Juez 0 justiciero

Gómez de Liaño ha llegado a convertir su conciencia en ley

L. Gallego Madrid. D16

Gómez de Liaño aplicó esa máxima, con todas suS consecuencias, en el caso Sogecable. Dejó atrás la aplicación dc la ley aplicó conciencia. Ese fue su delito.

he actuado con arreglo a lo que mc dictaba mi concienciav La maxima más empleada en los últimos meses por Javicr Gómez de Liaño cn su defensa es. la que ha acabado con su carrera judicial: su concepción personalista de lo que justo que no; sempecinamientov en aplicar el derccho. su dcrecho; con independencia de como aunque lueran superiores jerárquicos cnlendieran; conversión. en definitiva ticiero más que en jucz. quizá . quizá

Ahora; esa máxima, esa fidelidad la conciencia; sirve para explicar gran parte de la vida judicial dc Javier Gómez de Liaño. nacido en orense hace 51 años casi condenado a cstudiar leyes en una familia de juristas, como suS hermanos. Miguel Ángel Mariano. quien compartc banquillo con Mario Conde en el caso Banesto.

Fue su conciencia la que como micmbro del Conscjo Gcneral del Poder Judicial que presidió Pascual Sala entre 1990 y 1996 una sumar su voto al bloprogresista anle la sorpresa que primero la indignación des pués de los vocales que. como él, habían sido designados 0 a enfrentarse, incluso al líder de ese grupo de consejeros conscrvadorcs, Andrés dc la Oliva en una insólita batalla epistolar que, además de amenizar la indar conocer la floritura para del prosa Juez.

JUEZ ESTRELLA. Alguien vio más que fidelidad ala propia conciencia cn su decisión dc optar à la vacante que dejó Carlos Bueren al frente del Juzgado de Instrucción número de la Audiencia Nacional, cuando caso Lasa Zabala comenzaba explotar. Comenzó cntonccs fraguarse su fama de juez estremo amigo ahora irreconcilia ble adversario Baltasar Garzón, al optar a una plaza de juez desde su condición dc magistrado, superior en el escalafón.

Fue él quien encarceló al general Enrique Rodrígucz Galin do como presunto autor del asesinato de los etarras José Anlonio Lasa y José Ignacio Zabala, quien recabó las pruebas sulicientes para condenar a los secuestradores del funcionario de prisiones José Antonio en la cárccl al asesinto dc Francisco Javier Gómez Elósegui quien comenzó aplicar el Eslado de Derccho los grupos Pero

ENTRE LINEAS La conciencia de los jueces

Comenzó a fraguarse su fama de "juez estrellav cuando sustituyó a Bueren en la Audiencia Nacional nes políticas. Él, por supuesto; volvió à negarlo en cuenlas ocasioncs siguió prcsumicndo, una vez más, de dormir cada día con la conciencia tranquila. pudo

Trabajó a destajo, con la misma dedicación en todos los asunlos, según él mismo aseguraba quicn quería cscucharlc Pero, cuando cayó en sus manos caso quien vio en su aclilud un terés no exento de connotacioespecial

Asegura que siempre ha creído en la Justicia y continúa creyendo en ella, aunque tarde en Ilegar trimonio.

Dice que siempre creyó en la Justicia continúa aseguránrando guien haga Justicia con él. QuiZá. lo que quiera alguicn aplique su Justicia.

Se granjcó enlonces amigos admuradures tan dispares como el Partido Popular 17 quicrda Unida, cono conservador Ignacio Gordillo nio García Trevijano; y pcrdió como al propio Garzón. su segunda esposa. la también fiscal María Dolores Márquez de Prado tuvo entonces y la sigue leniendo a su lado. También hijos que tuvo de su primer ma-

FCO. TOMÁS-VALIENTE

La conducta prevaricadora viene definida por el Código Pcnal vigente como la toma de una decisión injusta sabiendas de que es por parle, en caso de Javier Gómez dc Liaño, de un juez.

Pero al argumentar que Gómez de Liaño acluó en concien magistrado no hace más que poner de manifiesto un pronucstro sistema judicial dcsdc hace anos: jueces presionados por la existencia del terrorismo_ penctrados por lensiones y aspi racioncs políticas; ensalzados vilipendiados por medios de comunicación, picrden la única referencia que garantiza el cumplimiento de nuestros derechos (que ellos deben defender) contra las agresiones a los mismos. incluidas las arbitrariedades judiciales:

Posiblemente Gómez de Liaño acluó con total tranquilidad de conciencia cuando cometió ese delito perjuicio de cablc (cn perjuicio cn rcalidad de personas concretas) pueese argumento en su descargo Soge-

La medida de si las decisiones de 0 de un tribunal sentenciador son justas 0 no son argumentos válidos para la técnica en el ámbilo jurídico (no para determi nados medios de comunicación) con los que este magistrado fundamenle sus dccisioncs No la conciencia personal de tal cual persona, que deja su identidad suS la pucrta del juzgado. los

Por eso esta sentencia, que desde el de vista personal nadie debe alegrar, es de una importancia capital. Establece una exccpción lo que venia siendo norma: una Instancia superior le duele un Y sobre todo, las prevaricaciones parecían imposibles de demostrar. Cicrtamcntc, csla el juez prevaricador lo ha difícil la instancia superior facil al tribunal scntcnciador (a pesar de los votos parliculares emitidos incluso contra aulos dc procesamiento. algo punto puesto

Pero han resuelto lo que crcían mas Han acluado en conciencia porque han hecho lo que honestamente. creCn quc la imponc, no lo que. según su subjetiva apreciación moral de la realidad, imaginan diferencia entre imparciali dad y la conlaminación de la objelividad, quc en ocasiones puede conducir hasta la prevaricación Como pasado Liaño justo Ley

Francisco Tomás-Valiente es periodista analista político