MADRID

AL DÍA

EL DISCURSO

IGNACIO RUIZ QUINTANO

D eldiscurso de Gallardón lo único que uno sabe es lo que ha podido oír en la radio de los taxis. Los taxistas, en efecto, coinciden todos con Gallardón en el diagnóstico del viaje al centro. «A Ciriaco, por favor», dice el cliente. Y el taxista contesta: «¿A Ciriaco? ¡Ufff! No nos va a quedar más remedio que pasar por el centro.» ¡Válgame Dios, el centro! El discurso centrista de Gallardón en el congreso de su partido continúa sobre la mesa de los forenses, que han procedido a su disección. Porque la realidad del centrismo gallardoniano es bien conocida: multiplicar la socaliña de la contribución, ampliar el pesebre de los cómicos y privar de la hora a los transeúntes con la disculpa de que los relojes callejeros no daban bien los cuartos. Pero la teoría, que es lo que importa, resulta más complicada: de ahí la necesidad de proceder a la disección del discurso de Gallardón, cuyo partido, por ser centrista, reclama una referencia al cristianismo en la Constitución europea a la vez que retira de sus estatutos el término «humanismocristiano». Es decir, una vela a Dios y otra al Diablo. Este birlibirloque intelectual se lo explicó García-Trevijano a Julio Anguita en un artículo de prensa: la ideología centrista, le decía, no se ha derivado del mundo de las ideas, por lo que no se puede definir, sino del mundo de las jefaturas, y por eso se puede describir. Las ideas que prescriben la ordenación política de una comunidad, por ser dictados de la razón para disciplinar el pluralismo social, han de ser extremas para ser racionales. La idea liberal, la socialista, la fascista o la comunista son exageraciones intelectualmente represivas de la realidad. Como representaciones inteligibles, aunque parciales, de la sociedad, son completamente ajenas a la moderación, que sólo es un rasgo de la voluntad. La síntesis no es una idea más moderada que la tesis y la hipótesis. Las ideas políticas sólo pueden ser, por ello, de derechas o de izquierdas. Mas la ciudad contiene el aliento a la espera del informe forense sobre el discurso centrista de Gallardón.

DIMES Y DIRETES

JOSÉ CABRERA FORNEIRO PSIQUIATRA

SALUD MENTAL Y POLÍTICA

¡Y o no se ustedes que pensarán al respecto pero yo empiezo a estar preocupado conla clase política¡ ¡Y es lo mismo donde mire, ya seaenelámbitolocal,autonómico,estatal o internacional¡

Pase que muchos políticos sean mediocres, ambiciosos, que no tenga formación, que no sepan hacer otra cosa que hablar, incluso pase que en ocasiones la moralidad y la ética no sean su fuerte,enalgunamedidatodostenemos nuestros problemillas, pero amigos en miopiniónestamosasistiendoaun«no va más», estamos presenciando en todos los niveles políticos un espectáculo soloexplicable conclaves psiquiátricas ypsicológicas.

Políticosquemientendescaradamente y al día siguiente creen firmemente su mentira (pseudología), políticos que creen en complots inexistentes (delirio), políticos carentes de afectividad (trastornos de la personalidad), políticos con ideas fijas inamovibles (obsesión), políticos con incapacidad para comprender (debilidad mental), políticosconideasperseverantesyprolijas y dificultades en el autocontrol (inicio de demencia), y así un largo etcétera que se distribuye a lo largo y ancho de este mundo atroz que hemos creado, desde los más cercanos a nosotros hasta los máslejanos.

Yesto no es nuevo, el pasado nos ha enseñado con sangre como aquellos dirigentes con una salud mental precaria han llevado a la cultura al borde de la extinción, recordemos la personalidad paranoica de Hitler, el perfil psicopáticodeStalin, elcomplejodeinferioridad deMussolini,solocomolosmássignificativosenelsigloXX,peroeldevenirde la historia está lleno de otros ejemplos.

Es cierto sin embargo que el advenimientodelossistemasdemocráticosha mitigado el efecto social de los trastornos psíquicos en los dirigentes concretos, diluyéndose la responsabilidad entre colectivos, partidos y finalmente en el propio ciudadano, votante al fin y al caboyporlotantoelectorsoberano, excusaperfecta e inapelable de la conducta política.

Tambiénesciertoquehoyelpoderestá más lejos de los dirigentes políticos específicamente y más cerca de los lobbiesylosintereseseconómicosinternacionales, habiéndose volatilizado las banderas, las patrias y las ideas, y quedando en su lugar las más de las veces oscuros intereses mezcla de injusticias históricas y resentimientos étnicos.

Pero la verdad es que en el escenario políticovemosconmiedolaproyección de personalidades inseguras y/o inmaduras, sentimientos importantes de inferioridad o todo lo contrario de «narcisismo», pensamientos marcadamente paranoides y a veces conductas carga- das de agresividad, convirtiéndose las Asambleas y Parlamentos en anárquicaseimprovisadasreunionesde«psicoterapiadegrupo»perosinpsicoterapeuta en las que se confunden la mentira conlahisteria,lamediocridadconlaansiedad,lasdescalificacionesconlainseguridadpersonalylafaltadeformación conlasconductasinapropiadas.

¿Y digo yo no podemos decir o hacer algo los ciudadanos?, ciudadanos que cuando tienen que acceder a cualquier puestodetrabajoporinsignificanteque seatienenquepasarmúltiplestests,entrevistas personales, exámenes de actitudyaptitudyasíunsinfindepruebas. ¿Qué pruebas mínimas pasan los dirigentes políticos de nuestras sofisticadassociedades?: salir bien en la TV, hablar sin equivocarse, sonreír aunque les pisen unpie,….yavecesnisiquiera.

¿No deberían los Partidos proponer para dirigentes a los mejores, no a los másmaleables, a los más frágiles, a los más vulnerables psíquicamente, o al quehallevadolacarteradeljefedurante unos años?

Creo sinceramente que en un estado aconfesional y laico, la salud mental es elbienbásicoporexcelenciaparaforjar al político del mañana. Creo que sobre unhombresanodementeloselementos éticosydeconductasoninmediataconsecuencia de esa salud. No queremos «guapos», «genios» ni «caudillos», ¿o sí?, queremos todos lo mismo, queremos hombres y mujeres que se conozcan a si mismos, que posean autocrítica,quenoguardenfrustracionesnirencores en el fondo de su alma, que estén formados y sobretodo que crean en el bien común. Y si además en vez de posar para una Revista famosa saben hacer las cosas mejor que mejor. ¿Hay alguien así?.....que levante la mano. ¿Quiéndamás?

ABC (Madrid) - 05/10/2004, Página 40 Copyright (c) DIARIO ABC S.L, Madrid, 2009. Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa, a salvo del uso de los productos que se contrate de acuerdo con las condiciones existentes.