Los Episodios Naclonales
El club de las bernardinas
A gratitud es virtud encomiable cuando no traspasa los límites de la dignidad. Y uno comprende que don Jaime García Añoveros, consejero de Prisa, tertuliano de la Ser y consocio de Jesús Polanco, se vea empujado por la gratitud a prestar la ayuda posible para que su protector salga lo mejor librado que pueda de sus graves tribulaciones judi ciales y del jardín de responsabilidades sórdidas donde se halla metido. Lo que ya no comprendo tan fácilmente es que una persona importante como García Añoveros; abogado; catedrático y ex-ministro se socorra de la mentira para prestar esa ayuda ! mienta ante un juez descaradamen te y por mitad de la barba. Es triste comprobar que un ciudadano de cierto relieve profesional, intelectual y político; se acoge a un vil recurso de pícaros y bellacos;como son el embuste y el falso testimonio; para' proteger a un investigado por la justicia:
En ese sucio ejercicio de mentir para defender a Jesús Polanco; que es quien paga; no se ha Ila en soledad el señor García Añoveros. Al contrario Se encuentra bastante acompañado; sobre todo de abogados; periodistas; políticos y quizá de algún justicia mayor 0 menor. Don Jesús Polanco tiene alrededor algo así como el "club de las bernardinas' Un oscuro reportero de El publicó en ese periódico una crónica falsa acer ca de mis actividades yrreuniones. Es un diablo que estaba para mentir. Olfateó, investigó, no encontro mda de lo que le pedían y Ilenó su reportaje de mentiras y de medias verdades. Pero el reportaje estaba ideado y publica do para ofrecer à los letrados de Polanco; concretamente a Horacio Oliva y a Antonio González-Cuéllar, un débil apoyo para utilizar tales mentiras en el escrito de recusación del juez don Javier Gómez de Liaño. Se trataba de una jugada tramposa cuyo truco resultaba facilmente sofaldable. El recusante Juan Luis Cebrián encargaba y publicaba el reportaje y daba así un mentiroso apoyo a los abogados para elaborar su escrito de recusación. país pobre pagado
OLICITÉ de ambos letrados que retira ran del escrito de recusación los hechos S licitud en carta abierta, cuyo contenido publicó la prensa, excepto El y su sucursal Diario 16, y cuya fotocopia remití al Decano del Colegio de Abogados de Madrid, Luis Martí Mingarro; y a todos los miembros de su Junta Directiva. Ambos letrados; de tan desenvuelto ejercicio profesional como tragaderas caballerescas; se callaron como putos; y ni rectificaron el escrito, ni respondieron mi carta, ni investigaron lo que me atribuían. Se limitaron; supongo, a cobrar su minuta. cuya sus país amplias
Don Jaime García Añoveros , abogado, catedrätico, ex-ministro, consejero de Prisa tertuliano de la Ser, ha mentido ante el juez por mitad de la barba. Yesto Io mantengo en todos los terrenos tancia crecería; sospecho; dadas las circunstancias en que debió ser redactado el escrito y el riesgo que corrieron los letrados de que yo les rcitere una vcz y otra su falta de rigor; de respeto a la verdad y su desfachatez en utilizar embustes en sus escritos.
ahora la mentira de García Añove ros ante eljuez Baltasar Garzón. Asegura el que yo he 'venido mante niendo constante comunicación con el Juez don Javier Gómez de Liaño y Botella y la Fiscal doña María Dolores Márquez de Prado; siempre con el monotemático objeto de evitar el sobreseimiento de la causa contra don Jesús de Polanco García Añoveros afirmó que estos hechos le habían sido referidos por don Joaquín Navarro Estevan y por don Antonio García Trevijano. El señor Navarro Estevan, magistrado e íntimo amigo del Juez Baltasar Garzón; desmintió categóricamente las declaraciones de García Añoveros; y añade si es verdad que las ha hecho, ha incurrido en falso testimonio; y anuncia querellas contra el juez y el testigo. El señor García Trevijano ni siquiera fue llamado por Garzón para que prestara su ro de Prisa y tertuliano de la Ser ha mentido por mitad de la barba. Y esto que digo estoy dispuesto a mantenerlo en todos los terrenos; Jamas he hablado con el juez Gómez de Liaño; ni para evitar el sobreseimiento de la causa contra Polanco ni de ninguna otra circunstancia rela cionada con el sumario de Sogecable. Ilega testigo que,
Si el Juez don Baltasar Garzón hace suyas parece desprenderse de la lectura del auto- las afirmaciones del señor García Añoveros en el sentido de que yo he mantenido charlas y reuniones con el ~Instructor recusado y otras personas en las que se han tratado aspectos rela cionados con el fondo de las querellas; la forma de apoyar la acción inicial a través de otras acciones, la necesidad de que el procedimiento debía pervivir el mayor tiempo posible, aun cuando no existiera base para ello, y la conveniencia de tomar medidas de respecto de algunos de los querellados' y eso lo da por bueno sin llamarme ni oírme, tengo que decirle claramente al señor Juez que comete una tación mentirosa con toda frivolidad, y que yo rechazo de plano: Y además; ese invento de la "conjura contra Polanco es en mi caso una estupidez;, porque lo que yo opino de todo eso y del sumario lo estoy escribiendo en los periódi cos y lo firmo yo solo sin necesidad de reunirme sino conmigo mismo y con mi conciencia. Sería triste que eljuez Baltasar Garzón hubiese ingresado en el "club de las bernardinas' ~según prisión impu-