ccRecord» mundial de velocidad para el aerotrén
T\ OS semanas después de ·*^ una presentación a la Prensa del aerotrén 1-80 (ver sión, 80 pasajeros), este nue vo pcocedimiento de transpor te acaba de demostrar que su puesta a punto está prácti camente terminada. Totalizan do 800 horas de pruebas con 12.000 pasajeros a bordo, el de a la que el aerotrén del ingeniero Bertin ha realizado, en los 18 kiló metros de vía implantada al norte de Orleáns, en Chevilly, la proeza de 425 kilómetroshora de media ida y vuelta, con una velocidad punta de 428 kilómetros-hora. Esta ve locidad constituye un «re cord» nuevo mundial en los al de Jos
vehículos terrestres guiados. Inicialmente equipada con un motor de hélice, la nueva versión de este revolucionario vehículo está propulsada por una turbina insonorizada. Es ta modificación aportada al aerotrén ha permitido supe rar el techo de los 400 kiló metros-hora. al
Objeto de numerosos con flictos, el aerotrén plantea problemas en el sentido de que necesita la instalación de nuevas vías a través de re glones ya Invadidas por las autopistas. Pero la hostilidad de las municipalidades quizá se atenúe después de este nuevo «record». · de relas
El derecho a la intimidad
«·jVr ADÍE tiene derecho a ^^^' divulgar la imagen de una persona sin su expreso consentimiento», establece tajantamente una ley francesa del año 1970, que modifica el famoso Código Civil napoleó nico.
dia, Stampa, y otros destaca dos letrados: Zarraluqui, Mu ñoz Campos y García Trevijano...
Medios ópticos y auditivos, tales como teleobjetivos de enorme precisión, espías te lefónicos o micrófonos ocul tos de reducido tamaño pue den transgredir ese derecho de la persona que consiste en «tener vida privada», en que nadie moleste nuestra intimi dad. De esto y muchas cosas más se habló recientemente en un coloquio celebrado en Madrid por el Círculo de Es tudios Jurídicos. Intervinieron juristas tan prestigiosos como los hermanos don Antonio y don Joaquín Garrigues, los profesores Beltrán de Herede los
NUESTRA IMAGEN TIENE SUS DERECHOS
Se mencionó un curioso he cho registrado en el país ve cino: un conocido escritor se hallaba en compañía de una bella joven en la barra de un bar cuando fueron sorprendi dos por la cámara fotográfica de un reportero amigo del es critor, quien consintió ser re tratado. Sin embargo, la foto, más tarde, fue utilizada en un artículo acerca de la prostitu ción en Francia. Semanas des pués sirvió para completar un trabajo acerca del alcoholis mo, pues el escritor y su bella se re- acompañante aparecían con una copa en la mano. Y ya, para colmo, se publicó para ilustrar una encuesta acerca de la d e c a d e n t e sociedad «permisiva» occidental, en la que es frecuente ver a mu chachas jóvenes en compañía de hombres maduros o «vie jos verdes». Encolerizado, na turalmente, el escritor recu rrió a los Tibunales de justicia y obtuvo una fuerte indemni zación en dinero. ya, mu-
«Es paradójico que un daño espiritual, como es la viola ción de nuestra integridad moral, sea reparado con lo más material que existe: el dinero», subrayó el catedráti co de Derecho Civil, señor Beltrán de Heredia. lo el
Claro que una cosa es la captación de nuestra imagen y otra su divulgación. El sim ple hecho de que nos retraten sin que nos demos cuenta no viola ninguna norma legal. Lo que sí puede rozar la ilegali dad es el uso que se haga de esa imagen: su divulgación. # la
Nueva revista ilustrada
J CABA de aparecer en to da España el semanario "¿Qué tal?", editado por «Prospección de Publicacio nes. S. A.», de Madrid, y di rigido por Elisa Valero Maluenda, quien ha colaborado durante los dos últimos años en nuestras páginas. Desde ellas le deseamos éxito. top0 r diMa-
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