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ÍÍ^^'/J'^MV. .W. '£j:-r'^ -\A ."^,^,·^''l· ^,^^^^·''^^·^r , 'M ^4 vi Arxiu Municipal de Girona. Sitios de Gerona, Los. 21/4/1968. Pàgina 8

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Marrero Portugués, el hombre que interpeló al ministro de Edueación

«Son necesarias medidas urgentes que impidan que las cosas sigan como están» en ííi.Universidad

los eiroies: no Imber subido usar lo ootoiiM falto idoimor lo Ley Uolverslloilo, y loito ono ojéele de proancilín polillco poto combotli el nloixlsp

Es de los que levantan el de­ do. Desde que debutó, Marrero siempre levanta el dedo. La sema­ na pasada levantó, además, la voz: "¿Qué pasa en la Universi­ dad, señor Ministro?". Mientras lo preguntaba se inundó el "Palace", pero el agua no llegó a las Cortes. Hoy el "Palace" está en silencio, y sentado aquí, frente a mí, es como el Teide: nieve en la cumbre, fuego en el cflrassón. La nieve va embutida en un traje marrón, en una camisa blanca, blanquísima, en unos zapatos re­ lucientes. Podría ser el McCarthy de la situación si no tuviera eso: treinta y ocho años. Su "pedigree" dice, además, que tiene cua­ tro hijos, dos años de Económicas, cuatro de perito industrial, la ca­ rrera de maestro, la categoría de empleado y el cargo de director gerente de la Caja de Ahorros de Las Palmas. Su "pedigree" no dice nada de insignias, y entre la nieve, sólo se ve, en la solapa, el "mundo" de la Confederación de Cajas de Ahorros. el de1a las en La traje re eso: de no entre

De manera que hay tapices en el "Palace" que se va el avión y que este hombre es una incógnita repartiendo palos y flores; reco­ giendo flores y palos... en reco-

-Señor Interpelador: ¿Se fue usted satisfecho? fue

-Sólo en parte.

-¿Por qué?

-Porque para que fuera una contestación adecuada faltaron muchas cosas. Yo creo que el'país, la Universidad y las Cortes espe­ raban otra cosa: un prc^rama concreto de actuaciones inmedia­ tas. Lo que se nos leyó fue un re­ sumen de actividades. una espere-

-¿Usted aplaudió, la lectura? -No. Pero entiéndase que no por falta de cortesía. Simplemen­ te, porque me desilusionó. El pro­ blema universitario no puede de­ morarse en sus soluciones, yo re­ conozco que no hay, en nada, fór­ mulas mágicas, pero si que son necesarias medidas urgentes que impidan que las cosas sigan co­ mo están. no prodere son que

-Señor Marrero, lo que preten­ día usted, ¿era acaso "dar el gol­ pe"? ¿Hacer su carrera políti­ ca...? , gol -

-Con toda sinceridad, no. Ro­ tundamente, no. En mi vida pro­ fesional ya he llegado a lo máxi­ mo que podía Üegar. Y en políti­ ca no aspiro a otra cosa que a se­ guir a mi conciencia. Lo que ocu­ rre . es que el momento político es lo suficientemente importante pa­ ra que los Procuradores no nos in­ hibamos, y tratando de echar una mano al Gobierno, afrontemos los problemas. Pero le aseguro que arribismo político, rotundamente, no. Roprose es pa una los que

-¿Canarias no pilla un poco le­ jos de la situación política?

-No. Creo que no. Las comuní^ caciones son buenas y la informa­ ción también. Por otra parte, nos desplazamos mucho a Madrid. Tiene, además, una ventaja: la de la perspectiva. El no estar dia­ riamente en el mentidero de la Corte nos hace ir a la sustaJicia de las cosas, no a lo accidental. nos 1a de

-¿Se siente la política en Ca­ narias? ¿Hay una "élite"? Ca-

-Hay un grupo de hombres muy preparados y con una gran inquietud. ' gran

-¿De qué signo «s el grupo? -Yo no califico nunca. Sólo creo en la buena voluntad de todos ellos.

