de las fuerzas políticas proi.nde­ penden tisw guineanas, y an !Al base de esa con1lanza, fue nombrado Abogado Constitucional . Asesoró a los principales líderes guineanos, muy especialmente al entonces Vicepresidente del Consejo del

qut no se queden en los principios sino que desarrollen los principios en medi­ das conc:retas polltius, sociales y econó­ mJcas, es el núcleo que constituye el im­ passe do C.D.

NEGOCIACION Y NACIONALIDADES

Gobierno Autónomo, Francisco Macias Nguoma, cuya candidetura presidencial impulsó y frnanci6 con alrededor de cin· cuenta mU millones de ¡>Hetas, según los c:ák:ulos rn<ls fidedignos.

A raiz de esos aconteclm . lentos, el sellor Garoía · Trevijano aconsejó al presidente Macias que la única ronna de conservar el poder era eUminar a toda la oposjci6n y desconfiar de Espalla y de los estudiantes guineanos que ntaban es­ tud!Aindo allí, a los qua Ctecuentemente suela dlrigine en ténninos despectivos. Macias, asesorado por el seftor García· Trevijano, derogó aquellos artículos de la Constitución que Umitaban los poderes

Como uesor del Gobierno, el sellar Gatoía . Trevijano se enca196 de !Al contra· tacl6n de cuadros y de expertos espalloles diferentes materias, que deberían contri· bulr al desarrollo del pajs, pero los acon· tencimlentos de marzo de 1969, que reve­ laron la inestabilidad del Gobierno y ori· ginaron una amplia PW91tn todo el país, nestaron confianza a loo tknicos contrata· dos oobre las condiciones políticas del país al que se deberían incorporar.

RENOVACIONNo obttante pa· rtce que los intentoo de ne¡odDción con el podu ha (racwado.

MUGICA Yo no dlria c¡ue la fra­ u .. do la negociación con el poder pot­ c¡ue la negociaclbn no ha existido. Ha existido el comienzo de un dltlogo con el poder c¡ue ha aiCIIIUdO techo. Y eviden­ tcmtnlc ttnemos que atructura.r una aociación, pero una neaoe!Aiclón pa>a por una alternativa. El Gobkmo propone un proyecto político. La oposlcibn ¿debe contentarse con criticar duramente y jus-­ temente este proyecto polltlco, esta ley do reformas como lo ha hecho, o debe presentar también su proyecto polltico? ea decir, vamos · negociar tambi6n nues­ tro proyecto polltico y vamos a ver si el Gobierno peniste en continuar en hechos IU supuesta intención democntizadora, que yo creo que no, o vamos a denunciar la polltiu del Gobierno diciendo c¡ue esa Intención democratludora ea una inten­ ción seudodemocratizadora, pero para eso hay c¡ue presentar una alternativa global, una alternativa poiiUca que la oposición no ha presentado. Y no cabe una nego­ c!Aicibn, porque es imposible, entn una y una posición de principios. Hace (alta una negociación entre una altemativa po1/tiu y otra alternativa polltica.

RENOVACIONEl probfe1t14 de /a$ tdo qld {omuJ H puede presenwr en la negocku:/6n con o/ poderr

MUGICA Primero babrfa c¡uo deacartar el deseo de aJaunot aectores do las Nacionalidades de querer negociar di- presidenciales, disolvió la Asamblea Na· cional, se atribuyó y se proclamó presl· denta vitalicio.

Sabemos a ciencia cierta que la Ley oobte las penas dt muerte a los coo· slderadoo por el rigimen como " suboer­ slvos" lile redactada tn el dnpacho ma­ clrilefto del señor Garciá . Trevijano, así como !Al nueva Constitución y los Esta tu· tos del Partido Unico Nacional de Traba· jadores.

PODER ECONOMlCO DE GARCIA· TREVIJANO EN GUINEA ECUATORIAL

Por indicación del selior Garoía - Trevi)a· no al presidenta de la República y al mi· nistro de Agricultura, se creó el lnsti!Uto de Fomento de Guinea Ecuatorial, !NF(). GE, oncaJ9ado de las importociones y ex· portaclones realizadas en el país. El selicr Gan:ía · Trevijano era su único represen· tanll! en el exterior, y la secle de dicha re­ prasantaclbn estaba en el madrile!lo paseo de la CasteUana, 106. Cuando dicho

rectamente con el poder. l!sta es la cr!sls de las i.Dstltuciones de la opolicl6n catall­ na, la derecha catalana quiere nesociar dJ. JeCtamente con el poder. Nosotros penaa· me. que la ne¡ociac16n con el poder debe ter una ne¡ociaci6n pan el restablcci­ mlento de la democracia en todo el Esta­ do. Y la democracia en toda su compleji­ dad, los derechos de los ciudadanos y los derechos do los pueblos que componen !!&paila. No hay posibilidad de quolu Na­ clonalielaeles nesocien el restabloclmlento de IUS Ubertades auton6mlcas con el po­ der, sino en un marco ¡lobal, en un marco de democracia en su sentido total. Por eso yo pienso que hoy uno de los ¡ravcs pro­ blemas que tiene u opocici6n espliiola es como articular en su alternativa el p.._ ma de las NAcionaUdadcs, las reivindica· clones · de las NAcionalidades evitando cualquier maximalísmo, quiero decir que hay tendencias mlnorituias en las NAclo­ naUdades que creen que es pollible hoy el rettablecimlento de un poder en las NA· clonaUc!ades sin contar ni siquiera con el apoyo del resto do las fUerzas democritl­ cas del !!atado. Nosotros como aociallstu, para quien la unidad de u c1aae ra de todo el Ettado es al&o fUndamental, estam01 contra estu tentativas. Pero ade­ mú ereemos que estas tentativas pueden ser aprovechadas por los enemJ¡os de la Jl. bertad para provocar una involución en el pala.

CONSERVADOR SEXUAL

RENOVACION -Th te has mor· trodo eomo Wl acénfttUJ th{tnsor de la iMIJtución {omiüar, y que en 1Uno­ uocl6n la Mmos conafderodo uno imtJtu.

WUGICA(¡Que cabrón eres!) Yo creo que la famllía tal y como tndicional­ mcnte se concibe esta en crisis ¡Por su .. pueato! Yo pienso naturalmente que sin ernbu¡o, por el momento, la famllía si¡ue siendo la formalizaci6n id6nca de la con·

... TREVIJANO EN GUINEA

organismo tue suprimido en Gulnea Ecuatorial , el aellor C..:!a · 'l'Nvijano se hizo cargo de todas IUS actrridades, tanto en el interior como en el exterior, con un sualdo anual de noventa millones de paow. Actualmenta el se!lor García· Travi,jano tiene el monopolio de la exportación y colocación en !01 mercados inlltmaci.,.,. del y cacao guinea· n01, operaciones c¡ua se desarrollan princ!palmenll8 en Belgrado, Zurich y Ginebra.

Fue el sel!or Garca · Trevi,iarlo quien eonfeceion6 101 l!statutos de loo Banco Central y de Comelcio de Gulnea vivencia entre dos seres que se aman. Sin embarso cuando el-parece el amor, y por tanto d-pme<:e la coamencia, debe restablecerse la situacl6n mediante la li­ bertad ele los c6nyuses a trav6s elel divor· cio.

R.ENOVACIONPuea mire, apro­ wdoondo ...

No ae que os p..-d. Mira que con lo conservador que soy en el upecto ae­ xual, me vienen los del Play Lady dicien· dome a ver que pienao do la Uberta · xual

MUGlCA ¡Nol ¡No, nl bablar l Eso pre¡u . ntarselo a Nicolú Redondo. RENOVACION-Bien, bkn ... Cam· búmdo th temtJ ¡cUD/es crua que deben ser loo ob/dfDOJ thl xxvn Ct>ngreso thl PSOEr

MUGICA -El problema del Partido es si el Partido os capaz de cubrir sus pro­ p611itos. Debe ser el ojo del cambio hiela la democracia, y a putlr de la consolida· cibn de la democracia ser el ojo ele la trln· sic16n hiela el Socialísmo, entendiendo como nosotros entendemos el Socialísmo: como una socieelael sin clases, como el Gobierno, la toma del poder polltlco por u cüse l!sto Co-, pueo, elobe cumplir este objetivo: de convertir al PSOE en el P Arlido hesembníco de la lucha por u democracia y despu6s sentar las bases para que en el periodo de tranlli· cl6n sea el P Arlido hepmbnlco de La lu­ cha por el Socialísmo. Para eso el PSOB tiene que ter l'llndamentalmonte fiel a su tndici6n histbrica, do ser el P Arlido do la clase trab'lladora, entendiendo que la cla· se trabajadora no s61o son 101 res manuales, sino que la c1aae trab.¡adora ost6 compuesta por loa trabajadores ma­ nuales, los lrabajaelores de r·brlcas, traba· jadores del campO, los profesionales, los ensellantes, los intelectuales . Todos aque­ llos que mediante su trablijo ejercen una actividad y que su trabajo no se¡rep plu· valla. Nuestro P Arlido para ser el prota­ ¡onilta del cambio hist6rico debe en¡lo-

Ecuatorial, de los cuales es el mayor ac· clonilta.

El senor Garcla · Travijano es ti mayor accionista da todas las empresas que fllnciocan coo aportaCión da eapi tal extranjero, como la concec!onaria rores­ tal MADERERA DEL MUNl, en la que también intenienen capitalistas trance· tel.

l!s de destacar que en 1973 fUeron suprimidas tas ac1ividades comerciales privadas en Guinea Ecuatorial, siendo estatificadas, pero no por eUo el del oeftor Garcia · Trerijano , que es ol único comerciante privado que tiene abiertos eorne. lcios en ciudades guinea­ nas ( EMPRESA S!MONET) a nombn de au cu1!ada

De los rondos on su poder perte·

bar a todos aquellos que admitan Jlllertra. doclancibn ele principios.

l'Úeden variar en el pero no pueden variar en la renuncia ala idea­ lidad sociallsta en nuestra doclanci6n de principio. Por oso en el Partido caben to­ dos: aocialdembc:ntas coruoc:uentes hasta mmclstu no lcninistu. Yo dirla que hoy en Espilla hay srandos muas, traa cu· renta alloa do franquismo, que aspiran a la Ubertad, pero a terminar con el estado do privile¡¡io, y aspiran a la justicia. En npestro tiempo la coiDcielencu de la ¡¡. bertad y 11 juaticia ae Uama Sociallsmo Democrático, y en !!&palla aqul y ahora el Socialísmo Domocritlco debe expresarae, ae expresa ya y se expresará cada vez mú entorno a las banderas del Partido Socia­ Usta Obrero l!spliiol.

CON EMOCION SOCIALISTA

R.ENOVACIONHab/41 de los 1<>­ citJ/thmócru141 co1110cuenta dándole un tono espec/41 a ear palolm1. Porree como 11 te 1íntfert11 ldentiflcodo.

