Aritmética parlamentaria
JUAN-MANUEL GARCIA RAMOS
uizá en el fondo de toda la crisis de Estado que padece la España de nuestros días anide una equivocación general. Acaso todos nos hemos defraudado nosotros mismos depositando nuestra confianza en una democracia basada solo y exclusivamente en las estructuras partidistas; en una democracia sin la denominación de origen de un periodo constituyente que tal vez nos hubicra acercado con más luces a un modelo político donde la ciuda danía no se cncontrara tan alejada de sus represen tantes públicos.
Serra, tras su entrevista con Jordi Pujol; nos hizo saber atodos que la aritmética parlamentaria permitía al PSOE seguir adelante en tareas de Gobierno, por encima, pero sobre todo por debajo; de la cadena de zancadillas puestas por ese mismo Gobierno a los más significativos poderes públicos Y del consiguiente colapso político generado en la sociedad espanola las
Pujol y de Roca no pasa nada"? Todo dicho con la voz beatífica de un Narcís Serra en el papel más infame del recientc esperpento nacional, con Roldán en la cabecera del reparto pronunciando esas palabras capaces de conmover todas las estructuras del Estado: me van a engañar como a Amedo" . Su "ser 0 no SCI shakespeareano en csta corte de los milagros. aquí "No
A base de corrocr paulatinamcnte los principios que conforman las rcglas de juego democrático, van terminar por destruir el mismo principio de legiti midad de ese sistema de Gobiemo.
La comparecencia el pasado lunes ante los medios de comunicación del viccpresidcnte dcl Gobierno, Narcís Serra, en elepicentro de un desgarrado por la desconfianza cívica en sus instituciones, en primcrísimo lugar de su Poder Ejccutivo; ha sido uno de los ejercicios de cinismo y de desprecio de más elementales principios democráticos. 'país. los
Serra era la persona idónea para confrontar ante la opinión pública dos realidades: la de hechos ~vergonzosos; al menos hasta no se aclaren =y la de las matemáticas de la representación en el Conde los Diputados del PSOE y CíU los que greso
El voto a las listas cerradas de partidos, las correcciones caprichosas de la D'hont y la seducción hipócrita de campañas clectorales sufragadas muchas veces con dineros inconfensables, nos con ducen una vez más, a un divorcio temerario: el de la ciudadanía y el de sus representantes gubernamen tales los Ley
Con su voz indoblegable, personas como Antonio García-Trevijano denunciando la sociedad española postfranquista nunca se pronunció directamente sobre qué sistema de Gobierno elegía. Esa voluntad del pueblo fue secuestrada por un apaño de partidos deshilachados del cajón de sastre del Movimiento y de una oposición trasquilada y anquilosada por las décadas de lejanía del Poder. De pronto nos vimos dando nuestro consentimiento a una Monar parlamentaria que hoy, verdaderamentc, es más parlamentaria que Monarquía. quc quía iCómo cs eso que "si me apoyan los catalanes de
iCómo ha podido tardar tanto el en Ilamar a Felipe González para pedirle explicaciones ante todo el pueblo español de lo ha estado pasando durante las últimas semanas, y dejar claro ante ese pueblo;ante cl Ejecutivo; el Poder Legislativo y cl Poder Judicial, que aquí un de Estado entre cuyas funciones se encuentra la dc velar por el buen funcionamiento del engranaje que nos garantiza la convivencia y el reparto equitativo de dercchos y deberes? Rey 'que jefe hay
Sin mucho esfuerzo; presentimos la larga distancia quc existe cntre la implantación de una democracia con el pobre y oscuro prólogo constituyente de la española y su consolidación definitiva
El día de la entrevista dc Roldán publicada por el diario dirigido por Pedro J. Ramírez, entré a varios estancos para adquirir un ejemplar. Por supuesto; en las primeras horas de la manana, la cdición se encontraba agotada. me sorprendió sobremanera a las puertas de esos puntos de venta se iban arraci mando hombres y mujeres con sus periódicos del día bajo el brazo y algo ansiosos por anticiparse al dueño del 'negocio a la hora de anunciarnos El Mundo" había desaparecido. Esa complicidad vecinal me recordó dias siguientes a la asonada del '23 F', Ese nerviosismo colectivo; esa sensación de disgusto generalizado y de hambre de noticias frescas y de auténticas reaccioncs Pero que quc
El periódico "El Mundo" no solo está a punto de acabar con un Gobierno, un partido; una ideología, sino de recordarnos a todos que la casa de la democracia española la empezamos por el tejado. La voluntad popular está depositada en las sedes de los partidos, en sus estructuras orgánicas y, en ocasiones como la que nos referimos, en su 'compinchaje" para sumar mayorías abochornantes, pero legitimadas para demostrarnos que todo es blanco; cuando todo, en realidad, se ha vuelto negro.
Escribo con cierta antelación este artículo y cuando aparezca publicado cl escenario de la actua lidad española sufrido variaciones: No me gustaría contribuir con mis argumentos a crear más confusión de la ya sembrada por una prensa convertida hace un par de semanas enel primer Poder efectivo de nuestra debilitada democracia: Pero todo tiene un lí mite y ese límite ha sido sobrepasado. quizá haya
La mayoría que se trajo Serra de su cntrevista con Pujol no distraernos de lo desgraciada mente ha ocurrido tras doce anos de Gobierno socia lista: Ni esa mayoría vergonzante; ni la falta de ener gía del Partido Popular para presentar una moción de censura al Gobierno de Felipe González, incluso para perderla. derrotas dignifican; como torias que no convencen ni a los mismos quc las obtienen podrá que Hay hay que
Esta vez hemos perdido todos.