FUNDACIÓN DE LA AEPI Y ACUSACIÓN DE VILALLONGA. PRESENTACIÓN DE EL DISCURSO DE LA REPÚBLICA

El 13 de agosto de 1994, García-Trevijano, junto con un grupo de periodistas y escritores, entre los que figuraban Francisco Umbral , Camilo José Cela , Antonio Gala , José Luis Balbín , José María García y Raúl del Pozo , entre otros, fundó la Asociación de Escritores y Periodistas Independientes (AEPI). Esta asociación se presentó con el objetivo de unir a los periodistas y escritores "que desempeñan un papel importante en la lucha contra la corrupción y los abusos del poder político". 160161Luis María Ansón , miembro de la AEPI, declaró en una entrevista realizada años después que el propósito de la asociación era impedir la reelección de Felipe González, ya que "bloqueaba algo vital en una democracia: la alternancia". Dado que las críticas periodísticas sobre González no habían dado resultado en las elecciones de 1993, no dudaron en exponer "las irregularidades [y] la corrupción" del Gobierno para lograrlo, llegando a "elevar la crítica hasta extremos que a veces afectaron al propio Estado", pues, según afirmaba, "si González llega a ganar las elecciones del 96, con la bonanza económica no hubiera habido quien lo echase del poder hasta 2004. No salimos de 40 años de Franco para entrar en 30 de González". 162

El día 22 de ese mismo mes, José Luis de Vilallonga publicó un artículo en La Vanguardia que levantó gran revuelo. Basándose en unas informaciones que, según el aristócrata, le habían hecho llegar dos espías, acusó a García-Trevijano de estar organizando una "confabulación que pretende desestabilizar al Gobierno [de Felipe González], provocar la abdicación del rey y proclamar una república", de la cual sería nombrado presidente. Según Vilallonga, los aliados de García-Trevijano en esta supuesta trama eran el director del diario El Mundo , Pedro J. Ramírez , y el famoso banquero Mario Conde . Tal como expresaba Vilallonga, "la operación se llevaría a cabo por etapas. Primero, se desestabilizaría al Gobierno atacando sin tregua a Felipe González en sus horas más bajas. [...] Paralelamente se haría una fuerte campaña en favor de Aznar [...]. Con cuidada sincronía se irían filtrando pequeñas y breves noticias en detrimento de la figura del Rey, para acabar publicando un dossier que comprometería gravemente al Monarca en algún escándalo irreparable. Todos los periodistas sabemos lo fácilmente que se monta un falso dossier en el cual se involucra a la persona que se pretende destrozar. Según los estrategas de la operación, el Rey, harto de tanta basura, acabaría por abdicar en su hijo don Felipe, el cual, dada su juventud y su inexperiencia política, sería más fácil de manejar, facilitando sin oponer resistencia el paso de la monarquía a una república". 163

La acusación de Vilallonga fue inmediatamente contestada por García-Trevijano, que la calificó de "mentira injuriosa", añadiendo: "Lo extraño de esta «catilinaria de verano» es que periódicos serios, como La Vanguardia que la publica y El País que se hace eco, no la hayan dado a cinco columnas en primera. Si piensan que es verdad, ése era su único tratamiento, Y si saben, como es el caso, que es mentira, no podían acogerla en sus páginas. Pero tengo demasiada experiencia para no saber lo que saben esos periódicos. Es decir, que se trata de un trabajo de encargo para meter miedo entre los miembros fundadores de la AEPI. Una asociación de escritores y periodistas independientes (entre los que me encuentro, junto a prestigiosas firmas de la literatura, el ensayo y el periodismo), que ha sido constituida hace unos días precisamente para defender la libertad de expresión y el disentimiento, contra el consenso totalitario que tratan de imponer a la opinión pública tanto los medios estatales de comunicación, controlados por el Gobierno, como los medios privados del oligopolio editorial". 164 ​ Por su parte, Pedro J. Ramírez escribió en su periódico que el artículo de Vilallonga era "disparatado" 165 ​ y Mario Conde, en el curso de una entrevista realizada años después, comentó sobre este asunto: "Yo creo que José Luis de Vilallonga ha dicho pocas cosas que no fueran estupideces a lo largo de su vida (...), sobre todo cuando hablaba de la Corona. Yo no he participado, ni creo que participe mientras viva, en ningún tipo de conspiración contra el rey [Juan Carlos I], entre otras cosas por razones de afecto. 166

El 20 de octubre de 1994 García-Trevijano presentó públicamente su libro El discurso de la República . La presentación tuvo lugar en el paraninfo de la Universidad Complutense de Madrid ante más de seiscientas personas ( ABC informó de que los estudiantes reunidos excedían el millar 167 ​), entre las que se contaban el histórico sindicalista Marcelino Camacho y los periodistas Antonio Herrero , José Luis Balbín , Pedro J. Ramírez y Luis María Ansón , que presentó el acto. García-Trevijano pronunció un discurso en el que afirmó que "en España no existe ni libertad política ni democracia" y que la monarquía "encubre una oligocracia política en la que es imposible controlar a los gobernantes". 168 ​ La presentación terminó convirtiéndose en un acto político republicano, generándose una gran excitación entre buena parte del público asistente, que intentó salir del auditorio formando una manifestación en pro de la República. 169