t o s L I B R O S
LUICIONES GUADARRAMA ha publicado una sugestiva obra de Daniel Waley sobre las ciudades-república italianas. El crecimien to de estas repúblicas se produjo desde fines del siglo XI hasta prin cipios del XIV. Más desarrolladas que las ciudades-estado griegas, menos sistematizadas que las formaciones nacionales de los tiempos modernos, la «comuni» italianos fueron un extraordinario experimento social y político. La obra de Waley describe |a vida y organización de esas ciudades basándose en los archivos y otras fuentes de pri mera mano. También Ediciones Guadarrama ha publicado reciente mente «El monacato cristiano», de David Knowles, «La sátira» de Matthew Hodgart y «La célula vegetal», de R. Buvat. Todas estas obras ofrecen vertientes de gran interés para diversos tipos de lec tores.
«EL PAPEL DE LA FILOSOFIA EN EL CONJUNTO DEL SABER»
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Por Gustavo Bueno Editorial «Ciencia Nueva» Madrid
E s t e libro de Gustavo Bueno, ca tedrático de Filosofía de la Universidad de Oviedo, es una obra polémica escrita como respuesta al ensayo «Sobre el lugar de la Filo sofía en los estudios superiores», de Manuel Sacristán, aparecido en la Editorial «Nova Terra».
Gustavo Bueno desarrolla con gran brillantez lo que cree es la caracte rización general del «oficio filosófi co». Parte del supuesto de que es ilusorio atribuir al conocimiento filo sófico la misión de aprehender «las primeras causas» o los «primeros principios del ser en cuanto ser». Para él el «oficio filosófico» se ca racteriza, ante todo, por sus Ins trumentos sociales: «el Instrumento de la Filosofía académica es el len guaje». Pero si la Filosofía es, como especialidad, una actividad eminen temente verbal y el filósofo acadé mico es, por su Instrumento, algo asi como un escriba o un orador, la Filosofía no tiene, como tema carac terístico, el análisis del lenguaje. La Filosofía no es Filología, y los sig nificantes que utiliza los emplea en proceso «abierto», no sólo por re ferencia a los significados de Saussure, sino también a los objetos materíales. «En este punto, el filósofo se parece más al químico, para quien los símbolos de su lenguaje se re fieren -en el sentido de Fregea objetos de la realidad exterior».
El oficio filosófico no tiene tam poco por objeto, para Bueno, tras tornar las «verdades» ofrecidas por cada ciencia particular, por cada téc nica, por una praxis especializada. La Filosofía como oficio es, en su ma, «la Instltucionalizadón de ese trabajo con Ideas que llamamos «re flexión» -es decir, distanciamiento, reconsideración en «segundo grado». Objetivo que no excluye la posibilidad de una consideración filosófica de las «realidades concretas».
G < ION la actuación del T ea tr o de Pantomima de Wroclaw finalizó el I Festi val Internacional de Teatro de Madrid. Los aplausos y bravos que los espectadores trib u ta ro n a e ste g ru p o pola co nos hicieron recordar a los del «Orlando» en el P ala cio de los Deportes. El se gundo program a -el de los dos últim os días- presentado por el T eatro Pantom im y de Wroclaw, demostró la técni ca y la a l t a capacidad de creación de este grupo tam bién radicado en la ciudad donde Grotowski tiene su Teatro Laboratorio.
Este sugestivo libro de Gustavo Bueno une al rigor del especialista, la claridad expositiva y expresiva que permiten la comprensión de los palpitantes temas tratados, a todos los lectores Interesados en los pro blemas de muestro tiempo. - R.
«Laberinto», pensada sobre una composición de Giacometti, es u n a m ezcla de mimo y ballet, no lejos de las últi mas creaciones coreográficas
C ib m m llm w A
Toda fia s e d e lib r o s p a r a t o d a C lase d e lectores
HACEMOS ENVIOS * CUEN T A S P E C R E P I T O
Cantón Grande.
21 Telefono 222442
«MANIERISMO Y BARROCO»
Por Emilio Orozco Ediciones Anaya, S. A. Salamanca
El profesor Emilio Orozco Díaz ha p u b licado ya con a n te rio rid a d estudios de singular valor con respecto a l barroco. En ésta obra analiza,las características de dos estilos que frecuentemente apa* recen confundidos o que se alzan con pretensiones de exclusividad.
