Y ahora; desde aquí

pOr Jose Luis de Vilallonga

Turistas

diocrømente reprøsentados. A mi gus to, 0/ Ermitage de Leningrado, slendo un museo quizá menos rico, es mucho pero esta mucho mejor calentado el Prado.

Como ni la estupenda señora de Vi Iallonge ni yo hemos estado en Leningrado, no podemos opinar. Según nos dicen, los Dupuy han sabido aproveMadrid.

~Ye sabe usted ~explice Mme Germaine con risueña condøscendencia que Ia pasión de mi marido es la polltica, mejor dicho, los hombres pollticos. La otra manana nos pasamos mas de una hora ver de cerce al conde dø Motrico, al que hablamos visto pasar un dla lante de nuestra porterla cuando era embajador en Parls. Es todavla un hombrø de muy buen ver. Yun verdagran interrumpe, irónico, M. Dupuy un gran sønor es un hombre que ve al Røy, habla con los ministros , tiene antøpasados y deudas vive disfrutando de pensiones del Estado. Yo no s6 sigue diciendo M. Dupuy; siempre sarcástico si M de Motrico ve al Y habla con mide tener antøpasados, su aspøcto no es precisamente el de un hombre abrumado por sus deudas Y que nøcosite pensiones del Estado para vivir. En realidad, lo que tiene, es un fIsico de derechas Rey

No sé

nea de mi biblioteca, cuando nos anuncian con ciorta vaguedad la visita de dos personas que "Que pasen contøsto con la curiosi dad de aquel Inglós a quien su criado venla de anunciar: 'Las sirenas, milord" porteros franceses del Parc Monceau. Cuando no ejerce de portøro, M. DupUY parece un figurante en una de esas superproducciones americanas en las que Gone Kolly baila con un paraguas en escalinata del Coeur, Trajø azul oscuro, zapatos amarilløntos, guantes negros Y boina arroIlada bajo el brazo. Madame Dupuy, nina grupo Fllippachi, viste un "faux-Chanel-boutique que me incita 8 mirarla por primera vez como si se tratara de verdad de una mujer. Están en Madrid _me explican _ desde hace más de una semana. Nunca hasta ahora hablan vlajado tlerras adentro en le Pønlnsula Iberica ciento de los franceses que están enamorados de España, sólo conoclan Barcelona, Cadaquos, Irún Y San Sebastián.

Con una copa de coñac 0n la mano, M. Dupuy admite que Madrid est devenue une grande ville cosmopolite Mme. que es una ciudad muchó más barata que Parls, que se come muy bien, que sus parques son preciosos Y que lø circulación no tan terrible como le hablan dicho.

Mientras duró la dictadura me dice M. Dupuy con rostro de viejo røsistente nunca quisimos darle al røgi men hasta Madrid.

Lástima se queja que casi todas mujeres vayan vestidas de campesinas rusas, con unas faldas es tampadas de colores tristlsimos Y con botas de montar a todas horas del dla de la noche. En cambio asegura los hombres van más cuidados que en Parls, pululen los barbudos, lo cual significa que tambien aqul tienenustedes lote de acompløjados.

La pintura española que estupenda pero Los cuadros venecianos flamencos son tambien de excelønte calidad Pero he visto muy poca pintura florentina holandesa. En cuanto a mis paisanos Y 8 hay los

M Dupuy ha decepcionado mucho el Museo del Prado tanto cartesianismo, pero a Mme. Germalne parøce gustarle que su marido hable ml tambien, porque un portero que cita Montesquieu , aunque se8 francós, me arrebata.

~LY salió?

Tambión fuimos anade Mme Germalne a la calle Castelló a ver sa lir de su despacho 8 M Carrillo.

Hecho un prIncipe / contesta M Dupuy . Traje de franela gris de corte inglés, corbata club Y mocasines italia nos. Si no tuviera uno siempre prøsøn te aquel feo asunto de Paracuellos del Jarama se le podrla confundir con el líder de un gran partido consørvador. como dicen ustedes ~ Iqué cojones echó andar calle arriba como si tal cosa.

tupenda señora de Vilellonga. Sin inmutarse Mme Germaine nos Informa:

Es un chico muy intøligente menta M. Dupuy _ pero no me paroce funda que 61 se hace de lo que ha de ser en este pals, el socialismo. Yo Ie veo M. González como un futuro gran socialdemocrata, un Schmidt ala espanola, algo parecido a lo que será un dla en Francia Michel Rocard.

~Pues entre otros a don Antonio Garcle Trovijano, aquel senor tan simpatico que venla a comør a casa de ustedes , en Parls en las 6pocas de Ia Junta. Le encontramos muy polltica le hubiese desvitalizado. En cambio, al salir de las Cortes parece que todo le vaya bien. Ha engordado.

No cabe duda que M. Dupuy 05 un portøro bastante excopcional. Le prøgunto, interesado:

~Y ahora que Ilevan ustodes varios parece nuestra flamante democracia?

Esto de aqul no es una democracia. En una democracie de verdad no se matan militares ni se ponen bombas en los periodicos ni se asesina inocentes por razones pollticas Esto no e8 una dømocracia porque aqul no gobierna nadio por miedo de gobernar La democracia, monsieur, consiste en respetar las libertades de todos, pero aceptando que la libertad individual acaba alll donde se atenta a Ie libertad del vecino. Esta democracia se puede al carajo, por falta de

1 Caramba con los turistas |