LIBROS
Título: Alejandro Rojas Marcos remando rio
arriba
Autor: Rosa Diaz
Páginas: 256
(Si en aquellos tiempos Suárez hablaba de verdad Felipe con verdad y Santiago Carrillo de la otra verdad; Alejandro hablaba de la verdad del pueblo andaluz. Desplegó el mapa del negro toro de España y en plan pragmático, sacó la cuenta de cómo podría ser la política española, si por el el raciocinio y por voto; pusieran los andaluces a rentabilizar la capacidad de su territorio, si tuvieran en cuenta el gran pedazo de toro que se le quedaba en casa y que tenían disponible, desde ese Jaén de Vandelvira hasta las mismísimas Cortes de Cádiz, donde más 0 menos el toro aposenta las criadillas)
PREPUBLICACIÓN. La escritora y poetisa sevillana. colaboradora de ABC, Rosa Díaz; va a publicar en los próximos días un nuevo libro en el que se hace una auténtica radiografía de uno de los políticos de raza; Alejandro Rojas-Marcos. La autora cuenta en estas más de doscientas cincuenta páginas no sólo la vida y la trayectoria política de uno de los fundadores del Partido Andalucista y su líder más carismático; sino también y además; las circunstancias que han rodeado su vida; las opiniones de sus amigos y enemigos políticos y los entresijos de su diversas actuaciones públicas:
Alejandro Rojas Marcos remando río arriba
ARECE ser que eso era un berenjenal . Recuerdo (P aquello de la política con la cara de Franco en la última página de la enciclopedia y la palabra rojo conectando; no con la caperuza de Caperucita sino con ciertas estrategias de tiro de gracia, de tapia de cementerio; de cárcel y hasta de ocultar en el corazón; no por nada, sino porque podrías coincidir en la misma casa con miembros de la familia diferenciados por esa palabra y comiendo en un mismo mantel.
Mi abuela hablaba de los rojos en voz baja y le rezaba a la Divina Providencia. Miabuelo, por coherencia y por masón, estaba enterrado en el Cementerio Civil de Sevilla y era un secreto. Mi padre no fue a la guerra, y nunca hablamos de política porquemuriócuando yo contaba quince años En mi pandilla los niños eran de Acción Católica aunque, como un exotismo; de vez en cuando aparecia Eladio García Castro que tenía un pieen Francia y otro en la Comisaría de la calle Peral y a mí me apreciaba, porque llevé un abrigo de corte Mao Tse-tung a una de las fiestas de las Adarajas.
Los políticos, conforme se iban democratizando se hacían más atractivos y nos quitaron esa primera impresión del per filen bañadorde Fraga Iribarne yde laapariencia lacrimógena de Arias Navarro, porque Ilegó Suárez que era una pinturita hablando en anáforas, y con el puedo prometer y prome to creó una forma de discurso original que más tarde formó partede las imitaciones del humor de la época. Si Anasagasti érase un hombre a su mechón pegado.. también era una cabeza superlativa y se dejaba oír . Roca llevaba los ojos sumergidos en el azucarero y todo lo formulaba con muchísima dulzura. Tierno nodejó nunca de ser tierno aunquelecrecielos Diputados. Ya, después de la ruina del PSP y de que le tuviera que pagar la factura de los gastos generales el PSOE, sólo dio buen juego instalado de alcalde de Madrid, para remozar 'aquello dela verbena dela Paloma y de Julián que ties madre. Claro que; luego; el viejo profesor escribía citas como estas:-las promesas se hacen para no ser cumplidas.