Orozco aclara conceptos. En su pesquisa, a fines de ulterior cíariración, va de lo aparente a lo profundo: Y del lado de lo pro fundo cae el barroquismo, en cu yo espíritu ahonda. Del lado de la morfología preferentemente cae el manierismo. Ambos con sentido anticlásico.
La distinción es más compleja, como es lógico, de lo que permi te incluir la anterior esquematización. El profesor Orozco des arrolla sus tesis con sagacidad y las afirma con el análisis de textos.
La obra tiene interés general, pero muy acusadamente desde el punto de vista pedagógico.
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P A S T O R E L A S G A L L E G A S
Por MIGUEL GONZALEZ GARCES
mería, etc. M uchas veces form an parte, o pue den estar clasificadas como «Cantigas de Ami go». Pero en otros casos, como en las pas torelas, es necesario considerarlas como gru po aparte por su definida personalidad.
Don Rafael Lapesa había reconocido la influencia de la pastorela de Ayras Nuñes en el M arqués de Santillana. Y dice que en esta pastorela se cantan fragm entos de «Can tigas de Amigo» tradicionales y anteriores al poema de Ayras Nuñes. Por lo que, aparte del descubrim iento de las «j archas» que hi zo insostenible la precedencia provenzal, tam bién se dem ostraría con ello, aunque no lo aclare el doctor Lapesa, la existencia de una lírica gallega anterior a la recogida en los Cancioneros. Cuestión que no puede discu tirse. Y que no puede considerarse como p er teneciente al campo teórico. Como pretende don Dámaso Alonso.
u* #ÑA y otra vez, incluso por autores galle gos, se h a insistido en la precedencia de las pastorelas provenzales sobre las gallegas. A pesar de la opinión contraria de Teófilo Braga. Considero, lo que no se ha hecho has ta ahora ni por Arlene T. Lesser, que de bemos p artir de la definición de «Pastorela» por tratadistas franceses. Y así verem os si en tra o no en su definición la pastorela galle ga. E n el «D ictionnaire de poétique et de rhetorique» de Henri Morier, publicado en el año 1961, se define a la pastorela, según tra ducción mía, como «Pequeño poema medie val que tiene por tema el am or de una pas tora. E stá concebido en form a de diálogo en tr e la Joven y vivaz pastorcilla, que se de fiende, y un galante caballero que hace res plandecer ante sus ojos todas las joyas del mundo».
De lo anterior, y de tratadistas como Willian P. Jones, se desprende que los elem en tos prim ordiales de la pastorela son el en cuentro de un caballero con una pastora, el diálogo en que el caballero hace un ofreci miento dadivoso y el desenlace con la nega tiva o aceptación de la pastora.
Ayras Núñes escribe una pastorela cuyo nombre podemos respetar únicamente por ser una pastora su protagonista. E l am biente es mucho más lírico. No existe el encuentro del caballero con la pastora. Ni el diálogo, que va a ser antecedente de lo lírico-dramá tico. El caballero, o el poeta, es sólo especta dor. La pastora pasa cantando sus cuitas amo rosas. El poeta respeta, en silencio, su sole dad y no interviene en su dolor.
ARLENE T. LESSER.- LA PASTORELA ME DIEVAL HISPANICA. PASTORELAS Y SE RRANAS GALAICO - PORTUGUESAS.Editorial Galaxia, 1970.
«EL PODER Y LA OPOSICION»
( { || OPESA» ha publicado es ta obra del especialista inglés en la materia, Edward Wall que analiza las estructuras podíticas países de la Co munidad Económica Europea comparándolas con el Reino Unido, demás países de la LITA y otras nociones no insertas en ninguno de los dbs Hoques de la Europa Occidental En fin, contra lo que pudiera creerse este no es un libio para espe cialistas, sino para todo tipo dé público.
EL TEATRO POPULAR ALEMAN DE HOY
Por SANTIAGO DE LAS HERAS
nacional de Teatro unas «Con versaciones sobre las nuevas tendencias teatrales», y un ciclo sobre, «El te atro en el cine». E l espectáculo m ás in te re s a n te de este ciclo, des arrollado en el cine Peñalver, fue «El balcón», de Jean Genet, film ado por el propio di rector V íctor G arcía. L a con templación de la obra geuetiana, m ontada en un teatro especial p a ra este espectácu lo edificado en Brasil, h a jus tificado por sí sólo este ciclo.
