La verdadera serpiente de verano
JUAN MANUEL GARCIA RAMOS
rimero leí un extracto en "El País" del artículo P publicado por José Luis de Vilallonga el lunes 22 de agosto en "La Vanguardia y me dejó sorprendido: Lucgo fui al original y comprobé 1a trascendencia de las denuncias del biógrafo y amigo del Posteriormente he hablado con amigos de distintas ideologías sobrc el particular, y todos hemos coincididoen dos cosas: enla importancia indiscutible de las páginas escritas Vilallonga; en la poca atención que efectivamente han despertado en la ciu dadanía . Rey. por mandato constitucional, sino se ha ganado a pulso, en un tan complejo como el y tan urgido de dccisiones tan delicadas como las tomadas por la Corona en más de una oportunidad, Ja confianza dc su pueblo. país cspanol
Hasta ayer, al menos, las cosas nos parccían así y, seguramente, no motivos para que tuerzan su rumbo. A no ser por razones como las indirectamcnte señaladas por José Luis de Vilallonga en su artículo de marras_ hay
Dccir, como sc ha atrevido Vilallonga, ufanándose de posccr fuentes de servicios secretos internaciona les, existe una confabulación para dcsestabilizar al Gobierno de Felipe González, provocar la abdica ción del Rey ~a través de la utilización de un dossier comprometería gravemente al Monarcaclamar una rcpública de la cual sería prcsidente Antonio García-Trcvijano; es como mínimo una temeri dad en un doble sentido que que
En segundo en cl supuesto de que sc tratara de una alucinación estival del periodista, cx actor y play boy, porquc supondría un aprovcchamiento innoble de su amistad y conocimicnto dc los vcricuetos de la Casa Real. lugar,
Enprimcr lugar,y vamos aempczar dc abajo arriba, porque si improbablemente todo cierto, no es Vilallonga el hombre más indicado para salir a la pa lestra con argumentos tan débiles como todo se dcbe al despotismo, a la altancría y a la ambición politica dc un hombre tan desprovislo de represcntación popular como Antonio García-Trevijano: fucra quc hoy
En uno y otro caso, flaco favor le hace Vilallonga a su amigo don Juan Carlos, y desproporcionado imde la figura dc García-Trcvijano Ileva a cabo, aparentemente queriendo hacer lo contrario. pulso
Ningún referéndum preguntó a los españoles directamente, cn la transición postfranquista, la forma política del Estado que descaba entrc Monarquía y República;, pero la personalidad dc don Juan Carlos, junto a la dc otros artífices de esc proceso histórico, como la de Adolfo Suárez, ha neutralizado muchos de csos formalismos. El tienc las simpatías del pueblo y la gran mayoría le reconoce asimismo sus esfuerzos nada fáciles por reconciliar el pasado tota litario de las instituciones españolas con el actual sistema democrático, aunque el sistema en vigor no haya los cauces constituycntes tan echados de mcnoS por el mismo García-Trevijano. Rey hoy scguido
Todos sabemos que cl artículo 56.3 dc la Constitución Española consagra la "inviolabilidad" del Rcy, y que, a diferencia de otros Jefes de Estado y del caso del presidente de la República en la Constitución dc 1931,noestá sometido a responsabilidad, nopuede ser juzgado ni sentenciado. _
Sólodurante algunas horas del *23F" esa confianza cn cl estuvo en cierto cntredicho, pero la firmcza de sus intervenciones posteriores despcjó todas las sospechas al respecto. Rey
Es decir, no sólo ha sido inviolable por Rey
Elartículo de José Luis Vilallonga se ha convertido en la verdadera serpiente de cstc vcrano del 94 y sus elucubraciones nos retrotraen a mescs muy significativos de 1936 y dc 1939.El tcxto dc Vilallonga es una ceremonia de la confusión la no habríamos de darle crédito alguno si no provinicra dc un hombrc tan allegado a don Juan Carlos como lo es el autor de la biografía real más rcciente. que iAlguien puede poseer un dossier capaz de provocar la abdicación de don Juan Carlos? ;Cómo relacio nar el debilitamicnto del actual Gobierno y la paralela campaña en favor de Aznar con esa abdicación y con la salida republicana presidida por Antonio García Trevijano y orquestada por otros inculpados por Vilallonga y protagonistas dc esa conjura, como Mario Conde, el periódico El Mundo" 0 un "personaje allea Alfonso Gucrra" cuyo nombre sc reserva cl autor del artículo por 'medidas de 'seguridad" . gado
Vilallonga ha destapado sin cl frasco de de masiados demonios históricos en hibernación provi sional. ;Lo ha hecho con el consentimiento del Rey? fesional? pudor iFavorece Vilallonga la inviolabilidad del al pinchar ese globo de aparentes patrañas contra la imagen real, 0 acaso termina por darle carta de crcdibilidad a una operación de tintcs menos que improba bles? Rey
Está claro que no se quedó contento solo con las páginas de "La Vanguardia y ha seguido martillando el clavo en otros medios como "Diario/16 del 24 de "Era un quc había que pinchar porque hacc muchoque se estaba oyendo. csta confabulación no surgió ayer, se cuece hace varios meses y lo sabe mucha gente, pero nadie se atreve a decirlo" globo agosto:
Por poniéndolc defectos al sorprendcnte artículo de Vilallonga, hemos de referimnos hasta a su mismo título: "García-Trevijano"_ scguir
Al parecer, la solución a tantos cnigmas: cn septiembre. Es el mes sobre el que nos advierte Vilallon ga. Los ardorosos desmentidos de sus inculpados no debilitan el del aristócrata periodista. La trama existc y pronto tendremos noticias del brillo de sus puñales pulso
Si Vilallonga quería salir en defensa desu ipor qué no enfatizó la figura del hipotético traicionado en lugar de la figura del presunto traidor?
Vilallonga ha escrito; quizá sin proponérselo; el cuento más apasionante dc un verano más de nuestras rutinas.