-¿Tiene usted algo así como una oficina en Madrid? como

-Tengo buenos amigos. Pero Pero no una organización burocrática. -¿Y con qué grupo está usted en ías Cortes?

-No quiero estar con ninguno en concreto. Estoy con el grupo que en cada momento concuerda con el enfoque que yo le doy a los problemas. Pero premeditademente y "a priori", no estoy con nin­ guno. Ni pienso estarlo. los

-^Pero estuvo usted en Pamplo­ na y en Salamanca, ¿no?

-Sí.

-¿Se ha arrepentido en algún momento?

-No. Al contrario, me siento muy satisfecho de haber conoci­ do las líneas de las grande% in­ quietudes de mis compañeros. siento in-

-¿Ha desaparecido "el espíri­ tu" de Pamplona y de Salaman-; ca?

' -No. Rotundamente, no. Y creo que se contagió, con aquellas reu­ niones, al resto de lo^ Procurado­ res familiares. , reu-

-Vamos a contar verdades: ¿Qué pretendían con aquellas reuiones?

-Nada en concreto, como no fuera cambiar impresiones e in­ formarnos de los problemas con los que íbamos a enfrentarnos, en ün primer contacto puramente personal. En la segunda reunión, viendo la eficacia de los contac­ tos, invitamos al resto de los Pro­ curadores familiares. no incon en

-¿No les ha traicionado nadie en aquel "espíritu"? -No. Nadie.

-Usted y algunos como usted, ¿no han pagado la novatada?

-En política no se paga nunca la novatada: se adquiere expe­ riencia. Eso me ha servido é¡ mu^

cho. -El caso es que usted siempre vota en contra de todo. ¿Por qué?

-¡Por Dios...! Sólo voto en con­ tra de lo que me parece que debo votar en contra. Y voto o votaré a favor cuando me parezca jus­ to. Creo que soy bastante comedi­ do. jus-

-¿Se arrepiente de su enmien­ da a los Secretos Oficiales? -No.

  • -¿Volvería a presentarla?

-Si. Por supuesto. Fundamen­ talmente, porque pienso que mis objeciones no fueron contestadas por la Ponencia, y que siguen en pie. mis en

-¿Cuánto dinero gastó en salir elegido, señor Marrero?

  • -^Mucho. -iX3e su bolsillo?
  • -Si. De mi bolsillo. Pero que no se entere mi mujer... que

-Ser Procurador, ejercer, ¿cues­ ta también mucho?

  • -Claro. La cantidad depende de las circunstancias.
  • -¿Tiene usted periódicos enfren­ te?
  • -Ninguno, creo yo.
  • -¿Y periódicos a favor?
  • -Tampoco. Tengo Prensa infor­

mativa, muy benevolente, eso sí. Sí.

-Veamos, señor Marrero, ¿qué es lo que na.' le gusta de las Cor­ tes?

-Bueno... Habría de ser una respuesta muy amplia... Mis pun­ tos básicos están en. la peticiéa que ·suscribí -de s módi^aeión éA Reglamento de las Cortes. Allí de­ cía lo que no me gustaba. Una co­ sa, quizá la más inmediata, el pro­ cedimiento de las interpelaciones. Sería conveniente que fueran a continuación de los debates y, en casos de execpción, pidiendo vota­ ción. una pun del en

-¿Eso no sería volver a un par­ lamentarismo trasnochado, señor Marrero?

-Ya le digo que habría de ser con los debidos limites y en ca­ sos de excepción. No, se trata de volver a la situación absurda de los tiempos de la República, en que el diálogo degeneraba en dis­ cusión. cade de en dis -

-¿Están todos los que son en las Cortes? en

-Están todos los que han que­ rido estar y todos los que tuvieroii la suerte de ser elegidos. Aun­ que fuera haya muchos otros que bien podían haber estado. El nú­ mero es un límite perfecto y espe­ ro que alguien sabrá de los que estén... que que núque

-¿No es verdad que están cam­ biando las cosas allí dentro?

-Yo no puedo juzgarlo porque no estaba antes. Atendiéndome a las informaciones de tiempos an­ teriores, en la última legislatura se empezó a vivir ima apertura, que dedicidamente se ha acentua­ do en la presente. an-

-Usted fue Jefe Provincial del SEÜ, ¿no...? del

  • -Sí. -¿Eso no se olvida?
  • -No se olvida, no.
  • -¿La lealtad tampoco?

