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PSEUDONACIONALISMO Y ESTADO
[ nacionalismo R más vigoroso España seguramente el separatista consagrado indititución bajo la sO, al incluir una men ción genérica a las nacionalidades
Ahora bien el argumento principal de estas absurdas autonomías se apoya en la vieja forma 'política imperial española de la época moMonarquía de España fenccida conel to Real de 1834, que reunía los distintos rei nos en la persona del ry Mas, la pura verdad es que ningunodeesos reinos u otras denomi naciones era nación nacionalidado algo parecido: se trataba a lo sumo de formas de autoamericanos; etc formaban el inmen se regían en parte por Su legislación antigua y propia Basta leer el libro que mejor ha estudiado hasta abora el tema, La Monarquía de España en el pensamiento político europeo de Luis Díez dl Conal, aunque hay mucha literatura al respecto. En nin gún caso se trataba de naciones y mcnos dc Estados-nación incoados; sostenero es un gravísimo anacronismo 0 una tontenía Estatu tos que
El verdadero problema consiste en que; a ~Gustavo Bueno acaba de rescatar con razón aplicándola a España la idca dc Imperio como una suerte de constante - se hizo evidente en España ~y no está de más recordar que en que
Lode la Nación en sentido político; como titular de la sobcranía en del rey; vino dad sin gran repercusión práctica en España casi más bien retórica; lo de las nacionalida des procede de la revolución burguesa de 1848;y lo de la autodeterminación no auténtico derecho de autodeteninación si por derecho se entiende precisamente Derecho; como ha mostrado Antonio García-Trevijano invento del presidente Wilson al acabar la primera mundial para justificar el des membramiento, más bien desmontaje; de la Monarquía austro-húngara de los Habsburgo; tan ncfasto para Europa: cabe decir que fue; en cierto modo, Jo que determinó toda la historia posterior del siglo XX lugar bay un guera
reconociendo y legitimando así su existencia Si un asunto de la Constitución que debiera retocarse es este: 0bien estableciéndolas claramente reconociendo su derecho a consti tuirse en Estado o bien negándoselo De una u otra manera se acabara con elestado de revolución pemanente que ha introducido el tex to constinrcional que es lo que más conbribu ye a que la transición se interminable: Pues, de hecho, las autonomías comunida lambién según elmismo texto, cuando se gún la historia verídica; no la inventada, sólo son antiguos reinos 0 condados, rgiones hisefectocontagio y el de las oligarquías regionales, una tras otra aspiran 0 aspirarán a ser Estados; tácticamente para no asustar demasiado; Estados Asociados; 0 alguna otra patochada más que pretexto. bay haga ds; porel apeüto
CARTA A LOS REYES
eñor y señora, Aprovecho la propicia yuntura que me brin da el día de para dirigirles esta carta. Quiero en pri mer lugar desear SS MM un próspero y venturoso 2004, año que será crucial para Reyes la de dencia precisamente la Junta de Cataluña pi dió que en Jo sucesivo (no se hablase más del santo nombre de España , no existambién mostró Díez del Corral. De modo toda la historia del Indepenque que
siglo XIX estuvo deteninada pOr el intento de instituir un Estado, consiguiéndolo al fin Cánovas del Castillo; aunque a la en 1936 tuvo lugar la guerra civil, forma de lucha que prueba la debilidad del Estado. Pues el Estado es, pOr definición la antítesis dela guena civiL De los rstos de Estado 0 sobre ellos se confi luego el primer Estado Nacional, homogeneizador; que muchos regeneracionistas, entre ellos Ortega. Sin duda con sus defectos, pero Estado, cuyos elementos 0 rquisitos básicos según la teoría estatal son: ejército hacienda burocracia y derecho cocomún Lodemás son ideologías; deseos 0 larga aquel guró pedían públi-
Dalmacio NEGRO
la Monarquía porque en su curso el heredero de la Corona va a contraer matrimonio. No ignoran SS MM que el anuncio del compromiso matrimonial del Príncipe de Asturias con doña Letizia Ortiz, ha sido el pretexto perfecto para que se abriese una vez más la caja de Pandora de la naturaleza jundica de nuestra monarquía. Ha vuelto así resurgir la eterna discusión de si el trono SS MM ocupan es instaurado 0 restaurado; si es nuevo 0 es el mismo en el que se sentaron sus ilustres antepasados los Reyes Católicos: Una parte sustancial de los juristas del Reino pretende que la Monarquía ac tual es totalmente nueva porque surgió con esta Constitución que acaba de 'cumplir 25 años. Una tesis que como SS MM saben ~porque tenido a bien acusar recibo de que ban