MUGICANo ae trata de que mo sienta o no identificado, no ae trata de un problema de valoraci6n, ae trala de uno cuesti6n de defo.nlci6n. Nuestro pri­ mer Secretario tambi6n habla de social· dembc:ntas consecuentes ¿ Qu6 son los socialdembc:ntas conJeCUentes? Los 10- neclentes al Goliemo de Guinea Ecua­ t orial, se sabe a ciencia cierta que ti sel!or García · Travijano viene paganelo a la red de agentes de Macias distribuida ID Europa y encargada de neutralizar a la oposlci6n democrática.

Esta ea, en resumen, la historia da las actividades do Antonio García · Trevi· jallo m relación con Gulnaa Ecuatorial. Su unoramlento, durante .Wta allos, al Gobierno sanguinario de Maeíu ha deJa· do en entredicho a toda la oposición et¡>a· llola, máxime cuando eonooamoo la in· nuencia de dicho sellor en ol proceso de cuando en el allo 197S el se!lor Garcia · Travi,jano file despoM{do del pasapOrte espallol, el presidenta Macias le concedió un pasaporte diplo.mtico gul neano, o! que continuó riajando.

cialdemlxntu conoecue.ntes no eon los IIOCialdemlxntu en uso actualmente en l!apaAa, que no eon lino liberales que quieren reformar los upectos mú nearos de la sociedad capitalista lln Ir a la ttantfomtacibn desde IUI rafea, sin ttantformar la sociedad capitalista . So­ c:ialdembcratu conaec:uentes 1011 lo que quieren cambiar la toc:ledad capitalista, SOD los que quieren deslnllr la aoc!edad capitalitta y autituirla por una sociedad de c:anfonnldad con lo que la tockdad soc:Wista u y aparece en nu011n declua­ c:ibn do principioo. Lo que pasa ea que su método nda con respecto a otros com­ pañeroc. Su m6todo aea qulút un m6to­ do, dirúmos, mis lento, teniendo en cuenta do una forma clittinta y C<lftl!do­ rando tu resistencias que se oponen a la marcha bacla el Socialismo. "Teniendo on cuenta que tu reailtenciu ol<lpn ou ellatúlaclbn a lo 1arJ0 de un proceso b.ist6rico mú laqo .

R.ENOVACIONl Qu4 pie.U la /ruM <k aodaldemócrota que tiena <kntro <UI Porlido.

MUGJCAYo no se ti ea verdad o JO la fama. Lo que es cierto es que yo teJI80 una doble pulbn : una pulbn por el Socialismo, tal como fue concebido por nuestros fundadores y tal como lo ba e )el' cido el Partido en su lar¡a historia. Yo me Identifico con toda la historia de mi p.,. tido, me Identifico con su historia en 1917, con su hlltoriaen 193l,con su hJo. toria on 1936 y con la clandestinidad y la resistencia que la hemos hecho. Yo me identifico con eu historia, con pulbn cialiata, con emocibn IIOcialitta y tambUn me identifico con la lar¡a historia do este pueblo por la libertad, con pulbn y cibn por la libertad. SI la emocibn socia­ lista y la emocibn por la libertad -unoo lla· man socilllstu demlxntu COIUOCIICDte , >troo llaman IOcialiata, el problema no ea :le ' arica, al problema · do la ::i6ll 1 la emoclb y la puláa ea la aúa, la · "'etic:e · d.e loa dem.ú.

da la Junta Democ:rádea y en el desarrollo da los trabajos de Coordlu · c:ióD Democrática. El eellor Guoía · 'l'nri · jano que en EspaM paa por darnoc:ráta y ptOCJiesista, ha colocado a DUtltro en la abloluta miseria mOti!, polltlc& Y en que hoy ed. país

En beneficio do nuesttos doo pat. ses, apelamos a las fllenas dt la opooici6n espaftola a que no den· do c<mpli<:es del -.!nato · verdadero 9'· nocidiodomú do 90,000 gulneanoo tn lieta allos, dol exíllo de 130.000 y dol d· ttrloro c¡ue en todos los ordenes es vícd· ma hoy la Rapúbllca da Guinea Ecuato­ rial Es un deber histórico, un deber bu· mano y un debe r polídco que eaperarnos asumltá con responsabilidad Coonllna · <>Ión DemocRtica de Espalla"

NICOLAS REDONDO EN VJTORJA

HAY QUE PEDIR LA DIMISION DE TODOS LOS ENLACES

lA U. O. T. "' liD prueniDdo en Vito­ M, anta un auditorio <k mDI <k 5.000 trobQ/Gdoru 414...,... En el polldepottúJo de McnduorrottJ, o 1M 8 <k 14 l4rth tUl 24 <U Setiembre, NlcoiM &don® un4nimtmenu cplaudldo cUIJIIdo expruó que "lA U.G.T. dice no ol pocto socl4/ porque el pocto ""' IDnto como justi· {lccr 1M ltVusticilu que exilien en nuestro poú.

1hzs «lludar o los compoñerw 0/IIJr· quilllJI, comuni1141 y ntU:tonali8141 el &· cretorlo dt 14 U.G.T. pesó aonalizar'l481· tuaclón como 14 crisis mDI agudJJ <k toda 111 hiltorla del paÚ. " Salimos <k cuaren· ID olloo dt dictadura, de régimen tolllUia· rlo poro entrar en otro <k <kmocmcia formol burrueso. El pueblo quiere volver o llu fórmula$ <kmocráti= <k Gobierno. El regimen irutaurodo tras la Guunz Ci· vU, que 14 expruÜ>n GmiDda <U la lu­ cllll de closa, ho entrado 1!11 U/111 crlaú lrutitucioMI y económioo CIQflvodJI por la de llu ticol. & 14 crilis <k todo el oirutM capi­ toU.ID <kntro del marco <k 1m ínsatucio­ na del rigiml!ll · c::ri8# que eiiiÍ 10porlan· <W lo """" trobQ/Gdora, que """'""' már dc 1.000.000 <k pcrvdos y que produce uno in(l4clón <k un 20 por ciento. lA lltuoclón erra un dnconteniD codD vu 11111)'01' en trc 14 c'""' obnla., un tnJJlutDr que e111Í origin4ndo una ¡¡ron mociliza. clón popuJar. Son 4Q oiios <k tuc/ID cado ou mDI rodlcoUtoda y genoo1, utandltta ya por todo el PGÍI · cuyo aocial lkndo ptiiJ!Jdo por el pueblo"· " Aqu( lum podido lo vldD 5 compoñeros por luch4r por 1m rdvindicaciones mD1 eiemua 14/a ".

PARTIDARIOS DE Lil UNIDAD SINDICAL

Nkollu &dondo continuó diciendo qiU!" hay que ll<:ilbar con un régimen,..,_ po,...blll de u tos y que nos ullí txplotnndo". "Nos ....,..,_ ante 111 pro/ato 1!14Siua <U un pueblo que quie· re conqulltor au libertad". RupeciD a la

C.N.S. diJo que " no 111w ni o 14 prop¡. que bUS<» yo nqoc14r cM .,.. thttic« repraentunla obreror" PropUI' n6 como metD inmediatD 14 Ruprw. Súl­ dJCtJI orrumentundo que eil/itdiaJto oertl­ oal tltá PI'OCOIO <k 1/quld«:/ón, "Hoy que ped1r la dlmlllón <k todo. 1ot enloca pero llquldiu deflnitfuamenta a 14 O.,UOI· =Ión Sindical''. NI un aóto enlllcc h0/11'0· do debe «lgulr obtentxmdo su CJ1I'IO" LA C.O.S. t1 un lru111Jmento de lucha neCUII · rio para 14 clale lrolxl/Odoro. Su. obJetivos deben centram en 14 exf¡¡enc/4 de 14 diml· ·Ión lh los carg<H coiectlvo. y en 14 /ucllll por 14 trl4/oro del nivel de vldD <k 14 clale troba}tJdom, lmpuil4ndo omp1141 movUWJ·

Sobre 14 lh liJ ullld«< o plurolidiJd úndlcal, el &creiDrlo Gene· 1111 <k lo U.G.T. mDti.tó diciendo. "Sa,.,. profundt>men(lt ptll'tidarloo <U 14 unlddd llndko1, pero pero lkoar edeltlnte el pro­ cero unilllrio tieMn que pcrticlpor todoo los trobajadcxa y pero tito no. hace (al· ID el cU<Idro <k llbertl>dtl democnfiJcOI. lA unlttad " olt.omente posltioo pero liJ c/ale Obrt111, pero llJn impOI'IDnle U COII· fi6r¡mr un úndlcato reuoluciOMrlo, <krrn>­ cnltico, Ubre, interMclonolilta, ""tónomo y CU)/01 prlndp/ol elfin por /4 oritniD · ción reuoluclonarlo <k 14 lucha <k closa ".

BGblaron tamblin "" el ocio Ar1luo Vol <kl Olmo, dill¡¡enta <k 11J Ft<Uradón lh lo U.G.T. de AJaoo, que expuao 14 euo­ lución por el moolmlen to obrero M V'ICIOrla linde la$ prlínoof IIJCÑJJ de AjuritJ ""'"' /a$ últi<k hbrtro. Jooé Antonio AngujnÚJno, <k 14 CIOLS y <U 14 OJ. T. , aubroy6 que "rl intvnoeiOMlümo " 14 nuh/m11 (6nnul4 <k integroeión <k la U.G.T. en 14 de(en· ., de lol intarun <k lo. lraba/OIJCn.l, Hay que articular la lucha lnW11«10114l de /al con Ira 101 compan /al muJ. tlnoelonoltl" . "lA U.G.T. nolistD porque ·· Joelal/114 y compro­ metido en la lucha por la llboriDd y por d socio.lilmo .

"

SOLIDARIDAD CON AMERICA LATINA

Hablar de América Latina es hablar de un continente so­ juzgado, aplastado, explotado. La violencia, la tortura, los asesinatos, el terror es lo que domina en estos pa(ses, la mayo­ r la de los cuales está gobernado bajo dictaduras militares. Con unas economras en crisis constantes, oon lndices de infla· cción más altos del mundo, con unas estructuras sociales in· justas, con la mayorra de la población analfabeta, mal alimen· teda, sin asistencia sanitaria, sin participar en el disfrute de las riquezas que produce su tierra. El imperialismo norteameri· cano mantiene su dominio en la zona por medio de la pene­ tración económica, por la violencia y el terror. Las compañlas multinacionales se dedican al saqueo de las materias primas, a la superexplotación de la población. Los Pueblos de América Latina tienen ante si un reto histórico: su liberación.

Actualmente la mayoría de los palse.s de América Latina se encuentran domina­ dos por dictaduras militares. Las Fuenu Armadas de estos países han acoplado un programa com6n y una unidad do estrue> turu militaJeS con lu Fuerzas Armadas do USA para ¡aran tizar el control estrat6¡ico y militu do la zona Sur del continen· te americano. Jueaan un papel represivo como gendannes locales do los intoruos del imperialismo-norteamericano, de las compañías multinacionales y de las bur­ sueslu locales. Dan absoluta pnoridad a la lucha antisubvorliva sentando lu bues do una estrecha colaboración entro las Fuerzas Armadu y poUciá de varios paf· ses como Chile, Argentina, Paraguay, Uru­ suay y Brasil y acrocontada esta coonllna­ ción tras la Conferencia de Ejératot ncanos celebrada en oetubro de 1975 .

