ME LO DIJO PEREZ QUE ESTUVO EN MALLORCA
En cuanto volvió de Mallorca, Pérez nos dijo que en torno a D. Juan de Borbón ha habido mucho movimiento, pero entiéndase, movimiento con minúscula. Dos de los visitantes más significativos, en fin, visitantes de codazo y guiño de ojo, fueron Areilza y García Trevijano. De Areilza se rumorea que es la última baza continuista conservada en hibernación en el departamento contiguo a donde permanece congelado Walt Disney. De García Trevijano se dicen tantas cosas que sólo podría publicar Arriba o difundir Pyresa, que nos limitaremos a insinuar que García Trevijano... ¿comprenden?... Según la agencia Logos, García Trevij ano entregó a D. Juan un documento que había sido hecho público simultáneamente en París, Madrid, Valencia y Sevilla donde no diremos lo que
se decía, pero sí lo que no se decía: ni se mencionaba el problema del tomate canario. Por cierto. En París, la Ilegal Junta Democrática, representada por los ilegales señores Calvo Serer, Santiago Carrillo, Vidal Beneyto presentaron un ilegal documento en el que aportaban soluciones ilegales para conseguir una Reconciliación nacional que no sabemos si también hay que calificarla de ilegal.
800.000 MUERTOS POR CAPRICHO
Cinco años después de que los Estados Unidos exportaran la guerra a Camboya para cortar fuentes de suministros al Vietcong, los estrategas americanos confiesan que fue un error grave. Por entonces Camboya era un país más o menos neutral, donde el príncipe Shianuk tiraba de las riendas que llevaban al país hacia el socialismo. Ahora Camboya no tiene otra salida que la conformación de un gobierno revolucionario decididamente situado dentro del campo socialista. Ochocientos mil muertos aborígenes ha costado una guerra inútil, un espantoso fracaso estratégico de la tan cacareada primera potencia mundial. Afortunadamente la cantidad de muertos impide contarlos de uno en uno, llamarles por sus nombres, reconocer sus rostros. Es decir, hay tantos, que parecen irreales. Hay tanta estupidez y maldad histórica detrás de este genocidio, que también parecen irreales.