La política y García-Trevijano
JUAN-MANUEL GARCIA RAMOS
política no es la cicpcia de juristas y menos la ciencia de los cconomistas, aunque unos y otros nos lo becho crecr durante algún ticmpo. La política esla ciencia de la vida en sociedad; organización dc la convivencia bumana, siempre perfcctible. los hayan de la Coordinación Democrática quc luego las unifi casi incvitable, todo que decirlo. Lejana la ilegalidad del Partido Comunista de España; el PSOE se quedaba solo ante los herederos de Franco para la nueva democracia, a la que sc llcgó la para la Reforma Política; votada por las últimas Cortes orgánicas del tardofranquismo. hay pactar Ley por
Debió ser en cl vcrano dc 1975, cuando tuve opor tunidad de conocer en la casa de Tomás Bencomo: en la Rambla General Franco tinerfeña, 9 Antonio García-Trevijano, Ilegado a la isla de la mapo d José JoaDíaz de Aguilar; y con la misión de promover en Junta Democrática de España; creada formalmente en Madrid el verano del año anterior . Seúía injusto nocitar la presencia en esa cita mañanera y clandestina de domingo de los hermanos García Manrique, de Alexis García Bravo de Laguna; de Francisco Bencomo de José Francisco Alvarez Alvarez y de algunos otros que mi memoria se niega a recordar quín
Tras la muerte de Franco y los acuerdos entre la Junta Democrática de España y la Plataforma de Convergencia Democrática (con presencia hegemónica del PSOE), la idca de la ruptura democrática mediante la apertura dc un pcriodo constituyente siguió prevale ciendo junto a otros objetivos de carácter más general.
El catorce de abril de ese mismo año de 1975 al que me refiero, la Junta Democrática de España había dado a conocer el Manifiesto de la Reconciliación' donde se propugnaba la evolución la democracia del Estado franquista era objctiva y subjetivamente imposible por la vía de la simple reforma de las Leycs Fundamentales, y se planteaba como imprescindible la ruptura democrática de las leyes políticas de la dicta dura. Entre los doce puntos de la declaración consti tutiva de la Junta, sus miembros comprometían, además, a celebrar una consulta para decidir la forma definitiva del nuevo Estado. quc 'popular _
Antonio García-Trevijano, corredores y casi catacumbas del antifranquismo; era el líder indiscutible, notario de prcstigio en Madrid; repensante y el personaje siempre dispuesto a dar un paso al frente en las más adversas circunstancias. Muchos de suS enemigos lo han acusado siempre de una ambición poco disimulada: la de scr cl primer presidente de la III República Española; pcro su papel en aquellos años de salto de un régimen político a otro fue decisivo; aunquc las cosas se le complicaran
Desdc el punto de vista pcrsonal y profesional; cl PSOE se cncargó dc quitársclo de encima, acusándolo de haber sido el responsable de la Constitución de Guinea Ecuatorial , tras la independencia de la ex lonia española. Acusación que, algunos siguen repiticndo en su contra como loritos aleccionados, sin caer en la cuenta de que ese desprestigio que hizo cacr el PSOE sobre García-Trevijano, dejaba libre a ese partido para la tansición del franquismo a la democracia no por la vías de la "ruptura" y el posterior pcriodo constituyente, tantas veces proclamadas en los manificstos de la Junta Democrática; de Convergencia hoy, apañar
Me interesó siempre la política, pero he de confesar que tuve conocimiento directo de lo que podía ser un hombre político a mis veintiséis años de cdad. Lo he contado en otras ocasiones, pero me volver a cse pasaje de mi biografía porque significó mucho en mi formación cívica y, por no recopocerlo; en la idca dc la política que me ha acompañado sicmpre. gusta qué
Confieso que me ha leer la cntrevista quc José Ribas, el director de la revista Ajoblanco acaba de hacerle a Antonio García-Trcvijano. Pero poco entenderán los lectores dc esa 'publicación las actitudes de Antonio García-Trcvijano si no conocen los antecedentes evocados más arriba en clave casi telegráfica. gustado
El sueão de García-Trevijano y de tantos otros; quedó desbecho con la transición protagonizada por Adolfo Suárez, transición que, por otra parie, ha scrvido de modelo muchos países con procesos históricos parecidos 0 nucstros sin que por ello no oculte un gran fiascoalo 'perseguido por García-Trevijano y otros miembros de la oposición franquista. Van cumplirse veinte años de todos aquellos acontecimientos y a nadie se leoculta que la democracia espanola actual atraviesa dificultades más que evidentes: los
García-Trevijano sigue abjurando de la actual democracia española; pues a su entender lo que se da en España es un "Estado de Partidos" . Disfrutamos de una libertad de expresión, de una libcrtad de palabra, de una libertad de asociación, pero carcccmos de la verdadera libertad: de la libertad política; de la libertad de los ciudadanos para elegir y para deponer a sus nantes Según García-Trevijano, Ja Electoral vigentc que consagra cl sistema dc listas, impidc al ciudadano elegir verdaderamente a SUS rcpresentantes, porque solo puede; con su voto; "plebiscitar" las listas bacen desde las cúpulas jcfes de los partidos putados elegidos no representan a los electores ni a los ciudadanos, tampoco representan a sus partidos; sól0 a los jefes que las imponen En la citada entrevista de "Ajoblanco" , García-Trevijano lleva a cabo una lectura boquiabierto. Es capaz de volver al revés el traje de la democracia y de senalarnos sin las infinitas cos turas mal rcmatadas por los sastres dc turno: la Universidad (una simple fábrica de títulos; una institución que no enseña a pensar, no enseña a mirar al mundo) juventud de nuestros días, el diario "El País" ("el principal responsable de la incultura política española" ) hoy goberLcy. los pudor
Yo no sé si tendrá toda la razón esta vez, lo que sí sé es que siguc conservando su vieja valentía y su mente fresca. Cuandoel PSOE selo deen medioen 1976 sabía lo que hacía, pero ahora el que está a punto de desaparecer es el PSOE y el modelo de Estado y de conducta democrática que ese partido; junto a Otros, defendió frentc a voces tan independientes como la de Antonio García-Trevijano. quitó
En lo que se refiere a la corrupción, García-Trevijano sostiene la misma no es una degeneración del sistema, cs su forma de 'gobernar. Es una consecuencia más de la democracia formal que padecemos; una simple caricatura de lo que se aspiró la muerte de Franco. La alternativa todo este estado de cosas, se encuentra en una reforma de la Ley Electoral y en una profunda revisión de la nora constitucional. Scgún García-Trevijano; csos dos requisitos son indispensables para quc España no democrático sufrido por Italia. quc