Luis G. DEL CANUELO

Jiménez Losantos, desde Y en paralelo, comparte con la inmensa mayoría de sus ilustres compañeros del ex sindicato del cri men (desde agosto, legalizaluego

29 de octubre, Federico Jiménez Losantos volvía a reencontrarse; en las páginas Abc, con sus obsesiones eternas . Dedicó su columna a elogiar, como es en él costumbre , al jefe del Partido Popular en Cataluña, Alejo Vidal-Qua dras, un aznarista avant la lettre; entusiasta Y disciplinado, erigido desde hace un par 0 tres de años en el persegui dor más sistemático Y, sin dumás brillante del catala nismo que encarna Jordi Pujol. En el Parlamento autonómico catalán Vidal-Quadras Ilegó recientemente; y según la versión difundida por el rotativo citado, a comparar Jordi Pujol con Ceaucescu. Esta actitud entusiasma a Jiménez Losantos, de modo que la compenetración entre ambos personajes es casi absoluta. Los dos ocupan buena parte de tiempo en reflexionar, de palabra 0 por escrito, sobre cuán pernicioso puede ser para el conjunto de los españoles, Y probablemente para la humanidad incluso, que todos los ciudadanos de Cataluña acaben dominando correctamente el catalán. Los dos asesoran a José María Aznar en tales asuntos y pasan por ser los verdaderos ces del creciente radicalismo del PP respecto del naciona lismo catalán: da, artífi -

DEL IDEÓLOGO DEL NEOFRANQUISMO DE TRES DIRECTORES YDE LA BATALLA FINAL

do bajo el nombre de AEPI) una teoría que todos ellos propagan hasta la saciedad. El Gobierno del PSOE no sólo es la plasmación de todas las corrupciones; sino que se ha transformado en un régi men, el felipista, que se desliza inexorablemente hacia una férrea estructura caudi Ilista Y autoritaria, que en muchos puntos esenciales esta ría, en la práctica, más xima al franquismo que a una democracia europea. (Ignoran, 0 fingen desconocer por otra parte; que también en las más venerables democracias del Viejo Continente se cobijan cloacas nauseabundas. Los escándalos económicos en los que, sin pormenorizar dcmasiado, están sumidos los políticos de la derecha franpró-

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cesa 0 británica certificarían de sobras esta tesis )

Llevado, por tanto, de su doble obstinación anticata lanista y antisocialista, Federico Jiménez Losantos parada Convergència Democràtica con el Movimien to Nacional y, para colmo, hacía corresponsables de es ta situación al PSC y a Ini ciativa per Catalunya, pues el presidente de esta última formación, Rafael Ribó, como se sabe Y se resaltaba en EL SIGLO de la pasada semana, es un disidente de la política que impulsa Julio Anen Izquierda Unida y que, mediante recorridos doctrinales distintos, tan gra ta resulta para la estrategia del PP y de sus acólitos mediáticos. "Ellos son los que equi guita

Aleix Vidal-Quadras.

{Cuál ha de ser la más perentoria obligación de un demócrata , del color que sea, frente al totalitarismo que se nos han convertido a un partido, Convergència, legíti mamente nacionalista, en lo más parecido al Movimiento Nacional" , proclamaba Jiménez Losantos, al cual un día antes el profesor de Antropología Manuel Delgado, en un acertado análisis , calificaba como "el actual ideólog0 del neofranquismo'

viene encima Y frente a un aspirante a tirano, 0 tirano sin más, que se ha instalado en La Moncloa a expensas de una voluntad popular engasuS órganos propagandísti cos? {Nadie recuerda la siniestra experiencia de un tal Adolf Hitler, encaramado al poder gracias a un inicial veredicto de las urnas? Si Pujol, Obiols y Ribó han generado una especie de Movimiento Nacional, {no es preciso levantarse contra semejante estado de cosas?

sentenció Antonio García Trevijano el 20 de octubre, otro activo diri del AEPI - no existe ni libertad política ni democra cia ( ) Esta Monarquía encubre una oligocracia políti ca en la que es imposible controlar a los Gobiernos . García Trevijano predicó lo transcrito con motivo de la presentación de su libro El discurso de la República. Concelebraron con el autor tres directores de tres tantes periódicos de Madrid, Luis María Ansón, Pedro J Ramírez y José Luis Gutié rrez, los tres cofrades asimismo de la susodicha AEPI. gente impor-

Periodistas descollantes , mas allá de sus adscripciones ideológicas formales, pues Ansón, por ejemplo, es un monárquico empedernido, han hecho causa común con tra el felipismo; justo cuando el triunfo se olfatea, parece palparse en el ambiente. En El Mundo, Y con su ímpetu retórico habitual , Pedro J. Ramírez resumía la situación el 2 de octubre del siguiente modo: "La batalla final entre democracia y felipismo está cada vez más cerca La frase parece una estrofa con voluntad de síntesis entre La Marsellesa Y La Internacional. Pero su música no es otra que la resultante de una túr bida mezcla del Oriamendi Yel Cara al sol.