mi abuelo al menos no le perdonaron. iConoce usted el término recomiendo unos cuantos libros. Pero ya ve que no entro en detalles del pasado; porque vivo en el presente y prefiero no acordamme; pero tampoco olvidarlo. Usted se dirá: sabrá éste si no lo vivió?, pero me ha interesado siempre este capítulo negro de la historia de España y estoy en disposición de hablar de ello. iqué

El Berrón (Siero)

Para terminar, dejen de atormentar a las mujeres que practican el aborto porque desconocemos su situación. Lo que que hacer es estar a su lado porque estoy seguro que ninguna lo hace por Se merecen el máximo cariño Oscar Caso Roiz hay gusto.

Cuca y Trevijano

Al comenzar su conferencia recientemente celebrada en Gijón; Antonio García-Trevijano se refirió a un hecho histórico sucedido en Asturias. Con motivo de las' huelgas de primeros de los años sesenta, varias mujeres de mineros, tras ser detenidas, fueron humilladas y violentadas, suministrándoles a la fuerza aceite de ricino y tonsurando sus cabezas (que dijo el conferenciante) es decir, cortándoles el al cero; para pública burla y escamio. Eran tiempos del régimen de Franco y de don Manuel Fraga Iribarne formando parte de su Gobierno, como ministro de la Gobernación Ante las protestas que se suscitaron pOr actos tan vejatorios, el inefable Fraga; con personal estilo; se manifestó irónicamente, sorprendiéndose de que pelo se armara revuelo por lo que <al fin y al cabo; no deja de ser una simple tomadura de pelos.

Pues bien; yo (que aún no había nacido cuando tales cosas pasaron) me sentí en el momento de oírlo, entre más de 300 personas, igual que un estropajo. No más que ver Pitita Ridruejo versión gijonesa, para saber que su espléndida cabeilera siempre estuvo gloriosa cara al do a su época. Ni que tampoco necesitó de aperitivo vomitivo alguno en su vida para que le entrara la gana de comer, pues su estómago siempre estuvo muy satisfecho. No como el mío, hecho polvo tras leer sus veleidades fascistillas de mesa camilla. hay

Por aquel atentado contra la dignidad de las personas, en este caso mujeres, que forma parte minúscula del abultado currículum del de Galiciav (como lo califi có Trevijano), creyó oportuno el conferenciante iniciar su acto públi co con un desagravio a la mujer asturiana_ Sin embargo, una que (como yo) allí estaba, le pareció muy graciosa la cosa, al igual que el resto de lo que allí se escuchó, pues como <comediav lo ha descrito. Además, a la señora Cuca Alonso (como se la cronista) , no le parece aún a estas alturas muy claro terior y despreciable comentario del Ministro franquista supusieran una afrenta para las mujeres asturianas, atentando a su <honor; que por lo visto; nos había quitadov, como textualmente escribe refiriéndose a hoy apoda Fraga

Ana Ucha Guerrero Gijón