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VUELTA DE HOJA
Modales
La, estadística demuestra cumplidamente que, a la mayoría de los políticos les resulta más fácil guardar el dinero que guardar las formas.
Para que se insulten no es necesario que las elecciones estén encima y les basta con divisarlas en lontananza, o que se produzca un debate algo animado o que se acerque la fecha de un referéndum que es, á la vez, carísimo y gratuito .
Se .ha abierto la veda del i-mro erio lo que está sucediendo p r y q ahora no es más que el prólogo del libro gordo de Petete, que estan escribiendo en colaboración .
En Sevilla, el consejero López ha llamado «desvergonzádc fascisca» a Hernández Mancha . Como algunos compañeros, le, afearon su conducta y le invitaron a pedir disculpas, el conse ero Ló-' p j pez accedió a retirar lo de desvergonzado,y a dejar lo de fascista .
A otras alturas los insultos son más sutiles y la palabra que más se aplica al señor del partido contrario es la de embustero . Se acu`san mútuamente de mentirosos y el-buen pueblo español al que le -llegan los ecos de la trifulca sabe que los unos tienen razón y a los otros o no les falta . La reyerta va a subir de tono a medida que va-. q var pasándolos días, pero ya hay varias gloriosas muestras del es slo dialéctico de muchos de nestros políticos . .
El ex presidente Calvo-Sotelo ha acusado al,Presidente González de haber hecho un curso de formación 'acelerada en materia dé política internacional y el presidente del Partido Liberal ha acusado de falta de elegancia al PSOE, por haber propuesto un eslogan que nos mete en el túnel del tiempo: «Por interés de Espa- : ha; vota sí .»
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Esto no ha hecho más que empezar y las navajas verbales,--belías de sangre contraria, relucen por todas partes . El catálogo de infamias universales recopilado por Borges puede ampliarse .
DIARIO DE UN ESPECTADOR
y . e Diálo go con i revi J ano
NTONIO García TréviJ'ano ha saliA lo a la palestra, a través del artícuL a lo político, y ~ yo lo celebro . Pienso que ha tardado demasiado, pero su testimonio es históricamente útil . Antonio ' García Trevijano fue uno de los hombres más relevantes en la iniciativa y en el riesgo de la restauración democrática, y asumió .papeles importantes en España y fuera de España . Aquí fue la gran cabeza en «la operación periódico Madrid» y luego fundaría en París aquella organización de encúeritros entre personajes tan diversos como Carrillo y Calvo Serer. Sorprendentemente, desapareció del mapa político en los momentos mismos de la restauración democrática y regresó a su bufete de abogado . Antonio García Trevijano no ha explicado bien todo aquel asunto, que debe tener dentro situaciones y anécdotas de mucho interés . Piensa qué ha llegado el momento de contarlo, ahora que acabe' de hacer el análisis de todo aquello, aunque sin nombre y circonstancias .
La revelaCi®n
_ He leído el primer artículo con interés, y me dispongo a leer el siguiente . La primera parte se refiere al modo incorrecto o equivocado como se hizo la restauración democrática, mediante condominio o consenso . Sobre esto tengo grandes objeciones, ,y solamente al aire de la realidad o del pragmatismo . Una cosa son los deseos, y otra los obstáculos que hay delante . Pero a esto me referiré al final . La gran relevación de su primer artículo es ésta : «La soberanía no reside en el pueblo, ni en el cuerpo electoral, ;ni siquiera en las bases militantes de los, partidos . Con el sistema electoral imtpuesto a los españoles; lo verdaderamente soberano es el directorio del partido, y ante él los ciudadanos, e incluso sus militantes y dipu-~ tados, están mucho más indefensos que ante el Estado, y más aún que los consumidores ante las grandes empresas .» Y un poco más adelante dice esto otro : «A consecuencia de que la soberanía está en el directorio de los partidos, en el que se ingresa por cooptaciónJos políticos sólo tienen que,especializarse en una doble competencia: desempefiar el papel que-les asigna el directorio, y vender la imagen del partido .» Esta es la gran denuncia de nuestra democracia ac-
«Cambio 16»
Pronto oiremos que un político acusa a otro de que su mujer, aprovechándose de que regenta una casa de prostitución, vende géneros de punto de contrabando. Los padres de la patria son como niños .
