hablar con Carrillo Hay que

PARíS, EL. HOMBRE MÁS temido del franquismo; cl hombrc quc dirigia el Partido Comunista; Santiago Carrillo. recibía puntual información sobre todo lo que sucedía en España_ Vivia en la capital francesa bajo identi dad falsa. con documentación a nombre propios hijos supieran que su padre era el secretario general del Partido Comu-

Su militancia; desde siempre, se organizaba para hacer Ic diario, noticias muy concretas sobre lo que ocuse respiraba en los grupos más 0 menos tolerados los sOcialdemócratas de Antonio los de Cantarero del Castillo. los seguidores dc Fcrnándcz Ordóñez, los democristianos de Ruiz Jiménez y Gil-Robles; Jos nacionalistas del PNT 0 de Pujol. los andalucistas de Rojas Marcos; los liberales de Satrústegui. los monárquicos de Don Juan ante lo que se adivinaba últimos años de Franco. () Ilcgar. López , nista español, que era ilegal en Francia_

A del 74.cuando se tenía la certeza de que el fin de Franco estaba próximo. Carrillo. como a todos los grupos antifranquistas de dentro y fuera de España. le preocupaba el futuro. cómo iban a reaccionar los franquistas, de qué manera se iba a articular la sucesión. Pocos con fiaban en las dotes politicas del Príncipe Juan Carlos, a quicn Carrillo solía Ilamar en público <el Brevev porque estaba convencido de que no iba a durar mucho en la jefa tura del Estado por su vinculación con Franco y por las escasas dotes politicas que el viejo comunista creía ver en el que iba a ser el de España. partir

La noticia de las condenas a muerte de septiembre del

Este del libro <Treinta días de noviembre de Pilar Cernuda (Colección Historia y Sociedad, de Planeta) , describe cómo se fraguó el encuentro entre el enviado del Principe Juan Carlos Y el líder del PCE, Santiago Carrillo. El libro estará a la venta el 24 de octubre capitulo

75 y del empeño de Franco de no firmar el indulto heló la san gre de Carrillo, que quiso movilizar cuanto estuvo en su ma no para expresar su condena y sensibilizar a los españoles sobre lo que él consideraba una atrocidad_

) Desde hacía varios

Trelnta días de noviembre. Pllar Cernuda. Planeta 224 págs. 2.100 ptas.

años mantenía encuentros clandestinos con personas que sabían muy bien qué pasaba en España, y que nada tenían que ver con el Partido Comunista: Se trataba de personas que querían conocer al líder del PCE, cambiar impresiones con él, enterarse de sus planes de futuro; y que entra ban en contacto con cl dirigente comunista a través de amigos comunes, de absoluta confianza de las dos Algunos de esos amigos comunes eran los propios corres ponsales españoles en París; que sirvieron en multitud de ocasiones de intermediarios . partes.

Precisamente en la unidad de la oposición trabajaban ya Carrillo y otros dirigentes políticos que habían creado la Ilamada Junta Democrática; cuyo centro principal de reunioncs sc encontraba en París; y que en los meses anteriores a la muerte de Franco tenía la esperanza de incorporar en

En casa de Fcliciano Fidalgo: periodista de raza, Carrillo se había entrevistado, por ejemplo; con Rafael Arias Salgado y su entonces mujer; Guadalupe Ruiz Jiménez. A Carrillo le sorprendió el antifranquismo de aquel hombre hijo de un antiguo ministro de Franco, que quiso vera Carrillo cuando Franco se encontraba ya en las últimas. Arias Salgado habló de la necesidad de que la oposición Ilegara a algún tipo de acuerdo para actuar con un criterio uniforme cuando se produjera la mucrte del Caudillo.

sus filas al propio Don Juan de Borbón. Nunca el del Príncipe Ilegó a tratar directamente con los máximos res ponsables de la Junta Democrática, pero una persona muy cercana al Conde de Barcelona, Rafael Calvo Serer, antiguo editor del desaparecido diario Madrid, aseguraba que Don Juan iba a integrarse en aquel grupo de dirigentes políticos quc atraia la atención de la oposición: ( ) padre ,

Hasta Cannes acudieron Rafael Calvo y el abogado

vían fuera de los cánones que marcaba el Movimiento.

El Príncipe y el sobrino de Franco prepararon una especie de programa de encuentros con esas personalidades; que no in cluirían en una primera fase a aunque sí acordaron que, quizá en una segunda etapa, finalizada la primera ronda de conversaciones; Nicolás Franco podría entrevistarse con el propio Carrillo.