-La lealtad al espíritu tampo­ co. Para mí fue un mom^énto cla­ ve en mi vida., de gran intensidad y difícil de olvidar. ca -

-¿Y con quién está ahora...? -No sea usted pesado, hom­ bre... Estoy con los que quieren resolver los problemas, según yo los veo. Y en contra de los que puedan entorpecer las soluciones. En definitiva, estoy a solas con mi conciencia. vo que con

-Ser gerente de una Caja de Ahorros, ¿le condiciona en algún sentido? de

-En absoluto y de ninguna ma­ nera.

-Bien, señor Marrero: hablemos de la Universidad. ¿Pudo decir to­ do lo que quería decir en su inter­ pelación?

-Todo. Dije todo lo que quería decir y nadie me puso trabas.

-¿Pretendía usted dar en la lí­ nea de flotación de algún Minis­ terio? lí:

-N o. Pretendía simplemente que se resolvieran los problemas universitarios o que se adoptasen medidas. Usted podría hacerme ahora una pregunta...

-En eso estoy.... -Dele forma y pregúnteme qué esperaba que se me contestara... Y yo le responderé, tome nota, que esperaba que Sé contestara sencillamente que se habían equi­ vocado hasta ahora en la políti­ ca universitaria. Como no se ha reconocido, me he sentido desilu­ sionado. Eso es lo que yo espera­ ba. Creo que el país empieza a caminar por unas vías de auto­ crítica necesarias. nota_ se ha auto-

-Bien. ¿Cuáles han sido esos errores? es0s

-Veamos... Enumerándolos, sin orden dé categoría, el primero, no haber sabido usar la autoridad en el momento oportuno. Segundo, el no haber introducido ya la refor­ ma de una Ley Universitaria, con medidas -de emergencia, si se quiere- urgentes e inaplazables. Hay otro, que no es imputable só­ lo al Ministerio de Educación, síno a todo el Gobierno, ique es el de haber renunciado a... Vamos a ver como decimos esto: en la Universidad hay los grupos marxistas, que tienen un ideario, un no en con se es en la programa y hasta unas promesas. Que son capaces, con ello, de ilu­ sionar a la masa, porque les ex­ citan la fibra de la combatividad y les ponen una meta, digamos... iluex

La única forma de combatir esto es una especie de promoción polí­ tica con métodos análogos. Esto era lo que tenía el SEU, sobre el ideario de la Falange. Ahora no hay nada. Esto el

-¿Qué ideales podrían ser los de hoy? los

-Aquellos a los que renuncia­ mos. Aquellos que eran promesas y que no fueron hechos. Sobre to­ do, el de la justicia social, por su­ puesto sin línea marxista. Lo que ocurre es que sí aparece el hom­ bre lo machacan. Si aparece el grupo, degenera en partido. to su que el

-¿Usted ha investigado bien, ha sondeado la, Universidad? bien

-He recogido mucha informa­ ción. De todos los sectores. Por un lado, todos los ensayos y estudios realizados. Todo lo que se ha pup blicado en Prensa. Y he tenido muchos contactos con profesores y alumnos. un pu-

-¿Llegó a averiguar quién tra­ jo al señor Schreiber? -Eso está clarísimo: el señor traseñor

García Trevijano y su grupo. -¿Ya los "chinos", quién los trajo? los

-No los trajo nadie. Los hemos dejado entrar.

-¿En La Laguna hay "chi­ nos"? chi -

' -Hay japoneses... En serio: allí afortunadamente, no. allí

-Usted dijo en su interpelación que a los universitaros los estaban explotando algunos. ¿Quiénes?