ESpaIla perderla Melilla en cuatro horas
Manuel ALCANTARA
«En úri ataque combinado y por sorpresa de la aviación, la infantería y la-artillería, el Ejército de Marruetos tardaría éuatro horas en tomar la ciudad de Melilla, según un estudio de simulación de guerra de los historiadóres Austin Bay, Albert A. Nofi y el experto en juegos de guerra James F. Cúnnigan: -
Según , este estudio, el Ejército alauita necesitaría cuarenta mil hombres,para iniciar la ofensiva . Previamente, la, artillería y la aviación marroquí tendrían que destruir los campos de minas españoles y arrasar los blindados españoles, que forman un PUNTOS cinturón de hierro en torno a Melilla .
tual ; y además es verdadero. Los grandes protagonistas de nuestro momento político son los partidos, y por eso la crisis del Parlamento es una realidad . En el pasado Régimen, la soberanía estaba en el Poder Ejecutivo, y por eso era una, dictadura . Luego había un reparto de papeles. Lo que se hacía en el Parlamento era colaborar con él Gobierno para redactar las leyes . Y entre los colaboradores institucionales de aquel Poder Ejecutivo poderoso, había unos con más influencias que otros ; pero el gran protagonismo era el del Gobierno. En la demotracia ocurre ahora 1b siguiente : el partido en el poder tiene una mayoría hegemónica en el Parlamento y, democráticamente, puede tener comportamientos dictatoriales, y los está teniendo en bastantes casos. Pero en la estructura democrática y parlamentaria los grandes protagonistas son los partidos. Ahora tenemos dos poderosos -uno poderosísimo-, tres insignificantes de número y dos regionales . Los diputados, o los políticos, no hacen otra cosa, como dice Antonio García Trevijano, que «desempefiar el papel que les asigna el directorio y vender la imagen del partido» . Luego vienen cosas de parecida gravedad, como es la confección dé las candidaturas para las elecciones, en el aparato central de cada partido, y hasta las candidaturas son cerradas, de acuerdo con el sistema electoral . Así es que eso que llamamos la soberanía nacional o soberanía popular es una enorme ficción . Este asunto ha sido ya planteado hace muchos años por ideólogos y políticos europeos relevantes . La fórmula que se les ha ocurrido a todos es la de potenciar las orga-, nizaciones o asociaciones que nacen en la sociedad misma, para equilibrar ese monopolio del poder y de la influencia que tienen los partidos . Pero contra esta solución luchau también los partidos . Así es que es verdad que tenemos pluralismo políticos, libertades dé asociación, de información y de expresión, pero lo que tenemos delante es una democracia de plástico, o una entente de partidos despóticos . Hasta los célebres «poderes fácticos» aparecen en un segundo plano de la influencia, porque su poder ha desaparecido.
La restauración
El planteamiento de Antonio García Tre-
R E V ISTA DE PREN SA Di-' PREN SA
drían la Brigada Naval de Rota; la Brigada -Aérea de La Coruña y la Brigada Paracaidista con base en la localidad madrileña de Alcalá de Henaces-
Horas antes de esta operación; los bombarderos de la Fuerza Aérea española deberían inutilizar el radar marroquí, situado en le monte Gurugú, y destruir las bases aéreas de Kenitra, Sidi Slimane y Meknes, dejando a Marruecos sin cobertura aérea y los ocho submarinos de la Armaca española con base en Cartagena tendrían que bloquear a la minúscola Marina de guerra del régimen alauita .
Tras el intenso fuego de artillería ; los soldados marroquíes podrían penetrar en el interior de la guarnición ; ue acabarían conquistando apalmo a d P palmo, en un sangriento combate cuerpo a cuerpo con la Legión:
Si España perdiera Melilla, jor alternativa para nuestras Fuerzas Armadas sería tomar Tánger, en territorio marroquí, para luego negóciar con Hassan II la devolución de `Melilla en el seno de las Naciones Unidas. En la toma de la antigua ciudad española de Tánger, .interven-
El Ejército marroquí, sín embargo, podría jugar otras bazas . Un batallón ' de infantería tardaría apenas quince minutos en hacerse con el control de las islas Chafarinas, el peñón de Alhucemas y el,peñón Vélez de la Gola m~ mera, que cuentan con una pequeña guarnición de soldados españoles.
Con datos aportados por los tres especialistas norteamericanos y el Ministerio de Defensa español, Miguel Angel Liso, Rafael Cid y José Díaz Herrera han elaborado la historia de lo que hoy es un simple juego guerra, pero que algún día podría convertirse en cruda realidad . . .»
