M IS tíos se ofrecen para llevarme en coche a te es tación. |Gué lugar más Inhóspito esta estación de Chamartín!

«Tío Fernando, tía Piluca, mar charos, ya que vais á pescar una pulmonía».

Los familiares se retiran, los viajeros se ponen cómodos y abren los periódicos de la tarde con noticias acerca del pobre se ñor Oriol. Pasan ya las 8 y media y el «Rías Altas» no tiene trazas de salir. «Oíga, ¿qué pasa? ¿Por qué no salimos?». Es por la «huelga de celo». Bueno, paciencia. ¿No esta mos ya en una democracia o pre democracia? Pues son gajes de la libertad, De todas formas prefiero una democracia con huelgas que una autarquía sin ellas.

Pasa el mozo del restaurante tocando la campanilla.

Uno de mis familiares acaba de contarme que en el penúltimo via je había pagado 2 50 pesetas por el menú deí restaurante sin vino, y

caparros

ACLARANDO

Aclaración demorada es la que me ruega Nicolás Franco y Pasqual de Pobil en rela ción a algo que yo había escrito a raíz de la presentación en las Cortes del Proyecto de Ley de Keforma Política, posteriormente apoyado por el mayoritario «sí» del referén dum.

La aclaración que me ruega es en sentido de que él no faltó a la sesión con su voto afir mativo al proyecto, sino que quien faltó, en razón de su avanzada edad y su estado físico, fue su padre, don Nicolás Franco Bahamonde.

Yo habla comentado -ñándome de las informaciones de Prensa procedentes de Ma drid- que a aquella votación, que füe defini da como el Canto del Cisne de las Cortes en precaria vigencia, le hablan faltado los votos de dos procuradores coruñeses como son el señor Liaño Flores -cuya ausencia en aquel instante ya ha sido suficientemente aclara da- y el ahora aludido señor Franco y P. de Pobil.

No tengo a mano la relación entonces co mentada, pero juraría que aún siendo por error de la misma, quien allí se citaba como ausente era don Nicolás júnior. Pero puesto que él estuvo y él votó, la aclaración es correc ta y necesaria, aunque resulte tardía.

DESUNIONES

La Oposición se pone a negociar asoman do los flecos de sus enormes discrepancias ín timas, acaso porque coinciden muchas y muy contradictorias oposiciones que va a resultar difícil que alguna vez, algún día, consigan po nerse de acuerdo en las actitudes más ele mentales.

Leo ahora en «Destino» un airado comen tario que Josep Muntayola, del Grupo Colec tivo de Trabajo integrado por varios militan tes del FRAP en Cataluña, hace a un artículo de M. Vázquez Montalbán en «Triunfo» y que constituye, a su parecer, una especie de cere monia del cinismo al servicio del grupo políti co encabezado por Carrülo-Ibarruri.

Muntanyola, después de llamar plagiador a Vázquez Montalbán, le acusa de estar al servicio de algunos financieros a los que el señor Carrillo y el PSÜC habían tendido ¡a al fombra de la «ruptura» y la han venido utili zando mientras les ha interesado, prefiriendo ahora entenderse directamente con el Go bierno Suárez, «cosa completamente natural no sólo por aquello de que «Roma no paga traidores», sino también porque las alianzas carrillistas se caracterizan por su fragilidad política, la ausencia de principios y la des lealtad».

El señor Muntanyola se despachó luego a gusto contra esos otros lideres de la Oposi que en este último viaje, también sin vino, había pagado 400.

Ahora yo pienso en la pensión de los «ancianos»» desvalidos, de 1.500 a 3.000 pesetas al mes... Esta cifra me tiene muy obsesio nada; ej tema de los ancianos también. Dentro del nuevo año ción que son los señores Trevijano, Calvo Serer, Gil Robles y Ruiz Giménez, cuyos «curri culum vitae» exhibe para invalidar sus posi bles aspiraciones hacia un futuro que con el señor Muntanyola imagino en la línea de Sánchez Covisa, pero hacia el otro lado.

POR ANTEQUERA

De pronto.nos hemos puesto todos a pensar un poco más en la economía, sin dejar de pensar en la política, que es su hermana pequeña.

Y con prisas que no dejan de ser lógicas, aunque también sean peligrosas, pedimos y pe dimos, porque en cuanto salimos a la calle nos encontramos con que nos piden, y nos piden, constituyendo la famosa espiral preclos-saiarios una trampa inmensa de la que no hay quien se atreva o sepa sacarnos, y en la que lo qué está claro es que no es solución eso de pedir y pedir y que salga el sol por Antequera, porque a lo me jor llega un momento en que ni por Antequera hay sitio para que el sol salga.

Es decir, el miedo a las situaciones limites, cómo puede ser intentar obtener alivios deses perados a una economía en crisis donde nadie ínvierté' nada por lo que asusta hacerlo; donde la conflictivldad laboral Inhibe la Iniciativa emprgsarial; donde el paro tiende a aumentar, la deuda exterior desvaloriza más y más la peseta nuestra de cada día y donde los que tienen algo lo que terminan por desear es que venga el Estado y se quede con él y se las arregle como pueda, que ya sabemos es cargando las pérdidas en las cuentas del contribuyente. Piénsese en «Alvarez», piense en «Barreras», piénsese en «Astano», piénsese en la «Rente», piénsese en «H uñosa», etc., etc.

