El reportaje

HISTORIA DE UNA RESISTENCLA LOS LIBROS QUE VENOAN DE PARIS

Eleditor militante

Una exhaustiva biografía recupera la memoria delantifranquista José Martínez, que fundó y dirigió Ruedo Ibérico

Josep Maria Huertas

José Martinez: la epopeya de Ruedo Ibérico es la exhausti va biografía de un hombre Y su sueno. Cuando la empezó Albert Forment,valenciano como uedo Ibérico son palabras que identi R fican aún una edito nal con efluvios de resistencia la dicta d u [ a fIa n 9 José Martínez, en cambio; es un nombre que se ha difuminado, pese a que significa lo mismo ui

muy pocas cosas tanto de como de Ruedo Ibérico; ahora principal experto. "Para una buena investigación hacen falta tres cosas: financíación ~que me ha proprocionado documentación y pasión por el tema en el que trabajas explica Forent.

José Martínez: 1a de Ruedó Autor: Albert Forment Editorial Anagrama Páginas: 689 Precio: 3.500 pesetas

Portadas de dos éxlos: El laberinto espanoly el Libro sobre García Lorca

Reconoce medida que escribía, se iba prendiendo Y entristeciendo cada vez más Quizá pOr eso ha redactado un bello Y melancólico contraste cuando contrapone que en un mismo día, el 14 de mayo de 1977, volPasionaria, entre el grilerío entusiasta de una multitud otro exiliado, el editor José Martínez, en slencio, sin porleros ni fotógrafos

A 10 largo de 21 anos, Y con muy poca infraestructura, Mar Francia tras la muerte de Franco, 22 en España, Entre los colaboradores que aguantaron la zozobra de la inseguridad económica y el mal carácter del editor se encuentran noubres célebres como Manuel Castells Y otros menos célebres, tales para el funcionamiento de la empresa, comO Antonio Pérez, Alfonso Colodrón Y Ma -

Martínez nació en El Villar en 1921 Hizo la guerra en bando republicano y acabar enceraron en Contactó con grupos liber tarios clandestinos, pero en 1948 marchó a París Frecuentó 1961, con su entonces compañera Elena Romo, Nicolás Sánchez-Albornoz, el abogado catalán Ramon Viladàs Y Vicente Girbau ceó la editorial Ruedo Ibérico Los nuevos editores convencieron un joven historiador inglés, Hugh Thomas, de que vendiera derechos de La guerra civil española, que se convirtió en el primer dtulo Y el primer éxto de Ruedo Ibérico. les Jos

Hijos de la editorial fueron los Cuadernos de Ruedo Ibériuna publicación nacida en 1965 cuyo primer número Ileva ba una presentación firmada Dos anos después ingresó en el consejo de redacción de la Ievista un joven economista de nombre Pasqual Maragall ,

La tenacidad del editor Iía pareja a desánimos. De suS

Éxitos de una odisea

De los 138 títulos de Ruedo [bérico, algunos destacaron con Juz propia. Entre los cinco primeros bubo dos éxitos: La guerra civil española; de Hugh Tbomas, Y El laberinto espanol de Gerald Brenan. El primero apareció en 1961, Y el segundo, el año siguiente

La prodigiosa aventura del Opus Dei, de Jesús Ynfante (1970), constituyó un erores. Un año después el dibujante Vázquez de Sola publicó un libro de crueles chistes sobre Franco, y Ian Gibson su biogratía de Federico García Lorca, donde por vez primera se identificaba a los asesinos del poeta

En 1963 Martínez publicó La de brau; el {amoso poema de Salvador Espniu, en edición bilingüe Fue el mismo ano de España hoy, el libro colectivo que ofrecía el contrapunto a los 25 anos de paz oficiales del franquismo. La biografía de Franco, obra de Luciano Rincón que escondió su nombre con el seudónimo Luis Ramírez , fue otro éxito. pell

Dos de los últimos éxitos de Ruedo Ibérico fueron Operación Ogro (1974), sobre la muerte de Carrero Blanco Y Eleco de los pasos, autobiografía del exministro anarquista Joan García Oliver (1978)

Estand de Buedo Ibérico en 1976. Juntoa Pepe Martínez, Denyse Valllancourtr su entonces compañera sentimenlal Ala izquierda, el reformatorlo donde lue conflnado en 1941.Debajor Albert Forment autor de la biogratía.

ARCHIVD

la primera surgieron contactos provechosos, como abogado Antonio García-Trevijano empresario gallego Isaac Diaz Pardo, que contribuyó sanear las siempre maltrechas arcas de Ruedo Ibérico A cambio, publicó un libro sobre Castelao Y otro sobre Galicia que exasperaron al ministro de Información y Turismo Manuel Fraga.

tarde, Brill convenció Martí nez (entonces eran pareja) del interés de estar en la Feria de Fráncfort: Como se hablan ins aito como editorial española, su caseta fue colocada entre dos de espíritu franquista: el Institu to de Estudios Políticos F el del Consejo Superior de Investiga ciones Científicas. El póster que ridiculizaba al general Franco en estand de Ruedo Ibérico era su mejor reclamo. Yla pren extranjera no perdió 1a sión de destacar la provocación.

El 18 de junio de 1970 la editorial saneada económicamen te, se trasladó al centro de París Yabrió una librería Un año más

Un distribuidor audaz y un expolicía ladino

Desde el primer momento la lógica obsesión de José Martínez fue colocar naturales 0 sea, en el mercado espanol En marzo de 1962 llegó a un acuerdo con un editor catalán de origen alemán, Sigfrid Blume, que se había especializado en importar libros técnicos del extranjero.

Blume recuerda que honbre valiente Y también un inconsciente, que pasaba la trontera cargado de libros obviamente clandestinos. No sé cómo no lo engancharon Con el tiempo, hubo que diversificar la manera de introducir libros clandestinamente, y Martínez dispuso de un segundo distribuidor, el expolicía Rufino Tores, que conocía a fondo los entresijos que podían facilitar 0 impedir tan anlesgado

Torres untó a un funcionario de Aduanas y a otro de Correos. Cuando

La libreríu Ruedo Ibérico, tras el alentado de 1975.

desde Francia con unas etiquetas azules, era cuestión de hacer la vista gorda. Un par de veces fueron intercepiados, pero los contactos de Iorres en la policía le permitieron saber que dentro de Ruedo Ibérco, en Paús, habla un empleado que era un Infiltrado de los servicios secretos espanoles. Aconsejado por Tores,

Juénez Iecuerda que fue también Torres quien les advirtió a tiempo de u registro que iba a sufrir la Librería Técnica Extranjera, la tienda de Blume en la calle de Tuset Así fue como pudimos esconder los Libros de Información y Turismo, se enteró de que entraban en Espana obras que detestaba tanto como La guerra civil española; de Hugh Thomas, Y según una carta de Blumne a Martínez, que reproduce Fonent en el libro, dos corredores de librena fueron encarcelados por sospechar que partidpaban en la red clandestina.

Martínez iba de madrugada a preparar los paquetes Y los enviaba él mismo para que no hubiese molestas intenupciopes

Fraga Iribarne, ministro