¿
laiin II
europea se reunen en Bruselas
El conclave por Réalités Européennes du Fresent --órgano -privado, · calificado por un fun cionario europeo de "/federalis tas y socializante" siryió, al tri ple fin de conocerse, informarse y desahogarse mutuamente. Casi todos los hispanois regre saron ,a casa dando por biengastadas lis 15.00 pesetas, del viaje. ' ·· '..;·'..fun bien del tri -
Estando las negaciaciones a punto de reanudarse entre _la CEE y España, se..entiende que ' la -noticia de la ^"rencontre" causara desasosiego e incluso zozobra en algún despacho ofi cial de Madrid. Pero la realidad" Se. impuso pronto. "iSería cri minal por nuestra parte sabo tear unas negociaciones de las que depende el pan de. mucha gente en España", nos 'decla' raba la víspera don Enrique Gironiellia, cerebro gris del colo quio. Al mismo tiempo sus en laces medrileños almorzaban el · embajador Ullastres para tranquilizarle. 12 ofi de las declacolopara
El espectro de "un nuevo contuberio'de Munich" se des vaneció pronto. Aunque algún participante aludió a las .Con- · clusiones de aquel encuentro europeo de la oposición de en tonces, todos eran conscientes de que la escena política espa ñola ' ha evolucionado mucho desde la primavera de^l962. El monolitismo reinante a la sa zón . se ha difuminado en Ma-"^ drid, y los treinta viajeros em-, menor_temor de aterrizar en .Canarias.. nuevo desespa El saen
LA BEPBESENTACION ESPAÑOLA
El "muestreo," dé la repre sentación española fue resulta do de una selección má« o me nos :amistosa y digital entre personas que respondieran a los criterios siguientes: repremeentre
--Ser español relativamente joven, de preferencia entre los íreinta y cinco y cuarenta años.
--Ser partidario ferviente de la plena integración a la Co munidad Económica (Europea. de a Co-
--Ser un íídemócrta lauténti,.co", és decir, entre el centro y la izquierda socialista.
-No se r un lider o primera
Asi es como se rechazó la participación de un Gil ÍBobles. o de lots Buiz-iGiménes o Tierno Galván cuya apairición en.esce na pudiera orear demasiadas . complicaciones- para los patro cinadores. 1a escepatro-
EL EQUIPO COMUNITARIO
En el equipo, comunitario se (advertía menor variedad que en el ' hispano. Políticamente, la mayorfe, dé los "sesenta" eran socialistas. Por nacionalidades, el predominio de belgas e ita lianos ena absoluo. No oímos aningún inglés, irlandés, ho>landés.o danés. se la eran ita-
Aparte los belgas, como los exministros Bertrand y Glinne,' el resto procedían de las insti tuciones europeas, primordíalmente de la Comisión de ia CEE. Según malas lenguas, Réalités Euroiiéennes du Present está financiado con fondos de la Comisión. Eso .explica,que ese "club.de reflejdón", pudie ra permitirse pagar a los trein ta hispanos un :hotel de iújj.-: Por otra parte, uno de los más cualificados comunltariois pre los insti de ia Prepre - sentes, ei socialismo bílga Ray,.Anynu áiinet, sé aeclara miem-' bro fundadcr de Béaliiés. :
i\i lie' Kergorlay, ni Nieslsen, jii Von, "iScnumain y demás miembros del equipo de' Is'Comisión que negocia con Uílas-.; tres estaban, presentes. De los 1 europeos -participantes, la casi tc{:ajlidad /mantenían relaciones cordiales con la opcsicióii espa' ñola des de-tiempo atrás. Por ^ejemplo, el socialista Altiero Spinélli (uno de los rece inte grantes de la Comisión Euro pea) citó en público algunas de sus amistades o contactos: Ridruejo, Tierno, Trevijano, Oarrillo..! No hubo, pueg "con versaciones". Cada quien se re afirmó ensus convicciones, en riqueciéndolas con nuevos 'datcij. Los europeos vieron que la oposición española --en la que tantas esperanzas depositan-es de carne · y hueso y sabe . comportarse correctamente .de lante de los extranjeros. Los españoles regalaron sus oídos con las firmes gar>atías de los '^comtinilarios de que ja-más un Régimen como él que tenemos ahora franqueará las puertas del Mercado Común. Jos casi Por Altiero inteEuroRi Caconenda la que sabe deLos los un