Un amigo, que sabe bastante de estas co sas, me preguntaba qué grupo político, llegadas las anunciadas elecciones y saliendo triunfador en ellas, va a tener el valor da afrontar una situa ción económica que le garantiza la Impopulari dad de medidas restrictivas que siempre van a molestar al ya bastante castigado personal, pero sin las cuales nada podré resolverse. «Porque además - me dice - vivimos en un momento de irresponsabilidad, nacida del desaliento, en el que todos piden y casi nadie trabaja, pues el In dice de productividad , anda por los suelos». Si nadie produce lo que debería producir, mientras la exigencia remunerativa se hace Insostenible con el apoyo de un nuevo planteamiento político que hace arrogante esta exigencia, las salidas se ven negras, porque no hay más milagro econó mico que el del trabajo en una productividad que proporcione adecuado rendimiento a ese traba jo. Es decir, que el próximo gobierno sólo podrá andar si logra un pacto social que si b protago nizan los socialistas, por ejemplo, les hará gas tarse en la necesidad de negarle a 1ós trabajado res lo que éstos estén esperando y ya se sabe, entonces, en beneficio de quiénes perderán, los dientes estos socialistas que tampoco pueden hacer milagros.

Y en esas negras perspectivas andamos, re legando a la política, hermana pequeña de la economía, a un papel de penosa e Inevitable su bordinación.

ADELANTE

Pero el país sigue adelante, y que si tres puntos más o cinco puntos o cinco mil lineales, la gente compra sus turrones, compra sus Re yes, integra sus plataformas y no mira nunca al horizonte de Antequera, por donde dicen que sale el sol.

Cuando sale.

PUNTO DE VISTA

EN EL «RIAS ALTAS

Por VICTORIA ARMESTQ

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«cabalístico» he de volver una y otra vez sobre estos problemas vi tales. De momento lo principal es no Ir perdiendo el equipaje. ¿Por qué viajaré siempre cargada como una burra? Mi hijo dice que parez co uno de esos indios o gitanos llenos de bultos.

-Mire, pesa tanto no por nada raro -aunque no debo tener as pecto muy revolucionario con viene precisar en estos tiem pos-, contiene turrones para un sinfín de gentes...

-No se preocupe, señora, que ya se lo pondré en el andén.

Yo no conozco personas más amables, más educadas, más atentas que los empleados del co che cama y en general casi todos los empleados del servicio de fe rrocarril. En tantos viajes como llevo a mis espaldas sólo encontré una persona desatenta en un viaje a Vlgo. Pero uno sólo en tantos viajes. Y la amabilidad simplifica tanto la vida, presta tal armonía a las relaciones humanas.

Siempre leo mucho en el tren. Esta vez leí un largo informe acer ca del último congreso Internacio nal feminista' de México, una en trevista con la famosa antropóloga Margaret Mead y dos capítulos de una biografía de Mahler escrita por el profesor Kurt Blaukopf.

¿Les gusta a ustedes la música de Gustav Mahler? A mi me ena mora. Es una música que le va mucho a mi sensibilidad. En uno de los últimos conciertos en el «Real» de Madrid nos ofrecieron la «Novena Sinfonía»; que fue la últi ma de Mahler, puesto que 1a déci ma quedó Incompleta, Hay en la música de Mahler un misterio se mejante al de la pintura de Rembrandt. Al seguirla uno se siente como un ser alado adentrándose por bosques románticos, a cuya vera palpitan las pequeñas almas de los niños muertos. Me gusta en Mahler ese contraste entre lo trágico y lo trivial, porque la vida es así y uno pasa de la tragedia a la estupidez y de la estupidez a la tragedia.

Esta biografía que casi me leí ayer en el «Rías Altas» comienza en el año 1910 cuando Maler que caba de cumplir cincuenta años, sufre una crisis muy honda y decide dejarse pslcoanallzar por Freud, lo que tiene lugar en Leiden, Holanda.

A Mahler sólo le quedan cua renta semanas de vida, pero él no lo sabe. ¿0 tendría acaso una pre monición cuando solicitó la entre vista con Slgmund Freud? A Freud le pareció que Mahler era un genio de rara sensibilidad, pero con muchos complejos nacidos de su infancia y de su profundo amor por la madre, una mujer su frida que tuvo doce hijos, la ma yoría de los cuales morirían en la Infancia. A esta mujer la obligaron a casarse sin amor y además era coja. Los padres de Mahler no se llevaban bien. Una vez, tras haber presenciado una escena violenta, el joven Mahler salió a la calle, en donde un músico callejero tocaba la tonadilla popular alemana;

«O du líber Augustin, Augustln, Avgustín».

Este contraste entre la tragedia y lo trivial acosó a Mahler durante el resto de su vida.

Después de haberse entrevis tado con Freud, Mahler, que tam bién era poeta, escribió este ver so:

Nachschatten sind verweht an einen machí en Wort,

Verstummt der Qualen nie Ernatten Wühten.

Zusammen fíoss zu einen einzigen Akkord

Mein Zageng Denken und mein brausend Fuhlend.

Intento, con no excesiva fortu na, traducir esta poesía al gallego ahora que el tren ha entrado en Galicia y veo los árboles que tlenen gotas de lluvia en sus ramas, como una mujer rica tiene brillan tes en sus dedos;

Pola forza deo verbo, fuxen as sombras da noite, cala o tormento, vencellados os pensamentos lenes ¡ a pasión do espríto.