OTRAS RAZONES
ìQUIÉNES TRIUNFARON?
s un hecho de experiencia el uiunfo histórico de los idea rios políticos no suele coincidir con el triunfo vital y personal de los creadorcs de esas mismas ideas políticas. Quizás el ejemplo más imporquc
Sin embargo, estoy convencido de que el vigoroso pensamiento político de Gar cía-Trevijano ha de tener una utilidad fun damental en las nuevas formas de Estado y de Gobiemo que neccsariamente ha de traer la Historia. Particularmente me gus-
A PROPÓSITO DEL TEMA VASCO
tante lo tengamos en Solón: siendo el antecedente más importante y más fundamen tal de lo que será un siglo después la radiosa democracia ateniense, sus refor mas; sin embargo, no tuvieron ningún éxi to en prevenir los tenibles disturbios socia les que acaecieron; y ni siquiera pudieron impedir cl triunfo de la tiranía pisistrátida: Pues bien, desde hace ocho años veo en mi querido amigo y maestro Antonio GarcíaTrevijano al Solón español de la Democra cia La creación de la Junta Democrática representó sin duda la mejor herramienta revolucionaria para, por una parte, liquidar por completo las insti tuciones del Estado agonizante y; por otra; iniciar <desde la sola fuerza revolucionaria del pueblov los trabajos para la instauración de la libertad política en España, con una nitida separación de poderes y un per fecto régimen de reprcsentación de los ciudadanos; que conllevase la responsabilidad total y absoluta de las acciones de cada gobierno; sin que este se viese precisado nun ca a con minorías voraces para man tener una siempre mayoría inestable. El impedir que la libertad fuese otorgada a fin dc tener que ser conquistada y arrancada al poder tiránico y decrépito; única forma poIítica de no gozar de unas libertades que en tantas ocasiones hemos visto precarias; sólo conllevar una ruptura patente con el régimen militar vigente. Los Partidos y los independientes integraban la Junta Democrática se encontrarían al frente de un gobiemo provisional; con un programa de acción constituyente de la forma de Estado y de Gobiemno, que terminaría en la clección del primcr gobiemo constitucional. Sólo el pueblo eligiría la forma de Estado y de Gobiemo durante ese periodo consti tuyente. Pero Antonio García-Trevijano, 1o mismo que le ocurriera a Solón; no ha tenido éxito con sus estrictos contemporá neos; y la Junta Dcmocrática no imque se mantuviese la confusión de los poderes del Estado, siervos los tres del comité de la nueva clase dominante juancar lista; ni pudo tampoco conseguir que la forma de Estado y de Gobierno fuese elegida directamente por el pueblo español. Suárez , el Merlín del último borbón supo usar un ignoto grimorio para mediante un arte de birlibirloque convertir el franquismo ú] timo, de la noche a la mañana en una Monarquía Parlamentaria. Mejor mago compañeros de nobleza el marqués dc Vi Ilena y el conde de Villamediana, este Du que moderno ha entregado a la posteridad boquiabierta el mejor encantamiento tico que se conoce. pactar podía que pudo pedir, quc que suS polí- sobreviene una batalla; en lugar de ayudar a suS compañeros ideológicos 0 simplemente a los buenos compatriotas; nen a recrearse en €l sangriento espectá culo del combate; tiran las armas. se alejan del peligro, enristran el lápiz, cogen un trozo de papel y proceden a dibujar el campo dc la liza, cómodamente sen tados en una sillita plegable. Es cierto que, por una parte, la ambición mczquina y chata de los ruines dirigentes dc los Partidos, y por la otra; el grimorio de Suárez, que volvió romos y obtusos a individuos inteligentes, abrieron la puerta a la oligar quía política y las cerraron a la anhelada Democracia; pero no se pueden poner di ques a la libertad . Solón trunfo un siglo después de la exposición de sus reformas . Yla Junta Democrática nos enseñó con su ejemplo que es una exigencia moral la fi delidad a nuestras ansias de libcrtad.
