L 0 $ D 1 A $ D E

MIMOS PRADEVIJANOS

Juan DE URBINA

avier Pradera, el de El País, no es

Cuando todos estudiábamos en la Universidad Complutense; era un gozo asistir a las discusiones entre Javier Pradera y Ramón mes , defendiendo la primacía de la tica sobre la economía y éste lo opuesto: El modelo intelectual de Pradera era el bolchevique leninista Bukharin, mientras que para Tamames lo era Schumpeter, el racionalista defensor de la economía de la imaginación. De Antonio García Trevijano no sabíamos nada porque enton ces no aparecía por la vieja Universidad de la calle de San Bernardo de Madrid. Tamapolí aquél simpático, aunque sigue siendo inteligente y muy culto: Antonio García Trevijano; el de El Mundo no es tan culto como Pradera pero es mucho más simpático, escribe muy bien y lo hace muy gratamente para el lector. A Pradera es difícil entenderle. Los dos son buenos polemistas y los dos tienen ma la uva, condición sine qua non, que significa que si no la no tiene la discusión para el que la contempla Últimamente andan los dos peleándose propósito del interesante libro de Trevijano: Del hecho nacional a la conciencia de España 0 el discurso de la República: Oportuno e inquietante, pero desacertado en algo fundamental. hay gracia

Aquellas discusiones de entonces también conIlevaban apasionadas controversias sobre qué convenía más para después del franquismo: Monar quía 0 República. Venció la Monarquía a los puntos por razones que están en la historia. La verdad es que desde el momento que el joven rey Juan Carlos acompañado de su mujer la reina Sofía apareció en televisión; junto al cuerpo presente del dictador general Franco, la mayoría del español respiró esperanzada. Don Juan Car los representaba sus aspiraciones por la nueva España de la democracia, de la Unión Europea, de la ciudadanía reconocida y respetada. La España posible de un futuro de libertad y desarrollo armónico. Donde el palo y tente tieso; el imperio hacia Dios que manda lo sabe todo muy bien por vencer en la Cruzada no fuesen más que pa sado superado para no volver nunca más. país

España necesita todavía muchas cosas , pero no necesita un cambio institucional, señor Trevijano. Por tanto, idéjense ustedes de se mimos con ese tema tan querido por ambos! No traten con apariencias de intelectuales enfrentamientos, insultos incluidos, de transformar hoy hacer - problemas personales en nacionales, para darnos el gato por liebre de soluciones del pasado que hoy huelen a podrido. Hagan los dos como Tamames, que trabaja Y publica sus polémicos libros para que podamos encontrar mejores caminos para desarrollar nuestra alcanzada moderna mayoría de edad política y económica. No manera de separar la una de la otra. Señores Pradera y Trevijano; lo que importa es que haya de una vez por todas una reforma en profundidad de la Ley Electoral y que con ella vayamos lo antes posible a una elecciones generales. Así seguiremos haciendo la democracia ganada a pulso por y para todos las españolas Y los españoles. {Monarquía presidencialista 0 República coronada? ;Pero qué chorradas son éstas en la otoñal altura del duro, sorprendente, interesante, esperanzador 1994? hay

Sevillanas

Con don José María Aznar también las ponen En el castigadísimo Club Siglo XXI, que últimamente se vanagloria de que es la institución española con más peso y audiencia después de la Monarquía (aviada estaba la Monarquía si así fuera) , doña Soledad dio una conferencia. En el debate posterior sostuvo con difícil y elegante postura, cual si de sevillana rociera se tratase, habida cuenta su pasado ucedero Y su indudable talante liberal , que su actual jefe Y de todo el PePe, señor Aznar, también lo era. Liberal se na, contestó: "Señora Becerril, el señor Aznar de cuya valía no duda, no tiene nada de liberal. Es un político populista cuya capacidad de jefe del Gobierno esperemos sea tan eficaz como la de jefe de un partido cada día más mayoritario. Pero de liberal no tiene nada. hay

Doña Soledad Becerril reconoce que las baila mal. Posible razón por la cual no Jogró ser alcaldesa de Sevilla, la maravillosa capital de la España andaluza. Una de las más bellas capita les del mundo civilizado. Pero los sevillanos son tan finos como el jerez del mismo nombre Y con una sonrisa en los labios saben siempre al cabo de la calle, poner las cosas en su sitio. En Huelva son más bruscos .

Tenía razón el sevillano. Es lástima, porque mal que le pese a los empecinados de organizaciones de todo atado y bien atado España le convienen, en estas horas punta de la realidad de la Unión Europea, muchas dosis de liberalismo; económico y político. Y dejarnos de las monsergas panegíricas de la productividad porque sí, tan apreciadas precisamente por don José María, sin que parezca demasiado interesado en el qué, mo y por quién se produce. Sin empresas sanas, pequeñas y medianas y con apellidos españoles en su capital no producciones positivas. cóhay

En este tema don Felipe por lo menos en sus discursos , mucho más realista es,