En las «Conversaciones» só lo direm os que m ás que una confrontación de pareceres se convirtieron en una fría lec t u r a de a lg u n a s ponencias con escasísimo interés. Sobre las comunicaciones presentadas destacó la del alem án K arasek. De ella extraem os estas frases: «Con la obra docu mental, el te a tro contem porá neo alem án intenta entroncar con las intenciones políticas de Brecht. El últim o ejem plo de este te a tro docum ental es «Verhor In H abana» («In terrogatorio en La H abana») de H ans M agnus Enzensberger, que utiliza como m ate ria l dram ático las actas y documentos levantados en Cu ba tra s la invasión am erica na en la B ahía de Cochinos. Por obras de am biente pro letario, obras del mundo del trabajo, enlaza el teatro ale mán de hoy con la aspiración (Pasa a la PENULTIMA página)
Por Manuel Plzán Editorial «Dopesa» Barcelona
L A entrevista política es un género que suscita exxaordinario interés en la actua lidad e s p a ñ o l a . Recuérdese, por ejemplo, el éxito de «Con versaciones en Madrid», de Sal vador Pániker. Y la entrevista , independientemente de la per sonalidad de quien habla, exi ge sagacidad por parte de quien interroga y orienta la conversa ción hacia cuestiones clave.
Manuel Pizdn, además de su cualidad de profesor de Histo ria de Filosofía en la Univer sidad de Madrid, es periodista que ha viajado por muchos paí ses. En «El Poder y la Oposi ción» reúne once entrevistas con Emilio Romero, Antonio Garda Trevijano, Joaquin Ruiz Jimé nez, Juan Manuel Fanjul Sede ño, Rafael Calvo Serer, Enrique Tierno Galván, José Luis Aranguren, Rodrigo Royo, José Ma ría González Ruis, José Miguel Orti Bordás y Manuel Jiménez de Parpo. El libro también in cluye tres reportajes, que titula «Tres conflictos: Los mineros. Los curas. Las mujeres». - R.
LAS IDEAS
El método estructuralista
Por BENITO SEOANE SANJUAN
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L.A meta de toda actividad estructuralista - según Roland Bar-" thes- sea reflexiva o poética está en reconstituir un objeto de modo que se manifiesten en esta reconstitución las reglas de funcionamiento, es decir, las funciones que desempeña dicho objeto.
Asi, toda analítica estructural consta de do: momentos funda mentales 1) el fraccionam iento, o lo que es igual, la definición de las estructuras elementales que componen el sistema que se investiga. Según el axioma estructuralista esas unidades o segmentos de la es tructura total no deben ser definidas por su «substancia», es decir, por el «soporte» de todas las características del objeto a investigar, sino por sus relaciones diferenciales con otras unidades, en última instancia, como sistema de relaciones de diversos segmentos de la estructura global.
El segundo momento del análisis, denominado ordenación, con siste en definir las diversas reglas de asociación y composición de los segmentos según las cuales se construyen las estructuras más com plejas a partir de aquellas estructuras elementales «apresadas» en el primer momento de la reflexión analítica.
Fages, en su libro «Comprensión del estructurallsmo» resume las reglas más importantes de la actividad estructuralista de la si guiente forma: 1) Regla de inm anencia, es decir, no es necesario estudiar las cuestiones del origen o génesis de la estructura. Concre tamente, Fages constata que la lingüística estructuralista se ha limi tado al estudio del sistema Interno de un lenguaje. 2) R egla d e com patibilidad-incompatibilidad de un sistema significativo con otro. Por ejemplo, según el ensayo de Juan Cruz, en el ámbito de los me dios de comunicación de masas se ha demostrado que una producción «penetra» en la masa cuando se somete a la regla de compatibilidad y afirmación, es decir, cuando corresponde al esquema representativo del público y lo satisface y lo afirma; por el contrario, es una ca racterística del arte vanguardista el seguir la regla de incompatibili dad, de la negación, al contraponer a las estructuras del sistema cul tural establecido otras nuevas. Por eso, Walter Benjamín ha calificado a la vanguardia como el momento de la «descristalización» estructural, de la ruptura con el mundo establecido.
- Regla de integración, o lo que es igual, el estructuralista no se satisface con describir la estructura elemental de un sistema, sino que intenta Integrar éste en la respectiva y más compleja es tructura de otro sistema.
