E L Gobierno, aforotunadamente, goza de una razonable vitalidad, y los se~ ñores ministros comenzaron su ma- rathón de primavera, dispuestos con santa voluntad a prueba de Wagons/Ijts a des­ mentir aquello de que la política se hace leyen­ do periódicos, no viajando. Además, el Gobier­ no goza de una razonable unidad, y los discre­ tos sismógrafos no encwitraron más chirridos por lo demás, casi irtiperceptibles- que el de Marruecos, que hizo que se encontrase a diez minutos de teletipo las notas Informativas de Marina y Asuntos Exteriores. Además, la esta­ bilidad política tiene un baremo, y esta vez ha sido .-después de los nunca bien ponderados piropos del "Thnes"- las inversiones extran­ jeras, que vuelven a su paraíso. goza con des dlscre el de diez vez ha

Lo malo (algo de lo malo) es que los cami­ nos internacionales están llenos de precipicios y curvas peligrosas y cambios de rasante. El canje de prisioneros con Marruecos no lo solu­ ciona todo, porque las setenta millas siguen siendo las mismas, y ya veo al inaperciable "Ar­ gos" pregmitándose que se le ha perdido en China a la misión agrícola española, cuando Europa, tan próxima y tan lejaina, como los amores políticos, no considera suficientemente democráticos los tomates españoles. EI Ar en cuando Jos cami - tiempo son socialistas. Le pregunté si la rotura de amarras con el sistema afectaba también a la monarquía de las Leyes Fundamentales. Peces-iBarba certificó sin mudar el tono: "No, si es ratificada por la soberanía popular en sufra­ gio universal libre". Pesi

No todo funciona en el aroma de la nointegración, y la Delegación Nacional de la Ju­ ventud da cobijo en sus canciías deportivas a 1.161.000 jóvenes que es algo así como el treintü por ciento de los españoles que asisten al espectáculo político, pero no sólo ipor el depor­ te st pairticipa: diecisiete mil muchachos de la OJE estudian política, humana y socialment; un millar de pueblos del país, como el mayor mucstreo que liasta ahora se haya intentado pa­ ra saber lo que piensa el español del arado y la lucha por el desarrollo. la no Jual de la la

Reconciliaciones no hay más qUe dos, y la llamada Junta Democrática le tomó la delante­ ra a líos señores QbisjKis. No sé lo que dirá aho­ ra "Iglesia-mundo", no sé a dónde llegarán sus gritos, pero un llamado comité ejecutivo del P.CiE. (cuya ilegalidad no es preciso recordar) comunica y razona en dos folios lo siguiente: · que no sólo adrmlte a los cristia«ios, sino quc los recibe con banda de música, los bendice, los pone en lo altares, los canoniza y, encima les doja la puerta abierta paira espirar a los órga­ nos de dirección. Las estrategias, con tal de ser noticia, funcionan admirabUemente. No piensa lo mismo don Gregorio Peces-Barba (Martínez, que tiene algo qUe añadir después de su conferen­ cia: en ningún, momento ipensó en una vincula­ ción socialista con la democracia cristiana, si­ no que habló de los cristianos que al propio la los les Si propio del ser

Cansado después de diez años, Rafael Taibo Carballo, responsable visible del club de amigos de la UNESCO, se reunió a las cinco de la tarde con sus abogados. Una vez más llamará a la puerta del Tribunal Supremo, superada la gue­ rra de notas con los medios oficiales. Ilusio­ nados, los Jóvenes de ios círculos "José Anto­ nio" llegaron a la Plaza de la Marina Española sin focos de televisión. Le pregunté a Luis Mar­ tínez de EguHaz si era la Falange de José An­ tonio la que intentaban relanzar, y me dijo que si, "pero puesta al día y lóirando, sobre todo, el año 2.000". Clavaron »BS OJOS en lo social -"ese es nuestro campo"- reciben una oleada de simpatías, tienen la tierra de España sem­ brada de círculos provinciales y locales, y guar­ dan como un tesoro los puntos esenciales de su programa hasta su próxima asamble de presi­ dentes. la Ilusio todo semguar -

