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Por Paco Obrer

UISIERA el viejo Ansón haber sido Anson y, de agudo apellido, pasar por llano para con su sobreesdrújula inteligencia hacerse inmortal en algún verso, novela o verdad escrita. Entrar de veras en la Suprema Acade mia de la Fama por aquella puerta. Muy al contrario se hizo esclavo el grande Ansón del Arte de la Política.

No había pasado una luna desde que llegara a la Academia, cuando echando en falta a la Política, Luis María se sintió ceniza y abrió el diccionario buscando sentido a su vida. Trovó la Lealtad y así leyó: Legalidad, verdad, realidad. Medito y pensó en alta voz: ¿Habrá llegado la Jfj hora del litúrgico holocausto? ¿La del en>ln ¡fc rv tierro de la sardina del Régimen?(Aznar) Desde muy joven, Luis María había comprendido el secreto de la política: Franquista, juanista, demócrata orgánico e inorgánico, juan( f í carlista, puyolista, poeta y hombre de negocios, ΓΗ XBk B académico... Tal vez por eso, Anson, al mirarse en los '0 ^ = ^ x espejos de la Academia, no imagina que haya cinco personas de su política importancia; ¡qué digo cinco!, ni tres, ni dos^ni una: { , ninguna. Sabe Luis María cambiar el mundo como el verso de Mao. Y \T- aquellos a quienes Luis María ha servido toda su vida, aquellos quienes han osado ningunearle...van a saber quién es.

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Luis María mira al infinito, posando para la Historia desde su inacabado verso, testigo de la grandeza y las miserias de los demás. Luis María no hace putada sin hilo. Machiavelli - y aquel otro Maquiavelo que fue Saínz Rodríguez - enseñaron a Luis María la cotidiana tarea del acontecer político, donde soñó y triunfó como un demiurgo que no merece el olvido y la muerte civil, la jubilación televisada, la terrible nada.

Conspirar, cobardes de la pluma, al cabo es un deber y es un grado de tentativa, nada más. Teníais el derecho y el deber de resistir al gonzalato. De corregir, como poder que sois, a otros poderes del Estado.

Anson, contra lo que ahora dicen algunos de sus detractores, nunca quiso quitarse de enmedio, cosa que habría hecho con la pose de un venerable estoico si fuera cierto lo que se cuenta en los mentideros sobre un chantaje y otro video de la inquisición socialista; Ansón lo que quería era molestar, llamar la atención como el niño que liora cuando descubre el tesoro en el orinal... En el orinal de un Régimen que él cree que creó... Ansón, que vuelve a la carga más vivo que nunca, ha resucitado un muerto (González), ha posado para la fama y ha apuntado hacia una Tercera Transición que incluye el embalsamar al Psoe para recomponer al Régimen.

Mucho me temo que se haya vuelto a equivocar Luis María, que su instinto no sea el de la libertad sino el del orden, como bien ha explicado Trevijano. Mucho temo que este movimiento -y otros muchos que prepara Luis María, primero contra los juecesvenga reforzar a quienes colocaron a la sociedad española al borde de un proceso corrupto y autoritario con crimen de Estado incluido. Con ello Anson podrá creer, e intentará hacemos creer, que sirve a su Señor... mientras el niño del orinal se hace inmortal. Ni legal, ni veraz, ni real; simplemente inmortal.

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