Un restaurante madrileño frecuentado por los ex-dirigentes de Interior acogió su entrevista con Anson

Confesiones en la mesa 13

Ajeno al «totum revolutum» de la «ansonada», en el escenario del almuerzo donde el ex-director de «Abc» se reunió en abril del pasado año con José Barrionuevo, José Luis Corcuera y Rafael Vera, tan sólo se cocía ayer alta cocina al son de un robusto

MADRID

Redacción

Durante una conversación con la número dos del Cenador de Salvador, ésta dio por sentado que los cuatro comensales frecuentaban el local, aunque se justificó diciendo que «no sabemos si tuvieron esa conversación aquí; comprenderá que no nos preocupamos de lo que hablan nuestros clientes», declaró. Según otras fuentes, de los cuatro comensales al menos Rafael Vera y José Luis Corcuera son «habituales» de esta casa de campo con formas de palacete, donde, si uno no se pasa con el vino, una cena viene a salir por 10.000 pesetas por cabeza.

reloj de pared. Eso sí, Don Salvador, el dueño del Cenador de Moralzarzal, en la sierra madrileña, se encontraba indispuesto para contestar preguntas o permitir fotografías de los reservados ambientados con aires de biblioteca y cuadros de época.

La mesa de los socialistas siempre era la 13, aunque los camareros y los clientes se refieren a ella como Mesa Porche para evitar la mala suerte. Es una mesa grande que ocupa el único reservado de la planta baja. Lejos de los pocos clientes que acuden al salón principal, cerca de la salida por motivos de seguridad, Rafael Vera disfrutaba de largas sobremesas vigiladas por sus guardaespaldas que siempre comían en las mesas más próximas. El ex-ministro José

JUAN LÁZARO El Cenador de Salvador fue testigo de la reunión del ex-director de «Abc» con Vera, Corcuera y Barrionuevo

Luis Corcuera también acudía al Cenador de Salvador los fines de semana con su familia.

El restaurante es visitado por otros políticos como Carlos Solchaga. El lugar lo tiene todo para que un personaje público pueda comer sin ser molestado. Está en una carretera secundaria a 50 kilómetros de Madrid, sus enormes setos apenas dejan ver la casa, tiene reservados y, debido a los precios, no hay mucha clientela.

El hermano de Anson

Aunque el ex-director de Abc , Luis María Anson, no frecuenta este restaurante, su hermano Rafael, un gastrónomo consumado, sí acude al local con cierta asiduidad.

El Cenador de Salvador se ha abierto camino gracias a su «cocina creativa», es decir, alimentos convencionales cocinados de forma menos convencional. A eso hay que sumar una bodega espléndida, los oportos fantásticos y su dominio total de la caza y las perdices para los más tradicionales. Otro ilustre comensal del restaurante madrileño es el Premio Nobel de Literatura Camilo José Cela.

El notario de la conspiración «republicana»

MADRID. GONZALO ARIAS Redacción

A Antonio García-Trevijano le hubiera gustado ser Andrés Pajares en la «¡Ay, Carmela!» de Carlos Saura o tal vez preferiría parecerse mejor a Carmen Maura para poder envolverse con la bandera tricolor de la República y campar por sus respetos por la democracia.

La historia de este notario excedente, abogado de título y tertuliano de vocación es todo lo contrario a la de un corredor de fondo. Su trayectoria ha ido de más a menos, desde la fundación de la Junta Democrática de España y la coordinación de la Platajunta , en la que la oposición antifranquista cons -piraba para ver la llegada de los partidos y del Rey.

Ahora las conspiraciones van por otro lado. Este profesor de Derecho Mercantil en la Universidad de Granada, que se ufana de que fue detenido y encarcelado en los últimos años del franquismo, aparece en medio cuando se habla de reinstaurar el régimen de la señora de la túnica y león.

Se habló de él en la denominada Operación Robespierre , presuntamente, junto a otros li -berales como Mario Conde o Pedro J. Ramírez, en la que se preparaba la creación de un partido bisagra, que se decía iba a ser financiado por el exbanquero. Ahora vuelve a salir tras la más o menos explícita denuncia del monárquico Anson sobre la trama para cancelar el contrato de arrendamiento que Felipe González tenía en el «inhabitable» -Aznar dixit - palacio de la Moncloa. Al parecer, el notario fue la persona que elaboró la Constitución de la república que debía sustituir a la monarquía.

Como por sus palabras les conoceréis, ahí va una muestra: «Ni la Justicia puede emanar del pueblo, salvo en el jurado, ni mucho menos administrarse en nombre del Rey».

XOAN A. SOLER García-Trevijano opina que la Justicia «nunca puede emanar del pueblo»

Las revelaciones desentierran viejas intrigas a las puertas del juicio de los GAL

MADRID. JULIO FERNÁNDEZ

A las comparsas gaditanas no les ha dado tiempo a incluir en sus fandangos de este carnaval «la madre de todas las conspiraciones». Las declaraciones de Anson convulsionaban el panorama político con fantasmas del pasado proyectados al presente.

Ni una de las intrigas que el arrepentido Anson incluía en lo que evitaba llamar «conspiración» contra González resultaba novedoso. Lo verdaderamente nuevo era que quien aireaba ahora la supuesta «guerra sucia» del PP contra el PSOE fuera un periodista adicto a Aznar, que esa misma semana visitaba la Moncloa tras de haber sido entrevistado por Tiempo .

Entre los confabulados aparecía un grupo de periodistas enfrentado visceralmente con el PSOE, motejado como «el sindicato del crimen». El campo económico aportaba al muñidor de la intriga, Mario Conde, quien había jurado odio eterno al PSOE. Pero donde la operación tenía que cuajar era en el judicial, apretando a González en los procesos por la «guerra sucia» contra ETA. Para ello, contaban con los jueces-estrella Baltasar Garzón, rebotado de su paso por el socialismo, y Javier Gómez de Liaño, hermano del abogado de Conde, instructores de los casos Marey y Lasa-Zabala .

Cambio de bando

¿Por qué Luis María Anson, uno de los más destacados aliados del PP que le había apoyado en la «guerra digital» contra el grupo Prisa se cambiaba de bando?, se preguntan en el Gobierno. Miembros del Ejecutivo creen que la confesión de Anson puede deberse a la vanidad personal de aparecer como protagonista de una operación fabulosa, ahora que ha pasado a un segundo plano como representante de Televisa en España. También podría explicarse por la gallardía de echar una mano a los que van a sentarse en el banquillo por excesos en la guerra contra ETA.

Es sabida la defensa que Anson hizo siempre desde Abc de los implicados en los GAL, y en particular del general de la Guardia Civil Rodríguez Galindo. Dentro del PP se especula con que ese «favor» podría estar forzado por los supuestos beneficiarios que habrían amenazado con exhibir asuntos desagradables, como los que publicó El País hace años sobre campañas de prensa pagadas que Anson realizaba en su periódico. ¿Es Anson víctima de un chantaje como el que realizó Mario Conde contra el gobierno de Felipe González y que ahora contribuye a desvelar?