El Príncipe había decidido que la persona idónea para realizar ese trabajo era Nicolás Franco; por muchas razones En lugar; contaba con toda su confianza; y sa bía que su lealtad era absoluta. En segundo Iugar; Nicolás Franco tenía experiencia en contactos políticos de toda índole, ya que no sólo conocía bicn a cspañolcs dc diversos sectores, sino que su agenda internacional era muy importante y exclusiva Estaba en condiciones de Ilegar prácticamente a todas partes. Fn tercer lugar; al ser sobri no de Franco, podía moverse con gran libertad sin levantar sospechas. Pero la primera razón era la más importan te de todas: su lealtad al Príncipc, cl afccto que los unía y la sinceridad con que cambiaban impresiones y abordaban todos los asuntos que debían ser analizados. primer

Cuando en el verano del 74 el Generalísimo fue ingresado en el entonces llamado hospital Francisco Franco Gregorio Marañón - gravemente enfermo; el matrimonio Carrillo se encontraba en Cannes; de vacaciones en casa de su buen amigo Teodulfo Lagunero; un empresario con éxito cn los ncgocios. discreto, muy bicn rclacionado con personas clave del mundo de la cultura y la política:

Antonio García Trevijano para reunirse con Carrillo y hablar sobre el futuro y el de la Junta Democrática No eran frecuentes las reuniones () lo cierto es que en esos meses tensos. con Franco agonizan do. solamente se celebró una reunión en París y otra en Lisboa. Fue en esta última, que tu vo en el 75. cuando Don Juan rechazó la invitación de asistir y; lo que era más impor tante, rechazó incorporarse, pesar de que los <junteros) se habían ido a su propio terreno, papel lugar

Santiago Carrillo opina de su encuentro con Nicolás Franco: <Al poco tiempo de hablar con él me di cuenta de desde no venía que, de de Francoy luego parte

Portugal. para facilitarle las cosas. ()

Carrillo fue a París. La cita iba a producirse en un res taurante de 1Ile de la Cité Le Vert Galant. La persona kmuy importantev era Nicolás Franco y Pasqual del Pobil, sobrino del Generalísimo.

En el otoño del año 74, Santiago y Carmen pasaban unos días de vacaciones en Livorno con sus hijos. Reci bieron una llamada de Teodulfo que decía a Santiago que debia desplazarse París para ver a una persona <muy importante)- según José Mario Armero, presidente de la agencia Europa Press, muy amigo de Lagunero y persona de toda confianza

En Madrid tres días antes de la cita, Nicolás Franco se había visto con el Principe Juan Carlos; con quien mantenía una estrecha relación desde muy jóvenes; el hermano de Franco: y padre de Nicolás; era embajador en Portugal y en cierto sentido. se podía decir también que era el embajador de Franco ante Don Juan, pues servía de correo entre El Par do y <Villa Giraldas. Su hijo Nicolás y el Príncipe pasaban muchas horas juntos durante los veranos Y; cuando Don Juan Carlos fue designado sucesor, continuaron su relación.

A finales del año 73 el Príncipe pidió a Nicolás Franco que le elaborara un informe sobre la situación política en general. con especial atención hacia la oposición al régimen. ! que a ser posible lo realizara después de mantener contactos directos con algunas de las personalidades más significativas de los movimientos antifranquistas. Al mismo tiempo que recogia sus impresiones; Nicolás Franco debía transmitirles la intención del Principe de apostar por la democracia una vez que Ilegara a la jefatura del Estado. Se trataba de un encargo delicadísimo. que comprometía al Principe ! también a quien realizara el informe; que debía moverse con cautela en unos tiempos en los que los servicios de información del franquismo mantenían bajo estrecha vigilancia a todos los políticos que se mo-

CEDA José María Gil-Robles, cuyos hijos conocían bien al propio Nicolás Franco y al Príncipe; de los tiempos en que su padre vivía exiliado en Portugal; también estaba el ex ministro de Franco Joaquín Ruiz Giménez, que trataba de aglutinar distintos grupos democristianos; el cardenal En-

En la lista de personas que Nicolás Franco decidió ver instancias del Príncipe se encontraba el viejo dirigente de la

El editor Calvo Serer Inlcló el acercamlento con el Ifder del PCE.

rique ! Tarancón que. sin que se pudiera considerar un politico ifranquista. sí podía dar una visión muy certera de los movimientos obreros católicos que revestían tanto protagonismo Estaba también Tierno Galván; y del PSOE, el interés se centraba sobre todo en Pablo Castellano; del que Sicolás Franco pensaba que hacerse con la dirección del partido si como se preveía, los militantes que vivían en España se enfrentaban () a Rodolfo Llopis y quienes movían los hilos desde Francia. Aunque también incluyeron a Felipe González porque el abogado José Mario Armc ro le auguraba un gran futuro en el PSOE Y acertaba podría de las finanzas. el periodismo 0 los grupos del antifranquismo. En esta reunión. los tres solos dicron un rcpaso a la situación española y al papel del Príncipe. Felipe González explicó detalladamente cuáles eran sus proyectos sobre lo que Ilamaba el nuevo socialismo español; y transmitió a Armero y a Nicolás Franco la necesidad de que el PSOE diera un giro hacia la socialdcmocracia; cxplicó, era el espacio que debía intentar ocupar. ése,

