Frente a la gran mentira
JUAN-MANUEL GARCIA RAMOS
algo de la lcctura de las trescientas cuarenta y nueve páginas del último libro de Antonio Madrid, Espasa, 1996) con la doble impresión que desde siempre me produjo la personalidad de este profesor universitario, abogado cn cjcrcicio; notario en excedencia, y audaz coordinador de la oposición; en los años setenta, al régimen de Franco. iSerá un sabio 0 será un aventurero? ;Quizá un sabio aventurero?
y los viejos cuadros franquistas. Rey
De lo que sí estoy seguro es dc su calidad como ensayista político y de la fuerza magnética de su pasión política.
Los anos han pasado y de héroe del antifranquismo, Antonio García-Trevijano pasó a ser cl mcnos precio preferido de los partidos estatalistas; un iluminado correoso, al que era conveniente enlodar pOr sus rclaciones con la Guinea turbia del no menos turbio primer presidente de cse territorio ya ajeno a España, don Francisco Macías Toda la España triunfadora de la transición se declaró enemiga pública númcro uno de García-Trevijano y siguiendo la fórmula más corriente de cualquier condena mayori absoluto.
Sus dos últimos libros parecen insistir en misma y machacona tesis: "Si los sujetos constituyentes ~los encargados de hacer una Constitución son exclusivamcnte partidos políticos; como sucedió en la República de Weimar, en todos los países europeos vencidos cn la última guerra mundial y en la transi ción española, el resultado no ser Otro que esa forma actual de oligarquía partidista Ilamada Estado de partidos 0 "partitocracia bajo forma monárquica 'republicana una pucde
Lode su valentía y lo de su pasión por los asuntos públicos pude comprobarlo personalmente anos antes dela muerte dela dictadura, en reuniones clandestinas celebradas en Santa Cruz de Tenerife, en casa del médico Tomás Bencomo; donde un Antonio Gar cía-Trcvijano, con bigote guerrillero; ataviado con impecables trajcs blancos de algodón y representante máximo de la por entonces Junta Dcmocrática, nos asombraba a todos los congregados con una elocuen cia y un rigor terminologico de los que jamás podré olvidarme, y de los cuales tomé buena nota pOr ver si se me algo, he de confesarlo. pcgaba
No tan absoluto, claro esta, si tenemos en cuenta que en 1994 publicó un libro de título más que provocador: El dlscurso de la Repúbllce, dc acogida más que sonada y apoyo de sectores de la socicdad como mínimo sorprendentes, ahora, hace apcnas un mcs, ha vuclto a las librerías y a los círculos políticos que
García-Trevijano de la prccisamente; la gran mentira que, según su análisis, viene a significar csa España postfranquista y juancarlosborbónica: "Por ello, la circunstancia francesa que rodeó el nacimiento de la opinión pública republicana, con motivo del mentiroso Decreto de 15 de de 1791,sobrc el secuestro de un rey (Luis XVI) se parece tanto a la circunstancia española del 23-F, donde el consenso de los cditores de la opinión pública proclamó cl dogma de un rcy salvador dc la libertad contra el golpe de Estado dc sus ami gos"
Pero para García-Trevijano la gran mentira se remonta a años anteriores. Su gran discrepancia gira los españoles nos otorgamos (inos otorgaron?) en la Constitución de 1978; concierne a las soluciones pactadas por las or ganizaciones políticas de entonces y poderes comoel quc prosigue en esa misma línea de pensamiento, sino se pretende restaurar la palabra "democracia su sentido más exacto y librarla del fraude del que está siendo objeto en países como la misma España dc nuestros días: "La participación se reduce a un juego de partidos, y entre dirigentes de partido; para repartirsc cl estatal" podcr
iPor esa magnificación de un texto jurídicopolitico? García-Trevijano Jo explica; El éxito de la democracia representativa norteamericana consistía en cl reparto de la representación de la sociedad entre el ejccutivo presidente es elegido separada directa por los ciudadanos y la asamblea de legisladorcs, también clegida directamente por los ciudaParlamento del cual dimanan los otros poderes, Lanto el cjecutivo como el judicial. Esto lo podemos 'comprobar en clmismosistema electoral sin mayorcs dificultades. qué Iuego cspañol hoy
La democracia es la única forma dc gobicrno quc nos iguala através del disfrute de la libertad de acción y de la libertad política, conceptos en los que Gar cía-Trevijano insiste una y otra vez. Y a la hora de buscar las esencias de la verdadera democracia entre los ejemplos de lo que fue la Revolución Francesa y la Independencia de los Estados Unidos, García-Treen SU momento celebró el político y estadista britá nico del siglo XIX, William Gladstone: la Constitulograda por la inteligencia y la voluntad de los hombres"
García-Trevijano crce y demucstra en su último libro que csas dos opciones provienen de una distinta influcncia dc la filosofía política. Tras cl sistcma americano se percibe el pensamiento de Montesquieu: "Montcsquieu encuentra la libertad política en revolucionarios franceses acogicron la "antigualla" de la teológica voluntad general y de la soberanía popular de Rousseau.
iSerá un sabio 0 un aventurero? ;Quizá un sabio aventurero?
García-Trevijano teoriza sobre la democracia en abstracto para alcanzar la democracia concreta en una España donde el Estado se encuentra patrimonializado por los partidos, dondc quedan crímenes Corrupción gcneralizada de los aparatos gubernamentales por dirimir en unos tribunales cada vez más intermediados por la presión política; donde la opinión pública autónoma no existe, donde ha qucbrado la confianza de la sociedad en su porvenir.