ATENTADO ULTRADERECHISTA A GRUPO DE ABOGADOS

Uno de los ataques más graves que sufrió García-Trevijano fue el atentado perpetrado por un comando ultraderechista el jueves 6 de noviembre de 1975 . Los ultraderechistas, encapuchados y armados con pistolas, metralletas, cadenas y una maza de armas (bola metálica con púas que cuelga de una cadena), irrumpieron en el bufete de José Manuel Muñoz Salvadores , sito en la calle de Claudio Coello, número 50, cuarto piso, cuando un grupo de prestigiosos abogados de la oposición antifranquista integrado por Antonio García-Trevijano, Jaime Cortezo Velázquez-Duro , Eurico de la Peña , Eduardo Moreno, José Figueroa D'Oliveira y el propio Muñoz Salvadores celebraba una rueda de prensa para expresar su criterio sobre el momento político que vivía España —en aquellas fechas, el dictador Francisco Franco se encontraba gravemente enfermo y había gran expectación nacional e internacional por el futuro del país—. 105106 ​ El acto había sido convocado por el periodista Jesús Losada Ronsón, cronista del Palacio Presidencial de Venezuela y corresponsal en Madrid del diario venezolano La Nación , que acudió al bufete acompañado de Juan García Solís, redactor gráfico del citado diario venezolano. 107 ​ También telefonearon a Enrique Tierno Galván , Joaquín Ruiz-Giménez y al abogado y miembro influyente del Partido Comunista Antonio Rato y Rodríguez de Moldes para que se sumaran a la reunión, pero éstos excusaron su asistencia por tener trabajo. 108

Los terroristas profirieron frases como «se os van a acabar las ruedas de prensa con periodistas extranjeros» o «esto os lo hacemos porque sois unos cerdos antifranquistas», obligaron a los presentes a ponerse de cara a la pared con las manos en alto, los golpearon brutalmente y los rociaron con gases lacrimógenos , lanzando una bomba de humo al huir del lugar. 109 ​ A consecuencia del ataque, el despacho quedó devastado y los presentes resultaron heridos. García-Trevijano sufrió la rotura de tres costillas y del omóplato, y hubo de ser ingresado en un hospital. 110111112 ​ En una entrevista realizada por el periodista Jesús Quintero en su programa Ratones coloraos , transmitida el 17 de junio de 2008 , García-Trevijano recordó este episodio de la siguiente manera:

"Era el momento en que Franco estaba agonizando. La noche anterior la BBC de Londres me hizo una entrevista en la que yo fui muy claro, como siempre procuro serlo. Al día siguiente fue el atentado. [...] A mí me fracturaron algunas partes pequeñas de la columna vertebral. Una anécdota que debe conocerse, para que comprendan los que no vivieron esa época lo que era, es que cuando salía a rastras, porque no podía del dolor, paré en la calle al primer coche que pasaba, y era un Mercedes , bueno, de lujo. Le dije [al conductor], «¿me lleva usted al hospital próximo?», y me dice, "sí, sí, pase, cómo no. ¿Qué le ha pasado?». Dije, «un atentado». «¿De quién?». «De la Guardia Civil ». Entonces [el conductor] dijo, «bájese inmediatamente». Frenó el coche y me echó. Tuve que coger un taxi para ir al hospital. Eso era el franquismo ... Y era verdad: el atentado lo hizo la Guardia Civil de Majadahonda". 113

Dado que la celebración de la rueda de prensa fue decidida de forma clandestina y espontánea, sin preparación previa, los terroristas ultraderechistas solo pudieron enterarse de la misma a través de escuchas telefónicas. José Figueroa manifestó que le constaba tener el teléfono intervenido por la policía franquista desde la muerte de Carrero Blanco . 114 ​ Los servicios de inteligencia estadounidenses se hicieron eco en su documentación confidencial de la "extendida creencia" de que los terroristas de extrema derecha, "cada vez más descarados", tenían vínculos con elementos de la policía, e identificaron este atentado como "un ataque probablemente diseñado para provocar la reacción de la izquierda y contribuir así a un clima de miedo que trate de evitar el aperturismo en el régimen sucesor [de la dictadura]". 115

Al día siguiente, la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Madrid hizo pública una nota condenando el atentado de que había sido objeto el grupo de abogados. 116 ​ A su vez, cerca de un centenar de abogados se reunieron motu proprio en la sala de togas del Tribunal Supremo con el fin de firmar un escrito dirigido a la Junta de Gobierno del Colegio, en el que denunciaban la "incalificable agresión sufrida por unos compañeros". 117 ​ Por su parte, el embajador de Venezuela en Madrid presentó una protesta oficial al Gobierno franquista. 109