Bailad, es bueno para el corazón

El médico; el último mago que en el mundo; el último milagrero, ha sido protagonista de muchas obras literarias. queda scribe en La colmena Camilo José Cela que los vi E rus que producen las enfermedades son tan taima dos como traidores y alevosos. Recuerda José Alberto Mendoza Pardo en el prólogo a La salud del cora zón que el ingeniero Faber, protagonista de una de las novelas de Max Frisch, afirma: Todo el cuerpo humano es así; como construcción no está mal, pero como material es un fracaso . Los médicos y los adelantos de la ciencia han alar gado la vida y ahora la sociedad no sabe dónde meter tan tos abuelos. En el Imperio Romano; el cuerpo humano alcanzaba s6lo los 35 años de edad por término medio; la edad media de vida es de 75 años en los países desarrollados. Los médicos no solamente curan; además, escriben Alguien los acusó de malos escritores, incluyendo en el fa tal veredicto a Gregorio Maranón. Lo cierto es que la medicina se ha convertido en consumo narrativo y científico excitantes los ciudadanos de Un doctor te puede condenar a muerte y, sin embargo, creemos en él. Según Miguel de Cervantes, sólo Jos médicos nos pueden matar y nos entregamos a ellos con los ojos cerrados, como nuestros abuelos se entregaban a los sacerdotes. hoy, hoy . para

de broma. Los llama bellacones. Góngora dice que la orina es el espejo de la salud: <Buena orina y buen color,/ y tres Quevedo pone a caldo a los doctores: <Oh malditos pesquisidores contra la vida; pues ahorcan con el garrotillo; degüellan con sangrías; azotan con ventosas . Elmédico; el último mago que queda en el mundo; el último mi lagrero; ha sido protagonista de muchas obras literarias. De todo lo dicho anteriormente me he enterado por el magní fico libro de Fernando Díaz-Plaja El médico en las letras espanolas (Ediciones B) en el quc una travesía por la literatura y nos cuenta lo que los grandes escritores, des de Cervantes hasta Cela, pensaron de los médicos. hace poetas, tan lúcidos, profetas y sabios; siempre han L desconfiado de los galenos. Gonzalo de Berceo les llama ignorantes. Tal vez porque los cristianos viejos desconfiaban de los judíos ~que era la etnia de la mayoría de los doctores-y porque creían más en milagros de Nuestra Señora que en las sangrías. El primer poeta de la lengua castellana dice así: Grande fue la malatía y muy prolos

esalio; que en Pisa hizo una revolución anatómica de tal calibre que tuvo que abandonar Italia; vino de médico a España con el emperador Carlos V, y no sólo no hacer nada sino que murió ahogado porque se hundió el buque en el que volvía de Tierra Santa, a cuyo viaje había sido condenado por la Inquisición . Éste es uno de los diagnósti pesimistas sobre la ciencia espanola hecho por un hom bre que lleva bata blanca y que escucha el corazón del Se Ilama Pedro y ha escrito un libro útil, lúcido, necesario como el pan de cada día: La salud del corazón (Temas de Hoy) Zarco alerta a los supervivientes para que cuiden su corazón, la primera causa de muerte. Este hombre, que tanto ayudó a Jos demócratas cuando éstos estaban guarda dos en Carabanchel, es catedrático de Cardiología de la Uni versidad Complutense. Ha escuchado el latir del corazón de toda la izquierda española, desde Marcelino Camacho haspudo país . Zarco longadal nunca vieron físicos que le valiesen de nada . Lope de Vega toma a los médicos

SALUD La medicina se ha convertido en un consu mo narrativo Y cientifico excitantes. Pedro Zarco y Fernando Díaz-Plaja han escrito libros sobre el tema

ta Antonio García Trevijano. Es un sabio raro que va al hospital en bicicleta. Piensa que el mejor ejercicio para el corazón es la nata [ ción porque hace descender Ia tensión arterial: <Nadar de espalda es ideal. El siguiente ejercicio es el ciclismo; que en España resulta peligroso por la ausencia de carriles-bici" Cuenta Zarco que la bicicleta estática es abu nida, por lo que se recomienda practicarla leyendo 0 viendo la televisión. El doctor, que tiene fama de seductor , recomienda el baile como una de las terapias del corazón. Así que Jos que destrozan su cuerpo en las naves de uralita danzando al ritmo de bakalao Ilevan una vida sana. Pero si ya no tiene edad para meterse en el laberinto de la noche, el mejor lo menos una hora diaria.