Mientras tanto, la política española se Seguía moviendo por extrañísimos resortes. Bastó un toque de Serrano Súñer sobre la reforma del estatuto para que a su máquina se sumaran de­ cenas de vagones, desde Ridruojo a los tácitos. Pero, ¿es que no hay nada duradero en este país? un en este

INESTABLE EQUILIBRIO

Por MANUEL ALCÁNTARA

La noción de riesgo hace más atractivas algunas activi­ dades huaíánas pero el atrac­ tivo del peligro consiste en salrstflo, nunca en perecer. Ijas personas qUe han superado si­ tuaciones difíciles suelen tener una psicología de indianos y se diría que Jes complace más relatar sxts hazañas que las ha­ zañas mismas, pero en cual­ quier caso tienen mucho méri­ to porque la primera condición para contar twa batalla es hab)er sobrevivido. Cualquier pro­ fesión -no sólo 'las de torero, piloto, político y periodistaestá rodeada de riesgos. Un paso más puede significar la caída, pero también puede sig­ nificar la caída un paso me­ nos. De ahí la ceceta insupera­ ble de ser «unas veces muy audaa y otras mi^ cauto». Lásti­ ma que algunos equiívoquen las ocasiones y muesitren una admirable intrepidez cuando debieran ser cautelosos y una extremada prudencia en los niomentos que requieren deci­ siones fUlminattites. Las mas Un la meuna una deci-

Un personaje de «La Sala­ mandra» confiesa que prefiere cualquier, equilibrio, por pre­ cario que sea, a los conocidos extremos que postulan los que están convencidos qiíe la ver­ dad camina a su lado. Desdi­ chadamente, a ese equilüjrio, tan inestable como cualquier otro. Se le suele llamar tlbiesa y tstá mal visto. Lo noitnal en­ tre nosotros y no sólo entre nosotros es tía adhesión incon­ dicional y la incondicional re­ pulsa. Hasta el lenguaje colo­ quial está lleno de expresiones despectivas para dos qtie creen en la gama de grises y se ha­ bla de «medias tintas». Quie­ ten que todo sea blanco o ne­ gro, bueno 6 malo, chicha o ítmoná. Y desean a todo tran'oe llamar al pan, pan y al vi­ no, /vino, sin meiterse en hari­ na ni distinguir de cosechas. Pero en muchas zonas áei vi­ vir no pueden estar las cosas rilaras, entre otras cosas por­ que su nattiTaleza es oscura. Sala prever en re ha Quiene branhari vicosas que

Para conseguir el tequilibrio, de cualquier oíase que sea, el el

neutral y exacto de las balan­ zas o el de im caiHlón al borde del abismo, hace falta sUerte, Esa suerte que unos llaman destino, otros azar y otros pro­ videncia. Esa suerte que se deseaii los toreros, en adecuado reparto divino, y que les desea­ mos a los pilotos de pruebas. de- a los polítiicos y a los enviados especiales. Esa suerte, que na­ die sabe hasta el final quien tiene a su lado, y que crteemos que nos faivorece cuando su­ peramos un peligro. Sin consi­ derar que la verdadera suerte hubi'ese sido qtle no se presen­ tara la ocasión peligro^. su-

@ODMENA

Por PEDRO RODRÍGUEZ

1).- Era jueves y, por la mañana, a José Solís le doUa la pierna «siempre que cambia el tiempo» y no se si alfeo más; «nada, yo es.toy, ya k> sattes, en la línea nuestra, pero sin nada de ««bunker» ni exclusi­ vismo». Inolvidable Solís, que Se ha dejado contactar para una asociación sindicalista qu^; no cuajó, como das flores de abril; que ya a dar una con­ ferencia en el «Siglo XXI» y que «yo te aseguro que todo nuestro problema es político. Cuando viene un señor del ex. tranjero no te preg'unta la si­ tuación económica sino por la continuidad política». dolía sin que de contodo si la