Con las opiniones que va recogiendo; escribe finalmente un texto que entrega a Don Juan Carlos: Además de sobre el papel esas opiniones, Nicolás Franco hace su propio análisis de la situación; en el que puede considerarse el primer documento riguroso que recibe el futuro sobre cómo respira, cómo se mueve, la oposición en España, y idea tienc respecto al futuro, cuando Franco muerto y Don Juan Carlos sea proclamado Rey poner Rey qué haya quien se muestra interesado en saber cómo respiran determinadas personalidades que considera importantes para el presente y el futuro de España.

La reunión con Felipe González se celebró en el domi cilio de José Mario Armero. en Aravaca; en las afueras de Madrid. Este abogado contaba con los mejores contactos en todos los centros de decisión; tanto del gobierno como

Lo que más le impresionó a Nicolás Franco en su primera entrevista con Felipe González

En el encuentro de otoño del 74,el Príncipe le transmi tió a Nicolás Franco su interés por conocer los proyectos e ideas del propio Carrillo; aunque se trataba de un nombre que no se podía pronunciar en España sin riesgo de cárcel.

El el sobrino de Y Franco prepararon una serie de conversaciones con personalidades políticas , entre las no que había, en un principio, nadie del Partido Comunista Príncipe fue la seguridad con que decía que tenía una misión que cumplir. Era el tipo de hombre que consigue sus objetivos porque no tiene duda de que su camino está marcado y no debe apartarse de él ni un milímetro. A los pocos meses de la cena en Aravaca, en octubre del 74, Felipe González, una cara nueva, derrotaba Llopis, rcpresentante de la vieja familia socialista, en el congreso de Suresnes y se hacía con el control del partido

En sus entrevistas con los dirigentes políticos; que se celebraron en otoño del 73 y en los primeros meses del año 74. Nicolás Franco y Pasqual del Pobil se mueve con cautela. En algunos casos da a entender que es el Príncipe

Para completar el informe político sobre la situación española: el Príncipe y Nicolás Franco decidieron que había que recoger también las impresiones de algunas de las personalidades más afines al franquismo, como el notario Blas Piñar y el ex ministro Girón de Velasco

que, tras la muerte de Franco, sería preciso un plazo míni mo de tiempo para empezar a tomar las decisiones que caminsistir a los intermediarios que acordaran la y al propio Carrillo; que nunca nadie tendría noticia del encuentro hasta que España fuera ya una democracia, pues, en caso contrario; los franquistas se podían movilizar para impedir que elque ya fuera puesto . Y que pasaba, evidentemente, por la liquidación gradual del franquismo. cita, Rey

Pero el Príncipe, que sabía muy bien quería en España una vez asumida la jefatura del Estado; necesitaba hacer al dirigente comunista la idea de que iba a apostar por una demo cracia plena y que su esfuerzo sería inútil si no contaba con el respeto y la confianza de la oposición. Por tanto, Don Juan Car los pedía a Nicolás Franco que se viera con Carrillo para hacer le partícipe de sus proyectos, que no podrían realizarse si la oposición se enfrentaba sus iniciativas. Se hacía necesario también que el proceso no ser inmediato, sino hacer qué Ilegar explicar podría

Nicolás Franco; que no conocía a Carrillo; volvió a congunero; quien organizó el almuerzo en el restaurante no y tuvo la prudencia de no decir a Carrillo quién 0 nes iban a ser sus interlocutores. Nunca se sabrá si fue pOr temor que el teléfono de Carrillo estuviera intervenido 0 por temor a que Carrillo diera una respuesta negativa a la posibilidad de reunirse con un sobrino del Generalísimo. parisi quié -

Nicolás Franco; por su parte, le dijo claramente que <si

Nicolás Franco transmitió Carrillo su interés por conocer la actitud del PCE ante la muerte del Generalísimo; y transmitió también la intención del futuro de Ilevar a España hacia la democracia: Carrillo comentaría después que <nunca me dijo que viniera de parte del Príncipe, pero al poco tiempo de hablar con él me di cuenta de que no venía desde luego de parte de Franco. Le pregunté cómo estaba su tío, y me respondió que muy mal. La sensación tuve 0 más bien la conclusión a la que llegué fue que un grupo de gerifaltes franquistas estaban pensando en cambiar las cosas y querían tantear a la oposición para saber có mo veíamos esa posibilidad de cambio. No pensé ni por asomo que en el origen de almuerzo estuviera Juan Carlos, y hasta años después no supe que era el quien le había encargado al sobrino de Franco que viniera a vermen Rey que aquel Rey

los comunistas apostaban por el tremendismo y por Ia abolición de las instituciones. se corria el riesgo de que el búnker civil y militar pusiera en riesgo el proceso democrático que, sin duda. se iba a iniciar cuando desaparecie ra cl Caudillo. Y creo que entendió el mensajcv