NI REYES; NI MAGOS
[engo un sobrino de quien difícilmente cabna suponerque, porel bechodecontar cinco años, peina un solo to. Ayer mismolo senté sobre las piemas de uno deesos reyesmagos ~cro era Melchor; pemucho caso; jamás he podido distinguir excepto a Baltasar _ a la entrada de unos almacenes. El rymago debía de andar disvan a traer los reyes? A lo que mi sobrino; estaba de todo menos distraído en momento tan importante de su vida le 'rspondió: <Pues si tú colmo del enfado, tiró de la algodonosa barba sintética y añadió: <Y además, tampoco parecs un ry. Ysebajó, indignado; de las rodillas falsamente reales. Mi sobrino es, desdc ayer; un desengañado; un tipo que ha adivinado la reali dad Yes que ya noquedan magos, ni entre los 'pelo que hagan que mo, si verdaderamente re acertar. Lamento ser tan aguafiestas enel úlüimo día moraciones navideñas; pero es que a mí me ha ocunido muchas veces lo contrario que a mi sobrino: siempre 'quic
ba habido un reymago de pega que; mientras esoro, el incienso; la mina, el moro y qué se yo cuánto más y luego llegaba la dura escollera de la verdady allí no había ni oro, ni plata, ni bron c; ni más metal que hojadelata oxidada Cierto que he mantenido la fe en estos magos de la palabra más tiempo que mi sobrino; pero más dura fue la caída. Todo lo cual queda escrito, moraleja, en tiempos en los que se inician las promesas electorales y las rebajas de encro.
Remando JÁUREGUI
de la nueva monarquía creada por Franco en 1947. Otra cosa €s que para algunos resultar preferible la república a la monarquía, cuestión que desde luego no es objeto de la presente. Baste con decir al respecto que resulta sencillamente indiscutible que la monarquía es el mayor factor de cohesión y estabilidad en la España de en muy gran medida por el buen hacer y la simpatía que SS MM han sabido despertar en un pueblo que en 1975 llevaba 44 años sin reyes. pueda hoy todo lo que he escrito sobre temano comparto; pOr entender que, a diferencia de la 'república; la monarquía no SU girde la nada pues so1o puede conservarse perderse. Máxime cuando aún no hemos olvidado el ejemplo puede
Decía Francisco Silvela que en España todo es posible pero nada es probable; cons tatación que sin duda explica el que se haya puesto de moda celebrar el 25 aniversario de Ja Constitución exigiendo perentoco jurídico definido por la Carta Magna ha funcionado razonablemente es justo y necesario nos lo carguemos. Idiosincrasia ibérica obliga. Permítaseme sin embargo discrepar de la oportunidad de la reforma, pues aunque la Constitución resultar perfectible Do estana de más dejar su mejo Ia para un momento más oportuno; atendiendo a la recomendación ignaciana de que en época de tribulaciones nunca deben hacerse grandes mudanzas . Mucho sabcn de eso desde SS MM, por el exquisito respeto constitucional que siempre les ha caracterizado y por haber sabido mantener un equilibrio no siempre fácil entre moder nidad y tradición Y me remito como botón de muestra a la prudente actitud mantenida en cuestión tan espinosa como la sucesión al trono, sobre la que SS MM han optado por no tocar las cosas entendiendo que el vi gente orden sucesorio es el de las Cortes de Cádiz, que a su vez respeta escrupulosamcntc cl derecho dinástico tradicional de la monarquía española que se remonta a las Partidas de Alfonso X el Sabio. Por eso la Casa Real nunca ha propiciado el cambio de rias. Ni siquiera cuando arreciaban las vo ces que exigían la derogación expresa de la pragmática de matrimonios de 1776. Una norma que forma parte del acervo del derecho dinástico porque solo prohíbe los matrimonios <desigualesw, término perfectamente interpretable en el sentido de debe resultar exigible que la real cónyuge tenga el talante y la preparación adecuados para el desempeño de su funciones públicas. Para ser la igual de quien ostente la monio del Príncipe de Asturias con doña Letizia no altera el carácter restaurado de nuestra monarquía pues respeta el derecho dinástico tradicional en el marco de nuestra Constitución, una nora considera a SS MM los legítimos herederos de la dinastía histórica. Porque lo cortés no lo valiente. Con toda cordialidad que pueda luego hoy que poder que quita
Bruno AGUILERA