La actividad estructuralista supone, pues, una serle de oposicio nes, que según Fages, pueden ser reducidas a tres binomios funda mentales, que limitados a la lingüistica - pero que pueden extenderse a cualquier otra ciencia, o bien a toda actividad- son: lengua-habla; slncronla-diacronla; significante-significado.
SI seguimos los análisis de Ferdinand de Sassure la lengua es una institución social de signo codificables, es decir, de palabras que tienen que ser desveladas por el receptor u oyente. El habla es el len guaje en cuanto es concretamente hablado por un Individuo con sus giros característicos y propios. La lingüistica debe estudiar los estados del sistema, la lengua, constituyéndose asi en lingüistica sincrónica y también los acontecimientos que tienen lugar en dicho sistema (nue vos elementos que surgen en el lenguaje) constituyéndose entonces en lingüistica dlacrónica. El estructuralista no cierra, pues, los ojos al cambio. Al cambiar un miembro cualquiera de la estructura, ésta mo difica su sistema.
Significante es la parte del signo que es «materializado», es decir, perceptible, lo que se ve a primera vista y significado es la parte escondida en el signo, es Inmaterial, es el sentido de una obra literaria, cinematográfica, pictórica, etc.
Hay también un lenguaje denotativo, al que Barthes califica de básico, o primer lenguaje, que es lo más objetivo posible y un len guaje connotatlvo, que para Barthes es parasitario por oposición al primero, o mítico, por ejemplo, «el cobarde aúlla como un lobo». Por este motivo muchos estructuralistas ven la literatura como una forma de retórica, según ha afirmado Barthes en un seminarlo sobre litera tura y sociedad celebrado hace unos años en Bruselas. Esto es, es quemáticamente, el método estructuralista, sus momentos-clave.
«LA OVEJA NEGRA Y DEMAS FABULAS»
Por Augusto Monterroso Joaquin Mortlz . México
Augusto Monterroso, guate malteco, residente en Méjico, es una figura sobresaliente de. la lite ra tu ra hispanoamericana. Y. por añadidura, autor de una obra original. Bien lo prueban los hrevisimos relatos recogidos en «La oveja negra y dem ás fábu las», que son reivindicación de un género tan antiguo como la lite ra tu ra misma, aplicado al mundo y a las circunstancias de nuestro tiempo. Los animales que hablan y piensan personifi can vivencias y actitudes huma nas. Positivas o negativas. Otras veces dan motivo a la fábula mitos o leyendas que M onterro so recrea con ingenio y aguda percepción, como cuando convier te a U lises en victim a de Penélope, que tej-a p ara m antenerlo a distancia. - P.
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i OUH CAMIÑO AMADQ MEU, iMEUl, XA MAIS MEU QUE DO DONQI ÑAS TARDIÑAS DE BON TEMPO PASEO ARBRES DE VINDOIROS: A CABEC1ÑA DE AMARO CAN ESTRELADA DE SOÑOS. I DOCES TARDES DE BON TEMPO; NOS LABRADIOS CANTO OUROI D1XOLLE O AMARO O SEU DEUS REBELDE DOS MIOLOS: -¿CAL E A MISION NO MUNDO DOS HOMES UN POUCO TOLOS? -ISTA: COAS MAUS, COA CABEZA, E AS FRORES DO CORAZON CANTANDO ESPRANZOSAMENTE, IR ESCACHANDO CROIOS. DIXOLLE O AMARO O SEU DEUS REBELDE DE NOVO: -¿CAL E A MISION NO MUNDO DOS RESINADOS SEN SOÑOS? -TRABADLOS DE SERVIDUME: SUAN PEA ORDEAR OS CROIOS SANGUENTAMENTE ANACADOS NOS ANOITECERES DOURO POLAS MAUS, POLAS CABEZAS E GORXAS DO CORAZON DOS HOMES ESCACHAPEDRAS, DOS HOMES UN POUCO TOLOS: POETAS UN POUCO BEBEDOS POR HOXEAR OS VINDOIROS.