De regreso en España; Nicolás Franco advirtió que en los círculos politicos mejor informados empezó a rumorearse que se había encontrado con Carrillo; algún amigo se actos. <me brearon a preguntas sobre el encuentro; pero neque se hubiera producido. Si reconocía que me había reunido con Carrillo, inmediatamente me habrían preguntado quién me había enviado a París; de parte de quién habia ido a ver al dirigente de los comunistas. Y comprome tería al Príncipe. Así que siemprev. gué negué

De interlocutor: un franquista

Por otra parte, Carrillo estaba acostumbrado durante esos años últimos del franquismo; a recibir visitantes españoles que querian cambiar impresiones con el secretario general del PCE. aunquc jamás pensó que entre los (curiora un miembro destacado de la familia Franco. Porque el secretario general del PCE tenía datos sobre su interlocu tor: era el sobrino que más contacto tenía con el Caudillo aunque. según sus informaciones. también se movía con cicrta soltura en círculos no franquistas y. adcmás; contaba con interlocutores excepcionales en el plano internacional

Muerto Franco el comité ejecutivo del partido; en un encuentro celebrado en Perpiñán. decidió que Carrillo tenía que instalarse en España. Había que asumir el riesgo y; evidentemente tendría que moverse en la más estricta clandestinidad y con identidad falsa, pero en aquella época histórica de cambio los comunistas debían tener cerca, junto a ellos, a su máximo acuerdo. y una vez más se recurrió a Teodulfo Lagunero para que organizase la operación.

1 es que Carrillo ( ) contaba con muy buena infor mación sobre lo que ocurría en España: Antcs de crear la Junta Democrática, se veía con cierta frecuencia con sonalidades como Tierno Galván Raúl Morodo 0 García Trevijano. Precisamente de aquellos encuentros salió el germen de la Junta Democrática. a cuyas reuniones asistían Simón Sánchez Montero. Ramón Tamames y el propio Carrillo en representación de los comunistas españoles. per-

Lo hizo a la perfección; y buscó para su amigo Santiago Carrillo una vivienda situada en una zona en la que nunca se hubiera pensado que estuviera instalado el responsable en lo alto de la calle de Serrano. con chales en los que residian fami lias de renombre ! con gran poder adquisitivo. Carrillo vi vió durante arios meses en uno de esos chalés. situado en la calle de Leizaran. Con él se instaló también un matrimonio del partido que servía de tapadera. pocos militan tes del PCE sabian que Carrillo estaba en Madrid y muchos menos todavia conocian su domicilio ( Muy

El verano del 76. en agosto. recibe una nueva visita de José Mario Armero: en Cannes. donde Carrillo pasaba unos días de vacaciones. El secretario general del PCE le dice que, para aceptar el proceso de cambio. que se ha bía iniciado con el debe permitírsele la entrada legal a España; así como un pasaporte Cnas semanas más tarde . en septiembre. se vuelven a encontrar. esta vez en Paris. Armero da a entender que traia una serie de mensajes de parte de Adolfo Suárez. que apenas Ilevaba trcs meses en la presidencia del gobierno. ! de Alfonso Osorio. el vicepreya Rew:

Tres encuentros polftlcos slgnlflcatlvos. El líder comunista departe con Manuel Fraga (arrlba) , con el presidente Adolfo Suárez y con el entonces ministro del Interior; Martín VIlIa.

sidente. También era enviado del pero no se lo confesó a Carrillo hasta años más tarde. Rey,

Una vez más. Carrillo le explica su delicada situación personal y política: era un proscrito en España; pero tampoco tenía las cosas fáciles en Francia. El PCE no era legal. por tanto no podía residir en el vecino siendo secretario general del PCE, y vivía con identidad falsa y documenta ción también falsa. () Armero, en esa cita de Cannes del año 76, le asegura que las cosas van a cambiar respecto a él en España. El y el presidente están trabajando a fondo sin permitirse un minuto de retraso sobre los objetivos mar cados; y pretenden que pronto Carrillo sea considera do un ciudadano con todos sus derechos; secretario de un PCE que será un partido legal. Pero el y Adolfo Suárez necesitan todavía un cierto tiempo. Si se precipitan, los scctores más ultras; y sobrc todo los militares, pueden impedirlo. Yno precisamente por las buenas. () Rey7 muy general Rey