Con este batiburrillo, como además me casé con veinte años y empecé a oler a colonia (Chupetín) y a papilla <Miluda antifranquista me cogió con la mano que mece la cuna y con todas las cosas por hacer . Asi que me entraron los cos por la televisión alternando con Fofo y con Heidi. Toda una experiencia; no os creáis políti -
Por aquel entonces, Pujol tenía más pelos y menos cejas,y sabíamos por la teleen color de sus ojos azules. Losuyoerael paté de casa Tarradellas, y de niño, no bebería la suficiente leche de las vacas del Pla del Estany. por eso se quedó con tendencia ala baja. Cosa que no se notaba en los coloquios de sobremesa, por lo tanto; también resultaba en cierta <medi -
Del sur subieron muchachos de la pana. Felipe Gonzá lez era el mejor del <dúo dinámicon, con su pelo espeso, su boca sensual , su nariz olfateando el octavo mandamiento y su dialéctica particular , con alguna retórica floreada y gongorina que alucinaba a la tercera edad que, aunque no lo entendía del todo; sí le parecía aquello un conjunto de bellas palabras. los
Alfonso Guerra Ilegó a ser un puro morbo con sus gafas destartaladas; sus fatigados ojos entre la filosofía de la Ilustración y los Aforismos de don Antonio Machado, cuchicheando y apuntándole a Felipe desde el famoso banco azul . Jamás mandó el banco azul más que con esas dos cabezas al unisono; ese Felipe que sonaba como las coplas de posguerra:a la mano sobre el evangelio y por la salucita de la mare mía. A nadie le salió mejor aquello de por 'consiguiente; que a don Felipe González mirando a sus señorías y a la cámara de la Segunda de TV, cuando entre el espacio de sus manos cabía España.
Si en aquellos tiempos Suárez hablaba de verdad , Felipe con verdad y Santiago Carrillo de la otra verdad; Alejandro hablaba de la verdad del pueblo andaluz. Desplegó el mapa delnegro toro de España y en plan pragmático, sacó la cuenta de cómo podría ser la política española, si por el raciocinio y por el voto, pusieran los andaluces a rentabilizar la capacidad de su territorio; si tuvieran en cuenta el gran pedazo de toro que se le quedaba en casa y que tenían disponible. desde ese Jaén de Vandelvira hasta las mismisimas Cortes de Cádiz, donde más 0 menos el toro aposenta las criadi Ilas. Eso podía ser un lujo; ya con menos capacidad geográfica; llevaban una importante ventaja catalanes y vascos que
Yde pronto; Alejandro; con su nombre predestinado a la conquista, su jersey de cuello vuelto, su cuarto y mitad de agresividad y su americanita de chevió. ;Por qué chevió? Como el chiste italiano. por aquello de la predestinazione. ;Acaso el chevió no se hace con lana de Irlanda? Sí, cordero antiguode la Mesta, queun rey español-malhaya la ocurrenciaregaló a su homónimo inglés. La cosa era que Alejandro no venía rubio como la cerveza, sino pelirrojo como su abuela Rolindes; la mujer de la belleza blanca y transparente que lecontaba cuentosen su casona del vallede Liendo. YAlejanfue una especiede vikingo con ideas del norte; cuyo norte era el sur, ni más, ni menos. dro
Y este muchacho, este pelirrojo bravío que dicen que ponía nervioso a Felipe González , (no es que lo diga yo; sino que lo han firmado desde sus respectivos periódicos Andrés Aberasturi, Francisco Umbral, Pilar Urbano, Federico Jiménez Losantos, Raúl Heras, J. J. Armas Marcelo; Pablo Sebastián; etc ) no le iba tan mal en el principio cuando se hizo la por aquello de que había salido con un currículo importantede la oposiciónal franquismo, estaba bien prepa sus ideas estaban apoyadas por un sector más bien elitista, donde no faltaban profesionales cualificados e intelectuales que en cierto modo, conformaron la madeja del Andalucismo. Pero claro, quien dice decía su abuel cuando venía al caso quea veces seestira la pata hasta más allá de donde la manta. Y es verdad. Ni siquiera se midió la fuerza del adversario, porque el Partido Andalucista no mandó su nave a luchar contra los elementos del poder de un PSOE por el que apostaba parte de Europa, sino a luchar por la nacionalidad de Andalucía, cosa inexistente; sin refuerzo empresarial, que para eso era de izquierda, cuando las derechas y las izquierdas tenían unos límites reales. Él hizo una avanzadilla; dribló, tiró a meta y hasta metió el luz. hay que Ilega
primer gol yendo exclusivamente la vía de la razón y sin más navajeo que ésta y el de las idealidades por
Por eso al Partido Andalucista jamás le Ilega la manta a los pies ni elsegundo tiempo; porquedeeso ya seencar garon otros con mejor equipación y las espinilleras puestas Yahora habrá que preguntarse eso de cómo se defiende un hombre 0 un partido pequeño; sin medios de comunicación al alcance. Así Andalucía, al no conocer la otra parte de la realidad, la otra mitad que completaba la historia, se sintió vendida y traicionada. Pero vendida y traicionada ipor quién? ganó
Pero claro; aceptar que el alumbramiento de la Autonomía de Andalucía viniera de un partido como el Partido Andalucista, habría sido muy grave para el PSOE. ;Cómo el PSOE hubiera apechado con un coste político tan dramático? Por eso sería, que hubo quien dijo que en política todo vale y ya de paso; reinventaron aquello de <El Príncipe de negro para números danzantes, 144 y 151: he ahí el dilema.