CONTROL lMPERIAUST A

Los norteamericanos han ejercido un tutobjo y control imperiatista sobro Am6rica Latina solo roto en 1959 por el triunfo de la revolución cubana meta y esperanza do las C\Jonu revolucionariu de América Latina. Todos los intentos na­ cionales para romper esto coreo y control norteamericano han fracasadodesdo la "vla chllem al Socialismo" al Peronlsmo en Argentina y la sltuoción se ha cido todavla mls. Actu&lmonte tan a61o dot países coruervan aCin gobie.mot ci'riles ele!Pdos mis o menot democriticamente: Colombia y Venezuela.

1!1 año 1973, con el afianzamiento electoral de la Unidad Popular en Chile, el

abandono del poder por parte dolos mJli. tares ar¡cntl.nos y posterior triunfo del Movimiento Peron.ista, el desbloqueo con· ­ tinental a CUba ... , parecla que iba a se.r el decisiYo para d svanco de las fuonu pro­ gresi.otu y rovolucionariu en Am6rcla La­ tina. Sin embargo la correloción de C\Jer­ zas sufrió un brusco cambio: la derecha pcronlsta eliminaba al Presidente Cámpo­ ra, un ¡olpo militar en Uru¡uay acababa con la leptictad constitucional y el 11 de septiembre el y fascistas chilenos dan un lO! PO militar sanariento c¡ue acaba con 11 .. experiencia chilena"

Todo estA de nuevo en su sitio.

rcfu¡iados uruguayos en Argentina. En Botivi.o la slstem!tica entrt¡a de sus materias primu a los intereses multi· nacionales desde la subida al poder de Banzer Cll 1971. E.xi.ote una fuerte qita· ci6n social y polllica en lodo el pals, ao­ bre todo después do la huelga sen eral mj­ nera c¡ue ha obU¡ado al Gobiemo a Lar el estado de sitio y a acrecentar la re­ prcsibn. La tragedia chilena continua pre­ sento. Un 19 por ciento de la poblacibn esti en paro, la tnnacci6n ha alcanudo en 1915 el 340 por ciento . M1entras tanto la policía sigue deteniendo. torturando, sinando con mil._. de presos en los cam­ pos de concentracibn.

LAS CIFRAS DE LA R!!PRES!ON

Alaunos datos nos pueden servir pua comprender la amplitud de la tra&e<fia y del r.rror ejercido sobro los pueblos de Am6nca Latina.

Del Para¡uay tuvieron que emi¡rar 800.000 paraguayos y en sus c4rceles ya­ con los presos políticos m's antiguos dol continente. Los militares y policía desen· cadenan todo tipo de terror, asesinatos, y torturu contra obreros, estudiantes, cam· posinos, e lllcluso la l¡lcsia misma. En Uruguay las ciCras adquieren una dimen· sibn semejante: desde 1972 hasta hoy, mis de 35.000 uruguayos htn pasado por las ctrceles y qued111 en ellas mls de 5.000 para una población de 2.700.000 personas. Unos 700.000 urusuayos han abandonado el país, huyendo del terror y la miseria. La Policía y el Ejército, en coordinaclbn con la Policía ar¡entint, han llevado el asesinato y el terror sobre lot

Bra.s!l es el acodarme leal, el interle>­ cutor priviieaiado del imperialismo nor· teamedcano, es un explotador explotado. En los últimos años ha ampliado su in ter· po11Uco, económico y mili­ tu sobre los paises vecinos tanto por fuer­ tes inversiones en estos prúses como por la cre3cibn de una estructura militar de de>­ mlnlo y terror. La crisis económica -con una deuda ex tema de 25.000 millones de dblaresel creciente malestar laboral, la apertura polltica inYiable, el 0\11111' de la u­ ealada represiva y de terror están ponien· do en tela de julc·o "ol mllaaro econ6aú­ co" brasileño y esrin creando serias dJfi. cuitados al Gobierno del Presidente Gel· soL

Los exiliados latinoamericanos no tienen espacio Clsico en donde mont]L Después del aoJpe chileno, AfiiiCntina fue d punto de connuencia de muchot do eUos; ahora At¡ontina no es un rofutio · JUrO, sino mis bien una trampa mortal.

Hay en AI¡entina unos 25.000 refu¡i .. dos, 14 mayorla sin documentos, sin por­ miso y bajo el constante terror do la poli­ c(a y ¡rup<JS para policiales. Por otra parto milos de ar¡entinos abandonan el pals en busca de refugio polltico. Existe un trab .. jo conjunto entre las poUclás de Chile, A<­ ¡enlina, Uruguay, Bolivia y una colabora­ cibo estrecha can a la represión multin .. cio.W dolos refu¡iados.

MTI!RNATIV A LATINOAMI!RICANA

I!l uentamieoto del ímporialismo norteamericano pareoe mú ostabUiudo que nunca. Un futuro sin esperanza pare­ oc abrirse ante las fuerzas propuisw y revotucionuiaa en Latina. La aJ.. tcmativa entre vla pac{(ica o aallda lenta parece no encontrar una solución viable. La ar¡umentación de loaauoosivos frae&$0$ de lot movimientos de guenilla, dC$de el .. Che" a los Tupamatos, no puo­ den baoomos olvidar las rotundas tas sufridas por las "vlu paclficaa" como ha sucedido en Chile. Un continente quo e.sU gobernado, sojuzgado y aplastado ba­ jo las botas militares dillcilmento podrt ser liberado sin el uso do la violencia lucionlria. Am6rica Latina se estt deba­ tiendo en la busca do UJ\1 alternativa que Ueve a la toma del poder por las masas puJares. Alternativa que debe en&Jobar a todos los pafses latinoamericanos. l!n .,. te sentido hay dos paíSes que por su tenciaJ económico, humano y militar son clave en esto proooso: Brasil y Ataontina. I!l imperialismo norteamericano est· ju­ ¡ando fuerte en Ato6rica Latina emplean­ do la violencia y el terror para mantener su dominio. 1!1 potencial humano y eco­ nómico de los pueblos de Am6rica Latina os inmenso y estt siendo uqueado y ex­ plotado por las compall!as multinacion .. los y las bur¡uos!u nacionales. La unidad del proletariado y el campesinado es fun­ damental para el triunfo de la revolución latinoamericana. Las explosiones violen­ tas, las rebeliones armadas que se han pro­ ducido son sólo el inicio de u. n larao coso y camino que las muas populares han comenudo a recoser en su lar¡a mar· cha hacia la victoria y la liberación de los pueblos de Latina.

APOYO Y DENUNCIA

La JS debemos apoyar decididarnen· te la lucba en todos los frontoa. Contribu­ yendo al intercambio y conocimientos do experiencias, a propagar y apoyar el com­ bato de estos pueblos hermanos, a denun­ ciar do todas f'!!!!!!!. las dictaduras que aplastan.

La lucha y el combato que Uevan ade­ lante los pueblos do Ato6rica Latina con­ tra el imperialismo norteamericano Y lu buiJUcsiÁs nacion&les deb<!n ser un objeli· vo prioritario de nuestro lntomacionalis­ mo proletario, do nueatralucba l!s un deber y una responubilidad lllstó rlca c¡uc 14 IS asumimos plcnarnonto.

CARTA ABIERTA A LOS PUEBLOS DE ESPAÑA

EL PUEBLO SAHARAUI VENCERA

En esta circustoncius SARIO el Congreso LUALI MUSTAFA SAYED bajo el lema Ni estabilidod ni dependencia lolal paz

Nucstro Congreso Popular General populares básicos, ha constituido un aclo trascondental heroico pueblo bajo su vanguarF POLISARO Irnzudo ls dircctrices tro medio men Franquista ante dc la venta ilegal dcl Sahara y opresor de los pueblos de Espa-

la oposicion espanola y de las asociaciones de solidaridad con nuestro pueblo en nuestro Condisconformidad con Su

nosotros, obros que sólo bene_ dc guardianes {ocales. los d han menospreciado su volunlad

ESTA LA VENTA 0

UNION PROLETARIA

NOTAS PARA UN ANALISIS DE LA CORRELACION DE FUERZAS

50 Ptas

cartas . a renovac1on

Un torero para la libertad

" Allo 1957 en el cabllW bmlo marido mo de la pedrería de Vllencia, en UDI rv.inoa e inla.iuble, yo viYía con mi madre qu.e te encontraba ciega totaL Aquel triste mes ele octubre, mú q.o la e a 1ior riada que anu6 mi "' palacio,., hubiera podido aconteoet la r:evoluc:l6n annllda del ptoplellrlado.

La dramitic:a situac:l6n que me Ucv6 al c:onveoto - odan:ato, donde c:onoc:l la bazofia como alimento y la cigida repJOSicln de la IOta· na. El babero · u.nJtorme, empec:6 a lanceu:lo al viento como capote de tomo. DwlDte tret

ailoo penniiiOCÍ ..i ambiento. pnda la humildad en la IWI1ili6a de todoo ... oiil<lo opdmldoo de mi tiempo.

Mi jUYentud y mi11J181'1 ,. despanama­ IOD como la vida misma, pero a cambio de ni· dL Maltntado pot !u capcaa P""blerüw, ap· leado, enc:arcebdo, pot eu negra hlltor:ia qut aautnn loa tomilloo de pueblo.

Do poco me olmO la libatad a la ..W. del oonYeDto. A loo doc:e ailoo caí en tu·­ del capital, a peseta la hon mo rom..-ahan la dJwna jomllda, y 000 eato temúD&han todoa mio deftclloo beoefldadol de productor. Mi única Alida do DOte nll· de mioma, ""' d c¡oe yo rutorero. La acénima y codquil dad oon c¡ue oc troploza en eota proteoióA, don<lo la -rida y dJ¡nidad d·laapirante a toroto no nle un pimieato, me indQjo a formarme co­ mo autodkhcta. El c:alHieadYo que mJ modesta poro laJp upesienc:ia le cU a loo zapiíladoroo de aiempte, no es otro que el de capitalistas opor· tuJ>istal, merad.,.. de la opJOSicln, c¡ue va!Un­ doae de la dktadun tucioerosa, a em:iqueoen. a la aombn delemlledmlento ele la dale ob<oIL

La cultw1 c¡ue me negaron y la dignldod como ter humuo, no rue:ron obldculo en m1 poc¡uei!A fonMdbn. Debido a mi fu orto inmá pot loa probleaw aoelopol{tlooa de todo el mUDd.o. No podli. aez mú completa:o:tmtte cou­ clente 4el momento pol{lioo c¡uo Olf.allloo vi­ riendo a ""'nuertro'" paú. Por estas razones en lndiopenable ·· '1"" yo ru- ·· ombdóo en la potitluc;6n de al¡o tan bunc¡uerizado como ea el mun<lo de loo toroc. Tom6 nota de !u pala­ bna del autoritario Frap eumdo dijo " la calle t11 mJ'aM. Yo me dije ptaet la piaD 1!1 m!&.

