ZQuién manda en España?
JUAN MANUEL GARCIA RAMOS
nuna de las novelas del escritor checo Milan 'pañol en 1990, el personaje Bernard Bertrand, hijo de un diputado, renuncia a seguir-los pasos políticos de su padre, porque en su juventud oyó en las noticias de una radio en una catás trofe aérea sobre el océano Atlántico 'murieron ciento treinta y nueve pasajeros; de cuales siete eran niños y cuatro periodistas que los
Felipe González _ Es decir, ha apretado primero desu verbo y ahoracambia elblancoalque iban dirigidas sus palabras, tras comprobar el estruendo de las mismas en tantos scctores de la vida española; pero sobre todo madrileña, pues esa España ala que nos referimos al principio sigue radicada y centralizada en la capital dcl Reino. pública
Bemard, con esa especificación informativa merecida por profesionales de la prensa en el suceso reseñado; comprendió cl político es en la época actual una figura ridícula y decidió convertirse en periodista_ que
Hace ya algún tiempo los trece años de Gobierno felipista se encuentran sentados en los banquillos de los juzgados y lo más grave está aún pendiente de sentencia. iSerá éste cl móvil central de tanta desestabilización? que
Recordé este pasaje de la novela de Kundera cuando leí el adelanto de las declaraciones del ex director de Abc, Luis María Anson, la revista Tiempo cn las páginas dominicales de un diario de tirada estatal.
Llevamos una semana de confrontaciones inusitadas entre periodistas, políticos; sectores econó micos y financicros y de la magistratura. gente iMandan los periodistas en la España de nuestros días? ;Son los políticos de esa misma España tan ridículos como los consideraba el personaje de Kundera?
Representantes de todos los poderes del Estado afilan sus cuchillos; se amagan sin desmayo los contendientes y dejan a la ciudadanía estupefacta con una versión siniestra del funcionamiento subterráneo del Estado social y democrático de Derecho en el que supuestamente vivimos.
Uno no Llega a alcanzar la verdad última de toda esta movilización mediática en torno a unas declaraciones todavía menos comprensibles. La España económicamente corecto, aunque políticamente indescifrable. Todas las espadas de la huestes inquisitoriales y contrain quisitoriales de su tradición, siguen blandidas por las camarillas periodísticas, financieras, cconómicas, políticas, judiciales, en un desenfrenado combate por demostrarnos a todos que donde dijeron digo quieren dccir y que donde hubo fuego, algo más que rescoldo. país diego, qucda
La pregunta sin respuesta hasta es la siguiente: ;Por qué habla Anson ahora en esos términos? ; Cuáles son las razones para comparecer públicamente con tanto descaro como cinismo? iPropósito de enmienda, dolor de corazón? iExtorsión de ex altos cargos de los ministerios de Interior del PSOE a punto de ser juzgados Y, con probabilidad, sentenciados por el Tribunal Supremoenel primerjuicio sobre los GAL? ; Vanidadde vanidades tras scr coronado académico de la Real Española? hoy
Anson; a la hora de automaquillar sus primeras declaraciones, acude a la semántica y nos invita a todos a establecer las diferencias pertinentes entre Joque puede ser una "campana de acoso y derribo" Y una 'conspiración" parecer dirigidas una 0 ia otra contra la Iínea de flotación del carismático
Es una de las tantas hipótesis que se manejan a la hora de contextualizar la entrevista del ex director de Abc en Tiempo, pero las páginas y páginas dedicadas por los periódicos a las inespcradas palabras de Anson; los espacios radiofónicos 0 televisivos producto de las mismas; y la estupefacción producida en la ciudadanía de base, nos lleva más allá a la hora de considerar el asunto.
iEs una gran mentira esta democracia nos otorgó la Constitución de 1978? ;Son los partidos políticos, y sólo ellos, Ios verdaderos protagonistas de la canalización de la voluntad popular y de la participación política; 0 estamos en manos de clanesdesótanoquejuegan ainterpretar lademocracia a través de sus intereses inconfèsables € inalcanza bles? quc
Estamos cerca de lo que nuestro paisano Benito Pérez Galdós consideraría un "episodio nacional" de la posmoderna democracia española Caídos ciertos velos, nos enfrentamos; ni más ni menos, a una desvertebración descomunal de poderes; a alineamientos transgreden las más elementales normas de la convivencia democrática Y, acaso, a Antonio García-Trevijano, definiría como "la mentira' que gran
Anson, el más apasionado defcnsor de la monarquía como forma política de Estado, denuncia ahora una pintoresca campana 0 conspiración no duda en rotular de 'republicana ni elude reconocer su vinculación a la misma en labores de alto estado mayor . que
Uno mira esas refriegas españolas desde estas Islas y cada vez se siente más alejado de esa vida de la Villa y Corte, donde se habla tan alto para decir cosas tan simples y a veces sec echa mano del rmor de sotano para poner en serio peligro la estabilidad de un Estado del que cada vez nos hacen sentirnos más ajenos. Se trata de demostrarnos a todos los no jugamos en algunos de los bandos contendicn tes, que los verdaderos poderes ejecutivo; legislativo; judicial, económico Y mediático espanoles están donde mcnos nos lo esperamos.
Llevo una semana leyendo y oyendo ofensivas y contraofensivas sobre las esperpénticas declara ciones de Anson, y es tal mi hartazgo de tanta verborrea que no comprender cómo me-atrevo a escribir esta variación sobre tema tan trillado como enigmático. Ilego