AMARO ORZAN
UH ESTUDIO D i LA HISTORIA
Por ARNOLD TOYNBEE
LIANZA Editorial ha publicado un compen dio de la investigación em prendida por Toynbee para descubrir, a través del aná lisis comparado de las gran des dvilazaciones, las cla ves explicativas del pasado de la Humanidad -que ayudan también a comprender el presente y a pronosticar el futuro -que suelen que dar fuera del alcance del lector no especializado por la dilatada extensióny com plejidad de la investigación toynbeeana. Tal vez la obra de Toynbee costituya una de las más importantes in vestigaciones históricas, mí tica en muchos aspectos, de lo que va de siglo. Este compendio hace posible que el gran público acceda a un conocimiento, a , un saber que hasta ahora le estaba completamente vedado. La edición, pues, en libro de « bolsillo» constituye un in dudable acierto.
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del g ran M aurice B ejart. T o dos los actores desaparecen entre una plástica de conjun to p a ra d a r p aso a u n o s e s t a dos de soledad y angustia del hombre en el laberinto de «ste mundo.
E, N «Sueño», es donde el · director Henryk Tomaszewski logra unos resultados más brillantes. El subcons ciente del alm a humana es rastreado por esos cuatro per sonajes -pájaro y tres hom bres en diferentes estados de vida- buscando toda la simbologia que puede existir en los sueños.
«Las maletas» -relato en tr e surrealista y absurdoes el m ás fácil de descifrar. Un camarero de un hotel tr a t a de huir de la m onotonía de la vida y piensa en el suicidio. De improviso, llega el am or y vuelve de nuevo a la vida, y con la vida, las mismas rutinas y encadena mientos. E l protagonista te r mina colgándose de la lám para del gran hotel. Relato escalofriante, bello y am argo, acompasado siempre por co ros que entonan el «Stabat Mater», según la partitu ra de Pergolesi.
P, ABALELAS a las repre sentaciones se desarrolla ron en este I F estiv al In ter-
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E i 'L profesor coruñés don Emilio González López realiza, tanto en la p arte histórica como literaria, labor encomiable respecto a la cultura gallega. G ran p arte de los proble mas que padece Galicia se basan en el des conocimiento de sus valores. Cuando adquie ra prestigio cultural y se reconozcan sus apor taciones, Galicia se valorará en m ayor grado aun en medios que algunos consideran extra ños a los culturales. O diferentes. Pero que, inevitablem ente, están ligados a ellos.
Y no solamente es labor personal la de don Emilio González López, sino que a su al rededor surgen en los Estados Unidos estu diosos de nuestra cultura gallega. Con esfuer zo tendente a colocarla en el lugar que me rece. Lo que, desgraciadam ente, tanto traba jo cuesta conseguir en España.
La neoyorkina A rlene T. Lesser en su obra «La pastorela medieval hispánica» dice en sus «Conclusiones»: «La pastorela compostelana, que es la prim era form a conocida de la pastorela hispánica, es una de las grandes aportaciones de la literatu ra peninsular a la general europea».
En textos de B achillerato Superior aun se silencia entre las influencias del M arqués de Santlllana a la gallega. Y se refieren única mente a la provenzal en sus «Serranillas» y «Cantares y Decires». Todo lo más, algunos de los m ás serlos autores, hablan del influjo provenzal venido a través de las cantigas ga1 alco-portuguesas. Lo que personalm ente com bato una y otra vez. Es, no obstante, conso lador que nuestra Insistencia en la necesidad del conocimiento del Cancionero Gallego y su consideración como una de las cumbres de la lírica universal, se vea apoyada, como tantas veces ocurre, por tratadistas de países extranjeros. Que a muchos vendrán a descu brir lo que hace tiem po debieran saber.
Y no es que com parta todas las opiniones y resultados de la investigación de A rle ne T. Lesser. Faltan aún m atices y quedan restos de prejuicios anteriores. Como demos traré. Pero la afirm ación que reproduzco an teriorm ente de modo textual bastaría para nuestro reconocimiento. A unque lo que se di ga no sea m ás que estricta e indiscutible ver dad.
La autora estudia las pastorelas gallegas y portuguesas. Yo me lim itaré al com entario de las gallegas. Son m ás genuinas y nos ata ñen más de cerca.
Señala A rlene T, Lesser, en lo q u e yo he Insistido tantas veces en publicaciones y cla ses, la necesidad de am pliar la clasificación tradicional del Cancionero Gallego, lim itado hasta ahora a «Cantigas de Amor», «Cantigas de Amigo» y «Cantigas de escarnio y m alde cir» o «Cancionero de Burlas», a las pastore las, bailadas, albas, m ariñas, canciones de ro-
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