Yo en aquel entonces era una muchacha inocente con las mil mejores poesías de la lengua castellana, pero si mal no recuerdo y ahora me han refrescado la memoria una serie deentrevistados; entreellos Manuel Clavero, Rafael Escuredo. José Antonio Gómez Marín, citar a personalidades no tienen nada en común con el Partido Andalucista, este culebrón del 144 y 151 tuvo tan serio predicamento, por lo poco aficionados que somos a leernos la Constitución Española, ;0 es que la Autonomía del 151 no se consiguió gracias al 144? Y tampoco es que lo diga yo, sino que lo dice entre otros un experto en la materia; como es el Magistrado del Tribunal Constitucional, Profesor Rubio Llorente en su por que
Un libro desconcertante sobre un político de raza
Qué duda cabe que éste ha sido un libro desconcertante. Primero porque entré en él con la certeza deque me enfrentaba a un personaje totalmente definido del que sólo tenía que adjuntar datos precisos y no fue así, porque luego, el personaje se me hizo persona empezó caminar solo con su cuerpo de niño con inquietudes; con su historia de niño bien que quiere ser político para cambiar la sociedad y hacerla más justa. Ysurge un hombre que va ala cárcel, que sufre; que seenamora y también hace locuras y tonterías. Segundo, porque mi planteamiento no fue nunca hacer una biografia al uso, donde sólo interviene elautor con su propia subjetividad y con medios y los enfoque que le da el biografiado donde todo lo más que puede catar el lector son dos puntos de vista. No, este libro lo tenía enfocado para dar la palabra democráticamente a una serie de personas que aportaran su de historia ligada a Alejandro Rojas Marcos, y que nos hablaran de sus defectos; de sus errores, de sus virtudes y de ciertos matices que ya son parte de la historia. Es decir. queellos siluetea ran ese pálpito de vida y ese trozo de tiempo sin que yo como autora 0 Ale jandro como parte interesada, pudiéramos entrar en los parámetros de los ahormamientos y de las manipulaciones. Así lo vi desde un primer momentoyasí lo aceptó Alejandro. Eso no era fácil porque para que el libro fuera creíble y el personaje reflejara puntualmente los acontecimientos a tratar y quenos competía saber , teníamos que dar cabida a propios y a extranos. Teníamos que recurrir a los adversarios, estos más que nadie darían credi bilidad de unos hechos, que aunque estaban anotados en el Diario de Sesiolos parte nes del Parlamento; reflejados en prensa, yen algunos casos; avalados por prestigiosas firmas, habían sido solapados y enterrados para siempre Yyo estaba dispuesta a entregar la cara y la cruz de un hombre para quedar en paz con los acontecimientos de una historia inmediata, donde una partitura para voces y orquesta, con sus premeditados silencios ejecutores, habían creado un concierto equívoco y mal interpretado. Y también Alejandro estuvo dispuesto y nos entregamos no ala revancha ni al juego sucio. sino a entregar a Dios lo que es de Dios yal César lo que es del César. En este libro, cosas que estaban turbias para la gran mayoría; ahora están diáfanas, gracias aalgunos líderes de las distintas fuerzas políticas que formaron parte de la confección reciente de España. y han aportado con sinceridad y honestidad su testimonio y gracias al refrendo repito del Diario de Sesiones y las hemerotecas.
