Søbrøn hagiógrulos

de ocultar inútilmente, emerge el periodista que dentro; in cluso a pesar de uno muerto don Juan de Borbón, con todas las merecidas simpatías, Y son mayorías las que consideran que tienen mucho que agra decer a Juan Carlos L. Razón de más, pues mejor imposible para ser leales, honestos con la institución y con todos los ciudadanos, estable ciendo un debate realmente tanta hagiografía ., que ningún favor hace a la causa que pretende defender. hay Ha

José Luis Balbín

Muchos fueron los monár quicos que no lo entendieron así 0 se acobardaron . Otros, de convicciones tan recias y con trastadas como Torcuato Luca de Ramón Pais; José Joa quín Díaz de Aguilar y Gonzalo Fernández de la Mora, se sintieron lo suficientemente seguros y transparentes para participar en el debate: Siendo monárquicos todos, matizaban de mane Tena.

Sobre estas líneas; Gonzalo Femandez de la Mora, ex ministro franquista. A la derecha; Antonio García Trevijano; un republicano cercano al conde de Barcelona en momentos decisivos.

ras muy diferentes entre sí. Por su juventud, quizá no sido uno de los más veteranos juanistas; pero lo ha suplido con servicios leales e importantes en los momentos precisos. Quien fuera miembro del rey sin corona, el magistra do del Tribunal Superior de Justicia de Canarias Díaz de Aguilar , también abraza con entusiasmo la causa: ambos son monárquicos, son juanistas parece claro que jamás fueron franquistas. Tampoco lo fue Torcuato Luca de Tena, una de las sagas más importantes del periodismo español; con casi todos los premios de creación literaria en su haber (él y los más altos responsables del anterior régimen político no disimu laron; sin embargo, sus desencuentros) se confesaba dolorido por su propio "no la instauración 0 como califi có el cauto Torcuato Fernández Miranda reinstauración de la monarquía desde el franquis haya

0 creo, como alguien ha dicho; que sea el vértigo del riesgo, la atracción hacia el abismo como alha dicho. Sim plemente que, ante la evidencia que se trata guien mo, porque consideraba que la institución no podía estar legiti mada por el régimen anterior.

No es el caso del filósofo Gonzalo Fernández de la Mora, uno de los más cultos y brillan tes escritores y políticos de España (a izquierda cometió el crror durante mucho tiempo; y alguna vez lo comete todavia, de considerar que no se podía ser inteligente, culto notorio dialéctico y franquista) , que no sólo cree en la compatibilidad de ambas legitimidades, sino que considera que la operación sucesoria salió perfecta que don Juan de Borbón no estaba 0, lo menos, no todo el tiempo tan en la oposición como se pretende por tor y creador de revistas que ha sido coautor de libros como Cien españoles y Franco y autor de Los que no hicimos la guerra y "El día que mataron a Carrero Blanco sc ha convertido hoy en historiador que asesora a la editorial 'Planeta y dirige una colccción como 'Espejo de España especial mente dedicada a eso, a buscar espejos retlejen la España contemporánea Aportaba al debate precisiones y rigor que, por parte de los otros; tampoco eran escasos Una vez más, en Antonio García Trevijano, tan rompedor como siempre; provocando el alud de respues tas y comentarios; por correo y por teléfono, que su presencia anuncia sistemáticamente. Uno de los pocos republicanos cercano a don Juan muy cercano al conde de Barcelona, ha bría que decir en momentos decisivos. que fin,

Fue apasionante. Le recon cilia à uno con su profesión y con su deber civil. Pa rece increíble que alguien pueda pensar que tal motivo de satisfacción para todos servir de disculpa para tan viejas como disfrazadas censu ras. propia pucda