Los Episodios Nacionales

Jaque al Rey

AL y como estaba el tablero político se veía venir el jaque al Está claro quc en esta partida que se está jugando en el ajedrez de la política de Celtiberia ya no se libran ni rey ni roque. Cada vez se veía más claro que ni siquiera en los muros de la Moncloa inscribirse la señal de 'Hasta llegaron las aguas' Las aguas sucias, los fangos de la corrupción no iban a respetar ni las paredes de la Zarzuela. Desde hacía varios meses, tal vez más de un año, circulaba por los corrillos políticos y por las redacciones de los periódicos rumores y malevolencias, habladurías y cotilleos que involucraban al en historias de dineros y negocios. Se habían acallado los frufús de líos de faldas y los chismes de alcoba que salpicaron de pimienta verano del viaje de tapadillo a Sui za, los encuentros del monarca con Marta Gayá 0 los escarceos con Selina Scott, amiga de Constantino que entrevistaba a don Juan Carlos en el yate 0 en los jardines de la Zarzuela. Rey . podía aquí Rey aquel aquella

El famoso artículo de José Luis de Vilallonga sobre la conjura republicana sólo fue un intento frustrado para desviar las críticas; ya muy severas si no feroces, contra Felipe González y lallonga hablaba de una conjura para descabal gar del poder a Felipe González; poner en la Moncloa a un hombre fácilmente desmontable (qué poco conoce esta gente a José María Aznar, que está fabricado de la materia indesmontable de su abuelo Manuel Aznar), obligar al a abdicar en el príncipe Felipe, y a renglón vendría la tercera república con García Trevijano de presidente, la República del Trevi, de Pablo Sebastián, de Raúl del Pozo y hasta de Luis María Anson, a se le había caído el acento del apellido para dejárselo en el de un comodoro inglés y que aparecía en la foto de la conjura de la Aepi, la Asociación Española de Periodistas Independientes; con Camilo José Cela el del Premio y con Antonio García Trevijano el de la República. Vamos, un delirio de Vilallonga; _ ars breve manus Rey seguido quien longa.

LARO está que no había conjura repu blicana por ningún lado. Pero conjura ni niño muerto! Lo único que había era el deseo de Felipe González y de los felipistas de que los obuses de la oposi ción elcvasen el punto de mira y apuntaran a la Zarzuela: Felipe González se parapetaba detrás del El propio Felipe González había sido quien denunció ante los periodistas la ausencia de don Juan Carlos en aquellos inadvertidos pi pardos del monarca. Yexistía también; eso sí, la ya vieja relación del con ese personaje singular e intrincado; oscuro y contradictorio que es Manuel Prado y Colón de Carvajal, jqué qué Rey. Rey

Este impúdico oleaje que intenta alcanzar al mismisimo Rey de España tiene beneficiario que se Ilama Felipe Gouzález hombre de jaba dcsde antiguo los dineros del Sí, sí, ya sé que el no tiene amigos. Ese es un proverbio de la monarquía; de cualquier monarquía; y à mí me lo recordó Fernando Almansa en un momento muy oportuno. Pero nadie bien informado desconocer el trato frecuente del con el príncipe Tchokotua, curioso perso naje de quien también se cuentan historietas di versas, con Javier de la Rosa, el empresario catalán que convertía en arena todas las empresas que tocaba, pero que sacaba oro para sus propios bolsillos; y sobre todo con Mario Conde, de quien se decía que había logrado apartar a Sabino Fernández Campo del lado del monarca y nombrar a Fernando Almansa, su compañero de estudios en la Universidad de Deusto. Las noticias; seguramente ciertas, de las escu chas telefónicas del Cesid al Juan Carlos añadieron sal y pimienta a todas las habladurías sobre las cosas de Palacio. Rey. Rey podía Rey Rey

UANDO el poder político de Felipe González; con el beneplácito y el aplau so de José María Aznar; consumó la per secución de Mario Conde y lo expulsó del Banco Español de Crédito para instalarlo en la cárcel, su relación con el se convirtió en amistades peligrosas " Yeso mismo sucedió cuando las trapisondas económicas de Javier de la Rosa y los líos de KIO le llevaron también al trullo: Son famosos los telegramas de De la Rosa, Todavía estoy en la cárcel" (no cabe más elocuencia en menos palabras) cursados a di versos personajes políticos; González, Pujol, Roca, Suárez, y también al La historia de un supuesto préstamo sin interés de la familia real saudí a don Juan Carlos, cifrado en una cantidad de cien millones de dólares 0 de diez mil millones de pesetas; ha circulado profusa mente por los mentideros de Madrid y si no ha salido a la luz en columnas 0 tertulias será por larga discreción de los periodistas. Una versión de otro secreto a voces es el del pago de KIO por favores políticos a Kuwait; igualmente guardado por los periodistas. Si ahora se ha ro habrá que anotárselo en cuenta a Javier de la Rosa; que 1o ha pregonado a medias palabras, pero muy entendibles y esparcidas a los cuatro vientos de la rosa de su apellido. Rey Rey; to,

En los momento presentes, este impúdico oleaje de porquería que intenta alcanzar a los gobiemos de UCD y a Adolfo Suárez en el macabro asunto del GAL, y al mismísimo de España en el baile alucinante y vertiginoso de los miles de millones, tiene un solo beneficiario que se llama Felipe González. A la acusación contra muchos, y además altos, tierra encima. Rey