&taba cllspueoto a _.,_ la exlondlda y 01<:1111 puccla de mla eompailaos loo P"""" polltieoo. Loa aoooteelmleatoo c¡ue díll IIU dla te preeen.taban me induáan a pensar que la cd­ Jis aoelooeonómlca y pol{tlca, mú la fO<ZOA dhnld6n de la ""' chita,.. me lbaft aDanndo el camino. 8ona antea de Altar a la pbza -en teté pot la pronaa local do la pocible anmlotíJ. Con esta nu ... y eapennzodon noticia, me el> jo: · Antonio llaÚIUte al toro c¡ue la IUIUiiltú eoú a la welta do la caquino, y 11 te llevul a la cúnel el día 25 to 10ltarin". A.alado pot mi 1aJp expedenela .. el toro, pude diltlngulr la bv.eu calidad del tercero de la tltdel así lo JU. ce saber a mil coavenclnos do wallcf"' EAo ca mi toro. Al mozo de mi de<echa le soplé la camlla que tapaba a la de abajo con el eacdiO alusivo ala -.ústla v llboread. DO pudleoe vomr a oublr al -.lWidG daba tret mule!UOO al toro, mi briRdaha a todoo loa pmoo y oxiliadoo poti­ liooo, al igual que a tao llbortaclel lay aindlc:alea. Clllndn luf · ·· · y redDc:ido -16 el rojo eloml con piiAo COIIDdo -·

Analioé, dónde, eumdo y propu6 en aa­ litado bula el último detallo. Mi primer..-­ miento fue la oozricla de la Benorocieneta de Ma­ cld4, donde estaba el rey, mú luq¡o lo deoeat16 pot la SWIIM'"'"Mad unificada de loa mo­ Z'<)IdePamploaa.

a toda la -- dd mudo. CuUIIIo cllriJf loada laa ....... -dl e .... ua de la -n JOOiidad del _.., la IOIIclada --t. pdo .. alto .. pilO de AJnalt. IÜ y tJbet1a4.

Al auablar mis pám<no -.- ... con mWtantlet del PSOE aJ cv.a1 perte:ntzoo, me Uu6 do 10dstaed6n o1 que mi llllclano padR udon el m!Jmo afio que ol partl4o, 1879. Eao no qulore ded< que yo aoa viejo, puoa a6lo loftiO 29 alloa, buwue pet la In cltl destino, loo que me quocbal pe< .tW ..., por la dd .,..;,v_. y ea la e.oilld6a haela la tibertad de oprl ...... puelllo. c... ... IÜI4o a laajometu<lea-

Antonio Olmo.

FEMINISMO Y SOCIALISMO

Oomidenmoo q .. la lucb ... la ... coalla la opteSI6e """"""'"" q· oufre, .., d&­ bo ... lacba -.. -4o loo pan¡. doo polídeoa 4o itA¡ulm!a.

No clebomooolridarquealueban _ ..... a .. truofonn.ocl6a de -­ dad eociefisb ea 11 q .. ta d,.., .. ,,.;c., y c:x;pil). cad6o de UJIOI JObrel; Ofr'OI -' eljmirteda J deatro ele-....... 10 qlll .... 010 ft fmplldto por cltllald6to l6sica de lo que ea un autá>tlon _.,H-o, la deaporici6e de una de clltalmJnaclone y ..,.._

Derttro do la adual aoeiociJa4 capitaliaa eocontnmos varic>ltectoteiiOdalea que suf.rea .,. aobrooxplo!o<:i6n -·6mlea, al igual que ano objotoo do dllcrirnlnad6n andal, polítlea e l<leol6gica: la juventud, la mujor, loo....,.._, ere s:u.6:ea. ele u:u u otra fonn· lu OOftleCU.eD­ eiN de .... andocbd c:apitaliaa de ideololia .,_ ..... a la uplotaci6a q .. -trabajado<- ...... ---polítlcM 6 lcaa. Ea ..... pftdao ...... qDO la mujor, allpal q.,. OIIOipvpoa aocioleo .. objoiO de ... doblo caplotaci6a, por lo euJ d.ebe oon · m y hu::tlu pol(lkamente. Pero la mujor ba de .., de., lueba, ba de eritar eaer en el temtnluno radlCIJ. que etes ele todo te opone contra el hombre, ea<lecir que CODIH la discrim!O>dc\n roacdona con la d.isc:riminad6n., lo oua.l no 10la.men te es abJut.. do,liao ooatnrio ala Uboracl6ol del bW1UI· no e JU tot:alicbd..

i NO OS OlVIDAMOS 1 ·

JAVIER

CARLOS

..:>SE MARIA

Por lo taAro, Ji "'riamos pcw el mo, lu...._ por la libend6e ele la mrdor, de la Juventocl, de los poebloo, "" ddlnltln por la -.oei6n del aer b11J11a.D0 de toda clue de U· plo!o<:lonoa ec:on6mic:u, políllcu, ........ e klooiJ68k:ao del que .. objoiO.

oea r 'lleaa, que loo ,_.,*loo do la actuJ .:1 d tw'

La tueba de la mujor no ea pu·la tueba eoatn el loombre, liao la lucba eoe ti hombre _.,. al 6alco culpable de au la mc:lod.ad c:apltalilta COD todu 1111 C'OIIUUtlt du.

Sin duda, como mujoleo eoeaclon ... de auOIUa tlt..ad6a, b<moo de -clk:ar eoed· · ..,..ente nu·tr:a libc:r:ad6ts en todoa ..., .. peetoo ( -.6mJco, andal, ........ et ... ) ...... --. p-d...tro da la t1ea 4· ·portillo. .. -dlf_.,. for· -do -·jr ... _ .. baaioo,(Üideoo,-

Por ..,, lu · ...;en.. 80 ..,. · .,..,. da aat-ac¡iav de la ele loo parddoa """- al cnar deatro de éomo · 1< '""aparo te, liao que ampe:r:udo por -- ntllmM hemot de coaJidenrDC)C en.ctamente l¡u.aJM a1 bombte, y no caer etl la tnmpl de Oll (t.mf. niomo que olvida mucbaa .._ que tambl6n <1 hombre trabl\Jador .. objeco ele oxplotael6n.

laaboll.oc<la

{

1

8 #s 1 {

1 0

5

5

|

GUINEA ha sido, para unos cuantos, una finca particular Sociedad

Ver texto

Sociedad

EDUCACIÓN · MEDIO AMBIENTE · IGUALDAD · SANIDAD · CONSUMO · LAICISMO · COMUNICACIÓN · ÚLTIMAS NOTICIAS

"Guinea ha sido, para unos cuantos, una finca particular"

Hoy se presenta en Madrid Guinea: materia reservada, voluminoso libro del periodista Rafael Fernández en el que se analizan los pormenores y entresijos de aquella República africana, cuyas vinculaciones con España explican, incluso, el carácter de «materia reservada» que el título señala. Su autor ha hecho a EL PAIS las siguientes declaraciones.

-El libro es un extraño combinado netre una parte novelada -entre agosto y octubre de 1979- reportaje desde la prehistoria colonial de aquel país hasta las fastuosas denuncias por injurias y calumnias de Antonio García Trevijano contra conocidos periodistas y medios informativos. En él se refleja todo un estado de cosas entre la República de Guinea Ecuatorial y nuestro país. Guinea es todo un récord de represión y dentro de sus fronteras se desconocen las mínimas nociones de libertad, de seguridad personal, de formación cultural y educativa y cualquiera de los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre. Todo ello, con documentación del Comité de los Derechos Humanos, de Amnistía

Internacional y de Minority Rights Group, es lo que cuenta a lo largo de seiscientas páginas mi libro.-¿Se puede hablar de una labor positiva de España en aquel territorio? -La posición de la metrópoli, en cualquier lugar del mundo, desde la óptica de un hombre de hoy desde luego no es nada laudatoría. España tuvo una colonia -que pasó a ser más tarde dos de sus más australes y desatendidas provincias. Guinea para unos cuantos no ha sido más que su finca particular y se han cuidado muy mucho de mantener a lo largo del tiempo -sobre todo desde el treinta y seis- esta situación. La labor no se puede decir, por tanto, que sea muy positiva. Incluso en la actualidad -con los últimos acontecimientos es inviable- se programaba un «golpe de Estado» de una facción de la oposición de Macías. El lugar geográfico desde donde se perpetraba era España con apoyo económico y moral de algunas familias españolas con intereses perdidos en aquellas tierras. Quiero dejar bien claro que el referido golpe de Estado estaba programado por unos particulares y para nada hay que pedir cuentas a la Administración ni a los políticos españoles. En una cuenta corriente de un conocido Banco de la calle de Serrano hay -o había hasta hace pocos días- una cantidad de 150 millones de pesetas para sufragar tal levantamiento. El pueblo de Guinea por otro lado está repartido por Camerún, Gabón, Francia, Alemania, EEUU, Unión Soviética y España. Hay una mínima parte en Malabo y Río Muni que muy bien se les podía preguntaren un referéndum si desean que su primer magistrado vitalicio, general mayor de las Fuerzas Armadas Populares Nacionales, gran maestro de enseñanza popular, arte y cultura, debe de seguir representando aquel país del Golfo de Biafra. -¿Cuál es la situación política interna? -Con todo lo expuesto anteriormente parece claro que no es nada grato pasar una temporada por allí. Yo estuve en el año setenta, cuando la situación dentro de su falta de lógica parecía soportable, pero en estos días todo es delirante. Por los datos que me ha aportado Amnistía Internacional y el profesor Denis Payort, de las Naciones Unidas, Guinea es un claro caso de genocidio, a pesar de lo que haya declarado Trevijano. Además existe en mi libro un documento de la revista, Rewiew, de Ginebra, que incluso antiguos exiliados evadidos del país cuentan sórdidas y espeluznantes historias acerca del asunto. Detrás de todo está claro que no es sólo el cacao, el café, la madera lo que se trata de repartir entre algunos particulares interese%sino también importantes temas de -estrategia militar y sustanciosas inversiones de uranio y prospecciones de petróleo. Unas cuantas islas de Guinea Ecuatorial ya han sido atrapadas por Gabón.

  • -¿Cuales son los problemas actuales y de un futuro inmediato en la situación guineana?
  • -Aparte de que de inmediato esa zona se convertirá en un «Kuwait africano» donde mucha gente perderá los estribos merced a la codicia desenfrenada de los de siempre, el futuro de la República de Guinea Ecuatorial es enigmático, aunque desaparezca su actual presidente, ya que lo que los guineanos deben evitar es el sistema que hace posible que existan Macías Nguemas y desinteresados «demócratas» que le asesoren. Esto ha hecho posible que el Gobierno actual haya logrado crear una situación de desprestigio contra la oposición.

La prueba palpable es que todo el mundo comenta cosas sobre Trevijano y sus «negocios ejemplares» y su relevo en el puesto que ejercía Carrero Blanco, y para nada se comenta de otros pro hombres de la Administración y la política que naturalmente tienen mucho que ocultar. En lo único que estoy del lado de Trevijano es en apoyar la afirmación que difundió la Embajada de Guinea en España (única en Europa) sobre que «la verdad de Guinea Ecuatorial se daría a conocer el siglo que viene».

