Juan Manuel García Ramos
Intelectuales pora la nueva democrocia
Gassct. Y Ilega a mis manos uno de sus últimos números dedicados a 'Lo político y sus fronteras' con cnsayos clarividentes del filósofo historiador Paul Ricoeur, del ecologista Alain Lipictz .
ervive con notable nidad en cl panorama dige las publicaciones culturales de hoy; Ja 'Revista de Occidente' fundada hace setenta dos años por don José Ortega y
De entre todo ese material referido al ejercicio de la política, como administración del poder, y de lo político; como estructura de ese mismo poder es pio del Estado, me ha llamado Ja atención reseña que Etienne Bimbenet hace de un libro de Olivier Mongin sobre la responsabilidad de los intelectuales sociedad de nuestros días. que pro-
Bimbenet, dentro de una historia que ha perdido su vitalidad y no rcquiere solamente un combate contra la injusticia, sino también proyectos para el futuro; propone la permanente vigilancia de la sociedad democrática, la lucha contra el escepticismo y la perplejidad y la construcción de un porvenir y de los consiguientes proyectos con él relacionados: hoy
Para Bimbenet, se hace necesario el concurso de un nuevo intelectual comprometido con la democracia y su perfeccionamiento y alejado por igual de dos peligros que é] vislumbra: el del intelectual metido investigador crudito; y el del intelectual oficiante de espectaculares y superficiales análisis en los medios audiovisuales.
El intelectualismo de Bimbenet, al calor de las ideas de Mongin; es una invitación a creer; en contra de todos los desencantos naturales de un mundo en continua mutación, que una sociedad plenamente democrática puedc desarrollarse en torno a valores 'colectivamente instituidos' y que vale la pena todavía lanzar en a sociedad algunos grandes debates en los que queden implicados dichos valores:
No cabe la menor duda de que ambos prototipos deambulan por la Éspaña de nuestros días sin mucho disimulo; y sobre todo los de la segunda dc aquellas modalidades.
Bimbenet abomina por igual tanto dc aquellos pensadores replegados con obsesión en la mcra investigación científica; como dc los no saben expresar sus opiniones sino en tertulias radiofónicas en histéricos y holliwoodenses programas televisivos. que
Como no dejar de reconocer, sOy espectador 'quedo esos 'Hermida's Shows'
de alguna que otra tertulia de radio. Ycomo tampoco puedo dejar de reconocer, nO todo lo que uno ve y oye es de la misma calaña. oyente
En esa fauna periodísticalliteraria asentada en Madrid entre 'medio-muerto-de-hambre' de la marginalidad intelec-
Pero en el contexto dc esos escenarios de la opinión pública, de la opinión televisada 0 de la opinión radiada, lo que más nos llama la atención últimamente es el 'travestismo' intelectual al asistimos con la paciencia beatífica que los años nos van deparando. que tual de siempre; y el Madrid europeizado fuerza de la 'ecuideología' que se nos viene encima, uno se tropieza con los viejos rockeros del socialismo/82 convertidos, pOr arte de birlibirloque oportunista, en los nuevos santones del ultraliberalismo 'poLos que presumían hasta ayer de con el Salvador Clotas dirigía la cultura de la modernidad socialista, alardean hoy, sin solución de continuidad;; de sus encuentros íntimos con los nuevos halcones de la 'popularidad' aznarista. pular' . que
los cursos y recursos de la historia de las fidelidades humanas, tan inestables como el tiempo en las Azores. La cosa en sí no reviste mayor relevancia si miramos hacia atrás sin ira y nos documentamos sobre miento de César en el Capitolio hasta por poner una fecha. hoy,
Los directores de los aludidos programas audiovisuales conocen esos desvaríos amorosos de sus invitados uno Ic da la imprcsión de montan tales programas en función de prcmeditadas simpatías y antipatías por este 0 aquel partido, siem pre en una proporción adecuada para que cl espectáculo cunda. que
Lo verdaderamente . trágico aparente debate intelectual de la Espana de nuestros días esté ccntrado en Partido Socialista síPartido Socialista no; 0 lo que es lo mismo: PSOEPP 0 para ser más gráficos y un poquito eróticos: me arrimo a éstos me arrimo a los otros que
Un bochorno nacional, en suma, del quc escapan muy escasos nombres Y entre vijano, con el que uno 0 no estar de acuerdo; pero quc por la originalidad de su 'discurso rupturista' de tan asentada como simple dicotomía de 'buenos' y malos' , siempre invita a pensar en algo más allá de lo que es la oferta programática de socialistas 0 populares. puede
Hace muchas aguas Ja sociedad democrática que casi todos defendemos como un mal menor. Demasiadas aguas para ser contenidas el ideario de un estragado; como el PSOE de 0 de un partido en alza, como el PP. por
La sociedad actual, por desgracia; sus problemas estructurales; no coyunturales; reclama de todos nosotros; y en especial de los Ilamados intelectuales, una mirada más profunda scria a los problemas quc la embargan; Se llamen desempleo; se Ilamen drogodependencia; se llamen violencia generalizada; tanto terrorista como doméstica, se Ilamen desgana vital de nuestros mayores; se llamen desamor 0 tantos otros ctcéteras de la incertidumbre humana
Él debate debe ser otro; en otra dirección y con otros protagonistas: No sólo se ha extenuado el PSOE en el poder; se han extenuado por igual las gargantas profun: das y agradecidas que antes ensalzaban esa organización política como ahora la denostan sin la menor vergüenza.
Me quedo con el nacionalismo incipiente, con la periferia, con las ganas de los muchos pueblos de España por encontrar su sitio en un porvenir al que no parecemos
La cosa en sí no es inusual: se trata de