III República
laba tanto Zapatero a la II República, Lpesar de que acabó en guerra civil, quees abandonando, como hace con tantos con ceptos del socialismo historico la exitosa eta pa dela constitución actuàl
Un ejemplo visibledela creciente capaci dad de secesión culturaly comercial de estas neonaciones: en cada una podrá boicotearse oficialmente el consumo, por ejemplo; de productos que no estén etiquetados en una iengua local Ocurre yaen casi cuatrocientas instituciones oficlales catalanas que recha -
Los cambios estructurales a los que sub repticiamente está sometiendo al país parecen dirlgidos hacia un cambio de régimen: no es lo mismo una nación unitaria con autonomías que una nación de naciones, como la que está creando; en la que algunas tendrán igual poder que el Estado.
publicano más activo desdehace décadas, advierte que la II República es la única fór mula que evitará la dsolución de España. Añora aquella IIque rechazó las demandas delos nacionalistas catalanes, muy inferiores alas que ahora les han aprobado
Ladependencia de grupos fronterizos con el sistema constitucional permite ímaginar un futuro poco halaguefo: la admirada IRepúbllca, hecha por idealistas tipo Zapatero; acabó bastante maL
Pero su sentido de la República con un fuerte central no coínclde con el de ZP que sustenta su mandato en grupos mi noritarios, ideológicos yregionales. Porque ZP está potenciando una red de pequeños partidos aliados poco afines al sistema actual , reconociendoles su poder si alcanzan solamente el tres por ciento de representa tividad. Sumando esos mínimos adquiere mayorías contestatarias que impulsan fun damentales cambios estructurales. Lo podría hacer innecesaria una Monarquía de adorno y atraer inevitablemente la III República poder que