El Monarca en los tiempos del cólera
MARIUS CAROL*
hilippc Noury ha escrito que la noche del 23 P de febrero de 1981 es para don Juan Carlos la noche dc la consagración. Hay dos pasajcs del libro "El Rey" de José Luis de Vilallonga; que poncn de manifiesto la rotundidad dcl monarca. El primero es cuando califica el intento de golpe de cstado:
Curiosamente, csc mismo final de frase Jo uti lizó cl micntras visitaba la exposición sobrc los setenta y cinco años de la radio, en Barcelona, al entrar en un espacio oscuro; con un paralepípedo de chatarra de coche en el techo y con las voces de los escoltas del almirante Carrcro Blanco de fondo. Entonces, don Juan Carlos comentó que la historia a veces tiene mcandros que permiten que el rio si ga fluyendo. El dijo que había lamentado el ascsinato de Carrero, pero si hubicra sobrevi vido a Franco, "ni vosotros ni yo seguramente estaríamos rcconociendo que el franquismo sin Franco hubicra podido rcsultar un golpe mortal a Ja monarquía cn España, pucs habría imposibilitado la transición en los términos en que se desarrolló . Rey Rey quc aqui"
expresando que no oia bien el himno y que lo cantasen más alto. En realidad el Eusko Gudariak nc se oía bien por los aplausos de la mayoría del restc de los diputados, algunos de los cuales vitorearon Rcy
"Me molesta mucho oír calificar el golpe de Estado de Milans y de Tcjero de "complot dc opereta Fue un complot de opereta porque fracasó. Pero, habría sucedido si esa hubiera (enido éxito; José Luis? Ni tú ni yo cstaríamos gente
Pero volvamos al 23-F. Cuando las cámaras dc Ilamó de nuevo a la Il Región Militar; y una vez que tuvo Milans del Bosch al aparato le habló con toda Ja firmeza dc que es capaz. Éstas fueron sus palabras; scgún el relato que hace Vilallonga: Rey
"Te ordeno que anules tu proclamación; que considero subvcrsiva; que hagas regrcsar los carros de combate a los cuarteles y que ordcnes a Tcjcro quc abandone las Cortes. Hasta ahora me hc csfor zado pOr crecr no cras un rcbclde. Pero a de este momento tendré que considerar que Jo eres. Yno volverme atrás" . partir que podré
var la monarquía
"Tendrías que hacermc fusilar para Jograr tus fines'
Don 'Carlos rcspondió de inmediato: Juan
- Ycl colgó bruscamcntc. Rcy
Serenidad en Gernika
Una de las pruebas más duras que le tocó supe rar al desde que se ciñó la Corona sucedió en la Casa dc Juntas de Gernika, en donde asistió impávido a la provocación de una veintena de representantes de Herri Batasuna; que prorrumpicron a cantar el Eusko Gudariak ("Himno del soldado vasco cuando fue a iniciar su discurso en la Casa de Juntas. El tumulto originado por los cánticos fue respondido por los abucheos de otros diputados dc la cámara contra los 'batasunos' hasta que los primcros fucron desalojados. Durante el cántico; el Reina, que no movió un músculo de su cara. Sólo hizo un don Juan Carlos: en un momento de tcrminado llevándosc la mano al oído mientras mi raba los cscaños dc HB, hizo un ademán como Rey gesto
Conspiraciones 0 la sombra de Mallorca
iTú crccs que se pucdc haccr? -le el Rcy inquirió
En Palma de Mallorca; Jose Luis de Vilallonge tcnia una casa cerca dcl Palacio de Marivent, cuando Ilegaba el Rey a la isla para empezar vacaciones solía ir a verle para charlar de lo divino y de lo humano. Al parecer; en agosto de 1994, Ic comentó al autor dc su biografia autorizada quc estaba preocupado porque Ic habían Ilcgado in formaciones fidcdignas dc que iba a poncrsc cn marcha una campaña orquestada para deteriorar la carrera de los más altos dirigentes del Partido So cialista, empezando por el entonccs dirigente Narcís Serra y siguiendo por Fclipe González, para terminar con ataques al propio al que intentanan meter; sin reparar en mentiras, en algún escándalo. sus Rey Rcy
- Pues; la verdad estoy sorprendido. No lo s ~contestó el escritor; que no se esperaba una confi-
- La noticia saltará en quince 0 veinte días cn Madrid ~añadió don Juan Carlos .
- Se me ocurrc que lo mcjor es pinchar el globo antes de que se hinche. Así que antes de que aparezca cualquier información escandalosa, hay que contar la conspiración en marcha.
- Naturalmente .
José Luis de Vilallonga ha dicho: "Al vcr la reacción que provocó mi escrito; me dí cuenta úc que rcalmentc algo sc estaba cociendo en aquella Éspaña de la crispación: Al no le enseñé el articulo antes de su publicación, ni nunca me vola comcntar nada al respccto" . El marqués de Castellvell ha añadido: "Es cierto que tengo un amigo judío, que fue agente del Mossad y me cuenta cosas. En una ocasión me adelantó el non bre de Juan Albcrto Bclloch como biministro de Justicia e Intcrior. Y sabía algo dc cstos mancjos republicanos" . Rey vió quc
El artículo aparcció publicado cl 22 dc agosto dc 1994, en la sección de opinión de "La Vanguardia" . En su "Carta de París titulada "Garcia Tre vijano' aunque se haber titulado "La cons piración rcpublicana empezaba diciendo que un viejo amigo que fuc agente del Mossad le había pa sado una información fidedigna de una conspireción contra el en la que aparecia el nombre del ex banquero Mario Conde, junto al del ex notario Antonio García Trcvijano; pero tambien la de algún Aqucllos últimos dias dc agosto; el artículo ríos dc tinta y cstuarios dc maldades: podia Rcy; generó
Maríus Carol es autor del libro Las anécdotas de don Juan Carlos. El quinto rey de la baraja. editado por Planeta pertenecen estos fragmentos. que