«La clase media catalana lee un diario en castellano»
El Escorial. N. P.
Juan Tapia, Pedro J. Ramírez y Joaquín Estefanía intervinieron ayer en el curso dedicado a los «Medios de comunicación y sociedad en el umbral del siglo XXI», que dirige Ramón Tamames. Tapia hizo un breve repaso histórico del centenario periódico que él dirige, «La vanguardia», fundado por la familia Godo. Recordó los momentos más difíciles por los que ha tenido que atravesar el diario y señaló a Modesto Sánchez Ortiz, director del periódico a finales del siglo XIX, como «el iniciador del espíritu comercial del mismo». Para Tapia, la fuerza de este diario en Cataluña responde a «su respeto a la pluralidad de las clases medias catalanas. En esa pluralidad, está la política, la religiosa, incluso de la lengua. La mayoría de la clase media catalana lee un diario en castellano».
Pedro J. Ramírez volvió a definir al Gobierno socialista como un «Gobierno legal pero imposible», refiriéndose a la situación creada tras los comicios europeos. También se refirió al gran respeto que tienen los ciudadanos por la Prensa, y al periodismo de investigación, en clara referencia a los asuntos de corrupción denunciados por los medios de comunicación.
Por último, Joaquín Estefanía rechazó las presiones de todo tipo que manipulan la información. «Los medios de comunicación -diceofrecen ejemplos de cómo se sirven en ocasiones a intereses ajenos a los lectores y esto es inviable». Estefanía reconoció que «El país» ha perdido «parte de su frescura inicial».
Ramón Pérez-Maura analiza la destrucción del Líbano
El Escorial. N. P.
El redactor jefe de la sección de Internacional del diario ABC, Ramón Pérez-Maura, disertó ayer sobre la destrucción del Líbano, dentro del curso dedicado a «La última fase del proceso de paz árabe-israelí», que dirige el ex embajador de Israel en España Shlomo BenAmi. Pérez-Maura recordó que fue precisamente el Líbano el primer país donde fue destinado para ejercer su profesión, y confesó «haber quedado fascinado por sus gentes, a pesar de ser un territorio muy castigado».
La llegada, de Arafat a la franja de Gaza ha supuesto, en su opinión, «un jalón en la historia colectiva de Oriente Medio. Comienza una nueva fase que deja tras de sí una estela de muertos, odios e incomprensiones». Manifestó su creencia de que «la paz ha vuelto a la zona, sí. Pero con un matiz. Es la "pax siriana", la paz del terror, la que se ha impuesto. Si se retira Israel completamente del Líbano, Siria habrá perdido la última justificación para permanecer en el Líbano».
También intervino en la jornada de ayer el consejero de la Corona de Marruecos, André Azoulay. Tanto él como .Ben-Ami condenaron enérgicamente el atentado de Buenos Aires. Para Ben-Ami, «la paz es el peor enemigo del extremismo». Azoulay, que fue banquero y fundador del grupo «Identidad y diálogo», habló desde su doble perspectiva de judio y de árabe, que vive en un país árabe. «Soy militante de la paz», proclamó. Para él, «la paz más que por un tratado, debe pasar por el respeto de la memoria y la pedagogía. Como judío acepto que la injusticia de la que he sido víctima -concluyó- ha visto el final con otra injusticia: la del pueblo palestino».
Universidad Complutense
Trevyano: «La Junta fracasó porque se aliaron el PSOE y el PCE con la dictadura»
«Al poder de hoy no le interesa que se conozca la labor que realizaba»
El Escorial. N. P.
Ayer tuvo lugar la segunda jornada del encuentro dedicado a la Junta Democrática de España, cuando se cumplen veinte años de su fundación. Precisamente, su fundador, Antonio García Trevijano, acusó en su intervención a Felipe González y a Santiago Carrillo -éste último presente en el curso-, de «ser los máximos responsables de que no haya democracia en España». Intervinieron también Nazario Aguado y Alfonso Álvarez Gándara.
Acalorado era el ambiente que se respiraba ayer en el Colegio Mana Cristina durante la segunda jomada dedicada a la Junta Democrática de España. El fundador de la misma, Antonio García Trevijano, distinguió en su intervención los hechos de la Junta, por un lado, y sus opiniones personales, por otro. «La Junta fue un triunfo de movilización por las libertades y por la democracia -recuerda García Trevijano-. Se llegó a movilizar a tres millones de personas en la clandestinidad. Pero, al mismo tiempo, fue un fracaso absoluto respecto a sus objetivos, que eran transformar la naturaleza del Estado y hacer un Estado democrático».
