Clave de sol

Lo nacional

ESTEBAN GRECIET

rente al conseguido empeño de Pujol de que se identifique su partido con el hecho catalán, y ante tonterías tan monumentales como las del presidente vasco (<España no es una nación;) y los cinismos del otro enfatuado y jesuítico ayatolá, que produ cen arcadas con sólo recordarlos, merece la pena subra yar palabras pronunciadas estos días por dos experimentadas y Iúcidas cabezas españolas:

Los nacionalismos son ficciones, dice Trevijano, que esconden ambiciones de poder, fenómenos ideológicos y de propaganda, que consideran traidor a quien no piense como ellos. El fenó meno ha ido tan lejos que ha conseguido alterar toda Ia conciencia ciudadana, me parece a mí, hasta el punto de que sus demoledores efectos, sobre todo en la juventud , ya no van a tener remedio.

En opinión de Antonio García Trcvijano, fundador de la Junta Democrática Española, <el Estado de las autonomías es el corruptor dcl hecho nacioLa conciencia española está en crisis por esta razón, originada en los nacionalismos, que, como recuerda Julián Marías, tienen apenas un siglo de existencia, des virtúan la historia y nacen de una aversión a la estructura nacional de España. Aversión que puede convertirse en recíproca, como la al hilo del empecinamiento lingüístico de la Generalidad. gran surgida luego, del planteamien to ajeno y trata de combatirlo en su propio terreno, lo que es conceder ventaja. Explica Marías que <el falseamiento de la realidad de España () destruye toda posibilidad de hacer algo razonable y no se puede 'partir" de ahí ni siquiera para oponersev parte

No cabe extrañeza por la actual connivencia del parti do en el Gobierno y los nacionalismos, porque parte de la propia creación consti tucional en los setenta_ Ramón Rubial, presidente del PSOE, ha portado cartas pidiendo la autodeter minación. El XXVII Congres0 del partido, en 1976. reclamó la libre autodetermi nación para pueblos de España, formada por <nacionalidades y regionalidadesv y para la propugnaba un Estado federal Solución deja una salida a la procla mada voluntad autodetermi nadora. pan los que