FERNANDO G. CORDOBA

Nuestro estatuto

ra nuestra iComunidad, Realidad Nacional, Comunidad histórica._ Bien, de momento seguimos siendo una Comunidad Autónoma a la espera deque el nuevo estatuto nos defina como tengan a bien decidir nuestros diputados regionales en las Cortes del Castillo de Fuensaldana, Un estatuto; por cierto; que se está discutiendo con la discreción -yo diría que en ocasiones excesiva- que nos caracteriza a los habitantes de los dos viejos reinos de Castilla y de León; definitivamente unidos desde para alharacas ya tenemos a otros con los que compartimos esta nación llamada Espana, porque como dice el republicano Antonio García-Trevino podemos ser, aun queriendo; otra cosaw Yen esas estamos, soportandoun gobiernoyunos gobiemos em bebecidos 0 embebidos en la noble tarea de hacemos más felices a base de estatuto y pese a nosotros misciudadanos no les habíamos solicitado, pero que no podemos sino agradecer -de biennacidos es hacerloporque su desvelo por nosotros les lleva a ese supremo acto de altruismo en pro de nuestro bienestar.

Ahora nos toca a nosotros. Los castellanos y leoneses también nos vemos inmersos en el proceso de un nuevo estatuto de autonomía pa-

Pues bien, hete aquí que Izquierda Unida solicita para nuestra Comunidad Autónoma la definición de nacionalidad (os despojos que otros ya no quieren) , conforme leíamos el pasado jueves en este periódico. Según esta coalición -que aspira aser lave del gobiemo regional en la xima legislatura, no se sabe en base a qué datos- nuestra cultura e historia nos dan una identidad y rasgos propios. Vuelvo a A García-Trevijano: "Por mucho que se rebusque; nadie podrá encontrar la menor diferencia entre un andaluz y un vasco, un canarioy un catalán, un aragonés pró-

Pues Izquierda Unida (0 al menos su franquicia en Castilla y León) sí que ha encontrado esa diferencia, aunque nosotros, los castellanos y leoneses; no llegamos a la categoría de Realidad Nacional 0 Nación sí reivindican otros franquiciados del senor Llamazares. Es una lástima queno sevean enla necesidadyobligación (que la tienen, aunque sea moral) de darnos una explicación a quienes carentes de su preclaridad, no alcanzamos por nosotros mismos entender sus propuestas diferenciales y diferenciadas. En fin, aunque es posible que la explicación sea tan sencilla como que en Castilla y León no un partido nacionalista fuerte con el que aliarse, ya que por muy antinatural que nos parezca, cOnocidoes el amorincondicionaly entusiasta de la izquierda española por el más rancio, cavernícola y reaccio nario nacionalismo. que hay