INCIDENTE EN LA JUNTA GENERAL DEL COLEGIO DE ABOGADOS ORDINARIA

Se suscitó al proponer el señor García-Trevijano la convocatoria de nue- vas elecciones

Tres horas y veinte minutos duró la Junta general ordinaria del Colegio de Abosados de Madrid, a la que asistieron ceroa del medio millar de colegiados y en la que las principales proposiciones fueron aprobadas por aclamación y hechas suyas por la Junta de gobierno, a la que una vez más la Asamblea soberana otorgo su confianza. le de en que

El acta de la sesión anterior y la cuenta general de gastos e ingresos del ejercicio 19T2 fueron aprobadas por aclamación, ti decano de la Corporación, don Basilio Bdo Monzoms, hizo una reseña de los acontecimientos más Importantes que tuvieron lugar durante el pasado año en relación con el Colegio. ,

El secretario del Colegio, don José Bellver Cano puso de manifiesto las adhesiones producidas por parte de la mayoría de los 20.000 abogados españoles al Colegio de Madrid, así como de organizaciones internacionales de abogados, las cuales se hicieron constar en el acta aprobada ae forma adidonaa. ttoa de estas adhesiones es la de 1» Asociación Internacional de Juristas Demócratas. de de

PROPOSICIONES, RUEGOS Y PREGUNTAS

Al llegar al cuasto y último punto del orden del día fueron presentadas y votadas quince proposiciones, ruegos v preguntas. Una de ellas, la del señor GarcíaTreviiano. no llegó a someterse a votación porque un grupo de abogados originó un incidente, a causa del cual fue levantada la sesión. El señor García-Trevijano proponía que la Junta de gobierno -ignorando la decisión del Ministerio de Justicia e independientemente de que siguiera adelante con los recursos planteados- convocara nuevas elecciones.

Tras numerosas intervenciones, entre las que destacó la de don Jaime Mlralles Alvarez (en la que señaló ft la Asamblea el deber de mantener el Fuero de la Abogacía ante la sociedad española v en «¿mundo entero, como deber social, publico y trascendente), fueron aprobadas por aclamación, y la Junta ds gobierno hizo suyas las siguientes proposiciones: su -

  • La convocatoria de una Junta general extraordinaria para adecuar los Estatutos del Colegio do Madrid a lo acordado en el IV Congreso Nacional de la Atoogacía Española, celebrado en León en 1879. para lo cual se nombrará una Comisión. ge-

RETRIBUCIÓN DEL TURNO BE OFICIO

  • Solicitar de las autoridades competentes que dicten las disposición» pertinentes para que se retribuya el turno da oficio.
  • 9 Convocar Junta general extraordinaria cada vez que se solicite por el 5 par 100 de los colegiados (unos quinientos).
  • La creación y funcionamiento de la Asociación tde Abogados Jóvenes.
  • La revitalización -a partir de febrero próximo- de las Comisiones de trabajo del Colegio, entre las que figura la relativa a jurisdicciones especiales. de

ANDANZAS CALLEJERAS

EL TÍO DE LA LISTA

Antes se decía corrientemente: ¿Dónde vas tan corriendo que pareces el tío de la lista? Esto ya no sf oye nunca. Ya no existe el tío de la lista. ¿Quién era este personaje? Pues el que voceaba en los días de sorteo de la Lotería. «¡El suplemento a «La Iberia* con la lista grande!» «La Iberia? fue un periódico de las izquierdas del siglo XIX, órgano del partido progresista, que ya había muerto cuando este preqón se extendía por las calles de Madrid como una supervivencia de la popularidad y difusión que distío era en

frutó durante años. Al vendedor y pregonero de los números premiados en la Lotería Nacional se le conocía por el tío de la lista. preen la

El tío de la lista corría que se las pelaba desde la imprenta donde le entregaba» «el papel» a los barrios extremos. No había transcurrido ni media hora de terminado el sorteo y ya estaba el tío de la lista en la glorieta de Embajadores, en los Cuatro Caminos, en las Ventas. Algunos se quedaban en ei centro, en la Puerta del Sol. No s-e crea por esto que permanecían quietos, apostados en una esquina. No co-rrían, pero iban de un lado a otro con paso rápido, sin pausa en el pregonar característico de todos los vendedores de Prensa de aquella época. Apenar si se encontraban puestos fijos para ¡a venta de periódicos. Casi toda la venta era ambulante. Y bien sonoro su anuncio, difundid^ por turbamulta de voces desde" la decrepita a la juvenil, de la cantarína a la aguardentosa. Voces qwe no se limitaban a mencionar el nombre de la publicación, sino que añadían alicientes para que los compradores picaran. ¡«El Heraldo*, con el crimen de ayer! ¡«El en Al en la que voces contra la orden ministerial en que la misma se basa, de fecha 16 de noviembre de 1950.

