El abstencionista

La Monarquía

JUAN LUIS CALBARRO

M calificar; por enxcima de la mayomo monárquico. Muy pocas de mis convicciones ticnen en mf tanto araigo como la defensa de la Monarquía para España' Cno firmcmente que si tenemos un régipucblo español ha demostrado tencr durante los últimos años y políticos no demuestran compartir Por supusto; mi lismo es coyuntural: el día de mañana seré felipista (de Felipe VZ no se confundan) como antes hubiera sido juanista, si no hubiese sido demasiado jovcn; Los juancarlistas (es decir; Jos indiferentes que, sin rnunciar a vagos principios rcpublicanos; aceptan a don Juan Carlos como algo no demasiado malo; que no mence la pena de combatirse) me parccn úbios 0 incoherentes: 0 se es monárquico 0 se €s 'republicano; y basta Mi adhcsión €s para con la Corona sólo coyunturalmente para con quién la ostenta cada momento; que 'puede que

La Insulución' Monárquica; hoy día en que las justificaciones de derecho divino 0 natural han cedido ante la indiscuüibk soberanía po pular; ticne hoy su base en el ordenamiento jundico que, por otro lado; no hac sino feconocer lo que la figura del Rey encama: la continuidad dl Estado la identidad nacional como algo que tienc sus Taíces en el pasado y miras en el futuro, una línea en la que cspañoles del siglo XX somos hijos d los del siglo XIX y d los del siglo XXI Por justificación práctica de la del Rey libera a la jefatura del Estado d las servidumbres panidarias y posibilita su intesegún fónula aprcciada Lanto por €l conde de Barcelona entre todas las instituciones dc nucstro dcsafortunado régimen; la única que cuenta con blación cs la monárquica Jos Rey me impide advertir aquellos aspectos de su: configuración que no se adecuan al actual sentir colectivo de los españoles ni al mío rones con respecto a las hembras primogéni ámbito tan conservador como cl nobiliario. Es algo ya ha desaparecido en Suecia; quc to en que el Parlamento se decida a cfecluar la necesaria reforma que pide a Constitución en tantos do; y quc, por obvios motivos prácticos; s práctica & partir de los descendien Les dc $ A. R el Prncipe dc Asturias. No tiene sentido; ni es conforme con el talante mismo de la Familia Real . que el único de Jos reductos de discriminación sexual formal en nuestro esté precisamente en la regu rona regulación pactada en 1978 entre republicanos y monárquicos recién salidos del franquismo. que aquí, gritos puntos pondrá país