Coalición Canaria y democracia

JUAN-MANUEL GARCIA RAMOS

n una entrevista reciente se me formuló una pregunta sobre lo que se babía cumplidoy lo Ique sc había dejado de cumplir hasta abora del decálogo ideológico de Coalición Canaria: tras puestra acción de gobierno a lo largo de los últimos años.

guientes términos: nos queda lo principal: ipor qué modelo político apuesta CC, por qué modelo económico; por modelo social; qué instrumentos legislativos hcmos activado y activaremos para la consecución de nuestros objctivos idcológicos, pueblo queremos ser en el futuro? qué qué

neral, pucs alcolocar, por locomún, asus dirigentes máscualificados en tarcas de gestión, muchas veces secucstran, a ese través; cl corpus gencral de sus doctrinas. Es decir, la "política que terminan pOI llevar a cabo es sól0 la permitida por ese concreto ejercicio de y por las personas que lo protagonizan. poder

Hoy padecemos en Canarias una suerte de suicidio laboral y empresarial frente a la ncocoloniza ción de trabajadores foráncos y de capital del exterior que se aprovecha de nuestras ventajas productivas hostelería, comercio . y luego no reinvicrte sus rentas en las Islas.

Estamos en un momento muy delicado con las privatizaciones previstas en el sector energético y de los transportes acromarítimos, con la rigidez de Europa en las negociaciones del REF, del mercado tencias propias en matcriade : linterioryde relaciones exteriores. scguridad=

La generación de riqueza cn1996 en nuestro acbipiélago fue de tres billones de pesetas, de los cuales uno de ellos salió de Canarias con otros destinos ajenos a nuestra 'prosperidad. En 1997,esa nuestro consejero de Economía y Hacienda, hizo posible la creación de 30.000 pucstos de trabajo que, paradójicamente, apenas: hizo descender nuestros índices de desempleo. según

El nacionalismo es para mí la defensa de un territorio, de una sociedad y de un legado cultural (a cultura como la capacidad tiene un pueblo para conducirse a sí mismo, para administrarse y para dinamizar su misma prosperidad, DO tanto como el conjunto de sus producciones artísticas € imaginativas), pero sobre todo la defensa de que las decisiones sobre esc territorio; esa socicdad y ese legado cultural sc dentro de nuestro ámbito y sioncs en nuestro propio suelo. que haga

Sc corre un peligro que no inadvertido: el que la acción de gobierno en la Comu nidad, con 1a presidencia y las consejerías que ocupamos; hegemonice la imagen nacionalista que el ciudadano recibe de nosotros y los verda deros objetivos del conglomerado político que en realidad respalda a esc gobierno puede quedar diluya

Quizá pos encontremos en un momento donde se hacc nccesaria más que nunca-la reflexión sobre los pasos dados pOr nuestro nacionalismo en el poder y sobre la misma estructura organizativa de Ja coalición electoral, Coalición Canaria, Jo sustenta que

Es un riesgo que no sólo acecha a Coalición Canaria, sino a las organizaciones políticas en ge-

En esc caso, se tiene muy claro quc es la orga nización política la que conduce la doctrina y se la biero el que decide el pensamiento de la organi zación en la que se apoya. No cs, aunque parccerlo; una cucstión de matices. pudicra

Hay un cjemplo en el Estado de otra mancra de proceder más consecuente Es el que representa la estructura orgánica de una fuerza pOlítica como el Partido Nacionalista Vasco, con un presidente siempre alerta y sistemáticamente recordando a los suyos y a los otros que una cosa es la política ejercida por el ejecutivo de Ardanza y otra muy distinta es la política del partido descen diente de la ideología de Sabino Arana. cspanol

Es la escncia misma dc un comportamiento intero democrático; producto del concurso de las bases delos partidos enla definición deloobjetivos tantas veces consecuencia de egoísmos de todo dc unos cuantos dirigentes colocados ven tajosamente ep un gobierno; Es el freno a cesaris mos detoda índole, hoy tan frecuentes en elespacio político de los partidos españoles en general.

Antonio García-Trevijano ha denunciado y cri nada de la Constitución de 1978, aunque sus de nuncias y críticas deben ir todavía más allá, pues el sccuestro dc las voluntadcs gcnerales de su mili ciodela concentración de poder protagonizada por algunos de sus dirigentes, echa. todavía más por ticrra esenciales principios de la doctrina democrática. los

Nos olvidamos . con dcmasiada frecucncia de uno dc los párrafos más significativos del artículo 6 de la Constitución Española. El referido a la obligación de los partidos políticos de estructurarse internamente y de funcionar bajo nítidas fórmulas democráticas. LOcurre así en la práctica?

Como ha afirmado el mismo García-Trevijano; el término democracia, muy valorado desde sc arrinaron tergiversaron las ideologías universales (liberalismo, socialismo, fascismo, comunis mo) se usa con lamentable frecuencia para designar hcchos, valorcs; conceptos; sentimientos y gobiernos que pOcO 0 nada tienen que ver con la democracia política. quc

Para que no quede como una caricatura neocaciquista, el nacionalismo canario reclama una construcción desde sólidas bases democráticas.

Si eso ocurre en 'partidos bien vertebrados, peligros acechan a simples coaliciones electorales, como todavía es Coalición Canaria?