No pasa nada
JUAN-MANUEL GARCIA RAMOS
ay semanas tan abrvmadas de información H que invitan uno a darle la espalda a la acAlos hemos ensayado el género narrativo nos gusta hablar de la "doblc vida que nos facilita el cjercicio de la literatura. Para nosotros existe la vida y existe pensar imaginar sobre la vida, que es una mancra de vivir más intensamente. Son pensamientos dc Adolfo Bioy Casares, el amigo infinito de Jorge Luis Borges. quc lista" cn el contexto de la España de nuestros días.
Yambas posturas, la de Su Majestad y la de ArzaIluz, contrastaban con la mantenida por Jordi Pujol en una entrevista concedida al diario "El País" el mismo ralitat y líder de Convergencia y Unió, el hecho dife rcncial catalán reclamará siempre para csa comunidad un trato autonómico distinto y preferente por parte del Estado, y el acomodo definitivo dc Cataluña dentro de
La semana se ha convertido en un hervidero capaz dc facilitar tramas novelescas para todos los Entre todas esas posibilidadcs; nos gustaría jugar con algunas. gustos .
Sin duda, el acontecimiento central de los últimos sicle días transcurridos cs la delención del cmpresario Javier de la Rosa. Sobrc csa circunstancia giraría el no escribiremos nunca. Javier dc la Rosa ha sido considerado empresario modelo por Jordi Pujol y colaboradores hasta el mismo día de su apresamiento. Javicr de la Rosa tienc em pleada cn su holding a una hija de Miquel Roca. En el libro de Jesús Cacho sobre Mario Conde, sc dice Javier de la Rosa y nueve empresarios catalanes más rcgalaron un "Porsche' último modelo a don Juan Carlos dc Borbón. Javier de la a los kusuS quc engañó Rosa
Javier de la Rosa ha amenazado con tirar de la manta los fiscales quc han seguido sus pasos: No tienen ni idea dc las consccuencias que (la detención) pueda tener" , ha dicho altancro tras ser cnviado a los calaboZOS
Otro cpisodio de la semana ha sido la presentación del libro de Antonio García-Trevijano, El discurso de la República Esa presentación coincidió, precisa mente, con la fiesta del diario "El Mundo" , de Pedro J Ramírez, que solemnizaba el quinto año dc vida del bcligerante medio de comunicación.
A estas alturas del proccsamiento de información; ya tenemos uno de los posibles protagonistas .
Nosotros no vamos a establecer las conexiones de todos estos sucesos ni vamos a valorar su convergencia. El lector ir moviendo asu antojo las fichas de esta en novela por entregas 'podrá
Las palabras de Arzalluz, aparecidas en la prensa dc todo cl el luncs día diccisiete; auguraban ya una semana rcpleta dc historias para no dormir. país
Si scguimos con cl jucgo; no tendremos más remetoda razón, una de las tantas declaraciones estrepitosas del dirigente vasco Xavier Arzalluz: "Nunca encontra réis vascos míseros cn la literatura de aquí, ni granujas como tantos en la literatura castellana, pícaros que están a ver cómo engañan al dc al lado' hay
Parecían hacerse eco disimulado de otras afirma ciones hechas por don Juan Carlos I cn el recién inaugurado suplemento de 'Diario 16" . En csas páginas, el había hecho una referencia no sabe uno si oportuna inoportuna por locercana alas 'próximas eleccioncs vascas a los pcligros de "la exacerbación naciona Rey
No nos atrevcmos todavía ponerlc título a cste apariciones bien podrían insinuarnos el de "El Estado tambaleante algo parecido.
Sicmpre hc pensado que lo único difcrencia a la disciplina histórica del pcriodismo cs cl factor tiempo Otros añadirán también la profundidad en eltrato de los acontccimientos y quizá no dejen de Ilevar razón. Pero tiempo que todo lo cura y cicatriza el que traza las frontcras de csas dos Iccturas dc la realidad. quc
Lahistoria se toma a veces unas libertades que le son negadas al periodismo. Para la historia no suele haber reparos a la hora dc ccnsurar conductas scan de la altura social 0 política quc sean. Por poner un ejemplo; no nos imaginamos a los periódicos dc fines dcl siglo XV ~que no existían censurando la conducta del Alejandro VI, de, al mcnos, cualro hijos conoci dos. Entre ellos, César Borgia, nombrado; por su pontíficc y años Papa
El periodismo es siemprc víctima dc las libertades ydc las censuras de su época y está mediatizado pOr un escenario de legalidades e ilegalidades convenidas
Sin embargo, la novela prevista cada vez queda más deslavazada. Junta filones informativos, pero no les da homogeneidad, no premia ni sentencia, no habla de buenos y malos. Tcrminará pOr perdcr su línea argumental.
La semana última será scguramcnte mejor tratada por la historia que por cl periodismo. Tencmos la im presión de lo aireado cn la prensa cn general está muy por dcbajo de lo silenciado por esos mismos medios. Yen ese debate entre lo que nos será algún día contado por la historia y lo que noha sido posible relatar través del pcriodismonos quedamos con la literatura, quc no compromete a nadie. que
Talvezesta scquíadc la imaginación creadora venga dada por nuestro empeño por situar la acción solo en Vcnczuela; la tierra de los Carlos Andrés Pérez y de los Cisneros: cl Caribe azul y sus archipiélagos de lujo_
Los problemas del título los resolveremos; final mcnte, cn favor del "No pasa nada' cn lugar dc "El Estado tambalcantc" aunquc, pensándolo bien; iqué necesidad tenemos de buscarle título a una obra que no va a existir?
No habrá más remedio cerrar, en bien dcl Estado, este rosario de conjcturas y de vcladas acusacioncs que