«YA»
F. F. Alvarez : MOTOS
«El principio de acuerdo sobre la aplicación de la ley de Extranjería en Ceuta y Melilla trae consigo un cierto alivio hacia lo que iba camino de convertirse en una grave injusticia . Si dos grupos étnicos o religiosos pueden tener fuerza moral para considerarse con arraigo en España, ésos son los judíosl los musulmanes . La vergüenza de la Inquisición, ahora disfrazada con otros pretextos, aún no ha desaParecido . Parece que fue ayer (Y fue el 18 de diciembre de 1499) cuando el cardenal Ximénez de Cisneros, en Granada, obligaba a los moriscos a convertirse al catolicismo y bautizó a 3.000 en una mezquita transformada en iglesia . En una hoguera pública se quemaban los libros islámicos salvando solamente algunas valiosas obras sobre medicina, que fueron reservadas por la Universidad de Alcalá . A los marroquíes, actualmente, se les priva de los beneficios que, para obtener la nacionalidad española tienen las gentes de países con claras vinculaciones : Latinoamérica ; Filipinas, Andorra, Portugal y algún otro . ¿Por qué? ¿Qué prejuicio o qué com-
vijano es que la restauración democrática no debió hacerse, mediante reparto, entre un Régimen que agonizaba y lo que venía para su sustitución . Es muy concurrente en esto; dice que «el pacto de condominio, o el consenso, representa la suma de dos impotencias, la de un anciano y la de un niño». La verdad es que el antigüo Régimen tenía nuevas generaciones dentro, que aspiraban a una reforma, y los que venían carecían de una experiencia política y de Estado, en función de su marginación y destierro . El lema del Rey Juan Carlos y de su padre era «la Monarquía de todos». Esto significaba la ruptura con el Régimen anterior, pero la reconciliación de todos los que apetecieran construir una democracia. El largo tiempo de los exilios o de las marginaciones había terminado. Pero esto necesitaba una mecánica para hacer las cosas pacíficamente, y no una proclamación abierta que autorizara al despeñadero de los resentimientos y a la defensa de los sitiados . Lo que más se ha elogiado en el mundo ha sido el sistema español de la transición, de un régimen a otro . régimen. En esa mecánica había que comprometer a las Fuerzas Armadas ,y a las propias instituciones del régimen que iba a desaparecer. Con prodigio inimaginable se aprobó la ley de Reforma Política, que abría las puertas a la democracia, en el propio Parlamentó del Régimen . Todos los que hicieron esto, el Rey, el presidente de las Cortes, el presidente del Gobierno y la Comisión encargada de defender aquella ley procedían del Régimen mismo . Unicamente enjuicio al suceso del tránsito . Nunca se, podía haber hecho esto de otro modo . En realidad lo que hacíamos era la fabricación de una democracia de imagen europea, en la que habríamos de tener ese pluralismo político normal de conservadores, de liberales, de democristianos, de socialistas y de comunistas, porque aquellas otras fuerzas de corte azañista o de parecidos con los materiales franceses de la tercera República ya no existían en ninguna parte, y hasta nuestros republicanos se autoliquidaron juntos como bonzos en un documentó memorable. En resumen, Antonio García Trevijano debe escribir más sobre todo esto, como uno de los testigos privilegiados de nuestra Historia contemporánea .
Emilio ROMER
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plejo subyáce en esta discriminación? La asencia de lo español podría compararse a una vasija cuyo alfarero tomase barro de tres yacimientos cultorales : judío, moro y cristiano . Y esa mezcla no hay legislación que la pueda separar, saltar o ignorar . La concesión de la plena ciudadanía española ha de asomarse a los balcones de la historia .y de la etnología ; antes de llegar a las mesas de los técnicos que articulen las leyes . La acusación de Bucetta de que nuestro país actúa de modo «racista y colonialista» con los musulmanes, como Suráfrica con los negros e Israel con los palestinos, está hecha en un tono de exagerada epopeya marroquí; ,pero debe, cuando menos, hacernos reflexionar . El hecho de que el representante del Ministerio español del Interior, Rafael Vera, aludiese a la «marginación que sufren los colectivos musulmanes en Ceuta y Melilla» ayuda a cimentar la esperanza de que ser español sea va¡orado, como , un después, derecho riatucomo Tal de unas gentes Y un honor o un destino fatal, según la interpelación de cada ciudadano libre amarado por la compartida pConstitución .
Cuando en 1609 comenzó la definitiva expulsión de moriscos en Valencia, alguien gritaba en el puerto : «Desde ahora, ¿quién nos va hacer los zapatos»? Pero aquellas naves estahan destinadas al retorno . . .» .
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