tan los pensadores que, como Solón y Trevijano; se implican fraternalmente en las necesidades de su época, mo hijos del tiempo se manchan de su tiempo. Y abomino a aquellos <listosv para los que cuando que
Martín-Migucl RUBIO ESTEBAN
fanatismos religiosos 0 fronteras malditas. Fue muy largo el periodo de las sombras Hasta la risa se mató mientras crecían la comupción y la picaresca; Se quemaban libros y se desarrollaban espúreas fortunas. Florccieron el arte y la literatura pero se marchi taban las ideas angostadas por fanatismos de una y oura índole. Y sobre todo: prohibíase un esencial para el ser humano, la libertad: el diálogo de la ilustración. Como escribe Kant: <Nuestra época es, de modo terse a ella. Pero la religión y la legislación pretenden de ordinario escapar a la misma. La primera a causa de su santidad y la segunda a causa de su majestad . Sin embargo, al hacerlo; despiertan contra sí mismas sospechas justificadas y no pueden exigir un respeto sincero, respeto la razón sólo concede a lo que es capaz de resistir un examen 'público y libre?. Pueblos sin ideas ni cancioncs cazurros mantencdores del pan y circo; símbolos y concentraciones; martillos diálogo quc
LA INFORMACIÓN ANTITERRORISTA
or fortuna; en España excelentes en las Fuerzas de ridad del Estado que, por encima de cuestiones de imagen; buscan la eficacia. Ayer lo contaba <El paísv , al reflejar que el general Faustino; que manda en el Servicio de Información de la Guardia Civil, había ido a la cárcel a visitar al general Galindo. Faustino sabe que Galindo, cncarcelado 0 no, cs uno de los hombres que más saben del mundo del terrorismo; por lo quc se había convertido en el enemigo número uno de Eta. Independientemente de cualquier otra consideración; el general Galindo; detu vo a [10 comandos de Eta, sería ahora una hay Seguque inestimable contra la banda. Si se consulta a Galindo; Ela lambién se está aprovechando informa ción de antiguos cargos de Intcrior; porque su contribución ser fundamental en la lucha contra Eta. Tienen razón quienes ponen en juego todos los resortes pa ra hacer frente a la mafia terrorista. Natu ralmente, eso escandalizará algunos, presos de fobias; pero tal vcz sirva para reivindicar cuanto de bueno tuvo la lucha an titerrorista cn el pasado; que también lo tuayuda puede que que puede posibles
Juan BRAVO
de diferencias . Nunca buscamos iluminar lo oscUrO, preferíamos sumergirnos en las ti nieblas, huíamos de' abrazo de la luz por mucho que nos hirie ra, que derramara la sangre siempre ino cente y sacrificada.
sus altares allí, donde la picota colgaba Ios cadáveres del y la tolerancia diálogo
Yun día, esperemos que no muy lejano algún escritor 0 cineasta dirá en su obra: yo tampoco encontré vascos felices: Y la risa sC nos congeló en tiempos del franquis mo bajo la siniestra figura del Vengador también va desaparcciendo de la tierra que se asienta entre umbríos valles y acantilados dc ensueño. que
Nuestro pasado sombrea nuestro presen asonadas, curas trabucaircs; hoscos guardias civiles. Aldeas encerradas en valles para lobos que se niegan a recibir el aire exterior: Imperios de malolientes habilantes como sepulcros que espolvorean sus trajes con fal SOS oropeles y migajas que su hambre dis fracen. Y matamos, matamos. Guerras incasa ajena frente a la propia. Micntras Gran Imperio impone su lengua; usos y razones económicas y políticas; aquí se juega con la vida como si de verdad se mandara cn algo. Más tiros. Cárceles y fusilamientos; el viejo llanto sobre casas ni el dolor dc los vecinos comparten.Urogallos-curas espabilados políticos; ahitos de odio, ambi ción y dogmas. La casa propia se oxida desguaza y el político golpista 0 el que per sigue la purza étnica aberración en de marchitos imperios edificados sobre e aplastamiento de las culturas y los pueblos se alzan frente a la palabra. Si no existió diá ayer; nunca ~expulsiones, cruzadas_ hoy? De Zumalacánegui a mayor Ore ja: todo menos aceptar la diferencia. No hay mayor intolerante 'aquél que en nombre de la libertad cl Y sc crige en árbitro de la intolerancia. Como escribe Ge rard Vilar en La razón insatisfecha: <No se tiene razón por dar fuertes puñetazos sobre la mesa, por levantar la voz 0 por apuntar al otro con un arma Esa razón, si acaso, la lla mamos la razón dc la fuerza. quc ~iqué logo logar que niega dialogo
Porque comprender, Asustar que dialogar Matar 0 encarcelar que intentar comprender las razones del otro. No, insistimos, no dialo guemos; aunque pasen otros cinco siglos Lo nuestro es gritar; dar puñetazos en mesa, ascsinar al que desprevenido se pi Ila, ser consecuentcs con la vieja historia Abajo la palabra, la razón: que hablen las pistolas; que se agranden y cierren todavía más las cárceles. Porque además, si un día desaparcce este tema, sería de nos otros, los profesionales de la políica; los prolesionales de las tertulias; los profesio nales de las guerras, los que carentes de ideas para construir sólo arrastran la vicje maldición de la destrucción, el fanatismo la Verdad con mayúsculas? qué
Andrés SOREI
hombre sus circunstancias La historia y su desarroIlo. Herencias cas, herencias filosóficas, políticas. No vivimos tiempo de ilustración. Se guerreaba en España por cuestiones regias; POr genéti -