  • La convocatoria de Junta general extraordinaria para dar cuenta del resultado del recurso de reposición interpuesto por la Junta de gobierno -por mandato de la Junta general de 1* de diciembre pasado y por acuerdo propiocontra la resolución del Ministerio de Justicia de fecha 14 de diciembre de 1972 y repor de
  • Celebrar Plenos mensuales de la Comisión de vigilancias de la libertad e independencia de la abogacía. la

SUPUESTAS IRREGULARIDADES EN EJL FUNCIONAMIENTO »E 1A JUSTICIA

Uis» de las preguntas formuladas se refería a la necesidad de acabar con determinadas irregularidades en el funciose de- productos que se contrate de acuerdo con las condiciones existentes.

Ltberal*, con el escándalo en el Congreso! ¡«La Tribuna» con la crtsis total!-

Crisis total, escándalo mayúsculo, crimen pasional. Esto no fallaba. La Prensa se vendía como rosquillas. El tío de la lista también hacía su negocito. Y eso que la lista estaba llena de errores, puesto que los números se tomaban o¿ oído. Las calles de Madrid eran ruidosas, pera. todos los 'ruidos eran humanos, eran vocerío humano. Nada de máquinas, que son insoportables. ¿Dónde se va a comparar la garganta de una de aquellas meneqüdas que no perdían nunca el aire rústico nativo y que cantaban sin abandonar el trajín a voz en grito la melodía en candelero con un altavoz de los de ahora? ¿Y el motor de explosión con un preqón cadencioso? criuoque de

Los ruidos callejeros de un , antaño cercano eran muy tolerables, eran soportables. Algunos se esperaban con ansia, y entre ellos el del tío de la lista. Parece ser que la Lotería no sólo no ha disminuido, sino que se halla como tantas cosas en constante aumento, a pesar del enorme tiro de las qtunielas. La gran jornada del tío de la lista era el día del sorteo navideño. El «gordo» de Navidad comunicaba a los pulmones y a las piernas del tío de la lisia un aliento y una velocidad desusadas. La radio estaba en ei limbo de los inventos. El tío de la Usta era el difusor más veloz de las cifras afortunadas. Codel Mta

Correr y gritar a un tiempo no es fícil. Es lo que me decía un antiguo tío de la Usta. «Ya ve usted. Hasta que no vendí la lista no sabía que hay que respirar por las narices y chillar con la boca. Desde chaval estoy voceando la Prensa y el vocearla tiene su aquel, es muy suya. Porque mire usted, en Madrid, a todo el mundo se le figura que sirve «pa» vender cuatro o cinco pianos de «El Imparcial» por las mañanas y otras tantas de «La Corres* por las noches, y esto es un error. «Pax ser periodista verdadero hay que haber nacido como guien dice en la calle, como un servidor, que vengo de periodistas por parte de padre y de madre. Mi hermana mayor, que ya está retirada, fue la famosa Angela, que la decían «la Pati» por como cantaba H papel, de una conformidad que formaba corro en la Red de San Luis «pa> oírla pregonar en do de pecho, no le digo » usted más. El preqón madrileño dé la Prensa le daba sopas con honda a todos los de por ahí fuera. Otro periodista tan célebre como mi hermana la «Pati» era el «Fiorituras», que fue el único tío de la lisia que no se movía de la Puerta del Sol «pa> poder pregonar a sus anchas el suplemento a «La Iberia* con la lista grande. Y cómo lo diría, que le quitaban el papel de las manos». -Antonio DIAZCAÑABATE. es ff que la es sirve quien ya que oirlo tan de namiento de la Administración de Justicia y algunos fie sus funcionarios de Jus de

En sus diversas intervenciones, los miembros de la Junta de gobierno -espeoialmente el secretario, señor Beüver Cano- fueron aplaudidos largamente por la Asamblea. También se dedicó un caluroso homenaje al diputado segundo, don Julio Martínez de la Puente, autor del recurso de reposición presentado al Ministerio de Justicia, considerado por los colegiados como una pieza jurídica de gran valor. los ~BS Milos de

Por último, un colegiado -don Pran-