ARCHIVADO EN

Guinea Ecuatorial · Francisco Macías Nguema · Política exterior · Derechos humanos · Ensayo · África · Literatura · Relaciones exteriores · España · Política · Finanzas · Sociedad · Cultura

Se adhiere a los criterios de

Más información

NEWSLETTER

Recibe la mejor información en tu bandeja de entrada

PRESERVAR EL PLANETA

Una iniciativa global para salvar los océanos

LO MÁS VISTO

� . El racismo en España no termina en el fútbol
� . La policía portuguesa reactiva la búsqueda en el Algarve de Madeleine McCann, desaparecida hace 16 años
� . 234 exalumnos de un colegio jesuita de Barcelona exigen por carta al centro que aclare los abusos de un profesor
� . Las caras del racismo cotidiano: 'No meagreden, lo recibo de una manera más sutil'
� . El declive de la homeopatía, la 'medicina' que no cura

Recomendaciones EL PAÍS

Encuentra los mejores cursos y formación profesional con alta demanda laboral para dar un salto en tu carrera

¿Quieres especializarte en el sector Farmacéutico? ¡Encuentra los mejores cursos y formación profesional 'online' y a distancia aquí!

¿Quieres hacer un MBA? ¡Encuentra los mejores MBA 'online' y a distancia aquí!

¿Quieres especializarte en Logística? ¡Encuentra los mejores cursos y formación profesional 'online' y a distancia aquí!

Elpais.pájaro Que Ensucia Su Propio Nido

Ver texto

PÁJARO QUE ENSUCIA SU PROPIO NIDO

EL PAIS. 13 FEB 2001

JUAN GOYTISOLO

https://elpais.com/diario/2001/02/13/cultura/982018805_850215.html

El autor se define como un 'pájaro que ensucia su propio nido' en este texto. Se trata del epílogo de su próximo libro, que lleva el mismo título, y que ayer leyó en la sede del Círculo de Lectores de Madrid. Goytisolo se siente 'ajeno a grupos de intereses, estamentos y bandas'

En varias ocasiones, con motivo de una conferencia o lectura pública, algún asistente me formula una pregunta: ¿qué lugar ocupa usted en la actual literatura española? Tras muchos apuros y un lamentable desconcierto, di al fin un día con la respuesta: ninguno. Como dijo el poeta Edmond Jabès, mi lugar es una ausencia de lugar o, por mejor decir, un no lugar.

Nacido en Barcelona, no me expreso en catalán. Tampoco soy vasco, no obstante mi apellido. Si bien escribo y público en castellano, no vivo desde hace décadas en la Península y me sitúo al margen del escalafón. Por ello me etiquetaron primero como afrancesado, aunque sólo he redactado en francés un puñado de artículos. Ahora me llaman muy cortésmente moro, por el hecho de dominar el dialecto árabe de Marruecos y haberme afincado en Marraquech. Ni nuestros entomólogos universitarios, con sus rutinarias clasificaciones, ni nuestros críticos literarios, tan propensos a la vacuidad y redundancia, alcanzan a incluirme en el comodín de una generación; la que ellos denominan del 'medio siglo', por más que coincida cronológicamente con los agavillados en ella. Mi experiencia personal y literaria es radicalmente distinta, y, por consiguiente, mi obra, también. Si formé parte de aquel grupo en mi juventud, dejé de pertenecer a él a partir de Don Julián.

Atento a la norma de escribir sobre lo poco que sé, restrinjo el ámbito de mis intervenciones

El reclamo generacional obedece a estrategias de promoción juvenil o de pereza intelectual. A nadie de buen seso se le ocurriría considerar a san Juan de la Cruz como un destacado poeta de la generación de 1575 o a Góngora de la de 1590. Si va a decir verdad, todo creador de fuste es irreductible a esquemas geográficos, temáticos, ideológicos, etcétera. La literatura, como la lengua, es móvil, mutante, bastarda: nadie puede canalizarla por mucho que se esfuerce la Academia.

Mi singladura del espacio político y ético es también solitaria. Prefiero equivocarme por mi cuenta a tener razón por consigna. Si inmerecidamente recibo algún lauro u honor, me inquieto y dudo de mí mismo; si me declaran persona non grata, como ha ocurrido ya dos veces a lo largo de mi vida, sé que tengo razón. A mediados de los sesenta, me alejé sin rencor de mis compañeros marxistas, pero Marx sigue siendo uno de mis autores de referencia. Abrazo desde entonces causas sociales, éticas o políticas que no atraen a nadie o casi nadie en razón de su escasa rentabilidad. Como los gitanos y los inmigrantes no votan, la defensa de sus derechos no moviliza a nuestras plumas.

Atento a la norma de escribir sobre lo poco que sé, y no sobre lo mucho que no sé, restrinjo el ámbito de mis intervenciones públicas. Por mi experiencia del racismo y xenofobia en Francia y otros países de la Unión Europea, detecté los primeros síntomas de su reaparición en la homogénea y compacta sociedad hispana cuando España cesó de ser un país desdichado y pobre, desangrado por sucesivas oleadas de inmigración económicas y políticas, para transformarse en otro -imán de inmigrantes- habitado por esos nuevos ricos, nuevos libres y nuevos europeos que aborrecen al moro y desprecian al sudaca. Así, me he ganado a pulso, como en tiempos del franquismo, la triste reputación de un revoltoso ejemplar de pájaro que ensucia su propio nido. Guiado por mis simpatías y estudios de autodidacta, fui tres veces a Sarajevo durante el asedio; a una Argelia desgarrada, como Colombia, por los grupos islámicos radicales y las milicias patrióticas en una guerra despiadada contra los civiles indefensos; a Chechenia, en su penúltima destrucción por los zares de antaño y de hoy día. Pues el pájaro que ensucia su propio nido no se recata y enmugrece también algunos ajenos. Soy así un pájaro aguafiestas en todas las acepciones del término; ajeno a grupos de intereses, estamentos y bandas, preocupado tan sólo por afinar el canto. Pero, como señaló el poeta Joseph Brodsky en su prólogo a la obra del gran Osip Mandelstam, 'cuanto más clara es una voz, más disonante suena. No hay coro a quien le guste y su aislamiento estético adquiere dimensiones físicas'.

¿Quiere decir todo eso que no tengo raíz alguna y floto en el espacio como un globo o colgado de un hilo como una planta aerícola? Nada más lejos de la verdad. El escritor que concibe su obra como una aventura y a la vez como una tarea de sostenido empeño intentará que su creación conjugue una experiencia vital única y un saber literario profundo y vasto. La busca y hallazgo de antepasados con los que forjará su propio árbol, de esa genealogía de autores cuya existencia prolonga y vivifica, le mostrará sus afinidades secretas con otros escritores abiertos también a una multiplicidad de culturas y lenguas, tanto a la tradición oral en la que bebieron nuestros antepasados antes de la invención de la imprenta como a lo que comúnmente se juzga alta literatura. 'El más hermoso jardín', leemos en Las mil y una noches, 'es un armario lleno de libros'. Y ese jardín de árboles de todas las especies, hierbas, plantas y helechos arborescentes abarcará, como nos enseñó Cervantes, el grato y bien sombreado bosque de la escritura. En el espacio público de la gran plaza de Marraquech, declarado por la Unesco Patrimonio Oral de la Humanidad, he aprendido a escuchar las leyendas, poemas y crónicas de las tradiciones que convergen en ella y que probablemente no difieren mucho de las conservadas por los 'tesoros humanos vivos' de las comunidades indígenas de México y de toda Iberoamérica: un patrimonio frágil y gravemente amenazado por la modernidad desaforada en la que vivimos. Y junto a esas fuentes vivas, procuro internarme y perderme también en la biblioteca de Babel cervantina y borgiana, en el fascinador jardín de los senderos que se bifurcan. Mi curiosidad por las literaturas de Oriente y Occidente, por los cruces, injertos, polinizaciones que se producen fuera de los cotos del saber programado y de las aproximaciones eruditas -reductivas y estériles- a nuestros clásicos, me ha arrimado a escritores del pasado cuya lectura es una aventura, porque su escritura también lo fue. Hablo de estos autores sin los cuales la literatura en lengua española no existiría o sería trunca y distinta: de Juan Ruiz, de Fernando de Rojas, Delicado, san Juan de la Cruz, Cervantes, Quevedo, Góngora... y también de los que componen el acervo universal, ya sea griego o latino, iraní o árabe. Sin olvidar a quienes descubrieron en el Quijote el fértil territorio de la duda y de las posibilidades de juego de la novela: los Sterne, Diderot, Flaubert, toda esa tradición de 'la Mancha' -y de Las mil y una noches- evocada por Carlos Fuentes en un luminoso ensayo. De este modo, las coordenadas de un escritor como yo se revelan afines a las de los creadores en nuestra lengua que cervantean, gongorizan y celestinean. La voz aislada descubre a otras que también resuenan en soledad y no se integran en ningún coro. Son las de las excepciones a la regla normalizadora, que conectan la 'moderna intensidad' de la que habla Antonio Saura con un conocimiento de los autores medievales que, libres de toda directiva de academia o de escuela, escribían obras de perturbadora audacia estética y moral que los lectores de hoy sentimos contemporáneas nuestras.

Mientras es fácil apandillar a los segundones en una determinada corriente novelesca sin la cual su obra no existiría -quítenme ustedes a Faulkner, a Rulfo, a García Márquez o a Manuel Puig (escojo deliberadamente a autores muy disímiles) y centenares de astros que parecen brillar con luz propia se extinguirían-, el cantor solitario se inspira en cuanto le rodea y no encaja en corriente alguna. Su avidez omnívora le incita a entrar a saco en la biblioteca de Babel; a beber en las fuentes primitivas, clásicas y modernas; a defender el texto literario frente al producto editorial; a contagiarse del interés de Picasso por Velázquez y el arte africano; a buscar esa inocencia y fulgor que transforme a los frescos murales de Abú Simbel y Luxor en obras de Giacometti. El artista solitario es siempre fronterizo, transita entre culturas y lenguas, es coetáneo de poetas antiguos y medievales, vive en acronía perpetua. Puesto que la mirada de los demás forma parte del conocimiento global de nosotros mismos, procurará mirar y verse reflejado desde la periferia, aunar la intimidad y la distancia, huir de todo esencialismo identitario, interrogar a los espacios culturales extraños y ponerse a sí mismo en tela de juicio. Toda obra nueva debería ser un salto al vacío, imprevisible y aleatorio. La de un acróbata sin red, y no, como dijo burlonamente Genet, de un conductor de autobús con trayecto fijo. A quienes le reprochan mirar afuera y atrás, su atracción singular por gran número de culturas y lenguas, el artista solitario responderá modesta, pero firmemente, que calar en el pasado es la mejor forma de discernir el futuro. El gran Bajtín expresó mejor que nadie esa atemporalidad -que él llama 'temporalidad más vasta'- en unos términos que quisiera reproducir in extenso:

'Una obra no puede vivir en los siglos venideros si no se alimenta de los siglos pasados. Si hubiera nacido exclusivamente en el ahora, si no prolongara el pasado y no se hallara ligada de modo consustancial a éste, no podría vivir en el futuro. Cuanto pertenece tan sólo al presente muere con él...'.

