Francisco Paesa
El ex agente secreto del Ministerio del Interior es un aventurero vocacional que inició su carrera en 1969 embaucando al dictador guineano Francisco Macías
JOSÉ MARIA [RUJO
En la plaza principal de la ciudad, jun to al palacio presidencial, Macías habia mandado construir un magnífico cdificio en el que Jeerse un cartel en inglés que decía: "Primer Banco Nacional" La inauguración no tardó en celebrarse. Paesa ordenó construir una cámara acoraza da y la abrió ante una cnorme expectación. El millón de dólares que decía haber recaudado parecía estar allí. Pero en reali dad sólo la primera fila de billetes eran auténticos sería descubierto podía
En el filo de la navaja
Francisco Gónzalez Armijo, entonces ñoles que vivió más cerca el proceso de descolonización de ese país, describe así una de las trampas más sonadas cn la aza rosa vida de Paco Paesa, como le llaman sus amigos. "Es un farsante, aunque que reconocerle sus dotcs de embaucador negociador. Cuando le iban a me propuso huir con el dinero. Se Sescabró jamás volví a verle hay
Antonio García Trevijano, muy activo durante aquclla época, relata de otra forma este suceso. Pero coincide con Gonzá lez Armijo en lo fundamental: el dinero del falso multimillonario cspañol nunca
F ebrero dc 1969. El aeropuerto de Malabo estaba engalanado para la oca sión Las principales autoridades aguardaban la llegada de un multimillonario esal que el presidente Macías acababa de nombrar presidente del Banco Nacional de Guinea Del avión descendió un hombrc perfectamente trajeado y con un enorme maletín esposado a su muñeca derecha. Era Francisco Paesa Sánchez , tenía 33 años y aseguraba traer desde Europa un millón de dólares del príncipe italiano Lovatelli y del ciudadano norteamericano Robert Mitchcl. Dos desconocidos inversores que apostaban pOr el nuevo Tesoro público de Guinea. pañol
Ilegó. "Cuando Paesa volvió a Guinea con el dinero, el ministro de Obras Públicas le pidió que abriera la maleta y él Ic contestó que el Tesoro público no se podía abrir. Finalmente; le obligaron a abrirla y comprobaron que estaba repleta de recortes de revistas del corazón. Macías le dio 24 horas para abandonar el país. Quería evi tar el ridículo y un escándalo internacional"
Apareció presionando a las novias de Amedo y Domínguez cuando iban a testi ficar en el juicio de los GAL. Fue descu bierto y retratado por el fotógrafo Daniel Gluckman mientras les ofrecía a ambas apartamentos y pensiones vitalicias cambio de mcntir en su declaración; venustriacas Sig Sauer, con las que los terroristas asesinaron a la fiscal Carmen Tagle; y los misiles que condujeron hasta el depósito de armas de Sokoa (Francia). Siempre como agente del Ministerio del Interior durante la ctapa socialista .
Vestido con su inseparable amcricana azul marino; llamativas corbatas y sus oscuras de gruesa montura, Paesa se abrió paso a finales de setenta en la hermética sociedad ginebrina. Cliente aside la terraza del Beau hotel levantado a orillas del lago Leman, frente a la plaza en la fuc ascsinada la emperatriz Sissi, consiguió entrar en las fi nanzas suizas y abrió €l Alpha Bank. Una época dorada en la que conoció a Dewi Sukarno; la ex mujer del presidente de Indonesia . Anunció su compromiso matri monial en un vals multitudinario de la sus gafas , Jos duo que
Casi todos sus compañeros de viaje cs terminables. Pero estc madrileño; casado con una francesa, separado y padre de un hijo; que actualmente vive en París, ha conseguido siempre librarse de la acción de la justicia. Pese a actuar en primera lí nea. Y lo ha hecho con aparente parsimo nia y tranquilidad, aunque bien protegido por la defensa de los mcjores penalistas, en especial por Manuel Cobo del Rosal. Todos los que le conocen coinciden al definirle: le gusta el dinero y es un aventureIo nato.
ópera de Viena y dio una de las fiestas más sonadas de la época, con fuegos artificiales incluidos, en su espléndido chalé de Gland .
Ahora, su imagen camaleónica vuelve a emerger asociada a otro cscándalo: el caso Roldán Otra representación en la que Paesa ha jugado un papel principal. En la en el blanqueo y ocultación de los /.605 millones de pesetas que el ex director de la Guardia Civil escondía en Sui za y en la entrega del prófugo. fuga,
Pero el embaucador de Guinea Ecua torial quedó otra vez al descubierto. La Sukarno comprobó que no era ningún magnate y rompió su compromiso Para colmo;, la quiebra del Alpha Bank dio con sus huesos en la cárcel. Más de cincuenta millones de francos suizos de deudas cayeron sobre él como una pesada losa Un buen abogado logró, al final, sacarle de prisión. Desde entonces tiene prohibida la entrada en ese Luego nacieron los GAL y se convirtió, de la mano de Julián Sancristóbal, en un personaje imprcscindible. En un espía para todo
La justicia cspañola no le ha procesado, pero el magistrado ginebrino Paul Perraudin le sigue los pasos y quiere interro Está punto de cumplir 61 años y tiene otra vez a los jueces en los talones. iLogrará volver a salir indemne? garle.
Caminar sobre el filo de una navaja. Sin otra red que su olfato y sus dotes de actor Y hacerlo en la sombra, huyendo de los focos que tanto le atraen. Ésa es la pasión de Francisco Paesa, un hombre que después de su aventura guineana ha demostrado una extraordinaria habilidad para aparecer y desaparecer en las princi historias que durante Gobiernos socialistas han sucedido en las oscuras alcantarillas del Estado. Un escenario en el que se ha movido como pez en el agua. los pales