MADRID, -(Colpisa, por FERMIN CEBOLLA).A las seis de la tarde del 3 de julio de 1976 la agencia Europa Press informa que Adolfo Suárez, haso ta entonces ministro secretario general del Movimiento, ha sido encargado de formar gobierno. La sorpresa es mayúscula. Pero sobre todo, la noticia cae como una bomba en el domicilio del conde de Motrlco, en el que a medio d'rá, se han congregado Pío Cabanillas, Marcelino Oreja, Darío Valcárcel y Antonio deSenlllosa, y se ocupan, con su jefe de fila, en la apasionada ta rea de repartir ministerios y pre bendas. Tan seguros estaban de que José María de Areilza sería el nuevo presidente del Gobier no. Curiosamente, esta anécdo ta no la cuenta el ex-ministro de Exteriores en ese dta-3 de julio, último de sus memorias de un ministro de la Monarquía.
Dos años de Monarquía (III)
El primer Gobierno Suárez es acogido desilusión, pero pronto comienza a sorprender con
El pueblo dice «no» al franquismo en referéndum y empieza la campaña de desestabilización con los secuestros de Oriol y Villaescusa nicara la «dimisión» anterior mente a su aceptación, ya que fue pedida y presentada, casi en el momento de su aceptación en el palacio real.
LA TERNA
Y cesa Arias Navarro. El 30 de junio, a primeras horas de la noche, le llama el ayudante del Rey para convocarle en el pala cio real a la una y cuarto del día siguiente. Arias encontró al Rey agobiado, titubeante sobre el tema que debía abordar. Arias se da cuenta y asegura que in mediatamente le ofreció su di misión «sin dificultad alguna». Los primeros en saberlo son Carlos Pinllla y García Hernán dez, con quienes almuerza el ya ex-presidente Por su parte, e! Rey le había comunicado mo mentos antes a Areilza la ges tión que pretendía realizar. Por la tarde, Arias convoca un con sejo de ministros urgente para despedirse. Se da una nota ofi cial en la que se dice que Arias ha presentado su dimisión vo luntariamente, que ha sido aceptada, una vez «oido el Con sejo del Reino». Si lo de la dimi sión es incierto, lo del Consejo del Reino es sencillamente fal so, puesto que no se reunió para nada, ni consta que se le comu
Areilza, aunque en su libro asegura que estaba convencido de que no podía figurar en nin guna de las ternas posibles, te nía el íntimo convencimiento de que sucedería a Carlos Arias. Su conversación con el Rey mo mentos antes de que se pidiera la dimisión al presidente es un hecho. El cónclave en su casa para decidir sobre mlnistrables, también, ¿Qué pasó entonces?. Sólo caben dos suposiciones: O que Areilza interpretó con exce sivo optimismo la Insinuación real, o que su nombre, efectivamente fue vetado por el bunker, agazapado en el consejo del reino.
Torcuato Fernández Miranda, cuando salió desde las Cortes para presentar al Rey ia terna elegida, dijo a los periodistas que estaba en condiciones «de ofrecer al Rey» lo que «el Rey esperaba». La solución se llama ba Suárez. ¿Era esa la solución - que el Rey esperaba?. ¿Era sólo uno de los varios nombres que el Rey pidió de alguna forma que se incluyeran en la terna?. Hay razones para pensarlo.
Dos ternas se dieron como seguras aquella tarde del 3 de julio; en la primera irían Silva, Suárez y Areilza. De haber sido
Cerca de un 18 por mentó
Baja el precio del c a f é
MADRID, 18. - Ei próximo lunes, día 21, el «Boletín Ofi cial del Estado» publicará la disminución de los precios del café, . a partir del primero de diciembre próximo, según ha podido saber «Cifra».
La baja global de los precios representará un 17,74 por ciento respecto a los que rigen actualmente para este producto, equivalente a casi 1 50 pesetas el kilo de café tostado natural su-' perior.
Según han informado a «Cifra», fuentes próximas a la Di rección General de Comercio Interior, la disminución de los pre cios en el mercado interior es consecuencia de la estabilización de los precios Internacionales, a pesar de las presiones de los países productores por elevarlos.
Los nuevos precios del café, según resolución de la Direc ción General de Comercio Interior por la que se modifican los que han estado en vigor desde el 25 de julio pasado, son los si guientes:
TOSTADO NATURAL
Superior: 1 kilogramo, 725\ pesetas; 500 gramos, 363 pese tas; 200 gramos: 182 pesetas; 100 gramos: 73 pesetas, y 50 gramos: 38 pesetas.
