C l U D A D R E A L ~ D I A R l 0 D E L A M A N C H A

LA MINISTRA FIRM LA ORDEN EL 5 DE MAYO

Fomento autoriza la reanudaci n de las obras del aeropuerto

DeberÆ recoger lo establecido en la Declaraci n de Impacto Ambiental

Dimite el delegado del Gobierno en Madrid tras la sentencia del "caso Bono"

El delegado del Gobierno en Madrid, Constantino MØndez, present su dimisi n irrevocable tras conocerse la sentencia del 'caso Bono'. Su cese era uno de los que hab a pedido el PP tras la resoluci n judicial. El presidente popular, Mariano Rajoy, hab a anunciado que pedirÆ al presidente del Gobierno el cese de los responsables de las detenciones ilegales de dos militantes de su partido por los incidentes que sufri JosØ Bono en una manifestaci n de la AVT, porque es "la primera de la historia" por este motivo.

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"Zarzamora" y "Perla", las burritas de Alcoba, ya tienen padrinos

/ Son fruto de un proyecto que tiene el objetivo de recuperar estos animales y evitar su extinci n

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La ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, firm el pasado S de mayo la Orden por la que se autoriza "la construcci n del aeropuerto de Ciudad Real, se le declara de interØs general del Estado y se detalla el modo de gesti n de sus servicios".

La Orden, que serÆ publicada en el Bolet n Oficial del Estado de forma inminente, seæala que el proyecto de construcci n del aeropuerto deberÆ recoger lo establecido en la Declaraci n de Impacto Ambiental (firmada el 16 de febrero y publicada en el BOE siete d as despuØs) que emiti el Ministerio de Medio Ambiente, "as como las prescripciones establecidas para la protecci n ambiental en la resoluci n del 10 de diciembre de ZOOZ de la Secretar a General de Medio Ambiente que sean concordantes con las recogidas en el nuevo procedimiento de evaluaci n ambiental". El presidente de la sociedad Ciudad Real Aeropuertos, Juan Antonio Le n, manifest ayer su satisfacci n por la "orden positiva" del Ministerio, mientras el presidente narrada reconoci el trabajo y tes n de todos los que han confiado en llevar a la prÆctica el proyecto.

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La Polic a Local de Daimiel estrena una sede "digna de la polic a del siglo XXI", segœn la consejera

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El Ayuntamiento valdepeæero da luz verde a la creaci n de un huerto solar

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JJURADO

El portavoz del PSOE antes de comenzar el pleno. En detalle la postura de ecologistas e IU

EL EQUIPO DE GOBIERNO CAPITALINO APROB EN SOLITARIO EL PROYECTO

A I Ri b I I I Amador dice que "el

Tal y como estaba previsto el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Ciudad Real aprob ayer en solitario y de manera inicial la Innovaci n del PGOU del Sector de Suelo Urbanizable "Reino de Don Quijote" al abstenerse en la votaci n el

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Grupo Municipal Socialista cuyo portavoz, `ngel Amador, afirm que el proyecto se ha convertido "en un buen pelotazo urban stico". El portavoz popular, Vicente Gallego, explic que se asienta sobre 684 hectÆreas de terreno "improducti- vas". Por su parte, Ecologistas en Acci n se opuso abiertamente al proyecto del "Reino de Don Quijote" al considerar, que se trata de una obra que duplicarÆ el consumo de agua de la capitaL

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A O LXRI - u' 21.050. PRECIO: 1 EURO

De traca

ANDRES ABERASTURI

Hay d as que amanecen -period sticamente hablando- como llenos de fuegos artificiales, son amaneceres de traca y uno no sabe hada donde mirar: gNos detenemos en un Otegi que reconoce como un error no haber manifestado pœblicamente el sufrimiento que les produda el dolor de Ias victimas del terrorismo? A estas alturas no es fÆdl ya creer en casi nada, pero en esto, seguramente menos.

Tiempo para darse cuenta de ese presunto "error" han tenido de sobra y hasta aun lo tienen: que pidan perd6n por cada asesinato de ETA, por cada secuestro, por cada extorsi6n, que condenen de una vez por todas la violenda del grupo terrorista, que es la œnica violenda, porque la del Estado, esa que tanto invocan y la ponen en paralelo a la de ETA, salvo el caso de los GAL, es la leg tima defensa de una sodedad brutalmente agredida por unos asesinos. Pero Otegi no va a llegar tan lejos y Batasuna, menos aœn. Y c6mo hacerlo, ademÆs, cuando todo parece indicar que ETA en un comunicado interno pide cosas imposibles para asegurar el mal llamadD proceso de paz.