Era jueves, y al mediodía, Vila Reyes estaba de cachon­ deo en «Matesa», «se me han escapado los policías», y a Gil Robles también le dolía la pier­ na. Según cuenta Samillán el viejo león tuvo un tropiezo, pero no de los previstos. Sy golpeó contra una cartera y ha tenido un derrame. Sino­ via!, se entiende. Igual que las tribus de la antigua Galia aguardaban el rayo de Tutatis, la Clase peUtica contiene la respiración y aguarda el zarpazo político de don José María. No puede defraudar a la afición echando el penalty fuera y sospecho que de un momento a otro, «Matesa» va a cambiar la seda por el perca). Gil el Tuta el José un

Era jueves, a la hora del ca­ fé, y la lizquierda mejorando lo presente, se reagrupaiba y mandaba planchar su mejor corbata para estar con Ridruejo, «tú iK-otarás de ntievo er­ guido», viejo ya como un verso sin marchitar, en la gran con­ centración del «Mindanao» si el tiempo no lo impide, del día 15. Era jueves, y al anochecer se encendían las luces del «Gi­ ralda» en el puerto de Mallor­ ca, para una cena íntima en itierra, mientras d' conde ^e Motrico t e r m i naító una reu­ nión privadísima en erf-Hotel í Victoria y se vc«lvia, quemando caballos, hacia Madrid. n ca er conen dc neu-

Total; que habla mucha paz en el firmamento, y dos cara­ va n a s, la de los falangista historióos y da de los íalngistas «pop» se iintercambiaron mensajeros. Cuando amanezca legados de Fernández Cuesta y de Diego Márquez fiunarán la pipa de la comprensión y se buscará «un planteamiento dis­ tinto». Porque lo que esitá cla­ ro es que no habrá ninguna asociación que se llame «Fa­ lange Ksptañola», y que, la doc­ trina de los «históricos» acaba de acuñar este mandamiento: «Si fracasa el asociacionismo, no fracasará el Gobierino. sino ' 6í régimen»... paz carafaln 1a se dis

2).- Sosegada y a raya, la «rníeligencia» ve el espectáculo xiesde un burladero. Los seño­ res catedrátiicos qwe praotácan ' eí absentismo y viajan dema­ siado han recibido im tirón de tírelas oficial. Carmen Llorca ha nomterado secretario gene- ' rail del Ateneo a Jesús Joaquín Arcenegul, y, encima, va a traer a Madrid, el día 21 a Esther Vila, la «Juana de Ar­ co» que nos está defendiendo a los homljres de las asechan­ zas del Año Internacional de la Mujer. Ja va Arde

Bueno pues aíiora mismo, es­ perando el pase de la aduana · en censura, o simplemente en el telar, me permito recomen­ dar el siguiente catálogo; pa. ra aperturistas del s'é p t i m o día, «mis pecados cantí-taües» de Femáíido Díaz Plaja, en don­ de con im poco de sxterte se narrarán sus c o m to a t e s de amor y de censura. Para infil­ trados posconciliares, una controv^ilia Sobíe el divorcio que estáníeácrfcfendo don Salva­ dor íiluáoz Alonso, sacerdote como su propio nombre indi­ ca, que está en contra, y Elnriqifc Mirte Magdalena que está a favor, como su propio nom^ bre indica. Para ásociacionlstas por libre, «Cuarenta millo­ nes de españo^s», obra mag­ na que tiene en su «propia Minerva» Amando de Miguel, quien después de explicarnos en «Sociología del franquismo» quienes eran los que nos man­ daban, ahora va a esepliicar co­ mo somos los mandados. Para la derecha civilizadora y de los grandes carruajes europeos, los «Diálogos de Maripí» la chi. ca pecadora de Paco Umbral, la dialéctica de Maripí, va a Ser editada por Lara. Para gar. cíatrevijanlstas, «El di» q u e perdí aquello» de Amüibia y Yale. Está todavía prohibida, pero los españoles famosos que escn pa donse de con que mag de garqu e cuentan su noche de bodas Van a ser reunidos, si el tiemjo no lo impide etc., por el editor Maya, en una «boiie». Para futurólogos las cintas en las que don José María Gil Ro­ bles ha grabado -sin ninguna finalidad concreta- sus re­ cuerdos de c o n V ersacioncs y encuentros con una egregia fi­ gura histórica. Y para conocer a este increíble país, uin testi. monio estremeoedor -«los fan. tasmas de barro»- de Jesús Amüibia, nii joven tigre vas­ co, el último de una raza de reporteros que ha drenado sU corazón en un libro de leetuu ra obligatoria para conocer a los e^pañolitos de los años cin­ cuenta. el en reJesús vas de su