Tras lo cual, en una observación destinada a los portavoces del nacionalismo castizo, de la pureza ideológica y, a la postre, del burdo ensimismamiento, agrega:

'El significado [de una cultura] se revela en su plenitud gracias al encuentro y contacto con otro ajeno a él: entre ambos se entabla un diálogo que rebasa el ámbito cerrado y unívoco, tanto del significado como de la cultura tomados aisladamente. Formulamos a una cultura extranjera preguntas nuevas, de una índole que ésta no se plantearía a solas. Buscamos en ella respuestas a preguntas que son nuestras...'.

La riqueza artística y literaria de Iberoamérica obedece a este intercambio fecundo de miradas e interrogantes, a esta mezcla admirable del mudejarismo y el barroco peninsulares y de un arte indígena de sorprendente inventiva. Mirar afuera y asimilar las creaciones ajenas al servicio de un proyecto nuevo y cualitativamente distinto son manifestaciones de la vitalidad y lozanía del arte y la literatura de un país, en los antípodas del ombliguismo y de las supuestas esencias perennes e inmarchitas. Como no me canso de repetir, una cultura es a fin de cuentas la suma total de las influencias que ha recibido a lo largo de los siglos.

Me excusarán si me expreso ahora con cierta melancolía: los pájaros que se esfuerzan en cantar claro, fuera del coro de los que Günter Grass llama 'palomos amaestrados', y que, para colmo, ensucian su propio nido (aunque, dicho esto entre paréntesis, la realidad sea muy otra, ya que es el nido el que apesta y ellos quienes se esfuerzan, al revés, en orearlo), son una especie amenazada y sin protección. La trivialidad que nos invade, la omnipotencia y ubicuidad de la imagen y de los medios de comunicación de masas cuya censura comercial resulta más eficaz y mortífera que la vieja censura ideológica, religiosa o política, imponen el producto editorial frente al texto literario, promueven valores efímeros pero rentables, agitan las aguas que salpican a quienes mantienen aún los ojos abiertos y ensordecen a todos con su griterío.

Se me dirá que esto ha acaecido siempre y que los lectores de Joyce o de Kafka han sido, son y serán minoritarios respecto a los de Corín Tellado o Tom Clancy. Pero la perspectiva actual es peor: los heraldos del 'fatalismo risueño' que denunciaba Octavio Paz han cambiado de bando y ensalzan ahora las leyes inexorables del cruel dios Mercado, que condenan a las catacumbas a quienes no se pliegan a la seudoestética del sistema y a su chato conformismo moral y político. Si la tendencia actual se acentúa, estos especímenes de rara avis se convertirán muy a pesar suyo en una nueva muestra de los 'tesoros humanos vivos' catalogados por la Unesco, como los que preservan las tradiciones indígenas de México, Centroamérica, Perú, Bolivia o de la plaza de Xemáa el Fná. ¿Pesimismo excesivo? Confiamos en que sea así, pues la cultura sobrevive a menudo a los cataclismos más destructores y busca y encuentra en tiempos de crisis sus propias respuestas. La imaginación opuesta a todo dogmatismo y el conocimiento de la historia y sus ciclos nos permiten abrigar alguna esperanza. No quisiera que, para garantizar su supervivencia, los pájaros aguafiestas fueran declarados especie protegida. No me gustan los cotos aunque odie la caza. La cultura, si se museíza, pierde su levadura y estímulo: no muere, pero permanece en hibernación a la espera del dios que le inyecte nueva vitalidad y dinamismo.

Me agradaría extenderme en Cervantes y su impronta en la literatura de mi siglo merced a la lectura aguijadora y sin anteojeras de Borges y Américo Castro: en su presencia implícita en la estructuración de novelas como Terra nostra, Tres tristes tigres o las de quienes cervanteamos a sabiendas o sin saberlo. Pero me detendré en la tradición que enhebra las diferentes versiones de Las mil y una noches hasta entretejer el texto más o menos fiable que conocemos.

Como es comúnmente aceptado, gran parte de los poemas épicos, leyendas y cuentos que fundan las literaturas de todo el mundo se transmitieron durante siglos por boca de bardos y juglares en los mercados y zocos hindúes, europeos y árabes. No cabe duda de que el Cantar de Myo Cid y el Libro de buen amor se inspiraron en textos y poemas de muy diverso origen, y que, una vez compuestos en una forma aproximada a la que tenemos acceso (el Libro del Arcipreste sufrió la poda de algunos pasajes supuestamente obscenos por nuestros irredimibles eclesiásticos), fueron recitados con mímica y gestos en los espacios públicos en donde se congregaba el pueblo. Pues si la literatura escrita procede ab initio de la tradición oral, ésta se enriquece a su vez con aquélla. El canje opera como entre dos vasos comunicantes. Menéndez Pidal y Matthew Arnold estudiaron hace ya medio siglo el tema y nos han transmitido algunas reflexiones dignas de tomarse en cuenta.

En más de una ocasión he señalado que la lectura ideal de un sector minoritario, pero enjundioso y significativo, de la novela del siglo XX sería una audición por boca de su autor: una lectura en voz alta. La prosodia, el ritmo, el énfasis, desempeñan así, como antes de Gutenberg, un papel importante. Sin ánimo de agotar la lista de los incluidos en este apartado, mencionaré los nombres de Joyce, Céline, Carlo Emilio Gadda, Arno Schmidt o Guimarães Rosa, por citar tan sólo a los ya fallecidos. La mayor parte de mis novelas, de Don Julián para acá, se inscriben en dicha corriente. Pero lo que me interesa ahora es mostrar la vigencia del sistema de los vasos comunicantes con un ejemplo que me concierne.

Según una vieja tradición marroquí, los campesinos bereberes consideran a las cigüeñas como seres humanos que, a fin de viajar y conocer otros mundos, adoptan temporalmente su forma y, de regreso al país, recobran su condición primigenia. Dicha leyenda inspiró el relato de uno de los narradores (en este caso, una narradora) del Círculo de Lectores de la novela Las semanas del jardín: 'Los hombres-cigüeña'. El cuento entreteje la fábula y una acuciante realidad en la que no sólo las cigüeñas, sino también los seres humanos, emigran de África a la Fortaleza Europea, con la diferencia de que mientras las primeras lo hacen sin trabas, los segundos arriesgan la vida y perecen a menudo en el intento. La novela fue traducida al árabe clásico y un día uno de los mejores cuentistas de Xemáa el Fná solicitó mi permiso para adaptar el relato al dialecto marrakchí, con objeto de interpretarlo en la Plaza. Inútil decirles que su petición me colmó de dicha: la leyenda oral había pasado a la literatura escrita y, tras varios trasvases, volvía, transmutada, a sus raíces. Ningún premio ni recompensa, por altos y prestigiosos que fueran, podrían procurarme tal alegría. El engarce con la oralidad existente en el mundo durante docenas de miles de años -un lapso inconmensurablemente mayor que el de la escritura- me integraba en el ciclo de los préstamos y permutas. Mi mirada hacia atrás, me proyectaba adelante. Había cumplido con mi humilde papel de eslabón. La biblioteca, el jardín de la biblioteca, me devolvía a los orígenes: al núcleo seminal, al flujo incesante de la vida.

Macias el Milagro de Guinea Ecuatorial

Ver texto

Macías; el <milagrov de Guinea Ecuatorial

La reciente caída de las dictaduras esperpénticas de Amín Dadá y Anastasio Somoza, y la delicada situación en que actualmente se halla el ubuesco emperador Bokassa por ha ber celebrado a su manera el año internacional de la infan cia, han desviado una vez más la atención de los medios informativos de la brutal realidad de otra tiranía proporcionalmente quizá más opresiva y sanguinaria que aquéllas: la que sobre los antiguos territorios españoles del de Guinea ejerce el autotitulado <único y presidente vitalicio de los mismos, Macías Nguema. golfo milagrov

Desde que el gobierno franquista, por instrucciones del almirante Carrero Blanco, prohibió toda referencia al asun calificándolo de <materia reservada v, la tragedia del pueblo de Guinea Ecuatorial permanece envuelta en un denso € inexplicable silencio. Tras la muerte de Franco y el levanta miento de la prohibición en octubre de 1976,la prensa española recién liberada se abalanzó bruscamente sobre el tema: el tiempo necesario para sacar a la luz pública el pa desempeñado en él por Antonio García Trevijano y hun dir para siempre sus aspiraciones de protagonismo político. Una vez logrado esto, pese a la publicación de documentos irrefutables y testimonios atroces ~bastaría con recordar los libros de Mitongo (Guinea: de colonia a dictadura) , Bidyogo (Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial), R. García Domínguez (Macías: la ley del silencio) 0 Rafael Fernán dez (Guinea, materia reservada), la suerte de nuestros colonizados y ex compatriotas ha dejado de interesar a la clase política española y en especial a nuestros partidos de izquierda. Como en el caso de los palestinos; eritreos; camboyanos y un etcétera, su causa es política ni electotO, pel Ndongo largo no ralmente rentable. Sólo aquellos países 0 movimientos de li beración que disponen de columnas blindadas y disfrutan de la protección de una gran potencia 0 de los beneficios de los petrodólares movilizar las conciencias y los apa ratos de propaganda: Guinea Ecuatorial no es víctima de una dictadura sostenida por el imperialismo norteamerica ni los grupos de oposición a Macías pueden permitirse el lujo de invitar a visitar campos de refugiados;, a costa de un rico e interesado vecino, a numerosas delegaciones extranjeras. Contrastando con su ritual apoyo propagandístico a causas más útiles, la actitud del PSOE y PCE tocante a Guinea Ecuatorial ha sido y sigue siendo de un desapego e indiferencia chocantes. El genocidio real ~no imaginario del pueblo ecuatoguineano suscita ninguna campaña de solidaridad y simpatía. Seis mil refugiados apátridas viven entre nosotros en condiciones a menudo angustiosas sin que los habituales capitalizadores de dramas ajenos eleven la voz para atraer la atención sobre su miseria y apurosComo en tiempos de Franco, Guinea Ecuatorial es materia reservada para un puñado de especialistas. Nos encontramos una vez más ante un caso flagrante de humanitarismo selectivo. logran no, no

Las denuncias de Amnistía Internacional, de las asocia ciones de derechos humanos de Suiza y Bélgica, el expedien te abrumador de la Anti Slavery Society londinense sobre el trabajo forzado y, más recientemente, el extenso y detallado informe de Robert Klinteberg patrocinado por el Interna tional University Exchange Fund con sede en Ginebra tra zan un cuadro sobrecogedor e irrebatible de la vida y muer te diarias de los pueblos sometidos anteriormente a nuestro yugo colonial. Incomprensiblemente, la mayoría de dichos documentos ~en especial la valiosísima obra de Klinteberg Equatorial Guinea: Macias Country- no han sido traduci dos siquiera a nuestra A fin de paliar este imperdo nable <olvido) trataré de resumir algunos aspectos de los mismos; cuyo contenido evoca a veces el horror de las pesa dillas goyescas y las farsas grotescas de Valle-Inclán. lengua.