. siempre posible. Por otro lado digerir .a ,Esp>aña .supondría; lá. 'secreción íde' jugos .financieros, regionales y agrícóiilas qué éxi'girían una solidaridad casi ago tada .yá ahora entre los mis- ' mos países ^miembros. exi mis -
Spinelli, Rifflet, Gazzo y Rey yejfplicaron, con. elocuencia que ' . deleitó a laespañola, que la Co munidad está atravesaiido una . crisis · sin' precedente, que el . año 1974 ha sido fatal, que 'a CEE no tomó las decisiones ne cesarias a la unidad mientras vivía en la prosperidad --por-, que no eran "urgentes"--, y ahora que urgen no hay quien se decida a decidir... Rey una el "a por- pañol a otras áreas y avivar una reacción nacionalista". Pi- de una "solidaridad total acti va" consistente en que la CEÉ" sea generosa en las negociacio nes, de modo que podamos acortar luego la; fase transito ria de la integración. "El pro gresa económico y la mdernización favorecen .la democrati- . zación",, concluyó. avivar Pi acti pro-
SOLIRADIiDAD IDEOLOGtlCA
"No liemos venido a pedir ayuda la Europa en nuestra evo lución política --aclaró-^don Ig-nació Camuñas-.-, eso nos co rresponde-a, los españoles; he mos venido a reafirmar én blo que . nuestra oandidatura moral dé integración en una Comuni dad Europea que sé basa en, la democracia". Añadió que tam. poco habían venido a dirimir sus discrepancias. Ig he tampedir
¿Qué podemos hacer para^ ANIMADA CONTROVERSIA ayu9arles? "
Esta pregunta flotaba en el áríbiente. La respondió coii diplAmacia y sin compro.Tniso . el presidente del- movimiento eu ropeo, Jean Rey, el hombre que --siendo presidente de la Co misión-- estampó su firma junen el el eula Co-
Lás discrepancias, en efecto, aparecieron, numerosas, entre españoles. Los comumtarios fue ren espectadores de una anima da controversia entre corrientes. No tanto entre moderados e izentre iz -
Una treintena de españoles preocupados por su futuro político y doble cantidad de europeos acongojados por la crisis de su Comunidad, dieron un recital de lamentos a dos voces los días 10 y 11 de enero en el Edificio Coftenberg, de la CEE
NO HAY COMPROMISO
Un elemento de desconcierto, empero,-fue la falta de.compromiiso de) los " euróeratasl^' emí xiíanto ^1 automatismo del in- greso en lai OE de un eventual Régimen democrático español. El comisario Spinelli reconoció en su primera -exposición que ante el súbito florecer de la de mocracia en Portugal y la Pe nínsula helénica, todo lo que'ia Camunidad podía hiaeer era gritar " ¡bravo! ". .Todo lo que se colige de ahí és que los de mócratas opositores serán vito reados desde Bruselas si logaran sus nobles propósitos. en que la Peera que
· La razón de que la CEE no se moje con, la izquierdia espa ñola, prometiéndole entradas triunfales ' y asiento ¡reservado" en el Consejo dé Ministros de la Comunidad, es obvia. Por una parte, cual culebra con úl, cera de estómago, la Caanunidad. Europea no ha terminado de diregir bien a sus^tres nue vos miembros. El fenómeno de' rechazo de un par de ellcs es no de Por de es to a la de Ullastres en el Acuer do de 1970.
"Eso --dijo-- lo deben deci dir ustedes: lc<s españoles son orgullosos, y no creo que acep ten consejos del exterior, que por otra parte, no serviríaii' de nada". Lo -mejor es, pues, ¡es perar los acontecimientos en España. decI son acep que esen
"Peo lai OEE --añadió-- pue-. de. y debe hacer algo: ofrecer . una imagen más atractiva de sí misma corrigiendo sus egoís mos, haciéndose más solidaria, más unida, más independien te". ofrecer de
Además de eso -- que,ya se ría mucho si Se realizará--, Jean Rey se ofreció a ocmparecer'en España' "si supresencia es deseada", dentro de una gira que tiene prevista a varias ca pitales europeas. segira ca-
El señor Juan A. Ortega Diaz-Ambrona replicó a Rey que "solidaridad ideológica pa siva del" democratícense uste des y les acéptanremos tras un período transitorio" tiene va rios riesgos: endurecer la nego ciación, desvir el comercio esOrtega pa uste va es Rey quierdistas, sino entre estos úl timos acerca de sus agrupacio- . nes. , .