Por lo q^lc pueda pasar, la «inteligencia» debe saber que, anteayer, la Per manente del Con sejo Nacional de Prensa ha decidido recomendar a «las altes esferas» -con perdónla m o d i ficación, recauohutamiento y revisión de varios ar­ tículos de la ley -ay- de (Prensa -ay-- e -ay- Im­ prenta. Ja dcl arde Im alas ria, vigilancia y denuncia que le honra, avisa al país de lo que tanto Fernando como yo considerábamos nuestro turbio secreto: que «omos «dos co­ mentaristas inven tados por don Emilio Romero», «estas prolongaciones de don Emilio Romero», que estamos llevan­ do a cabo una campaña antica­ talana y que intentamos -literailmcnte- «que en Cataluña crezca la represión». Hemos si­ do desenmascarado.s. Fernan­ do, a mayor abundamiento, «con sus comentarios intentan el nacimiento de una pugna entre catalanes- y gallegos", mientras Cambo y C a s 1 e 1 o tiemblan, su denodado esfuer­ zo detectivcsco, Pedro Oriol Costa ha encontrado nuestro móvil: «sus intenciones movi­ das ipor un centralismo bara­ to están destinadas al fraca­ so». No pasarán, vamos. que de yo por litepugna Oriol bara fraca t a

3).- En tanto los damnifica­ dos del diario «Madrid» no or­ ganizan -digo yo- el «F. L. G. T.» -frente de Liberación de García Trevijano- han lie. gado con toda felicidad a Pa­ rís Felipe González y Pablo Castellano. Los dos jefes de fila socialistas han presentado su enérgica protesta ante el «staff» carrilista por las arre­ metidas que «Tono» García Trevijano ex-.notario de Jaran­ dina, hizo hace días, desde su piso madrileño ante Ja Pren­ sa, contra el «PSOE» y contra e'l señor Gil Robles. orL lle PaPablo de arrel su

LOS NUEVOS FASCISTAS Pedro Oriol Costa, tamlbién conocido por Pedro O. Costa, Q falta de otras ideas, arremete apasionada y germánicamente en «Telexpres- contra Fernan­ do-OncRa y.-oñlTa^i."í;n un·' Ijrillante servicio d: gsndarmeun

Supongo que es inevitable Q'Ue en un momento en que los periodistas ya nos s e n l irnos bastante acomplejados, existan en el país tipos como Pedro Oriol Costa, que en un alar­ de de compañerismo, arropa do por e'l más puro lenguaje fascista sirva de deliranic de­ nunciador, con el más tópico material de derribo, y poseso de manidos y bastos complejos antiromerisitas y anticcntrali,stas. Yo no he deibutado ahora en una tierra tan querida para mí como Cataluña. Durante casi un año «La Colmena" se estuvo publicanido en el entra­ ñable "Bl Noticiero Universal», de Barcelona, sin qUe Pedro Oriol Costa abriera la tooca. Se me ocurre pensar ,si lo que se le ha atragantado es que Pren­ sa del Movimiento haga prriodismo. Cataluifia, cs, a Dio.s gracias, algo más serio, más fi­ no y más respetable que Pedro O. Costa «tma prolongación» de sí mismo. Tranquilo gen­ darme :lar de_ para sc Se Se Df gen