El nacimiento del movimiento independentista de Guinea Ecuatorial se remonta a los años cincuenta. Su emergencia provocó la reacción inmediata de las autoridades españolas y sus líderes fueron asesinados, como Enrique Nvó y Acacio Mañé, 0 se vieron obligados a exiliarse.

A fines de esta década se crean en Gabón dos agrupaciones patrióticas: El IPGE (Idea Popular de Guinea Ecuatorial) y el MONALIGE (Movimiento de Unión Nacional de Guinea Ecuatorial), dirigida esta última por Atanasio Ambos grupos defendieron en ante el comité de descolonización de la ONU la causa independentista de su y fueron tildados de comunistas por los servicios de propaganda del Régimen. Sacudido por el vendaval descolonizador; el gobierno franquista se vio precisado no obstante a mudar de estrategia: tras haber concedido a los neanos la nacionalidad española, decidió instaurar gobierno autónomo en los territorios del y en 1963 sometió su proyecto a referendo. El resultado de éste, aun que favorable a la nueva imagen que promueve España, descubre los tensiones existentes entre las diferentes etnias de los territorios: mientras los de río Muni votan en fa vor de la autonomía propuesta, la población de Fernando compuesta principalmente de bubis y mestizos ferna dinos, se manifiesta contra ella, temerosa de caer bajo el dominio Con el apoyo de las autoridades hispanas se funda un tercer partido; el MUNGE (Movimiento de Unión Nacional de Guinea Ecuatorial), dirigido por Bonifacio Ondó Edú, quien, como los líderes del IPGE y MONALIGE, pertenece a la etnia En 1964, Franco nombra a Boni facio Ondó Edú del gobierno autónomo y el cargo de vicepresidente cae en manos de un tal Francisco Macías Nguema, igualmente que había hecho hasta entonces una oscura carrera de funcionario a la sombra de la admi nistración colonial. Con todo, la estrategia neocolonialista fracasa. Después de la visita de una comisión de la ONU, el gobierno franquista acepta la convocatoria de una confeNdongo. 1962 país guiun golfo fang Poo, fang: jefe fang, rencia constitucional destinada a discutir la futura indepencia de los territorios. Dicha conferencia concluyó en con la aprobación del proyecto por la mayoría de los delegados ecuatoguineanos. Conforme a aquél, el presidente debe ser democráticamente elegido cada cinco años Y; a fin de evitar la dominación abusiva de un clan; el presidente y vicepresidente han de pertenecer a etnias distintas. Una asamblea de treinta y cinco diputados ~diecinueve de río Muni, doce de Fernando Poo y cuatro de las islas menores de Annobon y Corisco - y un consejo ~integrado por miem bros de diferentes etnias - supervisan los poderes ejecutivos del presidente de la República. El proyecto se somete a referéndum en agosto de 1968: lo sostienen el MUNGE de Ondó Edú, el MONALIGE de Atanasio Ndongo y la Unión bubi de Edmundo Bosio. Tan sólo se manifiesta contra él Macías Nguema, quien, en contraste con la docilidad de que había dado muestra entonces, lo acusa violenta mente de perpetuar los intereses del neocolonialismo. Aun que aprobado por un treinta y seis por ciento de la pobla ción, el resultado constituye un éxito para Macías. 1968 hasta

Un mes y medio después se celebran las primeras y últi mas elecciones libres de Guinea Ecuatorial . Concurren a ellas Macías Nguema, Ondó Edú, Atanasio Ndongo y Edmundo Bosio. Macías ~siempre con una plataforma anticolonialista más radical que la de sus rivales - obtiene una mayoría relativa en la primera vuelta, sobrepasando ligera mente al candidato favorito de los españoles Ondó Edú. Aconsejado de su factótum Trevijano, con Atanasio Ndongo y Edmundo Bosio, prometiéndoles respectivamen te la cartera de Asuntos Exteriores y la vicepresidencia de su futuro gobierno; y con el apoyo de éstos obtiene el sesenta y ocho por ciento de los votos. Al proclamarse la independen cia el 12 de octubre, Macías asume sólo la presidencia sino el Ministerio de Defensa mando de la guardia nacional. Apenas instalado en el cargo, corren insistentes rumores de una intentona golpista por parte del candidato derro pacta no yel

tado. Temiendo por su Bonifacio Ondó Edú intenta refugiarse en Gabón, el presidente gabonés Omar Bon go le fuerza a regresar a su país. El líder del MUNGE es detenido en el aeropuerto de Santa Isabel. Encarcelado por or den de Macías, morirá asesinado meses más tarde en la que pronto será tristemente famosa prisión de Blabich. vida, pero

El presunto golpe fallido desencadenó una primera olea da de terror ~un terror que, desde entonces, no ha cesado nunca. Todos los funcionarios cercanos a Ndongo fueron detenidos y la mayor parte de ellos murieron torturados an tes de pasar a juicio: Saturnino Ibongo <se suicidóv oficial mente en prisión; la mujer de Ndongo ~una pariente del lí der revolucionario camerunés Félix Moumie _ fue torturada y rematada públicamente en el centro de Santa Isabel. Entre las personalidades encarceladas se hallaba Enrique Gori, vi cepresidente del Consejo Provincial de Fernando Poo, y Ar -

La fase de gobierno constitucional de Macías fue de breve duración. A primeros de 1969,a raíz de su enfrentamien to con representantes de la administración franquista, sus partidarios emprenden una campaña de agresión indiscri minada contra los españoles. El gobierno de Madrid decide el envío de doscientos y pico guardias civiles para proteger sus vidas y asegurar su evacuación. A su regreso de Addis Abeba, en donde asistieron en febrero a la asamblea de la OVA, el ministro de Asuntos Exteriores Atanasio el representante ecuatoguineano en la ONU Saturnino Ibongo hacen una breve escala en Madrid. De vuelta a Fer nando Poo, tratan de resolver el contencioso entre los dos países por la vía de la negociación; pero son convocados in mediatamente a Bata por el presidente. Simultáneamente, éste anuncia la existencia de un compló para derrocarle en cabezado por Según la versión oficial del <complóv, el líder del MONALIGE, al verse descubierto, trató de resistir y se por una ventana de palacio. Testimonios posteriores indican que fue precipitado desde ella por la guardia de Macías y falleció poco después en la cárcel. Ndongo Ndongo. arrojó

mando Balboa, secretario general de la Asamblea Nacional. Los supervivientes de esta primera hornada fueron juzgados en diciembre de 1970 por un tribunal militar sin que tuvieran la menor posibilidad de defenderse e incluso aquellos que salvaron la cabeza en el proceso fueron asesinados posteriormente en la cárcel: el más conocido de ellos, Enrique Gori, pereció de manos de un guardia a golpes de machete en junio de 1972. Detalle particularmente macabro: según el Financial Times del 17 de febrero de 1970, las víctimas del compló fueron ahorcadas a los compases de Hopkins cantando Those were the transmitidos por los altavocesv Mary days

En 1971 un decreto presidencial castiga con penas de seis

El <golpe fallidov de 1969 permitió desembarazarse a Macías de las últimas trabas constitucionales. El sistema pluripartidista, declaró, era contrario a la idiosincrasia y tra diciones del y anunció su sustitución por el PUN (Parti do Único Nacional), bautizado más tarde PUNT (Partido Único Nacional de Trabajadores), para congraciarse con los países del campo <socialista > . Paralelamente, el movimiento oficial Juventud en Marcha con Macías se convirtió en su principal instrumento de control. A partir de entonces, todos los ecuatoguineanos deben formar parte obligatoria mente del mismo. Aunque la constitución de 1968 permane ció en vigor hasta 1973, era ya letra muerta desde 1969. país a doce años el delito de <insultos al presidentev y la <conspiraciónv contra su con la pena de muerte. Dada la gran imprecisión de ambas figuras delictivas, su ámbito puede afectar a la totalidad de la población ecuatoguinea na: el simple hecho de no agasajar a las personalidades ofi ciales 0 no comparecer a las manifestaciones organizadas por éstas equivale a mostrarse <descontentov Ypor orden expresa de Macías, los descontentos tienen que ser implaca blemente barridos. poder

En 1972 Macías fue nombrado <presidente vitalicio de la

República de Guinea Ecuatorialv <general mayor de los

ejércitos nacionalesv_ <gran maestro de educación, ciencia y cultura > etc. : la completa de sus títulos ~cuarenta y seis - llenaría una holandesa a doble espacio. Su denomina ción oficial pasa a ser la de <único yla de su progenitor; <su santo padrev_ Coincidiendo con su enfrentamien to con la jerarquía eclesiástica, el Partido Único divulgó masivamente la consigna <no más dios que Macíasv . El catecismo del PUNT le compara al Mesías jugando con la similitud de las dos palabras. La frase Dios creó Guinea Ecuatorial gracias a Macías. Sin Macías, Guinea Ecuatorial no existiría > a formar parte de los servicios religiosos católicos so pena de expulsión 0 encarcelamiento de los cerdotes recalcitrantes. El tercer congreso anual del PUNT aprobó cía Trevijano, que ~como la estalinista de 1936- garanti za <la libertad y dignidad plenas del hombrev , los derechos de reunión y asociación, las libertades de religión; prensa, conciencia, etcétera. En realidad, los poderes omnímodos de Macías salen reforzados artículo 63 le confiere el poder de nombrar y destituir jueces. lista pasó sayel

El supuesto complot de 1969 es el primero de una serie de golpes fallidosv en su mayor parte fraguados por el propio Macías 0 inventados por él a raíz de alguna de sus visiones sobrenaturales (fruto, probablemente, de su consumo habitual de las drogas locales denominadas ibopresentan una doble ventaja: por un lado, le permiten desembarazarse de sus enemigos reales 0 imaginarios; por otro; Y ello es sumamente importante si tomamos en consi deración los factores étnico-culturales del pueblo ecuatoguineano, le aureolan de un nimbo de invulnerabilidad. Como señala Klinteberg, el emblema del PUNT es el tigre, <un animal mortífero; mítico; inmortal; que se alimenta de carne y sangrev Según la superstición popular; si un grupo de personas intentara agredirle, Macías no tendría sino que hablar con la voz del tigre para que éste apareciera larga instantáneamente en su defensa y aniquilara a sus adver -

sarios.