Corriente: 714 pesetas, 357, 179, 72 y 37 pesetas. Popular: 703, 352, 176, 71y 36 pesetas.
TORREFACTO
Superior: 666, 333, 167, 67 y 35 pesetas. Corriente: 656, 328, 164, 66 y 34 pesetas.
Popular: 646, 323, 162, 65 y 33 pesetas.
El precio de los cafés descafeinados tostados quedará co mo sigue:
Un Kilogramo: 818 pesetas; 500 gramos: 409 pesetas, y 250 gramos: 205 pesetas. - (CIFRA).
así, y la agencia Cifra lo lanzó por sus teletipos, Areilza habría sido el elegido del Rey. La se gunda incluiría a López Bravo, Suárez y Silva. Esa repetición del nombre de Suárez en las dos Informaciones más fiables, indi ca que las preferencias del Rey pasaban por e! joven político abulense de alguna forma. Pero también se repetía el nombre de Silva, sobre el que pesaba ei misterio de por qué no Ingresó en el primer Gobierno de la Mo narquía. En cuanto a López Bra vo, su inclusión demostraba hasta qué punto se habían mo vilizado los tecnócratas en los últimos días, presentándose como defensores de los intere ses más bunkerianos, frente a los aventureros reformistas. Po siblemente aquí esté la clave de la sorpresa «Suárez», ya que el de Cebreros no tenía ni la leyen da de Areilza ni el temperamen to visceral de Fraga, ni se había desgastado especialmente du rante los ocho meses de Gobier no Arias, Algo debía saber Suárez, pues la víspera de su desig nación, cuenta Areilza que se le hizo el encontradizo para decirle que no era enemigo suyo y que tenía gran admiración por su personalidad, trasjo que pasó a hablarle de la reforma y del pac to social. Fraga, que sabe que tiene la partida bien perdida, se marcha el fin de semana a Zara goza, donde se entera del nom bramiento, y de que, como to dos los ministros, quedaba dimi tido. Lo que son las cosas, a Fra ga lo elimina de las ternas el te niente general Fernández Vallespín, jefe del Alto Estado Ma yor, en razón de unas declaraciones al «New York Times» en las que anuncia la' legalización del «PGE» a corto plazo.
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EL «GOBIERNO DE PENENES»
Adolfo Suárez, 43 años, ac cede pues a la presidencia. Pronto tiene que romper su pri mera lista de Gobierno, y debe ofrecer seguridades de que en el mismo no figurarán ni gentes del Búnker ni del Opus De¡- Suárez se inclina entonces hacia los sectores más moderados de la oposición al franquismo: socialdemocrátas, democristianosy li berales. Pero debe replegar ve las, porque se encuentra con que todos ellos exigen algo que debía haber solucionado ya el primer gobierno de ía Monar quía: la vuelta de los exiliados, libertades políticas y sindicales, amnistía para presos políticos y anuncio de elecciones generales a fecha fija.
No acepta por tanto formar parte del Gobierno la oposición moderada. Quedan eliminados los «reformistas» (Fraga, Areilza, Garrigues, Robles Plquer y Ga meto); hay que reconocer que a Suárez le hubiera sido muy difí cil gobernar con ese «clan de las ambiciones». De ahí que se echa en manos de Alfonso Osorio, que sube a la vicepresidencia, y con él llegan hombres del grupo «tácito» como los Reguera, Lavilla, de la Mata, Oreja y Carriles. Se queda Martín Villa, que sus tituye a Fraga en Gobernación.
Al nuevo .gobierno, acogido con general desilusión, alguien le colgó el remoquete de «gobier no de penenes». Pocos gabine tes habrán sido recibidos con tan generalizadas críticas: un presidente de procedencia «azul», responsable de) ministe rio del «partido único» en la ges tión precedente, con concomi tancias opusdeistas a través de su relación con el fallecido He rrero Tejedor, del que fue subse cretario. La mayoría «tácita» de su equipo no suscitaba entusias mos especiales, dadas sus vin culaciones al aparato ecleslal, por formación y horizonte políti co.