QuØ triste resulta no poder creerse a Otegi ni aœn queriendo. Y si estos cohetes que nos llegaban de 'Avui' sonaban fuertes, una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid iluminaba -u oscurec a, segœn se mireuna de las actuaciones mas graves no s lo del gobierno de ZP sino de la democrada: la dura condena a los polic as que arrestaron a dos militantes del PP por agresi n al entonces ministro Bono.

La detenci n ilegal, la falsedad de documento pœblico y las coacciones, son siempre tres delitos muy graves en cualquier estado de derecho; pero si las motivaciones son pol ticas y los polic as condenados cumpl an ordenes, entonces resulta del todo necesario buscar otro tipo de responsabilidades fuera de los tribunales. Algo as no es una anØcdota ni puede quedar en la agenda del olvido como el fruto de un cabreo; nos jugamos la seguridad de todos y cada uno de nosotros y la garant a de que nadie, y mucho menos la polic a, pueda actuar al margen de la Ley. Se me dirÆ que ha sido la Justicia quien ha devuelto esas garant as con la sentencia; de acuerdo, pero no se puede pasar por alto la responsabilidad pol tica de quien permiti u orden saltarse a la torera todos los procedimientos. Y de postre el l o catalÆn y la œltima perla de ERC: que se vayan del gobierno los demÆs si quieren, que ellos estÆn muy a gusto con sus carteras y sus recomendaciones de nadonalizar los "suvenirs". 1Se imaginan por un momento a Cataluæa gobernada s lo por Esquerra? Eso s que ser a una traca.

A lla

MART˝N-MIGUEL RUBIO ESTEBAN

Como republicano de coraz n desear a que si un d a se racionaliza la pol tica espaæola y se instaura la III' Repœblica, Østa tenga como referencia te rica el Estado democrÆtico y la repœblica constitucional -que en estos lares se circunscribe a la tesis de Antonio Garc a-Trevijano -, y no el aborto fracasado y sangriento de la II Repœblica. Viendo que a pesar de los setenta aæos transcurridos desde Ia total derrota republicana en el campo de batalla, nuestros historiadores todav a se dividen en bander as pol ticas, convendr a percibir a la II' Repœblica desde lo que de ella opinaban los embajadores extranjeros que viv an en Espaæa. Mayor objetividad que la de los que no les afectaba por su nacionalidad extranjera las virtudes y vicios de aquella Repœblica no cabe.

-lo que son las cosas la Alemania nazi estaba encantada con la Il' Repœblica espaæola, al oponerse tajantemente Østa a cualquier sanci n contra los nazis por la ocupaci n y remilitarizaci n de Renania, cosa que contraven a abiertamente el Tratado de Locarno. Del mismo modo, Azaæa, con el profundo desagrado de los embajadores Chilton y Herbette -representantes de Inglaterra y Francia -defend a tambiØn ante Barcia y Madariaga los intereses de la fascista Italia en Etiop a: "1A m

Pues bien, el embajador britÆnico en Espaæa, sir Henry Chilton, opinaba que "si la izquierda gana las elecciones de febrero de 1936 se producirÆ una revoluci n todav a mÆs sangrienta que las revoluciones francesa y rusa" ( PRO, FO 371/19736, W ll051, 25 de diciembre de 1935 ). Segœn Winston Churchill, en su The Second War, vol. 1, "The Gathering Store", a principios de 1936 se estaba produciendo en Espaæa un resurgimiento de los viejos esquemas propios de la Revoluci n bolchevique de 1917, y de lo que podr a bautizarse como "s ndrome Kerensky". El rØgimen republicano se estaba degenerando "en una dictadura del proletariado bajo la batuta del l der comunista (sic ) Largo Caballero".

El 26 de marzo de 1936 sir Henry Chilton escribe al Foreign Office: "El ministro de Estado ( Augusto Barcia ) me ha dicho hoy que si la izquierda ganase las elecciones municipales el 12 de abril, el seæor Largo Caballero, el l der socialista, echar a al Presidente de la Repœblica y al gobierno, e instaurar a un rØgimen soviØtico en Espaæa, aunque probablemente Øl ser a la primera v ctima de su propio partido".