de Petete. sino un muestreo para fomentar la claridad. Sabemos que faltan nombres, nombres importantes de un ayer próximo que estuvieron presente y forman parte de la misma historia. Nombres como pueden ser: Felipe González, Alfonso Guerra 0 Martín Villa, que fueron invitados y decidieron no intervenir. Claro; que no tengo la menor duda, que con Santiago Carrillo; José Antonio Gómez Marín; Rafael Escuredo. Antonio García Trevijano; Raúl Morodo, Jordi Pujol, Carlos Garaikoetxea, Manuel Pimentel 0 Manuel Clavero Arévalo tenemos un muestreo más que interesante y más que fidedigno. gordo
Justo es decir también; que no están todos los <Históricoss del Partido An- dalucista, solamente hemos hablado con de los Santos y Miguel Ángel Arredonda; hubiera sido cargar mucho las tintas. si nos hubiéramos dedicado a seguir abundando sobre la misma historia y el mismo personaje dentro de un mismo ámbito. Tenemos el testimonio de Luis Rojas Marcos, como hermano y como escudriñador de la mente de un líder . Diego
Yasi. con las opiniones y el testimonio de notables. y las opiniones y el testimonio de allegados, como su hija Lucía, Antonio Hidalgo; Dimas Borrego, Juan Garrido Mesa., 0 su peluquero 0 su médico, hemos podido apreciar; un Rojas Marcos humano, sensi veces trasgresor, que se somete a la gimnasia y a ciertas normas homeopáticas para poder cometer excesos. Tenemos el período de la Alcaldía de Sevilla. Alejandro en la oposición. El Metro enterrado por el PSOE yel PP . Su llegada a los barrios. Su postura frente a la especulación que se cernía en El Prado de San Sebastián, la Buhai ra. Su entrega a la sociedad, al deporte de base la Candidatura Olímpica. Deesta época nos habla el Cardenal de Sevilla. Carlos Amigo Vallejo; el Duquede Segorbe 0 Enrique Moreno de la Cova. Se prueban hechos como la realidad del Metro o se habla del Estadio Olímpico con pelos y señales. Ydespués de todo esto; se descubreel alma del General Cuqui, un niño con mucho genio; que le pedía a su hermacuando hubiera menester , por aquello de la rebeldía innata. Un niño con periodos en Europa desde los quince años. Un rebelde con causas. Un idealista. Un espartano. Un trabajador. Un divorciado. Un hombre. Un aventureque hay ro. Un sufridor. Un espontáneo. Un provocador: Un padre Un innovador . Un clásico. Un marido. Bueno, muchas cosas, mucha vida; mucha quinta marcha; mucho boeing: Ytambién; cómo no, la duda. El berbiquí que baja hasta las vísceras. La sombra. Los errores. Las malas compañías. Los personalismos. Las crisis. Los pulsos Las equivocaciones. El tirar del arado ante las cosechadoras del bipartidismo. El clamar en el desierto de las multitudes con un nacionalismo internacionalista ante un pueblo que, como dijo el clásico; hasta el pan y el jamón quieren de Francia, y no tiene conciencia de pueblo o, ante un PAdesangelado y dócil, con unos líderes que flaquean y no profundizan, el pueblo, luego, le niega su fe.
Por eso un antes y un después demostrable en estas páginas. Si me confiesa Alejandro que se ha quedado desnudo y ha hecho el esfuerzo, el de humildad de verse en el espejo de la <madrastrav, a que el azogue irredento que sólo acepta la turgencia de la juventud le dicte su sentencia, stendré que creerlo? ;Tendré que dar por buena su catarsis, esa toma de conciencia importantisima, del hombre que decide ser a estar? Aunqueeso sí, segura segura estoy de una cosa: no le veo intenciones de dejar de caminar. Quizá su esquema de vida se una a ciertas palabras de Cayo Julio César: mientras quede algo por hacer;, no habré hecho nada. Rosa Díaz hay gesto
Todo esto nos lleva a la reflexión sale la (pistola de Larrav que decide el futuro silencio, porque isabrá Rojas Marcos que aese futuro quizá no esté invitado? ;Sabrá Alejandro que a veces a los (padresv sólo nos queda ganarnos el respeto de los (ietos)? yel