ue hacc unas scmanas cuando encontré de nucvo a García-Trevijano en dos cmisioncs dcl programa Las noches blancas que dirige Fernando Sánchez Dragó cn TelemadridEn una dc las entrcgas se habló de FAES y su edi torial propagandística Gota a g0 ta, en la otra de Los progres. En ambas la derecha por cl nú mero de asistentcs y opinioncs panfletarias quc lanzaron, García Trevijano los derrotó con su luci dez Yo a cstc abogado no lo conocía apcnas y aún me faltan da tos, pero lo que dijo accrca dc los políticos y de la 'dcmocracia' me Ilevó a intemet. Llcgué a una bitá cora sobre filosofia que cnccrraba los mejores momcntos de un pro de La Clave bre la Transición. En cl debate aparccían; además de Antonio García-Trevijano; el economista Ramón Tamames y cl pcriodista Pablo Sebastián (estoy hablando dc 1991,de ahí la importancia dc visionarlo cn cstos momentos). Es un dcbatc fundamcntal para cualquicr ciudadano dc España y esencial para los jóvenes, porque; además dc el tono de los in tervinicntes parece perdido hoy cn día, se desvelan las clavcs para comprendcr los barros de donde vienen estos lodos actuales. El idílico proceso de la Transición se muestra enturbiado si lo revisa mos ahora con objctividad ganó 'quc grama 'quc

Fue Aristóteles quien dijo en su Política el proceso habitual que

La segunda transición

ANGEL ESTEBAN MONJE

para alcanzar la democracia dcs pués de una dictadura pasar por una oligarquía. Esto precisa mente es lo quc ha ocurrido en España, scgún la opinión de Antonio García-Trcvijano y otros quc pensamos como él. Este abo que fundó en 1974 la Junta Dcmocrática de España Ilcva ya muchos años analizando (cl resto hacen demagogia) cl proceso de transición española y la situación a la quc hcmos Ilcgado; en la quc nos hcmos quedado atrapados. Es él dogmáticamente reitera quc no vivimos en democracia si no en una oligarquía dc partidos. Sus argumcntos son claros; por un lado, no tenemos la posibilidad de clegir a nuestros represcntantes dircctamente;, sino a unos partidos políticos quc nombran a quicn cllos quieren, por otro lado; no hay scparación real dc podcrcs; puesto quc cs cl podcr cjeccutivo controla tanto al legislativo como al cra gado Iquicn quicn picdad y que nos rcfcrimos a la democracia como sinónimo errónco de Estado de libertadcs y dc rcchos. Es cierto que tcncmos una amplia cuota dc libcrtades y mu cho más si uno está bien educado y tiene voluntad, pcro formal mcntc España no es como Esta dos Unidos donde sí hay demo cracia desde el punto de vista político. Lo nucstro es puro conscnso de los partidos, un con senso quc viene desde aqucl pacto quc hicieron las fuerzas franquislas resto de agcntcs durante la Transición; cuando dccidicron re partirse cl pastel. yel

Esta claro que cuando habla mos no nos cxprcsamos con pro-

Tampoco en el resto dc Europa tenemos ejemplos dc democracia; sino dc parlamentarismo. Por lo quc no podemos esperar quc la futura constitución curo pca cntregue; por fin; cl poder al pueblo. Micntras tanto; en ña, podcmos ir espabilando, ha cc años que somos mayorcs dc edad, estamos listos para una se transición quc nos Ileve a la dcmocracia (si cs que es ahí adondc queremos Ilegar) . Espa gunda

Lo peor de esta situación es cl ejecutivo (cl partido de tur no) acapara tanlo poder (todo cl podcr) la corupción acaba sicndo de sus principalcs caraclerísticas. No hay otros vcrda dcros podcrcs que controlen cl gobicmo como ocurre en los Estados Unidos_ quc que una