¿Qué queda de esa Junta en la actualidad? «La Junta no ha sido la antesala de lo que hay -contesta-. Esto se pudo obtener gracias a las libertades con las que pujó la Junta, pero también gracias a que los que han instaurado lo que hay acabaron deliberadamente con la Junta. Por eso, durante veinte años, la opinión pública española no ha conocido lo que es la Junta Democrática Española, porque el poder actual no tiene ningún interés en que se sepa».
Para García Trevijano, «el régimen actual no es democrático. Es una oligarquía de partidos. Eso era incompatible con la Junta, por eso tuvieron que acabar con ella para instalarse ellos en el Estado. La Junta ha fracasado al cien por cien. Los culpables fueron fundamentalmente el PSOE y el PCE; es decir, Felipe González y Santiago Carrillo. Son los dos responsables de que en España RO haya democracia».
García Trevijano adelantó que antes de que Santiago Carrillo se enterase de que existía la Junta, ya habían dado su compromiso otros partidos. «Después -dijo- fui a hablar con Santiago Carrillo. Ellos han triunfado porque se pusieron de acuerdo con la dictadura».
Santiago Carrillo, por su parte, no quiso hacer declaraciones ai respecto. Considera que «la Junta desempeñó un gran papel y abrió el camino a la unidad de las fuerzas democráticas en este país. Pero la Junta no logró agrupar en su seno a toda la oposición democrática». Alfonso Álvarez Gándara habló durante su intervención de la génesis de las Juntas y el papel de los independientes, que aparecen en el «Contubernio de Munich». Nazario Aguado, por su parte, se refirió a la izquierda revolucionaria en la salida del franquismo.
En el coloquio que, por la tarde, puso el broche a la jornada, Carrillo declaró que las acusaciones de García Trevijano constituían «la mayor ofensa» que sobre él jamás habían vertido, y, añadió, «con esto, García Trevijano deja de ser mi amigo». García Trevijano reconoció que se había sobrepasado, y, finalmente, la controversia encontró su solución en un abrazo entre ambos.
El Abad de Silos: «Es posible que grabemos un nuevo disco el próximo siglo»
El Escorial. N. P.
El abad del Monasterio de Santo Domingo de Silos, Clemente de la Serna, dirige durante estos días un curso en el Valle de los Caídos dedicado a la situación de los monasterios en Europa. «¿Tienen los monjes un espacio en una Europa Unida ante el segundo milenio?», se preguntaba el abad, que habló del éxito del gregoriano en todo el mundo.
A esa pregunta, el abad respondió que «está claro que nosotros tenemos un puesto, porque de lo contrario dejaríamos de ser monjes. El monacato es más amplio que el monacato cristiano. Responde a una necesidad profunda del ser humano al que se interroga sobre quién es, hacia dónde camina y cuál es su meta. El monje abandona muchos valores importantes en busca de lo único necesario que es ser él mismo. Tiene la mirada puesta en un futuro que aparentemente es utópico».
¿Están abiertos a todos los credos? «Debemos inclinarnos a la libertad -dice-. Hay que rechazar los sectarismos, los fundamentalísimos. No responden a una auténtica religión. Los monjes caminamos en bloque hacia la apertura a todas las personas y todos los credos, no para llegar a un pancristianismo, sino desde el respeto a la libertad y las culturas. En el monacato tenemos mucho respeto por las grandes religiones, pero creemos que es importante también encontrar vías de unión».
¿Hay una especie de huida al entrar en un monasterio? «Un monje del siglo IV dijo que "los monjes se separan de todo para estar con productos que se contrate de acuerdo con las condiciones existentes.
todos". Nosotros no huímos de una sociedad, sino que abandonamos unos valores para realizarnos a través de esta vocación».
Era inevitable no hablar del éxito repentino que ha alcanzado en todo el mundo su disco. «Sería un mal signo s¡ la grabación de un disco cambiara todo un programa de vida. Es un simple apéndice, al que no damos mayor importancia». «Nosotros no somos ni los primeros ni los mejores grabando discos de canto gregoriano», afirmó con rotundidad el abad de Silos, que lleva 34 años allí. «Había una pequeña élite de aficionados en torno al gregoriano. Ahora, por circunstancas externas, ha sido un compacto de Silos el que ha dado la campanada». En cuanto a los ingresos económicos por el disco, considera que «ningún monasterio es una fábrica de dinero, sobre todo cuando se ha hecho un voto de pobreza». ¿En qué se ha empleado el dinero? «Un 70 por ciento de los beneficios que nos han dado hasta el momento, han ido destinados a obras benéficas». ¿Habrá un nuevo disco? «Es posible que haya una nueva grabación el próximo siglo».