PASO CAMBIADO

OTRAS RAZONES

'página de LA RAZÓN L ZONES es cl único torente organizado de ideas de la prensa Columnistas excelentes transitan por todos los medios. También por éste: Pero no se babía hecho, en lo que conoz co de mi tiempo, un esfuerzo parejo de sistematizar; desde distantes corrientes de pensa miento; dispares altemativas pOlíticas y heterogéneas sensibi-

lidades sociales; un cuerpo de opinión tan estructurado, enriquecedor y creativo én un medio que, aunque tiene la vigencia de un día y sirve para envolver pescado al siguiente, puede dejar el legado de penetra ciedad, aunque no lo sepa; necesita.

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Por eso reivindico la capacidad de Martín-Miguel Rubio Esteban por camos, con el apasionamiento de la honra dez radical, que lo más original de nuestra realidad está escrito lúcidamente en los clá 'sicos;quctambién nos-anticiparon-su hoy expli diag- nóstico los de la literatura, como nos cuenta el sabio Antonio Prieto; que el implacable Dalmacio Negro ejecuta genialmente el oficio de forense de lo político; que Gregorio Robles es el taxónomo que ex pone dulcemente glorias y vergüenzas; Andrés Sorel se conmueve y nos conmueve con su inmersión en el realismo poético que le reclama la in que

sa 'perplejidad ética de Javier Sádaba; la conciencia crítica de la historia reciente de tín García Calvo por el cl amor; la memoria y el amor a ja memoria; la frescura dandy de Bruno Aguilcra, cuya ironía desnuda la realidad de puro reírse de quienes están aprisionados por cllà. 0 Joaquín Navarro, ay, cuyo empeño en batirse a espada tras el muro del cementerio político no pue de ocultar el deslumbrante lenguaje ni la bondadosa acidez. Agus- no, al que le cabe el del maestro que está entre los elegidos para quienes su sabiduría es incapaz de maniatar la turbulencia de la originalidad, la lucidez de la ligencia abrasadora, la esgrima del escalpelo político al convencionalismo pastueño y la convicción del compromiso desde la inquebrantable moral de Da razón. orgullo intefrente

Ya sé que me he quedado corto en elogios; pero sólo pretendía ser descriptivo; y la columna no daba para más

José4 SENIIS_

Los bueyes dc las idcas arän cl progreso. Después; el fruto parece crecer pOr arte de magia y olvidamos la paternidad del esfuerzo intelectual , despreciado en el cenagal de lo inmediato. Tenemos un sentido tan reduccionista de la utilidad, que ni siquiera advertimos lo útil que es pensar; antici par 0 soñar. Decidimos primero vivir y luego filosofar, sin entender que la vida del hombre no es la del alcornoque; por poner una planta bastante descriptiva; y que si nos diferenciamos de otros animales es por algo más la sonrisa quc