Así, don Enrique Múgica Herzog, rebatió enérgicamente las afirmaciones' de los señores Ro jas Marcos y Raúl Morodo, se gún el cual la agrupación de co . rrientes-en la que milita asume . el peso sociológico de la oposi ción. Aseguró que esa agrupa ción es un conglomerado en el - cual la fuerza predominante es la representada por Siantiago Carrillo.' Ésa fuerza, recalcó el socialista Múgica, "ni por su historia ni por sus hábitos pue-. de convertirse en elemento de cisorio de la restauración demo- . orática en España". las seco opcsi en el es el su
El vasco señor Ramón Sota abundó en esta última apreciación,precisando que el grupo al que pertenece'el señor Marodo es "el club de los que han lle gado tarde". Esto p3,reció inco modar a don José Vidal. Beñeyto,. quien asgeuró no haber "acabado de llegar", sino ^estar al pie del cañón desde 1949. Ne gó lo del control de los amigos de Carrillo sobre el conglome rado antedicho. Sota Be; Ne -
A la' polémica se sumó el ca- , talán don Miguel 'Roca, quien '· defendió la diversidad de co rrientes democráticas e hiz0:una apología de las regiones. ,-· ca de
REGIONES, SINDICATOS, ·FAMILIA
Ei tema regiomal propiorcioñó combustible' al. debate, a;ún' a pesar de iá aplastante mayoríade madrileños (prueba de que la selección se hizo en Madrid). % Don Ramón Trías Fargas hizo una brillante exposición de la problemática regional española · frente a la Comunidad Europeai Don Vicente Ventura'y el señor. Kojas Ma.rcps se contradijeron . en cuanto a la afirmación del segundo de que Andalucía es exP'lotada/ por el reso de las pro vincias de modo semejante" a" como los países ricos explotan a los pobres. Para, el valencia-' né Ventura, a los andaluces les · oprime, en todo caso, la propia oligarquía andaluza. hizo de la pro-
De sindicatos, y obreros sé ha bló muy poco, pues.la mlayoría áa los-hispánicos emanaban del ámbito d cía Universidad, y,.las profesiones liberales, cuando no' del mundo empresarial. Don José -Manuel Ariza dio una. rá pida pasada al tema. Como es de suponer, la Organización Sindical no.'salió muy bien pa rada de sus análisis. Afirmó, entre otras cosas,, que los inte reses · de la OSE puede chocar cóii los de sus afiliadas, pero no' ^ con los de la legalidad vigente. Aventuró que dicha organiza ción durará lo que dure er'Stégimen. ' Dov es
Para alguno ds los oradores, la inserción en Europa pasai por lá redacción de la familia,a su mínima expresión (control de la natalidad), ' la legalización del divorcio y demás "avances" eu ropeos, como podrían ser el li bre comercio del aborto, la prr-. nografía o la eutanasia.. Esos mismos señores son los qeu ase- ' guran que "el papel de la Igle sia católica tía sido nefasto'! hasta hace muy poco... Son los mismos que "creen en el papel benéfico de la lucha dé clases. su del el liEsos
A esto reaccionó un partici pante comentando con su veci no: .En España estamos en visperas del fin de 'Régimen; en Europa están a punto de liqui dar una civilización cristiana de veinte siglos". . ' veci vís en
Así transcurrieron- las. doce horas que duró el coloquio. Un hispano entusiasta se dirigió á la presidencia comunitaria splicitando continuar la discu sión hasta el oansancio o ago-i tamiento.. Pero el hábil Jean Rey replicó con ironía: "Para qeu baya discurso ' hace falta quien escuche", y los comuni tarios lograron regresar 'tem. prano a casa. Un 50discuagoJean "Para falta tem:
· Este es el esquema --un tan to borroso por razón de su ma teria-- d eeste fin de semana en Bruselas de treintai españo les llenos de esperanzas y bue, nos deseos. No hubo conclusio nes ni votaciones, lo que ayudó a mantener el buen tono que nó dejó de impresionar favorable mente a sus interlocutores de la Europa parlamentaria. tanmasemana bue -
'La conclusión, si la liubo, fue ia qué extrajo SpiiieUi en su fervorín de clausura: ."Vuestros problemas son los ^nuestros... Vuestra batalla y la nuestl'a . forman parte de un único com bate". . , en su nuestra
LORENZO JIMÉNEZ.