MANUEL MARTIN FERRAND
Un artículo en 'Egin'
En España tanto parael bien como paraelmal hombres cuya sola mención genera escalofríos y temo resenlas esferas detodos los pode res. hay
Unodeesosnombres impronunciables si nosedesea alterar ladigestión dela gente políticamente correctaeseldel coronel Amadeo publicaba eneldiario 'Egin' unartículo titulado de esta inquietante manera: "Yel Rey,iqué sabía delos GAL?"
Setrata unas vecs, delocos grosos; algunas; de golfos crónicos; en ocasiones; deacérrimos de su propia independencia; otras, dere sentidos con prisas de venganza, y hasta sedan casos depersonas de bien, clarividentes y anticipadoras deloquesenos avecina Aquí alguna de esas razones; no se puede citar impunementea Mario Conde, Javierdela Rosa, José María Ruiz Mateos o, cambiandoelsigno aAn tonio García Trevijano, Camilo José Celao Paco Umbral. pelipor
Laresistente contumacia de Feli peGonzález amparada por la prudencia crónicadelos grandes grupos dela oposición está alargando en peligrosa demasía el espectáculo delas esferas de corrupción quecir cundan al poder. Tieneello, entre
daalo Largo Caballeroen 1933.
otros efectos perniciosos; eldeirerosionandoel prestigioy la aceptación popularde las grandes instituciones del Estado e,incluso, la figura y la imagen deDon Juan Carlos. Hasta podría pensar se, si se piensa muchoy pudiera estar preparando porsi acaso una
Elartículode Martínez Inglés no es para el escándalo. Su valor, que eselque llama mi atención; eseldel síntoma Publicado en una tribuna más fria menos marginal pasaría inadvertido o, almenos; suavizado.Elcoronel lereprochaal su ignorancia en elasunto GALy;en caso contrario; su pasividad anteun asunto que, dice, caede lenoenla responsabilidad del jefedelas Fuer zas Armadas Rey
Ahora, trasel letargo previo ala Constitución, hemos perdido la cos tumbredela opinión política dela milicia Lástima es queserecupere desdela marginalidad y a proposito deasuntos que, en sí mismos; com prometen la dignidad del Estado. Lástima es también queello sirva para derivar responsabilidades desdela presidencia del Gobierno; ejey guíadela corrupción y delgalismo; ala Jefatura del Estado Pero,afin decuentas, noes más que una mues tra denormalidad. Lalibertad, no conviene olvidarlo; esla finalidad dela Democracia Las listas cerra das, los fondos reservados olos GAL son episodios en la democracia. Nunca dela democracia.
Entra de lleno la cosa en la tradi el XIX los mejores militares gene ralmente avanzados en sus ideas fueron motor de la modernidad, escasamenteconseguida, en nuestra convivencia La Unión Liberal de O'Donnell el Partido Progresistade Narváez ola potente personalidad de Espartero son mimbres básicos en la cesta nacional.