-Este grupo marxista. Y apar­ te de ellos, ingenua y absurda­ mente, algunos grupos políticos que funcionan dentro del país, que no se dan cuenta que están cavando su propia tumba. Y esto sí que es lo más doloroso. país están esto

-El problema, ¿es problema de un Ministro, de un rector, de unos profesores, de'"ios estudiantes, de la sociedad, de...? de

-Es, en partes, de todo eso. Es el "no estar" en una política uni­ versitaria. El no haber comprome­ tido a una sociedad que se nutre de la Universidad y que debiera vivir la Universidad totalmente. Y el ·· no haber acompañado todo de un ideario político. Porque ocurre que nos hemos preocupado todos de la institucionalización del Ré­ gimen. Pedimos una Ley y se nos dio la Ley Orgánica del Estado. Pedimos más libertad y se nos dio. Pedimos más representatividad y, en parte, también se nos dio. Pe­ ro pidiendo cosas concretas, nos olvidamos de los ideales. No acom­ pañamos la creación de uña me­ cánica política con el mantenÍT miento de los, grandes principios que parecen olvidados. Es uni nutre Y de Rénos Penos me-

-¿Este ideario podría ser hoy el de la Falange?

IIOBET DE MAR FAITAN SRTAS.

-El de José Antonio, sí.

-Su interpelación parecía pe­ dir el "porras, sí". ¿Es el man­ tenimiento del orden todo? peman

-El problema no es sólo de or­ den, aunque haya que mantener­ lo a todo trance. Pero no se pue­ de resolver el problema del orden sólo si no resolvemos el de las es­ tructuras.

-¿Usted ha comprobado inter­ vención extranjera en nuestra Universidad? nuestra

-Sí. r)ispongo de · antecedentes de grupos políticos extranjeros que han intervenido en nuestra Universidad.

-¿Hace falta un nuevo SEU? -Sí. No "es SEU", como algu­ no ha querido coger la lechuga por las hojas. Ahora dicen que só­ lo quedaba enterrarle. Mi acusa­ ción es que se dejó morir. algu-

-El señor Balcells dice que es­ taba muerto, que sólo había que enterrarle... que

-Cuando algo se muere es por­ que hay una enfermedad previa. La culpa está en no haberla que­ rido o no haberla sabido combatir. Yo lo que pido es una asociación de estudiantes plenamente repre­ sentativa y que sea una unidad. Con las necesarias y naturales matizaciones en cada Facultad, pero unidad. pero

-¿No cree usted que cualquier asociación la rechazarían tal co­ mo están las cosas los estudiantes? -Esa es la batalla del Gobierno. -¿Las "Ape" no eran represen­ tativas? Co

-Quizás sí. Pero mal protegi­ das y mal presentadas.

-¿El dinero es problema en la Universidad? la

-Es uno más. Pero no el funda­ mental.

-¿Y no piensa usted que los "chinos" cuando acaban la carre­ ra se convierten en- burgueses--yse enquistan en los estamentos tranquilos de nuestra sociedad? -Sí. La inmensa mayoría, sí.

-Señor Marrero: ¿Usted ha comprobado si hay "recluta de cerebros" en la Universidad? ha de

-¿Políticamente se refiere...?

-Sí.

-La hay, sin la menor duda. Pero no por el Gobierno, sino por otros grupos interesados en inquie­ tar al Gobierno.

-¿Con quién estuvo usted en la votación de la Universidad de Navarra? de

  • -No estaba ese día.
  • -,¿No estaba a propósito...?
  • -No. Si llego a saberlo hubiera asistido.

-¿Y con quién hubiera estado en la votación?

-Con los, qi'ie tenían la razón, Rodríguez...;

-Hay periódico, señor Marrero, que dice que hay que perderle mie­ do a la libertad...

-Usted es un hueso... No sé qué decirle... De la libertad se habla demasiado. Yo creo que debemos defender la libertad y rechazar el libertinaje. Por supuesto.

-¿Cuál va a ser su próxima en­ mienda? en- para temporada o todo el año en nueva y moderna cer­ vecería, indispensable buena presencia e Informes. Avda. 18 Julio, s/n. Sr. jordi, Tel.: S3-40-32.

-Nó sé si debería decírselo, pe­ ro será a la Ley de Fiscalidad del Suelo. Me parece otra gran opor­ tunidad del Gobierno de corregir uno de los grandes males del país. La Ley a mi modo de ver... -Ya...

PEDRO BODRIGUEZ (Fotos Lavandeira)