PAÍS

Cuando entraba en vigor el convenio de congelación salarial, lá Unión Provincial de Trabajadores y Técnicos del Sindicato del Metal de La Coruña se ipronunciaba en contra del mismo Mientras la Baiica Ridruejo -de don E^fanio, no de don Dio­ nisio, por favor- cambaiba su nombre en un «aggiomamento» a la búsqueda de nuevos mercados, una agencia infonniativa rompía la tranquilidad diciendo que la «incertldtunbre es el de­ nominador comtín en la Bolsa desde que se conocen las recien­ tes medidas del Gobierno». Pero, para no asustar a nadie, la misma fuente señala que, «en general», el mundo de la Bolsa no está descontento, pues se cree que, a la larga, es fácil que la actividad bursátil salga beneficiada, aunque el desconcierto pueda durar todavía unos cuantos días». (Podemos respirar tranquilos si el capital asiste a esta ceremonia con confianza, aunque sea a largo plazo). Pero ayer, posiblemente a la misma hora en que el mercado bursátil andaba preocupado, pero no pesimista, se anunciaba el progresivo deterioro para España de su comercio con Ectadog Unidos. Y aún así, dicen en USA, las bases podrían salir más baratas que antes. Pero esa es otra historia. Ja Bolsa respirar misma pero no España en USA,

Porque, también se abrieron algunas luces en el «Boletín Olcial del Estado», y las páginas del periódico oficial recibieron el plomo de ima vieja reforma: la reordenación del sector tex­ til. Hace seis meses, día más, día menos, un ministro, hoy ex ministro, prometía que antes de terminar el mes de diciembre de 1974 la reestructuración del sector textil estaría consumada. Tal vez porque no fue asi dos empresas del ramo, de Sabadell, no pagaban a sus trabajadores por falta de liquidez y otras dos estaban pendientes del expediente de regulación de empleo, posiblemente por los mismos motivos. ¿Liega demasiado tarde la ordenación del sector? Lo único que se puede decir es que. iposiblemente, el daño causado no podrá repararse con facili­ dad. Y miles de trabajadores han encontrado, como única res­ puesta, el despido. Tai vez todavía pueda solucionarse algo y prever el futuro con una nueva estructura. Lo veremos. ex que algo hoy

La Magistratura de Trabajo de Navarra aiplaza hasta mayo algutias vistas programadas en la agenda de asuntos pendientes por «acinmtiaí^n de problenms laborales»; se reconocía a los médicos ayudantes de la clínica privada del Hospital de Na­ varra el dere^iQ a participar en los honorarios satisfechos por c los dientes, diaécho que, al parecer, sólo correspondía a los médicos titulare*. La Delegación de Trabajo de Madrid dicta­ ba declsfa^n obligatoria para tres empresas, entre las que, fal­ taría más, se encuentra Hauser y Menet, mientras, también en la capital de España, se aplazaban las conversaciones de la Jimta de Conciliación Sindical que entiende en otro de los con­ flictos de Fasa-Kenault. dc Na por los que fal también con los

Ypoc» m^. Alguien declaraba que España podría ser «el fnfs d¿ las flores»; Tai vez no piense así un abogado barcelonés «1» tuvo qim alnitdonar una remión en Sindicatos, pese & asistir a la misma en ctan]ritfinleiito de sus deberes profesiona­ les Aunque JVUguei Ángel SÉamora Antón, uno de los protago­ nistas del Í.M1> era readmitido en sn puesto de trabajo por la empresa Butano, S. A., en la que estaba en periodo de exceden­ cia cuando fue encarcelado. Aunque él vivía en Zaragoza y le han destinado a La Coruña, ya que no hay plazas disponibles en la capital maña. pese le

Francisco MUR DE ISCAR

;