La represión anterior a 1972 afectó principalmente a los seguidores 0 simpatizantes de y Ondó Edú: varios centenares de personas fueron detenidas y asesinadas por el simple hecho de haber participado en la campaña electo ral de aquéllos 0 haber votado por sus candidaturas. En marzo de 1971 Macías descubre un segundo <compló"_ Alguien, al parecer; habría escrito un panfleto en el que se exhortaba a los miembros de los servicios de seguridad a sublevarse contra el presidente. El ministro de Salud Pública, Pedro Andeme, y el de Justicia, Rafael Momo Bocara, fueron detenidos y encarcelados, si bien el primero con siguió evadirse en 1975 y hallar refugio en Camerún. Según fuentes fidedignas, gran parte de las víctimas de esta redada se <suicidaronv 0 fueron asesinadas en sus celdas. Pedro Andeme afirma que entre 1971 y 1975 asistió perso nalmente al apaleamiento y muerte de ciento cincuenta y siete de sus compañeros. En la fiesta de Corpus de 1971 ~coincidiendo con la ejecución masiva de presos de la cárcel de Bata en un denominado Ngolo Ayob - el ex dente de la Asamblea Nacional durante el período del gobierno autónomo, Federico Ngomo Mandongo; que per manecía encarcelado sin acusación alguna, fue sacado de aquélla y asesinado a machetazos. Ndongo Ekong Ekong lugar presi -

De los doce ministros que componían el primer gabinete de la independencia, diez fueron ejecutados por orden del presidente. El dirigente bubi Pastor Torao Sikara murió de sed en la cárcel de Bata, según testimonio de Otro de los fundadores de la Unión bubi falleció de gangrena des pués de que le arrancaran los ojos (Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial) . Ndongo.

En junio de 1974 Macías aplasta una nueva conjura. Conforme a la versión oficial, más de un centenar de presos de la cárcel de Bata habrían planeado la de acuerdo con un movimiento de oposición creado en el exilio. Al ver fuga

se descubiertos, los supuestos líderes de la tentativa <se sui cidan . Entre los <suicidasv figura el ex ministro de Justicia Rafael Momo Bocara (detenido desde el <complów de I971), el ex ministro de Industria Ramón Borico Toichoa y el doctor Manuel Combe, ex director de Salud Pública. Cuando los ciento catorce supervivientes comparecen ante el tribu nal, presentan huellas visibles de los malos tratos que les han sido infligidos. Todos recibieron sentencia de muerte, aunque sólo veintisiete fueron pasados por las armas: los restantes fallecieron en prisión, probablemente a consecuencia de torturas.

Al proclamarse la independencia en 1968, Guinea torial poseía uno de los mayores índices de renta per cápita del continente africano A decir verdad, su desarrollo eco nómico se había concentrado en la isla de Fernando Poo y se debía principalmente a la exportación de cacao procedente de las plantaciones explotadas por los españoles y cuya mano de obra era de origen nigeriano. Según estadísti cas de la ONU de 1967, Guinea Ecuatorial exportaba trein ta y ocho mil toneladas de cacao por valor de 25.438.000 dolares, ocho mil toneladas de café, trescientos veinticinco mil metros cúbicos de madera, casi tres mil toneladas de aceite de palma, etcétera. La FAO estimaba por su parte que la industria pesquera producía aproximadamente mil toneladas de pesca anuales, una cantidad insignificante si se la compara con las doce mil toneladas de pesca en pequeña escala, en canoa, destinada en general al mercado interno (el consumo por cabeza de pescado era de cuarenta y seis kilos, uno Ecua -

Con la llegada al poder de Macías, la economía se des ploma. La exportación de cacao descendió a veintidós mil toneladas en I971 y a diez mil en 1974. Aunque resulta imposible obtener estadísticas oficiales, los expertos de la fir ma Gill and Duffus calculan que la cifra actual se sitúa alrededor de las dos mil trescientas cuarenta toneladas. Según testimonio directo de Klinteberg ~uno de los rarísimos ob- servadores extranjeros que hayan podido visitar Fernando Poo -, las extensas plantaciones que rodeaban antaño la ca pital desaparecieron por falta de cultivo.

La producción de la industria maderera pasó de los tres cientos y pico mil metros cúbicos de antes de la independen cia a veinte mil en 1971. Con posterioridad, esta cifra bajó aún, pese a los esfuerzos del consorcio francosuizo ComForestière. pagnie

En 1975, mientras Macías asistía a una reunión de la unión aduanera y económica de África central celebrada en Camerún, recibió una llamada telefónica comunicándole que uno de sus infinitos retratos pegados en las paredes de todas las ciudades y aldeas ecuatoguineanas, un retrato colocado precisamente en la puerta del domicilio del ex vicepresidente de la República y ex líder de la Unión bubi, Edmundo Bosio; había sido desgarrado. Inmediatamente abandonó la reunión de jefes de Estado y de regreso a Malabo; convo có una asamblea popular de la sección femenina del PUNT en el centro de recreo de trabajadores. Conforme a un testi go directo; citado por Klinteberg, el presidente apareció ante aquélla en un estado de gran excitación y pronunció un discurSO violento e incoherente: <Me han informado de que mi retrato ha sido destruido; y ello es intolerable. Nadie tiene el derecho de rozarlo con un dedo. Y yo les pregunto: : Qué debo hacer con la persona que ha destrozado mi imagen? Las mujeres gritaron: <iMatarla! Poco después, Edmundo Bosio apareció muerto. Oficialmente se trataba de un nuevo suicidio. En mayo de 1976 el gobernador del banco central de Guinea Ecuatorial, Jesús Buendi fue detenido con la acusación de haber intentado fugarse del con una gran cantidad de dinero. Para arrancarle la confesión; sus torturadores le rompieron los brazos y le quemaron los ojos y el cuero cabelludo, pero no fue fusilado públicamen te sino un año después, en los alrededores de Bata, en com pañía de otros veintisiete condenados entre los que figuraba el ex ministro de Finanzas Nku Ivasa. Consiguientemente, Ndongo, país

su aldea natal fue destruida y sus habitantes murieron apa - leados .

El último <golpe fallidov se remonta a noviembre de 1976, fecha en que varios miembros del gobierno criticaron al parecer ante el propio presidente algunos aspectos de su política. Por toda respuesta, Macías ordenó su detención y encarcelamiento. Entre las víctimas de la nueva <conspira ción , se hallaba el vicepresidente en funciones desde 1974, Miguel Eyadegue. Según las informaciones filtradas al exte rior; nueve ex funcionarios gubernamentales fueron asesinados poco después en la cárcel ex inspector general de policía Guillermo habría puesto fin a sus días Yel Nsegn Esono

Aunque la lista de scomplósv parece momentáneamente interrumpida hasta la revolución de palacio del pasado 3 de agosto, el terror y persecución sistemáticos a que vive sometido el continúan: en marzo de 1977, por ejemplo, los habitantes de las aldeas de Mba y Ekoteke fueron masacra dos por la guardia nacional en un acto de represalia colecti va. Dicha política ~resumida en el lema <contra la violencia reaccionaria, la violencia revolucionaria v fue ratificada ofi cialmente por Macías con motivo del décimo aniversario de la independencia ecuatoguineana, cuando advirtió a la cía y guardia nacional de los peligros de una nueva conjura y aconsejó el preventivo de tácticas de tierra quemada. país poli empleo

<de forma voluntaria v

A lo del libro; Robert Klinteberg acumula pruebas irrefutables de los asesinatos y torturas cometidos al socaire del régimen judicial de Macías. Las cárceles de bich, en Malabo, son tristemente célebres por los <interrogatoriosv de los presos. Entre los métodos de arrancar la confesión destacan los conocidos por balanceo) , colgadu tablillas; grilletes y <rombov Gran parte de ellos introducidos entre 1972 y 1974 por los policías cargados de la seguridad del presidente. Las torturas de los presos de Blabich se llevan a cabo en presencia de los tres hombres clave del régimen de Macías: el comandante largo Bata fueron ra, etíopes Teo- doro Ngema, jefe de la casa militar de Su Excelen primo de Macías y actual presidente del Consejo Militar Revolucionario que acaba de derribarle; el vicepresidente, Bonifacio Nguema Esono, igualmente familiar de Macías, y el comandante de la policía armada, Carmelo Bico. Dichas sesiones minuciosamente descritas por algunas de las víctimas concluyen a menudo con la muerte del interrogado_ Obiang cia,

"Con frecuencia, el cuerpo es transportado a un hospital situado a quinientos metros de la cárcel en donde su muerte se atribuye a causas naturales y casi nunca es devuelto a la familia, aunque en el caso excepcional de alguna personali dad de renombre; aquélla ha logrado recuperarlo. Por lo común; las víctimas son arrojadas a un pozo, conocido localmente por toma, que se halla detrás del cementerio. El vehículo empleado para el acarreo de cadáveres es bien conocido y su matrícula, con las iniciales del presidente, MNB8740, siembra el terror a su paso.>

noche es el habitualmente preferido para interrogatorios y siempre para las ejecuciones. Éstas se llevan a cabo en una habitación adjunta a las oficinas de la cárcel. Anteriormente los presos solían ser rematados de un 0 pOr estrangulamiento, pero ahora el método usual consiste en aplastarles la cabeza. El prisionero, con los pies atados, es arrastrado a una habitación interior. Allí, se le obliga a tenderse boca abajo y le destrozan el cráneo con barras de hierro. El cadáver 0 cadáveres permanecen abandonados in situ y son recogidos al amanecer: Tres delincuentes comunes tienen encomendada la tarea de limpiar con cubos de agua las manchas y residuos de vómi tos y masa encefálica. La tiempo los disparo

De acuerdo al testimonio de los raros evadidos, dichos procedimientos de justicia expeditiva son casi rutinarios . En circunstancias excepcionales ~por ejemplo; ante el anun cio de un nuevo mero de víctimas es mucho mayor: En treinta seis 1974, y presos de la cárcel de Bata fueron sacados de sus celdas y re-

cibieron la orden de cavar una zanja. Luego se les obligó a meterse en ella y la zanja fue cubierta con tierra, de modo que tan sólo sobresalieran sus cabezas. El día siguiente, testigos presenciales vieron que todos ellos, excepto habían muerto, con los ojos y parte del rostro devorados por los insectosv (Klinteberg, P. dos, 33).

<Los mecanismos que gobiernan realmente la vida del ~escribe Klinteberg - son elementales, brutales y efecti VOS.> Macías barrió en efecto no sólo la estructura constitu cional elaborada en sino también la tradicional demo cracia tribal fundada en la autoridad espiritual, lazos de parentesco y prestigio ganado por el propio individuo en el seno de su comunidad: Los antiguos jefes y sus consejeros han sido sustituidos por militantes nombrados por Macías. En la actualidad, todo jefe quiere ser el pequeño Macías de su propia aldea. Si tiene ambiciones de avanzar y hacer carre ra política, debe informar sobre los descontentos, denun ciar a presuntos subversivos y prestar su apoyo incondicional al presidentev . Los comités de base del PUNT controlan rigurosamente la vida del nadie puede abandonar su de residencia sin un permiso especial. Si a todo ello agregamos las persecuciones de índole étnica y religiosa y la casi absoluta desintegración de la economía, comprenderemos fácilmente que, como observa Klinteberg, casi <un ter cio de la población se haya exiliado huyendo del despotis mo más país 1968 país: lugar

En un llamamiento sobre la situación de los derechos hu manos en Guinea Ecuatorial publicado en octubre de 1978, Amnistía Internacional señala que al menos uno de cada quinientos ciudadanos ecuatoguineanos ha sido ejecutado durante la pasada década, la mayoría de ellos sin juicio alguno.