Indicios serios confirmaban la existencia de un "peligro rojo", como seæala el detallado informe del Komintern, PAAA, R71888, de 23 de abril de 1936: "Largo Caballero se confiesa ahora partidario de una revoluci n proletaria que deber a concretarse mediante la' violencia extrema". Ante la imposibilidad de implantar una Repœblica moderada y liberal en la Pen nsula, el Foreign Office lleg a la conclusi n de que s6lo si se emprend a una "tercera v a", la de una intervenci n militar, se podr a garantizar la integridad de los intereses britÆnicos y acabar con el caos social. Curiosamente

, estas alturas e la historia, todo espaæol honrado y sano debe dolerse por igual tanto de la matanza de Badajoz como de jade Paracuellos

quØ me importa el Negus?"- lleg a decir delante de los citados embajadores; lo que revelaba su fina sensibilidad y sus s lidos principios referentes al derecho de libertad que tienen todos los pueblos de la Tierra ( que defend a, por cierto, el Art culo 16 de la Sociedad de Naciones ).

Paz y orden

Tras el 18 de Julio Chilton escribe al Foreign Office: "Si los militares vencen, Espaæa tendrÆ paz y orden; si fracasan, el resultado serÆ la anarqu a. Habida cuenta de nuestros intereses en el MediterrÆneo y Marruecos, creo que comprender amos la gravedad de la situaci n si se establece un Soviet en Espaæa". El esp ritu de "appeasement" estaba arraigado para con Espaæa en el Ænimo de los dirigentes pol ticos britÆnicos, in-

o ay ninguna loria en la Guerra ivil espaæola; s lo nos debe avergonzar a todos ori ual

cluido A. Eden, que espontÆneamente mantuvo en Gran Bretaæa una actitud de estricta neutralidad, viendo incluso como "repudiable el bando republicano". Lo mismo ocurrir a con la diplomacia francesa, quien afirmaba que aunque la expresi n Frente Popular era comœn a Espaæa y a Francia, el Frente francØs era dem crata y el espaæol no. Una vez iniciada la Guerra Civil, el propio Le n Blum, el gran l der del Frente Popular francØs triunfanteaparentemente hom logo al Frente Popular espaæol ( estÆ visto que s6lo aparentemente ) -opt6 por poner en prÆctica una pol tica de no-intervenci n, y respecto al gobierno britÆnico era evidente que cada vez se sent a mÆs dispuesto a considerar una victoria de los nacionales. El Ministerio de Estado de la Repœblica, a travØs del teniente coronel Luis Riaæo, trat6 por todos los medios de ganar la ayuda militar de la Alemania nazi desde el 5 de agosto hasta el 6 de noviembre de 1936, en que qued clar simo para la Repœblica que Hitler s lo jugar a la carta de Franco, con cuyos representantes se hab a comprometido la noche del 25 de julio, tras haber asistido a la representaci n de Sigfrido en Bayreuth. Y es que las relaciones diplomÆticas entre la Il' Repœblica espaæola y el III' Reich hab an sido siempre cordial simas. Es as que tras habØrsele cerrado las puertas de las democracias de Gran Bretaæa y "la traidora" Francia a la Repœblica espaæola, Østa no sinti ningœn escrœpulo en pedir ayuda a la Alemania nazi. Luego vendr a la petici n de ayuda a Rusia con 635 toneladas de oro fino, lo que siempre hab a convertido a Espaæa en una de las naciones mÆs ricas del planeta en tØrminos de reservas. Estos dos hechos llenaron de raz n a la decisi n tomada por A. Eden y limpiaron "la mala conciencia" de Le n Blum. Sensu stricto, los dos frentes de espaæoles que se enfrentaron en la Guerra Civil estuvieron tocados de pasi n asesina, odio vehemente y talante fascista.

No hay ninguna gloria en la Guerra Civil espaæola; s lo nos debe avergonzar a todos por igual. Y aunque es justo reivindicar el atroz sufrimiento de los que se convirtieron en vencidos por decreto durante cuarenta aæos, tal reivindicaci6n deberÆ traducirse s lo en amor y solidaridad, en querernos todos los espaæoles de forma unitaria, por debajo y por encima de las distintas ideolog as con que cada uno simpatiza, y no en una venganza de clanes o familias. A estas alturas de la historia, todo espaæol honrado y sano debe dolerse por igual tanto de la matanza de Badajoz como de la de Paracuellos. Y estoy seguro que a cualquier descendiente de las v ctimas de Badajoz no le importar a fundirse en un abrazo dolorido y noblemente sentido con los que lo sean de las v ctimas de Paracuellos.