Pero Suárez y sus mucha chos sorprenden al país con un programa de Gobierno en el que sé dicen cosas nuevas y con un estilo moderno: la soberanía re side en el pueblo, anuncio de una «parcial» amnistía (cuya aplicación se retrasaría innece sariamente), remisión a las Cor tes de un proyecto de ley de re forma política, que habrá de ser refrendada en referéndum, y que llevará a la convocatoria de elecciones generales en el plazo de un año. El Gobierno inicia contactos con la oposición, y los líderes moderados van pasandc por Castellana 3, mientras que con Felipe González, se habla er un domicilio particular, y con los comunistas a través de intermediarios.
JUEGA FUERTE
Tras esos pasos, Suárez jue ga fuerte ante los tenientes ge nerales de las tres armas: les dice lisa y llanamente que ha llegado al poder de una forma legal, por nombramiento del Rey, previa terna del Consejo del Reino, y que pretende una reforma política acogiéndose a la legislación vigente. Por lo mismo podía exigir respeto a la democracia que la Corona que ría instaurar. Era la ruptura con los planteamientos a que Arias tenía costumbrado al personal.
Era, en realidad, la ruptura. - De «ruptura democrática» venía hablando desde hacía un año la oposición, que ahora veía cómo su bandera le era arrebatada por el gobierno «de penenes». La oposición tiene que cambiar apresuradamente su estrategia, y reclama legalización inmedia ta de todos, los partidos políticos sin excepción y amnistía total. La consecuencia es su propia desunión.. De la Platajunta se desprenden los liberales, se des cuelgan poco después los socialdemócratas, la «cumbre de Madrid» del 4 de ocútbre no lo gra definir un comportamiento unánime ante la reforma políti
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ca. La oposición declara su boi cot abstencionista al referén dum, pero cuanto tres días an tes del 15 de diciembre, el ex traño «GRAPO» secuestra a Oriol, importantés partidos pa san apresuradas órdenes a sus militantes para que voten «sí» Y desde entonces pasan a nego ciar lo que pueden de la futura ley electoral. El 15 de diciem bre, el pueblo español dijo «no» al franquismo definitivamente.
UN CAMINO DE SANGRE
Pero lo de Antonio de Oriol no fue lo más dramático. El país estaba un poco habituado a los días trágicos: Vitoria y Montejurra, en la cuenta política de la gestión del «duro» Fraga, no se habían olvidado. Muertes inúti les como la de Fuenterrabía, asesinatos Incalificables de «ETA» como en el Caso de Bera-. zadi, y la actuación de los «in controlados» cada día con ma yor impunidad, sin que ni una voz oficial facilitara la menor ex plicación.
Secuestrado Oriol, presidente del Consejo de Estado, el 12 de diciembre, ía opinión pública asiste atónita a la serie de co municados del «GRAPO» con exigencias de libertad de cator ce presos políticos. Pero, ¿qué es ese «GRAPO» que renuncia a un ofrecimiento de quinientos millones de pesetas y un avión para el traslado al país que eli gieran los secuestradores si de jaban en libertad a uno de los hombres más poderosos y con servadores de España?. El pro ceso de «desestabilización» ha comenzada.
El supuesto grupo de la ex trema izquierda colabora así con la extrema derecha alérgica a la democracia. Sigue en enero el secuestro del teniente general Villaescusa, presidente del Tri bunal Supremo de Justicia Mili tar. Y llega a final de ese mes, la «semana negra de Madrid», con el asesinato todavía impune de Arturo Ruíz en pleno centro de la capital, la muerte de una jo ven manifestante, y la matanza del despacho laborallsta de la calle de Atocha (hechos estos que hay que cargar a la cuenta de la extrema derecha armada), y a continuación las muertes de tres agentes del orden público reivindicadas por la extrema iz quierda del «GRAPO». Los extre mos se tocan o se confabulan contra Suárez y su Indecisa de mocracia.
Santiago Carrillo es descu bierto bajo su peluca, y pasa unas semanas en Carabanchel, pero puede asistir al entierro de los laboralistas (todos ellos del «PCE»), El «PSOE» ha podido ce lebrar su congreso en un hotel de Madrid, también de la «UGT», La oposición se aglutina ahora en torno a Coordinación Demo crática, ente menos comprome tido, más amplio. García Trevijano ha sido vetado por ei «PSOE» pero no se llega a firmar el do cumento elaborado por el hoy senador real Carlos pilero. Deci didamente, después del referén dum, los partidos se dan cuenta de que las elecciones generales van en serio y que si funcionan demasiado «coordinados», el go bierno de los penenes, que ha eliminado la ((.ventanilla» de Fra ga legallzadora de los entes po líticos, se las llevará de calle con su proyecto de centro democrá tico. (CONTINUARA),